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CONSEJO SUPERIOR

Dr. Gustavo Eastman Vélez
Dra. Martha Sandino de Oliveros
Dr. Carlos Marín Vélez
Dr. Fernando Laverde Morales
Dr. Jesús Báez Aparicio
Luis Carlos Anzola Pachón - Representante Docentes
Presidente del Consejo Superior
Dr. Gustavo Eastman Vélez
Rector
Dr. Fernando Laverde Morales
Vicerrector Académico
Dr. Jesús Báez Aparicio
Vicerrector Administrativo
Dr. Virgilio Ramón Martínez
Secretaria General
Dra. María Jetzabel Herrán Duarte
REVISTA TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA
Director - Editor
Ph.D. Eduardo Mora Bejarano
Teoría y Praxis Investigativa/revista del Centro de Investigación y Desarrollo – CID/Fundación Universitaria
del Área Andina/ ISSN 1900-9380/ Volumen 4. No. 2 /Julio – Diciembre de 2009. Calle 71 No. 13-
21, Bogotá D.C., Colombia. Correo electrónico revistateoriaypraxis@areandina.edu.co. El contenido de los
documentos publicados es responsabilidad de los autores y no compromete al Director-editor de la revista, al
Centro de Investigación y Desarrollo – CID, ni a la Fundación Universitaria del Área Andina. Se autoriza la
reproducción citando la fuente.
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Centro de Investigación y Desarrollo • CID / Fundación Universitaria de Área Andina
María Eugenia Guerrero Useda
Ph.D., en Ciencias Físicas y Matématicas
University Of Moldova
República de Moldavia
María Rita Bertolozzi
Ph.D., en Enfermería
Universidad de Sao Pablo
Brasil
Alba Idaly Muñoz Sánchez
Ph.D., en Enfermería
Universidad de Sao Pablo
Brasil
Ana Helena Puerto Guerrero
M.Sc., en Salud Pública
Universidad de Antioquia – UDEA
Colombia
M.Sc., en educación
Universidad de la Sabana
Colombia
Armando Lucumí Moreno
Ph.D., en Ciencias Bioquímicas
Universidad Nacional Autónoma de México
México
COMITÉ CIENTÍFICO
Héctor Ariel Olmos Raccio
M.Sc., en Cultura Argentina
Universidad Tres de Febrero
Argentina
Hebert Hernán Soto Gonzáles
PosPh.D., en Biotecnología
Universidad Federal de Sao Paulo
Brasil
Alex Giovanny Peniche Trujillo
M.Sc., en Ciencias Básicas
Universidad Santiago de Cali
Colombia
Sergio Tobón Tobón
Ph.D., en Modelos Educativos, Políticos y Culturales
Universidad Complutense de Madrid
España
César A. Rey Anacona
Ph.D., en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Salamanca
España
César Augusto García Ubaque
Ph.D., en Ingeniería
Universidad de los Andes
Colombia
COMITÉ DE ÁRBITROS
Alex Giovanny Peniche Trujillo
M.Sc., en Ciencias Básicas
Universidad Santiago de Cali
Colombia
Daniel Lozano Flórez
Candidato a Ph.D., en Estudios Políticos,
Universidad Externado de Colombia
Colombia
Martha Malangón
M.Sc., en Ingeniería Química con énfasis en Biotecnología
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
Federico García
Candidato a Ph.D., en Historia Política
Universidad Complutense de Madrid
España
Fernando Monroy
Especialista en Biometodologia del Entrenamiento Deportivo
Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales
Colombia
Sandra Liliana Elvira Villarreal
M.Sc., en Salud Pública
Universidad Del Valle
Colombia
Alba Idaly Muñoz Sánchez
Ph.D., en Enfermería
Universidad de Sao Pablo
Brasil
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APOYO EDITORIAL
Héctor Córdoba Salamanca
Diseñador Gráfico
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
Maria Consuelo García Rocha
Administradora de Mercadeo, Publicidad y Ventas
Fundación Universitaria del Área Andina
Colombia
POLÍTICA EDITORIAL
La revista Teoría y Praxis Investigativa es una pu-
blicación académica de carácter científico, que tie-
ne como propósito la divulgación de conocimiento
generado a partir de investigaciones, reflexiones y
disertaciones que contribuyan a ampliar el conoci-
miento en todos los campos de las ciencias.
Esta publicación se dirige a la comunidad acadé-
mica en general y de manera especial a docentes
y estudiantes.
COMITÉ EDITORIAL
Eduardo Mora Bejarano
Ph.D., en Ciencias
Universidad de Sao Pablo
Brasil
Diana Milena Quilaguy Ayure
M.Sc., en Ciencias Microbiología
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
José Fernando Torres Avila
M.Sc., en Ciencias Microbiología
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
Sonia Patricia Ruiz Galindo
Maestrante en Estudios de Género, Mujer y Desarrollo
Universidad Nacional de Colombia
Colombia
Gloria Marlen Aldana de Becerra
Maestrante en Educación y Desarrollo Humano
CINDE – Universidad Pedagógica Nacional
Colombia
COORDINACIÓN EDITORIAL
Marsory Anzola Sánchez
Maestrante en Docencia
Universidad de La Salle
Colombia
DISEÑO DE CARÁTULA
Martha Johanna Gómez García
Estudiante del Programa de Diseño Gráfico
Fundación Universitaria del Área Andina
Colombia
martha5448@hotmail.com
ARMADA DIGITAL, IMPRESIÓN Y
ACABADOS
Grupo Imágenes
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Tel: 347 5000
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EDITORIAL .......................................................................................................................... 6
Día de la responsabilidad social
Marcela Oliveros Sandino ..........................…...……………...............……................…........…… 9
REVISIONES BIBLIOGRÁFICAS
Importancia de las inmunoglobulinas aviares y sus aplicaciones en inmunoensayos
Hansen Wilber Murcia Gutierrez ..……………...............……........……........….......…….......... 19
Impacto de las bacteriocinas, importancia como preservantes en la industria de
alimentos
Isabelle Camargo Peralta, Sandra Gómez Bertel, Vivian Salazar Montoya ................................. 27
Papel del gato doméstico (felis catus) en la transmisión de leishmania spp.
Myriam Janeth Salazar Terreros, Jaime Alberto Díaz Galvis ..................................................... 33
Virus de inmunodeficiencia humana y mycobacterium tuberculosis: enemigos aliados
Diana Lucia Bonilla Escobar ..……………………………………………….................................. 41
Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio en personas en condición de
desplazamiento forzado en Colombia¨
Claudia Liliana Cruz Moya, Jenny Carolina Joya Quintero, Arascely Ballesteros Correa ............ 57
Reconfiguración de la educación y las actividades físicas desde el nuevo orden mundial
Carlos Eduardo Pacheco Villegas..………………………………………...................................... 69
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Bermúdez, P. L. (2007) La Formación Docente en Venezuela: Estudio Diagnóstico;
Universidad Pedagógica Experimental Libertador: Vicerrectorado de Investigación y
Postgrado. ISBN: 980-281-120-3
Marsory Anzola Sánchez ……………………………………………………………….................... 75
Tabla de Contenido
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5
EDITORIAL .......................................................................................................................... 6
“Areandina social responsibility day”
Marcela Oliveros Sandino ..........................…...……………....................……................…...……. 9
REVIEWS
Importance of avian immunoglobulins and their immunoassay applications
Hansen Wilber Murcia Gutierrez ...……………...............……........……........….......…….......... 19
Impact of bacteriocins and their relevance as preservatives in the food industry
Isabelle Camargo Peralta, Sandra Gómez Bertel, Vivian Salazar Montoya ................................. 27
Role of the domestic cat (Felis catus) on the transmisión of Leishmania spp.
Myriam Janeth Salazar Terreros, Jaime Alberto Díaz Galvis ..................................................... 33
The human immunodeficiency virus and mycobacterium tuberculosis: allied enemies
Diana Lucia Bonilla Escobar ..……………………………………………….................................. 41
State of the art: role of respiratory therapists in the problem of forced displacement in
Colombia
Claudia Liliana Cruz Moya, Jenny Carolina Joya Quintero, Arascely Ballesteros Correa .............. 57
Reconfiguration of the education and physical activities from the new world order
Carlos Eduardo Pacheco Villegas .…………………………………….......................................... 69
BOOK REVIEW
Bermúdez, P. L. (2007) La Formación Docente en Venezuela: Estudio Diagnóstico;
Universidad Pedagógica Experimental Libertador: Vicerrectorado de Investigación y
Postgrado. ISBN: 980-281-120-3
Marsory Anzola Sánchez ……………………………………………………………….................... 75
Table of Contens
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México y Colombia: problemas comunes, soluciones
comunes. Contribuciones para la reflexión
Discurso del Rector Nacional de la Fundación Universitaria del Área Andina, al
recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Continente Americano, de
la ciudad de Celaya, en Guanajuato, México.
L
uego de haber expresado mi profundo agradecimiento, por tan alta distinción reci-
bida, a las autoridades de la Universidad Continente Americano, quisiera reflexionar
brevemente con ustedes sobre el significado que tiene hoy el título de Doctor Honoris Cau-
sa o ad honorem.
Sabemos que la palabra “doctor” significaba ya en la época de Horacio y Cicerón: el que
enseña. El doctor, es una palabra que definía al maestro, al profesor. En España, donde
tiene su origen el primer modelo de universidad que se desarrollaría en América Latina,
el término “doctor” aparece por primera vez como definición de un título universitario en
una ley del año 1462, treinta años antes de la llegada de los primeros conquistadores al
denominado Nuevo Mundo.
Luego de que se definiera el título de doctor como el de mayor rango académico y ante
la imposibilidad de las universidades de incorporar en su claustro, a todos los eminentes
académicos que hubieran deseado el título de doctor, comenzó a otorgarse con carácter
honorífico, en el caso de que aquellos a los que se confería, estuvieran ya adscritos a insti-
tuciones de educación superior. Esta práctica, que eximía a sus beneficiarios de cumplir con
los requisitos usuales para obtener un título universitario: matrícula, residencia, estudio y
presentación de exámenes, tiene sus orígenes en la Edad Media y se refiere que el primero
en ser honrado con ella fue Lionel Woodville, hacia finales de la década de 1470, por la
Universidad de Oxford.
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7 Editorial
¿Por qué nuestras universidades contemporáneas continúan con la práctica de otorgar títu-
los Honoris Causa? Pues, entre otras razones, porque constituye una de las acciones más
nobles y exitosas dentro de una estrategia de diplomacia académica. Porque continúa ali-
mentando ese magnífico escenario del reconocimiento académico, del cual toda institución
de educación superior debe enorgullecerse.
Porque los títulos de Doctor Honoris Causa que se otorgan en la región, deben y pueden
constituirse en un avance del proceso de integración de la educación superior en América
Latina, al que están avocadas las instituciones de la región. Mi mayor deseo es que esta inte-
gración, conduzca a un intercambio permanente, en todas las direcciones, de académicos y
estudiantes de nuestros países, viajando física y virtualmente, para compartir conocimientos
a escala global y para adquirir aprendizajes culturales que acerquen nuestras fronteras.
Pero sé que este deseo no es sólo mío y de la Fundación Universitaria del Área Andina, sino
de muchos líderes universitarios de toda América Latina, como es la Maestra Rebeca Gon-
zález Mejía y todos los directivos de la Universidad Continente Americano. Recuerdo unas
palabras de YokoOno, la viuda de John Lennon: “Un sueño que sueñas solo es sólo un sue-
ño. Un sueño que soñamos juntos es una realidad.” De esto da cuenta el que hoy mismo,
México constituya el país del mundo con el que la Fundación Universitaria del Área Andina
tiene más convenios de cooperación internacional firmados y en proceso de ejecución.
Continuamente, los medios de comunicación de todo el mundo transmiten las profundas
problemáticas que vienen sufriendo nuestros países a raíz delfenómeno del narcotráfico que
agobia a México y a Colombia, violencia social, narcotráfico, adicción, desplazamientos.
Estos problemas han opacado el potencial que tienen nuestras instituciones y nuestra gen-
te para crecer de manera digna. No estoy diciendo que ocultemos la realidad de nuestros
países…No…pero los medios y nosotros debemos difundir, divulgar y comunicar también
las riquezas culturales, educativas, artísticas y medioambientales de nuestros países. Consi-
dero que es importante que continuemos hablando de nuestros problemas comunes, en la
medida en que esto nos permita encontrar soluciones, aprender de experiencias de otros y
adelantar procesos de innovación social.
No sólo nos hermanan el dolor causado por el terror del narcotráfico, tenemos muchas
otras cosas en común, como lo destacábamos durante la celebración hace unos pocos días,
en la Fundación Universitaria del Área Andina, de la Jornada Cultural Areandina, dedicada
este año a México como país invitado. Tanto México como Colombia constituyeron im-
portantes centros de explotación de la minería y la metalurgia desde el período colonial.
Conformamos, Colombia y México, el grupo de los 17 países en el mundo con el mayor
índice de megabiodiversidad por kilometro cuadrado. Tenemos relaciones comerciales, aca-
démicas, culturales, tecnológicas, diplomáticas, de turismo, entre otras, que demuestran ese
sentido solidario y fraternal de nuestros pueblos.
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8 Editorial
El reconocimiento al maestro Hernando de Jesús Velásquez Montoya, director de la Oficina
de Relaciones Internacionales, y a este servidor, es una prueba de nuestra afinidad.Pero
quién soy yo para merecer este noble y honroso título?. Pues bien, Soy un colombiano más,
de los 42 millones de hombres y mujeres quienes habitamos en 1.200.000 km2 de territo-
rio llamado Colombia. Desde muy joven vinculado a la Educación en las áreas formativas y
de planificación tanto en organismos de gobierno central como en universidades. Hoy me
encuentro liderando una bella Universidad.
La Fundación Universitaria del Área Andina. Universidad que el próximo diciembre cum-
plió 27 años de vida institucional. De la mano de 1.500 maestras y maestros estamos im-
partiendo 67 programas de pregrados y posgrado a más de 16.000 estudiantes en los dife-
rentes municipios de mi país. Los 24.000 egresados de nuestros programas presenciales,
a distancia y virtual, son la prueba contundente de nuestro compromiso con la sociedad y la
constitución. No puedo pasar por alto el sentido humanista de nuestra institución. Nuestros
egresados y estudiantes al ser reconocidos por sus altos niveles de excelencia profesional
demuestran que nuestros procesos académicos gozan de credibilidad y prestigio y continua-
mos trabajando para que esos profesionales demuestren que son buenos ciudadanos.
Fernando Laverde Morales
Rector Nacional
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Diseño y Diagramación de la Separata
Maxipack
&ĂƵƐƟŶŽŽƌƌĞĚŽƌ
dĞůĠĨŽŶŽ͗ϰϭϰϲϰϳϰͲĞů͗͘ϯϭϬϯϯϯϬϴϳϬ
ǁǁǁ͘ŵĂdžŝƉĂĐŬϭ͘ĐŽŵ
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Importancia de las inmunoglobulinas aviares y sus aplicaciones en
inmunoensayos
Hansen Wilber Murcia Gutierrez
Impacto de las bacteriocinas, importancia como preservantes en la
industria de alimentos
Isabelle Camargo Peralta, Sandra Gómez Bertel, Vivian Salazar Montoya
Papel del gato doméstico (felis catus) en la transmisión de leishmania
spp.
Myriam Janeth Salazar Terreros, Jaime Alberto Díaz Galvis
Virus de inmunodeficiencia humana y mycobacterium tuberculosis:
enemigos aliados
Diana Lucia Bonilla Escobar
Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio en personas en
condición de desplazamiento forzado en Colombia¨
Claudia Liliana Cruz Moya, Jenny Carolina Joya Quintero, Arascely Ballesteros
Correa
Reconfiguración de la educación y las actividades físicas desde el
nuevo orden mundial
Carlos Eduardo Pacheco Villegas
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Importancia de las inmunoglobulinas aviares y
sus aplicaciones en inmunoensayos
Importance of avian immunoglobulins and their immunoassay
applications
Hansen Wilber Murcia Gutierrez
Resumen
Las inmunoglobulinas son herramientas muy utilizadas en la detección de moléculas de interés
en diferentes tipos de ensayos. Debido a lo dispendioso de algunos modelos utilizados para
la obtención de este tipo de proteínas, las IgY de aves como gallina son una interesante
alternativa gracias al fácil manejo, mantenimiento, gran producción de anticuerpos y el no
maltrato o sacrificio del animal del cual se obtienen. Estudios han demostrado que las IgY
pueden presentar títulos muy altos con gran especificidad frente al antígeno de interés.
Varios protocolos se han propuesto para extraer las IgY del huevo, donde el principal
inconveniente son los lípidos de la yema. Dentro de estos métodos la cromatografía tiofílica
ha demostrado ser el mejor para purificar y delipidar estos anticuerpos.
Palabras clave: IgY, inmunoglobulina, inmunoensayoss, purificación, producción.
Abstract
Immunoglobulins are useful important tools for laboratory research in the detection of a
variety of target molecules. Due to problems in manipulating some model animals used in
antibody production, IgYs from poultry become a real interesting alternative for research due
to easy handling, maintenance, high immunoglobulin production and a humane treatment
without harm of experimental animal used. Some studies have demonstrated that IgY could
be present at high titer with high antigen specificity. Different methods have been proposed
to extract immunoglobulins from egg yolk by removing lipids. Among the extraction methods,
the thiophilic chromatography has proved to be superior to purify and remove the lipids.
Key words: IgY, immunoglobulin, immunoassays, purification, production.
1 Magíster en Microbiología.Universidad Nacional de Colombia. Docente investigador.
Centro de investigacion y desarrollo Fundación Universitaria del Area Andina. Bogotá.
hmurcia@areandina.edu.co
Hansen Wilber Murcia Gutierrez 20
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INTRODUCCIÓN
Al igual que los mamíferos, las gallinas producen
anticuerpos en respuesta a un antígeno, los cuales
son transferidos a su descendencia (Patterson et al.,
1962). Se ha encontrado que los anticuerpos con
mayor proporción en el plasma sanguíneo, las IgY,
son transferidos a la yema del huevo a través del epi-
telio folicular del ovario durante la oogénesis y se van
acumulando, proceso similar a la transferencia de
los anticuerpos a través de la placenta en mamíferos
(Rose & Orlans, 1981). Existen tres grandes isotipos
de anticuerpos en gallinas: una molécula de alto peso
molecular tipo IgM, dos subclases (7-8) del tipo IgG
que constituyen la mayor cantidad de inmunoglobuli-
nas en el plasma y una del tipo IgA que se encuentra
en las secreciones externas como la vesícula biliar y el
oviducto (Lebacq-Verheyden, Vaerman, Heremans,
1972). El término IgY es comúnmente usado para
denotar el tipo de inmunoglobulina G7 de las aves.
Esta nomenclatura fue propuesta por Leslie & Clem
(1969) para reflejar algunas características particu-
lares que hacen diferentes las IgG de mamíferos y
las IgY de aves, en especial su peso molecular. La
cadena pesada de las IgY tiene un peso molecular de
aproximadamente 67 kDa, valor que se encuentra
por debajo del peso de la cadena μ de las IgM (70
kDa) o la cadena ε de las IgE (80 kDa). Es muy grande
para homologarla con la cadena de las IgG (50 kDa)
o la de las IgA (60 kDa). Como no se ha encontrado
evidencia sobre la presencia de IgM o IgA en la yema,
las IgY son el anticuerpo presente en mayor propor-
ción (Rose, Orlans, Buttres, 1974). Las IgA se pre-
sentan en mayor proporción en secreciones y en el
plasma sanguíneo que en el huevo (Leslie & Martín,
1973). Tanto IgM como IgA se han encontrado en
cantidades muy pequeñas en la clara del huevo (Sun-
woo, Li, Lee, Kim & Sim, 2000).
A excepción de los anticuerpos monoclonales, la
producción de anticuerpos policlonales en mamíferos
contra proteínas altamente conservadas dentro del
grupo de los mamíferos ha presentado dificultades.
Mientras proteínas como la RNA polimerasas no pro-
ducen ningún tipo de respuesta en conejos o cerdos,
estas enzimas son inmunogénicas en gallinas (Carroll
& Stollar, 1983). Esto hace de las gallinas excelentes
blancos de inmunización contra diferentes clases de
proteínas no inmunogénicas entre mamíferos (Ca-
rroll & Stollar, 1983; Gassmann, Thömmes, Weiser
& Hübscher, 1990). Esta diferencia en la respuesta
inmune se atribuye al tiempo de divergencia entre
la aparición de las IgY en los primeros anfibios y la
aparición de los primeros mamíferos (Jensenius, An-
dersen, Hau, Crone & Koch, 1981; Hädge & Am-
brosius, 1984; Warr, Magor & Higgins, 1995) que se
estima en 300 millones de años aproximadamente
(Jensenius & Koch, 1997).
La producción de anticuerpos específicos en gallinas
varía mucho dependiendo de la respuesta generada
por el antígeno en el animal, partiendo desde 15
hasta 120 equivalentes de IgY por año respecto a
la producción en conejos (Fassina, Ruvo, Palombo,
Verdoliva, Marino, 2001). En la Tabla 1 se presentan
algunas características de la producción de anticuer-
pos en mamíferos (conejo) y en aves (gallina).
Conejo Gallina
Numero de animales 1 1
Toma de muestra SnngrnJo ¦20 mL , somnnn¦ Colocclón Jlnrln huovos
Volumen muestra (en 2 semanas) 40 mL Jo snngro
14 huovos = 210 mL
,omn
n
Anticuerpos totales 200 mg 1120 mg
b
Anticuerpos específicos 5/ ¦10 mg¦ 2-10/ ¦22.4-112 mg¦
Conejo / gallina - total
c
5-6. 1
Conejo / galina - específicos
J
2-11. 1
Presencia de otras Ig lgM, lgA, lgE Nlnguno
Tabla 1. Tabla comparativa sobre la producción de anticuerpos policlonales entre mamíferos
y aves (Tomado de Narat, 2003).
a. Volumen promedio por yema igual a 15 mL.
b. Cantidad promedio de IgY igual a 80 mg por yema.
c. Número de conejos que producen igual cantidad de anticuerpos por gallina en 2 semanas.
d. Número de conejos que producen igual cantidad de anticuerpos específicos por gallina en 2 semanas.
Importancia de las inmunoglobulinas aviares y sus aplicaciones en inmunoensayos
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Inmunoglobulinas G de gallina (IgY)
La cadena pesada de las IgY (Cadena H o ypsilon
(ε) posee un dominio variable (V) y cuatro dominios
constantes a diferencia de la cadena pesada de las
IgG que consta de sólo 3 dominios constantes. Los
anticuerpos de gallina, al igual que las inmunoglobu-
linas de mamíferos presentan una forma incompleta
de aproximadamente 120 kDa (5.7 s). Esta molécula
es el equivalente estructural de los fragmentos F(ab)
y se ha sugerido llamarlos IgY(∆Fc), mientras que
los homólogos de los fragmentos F(ab´)2 se cono-
cen como IgY(∆Fc). Las inmunoglobulinas Y pueden
coexistir en su forma completa y en la forma trun-
ca dentro de un mismo individuo, como en algunos
grupos de tortugas (Pseudamys spp.) (Leslie & Clem,
1972) y algunos anseriformes o puede presentarse
solo un tipo de forma, como las gallinas que generan
la forma completa y algunos grupos de anfibios, rep-
tiles y tortugas que producen exclusivamente la forma
reducida (Warr et al., 1995).
Estudios comparativos entre las IgG de mamíferos
y las IgY han encontrado que los dominios Gγ2 y
Gγ3 de las IgG se encuentran cercanamente rela-
cionadas con los dominios Cν3 y Cν4 mientras que
el equivalente del dominio Cν2 está ausente, lo que
hace pensar que probablemente se transformó en lo
que ahora es la región de bisagra de las IgG (Fig. 1)
(Magor, Higgins, Middleton & Warr, 1994). Esta re-
gión de bisagra es exclusiva de las IgG y les confiere
su flexibilidad, mientras que en las IgY al no poseer
esta región su flexibilidad se ve bastante reducida. En
el caso de las IgY se encuentran entre los dominios
Cν1-Cν2 y Cν3-Cν4 residuos de glicina y prolina que
tienen la potencialidad de conferir flexibilidad aunque
muy limitada, lo cual trae implicaciones relevantes en
sus propiedades funcionales. Tanto las IgY como los
IgY(∆Fc) poseen dos sitios de unión a antígeno y en
principio son capaces de aglutinar o precipitar antí-
genos multivalentes, pero bajo condiciones especiales
como altas concentraciones de sales (hasta 10 veces
la concentración de sales del suero sanguíneo). Estas
condiciones favorecen los efectos de aglutinación y
precipitación que a fuerza iónica baja no ocurren, tal
vez por la cercanía y poca flexibilidad de las sitios
de unión del anticuerpo, generando un impedimento
que imposibilita la interacción con dos epítopes en
moléculas diferentes (Warr et al., 1995).
