La crítica criticada.

Las aporías del método genealógico de Foucault desde la perspectiva de Habermas
Eduardo Ovidio Romero CONCIET, Fundación ICALA, UNRC

Introducción Con la adopción del método genealógico Michel Foucault inaugura una nueva etapa en su pensamiento. Mientras que en el período anterior sus investigaciones versaban sobre la constitución histórica de los discursos de las ciencias humanas por medio del método arqueológico, con la adopción del método genealógico sus investigaciones se centran en las relaciones de poder que hacen posible tales discursos. En “Nietzsche, la genealogía, la historia” Foucault expone en líneas generales la concepción de la investigación en ciencias humanas que se deriva del método genealógico. Allí realiza tres críticas a las ciencias humanas tradicionales y, en relación a ellas, propone tres orientaciones metodológicas en oposición a los tres aspectos cuestionados. Jürgen Habermas descubre en cada una de tales orientaciones tres aporías. A su vez señala que, en tales aporías, se descubre a Foucault cometiendo los mismos errores que denunciaba en las ciencias humanas tradicionales. En el presente trabajo se analizará la crítica que Habermas realiza al método genealógico de Foucault. 1. Foucault, la genealogía y la historia En una de las oraciones más emblemáticas de su obra El orden del discurso Foucault sostiene que el hombre exige al discurso control y orden. Este deseo será satisfecho por las instituciones que se encargan de seleccionar y controlar la producción del mismo. Tal deseo tiene su fundamento en el temor al peligro de la proliferación, aleatoriedad y desorden del discurso: “Una profunda logofobia, una especie de sordo temor, contra esos acontecimientos, contra esa masa de cosas dichas, contra la aparición de todos esos enunciados, contra todo lo que pueda haber allí de violento, de discontinuo, de batallador, y

Es decir. puesto que . semejanzas. Ahora bien. 2) La historia tradicional se dirige a lo noble. al contrario. Por lo anterior. regularidades. porque en ellos cree encontrar los puntos fijos inmutables que le permiten reconocer el presente en el pasado y forjar identidades. Estamos en la decadencia. sin jalones ni coordenadas originarias. simple en suma. en miríadas de acontecimientos” (Foucault. meta que una a las fuerzas. por esta misma razón propone la transvaloración de los valores. lo inmortal. un estudio detallado de los diversos relatos históricos logra desenmascarar. en la historia efectiva el acontecimiento resurge en su singularidad de modo que toda continuidad queda disuelta. es una miríada de acontecimientos enmarañados” (Foucault. contra ese gran murmullo incesante y desordenado de discurso” (Foucault. el valor primero y último. pedimos a los historiadores que nos convenzan de ello. necesidades estables. 1997: 50). para el autor francés. lo inmutable. la historia efectiva mira hacia lo bajo. los valores se han podrido.también de desorden y de peligro. donde todo es azar. ¿de dónde proviene tal desorden discursivo? Foucault sugiere que de la naturaleza caótica de lo real. que ve en el pasado un telos que se halla en el presente. en tres aspectos: 1) Mientras que en la historia tradicional el acontecimiento individual se disuelve en una continuidad necesaria. Ambos modos de hacer historia se distinguen. Pero el verdadero sentido histórico reconoce que vivimos. De manera que: “el mundo tal como lo conocemos no tiene esa forma. al menos. en un destino. dicho en palabras de Nietzsche no hay una voluntad de poder que de sentido y valor a las cosa. el continuo cambio y devenir del mundo a identidades. El hombre necesita de puntos fijos a los cuales aferrarse ante el vértigo de un mundo en continuo movimiento. El discurso permitiría reducir el desorden de la realidad a un orden. las esencias (artificios a favor del orden) creadas para dominar la realidad: “Creemos que nuestro presente se apoya en intenciones profundas. En este contexto es que también reclamamos y construimos un orden en la historia mundial y regional. 1997: 50). 2008: 51). el sentido final. en la que todos los acontecimientos se han borrado para que poco a poco se acusen los rasgos esenciales. Este verdadero sentido histórico se encuentra en la historia efectiva propuesto por Nietzsche y que el autor alemán opone a la historia tradicional.

