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Seminario Mayor San José

1.

Teología Espiritual

III Teología

Carlos Alveo

La Iglesia Misterio y la Implicación en la Espiritualidad del Cristiano

a) Su significado 1) La expresión «Iglesia Misterio» tiene una base escriturística. La palabra «misterio», presente ya en el A.T., adquiere en los sinópticos, Mt 13,11 y Le 8,10, un contenido teológico peculiar al verse referida al Reino y a su revelación por parte de Dios en Jesucristo.
2) Para comprender a la Iglesia como Misterio es necesario recurrir a su origen, que es la Trinidad. La Iglesia, que es «un pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (LG 4), tiene a la Trinidad como el punto de referencia esencial. El Vaticano II afirma que la Iglesia es el pueblo de Dios, el cuerpo de Jesucristo resucitado y el templo del Espíritu Santo (LG 17; PO 1). La Iglesia es, pues, obra de las tres Personas divinas. En frase de Juan Pablo II: «La Iglesia es, ante todo, un misterio —éste es el primer rasgo—, respuesta a un designio amoroso y salvífico del Padre, prolongación de la misión del Verbo Encamado, fruto de la acción creadora del Espíritu Santo». El misterio de la Trinidad se amplía en la Iglesia, en la que adquiere una dimensión histórica, como pléroma del mismo misterio del ser divino, mediante la presencia y acción del Hijo encamado y del Espíritu Santo. 3) La Iglesia Misterio: su misma realidad mistérica. Viene de la Trinidad y está llena de la Trinidad. Afirma Juan Pablo II: «La Iglesia es misterio, obra divina, fruto del Espíritu de Cristo, signo eficaz de la gracia, presencia de la Trinidad en la comunidad cristiana». La Iglesia no es una mera sociedad humana, sino un verdadero misterio: tiene una condición sacramental en Cristo (LG 1; 9; 48; SC 5), que la hace visible e invisible, institucional y carismática, cuerpo social y misterio divino. Es importante subrayar que la Iglesia significa la vida trinitaria y que la comunica. «Así como el ser humano de Cristo fue el lugar único en el que se hizo patente el Padre y sigue siendo el vehículo único en el paso de la vida trinitaria a los hombres, así ahora es la Iglesia el ámbito en el que se visualiza y se da el Padre por Cristo, in Spiritu, a los hombres. Por la acción del Espíritu, que Cristo otorga a su Iglesia, la fuerza divinizadora del Resucitado pasa, por la misma Iglesia, a todos los hombres».

b) Implicaciones en la espiritualidad cristiana A la vida cristiana no le es indiferente cualquier tipo de relación con la Iglesia. Podemos comprobarlo al enumerar los rasgos que son propios de quien acepta en su vida a la Iglesia Misterio.
1) Después de superar el término misterio como enigma y aceptarlo como realidad perceptible por la fe, después de trascender el concepto misterio como contenido estrictamente de razón y verlo como contenido salvífico del Padre, y después de contemplar a la Iglesia radicada en el marco de la Trinidad «económica», es decir, de la donación de Dios en su gracia salvífica y comprenderla como «una misteriosa extensión de la Trinidad en el tiempo», nace desde la fe una agradecida admiración — veneración— del cristiano por la Iglesia. Se impone la conclusión de que no puede faltar en la espiritualidad cristiana la visión de la Iglesia Misterio. 2) La aceptación del Misterio de la Iglesia no implica olvido o postergación de sus elementos humanos visibles e históricos, sino que, por el contrario, supone una unión indivisible, ya que la Iglesia precisamente por su aspecto visible significa y obra la salvación. «Internarse en la condición misteriosa no equivale a hacerse peatón de las nubes o a desentenderse de la historia con su complejidad; ni detenerse en la vida diana, tantas veces gris y trivial, de la Iglesia significa prescindir del misterio en que está enclavada». 3) Desde la visión de la Iglesia misterio se imponen al cristiano el reconocimiento y la aceptación de todo lo que supone ser Iglesia por la presencia salvífica en ella de la Trinidad que nos hace partícipes de su vida, y por la relación que entraña con los demás miembros del Pueblo de Dios que son el cuerpo de Cristo, con todos los hombres para quienes la Iglesia es sacramento de salvación y con el universo entero llamado a la recapitulación final en Cristo. 4) Es obligada la referencia al amor. La Iglesia misterio no tiene otra clave interpretativa que el amor en la autodonación de Dios al hombre en la Iglesia. Esta realidad del amor, tan propia de la

