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Teología Espiritual

Programa y Materiales para el estudio personal
Pamplona, octubre de 2002

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Presentación de la asignatura

Por Teología espiritual se entiende aquella rama de la Teología que estudia la vida espiritual, es decir la vida cristiana en cuanto camino de encuentro, comunicación y unión de amor entre el hombre y Dios. La vida espiritual del cristiano es, ante todo, fruto de una intervención histórica, libre y gratuita de Dios, que ama personal, individual e íntimamente a cada hombre y cada mujer, y lo invita a responder a su llamada también con un amor íntimo y personal, manifestado en obras, siguiendo los pasos de Jesucristo, que ha dado su vida por nosotros y nos ha enseñado el camino de la correspondencia al amor divino. La vida espiritual es una vida de comunión con Dios, que está destinada a crecer y desarrollarse continuamente en esta vida, mediante la gracia divina y la correspondencia humana, tendiendo hacia la santidad: hacia una plenitud que sólo se alcanzará en sentido propio en la vida eterna del Cielo, pero que puede alcanzar ya en esta tierra altos grados de heroísmo en las virtudes, de intimidad de amor con Dios, de identificación con Jesucristo. La vida, el ejemplo y la enseñanza de los santos son paradigma de ese itinerario espiritual. Por eso, la Teología espiritual, junto a las fuentes principales de la Revelación cristiana, se apoya mucho en la enseñanza y la experiencia de los santos. Con esta asignatura se pretende también que crezca el interés del alumno por la lectura y el estudio de los principales santos de la historia, reconocidos como grandes maestros de espiritualidad.

. El Espíritu santificador..... 167 .97 .. Los dones del Espíritu Santo y el camino hacia la santidad ... Introducción a la vida espiritual ... 171-200 y 233-238... J..... Encíclica “Redemptoris Mater”.SESÉ... lista de clásicos de la literatura espiritual cristiana Unidad Didáctica II. J...................69 . Rialp.........17 ........ 121-140......... pp.......L.... Tema 8: Dimensión mariana.. Rialp.. Madrid 1984.JUAN PABLO II.....SESÉ.. apuntes sobre el tema Tema 2: Historia de la espiritualidad.....5 Índice Unidad Didáctica I. J. pp 235-272. Tema 7: Dimensión secular de la vida cristiana............ INTRODUCCIÓN........ 27-35....................... Tema 4: La santidad como identificación con Cristo.. Herder Barcelona 1964.... en “Temes d’avui......... L.... en “Scripta Theologica” 130 (1998) 531-557...L.........L “Cristianismo...... Tema 5: El espíritu santo autor de nuestra santificación..... parte III... síntesis de historia de la espiritualidad ............ J............... pp....... (25/III/1987). Revista de Teologia i Pastoral” 3 (1998) 5-14. DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL.... historia y mundo” EUNSA.............. en “Scripta Theologica” 31 (1999) 471-193.. Madrid 1984.............. Pamplona............... J. Mundo y santidad.ILLANES..ILLANES. J.........15 Tema 1: La teología espiritual.147 .. .............. 1973... Tema 6: Dimensión eclesial de la vida espiritual cristiana... L. ... 67 Tema 3: La comunión íntima y filial con Dios uno y trino....... ...... La conciencia de la filiación divina..........SESÉ.. Mundo y santidad..............ILLANES.... J..................................BOUYER...87 .J...........................ILLANES.. J...SESÉ... J.... fuente de vida espiritual....... SESÉ....125 .................. 37 ..........

Mundo y santidad . pp 137-162 Tema 11: La santidad . parte IV nn: 2558-2758 .. Naturaleza y dinamismo de la vida espiritual . pp.6 . J. JL.ILLANES. pp. VIDA ESPIRITUAL CRISTIANAS Y DIVERSIDAD DE VOCACIONES Tema 16: Unidad y diversidad en la espiritualidad cristiana . Rialp. 97-120 .ILLANES. Unidad Didáctica III..OCÁRIZ. E.ILLANES. en: Romana 1996 Tema 14: La ascética cristiana . M. Madrid 1993.OCÁRIZ. en “Diccionario de espiritualidad”. J. Ascesis. Pamplona. Contemplativos en medio del mundo. apuntes sobre el tema Tema 17: Llamada a la santidad y vocación laical . 21-96 Tema 12: La oración .CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Madrid 1990 132-145 .ILLANES. Herder.CELAYA. F. Mundo y santidad. F. Madrid 1984. Madrid 1984. en Romana 5 (1987).. Rialp. J. “La mediación materna”. 209-234 Tema 15: La unidad de vida .ANCILLI. 1993 Unidad Didáctica IV.. 15-X-89 Tema 13: Contemplación y vida mística . J.WEISMAYER. Unidad de vida y plenitud cristiana . Madrid 1984. JL. en: “Vivir como hijos de Dios” EUNSA. Mundo y santidad.ILLANES. PPC. Vida cristiana en plenitud. de. Rialp. L. L. apuntes sobre el tema .SESÉ.BELDA. en “Scripta Theologica” 34 (2002) Tema 10: La vocación . JL. El Opus Dei en la Iglesia. Rialp. I..CARTA Orationis formas. Barcelona 1983 . DINAMISMO DE LA VIDA ESPIRITUAL Tema 9: Naturaleza y dinamismo de la vida espiritual . Sagrada Congregación para la doctrina de la fe..

GUTIÉRREZ.TEOLOGÍA ESPIRITUAL 7 Tema 18: Santidad y ministerio sacerdotal . EUNSA... nn. EUNSA Pamplona 1987. A.. El Matrimonio cristiano.ILLANES. Pamplona 1997. apuntes sobre el tema Tema 19: El camino hacia Dios en la vida consagrada . Exhortación apostólica “Vida Consagrada” 25-III-1996. 183-193 Tema 20: Matrimonio y celibato como vocaciones cristianas .ILLANES. 991-1006 . pp. 914-944 . en :”La misión del laico en la Iglesia y en el mundo”. L. El laico y el celibato. en GER. 141159 .SARMIENTO.JUAN PABLO II. 1-12 . A. Città del Vaticano 1995. nn. JL. JL. VIII simposio internacional de teología. Madrid 1984.DEL PORTILLO. Mundo y santidad . Rialp. J.CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. 311-321 . recogido en “Rendere amabile la verità”. Celibato. pp.

Madrid 1990 L. ROYO MARIN. Introducción a la vida espiritual. 1973. Edicep. A.L. WEISMAYER. Ed. PINCKAERS. Atenas. ● Historia de la espiritualidad: D. Valencia 1995 J. Madrid 1984 S. Teología Espiritual. Herder. G. La vida espiritual. ILLANES. podemos considerar Bibliografía Complementaria de especial interés: ● Parte sistemática: C. Mundo y santidad. Rialp. BOUYER. Madrid. Barcelona 1964. Los grandes maestros de la vida espiritual. PPC. Historia de la espiritualidad cristiana. . BAC.9 Bibliografía Además de la que se cita en el texto de los diversos Temas. THILS. BERNARD. 1990. MAROTO. Madrid. Ed. Salamanca 1968. Santidad cristiana. Vida cristiana en plenitud. Historia de la espiritualidad cristiana. Sígueme. Madrid 1994 J.A.

los autores principales del siglo de oro. Se puede acudir a cualquiera de los libros señalados en la bibliografía complementaria cuando se desee profundizar más en alguno de los temas. Esa lista puede ser muy útil para futuras lecturas del alumno. Santa Teresita y San Josemaría Escrivá. Se recomienda también vivamente la lectura de algunos libros clásicos de la espiritualidad cristiana. a algunos Padres como San Agustín. al menos. pero durante el presente curso convendría conocer mejor. y en la época contemporánea. como Santa Teresa y San Juan de la Cruz. . Santa Catalina y el Kempis.11 Orientaciones para el estudio Para cada Tema se han seleccionado uno o dos documentos. de entre los señalados en la relación que se incluye en el Tema 2. al menos. algunos medievales. como San Bernardo. artículos o capítulos de libros que responden al contenido central del mismo.

13 Unidad Didáctica 1 INTRODUCCIÓN 1 .

..................................................33 ......................................17 Tema 2 : Historia de la espiritualidad ..15 Tema 1 : La Teología espiritual .......................14 Unidad Didáctica 1 Introducción.............................

en primer lugar. hacerse una idea de conjunto de la Historia de la espiritualidad: conocer las principales figuras. y situarla adecuadamente en relación a otras partes fundamentales de la teología: la dogmática y la moral. comprender la naturaleza de la Teología espiritual como parte de la ciencia teológica. fundaciones. escritos. . y que son fuente importante del estudio teológico de la vida espiritual.ORIENTACIONES PARA ESTA UNIDAD DIDÁCTICA 15 El objetivo de esta primera unidad es. conocer su objeto de estudio y su método. En segundo lugar. movimientos y tendencias que han ido configurando la rica tradición espiritual cristiana.

L. trinidad de personas. Illanes La denominación "Teología Espiritual" dice. y el "espíritu" al vivir del hombre en cuanto que unido a Dios y vivificado. pneuma. Hijo y Espíritu Santo. 1 2 Para una primera aproximación a la etimología y significados de la palabra "espíritu" puede verse J. P. más aún. Barcelona. que nace de su interior y trasciende los condicionamientos inmediatos. t. llevarlo a la unión filial con Dios Padre. Espíritu. por extensión. muy diversos significados. Padre.Por eso puede decir San Pablo que el hombre está compuesto de "carne". Vocabulario de teología bíblica. pp. 255-256. significan aire en movimiento.). obviamente. cols. vida inmanente. y hebreo. aliento. ruah. en casi todos los idiomas. . dirigido y conducido por El2. en X. porque tiene vida propia. y. en Enciclopedia de la Biblia. Barcelona 1963. Hijo de Dios hecho hombre. "alma" y "espíritu". 3. con expresión en la que el término "carne" dice referencia a nuestra condición corporal y terrena. GUILLET. referencia a la palabra "espíritu". en el que se hace presente el Espíritu Santo para. PROD'HOMME. pp. así como las voces de diccionario citadas en la nota siguiente. Sobre el término "espíritu" en el lenguaje bíblico ver J. podemos señalar ya desde ahora lo siguiente: a) Etimológicamente el término latino spiritus. 1099-1104. Y esa vida divina se comunica al hombre.17 Tema 1 La Teología espiritual Definición y naturaleza de la Teología espiritual J. 1967. del que proviene el castellano "espíritu". espiritual. identoficándolo con Cristo. en Diccionario de Filosofía. 2. viento fuerte. Espíritu. el vocablo "alma" a nuestra capacidad de sentir y conocer. que tiene. en comunicación plena con los demás. que va más allá de lo sensible. Sin entrar de momento en precisiones de detalle que tendrán su lugar más adelante. en Diccionario enciclopédico de la Biblia. DE GOITIA. b) En el lenguaje bíblico y cristiano dice especial referencia a la realidad de Dios: Dios es espíritu. Espíritu. Barcelona 1994. J. vida1. a la superioridad del ser humano tanto respecto a los seres puramente materiales como respecto a los animales: el hombre es un ser espiritual. 184-187.LEONDUFOUR (dir. FERRATER MORA. que se despliega en conocimiento y amor. al igual que los equivalentes griego. vol. Aplicado al hombre dice referencia a la vida propiamente humana. VAN IMSCHOTT y F. Espíritu.

más concretamente. Fleisch und Geist. muy común (es concretamente la significación que el vocablo tiene en expresiones como "espiritualidad sacerdotal". t. SECONDIN. de forma sintética en T. BASEVI. aquella especilización teológica que estudia la existencia cristiana en cuanto proceso de encuentro y comunicación entre el hombre y Dios. 102-124. Corso di Spiritualitá. A partir de ese uso paulino surgió. pneumatikós. En la práctica las dos significaciones mencionadas no sólo coexisten sino se pasa fácilmente de una a otra. AA. hacer referencia al cristiano que se deja llevar del Espíritu hasta tener un modo de pensar y de actuar no superficial o infantil. J. cols. sino también el adjetivo "espiritual" para. por ejemplo. SOLIGNAC. "espiritualidad franciscana". Más detalles sobre la historia y significación del vocablo en A. SPICQ. El estudio de la vida espiritual tal y como puede darse al margen del cristianismo. En suma. se ocupa la Teología Espiritual. pp. ¿Cómo se realiza ese encuentro entre el hombre y Dios?. La corporalidad y la sexualidad humana en el "corpus paulinum ". 3 Cfr. que vida cristiana intensa. C.. pues. 9. Spiritualité.un otra expresión ampliamente difundida. en AA. Pneuma.VV. Antes. etc. "espiritualidad laical". coherente con la conciencia de filiación divina que de la fe deriva (cfr. pp.. en Die Religion in Geschichte und Gegenwart . With emphasis on Pauline Antropology . Por Teología Espiritual se entiende. ya que esa temática puede desarrollarse sólo una vez concluido el análisis de la vida espiritual cristiana y por tanto en un momento posterior al que aquí va a ocuparnos. Madrid 1977. Introduzione generale. y su valoración teológica. 1 y Ga 6. Cambridge 1976. Soma in Biblical Theology. que aparece por primera vez en un texto de principios del siglo V. Y respecto de la antropología paulina. "espiritualidad monástica". no será objeto de estudio en este tratado. en la antigüedad latina tardía el vocablo spiritualitas —del que procede el castellano espiritualidad—. .). "espiritualidad de San Francisco de Sales". PUZO. y seg. Barcelona 1993. 8-10. pp. es necesario detenernos para precisar y detallar más la naturaleza de la Teología Espiritual. La resurrección de Jesucristo y la del hombre en la Biblia. GOFFI y B. sino maduro. manteniendo ese mismo sentido.VV. de ordinario —concretamente en San Pablo—. sino más bien las formas de entender la vida espiritual. A. F. ¿qué factores condicionan o determinan su despliegue? ¿qué etapas o fases atraviesa? Esas son algunas de las preguntas que nos formularemos y a las que intentaremos responder a lo largo de este tratado.VV. en Dictionnaire de Spiritualité. vol. (especialmente 357-366 y 394-339). Tubinga 1958. en nuestros días. 6. Pamplona 1989. París 1961. en cuanto desarrollo de la vida que. 350 ss. 974-977. 1142-1173. se acudió a él para designar no ya la vida cristiana en cuanto que consciente e intensamente vivida. pp. 4 La Sagrada Escritura emplea no sólo el substantivo "espíritu". Masculinidad y feminidad en el mundo de la Biblia. 1). en AA. aunque sin llegar a ser nunca de uso frecuente. en el contexto de algunas disputas sobre temas espirituales que tuvieron lugar en la Francia de esa época. Dieu et l'homme selon le Nouveau Testament . se despliega en el tiempo hasta alcanzar su culminación en la plenitud de los cielos. GUNDRY. ¿qué rasgos definen esa vida espiritual?. Rm 8. Significado de la palabra "pneuma" en San Pablo ¿ en "Estudios Bíblicos" 1 (1942) 437-460. y. 678-694. En los siglos posteriores continuó empleándose. pp. 547-549. R. 15. la rama o disciplina teológica que considera y analiza la espiritualidad4. Brescia 1989. 1 Co 2. En el siglo XVII. FICHNER y E. 15 y 3. pp. C. hasta llegar a ser. en el que significa lo mismo que vida según el Espíritu. 2.H. t. SCHWEITZER. DÍEZ MACHO. sin embargo. en Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament. este uso se fue difundiendo. incoada por el Bautismo. según expresión del propio San Pablo 3.18 De esa "vida según el Espíritu".

salir de sí mismo. sino por el conocimiento y. a) Vida espiritual Vida significa actividad. 1. pp. MOIOLI. y actividad que nace de dentro del sujeto que la realiza. 91 (1963) 101-116.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 19 1. J. En cierto modo. BOUYER. ¿en qué consiste esa vida espiritual? Precisémoslo más mediante tres pasos o aproximaciones sucesivas: a) La palabra espíritu nos habla del ser humano considerado. pp. 15-24. Madrid 1988. en este sentido.1. Teologia Spirituale. Vida. La vita cristiana come oggetto della Teologia Spirituale. más exactamente. Vida espiritual significa. pp. BERNARD. A. todos o casi todos los manuales de Teología Espiritual. b) Pero si la vida espiritual connota la interioridad remite también a la exterioridad. finalmente. como acabamos de decir. pp. experiencia espiritual.Objeto de la Teología Espiritual La panorámica histórica esbozada en el capítulo anterior manifiesta con claridad que la Teología Espiritual aspira a considerar teológicamente la espiritualidad o vida según el Espíritu. Vida cristiana en plenitud. vida humana integral.. vida humana. por tanto. DE GUIBERT. pero al crecer de un ser. pp. por usar la expresión paulina. al desplegarse. ciertamente. no de cualquier modo sino precisamente en cuanto ser que posee interioridad. Ahora bien. La vida espiritual implica así interioridad. Madrid 1990. GAMARRA. Madrid 1994. Convendrá por eso que analicemos al menos las principales: vida espiritual. que existe en el mundo. WEISMAYER. en "La Scuola cattolica". la vida que el hombre vive cuando advierte que su existir está dotado de sentido trascendente. y. pues. que está referido al mundo en cuanto contexto en el que vive y en cuanto realidad interhumana de la que depende el desarrollo de su propio ser. La vida del espíritu dice. Introducción a la vida espiritual. experiencia y santidad en cuanto aspectos del objeto de la Teología Espiritual De hecho. L. Lecciones de Teología Espiritual. le hacen crecer y desarrollarse. 17-27. El hombre no alcanza su perfección por la vía de la pura introspección. J. 23-51. más aún. ya que revierten sobre su propio ser dotándolo de una mayor hondura. el hombre. Barcelona 1964. 17-35. a fin de cuentas. entregarse. en orden a precisar el alcance de esas afirmaciones resulta oportuno realizar algunos comentarios y precisiones. 7-25. santidad. una vez hecha esa afirmación no hay nada más que añadir. Hay. Sólo que. por el amor. CH. Ese es su objeto. desarrollando esa capacidad de enriquecimiento y de autodominio de la que está dotado y en la que radica su perfección. la literatura teológica usa respecto al objeto de la Teología Espiritual diversas expresiones. F. amar. pp. que es sujeto de actos que expresan su riqueza interior y que. autoposesión. la vida que alcanza como fruto del reconocimiento de Dios y de la 5 Sobre el concepto y la descripción de la vida espiritual ver S. Vida espiritual significa algo más: la vida que es propia del espíritu 5. pero también trascendencia. 17-51. RUÍZ SALVADOR. reconociéndose referido a los demás y. referencia a la capacidad de crecer. en general. Madrid 1953. Vida espiritual significa. . valora y asume desde esa perspectiva el conjunto de su existir. Roma 1983. G. Teología espiritual. Caminos del Espíritu. vida espiritual en sentido pleno cuando el ser humano. a Dios. Compendio de Teología Espiritual. vida del hombre que vive y actúa como hombre.

más aún. dando origen a todo un conjunto de convicciones y actitudes del corazón que. parece sin embargo oportuno completar esta descripción de la vida espiritual con dos observaciones: a) Conviene. le es dado al hombre establecer con Dios mismo. a la unión con Dios Padre. a partir de ese reconocimiento. que significa. pero no desde el punto de vista de la Teología. Por eso si antes decíamos que vida espiritual significa lo mismo que vida humana integral. La fe cristiana nos dice. crecimiento. la vida que se despliega y desarrolla cuando el hombre se sabe interpelado por Dios. en "Concilium" 9. que la vida espiritual no sino el despliegue de la vida infundida en el cristiano por el bautismo: no una vida especial. su vocación y sus carismas por un lado. en efecto. más aun. En efecto. en suma. vida que implica no sólo actividad. El Espíritu Santo es principio de vida. 6 7 La vida espiritual auténtica no es. cit. y podría incluso considerarse suficiente. habitado por el Espíritu de Dios. en cuanto que expresan esa vida y se dirigen. que la vida que hay en el hombre no es fruto del espíritu humano. nacidas del encuentro con Cristo y suscitadas por el Espíritu. en este contexto cristiano. sino —y en este punto tendremos ocasión de insistir— vistas en conjunto. sino desarrollo. es decir. La Teología Espiritual estudia. en cuanto que se integran en una vida. se articulan en decisiones y formas de actuar que dotan de fisonomía a la existencia que todo cristiano está llamado a vivir en cuanto de hijo de Dios Padre6. energía vital. sino de la acción de Dios. ese dinamismo vital que caracteriza a la vida del espíritu es precisamente lo que la Teología Espiritual estudia. en ella se trata de las operaciones humanas no consideradas una a una. con los demás y con el mundo. subrayar. podemos retomar esa frase para concluir que la vida espiritual no es otra cosa que la vida cristiana íntegramente vivida. . separada y aisladamente. en el nivel en que nos encontramos. pues. en segundo lugar. Otras citas y reflexiones en el mismo sentido en S. otra cosa que "la estructuración de una persona adulta en la fe. Ese desarrollo.20 U. esos tres sentidos de la expresión vida espiritual no son heterogéneos entre sí. la fe. al menos en cierto grado. Como resulta obvio. pp. 14. "fuente de agua viva que brota para la vida eterna" 7. que la vida espiritual es vida en tensión. 1 ● INTRODUCCIÓN relación que. 35-39. 27). que es espíritu y vida y. en Cristo. desde una perspectiva filosófica. una vida en la que las virtudes cristianas por excelencia —o sea. es decir.. Teología Espiritual. la existencia cristiana informada por la acción de las tres virtudes teologales que. diversa de la vida cristiana ordinaria. y las leyes del universal misterio cristiano por otro" (Tendencias dominantes en la espiritualidad contemporánea . la esperanza y la caridad— manifiestan. Jn 4. ante todo. que ha querido comunicar esa vida a los hombres. Cfr. "tienden hacia". la gracia que nos comunica es fuerza. lo que es más. Besnard—. sino esa vida cristiana vivida con plenitud. todas sus virtualidades. 1965. según su propia inteligencia. en efecto. D. en el fondo —como afirma A. M. bajo el impulso del Espíritu Santo conducen al cristiano a la identificación con Jesucristo y. Surge así un sentido nuevo y más profundo de la expresión vida espiritual. de modo que los posteriores asumen e incluyen dentro de sí los anteriores. bajo la acción de la gracia. ahora. De esas cuestiones se hablará a lo largo de todo el tratado. c) Esta nueva descripción que se acaba de hacer es más rica que la anterior. profundamente vivida. aspiración a manifestar de manera cada vez más plena las virtualidades que le son propias. b) Y recalcar. sino que se articulan en orden ascendente. GAMARRA.

ciertamente. de la vida espiritual. en "Scripta Theologica" 18 (1986) 609-613 y. Introduction à une théologie. FERRATER MORA. en el primero. hacia lo sensible y corporal y por tanto hacia realidades no sólo exteriores al hombre sino materiales. . dice referencia a un objeto o ser concreto. Natura e luoghi dell'esperienza spirituale. por ejemplo. Es obvio. Es precisamente esa proximidad o cercanía que implica el vocablo "experiencia". GUIBERT. J. con la fuerza evocadora que de ahí deriva. por lo demás. pero. 25-55. Esta expresión tiene su orgien en el análisis de la experiencia humana en la que caba distinguir entre una experiencia volcada hacia lo esterior. con alguna frecuencia. haya acudido a ese término para designar su objeto. 2652-2654 y J. más aún decisiva. que de los dos sentidos del término experiencia es al segundo al que se acude cuando se afirma que la Teología Espiritual estudia la experiencia cristiana: no se quiere decir que estudie la experiencia de Dios entendida como contacto inmediato con la substancia divina (si un contacto así es o no posible. es algo que deberá ser dilucidado). pero muy distintos. L'expérience chrétienne. aunque sea en nota. Milán 1992 y A. Roma 1990.ILLANES. p. es decir. GOFFI. Por eso. y especialmente la más reciente. sino más bien que estudia la experiencia que implica el existir creyente. así ocurre cuando alguien dice. lo que explica que la Teología Espiritual. ver A DAGNINO. Lecciones de Teología Espiritual cit. GUERRA. en efecto. en bastantes autores la expresión "vida interior" es usada como sinónimo de vida espiritual. La experiencia cristiana como vida y como fundamento . SECONDIN y T. III. pp. Vita interiore. Brescia 1989. bajo la acción del Espíritu. en Dizionario Enciclopedico di Spiritualità. la vida de quien vive de fe con todo lo que ese vivir comporta. pp. Para una mayor clarificación del concepto de experiencia ver J. 1181-1188. lo que. ea vida o desarollo de las potencias espiritaules dice referencia a Dios. b) Experiencia espiritual La voz "experiencia" posee una pluralidad de significados conexos entre sí. hacia una comunión con Dios — y en Dios y desde Dios. tiene unalcance más restringido para significar la práctica de la oración y cuanto con ella se relaciona de forma inmediata. el trabajo en un hospital u otra realidad análoga. pero no la agota. Experiencia. cuanto a describir —a narrar— cómo y por qué vías el creyente configura. 8 9 Entre las expresiones que pueden relacionar con la de "vida espiritual". en B. y vida interior. de esos diversos significados aquí interesa diferenciar dos. pp. en relación directa con la Teología Espiritua. Sintéticamente. G. J. particularamente en la literatura devocional. En otros momentos empleamos la misma palabra para indicar una realidad muy distinta: el hecho de haber vivido una determinada situación o según un determinado estilo de vida. especialmente. En un primer sentido la palabra experiencia significa lo mismo que contacto inmediato con una realidad. t.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 21 su progresivo despliegue o perfección. MOUROUX. L'esperienza spirituale. en Diccionario de Filosofía. constituye una parte importante. su vida con la de Cristo. Paris 1952. en el segundo a una situación o condición multidimensional y distendida en el tiempo9. 19. y así hablamos de experiencia para indicar que hemos visto o tocado realmente algo o que el contacto con algo nos ha hecho experimentar satisfacción o dolor. que decir referencia a las potencias espirituales y revierte hacia el interior del espíritu humano y hacia la comunicación con otros seres espirituales. es decir. Para más detalles. si bien.L. Corso di Spiritulità. MOIOLI. 2. a cuya intimidad tenemos acceso en virtud de la gracia. que conoce por experiencia la vida militar. a presentarla como orientada no tanto a trazar un esquema ideal o teorético del itinerario espiritual. En un contexto cristiano.. en una ampliamente usada por la literatura ascética: "vida interio". En ambos casos la palabra connota proximidad. Presentar la Teología Espiritual como reflexión sobre la experiencia cristiana equivale. con toda la realidad— cada vez más intensa y plena8. Barcelona 1994. conviene que nos detengamos. t.

740-744. en Cristo Jesús. ya que la renovación interior y la íntima relación con Dios que de ella deriva reclaman del hombre que actúe en su existencia ordinaria y en sus acciones cotidianas en conformidad con la nueva vida recibida14. La sainteté de Dieu dans l’Ancien Testament. a una realidad ontológica. al culto y. LEON-DUFOUR (ed. donde significa. la comunicación de la vida divina llega a su plenitud. J. 12 Ap 22. Bilbao 1963. Esta evolución semántica llega a su culmen en el Nuevo Testamento. A. I. en segundo lugar. P. —connota. en "Bible et vie chrétienne". Barcelona 1963. No es pues extraño que en los escritos apostólicos los cristianos. en Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament. 482-488. como lo manifiesta el hecho de que. FESTUGIÈRE. y la advertencia de San Pablo: "ésta es la voluntad de Dios: vuestra santificación"13. en "La Vie Spirituelle". VI. 1. GELIN. pp. 3. CERFAUX. 14 Entre la amplia bibliografía sobre la santidad. 13 1 Ts 4. remitamos sólo a algunas obras de fácil consulta o particularmente significativas: . Y lo que es más se entiende por santidad una incoación en el hombre de los bienes divinos que constituyen el Reino de Dios prometido. 249-262. en la parte parenética de los escritos apostólicos. La vida nueva recibida en el bautismo aspira a informar la totalidad de la existencia. t. Pero la Escritura enseña a la vez que ese Dios que es santo. se acerca y comunica al hombre. 10 11 1 S 2. la santidad es algo que se sitúa en los niveles mas profundos del ser. La sainteté de l’homme dans l’Ancien Testament. cols. el encabezamiento 2 Co 1. KUHN. Los textos neotestamentarios. Jesucristo en San Pablo. Agios. D. 309 (1941) pp. pero no se limita a ellos. De forma sintética puede. hacen siempre referencia a la acción de Dios que salva al hombre y al efecto que esa acción produce: en ese sentido. A. 11. según el dicho del Apocalipsis: "el santo santifíquese aún más"12. puesto que. sino que desde ahí afecta a toda la vida de la persona. por ejemplo. L. Santo. concluirse que la santidad: —dice referencia. en primer lugar.G. Stuttgart 1957. cols. Santidad. 2 Ver. FIGUERAS. pues. en Enciclopedia de la Biblia. funda y reclama una relación viva y personal con El. y concretamente a su acción. DE VAUX. Un último rasgo permite completar esta exposición bíblica. O. una realidad teologal. al hombre en cuanto que objeto del amor de Dios y receptor de sus dones. finalmente. 1 ● INTRODUCCIÓN c) Santidad La voz santidad pertenece al lenguaje cristiano desde sus orígenes. Rm 16.22 U. una realidad ética. también. cols. expresándose en obras. J.). ya que proviene de la Sagrada Escritura. incorporados a Cristo. sea tomada como punto de partida para exigir una determinada conducta a los cristianos. . VAN IMSCHOOT. ya que. París 1942. PROCKSCH y K. por la incorporación a Cristo. de modo que el conjunto de la existencia cristiana se presenta como un proceso de progresiva santificación. La sainteté. 87-116. el hombre recibe el don de la gracia y es trasformado de pecador en justo y amigo de Dios —implica. 30-44. son calificados como santos11. Vocabulario de Teología Bíblica. al convertir al hombre en amigo de Dios e introducirlo en su intimidad. ante todo. al hablar de santidad. t. en el que. pp 35-48.respecto a la doctrina bíblica: A. De ahí que hable de santidad en referencia también a la voluntad divina. la trascendencia e infinita perfección de Dios: "no hay Santo como Yahvéh" 10. 2. 19 (1957). en X. Barcelona 1967.

para describir el objeto de la Teología Espiritual. THILS. VI. 1930. Si comparamos cuanto acabamos de decir con lo afirmado al analizar en apartados anteriores otras expresiones. ILLANES. a un modo de reaccionar y de comportarse. por tanto. El vocablo santidad apunta en cambio de modo inmediato a una cualidad de un sujeto o a un ideal al que se aspira. Ese doble hecho —esa identidad substancial y esa diversidad de matices— es lo que explica que vida espiritual y santidad sean expresiones en gran parte intercambiables. es decir. Santità. es decir. t.V. aunque más adelante nos ocuparemos de la problemática y las perspectivas a las que apuntan . Aunque. GROTZ. sino también en una modificación de las definiciones. ANCILLI. La expresión experiencia espiritual connota una vida que se percibe y capta en la diversidad de sus dimensiones. en Dizionario Enciclopedico di Spiritualità. 186-197. de los que prescindimos de momento. también en Cristo. a unas relaciones.Definición de la Teología Espiritual La descripción del objeto de la Teología Espiritual que acabamos de realizar permite llegar a una definición de la disciplina. t. sobre la santidad cristiana. L. cols. Todo intento definir una ciencia es fruto de una reflexión sobre sus características y sobre su naturaleza. pero también que. por lo demás encontrarse fácilemnte en los tratados aparecidos en las diversas épocas—. pp. Madrid 1964. pp. La santità nella constituzione conciliare sulla Chiesa. Santidad. VV.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 23 La voz santidad resume. La Teología Espiritual versa. Prescindiendo por ello de definciones acuñadas en etpas anteriores —que pueden. es fácil advertir que se está. se sabe llamado a una progresiva santidad. AA. G. TRUHLAR. en gran medida. Madrid 1984. Santidad cristiana. con una diversidad de matices. será útil recoger algunas de las que nos ofrecen los manuales más recientes: —"La Teología Espiritual es la ciencia teológica que estudia el desarrollo progresivo de la vida cristiana.. GROSS y J. Mundo y santidad. de modo que sobre la definición que se ofrezca gravitan las opciones intelectuales y los planteamientos de fondo de los diversos autores. se acuda al uno o al otro15. en Sacramentum mundi. a una actividad. 2. Esta riqueza de significado explica la importancia que el vocablo santidad ha tenido. 3. Madrid 1966. ed. la condición cristiana: el cristiano es alguien que ha sido santificado en Cristo y que. también es cierto. Roma 1966. con palabras distintas. y tiene. en la predicación y la teología cristianas. K. Roma 1990. y el hecho de que se pueda acudir a él. pp.. IV. haciendo referencia a una misma realidad. pero incluyendo también una exposición sistemática: J. desde esta perspectiva. pp. Santidad. se ha relacionado frecuentemente el término "perfección" o la expresión "perfección cristiana". H. sobre la vida del cristiano en cuanto santificado por el bautismo y llamado a crecer en santidad.con datos bíblicos. en Conceptos fundamentales de Teología. III. 2240-2249. 234-242. Barcelona 1978. No es por eso extraño que la evolución de ideas a las que hemos hecho referencia en el capítulo anterior se haya reflejado no sólo en un cambio de la denominación de nuestra disciplina (pasado desde el título de Teología Ascética y Mística al de Teología Espiritual). de la vida de gracia animada por el . t. y se acuda de hecho con gran frecuencia. según los contextos o las intenciones. La expresión vida espiritual alude primariamente a lo que alude toda vida. E. 21-36. 15 Con el vocablo santidad en cuanto que evoca un como ideal al que se aspira.

un saber.24 U. procediendo a partir de los principios de la revelación divina y de la experiencia religiosa de individuos concretos. Londres 1980. un saber experiencial. sino en concreto. 33. Podemos. resulta oportuno considerar. en sus componentes y causas últimas. 18-21. en cambio. 1 ● INTRODUCCIÓN impulso dinámico hacia el logro de la santidad perfecta.toma en consideración lo realmente experimentado y vivido. formula directrices para su crecimiento y desarrollo y explica el proceso a través del cual las almas progresan desde los comienzos de la vida espiritual hasta su plena perfección"17. 22. a base de la revelación y de la experiencia cualificada. Versa sobre la vida y podrá y deberá repercutir sobre la vida. c) Esa vida espiritual es considerada no en general o en abstracto. 16 17 18 19 BENIAMINO DELLA TRINITÀ. cit. Teologia Spirituale. que se desarrolla bajo la acción del Espíritu Santo y la colaboración humana. es un saber especulativo. . p. 68 F. es decir. Sí convendrá. Las definiciones mencionadas presentan diferencias. teniendo en cuenta la totalidad de sus dimensiones y la totalidad de su despliegue. vista en toda su amplitud.. pero su finalidad directa y específica no es la ordenación de la vida. Teologia Spirituale. 3. cit. Teología Espiritual. sin necesidad de acuñar una nueva. pp. BERNARD. y ello en un doble sentido: en cuanto que aspira a dar razón de la experiencia cristiana y en cuanto que -por consiguiente. cómo nuestra materia se diferencia de otras ramas teológicas. su apertura a una plenitud o perfección. Otras definiciones en S. connotando su crecimiento y desarrollo. es decir. define la naturaleza de la vida sobrenatural. Para ello seguiremos un esquema sistemático.A. dicho en términos técnicos. pues. Spiritual Theology. bajo la acción vivificadora del Espíritu Santo"16. como en toda la Teología. GAMARRA. RUÍZ SALVADOR. D. 464. que subrayemos los rasgos que consideramos decisivos: a) La Teología Espiritual es una ciencia. cit. Caminos del espíritu. aunque con trasfondo histórico. estudia la experiencia espiritual cristiana. C.. tal y como efectivamente se desarrolla y despliega. describe su desarrollo y da a conocer su estructura y sus leyes"18. es. más aún. aunque en ella.. pero coinciden en los puntos o aspectos fundamentales. Teología Espiritual. —"La Teología Espiritual es una disciplina teológica que. p. —"La Teología Espiritual es aquella parte de la Teología que. p. —"La Teología Espiritual es la parte de la Teología que estudia sistemáticamente. la realización del misterio de Cristo en la vida del cristiano y de la Iglesia. sino su captación o comprensión.. remitir a ellas. J. fundada sobre los principios de la revelación. haya una honda continuidad entre lo especulativo y lo práctico. AUMANN. b) La realidad u objeto que esa ciencia estudia es la vida espiritual cristiana. considerando primero las relaciones y diferencias entre Teología Espiritual y Teología Moral después las relaciones y diferencias entre Teología Espiritual y Teología Dogmática. Teología Moral y Teología Dogmática Una vez completado el análisis del proceso histórico que lleva a la aparición de la Teología Espiritual como disciplina específica. dando así un paso más en orden a su caracterización. cit. como es lógico al provenir de distintos autores. hasta llegar a la santidad"19. p. por tanto. es decir.

clarificarlo y orientarlo según la verdad. y practicar las virtudes y deberes de nuestro estado que sean de precepto. MOIOLI. al menos remota o derivadamente. p. I. Teología Espiritual y Teología Moral Teología Espiritual y Teología Moral son dos ramas de la Teología que tienen entre sí evidentes puntos de contacto: ambas se ocupan de la vida cristiana. estudian la vida y el comportamiento humano desde un punto de vista práctico. basada en la distinción entre dos grados o niveles en el vivir cristiano. al estar prescritos por la ley de Dios. de otra. Madrid 1971. Esta forma de plantear el problema. cit. Sin entrar ahora a analizar la distinción entre preceptos y consejos. pero desde una perspectiva teorética. y la Teología Dogmática. Mas. 34-36. C. GARCÍA. de la que le plugo hacernos partícipes. . parecía en efecto claro. "La Moral -escribe. no tardó en ser objeto de crítica. de una parte. la Espiritual sobre los consejos. cómo hemos de evitar el pecado. En fases sucesivas se han ido ofreciendo tres respuestas al problema: Primera respuesta: La Teología Moral versa sobre los mandamientos. del vivir y actuar del cristiano en cuanto que se reconoce llamado por Dios y aspira a responder a esa llamada divina. son exigibles a todo creyente. Tanquerey. es decir de lo que siendo bueno. —la Teología Espiritual se ocuparía en cambio de los grados supremos de la vida cristiana.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 25 3.. no se impone. reflexionado sobre su ser y su destino a la luz de la fe. es decir. Teología Espiritual. 73-99. como mandamiento. y válido todavía en diversos aspectos. ver G. digamos solamente que toda presentación según la cual existirían dos niveles en 20 21 Sobre este tema. más concretamente. 5.. pp. pp. fomentando la vida divina. Ahora bien en qué y cómo se distinguen entre sí Teología Espiritual y Teología Moral resultaba problemático20. y más antigua. al buscar la perfección de dicha vida. Consiste en sostener que la Teología Moral y la Teología Espiritual se distinguen por considerar la vida cristiana a dos niveles diferentes: —la Teología Moral se ocuparía de los preceptos. pp. pues constituye una perfección en el vivir cristiano que va más allá del mínimo exigible a todos para abrirse a un ideal al que no todos están llamados21.data de 1923). distinguiéndose así claramente de aquellas partes de la Teología que. París-Tournai 1960. 62-65. La Dogmática estudia ciertamente al hombre. preséntase la Ascética dándonos las reglas de la perfección" (Compendio de Teología Ascética y Mística. de lo aconsejado. que admite muchas variantes. por ejemplo.A. Teologia Spirituale. la primera edición del original francés de este manual -uno de los más editados y traducidos durante la primera parte de nuestro siglo.1. C. La distinción entre la Teología Moral y la Teología Espiritual. sin embargo. de la norma o ley aplicable a la totalidad de los cristianos. e incluso mejor que su contrario. referido directamente al actuar. de los actos que. como la Moral y la Espiritual. ir más allá de lo que es puro mandamiento. y adelantar metódicamente en el ejercicio de la virtud. No es pues extraño que el problema de la diferenciación entre Teología Espiritual y Teología Moral fuera una de las primeras cuestiones que se planteara apenas la Teología Espiritual se constituyó como disciplina académica. es la que sostuvieron bastantes tratadistas de finales del siglo pasado y principios de éste. Corrientes nuevas de Teología Espiritual. t. Ambas presuponen la comprensión cristiana del hombre y de su destino y ambas poseen una orientación vital o práctica puesto que dicen referencia al actuar del hombre a fin de conocerlo o comprenderlo mejor y en consecuencia. BERNARD. es decir. cit. La primera.nos enseña cómo hemos de corresponder al amor de Dios.

la diferencia entre ambas no está pues en la realidad sobre la que versan. centrada en la resolución de casos concretos y en la determinación de lo prescrito bajo pena de pecado. No es. sino la globalidad del actuar cristiano. todo cristiano está en efecto llamado a identificarse con Cristo y no cabe introducir a priori distinciones o diferenciaciones. la Teología Moral se define por adoptar una perspectiva teorética o especulativa. pronto se manifestó como definitivamente caduco. Ciertamente ninguno de los tratadistas a los que venimos aludiendo plantea el tema de forma tan neta y sin matices. que. pues. es decir. De acuerdo con este planteamiento. pero en esa dirección apuntan. propugnó de forma decidida una exposición teológico-moral abierta a la consideración de la perfección cristiana22. sin duda. algunas de sus afirmaciones y. La figura más representativa fue quizás la del teólogo dominico A. 5 . pastorales espirituales que tuvo lugar en torno a los años treinta hizo evidente la necesidad de superar ese enfoque: la progresiva reafirmación de la llamada universal a la santidad excluía toda forma de hablar que implicara una división entre los cristianos según que estuvieran destinados a un mínimo o un máximo espiritual. Un planteamiento como el antes descrito podía tener visos de verosimilitud en un contexto histórico dominado por una moral de tipo casuístico.26 U. hacia ahí conduce su enfoque metodológico. y por tanto sobre la praxis. y siempre según esta sentencia: su objeto material es práctico. 22 A. 1 ● INTRODUCCIÓN la vida cristiana entre los cuales cabe optar. Teología Moral y Teología Espiritual se ocupan ambas de la vida cristiana vista en su globalidad y abierta por tanto a un máximo de perfección. VERMEERSCH. a captar y expresar su estructura y naturaleza. de modo que unos podrían —o incluso deberían— contentarse con el primero pues sólo a otros. pero en orden no tanto a regularla —al menos de forma inmediata— cuanto a conocerla o comprenderla. Este paso obligaba a buscar un nuevo camino para justificar o explicar la distinción entre Teología Moral y Teología Espiritual. un actuar cuyo centro está constituido por la caridad. gracias a la vuelta a las fuentes (al desarrollo de los estudios exegéticos y a la investigación sobre la doctrina moral de los Padres y de los grandes maestros medievales) y al influjo de los planteamientos personalistas. en suma. Vermeersch. sorprendente que quienes más fuertemente reaccionaran frente a ese modo de diferenciar entre sí Teología Moral y Teología Espiritual fueran precisamente los moralistas. especialmente llamados. Roma 1922. sino la perspectiva intelectual a la que una y otra responden. sería. p. les es dado aspirar a la perfección. es decir. Vermeersch pensó encontrar una solución acudiendo al concepto de arte. En términos técnicos. y aspirar por tanto a comprender la vida cristiana. D. o sea por una virtud que no conoce medianías o límites sino que impulsa a amar con plena y total radicalidad. pero su insuficiencia resulta manifiesta apenas se advierte que la Teología Moral no estudia solamente la ley o norma —y menos aún esa ley entendida como determinación de los mínimos de comportamiento—. pero su perspectiva u objeto formal es teorético. en todo caso. un saber en el sentido más fuertemente intelectivo de la palabra. debe ser rechazada. en el contexto de la vuelta a los planteamientos morales de Tomás de Aquino. En esa crítica vino a incidir también la renovación de la Teología Moral entonces en curso. un saber con una finalidad formal y predominantemente cognoscitiva: versa sobre la vida. Segunda respuesta: La renovación de los planteamientos dogmáticos. Sacræ Theologiæ Moralis principia-responsa-consilia.

¿Por qué y cómo se distinguen? Porque —se responde— aun considerando la misma realidad y en ambos casos con una finalidad teorética. pero la Teología Espiritual que se desarrolla en las aulas académicas no aspira. de otra parte.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 27 La Teología Espiritual se define. sino un arte. pero ¿es esa perspectiva práctica la única desde la que cabe considerar la vida espiritual cristiana tomada en su dinamismo concreto?. como fruto de preocupaciones prácticas: la dirección de almas. MARITAIN. La Teología Espiritual contemporánea se concibe. sino también en la propia historia de la Teología Espiritual. Resurge así el problema de la distinción respecto a la Teología Moral. puesto que la primera sienta los fundamentos de la segunda que. por J. capítulo 8). de forma directa e inmediata. Ciertamente la dirección de almas es un objetivo legítimo. ¿no cabe acaso intentar abordar la vida cristiana. Madrid 1975. una ciencia. a lo que aspira no es tanto a analizar el vivir cristiano. con matices propios. por adoptar una perspectiva o finalidad inmediata y formalmente práctica. así como. a promover su efectivo desarrollo. sino la que se da entre dos saberes. Ambas versan. ambas son ciencias: la distinción que se da entre ellas no es la que hay entre una ciencia y el arte que la desarrolla o aplica. en el sentido clásico de la expresión: más concretamente. operan según una 23 El planteamiento de Vermeersch fue asumido por R. París 1928. de carácter teorético: el análisis y comprensión de la vida espiritual. en cambio —continuamos exponiendo a Vermeersch—. Todo eso es cierto. de honda raigambre. y Les trois âges de la vie interieure. entre saber teorético y saber práctico. como una ciencia en sentido propio y no como un arte. De ahí la definición que ofrece Garrigou: "La teología ascética y mística es la aplicación de las enseñanzas de la teología dogmática y moral a la dirección de las almas en busca de una unión cada día más íntima con Dios" ( Las tres edades de la vida interior. sin duda. que nació. entre ciencia y arte. el arte de dirigirse uno mismo y de dirigir a los demás en el camino hacia la plena interiorización y realización del ideal cristiano. de ahí una tercera respuesta a esa cuestión. es decir. GARRIGOU-LAGRANGE. más aún una necesidad. y nada prohibe que se escriban y redacten obras con ese fin. La Teología Moral y Teología Espiritual aparecen así como disciplinas distintas y a la vez íntimamente articuladas. pero muestra sus límites cuando nos sitúa ante la Teología Espiritual tal y como se ha venido configurando a partir de los años veinte y hasta nuestros días. en efecto. la prolonga o aplica llevándola al terreno de la efectividad concreta23. Saint Jean de la Croix practicien de la contemplation en "Etudes carmélitaines" 16 (1931) 62-102 (recogido en Los grados del saber . Saint-Maximin 1923. a sí misma como un saber teorético. cuanto a regularlo. Esta tercera respuesta consiste en sostener que Teología Moral y Teología Espiritual son ambas Teología y Teología en sentido fuerte o especulativo. pues. todos ellos concebidos. según vimos en su momento. . sobre una misma realidad: la vida cristiana considerada en la totalidad de sus grados o niveles. como lo es también que la orientación o dirección de almas es una necesidad pastoral perenne. a su vez. a fin de cuentas. no es. a esa finalidad práctica. Perfection chrétienne et contemplation. 1229). como directorios o prontuarios para la dirección espiritual de quienes se adentran por caminos de oración y de vivencia cristiana efectiva. Tercera respuesta: El planteamiento de Vermeersch tiene. un claro punto de apoyo no sólo en la distinción. la solución propuesta por Vermeersch resulta válida en el contexto de los manuales de ascética y mística aparecidos durante los siglos XVII y XVIII. p. sino a otra distinta. considerándola en su despliegue existencial efectivo pero según un punto de vista teorético? En otras palabras. propiamente hablando. París 1932.

Teología Moral y Teología Espiritual son dos ramas o partes de la Teología distintas entre sí pero íntimamente relacionadas. más bien. conocer esos actos y. en cuanto vida en evolución y desarrollo. ya que no entra a considerar esa conexión de virtudes y actos en cuanto que se despliegan a través del desarrollo unitario de la vida. las valoraciones y decisiones prudenciales. no le interesa directamente tanto el análisis de los actos humanos singulares en su conformidad con el ideal cristiano. para ser completa. 24 Ambas. Todo esto presupone que la Teología Moral es algo muy distinto de un saber meramente formal o vacío. Ese es precisamente el objeto de la Teología Espiritual: considerar la dinámica existencial y concreta del vivir cristiano. qué actitudes reclama. por lo que a la actuación o realización efectiva del ideal cristiano se refiere. qué virtudes pone en ejercicio. A la Teología Espiritual. tal y como ahora nos ocupa. por tanto. y en ocasiones detallado. desde luego. nos acerca progresivamente a la unión plena con El. complementarias. ya que las inspiraciones de fondo y el dinamismo del vivir se articulan a través de los actos con los que el hombre afronta las situaciones que jalonan todas y cada una de sus jornadas. en ese sentido. sino el conjunto de la vida cristiana en cuanto proceso que. a otro nivel. más aún. en consecuencia. pero todo esto pertenece a un registro —de carácter pastoral — distinto del de la Teología en cuanto ciencia. La Teología Espiritual estudia la vida cristiana no en cuanto vida que implica una multiplicidad de actos —aunque necesite. en qué consiste ese ideal. en cuanto proceso. del ideal ético y de cuanto la realización de ese ideal comporta en la práctica24. por lo demás. y de las virtudes y actos gracias a los que se articula. connotan. acudiendo a la distinción entre lo analítico y lo sintético. presupuesta nuestra relación personal con Dios y la rectitud de nuestros actos. Y la Teología Espiritual reclama a su vez. La Teología Moral estudia el vivir y actuar del cristiano en cuanto realización del ideal del seguimiento e identificación con Cristo. Por eso la Teología Moral en cuanto estudio de la dimensión ética del existir cristiano. En resumen. sino al fluir y desarrollarse en el tiempo de una vivencia teologal y unitaria. Considera. es decir. la conexión con la Teología Espiritual que analiza precisamente el crecer del cristiano en la comunión con Dios. el actuar de quien. el de la Dogmática—. La vida cristiana no se reduce a la mera yuxtaposición de comportamientos aislados e inconexos.28 U. como -a la inversa. reclama. 1 ● INTRODUCCIÓN diversidad de perspectivas. presupone el estudio la Teología Moral y. Por eso no hay vida moral cristiana sin espiritualidad. desde la perspectiva del encuentro con Dios y de la vivencia del acontecer en comunión con El. así como el juicio sobre las situaciones y el discernimiento de espíritus y. . aunque sea de modo aproximado. que puede caracterizarse. la Teología Moral y su estudio directo. por consiguiente.no hay espiritualidad sin comportamiento ético exigente y concreto. más aún su sentido unitario. y en términos más concretos. D. al arte de la formación de las conciencias y de la dirección de almas. para no gravitar sobre el vacío. por tanto. pero muestra a la vez que hay un aspecto que la Teología Moral no estudia. a través de qué comportamiento y de qué actos se realiza y concreta. ya que existe una conexión entre las virtudes y los actos concretos se integran en una unidad de finalidad y de sentido. en su existir diario se sabe hijo de Dios en Cristo. En todo momento tiene presente el vivir cristiano real. sino . la consideración constante de las inspiraciones o actitudes teologales de fondo y.

cit. en algunos momentos. desembocar en el reconocimiento de su presencia en la vida de la Iglesia y del cristiano. De otra parte. Decr. su mutua complementariedad y compenetración. que continúa siendo definida —no podía ser menos— como el estudio de la verdad cristiana. de la compenetración e interconexión que debe existir entre las diversas disciplinas teológicas. es perjudicial y debe ser superado. pone de manifiesto la conexión que hay entre la Teología y el concreto vivir cristiano: la Teología presupone la fe y la vida de la Iglesia. la experiencia acumulada y los males producidos por el paso. y por tanto su espiritualidad. ya que no es otra cosa que el esfuerzo por penetrar en la comprensión del misterio del Dios vivo y deba. enriquecimientos metodológicos e intelectuales a los que no cabe renunciar. para un comentario. n. más aún. El divorcio entre Teología y espiritualidad. habla de lo que todo cristiano es y vive. puede consultarse J. cit. sino la verdad de un Dios que es amor y manifiesta ese amor en Cristo. 99-120. pp. Ha habido. apenas se habla de su distinción y relación con la Dogmática. No se puede olvidar. como antes dijimos. en consecuencia. De ahí que la Teología Dogmática tenga. resonancias vitales. dando por supuesto que la distinción entre estudio del ser y estudio del vivir o del actuar clarificaba por entero el problema. ILLANES. pp. 25 26 Ver. pero subrayando a la vez que entre verdad y vida hay mucha más conexión de la que dejan entrever los planteamientos un tanto teñidos de racionalismo que dominaron en parte a la teología escolar de hace algunas décadas. al mismo tiempo. incidiendo en consecuencia en los planteamientos de la Dogmática25. se intenta precisar la posición que la Teología Espiritual ocupa en el conjunto del saber teológico. De una parte. En ese contexto se sitúa el esfuerzo de revitalización de la Teología Dogmática. GARCÍA.. por naturaleza. permitiendo. El proceso histórico que. C. como subraya el Vaticano II26. que interesa a unos cuantos iniciados. y la verdad de un hombre al que ese amor divino le está dirigido y puede participar de él en la medida en que se incorpora a Cristo.. a partir de los siglos XV y XVI. Pero.2. desde la distinción hasta la separación.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 29 3. Teología y Facultades de Teología. por tanto. pero deja indiferente al resto de la humanidad: la Teología tiene que ver con la vida. implica el rechazo radical de todo modo de entender la Teología que lleve a presentarla como algo meramente académico. 27 ss. en torno a los años veinte. y aspira en consecuencia a entrar en diálogo con el conjunto de la comunidad cristiana y con ese mundo en el que la Iglesia se desarrolla y al que está dirigida. a abordar cuestiones centrales de la antropología cristiana. Los desarrollos intelectuales a los que se acaba de hacer referencia no podían por menos que replantear esa cuestión: la consideración de la Teología Espiritual como disciplina que estudia la dinámica del vivir cristiano conduce. Ver CONCILIO VATICANO II. Optatam totius. que una de las características más significativas del teologizar contemporáneo es el deseo de recuperar la unidad de la Teología. La verdad cristiana no es una verdad formal o desencarnada. 16. Corrientes nuevas de Teología Espiritual. hace que haya en nuestros días una aguda conciencia de la unidad de la Teología y. condujo a la aparición y consolidación de las diversas especializaciones teológicas es fruto de un afinamiento intelectual que llevó a percibir la diversidad de métodos y perspectivas. de otra parte. ..L. fomentando. en efecto. que se inició en la Baja Edad Media.Teología Espiritual y Teología Dogmática Cuando. Las implicaciones de este planteamiento son profundas y variadas. pues.

es. cit. A. la decisión y la hondura con que Dios quiere comunicarse al hombre y. puesto que el hecho de que la Teología tenga. Ver también los estudios a los que se remite en la nota 30. más concretamente. Ensayos teológicos I. más aún. se lo apropia y. Este momento o parte de la reflexión teológica es precisamente la Teología Espiritual. pues.30 U. lógicamente. e incluso la necesidad. en "Geist und Leben" 31 (1958) 340-352. movido por la gracia. en consecuencia. hasta el extremo de que. 1 ● INTRODUCCIÓN La consecuencia que inmediatamente deriva de todo ello. y deba tener. recogido en Verbum caro. es decir. pone de manifiesto la libertad. en cambio. el proceso por el que el hombre. en cualquiera de sus ramas. al hacerlo. contribuyendo así a hacerla patente en servicio también del conjunto de la labor teológica. La Teología Espiritual se sitúa. se abre a ese Dios que se le entrega. vive de ella. De ahí que pueda decirse que su 27 28 29 Esta sería. La Dogmática no excluye. D. a fin de que desarrolle sus explicaciones poniendo de manifiesto las implicaciones espirituales de la realidad que estudia: no sería coherente con la verdad de un Dios que ama una Teología que no pusiera de relieve la realidad de ese amor y la llamada a la comunicación y a la unión que dirige al hombre. Hans Urs von Balthasar lo ha expresado con una frase gráfica: la Teología Espiritual es como "el reverso subjetivo de la Dogmática" 29. Se hace patente así la posibilidad. necesaria. cuya importancia ha sido fuertemente percibida por toda la Teología contemporánea. tiene una dimensión espiritual. plantea el problema de la apropiación por parte del hombre de ese Dios que a él se abre y dirige. La Teología Dogmática analiza la verdad cristiana —la verdad de Dios y del hombre— y. en lo que pone e implica en el hombre que. por así decir. Se trata de una conclusión decisiva. cit. que considere no ya el misterio de Dios y el misterio del hombre. pero no procede a su análisis detallado. Al contrario. en el punto que ahora tratamos. precisamente porque toda la Teología. ha llevado incluso a pensar en que convenía que desapareciera la Teología Espiritual en beneficio de una orientación espiritual de toda la Teología27. lo hace suyo hasta vivir por entero de El y para El. digamos sólo que fue subsanado por documentos posteriores a los que ya hemos hecho referencia. Así lo subraya S. habiendo recibido la fe. ya que la verdad cristiana es una verdad de comunión y toda comunión acontece en la existencia. sin embargo. es oportuno que esa dimensión sea estudiada por sí misma. pp. pp. H. 11-15. no excluye la substantividad de una disciplina teológica —la Teología Espiritual— dedicada específicamente al estudio del vivir espiritual del cristiano. La "spiritualità" come disciplina teologica . Teología espiritual. la Espiritual. VON BALTHASAR. una invitación dirigida a la Teología Dogmática. destaquemos especialmente. antes bien la postula necesaria e intrínsecamente28. pone de relieve la vertiente existencial. la explicación del silencio del Concilio Vaticano II respecto a la Teología Espiritual (cfr. Esa inferencia no es. según algún autor. QUERALT. La Teología Dogmática.). desde una perspectiva metodológica. la plenitud infinita de Dios y la complejidad y riqueza del ser humano. un Dios que es amor. Madrid 1964. Sin entrar ahora en una discusión sobre el sentido de ese silencio. los de G. en todo momento. ante esa vertiente existencial para captarla en su proceder y en su despliegue. resonancias espirituales. 269-284 . en la realidad concreta de los seres. de un momento o parte del proceder teológico que analice específica y directamente esa apropiación. Strus. GAMARRA. Moioli y J. que son quienes más han desarrollado esta cuestión desde una perspectiva técnica. sino la acción por la que Dios atrae el hombre hacia sí. U. Spiritualität. al estudiar una verdad que es vida. en algún momento.

GOZZELINO. La espiritualidad está en el centro mismo de la experiencia cristiana. 4. en cuanto estudio del misterio de Dios y de su designio salvífico. reclama prolongarse en la Espiritual. se advierte llamado a un comportamiento ético y. . el más usual entre los tratadistas. Al explicar cómo. la Teología Espiritual aparece como la coronación. como desvelamiento del ser de Dios. del hombre y del mundo. y concretamente las dos que aquí nos afectan. Según el primero de esos dos esquemas. El cristiano no es alguien que. Ambos son. a una vida espiritual. En la presencia de Dios. se sabe situado ante Dios e invitado a vivir de El y con El. si se quiere. pueden seguirse dos caminos: —uno. de acuerdo con el segundo aparece más bien como el punto de conexión entre los diversos momentos de ese proceder. sin duda. menciona inmediatamente después a la Teología Moral en cuando estudio del comportamiento o modo de vivir que corresponde a ese ser del cristiano que se ha analizado en la Dogmática. y finalmente a la Teología Espiritual. p. se articulan las otras disciplinas teológicas. En el centro de todo el saber teológico está la Teología Dogmática. que. sitúa en cambio. en la Dogmática. lo que desemboca en un comportamiento concorde con la voluntad que Dios manifiesta y la vida que comunica. del proceder teológico. válidos. o. Contenido. posteriormente. estructura y método de la Teología Espiritual Habiendo definido la Teología Espiritual y habiéndola situado y diferenciado respecto a las otras ramas del saber teológico con las que más 30 G. como en cuanto a su metodología y su estilo —más analítica y especulativa la primera.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 31 especificidad consiste precisamente en ser "la teología de la apropiación personal del dato cristiano universal. pero a la vez como disciplinas entre las que se da una profunda continuidad. Elementos de teología de la vida espiritual¿ Madrid 1994. Reencontramos así esa compenetración entre las diversas partes de la Teología a la que nos referíamos antes al hablar de la distinción entre Teología Moral y Teología Espiritual. por su propia dinámica. de entrada. al que tiende la reflexión más reciente. como prolongación de la Dogmática. la teología de la fe en el sujeto"30 Teología Dogmática y Teología Espiritual se nos presentan así como disciplinas distintas. tanto en cuanto al objeto —la verdad cristiana en su realidad objetiva. desde esta perspectiva. que completa la reflexión iniciada por la Teología Moral mostrando cómo se articula la vivencia cristiana en su despliegue existencial concreto. en la Espiritual—. ocupa necesariamente una posición fontal. como tercer paso. la apropiación subjetiva del don de Dios por parte del hombre. a la Teología Espiritual. —otro. en línea con las consideraciones anteriores. puesto que la Dogmática. sino más bien alguien que. 21. ya que la espiritualidad cristiana no lleva a huir del mundo y de la historia sino a enfrentarse con la existencia con una actitud teologal. Podemos por eso terminar con una breve consideración sintética. y finalmente. y ésta hunde sus raíces en aquélla. a la Teología Moral. más sintética y experiencial la segunda—. al acoger la fe. puesto que lo que brota inmediatamente de la verdad cristiana es una realidad de trato y comunión con Dios. a partir de ella. aunque el segundo quizá sea más exacto.

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directamente se relaciona, sólo nos resta, para terminar de caracterizar, considerar su contenido y su método. 4.1.- Contenido de la Teología Espiritual La pregunta sobre el contenido de la Teología Espiritual puede parecer, a estas alturas, superflua, pues ya se ha indicado, incluso repetidas veces, que la Teología Espiritual trata de la vida espiritual cristiana, de esa vida que, incoada con el bautismo, se despliega en una relación con Dios que, por su propia dinámica, aspira a ser cada vez más íntima y profunda. Tal es pues su contenido, descrito con la precisión necesaria para definir una disciplina; pero no con la suficiente amplitud como para estructurar un tratado. Para ello es necesario dar un paso más y preguntarse: ¿qué temas y cuestiones deben ser estudiados a fin de describir y analizar adecuadamente la vida espiritual?, ¿cómo deben ordenarse y estructurarse a fin de configurar una disciplina científica, es decir, una exposición orgánica y coherente de la materia objeto de estudio? Si la Teología Espiritual se ocupa de la existencia cristiana desde la perspectiva de la comunión entre el hombre y Dios, resulta obvio que dice referencia ante todo a Dios mismo; más concretamente, a Dios en cuanto que entra en relación con el hombre, le comunica su vida y se constituye en horizonte de su existir. Y, por tanto, a Cristo, en y por quien Dios entra en relación con el hombre; al Espíritu Santo, que con su acción conduce al cristiano a la progresiva identificación con Cristo y, en Cristo, a la unión con Dios Padre; a la Iglesia, en la que pervive la memoria de Cristo y cuyos sacramentos nos incorporan a El y nos hacen participar de su vida. La consideración de Dios que se comunica y entrega debe prolongarse con la referencia a cuanto esa comunicación implica en el hombre. La Teología Espiritual deberá pues ocuparse del hombre, de su estructura ontológica y, más concretamente, de su capacidad para recibir la comunicación de Dios, de los actos en y por los cuales la vida divina se convierte en vida humana, es decir, en vida real y verdaderamente recibida. Deberá analizar también lo que favorece esa vida y lo que por el contrario la obstaculiza o dificulta y, en consecuencia, de la oración en cuanto momento decisivo para el encuentro entre el hombre y Dios, del desarrollo de la vida teologal, de la decisión con la que el sujeto humano acoge el don divino y, en consecuencia, de la ascesis. Deberá ocuparse además del mundo, es decir, de la realidad en que el hombre vive y a partir de la cual y desde la cual va a relacionarse con Dios. Pero hablar de vida espiritual es hablar de la historia de un encuentro entre el hombre y Dios y por tanto de una relación que, una vez iniciada, se desarrolla y prolonga. La vocación, es decir la llamada que Dios dirige al hombre invitándole a la comunión con El, se cuenta, pues, entre las cuestiones que la Teología Espiritual debe estudiar; así como, en lógica consecuencia, el estudio de las fases o etapas que esa vida de relación pueda atravesar, intentando determinar si existe un itinerario modelo o, al menos, unas normas o leyes del progreso espiritual. Desde otra perspectiva, nuestra disciplina se interrogará sobre la diversidad de caminos: en el interior de esa única realidad que es la vida espiritual cristiana, ¿hay una pluralidad de situaciones o caminos y, en su caso, cómo se definen o caracterizan? Tales son, ciertamente en líneas generales y con formulación apretada, los temas fundamentales de todo tratado de Teología Espiritual. Como es fácil advertir, en bastantes casos se trata de temas pertenecientes a la Teología

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Dogmática o a la Teología Moral (y, en ocasiones, a la antropología y la psicología), que la Teología Espiritual retoma focalizándolos en orden a la comprensión de la apropiación por parte del hombre del don divino 31; en otros, se trata de temas propios. En todo caso es obvio que la simple enumeración de temas o cuestiones no describe por entero la fisonomía de una disciplina: es necesario referirse además a su sistematización u ordenación; más aún, esto es en cierto modo lo decisivo, ya que refleja el enfoque o planteamiento de cada autor. De forma esquemática cabe distinguir en el decurso de la historia de la Teología Espiritual cuatro esquemas u ordenaciones fundamentales32: —A partir de la Edad Media, aunque con raíces en los escritos de los Padres, se difundió un esquema que obedece a una perspectiva de carácter místico, ya que los autores que lo acuñan y siguen se basan en la consideración de la vida espiritual como vida mística, es decir, como vida de comunión con Dios. ¿Qué reclama esa vida de unión con Dios?, ¿qué etapas atraviesa el alma al estar cada vez más llena de Dios?, son las preguntas que se formulan, y a las que responden distinguiendo entre tres fases o etapas: una preparatoria o de purificación; otra en la que el alma comienza a experimentar la unión con Dios, y se siente como iluminada por El; una tercera o culminante en la que el alma está plenamente unida a Dios, formando como una sola cosa con El. Purificación, iluminación, unión son así los conceptos y a la vez momentos clave en torno a los que se articula el conjunto de la enseñanza espiritual. —El segundo esquema, que aparece en torno al siglo XVII, obedece a una perspectiva diversa, que puede ser calificada como ascética. La vida espiritual es considerada desde el punto de vista de la decisión, empeño y entrega que reclama en el sujeto que recorre el itinerario espiritual. La noción de empeño implica hablar de una meta a la que el sujeto aspira y hacia la que se encamina, y, en dependencia de esa meta, de un camino y de unos medios que permiten alcanzarla o, más exactamente, que disponen a su recepción, puesto que la unión con Dios es siempre un don absolutamente gratuito. La Teología Espiritual se articula así según la distinción entre fines y medios, es decir, partiendo del análisis de la santidad como fin, para considerar después los medios (oración, mortificación, dirección espiritual, etc.) que conducen y orientan hacia ella. —A principios del siglo XX, en el contexto de la reacción frente a un ascetismo privado de substancia mística, encontramos otro esquema, fruto de una perspectiva que se puede definir como racional-deductiva. Los autores que la adoptan aspiran a entroncar las enseñanzas espirituales con consideraciones teológicas de fondo: si deseamos comprender la vida espiritual es necesario — afirman— valorarla teológicamente, es decir, ponerla en relación con las grandes verdades de la fe cristiana. A partir de ahí, y de acuerdo con el estilo intelectual propio de la teología escolástica de esa época, adoptan un esquema en dos momentos: en el primero estudian los principios, es decir, las realidades teológicas de las que depende la vida espiritual (la ordenación del hombre a la comunión con Dios, la gracia y las virtudes...), para pasar después -segundo
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En este sentido se ha podido calificar a la Teología Espiritual de "ciencia panorámica", pues tiene como finalidad "sintetizar todo lo que las otras ciencias proponen como en una lente focal y recogerlo en función del punto focal del encuentro del hombre con Cristo": J. SUDBRACK, Möglichkeiten einer Theologie des Geistlichen Lebens, en "Triere Theologische Zeitschrift" 78 (1969) 51. Seguimos aquí, con alguna modificación, a K. WAAJMAN, Cambiamenti nell'impostazione dei trattati di spiritualità, en AA.VV. La spiritualità come teologia, Roma 1993, pp. 311-335

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momento- a un análisis de la vida espiritual concreta y de las fases que puede atravesar. —Ya en nuestros días, y de acuerdo con ese gusto por lo vital y concreto que caracteriza a la teología de nuestro tiempo, se difunde un cuarto esquema que responde a una perspectiva de carácter o signo experiencial. La vida espiritual no es otra cosa que la vida cristiana vivida en plenitud; es decir, la vida cristiana en cuanto que, al estar real y verdaderamente informada por la fe y por la caridad, trae consigo una auténtica experiencia creyente: es precisamente esa experiencia la realidad que estudia la Teología Espiritual. La disciplina, así entendida, teológica aspira, en suma, a describir, analizar y valorar teológicamente —o sea, a la luz de la fe profesada en la Iglesia— la experiencia creyente y en consecuencia se estructura partiendo de una descripción de la vida espiritual cristiana, para considerar después los elementos que la integran, los actos mediante los que se expresa y las fases que atraviesa en su desarrollo. Este cuarto enfoque y esquema es el que predomina entre los autores contemporáneos, aunque recogiendo, en ocasiones, en mayor o menor grado según los casos, elementos de los esquemas diferentes. Eso mismo hacemos en el presente tratado, que se divide en cuatro partes o apartados fundamentales: —las coordenadas de la vida espiritual, es decir, las realidades con referencia a las cuales se define esa vida (Dios, Cristo, el Espíritu Santo, la Iglesia, el mundo); —los actos que constituyen y manifiestan la vida espiritual, contribuyendo a la vez a su desarrollo; —el dinamismo de esa vida, o sea su desarrollo progresivo y sus fases o etapas; —la diversidad de la experiencia espiritual según las diversas vocaciones o condiciones cristianas. 4.2.- Fuentes y método Para completar la descripción de la Teología Espiritual, una vez señalados los temas o cuestiones de los que se ocupa, es oportuno referirnos a su método o forma de proceder. Una primera pregunta surge enseguida: ¿de dónde recibe la Teología Espiritual el objeto del que se ocupa?, ¿cuáles son sus fuentes, es decir, los lugares a los que se remite para conocer la vida espiritual? Versando sobre la experiencia espiritual cristiana, la Teología Espiritual presupone, obviamente, esa experiencia o vida. En este sentido puede decirse que la experiencia vivida y, particularmente, la experiencia de esas figuras cristianas señeras que son los santos, constituye una fuente primordial e insustituible: si se aspira a describir y analizar la apropiación por el cristiano del don de la comunicación divina, es lógico, más aún, imprescindible, atender a los testimonios históricos de apropiación efectiva. Nada más cierto, pero no se debe olvidar que la Teología Espiritual es precisamente Teología: no historia de las formas que ha revestido a lo largo de los siglos la experiencia religiosa cristiana ni tampoco análisis psicológico de esas experiencias, sino Teología, es decir, esfuerzo de comprensión de la naturaleza de esa experiencia y de esa vida a la luz de cuanto la fe nos da a conocer sobre Dios y su designio salvador. A lo que aspira la Teología Espiritual no es a reunir, describir y catalogar las experiencias espirituales -tampoco las de los grandes santos-, sino a captar y comprender su verdad, es decir, su ser profundo. Por ello su fuente primera en orden a analizar y

Para manifestar cómo procede una ciencia no basta con señalar sus fuentes: es necesario mostrar cómo se articulan en la reflexión concreta. lo que podríamos quizás calificar como experiencia de la Iglesia. cit.. ese sentido de la fe por el que la Iglesia. en el método descriptivo el punto de partida está constituido por la experiencia. es decir. —y por método deductivo (o doctrinal) el esfuerzo por explicitar. —también. la experiencia cristiana concreta y. pero que. pp. a lo largo de su historia. en otras palabras. Lecciones de Teología Espiritual. TANQUEREY. siguiendo una vía analítica y deductiva. un testimonio de real y verdadera vida espiritual. 16-22. el método de la Teología Espiritual? Gran parte de los manuales de Teología Espiritual -especialmente los publicados durante la primera parte de nuestro siglo. se integre de algún modo lo que atestigua la experiencia vivida34. aunque. 2632. contribuyen poderosamente al desarrollo y configuración científica de la disciplina33. TANQUEREY. la experiencia de los santos tal y como nos consta por sus vidas y por sus escritos. la Escritura y la Tradición que. Compendio de Teología Ascética y Mística. en todo caso. pueden verse A. Una vez descritos así esos métodos. los tratadistas de principios de siglo solían añadir que. la de aquellos en quienes esa experiencia ha alcanzado una particular hondura.. especialmente. concluyendo así este capítulo introductorio. 33 34 Para una exposición amplia de la doctrina clásica sobre las fuentes. —finalmente. Véase. con todo lo que eso implica: ordenación y sistematización de enseñanzas.. la común experiencia humana y las ciencias (filosofía... aunque valorada teológicamente. cit. J. Compendio de Teología Ascética y Mística. A. el último de los puntos que debemos examinar. De forma esquemática podemos. en comunión con quienes tienen función de Magisterio. 35-51. una vez sometidos a ese proceso de valoración y reinterpretación. pp. cit. en la práctica. Este es. J. en cambio en el método deductivo el punto de partida es la verdad de fe. definiéndolos de la manera siguiente: —se entiende por método descriptivo (o experimental) el esfuerzo por recoger y analizar la experiencia espiritual cristiana. sociología. búsqueda de constantes y de leyes generales. ¿Cuál es. en efecto. pp. e íntimamente unido a lo anterior. 8-16.) que la estudian y analizan. a modo de ejemplo. hay. cit. —en segundo lugar.TEMA 1 ● LA TEOLOGÍA ESPIRITUAL 35 valorar la vida espiritual es la propia Palabra de Dios: lo que sobre esa vida nos dice la Escritura recibida. antropología. psicología. a lo largo del proceder. al trasmitir la revelación divina. pues. testifican la verdad de Dios y del hombre y ofrecen en consecuencia la luz o criterio supremo para todo juicio y valoración. AUMANN.. ha ido. aportando así reflexiones y datos que deberán ser valorados a la luz de las fuentes anteriores (la experiencia cristiana no se reduce a la experiencia humana. etc.al llegar a este punto suelen decir que esta disciplina compagina dos métodos. comparación de unas experiencias con otras. pp. decir que las fuentes de la Teología Espiritual son las siguientes: —ante todo. es decir. y más concretamente la experiencia de los santos. Spiritual theology.. recomendando unos y desaconsejando o desaprobando otros y ofreciendo. vivida e interpretada en la tradición de la Iglesia. pues. las conclusiones que pueden establecerse respecto a la vida espiritual a partir de cuanto enseña la fe de la Iglesia. . el descriptivo y el deductivo. DE GUIBERT. puesto que procede del libre don o comunicación divina). En suma. valorando experiencias y caminos. que indicar y definir su método.

