You are on page 1of 2

VIGILAR Y CASTIGAR. NACIMIENTO DE LA PRISION - Michel FoucaultSOCIOLOGIA - A.G.

RIVELLO Foucault presenta el suplicio de Damiens, quien fue condenado por parricidio a pública retractación ante la puerta principal de la Iglesia de París en 1757. El suplicio consistió básicamente en una procesión en la cual el condenado era humillado por el pueblo, seguido del atenaceamiento de sus miembros y de una tortura pública por medio de fluidos calientes que le eran vertidos en el cuerpo y seguido por el descuartizamiento por medio de caballos, luego de lo cual los restos fueron quemados y lanzados al aire. A continuación Foucault expone el reglamento de la Casa de Jóvenes delincuentes de París que data de tres cuartos de siglo más tarde que el suplicio. En el cual se relata detalladamente todas las actividades que deben realizar los internos, la jornada de trabajo tiene una duración de nueve horas diarias y dos horas del día estaban destinadas a la enseñanza. Si bien los ejemplos anteriores no castigan los mismos delitos, son dos ejemplos de estilos penales diferentes. Corresponden a la época en que se redistribuyó en Europa y EEUU la economía del castigo.

1

Uno de los elementos a resaltar es la desaparición del suplicio. Se diferencian en que se realizan castigos más discretos en cuanto al sufrimiento, un juego de dolores más sutiles y silenciosos, y sobre todo desprovisto de evidente visibilidad. En un par de décadas desapareció el cuerpo supliciado, marcado en la piel, expuesto en espectáculo. Todo esto sucede a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX En esta transformación intervinieron dos procesos: Desaparición del espectáculo punitivo. Toda la ceremonia de la pena entra en la sombras. Además todo lo que tenía de espectáculo el castigo, de ahora en adelante va a estar cargado de un valor negativo. El rito que cerraba el delito parece pecar de asemejarse a él. Es decir se castiga algo de una manera que es igual al delito cometido. De esta manera el castigo tiende a convertirse en la parte más oculta de proceso penal. Esto significa que se abandona el dominio de la percepción cotidiana para pasar a una conciencia más abstracta. Es la certidumbre de ser castigado, no el teatro, lo que hace apartarse del crimen. Es la propia condena lo que marca al delincuente con un signo negativo. La justicia intenta separarse de la ejecución, o que se entienda como algo que dolorosamente debe realizar, no para demostrar su poder, sino para castigar el crimen cometido. Buscan dejar claro que el dolor no es el objetivo último de su acción punitiva. Incluso en los momentos de la ejecución en las penas de muerte hay médicos cuya tarea es hacer que el presidario no sufra, privar de todo tipo de derecho, incluso del derecho a sufrir y quitar la vida. Dejaron de existir los largos procesos donde se daban sucesivos ataques al condenado con el único fin de hacer interminable su tortura. Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar. Pero asimismo la pena no busca castigar, sino corregir el mal cometido, liberando a los magistrados de la misión de castigar. Si bien los sistemas modernos de castigo (prisión, reclusión, trabajos forzados, la deportación) si bien caen sobre el cuerpo, no lo hacen en la misma medida que lo hacían los suplicios. El cuerpo está en una situación de intermediario. Si se priva al cuerpo de la libertad es para privarlo de una liberta que se considera como un derecho y como un bien. La reducción de esas mil muertes a la estricta ejecución capital define toda una nueva moral propia del acto de castigar. En 1791 en Francia todavía se utilizaba la guillotina, una única muerte para todos los condenados, en donde se buscaba suprimir al mínimo indispensable el sufrimiento, quitar la vida de un golpe. Si bien la muerte es un acontecimiento visible, pero es instantáneo Otro aspecto es que el condenado ya no tiene que ser visto. La sola lectura de la sentencia, enuncia un delito que no debe tener rostro. Es por esto que en los últimos suplicios se cubre con paños al condenado para ocultar su cuerpo. La desaparición de los suplicios se puede considerar entre los años 1830-1848. Tambié hay que tener en cuenta que la acción sobre el cuerpo, el suplicio no han desaparecido totalmente a mediados del siglo XIX. Una de las grandes críticas que se hizo al sistema penitenciario es que no es lo suficiente punitorio, ya que los presos pasan menos hambre y frío que muchos pobres u obreros. El castigo deja de pesar sobre el cuerpo para pasar a ser un castigo sobre el alma (sobre el corazón, el pensamiento, la voluntad, las disposiciones.) También hay que tener en cuenta que muchas de las cosas que antes se castigaban dejaron de ser delitos, por estar vinculados a determinados ejercicio de autoridad religiosa o a un tipo de vida económica. Por ejemplo la blasfemia perdió el tenor de delito. Hay que tener en cuenta que la división entre lo permitido y lo prohibido conserva cierta similitud, pero lo que cambió radicalmente es el objeto crimen. El alma del delincuente es invocada para juzgarla al mismo tiempo que se juazga el delito. Desde los 150 o 200 años, que hace que Europa estableció sus nuevos sistemas de penalidad, se juzga el alma del delincuente, no los delitos. Desde la Edad Media, juzgar significaba buscar el autor, el responsable de un delito. Hoy en día se busca ir más allá de todo eso. Buscar el responsable, entender los móviles que lo llevaron a cometer ese crimen y como lograr recuperar al individuo, corregir, que sea útil a la sociedad. 1

