RAZON SOCIAL DEL HOMBRE POLITICO

DEDICADO AL MODELO EDUCATIVO DE FINLANDIA

JOSE ORLANDO MELO NARANJO INVESTIGADOR EN ESTUDIOS LATINOAMERICANOS Y PENSAMIENTO CRÍTICO

EDITORIAL: UNIVERSIDAD NACIONALISTA BOLIVARIANA

FACULTAD DE ESTUDIOS LATINOAMERICANOS

VENEZUELA 2007

EL HOMBRE POLITICO - Elecciones Colombia 2010 Evidentemente cada país busca establecer el gobierno que más le convenga al pueblo o a los gobernantes. La paradoja es, establecer cuando el gobierno de un país obra a favor de sus ciudadanos o si por el contrario trabaja para la radical explotación de estos últimos. Pues ¿de qué manera podría dignificarse al ser humano, cuando la actual racionalización del trabajo no le permite educarse? En una democracia justa, el solo amor a la igualdad debería limitar el deseo de avaricia y ambición. Y esta igualdad a la que nos referimos no es en su esencia radical. Puesto que no se trata de llevar a los gobernantes a la condición económica de los ciudadanos, como tampoco se debe permitir que el pueblo permanezca en la misma condición económica. Para ello se debe limitar la riqueza de los gobernantes como también, convendrá descongelar la pobreza de los ciudadanos. Nuestros gobernantes deberán establecer leyes que mantengan una clase de armonía con relación a nuestra propuesta de equilibrio económico. De lo contrario será más el poder de la desigualdad que el de la igualdad. Por lo cual sin ningún tipo contradicción, se podría afirmar que el sistema de gobierno no es una democracia y si una "democracia de la desigualdad". En la naturaleza todas la cosas difieren entre si de algo. Nada es igual a algo. Puesto que la nada no es nada, es algo. La diferencia es necesaria y gracias a esta misma encontramos la diversidad, la cual en cierta medida le brinda una especie de identidad a las cosas y a los seres. Algunos me reprocharan que en mi libro la filosofía científica de la física; Escribí que de la nada, nada podía salir. Les contestare diciendo que podría si así lo quisiera, modificar esta parte de mi libro y más con las nuevas tecnologías digitales. Pero que por el contrario dejare allí mi antigua concepción. Pues en aquella fecha no había observado algunas esferas de la fenomenología. Ahora: se permitirá la diferencia entre los gobernantes y los ciudadanos. Tomando como principio; el desarrollo de sus funciones en el país. Lo cual parecerá arbitrario, pero necesitamos un marco de referencia para seguir nuestra indagación. Por cuestiones de diplomacia, de integridad en las esferas políticas y otras tantas del mismo género que nuestros gobernantes conocen mejor. Se les permitirá ocupar su clase social de la cual no se desprenderían más que mediante el suicidio, teniendo en cuenta que esta llega a ser su dios. Si el pueblo los escoge mediante una democracia, que en su esencia, forma, cualidad, espacio, tiempo y lugar es deforme. Deberán respetar la dignidad de los mismos. Pues nace la "democracia de la desigualdad" cuando al ciudadano se le coloca el hilo invisible del tejido social sobre su cuello. Sometiéndosele a jornadas laborales de 10, 11, 12, 13,14 horas diarias de trabajo. Con un día compensatorio cada quince días. El estado debe velar porque esto no pase. ¿Cómo nuestro Estado podrá hablar de la

desintegración de la familia si permite esta clase de cosas? ¿Cómo podrá un padre establecer un lazo de amistad con sus hijos si es una maquina programada de domingo a domingo? Nuestros gobernantes dicen creer en Dios, pero no recuerdan que Dios descanso al séptimo día. Las cosas las hacemos de una manera incorrecta, señores políticos. Ustedes, como también algunas personas del pueblo conocen algo denominado la "racionalización del trabajo" la cual estudia el tiempo empleado por el obrero para desarrollar una función. Porque Se busca reducir los tiempos al máximo para generar mayor productividad, lo cual genero el trabajo sobre producción, y este a su vez, el trabajo en línea, personas que hagan las mismas funciones. Lo conveniente es hacer una sola acción laboral repetitiva, que se especialicen en una sola y otros en otras y así sucesivamente. Lo cual genera un trabajo lineal con mayor eficacia, competitividad y producción.
José Orlando Melo Naranjo