Teología Espiritual.. El libro suscitó una amplia polémica. 107-117. Por eso. pero insistía a la vez en que la importancia de la aportación de los santos no está en las experiencias psicológicas que puedan haber tenido y de las que puedan dejar constancia. D. vol.MOIOLI. Stolz venía a oponerse a todo intento de otorgar carta de naturaleza en Teología Espiritual a las experiencias psicológicas. sino más bien un proceso unitario que. propiamente hablando. tuvo como resultado una disminución de la temática psicológica y una acentuación del momento específicamente teológico-dogmático en el proceder de la Teología Espiritual. ya que —afirmaba— la comunión con Dios trasciende la psicología y puede por tanto configurarse de muchas maneras. La metodología que de ahí deriva puede ser descrita como una "fenomenología sobrenatural". puede quizá decirse que todo intento de distinguir rígidamente entre métodos es. sin que pueda otorgarse valor normativo a ningún itinerario psicológico concreto. artificial. tanto en la fase referente a Stolz como en la protagonizada por von Balthasar. 35 36 37 La obra fue publicada en Regensburg. de una forma u otra. se vale de cuanto contribuye a captarla y comprenderla cada vez con mayor exactitud y profundidad. Hans Urs von Balthasar. puede encontrarse en G. Una síntesis de la polémica. en todo caso. Von Balthasar aspiraba en ese escrito a subrayar la importancia de los santos en cuanto fuente de conocimiento teológico. dedicó a Santa Teresa de Lisieux 36. cit. En resumen. VON BALTHASAR. en Teología Espiritual. H.. no sólo para la Teología Espiritual. con el ensayo que. la orientación de fondo corresponde a la fe. para acercarse a la realidad estudiada —la vida espiritual—. sino en la profundidad con que cada uno de ellos ha acogido el misterio cristiano. cuando el benedictino Anselm Stolz publicó un ensayo titulado Theologie der Mystik35. aunque desde otra perspectiva. . GARCÍA. En esa dirección vino a confluir. bajo cuya luz debe realizarse todo el trabajo teológicoespiritual.. castellana: Teresa de Lisieux. y precisaban que. pp. y en C. es decir. al que permiten en consecuencia asomarse de manera viva. como un intento de describir o tipificar la experiencia de cada santo poniendo de relieve la íntima coherencia entre los elementos objetivos. en 1936 (hay traducción castellana: Teología de la mística. cit. Madrid 1952. reflejo del misterio de Dios. que la integran y configuran37. sino para la Teología en su conjunto. una síntesis entre lo que la fe enseña acerca de la vida cristiana y lo que la experiencia concreta atestigua acerca de esa misma vida. en 1950. que. percibiendo los rasgos que en su existencia se han grabado con especial hondura. al menos por lo que a la Teología Espiritual se refiere. y ello de forma espontánea y constante. Barcelona 1957). Therese von Lisieux. Esta presentación del problema del método en Teología Espiritual se mantuvo sin grandes discusiones hasta mediados de los años treinta. no hay. una diversidad de métodos que se compaginan y entrecruzan. puesto que así lo reclama la naturaleza de la Teología Espiritual. 1 ● INTRODUCCIÓN ambos han de estar presentes. Colonia 1950 (trad. en gran parte. aun corrigiendo en parte algunas afirmaciones del benedictino alemán.36 U. I. U. 36 ss. pp. Corrientes nuevas de Teología Espiritual. En toda obra de Teología Espiritual habrá siempre. aunque provinieran de grandes santos. En síntesis.

sobre todo cuando han sido reconocidos oficialmente como tales por la Iglesia.37 Tema 2 Historia de la espiritualidad A.Resumen de la historia de la espiritualidad cristiana J.. . manifestaciones y caminos específicos de santidad se han propuesto y vivido a lo largo de la historia de la Iglesia: dentro de la libertad que da esa espiritualidad común. Sesé 1.Rasgos de la vida espiritual del común de los fieles cristianos en una determinada época.Instituciones de la Iglesia surgidas y propuestas como camino de santidad. por tanto el estudio histórico de: a) Hechos y actitudes ejemplares para la vida cristiana: . b) Enseñanzas teóricas sobre la naturaleza de la santidad y la vida espiritual y las formas de desarrollarla: . . e incluso se les propone como modelo de determinadas virtudes o aspectos de la vida cristiana en particular. medios auxiliares de santificación utilizados por un buen número de cristianos.Ejemplos concretos de santidad y del camino recorrido para alcanzarla: vidas y hechos de los santos y beatos. Introducción La Historia de la Espiritualidad estudia las diversas manifestaciones de la única espiritualidad cristiana a lo largo de los siglos: cómo se han vivido y explicado en cada época los rasgos comunes de la vida espiritual y del itinerario hacia la santidad. La historia de la espiritualidad incluye. y qué acentos. etc. con las reacciones e influjos consiguientes). o también fuera de ella (es el caso de las herejías “espirituales”.

etc. interior.Doctrina espiritual de los santos que han sido además escritores. la misma conversión al cristianismo significaba. aproximadamente. además. por una parte. La confusión que se daba en el mundo pagano entre la religión. aunque no hayan llegado a los altares de momento. además. renuncia que les enfrentaba necesariamente con bastantes de sus semejantes. en un ambiente hostil. y a la misma vida espiritual practicada por Nuestro Señor Jesucristo. sino la reflexión sistemática y razonada sobre su íntima naturaleza y estructura. . dada su cercanía respecto a la enseñanza evangélica y apostólica. y la vida política. la historia de la Teología espiritual. social y familiar. que encontramos ya en la Sagrada Escritura. aunque ellos no lo quisieran. Rasgos generales de la vida espiritual de los primeros cristianos Aunque no existiera una reflexión teórica explícita al respecto. empiezan a ser más abundantes cuando ya la vida espiritual se va diversificando.tiene un especial interés en la historia de la espiritualidad. entre los primeros cristianos resultaba patente una clara conciencia de la realidad y las exigencias de la santidad cristiana. . y a unas relaciones de cercanía con la divinidad difícilmente comparables con las mantenidas por la mayoría de . suponía para los cristianos conversos la renuncia a muchos principios y actitudes comunes en el ambiente. un cambio radical de vida: sobre todo. los Apóstoles. y también de otros reconocidos maestros de espiritualidad. un elevado afán de santidad y un ejercicio con frecuencia heroico ya de muchas virtudes. Al convertirse el cristiano. haciéndose así realidad práctica la identificación entre los términos "cristiano" y "santo". . en la práctica e incluso en la reflexión teórica. Hacerse cristiano suponía. predicadores. con sus respectivas condenas. las santas mujeres y los primeros discípulos directos del Señor. Sin embargo. Los primeros cristianos La vida de los primeros cristianos -incluimos aquí.Doctrina de los teólogos sobre la vida espiritual: es decir. la Virgen Santísima. las fuentes para el estudio de la época son escasas. como fin y meta de su vida. se adhería a unos dogmas considerados escandalosos o disparatados para la mentalidad de las religiones tradicionales del Imperio romano (incluida la judía).38 -Doctrina del Magisterio de la Iglesia sobre estas cuestiones. c) Desviaciones heréticas respecto a cuestiones espirituales. no la simple enseñanza. pero con graves consecuencias exteriores. e incluso con sus seres más queridos. dicho de otra forma. por otra. De hecho.de la sencillez y unidad primitiva. en efecto. 1. 1.Escuelas de espiritualidad que surgen alrederor de algunos de esos santos y maestros. o de determinadas instituciones e iniciativas.. los tres primeros siglos de nuestra era. Son momentos históricos. y se comprometía a un comportamiento moral mucho más exigente de lo habitual en la época.1. reacciones e influjo. aunque muy valiosas. en que apenas se han decantado unas pocas opciones variadas dentro de la única espiritualidad cristiana. y se aleja por tanto -con sus pros y sus contras.

y muchos otros santos del Antiguo y del Nuevo Testamento también derramaron su sangre por la fe). . Con todo lo anterior no pretendemos afirmar que no existieran también. sino de su entorno: de los que a su alrededor no entendían precisamente esa unidad de vida típicamente cristiana. que la conciencia de la radicalidad de la vida cristiana para cualquier bautizado estaba muy viva y arraigada en todos. pero a los que también con frecuencia se aplica ese nombre. Sin embargo. Podríamos decir que el martirio es el único proceso de canonización de la época. y por tanto. estas mismas dificultades. en la práctica. incluidos algunos que no llegaron. pero procurando iluminar todas las circunstancias de esa vida suya con la nueva luz de Cristo. en su ambiente social. superadas desde luego con la gracia divina y el esfuerzo personal. estar preparado y dispuesto para el martirio. cristianos mediocres (basta recordar el problema de los "lapsi": los que renegaban de su fe ante las preguntas o torturas de la autoridad). destaca desde el principio la importancia concedida a la oración. Tampoco puede interpretarse todo esto como una permanente situación de excepcionalidad en la vida de los primeros cristianos. sí suponían cuando menos una continua amenaza: ser cristiano significaba. difícilmente podían los cristianos responder a la gracia de dar la vida por Cristo si se presentaba la ocasión. en la práctica. en fuente de nuevas conversiones. tan ajena a la hipocresía y doblez. Se presta especial atención al Padrenuestro. se presenta continuamente como modelo de santidad el heroismo de los mártires. más bien ocurría todo lo contrario: en estos primeros tiempos se dio en la práctica una gran armonía entre vida espiritual y vida ordinaria. o incluso con la majestuosidad y lejanía del Yahveh judío. pero sí parece comprobado que el nivel de santidad era muy elevado. Toda esta situación espiritual y moral viene reforzada por la impresionante y decisiva realidad del martirio. pero con una clara preocupación ya por alcanzar la oración contínua. se transformaban con frecuencia en un ejemplo atractivo para muchos hombres y mujeres de toda condición. Cada nuevo converso seguía siendo uno más en su familia. como modelo de oración y de forma de orar. de acuerdo con la invitación del mismo Jesucristo.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 39 sus contemporáneos con los caprichosos dioses paganos. en sus distintas manifestaciones. las exigencias y el afán de santidad de cualquier cristiano -e incluso de los catecúmenos-. en estos primeros siglos. de tal forma que junto a los ideales de santidad presentes en la misma Sagrada Escritura (y no olvidemos que Jesucristo. como personal. Esta realidad reforzaba. o bien el de "confesores". tan frecuente entonces tanto entre los paganos como entre los judíos. tanto litúrgica -en torno a la Eucaristía-. los Apóstoles. En cuanto a aspectos o manifestaciones concretas de la espiritualidad cristiana en estos primeros siglos. o de no saber compaginarla con los demás aspectos de su vida. y formaba parte de la predicación más básica y elemental del Evangelio. Aunque las persecuciones no fueron ni mucho menos continuas en estos tres primeros siglos. a consumar su martirio. pues sin una vida moral y espiritual fuerte. por motivos ajenos a su voluntad. en su trabajo. Las posibles dificultades y paradojas con que muchos se encontraban no provenían de su fe. o al menos.

Respecto a diáconos. Los primeros escritores cristianos La doctrina sobre la vida espiritual aparece. en la enseñanza escrita y en la vida práctica. el sentido apostólico de la vida cristiana. Eran cristianos corrientes de las diversas comunidades que ofrecían a Dios su virginidad y una mayor disponibilidad de su vida y sus energías para tareas caritativas. entre los que destacan los debidos a las plumas de Orígenes. sólo en algunos autores del siglo II. psíquicos y gnósticos-. en estos primeros tiempos. Sin embargo. A su vez. depositario de una especial revelación divina. II). apenas aparece en la literatura de estos primeros siglos una doctrina espiritual específica para ellos. sobre todo. presbíteros y obispos. etc. empieza una verdadera reflexión teórico-práctica sobre la vida espiritual. otros temas básicos de la vida espiritual como el ejercicio de las virtudes. encontramos entre los primeros cristianos fundamentalmente uno. en general. cerrando la posibilidad de la salvación a los primeros. fruto de su ministerio específico. como San Ireneo. Como camino peculiar de santificación. 1. en la llamada escuela de Alejandría. bastante bien documentado además: los llamados "ascetas" (varones) y "vírgenes" (mujeres). 95). con su famosa descripción de las paradojas de la vida cristiana y su comparación con el alma humana y sus relaciones con el cuerpo. destacando la primacía de la caridad. con una antropología rotundamente opuesta al dualismo: . Algunas de las reflexiones más importantes sobre la santidad cristiana estuvieron provocadas. e incluso presentada a veces ante los paganos como garantía -aunque no al nivel del martirio. D. como ha ocurrido a lo largo de la historia en tantos otros temas. por el gnosticismo. de servicio a la comunidad o de apostolado. entre otras cosas. con el objeto. de los tratados sobre la oración. todos estos escritos tienen un carácter fundamentalmente práctico. un dualismo exagerado entre materia y espíritu y una división del género humano en tres categorías -hílicos o carnales. sobre todo. podemos destacar por su contenido espiritual la Epístola a los corintios del Papa San Clemente Romano (ca. o ya en el siglo III. y las Epístolas escritas camino del martirio por San Ignacio de Antioquía (+ ca. Entre las obras de tipo apologético. aunque está clara desde el principio su diversidad de vocación respecto a los demás cristianos.2. de evitar abusos. exhortativo. catequético. aunque poco a poco la jerarquía fue organizando ese tipo de vida. mezclada con las demás partes de la enseñanza de la Revelación y de la incipiente teología. Este complejo movimiento herético propugnaba. y reservando la supuesta verdadera santidad al selecto grupo tercero. Su condición solía ser conocida y valorada en la comunidad cristiana respectiva. no faltan obras que podemos considerar estrictamente espirituales: este es el caso.de la bondad del cristianismo.40 U. Al gnosticismo respondió en primer lugar el Adversus hæreses de San Ireneo de Lyon (+ 202). 105). en general. la configuración con Jesucristo. por las primeras herejías. se debe reseñan en nuestro ámbito de estudio el llamado Discurso a Diogneto (s. Tertuliano y San Cipriano. 1 ● INTRODUCCIÓN No faltan por lo demás. vida en común. No se apartaban de su ambiente habitual ni hacían. en la literatura cristiana de los tres primeros siglos. en concreto. Entre los llamados "Padres apostólicos". sobre todo sus capítulos quinto y sexto.

del mundo civilizado (la vida monástica empieza. una pobreza material casi absoluta. en general. la imitación de Jesucristo. Nuevas perspectivas de la espiritualidad cristiana A principios del siglo IV.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 41 destaca el valor de lo material y lo carnal en el hombre. tanto a nivel práctico como teórico. el fin de las persecuciones y el fuerte impulso de la vida monástica (iniciada poco antes). la dedicación preferente a la oración. más equilibradas las del segundo. social. mediante un alejamiento. de esta forma. La época patrística y el movimiento monástico 2. la escuela de Alejandría. Así lo demuestran. inaugurando algunos de los conceptos y términos clásicos tanto de la ascética como de la mística cristianas. la lucha ascética. recogida en la Tradición. pero ya numerosos. intentó una corrección del pensamiento gnóstico: en efecto. incluso físico. empezando por Jesucristo. acentúa la unidad de la revelación cristiana. tan característico de los primeros tiempos. por otra. profesional. Los monjes buscan. etc. en buena parte del pueblo fiel. pero de tal forma que los gnósticos.1. etc. por ejemplo. Esta nueva forma de vida cristiana conocida como monaquismo se basa en el "contemptus mundi": la renuncia total a la vida familiar. ya no está directamente presente ante la mayoría de los cristianos. el ideal de santidad martirial. que mantenían. el martirio. su renuncia incluye el celibato. el matrimonio espiritual. pero producen también. situados en el nivel superior. Orígenes (ca. 185-253/254). . mantienen la distinción entre distintos tipos de hombres. es el autor más prolífico y más influyente de la época. un cierto efecto negativo: una sensible relajación de las costumbres y un deteriodo del mismo ideal y afán de santidad. y por tanto la unicidad de la salvación y la santidad cristianas. una exigente vida penitente con un marcado ascetismo corporal. junto a la imparable cristianización de la misma sociedad.. monjes. política. deben procurar enseñar a los demás y conducirles hacia ese nivel. supusieron un importante cambio de rumbo en la espiritualidad cristiana: por una parte. el de la verdadera y completa doctrina y vida cristiana. 2. la santidad monástica sustituyó pronto a la santidad martirial como modelo de vida cristiana. En cuanto al ámbito literario latino debemos recordar al menos las obras de Tertuliano (160-220) y de San Cipriano (200-258): demasiado tendentes al rigorismo las del primero.. su doctrina sobre la oración. con Clemente y Orígenes. y deduce de ambos principios la unidad de condición y de destino de los hombres. por lo demás. Los ojos de todos se volvieron así a los recién aparecidos. Por su parte. también en la mayoría de las principales cuestiones sobre la vida espiritual. suponen un gran impulso a la espiritualidad cristiana. la intimidad con Dios y los medios para luchar contra los enemigos del alma y los propios vicios y pasiones. en esa soledad y renuncia. apoyados en su distinción de los diversos sentidos de la Sagrada Escritura. un alto nivel moral y espiritual en sus vidas. la facilidad y el aumento de las conversiones. etc. aunque nunca desaparecerá. en los desiertos y montañas). significativamente.

así como todo cristiano puede ser mártir y la vía conversiónmartirio es un verdadero camino de santidad para todos. San Pacomio (ca. por lo demás. . de una verdadera llamada a la santidad. de ahí la tendencia cada vez mayor a distinguir entre salvación y santidad. a finales del siglo III. sucesivamente. Este lastre pesará fuertemente en casi toda la espiritualidad medieval y no será definitivamente superado casi hasta nuestros días. que hemos observado tan patente entre los primeros cristianos. tendencia que decantará enseguida -a pesar de algunos laudables intentos de corregirla. con su ejemplo y sus enseñanzas. en particular. es el caso. algo prácticamente imposible en la mayoría de los casos. en estos siglos tardo-antiguos. de su influyente y prestigioso discípulo San Atanasio (297373). como seguirá dando en épocas posteriores hasta nuestros días. y en cierta medida en Orígenes (muy influyente. en efecto. solitaria. La vida monástica dio. 2. de vida común. y sin desvirtuar los numerosos logros espirituales de ese largo periodo. término clásico para designar el conjunto de normas y costumbres que regulan la vida personal y común de los monjes. se produjo de hecho un apagamiento. de la doctrina sobre la adquisición de las virtudes y la lucha contra los vicios o pecados capitales. 1 ● INTRODUCCIÓN Esta somera descripción basta para deducir la gran riqueza espiritual de esta nueva forma de vida cristiana suscitada por el Señor en su Iglesia en aquellos años. o del decisivo desarrollo de la oración litúrgica y la "lectio divina". fue el primer organizador de la vida monástica cenobítica: suya es la primera Regla monástica. difundidas sobre todo a través de la popular Vita Antonii. en la doctrina de bastantes autores de la época. y enriqueció considerablemente el patrimonio de la espiritualidad cristiana. Ahora bien. que poco a poco quedan casi privados de una verdadera vida espiritual. en perjuicio de los segundos. tal como la hemos encontrado ya en el gnosticismo. En efecto. en el llamado "monacato culto": en las primeras reflexiones escritas sobre la vida monástica). aunque no hubiera una intención explícita al respecto. Siria.42 U. Tanto el eremitismo como el cenobitismo se extendieron pronto desde Egipto a Palestina. 292-346). D. Mesopotamia y Asia Menor.en la distinción monjes / no monjes. de acuerdo con sus circunstancias personales y sociales. entre dos niveles de vida cristiana. Así. y que en absoluto tenía por qué ser incompatible con ese nuevo e importante camino de santidad abierto por el monaquismo. aunque aislada siempre del entorno civilizado por la lejanía física o la clausura. primero de forma eremítica. San Antonio Abad (251-356) fue el gran impulsor y el paladín del eremitismo. no todo cristiano puede ser monje. numerosos modelos de santidad y de virtudes. por su parte. que enseguida tendremos ocasión de reseñar y alabar. los cristianos se pueden acercar a la santidad sólo en la medida en que son capaces de imitar la forma de vida de eremitas o cenobitas. pero enseguida también con una organización cenobítica. a pesar de la clarividencia de algunas almas santas.2. e incluso olvido. Los inicios del monaquismo y los Padres orientales La vida monástica surgió en los desiertos de Egipto. del valor santificador de la vida ordinaria en medio del mundo.

TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 43 Ya en Asia Menor. 579-649) y su Scala Paradisi. Cultivador y maestro también de la vida monástica. prácticamente hasta nuestros días. la más completa de la antigüedad. Las cuatro obras que forman el "Corpus Dionysiacum" . sin embargo.De divinis nominibus. de su hermano San Gregorio de Nisa (335-394). pero en una línea de pensamiento y en un estilo de exposición muy diversos -propios de la escuela de Antioquía-. con obras decisivas en la historia de la espiritualidad como el comentario bíblico conocido como la Vita Moysis. el Crisóstomo se desmarca sensiblemente de la tendencia frecuente ya en su época de reservar el verdadero afán de perfección al abandono del mundo: en efecto. debemos mencionar además a San Juan Crisóstomo (344/347-407). para expresar la evolución de la vida interior cristiana en su acercamiento a Dios. sin dejar de influir sensiblemente también en Occidente. popularizarán la expresión "Teología mística". . las relaciones entre caridad y contemplación. por su doctrina sacerdotal. la práctica de la oración. por su parte. Siempre en oriente. clara y exigente. y que consolidó una de las imágenes más clásicas de la terminología espiritual. tanto en oriente como en occidente. entre los Padres orientales. el conocimiento apofático de Dios. muy leídas y comentadas a lo largo de toda la Edad Media. profundo y oscuro a la vez. la piedad eucarística. la doctrina (en la línea de la escuela de Alejandría) y las obras del mismo San Basilio. Llena de fuerza y vitalidad. entre estos autores. así como la íntima experiencia espiritual y el conocimiento contemplativo de Dios. su tratado De oratione dominica. y de toda la vida cristiana en general. destaca. abarca el ejercicio de todas las virtudes cristianas. y de su común discípulo Evagrio Póntico (ca. de su amigo San Gregorio Nacianceno (330-390). y sus Homilías sobre el Eclesiastés y el Cantar de los Cantares. De cœleste ierarchia y De ecclesiastica ierarchia -. conviene destacar finalmente. a pesar de que no falten en sus obras notables apologías de la vida monástica. etc. enriquecieron decisivamente el contenido de la espiritualidad monástica en particular. 356398). sus enseñanzas tienen un valor claramente universal y cobran especial actualidad en nuestros días. una de las obras espirituales más leídas en los siglos siguientes. con un tono práctico y moralizante. etc. la purificación del alma que culmina en la apátheia (apartamiento de toda preocupación vana) y la parresía (plena confianza en Dios. con el anónimo escritor conocido como Pseudo-Dionisio Areopagita (entre 480 y 530). el ejemplo. La Regla escrita e impulsada por San Basilio (ca. que ese concepto implica. Theologia Mystica. destaca el Niseno. social y profesional impregnadas de espíritu cristiano. En estas obras empieza a desarrollar algunos de los importantes conceptos místicos esbozados ya por Orígenes: la doctrina de las tres vías. 330-379) fue pronto la más común en los monasterios del ámbito griego. casi un siglo después. sin temor alguno). En el plano doctrinal. la imagen de Cristo en el alma. el influjo de los Padres Capadocios fue decisivo para el desarrollo y el futuro de la vida monástica en el Oriente cristiano. la vida matrimonial. su enseñanza espiritual. Entroncando ya con el periodo estrictamente medieval. Al abordar estos temas. y más todavía por su abundantísima predicación dirigida al común de los fieles cristianos. junto al camino purificación-iluminación-perfección. a San Juan Clímaco (ca. sobre todo en los ambientes monásticos. Esta línea de pensamiento culminó.

sin embargo. y sus relaciones con la vida activa. entre otros. su impulso definitivo y sus rasgos característicos. El influjo de la enseñanza espiritual agustiniana. una de las obras mas leídas en toda la Edad Media). Pero la enseñanza espiritual de San Agustín -sin duda el más importante e influyente representante de la espiritualidad cristiana de estos siglos. con sus preciosos Sermones) y San Gregorio Magno (540-604. Un papel análogo desempeñaron. de un alma santa. Su obra principal. y San Ambrosio de Milán (334-397). traducida al latín hacia el 360. Uno de sus primeros y principales promotores fue San Atanasio. Las confesiones. etc. Su reflexión sobre la vida espiritual cristiana se apoya. podemos. 480-547) y su Regla. aprendió el cultivo de la vida monástica el propio San Agustín de Hipona (354-430). . con una doctrina y unas costumbres que con el tiempo darán lugar a la llamada "Regla de San Agustín". debemos destacar a otro contemporáneo de San Agustín: Juan Casiano (360-435). De San Ambrosio. en su conocida doctrina sobre las relaciones entre gracia y libertad y en su teología trinitaria. sobre todo. de dos de las obras más representativas del monacato primitivo: las Collationes Patrum y el De Institutione monachorum. gracias a San Benito de Nursia (ca. D. y además. San Jerónimo (347-420). los Sermones -más de 300-. y gran maestro de la vida monástica a través. buen conocedor de los Padres orientales. que pronto se impondrá casi unánimente a las demás normas de vida monástica. en el ámbito latino. y de gran prestigio e influjo en todo el occidente cristiano. San Agustín aborda una multitud de temas: naturaleza y práctica de la oración. constituyéndose así en una magnífica escuela de espiritualidad. fieles discípulos suyos. que él aplicará sobre todo al clero de su diócesis.3. abundante. con su vida a caballo entre Belén y Roma. De sermone Domini in monte. que muestra la sencillez y la grandeza. con sus Moralia in Iob. un carácter muy universal. con ocasión de su destierro en Roma (339-341) y la difusión de su Vita Antonii. y su importante producción escrita. 1 ● INTRODUCCIÓN 2. y la intimidad de su trato directo y personal con Dios. Con esa base. Fue. Volviendo al mundo monástico latino. los medios de purificación y de lucha ascética. La vida monástica en Occidente y los Padres latinos El monacato latino y occidental surgió principalmente por importación desde Oriente. en su mayor parte. a la vez. fundador de monasterios. muy común hasta nuestros días en diversas órdenes de canónigos regulares y de mendicantes. y está centrada en torno a la virtud de la caridad. sin embargo. las Enarrationes in Psalmos. papel de los dones del Espíritu Santo y de las bienaventuranzas. etc.tiene. los Tractatus in Iohannem. cuando la vida monástica recibió. aunque dispersa por toda su amplísima producción escrita y homilética.44 U. más allá del ámbito estrictamente monástico. destacar sus otras dos grandes obras: De civitate Dei y De Trinitate . formado también entre los eremitas egipcios y palestinos. la sabiduría o contemplación de la verdad. La experiencia personal de Las confesiones se completa con su enseñanza más teórica. y pasando por grandes santos y escritores como los Papas San León (440-461. y se extiende por muchas escuelas espirituales de los tiempos modernos. alcanza con fuerza a toda la Edad Media. sobre todo. inaugura un género literario clave en la historia de la espiritualidad: la autobiografía interior. sobre todo. ya en los albores de la Edad Media.

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debido al impulso de la Jerarquía de la Iglesia (el propio San Gregorio Magno, en primer lugar) y de las autoridades civiles, pero sobre todo a sus propias virtualidades. La regla benedictina se caracteriza, en efecto, por su profundo sentido común y sobrenatural a un tiempo, que le da una peculiar armonía: exigente en el fondo y suave en la forma, lo que facilita su cumplimiento, sin caer por ello en concesiones impropias de la esencial "fuga mundi" monástica. La concepción del monasterio benedictino como una "Ciudadela de Dios", activa y autosufuciente materialmente; el logrado equilibrio espiritual y humano que expresa la popular fórmula "ora et labora"; la esmerada ordenación de la oración litúrgica: son algunos de los logros de San Benito, que vienen a culminar, desde el punto de vista de la doctrina espiritual, en la sugerente, práctica y profunda enseñanza sobre la humildad del conocido capítulo VII de su Regla.

3. La espiritualidad medieval
3.1. La Alta Edad Media Los primeros siglos medievales -aproximadamente la llamada Alta Edad Media-, fueron escasamente originales desde el punto de vista de la espiritualidad cristiana, aunque, por lo mismo, supusieron una consolidación y conservación de las grandes enseñanzas del periodo anterior. Así, en cuanto a la producción escrita, las extensas obras de S. Isidoro de Sevilla (556-636) o de San Beda el Venerable (+735), en Occidente, o de S. Juan Damasceno (ca. 675-749) en Oriente, recogen y transmiten toda la doctrina patrística, con especial mención de San Agustín. Desde el punto de vida práctico, estos siglos vieron la consolidación de la vida monástica cenobítica como el principal camino hacia la santidad cristiana. Incluso la evangelización de los nuevos pueblos germanos, eslavos, etc., que rodeaban el ámbito del antiguo imperio romano, fue obra principalmente de monjes, impulsados desde la misma Jerarquía a salir excepcionalmente de sus monasterios para esa importante misión; misión que, por lo demás, dió lugar a numerosas nuevas fundaciones monásticas. Es el caso, entre otros, de San Agustín de Canterbury (+ 604/605), San Columbano (543-615), San Willibrordo (658739), San Bonifacio (+ 754), los hermanos San Cirilo (827-869) y San Metodio (+ 885), etc. En el mundo griego apenas se produjeron cambios internos a la propia vida monástica, mientras su influjo -incluso en el ámbito político del imperio bizantino- crece hasta altas cotas. Por su parte, en el ámbito latino, cada vez más alejado de aquél, sí abundaron las nuevas iniciativas, aunque de pequeño alcance, y siempre dentro de la única orientación monástica general, que cada vez se orienta más hacia la unificación y centralización en torno a la regla benedictina. Esta tendencia estuvo a punto de culminar en la época carolingia, bajo la iniciativa de San Benito de Aniano (+ 821), y la unificación dictada por el sínodo de Aquisgrán (816-817); pero la prematura muerte del santo Abad y la fuerte crisis sufrida por el Imperio y por la misma Iglesia en el llamado "siglo de hierro",

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U. D. 1 ●

INTRODUCCIÓN

frenaron por el momento esa deseada unidad y el espíritu de reforma de la vida monástica, que reflorecerá enseguida pero por otros conductos. Siguiendo los antecedentes de San Agustín y algunos otros obispos de la antigüedad, en esta época cobra fuerza también la figura de los "canónigos regulares", como una forma de vida monástica adaptada a las tareas pastorales de los sacerdotes. Destaca en este sentido la Regla de San Crodegando de Metz (+ ca. 755), y la legislación del citado sínodo de Aquisgrán. Paralelamente al monacato masculino, encontramos desde el principio una floreciente vida monástica femenina, siempre de estricta clausura, regulada también sobre todo en torno a la regla benedictina y frustradamente unificada por el mismo sínodo carolingio. Fuera del mundo monástico y canonical, poco sabemos de la vida espiritual del clero y de los cristianos corrientes en esta época. La formación de unos y otros era escasa, también como consecuencia de las conversiones habitualmente masivas que se jalonan a lo largo de esos siglos: conversiones sinceras pero demasiado rápidas y superficiales para cuajar en una destacable e influyente vida espiritual. La piedad del común de las gentes es simple, centrada en los sacramentos y en la liturgia, en el culto a la Virgen, los ángeles y los santos, en un arraigado sentido de lo caballeresco y lo milagroso, etc., y cada vez más influenciada por los activos monasterios. 3.2. Las reformas monásticas de los siglos X al XII Los siglos centrales de la Edad Media siguieron estando dominados por la espiritualidad monástico-benedictina, pero con un nuevo e importante florecimiento, debido a una serie de reformas y a algunas figuras especialmente destacadas. Todavía en pleno periodo de crisis, en el siglo X, el monasterio francés de Cluny inició ese impulso reformador. Su carácter exento, junto a la longevidad, santidad y capacidad organizativa de sus primeros abades, son algunos de los factores que explican el éxito de Cluny. Así, ya a comienzos del siglo XI, numerosos monasterios en toda Europa dependían directa o indirectamente del abad de Cluny, y su número siguió creciendo a lo largo de los siglos XI y XII, hasta superar los dos mil. Pero su influjo fue todavía más extenso en cuanto a la reforma de costumbres -entre los monjes y el clero sobre todo- y en toda la vida espiritual de la época. La espiritualidad cluniacense, apoyada en una organización más centralizada, y siempre fiel al espíritu benedictino, supone, entre otros aspectos: un mayor acento en la liturgia, cierta mitigación de la austeridad de vida, la disminución del trabajo manual y una mayor dedicación al estudio, lo que dará lugar a una literatura teológica y espiritual más original e influyente que la del periodo anterior, aunque siempre fiel a la tradición patrística y monástica. Destacan en este sentido las obras de Juan de Fécamp (+ 1078), S. Anselmo de Canterbury (1033-1109), Ruperto de Deutz (1075-1130), Sta. Hildegarda (10981179) y Sta. Isabel de Schönau (1129-1167). Una segunda línea reformista de estos siglos fue la marcada por las llamadas órdenes monástico-eremíticas: los camaldulenses, fundados por San Romualdo (+ 1027), y los cartujos de San Bruno (ca.1030-1101). Como indica su calificativo, estas órdenes buscan conjugar la vida cenobítica con la eremítica -un tanto

TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD

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olvidada esta última en los siglos inmediatamente anteriores, a pesar de ser el origen del monaquismo-; lo hacen reduciendo al mínimo los actos comunes en el monasterio, aislando prácticamente a cada uno de los monjes en su celda, convertida en una pequeña casita con todo lo más imprescindible. Además estas órdenes acentúan sensiblemente la austeridad de vida. La Camáldula proporcionó algunas figuras clave en la vida eclesial de la época, como es el caso de San Pedro Damián (988-1072). Mientras la cartuja, con una especial preocupación por el "apostolado librario" (elaboración, traducción y publicación de libros) formó una importante escuela de literatura espiritual, que culminará, ya al final de la Edad Media, con Dionisio el Cartujano (1402-1471), uno de los autores más prolíficos de la historia de la teología y de la espiritualidad, quizá falto de originalidad, pero excelente compilador y comentador. Ya en el siglo XII, cuando Cluny empieza una lenta decadencia, un nuevo monasterio se va a alzar con el liderazgo de la vida y la espiritualidad monástica: el Císter. Todavía en la línea benedictina, pero con un espíritu sensiblemente más austero, a mitad de camino de las órdenes monástico-eremíticas, los primeros pasos de este monasterio, fundado por S. Roberto de Molesmes (ca. 1028-1111) fueron difíciles, hasta la incorporación del gran San Bernardo de Claraval (10901153), verdadera alma de la nueva reforma, y una de las grandes figuras de la Edad Media y de toda la historia de la espiritualidad. Además de la intensa actividad desplegada como fundador y organizador de monasterios, a partir de su sede de Claraval -monasterio filial a su vez del Císter-, San Bernardo destacó como promotor de la paz entre los reinos cristianos, predicador de la segunda cruzada, celoso combatidor de herejías, etc. Pero más influyente aún fue su santidad de vida, su encendida predicación, y la calidad, unción y profundidad de sus obras escritas. Destaquemos entre ellas los Sermones in Cantica Canticorum, y los tratados De gradibus humilitatis et superbiæ y De diligendo Deo. San Bernardo no es un autor metódico, pero sí profundo, muy personal y con un estilo claro, directo y penetrante, que explica en buena parte su éxito como maestro de la vida interior. Aborda casi todos los temas de la vida cristiana, destacando en particular su doctrina sobre la caridad, sobre la humildad -en el comentario a los famosos doce grados de San Benito, por ejemplo-, sobre la Humanidad de Jesucristo, sobre la Santísima Virgen, y sobre el matrimonio espiritual místico entre el alma y Dios. Entre los primeros discípulos de San Bernardo, destaca Guillermo de S. Thierry (1085-1148) y su Epistula ad Fratres de Monte Dei. También la vida monástica canonical recibió un importante impulso en esta época, con diversas reformas y el surgir de nuevas e influyentes congregaciones, con frecuencias impulsadas desde la Jerarquía. Destacan la labor organizativa de Yvo de Chartres (1040-1115), en torno a la llamada "Regula canonica sancti Augustini", y los premonstratenses, muy cercanos al espíritu cisterciense, fundados por San Norberto (+ ca. 1132). Desde el punto de vista teológico, uno de estos monasterios de canónigos de nueva fundación cobró pronto una gran importancia: San Víctor de París, verdadera y fructífera escuela teológico-espiritual. Dos teólogos de esta escuela destacan sobre los demás: Hugo (1097-1141) y Ricardo de San Víctor (+ 1173).

y en segundo lugar. anti-monásticas y anti-sacramentales. surgidas en el siglo XII en Tierra Santa y la península ibérica. 3. y con exagerados acentos "pauperísticos" (pobreza absoluta. que extenderán su influjo directo hasta bien entrado el siglo XIII. tomado en su sentido más literal. Por lo demás. tan característico entonces tanto de lo religioso como de lo secular. la vida espiritual del común de los cristianos de la época mantiene unos rasgos similares a los de la Alta Edad Media. los valdenses. con todas sus limitaciones. Otro fenómeno importante y original de esta época lo constituyeron las órdenes militares. y cuyas ideas y actitudes resurgirán con frecuencia en movimientos posteriores. Ricardo desarrolla en ellos una de las primeras reflexiones de sólida base especulativa sobre la naturaleza. organizados generalmente en forma de sectas: grupos que buscaban un afán desmedido de reforma de las costumbres. decisivos en la historia de la reflexión teológica sobre la vida espiritual: De præparatione animæ ad contemplationem (conocido también como"Benjamin minor") y De gratia contemplationis ("Benjamin maior"). como uno de los pocos intentos medievales de dar un valor espiritual hondo a. diferenciándolas de todas las variantes del espíritu monástico vistas hasta ahora: en primer lugar. suscitadas sobre todo por los cistercienses. 1 ● INTRODUCCIÓN Destaquemos dos tratados al menos de este último. en torno a los gremios y corporaciones profesionales de las ciudades. Dos rasgos básicos caracterizan y diferencian estas nuevas formas de vivir el ideal religioso. y es de tipo mendicante. con un mayor influjo de la liturgia benedictina y de las nuevas prácticas devocionales respecto a Jesucristo y a la Virgen. la forma de practicar el desprendimiento. los grados y los modos de la contemplación. También otras profesiones seculares recibieron en esta época cierto influjo religioso a través de la frecuente organización de cofradías. sino de la limosna: el "Dios proveerá". una profesión civil. al patronazgo de la Virgen y algunos santos y a las diversas obras caritativas que promovían. con tendencia a manifestaciones antijerárquicas. Las órdenes mendicantes y la escolástica A principios del siglo XIII la vida espiritual religiosa adquierió un nuevo rumbo con la aparición de las órdenes mendicantes. por lo menos.3. D. pero han quedado en la historia.48 U. que se extiende también a los aspectos colectivos. Desaparecieron prácticamente con la desaparación del motivo que les dio origen (fin de la reconquista española y fracaso de las cruzadas). en la lucha contra los musulmanes. es decir. No faltaron tampoco en estos siglos algunos movimientos heréticos. doctrina muy influyente en otros teólogos posteriores. que iban surgiendo como fruto del importante renacimiento económico y social iniciado en el siglo XII. Supusieron un intento de unión entre la vida monástica y una de las profesiones más significativas y representativas de la vida civil de la época. vista como imprescindible para la perfección cristiana). En esta línea se encuentran las enseñanzas de Joaquín de Fiore (1130-1202). se logra el sustento personal y apostólico no como fruto del trabajo. los cátaros y los albigenses. penitentes (flagelantes) y "humillados" (humildad aparatosa y falsa). Pero ese influjo espiritual se limitaba a algunos actos públicos de piedad. la intensa . la militar: ambos aspectos quedaban conjuntados en torno al ideal caballeresco. con un subjetivismo apocalíptico exacerbado. como el mismo Santo Tomás de Aquino.

en cambio. organizaciones destinadas precisamente a procurar que. o a través de las "órdenes terceras". En particular. conocida después popularmente como clarisas. sufrirán desde el principio serios problemas internos de organización y cohesión. menos espontánea y carismática. para la tarea pastoral. Como consecuencia de todo lo anterior. entre otras obras.. el amor a todas las criaturas. dedicación intensa y extensa al estudio. con un mayor sentido de la organización pero. de Santo Domingo de Guzmán (11701221). para apoyar la predicación con buena doctrina. por la importante labor organizativa y pacificadora desempeñada durante su generalato. cofundadora con él de las "Damas pobres de S. pero. ante todo. a la orden. fundadas casi contemporáneamente y con similar trascendencia. de la pobreza cristiana y de la humildad. y destaca por su notable influjo en la piedad eucarística y mariana. convenga. etc. por decirlo así. hay que mencionar. gran predicador. pero sin llegar al nivel de especulación de Santo Tomás. San Buenaventura de Bagnoreggio (1217-1274). además de fomentar especialmente el trato con la Santísima Humanidad de Jesucristo. de San Francisco de Asís (1181-1226).TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 49 dedicación a la predicación: a una actividad pastoral y apostólica fuera del convento. organizador de los primeros estudios franciscanos.. De estos dos rasgos básicos. pertenecen a un monasterio. y uno de los santos más populares en su época y posteriormente. y dirigida a todo tipo de personas. Dos son las primeras y principales órdenes mendicantes. y sobre todo. además de ser considerado su segundo fundador. y a San Antonio de Padua (ca. etc. Damián". Toda su enseñanza espiritual está perfectamente engarzada con el resto de su teología. acentúan más el sentido realista. si es que está confederado con otros). de la propia vitalidad de las principales órdenes mendicantes. 1190-1231). destacan. etc. Poco después la espiritualidad franciscana proporcionó maestros de la talla de Sta. muy dependientes de la carismática y popular figura de su fundador. el Itinerarium mentis in Deum. Angela de Foligno (1248-1309). surge de una más directa preocupación pastoral y doctrinal. y . y se está en el convento que se indique. el estilo espiritual mendicante informará sensiblemente la piedad popular de los últimos siglos medievales y de los inicios de la época moderna: por medio de la predicación de los mismos frailes. Desde el punto de vista literario y espiritual. San Buenaventura es el gran teólogo de la orden. ante todo. y del prestigio y popularidad personal de algunos de sus santos. y la Orden de Predicadores. a la orden. los monjes. en lugar de monasterios (la estabilidad es ahora secundaria: se pertenece. a pesar de su notable desarrollo e influjo. acentúa más por ello el valor del estudio y de la predicación. el Beato Ramón Llull (1235-1316). Entre los primeros discípulos de San Francisco. en la medida de lo posible y con las necesarias acomodaciones. cristianos de toda condición puedan vivir el ideal mendicante. y el De triplici via o Incendium amoris. aunque con algunos rasgos diferenciadores: la Orden de los Hermanos Menores. “físico”. y a través de él. organización más estricta y centralizada. se pueden deducir los demás: vida en "conventos". o incluso simplemente de paso. a Santa Clara de Asís (+1253). la rama femenina franciscana. La orden dominicana. Los franciscanos. el influjo de su espiritualidad en la vida de la Iglesia va a ser considerable a partir de este momento y hasta nuestros días.

Entre los dominicos del siglo XIII. etc. se sucedieron dentro de la familia franciscana varios movimientos de reforma y observancia. atribuido en algunos momentos a S. Puntos básicos de la enseñanza tomista son su doctrina sobre la gracia y su desarrollo. distintos nombres con que se conoce un breve tratado sobre la vida espiritual. carmelitas. las virtudes infusas. por su parte. A pesar de los logros de San Buenaventura. los llamados estados de perfección. los problemas internos de la órden de los hermanos menores llegaron a su punto más crítico en el paso al siglo siguiente. . tienen un especial carácter universal y objetivo. que nos conduce ya de lleno al último periodo medieval. tras un periodo de formación. oportunamente condenada en el concilio de Vienne. ancianos y niños. Hubo en estos grupos. Podemos destacar. un marcado carácter iluminista y sectario. con las reformas del siglo XVI: agustinos. Sus obras y su enseñanza teológicoespiritual. que cobraron mayor vigor e influjo. servitas. pasaban a vivir como reclusos. autor de la Theologia mystica o De triplici via. Entre los cartujos destaca en esta época Hugo de Balma (+ ca. los dones del Espíritu Santo.50 U. conventuales y capuchinos. como es el caso de los escritos autobiográficos de tres santas monjas del monasterio cisterciense de Helfta: Sta. Gertrudis la Grande (1256-1301). hasta el punto de dar su nombre tanto a la teología como a la espiritualidad de la orden. la contemplación y sus relaciones con la acción. mercedarios y trinitarios. a lo largo de los siglos XIV. En ocasiones. Matilde de Hackeborn (1242-1298) y Sta. el monacato benedictino siguió dando en el siglo XIII importantes frutos de espiritualidad. siguiendo los consejos evangélicos. en el año 1313. sin contar su importante influjo en la Iglesia universal: Santo Tomás de Aquino (1225-1274). D. fue el de los "Hermanos del libre espíritu": así se suelen designar distintos grupos de características similares. conocida como los "fraticelli". que llevó a algunos a la herejía. de forma que han servido de fundamento y estructura especulativa a casi toda la posterior reflexión teológica en torno a la vida espiritual. Otro movimiento espiritual importante. Matilde de Magdeburgo (1212-1282). Posteriormente. muy famoso y de gran influjo. Fuera del ámbito mendicante. De origen fundamentalmente laical. Sta. y los opúsculos De perfectione vitæ spiritualis y De charitate. A lo largo del siglo XIII se escalonan otras fundaciones de tipo mendicante. XV y XVI. la perfección cristiana y su naturaleza. como más propias de la teología espiritual algunas cuestiones de la II-II de la Summa Theologiæ. 1305). estos hombres y mujeres llevaban una cierta vida en común. Todo ello engarzado en el conjunto de su monumental y unitaria visión de la teología. la Inhabitación divina en el alma. hasta llegar a consolidarse las tres órdenes principales que tienen hoy en día por padre a San Francisco: observantes. sin dejar de ser dominicanas y mendicantes. Buenaventura. pero sin votos permanentes. 1 ● INTRODUCCIÓN manteniendo un marcado acento en lo afectivo y en el carácter evolutivo o gradual del camino del alma hacia Dios. una figura destaca sobre todas las demás. y con una dedicación preferente a tareas manuales o a visitar y cuidar enfermos. entre los que destacan los begardos y beguinas. y que popularizó todavía más la conocida doctrina de las tres vías. con frecuencia. al derivar algunos de los representantes de la rama más supuestamente austera y estricta hacia una verdadera herejía. sin embargo. posteriormente.

proliferaron los grupos de tipo iluminista. propia de la escuela dominicano-tomista. Santa Catalina de Siena (1347-1380). Santa Catalina fue. las Oraciones y su extensa y variada correspondencia. iniciado por Gerardo Groote (1340-1384): este grupo buscó en la metódica organización de las prácticas de piedad. alejada de iluminaciones y fantasías peligrosas. Canciller de la Universidad de París. pasando por sus hermanos mendicantes. más práctico. y en una intensa vida de oración: las tres grandes armas de los numerosos santos y gentes de bien de la época. entre tendencias especulativas y prácticas. pero destacó sobre todo el movimiento de la llamada "Devotio Moderna". en la vida espiritual de los cristianos. las continuas guerras de todo tipo. se encontraron autores más o menos independientes como Juan Gerson (1363-1429). y particularmente de la meditación. La espiritualidad bajomedieval: entre la especulación y el método La difícil época del destierro y del cisma de Avignon. A mitad de camino entre estas tendencias se puede situar el pensamiento espiritual del Beato Juan Ruysbroeck (1283-1381) y su escuela flamenca: doctrina mística profunda. etc. valor de la Redención. y en la reflexión y la literatura espirituales. En esta última corriente espiritual. llegada hasta nosotros en El Diálogo. bastante especulativa. la predicación oral y escrita. las crisis internas a la vida eclesial y los dañinos influjos externos. el prototipo del más sano y efectivo espíritu reformador. y apoyados en las confusas doctrinas de tendencia panteista del Maestro Eckhart (1260-1327). título con el que también se la ha designado con frecuencia. En el otro extremo. papel de la Providencia divina. una de las dos únicas mujeres declaradas doctoras por la Iglesia (la otra es Santa Teresa de Jesús). que alcanzaba desde la gente más sencilla hasta la sede apostólica. supuso. muy simbólica y de difícil intelección. con las calamidades naturales. una de las obras más leídas y meditadas en los siglos siguientes. un camino supuestamente más llano y seguro hacia una verdadera unión con Dios. destaca la prolífica figura de Tomás de Kempis (1379-1471). presentada de una forma directa.. pero con sugerentes acentos propios: importancia dada a los misterios de la Trinidad y de la Encarnación en la vida espiritual. muestra una notable profundidad teológica. Espíritu y apostolado reformista apoyado en las obras de misericordia. de acuerdo con su ámbito geográfico y con su marcado carácter intelectual y filosófico. omnipotente y misericordiosa.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 51 3. viene a ser una excelente síntesis y vulgarización de lo mejor de la espiritualidad medieval. con otros vinculados a las nuevas reformas monásticas. sugerente y comprometedora para el alma cristiana. Esta escuela teológicoespiritual suele ser designada como mística especulativa renana. aunque manteniendo una clara insistencia en el Contemptus mundi religioso. una especie de movimiento oscilante entre crisis y reformas. y la popular obra -presumiblemente del mismo Kempis. Así. en su vida. pero muy influyente en importantes autores de la época y posteriores.4.De imitatione Christi. Este clásico de la espiritualidad cristiana. por una parte. sin duda. materializada en la devoción a la Preciosa . La doctrina de Santa Catalina. Pero la gran figura de este periodo es. el clero y la nobleza laica. alcanzando quizá un mayor influjo en la gente sencilla. al menos en su contenido esencial. a pesar de las correcciones hacia la ortodoxia efectuadas por sus influyentes discípulos Juan Taulero (+1361) y el beato Enrique Suso (1295-1366).

autora de una influyente obra titulada Las siete armas del combate espiritual. Del Renacimiento a la época contemporánea 4.52 U. buscó. en la que se aprecian algunas preocupaciones concretas que anticipan en cierta medida las tendencias del humanismo cristiano de siglos posteriores. Mientras. La obra más conocida de este grupo pertenece a un autor anónimo y lleva por título La nube de la ignorancia. en la piedad cristiana. la única solución es la pasividad más absoluta del hombre en la obra de su santificación. en las penínsulas italiana e ibérica. la reacción de la mal llamada contrarreforma. exigente e imperativa orientación práctica: una intensa y genuina labor dirección de almas. no hizo sino afianzar las reacciones sanamente reformistas dentro del catolicismo. la de Bolonia. en el campo espiritual. a mitad de camino entre el protestantismo y la gran espiritualidad italiana y española del siglo XVI: se trata del llamado "humanismo cristiano". Este movimiento de intelectuales. También en Italia cabe destacar a otra Santa Catalina. ya con más éxito. en particular. no tardaría en reaccionar. Esta doctrina y esta mentalidad ahogó durante mucho tiempo la espiritualidad cristiana en todo el centro y norte de Europa. bastante independiente de los movimientos continentales señalados. etc. fue decisiva. aunque apenas dejara escuela-. El protestantismo. junto a la vuelta a las fuentes. y una conducta poco ejemplar: factores que impidieron la consolidación de los elementos más positivos del humanismo en la tradición espiritual. que supo de verdad encarnar en su vida ese ideal. debemos mencionar otra corriente espiritual. supone la práctica desaparición de la ascética cristiana y la exaltación de un quietismo radical: ante la inutilidad de la lucha personal. culmina la crisis bajomedieval. clarida. Toda la vida espiritual queda así prácticamente reducida a los actos de fe o "excitantes" de la fe. mantuvieron un tono amargamente crítico frente a la jerarquía y a la vida religiosa. en cierto sentido. culminando en una gran floración de santidad y un considerable bagaje de doctrina espiritual. típicamente renacentista y profundamente cristiano a la vez. entendida como mera confianza en Dios. y en sus ámbitos de influencia. con Erasmo de Roterdam (1464-1536) a la cabeza.1. con la reforma protestante. 1 ● INTRODUCCIÓN Sangre de Jesucristo. con su pesimista visión del hombre como irremediable pecador. 4. quitándole todo su valor a las buenas obras. Pero antes de hablar de esas grandes figuras de la espiritual latina y universal. y su doctrina de la "sola fides". un grupo de autores ingleses que forman una influyente corriente mística. La vida espiritual en la época de la "reforma" y la "contrarreforma" El siglo XVI es uno de los más importantes y más ricos de toda la historia de la espiritualidad: a pesar de que en él. Pero la mayoría de sus representantes -salvo la excelsa excepción de Santo Tomás Moro (1478-1535). D. Mencionemos. aunque Francia. Doctrina que se plasma en una certera. Sin embargo. en algunos santos y . esos aspectos positivos fueron reapareciendo poco a poco. una revalorización de lo humano y lo interior. finalmente. que se puede considerar situada.

En este ambiente teológico y espiritual se formaron las grandes figuras y corrientes del siglo de oro de la espiritualidad española. Citemos en primer lugar a San Ignacio de Loyola (1491-1556) y la espiritualidad jesuita. se pueden encontrar -además de en la estabilidad y el florecimiento político y económico consecuencia del fin de la reconquista. cuna y principal baluarte del espíritu renacentista. los influyentes escritos del dominico Juan Bautista Crema (1460-1534) y del canónigo Serafín de Fermo (1496-1540). para volver a ser España el lugar de máxima extensión y florecimiento de la espiritualidad y el apostolado jesuita. Por su parte. ya que a su origen y formación española. el caballero de Loyola unió los estudios en París. del descubrimiento de América y del eficaz gobierno. con figuras de la talla de San Francisco Javier (1506-1552). Frente a la línea metódica. En Italia. las que más tarde se conformarán como Sociedades de vida común sin votos o de vida apostólica -el Oratorio de San Felipe Neri (1515-1595)-. y particularmente entre los franciscanos. Angela de Merici (1474-1540) y las Ursulinas-. los barnabitas de San Antonio María Zacaría (1502-1539). tanto entre los mendicantes como entre los monjes. en la línea de los clérigos regulares ya mencionados. En España.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 53 escritores de finales del XVI y principios del XVII. donde propiamente surge la orden. los somascos de San Jerónimo Emiliani (1481-1537)-. surgió otra influyente corriente espiritual. . Francia e Italia. también en materia religiosa. personificado sobre todo en Sta Catalina de Génova (1447-1510) y las Compañías y Oratorios del "Divino Amore". como Fray Luis de León o San Francisco de Sales. dichas reformas cuajaron en el desarrollo de la doctrina sobre la "oración metódica". heredados de los notables esfuerzos tardo-medievales. y en las eficaces iniciativas reformistas de la vida religiosa que se suceden desde finales del siglo XV. el siglo XVI se inició también con grandes valores en la vida espiritual cristiana. donde germina la futura Compañía de Jesús entre sus compañeros. Carlos V y Felipe II-. y Bernardino de Laredo (1482-1540) con la Subida del monte Sión. Reflejo de ese florecimiento espiritual son: el importante desarrollo del apostolado caritativo a todos los niveles. y que se pueden agrupar en: las órdenes de "clérigos regulares" -los teatinos de San Cayetano de Thiene (1480-1547). heredera de la "devotio moderna". y el ambiente espiritual y apostólico italiano. conocida comúnmente como "mística del recogimiento". afectivos y contemplativos de la oración y de la vida espiritual cristiana en general. esta doctrina acentúa más los aspectos interiores. representada por Francisco de Osuna (1492-1540) y su Tercer abecedario de la vida espiritual. La obra ignaciana fue un auténtico puente entre España. en el ámbito de las nuevas observancias y eremitorios mendicantes. y los primeros intentos de congregaciones religiosas femeninas no contemplativas -Sta. en el renacimiento teológico capitaneado por las Universidades de Salamanca y Alcalá. que van surgiendo por iniciativa de grandes figuras de la iglesia italiana. con una orientación netamente apostólica. los antecedentes del llamado "siglo de oro" de la espiritualidad. En los ambientes monásticos. fechada exactamente en el año 1500. de los Reyes Católicos. y las nuevas formas de vida religiosa. y cuyo máximo exponente es la obra del abad de Montserrat García de Cisneros (14551510) Exercitatorio de la vida espiritual.

de tipo iluminista. D. San Ignacio aporta. profunda y práctica a la vez. Aun destacando por su preocupación por el clero secular. o Luis de la Palma (1560-1641) y su celebrada Historia de la Sagrada Pasión. está representada por los dos grandes místicos carmelitas: Santa Teresa de Jesús (1515-1582). etc. Pero la cumbre del siglo de oro de la espiritualidad española. fundador de las "Escuelas pías". sobre todo. sobre la oración. la imitación de Jesucristo. incluía excelentes obras de Fray Luis de Granada. los agustinos Santo Tomás de Villanueva (1488-1555). a los franciscanos San Pedro de Alcantara (1499-1562) y Fray Juan de los Angeles (1539-1609). la penitencia. y para muchos de toda la historia de la espiritualidad. incluyendo la vida religiosa y el mundo de la nobleza y los gobernantes. entre otros. discernimiento de la propia vocación. San Juan de Avila. verdadero prototipo de la espiritualidad jesuita y obra espiritual de cabecera durante siglos. a la historia de la espiritualidad la enorme capacidad apostólica de su órden. destaca también la figura de S. conocido como los "alumbrados". El fenómeno de los alumbrados rebrotará de nuevo varias veces hasta empalmar con el quietismo del siglo XVII. autor de algunas de las obras más leídas y de mayor calidad literaria y espiritual de todo el siglo de oro: Libro de la oración y meditación. estaca su enseñanza. culminando en el índice de libros prohibidos de 1559: posteriormente rectificado. práctica de los exámenes de conciencia. apoyada en su profundo sentido de la obediencia y la organización. siempre en España. No faltaron tampoco las sombras en esta importante época de la espiritualidad española: un movimiento herético más. En cuanto a los contenidos. Taulero o San Fracisco de Borja. Cercano a los jesuitas. la gran reformadora del . el Tratado del Amor de Dios . entrando ya en el siglo siguiente.54 U. Memorial de la vida cristiana. pero con una fuerte e influyente personalidad y doctrina propias. mencionemos también a San Juan de Dios (1495-1550) fundador de los "Hospitalarios". etc. con obras tan importantes como el Audi filia. turbó la paz de muchas conciencias y provocó una fuerte reacción anti-mística entre algunos teólogos y autoridades eclesiásticas. 1 ● INTRODUCCIÓN San Francisco de Borja (1510-1572). Alfonso Rodríguez (1538-1616) y su Ejercicio de perfección y virtudes cristianas. Beato Alonso de Orozco (1500-1591) y Fray Luis de León (15281591). y también su preocupación por hacer llegar las exigencias de la vida cristiana a todo tipo de personas. Entre muchos otros escritores y predicadores de la época. el papel de los novísimos en la vida espiritual. Vida de Jesucristo. Francisco Suárez (1548-1617). destaca el dominico Fray Luis de Granada (1504-1588). de la meditación y de la dirección espiritual personal. Juan de Avila (1499-1569). a San José de Calasanz (1556-1648). Culmina y afianza la corriente espiritual de corte más metódico y ascético. y. doctrina sobre la conversión. Guía de pecadores. primacía de la gloria de Dios. centro de uno de los más importantes cuerpos doctrinales sobre la espiritualidad sacerdotal de la historia de la espiritualidad. con todo su entorno: sentido ascético. Entre los que recibieron el influjo de San Juan de Avila. el gran teólogo de la orden. recio y voluntarista de la vida cristiana. y una práctica ascética trascendental: los famosos Ejercicios espirituales. y el Tratado sobre el sacerdocio. su labor de dirección de almas se extendió a todos los ámbitos de la sociedad.

explica más la parte que podríamos llamar "negativa" de la vida cristiana: entiende el camino de la vida espiritual sobre todo como una progresiva purificación del alma. junto a unas mismas preocupaciones de fondo. La vida cristiana y la doctrina espiritual ante los problemas del mundo moderno A principios del siglo XVII. es. su concepción de la lucha ascética como esfuerzo. Santa Teresa poseía una capacidad única para analizar su propia psicología espiritual y la de los demás. pero también se acentuaron los problemas.2. piedad y unción. y por el papel que desempeñan en ella las virtudes. sobre todo. Allí se recogieron entonces los principales valores del siglo anterior. sino que busca más la explicación filósofico-teológica de los mismos y sus principios fundamentales. Obras y doctrina paralelas y complementarias a la vez. todo el XVIII hasta entrar profundamente en el XIX.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 55 Carmelo descalzo. casi una nueva fundación. Santa Teresa es la gran maestra de la oración y de la contemplación. y San Juan de la Cruz (1542-1591). presentada con gran clarividencia y capacidad de fascinación y arrastre. aunque sin faltarle calor. como por amar y tratar cada vez más a Dios. en cambio. por su parte. Su trascendencia no viene. aunque sean estos últimos los que les han dado más fama. su primer y fiel continuador en la rama masculina. hasta constituir en conjunto una completa visión de toda la vida espiritual. consideradas como un continuo y progresivo afianzamiento de la unión con Dios. no sin significativos rasgos originales. tanto en sus aspectos más ascéticos como en los genuinamente místicos. sino de la universalidad de su enseñanza escrita. reflejada sobre todo en las cuatro grandes obras de cada uno: la Vida. y la Subida al Monte Carmelo. Pero. sistemático y ordenado que la santa de Avila.a un estilo algo más académico. a través de su conocida doctrina de las noches activa y pasiva. En las conclusiones coincide con Santa Teresa. Las Fundaciones. y en las que se apoya todo el proceso de la vida espiritual. El Cántico Espiritual y La llama de Amor viva. lo que da lugar -en sus obras en prosa. sin embargo. de Santa Teresa. de los sentidos y del espíritu. 4. la iniciativa en la espiritualidad católica se traslada de Italia y España a Francia. . severo y frío. a pesar de su indudable importancia en la historia de la vida religiosa y de su notable influjo hasta nuestros días. hasta desembocar en una nueva y fuerte crisis espiritual que abarcó buena parte del mismo siglo XVII. En cambio. unida a las devociones a la Santísima Virgen y a San José. En su enseñanza destacan: la centralidad concedida en la vida espiritual al misterio de la Trinidad y a la Humanidad de Jesucristo. sobre todo la humildad. no en sus famosas poesías. naturalidad y profundidad. Para enseñar la vida de oración y de contemplación. pero quizá se detiene más en el análisis de la cumbre de la mística. y para expresarlas con claridad. de esa reforma religiosa. El Camino de Perfección y Las Moradas. San Juan no se detiene tanto como la santa de Avila en describir y analizar las experiencias y fenómenos espirituales. San Juan de la Cruz. no tanto por poner orden en las pasiones. La Noche Oscura. y la dirección espiritual. sino en su propia experiencia. más teológico. situadas con justicia en lo más alto de la lírica castellana. no se fundamenta en métodos y sistemas. del "matrimonio espiritual" entre el alma y Dios. de San Juan. Temáticamente.

y San Luis María Grignon de Montfort (1673-1716). por enseñarles la práctica de las virtudes. por orientar su comportamiento en sus actividades sociales. el santo abandono. y por el papel central que juega en la vida espiritual el mismo misterio de la Encarnación de Jesucristo. buscando en ellos lo más íntimo y profundo de la unión del alma con . La figura de Santa Juana Francisca de Chantal (1572-1641) y la Orden de la Visitación. el Tratado del Amor de Dios es una obra maestra sobre la caridad cristiana y su papel en la vida cristiana. fundada por San Francisco. el santo obispo de Ginebra procure amoldar los rasgos y prácticas de la vida religiosa a la vida secular. y de su todavía reciente pero floreciente puesta en práctica.56 U. fundador del Oratorio de Francia y fuente de otra importante corriente de doctrina espiritual. sin duda. el cardenal Pierre de Bérulle (1575-1629). Aunque el ideal de vida devota que San Francisco propone a los laicos no se corresponda exactamente con un concepto universal y exigente de santidad. A grandes rasgos. 1 ● INTRODUCCIÓN San Francisco de Sales (1567-1622) es. con sus enseñanzas sobre la "esclavitud mariana". La categoría e importancia de este influjo se comprende más repasando la lista de santos y fundadores que tienen a Berulle por maestro indiscutible: Jean-Jacques Olier (1608-1657) y la Compañía de San Sulpicio. y uno de los autores más influyentes en toda la espiritualidad moderna. todavía en el siglo XVII. otro personaje clave en la difusión de la devoción al Sagrado Corazón. su esfuerzo por dar una sólida vida de piedad a esos cristianos. por la importancia concedida a la abnegación y al abandono como formas principales de la adhesión a Cristo (de ahí su posterior manipulación en las polémicas jansenistas y quietistas). la gran figura de la espiritualidad francesa de esta época. y aunque. clave en la espiritualidad popular de los tiempos modernos. aunque sin el tono polémico en que pronto incurrieron otros autores: la conformidad de voluntades entre el hombre y Dios. Dos grandes obras reflejan las dos orientaciones más características de su pensamiento. junto a su Sacerdocio. La Introducción a la vida devota es el primer libro espiritual expresamente dirigido a los cristianos corrientes. constituye un enorme paso adelante y un decisivo anticipo de las modernas enseñanzas sobre la llamada universal a la santidad y sobre la espiritualidad laical. constituyendo así un auténtico hito en la historia de la espiritualidad. etc. que abarque a todo tipo de cristiano. D. De orientación algo más mística que la Introducción. Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690). San Juan Eudes (16011608). en este libro se plantean algunos de los grandes temas de la época. personaje decisivo en la historia de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. A esta orden perteneció. San Juan Bautista de la Salle (1651-1719) y los "Hermanos de las escuelas cristianas". el amor puro. y dirigido preferentemente a las religiosas. más que proporcionar una espiritualidad de corte laical. San Vicente de Paul (1575-1660) y las Hijas de la Caridad. decisiva sobre todo en la formación de muchas generaciones de sacerdotes. etc. El influjo de San Francisco de Sales se complementa perfectamente con el de su amigo y contemporáneo.. la espiritualidad berulliana se caracteriza por su agustinismo. es fiel reflejo de las tensiones espirituales de la época: un intento similar a lo que hoy podrían ser los institutos seculares acabó siendo una de las más importantes órdenes de religiosas contemplativas. Por su parte.

a principios del siglo XVII. pero que tomó cuerpo una y otra vez. hasta el punto de negar prácticamente toda responsabilidad de los sujeto en los actos humanos (incluidos los pecados más aberrantes) realizados en ese estado de unión íntima con Dios. e incluso la cima. y en la búsqueda de un supuesto refugio en prácticas espirituales de corte excesivamente ascético y penitencial. con su acento en la corrupción de la naturaleza humana y en la "sola gratia". los inicios del siglo XVII supusieron también la sistematización de la reflexión en torno a la vida espiritual en forma de verdaderos tratados teológicos. que. pero que confluirán en similares efectos negativos: el jansenismo y el quietismo. y la "selecta" vía mística. También la Compañía de Jesús promovió en Francia.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 57 Dios. que acentúa la pasividad del alma ante la acción divina. con el pontificado de San Pío X. constituyen la avanzadilla. y de los cristianos en dos tipos de personas que los recorren independientemente: la "pedestre" vía ascética. finalizada con la condena y retractación de este último. que no acabaron de desaparecer hasta los inicios del siglo XX.supone una especie de protestantismo mitigado. de dicha sistematización. Todo este florecimiento espiritual se vio pronto truncado. y el solapado y constante influjo jansenista en buena parte de la literatura espiritual y de la piedad popular de aquellos años. Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. . La primera -iniciada por Jansenio. de oración. de quien toma el nombre. de funestas consecuencias prácticas para muchos cristianos. la recién nacida Teología sobre la vida espiritual sufrió una grave ruptura en dos ramas. a lo largo de varios siglos. de Jean Joseph Surin (1600-1665). su influjo a través de la fuerte polémica semiquietista protagonizada por los prestigiosos obispos franceses Bossuet (1627-1704) y Fenelon (1651-1715). prolonga. pero que dejó un amargo sabor de boca en muchos ambientes. propia de la gran mayoría. que anticiparon en ciertos puntos los problemas del quietismo: este es el caso. etc. con importantes consecuencias prácticas para la vida sacramental. Coincidiendo con la crisis jansenista y quietista. apoyados fundamentalmente en las enseñanzas de Santo Tomás de Aquino. casi opuestas entre sí. Teólogos dominicos como Juan de Santo Tomás (1589-1644). en particular. En el plano intelectual. provocará un excesivo rigorismo y pesimismo en la vida espiritual. una importante corriente espiritual. fenómeno más localizado en personajes aislados como Miguel de Molinos (1628-1696) y Madame Guyon (1648-1717). exclusiva de unos pocos priveligiados. de distintas formas. El Quietismo. y carmelitas como Felipe de la Santísima Trinidad (1603-1671). Se agravaron así las tendencias prácticas ya existentes: se consolidó la división de la vida espiritual en dos caminos paralelos. por dos influyentes herejías. sin embargo. pero también con algunas figuras controvertidas. designadas respectivamente como Teología ascética y Teología mística. en efecto. La fuerte reacción antiquietista -que se transformó con frecuencia en antimística-. con La doctrine spirituelle de Louis Lallemant (1588-1635) a la cabeza. confluyeron en un sensible bajón de los frutos de santidad durante un largo periodo. El quietismo es una nueva doctrina de corte iluminista.

Además. que culminará ya en pleno siglo XX. La intensa labor misionera popular de su Congregación del Santísimo Redentor se erigió pronto en el principal baluarte contra el jansenismo. característica de una de las más carismáticas y populares personalidades sacerdotales de los últimos tiempos.58 U. recoger y popularizar lo mejor de la doctrina espiritual católica más clásica y genuina. llevó a lo largo de todo el siglo la iniciativa en un nuevo y realmente espectacular florecimiento de la vida religiosa: tanto en el restablecimiento y reformas de las grandes órdenes clásicas. cobraron creciente interés en las orientaciones y reflexiones espirituales de la época. a través de iniciativas como la "Asociación para la propagación de la fe" y la "Unión de la oración para la reparación al Sdo. ya en pleno siglo XVIII. Corazón" de Pauline-Marie Jaricot (1799-1862). dedicadas a tareas caritativas. en el terreno espiritual. Entre todos. es decir. los diversos movimientos y asociaciones eucarísticas. con predicadores y escritores de la talla del cardenal John Henry Newman (1807-1890) y de William Faber (1814-1892). desde la tradición patrística y medieval hasta San Francisco de Sales. Francia. de enseñanza o misioneras. o más exactamente su formación y su intervención apostólica en el mundo político y social. en cambio. que habían salido muy malparadas de la época revolucionaria -destacan aquí la figura del restaurador y predicador dominico Lacordaire (1802-1861). D. Mientras. materializada en la vida de la congregación de los pasionistas por él fundada. "el apostolado de la oración". San Pablo de la Cruz (1694-1775) y su espiritualidad de la Pasión. y el movimiento litúrgico de los benedictinos. con Dom Gueranger (1805-1875) como máximo exponente-. etc. 1 ● INTRODUCCIÓN Prototipo de esta concepción son los difundidos Directorios (ascético y místico) del teólogo jesuita Juan Bautista Scaramelli (1687-1752). Precisamente la vida y la espiritualidad sacerdotales vivieron también por entonces un importante renacimiento. un progresivo renacimiento de la vida espiritual en diversos ámbitos. con sus importantes iniciativas de apostolado juvenil y social. Ante todo. permitió. Sin embargo. También la vida espiritual de los cristianos corrientes. sin embargo. fundamentalmente de tipo activo. por su parte. tanto en la práctica -sobre todo con la ejemplar figura del Santo Cura de Ars (San Juan Bautista María Vianney: 17861859)-. la congregación de esta época que más desarrollo e influjo alcanzará no se fundó en Francia sino en Italia: los salesianos de San Juan Bosco (1815-1888). como en las numerosísimas nuevas fundaciones de Congregaciones masculinas y femeninas. el fuerte florecimiento teólogico decimonónico llevó consigo también una revitalización de los estudios de algunas importantes cuestiones místicas. inclusive. la extensa producción escrita alfonsiana -de la que destacan. en Alemania. Junto a San Alfonso merece destacarse. De esta forma. aunque no muy original. sobre todo Inglaterra. fueron pocas las luces que brillaron con fuerza en el panorama de la espiritualidad cristiana. . el mundo anglosajón empezó a recuperarse por fin de forma decidida para la espiritualidad católica. la Práctica de amar a Jesucristo y Las glorias de María-. El siglo XIX supuso. entre otros. las pías uniones. destaca la figura y la obra de San Alfonso María de Ligorio (1696-1787). las "Conferencias de San Vicente de Paul". como en la literatura espiritual expresamente sacerdotal.

la extensa producción teológico-espiritual de Romano Guardini (1885-1968). A todo esto se añade una importante serie de libros sobre la vida espiritual. algunos hechos. de diccionarios. un verdadero estatuto científico de primer orden. El alma de todo apostolado del cisterciense Dom Chautard (1858-1935). significadamente las de Lourdes (1858) a Sta. Esta rama de la Teología adquirió. de Santa Teresita del Niño Jesús. quizá todavía demasiado cercano a nosotros para poder valorarlo convenientemente. no resulta exagerada la calificación de "santa más grande de los tiempo modernos" que San Pío X diera. Por eso. Pero este florecimiento espiritual tuvo otros nombres y otros apellidos ilustres: Santa Gema Galgani (1878-1903) y su espiritualidad del sufrimiento y de la penitencia. Nada más lejano al rigorismo y al pesimismo de los siglos anteriores: con su ejemplo y su doctrina la “petite Thérèse” hizo mucho más asequible a todos el verdadero ideal de santidad cristiana. a Santa Teresita. con uno de los periodos históricos de mayor florecimiento espiritual en la Iglesia. la publicación de revistas científicas especializadas. La admirable combinación entre su santidad heroica y la aparente sencillez de su vida y de su enseñanza -popularizada por sus manuscritos autobiográficos. Nuevas orientaciones de la vida espiritual cristiana y de la teología espiritual en nuestra época El renacimiento espiritual que acabamos de observar emergiendo a lo largo del siglo XIX culminó. etc. en privado. supuso y sigue suponiendo una inyección de optimismo y frescura en la vida espiritual de muchos cristianos de toda condición. el importante impulso espiritual del pontificado de San Pío X (1903-1914). al Sagrado Corazón y en la piedad mariana. Charles de Foucauld (1858-1916) y su "testimonio silencioso" entre los paupérrimos habitantes del desierto. y si aprenden a tratar a Dios con la sencillez de un niño pequeño con su Padre. en las primeras décadas del siglo XX. fomentada esta última por las apariciones de la Virgen. con la aparición de cátedras de la materia en los principales ateneos y universidades. que comprenden de la mano de la Santa de Lisieux la trascendencia sobrenatural que pueden tener las cosas más pequeñas e insignificantes de la vida. manuales y monografías. 4. Este renacimiento literario-espiritual se complementa y entremezcla con el gran impulso dado en esta época a la Teología espiritual propiamente dicha. centrada de forma especial en la devoción a la Eucaristía. Es el caso. con especial acento en la vida sacramental. los escritos sacerdotales del Cardenal Mercier (1851-1926). en las últimas décadas del mismo y en las primeras del siglo XX. obras y personajes están ya suficientemente contrastados. publicada por José Tissot (+ 1894) y su Arte de aprovechar nuestras faltas. sin rebajar un ápice sus exigencias. los tratados espirituales sobre Cristo del benedictino Dom Columba Marmion (1858-1923). que han alcanzado ya la categoría de clásicos: La vida interior simplificada. recogidos tradicionalmente bajo el nombre de Historia de un alma-. Sin embargo. 1880-1906) y su profunda espiritualidad trinitaria. Bernardette Soubirous (1844-1879). La reflexión . (carmelita descalza.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 59 Todo ello influyó sensiblemente en la piedad popular. si están hechas por amor de Dios. etc.3. especialmente. carmelita descalza (1873-1897) y su "caminito de infancia espiritual". la Beata Isabel de la Trinidad. etc.

Pero quizá la aportación más característicoa. Es el caso.60 U. por ejemplo. los jesuitas Auguste Poulain (+ 1918. etc. el benedictino Anselm Stolz (1900-1942. y mostró cómo. por él fundado. virtudes humanas y sobrenaturales. oración y apostolado. en nuestro siglo. visto todo ello también como una vuelta a la vida de los primeros . Mons. ante todo. con casi cuatro millones de ejemplares vendidos desde su aparición en 1939. sin distinciones ni matices: la única santidad divina. inseparables de su profundo pensamiento filosófico está creciendo el interés tras su todavía reciente beatificación-. sino que dotó a esa proclamación de una radicalidad especial y de un contenido bien precisos. en efecto. pero con un común factor de preocupación cristiana y secular a la vez. Entre sus obras escritas -muchas de ellas todavía inéditas-. también en sus años de vida oculta. es decir. de la Acción Católica: promoción apostólica de los laicos desde la misma jerarquía de la Iglesia. una misma e idéntica santidad para todos. Lecciones de Teología espiritual). D. sobre cuyo pensamiento y experiencia espirituales. y a la llamada "cuestión mística": fructífera polémica científica sobre la naturaleza de la contemplación y de la vida mística y la llamada universal a ellas. Des grâces d'oraison) y José de Guibert (1877-1942. y sus enseñanzas sobre la identificación e imitación de Jesucristo. Las tres edades de la vida interior). Le degrée de la vie spirituelle). haya sido la definitiva y genuina apertura de los caminos de santidad y apostolado al laicado cristiano. Evolución mística. El Beato Josemaría Escrivá no se limitó a una proclamación teórica de la llamada a la santidad y de la necesidad de facilitar a los laicos los medios para alcanzarla. es considerado ya un clásico de la espiritualidad. Compendio de teología ascética y mística). entre otras obras) y Reginald Garrigou-Lagrange (1879-1964. Pronto cuajaron también otras iniciativas de corte muy diverso. Todo ello es obra de teólogos de la reconocida talla de los dominicos Juan González Arintero (1860-1928. original y trascendental para la historia de la vida espiritual. La contemplazione acquisita) -sin olvidar a la Beata Edith Stein (1891-1942). a la enseñanza del Beato Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975) y al desarrollo del Opus Dei. Auguste Saudreau (1859-1946. Teología de la mística). el nacimiento de los Institutos seculares con su ideal cristiano de "secularidad consagrada". Tanquerey (1854-1932. con todas las realidades humanas nobles. el sulpiciano A. Pero la consolidación de una verdadera doctrina acerca de la llamada universal a la santidad y de una genuina espiritualidad laical se ha debido. con sus relaciones familiares y sociales. 1 ● INTRODUCCIÓN teológico-espiritual de la época prestó una atención especial a las cuestiones sobre su propia naturaleza y contenido. Predicó. y las primeras iniciativas prácticas de la segunda mitad del siglo XIX siguieron extendiéndose en las primeras decadas del XX. y por tanto de los que con él compartieron esa vida corriente: Santa María y San José. enseñó la necesidad y la posibilidad real de vivir una unidad de vida entre trabajo y contemplación. Compendio de Teología Ascética y Mística) y Gabriel de Santa María Magdalena (1893-1953. Las enseñanzas más o menos explícitas y claras de épocas anteriores. o. Camino. en el caso particular de los cristianos corrientes. esa santidad va entretejida con su vida ordinaria apoyada en el trabajo profesional. Todo ello fundamentado en su sugerente y profunda doctrina sobre la filiación divina. los carmelitas Crisógono de Jesús Sacramentado (1904-1945. en la línea del progresivo acercamiento de la vida religiosa al mundo.

Algunas de ellas quizá no están todavía suficientemente contrastadas: resulta. debido a algunas malinterpretaciones teóricas y prácticas. con fuerza. las décadas centrales de nuestro siglo han sido especialmente fructíferas en nuevas iniciativas apostólicas y espirituales (movimientos. Se está recuperando. asociaciones. El Vaticano II ha supuesto también una importante y valiosa reorientación de la vida sacerdotal y religiosa. Algo parecido se puede afirmar de los más recientes esfuerzos teológicos en torno a la naturaleza de la teología espiritual y sus contenidos. y por las enseñanzas del mismo concilio en torno a la vida laical. grupos.TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 61 cristianos. etc. y que asistimos también a una floración de estudios sobre la historia de la espiritualidad y los grandes autores clásicos. el sentido de la libertad y de la responsabilidad personales del cristiano en el mundo. el alma sacerdotal que tiene todo cristiano como consecuencia del bautismo.). la importancia de las cosas pequeñas en la vida espiritual. inapropiado juzgarlas desde un punto de vista histórico. Por lo demás. son el valor y el contenido de la vocación matrimonial. aunque quizá todavía no ha dado los frutos esperados. Lo que sí se puede afirmar es que el interés por esta parte de la teología es creciente. muchas de ellas predominantemente de tipo secular. . cuando todavía viven sus promotores y se hayan en su primera expansión. Otras consecuencias importantes de estas ideas básicas. en efecto. Lo más importante y básico de esta doctrina ha quedado recogido en la proclamación de la llamada universal a la santidad realizada por el Concilio Vaticano II. etc. y que están aportando elementos importantes a la espiritualidad cristiana contemporánea. un hondo sentido también de la espiritualidad sacerdotal. la necesaria unidad entre espiritualidad y teología. principalmente en el capítulo V de la Constitución Lumen gentium. además.

Los diálogos.185-253/254): Sobre la oración. JUAN CLÍMACO (ca.330-379): Regla. Sobre los grados de humildad y de soberbia. 11. DIONISIO AREOPAGITA (entre 480 y 530): Teología mística. 8. 6. S. FRANCISCO DE ASÍS (1181-1226): Reglas I y II. II). 110): Epístolas. 579-649): La escalera del Paraíso. S. De los nombres de Dios. Javier Sesé) 1. S. Sobre la Institución de los monjes y los remedios a los ocho vicios capitales. Sermones litúrgicos. CIPRIANO (200-258): Sobre la oración dominical. S. Regla Pastoral. S. JUAN CRISÓSTOMO (344-407): Homilías sobre el evangelio de San Mateo. La jerarquía eclesiástica. cartas. 17. ANTONIO DE PADUA (ca. Sobre el sermón de la montaña. 20. 1190-1231): Sermones. El Espíritu Santo. Homilías sobre el evangelio de San Juan. 14. Epístola a Diogneto (s. 1 ● INTRODUCCIÓN B. Clásicos de la literatura espiritual cristiana (Selección del Prof. 9. S. etc. 480-547): Regla. 18. S. BASILIO (ca. ANSELMO DE CANTERBURY (1033-1109): Oraciones y meditaciones. Felicidad y Perpetua. Cántico de las criaturas. ATANASIO (297-373): Vida de San Antonio. 13. GREGORIO el Cantar. Sobre la virginidad. 7. Regla para los siervos de Dios. Sobre el sacerdocio. S. 19. 95): Epístola a los corintios. 16. BERNARDO DE CLARAVAL (1090-1153): Sermones sobre el Cantar de los Cantares. 4. La jerarquía celeste. S. Homilías sobre los Evangelios. 15. S. S. S. JUAN CASIANO (360-435): Colaciones de los Padres. 3. Policarpo. CLEMENTE ROMANO (ca. DE NISA (335-394): Sobre la vida de Moisés. S. ORÍGENES (ca. Homilías sobre 10. La Ciudad de Dios. Actas de los Mártires: SS. BENITO DE NURSIA (ca. Testamento. 2. S. . Sobre los ‘lapsi’. Exhortación al martirio. D. Comentario al Cantar de los cantares. IGNACIO DE ANTIOQUÍA (+ ca. Apología al abad Guillermo. D. Reglas morales. Sobre el amor a Dios. GREGORIO MAGNO (540-604): Comentarios morales al libro de Job. S. AGUSTÍN (354-430): Las Confesiones. Sobre la Trinidad.62 U. S. 12. 5.

TEMA 2 ● HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD 63 21. 32. NICOLÁS CABASILAS (1320-1363): La vida en Cristo. FRAY LUIS DE GRANADA (1504-1588): Libro de la oración y meditación. S. 22. PIERRE Jesús. JUAN BTA. S. FRANCISCO DE SALES (1567-1622): Introducción a la vida devota. JUAN RUUSBROEC (1283-1381): Bodas del alma. S. 43. 35. JUAN BOSCO (1815-1888): El joven cristiano. BEATO COLUMBA MARMION (1858-1923): Jesucristo. Cartas desde la torre. TOMÁS DE AQUINO (1225-1274): Suma Teológica II-II. JUAN DE LA CRUZ (1542-1591): Cántico Espiritual. Sobre la perfección de la vida espiritual. S. Tratado sobre el sacerdocio. IGNACIO DE LOYOLA (1491-1556): Ejercicios Espirituales. 34. vida del alma. Reflexiones sobre la pasión de Jesucristo. CATALINA DE SIENA (1347-1380): El Diálogo. MARÍA VIANNEY (1786-1859): Sermones. 24. BUENAVENTURA (1217-1274): Itinerario de la mente hacia Dios. ALFONSO MARÍA DE LIGORIO (1696-1787): Las Glorias de María. 29. S. La imitación de Cristo (s. Llama de amor viva. Práctica de amar a Jesucristo. Breviloquium. JUAN DE AVILA (1499-1569): Audi filia. Tratado del amor de Dios. S. Oraciones. Guía de pecadores. Las tres vías. Vida de Jesucristo. DE OSUNA (1492-1540): Tercer abecedario de la vida 30. Sobre la caridad. Tratado del Amor de Dios. 38. FRAY LUIS DE LEÓN (1528-1591): De los nombres de Cristo. DE BÉRULLE (1575-1629): Discurso del estado y las grandezas de 40. FRANCISCO espiritual. 42. STA. S. 39. 36. LUIS MARÍA GRIGNON DE MONTFORT (1673-1716): Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen. 37. 45. BERNARDINO DE LAREDO (1482-1540): Subida del monte Sión por la vía contemplativa. STA. 31. Cartas. S. S. 44. STA. 25. 33. XIV). ALONSO RODRÍGUEZ (1538-1616): Ejercicio de perfección y virtudes cristianas. MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE (1647-1690): Autobiografía. 28. S. Subida del Monte Carmelo. 26. 41. TERESA DE JESÚS (1515-1582): Vida. Camino de perfección. 27. LUIS DE LA PALMA (1560-1641): Historia de la Sagrada Pasión. BTO. 23. . Las Moradas. Las Fundaciones. Noche oscura del alma. S. TOMÁS MORO (1478-1535): La agonía de Cristo.

Es Cristo que pasa. DE CALCUTA (1910-1997): Orar: su pensamiento . D. Oraciones. 49. 48. Ultimas conversaciones. EDITH STEIN (1891-1942): La ciencia de la Cruz. Cartas. Surco. 47. 51.64 U. MADRE TERESA espiritual. STA. REGINALD GARRIGOU-LAGRANGE (1879-1964): Las tres edades de la vida interior. GEMA GALGANI (1878-1903): Extasis y oraciones. ISABEL DE LA TRINIDAD (1880-1906): El cielo en la tierra. BTA. 53. 50. TERESA DEL NIÑO JESÚS (1873-1897): Historia de un alma (manuscritos autobiográficos). TERESA DE LOS ANDES (1900-1920): Diario y cartas. STA. 1 ● INTRODUCCIÓN 46. Ultimos ejercicios espirituales. 52. Amigos de Dios. Forja. STA. STA. SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER (1902-1975): Camino. Poesías.

65 Unidad Didáctica Historia de la espiritualidad 2 .

.............97 Tema 6 : Dimensión eclesial de la vida espiritual cristiana ............................................66 Unidad Didáctica 2 Introducción................................ .................125 Tema 7 : Dimensión secular de la vida cristiana ........................... 67 Tema 3 : La comunión íntima y filial dos Dios Uno y Trino ........... ...87 Tema 5 : El Espíritu Santo....69 Tema 4 : La santidad como identificación con Cristo ...... autor de nuestra santificación .............167 ..........147 Tema 8 : Dimensión mariana ................

en el mundo y con la imprescindible mediación materna mariana. en Jesucristo. . por el Espíritu Santo. En el estudio de esta parte conviene tener muy en cuenta que no se trata de profundizar directamente en el misterio de Dios. de la Iglesia. convendrá repasarlos en los manuales correspondientes. la comunión con el mismo Dios. sino la progresiva relación de amor entre ambos. –objeto de la Teología dogmática-. etc. Dicho de otra forma. según la economía de la salvación divina.ORIENTACIONES PARA ESTA UNIDAD 67 Esta unidad se centra en las principales dimensiones teológicas que configuran la vida espiritual cristiana. comunión que se realiza necesariamente. sino de conocer mejor la naturaleza de la vida espiritual y su desarrollo a la luz de los misterios centrales de nuestra fe. si el alumno no recuerda algunos temas dogmáticos necesarios para esa comprensión. ni tampoco al hombre. De todas formas. Se trata de fundamentar el dinamismo característico del crecimiento espiritual en su realidad teológica más profunda: ante todo. aquí no se estudia a Dios en sí mismo. en la Iglesia. que es lo característico de la vida espiritual.

en otro momento: “Las palabras no pueden seguir al corazón. conmovido. porque en El no puede haber sino todo bien cumplido”40. 12)”38. que Dios es un Padre que nos ama “más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos”41. que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo (…) Y así. Camino. B. yo no te olvido” (Is 49. n. Por eso. con ésta del mismo profeta: “¿Acaso olvida una madre a su niño de pecho. cap. fuente de vida espiritual Javier Sesé 1. 1 vº. recordando la misma cita de Isaías. entre otras referencias de la Escritura. 267. de forma paralela. Santa Teresa de Jesús dice de Dios “que forzado ha de ser mejor que todos los padres del mundo. “Ante un lenguaje como éste. Manuscritos autobiográficos. Cántico espiritual 27. que ya sería mucho. sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ellas llegasen a olvidar. SANTA TERESA DE JESÚS. 2. SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. 38 39 40 41 SAN JUAN DE LA CRUZ. criándole a sus mismos pechos. en lo cual conoce el alma la verdad del dicho de Isaías que dice: ‘A los pechos de Dios seréis llevados y sobre sus rodillas seréis regalados’ (Is 66. Desde la experiencia de los santos “Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras de amor. 27. Nos dice: tú eres mi hijo.69 Tema 3 La comunión íntima y filial con Dios Uno y Trino La conciencia de la filiacion divina. completada. y el Beato Josemaría Escrivá afirma. añade Santa Teresa del Niño Jesús. Y añade. sólo cabe callar y llorar de agradecimiento y de amor”39. no un amigo. Ms. . No un extraño. aquí está empleado en regalar y acariciar al alma como la madre en servir y regalar a su niño. Camino de perfección. que se emociona ante la bondad de Dios. 15). no un siervo benévolamente tratado. 1. Hasta aquí San Juan de la Cruz en su Cántico espiritual.

y la experiencia y la enseñanza de aquéllos que han recorrido con éxito ese camino es la mejor garantía tanto de la veracidad de lo que afirmemos como de su utilidad práctica. tanto de su contenido como de su método. Es Cristo que pasa. Pero éste es precisamente uno de los grandes alicientes de la ciencia teológica. No es mi intención analizar unos textos concretos de determinados maestros de espiritualidad. pero inspirada en la experiencia y la enseñanza de los santos. no tanto por decir cosas distintas. Como última consideración introductoria. puede y debe ayudarnos a todos en el camino de nuestra vida espiritual. a mi entender. Si toda la teología. estén apoyadas en autoridades teológicas contrastadas. a su vez. 185. cada afirmación que aquí se propone abre nuevos y amplios panoramas de reflexión. una “contemplación” teológica de la doctrina y la experiencia interior de diversos santos me lleva a concluir como síntesis común a todos ellos. 42 BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. por una parte. y en la misma experiencia de esos santos hay mucha más riqueza de la que la teología haya podido extraer hasta ahora. como condición común y básica del ser cristiano. y si los santos proporcionan luces decisivas para toda buena reflexión teológica. pues seguiremos contemplando la figura de nuestro Padre Dios. sino exponer lo que la lectura. . mucho más aquella parte de esta ciencia que estudia expresamente la santidad cristiana. en teología espiritual se hacen imprescindibles. un carácter y una aplicación lo más universal posible. deseo presentar algunas ideas que tengan. sobre todo. ni abrumar con una amplia erudición de referencias. debe conducir armónicamente al conocimiento de la verdad divina y al afianzamiento de la santidad personal. aunque sí citaré un buen número de ejemplos como apoyo de mis reflexiones. Por eso. esconden otro misterio de fe: el de la vida divina en el interior del alma cristiana. contemplado desde unas experiencias espirituales que. como sin duda lo fue para los que han inspirado estas líneas.de lo que aquí se pueda decir. pretenden ser paradigmáticos de la misma. n. sino por iluminar esas ideas desde otra perspectiva: una perspectiva que ojalá sea viva y vivificante para todos. Pienso que así. también la desvergüenza del hijo de un Padre. Efectivamente. y de la teología espiritual en particular. mi contribución puede resultar verdaderamente complementaria de las que hemos escuchado hasta ahora en el simposio. y que solemos denominar teología espiritual. no debemos olvidar que estamos ante el principal misterio de nuestra fe (Dios mismo). Hay. mucho más en esas realidades -infinitamente más. De esta forma. además.70 ¡Hijo! Nos concede vía libre para que vivamos con El la piedad del hijo y. y por otra. el estudio y. que es incapaz de negarle nada”42. Estos textos. En efecto. citados como arranque de nuestra reflexión. me atrevería a afirmar. por tanto. nos proponemos presentar una reflexión teológica sobre la conciencia de la filiación como fuente de vida espiritual. la filiación divina.

consciente de lo que causa el Amor divino en su propio ser y en su propia vida. sino a que la conciencia viva que tienen los santos de ese Amor paternal divino que se vuelca en el alma.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 71 2. la Sabiduría. la Belleza. a la vez. Trinidad estaba en mi alma. se hace suyo. como es. mi filiación es participación en la misma Filiación de su 43 SANTA TERESA DE LOS ANDES. Apoyados en lo que acabamos de leer. subrayemos otras dos ideas fundamentales que considero inseparables de la primera ya apuntada: es el Dios Todopoderoso. a un primer convencimiento que considero fundamental. No me refiero con ello a la deducción de que lo dicho debe ser así porque así es Dios. me hizo comprender el amor que lo hacía salir de sí mismo para buscarme (…) Vi que (…) con una criatura tan miserable se quiere unir. pero recojamos otras palabras significativas. 51. con toda la conmovedora ternura materna que hemos recordado al principio. no porque se digne darme unas migajas de su infinito amor. pero. con la fealdad. sino que se inclina hacia él. Diario. Veía su Grandeza infinita y cómo bajaba para unirse a mí. de una manera rápida. con la pequeñez. que nos ayuden a dar algunos pasos más: “Nuestro Señor me dijo que quería que viviera con El en una comunión perpetua. en lo íntimo de mi alma. cuya combinación provoca precisamente la intensidad y hondura de su reacción interior: el amor de Dios por mí es tan cercano e íntimo como el que existe entre una madre y su hijo recién nacido (primer aspecto). el descubrimiento del infinito amor divino volcado en él o en ella: la constatación viva y práctica de “cuánto Dios me quiere”. quiere identificarla con su propio ser sacándola de sus miserias para divinizarla de tal manera que llegue a poseer sus perfecciones infinitas”43. es decir. en su grandeza e infinitud (segundo aspecto). Inmenso. en particular. pero más que fijarse en sí mismo. Entonces. . Eterno. El. en estos últimos meses. con la ignorancia. sin duda. la Inmensidad. porque me amaba mucho (…) Después me dijo que la Sma. se le da. Inmutable. y es. con el pecado. la constituye el hecho de que Dios se me entrega como se entrega a su Hijo (tercer aspecto): es mi Padre como es Padre de Jesús. sin más motivo que la pura liberalidad de su Amor divino. que la adorara (…) Mi alma estaba anonadada. se fija en Dios: contempla admirado su infinita grandeza. sobre todo. y la prueba irrebatible de que esto es así. con la criatura limitada. el que es nuestro Padre y nos ama así. Estos sentimientos se hayan presentes. y lo agradece de veras. Amor paterno de Dios e intimidad trinitaria La contemplación reflexiva de textos y experiencias como los citados al principio me han llevado. y que propongo como idea clave de todo lo que seguirá: lo que hace reaccionar a los santos no es tanto la conciencia de ser él mismo o ella misma hija o hijo de Dios. el Eterno. n. en este caso de Santa Teresa de los Andes. el Dios Trino el que así se nos entrega. nada miserable. Infinito. El santo es. sino la comprensión cada vez más profunda y viva de lo que significa “Dios es mi Padre”. no sólo porque nos revela los secretos de su intimidad trinitaria. en los textos citados al principio.. y que les conmueve hasta las entrañas. la Santidad. y descubre con sorpresa que todo ese esplendor no se queda estático y como ajeno ante sus ojos. etc. incluye inseparablemente tres aspectos. sino porque introduce al alma en esa misma intimidad. sino porque se entrega Él verdaderamente.

que no es un verdadero amor de padre. El alma santa es particularmente consciente no sólo de cuánto Dios ama. de cómo ama. en el fondo. de amor y humildad. la vida trinitaria en el alma. De esta manera resulta que el alma vive su vida de gracia por el Espíritu Santo. eso sí. Ciencia de la Cruz. el Amor en que el Padre y el Hijo son una misma cosa y que lo espiran ambos como su común Espíritu. sabe que le tiene siempre a Él. como mucho. no es simplemente una pantalla impersonal en la que se refleje la vida divina. no sólo es Amor. sino mi Padre. que si Dios me amara “como desde fuera de sí mismo”. Bien consciente. Por eso se atreve a tratar a Dios con las mismas palabras de Jesús: “Padre mío”. no sería realmente Padre: sería. es decir. de que no sólo es Padre. de que lo puede decir y lo dice movido por el Espíritu del Padre y del Hijo que habita en su alma. y su amor por mí es como el Amor con que ama a su Hijo: me entrega su mismo Amor paterno-filial que es el Espíritu Santo. pp. 207-208. incluso interesado. 3. porque. nos están diciendo que Dios es Padre de verdad. y porque Ella toma la iniciativa de abrirse y darse. El santo comprende profundamente. verdadero intercambio de amor. Dicho de otra forma: la experiencia y enseñanza de los santos -eco de lo que se manifiesta en la Escritura. en la que mora Dios por gracia. Insistamos en esta importante doctrina reproduciendo una certera síntesis teológica salida de la pluma de Santa Edith Stein: “El alma. “Abbá”: ¡Papá!. más allá de dones y dádivas concretos por maravillosos que sean… ¡que lo son!. a través de esa muestra de asombro y osadía. que me ama Él personalmente (tri-personalmente. que sólo desde el seno de la misma Trinidad. su muerte por nosotros. que sólo así Dios es realmente mío y todo lo suyo es mío. sin dejar de ser Dios. Mediante la gracia este Espíritu se derrama a su vez sobre las almas. con todos los tesoros de su misma vida divino-trinitaria. bueno. La vida divina es una vida trinitaria. como recuerda San Pablo (cf. y enseña. no trinitariamente. ante todo. tripersonal: es el Amor desbordante con el que el Padre engendra al Hijo y le da su Ser. 14-17 y Gal 4. incluso capaz de abrumarnos con infinidad de regalos y muestras de afecto. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Hijo.nos muestra. El alma que comprende y siente esto a fondo trasciende los dones y regalos concretos. Rom 8. 4-7)… ¡Pero lo dice! Y el “Padre nuestro” 44 SANTA EDITH STEIN. sólo analógica o limitadamente padre. podríamos decir). sino mi Amor. maravillosamente combinados. el don de su Espíritu. ama en Él al Padre con el Amor del Hijo y al Hijo con el Amor del Padre”44. D. pero sin acabar de entrar de verdad en él: porque el alma intuiría. sino de la singularidad de su Amor: de cuánto me ama y cómo me ama. por una parte.72 U. . sino que ella misma está dentro de esa vida. eso sí. Singularidad de la relación Padre-hijo Desmenucemos un poco más estas ideas básicas. como consecuencia-. y con el que el Hijo recibe ese Ser y se lo devuelve al Padre. Burgos 1989. tratando de ganar nuestro corazón. que se trata de un amor indirecto. Sin embargo. la Encarnación de Jesucristo. puede haber verdadera intimidad con Dios. y por otra -o mejor. verdadero trato paterno-filial.

Abbá. sin duda. válgame Dios! ¡Cuán diferente cosa es oír estas palabras y creerlas. tu Padre y su Padre …. cap. en Jesucristo. porque. con Él. uno de los más conocidos párrafos de las Moradas de Santa Teresa de Jesús: “entiende (el alma que llega a las séptimas moradas) con grandísima verdad ser todas tres Personas una sustancia y un poder y un saber y un solo Dios (…) Aquí se le comunican todas tres Personas. nuestro. que me entrega como propios a su Hijo y. de todos y cada uno. mucho más grande y más conmovedor. porque. y que se las hace como Dios. 64. ni echa de menos la debida confesión de su señorío. no nos parecerá fuera de razón. hay una captación muy profunda de la Unidad en la Trinidad y de la Trinidad en la Unidad. entre su grandeza y su sorprendente anonadamiento para ser mío. de un heredero de pleno derecho. Digo “parezcan”. Mejor aún. con todas sus consecuencias… Y esto es. verdad y belleza divinos son para el hombre… ¡Para mí en concreto! Míos por derecho de hijo. y en ella. Es Cristo que pasa. Moradas VII.que contemplamos en la vida de los santos pienso que sólo son explicables porque “usan” el poder de Dios -valga la expresión.como propio de un hijo. mi Padre (cercanísimo. Jn 14. de esta forma. no le importa que no utilicemos títulos altisonantes. ni ganados o conquistados. No merecidos. porque Si consideramos que es Dios. los resultados no son los mismos: muchas de las audacias -por ejemplo. y la dan a entender aquellas palabras que dice el Evangelio que dijo el Señor: que vendría El y el Padre y el Espíritu Santo a morar con el alma que le ama y guarda sus mandamientos (cf.entre audacia y humildad. Pater!. ya desde el prólogo: “Y no hay que maravillar que haga Dios tan altas y extrañas mercedes a las almas que él da en regalar. como un poder que brota del mismo Dios actuando desde lo íntimo de la propia alma. siendo el Creador del universo. sólo desde esa perspectiva se puede mantener el equilibrio -como mantienen los santos. desde luego. a entender por esta manera cuán verdaderas son! Y cada día se espanta más esta alma”46. Hijo y Espíritu 45 46 BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. Es lo que expresa. del equilibrio entre trascendencia y cercanía de Dios. a su Espíritu. gloria y majestad. es decir. pero tampoco simplemente dados graciosamente por un Señor todopoderoso que se digna acercarse desde su altura majestuosa. Padre. Así lo propone el Beato Josemaría Escrivá: “le diremos con San Pablo. y la hablan. de hecho. sino recibidos como efecto irrefutable de que me ha hecho realmente su hijo. 6-7. 1. apostólicas. n. llenándonos el alma de gozo”45. pues él dijo que en el que le amase vendrían el Padre. y no simplemente como un don recibido desde fuera para ser usado. 23). SANTA TERESA DE JESÚS. sino mi Dios-Padre. . Además. por muy liberal que haya sido la dádiva y por mucha libertad de uso que haya concedido el donador. podemos decir que la verdadera conciencia de la filiación divina es la conciencia no sólo de que es mi Padre y mi Dios. Quiere que le llamemos Padre. ¡Oh. y con infinito amor y bondad.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 73 alcanza entonces su verdadero significado: mi Padre. intimísimo)…. que saboreemos esa palabra. Afinando un poco más. bondad. entre otros posibles testimonios. ¡Padre mío!. y esto tiene importantes consecuencias: todo el poder. Dios es. aunque los resultados prácticos parezcan los mismos. Y es lo que explica también San Juan de la Cruz en su Llama de amor viva. pero no deja de ser mi Dios.

el regazo de su madre. 425. quiero insistir en que el santo se fija sobre todo en cómo Dios le quiere y le trata. que confiar y abandonarse. no desea otra cosa que recostarse en tan amable descanso. y en este único amor. por decirlo así. Santa Teresa del Niño Jesús y el Beato Josemaría Escrivá: “Déjame que te diga. 16. Se apunta aquí. sin duda. 16). SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. . lo cual había de ser haciéndole a él vivir y morar en el Padre. siguiendo la línea marcada al principio de nuestra reflexión. y aquí establecer su descanso. D. además. No podemos olvidar. sobre todo. B. Así se expresaban. ante esa locura. En tanto que el niño es pequeñito. Camino. se conserva en gran sencillez. y harían morada en él (cf. una auténtica “locura” de amor. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. dejando completamente todo cuidado a Él. libre y consciente por parte del hijo. Manuscritos autobiográficos. dos realidades teológicas que se hacen también particularmente vivas en las almas que poseen una profunda vida interior. pero. por ejemplo. una sola aspiración. Dios. Así lo expresa. el interesante problema teológico-espiritual de las relaciones entre filiación divina e infancia espiritual. SAN FRANCISCO DE SALES. 2. 23). prólogo. en efecto. n. Es decir. presente en la donación trinitaria al alma que comporta la realidad de la filiación divina. n. Por otra parte. 5 vº. “¿Saber que me quieres tanto. Ahora sigamos profundizando en los rasgos de intimidad paterno-filial que los santos descubren tras ese Amor divino. uno de los puntos clave. un entusiasmo. no mirando a otra cosa sino a permanecer en esta santa confianza”48. de un dejarse llevar por Dios: ¡por algo se habla precisamente de abandono! Aunque se trate siempre de un abandono activo. sí. 47 48 49 50 SAN JUAN DE LA CRUZ. una única aspiración. conoce sólo a su madre. no entraréis en el reino de mi Padre’ (Mt 10. Jn 14. El alma completamente sencilla sólo tiene un amor. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Santo. y que les mueven aún más a corresponder. El Amor paterno de Dios manifestado en Jesucristo y en el Espíritu Santo Busquemos de nuevo la perspectiva trinitaria ya apuntada. Ms. 4. n. en el exceso de mi gratitud. su madre. Hijo y Espíritu Santo en vida de Dios”47. en el que no podemos detenernos en el marco de estas reflexiones. por ejemplo. la que realmente provoca en los santos una honda respuesta de amor filial. de tal forma que no tiene más remedio. esa actitud no es tanto fruto de un esfuerzo ascético personal -aunque ese esfuerzo también existe-. reposar en el pecho del Padre celestial. que te diga que tu amor llega hasta la locura… ¿Cómo quieres que. 7. como.74 U. tiene un solo amor. es esa “combinación” divinidad-paternidad-amor. mi corazón no se lance hacia ti? ¿Cómo va a conocer límites mi confianza…?” 49. en su oración. aunque sí podemos apuntar que todo lo relativo a la confianza y el abandono es. y… no me he vuelto loco?”50. La confianza y el abandono que brotan de la realidad de la filiación divina son habitualmente muy subrayados. Volveremos en seguida sobre los aspectos trinitarios de esta realidad. déjame. Conversaciones espirituales. Llama de amor viva. Dios mío. como hijo amoroso. San Francisco de Sales: “‘Si no os hacéis sencillos como niños.

me enseña a ser hijo y me mueve a vivir como hijo. la intimidad con Jesús no sólo es intimidad con el Verbo encarnado. y en esa participación.es ese Amor. al encarnarse. y esto es decisivo tanto para acercarse intelectualmente a esa realidad. la intimidad con el Padre y la intimidad con el Hijo. diciendo: ‘La palabra de Dios es hecha carne’ (Jn 1. como indivisible es el misterio trinitario-. 23). de que soy más Cristo… Así lo sintetiza un conocido texto del Beato Josemaría Escrivá. cómo se “traduce” humanamente (corporal y espiritualmente) ese Amor. Audi. que guarda por lo demás gran paralelismo con el citado más arriba de Santa Teresa de Jesús. que es el Hijo de Dios ser hecho hombre. el que realiza el alma en la vida sobrenatural. acerca esa imagen a nosotros. si con divino atrevimiento nos refugiamos en la abertura que la lanza dejó en su Costado. se cumplirá la promesa del Maestro: ‘cualquiera que me ama. vemos. sino necesariamente también con el Padre de quien procede y que le ha enviado a nosotros (a mí. como los de una criaturica que va abriendo los ojos a la existencia. y mi Padre le amará. porque El mismo -el Espíritu del Padre y del Hijo. sentimos y experimentamos ese Amor divino “humanizado”. que tiene que ser necesariamente humana. en la perspectiva íntima y singular que estamos subrayando). como para que exista por nuestra parte una verdadera respuesta filial. en el Corazón de Jesús. En efecto. Amigos de Dios. cap. mas tomad. me muestra de forma viva y experimental cómo es el Amor paterno de Dios en Jesús. el Espíritu Santo es el Amor paternofilial del Padre y del Hijo. aprendidos de quien es el Hijo por naturaleza. 306. ante todo y como causa de esto. como explica agudamente San Juan de Avila: “Inefable merced es que adopte Dios por hijos los hijos de los hombres. Mas para que no dudásemos de esta merced. observará mi doctrina. sino que. sino que la Encarnación de Jesucristo aparece como garantía de la verdad de nuestra propia filiación divina. es un descubrimiento. en prendas de esta maravilla. n. precisamente en la medida en que crece la conciencia viva de que soy hijo del Padre en el Hijo. Visto desde otra perspectiva. y nos conduce también a la segunda idea prometida: “Si amamos a Cristo así. Crecen así. 14) . Es decir. 51 52 SAN JUAN DE AVILA. El corazón necesita. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. Por otra parte. el alma cristiana se hace más consciente y siente más vivamente qué significa el Amor paternomaternal de Dios: cómo me ama Dios. inseparable de la anterior. El Paráclito no sólo me hace hijo. De algún modo. Como quien dice: No dejéis de creer que los hombres nacen de Dios por espiritual adopción. e hijo de una mujer”51. entonces. descubre cada uno. a la vez. . además de descubrir los caminos del verdadero amor filial. pone San Juan otra mayor. y haremos mansión dentro de él’ (Jn 14. y se somete fácilmente a la actividad del Paráclito vivificador”52. en sus acciones divino-humanas. en sus manifestaciones de cariño. Y se entretiene amorosamente con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu Santo. no sólo somos hechos hijos en el Hijo. y vendremos a él. también en el sentido de que podemos contemplar “encarnado” el Amor de Dios Padre: en Jesús. y crece a la vez la “distinción” en el trato con ellos. me hace participar en el mismo Amor paterno-filial divino en Cristo. que el Hijo es la Imagen del Padre y. 19. por su parte -y ésta es la segunda idea. otra mayor.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 75 La primera. distinguir y adorar a cada una de las Personas divinas. gusanillos de la tierra. por el que soy hecho hijo de Dios en Jesucristo. filia.

Padre eterno. pues llenándose el alma en tu abismo. y a la vez. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Por ello. No es el momento de 53 SANTA CATALINA DE SIENA. donde cuanto más me sumerjo. D. eres un mar profundo. desde luego. Trinidad eterna. Oigamos. un amor divino vivo. profundizando en ese binomio intimidadgrandeza con que se nos presenta la paternidad divina. la naturaleza divina. no se sacia. por eso. oh Mar profundo! ¿Qué más podías darme que darte a ti mismo?”53. a Santa Catalina de Siena en su oración: “¡Oh Trinidad eterna. más te busco. lo hemos subrayado ya. Por este camino deseo proseguir mi reflexión. continuo e intenso. que procede de ti y de tu Hijo. oh Deidad eterna. que lejos de ser una simple afirmación teórica. un mayor crecimiento interior. Tú. lleno de detalles muy personales de amor de Dios respecto a cada hijo en cuanto tal. y así lo sienten y lo expresan con particular viveza los santos. porque siempre queda hambre de ti. El Espíritu Santo. más se esmera Dios. fuego y abismo de caridad! (…) Por haber experimentado y visto con la luz del entendimiento la luz de tu abismo y la belleza de la criatura. tu criatura. hasta conmoverle profundamente. y en cuanto los tres son Dios. he visto que era imagen tuya. sino que va dando también al alma luces importantísimas sobre el mismo Dios. concreto. por decirlo así. cap. entre otras cosas. conciencia de un amor personal del Padre. deseando verte con luz en tu luz (…) ¡Oh Trinidad eterna. la ve manifestada día a día en su propia vida. me ha dado la voluntad. Eres insaciable. en los que la infinita capacidad divina de amar se adapta a la condición y necesidades de cada uno. 167. Esta sabiduría se atribuye a tu Hijo unigénito. y cuanto más encuentro. en Cristo y por el Espíritu Santo hacia cada uno de sus hijos e hijas singularmente. también la intimidad que busca y obtiene el alma con el Espíritu Santo es necesariamente intimidad con el Padre y el Hijo. en cuanto son y se aman como Padre e Hijo. Y cuanto mayor es la correspondencia del alma santa a ese amor. mirándome en ti. en este punto. dio valor a la sangre de tu Hijo. en sorprenderle con finuras y delicadezas de amor. . Trinidad eterna.76 U. oh Deidad! Esta. He conocido que estás enamorado de la belleza de tu obra en la nueva creación que hiciste de mí por medio de la sangre de tu Hijo. y crece la intimidad del cristiano con el Espíritu Santo como Persona divina distinta. 5. Trinidad eterna. Esto quiere decir. Conciencia de la paternidad de Dios significa. actual y operante. más encuentro. pero que también ayudan al teólogo en su estudio científico sobre los misterios divinos. como el mejor de los padres y la mejor de las madres. La Bondad de nuestro Padre Dios En todo lo dicho hasta ahora hemos podido comprobar cómo la conciencia de la filiación divina no sólo conduce a una respuesta generosa de amor a Dios. Tú. eres el que obra. ¡Oh abismo. Diálogo. luces que provocan. y yo. Trinidad eterna. en la medida en que es más consciente de lo que significa ser hijo del Padre en el Hijo por el Espíritu Santo. partícipe de tu poder. Todo esto proporciona al santo una comprensión particular de la Bondad de Dios. Entroncamos así con una de las cuestiones más delicadas que la conciencia del hombre se plantea cuando se le presenta la figura paternal de Dios: el problema del mal. y de tu sabiduría en el entendimiento. pues soy capaz de amar.

BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. en la conciencia de la filiación divina. en efecto.más que todas las madres juntas del mundo pueden amar a sus hijos?”55. Es decir. Es lo que expresan. n. no es tanto que mi Padre me perdona. tiene particular fuerza. aparece enfocado siempre a la luz de la Misericordia divina y del bien que Dios mismo extrae continuamente de él. y Él es bueno…. Y yo estoy muy seguro de que sea lo que sea. 6. sino en cuanto Amor que no puede dejar de incluir el perdón. sino que mi Padre me ama. pero sí de apuntar. Y esto hasta tal punto que. por muy malo que parezca. estas palabras de Santo Tomás Moro a su hija mayor. 7 (Carta de Margaret a Alice. pero sí subrayar. porque en el mismo Dios no existe. sobre la que con toda razón se está hablando y 54 55 SANTO TOMÁS MORO. será de verdad lo mejor”54. para el ser humano. Un hombre solo. el pecado. Y así lo aplica también el Beato Josemaría Escrivá a situaciones más ordinarias. no intentan congeniar la experiencia del mal en el mundo con la certeza de fe de la infinita bondad divina. resulta incuestionable que lo que solemos llamar mal físico nunca es un verdadero mal. sino sólo como contraste que ayuda a calibrar hasta qué punto Dios le ama personalmente. relatando una larga entrevista con su padre en la prisión). Cartas desde la Torre . Nada puede ocurrir sino lo que Dios quiere. lo que me parece más decisivo en la experiencia de los santos: no es tanto la Misericordia en cuanto perdón lo que contemplan.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 77 entrar en cuestión tan compleja y a menudo desconcertante. . desde esa experiencia de intimidad con Dios. No puedo detenerme ahora en todas sus implicaciones. Podríamos decir que los santos abordan la cuestión desde el interior de Dios mismo. nunca se perturbe tu alma por cualquier cosa que pueda ocurrirme en este mundo. el mismo amor paterno-filial al que han sido llamados a participar. agosto de 1534. Madrid 1988. lo ven todo desde esa intimidad alcanzada con la Trinidad. Dios Padre Misericordioso La Misericordia paterna de Dios. objetivamente menos dramáticas. e incluso traumática. pero en las que también un alma cristiana puede pasarlo mal y desconcertarse: “¿Penas?. en la misma línea que viene marcando nuestra reflexión. sin condicionar su amor a la respuesta fiel o infiel de su hijo. vista desde la entraña misma de su Amor y su Bondad. más bien. ante todo. ¿contradicciones por aquel suceso o el otro?… ¿No ves que lo quiere tu Padre-Dios…. y el mundo y el hombre son vistos así desde la óptica de Dios Creador y Redentor. la perspectiva que abre la experiencia de los santos para iluminar una reflexión sobre el mal. buscando ese complejo equilibrio en el que tantas veces la reflexión filosófico-teológica se embarca sin acabar de llegar a puerto. Me atrevería a decir que el santo apenas se fija en el pecado como tal. Sino que. En efecto. La parábola del hijo pródigo. por ejemplo. Forja. en la que la bondad divina es. más allá de la realidad concreta de mis obras buenas o malas. da la impresión de que para ellos ha desaparecido como problema. en su prisión de la Torre de Londres: “Hija mía queridísima. n. y por eso me perdona: que realmente su corazón se vuelca en mí como hijo. al menos. más que intentar explicar el mal. y Él te ama -¡a ti solo!. y en cuanto al único verdadero mal. 929.

5. como la gran prueba del amor paternal divino. lo levanta con amor y cura sus heridas. D. pero que el Padre nunca puede dejar de ser buen Padre. pero lo que encuentra es el amor: amor paterno que incluye. no tenga conciencia de graves pecados. se apresura a ir antes que él y la retira (sin que nadie lo vea). Ciertamente que el hijo. estas palabras de Santa Teresa de Jesús: “Y ¿quién. 64. Como acabamos de comprobar en la referencia a la parábola del hijo pródigo. la más consoladora. Citemos las reflexiones de la santa de Lisieux: “Sé también que a mí Jesús me ha perdonado mucho más que a Santa María Magdalena. El hijo no recupera a su Padre. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL escribiendo tanto últimamente. referidas precisamente a la reacción del padre de la parábola: “Éstas son las palabras del libro sagrado: ‘le dio mil besos’. no se ha de espantar de Misericordia tan grande y merced tan crecida a traición tan fea y abominable?. La Misericordia suele aparecer. objeto de la ternura previsora de su padre. Se entiende así que los santos se conmuevan hasta el punto que reflejan. pues me ha perdonado por adelantado. Es Cristo que pasa. Supongamos que el hijo de un doctor muy competente encuentra en su camino una piedra que le hace caer. pero que va mucho más allá. porque le ama de verdad. por ser quién es. incluso para el cristiano que en un momento determinado. Señor de mi alma. Su padre acude en seguida. cap. que es su Imagen fiel: la manifestación más conmovedora. valiéndose para ello de todos los recursos de su ciencia. Más bien al contrario: todo invita a pensar en una “predilección” divina por el pecador. efectivamente. y también del Corazón de su Hijo encarnado. por ejemplo. 40-47). y en el caso particular de los santos. Demos un paso más.78 U. sino que se da cuenta de que nunca lo ha perdido. el perdón. El hijo menor de la parábola busca. que no sé cómo no se me parte el corazón cuando esto escribo. ¡Cómo me gustaría saber explicar lo que pienso…! Voy a poner un ejemplo. y pronto su hijo. es un aspecto clave para comprender mejor todo lo dicho hasta ahora y lo que seguirá. o estas otras del Beato Josemaría Escrivá. n. buena parte de su comprensión del Amor divino y de su respuesta generosa a la gracia brota precisamente de sus experiencias personales sobre la Misericordia viva y operante de Dios. si 56 57 SANTA TERESA DE JESÚS. le demuestra su gratitud. . El padre. Vida. en lo más hondo y desde lo más hondo. sabiendo que en el camino de su hijo hay una piedra. no puede dejar de ser verdad que Dios le ama mucho porque le perdona mucho (cf. porque soy ruin”56. en la experiencia y enseñanza de los santos. la Misericordia divina refuerza el convencimiento de que en el Amor paternal de Dios cabemos todos: ninguno pierde cariño paterno por muy pecador que sea. y que en la caída se rompe un miembro. n. resulta sin duda emblemática en este sentido. impidiéndome caer. Lc 7. ¿Se puede hablar más humanamente? ¿Se puede describir de manera más gráfica el amor paternal de Dios por los hombres?”57. la más tierna… Por eso. que él puede ser mal hijo. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. sinceramente. Hasta el punto de que santos como San Agustín o Santa Teresa del Niño Jesús hablan de la existencia de una Misericordia “previniente” de Dios. porque intuyen que. se lo comía a besos. completamente curado. el perdón. 19. desde luego. ¡Qué duda cabe de que a ese hijo le sobran motivos para amar a su padre! “Pero voy a hacer otra suposición. como mucho.

¿Qué pecados realmente no pude yo cometer. debe amarte tanto y aún más que yo. San Agustín. yo soy esa hija. 38 vº-39 rº. teniendo potestad para dar su vida y para nuevamente recobrarla’ (cf. 6). porque el mismo que me sanó a mí de tantas y tan graves enfermedades. 7). sino que ha querido que YO SEPA hasta qué punto Él me ha amado a mí. Toda esta riqueza de pruebas de Amor y Misericordia divina no hace sino proporcionar nuevos impulsos a las manifestaciones de trato filial. Padre bueno. 18). visto no sólo desde la conmovedora entrega de Jesús por mis pecados.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 79 DESCONOCE la desgracia de que su padre lo ha librado. Confesiones. cual si hubiera necesitado menos de tu Misericordia. A tu gracia y Misericordia debo que hayas deshecho mis pecados como hielo y no haya caído en otros muchos. llamado por ti. Por nosotros se hizo ante ti vencedor y víctima. y te daré gracias y confesaré tu nombre por haberme perdonado tantas y tan nefandas acciones mías. Así lo expresa. No ha esperado a que yo le ame mucho. atribuya a sus fuerzas su castidad y su inocencia. ‘que no perdonaste a tu Hijo único. por ejemplo. Ms. por nosotros sacerdote y sacrificio ante ti. y por eso vencedor. para que ahora yo le ame a Él ¡con locura…!”58. con un amor de admirable prevención. que amé gratuitamente el crimen? Confieso que todos me han sido ya perdonados. La Misericordia del Padre y del Hijo Por otra parte. la comprensión de hasta qué punto es grande el Amor misericordioso de Dios Padre por cada uno de sus hijos suele alcanzar su cénit en la contemplación del misterio de la Cruz. y yo recuerdo y confieso. Jn 10. así los cometidos voluntariamente como los que dejé de hacer por tu favor. haciéndonos para ti de esclavos hijos. no mucho. que tal vez inspiró más o menos directamente a Santa Teresita. no se ría de mí por haber sido curado estando enfermo por el mismo médico que le preservó a él de caer enfermo. Volvamos a oír a Santa Catalina de Siena en su oración a Dios Padre: 58 59 SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. objeto del amor previsor de un Padre que no ha enviado a su Verbo a rescatar a los justos sino a los pecadores. ‘quien no tenía por usurpación ser igual a ti. ése le libró a él de caer en ellas” (Confesiones. por ser sacrificio. impíos!’ (cf. conociendo su flaqueza. Manuscritos autobiográficos. ¿Quién hay de los hombres que. haciéndose por nosotros. y por eso sacerdote. libro X. SAN AGUSTÍN DE HIPONA. sino que le entregaste por nosotros. y naciendo de ti para servirnos a nosotros”59. cap. Los subrayados y mayúsculas son siempre originales de la santa. obediente hasta la muerte de cruz. El quiere que yo le ame porque me ha perdonado. 43. siendo el único libre entre los muertos (cf. del alma que se deja arrebatar y conmover por Dios. por la que perdonas los pecados a los que se convierten a ti? Que aquel. parafraseando a San Pablo y a San Juan: “¡Oh cómo nos amaste. Fil 2. que. A. yo. . libro II. para por ello amarte menos. de que no enfermara tanto. osado y atrevido. sí. sino desde la generosidad del Padre que entrega a su Hijo y que recibe la entrega de Éste. dice así: “¿Qué daré en retorno al Señor por poder recordar mi memoria todas estas cosas sin que tiemble ya mi alma por ellas? Te amaré. no le manifestará su gratitud y le amará menos que si lo hubiese curado… Pero si llega a saber el peligro del que acaba de librarse. ¿no lo amará todavía mucho más? “Pues bien. como Santa María Magdalena. o más bien. Señor. 7. por ser víctima. cap. pues. Antes. siguió tu voz y evitó todas estas cosas que lee de mí. El texto de San Agustín. Rom 8. sino todo. 32) ¡Oh cómo nos amaste.

por ejemplo. La inmensidad de Dios y su omnipresencia. pues. vuelve a crecer la vida espiritual... deseando corresponder más a ese Amor divino inagotable. 21). gracias. pequeñas y grandes. la estrecha relación entre el Amor paterno de Dios y la donación redentora de su Hijo. La cercanía de Dios Por un itinerario contemplativo-reflexivo parecido al que acabamos de recorrer hablando de la Bondad y la Misericordia. 8. 7. No. ¡oh sumo Bien!. y su vida en Cristo y la presencia activa del Espíritu no dejan de recordárselo y de moverle a obrar en consecuencia. y que gobierna con tu poder el mundo entero! En tu Misericordia fuimos creados. os amo”61. perdona mi ignorancia. SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO. cap. Redentor y Padre mío. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL “¡Oh Misericordia. la intimidad divina que brota de la filiación divina vivida hasta sus últimas consecuencias nos da luz también sobre otros atributos divinos. os hacéis mi intercesor: ‘Y Él es propiciación por nuestros pecados’ (1 Jn 2. volcando en el interior del alma toda la riqueza de su ser divino: una participación en el eterno 60 61 SANTA CATALINA DE SIENA. mas vos me hacéis digno con vuestros merecimientos. Hijo y Espíritu Santo nos aman y nos perdonan. De hecho. Padre mío. tu Misericordia hizo que tu Hijo usara sus brazos en el madero de la cruz para la lucha de la muerte con la vida y de la vida con la muerte (. haceros este nuevo agravio de desconfiar de vuestra Misericordia. El Diálogo. no soy ya digno de llamarme hijo tuyo (Lc 15. D. amorosa e íntima para el alma. Padre eterno. por haber tantas veces renunciado a vuestro amor. pues dondequiera que intente fijar mi pensamiento no encuentro más que Misericordia. con relativa frecuencia. Análogamente. pero el amor a tu Misericordia me excusa ante tu benevolencia”60. la Eternidad divina se experimenta como la plenitud de esa presencia y donación amorosa de Dios a cada uno en cada instante.) ¡Oh Misericordia! El corazón se sofoca pensando en ti. una presencia de un Padre “interesado y ocupado” en las cosas de su hijo.80 U. Me arrepiento con toda el alma de haberos despreciado. el mismo con que Padre. así ocurre. desde una nueva perspectiva. . por ejemplo. trascendentes y anecdóticas. Padre…. y es una de las ocasiones en que suelen tratar también a Jesús como Padre. en esta oración de San Alfonso María de Ligorio: “Vos mismo. la consideración de la Misericordia del Padre y la de Jesucristo se entremezclan hasta que parecen confundirse. tu Misericordia nos conserva. 2). dignaos recibirme en vuestra gracia por aquella sangre derramada por mí. y al profundizar en ellos. que procede de tu divinidad. Novenas de Navidad. en la oración de los santos. como una realidad concreta. no soy digno de ser hijo vuestro. que no es sino un reflejo de lo que el Hijo recibe del Padre en el seno de la Trinidad: toda su realidad divina. aparecen así como una presencia activa. que sois el ofendido por mí. primera novena. 30. Reencontramos así. No quiero. med. Gracias. Jesús mío. ¡Oh Padre eterno!. El alma siente de verdad que su Padre Dios sólo tiene ojos para ella. viva y efectiva de Dios en cada hijo suyo. en tu Misericordia fuimos creados de nuevo por la sangre de tu Hijo. y por tanto todo su infinito Amor.

conmueve también al santo por lo que supone de prolongación infinita del amor de Dios por cada uno. bendiciendo… y perdonando (…) Preciso es que nos empapemos. 27. 2. Camino. Y ¿cuándo comenzó a ser Dios? Nunca. Ciertamente. ayudándonos. cap. parte V. cap. del que hemos reproducido ya unas palabras al principio: “Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. pedirle remedio para ellos. cap. Es decir. donde brillan las estrellas. ¿Pensáis que importa poco para un alma derramada entender esta verdad y ver que no ha menester para hablar con su Padre Eterno ir al cielo ni para regalarse con El. 267. que Dios se “conmueve” al ritmo de sus personales experiencias. Dios 62 63 64 65 BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. Pues mirad que dice San Agustín que le buscaba en muchas parte y que le vino a hallar dentro de sí mismo63. Toda esta realidad subyace. pues antes que la humanidad de Jesucristo padeciese por ti en la Cruz. y. En estrecha relación con lo anterior. por ejemplo. rica y perfecta. sino una eternidad volcada en mi tiempo. Así lo expresa San Francisco de Sales: “Considera el amor eterno que Dios te ha manifestado. sino con gran humildad hablarle como a padre. que parece alejar a Dios de nosotros. libro X. SAN FRANCISCO DE SALES. Desde otra perspectiva. Hasta tal punto que. entendiendo que no es digna de ser su hija”64. n. pedirle como a padre. y desde toda la eternidad te tenía preparados los favores y las gracias que te ha concedido”65. contarle sus trabajos. Y está como un Padre amoroso -a cada uno de nosotros nos quiere más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos-. Cf. y se desvela más bien como una vida llena de intensa actividad. el alma siente. Introducción a la vida devota. Camino de perfección. pues el alma descubre ahí hasta qué punto a Dios le interesa de verdad todo lo humano y temporal. Confesiones. por tanto. pero sí en cuanto vive con toda la intensidad de su infinito amor su relación con nosotros. ni ha menester alas para ir a buscarle sino ponerse en soledad y mirarle dentro de sí y no extrañarse de tan buen huésped. . que nos saturemos de que Padre y muy Padre nuestro es el Señor que está junto a nosotros y en los cielos”62. al que llega a proporcionar valor de eternidad. su Divina Majestad te llevaba presente en su soberana bondad y te amaba desde el principio. No es una eternidad al margen de mi tiempo. pues no tiene principio ni fin. en esa intimidad filial. está tan cerca que nos oirá. ni ha menester hablar a voces? Por paso que hable. SAN AGUSTÍN DE HIPONA. 14. -Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos. la eternidad de Dios como ausencia de principio y de fin. como todo buen padre reacciona con amor paterno ante los sentimientos. inspirándonos. la Encarnación del Verbo juega de nuevo un papel decisivo. SANTA TERESA DE JESÚS. por ejemplo. te amó siempre. que se vuelca en cada alma con verdadero amor paterno. 28. Pero ¿cuándo comenzó a amarte? Cuando comenzó a ser Dios. las necesidades y las inquietudes de su hijo. desde toda la eternidad. Dios no se conmueve en el sentido de sufrir un cambio. y en todo esto. como vivas e intensas son las relaciones en el seno de la Trinidad.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 81 entregarse del Padre al Hijo y al Espíritu Santo. y no consideramos que también está siempre a nuestro lado. la inmutabilidad deja de ser un atributo fundamentalmente negativo. O a estas otras consideraciones y recomendaciones de Santa Teresa de Jesús: “Sin duda lo podéis creer que adonde está Su Majestad está toda la gloria. a lo expresado en este punto de Camino.

después de mi muerte. el santo suele llegar más lejos todavía. en lo que tienen de perfección de amor. acciones divinas que el alma enamorada siente realmente como “nuevas”. 15. que no son indiferentes para un amor verdaderamente paternal y maternal. Por lo demás. Finalmente. pienso ya desde ahora que. Su providencia no es la propia de un vigía o controlador. participa realmente en todas sus vicisitudes. continua e intensamente preocupado del bien de sus hijos. dándole la vuelta al texto de la santa. tengo mis pequeños trucos. “distintas” en cada momento de su trato íntimo con Dios. que el Señor se las habrá ingeniado para que a Santa Teresita le parezca que ha conseguido engañarle. . Para lograrlo.la de un titiritero que moviera los hilos de mi vida como si fuera una marioneta. porque. como la que paso a reproducir. D. del que incluso llego a participar. sobre todo. ni -peor aún.5. sin dejar de ser divino. por ejemplo. con todas sus consecuencias. 66 SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. Ultimas conversaciones. aparentaré estarlo por darle gusto a Dios. y que Jesús es el Hombre-Dios que me abre los secretos de la intimidad divina. que tú ya conoces y que son infalibles… Además. que a veces me pregunto cómo se las arreglará Dios. porque soy su hijo y heredero.82 U. porque ante un alma tan fina. Aún así. si no me siento suficientemente sorprendida. comprende que Dios ha querido acercarse también a los aspectos pasivos de esas experiencias de sus hijos: ha querido “humanizar” su amor. y vencer la tentación de clasificarlas superficialmente como. en la medida en que se sabe amado como hijo concreto. donada en la creación y reconquistada para nosotros por Jesucristo en la Cruz. y por tanto. sin rebajar ni un ápice toda su grandeza al entregárnosla. Y esto le conmueve profundamente por doble motivo: porque Dios se le hace así más cercano. me las arreglaré siempre para ser feliz. distinto de otros hijos. un corazón paterno como el de Dios no puede más que rendirse. Contemplémoslo desde otro ángulo: la conciencia de la paternidad de Dios significa descubrir que Dios tiene verdaderos “sentimientos paternales”. Cuaderno amarillo. pero también porque no deja de ser Dios: porque -insistimos una vez más. sin duda. Sólo desde esa perspectiva se puede atisbar la hondura teológica que existe tras consideraciones íntimas de los santos. y al que le pasan cosas distintas cada día y cada hora. sabré ingeniármelas para que él no se dé cuenta. “ingenuidades piadosas de una niña”: “Me he formado del cielo una idea tan elevada. No habrá peligro alguno de que le haga ver mi decepción. que es mi Padre y mi Dios inseparablemente. me atrevo a asegurar. aunque no las sufra en el sentido en que esa expresión pueda significar imperfección. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL ama de verdad y “vive” su amor por cada hijo y cada hija. ¿Realmente se puede pretender “engañar” así a Dios? Por lo menos. sino que está “a mi servicio”. observemos también cómo la omnipotencia de Dios toma otra perspectiva desde esta intimidad filial con él: no es un poder que me domina y sojuzga.2. con sólo ver feliz a Dios me bastará para sentirme yo plenamente feliz”66. su libertad. sino la que reflejan los desvelos de un Padre amoroso.lo grandioso y conmovedor es. sin pretender agotar la lista de atributos divinos. ante todo. en boca de Santa Teresa del Niño Jesús. a través de la Humanidad de Jesucristo. para sorprenderme (…) En fin. incluida.

con un repetido martilleo. que no puedo desear más. 26)”68. El cielo en la tierra. y acariciados sobre las rodillas’ (Is 66. Se explica así el título que el fundador de esta universidad dio a la homilía citada: “Amar al mundo apasionadamente”. 67 68 69 SANTA TERESA DE LOS ANDES. donde de verdad se juntan es en vuestros corazones. que cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias. Es decir. sino porque Él se la da como verdadero Padre amoroso. 116. Sin embargo. la única ocupación de Dios parece consistir en colmar al alma de caricias y pruebas de amor como una madre cría a su hijo y le alimenta con su leche. Sinceramente te lo digo. no porque éste la alcance. 12). Día noveno. Este es el convencimiento que subyace a estas frases extraídas de una carta de Santa Teresa de los Andes a una amiga suya: “Créeme. BEATA ISABEL DE LA TRINIDAD. El está conmigo dentro de mi pobre corazón. que en sí misma parece inalcanzable e inabarcable. sobre todo. Pv 23. De tal manera siente uno ese amor. quien la utiliza con gran frecuencia y la explica así: “‘Padre nuestro que estás en los cielos’ (Mt 6. aquello rebosa de la trascendencia de Dios. Me siento llena de Él y en este instante lo estrecho contra mi corazón pidiéndole que te dé a conocer las finezas de su amor. que es nuestro Padre y que nos lo ha dado por herencia. n. no es lejanía y desinterés. Tan íntimamente lo siento unido a mí. Esta última expresión (“cielo en la tierra”). En la línea del horizonte. está tomada por la santa chilena de los escritos de la Beata Isabel de la Trinidad. esas caricias de Nuestro Señor. Trascendencia de Dios e intimidad filial En definitiva. La intimidad de la relación paterno-filial con Dios se proyecta así en toda la realidad que rodea la vida del cristiano: en el mundo visto desde la Bondad de su Creador. En ese pequeño cielo que Él se ha hecho en el centro de nuestra alma es donde debemos buscarle y. En efecto. yo antes creía imposible poder llegar a enamorarme de un Dios a quien no veía. referida al alma. 9). ‘Hija mía. Jn 4. 40. nos dice. la trascendencia divina. Pero no. . 23). la misma idea del “cielo en la tierra” puede ser vista desde otra perspectiva enriquecedora. Cartas. hijos míos. por Jesucristo y con Jesucristo porque Él sólo es el verdadero adorador en espíritu y en verdad. que le parece tenerlo a su lado. hijos míos. es mi cielo aquí en la tierra”67. que la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. Por eso os he repetido. Mas hoy día afirmo con el corazón en la mano que Dios resarce enteramente ese sacrificio. como la que plantea el Beato Josemaría Escrivá en la homilía pronunciada en este campus universitario en 1967: “Os aseguro. a quien no podía acariciar. salvo la visión beatífica en el cielo. Es su casita donde yo habito. sino cercanía e intimidad: conciencia de que toda esa grandeza de Dios.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 83 9. donde debemos morar (…) ‘adorémosle en espíritu y en verdad’ (cf. dame tu corazón’ (cf. ¡Oh! Permanezcamos a la escucha de la voz misteriosa de nuestro Padre. Seremos entonces hijas de Dios y conoceremos por experiencia la verdad de estas palabras de Isaías: ‘Serán llevados en brazos. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. cuando vivís santamente la vida ordinaria”69. Conversaciones. para un alma plenamente consciente de lo que significa ser hijo de Dios. Donde yo vaya. n. se pone al alcance del hijo. tan apasionadamente como amamos a nuestro Padre Dios70. No hay separación entre nosotros. parecen unirse el cielo y la tierra.

A esa segunda imagen alude el BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ en Forja. a la vez. no porque yo deje de ser criatura. sí. Aprovechemos este momento para anotar también que. pero. apuntar otra realidad hondamente sentida por los santos (presente también en los textos citados). y que. 70 71 Una reflexión más profunda sobre las relaciones entre filiación divina y santificación del mundo se sale del objetivo de estas líneas. repetida de formas diversas en la literatura. perdería encanto ese amor. ya no sería un amor genuino. y más valora en consecuencia su Amor y su Misericordia. entre otras referencias bíblicas.en la imitación de Jesucristo. cuanto más íntima es esa unión con la Trinidad. subyace una actitud fundamental por parte del hijo de Dios. volviendo a iniciarse así otro ciclo de enamoramiento y respuesta de amor. D. ni pecador. me ayuda a entender y explicar ese sentimiento íntimo de los santos ante el amor de Dios que supera el abismo abierto por su condición humana y su miseria personal. yo soy el hijo porque Él ha querido libérrimamente constituirme como tal. Trascendencia divina significa verdadera intimidad. si hubiera igualdad de “condiciones” con Dios. . se una a mí. El primero. demasiado unilateralmente. pero no quiero dejar de aludir brevemente a otros dos aspectos que me parecen decisivos en la comprensión de la vida espiritual a la luz de la filiación divina. 334. pero con “otro”. n. brota de las conocidas palabras que cierran la primera parte del sermón de la montaña: “sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5. Personalmente. a pesar de la pobreza de toda comparación de este estilo. e intuye también que. más aún. al desarrollar lo que esa llamada implica en la vida cristiana el acento se pone a veces -con verdad. sí. unido a mí.84 U. La filiación me eleva a unas alturas insospechadas de intimidad con Dios y de divinización. en este momento ya avanzado de nuestra reflexión. en esa espiral apasionante que conduce a la santidad. la imagen. Conciencia de la filiación divina y camino hacia la santidad Nos vamos acercando al final de nuestra reflexión. pero no siempre bien entendida en algunas reflexiones especulativas sobre nuestro tema. en todo lo dicho hasta aquí. 48). siga siendo quién es. que en buena medida ha estado presente a lo largo de toda la ponencia. y. sea mi Padre. más aún: lo maravilloso para el santo es que. el alma santa intuye que si hubiera algún tipo de mezcla o confusión. además. a mi juicio. Más aún. Por contra. siendo Dios quién es. Es una divinización que no es confusión. más siente el alma santa. que su verdadero padre es el rey71. actitud que es virtud básica en el camino de la vida interior: la humildad. o del pordiosero despreciado por todos que descubre un buen día. mereciendo tan poco: ya no sería el todo que se vuelca en la nada. pero conviene destacar que es un punto clave en la enseñanza del Beato Josemaría Escrivá. Sin embargo. el abismo que le separa de Dios. Es un amor y una unión de dos: el Padre no es el hijo y el hijo no es el Padre. pero porque Dios se hace mío. de la pobre doncella de la que se enamora un gran príncipe. 10. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Me parece importante. Al hablar de la llamada universal a la santidad es habitual el recurso a esta cita. ni miserable. porque ya no recibiría tanto. con gran asombro.

El cielo en la tierra. a quién no se puede separar de su Padre: si no fuera hombre como yo. porque le veremos tal cual es” (1 Jn 3. n. seremos semejantes a él. y si no fuera Dios. hasta una meta apenas entrevista ahora. en particular. Paternidad de Dios y Maternidad de María Nuestra última consideración nos va a llevar de la paternidad divina a la maternidad mariana. Pero. siendo paralelas estas consideraciones. el alma corre: vuela hacia la santidad… Escribe la Beata Isabel de la Trinidad. Pero dejemos la palabra a San Luis María Grignion de Montfort: “Dios Padre entregó su Unigénito al mundo solamente por medio de María (…) El mundo era indigno -dice San Agustín. queremos subrayar la relación entre la paternidad divina y la maternidad mariana. en el Hijo. y mi santidad brota de ahí y debe crecer en esas mismas coordenadas trinitarias. Sermo CCXV. al mismo tiempo.de recibir al Hijo de Dios inmediatamente de manos del Padre. quien lo entregó a María para que el mundo lo recibiera por medio de Ella 73. 16. Así. En efecto. Dios Espíritu Santo formó a Jesucristo en María.TEMA 3 ● LA COMUNIÓN ÍNTIMA Y FILIAL CON DIOS UNO Y TRINO 85 me parece que la referencia explícita que el mismo Jesús hace al Padre en ese momento. Día noveno. ¡qué difícil sería seguirle!. y sobre cómo alcanzarla. se vierte en nosotros. la más apetecible de todas. cuando él se manifieste. abre otras perspectivas enriquecedoras sobre lo que significa la santidad cristiana que todos buscamos. en la medida en que crece la conciencia de esa relación paterno-filial con Dios. Sabemos que. 1074. después de citar el fragmento de San Juan que acabamos de reproducir: “He ahí el módulo de la santidad de los hijos de Dios: ser santo como Dios es santo. pero en María y por María. De hecho. 11. Y otra consideración similar se puede hacer al meditar en lo que significa ser templos del Espíritu Santo y ser conducidos por Él en nuestro camino de santidad. pues la meta no sería tan maravillosa y apetecible. SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT. algo paralelo ocurre cuando reflexionamos sobe la imitación de Jesucristo. aumentan nuestra confianza y deseo de alcanzarla: si no fuera mi Padre. igual que hemos 72 73 74 BEATA ISABEL DE LA TRINIDAD. Cf. por el Espíritu Santo-. su perfección sería inalcanzable. SAN AGUSTÍN DE HIPONA. Dios Hijo se hizo hombre para nuestra salvación. . flaquearía mi confianza y tampoco bulliría mi deseo. Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen. sin rebajarla un ápice y. me parece que no se deben reconducir una a las otras. que. pero que seguirá siendo divino-trinitaria: “Queridísimos. si no fuera Dios. En efecto. dentro de nuestro ser”72. y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. ser santo con la santidad de Dios y esto viviendo íntimamente con Él en el fondo del abismo sin fondo. esas palabras del Señor nos hablan de la grandeza y maravilla de la meta. Al hilo de estas consideraciones. y qué poco aliciente encontraría en ser su discípulo. qué poco poder tendría para ayudarme. 2). sin tergiversar la realidad misma del misterio trinitario y de nuestra participación en él: realmente soy hijo de Dios -del Padre. pero después de haberle pedido su consentimiento por medio de uno de los primeros ministros de su corte”74. ahora somos hijos de Dios. desde esa singular relación de Santa María con la Trinidad. 4: PL 38. n.

86 U.por temor. 75 SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT . De modo que en tu comportamiento con el Dios-Caridad ya no te gobernarás -como hasta ahora. 215. sino también desde su relación singular con el Padre en cuanto Padre de Jesús. ni contemplar simplemente su maternidad espiritual desde su relación maternal con Jesucristo. Como consecuencia de esta consideración. . el amor paternal de Dios. sino por amor puro. te levantarás de nuevo amorosamente. tenderás hacia Él la mano con sencillez. a este gran maestro del amor a María que acabamos de citar: “Esta Madre del Amor Hermoso quitará de tu corazón todo escrúpulo y temor servil desordenado y lo abrirá y ensanchará para correr por los mandamientos de su Hijo con la santa libertad de los hijos de Dios. del que ella participa de forma singular. Si. Lo mirarás como a tu Padre bondadoso. llegaras a ofenderlo. le pedirás perdón humildemente. cuya tesorera es Ella. sin descorazonarte”75. sin turbación ni inquietud. en el amor maternal de María. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL insistido en contemplar la conciencia de la filiación divina como una comprensión de la paternidad de Dios. Volvamos a oír a uno de ellos. y particularmente en sus manifestaciones “maternales”: las que precisamente sirvieron de arranque a nuestra ponencia y han reaparecido varias veces a lo largo de ella. y seguirás caminando hacia Él. te humillarás al punto delante de Él. de forma viva y muy “humana”. te afanarás por agradarle incesantemente y dialogarás con Él confidencialmente como un hijo con su cariñoso Padre. n. y con el Espíritu Santo en cuanto nexo de unión en el seno de la Trinidad. y encender en el alma el amor puro. sentiremos y comprenderemos mejor. por desgracia. queremos apuntar la conveniencia de no mirar sólo a María como modelo de filiación. Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen. en boca de los santos. D.

P. de forma directa e inmediata. VII. ni tampoco. A. ya que es una de las formas más gráficas y concretas de expresar la centralidad de Cristo con respecto a la vida de los hombres. de una parte. en parte. SOLIGNAG. de las tradiciones veterotestamentarias. Suivre et imiter le Christ. a un modelo muy difundido en su época: el modo de proceder de los rabinos. obliga a precisarlo. cols. modelo del seguimiento. Roma 1967. absolutamente centrada en la observancia de la Ley. de la praxis y modo de actuar de Jesús. sino que dependen. Veámoslo partiendo de la Sagrada Escritura. Seguimiento e imitación de Jesucristo en la Sagrada Escritura a) Los discípulos de Jesús. Más aún. A partir de la época postexílica. . pueden verse. L'imitazione di Cristo nella Bibbia. LEDEUR. BOUMAN. Jesús. en Dictionnaire de Spiritualité. cristianamente hablando. subraya la importancia del concepto. Ni la realidad ni incluso el vocabulario sobre la imitación de Cristo derivan de experiencias extrabíblicas. por lo demás. E. lmilalion du Christ. ocupa. literalmente. La imitación. lo hace adaptándose. E COTHENET. sino que deriva directamente del Evangelio. cuando inicia su predicación. lo que si bien. ADNES y A. t. trajo consigo la necesidad de un estudio 76 Entre la amplia bibliografía sobre este tema. el desarrollo de una piedad judía. Ya que el ideal de imitación de Jesucristo no proviene de influencias de la pedagogía o de otras experiencias humanas. la idea de imitación ha de ser comprendida en relación con la de seguimiento. 1. un lugar importante en la educación y desarrollo de la personalidad y en la psicología social y colectiva. París 1966. de otra. G. tomada en toda su generalidad. y más concretamente de su relación con los discípulos76. 1536-1601. SCHULZ.87 Tema 4 La santidad como identificación con Cristo José Luis Illanes La imitación de Jesucristo constituye uno de los temas fundamentales de la ascética y de la predicación cristianas.

se cumplen las promesas divinas (cfr. lo 1.. Esa enseñanza no era exclusivamente teórica aunque la resolución de las cuestiones o dificultades ocupaba una parte importante-. Jesús manifiesta su dignidad mesiánica. Maestro (cfr. etc. 1 Reg 19. es Él quien llama y elige: «No me habéis elegido vosotros a mí. etc. obra exactamente al contrario. observaba su modo de reaccionar. a la vez alumnos y sirvientes).88 detenido de esa Ley y de las cuestiones que en torno a ella podían surgir. etc. a sus hermanos. lo hizo usando precisamente las expresiones consagradas: «Seguidme. Mt 4. Me 10. a su mujer. le siguen y acompañan. porque Jesús no es un maestro como los otros. y la enseñanza que reciben se ajusta a métodos propios de un rabino. Y que. Precisamente por eso las exigencias de Jesús con respecto a sus discípulos van también mucho más allá de las que un rabino pedía a sus seguidores.). el discípulo aprendía en la medida en que asimilaba el espíritu del rabino y le imitaba.). 16). cuando al comienzo de su vida pública. 13 ss. 67. 19-21). Por otra parte. por ejemplo. le acompañaba en su tránsito de una ciudad a otra. porque Jesús se revela no sólo como un maestro. Cristo. Este gesto de «seguir al maestro» es tan característico que viene a ser usado como una definición del discipulado (cfr. Esa relación no fue nunca la de una mera enseñanza. a su madre. sino tener fe en él.). En otras palabras. Pero este último rasgo nos coloca ante una de las profundas modificaciones que Jesús introduce en el cuadro del discipulado rabínico. sino en su persona. 29). y paralelamente. y no como los escribas» (Mt 7. ya que en Él. sino un poco más atrás. los que escogían al rabino de quien iban a aprender. Su enseñanza no es una mera explicación de la Ley y una resolución de casos particulares. a sus hijos. desentrañando el sentido definitivo de la voluntad de Dios y tratando a la Antigua Ley con una libertad soberana: «enseñaba como quien tiene autoridad. Una enseñanza así requiere como fundamento una comunidad de vida y el reconocimiento de la superioridad del maestro: por eso los discípulos le prestaban servicios (eran. 26). y que la anuncia realizándola con su propia vida. Al actuar así. Mc 8. 38. y. en cambio. Nos consta que era efectivamente designado con esa palabra: Rabbí. Todos esos rasgos los encontramos en la vida de Cristo. sino que presuponía la transmisión de un estilo de vivir. y especialmente los Doce. y da a la relación maestro-discípulo una dimensión nueva. en Jesús. en primer lugar. venid detrás de mí» (cfr.. sino que yo os he elegido a vosotros» (lo 15. 51. Sus discípulos. Ello es así. El discípulo debe no sólo seguir a Jesús. Mt 16. cuando caminaban. lo 1. Jesús se dirigió a sus discípulos para llamarlos. a sus hermanas y hasta su propia vida. confiar no sólo en sus palabras. Esa fe en Jesús . 43. Por eso el discípulo seguía al maestro o rabino. Jesús pide a sus discípulos una entrega total: «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre. y se fue perfilando un método de enseñanza específico: el rabino se rodeaba de un grupo de discípulos a los que iba transmitiendo sus conocimientos. no puede ser discípulo mío» (Lc 14. que habilitaba al discípulo para cumplir una función social ya reconocida en la comunidad israelita. marchaban no a su misma altura. en cierto modo. 20. sino como Aquel que anuncia la salvación definitiva. Porque de ordinario eran los discípulos los que decidían seguir a un maestro. sino que va mucho más allá. 29. Se desarrolló así la categoría o estamento de los escribas como distinto del sacerdotal. y la misma enseñanza teórica partía muchas veces de las incidencias de la jornada o de detalles concretos. lo 6.

Desde el momento de su encuentro con Jesús los discípulos son invitados a hacer de Él el centro y el contenido de su existencia. con pocas excepciones (Apc 14. Los textos a los que hasta ahora nos hemos referido recogen palabras dirigidas por Cristo a aquellos que le siguieron de hecho en su caminar por Palestina. 34. todos ellos suponen. 1. 34). aparece sólo en los Evangelios. 38. tome su cruz y sígame» (Me 8. Si a mí me han perseguido. por tanto. b) La interpretación del discipulado en los escritos apostólicos. San Juan. con la muerte de Cristo. también os perseguirán a vosotros» (lo 15. 12. en efecto. equivale a afirmar lo siguiente: las indicaciones dadas por Jesús a sus discípulos no estaban dirigidas exclusivamente a ese reducido grupo histórico. 11. al usarla. Observamos. El texto más tajante en este sentido es el logion sobre el «llevar la cruz». niéguese a sí mismo. en este caso. 16. 6. cfr. 26). estaban dirigidas a los discípulos pero en cuanto testigos y enviados. Con las expresiones discípulos y discipulado ocurre algo parecido. La palabra griega que significa «seguir» (akolouthein). el plan de Dios se revela plenamente a los discípulos. de una manera que trasciende absolutamente la comunidad de vida y la imitación rabínica. pero. mejor dicho. Se dan. 20. 1 Pet 2. esta contemporaneidad no hace sino reforzar la importancia de la extensión o universalización del contenido del discipulado. Y este hecho. una comunidad material de vida con Jesús. Lc 9. 30-. le da un nuevo sentido: en todos los textos la frase «llevar la cruz» está íntimamente unida a la idea de negarse a sí mismo. al referirse a los discípulos. en un primer momento. se decía del discípulo. que nos han conservado los sinópticos: «Si alguno quiere venir en pos de mí. 14. en el punto que examinamos.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 89 funda y da sentido a la entrega total que Cristo pide: ante la llegada de la plenitud de los tiempos y el cumplimiento definitivo de las promesas hechas por Dios a los hombres. Es posible que Jesús se haya servido aquí de una expresión de origen rabínico. de renunciar a la propia vida por Cristo y su Evangelio. ya que fuera de los Evangelios las encontramos sólo algunas veces en los Hechos (por ejemplo. La predicación apostólica al narrar las palabras y los hechos de Cristo lo hace mostrando todo su sentido. Lc 21. pues a veces la idea de recibir una doctrina o enseñanza se indicaba con las palabras «llevar una carga» -y. Mt 23. en los escritos apostólicos una profundización encaminada a poner de manifiesto en qué consiste verdaderamente ser discípulo o seguidor de Cristo. 4. esa expresión estaría relacionada con la de Mt 11. contemporáneamente una clara conciencia de la singularidad de la situación originaria y una decidida voluntad de aplicar a todo cristiano lo que. cfr. lo que. en su Evangelio. o. pues. por destinatario último la comunidad cristiana toda entera. Mt 10. el sentido de esas palabras quedará patente: es discípulo el que es asumido en el destino y en la obra de Jesucristo. toda otra realidad palidece y el discípulo ha de estar dispuesto a renunciar a cualquier cosa que le separe de Cristo o que dificulte la misión de darlo a conocer a los demás. 2 1). Cuando. lo dicho a ellos tiene. pues. 23. La generación apostólica no perdió nunca el sentido de la singularidad e irrepetibilidad de la experiencia de los Apóstoles y demás discípulos que siguieron a Jesús por los senderos de Palestina. Así lo manifiesta incluso la terminología. 27). se . es decir. y que desemboca en una idea de seguimiento que equivale a participar de la vida y del destino de Cristo: «El siervo no es más que su señor. y luego desaparecen por entero del vocabulario bíblico. 24.

13 ss. 12 con 12. En el discurso de despedida (lo 13.34-35). 11. lo único que cuenta. lo 2. la venida del Espíritu Santo. aniquilando y anulando todo lo viejo. ya no lo conocemos así. No es.).44. 16 ss). es. por tanto. lo 6. que seguir al Señor y participar de su destino es algo que debe ser entendido no desde la mera perspectiva de su existencia temporal. Especial mención merece el cap. el apóstol Juan ha llevado a cabo una profundización en la realidad del seguimiento poniéndolo en relación con todo el misterio de Cristo.65. es necesario que Él se vaya y que vuelva luego. todo es nuevo» ( 2 Cor 5. 29-30. pasó lo viejo. San Pablo expresa las mismas perspectivas que San Juan: la idea de seguimiento se amplía hasta incluir la participación en el destino total de Cristo. San Juan nos hace advertir. etc. 6. para transmitirla a cristianos de la segunda generación -que. Mientras tanto. . Por tanto. Con una terminología diversa. E1 verdadero conocer a Cristo es el conocer de la fe. 3). D. sino que esa participación es camino hacia la comunión perfecta con Cristo en los cielos: seguir a Cristo es un acontecimiento que comienza en el tiempo. en ese tiempo de espera. seguimiento y entrega se entremezclan hasta formar casi una unidad. seguir a Cristo no es sólo acompañarle y participar de la cruz. por eso. además. El punto de partida de su pensamiento lo constituye la profunda transformación que en el hombre suponen la fe. en virtud de la cual Cristo viene a nosotros y su fuerza salvadora nos da la vida. 9. por tanto. La importancia de esa vida nueva. En la fe y en los sacramentos Cristo se hace presente y nos incorpora a su destino: «Fuimos con él (Cristo) sepultados por el bautismo en la muerte. donde las ideas de fe. A1 meditar en su experiencia de discípulo. el que está en Cristo es una nueva creación. al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre. 65 ss. 46). sino a la luz de la totalidad de su ser. y las frases «seguir a Cristo» y «creer en Jesucristo» son usadas como equivalentes (compárese 8. Jesús anuncia a sus discípulos la separación advirtiéndoles precisamente que. Por eso repite constantemente la expresión «los discípulos creyeron en Jesucristo» (cfr. tal y como Jesucristo nos ha amado (13. la justificación.90 U. ir a donde Él va (13. etc. extraño que los dos Apóstoles insistan en poner de relieve que la llamada a incorporarse a Cristo es la consecuencia de la voluntad salvadora de Dios Padre que nos atrae hacia sí (cfr.). 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL esfuerza constantemente por mostrar que la comunidad material de vida con Jesús es sólo el presupuesto y el símbolo de una realidad más honda: lo que define en realidad al discípulo es la fe. no pueden seguirle. Esa novedad de vida cambia radicalmente la situación humana. 37. así también nosotros vivamos una vida nueva» (Rom 6. Rom 8. 33).. para el Apóstol. pero cuya culminación se sitúa en la eternidad. a fin de que. Un itinerario muy similar encontramos en San Pablo. 4). cumplirá sus promesas: el mandamiento del amor. 10 (la parábola del buen pastor). la posibilidad de amar a los demás. de momento. no vacila en proclamar que el haber conocido personalmente a Jesucristo no es un título de orgullo: «En adelante ya no conocemos a nadie según la carne: y si conocimos a Cristo según la carne. los cristianos tienen una garantía de que Jesús no los ha abandonado y que. de esa fuerza del Evangelio. 16-17). para que entonces el discípulo pueda estar junto a Él (14. en otras palabras. y así. El encuentro con Cristo es tan real ahora como cuando se le encontraba recorriendo las ciudades y lugares de Palestina. no han podido ver a Cristo con los ojos de la carne ni seguirle materialmente-. en su lucha con las pretensiones erróneas de algunos judeocristianos.

CLEMENTE ROMANO..TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 91 Esta realidad profunda. Pues si hasta este extremo se humilló el Señor. sino que siempre sigue el esquema inverso: «puesto que Cristo habita en vosotros. CIPRIANO. c. 1-2). carísimos. pp. Por eso. 193). III. ¿qué será bien que hagamos nosotros. castellana en Padres apostólicos. sino a captar «los sentimientos de Cristo» (cfr. sino al contrario. escribe: «Mirad. a través del cual se nos revela el misterio escondido en Dios. 21-22 y Io I. los que por Él nos hemos puesto bajo el yugo de su gracia?» 77. ed. haced las obras de Cristo». 7. Es necesario tener presente. es la realidad de la presencia de Cristo en el cristiano la que engendra el deber de actuar a imitación suya ( cfr. de Daniel Ruiz Bueno. cuando. imprimamos en nosotros la vida realmente salvadora de nuestro Salvador (. 756. Líneas centrales de una teología de la imitación y seguimiento de Cristo El ideal del seguimiento e imitación de Cristo está presente a lo largo de toda la historia cristiana. 5) y el sentido último de todo su actuar. 14. 129. 1 Cor 5. Carta a los Corintios. Eph 5.13. de A. trad. 39 (PL 4. Series latina. hasta el punto de que es posible afirmar que la totalidad de las enseñanzas morales de San Pablo puede resumirse en torno a la idea de imitación. sin embargo. como hijos queridos y vivid el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma» (Eph 5. Gal 3. teológica y sacramental. Corpus christianorum. Sources chrétiennes. Patres apostolici. 17 (Funk.). está en la raíz de las enseñanzas paulinas sobre la imitación de Cristo. 3. para San Pablo la imitación de Cristo y la imitación de Dios forman una unidad. vol. p. Madrid 1967. 1. remite San Cipriano. p. en la que se resume el sentido total de la vocación cristiana: «Sed imitadores de Dios. la realidad que expresan es. Phil 2. A ese mismo texto paulino. ed. 120-123. 2. sin embargo. 8). en párrafo que recuerda el himno de Filipenses 2. pp. constante. S. 167. en el tercer libro de los Testimonios. El Apóstol nunca argumenta diciendo: «si queréis incorporaros a Cristo. a lo que quiere invitar al cristiano no es a reproducir en su materialidad lo que fue la vida de Cristo. imitad su vida». XVI. que se caracterizan siempre por una vuelta al Evangelio con el deseo de reencontrar a Cristo y unirse a Él con radical y absoluta fidelidad. particularmente en los momentos de desarrollo y renovación. que para San Pablo la imitación no es un presupuesto de la incorporación a Cristo.. 5-I 1. Jaubert. al enumerar las máximas que permitirán a «las almas entregadas a Dios» disponer de «un provechoso y completo compendio de las enseñanzas divinas». considerando el modo de vida del Señor como un ejemplo maravilloso de 77 S. junto con 1 Pet 2.78 En Oriente. 131-132). Las palabras imitación o imitar no son muy frecuentes en el Apóstol (aparecen en total nueve veces en las Epístolas ). 78 . qué dechado se nos propone. Ya Clemente Romano. una consecuencia. 27. incluye entre ellas la siguiente: «En Cristo se nos ha dado un modelo de vida». Testimoniorum libri tres. En plena coherencia con estas perspectivas. Clemente Alejandrino afirma: «Escuchemos a la Palabra. San Pablo apenas hace referencia a ejemplos concretos dados por Jesucristo durante su vida terrena.

véanse también Es Cristo que pasa. -¿Olvidas la vida de trabajo de Cristo?»84. 80 81 82 83 84 . sencilla y confiada. en las afrentas y hambre. que ha llevado en ocasiones a oponerse a la idea misma de la imitación de Jesús. ed. Sea. los mejores filones del humanismo condujeron también a un deseo de cercanía a Cristo. Escrivá de Balaguer83. 1. Avisos espirituales. 98 (PG 8. n. n. en Escritos completos de San Francisco de Asís y biografia de su época. Histoire du texte des Ascétique de Saint Basile. ESCRIVÁ DE BALAGUER. 1. y nosotros. pues. ver J. 14. Estas palabras son de Cristo. como si implicara una traición al cristianismo. El Pedagogo. Sobre los problemas histórico-críticos que plantea el conjunto a los ascetica basilianos. 285-287). Sobre la necesidad de que el cristiano corriente medite la vida de Jesús. vol. y particularmente los años que anteceden a la vida pública. VI. «Ojalá fuera tal tu compostura y tu conversación que todos pudieran decir al verte o al oírte hablar: éste lee la vida de Jesucristo». Madrid 1945. En ese ambiente nace ese clásico de la literatura espiritual que lleva por título precisamente el de La imitación de Cristo: «Quien me sigue no anda en tinieblas. con su rígida contraposición entre fe y obras. y siguiendo las huellas de Dios»79.81 En los inicios de la Edad Moderna. Sources chrétiennes. D. añadía: «No me explico que te llames cristiano y tengas esa vida de vago inútil. siervos de Dios. La colección ascética basiliana declara a su vez en frase neta y decidida: «Toda acción y toda palabra de nuestro Salvador Jesucristo es regla de piedad y de virtud»80. ed. todo nuestro afán meditar la vida de Jesús»82. y con ellas nos amonesta que imitemos su vida y costumbres. Madrid 1977. en la enfermedad y tentación y en todos los demás padecimientos. de J. Gran motivo de confusión es para nosotros. y en pago de esto recibieron del Señor la vida eterna. 70. c. en las normales circunstancias del vivir ordinario. 5). con palabras que aluden más directamente a su mensaje de santificación en medio del mundo. n. 81 y 89. Hort. 12. y Amigos de Dios. nn. dice el Señor. en el trabajo y las ocupaciones seculares. n. escribía al terminar el primer tercio de nuestro siglo Mons. c. 1. no obstante. Madrid 1939. n. 2 (Consideraciones espirituales. Y. pp. nn. objeto sea de críticas sea de incomprensiones o deformaciones. desprendido de todo. queremos recibir sólo por esto gloria y honor». y vernos libres de toda ceguera de corazón. La imitación de Cristo. Cuenca 1934. En esa coyuntura crucial de la Edad Media que fueron los comienzos del siglo XIII. 368 B-C. el tema de la imitación de Cristo ha sido. Constituciones ascéticas. lib. 1. de H. o quizás a causa de ella. refiriéndolas y predicándolas. 1 (PG 31. 1325 A). 1 J. 22 y 46. A pesar de esa constante presencia a lo largo de toda la historia. Marrou y M. en una oración ceñida al texto bíblico. Quaracchi 1941). si queremos verdaderamente ser iluminados. 42 (texto original en Opuscu la Sancti Patris Francisci Assisiensis. Lovaina 1953 S. p. c. S. Palabras de exhortación. Camino. que los santos hicieron las obras. entregado hasta el extremo: «Miremos como nuestro dechado al Buen Pastor. R. 1. Camino. de Legisima y L. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL incorruptibilidad. p. GRIBOMONT. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y persecución.92 U. Gómez Cañedo. FRANCISCO DE Asís. Francisco de Asís acoge la llamada a seguir e imitar a Cristo. BASILIO. que sufrió la pasión de la cruz para salvar a sus ovejas. un intento de alcanzar la salvación en virtud 79 CLEMENTE ALEJANDRINO. Madrid 1973. Una de las fuentes de crítica ha sido el pensamiento luterano. 356.

a fin de cuentas. Papirer. de su mensaje sobre el destino eterno: «Una vez eliminado el horror de la eternidad (de la eterna felicidad o de la eterna condenación). en última instancia. y luego la teología de la liberación de un Gustavo Gutiérrez. particularmente. por lo demás. más aún. Sobre el pensamiento de Bonhöffer y su posterior influjo. más aún. la atención a su figura concreta. de la pedagogía. Bonhöffer dedicó una de sus obras al seguimiento de Cristo: Die Nachfolge. Desde una perspectiva socio-cultural distinta. A 455. unilateral en más de un momento. vio la necesidad de afirmar el valor del compromiso. corría el riesgo de desconocer la profundidad del cristianismo como misterio de comunicación de Dios al hombre. Esta última observación nos sitúa ante la más grave deformación a la que está expuesto el tema de la imitación de Cristo: el reduccionismo ético. incluso el más excelso. la de recuperar la llamada al seguimiento de Cristo. en esa línea. que lo constituye. que. la dimensión teologal de Jesús. Porque solamente la seriedad de la eternidad puede obligar o mover a un hombre a realizar y justificar ese paso»86. sino en su reduccionismo. al advertir la ruptura entre fe y existir humano secular a que conducían el primer Karl Barth y la teología dialéctica. para aprender de Él a vivir como «hombre para los otros». con su acentuación. Madrid 1969. pero. y. con igual planteamiento doctrinal de fondo. Quizá la más conocida. La toma de posición de Bonhóffer fue vigorosa. en la que en parte incidió el propio Bonhöffer. remito a los análisis y juicios ya expresados en nuestro libro Hablar de Dios. XI. . la entrega o donación de la divinidad que en Él tiene lugar. la presentación de Jesús como un modelo excelso. de carácter y condición humanos. un Hugo Assman. a su amor manifestado en obras. que reclame decisión y entrega. frente al que no han faltado reacciones en el seno de la misma teología protestante. podría ser la frase resumen de este planteamiento. Ni que decir tiene. cuya primera edición data de 1937. No imitación de Cristo sino fe en Cristo. y por tanto de provocar una interpretación meramente humanista del seguimiento. sus seguidores inmediatos85. ya que nos sitúan ante la trascendencia y nos recuerdan que el imitar a Cristo 85 86 Como es bien sabido. Palabras certeras. por la participación en una tarea de liberación social. nacida de Bonhöffer. querer imitar a Jesús es en el fondo una imaginación irrealizable. al no llegar a fondo en su crítica a la teología dialéctica. para cuajar en la teología protestante liberal y su consideración de Jesús como el modelo acabado de la religiosidad y del amor entre los hombres. cuyo valor se mide por el compromiso político. sólo que. sobre todo en su segunda época. negando. que en nuestra época aflora en la Ilustración. inciden en la misma deformación la teología de la secularización. cuando en dura polémica con el protestantismo liberal de su tiempo.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 93 de las obras. 1849. KIERKEGAARD. pero modelo. o al menos olvidando y dejando en segundo plano. ni tampoco en su insistencia en la figura histórica de Jesús. y. sea la de Dietrich Bonhöffer. entre las de nuestro siglo. que les lleva a deformar el Evangelio y a trivializar el seguimiento. Se trata de un fenómeno con abundantes precedentes históricos -baste pensar en la figura de un Pelagio o de un Socino-. Ya lo advirtió Kierkegaard. que la deficiencia de esos planteamientos no está en su crítica a un cristianismo desencarnado. y eso explica el eco obtenido. S. reclamaba una predicación decidida del entero credo cristiano y. un Juan Luis Segundo o un Leonardo Boff: Jesús es aquí el modelo de una entrega. de una gracia que cueste.

Imitar a Cristo es imitar su amor hacia los hombres. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL exige una entrega absoluta que sólo el Absoluto puede fundamentar. más aún. puesto que presuponen otras realidades de las que depende su sentido. sino que le dota de contenido. ser llevados a la vida de Dios. a la vez. pueden los hombres tener acceso a Dios Padre. Seguir a Cristo es incorporarse a su vida. sino de comunión. y ese mismo proceso debe reproducirse en la vida de cada cristiano»87. precisamente porque. el reconocimiento de su verdad como Hijo de Dios hecho hombre y. el don del Espíritu Santo y de la gracia. esfuerzo diario por vivir según el espíritu de 87 J. más concretamente. el Calvario precedió a la Resurrección y a la Pentecostés. esas actitudes eran la manifestación de una realidad más honda: el misterio de su propio ser. Madrid 1973. «En la vida de Cristo. El seguimiento. la hondura del amor de Dios hacia los hombres y la radicalidad de la respuesta con que el hombre debe acoger el amor divino manifestado. tener sus mismos sentimientos de humildad. Es en ese proceso de entrega donde se nos manifiestan. En primer lugar y ante todo. no sólo la benevolencia del creador hacia las creaturas. en la que hunde sus raíces. ya ahora y no sólo en la escatología. podemos expresar esta misma realidad diciendo que en Cristo se nos revela el amor propio y personal de Dios. con tal que sigan sus pisadas (1 Pet 3. así. se nos aparece así como la realidad primaria. pero que. cumplir su mandamiento de amarnos los unos a los otros «tal y como Él nos ha amado». de mansedumbre. de unión en Cristo con Dios. en Cristo y por Cristo. En Cristo. a la vez e inseparablemente. . la comunicación al cristiano. reflejo o prolongación del don divino: es porque Dios se hace presente en Cristo y porque. 137. por tanto. Acudiendo a términos no ontológicos. la realidad de Cristo. es decir. sino realidad plena. por lo que podemos y debemos hablar de seguimiento e imitación. sino dinámica. la realidad de una providencia que permite confiar en la victoria sobre la destrucción y sobre la muerte. para. participar de su destino. de la vida de Cristo. es amor. crecimiento y desarrollo de ese vivir. El amor de Cristo es el amor del Hijo eterno de Dios Padre. se nos confiere la salvación. Ya que el amor de Dios se nos revela en Cristo de una manera. La imitación es una consecuencia. sino en la historia misma. ESCRIVÁ DE BALAGUER. Pero la imitación no termina en esos aspectos éticos. al mismo tiempo. sino personalistas. ya que la imitación nos habla no sólo de obediencia. la participación en un destino. en la profundidad insondable de su propia vida. La entrega de Dios reclama la entrega del hombre. Pero resulta claro a la vez que es la imitación lo que da contenido y seriedad al seguimiento: es en la imitación donde se manifiesta que el seguimiento no es una palabra vana. Seguimiento e imitación de Cristo no son conceptos simples. En segundo lugar. La eternidad no sólo funda la llamada al seguimiento. se quedan cortas. La Teología Espiritual encuentra aquí a la Dogmática. a quien se invita a seguir e imitar. Pero es necesario añadir algo más. no estática. Imitar a Cristo es participar de ese amor intratrinitario. El Hijo de Dios asume la condición humana. en Cristo mismo. por así decir. y la asume hasta llegar hasta la extrema consecuencia de la muerte. Una y otra son manifestación de la gracia o vida nueva recibida y. D. sino el hecho de que Dios mismo. trascender la vida humana y abrirse a la vida en Dios. 21). o para ser más exactos no se cierra en ellos. de entrega. el misterio de entrega de Dios que en Él se realiza. Es Cristo que pasa. n. a la vida de Dios. Hijo de Dios encarnado.94 U. la realidad de su origen divino. La Encarnación no acontece al margen de la historia.

Los textos neotestamentarios citados en la primera parte de este capítulo no dejan lugar a dudas: imitar a Cristo no es reproducir unas condiciones materiales de existencia accesibles sólo a algunos. La espiritualidad cristiana es. su estado de vida o su función específica. un seguimiento acabado y pleno del Señor. p. en su presencia en la Iglesia y en el cristiano. n. como en la propia y singular existencia de cada uno se hace realidad ese caminar junto a Cristo. . que se inició con los primeros discípulos en tierras de Palestina. Añadamos dos observaciones. 88 1' J. Es así. la relación inmediata y vital con Él. ESCRIVÁ DE BALAGUER. A todo cristiano se le exige la superación radical del egoísmo. 30). en los afectos. La imitación de Cristo implica no sólo la meditación de la vida de Jesús para recibir de ella criterio y estímulo. sino el trato personal. La primera entronca con consideraciones ya aparecidas en capítulos anteriores. detrás de Cristo. Lo que dota de sustancia al seguimiento no es sólo la admiración a Cristo. nuestro Amor. La segunda observación completa y lleva a sus últimas consecuencias esa radicación en lo teologal en la que venimos insistiendo. de esa forma. nuestro asunto. nuestro modelo»88. sino el amor a Cristo. cristocéntrica en toda la hondura de la palabra: «En las intenciones. 271 (Consideraciones espirituales. y. en las acciones. en la palabra. El seguimiento de Cristo presupone la fe en Él.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 95 Cristo todos y cada uno de los momentos de la jornada. por reproducir a la propia existencia los sentimientos de Cristo. La llamada a seguir e imitar a Cristo se dirige a todo cristiano. una fe que transforme la vida en una obediencia íntegra al mandato de la caridad. Camino. Participar de la vida de Cristo no es reproducir un proceso del que el vivir de Jesús constituyera un paradigma del que puede seguirse hablando aun sin relación vital y existencial con Jesús mismo. sean cuales sean sus cualidades. sino penetrarse de un espíritu y de un modo de sentir que deben informar la vida de cualquier discípulo del Señor. en suma. sea Jesús nuestro fin. Imitar a Cristo no es referirse a un modelo que se supone ausente. y no de otra manera.

El Espiritu Santificador Javier Sesé 1. Juan Pablo II. Así planteaba el Santo Padre uno de los objetivos principales del año 1997. Jesucristo es el enviado del Padre. El orden seguido en esta preparación trinitaria nos proporciona una primera luz importante. un fuerte deseo de conversión y de renovación personal en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo. a quien dedicaremos este segundo año preparatorio. por Cristo. de amor a Dios y amor a los demás. desde el seno de la Trinidad. 42. Carta apostólica Tertio millenio adveniente. La presente reflexión desea. simplemente. autor de nuestra santificación A. especialmente del más necesitado”89. en particular su relación 89 90 Juan Pablo II. de conversión y renovación. Un camino trinitario de santidad “Es necesario suscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad. y dedicado particularmente a la reflexión sobre Jesucristo. n. ha sido enviado por el Padre y por el mismo Jesús para realizar en la Iglesia y en cada uno de sus miembros esta tarea de santificación. en el Espíritu Santo”90. pues el Espíritu Santo. n.97 Tema 5 El Espíritu Santo. ideas que puedan ayudar a la reflexión a que el Papa nos invita en este nuevo año previo al gran jubileo. Es “el itinerario evangélico. . En efecto. para que por El nos acerquemos a Dios mismo: es Jesús el que nos ha revelado el misterio de la intimidad divina. Encíclica Dominum et vivificantem. patrístico y litúrgico: al Padre. primero de preparación inmediata al gran jubileo cristiano del año 2000. recordar algunos aspectos claves y tradicionales en la comprensión que la Iglesia tiene de esa tarea santificadora del Espíritu divino. Esas mismas palabras sirven de marco ideal para el inicio de 1998. 2.

por otra. y que refleja de modo particularmente gráfico y completo (con las limitaciones inherentes a cualquier imagen. que tiene su origen en el mismo día de Pentecostés. a fin de que cada uno personalmente. Jesucristo ha completado la revelación divina con su enseñanza. La luz del Espíritu En primer lugar. la grandeza de la vida sobrenatural infundida en nosotros por el Bautismo. siendo hijos en el Hijo. podemos contemplar la luz del Espíritu Santo como algo muy personal. que es “Espíritu de la verdad” (Jn 15. realizada según este maravilloso designio trinitario. con palabras de la flamante nueva doctora de la Iglesia: “Así como el sol ilumina a la vez los cedros y a cada florecilla. con todos sus matices y consecuencias. y la Iglesia en su conjunto. pero sólo con la ayuda de esa luz sobrenatural que proyecta el fuego del Espíritu. ignorancia debida a las limitaciones de la naturaleza humana. la luz del Espíritu Santo nos hace comprender el sentido de nuestra vida. el fuego ilumina. pues. aunque no olvidemos nunca su acción unificadora y directora de toda la Iglesia. somos capaces de comprender el sentido y el alcance últimos de la Revelación. 2.98 con el Padre. y a las consecuencias del pecado original y los pecados personales. en qué consiste la santidad a que aspiramos. configurándonos con El. que. centrándonos en lo específico de la santificación del alma -objeto principal de estas páginas-. aunque sea bíblica) los diversos aspectos de la santificación del cristiano por El obrada: el fuego. su vida y su misma Persona. podamos alcanzar el estado definitivo de gloria y felicidad en el seno de Dios Padre. nos prometió un nuevo envío divino-trinitario: el del Espíritu Santo. 26). más aún. por una parte. cuáles son los medios apropiados y cómo se utilizan. y nos ha abierto la posibilidad de introducirnos en esa intimidad. Más en concreto. busquemos ahora. y procurar acercarnos un poco más a El. Hay una imagen clásica de la acción del Espíritu Santo en las almas. El mismo Jesucristo. prueba de su infinito amor por los hombres. A ella vamos a recurrir como hilo conductor de nuestra reflexión. y durante siglos ha sido el medio más utilizado por los hombres para conseguir luz en la oscuridad. que ha brotado de Dios y tiende hacia El. tras profundizar en el misterio del Hijo de Dios encarnado. un paso más en nuestro acercamiento a Dios Padre. Es lógico. etc. Afinando todavía más. las maravillas que la gracia y las virtudes realizan en el alma. es la fuente principal de la luz que llamamos natural (el sol y las demás estrellas). el Espíritu divino puede ser visto como un fuego sobrenatural que alumbra las tinieblas de nuestra ignorancia. para iluminar nuestro conocimiento de esas verdades reveladas y para completar en nuestras almas la tarea redentora obrada por Cristo. Así. como si sólo ella . cómo es posible alcanzarla. completando así la preparación para el gran aniversario del segundo milenio de nuestra Redención. otros Cristos. en la meditación y el trato con la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. además. en quien nos detendremos directamente en 1999.

San Francisco de Sales. que será fuente además de una mayor intimidad filial con Dios Padre y de una más profunda relación de amistad con Jesucristo. característica de las almas santas. luces y conocimientos que Dios obra en nosotros. es el Maestro interior de la oración cristiana. a fin de despertarnos. “La vida cristiana requiere un diálogo constante con Dios Uno y Trino. El Espíritu divino es así. Introducción a la vida devota. en conjunto y en particular. parte II. o corregir el rumbo cuando sea preciso. con esa misma luz. y es a esa intimidad a donde nos conduce el Espíritu Santo. que está dentro de él? Así las cosas de Dios nadie las ha conocido sino el Espíritu de Dios’ (1 Cor 2. Ciertamente hay tantos caminos en la oración como orantes. descubrir en nuestros semejantes a otros hijos de Dios. cuánto más dócil se es a esa luz. hasta alcanzar esa sabiduría de lo divino. cap. presente y activa en todo instante de nuestra vida. más luminosa se vuelve. dignos de ser amados. pasando por todos los recovecos de la lucha ascética y la práctica de las virtudes. aunque decisivo en el camino de la santidad personal. que. o también podemos. Con palabras del Catecismo de la Iglesia Católica: “El Espíritu Santo. A. o mejor. movernos. deseos y acciones -hasta los más pequeños-. Además. 2 vº. por su cuidado y amor paternal. n. luminaria interior. sino con los mismos ojos de Dios. 2672. Ms. empujarnos y atraernos a las santas virtudes. Catecismo de la Iglesia Católica. Es decir. aun manteniéndose en la oscuridad de la fe. sino solamente el espíritu del hombre. Esto nos invita. podemos descubrir en todo momento la presencia amorosa de Dios junto a nosotros. si la mantenemos encendida y nos dejamos guiar por su haz luminoso -siempre somos libres de rechazar la ayuda divina o no ser dóciles a ella-.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 99 existiese en la tierra. . del mismo modo se ocupa también Nuestro Señor de cada alma personalmente. para cada cristiano sin excepción. pero es el mismo Espíritu el que actúa en todos y con todos”93. al amor celestial. como si no hubiera más que ella”91. previniendo nuestro corazón con sus bendiciones. como una potente linterna personal. la docilidad a esa luz del Espíritu Santo se hace particularmente importante en la oración personal. 18. reproches y remordimientos interiores. con muchas formas concretas y prácticas de servirles y ayudarles en todas sus necesidades. de tal forma que. lámpara frontal. Por descender a un ejemplo concreto. en particular. según la tradicional explicación de los grandes maestros de la vida interior. y de todos los acontecimientos que salen a nuestro paso. alcanzar el sentido trascendente de todos nuestros pensamientos. Es el artífice de la tradición viva de la oración. a las buenas resoluciones. a todo cuanto nos encamina a nuestra vida eterna”92. movimientos. propia de esta vida. ‘¿Quién sabe las cosas del hombre. la luz del fuego del Espíritu divino ilumina toda la vida espiritual. en una palabra. desde la conversión y el alejamiento del pecado hasta las alturas de la contemplación. y siguiendo con la misma imagen. “Llamamos inspiraciones a todos los atractivos. 11). cuando veremos no sólo con la ayuda de la luz divina. 91 92 93 Santa Teresa del Niño Jesús. cuya unción impregna todo nuestro ser. Manuscritos autobiográficos. podemos saber cual es el paso apropiado que debemos dar en un momento concreto para proseguir nuestro camino hacia la santidad. constituye una verdadera antesala de la visión beatífica. a dirigir nuestra oración al mismo Paráclito: a que haya un trato verdadero y personal con El.

y lo hace de forma más eficaz que nunca. aunque si eso ocurre es. nos haremos también nosotros espirituales. 3. un motor de santidad. así. . De forma paralela a nuestra anterior reflexión sobre la luz. hasta llegar a esas experiencias místicas habituales en los santos. utilizada para reflejar precisamente su adaptación al “organismo natural” humano. no deja de funcionar y colaborar con aquél. Ese motor divino. cuando se sienten plenamente guiados por Dios. los dones del Espíritu Santo que nos hacen dóciles a su acción.). las gracias actuales que acompañan cada uno de nuestros actos. el que realmente lo lleguemos a ser. todos podemos y debemos ser santos. sin embargo.del santo. además. y de la colaboración de nuestro personal “motorcito”. utilizando todos los elementos apropiados para que su tarea sea plenamente eficaz: la gracia santificante que nos diviniza desde lo más interior de nuestra alma. el Espíritu Santo es el mismo en todos. De hecho. de tal forma que parece eclipsar al motor humano. por eso. 136. Es una simple cuestión de proporciones: el motor personal -humano. etc. virtudes y dones. nos sentiremos hermanos de Cristo e hijos de Dios. El ejercicio de la oración. con su misma gracia. a quien no dudaremos en invocar como a Padre que es nuestro”94. n. depende de nuestra docilidad a esa potencia. se amolda perfectamente a nuestra condición humana. casi como si ellos no actuaran. D. De forma análoga. hasta el punto de que “nadie puede decir: ‘¡Jesús es Señor!’. Como la luz correspondiente. sino que lo hace con nosotros y en nosotros. la acción del Espíritu Santo en el alma es un potentísimo motor de nuestra vida espiritual. centrales térmicas. por decirlo así. y mostrar la intrínseca unidad y armonía de la variada acción santificadora divina en nuestra alma.100 U. pero el motor divino presente en él ha ganado proporcionalmente muchísimo más. etc. buena parte de la energía del universo tiene su origen en el fuego. El poder del Espíritu El fuego ilumina. la práctica de la mortificación. y el fuego es también fuente de energía. porque han actuado más que nadie disponiéndose para facilitar la acción divina. de poder. sino por influjo del Espíritu Santo” (1 Cor 12. los carismas más variados apropiados a la condición y vocación personal de cada uno. y la civilización humana se ha servido y se sirve de diversas utilizaciones del fuego para “motorizar” su vida (motores de vapor. Es habitual denominar a todo este conjunto de realidades sobrenaturales con la expresión “organismo sobrenatural”. de fortaleza. ha ganado en potencia. también la energía del fuego divino llega hasta los más pequeños rincones de nuestra vida cristiana. Es Cristo que pasa. con la misma potencia divina infinita. precisamente. la virtudes infusas que elevan nuestras potencias para ser capaces de obrar sobrenaturalmente. 3). el motor divino que llevamos en nuestro interior se hace más potente cuanto más dóciles somos a su acción. Más aún. El es el agente principal. Dios no se limita a enseñarnos lo que tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Si tenemos relación asidua con el Espíritu Santo. aunque cuente siempre con nuestra libre y responsable correspondencia. y porque siguen correspondiendo más que nadie a esa acción con plena libertad. éste. la fructuosa 94 Beato Josemaría Escrivá de Balaguer.

Ibidem. Sancte Spiritus!”. el Fuego. que puede llegar hasta la transformación de prácticamente cualquier materia en el fuego mismo. De ese Amor divino -del Amor esencial que es el mismo Dios. que el mismo Dios nos ama. cada obra de caridad con el prójimo. y del Amor personal que es el mismo Espíritu. exclama una de las oraciones jaculatorias más tradicionales al Espíritu divino. Así se hace realmente posible devolver amor por Amor. en el alma cristiana. le decía Santa Catalina en su oración96). . Así.. El Amor purificador y transformante del Espíritu Todavía podemos sacar más partido a la simbología que venimos utilizando. para que con El y en El cada uno pueda también amarle. Un calentar y quemar que nos habla sobre todo del Amor divino presente en ese fuego del Espíritu Santo. encender y quemar: “¡Ure igne. Amor es nombre propio de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. individual e íntimamente. podemos fijarnos en el calor como opuesto al frío. sin entrar en profundizaciones científicas sobre su naturaleza. Dios realmente se enamora de la criatura (“te dejaste cautivar de amor por ella”. De hecho. que se puede hablar con 95 96 Santa Catalina de Siena. cuando hay calor no hay frío. que es así mucho más que un simple don. y se entrega a ella con todo su ser divino-trinitario: se enamora de mí y se entrega a mí. ese calentar. Todo ello significa. el fuego de su amor. del Amor nocional del que procede el Espíritu Santo. y por ello. la mayor de la virtudes. Santa Catalina de Siena. con todo lo que implica amar: es decir. la acción del Paráclito limpia del pecado y enciende la frialdad del alejamiento de Dios. consumes en tu calor todo el amor propio del alma. son fruto de la actividad divina del Paráclito en nuestra alma. en la medida de nuestra docilidad. Al entregarse y enamorarse. 167. por tanto. pero quizá lo que más identifica su actividad propia -siempre desde una perspectiva de simple observación ordinaria. que procede por vía de Amor del Padre y del Hijo.es el calentar. 4. n. sobre todo. cada iniciativa apostólica. “Eres Fuego que siempre arde y no se consume: tú.participamos por la virtud teologal de la caridad.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 101 recepción de los sacramentos. lo más propio de la tarea santificadora del Espíritu Santo. a divinizarnos. Diálogo de la Divina Providencia. n. y pueden serlo con una intensidad imprensionante. Pero. la razón formal de la misma santidad según una antigua y rica tradición teológica. cuando hay amor no hay pecado. ante todo. y en el fuego purificador que elimina las inmundicias o acrisola el buen metal. la purificación a la que antes hacíamos referencia no es sino una consecuencia de esta divinización: donde Dios está presente no lo está el amor propio. que haya reciprocidad en el amor y. así. que llega a transformarnos en El. eres el fuego que quita el frío”95. etc. Por una parte. pues la potencia del Espíritu de Dios no tiene límites. nos da su mismo Amor. El fuego proporciona luz y energía. hasta tal punto. es su amor. verdadero amor de amistad entre Dios y la criatura. 13. encender y quemar del fuego es una acción positiva. y nos ama personal. Nos ama en el sentido más propio y pleno del término. es el mismo Don del Espíritu. pues cualquier otro amor con que quisieramos corresponder se quedaría siempre corto.

el más transformado en Dios. iluminadas por el Espíritu. y al mismo tiempo el más divino. el hierro encendido. es también el más humano. Poesías. / y cobrando nueva vida / de tal manera he trocado / que mi Amado para mí / y yo soy para mi Amado. que es también Espíritu de Cristo. 9. el más santo. elegida entre tantas expresiones encendidas de amor de los santos.102 U. 23. 97 98 99 Santa Teresa de Jesús. El Espíritu Santo. ilumina. sigue siendo hierro. a su vez. o mejor. al rojo vivo. ni siquiera cuando alcanza altas temperaturas de amor. El es mi Esposo. De la misma forma. ella. Elevación a la Santísima Trinidad. Hablamos muchas veces de hombre o mujer “espiritual” al referirnos a personas con una honda vida interior. más aún. el fuego que arde en su interior. / ya yo no quiero otro amor. El es mi Amor. quema y enciende a los que le rodean. ni la absorve en sí eliminando su propia identidad. D. . n. San Basilio. Volviendo a la imagen del fuego. y por tanto. / y mi Amado para mí / y yo soy para mi Amado”97. y en la medida en que esté encendida en él. “Como los cuerpos resplandecientes y translúcidos. Con audacia y atrevimiento llega a decir la Beata Isabel de la Trinidad al Espíritu Santo: “¡Oh Fuego abrasador. al ser el alma transformada en el mismo fuego divino. 3. cuando cae sobre ellos un rayo luminoso. Espíritu de amor! Venid a mí para que se realice en mi alma como una encarnación del Verbo. 5. Jesucristo. cap. Beata Isabel de la Trinidad. Quiero ser para El una humanidad suplementaria donde renueve todo su misterio”98. en el que reside precisamente la plenitud del Espíritu de Dios. ellos mismos se vuelven brillantísimos y por sí mismos lanzan otro rayo luminoso. concretada en un caso clásico en la simbología propia de la literatura mística. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL propiedad de amor paterno-filial y de amor esponsal entre el cristiano y Dios: El es mi Amigo más íntimo. La difusión de la santidad del Espíritu Siguiendo aún más adelante con el simbolismo del fuego. el mismo Espíritu de Dios enamora a los demás en ella y a través de ella. pero pasa también a ser él mismo fuego. Una conocida poesía mística teresiana. mueve. ellas mismas se vuelven espirituales y proyectan la gracia en otros”99. pero dicho calificativo no puede entenderse -si son verdaderamente santos. así también las almas portadoras del Espíritu. esa transformación en Dios que obra en nosotros el fuego del Espíritu. Cuando el dulce Cazador / me tiró y dejó herida / en los brazos del amor / mi alma quedó rendida. / pues a mi Dios me he entregado. ni la anula. no consume la naturaleza humana. n. El es mi Padre. Hirióme con una flecha / enherbolada de amor / y mi alma quedó hecha / una con su Criador. sino como su culminación y plenitud: a la medida del Hombre perfecto.como una disminución o rarificación de su humanidad. nos puede servir para comprender mejor a qué grado e intensidad puede llegar esa relación amorosa entre el alma y Dios: “Ya toda me entregué y di / y de tal suerte he trocado / que mi Amado para mí / y yo soy para mi Amado. participa de los mismos poderes del Espíritu Santo.

B. a mí me acaba el entendimiento. sí. El tronco o el hierro de nuestra alma ya están encendidos desde entonces. así. déjame que te diga. que no tenga ninguno para entender verdades. Vale la pena citar aquí. Pues que hagáis a almas que tanto os han ofendido mercedes tan soberanas. cuán magníficas son vuestras obras! Espanta a quien no tiene ocupado el entendimiento en cosas de la tierra. ¿Dónde ha de ir que no sea tornar atrás? Pues daros gracias por tan grandes mercedes no sabe cómo. que los actos que hace interiores es llamear. Dios mío. Aunque San Juan de la Cruz esté hablando aquí de los momentos culminantes de la vida mística. y en amor y apostolado a la medida del Amor divino. especialmente del más necesitado”. n. el amor a Dios se despliega en amor al prójimo. Llama de amor viva. alaben os. Y ésta es la operación del Espíritu Santo en el alma transformada en amor. y sepa acoger ese Amor. Canción 1. no puedo ir adelante. pero el Espíritu Santo desea y procura que lleguen a ser fuego vivo: que se alcance esa plena santificación depende de la personal docilidad al Paráclito. baña el alma en gloria y la refresca en temple de vida divina. que la llama es efecto del fuego que allí está”100. que es el Espíritu Santo. ante esa locura. en el texto citado al principio. Vida. se comportó Cristo en su vida terrena. como dije. Señor mío. que es la que hay entre el madero inflamado y la llama dél. déjame. nos hable de una santidad que se expresa a la vez “en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo. del grado de nuestro enamoramiento con el Amor. cap. Y así estos actos de amor del alma son preciosísimos. unida la voluntad del alma ama subidísimamente. a ellos tiende la acción del Espíritu divino en cualquier alma. Al alma que realmente comprenda cuánto Dios le ama. 3. en fin. en que. que son inflamaciones de amor. todas las cosas. 3. que dais como quien sois. mi corazón no se lance hacia ti? ¿Cómo va a conocer límites mi confianza…?”102. no sólo como fuego que la tiene consumada y transformada en suave amor. cierto. n. Ms. Santa Teresa de Jesús. hecha un amor con aquella llama. ¡Oh largueza infinita. Con decir disparates me remedio algunas veces”101. Y la diferencia que hay entre el hábito y el acto hay entre la transformación en amor y la llama de amor. 18. sino como fuego que. del Corazón de Cristo. desde la primera transformación en Dios realizada en el Bautismo y afianzada en la Confirmación. en efecto. en el exceso de mi gratitud. y cuando llego a pensar en esto. que te diga que tu amor llega hasta la locura… ¿Cómo quieres que. Manuscritos autobiográficos. y aún con las que son buenas es gran largueza y magnanimidad. con el que late al unísono el corazón cristiano así transformado en El. Por eso no es de extrañar que el Santo Padre. al cual siente ya el alma en sí. a uno de los santos que mejor ha sabido expresar por escrito los secretos de este fuego divino: “Esta llama de amor es el espíritu de su Esposo. 5 vº. la santidad en apostolado. por más que ello fuese. como remate de estas reflexiones. no le faltará impulso para enamorarse de verdad: “¡Oh Señor mío. “Jesús. y aquella llama. Santa Teresa del Niño Jesús. que así nos amásteis de manera que con verdad podamos hablar de esta comunicación que aún en este destierro tenéis con las almas. 100 101 102 San Juan de la Cruz. y merece más en uno y vale más que cuanto había hecho en toda su vida sin esta transformación.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 103 Dicho de otra forma. qué bueno sois! ¡Bendito seáis para siempre!. . cada vez que llamea. demás de eso arde en ella y echa llama.

2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL “¿Saber que me quieres tanto. n. es decir. cual indicio y presagio de la eterna bienaventuranza”. Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo”104. n. Es tanta la eficacia de estos dones. que conducen al hombre a las más altas cimas de la santidad. n. Hijo de David (cf Is 11. 1830. Merced a ellos.104 U. inteligencia. 1831. fortaleza. se hace apta para obedecer con mayor facilidad y prontitud a la llamada y a los impulsos del Espíritu. Los dones del Espíritu Santo y el camino hacia la santidad Javier Sesé 1. y tanta su excelencia. . Ibidem. aunque más perfectos. D. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas”105. recordémoslo con palabras del Catecismo de la Iglesia Católica. Camino. 425 y 427. Catecismo de la Iglesia Católica. en el reino celestial. y… no me he vuelto loco?” “Señor: que tenga peso y medida en todo… menos en el Amor”103. Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. referida a todo tipo de dádivas divinas. nn. Así desarrolla estas ideas el Papa León XIII en su encíclica Divinum illud munus. que perseveran intactos. Dios mío. piedad y temor de Dios. 1-3). consejo. ciencia. ******* B. habitualmente tiene un sentido mucho más específico. que recogen sintéticamente la doctrina tradicional: “La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo. el Espíritu Santo nos mueve a desear y nos empuja a conseguir las bienaventuranzas evangélicas. 103 104 105 Beato Josemaría Escrivá de Balaguer. “Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría. Como es sabido. 12: “por estos dones es investida el alma de un aumento de fuerza. que son como flores abiertas en la primavera. aunque la expresión “dones del Espíritu Santo” se puede entender de forma general. Pertenecen en plenitud a Cristo. Un camino de santidad conducido por el Espíritu Santo La tradición teológica y espiritual cristiana ha resaltado desde muy antiguo el papel de los siete dones del Espíritu Santo en la santificación del alma.

Es el itinerario que presenta. comienza por la sabiduría para llegar al temor de Dios. Dios infunde en nuestras almas los siete dones precisamente con el objeto de facilitar esa docilidad a sus inspiraciones y mociones. 106 107 108 Uno de los estudios más completos al respecto. pues. SAN AGUSTÍN. así debemos nosotros elevarnos desde el temor a la sabiduría. 2-3). ha sido vista por la tradición teológica y espiritual como una cierta gradación de la actuación del “Espíritu septiforme” en el cristiano 107: el espíritu de sabiduría sería la culminación de un proceso iniciado desde el temor de Dios. tomada de Isaías 11. 11). mencionan siempre siete. y en este punto es justamente donde completan y perfeccionan a las virtudes. En ese camino hacia la santidad. y por tanto. Aunque los críticos modernos tienden a reducir la relación de Isaías a seis “espíritus”. también de forma escalonada (libro I. En su obra De sermone Domini in monte. que el Verbo encarnado.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 105 No es nuestra intención ahora abordar la cuestión teológica de la naturaleza de estos dones. en “Revue d’Ascétique et de Mystique” 22 (1946) 117-179. no aminorándose. el propio San Agustín relaciona los dones con las bienaventuranzas. San Agustín: “Cuando el profeta Isaías recuerda aquellos siete famosos dones espirituales. su relación con las virtudes. A la manera. es el de M. Luego desde el temor a la sabiduría. y en el segundo el entendimiento. ¿Y para llegar a la piedad? Del temor. las versiones utilizadas por los teólogos y autores clásicos. La actitud cristiana de docilidad a esa conducción interior divina resulta así decisiva en el proceso de la propia santificación.106 Este artículo quiere enmarcarse en un contexto más teológico-espiritual que dogmático. 4. Espíritu de sabiduría y de inteligencia. en efecto: ‘descansará sobre El el Espíritu de Dios. etc. que es la verdadera luz del alma. entre otros. Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura. Espíritu de consejo y de fortaleza. la enumeración clásica de los siete dones del Espíritu Santo. les respondiera: del entendimiento. Sermo 347. Teniendo en cuenta la abundante doctrina de los santos y maestros espirituales sobre el papel de los dones en la santificación del alma. Para una visión de conjunto de esa y otras posturas teológicas. la iniciativa y la actividad principal es divina: la acción del Espíritu Santo en el alma. ya clásico y muy dependiente de la escuela tomista. Dice. itinerario o ascensión. Barcelona 1966. Por otra parte. Les dons du saint-Esprit. ¿Y para llegar al consejo? De la fortaleza. no llenándonos de soberbia. 7) (…) Por esta razón se coloca en el primer lugar la sabiduría. como descendiendo desde lo más alto hasta nosotros. su número septenario. versión castellana: Los dones del Espíritu Santo. PHILIPON. queremos fijarnos sobre todo en una visión clásica de la vida espiritual cristiana: su presentación como un camino. Como acabamos de leer en el Catecismo. en la medida de un mayor arraigo y desarrollo de esas “disposiciones permanentes” que son los dones. ¿Y para llegar a la ciencia? De la piedad. desciende desde la sabiduría hasta el temor.M. sino enseñándonos. Espíritu de temor de Dios” (Is 11. identificando los dos últimos. 7)”108. Espíritu de ciencia y de piedad. se puede consultar: J. DE BLIC. 1-3. y llega al punto donde nosotros comenzamos. entre otros. más práctico que especulativo. sino progresando. para enseñarnos a subir. porque ‘el temor de Dios es el inicio de la sabiduría’ (Prov 1. la vulgata en particular. ya que ‘el temor es el inicio de la sabiduría’ (Prov 1. La santidad del alma crecerá así en la medida de una mayor docilidad a la acción del Espíritu Santo. Parte del punto adonde nosotros debemos llegar. ¿Y para llegar al entendimiento? Del consejo. también establecerán relaciones entre . ¿Y para llegar a la fortaleza? De la ciencia. Como si a los que le preguntan: ¿de dónde hay que partir para llegar a la sabiduría?. 2. Pour l’histoire de la théologie des dons . contando con la libre cooperación humana.

esta visión puede servir de orientación para comprender el proceso de santificación del alma. Incluso los que nos hablan con más atrevimiento de una profunda. y también de ayuda práctica en la vida ascética. puede ser de gran utilidad para una mayor comprensión teológica de la persona y la actuación del Espíritu Santo. Cfr. El temor de Dios y la lucha contra el pecado Santidad significa. aunque sin rigideces. En particular. entre muchos otros. conviene aclarar desde el principio que se trata de un “modelo” teológico-espiritual que no conviene extralimitar. pero no pretendemos afirmar que exista una estricta periodización de la vida espiritual en siete etapas bien delimitadas.106 U. continua y transformante identificación con Dios en las cumbres de la santidad. 3. entre otras cosas. combinada con la enumeración “desdendente” de Isaías. y específicamente contra el pecado mortal. e incluso en cada acto de la vida cristiana. dones y bienaventuranzas. Con las únicas excepciones de Jesucristo y María Santísima. 2. ausencia de mancha. con la que siempre hay que contar en esta tierra. 4. La frase de los Proverbios citada dos veces en ese texto de San Agustín. según los dones. Hay algo de cada uno de ellos en cada etapa. o el de las moradas teresianas. aunque también es cierto que esa actividad divina sigue una lógica que nos permite. D. los siete dones desempeñan un papel importante desde el principio hasta el final del camino de santidad. 109 virtudes. Pero también nos parece que existe una mayor necesidad y predominio del temor de Dios en los primeros pasos de ese itinerario. la oración. nos parece que una reflexión sobre cada uno de los aspectos de esta septiforme intervención divina en el cristiano. mientras la sabiduría se suele enseñorear de la vida contemplativa y de intenso amor a Dios de las almas más santas. por la sucesiva intervención de los siete dones. están convencidos de poder perder en cualquier momento esa situación privilegiada -que además ven siempre como don inmerecido. en este sentido. etc. y para una mejora interior personal de cada uno en la docilidad a sus impulsos e inspiraciones. La acción del Espíritu divino es riquísima y variadísima en la vida de millones de cristianos de todas las épocas. y no está predeterminada por esquemas y periodizaciones rígidas. No obstante. pureza de alma. por hablar sólo de los dos extremos de la cadena.y caer de nuevo en los abismos del pecado. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Este papel gradual de la acción divina a través de los siete dones es el que queremos presentar aquí. los sacramentos. resulta claro que la lucha contra el pecado. como lo juegan las virtudes. el pecado es una realidad presente en la vida de todo cristiano. abundantes en la literatura espiritual. Ningún santo ha alcanzado la impecabilidad ni se ha sentido impecable. En efecto. No obstante. Santidad y pecado se oponen radicalmente. por poner sólo dos ejemplos bien conocidos. Moradas VII. por muy alejados que en esos momentos se vean de él109. como tampoco pretenden eso otros modelos clásicos como el de las tres vías. SANTA TERESA DE JESÚS. aparece como secundaria en la vida de las almas santas. Sea como sea. . limpieza. es precisamente la fuente principal de casi todos los autores que defienden esta visión progresiva de la acción del Espíritu divino en el alma.. poder presentar unos rasgos generales y comunes de la vida cristiana lo más universales posibles.

… Pero entre ellos hay que destacar la docilidad al Espíritu Santo. sin duda. expresa las claves del verdadero temor filial la más reciente doctora de la Iglesia. 34. “enemigos del alma”. pues en las Sentencias relaciona todos los aspectos del don de temor con esta virtud cardinal: cfr.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 107 claramente dominadas y dirigidas por el amor de Dios. a su justicia vindicativa. De ahí. los primeros pasos de aquellos que se proponen seguir más de cerca a Jesucristo suelen estar marcados por una gran necesidad de conversión. de un temor filial. d. que Santo Tomás de Aquino relacione este aspecto del don de temor con la virtud de la templanza 110. 18-20). como recordaremos enseguida. Sí se puede hablar de una cierta componente servil de ese temor. de su existencia. manifestada particularmente como Espíritu de temor de Dios. que aleje de forma determinante el pecado de sus vidas. ante todo. tentaciones. como infidelidad del hijo con su Padre. compadecido. sobre todo. en cuanto refuerza precisamente el miedo al propio pecado y a los peligros de dejarse dominar por el demonio. si ese miedo se entiende como temor a Dios. q. 141. qq. ad 3. o el temor de poder ofenderle y así alejarse de su maravilloso amor. como es habitual en ella. pero profunda y audaz. 1-2. con el que reencuentra el amor paterno: “Me levantaré e iré a mi padre y le diré: Padre.. In III Sent. Cuando aún estaba lejos. o lo carnal. no servil: por eso subrayamos que es temor de Dios. en efecto. más aún. hasta físicas. he pecado contra el cielo y contra ti. pero le mueve sobre todo en su arrepentimiento la amabilísima figura de su padre. Es el temor de haber ofendido a un Padre tan bueno. el don de temor corresponde sobre todo a la esperanza. que en el fondo es precisamente la perspectiva del Amor. o perderlo para siempre incluso. El don de temor de Dios se nos presenta desde otra perspectiva. propuestas prácticas concretas. Ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. hay una cierta evolución en la opinión del Aquinate. puede ser incluso contraproducente. Summa Theologiae II-II. todo el peso del pecado y de sus consecuencias. y sólo El puede ayudar eficazmente al alma a alejarse del peligro del pecado. su voluntad y sus sentidos a Dios como objetivo principal. se trata. Pero. En cambio. De todas formas. De forma sencilla. de purificación interior. y cuanto antes fin único. el daño causado a la propia alma y a los demás) puede ayudar. El hijo pródigo de la parábola siente. 1. Los libros de espiritualidad están llenos de excelentes consejos. incluso. etc. le vio el padre y. como pérdida del amor de Dios. . al falsear la auténtica imagen de un Dios que. se vino a su padre. Efectivamente. para poder dirigir de verdad su inteligencia. sólo Dios puede perdonar los pecados. en el que desea huir lo más lejos posible del pecado. pero tiende a quedarse muy corto. SANTO TOMÁS DE AQUINO. en particular. al que ha despreciado: se deja llevar por un verdadero temor filial. Como tantos escritores cristianos han subrayado desde la antigüedad. en una de sus cartas: “Quisiera tratar de hacerle compender con una comparación muy sencilla cómo ama Jesús a las almas que 110 Cfr.. en el pecador que se arrepiente. Amor y Misericordia: atributos sin los que no se puede entender la verdadera Justicia divina. este don divino nos hace comprender la maldad del pecado como ofensa a Dios. recomendaciones. en esa lucha contra el pecado y sus adláteres: concupiscencia. El miedo al mismo pecado y a sus consecuencias (el castigo que merece. liberándose todo lo posible de la inclinación al mal. a. Y levantándose. Santa Teresa del Niño Jesús. mientras en la Suma. es Padre. corrió a él y se arrojó a su cuello y le cubrió de besos” (Lc 15. trátame como a uno de tus jornaleros.

El se conforma con una mirada.. nunca será castigado.. al ir a castigarlos. 19. .. y la humildad es andar en verdad. el principal y como su razón formal.? Pues aunque ella se olvide de su hijo.. lo cual además resulta coherente con su especial papel en los primeros pasos de la vida cristiana. y que. el don de temor guarda también una particular relación con la virtud de la humildad 113. ve que uno de ellos se echa a temblar y se aleja de él aterrorizado. que vivimos en la ley del amor. con un suspiro de amor. Cfr. SANTO TOMÁS DE AQUINO. por el contrario. SANTO TOMÁS DE AQUINO. La esperanza es deseo y confianza. además. 15). Supongamos que un padre tiene dos hijos traviesos y desobedientes. y extrae nuevas consecuencias sobre el temor y el amor: “Te aseguro que Dios es mucho mejor de lo que piensas.. 10. este hijo pide a su padre que lo castigue con un beso. ¿no vamos a aprovecharnos de los amorosos anticipos que nos da nuestro Esposo. iluminada por el don de temor de Dios. ahora a su hermana Leonia. 7. 34. y ambos se ven claramente reforzados por la imagen amorosa y misericordiosa de Dios Padre. con la virtud de la esperanza112. del Corazón redentor de Cristo. d. 258. 2. n.. no le digo nada.108 U. pues he comprendido que lo único que hay que hacer es ganar a Jesús por el corazón. que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros.. llevando en el corazón el sentimiento de que merece ser castigado. sino la miseria y ser nada. 18. Summa Theologiae II-II. en efecto. y que su hermano. yo no os olvidaré jamás’ (Is 49. Ya en tiempos de la ley del temor. y quien esto no entiende. que lo quiere y que. ¿no lo estrechará su madre tiernamente contra su corazón. In III Sent. Así lo enseña otro de los grandes maestros de la humildad. la humildad es fundamento imprescindible en el camino de santidad. hablando en nombre del Rey del cielo: ‘¿Podrá una madre olvidarse de su hijo. 12 de julio de 1896.. al abate Bellière. a. filial. pero está dispuesto a perdonarle siempre si su hijo le vuelve a ganar una y otra vez por el corazón… Sobre el primer hijo. ella sabe muy bien que su pequeño volverá a las andadas en la primera ocasión. decía el profeta Isaías. cuya sinceridad y amor conoce. si. Para mostrarlo. se arroja en los brazos de su padre diciendo que lamenta haberlo disgustado. que nos muestra la distancia abismal que separa a la criatura del Creador. querido hermanito. SANTA TERESA DE JESÚS. y olvidará sus travesuras infantiles. 9)” (Cartas. San Benito: “El primer grado de humildad consiste en que poniendo siempre ante sus ojos el 111 112 113 114 SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. Cartas. n. será bueno en adelante. es. Cfr. basta recordar el conocido texto teresiano: “Dios es suma Verdad. 191. Este aspecto del temor de Dios. pero no importa: si vuelve a ganarla otra vez por el corazón. para demostrárselo. y que brota del amor. utiliza expresiones parecidas. a nuestro juicio. antes de la venida de Nuestro Señor. aun cuando sean imperfectas.. Cant 4.? Sin embargo.7.. Fíjate en un niñito que acaba de disgustar a su madre montando en cólera o desobedeciéndola: si se mete en un rincón con aire enfurruñado y grita por miedo a ser castigado. D. y el don de temor afianza ese fundamento en el alma. anda en mentira” 114.97. Moradas VI. no lo volveré a hacer’. no ignora que su hijo volverá a caer más de una vez en las mismas faltas. Sin embargo. q. En otra carta. yo no creo que el corazón de ese padre afortunado pueda resistirse a la confianza filial de su hijo. En efecto. pero si va a tenderle sus bracitos sonriendo y diciéndole: ‘Dame un beso.. a Leonia). 1.! (Cfr. Junto a la templanza y la esperanza. De ahí su relación.. volviendo a Santo Tomás. q. Esta doble verdad queda. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL confían en él.. de un Espíritu que es Espíritu de Amor y Compasión: en un Dios así se puede confiar plenamente y su poderoso atractivo enciende nuestro deseo. Y creo que la perfección es algo muy fácil de practicar... usted mismo comprenderá si su padre podrá amarle tanto y tratarle con la misma indulgencia que al otro…”111. lo más seguro es que su mamá no le perdonará su falta. ¡Qué encantadora promesa! Y nosotros.? ¡Cómo vamos a temer a quien se deja prender en uno de los cabellos que vuelan sobre nuestro cuello.

10). aparta de mí este cáliz. a pesar de la total ausencia de pecado en su vida. en una oración que parece particularmente dirigida por la humildad y el temor de Dios: “¡Oh. Son tiempos de “esperar contra toda esperanza” (cfr. el alabaros porque dejastes tal medicina y ungüento para nuestras llagas. y que la mirada de la divinidad ve en todas partes sus acciones y que los ángeles le dan cuenta de ellas a cada instante. la mortificación voluntaria en cuanto expiación. Y ¿quién. Volvamos a oír a Santa Teresa de Jesús. En cierto sentido. convencida de su nada se lanza audazmente en brazos del que lo es Todo. Señor de mi alma. Al mismo tiempo. aquí es el parecer que todo le viene ancho lo que le dais. y acordándose siempre de cuanto Dios tiene mandado. de los pies y de la voluntad propia. el don de temor nos ayuda a superar ese mismo abismo que nos separa de Dios. de los pensamientos. ¿por qué me has desamparado?” (Mt 27. 11). aquí el no osar alzar los ojos. de las manos. las purificaciones pasivas del alma. aquí invoca los santos que cayeron después de haberlos Vos llamado. los actos de contrición y desagravio. pero no se haga mi voluntad sino la tuya” (Lc 22. Piense el hombre que Dios le está mirando a todas horas desde los cielos. Vida 19. aquí se hace devota de la Reina del Cielo para que os aplaque. Su oración: “Padre. Esto nos demuestra el Profeta cuando nos inculca que Dios siempre tiene presentes nuestros pensamientos. particularmente frente a las tentaciones del diablo en el desierto. con que Dios frecuentemente les fortalece en momentos determinados de su vida. cuando Vos por vuestra misericordia la tornáis a dar la mano y la levantáis! ¡Cómo conoce la multitud de vuestras grandezas y misericordias y su miseria! Aquí es el deshacerse de veras y conocer vuestras grandezas. aquí es el levantarlos para conocer lo que os debe. procure también atajar los deseos de la carne. 11)”115. no se ha de espantar de misericordia tan grande y merced tan crecida a traición tan fea y abominable?. aridez. de la lengua. 18). diciendo: ‘Dios escudriña nuestros corazones y todo nuestro interior’ (Ps 7. 46). las almas santas suelen necesitar de nuevo particularmente este don en esos tiempos de sequedad. la fe viva que aquí le queda de ver la virtud que Dios en ellos puso. cómo el infierno abrasa por sus pecados a los que menosprecian a Dios. y: ‘El pensamiento del hombre te será manifiesto’ (Ps 75. 5. Espántanse de esto. 42). Así se explica también que el mismo Jesucristo. unido al “Padre. porque ve no merece la tierra que pisa. Dios mío. SANTA TERESA DE JESÚS. 3). sino que del todo las quitan. Y aun: ‘De lejos conociste mis pensamientos’ (Ps 138. que no las sobresanan. 7. el acudir a los Sacramentos. Esta es la verdadera humildad cristiana: la que. se comprende el valor particular que tiene el don de temor de Dios en determinados actos o momentos de la vida cristiana: la recepción del sacramento de la Penitencia. confiados sólo en el Amor divino. y más claramente aún en la agonía del huerto y en el momento cumbre de la cruz. en 115 116 SAN BENITO DE NURSIA. etc. y el “Dios mío. Rom 4. Y absteniéndose en todo tiempo de los pecados y vicios. considere de continuo en su corazón. que no sé cómo no se me parte el corazón cuando esto escribo. huya echarlo jamás en olvido. para que la ayuden. Y también: ‘El Señor conoce los pensamientos de los hombres’ (Ps 93.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 109 temor de Dios. y cómo la vida eterna está aparejada para los que le temen. Por todo lo dicho. . abandono. no en nosotros mismos. Regla. si quieres. Jesús mío! ¡Qué es ver un alma que ha llegado aquí caída en un pecado. dispusiera de este don y lo utilizara. porque soy ruin”116.

en efecto. Dios es un Padre -¡tu Padre!. no podríamos decir: ‘Señor. Piedad y vida de oración Conforme el alma va alejándose del pecado y sus peligros. y darnos el amor con que amar realmente a Dios como El nos ama y merece ser amado. no se explican sin una fuerte y clara intervención del don de temor de Dios. Como virtud humana. el mero formalismo. Como nos propone el Beato Josemaría Escrivá: “Descansa en la filiación divina. crece también su cercanía e intimidad con Dios. Al rezar. cada vez con más fuerza. o desde los primeros pasos del adulto hacia la conversión. 117 BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. pero es a raíz de una mayor determinación en el seguimiento de Jesucristo. que clama: Abba.que le quieres. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL tus manos entrego mi espíritu” (Lc 23. fruto en el seno de la Trinidad del mismo trato paterno-filial entre Dios Padre y Dios Hijo. 46). o la identificación con el dolor de su Hijo. 3. Tampoco María tuvo mancha de pecado. de trato personal con Dios. cuando el don de piedad va tomando el relevo al de temor de Dios. ¡que le quieres muchìsimo!: que sientes el orgullo y la fuerza de ser hijo suyo”117. no sólo físico sino también moral. glosando conocidas frases de San Pablo: “Si no existiera el Espíritu Santo. D. de ejercicio de las virtudes con la ayuda de la gracia. ¿Cómo sabemos eso? Porque el apóstol nos enseña: ‘Y. puede enseñarnos los secretos de esa intimidad amorosa divina. Si no existiera el Espíritu Santo. . aparece en la vida cristiana ya desde los primeros balbuceos conscientes del niño bautizado.110 U. Debe empezar así una auténtica vida de oración. reforzando la confianza y el abandono en Dios. por lo menos la oración vocal. pues nadie puede invocar a Jesús como Señor. de infinito amor. de las fórmulas devocionales clásicas. envió Dios a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo. Hay una fuerte componente de lucha personal. me parecen los mayores ejemplos de la fuerza y hondura que puede alcanzar el don de temor de Dios en un alma santa. Cuando hablamos de piedad en el trato con Dios queremos acentuar el espíritu de devoción. al pie de la Cruz. Pero lo más profundo y valioso de la piedad cristiana no se explica sin la intervención del don de piedad. y dile -a solas. es la disposición necesaria para que seamos capaces de comprender y valorar ese amor. a nuestro entender. 6). que el mismo Espíritu divino nos da. 331. aplicarlo de hecho a nuestra vida cristiana. de cariño filial. Padre’ (Gal 4. por ser hijos. Forja. Es en este momento. y el don de piedad. -Llámale Padre muchas veces. Así lo explica magistralmente San Juan Crisóstomo. la piedad es justamente la virtud característica del trato entre padres e hijos. 3). en definitiva. Si no existiera el Espíritu Santo no podríamos llamar Padre a Dios. pues sólo el Espíritu de Amor. 1 Cor 12. pero la turbación llena de sencillez y humildad que siente ante el anuncio del Angel. en el afianzamiento de esas disposiciones interiores en el alma. que debe fomentarse en la oración y demás prácticas de la vida cristiana. o mejor: es un progresivo enamoramiento del Señor el que la purifica y afianza en sus disposiciones.lleno de ternura. Jesús’. si no es en el Espíritu Santo (cfr. no podríamos orar con confianza. La oración. cuando el cristiano empieza a descubrir la riqueza de la oración litúrgica. decimos: ‘Padre nuestro que estás en los cielos’. la rutina. evitando así. y de la oración mental o meditación. e incluso para ser capaces de manifestar al Señor nuestro amor.

Madrid 1988. En el momento de escribir estas líneas se ha anunciado ya oficialmente la canonización de la actual beata. pero apropiada para entender hasta donde debe llegar la piedad cristiana. en el Santo Rosario y las prácticas de piedad mariana. Si Cristo es la Cabeza y nosotros los miembros del Cuerpo Místico. y quien ama con su amor quiere también a los hombres para Dios y no para sí.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 111 Cuando invoques. entonces nuestras relaciones mutuas son de miembro a miembro. y por tanto. La piedad filial proporciona también una cierta participación en la piedad paternal. cuya unción impregna todo nuestro ser. SANTA EDITH STEIN. Por eso precisamente es nuestro amor al prójimo la medida de nuestro amor a Dios (…) Cristo ha venido al mundo para reintegrar al Padre la humanidad perdida. a Dios Padre. p. pero es el mismo Espíritu el que actúa en todos y con todos”119. sino en el Espíritu Santo’ (1 Cor 12. bajo la guía del Espíritu de Amor y de piedad. Más aún. El misterio de la Nochebuena . Oigamos de nuevo a Santa Edith Stein: “El primer paso es estar unidos con Dios. pues ‘nadie puede decir Señor Jesús. pues. Si Dios es Amor y vive en cada uno de nosotros. El buen hijo aprende a ser buen padre. Este es. penetra no sólo en los sentimientos filiales del Hijo. nn. Catecismo de la Iglesia Católica. pp. pues si hemos acunado a un hombre en Dios. y todos los hombres somos uno en Dios. El don de piedad se hace así especialmente valioso en la participación en los sacramentos. El don de piedad traslada así los mismos rasgos que confiere a las relaciones del cristiano con Dios hacia las relaciones con los demás hijos de Dios. Ciertamente hay tantos caminos en la oración como orantes. . Madrid 1988. en los tiempos dedicados a la oración mental personal. entonces llegamos a ser uno con él en Dios”121. 2672. pero a éste le sigue inmediatamente un segundo. el camino más seguro para poseerlos eternamente. como una madre: expresión atrevida de esta santa. 26). como nos enseña el Catecismo: “El Espíritu Santo. y es la misma Iglesia la que ora en cada alma. 51-52. 457). 3-4 (PG 50. en Los caminos del silencio interior. sin duda alguna. con sentimientos y actitudes no sólo de hermano mayor. pública y privada: a dar a toda oración su pleno valor eclesial. sino también en los paternales del Padre. Esa es la oración auténtica. n. que vive en ella. Así lo explica Santa Edith Stein. Es decir en todas las variadísimas formas de la oración cristiana. buen hermano. no puede suceder de otra manera. una única vida divina. 3)”120. el que intercede por nosotros con gemidos inefables (Rom 8. con una honda comprensión de la acción del Paráclito en la Iglesia y en el cristiano: “no se trata de contraponer las formas libres de oración como expresión de la piedad ‘subjetiva’ a la liturgia como forma ‘objetiva’ de oración de la Iglesia: a través de cada oración auténtica se produce algo en la Iglesia. El que se acostumbra a dejarse guiar por el Espíritu de piedad. acuérdate de que ha sido el Espíritu quien. sino que nos amemos con amor de hermanos. por lo que preferimos utilizar ya el calificativo de santa. Es el artífice de la tradición viva de la oración. te ha dado esa oración”118. es el Maestro interior de la oración cristiana. etc. Sermo I de Sancta Pentecoste. este espíritu de piedad nos ayuda a armonizar oración personal y litúrgica. particularmente en la Sagrada Eucaristía. en Los caminos del silencio interior. en el rezo de la Liturgia de las Horas. al mover tu alma. La oración de la Iglesia. en el examen de conciencia. 118 119 120 121 SAN JUAN CRISÓSTOMO. sino de verdadero padre. pues es el Espíritu Santo. SANTA EDITH STEIN. el amor cristiano. “Acunar” al prójimo como un padre. 82.

en la realidad del mismo ser humano y del mundo vistos a la luz de su relación con la Trinidad. sobre todo. hacia Dios y hacia los demás. con la ayuda del don de piedad. familiar. movida por el Espíritu. la misericordia: “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. como elemento decisivo de su camino de santidad. 21. es a la vez oscura. La luz de la fe es muy poderosa. Pero el cristiano es un “viador”.. La ciencia de lo divino Los dones de temor y piedad han introducido ya al cristiano por caminos de oración y de intimidad con Dios. Collationes de septem donis Spiritus Sancti VI. Esa condición personal de cada uno y su posición en el mundo es asumida y querida por Dios. paradigma de la piedad cristiana. . social. para testimoniar ante todos la grandeza de los dones divinos y de Dios mismo. Para ayudarnos a desenvolvernos cristianamente en ese entorno. de lucha interior y de ejercicio de las virtudes. en una adhesión personal a la misma Palabra encarnada. un ser que vive en el mundo. pues no se apoya en la visión. que reputó como nada todos los daños y padecimientos temporales. y en particular. la evidencia o el razonamiento. Por eso. pero en una paradoja misteriosa. En efecto. Ese mismo Espíritu de piedad brilla con fuerza en la imagen clásica de María recogida en oración. desvelando sus dimensiones más profundas y. en los desvelos de su Sagrado Corazón. del hermano. desde luego. pues sólo en Cristo. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL En particular. La fe es un foco poderoso que ilumina hasta los rincones más ocultos de la vida humana. una vez liberada. de acudir a rezar al templo de Jerusalén. con la ayuda del don de temor. de sus condicionamientos pecaminosos. renuncian a determinados aspectos de esa vida en el mundo. y brilla con no menos vigor en su Inmaculado Corazón maternal. que recorre su camino hacia Dios en un contexto personal. el cristiano no sólo conoce a Dios mismo y sus misterios. Jesucristo. incluso en el caso de los que.112 U. En la vida eterna sí alcanzaremos la visión del mismo Dios. D. se encuentra la plenitud de sentido del hombre y del mundo. que sale siempre al encuentro del hijo. con la fe. y orientada hacia el amor divino. por tanto. del amigo necesitado. y desde luego. sino que se adentra en todo lo relacionado con Dios. exclama San Buenaventura: “¡Oh. profesional y cultural determinado. etc. con frecuencia representada precisamente con la paloma que simboliza a la Tercera Persona de la Trinidad sobrevolando su cabeza. sino en la aceptación libre y confiada de la Palabra de Dios. Tanta compasión tuvo de las almas. como en su forma de vivir el sábado judío. tan unido siempre al Corazón de Cristo. 4. Jesús mismo nos da de nuevo ejemplo de piedad profunda. siguiendo una peculiar vocación divina. en una de sus manifestaciones principales. qué Madre más piadosa tenemos! Conformémonos con nuestra Madre e imitemos su piedad. Dios y Hombre verdadero. nos ofrece el Espíritu Santo el don de ciencia. o incluso propuesta expresamente por El con una llamada específica. en el momento de la Anunciación y Encarnación del Verbo. y en él comprenderemos también los misterios del hombre y del 122 SAN BUENAVENTURA. Del mismo modo séanos agradable crucificar nuestro cuerpo por la salvación de nuestra alma”122. la oración dominical. también más humanas. tanto en sus frecuentes ratos de recogimiento y soledad dedicados al diálogo íntimo con su Padre. une estrechamente esos dos sentidos de la piedad.

En efecto. inteligencia y ciencia. que la fe le ha descubierto en sí mismo y en cuanto le rodea. Una de ellas es el don de ciencia. profundiza en el conocimiento de esas dimensiones más profundas. ha venido de Dios y a Dios se ordena. Así lo explica Santo Tomás de Aquino: “Dos cosas se requieren de nuestra parte respecto de las verdades que se nos proponen parar creer. al don de ciencia. pero a la hora de profundizar en su naturaleza teológica. Este juicio corresponde al don de sabiduría cuando se refiere a las cosas divinas. Summa Theologiae II-II. oficio o actividad. pero como un anticipo de esa luz definitiva. No se trata de una ciencia infusa. por una parte. apenas se hace referencia al tercero. y ser piadoso con Dios en los momentos dedicados expresamente a El. de esa profundización y de cómo deja penetrar al Espíritu divino con docilidad en todo lo que hace. y consideramos inferior. por otra. ampliar la potencia luminosa de la fe. entre otras perspectivas del tema. divinas. y ayudarnos a unir nuestro propio ser al divino en el desempeño mismo de esas ciencias. y cualquier arte. el Beato Josemaría Escrivá: “Nuestra fe nos enseña que la creación entera. conduce la creación entera hacia la libertad de la gloria de los hijos de Dios”124. el cristiano adquiere una mayor docilidad a la acción del Espíritu Santo en sus inspiraciones y mociones respecto a las cosas creadas. Segunda. Primera. historia o antropología. cuando considera su aplicación a las acciones singulares”123. pues. q. las acciones rectas de las criaturas y cuanto hay de positivo en el sucederse de la historia. a. sino orientar todo su quehacer a la Trinidad. sino que ilumina esas y otras ciencias humanas. Es decir. 123 124 125 SANTO TOMÁS DE AQUINO. o expresado de otra forma. cfr. que el hombre forme sobre ellas un juicio recto. es frecuente entre los teólogos de la vida espiritual relacionar la contemplación con los dones de sabiduría. porque su fin no es iluminarnos sobre Dios mismo. si versa sobre las cosas creadas. El don de ciencia nos parece. que ordene a la adhesión a las mismas y la repulsa de los errores opuestos. para que El grabe su impronta sobrenatural. que distinguimos de los de entendimiento y sabiduría. y al don de consejo. en la medida. sino precisamente sobre el hombre y el mundo. 6. un don clave en la solución -práctica y teórica. Espíritu de Verdad. que sería más bien un don extraordinario de Dios. No descartamos realizar un estudio más específico sobre este punto en otro momento. precisamente. Es decir. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. 9. le permite transformar cualquier actividad humana en algo santo y santificante. la q. biología. todo. hasta hacernos comprender y asimilar su sentido último en Dios. Digámoslo con las palabras de uno de los más importantes difusores de este afán de divinización de las realidades terrenas. que sean penetradas y captadas por el entendimiento. por decirlo así. el movimiento de la tierra y el de los astros. porque Dios no nos da a conocer sus planes y porque el pecado del hombre enturbia y oscurece los dones divinos. La acción del Espíritu Santo puede pasarnos inadvertida. en una palabra. nos da nuevas luces que permiten. con su gracia. en la consecución de la necesaria unidad de vida que permita al cristiano no sólo alejar el pecado de su vida. trabajos y acciones. y es lo que compete al don de entendimiento. hacer de todas sus acciones una profunda manifestación de amor125.al problema clásico de las relaciones entre acción y contemplación. el don de ciencia no nos permite saber más matemáticas. 8. El don de ciencia es como un foco de luz divina vuelto hacia la tierra. quizá por una polarización hacia unas formas de contemplación más propias de la llamada “vida . Con su ayuda. 130.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 113 mundo. entre Marta y María. Pero la fe nos recuerda que el Señor obra constantemente: es El quien nos ha creado y nos mantiene en el ser. el Espíritu Santo. quien. Es Cristo que pasa.

aunque el don de ciencia actúa desde el momento mismo en que la fe y la gracia se asientan en el alma. De ahí que. Fortaleza en la lucha ascética Ya tenemos al cristiano. Pero ese camino de santidad así iniciado y afianzado no es un camino fácil. pues la Virgen permanecía siendo la adoradora del don de Dios en todos sus actos”127. D. sublime y fuerte. 126 127 . como nos explica San Buenaventura: “La fortaleza dimana. piedad y ciencia. nada de curiosidad. Más aún. Collationes de septem donis Spiritus Sancti IV. el propio don de ciencia ayuda a purificar el alma. esto es. a nuestro entender. toda su vida. BEATA ISABEL DE LA TRINIDAD. Destaquemos en particular los panoramas que abren el comportamiento de Cristo y el don de ciencia en los ámbitos más corrientes y comunes de la vida humana: la familia. siendo verdadera contemplación. Pero sólo Dios es el verdaderamente fuerte. ama de casa. porque nada es poderoso ni fuerte sino en virtud de la fortaleza del primer contemplativa”. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Para esto resulta necesario. viene a constituir un completísimo “tratado” de esta ciencia de la presencia de lo divino en lo humano y de la santificación de las realidades terrenas. embarcado en una lucha decidida contra el pecado. madre. casi siempre mencionado en este contexto pero poco comprendido. Son abundantes las manifestaciones del don de ciencia en la vida de Jesucristo. alcanzar una mínima purificación del alma y un cierto hábito de oración. etc. y más si es virtuosa. desde los nueve meses en el seno de su Madre hasta su Ascensión a los cielos. SAN BUENAVENTURA. esposa. más aún. con qué recogimiento se sometía y se entregaba María a todas las cosas! Hasta las más vulgares quedaban divinizadas en Ella. esfuerzo. que es en la criatura. sacrificio. Por ese mismo camino nos conduce la “ciencia” de la vida corriente de María. ya por carnalidad. de Dios. el trato con los demás. y por tanto con una vinculación plena a los dones de sabiduría y entendimiento. sin duda. La naturaleza humana. Si uno. y Dios eterno es el origen de la fortaleza de todas las cosas. al enseñarle a distinguir lo bueno y lo malo en su vida y en el mundo que le rodea. de toda delectación superflua en la criatura. Esta última. El cielo en la tierra. como mujer. abre nuevas perspectivas al papel del don de ciencia. día décimo. etc. buscando la intimidad con Jesucristo y procurando orientar todo su quehacer hacia Dios. se inclina a la delectación superflua. el trabajo.114 U. La santidad misma es exigente. ya por vanidad. 5. heroica. la cultura. económica y política. no tiene la ciencia de los santos”126. y las acciones que la llamada de Dios nos invita y mueve a realizar suponen lucha. ampliadas y reforzadas notablemente por la gracia y las virtudes infusas. Así lo expresa la Beata Isabel de la Trinidad: “¡Con qué paz. debe abstenerse de todo lo que puede embriagar. y escasa atención a la naturaleza teológica de la “contemplación en medio del mundo”. porque no tiene mezclado nada de viciosidad. dándole su sentido pleno en el amor a Dios y a los demás. 21. tiene buenas capacidades. nada de carnalidad. que orientan además esa lucha hacia su verdadero fin. Además. entrega. el descanso y la diversión. nada de vanidad (…) El que tiene la ciencia para discernir lo santo y lo profano. empieza a dar sus mejores frutos cuando los dones de temor de Dios y piedad han preparado ya al cristiano para entrar en sintonía con Dios. ya por curiosidad. como de principio sólido. la vida social. con la ayuda de los dones de temor. ésta es el vino que embriaga. Así lo explica San Buenaventura: “Se dice la ciencia gratuita ciencia de los santos.

a nuestro parecer. II. sólo el que está fortalecido por el Espíritu divino es capaz de afrontar con garantías de éxito los momentos más duros de la lucha interior. y confiado”128. superar los obstáculos más problemáticos en el camino de la santidad. no es mucho que cueste mucho. Así podrá dominar alegrías y penas. en muchas personas también. BEATO JUAN RUUSBROEC. el espíritu de fortaleza. La docilidad al don de fortaleza ayuda a romper esa peligrosa dinámica y a llenar de ambición el corazón. en subir el tono cristiano de la propia vida. que este don aparezca ocupando un puesto central en la tradicional enumeración septenaria. de Dios. toda suerte de obstáculos y toda multiplicidad. Por ese camino busca el Beato Juan Ruusbroec relacionar el don de fortaleza con el anterior. . siquiera se hunda el mundo”130. además. a saber. a nuestro entender. que no se explican sin una gran dosis de fortaleza divina: pensemos. realidad siempre presente y edificante de la santidad en la Iglesia. 35. los momentos cumbres y finales de la vida de muchos santos les enfrentan a situaciones realmente heroicas. la paciencia. En efecto. esperanzas y cuidados relativos a las cosas terrenas. murmure quien murmurare. en el emblemático caso del martirio. pues. son los años centrales de la vida de la mayoría de los cristianos los más necesitados de una actividad constante de ese don. que olvide las exigencias últimas de la llamada a la santidad. 66.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 115 principio. Collationes de septem donis Spiritus Sancti V. De esta suerte el hombre viene a ser libre y desprendido de todas las criaturas”129. Gánase por él gran tesoro. y el todo (…) una grande y muy determinada determinación de no para hasta llegar a ella (el “agua de vida”). hijas. y esta fortaleza convierte a todo hombe en rico. Camino de perfección. el de ciencia: “Si el hombre quiere acercarse a Dios y elevarse en sus ejercicios y en toda su vida. Resulta significativo. afrontar las empresas apostólicas más audaces. Con el don de fortaleza. sin ir más lejos. y a su vez. 5. trabaje lo que se trabajare. conocerá la verdad y entrará en la vida interior. En consecuencia. en ayudar con mayor efectividad a personas con las que quizá se lleva ya mucho tiempo conviviendo. suceda lo que sucediere. que nos protege como de primer principio según las disposiciones jerárquicas. Esta fortaleza desciende. Dios le da el cuarto don. la constancia en la lucha contra los propios defectos. siquiera me muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él. y seguro. Con impresionante vigor lo expresa otro conocido y muy citado texto teresiano: “No os espantéis. Así vendrá a ser señor de sus obras. que es camino real para el cielo. SANTA TERESA DE JESÚS. exigen un ejercicio especial de fortaleza que parece justamente el más cercano a esa labor callada. que por sí misma es incapaz de realizar. Bodas del alma. debe hallar la entrada que lleva de las obras a su razón de ser y pasa de los signos a la verdad. y poderoso. desde esta perspectiva gradual de la vida espiritual. en esos años. Tiempo vendrá que se entienda cuán nonada es todo para tan gran precio (…) importa mucho. Son momentos. el alma cristiana encuentra los medios que facilitan en ella esa acción realmente poderosa del Espíritu Santo. ganancias y pérdidas. el primer paso o pasos de conversión y de respuesta a la llamada divina pueden necesitar una sensible intervención de este don. siquiera llegue allá. que es la más habitual del Paráclito. pues. De todas formas. la perseverancia. en que se puede dar un cierto conformismo en la vida interior. pero constante y eficaz. 128 129 130 SAN BUENAVENTURA. venga lo que viniere. 1-2.

o sea tomado de ella. 5. por lo menos en los puntos más frecuentes y comunes a la vida espiritual cristiana. el relato de una de las actas martiriales más impresionantes de la antigüedad. luego es suyo en cuanto ella es la que lo origina. perseverando con paciencia en una labor de almas poco agradecida: desde la insistente oposición farisaica hasta la fragilidad de la fidelidad de apóstoles y discípulos. Perpetua y Felicidad. quizá sea el de fortaleza uno de los dones que. lo pagó como fuerte y piadosa. Amén”131. el martirio de las santas Perpetua y Felicidad: “¡Oh fortísimos y beatísimos mártires! ¡Oh de verdad llamados y escogidos para gloria de nuestro Señor Jesucristo! El que esta gloria engrandece y honra y adora. Señor nuestro. a fin de que también las nuevas virtudes atestiguen que es uno solo y siempre el mismo Espíritu Santo el que obra hasta ahora. se hace más omnipresente en la vida cristiana. es el precio. que no ceden a los antiguos. con su Madre dolorosa al lado. dejándose llevar siempre por el Espíritu. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Así concluye. en que al cristiano no le convenga recurrir a ella para afianzarse y ser más eficaz. para edificación de la Iglesia. D. En la vida de Nuestro Señor y de su Madre. y a Dios Padre omnipotente y a su Hijo Jesucristo. Ella produjo. tanto personalmente como en la dirección o acompañamiento espiritual. encontramos momentos emblemáticos de fortaleza humana y fortaleza divina. En cuanto a María. 6. no nos puede hacer olvidar la constante búsqueda de esa fortaleza divina que encontramos en todo el comportamiento de Jesucristo. lo paga y lo posee.116 U. Esta mujer produjo aquel precio como fuerte y santa. y lo posee como fuerte y valerosa”132. desde luego. a quien es claridad y potestad sin medida por los siglos de los siglos. 20-21. en primer plano. pasando por la caprichosa versatilidad de las masas. así ensalza San Buenaventura los frutos de su fortaleza en beneficio nuestro: “¿Y de quién es esta estima y precio? De esta mujer. y le van conduciendo por sus vericuetos con eficacia. Virgen bendita. debe ciertamente leer también estos ejemplos. buscando con afán la intimidad de su Padre. por el que podemos obtener el reino de los cielos. con la Cruz. y poseído por ella en la consecución de la gloria del paraíso. Un Espíritu consejero La virtud de la prudencia y la luz de la fe van arraigando en el alma que se encamina por estos senderos de santidad. entre los que resulta fácil encontrar una recomendación o ayuda oportuna para cada situación. tomado de ella en la encarnación del Verbo. 131 132 Martirio de Stas. o también es de ella. Por todo lo dicho. SAN BUENAVENTURA. en la medida de la propia docilidad a la gracia. pagado por ella y poseído por ella. pagó y poseyó este precio. que suele producir en nosotros la consideración de la Pasión y muerte del Señor. Es difícil encontrar un aspecto o un momento de la misma que no necesite de esa fortaleza divina. por ejemplo. la rica tradición espiritual de la Iglesia acumulada en estos veinte siglos proporciona un caudal de conocimientos y consejos prácticos impresionante. pagado por ella en la redención del género humano. también sentimental. o por lo menos. Se trata además de una experiencia ascética muy decantada y bien cribada. . Collationes de septem donis Spiritus Sancti VI. Además. al menos en sus manifestaciones. Pero el fuerte tirón.

en ese “oscuro salto”. la misma grandeza de la santidad y el progresivo adentramiento en la atractiva pero misteriosa intimidad divina. por tanto. nos resulta muy difícil penetrar en esa psicología sobrenatural de los santos. / y fui tan alto. pero cierta. atraviesa en primer lugar los pasos difíciles. del ámbito de la fe. y mucho. nos sube a pulso con sus poderosos brazos. experiencia de santidad que. el Espíritu Santo viene en nuestra ayuda con sus dones. es imprescindible comprender que sólo somos instrumentos en manos de Dios. y para los que. Un vez más. por tanto. guiados por el consejo divino. más ciego y más arriesgado conforme el alma es más santa y Dios le pide más. . A la hora de servir a los demás. no hemos llegado tan lejos. y quizá. leer en ese libro. e incluso. la constatación de la dificultad de dirigir espiritualmente a un santo: la hagiografía está llena de ejemplos y anécdotas -algunas muy duras. es un potente receptor para oír la voz de Dios en el fondo de nuestra alma. pero. misteriosa e inalcanzable. Es lo que expresan bellamente los conocidos versos de San Juan de la Cruz: “Cuanto más alto subía / deslumbróseme la vista. hemos subido un buen número de peldaños en este proceso gradual de docilidad a la acción santificadora divina. Insistamos. Dios también da más. Poesías 6. oír la voz de Dios no significa necesariamente comprenderla: hay una fuerte componente de arriesgado salto en el vacío en el seguir las inspiraciones del Espíritu de consejo. necesitan algo más. podemos asegurar que el Espíritu Santo no es un guía que mira los toros de la barrera. con frecuencia. no olvidemos que la naturaleza propia de los dones es facilitar la docilidad. aceptar los consejos divinos y seguirlos. pero a ella nos sigue invitando la llamada de Dios. / que le di a la caza alcance”133. o para descubrirla a través de acontecimientos aparentemente intrascendentes. al hablar de los dos últimos dones. el sentido común y sobrenatural. y que sólo el propio 133 SAN JUAN DE LA CRUZ. como se desprende de estos versos del místico castellano. con todas sus consecuencias. que conoce a la perfección el camino. hay intervenciones del Espíritu de consejo desde los primeros pasos de la vida cristiana. por ser de amor el lance. asegura bien la cuerda antes de que nosotros pasemos. Ningún santo que se ha lanzado al vacío siguiendo las inspiraciones divinas se ha estrellado. y que. de lo que la propia experiencia. Resulta ya casi tópica.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 117 Sin embargo. es como leer en el libro abierto de la experiencia interior del mismo Jesucristo. mucho más incluso. y también un potente motor para poner esos consejos en práctica. Como en el caso de los demás dones. la complejidad de la psicología y el espíritu humano. en que seguimos hablando de nuestra condición cristiana normal en esta tierra. además. Pero. El alma se arriesga. en particular. El don de consejo cobra además particular valor en el apostolado y la dirección de otras almas. si es necesario. / y la más fuerte conquista / en oscuro se hacía. y junto a ello. sino un experto cabeza de cordada. estudia con minuciosidad el itinerario. es como tener al mismo Dios como director espiritual: es una participación en el mismo Espíritu consejero. Usando símiles toreros y montañeros. De todas formas. llegados ya en nuestra reflexión al quinto don. tan alto. sin embargo. 2. / di un ciego y oscuro salto. todavía nos resultará más excelsa. No es fácil. los buenos libros o los buenos directores nos pueden decir. y el don de consejo.al respecto. El don de consejo es mucho más que una recomendable fuente de consulta y criterio en momentos de apuro. en nuestra propia vida. / mas. en la medida de la generosidad personal.

Y es la misma doctrina que recuerda con claridad San Juan de la Cruz: “Adviertan estos tales y consideren que el Espíritu Santo es el principal agente y promovedor de las almas. déjenlas y no las perturben”135. y para la reflexión teológica. Y así su cuidado sea no acomodar al alma a su modo y condición propia de ellos. con toda su sabiduría humana y divina. Por su parte. aunque eco libre y responsable. pero. que en ella habita de forma excelsa desde el momento de su Inmaculada Concepción. por ello mismo. 7. de la mística: mundo apasionante para el alma que por él se encamina. y a la criatura con su Criador y Señor”134. sino instrumentos solamente para enderezar las almas por la regla de la fe y ley de Dios. sino mirando si saben por donde Dios las lleva. difícil y delicado. nos enseña bellamente San Basilio. . SAN BERNARDO DE CLARAVAL. así también las almas portadoras del Espíritu. ellas mismas se vuelven espirituales y proyectan la gracia en otros”136. Por el espíritu de fortaleza triunfó del enemigo y con el espíritu de consejo escogió esta manera tan inaudita de triunfar”137. se compadeció del hombre por el espíritu de piedad. Llama de amor viva. tras la aparente sencillez de las palabras de María en Caná: “haced lo que El os diga” (Jn 2. y por tanto. que el mismo Criador y Señor se comunique a la su ánima devota abrazándola en su amor y alabanza y disponiéndola por la vía que mejor podrá servirle adelante. 3. buscando la divina voluntad. sermo III. SAN BASILIO. y prácticamente no da ningún paso sin esa íntima inspiración y conducción. del que el mismo Paráclito se quiere servir en esa normalidad que le gusta dar a su actuación en las almas.5). se deja sin embargo continuamente guiar por el Espíritu Santo. Pero no hablamos de algo raro o extraordinario: los dones de 134 135 136 137 SAN IGNACIO DE LOYOLA. y que resulta sin duda aplicable a toda circunstancia similar: “más conveniente y mucho mejor es. El Espíritu Santo. 9. In Annuntiatione Dominica. y si no lo saben. y que ellos no son los agentes. ellos mismos se vuelven brillantísimos y por sí mismos lanzan otro rayo luminoso. más que nunca. Ejercicios Espirituales. somos sólo un eco de la voz divina. mas estando en medio como un peso. iluminadas por el Espíritu. Anotación 15ª. 3. 23. según el espíritu que Dios va dando a cada uno. SAN JUAN DE LA CRUZ. y con el espíritu de ciencia discernió qué debía dar a cada uno de los litigantes. Estamos ya en los umbrales de la santidad misma. Es la recomendación que hace San Ignacio de Loyola al director de los ejercicios espirituales. 2. deje inmediate obrar al Criador con la criatura. “Como los cuerpos resplandecientes y translúcidos. D. De manera que el que los da no se decante ni se incline a la una parte ni a la otra. cuando cae sobre ellos un rayo luminoso. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Espíritu Santo puede realmente aconsejar y dirigir a otros. Aquí. se esconde el mejor de los consejos del Espíritu.118 U. Así resume San Bernardo la acción de los cinco primeros dones en la obra redentora de Cristo: “sumiso al Padre por el espíritu de temor. de la unión íntima con Dios. Forma parte del gran misterio de la Encarnación del Verbo cómo Jesús. que nunca pierde el cuidado de ellas y de lo que las importa para que aprovechen y lleguen a Dios con más brevedad y mejor modo y estilo. La inteligencia contemplativa de los misterios de Dios Con el don de inteligencia o entendimiento entramos ya en el mundo de la contemplación.

que clarificas la luz de la fe. en misteriosa paradoja divina. pero la potente luz intelectual de la fe queda condicionada por los límites de nuestra inteligencia humana. a su vez. SANTA CATALINA DE SIENA. enseña Dios ocultísima y secretísimamente al alma sin ella saber cómo. etc. el cual. la contemplación propia del don de entendimiento todavía tiene mucho de oscuridad: de “noche”. n. abriéndonos el camino de su contemplación y de la unión de amor con Dios. mas hácese en el entendimiento en cuanto posible y pasivo. Recordemos lo que dice claramente al respecto el Catecismo de la Iglesia Católica: “El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo mediante los sacramentos -‘los santos misterios’.y. ni tampoco de la luz encendida mediante pruebas o demostraciones: seguimos en el ámbito propio de la fe. sin embargo. Tú iluminas. que por eso la llaman por otro nombre mística Teología. Cántico espiritual. el Fuego. pero una noche que. Por ello. entonces. en el lenguaje popularizado por San Juan de la Cruz. No se trata. a oscuras de todo lo sensitivo y natural. sin recibir las tales formas. 12. tan propios de todo cristiano. la intuición. Tú. Lo extraordinario en la vida espiritual son otros carismas muy particulares. el constitutivo formal de la contemplación: “simplex intuitu veritatis”. porque la contemplación es oscura. en el misterio de la Santísima Trinidad.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 119 entendimiento y sabiduría son tan “normales”. sólo pasivamente recibe inteligencia sustancial desnuda de imagen. 39. eres Luz sobre toda luz. de la luz de la visión beatífica. que da luz sobrenatural a los ojos del entendimiento con tal abundancia y perfección. cuya obra es en las formas y fantasías y aprehensiones de las potencias corporales. como los otros cinco. El don de entendimiento hace directa referencia justamente a esos misterios divinos.. y con este don nos abre las puertas del misterio divino. sin ruido de palabras y sin ayuda de algún sentido corporal ni espiritual. podemos cantar en oración las excelencias de este don: “Eres fuego que siempre arde y no se consume. la cual le es dada sin ninguna obra ni oficio suyo activo”140. El Espíritu de Verdad viene entonces en nuestra ayuda. 167. Dios nos llama a todos a esta unión íntima con El. conocimiento intuitivo que es. lo cual algunos espirituales llaman entender no entendiendo. en la cual. y con tu luz nos has dado a conocer tu Verdad. Llámala noche. aunque las gracias especiales o los signos extraordinarios de esta vida mística sean concedidos solamente a algunos para manifestar así el don gratuito hecho a todos”138. porque esto no se hace en el entendimiento que llaman los filósofos activo. consumes en tu calor todo el amor propio del alma. en El. como en silencio y quietud. 2014. Con Santa Catalina de Siena. Lo característico del don de entendimiento es. según la clásica fórmula de Santo 138 139 140 Catecismo de la Iglesia Católica. . SAN JUAN DE LA CRUZ. que quiere decir sabiduría de Dios secreta o escondida. que culminará el don de sabiduría. Por la fe conocemos ya esos misterios y los aceptamos plenamente. para que penetremos en él. eres el fuego que quita el frío. El Diálogo. En esta fe veo que mi alma tiene vida y con esta luz recibe la luz”139. facilita el encuentro con Dios: “Esta noche oscura es la contemplación en que el alma desea ver estas cosas.

Hablar del don de inteligencia en quien es el Verbo de Dios encarnado nos lleva directamente a las paradojas que provoca en nuestra razón el conocimiento del misterio de Cristo. diáfana. Cfr. 8. ni siquiera a mirar: el que contempla admira. recordamos siempre su actitud recogida y contemplativa. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL Tomás141. una intuición de la Verdad divina. q. Por eso el don de entendimiento nos sitúa en los umbrales mismos de la santidad. que el don de ciencia procuraba conducir a Dios y santificar. bien fortalecida y guiada por el Espíritu divino. no tenemos más remedio que acudir a los que la han alcanzado. es la Teología mística. llegados a la cima de lo que puede ser un camino de santidad guiado por los dones del Espíritu Santo. la búsqueda de la intimidad con Dios. aunque es por una manera extraña. como acostumbrada al lenguaje de Dios y a la vida sobrenatural. 1 y 3.120 U. de “ciencia sabrosa”. pero que sobre todo enamora. y esle también sabrosa a la voluntad. Esta inteligencia contemplativa es. es ciencia. 19). clara. alaba. un “conocimiento íntimo”. “leer interiormente”. Así se expresa Santa Teresa de Jesús en uno de los textos más importantes de la historia de la mística cristiana: “Quiere ya nuestro buen Dios quitarla las escamas de los ojos. pues. y 141 142 143 Cfr. el cual es el maestro della y el que todo lo hace sabroso. porque es ciencia por amor. y la vida contemplativa empieza a enseñorearse del alma: sea en la misma vida de oración. Lc 2. D. que pertenece a él. Algo de contemplativa. 8. aa. esle sabrosa para el entendimiento. se goza en lo que ve… Ama lo que ve. SANTO TOMÁS DE AQUINO. la vida cristiana desde el principio. “Allí me enseñó ciencia muy sabrosa: La ciencia sabrosa que dice aquí que le enseñó. 5. El mismo Aquinate habla de este don como un “penetrar” en la verdad. pues es en amor. y este don ilumina siempre. SANTO TOMÁS DE AQUINO. que quizá hacía como de puente entre su inteligencia humana y la Verdad divina que continuamente estaba contemplando y manifestando en su palabra y en su vida. guardando y ponderando todas las maravillas divinas en su corazón (cfr. que es unión de amor con Dios. Pero sólo cuando el alma está ya suficientemente alejada del pecado por el temor de Dios. Pero su Humanidad Santísima también fue sede de este espíritu. SAN JUAN DE LA CRUZ. . la cual es muy sabrosa. Summa Theologiae II-II. que el don de piedad venía ya alentando. 27. simple. que es ciencia secreta de Dios. pues. que llaman los espirituales contemplación. no se limita a ver. Y. La sabiduría y la unión de amor con la Trinidad Si ya lo hemos hecho en los pasos anteriores. q. el cual pertenece a la voluntad”143. pero profunda y abarcante. por su parte. Summa Theologiae II-II. desde luego. la intuición propia del don de inteligencia se hace plenamente luminosa. penetrante. discreta pero eficazmente. presentándonos su verdadera y atractiva imagen para facilitarnos el acceso a su amor. por cuanto Dios le comunica esta ciencia e inteligencia en el amor con que se comunica al alma. que ilumina. en efecto. para poder adentrarnos con cierta seguridad en terreno tan delicado. 1. sea en medio de cualquier actividad. tiene. El que contempla. etc. Cántico espiritual. 180.142. y que vea y entienda algo de la merced que le hace. a. De María Santísima.

6-7. Y el Beato Josemaría Escrivá nos transmite experiencias paralelas: “El corazón necesita. logra. podemos decir. ya no se puede ocultar que esa vida es una vida tripersonal. sentencia Santa Edith Stein. 6. realmente embebida de lo divino en todo su ser. en particular.aparecen como mezclados. De algún modo. 1. riqueza y amor tienen que ser necesariamente trinitarios: “cuando en la perfecta unión de amor el alma es introducida en la corriente de la vida divina. 11. Burgos 1989. BEATA EDITH STEIN. Aquí se le comunican todas tres Personas. y la dan a entender aquellas palabras que dice el Evangelio que dijo el Señor: que vendría El y el Padre y el Espíritu Santo a morar con el alma que le ama y guarda sus mandamientos. entiende con grandísima verdad ser todas tres Personas una sustancia y un poder y un saber y un solo Dios. por medio de este don. por visión intelectual. siente en sí esta divina compañía”144. a entender por esta manera cuán verdaderas son! Y cada día se espanta más esta alma. porque no es visión imaginaria. sea capaz de alcanzar esa intimidad y esa riqueza que brota desde lo más hondo: un profundo enamoramiento que llena por completo el alma. con una inflamación que primero viene a su espíritu a manera de una nube de grandísima claridad. como los de una criaturica que va abriendo los ojos a la existencia. Y se entretiene amorosamente con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu Santo. en lo muy muy interior. desde algo inefable. porque nunca más le parece se fueron de con ella. que no sabe decir cómo es. distinguir la acción del don de sabiduría de lo propio del don de entendimiento. porque no tiene letras. 224. Ciencia de la Cruz. válgame Dios! ¡Cuán diferente cosa es oír estas palabras y creerlas. y la hablan. por cierta manera de representación de la verdad. se le muestra la Santísima Trinidad. comentado precisamente a Santa Teresa y San Juan de la Cruz. el ver y entender del primer párrafo haría más bien referencia a lo ya explicado sobre el don de inteligencia. precisamente porque brota desde lo más hondo. En este conocido texto teresiano -que no busca la precisión teológica. una perfecta unión y sintonía entre nuestro conocer y nuestro amar a Dios. En efecto. p. que están en lo interior de su alma. que está más allá de nuestro mismo entendimiento y de nuestra misma voluntad. Porque realmente Dios es “intimior intimo meo”145. y ella entrará en contacto experimental con todas las tres divinas personas”146. pero. y se somete fácilmente a la actividad del Paráclito vivificador. sino que notoriamente ve. Y esa intimidad. allí lo entiende el alma. del segundo párrafo. desde los aledaños del castillo hasta sus moradas más secretas -glosando todavía a Santa Teresa-. de manera que lo que tenemos por fe. y por una noticia admirable que se da al alma. todas tres Personas. el que realiza el alma en la vida sobrenatural. por decirlo así. . aunque no es vista con los ojos del cuerpo ni del alma. y el “comunicar” y la “compañía”. que se nos entrega sin merecerlo: ¡los dones y las virtudes sobrenaturales! (…) Sobran las palabras.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 121 metida en aquella morada. SAN AGUSTÍN. nos acerca más a lo propio de la sabiduría. El Espíritu Santo. distinguir y adorar a cada una de las Personas divinas. No es fácil. Confesiones III. de la manera que queda dicho. si ya la inteligencia contemplativa no se entiende sin el amor. por vista. entonces. la sabiduría surge directísimamente del amor: es un verdadero conocimiento de amor y por amor. en una cosa muy honda. ¡Oh. en nuestra opinión. es un descubrimiento. Moradas VII. y estas Personas distintas. Se comprende que sólo un alma ya muy dócil a la acción divina. 144 145 146 SANTA TERESA DE JESÚS.

con esta impresionante efusión de los dones divinos. Sermones varios. de la Sabiduría y el Amor divinos. En este toque de Dios cada uno gusta el sabor de sus ejercicios y de toda su vida. quería hacer resplandecer en mí su misericordia. llevado a su plenitud. libro II. Los titubeantes inicios de la vida cristiana han quedado ya muy lejos. Así. todo cobra para el alma santa una nueva dimensión: desde la conciencia de la propia miseria hasta el amor de Dios. El don de sabiduría enriquece así al alma santa con una participación en la misma Sabiduría eterna. desde la recepción de un sacramento hasta su vida de trabajo por Cristo. levantándola. entre el descanso y la acción. y las has revelado a la gente sencilla’. Esta moción divina es el medio más íntimo entre Dios y nosotros. XIV. Si los sabios que se pasan la vida estudiando hubiesen venido a preguntarme. 147 148 149 150 BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. D. Es el fundamento y origen de todas las gracias. Amigos de Dios. Porque yo era débil y pequeña. encarcelada por el desprecio y decapitada por la malicia. San Bernardo se remonta a aquel principio. le habla Dios Padre a Santa Catalina de Siena: “Yo soy para ellos (los que han alcanzado esa intimidad con la Trinidad) lecho y mesa. se hubieran quedado asombrados al ver a una niña de catorce años comprender los secretos de la perfección. en una referencia muy especial a la Sagrada Eucaristía. se abajaba hasta mí y me instruía en secreto en las cosas de su amor. porque se siente y se sabe también mirada amorosamente por Dios. 71. Bodas del alma. doctorando en la ciencia del amor -la que más importa. en todas las perfecciones divinas. el entendimiento la saca de la cárcel. sacia su hambre y la repara con sabrosos alimentos”150. atraída por la experiencia.incluso a los que a los ojos humanos apenas merecen la categoría de alumnos primerizos: “Él. el espíritu de sabiduría sabrosa.122 U. Partícipe. Aquella niña tan sabia como humilde y atrevida. cap. Esta sabiduría divina sigue además unos caminos muy diversos a la sabiduría terrenal. la ciencia le añade el dolor indicándole qué ha hecho. Padre. Teresita. con sabiduría y gusto espiritual penetra la simplicidad de nuestro espíritu. El dulce y amoroso Verbo es su manjar. 49 rº. 306-307. todo el contenido del itinerario sobrenatural que ha recorrido hasta entonces. y con ella. enredada en la concupiscencia. la fortaleza hace su obra propia. que en los días de su vida mortal exclamó en un transporte de alegría: ‘Te doy gracias. de todos los dones y de todas las virtudes. que. 7. . el temor la despierta. ¡se mira! Y el alma rompe otra vez a cantar con cantar nuevo. excitada por una pésima curiosidad. el consejo la desata. SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL porque la lengua no logra expresarse. unos secretos que toda su ciencia no puede descubrirles a ellos porque para poseerlos es necesario ser pobres de espíritu…”148. BEATO JUAN RUUSBROEC. es hoy ya oficialmente doctora de la Iglesia. Así lo explica el Beato Juan Ruusbroec: “De esta consideración amorosa resulta el séptimo don. el santo reencuentra. por este don. entre los modos indeterminados y la indeterminación pura. conforme a la vehemencia del toque y medida de su amor. Manuscrito A. porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos. encadenada por la costumbre. y la sabiduría le prepara la mesa. ya el entendimiento se aquieta. a todas horas”147. No se discurre. en el Espíritu de sabiduría. desde las más sencillas oraciones vocales hasta la contemplación. la piedad la endulza suavemente. para cantar los frutos de la sabiduría: “Esta pobre alma se hallaba adormecida en una fatal negligencia. Pero con el triunfo de la sabiduría. entre el tiempo y la eternidad”149. De esta forma. SAN BERNARDO DE CLARAVAL.

El don de la piedad distingue en Dios la ‘pietas’. El Diálogo. Se comienza a amar a Jesús. de forma más eficaz. y le contempla con amor filial y respetuoso. las tareas propias de nuestra condición y de nuestro oficio. 78. esto es. la penetración en las profundidades de la divinidad misma y deja resplandecer ante ella con toda claridad la verdad revelada. Amigos de Dios. El Espíritu Santo. a. su sede. Este dulce camarero trae y lleva dulces y amorosos deseos. . Mientras realizamos con la mayor perfección posible. Por eso. Finalmente le concede. comprenderlo en su estructura interna y otorgarle el lugar debido y la importancia que le corresponde.TEMA 4 ● LA SANTIDAD COMO IDENTIFICACIÓN CON CRISTO 123 tanto porque lo reciben de este glorioso Verbo como porque El es la comida que se os da. y con sus palabras queremos cerrar nuestra reflexión: “El don de temor ‘distingue’ en Dios la ‘divina maiestas’ y determina la distancia inconmensurable entre la santidad de Dios y la propia imperfección. y para que siempre os halléis fuertes y contentos durante vuestro caminar. para que no desfallezcáis por la debilidad y para que no perdáis la memoria del beneficio de la sangre derramada por vosotros con tan ardiente amor. por tanto. como don de entendimiento. en la medida de ese mismo amor. yo soy la mesa. q. mi Hijo. le 151 152 153 SANTA CATALINA DE SIENA. SANTO TOMÁS DE AQUINO. ver con absoluta claridad todo lo creado y todo lo acontecido en su ordenación a lo eterno. propia del alma enamorada. preparado y dado por mi bondad. el amor paternal. ella determina qué es lo más conveniente para cada situación concreta. En definitiva. Vivimos entonces como cautivos. En la prudencia (consejo) es donde se ve con más claridad que la discreción es un don de discernimiento. y el Espíritu Santo. que procede de mí y del Hijo. es el camarero que reparte los dones y las gracias. que. Casi parece innecesario hablar del don de sabiduría presente en quien es la Sabiduría personal. En la fortaleza (…) el espíritu humano obra dócilmente y sin disgusto allí donde reina el Espíritu Santo (…) La luz del Espíritu le permite. las recibís en el sacramento del altar. en un mirar a Dios sin descanso y sin cansancio. Cfr. la comida. en quien está siempre en perfecta sintonía con el Padre. porque ella fue su Madre y. Se va hacia Dios. Y en cuanto a la acción de este don en el trabajo y en la vida corriente del cristiano. gustando y alimentándose de la dulzura de mi caridad. mientras sois peregrinos y caminantes. 2. Del temor de Dios a la sabiduría hemos recorrido un camino que nos ha permitido adentrarnos en el misterio de Dios y de nuestra vida de relación con El. Así resume certeramente los hitos principales de ese itinerario Santa Edith Stein. dentro de nuestras equivocaciones y limitaciones. como don de sabiduría. sino que se extiende también más y más por toda la vida del cristiano santo y a todo su alrededor. y lleva al alma el fruto de la caridad divina y de sus trabajos. como don de ciencia. Su carne y su sangre. Summa Theologiae II-II. con un dulce sobresalto”152. como el hierro atraído por la fuerza del imán. con un amor que sabe distinguir lo que es debido al Padre en el cielo. el servidor”151. el alma ansía escaparse. contemplándole y amándole en íntima unidad. oigamos de nuevo al Beato Josemaría Escrivá: “se deja paso a la intimidad divina. Dios y hombre verdadero. no sólo penetra más y más en la intimidad divino-trinitaria. el don de sabiduría es esa “connaturalidad” con lo divino153. Y a María aplica la Iglesia también algunos de los más conocidos textos bíblicos sobre la Sabiduría divina. BEATO JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER. En su punto culminante. como prisioneros. 296. el afecto de mi caridad. 45. su trono.

y hasta todo aquello que emana de ella y que le tiene como sustrato en ese movimiento vital y divino que es amor y conocimiento juntamente”154. pp. Sancta discretio. Madrid 1988. . en Los caminos del silencio interior.124 U. 96-97. 154 SANTA EDITH STEIN. 2 ● DIMENSIONES CONSTITUTIVAS DE LA VIDA ESPIRITUAL une con la Trinidad y le permite penetrar de alguna manera hasta la misma fuente eterna. D.

definitivamente en Cristo. en cuanto se opone al catolicismo. sino que no cesa de hablarnos. siempre en Cristo. católica o protestante. referida a la vida espiritual el judaísmo. mejor. Lo específico de una vida espiritual católica es la precisión suplementaria y capital de que Dios no sólo nos habla actualmente (como lo creían los judíos. por y en la Iglesia. Según Calvino. se crea en Cristo únicamente en esperanza. lo mejor de la misma espiritualidad protestante afirmará también que la palabra. en este estadio. hace dos mil años. en su Mesías. conservada en su tenor. no sólo nos ha hablado ya efectivamente. de volver a ser) siempre actual. porque ésta no sólo depende totalmente de la fe en el Dios que habla.. sino la única forma del mismo. Aquí es donde se revela que el catolicismo no es sólo una forma de cristianismo entre otras. en su Cristo (como lo creen con nosotros los protestantes). por el contrario. sin duda. la religión de la palabra definitiva y total. Pero esta actualidad. sino. En cierto modo. Incluso es ya cierto. siempre actual. Introducción a la vida espiritual en la Iglesia L. de manera definitiva. en la que subsiste lo que el antiguo judaísmo era ya. por consiguiente. anunciada al mundo perfectamente y. es capaz de permanecer para nosotros (o. pero siempre viviente. no la admite sino totalmente interiorizada. sino también de la fe que se concentra en el don de Dios por excelencia. el protestante que lee la palabra divina inspirada en otro tiempo por el Espíritu . Brouyer Lo dicho podría afirmarse de cualquier forma de vida espiritual.Tema 6 La santidad como identificación con Cristo A. en la que subsista alga auténticamente cristiano. siempre presente. y por tanto. divina. aunque imperfectamente: la religión no sólo de una palabra pasada. pero no en su actualidad misma. su Cristo. el protestantismo. aunque. desde la antigua alianza). individualizada. su Ungido.

Santo, puede encontrarla de nuevo actualmente iluminada por lo que él llama "el testimonio interior", de este mismo Espíritu Santo. Así el protestantismo tiende a realizar una espiritualidad que nace, toda ella, de la sola copresencia y mutua relación entre la persona de Dios revelada en el Cristo de los evangelios y la persona individual del creyente. Mas, para el catolicismo, no hay espiritualidad cristiana plenamente auténtica. sin la realización de una copresencia de los otros creyentes con Cristo y con nosotros, en la Iglesia. Y subrayemos bien el hecho de que esto, desde el punto de vista católico, no sólo es necesario con necesidad de medio, sino que se relaciona de modo esencial con el propio fin de la vida espiritual. Se puede decir que en el protestantismo todo sucede o parece suceder como si la encarnación hubiese concluido con la ascensión del Salvador. El recuerdo de esa encarnación pasada, conservado en los evangelios, es sólo la ocasión para crear un contacto directo de cada alma individual con la palabra que ha depositado, de una vez para siempre, su expresión humana en estos solos libros. Desde el punto de vista católico que, según un número cada vez mayor de exegetas protestantes, continúa sencillamente la visión de la Iglesia apostólica, las cosas suceden de forma enteramente distinta. Antes de ser depositada, para su expresión definitiva, en un texto escrito, la palabra de Cristo, que no forma sino un todo con Él, con su presencia viviente, permanece siempre actual en la Iglesia, en tanto que ésta está fundada sobre los apóstoles. En efecto, lo que distingue a los apóstoles en su misión es que son, como su nombre indica, unos "enviados" en quienes, misteriosamente, aquel que les envía permanece presente. "Quien a vosotros escucha, a mí me escucha... Quien a vosotros recibe, a mí me recibe... Id, bautizad las naciones, enseñándoles todo lo que os he mandado. Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo..." En otros términos, no es sólo el contenido de la palabra divina lo que permanece en la Iglesia por medio de los textos inspirados que ella custodia. Es esta misma palabra, como acto viviente, como presencia. En efecto, en Cristo se ha visto que aquél nunca puede ir sin ésta. Pues el contenido de la palabra definitiva del evangelio es el mismo Cristo. Pero Cristo es el misterio de una persona viva que, aun expresándose siempre con las mismas palabras, no puede ser verdaderamente comunicado sino en su presencia personal, que permanece detrás de estas palabras. Éste es exactamente el sentido del apostolado, tal como acabamos de definirlo. Una razón capital de la asistencia especialísima de que gozaron los apóstoles fue, sin duda, la de ponerles en condiciones, inspirados por el mismo Espíritu de Cristo, de recibir, fijar, esclarecer en sus epístolas, al mismo tiempo que en los evangelios escritos, la letra de lo que Cristo había dicho y hecho. Y esto ya no es menester hacerlo nuevamente. Pero constituía una parte igualmente importante, cuando menos, de su ministerio, el hacer entrar la Iglesia que ellos formaban en una verdadera comunidad de vida con Cristo, tan real, una vez más, que no tuviese en ella el solo recuerdo de lo que Él había dicho y hecho, sino su presencia perpetuada, manteniendo todo esto vivo en ella y para ella.

TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA

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Los obispos, sucesores de los apóstoles en su apostolado, no tienen que añadir nada a lo que constituye el texto del Nuevo Testamento, sólo deben guardarlo tal como está. Por esto, no sólo para mantener su interpretación auténtica, sino además y sobre todo, para conservar al evangelio, en la Iglesia, esta perpetua y viviente actualidad que le es tan esencial, tienen la seguridad, como los apóstoles, y en cuanto sucesores suyos, de poseer aquella presencia de Cristo "hasta el fin del mundo", que Él mismo prometió. La fidelidad de la interpretación que la Iglesia dará, según el Espíritu de Cristo, a la letra de lo que Él dijo y de lo que los apóstoles han dicho por virtud de Él, sólo está garantizada por esta certeza de su presencia viva, con los obispos como con los apóstoles, para todo el cuerpo de la Iglesia, hasta el fin de los tiempos. Así pues, es siempre en la asamblea de los suyos (que sigue siendo la misma asamblea que la Iglesia apostólica, porque quienes la convocan son sucesores de los mismos apóstoles y continuadores de su apostolado), es siempre en este mismo pueblo definitivo de Dios donde Cristo, con la misma perenne actualidad, la misma realidad personal, viva, creadora de vida, anuncia el evangelio, la palabra suprema de Dios que es Él mismo. Es, por tanto, en la. Iglesia, verdadero cuerpo de Cristo, donde es preciso insertarse para participar del Espíritu de Cristo y recibir, por consiguiente, sus palabras, no como simple letra muerta, sino como palabras que permanecen siempre vivas, siempre pronunciadas por la misma palabra de Dios. Que la palabra divina, plenamente revelada, dada al hombre en Cristo, haya querido alcanzarnos y nos llegue por esa vía, se comprende perfectamente cuando consideramos el fin que ella perseguía. Este fin, nos dice san Pablo, en la carta a los Colosenses, era reconciliar a todos los hombres entre sí y con el Padre celestial, en el propio cuerpo de su Hijo. O, mejor todavía, como paralelamente dice la carta a los Efesios, era recapitular todas las cosas en Cristo. La encarnación no puede ser, pues, como una fase pasajera en la proclamación histórica de la única palabra de Dios al mundo, porque no sólo debe permanecer siempre, sino que, además, debe incorporar, partiendo de la humanidad de Cristo, a toda la humanidad. Esto es lo que san Pablo llama el crecimiento de Cristo en nosotros, que debe proseguirse, nos dice, "hasta que todos alcancemos la unidad de la fe, y del conocimiento del Hija de Dios, cual varones perfectos, a la medida de la plenitud de Cristo" (Ef 4, 13). Y esto es la que le hace definir la Iglesia, en este contexto, como "la plenitud (de Cristo); de aquel que se realiza, Él mismo, todo en todas" (Ef 1, 23). En esta perspectiva, se comprende, como decíamos, que oír hoy la palabra de Dios, que es Cristo, en la Iglesia, se nos imponga con una necesidad, no sólo de medio, sino de fin. En efecto, el hecha de que, por voluntad expresa de Cristo, encontremos esa palabra siempre animada por su Espíritu solamente en su cuerpo que es la Iglesia, se explica si tenemos en cuenta que esa palabra proclama precisamente nuestra unión de todos en este mismo. cuerpo de Cristo "que se realiza Él mismo, todo en todos". Puede decirse que aquí el media y el fin no son dos casas realmente distintas: el medio no es sino el germen del fin, el fin no es sino el florecimiento del media. Fundado sobre el apostolado, este cuerpo de Cristo que es la Iglesia, por el apostolado adquiere toda su realidad al "recapitular todas las cosas en Cristo". Para expresarnos de otro modo, podemos decir también que la palabra de Dios, en Cristo, se dirige a la Iglesia, produce la Iglesia. Es,

pues, natural que sea precisa insertarse en la Iglesia que se está formando para recibir en ella, con toda su actualidad viva, la palabra divina, que es Cristo. En efecto, ¿qué nos dice esta palabra? El amor de Dios que nos urge y quiere reunirnos a todas, para que seamos uno en Él. Por lo tanto, debemos oírla, en la unidad misma que ella crea y no la oímos efectivamente si no perfeccionamos por nuestra parte la unidad que se está haciendo. Dios nos llama a todos juntos para amarlo. Pero no podemos amarlo como Él nos ama, con el amor con que nos ama, sin amar, inseparablemente de Él, a todos aquellos que Él ama inseparablemente de nosotros. No tenemos que amar solamente a nuestra prójimo, después de haber amado a Dios. Tenemos que amar a Dios, al amar a nuestro prójimo. La experiencia de la vida en la Iglesia es, en resumidas cuentas, la experiencia de la inseparabilidad de estos dos amores. El cristianismo católico no es, por tanto, otra cosa que el cristianismo integral. La espiritualidad católica no es sino la espiritualidad cristiana en su plenitud: una vida espiritual en la que nuestra vida más íntima., más personal, no florece, repitámoslo, sino en el desarrollo de la relación personal que Dios quiere establecer con nosotros al hablarnos en Cristo. Pero esta palabra de Cristo, esta palabra que es Cristo, que nos revela el amor de Dios al revelarnos la vida trinitaria de las personas divinas, no nos lo revela sino extendiéndolo a todos los hombres, es decir, extendiendo, en la Iglesia, la sociedad santa de la Trinidad a la humanidad entera. Es imposible precisar, por poco que sea lo que es esa palabra de Dios dirigida al hombre en Cristo y en la Iglesia y llamada a dominar toda espiritualidad cristiana auténtica, sin llegar a afirmar inmediatamente, como hemos hecho, que es palabra de amor. Éste será uno de los objetos principales del presente libro: definir lo que es el amor de Dios anunciado por esta palabra, este amor, que, nos dice san Pablo, "ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo" (Rom 5, 5). Pero desde el principio debemos, al menos, poner en claro ciertas características esenciales del amor de Dios revelado por la palabra de Dios, por esta palabra que, en definitiva, es Cristo. Puede decirse, en efecto, que la fe, que constituye la base de toda espiritualidad cristiana, por la acogida que hace de la palabra divina, es esencialmente fe en el amor de Dios que esta misma palabra revela y manifiesta. Por parte de Dios que habla, la relación personal que Él quiere establecer con nosotros nace de su amor. Por nuestra parte, nace de la fe que otorgamos a la revelación de este amor. Pero la fe cristiana no es una fe en cualquier clase de amor de Dios que se pueda concebir. Es, precisamente, fe en ese amor única que la palabra nos revela, que sólo ella nos podía revelar y que, de hecho, ella sala nos ha revelado. Es muy importante subrayar, de una vez, este punto. La noción de "amor de Dios" es, en efecto, una noción esencialmente polimorfa. Especialmente nuestra mundo occidental tuvo, antes del cristianismo, fuera de la revelación judía posteriormente cristiana, cierta noción, a veces muy elevada, del "amor de Dios". Estamos en peligro constante de confundir esta noción con la noción, o más bien con la realidad, que la palabra divina nos revela. El riesgo está entonces en que adulteremos, sin darnos cuenta, esta palabra, y en que de hecho perdamos de vista, aun al repetir las palabras, lo esencial de lo que ella nos quiere decir, y que ella sólo, una vez más, puede decirnos.

un puro don creador. será a la vez el don de la posibilidad. no está hecha de deseo. sino el amor con que Él ama. como lo están nuestros amores humanos. Tal es. el Dios cristiano no se limita a amar con este amor que no le pertenece más que a Él: es amor. Era un deseo de los bienes "espirituales". aparece como una extensión. No descubre en sí ninguna necesidad que colmar: es al contrario. con un amor que trasciende todo deseo. gracia. desde Platón hasta Platino. que los textos del Nuevo Testamento designan siempre con la palabra griega agape. acoge el llamamiento que Dios nos hace: el llamamiento a amar como hemos sido amados. es sólo un amor que tiene a Dios por objeto y que no podría en forma alguna tenerlo como sujeto: es el amor con el que Dios puede ser amado. su amor les confiere no sólo todo aquello que puede ser amable en ellos. incluso a los ojos de los griegos más religiosos. Y esto es lo que se realiza. La agape de que habla el Nuevo Testamento. El eros platónico lo era. en torno a Cristo. ******** . fuente infinita. en su esencia última. "materiales". y que lo suscita. Sólo Dios puede amar así. Por otra parte. Ésta es la característica fundamental del "amor de Dios" propiamente cristiano. ajena al cristianismo. É1. Por consiguiente. de la capacidad de amar como sólo É1 ama. el don no sólo de la vida en general. Dios no ama porque descubre en los seres que ama alguna cualidad preexistente a su amor. el amor que le es propio. primeramente. Por esta razón. pero en el sentido en que ellos lo emplean sólo puede tratarse del amor con que Dios es amado. ha designada con la palabra eros. por el contrario. aludirá a la agape. los dioses no podían amar. al amor con que Dios ama todo aquello que es obra suya. es este amor. pero no por ello dejaba de ser deseo. finalmente. en la Iglesia. el don por excelencia. No es. siendo el don supremo que nos hace el amor de Dios. Por el contrario. un don. simplemente el ser. de la sociedad de las personas divinas: de la Trinidad de la agape. reconociendo el amor de Dios en Cristo. hace a los seres amables al amarlos: en efecto. Así. ¿qué habrían podido desear? Los griegos dirían que el "amor de Dios" mueve todas las cosas. Por el contrario. puesto que eran los dioses. Y tal es también la exigencia que ella formula para nosotros. la. la Iglesia. es decir. y sólo este amor. la fe. Tal es la última expresión de la palabra divina: el sentido y la realidad profunda de la palabra de Dios hecha carne. siendo el amor con que Dios ama. antes de que pueda convertirse en el objeta. este amor de Dios no es sólo un "amor espiritual" que se opone a todo "amor carnal". Pues sólo Dios puede vivir dando. una apertura a la humanidad entera. por oposición a los bienes "sensuales". el don gratuito que la palabra nos promete y nos da. si se prefiere. les da. No faltándoles nada por definición. Dios. en este cuerpo de Cristo hecho de todos aquellos en cuyo corazón el Espíritu de Cristo ha difundido el amor del Padre. Es más.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 129 El primer hecho por el cual se distingue este "amor de Dios" que no nos es conocido sino por su palabra. Por esto. que es fuente de todo bien. el "amor de Dios" que la espiritualidad griega. sino de su propia vida.. prodigándose Él mismo. es el de que se trata del amor cuyo sujeto es el mismo Dios. como el Bien supremamente deseable. el amor con que Dios es amado. cuando Dante habla "del amor que mueve el sol y las otras estrellas".

participen del sacrificio y coman la cena del Señor. la liturgia misma impulsa a los fieles a que. del agricultor y del obrero. la fuente de donde mana toda su fuerza. 1. 4. en sus alocuciones con ocasión de su presencia en Milán en los días conclusivos de un Congreso Eucarístico italiano: «La Eucaristía es realmente el corazón y el centro del mundo cristiano» 156. Homilía en el seminario de Venegono. L. y con todos sus elementos. la celebración eucarística o sacrificio de la Misa. Constitución Saornsanctum Concilium. una verdad cristiana fundamental: la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia y del cristiano. una de las más densas y ricas de la Constitución conciliar sobre la Sagrada Liturgia. sean concordes con la piedad. alaben a Dios en medio de la Iglesia. nuestra consideración por una cualquiera de ellas: la Eucaristía. con particular energía. más concretamente. 10. 22-V-1983. 8 . y la renovación de la alianza del Señor con los hombres en la Eucaristía enciende y arrastra a los fieles a la apremiante caridad de Cristo»155. En esta frase. Mundo y Santidad J. Por su parte. El misterio eucarístico Preguntémonos. y después de dar gracias.B. De cada uno sin excepción. n. 21-V-1983. del niño. ruega a Dios que conserven en su vida lo que recibieron en la fe. Iglesia y existir cristiano. Comencemos. Asimismo. una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo. 5. pues. «En la Eucaristía está grabado lo que de más profundo tiene la vida de cada uno de los hombres: la vida del padre. desde cualquiera de esas perspectivas. al mismo tiempo. del muchacho y de la muchacha. n. del hombre culto y del hombre sencillo. n. alimentados con los sacramentos pascuales. He aquí que la vida del hombre se graba. en sus líneas estructurales. haced esto en recuerdo mío. un texto paralelo en el Decreto Presbiterorum ordinis. y la consiguiente mutua implicación entre Eucaristía. y viceversa. lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se da por vosotros. de modo que aflora por entero. Realidad que Juan Pablo II subrayaba. en el misterio del Dios viviente» 157. de la madre. tomó pan. del anciano. Esa mutua implicación en el orden de la realidad trae consigo una implicación en el orden del conocer: toda visión de la Iglesia presupone una noción de la Eucaristía y de la vida cristiana. también el cáliz después de cenar 155 156 157 CONCILIO VATICANO II. todos se reúnan. la noche en que fue entregado. n. del profesor y del estudiante. encontramos recogida y formulada. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que. Illanes «La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y. Homilía en la clausura del XX Congreso Eucarístico nacional de Italia. de la religiosa y del sacerdote. ya que es este aspecto el que vamos especialmente a considerar. pues: ¿qué es la Eucaristía? Ninguna respuesta más autorizada que la que nos da el propio Apóstol San Pablo en la primera de sus cartas a los cristianos de Corinto: "Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús. mediante la Eucaristía.

c) Esa presencia de Cristo se realiza por la conversión de toda la sustancia del pan y toda la sustancia del vino en la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo. y nos permiten percibir el lugar central de la Eucaristía. d) Cristo es no sólo la Víctima ofrecida. lo renueva y aplica159. no obstante. En la celebración de la Misa. Decretum de ss. consumado una vez para siempre en el Calvario. La Santa Misa es. CONCILIO DE TRENTO. y un anuncio que hace presente a aquello mismo a que se refiere. 1 75-1751. b) En la celebración eucarística. Para perpetuar el Sacrificio de la Cruz. Encíclica Mysterium fidei. no permanecen ni la sustancia del pan ni la del vino. Esas afirmaciones nos sitúan ante el núcleo del misterio. y lo está verdadera. 24-11-1980. pues. sino en 158 159 160 Esa regla de la fe fue proclamada por el Concilio de Trento. de modo que. es -diremos glosando esas palabras paulinas. 1651). bajo las especies de pan y del vino. empírico y fenoménico del presente. alma y divinidad. 1751. sacrificio verdaderamente propiciatorio. el ser accidental. Cristo Nuestro Señor. CONCILIO DE TRENTO.) el sacrificio de la Cruz. 3 y 4 (DS 1739-1743. con una breve referencia a los puntos básicos de la regla de fe definida por la Iglesia 158: a) Por el misterio eucarístico se representa (no en sentido escénico. hacedlo en recuerdo mío. 3-IX-1965. 20-XI-1947. después de la consagración. y no sólo de alabanza y acción de gracias. pues. anunciáis la muerte del Señor hasta que venga" (1 Cor 11.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 131 diciendo: Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre. 1652). único sacrificio de la Nueva Ley. sino el Oferente por el ministerio del sacerdote que celebra. aunque hemos tenido en cuenta los otros documentos mencionados. 1640. permaneciendo. Missae sacrificio .Dei. verdadero Dios y verdadero hombre. El carácter sacrificial de la Eucaristía no deroga ni oscurece en modo alguno la singularidad del sacrificio del Calvario. Cuantas veces lo bebiereis. recordado y prolongado en algunos puntos por documentos posteriores (entre otros: Pío XII. 4 y canon 2 (DS 1642. sino real-sacramental: se hace presente. se mantiene su memoria hasta el fin de los tiempos. por las palabras de la consagración. . PABLO VI. JUAN PABLO lI. y se aplica su virtud salvadora para la remisión de los pecados que diariamente cometemos. Encíclica Mediator . es decir en cuerpo. cánones 1. 1 y 2. es decir. al Concilio de Trento. el sacerdote actúa no como mero representante de la asamblea. al contrario. sangre. Pues cada vez que comáis este pan y bebáis este cáliz. de modo que quienes comen el pan y beben el cáliz comen y beben el cuerpo y la sangre de Cristo para su propia salvación o condenación. Completémoslas. instituyendo al efecto un sacramento específico: el del Orden. 1 y 2. 23-26). real y sustancialmente. Eucharistia. Cristo dio a los Apóstoles y sus sucesores el poder de consagrar y ofrecer su cuerpo y su sangre. Doctrina de s. Cristo se hace sacramentalmente.se sitúa a nivel sustancial. en los párrafos sucesivos..s. caps. la Misa. sino que. Cap. Esta conversión singular y admirable -ala que se designa con el nombre de transustanciación. canon 1 (DS 1636. vamos a limitarnos a remitir. Caps. figura y virtud o acción160. según estén o no convenientemente dispuestos.un acontecimiento salvífico: un anuncio de la muerte de Cristo en espera de la consumación futura de su victoria. está presente según la integridad de su ser.1753-1754). Dado que aspiramos sólo a realizar una breve síntesis. las especies de pan y de vino. términos cuyo alcance se advierte con más claridad si recordamos que se emplean por contraposición a una presencia meramente por vía de signo. y las Constituciones Sacrosanctum Concilium y Lumen gentium del Concilio Vaticano 11). Carta apostólica Dominicae Coenae. para alimento de los fieles. La Eucaristía.

Los dogmas cristianos están íntimamente trabados entre sí. es decir. un mismo espíritu y un mismo mensaje. que es reflejo de su antigüedad... En un primer momento pensamos en basarnos en el Canon Romano. ya que la Eucaristía es. por así decir. no sólo en la sustancia sino incluso en los detalles. por lo demás. Es Cristo mismo quien se hace presente en sus ministros para operar con su virtud salvadora el sacrificio de la Eucaristía'. eso. El crecimiento en la vida de la fe consiste precisamente. De no ser así se corre el riesgo -como ha señalado Louis Bouyer 9. Los testimonios de la tradición cristiana sobre la fe y la piedad eucarísticas son innumerables: obras de arte. iluminándose unas a otras y engendrando un auténtico pensar en cristiano. escritos destinados a encauzar y fomentar esa vida de piedad. en lugar de una teología de la Eucaristía. en la advertencia progresiva de esa profunda unidad de su contenido. costumbres populares. sino trabadas y relacionadas entre sí. tiene una estructura que podemos calificar de cíclica. sin embargo. difusión universal y riqueza doctrinal. una reflexión que se acerque a ella desde el exterior. sin embargo. uno de esos textos litúrgicos a fin de captar las lecciones que de ellos se desprenden. por antigüedad histórica. que en sus orígenes. es decir. punto de confluencia de la entera historia de la salvación y por tanto sólo se la comprende a fondo cuando se la sitúa con respecto a toda ella. Esa traslación semántica no deja de ser significativa a efectos de cuanto acabamos de decir.nombre y persona de Cristo. estudios teológicos. En ellas la Iglesia nos testimonia con qué actitud de espíritu recibe el don de la Eucaristía y cuáles son las realidades con que lo relaciona. que nazca del interior de la realidad que la Eucaristía nos revela. es decir. que. relatos de vivencias personales. todos ellos nos ofrecen.de hacer una teología sobre la Eucaristía. pues. es decir. tiene una especial autoridad. que proceda de ella. de modo que las diversas afirmaciones de la fe estén en nuestra mente no como mundos aislados. sino precisamente la celebración de ese misterio en el seno de una oración que convoca a la Iglesia a una acción de gracias por el beneficio recibido. No olvidemos. actualmente en vigor en la liturgia bizantina '°. y que en la liturgia romana están integradas por la unión de prefacio y canon o plegaria eucarística. en una de sus dimensiones. El Canon Romano. pero presenta un inconveniente para una exposición como la que aquí intentamos: . ya que todos ellos se refieren a aspectos y facetas del plan divino de elevación y salvación. Ninguno. está integrado por oraciones breves en las que los temas de fondo afloran repetidas veces. Podríamos en realidad haber acudido a cualquier otro texto. La Eucaristía en las plegarias eucarísticas Entre los múltiples textos que la rica tradición litúrgica cristiana nos ofrece. la palabra Eucaristía designaba no el puro misterio del sacrificio de Cristo perpetuado en la Iglesia. con diferencias de matiz. ya que. esas grandes oraciones que en el oriente cristiano se designan con el nombre de anáforas. Examinemos. 2. Ello es especialmente necesario si se aspira a comprender el Sacrificio Eucarístico y su centralidad en la vida cristiana. lo hace especialmente apto para fomentar la piedad litúrgica -de ahí la recomendación de su uso privilegiado-. hemos escogido para hacerla objeto de nuestra consideración la anáfora de la llamada liturgia de San Basilio. más importante que la oración que ha acompañado en la Iglesia su celebración.

. desviándonos del extravío de los ídolos. y finalmente se narra la culminación de la vida de Cristo: «Habiendo vivido como ciudadano de este mundo. y hubo sido seducido por el engaño de la serpiente y murió en sus propias transgresiones. la exposición citando a pie de página oraciones paralelas del Canon Romano o de algunas de las otras tres plegarias eucarísticas incluidas en el Misal Romano. y descendió a los infiernos por la cruz a fin de cumplir todas las cosas por sí mismo..TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 133 nos hubiera obligado.» A1 llegar a este punto. Tú eres dueño. No repudiaste para siempre tu obra. y. su hondura y su riqueza. vencidos por el pecado. y ofrecerte con corazón contrito y espíritu humillado este nuestro culto razonable. subido a los cielos. adorarte. En efecto. lo que hubiera tal vez dado una impresión de artificialidad. él mismo se entregó en compensación a la muerte en la que estábamos retenidos. . los profetas. estableciste los ángeles para guardarnos. la descripción de la economía se hace más detenida: se recuerda que Cristo nació de «una Virgen santa». se glosa el paralelismo entre el primer Adán y el segundo. deshizo las ataduras de la muerte y resucitó al tercer día. Dios verdadero que lo habías creado. darte gracias. cantarte con himnos. tú diste la ley para socorrernos. prometiéndole la inmortalidad de la vida y el goce de los bienes eternos en la observancia de tus preceptos. a la descripción de la obra divina en beneficio de los hombres.. pues Tú eres quien nos dio a conocer tu verdad». porque todo lo dispusiste para nosotros en la justicia y en el juicio verdadero. posterior a los amplios desarrollos teológicos que siguieron al Concilio de Nicea. Pero cuando te hubo desobedecido a ti. ¡oh Dios!. en efecto. y no olvidaste la obra de tus manos. »12. es decir. es decir. habiendo hecho al hombre tomando polvo de la tierra. bendecirte. «(Tú eres) santo en todas tus obras. lo expulsaste en tu justicia. mas la visitaste de múltiples maneras por las entrañas de tu misericordia: tú le enviaste los profetas. adorable. nos hablaste por la boca de tus servidores. que tú habías hecho en tu bondad. dando las ordenanzas de la salud. comienza la anáfora de San Basilio. un sacerdocio regio. pues. a unir entre sí frases provenientes de una u otra parte del Canon. confesión y alabanza de Dios. habiéndonos adquirido para sí mismo como un pueblo que fuera el suyo. que enlaza esa primera invocación con la proclamación del dogma trinitario y la evocación de los coros angélicos que alaban y glorifican a Dios". una nación santa. que lo hace muy a propósito para una exposición docente.. Han sido. habiéndonos purificado por el agua y santificado por el Espíritu Santo. por quien habías también creado los siglos. ¡cuán digno y conveniente es a la majestad de tu santidad alabarte. Esa teología. verdadero Dios y Padre. nos introdujo en el conocimiento de ti. él que vendrá a dar a cada uno según sus obras. del paraíso a este mundo. Padre todopoderoso. así no perderemos cuanto estos textos nos enseñan. y habiéndolo honrado con tu imagen. realizaste milagros por tus santos que te fueron agradables en todas las generaciones. Pero cuando vino la plenitud de los tiempos nos hablaste por tu mismo Hijo. sin embargo. razones didácticas las que nos han hecho elegir la anáfora basiliana: siendo un texto de elaboración tardía. Completaremos. da entrada a la economía. y aparecerá además claramente la sustancial identidad de toda la tradición cristiana. Dios. glorificarte. a ti que eres el único realmente Dios!. se sentó a la diestra de tu majestad en las alturas. anunciándonos anticipadamente la salud venidera. en el sentido patrístico de la palabra. presenta una estructura lineal. Señor. lo habías colocado en el paraíso de delicias.

reiteración de la alabanza.ha sentido la necesidad de celebrar la Eucaristía en el interior de una oración que fuera. la noche en que se entregó por la vida del mundo. de su sepultura durante tres días. que culminan precisamente en la Eucaristía en cuanto anticipo y prenda de la consumación final de los cielos. de otra. cabe señalar que la oración eucarística tiene un ritmo que puede ser calificado de ternario: 1. para poder así captar sus enseñanzas.°. por la benevolencia de tu bondad. en todo y por todo. de su cruz vivificante. te ofrecemos lo que es tuyo de lo que es tuyo. mostrar en toda su amplitud el desarrollo de la anáfora. en los demás textos litúrgicos. ¿Qué es. evocación de los bienes otorgados por Dios al hombre. y.°. pero. . 3. sin embargo. en efecto. Cristo no los ha abandonado. peregrinos en la tierra. el texto continúa: «Haciendo. y haz que ninguno de nosotros participe del cuerpo y sangre de tu Cristo para el juicio y la condenación. Dios y Salvador Jesucristo... de su sesión a tu diestra. es decir. lo que el texto litúrgico que acabamos de resumir nos dice?: que siempre la Iglesia -no olvidemos que los elementos que aparecen en el texto que acabamos de leer se encuentran. oh Dios y Padre. Dios y Salvador Jesucristo. acción de gracias y petición a Dios. únenos unos con otros en la comunión del único Espíritu. nosotros también memoria de sus sufrimientos saludables... que participamos del único pan y del único cáliz. aunque en otro orden y extensión. El texto prosigue haciendo memoria de los santos y concluye con una larga plegaria de intercesión por toda la Iglesia militante 15. por lo demás ya quizá excesivamente larga. de su resurrección de entre los muertos. encomiable y vivificante. autor de todo cuanto existe. una alabanza a Dios. también nosotros pecadores. los santifique y nos presente en este pan el cuerpo mismo precioso de nuestro Señor. liberalidad y amor se han hecho patentes a través de los bienes que nos otorga y promete.°. Señor totalmente santo. santidad. pues. lo fundamental está dicho. Era oportuno. que hagas venir tu Espíritu Santo sobre nosotros y sobre estos dones que te presentamos (para que) los bendiga. y de su segundo advenimiento glorioso y temible. de su retorno a los cielos. podemos interrumpir aquí nuestra cita. tus siervos indignos. de una parte. te suplicamos y te invocamos.nos dejó como un memorial de su pasión saludable. lo partió y lo dio a sus santos discípulos y apóstoles. aun subido a los cielos. a efectos de lo que ahora nos interesa.. una evocación de los «mirabilia Dei». derramada por la vida del mundo. sino que hallemos misericordia y gracia con todos los santos que te fueron agradables a lo largo de los siglos»14. de los beneficios admirables que Dios ha concedido y concede a los hombres como expresión y cumplimiento de su designio salvador. Pronunciadas las palabras de la última Cena. diciendo. Señor. confesión de Dios.»13. «Sin embargo -prosigue el texto de la anáfora. Más concretamente. tomando pan en sus manos santas y sin mancha.Esa evocación del triunfo de Cristo y de su exaltación a los cielos lleva a dirigir la mirada hacia los cristianos. y en este cáliz la sangre misma preciosa de nuestro Señor. para advertir que. Y a nosotros todos. cuya bondad. Porque cuando se dirigía a la muerte voluntaria. sustancialmente. 2.. Santo de los santos. por causa de esto.

Más a largo plazo. la Iglesia. porque presentar al hombre como un ser que. y como consecuencia. no deja lugar para más sacrificio que el de una acción de gracias hecha por el hombre por sus solas fuerzas. 24-25). que se nos aparece. porque. por hipótesis. la realidad insondable de su benevolencia y misericordia para con los hombres. 5. 2. parece necesario subrayar lo que cabe definir como realismo eucarístico. al negar la comunicación de gracia. la manifestación máxima de ese amor divino: la Encarnación del Verbo. ya . Es esa realidad lo que otorga a la Eucaristía su centralidad en la actividad de la Iglesia y en el existir de cada cristiano. es decir. es decir. Para ello puede ser oportuno que nos detengamos un momento a fin de analizar una de las más graves incomprensiones a las que está expuesto el misterio de la Eucaristía: la que deriva del pensamiento protestante y. para un sacrificio concebido de manera pelagiana. en primer lugar y ante todo. 6-18). el cristiano. memoria y presencia Las plegarias eucarísticas que acabamos de examinar ponen. unida a la noción calvinista de la predestinación y a la oposición dialéctica que el mismo Calvino establece entre lo finito y lo infinito. a Dios mismo. de manifiesto que para comprender la verdad de la Eucaristía hemos de evocar. en suma. por tanto. Finalmente. Phil. desemboca en un debilitamiento de la piedad eucarística en todas sus dimensiones. De manera inmediata. 14. a fin de percibir todas las implicaciones espirituales de esa enseñanza dogmática. De ahí la visión de la Eucaristía como un rito en el que «se recuerda» la obra de Cristo. y como consecuencia del desconocimiento del realismo de la economía sacramental que trae consigo. con ello. Las implicaciones de ese planteamiento son grandes y graves. es decir. por tanto. conducir todo el mundo hacia su consumación. ya que en él se evocan el pasado (la Muerte y la Resurrección de Cristo) y el futuro (la consumación escatológica). y en dependencia de todo lo anterior. constituido por su obediencia en Señor del universo entero y en Sacerdote eterno que atrae la humanidad hacia sí (cfr.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 135 3. el misterio del amor de Dios. cuerpo santificado por Cristo y signo e instrumento de su presencia entre los hombres. sin recibir de Dios el ser de esa misma acción que realiza. en la que nuestra Redención se consuma. para santificarlo y atraerlo hacia Sí y. en especial. por eso. Pero. asumiendo nuestra humanidad caída. del calvinista. de esa forma. y la realidad de Cristo resucitado. Bastará. puede provocar una caída en el naturalismo. Hijo eterno de Dios Padre. puede realizar una acción con independencia de Dios. La Eucaristía. Rom 4. el sacrificio de la Cruz. Es decir. del pueblo o grey por Él escogido y convocado. En primer lugar -como ha señalado Eric Mascall 16-. a quien Cristo se entrega como alimento y vida. En segundo lugar. como acto culminante de la historia de la salvación: en ella Cristo se hace presente en medio de su Iglesia. en un cambio de acento en toda la piedad cristiana. como un memorial vacío de presente. La concepción luterana del pecado original como corrupción de la naturaleza humana. Heb 4. para morir por nuestros pecados y resucitar para nuestra salvación (cfr. pero no tiene lugar una actual comunicación de gracia. En segundo lugar. equivale a negar la creación y. conducen a concebir la justificación como una realidad exclusivamente escatológica y a reducir la economía cristiana a una economía de sola esperanza. En tercer lugar. que algún pensador señale esa inferencia para que la tradición teológica protestante se vea situada frente a una disyuntiva crucial. Tal es el contexto en el que se sitúa la Misa. 5-11. y.

y. La realidad de Cristo muerto y resucitado domina todo el acontecer. Lo que nos interesaba era sólo poner de manifiesto. y suponen toda una compleja serie de influencias e incidencias históricas. dotado de la plenitud del poder redentor. viniendo a nosotros. que se nos aparece. El acordarnos de Dios es consecuencia de que Dios se acuerda de nosotros. En resumen. como lo manifiestan el desarrollo de la teología protestante liberal hasta su crisis a principios del siglo XX y posteriormente la aparición de la llamada teología de la «muerte de Dios»". Los sacramentos. la Eucaristía es ciertamente un memorial. tanto en la liturgia sinagoga judía. la consumación hacia la que Dios encamina su obra. Estas perspectivas se agudizan si tenemos presente el dato central de la fe cristiana: Dios ha cumplido sus promesas. como el irse desplegando de la realeza de Cristo. de hecho. que acuña el vocablo. sino. totalmente distinto del que la frase «hacer memoria» recibe en la tradición luterano-calvinista'. son los actos fundamentales a través de los que Cristo interviene en la historia e incorpora los hombres a la vida de la gracia. basada en la promesa divina. entrada en contradicción consigo misma. el memorial mismo. tiene un sentido realista. está lleno y es hecho posible por esa presencia: es porque Dios es fiel y no abandona a su pueblo.memoria del presente. no toda crisis de la Teología sacramental tiene necesariamente un origen luteranos. pero no debemos olvidar que la palabra memorial (traducción del zikkaron hebreo. el proceso a través del cual Cristo va vivificando todas las cosas al unirlas a Sí. algo que se sitúa a un nivel meramente psicológico. más aún. por tanto.que. un evocar ante Dios sus acciones salvíficas pasadas en cuanto momentos de un plan o designio divino que continúa realizándose ahora. la necesidad de coherencia si no queremos que la afirmación de la Eucaristía permanezca en nuestra mente . que. de que. de otra parte. y por tanto con la seguridad. es decir. no tiene otro camino de salvación que volver a sus raíces católicas. Esto último es lo que sucedió. en lo que tiene de evocación. la evocación litúrgica de los «mirabilia et magnalia Dei». de que Dios escucha la oración y se hace presente con su poder redentor para llevar a culminación su obra. por lo que éste puede hacer memoria de Él. Ciertamente esos desarrollos no derivan de Lutero y Calvino de una manera necesaria. La Ascensión a los cielos no significa que Cristo se haya apartado de la historia de los hombres. es decir. la Redención se ha realizado. nos atrae hacia Sí. de modo que la única realidad actual de los hechos evocados es precisamente la que deriva de su pervivir en el recuerdo . Es. . y del viro. en efecto. entrado en los cielos y sentado a la diestra de Dios Padre. cuv~ya griego). Es lo que sucedería si no advirtiéramos en toda su hondura ese realismo eucarístico al que antes hacíamos referencia. so pena de caer en un proceso de disolución. que lo asume y emplea. los tiempos escatológicos han comenzado. y en nuestra vida como una verdad suspendida en el vacío y expuesta a su destrucción. como en la Patrística. está dada ya. dejándonos abandonados en un mundo de pecado. pero viendo en esa evocación no un simple hacer memoria. de una manera gráfica. la acción continua y la presencia actual del Dios de las promesas lo que el memorial evoca. y en especial la Eucaristía. al menos. En Cristo el fin de la historia. Por memorial se entiende. está en condiciones de vivificar a la humanidad entera. sino una --digamos. a partir de la aparición del racionalismo. al contrario. es decir. o. privada de todas sus consecuencias espirituales. pues.

con gesto de sacerdote eterno. presente y futuro. divino afflante Spiritu. la realeza actual de Cristo. que en la Iglesia. mediante su inmolación incruenta. situado entre el pasado de la vida terrena de Cristo y el futuro de la Parusía. . cada cristiano. La Patrística. el tiempo. arras y germen de la gloria. se celebra y adviene en una Iglesia que existía anteriormente a ella. quien. regenerándose de los pecados cometidos después del bautismo mediante la penitencia. De modo que. no es un vacío en la historia de la salvación. La Pascua de Cristo. En la celebración eucarística la Iglesia «se hace contemporánea de su Señor» es incorporada a su vida y edificada como Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios. en primer lugar. obviamente. La Pascua judía. es llevada hacia la plenitud a que Dios la destina. el hoy de la vida de la Iglesia. especialmente la oriental. constituido en Señor y Rey de la creación y en Sacerdote eterno. Y el cristiano. en la presencia de Dios Padre» 24. llevándolos a la madurez con la confirmación. La Pascua escatológica de la Parusía. como dice una conocida oración litúrgica. sacramento universal de salvación. Y la creación entera. repite lo que una vez hizo en la Cruz ofreciéndose enteramente al Padre como Víctima gratísima» 20. en la que se conmemora la salida de Egipto y se anuncia el día en el que Dios manifestará su poder. ha comentado este hondo realismo de lo que en la celebración eucarística acontece. la ha provisto de un sacerdocio ministerial con el sacramento del orden. en los que encuentra la raíz o fuente de su vida y de su espiritualidad. «El augusto Sacrificio del altar no es una pura y simple conmemoración de la Pasión v Muerte de Jesucristo. de la incorporación al cuerpo de Cristo. tiene su valor y sentido radicales. Y uniéndose entre sí a todas esas Pascuas. El sacrificio de la Misa actualiza el misterio de Cristo en su totalidad: pasado. 4. sino un Sacrificio propio y verdadero por el que el Sumo Sacerdote. su tránsito hacia el Padre a través de la muerte para recibir la gloria de la resurrección. que. el presente. Cristo la ha edificado con anterioridad atrayendo hacia sí a los hombres mediante la gracia de la predicación. Es Cristo glorificado. actualizándolas o anticipándolas en el presente de la Iglesia. «cada vez que renovamos este sacrificio se realiza la obra de nuestra salvación»2' . en suma. y su consumación final. Cada Misa es Pascua. es incorporado a ese acontecimiento y a ese proceso. para colocarlas. con el soplo del Espíritu Santo. y ha proveído a su continuidad mediante el sacramento del matrimonio. En ella «Jesús. tránsito de la Iglesia y de la creación entera hacia su fin. glosando la relación existente entre las diversas Pascuas que se jalonan a lo largo de la historia de la salvación. durante el que se edifica la Iglesia que ha de durar durante la eternidad. el sacrificio del Calvario. enviando al Mesías y estableciendo su Reino. conserva y hace crecer a la Iglesia. la Pascua de la Eucaristía 23. Dinamismo sacramental y vida del cristiano Al decir que la Eucaristía edifica la Iglesia no queremos atribuir ese efecto al solo sacrificio de la Misa. sino un momento lleno de valor y de sentido: el tiempo de la efusión del Espíritu Santo. edifica. atrae hacia sí todas las cosas. cuando la victoria de Cristo se manifieste en toda su plenitud y el cosmos entero sea transformado y pase a su estado definitivo. haciéndolos sus miembros con el bautismo. de la colación de la gracia.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 137 En otras palabras. haciéndose presente en la palabra de fe y en los sacramentos.

De ahí. Conviene anotar. la esperanza y la caridad que la palabra de Dios y el sacramento han renovado en él 29 . En el existir cristiano y de la Iglesia se da -como ya apuntamos anteriormente28. todos a la Eucaristía.una circularidad entre predicación. y darnos así la fuerza para santificar la vida entera. en las que el hombre experimenta su limitación y la presencia en él de las reliquias del pecado. Dios exige. y todo ello a su vez le manda de nuevo a la vida. en la pura profanidad. prolongando textos proféticos y neotestamentarios y en el contexto de las reflexiones sobre el tránsito de la antigua a la nueva economía.ordenado a la santificación de las familias de las que nacerán futuras generaciones de cristianos. que en el sacramento sale a su encuentro. convocación divina. fin y término de toda la obra de la santificación. que se prolongará hasta el momento de la consumación definitiva en los cielos. entre otras cosas. por lo demás. de la israelítica a la cristiana.su perfección. . el culto que resulta de la consagración del entero ser del hombre a Dios. de modo que el sacrificio exterior nada vale si no es expresión del interior27. Con ella y en ella culmina la obra de la santificación iniciada por el bautismo y proseguida y continuada por los demás sacramentos. purificar sus acciones al unirlas al sacrificio de Cristo y vincularse más estrechamente con Dios. y en Él y por Él somos llevados a Dios Padre. No es. lo que le devuelve a la palabra divina. en último término. convocada y sostenida por Cristo la que celebra la Santa Misa. sino que se prolonga con el dinamismo de la total vida cristiana que. para conocerse más profundamente según Dios y vigorizar su esperanza. La Eucaristía es. no se cierra en sí mismo. Hay un dinamismo de los sacramentos en cuanto ritos que significan y causan la identificación con Cristo y la unión con Dios. vida y sacramento. además. Porque la conversión inicial aspira a manifestarse en las obras. y ese dinamismo encuentra su centro en la celebración eucarística en cuanto sacrificio por el que Cristo haciéndose presente en su Iglesia la incorpora más íntimamente a Sí y la hace de esa forma más Iglesia en el sentido pleno de la palabra: es decir. y al sacramento. extraño que ya desde los primeros tiempos de la tradición cristiana. en virtud de los sacramentos -fuentes de vida y de gracia-. Es. como gusta de repetir Santo Tomás de Aquino. ya que esas tres palabras designan tres momentos del existir cristiano íntimamente trabados y solidarios entre sí: la proclamación de la palabra de Dios invita y llama 'a una conversión y a un cambio de vida. para confirmar con las obras la fe. que los sacramentos hacen posible al incorporarnos a Cristo y hacernos partícipes de su gracia. y la que de esa forma es llevada a. «el fin y la consumación de todos los sacramentos» 25. para injertar más hondamente su vida en la de Cristo. adquiere valor de culto a Dios. pues. citando unas palabras de Dionisio Areopagita. los Padres pusieran de relieve que el culto que Dios busca es ante todo el culto espiritual que puede ofrecerle el hombre mediante una obediencia manifestada en las acciones que componen la totalidad de su vida. la Iglesia fundada. sacramentalización y vida sea falaz. en la lejanía de Dios o en el pecado. en efecto. del hombre la entrega de su propio ser en el amor y en la obediencia. y culmina porque en ella se contiene Cristo mismo. en efecto. pues. que todo intento de oponer entre sí evangelización. anticipo en la tierra de la unidad perfecta de los cielos 26. que este dinamismo de los sacramentos en virtud del cual se ordenan unos a otros y. como si los sacramentos constituyeran los únicos momentos cristianos de una existencia inmersa.

TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 139 Circularidad que encuentra su centro en la Eucaristía. pero lo que en esos momentos acontece no es algo marginal a la historia general de la creación o fruto de una -digamos. 5. adquiere su pleno sentido si nos situamos ante la Iglesia percibiendo la catolicidad de su misterio. Eucaristía e Iglesia total « He aquí el pan de los ángeles hecho alimento de los que caminan»: esta estrofa del himno Lauda Sion 31.mientras no superemos -y superemos radicalmente. Lo que la Eucaristía edifica no es una comunidad humana que aspira a dar lugar a una Iglesia del futuro. nos unen lazos que derivan de nuestra pertenencia a un mismo universo y de la unidad del destino a que nos llama Dios.es la Iglesia que se edifica . concepción que lleva a fijar la atención sólo en una generación. con Hugo de San Víctor. del cristiano. que «fue creada la primera. la Iglesia eterna de los cielos 34. que la Iglesia nace de la muerte de Cristo y comienza su peregrinar en Pentecostés. Las generaciones pasadas perviven no sólo en el recuerdo y en sus obras. el resto del cual nos es invisible35.la concepción ilustrada e idealista de la humanidad como sucesión de generaciones que perviven sólo en el recuerdo o en las obras materiales y culturales que producen. el mundo al que nosotros llamamos visible no es sino una parte de un mundo mucho más amplio. todo el acontecer: la ciudad de los santos. en ella. ya que en la Misa la Iglesia es asumida por su Señor y el cristiano entra en íntima comunión con Él. más aún. Esa concepción implica una visión puramente inmanente del hombre y encierra nuestra mirada en un horizonte extremadamente limitado. con Hermas. el de la Liturgia.decisión tardía y sectorial de Dios. Es cierto. En la Iglesia se nos revela la voluntad de Dios sobre la creación entera. entendiendo por tal la que conocerán las próximas generaciones sobre la tierra. sino en sí mismas. La reiteración de la celebración eucarística a lo largo de la historia. ya que la muerte no aniquila al ser humano. esa catolicidad o universalidad que llevaba a los Padres y a los grandes teólogos de la tradición cristiana a contemplarla a través de la entera historia del mundo. que reitera esa realidad del peregrinar al que acabamos de referirnos. la presente o una utópica y futura en la que toda la humanidad se verá como concentrada y resumida. permiten al creyente una constante y progresiva incorporación a la vida de Dios. Con toda esa humanidad viviente. como dijera Newman. sino una Iglesia que se sabe unida con la Iglesia del Purgatorio y la Iglesia de los Cielos. toda la eternidad: «Una y la misma escribía Ruperto de Deutz. Ya que todo cuanto hemos expuesto sobre la Eucaristía como momento fontal y punto crucial de la edificación de la Iglesia y. con los ángeles y arcángeles. antes que toda otra cosa» 32 o. la posibilidad de comulgar sacramentalmente o espiritualmente 30. purgante y triunfante. No comprenderemos jamás adecuadamente el misterio de la Iglesia -y. que es por eso militante. impidiéndonos reconocer que. unida a Dios. y el término último al que la providencia divina dirige. que su periplo histórico se extiende «desde el comienzo del mundo hasta su fin»33. nos introduce además a uno de los últimos puntos que queríamos tocar. Es a toda esa familia a la que se extiende la Iglesia. afirmando. en espera de la comunión perfecta de los cielos. desde el inicio. Y es con ella con quien nos pone en relación la Misa. Y esa Iglesia eterna es la que la Eucaristía edifica. a la vez. por tanto. la prolongación de la presencia de Cristo en el Sagrario. y destinada a durar.

a la comunión con los ángeles y los santos 37. en cada Misa. tenemos ese sentido teologal del hombre. que sea más comunitaria la Misa celebrada por un sacerdote solo o acompañado de alguien que le asiste. visión del hombre como ser ordenado a Dios. si vemos al hombre como ser espiritual. y por tanto la piedad tenderá a debilitarse y a caer en la superficialidad y la rutina. abrirse a la Eucaristía. Doctrina sobre la Eucaristía. se unen con nexo profundo. Si eso falta. trascendiéndolas. pero que se abre con su corazón a Dios y a la humanidad por él llamada 40 . conscientes de que como dijera . ya que pasará inadvertido su misterio. En cada celebración eucarística. estaremos en condición de abrirnos a la comprensión del don que implica la Eucaristía. pues. la Iglesia correrá el riesgo de ser concebida como una mera sociedad. es decir. Si. el anuncio de la elevación acontecida en Cristo se nos aparecerá como algo que. No se trata. Sólo. o cualquier otra finalidad que se mantenga a un nivel meramente humano. la unión y la fraternidad con los demás hombres. de comunidad. más aún. o una ocasión de hacer experiencias comunitarias o de reflexionar sobre nuestra vida. en cambio. desde ahí. dogma cristiano sobre la justificación y sobre la liberalidad de Dios que no sólo promete bienes al hombre. al hacerse presente en el seno de la Iglesia terrestre. en virtud de la cual la Iglesia es «pueblo reunido a partir de la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo»39. la fe cristiana no podrá informar nuestra inteligencia y nuestra vida. y no meramente sociológica. con Dios mismo. de desconocer el sentido comunitario de la Misa -nada más ajeno al espíritu cristiano que el individualismo egocéntrico-. e incluso si no se profundiza vital y realmente en todo lo que esa verdad supone. De ahí. y es ahí también donde encuentra. Todo sacrificio de la Misa tiene resonancias cósmicas: en él es sostenida la Iglesia peregrina. al que no bastan por tanto los bienes intratemporales e intramundanos. Y. ya que nos introduce en una amistad gratuita e íntima con ese Dios al que estamos ordenados. pero preocupado ante todo por hacer una «experiencia de comunidad» y. sino que se los comunica ya actualmente. sólo si vemos al hombre como ser creado a imagen de Dios y ordenado a Él . concebiremos a la Iglesia como lo que realmente es: la congregación de los que participan de la vida divina en espera de la plenitud de los cielos. colma todas nuestras aspiraciones. puesto que está llamado a trascender todo el orden de las criaturas para fundamentarse en Dios. aunque a primera vista pueda parecer paradójico. Cristo redentor. y la que surgirá en el futuro cuando todos resucitemos»36. como el don a través del cual Dios lleva a su grado máximo esa anticipación en el tiempo de la intimidad a que nos destina en la eternidad. en efecto. en toda su riqueza. El sacrificio eucarístico perpetúa una «corriente trinitaria de amor por los hombres»38. centrado sobre sí mismo y cerrado a las perspectivas teológicas de fondo. que la que tiene lugar en un grupo. muy trabado tal vez entre sí. la acerca a los cielos. sino sencillamente de partir de una noción teológica. el de ser vista como un acto social. y la celebración eucarística se presentará ante nosotros.en el presente siglo cuando los gentiles se convierten. y se aumenta el gozo de la Iglesia triunfante al ver cómo el peregrinar de sus hermanos en la tierra se va acercando hacia la meta de los cielos. y la celebración litúrgica. aliviada la Iglesia purgante. por tanto. en su máxima profundidad. El hombre encuentra la realización de su ser en la unión con Dios.

cuando se afirma -como hace. de modo que sólo manteniéndolas ambas se comprende la Eucaristía en toda su profundidad. y por tanto toda la «veritas sacramenti» y la misma comunicación de gracia que tiene en la presencia de Cristo su raíz y fundamento. al Magisterio eclesiástico. obviamente. a nivel dogmático. manifestación y despliegue o experiencia. no prolongando la mirada para advertir la introducción del cristiano en la vida divina que esa presencia hace posible. y la transustanciación que la explica. La Teología postridentina tiene ciertamente limitaciones. sino. mucho más si se niega. de comunión: con Cristo. se concluye que es necesario elaborar una síntesis teológica que prescinda de la realidad de la transustanciación. nos alejaría de lo real el olvido del realismo sacramental-cristológico: es decir. real comunicación de la vida de Cristo a su Iglesia y al cristiano. en segundo lugar. íntimamente relacionadas.en dos direcciones: realismo sacramental-cristológico. es decir. de la presencia real de Cristo mismo bajo las especies consagradas. se desconocería la realidad fontal de la Eucaristía. Por eso. al contrario -como ya decíamos al referirnos a las consecuencias del planteamiento luterano-calvinista-. es decir. una pérdida del sentido de la Iglesia y.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 141 Pablo VI. Schillebeeckx que la Teología postridentina destruyó la armonía del misterio eucarístico. 6. Quedarse por eso en la afirmación de la presencia real de Cristo bajo las especies. Esas dimensiones del realismo eucarístico están. en primer lugar. y se incurre. Completando y prolongando las consideraciones anteriores. Dimensiones del realismo eucarístico A lo largo de las páginas que preceden hemos puesto varias veces de relieve el profundo realismo del dogma eucarístico. Si sé oscurece o se deja en segundo término -y. podemos decir ahora que ese realismo se mueve -y es importante notarlo. en un desenfoque total del problema 42. sino. después 41.a poner el acento en la presencia real de Cristo bajo las especies y en la transustanciación como vía hacia esa presencia no fue un olvido de las dimensiones santificadoras de la Eucaristía. como es obvio. a un olvido del valor de la vida como momento real y concreto en el que se manifiestan el amor y la entrega. a una minusvaloración del carácter sacrificial de la Misa. en primer lugar y ante todo. También. al contrario. . conduciría a una petrificación de la piedad eucarística. realismo sacramental-soteriológico y eclesiológico. pero lo que movió a los teólogos de esas épocas -y. antes que a ellos. con la Iglesia y con la humanidad entera. una minusvaloración del carácter actual e interno de la justificación. basándose en ese juicio.en ella se da una suprema «epifanía». la preocupación por salvarlas defendiendo su fundamento. y. ya que subrayó unilateralmente la presencia real y se dejó llevar de tendencias objetivistas con olvido de las dimensiones interpersonales. En ese caso. presencia real de Cristo bajo las especies consagradas. a una debilitación del sentido de la Iglesia como cuerpo místico de Cristo. por ejemplo.la presencia real de Cristo en la Eucaristía. se deforma la verdad histórica. Todo lo cual funda a su vez una actitud espiritual-contemplativa y un compromiso existencial. en efecto. no se sigue en modo alguno una mayor afirmación de la vida de gracia como vida de relaciones interpersonales entre el hombre y Dios. y más aún.

y advertimos a la vez el hondo fundamento del optimismo y la alegría propios del cristiano. 1 Cor 17. con el que ésta debe identificarse. Jesucristo. no podría divinizarnos). pero de la que gusta ya anticipadamente ahora al conocer que su Señor está presente en medio de ella. pero permanecerá con los hombres. podemos decir aquí: si Cristo no estuviera realmente presente en la Eucaristía. de mirar con amor y con maravilla a lo que acontece. recurre a un símbolo: los que se despiden se cambian un recuerdo. donde Dios será todo en todas las cosas (cfr. pero no ha querido Dios que debamos vivir la fe bajo el signo de la angustia y de la lejanía. es decir. los signos de su presencia. sino bajo el de la alegría y de la conciencia de la proximidad de Dios: ha multiplicado. no deja un símbolo. que sorprende que no arda la cartulina. tan humana. Desearían estar juntas.les obliga a alejarse. una imagen que tienda a desdibujarse con el tiempo. porque el poder de las criaturas no llega tan lejos como su querer. que merece la pena citar por entero. que por grande que sea es limitado. Lo que. Lo que nosotros no podemos. El caminar hacia la plenitud del Reino. Esposo de la Iglesia. ya que en ella se nos da Cristo. equivale a afirmar que es a partir de la Eucaristía como conocemos y comprendemos en toda su profundidad el amor de Dios hacia los hombres. Mons. la Santa Misa. 26). sosegada. a la que debe.en términos más amplios. de la despedida de dos personas que se quieren. volver constantemente como a la raíz de donde dimana su vida. ésta no sería capaz de causar nuestra santificación. una debilitación de la entera fe cristiana y de su vivencia como encuentro con el Dios vivo. Bajo las especies del pan y del vino está Él. con una dedicatoria tan encendida. como la fotografía que pronto aparece desvaída. La acción de la Iglesia y la vida espiritual cristiana giran en torno a la Eucaristía. digámoslo resumiendo lo dicho hasta ahora: a) Porque la Eucaristía. No nos legará un simple regalo que nos haga evocar su memoria. Irá al Padre. No logran hacer más. ya que ahí se consuma la tarea de edificación iniciada por los otros sacramentos. cuerpo de Cristo. Escrivá de Balaguer lo ha dicho acudiendo a una comparación muy gráfica. es mantenida en su ser por la Eucaristía. pero el deber -el que sea. «Considerad -escribe. en efecto.la experiencia. b) Porque la Eucaristía es además el término de la vida de la Iglesia. capaz de contemplar. para que la Iglesia peregrina pueda no sólo saberse. por tanto. amarillenta y sin sentido para los que no fueron protagonistas de aquel amoroso momento. Parafraseando el dicho que repetían frecuentemente los Padres antiarrianos a propósito de la divinidad de Cristo (si Jesucristo no fuera Dios. y participar también existencialmente de esa vida eterna de la que gozará plenamente al final del camino. fuente del vivir cristiano. Su afán sería continuar sin separarse. Situarse adecuadamente ante la celebración eucarística es situarse ante ella en actitud de fe y admiración profundas: en oración contemplativa. sino sentirse unida al Dios que la ha convocado. positivamente. el sacrificio de la Misa. debe realizarse en la fe. lo puede el Señor. El amor del hombre. perfecto Dios y perfecto Hombre. y no pueden. sino la realidad: se queda Él mismo. realmente presente»43. La Iglesia. quizá una fotografía. es la fuente de la vida de la Iglesia. no es un punto de partida . En otras palabras.

Constitución Saornsanctum Concilium. un texto paralelo en el Decreto Presbiterorum ordin. nuestra unión en el Espíritu Santo con Dios Padre. con su venida. 10. el hacer de la Eucaristía el centro del vivir y del obrar. Homilía en la clausura del XX Congreso Eucarístico nacional de Italia. caps. 3 y 4 (DS 1739-1743. Por eso la actividad entera de la Iglesia se ordena a la Eucaristía para. la esperanza del cielo. n. 1 75-1751. 5. que da su vida por nosotros. . vivificando. 20-XI-1947. n. Eucharistia. 22-V-1983. En otras palabras.s. aunque hemos tenido en cuenta los otros documentos mencionados.haga eco de algún modo a la magnitud del don que se nos otorga. 1640. 24-11-1980. 3-IX-1965. Desde la actitud contemplativa llegamos así al compromiso. Mi. CONCILIO VATICANO II. Esa dinámica de toda oración se realiza de modo especialmente fuerte en la Santa Misa.Dei. Carta apostólica Dominicae Coenae. canon 1 (DS 1636. el actuar en todo instante a imitación del amor de Cristo. sin olvidar jamás esas perspectivas. CONCILIO DE TRENTO. a través de ella y en ella. reclama de nosotros una acción de gracias cuya profundidad vital -palabra y acción. en la Misa confluye toda la vida cristiana y en ella deben ser vivificadas y fortalecidas todas las actitudes propias de ese vivir: la fe en la Palabra divina. Encíclica Mediator . que se advierte así creado. La Eucaristía impulsa y vivifica toda la existencia precisamente afectando. sacramento culminante del encuentro con Cristo y con Dios durante el caminar terreno. sino también punto de llegada. se hace presente para llevar a su cumplimiento nuestra incorporación a Él y. 21-V-1983. n. Hijo de Dios Padre. Esa regla de la fe fue proclamada por el Concilio de Trento.1753-1754). Lo demás. Pero. JUAN PABLO lI.sae sacrificio. en suma. de esa forma. Sólo. una Iglesia y un cristiano que rezan están en disposición de comprender el don que se les otorga en la Eucaristía. cánones 1. Dado que aspiramos sólo a realizar una breve síntesis. 1652). Doctrina de s. 6. recordado y prolongado en algunos puntos por documentos posteriores (entre otros: Pío XII. la entrega a los demás a imitación de Cristo.. vendrá como consecuencia. añadamos una observación que nos devuelva al centro. Decretum de ss. Por este su carácter central. el amor a un Dios que nos ama hasta el extremo de ponerse en nuestras manos. a las obras en las que la fe se manifiesta y a través de las cuales se hace carne del propio vivir. que con su gracia. ya que esa vida es vida de Cristo y por tanto impulsa a volver a la Eucaristía. y las Constituciones Sacrosanctum Concilium y Lumen gentium del Concilio Vaticano 11). Dios nos revela y comunica. CONCILIO DE TRENTO. toca al hombre. 4 y canon 2 (DS 1642. abrirse a la comunión perfecta de los cielos. la Misa no es tanto el momento de reflexionar sobre sí mismo y sobre las propias responsabilidades. NOTAS 1.. Homilía en el seminario de Venegono. Cap. elevado y llamado por Dios y vuelve de nuevo hacia Dios en forma de adoración y acción de gracias. 2. 1 y 2. Caps. n. a la acción. 1 y 2. 3.. y que. Encíclica Mysterium fidei.s. 1751. en los párrafos sucesivos.s. vamos a limitarnos a remitir. en la que el Verbo mismo. por tanto. PABLO VI. su raíz o momento frontal: ese punto o lugar en el que el hombre se abre a Dios que viene y a la vida que. cuanto el de mirar a Dios y tomar conciencia de su bondad. 1651). 5. Se ha señalado con frecuencia que toda oración viene de Dios. 4.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 143 del que el cristiano se aparta a medida que realiza el vivir que en ella se le comunica. 8 4. al Concilio de Trento.

Teología v espiritualidad de la oración eucarística. BOYER. En el contexto de esa profunda invocación teologal.7. semper bona creas. supplices rogamus. ENGBERDING. En el Canon Romano es más largo. se sitúan de lleno in medias res. 1774). después. donde de nuevo se hace referencia a esa misma realidad. Madrid 1969. vol. Es reproducido y comentado por L. mundo. En las Plegarias II y IlI el tránsito desde el Prefacio a la Consagración es muy breve. mementos de difuntos y Nobis quoque. pp. III y IV del Misal Romano. 1752). Das eucharistische Hochgebet der Basiliusliturgie. sanctus Dominus Deus Sábaoth! Pleni sunt caeli et terra gloria tua. Münster 1931. Son especialmente ricos los de Navidad. 1 y 2. Hosanna in excelsis. est tibi Deo Patri omnipotente. . uti accepta habeas. 1771. 321 ss.» 16 E. « Vere dignum et iustum est.. en la Iglesia peregrina sobre la tierra que se dispone a celebrar la memoria de su Señor y a participar en su sacrificio. Pascua. benedicis.los dones que le presenta: «Te igitur. haec santa sacriJïcia illibota.» Esa petición es reiterada en el Hanc igitur y en el Quam oblationem. Oxford 1896. BRIGHTMAN. 13 Las Plegarias eucarísticas I. vivificas. o. y H. Per ipsum. santificas. haec munera. tiempos que gozan también en la plegaria eucarística I o Canon Romano de un Communicantes propio. 1767. ilequum et salutare nos tibi semper et ubique gratias agere. CONCILIO DE TRENTO. et cum ipso. antes de la Consagración. que terminan igualmente con la evocación de los ángeles y arcánge les. ac petimus. aeterne Deus». el Canon Romano. Domine. es decir. Aunque desde otra perspectiva. Corpus Christi.. 1. hemos tenido ya ocasión de ocuparnos de este tema en nuestras obras Hablar de Dios. Epifanía. 8 L. las otras tres Plegarias. per Jesum Chri. c. Per quem haec omnia. Todas culminan. 106 ss. in unitate Spiritus Sancti. 15 Así lo hacen también las Plegarias eucarísticas II.sime Pater. Amen. pp. después de la evocación de la obra de Cristo hecha en el Prefacio.strum. Por lo demás. que sin cesar cantan la gloria y la santidad de Dios. 3 y 4 (DS 1764. se sitúa la repetición de las palabras de la última Cena por las que Cristo. Ascensión y Pentecostés. canon 2 (DS 1740. Pamplona 1973. et in ipso. otra. Eastern Liturgies. 289-301 (la versión castellana que citamos es la realizada por el traductor de esta obra). Barcelona 1968. Liturgies Eastern and Western. y con expresiones similares. omnis honor et gloria. 14 De un modo análogo. ya que el ministro celebrante se dirige ante todo a Dios Padre pidiéndole que acepte y bendiga -y por tanto. 19-20. de ese recuerdo de la trascendencia y majestad divinas y a la vez de su amor. con más amplitud. MASCALL. Eucaristía. en toda la liturgia romana la rememoración de las etapas y momentos fundamentales de la historia de la salvación corre a cargo de la parte central de los Prefacios. caps. subrayando así los aspectos más inmediatamente relacionados con el misterio que en cada tiempo se conmemora. Londres 1969. cánones I. que varían en cada tiempo litúrgico. con la gran doxología final que cierra esta parte de la Misa y da paso al rito de la Comunión: «Per Christum Dominum nostrum. Benedictus qui venit in nomine Domini! ¡Hosanna in excelsis!» 12 La plegaria eucarística IV del Misal Romano sigue un esquema y orden expositivo muy similares. de forma más resumida. Doctrina de sacramento ordinis. Missae sacrificio. y Cristianismo. E. comienzan los Prefacios de la liturgia romana. 1743. y uniendo a esa liturgia de la Iglesia celeste la liturgia de la Iglesia peregrina y militante. proceden las cuatro Plegarias eucarísticas del Misal Romano. por lo demás. 1773. historia. Per omnia saecula saeculorum. et praestas nobis. pp. santifique y transforme. benevolencia y misericordia. Pater omnipotens.stum Filium tuum Dominum ne. caps. sanctus. 10 Sobre este texto y su historia. Hijo de Dios enviado a los hombres. mementos de vivos. ver F. et benedicas. haec dona. que agradece la venida del Mesías: «Sanctus. En la Plegaria eucarística I o Canon Romano esa petición se distribuye en cambio en dos partes: una. clementis. Doctrina de ss. BOUYER. a las que remitimos. II y 111 del Misal Romano. se hace presente. pp. 1 y 4.

ver nuestro ensayo La Iglesia en el mundo. GABORIAU. visión 2. a. PG 6. 65. M. n. 209. Mysterium fidei (AAS 57. La Eucaristía. Sacramentalidad de la Iglesia . 15. parte 2. 39 S. NEWMAN. q. Pío XII. 6. De ahí la importancia que la Tradición y la Liturgia han concedido siempre a la presencia de los ángeles en la Misa. Carta apostólica Dominicae cenae (AAS 72. Barcelona 1970. Madrid 1976. pp. Decreto Christus Dominus. TOMÁS DE AQUINO Summa Theologiae. DS 3849-3854). Madrid 1969: F. 3. Le mvstère du temes. Patres apostolici. RUPERTO DE DEUTZ. 85.s sacramentos. THURIAN. 23 (PL 4. p. libro X). q. c. 18 No es por eso extraño que una serie de autores protestantes actuales que han realizado investigaciones históricas sobre el tema del memorial hayan evolucionado dirigiéndose hacia posiciones que se acercan a la ortodoxia católica: cfr. 29. cap. 21. RATZINGER y W. CONCILIO VATICANO 11. 2 (PL 168. 20. 35. Para una crítica más detenida de la posición de Schillebeeckx. ed. 23. 80. 32. 2.stro. n. 94. 27. 3 (PG 3. PETERSON. 4. J. 42. 1947. 36. vol. Este tema pascual. París 1962. J. Cfr. 3. a. e. Madrid 1957. HERMAS. cfr. 746-750 y 346-347). 63. J.sacramentos. Missae sacrificio. Die eucharistiche Gegenwart. p. Ceci est rnon Corps. 13. 37. ya expuesto en pleno siglo II por San Justino (Diálogo con Trifón. 19. 24. 1980. SAYES. 1 (FUNK.). Die Abdenmahlsworte Je. 3. puede leerse con provecho: C. 5. Barcelona 1968. 4. Enc. 4. en «Palabra». Este tema. recogido ya en el Concilio de Trento. 34. Neuchatel 1955. 552-563. n. 3. e. 27. e. en Varios autores. Westminster (USA) 1966. por ejemplo. ESCRIVÁ DE BALAGUER. Pío XII. H.sa. La presencia real de Cristo en la Eucaristía. ver los testimonios citados por E. q. n. De Arca Noe mvstica. 116-117. Salamanca 1965. 3 (PL 176. J. Doctrina de ss. 91 (1973). 11-35: J. Constitución Lumen gentium. LEENHARDT. q. Transustancialidad y Eucaristía. El libro de los ángeles. Parrochial and Plain Sermons. p. citada en la Constitución Lumen gentium. 53 bis. 430-431 . Sobre el valor de toda Misa. y Decreto Presbyterorum ordinis. Ene. El dinami. El tema de las relaciones entre comunión sacramental y espiritual fue ampliamente tratado por la Teología clásica: ver. PAULO VI. pp. Pío V. Decreto Presbyterorum ordinis. JUAN PABLO II. fue ampliamente desarrollado por San Agustín (ver especialmente De Civitate Dei. ver J. De oratione dominica. F. 688). c. 113 ss. 358-364 (se trata de un sermón sobre los ángeles). S. 1. Primera Apología . Sacrosanctum Concilium. Texto proveniente del antiguo Misal. Missae sacrificio. De esta doctrina se hizo eco el Concilio Vaticano 11. 1. n. 621-635. Const. 1947. CONCILIO DE TRENTO. n. 40. 31 Incorporado a la Liturgia como secuencia de la fiesta del Corpus Christi. a.. 548. a. JEREMIAS.). n. y que. Mediator Dei (AAS 39. 55. 28. 47. 5. 96). Ver G. J. La Iglesia v su misterio en el Concilio Vaticano II. 1. 1965. Gotinga 1960. 761). n. MOUROUX. por el Concilio Vaticano 11: Constitución Sacrosanctum Concilium. ej.srno de nttc. El Pastor. ESCRIVÁ DE BALAGUER. L'Eucharistie. Sobre este punto. Joly. Doctrina de ss. Düsseldorf 1967. Es Cristo que pasa. I : Catecismo del Concilio de Trento. 748 C). Madrid 1973. Sources chrétiennes. 33. n. en el capítulo IX. p. Pamplona 1982. DtLLENSCHrtEtDeR. el desarrollo de la piedad (pp. La frase del Pseudodionisio se encuentra en De ecclesiastica hierarchia. 26 Para una exposición de conjunto del dinamismo sacramental. J. 22. 231 ss. 424). es subrayado con referencias breves. n. pp. nuestro bien común. DS 3847). donde formaba parte de formulario para el Domingo 9 después de Pentecostés. 553). PHILIPS. promulgado por S. Mediator Dei (AAS 39. pp. In Zachariam. t. n. 19-23. CONCILIO VATICANO II.. 73. Reflexiones al filo de la historia de la Teología. 1 (DS 1741). 30. n. 34. Es Cristo que pasa. en el Misal ahora vigente. BEINERT.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 145 17 Algunas referencias a otros factores pueden encontrarse en nuestro escrito: Sacramentos y ontología de la gracia. c. ha sido recogido en la oración super oblata del Domingo II del tiempo ordinario y de una de las Misas votivas de la Eucaristía. de R. aunque reiteradas. HUGO DE SAN VECTOR. 25 Cfr. Neuchatel 1959. CtPRtANO. 117. cap. . pp. 6 (DS 1747). A1 exponer. A. Enc. Summa Theologiae. 38.

ESCRIVÁ DE BALAGUER. . n. J. Es Cristo que pasa. 83.43.

en ocasiones. valores objetivados. habiendo tenido una larga historia. en cambio. Con un lenguaje más preciso.podemos calificar de cósmico: por mundo se entiende pues el universo. se hace necesario clarificar la terminología. considerándola como el cuadro ambiental en el que el hombre vive y se desarrolla. están cargados de múltiples significaciones. entonces usamos la palabra mundo en un sentido cosmológico. unificada precisamente por el acto creador de Dios que. La palabra mundo es uno de esos términos que. antes de comenzar la exposición propiamente dicha. De ahí que. considerándolo como un todo unificado. Por mundo se puede entender otras veces la realidad en cuanto contrapuesta al hombre. analizar y clasificar la naturaleza y propiedades de los diversos seres. actitudes colectivas. el conjunto de lo existente. En otras ocasiones. Se habla de mundo. realizaciones culturales. con un sentido que -aunque suponga una tautología. Diversas acepciones de la palabra mundo. y connotamos sobre todo las obras de la naturaleza.Tema 7 Dimensión secular de la vida cristiana Hacia una comprension cristiana del mundo José Luis Illanes 1. dando a la palabra una amplitud total. lo constituye en su ser y lo llama a un destino eterno. poniendo al universo en la existencia. Si esa realidad es vista como objeto de estudio por parte del hombre que intenta conocer. . diríamos la totalidad de lo creado. más que las de la cultura. la realidad analizada es el conjunto de las instituciones.

donde se la usa especialmente para indicar la realidad como objeto de la acción salvadora de Dios: el mundo amado por Dios Padre y por el que Cristo dio su vida. puesto que la llamada de Dios puede ser rechazada por el hombre. pero el trasfondo teológico es siempre el mismo. se encuentran en situación de exterioridad con respecto a ella. que es el predominante en las Sagradas Escrituras. como la suma de las posibilidades de tentación que encierra la realidad presente. no agotábamos evidentemente las implicaciones que la visión cristiana tiene con respecto a este tema ni tampoco las significaciones de que ha dotado a la palabra que analizamos. de cosmovisión o. de ahí que se hable de mundo en un sentido escatológico para referirse al momento actual. nos encontramos frente a lo que suele denominarse sentido antropológico de la palabra mundo. al eón presente: es decir a la actual fase histórica del designio divino. de Weltanschauung. Muy relacionado con los dos sentidos anteriores. entendida aquí como el conjunto de los valores que el hombre asume y sobre los que fundamenta su actuar: hablamos así de concepción del mundo. designa preferentemente en unos casos. las criaturas en cuanto que se cierran al amor divino: el mundo del pecado. mundo medieval. en el que reina el diablo. mundo universitario) en todos esos casos la palabra mundo es empleada con un sentido histórico. En una línea distinta. encontramos el sentido eclesiológico de la palabra mundo es decir su empleo para designar el conjunto de realidades que están fuera de los márgenes visibles de la Iglesia o que. en una perspectiva cristiana.cultural y sociológico. actitudes mentales o sistemas culturales. El drama de la salvación y del pecado nos indica además que durante la historia se juega una partida que se abre a la eternidad. Es importante señalar que. o también. es decir reconociendo en la realidad algo que reclama de él una respuesta y ante lo que debe reaccionar con un proyecto de acción. Encontramos ante todo su sentido soteriológico. La pluralidad de sentidos que acabamos de recoger. de momento basta advertir que en torno a él podemos situar algunas de las significaciones más características que el vocablo mundo recibe en el hablar cristiano. mundo obrero. mundo contemporáneo) o la fisonomía de un cierto ámbito cultural o de una cierta parte de la sociedad (como cuando hablamos de mundo germánico. Más adelante profundizaremos en ese dato. está el sentido ascético: el mundo como ocasión de pecado. empleando directamente la palabra alemana que esas expresiones intentan traducir. que determinan la fisonomía de un cierto período histórico (como cuando decimos mundo antiguo. espera y prepara la fase definitiva.etc. sino la de la toma de conciencia de la propia situación existencial. de idea que nos formamos del mundo. La palabra. mundo latino. pero distinto de ellos. en la que se anuncia. instituciones y organizaciones. Finalmente si la actitud con la que el hombre se sitúa frente a lo que le rodea no es la del estudio o análisis. la palabra mundo tiene ordinariamente una referencia vocacional. puesto que la voluntad divina y su designio de salvación constituyen la explicación última de la realidad. puesto que orientan la atención en direcciones muy . de algún modo. Cuando al referirnos antes al sentido cósmico de la palabra mundo advertíamos que en un lenguaje preciso indica la totalidad de lo creado. según las diversas coyunturas históricas. y dado que la economía de la salvación supone la existencia de una Iglesia. puede producir una cierta sensación de desánimo. en otros.

Heb 1. la totalidad del universo visible. Los autores inspirados. escatológica y antropológica. sobre la que descansa. Ier 51. Eph 1. 1. La tarea no es tan ímproba como pudiera parecer a primera vista. desarrollar el tema. para afirmar la primacía de Cristo sobre todo lo creado y concretamente sobre los ángeles. y una obra de diferenciación en tres momentos fundamentales: a) la formación del cielo que separa las aguas superiores de las inferiores y da orige al espacio aéreo que permitirá el desarrollo de la tierra. presupone la cosmología comúnmente admitida por el pueblo hebreo. es decir un vocablo que sirva para designar el universo con todos los seres que lo integran. 17 . designa al universo terreno o material. El éxito de la operación depende evidentemente de que se haya acertado con una significación lo suficientemente básica como para conducir a una comprensión de la problemática que la palabra evoca. En numerosos textos. 24. 3-2. 1). Ex 31. 1. por encima de la tierra el firmamento o cielo. 15 . Eccli 36. y la absoluta dependencia del mundo con respecto a Dios. tal y como se encuentra en el capítulo primero del Génesis. Señalemos. Pablo cuando. 18). sirviéndose del modo normal de hablar de sus contemporáneos. de manera que una síntesis parece imposible. 4) . Idt 9. 5-11. En este sentido podemos afirmar que la temática fundamental se sitúa en torno al eje constituido por las significaciones que hemos calificado de cósmica. Ps 2. habla de que le están sometidos todos los seres del cielo y de la tierra (Philp 2. «cielo. b) el emerger de la tierra al desaparecer las aguas que la cubrían. pues si nos fijamos en los diversos sentidos enumerados. Este es el sentido que recoge S. En la lengua hebrea1 no existe una palabra equivalente a la castellana mundo. consagrar esa cosmología sino sencillamente indicar. Se hace necesario optar por alguna de las significaciones y. considerado como una cúpula sólida sobre la cual se extienden de nuevo las aguas. 7. la palabra cielo recibe una significación espiritual. así como por otras muchas naciones vecinas2. 17). Is 66. siendo considerado como el trono de Dios (3 Reg 8. Según esa cosmología. 11. al usar la expresión «cielo y tierra» (o. advertiremos que entre la gran mayoría de ellos hay una clara relación: nos hablan no tanto de diversas realidades. 2. 1. 9-10 . 17. 37) o «el todo» (Ps 8. Desde el punto de vista genético esta cosmología presupone un primer estado en el que las aguas lo cubrían todo. . 3 Reg 22. que es la más usada. obviamente. La expresión «cielo y tierra». no pretenden. 15-20 . Para indicar esa idea los hebreos usaban expresiones como «cielos y tierra» (Gn 1. 19. a partir de ella. 2. Is 44. y c) la aparición de las estrellas y astros del firmamento y el surgir de la vida vegetal y animal poblando así la tierra y las aguas.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 149 diversas. y no indica pues de una manera directa o inmediata la distinción entre seres espirituales y materiales. sin embargo. tierra y mar» : Ex 20. soteriológiea. a fin de trasmitir el mensaje de índole religiosa y metafísica que habían recibido: la distinción entre Dios y el mundo. y en los lugares que emparentan directamente con él. cfr. el universo se encuentra dispuesto en varios estratos: de una parte la tierra rodeada de agua. 1 Mac 2. cuanto de diversas perspectivas desde las que se está considerando una misma realidad. Tob 12. 15). Col 1. que según la mayor parte de los exégetas la locución «cielos y tierra». Concepción bíblica del mundo. mencionando sus partes principales. y como la morada o lugar propio de los ángeles (Gn 21. por otra parte. 30. en ocasiones.

Los autores del Nuevo Testamento mantuvieron ambas formas de hablar. Apc 3. 10. 14. que eso trae consigo.. Le 4. el ambiente en que se desarrolla la vida humana. 15). empleando indistintamente unas u otras expresiones (cfr. 12. De este significado. 4 . 23). o en los que los apóstoles son considerados luz del mundo (Mt 5. 3 . 1. La humanidad caída y esclavizada por las potencias demoníacas. 24. 2. que es predominante en los escritos de San Juan y de San Pablo. Mt 24. por contraposición con la humanidad y regenerada y los ángeles buenos que tienen a Cristo por Cabeza. Apc 14. 9). 3. En ocasiones resulta de hecho difícil distinguirlos. A veces la palabra se emplea con un valor restringido para designar a los habitantes de una región determinada (lo 7.Los autores de la versión de los setenta conservaron las expresiones antes mencionadas. Phil 2. 10. en la literatura helénica para designar el universo. Ese substantivo aparece en cambio con frecuencia en los libros del Antiguo Testamento escritos originalmente en griego (Sap 7. C. . Por su especial importancia recordemos las frases en las que Dios es calificado como hacedor del mundo (ó ~ol. con todas las consecuencias. Este significado está íntimamente relacionado con el anterior. 21. 20. El género humano que habita la tierra. 6). cfr. p. 7). 2 Mac 7. griega: Mt 24. lo 1. 50. o finalmente en los que se afirma que el mundo ha sido reconciliado con Dios en Cristo (2 Cor 5. en general. 2. e. limitémonos ahora a señalar que está relacionado con el anterior. Se habla así de «todos los reinos del mundo» (Mt 4. 20). Este concepto es expresado en otras ocasiones con la expresión «tierra habitada» (la %~x~wE~°~~. 10). o en los que se dice que el pecado entró o está presente en el mundo (Rom 5. lo 1. que es equivalente a la que el vocablo tenía en el griego ordinario.~a~ zoo xó~. tiene de hecho cuatro acepciones principales 1. 2 Mac 7. La palabra cosmos..~_o~ : Act 17. 14. de que para evitar el contacto con los pecadores sería necesario «salir del mundo» (1 Cor 5.1. 10). es decir los hombres en cuanto sometidos al pecado y al diablo. se usaba desde el siglo VI a. 1 Pe 1. hasta el punto de que ambos pueden ser en realidad considerados como dos matices de una única significación. 3. por influencia de la filosofía. 4). 6 . deberemos ocuparnos a continuación. 29). 5 . Esta acepción. 22 . 1. sólo que se sitúa en una perspectiva soteriológica y no meramente descriptiva. Heb 4. 19). Intentaremos desarrollarla en sus líneas generales. Eph 1.: Rom. Visión general de la doctrina bíblica sobre el mundo. Act 17. cuya significación y valor recoge: es en efecto empleada de ordinario para poner al mundo en relación con el acto creador de Dios o con su poder soberano (Mt 24. El universo o conjunto de las criaturas visibles. 4. nos encontramos sin embargo claramente en presencia de este tercer significado en pasajes como aquellos en los que Dios es presentado como juez del mundo (Rom 3. 8). traduce la locución «cielo y tierras>. 1 Cor 3. de modo que sólo en una traducción tardía como la de Simaco es empleado para traducir el vocablo «tierra». La tierra en la que habita el hombre y. 35.24) o creador del mundo (ó zou xóofiou xziß-rr. que. y la riqueza semántica. 10. el mismo criterio siguieron otros traductores. 17 . traduciéndolas literalmente no se sirvieron pues del sustantivo griego cosmos (xóa~oc). Meb 1. etc. La simple catalogación terminológica que acabamos de hacer pone de relieve algunas de las perspectivas centrales de la doctrina bíblica sobre el mundo. en los escritos del Nuevo Testamento. Lc 11.

tomando ocasión de incidencias de la historia de Israel o de experiencias básicas de toda vida humana. 1-33. pero esa fuerza impersonal no constituye la explicación última. 14). Ps 139). Rom 8. ni deviene. Job 7. Dios se ha fijado en el hombre. el que ha hecho cielo y tierra. Y esa historia transcurre bajo el cuidado y la providencia de Dios: El es en efecto el Señor del mundo (2 Mac 7. 28). El universo entero es criatura de Dios. 17). reconociendo en todo ello un signo de la bondad divina.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 151 1. Ese destino final del mundo está vinculado al destino del hombre. mirándole con benevolencia a pesar de su pequeñez (Ps 8. con él. El punto de partida del mensaje bíblico es. que gobierna el desplegarse de las leyes de la naturaleza y el curso de los acontecimientos de la vida humana (Gn 8. 2 Mac 7. A lo largo de todo el Antiguo Testamento se va produciendo una progresiva explicación y clarificación de estas perspectivas: los autores inspirados (especialmente la literatura profética y sapiencial). 22-31. inmortalidad y vida ultraterrena. sino como el fruto de la libertad de un Dios pleno en sí mismo que con su sola palabra hace surgir las cosas de la nada dando así origen al mundo y. para abrirse a una comprensión más adecuada de las promesas divinas. 50. aunque algunos acontecimientos sean ambivalentes y ambiguos. Por eso. 1). ni es el producto de una evolución. en otras palabras. culto . Dios en efecto ha distinguido al hombre por en cima de sus otras obras. 1-11. o le impulsa a profundizar en el sentido de esas promesas para reconocer así donde están los verdaderos bienes (Dt 28. 32-40. esperanza de la consumación escatológica. ni evoluciona con el mundo. Sap 8. 2. como hemos dicho. El hombre puede pues a su vez mirar a cuanto le rodea con confianza. Rom 1. 20) y se dirige hacia un fin (Mt 13. Ese bien al que Dios ordena y llama al hombre trasciende de modo absoluto las condiciones de su existencia presente y las relaciones del hombre con el cosmos material y el mundo político. 4. 36. sabiendo que es el Omnipotente. y el hombre no esté en condiciones de captar plenamente su sentido. sin que nada pueda resistir a su poder. Ez 20. sino que es necesario remontarse hasta Dios que gobierna el acontecer y que se sirve de las mismas calamidades para bien del hombre. 6-9 . Sap 10. 22 . 1-86. 1 Cor 8. 28-30).6). recuerdan constantemente la necesidad de trascender un horizonte meramente terreno. debe mantener su fe en Dios. 40). dándole el dominio sobre la tierra y el mar y cuanto habita en ellos (Gn 1. al tiempo (Ps 33. 9). Ier 30. 1-7). ya que a través de ellas le castiga por sus pecados a fin de excitarle a la fidelidad a las promesas de las que depende su felicidad. Ps 132 . 3. viene de Dios y se encamina hacia El (Rom 1. 28). no recibe su ser de otro. El mundo tiene pues una historia: ha tenido un principio (Lc 11. y sigue ordenadamente el ritmo constante de sus ciclos y en ocasiones se presenta hostil y amenazadora. Ciertamente la naturaleza está sujeta a leyes. Sentido meta-histórico del Reino de Dios. capaz por tanto de ordenar todas las cosas hacia el bien de aquellos a quienes ama (Dt 4. Todo cuanto existe ha sido dispuesto por Dios con sabiduría (Prv 8. En las Sagradas Escrituras la cosmogonía no es nunca presentada como la prolongación de una teogonía. y refleja su gloria y su magnanimidad (Ps 18. 26. 1-44. la afirmación de Dios como autor y señor de todas las cosas: el mundo. y tiene sentido en función del designio divino que lo ordena hacia su destino final. Estas expresiones deben ser entendidas según el estricto monoteísmo bíblico : Dios es en efecto el absolutamente encausado.

Y paralelamente. no está. centrales en el texto bíblico. y por contraste. 3. más aún si debe incluso hacerlo cumpliendo el mandato divino de dominar la tierra (Gn 1. El mundo al que Cristo viene es un mundo sometido no sólo a la caducidad o precariedad. Detrás del pecado se advierte además la presencia de fuerzas que van más allá del hombre las potencias demoníacas. sino más bien la revelación del auténtico sentido de esas relaciones. Satán. 4-17). explicando a continuación que fue el pecado lo que. trae consigo una profundización en las perspectivas señaladas. 28). que es descrito en ocasiones como un cataclismo que destruirá la actual fisonomía del universo. hunde sus raíces en la creación material (Gn 2. que es oportuno comentar. el universo material no es un puro escenario de una historia humana ajena a él. primer hombre. al desvincular al hombre de Dios. sino que está incorporado a la historia de la salvación y recibe su influjo. 16-19). 4. no implican tal y como las mismas Sagradas Escrituras las enseñan. Esas perspectivas. de las cosas y de la historia. En efecto. 22). subraya cómo la intimidad del hombre con Dios estaba acompañada de la sujeción de la naturaleza al hombre y de una plena armonía cósmica (Gn 1.A) La venida del Hijo de Dios a la tierra revela la plenitud de comunicación con El a la que Dios ha destinado al hombre. 12-14). confiando en la benevolencia divina. 7 . puede enfrentarse audazmente con el universo que le rodea. manifiesta con absoluta claridad el abismo que implica la lejanía de Dios causada por el pecado. rompió esa armonía e hizo que la naturaleza se presentara como enemiga de la humanidad (Gn 3. en última instancia. ha comenzado ya en Cristo : tal es el anuncio que cruza de un extremo a otro el Nuevo Testamento. y que culmina en la revelación neotestamentaria sobre la unión íntima con Dios a que está llamado el hombre. que se extiende a toda la humanidad (Rom 5. Pero ese cumplimiento de las promesas divinas. Por Adán. 4. una separación del hombre con respecto al cosmos. La acción divina que consumará la historia. Por eso si bien el hombre. al describir los inicios de la historia de la humanidad. En otras palabras. príncipe de . al contrario. reestableciendo definitivamente la amistad del hombre con Dios y renovando profundamente toda la realidad: puede ser por eso concebida como una nueva creación. Así el texto bíblico. y por eso . es el cosmos entero el que está vinculado al hombre y a su destino. sino situado bajo el signo del pecado. por su corporalidad. la destruye en cuanto fruto del pecado. aunque el hombre. revelará el verdadero valor de los hombres. 29-30.espiritual. 2. 66. con su palabra soberana. debe a la vez mantener viva la conciencia de la trascendencia de los bienes mesiánicos y saberse situado bajo el juicio de Dios que. y la destrucción de ese pecado con la consiguiente renovación de la realidad toda entera 3. y con él la muerte. son algunos de los temas que se entrelazan en esa profundización a la que Dios va conduciendo al pueblo judío. el juicio final. entró el pecado en el mundo. Dos temas debemos analizar : la manifestación del pecado del mundo. 19). el reino escatológico. borrará y arrasará el pecado. que son descritos por la literatura profética y apocalíptica con expresiones que evocan la armonía del paraíso primitivo. Las dimensiones radicales de la historia quedan así de manifiesto. sino «unos nuevos cielos y una nueva tierra» (Is 65.tendrá como resultado último no la desaparición del cosmos material. sentido del pecado. sometido a los procesos cósmicos de modo que resulte asumido y dominado por ellos. La nueva creación. sino que. 17 .

sino para que el mundo se salve por El» (lo 3. Eph 1. 4. lo 1. Advirtamos además que esas expresiones son ajenas. nacido de Adán. 1 lo 2. 8. es pues el tiempo de la lucha entre la Iglesia y el mundo. Pero la victoria de Cristo sobre la muerte y el diabla aún no ha manifestado todas sus implicaciones.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 153 este mundo (Io 12. librándola de la esclavitud del pecado. por eso. 14. 32. Jesús sobre el que el príncipe de «este mundo» no tenía poder alguno. reconcilia al mundo consigo (1 Cor 5. 17). las entregue a su Padre (lo 12. Y el pecado ha sido vencido. 7-8). 12. que es la Iglesia (1 Cor 6. y que. o. o también -lo que es lo mismo. 5). haciendo de él un mundo de pecado. pertenece a «este mundo» y debe ser redimido o sacado de él. incapaz de dar una paz verdadera (lo 14. teológica y moral: significan en efecto la humanidad en cuanto sometida al diablo y por tanto apartada de Dios y necesitada de salvación. 27). sino su salvación. 5. 4. 12. 19). Porque Dios no ha enviado su Hijo al mundo para condenar al mundo. 10). Juan y de S. 12). Apc 22. El universo. su equivalente. Jesús ha dado su carne para «vida del mundo» (lo 6. 15-20. con su consiguiente presentación del principio del mal como coeterno a Dios y la consideración de la materia como mala en sí misma. La historia es el despliegue de esa victoria de Cristo. Col 1. 30. en cuanto creatura de Dios. 15). 1 Pe 2. 25-28). sometidas todas las cosas a El. Tal y como aparecen en los escritos de S. 15 . 4-13 . reo ante Dios (Rom 3. Col 1. hasta que llegue el día en que. 22-23 . El tiempo que transcurre entre la primera y la segunda venida de Cristo. 23 . pero Dios no busca la aniquilación de su criatura. pero esa muerte se reveló fuente de vida : en ella pronunció Dios su juicio de condenación sobre el mundo y proclamó la victoria de Cristo sobre el pecado. 33. la vida eterna. 51). 15). Col 1. 3-23. 1 Cor 15. pero desde otra perspectiva-. El mundo es ciertamente reo ante Dios. 23. o más exactamente el . 2 Cor 5. o también una dimensión de todo hombre en cuanto que. y Dios Padre. 31. aceptando la muerte de Cristo.B) La Redención ha tenido lugar : «porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único. Designan un período o momento de la historia de la salvación. 2. Por eso el mundo lo odió y procuró su muerte (1 Cor 2. Este mundo. no es una pugna entre Dios y la materia. ya que en El no había pecado (lo 8. 5. «este siglo» (ö atwv uúzoc) tienen no una connotación cosmológica o sociológica. sino soteriológica. 21. ha comenzado ya. un mundo condenado a la desaparición (1 Cor 7. 4-5 . 9.4). Jesucristo ha sido establecido cabeza de la nueva creación (Eph 1. por eso «este mundo». es un mundo de pecado y tinieblas (Eph 5. 20). Mundo caracterizado por una sabiduría. por unos afanes. se opone a Dios y engaña al hombre conduciéndolo a la tristeza y a la muerte (2 Cor 7. 19. sino que tenga vida eterna. 18-24. es decir el mundo posterior a Adán. Por su Muerte y Resurrección. es un mundo que pasa. más aún opuestas a todo dualismo de tipo gnóstico. Rom 12. 16-17). es decir el mundo del pecado. sino la redención del hombre a la que acompaña la restauración total de la creación. 3. para que todo el que crea en El no perezca. Precisamente por eso la intervención salvadora divina. 13). por un espíritu que son incapaces de conocer y gustar las cosas de Dios (1 Cor 2. El siglo futuro. 12-13 . Pablo la expresión «este mundo» (ó róo~o~ oúzoy). 31) y dios de este siglo (2 Cor 4. jamás es considerado como malo : es la voluntad pecadora de ángeles y hombres la que introduce el mal en el universo. 22) asumió sobre sí la condición humana a fin de traer luz y vida a los hombres (lo 6. el crecimiento y desarrollo del Cuerpo de Cristo.

Heb 10. y no las cosas de la tierra (Col 3. 20). el cristiano debe en cambio actuar en todo movido por el amor. si pierde la vida del alma? (Mt 16. el presente. Rom 12. sin atemorizarse ante los juicios mundanos. donde Cristo está junto a Dios y Padre. 16). 6. 6. 11. Situado ante un mundo corrompido y corruptor. 22). 1-13. 27. en Cristo. 18. 2 Cor 4. el cristiano es testigo de Cristo ante el mundo. sin embargo. Gal 2. 6). 10. ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo. Rom 13. 4. 7). sino el reino indestructible (Heb 12. 10-11. 28). No son del mundo. 14). 1 Cor 1. para que. Manifestando la victoria sobre el pecado mediante la fidelidad y la lucha. 3-5. 15). 4. Consciente de la dignidad de la vocación recibida (1 Pe 1. de Dios» (1 Cor 3.tiempo en el que la Iglesia anuncia a Cristo a un universo que conoce aún el pecado. 1 ~Cor 13. Esta tensión la advierte el cristiano en primer lugar en sí mismo. 1 Pet 1. 6. 7. puesto que de nada vale el juicio de los hombres sino el de Dios. el egoísmo.14-15). Rom 7. al igual que hizo con Jesús. 1 Pe 3. cfr. y evitar la contaminación con el espíritu del mundo. No pertenece ya a esa etapa superada de la historia de la salvación que es el mundo del pecado. 1 lo 2. Debe pues reconocerse a la vez libre del pecado y amenazado por él (1 lo 1. La Iglesia es. la vida. rechazando su palabra y tratando de ahogar su testimonio . ya no es del mundo. en efecto. Rom 1. se alza contra él. sino que los libres del mal» (lo 17. 14. por la fe. 4-5. que es vida eterna (lo 4. es decir las cosas de arriba. como yo tampoco soy del mundo. sino nueva creatura (Gal 6. es vencedor del mundo (1 lo 5. la ira son características del espíritu del mundo. Vive de la vida misma de Cristo (lo 15. 10. 7-10). 25. ya que su vida está oculta con Cristo en Dios y aún no se manifiesta en plenitud de gloria (Col 3. Así como Jesús vino para dar testimonio de la verdad. la conversión. pero esa victoria ha de realizarse día a día en la probación. ¿Cuál es pues la situación del cristiano en el mundo? Quizá no quepa mejor resumen que el que nos ofrecen dos frases del Evangelio de San luan: «Yo ya no estoy en el mundo. ya que también él. 1-10. 5-10). 8-11. 1 lo 4. 1 lo 3. 5-6. el futuro. 6. «mundus quem Deus in Christo reconciliat sibi»4. 3). Si la incredulidad. debe vivir en libertad. Y. 5). 34. que deben ser para él como estiércol (Philp 3. Rom 6. pero éstos están en el mundo. ya que. El mundo. vencido pero aún no destruído. y con él el dolor y la muerte. pero las reliquias del pecado permanecen y con ellas la pugna entre el espíritu y la carne (Gal 5. más aún experimentar sus ataques. 32-39. Rom 5. El cristiano unido a Cristo por la fe y la caridad. está en el mundo. 1-2). el siglo futuro (Heb 2. 33). de Cristo y Cristo. 40. puesto que el espíritu que ha recibido es más fuerte que la carne (2 Cor 12. El «cuerpo de pecado» ha sido destruído (Rom 6. No te ruego que los quites del mundo. la envidia. en el que se resume la ley (lo 13. y vosotros. 14-25). le pertenecen todas las cosas: «el mundo. el cristiano puede vencer. amado de Dios. 23. la muerte. como ha escrito San Agustín resumiendo certeramente el pensamiento apostólico. 26). porque la amistad con el mundo es enemistad con Dios (Iac 1. 8). y debe permanecer en él.. 2. y al cristiano. así el cristiano es enviado para continuar ese testimonio dado por Cristo mismo (lo 17. 2). 1 lo 2. En esa lucha. 17).9). Por eso mismo ha de buscar no los bienes perecederos. todo es vuestro. 5. el cristiano debe conservarse fiel al espíritu de Cristo. en la fidelidad y en la perseverancia (Rom 5. 16-24. se incorpore a ella y participe de la vida que viene de Cristo. Col 3. 6.. Esa tensión se manifiesta también con respecto a cuanto rodea al cristiano.

7. «Resucitó en El (Cristo) el mundo. de visión fácil y directa de Dios (1 lo 3. se entiende en la Sagrada Escritura la totalidad de los seres creados. anticipo de la nueva creación. Apc 21. así como él está crucificado para el mundo (Gal 6. al hacerles conocer la verdadera vida. ser vista como incorporada a una historia. pero a condición de situarse en el interior de una soteriología teológica. Se puede afirmar por eso que las enseñanzas bíblicas trascienden toda cosmología.el cristiano revela a los hombres el amor de Dios y. en última instancia. y seguro de la eficacia de la palabra divina. limitándonos a la noción de mundo que implican. la noción . 23). 13 . 1 Cor 13. 2-3. que es la que da su sentido radical a todo el acontecer.2. Desarrollar estas ideas obligaría a entrar de lleno en la teología dogmática. culminará en la consumación total de la historia cuando los cuerpos sean resucitados (1 Cor 15. Resumiendo las amplias perspectivas que hemos apuntado. ya que nos sitúan ante algunos de los ejes centrales del pensamiento cristiano: la distinción entre Creador y criatura. es decir la creación en su conjunto. 2. En él y a través de él la vida nueva se anuncia y comunica. como decíamos. En otras palabras. y la misma creación material sea sacada de la esclavitud a la que la condenó el pecado humano para participar de la gloria de los hijos de Dios (Rom 8. resucitó en El la tierra. Habrá nuevos cielos y nueva tierra» s. 14). Philp 1. les muestra el camino de la salvación. podemos establecer los siguientes puntos a) por mundo. Viviendo así -considerando al mundo como crucificado por él. La victoria de Cristo es universal y absoluta: se manifiesta ahora en la resurrección de la gracia. 18-24). 18-16.27). tomando la palabra en toda su generalidad.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 155 (lo 15. 12). El término de la esperanza del cristiano es un estado de unión plena con Cristo (1 Tress 4. pero él debe perseverar confiando en la acción de la gracia. b) el mundo así entendido. es decir lo que no es Dios. los conceptos de persona y libertad. 4). forma una unidad que tiene su culmen en las criaturas espirituales. 17. Hacia una definición del mundo a partir de las enseñanzas bíblicas. crezca y se edifique. y. al conjunto de todo lo creado por Dios. El vocablo mundo designa por tanto. a fin de que la Iglesia. 1. sino más radicalmente por denunciar todo intento de considerar la historia de la humanidad como un simple proceso en el interior de la evolución del cosmos. obviamente. la historia de la salvación del hombre. ordenado y gobernado por su providencia en orden a los fines por El mismo fijados. no pretenden imponer una teoría de tipo científico (ya que. por la que somos librados de la esclavitud del pecado. Y a esa plenitud de comunión con Dios. y que por lo tanto se sitúa con respecto a El en relación de dependencia. resucitó en El el cielo. en primer lugar. es decir de una explicación del designio divino sobre el hombre y su destino eterno. en El y por El. desde una perspectiva bíblica cabe ciertamente una cosmología filosófica. no sólo en cuanto que. se sirven del lenguaje ordinario en la época en que los libros fueron redactados). le seguirán unos nuevos cielos y una nueva tierra en los que habite la justicia (2 Pe 3. 12-28). Por eso la creación material debe.

como veremos. 2. Es preferible por eso limitarnos a completar la exposición comentado brevemente algunos puntos que pueden ayudar a comprender mejor determinados aspectos de la terminología bíblica. que no llegó nunca a una afirmación absolutamente neta de la trascendencia divina. En las Sagradas Escrituras. de la que forma parte la propia divinidad. hablándonos de un mundo que ha tenido un comienzo y se encamina hacia una consumación y en el que Dios interviene con absoluta soberanía causando así lo nuevo y lo inesperado.tto. se desarrollan las nociones de creación y de historia. ese punto constituye un factor importante de la noción bíblica sobre el cielo-.4. 5 .: 1 Tim 2. T. en cambio. Eccl 16. En la filosofía griega. 9 . claras: el pensamiento griego marca preferentemente la regularidad y uniformidad del cosmos. Según la visión helénica de la belleza como armonía en el orden. 3. o también cosa ordenada o armónica. En los ambientes filosóficos e se aplicó la palabra cosmos al universo. organización o disciplina.ya que no sólo en el texto veterotestamentario hay múltiples referencias al tema del orden y la armonía de la naturaleza -más aún. que queda reducida así a una función puramente cosmológica. Esas diferencias sin embargo no deben ser exageradas. 1 Pe 3. Por cosmos se entiende pues en griego al universo concebido como un todo ordenado e interiormente trabado. y de modo particular el adorno femenino (significado que encontramos también en algunos lugares del N. hacia la consumación o plenitud escatológica a que Dios lo ha destinado. la armonía y el orden que reinan en él. significaba prevalentemente en la cultura griega lo mismo que orden. -como tienden a hacer algunas escuelas exegéticas influidas en esto por la idea romántica del «espíritu de los pueblos». es decir a fuerza o logos inmanente a un cosmos que. al de la percepción de la distinción radical entre Creador y criatura. 24-17-8). que se encuentra no a nivel de la imagen de la historia y del mundo. a partir de la clara afirmación de Dios trascendente. 3). 2. más profundamente. incorporándola a su vocabulario. y la segunda. mientras que el texto bíblico subraya ante todo el aspecto histórico. desarrollándose según la ley de un eterno retorno. Pero sobre todo importa no equivocarse sobre la raíz de esas diferencias. expresando la primera la distinción entre Dios y el mundo y la dependencia de éste con respecto a Aquel. dotado de leyes inmanentes a las que debe su armonía y su uniformidad. Mundo y siglo. da razón en todas las cosas. Las diferencias de acento entre la perspectiva griega y la bíblica son. en este sentido. bajo la providencia divina. La palabra Y. sino que sería fácil mostrar la presencia en la cultura griega de filones de pensamiento que se aproximan a una idea del curso histórico relativamente cercana a la bíblica '. para expresar la belleza. el proceder del mundo. concretamente: la relación entre mundo y siglo. y está por tanto expuesta a caer en una consideración del mundo como realidad cerrada y completa en sí misma. sino. y la distinción entre cielos y tierra.de historia. la situaron en un contexto creacionista.de que la casi totalidad de las veces . pasó a significar también lo bello. como lo manifiesta claramente el hecho -ya señalado.dzi. Ni que decir tiene que al asumir los hebreos la palabra cosmos. la visión de la belleza y orden del mundo no se prolonga en una comprensión del universo como hecho para la gloria de Dios (en la línea del bíblico «los cielos narran la gloria de Dios»: Ps 18.

con el mundo. que la introducción de la palabra cosmos. tanto en el pasado como en el porvenir. en la vida cristiana y en la Iglesia. y necesitado por tanto de redención.la condición actual del universo en cuanto sometido al pecado. y sobre todo en los escritos de San Juan y San Pablo. acercándose así a la significación del vocablo cosmos y dando lugar a un intercambio de sentido entre ambos.~a. que en latín se traducirían por ab aeterno o in aeternum. indefinida. dada la relación que existe entre la duración y lo que dura. el que se encuentra en la apocalíptica judía y posteriormente en el N.). es con la intención de subrayar el dominio de Dios sobre la totalidad de las cosas producidas por su palabra creadora. indefinidamente. para cerrar este excursus semántico y terminológico. por extensión. al poder del diablo. Quizá sea también por eso mismo -es decir por esa capacidad para significar la pecaminosidad y la caducidad adquirida por la . puede ser objeto de la valoración ética negativa ya señalada. oculto en la noche de los tiempos. aunque sólo en arras y en esperanza. y. esta palabra se usó también para significar el mundo en cuanto sujeto a duración. que evoca en cambio el mundo en cuanto realidad vinculada a la historia humana. cualquier duración. como veíamos. que proviene probablemente de una raíz que significa «estar oculto» o Restar escondido». frente a la cual se sitúa el siglo futuro o plenitud del reino de los cielos. Eïç ai~I. como consecuencia del pecado del hombre. con tal de que fuera prolongada (de ahí las expresiones como an'aïwv7cc. En ambos las expresiones «este mundo» y «este siglo» (oûToC. y en castellano por desde toda la eternidad. por otra parte. y el castellano por siglo). asumió lógicamente la carga semántica implicada en la hebráica ólam. que se refiere el universo en cuanto venido de Dios. hizo factible exponer algunas de las ideas bíblicas con una fuerza dramática. etc.).TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 157 que aparece el término en las Sagradas Escrituras para designar sin más al universo. señor de los tiempos (ó xóa~to. Mientras que por raIPot o siglo se puede significar un período de la historia de la salvación. Al ser usada por los Setenta. por extensión. Entre los vocablos de la lengua hebrea que. en el hebreo rabínico y en el arameo. Este valor ético-religioso de las palabras mundo y siglo es.. T. y en el cual vige una determinada configuración de las relaciones del hombre con Dios y. Es interesante anotar. es decir entregado. trazando brevemente su historia e. por tanto. mientras que la palabra cosmos. dado ya en Cristo y participando. es decir el disponer de un vocablo capaz de designar por sí solo la totalidad de lo creado. que -y esto muestra y confirma la absoluta oposición de los escritores inspirados al dualismo y al panteismo gnósticos. es decir el universo en cuanto que incorporado y arrastrado por la historia de las relaciones entre el hombre y Dios. y significan -como decíamos.ó aiwv oüToç) son intercambiables. Pero para mostrar esto es necesario referirse a las relaciones semánticas que se establecieron entre la palabra cosmos y el vocablo siglo. tiene en las Sagradas Escrituras siempre sentido positivo. Añadamos. Los Setenta la tradujeron por atlúv (y posteriormente la Vulgata por saecúlum. Por cosmos se puede así entender el mundo en la historia. la palabra griega aüi>•. una duración larga. de un modo u otro.la expresión creación o criatura (x~ílscc). se refieren a mundo se encuentra la palabra ôlam. y que servía primitivamente para expresar la idea de un pasado lejano. La palabra atwv indicaba en el griego clásico la duración a que tiende la vida humana (que se apreciaba en setenta años) y. que las expresiones «cielos y tierra» o «el todo» tal vez no hubieran permitido. cuya duración está determinada por Dios.

la palabra cielo (o cielos) para referirse a Dios (Dn 4.5. haciendo la tierra el escabel de sus pies (ls 66. de intimidad del hombre con ¡os en la distinción y en la trascendencia. ya que sería un grave error ver en ellos un antropomorfismo ingenuo. Gal 1. Iob 38. su trascendencia e inaccesibilidad. son más genéricas o hacen referencia a la omnipotencia creadora de Dios y son por tanto especialmente aptas para referirse a la acción soberana por la que Dios. por eso. 21. Es esa realidad de cercanía y lejanía de Dios. 2. etc. expresiones todas que. se ha acercado al hombre. está en las Sagradas Escrituras coloreada de sentido teológico significando la morada o ámbito propio de Dios y de sus ángeles. el reino de los cielos en su etapa futura y definitiva. y.una forma infantil de expresarse o de concebir a la divinidad. decirnos que habita en los cielos. Sap 18. 23 . desde el cielo vienen los ángeles que bajan a la tierra (3 Reg 22. 34-35 . 26. no es nunca llamado cosmos futuro. su presencia. Se trata en realidad de un lenguaje poético-religioso de gran hondura y riqueza. se emplea por merominia. 14. El cielo es símbolo no sólo de la presencia amorosa de Dios. Los textos en los que se habla en este sentido del cielo (o de Idos cielos». Cielos y tierra Hemos advertido ya que la palabra cielo. El cielo puede evocar en efecto la grandeza de Dios. o -peor aún. 6-12). por lo que la situación escatológica. Apc 10. 8. 31-38). y. 19. es en ellos donde se formulan los secretos designios de la providencia divina (Iob 1. sino también. consumando así el curso de la historia presente. Dn 9. y. como por influencia de las ideas antiguas sobre la existencia de diversas esferas celestes superpuestas) son muy numerosos: Dios habita en el cielo (o en los cielos) (P 2. 1 Mac 3. Mt 28. recapitulará todas las cosas en Cristo. la armonía del movimiento de las estrellas que lo llenan. lo 3. del que. de la acción salvadora por la que reconcilia a los hombres con . el Hijo del hombre vendrá sobre las nubes del cielo (Dn 7. aunque sean «los cielos y los cielos de los cielos»: 3 Reg 8. Importa comprender bien el sentido teológico de esos enunciados bíblicos sobre el cielo e. l). 15. en los cielos está situado el trono de Dios (Ps 11. lo que expresa la metáfora de los cielos: porque ese Dios. manteniendo claramente la distinción entre el cielo físico y Dios (al que nada puede contener. 4. 49). completando la obra de la Redención ya participada en la gracia. a la vez. que se basa sobre un dato fundamental: el reconocimiento de la creación como reflejo o vestigio de la gloria de Dios. 4. excitan en el hombre el sentimiento de lo bello y de lo profundo. 1. y en señal de respeto. así Dios lo penetra todo con su mirada (Ps 11. 27). La mirada de fe del israelita descubre en ese espectáculo un eco de la sabiduría y de poder de Dios (ls 40. como se dice también tanto por razones de énfasis literario.palabra cosmos-. la Sagrada Escritura no vacila en establecer una relación entre la actitud que el hombre adopta ante el espectáculo de los cielos y la que debe adoptar ante la majestad de Dios. 13). El cielo se ofrece a la mirada humana como un espectáculo que provoca la admiración: su extensión y elevación. su inabarcabilidad. 1). 2). 27) . 18 . teniendo una significación igualmente cósmica y universal. sino siglo futuro o nueva creación y nuevos cielos y nueva tierra. 4. 139). para manifestar su majestad. si bien indica directamente la bóveda del firmamento. llevándolas al cumplimiento al que las había destinado su decreto creador y salvador. y por consecuencia. Mt 5. 2. Act 7. Heb 8. ya que así como el cielo envuelve a la tierra y al hombre.

la morada que Cristo le ha preparado (lo 14. sino porque consistirá en la plena reconciliación entre cielos y tierra. de acuerdo con el cual deben ser usados los demás conocimientos. que el Apocalipsis describe como bajando de los cielos a la tierra para establecer en ella la morada de Dios (Apc 21. es decir en «el descanso de Dios» (Heb 3. 3. subido a los cielos y sentado a la derecha de Dios Padre. 1). sabiduría : conocimiento por las últimas causas. no las de la tierra (Col 3. A lo largo de su vida terrena le sostiene la esperanza de la segunda venida de Cristo que. y que es en ocasiones expresada mediante la metáfora de un corazón nuevo (Ez 11. 25). 13. de modo definitivo y completo. 2 Cor 5. El israelita. Dios que ha querido revelarse a sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad. y su incoación en la gracia y su consumación escatológica. y. La Revelación como conocimiento de Dios. pues. Con El se han abierto los cielos (Mt 3. goza de todo poder en el cielo y en la tierra (Mt 28. 20). Ese designio salvador divino es la explicación última del sentido de la realidad. lleno de sabor y de sentido. No. que llama al hombre a participar de su vida. 11). del hombre y del mundo La fe cristiana tiene como contenido la revelación de Dios tal y como se nos da a conocer en la historia de Israel y. El cristiano es hecho así ciudadano del cielo (Philp 3. y viviendo y muriendo en la tierra. Jesús. fiado en la promesa. 4). donde encontrará su herencia (1 Pe 1. empleando la terminología clásica. 18). 2 -3 . Heb 9. y los justos entrarán en la tierra prometida.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 159 El. los justos estarán así eternamente ante el trono de Dios (Apc 7. o lo que es lo mismo en la superación de la distinción entre cielos y tierra por la plena comunicación de Sí mismo que Dios concederá al pueblo de los santos. 1). El término «cielo» (o «los cielos») significa pues el designio divino en cuanto que ordenado a establecer la comunión con El de hombres y ángeles. sino que es un saber existencial. en Cristo. y el hombre tiene ya acceso a la amistad con Dios. 1-22. saberes o ciencias. atraerá a los suyos para llevarlos consigo a los cielos (1 Thess 4. envía a los suyos el Espíritu Santo. que puede ser usado en diversos sentidos y subordinado a otras realidades. 17). constituyendo así esa Jerusalén celeste. tanto las del cielo como las de la tierra (Col 1. 21). Dios ha creado el mundo y ha formado a las criaturas racionales para comunicarse a ellas y hacerlas partícipes de su bondad 1. El ha venido del cielo (lo 3. Dios será entonces «todo en todas las cosas» (1 Cor 15. Dios. ha reconciliado entre sí y con Dios todas las cosas. La fe no es un saber neutro o meramente técnico. 28). 7-2). bajando de nuevo del cielo. 6. y viene a ser por tanto el vocablo adecuado para indicar el sentido último de la historia de la salvación. 9). en otras es presentada en cambio mediante la imagen del abrirse y rasgarse del cielo como signo de la comunicación de Dios a los hombres (Is 64. La fe es. 19) o de una ley escrita en el interior del hombre (ler 31. Apc 3. 16). 20 . porque esa consumación implique la desaparición de la tierra y de los cuerpos (idea absolutamente ajena al mensaje bíblico). Lo que en la fe . 33). acude a Dios en espera de su cumplimiento definitivo: y esa alianza que no conocerá ya vuelta atrás. 7-4. En Jesús esa promesa se realiza. muerto y resucitado. ciertamente. dándonos a conocer tanto la verdad profunda de su vida íntima como su designio acerca de la salvación del hombre. y debe vivir por tanto amando las cosas de arriba. sentados con Cristo en los cielos (Eph 2. 15). 6. 33).

desde esa perspectiva. diríamos que la fe no es conocimiento que se refiera a un sector de la vida. sino incluido en el diálogo entre el hombre y Dios. tal y como acabamos de emplearla. y con frecuencia más retóricas que otra cosa. a la soledad ante Dios. de quien todo otro ser es reflejo. autónomos o simplemente yuxtapuestos. considerada globalmente y por tanto afecta a todas y a cada una de sus dimensiones. en sí mismo y se ha podido hablar de una tendencia anticosmológica o antifísica de los escritores cristianos 3. No ciertamente -aparte de algunas exageraciones. del hombre que se postula a sí mismo como fuente y explicación de la realidad. El mundo es ámbito de ese diálogo. a un hombre fuera del mundo. sino al hombre en situación. En otras palabras. Ciertamente el hombre está destinado a trascender este mundo y a llegar. o también -aunque entre ambas formulaciones hay una clara diferencia. y la mundanidad del amor. como suele decirse. c) Precisamente porque el mundo es visto desde la perspectiva del diálogo de los hombres entre sí y con Dios. el pensamiento teológico ha adoptado con frecuencia una actitud crítica ante los intentos de estudiar al mundo. el espíritu que debe informar su vida.porque niegue la posibilidad y la necesidad de un estudio científico del cosmos. del hombre que reconociéndose fundado en Dios juzga desde El todas las cosas 2. sino entre dos mundanidades : la mundanidad del egoísmo. el fin hacia el que debe orientar sus acciones. fuera de lo creado. paralelo a otros que son con respecto a él indiferentes. el mundo se nos aparece como objeto no de una consideración impersonal. todo conocimiento del mundo que lleve al hombre a cerrarse en sí mismo y a perderse . Precisamente en la medida en que consiste en el conocimiento de Dios y de su voluntad. Para explicitar la significación y el alcance de la palabra mundo. sino la integridad y la simplicidad del que al contemplar y amar a Dios. pero substancialmente equivalente. no es el aislamiento del solitario. Con una terminología distinta. tal y como existe en concreto: miembro de la familia humana. b) Así entendido. La revelación no se dirige al hombre colocado en el vacío. parte del universo. Por mundo se entiende aquí la totalidad de la realidad creada. Más aún el hombre es inseparable del mundo.la realidad en cuanto marco que rodea la existencia humana y fuente de relaciones con Dios y con los demás hombres. Podríamos decir que la fe cristiana llama al hombre no a salir del mundo sino a superar una cierta manera de mirar al mundo: la verdadera contraposición no es la contraposición entre mundo y no-mundo. materia de una vida vivida en actitud de respuesta. el mundo no es tanto objeto de un tratado especial de la teología cuanto más bien algo connotado en toda formulación teológica con respecto a la existencia humana. la fe se refiere a la vida misma. pueden sentarse algunas afirmaciones a) El primer rasgo que podemos subrayar es que. sale plenamente de sí abarcando en un solo acto de amor todo cuanto Dios ama. incluyendo en ella al hombre que se reconoce llamado por Dios. rodeado de seres determinados. Pero esa soledad que se realizará plenamente en la visión beatífica. contenido temático de relaciones interpersonales.se nos da es el fundamento del existir. sino más bien porque afirma que ese estudio y esa ciencia no tienen en sí mismas su propia justificación. y que se anticipa ya ahora en la actitud de oración y de adoración. la fe hace pues que el hombre conozca el sentido de su situación en el mundo es decir el porqué de su propia existencia.

d) Es importante. es la norma de todo comportamiento cristiano. en verdad bajo la servidumbre del pecado. Es esta acepción amplia y radical de la palabra la que emplea la Const. en la caridad. 1. es algo fundado y no autofundante. porque es la revelación acabada de la verdad de las cosas.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 161 en las cosas desconectando ese conocimiento de su contexto personal. importante. subrayar que se interpretan mal esos datos cuando se considera que al mundo mero horizonte mental humano. puesto.. y esa actitud está íntimamente unida a la humildad ante el ser y ante las cosas. sin embargo. para que. pero liberado por Cristo crucificado y resucitado. marcado por su bajo ideal. De una manera sintética podríamos decir que el mundo como componente antropológico. nos habla del sentido y del fundamento último de la realidad. Los tres estadios en que suele resumirse la obra de Dios. El eón . Ese texto conciliar nos permite además proseguir la exposición. La imagen que debemos pues hacernos del mundo no es la de un todo estático. La historia de la salvación. en los párrafos de la introducción encaminados a precisar la naturaleza y destinatarios del documento: «el mundo de los hombres o la familia humana toda entera con el conjunto de cosas entre las que esta vive. como realidad resultante del acto del amor divino por el que los hombres son constituidos en su ser y llamados a realizarse como familia de los santos. el mundo. teatro de la historia humana. El hombre debe pronunciarse no con respecto a una actitud abstractamente definida. es decir cuando se reduce su realidad a su función antropológica y se niega o se pone entre paréntesis la realidad de un mundo exterior al hombre y de Dios a quien el mundo y el hombre deben su existir. sino con relación a una historia: la historia de las intervenciones de Dios. consummatio 5 pueden pues constituir el punto de partida para una descripción del juicio cristiano sobre el mundo. reformatio. creatio. que los cristianos creen fundado y conservado por el amor del Creador. es una actividad alienante. La verdad es en cambio que el hombre ha de trascenderse a sí mismo en el reconocimiento de Dios y en la obediencia a su voluntad. el mundo sea transformado y alcance la consumación» 4. porque precisamente a causa de esa amplitud. Amplia. etc. Advirtamos en primer lugar que ese texto nos enfrenta con una historia. que quebrantó el poder del Maligno. vital y ético. el mundo. ya que la verdadera toma de conciencia consiste en el reconocimiento de Dios y en la visión del mundo como don divino. Gaudium et spes. todo lo que es. por sus derrotas y victorias. Past. nos dice que la realidad definitiva está aún por venir. por tanto. ya que recoge brevemente las verdades fundamentales de la fe cristiana de las que depende el juicio sobre nuestra propia situación existencial. en dependencia de ella se determina la actitud radical que el hombre adopta ante las cosas. como conciencia por parte del hombre del valor y del sentido de su acción. La idea de consumación. según el propósito de Dios. lo existente. porque es prácticamente equivalente de expresiones tan generales como la realidad. y. sino la de una sucesión de economías. en primer lugar. Las consideraciones que acabamos de hacer intentan enmarcar la que consideramos a la vez la más amplia y la más importante de las significaciones de la palabra mundo. La persona humana se realiza en el amor. la historia salutis. etapas o eones a través de las cuales se llega a la consumación de los designios de Dios.

«In deterius commutatus est». sino al contrario a partir del ansia de una plenitud que se anuncia y prepara durante este tiempo presente y en las cosas que lo integran. Esa contraposición entre lo imperfecto de ahora y la perfección que se espera. este mundo actual. se encuentra en un estado peor que el original primigenio. cuando Cristo venga en poner y majestad y Dios sea todo en todas las cosas6. de una indiferencia individualista. pero que no es aún un triunfo pleno porque el pecado sigue siendo una realidad presente: y finalmente el «non posse peccare». se marca aún más con la realidad del pecado. el mundo no ha nacido del acaso. hasta qué punto el mundo presente no es el definitivo. Profundizar en la fe cristiana es. que puede tal vez dar la impresión de que conduce a un desvanecimiento y a una negación del mundo. El multiplicarse de los pecados personales manifiesta y realiza el dominio del mal sobre el mundo. si no existe en la medida en que es querida por Dios. introdujo el desorden y la muerte. el estado caracterizado por la imposibilidad de pecar. al romper la amistad entre el hombre y Dios. la deficiencia. aparece así marcado de algún modo por la imperfección. Todo lo que pertenece a este mundo presente. de la gratuidad aún mayor de la llamada a participar de la vida divina. incapaz de conocer sin error y de amar sin quiebra. El dogma de la creación. 3. la promesa o las primicias a la realidad completa. la preparación a la plenitud. San Agustín ha descrito muy gráficamente ese movimiento al distinguir entre el «non posse non peccare». de todo intento de instalarse en la situación actual. con su muerte y resurrección. Señor de la historia y de los tiempos. El cristiano vive pues de esperanza. Esa visión absolutamente teocéntrica. El hombre no sólo no conoce perfectamente ni a Dios ni a los demás hombres. pero que sólo se manifestará en el eón futuro. en gran parte. la imposibilidad en que se encuentra el hombre de evitar el pecado cuando está apartado de Cristo. Podemos decir que es en el dogma de la creación donde encuentra su última fundamentación la esperanza. pero las fuerzas de la muerte siguen aún ejerciendo su influjo. o de una incapacidad para gustar de la vida. El eón presente es no sólo sombra con respecto a la realidad y a la luz. con una gran claridad. da a conocer la absoluta y total radicalidad de la distinción entre Dios y la criatura: Dios. no tiene por sí misma su ser. sino esclavo. es decir la totalidad de lo creado. La actitud que de ahí fluye lógicamente es la denuncia de todo apegamiento a lo presente. la criatura. porque hace que sean ansias de liberación. en fin. como dice el Concilio de Orange 7 : el hombre. El cuerpo humano es cuerpo de pecado. 2. por el pecado. se contrapone así al futuro como a lo imperfecto a lo perfecto. el «posse non peccare» fruto de la regeneración por la que el hombre puede evitar el mal. La experiencia del pecado. la exterioridad. aumenta y acentúa las ansias del estado futuro. y el hombre debe esperar todavía la manifestación plena de la libertad ganada por Cristo. ya que la libertad se ha anclado definitivamente en el bien 8. cuya palabra ha creado y conserva cielos y tierra. en realidad lleva a su afirmación. marcada en su propia entraña por la contingencia. ha vencido al pecado.presente. El pecado de Adán. El hombre se reconoce no sólo imperfecto. ir tomando conciencia de hasta qué punto que el hombre está en manos de Dios. sino el momento del príncipe de las tinieblas. y pone de relieve. sino que se ha cerrado en sí mismo. la incomunicabilidad. pero eso no en nombre de un despego aristocrático. Cristo. a la vez que subraya la necesidad de la lucha y del esfuerzo. es decir de la gratuidad de la propia existencia. ni ha sido impuesto a Dios por potencia o . en la espera ansiosa del Reino.

vol. 2. en Dictionnaire de la Bible. 3-85 . Balrcelona 1967.e de 1 a Bibie. col. Roma 1953. KONRAD. vol. NOTAS 1. 2. c. No son del mundo como yo no soy del mundo» 10. cols. y ha ocupado un papel de primer plano en los momentos cruciales de la historia de la teología cristiana. 867-898.j{óß. 1233-1334. sino de realidades: la palabra de Dios es creadora. o. Cosmos en Enciclopedia de la Biblia. pp. FERDINAND PRAT. o. DE BAAR. Para una introducción al tema-. Para una visión somera de la cosmología bíblica. en Vocabulario de Teología bíblica . pp. Con un amor. al mundo presente. pp. quaestiones selectae ex historia primaeva. podemos confiar en que completará su obra. III. La teología de San Pablo. cols. sino también del ahora: de la realidad de la gracia y de la realidad del mundo o. t. pp. 2. París 1908. El optimismo teologal es uno de los rasgos más característicos del espíritu cristiano. dando cumplimiento a sus promesas. Barcelona 1967. que proclama la gloria de Dios y en la que se opera la salvación. Tal vez pocas expresiones más netas y sintéticas de esa doctrina que la que nos ofrece S. Vigoroux. precisamente desde el mundo futuro. 571-572: ALBERT AUER. México 1947. y porque ese Dios que liberalmente nos ama es omnipotente. 477-479. . en Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament. dirigido por johannes B. Es decir amarlo con un amor que sea consciente de que la creación aún no ha sido llevada a su cumplimiento. vol. Para resumir brevemente la actitud que de todo lo expuesto se deduce. pero debe ser calificado a la vez y al mismo tiempo de obra divina. x x. pp. Barcelona 1964. O. P. París 1899. en Enciclopedia de la Biblia. cols.dirigido por Xabier LéonDufour. sino que regenera el mundo. sino que es producto de la pura liberalidad de Dios. F. A. que implica el esfuerzo positivo por asumir la realidad presente del mundo para ordenarla hacia la consumación a la que Dios lo destina. en Dictionnai. El origen del mundo y del hombre según la Biblia. por tanto.. que amarlo no sólo según lo que es ya. cfr. en Diccionario de Teología Bíblica.TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA 163 necesidad alguna. 2. de que la gracia no se edifica sobre la destrucción de la naturaleza. Graz-Wien 1917: LUIS ARNALDICH. hay en efecto. cols. Mdrid 1957. nada mejor que las palabras de Cristo en su oración por los discípulos: «no te pido que los retires del mundo sino que los guardes del maligno. Monde. hablando con más precisión. Mundo. CEUPPENS.. El mundo puede ser llamado destierro y valle de lágrimas. La tensión que esa frase introduce entre el estar en el mundo y el ser del mundo nos hace entender que el cristiano debe amar al mundo. Mundo. el amor de Dios es un amor que crea e infunde la bondad en las criaturas'. 32-92 . dirigido por F. Ver también P. El amor todopoderoso de Dios pone de manifiesto la bondad del mundo. 2. GARCÍA DE LA FUENTE. en cuanto que está marcado por el pecado y en cuanto que aspira a la consumación. 4. Esa relación entre omnipotencia divina y bondad de la creación fue vista enseguida por la teología cristiana: constituyó uno de los argumentos fundamentales en la polémica con el maniqueismo. 1034-1054. Cosmología bíblica. HERMANN SASSE. 503-508. pueden consultarse algunos de los vocabularios o diccionarios bíblicos: ~COLOMBAN LESQUIVIT y PIERRE GRELOT. Porque la liberalidad divina está hecha no de palabras vacías. Das Weltbild in der Bibel. Bauer. 695-700. Tomás cuando escribe: amor Dei est infundes et creans bonitatem in rebus. Pero esa confianza nos habla no sólo del futuro. t. c. Para amar al mundo tal y como Dios lo ama. Cosmogonie mosaique. HAMARD. H. sino sobre todo según lo que está llamado a ser y ahora es sólo en esperanza. 567-571.o.

3. Para lo que sigue, además de la bibliografía ya citada, ver: R. VOEKL, Christ und Welt nach dem N. T. Würzburg 1961; H. SCHLIER, Welt und Mensch nach dem Johannes Evangelium en Besinnung auf das N. T., Freiburg in Br. 1964, pp. 242-253; F. M. BRAUN, Le "monde" bon et mauvais de l'evangile johnnique, en reVie spirituellea, 88 (1953) 580-593 y 89 (1953) 15-29; LucIEN CERFAUX, EL cristiano según S. Pablo, Madrid 1965, 48-62, 147-158 ; FERDINAND PRAT, La teología de San Pablo, México 1947, vol. 2, pp. 70-92 y 249-259; CESLAS SPICo, Théologie morale du Nouveau Testament, Paris 1965, vol. I, pp. 175-199, 211-222, y vol. 2, pp. 633-644; D. DE MONLERAS, El concepto ético de mundo según San Juan, en «Estudios franciscanos» 53 (1952) 161-197, 343-372; RUDOLF SCHNACKENDURG, El testimonio moral del Nuevo Testamento, Madrid 1965, pp. 226-233, 267-281, y Christliche Existenz nach dem Neuen Testament, München 1967, parte 1 °, cap. 7. 4. In loannis evangelillm tractarus, tr. 87, n. 3 (PL 35. 1853);ver también Sermo 16, 8 (PL 38, 588). 5.S. AMBROSIO, De excessu fratris Satyri, 1. 2, n. 102 (PL 16.1344). 6. Los autores antiguos atribuyen la paternidad de ese uso a Pitágaras : según Plutarco (De placitis philosophorum, 11, 1; Op. mor., p. 886 B) fue él quien primero ila empleó para designar al universo; según Favorino (citado por Diógenes Laercio, De vitis philosophorum, c. 1, sec. 25, n. 48, Lipsiae, typ. Car. Tauchnitti, 1833, t. 2, p. 111) la aplicó en cambio sólo al firmamento. Recientemente, basándose en la aparición del vocablo en unos fragmentos de Anaxfmenes (fr. 2; 1, 26, 18 ss.; Diels) y de Anaximandro (fr. 9; 1, 15, 26 ss; Diels), se tiende a anticipar el comienzo de su uso filosófico. Sobre esos fragmentos y las discusiones sobre su autenticidad y valor, cfr. H. SASSE, o. c., pp. 869-870. 7. Ver las observaciones hechas a este respecto por EDOUARD DES PLACES, La réligion grecque, Paris 1969, pp. 344-354. Para una discusión sobre los presupuestos de la escuela exegética a que nos referimos, cfr. JAMES BARR, The Semantics of Biblical Language, Londres 1961, con la literatura a que ha dado lugar. 8. Cfr. HERMANN SASSE, .,ciú,.,, en Theologisches Wörterbuch zum N. T., t. I, pp. 197-208; ERNST JENI, Das Wort ôlam im A. T., en Zeistschrift für die Alttestamentliche Wissenschaft, Berlín 64 (1952) 197-248 y 65 (1953) 1-35, R. LOEWE, Kosmos und Aion, Gütersloh 1935. 9. Sobre la concepción teológica del cielo en la Biblia, ver: J. PRADO, Cielo, en Enciclopedia de la Biblia o. c., vol. 2, ools. 313-317; 1. MICHL, Cielo, en Diccionario de Teología bíblica o. c., cols. 189-195 ; JEAN MARIE FENASSE y JACQUES GUILLET, Cielo, en Vocabulario de Teología bíblica o. C., pp. 140-143; HELMUT TRAUB y GERHARD VON RAD, oó~av~íé, en Theologisches Wörterbuch zum N. T., t. V, pp. 496-536; Th. FLUEGGE, Die Vorstellung über den Himmel im A. T., Leipzig 1937; U. SIMON, Heaven in the Christian Tradition, Londres 1958. ********************************************** 1. Conc. Vaticano I, Const. Dei Filius, cap. 1 (DS 3002, DB 1783); Conc. Vaticano II, Const. dog. Dei Verbum, n. 2. 2. Cfr. TEODORICO MORETTI COSTANZI, La filosofía pura, BOlogna 1959, p. 35. 3. Cfr. ETIENNE GILSON, El espíritu de la filosofía medieval, Buenos Aires 1952, pp. 42-43, 217. 4. N. 2; en otros párrafos de la Constitución la palabra mundo tiene un sentido diferente, pues se refiere sobre todo al mundo de la cultura: ver ANTONY NIRAPPEL, Towards the definition of the term World in Gaudium et spes, en nEphemerides theologicae lovaniensesD, 48 (1972) 89-126. No existe aún ningún estudio completo y afondo sobre el conjunto de esta Constitución; entre las introducciones y comentarios, aunque sean fragmentarios y algunas de las colaboraciones presenten serias deficiencllas, pueden citarse: N. A. NISSIOTIS, P. MAURY y P. A. LIEGE, L'Eglise dans le monde, Paris 1966: K. RAHNER, H. DE RIEDMATTEN y otros, L'Eglise dans le monde de ce temps, París 1967;varios, bajo la dirección de G. BARAUNA, A Igreja no mundo de hoje, Petropolis (Brasil) 1966. 5. Cfr. S. BERNARDO, De gratia et libero arbitrio, c. 44, n. 49 (PL 182.1028). 6.Cfr. 1 Cor 15, 28.

TEMA 7 ● DIMENSIÓN SECULAR DE LA VIDA CRISTIANA

165

7. Canon 1 (DS 371, DB 174). Con esta expresión el Concilio de Orange marca a la vez la realidad del pecado original y la profundidad de sus consecuencias, de una parte, y, de otra, la permanencia d la imagen de Dios en el hombre, cuya naturaleza no ha sido destruída ni absolutamente corrompida. Esa armonía de elementos, que reafirma luego el Concilio de Trento (DS 1511-1513, 1521-1522, 1525, 1551-1556; DB 788790, 793-794, 797, 811-816), está admirablemente recogida en la síntesis tomista: cfr. Summa theologiae, 1-2, qq 85 y 109. 8.Cfr. De correptione et gratia, cc. 10-11 (PL 44. 931-936). 9.Summa theologiae, 1 q 20 y 2, 17, 14-15. 10. Io 17, 14-15.

Tema 8

Dimensión mariana

A. Encíclica “Redemptoris Mater” de Juan Pablo II
III PARTE. LA MEDIACION MATERNA

1. María, Esclava del Señor
38. La Iglesia sabe y enseña con San Pablo que uno solo es nuestro mediador: «Hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos» (1 Tm 2, 5-6). «La misión maternal de María para con los hombres no oscurece ni disminuye en modo alguno esta mediación única de Cristo, antes bien sirve para demostrar su poder» (94): es mediación en Cristo. La Iglesia sabe y enseña que «todo el influjo salvífico de la Santísima Virgen sobre los hombres ... dimana del divino beneplácito y de la superabundancia de los méritos de Cristo; se apoya en la mediación de éste, depende totalmente de ella y de la misma saca todo su poder. Y, lejos de impedir la unión inmediata de los creyentes con Cristo, la fomenta».(95) Este saludable influjo está mantenido por el Espíritu Santo, quien, igual que cubrió con su sombra a la Virgen María comenzando en ella la maternidad divina, mantiene así continuamente su solicitud hacia los hermanos de su Hijo. Efectivamente, la mediación de María está íntimamente unida a su maternidad y posee un carácter específicamente materno que la distingue del de las demás criaturas que, de un modo diverso y siempre subordinado, participan de la única mediación de Cristo, siendo también la suya una mediación participada. (96) En efecto, si «jamás podrá compararse criatura alguna con el Verbo

constituye la dimensión primera y fundamental de aquella mediación que la Iglesia confiesa y proclama respecto a ella. Brota de su maternidad divina y puede ser comprendida y vivida en la fe. que «consagra» totalmente una persona humana a Dios. En efecto. en virtud de la elección divina. sino que suscita en las criaturas diversas clases de cooperación. Desde este punto de vista es necesario considerar una vez más el acontecimiento fundamental en la economía de la salvación. Siendo María. es nuestra madre en el orden de la gracia». María deseaba estar siempre y en todo «entregada a Dios». viviendo la virginidad. La maternidad de María. hágase en mí según tu palabra» ( Lc 1. Este hecho fundamental de ser la Madre del Hijo de Dios supone.encarnado y Redentor». El primer momento de la sumisión a la única mediación «entre Dios y los hombres» —la de Jesucristo— es la aceptación de la maternidad por parte de la Virgen de Nazaret.(99) Esta función constituye una dimensión real de su presencia en el misterio salvífico de Cristo y de la Iglesia. Es significativo que María. Y toda su participación materna en la vida de Jesucristo. al servicio de los designios salvíficos del Altísimo. María da su consentimiento a la elección de Dios. especial y extraordinaria. conviene reconocer que. En virtud de este amor. su Hijo. para ser la Madre de su Hijo por obra del Espíritu Santo. solamente sobre la base de la plena verdad de esta maternidad. Esta elección suya al sumo cometido y dignidad de Madre del Hijo de Dios. dándole su propio Hijo en el misterio de la Encarnación. una apertura total a la persona de Cristo. la experimenta continuamente y la recomienda a la piedad de los fieles. y así «la bondad de Dios se difunde de distintas maneras sobre las criaturas». el eterno Padre. reconociendo en la palabra del mensajero divino la voluntad del Altísimo y sometiéndose a su poder. . Puede decirse que este consentimiento suyo para la maternidad es sobre todo fruto de la donación total a Dios en la virginidad. impregnada profundamente por la actitud esponsal de «esclava del Señor». 39. desde el principio. 3). Las palabras «he aquí la esclava del Señor» atestiguan esta apertura del espíritu de María. la vivió hasta el final de acuerdo con su vocación a la virginidad. participada de la única fuente». antes que nadie. Leemos al respecto: «La Iglesia no duda en confesar esta función subordinada de María. de su persona.(100) y continuamente «recomienda a la piedad de los fieles» porque confía mucho en esta mediación. guiada por el amor esponsal. al mismo tiempo «la única mediación del Redentor no excluye. Dios mismo. al mismo tiempo. se entregó a la Virgen de Nazaret.(97) La enseñanza del Concilio Vaticano II presenta la verdad sobre la mediación de María como una participación de esta única fuente que es la mediación de Cristo mismo. a nivel ontológico. Las palabras «he aquí la esclava del Señor» expresan el hecho de que desde el principio ella acogió y entendió la propia maternidad como donación total de sí.(98) Esta función es. apoyados en esta protección maternal. se refiere a la realidad misma de la unión de las dos naturalezas en la persona del Verbo (unión hipostática). diga: «He aquí la esclava del Señor. o sea la encarnación del Verbo en la anunciación. la cual. a toda su obra y misión. María aceptó la elección para Madre del Hijo de Dios. la Madre del Hijo consubstancial al Padre y «compañera singularmente generosa» en la obra de la redención. se unan con mayor intimidad al Mediador y Salvador». para que.

que ya he puesto de relieve.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 169 de manera perfecta. Después de los acontecimientos de la resurrección y de la ascensión. Al respecto enseña el Concilio: «Esta maternidad de María en la economía de la gracia perdura sin cesar . Jesucristo. Redentor del mundo. como respuesta a esta disponibilidad interior de su Madre. Después de la ascensión del Hijo. Era no sólo la que «avanzó en la peregrinación de la fe» y guardó fielmente su unión con el Hijo «hasta la Cruz». que es la mediación del hombre Cristo Jesús.. Por tanto María ha llegado a ser no sólo la «madre-nodriza» del Hijo del hombre. no podía dejar de volcar sobre la Iglesia esta entrega suya materna. único mediador de la salvación humana.(102) María entraba de manera muy personal en la única mediación «entre Dios y los hombres». colmándose cada vez más de «ardiente caridad» hacia todos aquellos a quienes estaba dirigida la misión de Cristo. por su carácter subordinado. Mt 12. son particularmente elocuentes las palabras. estaba presente como Madre del Señor glorificado. la preparaba cada vez más a ser para los hombres «madre en el orden de la gracia». 8. 20-21. Y tal cooperación esprecisamente esta mediación subordinada a la mediación de Cristo. 2. 25-27). A través de esta colaboración en la obra del Hijo Redentor. Así se manifiesta de manera singular la eficacia de la mediación única y universal de Cristo «entre Dios y los hombres». entregada por su Hijo como madre a la Iglesia naciente: «He aquí a tu madre». En el caso de María se trata de una mediación especial y excepcional. María. su maternidad permanece en la Iglesia como mediación materna. que por esta plenitud de gracia y de vida sobrenatural. Ella —como ya he dicho— avanzaba en la peregrinación de la fe y en esta peregrinación suya hasta los pies de la Cruz se ha realizado. entrando con los apóstoles en el cenáculo a la espera de Pentecostés. basada sobre su «plenitud de gracia». 32-35. de la . María. hasta la consumación perpetua de todos los elegidos». relativas a María y a Juan. estaba particularmente predispuesta a la cooperación con Cristo. que se traducirá en la plena disponibilidad de la «esclava del Señor». 28. 1-12. Así empezó a formarse una relación especial entre esta Madre y la Iglesia. 19. que desde el principio se había entregado sin reservas a la persona y obra de su Hijo. En efecto. la Iglesia naciente era fruto de la Cruz y de la resurrección de su Hijo.(103) Con la muerte redentora de su Hijo. sino también la «esclava del Señor». Por medio de esta «ardiente caridad». Si ella fue la primera en experimentar en sí misma los efectos sobrenaturales de esta única mediación —ya en la anunciación había sido saludada como «llena de gracia»— entonces es necesario decir.. la maternidad misma de María conocía una transformación singular. algunos detalles anotados por los Sinópticos (cf. Esto indican. 40. pronunciadas por Jesús en la Cruz. sino también la «compañera singularmente generosa» (101) del Mesías y Redentor. Mc 3. al mismo tiempo. intercediendo por todos sus hijos. La cooperación de María participa. Lc 11. 47-50) y más aún por el Evangelio de Juan (cf. al menos de manera indirecta. porque la obra de la redención abarca a todos los hombres. reúne en sí misma el amor propio de la virginidad y el amor característico de la maternidad. su cooperación materna en toda la misión del Salvador mediante sus acciones y sufrimientos. la madre coopera en la acción salvífica del Hijo. orientada a realizar en unión con Cristo la restauración de la «vida sobrenatural de las almas». la mediación materna de la esclava del Señor alcanzó una dimensión universal. A este respecto. unidos y como fundidos juntamente.

cuando todos los de Cristo revivirán. fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemeje de forma más plena a su Hijo. definida por Pío XII. la mediación de María continúa en la historia de la Iglesia y del mundo. y la Iglesia expresa su fe en esta verdad invocando a María «con los títulos de Abogada. Leemos que María «con su amor materno se cuida de los hermanos de su Hijo. y «el último enemigo en ser destruido será la Muerte» (1 Co 15. Socorro. que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada». tanto en Oriente como en Occidente.(108) Con esta enseñanza Pío XII enlazaba con la Tradición. contribuye de manera especial a la unión de la Iglesia peregrina en la tierra con la realidad escatológica y celestial de la comunión de los santos. Señor de señores (cf. en previsión de los méritos de su Hijo». confirmando así que era una verdadera «discípula» de Cristo. «Pues —leemos todavía— asunta a los cielos. habiendo sido ya «asunta a los cielos». sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20. propia de la madre. 28).(111) mediante la asunción a los cielos. «redimida de modo eminente. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias. sino que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna».(104) Con este carácter de «intercesión». 16) y vencedor del pecado y de la muerte». luego. no ha dejado esta misión salvadora.(107) La verdad de la Asunción. se han realizado definitivamente en María todos los efectos de la única mediación de Cristo Redentor del mundo y Señor resucitado: «Todos vivirán en Cristo. Auxiliadora. terminado el decurso de su vida terrena. que se manifestó por primera vez en Caná de Galilea. Esto lo indica claramente el Concilio con las palabras citadas antes. María. 22-23). Por esto María ha sido la primera entre aquellos que. de mediadora de clemencia en la venida definitiva. está unido el misterio de su gloria eterna. En el misterio de la Asunción se expresa la fe de la Iglesia.(105) De este modo la maternidad de María perdura incesantemente en la Iglesia como mediación intercesora. según la cual María «está también íntimamente unida» a Cristo porque. Mediadora». único mediador. la Madre de Cristo es glorificada como «Reina universal». que ha encontrado múltiples expresiones en la historia de la Iglesia.(109) ella tiene también aquella función.(113) Y ha conseguido plenamente aquel «estado de libertad real». por su cooperación constante con él lo estará también a la espera de la segunda. el cual subrayaba intensamente el carácter de servicio de su propia misión: el Hijo del hombre «no ha venido a ser servido. la Virgen Inmaculada.(112) La que en la anunciación se definió como «esclava del Señor» fue durante toda su vida terrena fiel a lo que este nombre expresa. ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II.universalidad de la mediación del Redentor.(106) 41. que expresa así la fe de la Iglesia: «Finalmente. aunque como madre-virgen estaba singularmente unida a él en su primera venida.(110) A esta exaltación de la «Hija excelsa de Sión». conducen en humildad y paciencia a sus hermanos al Rey. propio de los discípulos de Cristo: ¡servir quiere decir reinar! . cuyo servicio equivale a reinar». 26). los de Cristo en su Venida» (1 Co 15. por su mediación subordinada a la del Redentor. En efecto. Con el misterio de la Asunción a los cielos. Ap 19. «sirviendo a Cristo también en los demás. preservada inmune de toda mancha de culpa original.

hasta la realización definitiva de la «plenitud de los tiempos». Se puede decir. También en esta fase la mediación materna de María sigue estando subordinada a aquel que es el único Mediador. creyó que concebiría y daría a luz un hijo: el «Santo». y su misma unión con el Hijo en la gloria está dirigida toda ella hacia la plenitud definitiva del Reino. hasta que «todo tenga a Cristo por Cabeza» (Ef 1. «La Bienaventurada Virgen. María en la vida de la Iglesia y de cada cristiano 42.es decir. desde el comienzo. siguiendo la Tradición. al cual corresponde el nombre de «Hijo de Dios». cubierta con la sombra del Espíritu Santo». sobre todo según este aspecto. Como esclava del Señor. a fin de que Dios sea todo en todas las cosas (cf. con la que está unida al Hijo Redentor. 10). esclava del Señor. pues. 2. entró en la gloria de su reino. a través de las generaciones está presente en medio de la Iglesia peregrina mediante la fe y como modelo de la esperanza que no desengaña (cf..(116) Así aquella. «creyendo y obedeciendo.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 171 «Cristo. 8-9). también la Iglesia «es llamada madre y virgen». María. de la caridad y de la perfecta unión con Cristo». 5). hasta que El se someta a Sí mismo y todo lo creado al Padre. engendró en la tierra al mismo Hijo del Padre. El Concilio Vaticano II.(119) Este culto es del todo particular: contiene en sí y expresa aquel profundo vínculo existente entre la Madre de Cristo y la Iglesía. Como madre. Rom 5. que. asunta a los cielos. cuando «Dios sea todo en todas las cosas». a cuyo amparo los fieles en todos sus peligros y necesidades acuden con sus súplicas». y por sus singulares gracias y dones. es decir como modelo o. está unida también íntimamente a la Iglesia.(118) Por estos motivos María «con razón es honrada con especial culto por la Iglesia. más bien como «figura». A El están sometidas todas las cosas. hasta que El se someta a Sí mismo y todo lo creado al Padre».y esto sin conocer varón. a saber: en el orden de la fe. permaneció perfectamente fiel a la persona y a la misión de este Hijo. María es para la Iglesia un «modelo perenne». es honrada con el título de Madre de Dios.(115) La gloria de servir no cesa de ser su exaltación real.(120) Como virgen y madre. de la maternidad divina. y estos nombres tienen una profunda justificación bíblica y teológica. 27-28)». habiéndose hecho obediente hasta la muerte y habiendo sido por ello exaltado por el Padre (cf. siendo «feliz la que ha creído».(117) Ya hemos visto anteriormente como María permanece. ha dado nueva luz sobre el papel de la Madre de Cristo en la vida de la Iglesia.(121) . está también constantemente presente en el misterio de la Iglesia.. Así en su asunción a los cielos. «hasta la consumación perpetua de todos los elegidos». el nombre de «Jesús» (Dios que salva).(114) María. ya desde los tiempos más antiguos . en el que se manifiesta la mediación materna. forma parte de este Reino del Hijo. María creyó que se cumpliría lo que le había dicho el Señor. ella no termina aquel servicio suyo salvífico. sigue estando unida a él.. Flp 2. María está como envuelta por toda la realidad de la comunión de los santos. que aquí en la tierra «guardó fielmente su unión con el Hijo hasta la Cruz». con los apóstoles a la espera de Pentecostés y como.. Como Virgen. La Madre de Dios es tipo de la Iglesia. presente en el misterio de Cristo. 1 Co 15. En efecto. por el don . mientras ya «a El están sometidas todas las cosas.

María está presente en el misterio de la Iglesia como modelo. Pues. «con materno amor coopera a la generación y educación» de los hijos e hijas de la madre Iglesia. a indagar sus riquezas con discernimiento y prudencia con el fin de dar en cada época un testimonio fiel a todos los hombres. la sincera caridad». 9). Al mismo tiempo. «contemplando su arcana santidad e imitando su caridad. acogiendo con fidelidad la palabra de Dios. 29). al igual que María está al servicio del misterio de la encarnación. a ejemplo de María. cuando escribía: «¡Hijos míos. Ante esta ejemplaridad.(122) Igual que María creyó la primera. Y aquí María no sólo es modelo y figura de la Iglesia. a pesar de que en la enseñanza del Apóstol se haya convertido en imagen del matrimonio (cf. unida esencialmente a su naturaleza sacramental. la esposa de Cristo.(126) 44. la Iglesia es la virgen fiel al propio esposo: «también ella es virgen que custodia pura e íntegramente la fe prometida al Esposo». Ef 5. siguiendo el ejemplo de la Virgen de Nazaret.(123) Esta característica «materna» de la Iglesia ha sido expresada de modo particularmente vigoroso por el Apóstol de las gentes. unida al servicio apostólico entre los hombres. así la Iglesia llega a ser Madre cuando. 51) todo lo relacionado con su Hijo divino. sino también con su . Lc 2. por la virtud del Espíritu Santo conserva virginalmente la fe íntegra. 21-33. que guardaba y meditaba en su corazón (cf. por quienes sufro de nuevo dolores de parto. esta fidelidad. reconoce la dimensión materna de su vocación. lo es por su maternidad. Precisamente esta virginidad. Pero la Iglesia custodia también la fe recibida de Cristo. acogiendo la palabra de Dios que le fue revelada en la anunciación. «engendra» hijos e hijas de la familia humana a una vida nueva en Cristo. 11-12. Si la Iglesia como esposa custodia «la fe prometidaa Cristo».(127) Por consiguiente. vivificada por el Espíritu. 19. la sólida esperanza. está dedicada a custodiar la Palabra de Dios. 19). La Iglesia «se hace también madre mediante la palabra de Dios aceptada con fidelidad». a ejemplo de María. así la Iglesia permanece al servicio del misterio de la adopción como hijos por medio de la gracia. es decir de la virginidad consagrada a Dios (cf. hasta ver a Cristo formado en vosotros!» (Gál 4. En estas palabras de san Pablo está contenido un indicio interesante de la conciencia materna de la Iglesia primitiva. Ef 5.(124) Si la Iglesia es signo e instrumento de la unión íntima con Dios. Se puede afirmar que la Iglesia aprende también de María la propia maternidad. Mt 19. 2). 2 Cor 11.43. Pero el misterio de la Iglesia consiste también en el hecho de engendrar a los hombres a una vida nueva e inmortal: es su maternidad en el Espíritu Santo.(125) La Iglesia es. 23-33). La maternidad de la Iglesia se lleva a cabo no sólo según el modelo y la figura de la Madre de Dios. que es el «primogénito entre muchos hermanos» (Rom 8. porque. «por la predicación y el bautismo engendra para la vida nueva e inmortal a los hijos concebidos por el Espíritu Santo y nacidos de Dios». posee también el valor tipo de la total donación a Dios en el celibato «por el Reino de los cielos». y permaneciendo fiel a ella en todas sus pruebas hasta la Cruz. y cumpliendo fielmente la voluntad del Padre». 2) y de la expresión joánica «la esposa del Cordero» (Ap 21. Esta conciencia permitía y permite constantemente a la Iglesia ver el misterio de su vida y de su misión a ejemplo de la misma Madre del Hijo. es fuente de una especial fecundidad espiritual: es fuente de la maternidad en el Espíritu Santo. sino mucho más. 2 Co 11. pues. Porque. como resulta de las cartas paulinas (cf. la Iglesia se encuentra con María e intenta asemejarse a ella: «Imitando a la Madre de su Señor.

En efecto. de todo cristiano. Se puede afirmar que la maternidad «en el orden de la gracia» mantiene la analogía con cuanto a en el orden de la naturaleza» caracteriza la unión de la madre con el hijo. A los pies de la Cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la Madre de Cristo. nacida de lo profundo del misterio pascual del Redentor del mundo. ya que en la tierra ella cooperó a la generación y educación de los hijos e hijas de la Iglesia. 26-27). Esta maternidad suya ha sido comprendida y vivida particularmente por el pueblo cristiano en el sagrado Banquete —celebración litúrgica del misterio de la Redención—. en la medida en que confía Juan a María. como Madre de aquel Hijo «a quien Dios constituyó como hermanos». en la tradición de las Familias religiosas. 45. Cuando el mismo apóstol y evangelista. cada hijo es engendrado de un modo único e irrepetible. en el testamento de Cristo en el Gólgota. que es característica de María. sino de todo discípulo de Cristo. la nueva maternidad de su madre haya sido expresada en singular. que se convierte en herencia del hombre.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 173 «cooperación». En esta luz se hace más comprensible el hecho de que. después de haber recogido las palabras dichas por Jesús en la Cruz a su Madre y a él mismo. La maternidad determina siempre una relación única e irrepetible entre dos personas: la de la madre con el hijo y la del hijo con la Madre. en el cual Cristo. porque implora el don del Espíritu Santo que suscita los nuevos hijos de Dios. y esto vale tanto para la madre como para el hijo.(129) Se descubre aquí el valor real de las palabras dichas por Jesús a su madre cuando estaba en la Cruz: «Mujer. junto con la Iglesia. María ha recibido también el día de Pentecostés. su relación personal con cada uno de ellos caracteriza la maternidad en su misma esencia. redimidos mediante el sacrificio de Cristo: aquel Espíritu que. es decir de la mediación materna. no sólo de Juan.(128) En ello cooperó —como enseña el Concilio Vaticano II— con materno amor. en la espiritualidad de los movimientos contemporáneos incluso los juveniles. es un hecho de relieve en la liturgia tanto occidental como oriental. que en la historia de la Iglesia se ha ejercido y expresado posteriormente de modos diversos. su verdadero cuerpo nacido de María Virgen. Con razón la piedad del pueblo cristiano ha visto siempre un profundo vínculo entre la devoción a la Santísima Virgen y el culto a la Eucaristía. es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. El Redentor confía María a Juan. La Iglesia recibe copiosamente de esta cooperación. Aun cuando una misma mujer sea madre de muchos hijos. refiriéndose a un hombre: «Ahí tienes a tu hijo». El Redentor confía su madre al discípulo y. en la pastoral de los Santuarios marianos María guía a los fieles a la Eucaristía. Es esencial a la maternidad la referencia a la persona. Son palabras que determinan el lugar de María en la vida de los discípulos de Cristo y expresan —como he dicho ya— su nueva maternidad como Madre del Redentor: la maternidad espiritual. añade: «Y desde aque- . La maternidad de María. se hace presente. sobre el que se basa su formación y maduración en la humanidad. Es una maternidad en el orden de la gracia. se la da como madre. al mismo tiempo. que en aquel instante se encontraba a los pies de la Cruz en com pañía de la Madre de su Maestro. ahí tienes a tu hijo» y al discípulo: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19. Cada hijo es rodeado del mismo modo por aquel amor materno. Se puede decir además que en estas mismas palabras está indicado plenamente el motivo de la dimensión mariana de la vida de los discípulos de Cristo .

se ha entregado al ministerio libre y activo de una mujer. Y ya que María fue dada como madre personalmente a él. «acoge entre sus cosas propias» (130) a la Madre de Cristo y la introduce en todo el espacio de su vida interior. La dimensión mariana de la vida de un discípulo de Cristo se manifiesta de modo especial precisamente mediante esta entrega filial respecto a la Madre de Dios. aunque sea indirectamente. La Virgen de Nazaret se ha convertido en la primera «testigo» de este amor salvífico del Padre y desea permanecer también su humilde esclava siempre y por todas partes. es él «el Camino. Para todo cristiano y todo hombre. la fidelidad sin límites. en el sublime acontecimiento de la encarnación del Hijo. encuentra en ella el secreto para vivir dignamente su feminidad y para llevar a cabo su verdadera promoción. A la luz de María. la Verdad y la Vida» (Jn 4. es él a quien el Padre ha dado al mundo. y el sentido definitivo de su vocación. . se puede afirmar que la mujer. sino que se puede decir que definitivamente se orienta hacia él. manifiesta plenamente el hombre al propio hombre». 16). al amor de la madre. en su «yo» humano y cristiano: « La acogió en su casa» Así el cristiano. 6). E igualmente ellos reconocen cada vez mejor la dignidad del hombre en toda su plenitud. En efecto es él. Cristo. que ha llegado a ser la función de María a los pies de la Cruz y en el cenáculo.(133) Esta dimensión mariana en la vida cristiana adquiere un acento peculiar respecto a la mujer y a su condición. esta entrega de un hijo a la Madre no sólo tiene su comienzo en Cristo.. Y es sabido que cuanto más estos hijos perseveran en esta actitud y avanzan en la misma. Aquí sólo deseo poner de relieve que la figura de María de Nazaret proyecta luz sobre la mujer en cuanto tal por el mismo hecho de que Dios.lla hora el discípulo la acogió en su casa» (Jn 19. 46. iniciada con el testamento del Redentor en el Gólgota. el único mediador entre Dios y los hombres. tanto más María les acerca a la «inescrutable riqueza de Cristo» (Ef 3. es decir. María es la primera que «ha creído».. el cristiano. y precisamente con esta fe suya de esposa y de madre quiere actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos. La entrega es la respuesta al amor de una persona y. trata de entrar en el radio de acción de aquella «caridad materna». sino que tenga vida eterna» (Jn 3. que es espejo de los más altos sentimientos. como el apóstol Juan. Así se manifiesta también aquella maternidad según el espíritu. propia de cada uno por la virtud del Espíritu de Cristo. la afirmación indica. con la que la Madre del Redentor «cuida de los hermanos de su Hijo». la laboriosidad infatigable y la capacidad de conjugar la intuición penetrante con la palabra de apoyo y de estímulo. Esta afirmación quiere decir con certeza que al discípulo se atribuye el papel de hijo y que él cuidó de la Madre del Maestro amado.(131) «a cuya generación y educación coopera» (132) según la medida del don. 8). tema que podrá profundizarse en otro lugar. la feminidad tiene una relación singular con la Madre del Redentor. la Iglesia lee en el rostro de la mujer los reflejos de una belleza. Entregándose filialmente a María. Se puede afirmar que María sigue repitiendo a todos las mismas palabras que dijo en Caná de Galilea: «Haced lo que él os diga». Y todo esto se encierra en la palabra «entrega». para que el hombre «no perezca. Esta relación filial. en concreto. En efecto. de que es capaz el corazón humano: la oblación total del amor. al mirar a María. lo que expresa la relación íntima de un hijo con la madre.27). Por lo tanto. la fuerza que sabe resistir a los más grandes dolores. porque «Cristo .

Pues María. 1). 60.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 175 47. II. Const. dijo: «El conocimiento de la verdadera doctrina católica sobre María será siempre la clave para la exacta comprensión del misterio de Cristo y de la Iglesia ».. (97) Conc. (96) Cf. a todos y a cada uno en la Iglesia. Ecum. Y por esta identificación suya eclesial con la «mujer vestida de sol» (Ap 12. In Nativitate B. constituye un medio eficaz para la profundización de la verdad sobre la Iglesia. dogm. 12: ed. a la vez. mantiene con la Madre de Dios un vínculo que comprende. Mariae Sermo-De aquaeductu. que une a la Madre de Cristo con la Iglesia. María como puro espejo remite al Hijo toda gloria y honor que recibe: Id. la excelsa hija de Sión. ratificó esta afirmación de forma aún más comprometida con las palabras «Creemos que la Santísima Madre de Dios. . sobre la Iglesia Lumen gentium. como aquella Madre que Cristo. «aún se esfuerzan en crecer en la santidad». dogm. ha dado al hombre en la persona del apóstol Juan. desde los primeros capítulos del Libro del Génesis hasta el Apocalipsis... Por consiguiente. (95) Ibid. tanto de los fieles como de los pastores». participa maternalmente en aquella «dura batalla contra el poder de las tinieblas» (138) que se desarrolla a lo largo de toda la historia humana. el pasado. sobre la Iglesia Lumen gentium. 1968. ayuda a todos los hijos —donde y como quiera que vivan— a encontrar en Cristo el camino hacia la casa del Padre. con su nueva maternidad en el Espíritu. los cristianos. conocida bajo el nombre de «Credo del pueblo de Dios».(135) El magisterio del Concilio ha subrayado que la verdad sobre la Santísima Virgen. NOTAS (94) Conc. En efecto. cit. II. Durante el Concilio Pablo VI proclamó solemnemente que María es Madre de la Iglesia. por esto. 61 . 60. 283. El mismo Pablo VI. se aclara mejor el misterio de aquella «mujer » que. por la que se presenta sin mancha ni arruga». el año 1968 en la Profesión de fe. (139) se puede afirmar que «la Iglesia en la Beatísima Virgen ya llegó a la perfección. (98) Ibid. recién aprobada por el Concilio. cooperando al nacimiento y al desarrollo de la vida divina en las almas de los redimidos».(136)María está presente en la Iglesia como Madre de Cristo y. 62. 61. Vat.(137) Merced a este vínculo especial. a lo largo de toda su vida.(134) Más tarde. In Dominica infra oct. Ia fómula de mediadora «ad Mediatorem» de S. presente en la Iglesia como Madre del Redentor. Madre de todo el pueblo de Dios. tomando la palabra en relación con la Constitución Lumen gentium.. V. en el misterio de la redención. nueva Eva. Bernardi Opera. (99) Ibid. Const. acoge también a todos y a cada uno por medio de la Iglesia. 263.. Vat. la Iglesia. En este sentido María. Madre de la Iglesia continúa en el cielo su misión maternal para con los miembros de Cristo. Madre de la Iglesia. María acoge. es decir. y la venera como madre espiritual de la humanidad y abogada de gracia. es también su modelo. Ecum. Bernardo. (101) Ibid. Madre de Cristo. la Iglesia —como desea y pide Pablo VI— «encuentra en ella (María) la más auténtica forma de la perfecta imitación de Cristo». (100) Ibid.(140) María. 62. 62. alzando con fe los ojos hacia María a lo largo de su peregrinación terrena.. 2: S. Assumptionis Sermo. el presente y el futuro. Por consiguiente. en el misterio salvífico. acompaña la revelación del designio salvífico de Dios respecto a la humanidad.

Munificentissimus Deus (1 de noviembre de 1950): AAS 42 (1950) 769-771. Conc. S. S. 262 s.. 62 (117) Ibid. (124) Ibid. sobre la Iglesia Lumen gentium. (115) Acerca de María Reina. 63. (118) Ibid. Const. 64. Vat. Vat II. 2. (133) Conc. 119. Juan Damasceno. in Dormitionem. Vat. 59. Ad Claras Aquas. quiere indicar más bien una comunión de vida que se establece entre los dos en base a las palabras de Cristo agonizante. Bernardo presenta a María inmersa en el esplendor de la gloria del Hijo: In Dominica infra oct. Agustín.. 62. S. 228-238. en el texto griego la expresión «eis ta ídia» supera el límite de una acogida de María por parte del discípulo. Discurso del 21 de noviembre de 1964: AAS 56 (1964) 1015. sobre la Iglesia Lumen gentium. 62. Ecum. (128) Ibid. III. Lucae. I.. sobre la Iglesia Lumen gentium. 88-89: PL 16. 59. S. (106) Ibid. cf. 63. también en su oración la Iglesia reconoce y celebra la «función materna» de María. (108) Const. I. 1-2: S. Cart. 341.. 5. sobre la Iglesia Lumen gentium. 1074. 63. 659: «La tomó consigo. Ch. 36. Ecum.. 64. Ecum. 12. (105) Ibid. 399. porque no poseía nada propio. 397. V. (116) Conc. (121) Cf. Solemne Profesión de Fe (30 de junio de 1968). dogm. (110) Sobre este aspecto particular de la mediación de María como impetradora de clemencia ante el Hijo Juez.. 3: PL 38. Const. Const. Pablo VI. 62.. 55.. (127) Conc. Evang. typ. Ch. 63. 62. no en sus heredades. In Ioan. (130) Como es bien sabido. Comment. (132) Ibid. (126) Cf. 3: CCL 36. VI. 61 (103) Ibid.. 1968. II. 59 s. Const. Vat. (113) Ibid. Pío XII. 109. en Collectio Missarum de Beata Maria Virgine.. sobre la Iglesia Lumen gentium. (112) Ibid.(102) Ibid. (119) Ibid. Agustín.. 1987. (122) Ibid. 22. dogm.. sobre la Iglesia Lumen Gentium. II. Hom. dogm.. 62. Bernardi Opera. 63.. 15: AAS 60 (1968) 438 s. 14. V.. Const past. II... XI. 77 s. Cf. II. 68. V. Bernardo. 11. 189-193. 120. (114) Ibid. cf. (107) Ibid. Ecum. (123) Ibid.. 53. (134) Cf. II. n. Octobri mense (22 de septiembre de 1891): Acta Leonis. II. 2. 63. in Evang. I. V. In Assumptione Beatae Mariae Sermo. Ecum. (120) Cf.. Assumptionis Sermo. Ecum. 299-315. (111) Const. in Nativitatem. Const. tract. II. 111 s. II. 1968. S. (109) Conc. Hom.. De Sancta Virginitate. 151 s. in Dormitionem. 62. dogm.. 398 s. 6. cf. 113 s. Const. 14: S. 64. (125) Ibid. de reconciliación y paz» (cf.. (131) Conc. prefacio de la Misa de la Bienaventurada Virgen María.. sino entre sus obligaciones que atendía con premura». 64. 4: PL 38. Vat. S. dogm. Ecum. 1010 s. 6: PL 40. 1-2: S Bernardi Opera. 4: S. sobre la divina revelación Dei Verbum. De Institutione Virginis. Assumptionis Sermo. León XIII. S. en el sentido del mero alojamiento material y de la hospitalidad en su casa. 117. Bernardo. Vat. (135) Pablo VI. II. 157-161. Bernardi Opera. S.. 12. 2. 40. (104) Ibid. 263 s. Enc. Conc. ed. Buenaventura. Juan Damasceno. 127131. 64. n. 83 s. 8. S.. Sermo 191. 11. Apost. sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et Spes. 53. 181-185. Const. Hom. . Ambrosio. 80. dogm. 80. 66. Sermo 215. función «de intercesión y perdón. dogm. II.. VII. (129) Ibid. 36. de impetración y gracia. sobre la Iglesia Lumen gentium. Vat. 1968. 3: S. In Dominica infra oct. Madre y Mediadora de gracia.. XIV.

Ecum. sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et spes. (139) C£. Conc. Bernardi Opera. V. (138) Cf. 1016. 262-274. Assumptionis Sermo: S.. (137) Ibid. II. . 1968.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 177 (136) Pablo VI. Vat. Discurso del 21 de noviembre de 1964: AAS 56 (1964) 1015. Bernardo. Const. past. S. 37. In Dominica infra oct.

de modo discreto pero directo y eficaz. por la fe se convertía en partícipe en toda la extensión de su itinerario terreno: "avanzó en la peregrinación de la fe" y al mismo tiempo. en el designio de Dios. dedicar esta breve lección inaugural a la reflexión teológica sobre algunos aspectos de la Mariología. de ella arrancará y tomará su inspiración de fondo. íntimamente vinculada con la plenitud de gracia en la que está radicada esa fe mediante la cual fue partícipe. Si como "llena de gracia" ha estado presente eternamente en el misterio de Cristo. Mons. María «sigue haciendo presente a los hombres el misterio de Cristo». La presente reflexión. respondiendo así a una invitación expresa de nuestro Gran Canciller. pero no sólo en cuanto que . en una perspectiva eminentemente bíblica. y también la íntima y constitutiva relación entre el misterio de la Madre y el misterio supremo de la Santísima Trinidad. «esta maternidad en el orden de la gracia ha surgido de su misma maternidad divina» 6. sin ser un comentario ni una exégesis de la Encíclica Redemptoris Mater. Como es sabido. La mediación materna FERNANDO OCÁRIZ Está transcurriendo el Año Mariano proclamado por el Romano Pontífice y es lógico -en cierto sentido. a través del «sacrificio de su corazón de Madre» 4. Madre de la Iglesia y Madre de cada cristiano. La participación de María en el "itinerario terreno" de Cristo alcanza el culmen en su etapa conclusiva: es decir. la maternidad divina y la maternidad espiritual de María. porque permanece asociada al Hijo en la Gloria y porque «coopera con amor materno» a la «generación y educación» de esos hermanos y hermanas de su Hijo Jesucristo 5. en toda su extensión. donde la Madre fue asociada en modo especial. Álvaro del Portillo 1. se aclara también el misterio de la Madre» 2.de María en el misterio de Cristo está. A la luz de esa interdependencia y de esta relación materna de María nos detendremos en la consideración de la mediación. en la cima del Gólgota. a la que el ángel ha saludado como "llena de gracia". mediante el misterio del Hijo. La presencia -participación. Maternidad espiritual y mediación «En la expresión "feliz la que ha creído" podemos encontrar como una clave que nos abre a la realidad íntima de María. por tanto. Así. mediante la fe y el amor. en María. En tal perspectiva se subraya de modo particular la interdependencia que. Y por el misterio de Cristo está presente entre los hombres. Como explica Juan Pablo II. Reflexión teológica sobre la Encíclica Redemptoris Mater. 1. al sacrificio del Hijo. hacía presente a los hombres el misterio de Cristo. Juan Pablo II considera el misterio de la que es Madre de Dios. tienen la plenitud de gracia.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 179 A. Y sigue haciéndolo todavía. obligado: un deber filial muy agradable-. que es uno de los aspectos del misterio de la Madre a los que Juan Pablo II ha dedicado una atención particular. del itinerario terreno de su Hijo 3.

Y toda sucesiva mediación suya referente a las otras gracias es una «mediación materna» 11. no toda subordinación implica una participación. en cambio. porque... Según las conocidas palabras de San Agustín. porque te ampliarás de derecha a izquierda y tu descendencia tomará posesión de las naciones" (Is 54. podemos decir que «bajo la cruz María se hace nuevamente madre. etc. Sauras. A este aspecto de la mediación se aplica adecuadamente la famosa expresión de San Bernardo. es decir. que no presenta especial dificultad de comprensión 15. Roschini. posee un carácter específicamente materno. «Efectivamente -escribe el Romano Pontífice-. Con palabras del Card. más que analizar directamente su "subordinación" a la de Cristo.. el hecho de que hay muchos autores (Lépicier. éstos. 2. la Encíclica Redemptoris Mater. en la «llena de gracia» 7. cuando aquello que es participado existe y permanece en su plenitud fuera de los participados). insiste especialmente en el carácter "subordinado" y "participado" de la mediación de María respecto a la de Cristo 13. De aquí que. Para profundizar en la naturaleza y el contenido de la mediación materna de María. la mediación de María está íntimamente ligada a su maternidad. se hace verdadera la palabra: "Amplía el espacio de tu tienda .TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 180 ella concibió la carne asumida por el Verbo en unidad de persona. cuyo amor materno «maduró definitivamente junto a la Cruz. que la distingue de la de otras criaturas que. después. siendo también la suya una mediación participada» 12. Ratzinger. sino también en cuanto la maternidad divina fue realizada. "nacen de María" porque ella es medianera de la primera gracia de la regeneración sobrenatural.. Ciertamente. sobre su relación con la plenitud de gracia. La maternidad de María dura así hasta el fin el mundo» 9. Está claro que los conceptos de participación y de subordinación no son equivalentes. es oportuno reflexionar sobre su carácter participado y. en el dolor de la compasión empieza la nueva maternidad. efectivamente. María es «verdaderamente madre de los miembros (de Cristo) . Recordemos. que han afirmado . participan de la única mediación de Cristo. No nos detenemos en este aspecto.). en cambio. mediante la noción de subordinación: me refiero a la intercesión de la Madre delante de su Hijo en favor de los hombres... Garrigou-Lagrange. para profundizar en nuestro conocimiento de la mediación de María. 2s. es oportuno considerarla en su carácter de "participación". desde el punto de vista formal. según la cual María es medianera ad Mediatorem 14. existe un aspecto muy importante de la mediación de Santa María que se explica suficientemente. por medio de su participación en el amor redentor del Hijo» 8. La maternidad espiritual de María es un aspecto de su mediación de gracia: en cierto sentido el "primer aspecto" respecto a cada uno de los fieles. Hugon. de modo diverso y siempre subordinado. toda participación implica subordinación del participante respecto a la totalidad de la que participa (cuando se trata de participación trascendental y no simplemente predicamental. Lavaud.). por designio divino. retomando y explicando la correspondiente doctrina del Concilio Vaticano II. ha cooperado con su caridad al nacimiento de los fieles en la Iglesia. Mediación participada "en Cristo" Efectivamente. efectivamente. los cuales son los miembros de esa Cabeza» l0.

Efectivamente. Heris. tanto clásico como neotestamentario. en modo análogo a como la Humanidad de Jesús es el instrumento de la divinidad 16. Muchos otros autores han rechazado esta interpretación (Lennerz.).para afirmar que la mediación de María no se limita sólo a la intercesión. el ser en Cristo. Cristo sigue siendo el Unigénito del Padre aunque sea Primogénito entre muchos hermanos. expresa. Por eso. Juan Pablo II escribe que la mediación de María «es mediación en Cristo» 18. Para profundizar en este aspecto del misterio de la Madre. como he dicho antes. hoy está muy difundida la opinión según la cual la mediación mariana se limitaría a la sola intercesión 17 No obstante. por eso. solamente a través de Ella. sino miembros del Hijo natural. como su aspecto más radical.un único Hijo del Padre con Él y en Él» 22. la participación en la Filiación del Verbo eterno. propia de Jesucristo. es decir. y efectivamente no es tal por una simple relación análoga. para expresar la relación de la mediación de María con la de Cristo. Lo es de un modo similar a aquel por el que Él. con el término koinonía: comunión por participación. somos en cierta manera -concluye Scheeben. como tales entramos también realmente en esa relación personal en la que está el Hijo de Dios con su Padre. sobre todo porque han considerado que la causalidad instrumental de María en la donación efectiva de la gracia oscurecería -a diferencia de la causalidad instrumental de los sacramentosel carácter inmediato y único de la mediación de Cristo entre Dios y los hombres: sería -la de Cristo.. que es el Padre del Verbo eterno. conviene. sobre todo en las Cartas paulinas esencia misma del cristianismo 19. entre Dios y los hombres. a la donación de la gracia a los hombres. sino por aquella única y misma relación con la cual Él es el Padre de Cristo. no disminuye ni multiplica la Filiación del Verbo. no hay duda que una tal mediación participada no disminuye ni multiplica la única mediación entre Dios y los hombres. De la Taille. en su riqueza y pluriformidad tanto entitativa como operativa. tener en cuenta la noción de participación. ello que se refiere a una mediación en Cristo por participación en la mediación única de Él. Bittremieux. Efectivamente. presenta dificultades. según la expresión tradicional utilizada tantas veces por Juan Pablo II 21. que nosotros llamamos Padre nuestro al Padre del Verbo. etc. es también Padre del Hombre-Dios en su humanidad (. sería instrumento de Cristo. y no sólo según analogía o semejanza. en la donación de la gracia. además de utilizar frecuentemente este término. por tanto. Se trata. De hecho. Terrien.). Esta posición teológica ha sido ilustrada principalmente mediante el concepto de causalidad eficiente instrumental: María. sino que se extiende también a la donación misma de la vida sobrenatural. Como es sabido. «nosotros no somos simplemente hijos adoptivos. A todos los demás aspectos del ser en Cristo por participación se debe aplicar también la misma dialéctica entre el Uno y lo múltiple.. porque. participación que es constitutiva de la filiación divina adoptiva 20. por la misma relación. no me parece necesario adoptar la clave de la causalidad instrumental -que.una mediación entre Dios y María y. e incluye. Merkelbach. o bien participación en cuanto . de la participación expresada en griego. ciertamente. Es según la verdad.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 181 que la medición materna de María Santísima no se limita a la intercesión. mediante la cual los hombres se convierten en hijos en el Hijo. sino que se refiere de alguna forma también a la efectiva donación de la gracia. Es importante observar que nuestro ser hijos del Padre en Cristo mediante la participación de su Filiación divina. con palabras de Scheeben -de quien se cumple el centenario de la muerte dentro de unos meses-.

Es interesante notar que Santo Tomás considera la "plenitud de gracia” no sólo como moralmente conveniente a la dignidad de la que había predestinada a la maternidad divina. 3. sino también a todas las otras mediaciones subordinadas. en la plenitud de gracia de María en sí misma considerada. antiguas y recientes. ciertamente no absolutamente necesaria pero querida por Dios. es aplicable no sólo a la mediación materna de María. en segundo término. ni necesario. en efecto. En efecto. detenernos aquí a considerar las interpretaciones. de la palabra kecharitoméne 24. En realidad. significa afirmar. la plenitud de gracia conlleva que Ella sea. sino también como una especial “continuidad ontológica" con esta maternidad. y esto nos lleva a considerar la conexión de la "mediación materna" con la "plenitud de gracia" a la que nos referíamos al principio. . Josemaría Escrivá. sino más bien a afirmar que María es llamada por el Ángel "transformada por la gracia" como preparación a la divina maternidad virginal 25. Pero afirmar que una de las mediaciones participadas -la de María. 28): la gratificada.comunión espiritual de muchos con algo o alguien que permanece único e indiviso 23 . El misterio de la "llena de gracia" María es. aquello que Santo Tomás llama la refluentia o redundantia de la divinización del alma de María en su carne. como afirma Santo Tomás. Es tradicional considerar tres aspectos de la plenitud de gracia de María: en primer lugar. él llega a afirma aquel aspecto de la plenitud de gracia que llama redundantia de la gracia en la carne de María fue una específica predisposición. ya antes de la Encarnación. el estado escatológico definitivo de la materia humana. No es posible. de la misma manera que espíritu y materia constituye el hombre una unidad sustancial. como consecuencia de esto. de la mediación de Cristo. la gratia plena de la Vulgata. que María participa de alguna manera en la capitalidad de Cristo. para que Ella concibiera un hombre que fuese el Hijo de Dios 28. en realidad. también en nosotros -con palabras de Mons. fuente de gracia para los hombres 27. Detengámonos antes.«la divinización redunda en todo el hombre como un anticipo de la resurrección gloriosa» 29. aunque la sola exégesis de Lc 1. es indudable que existen seguros motivos. a la maternidad divina? Una plenitud de redundancia de este tipo no parece otra cosa que la total santificación o deificación de la carne en su misma materialidad. es decir. pero no imposible. incluso cristológicos y eclesiológicos.es mediación también en la donación efectiva de la gracia. Esto. en el caso de María?. finalmente. in radice. la kecharitoméne (Lc 1. según la versión latina del Codex Palatinus (y) de la tradición africana. para afirmar en María una peculiar "plenitud de gracia" como ha enseñado en repetidas ocasiones el Magisterio de la Iglesia 26. que ya se ha realizado en Cristo y en su Madre en la Gloria 30. ¿permanece algún "espacio metafísico" para concebir una plena redundancia gracia en la carne. 28 no parece que conduzca a la idea de "plenitud" de gracia santificante. todavía más difícil de entender para nosotros que la deificación del espíritu. y. Se plantea entonces de manera inmediata la siguiente pregunta: ¿cuál puede ser la peculiaridad redundantia de la gracia en la carne. brevemente. La deificación de la carne es. que sea consecuencia de la plenitud de gracia y se dirija. participadas. De todos modos. la total inmunidad de pecado y la perfección de las virtudes. en cierto sentido.

en efecto.en la donación de la vida sobrenatural. entre estas dos misiones. como escribe Juan Pablo II. que diviniza o deifica la persona y es inseparable de las misiones invisibles del Hijo y del Espíritu Santo. mediante las cuales el espíritu finito. no sólo por intercesión. quizá se podría pensar que la plenitud de gracia comportaría una cierta "deificación escatológica anticipada" de la carne de María. existe un orden inverso al de las procesiones eternas. podemos considerar -con Juan Pablo II. es el eterno don increado. era una carne deificada no sólo en el sentido de que pertenecía a una Persona divina. con la Persona del Espíritu Santo. en el hecho de que. como dice Santo Tomás. «cuando la misión de Cristo parece que concluye con el fracaso más absoluto. que son inseparables.como «la más profunda "kénosis" de la fe en la historia de la humanidad» 33. Es indudable que Jesucristo es. unión que "plasma" en el espíritu finito la participación (semejanza y unión) por la cual en el Hijo se es hijo del Padre 37. aunque hubiese tenido una "anticipada plenitud escatológica". En efecto «si Dios ha querido ensalzar a su Madre -son también palabras del Fundador del Opus Dei-.es "la introducción" de la criatura en la vida intratrinitaria que las misiones comportan: una "introducción" que "empieza" (no en sentido temporal) de la unión. 4. ni el cansancio del trabajo. En Él se encuentra la fuente y el principio de toda dádiva a las criaturas 38. Como es sabido. Es decir. si ésta "empieza" siempre con la misión del Espíritu Santo? Una vez más. y los discípulos dejan solo al Maestro. el misterio de la Madre se ilumina mediante el misterio del Hijo. a la luz de la plenitud de gracia. Por . sino en cuanto en sí misma participaba de los dones de la divinidad en el modo más abundante. Es decir. «fit particeps divini Verbi et procedentis Amoris» 36. Un "claroscuro" que. el término de la acción divina ad extra -acción común a las tres Personas divinas. según la famosa expresión de San Juan Damasceno 39. sino también por efectiva donación o "distribución" de la gracia. En cualquier caso. surge la pregunta: ¿cómo es posible una mediación humana -la de María. producido por Dios en lo más íntimo del espíritu creado. en la perspectiva de Santo Tomás. análogo al de la Humanidad de su Hijo. no "objeto" que pueda pasar de mano en mano: la gracia es un modo de ser sobrenatural. Antes que nada. por participación. María ha sido santificada «enteramente y totalmente en el cumplimiento escatológico» 35. Una kénosis de la fe que se manifiesta especialmente -con palabras de Mons. análoga a la del Cristo pre-pascual. «Él mismo (el Espíritu Santo). ya verdaderamente consumada en la gloria: con la Asunción. A la luz de estas reflexiones. que se realizará cuanto Dios ha dicho sobre su Hijo» 34. permaneció en la tierra en un estado de «kénosis». cuya carne según Santo Tomás. en cuanto que su Humanidad es "instrumento de la divinidad": el órganon tes theiótetos. que los hombres reciben de Cristo con la mediación de María.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 183 Por eso. especialmente al pie de la Cruz del Hijo. la especial santificación de María. ni el claroscuro de la fe» 32. del Portillo-. fueron ahorrados a María ni la experiencia del dolor. mediador de la vida sobrenatural para los hombres. sino también por vía de eficiencia. en plenitud 31. es igualmente cierto que durante su vida terrena no. es decir. Plenitud de gracia y mediación materna Retomemos ahora el discurso de la mediación materna de María en la efectiva donación de la gracia. contra toda esperanza. la Virgen camina con paso decidido en la peregrinación de la fe y cree. como amor. no sólo por vía de mérito y de intercesión. en su Humanidad. es oportuno recordar que la gracia sobrenatural.

según la cual María. es «la Madre de la que proviene sobre todos el Espíritu» 42. No es el momento de detenernos ahora en la exégesis literal o en la interpretación teológica de la "recapitulación" escatológica de todo en Cristo 44. 5. que no pocas filosofías han vislumbrado en formas necesariamente inadecuadas y. Act 4. estado que. Escrivá.. se expresó de la siguiente manera: «como Tú. Mediación materna y "recapitulación en Cristo" Después de la Asunción. referido a la entera creación.23). mucho más misterioso. María es cor unum et anima una con Cristo. el cristiano encuentra en María «todo el amor de Cristo» y. Este misterio de unidad -de comunión.) Yo en ellos y Tú en mí. 18) y -según las famosas palabras de San Cipriano. Esta realidad está rodeada de una luz para nosotros inaccesible: en efecto. por esto. se ve «metido en esa vida inefable de Dios Padre. En esta perspectiva. conservando la insuprimible distinción entre criatura y Creador. plenamente y definitivamente glorificada y elevada ad dexteram Patris 41. es descrito por San Pablo como resultado de la "recapitulación" (anakefalaiosis) de todas las cosas en Cristo (cfr. Por esto. en mí y Yo en ti. Cristo puede y debe ser llamado fuente o principio de la gracia 40. Dios Hijo y Dios Espíritu Santo» 43. Y es propiamente la noción de participación-koinonía la que permite afirmar la participación de María en la capitalidad de Cristo y. Cuerpo de Cristo (cfr. Lo que significa.«de unitate Patris et Filii et Spiritu Sancti plebs adunata» 45. no hay duda que ése es el verdadero y sobrenatural sentido -extraño a cualquier monismo panteísta.esto. en un sentido mucho más real y profundo -y. Ef 1. se manifiestan en gran medida insuficientes. Col 1. Más bien deberíamos decir que los hombres reciben la gracia de Dios a través de Cristo y de María porque. como decía Mons. en Cristo. las afirmaciones que presentan a la Virgen como el "cuello" o el "acueducto" a través del cual nos llega la gracia de la Cabeza o de la Fuente. «aquellas cosas que ni ojo vio. equivocadas. la plenitud de gracia de María ciertamente ha alcanzado el estado escatológico.con Dios en Cristo es el misterio de la Iglesia. en la actual economía. 10). 9). Una unidad con Dios en Cristo que. sin que esto comporte en absoluto una duplicidad de fuentes o de cabezas. que ellos también sean uno en nosotros (. ni oído oyó. Sin embargo. 32). tiene como paradigma -en el caso de la persona humana. con la cual Santa María. ni al corazón de hombre llegó.que el de las palabras de Lucas referidas a los primeros cristianos (cfr. Una . por eso..de aquel reto de lo múltiple al Uno. el Espíritu Santo sea “enviado” a los hombres del Padre por el Hijo a través de la Humanidad del Hijo. a expresiones tradicionales como aquella de San Andrés de Creta. está unida en una koinonía (comunión-participación) de la máxima intimidad e intensidad compatible con la distinción personal. vida en la que la gracia es incoación de la gloria. entre otras cosas que Dios ha querido que. ya con referencia a la vida terrena de los Apóstoles. aunque conservan un cierto valor metafórico. en diversos aspectos. después de la Asunción. No parece por tanto infundado atribuir un significado más profundo que el de una simple "apropiación". y aquella entre las diversas criaturas. para que sean perfectamente uno» (Jn 17. Efectivamente el Señor. Padre. que sin duda habría que excluir.la unidad misma de la Trinidad divina. 21. su mediación en la efectiva donación de la gracia. Dios preparó para los que le aman» (1 Cor 2. tanto por razones dogmáticas como por la dialéctica de la participación metafísica de estructura trascendental.

nn. enc. JUAN PABLO II. enc. JUAN PABLO II. . superación a la que lleva ya. Litt. y profundizar todavía más en las reflexiones expuestas. la unión de María con Cristo es la raíz más profunda del íntimo vínculo de la Virgen Santísima con la Iglesia y de su mediación materna con la maternidad de la Iglesia. en el que todavía resuena el eco siempre presente del saludo angélico a La que. llena de gracia. porque Cristo glorioso llenará (híma plerósei) todas las cosas (cfr. 23). n. la orientación mariológica del capítulo VIII de la Constitución dogmática Lumen gentium 48. será la plenitud (pléroma) de aquél (Cristo) que se realiza plenamente en todas las cosas» (Ef 1. aquel de una silenciosa veneración: «indicibilia (Deitatis) casto silentio venerantes» 49. Un "casto silencio". 12/c. de hecho. Dives in misericordia. a todos los niveles del ser y del operar.. Cfr. 3. 16/f. del ser en Cristo específico de la vida sobrenatural. Cfr. Esta plenitud de unión escatológica. Ibid. la realidad de la gloria escatológica será el cumplimiento final. en el espíritu y en la carne. 4. 23. está claro que se podrían considerar otros aspectos del misterio de la mediación materna. enc. Tal cumplimiento ya se ha realizado en María en el grado correspondiente a su plenitud de gracia. Ef 4. Redemptoris Mater. Cfr. 25. culminada en su glorificación definitiva después de la Asunción. enc.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 185 Iglesia que. quisiera terminar subrayando que ante al misterio de la Madre de Dios. y éstas participarán «en Él de su plenitud (en auto pepleroménoi)» (Col 2. En consecuencia. Litt. y al mismo tiempo la raíz de la distinción entre la participación de María en la capitalidad de Cristo y aquella mística relación de comunión espiritual entre todos que es la comunión de los santos. Publicado en "Romana" 5 (1987/1) 311-319. Conclusión Llegados a este punto. 10). en su estado escatológico. 24. es Madre de Dios y Madre nuestra. 30-XI-1980. 1. sin pretender limitar el misterio a aquello que está al alcance de nuestra comprensión. 25-III-1987. Litt. 19. es la raíz de la distinción entre la mediación materna y la mediación de los santos en la gloria y de los justos en la Iglesia terrenal. cuando "Dios sea todo en todas las cosas"» 46. 6. En los santos. emerge claramente la superación de la contraposición entre la llamada perspectiva "cristocéntrica" y "eclesiotípíca" en la consideración teológica de la cooperación de María a la salvación de los hombres. exclusiva de la llena de gracia. según las conocidas palabras del Pseudo-Dionisio. 31-V-1987. Carta pastoral. n. Litt. 19/b. No podemos detenernos aquí sobre este importante aspecto del misterio de la Madre 47 pero. Dominum et vivificantem. 18-V-1986. n. en "Romana" 4 1987/1) 77. n. 2. n 9/b. y la misma unión suya con el Hijo en la gloria está toda ella dirigida hacia la definitiva plenitud del Reino. NOTAS (*) Texto de la lección inaugural del año académico 1987-88 en el Centro Académico Romano de la Santa Cruz. que incluye en sí la plenitud de la unión (koinonía) con Cristo.. como ante al misterio de Dios mismo. Por la excepcional unión de la Madre con el Hijo. ÁLVARO DEL PORTILLO. llega siempre necesariamente un momento donde el comportamiento teológicamente más razonable es. En cualquier caso. «María -escribe Juan Pablo IIestá como rodeada de toda la realidad de la comunión de los santos. 10). de lo que se ha recordado. Redemptoris Mater.

1960.5. MA. La Resurrección de Jesucristo... 8-11. dogamera gentium n. Brescia. 38/a. ene. Litt. 103. '. Madrid 1973. 224. pp. Sobre la mediación como intercesión materna. y Kecharitoiéne en Le 1. Litt. Studi in onore di Cornelio Fabro".. por ejemplo G. apost. Cfr. 40/a. Cfr.. De sancta Virginitate. 27. cfr. MEINERTZ. n. pp. Cfr. 382. 13. Sobre las diferentes interpretaciones que ofrece la patrística. CONCILIO VATICANO II. IV. 17. 26. Litt. 281-292. Litt. Litt. n. 29. lee 3. 880-883. por ejemplo.M. ROSCHINI. Ma!-id 1962. In Dominica infra oct. por ejemplo. 30. 23. Para un esudio filológico y teológico. De la ibourg-París 1985. Ibid.J. pp. MUÑOZ IGLESIAS. 647-650.. Assumptionis Sermo. 21. nota (96). vol. I. p. Redemptoris Mater. 19. pp. IDEM. especialmente JUAN PABLO II. "Essere e libertà. 378. Sobre este tema cfr. Étude exégétique et théologique. 414 A. por ejemplo S. «Deus autem ab xterno prxdestinavit quos debet adducere in gloriam. Const dogm. J. nn. S-IX-1892: AL 12.-H. 21/c . 2a ed. DE LA POTTERIE. Redemptoris Mater. Litt. enc. WIKENHAUSER. La elevación sobretunal como re-creación en Cristo en "Atti delfVIII Congresso Tomistico Internazio Ciudad del Vaticano 1981. PÍO XI. M. cfr. La Madre de Dios según la fe y la teología. JUAN PABLO II. c.. en "Romana" 4 (1987/1) 116-117. 3).C. 8-XII-1854: DS 2800-2801. J.. Cfr. 363-390. nn. Cfr. IDEM. c. SCHEEBEN. 8/d.28. OCÁRIZ. Ibid. 25-XII-193 en: AAS 23 (1931) 521. IDEM. Discurso del 9-XII-1981. Il. Cfr. ene. mi. 7. en "Scripta Theologica" 6 (1974) pp. In E loan. 14. Const. ene. IDEM. Il Mistero della grazia in Scheebe en AA. I. DE LA POTTERIE. 23/c. In ad Hebrxos. Redemptoris Mater. por JUAN 'ABLO II. 10.W. 3' ed.. 4-III-1979. 399. Teología del Nuevo Testamento Madrid. c. ene. Hijo d( Dios y Redentor del hombre" . Cfr. cfr. Cfr. Partecipazione delfessere e soprannaturale. Magn. 15.echaritoméne en Le 1. n. lee. n. SANTO TOMÁS DE AQUINO... 16. JUAN PABLO 11. Concepto bíblico de Koinonía. Sobre este tema. SAN BERNARDO.28. Ineffabilis Deus. también F. n. JUAl 11. 11. n. 6. 24. Cfr. lec. Redemptoris Mater. las refererencias radicadas por Juan Pablo II en la nota (21) del la encíclica Redemptoris Mater. Cfr. Trinité a la Trinité. I. cfr. 19f. 6: PL 40. Synthése dogmatique. Hijos de Dios en Cristo. 227-235. FABRO. JOSEMARÍA ESCRIVÁ. en "XIII Se-nana Bblica Española (1952)" C. Lit Redemptor hominis. 62. enueritatis. en "Insegnamenti di Juan Pablo II" IV-2 pp. enc. ene.. n. a. Introducción a una teología de la participación sobrenatural. 9. "M. X. Scheeben. 22. NICOLAS. C. Litt. Freiburg 1 20. en "Biblica" 68 (1987) 480-508. en "Cristo. JUAN PABLO II. ene. III q 27. Redemptoris Maten. Litt. Redemptoris Maten. 141-153. Ibid. Et is omnes illi qui sunt participes filiationis Filü eius» (SANTO TOMÁS DE AQUINO. 18.: F. 12. 6/b. cit. OCÁRIZ. cfr. JUAN PABLO II. ene. 5 ad 1. Ciudad del Vaticano 1988. n. 8. RATZINGER. 553-555. teolotolico d'ispirazione tomista".18/b-c.T Dei Matris. en "Biblica" 68 (1987) 357-382. Homilía en el Seminario Internacional de la Prelatura Dei. Cfr. 223. Cfr. Litt. p. Const dogm. Die Christusmystik des Apostels Paulus. Redemptoris Mater. CONCILIO VATICANO II. Cfr. Étude philologique. PÍO IX. CONCILIO VATICANO II. Lumen Gentium. por ejemplo. Es Cristo que pasa.. Pamplona 1972. pp. Ep. 38/c. 14-IV-1987. 62. también In Epist ad Romanos. Redemptoris Mater. 40. n. Expositio salutationis angelicx. por ejemplo JUAN PABLO II. Cfr. Summa logia. Lumen Gentium. p. vol. en "Ephemerides Mariologice" 24 (1974) 38! 28. SANTO TOMÁS DE AQUINO. nn. 1 misteri del cristianesimo. 39/c-d. Expositio salutationis angelicx. Madrid 1953. SAN AGUSTÍN. n. 38/b-c.I. en AA-VV. 25. 506-507. La Santísima Trinidad y el misterio de nuestra deificación.S. 53. itt. I. Perugia. La partecipazione di Mari grazia di Cristo secondo San Tommaso.. LEÓN XIII. los recientes e importantes estudios de I. 2'e d p. 2: cit. especialmente. Sobre la espiritualización y deificación del cuerpo en el estado escatológica JUAN PABLO II. 22/b.

SAN ANDRÉS DE CRETA. metoché. 11). cfr. PG 3. 293. 11. Litt. 245-246. CONGAR. porque -por la misma naturaleza de la fe. cfr. 47. también H. SAN CIPRIANO. a. 57. 18/c. Amigos de Dios. 74.Le Myste re de la Trés Sainte Trinité. Cfr. In 111 Sent. 2-4. 46. 33. OCARIZ.la tentación de la dud. q. Litt. Pamplona 1982. PSEUDO-DIONISIO.. ta m SCHEEBEN. Cfr. 551. Cfr. pp. CONCILIO VA' II. Carta pastoral. Paris 1953. 42-47. pp. en "Scripta de Maria" 2 (1979) 423-447. a. JUAN PABLO II. p. F.. homilía II. 965): esta opinión. 42. Es Cristo que pasa. Méditation sur lÉglise. ene. cit. q. 49. La cooperación de Maria a la salvación. d. n. 36. cit. diferente de la traducción que ofrece la Patrologia de Migne (cfr. 553. nn. I misteri del cristianismo. SAN JUAN DAMASCENO. 71. 32. Nueva perspectiva después del Vaticano 11. Redemptoris Mater. JUAN PABLO II. 5). San Basilio Magno llega. LE deurs de la gráce. Para una visión de conjunto de las relaciones entre María y la Iglesia en la patrística. IX: %'Église et la Vierge Marie". p. c. n. 182. Cfr. Sobre el significado de la anakefalaíosis en la historia de la exégesis de Ef J. dogm. enc. 23: PL 4. 27. p. SANTO TOMAS DE AQUINO. Omelie mariane.. nn. SANTO TOMÁS DE AQUINO. JOSEMARÍA ESCRIVÁ. secundum divinitatem quidem au ve. Cfr. cit. I c. Aubier. 19. ene. JUAN PABLO 11. 40. Dominum et vivificantem. p. SCHEEBEN. 39. Marie et lÉglise dans la pensée patristique. J. Litt. HUGON. Litt. 1080. 38.1 misteri del cristianesimo. Pamplona 1982. 756-761. 172. 41/d. 308-324.. SAN BASILIO Epistula 260. Const. 35.. según la traducción latina utilizada por Santo Tomás de Aquino. «Christus autem est principium gratia.TEMA 8 ● DIMENSIÓN MARIANA 187 (Actas del III Simposio Internacional de Teología de la Uni versidad de Navarra). "In librum Beati Dionysii De Divínís Nominibus expositio". M. aunque no es muy común. 31-V-1987. cap. 31. De fide orthodoxa. I. Cfr. La Figlia di Sion. III e. 590). Sobre la gracia de la adopción filial y de la misión del Espíritu Santo. 19: PG 94. n. n. n. 41. . afirmar que la fe de María sufrió en el Calvario el asalto de la duda (cfr. LLAMAS. 5. Lumen gentium. a. 766-770. Roma 1987.. NICOLAS. Redemptoris Mater. tampoco ha de ex cluirse necesariamente. 48. 179: «La misión de una persona divi~ te en el hecho de que la criatura participa di ella» (en los Padres griegos. pp. Eunsa. es posible sin la menor culpa y es completamente compatible con los más altos grados de ff 34. Turin-Roma 1950. p. ALVARO DEL PORTILLO. J. De divinis nominibus. Redemptoris Mater. 44.J. Y. p. cit. Téqui. 52 de la misma encíclica. 34. . Cfr. 38. E. k 37. RATZINGER. q. 9: PG 32. JUAN PABLO II. DE LUBAC. La Resurrección de Jesucristo. I. 13 (§ 3. 45. pp. 43-IOSEMARÍA ESCRIVÁ. Madrid 1978. en "Revue des Sciences Philosophiques et Théologiques" 38 (1954) 3-38. Cfr. CASCIARO. Milano 1979. secundum humanitatem Yero instrumentaliter» (SANTO TOMÁS DE AQUII~ rna Theologix III. ene. Estudios sobre Cristología del Nuevo Testamento. Summa Theologix. M. París 1921. p.-H. también el n. E. París 1968. cit. De oratione Dominica. n. I. n. 2 ad 6.