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El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones sobre la utilidad del cine histórico

ALBERTO BORNSTEIN SÁNCHEZ

«Si los historiadores desconfían del cine de géneros, y concretamente, del género de aventuras, ellos se lo pierden»

La relación entre cine e historia puede entenderse de muy diversas formas: en primer lugar, podemos estar haciendo referencia al cine como un hecho cultural del siglo XX, es decir, como un producto de una determinada sociedad; en este sentido, toda película es histórica en sí misma, puesto que nos está mostrando determinados aspectos del tiempo y lugar en que fue realizada, funcionando como una fuente para el estudio del siglo XX. También podemos hablar de documentales y noticieros, de historia filmada, de determinados acontecimientos hsitóricos captados por una cámara en el momento preciso; baste recordar el ingente material recogido en los archivos cinematográficos que hace referencia a las dos guerras mundiales o a la Guerra Civil Española. Pero no son éstas u otras formas de relación entre cine e historia las que nos interesan aquí, sino otra muy distinta: lo que se ha convertido llamar cine histórico, es decir, la unión de ficción y paso en la pantalla. Observando por encima la historia del cine mundial, no es dificil darse cuenta del gran número de películas históricas que se han realizado en los menos de cien años de vida de este medio de expresión. Esto nos indica la gran popularidad de este matrimonio entre cine e historia. Pero la utilización del pasado para situar una acción ficticia no es propia ni única del cine; al menos en la cultura occidental pasado y ficción se unen desde hace siglos, como se ve en el teatro español del Siglo de Oro, en Shakespeare o en la novela histórica del siglo XIX.
1 J, LORENTE-COSTA: «El cine de aventuras>’, en J. ROMAGUERA y E. RIAMBAU (eds.): La Historia y el Cine. Barcelona, Fontamara, 1983, p. 201.

Cuadernos de Historia Moderna, n.

0 12, 277-292. Edit. Univer. Complutense, Madrid, 1991

en tanto que es el producto de una sociedad determinada y. cii.. 56. Ibídem. la prolongan. Entonces. otros autores tienen un concepto más restrictivo de lo que es el cine histórico. como es el caso de Pierre Sorlin3. 255. ya que pienso que toda película cuya acción se desarrolla en el pasado se puede calificar de histórica. RIAMBAU (eds. que ha sido 2 «El cine como material para la enseñanza de la Historia». por lo que distingue películas «de pretexto histórico». PORTER 1 MOIX: Op. 1915) y tantas otras que no cabe mencionar aquí. Ahora bien. Este es el caso de la novela de Dickens Historia de dos ciudades. ya que la respuesta parece obvia. en J. el término «cine histórico» está comunmente aceptado para referimos a las películas centradas en el pasado y así lo emplearemos aquí. pero veremos que sobre este aspecto hay disparidad de opiniones. 56. sería mejor hablar de cine sobre historía o alrededor de la historia. se realizaron películas que hoy son clásicas. En mi opinión son fundamentalmente tres las razones que inducen a productores. cii. . Está claro entonces que la historia y el pasado son temas a los que ha recurrido el cine constantemente y a esto solemos llamar cine histórico. partiendo de una experiencia cultural. de esta forma. Una vez definido el cine histórico y constatada su popularidad entre los espectadores. especialmente de la novela histórica del siglo XIX. la adaptación cinematográfica de una obra literaria preexistente da pie a producciones históricas bien conocidas por todos. ou Ihistorien dans lc noir.): Op. 254-5. M. En primer lugar. ROMANGUERA y E. y se sitúa en una acción dentro de un pasado más o menos lejano de su realización». Así pues. p.. Para Miguel Porte i Moix2 el cine histórico es «aquél que trata. a ciencia cierta o por pura imaginación. el problema está en que es éste un concepto mal acuñado. la completan.278 Alberto Bornstein Sánchez Así. desde mi punto de vista. 21. «de coloración históríca» y las películas históricas propiamente dichas. la desarrollan. 1974. directores y guionistas a situar la acción de una película en un tiempo más o menos alejado de nosotros. Griffith. p. Revue d’Histoire Moderne et Contemporozne. y desde sus orígenes se interesó por el pasado. debemos preguntarnos los motivos por los que el pasado es llevado a la pantalla. como E! nacimiento de una nación (David W. «Clio a lécran. el cine es heredero de esta constante cultural.’. puesto que. p. por consiguiente. que son «aquellas que. ¿qué es el cine histórico? Es ésta una pregunta un tanto absurda. eventualmente la presentan bajo un enfoque nuevo» t Personalmente estoy más de acuerdo con Porter que con Sorlin. mi concepto de cine histórico es muy amplio. Sin embargo. pp. pero aunque semánticamente erróneo5. todo film es potencialmente histórico. que piensa que no todo film que se desarrolla en un época lejana se puede clasificar como histórico. una fuente para el estudio de esa sociedad.