Figura 1. Estructura de una IgG representativa de mamíferos y una IgY en su forma completa
y truncada (Tomado de Warr et al., 1995).
Potontlnl swltch roglons
lgY¦¨Fc¦ Cν1
Cν2
V
H
V
L
C
L
Hlngo
lgG
Cγ1
Cγ2 Cγ3 V
H
C
L
V
L
Potontlnl swltch roglons
Cν1
Cν2 Cν3 Cν4
lgY
V
H
V
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Las aves han sido un modelo útil en investigación bá-
sica en inmunología. De hecho, el término linfocitos
B se generó al conocerse que el sitio donde maduran
estas células es la Bursa de Fabricius, presente única-
mente en las aves. Además, el sistema inmune de los
mamíferos y de las aves tiene muchas similitudes fun-
cionales (Vainio & Imhof, 1995; Funk & Thompson,
1996). Las aves tienen un buen desarrollo del sistema
inmune tanto humoral como celular y normalmente
tienen grandes concentraciones de anticuerpos en el
suero y aún más en la yema del huevo (Farrely, Bran-
ton & Wanke, 1992; Schmidt et al., 1993).
Propiedades de las IgY
Las IgY de gallina tienen algunas características fisi-
coquímicas que las diferencian de las IgG de mamí-
fero. No se unen a la proteína A de Staphylococcus
aureus (Kronvall, Seal, Finstad & Williams, 1970),
no se unen a la proteína G de Streptococcus spp.
ni tampoco a receptores Fc de mamíferos (Larsson,
Balöw, Lindahl & Forsberg, 1993). Sólo se ha en-
contrado en Streptococcus suis el caso de un tipo de
proteína capaz de reconocer IgG de distintos tipos de
animales, incluyendo las IgY de gallinas (Benkirane,
Gottschalk, Jacques & Dubreuil, 1998). En el caso
de IgY de pato se ha encontrado que son capaces
de unirse a la proteína A de S. aureus y débilmente
a la proteína G de Streptococcus spp., por lo que
han sido empleadas columnas de Sepharosa-A CL-
4B para su purificación (Higgins, Cromie, Liu, Magor
& Warr, 1995).
Tampoco interactúan con factores reumatoideos
(RF). El factor reumatoideo es un auto-anticuerpo que
reacciona con la región constante (Fc) de las inmuno-
globulinas G, A o M de mamíferos. La enfermedad
usualmente asociada en humanos al RF es la artritis
reumatoidea (RA), aunque este anticuerpo también
se encuentra presente en el plasma de pacientes con
diferentes tipos de enfermedades. Los ensayos más
usados para detectar el RF son las pruebas de agluti-
nación en el que el RF reacciona con dos (o más en el
caso de RF anti-IgM) diferentes anticuerpos causando
aglutinación. Este mismo tipo de reacción puede ocu-
rrir en ensayos de ELISA tipo sándwich, en el que el
anticuerpo de captura que reconoce el antígeno de
interés responde positivamente con el anticuerpo de
detección en ausencia del antígeno dando como re-
sultado un falso positivo, debido a la interacción que
ocurre entre anticuerpo de captura – RF - anticuerpo
de detección al momento de aplicar la muestra de
suero en la que se encuentra el antígeno que se está
estudiando. Para evitar este tipo de interferencias se
han empleado fragmentos Fab (anticuerpos que no
poseen la región constante) de anticuerpos de mamí-
fero y anticuerpos de gallina ya que estos últimos no
presentan reactividad cruzada con el RF debido a las
diferencias estructurales entre las IgG de mamíferos y
las IgY de gallina (Larsson, Karlsson-Parra & Sjöquist,
1991). Este tipo de interferencia por consiguiente es
capaz de afectar otros tipos de inmunoensayos (Lars-
son & Sjöquist, 1988).
Otro problema que se tiene en inmunoensayos al em-
plear IgG de mamíferos es la activación del sistema
de complemento. Cuando se toma plasma humano
normal y se adiciona en un ensayo de ELISA en el
que se han fijado IgG de humano, el sistema de com-
plemento de las muestras es activado y los compo-
nentes del complemento se unen a los anticuerpos,
principalmente hacia la región variable del anticuer-
po (Fab) lo que puede afectar la región de unión al
antígeno. Se ha propuesto entonces que la unión de
proteínas del sistema de complemento en la región
Fab del anticuerpo conduce a una reducción en la
valencia efectiva de éste, por lo que la activación del
complemento puede inhibir la unión del anticuerpo
con el antígeno. Esta activación varía entre especies
de mamíferos pero no ocurre cuando se emplean in-
munoglobulinas de gallina (Larsson, Wejåker, Fors-
berg & Lindahl, 1992).
Las IgY tienden a asociarse en soluciones de NaCl
1.5 M para dar agregados con coeficientes de sedi-
mentación 14 S que al parecer corresponden a trí-
meros. Este tipo de agregación se debe al parecer
por cambios estructurales que afectan su grado de
hidrofobicidad (Hersh & Benedict, 1966). El peso
molecular del anticuerpo sin reducir tiene un valor de
180 kDa, con pesos para la cadena pesada y liviana
de 67.5 kDa y 22.0 kDa respectivamente, determi-
nado por equilibrio de sedimentación. El conteni-
do de carbohidratos es de aproximadamente 2.2%
(Leslie & Clem, 1969) un tanto mayor al porcentaje
de glicosilación en las IgG (1.1%). Estos valores de
peso molecular han sido determinados también por
espectrometría de masas (MALDI-TOFMS) con valo-
res para el anticuerpo, la cadena pesada y la cadena
liviana de 167.2 kDa, 65.1 kDa, y 18.6 kDa respec-
tivamente (Sun, Mo, Ji & Liu, 2001). Además de las
diferencias en peso molecular y contenido de carbo-
hidratos, se ha reportado que las IgY presentan un
carácter más hidrofóbico que las IgG de mamíferos
y un rango de pH para el punto isoeléctrico (pI) más
ácido (6.7 ±0.9) que el reportado para las IgG (7.3 ±
Importancia de las inmunoglobulinas aviares y sus aplicaciones en inmunoensayos
23
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1.2) (Dávalos-Pantoja, Ortega-Vinuesa, Bastos-Gon-
záles & Hidalgo-Álvarez, 2000, 2001). Los rangos
de pI para los fragmentos IgY(∆Fc) y Fc son 7.0-9.5 y
5.5-6.0 respectivamente (Cheung, Thomas & Rylatt,
2003). En otros trabajos se han encontrado rangos
de pI para las IgY de 6.0-8.5 (Cheung et al., 2003)
y 6.5-7.5 (Gee, Bate, Thomas & Rylatt, 2003). Los
anticuerpos de gallina son poco estables a pH bajos
(pH 2-3) por tiempos prolongados (más de dos horas)
y su actividad puede verse afectada al ser liofilizados
(Li-Chan, 2000).
Zhang (2003) presenta un resumen general de las
propiedades de las inmunoglobulinas Y comparado
con la las inmunoglobulinas G de mamíferos.
Aplicaciones de las IgY
Las IgY tienen aplicación potencial en medicina pre-
ventiva (por ejemplo, contra infecciones gastrointes-
tinales) lo cual puede incrementar su uso. También
se han aplicado en estudios biológicos, como suple-
mento alimenticio, etc. Tienen un gran campo en
la extracción y purificación de compuestos bioacti-
vos o patógenos y en inmunoensayos, gracias a su
gran especificidad. Recientemente se han empleado
como una herramienta biológica en terapias contra
el cáncer y como una herramienta bioquímica para la
caracterización de proteínas (Song, Yu, Bai, Hester
& Kim, 1985; Sunwoo et al., 2000) e inmunohisto-
química (Schmidt et al., 1993). Además, se han pro-
ducido IgY contra diferentes tipos de antígenos en
múltiples aplicaciones. (Narat, 2003), entre ellos en
antígeno Tn presente en células cancerígenas (Vega,
Murcia & Pérez, 2009).
Extracción y purificación de IgY
Diferentes métodos se han aplicado para la extrac-
ción de las IgY de la yema, ya que aproximadamen-
te el 50% del material de la yema no es acuoso y
puede interferir en ensayos posteriores (Jensenius &
Koch 1997). Dentro de los métodos utilizados se en-
cuentran delipidación con PEG 6000 (Polson & Von
Wechmar, 1980; Carrol & Stollar, 1983; Gassmann
et al., 1990; Jensenius & Koch, 1997), sulfato de
dextrano (Jensenius et al., 1981), dilución con agua
(Akita & Nakai, 1992, 1993; Almeida et al., 2003),
solventes orgánicos como cloroformo (Ntakarutima-
na, Demedts, Van Sande & Scharpé, 1992; Shin,
Choi, Kim, Hur & Yoo, 2002), 2-propanol y ace-
tona (Bade & Stegemann, 1984), alginato de sodio
(Hatta, Sim & Nakai, 1988) y el método - carragee-
nan (Hatta, Kim & Yamamoto, 1990; Shin, Roe &
Kim, 2004) con cantidades de proteína que varían
ampliamente (Tabla 2) debido a las diferentes meto-
dologías empleadas tanto para la extracción, purifi-
cación y cuantificación de proteína (Sunwoo, Lee,
Menninen, Suresh & Sim 2002).
Tabla 2. Comparación entre diferentes métodos de extracción de IgY presentando sus respec-
tivos rendimientos.
Autor Fracción Método
Cantidad
proteína
(mg x yema)
Ntnknrutlmnnn ot nl., 1992
Extrncto cruJo 180
Clorolormo
lgY ospoclllcos 3.9
Gnssmnnn ot nl., 1990 Extrncto cruJo 72 PEG 6000
Jonsonlus ot nl., 1981 Extrncto cruJo 10 n 15 Sullnto Jo Joxtrnno
Cnrrol & Stollnr, 1983 Extrncto cruJo 25 PEG 6000
AlmolJn ot nl., 2003 Extrncto cruJo 190 Dlluclón ngun pH 5.0
Shln ot nl., 2004 Extrncto cruJo 34 Ȝ-cnrrngoonnn
lgY Totnl 9.8
Sunwoo ot nl., 2002
lgY totnl 144
Dlluclón ngun pH 5.0
lgY ospoclllco 13
Hnttn ot nl., 1988 Extrncto cruJo 150 Alglnnto soJlo
Hansen Wilber Murcia Gutierrez 24
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Además de los métodos cromatográficos clásicos uti-
lizados para la fragmentación de extractos proteicos,
se ha evaluado un nuevo tipo de interacción descu-
bierto por Porath, Malsano y Belew (1985) conocido
como cromatografía de interacción tiofílica (TIC) en
el que se activan soportes con DVS (divinilsulfona).
Estos tipos de ligandos basados en la activación del
soporte con DVS pueden variar ampliamente, pero
aquellos que contienen grupos con azufre parecen
presentar mayor especificidad por la retención de
anticuerpos. Se ha encontrado igualmente que la re-
tención de anticuerpos por cromatografía tiofílica es
aplicable en la purificación de anticuerpos de diferen-
tes especies como ratón, rata, cabra, bovinos y galli-
nas. Solo se encuentran diferencias en la afinidad de
las distintas clases de anticuerpos, como en el caso
del humano en que las IgG e IgA tienen una bue-
na adsorción mientras las IgM se retienen en menor
proporción (Schwarz, Hohen & Wilcheck, 1995). Se
ha propuesto que el mecanismo de retención de los
anticuerpos a este soporte se debe a un complejo
“donor-aceptor” de electrones entre regiones ricas y
deficientes de electrones en zonas hidrofóbicas ha-
cia el interior de la proteína y el grupo tioéter como
“donor” y el grupo sulfona como aceptor del ligando,
donde al parecer el ligando no cumple un papel tan
importante como el grupo sulfona de la DVS (Be-
lew, Juntti, Larsson & Porath, 1987; Scoble & Sco-
pes, 1997). Barroso, Murcia, Vega & Pérez, (2005)
compararon algunos métodos de purificación donde
encontraron que la cromatografía tiofílica era muy
efectiva respecto a otros métodos.
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27
Impacto de las bacteriocinas, importancia
como preservantes en la industria de
alimentos
Impact of bacteriocins and their relevance as preservatives
in the food industry
Isabelle Camargo Peralta
1
, Sandra Gómez Bertel
2
,
Vivian Salazar Montoya
3
1 Especialista en Gerencia Financiera. Universidad Gran Colombia, Colombia, Fundación Universitaria del
Área Andina, Coordinadora Tecnología de Alimentos, icamargo@areandina.edu.co
2 Microbióloga Industrial. Pontificia Universidad Javeriana. Colombia, Microbióloga Ciencias Básicas,
Fundación Universitaria del Área Andina, sandrag.bertel@gmail.com
3 Ms.C. en Ciencias Biológicas. Universidad de los Andes, Colombia, Docente Microbiología Ciencias Básicas,
Fundación Universitaria del Área Andina, ginariveros@hotmail.com
Resumen
La incorporación a la dieta alimentaria de productos que no presenten efectos colaterales
negativos, es una necesidad cada vez más esencial en la industria alimentaria. La
producción e investigación en productos “naturales” se ha incrementado en un 80% en
las últimas dos décadas. Actualmente, la introducción de cultivos probióticos para el
mejoramiento de la flora intestinal ha sido una característica adicional en productos lácteos.
Una característica fundamental de estos productos alimentarios sanos, es la presencia de
bacterias que se desarrollan en cultivos probióticos, estos son vitales por la producción
de compuestos biológicamente activos conocidos como Bacteriocinas. Estas sustancias son
péptidos antimicrobianos derivados del metabolismo primario y/o secundario de estos
microorganismos benéficos a la salud humana.
Palabras clave: Bacteriocinas, Conservación natural, Lactobacillus spp, probioticos,
Alimentos funcionales.
Abstract
The inclusion in the diet of products free of negative side effects is increasingly a vital need
in the food industry. Production and research in natural products has increased by 80% in
the last two decades. Currently, the addition of probiotic cultures in dairy products has been
an additional feature to improve the intestinal flora. A key feature of these healthy food
products is the presence of bacteria growing in probiotic cultures, which produce biologically
active compounds known as bacteriocins. These compounds work as antimicrobial peptides,
derived from primary and/or secondary metabolism of the microorganisms beneficial to the
human health.

Key words: Bacteriocins, natural conservation, Lactobacillus spp, probiotics, functional
foods.
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Isabelle Camargo Peralta, Sandra Gómez Bertel, Vivian Salazar Montoya
28
INTRODUCCIÓN
La alimentación diaria basada en el consumo balan-
ceado de calorías es una de las estrategias más impor-
tantes para la prevención de enfermedades crónicas y
agudas, y estrategia “innata” de supervivencia. Según
la definición dada por la FAO (2009) alimento es
todo producto natural o artificial, elaborado o no, que
ingerido aporta al organismo humano los nutrientes y
la energía necesarios para el desarrollo de los proce-
sos biológicos; encierra en sí misma la importancia
del consumo de estos en todo proceso vital.
Así mismo, esta Organización destaca de manera
negativa la inadecuada distribución y carencia de
unos 2.000 millones de personas al acceso de ali-
mentos seguros y nutritivos que son inevitables para
mantener una vida sana y activa (Hinrichsen, 1997).
Algunos datos estadísticos indican de manera con-
tundente de donde proviene esta alarmante cifra de
inseguridad alimentaria. Dicha aseveración, se basa
que en los últimos 20 años la producción de alimen-
tos de muchos países ha sido menor que el creci-
miento de la población, especialmente en el Conti-
nente Africano donde se registró una reducción en la
producción de alimentos por persona, en 31 de los
46 países africanos reportados (Hinrichsen, Robey,
2000). Para América Latina el panorama global de
insatisfacción alimentaria esta dado por niveles muy
altos de malnutrición, enmarcados en un continente
donde abundan los recursos naturales y en el cual
en algunas ocasiones se realizan importaciones de
alimentos básicos de la canasta familiar, que podrían
ser cultivados y generados de manera autosostenible
por los países latinoamericanos.
En efecto, varios países son conocidos por ser gran-
des productores agroalimentarios (como Brasil, Co-
lombia o Argentina); pero al estudiar la proporción
de exportaciones agroalimentarias sobre el total de
las ventas al exterior, aparecen en los primeros lu-
gares, países como Paraguay donde el 50% de sus
exportaciones son agroalimentos; seguido por Nica-
ragua (49,5 %) y Argentina (40 %) en los años 2000-
2004. Por tal razón se deben investigar respuestas
alternativas que estén encaminadas a un adecuado
uso, distribución y asimilación de todos los beneficios
de los alimentos. Un camino de solución dado a estos
desbalances entre alimentos, nutrición y producción
debe estar diseñado en abordar una estrategia am-
plia de seguridad alimentaria y de bienestar social. En
el caso de América Latina se deben dar cambios pro-
fundos, para transformar la actual estrategia agroex-
portadora y la calidad de los alimentos distribuidos
que sean capaces de reducir la mala nutrición y de
manera directa la pobreza (Gudynas, 2007).
Alimentos Funcionales
Dado el panorama actual, en las últimas décadas se
han desarrollado nuevos conceptos acerca de alimen-
tos “saludables o funcionales” como un grupo en el
cual se encierran múltiples alimentos que dan ca-
racterísticas nutricionales adicionales para el mejora-
miento de la calidad de vida. De igual manera se han
desarrollado tecnologías enfocadas al mantenimiento
y conservación de los alimentos de manera “natural”,
con el fin de encontrar productos con mayor vida
útil y a la vez ofrecer al consumidor alimentos con
mínimo procesamiento, para un adecuado aprove-
chamiento nutricional.
Dentro de algunos de estos tratamientos y cualidades
adicionales de los alimentos se destacan la utilización
de bacteriocinas sustancias naturales derivadas de
microorganismos del género Lactobacillus spp, es-
tas son empleadas como bioconservantes de la flora
normal de los alimentos, controlando y aumentando
de esta manera su vida útil y características biológicas
(Cheftel, 1995). De igual manera, otra característica
adicional de esas sustancias está encaminada en fa-
vorecer el crecimiento de microorganismos naturales
y limitar el crecimiento de otros organismos patóge-
nos que pueden estar presentes en algunos alimen-
tos, y que podrían desarrollar secuencias negativas
en la producción y almacenamiento de los alimentos
(Fernández, 2000).
Bacteriocinas
Las bacteriocinas son compuestos proteínicos
biológicamente activos, producto del metabolismo
primario y/o secundario, que tienen la capacidad
de ser bactericidas o bacteriostáticos frente a
microorganismos sensibles de la misma especie
o estrechamente relacionados. Las bacteriocinas
son compuestos sintetizados ribosomalmente
producidos por bacterias con el fin de inhibir el
crecimiento de otras bacterias. Estas pueden ser
miradas como antibióticos, pero difieren de estos de
diferentes formas: Las bacteriocinas son sintetizadas
ribosomalmente, las células productoras son inmunes
a estas, su estructura polipeptídica de mayor peso
molecular, tienen un modo de acción diferente y
tienen un espectro de acción menor por lo que solo
tienen la capacidad de inhibir bacterias estrechamente
relacionadas a la cepa productora (Fernández,
2000).
Revista TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA, Volumen 4 - No. 2, Julio - Diciembre 2009
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Impacto de las bacteriocinas, importancia como preservantes en la industria de alimentos
29
En la naturaleza existe una gran diversidad de bacterias
productoras de bacteriocinas aunque han sido muy
poco estudiadas. Debido a esto, la purificación de
estos productos del metabolismo, está directamente
relacionada con el tipo de cepa o cepas productoras
así como los factores de crecimiento y la cantidad
de cultivo a ser utilizado, sin embargo, la producción
se puede ver favorecida controlando parámetros
como temperatura, pH, tiempo de incubación y la
composición del medio de cultivo (Ogunbanwo,
Sanni, & Onilude, 2003).
Uno de los grupos bacterianos mayormente
estudiado es el de las bacterias acido lácticas (BAL),
grupo diverso filogenéticamente de bacterias Gram
positivas caracterizado por tener algunos rasgos
morfológicos, metabólicos y fisiológicos en común.
Las bacteriocinas producidas por bacterias ácido
lácticas pueden ser divididas en tres clases: I.
antibióticos, II. Péptidos pequeños estables a altas
temperaturas y III. Proteínas inestables a altas
temperaturas.
Muchas bacteriocinas actúan en células sensibles,
desestabilizan y permeabilizan la membrana
citoplasmática por medio de la formación de poros
transitorios o canales iónicos que causan la disrupción
o reducción de la fuerza motriz de la célula debido a la
interacción con polímeros aniónicos que constituyen
la pared celular. Los principales componentes
químicos de las bacterioncinas son aminoácidos
cargados positivamente como arginina y glicina que
pueden interactuar con las membranas celulares de
bacterias o células facilitadoras (Ogunbanwo, Sanni,
& Onilude, 2003).
La actividad antibacteriana para la producción de
las bacteriocina se incrementa en la fase logarítmica
temprana y la fase estacionaria por lo que a la hora de
aplicar las bacteriocinas a un alimento a partir de un
cultivo iniciador o para su purificación, es importante
considerar que las etapas de velocidad máxima de
producción de la bacteriocina es la fase logarítmica,
con el fin de aumentar la efectividad del proceso de
acción de estos compuestos ante microorganismos
de deterioro o patógenos importantes. Las bacterias
productoras de bacteriocinas se autoprotegen de la
toxicidad de estos compuestos mediante la expresión
de una proteína de inmunidad específica codificada
normalmente en el mismo operón de la bacteriocina,
todo esto regulado por un sistema de transducción
de señal de tres componentes (Cintas, L..M., Casaus,
M.P., Herranz, C., Nes, I.F. & Hernández, P.E.
2000).
Así, la bacteria puede seguir reproduciéndose y
liberando más compuestos biopreservantes en el
alimento, lo cual da estabilidad al producto y prolonga
los periodos de vida útil del producto. La principal
causa del efecto antimicrobiano de las bacterias es
debido a la producción de ácidos orgánicos que
provocan una reducción del pH y producción de otros
compuestos antimicrobianos como las bacteriocinas.
Esto evidencia la necesidad de realizar investigaciones
sobre la acción y la mejor mezcla de bacteriocinas,
con el mayor espectro de acción posible tanto a
nivel de variedad de microorganismos como a nivel
de tipos de productos alimenticios (Grande, Lucas,
Abriouel, Valdivia, Omar, Maqueda, Martinez Bueno
& Martinez Cañamero, 2006).
La membrana externa de las bacterias Gram-
Negativas, contiene lipolisacáridos y no fosfolípidos,
que actúan como una barrera permeable contra
macromoléculas y solutos hidrofóbicos como
las bacteriocinas (Rojas & Vargas, 2008), esto
las hace más resistentes y tiende a que los
investigadores manifiesten que las bacteriocinas
ejercen su acción ante bacterias Gram-Positivas.
La actividad de las bacteriocinas en alimentos está
altamente influenciada por diferentes factores como
composición de los alimentos, interacción con los
componentes, estabilidad de la bacteriocina, pH y
temperatura de almacenamiento (Grande, Lucas,
Abriouel, Valdivia, Omar, Maqueda, Martinez Bueno
& Martinez Cañamero, 2006), por ello es muy
importante identificar la bacteriocina que realmente
puede ejercer un efecto conservante en un alimento
y las condiciones bajo las cuales puede tener actividad
antimicrobiana.
Sin embargo, se han encontrado estudios sobre el
espectro de acción de Lactobacillus plantarum BS
que puede actuar ante bacterias Gram-Negativas.
Esto permite considerar la acción de las bacteriocinas
ante un espectro más grande de microorganismos de
deterioro presente en la industria alimentaria (Rojas
& Vargas, 2008).
Importancia del Uso de Bactericinas en
Alimentos
La nueva generación de productos mínimamente
procesados al vacío y empacados en atmósferas mo-
dificadas MAP (Modified Atmosphere Packed) está
ganando popularidad, en diferentes sectores del mer-
cado alimentario. Estos productos pueden ser refor-
mulados o rediseñados asegurando el crecimiento
de cepas Lactobacillus spp. productoras de bacterio-
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30
cinas. Una de las características mas importantes de
aumentar el estudio en péptidos antimicrobianos es
que el uso de estos, con modificaciones sintéticas los
hacen más estables e inclusive, de 10 a 1000 veces
más potente, debido a la ausencia de contaminantes
como las proteasas; sin embargo, algunas pierden
actividad después de meses de almacenamiento (Ro-
jas & Vargas, 2008). Su purificación es relativamen-
te fácil, y resulta en algunas bacteriocinas con más
de 90% de pureza. Esta es una alternativa ante la
purificación de la bacteriocina producida por la bac-
teria, lo cual requiere de mucho tiempo debido a la
baja cantidad producida por el microorganismo. La
bacteriocina más conocida del grupo I es la nisina,
producida por especies de Lactococcus lactis lactis, la
cual tiene un amplio espectro de actividad antimicro-
biana hacia las bacterias Gram - Positivas, incluyen-
do Staphilococcus aureus y Listeria monocytogenes.
