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com/2006/11/16/mario-bunge-un-charlatan-masen-el-reino-de-los-charlatanes/ rio Bunge: un charlatán más en el reino de los charlatanes
Leandro Andrini andrinileo@yahoo.com.ar

Semanas atrás, una entrevista a Mario Bunge publicada en un semanario de cultura y titulada Hay brujos y chamanes en todas partes reabrió una polémica más que interesante, aunque la misma esté constreñida (aparentemente) a la contienda entredos bandos: los atacados por Bunge y el propio Bunge y sus seguidores.
El Dr. Mario Bunge pertenece a esa categoría de pensadores que se creen con capacidad de decir y decidir qué es tal cosa o tal otra, usufructuando así las categorías para sentar prejuicios de presumida objetividad. Escucho el rechinar dentario de este pensador mascullando que mi posición no tiene valor porque recurro a alguna de las características que él tan bien describe en lo que cualquier refutación pasa a ser, en el mejor de los casos, la posición dogmática de un lego que no entiende ni deciencia ni de filosofía. Pese a su gusto por lo que da en llamar “cultura superior”, Bunge es en extremo un intolerante cultural cuyos refinamientos son los dejos de un elitismo, el que le permite confundir la palabra cultura con la posibilidad extrema de escuchar y diferenciar entre una obra de Bach y una de Mozartcomo si ello fuera el único universo posible de saberes, y de placeres. Sin vueltas dice que “los rockeros no tienen educación musical, no se han sometido a la disciplina del aprendizaje de la música. Mucho de ellos tienen mucho oído pero, dicho sea de paso, el oído de los rockeros decae muy rápidamente porque tocan música a todo volumen tal que aquel se destruye. Para mí, el rock es la negación de la música”. Sin dudas, este tipo de afirmaciones constituyen juicios de valor cargados de subjetividad y de prejuicios. Es como indicar que Picasso es la negación de la pintura porque corrompe las formas, así porque sí. Además, lo que se pierde en capacidad auditiva no es la capacidad de registro (hace una afirmación que llega a contradecir la investigación existente al respecto).

No duda en catalogar de oscurantismo lo que no entiende. Diebner (muchos de ellos ligados al triunfo de la mecánica cuántica). vayamos a su parte final dedicada a laNovísima Sociología de la Ciencia. C. al igual que algunos otros científicos germanos de renombre como W. y lo que en muchos casos destruye (con experiencia incluida) sus afirmaciones quasi-dogmáticas. K. Para Bunge la palabra „historia‟ es una palabra maldita. tan maldita que no ingresa (o en todo caso no ingresa muy cómoda) en lo que puede ser entendido como una ciencia si nos atenemos a su famoso manual La Ciencia (su método y su filosofía). o lo que no quiere entender. fue derrotado”. porque para él eso es oscurantismo. Gerlach .que el reconocido premio Nobel en Física 1932 W. Es claro que los saberes producidos en su mayoría en ese basural llamadoParís –para Bunge. según las evidencias con que contamos a la fecha. Aquellos científicos (en general los antropólogos) que más han indagado sobre estos orígenes han encontrado que los griegos tenían una idea de cultura ligada al cultivo de las capacidades específicas del individuo en su totalidad (por ello estudiaban música. Heisenbergfue un entusiasta colaborador del régimen hitleriano. y K. uno de los lugares donde más se han dedicado a la arqueología del saber. cuyo origen se inscribe en épocas de la pretérita Grecia. Wirtz. Hahn. el fútbol es un deporte. Bagge. von Weizsäcker. Entonces ¿cuál es el sentido estricto de la palabra „cultura‟?. muy que le pese al señor Bunge y sus prejuicios. Practicar una disciplina no garantiza nada desde la ideología o la política. o a la contextualidad.vienen a contrariar sus concepciones. Korschning. H. en tanto que el nazismo. geometría. Es. Harteck. no pertenece a la cultura en el sentido estricto de la palabra”. F. porque paso a paso le destroza todas sus observaciones prejuiciosas (con pretensión de filosóficas). “Momentito. Obviamente que no recurrirá a la historia.Bunge hace esta afirmación sin interiorizarse de las cuestiones históricas inherentes a cada gran músico del rock. y por ello a la etimología. proviene de la palabra „cultivo‟. No podemos ignorar que la palabra „cultura‟. en el que arremete diciendo “al fin y al cabo la teoría cuántica triunfó. «olvidando» -como es su costumbre. animado por la filosofía antiintelectualista. participaban de las Olimpiadas. formaban parte . P. O. E. Y ya que estamos con este libro.