es decir. p. Por otra parte.). o bien se usa el pasado como contrapunto de la actualidad7. Este es el caso de las películas de aventuras. por lo que todas las producciones cinematográficas cuya acción se desarrolla en el pasado pueden incluirse en este grupo. etc. el «peplum» italiano de los años cincuenta y sesenta y las grandes superproducciones americanas de la misma época (Ben-Hur. p. se me hace dificil pensar que existan films inocuos. Este tipo de películas históricas me parecen las más interesantes y de mayor importancia para los historiadores. ya que las personas que están detrás de una obra de creación no son neutras y a través de sus trabajos vierten opiniones y su ideología. generalmente basado en novelas de Hammett o Chandíer). Quizá el cine más representativo en este sentido sea el «de romanos». además. En mi opinión éste es el caso de dos películas dedicadas a la Revolución Inglesa y de las que hablaremos más adelante: Cromwell (Ken Ivlughes.El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones. 1970) y Winstan ley (Kevin Brownlow y Andrew Mollo. 254. Evidentemente. a través de una situación pasada se critica o se pone de manifiesto un problema actual. sean históricos o no. 1975). Estos son los films que Sorlin denomina «de pretexto histórico». en los que «la historia sirve de pretexto para evocar un mundo diferente. estos grupos no son puros. 278. ~ Ibídem. SORLIN: Op. el recurso a una obra literaria de mayor o menor éxito es algo frecuente en el cine histórico. téngase en cuenta el cine negro americano de los años cuarenta. novela de Dumas adaptada innumerables veces o menos fielmente al original (al menos cinco versiones cinematográficas que respetan el título original). Por tanto. aventurero o lleno de misterio. .?.. 279 trasladada en dos ocasiones a la pantalla —en 1935 por Jack Conway y en 1958 por Ralph Thomas— o de Los tres mosqueteros. etc. ci. entre las cuales podríamos citar Scaramouche (George Sidney. siendo el fin de estas películas divertir y entretener al espectador. De todas formas. De esta forma. sino general en las producciones de todo tipo (a modo de ejemplo. se usa la historia en la pantalla con un sentido de presente. esta clasificación es muy general y puede ser matizada de muchas formas. aunque no particular de éste. fastuoso o brutal. se recurre al pasado con la intención de crear un gran es pectáculo. Pero esto también ocurre con películas cuya acción se sitúa en la Edad Moderna. 1952). en el sentido de que 6 P.. en todo caso alejado de las molestias del presente» 6 Por último. el pasado constituye un marco exótico en el que narrar una historia aunque en este caso el exotismo está basado en el tiempo y no en el espacío. de esta forma se suaviza un tema que tratado directamente podría ser conflictivo. Un caso más reciente es el de El nombre de la rosa. de capa y espada.