Esta bacteriocina previene la esporulación y células
vegetativas de Bacillus spp y Clostridium spp. Su apli-
cación ha sido muy estudiada y ya ha sido aceptada
como preservante ante FDA – Codex Alimentarius
(Grande, Abriouel, Ben- Omar, Maqueda, Martinez-
Bueno, Martínez, Valdivia & Galvez, 2005).
Un amplio rango de bacteriocinas producidas por
bacterias ácido lácticas (LAB por sus siglas en inglés)
han sido investigadas intensamente permitiendo su
caracterización química detallada (Joerger, 2002).
Debido a que las LAB han sido usadas por siglos para
comidas fermentadas, ellas son generalmente consi-
deradas como seguras por la FDA (Food and drug
administration) de US. Esto permite su uso en la fer-
mentación de alimentos sin una aprobación adicio-
nal. La nisina fue la primer bacteriocina en ser aislada
y aprobada para ser usada en alimentos específica-
mente para prevenir el brote de esporas de Clostri-
dium botulinum en quesos distribuidos en Inglaterra.
El uso de nisina tiene una larga historia y actualmente
es usada como preservativo seguro de comida en al-
rededor de 48 países diferentes siendo aprobada por
la FDA en 1988 (Roos, Galvin, McAuliffe, Morgan,
Ryan, Twommey, Meaney y Hill, 1999). La atención
de los investigadores de bacteriocinas se enfocó en la
bacteria Lysteria monocytogenes, agente causal de
listeriosis, debido a que la frecuencia de brotes de
esta infección aumentó combinada con la resistencia
natural del agente causal.
Además el estudio de esta bacteria fue interesante
debido a su capacidad de crecer a temperaturas cer-
canas a la refrigeración que se utilizan para la preser-
vación tradicional de comida. Esto condujo al aisla-
miento de un gran número de bacteriocinas de clase
IIa, las cuales son altamente activas contra L. mono-
cytogenes (Chung, Dickson & Creouse, 1989). Las
bacteriocinas también han sido usadas en carne cura-
da, leche, queso y pasta de soya (Ennahar, Sashiha-
ra, Sonomoto & Ishizaki. 2000). Se ha desarrollado
gelatina de pediodicina, una bacteriocina de clase IIa
hecha por bacterias productoras de ácido láctico, que
protegen a los hot-dogs de la contaminación bacte-
riana. Una cepa productora de pediodicina también
ha sido adicionada a embutidos y se ha encontrado
una reducción del número de bacterias unas 10.000
veces respecto al número en embutidos no tratados.
Además la pediodicina activa fue encontrada en los
embutidos dos meses después de la refrigeración.
Otro ejemplo de una bacteriocina que podría usarse
en la industria alimenticia es la piscicolina, una bac-
teriocina de otra bacteria productora de ácido láctico
(Fimland, Blingsmo, Sletten, Jung, Nes & Nisen-
Meyer, 1996). La piscicolina ya ha sido patentada y
pronto será usada en productos de carne y para lavar
ensaladas verdes (Fimland, Blingsmo, Sletten, Jung,
Nes & Nisen-Meyer, 1996).
Una preocupación acerca del uso de bacteriocinas
para la preservación de comida es la selección de ce-
pas resistentes. Estudios con LAB han mostrado la
generación de cepas resistentes a la actividad de bac-
teriocinas después de haber expuesto la cepa sensible
a 25 ciclos de crecimiento sucesivo en presencia de
la bacteriocina (Riley & Wertz. 2002). El tratamiento
con una combinación de bacteriocinas, por ejemplo
nisina y bacteriocina de clase IIa podrían reducir teó-
ricamente la incidencia de resistencia (Raloff, 1998)
(Dykes, & Hastings. 1998). Un problema adicional
es si la resistencia a una clase de bacteriocina LAB
puede resultar en una resistencia cruzada con otra
clase de bacteriocina (Bouttefroy & Milliere, 2000).
Sin embargo, la naturaleza química muy diversa de
las bacteriocinas propone modos de acción diferen-
tes, lo que conduce a pensar que una resistencia cru-
zada es más difícil de obtener. No obstante, ha sido
reportada una resistencia cruzada entre diferentes
bacteriocinas dentro de la clase IIa (Vignolo, Palacios,
Farias, Sesma & Schillinger, 2000). Las investigacio-
nes en péptidos antimicrobianos derivados de múlti-
ples organismos es un campo de acción enorme y
sus usos en diferentes campos de acción es ilimitado.
Así mismo las diferencias filogenéticas que se pueden
encontrar entre especies relacionadas indican un alto
índice de oportunidad en la producción de nuevas
sustancias con cualidades conservantes.
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Impacto de las bacteriocinas, importancia como preservantes en la industria de alimentos
31
AGRADECIMIENTOS
Financiación de la Fundación del área Andina para la
realización práctica de la investigación “Aislamiento
y caracterización de Lactobacillus spp productores
de Bacteriocinas, derivados de alimentos fermenta-
bles”.
REFERENCIAS
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Isabelle Camargo Peralta, Sandra Gómez Bertel, Vivian Salazar Montoya
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Papel del gato doméstico (felis catus) en la
transmisión de leishmania spp.
Role of the domestic cat (Felis catus) on the transmisión of
Leishmania spp.
Myriam Janeth Salazar Terreros
1
, Jaime Alberto Díaz Galvis
2
Resumen
La leishmaniasis en sus diversas manifestaciones clínicas (cutánea, mucocutánea, difusa y
visceral) es una enfermedad que pone en riesgo a más de 350 millones de personas en 88
países del mundo, principalmente en áreas tropicales y subtropicales, y para la cual aún no
existe una vacuna disponible y los tratamientos disponibles son largos, tóxicos y costosos.
Hasta ahora se ha considerado que el gato doméstico (Felis catus) es un hospedero
accidental de los parásitos de Leishmania; sin embargo, los recientes hallazgos clínicos
y epidemiológicos sugieren que este vertebrado podría tener un papel más activo en el
mantenimiento de la transmisión en áreas endémicas para esta enfermedad.
Palabras clave: Leishmaniasis, Leishmaniasis felina, Felis catus, seroprevalencia, reservorio,
diagnóstico.
Abstract
Leishmaniasis is a complex disease that presents different clinic symptoms (cutaneous,
mucocutaneous, diffuse and visceral) and affects more than 350 millions of people in 88
countries, mainly in tropical and subtropical regions. There is no vaccine for leishmaniasis and
available treatments are prolonged, toxic and expensive. Until recent years, the domestic cat
(Felis catus) had been considered as an accidental host for Leishmania parasites; however,
clinic and epidemiological findings suggest that this species could participate more actively
in the maintenance of leishmaniasis transmission in endemic zones.
Key words: Leishmaniasis, feline leishmaniasis, Felis catus, seroprevalence, host reservoir,
diagnosis.
1 Bióloga de la Universidad Nacional de Colombia, Magister en Microbiología de la Universidad Nacional de Colombia,
División de Ciencias Básicas. Fundación Universitaria del Área Andina, mysalazar@areandina.edu.co.
2 Licenciado en Ciencias Naturales y Educación Ambiental de la Universidad de Pamplona (Norte de Santander), Magister
en Biología Molecular y Biotecnología de la Universidad de Pamplona (Norte de Santander), División de Ciencias
Básicas,Fundación Universitaria del Área Andina, jadiaz6@areandina.edu.co.
Revista TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA, Volumen 4 - No. 2, Julio - Diciembre 2009
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Myriam Janeth Salazar Terreros, Jaime Alberto Díaz Galvis
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INTRODUCCIÓN
Los parásitos del género Leishmania Ross 1903
pertenecen a la familia Trypanosomatidae, orden
Kinetoplastida. Todos los miembros del género son
parásitos intracelulares obligados de vertebrados y se
estima que alrededor de 20 especies pueden infectar
a los seres humanos. Los parásitos son transmitidos a
sus hospederos vertebrados a través de la picadura de
insectos dípteros pertenecientes aproximadamente a
30 especies de la subfamilia Phlebotominae (Sacks &
Kamhawi, 2001).
Actualmente, 350 millones de personas en 88 países
de África, Asia, América y el sur de Europa viven en
áreas con riesgo de transmisión; se estima que 12
millones de personas están infectadas por alguna de
las especies del parásito y se registran anualmente
2 millones de casos nuevos (World Health Organiza-
tion, WHO, 2009). En los últimos años se ha repor-
tado un aumento en el número de regiones con casos
de leishmaniasis, hecho que se asocia con factores
de riesgo tales como desnutrición, migraciones, des-
plazamientos forzados, urbanización descontrolada
(WHO, 2009) y coinfección con VIH (Human Immu-
nodeficency Virus) (WHO, 2009). Sin embargo, se
cree que el subregistro es considerable (WHO, 2009).
La leishmaniasis son un grupo de enfermedades que
presentan una gran diversidad de manifestaciones clí-
nicas que difieren tanto en severidad como en los sín-
tomas producidos. La diversidad de patologías, que
varían desde úlceras cutáneas focalizadas (leishmania-
sis cutánea) hasta lesiones en mucosas (leishmania-
sis mucocutánea) y órganos internos (leishmaniasis
visceral y leishmaniasis dérmica post-kala-azar), está
determinada tanto por la especie de Leishmania que
causa la infección como por factores propios del hos-
pedero que se asocian principalmente a la respuesta
inmune (Beverley, 2003).
Cuando la hembra del insecto vector se alimenta de
sangre infectada ingiere células con amastigotes (for-
ma intracelular del parásito, sin flagelo); si se trata
de un vector competente, los amastigotes liberados
en el intestino del insecto se desarrollan y cambian a
la forma promastigote (forma extracelular, flagelada).
Los promastigotes infectantes migran a las glándulas
salivares del insecto, desde donde son inyectados en
el torrente sanguíneo de un vertebrado cuando el in-
secto se alimenta. Si el vertebrado es un hospedero
susceptible, los promastigotes internalizados por cé-
lulas fagocíticas profesionales circulantes pierden el
flagelo, pasando a convertirse en amastigotes, forma
de reproducción asexual en el hospedero vertebrado.
Eventualmente, la célula hospedera se rompe y los
amastigotes son capaces de invadir e infectar nuevas
células (Banuls, Hide, & Prugnolle, 2007; Chappuis
et al., 2007; Lipoldova & Demant, 2006).
La mayor diversidad de especies de insectos flebóto-
mos vectores de Leishmania se concentra en Sura-
mérica, donde predominan las especies del género
Lutzomyia, (Sacks & Kamhawi, 2001). Estos vecto-
res pueden adquirir el parásito al ingerir sangre de
diferentes reservorios infectados, los cuales contribu-
yen al mantenimiento del ciclo de transmisión. Entre
los principales reservorios para diferentes especies de
Leishmania se cuentan los marsupiales como la zari-
güeya (Didelphis marsupialis) (Corredor, et al., 1989;
Corredor, et al., 1989; Travi et al., 1994), los osos
perezosos (género Choloepus spp.), y el zorro (Cer-
docyon thous) (Travi, Montoya-Lerma, & Alexander,
1994) y diferentes especies de roedores. El perro
doméstico (Canis lupus familiaris) es el principal re-
servorio del ambiente peridoméstico para la leishma-
niasis visceral, zoonosis causada por L. infantum. Al
parecer, el ser humano también puede jugar un papel
de reservorio para este parásito (Costa et al., 2000;
Costa et al., 2002).
Leishmaniasis Felina
La infección por Leishmania en gatos (Felis catus
Linnaeus), 1758) es un fenómeno poco común. La
primera descripción de leishmaniasis en los gatos
se remonta a 1912, en Argelia (Sergent, Sergent,
Lombard & Quilichini, 1912; Solano-Gallego et al.,
2007). Desde entonces se han reportado alrededor
de 50 casos de infección natural de gatos domésticos
con alguna de las especies del parásito. Sin embargo,
en los últimos años la frecuencia de casos reportados
se ha incrementado, probablemente por el aumento
en la incidencia global de la infección por Leishma-
nia, y un mayor número de personas que tienen ga-
tos como mascotas, lo que genera más consultas y
cuidados veterinarios, facilitando el diagnóstico de la
enfermedad (Simoes-Mattos et al., 2005).
Epidemiología
Los casos de leishmaniasis felina se han registra-
do principalmente en países de la costa mediterrá-
nea como Portugal (CostaDurao, Rebelo, Peleteiro,
Correia & Simoes, 1994), España (Hervas et al.,
2001; Hervas et al., 1999; Martin-Sanchez et al.,
2007; Solano-Gallego et al., 2007), Francia (Dunan
et al., 1989; Laruelle Malagon & Toga, 1996; Ozon
et al., 1998), Italia (Pennisi, Venza, Reale, Vitale, &
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Papel del gato doméstico (felis catus) en la transmisión de leishmania spp.
35
Lo Giudice, 2004; Poli et al., 2002), Arabia Saudi-
ta (Morsy et al., 1994) y Argelia (Mancianti, 2004;
Sergent et al., 1912); aunque también hay reportes
en Venezuela (Bonfante-Garrido, Urdaneta, Urda-
neta, & Alvarado, 1991), Brasil (Passos, Lasmar,
Gontijo, Fernandes, & Degrave, 1996; Schubach et
al., 2004), Estados Unidos (Passos, Lasmar, Gonti-
jo, Fernandes, & Degrave, 1996; Schubach et al.,
2004), Suiza (Schawalder, 1970) y en algunos países
asiáticos como Vietnam (Bergeon, 1927; Mancian-
ti, 2004), Irak (Machatie & Mills, 1931; Mancianti,
2004), Israel y Palestina (Nasereddin, Salant, & Ab-
deen, 2008).
Casi la totalidad de los reportes se han originado en
zonas endémicas para leishmaniasis, aunque hay un
caso de leishmaniasis felina por L. infantum en una
región del estado de Sao Paulo, Brasil, donde hasta
el momento no se habían registrado casos autócto-
nos en humanos o en perros (Savani et al., 2004).
Sin embargo, solo a partir de las últimas décadas del
siglo anterior se han venido caracterizando detallada-
mente los hallazgos clínicos, incluyendo la tipificación
de la especie de Leishmania causante de la enfer-
medad. Las especies que han sido identificadas en
los gatos afectados son L. mexicana en Estados Uni-
dos (Barnes, Stanley, & Craig, 1993; Craig, Barton,
Mercer, Droleskey, & Jones, 1986), L. venezuelensis
(Bonfante-Garrido, Urdaneta, Urdaneta, & Alvarado,
1990), L. braziliensis (Passos, Lasmar, Gontijo, Fer-
nandes, & Degrave, 1996), L. infantum (Savani et
al., 2004) y L. amazonensis (de Souza et al., 2005)
en Brasil, y L. infantum en Francia e Italia (Ozon et
al., 1998; Poli et al., 2002). Generalmente, la tipifi-
cación de las especies se realizó por medio de cultivo
del parásito e isoenzimas; a partir de la década de
los noventa, empezaron a aparecer tipificaciones por
métodos moleculares (Passos, Lasmar, Gontijo, Fer-
nandes, & Degrave, 1996; Poli et al., 2002; Savani
et al., 2004).
La mayor parte de estudios epidemiológicos en gatos
se han llevado a cabo en la región del sur de Europa,
principalmente en España e Italia, países en los cua-
les L. infantum es la especie de parásito circulante.
Los estudios arrojaron seroprevalencias que variaban
entre el 0,9% y el 62% en las diferentes poblaciones
de gatos estudiadas (Ayllon et al., 2008; Martin-San-
chez et al., 2007; Portus et al., 2002; Vita, Santo-
ri, Aguzzi, Petrotta, & Luciani, 2005). En el área de
Jerusalén en Israel, se encontró una seroprevalencia
de 6,7% por ELISA en una muestra de 104 gatos.
En este estudio, se encontró una correlación positi-
va entre la altitud y el título de anticuerpos anti - L.
infantum en la prueba de ELISA (Enzyme-linked im-
munosorbent assay) (Nasereddin, Salant, & Abdeen,
2008).
Diagnóstico
Tradicionalmente, se han utilizado pruebas diagnós-
ticas como IFAT (Indirect immunofluorescence anti-
body test) y ELISA para detectar la prevalencia de
anticuerpos anti-Leishmania en gatos. Estos estudios
sugieren que el gato doméstico puede llegar a ser un
reservorio para las diferentes especies de los pará-
sitos de Leishmania (Ayllon et al., 2008; de Souza
et al., 2005; Mancianti, 2004; Maroli et al., 2007;
Martin-Sanchez et al., 2007; Passos et al., 1996;
Shaw, Birtles, & Day, 2001). En estas investigacio-
nes se utilizaron pruebas serológicas para la detec-
ción de anticuerpos anti-Leishmania, principalmente
contra IgG, inmunocromatografia dipstick de K39
recombinante (rK39) para la detección de la proteína
mayor de los amastigotes tisulares de L. infantum y
L. donovani y técnicas moleculares que se basan en la
detección de ácidos nucleícos por hibridización y am-
plificación del ADN, que incluyen RT-PCR (Reacción
en cadena de la polimerasa de transcripción inversa)
para la detección de ARNy PCR (reacción en cadena
de la polimerasa) para la detección de ADN (Ashford
et al., 1995; Lachaud, Chabbert et al., 2002; La-
chaud, Marchergui-Hammami et al., 2002). Ambas
técnicas se basan en la amplificación de regiones
conocidas por medio de la utilización de secuencias
de oligonucleótidos (cebadores) que se unen de for-
ma específica a una región del ADN del parásito que
flanquea las regiones de interés. La secuencia blanco
es amplificada usando ADN polimerasa estable al ca-
lor. Los productos de la PCR pueden ser visualizados
con métodos estándar de biología molecular como
electroforesis en gel y Southern blotting (Gramiccia,
Di Muccio & Marinucci, 2004; Passantino, 2006;
Reithinger, Lambson, Barker & Davies, 2000; Roze,
1995; Tabar et al., 2008). Se han desarrollado di-
ferentes pruebas de PCR para la detección de ADN
de Leishmania a nivel de especímenes clínicos, en
las cuales se utilizan variedad de blancos (genes del
ARNr, de los minicírculos de ADN del quinetoplasto,
o genes del miniexón) (Passantino, 2006; Reithinger
& Dujardin, 2007).
En los últimos años se ha reiterado la importancia
que tienen las herramientas de biología molecular en
el diagnóstico confirmativo de la infección por Leis-
hmania, ya que son técnicas que se caracterizan por
su alta sensibilidad y especificidad, así como por la
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posibilidad de detección de la presencia del parásito
en etapas tempranas de infección (Lachaud, Chab-
bert et al., 2002; Lachaud, Marchergui-Hammami et
al., 2002; Passantino, 2006; Reithinger & Dujardin,
2007).
Las investigaciones epidemiológicas realizadas en
una muestra de 233 gatos en España utilizando IFAT
y PCR de regiones conservadas del ADN del quineto-
plasto y los minicírculos, mostraron una baja preva-
lencia de infección por L. infantum correspondiente
al 1,29% según el análisis por IFAT y al 0,43% por
PCR; se destaca que muestras de los gatos seronega-
tivos arrojaron un resultado positivo con PCR (Ayllon
et al., 2008).
Uno de los pocos estudios sobre leishmaniasis felina
en los que se utilizó la técnica de xenodiagnóstico de-
mostró que el 21% de los flebótomos (Phlebotomus
perniciosus) que se alimentaron de gatos infectados
desarrollaron la etapa promastigote del parásito. A
estos parásitos se les amplificaron las secuencias intra
e intergénicas del gen de la proteínasa B de cisteína
(cpb), se digirieron con la enzima de restricción HaeIII
y se genotipificaron por medio de PCR-RFLP (PCR y
Polimorfismo en el tamaño de los fragmentos de res-
tricción amplificados) (Minodier, Piarroux, Gambare-
lli, Joblet, & Dumon, 1997); el gen cpb codifica para
uno de los antígenos característicos de Leishmania.
Este ensayo permitió la identificación de L. infantum
MON-1, comúnmente relacionada con leishmaniasis
visceral en humanos y caninos (Maroli et al., 2007;
Poli et al., 2002; Quispe Tintaya et al., 2004). El
análisis por electroforesis en gel y tinción con bro-
muro de etidio de los productos de la digestión de la
secuencia intergénica del gen cpb, mostró una simi-
litud entre cuatro fragmentos mayores, dos de ellos
con tamaños de 190 y 390 pb que han sido repor-
tados en cepas del complejo L. donovani y dos frag-
mentos de 615 y 296 pb que son comunes en cepas
europeas de L. infantum. Adicionalmente, se pudo
establecer por RFLP que la secuencia intragénica del
gen cpb, contiene cuatro fragmentos específicos para
el complejo de L. donovani (100, 167, 217 y 263
pb); uno de estos fragmentos es común con las cepas
europeas de L. infantum (Maroli et al., 2007; Quispe
Tintaya et al., 2004).
A pesar de la alta sensibilidad y especificidad de las
técnicas moleculares, aún hace falta estandarizar me-
todologías para la detección de este parásito en los
gatos. En ocasiones, las pruebas serológicas como el
ELISA y el IFAT arrojan títulos altos de anticuerpos y
las pruebas moleculares son positivas para ADN del
quinetoplasto, pero no es posible el crecimiento del
parásito en cultivo. En un estudio realizado a partir
de 183 muestras de sangre de gatos en España, se
hizo una correlación entre los títulos de anticuerpos
contra L. infantum por ELISA y la detección de ADN
del quinetoplasto por PCR. Se detectaron 47 casos
positivos por ELISA, y la frecuencia de hallazgos
positivos por PCR fue similar entre gatos con títu-
los altos (11/51, correspondiente al 21,6%) y bajos
(36/129, que equivale al 27,9%) (Martin-Sanchez et
al., 2007). Estos resultados concuerdan con un estu-
dio publicado anteriormente, en el que se demostró
que la frecuencia de muestras positivas por PCR para
L. braziliensis es similar en gatos con títulos altos y
bajos de anticuerpos, determinados mediante mé-
todos serológicos convencionales (Simoes-Mattos et
al., 2005). Los anteriores hallazgos permiten afirmar
que los métodos serológicos por sí solos no son su-
ficientes para establecer la presencia de la infección
por Leishmania spp. en gatos, especialmente en
aquellos que no muestran síntomas de la infección.
Manifestaciones Clínicas
La manifestación clínica más común en los gatos es la
leishmaniasis cutánea, que incluye la aparición de le-
siones ulcerativas o costrosas en nariz y/u orejas con
mayor frecuencia, aunque pueden también aparecer
en los labios y párpados; en ocasiones se manifiesta
también con alopecia; sin embargo, estos síntomas
son inespecíficos y pueden confundirse con otras en-
fermedades comunes en los gatos como criptococo-
sis o esporotricosis (de Souza et al., 2005; Pennisi et
al, 2004; Poli et al., 2002; Schubach et al., 2004).
La especie L. infantum, asociada a manifestaciones
viscerales en humanos y perros, en los gatos ocasio-
na frecuentemente manifestaciones cutánea (Ayllon
et al., 2008; Martin-Sanchez et al., 2007) visceral
(Martín-Sánchez et. al., 2007; Ayllon et. al., 2008).
En un estudio de infección experimental de 13 gatos
con L. braziliensis, se evidenció que la mayoría de
ellos mostraba una aparente resolución de las lesio-
nes cutáneas, sin embargo, este no es un indicativo
de la desaparición de la infección, ya que como se
observa en humanos y perros, los parásitos pueden
persistir en la lesión cicatrizada (Simoes-Mattos et al.,
2005). Por otra parte, la leishmaniasis visceral no es
común y cuando se presenta, se manifiesta con com-
promiso de hígado, bazo, riñones y linfadenopatía
(Mancianti, 2004). Se ha tratado también de estable-
cer una relación entre la infección por retrovirus feli-
nos como los virus de la inmunodeficiencia (FIV) y de
la leucemia felinas (FLEV) con la susceptibilidad a la
infección y el desarrollo de síntomas (tamaño y evolu-
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Papel del gato doméstico (felis catus) en la transmisión de leishmania spp.
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ción de las lesiones, diseminación, entre otros), pero
hasta el momento no se ha encontrado una relación
clara entre estas manifestaciones (Mancianti, 2004).
Papel del gato como reservorio de leishma-
nia spp.
A diferencia de otros vertebrados como cabras, vacas
y caballos que pueden ser hospederos accidentales de
varias especies de Leishmania spp. y de las ovejas que
al parecer, son refractarias a la infección experimental,
los gatos podrían tener un papel activo en la transmi-
sión (Mancianti, 2004). Entre los principales hallazgos
que soportan esta hipótesis, están el alto porcentaje
de gatos con parasitemia o seropositivos hallado en
varios estudios en zonas endémicas, la persistencia de
la infección aun después de la aparente curación de las
lesiones cutáneas, la preferencia de ciertas especies de
flebótomos por alimentarse de la sangre de los gatos
(Bongiorno, Habluetzel, Khoury, & Maroli, 2003; De
Colmenares et al., 1995; Martin-Sanchez et al., 2007)
y la posibilidad de los gatos infectados de transmitir ex-
perimentalmente los parásitos a vectores competentes
(Maroli et. al., 2007). Sin embargo, otros autores con-
sideran que el gato se acomoda mejor a la definición
de un hospedero accidental (Ayllon et al., 2008).
