# 70 Julio 24 de 2009 II Parte: EL CARRUSEL DE LA MUERTE: García había recibido instrucciones del bloque norte para penetrar la Fiscalía

General y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. El primer objetivo lo había logrado Jorge Noguera a través del propio fiscal Luis Camilo Osorio. El enlace para lo segundo era José Gelves Albarracín alias “ el canoso”, hombre de confianza de Jorge 40 (denominado “el hombre del número”). A través del canoso se recolectaba información sobre desertores de las AUC y la guerrilla que colaboraban con la fiscalía. Los datos que contenían ubicación de los albergues (eran personas protegidas) y las identidades (suministradas por la registraduría) eran pasadas a noguera y a través de Álvaro Pupo (primo de Jorge 40) eran pasadas a las AUC. Todos los del listado eran asesinados. “según versión del canoso” dice García “este plan había sido acordado por los jefes de la AUC con el presidente Uribe”. La penetración del Estado: procuraduría general de la nación. Durante la administración de Edgardo Maya Villazón su hermanastro, Angel Maya, y quien fuera su secretaria general, Margarita Fernández de Castro, nos colaboraban para manipular las investigaciones que se adelantaban contra funcionarios públicos por vínculos con las autodefensas. Fiscalía General de la Nación: El fiscal general, Luis Camilo Osorio, fue un decidido aliado de las autodefensas durante su administración, fue por ello que puso a un grupo de sus funcionarios, encabezados por uno de sus asesores, a que trabajaran de la mano con nosotros en beneficio de las AUC. Por otra parte, el actual fiscal general de la nación, Mario Iguarán

Arana, desde la época en que trabajó como viceministro del interior era un hombre muy cercano a los jefes del bloque central Bolívar de las autodefensas, Carlos Mario Jiménez alias “macaco” y Rodrigo Pérez Alzate alias “Julián Bolívar”. De hecho este último le festejó su cumpleaños, en junio de 2005, en una casa de propiedad de Pérez Alzate en la ciudad de Cartagena. Mario Iguarán Arana, actuando como viceministro fue el autor principal de la ley de justicia y paz, una aberración jurídica diseñada (por el gobierno de Álvaro Uribe) para garantizar la impunidad de los jefes de las auto defensas respecto de los crímenes de lesa humanidad cometidos por ellos. Esta ley establece una pena comprendida entre cinco y ocho años de cárcel como castigo por todos sus crímenes. Para tener una idea de lo impunidad que esto representa, hay que recordar que Jorge 40, jefe del bloque norte, en una de sus versiones confesó que este bloque en una ocasión llegó a asesinar mil quinientas (1.500) personas en 15 días. Consejo Superior de la Judicatura: Una de las cuatro altas cortes de la justicia colombiana, es la encargada de la administración de la rama judicial y de investigar disciplinariamente a los funcionarios de esta rama (jueces, fiscales, etc.). Uno de sus magistrados (todavía lo es), José Alfredo Escobar Araujo, nos ayudaba a que los procesos penales contra autodefensas o narcotraficantes amigos, fueran asignados a fiscales y jueces de la nómina de estos. Superintendencia de vigilancia y seguridad privada: Era un puesto asignado a las AUC, por lo tanto los superintendentes que pasaron por allí eran impuestos por los jefes de esa organización. Era la entidad que se encargaba de autorizar las licencias de funcionamiento de las empresas de vigilancia privada que, en realidad, eran empresas de fachada de las autodefensas. Corporación autónoma regional de Cundinamarca – CAR: A través del senador Dieb Maloof conseguíamos que contrataran personas y empresas aliadas de las AUC. Instituto colombiano de desarrollo rural – INCODER: Es el encargado de la adjudicación de tierras en Colombia, cuando fue