Si las empresas ganan sumas millonarias con esta racionalización. ¿Porque permitir que fatiguen a una persona con esta clase de horarios? Antes de nuestras elecciones a presidente de la república. Como filosofo les puedo afirmar que la estrategia es la siguiente: las personas deberán laborar 7 horas diarias, en mi obra el testamento del poder establecí seis horas. Solo que ahora tomo en cuenta una hora de almuerzo o una hora distribuida en lapsos de tiempo para el consumo de refrigerios. Si las personas laboran siete horas diarias, se les exigirá una entrega total para la producción. Al terminar su turno. Ingresaran otras personas a laborar las mismas siete horas diarias. Y así sucesivamente, sino desean permitir que la producción cese de día ni de noche. Esto reduciría los índices de desempleo. El argumento en contra, será: que no habría suficiente capital para pagar a todos los obreros. Lo cual posee la siguiente respuesta. El capital se obtiene si valoramos mejor nuestra producción a manera de exportación y a manera de importación si buscamos los mejores precios. Por otra parte la producción aumentaría considerablemente si se tiene en cuenta que una persona que labora seis horas diarias se le puede aprovechar efectivamente toda su energía. Ya que después de seis horas, el trabajo de una persona se hace deficiente. Y comienza a menguar. ¿De qué le sirve a las compañías sobre-explotar a las personas si finalmente después de determinado tiempo la producción se vuelve deficiente? El solo hecho de ver a una persona todo un día, no implica que esa persona posea el mismo potencial energético, mental, anímico, armónico, social y afectivo hacia sí mismo y hacia su trabajo después de seis horas de trabajo. Esta necedad es la que no se ha podido quitar de la mente de los empresarios, los cuales finalmente tienen más poder sobre nuestros gobernantes, que nuestra propia constitución. Podría crear una nueva obra con esta indagación, pero no es mi propósito. Tan solo deseo resaltar que todos los ciudadanos somos hombres políticos. Activos o pasivos.

En mi vida he encontrado a multitud de académicos, que expresan los temas de Estado o sociedad les parece algo efímero y sin valor, en conclusión: una pérdida de tiempo. Entre ellos matemáticos, físicos, químicos, biólogos estudiosos de la gramática, semántica, ortografía, lingüística, etc. Y en cierta medida no los culpo, puesto que contemplan una clase de entes y objetos que sobrepasan la frialdad y la arbitrariedad de las leyes y de las políticas impuestas en un país. Por otra parte dicha indiferencia me hace pensar que están dejando su poder de elección en manos de los más aventajados. Que no están participando en algo que es de suma importancia para la futura contemplación de esos entes y objetos que aman. Ya que políticamente les pueden afectar sus tiempos laborales, les pueden degradar sus carreras académicas, les pueden someter a intensos horarios laborales, les pueden jugar con sus prestaciones sociales al firmar un contrato laboral, les pueden destruir la educación de sus hijos, los pueden reducir a un selecto número de obreros, les pueden hacer consumir cualquier cosa que se les antoje, les pueden cargar sobre su espalda un sin número de impuestos etc. Entonces cuando esto pasa, el peso de tal indiferencia como hombres políticos y activos que pueden llegar a ser los ciudadanos de un país, se ve reflejado en sus rostros, en la frustración del día a día y todas las consecuencias que genera la pasividad de aquellos que dejan su hombre político en las manos de hombres, que sabrán formar hombres en masa, hombres en línea, hombres sin voto y ante todo " sin elección.

José Orlando Melo Naranjo

Pensador Social

Dedicado a Cristo Jesús, el hijo de Dios, y al Eterno Espíritu.