que suele llevar una importante carga ideológica9. sino su verosImilitud fílmica (lo cual. ¿qué nos va a enseñar sobre el pasado? ¿Qué utilidad tiene para nosotros? Los historiadores han prestado muy poca atención a la representación del pasado que se hace en el cine”. cit. cine y. No es necesario que las cosas sean ciertas en la realidad. es evidente que no es una ciencia y que no está supeditado al rigor exigible al trabajo de un profesional de la historia. no sujeto a un rigor científico. ya que éste «no entra para nada en el ~ Cabe preguntarse si en el cine predomina ci aspecto artístico o el industrial. 5. vol. Esto nos dice que el cine histórico es. ante todo. sobre todo porque no la precisa. núm. Así pues. parece claro que el recurso al pasado para situar la acción de una película no responde generalmente a un interés por la historia en sí misma. p. si el cine es un arte y una industria que no pretende analizar el pasado. Obsérvese que en un caso la producción es soviética (décimo aniversario de la Revolución) y en el otro es italo-argelina.. para bien o para mal. Por tanto. aunque predomine una característica sobre las otras dos. tratar este tema aquí seria muy largo y de poca utilidad. No es la verdad de los hechos lo que importa en cine. pr. como tal.). aunque esto pueda ocurrir en algunos casos. M. como documento/monumento incluso. Como arte. E. 1. basta con que lo sean en la estructura que el film propone. LORENTE-COSTA: Op. The American Historical Review. es más una industria que un arte. ya que si éste no es ciencia. Eisenstein. normalmente relativos a épocas cercanas al momento de la realización de la obra cinematográfica. hay que tener en cuenta que una película es un trabajo de creación. !O J. sino que no pretende serlo ni lo necesita. 1927) y La batalla de Argel (G. Pontecorvo. TOPLIN: «The Filmmaker as Historian». Por otra parte entramos en el espinoso problema de qué es arte y qué no lo es. 1966). cit. PORTER 1 MO[X: Op. 56. un arte y una industria8. por otra parte. el cine. como industria. si no está sujeto al rigor histórico.. basta con que correspondan a situaciones participantes en el mismo tipo de posibilidad histórica» Por todas estas razones los historiadores han despreciado el cine histórico. carecerá de valor para el historiador si se busca una justificación primordial en una pretendida —mal entendida— cientificidad. Así. no tiene nada que ver con ponerse de espaldas a una verdad superior de carácter globalizante.224. el cine busca obtener unos beneficios económicos. Entonces.280 Alberto Bornsrein Sánchez es frecuente el caso de películas que se pueden incluir en los tres. p. en mi opinión. por los que hay que tener presente la producción.. 8 . directores y guionistas al acometer la empresa de realizar un film histórico no es analizar el pasado. «debería ser ya evidente para todos que el cine. ya que el dinero no se pone al servicio de cualquier causa. R. diciembre 1988. 199-200. cita dos películas cuyo objetivo es el análisis militante del pasado reciente: Octubre (SM. es obvio que la intención de productores. pero no solamente no es ciencia.

p. p. 20. vol. “‘ Opiniones de Georges Duhamel citadas por M. FERRO: Op. no sin temor. Jarvie. A.El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones. cit. 1176.): The historian andfilm. Rafael Altamira’3 exclama: «cuando el cinematógrafo aborda temas históricos ¡qué de dislates comete y qué de peligros encierra!» El cine ya no es «ese espectáculo de ilotas». 1177. El primero es firmemente partidario de trasladar la historia a la pantalla y llega a pensar que posiblemente el cine es un medio más apropiado para presentar la realidad histórica que la palabra escrita. ‘~ E. D... por consiguiente. En primer lugar. 1976. es cierto que la realidad histórica ha sido y es tergiversada y mampulada por los cineastas. p. Reus. núm. p. ‘~ «History in Images/History in Words: Reflections on the Possibility of Really Putting History onto Film». por lo menos hasta hace muy poco. Madrid. pero el historiador sigue despreciando y desconfiando del cine histórico. hay motivos para esta desconfianza. pero desde muy pronto algunos se dieron cuenta. 1176. Evidentemente. 1980. Esto es cierto. . pero pienso que ambos tienen parte de razón. además. como dice Rosenstone ‘~. un pasatiempo de analfabetos» “~. Ed. en P. al combinar imágenes y sonidos. Raack está acertado al pensar que «más fácil‘2 M. p.. ALTAMIRAY CREVEA: Valor social del conocúniento histórico. Robert A. pero esto no debe quitarle todo el valor al cine histórico.. The American Historical Reviese. 1922. ROSENSTONE: Op. FERRO: Cine e Historia. Barcelona. Rafael Altamira y Crevea el día 24 de diciembre de 1922. cit. p. ~ Ibídem. una «máquina de embrutecimiento y disolución. Cambridge University Press. en el conocimiento del pasado cuando reflejaba un tema histórico. HUGHES: <Che evaluation of film as evidence». 93. Raack e 1. se acerca más a la vida real: sólo el cine puede «recuperar toda la vivacidad del pasado» ¡6~ Jarvie piensa completamente lo contrario. pero no por ello podemos negar la utilidad de la representación del pasado en la pantalla. ¿cómo podría el historiador defender sus opiniones. diciembre 1988. de la gran influencia que podía ejercer este medio en amplias capas de la sociedad y. anotarlas. se perdería «el debate entre los historiadores sobre lo que ocurrió exactamente y por qué ocurrió» 17 La concepción de la historia que tienen Raack y Jarvie es completamente diferente y sus opiniones sobre el matrimonio entre cine y pasado son radicales. discursos leídos ante la Real Academia de la Historia en la recepción pública del Sr. p. 66 refleja la desaprobación de los historiadores de los años veinte hacia el cine histórico. 6 Citado por R. J. W. puesto que la información que nos ofrecen las imágenes cinematográficas es muy pobre y. 1175-8. ya que. criticar las opuestas y rebatir las objecciones? Por tanto. SMITH (ed. 5. 23. Así. 281 universo mental del historiador» 12. Pp. “ Citado eníbidem. 36. Rosenstone’5 analiza las opiniones contrapuestas sobre la utilidad del cine histórico de dos historiadores: R.