Los inconvenientes en la confirmación definitiva del
papel epidemiológico del gato en el ciclo de transmi-
sión de los parásitos de Leishmania, se debe en parte
a la falta de estudios que incluyan xenodiagnósticos
y por los bajos títulos de anticuerpos anti-Leishmania
que se manifiestan en los gatos, incluso en aquellos
con infección activa, lo que dificulta su detección y
diagnóstico. Adicionalmente, los datos obtenidos a
partir de infecciones experimentales sugieren que la
serología no es un buen marcador del curso clínico de
la leishmaniasis cutánea felina (Simoes-Mattos et al.,
2005). La falta de una prueba diagnóstica que permita
la detección temprana de la leishmaniasis en los gatos
de áreas endémicas puede conllevar un riesgo poten-
cial para la población humana y animal de la zona,
ya que el gato podría ser un portador asintomático
del parásito y podría estar disponible para los posibles
vectores en el área.
CONCLUSIÓN
Hasta el momento, no se ha determinado con clari-
dad el papel del gato en la transmisión de los pará-
sitos de Leishmania spp. Sin embargo, no hay que
descartar la importancia que puede llegar a tener el
gato como posible reservorio, ya que el aumento en
el registro de casos de leishmaniasis humana, ligado
a condiciones tales como los desplazamientos ma-
sivos de población, la alteración de los ecosistemas
naturales y el incremento de la coinfección con el
virus de la inmunodeficiencia humana, hace posible
que este animal entre en contacto con vectores com-
petentes, capaces de llevar a cabo la transmisión a
humanos, perros y otros reservorios primarios, lo
que puede ocasionar el agravamiento de la situación
epidemiológica de la leishmaniasis. Por ello, es im-
portante la realización de mayor cantidad de estudios
epidemiológicos en las áreas endémicas que incluyan
la utilización de técnicas moleculares de alta sensibili-
dad como PCR convencional y PCR en tiempo real,
para identificar y delimitar la situación actual de la
leishmaniasis felina, especialmente en países como
Colombia, donde no existe ningún antecedente de
estudios al respecto.
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41
Virus de inmunodeficiencia humana y
mycobacterium tuberculosis: enemigos
aliados
The human immunodeficiency virus and mycobacterium
tuberculosis: allied enemies
Diana Lucia Bonilla Escobar, Ph.D.
1
1 Postdoctoral Associate, Department of Medicine – Pulmonary Section Baylor College of Medicine. Houston,
Texas 77030, bonescob@yahoo.com.
Resumen
Pacientes coinfectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y Mycobacterium
tuberculosis (Mtb) presentan manifestaciones clínicas mas severas y peor pronóstico. Dicha
coinfeccion es favorecida por la historia natural de ambas enfermedades. A esto contribuye
la interacción adversa entre ambos patógenos: VIH crea un estado de inmunosupresión que
favorece el desarrollo de otras infecciones entre ellas tuberculosis (TB), y Mtb aumenta la
internalización y replicación viral. La contribución negativa de agentes como citoquinas y
receptores celulares, evidencia además el papel del sistema inmune en el desarrollo y la
severidad de la coinfección. Esta información además de ser útil para el conocimiento de
ambas enfermedades, revela la importancia del manejo clínico y de laboratorio oportuno
en pacientes coinfectados, asi como la posibilidad de nuevos blancos de tratamiento y
pruebas de seguimiento.
Palabras clave: Virus de Inmunodeficiencia Humana, Mycobacterium tuberculosis, SIDA,
Tuberculosis, Respuesta Inmune.
Abstract
Patients co-infected with Human Immunodeficiency Virus (HIV) and Mycobacterium
tuberculosis (Mtb) have more severe clinical manifestations and poor prognosis. The co-
infection is favored by the natural history of both diseases. To this contribute the adverse
interaction between the two pathogens: HIV creates a state of immunosuppression that
favors the development of other infections, like tuberculosis (TB), and Mtb increases the
internalization and viral replication of HIV. Other agents of the immune system like cytokines
and cell receptors play a negative role in the development and severity of co-infection
of pathogens aforementioned. This paper present useful information to understand both
diseases, and underscores the importance of clinical care and suitable laboratory test in
coinfected patients, as well as the possibility to explore new targets for treatment and
follow-up tests.
Key words: Human Immunodeficiency Virus, Mycobacterium tuberculosis, AIDS, Tuberculosis,
Immune Response.
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Diana Lucia Bonilla Escobar
42
INTRODUCCIÓN
En 1981, en Estados Unidos, Gottlieb y col. reali-
zaron la primera notificación mundial de casos de
VIH en pacientes con neumonía por Pneumocystis
girovechi carinii. Durante las dos décadas siguientes
se han encontrado más de 100 infecciones opor-
tunistas asociadas a pacientes con VIH, siendo el
pulmón el sitio mas frecuentemente comprometido
(Biet, Cadranel, Beldjord, Andrieu & Even, 1991&
Sierra-Madero et al., 1994). Tuberculosis (TB) es la
infección mas frecuentemente encontrada en perso-
nas con VIH, especialmente en países de ingresos
bajos y medios. El número de coinfecciones sigue au-
mentando dramáticamente, especialmente en países
africanos (World Health Organization [WHO], 2002)
(Msamanga &Fauzi 1997). En Latinoamérica la si-
tuación no es muy diferente. En Argentina, TB es
la segunda infección más frecuente en pacientes con
SIDA (Peterson, Gekker, Bornemann, Chatterjee &
Chao, 1995) y en Cali, Colombia tuberculosis pulmo-
nar fue responsable por el 29.6% de las infecciones
en pacientes VIH en el 2002 (Vahos, 2002). En Co-
lombia se ha estimado que la frecuencia de coinfec-
ción es del 8-30% del total de casos de TB (Martinez,
Jiménez, Leon, De la Hoz & Guerrero, 1996).
La interacción entre estas dos infecciones es bidirec-
cional (Hertoghe et al, 2000). Hay una amplia des-
cripción del efecto epidemiológico del VIH en la rein-
fección, reactivación y severidad de la TB (Barkes,
Bloch, Davidson & Snider, 1991; Feej, Oo, Gaba-
yan, Radin & Barnes, 1995). Igualmente, se ha des-
crito el efecto de la TB en la morbilidad, mortalidad y
rápida progresión a Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (SIDA) en los pacientes infectados con
VIH (Ellner, 1997; Mayaud & Cadranel, 1999). VIH
genera un estado de inmunosupresión que favorece
el rápido desarrollo de otras infecciones, entre ellas
tuberculosis (Iseman, 2000; Selwyn, Hartel, Lewis,
Schoenbaum & Friedland, 1989) mientras Mtb fa-
vorece la diseminación del VIH (Goletti, 1996; Del
Amo, Malin, PozniaK & De Cock, 1999).
En esta revisión se recopilan datos epidemiológicos,
clínicos e inmunológicos relacionados con la dinámi-
ca de la coinfección. Esta información, además de
contribuir al conocimiento de ambas enfermedades,
es útil en la práctica clínica pues permite conocer la
importancia de profilaxis o de diagnóstico temprano
de tuberculosis en pacientes VIH. El entendimiento
detallado de la dinámica de la confección permitirá
avanzar en el desarrollo de nuevos blancos específi-
cos de tratamiento y nuevas pruebas de diagnóstico o
de seguimiento en pacientes coinfectados.
1. Relacion epidemiológica entre tuberculosis
e infeccion por VIH
La infección por VIH es el factor de riesgo
aislado más grande para desarrollar TB
Gracias al desarrollo de campañas de prevención y
tratamiento, el número de casos de TB reportados en
Estados Unidos, disminuyó entre 1953 y 1984 de un
5 a 6% por año (Barkes, Bloch, Davidson & Snider,
1991). Sin embargo, en las últimas dos décadas la
prevalencia de esta enfermedad ha aumentado en un
20% (Msamanga & Fawzi, 1997), coincidiendo con la
aparición de los primeros casos de infección por VIH
(Fee, Oo, Gabayan, Radin & Barnes, 1995; Cauthen
et al., 1996) De los 88 millones de casos nuevos de
TB que se han presentado en los últimos 10 años
(World Health Organization [WHO]), una tercera par-
te ha sido en pacientes VIH positivos (Iseman, 2000;
CDC, 1987; Alpert, Munsiff, Gourevitch, Greenberg
& Klein, 1997; CDC Update, 1998).
Geográfica, demográfica y socioeconómicamente
ambas infecciones tienden a ocurrir en el mismo tipo
de población (Iseman, 2000). El aumento en el nú-
mero de casos de TB por el efecto de VIH se ha
producido principalmente en países en desarrollo. El
ejemplo más dramático es Africa Subsahariana con
aproximadamente 23 millones de personas infecta-
das con VIH de las cuales entre el 30% y el 54%
tiene TB (Bloom, 1994; Dye, Scheele, Dolin, Patha-
nia & Raviglione, 1999; Toossi Z, Xia, Wu & Salve-
kar, 1999). En Latinoamérica se ha estimado que
el 5.9% de los pacientes con TB son VIH positivos
(Yañez, Campo, de la Hoz, Leon & Guerrero, 1997).
TB es la infección que se presenta más frecuente-
mente en pacientes VIH, ya sea por la progresión de
una infección recientemente adquirida, por reactiva-
ción de una infección latente o por recaída luego de
tratamiento (Selwyn, Hartel, Lewis, Schoenbaum &
Friedland, 1989; Alpert, Munsiff, Gourevitch, Green-
berg & Klein, 1997; CDC, 1991; CDC, 1988; Daley
et al., 1992; Hawken et al., 1993). En general, se
ha estimado que el riesgo de desarrollar TB en estos
pacientes es 100 veces mayor que en la población
general (CDC, 1987; Sepkowitz, Raffalli, Riley, Kie-
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Virus de inmunodeficiencia humana y mycobacterium tuberculosis: enemigos aliados
43
hn & Armostrong, 1995; Wolday, Akuffo, Demissie
& Britton, 1999). Adicionalmente, entre pacientes
inmunocomprometidos hay más rápida disemina-
ción de la TB y los síntomas inician en un periodo de
tiempo más corto (Mayaud & Cadranel, 1999; CDC,
1991; Daley et al., 1992).
En la mayoria de los casos de infeccion por Mtb, el
sistema inmune previene la diseminación bacteriana
(Robert W, Edlin S & Edlin B, 1996; Orme, Ander-
son & Boom, 1993; Fine, 1994). Sin embargo, en
algunas personas Mtb logra sobrevivir (Fulton, Cross,
Toossi & Boom, 1998), facilitando el desarrollo de
enfermedad (Iseman, 2000) o permaneciendo en un
estado latente. Este foco latente, bajo la influencia de
diversos factores como malnutrición, estrés y en es-
pecial inmunosupresión puede reactivarse facilitando
el desarrollo de TB (Iseman, 2000; Mancino et al.,
1997). VIH es el factor que promueve con mayor
frecuencia reactivación de TB latente. Este virus in-
duce depleción funcional y cuantitativa de diferentes
células del sistema inmune, generando un ambiente
favorable para el desarrollo de TB. Entre las pobla-
ciones celulares afectadas se encuentran macrófa-
gos (Iseman, 2000; Nathanson, 1996), linfocitos
T ayudadores (LTCD4+) (McCune, 2001; Nathan-
son, 1996) y citotóxicos (LTCD8+) (McMichael &
Rowland-Jones, 2001; Rosemberg & Fauci, 1990)
y linfocitos B (Nathanson, 1996; Greene, 1991; Mc-
Michae, 1998). La actividad antimicobacteriana de
células como macrófagos y LT se ve afectada por el
VIH. Kallenius et al., 1992 reportaron que macrófa-
gos infectados con Mycobacterium avium presentan
incremento en el crecimiento bacteriano en presen-
cia del VIH, reflejando el efecto de VIH en disminuir
la habilidad microbicida de los macrófagos (Lawn et
al., 2001). Mwandumba et al., en 2004 encontraron
que los macrófagos alveolares de pacientes coinfec-
tados tienen dificultades para acidificar la vacuola y
fusionar el fagolisosoma, funciones claves para la eli-
minación bacteriana. Shen et al en 2002 observaron
que la depleción de LTCD4+ en macacos infectados
con virus de inmunodeficiencia en simios (SIV) e ino-
culados con BCG, una cepa atenuada de M. bovis,
dispara el desarrollo de una enfermedad similar a TB
(Kallenius, 1992).
La infección por VIH no solo aumenta la suscepti-
bilidad a desarrollar TB (CDC, 1987), también mo-
difica las manifestaciones clínicas en pacientes con
TB, incluyendo pérdida de peso más marcada, lin-
fadenopatías, fiebre más alta, patrones radiológicos
anormales, anergia y mayor frecuencia de manifes-
taciones extrapulmonares (Fee, Oo, Gabayan, Ra-
din & Barnes, 1995; Alpert, Munsiff , Gourevitch,
Greenberg & Klein, 1997; Robert, Edlin S & Edlin B,
1996; Daikos et al., 1998; Garay, 1996), dificultan-
do además el diagnóstico rápido (Iseman, 2000). La
infección por VIH también puede afectar la respuesta
al tratamiento antituberculoso debido a la malabsor-
ción de drogas (Patel, Belmonte & Crowe, 1995) y
a la interacción entre medicamentos antivirales y an-
tituberculosos (Mayaud & Cadranel, 1999; Iseman,
2000; CDC, 1987; Bowen, Rice, Cooke, Whitfield
& Rayner, 2000; Hopewell, 1992).
TB acelera la morbilidad y mortalidad de los pacien-
tes VIH
TB tiende a ocurrir tempranamente en pacientes con
VIH, incluso antes de la disminución de LTCD4+
(Bloom, 1994; Mukadi et al., 1993) y de una in-
munosupresión severa. TB es en muchos pacientes
la primera manifestación de SIDA (Iseman, 2000;
Del Amo, Malin, PozniaK & De Cock, 1999; Bar-
kes, Bloch, Davidson & Snider, 1991; Hopewell,
1992; Theuer et al., 1990; Mukadi et al., 1993),
considerándose como un marcador pronóstico nega-
tivo (Ellner, 1997; Mayaud & Cadranel, 1999; Daley
et al., 1992; Toossi et al., 2001). TB causa mayor
morbilidad y mortalidad (Daley et al., 1992; Ackah
et al., 1995) y favorece el desarrollo de infecciones
oportunistas (Manoff et al., 1996; Barkes, Bloch, Da-
vidson & Snider, 1991; Mayaud & Cadranel, 1999;
Meddows Taylor, Martin, Tiemessen, 1999; Crespo
et al., 1994). En países en desarrollo como Zaire y
Kenya, (Mayaud & Cadranel, 1999; Iseman, 2000;
Ackah et al., 1995) se estima que a causa de la TB
muere 1 de cada 3 pacientes con SIDA (Del Amo,
Malin, Poznia & De Cock, 1999; CDC, 1998), sien-
do reportada como la causa más frecuente de muerte
en estos pacientes (Lucas et al.,1993)
Se ha reportado tambien mayor resistencia a drogas
en pacientes coinfectados. Un análisis de casos de
TB multiresistente a drogas (MDR-TB) realizado por
el CDC en 1991 en 4 hospitales de Estados Uni-
dos, mostró que de 87 casos de MDR-TB, 82 casos
fueron en pacientes VIH, con una mortalidad del
80% (CDC, 1988). Sin embargo, otros estudios no
reportan diferencias entre pacientes infectados y no
infectados con VIH (Pitchenik, 1990). No es claro si
en efecto las personas con VIH tienen mayor ries-
go de desarrollar MDR-TB. Posibles explicaciones
al incremento en resistencia a fármacos antituber-
culosos en pacientes VIH incluyen: mal absorción,
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interacción entre inhibidores de proteasas y drogas
antituberculosas que puede alterar el nivel de medi-
camento circulante (Mayaud & Cadranel, 1999; Sch-
midtmayerova, Sherry & Bukrinsky, 1997; DiPerri,
Bonora, Vento, Allegranzi & Concia, 1997), mayor
abandono de tratamiento (Iseman, 2000; Hawken et
al., 1993; March, Garriga & Rodriguez, 1997) de-
bido al alto número de reacciones adversas a dro-
gas en pacientes con VIH (Lane et al., 1985); así
como el estado de inmunosupresión. Por otro lado,
se ha determinado que hay mayor diversidad gené-
tica viral en pacientes coinfectados que en pacien-
tes VIH sin TB (Markham et al., 1998). Esto puede
contribuir a mayor resistencia a drogas antivirales en
estos pacientes por acumulo de mutaciones en los
sitios blanco de acción de estas drogas (Janeway,
Travers, Walport & Shlomchik, 2001; Collins et al.,
2002 ; Collins et al., 2000; Coffin, Hughes & Var-
mus, 1997; Perelson et al., 1996; Richman, 2001).
2. Mecanismos de activacion viral inducidos
por mtb
Diferentes mecanismos contribuyen al incremento en
internalización y replicación viral inducido por Mtb
en pacientes coinfectados. Ha sido reportado que
la producción local de virus en el pulmón es mayor
en pacientes coinfectados. Lawn y col. encontraron
que en pacientes coinfectados la carga viral en fluido
pleural era 4 veces mayor que en plasma, reflejan-
do mayor replicación viral en sitios de coinfección
(Zhang, Nakata, Weinden & Rom, 1995). Un au-
mento similar de la carga viral encontraron Golet-
ti y col en 1996. en pacientes VIH durante la fase
aguda de la TB, al comparar con los niveles antes y
después del desarrollo de la enfermedad. Tambien
ha sido demostrado in vitro que monocitos (Toos-
si et al., 2001 ; Lederman et al., 1994; Goletti et
al., 1998; Weinden et al., 2000; Ting, Kim, Catta-
manchi & Ernst, 1999; Folks et al., 1989), linfoci-
tos (Fauci, 1993), macrófagos(Sierra-Madero et al.,
1994; Mancinoet al., 1997) y células mononucleares
de sangre (Havlir & Barnes, 1999) muestran un in-
cremento en replicación viral asociado al estímulo mi-
cobacteriano. A continuacion una breve descripción
de los mecanismos responsables del incremento en la
replicación viral observada durante la coninfección.
Una recopilación de los mecanismos que influencian
la relación entre ambos agentes infecciosos es mos-
trada en la Tabla 1.
lnmunosuproslón numontn ol rlosgo Jo Josnrrollnr TB
Altornclón Jo ln oxproslón cllnlcn, ln rospuostn n trntnmlonto , ln
sovorlJnJ Jo ln TB
MTB numontn ln ropllcnclón Jol VlH lnJuclonJo proJucclón o
lnhlblclón Jo JotormlnnJns cltoqulnns , lnctoros Jo trnnscrlpclón
MTB numontn oxproslón Jol corrocoptor CCR5 quo lncllltn ln ontrnJn
Jo VlH n lns colulns
TB rosultn on nctlvnclón Jo colulns rosorvorlo Jo VlH , on llognJn Jo
nuovns colulns suscoptlblos n lnlocclón vlrnl
Impacto de
infección por
VIH en la TB
Impacto de
infección por
MTB en VIH
Tabla 1.
a. Mtb induce aumento en la expresión de citoquinas que estimulan la replicación viral
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Los pacientes con VIH frecuentemente están infec-
tados con otros patógenos que inducen la secreción
de citoquinas como Factor de Necrosis Tumoral α
(TNFα) (Biet, Cadranel, Beldjord, Andrieu & Even,
1991; Sierra-Madero et al., 1994; Aukrust et al.,
1999). TNFα es producido en respuesta a Mtb (Denis
& GhadirianE, 1994; Wallis, Paranjape & Phillips,
1993; Barnes, Fong, Brennan, Twoney & Modlin,
1990) y es esencial en la respuesta inmune pro-
tectora a TB. Esta citoquina es importante para el
desarrollo de granulomas, estructuras que limitan la
diseminación bacteriana (Fine, 1994; Fulton, Cross,
Toossi & Boom, 1998; Toossi, Sierra-Madero,
Blinkhorn, Mettler & Rich, 1993).
Sin embargo, TNFα también actúa como facilitador
de la replicación viral (Ellner, 1997; Chatterjee, Ro-
berts, Lowell, Brennan & Orme, 1992; Poli, Klin-
ter & Justment, 1990; Duh, Maury, Folks, Fauci &
Rabson, 1989). Esta citoquina se une a receptores
específicos en la superficie celular induciendo la ac-
tivación de factores transcripcionales como factor
nuclear κB (NFκB) (Osborn, Kunkei & Nabel, 1989;
Nelson & Horsburg, 1997). NFκB se une a secuen-
cias promotoras de los genes, iniciando la síntesis de
proteínas específicas. Desafortunadamente, el ma-
terial genético del VIH tambien contiene regiones
de unión para NFκB (Janeway, Travers, Walport &
Shlomchik, 2001; Coffin, Hughes, & Varmus, 1997;
Vahos, 2002). De este modo la presencia de TNFα
aumenta NFκB, luego NFκB se une al genoma del
virus y aumenta transcripción y replicación de ge-
nes virales (Habeshaw, Dalgleish, Bountiff & Newll,
1990; Kindler, Sappino, Grau, Piguet & Vassalli,
1989; Montano et al., 2000), como se ilustra en la
Figura 1. En efecto, Ellner y col. encontraron que los
niveles de TNFα en personas coinfectadas, eran 3 a
10 veces más altos que en pacientes con solo VIH
(Wallis et al., 1993).
TNFα induce la activación de factores transcripcio-
nales como factor nuclear B (NFκB), al promover
la liberacion de factores supresores (IκB). Una vez
activo, NFκB se une a secuencias promotoras en el
genoma del VIH, aumentando la transcripción y re-
plicación de genes virales.
Activación de la Transcripción Viral
/75 /75
JDJ
SRO
HQY
*HQHV
9LUDOHV
9,+
,QFUHPHQWRHQOD5HSOLFDFLyQ9LUDO
07%
71)D
1)N% ,N%
1)N%
,N%
71)D
Figura 1. MTB induce la producción de TNFα, facilitando la replicación del VIH.
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Por otro lado se ha encontrado mayor expression
de receptores para TNFα en pacientes coinfectados,
(Kindler, Sappino, Grau, Piguet & Vassalli, 1989, Ke-
lly, Naif, Adams, Cunningham & Lloyd, 160). Si-
milarmente, la activación de otros factores de trans-
cripción como el CCAAT/Enhancer Binding Protein
(C/EBPβ 37KDa) (Weinden et al., 2000; Henderson
& Calame, 1997), inducida durante la infeccion por
Mtb, facilita la replicación viral. Complicando el pa-
norama, otras citoquinas involucradas en la respuesta
inmune contra Mtb, incluyendo Interleuquina 6 (IL-
6) , IL-1β y Proteina Quimiotáctica de Macrófagos 1
(MCP 1), también han sido asociadas con aumento
de la replicación viral en pacientes coinfectados (Ha-
vlir & Barnes, 1999; Goletti et al., 1998; Vicenzi et
al., 2000; Poli et al., 1990 ; Fulton S, Cross, Toossi
& Boom, 1998; Zhang, Nakata, Weinden & Rom,
1995; Weinden et al., 2000). En resumen, niveles
aumentados de ciertas citoquinas son producidos en
respuesta a la infeccion por Mtb. Dicho incremento es
associado con activacion de factores de transcripción
que favorecen la replicación del VIH, efecto mediado
por la interacción directa de dichos factores con ge-
nes virales.
b. Mtb induce estimulación de receptores similares a
Toll (TLR-2) que a su vez estimulan replicación viral
Toll Like Receptors - TLRs son receptores que permi-
ten el reconocimiento de patrones moleculares aso-
ciados a diferentes patógenos entre ellos Mtb. Luego
que estos receptores reconocen un ligando se inicia el
proceso de activación celular. Diferentes componen-
tes de la pared de la micobacteria estimulan TLR-2
induciendo posterior aumento de NFκB y TNFα (Bá-
fica et al., 2004; Equils et al., 2003). Como vimos
en la sección anterior la producción de estas molécu-
las logra inducir mayor replicación viral (Báfica et al.,
2004; Equils et al., 2003). Lo anterior muestra que
el aumento en la replicación viral inducido por Mtb
depende en parte de moléculas de reconocimiento del
sistema inmune innato como son los TLRs.
c. Mtb induce disminución en la expresión de citoqui-
nas que inhiben la replicación viral
Mtb bloquea la expresión de β quemoquinas como
RANTES (Regulador de Activación), Proteína Inhibi-
toria de Macrófagos 1 α (MIP-1 α) y MIP-β, recono-
cidos inhibidores de la replicación viral (Havlir & Bar-
nes, 1999; Vicenzi et al., 2000; Luster, 1998; Ward
& Westwick, 1998; Mayanja et al., 2001; Cocchi,
DeVico, Demo, Arya & Lusso, 1995; Hertoghe et
al., 2000; Kinter et al., 1996; Mayanja et al., 2001).
