You are on page 1of 15

Antologia De Cuentos.

Latino americanos

Carlos Daniel diaz Gomez Tele. Secundaria Montesqueu .Autor.

Profesor Aron perez fernandez Un soborno en blanco y negro .

a las anécdotas de un amigo. las personales en particular. no se ensancha en el instante. Renato prosiguió… –40 años mayor. me entristecen. lejos de este presente. con quienes se reunía todos los jueves en el café Cordano. Tenían otros grupos para conversar. pero no la forma de concebirla. Era un placer infantil que se le hizo costumbre. No recordaba haberlo bebido nunca. en el por qué y para qué.Esas fotos en blanco y negro. Renato prosiguió… –¿Estoy casi seguro? Es más probable que desee creerlo. pero no llegó a sorber el café. Desde un principio. Mis acciones las realizo pensando en el pasado y en el futuro. Lo desconcertante es que sean las más recientes las que agudicen ese sentimiento de añoranza. A mis 37 años he remplazado la edad por la relatividad del tiempo y es indiscutible que fui niño hace uno o dos días. acordaron que en cada sesión sólo uno tomaría la palabra. menos de lo que hubiese querido. de . El resto se parece a un recuerdo ajeno. No puedo evitar verme 40 años mayor. Renato Llerena acercó la taza a sus labios. Uno recuerda los sucesos de la infancia. echando de menos el presente. ¡Por qué cuantos más años tengo todo se hace cada vez más fugaz! Mi niñez duró algo cercano a una eternidad. Miró a sus tres colegas. Renato prosiguió… –Estoy casi seguro de que tiene que ver con la concentración. Los tres colegas no perdieron detalle. y lo que hago no dura. El camarero los interrumpió con una nueva ronda de cafés. Y es porque ahora no me concentro en el presente. Su mirada contempló la nada y el brillo húmedo de sus ojos agregó unas cuantas palabras. de estos días próximos que aún no he vivido y que habrán pasado de mí sin darme apenas cuenta. Reacción relativamente normal. hasta el punto de quitarme el habla durante días. únicamente inhaló su aroma. la adolescencia. escucharon todo.

Renato prosiguió… –¿En cuánto influirá que los adultos tengamos consciencia de nuestra existencia efímera? Si uno no pensara en ello. solían echar de menos el beber café. es evidente que. simplemente se dedica a explorar cada segundo. abrió la boca. ¿Y la curiosidad? ¿El deseo? ¿El miedo? Al fin y al cabo son información que acelera o ralentiza cada momento. a favor o en contra. se acercaron el café a los labios. sin ningún interés de cronometrarlo. pero no hay certezas. Ese instante duró toda su niñez. Uno ahora sólo alcanza a especular. Toda acción duraría igual que otra. ¿La ignorancia te acerca a la eternidad del instante y el conocimiento a la intangibilidad del porvenir? Perdido entre sus conjeturas y dudas – agobiado–. pero no lo sorbieron. Sus colegas se quedaron con un sutil sinsabor. Sus tres colegas. Aunque él no lo entendió así. que iba a continuar la frase. dio un sorbo al café. únicamente inhalaron su aroma. De vez en cuando. intentó dejar su mente fuera del alcance de la razón. El aroma del ambiente lo disipó. mas no salió palabra. Renato. Lo consiguió. Sin pensar en lo que hacía. Renato prosiguió… –Y más allá de cualquier demostración. sentiría que es eterno y no tendría sentido fragmentar el tiempo. Era una costumbre aprendida de quien ese día tomaba la palabra. El lepidopmac . porque un niño no analiza su circunstancia.entender la razón de cómo eternizarla. aprovechando la pausa.

Quería enjuiciar a G. que el caso más extravagante que hemos atendido es el de Robert Spinoz. nunca llegase a constar en el Libro Guinness de los récords. esa pregunta me habría sido casi imposible de contestar. pero ahora puedo decirle. donde inicia la fila. el bufete de abogados afamado por ganar la mayoría de las demandas más insólitas. Recuerdo perfectamente su nombre. Y no porque vayan de la mano o se miren con ternura. aunque eso. sino porque sería absurdo estar de pie tantas horas si no portasen las pruebas que lo acreditan. Esta respuesta fue transcrita de la entrevista que la CNN realizó al presidente — en ese entonces— de Stone & Galton Company. Además.Cientos de parejas aguardan su turno. anuncia: “Pagamos 20 gramos de oro por mariposa”. irónicamente. en especial su indignación. demostrándose que no es correspondido. Se sabe que el método es indoloro y que cada estómago enamorado alberga entre 10 y 15 especímenes. el intervenido puede generar nuevas mariposas al cabo de una semana. sin lugar a duda. los telespectadores de Bluewhisper (pueblito cercano a Santa Clara en el . El letrero. Da gusto verlas porque no son comunes. sólo uno de la pareja las porta. Sin embargo. cuentos La vanidad de los secretos “Antes del 87. Con frecuencia. Si bien esa entrevista no tuvo ninguna repercusión mediática. El drama es inevitable. Es evidente que se aman. World Records por no otorgarle el título de ser la persona que conocía más secretos”. existe un inconveniente.