inundan nuestros sentidos y destruyen los intentos de permanecer apartados. ya que «el film nos permite ver paisajes. Una película debe tener una progresión dramática. p. escuchar sonidos. en el silencio de las bibliotecas y los archivos. hemos visto la utilidad que puede tener el cine para el conocimiento del pasado. distanciados. ROSENSTONE: Op. 1179. en una obra impresa.bre 1988. «no veo cómo las películas pueden llevar un aparato crítico. dado que. ‘> 20 . cómo pueden al mismo tiempo invitar a la suspensión de la incredulidad y al cultivo del sentido crítico». A.. SCHUURSMA: «The historian as lilm-maker 1». como decía anteriormente. Jarvíe tampoco está descaminado. 124. ya que —y vuelven a ser palabras de Rosenstone— «un mundo que se mueve a una velocidad implacable de 24 imágenes por segundo no concede tiempo ni espacio para la reflexión. que no es necesariamente la Ibídem. los aspectos artísticos o dramáticos de la producción cinematográfica? El problema no es sencillo. 93. 22 R. este último es lineal. el cine nos muestra los aspectos visuales y emocionales del pasado. el cine puede ser útil en la representación del pasado. p. va ascendiendo hasta llegar a un clímax. 1177.): Op. vol. los espectadores —y entre ellos los historiadores— debemos creer la acción que se nos narra. «Am 1 a Camera? Other Reflections on Films and History». conocer la gente y los lugares como si estuviéramos allí. Las enormes imágenes en la pantalla y los sonidos nos sumergen. 2’ R. hay que tener en cuenta la diferencia existente entre el lenguaje científico o histórico y el lenguaje dramático. en P. la verificación ni el debate» ‘t Por tanto. prisioneros de la historia». ser testigos de fuertes emociones. Por otra parte.. dicien. existe una contradición prácticamente insalvable: por un lado. Por una parte. pero no me parece una solución plenamente satisfactoria. aquellos que los historiadores. que son expresadas en carne y hueso. a pesar de esta contradicción. o mirar conflictos físicos entre individuos y grupos» 2I~ Así.¿cómo podemos ser rigurosos sin destruir la ilusión. críticos. pero también hemos de ser conscientes de que. cit. SMITH (ed. The American Historical Reviese.282 Alberto Bornstein Sánchez mente que la palabra escrita. En la sala de cine estamos. p. mientras que en la realidad (histórica o no) esa línea se quiebra. la imágen cinematográfica parece permitimos mirar directamente a través de una ventana a los hechos pasados. hace referencia a las restricciones de esta forma de expresión. Sin embargo. Así. tiene altos y bajos. Así pues. Herlihy propone que el aparato critico sea presentado aparte. 5. como dice David Herlihy20. la historia representada en la pantalla está sujeta a tergiversaciones y manipulaciones. pero al mismo tiempo también tenemos que ser críticos ante la mayor o menor exactitud histórica del producto. núm. muchas veces impuestas por el mismo medio cinematográfico22. por un tiempo. 1192. cit. p. pueden tener dificultad para percibir y que también son fenómenos históricos.

