Abortos en la explotación.

Consideraciones prácticas, causas y pautas a seguir

Un aborto en la granja ¿catástrofe o normalidad?
El parto en una explotación porcina de madres, aunque un hecho rutinario en el día a día, no deja de ser la culminación exitosa de todo un proceso productivo encaminado a obtener un determinado rendimiento económico. Existen fallos reproductivos, todos ellos perfectamente estudiados y caracterizados, que repercuten siempre de manera negativa sobre el mencionado rendimiento. Estas pérdidas se suelen evaluar como días no productivos (DNP), que son los días en los que la cerda en producción no está ni gestante ni lactante. Estos DNP, que suponen un coste que, según distintos autores, oscila entre 1,5g y 3g , aumentan de manera radical con la presencia en la explotación de cerdas vacías, cerdas destinadas a sacrificio, cerdas muertas, cerdas que repiten y cerdas que abortan. Sin ser el fallo reproductivo que en principio más pérdidas acarree, los abortos suponen, sobretodo para el ganadero, una situación trágica y la demostración más palpable del fracaso reproductivo. Esta apreciación no deja de ser curiosa ya que, en muchas explotaciones, se convive de manera normal con índices de repeticiones altos y fuera de los objetivos establecidos y se crea una alarma desmesurada ante abortos que entran dentro de los parámetros normales de una explotación.

Álvaro Aguarón Veterinario Técnico en Porcino. Especialista en reproducción.

Así, la reabsorción embrionaria o fetal precoz sin la existencia de un aborto obvio o no fácilmente observable puede ser más significativa desde el punto de vista económico que un aborto en fases más tardías de la gestación, pero el hecho de ver derramados por el suelo los fetos supone un choque tal que induce a pensar que en la explotación existe un problema bastante más grave de lo que en realidad probablemente es. A no ser que en la explotación aparezca de manera sobreaguda o aguda un pico anormalmente alto de abortos acompañados de sintomatología diversa en las cerdas y que haga dirigir el diagnóstico a una causa infecciosa grave, en la mayor parte de los casos los abortos son acontecimientos individuales, resultado de causas no infecciosas y que bien por la propia fluidez del proceso reproductivo bien por la presencia de buenos registros en la granja, no se investigan en profundidad. Se debería evaluar el problema, en ocasiones de manera retrospectiva y a lo largo de un periodo de tiempo amplio, indagar en sus posibles causas y ver qué medidas se pueden aplicar tanto de cuidados y manejo como, si fuera el caso, de prevención y/o terapéuticas.

¿qué ocurre tras la cubrición de la cerda?
Aunque la fisiología de la fecundación es bastante extensa y no es el objeto de este artículo, a grandes rasgos podemos decir que:

El encuentro de los espermatozoides con los óvulos se da en el oviducto, produciéndose la fecundación y

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Durante este periodo es importante tener un especial cuidado de las cerdas evitando situaciones que les generen estrés (movimientos, cambios bruscos en la alimentación, reagrupamientos…) que pueden derivar en una eliminación o en una reabsorción de los embriones. Desde el momento de la unión hasta los 25-30 días de gestación, los embriones continúan su crecimiento rodeados del amnios y del corion y a partir de entonces se desarrollan de manera paralela los fetos y las membranas fetales. A partir de los 30-35 días comienza la calcificación de la estructura ósea del embrión y éste adquiere las características morfológicas de la especie. En ese momento se le denomina feto.

empezando la división celular en el zigoto recién formado.