Por razones de papeleo. A pocos metros de los cadáveres de un par de civiles. Incluso se dice —no está confirmado— que él también recurría a Robert para contarle sus secretos. se publicó la fotografía de un atentado producido durante la invasión de Irak a Kuwait. los más cercanos a Robert notaron en él la cualidad de la prudencia en su grado más extremo. dejando atrás un profundo bienestar colectivo. acudían a la iglesia con tal ánimo que el párroco no podía evitar mostrar un júbilo creciente en cada nueva ceremonia. No obstante. se produjo un paréntesis eclesiástico en Bluewhisper. Una vez llegado el reemplazo. Spinoz se marchó de Bluewhisper. Al mismo tiempo. uno a uno.estado de California) se quedaron eternamente estupefactos. acordando con el pequeño un pacto secreto. durante la infancia de Robert Spinoz. En ese lapso. el remplazo del párroco Joseph Delmann tardó dos años y siete meses. las cosas no cambiaron. les dio la plena tranquilidad de conservar sus pecados ocultos. fueron animándose a aligerar sus conciencias. una . El 20 de agosto de 1971. reforzada por la vanidad de poseerla. ¿Cómo iban a sospechar que a aquel niño inescrutable le diese algún día por revelar los pecados de todos ellos? A mediados de la década de los cuarenta. La distancia. en la segunda página del ‘The New York Times’. Los feligreses del poblado prefirieron ahorrarse los sermones y las penitencias… el niño no los hacía sentir culpables. El coleccionista de sonrisas El 26 de agosto de 1990. sin alcanzar la eficacia de la muerte. ¡Es cierto que confiaban a ciegas en la vanidad de Robert! Pero es igual de cierto que hasta los defectos humanos no son perfectos. Era el confidente perfecto. algo común en cualquier institución de peso. Por tanto. los pobladores comenzaron a agobiarse con la acumulación de sus culpas.

Albert O’remor no era corresponsal de guerra. Sueños de gloria . En lo que sí estaban todos de acuerdo era en que su ‘enfermedad’ era degenerativa. Prácticamente no se hablaba de la calidad de su trabajo. pero a su representante le fue sencillo contactar con el ‘Times’ y venderle los derechos de la fotografía. por qué necesitaba situaciones cada vez más dolorosas para capturar una sonrisa. mientras que el artículo correspondiente mencionaba a 18 kuwaitíes exiliados. porque O’remor gozaba de cierto prestigio en el ámbito artístico neoyorquino. Aunque prestigio no es el término más adecuado para definir su posición en ese gremio. que recordaban a sus más de 500 compatriotas muertos. por qué otra razón viajó a Kuwait a retratar a esa niña. pasando incluso por la burla. el rostro de la niña hablaba de otra historia. Y si bien existía una relación entre el texto y la imagen. que no tenía nada que ver con los personajes retratados.niña miraba lo que parecía ser una muñeca. derivando las conversaciones hacia los posibles orígenes de su obsesión. Si no fuese así. sino del tema recurrente que siempre abordó en sus obras. Era como si ella hubiese acabado de sonreír hacía un segundo. donde las opiniones eran encontradas e iban de lo dramático a lo sublime.