Era una buena historia de suspense que producía en la audiencia la misma incertidumbre respecto al desenlace que habían sentido los verdaderos aldeanos y jueces. que.El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones. p. «disfrutaba con la creación de la película». 1173. en 6 anys d’histária i cinema a la Universitat de Barcelona. a que se reflexionara sobre el significado de la identidad en el siglo XVI?» 24 Todo esto llevó a Natalie Davis a escribir el libro del mismo título que la peicula. Barcelona. se ignoró la cuestión del protestantismo rural y sobre todo se insistió poco en el doble juego de la esposa y en las contradicciones personales del juez. 2< RA. en este caso los históricos. los “habría podido suceder”. 1987. ésta es una forma de mirar un film histórico. Esto lo expresa bastante claramente Natalie Zemon Davis... 1982) y del documental The Good Fight (1984) —sobre la actuación de la Brigada Abraham Lincoln en la Guerra Civil Española—. Barcelona. para quien la experiencia fue estimulante y perturbadora al mismo tiempo. Es posible que estos cambios contribuyeran a que la película tuviera esa poderosa simplicidad que había convertido la historia de Martín Guerre en una leyenda. 25 Ibídem. Se prescindió del origen vasco de los Guerre. 1984. a los que recurre el historiador cuando la evidencia es inadecuada o sorprendida. pero también hacía que fuera difícil entender lo que realmente había sucedido. si el cine es incapaz de profundizar en complejos problemas históricos y se queda solamente en los aspectos visuales del pasado. FERRO: «Histoire et cinéma: perspectives nouvelles>o. XIII. Z. estimulante por el poder del medio cinematográfico. como asesora de El regreso de Martín Guerre (Daniel Vigne. La película era una recreación sugestiva y convincente. M.. p. podríamos pensar que la única visión interesante de una película histórica es la positivista. a retomar su «verdadero oficio»25 Algo parecido opina Robert Rosenstone. pero en la que no tienen cabida las incertidumbres. en algún momento. por lo que esta dramatización de la historia va contra la historicidad23. por lo que llega a decir que «la historia que finalmente aparece en la pantalla nunca puede satisfacer plenamente al historiador como historiador (aunque pueda satisfacer al historiador como aficionado al cinc)» 26 Entonces. DAVIS: El regreso de Martin Guerre. La duración normal de una película. los “quizá”. pero perturbadora por las limitaciones a las que se veía sometido en su trabajo. 1982). pero ésta —según palabras de la historiadora americana— «se desviaba del relato histórico y esto me preocupaba». Pero ¿daba pie. Por otra parte. p. 23 . estéticas. Evidentemente. XIII. 24 N. el medio cinematográfico impone una simplificación de los asuntos tratados. ROSENSTONE: Og cit. por la enorme audiencia potencial. no permite la profundización en temas complejos. asesor histórico de Rojos (Warren Beatty. etc. Antoni Bosch. p. Facultat de Geografia i História. 16. 283 misma que la progresión histórica. debida a razones comerciales.

junio 1987.) Op. 14. cit. ROMAGUERA y E RIAM. según sus planteamientos ideológicos. Ahora bien. porque. p. ya que «en los filmes se cristalizan muchas veces las formas populares de entender los hechos» 30.c. De la misma opinión es P.. las cuales han dado distintas interpretaciones del pasado.. p. si una película es un producto de su tiempo. Desde mi punto de vista. cit. aquí radica el verdadero valor del cine histórico: por una parte. p. FERRO: Cine e Historia. no lo es en menor grado un libro de historia. JACKSON: «El historiador y el cine». por otra parte refleja «las actitudes populares hacia determinados periodos y hacia la historia misma» Pero esta relación entre presente y pasado no es algo propio exclusivamente del cine histórico. ya que se puede mirar desde un punto de vista ideológico o político. MONTERDE: «El cine y la enseñanza de la Historia». 138-9 y 14..cS para una C1~CAtUII?~. nos habla más del presente que del pasado —incluso el vestuario responde más a las modas actuales que pretéritas 32~. como dice Benedetto Croce.. 32 W. 67. y es que existe una relación ente el cine histórico y los planteamientos historiográficos del siglo >‘~. ~. ja.snArT cl L. p. 13. por lo que «el cine se convierte en un válido método de definición del nivel de cultura histórica de una sociedad. o al menos de un sector de ella»31. A.vl. p. “ .BAU (eds. núm. por lo que hay que descubrir la ideología que encierra el film. p. pero sí nos enseñan bastante sobre el momento en que fue rodada29. lo cual supone un ejercicio histórico33. p. p. 103. ni siquiera la más interesante.lcallu. en este caso es el presente el que explica el film28. 175.284 Alberto . 134. M. aInJVIDn~ (eds. W~flIfl~ ~~nfl y r. HUGHES: Op. ~ J. Historia 16. PARANAGUA: «Pasado y presente en 1 flfl~SAr~YTrflA . la represetación del pasado en la pantalla no ha sido uniforme. ciÉ..auí. C~l J. ~ W. p. Pp.». Ibídem. 29. p. 29 M. 66. E. FERRO: Cine e Historia. Y es que es posible que una película cuya acción se desarrolla en un tiempo pasado no nos enseñe nada sobre la época representada. FERRO: Histoire et cinérna. pero en las únicas películas en las que se cristalizan las formas populares de entender los hechos históricos son aquellas que sitúan su acción en el pasado. e «Histoire et cinéma.. Evidentemente esto no es algo propio del cine histórico.Bornstein Sánchez normalmente la primera. C nTA. HUCHES: Op. 103.. 27 2> M. sabemos que existen distintas escuelas historiográficas. 138. ¿ha tenido el cine histórico una o varias versiones del pasado? En mi opinión. sino de cualquier tipo de películas.ualllc. A. en este caso se trata de una verificación de la autenticidad y exactitud histórica de la obra2t Pero esta mirada erudita de una película histórica no es la única.. 22. > Citado por M. ciÉ. «la historia siempre es contemporánea» Así. Ibídem. en J.): Op.