36-48 horas después de la fecundación hay una migración de ese primitivo embrión desde el oviducto hacia los cuernos uterinos. El cuerpo lúteo que se ha formado en el ovario tras la expulsión del óvulo empieza a producir progesterona que, aparte de detener la actividad cíclica de la cerda, acondiciona el útero para poder soportar la gestación. Las células del embrión, entre tanto, se siguen dividiendo y se pasa del estado de mórula al de blastocisto. En torno a los 12-14 días el embrión incrementa la producción de estrógenos. Si el número de embriones vivos es al menos de 2 por cuerno uterino, esta secreción de estrógenos será suficiente para que haya un reconocimiento de la gestación por parte del aparato reproductor de la cerda. Si no hay al menos 2 embriones vivos en cada cuerno o si no hubiese habido fecundación, entorno a esos 12-14 días el útero comenzará a producir prostaglandinas, regresando el cuerpo lúteo y saliendo la cerda en celo a los 5-7 días. Esto supondría un retorno al celo o repetición cíclica (19-21 días tras la cubrición). Si tras el reconocimiento de la gestación por parte del aparato reproductor de la cerda se produjese la muerte de alguno de los embriones y la producción de estrógenos por parte de éstos no fuese suficiente, habría una regresión del cuerpo lúteo que provocaría la muerte embrionaria y una posterior salida de la cerda en celo a los 5-7 días tras dicha muerte. Esto supondría un retorno al celo o repetición acíclica (23-40 días tras la cubrición). En torno a los 13-15 días tras la fecundación se produce el fenómeno de la implantación que no es más que la unión entre los embriones y el endometrio uterino; unión fundamental para que exista una relación materno-fetal capaz de acoger y nutrir a los embriones para que se lleve a cabo una gestación exitosa.

¿qué es un aborto?
En sentido estricto, siempre que haya habido una fecundación, toda interrupción de la gestación con la subsiguiente pérdida de la futura camada se podría catalogar como un aborto. Pero en la porcinocultura moderna, basada en índices, ratios y demás parámetros, se han de acuñar más específicamente los términos. Estos fracasos de la gestación se pueden clasificar en:
1.

Pérdidas embrionarias: Sería la interrupción de la gestación por la muerte de los embriones. Generalmente no hay expulsión de ningún tipo de tejido ni estructura aneja orgánica. Todo lo más que podremos observar será una descarga vaginal de distintos aspectos. Tras estas pérdidas de gestación, suele darse una absorción embrionaria y lo que observaremos serán retornos al celo primordialmente acíclicos. Pérdidas fetales: Implicaría la muerte intrauterina de los fetos (a partir de los 30-35 días de gestación y hasta los

2.

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110 días) y su posterior expulsión. Sería la definición más conocida y consensuada de aborto.
3.

Partos prematuros: Incluiría la expulsión de fetos muertos o no viables a partir del día 110 de gestación. Está claro que hay partos prematuros, incluso antes del día 110 de gestación, de los cuales obtenemos algún lechón viable. En este caso, seguiríamos hablando de partos prematuros pero no englobados dentro de los fracasos de la gestación.

Tasa de abortos. ¿Un problema de fertilidad?
De cada número de cubriciones que se realizan en un periodo determinado de tiempo, unas van a resultar fértiles y otras van a resultar no fértiles. Es decir; % cubriciones fértiles + % cubriciones no fértiles = 100 % cubriciones realizadas Dentro de las cubriciones que han resultado ser fértiles, no todas van a finalizar de una manera satisfactoria. Unas, en efecto, acabarán en parto (resultado esperado), otras acabarán en aborto y otras serán bajas fértiles (cerdas muertas o que han de ir a matadero a pesar de ser gestantes confirmadas). % fertilidad = tasa de partos + tasa de abortos + % bajas fértiles De igual manera, las cubriciones que resultan no ser fértiles incluyen la tasa de repeticiones, las cerdas vacías y las bajas no fértiles. La tasa de abortos, por tanto, se define como el número de abortos acaecidos sobre el total de cubriciones realizadas en un período determinado y expresado en tanto por cien. Tasa de abortos = nº de abortos ____________________ nº cubriciones realizadas X100

Los objetivos que se deben establecer en cuanto a tasa de abortos en una explotación se sitúan en una horquilla de entre el 1,5 % y el 2 %. El que los objetivos se aproximen al límite inferior o superior de ese intervalo dependerá básicamente de: Las condiciones ambientales y estructurales de la explotación. – El tipo de manejo que se lleve a cabo. – La situación sanitaria de la explotación y del programa sanitario que se haya instaurado.

