El Ciclo Económico

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EL CI CLO ECONÓMI CO
Alan J. Cage
¿Cuáles son las causas del crecimiento?
¿Son inevitables las crisis?
¿Qué rol juega el Estado?

Para citar este libro recomendamos utilizar el siguiente formato:
Alan J. Cage (2004) El ciclo económico. Texto completo en
www.eumed.net/cursecon/libreria/
Envíe sus comentarios al texto directamente al autor : alanjcage@yahoo.com
El Ciclo Económico


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A Bernardo


El Ciclo Económico


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Durante el largo período de elaboración de este libro he recibido
valiosos comentarios y sugerencias de amigos y colegas. A todos ellos mi
profundo agradecimiento.
Igualmente agradezco a Editorial Dunken y a su personal por el
excelente trabajo y la cuidada edición del libro que distribuyen en Argentina
y Uruguay,
Finalmente, mi mayor deuda es con mi familia, a ellos las gracias por
el respaldo para esta empresa y la comprensión por el tiempo sustraído por
la misma.
El Ciclo Económico


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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN.................................................................................................. 9
SECCIÓN I:
CRECIMIENTO ECONÓMICO
I.1 El funcionamiento de la economía capitalista........................................... 23
I.2 Modelo básico de crecimiento económico................................................ 53
I.3 Uruguay: economía primaria agro exportadora (1870-1929).................... 79
I.4 Síntesis de la Sección................................................................................. 93
SECCIÓN II:
CRISIS ECONÓMICA
II.1 La dinámica de la acumulación de capital................................................. 101
II.2 Modelo ampliado de ciclos económicos.................................................... 117
II.3 Uruguay: economía primaria con industrialización sustitutita
(1930-1973)............................................................................................... 127
II.4 Síntesis de la Sección................................................................................ 141

SECCIÓN III:
EL ROL DEL ESTADO
III.1 El papel del Estado en el crecimiento económico..................................... 149
III.2 Modelo específico para cada factor.......................................................... 163
III.3 Uruguay: economía primaria con servicios a la región (1973-2000)........ 179
III.4 Síntesis de la Sección................................................................................. 207
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SECCIÓN IV:
SÍNTESIS FINAL Y CONCLUSIONES
IV.1 La teoría del crecimiento económico, sus causas y sus crisis............... 215
IV.2 Crecimiento económico: un modelo clásico......................................... 223
IV.3 Breve historia económica del Uruguay................................................. 229

ANEXOS
ESTUDIO DE CASOS
1 El crecimiento chileno.............................................................................
2 La economía neocelandesa......................................................................
3 La experiencia irlandesa.........................................................................

V: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS...................................................

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INTRODUCCIÓN

El estudio de la dinámica del sistema capitalista, de sus fases de crecimiento y de
sus períodos de crisis que conforman los ciclos económicos, se inició con el trabajo de los
primeros economistas clásicos
1
en su afán de responder a dos preguntas que han sido
objetos de investigación de la ciencia económica en sus inicios:
- ¿Cómo se genera la riqueza?
- ¿Cómo se distribuye entre los distintos componentes de la sociedad?
Con el paso del tiempo, la emergencia del pensamiento económico marginalista,
base de las teorías económicas dominantes en la actualidad (neoclásica y keynesiana),
desplazó el centro de investigación a otras cuestiones que si bien importantes dejan de
lado la comprensión esencial del sistema económico en el cual vivimos.
A pesar de que la corriente dominante del pensamiento económico ignoró la
discusión del estudio del sistema económico como tal y se concentró en aspectos
parciales del mismo, diversos autores fuera de esa corriente siguieron trabajando sobre
las bases que dejaran los autores clásicos
2
.
Al finalizar la segunda guerra mundial también en la corriente económica
dominante renacen estos temas, pero con un enfoque, metodología y hasta
denominaciones completamente diferentes. Son las teorías del crecimiento que, luego del
impulso dado por el modelo Solow - Swan de fines de la década del 50, conocen un
período de lentos avances y se retoman con fuerza en los años 90. Sin embargo la
presentación teórica de estas teorías adolece de graves defectos
3
y, no menos importante,
arriban a conclusiones que la contrastación empírica revela como incorrectas
4
, además de
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ocultar las relaciones entre los actores sociales que se dan en el sistema capitalista con
respecto al proceso de producción y distribución.
Por ello no se sigue esta última línea de la corriente económica dominante y en
cambio se propone sintetizar los aportes realizados por los economistas clásicos y sus
continuadores acerca del crecimiento, sus causas y sus crisis. A la vez se intenta aportar
nuevos avances en esa dirección, especialmente a la descripción matemática de esta
dinámica.
Por cierto que existen divergentes opiniones entre los economistas clásicos sobre
el objeto de estudio (y aún más entre sus continuadores, ya que pueden haber varias
escuelas basadas en un mismo pensador clásico) y que el autor se decanta por una línea
explicativa que tiene como hilo conductor la tasa de beneficio de los empresarios, la
relación entre las ganancias y el capital invertido
5
. El libro se articula sobre la base del
estudio de esta tasa de beneficio a partir de la teoría del valor trabajo, teoría que al no ser
el objeto en estudio se desarrolla sólo en aquellos aspectos que soportan el hilo
conductor. El documento describe la dinámica del sistema capitalista centrándose en el
crecimiento económico, desarrolla modelos para sustentar con precisión la descripción y
estudia la historia económica de un país específico, Uruguay, como aplicación de caso de
los conceptos y modelos desarrollados.
No se discute aquí explícitamente la segunda de las cuestiones que los
economistas clásicos plantearon conjuntamente al problema del crecimiento: la
distribución de la riqueza. A nuestro juicio, ambas cuestiones están íntimamente
relacionadas y la misma dinámica económica que da cuenta de una de las cuestiones,
genera la otra. Mas aún, la propia dinámica del crecimiento genera una desigualdad
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creciente, pero a la vez el incremento de la riqueza eleva los ingresos (en forma
diferencial) de todos los sectores de la población, inclusive de aquellos más pobres. Las
recesiones económicas perjudican en mayor medida a las capas menos pudientes
6
.
Si bien no se aborda en forma directa la cuestión de cómo se distribuye la riqueza,
indirectamente el tema es tratado en forma reiterada en cuanto toda la exposición gira en
torno al beneficio (ingresos excedentes de los empresarios que se reparten entre los
distintos grupos capitalistas bajo diversas denominaciones: dividendos, intereses, renta) y
el salario (ingresos de los trabajadores.) En la explicación de la dinámica del crecimiento
de la economía y de sus crisis, en la modelación de esa dinámica, en el rol del Estado y
en la síntesis histórica del caso uruguayo se hacen continuas referencias a esta cuestión,
aún cuando el foco esté dirigido al análisis del crecimiento económico.
Finalmente cabe comentar la metodología de exposición utilizada en este
documento: el lenguaje del texto principal trata por una parte de ser asequible a las
personas sin conocimientos o con conocimientos básicos de economía y por otra el que la
lectura resulte lo más amena posible, por lo que se han colocado como notas las
precisiones más técnicas cuando el concepto no ha resultado suficientemente preciso para
especialistas o cuando era necesario dar más detalles acerca de lo tratado en el texto
principal. Con el mismo fin de dotar de claridad a la exposición, cuando es posible se ha
utilizado un lenguaje actualizado y no el originalmente utilizado por los economistas
clásicos, aún cuando a veces los términos no sean estrictamente equivalentes en cuyo
caso las diferencias son precisadas en las notas.
Luego de haber delimitado el objetivo y las cuestiones a investigar en esta
introducción, los temas se presentan en un orden creciente de complejidad, ampliando las
El Ciclo Económico


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dimensiones en estudio hasta conformar tres grupos de tres capítulos agrupados en
secciones. Un cuarto capítulo en cada sección intenta ser una síntesis integradora de lo
tratado en la misma.
En la primera parte se aborda el fenómeno del crecimiento económico, a partir de
la descripción del funcionamiento de la economía actual a su nivel de análisis más básico:
el de los empresarios y trabajadores. Partimos entonces, en un primer capítulo, de una
microeconomía elemental para luego encarar la dinámica del sistema económico actual,
mostrando como el mismo implica la necesidad de acumulación constante de capital, lo
que se traduce en crecimiento económico.
El segundo capítulo de esta primera sección se propone modelar la dinámica de
funcionamiento del sistema capitalista en lo que respecta al crecimiento, “las leyes de
movimiento” de los economistas clásicos comenzando por el modelo básico más sencillo
y que por tanto asume una cantidad importante de supuestos fuertes. A partir del modelo
básico se extraen las primeras conclusiones que describen el comportamiento del sistema
económico y se analizan las limitaciones del modelo debido a los supuestos realizados.
Luego progresivamente se eliminan las restricciones, acercando el modelo a la realidad
económica, y se extraen nuevas conclusiones. Los sucesivos modelos se ocupan casi
exclusivamente del problema del crecimiento, inicialmente con una única técnica de
producción, la más rentable, incorporando a posteriori el progreso tecnológico y las
condiciones de viabilidad para el cambio de técnica de producción.
El capítulo final de esta primera sección se propone describir el desarrollo histórico
del sistema capitalista uruguayo como complemento y aplicación de caso de los capítulos
anteriores. Como breve descripción, Uruguay está ubicado en la zona subtropical austral de
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América del Sur, limitando con Argentina al oeste y Brasil al noreste, cubre una superficie
de aproximadamente 176.000 kilómetros cuadrados, y tiene una de aproximadamente
3.300.000 habitantes, la mayoría de ellos de origen europeo, con una tasa de alfabetización
del 97%. Aproximadamente un 89% de la población vive en áreas urbanas, y
aproximadamente un 42% en el área metropolitana de Montevideo, su capital. En general,
Uruguay es catalogado como un país en desarrollo de ingresos medianos.
El período seleccionado para esta parte inicial va desde 1870 hasta 1929 en el cual
los propietarios ganaderos y los comerciantes importadores de Montevideo dieron forma a
lo que se ha denominado “modelo agroexportador primario”, basado en la producción
ganadera, modelo que con sus aspectos institucionales, de desarrollo tecnológico, de
organización económica logró una inserción exitosa en la división de trabajo internacional
naciente. Esta inserción generó una fase de crecimiento larga hasta 1913 en la cual Uruguay
tuvo similares y mejores ingresos per capita que los países capitalistas centrales.
La segunda sección introduce el estudio de la detención e incluso retroceso del
crecimiento que ocurre con las crisis económicas. El primer capítulo muestra como el
crecimiento se ve interrumpido en forma periódica por brutales crisis donde la generación
de riqueza cae y la desocupación crece, debido a las contradicciones propias del sistema
económico y a pesar del deseo conciente de la gran mayoría de sus actores de continuar
acumulando capital. Pero estas crisis aportan también elementos correctivos para la
economía capitalista que relanzarán el crecimiento bajo un nuevo marco de negocios.
La dinámica del sistema económico sólo puede ser descripta mediante modelos
matemáticos donde el cambio en el tiempo tiene una gran importancia. Los economistas
clásicos distinguieron los diferentes procesos dinámicos que caracterizan la economía
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capitalista y que podemos describir en las tendencias históricas, las fluctuaciones de
crecimiento y crisis y la formación de precios en la economía. El segundo capítulo de esta
sección presenta modelos dinámicos que explican la ocurrencia de períodos de
crecimiento alternados por períodos de crisis, extrayéndose de estos modelos
conclusiones que avalan la descripción cualitativa presentada en el capítulo precedente.
El capítulo final de esta segunda sección estudia la expansión y crisis de la
economía uruguaya entre 1930 y 1973, ejemplificando los conceptos y modelos
matemáticos desarrollados al respecto. A partir de la crisis del modelo agroexportador
uruguayo, con una fase recesiva que se continuó hasta 1929, la inmigración y el
estancamiento ganadero condujeron a la “revolución de la pequeña burguesía” como ha
llamado la historiografía uruguaya a las reformas del gobierno bajo la influencia de José
Batlle y Ordoñez a principios del siglo XX luego complementadas en las décadas del 30
y 40 y que dieran lugar a una rápida industrialización basada en el “modelo de sustitución
de importaciones”.
Debe destacarse que el contexto internacional del período, centrado primero en la
gran depresión y luego en las guerras mundiales entre países industrializados, significó la
imposibilidad de los mismos de seguir ejerciendo su rol en la división internacional del
capitalismo lo que generó la búsqueda de una rápida industrialización por parte de
muchos países subdesarrollados, movimiento que involucró a América Latina en su casi
totalidad y a Uruguay en particular. El rápido crecimiento se agota a mediados de los
años 50 momento a partir del cual se iniciará un proceso de fuerte divergencia en los
valores de producto per capita con los países desarrollados. Las causas se pueden
encontrar en la caída de la rentabilidad en la industria, en la dependencia tecnológica e
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insuficiencia del proceso y en el marco de la continuidad del estancamiento de la
producción ganadera que limitó el modelo desarrollado al ser la fuente casi exclusiva de
las divisas necesarias para la importación de los elementos utilizados por la industria. Es
un interesante ejemplo de cómo al cambiar la unidad de análisis, del desarrollo capitalista
general a la economía de un país en particular, a los mecanismos descriptos de
crecimiento y crisis se agregan las especificidades propias del caso en cuestión,
enriqueciendo a la vez que confirmando el análisis general. Al tratarse Uruguay de una
economía pequeña de menor desarrollo por su trayectoria histórica, la demanda externa
de productos primarios juega un rol importante en su evolución económica.
La sección tercera introduce el estudio del rol del Estado en los procesos de
crecimiento y crisis. El sistema económico no se sostiene por sí sólo, ni aún en épocas de
crecimiento donde no ocurren crisis, sino que es necesaria la dimensión política
representada por el Estado para viabilizar la dimensión económica. Este Estado es, en
última instancia y en forma no exenta de contradicciones, el instrumento de los grupos
empresarios para regular, dar soporte y potenciar la acumulación de capital. Este es el
objeto de análisis del primer capítulo de la sección. Pormenorizadamente se estudian
diversos factores y políticas de Estado que se relacionan con el crecimiento económico
según los estudios empíricos realizados al respecto y de acuerdo con lo que predice la
teoría clásica: educación, investigación, estructura del mercado, apertura comercial.
El segundo capítulo explica a partir del modelo matemático desarrollado en las
secciones anteriores las diversas políticas económicas que el Estado puede llevar a cabo
para soportar y potenciar el crecimiento y la acumulación de capital, así como profundiza el
estudio del progreso tecnológico por ser un elemento clave en la dinámica del sistema. Con
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este objetivo el modelo básico se extiende en un par de direcciones. Por una parte pasa de
ser un modelo agregado unisectorial a uno de dos sectores: el sector productor de medios de
producción y el de bienes de consumo. Por otra aplica el método de costos laborales
unitarios verticalmente integrados para extraer conclusiones acerca de la competitividad de
una economía o de una rama industrial y sus posibilidades ante una apertura comercial.
El último capítulo de esta sección, presenta la evolución económica de Uruguay
especialmente en la década de los 90 como estudio de caso de aplicación de la teoría
expuesta en los capítulos previos. El lector podrá con lógica preguntarse por qué no
analizar el caso de un país desarrollado, sea europeo o Estados Unidos, donde el apoyo
del Estado al proceso de acumulación es importante y en donde nació el sistema
económico capitalista. Después de todo, los países hoy desarrollados tuvieron un
desarrollo autonómo, desde el interior, centrado y con un tejido industrial más importante
y conectado que un país subdesarrollado como es el Uruguay, de incorporación tardía al
capitalismo mundial y con un rol subordinado en su división internacional de trabajo.
Las razones son dos. En primer lugar el apoyo y la intervención de los países
desarrollados a su proceso de acumulación de capital y crecimiento económico está muy
bien documentado en diversos trabajos, desde el inicio de la industrialización en el siglo
XVII hasta la actualidad. Para muestra considérese el excelente material de Ha-Joon
Chang (2001), con una completa descripción de las políticas industriales, comerciales y
tecnológicas (ITT por sus siglas en inglés) seguidas por Gran Bretaña, Estados Unidos,
Francia, Japón y los nuevos países industrializados entre otros. La tesis que el autor
comprueba con adecuada documentación y citas, es que los países desarrollados siguieron
políticas activas de industrialización con protección arancelaria, subsidios, cambios en la
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educación, apoyo a la investigación básica y aplicada, transfiriendo recursos públicos al
sector privado para todo ello. Una vez sus industrias se volvieron competitivas
comenzaron a pregonar, condicionar y exigir acuerdos de libre comercio con países (o
colonias en su momento) con escaso desarrollo industrial. Ejemplos paradigmaticos de
esta evolución en dos etapas son Gran Bretaña en los siglos XVIII y XIX y Estados
Unidos en los siglos XIX y XX respectivamente.
La segunda razón tiene relación con la estructura interna de este material. El
estudio del caso uruguayo desde 1973 al fin del milenio, y particularmente la evolución
económica en los 90 nos permite completar la historia sintética del país desde el punto de
vista del crecimiento económico y sus crisis, desarrollada en las primeras secciones. E
intenta clarificar los aciertos y errores cometidos por los gobiernos del período, con
respecto al soporte estatal al crecimiento económico, en un análisis comparativo y a la luz
de la teoría clásica.
Por ese motivo el tercer capítulo de la sección comienza con el análisis
comparativo de las trayectorias de crecimiento seguidas por países de similar tamaño a
Uruguay, como son Chile, Nueva Zelanda e Irlanda, cuyos detalles se presentan en
Anexos. Con ellos Uruguay comparte su origen como país proveedor de materias primas
y alimentos para los países industrializados, con los dos primeros el ser países de la zona
templada del planeta que por su lejanía de los centros desarrollados recién se integraron a
la economía mundial a finales del siglo XIX.
Al abordar el caso uruguayo, se presenta el proceso económico de la última
década y el análisis comparativo, a la luz de los casos analizados y de la teoría clásica del
crecimiento, de las políticas implantadas desde el Estado por los sucesivos gobiernos,
El Ciclo Económico


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desde la dictadura militar que tomó el poder en 1973 hasta la administración actual. Si
bien se describen los resultados alcanzados y como el país se precipitó recientemente en
una profunda crisis, el análisis se centra en el rol jugado por el Estado en la década de los
90 donde el país alcanzó altos niveles de crecimiento.
Hasta aquí la organización de los capítulos que ha sido descripta en forma lineal, tal
cual habitualmente el lector encara la lectura de un material escrito. Existe empero la
posibilidad de encarar la lectura en una forma distinta, cual si de tres libros diferentes (pero
relacionados) se tratara y que responden las tres preguntas que subtitulan la obra desde el
punto de vista de la teoría económica clásica, su modelización matemática y el análisis de
caso respectivamente. Cada libro está compuesto por tres capítulos, los de igual
numeración en cada sección y se ha incluido una síntesis final de cada uno de ellos con la
finalidad de integrar los temas tratados sin las discontinuidades a las que se verá sometido
el lector que prefiera realizar su lectura en su dimensión lineal.
Así si el lector elige realizar la lectura de los primeros capítulos de cada sección
podrá acceder, sin pérdida de continuidad, a una descripción de la dinámica del sistema
económico capitalista, los motivos que impulsan el crecimiento, las causas que generan las
crisis del sistema y el rol del Estado en ambos hechos. La descripción sigue un enfoque de
raíces clásicas, siendo el hilo conductor causal la tasa de beneficio de las empresas. A este
primer “libro” lo podríamos titular “La teoría del crecimiento económico, sus causas y sus
crisis”.
Si en cambio el lector selecciona los segundos capítulos de cada sección, hallará un
estudio de la economía capitalista por medio de modelos matemáticos que progresan por
etapas, comenzando por el modelo básico más sencillo. A partir del modelo básico se
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16
extraen las primeras conclusiones que describen el comportamiento del sistema y se
analizan las limitaciones del modelo debido a los supuestos realizados, posteriormente en
forma progresiva se eliminan las restricciones y se extraen nuevas conclusiones. Al
comienzo el interés se centra en las tendencias de largo plazo para las principales variables,
luego se estudian las fluctuaciones de las mismas en períodos más breves (pero no en el
corto plazo, ya que los modelos se construyen desde el lado de la oferta y nunca de la
demanda.) El modelo se amplía para poder analizar diversas políticas económicas que el
Estado puede llevar a cabo para soportar y potenciar el crecimiento y la acumulación de
capital, así como para profundizar el estudio del progreso tecnológico por ser un elemento
clave en la dinámica del sistema. El título de este libro, formado por los capítulos segundos
de las secciones, podría ser: “Crecimiento Ecónomico: un modelo clásico”.
Finalmente si el lector opta por los terceros capítulos de cada sección, podrá
acceder a la descripción del desarrollo histórico del sistema económico uruguayo como
complemento y aplicación de los “libros”anteriores, descripción que podemos denominar
“Breve Historia Económica del Uruguay”. Esta es una síntesis de la historia económica
del país desde el punto de vista del crecimiento económico, y dividida en períodos que
reflejan el enfoque aquí adoptado.
La elección de los períodos en que hemos dividido el lapso de tiempo abarcado
merece una explicación: por una parte estos períodos representan conformaciones
específicas del capitalismo a escala mundial en cuanto a los aspectos institucionales, de
desarrollo tecnológico, de organización económica y de estructura de poder. Ellos
coinciden en forma aproximada con las llamadas “ondas largas” del capitalismo primero
constatadas por Kondratieff y luego analizadas, explicadas y vaticinadas por Mandel
7
.
El Ciclo Económico


17
Pero también estos períodos se corresponden con distintos “modelos de país” por los
cuales los grupos dominantes en cada momento intentaron darle viabilidad a un
crecimiento económico adecuado a sus intereses
8
. Una característica común a los tres
modelos que distinguimos en la historia de Uruguay, es que la inserción internacional del
país permaneció prácticamente incambiada con un rol proveedor de productos primarios
típicos de las zonas templadas del globo.
La economía uruguaya ha sido altamente dependiente de la demanda de productos
de los países desarrollados desde los inicios del período considerado y a su vez la
influencia de los países limítrofes, Argentina y Brasil, ha sido muy marcada en toda la
historia económica y política del país. Estudios recientes de historia económica (Bértola
2000) para el período 1870-1990, han encontrado hasta 1913 una alta y simultánea
correlación entre los ciclos económicos argentinos y uruguayos que se debilita entre 1930
y 1970 para aumentar desde fines de la década de los 70. Los ciclos brasileños parecen
independientes con respecto a los uruguayos y argentinos hasta los años 30, luego
comienzan a correlacionarse con los ciclos uruguayos y se intensifican, al igual que con
Argentina, a partir de la década del 70.
Por estos motivos el análisis de cada período en que se ha dividido el lapso
abarcado se preceden con una descripción de la situación y evolución económica de los
países desarrollados, además su demanda de productos primarios y sus inversiones y
colocaciones de productos tecnológicamente más avanzados que los producidos en el país
han tenido fuerte influencia en el crecimiento de la economía uruguaya. Al estudiar la
evolución de la economía uruguaya se consideran los países de la región porque su
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tamaño, inestabilidad y políticas económicas han tenido una fuerte influencia sobre el
caso en estudio.
Queda por último describir la cuarta sección: se trata de ofrecer una síntesis y las
conclusiones a las que se arriba con respecto a cada uno de los tres “libros”mencionados,
a fin de facilitar al lector la comprensión cabal de cada uno de los tópicos. Junto con las
conclusiones se indican las limitaciones que el autor ha encontrado en algunos puntos
tratados y que espera superar en un futuro, lo cual implica el sugerir nuevas posibilidades
de continuación y complementación de las tesis aquí presentadas.
El siguiente cuadro esquematiza las dos dimensiones de lectura posible, el
encabezamiento de filas y columnas establece los títulos de cada una de las secciones y de
los “libros independientes”:
La teoría del
crecimiento
económico, sus
causas y sus
crisis.
Crecimiento
económico: un
modelo clásico.
Breve historia
económica del
Uruguay.
Síntesis
temática
de la Sección
Crecimiento
económico
Sección I
Capítulo 1
Sección I
Capítulo 2
Sección I
Capítulo 3
Sección I
Capítulo 4
Crisis económica Sección II
Capítulo 1
Sección II
Capítulo 2
Sección II
Capítulo 3
Sección I
Capítulo 4
El rol del Estado
en el crecimiento
Sección III
Capítulo 1
Sección III
Capítulo 2
Sección III
Capítulo 3
Sección I
Capítulo 4
Síntesis final y
Conclusiones
Sección IV
Capítulo 1
Sección IV
Capítulo 2
Sección IV
Capítulo 3
Sección I
Capítulo 4

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19
Por último, pero no menor, para que sea posible la lectura en del material en las dos
dimensiones que se presentan en el cuadro ha sido necesario incurrir en algunas
repeticiones de conceptos y parágrafos que el autor ha intentado limitar y que esperamos el
lector sepa disculpar.
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SECCI ÓN I :
CRECIMI ENTO ECONOMI CO
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21
I.1 El funcionamiento de la economía capitalista
La motivación del empresario
El surgimiento de la sociedad capitalista en las postrimerías del siglo XVII, luego
de una larga evolución que modificó radicalmente la sociedad medieval, es a la vez causa
y consecuencia del avance de las técnicas de producción que posibilitan el nacimiento de
una numerosa clase trabajadora que vende su fuerza de trabajo, a cambio de un salario, a
un pequeño grupo de la sociedad propietario de los medios para producir. Este pequeño
grupo produce mercaderías (productos), a partir de otras mercaderías (materias primas,
maquinarias y fuerza de trabajo), que comercializa en el mercado y al realizar estos
procesos se queda bajo la forma de beneficio o utilidades con el excedente generado por
el trabajo de aquellos a quienes contrata.
El nuevo sistema económico se caracteriza por una nueva forma de
comportamiento que el capitalismo generalizó en toda la sociedad: la motivación para
maximizar el ingreso, la motivación de las utilidades. La sociedad de mercado no inventó
esta motivación, pero la convirtió en un aspecto central y necesario del sistema
económico y del comportamiento social
9
.
De esta forma la sociedad capitalista logró transformar (y ocultar) la imagen que
de ella misma tienen los distintos grupos sociales y las personas que componen esos
grupos. La existencia de clases sociales, elemento común a casi toda la historia de la
humanidad, con poderes y roles diferentes en la generación y distribución de la riqueza
de la sociedad capitalista, queda disimulada en una “natural” regulación del mercado
producto de la búsqueda de la maximización de los ingresos y que tiene como “ley
natural” la conocida como de oferta y demanda.
El Ciclo Económico


22
En todas las sociedades humanas la forma de generar y distribuir la riqueza
determina y son determinadas por las relaciones de poder y dependencia entre seres
humanos
10
.
A partir de cierto momento en la historia de la humanidad y gracias al progreso
tecnológico, el hombre fue capaz de crear más riquezas de las necesarias para sobrevivir.
Esa riqueza excedente permitió el surgimiento de personas no dedicadas a la producción
de bienes y que pasaron a formar parte de una clase, en general, dominante.
En la sociedad feudal la riqueza generada por los siervos atados a la tierra era
utilizada en una parte (menor) para su subsistencia mientras que la otra parte (mayor) era
apropiada por los señores feudales quienes garantizaban a su vez la seguridad a sus
siervos a través de sus ejércitos propios. De este modo, la riqueza y el poder del señor
feudal se hallaban asociados a la tierra que poseía (y por tanto a los siervos que podían
producir en ella), por lo que su afán era la posesión de más tierras para la obtención de
mayor poder.
En el sistema capitalista, como veremos, la riqueza es generada por el trabajador
que recibe a cambio un salario para su subsistencia y el de su familia. La producción es
comercializada por el empresario quien vende el producto para recibir un pago que cubra
el dinero que adelantó al trabajador y que entregó a otros empresarios a cambio de
materias prima, máquinas e insumos, obteniendo a la vez un beneficio.
La motivación ya no es la posesión de un bien material: no es la tierra como lo era
para el señor feudal ni es el producto que el trabajador fabricó. El objetivo del
empresario es obtener un beneficio económico que compense su inversión. Y este
beneficio obtenido, al incrementar el capital que posee el empresario, lo obliga a lograr
El Ciclo Económico


23
un beneficio en valor absoluto superior al anterior para que, relativo al capital
incrementado, sea igual.
Es entonces la continua búsqueda de ganancias lo que lleva al empresario a
reinvertir constantemente sus utilidades, aún cuando esa reinversión no necesariamente se
realice en el proceso que originalmente le permitió tomar los excedentes generados en el
mismo.

El origen del beneficio
En el apartado anterior se mencionó en forma sintética la relación que en el
sistema capitalista se establece entre el empresario y el trabajador productivo.
Desarrollaremos el tópico en este apartado.
El empresario tiene un “capital” en el sentido que se la da en la actualidad: un
monto de dinero que invertirá para la producción de un producto comercializable
11
. Con
este capital comprará medios de producción (maquinarias y materias primas) y contratará
trabajadores a los que pagará un salario
12
.
El empresario elegirá las maquinas que correspondan a una técnica o tecnología
que le permitan un menor costo de producción, considerando el salario a pagar por
trabajador y la productividad que el proceso técnico implícito en la maquinaria le
permita.
La comercialización de la mercadería producida le permitirá recuperar el capital
invertido más una ganancia o beneficio. La venta del producto cierra el circuito y permite
“realizar” la ganancia. Por eso la parte comercial del circuito se denomina la “esfera de
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24
realización”. La parte del circuito en que se fabrica el producto es la “esfera de la
producción”.
¿Ahora bien, de donde surge esta ganancia?
Si existe libre competencia en los mercados donde el empresario se abastece y
donde ofrece su producción, el empresario no perderá ni ganará en el acto de compra de
maquinaria y materia prima ni en el acto de venta de su producto
13
. El empresario
intercambia dinero por bienes cuyo valor monetario es equivalente al dinero pagado.
En otras palabras, su ganancia no surge (si bien se realiza, paso socialmente
necesario para que esa ganancia se concrete) en la comercialización de los bienes
comprados o vendidos. Su ganancia surge en la producción de los bienes, se logra debido
a que el empresario no le paga al trabajador por el valor de lo que produce sino por lo que
éste necesita para subsistir
14
. Y este monto es menor al primero, por lo que el día laboral
del trabajador se puede dividir en una porción paga, cuyo producido equivale al salario, y
una fracción impaga cuyo producido es excedente
15
.
La producción del trabajador al ser apropiada por el empresario es la fuente de sus
ganancias. Y mayores son sus beneficios cuantos menores son los salarios que paga
16
. A
su vez es esta ganancia lo que le permite reinvertir contratando más trabajadores y
haciendo crecer la producción de bienes.
En resumen: el empresario al poseer los medios de producción de un proceso
técnico, contrata la fuerza de trabajo del trabajador y toma los excedentes generados. Su
objetivo no es la producción de un bien en sí sino la ganancia que de este circuito se
deriva.
El Ciclo Económico


25
Son estas relaciones de producción, entre el empresario, el trabajador y los medios
de producción, que definen en su raíz al sistema capitalista. Y en última instancia
determinan la conducta de los participantes en el sistema.

La valorización del beneficio
El empresario utiliza su dinero para comprar maquinarias, materias primas y
mano de obra, con ellos performa el proceso productivo y comercializa el producto
resultante a un precio dado: analicemos a partir de estos elementos el cálculo que realiza
el empresario para obtener su beneficio.
Las maquinarias producen durante varios períodos de tiempo (tomemos en cuenta
que la producción de un bien se realiza en un período de tiempo dado) de acuerdo a su
vida útil y a su obsolescencia en el mercado
17
. En cada período de producción se
deprecian y ese monto de depreciación se computa exactamente para el costo final del
producto, sin ningún monto agregado.
Igualmente las materias primas se computan de acuerdo al precio pagado en la
compra. El capital invertido por el empresario en maquinarias y materias primas retorna
al vender el producto sin cambios en sus valores, por esto a la maquinaria y las materias
primas se le denominan capital constante.
El capital invertido en pago de salarios por el empresario retorna con un
adicional: el excedente que resulta de la porción del tiempo de trabajo que el trabajador
aportó su trabajo sin ser pagado por ello (ya que que el salario surge de las necesidades
de supervivencia del trabajador en una sociedad dada con sus usos y costumbres y no
surge de los bienes por él producidos.) Este capital al no permanecer igual sino que se
El Ciclo Económico


26
incrementa, se denomina capital variable. El monto del excedente dependerá del salario
pagado y la productividad del trabajador
18
. La relación entre capital constante y capital
variable se denomina composición orgánica del capital y depende de la técnica de
producción empleada
19
.
El precio que obtiene el empresario por el producto es el otro determinante de su
ganancia. Consideraremos primero que existe libre competencia, por la que hay una
tendencia a la igualdad de precios del producto ofrecido por las distintas empresas
20
.
El bien producido es el resultado de la aplicación de trabajo humano, maquinarias
y materias primas. Pero las maquinarias y materias primas han sido fabricadas en
procesos anteriores utilizando mano de obra y otras maquinarias y materias primas
resultantes de procesos que también utilizaron mano de obra y así sucesivamente. En
definitiva la maquinaria y materias primas utilizadas en el proceso actual son también
resultado del trabajo humano pero realizado en momentos anteriores.Y el trabajo en
sentido económico es la actividad humana que transforma recursos (mercaderías en el
sistema económica capitalista), naturales o previamente creados, en objetos útiles para el
consumo personal o productivo(y que son mercaderías cuando se comercializan en el
mercado)
Por lo tanto, el producto del empresario que nos ocupa es el resultante de una
determinada cantidad de horas de trabajo humano. Como cada hora de trabajo humano es
pagada por el empresario (o mejor dicho los distintos empresarios, tomando en cuenta los
procesos anteriores) al valor de subsistencia del trabajador, podemos calcular el valor del
producto
21
. En la economía no se manifiestan los valores como tales (son opacos), sino
como precios (son visibles.) Estudiaremos la relación entre valor y precio de un producto
El Ciclo Económico


27
luego de que realicemos algunas consideraciones necesarias sobre el beneficio del
empresario: baste por el momento indicar que el valor del producto determina el precio
del producto, pero que no son la misma cosa.
El empresario invirtió en maquinarias, materia prima y mano de obra y obtiene, al
vender su producción en cada período, un monto equivalente a la alícuota de la
maquinaria depreciada en el período más el costo de la materia prima más los salarios
pagos más el excedente de donde surge su beneficio.
La tasa de beneficio (rentabilidad) se calcula como el beneficio (ganancia)
logrado dividido el total del valor del capital adelantado por el empresario para la compra
de maquinaria, materia prima y mano de obra
22
.
Hasta aquí hemos mirado el beneficio referido al empresario individual,
acerquémonos a la compleja realidad del sistema económico actual considerando que
existen otros empresarios que producen el mismo producto y aún otros que se ubican en
otras ramas de producción.
Con respecto a los primeros, la competencia hace que los productos equivalentes
sean vendidos a precios equivalentes. De esta forma obtendrá mayores beneficios quienes
tengan menores costos, pudiendo mejorar su posición competitiva, y esto impulsa a los
empresarios del sector a invertir en maquinarias que sustituyan mano de obra, de forma
que el mayor costo en maquinaria en cada período es más que compensado por el menor
costo en mano de obra. Este continuo cambio de técnicas de producción hace que, en una
rama industrial dada, las tasas de beneficios sean diferentes en cada empresa y que el
empresario que incorpore la tecnología más moderna obtenga los mayores beneficios. Su
costo se denomina el costo regulador de la industria debido a que al principio el
El Ciclo Económico


28
empresario obtiene beneficios extra dado el precio existente para ese producto, pero en la
medida que otros incorporen esa tecnología y disminuyan su costo al costo regulador, la
competencia por el mercado hará disminuir los precios hasta un monto compatible con el
nuevo costo.
En síntesis, al interior de una rama industrial en un país (lo que implica asumir
similares costos de materias primas, fuerza de trabajo y libre movilidad de capitales) en
cada momento dado hay diferencias en los beneficios que obtienen los distintos
empresarios y en la tasa de beneficio que logra cada empresa, pero existe una tendencia a
su igualación en cuanto los empresarios se ven obligados a adoptar las nuevas tecnologías
para poder competir, para no correr el riesgo de desaparecer como tales. El efecto de la
competencia es el de tender a la igualdad de la tasa de beneficio entre las empresas de
una rama industrial. Pero a su vez debido a la competencia esa tendencia es
constantemente interferida por nuevos desarrollos de toda clase, tales como nuevos
productos, nuevas técnicas, etc., que crean diferencias entre las tasas de beneficio. El
resultado final es un proceso dinámico y evolutivo en el cual las tasas de beneficio no son
nunca iguales pero fluctúan incesantemente

(Shaikh, 1995).
Cuando extendemos el análisis a empresarios de todas las ramas industriales o aún
empresarios comerciales de un país dado, las tasas de beneficio de las diferentes
industrias tienden a ser iguales, al menos para las empresas de costos reguladores. El
proceso por el cual esto ocurre es el siguiente: el empresario que tiene una baja tasa de
ganancia en una industria tiende a invertir en otras ramas de mayor rentabilidad con lo
que el ingreso en esa rama aumenta la competencia, disminuyendo los precios y
disminuyendo la tasa de ganancia. El empresario que invierte en una nueva rama se
El Ciclo Económico


29
decidirá por la técnica que le permita producir con menores costos, que resultará en el
costo regulador. A su vez en la rama industrial que el empresario abandona debido a que
con su empresa obtenía una baja rentabilidad, tiende a subir la tasa de beneficio de las
restantes empresas al eliminarse aquellas ineficientes, repartiendo una cierta cantidad de
excedentes entre menores capitales.
Al obtenerse una tasa de beneficios similar en las diferentes industrias, esto es un
rendimiento proporcional al capital invertido, el beneficio o utilidad en monto absoluto
será mayor para los empresarios que deben adelantar un capital mayor para sus procesos
productivos. Esto se da logicamente en las empresas de mayor volumen de producción
pero también en las ramas industriales que tienen un mayor capital constante por unidad
de capital variable, por lo general en aquellas de mayor avance tecnológico (“más
dinámicas” en el lenguaje actual.) Para que este beneficio del empresario sea mayor que
el excedente que genera en su producción, es preciso que el precio de venta de sus
productos sea superior que el que le hubiera correspondido por el trabajo humano
incorporado en los bienes producidos
23
. Sin embargo esta diferencia se da en el ámbito
específico de cada empresa por lo que, en el total de una economía cerrada al exterior, la
suma de los beneficios de todas las empresas es igual a la suma de los excedentes
generados en todos los procesos productivos, lo que determina la tasa de beneficio
promedio de la economía en cuestión.
Los beneficios se relacionan con el precio al cual el empresario vende su
producto, precio que queda entonces determinado por el valor del producto, la
composición orgánica del capital y la tasa de beneficio promedio de todas las ramas
industriales. El precio así obtenido determina a su vez la tasa de beneficio del empresario
El Ciclo Económico


30
en particular considerado, de acuerdo a la técnica de producción que utiliza (que puede
ser o no la reguladora, ya vimos que al interior de la industria no hay una tendencia lineal
a la igualación de la ganancia.)
En el marco de libre competencia este es el precio alrededor del cual fluctuará el
precio de venta o precio de mercado, las variaciones de oferta y demanda harán que el
precio de mercado sea por momentos mayores y por momentos menores que el precio de
equilibrio antes determinado, denominado por los economistas clásicos precio de
producción para diferenciarlo del precio de mercado que se obtiene por las condiciones
de oferta y demanda del momento. El precio de mercado es el precio empíricamente
observado por los empresarios y es precisamente el que permitirá realizar las mercaderías
producidas y por tanto convertir el excedente en ellas contenida en un monto de dinero
superior al invertido. La movilidad del capital entre sectores asegura que los precios de
producción actúen como centros de gravedad de los precios de mercado, por el
mecanismo ya explicado de búsqueda de mayor rentabilidad. A su vez los precios de
producción dependen de la cantidad de tiempo de trabajo (directo e indirecto) que el
producto tenga incorporado. De esta forma los precios de producción actúan como la
unión mediadora entre precios de mercado y valor derivado del trabajo.
Cuando existe algún grado de monopolio los precios de mercado se pueden
apartar considerablemente del precio de producción
24
. En este caso si el producto es un
insumo para otra empresa lo que ocurre es que hay transferencia de ganancias directas
entre empresarios. Si en cambio el producto es de consumo para los trabajadores esto
eleva a la larga el salario necesario para su subsistencia por lo que hay una transferencia
de ganancias entre empresarios ahora indirecta. Sin embargo, como los economistas
El Ciclo Económico


31
clásicos demostraron, las situaciones de monopolio en el capitalismo no son permanentes
sino que son interrupciones más o menos largas de la situación de libre competencia
25
.
Sinteticemos este largo desarrollo en las siguientes conclusiones:
a) el beneficio del empresario individual surge del excedente que produce el
trabajador, excedente que es la diferencia entre el salario pagado y el valor producido.
b) pero el monto del beneficio depende del volumen producido y de la técnica
utilizada por el empresario que determina el capital constante y el capital variable que
emplea
c) y depende de la tasa de beneficio general y de la relación capital constante –
capital variable general, ya que cada empresario no conserva (disminuye o incrementa) el
excedente generado en su proceso de producción.
d) un apartamiento de lo anterior surge en situaciones de monopolio (donde hay
transferencia de ganancias entre empresarios) y con las oscilaciones conyunturales en la
oferta y la demanda (que actúan sobre el eje del precio de producción.)

La tendencia histórica de la tasa de beneficio
El empresario busca abaratar constantemente el costo de producción como forma
de aumentar sus beneficios. Con este objetivo y en primer lugar, trata de disminuir el
salario de sus trabajadores a través de los más diversos medios: en el ámbito de la
empresa en unos casos no compensando en los salarios la inflación del período, en otros
contratando trabajadores a menores salarios (utilizando para esto las llamadas
tercerización y subcontratación) y en otros reduciendo lisa y llanamente el salario
nominal apelando a su mayor poder frente al trabajador, poder que le otorga su posesión
El Ciclo Económico


32
de los medios de producción y la existencia de una masa de trabajadores desempleados
que en el sistema es permanente. Fuera de la empresa presionará por leyes que reduzcan
la protección del trabajador frente a abusos patronales y por políticas económicas del
Estado que reduzcan los salarios de sus trabajadores o las cargas patronales asociadas.
En un momento dado, y en particular agudizado en época de crisis, es entonces la
reducción de los salarios una forma importante de aumentar las ganancias y por tanto la
tasa de beneficio para el empresario.
La otra manera que tiene el empresario de disminuir sus costos de producción es
aumentar la productividad de los trabajadores por lo cual obtiene más productos por un
salario dado y por tanto, en cuanto el precio de los productos se mantenga, podrá obtener
mayor excedente económico o, lo que es lo mismo, aumentar sus ganancias. Tratará de
aumentar la productividad de sus trabajadores presionando por un mayor ritmo de
trabajo, mejorando el flujo de su producción y eliminando tareas improductivas
26
,
reduciendo los desperdicios, alargando la jornada de trabajo hasta donde las condiciones
legales o el costo adicional a incurrir se lo permitan. También aumentará la productividad
si logra una mayor escala de producción, lo que permite que sus trabajadores adquieran
mayor experiencia y se especialicen al aumentar la división de trabajo entre ellos
27
.
Una vez agotadas estas posibilidades de aumento de la productividad, el
empresario recurrirá a mejorar la técnica de producción a través de la inversión en
maquinarias que ahorren mano de obra. Esta disminución del trabajo incorporado al
producto el empresario lo logra a través de aumentar la cantidad de medios de producción
con que produce: un menor coste de mano de obra se logra a través de un mayor coste de
maquinarias, coste que prorrateará entre la vida útil de la misma. El empresario
El Ciclo Económico


33
individual adoptará la nueva técnica de producción en la medida de que el ahorro sea
mayor al gasto prorrateado de la maquinaria, por lo que de mantener los precios de venta
del producto final constantes logrará un beneficio superior a través de un mayor
margen
28
. O alternativamente podrá disminuir sus precios de venta (aunque menos que
sus costos) y así aumentar sus ventas con lo que también logra mayores ganancias. Pero
en la medida que la técnica de producción más productiva sea incorporada por otras
empresas competidoras, la tendencia a disminuir los precios hasta donde los nuevos
costos lo permitan se generalizará debido a la necesidad de mantener sus volúmenes de
ventas.
Al final de este proceso de duración variable según la industria de que se trate,
todos los empresarios habrán aumentado la productividad de sus trabajadores con lo cual
disminuirán el costo de mano de obra, pero a la vez habrán obtenido un precio menor y su
proceso tendrá una mayor inversión de capital fijo.
En otras palabras, el progreso técnico incorporado redunda en:
a) la reducción del trabajo incorporado en el producto, el trabajo vivo (capital variable)
que se deja de hacer es mayor que la alícuota en el período del trabajo muerto (trabajo
predatado, capital constante) que se agrega, ya que en esto se basa la viabilidad del
cambio de técnica de producción.
b) lo anterior implica, en la medida que se va generalizando la incorporación de la nueva
técnica, un menor valor y precio del producto.
c) aumenta el excedente relativo para el empresario, ya que la parte del día laboral con
que el trabajador compensa el pago de su salario es menor
29
.
d) el empresario tiene ahora mayor capital invertido
30
.
El Ciclo Económico


34
Tenemos entonces efectos contrapuestos: hay mayor excedente que genera mayor
ganancia pero a la vez aumenta el capital necesario para producir. Pero la tasa de
crecimiento del excedente se reduce en la medida que crece la productividad mientras
que la tasa de crecimiento del capital invertido crece a medida que crece la productividad.
A la vez se reducen los precios de venta.
La consecuencia del punto anterior es la reducción de la tasa de beneficio: como
verremos a continuación, no necesariamente de la ganancia en valor absoluto del
empresario pero sí del beneficio en relación con este capital invertido.
El empresario reinvierte constantemente el dinero obtenido al vender los
productos y genera así un nuevo circuito de compra, producción y venta a la vez que
incrementa el capital invertido. En ese proceso invierte en nuevas maquinarias que a la
vez que incrementan la productividad del trabajador, la relación ente capital constante y
capital variable (composición orgánica del capital), disminuyen en el largo plazo la
rentabilidad del capital: la tendencia a la caída de la tasa de ganancia está unida a un
mayor excedente relativo para el empresario.
La descripción anterior es pasible de un análisis de mayor detalle, como se
encuentra en Kurz y Salvadori (1995) siguiendo a Sraffa, en lo referente a la distinción
entre bienes de uso y bienes de consumo para la subsistencia del trabajador, análisis que
confirma las conclusiones aquí expuestas.
Shaikh y Tonak (1994) han contrastado en la economía actual las predicciones
teóricas que esta descripción del progreso técnico implica, predicciones que fueron
formuladas en los comienzos del sistema capitalista por los economistas clásicos:
a) El de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia
El Ciclo Económico


35
b) El aumento de la cantidad de capital invertido en maquinarias por unidad de
mano de obra utilizada.
c) El aumento de la tasa de obtención de excedentes, relación entre el
excedente generado por el trabajador y el salario pagado, derivado de la mayor
productividad del trabajador.
Shaikh y Tonak han encontrado que para empresas de Estados Unidos, dentro del
período relevado por la disponibilidad de datos, la tasa de beneficio cayó un 33% entre
1948 y 1980. En los mismos años la composición orgánica del capital, expresada en su
composición de valor, aumentó un 90% mientras que la tasa de obtención de excedentes
subió un 50%, consecuencia de una tasa de aumento de la productividad laboral menor
que la caída de la tasa de productividad del capital, como la teoría clásica predice.
Cabe hacer notar que en este período se produjo también un aumento de las
actividades no productivas, que consumen parte del excedente generado por las
actividades productivas, y cuyo análisis se realiza en el siguiente apartado.
Dumenil y Levy, citados en Foley y Marquetti (1999), también trabajaron sobre
datos de USA para un período más largo, aunque no con la precisión que desarrollaron
Shaikh y Tonak, y constataron el aumento de la composición orgánica del capital entre
1869 y 1919 y entre 1949 y 1989 con un período donde la relación se mantuvo constante
entre 1920 y 1948. Foley y Marquetti (1999) presentan evidencias para muchos otros
países sobre el proceso que los empresarios siguen al adoptar nuevas técnicas que
aumentan la productividad de los trabajadores, en su búsqueda constante de beneficios,
constatando igualmente la tendencia al uso de mayor capital constante con respecto al
capital variable,
El Ciclo Económico


36
Grompone (1973) realiza una investigación histórica de datos concretos en
distintas ramas de producción para concluir el constante aumento de la composición
orgánica y de la tasa de obtención de excedentes desde las etapas iniciales de la
producción capitalista (industria textil de hilandería manual, agricultura primitiva)
pasando por la producción realizada con máquinas herramientas (navegación oceánica,
industria textil manufacturera) hasta llegar a la época actual de la gran industria.
La caída de la tasa de ganancia es entonces una ley comprobada teórica y
empíricamente, pero debe comprenderse que expresa una tendencia de largo plazo del
sistema económico caracterizado por el aumento de la composición orgánica del capital.
Existen fuerzas que contrarrestan, sólo parcial y temporalmente, la tendencia
decreciente de la tasa de beneficio.
Una primera fuerza es la obsolescencia continua del capital constante (en
particular maquinarias) debido al cambio tecnológico. Complementariamente y como
estudiaremos en el capítulo correspondiente, los períodos de crisis inherentes al sistema
económico actual implican destrucción de capital constante y aumento de la obtención de
excedentes de los trabajadores, por lo cual se impulsa un crecimiento de la tasa de
beneficio.
Otra fuerza compensatoria importante es el desarrollo desigual de los distintos
sectores de la economía estudiada por Wolff (1999) con profundidad: los diferentes
sectores crecen a tasas diferentes y cuando un sector de baja composición orgánica crece
a mayor velocidad, disminuye la composición orgánica del conjunto de la economía.
Asociado al crecimiento económico se promueve el desarrollo y consumo de nuevos
El Ciclo Económico


37
productos, industrias que en su fase inicial utilizan poco capital constante, actuando en el
mismo sentido que el caso anterior.
La “exportación” de capital constante y la importación materias primas baratas y
de medios de consumos que abaraten el capital variable, ambos relacionados en el pasado
con el colonialismo e imperialismo y en la actualidad con la nueva división internacional
del trabajo (cuando no con el empleo directo de la fuerza como en el caso del petróleo),
son fenómenos permanentes en el sistema económico mundial que disminuyen la
composición orgánica del capital en los países desarrollados.
El desarrollo del sector sevicios, en especial el comercio y el credito, permiten
rotar más rápidamente al capital aumentando la masa de excedente y la tasa de ganancia.
Además el mecanismo de las corporaciones crea una situación en que gran parte del
capital, propiedad de los accionistas, recibe o espera recibir la tasa media interés
perimitiendo aumentar la tasa media de ganancia empresarial.
Ultimo pero no menor, las mejoras de las técnicas de administración que
aumentan la productividad del trabajador para una técnica dada (como en la
implementación del taylorismo y la “dirección científica”) o que reducen el capital
circulante (inventarios de productos en proceso y terminados) reduciendo el capital
constante (como con la implementación de los sistemas de gestión de la industria
automovilistica, por algunos denominado “toyotismo”) también son compensaciones
transitorias a la tendencia decreciente de la rentabilidad del sistema económico.
En síntesis, en el sistema capitalista la rentabilidad tiende a caer en el largo plazo,
pero su caída no es lineal ni constante. La evolución de la rentabilidad será el hilo
conductor de los argumentos sobre el crecimiento y sus crisis en los próximos capítulos.
El Ciclo Económico


38
El concepto de crecimiento en la economía capitalista
El crecimiento económico es tradicionalmente definido como: “el aumento
continuo de la producción agregada con el paso del tiempo” (Barreiro, Labeaga, Mochón,
1999.)
La principal medida que se utiliza para analizar su evolución en un país dado es el
Producto Bruto Interno (PBI) que calcula la producción total para uso final de bienes y
servicios realizada por trabajadores y propietarios localizados en el país. De esta forma
las actividades del país se consideran como productivas cuando se comercializan en un
mercado y se asocian con el crecimiento económico, en concordancia con la corriente
económica dominante de escuela neoclásica cuyo enfoque del sistema excluye la
producción para concentrarse en el intercambio
31
.
Sin embargo, los economistas clásicos al analizar los factores que daban cuenta
del éxito o el fracaso económico de los países, demostraron que no todas las actividades
resultan en un producto y por tanto no todas las actividades aumentan la riqueza del país
y de sus habitantes. En particular actividades como el comercio mayorista y minorista, las
actividades financieras, policía y ejercito, administración gubernamental (exceptuando las
empresas productivas del Estado) son formas de consumo social y no de producción.
La producción ocurre cuando variados objetos son utilizados en la creación de
nuevos objetos, así es una actividad totalmente diferente de la distribución que se encarga
de que los objetos a ser utilizados se transfieran de sus inmediatos poseedores a quienes
le darán uso, del mantenimiento y reproducción social en el que los objetos son utilizados
por la administración pública y privada para mantener el orden social y del consumo
personal en el cual los objetos son consumidos directamente por los individuos.
El Ciclo Económico


39
El crecimiento constante de la producción de bienes está en la base del desarrollo
del sistema capitalista y lo diferencia de los sistemas sociales anteriores. La continua
transformación del capital monetario en productos, a través de las maquinarias, las
materias primas y la mano de obra, que luego se comercializan para obtener un capital
monetario mayor que el original, es el circuito de producción y comercialización que
realiza el capital. Capital mayor al final de la repetición de cada circuito que nuevamente
será invertido para repetir constantemente el circuito y ampliarlo, mecanismo que genera
el crecimiento económico. La motivación básica del empresario de obtención de
beneficios, siempre crecientes, es el motor de esta dinámica. El sistema capitalista se
transforma progresivamente en las sucesivas repeticiones del circuito, en forma
irreversible y crecientemente compleja.
El crecimiento de la economía de un país capitalista depende entonces de la
reinversión de los beneficios obtenidos por los empresarios, beneficios que son los
excedentes generados en el proceso de producción por los trabajadores. Cuanto mayor
sea el consumo social de bienes en un país, mayor la proporción de excedentes destinado
al consumo personal capitalista y no productivo (gobierno, sectores comerciales y
finacieros) y menor porción de los excedentes podrá dirigirse a la inversión y, por ende,
menor será el crecimiento económico.
Al no distinguir entre actividades productivas y no productivas, la medida del
crecimiento económico a través de las variaciones del PBI es al menos irrelevante,
cuando no lleva a conclusiones equivocadas sobre la historia económica de los países y
las causas de su evolución económica. La situación se agrava debido a que en la segunda
mitad del siglo XX se ha producido un incremento importante de las actividades no
El Ciclo Económico


40
productivas en relación con las productivas, especialmente en los servicios no
productivos y el gobierno
32
.
Por lo tanto, en las consideraciones que siguen nos estaremos refiriendo al
crecimiento económico en el sentido clásico de reproducción y ampliación de bienes para
incrementar la riqueza del país, tomando en cuenta las actividades productivas en el
sentido anteriormente descrito.

El beneficio como motor del crecimiento
La producción creciente de bienes y servicios productivos es la característica
general del sistema capitalista, interrumpido por períodos de crisis o reducción de esa
producción que se generan por razones internas al sistema y que a su vez potencian un
nuevo período de crecimiento
33
. La producción creciente de bienes y servicios requiere
mayor inversión por parte del empresario: para producir más es necesario comprar más
maquinaria (una vez haya utilizado toda la capacidad de las mismas), comprar más
materias primas y contratar más mano de obra. La empresa fabricante de maquinarias a
su vez invertirá en sus máquinas, materias primas y mano de obra para poder proveer la
máquina solicitada. Lo mismo hará el proveedor de materias primas. Y el trabajador
demandará bienes de consumo en la medida que deja de estar desocupado, bienes que
serán provistos por empresas que deberán invertir capital para producirlos.
Así que la inversión del empresario original, por así llamarlo, provoca una cadena
de inversiones en producción que genera un crecimiento multiplicador
34
.
Hemos visto que el empresario original invierte cada vez más, al buscar un
beneficio creciente. Porque cada ciclo de producción y venta que se cumple le devuelve
El Ciclo Económico


41
más capital, incrementado el capital adelantado por el excedente producido. Y como tiene
más capital quiere obtener a su vez más ganancia, para lograr la misma tasa de beneficio.
La motivación básica en el sistema y las presiones competitivas obran para que el
empresario reinvierta sus beneficios, inversión que genera crecimiento y, que se
multiplica por las inversiones de los otros empresarios relacionados. Por lo que se deduce
que es necesario que existan beneficios (excedentes) y que los beneficios sean
reinvertidos. Dejaremos el análisis de la primera condición para el próximo apartado, con
la acotación de que si no existieron beneficios en los periodos previos (esto es, se
incurrieron en pérdidas) dificilmente el empresario esté en condiciones de invertir aún
cuando se presenten prospectos promisorios. Nos ocuparemos ahora de la segunda
condición, la reinversión para el crecimiento.
Examinando la cuestión a escala macroeconómica, los bienes generados en un
momento dado por la economía del país en cuestión pueden ser utilizados para consumo
o para inversión. Este hecho no implica un juicio moral sobre estas categorías
económicas, simplemente indica que a mayor consumo menor inversión y viceversa. Pero
el consumo es necesario cuando eleva la calidad de vida de las personas y les da mayor
libertad, tal como lo es el consumo de los trabajadores que depende directamente de sus
salarios y que se diferencia del consumo social, improductivo, en el que profundizaremos
a continuación.
Existen diferentes formas de consumo social: toda actividad que no es productiva
de producción de bienes en el sentido que hemos definido son actividades que consumen,
aún cuando impliquen contratar mano de obra y utilizar materiales. Una amplia gama de
servicios como los financieros y la intermediación comercial son consumidoras de la
El Ciclo Económico


42
riqueza generada. En épocas recientes se ha constatado un notable crecimiento del sector
terciario, lo que da lugar al llamado fenómeno de “terciarización de la sociedad”
35
.
También absorben excedentes el consumo superfluo y de bienes suntuarios
importados a que los empresarios pueden volcarse con sus ganancias. Ya hemos vistos
que los sectores necesarios para el mantenimiento del orden social tales como la
administración de gobierno, la policía, el ejército, también son consumidores. Y
obviamente los generadores de bienes, los trabajadores, también consumen para su
subsistencia y la de su familia, según las condiciones sociales que el capitalismo requiere
para su desarrollo. La importancia de todos estos consumos aumenta, lo que ocurre a lo
largo del desarrollo económico y se agudiza durante las crisis en forma relativa a la
generación de riqueza total: aunque este crecimiento del consumo improductivo no
genera la crisis, tiene un efecto potenciador de la misma.
Al acotar el objeto de nuestro análisis al ámbito geográfico de un país, lo anterior
vale para una economía cerrada al exterior por lo que las decisiones de consumo o
inversión de sus empresarios, trabajadores y el resto de la población no toman en cuenta
lo que ocurre en el exterior. Extendiendo el marco de análisis de un país considerando
una economía abierta y libre movilidad de capitales, los empresarios pueden colocar parte
de sus beneficios fuera del país de origen (ya sea por inversiones directas o en
colocaciones en las grandes bolsas de valores, acciones y bonos) con lo que reducirán el
crecimiento del mismo. También es posible, de acuerdo a las condiciones de rentabilidad,
que empresarios extranjeros pueden invertir en el país generando crecimiento. Y como
veremos al tratar la apertura comercial la demanda neta de exportaciones que depende de
El Ciclo Económico


43
las condiciones de productividad y salariales de la economía, facilita la reinversión por
colocación de productos en el exterior si existen condiciones de rentabilidad.
A su vez el crecimiento que genera la reinversión del empresario implica la
compra de maquinarias y materias primas además de la contratación de mano de obra,
por lo que el efecto multiplicador dependerá de cuanto de este capital constante que se
adquiere sea de origen importado o nacional. Y el consumo del empresario y del
trabajador también se compone de productos nacionales o extranjeros, por lo que el
efecto multiplicador puede verse reducido de acuerdo a las condiciones de apertura y
competitividad de la economía en cuestión.
Todos estos factores deberán ser tomados en cuenta, a la hora de analizar los
factores y políticas que promuevan el crecimiento económico.