dirigido por Luis Ortiz las autodefensas consiguieron la legalización de grandes extensiones de tierra, las cuales pusieron a nombre de sus testaferros. Ministerio del interior: Fernando Londoño Hoyos lo puso al servicio de las AUC y, además, desde allí conspiró en contra del gobierno de Hugo Chávez. Ministerio de agricultura. Se encargaba de nombrar en el INCODER a la persona señalada por las AUC y colaboraba en la legalización de las tierras robadas a los campesinos por esa organización ilegal. Ministerio de transportes. Un funcionario de apellido Pedraza nos colaboraba para pasar, en camiones, cargamentos de droga y/o de armas y explosivos a través de los retenes de la policía de carreteras. Ministerio de comunicaciones. Funcionarios y contratistas de este ministerio nos colaboraban para que les concedieran licencias y frecuencias para el funcionamiento de emisoras comunitarias creadas por las AUC. En algunos casos, llegaron al punto de conseguirnos los equipos para estas emisoras. Ministerio de relaciones exteriores. La ministra Carolina Barco ordenó que nos informaran de la llegada de las solicitudes de extradición lo cual era irregular e ilegal. Ministerio del ambiente. La ministra Sandra Suarez se encargó de que las corporaciones autónomas regionales de la Costa Atlántica (entidades encargadas del manejo ambiental en las regiones) quedaran en manos de las AUC, al lograr que personas señaladas por este grupo fueran designadas directores de esas entidades. Superintendencia de notariado y registro. Encargada de la vigilancia de las notarías y la matrícula de los bienes inmuebles (lotes, casas, edificios, apartamentos, haciendas, etc.). Se encargaba de que se expidieran las escrituras públicas que ponían

a nombre de testaferros las tierras que las autodefensas les robaban a los hacendados y campesinos. Embajada de Colombia en Panamá. Algunos de sus funcionarios, entre ellos la embajadora Gina Benedetti, nos colaboraron en actividades de narcotráfico y lavado de dinero. Fondelibertad: Programa adscrito al ministerio de defensa, encargado del tema del secuestro, en el cual había sido nombrado, como director, un señor oriundo de Cartagena cuando nosotros llegamos al DAS. En complicidad con este señor desviamos fondos de este programa con destino al bloque norte. Yo me encargué directamente de esta operación. Armada Nacional. Oficiales de esta institución (conocidos como “el cartel de la armada” o “el cartel blanco”) participaban en actividades ilegales con narcotraficantes y paramilitares. Industria militar -INDUMIL. Entidad adscrita al ministerio de defensa, encargada del manejo, compra, venta y fabricación de armas. Jorge Noguera y Giancarlo aunque, en su calidad de director y secretario general del DAS respectivamente, hicieron contratos internacionales de compra de fusiles y pistolas a través de esta entidad, varios lotes de estas armas fueron entregados a las AUC. Registraduría Nacional del Estado Civil. Al igual que la fiscalía y el DAS, era una entidad que estaba prácticamente al servicio de las AUC. Resumen de planes de conspiración contra Venezuela. Desde su llegada a la presidencia, Uribe se mostró muy preocupado por la situación en las zonas de frontera con Venezuela, especialmente Norte de Santander y Arauca, culpaba de ello a la, según él, convivencia del gobierno del presidente Chávez con la guerrilla colombiana, esto lo manifestó en varias ocasiones en consejos de seguridad. En vista de lo anterior, el presidente Uribe decidió acudir a su ejército paralelo, las AUC, con el cual aspiraba a derrotar a la