Así, si las condiciones estructurales de la granja obligan a realizar un número alto de movimiento de los animales, hemos de establecer unos objetivos menos estrictos que si, por ejemplo, el movimiento de los animales es más restringido y se realiza en épocas menos sensibles. De igual modo unas condiciones ambientales desfavorables harán que la tasa de abortos esperada sea mayor. También, el hecho de adaptarse a las nuevas normativas sobre bienestar animal, y en concreto a la obligatoriedad de alojar a los animales en grupo, hace que se deban revisar los objetivos sobre tasa de abortos al alza, ya que las peleas por establecer una jerarquía en el grupo acarrean un aumento en el número de abortos en los primeros días tras el agrupamiento. La existencia de un buen plan vacunal y una correcta estrategia sanitaria y de adaptación en la entrada de nuevos animales al conjunto de la explotación, harán que los objetivos que se marquen en cuanto a tasa de abortos, a priori, sean menores. En definitiva, cuanto mejores y más propicias sean las condiciones en las que se desarrolla la producción más exigentes han de ser las expectativas en lo referente a la tasa de abortos que se espera a lo largo del tiempo en la explotación.

Cuando en la explotación haya una tasa de abortos anormalmente alta y fuera de los objetivos marcados, hay que tener en cuenta que no nos enfrentamos a un problema de fertilidad y por tanto, las medidas correctoras no serán las mismas, o por lo menos serán independientes de las que se tomen cuando en la explotación exista realmente un problema de baja fertilidad.

Objetivos de la explotación en cuanto a tasa de abortos
Para establecer un objetivo realista en cuanto a la tasa de abortos que se espera en la explotación, es importante el hacer una recolección retrospectiva de los datos. En base a ese histórico de la granja definiremos unos objetivos tendentes a reducir los abortos de la explotación de manera coherente.

Límites de acción
Cuando el porcentaje de abortos en la explotación supere en un punto los objetivos marcados, es decir, cuando dicha

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tasa de abortos se sitúe entre el 2,5 y el 3%, se deben estudiar las posibles causas y tomar las medidas necesarias encaminadas a reducir ese número hasta los objetivos marcados. Pero antes de llevar a cabo cualquier medida correctora orientada a reducir la tasa de abortos de la explotación se ha de definir y diagnosticar correctamente el problema de abortos que podemos tener. Para ello es importante concretar estos cuatro puntos:
1.

En otoño, cuando la disminución de las horas de luz hace que los niveles de progesterona (hormona secretada por los cuerpos lúteos de gestación y encargada de mantener la preñez) en sangre disminuyan. Si a esto unimos que por lo general en otoño la temperatura ambiental disminuye, añadimos un factor estresante más, que hará más proclive a la cerda a abortar. Esto se conoce como el “síndrome de aborto otoñal”.

2.

3. 4.

Cuándo ocurren los abortos; si es durante todo el año o en un período del año determinado. Es decir, si existe estacionalidad. A qué animales del grupo de reproductoras afecta; si es en todos los animales o se circunscribe a un ciclo determinado. En qué momento de la gestación de la cerda se producen mayoritariamente los abortos. Determinar la causa, básicamente intentando discernir si se trata de un problema de índole infeccioso o no.

Cuando tengamos un problema estacional de abortos en la explotación podemos establecer unas medidas correctoras para evitar en lo sucesivo ese aumento de la tasa de abortos. Estas medidas serían:

En el caso de abortos en primavera, dotar de sombras a los parques exteriores para evitar que los rayos del sol incidan directamente sobre las cerdas y produzcan quemaduras en la piel. En los abortos otoñales, dotaremos de luz artificial de intensidad suficiente a las naves donde se encuentren las

En la siguiente gráfica observamos los datos de una granja donde existe un problema de abortos otoñales:
PORCENTAJE DE ABORTOS
20,0%