Las condiciones para lograr beneficios
La primera condición que podemos deducir del desarrollo histórico de la
humanidad en relación con el crecimiento, es que en el país considerado debe existir una
producción de tipo capitalista que responda por una parte importante de la riqueza
generada. Las relaciones pre-capitalistas (feudales y todas las anteriores) se
caracterizaron por un crecimiento bajo o casi nulo de la producción de bienes por
persona: la producción crecía únicamente y en cuanto la población crecía y a su vez esta
estaba limitada por la producción de alimentos
36
. Es bajo el capitalismo, con la
motivación incesante del empresario en la búsqueda de ganancias y con el surgimiento
de la relación entre empresarios y obreros basados en la contratación de la fuerza de
trabajo del último a cambio de un salario pago por el primero, que se desarrollan las
El Ciclo Económico


44
fuerzas productivas de la sociedad en forma explosiva creando bienes y servicios como
nunca antes la humanidad en su conjunto había poseído.
La repetición y ampliación incesante del circuito de producción y
comercialización, tal como hemos descrito desde el primer apartado, es el que reproduce
e incrementa los bienes a disposición. Por lo tanto cuantas mayores posibilidades existan
de que esa repetición ampliada se lleve a cabo sin detenciones mayor será el crecimiento.
Todos los países tienen sectores de su economía organizados bajo forma capitalista,
donde el empresario reproduce el circuito de producción y lo amplía con los excedentes
gennerados por los trabajadores, bajo una relación asalariada. Y tienen sectores que si
bien pueden crear riqueza, tales como el trabajo doméstico o la producción artesanal, son
actividades de subsistencia que no amplían la producción. Así cuando en un país el sector
capitalista crece, absorbe como mano de obra a personas que antes se dedicaban a labores
domésticas (las mujeres que se han ido incorporando al trabajo asalariado) o al trabajo
artesanal por cuenta propia.
Como derivado de la primera condición expresada tenemos entonces de que el
beneficio, y su reinversión que genera crecimiento, se da cuando vastos sectores de la
economía están organizados bajo forma capitalista.
En segundo lugar cuanto más valor incorporado tengan los bienes producidos
mayor será el beneficio que obtenga el empresario. Al surgir sus beneficios del excedente
producido por sus trabajadores, cuanta mayor sea la cantidad de trabajo incorporado
(“valor agregado”) para producir un bien mayor, con una tasa de obtención de excedentes
constante mayor será el excedente que se genera. El empresario tratará de que sus
trabajadores trabajen con la máxima productividad posible con una técnica viable, en la
El Ciclo Económico


45
que la alícuota de la inversión en maquinaria en cada período sea menor que el costo de
la mano de obra que ahorra, por lo que no se debe comprender la afirmación anterior
como que es conveniente para el empresario es usar mucha mano de obra sino que lo
adecuado es producir bienes con alto valor agregado con la mayor productividad laboral
posible
37
.
Al extender el concepto al ámbito de la economía de un país, concluímos que éste
crece en forma sostenida cuando transforma la estructura de su economía desde una
economía no industrializada a una economía industrializada que produzca bienes cada
vez de mayor valor.
En tercer lugar y relacionado con el primero, el sistema capitalista debe funcionar
como tal: es lo que los economistas actuales quieren indicar en la frase “debe haber un
ambiente de negocios”. Esto quiere decir que el empresario debe tener seguridad
razonable en cuanto a que es capaz de repetir una otra y vez el circuito de producción con
un resultado previsible. El cambio en las reglas económicas, la incertidumbre o la falta de
normas jurídicas, la situación de anarquía entre otras harán difícil que el empresario
reinvierta y se genere el crecimiento económico.
En cuarto término, hemos visto que salario y beneficio se contraponen, en una
situación específica y desde un punto de vista estático, porque un mayor salario
disminuye el excedente apropiado por el empresario (es mayor la parte del día que dedica
el trabajador a producir para el pago de su salario.) Pero en general el salario del
trabajador se encuentra en el mínimo necesario para sobrevivir con su familia según los
usos sociales y las necesidades de formación que el estado de la técnica de producción
demande. Sólo durante períodos excepcionales, dentro de una fase de crecimiento
El Ciclo Económico


46
económico, el trabajador tiene suficiente poder de negociación, generalmente agremiado,
como para obtener un mayor salario por su fuerza de trabajo. La razón de que el salario
tienda a ser el de subsistencia es la existencia de una gran reserva de mano de obra
desocupada que hace presionar el salario a la baja: en el sistema capitalista el progreso
tecnológico sesgado al ahorro de costos crea nuevas técnicas de producción que generan
esta desocupación. El crecimiento económico es un factor que puede contrarrestar esta
tendencia al aumento de la desocupación, en cuanto crecimiento como hemos visto
significa reproducir y ampliar el circuito de producción, por lo que en las fases de
crecimiento económico el salario real puede aumentar. Pero al expandirse el sistema
capitalista nuevas masas de población que estaban fuera del sistema, tales como
campesinos y amas de casa, aportan mano de obra que siempre va a resultar en exceso
sobre la necesaria para un momento dado. La desocupación, la existencia de trabajadores
que pueden ser empleados como alternativa por los empresarios (aún cuando
circunstancialmente pueda existir diferencias de calificación entre la mano de obra
requerida y la existente) es propia del sistema capitalista
38
.
Y la existencia permanente de desocupados es lo que aumenta el poder de
negociación de los empresarios asegurando la vuelta del salario a valores de subsistencia
en la mayor parte del tiempo.
En último lugar en nuestro análisis pero no menos importante, es el acceso de las
empresas a las nuevas técnicas que permiten reducir sus costos ganando en
competitividad. Las importaciones de bienes de capital, las migraciones internacionales,
las inversiones directas pero fundamentalmente el desarrollo de un sistema nacional de
innovación y de proyectos industriales propios del país son todas fuentes de progreso
El Ciclo Económico


47
tecnológico externas a la empresa. En el ámbito interno a la empresa el aprendizaje
especializado de sus trabajadores y su gerencia, la pequeña innovación de procesos y los
laboratorios de investigación y desarrollo de productos (ésto último en las grandes
empresas por el creciente costo de estas actividades, e inclusive en grupos de empresas
que crean “joint ventures” para tal fin) son las principales fuentes para las nuevas técnicas
de producción.
Habiendo enumerado las principales condiciones que se requieren para que un
empresario obtenga beneficios y los incremente, analicemos que factores determinan el
monto de estas utilidades y que rentabilidad generan. Hemos visto que si bien el
beneficio surge del excedente que genera el trabajador y que es apropiado por el
empresario, el monto del excedente para un empresario individual no coincide con el
valor del excedente generado en la producción de su empresa. Repasaremos las razones
indicadas y agregaremos otras importantes:
a) la composición en capital constante y capital variable del proceso del
empresario en cuestión difiere del promedio general de todas las ramas industriales. Al
existir una tendencia a igualar la tasa de beneficio entre las diferentes industrias (en sus
costos reguladores), las ganancias se acomodan a la composición del capital adelantado.
b) el empresario productivo no vende generalmente sus productos en forma
directa sino a través de canales de comercialización, que pueden consistir en cadenas de
distribución de uno o varios pasos. Parte del excedente generado en la producción del
bien se transfiere a los empresarios dueños de los canales de comercialización, es decir
por el capital comercial, disminuyendo el beneficio del capital industrial.
El Ciclo Económico


48
c) el mantenimiento del orden social, a través de instituciones públicas y
privadas, absorbe otra parte del excedente. A lo largo de la historia de la humanidad esta
porción de excedente ha crecido, y ha permitido mantener desde las primeras autoridades
religiosas y formas monárquicas de gobierno en civilizaciones antiguas hasta las actuales
y complejas actividades primarias y secundarias desarrolladas por el Estado.
d) el pago de intereses al sector financiero también toma parte del excedente
generado en el proceso de producción. Los créditos que toma el empresario y que en un
momento dado facilitan la inversión en su negocio, en el balance total son transferencias
de ganancias al sector financiero cuando el empresario devuelve el capital y paga los
intereses. El trabajo que se realiza en el sector financiero, si bien es necesario como todos
los otros aquí considerados, no crea productos y por tanto no genera excedentes propios
sino que éstos son tomados del sector productivo
39
.
e) por último el comercio exterior implica una transferencia de parte del
excedente (positiva o negativa, según primen exportaciones o importaciones) con terceros
países. Además el comercio entre países, al existir barreras a la libre competencia, aún
mantiene muchos elementos que hacen el intercambio desigual, apropiándose los
empresarios de un país o región de porciones adicionales de los excedentes generados en
otros
40
,
41
.
Todas estas actividades reducen la porción del beneficio que queda en manos del
empresario en la esfera de la producción y que puede ser destinada a inversión. Por lo
tanto un incremento de las actividades improductivas o la transferencia de excedentes al
exterior, obrará disminuyendo el crecimiento del país.
El Ciclo Económico


49
Junto a estas causas básicas del crecimiento económico corresponde analizar otras
que siendo de importancia, son dependientes de las anteriormente descriptas. La corriente
dominante de investigación en teorías del crecimiento ha realizado correlaciones
empíricas entre diversos factores y la variación del PBI
42
. Con las reservas que merece el
PBI para medir el crecimiento, veremos en la sección III al analizar el rol del Estado
como la influencia de los siguientes factores en el crecimiento económico puede ser
explicada a través de los cambios en la tasa de beneficio: educación, investigación y
desarrollo, estructura del mercado y apertura comercial.

El Ciclo Económico


50
I.2 Modelo básico de crecimiento económico
El estudio matemático de la economía capitalista que aquí se presenta se realiza
por etapas, comenzando por el modelo básico más sencillo y que por tanto asume una
cantidad importante de supuestos fuertes e introduciendo progresivamente los elementos
que acercan el modelo a la realidad del sistema. A partir del modelo básico se extraen las
primeras conclusiones que describen el comportamiento del sistema y se analizan las
limitaciones del modelo debido a los supuestos realizados, luego gradualmente se
eliminan las restricciones y se extraen nuevas conclusiones.
Los sucesivos modelos se ocupan casi exclusivamente del problema del
crecimiento, inicialmente con una única técnica de producción (la más rentable),
incorporando luego el progreso tecnológico y las condiciones de viabilidad para el
cambio de técnica de producción.
Dos importantes temas no son tratados en este desarrollo: el primero es el papel del
dinero y del sistema financiero en el crecimiento y las crisis de la economía, el segundo es
la distribución de la riqueza entre los diversos sectores de la sociedad.
En cuanto al primer problema, los modelos desarrollados trabajan con variables
reales (como opuestas a nominales) y tratan de la producción de bienes y servicios
(productivos), por lo que presentan la limitación indicada. Sin embargo esta limitación no
cambia las conclusiones a que se arriba en el documento, ya que en el ámbito de realización
el dinero (y el crédito) tiene un efecto procíclico: dinamiza el crecimiento cuando éste
ocurre y agrava las crisis cuando ellas se dan. El dinero y su oferta (y por lo tanto la política
monetaria) juegan así un rol en propagar las crisis en una economía, pero la dinámica de
crecimiento y crisis igualmente se daría vía financiamiento interno sin crédito bancario.
El Ciclo Económico


51
El sector financiero no crea valor por sí mismo: por el contrario, toma parte de los
excedentes generados por los trabajadores en la producción de bienes. Facilita la producción
captando ahorros nacionales o extranjeros y volcándolo al sector productivo, facilitando el
proceso de repetición y ampliación de la producción que realiza el empresario industrial. Al
movilizar los capitales monetarios cataliza la tendencia a la igualización de la tasa de
ganancia que surge de la búsqueda de las mejores oportunidades de rentabilidad. Y permite
a las grandes compañías, de presencia creciente a medida que se desarrolla el sistema
económico capitalista, aumentar su escala de producción mediante la acumulación de
pequeños montos que realiza el sector bancario y de mayores sumas por medio de las bolsas
de valores.
Pero el sector financiero rápidamente retira el crédito cuando la crisis se asoma,
amplificándola en grado extremo. Los bancos son entidades que al igual que el resto de las
empresas tienen como meta la obtención de beneficios, por lo que el otorgamiento de
créditos se ve afectado por la baja rentabilidad y la inseguridad de su recuperación dada la
quiebra generalizada de empresas en las épocas de crisis. Las razones inversas obran
durante las expansiones.
Por lo demás el aspecto monetario influye en los valores nominales de las variables,
pero en un enfoque a largo plazo no cambia los valores reales de las variables, sus
tendencias y sus relaciones. De todas formas la ampliación de los modelos considerando el
papel de la moneda, el crédito y la inflación, (en una lista no taxativa), es una línea
interesante de investigación
43
.
La distribución de la riqueza es sin duda otra extensión interesante de los modelos
aquí tratados, especialmente cuando este tema en el mejor de los casos ha sido objeto de
El Ciclo Económico


52
tratamientos numéricos equivocados y en el peor, con enfoques conceptualmente erróneos.
Se agrega así una línea de investigación que a juicio del autor además de necesaria es
asequible a partir del modelo aquí presentado.

Definición del modelo
El modelo básico se desarrollará considerando que toda la producción de un país
o sociedad dada en un período determinado se ha agregado en un sólo producto. Esta
agregación puede ser hecha sobre una base monetaria con lo cual la suposición de la
teoría se acerca a la realidad del sistema capitalista
44
.
En las economías reales se suele utilizar el Producto Bruto Interno (PBI) como
indicador agregado de la producción. Como hemos argumentado en el primer capítulo de
esta sección, el PBI no se corresponde con la real producción de un país: al no distinguir
entre actividades productivas e improductivas, la medida del crecimiento económico a
través de las variaciones del PBI es al menos irrelevante, cuando no lleva a conclusiones
equivocadas sobre la historia económica de los países y las causas de su evolución
económica. La situación se agrava debido a que en la segunda mitad del siglo XX se ha
producido un incremento importante de las actividades improductivas con relación a las
productivas, especialmente en los servicios no productivos y el gobierno.
Por lo tanto, en las consideraciones que siguen nos estaremos refiriendo al
crecimiento económico en el sentido clásico de reproducción y ampliación de bienes para
incrementar la riqueza del país, tomando en cuenta las actividades productivas en el
sentido anteriormente descripto
45
.

El Ciclo Económico


53
El modelo en este trabajo es desarrollado para una economía cerrada (aunque
luego se estudian los efectos de la apertura de la economía), caracterizada por
condiciones de producción que son compatibles con la libre competencia
46
. Asimismo y
en forma similar a la agregación de la producción ya comentada, se asume que el trabajo
es homogéneo, esto es, que se pueden agregar los tiempos insumidos en los diferentes
tipos de trabajo en una sola magnitud y que el salario por unidad de trabajo es el mismo
para todos los trabajadores
47
. La libre movilidad de capitales dentro de la economía
asegura la tendencia hacia una tasa de beneficio uniforme: los empresarios retiran sus
capitales (total o parcialmente) de los sectores menos rentables hacia los sectores de
mayores tasas de ganancia, elevándose la rentabilidad en los primeros y disminuyendo en
los segundos
48
, por lo que asumiremos aquí que hay una tasa de beneficio común a la
economía.
El modelo inicial también supone que no hay progreso técnico. Hay una única
técnica de producción, la más rentable para el empresario en las condiciones económicas
prevalecientes, con la que se obtiene un monto monetario Y como resultantes de valuar
las unidades de producto obtenidas. Para esa producción se requieren L unidades de
tiempo de trabajo. La técnica utiliza M unidades de materia prima y maquinarias por un
monto K formado por el valor de todos los medios de producción que sobreviven al
tiempo t, que se deprecia en 0 años
49
.
En otras palabras, para obtener un número dado de unidades de producto final el
empresario debe adelantar el capital variable V cuyo monto es wL, donde w es el salario
pagado al trabajador por unidad de tiempo, más el capital constante C que es M+K. La
técnica utilizada tiene retornos constantes a escala, esto es: los aumentos en la cantidad
El Ciclo Económico


54
de capital constante y variable son proporcionalmente iguales así como la cantidad de
producto obtenido. El incremento de la producción en un factor multiplicativo dado
implica proporcionales aumentos en la cantidad de trabajo realizado y de capital fijo y
materia primas utilizadas.
Todas las variables, dependientes o independientes, cambian en función del
tiempo
50
. Esta dependencia se mantendrá implícita en la notación, a no ser en aquellos
casos que sea necesaria hacerlo explícito para mayor claridad. En ese caso se denotará,
por ejemplo, Y (t) en lugar de Y para hacer notar que la producción agregada cambia con
el tiempo. Designaremos con prima la derivada de las variables en función del tiempo, así
Y’ significa la variación de Y con respecto al tiempo.
La tasa de crecimiento de una variable en un momento t dado es el cociente de la
derivada de la variable sobre la variable, ambas consideradas en el momento t. Para el
caso de la producción agregada:
g =Y’/Y
Finalmente no existe ninguna limitación natural al crecimiento económico, las
fuentes de materia prima y la disponibilidad de fuerza de trabajo no son restricciones a la
producción
51
.

Determinación de la tasa de crecimiento
El beneficio del empresario es la diferencia entre el valor del producto obtenido y
el costo
52
. El costo se compone por lo pagado por unidad de tiempo al trabajador para
utilizar su fuerza de trabajo multiplicado por la cantidad de tiempo necesaria de acuerdo a
la técnica de producción más la depreciación de las maquinarias más las materias primas
El Ciclo Económico


55
consumidas en el proceso. Debido a que en el costo el capital constante no cambia su
valor (no hay intercambio desigual en condiciones de competencia), el beneficio B
coincide con el excedente S, neto de la reposición de los medios de producción
depreciados, excedente que el trabajador produce y que es apropiado por el empresario en
cada período de producción
53
:
B= S = Y – (wL+M+K/0) (1)
La tasa de beneficio en el período considera todo el capital adelantado por el
empresario y los beneficios logrados:
b=S/(wL+M+K) (2)
Suponemos que todo el consumo es realizado por el trabajador
54
, por lo que el
consumo iguala al salario recibido.
C=wL
Igualmente se asume, en este primer modelo, que todas las ganancias del
empresario se revierten en ampliar el proceso, comprando nueva materia prima,
maquinarias y contratando mano de obra.
Para simplificar el desarrollo, sin pérdida de validez en los resultados, tomaremos
M=0 y además definiremos la tasa de depreciación como la inversa de la vida útil:
-=1/0
Con lo que (1) resulta en:
Y=wL+-K+S (3)
El hecho de que existan retornos constantes a escala significa que para obtener una
producción Y se utilizan las cantidades proporcionales de mano de obra y maquinarias, por
lo que si Y crece a una tasa g las otras variables crecen a la misma tasa:
El Ciclo Económico


56
g= Y’/Y=L’/L=K’/K (4)
Plantearemos ahora el balance de medios de producción.
El inventario de capital constante se incrementa en un monto igual a la nueva
inversión I neta de la reposición del capital depreciado en el período ( de esta forma I podría
ser positivo, negativo o cero, dependiendo de si la inversión es mayor, igual o menor que la
depreciación del capital):
K’=I (5)
El excedente debe ser utilizado para la nueva inversión en maquinaria y el pago de
la mano de obra adicional contratada (dado el supuesto de no consumo personal de los
empresarios, que levantaremos más adelante, y que todo el ahorro se invierte):
S=wL’+ I (6)
Estas dos ecuaciones, (5) y (6), son la base de la descripción dinámica del
sistema. Sustituyendo la inversión I en (5) y utilizando (4):
Kg=S-wLg (7)
Simplificando y despejando g:
g =S/(wL+K) (8)
Compárese con la ecuación (2), recordando que M se ha asumido como 0, por lo
que:
g=b
La tasa de crecimiento de esta economía se puede entender de la siguiente forma: el
excedente generado se utiliza en primer lugar para reponer el capital constante que se ha
desgastado en el proceso de producción. Por encima de ese valor el excedente es utilizado
para ampliar el circuito de producción por lo que la economía crece y la tasa de crecimiento
El Ciclo Económico


57
es el excedente neto dividido el capital adelantado por el empresario, o sea la tasa de
beneficio del empresario.

Consideraciones acerca de la tasa de crecimiento
Definimos la tasa de obtención de excedentes, m, como la razón entre el excedente y
el capital variable utilizado
55
:
m=S/wL
S = mwL (9)
La tasa de obtención de excedentes es constante en una sociedad dada donde no
existan cambios sociales, supuesto que hemos adoptado en nuestro modelo básico.
Usando (9), podemos escribir la tasa de crecimiento en función de la tasa de
obtención de excedentes:
g =mwL/(wL+K) (10)
La tasa de crecimiento de la economía depende entonces en la ecuación (10) de
m, la relación entre el excedente y el salario pagado, y de la técnica de producción
aplicada que determina las cantidades de mano de obra y maquinaria utilizados y la
producción obtenida. Con mayores tasas de obtención de excedentes aumenta la tasa de
crecimiento económico. La ecuación (1) nos da los excedentes obtenidos en relación a
la producción agregada, por lo que la ecuación (9) se puede expresar como:
m=S/wL=(Y-wL--K)/wL (11)
La productividad laboral de la técnica es la razón entre el producto logrado y la
cantidad de unidades de trabajo consumidas:
y=Y/L
El Ciclo Económico


58
Igualmente la productividad del capital la definimos como la razón entre el
producto logrado y el capital necesario según la técnica de producción:
k=Y/K
Para aplicar estas definiciones en la ecuación (11) dividimos numerador y
denominador por Y, realizando luego los cálculos:
m=(1-wk--y)/wk (12)
Por lo que la tasa de obtención de excedentes es mayor si:
 es menor el salario real de los trabajadores por unidad de tiempo, w.
 es mayor la productividad de los trabajadores, y.
Para una sociedad definida en un momento histórico dado, lo cual implica un
grado de progreso tecnológico con sus necesidades educativas más usos y costumbres, las
necesidades de subsistencia y reproducción de los trabajadores están determinando el
salario real que habrán de percibir. La técnica utilizada, que habrá de ser la más rentable
para el empresario, implica la cantidad de unidades de trabajo L a utilizar y el capital fijo
K. Las ganancias de los empresarios son ahorros que se invierten. A partir de estas tres
condicionantes (salario, técnica utilizada e inversión) quedan determinados, los
excedentes producidos por el trabajador y que se transforma en el beneficio del
empresario, por lo que de ello se deriva la tasa de crecimiento del sistema económico.
Definimos la composición orgánica del capital para la técnica de producción en
uso como la razón entre el capital constante (maquinarias, materias primas) y el capital
variable utilizado en esa técnica
56
:
u=K/wL
El Ciclo Económico


59
Siendo la tasa de crecimiento igual a la tasa de beneficio, a partir de la
composición orgánica obtenemos de la ecuación (10) la siguiente expresión para la tasa
de beneficio, dividiendo numerador y denominador del término de la derecha de la
igualdad por wL:
b= m/(u+1)
Por lo que la tasa de beneficio es mayor con una tasa de obtención de excedentes
más alta y con una composición orgánica del capital más baja.
La tasa de crecimiento calculada corresponde al sector capitalista de la
producción de un país, no es necesariamente la tasa de crecimiento de la economía del
país ya que en este siempre hay sectores no capitalistas tales como el trabajo doméstico,
la producción artesanal y la producción agrícola de auto subsistencia. La tasa de
crecimiento g puede no ser y generalmente no será coincidente con la tasa natural de
crecimiento de la población n (que implica la fuerza de trabajo potencial, pero no en
forma directa), derivada de las tasas de natalidad y mortalidad.
Cuando g crece a una tasa mayor que n, se incrementa la ocupación de
trabajadores y el sector capitalista de producción comienza a tomar trabajadores de
sectores “de reserva”, tales como las mujeres que dejan el trabajo doméstico para
incorporarse a las empresas o las personas que producían para su auto subsistencia que
pasan a trabajar en forma asalariada (especialmente importante en la historia del
capitalismo ha sido la emigración de campesinos a las ciudades, transformándose en
desocupados en búsqueda de un trabajo.) Cuando estos sectores de reserva se han
agotado, como en los países más avanzados donde g ha tenido altos valores y n ha
decrecido, se ha recurrido a la inmigración para suplir la mano de obra faltante.
El Ciclo Económico


60
Cuando g es menor que n, crece la desocupación de trabajadores que ya estaban
integrados al sector capitalista de producción. La demanda de trabajo disminuye porque
muchos trabajadores vuelven a los trabajos domésticos y de auto subsistencia, pero esta
disminución no llega a compensar los puestos de trabajo perdidos generándose un
aumento del desempleo.
En ambas situaciones y como comentáramos existe una masa de trabajadores
desempleados. Pero además el progreso técnico, no considerado en este primer modelo
básico, es sesgado en el sentido de ahorrar trabajo, capital variable, aumentando el capital
constante. El empresario buscando reducir sus costos e incrementar sus ganancias, adopta
las técnicas que disminuyen la mano de obra nutriendo así de trabajadores a la masa de
desempleados. Este importante punto será incorporado al modelo más adelante.

Determinando expresiones para las variables
Hemos deducido que la tasa de crecimiento de la economía es:
g =S/(wL+K) (8)

Recordemos que g se puede expresar en función de K, capital constante que varía
con el tiempo, por lo que la expresión (8) es una ecuación diferencial.
Una solución que tiene esta ecuación es que g sea constante con respecto al
tiempo. En este caso si Y
0
, L
0,
K
0
es la producción, trabajo y capital constante en el
momento inicial, respectivamente, tenemos a partir de las igualdades (4):
Y(t)=Y
0
e
gt

L(t)=L
0
e
gt

K(t)=K
0
e
gt
(13)
El Ciclo Económico


61
Nótese que todas las variables crecen a la misma tasa por lo que en el modelo
básico sin progreso técnico, con retornos constantes a escala, las productividades del
capital y de la mano de obra así como la relación de capital constante a capital constante
son todas constantes e iguales a sus valores iniciales:
y=Y/L= Y
0
e
gt
/ L
0
e
gt
= Y
0
/L
0
k=Y/K= Y
0
e
gt
/ K
0
e
gt
= Y
0
/K
0
Recordando que
S=mwL
Y sustituyendo las expresiones (13) de K y L en (8), se puede simplificar e
gt

en el
numerador y denominador:
g =mwL
0
/(wL
0
+K
0
) (14)
Por lo que g es constante en el tiempo e igual a la tasa de beneficio.
El modelo básico muestra entonces que el sistema económico capitalista es un
sistema en continua expansión, regulado en última instancia por su nivel de
rentabilidad
57
, en tanto los beneficios sean reinvertidos en ampliar la producción y el
excedente de la técnica empleada sea superior al valor de reposición del capital constante.
El límite de esta expansión estaría dado por la disponibilidad de recursos naturales (fuera
del alcance de nuestro estudio pero de creciente importancia por su agotamiento y
contamincación) y humanos (analizado en el aparatado anterior.)
Por la definición de la tasa de obtención de excedentes y la ecuación (13):
S=mw L
0
e
gt
(15)
El crecimiento económico permite la extracción de cada vez mayores excedentes
en valor absoluto, aún manteniéndose constante la tasa de obtención de excedentes
58
.
El Ciclo Económico


62

Extendiendo el modelo básico: no todo el beneficio se reinvierte
Levantemos uno de nuestros supuestos, la ausencia de consumo por parte de los
empresarios, extendiendo el modelo al caso en que no todos los excedentes son
reinvertidos. Esto puede ocurrir cuando el empresario consume un alto porcentaje de sus
ganancias en artículos suntuarios o cuando parte de sus ahorros los coloca en el exterior.
Pero además en la sociedad actual parte del excedente es consumido por otras personas
en actividades no productivas, tales como las actividades de intermediación comercial,
financiera y las necesarias para el mantenimiento y la reproducción del orden social.
Así que ahora además del consumo de los trabajadores hay un consumo de los
empresarios de sectores productivos y de otros empresarios y trabajadores de los sectores
no productivos.
Si ¬ es la fracción de los beneficios que se destina a la reinversión, 0<¬<1, por lo
que se denomina propensión al ahorro (dado que 1-¬ es entonces la fracción de los
excedentes destinada al consumo social improductivo como el consumo personal de
empresarios, actividades no productivas del Estado y los sectores comercial y financiero),
tenemos que el monto de inversión neto en maquinaria y mano de obra es:
K’= I
¬S=I+wL’ (16)
Y el consumo total:
C=wL+(1-¬)S (17)
Las ecuaciones se deducen de la misma forma que en el modelo básico original,
pero toman en cuenta el nuevo monto destinado a la inversión, por lo que resulta en:
El Ciclo Económico


63
K’=K+¬S-wL’ (18)
Introduciendo ahora g de la misma forma que en el desarrollo anterior y
despejando:
g=¬S/(wL+K) (19)
Obsérvese la similitud con la expresión de la tasa de crecimiento en el modelo
básico:
g =S/(wL+K) (8)
De la comparación entre (8) y (19) y del hecho de que (1-¬) representa la fracción
del excedente que es consumida socialmente surge que un aumento de las actividades no
productivas (comerciales, financieras, estatales no productivas, consumo suntuario de los
empresarios o colocación de los beneficios en el exterior) disminuye el crecimiento de la
economía.
Para relacionar el crecimiento con la rentabilidad de las empresas, recordamos
que:
b = S / (wL+K)
Por lo que las tasas de crecimiento y de beneficio, en una economía, son
directamente proporcionales pero la primera es menor que la segunda debido a que ¬ es
menor que la unidad:
g = ¬b
Por otra parte, se mantienen como válidas las conclusiones acerca de los factores
que influyen sobre la tasa de crecimiento que expusiéramos en los apartados anteriores.

El Ciclo Económico


64
Conclusiones y limitaciones del modelo básico
El modelo básico que hemos desarrollado hasta aquí describe el crecimiento de la
economía en una forma simplificada, respetando en lo sustancial las características de la
misma. Y esto se logra porque a pesar de ser un modelo de un producto ( o mejor dicho
donde la producción de bienes se ha agregado en un único valor) no se sobre simplifica la
realidad y se toma en consideración dos hechos básicos de la producción capitalista:
a) que la producción de los bienes requiere una acumulación de capital original en
maquinaria, maquinaria que no se desgasta en cada período de producción, sino en
una cantidad finita pero no unitaria de períodos.
b) que la producción realizada por el trabajador se puede separar en aquella porción que
paga su salario más el excedente apropiado por el empresario, y la relación entre
ambas es la tasa de obtención de excedentes.
La primera conclusión que conviene destacar es que dado un salario real de los
trabajadores y una técnica de producción que determina la cantidad de trabajo (capital
variable) y de materia primas y maquinarias (capital constante) utilizadas, el crecimiento
de la economía queda determinado por la tasa de beneficio. Si los beneficios son
reinvertidos totalmente el crecimiento es el máximo posible, si una parte de los beneficios
es consumida suntuariamente por la clase empresarial o por sectores no productivos
(aunque necesarios para el funcionamiento y la conservación del sistema) el crecimiento
disminuye y más lo hará cuanto mayor sea el consumo social improductivo. El beneficio
del empresario depende de la tasa de obtención de excedentes, ya que sus utilidades
surgen de los excedentes que el trabajador produce sobre lo necesario para pagar su
salario.
El Ciclo Económico


65
Además el modelo básico desarrollado no necesita de consideraciones directas
acerca de la población y su tasa de crecimiento: el crecimiento económico es endógeno al
sistema y la relación entre ambas tasas (más el progreso técnico cuando lo consideremos)
determinan la amplitud del ejército de reserva de desempleados.
Las limitaciones del modelo existen y son importantes.
Por una parte, como el modelo tiene un solo sector agregado, no existe necesidad
de coordinación entre agentes o sectores. En otras palabras el modelo representa una
economía coordinada donde no hay fluctuaciones ni crisis. Las variables significativas
crecen a la misma tasa cuando no introducimos el progreso técnico. Esto no responde a la
realidad de la caótica sociedad capitalista donde la búsqueda del beneficio individual por
parte de los empresarios implica graves problemas de coordinación entre la oferta y la
demanda. Y, lo que es más grave, el sistema capitalista se ha caracterizado por una
fluctuación extrema del ciclo económico con períodos de fuerte crecimiento alternados
con no menos agudas crisis. Las fluctuaciones de la economía capitalista serán estudiadas
en la sección II.
Desde otro punto de vista es una importante limitación del modelo la asunción de
retornos constantes a escala. El crecimiento de la economía y de las empresas ha llevado
a fuertes ventajas de especialización que suponen importantes retornos crecientes a
escala. No se explica el origen y desarrollo de la sociedad actual sin este hecho, sea que
los beneficios de la mayor escala se den por la especialización y ahorro de costos internos
a la empresa o externos a ella, al nivel de la economía.
El Ciclo Económico


66
Este fuerte supuesto, crecimiento estacionario y retornos constantes a escala,
intentará ser levantados en el siguiente apartado, al incorporar el progreso tecnológico a
nuestro modelo básico.

Modelo básico con progreso técnico.
¿Por qué cambia el empresario la técnica de producción con la cual está
produciendo, aún cuando esté compitiendo exitosamente? La razón es los empresarios
adoptan los cambios técnicos que reducen sus costos de producción, tomando en cuenta
los salarios que están pagando en ese momento, para lograr beneficios adicionales al
continuar vendiendo sus productos a un precio determinado por los costos mayores de los
empresarios competidores menos técnicamente avanzados. Este incentivo para el
empresario es un poderoso motor de la revolución tecnológica de la producción
capitalista. La investigación y adopción de nuevas técnicas tiene un sesgo en el sentido de
ahorro de capital variable (trabajo) a la vez que intensifica el uso de capital constante
(maquinarias en particular.)
La condición de cambio de técnica se expresa entonces por un mayor beneficio en
el período siguiente a la introducción de la nueva técnica que el beneficio en el período
actual previo a la innovación
59
. Denotaremos los valores para la nueva técnica con el
subíndice
NT
, por lo que la condición que debe cumplirse para que el empresario adopte la
nueva técnica es:
B
NT
>B (20)
La nueva técnica implica mayor capital constante y menor uso de unidades de
trabajo ya que a los efectos de la comparación entre técnicas se supone que la producción
El Ciclo Económico


67
no se incrementa. Adicionalmente la cantidad de períodos en que se deprecia la
maquinaria es el mismo en ambas técnicas y continuamos suponiendo por facilidad que
M=0:
K
NT
>K
L
NT
<L (21)
De la ecuación (1):
B
NT
= Y – (wL
NT
+-K
NT
)
B = Y – (wL+-K)
De donde la condición (20) se expresa:
Y – (wL
NT
+-K
NT
) > Y – (wL+-K)
(wL
NT
+-K
NT
) < (wL+-K)
K
NT
< K + 0*w*(L-L
NT
) (22)
Esta es la condición para que el empresario cambie la técnica de producción, que
le asegura un mayor beneficio inicial.
Analicemos ahora que ocurre con la tasa de beneficio al paso del tiempo: notemos
que el precio de venta desciende porque se reduce el trabajo incorporado al producto,
reduciéndose los costos de toda la industria al generalizarse la nueva técnica.
Para una sociedad dada en una época determinada la tasa de obtención de
excedentes se puede considerar constante
60
. La tasa m viene dada por la relación entre el
excedente generado y el monto pagado a la fuerza de trabajo:
m=S/wL=S
NT
/wL
NT
La tasa de beneficio en cada caso es:
b=S/(wL+K)=mwL/(wL+K)
El Ciclo Económico


68
b
NT
=S
NT
/(wL
NT
+K
NT
)=mwL
NT
/(wL
NT
+K
NT
)
Restando para determinar el signo de la diferencia:
b-b
NT
= m*(wLwL
NT
+wLK
NT
-wL
NT
wL-wL
NT
K)
b-b
NT
=m*w*(LK
NT
-L
NT
K) (23)
Pero por las ecuaciones (21):
K<K
NT
L
NT
<L
Multiplicando ambas desigualdades (con todos los parámetros positivos):
KL
NT
<K
NT
L
De donde en el primer miembro de la igualdad (23) (b-b
NT
) es positivo y la nueva
tasa de beneficio es menor que la original. El empresario adopta una nueva técnica de
producción porque esta le brinda beneficios adicionales frente a la anterior, pero estos
beneficios disminuyen luego debido a la competencia hasta tasas menores que las que le
proporcionaba la vieja técnica.

I mplicancias del cambio técnico
El sencillo modelo desarrollado en los apartados anteriores puede extenderse
considerando que la tecnología no es fija e inmutable, sino que se va modificando cuando
se cumple la condición descripta para el cambio de técnica. El progreso técnico en el
sistema capitalista está orientado al aumento de la productividad que reduce la mano de
obra necesaria (capital variable), incrementando el capital constante (en particular el
capital fijo en maquinarias.) En otras palabras, el progreso tecnológico a escala
empresarial es, en el sistema económico capitalista, sesgado en el sentido de que por cada
El Ciclo Económico


69
unidad de producto obtenido las nuevas técnicas incorporan más medios de producción y
disminuyen la fuerza de trabajo, aumentan la productividad laboral a la vez que
disminuyen la productividad del capital.
Este sesgo hacia el ahorro de mano de obra ha sido comprobado empíricamente
por Foley y Michl (2002) que presentan los “hechos estilizados” a semejanza de los de
Kaldor pero con un enfoque clásico, para Estados Unidos y para una variedad de países.
La productividad de la técnica es la razón entre el producto logrado y la cantidad
de unidades de trabajo consumidas:
y=Y/L (24)
La tasa de crecimiento de la productividad laboral debida al progreso técnico es (,
con (>0:
(= y’/y (25)
Igualmente la productividad del capital la definimos como la razón entre la
producción agregada y el capital constante empleado:
k=Y/K (26)
La tasa de crecimiento de la productividad del capital es > con ><0:
>= k’/k (27)
La composición orgánica del capital para la técnica en uso, la hemos definido
como la razón entre el capital constante y el variable:
u=K/wL (28)
Sustituyendo K y L por las expresiones que se obtienen de sus productividades,
fórmulas (24) y (26), y aplicando logaritmos a la expresión (28):
ln u= (ln y –ln k) – ln w
El Ciclo Económico


70
Derivando con respecto al tiempo y sustituyendo por (25) y (27):
u’/u = (y’/y-k’/k)
u’/u = ((->) (29)
Dado los signos de las tasas de crecimiento el paréntesis es positivo, así como el
salario y la composición orgánica. Por lo tanto u’>0 y la composición orgánica del
capital es creciente en el tiempo, debido a la propensión a adoptar tecnologías sesgadas
hacia el ahorro de mano de obra con inversión de capital.
Hemos visto que la tasa de beneficio disminuye frente a un cambio de técnica que
ahorra capital variable invirtiendo en medios de producción: la demostración la hemos
realizado para el caso en que un empresario decide cambiar la técnica de producción
invirtiendo en maquinarias para disminuir la mano de obra utilizada. Generalizaremos el
resultado desde un caso individual a la economía en su conjunto para probar que la tasa
de beneficio disminuye con el tiempo en la economía, a partir del crecimiento de la
composición orgánica del capital.
Partimos de la ecuación que calcula la tasa de beneficio:
b=S/(wL+K)
Recordemos que la tasa de obtención de excedentes es la relación entre el
excedente generado y el monto pagado a la fuerza de trabajo:
m=S/wL
Introduciendo la tasa de obtención de excedentes y la composición orgánica del
capital de la ecuación (28), extrayendo factor común y aplicando logaritmos:
b=mwL/[K*(u+1)]
ln b= ln(mw)+lnL-lnK-ln(u+1)
El Ciclo Económico


71
Sustituyendo L y K en función de sus productividades:
ln b= ln(mw)+lnY-ln y-lnY+ln k-ln(u+1)
Simplificando términos, derivando y sustituyendo por las tasas de crecimiento de
cada variable, utilizando la ecuación (29):
b’/b =-y’/y +k’/k - u’/(u+1)
b’/b = -( + >- ((->)[u/(u+1)]
Reagrupando términos:
b’/b=(>-()*{[u/(u+1)]+1} (30)
Con ><0 y (>0 el primer término entre paréntesis es negativo, por lo que b’<0 y b,
la tasa de beneficio, es decreciente en el tiempo.
Este resultado debe interpretarse como una tendencia de largo plazo en la
economía capitalista, ya que en ciertos períodos hay fenómenos que contrarrestan
parcialmente esta caída, elevando momentáneamente la rentabilidad promedio de las
empresas.
A partir de la ecuación (30) recordando que el primer término entre paréntesis es
negativo, se pueden deducir los factores que actúan como compensación a la caída de la
tasa de beneficio y que cualitativamente hemos descripto en el capítulo 1 de esta sección:
a) la disminución de los salarios unitarios pagados a los trabajadores (w),
b) un aumento de la tasa de crecimiento de la productividad de los trabajadores (() sin
cambios en la cantidad de capital utilizado (por aumento de la intensidad del trabajo o
extensión de la jornada laboral),
El Ciclo Económico


72
c) un aumento de la tasa de crecimiento de la productividad del capital (->) por mejor
aprovechamiento de la maquinaria (por ejemplo, cambios de técnicas de gestión que
mejoran el tiempo muerto) o por destrucción de capital constante ineficiente.
Estos efectos que parcialmente contrarrestan la tendencia decreciente de la tasa de
beneficio, implican que las tasas de crecimiento de las productividades del capital y de la
mano de obra, > y (, no son constantes como se ha asumido en este modelo y en algunos
períodos (cuando las crisis del sistema) incluso pueden cambiar de signo. En la sección II
se flexibilizará parcialmente esta asunción, para estudiar los cambios cíclicos de la
economía capitalista, ciclos insertos dentro de una tendencia general que permanece.

El crecimiento de la economía con cambio técnico
Calculemos la tasa de crecimiento de la economía en esta situación, por lo que
comenzamos planteando el balance de los medios producción:
K’=I (31)
De la definición de productividades de la mano de obra y del capital:
K=Y/k
L=Y/y (32)
Aplicando logaritmos, derivando las expresiones con respecto al tiempo y
sustituyendo por las tasas de crecimiento de las variables:
K’/K =Y’/Y-k’/k =g->
L’/L =Y’/Y-y’/y =g-(
Resumiendo:
K’=K*(g->) con ><0
El Ciclo Económico


73
L’=L*(g-() con (>0 (33)
Las ecuaciones (32) implican que con la incorporación del cambio técnico,
incrementando la maquinaria utilizada y la especialización de los trabajadores, ya no hay
retornos constantes a escala.
Recordamos la expresión (6) del modelo básico que continúa siendo valida en un
contexto de progreso técnico:
S=wL’+I
Sustituyendo en (31):
K*(g->)=S-wL*(g-()
Despejando la tasa de crecimiento:
g =(S+>K+wL()/(wL+K) (34)
Si comparamos esta expresión que hemos calculado para la tasa de crecimiento
con progreso tecnológico con su equivalente para una técnica de producción fija:
g =S/(wL+K) (8)
Vemos que la única diferencia es que ahora aparecen las tasas de crecimiento (de
distinto signo) de las productividades de los medios de producción y la mano de obra
ponderando los montos de capital constante y capital variable respectivamente, tasas que
surgen debidas al cambio técnico. El crecimiento de la economía sigue estando
directamente relacionado con la tasa de beneficio y su reinversión, ya que otra expresión
para la ecuación (34) es:
g =b + (>K+wL()/(wL+K) (35)
El Ciclo Económico


74
El denominador del lado derecho de la ecuación (34) no ha cambiado con
respecto a la expresión (8) por lo que procederemos a analizar el numerador de la
expresión.
Con la existencia de progreso técnico además de utilizar parte del excedente para
reponer el capital constante utilizado, debe invertirse en medios de producción
mejorados en un monto ->K (recordemos que ><0) con una compensación por el ahorro
de capital variable en un monto w(L (dado que (>0.)
La economía crece si g>0 lo que implica que el excedente obtenido debe superar
un valor dado por:
S>-(>K + wL()
De la expresión para la tasa de crecimiento (34), utilizando la tasa de obtención de
excedentes, dividiendo numerador y denominador por wL y recordando la definición de
la composición orgánica del capital, obtenemos:
g =(m+>u-()/(1+u) (36)
Como la composición orgánica del capital es creciente en el tiempo, la tasa de
crecimiento es decreciente ya que u aparece con signo negativo en el numerador y
positivo en el denominador. Ya hemos visto que la tasa de beneficio también decrece
aunque su decrecimiento, al incrementarse la composición orgánica del capital, es más
lento dado que el efecto de la misma aparece únicamente en el denominador.
Partiendo de un valor positivo, para valores bajos de u hay crecimiento pero este
se detiene cuando el numerador en el lado derecho de la ecuación (36) se hace 0, lo que
significa una composición orgánica del capital dada por:
u=((-m)/> (37)
El Ciclo Económico


75
Si la composición orgánica del capital crece por encima de este valor el
crecimiento será negativo, entrando el sistema en una crisis. De estas últimas expresiones
se deduce que para restituir el crecimiento, o lo que es lo mismo para que g sea positivo,
debe ocurrir:
a) la eliminación de capital constante, disminuyendo u.
b) el aumento de la tasa de obtención de excedentes m.
El modelo que hemos desarrollado permite prever la existencia de crisis en el
sistema económico que configuran junto a las fases de crecimiento los ciclos económicos,
sin embargo ella surge más de la realidad histórica (dado que el sistema capitalista no se
ha detenido ni explosionado, sino que luego de cada crisis ha comenzado un nuevo
período de crecimiento) que por consecuencia matemática de nuestro desarrollo, ya que
hasta aquí lo que hemos deducido es una tendencia a la estagnación. Los ciclos
económicos y los modelos matemáticos que las describen serán el objeto de análisis de la
próxima sección de este trabajo.
A pesar de que el modelo presentado hasta aquí no permite estudiar las crisis del
crecimiento económico ha sido útil para determinar las tendencias del sistema, tendencias
(“leyes de movimiento” en el lenguaje de los economistas clásicos) que han sido
comprobadas empíricamente en diversos estudios
61
:
a) la acumulación de capital como característica central al sistema y por ello el
crecimiento económico
b) el aumento de la productividad del trabajo, lo que implica el valor decreciente de los
productos
c) la tasa creciente de obtención de excedentes por parte del empresario.
El Ciclo Económico


76
d) la creciente composición orgánica del capital.
e) la tendencia decreciente de la tasa de beneficio promedio de la economía.
El Ciclo Económico


77
I.3 Uruguay: economía primaria agro exportadora (1875-1929.)
I ntroducción
La descripción cualitativa del funcionamiento de la economía capitalista en
general y del crecimiento económico en particular, desarrollada en el primer capítulo de
esta sección y modelada matemáticamente en el segundo, encuentra una aplicación al
caso de Uruguay entre finales del XIX y comienzos del XX, período de integración tardía
de la economía uruguaya al sistema capitalista mundial. Describiremos sintéticamente la
historia económica del país enfocada desde una perspectiva de crecimiento económico
sin dejar de mencionar, a fin de tener una visión lo más equilibrada posible, los períodos
de crisis cuyo análisis general será objeto de estudio en la próxima sección.

Caracterización del capitalismo mundial en la época.
El descubrimiento de América y la formación de las economías coloniales
generaron la expansión del capitalismo comercial del siglo XVII que permitió la
acumulación de capitales original del sistema capitalista industrial que surge en Inglaterra
en el siglo XIX.
En el período considerado es Europa el centro dinámico de expansión que
propicia la formación del mercado y la economía mundial, aunque el rápido crecimiento
de Estados Unidos luego de la Guerra de Secesión implicará el creciente desplazamiento
del continente europeo en ese papel central.
Gran Bretaña es dentro de Europa quien juega un rol fundamental en esta
expansión, tanto por su fuerte exportación de capital como por ser fuente de corrientes
migratorias, rol que se verá cuestionado por la emergencia de Alemania como gran
El Ciclo Económico


78
potencia industrial. Sin embargo, con relación a los países exportadores de productos
primarios como Uruguay, sigue siendo la potencia británica el principal referente tanto en
demanda de productos primarios como en oferta de bienes industrializados.
El capitalismo inglés de la época se caracteriza por capitales de moderada escala,
empresas con bases familiares y organización en plantas fabriles mecanizadas. La
industria tiene escasa integración vertical pero gran diversificación horizontal y se
localiza por ramas industriales en sitios específicos de Gran Bretaña
62
. La fuerte
expansión de esta industria generó la necesidad de proveerse de materias primas para su
producción, de alimentos para sus trabajadores, de artículos suntuarios para sus nuevos y
enriquecidos empresarios y de nuevos mercados para la colocación de su creciente
volumen de productos manufacturados.
La revolución tecnológica producida en los barcos de navegación de ultramar en
las últimas décadas del siglo XIX posibilitó reducir drásticamente los costos de transporte
y acortar los tiempos necesarios para cubrir las distancias desde y hacia los países
proveedores de materia primas. Fue la reducción del costo de los fletes del transporte de
larga distancia más que el aumento de la demanda lo que fomentó la ampliación de las
tierras explotables para la ganadería y la agricultura por parte de los emigrantes europeos
en el Medio Oeste norteamericano, el Río de la Plata y Oceanía. Los países de estas
regiones, y en particular Uruguay, pudieron incrementar su comercio internacional con
los países europeos a la vez que fueron destinatarios de una fuerte inversión en
actividades destinadas a producir para los mercados de los países industrializados. Las
oportunidades de inversión se presentaron tanto en la industria para la exportación como
El Ciclo Económico


79
en el desarrollo de la infraestructura necesaria para llevarla a cabo. El ejemplo
paradigmático es la inversión de capitales ingleses en el desarrollo del ferrocarril.
Se establece así una división internacional del trabajo entre las distintas naciones,
que se relacionan entre sí de acuerdo al tipo de productos que exportan: las mercancías
originarias de las áreas de industrialización temprana, propias de la gran industria, son las
más dinámicas del mercado mundial. La reinversión de la ganancia está asegurada en la
propia industria, avanzando en el desarrollo económico. En cambio las áreas de
desarrollo tardío, productoras de bienes primarios agropecuarios y mineros, tendrán una
demanda mundial para sus productos de menor crecimiento relativo.
No menos impactante que la expansión del comercio internacional y con él
relacionado, fue el crecimiento económico promedio registrado en el período, aún con
disparidades en el ritmo del mismo entre los diferentes países: el crecimiento anual per
capita de las 16 economías más ricas fue de un 1,5% entre 1870 y 1913. Pero este
crecimiento no fue homogéneo al paso del tiempo, la larga y profunda recesión conocida
en ese momento como la “Gran Depresión”que comenzó en 1873 y permaneció hasta
1893 fue luego superada por un período de sostenida expansión que llegó hasta 1913.
Durante la fase de crisis, al introducirse en la economía mundial los enormes recursos
agrícolas provenientes de las áreas de nueva colonización europea, una fuerte ola de
proteccionismo se impuso a través, pero no exclusivamente, de la suba de aranceles.
Pero de todas formas los avances tecnológicos que propiciaron la integración mundial
llevaron el comercio internacional a cotas nunca antes alcanzadas y que luego sería difícil
replicar, a tal punto que el cociente entre comercio y Producto Bruto Interno europeo de
1913 no se volvió a alcanzar hasta la década de 1960.
El Ciclo Económico


80
Esta expansión del comercio internacional no se hubiera podido lograr,
posiblemente, sin la existencia de un sistema monetario respetado por casi todos los
países: el patrón oro internacional. Todas las economías que compartían una base
monetaria común (oro, plata o mixto) estaban ligadas a un nivel mundial de precios por
su compromiso con la convertibilidad. La tasa de crecimiento de la oferta monetaria
mundial, la suma de las ofertas monetarias de todas las economías integradas,
descendieron en el período considerado, creando una escasez de dinero que recién se vio
atenuada por los descubrimientos de oro de la década de 1890. La convertibilidad de la
moneda, que inducía a tipos de cambio fijo entre moneda de distintos países de acuerdo a
su contenido en oro, y la escasez de oro produjo que las transmisiones de las crisis
financieras entre las economías fueran muy agudas.
Por lo expuesto, en este período las crisis del sistema capitalista comenzaron a
tener repercusiones mundiales y sus resoluciones siguieron los patrones que se
describirán en la próxima sección: la gran depresión que finalizó en 1893 llevó a la
quiebra de numerosas empresas con la consiguiente destrucción de capital fijo, una fuerte
compresión del salario real en un período signado por sangrientos enfrentamientos entre
las clases sociales, el cambio del marco estructural e institucional y un nuevo período de
renovación tecnológica (y de gestión) que permitieron la salida de la crisis y
recomenzaron el proceso de crecimiento interrumpido.
El período de crecimiento se extendió desde 1893 a 1929 y en él desarrollan
Francia, Alemania y Estados Unidos sus industrias mediante políticas de protección a los
sectores nacientes. Van Dujin estima en 5% la tasa de crecimiento de la producción
industrial en USA en el período, mientras que para el Reino Unido fue de 2,5% y
El Ciclo Económico


81
Alemania de 4,1% hasta 1913 (Heilbroner, 1999.)En ese lapso se desarrolla la lucha entre
las potencias industrializadas por asegurar ( u obtener nuevas) colonias y mercados, lucha
que culmina con la Primera Guerra Mundial. Inglaterra, cuyo desarrollo industrial
comenzó a debilitarse en las últimas décadas del siglo XIX, termina de abandonar su
posición de liderazgo en manos de un emergente Estados Unidos, que habiéndose
unificado tras la gueraa de Secesión se fortalece en la segunda parte del siglo e impone
una nueva forma de “hacer negocios”en el capitalismo (Lazonick, 1991)

.
Las empresas de mayor porte dejan, en alto porcentaje, de ser dirigidas por sus
propietarios y familiares y se crean los niveles gerenciales con una mayor
profesionalización. A su vez la división del trabajo al interior de las empresas ingresa en
una fase superior con la difusión del Taylorismo y la “forma científica de dirección”, se
crean las líneas de producción con trabajo homogeneizado en sus niveles de capacitación
con lo cual se aumenta en forma importante la tasa de extracción de excedentes: continúa,
de esta forma, la mecanización de los procesos de producción y se obtienen enormes
aumentos de productividad.
La “forma habitual de hacer negocios” en las grandes empresas es la búsqueda de
acuerdos de cartel y las practicas oligopólicas, como reacción y aprendizaje del período
anterior. La expansión capitalista lleva a la búsqueda de nuevos mercados y a la
confrontación bélica. La electricidad aparte de mejorar la vida de las personas permite
brindar una fuente de energía segura y potente a las empresas.
La renta real por habitantes de la mayoría de los países aumentó a pesar de las
fuertes restricciones que se establecieron durante la Primera Guerra Mundial y en la
inmediata posguerra. Será en el famoso año de 1929 donde la nueva etapa de crecimiento
El Ciclo Económico


82
y acumulación condujo a la más fuerte crisis que sufriera el sistema hasta ese momento.
Pero eso será motivo de estudio en el siguiente capítulo.