β quemoquinas son ligandos naturales de los corre-
ceptores CCR5 y CXCR4 que permiten el ingreso del
virus al interior celular. Por ello cuando estas citoqui-
nas se unen a sus receptores pueden impedir la entra-
da viral por bloqueo de la puerta de entrada del virus
a la célula. El mecanismo por el cual la bacteria altera
la expresión de estas citoquinas no ha sido dilucidado.
Interferon gamma (IFNγ) es otra citoquina con fun-
ciones antiretrovirales. IFNγ induce producción de los
inhibidores de factores transcripcionales como NFκB
y CCAAT/EBPβ, reprimiendo así la expresión de los
genes virales (Gendelman, Baca, Turpin & Kalter,
1990; Vahos, 2002). Hoshino y col. demostraron
que durante TB, dicho effecto antiviral de IFNγ es
inhibido (Honda et al., 1998; Vahos, 2002). Tam-
bién se ha detectado menor producción de IFNγ en
pacientes coinfectados (Mackewicz, Blackbourn &
Levy, 1995). Además componentes micobacterianos
afectan la disponibilidad de algunas de las proteínas
necesarias para que el IFNγ ejerza su acción antiviral
(Toossi, Nicolacakis, Xia, Ferrari & Rich, 1997).
Todo esto muestra que la replicación del VIH es mo-
dulada por citoquinas de efecto supresor (β quemoqui-
nas e IFNγ) y de efecto inductor (TNFα, IL-6 , IL1β y
MCP 1), cuya producción es alterada durante la infec-
ción por Mtb, favoreciendo replicacion viral.
d. Mtb induce expresión de coreceptores que facilitan
la entrada del VIH
VIH entra a las células a través de receptores celulares
como CD4 y correceptores como CCR5 en monoci-
tos y CXCR4 en linfocitos (Berger, Murphy & Farber,
1999; Littman, 1998; Wahl, Greenwell, Peng, Hale-
Donze & Orenstein, 1999). La presencia de estos
correceptores favorece el ingreso del virus a la célula
hospedera. Mtb ha sido asociado con un aumento
en la expresión de CCR5 (Havlir & Barnes, 1999;
Mayanja et al., 2001; Juffermans et al., 2000; Wahl,
Wild, Peng, Hale & Doherty, 1998) y CXCR4 (Hoshi-
no et al., 2004), facilitando así la entrada viral. Dicho
incremento se logra a través de la región promotora
en el gen de CCR5, la cual al igual que los genes
virales, posee varios sitios de unión para factores de
transcripción como NF-κB (Ting, Kim, Cattamanchi
& Ernst, 1999), como se ilustra en la figura 2.
TNFα induce la activación de factores transcripcio-
nales como factor nuclear κB (NFκB), al promover
la liberación de IκB. Una vez activo, NFκB se une a
secuencias promotoras en el gen de CCR5 aumen-
tando su expressión. l incremento en los niveles de
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CCR5 facilita la entrada viral debido a que el VIH
entra a la célula a través de correceptores celulares
como CCR5.
e. Migración y activación de células infectadas laten-
temente por VIH y activación de células blanco para
nuevas infecciones virales en respuesta a la infeccion
por Mtb
La activación del sistema inmune es un factor impor-
tante en la patogénesis del SIDA. En África, la alta
prevalencia infecciones parasitarias induce una alta
activación inmune afectando el balance de citoquinas
y células y haciendo al hospedero más vulnerable a
la replicación viral (Poli, Klinter & Justment, 1990).
La activación celular inducida por diferentes estímu-
los (Tabla 2) es un ambiente favorable para la unión,
invasión y replicación del VIH (Iseman, 2000; Se-
pkowitz, Raffalli, Riley, Kiehn & Armstrong, 1995;
McMichael, 1998; Greene, 1996; Vanham et al.,
1996). Algunos de estos eventos como la infección
por Mycobacterium avium, Herpes Virus I, Leishma-
Aumento de Correceptores para el VIH
*HQ&&5
*HQRPD
&HOXODU
&&5
&&5
&pOXOD+RVSHGHUD
,QFUHPHQWRHQODH[SUHVLyQGH&RUUHSWRUHV
07%
71)D
1)N% ,N%
1)N%
,N%
nia donovani o Plasmodium falciparum, inducen ade-
más replicación viral mediada por el NF-κB a través de
un aumento en la producción de TNFα como ocurre
durante la infección por Mtb. La activación celular se
ha confirmado en pacientes coinfectados por la alta
expresión de marcadores de activación como HLA
DR, CD14 o CD36 en macrófagos y CD25, CD69
o CD26 en LT infectados (Zhang, Nakata, Weinden
& Rom, 1995; Lawn, Labeta, Arias & Griffin, 2000;
Vanham et al., 1996; Kestens et al., 1994).
Durante el proceso inflamatorio en respuesta a Mtb
también pueden activarse células que estaban infec-
tadas latentemente por el virus. Al activarse, estas
células se genera una mayor progenie viral, debido
a que la infección productiva por VIH depende del
grado de activación celular (Habeshaw, Dalgleish,
Bountiff & Newll, 1990; Weinden et al., 2000; Ga-
rrait et al., 1997; Montano et al., 2000). Los nue-
vos monocitos y macrófagos reclutados y activados
por estímulo de las citoquinas, son más susceptibles
a infección con VIH (Del Amo, Malin, PozniaK &
Figura 2. Mtb induce la expresión de correceptores que facilitan la entrada del VIH
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De Cock, 1999; Havlir & Barnes, 1999; Orenstein,
Fox & Wahl, 1997; Guignard, Combadiere, Tiffany
& Murphy, 1998). Se ha visto in vitro, que las células
de pacientes con TB no infectados con VIH, tienen
mayor susceptibilidad a infectarse con el virus, por-
que se activan ante la exposición a Mtb (Goletti et al.,
1996; Hirsch et al., 2001; Toossi et al., 1997). Ade-
más durante la activación celular se liberan más ci-
Tabla 2. Otros estímulos asociados con aumento en la replicación viral por incremento en la activación inmune
lnlocclón 0\FREDFWHULXPDYLXP
Horpos Vlrus l
3QHXPRFLVWLVFDULQLL
/HLVKPDQLDGRQRYDQL
3ODVPRGLXPIDOFLSDUXP
Roloroncln
Estlmulnclón
lnmunlznclonos
2WURVHVWtPXORVDVRFLDGRVFRQDXPHQWRHQODUHSOLFDFLyQYLUDO
SRULQFUHPHQWRHQODDFWLYDFLyQLQPXQH
6WDSK\ORFRFFXVDXUHXV
CMV
LPS
mltógonos
Vncunn Hopntltls B
ToxolJo totnnlco
Vncunn contrn lnlluonzn
Vncunn pnoumococo
114 156 195
157
15
158
159
160
161
4 162
163
164
165
15
166
toquinas proinflamatorias (Del Amo, Malin, PozniaK
& De Cock, 1999) cuyo efecto en la transcripción
de genes virales fue descrito anteriormente. Por otro
lado, las citoquinas producidas en respuesta a Mtb
también estimulan la llegada de nuevas células al sitio
de infección (Goletti et al.,1996; Coffin, Hughes &
Varmus, 1997).
3. Importancia de estos hallazgos
El conocimiento de los mecanismos de patogénesis
y de defensa del VIH, de Mtb y del sistema inmune
involucrados en la coinfección es útil para:
- Definir la conducta médica y de laboratorio en pa-
cientes coinfectados o en riesgo de coinfección para
prevenir la severidad de la enfermedad. El CDC en
1989 recomendó que a todos los pacientes con TB
se les ofrezca prueba para VIH con el fin de una inter-
vención temprana en pacientes coinfectados (CDC,
1987; Stout, Ratard, Southwick & Hamilton, 2002)
- Realizar evaluación preventiva en todos los pacien-
tes VIH a riesgo de adquirir TB para determinar la
utilidad de terapia preventiva o para el reconocimien-
to temprano de casos (Mayaud & Cadranel, 1999;
CDC, 2000). El tratamiento preventivo en pacientes
coinfectados incrementa sobrevida, previene desa-
rrollo de enfermedad activa (Shuter & Bellin, 1996) y
disminuye el riesgo de muerte (Selwyn, Hartel, Lewis,
Schoenbaum & Friedland, 1989; Robert, Edlin &
Edlin, 1996; Whalen et al., 1997).
- Realizar la identificación rápida de Mtb y su perfil
de suceptibilidad a fármacos de forma rápida, asegu-
rando un tratamiento adecuado y oportuno, logrando
reducir la morbilidad y mortalidad en estos pacien-
tes (Santoro, Felix, Harrison & Schoechter, 2002;
Chaisson, 1997). Igualmente, es importante desa-
rrollar nuevas pruebas de diagnóstico o de seguimien-
to en pacientes coinfectados, incluyendo técnicas de
biología molecular o citometria de flujo que faciliten
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el diagnóstico rápido y acorten el tiempo de entrega
de resultados.
- Comprender por que la Organización Mundial de la
Salud determinó que la vacuna BCG esta contraindi-
cada en pacientes VIH(Robert, Edlin & Edlin, 1996;
Garay, 1996; Sepkowitz, 1995). La vacunación es-
timula inflamación crónica que hace mas susceptible
a una reactivación y una progresión a SIDA (Iseman,
2000) y además es realizada con una cepa atenuada
de Mycobacterium bovis que aplicada en pacientes
inmunocomprometidos puede producir enfermedad.
- Desarrollar nuevos tratamientos con base en los
mecanismos descritos anteriormente. Hasta el mo-
mento se ha ensayado diferentes alternativas como
aumentar la capacidad inmune induciendo la pro-
ducción de citoquinas como interferon α (Kemper,
Bermudez & Deresinski, 1998); utilizar antagonis-
tas de CCR5 para bloquear la infección (Simmons,
Claphan, Picard, Offord & Wells, 1997); inhibir la
producción de citoquinas como TNFα( Wallis, 1996 ;
Sampaio, Sarno, Galillu, Cohn & Kaplan, 1991;
Dezube BJ, 1994, Dezube K, 2001) disminuir la ac-
tivación inmune a través de sustancias antiinflamato-
rias (Iseman, 2000; Chaisson, 1997), o bloquear los
TLRs impidiendo la activación de NFκB (Equils et al.,
2004). Hasta ahora no hay total seguridad de que el
uso de alguna de estas alternativas reduzca la morta-
lidad o morbilidad en pacientes coinfectados, pero es
un potencial claro para futuras investigaciones.
CONCLUSIONES
La infección por VIH es el factor de riesgo aislado
más grande para desarrollar TB y a su vez TB es la in-
fección mas frecuentemente encontrada en pacientes
VIH, la cual incrementa su morbilidad y mortalidad y
favorece la progresión a SIDA.
Hay características propias de la historia natural de
cada una de las dos enfermedades que favorecen el
desarrollo de la otra: el estado de latencia en TB fa-
cilita que frente a una inmunosupresión como la ge-
nerada por VIH se desarrolle la enfermedad y la in-
munosupresión de los pacientes con VIH favorece el
desarrollo de TB. Cada enfermedad genera cambios
inmunes que pueden contribuir al efecto desfavorable
de la coinfección.
TB aumenta la replicación de VIH induciendo cito-
quinas que favorecen expresión de genes virales e in-
hibiendo mecanismos que ayudan a controlar el virus
como las β quemoquinas e IFNγ. La internalización
viral se ve incrementada por un aumento de los co-
rreceptores para la entrada viral o por la activación
inmune crónica que se genera en respuesta a la infec-
ción bacteriana.
Después de observar el alto riesgo de desarrollar TB
activa en pacientes VIH y como la interacción entre
las dos enfermedades puede ser fatal, es vital recono-
cer la importancia del diagnóstico rápido, incluyendo
identificación y prueba de susceptibilidad para MTB,
del tratamiento adecuado y oportuno y del desarrollo
de nuevos tratamientos y pruebas diagnósticas o de
seguimiento que permitan un mejor manejo de es-
tos pacientes y una disminución de la severidad de la
coinfección. Igualmente la alta prevalencia de ambas
enfermedades requiere la colaboración entre los pro-
gramas de control de TB y SIDA, implementando me-
didas para mejorar la cobertura y el servicio de salud
así como las estrategias de prevención e intervención.
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Estado del arte: ¨El Rol del Terapeuta
Respiratorio en personas en condición de
desplazamiento forzado en Colombia¨
State of the art: Role of Respiratory Therapists in the problem
of forced displacement in Colombia
Claudia Liliana Cruz Moya
1
, Jenny Carolina Joya Quintero
2
,
Arascely Ballesteros Correa
3
.
1 Terapeuta Respiratorio. UMB Auditora Clínica, Magistra en Educación PUJ, Coordinadora Semillero
Respira Docente investigador CID Fundación Universitaria del Área Andina, ccruz@areandina.edu.co.
2 Estudiante de VIII semestre de Terapia Respiratoria Integrante del Semillero Respira Auxiliar investigadora,
florecita_641@hotmail.com
3 Estudiante de VIII semestre de Terapia Respiratoria Integrante del Semillero Respira Auxiliar investigadora,
garfieto2@hotmail.com
Resumen
El desplazamiento forzado en Colombia ha resultado ser un problema imperativo en la sociedad
que ha trazado diversas dimensiones en la población por sus resultas funestas en aspectos
morales, emocionales, materiales, fisiológicos, como en la vida en relación; este fenómeno es
originado por múltiples factores y actores, logrando como consecuencias nefastas entre tantos
otros, el desarrollo de trastornos de salud en la población vulnerada debido a los largos
recorridos, el hacinamiento, la reducida cobertura en servicios sanitarios esenciales y control
médico, vacunación incompleta o inalcanzable, y el olvido de la nación; reflejo de lo anterior
son las cifras epidemiológicas reveladas por organismos estatales y privados en los principales
medios acerca de la prevalencia e incidencia de las enfermedades respiratorias en niños
menores de 5 años y adultos mayores; lo anterior expresado radica en una preocupación por
parte de los Terapeutas Respiratorios en indagar y estudiar la problemática en esta primera
fase de descripción de las generalidades del desplazamiento forzado en Colombia, permisible
de preparar el camino analítico de una segunda fase cualitativa de esta pesquisa.
Palabras clave: Terapia Respiratoria, desplazamiento, salud, conflicto armado, violencia,
enfermedad
Abstract
Forced displacement in Colombia is not a subject unknown to society, this potential drift of
the armed conflict caused by multiple factors and actors, making disastrous result among many
others, create health problems among the vulnerable population produced by the long distances.
Overcrowding, low coverage in basic health services and medical checks, vaccinations incomplete
or unobtainable, and neglect of the nation, a reflection of this are the epidemiological figures
released by state and private agencies in the mainstream media about the prevalence and
incidence in respiratory disorders in children under 5 years and older; above rests on a concern
expressed by Respiratory Therapists in investigating and studying this problem at this early
stage to describe the generalities of forced displacement in Colombia, to permit the preparation
analytical way of a second qualitative phase of this research
Key words: Respiratory therapy, displaced population forced, health, army conflict, illness.
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Claudia Liliana Cruz Moya, Jenny Carolina Joya Quintero, Arascely Ballesteros Correa
58
INTRODUCCIÓN
El desplazamiento forzado en Colombia, se consti-
tuye como uno de los graves problemas sociales que
viene afrontando nuestro país en las últimas décadas,
así como lo demuestran las cifras oficiales sobre este
fenómeno. Y en tal sentido, el Terapeuta Respira-
torio como profesional proactivo, y ente integral de
los diversos procesos comunitarios; reflexiona sobre
los trastornos sociales del país, interviniendo como
agente y actor dinámico gracias a los diversos perfi-
les en el área de la salud pública y el trabajo con las
comunidades, favoreciendo la promoción de la salud
y prevención de enfermedades respiratorias, en esta
población con alto “grado de vulnerabilidad”.
Se busca a partir de esta revisión, realizar un segui-
miento de la información estadística durante los últi-
mos años, enfocado en el marco epidemiológico de
las enfermedades respiratorias en los grupos etarios
vulnerables; haciéndose necesario definir el rol que
se tiene frente a este sector de la población, pues-
to que sus límites, funciones y competencias, no se
encuentran definidos claramente y necesitan ser in-
tervenidos a través de mecanismos eficaces, que pro-
muevan la salud y prevengan los cuadros patológicos
a los que una población con múltiples carencias se ve
avocado.
Se analiza en esta primera fase del trabajo que las
condiciones en las cuales el estilo de vida de una per-
sona desplazada se transforma derivado de los cam-
bios climáticos, nutricionales, culturales y socioeco-
nómicos, haciéndoles más susceptible de contraer
enfermedades convergentes en el aparato respirato-
rio particularmente, las cuales terminan siendo más
complejas de lo que comúnmente podría esperarse
debido a la baja cobertura de los servicios de salud,
es en ese momento donde el Terapeuta Respiratorio,
está llamado a intervenir, con medidas de prevención
y atención que permitan el manejo certero de las
necesidades de salud de este grupo poblacional, que
cada vez se incrementa enormemente, cuyas estadís-
ticas pueden incluso no revelar su dimensión real.
Ante la panorámica actual, extenuante, trágica y do-
lorosa, este trabajo plantea una reflexión acerca del
rol del Terapeuta Respiratorio (TR) desde una dimen-
sión diversa y más amplia de la asistencia en clínica,
donde se ha reconocido el alto valor de la interven-
ción de los TR, pero nuestra visión es social, y pro-
cura aplicar el saber propio de la profesión con una
nueva visión del Cuidado Respiratorio, de tal forma
que sea útil en una sociedad en crisis, donde todos
sus elementos se ven afectados, incluso en los com-
ponentes más básicos como lo es la salud.
Se plantea como objetivo general de este ensayo
preliminar, el construir un estado del arte del des-
plazamiento forzado en Colombia donde se exponga
el rol de los TR en personas bajo esta condición
e identificar los antecedentes investigativos sobre el
Desplazamiento en Colombia.
Además, determinar el marco legislativo que ha sido
estructurado para atender a la población en condi-
ción de desplazamiento. Conceptualizar sobre el des-
plazamiento, sus causas y efectos en los diferentes
sectores de la vida del país. Establecer el impacto del
desplazamiento en la condición de salud y el desarro-
llo de enfermedades respiratorias en esta población
vulnerable
Generalidades del desplazamiento forzado en
colombia
Historia del Desplazamiento
A partir de los años 60 y 70 se configuró un sec-
tor marginal urbano que concentró en condiciones
de miseria a emigrantes, que vieron frustradas sus
posibilidades de trabajo, educación, salud y servicios
públicos (Lavie, Smadar & Ted, 1996). Treinta y cua-
renta años después, el flagelo de la violencia y sus
consecuencias como el desplazamiento forzado no es
problema social novedoso y recóndito, al contrario
se hace evidente con mayor fuerza que en los 70`s,
gracias a la presencia de los medios de información
modernos, a la intervención de redes sociales y a la
fuerte manifestación de flagrante violación de los
derechos humanos, que hasta ahora en Colombia a
partir de 1991 se ha venido manifestando su protec-
ción a partir de la Asamblea Nacional constituyen-
te y la propuesta antropocentrista que antepone al
hombre frente al poder del estado y sus institucio-
nes, haciendo clara la expresión derechos humanos,
derechos fundamentales y sus mecanismos para su
amparo (Millán, C; Molina, P, & Moreno J. 12004).
La característica de ésta migración tradicional de des-
plazamiento en la contemporaneidad, es la actividad
de sus protagonistas de salir del campo a la ciudad,
individual y en colectivos; esta misma situación la
vivieron múltiples familias en la llamada época de
la Violencia, que tuvo auge fundamentalmente en
zonas rurales y alejadas de los centros urbanos (Mo-
lano, A 2001). La principal característica de esta
última etapa del conflicto armado en su degradación,
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Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio¨
59
toda vez que no se distingue entre combatientes y no
combatientes, no se limitan los medios de combate,
se registran hechos de barbarie y terror donde la po-
blación civil, se ha convertido en el objetivo militar.
De lo anterior se deduce que una de las manifesta-
ciones más dramáticas y masiva de la crisis humani-
taria es la existencia de un sector de la población,
obligado a huir de sus regiones, por acción directa
o indirecta de los grupos armados irregulares o de
las fuerzas armadas institucionales. Se analiza que
además de representar un problema político y de
disputa de influencias territoriales en desarrollo del
conflicto armado, el desplazamiento está concebido
como una estrategia para acceder a la tenencia de la
tierra, con fines de expansión de proyectos agrícolas
y ganaderos o de ocupación de zonas de importancia
geoestratégica, por construcción de grandes obras o
existencias de importantes recursos naturales.
En cualquier caso, el desplazamiento por causa del
conflicto armado o del desplazamiento por intereses
económicos inmersos en dinámicas de violencia im-
plica una quebrantamiento de los derechos civiles,
políticos, económicos, sociales, culturales y funda-
mentales (Constitución Politica,1991), que se hace
realidad en la pérdida de la posesión material, el in-
cremento de la población con necesidades básicas
insatisfechas, la desintegración social, la auto reloca-
lización en espacios no aptos y el desarraigo.
En la actualidad, existen dos clases de violencia: Una
generalizada, que incluye homicidios, maltrato infan-
til e intrafamiliar y otra generada, derivada del con-
flicto armado que se caracteriza por un irrespeto a los
mínimos derechos éticos y humanitarios, la violación
de los derechos colectivos, el derecho internacional
humanitario y la generación de condiciones de mar-
ginalidad y pobreza en las poblaciones desplazadas.
Figura 1 . Situación de Desplazamiento en Colombia 1997- Febrero de 2009.
Fuente: COHES-ACNUR 2009
lnJlvlJunl
Mnslvo
1997
51.021
73.802
1998
41.211
13.869
1999
57.417
19.123
2000
132.591
99.321
2001
264.491
99.462
2002
314.731
101.694
2003
181.732
51.262
2004
184.110
30.379
2005
217.764
32.866
2006
238.406
30.107
2007
286.155
25.288
2008
220.925
19.418
2009
4.821
350.000
300.000
250.000
200.000
150.000
100.000
50.000
0
Al observar las tendencias actuales del desplazamiento
forzado (ver figura 1), el desplazamiento desde el año
1997 hasta el mes de febrero de 2009, según el Alto
Comisionado de las Naciones Unidas -ACNUR- orga-
nismo de las Naciones Unidas encargado de proteger
a los refugiados y desplazados por persecuciones o
conflictos, las personas desplazadas son individuos
o grupos de personas que han sido forzados a huir
de sus hogares para escapar del conflicto armado, la
violencia generalizada y los abusos de los derechos
humanos¨. En la figura No 1 se observan los dos ti-
pos de desplazamiento que establece el artículo 12
del decreto 2569 de 2000 los cuales son el despla-
zamiento individual y el desplazamiento masivo. Para
los dos casos, el año de mayor incidencia es el 2002,
mientras que el desplazamiento masivo desde el 2003
registra una tendencia decreciente, el desplazamiento
de tipo individual registra su segundo punto más alto
en el año 2007 (Acción Social, Sistema de Informa-
ción de Población Desplazada-SIPOD, 2009).
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Claudia Liliana Cruz Moya, Jenny Carolina Joya Quintero, Arascely Ballesteros Correa
60
Los Departamentos de Antioquia, Bolívar, Magdale-
na y Chocó, son los más afectados por el fenómeno.
A pesar de ser reconocida desde hace varios años
como una de las principales problemáticas sociales
que afronta el país, este fenómeno no da muestras
de ceder y antes bien, las cifras para los años 2007 y
2008, evidencian su aumento (ACNUR – ONHCR,
2003).
De otra parte, con relación a los grupos étnicos, vale
resaltar que, con corte a 30 de septiembre de 2009,
el número de desplazados ascendió a 347.423 per-
sonas (11% del total de desplazados). De esta cifra
73% (252.311 personas) corresponde a la población
afrocolombiana, convirtiéndose en el principal grupo
étnico desplazado en el país, seguido de la población
indígena (73.204 personas), que representa el 21%.
(ACNUR – ONHCR, 2003).
Con respecto al análisis territorial, se encuentra que
el 38% de las minorías étnicas desplazadas, proviene
de 3 departamentos del pacifico: Nariño, Valle del
Cauca, y Chocó. Durante los últimos años el Esta-
do Colombiano ha hecho un mayor esfuerzo presu-
puestal para atender a la población desplazada por la
violencia. De acuerdo con las cifras registradas en el
Sistema Integrado de Formación Financiera-SIIF, del
Ministerio de Hacienda y Crédito, durante el periodo
2006-2008, las entidades del sector Central han eje-
cutado recursos por $3.42 billones (precios 2008).
(ACNUR – ONHCR, 2003).
