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Biografía de Andre Kostolany Descarga el manual de Forex Autor: Alexey de la Loma ( 9 de marzo de 2006 ) Tema: Bolsa El más joven

de cuatro hermanos, André era hijo de un industrial adinerado de Budapest, donde nació en 1906. Analista financiero y especulador. Siempre elegante e impecablemente vestido, un verdadero gentleman. Conservó su estado físico y mental en plenas condiciones hasta los últimos días de su vida. Además, era astuto como pocos. Escribió muchos libros volcando en ellos todas sus aventuras, sus conocimientos y sabiduría. Fueron 75 años de bolsa. Casi nada! Su más conocida frase, su más asiduo consejo era: comprar títulos, acciones de empresas, tomarse unas pastillas para dormir durante 20/30 años y cuando uno despierta, voilà! es millonario. Su vida estuvo rodeada de lujos y excentricidades y entre sus amistades y conocidos se encontraban el genial compositor Richard Strauss, el escritor Ernest Hemingway y el gran economista americano Milton Friedman. De entre sus operaciones bursátiles destaca por encima del resto la de los empréstitos de la compañía Young. Rápido como un zorro y conocedor de la mentalidad y el temple teutón, divisó una oportunidad inigualable y compró en la bolsa de París empréstitos de dicha empresa al 5,5%. Una apuesta fuerte y que lo podía arruinar totalmente. Algunos años después, cuando la nueva Alemania era algo más que una promesa, los mismos títulos que compró a 250 francos franceses cotizaban a 35.000. Cada uno! Una verdadera fortuna! Toda una vida dedicada a la especulación en los mercados bursátiles Cómo buen especulador, a pesar de acabar sus días como millonario, pasó por la cruda experiencia de la ruina y hundido en sus deudas llegó a pensar en el suicidio. La especulación y sobretodo la pérdida total del capital invertido eran conceptos que André conocía perfectamente. Cuando nuestro protagonista era aún muy joven, su hermano Emmerich, que en aquel entonces era empleado de banca, se sintió también arrastrado por la fiebre de la especulación y en compañía de algunos amigos, especuló en commodities. Al principio, todo pareció irles bien. Sin embargo, cuando el mariscal de campo Hindenburg derrotó a los rusos en Tannenberg, Prusia Oriental, sobrevino una gran caída bursátil, en la que Emmerich no sólo perdió todo lo invertido, sino que acabó hipotecado hasta las cejas. Cuando en esa dramática situación, Emmerich empezó a hablar de suicidio, su padre tuvo que liquidar las deudas y no se volvió a mencionar la palabra especulación en la familia Kostolany. Tras el desafortunado acontecimiento se produjo un movimiento en los mercados que elevó la cotización de la cartera de Emmerich, pasando de una situación de ruina al haber liquidado las posiciones a una posición de grandes beneficios si hubiera tenido la capacidad financiera suficiente para aguantar el golpe bajista, eso le enseñó a André una gran lección: “En la bolsa las cosas ocurren al principio de manera distinta a como se pensó y sólo después se enderezan y suceden como se había esperado. Cuando, pese a todo, se gana dinero en la bolsa, es el salario del dolor, primero llega el sufrimiento y después el dinero”.