Antecedentes de la economía uruguaya
La zona del Río de la Plata comenzó a ser colonizada tardíamente y la Banda
Oriental del río Uruguay fue la última en incorporarse al sistema colonial hispano. La
ciudad puerto de Montevideo conforma el sitio por el cual se exporta primero el cuero y
el sebo, luego el tasajo, y se importan los productos necesarios para el consumo de
subsistencia y suntuario. La “vaquería del mar”, como será bautizada la banda oriental
del río Uruguay, fue el escenario de disputas intercoloniales siendo la explotación del
cuero primero y la carne después el motor que llevó a conflictos diplomáticos, militares y
económico entre los latifundistas, barraqueros y comerciantes orientales, las élites
porteñas y los terratenientes riograndenses del sur del actual Brasil.
El nacimiento de Uruguay a la vida independiente hacia 1830 es un proyecto
aceptado por las clases dominantes, comerciantes de Montevideo (nacionales y
extranjeros) y terratenientes del interior fuertemente relacionados entre sí, que deja de
lado los postulados de la revolución artiguista de federalismo y justicia social.
En efecto, el proyecto llevado adelante por Inglaterra es la creación, sobre bases
muy poco sólidas, de un estado tapón entre Argentina y Brasil con la finalidad de evitar
la posesión de ambas márgenes del río Uruguay por parte de Argentina (asegurándose la
libre navegabilidad de los ríos interiores para su comercio) y la extensión de Brasil hasta
las orillas del Río de la Plata (evitando darle un puerto adecuado de salida a la producción
del sur.) Además, a la potencia europea, con la mayor flota de guera del mundo durante
El Ciclo Económico


83
un largo período, le resultaba conveniente un pequeño puerto marítimo como Montevideo
para ser utilizado por sus comerciantes y por sus navíos.
La nueva estructura política nacía en medio de un vacío demográfico con una
base social inestable: estas débiles bases para la construcción de un Estado inciden en una
primera etapa de extrema conflictividad y falta de organicidad con una enorme injerencia
del Brasil imperial y una Argentina dividida en lucha por el stock ganadero del país que,
sin embargo, aseguran una injusta distribución de la tierra en pocos y grandes
terratenientes. El comercio exterior y, más importante por su rendimiento económico, el
comercio de tránsito de las provincias del norte y litoral argentinos es también controlado
por pocos y grandes comerciantes. Pero la inserción internacional se mantuvo en los
débiles niveles de la colonia, basado en la exportación de cueros y tasajo y en la
importación de los bienes de consumo y suntuarios no producidos internamente.
Para el comerciante montevideano, durante buena parte del siglo XIX existió un
“país grande” constituido por el espacio geográfico que le proporcionó su papel en la
intermediación en la cuenca del plata, reflejo de la ciudad “hanseática” que diseñó el
Imperio Británico al promover la independencia uruguaya (Jacobs,1996). A su vez los
bajos costos de producción de la ganadería, con alimentación del ganado exclusivamente
con pasturas naturales en grandes extensiones con bajas dotaciones de personal generaron
una exportación rentable de cueros y tasajo.
La guerra marca la impronta de las primeras décadas de existencia independiente
hasta que las presiones del naciente mercado mundial promueven el proceso de
modernización y consolidación capitalista en la década del 70, proceso en el que se
consolidan los Estados nacionales en el cono sur americano.
El Ciclo Económico


84
La economía de Uruguay conoció en la década de 1860, previa al período donde
centraremos nuestro análisis, una fase de auge debido en lo interno a la expansión del
ovino, la consolidación de la producción de tasajo, el apogeo del comercio de tránsito y la
utilización de Montevideo como base de abastecimiento de las fuerzas brasileñas durante
la tristemente recordada Guerra de la Triple Alianza. En el ámbito internacional, los
términos de intercambio experimentaron una mejoría importante debido a la reducción de
los costos de transportes en las importaciones y al aumento de la productividad en los
países originarios de esas importaciones.
Pero el Uruguay entre 1860 y 1875 se caracterizó por un fuerte desequilibrio de su
balanza comercial a lo que hay que sumar el servicio de la deuda externa y el pago de
dividendos de las inversiones extranjeras, con lo cual y a pesar o como causa del
crecimiento económico la balanza en cuenta corriente fue fuertemente deficitaria. La
financiación mediante créditos del exterior se vio restringida a partir de 1873 debido a la
desconfianza en las posibilidades uruguayas y, posiblemente de mayor importancia, a la
“gran depresión” mundial que se inició ese año y que describiéramos en la primera parte
de este capítulo. La estructura tradicional de explotación agropecuaria y comercio
importador, sustentado en lo político por el caudillismo, llegaba a su fin. La crisis estalló
entonces con crudeza y afectó no sólo el ámbito económico sino el social, político e
institucional. En lo referente a la dimensión política implicó el comienzo de una sucesión
de gobiernos militares que permitió acelerar la baja de los salarios reales, como acción
deliberada en el caso del gobierno de Latorre para disminuir el déficit fiscal o como
efecto de la desocupación en el caso de los trabajadores privados en los gobiernos que le
El Ciclo Económico


85
siguieron, ya que Uruguay a diferencia de Argentina había superado la original escasez
de mano de obra en el momento de su formación como países independientes.

Crecimiento, crisis y cambio.
La acumulación de capital en la década de 1870 fue retomada por parte de los
hacendados, los tradicionales y aquellos producto de la nueva emigración británica,
alemana y vasco francesa, y se reforzó a partir del alambramiento de los campos lo que
posibilitó la eliminación de los pequeños propietarios, poseedores y agregados así como
disminuyó la necesidad de peones y puesteros. El cambio social produjo el aumento de la
marginación y con él, el del bandidaje: el uso de la fuerza física del ejército permitió
asegurar la tranquilidad de la campaña durante este proceso y reprimir las inquietudes
sociales que el mismo generó.
El alambramiento consolidó las relaciones capitalistas en el campo uruguayo,
permitió el aumento de la productividad de la explotación pecuaria y un incremento en la
producción por la mera existencia regular de mayores stock, todo lo que redundó en un
aumento de las exportaciones en volumen físico a partir de 1876 hasta su estancamiento
en la primera década del siglo XX. Uruguay retoma sobre esa base el crecimiento
económico a partir de ese año que se extenderá, con breves interrupciones, hasta la crisis
de 1890, complementado en el desarrollo del transporte interno y una módica industria
sustitutiva.
Puede considerarse entonces que en 1876 Uruguay había entrado definitivamente
en la zona de influencia británica en un contexto de paz regional. Por una parte Brasil
había perdido buena parte de su fuerte influencia en los asuntos del Plata, sus problemas
El Ciclo Económico


86
internos (que culminarían con al caída del imperio y la instauración de la República en
1889) concentraban su atención y su economía se retrasaba a la par que dependía
crecientemente de las importaciones de Estados Unidos de sus rubros exportables,
especialmente el café. Por la otra Argentina priviligeaba sus relaciones con el Viejo
Continente, al ser en mayor medida que Uruguay una próspera abastecedora de productos
agropecuarios (a la carne y el cuero se agregaban los cereales) a Europa.
Por lo tanto en Uruguay, los ingleses aliados con el nuevo patriciado local que
sustituyó al que provenía de la época de la colonia y de las primeras décadas de la
independencia, controlaron buena parte del comercio exportador de productos ganaderos
e importador de bienes industrializados, de la banca relacionada con este comercio y de
las comunicaciones, especialmente el ferrocarril, que permitieron el transporte de las
mercaderías hacia y desde el puerto de Montevideo.
Entre 1876 y 1890, se aunaron la alta rentabilidad del sector ganadero, pilar de la
economía uruguaya exportadora de bienes primarios pecuarios, con una fuerte inversión
en maquinarias e infraestructura para generar altas tasas de crecimiento, de acuerdo a lo
que predice la teoría clásica. La rentabilidad de la estancia creció por el doble motivo del
aumento de la producción y la baja de los costos generada por el progreso técnico
(introducción de la maquina de esquilar), el alambramiento (disminuyendo la cantidad de
peones necesarios para cuidar un rebaño) y la mejora del transporte (eliminando troperos
y carreteros) que implicaron una población desocupada y una caída del salario real.
La industria temprana, como se ha denominado a la industria uruguaya en este
período, a pesar de su crecimiento no cambió la inserción del país en los mercados
internacionales como exportador de productos primarios: el gran determinante del
El Ciclo Económico


87
desempeño de la industria manufacturera, tanto de la tasa de crecimiento como de sus
fluctuaciones, fue el desempeño del sector agroexportador. Esto no quiere decir que el
desempeño industrial haya respondido de manera mecánica y homogénea a las vicisitudes
del sector externo, especialmente porque se pueden diferenciar distintas situaciones en la
industria según la orientación de sus mercados (externo o interno) y el origen de sus
materias primas( importadas o nacionales.) Pero la riqueza y la captación de divisas
provenientes de las exportaciones de productos primarios incidían decisivamente sobre la
demanda para las industrias volcadas al mercado interno y sobre la posibilidad de
adquirir los insumos necesarios para aquellas basadas en materias primas importadas. No
es de extrañar entonces que las fases de crecimiento y crisis de la industria coincidieran
con las del sector agropecuario y que las leyes proteccionistas surgieran no como
determinantes activas de su crecimiento sino como respuesta a las crisis que las
afectaban.
Al período de crecimiento descrito le sigue la larga recesión que comienza en
1890 y que tiene como detonante la crisis de las economías centrales de ese año, gestada
en Londres y que es coincidente con la disminución de las inversiones británicas en la
región. El principal motivo de la crisis en Uruguay fue la caída de la rentabilidad de la
producción ganadera, base casi excluyente de la riqueza externa del país. La tasa de
beneficios de los estancieros se redujo sustancialmente desde 1876 hasta 1890 debido a la
disminución de los precios y a los mayores gastos e inversiones en mejora.
La crisis de 1890, precedida por el déficit de la balanza en cuenta corriente y la
dificultad creciente de su financiamiento y amplificada por la especulación bancaria e
inmobiliaria, promovió la crítica del proyecto ganadero comercial. La pérdida del
El Ciclo Económico


88
comercio de tránsito a manos del recientemente mejorado puerto de Buenos Aires
implicó un examen de las estructuras vigentes que supuso el análisis, pero no la solución,
del problema de la tenencia de la tierra y el desarrollo de la agricultura. La eliminación
del monopolio orista del crédito y el dinero fue otra de las consecuencias institucionales
de la crisis, con la fundación de los estatales Banco República y Banco Hipotecario: el
orismo había sido el reflejo del dominio del capital comercial sobre el capital productivo,
del comercio montevideano sobre la incipiente industria y si bien durante el proceso de
independencia y las primeras décadas de vida del nuevo país había estado aliado con los
grandes estancieros, la crisis del 90 supuso la ruptura de esa conjunción de intereses.
Junto a los ganaderos se alinearon los agricultores, industriales y un sector del capital
especulativo extranjero para forzar la desmonopolización del oro y la expansión del
crédito, medidas ambas que iban en detrimento de sus enemigos oristas conformados por
los importadores montevideanos y el sector financiero.
Luego de la suspensión de la convertibilidad de la moneda debido al cese de la
financiación inglesa al Estado uruguayo, quedó interrumpido el pago de la deuda y una
fuerte deflación provocó la caída de los salarios y el fuerte aumento de la concentración
de la riqueza. La balanza comercial comenzó a tener saldos positivos en 1891 debido a la
reducción de las importaciones.
La disminución de los costos internos en moneda fuerte, efecto combinado de la
baja de los salarios y la devaluación, se vio acompañada a partir de 1895 por el decisivo
hecho de la suba de los precios internacionales. Ambas causas incrementaron
grandemente la rentabilidad de la explotación ganadera que confluyó, luego del fin de las
El Ciclo Económico


89
guerras civiles en 1905, en un auge de todos los sectores de la economía hasta 1912 que
más que compensaron los valores negativos de comienzos de la década del 90.
Analizando la ganadería, factor clave en el crecimiento económico del Uruguay
de la época (y que en buena parte se mantiene hasta hoy), el período de expansión
mundial iniciado en 1895 y que se extiende hasta el fin de la Primera Guerra Mundial,
significó una mayor demanda y un aumento de los precios de los productos exportables:
ganado en pie, carnes y cueros. En 1905 se instala el primer frigorífico con un fuerte
retraso con respecto a Argentina, donde la sustitución de los saladeros por los frigoríficos
se produjo a partir de 1890 debido a la preferencia del capital extranjero por la mejor
calidad de las carnes del vecino país aunado a un mayor rebaño de ovejas. Esta primera
planta frigorífica en Uruguay comenzó a operar en forma muy lenta pero fue el inicio de
la sustitución de las exportaciones de ganado en pie y tasajo por carne congelada,
producto de mayor precio y dinamismo. Se produjo un aumento de la producción
ganadera acompañado de un incremento de la productividad en carne por cabeza de
ganado, debido al avance del mestizaje. El aumento de los beneficios condujo al
incremento de la inversión, recorriendo la trayectoria de crecimiento las fases
características de la sociedad capitalista que describiéramos en el primer capítulo de esta
sección.
La agricultura tuvo un crecimiento importante entre 1890 y 1913, pero su escaso
volumen inicial y sus características hicieron que su incidencia en el crecimiento del país
fuera escasa.
En cuanto a la industria, nuevamente se demostró en este período su dependencia
de los vaivenes del sector agropecuario: la depresión posterior a la crisis de 1890 al
El Ciclo Económico


90
retraer el consumo afectó el mercado interno, estancándose la actividad industria y
reduciéndose las importaciones. La crisis incidió en forma diferente en las distintas ramas
industriales, según fueran exportadoras o dirigidas al mercado interno, con materia prima
nacional o importada. Pero el balance total fue negativo.
En este tramo del período analizado, se mantuvo el patrón oro y creció la
actividad financiera por la expansión de la primera década del siglo, con predominio
extranjero (en especial británico) en la banca.
El crecimiento de la primera década del siglo muestra continuidad en el modelo
agroexportador aunque con un creciente peso de la economía urbana, una estructura
productiva y social más diversificada, un incremento de la importancia de los servicios
del Estado, una dinámica inversión productiva y un bajo crecimiento de la
productividad
63
.
Estos dos últimos factores, que aumentaron la composición orgánica del capital
sin una fuerte contrapartida en la disminución de costos laborales y agravado desde el
punto de vista de la rentabilidad por el aumento de los salarios reales, contribuirán a la
depresión que se desencadena en 1913 a partir de la crisis financiera internacional y la
concomitante disminución de la demanda de productos primarios en los mercados
europeos. La caída de los precios implicó una brusca disminución de la riqueza generada
por el sector ganadero, que alcanzó casi el 50% entre 1913 y 1916. El volumen de las
exportaciones, pilar del modelo agroexportador, se estancó durante los años de la primera
guerra mundial aunque los precios internacionales subieron durante el conflicto. Recién
en 1925 la ganadería podrá superar los niveles que tenía antes de la crisis.
El Ciclo Económico


91
La disminución de los ingresos de las exportaciones pecuarios volvió a demostrar
la dependencia del resto de los sectores de la economía uruguaya de esos ingresos: la
crisis contrajo un 15% el producto industrial y esto a pesar de las leyes proteccionistas
del primer batllismo, la agricultura sufrirá una menor caída y una más rápida
recuperación.
La crisis trajo aparejada, en un mecanismo que no por repetido merece dejar de
ser comentado, una fuerte desocupación y la brusca disminución de los salarios reales que
llegan a reducirse un 31,5% entre 1912 y 1917. No disponemos de datos acerca del
capital físico que permita evaluar la destrucción del mismo en el período.
El estancamiento de la producción en volumen físico del país llega hasta 1923.
Sin embargo el aumento de los precios internacionales de los productos primarios durante
la guerra, la baja inversión del período previo y la disminución del salario real generaron
los excedentes que permitirían con su reinversión una nueva (y corta) fase de crecimiento
que compensa y supera (en poco) las caídas ocurridas durante la crisis. Esta etapa de
crecimiento se extiende hasta 1930, el año posterior al crack financiero de Wall Street y
el comienzo de la Gran Depresión norteamericana, que generara una crisis de alcance
mundial.
La ganadería tuvo un crecimiento lento y menor que el resto de los sectores de la
economía, lo mismo ocurrió con el volumen de sus exportaciones. La aplicación creciente
de un nuevo modelo tecnológico en la agropecuaria de los países desarrollados y el
aumento del proteccionismo aplicado por estos, condujo a la sobreproducción y a la baja
de los precios. El período de posguerra, y especialmente desde 1922, registra una fuerte
caída de los precios de los productos primarios que sólo pudo ser compensado con una
El Ciclo Económico


92
mayor extracción de ganado. Pero esto tenía un límite, ya que la tasa de procreo y
crecimiento de los animales, depende de las posibilidades de alimentación de la pradera
natural. Por un lado ya no había nuevas tierras, como ocurría en Argentina, para ampliar
la dotación de pradera existente. Por otro a las deficiencias en la alimentación por falta de
forrajes se agregó la lentitud en la implementación de medidas sanitarias y de mejoras
técnicas en el manejo del ganado.
El estancamiento ganadero también disminuyó su peso en la generación de
riqueza del país, pasando de un 55% del PBI en 1900 a un 33% en 1930.
Los excedentes producidos por el sector agropecuario en este período fueron
apropiados por las clases poderosas, pero a diferencia de los períodos anteriores, hubieron
de compartirla con la creciente clase media urbana, europea en buena parte por
inmigración y europeizante por estilo de vida.
Los sucesivos gobiernos, bajo la influencia del pensamiento y acción de José
Batlle y Ordoñez, orientaron la transferencia de parte del excedente agropecuario sin
cambiar las estructuras agropecuarias, con un notable incremento de las funciones del
Estado que se expresó tanto en su papel protagónico con la fundación de empresas
estatales en diversos sectores claves de la economía como en un fuerte aumento del gasto
público, que se multiplicó por cuatro a la vez que se triplicaba el número de funcionarios.
De esta forma, ampliando sus funciones y mejorando la calidad de la enseñanza y la salud
pública, acompañó las demandas de conocimiento y generó las condiciones que
permitieron el desarrollo industrial.
Pero hacia la década del veinte las dificultades comienzan a plantearse: se
produce un cambio estructural en la oferta mundial de productos primarios y caen los
El Ciclo Económico


93
precios como ya se comentara. La decadencia irreversible del Imperio Británico,
principal destino de la producción uruguaya y origen de capitales inversores en el país, su
sustitución progresiva por los Estados Unidos en la hegemonía del mundo capitalista y la
crisis que conmueven la base del sistema en 1929 cierran una fase histórica de perfiles
propios para el Uruguay y que hemos denominado agroexportador por ser éste el sector
dinámico de su economía, responsable de su crecimiento y de sus crisis.
El Ciclo Económico


94
I.4 Síntesis de la Sección
En el sistema económico en que vivimos, sistema capitalista que emergiera desde
la época feudal y se consolidara en su fase industrial a partir del siglo XVII, la
producción de bienes y servicios creciente en el largo plazo es motivada por la búsqueda
de beneficio de los empresarios, quienes producen mercaderías a partir de otras
mercaderías (materias primas, maquinarias y fuerza de trabajo) que luego comercializan.
El sistema se estructura sobre la base de una clase trabajadora mayoritaria que
vende su fuerza de trabajo, a cambio de un salario, a un pequeño grupo de la sociedad
propietario de los medios para producir. Este pequeño grupo se apropia bajo la forma de
beneficio o utilidades del excedente generado por el trabajo de aquellos a quienes
contrata, dicho excedente es la diferencia entre el valor de lo que el trabajador produce y
el salario que se le paga.
Sin embargo los excedentes generados en la producción manejada por el
empresario individual no son para su único provecho: debe compartir buena parte del
excedente con aquellos que le facilitan o posibilitan la realización del proceso de
producción, su posterior comercialización y la retención de parte de los excedentes
resultantes. El excedente se reparte con otros empresarios locales o extranjeros (de los
sectores financieros y comerciales) y se consume socialmente (para el mantenimiento y
reproducción del orden social) y personalmente (con proporciones variables de productos
suntuarios.) El consumo personal agregado de una economía se completa con el que
realizan los trabajadores, a partir de sus salarios, para subsistir.
A su vez los beneficios que obtiene el empresario están enmarcados por dos
límites: por un lado el que impone la competencia entre las empresas (nacionales e
El Ciclo Económico


95
internacionales según el grado de apertura de la economía) que tienden a disminuir los
precios de venta reales (exceptuadas momentáneas situaciones de monopolio o de algún
grado de poder de mercado que todo empresario busca), por el otro el que dicta que hay
un mínimo salario a pagar a los trabajadores, básicamente dado por la necesidad de su
mantenimiento y reproducción con las cualificaciones y capacidades que las técnicas de
producción en uso demandan y con los usos y costumbres que una sociedad dada en un
momento histórico determinado tiene.
El crecimiento económico surge de la aplicación de los beneficios obtenidos a
nuevas inversiones en compra de maquinarias, materias primas y fuerza de trabajo,
repitiendo en forma incrementada el proceso de producción o incursionando en otros
sectores que aparecen como más rentables en ese momento. De aquí se deducen dos
condiciones necesarias para el crecimiento económico y positivamente correlacionadas
con él: la existencia de excedentes en la economía y de sectores en donde invertir. En
otras palabras rentabilidad y oportunidades de inversión productiva.
El modelo matemático básico formaliza este análisis y de él se extrae como
conclusión que la tasa de crecimiento es directamente proporcional a la tasa de beneficio,
multiplicada por la fracción de excedentes que no es consumida (social o personalmente)
sobre los excedentes totales. El modelo permite también encontrar expresiones para las
distintas variables y sus tasas de variaciones: producto bruto, capital constante, mano de
obra empleada.
La intención del empresario de aumentar sus beneficios a través de la disminución
de sus costos y la necesidad de batir a sus competidores, hace que continuamente mejore
sus técnicas de producción y adopte nuevas tecnologías y sistemas de gestión. En ese
El Ciclo Económico


96
sentido desde los orígenes del sistema, la división de tareas y la especialización, tanto en
el ámbito interno de la empresa como en el ámbito externo en el sector industrial y en la
economía nacional y aún en la inserción internacional, han sido una fuente importante de
ganancia de productividad laboral y disminución de costos. Pero fundamentalmente la
mecanización de los procesos productivos, que implica la sustitución de capital variable
(mano de obra actual) por capital constante (mano de obra pre-datada), es el mecanismo
por el cual el empresario busca abaratar sus costos.
El progreso tecnológico a escala empresarial es, en el sistema económico
capitalista, sesgado en el sentido de que por cada unidad de producto obtenido las nuevas
técnicas incorporan más medios de producción y disminuyen la fuerza de trabajo,
aumentan la productividad laboral a la vez que disminuyen la productividad del capital.
Esto también tiene un efecto doble en los marcos de actuación. Por la parte del
precio, si bien inicialmente el abaratamiento de sus costos le puede permitir un mayor
beneficio (siempre que un empresario competidor no lo haya hecho primero) éste
disminuye en cuanto los competidores adoptan las nuevas técnicas de producción. El
resultado de largo plazo es que el empresario ve disminuida su tasa de beneficio en tanto
los precios se acomodan a los nuevos costos y ha aumentado sustancialmente la inversión
en capital constante. Por el otro, la mecanización implica la expulsión de mano de obra
incrementando la desocupación, lo cual facilitará al empresario mantener bajos los
salarios, cercanos al nivel de subsistencia y reproducción.
De aquí se expresa la tendencia decreciente de la tasa promedio de beneficio, ya
que según crece la masa de capital existente la rentabilidad tiende a decrecer, aunuqe no
necesariamente el monto absoluto de beneficios.
El Ciclo Económico


97
El modelo matemático ampliado con progreso técnico demuestra estas tendencias,
partiendo de un cambio de técnica (cuyas condiciones de viabilidad se analizan) sesgado
en el sentido indicado. Las variables ya no crecen constantemente y en tasas iguales, el
stock de capital aumenta más rápidamente que la producción y esta que la mano de obra,
de tal forma que dependiendo de la fuerza del proceso de acumulación y del progreso
tecnológico podrá incrementarse o reducirse la fuerza de trabajo utilizada. Se concluye
que la obtención de excedentes por parte del grupo empresarial es creciente así como lo
es la composición orgánica del capital.
Además el modelo demuestra la tendencia del sistema a estancarse, a la
disminución de la tasa de crecimiento tendencialmente de la mano de la reducción de la
tasa de beneficio sólo parcial y temporalmente contrarrestada por los factores que en el
texto se analizan: destrucción de capital físico, aumento de la tasa de obtención de
excedentes.
Uruguay resulta un interesante caso de estudio de la descripción del proceso de
crecimiento económico realizado en el capítulo 1 y de la modelización del capítulo 2,
ambos de esta sección. Se trata de un país pequeño situado en la zona templada del
planeta, que logró a partir de 1870 un rápido crecimiento económico al consolidar un
modo de producción capitalista impulsado por la inserción (tardía) en el sistema mundial
como proveedor de productos primarios, esencialmente pecuarios, rol que lo caracterizó
desde los tiempos de la colonia.
El sostenido crecimiento de la ganadería, actividad productiva fundamental,
ocurrió luego de la liquidación de la economía pre capitalista (vigencia de los derechos de
propiedad en el campo, implantación del alambrado, expulsión del gauchaje y
El Ciclo Económico


98
asentamiento de la mano de obra asalariada) y se debió a la coincidencia de dos conjuntos
de factores:
 en lo interno, las condiciones naturales (suelo, clima), la reducida población y
las bajas exigencias en materia de capital y de nivel tecnológico, ambos
factores escasos en Uruguay, determinaron que el sector ganadero extensivo
pudiera producir en condiciones de competencia con el exterior.
 en lo externo, el desarrollo de la navegación transatlántica, la mejora de los
métodos de conservación de la carne por el desarrollo de la refrigeración y el
aumento de los niveles de consumo de la población europea resultado de la
expansión económica.
Entre 1875 y 1929 se generó un importante volumen de excedentes, cuya
apropiación se repartió entre el capital extranjero y el nacional: entre estos últimos los
grandes propietarios rurales y los comerciantes montevideanos, con una porción menor
para el Estado para su rol de mantenimiento y reproducción del orden social. La clase
capitalista rural reinvirtió en el mismo sector agropecuario buena parte de sus excedentes,
lo cual fue complementado por inversiones extranjeras (principalmente británicas)
dirigidas a aprovechar y facilitar la exportación de productos pecuarios, posibilitando el
transporte de la producción primaria desde el interior para su comercialización hacia el
exterior. La reinversión de los beneficios generó un período de rápido crecimiento, que
llevó a Uruguay a niveles de ingresos per cápita similares a los de los países
industrializados, tal como lo predice la teoría clásica y como fuera explicado en los
capítulos previos de esta sección. Se cumplieron entonces las dos condiciones para el
crecimiento en una economía capitalista; la existencia de beneficios y las posibilidades de
El Ciclo Económico


99
inversión, todo ello soportado por el Estado ligado a los intereses de los dos grupos
poderosos en el ámbito nacional. El crecimiento de la ganadería facilitó en el período
analizado un incipiente desarrollo industrial y de algunos sectores agrícolas, que
reforzaron el crecimiento económico general, pero que fueron en última instancia
fuertemente dependiente de ella.
Pero el crecimiento se agotó al estancarse la ganadería, sector económico que
cumple con la dinámica del sistema descrito en el modelo clásico. La tasa de beneficio
decreció por la disminución de los precios internacionales del producto comercializado y
por el aumento de la composición orgánica del capital al interior del sector. El gran crack
de 1929 en Estados Unidos produjo una onda expansiva que arrastró al mundo, ya con
problemas económicos propios, a una crisis global. La multiplicación de la oferta de
productos primarios más la decadencia del principal cliente, Gran Bretaña, cierra una fase
histórica del capitalismo uruguayo. La fase que sigue es el objeto del tercer capítulo de la
próxima sección.

El Ciclo Económico


100

SECCI ON II :
CRI SI S ECONÓMI CA
El Ciclo Económico


101
II.1 La dinámica de la acumulación de capital
I ntroducción
El dinámico proceso capitalista se caracteriza por la búsqueda de beneficios de
sus actores dominantes: los empresarios. Los primeros economistas clásicos pensaban
que esto era suficiente para que el crecimiento económico fuera continuo y generara
riquezas para todos sus participantes.
Y ciertamente es un hecho indisputado el que la sociedad en que vivimos se ha
caracterizado por la generación de bienes sin precedentes en la historia humana, aún
cuando sea más discutible como ha sido la participación en esas riquezas.
Pero este crecimiento en el largo plazo ha sido el resultado de períodos de fuerte
aumento de la producción de bienes alternándose con períodos de importante
decrecimiento, períodos estos últimos que denominamos crisis o depresiones. Las
fluctuaciones de crecimiento y crisis, esto es los ciclos económicos y en particular los de
“onda larga”, son el objeto de nuestro estudio. La dinámica de los ciclos cortos, ciclos de
inventarios de 3 a 5 años resultantes de los ajustes del desequilibrio de oferta y demanda
sobre una trayectoria de crecimiento endogenamente generada por la tasa de beneficio, y
de los ciclos medianos del orden de una década producto de los ajustes entre la oferta y la
capacidad instalada, están fuera del alcance del presente trabajo.
Las crisis son fases claves del ascendente y oscilante espiral de generación de
riquezas: las fuerzas que provocan el crecimiento también crean las condiciones
necesarias para las crisis. Y de las mismas depresiones surgen los remedios que permiten
retomar el crecimiento. Las crisis generales son consecuencias de la acumulación del
capital y como son intrínsecas al sistema capitalista, no pueden ser explicadas (o
El Ciclo Económico


102
evitadas) por circunstancias históricas particulares tales como regímenes regulatorios,
sistemas de innovación o un comportamiento competitivo especial. Pero las crisis no han
resultado hasta el presente en una ruptura final del sistema: el capitalismo puede
recobrarse y así lo ha hecho en cada ocasión.
¿Por qué se generan estas crisis si todos los empresarios están buscando
incrementar sus negocios para aumentar sus ganancias? ¿Por qué en la historia del
capitalismo los períodos de rápida expansión se alternan cíclicamente con períodos de
recesión? ¿Son las crisis inevitables?
La variable clave que explica las fluctuaciones cíclicas es la ganancia de los
empresarios, el indicador que es el hilo conductor del proceso de crecimiento y crisis es
la variación en la tasa de beneficio de los empresarios. Y los motivos por los que los
beneficios y la rentabilidad varían con el tiempo son internos (endógenos) al sistema.
En la sección I hemos visto la doble y relacionada tendencia de disminución de la
tasa de ganancia y el aumento de la productividad laboral, incremento que desplaza mano
de obra ocupada.
La búsqueda de menores costos totales lleva al empresario a cambiar la técnica de
producción invirtiendo en maquinaria. Esta inversión por una parte reduce la mano de
obra necesaria para obtener el producto final. Por la otra aumenta el capital constante
utilizado en un monto menor que la mano de obra ahorrada por período (por esto logra un
ahorro de costos) pero el total de la inversión es mayor que el monto de mano de obra
ahorrada por período. Esto incrementa entonces el capital que el empresario debe
adelantar para realizar la producción.
El Ciclo Económico


103
Si el empresario es el pionero en adoptar la nueva técnica de producción obtendrá
beneficios extras mientras el precio de venta se mantenga. Pero el precio de venta del
producto cae al generalizarse la técnica y disminuir los costos de todos los productores,
con lo que el margen disminuye para todos, incluso con respecto a la situación original.
El empresario encuentra que luego de un lapso de ganancias extraordinarias, los
beneficios retroceden pero ahora con un mayor capital adelantado.
A partir de estas consideraciones planteémonos el ciclo económico.
En una primera etapa, cuando la técnica empleada es rudimentaria, la mano de
obra (capital variable) utilizada es alta en relación con las maquinarias (capital constante)
que se disponen. En estas condiciones, la intensificación en el uso de maquinarias
permite un aumento de la productividad que aumenta los beneficios en valor absoluto y la
tasa de beneficio. Este beneficio incrementado al ser reinvertido amplía la repetición del
proceso de producción, utilizando en esta etapa más mano de obra total aunque sea
menor por unidad producida. Pero esto también implica una mayor cantidad de capital
constante en relación con el capital variable utilizado. Y este crecimiento del capital
constante, maquinaria y materias primas, es más rápido que el incremento del capital
variable por lo cual se tiende a reducir la masa laboral con respecto al capital constante
utilizado. Los efectos del progreso tecnológico intensifican el aumento del capital
adelantado y la disminución de la mano de obra empleada.
En otras palabras, tenemos dos efectos contrapuestos: en esta fase el proceso de
crecimiento implica mayores excedentes apropiados por el empresario, en cuanto
reproduce y amplia su producción. Pero cada vez debe utilizar más capital para lograr
esos excedentes.
El Ciclo Económico


104
Al paso del tiempo y al repetirse ampliándose el circuito de producción, las
ganancias continúan aumentando pero a una velocidad cada vez menor con respecto al
capital que el empresario debe adelantar, las ganancias provienen de los excedentes
producidos por el trabajador que son mayores con mayor productividad laboral, pero las
mejoras de productividad siguen una tasa decreciente: a mayor productividad las mejoras
en forma porcentual son menores.
De esta forma la tasa de beneficio se reduce. Este descenso de la tasa de ganancias
es compensado, en la etapa inicial del proceso, por el crecimiento del ciclo económico
que permite producir y comercializar más productos. Pero la mayor inversión de capital
necesaria, como se ha comentado, termina haciendo descender la tasa de beneficio y el
beneficio mismo. Esta disminución puede ser momentáneamente contrarrestada por el
abaratamiento de las mercancías, tanto las de subsistencia como los medios de
producción, pero el contrapeso es insuficiente ante la magnitud del incremento en capital
constante que caracteriza al sistema económico en su búsqueda de beneficios.
Dado el descenso progresivo de la tasa de ganancia, solamente un aumento
también progresivo y superior de la tasa de acumulación puede arrojar un aumento de la
masa total de ganancias. Pero tan pronto como la tasa de acumulación deja de aumentar a
los ritmos requeridos, se reduce sustancialmente la masa de excedentes disponible. Y en
la medida que la tasa de beneficio se reduce cada vez es menos conveniente reinvertir en
la producción: llega un momento en que dadas las pocas posibilidades de obtener un
retorno para la inversión el dinero se retiene en colocaciones bancarias o crece la
inversión financiera especulativa que es ahora más rentable o se envía el capital al
exterior en busca de mayor rentabilidad o seguridad, por lo que desaparece la inversión
El Ciclo Económico


105
productiva. El empresario comienza a producir menos y por tanto contrata menos mano
de obra y compra menos materia prima. Pero además no actualiza sus técnicas de
producción, no invirtiendo en maquinarias: es la tasa de beneficio la que regula la
demanda de inversión y por lo tanto la demanda total. Pero esto también implica una
reducción de la cantidad de excedente que se crea y por tanto ya no de la tasa de
beneficio sino del beneficio mismo, ahora son las ganancias y no su monto relativo al
capital adelantado las que se reducen.
La desocupación aumenta y con ello disminuye la demanda de bienes de
consumo debido al menor poder adquisitivo de la población. Los trabajadores son
importantes para el empresario porque son quienes suministran sus energías y habilidades
para la producción de bienes materiales. Pero también lo son, considerados en general,
porque son quienes consumen mayoritariamente (por su gran número en relación con los
empresarios) los productos fabricados por las empresas. La desocupación implica por una
parte la disminución de la cantidad de trabajadores que cobran un salario y tienen poder
de compra, por la otra los trabajadores que continúan empleados ven reducidos sus
salarios debido a un menor poder de negociación. Estos efectos amplifican la crisis pero
no la han creado: la causa original ha sido el proceso de cambio descrito que implica la
disminución de la tasa de beneficio
64
.
La disminución de la demanda, la de inversión y la de consumo, provoca la
pérdida de rentabilidad de otras empresas que no estaban inicialmente afectadas por la
crisis, se produce una caída de los precios y de los volúmenes comercializados que
disminuye los beneficios de estas industrias y aumentan la gravedad de la crisis.
Adicionalmente el sistema de créditos es minado por la alta exposición al riesgo que se
El Ciclo Económico


106
produce, contrayéndose y amplificando la crisis. El sistema monetario estalla
incrementando el caos económico y social.

Consecuencias de las crisis y recuperación

Las crisis son un importante método de ajuste de desequilibrios propios de un
sistema que, al estar basado en la búsqueda de las ganancias individuales, se caracteriza
por la descoordinación de la producción de los distintos bienes. La fase de crecimiento ha
llevado a un exceso de capital constante, en el que han invertido los empresarios para
reproducir y ampliar la producción y comercialización de productos y para bajar costos
para competir, todo lo que implicó la disminución de la tasa de beneficio de las empresas.
Los efectos (y la duración) de la crisis son variados pero todos ellos restituyen
rentabilidad a los negocios, lo que conduce a un nuevo período de crecimiento:
a) en el período de crisis los empresarios no invierten, ya que no hay rentabilidad, ni aún
para reponer el desgaste de las maquinarias utilizadas. Al pasar el tiempo disminuye
el capital constante debido a la depreciación y mejora la rentabilidad, dando lugar a la
posibilidad de nueva inversión. Pero además el capital fijo en términos físicos se ha
desgastado con lo que se hace necesaria su reposición. La nueva demanda de
inversión provoca la suba de la tasa de rentabilidad en otros sectores industriales.
b) quiebran los empresarios menos competitivos, sea porque sus técnicas o sus escalas
de producción implican mayores costos que la competencia, sea porque su capacidad
financiera es débil y la retracción de ventas, baja de precios y dificultad de
financiamiento se potencian negativamente. Las quiebras provocan la destrucción y
venta de capital constante. La desaparición de estos empresarios deja cuota de
El Ciclo Económico


107
mercado para los que continúan, que ven aumentada su escala y como consecuencia,
su rentabilidad. Si su escala es aumentada en forma importante, deberán invertir en
nuevo capital constante (maquinaria y materias primas) para satisfacer la demanda, lo
que también impulsará la economía.
c) disminuye el salario real, producto del aumento de la desocupación y de políticas
específicas de los gobiernos. La rentabilidad aumenta al disminuir los costos de mano
de obra, aún cuando los precios de los productos hayan disminuido
65
.
d) el marco institucional cambia: por un lado el Estado (dominado por el capital, que
según el país y la época varían los sectores dominantes dentro del mismo ya sea el
capital industrial, comercial y/o financiero, nacional y/o extranjero) invocando la
gravedad de la situación toma medidas de emergencia que se traducen en un aumento
de rentabilidad de las empresas, ya sea catalizando la baja del salario real ya
comentada, ya sea transfiriendo recursos por medio de incentivos, baja de impuesto,
etc. a los empresarios. Por otro lado los empresarios en sus estrategias y aprendiendo
sobre el pasado, cambian su forma de hacer negocios hacia maneras más eficientes o
cambian de ramas industriales hacia las más prometedoras en la nueva situación, etc.
e) nuevas técnicas de producción surgen de las crisis, en la búsqueda de cambios que
mejoren la rentabilidad. Además técnicas de punta que se venían desarrollando con
anterioridad a la crisis pero que no se habían incorporado a los procesos productivos
por los costos de conversión o por razones institucionales, encuentran ahora su
oportunidad al haberse desgastado buena parte de las maquinarias existentes y al
haber cambiado el marco institucional.
El Ciclo Económico


108
Los empresarios que sobreviven a la crisis y empresarios nuevos que se
incorporan desde el exterior comienzan un nuevo período de expansión, motivado por la
recuperada rentabilidad a que lleva los cambios descriptos. La fase expansiva impulsa el
crecimiento de la economía en la medida de que el circuito de producción se repite y se
amplía constantemente, lo que implica mayor inversión, más trabajo y más consumo, a la
vez que la búsqueda de una mayor ganancia implica cambios de técnicas que conllevan
inversión y aumentan la productividad, creando así con el paso del tiempo las
condiciones para una nueva crisis.
En resumen, la tasa de ganancias es el hilo conductor de la explicación del
crecimiento y de la crisis. Pero la tendencial caída de la tasa de beneficio no se desarrolla
en términos lineales y constantes: desciende gradualmente en períodos de crecimiento, se
hunde repentinamente con el desencadenamiento de la crisis, se recupera sustancialmente
una vez que se completa la destrucción de capitales y la baja del salario y se relanza el
crecimiento. A partir de esta fase del ciclo la tasa de beneficio reinicia su descenso
gradual.
Hasta aquí nuestras consideraciones se han enfocado en una economía cerrada. Si
ahora examinamos como funciona una economía capitalista abierta al exterior, que es la
norma general, existen mecanismos que pueden retardar estos efectos por fuera de este
ciclo que hemos descripto: el comercio internacional y la exportación de capital son
posibles compensaciones a la tendencia decreciente de la tasa de beneficio. Las
importaciones de materia primas y alimentos reducen a la vez el capital constante y el
capital variable. La exportación de capital puede incrementar la tasa de beneficio si las
inversiones se realizan en áreas donde la composición orgánica es baja y la tasa de
El Ciclo Económico


109
beneficio alta con respecto a la economía doméstica. Pero estas compensaciones, que se
dan particularmente en los países desarrollados, pueden amortiguar pero no cambiar la
tendencia general.
Hemos mencionado el tema de los salarios refiriéndonos a su disminución como
consecuencia de la crisis. Ahora que hemos descrito el ciclo económico completemos la
caracterización de su evolución, la cual no es independiente del proceso que hemos
analizado. En las etapas de crecimiento los salarios reales se elevan, debido a que el
aumento del uso de maquinarias (capital constante) intensifica el proceso laboral por lo
que las necesidades de consumo de los trabajadores se incrementan, debido al mayor
desgaste físico y a las necesidades educativas que las nuevas técnicas de producción
conllevan
66
.
Pero una vez que el crecimiento se transforma en crisis e incluso desde antes, al
ver disminuir su tasa de beneficio, el empresario busca reducir los salarios para recuperar
sus ganancias. Esta reducción la logra el empresario no sin exacerbar las luchas de clase y
con la intervención del Estado a su favor, como veremos en la siguiente sección. Así las
crisis conllevan una fuerte agudización de la tensión social, que mayor será cuanto mayor
sea la crisis del sistema
67
.
La corroboración empírica de los ciclos económicos aquí descriptos es una tarea
compleja dado el largo período histórico que debe ser analizado, con lo que los datos se
hacen cada vez menos confiables al retrotaernos en el tiempo y hay que trabajar con
estimaciones posteriores de autores modernos, y por la dificultad ya anotada con respecto
al Producto Bruto Interno como medida de la generación de riqueza de un país.
El Ciclo Económico


110
Sin embargo, como se ha comentado en la sección I, Shaikh y Tonak (1994) han
constatado las variaciones en la tasa de beneficio en el pasado reciente, corrigiendo
estadísiticas oficiales con extremo e inteligente cuidado para generar una serie de valores
adecuada a los criterios de los economistas clásicos, encontrando una disminución entre
1948 y 1980 del 33% y una recuperación parcial del 8% entre 1980 y 1989. La cantidad
de excedentes y los beneficios crecen fuertemente en el período, en consonancia con las
predicciones teóricas, a pesar de lo cual la rentabilidad disminuye. El período es breve en
relación a nuestro objetivo pero alcanza a reflejar uno de los ciclos a que nos referiremos
en el próximo apartado. Dumenil y Levy (2001) han determinado el comportamiento
cíclico tanto de la tasa de beneficio como de la tasa de crecimiento económico para un
período extenso ( 1869 – 1997), aunque esta última con periodicidades claras pero no
exactamente coincidente con el análisis aquí expuesto. Berry (1991) también constata
ciclos similares, con un procesamiento de datos alejado de la estadística habitual,
profundiza en el perfil de las fases ascendentes y descendentes y argumenta otros
determinantes para los mismos. En todos los casos citados el análisis cuantitativo se ha
realizado para los Estados Unidos de América.
Pasando a un análisis cualitativo, la historia económica nos brinda la oportunidad
de constatar los ciclos económicos aquí descriptos. Las crisis del sistema económico no
dejan dimensión de la sociedad sin afectar y sus resoluciones, esto es la vuelta al
crecimiento, implican cambios importantes en las estructuras del sistema aún cuando no
cambien su funcionamiento básico. Estos cambios que se han dado en la historia del
capitalismo, la sucesión de perídodos de crecimiento alternados con años de profundas
crisis, son los que analizaremos en el próximo apartado.
El Ciclo Económico


111

Las crisis en la historia del capitalismo
A escala global el capitalismo ha vivido períodos de expansión extensos
quebrados por profundas crisis: el análisis de estos períodos de crecimiento y los cambios
que produjeron las crisis permitirán una mejor comprensión de los fenómenos antes
descriptos. Si bien la descripción que sigue es válida para los países hoy desarrollados, la
globalización del capitalismo hace que estas etapas sean similares para el resto de los
países.
El capitalismo naciente, en su fase industrial, conoció de un período de larga
expansión entre 1760 y 1800
68
. Es la época en que los comerciantes comienzan a invertir
en talleres donde el trabajo se ha dividido en distintas tareas. La división del trabajo y la
especialización de los trabajadores aumenta su productividad, incrementando fuertemente
la generación de excedentes. La inversión en maquinaria es importante, tratándose aún de
herramientas de trabajo con poco cambio de tecnología con respecto al período anterior:
es el período de la manufactura. Desde sectores precapitalistas, el campo especialmente
en el período considerado aunque también los artesanos de la ciudad, se provee de la
mano de obra que constituirá el nuevo proletariado. La competencia entre las empresas
existe pero no es intensa dado que se trata de un mercado que se crea y está en expansión
formado por empresas de pequeño tamaño. La industria textil, en particular la de tejidos
de algodón, es el sector dinámico en esta época.
La crisis abarca desde 1800 a 1848, en un largo período caracterizado por la
intranquilidad social derivada de la situación de miseria a la que fueron llevadas la masas
proletarias, explosiones sociales facilitadas por la nueva concentración en ciudades
El Ciclo Económico


112
propias del proceso de industrialización en talleres. Mientras que en el continente
europeo esta crisis es principalmente agrícola, es únicamente en Inglaterra donde es
posible hablar de una crisis del sistema capitalista ya que es sólo en ese país donde en ese
período el nuevo sistema era predominante en la generación de riquezas y en la vida
económica.
La destrucción de sectores precapitalistas, el descenso de los salarios reales, el
cambio del marco institucional y la implementación de nuevas técnicas de producción
que estaban latentes, propician la salida de la crisis.
El nuevo período de expansión que va desde 1848 hasta 1873 se caracterizó por el
aumento del tamaño de las unidades empresariales lo que permitió economías de escala y
especialización. Con el tamaño creció la integración vertical, se expandieron los
mercados domésticos y se propulsó la exportación, muchas veces facilitada mediante el
uso de la fuerza y la creación de imperios coloniales receptores de los productos
terminados y proveedores de materia prima. Las nuevas tecnologías de producción,
basadas ya no en las herramientas manuales de la etapa anterior sino en maquinaria
industrial de gran porte, fueron a la vez causa y consecuencia de este aumento enorme de
los tamaños de las empresas. La forma de hacer negocios es caracterizada por una fuerte
competencia, con las prácticas más violentas y las menores contemplaciones para el
“enemigo”. El abaratamiento constante de los transportes, en especial el surgimiento del
ferrocarril, caracteriza la época que tiene como industria dinámica la siderurgia.
El crecimiento de esta época de oro para el capitalismo condujo a una depresión
de veinte años desde 1873 y que tuvo su punto más alto entre 1890 y 1893, al final de la
cual los precios habían caído un 70% y la tasa de quiebra de empresas se había duplicado,
El Ciclo Económico


113
crisis grave y global al punto de que fue llamada “la gran depresión”, perdiendo su
denominación sólo ante una crisis aún mayor: la iniciada en 1929.
Nuevamente la quiebra de numerosas empresas con la consiguiente destrucción de
capital fijo, una fuerte compresión del salario real en un período signado por sangrientos
enfrentamientos entre las clases sociales, el cambio del marco estructural e institucional y
un nuevo período de renovación tecnológica (y de gestión) permiten la salida de la crisis
y reinician el proceso de acumulación interrumpido.
Ahora el período de crecimiento se extiende desde 1893 a 1929 y en él se
desarrolla la lucha entre las potencias industrializadas por asegurar ( u obtener nuevas)
colonias y mercados (los primeros para asegurarse el suministro de materias primas para
sus industrias, los segundos para poder colocar la producción siempre creciente resultado
de la acumulación de capital ampliada), lucha que culmina con la Primera Guerra
Mundial. Las empresas de mayor porte dejan, en alto porcentaje, de ser dirigidas por sus
propietarios y familiares y se crean los niveles gerenciales con una mayor
profesionalización. A su vez la división del trabajo entra en una fase superior con la
difusión del taylorismo y la “forma científica de dirección”, se crean las líneas de
producción con trabajo homogeneizado en sus niveles de capacitación. Continúa, de esta
forma, la mecanización de la producción y se obtienen enormes aumentos de
productividad. La “forma habitual de hacer negocios” en las grandes empresas es la
búsqueda de acuerdos de cartel y las practicas oligopólicas, como reacción y aprendizaje
del período anterior. La revolución tecnológica cambia la vida de las personas y la
economía mundial: la electricidad aparte de mejorar la calidad de vida, brinda una fuente
de energía segura y potente a las empresas, el transporte y las comunicaciones acercan el
El Ciclo Económico


114
mundo e incorporan nuevas zonas a la economía capitalista. En este período se produce la
desconexión de la economía capitalista de lo que fuera el antiguo Imperio Ruso, dando
lugar a la fracasada experiencia socialista de la Unión Soviética.
La gran crisis de 1929, iniciada en Estados Unidos pero global en su alcance, se
extiende hasta 1941. La quiebra de empresas y la desocupación alcanza valores récord, la
pobreza se extiende por todos los países a la vez que disminuyen dramáticamente los
salarios reales. La crisis se vio potenciada por una especulación financiera sin
precedentes que propulsó el precio de las acciones en la década del 20 e hizo eclosión en
el día negro del 29 de octubre. La manera dominante de hacer negocios cambia
drásticamente: en las fases iniciales se mantiene la ideología liberal propia del período
previo y propulsada por los grandes empresarios, pero progresivamente gana lugar la
intervención del Estado en la economía justificada mediante la teoría keynesiana.
La expansión iniciada en 1941 (aunque sus reales efectos se visualicen en la
posguerra debida a la enorme magnitud del conflicto bélico) continuará hasta 1973. Se le
ha denominado la “edad de oro del capitalismo” debido a su duración y a las tasas de
crecimiento logradas. Las empresas líderes adquieren una escala internacional y la
organización de las mismas es multinacional, pero aún no globalizada sino
multidoméstica. El desarrollo tecnológico se apoya ahora fuertemente en la ciencia,
crecen o se crean dentro de las empresas, de los gobiernos y de las universidades, áreas
de investigación y desarrollo. La forma normal de hacer negocios cuenta con el Estado
como gran regulador, con un peso creciente en la economía, y a su vez el poder del
Estado es utilizado por los empresarios privados para mejorar su rentabilidad. Una nueva
arquitectura financiera internacional es creada por los acuerdos de Breton Woods que
El Ciclo Económico


115
contribuye a la estabilidad del sistema y a su expansión. La expansión del comercio
internacional y más aún la de la actividad financiera alcanza límites hasta entonces
desconocidos. Es la civilización del automóvil, una industria dinámica que se expande a
un nivel sin precedentes en esta época.
El crecimiento inexorablemente lleva a la crisis, que comenzará en 1973 y que,
para algunos autores se extiende hasta 1990. A la depresión se le suma la inflación, en un
fenómeno inédito en el capitalismo y que destroza el sistema keynesiano
69
.
Los sectores dominantes de los países desarrollados, luego de las crisis del
petróleo de 1973 y 1980 comienzan a cambiar las condiciones del sistema económico
mundial con el objetivo de lograr la recuperación de la rentabilidad de sus empresas,
principalmente multinacionales. Y esta recuperación de las ganancias se busca
aumentando los excedentes producidos en los procesos productivos de los países
avanzados, a través de una elevación de la productividad por una profunda reconversión
tecnológica, pero también con una mayor apropiación de parte de los excedentes
generados en los países subdesarrollados.
El crecimiento se retomará con fuerza, por casi una década, a partir de 1992
mediante la combinación de una profunda reconversión tecnológica y de gestión que
elevó la productividad de la mano de obra y mejoró la utilización de los activos (donde,
obligado es decirlo, el mercado cedió lugar a la creciente planificación de las empresas,
siguiendo el modelo japonés), un abaratamiento del costo de las materias (y en especial el
petróleo, el precio de las materias primas no petroleras se recuperaron en la segunda
mitad de la década del 80 luego de una prolongada reducción, para volver a disminuir en
los 90) y la contención de los costos laborales de la mano de la tercerización y
El Ciclo Económico


116
subcontratación así como de la fragmentación geográfica de los procesos productivos
para explotar ventajas de localización.
En el período se produce la reincorporación de países desconectados del sistema
capitalista, en forma brusca como en el caso de la ex Unión Soviética o gradualmente
como en la modernización de China.
La década de los 90 es coincidentemente, pero no por casualidad, la del avance de
la globalización que define un nuevo perfil en el sistema económico mundial: se refuerza
la apertura comercial, se liberaliza el flujo de capitales a niveles nunca antes alcanzados,
las empresas multinacionales pasan a constituir la unidad básica de la economía mundial
con los países compitiendo en el otorgamiento de incentivos y beneficios fiscales para
atraer sus inversiones y el Estado se aboca a destruir ( o al menos a disminuir donde no le
es posible eliminar) los elementos del Estado de Bienestar construido a lo largo de
sucesivas conquistas sociales.
El crecimiento se detiene al comenzar el nuevo milenio: es pronto aún para
realizar la evaluación de este último período y saber en que momento y como continuará
el ciclo, pero son perceptibles los cambios en las estrategias de la clase capitalista de los
países dominantes, en especial Estados Unidos.
Queda claro entonces, tanto de la exposición teórica como de la descripción de los
hechos históricos, que expansión y crisis son fenómenos no opuestos sino
complementarios: la expansión genera los elementos que llevarán a la crisis y la crisis
realiza los cambios que permiten la expansión. Doscientos años de capitalismo muestran
que el resultado total ha sido de un fuerte crecimiento económico aún cuando cada nueva
crisis haya sido más profunda y grave que la anterior. Y el hilo conductor que nos
El Ciclo Económico


117
permite explicar las fases y su alternancia es la tasa de ganancia, la rentabilidad de los
empresarios: su existencia asegura la reproducción ampliada de la producción, su caída
genera la depresión de la economía y lleva a cambios en el sistema, forzados por las
crisis, para retomar la rentabilidad perdida.
El Ciclo Económico


118
II.2 Modelo ampliado de ciclos económicos
La dinámica del crecimiento
La economía del sistema capitalista, a diferencia de los sistemas que la
precedieron, presenta una gran dinámica que sólo puede ser descripta mediante modelos
donde el cambio en el tiempo tiene una gran importancia. Los economistas clásicos
distinguieron los diferentes procesos dinámicos que caracterizan la economía capitalista y
que podemos describir en las tendencias históricas, las fluctuaciones de crecimiento y
crisis y la formación de precios en la economía. La última de estas dinámicas, descripta
en la teoría del valor y con la formación de precios debido a los movimientos de capitales
entre las industrias en busca de la mayor rentabilidad, no es objeto del presente estudio.
Las tendencias históricas se relacionan con las trayectorias a lo largo del tiempo
de las principales variables que explican la creación de riqueza y su distribución, de las
cuales las principales son la tasa de beneficio y de crecimiento. Al tratarse de sistemas
realimentados, en cada caso su convergencia y estabilidad deben ser estudiadas.
Las fluctuaciones de crecimiento y crisis, esto es los ciclos económicos y en
particular los de “onda larga”, son el objeto de nuestro estudio. La dinámica de los ciclos
cortos
70
, ciclos de inventarios de 3 a 5 años resultantes de los ajustes del desequilibrio de
oferta y demanda sobre una trayectoria de crecimiento endogenamente generada por la
tasa de beneficio, y de los ciclos medianos del orden de una década producto de los
ajustes entre la oferta y la capacidad instalada, están fuera del alcance del presente
trabajo que se concentra, como ya se ha comentado, en las tendencias y dinámicas del
sistema en el largo plazo
71
. Para los economistas clásicos el largo plazo es caracterizado
como un dinámico y turbulento proceso en el cual la movilidad de capital entre las
El Ciclo Económico


119
industrias tiende a ecualizar la tasa de ganancia entre los diferentes sectores
fundamentales, tal como hemos descripto en el capítulo I de la sección, resultado
fundamental para el desarrollo de nuestro modelo. Aunque la tendencia secular es a la
baja, la tasa de beneficio a largo plazo traza ciclos en su evolución que son el origen de
fases expansivas y fases depresivas de la economía, en cada una de las cuales la tasa de
ganancia dibuja ciclo más cortos y de menor altura. A los períodos de tiempo en que la
tasa de ganancia es menor que un valor mínimo, que surge de comparar alternativas de
riesgo y rentabilidad, le corresponde una fase depresiva o crisis, mientras que en las otras
etapas, donde hay posibilidades de reinvertir los beneficios con rentabilidad superior a la
exigida, el crecimiento económico está presente. El modelo matemático que se presenta a
continuación da cuenta de esta dinámica.

