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Análisis de

“Al lector” de Charles Baudelaire

El poema “Al lector” sirve de prólogo a la obra “Las Flores del Mal”, la más célebre de Baudelaire. En él, el autor francés realiza un retrato moral del hombre de su época, pero como toda obra del Romanticismo, esta escala de valores es extensible al hombre universal, de cualquier lugar y de todas las épocas. Se compone de diez estrofas de cuatro versos cada una, en el original en francés tiene rima correspondiente al esquema ABBA. La primera estrofa comienza con una enumeración de los males que aquejan a la sociedad: “la estupidez, el error, el pecado, la angurria” . La entidad que éstos toman es tal que aparecen personificados “ocupan nuestras almas, trabajan nuestros cuerpos”. El hombre es de naturaleza pecadora y se complace en ello, como lo revelan expresiones tales como “blandos remordimientos”, “nuestro arrepentir débil”. La estrofa concluye con una metáfora: el alimento del arrepentimiento son los sucesivos pecados que se cometen, a los que se compara con la forma en que los gusanos se alimentan del cuerpo de los pordioseros. La imagen de los desposeídos es una alusión a la realidad circundante del poeta, una realidad ignorada por los altos estratos de una sociedad hipócrita y superficial. La segunda estrofa desarrolla la idea de la ambigüedad en que vive el hombre, porque se complace en el pecado, se arrepiente y vuelve a caer, por eso expresa “nuestros pecados, tercos, nuestro arrepentir débil (…) volvemos alegres al camino fangoso“ Las estrofas comprendidas entre la tercera y la quinta están temáticamente ligadas por la figura de Satán, la personificación del mal, de los valores negativos que predominan en el hombre. Las referencias a Satán están dadas por dos metáforas: la del sabio alquimista que evapora la voluntad humana y la de la mano que sostiene las cuerdas que mueven al hombre, quien sin voluntad se deja conducir cual marioneta. El hombre no tiene la voluntad de decidir sobre su vida, no es capaz de negarse a hacer mal. En la marcha hacia el infierno guiada por Satán el placer es un momento efímero y fugaz, al que el hombre se aferra sin que le deje nada. Descender al mundo del pecado conlleva a la muerte del cuerpo y del alma.

fumando su pipa y meditando sobre la destrucción del mundo. Estos temas serán retomados a lo largo de la obra. hay uno que es peor. que simbolizan los pecados. En la siguiente estrofa los vicios son personificados una vez más. la no participación como pecado El poema finaliza con el yo lírico dirigiéndose al lector. demonio El papel predominante del .En la séptima estrofa se plantea la idea de que sólo se rechaza el hecho de hacer mal por cobardía. Detrás de estas figuras. 4. mi hermano” . el aburrimiento. La visión moral que presenta Baudelaire podría resumirse en los siguientes puntos: 1. naturalmente existe una tendencia a complacerse y disfrutar del mal. porque en el hombre. pecador y espera que el lector haga lo mismo. “hipócrita lector. 5. mi prójimo. su instintiva y La animalidad como una manifestación natural de lo demoníaco El aburrimiento. EL TEDIO. 2. pero esta vez en forma de bestias horribles que conforman un circo en torno a la voluntad humana. esperando. 7. él se reconoce natural tendencia al caos fundamental del espíritu y origen de la crueldad. la no vida. 3. la negación de toda actividad. La voluptuosidad del mal en que se tortura y complace el pecador El papel fundamental que se le atribuye al demonio La presencia ineludible e invasora de la muerte La constitución esencialmente pecadora del hombre. Se lo presenta personificado. el hastío. 6. la no creación. porque engendra a los demás.