en definitiva. Tras devolver el telegrama para no desatar sospechas. presidente de la Standard Oil. uno de los botones del hotel llamó a la puerta de la habitación de André. Durante la década de 1930. esto le demostró a Kostolany que debía fiarse. . Moriz. Kostolany tomó una gran posición en Royal Dutch. Según palabras del propio Kostolany: “Siempre he tomado las mejores decisiones sobre el mercado escuchando música clásica. Lo principal es mantenerse al margen de la opinión generalizada”. Su método de especulación se basaba en la opinión contraria. pero que más da. André no entendía bien el significado del telegrama y al volver a leerlo descubrió que el destinatario del mismo era el Dr. exclusivamente. que la única forma de sobrevivir en el mercado es mediante un pensamiento independiente. su labor de investigación daba sus fruto cuando una tarde. Los empleados del hotel se habían equivocado en el número de la habitación. que nos haga obviar los cientos de consejos bursátiles que están al alcance del inversor. el rey del automóvil. aún cuando éstos vengan de grandes financieros o personas muy adineradas. otorgándole a nuestro protagonista un increíble secreto que sin duda le haría ganar grande sumas de dinero. por efecto del azar se produjo lo que André llevaba tanto tiempo esperando. Mannheimer. pero le acercaron a lo que durante toda su vida fue su válvula de escape para la especulación: La música y el arte. cuando cunde el pánico. Entonces. si es una opción segura. cuando las cotizaciones hayan explotado. por aquel entonces símbolo de lujo y riqueza. éstas no pararon de bajar hasta llegar a un valor que suponía un tercio del precio de compra. André también descubrió en una etapa temprana de vida como especulador. cuando los títulos son recomendados hasta en la peluquería. Charlie Chaplin y una larga lista de personajes a los que André observaba como si de un detective se tratara. mientras que el arte siempre será eterno. Walter C. Nuestro protagonista tras sus éxitos en el mercado acudía a dicha estación a observar a los magnates para intentar arañar algún sabio consejo o información privilegiada. cuando todos venden a cualquier precio. Teagle. André disfrutaba de unas vacaciones de invierno en la estación de esquí de St. Al principio. para limitar pérdidas o por miedo. Entre los personajes de la época estaban André Citroën. de sus propias opiniones y no dejarse llevar por chismorreos. de los artistas de cine y. Era el punto de encuentro de las altas finanzas internacionales. Subirse al tren cuando todos bajan. cuando se recomiendan acciones en todos los medios y revistas. de las más destacadas personalidades del mundo. Sir Henry Deterding.Sus estudios en Historia y Filosofía del Arte cursados en Budapest no le guiaron profesionalmente. cuando los inversores se desprenden de los títulos como si los mismos tuvieran lepra. Eso ha quedado demostrado en la práctica con bastante frecuencia. un caballo ganador. Tras la compra de la acciones. para después vender todo en plena euforia. mucho más dinero del que normalmente dedicaba a cada posición. entregándole un telegrama que confirmaba el encargo de un gran paquete de acciones de Royal Dutch en todos los mercados del mundo por un importe total de varios millones de florines. cuando todo el mundo se saca los papeles de encima y las cotizaciones se derrumban. que era dueño y señor del consorcio Royal Dutch-Shell. En ese momento es cuando hay que pegar el manotazo. Para André el dinero era algo perecedero.

se trataba de Kreuger y Toll. Yugoslavia y Polonia. lo cual le aseguraba grandes beneficios. Hungría. de diez a doce de la mañana. Rumanía. Era Sábado por la tarde y no había otra diversión en la ciudad que acudir las oficinas de un amigo norteamericano que era agente de bolsa (Hentz and Co. A tal efecto la empresa comenzó a emitir empréstitos para obtener el capital que necesitaba para pagar a los países que precisaban capital. que en la mayoría de los casos se habían arruinado o habían perdido sus empleos. Se consideraba antipatriótico especular a la baja y eso es algo que viviría André crudamente durante el gran crack bursátil de Octubre de 1929. si no hubiera sido por la escasa solvencia de los deudores de esta operación: Alemania. en los Estados Unidos. En aquellos momentos André no se atrevía a ser feliz y empezó dudar de la filosofía de inversión en posición corta. La gota que colmó el vaso y que le convenció de no volver a especular a la baja sucedió en París. sin embargo.). contaba con dos horas de negociación durante los sábados. La operación parecía razonable y realizable. cualquier restaurante. Sacarse de encima hasta los papeles más queridos y amados. Sus libros y su labor de formación De entre sus numerosas publicaciones me gustaría destacar dos: “El fabuloso