Un modelo de ciclos económicos basado en la tasa de beneficio
En el modelo básico y sus diversas ampliaciones hemos considerado que el
empresario adelanta dinero para pagar el capital constante (medios de producción y
materia prima) que compra y el capital variable (fuerza de trabajo) que contrata. Sin
embargo, con la finalidad de simplificar la resolución matemática del modelo, al estudiar
el comportamiento que sigue para su inversión consideraremos que adelanta el capital
constante y el pago de los salarios lo realiza al final del período de producción por lo que
su tasa de beneficio es:
b= S/K (1)
Introduciendo la tasa de obtención de excedentes y reordenando la ecuación:
bK=S=mwL (2)
El Ciclo Económico


120
Recordemos que al considerar el progreso técnico en el sistema económico actual
es sesgado en cuanto a que está dirigido al ahorro de mano de obra para reducir los costos
de producción, incrementando el capital constante utilizado. Este progreso técnico lo
podemos incorporar por medio de las productividades laborales y del capital:
( = Y/L
> = Y/K
De dónde:
g=Y’/Y
L’/L=g-(
K’/K=g-> (3)
Por otra parte, dado que el aumento de la productividad laboral es decreciente con
el tiempo, a partir de cierto momento de la evolución del capitalismo los incrementos
relativos de productividad laboral son menores que los incrementos relativos de la
producitividad del capital constante necesario para lograrlos
72
:
->- > -(-
De la expresión (8), aplicando logaritmos, derivando y sustituyendo por las expresiones
(9):
b’/b+(g->)=(g-()
b’/b=(>-() (4)
Obsérvese que de las expresiones han desaparecido la tasa de obtención de
excedentes y el salario real, esto es debido a que se han considerado en el desarrollo
modelo como constantes cuya derivada con respecto al tiempo es nula. Estos supuestos
no se corresponden con la realidad, la tasa de obtención de excedentes ha aumentado con
El Ciclo Económico


121
el tiempo y especialmente tiene un aumento brusco en épocas de crisis, como se describe
en el primer capítulo de esta sección. Además los salarios reales han fluctuado con el
crecimiento y las crisis, como ya se ha descrito. Ambos supuestos serán analizados una
vez resuelto el problema básico.
Como
K’=I,
tenemos:
g- >=I/K=(I/B)(B/K)=¬b (5)
Donde ¬ es la proporción de los beneficios ahorrados (y reinvertidos) por los
empresarios y B son los beneficios de los empresarios, o de otra forma, los excedentes S
generados.
Aplicando logaritmos y derivando la expresión (5):
g’/(g->)=b’/b
Sustituyendo (9) resulta:
g’=(>-()g-(>-()>=F(g) (6)
Hemos obtenido una ecuación diferencial autónoma lineal no homogénea, ya que
el tiempo no juega un rol explícito en la misma (sí implícito, dado que la tasa de
crecimiento de la economía depende del tiempo.) Pasaremos a resolverla para estudiar el
comportamiento de las soluciones, su existencia y estabilidad.
La solución general de la ecuación lineal homogénea asociada es:
g(t)=g
o
e
(>-()t
Donde g
o
es una constante positiva que puede ser determinada a partir de una
condición inicial o un valor conocido de la tasa de crecimiento en un momento dado.
El Ciclo Económico


122
Una solución particular de la ecuación no homogénea es constante, surge de
igualar F(g) a 0, y dado que > es distinto de (:
g=>
La solución general es entonces:
g(t)=g
o
e
(>-()t
+> (7)
Obsérvese que:
a) el exponente de e es negativo, debido a que ><0 y (>0 por lo que la tasa de
crecimiento es decreciente, a partir de un valor inicial (g
o
+>)
b) g+> cuando t++4, con ><0
c) g es una función continua
De estas tres condiciones se deduce que en algún momento la tasa de crecimiento
se hace 0, deteniéndose el crecimiento de la economía cuando:
t =Ln(->/g
o
)/(>-()
El modelo básico ampliado con el cambio técnico da cuenta de una tendencia
clave del sistema y que ya habíamos apuntado en el apartado anterior, al deducir la
tendencia decreciente de la tasa de beneficio debido al crecimiento de la composición
orgánica del capital. El progreso técnico mediante el efecto combinado de decrecer la
productividad del capital constante a la vez de aumentar la productividad del capital
variable, hace disminuir la tasa de crecimiento.
Sin embargo el modelo no recoge el hecho de que la tasa de crecimiento fluctúa
debido a factores que compensan parcialmente y por breves períodos el decrecimiento de
la tasa de beneficio. Estos factores, cuyo análisis se efectuara en el capítulo I de esta
sección, son
El Ciclo Económico


123
a) la destrucción de capital constante en épocas de crisis,
b) el aumento de la obtención de excedentes del trabajador por la extensión de la
jornada o la intensificación del trabajo y
c) la disminución del salario real.
Para comenzar a analizar como incluir la destrucción de capital en el modelo,
notemos que esta es debida al efecto combinado de la falta de reposición del capital
depreciado, la obsolescencia debida a la ausencia de inversión en nuevas tecnologías que
supone una rentabilidad deprimida y a la quiebra de empresas debido a la crisis.
De la ecuación (7) surge que g es mayor que > ya que el primer término de la
suma del miembro de la derecha es positivo. Recordando la ecuación (2):
K’/K=g->
Se concluye que en todo momento K’es positivo, por lo que el modelo no refleja
la disminución de capital constante que ocurre durante las crisis. Para ser más preciso, el
empresario deja prácticamente de invertir no cuando la economía se estancó sino antes,
cuando su tasa de beneficio b decrece por debajo de cierto valor mínimo r, la tasa de
interés. Normalmente esta tasa depende de la situación económica por lo cual varia con el
tiempo, aquí asumiremos que es constante ya sea porque el valor está en el mínimo
aceptable para el riesgo del negocio o porque el empresario tiene otra alternativas de
inversión, por ejemplo en el exterior del país
73
.
. Cuando deja de invertir el capital disminuye al menos por depreciación y
desgaste, por lo que K’debe ser negativa en esos momentos.
El Ciclo Económico


124
Para subsanar este problema y tomando en cuenta el aumento de la productividad
del capital que ocurre durante una crisis, definiremos la tasa de variación de la
productividad del capital mediante una función escalonada:
k’/k= > con ><0 si br
k’/k= . con .>0 si br (8)
Obsérvese que se han utilizado símbolos distintos para la tasa de productividad
del capital en cada situación, ya que la velocidad de destrucción de capital suele ser muy
diferente (y mayor aunque actúe durante un espacio más breve de tiempo) a la de
creación, aún cuando la tendencia a largo plazo es a un exceso de capital constante que
deprime la rentabilidad del sistema. Nótese, adicionalmente, que las tasas en ambos casos
se suponen constantes en el tiempo
74
.
Hemos definido la tasa de variación de la productividad del capital a trazos en
función de la tasa de beneficio, siguiendo la dinámica real del sistema. Nos será de gran
utilidad hallar la condición equivalente expresada en función de la tasa de crecimiento.
Para ello recordemos la ecuación (5):
g = ¬b
Por lo que el cambio del escalón se producirá cuando la tasa de crecimiento
decrezca (o se incremente en el proceso inverso) hasta ¬r.
En tiempos de crisis la tasa de explotación aumenta, por lo que a pesar de no
realizarse inversiones de capital que determinen una mayor mecanización del trabajo se
obtienen aumentos de productividad de la mano de obra, sin embargo por simplicidad
asumimos que se verifica la misma tasa ( constante para el proceso económico. Por otra
parte la inversión se acelera, debido a la destrucción de capital constante ocurrida y a la
El Ciclo Económico


125
utilización de nueva tecnología que había sido desarrollada en la fase previa pero que
tiene la oportunidad de difundirse en el nuevo marco económico.
Recordando el comentario acerca de las posibilidades de incremento relativo de
las productividades laboral y de capital, el orden de las magnitudes involucradas es:
-(-<->-<-.- (9)
Estudiemos ahora el comportamiento de la tasa de crecimiento. Cuando ocurre la
acumulación originaria la tasa de crecimiento es g
o
positiva, luego la economía sigue
creciendo pero su tasa comienza a disminuir por efecto del progreso técnico que
incrementa la composición orgánica del capital.
Cuando g alcanza el valor ¬r cesa la inversión del empresario. Esto ocurre al
tiempo:
t
1
= Ln(¬r->/g
o
)/(>-() (10)
La decisión de no invertir tiene un efecto de retardo T por lo que la tasa de
crecimiento seguirá cayendo hasta el momento t
1
+T en que valdrá:
g(t)=g
o
e
(>-()(t1+T)
+> (11)
Este valor es menor que ¬r, dado que el exponente es el producto de una
constante negativa por un valor de tiempo mayor.
Las mismas ecuaciones de partida y cálculos posteriores, con la sustitución de >
por ., permiten obtener el resultado:
g(t)=g
1
e
(.-()t
+. (12)
Donde la constante g
1
debe cumplir la condición:
g
1
e
(.-()(t1+T)
+.= g
o
e
(>-()(t1+T)
+> (13)
El Ciclo Económico


126
Como .>(>0, el exponente en (12) es positivo y g comienza a crecer, efecto que se
explica por la destrucción de capital físico con aumento de la productividad laboral. La
quiebra de empresas conduce a la concentración de los mercados en menos empresas de
mayor tamaño, lo que permite una mejor división del trabajo con los efectos antes
descriptos.
La tasa de beneficio, ahora en proceso de recuperación, supera el umbral de
rentabilidad r exigida (y la tasa de crecimiento supera el valor ¬r) por lo que el
empresario comienza a invertir en maquinarias y cambios de técnica, poniendo en marcha
la economía al incrementar la demanda. Las inversiones se producen con un retardo T*
(que no tiene por que ser igual que el retardo anterior) lo que hace que la tasa de
crecimiento sea mayor que el umbral mínimo, se cumple la ecuación (13) pero en donde
la constante g
o
ha sido sustituida por una constante g
2
que se puede calcular en forma
similar a la g
1
y a partir de este último valor
.
A partir de allí se repite el ciclo de
crecimiento y crisis.
La sucesión formada por las condiciones de frontera {g
n
} es una sucesión
decreciente, esto es se cumplen ciclos de crecimiento y crisis donde la tasa de
crecimiento varía pero la tendencia general es de disminución como habíamos constatado
en los modelos previos. Para ver esto, analizando la ecuación (11), tenemos que
>-.<0
Debido a los signos de cada parámetro, y por (15):
(.-()>(>-()
Por lo que:
g
1
< g
o
.
El Ciclo Económico


127
En el mismo sentido se puede mostrar por inducción completa que con una
ecuación similar a (13):
g
n+1
< g
n
.
El modelo reproduce entonces la tendencia general del sistema a la caída de la
tasa de beneficio y a la detención, en el largo plazo, del crecimiento, cesando la
reproducción ampliada. También da cuenta de los ciclos de crecimiento y crisis, a partir
de supuestos acerca del inventario de capital constante. No se ha utilizado el hecho de
que en las crisis el salario real cae aceleradamente por lo que, potenciándose en sus
efectos sobre la tasa de beneficio, aumenta la obtención de excedentes generado por
trabajador como resultado de la alta tasa de desocupación que el sistema ha creado,
aunque esta observación puede verse indirectamente reflejada en la asunción que se ha
hecho de la productividad laboral.
En cuanto a la evolución del empleo, ella se sigue del hecho que su tasa de
variación, según la ecuación (2) es igual a la tasa de crecimiento menos la tasa de
productividad laboral. Como esta última es positiva (en el modelo se ha supuesto
constante), se deduce que la tasa de evolución del empleo es menor que la tasa de
crecimiento en la economía capitalista atravesando por distintas fases. Es positiva cuando
el crecimiento es fuerte y mayor que el efecto que el progreso técnico tiene sobre el
empleo. Se ralentiza y se hace negativa, esto es se pierden fuentes de trabajo, aún cuando
la tasa de crecimiento se mantenga positiva. En las crisis se acelera la caída del empleo
por la resta algebraica de una tasa de crecimiento negativa menos un valor positivo.
Luego el empleo se comienza a recuperar posteriormente al crecimiento, cuando este
El Ciclo Económico


128
alcanza un valor suficientemente alto para superar el aumento de productividad debido a
la implementación de nuevas tecnologías.
El modelo caracteriza con sencillez el comportamiento de la economía capitalista
aún cuando no sea una perfecta descripción de la compleja realidad del sistema. Al igual
que el modelo básico se basa en el comportamiento de la tasa de beneficio, pero
diferenciandose de los planteamientos keynesianos no requiere una función de inversión
externa al esquema de reproducción del capital, aunque sí utiliza una función escalonada
de la productividad del capital. Además mejora la descripción de los ciclos y reproduce la
tendencia secular a la declinación que la teoría describe.

El Ciclo Económico


129
II.3 Uruguay: economía primaria con industrialización sustitutiva (1930-1973)
I ntroducción
A partir de la crisis del modelo agroexportador uruguayo, modelo estudiado en la
sección I, la inmigración y el estancamiento ganadero condujeron a la “revolución de la
pequeña burguesía” como ha llamado la historiografía uruguaya a las reformas lideradas
por José Batlle y Ordonñez, luego complementadas en las décadas del 30 y 40 y que
dieran lugar a una rápida industrialización basada en el “modelo de sustitución de
importaciones”. A pesar del nombre dado a esta “revolución” cabe hacer notar que gran
parte de los nuevos industriales procedieron de los grandes ganaderos y comerciantes
importadores, donde los primeros colocaron sus excedentes y los segundos trocaron su
abastecimiento para vender a mercados que ya dominaban.
El rápido crecimiento se agota a mediados de los años 50, en el marco de la
continuidad del estancamiento de la producción ganadera que limitó el modelo
desarrollado al ser la fuente casi exclusiva de las divisas necesarias para la importación
de los elementos utilizados por la industria, momento a partir del cual se iniciará un
proceso de fuerte divergencia en los valores de producto per capita con los países
desarrollados.
La fase de crisis uruguaya de casi dos décadas dará lugar, luego de fuertes
enfrentamientos sociales, a un “modelo proveedor de productos primarios y servicios
regionales” implementado gradualmente a partir de 1973, no sin tanteos varios en
distintas direcciones pero con una visión común de eliminación del modelo anterior de
sustitución de importaciones, y fuertemente en la década del 90.
El Ciclo Económico


130
En este capítulo, a diferencia del capítulo correlativo de la sección I donde el foco
del análisis era el crecimiento económico positivo, examinaremos en detalle este período
de la historia uruguaya para poner en relieve los elementos que lo caracterizaron en su
fase crítica.

Caracterización del capitalismo mundial en la época.
El casi medio siglo que siguió a la profunda crisis iniciada en Estados Unidos en
1929 presenta, a escala global, dos períodos bien delimitados: de 1930 a 1945 se sufrió a
escala casi mundial la Gran Depresión y la destrucción de capital físico y humano que
significó la Segunda Guerra Mundial. Después de 1945 el sistema logró un fuerte
crecimiento económico en muchas naciones (pero no en todas, dado que la desigualdad
entre naciones creció extraordinariamente) y en especial en los países desarrollados, hasta
la crisis de 1973 cuyo desencadenante (pero no su causa principal) fue el shock del
petróleo
La depresión de 1929 provocó la contracción de la producción, de los ingresos y
de los niveles de ocupación en los países desarrollados, disminuyendo las importaciones
y el volumen de comercio internacional. La profundidad y prolongación de la crisis llevó
a los países desarrollados a adoptar una serie de medidas fuertemente proteccionistas que
tenían por finalidad aislar las economías nacionales de las fluctuaciones de las balanzas
de pago, posibilitando la adopción de políticas monetarias y fiscales compensatorias. El
volumen físico de las exportaciones cayó un 25% entre 1929 y 1933 y los precios en más
de un 30%. No todo el descenso se debió a la política comercial de los países
desarrollados: muchos países del resto del mundo comenzaron una política de desarrollo
El Ciclo Económico


131
industrial, disminuyendo su dependencia (transitoriamente) de los productos
manufacturados de Europa, como consecuencia tardía del aislamiento en que se
encontraron durante la guerra y la inmediata posguerra. Pero además el comercio
internacional disminuyó, quizás en forma más determinante que la política comercial de
los países desarrollados y la industrial del resto, por la contracción de la demanda en los
países ricos como consecuencia de la crisis.
Estados Unidos ya no dependía de los productos europeos, debido al rápido
desarrollo logrado en los años de la primera posguerra, lo que exigió un ajuste de las
relaciones comerciales europeas entre sí y con sus proveedores de productos primarios de
las zonas templadas. El aumento de la protección agrícola por parte de los países
industrializados, que no estaban dispuestos a aceptar los reajustes estructurales que exigía
la creciente división internacional del trabajo, redujo aún más el comercio de productos
alimenticios. Esto obligó a los Estados de los países de menor desarrollo, perjudicados
por estos cambios, a intervenir en las cuestiones económicas transformando el patrón de
crecimiento del sur del continente americano. Sus economías se dinamizaron a través de
la industria, con la naciente sustitución de importaciones, en detrimento de las
actividades comerciales y agropecuarias aún cuando estas no perdieron preeminencia en
la acumulación de capital.
El movimiento internacional de capitales también fue fuertemente afectado por la
crisis. La disminución de los ahorros en los países exportadores de capital y la dificultad
de los países deudores para pagar los servicios de la deuda contrajeron el flujo de
capitales, invirtiéndose en muchos casos la corriente tradicional al recuperarse parte de
las inversiones realizadas. La Gran Depresión produjo la desintegración del patrón oro,
El Ciclo Económico


132
luego de la vuelta a los tipos de cambio fijos del patrón oro que había ocurrido durante
los años 20. La crisis provocó la caída de la confianza en las monedas claves de los países
que monopolizaban el comercio mundial, lo que obligó a una política deflacionista que
agravó la recesión y aumentó la fuga de capitales, precipitando el quiebre del sistema
monetario en vigor. Tras la depresión el patrón de cambios oro había desaparecido y la
mayoría de los países adoptó tipos de cambio fluctuantes dirigidos, en una política de
aislar sus países de la recesión mundial a la vez que depreciaron fuertemente su moneda
en una serie de devaluaciones competitivas. Sin embargo el desempleo permaneció alto
hasta la gran conflagración que se desata en 1939: la Segunda Guerra Mundial.
Los años de crisis económica primero y política después eliminaron inmensa
cantidad de vidas e instalaciones, la destrucción de capital humano y físico creó las
condiciones para reajustar las dimensiones del sistema capitalista y fue la base para una
nueva fase de crecimiento que durará hasta 1973. Entre 1945 y 1953 se reorienta el
sistema internacional en el ámbito institucional, como ha ocurrido luego de cada crisis
importante, lo que permitirá el comienzo de la llamada “edad de oro” del capitalismo.
La superioridad económica y militar de Estados Unidos le permitió imponer su
plan a sus aliados europeos, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, con la creación del
Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y
Fomento (BIRF, luego Banco Mundial.)
El objetivo de la fundación del FMI fue mantener la estabilidad de los tipos de
cambio y resolver problemas de balanza de pagos de los países miembros: con el paso del
tiempo el FMI ha pasado a influir fuertemente en las políticas económicas de los países
subdesarrollados. Por su parte el BIRF (actual Banco Mundial) surgió para fomentar la
El Ciclo Económico


133
inversión internacional en el largo plazo luego de la devastación causada por la guerra.
Para el objetivo de liberalizar el comercio mundial no se fundó una institución, pero se
obtuvieron importantes avances en esa dirección a través de los Acuerdos Generales de
Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) que desembocarían ya en años
recientes en la creación de la Organización Mundial de Comercio.
El sistema monetario internacional que se desarrolló en la posguerra, acordado en
Bretton Woods, acabó basándose en el dólar como moneda de respaldo. El sistema
establecía cambios fijos entre las monedas de los diferentes países industrializados pero,
a diferencia de su antecesor el patrón oro, permitía modificar las paridades cambiarias
frente a casos de grave y continuado deterioro de la balanza de pagos. El sistema
funcionó exitosamente durante dos décadas y cayó debido al rápido aumento de la
cantidad de dólares emitidos por Estados Unidos y la pérdida subsiguiente de confianza
en los mercados internacionales: la crisis del sistema que se desencadenó finalmente en
1973, al final del período comprendido en este capítulo, demostró como ineluctablemente
el capitalismo funciona dialécticamente creando en su crecimiento la próxima crisis,
acelerada en este caso por la guerra de Vietnam y la política económica norteamericana a
que ella condujo y disparada por el shock petrolero.
El volumen de comercio de bienes manufacturados aumentó con mayor rapidez
que el comercio de productos primarios debido a la recuperación de la Europa industrial
y a la implementación de avances técnicos en su producción. Los países productores de
bienes agropecuarios se vieron favorecidos inicialmente con la guerra de Corea que elevó
el precio de las materias primas. Al recuperarse la inversión y aumentar las existencias
bajaron los precios, en relación con otros bienes, durante las décadas de 1950 y 1960.
El Ciclo Económico


134
Estados Unidos se transformó, en este período ya que los flujos comerciales volverían a
cambiar más adelante, en el principal socio comercial de los países del cono sur
americano a la vez que se incrementó el comercio intraregional entre Argentina y Brasil.
Entre el final de la guerra de Corea y las crisis del petróleo de los años 70 la
economía de los países desarrollados logró un enorme auge. El GATT y la competencia
provocada por la guerra fría redujeron las barreras al comercio de productos
manufacturados entre los países industrializados ampliando sus mercados. El elevado
nivel de demanda, minimizados los ciclos cortos por gobiernos intervencionistas basados
en la economía keynesiana, contribuyó al avance tecnológico que configuraron y
recrearon el papel de los distintos países en la economía mundial, tanto por su creación
como por su difusión. Alrededor de 60 de las 100 principales innovaciones realizadas
entre 1945 y 1970 se debió a compañías norteamericanas, más de 25 a empresas
europeas. La investigación y el desarrollo científico y tecnológico se convirtieron en
actividades prioritarias de los estados y de las compañías multinacionales, ambos en los
países desarrollados, constituyendo un nuevo sector industrial que rentabilizó aún más las
innovaciones y propulsó el avance técnico a nuevas alturas. A la vez aumentó la
dependencia de los países no desarrollados de la transferencia de tecnología desde los
países avanzados, tecnologías adecuadas al sistema industrial que lo catalizaba pero no
necesariamente ajustados a las condiciones de los países subdesarrollados.
Las pautas comerciales reflejaron el nuevo dinamismo tecnológico, dinamismo
liderado por Estados Unidos en aguda competencia por las áreas de influencia con la
Unión Soviética durante la guerra fría. El crecimiento del comercio mundial fue
importante pero se concentró principalmente entre los propios países desarrollados. El
El Ciclo Económico


135
consumo de petróleo se incrementó acompañando el crecimiento económico y la nueva
disponibilidad de bienes de consumo dependientes de ese bien natural (autos, plásticos,
etc.) Estados Unidos como fuerte productor de petróleo vio facilitado su crecimiento con
la disponibilidad del producto a bajos precios. Sin embargo, con el tiempo, se convertirá
en importador al exceder la demanda interna a la oferta nacional.
La división internacional del trabajo de principio de siglo fue siendo sustituida por
otra, en la que los países industrializados conservaron no ya el monopolio mundial de la
producción industrial, cuyas ramas de menor contenido tecnológico cedieron
crecientemente a países con altas dotaciones de mano de obra, sino el de las actividades
industriales con mayor dinamismo: las de fabricación de bienes de producción y de
bienes finales con aplicación de alta tecnología. Concomitantemente fueron ganando
peso, de forma progresiva (aunque no homogénea), las exportaciones de productos
industriales de países en desarrollo.
El Mercado Común Europeo introdujo la mayor divergencia entre los países
industrializados: en todo caso tanto Europa como Estados Unidos siguieron una política
de protección y subsidios al sector agrícola que contrastó con la liberalización del
comercio de bienes manufacturados. Como consecuencia de estos hechos, de la
recuperación de la inversión y de los avances tecnológicos citados, a partir de los años 60
los términos reales de intercambio entre los productos primarios y los manufacturados se
deterioraron, empeorando las condiciones económicas de los países productores de bienes
agropecuarios.

El Ciclo Económico


136
La crisis de la economía uruguaya
El crack de los años 30, generada en Estados Unidos pero con alcance casi global,
y la posterior disminución y cambio de estructura del comercio mundial, golpeó a un
Uruguay ya envuelto en crecientes problemas derivados de la crisis del modelo
agroexportador primario que describieramos en la primera sección de este trbajo.
La crisis en Uruguay tuvo los elementos comunes a las depresiones del sistema
económico capitalista con sus pecualiaridades históricas: un cambio de marco
institucional con la suspensión del sistema democrático por el golpe de estado de Terra,
disminución drástica del salario real implementado por la dictadura, quiebre de
empresas.
Pero también contuvo elementos que la diferenciaron de otras crisis y que
reconocieron por un lado la extrema vulnerabilidad de una economía basada en la
exportación de productos primarios y por el otro la necesidad (y conveniencia para los
interesados) de desarrollar alternativas rentables de inversión para los excedentes
ganaderos.
El gobierno de Terra, llevado por la severa crisis a que lo constriñeron las bajas
exportaciones, comenzó a intervenir en el comercio exterior a través del control de
cambios. Por la vía de las regulaciones se empezó a promover una industrialización
sustitutiva de importaciones cualitativamente distinta a la que se desenvolvió hasta 1930.
Así el PBI expresado en volumen físico disminuyó fuertemente a partir de 1930
para comenzar a recuperarse en 1934. El crecimiento total, de la mano del rápido
desarrollo industrial, se aceleró a partir de la segunda mitad de la década del 30 hasta la
crisis del 39, para retomar con fuerza el sentido positivo a partir de 1944 y hasta 1957, lo
El Ciclo Económico


137
que hizo crecer la economía (medida por el Producto Bruto Interno con todas las
observaciones ya planteadas) a una tasa del 3,7% anual acumulado.
La ganadería se mantuvo prácticamente estancada durante el período (lo que
condujo al estancamiento a largo plazo del sector agropecuario, dado que prácticamente
toda la superficie explotable del país se vincula a la producción ganadera) y sujeta a las
oscilaciones de precios resultantes de las distintas fases por las que atravesó el mundo
desarrollado como fuera descrito en la primera parte de este capítulo. La lechería y la
agricultura extensiva fueron en el sector primario las únicas excepciones a esta tendencia:
la lechería experimentó un crecimiento acelerado después de 1945 para luego comenzar a
reducir su ritmo, la agricultura tuvo un primer período de crecimiento sostenido hasta
1955 que se revirtió luego para alcanzar los niveles anteriores a la fase de expansión.
El crecimiento de la producción ganadera, una vez agotada la etapa de
apropiación de tierras destinadas a tal fin, proceso que se produjo en el siglo XIX,
dependió del avance tecnológico lo que en el caso de Uruguay se expresó en dos
vertientes: el mejoramiento de las razas utilizadas experimentados durante finales del
siglo XIX y principios del XX y la mejora de las pasturas (pasaje de ganadería extensiva
a intensiva) que permite una mayor cantidad de animales por unidad de tierra utilizada.
El avance tecnológico es viable cuando la adopción de nuevas técnicas de
producción, en este caso por los empresarios agropecuarios, incrementa los beneficios o
excedentes obtenidos en cada período de producción, como hemos analizado y
modelizado en los capítulos anteriores. Estos beneficios dependen de los ingresos
obtenibles y del capital constante y variable utilizado.
El Ciclo Económico


138
El precio internacional es el primer factor a considerar en la determinación de los
ingresos de la ganadería uruguaya: como hemos visto en el apartado previo referente a la
economía mundial los términos de intercambio se deterioraron con relación a los
productos manufacturados, con la excepción de los años de la guerra de Corea, ya sea
como resultado de la evolución del capitalismo mundial y el cumplimiento de la ley de
valor, ya sea por el proteccionismo creciente de los países desarrollados en este rubro y
por los mecanismos de apropiación de excedentes al dominar la cadena de
comercialización de los mismos
75
.
La ganadería extensiva practicada en Uruguay implica bajos costos de
producción, donde el principal y casi exclusivo capital constante es la tierra y es muy baja
la utilización de capital variable. Esto permitió que en el período considerado, a pesar de
la tendencia de los precios internacionales, el sector ganadero obtuviera excedentes muy
importantes en su producción. Pero estos excedentes no fueron reinvertidos en el sector:
el desarrollo de praderas artificiales que permitieran aumentar la producción, principal
posibilidad de avance tecnológico que se presentaba en ese momento, no fue considerado
por los propietarios agropecuarios debido a que en las condiciones uruguayas era una
opción de menor rentabilidad y mayor riesgo. Todavía en 1986 solamente 1,2% de las
superficies de explotación ganadera consistía en praderas permanentes, 1,4% en campos
fertilizados y 0,7% de forrajes anuales.
Una característica diferencial de Uruguay con respecto a otros países de
Latinoamérica (y especialmente de los situados en áreas tropicales) fue que los
poseedores de los medios de producción en el campo (tierras y ganados) eran de origen
nacional, lo que tuvo una influencia decisiva a la hora de decidir el destino de los
El Ciclo Económico


139
beneficios obtenidos: anulada la posibilidad de reinversión en su propio sector, una parte
se orientó al consumo suntuario de bienes importados y otra fue colocada en el exterior
(principalmente en la etapa final del período cuando se vive la crisis del modelo de
sustitución de importaciones), pero en sus inicios y especialmente durante y después de la
segunda guerra mundial la mayoría de los excedentes se dirigieron a inversiones en la
industria y la construcción.
El crecimiento industrial del país se financió fundamentalmente con capitales
nacionales debido a que, además de la razón anteriormente anotada, las inversiones de las
grandes multinacionales se dirigieron a otras áreas del mundo. Las corporaciones
norteamericanas estuvieron absorbidas por actividades altamente rentables: la economía
de guerra 1939 – 1945, la reconversión industrial de la posguerra, la reconstrucción
europea, entre otras. Complementariamente, al capital nacional le era difícil acceder a
esas mejores posibilidades de ganancia.
Como consecuencia la expansión de la industrialización protegida y sustitutiva de
importaciones se aceleró durante la década del 40 y se concentró en determinadas ramas
productoras de bienes de consumo, superponiéndose a la existencia previa de
agroindustrias, tales como textil, curtiembre y frigorífica. Los excedentes nacionales se
volcaron a la inversión industrial, impulsando el crecimiento, al amparo de las medidas
proteccionistas que la situación internacional permitía y que aumentaban la rentabilidad
de los sectores industriales. Si bien legislación de ese tipo existía desde fines del siglo
XIX, las condiciones económicas que hicieron factible una industria protegida se dieron a
partir de la década del 30. Un cambio cualitativo en las políticas de protección resultó de
la pérdida de importancia de la protección arancelaria y su sustitución por el contralor de
El Ciclo Económico


140
importaciones y exportaciones, mediante permisos previos, prohibiciones y tipos
diferenciales de cambio, proceso que se dio entre 1934 y 1937 y que tuvo como objetivo
disminuir el déficit de la balanza comercial.
La convergencia de una importante acumulación de divisas, un mercado interno
en expansión (por una mejora del poder adquisitivo general y una más equitativa
distribución del ingreso) y la protección del Estado que aseguraba a las industrias
manufactureras un mercado cautivo, crearon un marco propicio al crecimiento. Entre
1945 y 1955 se produce el período de mayor crecimiento industrial, aumentando la
ocupación de mano de obra en un 45% y la producción un 97%, lo que muestra un
intenso incremento de la productividad laboral. El papel impulsor del crecimiento lo
desempeñaron industrias dinámicas tales como maquinaria, electrotecnia, petróleo,
metálicas básicas y química, aunque el crecimiento de las industrias dirigidas a bienes de
consumo también fue importante.
Las nuevas ramas industriales que se instalaban utilizaban medios de producción
importados y no generaban avance tecnológico en el tejido de empresas nacionales. En
algunos casos se trataron de filiales de empresas manufactureas norteamericanas y
europeas. Al estar dedicadas, en buena medida, al consumo interno no cambiaron el perfil
de comercio exterior del país, excepto en la sustitución de bienes de consumo final por la
de medios de producción, maquinarias y materias primas, cuya importación fue
incentivada a través de la reducción de aranceles y exoneraciones impositivas como
forma de acelerar el precario proceso de industrialización. Esta tendencia al cambio de
composición de las importaciones, por el doble efecto de la sustitución de bienes de
consumo finales y el incremento de los bienes de capital, es coincidente con el hecho de
El Ciclo Económico


141
que los países desarrollados crecientemente derivaron (conscientemente y por la propia
dinámica del sistema capitalista) la producción de bienes de bajo contenido tecnológico
hacia terceros países, reservándose la fabricación de bienes de alta tecnología entre los
cuales se encuentran los medios de producción.
Esta etapa dinámica y compleja se dio similarmente en todas las economías del
conos sur americano con un notable crecimiento cuantitativo y cualitativo en ramas
tales(y según el país) como la siderurgia, la petroquímica, la producción de electricidad y
la de automóviles. Sin embargo, al mismo tiempo, comenzaron a percibirse los problemas
de este modelo de acumulación en todos los casos, con la excepción parcial de Brasil que
avanzó más que el resto de los países del área en el desarrollo de una industria de medios
de producción impulsado por la persistencia en el tiempo y el esfuerzo de las políticas
industrializadoras que los sucesivos gobiernos implementaron.
A partir de 1955 en Uruguay, coincidentemente con el fin de la guerra de Corea,
el proceso de acumulación industrial llevó a un exceso de capacidad y capital constante
en el sector industrial no exportador. Los reducidos límites del mercado interno que junto
con la dependencia tecnológica (la industria surge en Uruguay cuando la producción de
equipos y la tecnología se realizan en los países desarrollados, agravado porque las
escasas actividades de investigación e innovación fueron realizadas por las empresas
públicas con magros resultados
76
) y las crecientes escalas de producción que de ellas se
derivaron implicó la falta de oportunidades rentables de inversión en el sector con el
consiguiente estancamiento de la producción industrial que había sido el motor del
crecimiento en el período.
El Ciclo Económico


142
El proceso de crecimiento industrial, y el consumo de la población al acceder a un
mejor nivel de vida como resultado de ese proceso, implicó un aumento considerable del
volumen de importaciones. Aumento de necesidad de divisas que no podía ser
balanceado por una industria dirigida principalmente al mercado interno y por una
ganadería que, si bien orientada a la exportación, se había estancado en su crecimiento.
Las grandes reservas acumuladas durante la guerra permitieron al Estado, donde el grupo
de industriales nacionales tenía una representación superior a su capacidad económica
con relación a los sectores ganaderos, retardar y graduar la inevitable crisis a que las
contradicciones del sistema lo arrojaban.
A finales de los años 50, durante la década de los 60 y hasta principios de los 70,
punto final del período considerado en este capítulo, la producción total del país se
estancó y el crecimiento económico fue apenas un 0,6% anual, una cifra menor a la tasa
natural de crecimiento de la población. El agotamiento del proceso de industrialización
sustitutiva condujo, junto con una producción agropecuaria ya estancada desde los años
30, a una progresiva disminución de las oportunidades de invertir con rentabilidad en la
economía local. La falta de reinversión de los excedentes extraídos a los trabajadores
uruguayos (ya sea por el crecimiento de las inversiones especulativas, del consumo
suntuario o por su radicación en el exterior) implicó tasas prácticamente nulas de
crecimiento y dio lugar a una larga crisis con las consecuencias de agudos desequilibrios.
Por su estructura productiva interna y el tipo de inserción en la división
internacional del trabajo, basado en la ganadería extensiva, esta misma falta de proyectos
rentables implicó que a diferencia de otros países de América Latina (principalmente
Brasil y en menor medida Argentina), Uruguay no resultó un país atractivo para la
El Ciclo Económico


143
inversión transnacional directa en ese período. El comercio exterior del país siguió
apoyado en los productos pecuarios y los lazos fundamentales de subordinación del
Uruguay a los países desarrollados continuaron funcionando en las áreas comerciales y
financieras mientras que, si bien en las productivas los capitales eran mayormente
nacionales, reforzó el condicionamiento tecnológico que había existido desde los
orígenes de su incorporación a la economía mundial.
Uruguay llegó entonces a fines de los 50 con una producción global totalmente
estancada. Los sucesivos gobiernos se vieron obligados a recurrir al Fondo Monetario
Internacional, con quien se firmó un primer acuerdo en 1960. Hasta ese año Uruguay
había mantenido realciones formales con los organismos internacionales pero había
rechazado sus recomendaciones sobre la economía. Pero entre 1960 y 1972 se firmaron 6
cartas de intención, aumentando además la influencia económica y financiera ( y política)
norteamericana.
La crisis se profundizó a lo largo de los años: a partir de 1962 las tasas de
crecimiento del PBI per cápita fueron negativas. La tasa de inversión bruta se situó
apenas por encima del 10%. La inflación comenzó a crecer gradualmente hasta llegar a
valores superiores a los tres dígitos en 1968. Las tasas de desempleo, a pesar de ser
amortiguadas por una fuerte migración que se inició en la primera mitad de los años 60 y
que involucró hasta 1975 al 11% de la población total, alcanzaron valores del 8%
inéditos para el país luego de la Segunda Guerra Mundial. La carencia de opciones
laborales también llevó a un crecimiento de las actividades no productivas: hacia el final
del período considerado más de la mitad de la población económicamente activa del
Uruguay estaba vinculada a las actividades terciarias, con un gran peso en cuanto a
El Ciclo Económico


144
ocupación del sector público. Cabe señalar que el sector agropecuario mostró una baja y
descendente importancia relativa como fuente de trabajo debido al carácter extensivo de
su producción.
Como en otras grandes crisis del sistema capitalistas, el mecanismo restaurador
estará dado por la disminución del salario real y de la composición orgánica del capital: a
partir de 1968 comienza a desarrollarse un proceso de transformación de la estructura
política y del Estado cuya culminación es el golpe militar de 1973, que posibilitaría una
política represiva. Con ello se propiciaba el advenimiento de un reajuste en la base
económica que incluyó una reinserción internacional de la economía uruguaya, en el
marco de los cambios que desde los países desarrollados se impulsaban para retomar la
detenida acumulación de capital, y la aparición de nuevos grupos de poder dentro de la
clase dominante, dando lugar a una nueva fase de crecimiento y acumulación.
El Ciclo Económico


145
II.4 Síntesis de la Sección
Una característica fundamental del sistema económico en que vivimos es la
continua ampliación del alcance de su funcionamiento: por una parte expande la
producción de bienes y servicios, la cantidad y variedad de los mismos, en las zonas
donde el capitalismo ya está insertado mientras que por otra, continuamente incorpora
nuevas zonas de economías atrasadas a su pujante sistema económico. Históricamente se
puede hablar con propiedad de crecimiento económico cuando el sistema feudal deja
lugar a la nueva economía capitalista.
Sin embargo este crecimiento no es lineal ni continuado: repetidamente a escala
mundial y nacional ( a veces simultáneamente y otras asincrónicamente, según el país) la
economía atraviesa por períodos donde la producción de bienes se estanca o aún decrece,
donde la desocupación se incrementa, la pobreza se extiende, la quiebra de empresas se
generaliza, el crédito se detiene y hasta las instituciones tambalean. Nos estamos
refiriendo aquí a las crisis profundas del sistema, que ocurren en períodos más largos que
aquellas de mayor frecuencia debidas a ajustes de inventarios para compensar demandas
y ofertas o capacidad instalada y oferta.
El hilo conductor del crecimiento es la búsqueda de los empresarios de
incrementar sus beneficios y más específicamente su tasa de ganancia. La misma
motivación, la búsqueda de beneficios en un sistema desordenado y sin coordinación de
sus unidades económicas, es el que inevitablemente lleva a períodos de crisis que alternan
con las etapas de crecimiento. Delinearemos ahora en forma sintética el proceso que lleva
a la crisis.
El Ciclo Económico


146
En la sección I hemos visto que el empresario incorpora progresivamente nuevas
técnicas de producción que implican mayor inversión en capital constante y menor
trabajo actual, con la finalidad de bajar sus costos para obtener mayores ganancias y para
competir. Pero en la medida que la técnica se difunde los precios de venta tienden a
disminuir, al adecuarse al valor reducido que ahora los produce. Además la acumulación
de por sí implica mayores inversiones en medios de producción, maquinarias y materia
primas. En cada rama industrial y en la economía, no necesariamente al unísono pero sí
tendencialmente, la tasa de beneficio tiende a disminuir aún, y debido a, en períodos de
rápida acumulación.
Y en la medida que la tasa se reduce cada vez es menos conveniente reinvertir en
la producción: llega un momento en que dadas las pocas posibilidades de obtener un
retorno para la inversión el dinero se retiene en colocaciones bancarias o crece la
inversión financiera especulativa que es ahora más rentable o se envía el capital al
exterior en busca de mayor rentabilidad o seguridad, por lo que desaparece la inversión
productiva. Cae la demanda de inversión y con ella la de consumo. El empresario
comienza a producir menos y por tanto contrata menos mano de obra, compra menos
materia prima y no actualiza sus técnicas de producción, todo lo que lleva a un aumento
de la desocupación.
La disminución de la demanda, la de inversión y la de consumo, provoca la
pérdida de rentabilidad de otras empresas que no estaban inicialmente afectadas por la
crisis, se produce una caída de los precios y de los volúmenes comercializados que
disminuye los beneficios de estas industrias y aumentan la gravedad de la crisis.
Adicionalmente el sistema de créditos es minado por la alta exposición al riesgo que se
El Ciclo Económico


147
produce, contrayéndose y amplificando la crisis. El sistema monetario estalla
incrementando el caos económico y social.
Si la economía en cuestión es la de un país importante en los mercados mundiales,
la caída de su demanda aparejará un efecto recesivo sobre otros países que verán
disminuir sus volúmenes y precios de exportación.
Los efectos (y la duración) de la crisis son variados pero todos ellos restituyen
rentabilidad a los negocios, lo que conduce a un nuevo período de crecimiento: en el
período de crisis los empresarios no invierten, por lo que disminuye el capital constante
debido a la depreciación y mejora la rentabilidad, dando lugar a la posibilidad de nueva
inversión. La nueva demanda de inversión provoca la suba de la tasa de rentabilidad en
otros sectores industriales. Quiebran los empresarios menos competitivos, provocando la
destrucción y venta de capital constante. La desaparición de estos empresarios deja
disponible cuota de mercado para los que continúan, que ven aumentada su escala y
como consecuencia, su rentabilidad. Disminuye el salario real aumentando la rentabilidad
de los empresarios, producto del aumento de la desocupación y de políticas específicas de
los gobiernos. El marco institucional cambia: tanto el Estado redistribuye sus ingresos
favoreciendo al capital privado como los empresarios cambian su forma de hacer
negocios hacia maneras más eficientes o cambian de ramas industriales hacia las más
prometedoras en la nueva situación, etc. Nuevas técnicas de producción surgen de las
crisis y técnicas de punta que se venían desarrollando con anterioridad a la crisis pero que
no se habían incorporado a los procesos productivos por los costos de conversión o por
razones institucionales, encuentran ahora su oportunidad al haberse desgastado buena
parte de las maquinarias existentes y al haber cambiado el marco institucional.
El Ciclo Económico


148
Los empresarios que sobreviven a la crisis y otros nuevos que se incorporen desde
el exterior comienzan un nuevo período de expansión, motivado por la recuperada
rentabilidad a que lleva los cambios descritos. La fase expansiva impulsa el crecimiento
de la economía en la medida de que el circuito de producción se repite y se amplía
constantemente, lo que implica mayor inversión, más trabajo y más consumo, a la vez
que la búsqueda de una mayor ganancia implica cambios de técnicas que conllevan
inversión y aumentan la productividad, creando así con el paso del tiempo las
condiciones para una nueva crisis.
Este formato se ha repetido, con variantes, en la historia del capitalismo desde el
comienzo de su fase industrial en la segunda mitad del siglo XVIII. Fuertes períodos de
expansión quebrados por profundas crisis económicas sacudieron en forma cada vez más
global las sociedades capitalistas, formando períodos caracterizados por un marco
institucional y de negocios, un grado de avance del progreso técnico, una forma de hacer
negocios y una cierta conformación de los mercados de acuerdo a las necesidades de la
acumulación y al estado de la tecnología. Las fases de expansión (1760-1800, 1848-1873,
1893-1929, 1941-1973) se alternaron con depresiones de similar duración (1800-1848,
1873-1893, 1929-1941, 1973-?.)
El modelo matemático básico de la sección I es ampliado ahora para incluir la
dinámica de crecimiento y crisis antes descripta, las ecuaciones diferenciales que lo
definen tienen en la tasa de beneficio el hilo conductor. Es por medio de las
consecuencias del progreso técnico, sesgado al ahorro de mano de obra, sobre la tasa de
beneficio que se reproduce la dinámica de la economía así como se toman en cuenta los
El Ciclo Económico


149
efectos restauradores de las crisis postulando una función de productividad del capital
escalonada.
Aunque la tendencia secular es a la baja, la tasa de beneficio a largo plazo traza
ciclos en su evolución que son el origen de fases expansivas y fases depresivas de la
economía, en cada una de las cuales la tasa de ganancia dibuja ciclo más cortos y de
menor altura. A los períodos de tiempo en que la tasa de ganancia es menor que un valor
que un valor mínimo, que surge de comparar alternativas de riesgo y rentabilidad, y
donde la inversión se detiene le corresponde una fase depresiva o crisis, cuyo análisis ha
sido el objeto de este capítulo.
En el modelo presentado la salida de la crisis se produce por un aumento de la
productividad del capital debido a la depreciación de los medios de producción
(recuérdese que la inversión ha cesado por falta de rentabilidad), la destrucción física del
capital de las empresas que van a la quiebra y la concentración y centralización de
empresas, todo lo cual comienza a recuperar la tasa de beneficio de las empresas. A partir
de cierto valor mínimo de requerimiento de rentabilidad los empresarios comienzan a
invertir generando mayor demanda de medios de producción y mano de obra, lo que a su
vez se multiplicará al incrementarse la demanda de consumo.
En las economías reales, la salida de la crisis se ve además facilitada por la
disminución del salario real que se produce por la pérdida de capacidad negociadora de
los trabajadores debida a la alta desocupación, tal como ocurrió en el caso uruguayo que
se describió en el capítulo 3 de la sección.
Uruguay desde principios de los años 30 cambió su estructura económica con la
aparición de una industria protegida, principalmente sustitutiva de importaciones, que
El Ciclo Económico


150
impulsó el crecimiento a la vez que mantenía una base ganadera en proceso de
estancamiento. La ganadería extensiva era el sector en cuya producción el país platense
se especializaba y por el que generaba excedentes, en parte apropiados por empresarios
extranjeros en la comercialización, en parte retenidos por los propietarios ganaderos pero
que no tenían posibilidad de ser reinvertidos con rentabilidad en su propio sector. De la
conjunción de este problema y la situación mundial, que determinó que los países
desarrollados, enfrascados primero en graves crisis económicas y luego en una
conflagración mundial, disminuyeran o dejaran de suministrar productos industrializados,
surgió la posibilidad de desarrollar una industria propia donde ubicar los excedentes con
rentabilidad por lo cual un proceso similar de sustitución de importaciones tuvo lugar en
muchos países del ahora tercer mundo.
Entre 1945 y 1955 se obtuvieron altas tasas de crecimiento en la economía
nacional. El proceso de acumulación generó un exceso de inversión en capital constante,
específicamente capacidad industrial, sin desarrollar en el caso uruguayo una industria
propia de medios de producción por lo que la dependencia de la tecnología extranjera se
incrementó. La sobre capacidad disminuyó la tasa de beneficio en el sector, con
dificultades para incrementar su producción por el pequeño tamaño interno y la falta de
competitividad internacional, a la vez que el otro sector importante de la economía, la
ganadería, continuó estancada y sin posibilidades de inversión rentable. Si bien otros
sectores agropecuarios crecieron, su peso continuó siendo menor en la estructura
económica nacional.
La caída de la rentabilidad industrial implicó la detención del proceso de
inversión en la industria, los capitales acumulados en el interior del país comenzaron a
El Ciclo Económico


151
ser transferidos al exterior al no encontrar oportunidades de ganancia en los sectores
económicos existentes ni desarrollarse otros nuevos.
Cesó entonces el crecimiento de la producción, comenzando a disminuir la
ocupación y aumentando la inflación hasta valores que Uruguay desconocía en su historia
reciente. El déficit en la balanza de pagos se produjo al exceder las importaciones
necesarias para el proceso industrial volcado al mercado interno a las exportaciones
ganaderas.
Tras prolongados años de crisis, los mecanismos restauradores del capitalismo
comenzarían a actuar para dar paso a una tímida recuperación y posterior fase de
crecimiento. Numerosos sectores económicos vieron disminuidos u obsoletos sus medios
de producción, muchas empresas quebraron aún cuando conservara el país sus
potenciales ventajas absolutas en algunos sectores. Un nuevo marco institucional,
económico y estructural junto a la fuerte disminución del salario real, surgido al cabo de
varios años de intensas luchas sociales implicaron la elevación de la tasa de beneficio. El
Estado y su aparato represivo, agudizado durante el período de dictadura militar,
intervino directamente en el proceso de acumulación. Este será el objeto de análisis de la
próxima sección.
El Ciclo Económico


152







SECCI ON II I :
EL ROL DEL ESTADO
El Ciclo Económico


153
III.1 El papel del Estado en el crecimiento económico.
La relación entre la economía y el Estado
El papel sustancial del Estado en la sociedad actual es el de asegurar la obtención
de los beneficios de las empresas, permitiendo la acumulación de capital por parte de
unas pocas personas (en comparación a la gran masa trabajadora) y el conservarlo
privadamente con tranquilidad. Como estos beneficios deben ser constantemente
ampliados por la repetición del circuito de producción descrito en capítulos anteriores, el
Estado debe asegurar las condiciones para que exista un crecimiento económico
suficiente para lograr este objetivo. A esto se refieren los economistas actuales con la
expresión “crear un ambiente de negocios”, un entorno social e institucional que
favorezca la existencia de excedentes y les posibilite su retención en manos privadas. En
lenguaje empresarial un sistema donde se garantice la propiedad privada de los medios de
producción, las reglas de juego (leyes, decretos, políticas económicas) sean claras y con
relativa permanencia, la justicia proteja lo que entienden sus derechos (la apropiación del
excedente) y exista una cultura empresarial desarrollada.
Desde este punto de vista, no es posible considerar el sistema actual como un
sistema económico únicamente privado. Esto no significa que no se cumplan los análisis
y tendencias que hemos descrito con anterioridad, por el contrario no se puede explicar
las fluctuaciones de la economía de la sociedad actual sin estas leyes. Pero sí significa
que la economía capitalista basada en unidades empresariales no coordinadas no se
podría sostener sin las actividades de protección, estimulación y socialización que realiza
el Estado. Baste nombrar en cada caso y a manera de ejemplo no taxativo el
aseguramiento de los derechos de propiedad en sus diversas formas (para asegurar al
El Ciclo Económico


154
empresario la apropiación de los excedentes creados por el trabajador), las actividades de
investigación básicas y aplicadas (contribuyendo al progreso técnico tan necesario al
capitalismo, realizando el Estado estas actividades no rentables en sí mismas) y la
educación de la población (para reproducir la fuerza de trabajo en condiciones adecuadas
al grado de progreso técnico alcanzado.)
Es totalmente cierto que en la sociedad actual Estado y empresarios no son la
misma cosa. El capitalismo, a diferencia de los sistemas anteriores tales como el
feudalismo y la esclavitud, es un nuevo sistema en el que la estructura económica no
tiene acceso directo a los medios de violencia para imponer una coerción directa de
acuerdo a sus intereses. En ese sentido en la sociedad actual existen una dimensión
económica y una dimensión política que en determinados momentos de la vida de los
países pueden entrar en tensión. La sociedad económica conforma un sistema en donde
todos los elementos se relacionan y producen resultados que no se pueden explicar en
forma aislada. Pero en la marcha normal del sistema y, más aun en los momentos de
crisis, el Estado interviene en la organización social en representación de los grupos
dominantes económicamente.
Desde un punto de vista histórico, el Estado desempeñó un papel esencial en la
creación del mercado nacional a partir de los mercados locales existentes en los burgos de
la época feudal y de los mercados internacionales de los mercaderes de esa misma época.
Estos mercados nacionales de los siglos XVIII y XIX junto con la evolución técnica y
social propiciaron el pasaje de la manufactura a la gran industria y del trabajo manual al
mecanizado. El papel del Estado a este respecto no finalizó con la creación de mercados
nacionales: en la medida que la acumulación de capital lo hizo necesario el Estado en los
El Ciclo Económico


155
países desarrollados apoyó por medios diplomáticos y militares la obtención de
mercados para sus productos mediante el imperialismo a finales del siglo XIX o la
apertura de mercados por negociaciones bilaterales y multilaterales en siglo XX, a la vez
que aseguró el acceso de las materias primas necesarias para el proceso de
industrialización (de las cuáles la más conocida y también la más importante pero no la
única es el petróleo
77
.)
La intervención del Estado ha crecido a lo largo de la historia del capitalismo por
la necesidad de favorecer la reproducción de un sistema cada vez más complejo,
regulando mútiples esferas de actividad en cuanto ellas fueran claves para el proceso de
acumulación de capital.
La internalización del capital, la competencia creciente por los mercados
internacionales debido a las necesidades de reproducción constante del capital, el
creciente costo de investigación, desarrollo y adopción de nuevas tecnologías, la
incrementada complejidad de preparación de la fuerza de trabajo y el imperativo de
introducir elementos que legitimen el sistema explican la complejidad actual que hace
necesaria un rol cada vez más activo del Estado, sea o no explicitado por aquellos que
propugnan una menor intervención del Estado. Por el contrario, el mantenimiento y
ampliación de un orden social que favorece a determinados grupos sociales es una
cuestión de primera prioridad en sus acciones, a punto tal de que luego de la Segunda
Guerra Mundial, en los países europeos el capitalismo amenazado por las luchas sociales
y la cercanía de la Unión Soviética, utilizó parte de los excedentes para brindar servicios
sociales (mejorando el nivel de vida de los trabajadores) en un afán (exitoso) de mantener
el orden social capitalista.
El Ciclo Económico


156
Quienes propugnan la menor intervención estatal lo hacen pensando en lo que ha
sido característico del Estado en el sistema capitalista: retirarse de las actividades que
pueden generar beneficios
78
, quedándose con las actividades no rentables. De esta
manera, por una parte la masa de excedentes generados por los trabajadores productivos
puede transformarse en beneficio para los empresarios, por otra el capital estatal permite
un monto inferior de capital constante a los empresarios lo que aumenta su tasa de
beneficio.
También para mejorar la rentabilidad empresarial el Estado se encarga de realizar
las obras de infraestructura necesarias para la mejora de las técnicas de producción y la
gestión de comercialización, abaratando los costos de suministros a las empresas
permitiéndole una mayor rentabilidad al transferirles recursos desde otros sectores
sociales. En muchos casos el Estado toma a su cargo la investigación científica y los
conocimientos obtenidos son transferidos gratuitamente a los empresarios.
Y en épocas de crisis la intervención del Estado favorecerá a los empresarios,
facilitando (aunque no es la causa) la reducción de los salarios reales que elevará la
decaída rentabilidad de las empresas, procediendo a la liquidación de las empresas
pequeñas que eliminará capital constante a la vez que concentrará la producción en
grandes empresas y, en las crisis más graves, cambiando el marco institucional para
lograr que el esquema de producción ampliada se ponga nuevamente en marcha. Debe
quedar en claro que el cambio de marco institucional que el Estado a través de los agentes
políticos propicia no cambia los instrumentos básicos de la economía actual, la búsqueda
del beneficio y la competencia, por el contrario siempre el Estado termina adaptándose a
ellas.
El Ciclo Económico


157
El Estado en la sociedad capitalista no puede excederse de ciertos límites, los
empresarios nacionales o transnacionales según el caso, poseen las herramientas
necesarias (control de la inversión, flujo de capitales, etc.) como para bloquear cualquier
intento de autonomía del gobierno con respecto al mundo empresarial. Por el contrario,
en la mayor parte de la historia económica de los países el Estado se ha aliado con los
grupos dominantes que buscan aumentar sus beneficios, por medio del crecimiento
económico y/o asegurándose una mayor porción de la riqueza generada.Y en la
actualidad, la expansión del comercio internacional, los flujos financieros y las
inversiones extranjeras directas, de la mano de las estrategias empresariales de las
mutinacionales productivas, comerciales y finacieras ha supuesto una pérdida de
funcionalidad del Estado como regulador del proceso de acumulación y un desarrollo de
estructuras y organismos internacionales, aún más aliadas a los intereses capitalistas
dominantes a nivel global.
Establecido entonces el rol general del Estado en el proceso de acumulaución,
pasaremos a analizar como las políticas específicas de los gobiernos influyen sobre el
crecimiento económico.