ponía una fruta junto a su plato y comía lo necesario. en los años 50. cortaba un trozo. Ella no recuerda desde cuando empezó a vivir en sus sueños. Andrés Blanco. más allá del origen. al salir del trabajo. no recuerde a Gloria Domínguez Carpio. no tenía familiares cercanos ni amigos.Es raro que una persona que haya vivido en el barrio madrileño de Lavapiés. colocaba los utensilios sucios en un . También asegura no conservar imágenes de sus primeros años en casa de sus padres. sino aquello que se siente y se percibe. abría el baúl que contenía las conservas. cogía la barra de pan. Explicarles que mi alegría se debía a la ilusión de llegar a casa para dormir cuanto antes y así soñar el mayor tiempo posible les parecía demencial”. su existencia se limitaba a trabajar y a dormir. Por eso mismo su felicidad era tan real. Algunos de los que rozaron por instantes la vida de Gloria no perdieron la oportunidad de preguntarle —con más indiscreción que sutileza— cuál era la razón de su desconcertante estado anímico. mas no desgraciada. solterona y sin ningún pretendiente. No lo decían. ex empleado del clausurado orfelinato Santa María. Y. Gloria evitaba cualquier tipo de contratiempo para llegar a su casa. Era una mujer muy poco agraciada. su casa era una habitación sin ventanas y. Además. Sin embargo. Una vez ahí. palabras textuales de la señora Domínguez: “La gente me tomaba por una jovencita loca. En todo caso. pero sus miradas bastaban. se despedían de inmediato y no volvían a tocar el tema. pero todos la envidiaban. Y el presente no es algo que se ve o se toca o que está en el entorno. en resumen. sacaba una. por una loca clínica. En los años 50. gracias a su curiosidad infantil. se quitaba los zapatos en la entrada. Le gusta creer que llegó a ese mundo perfecto por casualidad. plantea que fue el dolor profundo y constante lo que la llevó a refugiarse en la fantasía. lo relevante en su juventud era su presente. se ganaba la vida fregando suelos. Se la veía feliz. donde ella se crió. Tras terminar.

entraba al baño y. tomaba desayuno. Después. Gloria despertaba junto a su marido y hacía el amor. El sábado. aprendió a vivir dormida. Después alistaba a sus dos hijos para ir al colegio mientras él les preparaba la merienda. salía al pasillo. Con los años. Pero no siempre fue de ese modo. limpiaba su casa. Ya bañada y en pijama. sobre la que estaba el frutero y la panera. una caja con los utensilios. Sé que puede parecer ridículo… ¡teníamos una relación de casi 7 años! Una . “Sólo por escucharlo. donde al apagar la luz era imposible distinguir si era de día o de noche. salía al pasillo y entraba al baño comunitario. se despertaba a las 10 de la mañana. un armario salido. Apenas se acostaba entre las delicadas sábanas. El lunes 9 de marzo de 1959. sintiendo las caricias de los primeros rayos del sol. Esa rutina la seguía de lunes a viernes. se iba a dormir. cosa que le cansaba muchísimo. Al comienzo dedicaba mucho tiempo a concentrarse en algo específico para soñar con ello. se iba directa a la cama. llegué hasta sentirme infiel con el hombre que me había dado dos hijos en mis sueños. realizaba las compras de la semana. el barreño y una pequeña mesa personal de 20 centímetros de altura. El resto del día lo iba construyendo a su antojo. hasta el lunes. pasando de princesas y hadas a una vida real perfecta. y a menudo no resultaba. Él no desistió.barreño que poseía una tapa hermética para contener los olores. cada día se enamoraba más de la felicidad que transmitía y se lo hizo saber con cientos de detalles y algunas palabras. comía algo más contundente que los otros días. empezó a manipularlos desde dentro. en sus duermevelas. aunque para ella sólo era un contratiempo. Gloria conoció a un asturiano que la comenzó a querer. lavaba todos los utensilios y la ropa. día en que se levantaba un poco antes de lo habitual para recoger la ropa del tendedero. Su casa era una habitación de 12 metros cuadrados. el baúl de las conservas. Cuando eso le fue fácil. Nada más. finalmente. ni siquiera polvo. Tenía un colchón muy cómodo — colocado directamente sobre el suelo—. Aquel proceso fue de la mano del tipo de sueños que creaba. dentro de su rutina.

Un día. pero no era la clase de amor por la que eres capaz de dejarlo todo. cada día se enamoraba más de la felicidad que transmitía y se lo hizo . tu armonía. dentro de su rutina. Él no desistió. me enamoré.relación preciosa. que aún no le han dado nietos. Gloria aceptó salir con el pretendiente. Actualmente Gloria Domínguez sigue casada en Asturias y tiene tres hijos y cinco nietos inscritos en el registro civil español. También aceptó casarse con él y emprendieron una nueva vida en Asturias. aunque para ella sólo era un contratiempo. Gloria conoció a un asturiano que la comenzó a querer. pasando de princesas y hadas a una vida real perfecta. de repente. lo quería mucho. El lunes 9 de marzo de 1959. . Yo quería al padre de mis hijos. El sapo y la mariposa Aquel proceso fue de la mano del tipo de sueños que creaba. “Qué se va a hacer. Asegura que todas las noches continúa viendo a sus otros dos descendientes. ideal”. incluso tu felicidad”.

Gloria aceptó salir con el pretendiente. Antes de preparar el café. pero se concentró para convertirlo en domingo. fue al . se había quedado dormido. Un día. Como en otras ocasiones. que aún no le han dado nietos. tu armonía. ideal”. le entusiasmó la idea de ser consciente de que estaba soñando y sintió como si fuese un personaje de ficción de carne y hueso. Sé que puede parecer ridículo… ¡teníamos una relación de casi 7 años! Una relación preciosa. Oyó el leve tic tac del reloj de mesa. de repente. “Qué se va a hacer. llegué hasta sentirme infiel con el hombre que me había dado dos hijos en mis sueños. lo quería mucho. Actualmente Gloria Domínguez sigue casada en Asturias y tiene tres hijos y cinco nietos inscritos en el registro civil español. “Sólo por escucharlo. Parecía haber abierto los ojos en un sábado de festejos. pero no era la clase de amor por la que eres capaz de dejarlo todo. Yo quería al padre de mis hijos.saber con cientos de detalles y algunas palabras. LA PASTILLA ROSA Rafael despertó creyendo que. incluso tu felicidad”. Asegura que todas las noches continúa viendo a sus otros dos descendientes. me enamoré. También aceptó casarse con él y emprendieron una nueva vida en Asturias. en ese instante.

LA BUFANDA DE LOS SUEÑOS ¿Alguna vez te has preguntado dónde fue a parar ese sueño que tanto deseabas realizar y que ahora te es indiferente? La explicación es sencilla. con la certeza de seguir respirando en esta realidad. Simplemente le gustaba .quiosco para comprar el periódico. Rafael publicó La Pastilla Rosa. Motivado por esa experiencia.. Tiene que ver con la ropa. Para evitarle distracciones. de una sola publicación: el número 777. pegado a lo utópico. Al nacer un sueño se revela un hilo de nuestra camiseta o jersey y se bambalea… listo para volar. Yo lo asimilé cuando conocí a Rocío Gaztelu. Rocío no lo sabía. los anuncios. Todas las noticias hablaban de un mundo en el que él no deseaba vivir. leyese las historias cual si fueran sucesos de actualidad. pero difícil de aceptar. los artículos de opinión. A diferencia de su nacimiento. cómics y todos los elementos que conformaron ese nuevo medio informativo. un “libro” de cuentos editado en formato periódico con el propósito de que el lector. al menos en un primer momento.. el motivo por el que se desvanece es ajeno a la razón o a los sentimientos. firmó con seudónimos las noticias. introduciéndose así en un mundo ficticio. Supo que estaba despierto.

aquí todo empezó . todos sin parar. Se dijo: no me aflijo. le producían tristeza. Sus propios sueños no tenían cabida. EL MUNDO DUMBA DUMBA Un día mi papá al cole me llevó. Bailaba el triceratops dumba dumba da. mas esto no era un zoo. me llevó al zoo. empezó a vivir los sueños de los demás. pero entre las cenizas un ave surgió. Experimentó aventuras insospechadas y. también el ave fénix sobre un frutal. aunque la extasiaban. Quería hacer algo especial con ellos. Bailaba el ictiosaurio en la profundidad con ninfas y sirenas. esto tenía son. Deshizo la bufanda y devolvió las hilachas. Al usarla. Un día un asteroide con la tierra chocó. pero ya nadie quiso perder su tiempo en asuntos improductivos. Del ovillo hizo una bufanda. pero en lugar de al cole. Me dijo: mira hijo aquí todo empezó.arrancarlos de las prendas de quienes apreciaba.

Se dijo: no me aflijo. todos sin parar. mas no el ave fénix sobre un frutal. también el ave fénix sobre un frutal. abrimos ene jaulas. pero en lugar de al cole. Un día y otro día la vida siguió y un ser “inteligente” en eso apareció. Bailaba el sapiens solo fuera de compás con los ojos cerrados pisando a los demás. Bailaba el homo sapiens dumba dumba da. con ninfas y sirenas. Bailaba con mi padre y con mi mamá. Bailaba el que te canta dumba dumba da. Un día mi papá al cole me llevó. también el ave fénix sobre un frutal. Bailaba el megalonyx dumba dumba da. Bailaba el pez león en la profundidad con ninfas y sirenas. me llevó al zoo. todos sin parar. aquí ni mando yo y con miles de años todo eso cambió. también el ave fénix sobre un frutal.y con nuevas semillas el mundo pobló. todos sin parar. . después el portón y la madre natura reanudó el son. aquí el rey soy yo y a los animales todos enjauló. Bailaba el pez mamut en la profundidad con ninfas y sirenas. Se dijo: no me aflijo. Un día y otro día la vida siguió y la madre natura ni se inmutó. Bailaba el elefante dumba dumba da.