15,0%

10,0%

5,0%

0,0% 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

MES mes abortos % ENE 4 7,0% FEB 2 3,5% MAR 4 7,0% ABR 5 8,8% MAY 2 3,5% JUN 5 8,8% JUL 2 3,5% AGO 4 7,0% SEP 3 5,3% OCT 9 15,8% NOV 8 14,0% DIC 9 15,8% TOTAL 57 100,0%

La estacionalidad de los abortos
Para determinar si la incidencia de abortos ocurridos en la explotación sigue un patrón estacional es indispensable tener un registro mensual de los mismos. Por norma general existen dos épocas del año en las que se incrementa el porcentaje de abortos:

cerdas en gestación. Se habla de un nivel de iluminación de 200 lux, que es la luz que permita leer sin dificultad un periódico. También se intentará que la temperatura de la nave no descienda por debajo de los 18-20ºC.

qué animales son los más afectados
De igual manera que se lleva un registro por meses de los abortos ocurridos en la explotación, se deberá llevar un registro de los abortos por ciclos para ver si los abortos se circunscriben a un grupo de animales determinado. Cuando los animales de un determinado ciclo tienen más de un 2% de abortos respecto a las cubriciones realizadas en dicho ciclo, y además representa más del 30% del total de abortos de la explotación, se debe investigar qué circunstancias concretas acaecen en esos animales para que se den esas tasas

En primavera, cuando la incidencia de los rayos solares empieza a ser mayor y se producen quemaduras en la piel de las cerdas. Estos abortos no son característicos en explotaciones intensivas donde las cerdas no están expuestas directamente al sol pero sí lo son en instalaciones con parques exteriores.

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de abortos tan anormalmente altas. En estos casos se deberá prestar atención:
– – – –

Durante toda la gestación. Antes de los 70 días de gestación (o abortos tempranos). Después de los 70 días de gestación (o abortos tardíos).

A las condiciones ambientales e higiénicas que existen en la nave donde se encuentran esos animales. A la cantidad y calidad no sólo de la alimentación que reciben sino también del agua que se les suministra. Al programa de adaptación sanitaria que se ha seguido con esos animales (en el caso de ser animales de reposición) o bien al programa vacunal que se ha instaurado en esos animales.

Esta clasificación se realiza en base al hecho de que el feto es inmunocompetente a partir de los 70 días de gestación. La presencia de inmunoglobulinas en el fluido fetal sólo es demostrable en fetos abortados a partir de los 70 días de gestación. Cuando estamos ante una alta tasa de abortos en etapas tempranas de la gestación podemos intuir, en principio, que las causas de los abortos no son de etiología infecciosa. En la misma línea, sabemos que hay enfermedades infecciosas caracterizadas por producir abortos en momentos más tardíos de la gestación como es el caso del PrrS, la Leptospirosis, y la Brucelosis; aunque hay enfermedades sistémicas que pueden provocar abortos en cualquier momento de la gestación como es el caso de la Enfermedad de Aujeszky, las Pestes Porcinas Africana y Clásica o la Influenza Porcina.

En los datos obtenidos de otra explotación, se observó que en el caso de las primerizas los abortos suponían más del 30% del total. Además la tasa de abortos en ese ciclo en concreto, era mayor al 2%.

PORCENTAJE DE ABORTOS

40,0% 35,0% 30,0% 25,0%
(%)

20,0% 15,0% 10,0% 5,0% 0,0%
1 2 3 4 5 CICLO 6 7 8 9

ciclo abortos %

1 29 35,8%

2 7 8,6%

3 8 9,9%

4 7 8,6%

5 9 11,1%

6 8 9,9%

7 2 2,5%

8 3 3,7%

9y+ 8 9,9%

TOTAL 81 100,0%

Al centrar la investigación sobre ese ciclo en concreto se observó que la adaptación sanitaria de esos animales antes de su introducción en la explotación no era la adecuada, así como que las condiciones ambientales y estructurales de la nave donde se alojaban provocaban bastantes peleas entre los animales.