Definición de la acepción desplazamiento
Del concepto de Desplazamiento Forzado
Según el autor Alejandro Valencia Villa:
“El desplazamiento forzado en Colombia es
una clara violación de los derechos humanos
y el derecho internacional humanitario; en
tal Acción se violan derechos fundamenta-
les, como son: derecho a la vida, derecho a
la libertad, derecho al trabajo, y otros de se-
gunda generación, como son: el derecho a la
propiedad privada, derecho a la libre opinión,
derecho a la paz; el cual se ve como un fe-
nómeno social, que surge como mecanismo
de sobrevivencia de los colombianos que hu-
yen de la violencia; cambiando totalmente su
calidad de vida”.(Valencia, Alejandro,2001).
El desplazamiento forzado en Colombia compar-
tiendo la definición del autor Valencia Villa, podría
concretarse como la movilización humana pro-
ducto de los fenómenos sociales de violencia, sien-
do uno de los fenómenos más difíciles y comple-
jos del país, dado que genera un gran impacto en
las condiciones de vida de la población que de-
bió abandonar las tierras y de la receptora que
por lo general vive en condiciones de pobreza.
Impacto del desplazamiento sobre
la salud de la población colombiana
Colombia como muchos países latinoamericanos, tie-
ne un gran número de problemas derivados de sus
desigualdades sociales, de fallas en la asignación del
gasto público, de riesgos sociales y ambientales que
favorecen la presentación de enfermedades que hoy
en día se consideran como prevenibles. Esta proble-
mática no resulta ajena a la población desplazada, ya
que una gran parte de sus trastornos de salud tienen
correspondencia con el perfil epidemiológico de la
población colombiana en similares condiciones eco-
nómicas. A esta situación deben agregarse las com-
plicaciones asociados al desplazamiento, una menor
afiliación al sistema general de seguridad social en
salud y mayores dificultades para acceder a los ser-
vicios de salud, circunstancias que la convierten en
una población con amplias necesidades en esta área.
En la población desplazada son múltiples los factores
que pueden afectar su salud, como las largas jornadas
de marcha, las pérdidas de los seres queridos durante
el conflicto armado o como consecuencias de enfer-
medades no atendidas a tiempo o inadecuadamente
intervenidas, a los que se suman los cambios en la
alimentación y las alteraciones de índole climática.
Así mismo, los lugares de asentamiento, que en gran
porcentaje se dan en condiciones de extrema pobre-
za, de hacinamiento, construidos con materiales de
baja calidad en zonas con un alto nivel de contamina-
ción ambiental, con un anacrónico manejo de excre-
tas, falta de acceso a la alimentación balanceada, vio-
lencia social y cambios conductuales, entre muchos
otros factores la convierten en una población suscep-
tible de presentar problemas de diversa índole. En
la población desplazada las enfermedades infecciosas
citadas a nivel internacional como las diarreicas, las
infecciones respiratorias agudas, sarampión y otras
contagiosas, han sido evidenciadas de manera común
en refugiados desplazados internos, que incluso han
llevado a la muerte a muchos de los que la padecen.
Revista TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA, Volumen 4 - No. 2, Julio - Diciembre 2009
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Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio¨
61
Según en el estudio desarrollado por (Arias, Samuel
y, Gaviria, Martha, 2006), aproximadamente cinco
de cada 10 personas de los asentamientos perciben
estar enfermos. Las enfermedades y síntomas referi-
dos con mayor frecuencia por la población desplazada
son de carácter infectocontagioso, en especial la infec-
ción respiratoria aguda y la enfermedad diarreica agu-
da, afectando potencialmente a menores de 5 años.
La figura 2 a continuación señala la morbilidad
sentida presentada por las personas en condición
de desplazamiento para las seis ciudades principales
de Colombia, observándose la IRA (infección res-
piratoria aguda) la más predominante, tal situación
refleja la necesidad de planear estrategias de po-
lítica en salud dinámica en la que participen múlti-
ples actores como los Terapeutas respiratorios.
lnlocclón rosplrntorln nguJn
EnlormoJnJ Jlnrrolcn nguJn
Slntomns Jormntológlcos
Dolor Jo cnbozn
Anomln
Doloros ostoomusculnros
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Slntomns gonltourlnnrlos
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Proporclón x 1000 hnbltnntos
DosplnznJn Rocoptorn
Figura 2. Proporción por 100 habitantes de las diez primeras causas de morbilidad sentida
en la población en condición de desplazamiento. Fuente: ACNUR.
A nivel de salud variados estudios han evaluado el
impacto de la guerra en los diferentes colectivos, así
como la magnitud y los factores asociados al com-
promiso de la salud mental en ésta población encon-
trando como síntomas comunes a las experiencias de
guerra, el síndrome de estrés postraumático y mani-
festaciones somáticas como dolores de cabeza, do-
lor o malestar no específico, en torso y miembros,
vértigos, debilidad y fatiga. Alrededor de un 40% de
las personas, expuestas a la violencia de guerra, han
presentado algún tipo de sintomatología psiquiátrica
(Lavie, Smadar & Ted, Swedenburg ed. 1996).
Para el caso de la población desplazada en Colombia,
el Ministerio de la protección social y el instituto na-
cional de salud, valoraron el estado de salud mental
de 191 personas desplazadas entre los 15 y los 65
años, en el municipio de Soacha, evidenciando que
el 36% de ellos, presentaban algún tipo de alteración
de la esfera mental, siendo las mujeres quienes más
se veían afectadas con una incidencia del 40% de los
casos frente a un 32% de los hombres. Los síntomas
referidos son la preocupación constante insatisfacción
frente a su proyecto de vida, intranquilidad, dificultad
para dormir, nerviosismo, irritabilidad y dolores de ca-
beza. (Lavie, Smadar & Ted, Swedenburg ed. 1996).
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62
ansiedad y/o estrés a los que la violencia los ha so-
metido y entre las causas de problemas infecciosos y
respiratorios se encuentran las condiciones.
En correspondencia con los preceptos de María Luisa
Vásquez, en su investigación acerca de la “opinión
de las mujeres desplazadas sobre la repercusión en su
salud por causa del desplazamiento forzado,” se ma-
nifiestan problemas de salud, que se atribuyen a las
condiciones medioambientales, donde se ubican los
trastornos infecciosos, que afectan en gran medida a
los menores de edad, problemas gastrointestinales que
atribuyen al estrés o a los cambios en su alimentación
y a afecciones ginecológicas percibidas de manera pri-
mordial, por las adultas jóvenes y mayores.
Dentro de los factores incidentes de esta situación la
pobreza es la principal limitación para acceder a los
servicios de salud, ya que no es posible efectuar pagos
de consultas, de medicamentos cuando no los cubre
el sistema general de seguridad social en salud, o el
asumir el costo de transporte hacia los centro de aten-
ción. Para las adultas jóvenes que asumieron la jefa-
tura del hogar, otra contrariedad para acceder a los
servicios de salud son los permisos laborales, que les
obliga a priorizar la estabilidad laboral sobre su salud.
De acuerdo con Amparo Mogollón, en su artículo
“Necesidades en salud de la población desplazada
por conflicto armado en Bogotá”, en una situación
de conflicto armado se generan condiciones que dete-
rioran la calidad de vida de quienes lo padecen, de tal
manera que el compromiso de la salud mental y de la
estabilidad psicosocial, los problemas de alimentación
las afecciones gastrointestinales y respiratorias, son
los principales problemas de salud. Además este pa-
norama se complica con las dificultades de acceso a
los servicios de salud, ya que en condiciones de despla-
zamiento, la problemática se hace mucho mas grave
(Mogollón, Amparo, 2003)
Según Mogollón, la situación de desplazamiento origi-
nada por el conflicto armado en Colombia, requiere
de acciones que permitan mejorar el acceso a los ser-
vicios de salud, de la misma manera que plantea estra-
tegias para la rehabilitación psicosocial de la población
victima de este flagelo.
Muchas personas que son víctimas del conflicto arma-
do coinciden en la identificación de las causas de sus
problemas de salud. En primer lugar, existen múltiples
dificultades económicas que les imposibilita la satisfac-
ción de sus necesidades básicas, las condiciones de
74/
56/
50/
0/
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30/
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Figura 3. Impacto del desplazamiento en la salud de las mujeres.
Fuente: CODHES – SISDES 2000.
En este colectivo se revelan como principales pro-
blemas de salud, las alteraciones del comportamiento
mental referido en el 40% de las mujeres desplaza-
das, los trastornos infecciosos, la violencia intrafami-
liar, la maternidad temprana y las enfermedades de
transmisión sexual, así como el acceso limitado a los
servicios de salud.
Todos los anteriores problemas reconstruyen la
sugestión exploratoria de las autoras de esta fase
I de estudio para demarcar las áreas en las cuales
el Terapeuta respiratorio podría proponer y ejecutar
herramientas de acción de acuerdo a su perfil profe-
sional, que le permitan cooperar por una causa hu-
manitaria.
Revista TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA, Volumen 4 - No. 2, Julio - Diciembre 2009
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Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio¨
63
MARCO JURIDICO DEL DESPLAZAMIENTO
FORZADO EN COLOMBIA
El problema social que reviste el desplazamiento
forzado en Colombia, se encuentra delimitado jurí-
dicamente dentro de una constelación normativa que
en su orden comprenderían en primera instancia los
preceptos de la carta constitucional (Constitución
política de Colombia), leyes, tratados internacionales
(Bloque de constitucionalidad) decretos, resoluciones,
acuerdos, ordenanzas, y actos administrativos. Todos
en igual magnitud guardan un grado de importancia
en las decisiones contentivas dirigidas a la protección
de los derechos y a goce efectivo de los mismos de la
población en condición de desplazamiento forzado.
(PUI, 2006)
La Constitución Política en el art. 13 establece la
obligación estatal de proteger de manera especial a
las personas que se encuentren en situación de debi-
lidad manifiesta, mandato que ha sido la base para el
siguiente desarrollo normativo:
La jurisprudencia Nacional en uno de sus tantos fallos
respecto del tema, en la sentencia T-025 de 2004,
proferida por la Corte Constitucional el 22 de enero
de 2004, abarca un amplio catálogo de derechos que
el juez constitucional afirma están siendo vulnerados
al interior del país, por un evidente “estado de cosas
inconstitucional (PIU, 2006).”.
Auto Nº 176 de 2005 Descripción: Ordenes relativas
al esfuerzo presupuestal necesario para implementar
las políticas de atención a la población desplazada
Auto N° 177 de 2005 Descripción: Órdenes imparti-
das en el numeral tercero de la parte resolutiva de la
sentencia T – 025 de 2004, para superar el estado de
cosas inconstitucional en materia de desplazamiento
forzado. Auto N° 178 de 2005 Descripción: Ordenes
contenidas en los ordinales segundo, cuarto, quinto,
octavo y noveno de la parte resolutiva de la sentencia
T – 025 de 2004, impartidas para superar el esta-
do de cosas inconstitucional en materia de desplaza-
miento forzado interno. Auto N° 218 de 2006 Des-
cripción: Verificación de las medidas adoptadas para
superar el estado de cosas inconstitucional declarado
en la sentencia T-025 de 2004 sobre el problema
del desplazamiento interno. Auto: 309 de 2007 Re-
ferente al auto 200 de 2.007. Auto 052 de 2008
Impone a los SNAIPD proponer: “Programas para
la Protección Diferencial de los Niños, Niñas y Ado-
lescentes frente al Desplazamiento Forzado”, Auto
092 de 2.008: Insta a las entidades a desarrollar pro-
gramas específicos de género para las mujeres. Auto
004 de 2.009 Protección a los pueblos indígenas
desplazadas. Auto No. 005 de 2009 Protección de
los Derechos de la población Afrocolombiana, des-
plazada, Auto 006 de 2.009 Protección a las per-
sonas discapacitadas en situación desplazada, Auto
007 de 2009 Coordinación de la política pública de
la población desplazada con las entidades territoriales
y municipales, Auto. 008 de 2009 ECI y GED su-
peración del Estado de Cosas Inconstitucionales y el
Goce efectivo de derechos. Auto No. 009 de 2009
Protección a la vida y seguridad personal líderes po-
blación desplazada. Auto No. 011 de 2009, Habeas
Data, medidas para superar el subregistro.
Leyes
Ley 387 de 1997: Por la cual se adoptan medidas
para la prevención del desplazamiento forzado; la
atención protección, consolidación y estabilización
socioeconómica de los desplazados internos por la
violencia en la República de Colombia. 8 Ley 589 de
2000: Por medio de la cual se tipifica el genocidio, la
desaparición forzada el desplazamiento forzado y la
tortura; y se dictan otras disposiciones. Ley 136 de
1994, Art. 23 y 91 insta a incluir en los proyectos
de presupuesto, las partidas necesarias para atención
de la población víctima del delito de desplazamiento
forzado. Ley 1169 2.007. Plan de Desarrollo Na-
cional 2006-2010 Reconoce la atención a la pobla-
ción desplazada, propone la estrategia de la Red de
Protección Social para la superación de las pobrezas,
“Red Juntos” (PIU, 2006).
Decretos
Decreto: 2569 de 2000 Disposiciones especia-
les para las entidades territoriales. Decreto 250 de
2005: Por el cual se expide el Plan Nacional para
la Atención Integral a la Población Desplazada por
la Violencia y se dictan otras disposiciones. Conpes
3400 de 2005. Que compromete el 75% de las fi-
nanzas nacionales y el territorial en un 25% para dar
respuesta a las necesidades de la población desplaza-
da (PIU, 2006).
Decreto 00013 expedido por la Gobernación el 11
de febrero del 2.009, “Por el cual se modifica la con-
formación del sistema Departamental de Atención a
la Población desplazada y se dictan otras disposicio-
nes” Decreto 00260 de octubre de 2008 que modi-
ficó la estructura administrativa Departamental (PIU,
2006).
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64
ROL DEL TERAPEUTA RESPIRATORIO
Una vez se ha hecho un recorrido por las generalida-
des del desplazamiento forzado en Colombia; se hace
preeminente manifestar que el descubrimiento del rol
o los roles del Terapeuta Respiratorio en la presente
investigación se justifica en la puesta en marcha de
un proyecto de investigación, que amplié los campos
de acción del perfil asistencial y comunitario, tanto
así rotar la mirada a problemas emergentes de orden
social como lo es el paciente respiratorio desplaza-
do por diversas causas. Este trabajo comprende tres
fases: Fase I. Construcción de fundamento teórico a
partir de una monografía de compilación, en la cual
se exponga las generalidades del desplazamiento, sus
definiciones, tipos, causas y consecuencias desde di-
ferentes enfoques ya sea social, cultural, económico
y la salud. Se hará un análisis pormenorizado del últi-
mo ítem, abriendo un canal siguiente de investigación
de corte cuantitativo en el cual se logre caracterizar
los roles de los terapeutas dentro del problema social,
enmarcando así las posibles soluciones a problemas
de salud derivados de las intervenciones de los tera-
peutas respiratorios, sensibilizando a los estudiantes
y profesionales del área de la salud, comprometidos
con la formación integral y permanente de personas
con visión humanística y social, en donde el Tera-
peuta Respiratorio juega un papel importante en este
proceso formativo hacia la búsqueda de alternativas
para la solución de problemas prioritarios del con-
texto social, aportando a la comunidad orientación
del servicio y desarrollando programas de promoción
y prevención de la enfermedad, con el objetivo de
aportar beneficios para el mejoramiento de la calidad
de vida de la población.
En cumplimiento del objeto de este trabajo que con-
siste en caracterizar los roles de TR en personas en
condición de desplazamiento, se hace perentorio ci-
tar los Estatutos de la Asociación Colombiana de
Facultades de Terapia Respiratoria Acolfater, en el
cual se observa que el Rol del Terapeuta Respiratorio
en la población desplazada es visible en la estructu-
ra gramatical del artículo 5º de esta organización,
cuyo tenor: “Acolfater promueve el establecimiento
de “mecanismos que contribuyan a mantener la exce-
lencia académica de los programas de Terapia Respi-
ratoria partiendo del análisis y reflexión del contexto
social, de las tendencias y necesidades investigativas y
tecnológicas del país”. De acuerdo con el artículo, los
profesionales en terapia respiratoria están invocados
a ser observadores permanentes así como garantes
de procesos de investigación de acción y participa-
ción en la planeación, y ejecución controlada de ac-
tividades que diagnostiquen un problema de salud y
beneficien consecuentemente con su lex artis a todo
el grupo afectado por contingencias medioambienta-
les, y de diferente índole en las distintas edades.
De otro lado, este trabajo se inspira en la inclusión
del análisis de los organismos de salud pública rela-
cionados en los estatutos por Acolfater, contentivos
en la nación con respecto de la condición de salud
de la población en condición de desplazamiento que
día a día cobra mayor importancia su estudio ejer-
ciendo con los resultados una veeduría y vigilancia
detallada y minuciosa por parte de la academia,
adicionando un valor agregado asociado a la cons-
trucción de escenarios de crecimiento profesional y
oportunidades para perfilarse hacia otras áreas don-
de el cuidado respiratorio resulta muy importante y
un terreno árido.
En el literal a del artículo 5º del estatuto de ACOL-
FATER, destaca como la asociación busca “Fomen-
tar vínculos académicos e investigativos con un sólido
sistema de intercambio entre los diferentes progra-
mas académicos de nivel nacional e internacional,
en la búsqueda de un desarrollo profesional de alta
calidad” de esta forma la Fundación Universitaria del
Área Andina, se convierte en el pilar de este inter-
cambio, de tal manera que investigaciones como esta
se convierten en el inicio para la apertura a nuevos
espacios laborales donde la intervención del Terapeu-
ta Respiratorio apoye las diferentes estrategias en sa-
lud planteadas para estas comunidades en condición
de desplazamiento
Igualmente en el literal m del artículo 5º. De esta im-
portante asociación se hace referencia a la necesidad
de “convertirse en un grupo de estudio permanente
frente a la problemática de salud en general y de la
salud respiratoria en particular, del país, detectando
prioridades y tendencias que puedan ser conocidas y
consultadas por todos los programas”. De esta for-
ma, este planteamiento del rol del terapeuta respira-
torio frente a la situación de la población desplazada
en un país en conflicto como Colombia, es el espacio
para el cumplimiento de propósitos como este, pues-
to que es un sector sensible requirente de una mayor
inversión social y que además reviste una problemá-
tica sentida en la salud de la población colombiana.
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Estado del arte: ¨El rol del terapeuta respiratorio¨
65
Finalmente, los roles del Terapeuta respiratorio en la
aplicación de sus perfiles en la atención de la pobla-
ción en condición de desplazamiento interno, debe
ceñirse a los principios y objetos de la Ley 387 de
1997, al Proyecto de Acuerdo Nº 370 de 2007, a
la sentencia T 025 de 2004, a la Constitución Po-
lítica de Colombia, a los continuos reportes del SI-
POD, a Acción social, la Unidad Técnica Conjunta,
al Concejo nacional de política pública de atención al
desplazado, al sistema nacional de información de la
Población desplazada SIPOD, al sistema nacional de
atención al desplazado (SNAD), al ICBF, a la REDIF
(Red nacional de investigación sobre desplazamien-
to forzado) y a los lineamientos de organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales, tanto a los
estatutos de las asociaciones de facultades de terapia
respiratoria y sus protocolos.
DISCUSIÓN
Muchos estudios revelan que el desplazamiento en
Colombia es causado por el conflicto armado inter-
no, disturbios y tensiones interiores, violencias gene-
ralizadas, violaciones masivas a los derechos huma-
nos, infracción al derecho internacional humanitario
u otras situaciones que alteran drásticamente el orden
público (Forced Migration Organization, 1999).
Ante la inminencia de proteger la vida como derecho
fundamental, todos los demás elementos que com-
ponen la vida del ser humano se ven severamente
afectados. En este orden de ideas, las condiciones de
pobreza, sumados a los deficientes patrones alimenti-
cios y los cambios climáticos, dan origen a la predis-
posición para desarrollar enfermedades de diferentes
tipos y en diversos órganos, en las que se destaca la
Infección Respiratoria Aguda (IRA), el sarampión y
enfermedades de orden infeccioso. Por esta razón,
abordar este tipo de poblaciones no debe ser ajeno
al rol ocupacional del Terapeuta Respiratorio, quien
debe estar continuamente informado sobre los fenó-
menos que afectan la salud pública que requieren la
asistencia y el suministro del cuidado respiratorio.
Para facilitar y desarrollar una intervención lo más
acertada posible el profesional en Terapia Respirato-
ria, está llamado a documentarse ampliamente sobre
los factores que modifican la condición de salud de
las personas en condición de desplazamiento, de tal
manera, que le sea posible formular estrategias de
cambio, políticas de intervención y acciones para la
prevención y atención de las enfermedades del apa-
rato respiratorio y sus comorbilidades.
CONCLUSIONES
La población en situación de desplazamiento alcan-
za alrededor de los 3`400,000 de personas según
fuentes de comunicación más recientes, en los dife-
rentes sectores del país, de las cuales el 38% no tie-
nen ninguna vinculación al Sistema general de seguri-
dad social en salud (SGSSS), factor que ocasiona un
fuerte impacto sobre la salud y la inversión del gasto
público actual.
En cuanto al marco epidemiológico, las alteraciones
más comunes son las enfermedades de orden res-
piratorio que suelen complicarse debido a las condi-
ciones de insalubridad y a la dificultad para el acceso
a los servicios de salud de este grupo de personas
marginalizadas por el desplazamiento.
El rol del Terapeuta Respiratorio radica en el desa-
rrollo de las competencias necesarias para abordar
problemas sociales de tanta envergadura como la
atención a la población desplazada, a través de la
asesoría y formulación de políticas gubernamentales
que permitan y faciliten el bienestar respiratorio de
las personas afectadas por esta condición, así como
de asistir de manera eficaz y eficiente en los niveles
preventivo y curativo a los individuos con alteracio-
nes de la función respiratoria.
Se hace fundamental desarrollar una estructura for-
mativa a través de los planes de curriculares de los
pregrados de Terapia Respiratoria en las diferentes
universidades del país, que otorguen los elementos
necesarios para abordar la salud pública colombiana
con herramientas primarias de conocimiento en la
exploración de pesquisas actuales de elevada com-
plejidad social. De esta manera, el Terapeuta Res-
piratorio está en capacidad de enfocar sus esfuerzos
hacia frentes sociales, que requieren de una sensibili-
dad especial, no sólo para el hacer, sino también para
el saber hacer la intervención, teniendo en cuenta la
precariedad y la escasez con la que muchas veces vi-
ven estas personas.
Finalmente, el equipo concluye de manera discreta
que el rol del Terapeuta Respiratorio, respecto de
la asistencia a la población en situación de desplaza-
miento se refiere a la implementación, desarrollo,
control y veeduría de políticas gubernamentales de
promoción de la salud y prevención de la enferme-
dad, siendo un portante de esquemas ideológicos
claros y contundentes de apoyo a las grandes redes
sociales como instituciones nacionales e internacio-
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66
nales de orden gubernamental y no gubernamental,
lideres en programas y políticas estratégicas en salud,
generadoras de coberturas de protección de exten-
sión a la población.
RECOMENDACIONES
A partir de los elementos consignados en este trabajo
las autoras se permiten recomendar:
En lo social: Promover la activa participación de
los Terapeutas Respiratorios en la asistencia a la
población en condición de desplazamiento en los
grupos de orden gubernamental y no guberna-
mental que se encargan de asistir a dichas comu-
nidades.
En lo académico: Brindar los elementos necesa-
rios para los Terapeutas Respiratorios en forma-
ción, en tal sentido, sean competentes no sólo
para generar la asistencia, sino en formulación
de políticas y alternativas de manejo de tipo pre-
ventivo y curativo según sea el caso.
En la salud: Promover la realización de brigadas
de salud, que aborden de primera mano las nece-
sidades de los desplazados y eviten la progresión
de cuadros patológicos. En esta misma vía, se
recomienda capacitar a la población en condición
de desplazamiento para el uso adecuado de los
servicios de salud.
Salud Pública: Inicialmente se recomienda capaci-
tar a los Terapeutas Respiratorios en cuanto a la
legislación de la salud pública en el territorio co-
lombiano, de tal forma que estos, cuenten con los
recursos jurídicos suficientes para proponer po-
líticas de intervención ante el CNAPD, al SNAD,
a la UTC como entes gubernamentales. Por otro
lado, se exhorta a ser veedores del gasto desti-
nado a los cuidados de salud de la población des-
plazada.
Asociaciones Que Asisten A Los Desplazados: Se
invita a publicitar el rol del Terapeuta Respiratorio
en las asociaciones y organismos gubernamen-
tales y no gubernamentales pioneras en la asis-
tencia a los desplazados, para hacer posible una
atención integradora, en el que los profesionales
en Terapia Respiratoria logren aplicar sus cono-
cimientos en beneficio de estos sectores de la
población menos favorecidos con condiciones de
salud precarias e insuficientes
PROPUESTAS
Una propuesta fundamental derivada del consiguien-
te trabajo, es el llamamiento respetuoso y esmerado
a ACOLFATER para la inclusión dentro los planes
de estudio en la correspondiente formación de los
Terapeutas Respiratorios de la Fundación Universita-
ria del Área Andina de una práctica de intervención
en estas comunidades, de tal manera, que la inves-
tigación como fin sustancia de la educación, nutra
la academia e incluya nuevos espacios científicos so-
ciales, para el desarrollo ocupacional de la Terapia
Respiratoria. Fortalecer la participación de los semi-
lleros de investigación en el perfeccionamiento del
plan de estudios y en la apertura de nuevos espacios
para el ejercicio de la profesión y el beneficio a las
diferentes comunidades.