las ceremonias de sumisión. efecto que manifiesta y a veces acompaña la posición de aquellos dominados. Ver los metodods punitivos como tecnicas especificas del campo de los procedimientos de poder. los funerales. 4. sino el efecto de conjunto de sus posiciones estratégicas. En el otro polo se encuentra el cuerpo del condenado. Se trata de una microfísica del poder que los aparatos y las instituciones ponen en juego. Cuerpo político Conjunto de los elementos materiales y de las técnicas que sirven de armas. la parte del trabajo obligatorio hubo de disminuir en el siglo XIX en los mecanismos de castigo. Con el feudalismo y en una época en que la moneda y la producción están poco desarrolladas. Si se carga tanto de elementos extrajurídicos no es para poderlos calificar jurídicamente e integrarlos poco a poco al estricto poder de castigar. pero cuyo campo de validez se sitúa en cierto modo entre los grandes funcionamientos y los propios cuerpos con su materialidad y sus fuerzas. CUERPO DOBLE. sino que puede existir un saber del cuerpo que no es la ciencia de su funcionamiento y un dominio de sus fuerzas. Los jueces hoy en día hacen algo muy distinto de juzgar.VIGILAR Y CASTIGAR.G. se asistirá a un brusco aumento de los castigos corporales. no era la gravedad de su acción la que se modificaba. Era imposible declarar a alguien a la vez culpable y loco. Situar la tecnología del poder en el principio tanto de la humanización de la penalidad como del conocimiento del hombre. sus tiempos mas vivos. ni su pena la que debía atenuarse. Pero hay que tener en cuenta que por más light que sean los castigos siempre es del cuerpo del que se trata. Examinar si la entrada del alma en la escena de la justicia penal no es efecto de una transformación en la manera en que el cuerpo mismo está investido por las relaciones de poder. más que se poseerse. de vías de comunicación y de puntos de apoyo a las relaciones de poder y de saber que cercan los cuerpos humanos y los dominan haciendo de ellos unos objetos de saber. 2. En torno a esta dualidad se organiza una iconografía que distingue y une a la vez a la persona del rey y las exigencias de la corona y todo un ritual que encuentra en la coronación. sustituida por una detención con fines correctivos. Kantorowitz 2 . RIVELLO Antes si un delincuente era calificado de demente o loco no podía ser culpable.Michel FoucaultSOCIOLOGIA . A partir de aca todo caso tiene como posibilidad y como derecho la posibilidad de la locura. El cuerpo solo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido. Para evitar que esta operación sea puramente un castigo legal. 3.A. La operación penal se cargó de elementos y personajes extrajurídicos. Considerar el castigo como una función social compleja. de relevos. por el contrario es para hacerlos funcionar en el interior de la operación penal como elementos no jurídicos. por ser el cuerpo en la mayoría de los casos el único bien accesible y el correccional. porque además de llevar el elemento transitorio que nace y muere y otro que permanece a través del tiempo y se mantiene como el soporte físico del reino.. pero a su vez determina un tipo de normal. que no es el privilegio adquirido o conservado de la clase dominante. Hace un análisis del cuerpo del rey. Pero esto no quiere decir que sometido signifique violencia. Si el autor estaba loco. aparecerían con el desarrollo de la economía mercantil. Rusche y Kirchheimer En una economía servil los mecanismos punitivos tendrían el cometido de aportar una mano de obra suplementaria y de constituir una esclavitud civil al lado de la que mantienen las guerras o el comercio. Este poder se ejerce. NACIMIENTO DE LA PRISION . Se dice que ninguno de ellos comparte el derecho de juzgar. era el delito mismo el que desaparecía. la manufactura penal. Para disculpar al juez de ser quien castiga. Además se ha desarrollado toda una estructura en la cual se divide el poder legal de castigar. 1. Con el fin de encerrarlo y cuidarlo. Sin embargo varias sentencias estipularon que se podía ser a la vez culpable y loco. Este saber y este dominio constituyen lo que podría llamarse la tecnología política del cuerpo. El condenado es la figura simétrica e invertida del rey. En definitiva tratar de estudiar la metamorfosis de los métodos punitivos a partir de una tecnología política del cuerpo donde pudiera leerse una historia común de las relaciones de poder y de las relaciones de objeto. Quizás un poco más loco que culpable. pero culpable al fin. 2 Ya en 1832 se preveía en la sentencia las circunstancias atenuante y la posibilidad de la locura. Desde que funcionan los nuevos sistemas penales se hace otra cosa que juzgar los delitos. No ver solo lo negativo sino también incorporar lo positivo. El trabajo obligatorio. Pero al exigir el sistema industrial un mercado libre de la mano de obra. marcando el menos poder.. que marca a quienes se somete a un castigo.