subversión. En algunas ocasiones Jorge Noguera me comentaba que él le decía a Uribe que con los generales que tenía en el ejército no acabaría con la guerrilla. Uribe, según Noguera, le respondía que‚ él tenía otros generales. A finales del año 2002, Uribe realizó una reunión con el jefe paramilitar Salvatore Mancuso a la cual asistieron entre otros: Jorge Noguera Cotes, director del DAS, Fernando Londoño Hoyos, Rafael Nieto Loaiza (viceministro del interior), Camilo Ospina (secretario de presidencia y posteriormente ministro de defensa, embajador de Colombia ante la OEA, candidato a fiscal general de la nación), Dieb Maloof Cuse (senador). En esta reunión se definió enviar tropas de las autodefensas a los departamentos de Norte de Santander y Arauca, con el fin de combatir a la guerrilla en la frontera con Venezuela y entrar a este país cuando fuera necesario. Fue de esta reunión de donde se fortalecieron los bloques Catatumbo y Vencedores de Arauca. Hubo contacto con la oposición venezolana en Arauca se definió un plan de tres componentes: militarización del departamento; ofensiva conjunta del ejército con paramilitares en los municipios de Tame, Arauca, Puerto Rondón y Cravo Norte; montaje de grupos de sicariato selectivo en Saravena, Arauca y Tame. La ofensiva del ejército y los paramilitares se inició entre enero y marzo del 2003 con la operación catedral, donde participaban la Brigada XVIII y las brigadas móviles I y III. Los generales Carlos Lemus Pedraza y luego Gustavo Matamoros Camacho de la brigada XVIII y el coronel Luis Medina Corredor del grupo mecanizado Reveiz Pizarro, en alianza con la Convivir El Corral hicieron parte de este plan. Los paramilitares se concentraban en la finca Bellavista y montaban operativos en la carretera Ruta de los Libertadores que interconecta a Colombia con Venezuela. Las masacres realizadas por los paramilitares aterrorizaron a la población civil, a comienzos del año 2004 se realizó un consejo de seguridad en Arauca, del

cual existen actas, con la asistencia del presidente Uribe, los altos mandos militares y Jorge Noguera en su calidad de director del DAS. En éste, dirigentes del departamento le expresaron al presidente su preocupación por la ola de violencia y asesinatos que venía aconteciendo en el departamento por parte de los paramilitares y, además, de cómo estos traían ciudadanos de Venezuela, de las poblaciones fronterizas de ese país, y los masacraban en territorio colombiano, descuartizándolos y enterrándolos en fosa s comunes. Lo que ignoraban quienes se quejaban, era que las tropas de las AUC que habían llegado a Arauca, enviadas desde el departamento de Córdoba , el Urabá antioqueño y el departamento del Cesar por el estado mayor de las A U C, lo habían hecho atendiendo órdenes del propio presidente Álvaro Uribe. Aún lo peor estaba por venir , el primero de enero de 2004 había tomado posesión como gobernador del departamento de Arauca el señor Julio César Acosta, quien había sido financiado y apoyado en su campaña por el mellizo Miguel Ángel Mejía Múnera, jefe del bloque Vencedores de Arauca de las A U C. Con este hecho arreció la violencia en Arauca, siendo, en muchas ocasiones, el propio gobernador quien le indicaba a los paramilitares a qué personas debían asesinar. En el departamento de Norte de Santander la ofensiva paramilitar, que se inició en dos fases, la primera en 1999 y la segunda desde los primeros meses del año 2002 liderada por el ex capitán del Ejército Alberto Pérez Betancourt alias “Camilo”, contó con el apoyo del batallón Comuneros 36, también colaboraron los batallones no. 45 de Tibú, el batallón no. 5 Galán, el batallón mecanizado grupo Maza y el móvil contraguerrilla Guanes, todos adscritos a la fuerza de tarea Catatumbo. De la misma forma en que sucedió en Arauca, las masacres realizadas por los paramilitares en La Gabarra y Tibú aterrorizaron a los habitantes de la región, donde también fueron masacrados ciudadanos venezolanos que los paramilitares traían de las