La corriente historiográfica marxista se ve reflejada en el cine soviético de los años treinta. La conexión entre la escuela marxista y el cine también se da en otras películas posteriores38. HUESO: Op. frente a la historia externa del positivismo. 1982). En estos films se entiende que la historia la realizan los grandes hombres. 31. ya que me parece tremendamente difícil traspasar los métodos marxitas de análisis a una obra de ficción. Fundamentalmente sigo este trabajo al tratar este punto. 1965) y Novecento (Bernardo Bertolucci. Es el caso. 1947). 1982). con el desarrollo del realismo socialista. no son importantes los acontecimientos en sí mismos. señalada por Angel Luis Hueso36. A. como por ejemplo la serie de vidas privadas realizadas en los años treinta. pero ha perdurado hasta nuestros días en el medio cinematográfico La tradición histórica romántica también tiene su expresión cinematográfica. Hueso hace referencia a los puntos de contacto entre cine histórico y cuatro escuelas historiográficas: positivista. sino que sirven de marco a la ficción. y sus problemas cotidianos. Farán (Jerzy Kawalerowicz. desde mi punto de vista. no encontramos ante lo que solemos denominar melodramas . L. 285 XX. En estos films. son representativas de la escuela historiográfica de las últimas tendencias en la pantalla películas como Winstanley (Kevin Brownlow y Andrew Mollo. 36 «Historiografía y cine histórico». por lo que en la pantalla se reconstruye la historia externa de los acontecimientos grandiosos. romántica. que en muchas ocasiones reflejan problemas políticos del momento en que se rodó la película y respondían a posturas ideológicas concretas.El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones. tradicionalmente el cine ha tenido una visión positivista de la historia y. El cine también se ha aproximado. Así. ~. marxista y la de las últimas tendencias. Esta forma de enterder el pasado ha desaparecido prácticamente de los libros de historia. 1975) yE! regeso de Martín Guerre (Daniel Vigne. por ejemplo. p. entre otras. 27-32. es decir.. dado que nos encontramos ante obras de creación y no frente a trabajos científicos. aunque esta relación no es rigurosa ni exhaustiva. en 6 anys d’história i cinema a la Universitat de Barcelona.. en los que los sentimientos de los personajes son lo más significativo de la obra. a lo novelesco: así. en los últimos años. pero a mi entender. pp. a la histona interna. cita. importan más las personas que los personajes y se trata de reflejar en la pantalla sus condiciones de vida y sus formas de reaccionar y pensar. “ ~> . En este caso. de Gandhi (Richard Attenborough. se trata de comprender el pasado a través de personas sencillas. Representante de este tipo de películas podría ser Ambiciosa (Otto Preminger. cit. las películas históricas son herederas directas de la novela del siglo XIX. así. no de grandes personajes. se han realizado numerosas biografias cinematográficas. en este caso. es una relación bastante débil. 1975).