Factores que soportan el crecimiento económico
En la sección I hemos descripto los elementos centrales de la dinámica de
acumulación de capital que provocan el crecimiento económico. Hemos comentado que
en la búsqueda de correlaciones empíricas, analizando datos cruzados de una cantidad
importante de países algunos autores han constatado correlaciones de diverso signo entre
estos factores y el crecimiento económico medido por la variación del PBI
79
. Estos
El Ciclo Económico


158
resultados son explicables mediante la teoría clásica que hemos desarrollado en este
trabajo por lo que aquí analizaremos la importancia de la educación, la investigación y el
desarrollo, la estructura del mercado y la apertura comercial con relación al crecimiento
económico.
La educación influye en dos niveles: la educación general de los trabajadores y la
más restringida de científicos y profesionales universitarios. Pero ambas se relacionan
con el progreso técnico que, como hemos analizado, es adoptado e incentivado por los
empresarios como manera de mejorar sus beneficios. En ese sentido el progreso técnico
es endógeno al sistema económico, es interno al mismo porque es la búsqueda de
beneficios lo que motiva la investigación y adopción de nuevos y mejores métodos de
producción y el desarrollo de nuevos productos. La investigación requiere de un grupo de
personas con alta capacitación: científicos y profesionales. La adopción y el uso correcto
de una nueva técnica requiere de trabajadores con un nivel de instrucción que si bien es
básico ha sido creciente a lo largo del desarrollo del capitalismo. La educación universal
impulsada por filósofos y educadores de finales del siglo XIX respondió a las
necesidades del capitalismo de integrar una masa de trabajadores capacitados para las
exigencias que las nuevas técnica de producción demandaban.
El desarrollo económico es, por lo tanto, generador de un mayor nivel educativo
general y de una mayor investigación científica. Así que la relación causal primera no es
desde la educación hacia el crecimiento sino desde el crecimiento hacia la educación.
Pero esta relación es de dos vías ya que se complementa con la afirmación de que las
sociedades y países más educados son capaces de acelerar el progreso tecnológico,
El Ciclo Económico


159
logrando altas tasas de crecimiento que lo distancian aún más de los países con menores
niveles educativos e investigación científica.
Al hacer esta última consideración cabe mencionar la importancia que ha tenido la
división internacional del trabajo en la generación del progreso tecnológico. Como se ha
comentado, la antigua división del trabajo en que los países desarrollados producían y
exportaban la mayoría de las manufacturas mundiales y los países en desarrollo se
espacializaban productivamente en la producción y exportación de productos primarios,
materias primas y alimentos, ha ido cediendo lugar a una nueva división de tareas en el
plano internacional como resultante de los nuevos sistemas tecnológicos y la
globalización. Algunos países subdesarrollados a través de las políticas financieras,
productivas y comerciales de las empresas multinacionales, iniciaron o consolidaron, una
dinámica industrializadora orientada fundamentalmente a la exportación regional o
mundial. Pero en ese esquema, los países desarrollados han mantenido la especialización
en los sectores tecnológicamente más avanzados fabricando medios de producción, a
través de las reconversiones industriales y de los ingentes gastos en investigación y
desarrollo (sin haber abandonado completamente la producción manufacturera y
protegiendo la agropecuaria). Ello ha implicado la desarticulación sectorial en las
economías de los países subdesarrollados con ausencia de actividad de fabricación de
medios de producción y, por estar intimamente relacionado, de progreso tecnológico
propio ya que les es necesario la importación y adaptación de tecnologías desarrolladas
en otrso países con distintas realidades.
La estructura del mercado es otro factor que se ha mostrado correlacionado con el
crecimiento. Por estructura de mercado se entiende si existe libre competencia en él o si
El Ciclo Económico


160
la competencia está restringida por empresas con cierto grado de monopolio. La
correlación es positiva entre competencia y crecimiento. El empresario en su búsqueda de
beneficios utiliza el progreso técnico para disminuir sus costos. Pero además esto lo
ayuda a vencer a la competencia, ganando participación en el mercado. Los empresarios
que no adoptan las nuevas técnicas además de tener menores ganancias corren el riesgo
de quedar fuera del mercado. La competencia refuerza la motivación del empresario para
investigar y/o adoptar nuevas técnicas, invirtiendo en maquinarias y capacitación. El
monopolio, al tener menores incentivos para adoptar nuevas técnicas, se constituye así en
freno para el crecimiento. La libre competencia, con la continua necesidad de reinversión
de los beneficios en tecnología, es un factor positivo para el crecimiento económico.
Al analizar la apertura comercial de un país hacia el mundo encontramos que la
capacidad de competencia en los mercados internacionales es vital para las perspectivas a
largo plazo. En el corto y mediano plazo un país puede protegerse de la competencia
internacional con una variedad de mecanismos: aranceles, cuotas y subsidios entre otros.
Pero en el largo plazo estos mecanismos se agotan y el encarar la competencia
internacional se transforma en una necesidad impostergable.
La cuestión crucial es: ¿cómo afecta la apertura de un país a la competencia
internacional, a través del libre comercio, en sus niveles de producción y empleo? ¿Es el
“laissez faire”la mejor manera de participar en el comercio internacional o el soporte y
administración del Estado son necesarios?
La apertura de la economía tiene efectos sobre el crecimiento que dependen de la
situación del país al momento de la liberalización comercial. Consideramos tanto el caso
en que el país rebaja sus aranceles y disminuye sus barreras no arancelarias con el resto
El Ciclo Económico


161
del mundo como los casos en que un país entre en acuerdos de libre comercio, unión
aduanera, etc. con otros.
En principio, un tamaño mayor del mercado permite obtener mayores economías
de escala e incrementar la especialización de las empresas, además de incentivar la
competencia por el mayor número de empresas que producen el mismo bien (efecto
procompetitivo.) Ambos factores hacen pensar en un efecto positivo de la apertura para el
crecimiento económico. Además se facilita la actualización tecnológica de las empresas,
por lo que inicialmente puede haber una fuerte inversión que impulse el crecimiento. Pero
si el grado de desarrollo capitalista de ambos países (que han bajado sus barreras
comerciales) es muy diferente y si las empresas de un país, en un sector, tienen menores
costos debido a una mayor productividad resultado de su mayor desarrollo tecnológico,
escala de producción o poder de mercado, o tienen menores costos salariales debido al
nivel de vida de la población y a la tasa de cambio, entonces un país podrá incrementar su
producción mientras que el otro disminuirá concomitantemente la producción. Y esto es
así porque tanto al nivel de comercio internacional como interno de un país, quien tiene
menores costos gana la competencia
80
, ya sea porque el empresario obtiene mayores
utilidades directas por la diferencia entre precio y costo o porque disminuyendo el precio
de venta conquista mayor porción del mercado que redunda también en mayores
utilidades. Y quien tiene mayores beneficios puede reinvertir y mejorar su técnica de
producción, disminuyendo su costo laboral unitario (que surge de la compleja
interrelación de salario real, tipo de cambio y productividad) condenando a la quiebra a
las empresas del otro país. Los efectos de la apertura son desiguales para ambos países
El Ciclo Económico


162
dependiendo de las condiciones iniciales, por lo que las correlaciones empíricas no han
encontrado una relación consistente entre apertura y crecimiento.

Las políticas del Estado para el crecimiento
El Estado tiene a través del manejo de las políticas económicas la posibilidad de
influir sobre la generación de excedentes y sobre su distribución.
Ya ha sido destacado su papel al influir sobre los salarios reales de los
trabajadores, la provisión de servicios de bajo costo a las empresas, la adecuación de la
educación de la población para el manejo de las nuevas técnicas de producción.
Como además el crecimiento económico se logra cuando existen beneficios y se
reinvierten, las políticas que tiendan a aumentar el ahorro y la inversión y a disminuir el
consumo social improductivo favorecerán la reproducción ampliada de la producción. En
ese sentido las políticas macroeconómicas son claves para lograr el crecimiento
productivo, las políticas sectoriales pueden ser bien intencionadas pero inoperantes en un
marco inadecuado de política económica general. Las políticas monetarias, cambiarias y
fiscales deben ser congruentes con el objetivo de crecimiento económico.
Para que se reinvertan los beneficios en el país e incluso para atraer inversiones
desde el extranjero que complementen el ahorro nacional, el Estado debe desarrollar
constantemente nuevos sectores industriales donde puedan invertirse los beneficios,
sectores que deberán tener una rentabilidad igual o superior al promedio existente en el
país y a las alternativas externas asequibles a los empresarios. En este sentido los
mayores beneficios se obtienen en sectores con mayor valor agregado, debido a que al
ocupar mayor cantidad de trabajadores con las técnicas más actuales de producción, se
El Ciclo Económico


163
incrementa la cantidad de excedentes que se generan. Adicionalmente el proceso de
industrialización, con sus demandas educativas y de socialización, lleva a un mayor nivel
de vida de la población. Pero además la selección de esos sectores deberá tomar en cuenta
tomar en cuenta las dotaciones de recursos del país y las ventajas competitivas frente a
terceros para que la estrategia de crecimiento tenga posibilidades de éxito.
Para que las industrias existentes puedan crecer en su producción, reinvirtiendo
sus beneficios, es necesario expandir sus ventas a través de la sustitución de
importaciones en el caso de que empresas extranjeras estén compitiendo en el mercado
local o, no siendo excluyentes ambas posibilidades, exportando a nuevos mercados. En
ambos casos incide el Estado, en forma indirecta pero importante a través del tipo de
cambio y en forma directa por medio de la política comercial (aranceles y reembolsos a la
exportación, acuerdos de integración, etc.) Cabe hacer notar que la protección a industrias
ineficientes, más que generación de riqueza puede constituirse en una transferencia de la
misma desde otros sectores empresariales o de trabajadores, incidiendo negativamente en
el crecimiento.
Pero además el Estado influye con la política fiscal al menos de dos maneras: por
el monto de recaudación que implica y por la redistribución que realiza.
De la primera forma el Estado está tomando parte de los excedentes generados
durante el proceso de producción y cuanto mayor sea el consumo del Estado, menor será
la porción de los beneficios que se pueden destinar a la reinversión. De esta forma un
tamaño excesivo de aquella parte del Estado no dedicado a tareas productivas conspira
contra el crecimiento económico (la palabra excesivo se refiere a que, de todas formas, se
requiere un tamaño relativamente importante del Estado ya que debe asegurar las tareas
El Ciclo Económico


164
que han sido descriptas de mantenimiento social debido a que en el caso de que no las
cumpla se deteriorará el ambiente de negocios y el de los propios trabajadores en cuanto
a salud y educación, ambos necesarios para el funcionamiento del sistema económico,
por la reproducción de la fuerza de trabajo y por las necesidades educativas que el
progreso tecnológico requiere
81
.)
Pasando al segundo aspecto que mencionáramos, la redistribución que realiza el
Estado puede darse entre distintos empresarios, o entre empresarios y trabajadores o
entre distintos trabajadores.
Por una parte los cálculos efectuados por Shaikh y Tonak (1994) para Estados
Unidos revelan que los impuestos pagados por los trabajadores exceden los beneficios
sociales recibidos. Por otra, un estudio efectuado para un país europeo, España, calcula
los aportes realizados por la clase trabajadora al Estado a través de impuestos y
contribuciones a la seguridad social y, en sentido inverso, los pagos del Estado a los
trabajadores a través de transferencias directas, educación y seguridad social. La
conclusión a la que arriba es que los aportes de los trabajadores al Estado y lo que este
retorna comporta montos prácticamente iguales
82
. Esto demuestra que aún en un país
europeo donde el llamado Estado benefactor es reconocidamente más importante que en
el tercer mundo, no hay redistribución entre empresarios y trabajadores, en realidad es al
interior de los trabajadores donde la redistribución es solidaria en edades y pobreza. En
países no desarrollados la imposición suele ser más regresiva que en los países europeos,
por lo que de existir transferencias es altamente probable que la dirección de éstas vaya
desde los trabajadores hacia los empresarios.
El Ciclo Económico


165
Con respecto a la distribución entre empresas el Estado, al cargar impositivamente
a unos sectores más que a otros o al otorgar subsidios e incentivos con los montos
recaudados fiscalmente, puede incidir en la estructura productiva. Y esta incidencia
puede ser positiva para el crecimiento, si se propicia a través de políticas del Estado la
diversificación de la estructura productiva del país hacia sectores más dinámicos y para
los cuales el país pueda crear ventajas específicas, o negativa si se concentra la actividad
productiva en pocos sectores más retrasados y en los cuales históricamente ha estado
basada la creación de riquezas del país. Lógicamente las políticas que se adopten
dependerán de la fuerza relativa de los distintos sectores empresariales nacionales y
extranjeros y de la inserción en la división de trabajo mundial que se ha desarrollado en
las últimas décadas.
Hasta aquí hemos analizado el rol del Estado en la generación de beneficios y su
reinversión. Pero el Estado también influye decisivamente en los factores de soporte que
hemos analizado en el apartado anterior.
Asegurar la libre competencia, eliminando monopolios y oligopolios que se
apropian de excedentes superiores a los que generan con sus productos y servicios, por
medio de precios que no reflejan el valor de sus prestaciones es una tarea del Estado que
encuentra graves dificultades para realizarla dado el poder con que cuentan estas grandes
empresas, muchas veces extranjeras. Ya hemos comentado la positiva correlación entre
estructura del mercado competitiva y crecimiento económico, a resultas de que la
competencia refuerza la motivación del empresario para investigar y/o adoptar nuevas
técnicas, invirtiendo en maquinarias y capacitación. Sin embargo es necesario precisar
que invocando estos resultados y motivos, en muchos países subdesarrollados se han
El Ciclo Económico


166
privatizado monopolios estatales convirtiéndolos en monopolios privados, que amén de
no ser competitivos implican una apropiación privada del excedente y en la mayoría de
los casos, su envío al exterior.
La forma en que el Estado conduce los procesos de apertura comercial es clave
para el crecimiento en el largo plazo. Políticas comerciales exitosas requieren de análisis
estructurales de la competencia internacional y los mercados mundiales. Desde este punto
de vista, la tasa de cambio es de crítica importancia, ya que la tasa de cambio traslada los
costos y precios locales a la arena internacional. Además el otro factor que incide en los
costos unitarios absolutos junto con los salarios ya que determina el valor incorporado al
producto, y por tanto en la competitividad, es la productividad que depende crucialmente
del avance tecnológico de las empresas y de la modernización de la infraestructura física,
social y política. Como demostraremos en el capítulo 2 de esta sección, es la posición
competitiva del país, medido por sus costos reales, la que determina sus resultados en el
comercio internacional. Esto confirma la falta de correlación empírica que se ha
encontrado en algunos estudios y los resultados contradictorios en otros casos, entre la
apertura comercial y el crecimiento.Como en el caso de competencia dentro de los límites
de una economía nacional, el comercio entre naciones castiga al débil y recompensa al
fuerte, sin garantías de que provea beneficios para todos. Como corroboración práctica de
esta afirmación, podemos comprobar con una mirada histórica que cuando los países
desarrollados aún no lo eran crearon y mantuvieron fuertes protecciones a sus industrias
(aranceles, subvenciones, etc.) hasta que una vez afirmada su supremacía industrial
liberalizaron sus intercambios comerciales en las ramas competitivas y promovieron el
librecambio a nivel mundial
83
.
El Ciclo Económico


167
Un rol del Estado que es muy fuerte en los países desarrollados e igualmente débil
en los países en desarrollo es su contribución al progreso técnico y por tanto al aumento
de los excedentes (beneficios) a través de un incremento de la productividad de la fuerza
de trabajo o por el desarrollo de productos con mayor valor agregado. Son de gran
importancia para el crecimiento económico las políticas públicas destinadas a desarrollar
las capacidades de aprendizaje necesarias para la imitación de tecnologías y la
disminución de la brecha tecnológica en los países en desarrollo y para ensanchar las
nuevas fronteras tecnológicas en los países desarrollados. La creación y coordinación de
un sistema nacional de ciencia y tecnología se vuelve un instrumento para crear
condiciones de competitividad en el sistema económico, coordinando las instituciones
con las estrategias de las empresas para fomentar el aprendizaje tecnológico. En forma
similar a otras funciones del Estado, este las brinda en forma gratuita a los empresarios y
en los países más avanzados las sumas dedicadas a este fin son, en la actualidad, de una
cuantía muy importante
84
.
En la medida que la productividad obtenida por el progreso técnico es la fuente de
excedentes que permite aumentar la reinversión y el consumo a la vez, el Estado es clave
para lograr el crecimiento económico con mejor calidad de vida, aunque esto no elimine
las fuertes desigualdades y las relaciones sociales que el sistema capitalista conlleva.
El siguiente capítulo presenta la modelización matemática, con un enfoque
clásico, de los factores aquí tratados.
El Ciclo Económico


168
III.2 Modelo específico para cada factor
I ntroducción

En la sección II hemos realizado el análisis de las razones por las que el
empresario adopta nuevas técnicas de producción y las consecuencias que esto tiene,
incrementando la composición orgánica del capital lo que es equivalente a aumentar la
cantidad de medios de producción por unidad de mano de obra empleada. Y es que el
capitalismo es un poderoso mecanismo de acumulación de riquezas en la forma de
medios de producción. La concentración de los excedentes en forma de beneficios en las
manos de un reducido grupo social, los empresarios, crean condiciones para el masivo
incremento en la cantidad de fábricas, máquinas y medios de transporte.
El cambio técnico es, por ende, endógeno en la sociedad capitalista: no viene
dado por una tasa externa al sistema sino que es su propia dinámica que lo genera. Y el
cambio técnico es sesgado al ahorro de mano de obra
85
.
Existen dos formas de categorizar el cambio técnico endógeno: un enfoque lo
trata como el subproducto de la actividad de producción misma y se corresponde con la
forma de innovar de los empresarios ingleses que conocieron los economistas clásicos: a
esta forma se le denomina en la actualidad “learning by doing”. En este caso el nivel de
instrucción de los trabajadores influye en el volumen y calidad de las innovaciones. La
otra categoría corresponde a enfocar el cambio técnico como el resultado de una
actividad específica de investigación y desarrollo que se denomina “sector R&D”. Aquí
se requiere un grupo de personas con alta capacitación. Esta forma de perseguir el cambio
técnico es muy utilizada en la actualidad, donde las grandes empresas realizan
El Ciclo Económico


169
importantes inversiones (en los países desarrollados subsidiadas en buena parte por el
Estado) en laboratorios y personal científico de primer nivel.
Analizaremos entonces, ampliando el modelo básico y con los enfoques
descriptos, como se relacionan el cambio técnico y el crecimiento económico.

Cambio técnico endógeno con “learning by doing”

En el modelo básico ampliado con cambio técnico se definió la productividad del
capital como la relación entre la producción agregada y el stock de capital constante:
k=Y/K (1)
La tasa de crecimiento de la productividad del capital es >, con ><0, que en el
desarrollo del modelo se supuso constante:
k’/k=>
En forma similar para la productividad laboral, si la tasa de crecimiento de esa
productividad es ( con (>0:
y=Y/L (2)
y’/y=(
Para considerar el proceso de “learning by doing” en la productividad del trabajo,
vemos que ésta crece no solamente por la introducción de nuevas técnicas de producción
a una tasa dada, sino por el mismo hecho de la acumulación de capital constante.
Asumiremos que está última relación es directa con un factor de proporcionalidad -
positivo:
y’/y=(+-(K’/K) (3)
Por lo tanto la tasa de crecimiento del capital variable es:
L’/L=Y’/Y-y’/y=g-[(+-(K’/K)] (4)
El Ciclo Económico


170
Recordemos que:
K’/K=g-> (5)
Sustituyendo y operando:
L’/L=(1--)g-((-->) (6)
Las ecuaciones básicas que describen el movimiento del sistema son, de igual
forma que en los modelos anteriores:
K’=I (7)
S=wL’+I (8)
Utilizando (5), (6), (7) en (8):
K(g->)=S-wL*[(1--)g-((-->)]
Despejando la tasa de crecimiento de la economía:
g=[S+wL((-->)+K>)]/[(1--)*wL+K] (9)
Obsérvese que en ausencia de aprendizaje por experiencia, -=0, la tasa de
crecimiento tiene la expresión que habíamos encontrado en el capítulo anterior, donde el
aumento de la productividad laboral es producto únicamente de la introducción de nueva
tecnología y/o maquinaria, obteniéndose una tasa constante de crecimiento de la
productividad (.
Para facilitar el análisis de la expresión sustituimos el excedente creado en la
producción en función de la tasa de obtención de excedentes e introducimos la
composición orgánica del capital, dividiendo numerador y denominador por wL:
g=[m+(+(u+-)*>]/(1--+u) (10)
Comparemos con la ecuación para la tasa de crecimiento sin el efecto “learning
by doing”:
El Ciclo Económico


171
g =(m+(+>u)/(1+u) (11)
El efecto de “learning by doing” es en principio ambiguo ya que disminuye tanto
el numerador de la expresión (al ser > negativo) como el denominador(por restar -).
Derivando la expresión con respecto a -, el factor de aprendizaje, encontramos que el
signo de la derivada depende de su numerador:
(-g/--)= (m+(->)/(1--+u)
2
Esta expresión es positiva dado que > es negativo y ( es positiva. Por lo tanto, g es
creciente en -, por lo cual el efecto del aprendizaje por la experiencia es aumentar la tasa
de crecimiento. Este resultado es coherente con el hecho de que refuerza la tendencia del
sistema hacia el aumento de la productividad del sistema, sin incrementar el capital
constante.
Similar tratamiento y resultados se obtienen al considerar otra ventaja dinámica
derivada del crecimiento y fuertemente relacionada con la anterior, considerada de gran
relevancia por los economistas clásicos, cual es la economía de escala. La mayor escala
de producción es causa y consecuencia del crecimiento económico, con anterioridad se ha
hecho referencia a las economías de escala internas y externas a una empresa. La
economía de escala induce a cambios técnicos que implican un aumento de productividad
laboral. Por esto una manera de modelar su influencia es considerando que la tasa de
crecimiento de la productividad es de la forma:
y’/y=(+8g (12)
Donde ( es la tasa de aumento de productividad debida a la introducción de nueva
tecnología y 8 es un factor de proporcionalidad positivo que representa la influencia de
la economía de escala a través de la tasa de crecimiento económico
86
.
El Ciclo Económico


172
Por lo tanto la tasa de crecimiento del capital variable es:
L’/L=Y’/Y-y’/y=g-((+8g)
L’= L* [(1-8)g-(] (13)
Recordemos que:
K’/K=g-> (5)
Las ecuaciones básicas que describen el movimiento del sistema son, de igual
forma que en los modelos anteriores:
K’=I (7)
S=wL’+I (8)
Utilizando (13)y (6):
K(g->)=S-wL * [(1-8)g-(]
Despejando la tasa de crecimiento de la economía:
g=(S+wL(+K>)/[(1-8)*wL+K] (14)
Comparese con la tasa de crecimiento desarrollada en el apartado donde se
analizara el progreso técnico de la sección I:
g=(S+wL(+K>)/(wL+K)
Ambas expresiones coincidirían si el factor 8 fuera nulo. Cuando existen
economías de escala, esto es para valores positivos de 8, el denominador del segundo
término de la expresión (14) disminuye y por lo tanto la tasa de crecimiento es mayor que
en ausencia de economías de escala, como correctamente determinaron los economistas
clásicos.


El Ciclo Económico


173

Cambio técnico con un sector productor de medios de producción
El estudio de la influencia en el crecimiento de una economía de un sector
especializado en innovar y promover nuevas técnicas de producción a través de la
producción y comercialización de medios de producción requiere extender el modelo
básico a dos sectores: el ya citado productor de maquinarias responsable de las
actividades de investigación y desarrollo, que denominaremos sector 1, y el productor de
bienes de consumo, sector 2.
Utilizando la técnica de producción más rentable, el sector 1 requiere de L
1

unidades de trabajo y un inventario de capital constante K
1
formado por el valor de todos
los medios de producción que sobreviven al tiempo t, el cual se deprecia en 0 años (o en
forma equivalente a una tasa -=1/0 por año.) El excedente creado por en este sector por
los trabajadores es S
1
. El sector produce bienes de capital por un valor X, de los cuales X
1

son comprados por el empresario del sector 1 y X
2
por el empresario del sector 2.
El sector 2 requiere de L
2
unidades de trabajo y un capital constante K
2
formado
por el valor de todos los medios de producción que sobreviven al tiempo t, el cual se
deprecia en 0 años
87
, siendo el excedente producido S
2
. El sector produce bienes por un
valor Y que son consumidos por los trabajadores del sector 1 y del sector 2 de acuerdo
al costo salarial wL
1
y wL
2
respectivamente, siendo w el salario de los trabajadores.
La suma de L
1
con L
2
es L, el total de unidades de trabajo aportadas por todos los
trabajadores (no desempleados.) Igualmente el total de bienes de capital de que dispone
esta sociedad es:
K= K
1
+K
2
(15)
El Ciclo Económico


174
Y el excedente total es:
S=S
1
+S
2
Las ecuaciones que representan la producción en cada sector industrial son:
X= wL
1
+-K
1
+S
1

Y=wL
2
+-K
2
+S
2
(16)
Obsérvese que dado que los productos manufacturados son diferentes, las
industrias utilizan técnicas también diferentes y por tanto es de esperar, con probabilidad
casi unitaria, una diferente composición orgánica en cada rama.
u
1
=K
1
/wL
1
u
2
=K
2
/wL
2

La composición orgánica promedio de la economía es:
u=K/wL (17)
Los empresarios reinvierten todas sus ganancias, o sea que no consumen (o su
consumo total es pequeño frente al consumo total de los trabajadores por lo que se puede
despreciar en una primera instancia) y no hay otros sectores no productivos que
consuman el excedente generado en la producción. Esta hipótesis puede ser levantada de
forma similar a como se hiciera en el modelo básico.
La tasa de beneficio en ambos sectores tienden a ser iguales, en caso de existir
libertad de movimiento de capitales entre las ramas, e igual a la tasa de beneficio de la
economía:
b
1
=b
2
=S/(wL+K)=b (18)
Lo que implica que para cada rama el excedente generado no coincide con el
beneficio apropiado por el empresario de la rama, excepto bajo la extraordinaria
El Ciclo Económico


175
circunstancia de igual composición orgánica de capital en ambos sectores. Para ver esto
introduzcamos la tasa de obtención de excedentes, la que asumimos igual en los dos
sectores:
b=mwL/(wL+K)
b=m/(1+u) (19)
Los beneficios para el sector 1 serán:
B
1
=b*(wL
1
+K
1
)
Sustituyendo por la ecuación (19) e introduciendo la composición orgánica del
sector, multiplicando y dividiendo la expresión por wL
1
:
B
1
=mwL
1
(1+u
1
)/(1+u)
B
1
=S
1
(1+u
1
)/(1+u)©S
1
(20)
En forma similar se puede concluir:
B
2
= S
2
(1+u
2
)/(1+u)©S
2
(21)
También es dable apreciar en estas ecuaciones, que el sector con mayor
composición orgánica (en la práctica el sector 1 de medios de producción) es quien se
queda con una parte mayor de los excedentes, bajo forma de beneficio, que los que
genera en su proceso de producción.
No es el objeto del presente documento tratar el problema de la relación entre
valor y precio que surge del estudio del problema anterior y que ha sido objeto de una
larga controversia desde su formulación
88
. Hemos realizado este pequeño desarrollo para
sustentar la afirmación previa relativa a la apropiación de excedentes entre sectores
industriales, lo que se relaciona con la estructura económica del país comentada en el
capítulo 1 de esta sección. Basta indicar que para que los beneficios sean diferentes a los
El Ciclo Económico


176
excedentes obtenidos en cada rama (son mayores en la productora de bienes de capital y
menores en la de bienes de consumo) los precios de los bienes producidos deben ser
diferentes al valor agregado en cada uno de los sectores.
Comenzando con el desarrollo del modelo desde el punto de vista del crecimiento
económico, al igual que en el modelo básico unisectorial, se asume que las técnicas
tienen retornos constantes a escala y que no hay progreso técnico.
La tasa de crecimiento de los medios de producción y de consumo es
respectivamente:
g
1
=X’/X=L’
1
/L
1
=K’
1
/K
1

g
2
=Y’/Y=L’
2
/L
2
=K’
2
/K
2
Plantearemos ahora el balance de medios de producción, utilizando la inversión
neta, y la ecuación que describe la aplicación de los excedentes:
K’=K’
1
+K’
2
= I (22)
S=S
1
+S
2
= wL’+I=w(L’
1
+L’
2
)+I (23)
Sustituyendo en las ecuaciones de producción y de crecimiento, las ecuaciones
que describen el sistema económico son:
K
1
g
1
+K
2
g
2
=I
I= S-w(L
1
g
1
+L
2
g
2
)
Obsérvese que si g
1
=g
2
=g se obtienen las mismas ecuaciones que para el modelo
básico de un sector y por lo tanto igual resultado para la expresión de la tasa de
crecimiento por lo que se pueden extraer las mismas conclusiones, siendo la principal que
el crecimiento de la economía depende de la tasa de obtención de excedentes de los
trabajadores (y del porcentaje del excedente que es reinvertido por los empresarios, como
El Ciclo Económico


177
se puede deducir de igual manera que en el modelo básico ampliado.) Como la
suposición fue que el sistema está en estado estacionario, o sea que todas las tasas de
crecimiento son iguales, estamos asumiendo un sistema coordinado (“proporcionado” en
el lenguaje de los economistas clásicos) entre los diversos sectores de la economía
capitalista sin progreso técnico. Se aplican las mismas consideraciones que en el capítulo
anterior aún para este modelo más complejo en cuanto a los supuestos necesarios para
dotar de rigurosidad al modelo.
Pero la realidad económica capitalista es la del caos y la descoordinación del
sistema (“desproporción”), punto este que trataremos de modelar a continuación
introduciendo el progreso técnico de igual forma que se ampliara el modelo unisectorial
anterior, siendo ><0 la tasa de crecimiento de la productividad del capital:
k’/k = >
Y con (>0, correspondiente a la productividad de la fuerza de trabajo:
y’/y = (
Denominando nuevamente g a la tasa de crecimiento de la economía en general y
recordando las definiciones de las tasas de crecimiento de cada sector, se obtiene:
g
1
=

K’/K=g->
g
2
= L’/L=g-( (24)
Obsérvese que dado los signos de las tasas de crecimiento de las productividades
del capital y de la mano de obra, se tiene:
g
1
> g > g
2

Por lo que el sector productor de maquinarias es más dinámico que el sector
productor de bienes de consumo.
El Ciclo Económico


178
Sustituyendo las expresiones de las tasas de crecimiento sectoriales (24) en las
ecuaciones (22) y (23) que describen el movimiento del sistema:
K
1
(g->)+K
2
(g-() = S-wL
1
(g->)-wL
2
(g-()
Efectuando operaciones e introduciendo los valores agregados para la economía
del capital constante y variable, K y wL:
Kg->K
1
-(K
2
= S-(wLg-wL
1
>-wL
2
()
Reagrupando términos similares:
(wL+K)g = S+(wL
1
+K
1
)>+(wL
2
+K
2
)(
Despejando la tasa de crecimiento de la economía:
g = [S/(wL+K)] +[(wL
1
+K
1
)/(wL+K)]>+[(wL
2
+K
2
)/(wL+K)]( (25)
Ecuación que nos indica que la tasa de crecimiento de una economía depende de
los excedentes obtenidos (y reinvertidos) y de las tasas de crecimiento de la
productividad laboral y del capital.
La expresión (25) se puede escribir considerando la tasa de beneficio de la
economía definida por la expresión (12):
g = b +[(wL
1
+K
1
)/(wL+K)]>+[(wL
2
+K
2
)/(wL+K)](
La expresión obtenida para la tasa de crecimiento en este modelo de 2 sectores es
similar a la calculada para el modelo con un sólo sector y que transcribimos aquí:
g=b+[(wL(+K>)/(wL+K)]
A pesar de la similitud con la expresión de la tasa de crecimiento para el modelo
de un sólo sector, obsérvese que es una expresión más compleja que permite visualizar
con mayor claridad que la tasa de crecimiento económico depende del peso que en la
economía tienen los sectores productores de maquinaria y de bienes de consumo
El Ciclo Económico


179
La tasa de crecimiento de una economía depende entonces de la tasa de beneficio
que obtienen los empresarios en la misma más las tasas de crecimiento de la
productividad del capital y laboral ponderadas cada una de ellas por el peso relativo de
cada sector (medios de producción y bienes de consumo) en el total de la economía.
Una expresión equivalente se obtiene introduciendo en (22) los beneficios de los
empresarios de cada sector:
wL
1
+K
1
= B
1
/ b
wL
2
+K
2
= B
2
/ b
Y de la expresión (18) de la tasa de beneficio de la economía:
wL+K = S/b
Combinando las expresiones obtenemos la tasa de crecimiento en función de la
proporción de los beneficios de cada sector con respecto a los excedentes generados:
g = b+(B
1
/S)>+(B
2
/S)( (26)

La apertura comercial
La teoría clásica, como la realidad, visualiza la competencia internacional de la
misma forma que la competencia interna en una economía: los empresarios compiten
sobre la base de precios relativos que son determinados por los costos reales de
producción. Es la posición competitiva del país, medido por sus costos reales, la que
determina sus resultados en el comercio internacional. Como en el caso de competencia
dentro de los límites de una economía nacional, el comercio entre naciones castiga al
débil y recompensa al fuerte, sin garantías de que provea beneficios para todos. Los
El Ciclo Económico


180
términos de comercio se relacionan fuertemente con el comportamiento de las tasas de
cambio.
El punto de partida del enfoque clásico es el reconocimiento de que en los
términos internacionales de comercio con precios internacionales relativos, la
competencia entre empresas es liderada por los productores de menores costos relativos.
El desarrollo que se presenta a continuación, adaptado a nuestro modelo básico,
está basado en Shaikh (2002) y a los supuestos que asumiéramos en el modelo básico
debemos agregar el de la uniformidad de las tasas de beneficio a escala internacional.
Para que esta condición se cumpla es necesaria la movilidad internacional del capital: los
flujos de capital en busca de inversiones rentables provocan (al igual que en la economía
cerrada) una tendencia a igualizar las tasas de beneficio, para lo cual Shaikh demuestra
que no son necesarios ni grandes flujos de capital para lograr este efecto ni inversiones
directas, alcanza con la movilidad de los capitales financieros en pequeños flujos.
Si bien mantendremos la terminología utilizada hasta el momento, dada la
similitud de significados, las ecuaciones se aplican a una empresa productora de bienes y
en particular el empresario utiliza una técnica de producción que busca minimizar sus
costos totales, de acuerdo a la ecuación:
Y= wL+-K+S
Para tener en cuenta los precios relativos introduciremos un cambio menor en la
notación, por lo que Y denotará el volumen físico producido mientras que p será el precio
de venta para ese productor:
pY= wL+-K+S
El Ciclo Económico


181
Una forma equivalente de escribir esta ecuación es recordando que los excedentes
son los beneficios del empresario por lo que si b es la tasa de beneficio:
S = b (wL+K)
Sustituyendo y agrupando términos:
pY = (1+b) wL + (-+b)K (27)
Obsérvese que la expresión (27) depende ahora de la cantidad de trabajo directo
que requiere la técnica, de la maquinaria utilizada y de la tasa de beneficio.
Transformaremos esta ecuación aproximándola por el método de costos laborales
unitarios verticalmente integrados, método al cual hiciéramos referencia en capítulos
previos con el nombre de “trabajo predatado”
89
: el capital constante es a su vez un
producto fabricado a partir de otra cantidad de capital variable (mano de obra), capital
constante (maquinarias y, aunque aquí no la estamos considerando, materia prima) y
beneficios (que tienden a la tasa general de beneficios de la economía en un momento
dado aunque con diferencias al interior de la industria de acuerdo a su eficiencia
productiva):
K=(1+b
1
)wL
1
+(-+b
1
)K
1
A su vez K
1
se puede sustituir de la misma forma y así continuar la cadena de
sustituciones hasta llegar a una expresión en donde el precio de un producto puede ser
descompuesto en la suma de costos laborales directos (de su proceso de producción
actual) e indirectos (de los procesos previos verticalmente integrados), multiplicados por
un promedio de las tasas de beneficios, que surge de considerar que los diferentes
excedentes se generan a su vez en distintos momentos de tiempo.
El Ciclo Económico


182
El precio relativo de dos mercaderías depende, por lo tanto, de las relaciones de
costos laborales y tasas de beneficio promedios, considerando que el salario real w no ha
sufrido cambios a lo largo del tiempo que ha insumido este proceso iterativo. En la
sección I ha sido descrito de donde surge el monto de este salario: asegura la
supervivencia y reproducción del trabajador en condiciones sociales determinadas por la
época y la sociedad en que vive. Podemos asumir su constancia relativa a precios
internacionales en tanto se mantenga el tipo de cambio d la moneda local. Como cada
tasa de beneficio verticalmente integrada es un promedio ponderado de las tasas de
beneficios de las industrias que intervienen directa e indirectamente en su producción, se
encuentra que la dispersión de tasas de beneficios promedios verticalmente integrada es
pequeña, lo cual hace que la relación de precios entre dos mercaderías está dada, con
buena aproximación, por los costos laborales verticalmente integrados
90
:
p
i
/ p
j
= v
i
/ v
j
(28)
Donde p denota precios unitarios, v costos laborales verticalmente integrados para
los productos i, j, costos laborales que dependerán de la productividad de las industrias
involucradas (dadas las técnicas de producción utilizadas) y de los salarios pagos a los
trabajadores.
Para extender este principio a escala internacional, sólo es necesario introducir la
tasa de cambio nominal e (expresada como la relación entre moneda extranjera y moneda
doméstica), y ahora p, p* designan los precios de bienes extranjeros y domésticos así
como v, v* los costos unitarios verticalmente integrados de esos bienes, expresados en la
misma moneda común. La ecuación se mantiene (28), adaptada su notación al caso
El Ciclo Económico


183
internacional, en cuanto las tasas de beneficio internacionales sean similares (que surge
de la ya descripta tendencia a su igualización.)
El tipo de cambio real e
r
en términos de precios de bienes comercializables está
dado por:
e
r
= p e / p* = v /v* (29)
Sujetos a la competencia internacional, los precios de los bienes comercializables
(parte de los bienes totales que produce un país) tienden a ecualizarse en moneda común,
por lo que introduciendo el subíndice T para designar estos bienes:
p
T
e = p
T
* (30)
Escribimos el costo laboral unitario verticalmente integrado real como:
v
r
=v / p
Donde p denota el índice de precios al consumo.
Considerando la relación entre los precios generales de la economía y los precios
de los bienes comercializables internacionalmente (transables) ::
:= p / p
T
(31)
Combinando las ecuaciones (29), (30) y (31):
e
r
= (v
r
/ v
r
*) (: / :*) (32)
Ecuación que implica que los precios internacionales relativos de los bienes
comercializables, que determina en el largo plazo la tasa de cambio real, están regulados
por los costos laborales reales verticalmente integrados ajustados por el contenido
comercializable/no comercializable de la economía. Si el grado de desarrollo capitalista
de los países donde se sitúan las empresas es muy diferente y si las empresas de un país,
en un sector, tienen menores costos debido a una mayor productividad resultado de su
El Ciclo Económico


184
mayor desarrollo tecnológico, o tienen menores costos salariales debido al nivel de vida
de la población y a la tasa de cambio, entonces un país podrá incrementar su producción
mientras que el otro disminuirá concomitantemente la producción.
De las varias consecuencias que se pueden extraer de la ecuación (32), con
referencia al enfoque de este trabajo, interesa hacer explícita la que refiere que la tasa de
cambio real sostenible es la que corresponde a la posición competitiva relativa de un
país, medida por sus costos laborales unitarios reales. El flujo de capitales puede
mantener por un tiempo más o menos prolongado una tasa de cambio distinta a la
derivada de la ecuación (32) pero fatalmente ello conduce a pérdida de competitividad y
problemas que potencian las consecuencias adversas del ciclo económico.
Finalmente, una apertura comercial general o bilateral manteniendo una tasa de
cambio no competitiva, es decir no acorde a la productividad y salarios del país, por las
ecuaciones (29) y (32) conduce a altos precios relativos y pérdida de mercados, con las
consecuencias negativas que se derivan para la producción de bienes del país.
El Ciclo Económico


185
III.3 La economía primaria con servicios a la región (1973-2000)
I ntroducción
El objeto de este capítulo es el de ejemplificar el rol del Estado en la acumulación
de capital a través de un análisis de políticas activa de crecimiento del país, en el marco
conceptual que se ha desarrollado en las secciones previas: la búsqueda permanente de
rentabilidad es el motor del sistema capitalista, la generación de excedentes y su
reinversión son los fundamentos del crecimiento del sistema.
Presentando en apretada síntesis conceptos ya desarrollados con anterioridad,
analizar políticas activas de crecimiento significa reconocer que en el sistema económico
actual el Estado tiene un rol importante a jugar: asegurar las condiciones para que exista
un crecimiento suficiente para lograr el objetivo privado de la acumulación de capital.
Pero además en todas las experiencias recientes de crecimiento económico, el desarrollo
de sectores claves de la economía ha sido encarado mancomunadamente por el Estado y
las empresas privadas, incluso con un alto grado de formalización en los organismos
conductores del proceso en cada sector y en los planes estratégicos para la expansión de
los mismos
91
.
A partir de esta definición se deducen los elementos que se desarrollarán y que
responden a las siguientes cuestiones: ¿Cuales son las políticas macroeconómicas,
condición necesaria pero no suficiente para el crecimiento, que permitirán crear el marco
adecuado para que la creación de riqueza se produzca, se incrementen los excedentes y en
su mayor parte se reinvertan? ¿Cuales serán los sectores que podemos percibir en la
actualidad en donde puede existir un crecimiento importante porque existe rentabilidad y
oportunidades de reinversión? ¿y cuales serán las políticas adecuadas para ello?
El Ciclo Económico


186
El apartado comienza al igual que en capítulos similares de las secciones
precedentes, con una breve síntesis histórica de la evolución económica mundial en
décadas recientes.
Luego se da lugar a la exploración de las trayectorias de crecimiento seguidas por
países de similar tamaño con Uruguay, como son Chile, Nueva Zelanda e Irlanda. Con
ellos Uruguay comparte su origen como país proveedor de materia primas y alimentos
para los países industrializados: con los dos primeros el ser países de la zona templada
del planeta que por su lejanía de los centros desarrollados recién se integraron a la
economía mundial a finales del siglo XIX. Irlanda es el que más ha diferido en su
trayectoria por haber sacado partido de su cercanía e integración a la Unión Europea, a su
vez este país y Nueva Zelanda se diferencian de Chile y Uruguay por su alto producto per
cápita. Pero con sus semejanzas y diferencias, de los tres casos que se estudian se pueden
extraer conclusiones de aplicación para Uruguay. En anexos se describen sintéticamente
los antecedentes históricos de cada país hasta la crisis de los años 80, se analizan las
políticas económicas que se implementaron para retomar el proceso de acumulación y el
marco institucional interno en que se llevaron a cabo, se da cuenta de los resultados
detallando las principales variables macroeconómicas de partida, su evolución y la
situación actual.
Con el mismo enfoque que ya se aclarara y no por carecer de importancia sino por
no ser el foco del trabajo, en ninguno de los casos se analizan la distribución de la renta,
la mayor o menor desigualdad generada y las consecuencias sociales (positivos o
negativas) que estos procesos tuvieron. Pero baste decir por el momento que como
procesos de acumulación, el nivel de vida de los trabajadores y de la población en general
El Ciclo Económico


187
aumentó (aún dentro de los límites que impone la existencia de una importante
desocupación y llevado por las necesidades que demanda el progreso técnico) aunque a la
vez que también se incrementaron las diferencias de riqueza entre los distintos grupos
sociales.
Al abordar el capítulo correspondiente a Uruguay, se presenta el proceso
económico de la última década pero en forma sintética y como comparación a la luz de
los casos analizados y de la teoría clásica del crecimiento. Se describen los resultados
alcanzados por las políticas implantadas por los sucesivos gobiernos, desde la dictadura
militar hasta el actual gobierno democrático, y como el país se precipitó en una crisis que
ha sido calificada como la más grave de la historia moderna uruguaya.

Caracterización del capitalismo mundial en la época
La larga expansión económica en los países desarrollados que comenzara en la
posguerra y se sustentara institucionalmente en los acuerdos de Bretton Woods, llegó a su
fin en 1973. La continua disminución de la tasa de beneficio de las empresas y el
aumento del trabajo improductivo y el consumo social, que significó el desarrollo del
sector servicios a la vez que se desaceleraba el desarrollo industrial, disminuyeron la
reinversión y el crecimiento. Institucionalmente la financiación del déficit
norteamericano, producto de los gastos debidos a la guerra de Vietnam pero también del
bajo crecimiento de la productividad laboral en EEUU y la consiguiente pérdida de
competitividad, hizo crecer la abundancia de dólares y con ello la desconfianza en la
moneda norteamericana y en el sistema de tipos de cambio fijos.
El Ciclo Económico


188
La movilidad internacional del capital desempeñó un papel importante en la caída
del sistema monetario: las crisis y la especulación se hicieron frecuentes a partir de 1971.
La movilidad del capital también redujo el control que los gobiernos nacionales podían
ejercer sobre sus economías, una inflación creciente actuó como mecanismo
redistribuidor de ingresos: la intervención contra cíclica de los gobiernos sustentada en la
teoría económica keynesiana resultó infructuosa frente a la combinación de inflación y
recesión y la propia teoría entró en crisis. Los problemas del capitalismo en esta fase no
eran de demanda sino de oferta, y aún cuando la crisis de la segunda implica la caída de
la primera, el hilo conductor fue la disminución de los excedentes con relación a las
inversiones realizadas.
El detonante de la crisis fue el shock petrolero del 73, sin embargo no fue la
causante ya que en los países desarrollados la riqueza transferida a los países petroleros ( en
la mayoría de ellos a la elite gobernante) a través de los mayores precios de los
combustibles retornó a través de préstamos canalizados por los centros financieros del
mundo industrial. Por otra parte, no fue un hecho exógeno al sistema económico: la caída
del sistemma monetario y las devaluaciones sucesivas de la moneda norteamericana
implicaron una importante pérdida de riqueza de los países exportadores de petróleo.
En los países del Tercer Mundo no petroleros, su balanza de pagos se deterioró bajo
la influencia conjunta de la recesión que provocó la baja demanda de sus productos de
exportación y la suba de los precios de petróleo. Estos países incrementaron grandemente su
deuda externa y su dependencia del capital financiero, lo que llevó a muchos países (y en
especial a los de Latinoamérica) a duras políticas de ajuste durante la década de los 80 para
hacer frente a las obligaciones generadas. Políticas de ajuste que significaron enormes
El Ciclo Económico


189
transferencias de excedentes desde los países pobres a los países ricos, empobreciendo su
población y disminuyendo drásticamente el crecimiento económico: entre 1982 y 1989
América Latina transfirió más de 200 mil millones de dólares a las naciones industrializadas
y el PBI per per tuvo un descenso de casi el 10%.
Desde el Estado de un país desarrollado, la política económica implementada por
Reagan desde 1980 fue el primer intento luego de las crisis del petróleo de cambiar las
condiciones del sistema económico mundial que permitiera una recuperación de la
rentabilidad de las empresas multinacionales, originarias de los países desarrollados. Y
esta recuperación de las ganancias se buscó aumentando los excedentes producidos en los
procesos productivos de los países avanzados, a través de una elevación de la
productividad por una profunda reconversión tecnológica, pero también con una mayor
apropiación de parte de los excedentes generados en los países subdesarrollados. Se
profundizó la nueva división internacional del trabajo donde la antigua dicotomía
materias primas – productos industrializados se sustituyó por un esquema ternario, con
países internacionalmente proveedores de materias primas y alimentos (“un modelo
latinoamericano”), países exportadores de productos industrializados de bajo y medio
contenido tecnológico con alto contenido de mano de obra (“un modelo asiático”) y
países proveedores de medios de producción y servicios de alto contenido tecnológico
(países desarrollados). Es de hacer notar que esta caracterización no es excluyente ni las
denominaciones describen exactamente a todos los países, pero sí a la mayoría. En
especial hay diferencias en el esquema cuando se refiere a la producción para el mercado
interno: los países de capitalismo avanzado producen materias primas y alimentos
manteniendo una fuerte protección de estas actividades, aunque raramente se dé la
El Ciclo Económico


190
situación inversa de producción de productos de alta tecnología por parte de países del
mundo no desarrollado. Tampoco todos los países se adaptaron en forma sumisa y
automática a esta nueva división: un caso especial en la región sur americana lo
constituye Brasil país en el que los sucesivos gobiernos han mantenido fuertes diferendos
comerciales con Estados Unidos y han intentado proteger algunos sectores de
importancia tecnológica, apoyados por empresarios nacionales y con la aspiración de ser
una potencia relevante en la economía mundial.
La política restrictiva monetaria norteamericana, que buscaba equilibrar el fuerte
déficit presupuestario causado por una política fiscal expansiva, provocó la sobre
valuación del dólar y altas tasas de interés cuyo efecto final fue agravar la recesión. La
restricción de la demanda disparó la crisis de la deuda que comenzó con la suspensión de
pagos en 1986. La coordinación incipiente de las políticas económicas entre los
principales países desarrollados y la caída de los precios del petróleo en 1986 provocaron
un período de crecimiento corto que concluyó con la crisis bursátil de 1987.
La continuidad de la crisis implicó la depuración de capitales que permite la
concentración y centralización del sistema económico aumentando la rentabilidad. El
crecimiento se retomará con fuerza, por casi una década, a partir de 1992 mediante la
combinación de una profunda reconversión tecnológica y de gestión que elevó la
productividad de la mano de obra y mejoró la utilización de los activos (donde, obligado
es decirlo, el mercado cedió lugar a la creciente planificación de las empresas siguiendo
el modelo japonés como describe Lazonick (1991)), un abaratamiento del costo de las
materias (y en especial del petróleo, el precio de las materias primas no petroleras se
recuperaron en la segunda mitad de la década del 80 luego de una prolongada reducción,
El Ciclo Económico


191
para volver a disminuir en los 90) y la contención de los costos laborales de la mano de la
tercerización y subcontratación así como de la fragmentación geográfica de los procesos
productivos para explotar ventajas de localización.
La década de los 90 es coincidentemente, pero no por casualidad, la del avance de
la globalización que define un nuevo perfil en el sistema económico mundial. El progreso
de las fuerzas productivas debido al avance de la tecnología impulsada por el desarrollo
de la informática y las comunicaciones con sus nuevas escalas de producción y
posibilidades de fragmentación geográfica de los procesos. Se expanden las nuevas
técnicas de gerenciamiento, derivadas de los sistemas japoneses de gestión de la
producción y la distribución que a través del “Just in Time”y “Supply Chain”
Management”, entre otras, disminuyen los requerimientos de capital circulante
(inventarios) y con ello el capital total invertido.
El desarrollo de las fuerzas productivas requería entonces otro marco que no
fuera el restringido por los mercados e instituciones nacionales, para permitir el proceso
de acumulación de capital. Se refuerza la apertura comercial, se forman espacios
económicos supranacionales de evidente regionalización, se liberaliza el flujo de
capitales a niveles nunca antes alcanzados a tal punto que la esfera financiera se disocia (
y supera en creces) al movimiento comercial. Las empresas multinacionales pasan a
constituir la unidad básica de la economía mundial con los países compitiendo en el
otorgamiento de incentivos y beneficios fiscales para atraer sus inversiones y el Estado se
aboca a destruir ( o al menos a disminuir donde no le es posible eliminar) los elementos
del Estado de Bienestar construido a lo largo de décadas por sucesivas conquistas
El Ciclo Económico


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sociales. Las empresas públicas que puden ser rentables comienzan a ser adquiridas por
por el capital extranjero multinacional en asociación (menor) con empresarios locales.

Análisis comparativo de casos
Las experiencias descriptas en los anexos, Chlie, Nueva Zelanda e Irlanda,
presentan grandes similitudes a la vez que importantes diferencias.
Se trata en los tres casos de países pequeños con relación a la cantidad de
habitantes, proveedores históricos de productos primarios (agropecuarios y mineros) a los
centros del capitalismo avanzado, que intentaron a mediados del siglo pasado un
desarrollo basado en el mercado interno que fracasó en la década del 70. Por este motivo
sufrieron importantes crisis de acumulación en los 70 y 80 lo que, en diversos grados,
llevó a enconados conflictos sociales por la distribución de la escasa riqueza disponible.
También tienen en común que la clase dominante en cada país (y los centros de
poder del mundo desarrollado, desde planificadores gubernamentales a empresas
transnacionales productivas y financieras, pasando por los organismos multilaterales)
visualizó que el camino de la acumulación de capital pasaba por asumir un rol adecuado
en la nueva división internacional del trabajo, en unos casos reforzando la inserción
histórica del país y en otros cambiándola radicalmente. Para ello en cada país de los
analizados se adoptó un modelo basado en la exportación como medio de obtención para
las empresas de beneficios y se promovieron en todos ellos similares medidas
económicas
92
.
En todos los casos fue el empresario privado (nacional y extranjero) quien invirtió
y recibió los frutos principales del nuevo modelo de desarrollo. El Estado, lejos de
El Ciclo Económico


193
apartarse de la actividad económica como se ha argumentado al adjudicársele el rótulo de
“modelo neoliberal”, intervino decididamente en la promoción del crecimiento a través
de múltiples políticas activas, aportando capital para diversas actividades y, último pero
no menor, con su fuerza de disciplinamiento y represión en los conflictos surgidos a raíz
de la forma de distribución de la riqueza.
El modelo de crecimiento capitalista, descrito al detalle en la sección I, demuestra
que la tasa de crecimiento depende positivamente de los beneficios (excedentes) de las
empresas productivas, excedentes que deben reinvertirse en la ampliación de los procesos
productivos existentes o de nuevos que se generen, y negativamente de la fracción del
excedente que es consumida en sectores no productivos (comerciales, financieras,
estatales no productivas, consumo suntuario de los empresarios o colocación de los
beneficios en el exterior.)
Podemos a esta altura concretar dos conclusiones acerca de las estrategias de
crecimiento económico que se extraen de las tres experiencias analizadas, conclusiones
que son propias del modelo teórico clásico:
1) la reducción de los costos salariales unitarios (que involucra una relación
dinámica de salarios, tipo de cambio y productividad ) y la disminución del consumo
social y del gasto público, implicó el aumento de la generación de excedentes
disponibles para la inversión.
2) la estrategia de expansión de las exportaciones, ampliando mercados que
permitieran lograr la especialización y economía de escala que el tamaño del
mercado interno dificultaba, logró desarrollar sectores rentables donde invertir el
ahorro interno y el de las empresas transnacionales atraídas por las ventajas ofrecidas
El Ciclo Económico


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en estos países, ya sea la dotación de recursos naturales o la de mano de obra
calificada o el bajo costo relativo de la mano de obra o el acceso a mercados o varios
de estos factores a la vez, potenciado por las ventajas fiscales que se otorgaron.
Luego de esta caracterización general del modelo de acumulación que se
desarrolló en estos países, pasemos a describir con mayor detalle las políticas e
instrumentos utilizados en las estrategias de crecimiento, destacando a su vez la
diferencia en el grado de aplicación de las mismas.
Los tres países desarrollaron o mantuvieron el funcionamiento de una economía
con instituciones y prácticas que facilitaron la acumulación de capital: el correcto
“ambiente de negocio”, promovido desde todos los organismos internacionales
representantes de los poderes del mundo desarrollado, ha sido elogiado con frecuencia en
Chile Nueva Zelanda e Irlanda. Libertad de empresa sin discriminación entre nacionales
y extranjeras, bajo nivel de corrupción, funcionamiento eficaz del Poder Judicial en
especial con respecto a la protección de la propiedad y del cumplimiento de los contratos,
permanencia en el tiempo de las reglas de juego, ambiente macroeconómico estable son,
entre otros, elementos de un adecuado ambiente de negocios.
Partiendo de situaciones diferentes pero con una historia común de
proteccionismo derivado de la fase de sustitución de importaciones, los tres países
concretaron una fuerte apertura comercial (reducción de aranceles, eliminación de
aranceles múltiples, disminución de barreras burocráticas) complementada con la firma
de acuerdos de libre comercio con países claves como destino de la exportación de sus
productos:
El Ciclo Económico


195
 Chile participa en la actualidad del Mercosur como miembro asociado, es
miembro de Foro para la Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC), ha
firmado acuerdos de libre comercio con Centroamérica, Canadá y México y
EEUU, está negociando acuerdos similares con la Unión Europea, la Asociación
Europea de Libre Comercio (EFTA) y Corea del Sur.
 Nueva Zelanda ha firmado acuerdos de libre comercio con Australia (Closer
Economic Relations & Trade Agreement, CER) y es miembro de la APEC.
 Irlanda es miembro de la Unión Europea, el principal acuerdo de integración
a escala mundial.
Los objetivos en los casos estudiados no fueron solamente retomar el crecimiento,
los tres sufrían de un fuerte déficit de la balanza de pago lo cual implicaba una alta
relación deuda / PBI, por lo que un objetivo complementario (fuertemente exigido por los
organismos de crédito internacionales o la Unión Europea, según el caso) fue lograr el
equilibrio en la balanza.
En cuanto a las políticas económicas, en todos los casos se ajustó desde un
comienzo la tasa de cambio, decisión no sólo de la voluntad política sino de la propia
dinámica de las crisis que atravesaron, y se manejó luego de tal manera de hacer
competitiva las exportaciones. Las fuertes devaluaciones tuvieron por efecto disminuir
los costos de las empresas en dólares y reducir inicialmente la demanda interna. Cabe
mencionar que en los períodos analizados existieron cortos episodios de sobre valuación
de la moneda en el caso de Chile y mayores y más graves en el de Nueva Zelanda, que
complicaron la situación de las industrias aunque luego se rectificaron volviéndose a
políticas de moneda débil. Se complementó la reducción de los costos salariales en
El Ciclo Económico


196
dolares por una política laboral tendiente a flexibilizar las relaciones patronales – obreras,
disminuyendo el poder de negociación de los sindicatos en los casos de Chile y Nueva
Zelanda. Luego con la dinámica de la acumulación se recompuso fuertemente el poder
negociador de los trabajadores permitiendo aumentos del salario real. En Irlanda el
proceso fue consensuado para inicialemnte mantener el salario real e incrementar los
beneficios sociales.
La inflación se controló en todos los casos con la disminución del déficit fiscal y
la creación de bancos centrales autónomos. El déficit fue abatido (incluso logrando
superávit) vía reducción de salarios públicos, disminución de montos de beneficios para
desempleados y endurecimiento de las condiciones para acceder a los mismos,
complementado con privatizaciones de empresas estatales y desmonopolizaciones. El
Estado se achicó en todos los casos con relación a su peso en la economía nacional,
cediendo las áreas rentables a la explotación de capitales privados.
La disminución del consumo público y privado incrementó la tasa de ahorro
interno, alcanzando tasas históricamente elevadas para cada país aunque con diferencias
importantes en los tres países analizados. El ahorro interno fue complementado, en grado
variable, por la atracción de inversión extranjera directa a las ramas de la economía con
mayor capacidad exportadora (también existió inversión extranjera en el sector servicio,
volcado al mercado interno, pero en menor grado y no en las etapas iniciales de la fase de
crecimiento a la salida de la crisis) mediante condiciones fiscales generosas para la
instalación de empresas y la importación de maquinarias.
Con relación al flujo de capitales, los tres países eliminaron restricciones a las
divisas extranjeras y liberalizaron los mercados financieros, se adoptaron regímenes
El Ciclo Económico


197
liberales para repatriación de beneficios y se firmaron convenios impositivos con terceros
países. En todos los casos, el ingreso de capitales, el endurecimiento de la política
monetaria y la baja inflación implicó la baja de los tipos de interés. Mientras que la
apertura fue irrestricta en Nueva Zelanda, Irlanda ya poseía una larga historia de apertura
financiera y Chile favoreció el ingreso de capitales de largo plazo obstaculizando el
arribo de capitales especulativos.
El Estado intervino, sin excepción, en el desarrollo de infraestructura apropiada
para soportar a los exportadores (puertos, carreteras, comunicaciones), en la promoción
de exportaciones a través de incentivos, investigación de mercados y otros elementos.
También apoyó modificando los sistemas educativos, coordinó los ámbitos públicos y
privados y transfirió recursos para la investigación científica y el desarrollo tecnológico
en sectores seleccionados por su potencial exportador.
Como hemos citado, buena parte del éxito en retomar un crecimiento prolongado
se basó en la instalación de empresas extranjeras atraídas por las exenciones fiscales o las
dotaciones de recursos o por ambas. Las empresas transnacionales invirtieron (también lo
hicieron empresas locales ligadas al sector primario en el caso de Chile y Nueva
Zelanda), mejoraron la tecnología y aportaron su red de distribución y clientes.
La interacción con los mercados internacionales, debida a la estrategia
exportadora, ha desarrollado un empresariado entrenado y con gran capacidad de
adaptación, ha modernizado los servicios de apoyo (logística, comunicaciones,
financieros, aduaneros, etc.), ha promovido la creación de empresas locales pequeñas y
medianas que trabajan para las grandes (y pocas) empresas exportadoras. Sin embargo,
cuando los enclaves exportadores están basados en recursos naturales con bajo agregado
El Ciclo Económico


198
tecnológico, el efecto irradiado sobre el conjunto de agentes económicos ha sido menor.
También debe hacerse notar, en el caso opuesto de productos de alto contenido
tecnológico y debido a la presencia de grandes transnacionales en esa dinámica área de la
economía, que gran parte de la investigación y el desarrollo no se realiza en el país donde
se produce sino donde reside la casa matriz o aún en terceros lugares concentrados o
distribuidos, pero donde la decisión y por tanto el dominio del tema está en el ámbito
corporativo y no local.
Los países analizados lograron sus objetivos en cuanto a retomar el proceso de
acumulación, redundando en una tasa positiva de crecimiento del PBI per cápita, objetivo
principal de los cambios realizados. Pero también lograron con éxito alcanzar los
objetivos complementarios de estabilizar la balanza de pagos y disminuir la deuda
externa.
Sin embargo, los resultados comparados de los tres casos fueron bien diferentes y
esto se debe a las razones que analizaremos a continuación (ya fueron comentados las
diferentes maneras de implementar el nuevo modelo, desde la dictadura represiva de
Pinochet en Chile que luego se continuara en forma democrática por gobiernos de la
Concertación, pasando por la represión en democracia de Nueva Zelanda hasta la
negociación y el consenso de los actores sociales en Irlanda.)
Nueva Zelanda es el país que creció más lentamente de los tres, aunque por su
inicial mayor producto per cápita, se encuentra en un valor intermedio en la actualidad
con 12.380 dólares (Chile es el de menor valor con 4.350 dólares per cápita e Irlanda el
mayor con 23.060 dólares). La tasa de crecimiento anual fue de 2,1% en la década de los
90. Esta tasa moderada (aunque alta en comparación con las décadas previas) se explica
El Ciclo Económico


199
por la menor tasa de ahorro y el desarrollo de sectores rentables tradicionales en su
mayoría y algunos nuevos pero de escaso dinamismo internacional, basado en la
exportación de productos primarios con bajo valor agregado y resultando, por lo tanto,
en un refuerzo de su tradicional rol en la división internacional del trabajo. Parte del
menor crecimiento comparativo de Nueva Zelanda ha sido adjudicado al hecho de
realizar una apertura comercial rápida con una moneda no suficientemente devaluada y
con períodos de alta apreciación, por lo que la industria local se vio severamente
afectada. La producción exportadora se diversificó en bienes y destinos, ampliándose sus
mercados, pero aún se mantiene altamente concentrada en ambos aspectos.
Chile obtuvo altas tasas de crecimiento, un promedio del 5,5% anual durante los
15 años siguientes a la salida de la crisis, partiendo de un bajo ingreso per cápita que se
había deteriorado como consecuencia de las políticas previas del gobierno militar. A
partir de allí, sus tasas de ahorro fueron elevadas en relación con el PBI y el desarrollo de
nuevos “polos de crecimiento” más la mejora de sectores tradicionales permitieron
invertir con rentabilidad generando crecimiento. Los nuevos sectores y los tradicionales
se basaron en la explotación intensiva de los recursos naturales: a fines de los noventa
57% de las exportaciones de bienes eran recursos naturales y 33% eran manufacturas
intensivas en recursos naturales, apenas un 10% de otras manufacturas. De esta forma
Chile mantuvo, amplió y perfeccionó su rol de proveedor de productos primarios en los
mercados mundiales, con una alta diversificación en productos y mercados.
Irlanda es el país que logró las mayores tasas de crecimiento de los tres casos que
estamos analizando, un promedio del 7,1% anual entre 1991 y 2000. Sus tasas de ahorro
se elevaron consistentemente contando además con una fuerte inversión extranjera
El Ciclo Económico


200
directa. La ampliación de mercados que provocó su incorporación a la Unión Europea le
permitió el desarrollo de nuevos sectores industriales de alta rentabilidad. Irlanda cambió
su inserción internacional de un rol de proveedor tradicional de productos primarios al
papel de exportador diversificado de bienes industriales con alto valor agregado y
demanda dinámica, de la explotación de recursos naturales pasó a la utilización de su
joven y calificada mano de obra como base del desarrollo económico. Estudios empíricos
(Carrera y Casado (1998)) avalan lo que la teoría clásica del crecimiento predice y que el
caso irlandés constata: el nivel de crecimiento de un país está fuertemente relacionado
con la complejidad tecnológica del producto vendido en el mercado exterior. Los
productos de más alto contenido tecnológico son los que pueden experimentar las
mayores ganancias de productividad, los que tienen una demanda más dinámica y
mejores comportamientos de precio. A la vez, existe una asociación inversa entre el
grado de desarrollo y el peso de las materias primas en la estructura exportadora de los
países.