poblaciones fronterizas de Venezuela. Aún hoy en día, restos de ciudadanos venezolanos permanecen enterrados en fosas comunes en La Gabarra. En el año 2003, Jorge Noguera creó un grupo especial, y clandestino, el cual tenía la misión de infiltrarse en Venezuela para, supuestamente, ubicar miembros de la subversión refugiados en este país. La creación de este grupo fue encargada a Jacqueline Sandoval Salazar quien como premio por este trabajo, inicialmente fue ascendida a subdirectora de contra inteligencia y luego a directora general operativa. Jacqueline Sandoval en la actualidad es directora del DAS en Antioquia. Este grupo operaba desde Norte de Santander con la colaboración de Jorge Enrique Díaz quien fue relevado de su cargo de director del DAS en Norte de Santander, para que se dedicara a operaciones clandestinas dentro de Venezuela, por encargo de Jorge Noguera. En abril del año 2005, Díaz fue hallado asesinado en La Fría, Venezuela, junto con el cadáver del sargento Celis, quien trabajaba con la división de inteligencia del ejército colombiano. Entre tanto en La Guajira, el DAS trabajaba de la mano con el bloque Norte en un plan dirigido a desestabilizar al gobierno venezolano. En realidad el único interés que podrían tener narcotraficantes y autodefensas (fenómenos ilegales que prácticamente eran lo mismo) en Venezuela era la utilización de su territorio y sus costas para el transporte de droga, aprovechando esta coyuntura fue que sectores de la oposición venezolana (sobre todo personas que conformaban lo que se denominaba el democrático) les propusieron que apoyarían las actividades de narcotraficantes y paramilitares colombianos en Venezuela, a cambio de que estos los apoyaran en su propósito de derrocar al gobierno de Hugo Chávez. Entre los años 2001 y 2002 la oposición venezolana había diseñado un plan encaminado a lograr sus propósitos, el cual tenía tres componentes:

 Boicotear el aparato productivo venezolano con el fin de crear una crisis económica que creara descontento social.  Adelantar una ofensiva contra el gobierno de Hugo Chávez en los medios de comunicación.  Asesinar a líderes del gobierno venezolano con el propósito de crear zozobra en el gobierno y el país en general. En el plan se contemplaba el asesinato de: Jesse Chacón, ministro del interior y de justicia; Isaías Rodríguez, fiscal general; José Vicente Rangel, vice presidente de Venezuela; Hugo Chávez Frías, presidente de Venezuela. En varias ocasiones opositores venezolanos se reunieron con Jorge 40 en el estado Zulia en Venezuela, coordinando la ejecución de este plan. A algunas de estas reuniones asistió Jorge Noguera, fue él quien me informó de la celebración de estas reuniones. A partir de lo anterior el bloque Norte de las autodefensas comenzó a incursionar y ejercer control en zonas fronterizas del estado Zulia apoyado por opositores venezolanos, quienes permitieron la utilización de haciendas de su propiedad en zonas fronterizas para almacenar y ocultar droga (cocaína), dólares, armas y explosivos. Cargamentos de cocaína eran introducidos desde La Guajira hacia Venezuela a través del paso fronterizo de Paraguachón, esto lo hacían efectivos del DAS bajo la dirección de Luz Marina Rodríguez, quien en ese entonces era directora del DAS en el departamento de La Guajira y actualmente es directora general operativa en ese organismo, con la colaboración de miembros de la policía de carreteras y de un funcionario del ministerio de transporte de apellido Pedraza, quien hoy en día ocupa un alto cargo en esa entidad. En Venezuela se contaba con la colaboración de Frank Joaquín Morgado, quien era jefe anti narcóticos de la Guardia Nacional Venezolana y de Pedro Luis Martín Olivares. De igual manera se introdujeron armas y explosivos por esta vía.

Funcionarios del DAS comprometidos en la conspiración: Giancarlo Auque Silvestri (participó en el plan que llevó a la ubicación y captura de Rodrigo Granda en Venezuela), Gonzalo García (inteligencia del DAS), Edna Lucía Vélez, Jimmy Nassar (consiguió las armas y explosivos que ingresaron ilegalmente a Venezuela), Adriana Vivas (jefe de prensa del DAS y hoy del ministerio de defensa), Oscar Galvis, Luz Marina Rodríguez, Inírida Pérez, Jacqueline Sandoval, Lilia Babativa (actual subdirectora de asuntos migratorios del DAS, colaboraba para ingresar personas ilegalmente a Venezuela), María Claudia Montoya (hija de Raúl Montoya), era la jefe de asuntos internacionales.