Este film me parece el más interesante de los tres. el futuro Lord Protector (la película prácticamente acaba con la muerte de Carlos 1) es el mayor responsable de los acontecimientos que tienen lugar en Inglaterra durante la guerra civil. 1970). Con esto quiero decir que las tres películas están estrechamente conectadas con el presente. la carga erótica de la película es considerable (teniendo en cuenta que se realiza en 1947). Es obvio que Cromwell es una clara representante del cine histórico positivista. que es propiciada por él. En esta obra no son los grandes hechos de la Revolución los que se representan en la pantalla. la protagonista de la ficción. podemos tratar de ver la visión del pasado que tiene cada película. nos encontramos ante tres formas muy distintas de ver una misma época en un mismo lugar.. es la historia de una niña noble abandonada durante la Revolución y su vida durante el reinado de Carlos II. la acción se sitúa en la Inglaterra de la Restauración. La película comienza con un prólogo en el que se nos muestran brevemente la batalla de Naseby (1646) y los debates de Putney (1647). Ambiciosa y Winstan ley. la forma de trabajar la tierra. Cuando nos enfrentamos a una película histórica podemos hacer varias preguntas. etc. la guerra. o ayuda a sus compañeros a decidir. En primer lugar. etc. en esta película se contacta con el pasado a través de lo que anteriormente denominamos sus aspectos visuales difíciles de percibir en los textos escritos. con el . basada en una novela de Kathleen Winsor. en Winstanley se nos ofrece otra visión de la Revolución Inglesa. puesto que queda reflejado claramente el siglo XVII: la pobreza. se tyata de una glorificación y mitificación del gran personaje que es Oliver Cromwell. en esta ocasión los grandes acontecimientos quedan marginados en beneficio de la evolución vital de Amber. como son Cromwell (Ken Hughes. sino que éste se constituye en el marco dc un melodrama. al igual que si nos enfrentamos a un texto. no es el pasado lo que importa. también decide.. esto no quiere decir que no se trate de conseguir un equilibrio para que las situaciones correspondan a la época en que se desarrolla la acción de la película. Por tanto.286 Alberto Bornstein Sánchez Pero quizá convenga ver todo esto en relación con películas concretas. Por último. que de aldeana pasa a a través de diversas aventuras. haciéndose especial hincapié en los sentimientos de los personajes. sino la forma de vida de un grupo de gente que decide llevar a la práctica los postulados teóricos de un comerciante londinense arruinado (Winstanley). la violencia. para pasar rápidamente a la experiencia de Winstanley y sus cavadores —diggers—. las armas. que escribió algunos panfletos. y esto no es casual. la muerte dcl Rey. se nos muestra a Carlos II en faceta de hombre. en el film. Me ha parecido oportuno escoger tres films que se sitúan en la Inglaterra del siglo XVII. utilizados en la película como base narrativa de la imagen. Por tanto. no en la de monarca. En Ambiciosa.