Definitivamente las palabras del Papa JP II tienen tanta validez que hacen estremecer por la carga de sentido que le dan a quien es miembro de este misterio por el cual se manifiesta el amor de Dios. participa. se supera todo individualismo y se hará presente el Cristo Total que será todo en todos. manifiesta. ocurren varias cosas que ya se ha citado. . Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo. y si se vive agradecido entonces todo se disfruta sabiéndolo recibido y se busca dar gloria a Dios con todas las fuerzas y en todas las acciones. y en la medida que se acepte el amor de la Iglesia. más se hace necesario decir algunas palabras más: Siendo Dios inmensamente Grande y soberano. que se abaje y haga accesible al hombre sin mérito de nuestra parte. y este amor que procede de Dios.Iglesia misterio. al sentido de pertenencia a algo y en este caso a ALGUIEN. se comparta y se comunique. el cristiano puede ahora alcanzar la concreción del llamado de Cristo: ―Sean perfectos. puesto que al aceptar a la Iglesia en su vida. y a la necesidad de ser vivificado y sentido de trascendencia inherente en todo ser humano. según lo que se ha visto la Iglesia en primer lugar no es un invento de hombres sino que es ese misterio de amor . No podría obviarse el elemento cohesivo que es el Amor sin el cual el Misterio Iglesia no tendría sentido. Con estos elementos el hombre descubre que su ser en Cristo adquiere la posibilidad máxima de plenificación y conclusión de todas sus aspiraciones más profundas. b) Amor a la Iglesia. Es que ese Dios que nos ama y que es relación nos llama a vivir en este estado relacional. se experimenta su cercanía y se es partícipe de la fuerza creadora de dios que da vida. de filiación y de fraternidad en Cristo por el Espíritu. porque también yo soy pecador. el amor a la Iglesia se convierte en amor de toda ella al Señor. Porque la Iglesia significa la vida trinitaria y la comunica. en la medida que se profese amor a la Iglesia se profundizará la intimidad con Dios. es la Quinta Esencia. para el cristiano esto no es baladí. porque hace que su vida se mantenga. se ha de acoger y lograr integrar en cada aspecto de la vida. nos ha de llevar a vivir en una constante actitud de agradecimiento inagotable. Ante la visión que presenta el CV II en donde nos presenta a la Iglesia como Pueblo de Dios. Se trata de un amor real a la Iglesia a pesar de sus limitaciones. Es la respuesta normal del cristiano que reconoce todo lo que es la Iglesia Misterio para su vida. por medio del cual la vida Trinitaria se nos comunica. torpezas y pecados. c) Amor de la Iglesia. es decir. a la vez que se el cristiano impulsado a la meditación de tan gran condescendencia que lleva a una ligación de amor cada vez más profunda. se le da sentido pleno al hombre y a sus más grandes aspiraciones. comprende: a) Amor en la Iglesia. también se responde al deseo de cohesión e identidad. Como la Iglesia es fruto de la entrega de Cristo a ella y sólo se vive en comunión de todos en él. El amor a la Iglesia Misterio termina siendo amor de la Iglesia al Señor presente en ella. Sin embargo. recordando que solamente en la medida que se participe de este amor en la Iglesia habrá garantía de autenticidad. es prioridad. hace posible. Estos elementos que se exponen en el libro me llaman mucho la atención por lo que significa para la vida espiritual del cristiano su pertenencia y participación en la Iglesia. como su Padre es perfecto‖.revelación y realización – comunión. Las nuevas relaciones que el cristiano vive en la Iglesia son relaciones de amor. esta meditación no se vuelve una etérea reflexión sino que conlleva una integración con la vida diaria en la cual se ha de hacer visible la relación que se ha establecido con dios por su infinito amor y hace entonces al cristiano más humano e interesado y responsable de que el resto de sus hermanos participen de este estado de dignidad. y por tanto se lucha por la justicia y la paz.