Las autoras proponen planear, organizar y ejecutar
jornadas de prevención, campañas médicas y tera-
péuticas en protección dirigido a el paciente respira-
torio, con la ayuda de destacados laboratorios farma-
céuticos y organismos nacionales e internacionales
como una estrategia global en salud que beneficie
a los afectados por el conflicto armado, con el obje-
to de evitar epidemias y contribuir a una calidad de
vida de esta población vulnerable y olvidada en cierta
medida por la sociedad civil y el estado.
REFERENCIAS
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cas públicas de restablecimiento en Colombia.
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Reconfiguración de la educación y las
actividades físicas desde el nuevo orden
mundial
Reconfiguration of the education and physical activities from
the new world order
1
Carlos Eduardo Pacheco Villegas
2
1 Conferencia ofrecida el 16 de Octubre de 2008 en la sede Valmaría de la Universidad Pedagógica Nacional,
en el marco del primer encuentro de educación, salud y actividad física de la facultad de la Educación Física.
2 Candidato a Magister en educación de la Universidad Pedagógica Nacional y Especialista en Gerencia Social
de la Educación de la Universidad Pedagógica Nacional, Bienestar Institucional, Fundación Universitaria del
Area Andina, Bogotá, Colombia, c_pachequin@yahoo.es.
Resumen
El presente documento expone las formas en las cuales la Educación y la Actividad física
reconfiguran sus prácticas a consecuencia de lo económico y a la vez pretende hacer un
acercamiento analítico sobre los discursos que han venido siendo introducidos en el ámbito
educativo y la gimnasia aeróbica musicalizada (GAM).
Palabras clave: Educación, Actividad Física, Economía, Calidad y Estilo de vida.
Abstract
This document outlines the ways in which Education and Physical Activity reconfigured its
practices as a result of the economic and at the same time seeks to make a closer study of
the speeches that have been introduced in the education field and gymnastics aerobic music
(GAM).
Key words: Education, Physical Activity, Economics, Quality and lifestyle.
Carlos Eduardo Pacheco Villegas
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INTRODUCCIÓN
Permítanme hacer un acercamiento a propósito de lo
que está pasando desde hace unos años primero con
la educación y en segunda instancia con la actividad
física. Lo que se describe no compromete ideologías,
instituciones ni criterios objetivos, compromete úni-
camente la forma de un pensar particular que lo que
pretende es expresar inquietudes y reflexiones alre-
dedor de éstas categorías. Quiero manifestar excusas
hacia los amigos, compañeros docentes, estudiantes
y profesionales que se encuentran trabajando al in-
terior o exterior de las dos categorías y que hacen
de ellas prácticas significativas, con respecto a las
molestias y desacuerdos que puedan brotar en algún
momento.
En primera instancia se abordará el tema de la edu-
cación y su reconfiguración procurando analizar los
discursos que la atraviesan.
En un segundo momento, se hace un rastreo de las
demandas y practicas actuales de la actividad física
dirigida como modelo de salud a seguir y su conse-
cuencia para la sociedad.
LA ESCUELA Y LO EDUCATIVO
Cuando se analizan los discursos acerca de la moder-
nidad y la postmodernidad se encuentran enuncia-
dos que se configuran y reconfiguran de acuerdo al
contexto; es el caso de los enunciados cambio social,
cambios económicos, calidad, eficacia, capitalismo,
economía, conocimiento, etc. En el momento el pro-
pósito del documento no es ubicar lingüísticamente
estos postulados, sino, ubicar la manera como han
venido siendo introducidos en el ámbito educativo,
esto a consecuencia de las transformaciones con-
temporáneas que ha sufrido la escuela y por ende la
educación.
A escala mundial se ha vislumbrado un aceleramiento
de las economías con características globalizantes en
donde las políticas internacionales marcan la pauta
entre los procesos informativos, los procesos para la
adquisición del conocimiento y los procesos adminis-
trativos. La economía es una de las razones por las
cuales la escuela ha tenido que relegar su discurso
académico ya que quienes orientan las políticas a ni-
vel mundial parecieran enmascarar tomas de decisión
a conveniencia de unos pocos. Desde aquí, la escuela
y sus agentes han venido siendo invisibilizados y los
discursos pedagógicos borrados de diferentes planes
o estructuras sociales. Junto a la economía, se im-
pregnaron técnicas administrativas que con pretextos
de eficiencia, eficacia y efectividad reconfiguraron no
solo las prácticas gerenciales de los administrativos
docentes, sino las dinámicas de intervención en el
aula. Hoy se habla de planeador de clases, observa-
dor del estudiante, misión y visión de la institución,
procesos de calidad, plan de mejoramiento y otras
prácticas que han sido implantadas en el medio edu-
cativo y que describen cierto tipo de control. Por
ejemplo, las instituciones educativas tienen un gran
interés por certificarse en calidad, al implementar es-
tas estrategias, inmediatamente se da paso a la con-
figuración de procesos y procedimientos de acuerdo
a la norma ISO u otra, porque la escuela, según el
nuevo orden social, debe manejarse como empresa
(Laval, 2004).
Gilles Deleuze (1999), menciona que actualmente se
está pasando de las sociedades disciplinarias a las so-
ciedades de control, pero, eso depende de las diná-
micas de cada región y país. Describamos, sin apar-
tarnos del tema, lo que se interpreta por sociedades
disciplinarias. Aquellas sociedades cuyas prácticas
funcionales se originaron en los espacios de encierro
(la fábrica, la cárcel, la escuela, el cuartel) en donde
se disciplinaba también los cuerpos al organizarlos y
distribuirlos en el tiempo y en el espacio. Dice Camilo
Diagama (2005), que desde el siglo XVIII, el cum-
plimiento de la educación ha exigido agrupación y
distribución de unos cuerpos (de estudiantes y profe-
sores), en espacios cerrados como el laboratorio, el
salón, la escuela, etc. Se tuvo que determinar el tipo
de actividad y el modo de realizarla, organizar una y
otras actividades bajo la supervisión de una serie de
autoridades jerárquicamente distribuidas. Cualquier
parecido con la realidad es coincidencia. Continúa
Diagama diciendo: ¨Siendo así, la educación disci-
plinaria ha moldeado una multiplicidad de cuerpos
y conciencias sometiéndolos a un proceso predeter-
minado por el régimen que coordina la sucesión de
los espacios¨. Pero, actualmente estas formas disci-
plinarias están en crisis por la información, la super-
población y las máquinas de la comunicación, más
no significa que vayan a desaparecer. Estas máquinas
gobiernan los cuerpos no desde un lugar de vigilan-
cia, sino, a través de una red de dispositivos que los
relaciona a distancia y les propone unas metas, unos
logros, unas dinámicas y hasta unas sociedades (Fa-
Reconfiguración de la educación y las actividades físicas desde el nuevo orden mundial
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cebook, Hi 5, Sónico, los teléfonos celulares). Esto
se denomina el régimen de control. ¨El principio
modulador de que los salarios deben corresponderse
con los méritos tienta incluso a la enseñanza pública:
de hecho, igual que la empresa toma el relevo de la
fábrica, la formación permanente tiende a sustituir
la escuela, y el control continuo tiende a sustituir al
examen. Lo que es el medio más seguro para poner
la escuela en manos de la empresa¨ (Deleuze, 1999).
Bajo el régimen de control, el modelo neoliberal, le-
gitima procesos como la modernización, la privatiza-
ción, las competencias y la gestión de la educación, y
aunque se pretende hacernos creer que es una gran
reforma, en el fondo es la muerte de las instituciones.
El conocimiento, la forma de acceder a él y la In-
ternet están ofrecidos bajo otras dinámicas para in-
terpretar la realidad social. La información masiva
gracias a los medios de comunicación no es clasifica-
da ni organizada. Cualquier persona puede obtener
información al instante con solo hacer un click. El
conocimiento también esta siendo subordinado por
las estrategias al servicio del mercado y acertadamen-
te se le ha denominado la gestión social del conoci-
miento (Diagama, 2005). Desde esta perspectiva el
poder o los poderes mundiales parecieran dosificar
la cantidad y la calidad de conocimiento para la so-
ciedad mostrando subrealidades y subproblemas con
una cortina de humo mientras en el mundo laboral
las contrataciones son temporales y con prestación
de servicios sin ningún compromiso contractual por
parte de las organizaciones. El conocimiento paso ha
ser sustancialmente reducido y técnico para que se
pueda desempeñar operativamente en lugares invisi-
bles o lugares fantasmas contemporáneos.
Entonces la educación y el sistema escolar se ven
obligados a pasar del reino de los valores culturales a
la lógica del valor económico y de mercado.
De manera responsable y como agentes de cambio,
nos queda invitar a nuestros congéneres a la verdade-
ra reflexión para no resignarnos a una reducción en
los procesos educativos y propender por una educa-
ción liberadora, justa y crítica.
Por otro lado, pero en la misma dinámica, se encuen-
tran las actividades físicas cualquiera que sea su fin y
su propósito y que al parecer su colonización emerge
de posturas deportivizadas. Adentrémonos al hedo-
nismo característico de la actividad física.
Reconfiguración de la actividad física
Aunque la actividad física es un amplio espectro a ni-
vel teórico y práctico, me limitaré en hablar solo de la
actividad física dirigida y para hacerlo más específico,
de la hoy llamada gimnasia aeróbica musicalizada.
Para ubicarnos todos, se denomina en la práctica,
gimnasia aeróbica musicalizada (GAM), a todas las
formas de gimnasia dirigida mediada por la música;
su ancestro cercano, los aeróbicos, son la más inme-
diata referencia. Aunque en su naturaleza los aeró-
bicos y la GAM merecen verse de igual manera, las
intervenciones desde el punto de vista multidisciplinar
profesional han vislumbrado formas específicas de di-
mensionarla. Esas formas la han hecho más técnica,
más operativa y más instrumentalizada, pero, poco
reflexiva. Sitios y espacios como los gimnasios, las
recreovías, clubes y cajas de compensación, conjun-
tos residenciales entre otros, asumieron estas prácti-
cas con enunciados a nombre de verdad, (su verdad)
como salud, bienestar y estilos de vida saludable a ra-
zón de la calidad de vida. ¿Quién no tiene un familiar,
un amigo, un vecino o conocido que se interese por
ésta práctica? ¡Tal parece que se convirtió en moda!
¿religión? o de pronto ¿subcultura? Quien no esté al
interior de estas prácticas o cualquier otra actividad
física, está Out (por fuera). Circulan discursos que pe-
netran los cuerpos para estar In (adentro). Abundan
los cuerpos estilizados casi anoréxicos en nombre de
la salud, mientras proliferan las tendencias que co-
rroboran el estar In. La salud médicamente definida
y médicamente administrada parece haberse con-
vertido en las últimas décadas en uno de los bienes
más preciados y así mismo, la permanente tarea de
alcanzar el paradigma del cuerpo sano (Illich, 1975).
Desde aquí se le OTORGA LEGITIMIDAD SOCIAL
y carácter propositivo a la salud, a lo que en realidad
es una imposición de ciertas prácticas de relación con
el cuerpo. Esa imposición son mecanismos o dispo-
sitivos de distinción social ya que según las normas
de clase, fuera de establecer cuáles son las condicio-
nes del buen comportamiento, para este caso una
condición saludable, establecen la frontera entre los
cumplidores y no cumplidores, entre sanos e insanos.
Tendencias dirigidas como Pilates, Body system,
Dánzica, Stretching, Rumba, Cardio box, Spinning y
demás denotan prácticas inmediatistas que se ocupan
más por los tecnicismos y las formas de involucrar
masivamente a instructores para que se conviertan
Carlos Eduardo Pacheco Villegas
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en reproductores de ese producto, que por el sujeto
que lo practica y lo asume como estilo de vida. Pero
lo más grave se encuentra en quienes promueven
estas prácticas ya que quien no se actualice con res-
pecto a los cursos y tendencias, no podrá trabajar;
quien no haya pagado y asistido a uno de los cursos
que promueven los mercaderes de la actividad física,
se le quitarán horas de su trabajo o se convierte en
instructor o instructora obsoletos. Aquí no se valora
al ser humano, no hay preocupación ni ocupación
por las personas. El decir que alguna de estas prác-
ticas se sustenta desde lo biológico-fisiológico para
dar una falsa y superficial creencia de preocupación
por las personas, no basta y no es suficiente. No hay
que descartar las intenciones de monopolización de
algunas instituciones que bajo grandes despliegues y
promoción de las tendencias In, estructuran criterios
de cobertura, calidad y poder económico.
El consumismo se convirtió en estilo de vida (Lipo-
vetsky, 2007). El tener acceso a un servicio nos re-
configura a ser consumidores. Sujetos de y para el
consumo. Nos sujetan para ser vitrinas ambulantes
sin que nos demos cuenta exhibiendo tenis, sudade-
ras, gafas, camisetas de marcas internacionalmente
reconocidas.
En nuestro contexto inmediato abunda y hasta inco-
moda la comercialización de productos que promue-
ven piernas hermosas, abdomen tonificado, cintura
de reina y hasta limpiadores de arterias: Abdoplan,
Leg Magic, cardio tester polar, tensio matic, Omega
3 y videos como zumba, Pilates y algunos de salud
ocupacional son el ejemplo para nuestros postulados.
En este sentido, y de acuerdo con Pedraz, (2006), es
que la relación que se ha establecido entre ejercicio
físico y salud constituye uno de los exponentes de
colonización normalizadora a la que las sociedades
de consumo, someten a los individuos a través de los
sinnúmeros aparatos ideológicos y políticos de con-
trol de los que están dotados. El discurso de la calidad
de vida hoy más que nunca cobra fuerza.
Una mirada exterior a la calidad de vida.
Revisando la densa literatura sobre lo que trata y pro-
pone la Calidad de Vida, que para nuestros fines la
identificaremos con las iniciales en mayúscula CDV,
nos encontramos con diversos contextos en donde
un nuevo modo de pensar involucra aspectos de sa-
tisfacción de ambiente, de salud, de servicio, de feli-
cidad y porqué no de sensibilización. El significado y
aplicación de la CDV se expresa entonces en domi-
nios o campos en donde su discurso resulte valioso.
Por ello, se menciona en espacios médicos, educati-
vos, rehabilitativos, carcelarios y hasta económicos
Al parecer el interés del concepto de CDV está ín-
timamente ligado a discursos político-económicos,
a pesar de que en sus inicios desde Platón y Aris-
tóteles se describieran aspectos humanistas. Desde
mediados del siglo pasado, la revolución por la ca-
lidad, (Schalock & Verdugo, 2003) y la cultura por
la calidad (Giraldo, 2003), incidieron en todos los
niveles de la sociedad impulsados por el desarrollo
económico después de la segunda guerra mundial.
La declaración de las Naciones Unidas fue uno de los
escenarios promisorios para los discursos que cuali-
ficarían la salud, un nivel de vida adecuado sumado
a necesidades básicas como educación, vestido, vi-
vienda o alimentación
3
.Junto a estas circunstancias,
se formaron los Estados de Bienestar en donde los
gobiernos de turno brindaron seguridad y protección
social a los individuos cubriendo sus necesidades bá-
sicas.
En Colombia, varios son los contextos en donde se
menciona la Calidad. Particularmente en lo educati-
vo, han existido reformas y proyectos que han llega-
do a su etapa final, pero, otros, se han quedado en el
camino y han desaparecido, (Giraldo, 2003). Desde
la promulgación de la constitución del 91, aparece la
Ley de Educación Superior, Ley ·30 de 1992, y con
ella la promulgación de criterios y organismos pro-
pios de un sistema para fomentar y juzgar la calidad
de los programas y las instituciones de educación su-
perior, creando el Consejo Nacional de acreditación
CNA. Aquí también se habla de CDV, de Calidad de
3 Nos encontramos, así, en la declaración universal de los derechos humanos de las naciones unidas, de
1948, al fin de la Segunda Guerra Mundial, con la homologación del conjunto de los derechos sociales y
económicos con aquellos otros políticos y civiles en un afán de universalidad. En el documento se lleva a tal
proclamación: “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado para la salud y bienestar propios
y de su familia, incluyendo alimentación, el vestido, la vivienda, asistencia técnica y los servicios sociales
necesarios, y derecho a la seguridad en el caso de desempleo, enfermedad, incapacidad, viudedad, vejez o
en otros casos de falta de sustento en circunstancias que escapan a su control”. Extracción carta declaración
de las Naciones Unidas.
Reconfiguración de la educación y las actividades físicas desde el nuevo orden mundial
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Revista TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA, Volumen 4 - No. 2, Julio - Diciembre 2009
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las instituciones y Calidad en el trabajo y muchas ve-
ces sin precisar qué se entiende por Calidad o desde
qué enfoque se usa este término. Sin embargo, ha-
blar de calidad en el ámbito educativo es muy com-
plejo y contradictorio puesto que hace referencia a
formación de personas en diferentes niveles, circuns-
tancias y propósitos.
Pero, ¿cuál es la relación entre calidad de vida y el
concepto de calidad este último utilizado indiscrimi-
nadamente?. Hasta hace unos años el concepto de
calidad en el contexto educativo no era tan trascen-
dental; Hoy las instituciones deben verse como em-
presas del conocimiento donde se ofrecen servicios
y bienes en educación, cultura y demás con el objeti-
vo de alcanzar un verdadero desarrollo humano con
mejores condiciones de desarrollo y progreso para la
humanidad.
De lo anterior se puede enunciar que la calidad debe
cumplir con una serie de condiciones y el término en
sí es una condición perteneciente a algún tipo de re-
ferencia, comportamiento, servicio y producto. En-
tonces al considerar la construcción conceptual del
término CDV, una primera aproximación proporcio-
na unas condiciones que se deben generar y fomen-
tar para que el desarrollo humano y el progreso se
posibiliten. Enunciados como estilo de vida, estilo de
vida saludable y condición física harían parte de este
constructo desde ciertas dimensiones; ubiquemos los
anteriores enunciados para encontrar puntos conver-
gentes con CDV.
Estilo de vida y calidad de vida CDV
El estilo de vida puede definirse como el conjunto
de patrones de conducta que caracterizan la manera
general de vivir de un individuo o grupo (Mendoza,
1994, pág 17). Dentro de una determinada socie-
dad, dice Mendoza, no hay un único estilo de vida
saludable, sino muchos, cualquiera que sea la defini-
ción de salud que se adopte. El estilo ideal de vida no
existe afortunadamente, porque implicaría que solo
una cierta manera de afrontar diariamente la reali-
dad en que se vive es saludable. Además, cualquier
estilo de vida calificado globalmente como saludable
puede contener elementos no saludables o saludables
en un sentido pero no en otro. Puede pensarse, que
hábitos de vida y hábitos de salud son algo que van
íntimamente ligados de forma que de lo que en rea-
lidad deberíamos hablar es de hábitos saludables de
vida. Entre los comportamientos que se consideran
favorables para la salud el autor contempla tres tipos
de hábitos: una alimentación correcta, una actividad
física realizada con frecuencia, intensidad y duración
adecuadas y unas pautas de descanso regulares y de
la apropiada duración (dormir entre 7 y 8 Horas).
Entre aquellos hábitos que considera negativos des-
taca principalmente el consumo de tabaco y de al-
cohol en cantidades excesivas y el consumo de otras
drogas nocivas relacionadas con las tres causas más
importantes de mortalidad en la actualidad; Corazón,
Cáncer y Carretera. Los hábitos saludables de vida
se encuentran estrechamente relacionados con la
calidad de vida (CDV), y esta difiere de acuerdo al
discurso del contexto (político, médico, investigación
evaluativa, entre otros).
De acuerdo con Schalock y Verdugo (2003), la de-
finición y concepción de la CDV ha sido y continua
siendo un proceso complejo que presenta numerosos
problemas técnicos y filosóficos y acuerdan aproxi-
marse a él mediante dimensiones e indicadores cen-
trales. Algunas dimensiones desde diversos investi-
gadores son: Bienestar físico y material, salud física,
seguridad, Bienestar emocional, desarrollo personal,
relaciones con otras personas entre otros. Los indica-
dores son las formas concretas en donde se operativi-
zan las dimensiones; por ejemplo si nos basamos en
la dimensión del Bienestar emocional, los indicadores
que orientan esta concreción serían la libertad religio-
sa, la vida familiar, la felicidad, la alegría, el estado de
salud mental, etc. Estas dimensiones y estos indica-
dores se regularizan en el sistema social de acuerdo a
lo micro, lo meso y lo macro. Entonces a esta altura
podemos responder la pregunta: ¿Qué determina la
calidad de vida de las personas? La CDV depende-
rá de las posibilidades que tengan las personas de
satisfacer adecuadamente sus necesidades humanas
fundamentales (Manfred Max-Neef, et al 2006).
Como se menciona en párrafos anteriores uno de los
comportamientos que se consideran favorables para
la salud y el desarrollo de la condición física, y en este
caso para el mejoramiento de la calidad de vida, es la
práctica de actividad física de manera frecuente. Pero
¿qué entender por actividad física?
Condición Física y Actividad Física
El nivel de condición física de una persona depende
de la interacción de un conjunto de funciones fisio-
lógicas. La condición física es la sumatoria del esta-
do funcional de capacidades fisiológicas y cualidades
motrices. (Manual de Educación Física y Deportes,
2003). Actualmente, la condición física se puede va-
lorar mediante test (pruebas) que ofrecen información
sobre el estado físico de una persona o población.
Aunque se puede medir la condición física, los méto-
dos resultan a menudo complicados y además exigen
Carlos Eduardo Pacheco Villegas
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un equipamiento sofisticado con el que solo cuentan
un reducido número de laboratorios especializados
en cada país. (MEFYD, 2003). Una manera de su-
perar esta dificultad consiste en establecer baterías
de pruebas que dependan de una función fisiológica
esencial, por ejemplo el sistema cardiorrespiratorio,
los músculos, la coordinación neuromuscular, etc. De
esta manera los resultados pueden ser medidos con
un equipo simple (cronómetro, cinta métrica) o espe-
cífico (bicicleta ergométrica). Estos resultados, a me-
nudo representados por la duración de un ejercicio,
por una distancia, por una carga levantada, por un
cierto número de impulsos cardíacos, etc., deben ser
considerados a la vez como medidas cualitativas, es
decir como expresión de la calidad o la eficiencia del
sistema probado, pero también como medidas cuan-
titativas, con relación a la altura y las dimensiones de
la persona sujeta a prueba. (MEFYD, 2003).
Por otro lado, el nivel de condición física está relacio-
nado con los hábitos de vida saludable, y la calidad
de vida. Uno de los comportamientos aceptables y
óptimos en diversas sociedades es la práctica de la
actividad física, que se define como cualquier movi-
miento corporal que genere gasto calórico mayor al
basal y entendido como un comportamiento humano
complejo, voluntario y autónomo.
Junto a la medición de la condición física y los enun-
ciados relacionados con la calidad de vida existe uno
directamente asignado a las organizaciones: el clima
organizacional.
El estado del arte sobre clima organizacional muestra
una variada gama de concepciones y metodologías
que dependen de la visión de sus respectivos autores.
(Méndez, 2006).
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Bermúdez, P. L. (2007) La formación docente en Venezuela: estudio
diagnóstico; Universidad Pedagógica Experimental Libertador:
Vicerrectorado de Investigación y Postgrado.
ISBN: 980-281-120-3
INTRODUCCIÓN
Luis Bermúdez Peñalver actualmente se desem-
peña como profesor de la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador, se encuentra vinculado al
Departamento de Humanidades y Artes del Institu-
to Pedagógico de Maturín, con cátedras de pregra-
do y postgrado; igualmente realiza consultorías a
la UNESCO en el área de formación docente para
América Latina y el Caribe; Investigador-fundador
del Instituto Bolivariano de Investigación y Desarrollo
Educativo, del Ministerio de Educación, miembro de
la Sociedad Española y la Sociedad Brasileña de His-
toria de la Educación.
De su obra La Formación Docente en Venezuela:
Estudio Diagnóstico, vale la pena señalar aspectos
importantes impartidos en sus XVI capítulos, orien-
tados al diagnóstico de lo que se ha representado en
la formación docente a través de una investigación
histórica-genealógica, la cual brinda como resultado
el desarrollo de las instituciones de educación supe-
rior de Venezuela, aterrizado al caso particular de
la Universidad Pedagógica Experimental Libertador
(UPEL).