se amolda. se estira. desconoce la interrelación de un deporte con la industria del espectáculo. venga con el recitado de que “en todo caso. se acomoda. El resto cállese y escuche”. la que tampoco es desdeñable por cierto). Globalización es. en efecto.). está inflado. Lo que es ridículo es creer que la globalización existe. Y dado que Bunge está hablando del muro que el gobierno estadounidense quiere levantar en la frontera con México. Lo que es imperdonable enBunge es su capacidad de ignorar vastos campos del saber que dan cuenta de lo que significa el deporte como cultura de masas. sino de su propia cama. etc. y no hay palabra más autorizada que la mía. y sí atropellado por una venta infame de mercancías insustanciales. No podemos dejar de decir que su “momentito…” es marca registrada de la intolerancia. Esta aseveración sobre ‘fútbol’ es una visión tan idílica como ingenuacomo la que puede tener cualquier pibe de barrio jugando en un potrero. y como expresión comercial.el ejército. „Globalización‟ es un concepto. es ese instante en el que el individuo dice “acá hablo yo. pero que interiormente está vacía de la sustancia que visiblemente le confiere la forma (¿llegará el día que de tanto inflarla se reviente?). que como un globo. lo más ligado al sustantivo concreto „globo‟: una cosa que se agranda. Por lo que no puede asombrarnos que este lego en lo que se refiere a entender (entender científicamente y filosóficamente) qué es la cultura. son un poco ridículos”. Y seguido a esto. cabe entonces que nos preguntemos ¿cuál es el sentido estricto de la palabra al que se refiereBunge? Por otro lado. no podemos dejar de parafrasear a un prestigioso escritor mexicano para quien nadie se levanta globalizado. Su amor por la filosofía anglo-sajona no debe ser desligada de su amor por la «verdad» anglo-sajona. no podemos desligarnos de que la cultura está subordinada a tendencias (políticas y económicas) que universalizan el . los muros en esta época en que todo el mundo habla de la globalización. se infla. y no podemos separar tan categóricamente como él para quien el rock es una fase de la cultura comercial y el fútbol sólo y tan sólo un deporte (y ya no por nuestra incapacidad. negando tal posibilidad o remarcando la contradicción al menos debido a la globalización. en el barrio en que vive. sin ser sometida al más mínimo sentido crítico.

por una única perspectiva: la central. sus familias. por ejemplo. Coraggio. O como sostiene José L. Y no podemos dejar pasar por alto su observación de que “lo que hay que hacer con los inmigrantes es favorecer su integración. Es famosa. no la comercial. desde luego. impedir que queden encerrados en guetos e impedir que importen los fanáticos religiosos que los azuzan y los llevan a cometer actos terroristas. Pero no por eso desdeño la cultura popular cuando produce algo bueno.concepto según el ideario del capitalismo dominante y concretan el paso de sustentar un pensamiento único e incapaz de diferenciaciones. constituye un componente básico de este enfrentamiento cultural. Comenzamos el párrafo anterior señalando que su amor por la filosofía anglosajona no debe ser desligada de su amor por la «verdad» anglo-sajona. La cultura que yo prefiero es la superior. sus creencias. sus afectos? . países y culturas. Con todo este rodeo (seguramente oscurantista para Bunge) no queremos más que indicar su flagrante contradicción: “la [cultura] comercial. la historia del país al que han emigrado y se sientan parte de él. hay música popular auténtica. que la creciente transnacionalización de los medios de comunicación social y de producción de cultura de masas. Está a la vista que es imposible que nos preguntemos ¿por qué los pueblos emigran? ¿Cuáles son las condiciones que los hacen perder su identidad. Se hace para vender. la pintura haitiana o las alfombras que vienen del Oriente”. de los medios consumistas. Podemos dejar para otro ocasión el análisis de la noción que Bunge tiene acerca del fin de la cultura [educar y dar placeres un poco refinados]. no para educar y dar placeres un poco refinados. Se trata de un proceso que va sustituyendo progresivamente las múltiples perspectivas del mundo y autopercepciones desde diferentes regiones. en lugar de hostilizarlos”. Por ejemplo. su “memoria colectiva”. su música. es decir. favorecer que aprendan la lengua local. es desdeñable.

De todas maneras. Se olvida. Entre otras cosas. y no por ello. ignorar que el Principio de Mínima Acción. planteado por Pierre-Louis Moreau de Maupertuis. siento vergüenza que el señor Mario Bunge nos diga este montón de macanas (sandeces) queriendo venderlas como afirmaciones científicas y por tanto objetivas.A cambio. y se necesita de la especulación y las preguntas metafísicas que conduzcan a la aparición de algún “galileano”. Como latinoamericano que soy. como brazos baratos (como el mismo Bunge sostiene: “uno de los motivos por los que creo que [la construcción del muro] va a fracasar es que la agricultura del sur estadounidense se va a desmoronar sin el trabajo de los braceros mexicanos”). Para terminar. lo que pretende Bunge es hacernos creer que un sistema filosófico es independiente de los sujetos y de la subjetividad que cada pensador impone a su sistema objetivizable. como físico que fue (si alguna vez lo fue) que la filosofía no es física. enseñémosle la lengua del país que los importa como objetos. También cabría preguntarse con total desprejuicio las simpatías ideológicas de los pensadores que él pretende refutar (¿no será que estos pensadores están mayormente ligados al campo de la izquierda?). debemos preguntarnos también. los ejemplos se suceden hasta el cansancio). a cambio de usar las categorías que se desprenden de las “lógicas” de Popper o algunos de su talla (ligados al campo del liberalismo de derecha). expresa la sabiduría de Dios en términos de un principio de economía según las ideas “científicas” de la época. Mario Bunge oficia de vocero. que quedan rebatidas al sólo mirar a ojo desnudo los hechos (sin siquiera usar un microscopio). debemos dejar que reinen los embusteros y los mentirosos. y por qué no de la ignorancia (ignorar por ejemplo la disputa entre los objetivistas materialistas y los subjetivistas machianos de fin de siglo XIX que condujo a planteos tales que el propio Einstein tomó para la “construcción” de la teoría de la Relatividad. cuando no de lenguaraz. si no es que el desarrollo de algunos campos del conocimiento y del saber están aun en su fase “aristotélica”. por decirlo de algún modo. y mucho menos ciencia. Arrancar de raíz la pregunta metafísica porque no concuerda con nuestros gustos o preferencias es una característica más de la intolerancia. . Aplicar la guillotina de Bunge es harto peligroso para el genuino desarrollo del conocimiento y del saber. de la ideología imperante.

La Plata. .* Mi nombre es Leandro Andrini. soy Lic.. As. y tesista doctoral en Ciencias Exactas por la misma facultad. Argentina). Bs. en Física por la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP (Universidad Nacional de La Plata.