la historia tradicional pretende ser neutra y eliminar su propia perspectiva. 3) Finalmente. en todas partes hace crecer los peligros. al mismo tiempo que la descubre como perspectiva injusta. no cesa de multiplicar los riesgos. revelar las discontinuidades. es puesta en cuestión en cuanto acto de conocer. las continuidades en las que se origina el presente. libera en el todo lo que se empeña en disociar y destruirlo” (Foucault. 1997: 70-71). deshace la unidad del sujeto. 1997: 54). La historia no busca identidades en al pasado en las cuales reconocer lo que somos actualmente. abate las protecciones ilusorias. sino que considera el presente como una multiplicidad de identidades contradictorias del pasado. La historia no se propone encontrar las raíces de nuestra identidad. sino que intenta disociar y disipar nuestra identidad. a la historia. este es sacrificado y destruido por el conocimiento: “el querer saber no nos acerca a una verdad universal. 2) El uso destructor de identidades el que se opone a la historia-continuidad o tradición. La historia que se pretende neutra y desprovista de pasión. 3) El uso destructor de la verdad el cual se opone a la historia-conocimiento. De esta manera se le niega posibilidad de identidad al sujeto cognoscente. que juzga al pasado con los criterios del presente tomados como universales. todo (incluso las valoraciones noble/bajo) está sujeto al cambio. al contrario. . la historia efectiva se asume como perspectiva “y no rechaza el sistema de su propia injusticia” (Foucault. todo es resultado de las continuamente cambiantes relaciones de poder.nada escapa al devenir. En virtud de estos tres cuestionamientos al modo tradicional de hacer historia Foucault distingue en Nietzsche tres usos de la historia: 1) El uso destructor de la realidad que se opone a la historia-reminiscencia o reconocimiento. las contingentes configuraciones de las relaciones de poder. a la fragmentación. no da al hombre un exacto y sereno dominio de la naturaleza.

Este método tiene por meta remontarse al origen -entendido como procedencia y emergencia. entonces. En cuanto búsqueda de la emergencia. donde tiene lugar el . por otro lado. En cuanto búsqueda de la procedencia la genealogía pretende descubrir lo accidental. La adopción que Foucault hace del método genealógico nietzscheano significó un giro metodológico en sus investigaciones: el paso de un estudio arqueológico de las formaciones discursivas a un estudio genealógico de las relaciones de poder que subyacen al saber. lo individual. las faltas de apreciación. 1997: 34). y el genealógico. El crítico o arqueológico. las mínimas desviaciones -o al contrario. lo diferente en lo que se presenta solidificado en los caracteres genéricos de la herencia . tanto de los discursos como de las prácticas.de ideas. las luchas de fuerzas y los modos de sometimientos que dieron lugar al surgimiento del estado actual. quien se opone a entender el presente como un destino que se despliega desde el pasado: “situando el presente en el origen. lo heterogéneo. se desarrolla en las fronteras del control discursivo. en los márgenes del orden humano.El método de investigación de la historia efectiva es el genealógico. la metafísica hace creer en el oscuro trabajo de un destino que trataría de abrirse camino desde el primer momento. 1997: 27). cuyo objetivo es determinar los mecanismos de control del discurso. de los procedimientos institucionales de control. cuyo objetivo consiste en explicar la formaciones discursivas en cuanto acontecer contingente y accidental de determinadas relaciones de fuerzas. se distinguen dos momentos metodológicos correspondientes. Procura fragmentar. a los dos fenómenos que se pretenden develar. Así pues. La genealogía restablece los diversos sistemas de sometimientos: no la potencia anticipadora de un sentido. disociar. Tal giro es esbozado en El orden del discurso cuando se propone un método de análisis histórico que dé cuenta por un lado. conceptos y prácticas. los giros completos-. Este último. cada uno de ellos. sino el juego azaroso de las dominaciones” (Foucault. de los sistemas de reglas de saber y de enunciados culturalmente válidos y. los malos cálculos que han dado nacimiento a lo que existe y es válido para nosotros” (Foucault. de saber y a la vez del control de la sociedad en su conjunto. disipar las identidades que unifican y reconcilian la maraña de acontecimientos: “Seguir el hilo complejo de la procedencia es (…) conservar lo que ha sucedido en su propia dispersión: localizar los accidentes. En este sentido es que Foucault retoma a Nietzsche. la genealogía pretende develar la serie de dominaciones. los errores.