Causas de aborto
No es el objetivo de este artículo el revisar pormenorizadamente todos los posibles motivos por los que se producen abortos en la explotación. En la mayoría de los casos, las causas que han provocado el aborto no se conocen y, a no ser que se trate de un brote agudo, no nos solemos parar a determinar las razones concretas que ha llevado a una cerda a abortar. No obstante tenemos una serie de datos e indicios que nos pueden llevar a sospechar sobre algunas causas en concreto, aunque en ocasiones no se trata de una única causa sino de la conjunción de varias. Estas pistas a disposición del técnico serían:

En qué momento de la gestación ocurren los abortos
De manera tradicional se establecen tres situaciones respecto al momento de la gestación en el que ocurren los abortos:

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• •

• •

de primoinfecciones y en casos en los que existen subpoblaciones no protegidas dentro del conjunto de reproductoras. PrrS: Causante de un fallo reproductivo global dentro del cual se incluyen abortos tardíos. Influenza Porcina: Aparte de los síntomas respiratorios provoca un síndrome febril que es el verdadero responsable del aborto. SmEDI: Son típicos los abortos en la primera mitad de la gestación. Parvovirus: Aunque sus síntomas más típicos son la infertilidad de la cerda y la momificación de fetos, también produce abortos tardíos. Virus de la Gastroenteritis: Los abortos son síntomas complementarios a la sintomatología digestiva. Virus de la Encefalomielitis: De manera más general provoca muerte de lechones nacidos vivos.

– – – – –

– –

La edad de los animales que han abortado, en concreto diferenciar si se trata de animales adultos o de cerdas jóvenes. Aspecto de los fetos abortados. Si son de aspecto normal, fresco, brillante y muertos recientemente es un indicio de que ha sido un fallo maternal lo que ha desencadenado el aborto. Si son fetos de distintos tamaños, momificados, de color marrón nos inclinaremos hacia una infección fetal como responsable de esos abortos. Cuántos animales afectados hay. Existe concentración de los abortos en alguna época determinada. Estado de vacunación de los animales y sobre todo si ha habido vacunaciones 10 días antes del aborto. Altas recientes en el hato reproductivo. Cambios recientes de la alimentación tanto en cantidad como en calidad. En este punto es importante conocer si el día del aborto ha habido consumo de pienso por parte de la cerda, ya que si así ha sido, podemos descartar una posible causa de origen infeccioso. Condiciones medioambientales que rodean a los animales. Cambios de ubicación o situaciones que provoquen estrés a los animales, como pueden ser reagrupamientos, peleas, etc. Histórico de enfermedades actuales y anteriores que han afectado a la explotación.

Enfermedades de origen bacteriano: • Leptospirosis: Por lo general supone abortos entre el primer tercio y la primera mitad de la gestación. • Brucelosis: Suele tratarse de casos hiperagudos que provocan “oleadas” de abortos. • mal rojo: Debido al síndrome febril las cerdas afectadas abortan. • APP: La primoinfección con Actinobacillus pleuropneumoniae produce estados febriles que pueden derivar en aborto. • Estreptococias y estafilococias: responsables de infecciones urogenitales que en muchas ocasiones dan como resultado descargas vaginales y abortos. • Otras infecciones por Coliformes, Listeria, Clamidias, Toxoplasma, etc. Enfermedades individuales: • Incluyen enfermedades que comprometen el estado general de la cerda y que si le afectan en épocas sensibles de la gestación y no se atajan a tiempo pueden desencadenar un aborto. Estas patologías

Causas infecciosas de aborto
Para un completo y correcto diagnóstico laboratorial es imprescindible una buena toma de muestras y el envío tanto de sueros de las cerdas para observar seroconversión, como de fetos y placentas refrigeradas (no congeladas) para un correcto aislamiento y posterior identificación del posible agente causal. De manera somera podemos englobar varias patologías como responsables de ocasionar abortos en porcino.