El proceso económico reciente en Uruguay
El período dictatorial iniciado en 1973, pero antecedido por una creciente
represión de los sectores populares al incrementarse la lucha de clases, significó la toma
de medidas para recuperar la tasa de beneficio de las empresas y la reinserción de
Uruguay en la nueva división del trabajo que se estaba poniendo en marcha como
reacción del capitalismo a la fase recesiva de la crisis general, tal como describiéramos en
el apartado anterior que caracterizaba el capitalismo a escala global en el período.
El Ciclo Económico


201
El modelo de acumulación que la dictadura militar y los gobiernos que le sucedieron
implementaron en Uruguay tiene características similares a las descriptas en los casos
presentados pero presenta fuertes diferencias en aspectos claves que explican los disímiles
resultados alcanzados.
La economía uruguaya es de base capitalista, con instituciones y prácticas que se
caracterizan por un bajo nivel de corrupción, libertad de empresa sin discriminación entre
nacionales y extranjeros, funcionamiento razonable del Poder Judicial con protección de la
propiedad privada y del cumplimiento de los contratos. En síntesis, un ambiente de negocio
correcto desde el punto de vista de los empresarios donde los sucesivos gobiernos desde
1973 fueron eliminando la intervención del Estado en los contratos entre particulares,
dieron permanencia en el tiempo a las reglas de juego e intentaron mantener un ambiente
macroeconómico estable (con menor éxito relativo en este punto, dadas las crisis que
existieron y la influencia de la inestabilidad de los países vecinos, Argentina y Brasil.) En
particular el cumplimiento puntual de las obligaciones financieras externas e internas del
sector público forjó una imagen respetable para el país en el ámbito regional e internacional.
Uruguay concretó una apertura comercial, gradual en las décadas de los 70 y 80 y
rápida en los 90, desmantelando el proteccionismo derivado de la fase de sustitución de
importaciones: en 1989 las tarifas sobre las importaciones variaban entre un máximo del
40% y un mínimo del 10% (algunos bienes de capital y productos intermedios estaban
exentos de recargos.) Desde 1990, el Gobierno comenzó a reducir estas tarifas: en enero de
1995 las tarifas sobre las materias primas que no se producen internamente se habían fijado
en un entorno del 2-6%, las tarifas sobre bienes intermedios en un 8-16% y las tarifas sobre
bienes al consumo en un 10-20%. Lo que es más importante, el Gobierno redujo
El Ciclo Económico


202
sustancialmente las barreras no arancelarias, incluyendo los precios de referencia y los
precios mínimos de importación sobre los que se aplican las tarifas.
Complementariamente Uruguay firmó acuerdos de libre comercio con países claves
como destino de la exportación de sus productos: fundó con Argentina, Paraguay y Brasil el
MERCOSUR, un acuerdo de integración que se propuso una amplia liberalización del
comercio intrarregional y la adopción de políticas comerciales comunes, sustituyendo una
serie de acuerdos preferenciales entre sus miembros por una unión aduanera (Uruguay tenía
convenios vigentes desde la década del 70 con Argentina (CAUCE) y Brasil (PEC).)
A diferencia de los casos analizados (con la excepción parcial de Nueva Zelanda),
Uruguay no liberó el tipo de cambio y mantuvo una fuerte apreciación de la moneda en la
mayor parte del período 1973-2001, especialmente entre 1978 y 1982 (“período de la
tablita”) y más grave por dimensión y extensión a partir del Plan de Estabilización de
1990.
La política económica de la década de los 90, diseñada para reducir la inflación,
utilizó un ancla cambiaria con el dólar en un sistema de “crawling peg”: como
consecuencia implicó la suba de los costos en dólares para las empresas sólo
parcialmente compensada por un alto aumento de la productividad laboral en la industria,
encareciendo la producción nacional y reduciendo la competitividad exportadora del país.
La disminución de los salarios fue uno de los puntos claves de la política
económica. Con la dictadura militar (1973-1984), diezmadas y reprimidas las
organizaciones sindicales, los salarios reales y las jubilaciones tuvieron una drástica
caída, que se adicionó a la fuerte disminución de los años anteriores. La contención del
salario real en la década de los 90, que creció lentamente, se buscó mediante la
El Ciclo Económico


203
desregulación laboral, llevada a cabo de hecho y de derecho, a través de la precarización
de las condiciones de trabajo (subcontratación, empresas unipersonales, personal
temporario, etc.) manteniéndose, aún durante los años de crecimiento, tasas de desempleo
por encima del 8%.
La lucha contra la inflación, elemento esencial para el cálculo empresarial y la
atracción de inversiones, no logró un éxito sostenido hasta la década del 90 con la
implementación del mencionado Plan de Estabilización. Uruguay, un país de inflación
crónica moderada desde fines de los 50, sufrió un proceso de aceleración inflacionaria en
el bienio 1989-90 llegando la tasa a un máximo absoluto de 133% en el año terminado en
enero de 1991. La base del Plan, en su aspecto monetario, fue la utilización de un ancla
nominal con el dólar para la variación de los precios internos: la instrumentación del
ancla cambiaria fue realizada por el Banco Central del Uruguay mediante un régimen de
banda para un tipo de cambio previamente anunciado por las autoridades. Luego de un
lento decrecimiento inicial de la inflación, el incremento del Índice de Precios al
Consumo (IPC) se redujo gradualmente al 44,1% en 1994 y alcanzó el 8,6% en 1998,
último año de crecimiento.
Para la reducción del déficit público se intentaron estrategias similares a las
aplicadas en los casos analizados: privatizaciones, desmonopolizaciones, disminución de
beneficios del Estado de Bienestar. El Estado redujo su participación directa en la
producción, trasladando áreas al sector privado, en un proceso gradual y acotado debido a
la resistencia popular a estas medidas.
Esta misma resistencia, expresada en sendos plebiscitos que invalidaron total o
parcialmente las leyes promulgadas por el gobierno, implicó el bloqueo de las
El Ciclo Económico


204
privatizaciones generalizadas (sólo se pudieron realizar algunas menores y en forma
parcial formando empresas mixtas como la del ente estatal de aeronavegación, PLUNA),
una lenta desmonopolización de actividades (en la actualidad se está discutiendo la
referente a los combustibles) y una reforma de la seguridad social (responsable del 75%
del gasto social uruguayo equivalente al 15.3% del PBI en 1996) muy disminuida con
relación a las propuestas originales y cuyas consecuencias en lo referente al déficit fiscal
se verán en el largo plazo. Ante la imposibilidad de lograr un ajuste drástico del nivel de
gasto público, los sucesivos gobiernos optaron por reducir gradualmente la plantilla de
funcionarios.
El déficit fiscal se redujo tendencialmente con relación al PBI entre 1985 y 1998,
pero la mayor causa de esta reducción no fue la disminución del gasto público que
intentaron las medidas antes descriptas (de hecho el gasto aumentó en esos años por las
transferencias a la seguridad social) sino el persistente incremento de la recaudación
tributaria por la mayor actividad económica, por el aumento de la presión impositiva
aplicado mediante sendos ajustes fiscales y por la renegociación del servicio de la deuda
externa, en el marco del Plan Brady, obteniéndose la reestructuración y reducción de los
saldos adeudados.
Se fomentó la inversión extranjera, al igual que en los casos analizados pero con
mucha menor intensidad, mediante la Ley de Inversiones de 1988 y regímenes especiales
para el sector turístico (hotelería y complejos), forestación, vitivinicultura y riego,
además de la adopción del marco legal para la creación de Zonas Francas. Se crearon
incentivos a la exportación, reembolsos y reducción de aportes patronales de la mano de
El Ciclo Económico


205
obra, como débil respuesta al alza de los costos en dólares que implicó el Plan de
Estabilización.
Habiendo analizado las principales políticas que se implementaron a partir de los
70 pero especialmente en los 90, siguiendo un esquema similar al utilizado en los
capítulos anteriores, es el momento adecuado para responder las preguntas: ¿Cuales
fueron los resultados de este conjunto de políticas? ¿Cuáles son las causas de la crisis que
comienza en 1999 y se profundiza en el 2002? ¿Cómo se explica esta evolución a la luz
de la teoría clásica y de los casos estudiados?
Comenzando con la primera pregunta, la década de los 90 significó un
crecimiento económico en tasas que Uruguay no alcanzaba desde la época de sustitución
de importaciones en los 40: en el período 1985-2000 el PBI se incrementó a una tasa
promedio del 3,1% anual. Dicho crecimiento se dio en un marco de reestructuración
productiva en el contexto de la integración regional en el Mercosur y con la
profundización de la apertura comercial (los aranceles aduaneros se redujeron
aceleradamente y se hicieron nulos al interior de la unión aduanera), que significó la
consolidación de un patrón de especialización productiva sustentado en la exportación
agroindustrial de bienes con escasa transformación industrial (carne, lana, arroz, lácteos,
forestación, cueros) y en el incremento del rol de proveedor de servicios regionales,
principalmente financieros y turísticos enfocados a Argentina y en menor grado a Brasil,
países que tuvieron un fuerte crecimiento económico por lo que demandaron fuertemente
estos servicios.
Las condiciones de rentabilidad y seguridad, soportados en la liberalización
financiera y comercial junto con la integración al Mercosur, resultaron atractivas para el
El Ciclo Económico


206
ingreso de capitales tantos productivos como especulativos, en el marco institucional y
económico ya comentado. Con respecto a los primeros, la inversión acompañó el proceso de
recomposición productiva localizándose en el sector forestal, la carne, hotelería, y
transporte entre otras. Si bien las tasas de inversión con respecto al PBI siguieron siendo
bajas a escala internacional, supusieron un considerable incremento (4,1% anual) con
respecto al registro histórico uruguayo.
La inversión extranjera directa se multiplicó casi por tres entre 1993 y1998,
duplicando su participación en el PBI. En 1990 ningún sector no industrial era
controlado por empresas transnacionales en Uruguay en más del 50%, en 1998 el capital
extranjero era mayoritario en las grandes empresas de transporte y almacenaje, comercio
mayorista y minorista, construcción e ingeniería, forestación. Las inversiones se
dirigieron al sector primario (en búsqueda de seguridad en el abastecimiento de materias
primas) y al sector terciario (para captar mercados en servicios) como oportunidad de
expansión al ingresar en el mercado local. En el sector industrial las empresas
transnacionales realizaron una vasta compra de empresas, pero la apertura comercial
unida a la pequeña escala del mercado frente a las necesarias en las nuevas tecnologías de
producción y los altos costos internos en dólares hicieron aconsejable (particularmente
luego de la devaluación del real) el cierre de las plantas industriales, con la utilización de
la marca y de los canales de distribución importando los productos desde sus plantas en
Brasil y Argentina. Por las mismas razones, las ramas de la industria que continuaron en
manos nacionales y que tenían mayor dependencia de la protección del mercado interno
(calzado, vestimenta, tejidos de punto, metalurgia, entre otras) se contrajeron o
directamente desaparecieron.
El Ciclo Económico


207
La reestructuración industrial de la década del 90 implicó la reducción de la ya
escasa producción de bienes de capital, maquinaria agrícola, vehículos e instrumental
científico, incrementándose la importación de esos bienes. Entre 1990 y 1995 el déficit
comercial en estas ramas industriales claves para el desarrollo capitalista se duplicó,
pasando de –437 millones de dólares a –975 millones, a la vez que que se incrementaba
la producción y exportación de alimentos. En el balance de ramas industriales, Uruguay
sufrió en el período una importante disminución de su producción manufacturera, se
desarticuló su ya inconexo tejido industrial mientras que creció su dependencia externa
de maquinarias y equipos de producción.
En el sector agropecuario el proceso liberalizador y aperturista avanzó
desigualmente a partir de una situación estancamiento de la ganadería (con excepción
hecha de la lechería) y con la protección de los cultivos agrícolas dedicados al consumo
interno que se desarrolló en los años 50 con el objetivo de lograr seguridad alimenticia, la
economía de divisas y el reasentamiento en el campo. El objetivo de política en los 90 fue
la inserción competitiva en los mercados internacionales, el desarrollo de las fuerzas
productivas en el sector en donde la imagen utilizada era que el “productor rural” debía
transformarse en “empresario rural”.
Los resultados fueron dispares y dependientes de la capacidad de competencia de
cada sector y de la demanda mundial para el mismo: a pesar de continuar la explotación
de la ganadería en forma extensiva y de no ser posible la apropiación de más tierra por
ocupar el 93% de las tierras productivas, el índice de producción de carne se incrementó
23% y las exportaciones de carne pasaron de 270 millones de dólares en 1990 a 400
millones en el 2000 (previo a la aparición de aftosa en el rodeo nacional), la lana se
El Ciclo Económico


208
desplomó desde 315 a 133 millones de dólares exportados en los mismos años, el sector
lácteo incrementó 93% su producción entre 1987 y 1997 y su productividad por hectárea
un 75%.
En los cultivos, sectores como cebada y girasol tuvieron crecimientos importantes
mientras que se estancaron los de maíz, sorgo y soja, la producción de trigo se redujo
drásticamente y se concentró haciendo desaparecer la pequeña producción familiar, el
arroz creció desde ocupar 54.000 ha. en 1980 a 170.000 en 1998 con rendimientos que se
ubican entre los más altos del mundo, la horticultura fue el sector donde la apertura tuvo
un efecto terriblemente nocivo, un renaciente sector citrícola que en comparación a la
ganadería intensiva y a otros cultivos tiene un alto índice de ocupación logró crecer e
insertarse en los mercados internacionales.
El impactante crecimiento de la forestación a partir de 1990 ha determinado la
existencia de 2 millones de hectáreas explotadas que se concentró en grandes propietarios
transnacionales.
El detrimento de la producción de bienes industriales fue acompañado de un fuerte
aumento en el proceso de intermediación productiva, dinamizando las áreas de comercio,
financieras, transportes y turismo. La importancia del sector servicios creció en el Producto
Bruto Interno a la par que decreció fuertemente el industrial (del 26,8% del PBI en 1991 al
16,7% en 1999) y en menor grado el agropecuario (del 10,7% al 5,6% en los mismos años.)
El capital no productivo tuvo un crecimiento espectacular debido al aumento de la
riqueza argentina en esos años y al creciente rol de servicio financiero uruguayo para la
región, confiable y discreto. Las colocaciones de no residentes en los bancos en Uruguay
pasaron de 2000 millones de dólares en 1992 a 7000 millones en el año 2001, antes de
El Ciclo Económico


209
que la salida apresurada de estos capitales disparara una crisis financiera sin precedentes
en Uruguay. La liberalización del flujo de capitales, promovida por los grandes
inversores internacionales y el Fondo Monetario Internacional, creó inestabilidad en los
países subdesarrollados como se comentó en la primera parte de este capítulo. El caso
uruguayo es un ejemplo reciente de ello.
La economía creció entonces al impulso de sectores donde la rentabilidad surgida
en las nuevas condiciones permitió la inversión que incrementó fuertemente el capital
constante.
Pero el crecimiento económico alcanzado hasta 1998 respondió en buena parte a
las condiciones económicas de la región a la cual Uruguay pertenece geográfica e
histéricamente, el cono sur, y con la que estrechó sus lazos comerciales en los últimos
años: “el proceso de apertura con su disminución de aranceles y todos los acuerdos
comerciales firmados y profundizados por Uruguay en el período, han producido
incrementos en las exportaciones e importaciones debido a razones diferentes que los
movimientos de la tasa de cambio real. Al mismo tiempo la política económica aplicada
por los vecinos de Uruguay y sus más importantes socios comerciales, el “Plan de
Convertibilidad”en Argentina y el “Plan Real”en Brasil, hicieron que se apreciaran sus
monedas y ayudaron a Uruguay a mantener su nivel de competitividad con relación a
ellos en la mayor parte del período bajo estudio” (Mordecki, 2000).
El crecimiento económico del país tenía su talón de Aquiles en los procesos de
especialización y pérdida de competitividad que se generaron a partir de las políticas
aplicadas y que se manifestaron en el momento en que la fase de crecimiento de la década
de los 90 se comenzaba a agotar en la medida que la inversión en sectores rentables creó un
El Ciclo Económico


210
exceso de capacidad y de capital constante. Hemos visto, al modelar el intercambio
internacional y la apertura comercial en el capítulo II de esta sección, que la tasa de cambio
real sostenible es la que corresponde a la posición competitiva relativa de un país, medida
por sus costos laborales unitarios reales. El flujo de capitales puede mantener por un tiempo
más o menos prolongado una tasa de cambio distinta de la que se deriva de la relación de
valores de los bienes producidos doméstica e internacionalmente, pero fatalmente ello
conduce a pérdida de competitividad y a problemas que potencian las consecuencias
adversas del ciclo económico.
La súbita devaluación de la moneda en Brasil en 1999, que continuó las
devaluaciones del sudeste asiático y que fue del 30% en términos reales, desencadenó un
proceso que afectó severamente la capacidad de competencia bilateral y, en forma sucesiva,
retrajo la demanda de sus dos principales socios comerciales. A partir de principios de
1999 la economía uruguaya desmejoró notoriamente, entrando en la fase de aguda recesión
que aún hoy continúa. Por otra parte, cayeron los precios de importantes materias primas
exportables tales como la carne, lana y arroz y se elevó considerablemente el precio del
petróleo.
Si la exportación perdió dinamismo por razones externas e internas desde 1999, más
dramática fue la caída de la exportación de carne vacuna en 2001 debido a la aftosa. El
panorama adverso se ensombreció aún más a consecuencia del colapso argentino a
comienzos del 2002 que paralizó la corriente comercial entre ambos países platenses,
cayendo los ingresos por turismo en Uruguay y disparando una crisis financiera con el retiro
masivo de depósitos de no residentes (en su mayor parte argentinos) primero y luego de
algunos residentes, por desconfianza en la capacidad de cumplimiento de sus obligaciones
El Ciclo Económico


211
por parte del Estado uruguayo agravado por el mantenimiento a ultranza de un tipo de
cambio controlado. Corresponde mencionar que elementos desencadenantes de la corrida
bancaria fueron la situación de dos bancos nacionales con negocios en Argentina
(Comercial y Montevideo-Caja Obrera) aunque no la causa última que debemos situarla en
la visión de los depositantes argentinos de que Uruguay mantenía una política económica
similar a la que llevó a Argentina a la catástrofe.La fuga de capitales y la pérdida del crédito
internacional junto con el continuado y creciente déficit fiscal y en cuenta corriente obligó
al gobierno a financiarse a través de los organismos financieros internacionales,
incrementándose la deuda externa hasta alcanzar ratios cercanos al 100% con relación al
PBI.
Los números indican con claridad la gravedad de la crisis: caída del PBI del 105,%
en el año 2002 y del 16,4% desde el comienzo de la crisis, con lo que el producto bruto per
capita se retrotrae a valores de principios de los años 90. La formación bruta de capital fijo
cayó 64% en tres años.En el 2001 las exportaciones se contrajeron 10,4% y una cifra similar
al año siguiente, la reducción con Argentina y Brasil alcanzó al 19,4% y fue aún mayor en
el comienzo del 2002. La desocupación aumentó hasta el 19% en el trimestre Julio-
Septiembre del 2002 con disminución del salario real en ese año del 19,5%.

El rol del Estado uruguayo
Habiendo descrito la evolución económica reciente de Uruguay, pasemos a
intentar dar una respuesta a la segunda pregunta realizada, acerca de las semejanzas y
diferencias con los casos analizados, que dan cuenta de esta enorme disparidad en sus
El Ciclo Económico


212
consecuencias económicas. Comencemos con los resultados del modelo implementado,
para analizar luego las diferencias entre las políticas realizadas.
Uruguay al igual que Irlanda, Chile y Nueva Zelanda logró cifras importantes de
crecimiento en el período 1985-2000, elevadas cuando se compara con la historia
económica del país. Sin embargo el crecimiento del PBI fue significativamente menor
que el obtenido por Irlanda y Chile y similar al registrado en Nueva Zelanda. Más
decisivamente, a pesar de la situación recesiva internacional que ha provocado un
enlentecimiento del crecimiento en los tres países estudiados, ninguno de ellos ha sufrido
una crisis tan profunda como la que hoy exhibe Uruguay: por el contrario las tasas de
crecimiento aunque disminuidas se mantienen en valores positivos.
Para comenzar con el análisis comparado de los modelos de acumulación que las
clases dominantes en cada país propulsaron, digamos que Uruguay en forma similar a los
casos estudiados propició un “correcto” ambiente de negocios a través de la legislación y
la estricta separación de poderes, mediante la represión primero y la tercerización
después el salario real fue abatido en forma drástica en el momento inicial y luego creció
lentamente y en menor medida que la productividad, se realizó una apertura comercial
complementada con acuerdos de libre comercio con países importantes como destino de
sus exportaciones. Los sucesivos gobiernos controlaron la inflación que se había
disparado a principios de los 90, liberalizaron el flujo de capitales desde épocas
tempranas (durante la dictadura militar), promovieron la localización en el país de
inversiones extranjeras e incentivaron nuevos sectores económicos (forestación, turismo,
etc.)
El Ciclo Económico


213
Pero las diferencias con los casos analizados son importantes y van a redundar en
las conclusiones que detallaremos más adelante: el tipo de cambio se mantuvo elevado en
casi todo el período, la apertura comercial distó de ser gradual y no se buscaron
mecanismos para mitigar sus efectos inmediatos sobre el tejido industrial, se mantuvo un
déficit fiscal que se pudo financiar mientras existió crédito internacional pero que supuso
la imposibilidad de inversión en infraestructura en la cantidad necesaria para el
crecimiento y que significó una pesada carga a futuro. Por parecidas y otras razones (a la
cuál no fue ajena la política con respecto a la Universidad estatal) no se apoyó la
investigación científica y técnica ni aún la dirigida a los sectores que debían impulsar el
crecimiento económico del país.
¿Cuales fueron las consecuencias de estas similitudes y diferencias, analizando el
rol del Estado, a la luz de los casos analizados y de la teoría clásica?
La primera, que lo asemeja al caso de Nueva Zelanda y difiere un poco del de
Chile y aún más de Irlanda, es que consolidó la inserción internacional del país en la
nueva división internacional del trabajo como un proveedor de materias primas y
productos alimenticios, complementado en el ámbito regional con el papel de proveedor
de servicios (en especial turísticos y financieros, últimamente y con éxito que perdura de
informática.) En cuanto a lo primero, la creación de riqueza en el país y su exportación
está basada en productos de bajo contenido tecnológico, con reducida capacidad de
generación de empleo, con baja diversificación, de demanda poco dinámica y de pobre
comportamiento de precios
93
. Por lo segundo depende de la situación de las inestables
economías regionales, en especial la de Argentina con la cuál es similar en su producción
exportable por lo que de existir problemas con la colocación o los precios de los
El Ciclo Económico


214
productos primarios, el efecto se verá potenciado por la caída de los servicios dirigidos a
los vecinos rioplatenses. Por último se produjo un proceso de desindustrialización con
restitución de importaciones, reduciendo y desarticulando el ya escaso e inconexo tejido
industrial, beneficiando a los sectores comerciales (a los capitales importadores, en
especial) y financiero. Como consecuencia las tasas de crecimiento en períodos largos
alcanzadas con el modelo de acumulación descrito fueron bajas: en los últimos 20 años,
donde hubo períodos de rápida acumulación y profundas crisis, la tasa fue menor al 2%
anual (prácticamente nulo en ingreso per cápita) lo que ubica al país en el lugar 137
dentro de 178 naciones en un ranking ordenado por tasas de crecimiento decreciente.
En segundo término, para un crecimiento sostenible es necesario generar un
incremento de los excedentes que se reflejan en mayor ahorro interno con relación al PBI.
La inversión de estos ahorros complementados con la inversión extranjera directa es
crucial para el crecimiento. El elevado tipo de cambio contribuyó a disminuir la
rentabilidad de las empresas volcadas a la exportación o con productos competitivos con
la importación, especialmente una vez que las monedas de los países vecinos se
devaluaron. El desafío que presenta a los economistas el trilema de tratar de lograr a la
vez un tipo de cambio fijo para disminuir la inestabilidad, un libre flujo de capitales para
asegura una alocación eficiente de recursos y una política monetaria activa implicó
políticas incongruentes y resultados inadecuados. El bajo nivel de ahorro de la economía
continuó y en su momento máximo alcanzó el 13,4% del PBI, muy por debajo de valores
internacionales. La inversión bruta interna si bien se incrementó significativamente en
términos relativos, continuó ubicándose en niveles reducidos tanto en la comparación
regional como en la internacional.
El Ciclo Económico


215
No disponemos de cifras referentes a tasas de beneficios de las empresas privadas
que nos permitan seguir su evolución, pero resulta claro de los datos disponibles que los
excedentes generados fueron disminuyendo a la par de la pérdida de competencia
internacional en lo externo y del aumento del capital constante en lo interno.
En último lugar, para lograr el crecimiento económico es necesario contar con
sectores donde invertir con rentabilidad. Mientras que algunos sectores tradicionales
crecieron a la par que otros se estancaban, el desarrollo de nuevos polos de crecimiento
fue escaso y se agotó en la medida que la inversión en capital constante creó una
capacidad que excedió las posibilidades de la demanda externa e interna.
Analicemos el soporte que el Estado dió al proceso de acumulación y crecimiento.
En el ámbito macroeconómico, el modelo de exportación de productos primarios
y servicios regionales ha sido aplicado con políticas inconsistentes si la finalidad era
crecer en forma sostenible mediante la exportación: se mantuvo un alto tipo de cambio
(aún después de la devaluación brasileña) a la vez que se procesaba una apertura
comercial implementada rápidamente, manteniéndose alto el consumo social sustentado
en el ingreso de capitales mayormente especulativos, con escaso soporte del Estado en el
desarrollo de infraestructura y capacidades tecnológicas a las actividades generadoras de
riqueza y en especial a los sectores exportadores, a la vez que se mantuvo un alto déficit
fiscal y de cuenta corriente.
Para agravar la situación la liberalización del flujo de capitales, en la búsqueda del
posicionamiento como plaza financiera internacional y en sintonía con las
recomendaciones de los organismos internacionales de crédito, resultó catastrófica al
momento de la crisis ya que la corrida bancaria de julio del 2002 implicó que en ese año
El Ciclo Económico


216
se transfirieran al exterior neta fuera de 2.627 millones de dólares, la cuarta parte del
Producto Interno Bruto.
En el ámbito de las políticas sectoriales, el soporte del Estado fue débil, tanto en
infraestructura como en tecnología y en apertura de mercados para su comercialización,
con una baja inversión en ambos rubros y falta de coordinación con las empresas
privadas, dando lugar a un posicionamiento pasivo.
Para comenzar, no invirtió en infraestructura para apoyar al sector exportador y a
los nuevos polos que se pretendían desarrollar: el motivo pudo estar en la fuerte
restricción fiscal que si bien fue financiada con fuentes externas no permitió inversiones
necesarias para el crecimiento económico. En cada ajuste fiscal se disminuían los montos
destinados a inversiones y no se acometió la reforma del injusto e ineficiente sistema
impositivo para que el sector público pudiera desarrollar las funciones de apoyo y
regulación básicas para el crecimiento.
Con relación al soporte del Estado en el desarrollo tecnológico, tres graves
debilidades ha presentado el sistema de innovación uruguayo: en primer lugar, el retiro del
Estado de un área clave como la tecnológica se manifiestó en la inexistencia de una política
de ciencia, tecnología e innovación (CTI) ordenada y enmarcada dentro de un plan
estratégico de mediano y largo plazo
94
. El conjunto de instituciones que integran el sistema
de innovación uruguayo no ha tenido un ordenamiento de conjunto, ha sido un movimiento
desarticulado y espontáneo. No hubo un conjunto articulado de instituciones, mecanismos y
acciones del Estado con un objetivo común en la materia.
En segundo lugar se observa que los recursos dedicados a la inversión en ciencia
y tecnología en Uruguay fueron sumamente bajos, como lo muestra la comparación de
El Ciclo Económico


217
los gastos en investigación y desarrollo con la región y con el mundo desarrollado.
Uruguay gastó 0,23% de su PBI en 1998 en actividades de ciencia y tecnología en
comparación con 0,53% del promedio de América Latina y de 2 a 3% en los países
europeos y Estados Unidos.
Igualmente fueron muy bajos los gastos de las actividades científicas y tecnológicas
(actividades que incluyen la investigación y el desarrollo) por habitante: 16 dólares anuales
de Uruguay contra 42 de Argentina, 56 de Brasil, 165 de España y 914 de Estados Unidos.
La restricción presupuestaria de la Universidad de la República, la institución que
dispone el mayor potencial de ciencia y tecnología del país y que ha encabezado el
sostenido crecimiento de la producción científica tras el retorno a la democracia, limitó las
posibilidades de desarrollar actividades de CTI y mantuvo una reducida cantidad de
investigadores.
Adicionalmente, la actuación del Estado en la promoción y coordinación de
actividades de investigación y desarrollo, en especial la dirigida a los sectores
tradicionales o nuevos donde Uruguay podía crecer con rentabilidad, fue prácticamente
existente o peor aún, se dirigió a desmantelar las escasas instituciones dedicadas a tal fin
por la vía de su disolución o la restricción de los recursos a ellas asignados.
Como tercer elemento, la ausencia de instrumentos eficaces de incentivo de las
actividades de CTI de las empresas, que se explica por la actitud prescindente del Estado
y por la rebaja de aranceles y la financiación de los proveedores de bienes de capital hizo
que el empresario prefiriera la introducción de tecnología antes que la generación y
adaptación local, lo que implicó la disminución de la actividad de las ramas industriuales
de medios de producción aumentando la dependencia externa como ya se comentara.
El Ciclo Económico


218
Por otra parte, la ausencia o debilidad de un sistema institucional de promoción a
las exportaciones responsable de identificar mercados externos, estudiarlos y divulgar sus
oportunidades, de coordinar programas tendientes a mejorar y prestigiar la calidad de los
productos de exportación, de capacitar y apoyar a las empresas en el comercio exterior,
completaron el panorama de soporte débil al proceso de crecimiento nacional por parte
del Estado, sea por razones de desinterés, imposibilidad, incapacidad, por responder a
intereses de sectores no productivos o por clientelismo político en que incurrieron los
gobiernos del período analizado.
El Estado uruguayo en la década de los 90 cumplió con su rol sustancial en la
economía capitalista que describieramos al comienzo de esta sección: un entorno social e
institucional que favorezca la existencia de excedentes y posibilite su apropiación por el
empresario. Sin embargo, debido a errores de política y al balance de fuerzas entre los
distintos sectores capitalistas, fue mayor su capacidad en asegurar lo segundo que en
lograr lo primero en forma sostenible, logrando resultados en el corto plazo sacrificando
las posibilidades de desarrollo en el largo, por lo que el sistema económico desembocó en
una profunda crisis al fin del milenio.
El Ciclo Económico


219
III.4 Síntesis de la Sección
La intervención del Estado ha crecido a lo largo de la historia del capitalismo por
la necesidad de favorecer la reproducción de un sistema cada vez más complejo. Así al
papel sustancial del Estado de asegurar la obtención de los beneficios por las empresas,
permitiendo la acumulación de capital por parte de unas pocas personas (en comparación
a la gran masa trabajadora) y el conservarlo privadamente con tranquilidad, se ha
agregado el asegurar las condiciones para que exista un crecimiento económico suficiente
para lograr la reproducción ampliada del capital.
La internalización del capital, la competencia creciente por los mercados
internacionales debido a las necesidades de reproducción constante del capital, el
creciente costo de investigación, desarrollo y adopción de nuevas tecnologías, las grandes
obras de infraestructura, la competencia internacional y la necesidad de expandir los
mercados, la creciente escasez de recursos estratégicos, la incrementada complejidad de
preparación de la fuerza de trabajo explican la complejidad del sistema que hace
necesaria un rol cada vez más activo del Estado.
El modelo básico se amplía ahora para estudiar factores que soportan el
crecimiento económico y que dependen de las políticas del Estado. En este trabajo se
analizan la relación entre crecimiento y cambio técnico, bajo las modalidades del
“learning by doing” y de un sector específico de R&D, para concluir que es clave para
una economía el generar sus propios medios de producción para asegurar el crecimiento
económico en el largo plazo. Importancia que se ve reforzada por el hecho de que en el
capitalismo moderno son los sectores productores de maquinarias los que monopolizan
el progreso tecnológico (y lo han convertido en un negocio lucrativo con sus centros de
El Ciclo Económico


220
R&D) determinando que las técnicas de aplicación óptimas se desarrollan para la
economía específica (o en la región económica ampliada) en la cual se insertan.
Otro factor analizado es la apertura comercial de un país, partiendo de la premisa
de que es la ventaja absoluta (ser el productor de menor costo) la que determina el
resultado en la competencia internacional. El modelo presentado permite concluir que los
costos unitarios laborales verticales son determinantes en la competitividad de un país.
De aquí se deduce que la forma en que el Estado conduce los procesos de apertura
comercial es clave para el crecimiento en el largo plazo. Políticas comerciales exitosas
requieren de análisis estructurales de la competencia internacional y de los mercados
mundiales.
Estas conclusiones teóricas son fuertemente apoyadas por el análisis de casos
comparativos de crecimiento a través de la exportación. Chile, Nueva Zelanda e Irlanda
comparten con Uruguay muchas características comunes en tamaño, geografía e historia.
En todos los casos atravesaron por una fuerte crisis en los años 80 para retomar el
crecimiento económico con una fuerte intervención del Estado.
Podemos concretar dos conclusiones acerca de las estrategias de crecimiento
económico exitosas que se extraen de las tres experiencias analizadas, conclusiones que
son propias del modelo teórico clásico: la disminución de los costos laborales unitarios
(que relaciona salarios, tipo de cambio y productividad) y del consumo social permitió el
aumento de la generación de excedentes y liberó una mayor proporción de los mismos
para el ahorro y la inversión. La estrategia de expansión de las exportaciones, ampliando
mercados que permitieran alcanzar una mayor especialización y economía de escala que
la que el tamaño del mercado interno dificultaba, logró desarrollar sectores rentables
El Ciclo Económico


221
donde invertir el ahorro interno y el de las empresas transnacionales atraídas por las
ventajas ofrecidas en estos países, ya sea la dotación de recursos naturales o la de mano
de obra calificada o el bajo costo relativo de la mano de obra o el acceso a mercados o
varios de estos factores a la vez, potenciado por las ventajas fiscales que se otorgaron.
Tras varios años de crecimiento cada uno de estos países presenta en la actualidad
menores tasas pero aún elevadas en comparación con países vecinos o similares y aún
con el resto del mundo. Por otra parte difirieron en sus tasas de crecimiento, alto en los
casos de Chile e Irlanda y moderado en el de Nueva Zelanda, y en su inserción
internacional: como exportador de productos de alta tecnología con valor agregado en el
caso irlandés, como exportador diversificado en mercados y productos de base natural en
el chileno y como exportador de específicos productos primarios en el neocelandés.
Finalmente y a partir de las conclusiones de la teoría clásica y de los casos
comparados, analizamos la evolución económica uruguaya desde 1973 y con mayor
detenimiento desde 1990. Con el fracaso del modelo de sustitución de importaciones ya
descrito, a partir de la década del setenta los sucesivos gobiernos militares y democráticos
reinsertaron el país en la división internacional del trabajo con un modelo basado en la
exportación de productos primarios a los mercados internacionales complementada con
servicios turísticos y financieros a la región.
Con la profundización del modelo y el fuerte ingreso de capitales. Uruguay logró
un importante crecimiento económico entre 1990 y 1998 (pero aún menor al de Chile e
Irlanda y similar a Nueva Zelanda) para luego ingresar en una larga recesión que se
transformó en una grave crisis en el año 2002, con cifras record de caída del PBI,
desocupación, salida de capitales y corridas bancarias. Esto implicó el retroceso en el
El Ciclo Económico


222
producto generado por el país a valores de 1990 y que lo ubica, promediando la tasa de
crecimiento en los últimos 20 años, en el puesto 137 entre 178 naciones. Además la
consecuencia de las reformas económicas fue la reducción del sector industrial en su
conjunto, aumentando además su desconexión al eliminar casi en su totalidad las ramas
realacionadas con la fabriación de medios de producción. Como contrapartida, el alto
consumo social sustentado en el tipo de cambio y la apertura comercial, incrementó
enormemente las importaciones y benefició al capital comercial y financiero.
El modelo de acumulación que la dictadura militar y los gobiernos que le
sucedieron implementaron en Uruguay tiene características similares a las descriptas en
los casos presentados pero presenta fuertes diferencias en aspectos claves que explican
los disímiles resultados alcanzados.
Comenzando con los primeros, Uruguay mantuvo un “correcto ambiente de
negocios” a través de la legislación y la estricta separación de poderes, el salario real
cayó fuertemente en el momento inicial y luego creció lentamente y en menor medida
que la productividad, se realizó una apertura comercial complementada con acuerdos de
libre comercio con países importantes como destino de sus exportaciones. Los sucesivos
gobiernos controlaron la inflación, liberalizaron el flujo de capitales desde épocas
tempranas, promovieron la localización en el país de inversiones extranjeras e
incentivaron nuevos sectores económicos.
Pero las diferencias con los casos analizados son importantes: el tipo de cambio se
mantuvo elevado en casi todo el período, la apertura comercial distó de ser gradual y no
se buscaron mecanismos para mitigar sus efectos inmediatos sobre el tejido industrial, se
mantuvo un déficit fiscal que se pudo financiar mientras existió crédito internacional pero
El Ciclo Económico


223
que supuso la imposibilidad de inversión en infraestructura en la cantidad necesaria para
el crecimiento y que significó una pesada carga a futuro, no se apoyó en los hechos la
investigación científica y técnica ni aún la dirigida a los sectores que debían impulsar el
crecimiento económico del país.
La política económica consolidó la inserción internacional del país en la nueva
división internacional del trabajo como un proveedor de materias primas y productos
alimenticios, complementado en el ámbito regional con el papel de proveedor de
servicios (en especial turísticos y financieros.) En cuanto a lo primero, la creación de
riqueza en el país y su exportación está basada en productos de bajo contenido
tecnológico, con reducida capacidad de generación de empleo, con baja diversificación,
de demanda poco dinámica y de pobre comportamiento de precios. Por lo segundo
depende de la situación de las inestables economías regionales, en especial la de
Argentina con la cuál además es estructuralmente similar.
La crisis de fin de milenio (y la profundidad que alcanza) se produce por la
confluencia de tres fenómenos:
 la dinámica del sistema económico: la fase de crecimiento de la década de los
90 se agotó en la medida que la inversión en sectores rentables creó un exceso de
capacidad y de capital constante a la par que caía la rentabilidad, fenómeno
transitoriamente disimulado por la creación del Mercosur y los planes de
estabilización que sobrevaluaron las monedas de los países vecinos.
 los shocks de demanda externa provocados por la devaluación brasilera, la
crisis argentina y la reaparición de la aftosa entre las principales causas.
El Ciclo Económico


224
 la política económica del período contribuyó a agravar la crisis, al disminuir la
rentabilidad de las empresas productivas, privilegiar el sistema financiero,
estimular el consumo social improductivo y no respaldar adecuadamente el
proceso de crecimiento.

El Ciclo Económico


225








SECCI ON I V:
SÍ NTESI S FI NAL Y CONCLUSI ONES
El Ciclo Económico


226
IV.1 La teoría del crecimiento económico, sus causas y sus crisis
En el sistema económico en que vivimos, el modo de producción capitalista que
emergiera desde la época feudal y se consolidara en su fase industrial a partir del siglo
XVII, la producción de bienes y servicios ha sido creciente en el largo plazo y motivada
por la búsqueda de beneficio de los empresarios, quienes producen mercaderías a partir
de otras mercaderías (materias primas, maquinarias y fuerza de trabajo) que luego
comercializan
El sistema económico se estructura sobre la base de una clase trabajadora que
vende su fuerza de trabajo, a cambio de un salario, a un pequeño grupo de la sociedad
propietario de los medios para producir. Este pequeño grupo se apropia bajo la forma de
beneficio o utilidades del excedente generado por el trabajo de aquellos a quienes
contrata, dicho excedente es la diferencia entre el valor de lo que el trabajador produce y
el salario que se le paga.
Sin embargo los excedentes que se crean no son para el único provecho del
empresario individual: debe compartir buena parte del excedente con aquellos que le
facilitan o posibilitan la realización del proceso de producción, su posterior
comercialización y la retención de parte de los excedentes resultantes. El excedente se
reparte con otros empresarios locales o extranjeros (de los sectores financieros y
comerciales) y se consume socialmente (para el mantenimiento y reproducción del orden
social) y personalmente (con proporciones variables de productos suntuarios.) El
consumo personal agregado de una economía se completa con el que realizan los
trabajadores, a partir de sus salarios, para subsistir.
El Ciclo Económico


227
A su vez los beneficios que obtiene el empresario están enmarcados por dos
límites: por un lado el que impone la competencia entre las empresas (nacionales e
internacionales según el grado de apertura de la economía) que tienden a disminuir los
precios de venta reales (exceptuadas momentáneas situaciones de monopolio o de algún
grado de poder de mercado que todo empresario busca), por el otro el que dicta que hay
un mínimo salario a pagar a los trabajadores, básicamente dado por la necesidad de su
mantenimiento y reproducción con las calificaciones y capacidades que las técnicas de
producción en uso demandan y con los usos y costumbres que una sociedad dada en un
momento histórico determinado tiene.
El crecimiento económico surge de la aplicación de los beneficios obtenidos a
nuevas inversiones en compra de maquinarias, materias primas y fuerza de trabajo,
repitiendo en forma incrementada el proceso de producción en su sector o incursionando
en otros sectores que aparecen como más rentables en ese momento. De aquí se deducen
dos condiciones necesarias para el crecimiento económico y positivamente
correlacionadas con él: la existencia de excedentes en la economía y de sectores en donde
invertir. En otras palabras rentabilidad y oportunidades de inversión productiva.
Una característica fundamental del sistema económico en que vivimos es la
continua ampliación del alcance de su funcionamiento: por una parte expande la
producción de bienes y servicios, la cantidad y variedad de los mismos, en las zonas
donde el capitalismo ya está insertado mientras que por otra, continuamente incorpora
nuevas zonas de economías atrasadas a su pujante sistema económico. Históricamente se
puede hablar con propiedad de crecimiento económico cuando el sistema feudal deja
lugar a la nueva economía capitalista.
El Ciclo Económico


228
Sin embargo este crecimiento no es lineal ni continuado, repetidamente a escala
mundial y nacional ( a veces simultáneamente y otras asincrónicamente, según el país) la
economía atraviesa por períodos donde la producción de bienes se estanca o aún decrece,
donde la desocupación se incrementa, la pobreza se extiende, la quiebra de empresas se
generaliza, el crédito se detiene y hasta las instituciones tambalean. Nos estamos
refiriendo aquí a las crisis profundas del sistema, que ocurren en períodos más largos que
aquellas debidas a ajustes de inventarios e inversión para compensar demandas, ofertas y
capacidades.
El hilo conductor del crecimiento es la búsqueda de los empresarios de
incrementar sus beneficios y más específicamente su tasa de ganancia. La misma
motivación, la búsqueda de ganancias mediante la mecanización en un sistema
desordenado y sin coordinación de sus unidades económicas, es el que inevitablemente
lleva a períodos de crisis que alternan con las etapas de crecimiento.
Cuando la economía crece el empresario incorpora progresivamente nuevas
técnicas de producción que implican mayor inversión y menos trabajo actual, con la
finalidad de bajar sus costos para obtener mayores ganancias y para competir. Pero en la
medida que la técnica se difunde entre los empresarios del ramo, los precios de venta
tienden a disminuir al adecuarse al valor reducido que ahora los produce. Además la
acumulación de por sí implica mayores inversiones en medios de producción,
maquinarias y materia primas. En cada rama industrial y en la economía, no
necesariamente al unísono pero sí tendencialmente, la tasa de beneficio tiende a disminuir
aún en, y debido a, períodos de rápida acumulación.
El Ciclo Económico


229
Y en la medida que la tasa se reduce cada vez es menos conveniente reinvertir en
la producción: llega un momento en que dadas las pocas posibilidades de obtener un
retorno para la inversión el dinero se retiene en colocaciones bancarias o crece la
inversión financiera especulativa que es ahora más rentable o se envía el capital al
exterior en busca de mayor rentabilidad o seguridad, por lo que desaparece la inversión
productiva. La caída de la demanda de inversión repercute en la demanda de bienes de
consumo. El empresario comienza a producir menos y por tanto contrata menos mano de
obra, compra menos materia prima y no actualiza sus técnicas de producción, todo lo que
lleva a un aumento de la desocupación.
La disminución de la demanda, la de inversión y la de consumo, provoca la
pérdida de rentabilidad de otras empresas que no estaban inicialmente afectadas por la
crisis, se produce una caída de los precios y de los volúmenes comercializados que
disminuye los beneficios de estas industrias y aumentan la gravedad de la crisis.
Adicionalmente el sistema de créditos es minado por la alta exposición al riesgo que se
produce, contrayéndose y amplificando la crisis. El sistema monetario estalla
incrementando el caos económico y social.
Si la economía en cuestión es la de un país importante en los mercados mundiales,
la caída de su demanda aparejará un efecto recesivo sobre otros países que verán
disminuir sus volúmenes y precios de exportación.
Los efectos (y la duración) de la crisis son variados pero todos ellos restituyen
rentabilidad a los negocios, lo que conduce a un nuevo período de crecimiento: en el
período de crisis los empresarios no invierten, por lo que disminuye el capital constante
debido a la depreciación y mejora la rentabilidad, dando lugar a la posibilidad de nueva
El Ciclo Económico


230
inversión. La nueva demanda de inversión provoca la suba de la tasa de rentabilidad en
otros sectores industriales. Quiebran los empresarios menos competitivos, provocando la
destrucción y venta de capital constante. La desaparición de estos empresarios deja cuota
de mercado para los que continúan, que ven aumentada su escala y como consecuencia,
su rentabilidad. Disminuye el salario real aumentando la rentabilidad de los empresarios,
producto del aumento de la desocupación y de políticas específicas de los gobiernos. El
marco institucional cambia: se intentan cambios en la estructura económica, en la
apertura comercial y financiera, etc. En tanto el Estado redistribuye sus ingresos
favoreciendo al capital privado, los empresarios cambian su forma de hacer negocios
hacia maneras más eficientes o cambian de ramas industriales hacia las más prometedoras
en la nueva situación, etc. Nuevas técnicas de producción surgen de las crisis y técnicas
de punta que se venían desarrollando con anterioridad a la crisis pero que no se habían
incorporado a los procesos productivos por los costos de conversión o por razones
institucionales, encuentran ahora su oportunidad al haberse desgastado buena parte de las
maquinarias existentes y al haber cambiado el marco institucional.
Los empresarios que sobreviven a la crisis y otros nuevos que se incorporen desde
el exterior comienzan un nuevo período de expansión, motivado por la recuperada
rentabilidad a que lleva los cambios descriptos. La fase expansiva impulsa el crecimiento
de la economía en la medida de que el circuito de producción se repite y se amplia
constantemente, lo que implica mayor inversión, más trabajo y más consumo, a la vez
que la búsqueda de una mayor ganancia implica cambios de técnicas que conllevan
inversión y aumentan la productividad, creando así con el paso del tiempo las
condiciones para una nueva crisis.
El Ciclo Económico


231
Tanto en los períodos de crecimiento como en los de crisis, el Estado juega un rol
fundamental en soportar o retomar según el caso, el proceso de acumulación de capital.
La intervención del Estado ha crecido a lo largo de la historia del capitalismo por
la necesidad de favorecer la reproducción de un sistema cada vez más complejo. Así al
papel sustancial del Estado de asegurar la obtención de los beneficios por las empresas,
permitiendo la acumulación de capital por parte de unas pocas personas (en comparación
a la gran masa trabajadora) y el conservarlo privadamente con tranquilidad, se ha
agregado el asegurar las condiciones para que exista un crecimiento económico suficiente
para lograr la reproducción ampliada del capital.
La internalización del capital, la competencia creciente por los mercados
internacionales debido a las necesidades de reproducción constante del capital, el
creciente costo de investigación, desarrollo y adopción de nuevas tecnologías, las grandes
obras de infraestructura, la competencia internacional y la necesidad de expandir los
mercados, la creciente escasez de recursos estratégicos, la incrementada complejidad de
preparación de la fuerza de trabajo explican la complejidad del sistema que hace
necesaria un rol cada vez más activo del Estado. Y en la actualidad, la expansión del
comercio internacional, los flujos financieros y las inversiones extranjeras directas, de la
mano de las estrategias empresariales de las mutinacionales productivas, comerciales y
finacieras ha supuesto una pérdida de funcionalidad del Estado como regulador del
proceso de acumulación y un desarrollo de estructuras y organismos internacionales, aún
más aliadas a los intereses capitalistas dominantes.
En el presente trabajo se analizan diversos elementos de política del Estado que
influyen sobre el crecimiento y la acumulación de capital. Como el crecimiento
El Ciclo Económico


232
económico se logra cuando existen beneficios y se reinvierten, las políticas que tiendan a
aumentar el ahorro y la inversión y a disminuir el consumo social favorecerán la
reproducción ampliada de la producción. En ese sentido las políticas macroeconómicas
son claves para lograr el crecimiento productivo, las políticas sectoriales pueden ser bien
intencionadas pero inoperantes en un marco inadecuado de política económica general.
Las políticas monetarias, cambiarias y fiscales deben ser congruentes con el objetivo de
crecimiento económico.
Asegurar la libre competencia, eliminando monopolios y oligopolios que se
apropian de excedentes superiores a los que generan con sus productos y servicios por
medio de precios que no reflejan el valor de sus prestaciones, es una tarea del Estado que
encuentra graves dificultades para realizarla dado el poder con que cuentan estas grandes
empresas, muchas veces extranjeras. Ya hemos comentado la positiva correlación entre
estructura del mercado competitiva y crecimiento económico, a resultas de que la
competencia refuerza la motivación del empresario para investigar y/o adoptar nuevas
técnicas, invirtiendo en maquinarias y capacitación.
La forma en que el Estado conduce los procesos de apertura comercial es clave
para el crecimiento en el largo plazo. Políticas exitosas requieren de análisis estructurales
de la competencia internacional y los mercados mundiales. Desde este punto de vista, la
tasa de cambio es de crítica importancia, ya que la tasa de cambio traslada los costos y
precios locales a la arena internacional. Además el otro factor que incide en los costos
unitarios absolutos, y por tanto en la competitividad, es la productividad que depende
crucialmente del avance tecnológico de las empresas y de la modernización de la
infraestructura física, social y política.
El Ciclo Económico


233
Un rol del Estado que es muy fuerte en los países desarrollados e igualmente débil
en los países en desarrollo es su contribución al progreso técnico y por tanto al aumento
de los excedentes (beneficios) a través de un incremento de la productividad de la fuerza
de trabajo o por el desarrollo de productos con mayor valor agregado. Son de gran
importancia para el crecimiento económico las políticas públicas destinadas a desarrollar
las capacidades de aprendizaje necesarias para la imitación de tecnologías y la
disminución de la brecha tecnológica en los países en desarrollo y para ensanchar las
nuevas fronteras tecnológicas en los países desarrollados. La creación y coordinación de
un sistema nacional de ciencia y tecnología se vuelve un instrumento para crear
condiciones de competitividad en el sistema económico, coordinando las instituciones
con las estrategias de las empresas para fomentar el aprendizaje tecnológico.
En la medida que la productividad obtenida por el progreso técnico es la fuente de
excedentes que permite aumentar la reinversión y el consumo a la vez, el Estado es clave
para lograr el crecimiento económico con mejor calidad de vida, aunque esto no elimine
las fuertes desigualdades que el sistema capitalista conlleva
Los factores anteriores no agotan las variables que tienen influencia sobre el
crecimiento económico y sobre las que el Estado tiene un control directo o indirecto,
completo o parcial. Es interesante como línea de investigación el describir la influencia
de otros factores con un análisis basado en el enfoque clásico, esto es, basado en las
preguntas que desvelaron a muchos economistas ¿cómo se genera la riqueza?¿cómo se
distribuye?.
Complementariamente otra línea de investigación es el estudio de la influencia de
las políticas monetarias y fiscales, las que juntas constituyen el medio por el cual los
El Ciclo Económico


234
gobiernos de las economías modernas intentan manejar sus economías, con las severas
limitaciones que el proceso económico capitalista impone, desde la perspectiva de cómo
influyen sobre la generación de excedentes y sobre su reinversión con la tasa de beneficio
como hilo conductor.
En otra línea muy distinta quedan pendientes de un mayor análisis las
transferencias de excedentes entre países o más precisamente entre las clases sociales de
diferentes países. Y es que ya desde los tiempos de los economistas clásicos las
cuestiones económicas y políticas presentadas como de estrategia nacional, respondían a
los grupos dominantes en cada país. Someramente y a pie de página se han tratado
algunos elementos de esta transferencia de excedentes: sin embargo las tendencias de la
globalización actuales, disminuyendo el poder de los Estados y aún obligándolos a
competir entre sí por la alocación de inversiones, obligan a explorar en mayor
profundidad el papel de las transnacionales en la economía capitalista como agentes de
este proceso. Las estrategias de estas empresas, posibilitadas por la fragmentación de los
proceso productivos y comerciales, contribuyen decisivamente a modificar la división
internacional del trabajo a la vez que reproducen la situación de desarrollo desigual en
que se encuentran las economías de los países desarrollados y los países
subdesarrollados.
El listado anterior no implica un completo detalle de las posibilidades que ofrece
el tema, pero sí da cuenta de algunas inquietudes que tiene el economista clásico en su
versión actual.
El Ciclo Económico


