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El Espectador, 12 de marzo 2006 Criminales feos Por Armando Montenegro "Es que soy demasiado feo para conseguir trabajo

". Esto fue lo que dijo un ladrón de Miami para explicar por qué se había convertido en delincuente. La frase también sintetiza los resultados de la investigación de Moci Mocam y Erial Tekin, Ugly Criminals (www.nber.org/papers/w12019), sobre la posible relación entre la belleza o la fealdad de la gente y su propensión a cometer crímenes. Su conclusión, que sorprende a algunos y que horroriza a muchos, fue que los más feos son más criminales. Junto con sus resultados empíricos, los autores dan una explicación basada en la discriminación laboral. Plantean, en primer término, que cuando una persona se enfrenta a la decisión de trabajar en forma honesta o cometer crímenes, calcula los ingresos esperados en una y otra actividad, y decide de acuerdo con estos cálculos y con una evaluación de los riesgos y castigos esperados por la delincuencia. Señalan que si la falta de atractivo físico reduce los ingresos esperados en el ejercicio de los empleos honestos, entonces la fealdad sí tiene un impacto sobre el crimen. ¿Por qué la belleza afecta el salario de las personas? Por una parte, porque el mercado de trabajo de Estados Unidos discrimina a favor de los más atractivos, algo que ha sido destacado por varios estudios. Por otra, porque los más atractivos también reciben mayor atención de sus profesores y compañeros a lo largo de su educación básica, ya que, entre otras cosas, por alguna razón se consideran más confiables. Todo esto se conjuga para que los más atractivos logren mayor confianza en sí mismos y desarrollen mejor sus aptitudes sociales, sobre todo las de la comunicación, con lo cual adquieren más capital humano y, en el curso de su vida profesional, reciben mayores salarios. Los resultados empíricos, realizados a partir de miles de datos de los jóvenes norteamericanos (entre 18 y 26 años), muestran que, en efecto, las personas muy atractivas cometen menos crímenes que quienes tienen un atractivo promedio. Los autores encuentran también que los más feos cometen muchos más crímenes que las personas comunes y corrientes. Las calificaciones escolares, según Mocam y Tekin, también están relacionadas con los atributos físicos. Las personas atractivas tienen muchas más facilidades para desarrollarse en el colegio, algo que les permite, más adelante, ganar más dinero. Mencionan otros trabajos que indican que la estatura tiene un impacto positivo sobre el desempeño académico (también en el profesional), probablemente por su importancia en las actividades de grupo, especialmente las deportivas. Así mismo, los apellidos que delatan pobreza de las familias (names that signal lower economic status ) también generan

. El estudio muestra que los efectos de la belleza (o la falta de ésta) sobre el crimen son más pronunciados en el caso de las mujeres. simpatía o. de preparación y aptitudes sociales y profesionales. La discriminación en contra de ciertas personas parece ser el resultado de una infinidad de eventos acumulativos que. Las mujeres más atractivas sufren tasas de detención policial bastante menores. Estas investigaciones señalan cómo el desarrollo de la pobreza y el crimen siguen caminos que pueden ser bastante sutiles y que han sido poco analizados hasta ahora. Este tipo de análisis podría ser de gran utilidad en Colombia. incluso. donde casos de discriminación racial fácilmente pueden solaparse detrás de percepciones de atractivo físico. al final. Este trabajo confirma los resultados de estudios previos que muestran que las mujeres feas son especialmente castigadas en el mercado de trabajo (y que se casan con personas con menor educación y mayor tendencia a ser pobres). termina por consagrar su inferioridad económica y social.menores expectativas por parte de los profesores y llevan a que sus portadores reciban menos atención.