En sus primeros capítulos Peñalver aborda el desarro-
llo histórico de la formación docente y la simetría en-
tre instituciones públicas y privadas que ofrecen for-
mación docente como profesión, y su evolución en
las ultimas épocas; reflexionando sobre el complejo
escolar de Halle por A,H. Francke (1663-1727); el
que tenía como característica fundamental una doble
condición de existencia por tener fuerte inspiración
religiosa y diversificación, según las determinadas
clases sociales. Posteriormente en 1684, se creó el
seminario de maestros de escuela, el cual formaba
maestros de estado Selgar, pero con sentido religio-
so, lo anterior termina aterrizando en los orígenes
y desarrollo de las escuelas normales en casi toda
Latinoamérica. Después del acontecimiento de la re-
volución francesa, cuando se define la idea de crear
un”hombre nuevo” y como obligación del Estado, se
ofrecería una educación universal laica bajo la razón
y la ciencia.
El autor presenta el desarrollo de las escuelas nor-
males como centros de formación para docentes,
en las que se enseña y practica ejes fundamentales
ajustados a las normas establecidas cómo el caso de:
las socio conductuales, de conocimiento, las políticas,
culturales, éticas y de pensamiento.
El autor hace mención del caso de Colombia cuando
el general Santander decreta el método de enseñanza
mutua para el año de 1822, cuatro años más tarde
en Bogotá se publica el manual de enseñanza mutua
en las escuelas primarias para niños este hecho ocu-
rrió dos años después de haberse inaugurado en la
ciudad de Caracas la primer escuela mutual a cargo
Joseph Lancaster.
El análisis presentado por el autor sobre las institu-
ciones públicas y privadas en Venezuela y las profe-
siones ofrecidas por éstas; expone cómo la demanda
para las ciencias de la educación ha replicado en el
sector privado, al punto de llegar a ser mercantilizada
la profesión docente. En este sentido resulta perti-
nente traer a nivel de reflexión cómo después de tan-
to desarrollo y esfuerzo a través de la historia puede
llegar la formacion docente a ser contraria a las ideas
iníciales de los líderes, como Simón Bolívar que soña-
ban con una “Educación Para el Pueblo” ó el mismo
Lancaster quien impuso en los bolivarianos la “en-
señanza mutua” la cual fue acogida posteriormente
por Colombia y otros países Latinoamericanos y del
Caribe. Entonces, entraría un interrogante a esta si-
tuación y es ¿qué beneficios podría traer la privatiza-
ción de las instituciones formativas en las ciencias de
la educación para el pueblo? ésta pregunta nos lleva
a reflexionar si la formación docente está a la mano
de muchos que la ejercen.
Es así, como se presenta después de la creación de
las escuelas normales y posteriormente se abre paso
a la conformación de instituciones de formación do-
cente, como es el caso de la Universidad Pedagógica
Nacional de Colombia, y la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador, ésta última, como caso ex-
puesto por Luis Peñalver en la obra reseñada. Institu-
ción creada como “objeto principal para la formación
de profesionales y especialistas en la docencia, la in-
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Marsory Anzola Sánchez
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estamos haciendo los maestros para transformar la
formación docente en una con carácter reflexivo,
crítico e investigativo, que coadyuve al desarrollo del
sistema educativo, generando soluciones a los pro-
blemas de enseñanza?.
Es importante resaltar, la posición del autor en la
presentación de aquellos aspectos vivenciados y que
muestran la realidad de la formación docente, en es-
pecial el papel que ha tomado la UPEL, frente a este
proceso de desarrollo en el sistema educativo, la his-
toria de la educación en Venezuela acompañada de
los avances tecnológicos, el seguimiento al egresado,
al contexto jurídico, las relaciones entre el sistemas
educativo y la instituciones con carreras de formación
docente ; presentando en una forma autocritica lo
que a significado los avances, y las fallas del mismo
sistema educativo en la historia. Presentando en los
últimos capítulos las tendencias y perspectivas hacia
lo que Peñalver pone como interrogante una ¿Trans-
formación Universitaria?. Lo importante es saber con
quien se cuenta, para dar respuesta a todos los inte-
rrogantes que a manera de reflexión surgen hacia ese
cambio ó como es bien dicho “Transformación”.
Hacia otra transformación docente la cual involucra
al ser humano y su existencia, su integridad, su liber-
tad y auto transformación, como aliento de vida, el
cual involucre a la comunidad académica y a las ins-
tituciones. En búsqueda de progresos, que mejoren
la formación de formadores y resalten el papel del
maestro, la difusión de sus conocimientos y el desa-
rrollo intelectual.
Marsory Anzola Sánchez
Candidata a Magister en Docencia
Universidad de la Salle
Especialista en Docencia Universitaria
Universidad Piloto de Colombia
Docente investigadora Centro de Investigación y
Desarrollo
Fundación Universitaria del Área Andina
maanzola3@areandina.edu.co
vestigación y difusión de los saberes vinculados con
las problemáticas y necesidades del sector educativo
y la sociedad nacional” (p. 41.)
La obra presenta cuatro grandes enfoques temáticos
en el marco jurídico, como lo son las leyes y normas
vigentes, el ministerio de educación superior, el mi-
nisterio de educación y deportes, y la autoría y elec-
ción de autoridades. Cada uno de estos ejes buscan
establecer las pautas por las cuales se establece la
formación docente para Venezuela, logrando auto-
nomía y calidad en la educación publica.
En cuanto a las características institucionales se pre-
senta la estructura institucional y organizacional en
las universidades según la ley de Universidades de
1970
2
y cómo esta ley, a tenido ciertas modifica-
ciones en algunas instituciones, caso reseñando de
la UPEL, que genera un documento sobre: Gestión
Estratégica Para la Transformación: Diagnóstico,
Tendencias y Propuesta del Sistema de Evaluación,
donde se expone un capitulo, sobre estructura orga-
nizativa de la universidad.
Presentando la selección e ingreso de estudiantes, el
diagnóstico presentado por Peñalver expone los cri-
terios a tener en cuenta para los programas de orien-
tación profesional y posterior programa de admisión
a la educación superior de Venezuela, el cual sigue
los lineamientos establecidos por el Consejo Nacional
de Universidades (CNU). Es interesante, resaltar este
proceso, teniendo en cuenta, que el estudiante recibe
acompañamiento, desde el Proceso Nacional de Ex-
ploración Vocacional, hasta la fase de selección y dis-
tribución, de acuerdo con las carreras seleccionadas;
entonces después de un proceso como el presenta-
do por el autor el cual también hace referencia “De
acuerdo con la OPSU las debilidades que caracterizan
la educación superior en Venezuela son las siguien-
tes; no existen programas de evaluación institucional,
bajo nivel académico de los docentes, baja calidad de
servicios, baja incorporación en actividades de inves-
tigación y extensión …” (p.81); cabe entonces pre-
guntar ¿qué esta ocurriendo con el sistema educativo
no solo en Venezuela si no en otros países? y ¿qué
2 Ley de universidades, publicada en la Gaceta Oficial No 1.429, Extraordinario, de 8 de Septiembre de 1970
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REVISTA TEORÍA Y PRAXIS INVESTIGATIVA
INSTRUCCIONES PARA LOS AUTORES
1
revistateoriaypraxis@areandina.edu.co
INTRODUCCIÓN
La revista Teoría y Praxis Investigativa es una publicación mul-
tidisciplinar, académica, de carácter científico, que tiene como
propósito la divulgación de conocimiento generado a partir de
investigaciones, reflexiones y disertaciones que contribuyan a
ampliar el conocimiento científico en todos los campos del sa-
ber. La revista cuenta con ISSN 1900-9380 y puede consultarse
en: http://www.areandina.edu.co/portal/index.php?Itemid=38
7&id=510&option=com_content&view=article. Teoría y Praxis
Investigativa está incluida en Dialnet (dialnet.unirioja.es), google
(www.google.com) y en los enlaces de CLACSO (www.biblioteca.
clacso.edu.ar/enlaces) y se encuentra en proceso de indexación
en el Índice Bibliográfico Nacional Publindex. La revista recibe
documentos durante todo el año, publica dos números anuales y
ocasionalmente publica un suplemento especializado en un tema
de actualidad.
Se acepta para publicación trabajos inéditos en español y
en inglés, que no hayan sido publicados o presentados
simultáneamente a publicación en otra revista nacional
o internacional y que pertenezcan a una de las siguien-
tes categorías propuestas por Publindex:
Artículo de investigación científica y tecnológica. Do-
cumento que presenta, de manera detallada, los resultados
originales de proyectos terminados de investigación.
Artículo de reflexión. Documento que presenta resultados
de investigación terminada desde una perspectiva analítica,
interpretativa o crítica del autor, sobre un tema específico,
recurriendo a fuentes originales.
Artículo de revisión. Documento resultado de una investi-
gación terminada donde se analizan, sistematizan e integran
los resultados de investigaciones publicadas o no publicadas,
sobre un campo en ciencia o tecnología, con el fin de dar
cuenta de los avances y las tendencias de desarrollo. Se ca-
racteriza por presentar una cuidadosa revisión bibliográfica
de por lo menos 50 referencias.
Artículo corto. Documento breve que presenta resultados
originales preliminares o parciales de una investigación cien-
tífica o tecnológica, que por lo general requieren de una
pronta difusión.
Reporte de caso. Documento que presenta los resultados
de un estudio sobre una situación particular con el fin de dar
a conocer las experiencias técnicas y metodológicas conside-
radas en un caso específico. Incluye una revisión sistemática
comentada de la literatura sobre casos análogos.
Revisión de tema. Documento resultado de la revisión críti-
ca de la literatura sobre un tema en particular.
Cartas al editor. Posiciones críticas, analíticas o interpre-
tativas sobre los documentos publicados en la revista, que a
juicio del Comité editorial constituyen un aporte importante
a la discusión del tema por parte de la comunidad científica
de referencia.
Editorial. Documento escrito por el editor, un miembro del
comité editorial o un investigador invitado sobre orientacio-
nes en el dominio temático de la revista.
Traducción. Traducciones de textos clásicos o de actualidad
o transcripciones de documentos históricos o de interés par-
ticular en el dominio de publicación de la revista.
Reseña bibliográfica. Tener en cuenta los siguientes aspec-
tos: Con relación a la reseña: a) la reseña consiste en una
lectura crítica positiva de un libro, se sugiere que sea de un
tema que el autor conozca ampliamente; b) puede incluir-
se máximo tres referencias bibliográficas; c) la reseña estará
encabezada por la bibliografía completa de la obra reseñada
siguiendo las normas del Manual de la American Psychologi-
cal Association (APA); d) se puede iniciar con una semblanza
del autor de la obra; e) el nombre del autor de la reseña debe
escribirse al final del texto. Con relación a la obra reseñada:
a) La publicación debe ser científica o académica; b) el tema
objeto de la obra ha de ser relevante; c) se debe tener en
cuenta la especialización y prestigio del(los) autor(es), y de la
entidad editora; d) el libro reseñado no debe tener más de dos
años de publicado; e) dado el carácter científico de la revista,
se excluyen reseñas de obras de divulgación, libros de texto
y materiales exclusivamente didácticos, o de cualquier obra
que defienda o propugne principios contrarios a los valores
implícitos o explícitos de la Fundación Universitaria del Área
Andina.
Documento de reflexión no derivado de investigación.
Otros: Entrevistas, reportajes, etc.
El Comité Editorial dará prelación a los artículos de investigación,
revisión y reflexión.
ESTRUCTURA GENERAL DEL DOCUMENTO
Los artículos sometidos a la revista deben contener: título en
español y en inglés (máximo 20 palabras), autores con nombres
y apellidos (indicar con nota al pie de página y números arábigos:
título académico de mayor nivel e institución de obtención del
título, nombre y dependencia de la institución que tiene los dere-
chos patrimoniales de la publicación, ciudad, país y correo elec-
trónico de contacto), resumen en español y en inglés (máximo
200 palabras), palabras clave en español e inglés (tres a seis
palabras), introducción, contenido del documento, conclusio-
nes, recomendaciones (opcional), agradecimientos (opcional) y
referencias. En el caso de los artículos de investigación, el con-
tenido del documento corresponde a: materiales y métodos,
resultados y discusión.
2 Diana Milena Quilaguy Ayure M.SC. en Microbiología de la Universidad Nacional de Colombia, Centro de Investigación y
Desarrollo de la Fundación Universitaria del Área Andina, Bogotá, Colombia, dquilaguy@areandina.edu.co
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PAUTAS DE ELABORACIÓN
El documento debe ser presentado como un archivo Word con
letra tipo “Times New Roman” tamaño 12 puntos, interlineado
sencillo en papel tamaño carta con márgenes de 3 cm. en todos
los lados, texto justificado en una columna con estilo normal y
páginas numeradas consecutivamente. El documento debe estar
escrito en lenguaje científico con extensión máxima de páginas
así: 20 para artículo de investigación y traducciones, 15 para
artículos de revisión, 10 para artículos de reflexión, ocho para
artículos cortos, cinco para reportes de caso, revisiones de tema
y reseñas bibliográficas y dos para cartas al editor.
Adicional a esto se debe tener en cuenta las siguientes indicacio-
nes: 1) presentar la información en forma ordenada y coherente
con redacción adecuada, en voz activa y en la forma impersonal
de los verbos (se + verbo); 2) ser consistente en el manejo de los
tiempos verbales (ej.: métodos y resultados en tiempo pretérito y
discusión y conclusiones en presente); 3) usar un solo espacio de
barra entre palabras, posterior a una coma, punto y coma, dos
puntos, paréntesis, punto seguido, etc.; 4) dejar un espacio entre
párrafo y párrafo y entre referencia y referencia; 5) los títulos del
artículo, resumen y abstract, deben ir centrados, en negrilla y con
mayúscula inicial; 6) los títulos como introducción, materiales y
métodos, resultados, referencias, etc. deben presentarse justifica-
dos en mayúscula sostenidas con negrilla; 7) los subtítulos deben
ir en negrilla con mayúscula inicial; 8) utilizar el Sistema Interna-
cional de Unidades (SI); 9) los pié de página solo deben utilizarse
en caso de aclaraciones importantes o derechos de copia; 10) las
abreviaciones deben colocarse entre paréntesis inmediatamente
después del significado completo la primera vez que se utilicen.
Tablas y figuras
Las tablas y figuras se incluyen en página separada después de las
referencias, siempre deben estar tituladas y numeradas consecu-
tivamente y deben citarse dentro del texto en el lugar apropiado
(ej.: Figura 1, Tabla 1). Los títulos se colocan con mayúscula ini-
cial y centrados, seguidos del número correspondiente, los de las
tablas van en la parte superior y los de las figuras se colocan en
la parte inferior. Aunque las tablas y figuras son parte integral del
texto, estas deben contener la información suficiente para que
puedan comprenderse por sí solas. Si son tomadas o adaptadas
de otra fuente, siempre se debe referenciar la fuente original.
Para la elaboración de las tablas y figuras, por favor tener en
cuenta las siguientes consideraciones: 1) toda la información
debe estar acorde con el idioma del texto, ser legible y sin ma-
yúscula sostenida; 2) para hacer aclaraciones se debe utilizar le-
tras con superíndice y colocar la información en la parte inferior;
3) para separar decimales, utilizar punto (.) y no coma (,); 4) ) en
las tablas sólo deben incluirse líneas horizontales, no verticales;
5) los dibujos, fotografías y gráficas deben ser presentados en
jpg., con tamaño máximo de 215 x 280 mm., con resolución
mínima de 350 ppi y más de 200 Kb.
Citas y referencias
Para la elaboración de las citas y referencias debe seguirse el
Manual de la American Psychological Association (APA) última
edición (6ª). A continuación se presentan algunos ejemplos de
citaciones y referencias, información adicional puede ser con-
sultada en la página web http://owl.english.purdue.edu/owl/
resource/560/01/.
Ejemplos de citaciones en el texto:
- Un autor al inicio: Rodríguez (2003) señala que… / Al
final: xxxxxx xxxxxx (Rodríguez, 2003).
- Dos autores al inicio: Martínez y Castro (2001) plantean
que... / Al final: xxxxxxxx xxxxxxxx (Martínez & Castro,
2001).
- De tres a cinco autores al inicio: Jiménez, Contreras,
Díaz y Moya (2005) encontraron que... / Si se cita de nue-
vo: Jiménez et al. (2005) sostienen que… / Al final: xxxxx
xxxxx (Jiménez, Contreras, Díaz & Moya, 2005). / Si se
cita de nuevo al final: xxxxx xxxxx (Jiménez et al., 2005).
- Seis o más autores al inicio: Ramírez et al. (2004) en-
contraron que… / Al final: xxxxxx xxxxxx (Ramírez et al.,
2004).
- Cita textual menor de 40 palabras: Con base en su
estudio, Gómez y Pérez (1999) “xxxxxxx xxxxxxxx” (p. 23),
xxxxx xx. / Al final: Con base en estos resultados, “xxxxxxx
xxxxxxxx” (Gómez & Pérez, 1999, p. 23).
- Cita textual mayor de 40 palabras (a 1.3 cm.): Cai-
cedo y Pérez (1998) sugieren…:
Xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx Xxx xxx xxx xxx
xxx xxx xxx xxx xxx xxx. Xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx
xxx xxx. Xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx xxx (p.
121).
- Trabajos sin autor (decretos y leyes): (“Constitución Po-
lítica de Colombia”, 1991).
- Distintos autores que apoyan una misma idea (colo-
car en orden alfabético): Xxxxx xxxx xxxx (Cárdenas, Prieto
& Vanegas, 2005; Díaz-Gómez & Ayala-Beltrán, 2003; Ri-
vas et al., 2009).
- Un autor que cita a otro autor al inicio: Córdoba y
Méndez (1999 citados en Esguerra & Ruíz, 2005) señalan
que… / Al final: Xxxxx xxxx (Córdoba & Méndez, 1999
citados en Esguerra & Ruíz, 2005). Esta cita debe aparecer
en la lista de referencias (Esguerra...) y no del autor citado
(Córdoba…).
- Dos obras citadas del mismo autor que tienen el
mismo año, al inicio: Perales y Montoya (2007 a) debatie-
ron acerca de…. Perales y Montoya (2007 b) concluyeron…
/ Al final: Xxxx xxx (Perales & Montoya 2007 a). Xxxxxx
xxxx (Perales & Montoya 2007 b).
- Autores distintos con el mismo apellido al inicio
(utilizar iniciales de los nombres): P.C. Lara (2005) y D.S.
Lara (2008) encontraron… / Al final: xxxx xxx (P.C. Lara,
2005; D.S. Lara 2008).
- Publicación de una institución al inicio: Según el
estudio de la Organización de las Naciones Unidas [ONU],
(2007), xxx xxx. / Si se cita de nuevo: De acuerdo con el
reporte de la ONU (2007), xxxx… / Al final: xxx xxx (Orga-
nización de las Naciones Unidas [ONU], 2007). / Si se cita
de nuevo al final: xxx xxx (ONU, 2007).
- Sin fecha de publicación conocida al inicio: García
(s.f) verificó… / Al final: xxx xxx (García, s.f).
- Comunicaciones personales (en casos muy especiales
en los que el emisor es una autoridad en su área): El director
general H. Cortés (comunicación personal, 15 de febrero,
2008) afirmó que…
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En la lista de referencias solo deben colocarse las que fueron
citadas dentro del texto y debe seguirse las siguientes indi-
caciones: 1) organizar en orden alfabético según el apellido
de los autores; 2) utilizar sangría francesa; 3) si hay más de
un trabajo de un mismo autor(es), ordenar cronológicamente
del más antiguo al más reciente; 4) para artículos de siete o
más autores, colocar los seis primeros seguidos por et al.; 5)
verificar que las fuentes electrónicas provengan de una insti-
tución reconocida o de una base de datos; 6) reemplazar el
URL cuando el Digital Object Identifier (DOI) esté disponible.
Ejemplos para la sección de referencias:
Libro: Apellido, A. A. (año de publicación). Título del libro (ed.).
Lugar de publicación: Editorial.
Leavell, H. & Clark, E. (1998). Medicina preventiva para la co-
munidad: Una aproximación epidemiológica (3a ed.). Ma-
drid, España: McGraw Hill Book Co.
Libro con editor: Apellido, A. A. (Ed.). (año de publicación).
Título del libro. Lugar de publicación: Editorial.
Castillo, A. J. (Ed.). (2003). Administración educativa. Medellín,
Colombia: Publicaciones antioqueñas.
Capítulo de Libro: Autor, A. A. del capítulo. (Año de publica-
ción). Título del capítulo. En Editor del libro (Ed.), Título
del libro (pp. xx-xxx). Lugar de publicación: Editorial.
Noguera, N. & Miranda, P. (2001). La industria de la informa-
ción. En J. Cortés & F. C. Méndez (Eds.), La documenta-
ción y sus tecnologías (pp. 245-328). Bogotá, Colombia:
Ediciones Pirámide.
Artículo de revista científica: Apellido, A. A. (año de pu-
blicación). Título del artículo. Título de la revista, Vol(N°),
pág.-pág.
Contreras, F. V., Polania, A. & Rodríguez, A. (2009). Autoefi-
cacia, ansiedad y rendimiento académico en estudiantes.
Diversitas: Perspectivas en Educación, 1(2), 188-194.
Artículo de revista no especializada: Apellido, A. A. (año,
día y mes de publicación). Título del artículo. Título de la
revista, Vol(N°), pág.- pág.
Vargas, M. (1993, 28 de septiembre). Ventas arriba. Magazine,
14(2), 43-48.
Artículo de periódico: Apellido, A. A. (año, día y mes de pu-
blicación). Título del artículo. Título del periódico, p. pág.
Cárdenas, E. (1993, 2 de abril). Hacía una cultura virtual. El
Tiempo, pp. 8,12.
Tiempo para cultivar la familia (2005, 13 de marzo). El Colom-
biano, pp. 4-8.
Tesis: Apellido, A. A. (año de publicación). Título de la tesis (Tesis
de xxxx, institución, lugar de publicación). Recuperado de
http://www...
Flores, A. (2009). La reorganización de la biblioteca del Hospital
Tunjuelito (Tesis de licenciatura, Universidad Nacional de
Colombia, Manizales, Colombia). Recuperado de http://
www...
Libro sin autor o editor: Título del libro (ed.). (Año de
publicación). Lugar de publicación: Editorial.
Larousse Diccionario Enciclopédico (5a.ed.). (1999). Bogo-
tá, D.C., Colombia: Larousse, S.A.
Libro electrónico: Apellido, A. A. (año de publicación). Título
del libro. Recuperado de URL de la fuente
Magallón, M. (1998). Filosofía política de la educación. Recupe-
rado de http://...
Artículo de revista electrónica sin versión impresa: Ape-
llido, A. A. (Año de publicación). Título del artículo. Título
de la revista, Vol(N°), pág.-pág. Recuperado de http://
www... O doi:####...
Díaz, M. (2001). Clasificación para la categorización y la organi-
zación de la Web. Context.net, 3(12), 12-14. Recuperado
de http://www....
Brownlie, D. (2007). Toward effective poster pre-
sentations: An annotated bibliography. Euro-
pean Journal of Marketing, 41(11), 1245-1283.
doi:10.1108/03090560710821161.
PROCESO DE ENVÍO Y EVALUACIÓN
Los documentos deben ser enviados al correo: revistateoriaypra-
xis@areandina.edu.co, dirigido al editor de la revista (Eduardo
Mora Bejarano), anexando lo siguiente:
- Ficha de identificación de autores.
- Carta firmada por todos los autores donde se remite el do-
cumento y se declare que el documento es inédito y no ha
sido publicado o sometido a otra revista.
- Lista de chequeo.
- Cuando las imágenes son de otro(s) autor(es) se debe adjun-
tar autorización por escrito del autor(es) original(es).
La remisión de una contribución a Teoría y Praxis Investigativa,
implica que el(los) autor(es) cede(n) los derechos de publicación y
difusión a la revista, por cualquier medio conocido o por conocer.
La recepción del documento se notifica por correo electrónico.
Los trabajos son sometidos a selección inicial por parte del Co-
mité Editorial y en el transcurso de 20 días hábiles se comunica a
los autores la aceptación o no para evaluación. Los documentos
que no se ajusten a las instrucciones dadas por la revista no serán
evaluados. Posteriormente se envía el documento a evaluación
por pares académicos, quienes emiten un concepto, la acepta-
ción para publicación dependerá de la calidad científica y el cum-
plimiento de las instrucciones dadas por la revista. La respuesta
será enviada por correo electrónico dentro de los 90 días hábiles
después de dada la respuesta de aceptación para evaluación.
El Comité Editorial se reserva el derecho de aceptar, rechazar,
solicitar modificaciones y hacer las correcciones que se estimen
necesarias para ajustar el documento al estilo de la revista. En
caso de solicitar modificaciones, los autores cuentan con 20 días
hábiles para enviar el documento corregido. La revisión de los
artículos se hará respetando el derecho de los autores a la con-
fidencialidad en cuanto a la información, resultados y esfuerzo
creativo. Así mismo se respetará el derecho a la confidencialidad
de los evaluadores.
El autor principal recibirá un (1) ejemplar del número de la revista
en que sea publicado el documento. En caso de necesitar certifi-
cación de aceptación o publicación, esta se debe solicitar al editor
al correo revistateoriaypraxis@areandina.edu.co.
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