235
IV.2 Crecimiento económico: un modelo clásico
El modelo matemático básico, sin considerar el progreso técnico, formaliza el
análisis de la teoría económica clásica. De él se extrae como conclusión que la tasa de
crecimiento es directamente proporcional a la tasa de beneficio de la economía, aunque
inferior a ésta, multiplicada por la fracción de excedentes que no es consumida (social o
personalmente) sobre los excedentes totales. El modelo permite también encontrar
expresiones para las distintas variables y sus tasas de variaciones: producto bruto, capital
constante, mano de obra empleada. Estas expresiones dan cuenta de una economía en
crecimiento donde las relaciones entre las principales variables permanecen constantes,
regulada por la tasa de beneficio. La tasa de crecimiento de esta economía se puede
entender de la siguiente forma: el excedente generado se utiliza en primer lugar para
reponer el capital constante que se ha desgastado en el proceso de producción. Por
encima de ese valor el excedente es utilizado para ampliar el circuito de producción por
lo que la economía crece y la tasa de crecimiento es proporcional al excedente neto
dividido el capital adelantado por el empresario, o sea la tasa de beneficio del empresario.
El modelo básico se desarrolla considerando que toda la producción de un país o
sociedad dada en un período determinado se ha agregado en un sólo producto, para una
economía cerrada (aunque luego se estudian los efectos de la apertura de la economía),
caracterizada por condiciones de producción que son compatibles con la libre
competencia. Se asume que el trabajo es homogéneo y que la libre movilidad de capitales
dentro de la economía asegura la tendencia hacia una tasa de beneficio uniforme. Todas
las variables, dependientes o independientes, cambian en función del tiempo. Con el
supuesto de que no existe ningún cambio social en el período de tiempo en que el modelo
El Ciclo Económico


236
es aplicado, la tasa de obtención de excedentes (relación entre el excedente generado y el
salario pagado al trabajador) es constante. Finalmente no existe ninguna limitación
natural al crecimiento económico, las fuentes de materia prima y la disponibilidad de
fuerza de trabajo no son restricciones a la producción.
El planteamiento matemático del modelo se realiza, en el caso básico y en todas
sus ampliaciones, por dos ecuaciones diferenciales que reflejan el balance de medios de
producción y de excedentes de la economía. Para una sociedad definida en un momento
histórico dado, lo cual implica un grado de progreso tecnológico con sus necesidades
educativas más usos y costumbres, las necesidades de subsistencia y reproducción de los
trabajadores están determinando el salario real que habrán de percibir. La técnica
utilizada, que habrá de ser la más rentable para el empresario, implica la cantidad de
unidades de trabajo a utilizar y el capital fijo. Las ganancias de los empresarios son
ahorros que se invierten. A partir de estas tres condicionantes (salario, técnica utilizada e
inversión) quedan determinados los excedentes producidos por el trabajador, por lo que
de ello se deriva la tasa de crecimiento del sistema económico.. Si los beneficios son
reinvertidos totalmente el crecimiento es el máximo posible, si una parte de los beneficios
es consumida suntuariamente por la clase empresarial o por sectores no productivos
(aunque necesarios para el funcionamiento y la conservación del sistema) el crecimiento
disminuye y más lo hará cuanto mayor sea el consumo social improductivo. El beneficio
del empresario depende de la tasa de obtención de excedentes, ya que sus utilidades
surgen de los excedentes que el trabajador produce sobre lo necesario para pagar su
salario.
El Ciclo Económico


237
La tasa de crecimiento calculada corresponde al sector capitalista de la
producción de un país, no es necesariamente la tasa de crecimiento de la economía del
país ya que en este siempre hay sectores no capitalistas tales como el trabajo doméstico,
la producción artesanal y la producción agrícola de auto subsistencia. La tasa de
crecimiento puede no ser y generalmente no será coincidente con la tasa natural de
crecimiento de la fuerza de trabajo, derivada de las tasas de natalidad y mortalidad. En
cualquier situación relativa de estas dos variables se puede demostrar que existirá un
ejército permanente de desempleados.
La intención del empresario de aumentar sus beneficios a través de la disminución
de sus costos y la necesidad de batir a sus competidores, hace que continuamente mejore
sus técnicas de producción y adopte nuevas tecnologías y sistemas de gestión. En ese
sentido desde los orígenes del sistema capitalista, la división de tareas y la
especialización, tanto en el ámbito interno de la empresa como externo en el sector
industrial y en la economía nacional y aún en la inserción internacional, estos dos
mecanismos han sido una fuente importante de ganancia de productividad laboral y
disminución de costos. Pero fundamentalmente la mecanización de los procesos
productivos, que implica la sustitución de capital variable (mano de obra actual) por
capital constante (mano de obra pre-datada), es el mecanismo por el cual el empresario
busca abaratar sus costos.
El progreso tecnológico a escala empresarial es, en el sistema económico
capitalista, sesgado en el sentido de que por cada unidad de producto obtenido las nuevas
técnicas incorporan más medios de producción y disminuye la fuerza de trabajo,
aumentando la productividad laboral a la vez que decrece la productividad del capital.
El Ciclo Económico


238
Esto también tiene un efecto doble en los marcos de actuación. Por la parte del
precio, si bien inicialmente el abaratamiento de sus costos le puede permitir un mayor
beneficio (siempre que un empresario competidor no lo haya hecho primero) éste
disminuye en cuanto los competidores adoptan las nuevas técnicas de producción. El
resultado de largo plazo es que el empresario ve disminuida su tasa de beneficio en tanto
los precios se acomodan a los nuevos costos y ha aumentado sustancialmente la inversión
en capital constante. Por el otro, la mecanización implica la expulsión de mano de obra
incrementando la desocupación, lo cual facilitará al empresario mantener bajos los
salarios, cercanos al nivel de subsistencia y reproducción.
El modelo matemático ampliado con progreso técnico demuestra estas tendencias,
partiendo de un cambio de técnica (cuyas condiciones de viabilidad se analizan) sesgado
en el sentido indicado. Las variables ya no crecen constantemente y en tasas iguales, el
stock de capital aumenta más rápidamente que la producción y esta que la mano de obra,
de tal forma que dependiendo de la fuerza del proceso de acumulación y del progreso
tecnológico podrá incrementarse o reducirse la fuerza de trabajo utilizada. Se concluye
que la obtención de excedentes por parte del grupo empresarial es creciente así como lo
es la composición orgánica del capital.
La tasa de crecimiento mantiene una expresión similar a la del modelo básico,
esto es, depende directamente de la tasa de beneficio. Con la existencia de progreso
técnico además de utilizar parte del excedente para reponer el capital constante utilizado,
debe invertirse en medios de producción mejorados en un monto con una compensación
por el ahorro de capital variable.
El Ciclo Económico


239
Además el modelo demuestra la tendencia del sistema a estancarse a largo plazo,
a la disminución de la tasa de crecimiento tendencialmente de la mano de la reducción de
la tasa de beneficio sólo parcial y temporalmente contrarrestada por los factores que en el
texto se analizan: destrucción de capital físico, aumento de la tasa de obtención de
excedentes entre otros.
El modelo básico de la sección I es ampliado en la sección II para incluir la
dinámica de crecimiento y crisis. Para los economistas clásicos el largo plazo es
caracterizado como un dinámico y turbulento proceso en el cual la movilidad de capital
entre las industrias tiende a ecualizar la tasa de ganancia entre los diferentes sectores
fundamentales. La tasa de beneficio sigue siendo el hilo conductor y se obtienen
ecuaciones diferenciales cuyas soluciones tienen comportamientos cíclicos, siendo
necesario introducir una función escalonada en el tiempo de la tasa de crecimiento de la
productividad del capital.
Aunque la tendencia secular es a la baja, la tasa de beneficio a largo plazo traza
ciclos en su evolución que son el origen de fases expansivas y fases depresivas de la
economía, en cada una de las cuales la tasa de ganancia dibuja ciclo de menor altura. A
los períodos de tiempo en que la tasa de ganancia es menor que un valor que un valor
mínimo, que surge de comparar alternativas de riesgo y rentabilidad, le corresponde una
fase depresiva o crisis.
En el modelo presentado la salida de la crisis se produce por un aumento de la
productividad del capital debido a la depreciación de los medios de producción
(recuérdese que la inversión ha cesado por falta de rentabilidad), la destrucción física del
capital de las empresas que van a la quiebra y la concentración y centralización de
El Ciclo Económico


240
empresas, todo lo cual comienza a recuperar la tasa de beneficio de las empresas. A partir
de cierto valor mínimo de requerimiento de rentabilidad los empresarios comienzan a
invertir generando mayor demanda de medios de producción y mano de obra, lo que a su
vez se multiplicará al incrementarse la demanda de consumo.
En las economías reales, la salida de la crisis se ve facilitada por la disminución
del salario real que se produce por la pérdida de capacidad negociadora de los
trabajadores debida a la alta desocupación.
El modelo básico se amplía finalmente para estudiar factores que soportan el
crecimiento económico y que dependen de las políticas del Estado. En este trabajo se
analizan la relación entre crecimiento y cambio técnico, bajo las modalidades del
“learning by doing” y de un sector específico de R&D, para concluir que es clave para
una economía el generar sus propios medios de producción para asegurar el crecimiento
económico en el largo plazo. Importancia que se ve reforzada por el hecho de que en el
capitalismo moderno son los sectores productores de maquinarias los que monopolizan
el progreso tecnológico (y lo han convertido en un negocio lucrativo con sus centros de
R&D) determinando que las técnicas de aplicación óptimas se desarrollan para la
economía específica (o en la región económica ampliada) en la cual se insertan.
Otro factor analizado es la apertura comercial de un país, partiendo de la premisa
de que es la ventaja absoluta (ser el productor de menor costo) la que determina el
resultado en la competencia internacional. El modelo presentado permite concluir que los
costos unitarios laborales verticales, dependientes de la productividad y la tasa de
cambio, son determinantes en la competitividad de un país. De aquí se deduce que la
forma en que el Estado conduce los procesos de apertura comercial es clave para el
El Ciclo Económico


241
crecimiento en el largo plazo. Políticas comerciales exitosas requieren de análisis
estructurales de la competencia internacional y los mercados mundiales.
En el desarrollo del modelo se hacen visibles diversas vías de investigación para
el futuro que es intención del autor transitar y que pueden ser agrupadas en dos grandes
conjuntos.
Por una parte las que surgen naturalmente de extender el presente modelo en
varias direcciones. Una de las más tradicionales en otros modelos con enfoque clásico es
flexibilizar la suposición de que son los empresarios quienes ahorran e invierten una
fracción de sus beneficios mientras que los trabajadores solamente consumen. Marglin
(1984) estudia distintas posibilidades de ahorro, a partir de una de las controversias de
Cambridge sobre el tema (así denominada porque involucró a economistas de primera
línea de las dos Universidades de Cambridge, la inglesa y la norteamericana ), para
concluir que no es relevante a los efectos de los resultados de los modelos analizados.
Una dirección similar de extensión se refiere al hecho de que se ha considerado la
fracción ahorrada como una proporción fija de los beneficios, independientemente del
monto de los mismos, con lo que la función de ahorro es lineal con coeficiente en el
origen nulo. Otras funciones son posibles por lo que habrá que estudiar sus efectos sobre
lo que el modelo predice.
Todavía dentro de este conjunto de vías de investigación cabe mejorar los
supuestos respectos al progreso tecnológico. Aquí se han asumido tasas de cambio
constantes para las productividades laborales y del capital, y en el mejor de los casos una
función escalonada para esta última. La teoría del cambio técnico descrita, endogeniza el
progreso tecnológico por lo que cabe la posibilidad de desarrollar expresiones más
El Ciclo Económico


242
complejas para estas productividades, al estilo de Dumenil y Levy (1999.) Nuevamente
habrá que estudiar las consecuencias de otra formulación para los resultados del modelo.
Un conjunto de vías de investigación se abre al considerar no extensiones al
presente modelo sino temas completos que posiblemente cambien el aspecto del mismo.
Entre ellos, y sin agotar las posibilidades, se encuentran los que tratan de los aspectos
monetarios que aquí no se han considerado por trabajar con variables reales, los de la
dinámica de corto y mediano plazo en donde será necesario estudiar tasas de interés, la
política fiscal, la utilización de la capacidad instalada, etc. Pero también quedan por
investigar, a partir de este enfoque clásico basado en la tasa de beneficio, los aspectos
distributivos de la economía capitalista: tanto el que hace referencia a la distribución de
ingresos entre trabajadores y empresarios como a lo que se refiere a la distribución de
riquezas entre países, muchas veces modelada como Norte - Sur.
Es extensa y variada la agenda de investigación que es posible desarrollar, pero es
igualmente necesaria para que el enfoque clásico de la economía demuestre su validez
como alternativa a las escuelas dominantes para explicar los hechos de la economía
capitalista sin ocultar la injusta realidad de la misma en cuanto a la distribución de la
riqueza.
El Ciclo Económico


243
IV.3 Breve historia económica del Uruguay
Uruguay, país pequeño situado en la zona templada del planeta, logró a partir de
1870 un rápido crecimiento económico al consolidar un modo de producción capitalista
impulsado por la inserción (tardía) en el sistema mundial como proveedor de productos
primarios, esencialmente pecuarios, rol que lo caracterizó desde los tiempos de la
colonia.
El sostenido crecimiento de la ganadería, actividad productiva fundamental,
ocurrió luego de la liquidación de la economía pre capitalista (vigencia de los derechos de
propiedad en el campo, implantación del alambrado, expulsión del gauchaje y
asentamiento de la mano de obra asalariada) y se debió a la coincidencia de dos conjuntos
de factores:
 en lo interno, las condiciones naturales (suelo, clima), la reducida población y las
bajas exigencias en materia de capital y de nivel tecnológico, ambos factores
escasos en Uruguay, determinaron que el sector ganadero extensivo pudiera
producir en condiciones de competencia con el exterior.
 en lo externo, el desarrollo de la navegación transatlántica, la mejora de los
métodos de conservación de la carne por el desarrollo de la refrigeración y el
aumento de los niveles de consumo de la población europea resultado de la
expansión económica.
Entre 1875 y 1913 se generó un importante volumen de excedentes, cuya
apropiación se repartió entre el capital extranjero y el nacional compuesto este último por
los grandes propietarios rurales y los comerciantes montevideanos. Una menor porción
consumió el Estado para su rol de mantenimiento y reproducción del orden social. El
El Ciclo Económico


244
empresario rural reinvirtió en el mismo sector agropecuario buena parte de sus
excedentes, lo cual fue complementado por inversiones extranjeras (principalmente
británicas) dirigidas a aprovechar y facilitar la exportación de productos pecuarios,
posibilitando el transporte de la producción primaria desde el interior y su
comercialización. La reinversión de los beneficios generó un período de rápido
crecimiento, que llevó a Uruguay a niveles de ingresos per cápita similares a los de los
países industrializados. Se cumplieron entonces las dos condiciones para el crecimiento
en una economía capitalista; la existencia de beneficios y las posibilidades de inversión,
todo ello soportado por el Estado ligado a los intereses de los dos grupos poderosos a
escala nacional. El crecimiento de la ganadería facilitó un incipiente desarrollo industrial
y de algunos sectores agrícolas, que reforzaron el crecimiento económico general y que
fueron en última instancia fuertemente dependiente de ella.
Pero el crecimiento se agota al estancarse la ganadería: hacia la década del veinte
la tasa de beneficio que decrecía debido al aumento del capital constante llega a valores
bajos que prácticamente implican una reproducción simple (no ampliada) del circuito de
producción, por la ausencia de reinversión en el sector. En la demanda exterior, el otro
pilar del proceso de crecimiento, la multiplicación de la oferta de productos primarios
más la decadencia del principal cliente, Gran Bretaña, cierra una fase histórica de
crecimiento del capitalismo uruguayo. La depresión comienza en 1913 a partir de la crisis
financiera internacional y la concomitante disminución de la demanda de productos
primarios en los mercados europeos. La caída de los precios implicó una brusca
disminución de la riqueza generada por el sector ganadero, que alcanzó casi el 50% entre
1913 y 1916. El volumen de las exportaciones, pilar del modelo agroexportador, se
El Ciclo Económico


245
estancó durante los años de la primera guerra mundial aunque los precios internacionales
subieron durante el conflicto. Recién en 1925 la ganadería podrá superar los niveles que
tenía antes de la crisis.
La disminución de los ingresos de las exportaciones pecuarios volvió a demostrar
la dependencia del resto de los sectores de la economía uruguaya de esos ingresos: la
crisis contrajo un 15% el producto industrial y esto a pesar de las leyes proteccionistas
del primer batllismo, la agricultura sufrirá una menor caída y una más rápida
recuperación.
La crisis trajo aparejada, en un mecanismo que no por repetido merece dejar de
ser comentado, una fuerte desocupación y la brusca disminución de los salarios reales que
llegan a reducirse un 31,5% entre 1912 y 1917. No disponemos de datos acerca del
capital físico que permita evaluar la destrucción del mismo en el período.
El estancamiento de la producción en volumen físico del país llega hasta 1923
pero las consecuencias se arrastran más años, agravado luego por el crack bursátil del 29
en Estados Unidos y su onda expansiva.
Uruguay desde principios de los años 30 cambió su estructura económica con la
aparición de una industria protegida, principalmente sustitutiva de importaciones, que
impulsó el crecimiento a la vez que mantenía una base ganadera en proceso de
estancamiento. La ganadería extensiva era el sector en cuya producción el país se
especializaba y que generaba excedentes, en parte apropiados por empresarios extranjeros
en la comercialización, en parte retenidos por los grandes propietarios ganaderos pero
que no tenían posibilidad de ser reinvertidos con rentabilidad en su propio sector. De la
conjunción de este problema y de la situación mundial (que determinó que los países
El Ciclo Económico


246
desarrollados, enfrascados primero en graves crisis económicas y luego en una
conflagración mundial, disminuyeran o dejaran de suministrar productos industrializados,
por lo cual un proceso similar de sustitución de importaciones tuvo lugar en muchos
países del ahora tercer mundo) surgió la posibilidad de desarrollar una industria propia
donde ubicar los excedentes con rentabilidad.
Entre 1945 y 1955 se obtuvieron altas tasas de crecimiento en la economía
nacional en el marco de la política de sustitución de importaciones, de acuerdo a los
registros históricos las tasas fueron las más latas del siglo. En este sentido las políticas
fueron exitosas tanto en lo que se refiere al crecimiento como en la mejora de la
distribución de la riqueza.
El proceso de acumulación generó un exceso de inversión en capital constante,
específicamente capacidad industrial, sin desarrollar en el caso uruguayo una industria
propia de medios de producción por lo que la dependencia de la tecnología extranjera se
incrementó. Disminuyó la tasa de beneficio en el sector, con dificultades para
incrementar su producción por el pequeño tamaño interno y la falta de competitividad
internacional, a la vez que el otro sector importante de la economía, la ganadería,
continuó estancada y sin posibilidades de inversión rentable. Si bien otros sectores
agropecuarios crecieron, su peso continuó siendo menor en la estructura económica
nacional.
La caída de la rentabilidad industrial implicó la detención del proceso de
inversión en la industria, los capitales acumulados al interior del país comenzaron a ser
transferidos al exterior al no encontrar oportunidades de ganancia en los sectores
económicos existentes y al no desarrollarse otros nuevos.
El Ciclo Económico


247
Cesó entonces el crecimiento de la producción, comenzando a disminuir la
ocupación y aumentando la inflación hasta valores que Uruguay desconocía en su historia
reciente. El déficit en la balanza de pagos se produjo al exceder las importaciones
necesarias para el proceso industrial volcado al mercado interno a las exportaciones
ganaderas. Las décadas de los 60 y principios de los 70 vieron exacerbarse la lucha lucha
distributiva por una decreciente riqueza, con un creciente rol del Estado en la represión
de los trabajadores que llegó a su máximo nivel a partir del golpe de Estado del 73.
Tras prolongados años de crisis, los mecanismos restauradores del capitalismo
comenzarían a actuar para dar paso a una tímida recuperación y posterior fase de
crecimiento. Numerosos sectores económicos vieron disminuidos u obsoletos sus medios
de producción, muchas empresas quebraron aún cuando conservara el país sus
potenciales ventajas absolutas en algunos sectores. Un nuevo marco institucional,
económico y estructural junto a la fuerte disminución del salario real permitieron la
elevación de la tasa de beneficio.
El análisis de esta nueva etapa de la economía uruguaya, donde se termina de
liquidar el esquema de sustitución de importaciones y se comienza a desarrollar un
modelo basado en la exportación de productos primarios y prestación de servicios a la
región, se ha realizado por comparación con tres casos seleccionados: Chile, Nueva
Zelanda e Irlanda.
Estos países comparten con Uruguay muchas características comunes en tamaño,
geografía e historia. En todos los casos atravesaron por una fuerte crisis en los años 80
para retomar el crecimiento económico con una fuerte intervención del Estado.
El Ciclo Económico


248
Podemos concretar dos conclusiones acerca de las estrategias de crecimiento
económico que se extraen de las tres experiencias analizadas para su posterior cotejo con
el caso uruguayo, conclusiones que son propias del modelo teórico clásico: la reducción
de los costos salariales unitarios (que involucra salarios, tipo de cambio y productividad)
y la disminución del consumo social permitió el aumento de la generación de excedentes.
La estrategia de expansión de las exportaciones, ampliando mercados que permitieran
lograr la especialización y economía de escala que el tamaño del mercado interno
dificultaba, logró desarrollar sectores rentables donde invertir el ahorro interno y el de las
empresas transnacionales atraídas por las ventajas ofrecidas en estos países, ya sea la
dotación de recursos naturales o la de mano de obra calificada o el bajo costo relativo de
la mano de obra o el acceso a mercados o varios de estos factores a la vez, potenciado por
las ventajas fiscales que se otorgaron.
Para lograr estos resultados desde el punto de vista del crecimiento (y por tanto
del beneficio de los empresarios), los tres países se caracterizaron por el funcionamiento
de una economía capitalista con instituciones y prácticas que facilitaron la acumulación
de capital, concretaron una fuerte apertura comercial complementada con la firma de
acuerdos de libre comercio con países claves como destino de la exportación de sus
productos, se ajustó desde un comienzo la tasa de cambio y se manejó luego de tal
manera de hacer competitiva las exportaciones, se implementó una política laboral
tendiente a flexibilizar las relaciones patronales, la inflación se controló en todos los
casos con la disminución del déficit fiscal. El Estado se achicó en todos los casos con
relación a su peso en la economía nacional cediendo las áreas rentables a la explotación
de capitales privados, desarrolló la infraestructura apropiada para soportar a los
El Ciclo Económico


249
exportadores (puertos, carreteras, comunicaciones), en la promoción de exportaciones a
través de incentivos, investigación de mercados y otros elementos. También respaldó el
proceso de acumulación de capital modificando los sistemas educativos, coordinó los
ámbitos públicos y privados y transfirió recursos para la investigación científica y el
desarrollo tecnológico en sectores seleccionados por su potencial exportador.
A partir de las conclusiones de la teoría clásica y de los casos comparados,
retomamos el análisis de la evolución económica uruguaya: con el fracaso del modelo de
sustitución de importaciones ya descrito, a partir de la década del setenta los sucesivos
gobiernos militares y democráticos reinsertaron el país en la división internacional del
trabajo con un modelo basado en la exportación de productos primarios a los mercados
internacionales complementada con servicios turísticos y financieros a la región.
El modelo de acumulación que la dictadura militar y los gobiernos que le
sucedieron implementaron en Uruguay tiene características similares a las descriptas en
los casos presentados pero presenta fuertes diferencias en aspectos claves que explican
los disímiles resultados alcanzados.
El tipo de cambio se mantuvo elevado en casi todo el período, la apertura
comercial distó de ser gradual y no se buscaron mecanismos para mitigar sus efectos
inmediatos sobre el tejido industrial, se mantuvo un déficit fiscal que se pudo financiar
mientras existió crédito internacional pero que supuso la imposibilidad de inversión en
infraestructura en la cantidad necesaria para el crecimiento y que significó una pesada
carga a futuro, no se apoyó la investigación científica y técnica ni aún la dirigida a los
sectores que debían impulsar el crecimiento económico del país.
El Ciclo Económico


250
La política económica consolidó la inserción internacional del país en la nueva
división internacional del trabajo como un proveedor de materias primas y productos
alimenticios, complementado en el ámbito regional con el papel de proveedor de
servicios (en especial turísticos y financieros, últimamente y con éxito que perdura de
informática.) En cuanto a lo primero, la creación de riqueza en el país y su exportación
está basada en productos de bajo contenido tecnológico, con reducida capacidad de
generación de empleo, con baja diversificación, de demanda poco dinámica y de pobre
comportamiento de precios. Por lo segundo depende de la situación de las inestables
economías regionales, en especial la de Argentina con la cuál además es estructuralmente
similar.
A la vez las polticas implementadas destruyeron en forma irreversible parte del
tejido industrial, disminuyendo la actividad de la industria y aumentando su desconexión
por la casi completa eliminación de las escasas ramas proveedoras de medios de
producción.
Con la profundización del modelo y el fuerte ingreso de capitales. Uruguay logró
un importante crecimiento económico entre 1990 y 1998 (pero aún menor al de Chile e
Irlanda y similar a Nueva Zelanda) para luego ingresar en una larga recesión que se
transformó en una grave crisis en el año 2002, con cifras record de caída del PBI,
desocupación, salida de capitales y corridas bancarias. La crisis de este fin de milenio y la
profundidad con que se manifiesta es el producto de la confluencia de tres fenómenos:
 la dinámica del sistema económico: la fase de crecimiento de la década de los
90 se agotó en la medida que la inversión en sectores rentables creó un exceso de
capacidad y capital fijo a la par que caía la rentabilidad, fenómeno disimulado por
El Ciclo Económico


251
la creación del Mercosur y los planes de estabilización que sobrevaluaron las
monedas de los países vecinos.
 los shocks de demanda provocados por la devaluación brasilera, la crisis
argentina y la reaparición de la aftosa entre las principales causas.
 la política económica del período, que disminuyó la rentabilidad de las
empresas y no soportó adecuadamente la acumulación, debido a errores de
política y al balance de fuerzas entre los distintos sectores capitalistas.
El breve racconto de la historia económica del Uruguay, que se presenta en este
libro, ha sido apoyado con la presentación de cifras para los principales parámetros
extraídas de diversas fuentes, de acuerdo al período analizado. Estas cifras sirven para dar
una idea de los principales cambios en la economía pero no alcanzan para demostrar la
línea argumental aquí seguida: por una parte se ha comentado en la sección I lo
inadecuado del indicador “Producto Bruto Interno” para medir la creación de riqueza en
una economía, por la otra no existen en la literatura económica uruguaya (o al menos el
autor no las conoce) series de valores de rentabilidad y de otras variables centrales a la
teoría clásica debido al diferente enfoque de la corriente económica dominante.
La elaboración de un conjunto de valores que permitan visualizar con mayor
claridad la aplicación de la teoría clásica aquí descripta resulta entonces de especial
importancia para la contrastación de la misma en un caso específico. Para ello se hace
necesario calcular, con la base teórica desarrollada por Shaikh y Tonak (1994) y aplicada
a los Estados Unidos donde los autores constataron empíricamente las predicciones de la
teoría clásica, valores para la producción de bienes y servicios productivos y no
productivos, tasas de obtención de excedentes, tasas de beneficio de las empresas y
El Ciclo Económico


252
sectores de la economía, composición orgánica del capital, etc. Historiadores económicos
han avanzado bastante en la estimación de las cifras de la economía uruguaya, pero aún
así es posible que el cálculo de las variables citadas sea dificultoso para los dos primeros
períodos de la historia uruguaya aquí descrito. De todas formas queda abierta como línea
de desarrollo la investigación econométrica, especialmente para el último período que por
su cercanía en el tiempo y por la crisis en que se hundió el Uruguay despierta el interés
explicativo no sólo de los economistas sino el de toda la población del país.
El Ciclo Económico


253









ANEXOS
ESTUDI O DE CASOS
El Ciclo Económico


254
1 El crecimiento chileno
Chile es un país largo y apretado por la cordillera de los Andes y el mar, con una
superficie de 764.000 km
2
y con 4.000 Km de costas sobre el Océano Pacífico que lo
colocan frente a los nuevos países industrializados asiáticos. Lo habitan sólo 14 millones
de habitantes de habla hispana, lo que implica una densidad de población de 18
habitantes por Km
2
, similar a la de Uruguay. Su territorio es rico en recursos minerales,
con condiciones climatológicas que favorecen la producción frutícola en el norte y
centro, la producción agrícola y ganadera en el sur y la cría de variadas especies marinas
en el extremo sur. Se trata de un país con una de las mayores reservas forestales del
planeta.
A pesar de la negativa imagen que la dictadura de Pinochet ha formado de la
historia política de Chile en la mayoría de las personas, la democracia chilena (con todas
las limitaciones pasadas y presentes) ha sido una de las más antiguas del mundo y con
escasas rupturas del orden institucional.
Comenzamos nuestro análisis económico en el momento de la grave crisis de
1983 con que culmina la primera etapa del gobierno de Pinochet, caracterizada por una
fuerte apertura externa comercial y financiera, y comienza una política pragmática de
cambios que permitieron un fuerte crecimiento durante el gobierno militar (aún cuando
llevó varios años el retornar a los niveles de producto per cápita anterior a la crisis, lo que
ocurrió al final de ese período) y que se continuó con los gobiernos democráticos que
asumieron luego.
En 1983 la caída de la actividad económica, medida por el Producto Bruto
Interno, alcanzó el 13,4%, la desocupación rondó el 30% de la población activa, el déficit
El Ciclo Económico


255
de los saldos en cuenta corriente superó los 2.000 millones de dólares, con un masivo
endeudamiento del sector privado y crisis en el sector financiero. Las exportaciones
totalizaron un monto de 3.800 millones de dólares, el 71% de las mismas eran explicadas
por recursos naturales: en especial el cobre respondía al 46% de las exportaciones totales.
La política macroeconómica se orientó entonces a respaldar la apuesta de
convertir a las exportaciones en el motor de la economía, potenciando su integración en
la división internacional del trabajo como proveedor de materias primas y alimentos con
bajo grado de industrialización, mientras se mantenía una demanda interna muy
deprimida: las exportaciones pasarán de ser el 19,4% de la demanda en 1982 a un 37,3%
en 1988.
El Estado interviene fuertemente, aún cuando el modelo se denomine
“neoliberal”, en todos los ámbitos donde fuera necesario para asegurar el beneficio al
capital (principalmente el de empresas transnacionales atraídas por la abundancia de
materias primas), y aún de aquellos ámbitos donde se retira lo hace no por omisión sino
persiguiendo el mismo objetivo.
Interviene entonces en las relaciones laborales, aumentando la obtención de
excedentes de los trabajadores por parte de los empresarios. El salario real disminuyó en
1983 en un 25%, lo que redujo el costo de las empresas en general e incrementó los
beneficios de las exportadoras en particular. Para conseguir estos objetivos la dictadura
había reprimido violentamente los sindicatos para luego proceder a descentralizar la
negociación salarial e incrementar la flexibilidad laboral, modificando la relación de
poder entre empresas y trabajadores.
El Ciclo Económico


256
Interviene en la política cambiaria: complementando el efecto de la reducción de
costos por la baja de los salarios reales, las empresas exportadoras se beneficiaron de una
fuerte devaluación del 85% en tres años que se continuó con pequeñas depreciaciones
(crawling peg) para mantener el tipo de cambio real depreciado.
También para mejorar la rentabilidad empresarial el Estado se encargó de realizar
las obras de infraestructura necesarias para la mejora de las técnicas de producción y la
gestión de comercialización, abaratando los costos de suministros a las empresas,
permitiéndole una mayor rentabilidad al transferirles recursos desde otros sectores
sociales y haciendo más competitivas sus exportaciones.
El Estado desarrolló un programa amplio de privatizaciones que redujo
significativamente su participación en la producción y distribución de bienes y servicios,
cediendo al sector privado los sectores potencialmente rentables que controlaba pero a la
vez obteniendo ingresos para reducir su déficit fiscal y disminuyendo los costos de estos
servicios para las grandes empresas (aún cuando se encarecieran para la población.)
Las reformas del sector público tuvieron como objetivo la eliminación del déficit
fiscal en el corto plazo y el aumento de la estabilidad macroeconómica en el largo plazo.
De hecho ha existido superávit desde 1986, siendo el promedio del mismo de 1% entre
1984 y 1994. Obsérvese que esta reducción de gasto del Estado más la caída de la
demanda interna implicaron la disminución del consumo social dirigiendo una mayor
parte de los excedentes a la acumulación de capital, acumulación que fue posible
enteramente gracias al desarrollo de nuevos sectores donde invertir con rentabilidad,
sectores que analizaremos más abajo. El ahorro doméstico bruto promedió el 20% en la
década de los 90, frente a un 25% del ahorro interno total.
El Ciclo Económico


257
Lograda la disminución de la inflación, esencial para el cálculo empresarial
cuando de hacer inversiones se trata, mediante la disminución del déficit fiscal, la
reducción de la demanda interna y con una política monetaria restrictiva, el
establecimiento de un Banco Central independiente permitió una estructura institucional
que facilitó el mantenimiento de la estabilidad de precios. Así se pasó de una inflación
del 23% en 1984 a 6,5% en 1997.
El sistema financiero fue reformado a partir de la crisis bancaria de 1982, causada
por una amplia y desregulada liberalización. Después de la crisis los controles fueron
restablecidos, estos controles tenían como objetivo prevenir salidas masivas de capital y
asegurar el financiamiento para el crecimiento. Si bien posteriormente se flexibilizaron
las restricciones, se buscó evitar el ingreso de capitales especulativos de corto plazo: se
continuó la política de manutención de inversiones por un período de tiempo y
adicionalmente se introdujo un requerimiento de reservas no remunerada (encaje) que
opera como costo fijo a la entrada.
La apertura comercial que había comenzado en la primera etapa del gobierno
militar, década de los 70, con la eliminación de los aranceles múltiples y reducción del
arancel promedio de más del 100% hasta el 10%, sufrió un breve retroceso a raíz de la
crisis del 82 (elevación de aranceles al 35% para disminuir las importaciones y medidas
proteccionistas para el sector agrícola.) Posteriormente los aranceles se redujeron a 11%
en 1992 ya con un gobierno democrático y se prevé llegar al 6% para el 2003. Durante
los noventa la estrategia de liberalización unilateral ha sido complementada con acuerdos
de libre comercio en una estrategia multilateral que llevó a Chile a suscribir tratados de
ese tipo con Canadá, México, el Mercosur, Estados Unidos y la Unión Europea
95
.
El Ciclo Económico


258
El régimen militar fomentó de manera activa el desarrollo de sectores
competitivos de exportación a través de subsidios directos, reintegros, régimen de
“drawback”, exenciones a la importación de bienes de capital y un sistema institucional
de promoción a las exportaciones (ProChile, sus actividades principales son identificar
mercados externos, estudiarlos y divulgar sus oportunidades, coordinar programas
tendientes a mejorar y prestigiar la calidad de los productos de exportación.) Además se
destinaron recursos para apoyar la investigación aplicada y a partir de la asunción de los
gobiernos democráticos se comenzó a desarrollar un Sistema Nacional de Innovación que
coordinó empresas privadas, universidades e institutos de investigación.
La exitosa expansión de la exportación, en particular durante los años 80, se basó
en el comercio de productos primarios (tradicionales y no tradicionales.) Chile logró
expandir y diversificar las exportaciones, tanto en volumen como en productos y en
mercados.
El boom en la exportación de productos básicos no tradicionales se logró a partir
del desarrollo de los llamados “nuevos polos de crecimiento”, fundamentalmente pesca,
forestación y fruta fresca. Estos “nuevos polos de crecimiento” se basaron en la
explotación de los recursos naturales chilenos, en un contexto de salarios bajos y tipo de
cambio devaluado, por parte de grandes empresas que ya poseían canales de
comercialización en los mercados internacionales. La rentabilidad en estas ramas
propulsó una fuerte inversión que alcanzó marcas históricas como la lograda en 1997 con
un 28% del PBI, promediando el 22% entre 1985 y 1995. La calidad de la inversión
también aumentó; en 1998 un 58% de la inversión fue en maquinarias y equipos, pero ya
había alcanzado el 47% en los años 80.
El Ciclo Económico


259
Los elementos diferenciales de estos “nuevos polos de crecimiento” que
provinieron de un inteligente análisis de mercado son:
 la fruticultura se expandió al crecer el consumo en USA de frutas frescas y al
aprovechar Chile la diferencia estacional entre ambos países (el verano chileno
coincide con el invierno en Norte América.) Adicionalmente el boicot de
productos sudafricanos, debido al apartheid, y los altos precios de la mano de obra
en Australia y Nueva Zelanda le permitieron a Chile obtener ventajas importantes
sobre sus competidores hemisféricos. Estas ventajas fueron complementadas con
el desarrollo genético y la obtención de nuevas variedades de frutas, de alta
productividad y valoradas por el mercado, gracias al trabajo de la Universidad de
Chile en investigación y docencia. El desarrollo de infraestructura permitió un
fácil y rápido acceso a los puertos de embarque. Fuertes inversiones, en especial
de empresas norteamericanas, establecieron plantaciones “state of the art”. Las
exportaciones totales de frutas y vegetales frescos totalizaron US$ 1.396 millones
de dólares en 1999. Chile es hoy el principal proveedor mundial de uva de mesa.
 la industria frutícola trajo como efecto reproductor una mayor demanda de
papel y contenedores de madera para packaging, lo que permitió sustentar (al
disponer de un mercado muy activo) la industria de la forestación. Condiciones de
clima, suelo y agua favorables permitieron el crecimiento de los árboles más
rápido y más densamente que en otras regiones. Se estima que del total del
territorio de Chile, 20% es apropiada para la forestación. Esta industria
posteriormente dirigió sus esfuerzos a la exportación de madera (como materia y
prima y con productos elaborados a partir de la misma, tales como mueble,
El Ciclo Económico


260
paneles, etc.) siendo actualmente responsable del 14% de la exportación chilena,
equivalentes a 1.900 millones de dólares anuales. Sus principales mercados son
Asia, Europa y USA, naciones en donde la producción de madera es declinante.
Más de 800 empresas pequeñas y medianas participan en la industria. Por su
parte, la industria papelera, responsable del 40% de las exportaciones del sector
de la madera, ha dirigido sus productos a los países del Cono Sur.
 el análisis de los mercados de los países desarrollados determinó una
necesidad insatisfecha en USA y Japón por un producto marino de alto precio: el
salmón. Apreciado por sus propiedades para la salud (pescado de bajo tenor graso
y con un ácido que disminuye el colesterol), por su excelente gusto y por la
atribución de “propiedades” de rejuvenecimiento y otras, la demanda del producto
ha ido en constante aumento en los últimos años. Aunado a esto, la
sobreexplotación de los recursos marinos en el hemisferio norte ha dejado lugar a
nuevos productores. Chile ha aprovechado sus excelentes aguas y ha
complementado con criaderos, logrando una exportación de productos marinos de
US$ 1.892 millones en 1997, entre los que destacan el salmón y la trucha. La
producción de Chile es de 10 millones de toneladas de pescados y mariscos,
representando el 6% de la producción mundial.
Cabe mencionar entre las industrias exportadoras, que no comentaremos aquí en
detalle por ser de menor volumen o por tratarse de industrias que eran tradicionales en
Chile:
 la industria vitivinícola altamente reconocida en el mundo y responsable por
exportaciones del orden de los 550 millones de dólares anuales,
El Ciclo Económico


261
 la industria química con exportaciones por 500 millones de dólares anuales
comprendiendo yodo, metanol y nitrato de potasio entre los principales
productos,
 los productos alimenticios procesados alcanzaron los 550 millones de dólares
en 1999 incluyendo derivados de tomate, jugos y enlatados.
 las exportaciones de bienes metal mecánicos alcanzaron los 880 millones de
dólares en 1999, producto del incremento del 18,2% anual en el monto
exportado en los últimos 5 años.
Por último pero no menor, la tradicional industria de la minería donde el cobre
representa el 86% del total continúa siendo el principal rubro de exportación con 6.900
millones de dólares al año equivalente al 43% del total de exportaciones, dando cuenta
además del 10% del PBI. Chile posee vastas reservas de los principales minerales (cobre,
oro, plata) y una larga tradición en minería. Altos niveles de inversión extranjera en el
sector han fortalecido sus ventajas competitivas. El foco de la inversión ha sido el de
explorar y desarrollar nuevas minas, aumentando los niveles de producción.


El Ciclo Económico


262
2 La economía neozelandesa
Situada a 1900 Km al sudeste de Australia, las dos islas que componen Nueva
Zelanda totalizan una superficie de una vez y media la de Uruguay (270.500 km2) y una
población similar (3,6 millones de habitantes) en su mayoría europea (83%) y con
minoría maorí (10%, la reivindicación de su cultura es en la actualidad muy fuerte y
compartida por los neozelandeses), concentrada en la isla situada más al norte.
El país siguió un esquema similar de desarrollo similar al chileno y uruguayo:
países de climas templados lejanos de los centros desarrollados, caracterizados por la
inserción tardía en el capitalismo mundial al final del siglo XIX, baja densidad de
población y abundancia de recursos naturales lo que le permitió disfrutar a sus habitantes
de un alto nivel de vida.
Históricamente el principal recurso de Nueva Zelanda fue una óptima
combinación de clima y tierra para el desarrollo de la ganadería, sus productos más
competitivos eran la lana, manteca, cordero y productos refrigerados. Durante la primera
mitad del siglo XX el Estado intervino en la vida económica del país como productor y
distribuidor, amparando el bienestar de una satisfecha y aislada sociedad neozelandesa.
El crecimiento se aceleró con la exitosa aplicación, en la primera fase, de políticas de
sustitución de importaciones. En 1955 el Producto Bruto per cápita de Nueva Zelanda era
el tercero entre el rico grupo de países de la OCDE.
A partir de los años 60 y principalmente en los 70 el fin de la época de oro del
capitalismo de los países centrales con el deterioro de los términos de intercambio debido
a la caída del precio de las materias primas, el ingreso de su principal comprador Gran
Bretañas a la Comunidad Económica Europea y el aumento de los precios de petróleo
El Ciclo Económico


263
redujo la renta real, intensificó los conflictos sociales, incrementó la inflación debido a la
lucha distributiva y aumentó el desempleo, todo esto a pesar de la búsqueda de nuevos
mercados (estrechamiento de relaciones comerciales con Australia) y del intento de
diversificar la base productiva del país (incentivo a las manufacturas, desarrollo de
industria intensiva en capital.) El crecimiento prácticamente se detuvo, promediando
1,5% en los diez años que van de 1975 a 1984. El déficit fiscal alcanzó el 9,5% del PBI
en 1986 y la deuda exterior neta representaba el 80% del PBI. La tasa de desempleo
superó el 7% a principios de los 80, el valor más alto registrado en la historia del país.
Nuevamente se tildó de “liberalismo económico” o de “experimento neoliberal” a
la serie de medidas que la clase dominante neozelandesa puso en marcha para recuperar
la rentabilidad de las empresas y alcanzar un mayor ritmo de acumulación de capital.
Pero esta denominación recoge solamente el espíritu de las medidas de apertura
comercial y las privatizaciones: en realidad el Estado se retiró de áreas de la economía
que cedió al capital privado pero intervino en todas aquellas necesarias para asegurar la
ganancia de las empresas y el funcionamiento del sistema. En particular, la disminución
de los salarios reales y de los beneficios del estado benefactor fue realizada no sin una
fuerte represión a punto tal que, en conjunto con el hecho de institucionalizar un modelo
de crecimiento fuertemente basado en la exportación, ha sido comparado por De Bruin
(2001) con la experiencia chilena: “Nueva Zelanda fue la variante democrática del
proyecto autoritario chileno de reestructura económica”.
Al igual que en el caso chileno, se asumió que el tamaño del mercado interno era
insuficiente para generar economías de escala que hicieran competitivas a las empresas
dadas las tecnologías actuales de producción, por lo cual se hacía necesaria una estrategia
El Ciclo Económico


264
de crecimiento basada en la expansión de las exportaciones con las consiguientes
implicancias de reciprocidad y apertura comercial.
La disminución del salario se logró debilitando el poder de negociación de los
trabajadores. La “Ley sobre los Contratos de Trabajo” de 1991 introdujo el marco
jurídico para un sistema de negociaciones fuertemente descentralizado que completó la
eliminación del sistema de acuerdos nacionales: los contratos de empleo se podían
negociar ahora en forma individual, reduciéndose el número de afiliados a los sindicatos.
La participación de los salarios de los trabajadores en el Producto Bruto cayó desde un
49,9% en 1987 a 43,6% en 1995, un retroceso de más del 12%.
Una fuerte devaluación en 1987 al dejar flotar la moneda permitió potenciar la
reducción de los salarios y del resto de los costos no transables de la economía, a partir de
allí se mantuvo un tipo de cambio competitivo (aunque no en forma continua) para
fomentar las exportaciones.
El déficit fiscal se eliminó no por la vía de aumentar la recaudación impositiva
sino por la reducción de los beneficios que concedía un fuerte Estado de Bienestar. Los
montos percibidos por los beneficiarios del sistema de bienestar se redujeron en valores
superiores al 25% pero además las reglas de elegibilidad para esos beneficios se
endurecieron fuertemente, lo cual implicó un importante ahorro adicional. En el caso de
las pensiones por jubilación se incrementó la edad necesaria para jubilarse y se redujeron
los montos a pagar, para el seguro por desempleo se eliminaron causales y se redujeron
los pagos. El objetivo declarado del gobierno cambió desde el “estado benefactor que
proveía a los habitantes con necesidades para que se sintieran pertenecientes a la
El Ciclo Económico


265
sociedad” al de “una modesta red de seguridad” que en realidad debiera leerse como una
“mínima red de seguridad”
96
.
El objetivo de reducir el déficit a través de una disminución de los gastos y no de
un incremento de los ingresos se institucionalizó con cuatro leyes entre 1986 y 1994 que
promovieron cambios radicales en la forma de gestionar los distintos servicios públicos,
introduciendo herramientas modernas de management, y permitieron la privatización de
vastas áreas de la economía. Encontramos nuevamente el hecho de que el Estado deja en
manos de las empresas locales o extranjeras (y esto último es lo que se da en mayor
parte) los sectores económicamente rentables y se encarga de aquellos sectores que los
capitales privados no tienen interés por explotar o en donde ofrece servicios a empresas
privadas subvencionando sus costos.
En el caso de Nueva Zelanda esto se tradujo en la eliminación de los monopolios
de empresas estatales, la corporativización de 24 empresas estatales y la privatización de
las empresas de transporte (aerolínea y ferrocarriles), petrolera, astillero, correos y
telecomunicaciones entre otras.
El resultado de las acciones de reducción de gastos, recorte de transferencias a la
seguridad social y privatizaciones redujo la deuda pública hasta un 27% del PBI en la
actualidad, mientras que el déficit fiscal se transformó en un superávit del 3% del PBI
para el año 1995 manteniéndose positivo hasta el momento actual en valores de alrededor
del 1%.
La inflación fue eliminada gracias a la reducción del déficit fiscal que permitió
una política monetaria dura, con baja emisión, manejada contra ciclicamente: cuando a
principio de los años 90 se produjo una disminución del crecimiento se permitió un
El Ciclo Económico


266
relajamiento de las condiciones monetarias para facilitar la expansión. El Banco Central
de Nueva Zelanda, Reserve Bank, fue independizado del Gobierno mediante una ley
dictada en 1989 y su objetivo de política monetaria fue la estabilidad de precios. La
inflación cayó hasta valores menores de un dígito, estimándose para el presente año en un
3,8%.
La integración al sistema económico mundial, que reforzó el papel del país en la
división internacional del trabajo como proveedor de productos alimenticios, se procesó
mediante una apertura comercial que eliminó controles de importación desmantelando el
“paraguas protector” de la industria nacional. Se redujeron aranceles para productos
específicos con muy altas tarifas y se estableció un programa de disminución general
muy gradual. Un acuerdo de libre comercio con Australia determinó la reducción de los
derechos de importación con este país. La apertura comercial se produjo acompañada de
una fuerte devaluación de la moneda, la eliminación de las restricciones a las divisas
extranjeras y la liberalización de los mercados financieros. En sentido contrario en cuanto
a la promoción de exportaciones pero más que compensado por la devaluación realizada,
se eliminaron todos los subsidios e incentivos directos a la exportación. Luego de los
primeros años de reforma la moneda se apreció debido a los flujos de capital, creando
dificultades para el aumento de las exportaciones.
El rol del Estado en el apoyo al comercio exterior, motor de la economía
neozelandesa en la actualidad, se desarrolló en tres áreas:
 promocionando la internacionalmente reconocida imagen de nación “limpia
y verde”, por medio de una cuidada atención a las exigencias medioambientales y
de calidad.
El Ciclo Económico


267
 desarrollando un fuerte acceso a los mercados para sus productos a través de
acuerdos bilaterales con las naciones del Pacífico (APEC) y Australia.
 creando un organismo dedicado a la investigación y el desarrollo para los
productos exportables neozelandeses. Si bien la inversión pública en R&D con
relación al PBI se mantuvo por debajo de los estándares de los países
desarrollados (1% frente a 1,6%), igualmente es alto frente al promedio del resto
del mundo (0,6%) y creció a un fuerte ritmo durante la década de los 90.
Asegurado el nuevo marco de negocios, la existencia y desarrollo de sectores de
la economía donde invertir con rentabilidad es una condición necesaria para la
acumulación de capital y el crecimiento.
La inversión en Nueva Zelanda, realizada por un pequeño conjunto de grandes
empresas con vinculaciones internacionales, se concentró en su mayor parte en sectores
tradicionales de su economía con escaso desarrollo de sectores nuevos. El sector
agropecuario (incluyendo el procesamiento e industrias complementarias) significó el
50% de un total de 17 mil millones de dólares exportados en el 2000, equivalentes a un
29% del PBI:
 las exportaciones de carne de vaca y cordero dieron cuenta del 20% del total
exportado, habiendo logrado fuertes incrementos en productividad que
compensaron la caída internacional de precios de los últimos años.
 la producción de leche se incrementó dramáticamente en los 80 y 90, por el
aumento de la cantidad de ganado lechero y de la productividad, dando cuenta
en la actualidad del 18% de las exportaciones.
El Ciclo Económico


268
 las actividades hortícolas se expandieron gracias en buena parte al desarrollo
de una nueva fruta, el kiwi, que se impuso en los mercados mundiales por su
gusto y sus cualidades nutritivas. La manzana, los vegetales frescos y
procesados y la incipiente industria del vino neozelandés dan cuenta de una
exportación por valor de 1.500 millones de dólares equivalentes al 9% del
total enviado al exterior.
 la nueva industria de la forestación (con referencia a su significación como
volumen exportable) logró un boom de crecimiento a lo largo de 10 años,
gracias a las características del clima neozelandés que en el caso del pino,
principal especie plantada, tiene una tasa de crecimiento de 25 m3 por
hectárea, una de las más altas del mundo.
 otra industria reciente es la que resulta de la explotación de los productos de
mar. Nueva Zelanda cuenta con una amplia zona de pesca, equivalente a 15
veces su territorio, con abundantes recursos marinos. Estas dos industrias
nuevas, pesca y forestación, dan cuenta del 15% del total exportado.
Complementando el panorama inversor, el sector turístico se desarrolló en la
década de los 90 a través de la construcción de hoteles, entretenimientos e infraestructura
de transporte. Se logró un incremento del 60% en el número de turistas que visitó Nueva
Zelanda, llegando a significar el turismo en forma directa un 4,7% del PBI en 1997. Si
bien esta no es una actividad de exportación, es equivalente desde el punto de vista del
ingreso nacional, ya que a través del consumo de los extranjeros el país receptor se
apropia de parte de los excedentes generados en el país de origen.
El Ciclo Económico


269
La fuerte intervención del Estado en el crecimiento y la distribución entre las
clases sociales logró el objetivo de relanzar la acumulación del capital, sacando al país de
la crisis que se extendió por más de una década en su fase más aguda. Pero el crecimiento
logrado en Nuevo Zelanda fue moderado, alto en el momentum posterior a la reforma o
sea a principio de la década de los 90 disminuyendo luego. En total la tasa promedio de
incremento del PBI en la década fue de 2,7% anual, elevada en comparación a las
décadas anteriores pero no con respecto a terceros países. El valor del PBI per cápita
aumentó tan sólo 0,7% entre 1987 y 1998 debido a un fuerte crecimiento de la población
(según OCDE la población creció a un ritmo del 1.1% anual hasta 1996, tasa sólo
excedida por México), aunque debe tomarse en cuenta que el valor alcanzado en 2001 de
US$ 19.000 per cápita es bajo en comparación con los países desarrollados pero alto para
países de características similares a Nueva Zelanda.
Las razones para este moderado crecimiento se explican por dos hechos
principales: el ahorro nacional que si bien creció se mantuvo en valores bajos si los
comparamos con otras economías y las posibilidades de reinversión de esos excedentes.
En general el ahorro doméstico no ha sido suficiente para satisfacer la demanda
total de inversiones en Nueva Zelanda, por lo que el gap lo ha debido llenar la inversión
extranjera. Sin embargo ésta se ha visto acotada por los crecientes déficit en cuenta
corriente que alcanzaron el 6.7% en 1999. La tasa de ahorro de Nueva Zelanda ha sido
del 4% del PBI, lo que la ubica en los menores valores de los países de la OCDE. Las
tasas de formación bruta de capital fijo y de inversión muestran valores más cercanos a la
media de los otros países desarrollados, ha sido en promedio de un 22% y 8% del PBI
respectivamente (lo que implica por habitante valores menores de inversión en valor
El Ciclo Económico


270
absoluto.) Pero esto también implica que Nueva Zelanda no podía, por este factor, tener
una tasa de crecimiento mayor a los otros países que le permitiera converger en alguna
medida a sus valores de PBI per cápita.
La inversión extranjera que complementó la relativamente escasa inversión
doméstica fue sustancial, una de los mayores de OCDE, y se dirigió en buena parte a los
servicios por lo que no potenció las condiciones exportadoras del país. Las empresas
transnacionales que sí se dedicaron a la exportación se enfocaron a la explotación de los
recursos naturales del país tales como alimentos, bebidas y forestación. Esto reforzó el
perfil de inserción internacional de productor primario del país al tiempo que no
desarrolló en forma importante las actividades manufactureras, fuentes de valor y
crecimiento sostenible.
Nueva Zelanda creció sobre la base de sus sectores tradicionales (con excepción
de un par de sectores nuevos): el Estado facilitó la acumulación de capital en la forma
descripta pero no desarrolló sectores nuevos, mediante las políticas adecuadas de
búsqueda, formación de clusters, incentivos y apoyo de infraestructura que permitieran
invertir con rentabilidad. Nueva Zelanda logró salir de la larga fase de recesión en que se
encontraba en los 70 y 80, las oportunidades desarrolladas en distintos sectores de la
economía (especialmente primaria) le permitió alcanzar un crecimiento moderado. Pero
no resultó suficiente para generar tasas de crecimiento que le permitieran converger hacia
los países desarrollados con los que hace unas décadas se encontraba en similares
condiciones de riqueza.
El Ciclo Económico


271
3 La experiencia irlandesa
Desde finales del siglo XV, en que fue conquistada por sus vecinos ingleses luego
de varios siglos de luchas e intervenciones armadas, la católica Irlanda estuvo
subordinada a la protestante Inglaterra. En 1921 Irlanda lograba su independencia luego
del trágico “Levantamiento de Pascua” ocurrido dos años antes, debiendo resignarse a la
pérdida del Ulster de mayoría protestante.
En la actualidad 3,8 millones de habitantes pueblan los 70.000 km2 de territorio
de esta nación cuyos orígenes se remontan a los antiguos guerreros celtas.
Irlanda siempre ha sido un país eminentemente agrícola, con exportaciones de
productos primarios alimenticios, subdesarrollado con alta dependencia de la economía
británica y con un bajo nivel de vida. Cuando se produjo la masiva migración de
europeos a Estados Unidos, la corriente irlandesa fue de las más significativas. La
influencia que ejerce en la actualidad esta colonia en los Estados Unidos le ha valido a
Irlanda tener un fuerte aliado cuando ha llegado el momento de salir de su larga etapa
agrícola.
Luego de su independencia, en la década del 30 Irlanda desarrolló un modelo de
sustitución de importaciones que promovió el crecimiento de la industria interna basada
en bienes de consumo y productos de baja tecnología. Al paso del tiempo, la dependencia
de la importación de materias primas y productos semi manufacturados más las
condiciones internacionales llevaron a Irlanda a una crisis severa, que motivó el cambio
hacia una política de apertura comercial con énfasis en la exportación a partir de 1958.
En 1973 Irlanda entró a formar parte de la Comunidad Económica Europea, un
hecho clave para entender su historia posterior.
El Ciclo Económico


272
A partir de 1975, como consecuencia de su estructura económica y del shock del
petróleo, el país se sumergió en una profunda crisis: tuvo el mayor índice de inflación de
Europa superando el 20%. En medio de intensos conflictos sociales que la recesión
acrecentaba la tasa de desempleo sobrepasó el 15% al final de la década de los 80, el
déficit fiscal fue equivalente al 6% del PBI y el balance en cuenta corriente de –8.2%, la
deuda pública equivalía al 130% del PNB.
El momento del cambio llegó en 1987 con la implementación del “Plan de
Desarrollo Nacional” para el período 1988 – 1993 que logró un fuerte crecimiento
económico. A partir de 1993 nuevas medidas propulsaron el crecimiento hasta el 6,5% en
1994, lográndose un promedio de 5,4% anual entre 1987 y 1996 y aún hoy ( 2001, dato
más reciente) se mantiene en el 4.1%. El motor de ese crecimiento ha sido la industria,
responsable en la actualidad del 40% del PBI y del 75% de las exportaciones
97
,
exportaciones que a su vez alcanzan a la enorme proporción del 80% del PBI.
Concomitantemente el peso de la exportación de productos agropecuarios cayó desde el
32.2% del PBI en el período 1976-196 hasta el 19.8% en 1995 y hoy sólo representan el
6% del PBI. El producto per capita alcanzó los 23.000 dólares en el año 2001, el
desempleo cayó por debajo del 5%.
¿Cuáles fueron entonces las políticas que posibilitaron estos resultados? ¿Cuál fue
el rol del Estado en la recuperación de la acumulación de capital? Observemos que, a
diferencia de los casos estudiados de Chile y Nueva Zelanda, la actuación del Estado no
se oculta a través de etiquetas ideológicas sino que es explicitada en políticas de
crecimiento activas transformadas en un plan de acción. Y que la acción del Estado se
soportó en un programa de cooperación, inversión social y transferencias por lo que ha
El Ciclo Económico


273
sido a veces denominado “un caso de capitalismo exitoso con un rostro humano” aunque
no por ello exento de críticas
98
.
En primer lugar aumentó la tasa de obtención de excedentes generados por los
trabajadores pero no por la vía de la reducción directa de los salarios, como ocurrió en
otras experiencias, sino de mantener el salario real de los trabajadores aunque sin
compartir con ellos las importantes ganancias de productividad (excepto y sólo
parcialmente en lo referido a los beneficios sociales), disminuyendo por lo tanto el peso
de los salarios en el producto. Como contracara, la porción de beneficios brutos de la
industria (incluyendo transporte y comunicaciones) creció desde el 45.1% en 1987 al
57.7% en 1995. Esta política laboral se implantó de manera negociada: el programa para
la competitividad y el empleo firmado en 1994 estipuló límites a la subida de los salarios
por 3 años (luego fue renovado en 3 sucesivas ocasiones, no sin fuertes disputas debido a
la exigencia de los sindicatos de que se cumpliera lo acordado y de participar en mayor
medida de los frutos del crecimiento económico) a la vez que propiciaba un incremento
del empleo y comprometía al Gobierno a incrementar los gastos en salud, educación y
vivienda.
A pesar de este incremento en las partidas destinadas al bienestar, menor a lo
inicialmente comprometido, la reducción de gastos por recortes en los salarios de los
empleados públicos y la reducción del beneficio de seguro de desempleo por disminución
de la tasa de reemplazo, del plazo de cobertura y restricciones a la elegibilidad, más la
expansión de los ingresos disminuyó el peso relativo de los gastos públicos a la vez que
redujo sustancialmente el déficit fiscal hasta lograr el superávit en 1996, a pesar de y para
posibilitar las vastas exenciones de impuestos al capital que describiremos más abajo. De
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274
esta forma el Estado irlandés disminuyó la relación del gasto público con respecto al PBI
hasta el 33,2% sustancialmente menor al 46% de los países de OCDE.
Paralelamente la privatización de empresas públicas y la desregulación de
sectores estratégicos de la economía, hechos que cobraron fuerza a partir de 1998, logró
el múltiple efecto de disminuir el peso de la deuda pública, entregar al capital privado
sectores de la economía que podían ser rentables, disminuir costos para los sectores
exportadores y fomentar la inversión. Entre las privatizaciones más importantes
realizadas y a realizar cabe mencionar la línea aérea Air Lingus, la distribuidora de
energía eléctrica ESB y la distribuidora del gas natural. Las desregulaciones se efectuaron
en el sector energético y las telecomunicaciones.
La devaluación de 1993, disminuyendo los costos salariales en moneda extranjera,
la congelación de los salarios reales y la reducción del gasto público, permitieron el
aumento de la generación de excedentes y liberaron una mayor proporción de los mismos
para el ahorro y la inversión. La tasa de ahorro subió 6 puntos a partir de 1987, llegando a
un máximo del 23% del PBI en 1991 y estabilizándose en un alto 20% a partir de allí
Los bajos costos salariales en comparación con los de la Unión Europea fueron
claves para la promoción de las exportaciones y el arribo de capitales destinado a
inversiones directas, hechos no separables uno de otro ya que el objetivo de las empresas
transnacionales norteamericanas (observemos como las afinidades surgidas debido a la
vasta emigración irlandesa a USA durante varias décadas influyen en esta materia) y
europeas (aquí cabe destacar la cercanía geográfica y cultural) fue el de proveer a la
actual Unión Europea, de la que Irlanda forma parte, de productos manufacturados. La
inversión extranjera alcanzó el 3% del PBI en los años 90, en el orden de los 2.300
El Ciclo Económico


275
millones de dólares anuales, incentivadas por la reducción de las tasas impositivas para
las sociedades que produjeran bienes dedicados a la exportación (se fijó un 10%), las
reducidas cotizaciones a la Seguridad Social (muy por debajo de la media europea) y la
creación de una zona libre de impuestos en Shannon, sin olvidarnos de las exenciones del
importante centro financiero de Dublín. Pero además a los enormes incentivos fiscales se
agregaron la provisión de sitios para oficinas y edificios y hasta la construcción de las
mismas. El objetivo fue lograr que las empresas extranjeras se instalaran en el país por sí
mismas y no a través de la compra de empresas locales.
La fuerte intervención del Estado para atraer inversiones en manufactura no
terminó allí: la política industrial se orientó a desarrollar sectores de alta tecnología
aprovechando el excelente nivel de educación de una población joven con gran presencia
laboral femenina y la buena infraestructura de comunicaciones con que contaba el país.
Entre otra medidas, se subvencionaron el entrenamiento a los empleados (el aporte del
Estado para este fin alcanzó el 1,8% del PBI, un verdadero récord mundial que duplicó el
promedio de los montos destinados a tal fin por los países de la OCDE), la investigación
y el desarrollo (se dedica en el Programa Nacional de Desarrollo 200-2006 un monto
anual de 2.500 millones de dólares equivalentes al 3% del PBI) y los servicios a las
empresas tales como estudios de mercados, información de negocios y estudios de
factibilidad (“IDA Ireland” y “Enterprise Ireland”.) Además y como soporte al proceso
de acumulación de capital y crecimiento, el Estado mantuvo la continuidad de la
inversión en infraestructura física y expandió dramáticamente el sistema educacional.
La estrategia de expansión de las exportaciones de manufacturas, basada en gran
parte en productos con alto valor agregado, permitió desarrollar sectores rentables donde
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276
invertir el ahorro interno más las inversiones extranjeras de empresas transnacionales. La
inversión en capital fijo bruta promedió el 19% del PBI entre 1985 y 1995, en 1997 era
el 21.5%.
La ya comentada presencia de empresas transnacionales en esta estrategia de
desarrollo se visualiza por el apabullante dato de que a ellas se debe el 95% del
crecimiento de las exportaciones industriales de Irlanda y al menos el 75% del
crecimiento de las exportaciones totales.
Irlanda fue exitosa en atraer una gran cantidad de empresas similares,
relacionadas y complementarias, con activos canales de comercialización externos y
programas de investigación y desarrollo propios, logrando formar aglomeraciones o
“clusters” en los sectores de la computación, ingeniería de instrumentos, farmacéutica y
química.
La industria química fue el sector de mayor crecimiento en el período 1991-99
aumentando sus exportaciones en un factor de 6, el conjunto de productos relacionados
(químicos orgánicos, productos farmacéuticos y médicos, materiales químicos) fue
responsable del 35% de las exportaciones totales del país en el año 2001 (90 mil millones
de dólares), convirtiendo a Irlanda en uno de los mayores exportadores del mundo de
productos de química fina y farmacéuticos. Le siguió en importancia en cuanto a
crecimiento el sector de equipamiento óptico y electrónico, que incluye la manufactura de
computadoras y componentes: quintuplicó sus exportaciones en la misma década y
representó el 42% de las exportaciones.
El mercado de estas empresas de alta tecnología fue básicamente la Unión
Europea, 61% de las exportaciones totales del 2001 (20% a Gran Bretaña y 41% al resto
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277
de los países, principalmente Alemania, Holanda y Bélgica), lo que da cuenta de la
importancia de la cercanía geográfica. En segundo y más lejano lugar se situó Estados
Unidos con el 16% del total exportado, con valores menores al 3% se situaron Japón y
Suiza.
Los resultados de estas políticas mostraron una nueva y distinta inserción de
Irlanda en la división internacional del trabajo: las exportaciones crecieron a un ritmo del
15.5% entre 1991 y 1999 para luego superar los 90.000 millones de dólares, de acuerdo al
Banco Mundial el 47,5% de los bienes manufacturados exportados en al año 2001 eran de
alta tecnología.