En este caso no se refleja una ideología política en el film. Así. Por tanto. mujer ambiciosa y decidida. se trata de una película enormemente conservadora. en principio trata de las aventuras y desventuras de una mujer y sus sentimientos amorosos. pero en mi opinión no lo es. principios que lleva a la práctica Cromwell para poner término a los tiempos revueltos que vive su país a mediados del siglo XVII. a primera vista. no sé si será por esto. la película nos narra el ascenso social de Amber. así. realizada por un director —Ken Hughes— que ha trabajado mucho para la televisión y para organismos gubernamentales.... de 1975. en la que no se exalta la Revolución. Si además tenemos en cuenta que los años sesenta son años turbulentos en el mundo occidental. . pero la película asume los planteamientos tradicionales y casi oficialistas sobre la figura del Lord Protector.El pasado a 24 imágenes por segundo: reflexiones. en los que se desrrolla el movimiento hippie. el mayo del sesenta y ocho en París. Cromwell es una producción británica dc 1970. 287 momento en que fueron realizadas. sino que es un cuento moral sobre ~> Además de Winstanley. al menos como uno de sus epígonos. frente al desorden de la vida en esos momentos se imponen los principios de orden y autoridad. por consiguiente. que quizá se podría incluir dentro delfree cinema inglés. constante en la obra del director vienés Otto Preminger. la película no es un simple producto inocuo de la fábrica de sueños que fue Hollywood. que prefiere irse con su padre a América. hay que conectar la obra de Bronlow y Molío. pero sí una crítica social. sino su ordenación y regulacion. lo cual produjo en algunos un sentimiento de fracaso y creo que con este sentimiento. película no estrenada en España. ha dirigido. En cuanto a la película. etc. de fracaso y esperanza. Por contra. no es dificil llegar a la conclusión de que el film trata de poner el contrapunto ideológico a todo esto. fue dirigido por Kevin Brownlow y su habitual colaborador Andrew Mollo. un producto inocuo. su amado (que la había rechazado previamente) y su hijo (fruto de su relación con el segundo). junto con Mollo It Happened Here. En primer lugar. la cultura del rock y las drogas. pero no se queda solamente en esto. pero este fracaso no significa la perdida de la esperanza en un mundo mejor. pero al final es abandonada por todos: el Rey (su amante). en 1975 estaba claro que había terminado el movimiento «liberador» de los años sesenta. ¡qué distinta es la visión de la Revolución Inglesa que nos ofrece Winstanley! Este film. Brownlow es un prestigioso historiador del cine que ha hecho alguna incursión en la realización de largometrajes39 y que ha realizado alguna serie documental sobre temas cinematográficos. ésta nos habla del fracaso de la experiencia de Winstanley y. sino que tiene una moraleja sobre la ambición y sus peligros. Ambiciosa podría parecer. y sabido es que en este movimiento cinematográfico es fundamental la crítica a la sociedad inglesa del momento. de la Revolución.

pero puede servir como un útil complemento al combinarlo con el material escrito y las explicaciones del profesor.288 Alberto Bornstein Sánchez una de las lacras de la sociedad americana: la ambición por encima de toda medida. Si el cine histórico tiene importancia como formador del conocimiento social del pasado. A MARWICK: «Film ja university teaching» y E. Dada la gran popularidad de esta unión. hay problemas insolubles en este sentido. sino que también llega al entorno familiar a través de la televisión y el vídeo. pero los resultados no han sido del todo satisfactorios4’ (ya lo hemos visto en los casos de Natalie Zemon Davis y Robert A. . SMITH: Op. ya que en ese caso conseguiríamos una película aburrida y poco estética. O’CONNOR: «History in Images/Images in History: Rellections on the Importance of Film nod Television Study for an Understanding of the Past=>. respectivamente. Además hay que tener en cuenta que el cine (histórico o no) no sólo se difunde a través de las salas comerciales. 1208. ciÉ. También J. GRENVILLE: «The historian as film-maker II». vol. 5. el problema está en que no es fácil encontrar una solución mejor a esta cuestión. debemos tratar de que sea visto con espíritu crítico y pienso que esto se puede hacer a través del aula sobre todo en Enseñanzas Medias40. Rosenstone).): Op. el conocimiento que la mayoría de la gente tiene del pasado proviene de estas películas. SMITH (ed. MONTERDE. diciembre 1988. pero sin que ese rigor sea exhaustivo. núm. 142-56 y 157-68. p. p. <‘ J. 40 Sobre este aspecto ver el artículo ya citado de J. Si estamos de acuerdo en que la gente conoce más su pasado por el cine que por el trabajo de los historiadores. ambos en P. éstos se deben acercar a este medio de expresión e intentar que sea riguroso en su tratamiento de los temas históricos en la medida de lo posible. HAWORTH: «Film in the Classroom». en P. 93. E.The American Historical Reviese. pero no por esto podemos negar las posibilidades del medio cinematográfico y su validez para el conocimiento y la comprensión del pasado. 138. ciÉ. el cine no debe ser el único instrumento a utilizar en la clase de historia. La solución más habitual hasta ahora ha sido la del historiador que toma la función de asesor. Después de todo lo dicho podemos llegar a una serie de conclusiones. la historia representada en la pantalla ha sido y es tergiversada y manipulada. E. En primer lugar. ya que el número de lectores es bastante menor que el de espectadores (no hace falta decir que este número desciende si se trata de trabajos científicos). pp. máxime entre alumnado acostumbrado a consumir imágenes a diario. el cine histórico ha sido y es un gran negocio> debido al gran éxito del matrimonio consumado en la pantalla entre ficción y pasado. En fin. Evidentemente.

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