Enfermedades de origen vírico: • Pestes porcinas Clásica y Africana (PPC y PPA). • Enfermedad de Aujeszky: Produce abortos en casos

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incluirían cojeras, parasitosis, infecciones urinarias. Es curioso e importante conocer el hecho de que aquellas cerdas que en lactaciones anteriores han padecido el Síndrome de metritis-mamitisAgalaxia (mmA) tienen tasas de abortos significativamente mayores en gestaciones posteriores que cerdas que no hayan sufrido dicho síndrome.

hace imprescindible para evitar abortos en estadios tempranos de gestación. Las vacunaciones en periodos críticos, como es antes de las 8 semanas de gestación o en el último tercio de ésta, pueden producir reacciones vacunales que cursen con fiebre y que interrumpan la gestación. Un excesivo llenado de las fosas de purín que haga que el nivel superior de la fosa esté a menos de 10 centímetros de la cerda aumenta el riesgo de infecciones en el tracto urogenital de la cerda, que si no son convenientemente tratadas pueden hacer que las cerdas aborten. También un incorrecto vaciado de las fosas de purín ocasiona fermentaciones que elevan los niveles de gases “tóxicos” como CO2, NH3, CO y SH2 lo suficiente como para ocasionar abortos.

Causas no infecciosas de aborto
En granjas con un estado sanitario adecuado y una adaptación de nulíparas óptima, la mayoría de los abortos que acontezcan en la explotación serán debidos a este tipo de casuística. Dentro de estos motivos no infecciosos se diferencia entre las causas debidas al manejo y las causas debidas a la alimentación.

Manejo: • La falta de contacto con el verraco puede disminuir la secreción hormonal por parte del hipotálamo de las hormonas responsables del mantenimiento de la gestación. El contacto diario de un mínimo de 2 horas con un verraco disminuiría la posibilidad de sufrir abortos por esta causa. • Los movimientos y agrupamientos de cerdas antes de los 30-35 días de gestación pueden provocar situaciones de estrés incompatibles con el mantenimiento de la gestación. La limitación de los movimientos de los animales en esos períodos críticos se

Alimentación: • La alimentación deficitaria, tanto desde el punto de vista de la cantidad como de la calidad, puede ocasionar un deterioro de la condición corporal de la cerda que la hace más proclive a sufrir abortos. • La contaminación del pienso con micotoxinas es una de las causas que más incidencia puede llegar a tener en la tasa de partos. El uso de buenas materias primas, de sustancias secuestrantes de micotoxinas y unas buenas condiciones de almacenaje disminuyen la importancia de este aspecto. • mantener una buena curva de alimentación durante las distintas fases de la gestación es fundamental para evitar problemas de toda índole incluyendo la posibilidad de abortos. • De igual manera que se ha de prestar especial atención a que el suministro de agua sea adecuado tanto en cantidad suficiente como en condiciones higiénicas aceptables.

qué hacer con una cerda que ha abortado
El hecho de que una cerda aborte es indiscutible que produce unas pérdidas en la explotación que es difícil que ese animal pueda llegar a recuperar. Los días en los que la cerda ha estado gestante, en el momento en el que aborta, se convierten en días no productivos a los que hay que añadir los que dicho animal, en el caso de que siga en la explotación, tardará en volver a estar preñada. Si a esto unimos que una cerda abortada es más problemática a la hora de volver a quedar gestante y que, en el caso de que vuelva a quedar preñada, tiene una alta probabilidad de volver a abortar, la mejor opción que podemos tomar con una cerda abortada es la de eliminarla del ciclo productivo y destinarla a sacrificio. Los únicos animales que podemos recuperar para la explotación serían aquellas cerdas de selección (abuelas y/o bisabuelas), que no tengan más de dos ciclos y cuyo aborto no haya sido debido a causas infecciosas para así evitar recirculaciones de patógenos. Sólo en esos casos sería aconsejable reintroducir una cerda abortada en el ciclo productivo, siempre tras un tratamiento a base de prostaglandinas y antibioterapia.

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