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CÓMO HACER UNA REUNIÓN DE FORMACIÓN PARA JÓVENES

Vicaría Episcopal para la Juventud, Diócesis de Ciudad del Este Email: juventud@diocesiscde.org

PREPARACIÓN
Deberás conocer bien el tema que será desarrollado: 1. 2. 3. 4. 5. 6. Elige el texto que leerás en la formación. Los libros los puedes conseguir con la Pastoral de Juventud de la Diócesis (juventud@diocesiscde.org). Lee y comprende lo mejor posible el texto de la reflexión. Busca significados de las palabras en el diccionario e investiga en otros libros. Haz una lista de preguntas para ayudar a los participantes a profundizar el tema. Consulta con un sacerdote o laico bien formado. Puedes preparar algún material complementario: oraciones, fotocopias, videos o música. Si fuera posible, distribuye una copia del texto una semana antes para que todos lo conozcan y lo lean con anticipación.

ORACIÓN INICIAL
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. V. Envía, Señor, tu Espíritu y se hará una nueva creación. R. Y renovarás la faz de la tierra. Oremos. Oh Dios, que enseñaste a los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos por ese mismo Espíritu saborear la rectitud y gozar siempre de Su consuelo. Por Cristo nuestro Señor. R. Amén. Se puede elegir otras oraciones de la tradición para que los jóvenes vayan aprendiéndolas de memoria. También se podría comenzar con el rezo del Santo Rosario o la Liturgia de las Horas.

LECTURA DEL TEXTO
1. 2. 3. Lee el texto por PRIMERA VEZ en voz alta para que todos lo escuchen. Léelo bien y pausadamente. Haz leer el texto por SEGUNDA VEZ a otro participante del grupo, interrumpiéndolo para explicar el significado de las palabras que alguno no entienda. Vuelve a leer el texto por TERCERA VEZ; pero ahora comentando y debatiendo con los presentes sobre lo que se escucha.

PREGUNTAS
1. 2. 3. Las preguntas que habías preparado antes de la reunión puedes formularlas ahora. Los demás podrían hacer preguntas y comparten entre todos los presentes. Se hace una ronda de reflexión sobre lo leído.

COMPLEMENTOS
Presenta ahora tus materiales complementarios: 1. VIDEOS: Son muy útiles para presentar el mensaje de forma amena e impactante. Pero se debe tener cuidado de seleccionarlos bien y que tengan que ver algo con el tema. No siempre deben haber videos, pero de vez en cuando pueden ser buenos.

2. 3.

4.

TEXTOS COMPLEMENTARIOS: Se utilizan para fijar las ideas o reforzarlas. Se pueden proponer textos para memorizar (p.e. Compendio del Catecismo de la Iglesia), ejemplos para ilustrar, o reflexiones que profundicen la cuestión. DINÁMICAS: Las llamadas “dinámicas” pueden ser útiles para reforzar una idea, desde que las mismas sean muy bien seleccionadas. No todas las dinámicas son beneficiosas, pues están aquellas que inclusive son contrarias a la doctrina católica. Si es posible, siempre, consúltese con un sacerdote o laico bien formado sobre la conveniencia de utilizar las dinámicas, inclusive si se tratan simplemente de juegos. ORACIONES: Se pueden distribuir copias de oraciones tradicionales y hacerlas aprender a todos los participantes.

ACTIVIDADES COMUNITARIAS
En ciertos casos se pueden organizar actividades que complementen y pongan en práctica lo leído y aprendido en el texto. Este es el momento de organizar todo esto con los participantes.

AVISOS
Se dan los avisos pertinentes. Sería importante nunca olvidar dar los siguientes avisos: 1. 2. 3. 4. Calendario litúrgico: próximas celebraciones del calendario de la Iglesia e indicaciones de cómo vivirlas (inicio de cuaresma, fechas de solemnidades, como hacer el ayuno el miércoles de ceniza, preparación del pesebre, etc.) Próximos cumpleaños de los miembros. Indicaciones del párroco. Otras actividades de la parroquia, capilla o movimiento.

ORACIÓN FINAL
Se puede rezar el Ángelus (durante todo el año) o el Regina Caeli (sólo durante el tiempo pascual). También puede ser otra oración a la Santísima Virgen o algún canto. Ángelus V. El Ángel del Señor anunció a María, R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... V. He aquí la Esclava del Señor, R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... V. Y el Hijo de Dios se hizo Hombre, R. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María... V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Oremos: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que por el anuncio del Ángel hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y su Cruz, seamos llevados a la gloria de la resurrección. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Regina Caeli V. Reina del Cielo, alégrate, aleluya, R. Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya, V. Resucitó, según predijo, aleluya. R. Ruega por nosotros a Dios, aleluya, V. Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya, R. Porque ha resucitado verdaderamente el Señor, aleluya. Oremos: Oh Dios, que por la Resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por la intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.