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298
Notas ampliatorias

Introducción

1
Adam Smith, David Ricardo, Carlos Marx entre los principales. Una síntesis del pensamiento de cada uno
de ellos, con relación al crecimiento económico, se encuentra en Eltis (2000.) Una historia crítica de su
pensamiento en Hunt (2001.) Algunos autores actuales consideran a Marx y los autores clásicos
separadamente. A nuestro modo de ver, a pesar de sus diferencias en el plano económico que se proyecta a
la defensa de los intereses de distintas clases sociales, todos ellos plantearon metodologías, conceptos y un
programa de investigación similares con respecto al capitalismo.

2
A modo de ejemplo y no taxativamente Sraffa, Rubin, Grossman, Shaikh. Una completa revisión de las
posiciones de los economistas de las corrientes no dominantes se encuentra en Guerrero (1997.)

3
Ver por ejemplo, Kurz y Salvadori (1998) para una completa revisión y crítica desde un punto de vista
rigurosamente técnico de las viejas y “nuevas”teorías del crecimiento, exógenas y endógenas. North (1995)
critica estas teorías desde un punto de vista histórico e institucional. Ver también Shaikh (1986), Shaikh
(1997), Harribey (2001.)

4
Ros (2001) presenta una revisión de las predicciones de modelos de base neoclásica, exógenos y
endógenos, y su desajuste con la realidad histórica y actual.

5
Esto no significa una teoría “monocausal” del crecimiento y en especial de las crisis económicas: en
ambas fases del ciclo, son importantes además de la rentabilidad de las empresas y la economía (y por tanto
de las ganancias o excedentes generados), la realización de la producción (de donde se derivan teorías
monocausales como la de la insuficiencia de la demanda) y la relación entre el crecimiento de la rama de
producción de los medios de producción y la rama de producción de los medios de consumo (teorías de la
desprorpoción) (Mandel, 1998) . En una teoría de la crisis se deben tomar en cuenta los tres elementos: tasa
de beneficio, demanda y desproporción, y como se verá en la argumentación que se realiza todos son
considerados. Lo que sí significa considerar la rentabilidad como el “hilo conductor” es por una parte dar
una dirección a la forma en que se concatenan los tres elementos, creemos que acorde a la realidad
empírica. Por la otra es utilizar la tasa de beneficio como indicador de la evolución de la economía
capitalista , causa y consecuencia de la dinámica de la misma. Ver además la nota de la página 103.

6
Pérez Moreno (2003) presenta una reseña muy didáctica de las posturas de las diferentes escuelas
económicas acerca de la relación entre la distribución de la riqueza y el crecimiento, en cuanto a su
compatibilidad, incompatibilidad y dirección de causalidad.

7
Freeman (1996.) Sin duda que además de los argumentos clásicos para explicar las ondas largas y los
movimientos seculares existen los de otros autores que adoptan otros hilos conductores: entre las
principales la innovación tecnológica en el caso de Schumpeter, y con diferentes enfoques Rostow,
Volland, Van Dujin. Una descripción de las teorías, en forma crítica se encuentra en Berry (1991.)

8
La expresión “modelo” ha sido en los últimos tiempos amplia y equivocadamente utilizada indicando la
intención de un diseño explícito del país por parte de los grupos dominantes en cada época. No descartando
de que muchas veces se han intentado diseños de ese tipo (por ejemplo los planes estratégicos de la reciente
dictadura militar uruguaya), la conformación de la estructura económica específica del país en cada período
ha sido la resultante de la situación de demanda y oferta de los países industrializados, de los
condicionamientos de los prestamistas internacionales de cada época, de las características geográficas del
país en cuanto a su ubicación en la zona templada del globo terráqueo y en cuanto a los países vecinos que
le ha tocado en suerte, de las tendencias en el ámbito nacional y empresarial en cuanto a las políticas a
seguir y ramas industriales o de servicios en donde se avizoraron oportunidades de negocio. En resumen y
en opinión del autor, más que modelos premeditada y anticipadamente diseñados lo que tenemos es la
búsqueda constante del capitalista del beneficio, lo que llevó a invertir los excedentes apropiados de
El Ciclo Económico


299

distintas formas a lo largo de la historia del país. La resultante de esa búsqueda más todos los elementos
enumerados dieron lugar a una configuración estructural y de políticas específicas que es lo que
denominamos “modelo” en este trabajo.

Capítulo I.1

9
Esta afirmación, que aparece como simplificadora de la condición humana, expresa la realidad del
comportamiento social en el sistema. La motivación sicólogica en las personas como sabemos es variada:
mantener o ganr poder y status, aceptación social y conformidad grupal, mantenimiento de la autoestima,
ansia de control, amor sexual y filial, etc. La presión social y el mismo sistema económico hacen que la
maximización del ingreso sea por un parte el barómetro del éxito que conlleva poder, status y aceptación y
por otra el medio real de obtención de los mismos. (Kenrick, Neuberg, Cialdini, 2001.)

10
En cada sociedad humana en un momento histórico dado existe un modo de producción principal, en la
nuestra en el momento actual lo es el modo de producción capitalista. “Modo de producción” es una
combinación específica de “relaciones de producción” y “fuerzas productivas”. Mientras que la segunda
expresión refiere a la población y la tecnología productiva de la sociedad, que consiste en el estado actual
de conocimiento productivo, habilidades, técnicas organizacionales y medios de producción acumulados
con que se asiste a la producción, la primera lo hace en el sentido del texto de las relaciones entre clases
sociales con respecto al proceso de producción. En especial la producción capitalista requiere que la fuerza
de trabajo se libere de su condición servil o esclava (y en este sentido es un avance con respecto a los
sistemas sociales precedentes) y que se le despoje de sus herramientas y medios de producción (y en este
sentido es un retroceso.) No basta que haya poseedores de capital en busca de rentabilidad, tiene que
emplear ese capital para contratar fuerza de trabajo en el proceso de producción para la apropiación de los
excedentes. Dobb (1967), Grompone (1973, 2001), Foley (1999), (Hunt (2002.)

11
Con más precisión, el capital lo es cuando se lo utiliza por el capitalista para obtener beneficios. No es la
“cosa física”en sí sino la relación de propiedad “de la cosa y su utilización.”El capital es la expresión de la
propiedad privada sobre el dinero, los medios de producción, la fuerza de trabajo contratada y las
mercaderías producidas, todo con el objetivo de lograr beneficios. Asume la forma de dinero en un
momento, en otros es maquinaria y materia prima y en otros aún es mercadería, y en la compleja realidad
asume en un mismo momento fracciones de los tres tipos (Martínez Peinado, Vidal Villa, 2001.)

12
El análisis se focaliza en este capítulo en el capitalismo industrial, esto es en la producción de bienes
donde también se puede englobar la agricultura capitalista actual, que cuenta con los mismos elementos en
su proceso de producción excepción hecha de las consideraciones que merece el problema de la renta, que
como parte de la teoría laboral del valor no son el objeto de este libro. Por su parte, los servicios se analizan
en la segunda sección del libro.

13
En el caso de que no hubiera libre competencia, pueden existir ganancias o pérdidas en la transacción que
realiza el empresario. Esto no cambia el hecho fundamental de que el trabajo humano es la fuente de todo
valor y que es la fuerza de trabajo que crea el excedente apropiado por el empresario: lo que se genera
cuando la relación de intercambio es asimétrica es el traspaso de parte del excedente de un empresario a
otro. Como veremos más adelante, la situación de monopolio u oligopolio coexiste en la sociedad
capitalista en relación dialéctica con la competencia libre.

14
El empresario no contrata “trabajo” sino a una persona que lo realiza: el trabajador. Este vende su fuerza
de trabajo, la pone a disposición del empresario para las tareas de producción que este indique, a cambio de
un salario. Y el salario queda determinado por lo que necesita el trabajador para sobrevivir (y de este modo
sigue proporcionando su fuerza de trabajo en su plazo vital) y la de su familia (que proporcionará la fuerza
de trabajo futura.) Entonces el salario le debe alcanzar para estos fines, para un país determinado y en
período de tiempo dado, la suma de los medios de subsistencia depende de la historia, la costumbre y la
tecnología (que determina la educación que debe tener el trabajador para poder utilizarla.) La evolución del
salario depende del aumento de los medios de subsistencia por evolución de la técnica, la disminución del
El Ciclo Económico


300

valor de esos medios y los cambios sociales como el pasaje de la mujer a la situación de trabajador
asalariado. Grompone (1973, 2001)

15
Las importantes precisiones de trabajo concreto y trabajo abstracto y el concepto relacionado de Tiempo
de Trabajo Socialmente Necesario para la producción de un bien, se encuentra en forma sencilla en Foley
(1999) y con una presentación rigurosa en Martínez Peinado, Vidal Villa (2001.)

16
La relación inversa entre salario y beneficio fue descubierto por David Ricardo, respondiendo
criticamente a la teoría “aditiva” de Adam Smith según la cual eran magnitudes independientes que se
sumaban para obtener el precio final (Kurz y Salvadori, 1995.) Cabe precisar que esta relación de
contraposición es cierta desde un punto de vista estático, dado un determinado volumen de valor agregado,
en un momento dado. Pero desde una perspectiva dinámica, los empresarios que son capaces de incorporar
progreso tecnológico, abaratar costos y ganar mercados podrán contar con mayores beneficios pagando
mayores salarios. La relación dinámica entre beneficios y salarios es considerada en la sección II, al
introducir los ciclos económicos en el modelo básico. (Guerrero, 1995.)

17
Un tratamiento completo y afinado del tema de la depreciación de la maquinaria se encuentra en Kurz y
Salvadori (1995.)

18
De aquí se define la tasa de obtención de excedentes, como la relación entre el excedente producido y el
capital variable. Medida en tiempo de trabajo, el día laboral del trabajador se divide en una porción paga
(cuyo producido equivale al salario) y una porción impaga (cuyo producido es el excedente), la tasa de
obtención de excedentes es la relación de la segunda con la primera. La equivalencia entre las tasa medidas
en precio y valor ha sido objeto de larga discusión. Foley (1999)

19
En puridad, existen varias definiciones para describir como se invierte el capital al producir y que
involucran trabajo y maquinaria: composición en valor, composición técnica, composición materializada y
la ya mencionada composición orgánica. No son definiciones equivalentes de un mismo parámetro pero se
encuentran relacionadas: más adelante precisaremos su relación y evolución en el tiempo para
concentrarnos en la composición orgánica del capital. (Shaikh, 1986)

20
Comercializar los bienes producidos tiene costo para el empresario, ya sea que las actividades de
comercialización (ventas, promoción, distribución, etc) sean internas a la empresa o externas a ella.
Veremos más adelante que estas actividades comerciales (con excepción de la distribución física que puede
considerarse una tarea productiva al acercar el producto al consumidor) son improductivas en cuanto a la
generación de riquezas (aun cuando muchas de ellas sea necesarias en el sistema) y consumen parte del
excedente generado. Ver Shaikh y Tonak (1994.) Por otra parte la tendencia a la igualdad de precio se da
con igualdad de productos. Las empresas pueden tener como estrategia una diferenciación en los productos
con respecto a la competencia, diferencia por el cuál intentarán conseguir precios más altos que los
competidores y que se justificará para el empresario siempre que el costo de la diferenciación sea menor al
sobreprecio obtenido. Por medio de estrategias adecuadas (recursos no homogeneos, capacidades
diferenciales, sustitutos, etc) el empresario puede lograr mayor poder de negociación en su rol en la cadena
de suministros lo que le dará la posibilidad de lograr mayores precios de venta y/o menores precios de
compra. Como ya se ha argumentado en notas previas y se profundizará en posteriores, estas situaciones
son transitorias por la propia dinámica de la competencia capitalista.

21
Nos referimos al “Valor de cambio” del producto, la tasa a la cual se intercambia por otros productos, por
el cual es una mercancía en el mercado. Los valores de cambio en la sociedad capitalista son todos los
bienes producidos para ser intercambiados por dinero y este a su vez por otros bienes. Se diferencia del
“Valor de uso” que viene dado por las características y propiedades materiales del producto que brindan la
utilidad concreta al ser humano.

22
Por una parte puede ser que el empresario se vea obligado a adelantar más capital para promover la
comercialización del producto y lograr su realización o, alternativamente, se lo encargue a un empresario
El Ciclo Económico


301

comercial a cambio de darle parte del excedente logrado en la producción. Por otra, puede conseguir
créditos o emitir obligaciones y acciones que disminuyan el capital que él personalmente adelanta y que
luego deberá devolver con intereses, que también tomará del excedente que obtenga de la producción. En
ambos casos el excedente se logra en la producción y luego se distribuye entre los distintos empresarios
(productivo, comercial, financiero). Por esto en el texto principal nos concentramos en la producción como
proceso generador de riqueza y crecimiento, sin ignorar que en cada país y en cada contexto histórico en
particular se puede estudiar como es la distribución entre estos distintos grupos de empresarios con el
transfondo de la firme tendencia hacia la igualización de la tasa de beneficio que explicaremos enseguida.

23
Este es el llamado “problema de la transformación de los valores en precios”, que ha sido largamente
debatido. Para entender la historia de este debate se puede leer Guerrero (1997.)

24
Es permanente la búsqueda del empresario de ventajas competitivas que le den poder de mercado para
batir a sus competidores y mejorar sus beneficios, en este caso resultantes de la apropiación de los
excedentes generados en su proceso de producción más el excedente del proceso de otros empresarios. La
estrategia empresarial es la búsqueda de estas ventajas competitivas y un tema importante dentro de ella
son las barreras de entrada a la industria para evitar precios más competitivos. Sin embargo estas barreras
se han demostrado, empíricamente, de bajo impacto al momento de determinar la estructura competitiva de
la industria. Ver Geroski, Gilbert, Jacquemin (1990.)

25
Se habla de situación de monopolio cuando han dejado de operar las reglas de la competencia y en su
lugar operan pocas empresas de gran dimensión que deteerminan los precios de forma relativamente
independiente de la demanda. Es mucha la discusión entre los economistas acerca de los efectos de la libre
competencia y monopolio sobre la sociedad capitalista actual, incluso entre los pensadores de las corrientes
clásicas. La línea argumental aquí seguida acerca de la tasa de beneficios y el valor ha recibido
valoraciones diversas. Pero la existencia de monopolios, oligopolio o “poder de mercado” para utilizar la
terminología actual no cambia las leyes generales del sistema y su evolución, sino que como se explica
afecta a la distribuciónd de los excedentes entre los distintos grupos empresarios y en ciertas situaciones,
entre un grupo de empresarios y los trabajadores . Además “...La situación del monopolio es transitoria.
Todo monopolio enfrenta tarde o temprano un competidor. La lucha de los productores no cesa ni cesará en
la sociedad capitalista.” (Grompone, 1973.) Un estudio más profundo del tema se encuentra en Moral
Santín (1986.)

26
La mejora del flujo de producción, sea por aplicación de técnicas de programación, teoría de las
restricciones, diseño celylar, coordinación de la cadena de abastaecimientos, etc, tiene la ventaja adicional
y clave en el cálculo de disminuir los inventarios y por tanto el capiatl invertido. Por lo que si se mantiene
la utilidad, se eleva la tasa de beneficio en forma proporcional. Más adelante en el texto se insiste en este
punto relacionado con la composición orgánica del capital.

27
La importancia de la división de trabajo ya fue destacada por Smith y otros pensadores clásicos
(Kitbritcioglu 2002, Foley 1999.) La división de trabajo tiene lugar al nivel de una empresa, como aquí se
describe, así como en el ámbito de toda la economía. La división de labor detallada es el proceso por el cual
la producción en cierto lugar es dividida en tareas especializadas. La división social del trabajo es el
proceso por el cual diferentes aspectos de una producción compleja pueden ser separados en diferentes
puntos de producción, que pueden estar localizados en diferentes empresas o, aún, en diferentes regiones
geográficas. En ambos sentidos la economía capitalista es un sistema de cooperación y no sólo de
competencia, cooperación entre trabajadores en el ámbito fabril y cooperación entre empresas en una
cadena de valor industrial. Por otra parte la división de trabajo hace que el resultado del esfuerzo de un
trabajador específico no resulte en la elaboración de un producto completo, sino que es necesaria la
coordinación de múltiples tareas, lo que refuerza el poder del empresario (Grompone, 1973; Lazonick
1991.)

28
La elección del empresario de la técnica más rentable es un poderoso motor de cambio técnico pero no
debe ser confundido con una teoría acerca de que produce las innovaciones. Pero igualmente deja en claro
El Ciclo Económico


302

que el cambio técnico es endógeno al sistema. Un modelo que da cuenta del proceso de cambio técnico
sobre la base de este principio de búsqueda de la técnica más rentable se encuentra en Dumenil y Levy
(1999.) Basu y Weil (1996) tratan el tema de la difusión de tecnología entre países y su relación con el
crecimiento, si bien con un modelo que no es coincidente con el enfoque aquí presentado pero que trae
interesantes observaciones.

29
Como este proceso de reducción de precios se da en todas las ramas de la producción, incluidas aquellas
que producen bienes que forman parte de la canasta de subsistencia del trabajador, este fenómeno tiende a
reducir al paso del tiempo el salario del trabajador. Esta tendencia es contrarrestada por el aumento del
salario debido a los usos y costumbres sociales y principalmente a la necesidad de mayor educación que
imponen las nuevas técnicas de trabajo. Galor y Moav (2001) demuestran como a finales del siglo XIX los
empresarios capitalistas tenían especial interés en mejorar la calidad de la mano de obra (“el capital
humano”, como titulan los autores) para poder aplicar las nuevas técnicas de producción y contribuyeron
económicamente a los enormes cambios educativos que el evolucionismo sustentó filosóficamente, en
especial la educación universal. El progreso técnico al reducir la mano de obra incorporada al producto,
reduce también la cantidad de trabajadores necesarios para la producción aumentando el desempleo. Y el
aumento del desempleo es utilizado para reducir el salario del trabajador mediante las muchas formas ya
indicadas.

30
Con el crecimiento de la economía capitalista los empresarios deben disponer de una cantidad de medios
de producción cada vez mayor, lo que hace crecer el tamaño de las empresas exitosas a la vez que
desaparecen las pequeñas. El aumento del tamaño de las empresas es una tendencia que se ha observado en
la historia de la economía capitalista, por lo cuál la producción queda en manos de gigantescas empresas
que pueden adelantar las sumas de dinero necesarias., financiadas por los grandes bancos concentradores de
ahorros que llevan su parte creciente de los excedentes totales (Grompone, 1973; Lazonick, 1991.)

31
Todo trabajador cuyo producto no se vierta al mercado no está considerado, con lo cual algunos
economistas actuales intentan corregir está situación con estimaciones del trabajo informal. Aún así se deja
afuera el trabajo doméstico (Grompone, 1973.)

32
La distinción entre actividades productivas e improductivas no es equivalente a la clasificación entre
producción y servicios: existen productos que no contribuyen a la riqueza de la sociedad y son así
improductivos y existen servicios que sí mejoran el bienestar y son productivos. Igualmente, como bien
aclaran Shaikh y Tonak, la clasificación de actividades productivas e improductivas no significan una
valoración moral de los mismos. Y finalmente, esta clasificación no hace referencia a si son productivos o
improductivos para el capital.

33
Pueden existir crisis que se generan por razones externas al sistema cuando focalizamos en un país o
región y no en el sistema global, denominadas en economía “shocks aleatorios”, como las provocadas por
grandes cambios en la demanda externa de un país o la falta de una mercadería particular y sus
correspondientes oscilaciones de precio. Son externas debido a la definición de los límites del sistema. Lo
que aquí se remarca es que aún no existiendo razones externas al sistema, el propio sistema genera
igualmente sus crisis. Muchas veces el papel de estos “shocks aleatorios” es ser el disparador de la crisis
para la que que la dinámica de la economía capitalista había asentado las condiciones para que ella
ocurriera. (Howard y King, 1988.)

34
La idea del multiplicador de la inversión ha sido desarrollada en la escuela keynesiana de economía,
aunque es definitivamente distinto el papel que juega en el crecimiento económico al que le asigna la
economía de los autores clásicos. Para un análisis del problema que genera el multiplicador keynesiano
cuando se aplica a la dinámica de largo plazo, como en los modelos derivados de Harrod Domar, ver Moral
Santín y Román (1994.)

35
Martínez Peinado, Vidal Villa (2001.) analizan el desarrollo del sistema económico mundial, en el
capítulo 18 se estudian los países desarrollados (“centrales” en la visión de los autores). Cabe precisar que
El Ciclo Económico


303

historicamente y en todas las sociedades el aumento de los excedentes es lo que posibilita el desarrollo de
sectores no productivos pero que cumplen un rol en le proceso de reproducción económica y social.

36
Ello no obsta a que el sistema feudal europeo fue capaz de duplicar su población entre el año 1000 y el
1300 gracias a mejoras en las técnicas agrícolas (sistema de rotación) y de transporte (intensificación del
uso del caballo y de carruajes de cuatro ruedas.) Hunt (2002.) Un estudio pormenorizado y sugestivo de
generación, población y excedentes en distintos sistemas de producción se encuentra en Grompone (2001.)

37
Con anterioridad hemos visto que el precio de mercado de un producto, que junto con los costos implica
el beneficio, está determinado en última instancia por el precio de mercado y este, a su vez, por el valor. El
valor se mide por el tiempo de trabajo socialmente necesario determinado por el nivel tecnológico y la
cualificación media propia de cada rama de producción. El mayor valor de un producto implica entonces un
mayor tiempo de trabajo socialmente necesario. La mera realización de trabajo no necesariamente
incrementa el valor de cambio de un bien. Tiempo de trabajo improductivo o productivo pero con una
técnica de trabajo retrasada implica mayores costos que disminuyen el beneficio y lleva a la pérdida de
competitividad de la empresa, a menos que ésta posea poder de mercado (algún grado de monopolio) o se
localice en un país de bajos salarios (Martínez Peinado, Vidal Villa, 2001.)

38
Al carácter estructural que tiene el desempleo en el sistema económico capitalista, cuyas causas se
xplican en el texto principal, se deben agregar otros tipos de desempleo: cíclico (ocasionado por el cierre o
reducción de actividades en empresas en crisis, tema de la sección II), estacionario (aparece periódicamente
en aquellas actividades que tiene un período de producción discontinuo), étc. (Martínez Peinado, Vidal
Villa, 2001.)

39
El sector financiero por sí solo no crea riqueza, se apropia de la generada por otros (Harribey, 2000.) Esto
no quita de que sea un sector necesario en el funcionamiento de la economía, en cuanto permite al
empresario disminuir la cantidad de capital adelantado propio que necesita para poner en marcha su circuito
de producción. A la vez el desarrollo de las bolsas de valores permite movilizar el capital acumulado,
catalizando la tendencia a la igualización de la tasa de beneficio, y junto con el sistema bancario favorece el
financiamiento de grandes empresas que logran mayores escalas de producción con las eficiencias
asociadas (De Paula, Da Gama, Da Motta, 2002.)

40
Estos elementos de intercambio desigual que se analizan en la nota siguiente y tienen como consecuencia
la transferencia de excedentes, existen pero deben ser justamente valorados. La mayoría de la riqueza de los
países desarrollados se produce en los propios países desarrollados así como la mayoría del intercambio
comercial mundial se da entre esos países. La generación de excedentes y por tanto la existencia de
explotación del trabajador se da al interior de cada uno de estos países. Aún con la relevancia de la
geopolítica (uno de sus objetivos claves para los países poderosos es asegurarse el suministro de las
materias primas estratégicas, entre otros y quizás el más importante el petróleo y que ahora se extiende a la
circulación de capitales y tecnología de la información) y es más, en parte como consecuencia de ella, la
tendencia actual de la economía mundial en una fase de enorme competencia es a disminuir estos
elementos de intercambio desigual haciendo tender los precios de los productos a los montos que se derivan
de sus valores de producción. Pero sí se mantiene la “coerción, pillaje, el uso de las fuerzas armadas en la
búsqueda del beneficio, así es como la expansión capitalista tuvo lugar históricamente” (Howard y King,
1988) y se ha agudizado la intención de las clases dominantes de los países desarrollados, al dejar atrás la
“edad de oro’del capitalismo y ver disminuir sus beneficios, de extraer excedentes de los países
desarrollados a través del capital financiero y del dominio tecnológico, área esta ultima donde tratan de
conservar beneficios adicionales a través del manejo de patentes y royalties . Mientras existan elementos de
intercambio desigual y debido a la diferencia de riqueza entre países desarrollados y subdesarrollados, es
posible que las consecuencias de los elementos de intercambio desigual sean más importantes para los
segundos que para los primeros. (Grompone 1973), Freeman (1996), (Cashin, McDermott, Scott 1999),
(Bloomfield 2001.) El trabajo empírico de Hadass y Williamson (2001) confirma esta última afirmación: la
evolución de los cambios en los términos de comercio ha tenido poco impacto en el comercio total y ese
El Ciclo Económico


304

impacto ha sido asimétrico, más importante en los países periféricos proveedores de productos primarios
que en los países centrales.

41
Diversos son los mecanismos con que este efecto se produce y siempre se da en desmedro de los países
subdesarrollados que ven de esta manera, como sociedad, como los excedentes que genera no quedan en el
país en cuestión: a)el proteccionismo de la producción propia hace bajar los precios mundiales del producto
en cuestión. Cuando estos productos son la base de la producción de un país que lo exporta a un tercero, la
baja de precios implica una transferencia de beneficios. b)las normas sanitarias y similares implican una
fragmentación del mercado en precios diferentes, que suelen disminuir los de los productos del país
subdesarrollado c) la comercialización internacional suele estar en manos de empresarios de los países
desarrollados, ya hemos comentado que la comercialización sustrae parte de los excedentes al productor d)
los grandes bancos y mercados financieros pertenecen a los países desarrollados y absorben buena parte de
los excedentes producidos, incluso en los países subdesarrollados. Todo lo anterior no invalida el
cumplimiento de la ley del valor descripta en el capítulo anterior en forma simplificada, al igual que los
monopolios son formas de repartirse el excedente creado por los trabajadores entre los distintos grupos
capitalistas: productores, comerciantes o financieros, nacionales o extranjeros. Pero terminan influyendo en
el crecimiento económico del país, especialmente subdesarrollado. (Instituto de Economía, 1971.)

42
Aghion y Howitt (1998) presentan un trabajo integrado sobre crecimiento endógeno basado en un
enfoque schumpeteriano. En la introducción a cada capítulo realizan un sintético pero completo análisis de
la literatura actual sobre cada factor de crecimiento.

Capítulo I.2

43
La discusión de la financiarización de la economía y el desarrollo de modelos clásicos al respecto se
encuentra en Harribey (2001.) Aspectos monetarios de la acumulación y sus crisis son tratados en Kroes
(1999.) Una investigación empírica con datos de muchos países que relaciona ciclos con política monetaria
y cambiaria se encuentra en Basu y Taylor (1999.) Una completa síntesis de modelos que incluyen los
procesos económicos y financieros que, aunque no siguiendo las corrientes económicas dominantes
igualmente difieren en forma y enfoque con el desarrollado aquí sin consideraciones financieras, se
encuentra en Moudud (1998.)

44
Una discusión extensa sobre las virtudes y problemas de la agregación, tema de una de las dos polémicas
de Cambridge en lo referido a la agregación de bienes de capital, se encuentra en Kurz y Salvadori (1995.)

45
Shaikh y Tonak (1994) han hecho una completa descripción de como transformar los datos del PBI en un
indicador real de la producción agregada partiendo de la matriz insumo - producto y de las cuentas
nacionales de un país.

46
Cuando la unidad de estudio es el país, en modelos abiertos, especialmente cuando la economía es
pequeña, es necesario enfatizar en las exportaciones netas como una fuerza importante en la demanda. Lo
que involucra investigar los mecanismos de ajustes de la tasa de cambio. Estos elementos se comentan en la
sección III tanto en el capítulo inicial donde se estudian los factores que soportan el crecimiento como en el
capítulo final donde se realiza el análisis del caso uruguayo.

47
Los economistas clásicos estudiaron los factores que daban cuenta de diferencias persistentes en los
salarios y en las productividades de los trabajos (por ejemplo, el estudio acerca de los trabajadores
calificados, ver Grompone 1973) y los problemas de agregación que de ello se deriva. El capítulo 11 de
Kurz y Salvadori (1995) trata con profundidad el tema.

48
En el capítulo 1 se describe como esta tendencia a la uniformización de la tasa de beneficio se ve
parcialmente contrarrestada por la dinámica del progreso técnico: la introducción de nuevas técnicas de
producción y de nuevos productos permite a algunos empresarios diferenciarse del resto en cuanto a la
El Ciclo Económico


305

rentabilidad que obtienen. El resultado es una fluctuación de la tasa de beneficio alrededor de un valor
central.

49
Los bienes de capital en economías reales representan un conjunto heterogéneo de inventarios de
materias primas, bienes terminados, productos intermedios, plantas, equipamientos, servicios a la
producción, etc. Un agregado posible se obtiene por sus precios de mercado en el momento de su
construcción. Así calcularemos el capital constante, M+K, como la suma del monto de la inversión bruta
menos la suma de las depreciaciones acumuladas (Foley, 1999.) La depreciación lineal es el método de
depreciación más común que se asume ya desde los primeros economistas clásicos, existen otros métodos
de depreciación más complejos y próximos a la realidad que se describen en Kurz y Salvadori (1995.)

50
Como estamos analizando la dinámica de la economía capitalista y estudiando el crecimiento económico,
el tiempo juega un rol clave. Una alternativa al desarrollo matemático que se presenta, y de hecho muy
utilizada por los autores actuales que trabajan en la teoría clásica del crecimiento, es considerar una
secuencia discreta de períodos de producción. En ese caso en lugar de ecuaciones diferenciales como las
que aquí se presentan, se habrán de utilizar ecuaciones en diferencia finitas o ecuaciones simples. Creemos
que nuestra presentación, también adoptada por otros autores, se corresponde con la realidad económica en
cuanto a que la multiplicidad de procesos de producción simultáneos permite considerar continuas las
variables y presenta la ventaja de su simplicidad matemática. Para ello, es preciso asumir el hecho de que
las funciones dependientes del tiempo tienen derivadas y son continuas a menos de un conjunto finito de
puntos. Este tema ha sido objeto de controversia en cuanto supone la posible subdivisión de bienes de
capital.

51
En los hechos la economía capitalista funciona con una importante reserva de mano de obra desocupada,
como se explica más adelante en este trabajo. Con respecto a la disponibilidad de materias primas y en
general de recursos naturales, ya en tiempo de los economistas clásicos la disponibilidad de tierras fue
objeto de profundo estudio en sus desarrollos teóricos. En la actualidad el temor a agotar las fuentes
extracción de petróleo, entre otras materias primas estratégicas, y los problemas de degradación ambiental
han suscitado un renovado interés en el tema. Modelos que tratan este tópico, con un enfoque clásico
específicamente ricardiano, se encuentran en Petith (1998) y Kurz y Salvadori (1995.)

52
Consideramos una economía cerrada y con una relación entre capital constante y capital variable dada, de
tal forma que al no haber intercambio con el exterior en forma agregada el valor coincide con el precio. A
nivel del empresario individual puede haber diferencia, ya que aún considerando libre competencia, las
diferentes relaciones de capitales constantes y variables y la tendencia a la igualación de la tasa de
beneficio implican diferencias entre precios y valores, como hemos comentado en el capítulo 1 de esta
sección. Para un estudio del valor de los productos ver Dobb (1973), para su transformación en precio de
producción Guerrero (1998.)

53
En puridad, excedente se denomina a los bienes producidos en exceso con respecto al tiempo en el cual el
trabajador produce bienes equivalentes a su salario. La valorización de estos bienes excedentes se
denomina en español plusvalía, de allí el uso del símbolo S (surplus.) Aquí utilizaremos el término
excedente aún cuando nos refiramos a la valorización de los bienes producidos.

54
Más adelante se analizarán posibilidades de otros consumos, por el momento la suposición de que el
empresario no consume es razonable si sólo consideramos dos actores: empresarios de la producción y
trabajadores. Esto es porque si bien en la realidad el consumo per capita del empresario es mucho mayor
que el del trabajador, dada la pequeña cantidad de empresarios y la mucha de trabajadores, el consumo total
de la clase empresarial es mucho menor que el de la clase trabajadora. Sin embargo el supuesto se va a
levantar en el momento en que modelemos el consumo de otros sectores, con el concepto de cosnumo que
incluye el de los empresarios, las actividades no productivas del Estado, los sectores comerciales y
financieros, etc.

El Ciclo Económico


306

55
El capital variable es el producto de la cantidad de horas trabajadas, a nivel agregado en condiciones
promedio de productividad de la economía, multiplicado por el salario. Recordemos que la tendencia del
salario es a situarse en una cantidad que permita la subsistencia del trabajador y su familia en las
condiciones necesarias para el desarrollo técnico alcanzado y los usos y costumbres sociales, y que no se
eleva por encima de ese valor debido a la existencia de desempleo permanente.
Esta definición implica que la tasa de obtención de excedentes se calcula monetariamente, una definición
cuya equivalencia con la anterior ha sido muy discutida establece la tasa de explotación como relación de
tiempos: el tiempo en que el trabajador produce sin ser pagado por ello dividido el tiempo en que produce
para que sea pago su salario (Foley, 1999.) En la pág. 54 asumimos que la tasa de obtención de excedentes
era constante a nivel de la economía y esa constancia era referida al tiempo. En un momento dado la tasa de
obtención de excedentes medida monetariamente puede variar entre distintas industrias y empresas, medida
en tiempo de trabajo hay una tendencia a la igualización (homogeneizando los tipos de trabajos según las
habilidades requeridas) en una sociedad dada, debido a las costumbres y normas legales que determina la
extensión de la jornada de trabajo y el salario de subsistencia (Hunt, 2002.) Si por último, se asume libre
circulación de la fuerza de trabajo, existirán similares salarios para similares trabajos por lo que la tasa de
obtención de excedentes tendrá la misma magnitud medida en tiempo de trabajo y en montos monetarios.

56
La composición técnica del capital indica las proporciones técnicas en que maquinaria y materiales se
combinan con trabajo de acuerdo al proceso productivo. La composición técnica determina la composición
orgánica, ver Shaikh (1990) En el capítulo I de esta sección precisábamos estas definiciones más las
correspondientes a composición en valor y materializada, por su interés las transcribimos aquí adaptadas a
la notación utilizada en nuestro modelo y al hecho de que éste es, hasta aquí, de un sector o producto: Si
llamamos K al capital gastado en maquinaria y materias primas para producir un bien, V al capital gastado
en mano de obra para producir ese bien y L al tiempo de trabajo abstracto necesario para producir el mismo
bien (por lo que V=wL) podemos definir las siguientes composiciones:
K/V es la composición en valor del capital y es la medida más directa de la composición del capital
TC es la composición técnica del capital e indica las proporciones técnicas en que maquinaria y materiales
se combinan con trabajo de acuerdo al proceso productivo, o sea K/L
OC es la composición orgánica del capital y es el cociente entre la composición técnica y el valor de la
fuerza de trabajo, en este caso unisectorial coincide con la composición en valor.

57
Esta continua expansión y sus motivos se describe en forma cualitativa en el primer capítulo de esta
sección y, con mayor detalle aún, en Heilbroner (1986.) Para una discusión del problema de demanda que
esto genera, que ubica con clara argumentación la relevancia de las teorías del subconsumo frente a la de la
evolución de la tasa de beneficio, ver Moral Santín (1986)

58
Para comprender el aumento de la tasa de obtención de excedentes a lo largo de la historia del
capitalismo y tener estimaciones de sus valores ver Grompone (1973, 2001.) También se han hecho
estimaciones de la tasa de obtención de excedentes en la sociedad actual para USA, siendo el trabajo de
Shaihk y Tonak (1994) el más preciso.

59
La condición de viabilidad para un cambio técnico es estudiada en profundidad por Kurz y Salvadori
(1995) a partir de los trabajos de Sraffa basados en D. Ricardo. Aquí preferimos presentar el desarrollo
basado en Grompone (1973.)

60
Esto es razonablemente correcto como media para una sociedad expresada la tasa en valor, como la
relación entre el tiempo excendente no pagado por el empresario y el tiempo necesario pago. Ambos
tiempos en una sociedad dada, en un momento dado tienden a homogeneizarse entre las diferentes
industrias con contadas excepciones. Ver Grompone (1973.) Medida la tasa en términos monetarios reales,
como es el caso, hay mayores variaciones pero aún es razonable mantener su constancia relativa frente a las
otras variables, en esta etapa de desarrollo del modelo.

61
No todos los estudios han seguido la misma metodología en cuanto al tratamiento de los datos ni todos
coinciden en cuanto a las conclusiones para un período especifico de la historia del país estudiado, pero si
El Ciclo Económico


307

lo hacen para las tendencias generales del sistema. Ver Shaikh y Tonak (1994), Foley y Michl (2000),
Dumenil y Levy (1999) y los datos presentados en el capítulo 1 de esta sección.

Capítulo I.3

62
Descripciones detalladas de esta fase del capitalismo se encuentran en Heilbroner (1999) y Lazonick
(1991)

63
La clase capitalista rural reinvirtió en el mismo sector agropecuario parte de sus beneficios durante este
período de crecimiento. El resto fue colocado en bancos, en inversiones inmobiliarias y en deuda pública.
Instituto de Economía (1971)

Capítulo II.1

64
El sentido de la relación causal es el aquí enunciado y se contrapone a la línea de explicación que ve en la
disminución de la demanda (“el problema de realización” o de subconsumo) el hecho causal y la caída de la
tasa de beneficio la consecuencia. En forma similar, una línea de explicación ve en la lucha distributiva por
la apropiación de beneficios y salarios, la causante de la dinámica de crecimiento y crisis. En Moral Santín
(1986), Howard y King (1988) y Kliman (1999) se pueden encontrar la presentación y las refutaciones
tanto a la postura del subconsumo que reconoce a Rosa Luxemburgo como la precursora y a Keynes, como
el gran teórico de la demanda; como a la del “profit squeeze” cuyo modelo matemático desarrollara
Goodwin y que puede encontrarse en Veneziani (2001) y Aguiar (2001)

65
Se puede distinguir entre productos transables y no transables, esto es que por sus características
compiten o no en los mercados internacionales. La disminución de los precios reales internos, de productos
no transables, del país es mucho mayor que la de los productos que se importan o exportan.

66
Galor y Moav (2001) describen esta relación causa efecto, aplicado al desarrollo de la educación pública
y universal a finales del siglo XIX. Los salarios pueden además crecer por encima del salario de subistencia
con el grado de educación que la técnica implica, las crisis económicas los vuelven a su nivel básico y a
veces aún por debajo del mismo. Dobb (1975) clarifica los límites de los salarios en el sistema capitalista:
“el precio de la fuerza de trabajo puede elevarse por encima (o en circunstancias especiales caer por debajo)
de su valor, no sólo de manera temporal sino también permanentemente, en la medida en que las
condiciones de un mercado puro de trabajo fueran modificadas o perturbadas, como en la contratación
colectiva sindical… El ejército industrial de reserva desempeña una función crucial para que el sistema
restrinja la tendencia a la elevación de los salarios frente a los progresos de la acumulación de capital…el
alza de salarios se ve confinada dentro de los límites que dejan intacto los fundamentos del sistema
capitalista”.

67
Un mecanismo importante para la reducción de los salarios reales en los países centrales del sistema
capitalista es reducir los costos de los bienes necesarios para subsistir. Esto se ha logrado, en varios
periodos de la historia del capitalismo, mediante una mayor productividad en las ramas industriales que
suministran bienes de consumo e importando (o tomándolos directamente en la época colonialista) de las
economías periféricas que proporcionan alimentos a un valor menor al que exigiría su producción en los
países centrales.)

68
“Si observamos la historia del capitalismo...resulta claro que debemos situar su fase inicial en
Inglaterra...en la segunda mitad del siglo XVI y los comienzos del XVII, cuando el capital empezó a
impregnar la producción en considerable escala, ya bajo la forma de una relación evolucionada entre
capitalistas y obreros asalariados, o bien bajo la forma menos desarrollada de la subordinación de artesanos
domésticos...La revolución industrial de fines del siglo XVIII y primera mitad del XIX ...tan decisiva fue
para todo el futuro de la economía capitalista, representó una transformación tan radical de la estructura y
organización de la industria...representó el momento de transición de una fase primitiva y todavía inmadura
del capitalismo... a una fase en que el capitalismo, sobre la base del cambio técnico, realiza su propio,
El Ciclo Económico


308

específico proceso de producción fundado en la unidad colectiva de producción de gran escala, la fábrica.
(Dobb, 1967.)

69
Fenómeno denominado estanflación que contradijo el saber económico de ese momento de las corrientes
dominantes, dado que lo que se esperaba es que la inflación aumentara en momentos de fuerte crecimiento
económico, como lo ejemplifica el desarrollo de la curva de Phillips. Una clara explicación de la
estanflación con un enfoque clásico se encuentra en Shaikh (1997)

Capítulo II.2

70
Moudud (1998) y Moral Santín, Román (1994) proveen claras explicaciones de los diferentes ciclos y su
velocidad de ajuste.

71
Kurz y Salvadori (1995) analizan los pros y contras de un horizonte de largo plazo para explicar la
dinámica del crecimiento económico y concluyen que brinda el marco adecuado.

72
Whelan (2001) ha realizado la comprobación empírica de esta afirmación para los Estados Unidos,
afirmación que además se sustenta en la descripción del cambio técncio efectuada en el capítulo 1.
Observese que mientras que la posibilidad de reducir el tiempo de trabajo pago abaratando el costo de los
medios de subsistencia y de extender la jornada laboral es limitada, la de mecanizar el proceso es
practicamente ilimitada.

73
Es posible asumir un valor fijo y exógeno, por ejemplo el que se obtiene por colocaciones en el exterior
de la economía si existe libertad de movimiento de capitales. En realidad la tasa de interés es endógena al
sistema, relacionada con los altibajos del crédito o que es un producto de las fases del ciclo económico,
pero esto no cambia el espíritu del modelo ya que existe como cota inferior el valor nulo: el empresario no
invertirá en caso de rentabilidad negativa.

74
Esta es una hipótesis que busca simplificar el desarrollo matemático del modelo y que no influye en los
resultados del mismo. En realidad estas tasas varían período a período y no se comportan uniformemente a
lo largo del ciclo, más aún: no cambian tan abruptamente de signo como se exige en el modelo a la tasa de
crecimiento de la productividad del capital sino que siempre existe una inercia en los procesos económicos.
Por ejemplo al comienzo de una crisis la productividad laboral cae aún cuando se aumente la explotación
del trabajador, dado que la menor producción reduce economías de escala o detiene la actividad de algunas
empresas. Inevitablemente el ajuste que los empresarios realizan en sus plantillas más la desocupación
existente llevará a una recuperación e incremento de la productividad laboral, que compensará con creces el
anterior descenso. Similar situación se observa en otros momentos del ciclo.

Capítulo II.3

75
La discusión de que factor es más importante para explicar este deterioro no ha culminado al paso de los
años. Ver Pereira (1994), Foreman Peck (1995), Carrera y Casado (2000), Freeman (2000), Cashin (2002)

76
Katz (2000) enumera y analiza los motivos de este negativo hecho que se dio en la casi totalidad de
América Latina: “Más de dos terceras partes de los esfuerzos de I&D eran, durante esos años, financiados y
ejecutados en el ámbito del Estado…como parte de una estrategia global de gobierno que ponía al
Estado como 'motor' de la economía y como responsable último del desarrollo científico tecnológico
de la sociedad. ..Es poco o nulo el compromiso que los grandes conglomerados de capital nacional exhiben
durante esos años con el desarrollo de una base tecnológica propia relacionada con la explotación de los
ricos recursos naturales disponibles en la región…el alto nivel de protección externa, y la presencia de
demanda excedente y 'colas' en un sinnúmero de mercados, milita contra la aparición de conductas pro
competitivas e innovativas “profundas” al interior del aparato industrial.”


El Ciclo Económico


309


Capítulo III.1

77
La importancia actual de la geopolítica, ahora extendida desde el acceso a las materias primas
estratégicas a la tecnología de la información, es analizada desde el punto de vista de los intereses
norteamericanos en Bloomfield (2002)

78
Es también cierto que muchas de estas actividades que por susceptibles de generar ganancias pasan del
estado a manos privadas, cuando en épocas de crisis generan pérdidas, son retomadas por Estado con lo que
“las ganancias se capitalizan y las pérdidas se socializan”.

79
Sala-I-Martín (1994, 2001), Barra (1997), Durlauf y Quah (1998)

80
Rige la Ley de la ventaja absoluta, como bien han demostrado Shaikh y Antonopoulos (1998) y no la ley
de las ventajas comparativas. Y se deben incluir en los menores costos los derivados de la “competitividad
sistémica”cuyo efecto final es el de lograr un mayor valor de uso para el bien producido o menores costos
en su producción. Para una discusión de “los otros factores de competitividad distintos a los costes”. Ver
Guerrero (1995.)

81
Para una discusión de los efectos económicos del Estado de Bienestar, ver Alsina Oliva (1999.)

82
El caso es España, analizado por Díaz Calleja y Guerrero (1998)

Capítulo III.2

83
Ha-joon Chang (2002) realiza un detallado racconto histórico de la evolución del proteccionismo de
Inglaterra, Estados Unidos y otros países desarrollados.
Por otra parte, cabe mencionar la opinión de Guerrero(1995) de que si todos los países siguen políticas
activas de competitividad, a escala global el resultado es una transferencia de recursos del sector público al
sector privado, enriqueciendo a grupos empresariales e incrementado sus beneficios. “Por tanto, es posible
que la obsesión actual por la competitividad no sea sino un reflejo de las bajas tasas de crecimiento
características del momento presente, pues es sabido que si el mercado global crece más lentamente la batalla
competitiva se hace más aguda, y más encarnizada la rivalidad empresarial (y también, derivadamente, entre
países), por lo que no es de extrañar que esta mayor presión competitiva haya terminado aflorando en la
superficie ideológica del sistema en forma del mito de las ganancias de competitividad”
83
No fue así en el comienzo del capitalismo donde la innovación era generada en las propias empresas.
Pero el aumento de los costos de innovación debido al progreso tecnológico ha llevado que buena parte de
esa tarea la realice el Estado y la otra parte un sector específico industrial que desarrolla y fabrica los
medios de producción utilizados por todas las ramas industriales.

84
No fue así en el comienzo del capitalismo donde la innovación era generada en las propias empresas.
Pero el aumento de los costos de innovación debido al progreso tecnológico ha llevado que buena parte de
esa tarea la realice el Estado y la otra parte un sector específico industrial que desarrolla y fabrica los
medios de producción utilizados por todas las ramas industriales.

85
Para una descripción y modelización de los procesos de innovación y selección de cambio tecnológico
ver Dumenil y Levy (1999)

86
La ecuación (12) es conocida como Ley de Verdoorn. Para su presentación y discusión ver Thirlwall
(2002.)

87
Obsérvese que en ambos sectores se asume el mismo tiempo de depreciación 0, lo que simplifica el
desarrollo del modelo y no es un apartamiento importante de la realidad.

El Ciclo Económico


310

88
La controversia está descripta somera pero precisamente en Guerrero (1997), distintas discusiones se
encuentran en Howard y King (1988), Freeman (2000.)

89
El método no está exento de complejidades por lo cual remitimos nuevamente al lector a Kurz y
Salvadori (1995) para un análisis amplio y exposición elegante del tema en forma matricial, presentando
con mayor precisión los métodos de “reducción a la cantidad datada de trabajo” y “coeficientes técnicos
verticalmente integrados” como formas alternativas a la básica de describir una técnica de producción.

90
En otro trabajo donde Shaikh demuestra la validez de la ley de valor laboral, el apartamiento de precios
reales y los precios determinados por la teoría de valor es menor al 7%. Citado en Guerrero (1997).

Capítulo III.3

91
Ver por ejemplo Pampillón Olmedo (1999) para la descripción de varios casos de países.

92
La relación entre exportación y crecimiento ha sido empíricamente exitosa en los últimos treinta años aún
cuando se discuta la magnitud de la relación, los canales precisos por la cual opera y la dirección de
causalidad. Radelet (1999) proporciona una lista no taxativa de casos exitosos.

93
Cashin y McDermott (2002) realizaron un estudio de la evolución del los precios de los “commodities”
entre 1862 y 1999 encontrando una tendencia decreciente leve del 1% anual sobre los 140 años analizados
y, lo que es más grave para la estabilidad de los países proveedores de estos productos, una gran
variabilidad en los movimientos de los precios.

94
Utilizamos como equivalentes los conceptos de “sistema nacional de innovación” y “sistema nacional de
desarrollo científico y tecnológico”, como propone el diagnóstico sobre estas actividades en el Mercosur
realizado por la OEA, entendiendo que la diferencia de nombre es debida a una intención de énfasis en el
proceso de desarrollo y difusión. Una discusión más profunda sobre ambos conceptos se encuentra en el
“Informe Nacional sobre la República Federativa de Brasil”citado en la bibliografía.

Anexo Sección III

95
La política comercial chilena ha sido objeto de múltiples ( y generalmente elogiosos) estudios. Una
completa historia y análisis que comprende buena parte del período que nos ocupa se encuentra en
Rebolledo (2000.)

96
De Bruin (2001) presenta una clara tabla comparativa acerca de la situación del Estado de Bienestar en
Nueva Zelanda, pre y post reforma.

97
Box (1998) realiza un profundo estudio de la economía irlandesa en el período, como parte de los
trabajos que el Gobierno de Nueva Zelanda realizó para encontrar las razones de su moderado crecimiento
y de allí las medidas a implementar para impulsarlo.

98
Véase Allen (2002) para una completa crítica desde el punto de vista de sus consecuencias sociales.
Canadian Centre for Policy Alternatives (2000) da cuenta, no exento de un análisis crítico, del aspecto
social de los cambios acaecidos. El detalle de la política laboral seguida y sus consecuencias se encuentran
en Glyn (2002.)