En este contexto. que tejen lo cotidiano manifiestan las ilegalidades” (Chartier. para el autor. necesidad y libertad. razón y entendimiento. constituye la causa de la objetivación de la autoconciencia. el mundo. que el problema se encuentra en el principio de subjetividad inmanente a la modernidad: la autoconciencia implica autoritarismo. Habermas señala que su intento fracasa debido a su pretensión de fundar la . Hegel advierte. Sin embargo. la visión unidimensional de la razón concebida como entendimiento. 2008: 64). De lo anterior que Certeau sostendrá que “Foucault trabaja al borde del acantilado”. según Habermas. un extrañamiento irreconciliable entre teoría y práctica. saber y fe. Habermas. y la autoconciencia irremediablemente convierte lo interno. surge como tal por vez primera en Hegel. finito e infinito. 2008: 54). tanto de esas prácticas dominantes que organizan normas e instituciones. El hilo conductor del libro es el tratamiento de la modernidad como problema filosófico. como de aquellas. La genealogía acecha “el brote espontáneo de los discursos que.acontecimiento: “…el aspecto genealógico. el sujeto en cuanto tal. concierne a la formación efectiva de los discursos bien en el interior de los límites de control. Por ello Hegel recurre a la razón tomada como absoluto y no como mero entendimiento para reconciliar y unificar el desgarramiento de la vida Moderna. en objeto. El resultado es un desgajamiento. 2. dominación y represión en cuanto la conciencia irremediablemente convierte lo externo. como razón instrumental. diseminadas y menores. de una parte y de la otra de la delimitación”. bien en el exterior. inmediatamente antes o después de su manifestación se encuentran sometidos a la selección y al control” (Foucault. que. En torno las aporías del método genealógico En “El discurso filosófico de la Modernidad” Habermas realiza una severa crítica al método genealógico de Foucault. Y Chartier comenta que esta metáfora de Certeau “es bella para designar la inquietud propia de toda historia que intente esta operación-límite: dar cuenta en el orden del discurso de la razón de las prácticas. bien más frecuentemente. Hegel es el primero en percatarse del desgarramiento que supone la modernidad tras la eliminación de la religión como principio de unificación y la incapacidad de la razón para generar un nuevo principio de aglutinamiento y sentido. en objeto de sí mismo.

termina instaurando una forma de dominación solapada. es decir. el resultado del principio de subjetividad moderno. que todo lo controla y todo lo penetra. Habermas enmarca al pensamiento de Foucault en esta la crítica a la razón trazada por Nietzsche y que cuenta con también con autores de la talla de Heidegger. tras caer en la cuenta de lo paradójico de intentar captar lo externo a la razón a partir de lo interno a ella. Esto corresponde a su etapa arqueológica. se trata de la mirada del sujeto racional que rompe todas las conexiones meramente intuitivas con su entorno. En un primer momento se empeña en captar lo exterior a la razón a través del análisis de las reglas de exclusión presentes en el discurso de las ciencias humanas.modernidad desde sí misma. a los límites de la racionalidad occidental. Este es. Pone en cuestión la razón misma. a través de la razón misma. que denuncia y socava todas las formas abiertas de represión y explotación del antiguo régimen y que. una esclavitud encubierta y disimulada. que se jacta de humanista. cuya mirada es inevitablemente objetivante: “la mirada que todo lo descompone analíticamente. (Habermas. Derrida y Bataille. Foucault denuncia la presencia de este carácter objetivante y dominante de la razón en las ciencias humanas. 2003) Nietzsche entre muchos otros prosiguen con la crítica de la modernidad inaugurada por Hegel. sin embargo. a saber: el poder. a aquello que justamente ha sido excluido por las ciencias humanas. las reflexiones de Foucault denuncian una razón moderna que pregona la emancipación del hombre. que desgarra todos los puentes del entendimiento intersubjetivo y al que en su aislamiento monológico los demás sujetos sólo pueden serle ya accesibles en tanto que objetos de una observación no participante” (Habermas. Por lo anterior. 1993: 294). Pero. Para ello se dirige. Foucault recurre a la genealogía de Nietzsche que le permite encontrar un punto pretendidamente externo a la razón. De esta manera subordina la . Su objetivo es desenmascarar a las ciencias humanas en cuanto estas funcionarían como medios de dominación y de control social. según Habermas. lo cual implicaba no salirse del principio de subjetividad. justamente. Pero la empresa teórica de Nietzsche va a ser la de una crítica radical a la razón orientada a desenmascarar y revelar la voluntad de poder que se esconde tras ella. en la interpretación de Habermas. Así pues. cobra una fuerza formadora de estructuras.