mundo del dinero y la bolsa” y “Estrategia Bursátil”. Reticencias morales ante el lado corto del mercado Como buen especulador. En aquel desastre financiero. El legado de André Kostolany. una empresa Sueca dedicada al negocio de las cerillas. que contrastaban con las pérdidas que habían sufrido muchos de sus compañeros. rey sueco de las cerillas era tan simple como inteligente. la mayoría de los empréstitos suscritos fueron a parar al otro lado el Atlántico. La jornada bursátil. André se podía permitir cualquier lujo. André nos narra con gran detalle las fiebres especuladoras de . Como compensación. ambos libros publicados por la editorial Plantea en la década de los 80. En medio de la apatía general del mercado. Kostolany había estado en el lado correcto del movimiento. Entonces hay que vender todo. ¿podría sonreír mientras todos estaban tristes y malhumorados?. cualquier hotel. Los países de Europa central y oriental necesitaban dinero y Kreuger estaba dispuesto a facilitárselo. y en definitiva de que le servía el dinero si no podía disfrutar de él. conocía perfectamente la posición corta y la utilizaba en beneficio propio sin importarle las razones morales que algunos aducían en aquellos tiempos. En el primero el autor narra sus experiencias en la especulación bursátil y nos ofrece un excepcional paseo por más de 5 décadas de mercados financieros unido a la historia de Europa del siglo XX. André Kostolany. La idea de Ivar Kreuger. ¿con quien iba a compartir esos momentos?. aunque en esta ocasión el escenario era diferente y se trataba de un dinero manchado por la sangre del ingeniero Kreuger y esto le hizo abandonar para siempre la especulación en el lado corto del mercado. Los acontecimientos políticos acabaron consumando la catástrofe que acabó con el suicidio de Ivar Kreuger y el correspondiente desplome bursátil. dominaba tanto el lado largo como el corto. generando unas enormes plusvalías en posición corta. un solo valor había sido objeto de grandes transacciones. que una vez más le reportó pingües beneficios a André Kostolany. exigía la concesión del monopolio de fósforos.cuando se habla de ganar plata en la bolsa hasta en las iglesias y en los almacenes.

tuvieron que librarse de sus queridas. Los norteamericanos. André Kostolany sería el elegido.000 asistentes tuvieron el privilegio de recibir las enseñanzas de este gran maestro. Si tuviéramos que nombrar a un sucesor del más grande especulador de todos los tiempos. sin embargo. y tuvieron que regresar con sus confiadas esposas. ■ 173. junto con sus respectivas respuestas. la habilidad de André para transmitir sus conocimientos y experiencias sobre el mundo bursátil se extendió rápidamente y en los aproximadamente 100 seminarios celebrados.397 hombres casados. desde la tulipmanía hasta la compañía de los mares del sur. con su debilidad por las estadísticas. Más sobre André Kostolany en Rankia PUBLICIDAD Copyright © Alexey de la Loma << Índice de artículos . así como los cracks del siglo XX. ni cualquier otro método cuantitativo. Su método de especulación no tenía en cuenta el análisis técnico. tuvieron que empezar a ir a pie.884 especuladores de éxito. Gottfried Heller. no pudieron resistir la tentación de expresar en cifras la extensión de la catástrofe: ■ 123. sin uda. se fiaba de su intuición e instinto y por lo resultados obtenidos. Falleció el 14 de Septiembre de 1999 en París a los 93 años. La formación le llegó a nuestro protagonista en su etapa de pensionista y el objeto de los seminarios impartidos era algo desconocido en Alemania. en su obra “Estrategia Bursátil”.835.248 monedas de cinco centavos para uso de gentes que antes nunca habían viajado en metro y no llenaban sus adinerados bolsillos de calderilla. ■ La fábrica de moneda tuvo que emitir 111. al que desprecia constantemente en su libros. más de 15. le propuso a André abrir su experiencia bursátil al gran público mediante la celebración de seminarios. A continuación expongo un párrafo del citado libro que nos habla de dicho crack y que no tiene desperdicio. especialmente el de 1929 que vivió en toda su crudeza. que hasta entonces iban en Cadillac. queda claro que su olfato para la bolsa y la especulación tenía esperanza matemática positiva. tanto en los buenos tiempos como en los malos. El primero se celebró en Octubre de 1974 en Munich y asistieron sólo 30 personas. Jesse Lauriston Livermore. un lujo que no podían seguir permitiéndose. El resultado de todos estos seminarios y conferencias en universidades e instituciones financieras fue la formulación de centenares de preguntas que Kostolany acabó publicando.siglos anteriores. En la década de los 70. Extraído de la Revista: Gestión Alternativa Conoce el Curso de introducción a la bolsa y el trading que imparten Alexey de la Loma y Mario Somada.