por un lado. a un sentido que se proyecte desde el presente al pasado. del problema hermenéutico de la apropiación de sentido. Habermas considera que tal actitud positivista se deja ver en una descripción que realiza Paul Veyne de las intenciones de Foucault: “‘Historiador en estado puro’ que no quiere sino decir estoicamente cómo han sido las cosas: ‘Todo es histórico. 2000: 109-126) En este punto Habermas observa que en la metodología genealógica. a ‘explicación’ de discursos. en la primera reducción señalada por Habermas se opera un desplazamiento del problema del significado. en modo alguno se agotan por entero en los aspectos externamente aprehendidos que son las prácticas de poder. en suma. y el ‘debes’ queda reducido en términos naturalistas al ‘es’. las pretensiones de validez quedan reducidas en términos funcionalistas a efectos de poder. Así pues. la ‘comprensión’ que ejercita el intérprete como participante en discursos queda reducida. Habermas sostiene que estas tres reducciones se encuentran contenidas en las tres críticas expuestas en el punto anterior que Foucault realiza a la historia (y por extensión a las ciencias humanas). por el otro.arqueología a la genealogía.. desde el punto de vista del observador etnológico.” (Habermas. Sólo hay en la historia constelaciones individuales e incluso únicas y cada una es plenamente explicable a partir de su propia situación’” (Habermas. 1993: 331). las formas discursivas a las prácticas de poder. El primero se reflejaría en la reducción del saber a la descripción del cambio calidoscópico de las prácticas efectivas de poder. Hablo de reducciones porque los aspectos internos que son el significado.. Recordemos que Foucault rechaza la historia que reduce la pluralidad de los acontecimientos a una totalidad sintética. que Foucault retoma de Nietzsche. Por el contrario. El segundo papel del poder se reflejaría en la consideración del mismo como condición de posibilidad del saber. (Habermas. el saber al poder. y hay que vaciar todos los ismos. El positivismo que Habermas le adjudica a Foucault es lo que lleva a la genealogía a efectuar tres reducciones metodológicas: “Foucault se siente un ‘positiviste hereux’ porque propone tres reducciones metodológicamente preñadas de consecuencias. y un papel crítico o trascendental. la noción de poder desempeña un papel empírico o positivista. promueve una historia que rescate los . a la explicación a partir de una pluralidad de acontecimientos individuales. contingentes y heterogéneos. la validez veritativa y la valoración. 1993: 330).

en forma de terapias y en forma de tecnologías sociales. en algún sentido. Por el contrario. en efecto. parte de la tesis según la cual. nobles. La presunta objetividad del conocimiento se ve entonces puesta en cuestión (1) por el involuntario . En la tercera reducción se opera un desplazamiento del problema del valor. todo es contingente puesto que todo es el resultado de la azarosa lucha del poder (de aquí su perspectivismo historicista). de la posibilidad de justificar la legitimidad de los juicios de valor a las explicaciones que parten de configuraciones de relaciones de poder siempre cambiantes e históricas. a la descripción de los efectos funcionales de poder subyacentes en todo saber que se pretenda válido. en la constatación empírica de ciertos saberes como instrumentos de dominio: “Esta enérgica tesis no puede fundamentarse sólo con argumentos funcionalistas. en una injusticia. Foucault. eternos. se ve envuelto en aporías en cuanto trata de explicar cómo hay que entender lo que el propio historiador genealógico hace. esto es. 1993: 326). de la validación del saber. las aporías que Habermas observa en Foucault aparecen en el plano metateórico. entonces. en la opinión de Habermas. de los conocimientos cosechados por las ciencias humanas pueden conseguirse efectos disciplinarios que se asemejan a los efectos de las tecnologías de poder” (Habermas. En este plano metateórico.acontecimientos en su carácter singular y azaroso con el fin de fragmentar y cuestionar toda identidad. Recordemos aquí que Foucault rechaza la historia que busca en el pasado la confirmación y el reconocimiento de cánones inmutables. Foucault sólo muestra cómo con la aplicación. Por el contrario. en el plano de los fundamentos normativos de la genealogía como método de conocimiento. Este tipo particular de método no puede fundarse. la historia permite dar cuenta de que nada escapa al cambio. Ahora bien. las tres reducciones que efectúa el método genealógico desembocan en tres aporías: “Los momentos eliminados y reprimidos [las tres reducciones] retornan y afirman su propio derecho -sobre todo en el plano metateórico. los cuales podrían ser tomados como criterios universales que fundan una mirada pretendidamente neutral y válida desde un punto de vista veritativo. Recordemos ahora que Foucault rechaza la historia que se empeña en encontrar puntos fijos. todo conocimiento que se pretenda válido se apoya en un poder y. En la segunda reducción que señala Habermas se opera un desplazamiento del problema de la validez de los enunciados.

la correspondiente crítica que el filósofo alemán Jürgen Habermas le realiza. 2) El relativismo. Y los puntos de vista desde los que se hacen tales comparaciones. resultan tan válidos .presentismo de una historiografía que permanece ligada a su situación de partida. por un lado. los saberes descalificados. las periferias. Para concluir se propone un examen más detalle cada una de las aporías que Habermas descubre en Foucault: 1) El presentismo. (2) por el inevitable relativismo de un análisis referido al presente que ya sólo puede entenderse a sí mismo como una empresa práctica dependiente del contexto. los bajos fondos. 1993: 332). De manera que sus estudios orientados hacia los límites. la postura metodológica del segundo período de Foucault y. basta echar una ojeada sobre cualquier libro de Foucault para darse cuenta de que tampoco el historicista radical puede explicar las tecnologías de poder y las prácticas de dominación si no es comparándolas entre sí -en modo alguno puede explicar cada una de ellas como totalidad a partir sólo de sí misma. los contrapoderes. y (3) por el arbitrario partidismo de una crítica que no puede dar razón a sus fundamentos normativos” (Habermas. en suma. 1993: 331). la cual reduce el pasado a una proyección del presente. Consideraciones finales A lo largo del presente trabajo se ha mostrado. Toda validación de un saber es efecto de un poder. permanecen inevitablemente ligados a la situación hermenéutica de que parte el intérprete” (Habermas. y desde el momento en que lo vence se transforma en un poder que provoca otro contrapoder. La crítica a la macro-historia que reduce la multiplicidad y la diversidad de los procesos históricos a una unidad sintética. por el otro lado. Sus estudios históricos distan de ser la mera descripción caótica de una pluralidad de acontecimientos: “Pero pese a esta autocomprensión apegada al objetivismo. incluso un contrapoder se mueve ya en el horizonte del poder al que combate. reaparece en el mismo Foucault cuando compara distintos momentos históricos correspondientes a distintos dispositivos de poder.

1993: 336). (…) Fracasa así la tentativa de poner la historiografía genealógica. (1997). Buenos Aires: Manantial Cusset. (2008). a resguardo de autodesmentidos relativistas. El sujeto y la verdad II. (2008).. el problema surge cuando se plantea la pregunta acerca de por qué resistirnos al poder y no más bien plegarnos a él. (1993). Así cuando Foucault desenmascara el poder que subyace a las ciencias humanas. 1993: 340). Madrid: Pre-textos Habermas. unitario. así como el efecto cosificador de las tecnologías de poder que menoscaban la integridad corporal y moral de los sujetos capaces de lenguaje y acción” (Habermas. Referencias Chartier. Nietzsche. De acuerdo a su teoría del poder es absurdo calificar de malo a un poder y de bueno a su correspondiente contrapoder. Buenos Aires: Tusquets Foucault. Buenos Aires: Laborde Editor Foucault. las investigaciones históricas que el mismo Foucault critica: “Este proceso circular no puede romperlo ni siquiera la genealogía del saber cuando activa la rebelión de las formas de saber descalificadas y moviliza el saber sojuzgado contra la coacción que ejerce un discurso teórico. J. la historia. (2007). S. Sin embargo. Discurso filosófico de la modernidad. emerge un normativismo o partidismo solapado: “También para Foucault resultan escandalosos la relación asimétrica de los que tienen poder y de los sometidos al poder. M. La genealogía. la genealogía. Habermas / Foucault. al tornarse consciente de que proviene de una alianza del saber erudito con el saber descalificado. I. R. E. Madrid: Taurus . formal y científico. Haber. El orden del discurso. M. Escribir las prácticas. 3) El partidismo o criptonormativismo: Foucault se resiste a la exigencia de tomar partido. no hace sino confirmar que las pretensiones de validez de los contradiscursos no cuentan ni más ni menos que las de los discursos que ostentan el poder —tampoco ellas son otra cosa que los efectos de poder que provocan” (Habermas. (2004).(o inválidos) como las investigaciones que parten desde el poder. con sus propios medios. Buenos Aires: Nueva Visión Díaz.

Escritos sobre moralidad y eticidad.Habermas. J. FOUCAULT no explicita su principios normativos.E. Madrid: Trotta Habermas.C. J. sin ninguna pretensión de validez.U. (2003). Barcelona: Paidós / I. por lo tato su posición queda sólo como una posición estratégica. . Aclaraciones a la ética del discurso.B.A. (2000).

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful