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archive.org/details/loscaudillosde1800baro .Digitized by the Internet Archive in 2011 with funding from University of Toronto http://www.

3.00 BAROJA ptas. Rey.00. 9. 4. JULIO VALLES El Niño (vida de Jaime Vingtras). 2.50 ptas.00 pesetas. 2..00 ptas. JUAN GUALBERTO NESSI Aventuras del submarino alemán U. La feria de los discretos. 3. egolatría.00.50. CARLOS RIVET El último Romanof y su (historia del Tsar de Rusia corte). Nuevo tablado de Arlequín.OBRAS PUBLICADAS PÍO Paradox.00 ptas. El ÁRBOL DE LA CIENCIA. . O. 4. JULIÁN SOREL Los hombres del 98. 4. Juventud..00 ptas. LOS CAUDILLOS DE 183O.50. 4. Unamuno. LORENZO GALLEGO CARRANZA Lecciones de Topografía.50.00. 3. La Busca. ENRIQUE BARBUSSE EL FUEGO EN LAS TRINCHERAS. 3..00 ptas. 3. 3. La VELETA DE GaSTIZAR. Obra adaptada al nuevo programa de esta asignatura en la Academia de Infantería y aprobada como texto definitivo para la misma por R. de 25 de Junio de 1917. Contiene 2 2 láminas en colores. 3.50.

00.50 3. Las 4. . 3. 3. aventuras Y MIXTIFICACIONES DE SILVESTRE PARADOX. LAS TRILOGÍAS La casa TIERRA VASCA de Aizgorri.00 LAS CIUDADES CÉSAR O NADA. 3.oo pta. 00. 3. Los caminos del mundo.50.50. 3.00. Nuevo TABLADO DE ARLEQUÍN.00. Los recursos de la astucia.0O. t. LA VIDA FANTÁSTICA Camino de perfección. 3.50.50. Mala hierba.OBRAS DE PIÓ BAROJA Vidas sombrías (agotada). 3. 3.00.50. La ciudad de la niebla. La ruta del aventurero.50. LA LUCHA POR LA VIDA La Busca. 3. 3.00 pta.50. El tablado de Arlequín. 3. 1. La veleta de Gastizar.50. 3.00. 3. 3. Los caudillos de 1830. Zalacain el Aventurero. 3. 3.00.00.50. MEMORIAS DE UN HOMBRE DE ACCIÓN El aprendiz de conspirador. Inventos. Rey. EGOLATRÍA. JUVENTUD. 3. 3. Idilios Vascos (agotada). 4. El árbol de la ciencia. Las tragedias grotescas.00. El escua- drón del Brigante.00. Aurora roja. 1.50 EL inquietudes de MAR Shanti Andía. 1.50. Labraz.50. El Mayorazgo de 3. EL La feria de PASADO los discretos. LA RAZA La dama errante.00. 3. 4. Los últimos románticos.50. Paradox. i. El MUNDO ES ANSÍ. Con la pluma y con el sable.

PÍO BAROJA LOS CAUDILLOS DE 1830 .

Heros.• Copyrivth by Rafael Caro Raggio-1918. le Alelbdbdor dbl Mottdo. Imp. Prohibida la reproducción. Es propiedad. Martín de loe . 65.

18 1918 . 3 U RAFAEL CARO RAGOtO: EDITOR Calle de Ventura Rodríguez.Jl) Btü4 CAU PÍO BAROJA LOS CAUDILLOS DE 1830 NOVELA i V 5 i I í> c 3-3 .

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LIBRO PRIMERO EL ETERNO CONSPIRADOR .

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sombrero de copa de alas grandes y corbata de varias vueltas. al anochecer. Era un la tipo seco. el sol.DON EUGENIO Un con el día. apareció en la la fonda de Iturri un hombre que llamó atención de Lacy y de Ochoa. amojamado. está su . cara y las manos curtidas por Tenia aire de cansancio de los que vienen de países tropicales. pantalón con trabillas. Vestía redingot negro. Habana. — Es un vascongado que viene de nombre. — Ahí i Quién es este hombre ? —preguntaron la Lacy y Ochoa a Iturri.

para Madrid. —>. don Canuto Aguado. —'¿Es de los nuestros? le —Yo y se —preguntó Ochoa. no podía pasar a España.— 12 Los dos jóvenes leyeron de el nombre: Eugenio A vi raneta. El recién llegado escribió unas cuantas cartas metió en cama. él Al día siguiente preguntaron por personas. pero como no se había presentado cónsul español de Burdeos. . por la vía al de Francia. Aviraneta hizo alguna impresión. Por lo que dijo Iturri. Aviraneta traía pasaisla porte del capitán general de la de Cuba. A la hora de almorzar Iturri sentó a la al misma recién mesa donde comía su sobrino y Lacy general Lacy estuvo llegado y éste al saber que Eusebio era hijo del muy amable con él y habló les largamente con los dos jóvenes.Ha tenido usted larga conferencia con Aguado? — le preguntó Ochoa. he conocido aquí en 1824 — dijo la Iturri creo que es liberal. entre ellas el dos o tres auditor de guerra y amigo íntimo de Mina. —Sí. Tenía marcada tendencia por la frase amarga y el epigrama. lo que hacía creer que era tipo desengañado y sarcástico.

Vestía un traje raído y sin brillo y llevaba los panta- lones con rodilleras. está contento de la ? marcha de los acon- tecimientos — Eso parece. era al parecer. Ochoa. de unos cuarenta años. ojalá ! — Mejor. en su oficina sabía cuatro o cinco . Por que he podido traslucir no I el lo está contento de la organización de la empresa. la nariz arqueada y roja. todo sale bien Ya verá usted como —dijo . . el pelo rubio y la mirada viva a través de los lentes. — Es que el general está viejo. El señor Pagani. las dos damas del Chalet de las Hie- El italiano era un hombrecito calvo. insustituible así se llamaba. Se y me figura que va arrastrado por la fogosidad la imprudencia de todos. y estaba hablando de sobremesa cuando se presentó Iturri con italiano de la subprefectura el que había dado los informes de dras.*3 — ¿Que — Poca — No ¿ dice? cosa. mejor Aviraneta contó sus viajes. enfermo y na- turalmente es desconfiado. . — Y general Mina no tiene confianza? — Muy poca.

Sí.. Aviraneta —yo fui miliciano como otros muchos. el pasaporte del capitán general de la dirigirme Habana para a Madrid —dijo Avira- — Quiere usted enseñármelo? —Ahora vengo con él. Usted ha tenido que ver algo en el preguntó lentes. . . ¿Qué documentos tiene usted? — Tengo neta. política?' do con esta agitación revolucionaria.. no me he atrevido a entrar en mi — — .. italiano mirándole por encima de sus en parte —murmuró política. — He pensando salido ir a Habana con mi pasaporte Madrid. obligado. trabajaba constantemente y ganaba poco. Aviraneta entró en su cuarto y volvió poco después con unos papeles. y tuve que emigrar en 1823. después tomando el pasaporte comenzó a leerlo despacio. inesperada.. Me ha explicado mi amigo Iturri su situación — — dijo hablando el castellano perfectamente. pero como me he encontrade la pais.— idiomas a la perfección. pero no me he mezclado nunca activamente en El italiano contempló con desconfianza a su interlocutor.

en regla el — fué diciendo mientras por cónsul general francés del la puerto de la Habana. —Lo bastante para hacer ironía. lita sido un olvido — dijo A vi raneta. — i Hum ! Quizás yo me engañe. falta presentación al consulado de España en Burdeos. soy un hombre pacífico — afir- Aviraneta — si hay esos peligros de que usted aquí. habla.. yerme..i5 l ei —Esrá a — visado bien. no quiero — Dígame usted. pero no me pa- . —Entonces no. falta — repuso usted el italiano — le imposibile e! a usted para entrar en España porque se a considerará acto se le como sospechoso y en entrar en España.. mó verdad. Xo. les no he visto hace años. prefiero quedarme En vez de visitar a quienes a mis parientes de Irún y San Sebastián. pediré que vengan a Mi plan se reduce a estar en Bayona un par de meses. — ha —Esta Sí. no exclamó Aviraneta — — eso la gente moza. la expedición que proel italiano yectan los liberales españoles —dijo con — Lacy y Ochoa sonrieron. el reducirá a prisión. ¿Cuál ¿Qué es plan de usted? es lo que usted desea? la —Yo.. yo ya soy viejo para esos trotes.

al El señor Pagani se despidió de todos y siguiente per la día mañana volvió trayendo la carta le de seguridad. No.i6 rece usted tal menos peligroso que estos jóvenes. señor Pagani. y lesten quiere usted que no los cafés. Estoy cansado de verdad. señor de Calomar- — Xo —Su tenga usted cuidado. ¿Y cómo arreglaremos el —Es usted muy asunto para que yo me pueda si quedar en Bayona le ? —Yo lo arreglaré. Recomendó de nuevo dificultad se le ofrecía a Aviraneta que tuviese si cuidado con quien hablaba y añadió que alguna no tenía más que avisarle Itflrrí. en caso más. a la subprefectura por mediación de . pasaporte de usted con los de los demás españoles residentes aquí los colocaré en la subprefectura en carpeta separada de los emigrados polítraeré a usted la carta de seguridad con cuyo salvoconducto no le ticos y mañana por la mañana molestará la policía. amable. Aviraneta dio un luis que al ita- liano debió parecer por los aspavientos que hizo al recibirlo un verdadero capital. No iré a los cafés. mo- no concurra usted a porque están muy vigilados por los agentes de los dos gobierel nos y por los espías que tiene de entre los mismos liberales.

don Canuto Aguado le avisó para que acu:::do a diese a las nueve de la noche a su cas . Al tercer día de su es- Bayona don Eugenio había hablado con constitucionales. sabía sus opila máa conspicuos se estaba niones. Aviraneta no ni se presentó en ningún en grupo sitio bullanguero paseó por las calles con otros españoles. lo que pensaban acerca de preparando.II ENTREVISTA CON MINA Una tancia en los de las condiciones características de Aviel raneta era enterarse y darse cuenta rápi- damente de una situación. La tarde del tercer día de su estancia en Ba- yona. las expedición que simpatías y las an- tipatías que tenían. su prudencia habitual de zorro encanecido Con en la intriga.

Aguado cerró la puerta del cuarto y los tres hombres se sentaron. el número hasta dar con esperándole en Aguado dijo. puente de barcas a Saint Al llegar a la calle de Santa Catalina buscó él. cuello y un capote sobre hom- . un pañuelo los de lana en bros. tenía pelo y las patillas blancas y las mejillas hundidas.i8 vivía en un tercer piso de la calle de Santa Ca- talina en el barrio de Saint Esprit. un cabo de y entraron en un cuarto diminuto. Aviraneta al anochecer. —Aquí está Mina — le —Le la he avisado para que hable con usted. a la luz mees- lancólica de un pequeño quinqué de petróleo taba el general don Francisco Espoz y Mina. Aviraneta y Aguado subieron lera de la casa. cenó. El general se levantó con trabajo y estrechó la mano el de Aviraneta. iluminándose con estrecha escavela. Esta- ba caudillo de la guerra de la Independencia el avejentado y con aspecto de enfermo. en un cuartu- cho barato. con un armario lleno de papeles. se encontraba el portal. llevaba una chaqueta de el tela gruesa. se embozó en el la capa y se marchó por Esprit. Sentado a la mesa. sórdido y sombrío.

cuando la conspira- ción de Renovales.. cuando iba a tomar posesión de la cargo.19 — Yo Mina recuerdo haberle visto a usted. recuerdo. —Últimamente pico con el he hecho la expedición a Tam- brigadier Barradas —y este — terminó el diciendo por la defensa de este pueblo al general Vi- ves ha pedido Gobierno la confirmación del empleo de Comisario ordenador de Guerra... llegó a la Habana lo la noticia Revolula ción de Julio de París. y después su estancia en Méjico.— -dijo dirigiéndose a Aviraneta con un hablar in- seguro y algo vacilante quince años.. — Tenía años. Vives. veintitrés ¡ ! Aviraneta contó rápidamente cómo había sido ayudante del Empecinado. pero viendo que era imposible me dio el pasaporte para España. Entonces debía usted ser muy joven. intentó disuadirme. tantas cosas que ya no me acuerdo. Esto al me ma- movió a presentarme nifestarle francamente capitán general y a mis deseos.. cuando — si. y a mí me avisaron por Venta Carbonaria que se intentaba. ... —¿Y qué ha hecho usted desde esa época? — Oh. que es amigo mío. En del momento.. su viaje a Egipto y a Grecia. hará ya la conspiración de Renosí vales creo que era ¿no?.

.. Aviraneta? corregidor de el Roa en la causa del Empecinado.. pero no puedo... yo haré que . iré sin pasaporte.. yo quisiera. 20 Aviraneta lo mostró a Mina. —¿Tiene —Sí.. España.. — Usted puede entrar en — Estoy pregonado por . — Xo de ir. cada jefe quiere tener su partido y así no vamos a ninguna parte.. oficial — Si no tengo cargo trabajaré indepen- dientemente. . con los valdesistas y los gurreistas. — Pues entonces podrá usted pasar. Si usted ? el quiere. no. pedición. quien lo leyó des- pacio y después dijo: — ¿Y ahora qué piensa usted hacer? — Me uniré a ustedes. usted parientes en España? — En dónde —Aquí en Norte..... los que llaman ministas. Conozco el país . es- no hablo por hablar. en San Sebastián y en Irún. pero supongo que ese proceso estará ya sobreseído.. es verdad. cada cargo es una nueva sí .. le firmen el pasaporte... iuente de riñas y de rivalidades. — El caso —murmuró Mina—que yo es no voy a poder darle a usted cargo alguno en esta exes tarde. no sabe usted cómo tán los míos.

no diga usted le esto a nadie..21 y tengo amistades en la frontera. — Ni yo tampoco a usted. me decían que yo. con más representación... ahora si no marcho todo mundo dirá . No tengo interés en engañarle... .. que me parece imposible pueda tener éxito. Gobierno está adverti- —.. y a pesar de que yo tengo fama de zorro le hablaré bien.. veré qué es lo que puedo hacer.. mis informes me hacen creer que hay traidores el en nuestro campo.... Diga usted... como más viejo.... — Lo comprendo...Y y que vamos al fracaso.por qué he entrado en ella?. esto que le voy a decir. Por los amigos.. No se ha podido hacer nada. — Está a usted con la misma claridad..... no se puede aplazar esto? — preguntó Aviraneta. La gente lo sospecha. — No.. sus intenciones y sus planes.. quizás pudiera ordenar el movimiento. Habla usted con franqueza. que do.... pero yo no quiero confesarlo... usted me dirá . mi genera!. general. creí que haría algo por nosotros.. . Ya me el echan la culpa a mí de las dila- general Gerard me recomendó que el esperase. ciones.. conociéndolos. yo.. y nada... Bien...: voy arrastrado a una expedición en la que no creo..

—¿Cuál? Mina se detuvo.. antes.... Hubiésemos querido contar con San el Sebastián y con Santoña antes de comenzar movimiento en la frontera.. palideció se la mano al costado.... tener abierto ca- mino de Burgos hacia Madrid y marchando mal . Las dos plazas son Sebastián y Pa- fuertes e importantes...22 que yo he entorpecido traidor. la expedición. mal constituí- do. — Si usted hubiese venido antes.... me due- dígale usted. — La idea del general —dijo Aguado —era no emprender esta expedición sin tener un apoyo en la península. Con San sajes tendríamos la defensa de la costa y el paso abierto a la frontera . De eso no hay que hablar. ellas... Nada. Aviraneta.. días de otoño... con Santoña podíamos deel fender la parte de Santander. Si usted hubiese venido. Aguado. las heridas.... le yo hubiese encomendado un trabajo comprometi- do. pero ¿qué se va a hacer? —Ah... le hubiera nombrado jefe de una de pero esto está constituido. que soy un y voy a marchar.. y peligroso. cuál era nuestro proyecto... cuando organizábamos nuestras tropas. y murmuró llevándo- —Estos len.

... Amilibia. mi general.defendernos de las tropas que vinieran de Vizca- ya en el portillo de Gibaja y en la barca de Treto... todo Lorenzo Álzate. nos vamos? usted la Aguado. nuestros proyectos. echar un que el.Ah.. la cuestión y hablaré con usted. diciéndoles que esperaran órdenes. — . escrito a algunos ?— preguntó Si . basta presentarse en curso. — yo había amigos de San Sebastián. y de los que llegasen de Burgos o de Asturias en la línea de Torrelavega. para Todo la el mundo cree que dis- frontera. bien. — Encienda vela. mi ge- que ya no puede hacer tentativa alguna en ese sentido? — Eso — Yo volvere de nuevo a estudiar creo. Baroja.. es primo mío.. ¿Qué. — Sí — dijo Aviraneta. —¿Tiene usted amigos confianza? — Legarda. muy bien!. —Álzate neral. —¿Y por qué no han intentado ustedes eso? —Amigo A v raneta dijo Mina.. ya un tanto aliviado — nadie ha estudiado con calma i del dolor.. . y sobre allí cíe Sí. algunos paAviraneta. no dieron ustedes...\ sos pueblo venga con nosotros... se ¿ Y cree usted.. — ...

el Aguado y Aviraneta marcharon puente.24 Den Eugenio encendió una pajuela y luego el el' cabo de vela. a Bayona por . bajó y montó en un cochecito que había en esperándole. y Mina. apoyado las escaleras la calle Aguado. Aviraneta tomó del brazo de el candelero. y Aguado apagó quinqué.

ni Aguado ni A vi raneta te- nían ganas de entrar en sus casas.III CONVERSACIÓN CON AGUADO Estaba lloviendo . le ha parecido a usted. que tiene tan poca confianza? . no ha insistido en las diferen- que hay entre nosotros. atento. y se metie- ron en los soportales del Puente Nuevo. Sencillo. Es cias alguna cosa que nos haya callado? decir. Me lo figuraba así — -dijo la —. —¿Qué — Aviraneta. — ¿No hay — No.La opinión íntima acerca de ex- pedición que se proyecta es la que ha expuesto? —Sí. Mina? — le pre- guntó Aguado. — ¿Y en la cómo no se ha zafado de esta empresa.

— 26 — Esta Usted le pregunta me demuestra que lleva usted lejos de nosotros mucho tiempo — dijo es el se Aguado. Aguado. tigio uno de tantos. sin duda. Mina tuvo una conferencia la secreta con el ministro de Guerra. se A raíz de los la Revolución Mina encontraba en baños de Bath. arrastrado. De- cidido esto. Los emigrados que habían acudido la a París creían que aquella era ocasión propicia la para emprender un movimiento favorable. hoy mayor pres- del liberalismo activo y no puede zafar de una empresa asi como en tiempo de Renovales. con ayuda de los liberales franceses y del Gobierno de Luis Felipe. — Y Gerard ¿qué dijo? — Gerard recibió muy bien ñol. ha conocido a Mina cuando era un ge- neral liberal. pero no le . Se le escribió contándole con detalles las jornadas de Julio. general Gcrard. conferenció con los emigrados españoles en hacer una inten- y quedó de acuerdo con tona en la ellos frontera. al guerrillero espala y le dijo que preparase su expedición a chita callando. Mina viene de 1830. Mina fué también en compañía de Toreno a visitar al general Lafayette. con ciertas condiciones. —Y — Mina — siguió diciendo lo era.-se trasladó a París.

militar. El francés siempre ha sido egoísta y roñoso para los demás. y los banqueros ofre- cieron su concurso. en tal caso vendrá después. justo era que intentaran cerla cuando pudieran. Mina quería formar una f alan je con los prestigios del liberalismo internacional y lan- zarla sobre la frontera española. Ya que idea. un grupo de impacientes que querían obrar con independencia se puso de acuer- do con Calvo y con Ardouin tenían hechos empréstitos a el banquero. que la pri- España desde mera época constitucional. — Mina lo quería el mando único. .27 pudo ver. un movimiento La revolución. — Xo porque sino me choca. lo los franceses habían acabado con la libertad en restable- España en 1823. —Era una magnífica —Y era que habían prometido todos. Sin embargo. la — Siempre ró divergencia y los celos — murmu- Avi raneta. Llamaron a Mendizábal y nombrar le dieron fondos para los primeros trabajos. y decidieron entre todos tar la Junta sin consul- con Mina. Al mismo tiempo que Mina hacía sus trabajos. que se intenta no es una revolución. y tenía razón. no han hecho nada.

San Miguel. blicamente su adhesión a Desde el primer momento comenzaron cias. pero por dentro. Alcalá Galiano. Era en fondo una impertinencia. maquiavélico. Valdés. Desde aquí es- cribió a Mina preguntándole el si se podría contar con él.. culador. López Baños y otros mu- . Mina. nuevo de odio? esto son muchas y pero la más principal no es ideológica. claro.28 — El se Directorio provisional del levantamiento la tiranía se de España contra formó en París y trasladó en seguida a Bayona. Las causas de antiguas . sino de temperamento. figura principal. El 22 de este mes se verificó primera Junta del Directorio provisional. sí un poco molesto. lucido Sus enemigos Torrijos. usted. —. violentándose un poco. las rencillas y las diferen- —¿Por qué? — Los partidarios de Torrijos y los militares allí independientes veían que donde estuviera Mina la naturalmente tenía que ser cosa que no les agradaba. contestó que y en la segunda en Ba- semana del mes de Septiembre se presentó la yona. manifestó púella. de Mina es un vasco como confusa palabra y y encal- marañada.Pero hay algún motivo — Xinguno. y te al día siguien- Mina.

será verdad. un francés maja- . lo demás es vegetar. menos. otro es su tendencia burocrática y reglamentaria. al en Cuba tenía asegurada mi existencia. Allí. no habla de cosa que irrita. — En eso tiene usted razón. de palabra. Lo que yo no comprendo bien es por qué no se le si Mina no tiene defectos unen los demás. el Torrijos y Valdés son más efusivos y. y un señor Chevallon. más conceptuosos. está siempre en guar. es desconfianza excesiva. más retó- — Por una cosa o por así otra. los tiene. asturianos. los españoles siem- pre estamos — dijo Aviraneta con amargura. Los parti- darios de Yaklés y de los otros echaron a volar esta especie.29 chos son castellanos. al más francos. llevar una vida mísera y disminuida... enemigos por silencio. que ha conspirado desde la primera emigración. Uno de los defectos del gela que a veces es un medio de defensa. más fáciles ricos. pero no se puede vivir el más que en propio país. parecer. dia con cualquiera que se le acerque en cambio. andaluces. en cam- bio sus enemigos intentan desacreditar. Empiezo a sentir el haber venido. — Sí. Mina le trata a sus ellos . Se ha llegado a decir que Mina tiene miedo. Mina. —Es que neral.

Los enemigos han inventado otra porción de calumnias estúpidas. la opinión? se cree más que en el —¿Y cómo —Los no mandan ustedes agentes a Esallí ? paña para saber qué hacen mandamos. En España no general. Ahora tenemos algunos el ita- lianos carbonarios esparcidos aquí por Norte. que ha ido a SanGibraltar. porque le contestó con un puntapié? se lo el general es hombre que guarda todo. —¿Y esto influye algo en — Xada. que para sus informes de los quincalleros pai. lo Este movi- miento quizás eche a abajo que habíamos pre- parado y tengamos que comenzar de nuevo. . sanos suyos tander. creo yo también. gente activa. y a a un tal Arrigoni. a Pedro se sirve Galloti en San Sebastián. napolitano.30 clero que venía con unos miles de francos de la Junta de París. comerciante que vive en Vitoria y va a veces a Pamplona. —De — Sí . —¿Y Mina no — No. Juan Rumi en la bamos comenzando organización. Está- un D. ha llegado a decírselo cara a cara a Mina. tenemos a José Montí. todo esto se deduce que hay muy pocas probabilidades de éxito tal — dijo Aviraneta.

yo a San Sebastián. Si quiere intentar algo en Santander. usted —Descuide Y los —contestó D. — Bueno— dijo Aguado. . Eugenio.—ténganos usted rriente de lo al co- que haya. después de darse mana. la dos hombres.3i —A pesar de esto — repuso él Aviraneta —yo iré le voy a hablar a Campillo. donde debe tener amigos. salieron de los arcos y se separaron.

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. cruzaron barrio de los judíos y fueron al campo por la carretera de Burdeos. exlo puso a los dos jóvenes su plan. recorrieron el puente de Saint Esprit. Le del citaron para después de comer en el café Comercio. en mesas separadas como si no se conocie- ran. Aviraneta. y decidieron mandar un aviso a Campillo para hablar con él.. Cam- pillo. que aceptaron con entusiasmo. Estuvieron Lacy.IV LA TINTA SIMPÁTICA AL día siguiente por la mañana Aviraneta contó a a Eusebio de Lacy y el Ochoa lo que había ha- blado con Mina y con intendente Aguado. luego se levantaron el uno tras otro.

. ¿ Usted piensa entrar en San Sebastián? —Es que se posible. no puede ser. ver que . usted. lo hablar con los oficiales y soldados. — ¿ Y cuál es el plan de usted ? —preguntó Cam- pillo. Y contaba usted conmigo para trabajar en Santoña? — Pues. —Ah. Teniendo estas el ciudades y asegurado la frontera.. nadie lo sabrá. Campillo no era de los enemigos declarados de Mina. —Sí. — Descuide — Xo piensan. pero no diga usted a nadie nada. pero desconfiaba.. — Mi plan por sería contar la con San Sebastián y con Santoña antes de expedición. Yo soy demain- siado conocido en mi tierra y me prenderían mediatamente al llegar. sé. y Aviraneta contó su conversación con Mina v explicó su idea de tantear San Sebastián y Santoña. se paso de San Sebastián podría hacer mucho. claro. hombre.34 Se sentaron en un ribazo al pie de un olmo. y las ventajas que tendría de poder realizarse su proyecto. ¿Usted cree podrá hacer algo? pero creo que vale la pena de verlo.

35 —¿Usted está convencido sión Mina obra de buena fe ? Qué duda cabe de que en esta oca- — ! ¡ Campillo quedó visiblemente preocupado. — Cerca de Santander—contestó Campillo— vive ? un hermano mío. capitán con otros oficiales ilimitado. masa del pueblo. podrá contar — dijo —porque batallón que ha reemplazado al que había es .Xo hay por pueblos gente de nues— preguntó Aviraneta. el vecindario estaba sobrefanatizados cogido por los voluntarios realistas por el clero y dominados por los los caciques. si para sobornar a gentos y a — Xo Santoña el sé se con los jefes y oficiales que hay en Campillo. pero. donde la mavoría del co mercio era liberal y de mucha según influencia sobre la él. Dijo que el espíritu público no era del todo hostil a los liberales en Santander. la relacionado situación que están en misma y cuentan con algunos soldados que sirvieron con- migo en la guerra de la Independencia y en 1823 quiere mas esto no basta. en parte rural. la tra —. la fuera de la ciu- dad. ¿Cómo Mina ganar la guarnición de Santoña? ta — — Si se llegara a este caso —contestó Aviranelos sar- se necesitaría dinero la tropa.

Peman. tan correos? . Los jefes y oficiales de los Cuer- pos facultativos son también nuevos y no conozco a ninguno. mi hermano. Campillo.36 nuevo en el país. Citaba a su primo para la próxima. . tertulia donde acudían de Mancha. hay. e hizo pasar la carta con una cascasemana rota de Ciburu. — ¿ Pero cómo entendernos con gran vigilancia en los habiendo. co- Xúñez Arenas y algunos otros militares en su mayoría partidarios de Valdés. está sig- que nadie. volvieron al pue- blo los tres separados. Aviraneta dijo que había tintas simpáticas era indispensable que plearlas. Aviraneta escribió a su primo Lorenzo de Álzate diciéndole que estaba en Bayona. Los días siguientes Aviraneta fué con Lacy y el Ochoa ronel a casa de su antiguo amigo Juan Olavarría. No como nificado por liberal — contestó él. el pero corresponsal supiese em- Después de hablar largo rato y de hacer cabalas acerca de lo que podía pasar. — Para sondear la los ánimos de la guarnición de plaza ¿no encontraríamos algún agente sagaz los que fuera de nuestros? — Mejor —preguntó Aviraneta.

y que había pasado la tarde y parte de la noche en su compañía. Corres estaba dispuesto a seguir a Mina. Corres parecía un hombre pacífico y grave aunque en realidad no lo fuese tanto. oficio que tenía en la Marañón antes de guerra de la Independencia. un convecino suyo.Jé Uno de los contertulios amigo de Mina era Ramón Corres. En la tertulia de Olavarría se celebraba su candidez y su simplicidad. Una rría se pillo. he esperado a usted para decirle que s« — Le presenta una buena ocasión para escribir a mi hermano . que el patrón. la Corres había tomado parte en guerra de al la Independencia y en las luchas del 20 las 23 en las que se batió con denuedo a bal. era un hombre honrado y de toda su confianza. de estas noches al salir de casa de Olava- encontraron Aviraneta y Lacy con Camllovía a Como chaparrón fueron a pasear a que en aquel momento los arcos de la Galuperie. Campillo dijo que acababa de entrar en el Adour un quechemarin de Santoña. órdenes de Labisde Jersey y allí Después emigró. fué a la isla se estableció de chocolatero. . estaban desiertos. quisiera lo hiciera usted. y como yo no que sé poner las cosas en claro.

a su vez. y a mea mañana Aviraneta buscó Aguado y en su 1 compañía fué a estaba leer su plan a Mina. Oyó atentamente lo escrito por Aviraneta. instrucciones. se la enseñe a su lo escrito. bien. escribir en seguida. — Bueno. Es usted un maestro. muy bien. hermano de usted y aparezca — Muy a casa. . y dijo: —Está bien. —¿Cuánto tiempo va a estar aquí el quechemarin ? días. — Estará un par de — Entonces hay que —Sí. Salieron de los arcos de la Galuperie y fueron Aviraneta y Lacy se encerraron en un cuarto de la fonda de Iturri y estuvieron escri- biendo disposiciones durante toda la noche. y con usted y están ustedes conformes las escrilas consultaré biré con tinta simpática y le enseñaré al patrón del barco la manera de emplear el reactivo para que él. bus- cando claras. el modo de sintetizar y de poner las cosas Durmieron un poco por dia la madrugada. El genera en la cama.3S — Muy bien — dijo Aviraneta. ahora me pondré yo a redactar las mañana si con Mina.

Campillo y Aviraneta ron cómo el vie- quechemarin salía hacia la boca del Adour remolcado por una lancha. se le le enseñó lo carta y se dijo la manera de descubrir empleando el escrito con tinta simpática to del reactivo. una carta de comercio. Aviraneta escribió entonces cen tinta simpática y con letra muy apretada sus indicaciones. .39 Después le leyeron las clásulas a Campillo. que también dio su aprobación. írasqui- Al anochecer. Lacy. Llegó la el patrón del quechemarin. Enci- ma redactó. de manera corriente.

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el Los entusiastas habían conseguido que ral gene- Mina se reconciliase oficialmente con sus ene- migos Yaldés y Chapalangarra. Don Gaspar de Táuregui. los italianos y los polacos que se mezclaban entre ellos. y por unidad del plan ne- cesario para una empresa de aquella índole.PREPARATIVOS aproximaba Si ninguna parte aparecía el momento la de la acción. había formado una com- . que tenía su banderín de enganche en Bayona. Cada caudillo comenzó a ocupar su punto es- tratégico. La reconciliación era falsa. A las divergencias de los españoles iban añadiendo las suyas los franceses. sobre todo por parte de Yaldés.

Félix Sarasa. que se iban re- uniendo a las órdenes de D.42 pañía de oficiales vascongados de la guerra de la Independencia. A pesar de que los entusiastas e impacientes no . para resolver las dificultades técnicas. del jefe de batallón Moncasi y del canónigo al don Lorenzo Barben Mina envió a Oloron corone! la D. Por la parte de Oloron había también sus vo- luntarios navarros y aragoneses. Después se estableció en Bagneres de Lttle fueron reuniendo sus partidalos Se decía que uno de que le seguirían sería antiguo cabecilla absolutista Seperes. En San Juan de Pie de Puerto se iban alistando la algunos voluntarios bajo dirección del coronel de la antigua División de Navarra del tiempo de la guerra de la Independencia. Gurrea había recorrido el Alto Aragón con el nombre de Antonio Gabara. que estaba con su hijo llamado Cholin. y había hablado a chon. Pedro Antonio de Barrena y de D. Chapalangarra reunía sus tropas en Cambó. Patricio Domínguez. el sus amigos. donde se rios. Méndez Vigo en Mauleón. alias Ca- ragol. D. Alejandro O'Donnell en calidad de jefe de plana mayor.

Cada grupo llevaba una política contraria. que quería decir Unión y Libertad. no se ad- vertían más que dificultades y síntomas de discor- dia y de descomposición. los gurreistas. los Méndez Yigo decían que Yeldes como Mina. y terminaban Vivan los h. los ministas los valdesistas. los masones.43 hablaban más que de éxitos y aseguraban que presentarse en la frontera y sin marchar triunfantes y obstáculo a Madrid sería todo uno. carbonarios hacían la sus los guerra a los masones y manestas ini- daban proclamas confusas precedidas de ciales : U con este grito ¡ y L. los franceses. los carbonarios. los neros. La Junta masónica de Bayona hablaba en comunicaciones solapadamente contra Mina. comu- era tan reaccionario y tan pastelero La discusión iba en aumento . T. significaba : ¡ lo que para los iniciados Vivan los hijos de San Teobaldo! Los partidarios de Valdés afirmaban en todas partes que Mina de era un traidor vendido a Calo marde . de S. los italianos y los polacos no hacían más que intrigar y echar- .

Se supo que en- traron en España varios números del Representante del Pueblo. En rra y primeros de Octubre. . Cierto que dencia con una perfecta impunidad. todos. Chapalanga- Méndez Vigo volvieron a reñir con Mina y dijeron que desconfiaban de sus dilaciones. España de ningún papel de carácter había establecido en Se frontera una policía mili- tar y el espionaje era perfecto.44 se en cara unos a otros la culpa rle lo que ocurría. No la se permitia la entrada en liberal. que se publicaba en Londres en francés. Las precauciones del Gobierno eran tales y su presteza y actividad tan extremadas. y se llegaron a coger. Valdés. se abría la número por correspon- número. que hacían imposible que una acción tan desperdigada. tan anárquica y tan mal dirigida como la de los emi- grados pudiera tener éxito. El Gobierno de Calomarde mientras tanto estaba sobre aviso. que se imprimía en castellano en París. y del Precursor.

situación política todo parecía confirmar que Gobierno español estaba admirablemente preparado. Venía de San Sebastián. Tilly traía mucho que contar. lla jo- alto. moreno. .VI LAS IDEAS DE TILLY 4 L día siguiente de enviar la carta a Santoña el J^\_ con patrón del quechemarin se presentó la Jorge Tilly en fonda de Iturri. de cabeza pequeña y enérlos Habían estado dos en Madrid. Tilly a Aviraneta. mi carta? — dijo Tilly a Lacy. en Sevi- y en Barcelona. quien la el Lacy presentó su amigo hizo una porción de preguntas relativas a . en compañía de un ven inglés gica. había tenido una serie de aventuras y de amores muy le extraños. —¿Enseñaste —Sí.

.! 46 —¿Y qué dijeron? creyeron que era una fantasía. Res- — Muchos —¿Cómo pecto del comandante Oro se duda. . Manuel Ruiz. el ñol. . un país aparte de los En ambos los días siguientes se estableció entre Tilly y Aviraneta una relación cortés y de suspicacia se hablaban como para estudiarse . otros reaccionarios. él. los hay españoles. unos son liberales. que se duda? ¡Si ya está en España trabajando por Calomarde —¿De verdad? — francés Husson de Jour y un espaSí. — probablemente algún —¿No sabe usted? — Xo somos tantos lo .. Los hay franceses. conocido a un Tilly hace unos años — le dijo Aviraneta. los hay alemanes. D. parecía que se habían adivinado los dos como intrigantes. —Venía de Jersey. los Tillys. — He Sí.. estaban en Vitoria cuando allí. nuevas de la península su punto de vista general era creer que España era otros. y estaban en guardia. yo he pasado por Tilly venía con un gran caudal de impresiones . que no hay ma- nera de saberlo.. pariente mío.

pero no quiere quedarse con el ellas. Era un pro- ducto de corrupción. A milia. No que sé más. — Sigue tan voluntariosa como — Igual. Respecto a mí. Como le digo a usted. no ha variado nada. pero Tilly Lacy no veía con agrado tan tranquilo egoísmo y afeó este sentimiento de su camarada se rió . tío de mi padre. él creía que el ser egoísta era una condición necesaria para la vida. antes ? Tilly no le gustaba mucho hablar de la fa- y siguió exponiendo sus ideas.47 —El que yo conocía creo que — Quizás había un conde. de inmoralidad. . — Y tu hermana — preguntó Lacy. . con unos tíos. . y veía todo lo que fuera intriga con gran simpatía. excepto una hermana que se en- cuentra en San Sebastián. me ha dicho que ¿ mejor día se escapará. — Está en San Sebastián con unas señoras amiI ? le gas. Cada cual que se las arregle como pueda. era conde. sólo sé mi padre desapareció de casa hace años y que probablemente murió mis hermanos están ahora .. — Yo pienso ver cómo salgo adelante yo. —¿Y tú pensarás sacar adelante a tu familia? — dijo Lacy. no conozco la his- toria de estos Tillys.

de Fouché y de Talleyrand. — El que lucha para elevarse replicó —por mucha suerte Tilly. — Buena ¡ enseñanza ! — exclamó De Lacy. conocer. Ahí está caso de Napoleón. — Creo Las que hubiera sido mejor que hubieses leído Vidas Paralelas de Plutarco. — Entonces riendo. Rennes. —Yo la no lo creo así. — Tipo i repugnante este Napoleón ! —exclamó . historia Aprendamos un poco falsificada que es en una no y que puede compro- barse. la verdad. Lacy fué mi condiscípulo.— 43 Aviraneta. He leído en historias y en memorias la vida de Napoleón. — Creo que en esos libros que has leído no se aprende más que a mentir. donde. conozcamos lo vida actual.. le preguntó: — Dónde ha estudiado usted —En un colegio de en . era un tanto místico — dijo Lacy — Luego he ido aprendiendo un poco—añadió Lacy — a fuerza de curiosidad y de algún ingenio. ? frailes. creo que no aprendí nada de provecho. tiene que mentir y por muy bien que el le vayan las cosas tendrá que mentir. a quien chocaba las ideas del joven.

— Esa — Yo veo en cia los es la política — dijo Tilly. no. de un egoísmo tan bajo que repugna. Su epopeya es en gran parte una novela. Si yo hubiera nacido en su tiempo y hubiera sido francés. y ¡ pero aun era una qué fuerza * — Una fuerza de egoísmo. Gustavo Adolfo. una historia falsa amañada.49 Lacy. — Yo antes tenia entusiasmo por historia. cortesana. Las alocuciones no las batallas no las gana siempre él. Napoleón la falta absoluta de gra- y de humanidad Y. — Car- gran Federico. —Todos obramos por egoísmo— afirmó la Tilly — todos empleamos mentira. tienen gracia. — Yo importa. nera tan vil ! j Avanza de una ma- Se casa con una vieja intrigante que Barras y que ha sido ella es la querida de su protector una le él. hubiera sido partidario de Babeuf. Ahora que conozco su Es de una falta de nobleza y de simpatía. . poleón no era simpático fuerza. pero él se aprovecha siempre de todo. y va avanzando con hasta que las escribe da un puntapié. también — dijo Aviraneta. él. — pero así eso no Yo estoy conforme con usted en que Na. son a veces humanos Napoleón es la quin- taesencia de la bestialidad y del egoísmo. el — siguió . diciendo Lacy..

muchas veces cuando necesito un dato para completar un plan lo invento. de otro liberales españoles lo ha- modo irían los asuntos. Cuando rey en sus manos. obran con rapidez y con energía. sí. —¿Así que para ti los cen mal? — Muy mal.— le Maquiavelo— dijo Aviraneta con tendremos que decir como Talleyrand hábiles a Fouché. el eje del universo. en 1823. —¿Por qué? —No vieron historia es al —preguntó Lacy. —Eso —El ironía es absurdo.5° —Todos. el la . él. sino mi maestro— replicó Tilly con discípulo su impa- españosibilidad habitual. cuando éste hizo una de sus maniobras ante Luis XVIII: Je vous saine mon máitre. señor Aviraneta. debieran haber acabado con — Hubiera quedado hermano. nunca será mío. — Matar a toda familia.— Si entre los liberales les hubiera muchos hombres como usted. —Usted. señor Tilly nos va a dejar muy atrás a los discípulos de . Su histu- una historia de vacilaciones. Res- pecto a la mentira. —Yo Yo me siento no.

— La vas a dar" un disgusto. Después de hablar de tó a Tílly Lacy pregun- por su amiga lady Russell. Cuando yo tomará otro. Ya consolará.Esa clase de mujeres! — exclamó Lacy— tamente no demuestras con esa frase agradecido ni ni ser muy Tilly. — dijo le Avira- que era de la misma manera de política. cier- — . — Obrando de una manera lo sí. amigo de usted un ) — dijo Avi- raneta a Lacy. Esa se clase de le mujeres deje le necesitan hombres jóvenes. muy ella amable. pensar. violenta se hubie- ran precipitado los acontecimientos neta.Tú hubieras hecho? — Yo. haciendo c nuevas as y dando nuevos escándalos. — Bah.por qué? — Me estorba. — Hablo iO de . es — El — Sí. Tilly pasó algún tiempo en Bayona.— . es un muchacho que va alimei la . por lo que es — contestó me los sencillez — no tomo en cuenta sus si beneficios no tornaría sus perjuicios hubiera hecho. Tilly. — La voy a dejar— dijo — Pues .

.52 parte mala de su alma con la sustancia de la bue- na. cada vez más cínico y más atrevido. va ase- sinando al buen muchacho que había en él y va a terminar siendo un canalla.

muy que entrar en Er-paña.VII VIAJE A SAX SEBASTIAN Uxos días después de esta conversación apareció en Bayona el primo de Aviraneta. Álzate se hospedó en la fonda de Iturri. con pretexto de encargar a sellos un grabador de metales unos miento 'Je para el Ayunta- San Sebastián y comprar los útiles ne- cesarios para hacer encuademaciones. pues pen- saba dedicarse a este trabajo por gusto. habló largamente con D. Era D. don el Lorenzo de Álzate. Eugenio y visitó a Mina. Álzate dijo que . Aviraneta difícil le preguntó a su pariente si era si. Lorenzo de Álzate hombre de mediana estatura. de ojos garzos y vivo? y de expre amable.

Se marchó D. Eugenio en la fonda que iba a ir a San Sebastián. — En — Por ¿ tal caso prefiero que venga Ochoa. lo prefiere qué usted ? —preguntó él Lacy. no sabe vascuence y sí.: 54 la frontera estaba tenía muy vigilada y que la policía militar los orden de examinar detenidamente pasaportes de los que eneraban en España y de prender a los sospechosos. conoces a Ganisch. Aviraneta se enteró bien de otros extremos y el acompañó lir a su primo hasta al coche. — Porque usted — Ah. a uno que tiene una ? taberna en Behobia —Dile al pasar que mañana le su amigo Eugenio. Ochoa y Lacy pretendieron acompañarle. esperará a las doce del día en el puente. Se decidió que fuera Ochoa. vamos. Este por la mañana misma pasó por casa de su paisano Beunza. ya se lo diré. del lado de Francia. picado. Lorenzo de Álzate. — Bueno. que ha venido de Méjico. y por la noche dijo D. que tenía un pequeño establecimiento de coches en la . Antes de sa- preguntó cochero —¿Tú —Sí.

—¿Quiere Sí.de su parte. el gesto al oír la con- —Amigo una misión ella Ochoa difícil — murmuró — cuando . — Tiene usted razón — murmuró Ochoa. Al medio día llegaron a Behobia y esperaron antiguo amigo de Aviraneta. Montaron Aviraneta y Ochoa y vieron antes de partir a Tilly. lo —¿Por qué dice usted? — Porque esta conversación. Aviraneta había torcido versación. cuando apareció el —¡Arrayua! — dijo nio. a Ganisch. ha podido ser oída por alguien y sernos fatal. pungido — tendré más precaución otra . se toma hay que pensar solamente en y no ser imprudente. Euge- ¿Be dónde vienes? . —¿Va usted a verla? — probablemente. la calle seis u ocho.55 calle de los Vascos. com- vez. Ganisch al ver a D. número —Vive en —La saludaré. Estaban comiendo en una posada. y le mandó aparejar un til- buri. te que probablemen- no la habrá oído nadie. usted algo para su hermana? — le preguntó Ochoa. Mayor.

¿ en España? —Si. silbó . fueron la orilla marchando por las ca- del Bidasoa hasta llegar frente a sas de Azquen Portu. al Apareció poco rato Ganisch en su barca. Tendréis que ir? ir de boyerizos y llevar cada uno un carro de carbón. pasaron la tarde en una taberna de Behobia de Francia. Sí . dónde hay que dejarlos y — todo os —¿Cuándo pasamos a otra — Por noche. — ¡De Méjico! ¡Qué! ¿Te has hecho rico? — Poca ¿Y tú? — ¡Pse! Voy viviendo. —¿Adonde vais a —A San Sebastián. la la orilla? de Azquen Portu con una lancha y silbaré como en nuestros tiempos. Qué queríais? ¿Entrar cosa. después de cenar. Así no os preguntará nadie nada. Yo saldré enfrente se dirá. Comieron Aviraneta y Ochoa. — Bueno.56 —De Méjico. — Iremos demás. Tú nos di- rás las instrucciones. con los carros de carbón. y al anochecer. — Muy bien.

nisch. — Podéis dormir — A esa hora le aquí hasta la una os despertaré. Mientras fué de noche no hubo las miedo. ja y yes. avanzaron hacia San Sebastián. saltaron la los dos y pasa- ron a otra orilla y desembarcaron cerca de un caserío que se llamaba Chapartiena. a — dijo Ga- Durmieron en Chapartiena y despertó Garasch. dando de cuando en cuando con el aguijón en los cuernos de los bueyes y diciendo: ¡Aidá! [Aidá!. los guardias y centinelas del Uno San delante de otro. Aviraneta y a Ochoa co- menzaron marchar camino de Irún y después de Sebastián. Al hacerse de día tuvieron tas precauciones. Parece que no ha hecho us- ted otra cosa en su vida. V yo.57 de la manara convenida. a preguntas de los guardias contestales ban en vascuence. Todavía creo que puede usted . . como había dicho Ganisch. media noche les dio a cada uno una ropa vie- una elástica azul y les les dijo lo ayudó a uncir los bue- Luego que tenían que contestar a camino. que tomar cier- —¿Qué — Muy ensuciar tal estoy yo? —preguntó más con Aviraneta. Y los dos. se bien. estoy bien? —Admirablemente. la cara un poco carbón.

haremos juntos te diré las gestiones. —. Vicente Legarda. Álzate y Aviraneta salieron de casa y fueron a la platería de D. Comieron en una taberna.58 Xo les ocurrió la ningún percance en la el caminó. .Qué es que pretendes? lo Aviraneta expuso su plan de trabajar nición de la guarel San wSebastián para los liberales. cerca del Cubo de Amezqueta. siguiendo las instrucciones de Ganisch. aunque de antemano que la cosa me pa- rece imposible. quien brado.Por qué no has venido conmigo? — Xo quería comprometerte. a la parte de la muralla que llamaban la Brecha. que secundase movimiento de — . y al ano- checer Aviraneta se presentó en casa de Álzate. — Porque me hubieras proyecto. intentado disuadir del — Es verdad. ponte una ropa limpia y vamos. Por qué no me has dicho esto en Bayona ? —preguntó Álzate. donde los descargaron. al verle en aquellas trazas se quedó asom- — . Entraron en ciudad por puerta de Tierra y llevaron los carros. Puesto que tú crees en la posibi- lidad de ese plan. Lávate.

las prensas. colocado horizontalmente a cierta altura.59 — No está el principal — dijo el dependiente. Orbegozo y Arrillaga. la tienda y entraron en un bajo de te- A la luz de dos lámparas colgadas de un alambre. y pasaron imprenta. imprenta se tiraba E' tdfcta. Pasataller adentro. ellos li- Zuaznavar. Todos berales se reunían a comentar los sucesos del día en la imprenta de Baroja. los tinteros y las resmas de papel. se veían las cajas. por entonces La i periódico realista de don Sebastián Mi- . Había varias personas en cipio al entrar en ella la imprenta. Álzate presentó a A vi raneta allá al impresor y a su hermano y Eugenio a el impresor después presentó a don los que estaban que eran Legarda. El olor acre de la tinta de los rodillos y del papel mojado denunciaba la ron . Álzate llamó con los nudillos en una puerr xima al Ayuntamiento. Fueron a la Plaza de la Constitución y entra- ron en los arcos. otro encaramado sobre un tercero encima de un montón de papel. En el techo había hileras de cuer- das de las que colgaban papeles impresos. Uno estaba como en una hamaca v sostenido en las cuerdas del las ca- secadero de papeles. — quizás esté en la imprenta de Baroja. Al prin- no se las veía.

Aviraneta después de ser presentado habló de entrevistas que había celebrado con las la Mina y de necesidad que tenían de contar con una base de operaciones en San Sebastián. — Me sé la parece una ofi- gran temeridad emprender seducción de los no contando con mucho dinero. hay liberales en el ejército? —¿No . elemento El paisanaje no tenía contacto alguno con los soldados y a éstos les estaba prohibido exprela samente hablar con la gente de ciudad. que estaba sentado en das del secadero.6o ñaño que había sucedido a después de la la Gaceta de Bayona Revolución de Julio. Cuando acabó de explicarse Aviraneta. —contestó Legarda. el tomó la palabra uno de las cuer- aquellos señores. pero se podía contar ni con la guarnición ni con civil. Dijo que estaba bien pensado lo dicho por Avila reali- raneta lo cual no era obstáculo para que zación del proyecto fuera muy difícil o imposible. don Vicente Legarda. Respecto la al espíritu público de San Sebastián en no el mayoría del pueblo era liberal. los —¿Y oficiales? qué se podría hacer para ganar a — Xo ciales —preguntó Aviraneta. La protección de Miñano hacía que aquella im- prenta fuera un lugar seguro para los liberales.

metieran en la Por estas el razones que al me parecen de peso. y gobernador del Castillo de la Mota lo es como la mayoría de los jefes acérrimo realista. se cuenta con dinero intentaremos ganar a los cabos y a los sargentos. principalmende el te a los del Castillo la la Mota que y de es la llave de se pre- ciudad. D. el jefe po- Gironella es indefinido. Francisco Echezarreta son los dos absolutistas. Si los emigrados contaran. con plaza de Santoña y con elemen- tos en el interior de España entonces sí se podría . segundo cabo don el Juan de lítico la Porte-Despierres también.6i — Sí. El resultado inevitable sería sufin cumbir a los pocos días atrayendo un sin la de desgracias a población y a los que se comprodefensa. el momento no es muy propicio. nás es un francés realista. Ganados castillo la plaza sentaría una nueva dificultad mucho bulto añadió Legarda. como ha dicho la Aviraneta. Blas de Fourel los realistas. Entre las autoridades de Marina ocurre Corno usted ve Sin embargo. creo que plan limitado alzamiento único de San Sebastián no es práctico. si propio. pero estamos actualmente dominados por El capitán general D. Pedro Hurtado y D. — el proveer la ciudad de víveres necesarios para sostener el sitio que nos pondrían por mar y tierra.

los seño- rita viene con nosotros. —¿Qué? ¿vamos?—preguntó Aviraneta. y se detuvo en misma a cuya puerta estaba Ochoa.62 esperar el triunfo. y Aviraneta fué a visitar solo y al barón de Carondelet a dos oficiales liberales. Al anochecer entraron de nuevo en San Sebastián. pero repito que aun no se puede hacer nada más que a fuerza de mucho dinero. . Las palabras de Legarda eran sensatas. — ya están uncidos bueyes. Álzate llevó a dormir a su primo a una casa de su confianza. por la mañana Ochoa y él salieron con sus carros de carbón y los llevaron a una venta del camino de Astigarraga. Al otro día al abrirse la puerta de Tierra salió don Eugenio camino de Astigarraga. y trabajaríamos con entusiasasí mo. Esta Sí. lógicas y los que estaban en la imprenta las suscribieron. Al día siguiente Aviraneta quiso hacer nuevos intentos . Después de su vi- sita quedó convencido de que no se podía hacer nada. Una muchacha él alta marchó la casi al mismo tiempo que casa. Álzate y Aviraneta se despidieron de todos y salieron a la plaza.

me buscan no me encontrarán — replicó se Margarita Tilly guardó la mantilla y ató un pañuelo a la cabeza a estilo de casera. la Tilly. es esa de querer ve- nir en un carro? si —Así ella. meterán en la cárcel. la llevarán Es precaución. asimetría que sé si le daba gracia. el mentón algo pro- nunciado y el pelo rubio. Si a usted cogen de nuevo a casa de sus paa nosotros por de pron- rientes de to nos San Sebastián. . brillantes y oscuros. gracias. — Vamos— dijo Margarita Tilly y tomó una cesta al brazo. Había cierra asimetría el en su rostro.Y qué extravagancia Sí. y comenzó a marchar. aunque no tanta como en de su hermano. don Eugenio —exclamó ella — Xo la es galantería. tenía los ojos azules. — Xo tomarán a usted por una aldeana — dijo Aviraneta—me parece usted demasiado le bonita. llenos de audacia. delantal y alpargatas. era una muchacha de cara larga y expresiva. — Muchas riendo.63 —¿Esta señorita? — Es hermana de — . Lle- vaba corpino.

—Joaquín Errazu. el palo y El joven bajó del coche y exclamó: — Xo me conoces — Xo. ! — Eugenio — exclamó. eso. — al ¡Atzcra! ¡Atzera! Atrás ¡Atrás!.64 — Bah. — Parece que me conoce usted. tu primo. — ! decía Aviraneta. al Varias veces Margarita subió rigía Aviraneta. Aviraneta estuvo a punto de soltar echar a correr. I ? . don Eugenio. — Bueno. pero acercar- media tarde a Irún. carro que di- Ochoa que iba detrás se le acer- caba a echarla flores. Usted no tiene miedo a. — Eh ¡ ! ¡Eh! (. Sí. Aviraneta se encontró con un viajero elegante que iba en un cabriolé y que se ¡ paró al verle. — Ochoa me ha hablado de usted. pueblos apártese — Cuando pasemos por los usted de nosotros y tome usted el aire más es- túpido posible que pueda usted tomar — recomen- dó A vi raneta. el Xo se a ocurrió nada en camino. así lo haré.

—Esta ¿Tú no la señorita es una amiga nuestra que va la a reunirse con su hermano. —¿Está usted contenta del viaje? —preguntó Aviraneta a Margarita. Aviraneta y Ochoa en el cochecito de Beunza y se dirigieron hacia Bayona. llevaremos a Be- — Bueno. Margarita. —¿Le han tratado de Irún? a usted bien mis parientes . podrías pasar a Behobia en tu coche? le — Sí. Margarita tó Ya se sabe usted. Montaron Margarita. con mucho gusto. Aviraneta y Ochoa llegaron a Azquen Portu. —¿Qué vestido? ¿Qué pasa? ¿Por qué lo vas asi Aviraneta explicó a Errazu que habían hecho. Si quiere la daremos de merendar en mi casa y luego hobia.65 — Ah I ! Es verdad. que se mostraba muy galante con ella. Es señorita de Tilly. se lavaron y cambiaron de ropa y poco después la otra orilla del pasaron en lancha a Bidasoa. puso de nuevo la mantilla y mon- en el cabriolé. En Behobia estaba Margarita en compañía de Errazu. — Contentísima. Hace ya es esto? tanto tiempo que no te he visto.

— El primo joven de don Eugenio creo que le galanteaba a usted un poco — dijo Ochoa. reina.. — ¡ Bah ! De eso no hago caso. y fueron a parar a Iturri. 66 — Como a una al late. la fonda de . tomar choco- y me lian contado de usted una porción de diabluras que hizo usted cuando era chico. a la mesa. lado del tío de usted. Me el han sentado a cura. Charlando los tres llegaron ya muy entrada la noche a Bayona.

a quien los íntimos llamaban doña Juanita. trae usted de San Sebas- Aviraneta contó con detalles lo que le habían dicho los militares y paisanos con quienes había —¿Así no es posible que — Por ahora. —¿Qué impresiones tián? — preguntó Mina. quién sabe? . enterado de le vuelta de Aviraneta. Don Eugenio como por fué obsequiado. Si ellos hagan algo? el se pudiera retrasar movimiento. — Malas. . invitó a comer a el su casa.VIII FRACASA EL PROYECTO Al día siguiente la el general Mina. nada. tanto por general su señora doña Juana Vega. Y hablado.

. tación... general? —Ya no tengo más remedio que lanzarme...68 — No... ya no puede es la gente. que saliere. mucho dinero. qui- — Es sabe?. Dos días después.. pero. en es fin. el aplazamiento.... .. no.. ¿qué va usted a hacer. —Y ga lo si no tiene usted medios. Avíseme usted en seguida que haya contes... ¿quién Mendizábai un hombre listo.. van a creer que soy un — Qué haremos — preguntó Aviraneta. figuro que para empezar se necesita- rían unos cuarenta o cincuenta mil duros.. ser. Usted que cree que se necesitaría la para sobornar una guarnición como tián? de San Sebas- —Yo me zás más... Ya sabe usted se lo que Ha habido quien fíe ha acercado a mí a decirme que no me de usred. por la mañana muy temprala no se presentó Campillo en fonda de Iturri.. a quienes contó su entrevista. la Sal- Aviraneta dejó casa del general y se reunió con Lacy y con Ochoa. Si pro- pongo traidor.. — Esperaremos a ver contestan a Campi¿ ? si le llo.. com- prenderá* los motivos.

quien ría le dijo que hablaría a los militares y el le da- una respuesta en plazo de tres -días. La dueña primer piso de al que tenía una gran ventana la campo. Sacó don Eugenio dobló el la botellita del reactivo. Al secarse el pa- pel se destacaron claramente. Cerraron puerta. des- pliego y lo untó con un pincel- por sus cuatro caras. usted el frasquito del reactivo — le dijo a Avíraneta. Aviraneta y Lacy se dirigieron a Saint Pierre de Irube y se metieron en una venta muy la solitaria que se llamaba Bidegañeche la (la casa en lo alto del camino). — creo que hay carta. La carta era del hermano de López Campillo decía que después de haberse enterado de las trucciones. Pidieron a dueña de venta un cuartito y que los subió al les diera de almorla casa. cigarrillos como si fuera papel para hacer y que suponía estuviera escrito con tinta simpática. Campillo y Lacy miraban con atención por si aparecían las letras. Vamos a Jar Campillo. había comenzado sus trabajos y co- municado sus planes a un comerciante amigo suyo. zar. doblado. . y Campillo dijo que el patrón del que- chemarín de Santoña había traído un pliego en blanco.69 — Coja un paseo.

la que Mina asumiese . Diego Rodríguez. coronel D. estaba convencido de que todos se hallaban dispuestos a entrar en el movimiento siempre que se contase con los jefes que ocupaban altos cargos. 70 Al cabo de este tiempo el amigo le había dicho que después de hablar con varias personas. Se decidió leer auditor Aguado. Estos eran el el gobernador de la plaza. se lista tenía por rea- acérrimo y afiliado oficiales al Ángel Exterminador. Campillo quedó un poco extrañado de que en su país como en el resto de España no hubiese el más prestigio entre los liberales que la carta al de Mina. Los subalternos estaban dispuestos a el tomar parte en alzamiento con ciertas condi- ciones. Campillo y Aviraneta salieron de Bidegañeche y . el y sargento. capitán al don Juan Bautista Mola. Estas eran: primera. el que mismo general respondiera de que en el interior de la nación secundarían pronuncia- miento. y Lacy. brigadier Fieires teniente del rey. Respecto gobernador militar de le D. que se les enviara fondos para ganar a los sargentos y a los soldados. responsabilidad de lo que se hiciera el segunda. entre ellas con el comandante de la artillería de la plaza v con algunos oficiales de misma Arma. Vicente González -Moreno. la provincia.. y tercera.

Este se hallaba en la cama. . tenía un montón de papeles sobre Oyó leer la car- hermano de Campillo con atención. estuvo a reunir a los jefes y a Mendizábal y el largo rato pensativo. la demacrado cama. y dijo ai auditor al que le marchase a ver general y preguntase cuándo podían leerle una carta tante. a Lacy y a Avi- raneta. irrfpor- Aguado tomó un coche de los que llamaban ci- ladinas.. y fueron los cuatro a casa del general. invitó a subir a Campillo.. podría a visitar mientras tanto plicarle el caso. la noche tendrán ustedes la contestación. Usted. y dijo: — Voy a exponerles asunto. al auditor en Aviraneta subió sería conveniente al piso. — Para La Iremos Aviraneta y yo. al banquero Silva y ex- — Bien. Aguado. la Fueron Aviraneta y Aguado a casa de Silva. casa era una casa pequeña y estaba en una . pasó a los visitantes a la alcoba. Quisiera que comprendieir ran su importancia. estaba macilento. ün banquero judío de Saint Esprit.7i volvieron hacia Bayona a buscar su casa de Saint Esprit. Doña Mina ta del Juanita. la señora del guerrillero.

y dijo que hablaría a Mendizábal y que intentaría influir y hacer todo lo que estuviera de su parte. Salieron de casa de Silva. el Después de cenar Aviraneta. forzado por dentro con una alambrera. La impacienla Lacy abrir en ventana. Saint Esprit. Aviraneta y Aguado oyeron la Al risas salir a la calle en un balcón..72 callejuela oscura y triste. Aguado a cerrar. las hijas del banquero. y dijo que por la Aguado la se al quedó en terminar a noche reunión de los caudillos en casa de el Iví'-ia iría decirles resultado a la fonda de Iturri. Se veía en una caja de caudales grande. perfil muy fino. A . dos muy bonitas. volvieron cabeza y vieron dfe dos muchachas de perfil aguileno y las ojos negros. cia hizo á se reunieron en cuarto de Ochoa y Campillo. Tenía un escaparate re-. Entraron en la oficina.. que era un cuarto donella de escribían dos empleados. empotrada en la pared y una porción de legajos y de papeles. muy atento. y para que no se se viese la luz la calle apagó el quinqué. lo Escuchó sonriendo que le decían. que se abrió chirriando y se volvió El banquero era un hombre pálido de judío. Lacy. dijo lo que quería y el empleado llamó en una puerta.

Qué imbecilidad ! — excla- Aviraneta. — fes. — la se afirma que quiere usted coger ¡ el fruto sin haber trabajado como los demás. Los demás je- a quien ha expuesto Mina los propósitos de han dicho que son inútiles. Están tan ob- cecados. que creen que les ha de bastar presentarse en la frontera para que toda España se les una. son tan — Puesto que —murmuró — Respecto a los liberales españoles Aviraneta con ironía. — mó ¡ Qué idiotismo ! . — .73 las once de la noche llegó Aguado. Qué hay ? — preguntaron con ansiedad al auditor. — El ustedes. Ochoa fué a . amigo Aviraneta — siguió re- diciendo Aguado. abrirle la puerta Lacy cerró la ventana y encen- dió la luz. qué le vamos a hacer usted. proyecto está rechazado. Ochoa con —Algunos bestias han asegurado que hay agentes de el Calomarde que quieren desviar movimiento. ! —Y j tener que formar partido con esta gente Es triste. —¿Y no han dicho más?—preguntó sorna. . — Qué —Al asco de gente de ! salir reunión — terminó diciendo el .

Aviraneta.74 auditor —he visto a Jáuregui. si ha formado con antiguos — Bueno. Se marchó Aguado y después Campillo. que me ha indicado' que le diga a usted. . Lacy Ochoa se fueron a su cuarto. que hay siempre la un puesto para usted en Compañía Sagrada que oficiales. V Dele usted las gracias le ve.

IX AVIRANETA. se Iturri. que no tiene medi al fin. Campillo. X"osotros vamos con Yaldes. es un golp -ra genial para marchar . Ochoa y Aviraneta. siguiente. —Yo no pienso quiero ir ir con nadie — repujo Avirane- dirigido por imbéciles. a la la hora del almuerzo. don Eugenio seria conveniente —preguntó el — que que todos siguiéramis- mos el mismo camino y marcháramos con mo jefe. DESPECHADO á :. él —Yo — Xo estoy comprometido con hace tiempo — dijo Campillo. no. le parece usted. _X~\_ reunieron en fonda de Lacy. ! — — ni . — Xo Lacy. Pero don Eugenio X~o. Ir con gente a^í.

de una suficiencia y de una majadería imponderables. bécil. y a un fracaso ridículo. Me parece una mixtifivisto en la guerra cación de los militares. no. Lacy quiso convencer ¿ a Aviraneta. ir... la Cuando hayan conducido empresa al desastre se refugiarán en las chin- chorrerías. — Pero de verdad no va usted a nio? — preguntó. le don Euge- la Es la cosa más desordenada y pueda hacerse.. allí este otro lado que se fusila.. otros que vienen. de una inutilidad. ninguno. Pero va usted a negar hasta la táctica.. la mayoría sin saber por- qué . van.. Todo lo que no se más estúpida. no. ¡ y por ! el cálculo. brutalidad y lidad.. Conozco guerra. Casua- . No. Xo. plan.. estupidez. — De verdad.76 ir a un fracaso. el arte? — Xo creo en tal arte. no voy. la casualidad. no. Campillo se encogió de hombros y no dijo nada.. aquí que se corre. me parece demasiado im- — . Yo no he más que desorden. Sé cómo son estos militares españoles.. casualidad y casualidad. sin objeto que polí- realice en tica por la inteligencia inútil. es perfec- tamente La guerra Unos hombres que que se persigue. en . en los detalles. no.

Todo esto que hacen la la lo los militares no se diferencia gran cosa de las pedreas de chicos. en Bayona. querido Lacy.77 — Pero hay una ciencia por encima de casuabarbarie — exclamó Lacy. parece que va a haber una vigilancia molesta. ir? —¿Así que usted está decidido a no — Completamente decidido. ¿ que ha- Pero hay siemciencia? pre? Esto ¿Y cuando lo hay es muy dudoso. en cambio. no.cualquiera. Aquí. — No. porque en ellos la petulancia es mo- En fin. —¿Y qué va usted a hacer? — Me quedaré aquí. No las depende de la creo que se pueda hacer mucho caso de neda corriente.. y él lo hace tan bien como y a veces mejor. a un general lo sustituye un campesino. si usted toma parte en la intentona lo verá. . tán pueda sustituir a un mecánico o a un mateun mático cura. don Eugenio. Parece que criando se tiene lo ponen frente a frente dos bandos ber un vencedor y un vencido. lidad y de —Yo dudo mucho. afirmaciones de estos pedantes de uniforme. —Yo creo que Nunca verá usted que un pasí. o quizás vaya a Ustariz con Tilly. .

Aviraneta se aferró a decir que no iba. Ochoa y Lacy marcharían los dos con Valdés pocos dias más tarde se presentó Malpica a to- mar tío el mando el de su gente. asistente de Víctor Darracq. y de Ali. . Venía en compañía del el Juan guardabosque. 78 Por más que Lacy intentó nuevamente convencerle..

Únicamente no quisieron aceptar su jefatura Yaldés. etc. ria mariscal coro- nombrado por de campo. Estaba ya dispuesto vasión. López Iriarte. la Junta revoluciona- . el plan general de la in- Por Yera entraria Mina con todo su Estado Mayor. Méndez Yi- go y Chapalangarra. después de largas diligencias. los generales Butrón. a tomar el camino de Elizondo y el apoderarse del valle del Baztán. Por Urdax. pasaría nel Yaldés.X ORDEN DE MARCHA El 9 de Octubre. Jáuregui. los jefes liberales firmaron un acuer- do de acatar las órdenes de Mina. formado por Baños.

encargaría del al de sus tropas. Parte mando de Barrena. el Por que se los Alduides cruzaría general Espinosa. las tropas destacadas hacia el la parte occidental de los Pirineos por Gobierno de Fer- nando tendrían que comprometidas. mando de Navarra. Milla. que se darían luego Aez- mano con los valles del Pirineo aragonés en donde ope- raría el general Plasencia. esperaba que hicieran causa común con tán. Sarasa y al León Iriarte. dejando partidas que recorrieran los puntos desde Urdax hasta Irún para conservar las comunicaciones con Francia. iría V alearlos. se dividirse.8o Por na. los liberales. a seguir el camino de Pamplo- Chapalangarra con un ciento de voluntaalgunos aventureros españoles. y obrando en combinación con las fuerzas de sí la columna de Espinosa debía llamar sobre" ejército español. avanzarían oeste en dirección del Baztán. marchando al Baze! Este. provocaría las la alzamiento de los valles más liberales de coas y del Roncal. Algunas de ellas. Con esto. rios parisienses y entre ellos el poeta Espronceda. la atención del grueso del . el Mientras Sarasa y Barrena levantaban Espinosa.

y fué a Perel piñan a reunirse con ex diputado D. entrarla por Andorra. que llamaban minista. la amigo de Torrijos. La ter- mando de San Miguel. con mayoría carbonarios sus doscientos hombres. para preparar Cataluña. entrada en Una de las columnas la mandaría Milans del Bosch llevando a Baiges como segundo. pero empresa era poco adichabían compro- casi todos ellos se el metido a cooperar en movimiento. que estaba en operaría en el Bagneres de Bigorre. le secunel daría avanzando hacia Roncal. y pasarían cera columna. Se le reuniría después Vázquez Roselló que se encontraba en Orthez. al Don ta de Evaristo San Miguel. al canónigo Barber y algunos otros conocedores del país. Gurrea. José Grases. la En ta a Cataluña. otra Miranda. la italianos y polacos. al ambas por la Junquera. Alto Aragón. llevando a sus órdenes al coronel Domínguez. Méndez Yigo.. mayoría de la los militares que pensaban tomar parte en Mina. .8i El general Plasencia se correría por Oloron. nada afecto había recibido un cau- dillo navarro. mando de :a Jun- Bayona.

82

En

combinación con

los

movimientos en

la

fron-

tera francesa, se esperaba la salida de Torrijos,

Manzanares y Palarea, que partirían de Gibraltar
y marcharían por
tropa de Marina y
la

carretera hacia Madrid.

La

la

guarnición de Cádiz estaba,
los liberales.

según

se decía,

ganada por

XI
LOS REALISTAS

EL

Gobierno de Calomarde no
tras
tanto.

se

dormía mien-

Se dieron órdenes rigurosísi-

mas para

vigilar la {romera, y se pusieron a pre-

cio las cabezas de

Mina, jáuregui y otros
el

jefes.

Calomarde excitó
sas a los militares.

celo y prometió
la

recompen-

Toda

plana mayor del rea-

lismo se preparó con entusiasmo para rechazar
la

anunciada invasión de

los constitucionales.

El general D. Manuel Llauder, virrey de Navarra,

con

el

segundo cabo de

la

plaza de Pamplo-

na, D. Santos

Ladrón, comenzó a pasar revista a
capitán general de Guipúzcoa, don

sus fuerzas

;

el

Blas de Fournás, preparó las suyas.

Al mismo tiempo

los tercios realistas,
el

mandala

dos por Yerástegiii. Kra-o, Juanita

de

Ro-

chapea (Juan Villanucva),
Pedro, se acercaron a
la

Uranga y Sáinz de

frontera.

84
El tercer batallón del regimiento del Príncipe
se trasladó

de Zaragoza a Jaca y de aquí
el

al valle

del

Baztán avanzando hacia

Bidasoa. Se acerel re-

caron a Vera dos batallones de Cazadores y

gimiento de Mallorca. El primer batallón de

la

Guaidia de Honor de Bilbao
nani.

se estableció

en Her-

Las instrucciones que había recibido Llauder
eran terribles. Por los decretos del 16 de Septiembre y de
sus
las
i.°

de Octubre, todos cuantos cayeran en
ser

manos debían
armas.

inmediatamente pasados por

El ii de Octubre se

le

previno a Llauder para

que no diera

cuartel.
el

Llauder era un cuco, que no creía que
lutismo fuera eterno, y

abso^

mandó

a su ayudante a

Madrid para que
le

Fernando VII y intentara convencer de que una severidad exse presentara a

cesiva sería perjudicial.

En

el

momento de

la luli-

cha, Llauder dejó escapar algunos grupos de

berales

que hubiera apresado con facilidad de

proponérselo.

Los
salir

tercios realistas,

de los cuales tenían que

cuatro años después los partidarios de don

Carlos, se
ellos

movieron con entusiasmo

fanático.

A

no había necesidad de recomendarles que no

85
dieran cuartel. Estaban dispuestos a matar con

una

fe

digna de buenos cristianos.

De estos tercios. Álava dio un gran contingente. De Vitoria salieron cuarenta compañías formando tres columnas. Una la mandaba D. Valentín de Yerástegui
;

fué a Tolosa y de aquí se
la

acercó a Oyarzun y a

peña de Aya; otra

salió

a las órdenes del coronel D. José
dirigió

Uranga y

se

por Salvatierra a Cegama y a Segura y de aquí a la frontera la tercera, mandada por
;

D. Casimiro Sáinz de Pedro, avanzó por Santa

Cruz de Campezu
después
el

a

tomar

el

camino de Estella y

de

la alta

Navarra.

Guipúzcoa tenía ya de antemano algunas compañías de voluntarios realistas en Irún
;

más

tar-

de, a instancias del general realista Villalobos, la

Diputación
refuerzo,

envió

dos
los

batallones

completos

de

quedando

seis restantes
al

en San Seal

bastián dispuestos para acudir
sitio

primer aviso

indicado.

En
el

Navarra, D. Juan Villanueva (Juanito) con

teniente D. Miguel de Sagastibelza se acercó a!

valle del Baztán, y

D. Francisco Benito Eraso
el

se
a

presentó en

la

frontera por

lado de Burguete

vigilar sus inmediaciones.

LIBRO

SEGUNDO

EN USTARIZ

.

y las Historias de la Revolución francesa. y se llevó los quince volúme- obra de Tomini. de Mignet y de Thiers. y alquilaron cuartos en la Veleta. en to- su cuarto salía únicamente las tardes. que acababan de salir por . Aviraneta llevaba yendo. idea de matar el le- La primera semana estuvo encerrado .AVI RANETA Y TILLY Aviraxeta ir y Tilly se pusieron de acuerdo para a pasar unos días a Ustariz. A la Tilly le acompañó su hertiempo mana Margarita. los días buenos a mar el sol por Don Eugenio nes de la se había suscrito a un gabinete de lectura de Bayona. la Historia crítica y la militar de las campañas de Revolución de 1792 a 1801.

siguiendo el operacla- ciones en mapa. rabia de pensar que sólo en una esfera alta La de actividad hubiese podido desarrollar sus condiciones. a pesar de su talento no pudo llegar a mandar imbécil fuerzas. Se sentía él también una rueda de un reloj de otra clase o de otro tamaño. a un medio para dición alguna. a dirigir batallas. era perfecta en su género. Jomini. y que la suerte y el ambiente le impedían escalar este puesto. Después leyó los "Principios de la estrategia". sin empleo.9o entonces. Alternaba estas lecturas con novelas de Paul de Kock y de Pigault-Lebrun. Mientras Aviraneta leía y se desesoeraba. Tillv . el Le hacía simpatizar con él autor la idea de que también era un rechazado. la tristeza Aviraneta sentía del táctico. sin embargo. del mismo Jomini. rueda inútil y que. queriendo explicarse con ridad aquellas famosas batallas de tanta resonancia universal. Aviraneta no era un refinado en a literatura. las Leía Jomini con gran atención. lo que tanto pudo hacer. le el cual no tenía con- irritaba y le conducía a una pro- funda desesperación. de ver- se desperdiciado. empujándole automáticamente hacia abajo.

Aviraneta leyendo en su rincón. látigo en la mano y una boina roja en cabe- otro día anduvo en lancha e hizo después va- rias inocentes travesuras. vestida de amazona y con la un za . la hija del coronel Malpica. y visitaba a las damas del Chalet de Hiedras. Martina y Delfina se ha- bía hecho amigo de Choribide y de su sobrino las Rontignon. Tilly dedicado a la vida social y Margarita en Chimista el : así pa- saron tiempo en el pueblo mientras Lacy y los suyos se batían en España. los Margarita primeros días de Ustariz hizo el algunas extravagancias y tomó fama de loca en pueblo. Al tercer día de estancia en la aldea conoció a Dolores. a quien se había presentado con una carta de Lacy. Al cabo de poco tiempo de conocerla. .9i frecuentaba la sociedad de Ustariz . Dolores era para Margarita la criatura más sabia y más perfecta de la tierra. y se hizo amiga íntima de ella. dos hermanas. visitaba a la familia de Aristy. con las iba al Bazar de París a hablar . Alquiló un caballo y pasó varias veces al galope por la carretera.

.

la El segundo golpe había sido el llegada de León. al decir de los inteli- gentes. La veleta de Castizar parecía alarmada. Había tela familia varios disgustos. Madama Aristy había recomendado a Miguel que no dijera na- da ni hablara a nadie de esta cuestión. El primer acontecimiento desagradable de la serie había sido la noticia de quiénes eran las dos damas del Chalet de las Hiedras. . por los alrededores de Ustariz. el marido de Dolores Malpica. estaban alarmados. En nido Castizar se sentía cierta desazón. pintor. y andaba ner- viosa de la derecha a la izquierda con marcada intranquilidad. y todos.II MALOS VIENTOS Corrían malos vientos. excepto Miguel que conservaba su calma.

se —¿Cuándo Miguel. la las criadas. se Como compensación exigieron a León que vivir en Ustariz constantemente. quedara a Otro disgusto que vino después de este. la familia estaba Con todo amedrentada. Dolores se le A había marchado su padre y . una deuda de quince mil francos.. Madama let Aristy y Miguel suponían que tan repetidos golpes procedían de las damas del Cha- de las Hiedras. sin escándalo. de Aristy habló con Miguel y quedala Madama ron de acuerdo en que pagarían deuda. tiro y cayeron los cristales rotos a sus de Aristy dio un grito y acudieron lo Madama pasaba. pero no encontraron a nadie. En Chimista tampoco se sentía gran contento.94 León rís dijo a su madre que volvía dejando en Pa. dejó de aparecer por Castizar sin dar ninguna explicación. fué que madama Luxe Por último. esto.. Miguel y Darracq bajaron a ver y al que enterarse de lo ocurrido corrie- ron a huerta. una mañana en que madama de la Aristy pasaba por galería del piso principal sonó un pies. van esas mujeres? —preguntaba — Espele —Ya dentro remos de poco — decía su madre.

95 había vuelto la el marido. . Al oirle se sospechaba si se trataría de un hom- bre de genio. por León al conocerle un pro- fundo odio. unión de lo maravilloso y los artistas. Tenía los tópicos de la épo- ca y barajaba siempre en su conversación la el Arte. mada- ma Luxe desde hacía tiempo no quería recibir a el nadie. la gloria. Muchas veces Margarita veía llorando. lo grotesco. y muchas veces estaba a punto de insultarle. Había otras casas en Ustariz que se hallaban en un estado de intranquilidad semejante... tan egoísta. Naturaleza. pero pronto comenzó a aburrirse. Hablaba mal de todos le que creía que resistía a en- estaban usurpando Se contrar bien las obras de los contemporáneos y hasta las de los antiguos maestros. León al llegar a su casa pareció satisfecho y en- tusiasmado. Al ver su obra se comprendía que no era más que un descontento Margarita sintió sencillo. Calderón. Shakespeare. tipo de vanido- so y de descontento. y en Chalet de las Hiedras todas eran idas y venidas y misteriosas conferencias. las pasiola nes. El verle tan frío. tan inle diferente a todo lo que no fuera su vanidad exasperaba. León era un hombre petulante.

.

a las otras a acercar su sobrino Rontignon madama Luxe.III LAS MANIOBRAS DE CHORIBIDE Desde hacía algún tiempo Choribide en com- plicidad con las damas el del Chalet de las Hiedras intrigaba en pueblo. todo e! calzado que compraba . La última En esta época. tas. Sus maniobras el principales tendían unas a enriquecer las legajo que dos mujeres de la policía hacían para Calo- marde. Ira- garay había pasado por una porción de chifladuras que le duraban una temporada más o menos era la preocupación por las bo- larga. hombre caballeresco. Madama Luxe tenía varios galanteadores en Usfeariz. Uno de ellos era un tal Iragaray. aunque un poco perturbado.

la Esta preocupación compartía con tímido el amor de que madama Luxe. ¿quiere usted hase gran favor de decirme dónde ha hecho usted esos zapatos? El preguntado. Durante algún tiempo Iragaray veía todo negro. primera pregunta que le hacía era ésta — Perdone cerme el usted. delas en qué pueblo y en qué zapatería se hacía botas. que no comprendía que contestar a esta pregunta fuera cía ningún gran favor. Iragaray se preparaba para hacer se te .: 98 o le hacían le venía mal. lo que a Iragaray le en : tristecía profundamente. El comprendía le madama Luxe hubiese podido curar de esta cavilación transcendental del calzado. Iragaray. spo- liarium de sus ilusiones. cuando veía a una persona que esta- ba a gusto sobre sus zapatos tenía por la envidiaba y le un ser superior. amor guardaba en que sólo el y respetuoso fondo de su alma. encargaba un par de zapatos y volvía radianpero á los cuatro o cinco días se le veía ha- ciendo muecas de descontento. un viaje. y tenía que coger los zapatos nuevos y llevarlos a un rincón. la Si llegaba a ganarse su confianza. caballero. como si el mundo entero estuviera recubierto .

que sona le le llegaban al alma. no lo temía como rival de su sobri. quien había reco- mendado mucha prudencia. hasta que encontraba una persona con unos zapatos. Iragaray sufría hasta pola der hacerla patos. Si esta per- era desconocida. facilitaba a Los documentos que madama Ca- rolina. Se había escrito a España y Calomarde se manifestaba dispuesto a dar una gran cruz o el a aceptar al ex teniente en ejército español. que sabía —añadía Miguel. Lo malo es que — para el pobre hombre cada par de botas es un desengaño Choribide. —Todo patos esto va a acabar con unos cuantos zael más en guardarropa de Iragaray —decía madama de Aristy. trabajaba para las las él mujeres del Chalet de Hiedras. amor. pregunta de dónde se hacía los za- Iragaray se había enamorado de madama Luxe.99 de betún. sino todo lo contrario hubiera querido que el pobre chiflado fuera Kontignon. Choribide. no. . Le había le y abandonaba la zapatería por el contado sus cuitas a Miguel. al el único de los rivales de mismo tiempo. aparecían oficialmente como procedentes de Rontignon. muy bien las chifladuras de Iragaray.

carta. comprendiendo que de 1830 no era el de su época. los La tica carta no tuvo contestación. Choribide !á con gran cuidado. El teniente y la dio. a la criada de madama Luxe. Choribide estudió cidió la carta detenidamente y dede primero hacer que la hija madama Luxe. después se indisponer a tizar. Choribide hizo que su sobrino se hiciera un traje a la sastrería de moda en la mejor Bayona.IOO Respecto a dirigió la cuestión amorosa. A pocos días. Decía que la no pen- saba casarse. ninguno mejor que joven Larralde Mauleón. Rontignon copió la carta con una mone- da de cinco francos. tuviera un novio. que estaba dedicada a educación de su y aunque agradecía los homenajes del le teniente Rontignon. le Fernanda. Larralde había cor- . contestó. alquilara un caballo y pasara todos los días cuatro o cinco veces por de- lante de casa de madama Luxe. suplicaba que cesase en hacerle la corte. ocurrió madama Luxe con la gente de Gas- Como el novio de Fernanda. la el estilo Al cabo de una semana escribió una pensó mucho. y después de varios enlo sayos creyó encontrar que deseaba. Choribide escribió otra muy respetuosa y román- y madame Luxe hija.

De las dos señoritas de le La Bastide. Delfina. la pequeña. a la le menor. la mayor.101 tejado sin gran éxito a Alicia de Belsunce. que su turno. que decía Dama orrec emenditu Bederatzi noviyo Apenas joan dan Bayetz esandiyo. lasciva. se suponía enredada con ingeniero de Montes . la Marcos era un hombre de una osamenta corpulento. ari (Esa dama tiene lo menos nueve le novios. Siempre había tenido un amante o dos al mismo tiempo. y con razón. había la misma herencia del Por entonces. a quien lla- maban Marcos el molino o Marcos el gascón. era una histérica. la Delfina estaba enredada con un mozo. los Esta muchacha había andado con todos hom- bres del pueblo. los pómulos salientes. Bazar de París. fuerte. la cara ancha. Era una mujer rias veces Le habían cantado va- una copla popular.) En toda la familia de las muchachas del Bazar erótica. y luego para consolarse se dedicaba a galantear a una de las señoritas del fina. el Martina. Delllegaría creyendo. . y a cualquiera que se acerca a ella dice que sí.

esta Revolución de al mujer cogió un fusil y fué Ayuntay miento a pedir que se quitara a los concejales se les sustituyera por otros revolucionarios.102 mandíbula acusada y y duro que cejo. El bello Marcos no compartía las ideas de su madre y era realista. las los ojos el claros. Al saber los sucesos de Julio. que había venido de la parte del Bearn. la dinero a Delfina. en el campo. crespo el entraba como un pico en entre- manos velludas y los brazos largos. al Choribide pensó que debía apartar joven La- rralde de Delñna. Sacaba algún dinero con esto y no le importaba otra cosa. lo cual no era obstáculo para que ella le estuviese enamorada de él y al mismo era una tiempo engañase. El bello Marcos sacaba pegaba. Le aseguró que estaba embarazada de . La madre de Marcos la mujer valiente. medio idiota. la pateaba. faja encarnada y boina el azul. Tenía la frente pequeña y arrugada. le pelo rubio. y llamándole con gran reserva le dijo que no le convenía hacer la corte a aquella muchacha. vestía grandes y anchos panta- lones. Marcos era un conquistador y un sátiro . una cosa perdida. Era mo/o petulante. Era esta una mujer depravada. había tenido un proceso por robo y otro por violentar a una chiquilla.

y que no tendría nada de particular que si se entregaba a él fuera únicamente por tener un editor responsable del desaguisado. creyó en viejo y decía el comenzó a tratar con al desdén a Larralde. hablaba ha1 quien suponía que miraba con buenos ojos a Miguel Aristy. una muchacha encantadora de juventud y de gracia. Al mismo tiempo Choribide habló a la Delfina. cogió un papel igual en Gastizar y que se empleaba carta mandó a madama Luxe una . Pronto pudo notar el astuto viejo que tenía en Gastizar enemigos de sus planes. y le dijo que Larralde era un fa- tuo que había asegurado en público que tendría como querida lo a la Delfina cuando le diera la gana. Después de pintarle tan fea ven Larralde le la situación al jo- puso delante la perspectiva de llena Fernanda Luxe. Entonces a Choribide se le ocurrió escribir al un anónimo. que que le era poco inteligente. que determinó no volver Bazar. Larralde Mauleón mordió en el anzuelo y comenzó a dejar de acudir al Bazar de París.T °3 Marcos. Entonces Choribide hizo que su sobrino Rontignon buscara a Larralde y se hiciera amigo suyo. Madama Luxe allí. La muchacha.. iba todos los días a Gastizar.

le so. tuvo el . porque . las Este mismo tiempo trabajaba con dos in- trigantes del Chalet de las Hiedras. luego al siguiente hizo lo las relaciones mismo y la aca- con familia de Madama rificó. Madama Luxe no caciones a Madama bó por romper Aristy. La ruptura se ve- Era al lo que quería Choribide. tomó un odio inten- Antes había coqueteado con Miguel. sonal puesto en la vida de Ustariz estaba deseansalir do que pasaran aquellas circunstancias para de la aldea y marcharse a otra parte. allá cons- Carolina Michu estaba entregada a Choribide y dispuesta a seguir sus indicaciones. Las cartas iban a Madrid y venían de tantemente. Madama Carolina no tenía un gran interés per. Aristy era demasiado orgullosa para pedir ni para dar explicaciones.104 en la que se al ponía por los suelos al teniente Ron- tignon y joven Larralde. que vivían en Al saber que madama Aristy quería echarlas del Chalet de las Hiedras. valor de pedir expli- Aristy dejó un día de ir a Gastizar. No se le pasa- ba lo mismo a Simona. Simona no los ocupaba el más que de Ustariz y de pueblo.

y a como mal menor París. a la vieja. que no tenía inclinación ninguna por León. El y Choribide solían pasar en el tertulia en el chalet y Bazar de París. Simona. produjo un gran disgusto en Gastizar y otro en Chimista. Carolina comenzaba a asustarse de violencia y del fuego que ponía en sus empresas . por su aire de candidez y de bondad. Miguel Aristy tuvo que terciar en el asunto. y era muy bien la acogido en la casa.10 = le era simpático si . le sacó dinero. se decidió que León volviera Mientras tanto Tilly. . que se creía amado por una gran dama. llegó a dominarle. sino visitar el Chalet de las Hiedras. terminó a pedirle explicaciones. León. la odiaba por su orgullo a española. las trataba así. enterado por Aviraneta de que las damas del Chalet de las Hiedras eran dos aventureras. como la ella la llamaba. como llamaba ella a madama Aristy. por la ver podía dar un disgusto a vieja orgullosa de Castizar. después coqueteó con León. y marido y mujer riñeron. que hacía alarde de Dolores se de- no sólo no se recataba. Simona sintió tanto odio por Dolores Malpica como por madama Aristy. la Madama Simona.

el gascón. tenía su centro de . de quien se había hecho gran . operaciones en el Bazar de París allí solía estar intrigando con las dos señoritas de la Bastide.io6 — Esa loca me Simona va a comprometer — decía. y su- plicaba a Choribide que la vigilara para que no hiciese alguna tontería. con Choribide y con Marcos amiga.

. Margarita se había constituido en protectora de Dolores. los días y a todas horas estaba Marga- rita Tilly en Chimista con su amiga Dolo- Margarita había tomado gran cariño a Dolopara quien tenía todas sus amabilidades. res. que pasaba en aquel momento por estaba la se^- amargura de tener a su padre expuesto a muerto y a su marido separado de resignado y dulce y encontraba ella. llo- rando a cada instante.IV MARGARITA Todos res. Dolores tenía un carácter la calma en la ma- yor contrariedad. a Miguelito y a Dolorcitas. y se la marchaba con ellos para dejar a madre desahogar su pena. Cogía a los dos chicos. Dolores.

Chipi era un poco payaso. y dole y jugando con los chicos. cose afilaba las rría con Miguelito. adornada con un escalón más bajo que solía estar hablán- como en adoración. mamá — le en la chico. decía el — Xo Dolores. subía a los perseguía a las lagartijas y a las marihacía la posas . te duermas. El chico era fanfarrón y charlatán. dulce y tranquila. Cuando Dolores con tenía que trabajar. Contaba a su amiga su vida y explicaba sus ideas. Dolo- se dedicaba a la ingeniería. los mue- bles y rasgaba la tela de los sillones árboles. uñas en . Dolorcitas prometía ser como su madre. Dolores daba su opinión mientras hacía al- gún trabajo de costura o de media. Se ha- . Chipi. gran cazador de pájaros. res tenía a la niña en brazos y quedaba embebida. a las que martirizaba. Miguelito era gran ingeniero. Margarita se sentaba tiestos. la pequeña pantera doméstica. cuando gente se Solía divertirse mucho cazando musarañas. ladrón y fantástico. jugaba con un gato que se llamaba Chipi.io8 Si Miguelito era travieso y valiente. hacía fortalezas con arena y Mientras las él coronaba con banderas. escalera de piedra. bufonadas y parecía incomodarse reía. Margarita los chicos salía fuera por los campos.

por quien tenia gran cariño. Grashi Erua solía entrar en Chimista cuando parecía. a quien llamaban Chista. se metía En invierno allí en la cocina cerca del fuego.109 bía ganado la amistad de Grashi Erua. pero ser montaraz e indoma- A veces se la veía en medio del bosque o a la orilla de un arroyo con una guirnalda de yela dras o de muérdago en cabeza. el manera confusa incoherente. los aldeanos ella se que se habían hecho cargo de habían enrise quecido despojándola. atrevido. allí se subía a ios . Grashi Erua vivía en la miseria. cantando una los chicos le tiraban canción piedras. la loca. le ayudaba a alguna cosa a Dolores . viendo que nadie presentaba a reclamarla. sol y tenía una cara viva de granuse Aquí pescaba o bañaba. chico vagabundo. era un pillastre a la libertad quien le gustaba el y el aire libre. Grashi Erua llevaba flores a Chimista y juga- ba con Miguelito. y de un chiquillo de diez o doce años. Estaba negro por ja. y e char- laba de una Chistu. pero en general no hacía más que jugar. la quisieron obligar a campo y a no obedecía. triste. trabajar en ella ble. Era un el servirles de criada. Luego. Al principio llegaron a pero tener por ella cierto temor.

Grashi Erua. se tomaba en cambio.. peque- Xo había miedo de que . de ésta le producían el mayor des- —Es un taco — solía decir. Alicia. Margarita era la capitana de aquella tropa mele nuda. pero se perdonaba todo por su espontaneidad y por su gracia. Margarita no quería nada con sentía gran antipatía por los de Gastizar madama Aristy y se ma- nifestaba desdeñosa con Alicia. Las sim- patías y antipatías se desarrollaban en ella de manera rápida y esporádica y no trabajo de disimularlas. Era lo contrario de la señorita de Belsunce. El egoísmo y la discreción precio. Margarita Tilly era como un le Xo podía tener prudencia. obe- Todo el día se pasaba Margarita en Chimista. En una el Margarita no había cálculo ni disimulo. y aunque pasaba por delante no se detenía nunca. Chistu y los pequeños decían sin réplica. era de una discreción y de los una prudencia monjiles. En cambio a Gastizar iba poco. Sabía guardar ños secretos como nadie. Alicia. Al lado de torbellino. no árboles y venia con una ardilla o con una lechuza viva que había cogido.

Le hubiera gustado Margarita no se preocupaba de estas cosas. ! mismo de joven que de le viejo. jese Xo le gustaba que se di- que entre los vascos no había habido feudaser feudal. y eso que Miguel burlaba un poco de ella y de su insociabilidad. Quería ser las libre. Margarita. lismo. otorgaba su benevolencia. Media las palabras con cuidado exquisito. Las mujeres me han hecho poco lo caso. Alicia era defensora de las prerrogativas aristocráticas de su familia. también habrá sido un conquistador. A Miguel le gustaba la gracia rebelde de Mar- garita. es cierto. y tenía para personas y para las ideas una mirada atrevida y de frente. . decía ella. Madama de Aristy. le no. Xo creo a usted. que creía éste uno de los le mayores méritos que podía tener una persona. hacer su capricho. Sin duda yo no he tenido nun- ca grandes atractivos para las damas. De toda se la gente de Gastizar únicamente por Miguel tenía Margarita simpatía.III dijera una inconveniencia. —Usted Miguel — —Yo. — Bah — Pues . Charlaban los dos amistosamente largo tiempo.

riñendo a toda la tropa con los pies mela cabeza. ella. Fanchon. había venido de guarse Aduanas y hija. — Estás guapa. — Yo me debía haber casa- do contigo y esa criatura sería mía. El día que vio Margarita hablando con Mi- guel estaba dando de comer a los cerdos y a las gallinas.112 Margarita no se convencía. cara llena de arrugas. Un día creyó que Miguel era un corruptor. su había nacido Era Fanchon una mujer con un aire selvático. había quedado en Gastizar. El era un muchacho nacido en un hija de caserío próximo. Era bia. la un jardinero de Gastizar. blanca. Fanchon — le decía Miguel con cierta tristeza cómica. boca sin dientes. alto un normando dia de y rubio. allá. —A buena hora se acuerda usted lo — replicó ella con desgarro. la tidos en los zuecos y un pañuelo en flaca En el corral. la sangre nor- manda de su padre mezclada con la vasca de su ru- madre había dado un hernioso producto. —¿Por qué no pensó usted antes? . Este jardinero. una vieja la y acartonada. En el piso bajo de Chimista vivía un matrimo- nio joven que trabajaba en los campos. con la los ojos azules. tenía un niño rollizo en brazos.

X'o me hacen la Margarita que oyó la conversación se ella. Xo podríamos empezar todavía.. que Praschcu. contó a Dolores con gran misterio. ya. y a contársela a Miguel. chica. ese imbécil de tu marido. Fanchon. — De manera la ! . . Fancho- nette? — Xo. hacen caso. Que te be tenido en brazos cuando eras niña derecho?. así.—. volvió . — Como exigiría usted. riendo. . Yo ! ! . exige fidelidad.."3 — . está usted ? Por qué no una vez — Xo me caso. — Qué pena —exclamó Miguel lía con melanco- burlona. — Eres muy — ¡Ah! Siempre se casa usted de cruel. Xo podría tener un poco de — Ninguno.

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. se presentó Margarita que ve- nía corriendo. la —Estaba. sofocada y sin aliento. Tilly el pasa? — le preguntó su hermano. Eugenio y Tilly charlael ban en comedor de la Veleta comentan- do a Maquiavelo.. El niño . y se encogió de hom- Aviraneta preguntó cómo había ocurrido el caso. T xa tarde en que D. el niño de Dolores. Vamos.. como todos puerta de la los días.. han ro- no le preocupaba tanto como a su her- mana niño de Dolores. —¿Qué —El bado. dicho la chica ha ha que iba con el rebaño. jugando a casa.V EL XI NO u A bros. cuando ha pasado un rebaño le le de ovejas por delante. lo niño. Miguelito.

entonces es muy posible que el ? lo hayan ro- bado.n6 seguido y ha desaparecido. — ¿ Qué haremos ? — exclamó Margarita. — Ya cerca de diez horas. —Debe contraron. rededores llamando pero no aparecía. venía. — ¿Y . — Qué edad tiene chico — Cuatro años y medio. ción. está. llegar a Chimista se lo en- Empezaba a oscurecer y el niño no La madre estaba en la mayor desesperalos al- Miguel y Dolores habían salido por al niño. señor Aristy — dijo Aviraneta. a Miguel Aristy y que pasa. Salieron los tres. Vengan — Bueno. Se ha mirado por to- dos los alrededores y no se le ha encontrado. estar en Chimista. cuánto tiempo hace que falta? —pregun- tó Aviraneta. — La pobre madre figúrese usted cómo ustedes conmigo. y garita dijo a su pasar por Gastizar. poco rato • Tilly entró en Gastizar y volvió —-¿No está? — le preguntó Margarita. — Bueno. — Sí. Mar- hermano: dile lo al —Llámale solo. al Efectivamente. vamos — dijo al Aviraneta. — si .

por el chi- delante de la casa. contagia su intranquilidad. Eso ha sido todo. como locos. y co que iba detrás nes?'' Miguelito ha dicho: "¿ Miguelito. con la cara llena — Cuéntanos le lo que ha pasado con detalles djio Aviraneta en vascuence. — Vamos a un — Entremos Entraron en el sitio donde estemos solos. del vie- ha salido detrás rebaño y no ha vuelto.ii7 andan ustedes así a la casualidad. aquí. . — el niño estaba como casi todos los días. el Sentémonos. — Pues jugando. —¿Tú has visto al chico que le ha llamado? — preguntó Aviraneta. no encontrarán ustedes ninguna blar los pista. —Tiene usted razón. El dolor de la madre le perturba a uno. pasado un rebaño. Entró Fanchon en de lágrimas. cuarto del coronel Malpica. si Vamos a ha- dos serenamente a ver encontramos algún indicio. dijo —Veamos hecho escueto primeramente— Aviraneta. el cuarto. mule la jer que vive aquí? —Sí. por aquí. — ¿Cómo ha sucedido? —¿Quiere usted que llame a Fanchon. nada — dijo Ha le Fanchon.

se llama Beletchea casa del Cuervo). Xo sé si mi marido le ha- — Llámalo Salió : y si no sabe nada. sofocada. su marido. suele tener punto fijo don- —¿Ese — que Sí . un chico pobre que suele andar a ve- ces pidiendo limosna y que ahora está en un ca- —¿Y cómo llevaba hoy ese rebaño? — Mandharra iba lado de zagala que suele al la andar siempre con el rebaño. —¿Quién era? —Era un chico que llaman serío de Mandharra. . pastor? . el tramposo — dijo Praschcu hablando muy es despacio.n8 — Xo. no brá visto. le con Praschcu. (la el tramposo. Mandharra de dormir? en el caserío de Gros Jean. —¿Es — No serío. del ca- Gros Jean. al — Mi marido ha —¿Usted ha visto le chico que ha llamada a Miguelito? —Sí. a ver si le he visto. del cuarto y volvió al Panchón corriendo poco rato. pregunta por ahí al hay alguno que haya visto al chico que ha llamado a Miguelito pasar. visto.

—Una — .ii 9 —¿Y quién es ese caballero? — Ese caballero. — ¿Viven cerca? — Sí a un cuarto . Miguel habló de las damas del Chalet de las Hiedras y de sus antecedentes. que no salen casa. Y de día se asoman a mirar por entre las parras. como usted contestó Aristy. — . el Xo quieren ver a nadie. que entró llorando a lágrima viva. Como no Vamos especificaba nada. pregunta nada más — le dijo Aviraneta. de hora de aquí. Quiere usted llamarla Aristy llamó a su cuñada. Tiene usted algún motivo para suponer que una de las mujeres que vive en el Chalet de las Hiedras le odia a usted? . a la luz de la luna. dice. Trabajan en campo de noche. Primeramente dígame usted qué enemigos tiene su cuñada. que yo creo — Pues — Son nunca de ¿qué tres les ocurre? solteronas solitarias. — Viven sus que están un poco locas. no vive — hijas. para que no las vean. Aviraneta dijo: a interrogar a ? la madre del niño. Yo las llamo las Tres Lamias. ¿ Sospecha usted de ellas? — Por ahora no.

Encontraredijo Aviraneta.120 — me do a Sí. rompí. porque hace unos días le envió las cartas que ella. si Era indudable que Simona. ? se las envió la más joven de las dos. — Al enviarle — Sí. porque no sabía el vascuence ni el chico el francés. algún motivo tengo. hacer — dijo Aviraneta llamó a Tilly y los tres deliberaron. Simona se había valido de algún intermediario. también la La Aristy. y una de las mujeres del Chalet de las Hiedras lo ha mandado robar. había escrito mi mari- — Las usted ahí — No. no se había enella tendido con Mandharra. me ción para mí. . está robado. Simona? —Si. — Usted supone que tiene las . . chico — —El era chico no está perdido. opinión de Aviraneta de —Ahora vamos a ver qué hay que Arisfy. Tranquilícese usted. bía preparado el era ella ia que ha- robo del chico. probablemente de Marcos. las cartas a usted ¿ no decía nada ? escribía un papel lleno de mala inten- — Está mos al bien.

—¿Tendrán ahí niño? — Xo — Vamos a ver cazamos Chit. Aviraneta pregun: marido de Fanchon este —¿Por gua o en camino hacia el monte. Hay una que id llaman Lecebeltz (la sima negra). — Pues Praschu. — Voy a vió a la llamar más gente — dijo Aristy. salieron Fanchon y Grashi Erua en dirección. Aristy y encaminaron hacia Gastizar. hay alguna cueva — Sí. si al bello gascón. aquella Tilly se la a registrarla. . el creo. Al acercarse Aristy a Aviraneta éste dijo: — —¿Qué pasa? —Está aquí Marcos. y andando a oscuras se dirigieron ha- cia el Chalet de las Hiedras. en una ? le- dos. Miguel marchó despacio hacia Gastizar y vol- media hora con Víctor Darracq y con le Ichteben. Antes de tó al salir de Chimista. Entraron por huerta.121 Aviraneta. mientras Aviraneta. Aristy y Tilly decidieron volver al pueblo y apoderarse de Simona y de Marcos. y obligarles a decir dónde estaba el niño.

y cruzando la huerta saltó la tapia y desapareció. guarda. Tillv volvió a subir al balcón. Marcos no sabe dónde dónde está. Ma- ñana les dirá Salió Marcos del chalet. —Yo —Yo la conozco la casa — dijo Tilly. Al poco rato volvió con una escalera aplicaron al larga. Yo voy a tranquilizar un poco a la madre. — Sale Marcos — dijo. subió y bajó con un gran legajo en la mano. — Lo guardarán. Mañana buscaremos a Pachi Zarra. —¿Adonde va usted?— dijeron. que guarden— dijo a Aristy. Efectivamente. lo — Esto.122 Esperaron más de una hora. . la traeré — saltó Ichteben y desapareció en oscuridad. —Voy a coger algo que he dejado le ahí. rra y también al Parece que es un mendigo viejo a quien llaman Pachi Za- Ontza (el Buho) el que se ha llevado lo niño. — si tuviera una escalera para subir podría arreglármelas para oir la conversación. La balcón del chalet y Tilly subió con grandes precauciones. Al cuarto de hora bajó de prisa. — no detenerle. el Buho.

— Don Eugenio — dijo. Tilly entró en su cuarto. las Dolores dio gracias a Aviraneta con la al mayor efusión. un viejo con una anguarina parda. Tilly pidió el grueso legajo que había sacado del Chalet de las él Hiedras. llegar al caserío vieron al chiquillo que ve- medio riendo. Lo habían encontrado en la cueva como había indicado Aviraneta. contento. Aviraneta. Tilly y Aristy volvieron a Chimista. con el pelo y la barba blanco la que habían encon- trado en cueva guardando al niño.123 — Bueno. porque me- en El Buho se marchó refunfuñando. ver a su y Margarita le acompañó en Aristy apostrofó a Pachi Zarra y se fuera. Se lo entregó Ichteben y fué con fonda. de Lecebeltz. antes de levantarse Aviraneta. y los tres hombres volvieron pueblo. al pueblo. >. medio llorando. Al llegar a Gastizar.. El marido de Fanchon traía preso a Pachi Zarra (el Buho). al Dolores comenzó a sollozar de alegría su hijo salvo. en brazos de Grashi Erua. a la Al día siguiente. Al nía vamos — dijo Avíraneta. tería le dijo que le que no volviera la cárcel. .

He voy a ver si encontrado un pequeño Adiós. y lo exploto. se levantó Tilly había des- . filón.124 —¿Qué hay? — Me voy. Cuando Aviraneta aparecido.

madama Aristv Madama Luxe Miguel fué a escribió visitarla una carta de felicitación y por encargo de su madre. que estaban apagadas en aldea. interrogada acerca del motivo ( que tenía para haber roto sus relaciones con . y todos los vecinos del barrio y las de Ustaríz creyeron unánimemente que eran del Chalet de las Hiedras las que habían los se es- dirigido esta mala acción. las despertaron y fueron muchas personas tuvieron en Castizar a felicitar a que por la salvación de su nietecillo.VI CHORIBIDE Y AYIRAXETA LA damas noticia del robo del niño se extendió por el pueblo. Las simpatías por la Aristys. Madama Luxe.

cuando entró Esteban el a decirle que estaba señor Choribide pregun- tando por él. el supo estas noticias por Esteban la Veleta. algunos Marcos el del molino se ocultó también. Una mañana Jomini la batalla leía don Eugenio en el libro de de Valmy. habló del anónimo que ella creía que le ha- bían enviado los Aristy. — ¡El señor Choribide! jefe de enemicon voz hueca. que estuvo con tan severo que dejó bañada en lágrimas. por la huerta. Se quedó de acuerdo en que eran las muje- Hiedras las que habían es- anónimo. del Bazar de París. gos! — dijo Esteban —No conozco—contestó don Eugenio. mada- ma Luxe acompañada de Fernanda a explicarse con madama Aristy y res del Chalet de las crito el te fué a Gastizar a pedirle per- dón. posadero de que se las contó con profusión de detalles. e iba de noche a ver a la Delfina. después sintió tal in- pensar que viuda se lo había ella atrila buido a él. Estas no salieron de casa durandías. Iri- A vi raneta sarri.126 tizar. Miguel dignación lo leyó al fríamente la . — ¡Choribide! El amigo de esas viejas intrigan¡el los Irisarri le tes del Chalet de las Hiedras. . Al día siguiente.

— Es usted de mi escuela. vivo bien dentro de mi modestia. suelo decir que he sido un hombre crapuloso y de vida poco honorable. —me llamo Choribide. por mí? —dijo Aviraneta. Xo teniéndolas. Abrió la puerta y se pre- sentó el viejo muscadin elegante y currutaco. no. la se- El posadero debió quedar asombrado de renidad de Aviraneta. Gas- tón de Choribide. — Creo que no— repuso Aviraneta. no lu trabajado nunca. se sentó en la silla. Xo trabajo. — Que pase. señor Choribide? — Xo. borde de el Choribide entró. sombrero metido en el bastón y bastón entre las piernas. He lle- vado en mi juventud una vida un tanto irregular. Muchas Verá gracias por su opinión. yo tuviera Si religiosas diría ideas que he sido un gran pecador. como usted.. si usted tendrá ideas religiosas. Me justicia.. usted. . —¿No será usted un tanto severo consigo mis- mo. —¿El riendo. señor de Aviraneta? — preguntó el son- — Soy puso el yo..127 —¿Pregunta —Sí. —Yo. Pase usted y siéntese usted. Yo no sé señor — dijo. Soy vasco. hago —preguntó Yo Aviraneta..

madama teniente retirado no es bastante para producir entusiasmos en una mujer rica por sólo su posición. un cargo honorífico. aprovechando madama le Carolina. Como un la tontería.Y ha trabajado usted para ella? . — No.. ella me acerqué a el ella y le que puesto que trabajaba para Gobierno ella español. oficial Yo tengo un sobrino ex de la Guardia Real. Rontignon con una viuda Luxe.128 — Se aburrirá usted.? Yo había pensado casar a rica de aquí... Rontignon tiene condiciones para agradar a una mujer. — Que no neta.. me aquí de dije se llamaba madama Carolina. —¿Usted cree que — Es indispensable. —.. es guapo y es tonto. Aquiles Rontignon. no me aburro. la estancia es igual. la condesa de Vejer.. es española ni condesa. saltó Avi ra- — Cierto. señalarla.. yo había pensado adornar el pe- cho de Rontingnon con una gran cruz o buscarle un empleo. pero hay que darla un nombre para —En Madrid — Bien. yo ayudaría a cambio de que con- cediera a mi sobrino un empleo.. Aprovechando la estancia aquí de una señora española.

— Cierto. Simona Busquet es ha intervenido en esta cuestión. Aristy está indignada. —Yo no no puedo vivir aquí ya.. cuando las cosas se han torcido.129 — Sí. cosa absurle yo he indicado que roben a su Voy a ir a Bayona. Esta barbaridad ahora me la atribuyen a mí. y por último. ese muchacho amise apode- go de usted. porque cree que nieto. . el No me ha gustado nunca quizás. después Tilly. un muchacho encantador. — Que no su sobrina. de madama Carolina. Ese no es mi genero.. tivo y con sus odios y su genio vengaal ha hecho que roben nieto de madama de Aristy. Por estas razones la partida. melodrama. La alta comedia.. y madama Luxe ha rechazado. El pobre Garat se encuentra en estado de recibir a los amigos.. nunca. ró del legajo la sobrina formado por nosotros. voy a dejar —¿Ya usted a dejarla? —Sí. Madama da. y me el molesta. pero antes voy a pedir a usted un favor. habíamos hecho un legajo con todos los datos necesarios para remitirlo a Madrid. melodrama. Primeramente Rontignon ni no ha sabido aprovechar su tontería su arrogancia de lo tampoco hombre guapo.

recordado Otranto. —¿Y —Le qué servicio quería usted de mi. que qui- zás usted no pueda poner sus facultades al servicio del Estado. uno comparándole con Fouché. diré Actualmente mi sobrino Rontignon sencillamente ra casado con me estorba. porque he comdirá. yo hubiera sido su administrador. alegría. Ahora. Si lo hubie- madama Luxe. pero la viuda. señor ? Choribide —preguntó. se le el otro suponiendo que no comprendía. y como ha aparecido como un al que ha mandado informes Gobierno español las por intermedio de esas damas del Chalet de .IJO —Usted —Yo he venido a verle a usted. Me ha de usted a su excelencia el duque Aviraneta sintió un movimiento de usted a Fouché? a su servicio. —¿Ha conocido — he estado Sí. a usted. el Tiene usted mismo aire de penetración que él. prendido que es usted un hombre fuerte. Choribide había dado dos golpes buenos en la coraza de indiferencia de Aviraneta. no ha sido bastante hábil para enamorar a Ahora quiero desprenrealis- derme de ta él. —preguntó. Hay países que desperdician sil gente.

¿Usted. — Ahora mismo — Sí. he pensado hacer valer esos servicios y su calidad de ex teniente de la Guardia Real para pedir para él un destino en España. mi querido señor! haciendo una reverencia llena de respeto y de gracia. que se seguramente sabrá cómo hace esto.i3i Hiedras. no podría I escribirme una solicitud en españ ? — Sí haré. lo ¿ ? Aviraneta escribió un borrador de solicitud y entregó para que lo copiase Choribide. . Choribide se retiró y salió de la Veleta. completamente siglo XVIII. ahora mismo. lo Al terminar. murmuró efusivamente: Cómo nos desperdician. . Choribide dio neta y las gracias a Avira- — Y .

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LIBRO TERCERO EL DIARIO DE LACY .

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más extraor- dinario. Más tarde había sido educado en colegios con hijos de militares franceses del Im- . En su diario se le ve. a pesar suyo. desencantado y triste. Concebido en época de grandes batallas. expedición de los Lacy esperaba una lucha más brillante. más noble. su infancia se había arrulla- do con la música estridente de las trompetas y de los tambores.EL SONADOR Eusebio de Lacy escribió con detalles su vida la en los días que duró liberales en la frontera. Su la espíritu de soñador y de poeta se representaba realidad como algo más fuerte. Lacy tenía un entusiasmo todavía latente por los militares y por la guerra. más intensa.

y se lo figuraba como le había visto en los retratos y en las estam- pas. dirigida levítica de por realistas y por curas. Eusebio pensaba en su padre. vestido de general. en los casa de su madre. con el pecho lleno de crubatalla. en un ambiente pesado. lánguido. la el ces ganadas en los fiero. las familias enviaban sus jesuítas. Los misioneros quemaban en las plazas públicas los libros la de Yoltaire y los to- mos de Enciclopedia. todos estremecidos ante las y pasmados de asombro glorias más o menos inventadas de Na- poleón y de su ejército. las hijos a los colegios de autoridades . Era aquella época de la Restauración. campos de rostro la la mirada relampagueante y la mano en empuñadura de Después de espada. las ideas revolucionarias con todas las las mi- i siones religiosas se esparcían por las ciudades y por los campos. Francia entera estab:i llena el de ora- dores elocuentes que predicaban arrepentimiento de las locuras pasadas.136 perio. Eusebio había vivido en Quimper. de un pueblo bretón oscuro. años de colegio en Francia y en España. en una sociedad comerciantes y de armadores. una époel ca de luchas ardientes en que monarquismo y armas el jesuitismo se aprestaban al combate contra .

Después fué llegando hasta él. En su diario se ve que estos sueños pierden su brillo v decaen las ilusiones de Lacv. ral. la influencia libe- y reaccionando contra sus sueños militares. cada vez con más intensidad. glo- Lacy creyó haber matado su entusiasmo de ria y haberlo sustituido por el ideal más severo de la libertad. sólo por la gloria y por contra- posición a las ideas y prácticas clericales que tra- taban de imbuirle. Eusebio había adorado la el ejército. llegó a mirar a Napoleón como un ambicioso. . Durante gloria y este tiempo. y como una tropa de brutos miserables dedicados única- mente a la petulancia y al robo. ana sus mariscales tihumano y repugnante.¡37 obedecían servilmente a se las Congregaciones y todo conseguía con intrigas. pero por debajo de éste se trans- parentaban sus sueños de ambición militar. Por entonces se hablaba de los monstruos del 93 y del ogro de Córcega.

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. la partida de Leguía . 15 de Octubre de 1830. El 14 de Octubre por la mañana la salí de Batropa yona. que iban a ser unos héroes pero no se han porlo contrario. al Cualquiera oir a los nuestros hubiera dicho . mandada por don Francisco Mancha. Al atravesar tra gente ciudad es- tuvo a punto de ocurrir un encuentro entre nues- y la de Mina. otra de navarros y . semi-independiente. camino de la frontera. tado heroicamente. otra de vascos. sino todo La fuerza de Yaldés venía dividida en cuatro compañías: una de extranjeros.II LA ENTRADA EX ESPAÑA Añoa. con la mandada por Yaldés.

Xo se ha podido contar con los oficiales fran- ceses liberales. naturalmente. 'Va a primera vista salta poca unidad espiri- tual de esta tropa. voy de ayudante el del coronel Valdés.140 aragoneses. conocen país y se encuentran en- tre los suyos. gentes rubias de cabeza pequeña y . a las órdenes de Cam- Llevamos algunos soldados muv buenos v otros muy las malos. Las tropas vascas y las navarras son el mejores. porque el Gobierno de Julio los ha aceptado a todos en las filas del ejército. Yo pillo. se tipos y de actitu- ven hombres que tienen el aire nórtico de un noruego. Entre los extranjeros hay la más completa diversidad de des. las extranjeras son las peores. o sean siete reales diarios. filas son aventure- gente de presidio más que la militares. los Descontados éstos que hubieran sido que han quedado en nuestras ro*. y un grupo de oficiales al frente del cual va López Campillo. Estas compañías se han formado con ochenta o cien hombres y cada una tiene sus oficiales y sus sargentos. con mismo cargo. útiles. y Ochoa. eslo tán. a las órdenes de Malpica. formadas por más perdido de cada casa. Los soldados ganan treinta y cinco suses.

del la al mediodía con pelo crespo. y sólo fijándose en ellos. amigo de Malpica. cambio. en la expresión de los unos y de los otros rasgos de energía. los extranjeros hay algunos el muy curio- Uno de ellos es guardabosque de Ustariz. asistente Es un estoico. se llama Alí. Este hombre. animando a los demás. entre los vascos de Leguia hay la tal En unidad en expresión. En todos ellos se ve una mezcla de au: dacia y de atención más que soldados parecen cazadores que van a un ojeo. allá éste tiene el otro de astucia.141 lado de otros que parecen italianos el ojos azules. que parecen todos de la misma familia. de más de cobardía y de cinismo. Le suele acompañar un del intendente Darracq. uno a uno. los ojos negros y mirada viva. Como no conocemos su nombre y por lo que parece no . a quien todos llamamos Juan. Entre sos. se advierte que no-se parecen en los rasgos de la fisonomía. todo le el tío parece bien. Otro tipo extraño es un muchacho inglés que vino a Bayona de San Sebastián con Tilly. que vive en Ustariz y que Eí tío Juan y Alí van siempre juntos. no se queja de nada. Hay una gran el variedad .

recién afeitado. y que no teníamos otra solución que adelantarnos o abandonar la empresa. como si fuera a pasear a Hyde Park. Tiene aire de un hombre rico. El inglés éste pafría una estatua griega por su expresión el y su académica. traje es irreprochable y sus cuellos y sus puños están siempre limpios y sus zapatos recién barnizados. 16 Octubre. habían hecho un convenio.142 quiere decirlo. y me el dijo que había sabido que los dos Gobiernos. El Ingle- ha incorporado a nuestra pequeña legión e extranjera de una manera aristocrática dualista. y al día siguiente al amanecer . Siempre le vemos correcta- mente rece vestido. no parece que quiere tener relación con nosotros y ha debido poner sus condiciones . El se lanzaba dispuesto a todo. nosotros. el El Inglesito ha hablado con Mancha. lleva indivi- dos criados a su servicio y una tienda de campaña. Urdax. estamos dispuestos a respetar su reserva y a no ocuparnos de él. jefe de nuestra legión extranjera. La salida de Bayona fué para mi completamenEl día 13 te inesperada. sito se le llamamos el Inglesito. yo por mi parte. me llamó Valdés. de Luis Felipe y el de Fernando.

Xos hemos apoderado donaron punto avanzado que abanlas los tercios y de armas que había aquí suscrita guardadas. y salimos de Bayona.. Estoy deseando entrar en fuego. Como ción. El 14 llegamos a Saint Pee.143 saldríamos camino de la frontera. Se han dado vivas a la libertad Constitución. se los nos preocupa la cuestión de la alimenta- han mandado agentes a comprar víveres a pueblos de alrededor. Se dieron las órdenes necesarias^ para la marcha. por varios jefes. Chapalangarra y Añoa y Dangeneral Méndez Viel go se despidieron de nosotros uno para ir a San Juan del Pie del Puerto. Salimos de frontera entre el y al llegar a la charinea. Iban con nosotros Chapalangarra y Méndez en el Vigo. Llevábamos una prodama. Hoy por mañana hemos del llegado a Urdax. Castillo de los allá Yo dormí Brujos de este pueblo. el otro a la Mauleón. . pasándose a nues- bandera y a librar a la patria del yugo que y a la oprime. y se han montado dos piezas peel queñas de campaña que encontramos en to pues- avanzado. dirigida al ejército español. inal vitándole a imitar tra la francés.

En listas las lomas había unos grupos de tercios reatiros. que no hay modo de resoltodo. y les lo que nos han dicho. un pueblo pequeño en donde escasea está Zugarramurdi muy cerca de Urdax. la de Leguía y la de Mancha. Ha habido quien ha llegado corriendo hasta Bayona. Es una aldea que encuentra en la falda de Peñaplata en la ver- tiente de Francia. por en Sara. iy Octubre. han entrado indignada por su cobardía. ha recibido a pedradas. Al acercarnos al pueblo han ido nuestras dos el columnas separadas. Algunos. . Muchos cargas tiraban el fusil y corrían a internarse en territorio francés. Esta mañana hemos dejado en Urdax a Campillo y a Malpica y hemos salido con las dos com- pañías. la gente. que nos han recibido a este En ros pequeño encuentro nuestros extranjese mandados por Mancha han portado de una a las primeras des- manera vergonzosa. flanqueando monte. camino de Zugarramurdi. La razón verla en principal de la marcha es la cuestión de las subsistencias.144 Zugarramurdi. a una se media legua próximamente.

Si a mí me preguntaran quién debía mandar nuestras fuerzas. los la pabellón. discurre por frases. A pesar de su cerrazón es simpático. A la luz de la luna veo la Zugarramurdi. al partida de Leguía el oir primeros tiros corrió hacia él. el Inglesito y alel gunos otros han dejado bien puesto Afortunadamente. de la iglesia de Vera. es Leguía.x 45 Únicamente el tío Juan. Ayer en Zugarramurdi. 10 . Leguía. De todos ellos el menos culto. diría que Leguía. Valdés y Leguía discuten sobre el mapa de Na. pero no. discutieron lo que había que hacer. han abandonodo aldea sin pelear. pueblo y se apodefendela deró de Yo creí que los realistas se rían en las calles. un poco alarga- y los ojos claros. varra. Ahora torre es de noche. Man» cha. blanca. Campillo y Malpica. pero el más inteligente. altivo no tiene flexibilidad. Leguía es partidario de ocupar Vera Val- dés no quiere. de cony soberbio . Valdés. es Valdés tinente un castellano de cabeza dura. y unos cipreses del pequeño cementerio que la rodea. tiene una cara noble. da. 18: Octubre. Ali.

Después de discutir largo rato se ha resuelto que Leguia ccn su partida vaya a Vera. Llevamos una pie- za de artillería montada en un mulo. Ochoa. Si ataca usted va a decir Mina que somos unos locos. Valdés no le A agrada la colaboración con Mina. Leguia. — — le ¿ Quiere usted que vaya con él. . El Inglesito al conmigo Ochoa. mi genera! ? he dicho a Valdés. —Usted no ataque— ha encargado Valdés dever qué disposiciolante de mí. y si fracasa la expedición asegurará que es nues- tra la culpa. Leguia opina que sería conveniente ocupar Vera y avisar a Mina para que pasase en seguida a España. — Sí vaya usted. Inglesito y yo vamos a caballo. — Quizás quiera venir — Que vaya. Leguia ha llamado a sus sargentos y ha dado la orden de que para las dos de la mañana esté el la partida formada en la plaza. enterarse ha pedido también ve- nir con nosotros. — La cuestión le es nes tienen las tropas realistas para nosotros. .146 Los informes de el los caseros son que Juanito sus de la Rochapea va a entrar en Vera con tercios realistas y los carabineros.

bordeando el el almuerzo hemos seguido monte Labiaga. Sara. Miguel de Sagastibelza. La noche estaba oscura sado por una calle hemos pa- con casas hermosas. ha destacado contra nos- otros una columna formada por doscientos veinte . Por realista lo que hemos sabido después. una de las lomas lejanas se llena de siluetas de hombres que comienzan a hacer fuego sobre nuestra partida. vagamente mar.147 A las dos y media la columna se ha puesto en . que entra en la tierra llana de Francia. Es época de pasa. el teniente D. En esto. El suelo está cubierto de hojas doradas. Bajo el cielo gris se veía el un pueblecillo. hemos la salido del pueblo y cruzado por delante de las cueva de brujas y por el Arroyo del Infier- no. comandante del puesto avanzado. A bre nuestra espalda dejábamos Zugarramurdi soel promontorio de Peñaplata.. Después de tomar adelante. amanecer. por unos robledales que el otoño ha dejado rojizos.. después ta hemos seguido a campo al traviesa has- descansar. movimiento. y más lejos. grandes. y por el cielo cruzan pájaros de todos colores. en unos caseríos de Sara.

— Se llama repecho hacia rranco. por nos- ¿Es que están. ciento cincuenta volunta- rios realistas procedentes de Burguete. las doce de la mañana llegamos a a una cañael desde donde divisamos Vera en valle. — De pronto Leguía Ve usted me . Leguía manda desplegar en guerrilla a su gente v se contesta al fuego. habernos hecho retroceder y obligarnos a meternos en Francia A da. como otros y no esperan más que una ocasión favorable para pronunciarse en nuestro favor? Xo Con lo sé la . al acercarse al valle lado . Después de una ligera las fuerzas escaramuza enemigas se han retirado. y trescien- tos soldados del batallón de tercios del Baztán. pero así lo parece. — dice — ese monte que está a un lado del pueblo con varios caseríos? —Sí. dicen algunos. la Casherna. el fondo de Leguía. la Santa Bárbara. fuerza de que disponen podían. el río En allí la falda. un Vamos avanzando Inglesito y yo.148 hombres del 13 de linea. caballo Ochoa. y misma falda. se detiene. sin duda alguna. en un que está —hay —y señala un baen por el una casa fuerte.

se presentará delante de la Casherna e intentará par¿ pequeña guarnición. deja usted diez o doce hombres al en la Casherna y se van ustedes acercando convento de Eztegara. . que es mi segundo. los — do . entonces serío aquel mandará usted un hombre se llama ca- que ¿ Lecueder y agitará un pañuelo blanco. hay un convento. este barrio. Usted entonces se acercará con su gente. la —Dividiremos lamentar con la fuerza. intimaré me presentaré delante del convento e la rendición. y con cincuenta hombres. — Está tado yo. Vamos a la segunda parte. bien. Si veo que ha tenido usted éxito.149 más próximo a nosotros. Usted con Antula. Si se rinden los del fuerte ¿qué hacemos? — he pregun- — Si se rinden. Y qué tenemos que hacer ? — he pregunta- yo. Que se rinal den?. el hombre agi- un pañuelo rojo y yo me acercaré a Casherna. tará Que no se rinden?. y esperaré lo subido sobre uno de estos mentes a ver que us- tedes hacen y cuándo llegan. La Casherna y convento carabi- probablemente estarán ocupados por neros. el el con- vento de Eztegara. Yo estaré al comienzo de que es el barrio de Álzate.

hablándome de tú — . mismo. Viste un capisayo corto atado con unas fiero. es un hombre y con las pupilas azules brillantes. tan parecido amo en el aspecél. Antu- vuelve a decirme — ¡Baja! — pero Inglesito también. casa vieja. la Nos aproximamos a una rada. rojo.: : 150 — Creo que estamos entendidos. Antu- no me dice nada. las el segundo de Leguía. de Antula y de unos cincuenla hombres. no—exclamo El Inglesito hace lo yo. que se ve que está identificado con Mientras vamos andando por la te monte. Leguía toma por la derecha a coger el camino de San Juan de Luz a Vera. Antula. perro. que en la el aspille- pueblo llaman Casherna. y sigo a caballo. yo sigo adelante a caballo y el . al cuerél das y tiene un aire salvaje y Detrás de el marcha un to sombrío. pero al divisar la casa fuer- me grita. hace algunas recomendaciones y nos separamos los dos grupos. yo. le Leguía habla en vascuence con Antula.Baja! — Xo. las cejas pestañas doradas y la melena hasta los hom- bros. cruzo un barranco y avanzo por falda de Santa Bárbara. acompa- ñado de ta el Inglesito.

i Al acercarnos a con un piquete la casa fuerte nos encontramos realistas cié formado por unos mi ce- treinta hombres. va- y dicen que se rendirán a condición de que dejen marcharse cada cual adonde quiera.i. Está fundado el convento de Vera en 1741. Tiene exteriormente una muralla de ronda que rodea el rectángulo de . Los soldados de cilan les la Casherna se consultan. Por bía ser la las reglas de la Orden el tal convento de- un eremitorio de forma humilde y pobre. y pequeño fortín que hay más abajo. ni mucho menos. poniendo en prensa cebro. Ocuun la pado el viejo cuartel. Yo. grande. les dirijo una arenga hablándoles de la li- bertad. pero actualmente los frailes no llevan una vida humilde. la vivienda mísera frailes y sólo capaz para ocho a doce con el su- perior. llamado la Casherna. los Acepto su proposición y El Inglesito soldados se van. hacemos seña desde Lecueder a Leguía y nos dirigimos hacia el convento de capuchinos de Eztegara. cementerio adosado a vivienda para los frailes y algunos almacenes y corrales de ganado. con capilla. iglesia pequeña y estrecha. me da la mano gravemente. Este convento es un edificio no muy ella.

y en vista de que no ha ha- bido acuerdo se han reanudado las hostilidades. Antula. Los carabineros. Antula y yo hemos distribuido la gente en Botinea para contestar al fuego desde los agujeros del pajar. se I chazo han encerrado ahí con su jefe D.152 sus campos. el Inglesito y yo nos acercamos al con- vento y entramos en un caserío que se llama Botinea. Claudio Con ellos están los capuchinos armados y algunos voluntarios realistas. que por dos de sus lados está limi- tado por los arroyos Lamiocingo-Erreca y Convetuco-Erreca. Deben hallarse todos embosles ve. . Leguia ha mandado a Ochoa a los carabineros como parlamentario. cados o parapetados. en número de trescientos. porque no se Al acercarse Fermín Leguia al convento ha comenzado desde las ventanas el fuego graneado. pozo y dos grandes capilla. sus el filas de perales y de manzanos. En esto en una ventana del convento ha apare- cido una bandera blanca. nís- peros que hay delante de la El convento tiene todas sus puertas y ventanas cerradas. sus campos de maíz. Desde los agujeros del pajar veo la huerta del convento.

que ha deshecho de nuevo a cañonazos. Qué el hacemos ? la Un guerrillero de los que se han quedado en Casherna viene diciendo que en camino de Echalar han aparecido fuerzas del batallón de realistas número 10. Xo se se ha podido pasar. Los carabine- ros se han encerrado en la iglesia. Al poco aparece en ¿ rato. pero no quieren rendirse. porque detrás había una barricada formada con maderas y con carros. Son dos com- pañías que . vuelto a preguntar. el nueva bandera de parlamento tejado de la iglesia. dos artilleros lo el ca- han colocado delante del portillo de ia huerta del convento. la Se manda aviso a de Casherna para que la vengan al convento a emprender vuelta a Zu- garramurdi. — guía. Qué hacemos ?. nos hemos hay más remedio que los Xo retirarse. Parece que no tienen municiones. Hemos la parte entrado en la huerta del convento y en de vivienda de los frailes.153 Leguía ha mandado preparar y cargar ñón. ¿ Por dónde vamos ? Oleta? —pregunta Antula a Le- —¿hacia . Teodoro Carmona. a una distancia de treinta o cuarenta varas y han hecho fuego su- primiendo el obstáculo. manda el capitán D.

a Zugarramurdi. Se enciende fuego y se hierve en cuatro calderos grandes habas secas con tocino. que empieza a se lanza so- hacernos fuego. fingir Quedamos de acuerdo en tiramos. que no ha tenido ningún resultado. El postre nos realistas lo da un pelotón de voluntarios mandados por Carmona. es un gran —¿Lo conoce usted desde hace mucho tiempo? — Sí. ¿Que. — Qu ¡ ¿ tipo este Antula tipo. Yo como con gusto y el Inglesito mismo no hace melindres. desde hace mucho tiempo. ! — — le digo a Leguía. . — Ya Por le contaré a usted su vida más tarde. Antula con algunos de sus hombres bre ellos y los dispersa y los persigue de risco en risco. la En el alto de Lizuña- ga se prepara comida. la noche entramos de nuevo en Zugarra- murdi. resa a usted? le inte- —Sí. y que no nos re- vamos por el barrio de Illecueta a coger camino de Zugarramurdi. el no. y Leguía explica a Valdés los detalles de la expedición.154 — Xo. -Sí.

en la cocina de la posada. bebiendo y contando historias a la luz lumbre. Hemos de la estado largo tiem- po después de cenar. Voy a transcribir su narrael no exactamente. ción. 19 Octubre . Mal- Mancha y Leguía han contado las suyas la que más me ha interesado. a la luz el día. por la mañana. El Inglesito se nos ha reunido. de un candil. Escribo turbio. porque guerrillero navaal rro ha hecho una porción de divagaciones tarla : con- . sido la de Leguía. fumando. Campillo. porque se refiere a un tipo como Amula que acabo de conocer. ha pica. Está apuntando un día húmedo y triste.III EL LEÑADOR DE AXTULA Zugarramurdi.

Xorberto de Fagoaga y Mariana de Álzate. me reuní cabecilla Belza que operaba en las orillas del Bidasoa. en Febrero de 17S7. En un encuentro que tuvimos en Santander lio el 17 de Ju- de 1808 a Antula y a mí nos cogieron prisioal Castillo neros y nos llevaron Viejo de Bayona. y con Antula.. en caserío que se llama Landaburuchipia. No lle- gamos más que a un intranquilizar al enemigo con alguna que otra correría de poca importancia.156 — La vicia de Antula — ha dicho D. Esta casa era de mis abuelos maternos. que era un muchacho vaje. Los es- tudiantes se batían sin orden ni táctica. Tenía veintiún años cuando los franceses entraron en España sabía leer. Allí tomamos parte con unos estudiantes en la acción de Santoña. los franceses nos cortaron municación con Belza y tuvimos que pasarnos a Vizcaya y a Santander. Antula y yo a la co- recoger caballos.. Fermín — está unida con la mía. Estuvimos presos setenta y cinco Octubre nos escabullimos él y el 2 de y yo. : no sabía escribir y apenas El oir los desmanes que hacían los franceses en nuestro país al me impulsó a echarme sal- monte. En viaje que hicimos a Guipúzcoa. Yo he nacido en Vera del el Bidasoa. entramos en Es- . días. leñador de un caserío del monte Larrun y al cazador de jabalíes.

Tomasito de Azcárate y otros. mí nos gustaba reunimos con bera. carnicero de Corella de Sádaba. del valle de Aranguren. Javier Mina tuvo que esconderse solía y como era hombre de muchos arrestos ocupados por el me- terse en los pueblos enemigo. Chiquito de Tafalla. En un pueblo que llaman Labiano. se nos echó en- cima una columna de tres mil hombres. Iban con el Mal Alma. y la del Pelado. mandando una parti- da con él los restos de la de Javier el Mina. e hirieron prisión y cogieron prisionero a Javier Mina. con quien no podíamos entendernos Estábamos vacilando. Ni a Antula ni a esta gente de la Ribien. y presenció. entre le ellos el navarro Harispe perseguían. Francisco Espoz.157 paña v nos presentamos a Estudiante. que se llamaba la partida el de Mina el Corso terrestre. Don Francisco tuvo diferencias con los demás . vestido de aldeano entre un grupo de campesinos. el paso del general Suchet que iba de Zaragoza a Pamplona. de La Mina produjo un desorden grande en Había por entonces : sus fuer- zas. cuando apareció el tío de Mina. Mi- na había preparado el levantamiento de Navarra las órr en esta época varios generales franceses a denes de Suchet. tres partidas el más en Na- varra la la de Echeverría. D.

Lerín. Lucas Gorriz y del que era dain. ¿ verdad ? . Al dividir éste su fuerza en batallones me hicieron a mí sargento del tercer batallón de Voluntarios de Navarra que mandaoficial ba D. dejó la partida y se marchó con su perro. y cuando logró afirmar su autoridad.158 jefes. valle de Ulzama y otras muchas. y dijo: — Xo me da Y la gana. me —Leguía. Estábamos en Villarreal de Guipúzcoa. no. en vista de dijo en vascuence: la maña que me daba. —i Qué ? —Tú —Sí. preferirías andar suelto por tu país. Si se corta si él el pelo me lo cortaré yo también. Laqui- En y en este batallón tomé parte en la acción de Monreal. donde las me hirieron en la pierna derecha. y el general Mina. una de las cosas que exigió de sus soldados fué que se cortaran el pelo al rape. no. Yo tres quedé con Mina. de Tafalla. me había yo apoderado de varios caballos de los franceses. quedando el sólo con el pelo largo en señal de superioridad y de mando. Antula era hombre orgulloso.

jefe de la Policía fran- cesa de San Sebastián y el inspector de Irún es- taban ojo avizor. Luego nos apoderamos del castillo de Fuenterrabía.159 — Bueno la .. fierra da — se decía. Estaba en- cuarto batallón ligero de Navarra. Se pusieron de acuerdo con un . salvaje. Todos los caballos que cojas nos vendrán muy bien. Al poco tiempo se rios jóvenes. a la parte de las Cinco Villas. el con sus pelos largos. Antula seguía tan su capucha. Escogí mis hombres y tonces incorporado al me vine aquí.) Nuestra partida daba que hacer. Erauste. el . (Antula es hombre orgulloso. el Con nuestras gatadas.. pues escoge quince hombres y vete a frontera de Francia. lado. pero esto es capítulo aparte — dijo guerrillero. amigos. me presentaron va- de los caseríos inmediatos. que algunos todavía están conmigo: Martín Belarra. y te quedas allí de observación. Xos dedicábaa quitar caballos a los franceles En poco tiempo cogimos en les la orilla del Bidasoa más de cien caballos y hicimos mu- chos prisioneros. cinto y su perro al un hacha en —Antula guizon mos principalmente ses. la Mendigorri y el leñador de Amu- con su hermano.

nos citó Martín Belarra y a mí. en donde hoy. nos al asomamos al claustro y vimos prior hablando con diez o doce gendarmes. dijo que tenía que hablarnos. perdidos. Una de las cosas que hicieron a dos muchachas. Cuando fueron los mozos los gendarmes los rodearon y los fusilaron. el hemos estado a Antula. a padre Romualdo. —Estapatio. y en vez de llegar al convento a doce las noche en punto nos presentáramos a once.i6o capitán de partida. al Retrocedimos rápidamente y salimos . El portero nos abrió y pasamos. ción. la gendarmería para acabar con los mi" Emplearon todos medios de seduca precio y al mis- Habían puesto mi cabeza mo fué tiempo sara a su me mandaban recados para que me pabando. que engatusaron al mandar hermano de Anrula y a otro mozo de mi partida y les citaron en un caserío de Sara. día el Un superior de este convento. — Son mos los gendarmes —me dijo Antula. Entramos en el campo de delante de la iglesia. que quería a su hermano. se hizo fiero más y más vengativo. La de la suerte hizo que confundiéramos la hora de las la cita. Antula.

se Esta gente no preocupaba. Entre los frailes y los curas de entonces había unos al muy patriotas que se habían lanzado campo. sino del interés de la religión. se puso clara- mente contra nosotros. 11 . se la dieron cuenta y avanzaron oscuridad. Estaban en relación con los franceses. Antula rompía la puerta de unos cuantos hachazos y nos escapá- bamos. la Después de los el emboscada que nos prepararon las represalias capuchinos de Vera. ¡ yo tenía Fuego!. Sabíamos a qué atenemos respecto a los capu- chinos de Vera. Martin Belarra pistolas. las Sobre todo frailes que habían quedado en periales eran zonas ocupadas por los im- en su mayoría afrancesados. e hizo que el del la caserío donde vivía Antula echara de casa a familia. temiendo la padre Romualdo reforzó guardia del conven- to y llevó un retén de gendarmería. afrancesados. dueño El superior. principalmente del interés patriótico. como los nosotros.i6i Los gendarmes contra nosotros en llevaba el fusil. Mientras tanto. otros. decían que lo mis- mo daba Bonaparte que Borbón. le dije.. ya desenmascarado. Disparamos ios dos. Ellos nos contestaron con una descarga.

que tendría dos o tres años. con sus ojos cla- ros y brillantes. que se más sombrío que nunca. Al perro pasaba lo mismo: él siempre que veía un fraile se echaba sobre y Antula le azuzaba. que encontraba le alguno en camino sin más explicaciones le daba una paliza terrible. nos atacaron los genel darmes.. de Zugarramurdi la parte pasar por Peñaplata. la palinodia. y hijo lo mató en los brazos de su madre. y una bala perdida fué a dar en de Antula. seguido de su perro. Después los gendar- mes entraron en pobres trastos al el caserío de Antula. Todo el mundo se echaba a temblar cuando le veía. su capisayo par- do y el hacha tal el al cinto. siendo yo teniente y Antula sargento. Un día. si Tenía odio a los frailes. sus cejas rojas. sacaron los les campo y pegaron fuego. El padre Romualdo cantó y como . por que lla- man de las Tres Mugas. al La hizo desesperación volvió loco leñador. después de la batalla de San Marcial. La gente le tenía espanto. 1 62 intención de Mi pero partida fué a protegerla con la llevarla a al un caserío de aquí. nos encon- tramos lar al padre Romualdo en una venta de Echaoficial inglés en compañía de un y de un mili- tar del Cuerpo del general Longa.

. Al terminar su narración. —Ya mándote la. Antula callaba. para que no quejes voy a dar dos mil pesetas. pensando en aquel terrible Antula de los ojos brillantes y de las cejas rojas. — Firma— indicó — . te daré dos mil pesetas por casa y quinientas por tu hijo. ¿Estamos de acuerdo? Y tú me firmarás un recibo deciéndome que no te debo nada. la Había cortado al fraile brazo derecho por muñeca. —¿Será la tan vil para aceptar? —pensaba yo. todo el aire fué uno. Y el vamos a dormir yo me tendí en un jergón con fuego. El padre Romualdo escribió un recibo. Se asistió al mutilado y se buscó a Antula. murmuró un rato.1 63 tenía una mala idea de nosotros nos ofreció di- nero. Lcguía bebió de un trago el vaso de aguardiente y señores. los pies hacia — Bueno. Rápidamente levantó arma en y se oyó un grito el terrible. que había desaparecido con su perro. sé que te perjudicaron los gendarmes que- los trastos de la casa te — le dijo a te Antu- —pues bien. Oir esto Antula y sacar el hacha el del cinto.

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de Sagastibelza y otra Nosotros no llegamos a cuatrocientos hombres. asegurándonos de antemano la reti- rada a Francia. se ha presentado por la mañana tres al a atacarnos con unos mil quinientos a dos mil hombres. otra suyo inmediato. Parte de nuestra gente ha salido del pueblo a ocupar los altos. 20 Octubre. Malpica y yo con con .IV ATAQUE DE JUAXITO Zugarramurdi. JÜANITO el de Roen apea conociendo nuestra posición en esta aldea de Zugarramurdi. Mancha. dado Valdés. Tuanito ha formado columnas : una al manal do de Carmona. En el casco del pueblo y en la iglesia hemos queellos.

quizás algunas más. Entre los nuestros ha habido un francés prisio- nero ocho hombres muertos y varios desaparecidos. pero han podido conseguir. A no lo ¡as diez de la mañana han roto el fuego las guerrillas enemigas. a los cuales.. al parecer no se les considera muy seguros : la gente de Campillo ha ocupado un robledal inmediato. la mayoría extranjeros. ha evolucionado por dores. Los zado pillo al tres grupos de nuestra gente han recha- enemigo en todas sus acometidas. Si sigue la no cabe duda.1 66 cien hombres. Entre los realistas supongo yo que habrán tenido las mismas bajas. . no tenemos víveres ni municiones. y la partida de Leguía. Este pequeño éxito no ha servido para animar a nuestra gente. ele A pesar de la supe- rioridad las fuerzas realistas no han realizado sus planes. . expedición va a ser un fracaso. Su objeto era rodearnos. en la que se tiene los alrede- completa confianza. Xo se nos une nadie así. Cam- ha maniobrado alrededor de un robledal con gran pericia de guerrillero..

supuso. del Pie del Puerto. 21 Octubre. me han dicho. gente levantisca y poco ciplinada. ciento cincuenta hombres.CHAPALANGARRA Z ugar ramur di. Entre los españoles iba una partida que . dis- todos parisienses. Hoy hemos ria sabido el final desastroso de Cha- palangarra en Yalcarlos. Llevaba a sus órde- nes. Al despedirse de nosotros. Fiado en su gloel de guerrillero y en influjo que creía tener los entre sus paisanos. cerca de Dancharinea. como muchos de nuestros. De casi unos cien eran aventureros franceses. que bastaba su presencia para arrastrar a los amigos y hasta a los enemigos. Chapalangarra con algunos de los suyos fué a San Juan según éstos.

Valcarlos. en vasco Luzaide. llegar a Valcarlos se instaló Chapalangarra en la al posada y comenzó a dar disposiciones para el defender pueblo. que comienza en su parte más alta cerca del santuario de este nombre y termina en el Arnegui. la salida libre a Francia. se encuentra en un valle estrecho al descender el Pirineo a la llanura de Francia. y por su parte baja corre un riachuelo que conel tribuye a formar Nive. En Arnegui taberri.1 68 había reclutado D. en caso de necesidad. la Cuando llegaron los hombres de partida de . aldea que tiene una parte española y otra francesa divididas por un riachuelo. Hecho esto. Por esta garganta pasa camino real que va de Burguete a San Juan del Pie del Puerto. y algunos curiosos ta Espronceda. dejó los cien parisienses en un grua la carretera llamado po de casas próximo Ven- para tener. el final del El valle de Valcarlos es Barranco de Roncesvalles. él con un grupo de quince hombres a caballo avanzó hacía Valcarlos. como el poe- De Pablo abandonó San Juan to de del Pie del Puer- noche y avanzó con toda su gente hasta Ar- negui. Joaquín Cayuela con elementos heterogéneos.

Xo había más remedio que retirarse y volver a ncia. do el alojamiento en las casas cerca de Mandó Chapalangarra valles traer materiales para ceel rrar la entrada de la aldea por . además. comandante del cantón de Roncesvalles. la Al día siguiente por mañana al levantarse el caudillo supo que acababa de llegar la noticia al un leñador con iban pueblo de que por la carretera acercándose grupos numerosos de tropas realistas. tenían ya preparala iglesia. y esa fué al la opinión de los liberales que acompañaban jefe.° de por al el batallón de Voluntarios realistas núdel oficial D. pero Chapalangarra exalj tado por su patriotismo y por su orgullo. Francisco Benito mero 10 mando Eraso. las Eran. el regimiento de Infantería 6. se hallaban formadas por ligeros. Estas tropas. . muchas fuerzas que llegaban para que ellas Chapalangarra intentara oponerse a con un puñado de hombres. Xo había tiempo de fortificar la villa.1 69 Cayuela y los demás españoles. lado de Ronces ni - pero como no había útiles herramientas no se pudo hacer nada. y por una compañía de Voluntarios de Navarra. cr que una retirada tan inmediata era una vergüenza y un oprobio. salidas de Burguere.

Pedro Roca. Algunos de . suyos que se habían detenido la decisión la esperando un resultado de llo. . al verle y al oirle. el caudillo con voz sonora. Estos. ¡ Fuego ! Los soldados dispararon una descarga cerrada. quedaron inmóviles. volviéndose a sus soldados dijo: — Voluntarios. .— : I /O — Dejadme a mí hablarles primero — exclamó. D. Chapalangarra vuestro amigo. — Navarros—gritó Yo vuestro paisano. Gritad conmigo \ iva España! ¡Viva realistas la libertad! Los verdaderamente absortos no al sa- lían de su les admiración ver a aquel loco que se el presentaba indefenso. Apunten. doce mil cartuchos y una porción de fusiles y de bayonetas. cuando teniente del sexto de Ligeros. soy de Pablo. Vengo a sacar a la patria de la ignominia en que ¡ se encuentra. sorprendidos y admirados. y Chapalangarra cayó los al suelo atravesado de balazos. : Y sin hacer caso de observaciones montó a ca- ballo y avanzó al encuentro de la primera patrulla de realistas. . .— Son españoles y me oirán. . al del caudi- oir los tiros escaparon por carretera de Yalcarlos a Francia dejando en poder de las tro- pas de Eraso una bandera.

— Ahora me parece bó. los liberales no intentaron resistir en ninguna parte. ¡Pobre Chapalangarra! ¡Desdichado! ¡Iluso! dicen todos. fué mutilado por los realistas de una manera bárbara y la cruel. final que ha llevado desaliento a nuestra gente. Este final ha tenido empresa de Chapalangael rra. Todos hubieran sido sacrificados en territorio francés a no ser por un oficial de la gendarmería. Xo hubo necesidad de desar- mar siles a los fugitivos. ¡ Pobre hombre ! Quizás mañana hablen también de nosotros con lásth . El cadáver de Chapalangarra. viendo la fuga de los li- berales echaron a correr tras ellos con tal ímpetu. Únicamente los parisienses de Ventaberri soltaron algunos tiros. estar oyéndole hablar en Cambri- con su voz áspera y su mirada sombría y e. porque habían tirado los fu- en la huida.171 Los que tercios realistas. pero las casas abandonando pronto de Arnegui entraron en Francia. abandonado en Yalcarlos en medio del camino. que man- dó aviso a los jefes de ios tercios de que habían pasado la frontera.

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VI NOTICIAS DE MINA Errota-sarreco-borda. Cerca tengo Errota-berri nuevo) y Errota-echezubi (el mola puente de casa del molino). lo Estamos impacientes por saber que ha hecho . Estoy este da. eJ leña- me sirve de intérprete. Errota-sarreco-borda es un caserío pequeño del término de Zugarramurdi. 23 Octubre. Vive aquí una viuda con tres chicos y un viejo. hacia Vera. en vasco. la Borda (el molino viejo. ni de Xo hablan una palabra de castellano dor de Antula francés. El tai del lino con veinte hombres en un caserío de pequeño nombre : Errota-sarreco-bor- nombre quiere decir.

Don Gaspar dia. j Qué mez- quinas pasiones Hace dos Vera este pueblo. y la hizo formar fuera de la puerta de Espa- la pasó revista. dio la voz de marcha a sus voluntarios que iban de vanguary comenzó iba la columna a alejarse de Bayona. Compañía Sagra- compuesta por algunos ya muy viejos que van como soldados. Mina acompañado por Sanz de Mendiondo y por el capellán D. O'Donnell. de Jáuregui. Después de caminar toda la noche del 18. Se contaron escasamente 350 los 51 de la oficiales hombres. días recibí un emisario que venía de a darnos cuenta de la entrada de Mina en noche Por toda lo que nos dijo.1/4 Mina. incluidos da. Los partidarios acérrimos de Valdés desean que no se presente para ! poder acusarle. al amanecer el del día 19 hizo alto . los generales Butrón y López Ba- ños y el coronel Iriarte. A Mina le acompañaban el jefe de Estado Ma- yor. A la luz de las hachas se saludaron todos como amigos y juraron fidelidad. el 18 se reunió por la la Mina ña y gente disponible que había en Bayona. Agustín de Apezteguía. el Pastor. con sus tropas en bosque de Saint Pee allí permanecieron duran- .

Felipe Tolosana pero los carabineros que lo ocupaban I chazo al oir la y su jefe D. Claudio parlamento al corneta de se retiraron. De murdi. La gente se va da. 24 Octubre. desbanda- sobre todo los aventureros extranjeros que venían principalmente en espera de botín. El Cuer- po que manda Leguía es el que no ha disminuí- . Al acer- convento de capuchinos de Eztegara enal como parlamentario . falta de diplomacia con los carabineros en nuestra expe- Creo que le han informado mal. mañana. Errota-sarreco-borda he vuelto a Zugarraa unos ciento a la Hemos quedado reducidos cincuenta hombres. del día 21. Al amanecer Mina con el la columna en orden de combate entró en carse vió al pueblo. Vera. comandante D. saltando la tapia que da el arroyo Convetucoerreca y abandonaron pueblo. Mina parece que acusa a Leguía de dición anterior. Estuvieron en canso a la las alturas de Vera dando des- tropa y repartieron varias proclamas en los caseríos próximos.17^ te el día y al hacerse de noche rompieron la mar- cha amaneciendo cerca de Vera.

ofi- Nuestra pequeña fuerza está formada por ciales. Pasado algún rato me ha dicho ¿ Qué le parece a usted ? En estos momentos sería conveniente que vidasen ustedes toda cuestión de amor propio. le dice que se traslade Valdés ha creído ver en humillación. y par- pequeño fortín derruido que . y llegamos ayer por la mañana. y violencia. Salimos la Rompa el usted ese oficip.: i 76 do. los de Campillo y Malpica se han quedado en cuadro. y a sito. — — ol- — Bueno. y a este pueblo. tal nombramiento una me ha dictado un oficio lleno de afirmando que no reconoce en Mina mando alguno. Envía parte de al nuestra tropa al viejo cuartel (la Casherna). Anteayer se recibió él un oficio de Mina dirigido a Valdés. El go- bernador del fuerte de Vera nombrado por Mina es D. el mismo día de recibir oficio. Joaquín Sanz de Mendiondo. y escriba us- ted otro diciendo que me trasladaré a Vera. parte está debajo. de rabia quisiera fusilar medio mundo. En Mina nombra a Valdés goberna- dor del fuerte de Vera. por noche. el tío Mancha no le resta más que el Ingle- Juan. El viejo coronel Malpica se desespera penlas sando en a deserciones . Alí y otros tres o cuatro.

La hermana de D. Estoy en casa de una hermana de Leguía. si- Al entrar nosotros Mina ha dejado Vera. Fermín me ha recibido 12 muy . según nos han dicho. López Baños y O'Donnell. una señora ya anciana. Mina ha tenido el temor de que nos ataquen en Vera con fuerzas superiores. Valdés quiere que de alojado al me cuide. y tiene una tiendecita. El tiempo está malo. Compañía Sagrada al mando del Pas- Los voluntarios realistas de Irún han huido a Francia. que vive sola. que iban siguiéndole.177 te al campamento del Bidasoa instalado por Mina en el en la otra orilla del río término de Lesaca. vuelvan a ocupar del el campamento Bidasoa en término de Lesaca. 24 Octubre: noche. Por lo que parece. El invierno se nos echa encima. Vera. y me ha enviado pueblo. y ha dispuesto que Butrón. Hoy muy por la tarde han llegado. al barrio de Álzate. doce lanceros y veinte hom- bres de la tor.. con pobreza. y guiendo el el curso del río ha llegado a Irún y ha alto de ocupado San Marcial con dos compa- ñías de guipuzcoanos. con sus fuerzas.

En de la curso ella le conversación se han ocupado de mí al guerrillero: preguntaba — ¿ Para qué traéis chicos ¡ como éste ! j ? Xo os pue- de servir para nada. .: i 78 amablemente. Des- ventana de nebuloso y cocina de la casa veo el pai- saje la niebla el amarilla y triste aire. hermana y han hablado largamente. como dice la hermana de Leguía. Todo está con- De noche. Fermín a visitar a su el . A mi me mira — ¡Gashúa! —me Desdichado. : Esto parece que quiere decir en vascuence Pobrecillo. Es alta. con lástima por verme demacrado y dice débil. estoy un poco febril. Este constante llover. la hermana de Leguía ha encendido la cocina una gran fogata en y hemos estado al calor de la lumbre charlando. Tan pequeño Tan charrico! Leguía contestaba — Xo. a cada momento. fuerte. Este muchacho tiene nervio. muy guapa. Yo de la no. Seremos unos gashúas. La gente dice que es muy raro que en Octubre haga tan mal tiempo. que forma como un telón en vertido en un charco. El Inglesito ha ve- nido a visitarme. Sin duda tenemos poca suerte. esta constante humedad me ponen muy la triste. Por la tarde ha venido D.

Son las doce del Hace un momento de buen tiempo. mientras los jefes hacen reco- nocimientos. Pasan bandadas de palomas y cruzan pájaros de todas clases. Hay grandes espacios de cielo azul las que tratan de apoderarse nubes plomizas. que sin duda vienen del Norte huyendo hacia los países del sol. Me el han dejado en ce el fortín de Vera con quin- hombres. Tengo como asesor a Antula el . él sabe vascuence y conoce el terreno. Me pongo a escribir en este cuaderno para entodía. . tretenerme. La noche pasada ha nevado y hay salido davía nieve en las cumbres. Ha poco del el un sol. Han supuesto que leñador y yo nos completamos.VII EN EL FORTÍN DE VERA 25 Octubre: mañana.

1

8o
en donde
el

Voy Hay

a describir

el sitio

me

encuentro.

frente a Vera, hacia

sudoeste,

un monte

de unos mil pies de alto que
bara. Este

se

llama Santa Bár-

monte

tiene en la

cumbre una ermita y

restos de trincheras y de otras obras de fortifica-

ción que hicieron los españoles cuando la guerra

con
la

la

República francesa en 1794 y en tiempo de

Independencia.

Este monte, en su falda que mira

al

pueblo

tie-

ne una loma que se llama Casherna-gaña (Alto de
Casherna).

La razón de
la

tal

nombre

es

que hay
que
sir-

en

la

cumbre de

loma un viejo

edificio

vió durante las dos invasiones francesas de cuartel,

al

que

los

franceses llamaban, naturalmente,

la

Caserne, y los naturales del pueblo castellani-

zando

y vasconizando
la

la

palabra

francesa,

lo

llamaron

Casherna.
está en

La Casherna

medio de campos
el

fértiles
izel

y su fachada mira hacia
quierdo y abajo,

pueblo.

A

su lado

como avanzando
al

a dominar

camino próximo

río,

hay un fortín construido

por cuatro paredes ruinosas y una tejavana provisional.

A

este fortín,
la

en donde

me

encuentro yo,
el

se sube

por

estrada que comunica

barrio de

Álzate con Vera, por una escalera tortuosa que

pasa hundida por entre dos muros de

piedra.

i8i

Desde

el

fortín,
el

donde estamos de guardia,

se

ve enfrente

pueblo, la iglesia con su torre cua-

drada por una de cuyas aristas va trepando una
hiedra y su escalera exterior. Detrás del pueblo
cierran
el

horizonte dos montes puntiagudos, uno
fila

de ellos con una
alto,

de cruces que sube hasta
el

lo

que es

el

Calvario,

otro con varios ca-

seríos.

A

mi izquierda hay un

valle

por donde pasa
le

el

Bidasoa. Desde mi observatorio no se
divisa únicamente
el

ve.

Se

puente y sobre

él

una barria-

da de casas: Alcayaga, y un poco más abajo otra
barriada que se llama Zalain. Por encima de los

montes próximos
una
Aya,
sierra.

se

ve una cresta nevada
dice que es de la

como

Antula

me

Peña de

del lado de

Oyarzun.
se destaca el

Hacia mi derecha

monte Larrun

con grandes manchas de nieve.

Todos
en

los

montes de alrededor
en

se

ven ahora
por
los

las alturas blancos,

las faldas rojizos

heléchos que se han agostado. Las heredades de los
valles están cubiertas

por

las

cañas blanquecinas
la

de los maíces secos; los tejados brillan por

hu-

medad. Los chopos, nen
el

los álamos, los castaños, tie-

follaje amarillo; los robles todavía están

hojosos, aunque empiezan a enrojecer.

En medio

;

182

de esta superficie amarilla y cobriza que presentan los montes,, se ven algunas
lares de

manchas rectangulos prados.

un verdor profundo de
2$

Octubre

al

medio

día.

La
to.,

posición que defendemos en este

momensi

la

Casherna, con su fortín, sería buena
;

con-

táramos con gente

pero
se

la

gente nos

falta.

Desde

la

Casherna

pueden

vigilar las vere-

das y caminos de Echalar y de Zugarramurdi

desde

el

fortín

avanzado

se divisa

si

viene alguien
el el

por

el

lado de Navarra, por Lesaca; por

lado
Bi-

de Guipúzcoa, por Endarlaza, o cruzando
dasoa. por
el

puente de San Miguel...
el

Estoy mirando

pueblo iluminado por este

pálido sol; a pesar de ser pálido y sin brillo

me

parece

muy

hermoso. Es

el

sol

de mi patria.

25 Octubre

:

tarde.

He
que

tenido una larga conversación con Antula,

me ha
?

hablado de sus hombres.

estos vascos, a los cuales

Qué hacen no entiendo? ¿Qué pien¿

san

i

Qué proyectan ?

y

me ha hablado de ellos y de sus deseos aspiraciones. Hay dos de cara alegre que siemAntula

pre están hablando.

i«3

Por

lo

que

me ha

dicho Antula, se entretienen

en pensar proyectos de comidas. El uno hace un

menú y

el

otro
si

le

pone objeciosu-

nes, y al contrario. Discuten

empezarán su

puesto banquete con sopa de fideos o con sopa de
pan,
si

si

son mejor las judías blancas o

las rojas,

y

un

cochinillo asado es

más propio para
salsa,

tercer

plato que
ce

un cordero. Cada

cada vino mereescuchan con

una discusión. Los demás
ríen.

les

gran interés y se

Otros hablan de brujas constantemente y

se po-

nen a mirarse con

los ojos alucinados,

y hay uno
silba

de ios nuestros que canta y sobre todo
rablemente.
suele estar

admi-

Le llaman Sosua
asomado a
la

(el

mirlo).

Sosua

muralla. Generalmente
el

canta la primera voz y luego canta

acompaña-

miento

;

y no se contenta con cantar una vez, sino

que canta muchas veces hasta aburrirse.
ha dado por una tonada
triste.

Hoy
?

le

i

Qu¿

¿ice,

qué

significa lo

que canta

le

he

preguntado a Antula.

— Es una canción país Sul que llama Uso churia—me ha dicho leñador. —;Qué — Esto que ha cantado dice: "¿Paloma blanca,
del

del

se

el

significa?

adonde vas? Los montes de España están blancos

1

84
tie-

de nieve. Si esta noche necesitas albergue, lo

nes en mi casa."

Ahora que
parece

sé el significado

de

la

canción

me

más

triste

aún. Los montes están blancos
el

y aparecen como bloques de hielo en
gris.

horizonte

Sosua sigue con
parece que

la

canción.

¡

Qué

tristeza

!

Me

me van

a enterrar.
la

He

aprendido yo

canción de Sosua, y

la re-

pito también hasta aburrirme.

25 Octubre

:

noche,

Al oscurecer me han mandado un aviso para
subir a la Casherna. Estaban reunidos
allí

Valdés,

Leguía, Campillo, Malpica y Mancha.

No

se

saben los proyectos del enemigo.
es partidario de dejar la
el

Leguía
fortín y

Casherna y

el

ocupar

convento de Eztegara, proveerallí.

se de víveres

para un mes y defenderse
el

Val-

dés no acepta

plan

;

teme que

el

pueblo se ponga

contra nosotros, y supone que Leguía quiere vengarse de los
frailes.
si

Veremos mañana
situación.

mejora o empeora nuestra

VIII

LOS REALISTAS

Fortín de Vera, día 26.

Hemos
va a durar.

pasado una malísima noche en
sin

e!

for-

poder dormir. Se nos ha echado en-

cima un temporal de agua y nieve que parece que

Las tropas

del

campamento

del Bidasoa, próxi-

mo

a Lesaca, han tenido que trasladarse a Vera.

Son unos doscientos cincuenta hombres. Vienen

mandados por
y marchan
los coroneles

el

general Butrón y López Baños,
oficiales el brigadier

como

Sancho y

O'Donnell, Iriarte, D. Agustín Jáu-

regui y D. Epifanio

Mancha.
al

Esta columna llegó ayer
la

medio día a ocupar
la

posición que dejaron los nuestros en

orilla

pasaron la noche a y la intemperie resistiendo a pie firme la lluvia nieve y por la mañana entraron en el pueblo. barrio de en casa de la hermana de Leguía. A las cinco de la mañana han tenido una con- ferencia Butrón y López Baños con Valdés. sin sin techo. Le he indicado que me despierte a las cuatro. y a esta al fortín. estar en los caseríos de Arichu- . No se ha recibido durante toda la noche ningún aviso de los confidentes acerca de los movimientos del enemigo. saldrá cuando se haga de día hacia las alturas de Oyarzun. el Esta noche he dormido un poco en Álzate.i86 del Bidasoa y se encontraron a campo raso. lo cual hace suponer que no se ha presentado todavía. para reunirse a Mina que debe legui. hora me he vestido y he marchado Hay calma absoluta. Bu- trón ha dicho que en vista de que no hay peligro de ataque en Vera. 27 Octubre: al amanecer. y les hemos dado lo que teníamos. Hemos fraternizado los unos y los otros. sin la comida y ropa .

a Estaba completamente a oscuras. seis de la mañana. por donde pensaba marchar Butrón camino de Oyarzun. Me gustaría ser último de los campesinos y vivir esa vida oscura del campo.i8 7 2J. cuando el un centinela que estaba en el puente de San Miguel. Inmediatamente der el se han dado órdenes de defen- puente de San Miguel. Pompollegui y Escolamendi. A rece las cinco el y media comienza a clarear y apala pueblo chorreando agua por entre cielo bru- ma. Peinan . y Campillo. a decir el que un campesino al pasar por puente le ha dicho que por los altos del término de Lesaca Baldrun.. Siento una el profunda tristeza. hay apostada mucha tropa.. Butrón no ha querido salir pesar de que no había noticias de aproximación de fuerzas enemigas. La campana la la iglesia anuncia primera misa. Iba Butrón a dar viene corriendo la orden de marcha. mientras no amaneciese. porque. sobre Bidasoa. no tenía confianza. A !as cinco de la mañana se hallaban listos y formados los hombres de Butrón y López Baños. en un de de nubes de plomo. 2*] y ocho de la mañana.

con más de cuatro dos piezas de mil infantes. Leguía va a Santa si Bárbara por por el la espalda aparece el enemigo. el ala izquierda. al López Baños y Butrón marchan asegurar la pueblo para retirada a Francia. . Yaldés distribuye sus hombres por la orilla del río. húmedo y al triste. La dirección de estas tropas es la siguiente al El ala derecha. más cien caballos. río que se llama Alca- Hemos tenido aviso de la distribución de las fuerzas enemigas.: 1 88 y Malpica han salido con tropas y se han colocado. hayan advertido nuestros el Yiene contra nosotros general Llauder. el centro. con mil hombres entre Cazadores. dirigida por el ge- neral González Villalobos. Guardia Real y Provincial de Burgos. Yo me quedo en fortín con mis quince hombres. en el extremo del puente. Comienzan a verse grupos de tropas realistas en los altos y en una barriada próxima yaga. El día está frío. avanza hacia ci Yan- y Echalar. con mil quinientos soldados de tropa y quinientos voluntarios navarros. mando del brigadier Villa- nueva. viene hacia Oyarzun . ochocientos caballos y artillería. Las columnas che sin que lo realistas han maniobrado de nocentinelas.

de Vizcaya y a columna alavesa mandada por Verástegui. . Van además con primer batallón de Milicias bilbaínas. porque será atapor las mili- cado por las tropas de Villalobos o de Sáinz de Pedro. cree que Mina viniera sería él otra esta- Yo dudo que venga. Mina debe estar acampado en momento en altos los altos la de Pago-gaña y de Erlaiz. Lleva éste llorca. la los realistas han estado en los altos y en otra orilla del río. y están frente monte de si Antula cosa. al ta. probablemente rá en disposición de pedir ayuda. el mando la de D. Entre nosotros se dice que algunas compañías del 13 de línea se pasarán a nuestro campo. Ya no se pue- de retroceder. (¿ Será el sino de los liberales torpeza?» Y comienza ataque. 4. Llauder lleva de segundo al coronel Benedicto. orilla que dominan al española del Bidasoa Biriatu. Mina. el 13 de línea y Voluntarios él el realistas. Ignacio Unce1. en esto.iSg con dos mil hombres va a las el órdenes del capitán regimiento de general Llauder. los Ma- Cazadores. tros suena la En el un tiro. sin atacarnos. Como para darnos esperanza. entre los nues- observación. este Antula me pregunta si se nos reunirá Creo que no.

.

IX

EX EL PUEBLO

Desde

la torre

de

la

iglesia.

Escribo
sia

estas notas desde la torre de la igle-

de Vera en un

momento

de tregua. Lle-

vamos cuatro horas de
para
ellos infructuosa.

fuego.
los realistas
el

La primera embestida de

ha sido
puente,

Al querer pasar

nuestros tiradores, escondidos entre los maizales,

han hecho un fuego nutrido sobre
nido que retirarse.

ellos

y han te-

En un

recodo del Bidasoa, enfrente de un mo-

lino, los realistas

han querido
;

utilizar

una lancha

para cruzar

el río

pero

el

fuego de un grupo de

soldados de Butrón se lo ha impedido.

Estando en

el

fuerte de Casherna,

uno de

la

192
partida de Leguía ha venido a decirme, de parte

de su jefe, que ha aparecido un grueso núcleo

de fuerzas por
visto

el

lado de Santa Bárbara.

La han
lla-

avanzar por encima de un caserío que

man Premosa.
Estas fuerzas son, indudablemente, de
las

que

manda
debido
Yaldés.

Juanito y vienen de Echalar, adonde han
ir

desde Zugarramurdi en persecución de

Leguía marcha hacia Premosa para contenerlas
y dar tiempo a la retirada.

He

enviado uno de mis soldados a comunicar
Yaldés. Este ha contestado que se
le

la noticia a

avise en seguida a Leguía para que vuelva y se

reúna

al

grueso de

las fuerzas.

He mandado
el

a

uno

de los guerrilleros a caballo con

aviso.

Como

las tropas realistas
lo

son

mucho más nuhan

merosas de

que

se figuraban los nuestros,

conferenciado Butrón, López Baños y Yaldés, y

han decidido que

se desaloje la

Casherna y

el

fortín

y que toda nuestra fuerza se refugie en el pueblo. Antula dice que de retirarse sería mejor marchar por
el

barrio de Álzate a coger el camino de

Inzola; pero los jefes tienen dos conocedores del

terreno de
hacen.

la

partida de Leguía y saben lo que

193

Se ha decidido

la

retirada hacia
los

el

pueblo: pri-

mero han marchado
han ido ocupando
des,

soldados de Butrón, que
;

las casas

después los de Val*
el

que quedaron un momento escalonados en

camino, y por último Campillo, Malpica y Leguía.

Los

tres

marchaban con sus hombres a cual
Malpica y Campillo iban atentos
a

más
la

valientes.

perfección de la maniobra. Llevaban a sus órellos los

denes veteranos, entre

dos franceses Alí

y

el

tío

Juan.
el

Malpica, con

bastón en

la

mano, descubrién-

dose siempre, parecía querer demostrar su invulnerabilidad
fusil,
;

Leguía, por

el

contrario, llevaba

un

disparaba, gritaba e insultaba.

El Inglesito ha estado magnífico de serenidad
y de elegancia.

el

Antula y yo, con nuestra gente, bajamos desde fortín a unas heredades que llaman de Agueal

rra y contribuímos a detener

enemigo.
los tiradores rea-

Al mismo tiempo engrosaban
listas

en

el

puente y en

el

barrio de Alcayaga. y
el

cuando vieron que no había obstáculos en

ca-

mino comenzaron

a pasar.
el

Mi
el

pelotón ha sido

último que ha entrado en

pueblo.

194
El gran peligro para nosotros era que mientras

nos defendíamos de
cogieran
el

los

que llegaban por

el río,

nos

la

delantera los del monte y nos cerraran

paso

al

pueblo.
así

Afortunadamente no ha sido
dido llegar sin dificultad hasta
sia,

y hemos po-

la

plaza de la igle-

que

se

encuentra en un

alto.

Ahora nuestros hombres
del pueblo.

se están

parapetando
el

en las casas próximas. Tenemos ocupado

casco
la

Los
el

realistas se

han apoderado de
el

Casherna y

fortín.

Esperamos

nuevo ataque.

X

POR LA TARDE

Caserío Achule che co-bor da.

Estoy

en este caserío descansando un mo-

mento.

Por ahora, para

la

pequenez de
retirada con

nuestra fuerza se va verificando

la

algún orden.

A
do
el

las diez

en punto de

la

mañana ha comenzalos rea-

ataque a Vera. El primer empuje ha sido

violento, tanto
listas

que nos ha hecho creer que
el

tomaban

pueblo

al asalto.
la

Ha
plaza.

habido que batirse a

bayoneta, a

la enla

trada de las dos calles en cuesta que suben a

Los nuestros no cejaban, y

los

jefes iban de

:

196
aquí para
allá,

a los sitios de peligro,

animando
te-

a

la gente.

Leguía no era un hombre, sino un

rremoto;

se

agitaba, vociferaba, salía a las venal

tanas a insultar
gritaba

enemigo. Hace un momento

les

—Yo
blo.

soy D. Fermín Leguía, hijo de este pue-

Y

los realistas le decían:
¡
!

— Te conocemos. Vendido Judío — ¡Sois unas canallas! —vociferaba
¡

!

¡

Traidor

!

él,

y dispa-

raba su

fusil.

En
puje,

número de enemigos y de su emButrón, López Baños y Valdés deciden la
vista del
oficiales

retirada.

Algunos

han recorrido

el

camino que

va a Francia, por encima del pueblo, y salen grupos a guardarlo.

Los

oficiales,

como

los

soldados, sabemos que

no hay cuartel y que nuestro único recurso es la retirada, y la retirada lenta con serenidad y
orden.

Los

tres jefes principales son, adem,'.; de va-

lientes y de serenos,

hombres de arranque.
el

Valdés tiene ante
berbia y orgullosa
quilo;
;

enemigo una actitud
es

so-

Butrón

animador y tran-

López Baños, pequeño,

calvo, con

una cara

Campillo y Malpica. y altura tercero que parte por cerca del caserío Cigas- tea. de vieja. Todavía hay otro que va escalando la calle la desde de Álzate. Los soldados de Butrón y de López Baños guen ocupando la si- las casas. Antula llegar al me dice que hay varios senderos para camino que va a Francia: uno que termiCalvario. se coloca en bledal que pasa por el el sendero del ro- caserío Lasamborda. Cal- Una de las compañias guipuzcoanas compuesta de veintiséis hombres a las órdenes del capitán D. Valdés el con las fuerzas que más han luchado en el puente sube a ios altos que dominan pueblo y toma po- siciones con Peinan. Mientras se pelea en las calles de Vera. las salidas de la plaza a carretera y la torre de la iglesia. se sitúa en los bordes del camino vario entre los árboles y los peñascos. Pedro Yidarte.197 arrugada y agria. de columna de al Butrón. Juan Croward. el otro que serpentea por na en el un ro- bledal y sale a el un caserío llamado Lasamborda. la El caoitán D. parece que quiere delas balas mostrar que no es más peligroso recibir que la lluvia. Don Agustín te Jáuregui con otros quince o veindispone a defender el hombres se camino de .

y uno detrás de otro. Voy con mi gente a detenerlos.198 Cigastea. la Tienen ustedes que apresurar selo usted a Valdés. Conocemos país. a deshilada. Don Fermín la reúne su gente. se acerca a mí. corriendo por entre maizales secos. se generaliza con violencia por todas sitios El enemigo tantea los allí. Yo En recibo la orden de dejar el camino y subir adonde está Valdés. —¿Ve —Sí. más débiles de la defensa para atacar Los tres o cuatro mil realistas van avanzando contra nosotros. Encontraremos sitio donde escondernos. y a mí me envían al que baja a la calle de Álzate. En esto vemos que una columna baja de Santa el Bárbara y cruza Leguía barrio de Álzate. marchan de prisa hacia donde vienen los realistas y comienzan el fuego. El fuego partes. Cuando no podamos más nos dispersaremos. — el Si pasan nos cortan la retirada y nos cogen a todos. las fuerzas que mandan Butrón y López . Díga- Xo tengo yo autoridad para hacer desistir a Le- guía de su intento. usted aquella tropa? —me pregunta. retirada.

realistas se dan cuenta del abandono completo del pueblo hasta media hora después de hecho. los altos marchan a nuestro en- Un los pelotón de Cazadores entra por el el sendero de Lasamborda a forzar paso defendido por . se apoderan de las casas y de torre de iglesia. Han supuesto. Al ver la los realistas que hemos desalojado y la villa entran en la la plaza. Viendo que estamos en cuentro. treinta bajas entre muertos y Comunico a Yaldés lo dicho por Leguía.199 Baños hay más de heridos. al Por el camino del pueblo Calvario avanza una compañía de tercios con ímpetu. se apresu- Xo Los dice nada y da órdenes para que no re la retirada. y tienen el los Cazadores que retirarse y dis- persarse en robledal. que queríamos aho- rrar las municiones. al grito de . guipuzcoanos mandados por Croward pero éstos a tiros y a bayonetazos les impiden avanzar. quizás. Su objeto es apoderarse de las primeras casas del barrio de Álzate y defenderse allí. La partida de Leguía sigue sosteniendo el el fue- go y cerrando paso a los realistas.

esperando. pero seguimos oyendo tida durante largo tiempo. del monte dos ca- se dividen Leguía sigue batiéndose en el fondo del valle. Ya no le vemos. — Ven.! 200 i Viva el Rey ! ¡ Viva la Religión ! ¡ Mueran Igs masones El capitán Viciarte los detiene más de media hora haciéndoles bajas. el tiroteo de su par- — Este cuando hombre nos salva — murmura el Valdés. los frailes se al convento de capule asoman a las ventanas y hacen varias descargas. — Canalla —grita Leguía. las tropas de Butrón creen que van a ser prote- . y cuando queda sin municiones y sin gente abandona la posición. camino del Calvario se lanzan Al retirarse tercios los que defienden el sendero. Estamos sosteniéndonos en nuestras los tercios que han forzado al asalto. ven a asaltar convento— . posiciones. Estamos ahora en una explanada que llaman Bidepartieta. ! el le dicen los frailes. donde minos. los la dan una acometida fuerte a bayoneta. Leguía tiene que retroceder hacia y entra en el la izquierda allí barrio de Illecueta. Al acercarse con su partida chinos.

Pasado este mal momento la retirada comienza . los solda- dos de Butrón avanzan. y los tercios corren tras ellos hiriendo y matando a se los caídos. ¡ — Xo En dan cuartel. se encuentran con fusiles mayoría de los inservibles y con que los cartuchos son desproporcionados. y mientras tanto nosotros entramos en fuego. Los de Butrón. gracias la un pelotón de Infantería de la Compañía Sala In- grada. Libertad o muerte ! —gritan los los viejos con furia. Los soldados de Butrón a han salvado. Dos compañías mandadas por O'Donnell. emboscadas entre las matas y las piedras. esta encrucijada.201 gidas. que se arroja a la bayoneta intrépi- damente contra los realistas. formada por viejos de guerra de dependencia. zan a huir a la al verse desamparados comien- desbandada. y viendo que los tercios avanzan sin obs- táculo se consideran cogidos y comienzan a huir. con quienes se contaba para aquel momento. y Retroceden un momento los tercios. una columna. Un contratiempo inesperado contribuye a ello. acometiendo ciegos de coraje. unos cuantos hombres de- cididos bastan para contener a viejos liberales la contienen. no pueden entrar la en acción.

las tropas de El primer avance por Bidepartieta ha costado más de una hora. Luea los realistas go ya el terreno se despeja. Dominando el camino que hemos seguido. Cada árbol. camino. lo Para soldados bisónos parece que bien. hay por la izquierda un monte bastante alto llamado Cigorriaga. de cas- taños y de carrascas. con un gran orden. y se va por estriba- ciones de poca altura pobladas de robles. sin estorbarnos el uno resistencia. los realistas avanzan y les encuentran con otro grupo que cierra el paso. cada peña. Nos hemos batido con un gran orden. hasta que no le quedan municiones. Así vamos. al otro. las alturas y los Un grupo se defiende entre las matas. Hace unos minutos.202 bajo el la protección de los grupos escalonados en. Constantemente vamos relevando retaguardia. haciendo una marcha len- ta. Valdés nos ha felicitado efusivamente. las piedras y los árboles. Cuando se llega este momento se dispersa. nos sirve de punto de Ochoa y yo nos lucimos. hemos hecho El Inglesito demuestra una serenidad y un valor extraordinarios. después de estar defen- . dominando senderos de través.

paso un caserío.. y hacia ta interior de Navarra. Ochoa —Ya están El Inglesito Vamos de nuevo. sol ilumina el panorama lleno de nieve. —¿Nos mucho para Francia? — Sí todavía cerca de una hora. siento que En El el este momento. nos retiramos Encontramos ¿ al Ochoa y yo a descansar. . Larrun hacia el Francia. se falta . este' ? — Cómo llama caserío —Achuleclieco-borda— nos dice un hombre. Peñapla- y luego otros montes lejanos y vagos. Una mujer bemos con nos trae una jarra de sidra y la be- ansia. —¿Habrá algo que beber? Lo pagaremos. a pesar mi cuerpo arde. con sus cabezos en forma de sierra. aunque fuera tira- do en suelo grita: ahí.203 diendo nuestra posición durante un cuarto de hora. del frío. — ¡ Cómo me el quedaría aquí. me agarra del brazo. Por lado de Guipúzcoa se ve la peña de Aya. Ochoa pide pan..

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En Frixu-baita: Urruña. la excitación no deja dormir. cuando cerca de una cantera. a un cuarto de hora lo más de la raya de Francia. Estoy ahora en la cama . Tuvimos un muerto. apareció a nuestra retaguardia la cabeza de una columna . Ya me y yo ha terminado nuestra empresa guerrera. Marchábamos todos con un orden verdaderamente admirable. Ochoa. A la salida de Achulecheco-borda. que abandonamos. y nos retiramos en formación sin dispersarnos. por un camino que sube de un barranco. Voy a continuar mi diario. el Inglesito tomamos el posiciones con nuestra gente y las defendimos tiempo necesario.XI FIN DEL DIARIO DE LACY 28 Octubre.

Mariano Amorós. vacilación. Compañía Sagrada y dos o tres paientre ellos D.20Ó de doscientos hombres pertenecientes to de Mallorca. José María Trueba. en total de la unos veinticinco jinetes. Pasado un momento de cargaron de nuevo. entre ellos ayudante de Caballería D. Cuatro jinetes cayeron muertos del el caballo. de agujeros. Fran- cisco Cía y Azanza. el el ! los rea- — ¡Viva los Rey! [Viva la Religión! ¡Mueran al masones — gritaron ellos con entusiasmo ver que rodeaban parte de nuestra gente. los jinetes . al regimien- Por fortuna listas camino era estrecho y venían en grupos poco compactos. cuando el coronel D. dio la orden de cargar. El pelotón de Caballería se lanzó contra los lo grupos del regimiento de Mallorca. estuvo a punto de quedar copado con cuarenta o cincuenta hombres que le rodeaban. de matorrales altos y espesos y de troncos de árboles tendidos en la tierra. lleno de sinuosidades. Yaldés. El terreno era malo. que reci- bieron con una descarga cerrada casi a quemarropa. algunos oficiales sanos. que llevaba a sus órdenes diez y seis lanceros de la columna de Butrón. que venía muy atrás.

satisfecho. • se pavoneaba y había adqui- tal confianza. pinchando.20' — Libertad Los sables o muerte. . por el flanco y por la Los realistas tuvieron que huir a la desbandada. las Yaldés decidió quitar armas a los enemigos y dejarles volver a sus banderas. los altos Subía a s para ver el avance de los rea- y permanecía quieto desafiando sus balas mirando con sus gemelos. él. brillaban . Ochoa. saben tirar.Ca! — exclamó — Xo le grité. Al comenzar la tarde aparecieron en las cimas ellos nuevos batallones. dos oficiales. Malpica y Inglelos con veinte hombres se metieron por entre heléchos y atacaron a los realistas del regimiento de Mallorca a espalda. Viva la libertad como rayos. Ochoa. entrada en En este momento vi a Ochoa subido sobre unas peñas. entre uno de la la Guardia Real que parecía querer cortarnos Francia. Las dos cargas nuestras hicieron que quedasen prisioneros diez soldados realistas. que quedé aterrado. los hacheros y la banda de tambores. — Eaja de ahí — — . que se creía invulnerable. la bayoneta. el golpeando y rajando. tan cerca del enemigo.

—Yo no puedo co- rrer más. Apóyese usted en mí. Si el Inglesito.Baja! —volví a gritar yo. Era un horror. las peñas. hay nada que hacer con él —me dijo. . Tenía si cabeza abierta.... no quería quedar al Corrió llevándome a mí hombro. la Xos acercamos Estaba muerto. no puedo. si el Inglesito vio prisal- que tenía que apresurarse sionero. ya nos falta poco.. Yo como por el viento. — no saben apuntar..— 208 — Loca criatura—murmuró — . — Yo no puedo mas —exclamé. Iba corriendo.. cuando una bala le dio cabeza y cayó rondando por entre a él. — Xo Vamos.. Quise ver piraba. — Escápese usted. Al tocar el llevado territorio francés. Acababa de en la decir esto. pero el Inglesito res- me agarró del brazo y me impulsó a seguir. — Sálvese usted — —Un matas y sentí le dije yo. el Cuando quise levantarme que tenía pie dislocado y que me era impo- sible andar. El Inglesito al me cogió por la cintura. esfuerzo. cuando metí un pie entre unas caí de bruces. iba me echó hombro y siguió marchando..

Su confianza por les perdió.. las piedras y de Tras de esta carrera desenfrenada llegó al ca- mino real. cortando cordones y esperé con resignación. entró en un caserío de la carretera. porque fueron fusilados les realistas. cosa que no me explica- como estábamos. — Xo cojan los franceses— y sin reció. muertos de fatiga y confiando en que estaban ya en el Francia. cerca de Urruña. me dijo que algunos de mis compañeros. en donde salió una mujer apu- rada y me dejó tendido en un montón de dijo. heléchos. me necesitaba estaba dispuesto a pagarle su servicio. se habían echado en suelo a descansar.2og tando obstáculos por encima de los heléchos.. que me quité la bota del pie dislo- me dolía mucho. Me los incorporé sobre los heléchos. cado. que parecía más tranquila. . tiros. pero no tuve tiempo. — Quédese usted aquí—me —¿Y usted? —Yo me voy— exclamó. Sonaban todavía ba yo estando. quiero que me más palabras desapadecirle Yo que si hubiese querido darle las gracias. en territorio La mujer del caserío. francés.

Este venía desencajado apoyado en el otro. que venía cojeando. Llevaba una hora en el caserío. y al comenzar a mar- pueblo tropezamos con Malpica. tenía una disnea que no dejaba En Era esto Ali me dijo que Aviraneta y la Miguel puerta. Se tendió en montón de heléchos en donle de yo estaba.. Aristy se hallaban en un cochecito a cierto. el pecho. —Aquí hay otro amigo—exclamé. . pero que en aquel momento Guardia Nacional de Urruña y un pelotón del 63 regimiento de línea había intimado la detención a los realistas y la rendición y la entrega de armas a los liberales. alentar. —¿Está — No. cuando apare- cieron Ali y el tío Juan.210 Añadió que la persecución en territorio francés la duraba. — No. me ayudaron a subir a mí Xos acomodamos char hacia el los tres. — Suba usted—dijo Aristy. sucio. usted herido? — le pregunté. el Me muero. harapiento. la fatiga. guardabosque de Ustariz.. —¿Un español?—preguntó Aristy. es el Aviraneta y Miguel y después al tío Juan. sin poder respirar.

donde había alquilado dos cuartos pensando que vendríamos nosotros. . febril y sin poder dor- mir. Aviraneta nos va a traer un médico. Ahora estoy en la cama. usted — dijo Aristy.211 — Suba a pie. llama- da Frixu-baita. — Nosotros iremos Aristy nos dirigió a esta casa de Urruña.

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Xo cómo han podido sé ta aquí. Aviraneta preguntó: — . Me figuro que tiene.E1 joven español? —Ese también mal. y para Castizar con encargo de traer un carro con un colchón para al tío transportar Juan. se lavó.XI LOS HÉROES DE LA AVENTURA De el los cuatro recogidos por Miguel Aristy y Aviraneta. llegar has- El viejo francés está muy mal. se afeitó.Cómo están estos enfermos? — Medianos. — . desde . que no tenía nada. una blusalió sa negra y una boina. se puso unos pantalones azules. Ali. Por la noche le al salir el médico de Frixu-baita. con una bronquitis aguda muy grave.

—¿Y —Ese seguida. el coronel Malpica? es el que ha salido mejor librado. pero como no ha muy animado. por la mañana. te Sampau. —¿Has estado en Vera? . Al ponerse en camino. —¿De dónde vienes? ¿Qué pasa?— exclamó . pensado transportar a los tres a sus — Si no es muy lejos está bien. focos tuberculosos en el pulmón y ha debido de tomar un golpe en el pecho. Al dia siguiente.2I 4 hace tiempo. — Pues yo he estado —¿De verdad? —Sí. Lacy encontró con un oficial español que conferenciaba con un francés. se curará en — Hemos casas. — Lacy — —¿Eres tú Sampau?— dijo Lacy. Miguel Arisél ty aparejó su coche y llevó en hasta Ustariz a se Malpica y a Lacy. ! gritó. —¿Y tú? las tropas — Yo he venido con de Llauder per- siguiendo a los liberales. Tiene la una herida de bala en perdido sangre y está pierna . con los liberales.

Maipica y Lacy presenciaron. — Pues a verte. —¿Adonde vas ahora? — Voy a Ustariz. —¿Vives en ese pueblo? sí. la división en el fondo grupos de los libe- rales españoles que hacían los los oficiales franceses para enviarlos a depósitos de Bourges. El Gobierno francés daría treinta céntimos de sueldo y una ración de pan a cada soldado y dos francos diarios a los jefes. Peri- gueux y Limoges. ti. los soldados se manifestaban indiferentes. — Por ahora — ¿Estarás dentro — Seguramente. — Pensar ¡ que podía haberte matado ! —Y yo a a descansar. En los jefes liberales españoles se veía la có- lera y la vergüenza de la derrota. Maipica y Lacy cruzaron por entre sus compa- . allá de quince días? iré Se despidió Lacy de Sampau y Aristy siguió adelante en su tílburi. un pueblo de por aquí cerca. desde del carricoche.21 —Sí. Ni para unos ni para otros el porvenir era les muy halagüeño.

estaba ro- deada de otras cuatro o peraba el cinco. —Es madama difícil el decir esto — murmuró. va a Ustariz? — le preguntó a Avi- —Sí. Dígale usted a el tío de Aristy que guardabos- que. el será mejor darle recado de palabra. Esta cabana. está muy grave. Aldasoro de nombre. próximo de madama El tío Juan es pariente muy Aristy. cogió un lápiz y papel y vaciló. y Aviraneta y Ali gieron por Saint Pee a entrar en los robledales del cantón de Ustariz. Us- Por un la tarde Ali se presentó en Frixu-baita con carrito y un colchón a llevar al tío Juan a su casa. Pusieron al guardabosque dentro del carro se diri- arropado con mantas.2l6 triotas sin ser reconocidos y se dirigieron a tariz. En el interior es- intendente Darracq. —¿Usted raneta. Darracq se sentó a la mesa. . Llegaron a la cabana del tío Juan al amanecer. — Casi Juan. Quiere usted llevar una carta a madama de Aristy? — Xo tengo inconveniente. — .

mundo con . Aviraneta marchó a pie a Ustariz. El viento soplaba con La veleta de Gastizar rechinaba. El tiempo estaba claro.217 — Está bien fuerza. . y el el drala gón seguía amenazando a todo flecha de su lengua. se lo diré.

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días después se supo liberal.XII LOS RESULTADOS DE LA EMPRESA Unos más de tos. Aragón y Cataluña la invasión Méndez Yigo quedó inmóvil en . desorientado. Después de fatigas enormes. cien habían quedado en España entre muei - heridos y prisioneros. el resultado de ia empresa De los quinientos hombres de Valdés y Butrón que habían luchado en Vera. En no se parte de efectuó. De estos últimos se ase- guraba que algunos habían sido fusilados en Irún y que otros lo iban a ser al llegar a Pamplona. que echaron realistas tras él. rendido y con las viejas heridas echando sangre. perseguido y ojeado por perros de caza. se habían salvado haciendo los Mina anduvo por los montes. la llegó a tocar Francia. Mina y Jáuregui prodigios de valor.

a quien dido. país por Los versos contra Leguía empezaban así Armada (Un hermoso mín Leguía. Escalante y sus amigos fué impedida por gobernador inglés de la plaza. Palarea. no habiendo podido reunir armas ganizar sus tropas. ni or- Gurrea. Respecto a Fermín Leguía. Milans del Bosch y San Miguel no cieron cosa eficaz en la frontera. . apareció días después en se creía per- Bayona.) eder bat ecarridigu Verara.: : 220 Mauleón. Este versolari era conocido en su canción sobre Buenaparte. Algunos que llegaron de Vera contaron su persecución y trajeron unos versos en vascuence que había escrito el versolari Martín Coplari contra el Leguía. hi- En el Gibraltar la salida proyectada por Torrijos. Fermín Leguiac. ejército nos ha traído a Vera Fer- Y concluía explicando el fracaso Comisanyura goician zuten Yiserregueren trampiya Iruñiaco videa libre Eben ustez valentiya lertu eta Zacu videan Isuritzayo cantiya.

pero el saco ha reventado en el camino y se les ha de- rramado grano. Aviraneta. que tenia carta de seguridad y no había tomado parte en el movimiento. los Aviraneta hizo encargo y fué vendiendo el caballos guardados en los tratantes españoles bosque de Saint-Peé a y franceses. por mediación de Iturri se le comisionó para que secretamente fuera vendiendo los caballos que se habían salvado de el la expedición. volvió a Bayona Allí días después. El camino de el Irún se les Ellos se creían valientes. . el virrey.221 Lo que la traducido libremente quiere decir la El día de todos los santos por mañana tenían trampa preparada para libre.

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LIBRO CUARTO BAJO LA INFLUENCIA NEFASTA DEL DRAGÓN DE GASTIZAR .

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voy de Ustariz. esto molesta. —¿Y está grave? . llegar Aviraneta a Ustariz se encontró a Choribide que marchaba en un cochecito case mino de Bayona. Choribide detuvo a pedir no- — Me después. señor Aviraneta — dijo — Le siento mucho. Sí. ¿Qué noticias hay? ¿Cósi le mo ha terminado la expedición de los liberales españoles? Aviraneta contó del tío lo ocurrido y la enfermedad Juan el guardabosque. — algo me molesta.EL TÍO JUAN Al ticias.

—vengo el a traerle a usted una El señor Darracq me ha encargado diga a usted que el tío guardabosque a quien llaman Juan. Voy a aplazar mi viaje y voy a visitarle por si acaso me el necesita. .. daba un mal ejemplo a —¿Usted — Ya Sí.. le dijo. — Es marido — ¿De verdad? el de madama de Aristy. Madama de Aristy quedó alterada. ¿Verdad? El tío Juan ha creía que sido siempre un ateo y un jacobino. Ella los hijos. Es absurdo. — Señora— mala que noticia. madama de Aris- dijo a la criada que tenía que hablar a su al ama con urgencia y pasó salón. —Sí. Choribide se dirigió hacia bosque y Avira- neta a Gastizar. —¿Estaban separados? — Más que por nada por motivos Sí. Preguntó por ty. le —¿Qué ha ocurrido? —preguntó. grave. está gravemente enfermo. políticos y religiosos. Le he hecho algunos favores. sospechado usted quién es este tío Juan ? — No. lo ha conocido en otro tiempo? lo creo.226 — — muy ¿ No ha Sí.

y tuvo ellos. — Sí.Le han nente mío. . Creo que lo mejor que podría usted hacer sería decir a su hijo que ocurre.Estaba —Sí. la fracasada expedición — . una explicain- Al terminarla apareció Miguel. de Aristy contempló en silencio a don — — Yo. mi hijo? —. tiene usted razón. quizás moribundo. tranquilo e inquieto. Quiere us- esperar un momento gusto. allí Miguel.' dicho a usted que el tío Juan es pa- — Lo he adivinado —contestó Aviraneta. . a cabana del tío Juan. pero su- pongo que éste se encuentra en el actual momento gravísimo. no sé la clase de resentimientos que ha habido entre usted y su esposo. — Con i mucho Madama con de Aristy hizo que llamaran a Miguel y al caballero de Larresore. Madama Eugenio.22/ Aviraneta contó cómo le había encontrado en li- Urruña de vuelta de beral. contarle con su marido e ir lo los motivos de diferencias la con Miguel a Aldasoro. Eso haré. ¿ L'sted qué cree que debía hacer? señora.

le y tras larga conversación indicó que debía con- — Xo— dijo enérgicamente la el tío Juan. —Yo. — Le agradeceré a usted que Madama che. de veras? —preguntó a Avirane'ta.228 —¿Está mal. Madama fesarse. —Sí. Los dos coches partieron de ciendo la Castizar. el venga. — Hay ver? que ir de prisa. toy un poco trastornado con una noticia de Aristy había mandado por un co- donde iban a médico y el ir ella. de Aristy habló a su marido a solas. porque esasí. le encargaría de esa misión a su hijo —propuso Aviraneta. Miguel y Aviraneta tomarían el tílburi. Al llegar a Aldasoro bajaron y entraron a ver al enfermo. en sore. ¿Usted no querrá vol- — Xo tengo inconveniente. El médico dijo que estaba agónico y le que quedaban solamente horas de vida. produ- expectación del pueblo. —yo trataré tam- bién de convencerle. Este. Aviraneta y Miguel Aristy se quedaron en el cuarto del enfermo. sin duda. y volvió cabeza hacia la pared. se hallaba in- . como usted. el caballero de Larre- vicario Dostabat.

Al anochecer comenzó a palidecer y a po- nerse lívido. se le saltaron las Durante todo el día el enfermo estuvo desva- riando. — Soy yo Miguel. arregló la cubierta de la la cama. — Xo vendrá. Ali marchó a Ustariz por un ataúd. De pronto se irguió en la cama y se quedó mirando fijamente a Aviraneta.. y el agarró mano la besó.. ningún cura ? Miguel se acercó a la cama. se atrevió a decir su hijo. nuevo en Miguel viejo le sí. ¿ me dejen morir en — Xo quiere usted que venga — Xo... estuvieron en la De noche cabana. Xo Ei tío —¿Qué el está usted espiando? de Gastizar. y y se tendió de la le cama. — Señor — exclamó... velando al . Juan le contempló con una mirada cu- riosa y de anhelo. — que paz.229 tranquilo y receloso. y murió. — ¡Gracias! Muchas gracias! . ? — ¿ Qué hace usted aquí — le preguntó el tío Juan de repente. sí! —murmuró. — ¡Ah. Miguel quedó conmovido y lágrimas.

los hombres formaron Hacía una mañana el un corro y hermosa y campo. porque lo que es Garat y yo no he- mos quedado como hombres muy consecuentes en política. Yo el no creo que ser esclavo de sus prejuicios sea una superioridad. de fanático por sus ideas. el sol amarillo se esparcía por Sacaron al ataúd de Aldasoro y lo colocaron en . La vida es cambiar. se verificó el entierro en el mis- mañana mo bosque. el inten- El intendente contó la vida de su primo Aristy. Aviraneta. Larresore. que acababa de morir. Los aldeanos de los caseríos vecinos se reunieron en Aldasoro. — jPsé! Hay que cambiar—replicó Choribide. Choribide. las mujeres otro. — Partee que tizar la influencia de la veleta de GasD. dente Darracq y Miguel. cree eso— Por la es más bien resto de la gente quien dijo burlonamente Aviraneta. — Xo. una vida íntegra.— 230 muerto. — La bide a el — dijo burlonamente ChoriAviraneta —que ha tenido que venir un verdad es gascón para dar un ejemplo de consecuencia en pueblo. tibia. Eugenio es muy grande —replicó con sorna.

Allí cogieron el féretro Miguel. Al me- Al día siguiente madama de Aristy hizo que celebrara se un funeral solemne en la iglesia por su marido. Ichteben el cria- do de Gastizar.231 un carro de bueyes y cementerio que tenía lo llevaron hasta el la pequeño barriada del bosque. y lo dejaron sobre un montón de Bajaron la tierra próximo a la fosa. y fueron cubriéndola de dio día todos volvieron a Ustariz. . caja al fondo del hoyo que no era tierra. profundo. Alí y Darracq.

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tenía ya muy pocas probabilidavenir a des de curarse. sonriendo. que decía el doctor Elissalde. Habían cialista mandado un espe- de Bayona en consulta. pero estancia en la cama le había debilita- do y agravado su enfermedad crónica del pecho. ha- bían asegurado que sólo una casualidad podría salvarlo. al después de auscultar y percutir enfermo. morirá — dijo doctor Elissalde. . y los dos doctores. cuando la hoja higuera tenga el tamaño del ala del murcié- lago. el mejor mé- dico de Ustariz. — Lo más tarde en de la la primavera.II EL VERANILLO DE SAX MARTÍN Lacy Por lo se había la curado de la dislocación del pie. el como dice el padre Hipócrates.

la primavera. más almibaradas estaban siempre en a Miguel decía que su amigo sus Tenía una sonrisa de satisfacción para le todo. la estación . — Lo más tarde en de la higuera tenga lago. que indignaba a Aristy. Aristy había tomado afecto a Lacy y hubiese querido saber un medio de posible curación para emplearlo. Después de las grandes lluvias otoñales había comenzado parecía el veranillo de San Martín. lo decía de una manera tan jovial. Esta es mejor época en nuestro Y era cierto. El tiempo que hacía invitaba a salir de casa y a pasear. Los ¡Oh! los Oh !. El doctor Elissalde aseguraba que era imposible. tan alegre. cuando la hoja el tamaño del ala del murcié- — repetía el doctor sonriendo.234 El doctor era de estos hombres pulidos y em-' perifollados y i un tanto empalagoso.. ¡Tiensl ¡Tiens! y las frases labios. que aprovechar el — Hay la buen tiempo el — decía Miguel a Lacy. Lo único que se podría conseguir era que el pobre muchacho tirara un poco más. El otoño sin duda.. es. que un verano de verdad. —hay que tomar país. Cuando Lacy estaba desahuciado. sol.. los ¡Ah! ¡Ah!..

calma. más soleado. a medida que se deshacía el cielo azul. los heléchos rojizos. que en verano tiene un manto verde. las casas musgosas que echaban las humo por el chimeneas y escuchaba campanas que retumaire silen- an sonoras y acompasadas en cioso.. fran- Hay además el en el país vasco cés el una serenidad. fogosos.> nieblas en pelotones blancos rasando la superficie de los arroyos a apoderarse d os- ques y de los barrancos. de esta sere- Por tana la la mañana al levantarse veía desde el la ven- niebla inmóvil que llenaba valle de Usialas riz. todo toma unos tonos ardientes. . más lo tran- quilo. un paisaje es reposo. las alto campanas que tocan de las torres son periosas.. uniforme. se levantaba el sol. esta Lacy disfrutaba de nidad. Luego. la bruma jando al en jirones y se desvanecía de- Por la barde el el calor anochecer comenzaba frió y el venían suelo y la. la hierba. El campo. las oraciones desde más melancólicas y menos immás sentimentales y menos dogmáticas. los arboles con hojas amarillas. más abierto. adquie- una variedad extraordinaria de colo- res. que no hay en español. las gentes son más dulces.*35 más agradable en re en otoño el país vasco.

con- templaba todo con una gran curiosidad. A Miguel hubiese la molestado. lo Lacy. sentía por un entusiasmo muy pró- ximo al amor. quizás en otro. a los que pegaba fuego al anochecer. a los montes inmediatos. sin embargo. Parecía que quería ñjar en la retina por última vez las cosas del mundo. y. este entusiasmo por mujer de su hermano. Aristv dirigía las labores de rras. hacía proyectos. rojizos. Lacy tenía una gran preocupación por Dolores ella Malpica. de el cam- abonar las tie- podar los árboles y hacía grandes hogue- ras con los hierbajos arrancados.. le mo- . Miguel tenía que quedarse muchas veces en su casa. ella Hablaba constantemente de to tuviera relación y de todo cuanle con ella.236 Miguel Aristv su cochecito al solía llevar a Lacy a pasear en sol. Lacy no nir. se alarmaba pensando en su porve- Se creía muy grave. Era época de grandes preparativos en po. las Los árboles estaban amarillentos y hojas secas jugueteaban por los senderos. con esta atención de los enfermos. pero en Lacy no lestaba.

galvanizarse por arte mágica. Lacy paseaba durante las horas de sol por el campo y por guel a la huerta de Gastizar. cuando le daban los rayos del sol. .. Subía con Mialto. La idea que se biesen comido les perros o los cuervos le hu- trastor- naba. los recuerdos de la última etapa de la fuga por los montes de Vera. También que le le mortificaba la actitud del Inglesito. en el el dragón de la veleta se agitaba aire azul. un manzanal en un y se sentaba sobre algún montón de hierba seca.¿37 El enfermo alternaba con este tema de conversación. había salvado y había desaparecido sin deera su nombre. el Le preocupaba pensar qué habrían hecho del lo cadáver de su amigo Ochoa. las vidrieras centelleaban y lanzaban dardos. re- Desde allá. Las viejas piedras de Gastizar se doraban.. la antigua casa solariega parecía juvenecerse. le jarle ni ¿Es que despreciaría aquel ingle-? ¿Es le quizás pensaba que no su heroísmo? iban a saber agradecer La idea de no poder expresarle su gratitud le entristecía.

. la biblioteca los gorriones. el niestra. la sala En lla de Gastizar había siempre por aque- época jarrones con inmensos ramos de crisan- . Casi constantemente estaba con los Aristy. la casa entonces era le como un cadáver ba la corriente electrizado a quien se acabasi- y quedaba en seguida tenebrosa.. Acompañaba a Migue! y miraba cómo dispc: éste las labores campestres. Las señoras de Castizar tenían también grandes atenciones para Lacy. Al momento en valle todo era oscuri- dad. sol se De pronto el ponía detrás de un robledal. Lacy suspiraba y volvía a Castizar. adquiría un tono de púrpura v parecía algo irreal y fantástico.. Le guardaban le el mejor sitio delante de la chimenea. y en un instante la desaparecía llamarada. frialdad. melancolía. solía ir con frecuencia a la biblioteca en donde Darracq le mostraba sus libros y las mil cosss recogidas en sus viajes. hacían postres delicados y le traían flores. un inmenso dado de oro luego al inclinarse más los rayos solares.. Darracq había domesticado a entraban en a su mano.238 Al caer de arriba la tarde el caserón parecía desde . que y se acercaban a cerner Lacy se divertía dando a los pájaros migas de pan.

. y se le Lacy escuchar muy conmovido con la cara llena de lágrimas. Era uno de les lujos que ty madama de Aris- gustaba tener en su casa. de Beethoven. madama de ponia matas de heliotropo que perfuma- ban la estancia. Muchas noches veía a Alicia y Miguel tocaban alguna sonata.2? temos.. Mezclados isty con los crisantemos. de violín y piano.

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gralos pensaba que sabía más que . —¿Qué rias veces. y que con las mujeres no se debía hablar de ellas.III LA FAMILIA DE CHIMISTA DON Valentín Malpica al llegar a su casa abra- zó a su hija y a sus nietos. Don Un fracaso más.. Efectivamente. Al día siguiente Dolores averiguó que su padre estaba herido. Malpica dijo que no era nada. la Valentín creía que estas cosas de guerra eran sólo para hombres. ha pasado? — le preguntó Dolores va- — Xada. El módicos y que con algunas hierbas se curaría.

pues ir el tiempo se pasaba en hacer y deshacer. tanto. quedar tonta. — él me así. decía : Si tenía que filas. Don bro la Valentín estaba acostumbrado a mandar en su casa despóticamente. — Muévete. convertida en amiga íntima de Do- . recomendar Silencio y cuando había que prepararse para : ¡ algo. — Te vas a se indignaba. silencio. Malpica desarrollaal ba una gran cantidad de trabajo día. Margarita ¡ dormilona ! — ! le decía. le aunque no siempre útil. solía — Bruto. Valentín le sorprendió que casi le hizo gracia. Valentín. aunque él creyó que era gracias a su ciencia. Dolores. en y venir. A D. el aire El viejo coronel no podía aguantar embe- bido y absorto que había tomado su hija desde que le ¡ había abandonado su marido. murmurar por quiere —Déjale— decía su modo.242 cias a su constitución se curó pronto. Margarita. de- fendiendo a Dolores. gritaba Escuadrones le ! El chico Miguelito imitaba y se reía. Pronto notó con asomoposición que le hacía Margarita Tilly. a Era en las la manera de ser cariñoso de D. más que bruto — lo bajo.

Margarita y los los chicos. donde vivía Fanchón. se ir quedaba muchos días en Chuñista. Solían a veces a la cocina del piso bajo. y hacían grandes fogatas y asaban castañas en el rescoldo. Grashi Erua y Chista corrían por campos.243 lores. . Los días buenos.

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y dijo a maa dama Carolina y sin pretexto Simona que hicieran la el favor alguno de abandonar casa. Madama mente a la Carolina había amenazado anterior- señora de Aristy con divulgar en la el pueblo que era regicida como el mujer de un revolucionario y tío Juan. Esta. La puso a insultó en su marido. No va. en sus hijos y en sus amigos. el madama Aristy se presentó en Chalet de Hiedras acompañada de Ichteben. así la la Simona.TV SIMONA BUSQUE? Pocos las días después de la muerte del tío Juan. Ya no tenía arma ninla propietaria guna que emplear contra de Gasti- zar y se resignó a dejar la casa sin protesta. más violenta y agresiseñora de Aristy como un trapo. pálida y con los ojos bri- . Madama de Aristy.

Simona quedó en Ustariz. Diosa Ra- zón. llegó a convencer a todos de la ver- dad de sus embustes. salieron las dos mujeres y fue- ron a parar a la posada del Caballo Blanco. Madama mada por a Carolina a los pocos días se marchó para no volver. Tanta confianza ritas llegó a tener con las la dos seño- de la Bastide y con su abuela. no contestó. Efectivamente.246 liantes. Poseía por instinto esa táctica de los intrigantes que consiste en unir y desunir voluntades moviendo el resorte de los caracteres. Desde que se instaló en casa de las señoritas el de La Bastide se la veía muchas veces en mostra- dor despachando. Era única para indisponer a dos personas amigas. existía. que dejando la posada del Caballo Blanco fué a vivir con ellas. los si no mandaré echar por gendarmes. . pero al marcharse dijo con voz iracunda: — Saldrá la usted de aquí inmediatamente. y alimentar un la resquemor o una mala pasión con cariño. aniel ardor de las la venganza. del Manejaba a Marcos el muchachas Bazar de París y del molino. Sabía sembrar cultivarla si una sospecha. Intrigante y mentirosa como era Simona.

al Parecía que estaba siempre dispuesta ataque. y pelo castaño. con la cara muy la frente ancha. e hizo la tertulia del Bazar aumentase y tomara más ambiente un semi- Dejó llero al mismo tiempo en el de rivalidades. los ojos vivos. muy el un poco juntos y muy Tenía una palidez rasgados. una conversación más picante y Simona que tenía más amena que crédito. las señoritas de La Bastide. una expresión de intranquilidad y de suspicacia. la nariz corta. como un cínife o una avispa. Simona aduló y a su campo. . con lisonjeó a Larresore y lo llevj la intención de sacarle noticias . mate. de suspicacias y de compli- caciones. unos tics nerviosos que agitaban su rosdolor. era una mujer bonita.247 Simona cuadrada. de lo que pasaba en Gastizar pero el viejo caba- llero era maestro en malicias y en marrullerías y supo defenderse sin decir nunca nada en con creto. de ironía tro y una sonrisa de y de maldad. muy negros.

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pasaba por ser de origen español y sus timos no le llamaban joseph sino Pepito. rechoncho. que era la villa. accionista y de- pendiente de un almacén de Burdeos. Recorrían tres solían los los prin- cipales comercios y hacían el una parada larga en el Bazar de París. more- no. Pardies era ín- gascón.V EL PRINCIPE QUIROMANTICO comisionistas presentarse en o DdsUstariz todos meses. que ellos decían Pepito. principal establecii miento de Uno el de los más asiduos de estos viajantes era señor Pardies d'Espelunque. Monsieur Pardies d'Espelunques era un señor de más de cuarenta años. fuerte. negro y engomado. . de bigote largo.

A pe- hermosa cabellera que lucía mientras iba cubierto. revolucionario. Solía vender sus géneros mareando a los comprado- res con su verbosidad. Su lue- exclamación favorita era decir: ¡Pardies! go añadía: —Así —y me llamo. cínico y burlón. era comisionista.250 Pardies tenía la cabeza grande con la la melena negra y encrespada y sar de la cara mefistofélica. dantoniano. turbulento y exasperado. Aquel señor podía ser todo menos comisionista. y para disimular su calvicie tenía llevar los pelos de el sistema de un parietal a otro. Un día Pardies se presentó en Ustariz con un señor de pobre aspecto. así que su cabeza mirada a vista de pájaro tenia un enreja- do que parecía un dibujo topográfico hecho con tiralíneas. Vendía medallas. Pardies era elocuente. Pardies d'Espelunques era un hombre hablador. más brillante la civilización y de Aquel señor. chucherías rosarios. escapularios y otras místico-religiosas bendecidas por Pardies llevó el Papa y traídas de Jerusalén. en lo alto del cráneo estaba calvo. a . y pronunciaba las erres a la española. El comisionista en al- gunos pueblos de es el representante la elegancia. a pesar de su aspecto.

25i su compañero a los distintos comercios del pueblo y estuvo Par:>. era místico. Solía andar con raído. re- muy amablemente a Pardies y reían sus gracias. cojeando un poco. —preguntó. Simona. verdad? sí. extrañada. parecía un galgo a quien pal le hubiesen pegado una pe- drada en una .. —¿Por qué? . cortando el viento con su nariz afilada y roja y sus brazos largos. Se llama Roban. la cara roja. afeitado. un gabancito una bufanda de lana y un sombrero de copa. cano. metido hasta las orejas. Es descendiente del príncipe de —¿De — Sí. — . El señor de Roban alto. pullido blanquecino. a se llama su compañero de usted? las señoritas preguntó Martina. muy Tendría unos cincuencon un sar- ta años. tan raro? él. Luis de Roban. muy humilde.Cómo tide. como sus nietas. un momento con él en el Bazar de La Diosa Razón cibían siempre del Bazar. Cuando marchaba de orisa. de La Bas- — Se va usted a reir — dijo el comisionista. el pelo blanco.Es un nombre —Es un nombre raro para' Roban. una de Pardies.

señor Rohan. haría usted un favor — replicó Rohan llo- frotándose las manos con su aire meloso y — La fe. ¡ hagan ustedes caso — replicó riendo Rohan y dirigiéndose a Simona y a de La Bastide. —Todo no es más que reaccionarismo. No asustarse. La gramática ! ¡ me importa a mí eso gramática! —dijo Pardies. Cuando su amigo Pardies cometía Bastante al- falta gramatical le corregía sonriendo.— 252 Simona dijo que debía llevarle a Rohan ir a la terél al tulia del Bazar. — la •. Tengo — Bah ¡ Bah ! Usted es un impostor príncipe. ¡Si viniera la nuestra! haría es pedir la cabeza de todos Lo primero que los gramáticos de Francia. Rohan habló con una gran unción y con un acento francés muy guna puro. señoras. Así le Ya me lo creo. — Xo —Yo. Todos esos escapularios y medallitas los fabrica usted en su casa y ni han estado en Jerusalén ni . Y la cabeza de usted pediría también. las señoritas — embustero. — Me rón. ! ¡ vida ! ¡ Pse ! Para mí no tiene valor. Es un embustero. Efectivamente. ¡Pardies! llamo. y Pardies prometió con anochecer. después de cenar en la Veleta fueron los dos al Bazar de París.

Un día mi me dijo: Vamos a comer con el ciudadano ci Monestier. — me Sí. se- ñor de Rohan? — Xo. le viene a usted de — Qué . La impostura familia. ¿ — . — Qué ¡ farsante —exclamó riendo Rohan.253 mucho menos. ños de En la mesa en vez de manteles había pay las los altares copas eran harías tú pequeño ciudadano nestier — Qué me preguntó Mocálices. ta- La diosa Razón del Bazar de París sacó una al baquera y ofreció un polvo de rapé príncipe. ¿cómo quiere usted que yo sepa ? eso. Entramos en su casa y fuimos al co- medor. bárbaro ! — exclamó Rohan sonriendo el la y corrigiendo con su sonrisa amable dicterio. Ya lo — no ! asustarse. ¿Usted sabe cómo me confirmé yo. Es mi nombre. bárbaro porque uno dice verdad. — si yo te dijera que este vino es sangre de aristócratas? creo! ¡Pardies! Lo bebería —contesté yo. mi querido amigo — Pues padre cuando yo era chico mi padre era del Comité de Salvación Pública de Bayona nombrado por Monestier del Puy-de-Donce. señoritas. . El ciudadano Monestier era un de- vani cura. En cambio yo tengo sangre de jacobino ¡Pardies! Así llamo.

sino? —¿Podría guntó ella. las lineas la centrar mi atención y convendría que estuviéramos solos. usted averiguar mi — le pre- —Sí. — Por mano? de mano.- tornudaron con gran satisfacción. venga usted mañana por la tarde a Al día siguiente el príncipe se presentó en la . Simona era también var por el supersticiosa y se dejó le lle- camino a que arrastraba Rohan.254 Los dos se atiborraron las narices de tabaco y es. El principe era un hombre un tanto misterioso. a quien no divertían las señoritas las frases de Pardies tanto como a de La Bastide. creía o aparentaba creer en sortilegios. de — por —¿Ahora mismo? — Será mejor mañana—contestó Rohan con su acento llorón — tengo que recogerme mucho. Simona. — Bueno. con¿ las líneas la Si. en hechi- cerías y en amuletos. Y decirme después qué tengo que hacer pa- ra corregirlo? — También. — . mi cuarto. se puso a hablar con Rohan.

Quiere usted que empecemos? —pregunta Simona. dice tanto y al ! — exclamó En Rohan con un re elegiaco se ve mismo tiempo de inspirado. — Sí. Simona mostró su mano. . difícil. y otro el tratado de "Arte magnética'' del padre Kircher. —Aquí tiene todo su pasado.habitación de brazo. Hablaron él aventurera y humilde. Simona con dos libros debajo del Uno era las "Disquisiciones de magia'' del el padre Martín del Río. se las colocó gravela mano y la estudió con meticulo- sidad abriendo y cerrando los dedos. mano? —preguntó ai- Simona. i Oh. — . — Lo que a mente. El señor de Rohan sacó unas grandes antiparras. — — . príncipe largo rato. cogió usted le parezca. El príncipe dejó los libros en un velador y se sentó frente a Simona con el sombrero de copa la sobre las rodillas. su comienzo su vida es la presiden. el siempre muy muy quejumbroso y con gran unción. Qué le dice a usted mi. —La mano lo dice — replicó el príncipe. Venus y Mercurio soy hija natura: Xo usted cuidados paternos. — dijo Simona — no he co—Y sin nocido a mi padre.

miserias. después viajes por el extranjero. sí. En los primeros años de su juventud hay un disgusto grande. sensible y dura. del pueblo. hay un hombre rubio que la odian. una amistad con una mujer rubia. En momento está usted en lucha con Las dos intentarán perseguirla y humillarla.. presente ? ¿ —¿Y ahora? — Ya quiere usted pasar ¿ al No quiela re usted saber siquiera lo que me dice mano de usted de su temperamento? — — Es Sí.. al de pasiones fogosas y humilde.. mismo tiempo sencilla y Xo le han querido a usted nunca como usted ha querido. es cierto. crisis. todo eso es cierto —munnuró Simona. usted tímida y atrevida. vigilancia.. enfermedades.256 embargo usted es de raza aristocrática. —. amo- res. — Cierto.. extran- jera. pero usted podrá librarse de su presencia. Quizás su madre era una mujer era un gran señor. Simona.Cómo?— exclamó . pero su padre En su infancia hay abandono..... ellas. una fuga de casa. la quiere y dos mujeres que una ya vieja y este la otra joven.. —Es —Está usted hoy en un momento de cierto.

Al llegar a en su boca había un rictus irónico y en ojos una gran alegría que se tradujo ostensible- mente en que de pronto con gran satisfacción.257 —La manera viaje. más segura sería hacer un largo — No. El agua acabará con una de y el fuego la otra. lo abrió. — Será conveniente que te se quite usted todas las alhajas que lleva y no use usted de hoy en adelan- más que una mano de coral y un rubí en el dedo del corazón. no quiero —Veré. que el príncipe lo cogió metió en el bolsillo. No hay otra solución ? del padre Kircher. ¿Y venceré al fin a mis enemigas? ellas — con Sí. no. Después el hombre largo tomó sus se retiró calle libros debajo del brazo y la haciendo una reverencia. . leyó enfáticamente trozos en latín hasta que se de- tuvo en un párrafo marcándolo con el dedo. al Simona preguntó príncipe lo que el le debía. el mago se frotó las mano? . — Lo que usted quiera—contestó Simona alargó un con cuidado y se lo luis señor de Ro- han volviendo de pronto a su aspecto humilde y a su aire quejumbroso. Rohan tomó el libro eso.

¿quién nobles facultades y todas las más extrañas conle tradicciones? El principe quiromántico había dicho la verdad. humilde y orgullosa. existían dos mujeres que axiomático.258 Simona se el puso a pensar acerca de lo que le había dicho príncipe quiromántico y quedó contí- vencida de que era verdad. dura y de corazón blan- no se cree un producto excepcional y extraordinario de la naturaleza con todas las más do. odiaban. Nadie la le había querido. Ella era atrevida y mida. . Todo esto le pareció Las palabras duciendo en del misterioso Rohan fueron pro- ella una gran agitación y llegaron a traducirse en hechos.

La resignación y el recogimiento de las dos fa- milias. Simona la había sabido por una carta de Carolina. La noticia era cierta y llevó la desolación a Gastizar. la señora de Aristy que León. que pensó en llevar más lejos su venganza. la de Gastizar y la de Chimista. Busquet vivió durante algún tiempo an- helante pensando en las predicciones de Ro- Un día el cartero le llevó un pliego que le puso en un estado de intranquilidad y de nerviosidad grande. su acababa de ahorcarse en París. A la mañana siguiente Simona se presentó en Gastizar. . llamó y dijo a Ichteben a voz en grito que comunicara a hijo.VI LA VENGANZA DE SIMO XA Simona ban. irritaron a Simona.

El fuego acabará con una de ellas le había dicho Rohan. los montones comen- zó a arder con violencia el fuego se comunicó a los otros tres y el viento llevó las llamas hacia la casa. como una prueba de cariño a ella. incendiase Chuñista. Panchón y Praschcu se die- ron cuenta del siniestro. llegó a quitarle su amante Marcos. . en vez de trabajar. que era tan vengativa como envidiosa. Afortunadamente. Simona daba dinero. había comenzado a odiar a una de las señoritas del el Bazar y gascón. Simona pintó a le su amante una serie de ultrajes supuestos que había inferido a ella la el española. pero dijo que lo estudiaría.2ÓO Simona. se pasaba día en la taberna bebiendo y jugando. Como la sed de venganza era en Simona inex- tinguible. Un día de viento sur uno de . Marcos sabía que negocio era grave. Había en la parte de atrás de Chimista dos almiares grandes de heno y otros dos de helécho. y el el mozo. pidió a Marcos que. llamaron a otros vecinos y entre todos a palos apagaron el fuego. Marcos la se le dejaba querer por las dos mujeres. la casa don- de vivía Dolores Malpica.

tramposo.arcos fué detenido. vino con Praschcu. pueblo y se dirigió ai Juz- Praschcu contó sido el que había ai juez que el chico aquel había los pegado fuego a montones de hierba seca de Chimista. el chico del caserío el de Gros Jean. Ichteben. autor material del crimen no podía .201 Se sospechó. el le gascón. en el hecho y fué puesto en Marcos si- guió llevando su vida de holgazanería y de crápula. había visto pasar a Marcos por el puente hacia pueblo dos horas antes del siniestro. gado. ser el. el que había sido Marcriado de Castizar. al marido de Panchón. Naturalel mente. Marcos volvió a decía el ser preso y negó iodo lo que los indicios se muchacho. Marcos e! Mandharra declaró que era verdad que Marcos le había impulsado a que encendiera darle la hierba. En esto un día el Mandharra. sacando siempre dinero a la Simona cada vez en mayores cantidades. negó toda participación libertad. acumula- ban contra . cos el sin pruebas. pero él. instigado por gascón. y para ánimo le había emborrachado con aguardiente.

y La Simona fué Marcos y ella fueron poco después condenados a presidio. . presa.2&2 Simona. saber que se había escapado. pensando sin duda que la venganza la había llevado demasiado jejos y que las predicciones de Rohan no se cumplían al pie de la letra. huyó del pueblo. contó al juez lo ocurrido y denunció a Simona como instigadora del crimen. el Marcos veces por gascón preguntó en y al la cárcel varias ella.

riendo. En el salón de Gastiznr. El cielo de plomo se aclara a veces.. al anochecer. que burbujea al caer las gruesas gotas de agua. hay un aire de pesadez y de tristeza. desván. al Las muchachas suben. toma otras un color de tinta. la niebla espesa da una opacidad ambiente. lleno de cañas se- cas de maíz. Llueve : el tiempo está negris al gro. madama de Aristy dice a las muchachas cada cuarto de hora — Id a la guardilla y ved si hay goteras. El campo encharcado. Las . otra hace una lee.VII NAVIDAD TRISTE ES el día de Navidad. la una labor. se va convirtiendo en lago turbio. brilla el resplandor del sol en un monte y con tono claro y con tono oscuro llueve con idéntica furia. Las dos señoritas de la Belsunce se aburren más que nunca.

surcadas. el aire húmedo y templado de en líneas brillandi- y se ve cruzar la lluvia tes que parecen varillas de acero. . tiene como el blanco de sus tiros: Romanticismo. hace por los rincones hu. hu. ven montones de maíz calabazas largas. El desván de Gastizar muestra su armazón de vigas fuertes tesco. El viento se vierte en jugar por entre el los pilares de madera que sostienen tejado. Aristy está melancólico y mira ensimismado las llamas. Darracq y caballero de Larresore. como un buen gnomo que cho seco. unas rosadas de un color de carne. soplara en un caracol. redon- das. otras verdes como la piel de un cocodrilo ajos muy blancos. y arrastra por el suelo briznas de hierba y de helé- En en la chimenea. .. Por boya abierta entra la tarde. 264 goteras cantan suavemente en los barreños si como fueran martillos que golpearan un tímpano... carcomido y combado.. desde hace algún tiempo. cebollas irisadas y montones de la clara- heno que exhalan un olor exquisito.. al lado del fuego el están Miguel Aristy. el salón. Larresore se exalta en frío contra un ene- migo al que. rugosas. como el esqueleto de un animal gigan- En se el suelo de madera.

a quien molesta este aire glacial. comedor. bárbaros enemigos de tradición latina. lánguidas Esta noche tradicional hay como un ambiente de frío y de tristeza en raneta. En se vista de que el asunto no templa los ánimos. queriendo convencerse de que este drama está muy mal. acuerda de s i . otras vece- lleva la corriente y había con sorna de y tristes. ha hecho esfuerzos . el hoy no ha aparecido. Llama a los románticos Erostrato-s. los sansimonianos. se Madama de Aristy pálida. Se dice que está tan grave. La señorita vieja de Belsunce. que r ' la casa.. de Víctor Hugo. El señor de Avi- veces va de visita a Gastizar. iconoclastas. inútiles para ani- mar la conversación ha hablado durante largo tiempo del camino de hierro entre Liverpool y Manchester. de la inauguración de esta vía y de 1 accidente ocurrido al duque de Wellington. ha decidido a bromear sobre Tampoco ha tenido éxito.20 Larresore se considera adversario personal de Hernani. La criada anuncia que la cena y van todos al está en la mesa. joven Lacy que no pasará del día. aunque se en- tusiasma con sus versos. las muje- res pálidas. El caballero de í^arresore.

. chimenea a Y luego a lo lejos. Darracq indiferente. en el campo. Se oye el agua que golpea la en los cristales y que entra por caer chirriando en las brasas.266 hijo León y no prueba bocado. tiene usted razón. ¿ Para qué? Y los dos hombres. verdad. —¿Usted no a Larresore — mura: se la pregunta a veces — dice Miguel si vida no será una estupidez? al fuego. El caballero se queda mirando y mur- —¿Y — Sí para qué hacerse esa pregunta? es la . se escuchan voces roncas que cantan un villancico. Después de cenar. Larresore y Miguel tan cerca de la se sien- lumbre. Larresore hace esfuerzos para conservar su indiferencia jovial. Miguel está ensimismado y triste. las señoritas de Belsunce de mal humor. callan y sigue oyéndose la lluvia el azotar de en los cristales y el murmullo del viento en los árboles.

LIBRO QUINTO LA DECADENCIA DE DRAGÓN DE GASTIZAR .

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tiempo. la muerte de Lacy. La gente del pueblo. que un día se suicidio de Grashi na. la loca. Pero ¿quitrn sabe?" el Al llegar la veleta de Gastizar adqui- . lefiamente no era hierro influyera en la fácil que un artefacto de existencia de los hombres. y sobre todo la gente de Castizar. llegó a mirar a la veleta con cierta pre- ocupación mal disimulada.LA CAZA DEL DRAGÓN Otra porción de desdichas tan grandes como las anteriores presidió el dragón de la ve- leta is de Castizar por elecciones '. la encontró flotando sobre un estanque de agua clara. las luchas de los estragos donde hubo heridos. el del cólera.

Entonces se decidieron a quitar la veleta. que había mata- do al dragón de la cueva de San Pedro de Irube en el siglo XV? clase de precauciones al salir Miguel tomó toda por el tragaluz . Madama Aristy no podía dormir. como quien va a una caza peligrosa. Darracq ayudó. — Pobre tus garras al cielo —Ya no podrás amenazar con — dijo Miguel como quien pro- . Estuvieron contemel plando dragón largo tiempo. Fue- ron Miguel. Los habitantes de Castizar. comenzaron a intran- con su ruido. Alicia les sintió en el des- ván y se unió a la expedición. viejo. Al arrancar la veleta. —A ver nos hace una herejía este viejo dragón — dijo Miguel riendo. se ató una cuerda a la cintura y se dispuso a si salir al tejado.270 rió nueva vida can los vientos fuertes del equi- noccio. ¿ No era ella la des- cendiente de Gastón de Belsunce. Miguel se desolló una le mano y el estuvo a punto de resbalarse. y entre los tres hombres y Alicia metieron artefacto en la guardilla. Darracq e Ichteben. una mañana antes de que nadie se hubiese levantado. tampoco. que antes no jaban en quilizarse si se fi- chirriaba o no. la señorita de Belsunce.

has perdido tu virulencia. Condenado prisión perpetua entre unas botellas vacías y unas sombrereras.271 nuncia una oración fúnebre . ¡ Ya no sonara a tu áspero chirrido por las noches. pobre dra- gón de la veleta de Gastizar! ¡ Adiós! ¡Adiós! . —ya no podrás co- municarte con aquella vieja lechuza parda que se acercaba a ti durante el crepúsculo.

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estaba de guarnición en San Sebastián la fron- daban a menudo permiso para pasar Sampau visitaba a Lacy e iba con frecuencia a Gastizar a ver a Margarita. :impau era un muchacho guapo que estaba muy convencido de su guapeza. ii . a visitar Sampau a su había ido con mucha asiduidad el amigo Lacy durante invierno.II LOS AMORES DE MARGARITA Ala primera tizar. noticia buena se respiró en Gas- Esta fué la boda de Margarita Tilly y Sampau. Sampau tera. a quien había conocido de chico.

ella con —-He venido a ver tan enfermo. Sampau. porque yo creo que un poco destornillada. Margarita y trevista afectuosa. iremos nosotros a verla—dijo Dolores. a este pobre Lacy. quería verla y se lo dijo a Dolores Mal- —Está bien." La primera vez que se volvieron a ver en Chi- mista. donde apareció Margarita. — Margarita. a casa de Fanchón. que Margarita tenga la amistad de esta ca- Le conviene. y en «ompañía del militar fué al piso bajo de Chimista. un poco pálida y con un aire desdeñoso. llevaba bigote y patillas cortas. becita rubia está . no tuvieron una en- No se habían encontrado desde la infancia.: 274 Era alto. que está Habló Sampau de las la enfermedad de Lacy y de pocas probabilidades que tenía de curación. moreno . marcada ya no quieres ni verme — le dijo — Xo sabía que estuvieras aquí—replicó frialdad. cierta Al despedirle Sampau dijo a Dolores con petulancia — Celebro usted. Sampau. él. Margarita había decidido no presentarse a Sampau pica.

-75 rgaríta hizo un gesto de desden. Es una muchacha hacendosa. que parecía una muñeca. y lo tran- quila y lo juiciosa que es. no— replicó que trabaja. Ha de ser una ama de casa excelente. — ¡Majadero! tú. Ya ve us- cómo me ha la recibido a mí. lo cree así? — ¿Usted go en la Pues así sera. — No. y lo —Todos dicen ustelo des lo mismo. —¿De verdad? — Cuando Sí. Pues sepa usted que yo he 'llevado en brazos cuando era niña. y su hermael como yo era el mayor y el más En- alto y la llevaba en hombros. ¡Fatuo! Eso es que debes creer ti. —pero no se puede negar que una desagradecida. — ted Sí. con un láti- mano. será cierto es — dijo Sampau . Aquí yo sólo sé bien que lo lleva todo. pero no cosiendo es así. ella Luego más tarde solíamos jugar con no. Margarita se ruborizó. — Pues no sencilla. yo.. . y no es cierto. ni zurciendo. tonces creo que estaba algo enamorada de mí. era preferido. ella nació yo tendría ocho años La recuerdo en Lacy y la cuna. Dolores.. Yo me fi- guro a Margarita montada a caballo. que todas mujeres se enamoran de . —Yo las de ti —exclamó lo Margarita.

El dolor de vef morir a Lacy acercó más a 7 Margarita y a Sampau. Las de Sampau menudearon. Hacía un día Abril de sol hernioso y de cielo claro. Allí asistió en su enfermedad a su amigo. Sampau un mes y se estableció en la Veleta de Ustariz. creo que le tiene a usted afecto. Se lo preguntaremos a ella. y ella cambió de aspecto y tomó una actitud desdeñosa. Sampau tomó como protectora a Dolores. —Yo —Yo quisiera — le dijo un día — saber los sen- sentimientos de Margarita por mí. -—¿Usted cree que no me rechazará? —Yo creo que tres en el no. Dolores llamó a Margarita y se sentaron los di- cenador de la huerta. . medida que Sampau y Margarita él se enten- se hacía menos fatuo y ella menos des- deñosa. la Cuando Lacy licencia de médico dijo que enfermedad de pidió una se acercaba al desenlace. dulcemente hasta que éste un anochecer murió sin darse cuenta.276 Sampau estaba hizo la observación de que Margarita se más guapa cuando visitas el incomodaba. Dolores contó a Margarita blado ella lo que habían ha- y Sampau. A dían.

los Dolores. —-Entonces . dijo te quiero. —yo — Yo también quiero— repuso Si. ella quiera. pero se echó en desasió después palpitante y enamorada. .aquí.277 — Margarita— Sampau. —tu — Cuando una cosa: garita vacilo ¡e AliGra no falta más que la fijar el día de Al despedirse Sampau abrió brazos. — Ya marido vendrás alguna vez te traerá. te ella. ¡Aquí he a todos los yivido tan feliz Tengo tanto cariño la de esta casa lores y la —y mano de Do- miró con ansiedad. Marellos un momento. a ser mi mujer? — No quisiera ! marcharme de Margarita cogió aquí. estás dispuesta a seguirme. — dijo boda.

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estaba reñida con sus tíos. Efectivamente. y únicamente tenia la abuela paterna en un pueblecito cerca de París. por lo que dijo. pero un día la le avisaron que fuera a posada de Veleta porque acaba- ba de llegar su abuela. eran pequeños.III UNA SOMBRA DE OTRA ÉPOCA Al proyectarse la boda de Sampau con Mar- garita se pensó en comunicárselo a las res- pectivas familias y a los amigos. Esta señora se titule laba la condesa de TiJiy. Margarita. esta señora bajó de la diligencia en compañía de una criada vieja con una cofia blanca. sus hermanos. que vivían en Jersey. . Margarita dio partí 1 de su boda suponiendo que ya estaba bastante vieja y que no vendría la .

28o La condesa de ojos nita.. dos gracias!. Tilly era una señora pequeña el de estatura. Aristy fué a visitar a la condesa y quedaron los muy si amigos. que debía haber sido muy bo- La condesa modidades de se la quejó a su nieta de posada. — Que lo venga a casa —dijo. Fingió. que era de la mis- ma edad que la condesa. lo que a ella le divirtió muchísimo. Miguel Aristy supo perplejidad en que se encontraba Margarita. — ¡Oh. . La abuela coqueteó con Miguel ella como tuviera veinte años.. — No la trataremos lo mejor que podamos. sonrosada. muchas — Se propondremos. sé si ella querrá. sin esfuerzo. La condesa se ins- taló sin escrúpulos ni ceremonias. con pelo blanco y los muy azules. se Miguel mostró con galante y un poco libertino. y ofreció una habitación en Gastizar para la anciana señora. pero abuela se opuso a ir la a una casa de la campo lejana. las pocas co- Margarita quiso llevarla a Chimista. Después de un largo rato de conversación se decidió que la anciana señora y su criada marcha- ran inmediatamente a Gastizar.

como algo — Sí . más agria. de la cofia blanca. época nos encontramos! Xosotros. Larreso- un aire inspirado y sentimental — en qué . vo no — decía la condesa. A pesar de esto. que hemos conocido a María Antonieta en Versailes. a vieja señora no tenía ninguna simpatía por . sentiría usted. ella les dominaba por- que era astuta y sagaz. condesa. entonces era muy pequeña. Al día siguiente de la todos los criados de Castizar odiaban fervoro- samente. La criada de la condesa era el polo contrario de su ama. más la más tacaña que llegar. —Y atroz. el galanterías del más le — Condesa— re con decía caballero de . Madama llero de Arísty y las señoritas de Belsunce la quedaron entusiasmadas con de Larresore le condesa. El caba- dedicó unas sonrisas y unas auténtico Versailes. Era difícil encontrar una vieja suspicaz. —Yo do que no. me lo puse de largo cuando guillotinaron a Luis XVI.28 Tenía una gracia para aceptar completamente del antiguo régimen. — vo Yo no sor recuer- tan vieja. pero teníamos otras muchas cosas en que pensar. más malhumorada.

: 282 caballero de Larresore. ella al oirle La condesa había llevado una vida accidentada. y le decía — Usted Y siempre parecerá joven. el Directorio. condesa. A Miguel Aristy le tomó como confidente y perseguido ¡ le contaba su vida y hasta sus amores. Otros también tienen años. y le quedaba facultad de seducir a la gente sin proponérselo. sonreía entre burlona y satisfecha. tiempos pasados — decía — Es una im- pertinencia. Miguel le daba la razón. — Xo sé para qué me la recuerda este caballero condesa. Uf una Qué horrores Qué que ¡ ! — Pensar ! . según de su edad. Mirabeau. Fué ¿Verdad? Sí. el le estaba hablando. Otras veces preguntaba: — ¿Quién bespierre. porque éste siempre ella. jer la Imperio Al parecer había sido una mupor los muy solicitada hombres. el había conocido tiempo de Luis XVI y el los ho- rrores de la Revolución. fué el que decretó el el culto del Ser Supremo? ¿Napoleón? Xo. visto Qué cosas ha ! ! ¡ disparates Y unía las manos y cerraba los ojos como si sintiera el vértigo con los recuerdos. señor de Ro- fué el señor de Robespie- Recuerdo que aquel día tuvimos que vender . me han Barras. rre. y la Restauración. Talleyrand.

— Perdonadme digo alguna vez tonterías — . no.La vida me parece tan larga! Estoy desi seando morir. — Sabe usted que yo he sido atea en otra y que leí época ¡ libros de Yoltaire y de Holbach. Miguel? — supongo que — Pero alma inmortal — No eso no Sí . creyente. mos a hacer en la tierra. Miguel? .. verdad — un completo horror. sí. No. No. Esto fué cuando la batalla de Waterloo. —Ahora soy completamente Sí. decía. ni creo que lo sepa con certeza nadie. sé . indudablemente.. tan húmedo — Xo sé qué podremos hacer. Qué horror.. ¿Habrá cielo.. Destraje pués. ¡ como un qué va- niño.283 un mío y otro de mi madre para comer. Tiliy La condesa de no era capaz de detenerse en una cosa o en una idea. ¿Usted cree que habrá alma. Margarita iba con frecuencia a Castizar y taba a su abuela le traj como a una niña : le acostaba reñía. La tierra es cosa poco cómoda.Eh? en un Si no. . ¿ ? sé. sitio tan frío.

amor. con los ojos azules llenos de lá- — Siempre será usted encantadora—contestó besándole la él. el Y los dos coches tomaron la camino de Bayona.— :8 4 Se fijó el día de la boda de se verificó Margarita para con gran rumbo. La ceremonia La condesa de Tilly se presentó ante el altar ves- tida de color de rosa y llena de joyas. había dos coches en la ca- de la iglesia rretera en uno entraron Sampau y Margarita. y estaba tan bien con sus cabellos blancos y sus ojos azules. Mayo. la mano de la con- — ¡Qué exclamó grimas. Larresore y Miguel besaron desa. mano. Miguel! ella. lástima que sea tan vieja. el llevando uno juventud y el otro la vejez y los desengaños. en el otro. . la condesa de Tilly con su criada vieja de la cofia blanca. el entusiasmo de todos. que produjo Al salir .

bía vizconde de Florac que la corte. como la caballero al joven Larralde-Mau- que galanteaba. convidó a a Cambó. objetos de cocina y ferretería. tarde vísperas y después baile. por la Hubo por la mañana gran partido de pelota. se presentaron en Ustariz. le ha- empezado a hacer feria en Había Cambó. Sampau y Marir ya casados. Fernanda Luxe llevaba león. .. azadas. víspera del día de garita. y los aldeanos llevaban vacas y cer- dos al mercado. y Alicia Belsunce a un el vizconde gascón. donde había los Miguel les y fueron en un coche grande todos de Chimista y algunos de Gastizar. Se habían reunido una porción de vendedores ambulantes con coches y puestos con cuchillos. San Juan.IV EN CHALANTA La fiesta.

Alicia y el el viz- conde de Florac. la orilla del río. la Bajaron a En la proa de del primera lancha se puso Manich. Las dos chalan tas comenzaron a deslizarse despacio por el río claro. de una tranquilidad admirable el cielo. un virtuoso acordeón. Fernanda Luxe y joven La- . a Ustariz. una rama por la superficie del agua . se A esta hora los bailarines la fueron a beber se agua de fuente de San Juan y vio todo el monte iluminado con hogueras. por la tarde. de viento Sur. no corría una ráfaga de das en la aire y las hojas parecían petrifica- calma del ambiente. azul puro y tranquilo. hecho con unos to 1 se el quiosco de la neles y adornado con ramas. ella llevaba Margarita y Sampau hablaban. El acordeonista fué trenzando y destrenzando sus melodías banales y extrayéndolas del pulmón de su instrumento. La tarde era espléndida. luego se fueron insta- lando los demás. Al día siguiente se decidió volver. El día era caluroso. la tocó la música hasta hs doce de noche.286 música. Miguel propuso tomar dos lanchas grandes y embarcarse en ellas. .

. — . Au crépuscule de s'il mes jours dieu du vin Rejoignez. Dolores cuidaba de sus hijos.287 rralde parecían dispuestos a- cantar el eterno dúo de amor. y reci- tó estos versos de Yoltaire a madama du Chatelet: vous voulez que. se peut. j'aime encoré Rendez-mois. atracaron al lado del árbol que salía so- bre el río y fueron saltando todos a tierra. tan viejo siempre y siempre tan nuevo. las Al anochecer llegaron chalantas frente a Gastizar.rage des amours . ¿ Y tú ? —preguntó quieren Larresore a Miguel - No te sientes tentado a imitar a esos enamorados^ —Ya no me — contestó Miguel. ('aurore le Des beaux lieux ou tient Avec rAmour son empire la Le Temps qui me prend par M'avertit que je main me retire De Qui son inflexible rigueur Tirons au moins quelque avantage n'a pas l'esprit de son age De son age a tout le malheur.

EPILOGO

Un
;

día de primavera en que estaban en

el

man-

zanal de Castizar

de Beísunce.

madama madama Luxe,

Aristy, las seño-

Larresore y Da-

rracq,

Miguel dijo:
verdad es que
falta algo a nuestra torre

— La
verla. Si

de Gastizar sin

la veleta.

Yo

siento la nostalgia de
el

pusiéramos de nuevo

dragón ¿qué

les

parecería a ustedes?

— ¿Al

dragón:

— dijo
!

con asombro

la

señorita

de Beísunce.

¡

Poner

la

veleta
;

—exclamó
! ¡

madama
Jamás
!

Ari


— — \ o no
no
se

Qué

disparate
?

pero tú crees...
creo nada
la veleta.
:

pero

lo

que

te

digo es que

pone

Todos afirmaron que era una imprudencia, una

pn

alar la veleta, y madair.

290
ty llegó a asegurar

que

si

se hablaba

más de

esto
río.

cogería

el

artefacto de hierro y lo echaría al

La
to

gente del pueblo estuvo también de acuerdo.
el

Era una imprudencia
dragón en
la torre.

poner

el

malvado y nefas-

Aquel viejo
les
so,

basilisco de la veleta de Gastizar

parecía a todos un auxiliar del destino adver-

una de aquellas

esfinges de

una fauna desapa-

recida que no anunciaban

más que calamidades.

En
el

Gastizar y en Ustariz estaban contentos desla

pués de

caza del dragón.

Ya

no pasaba nada en

pueblo.

La rueda

de

la

existencia oscura seguía
vivir, morir.

girando constantemente: Nacer,
cer, vivir, morir...

Na-

A
que

veces algún romántico se preguntaba
la

si

mejor

inmovilidad, que la vida monótona e igual,

no

sería tener
la

una veleta inquietante y perturbael

dora como

de Gastizar en

torreón de su casa.

Madrid, Febrero 1918.

FIN DE LOS CAUDILLOS DE 183O

ÍNDICE
Páginas

Libro primero.—El eterno conspirador
I.

Don Eugenio
Entrevista con

11

II.
III.

Mina

17 25
33

Conversación con Aguado
tinta simpática

IV. La

V. Preparativos

41
45
53

V

I.

Vil. Viaje á

Las ideas de Tilly San Sebastián

VIII. Fracasa el proyecto

67
75

IX. Aviraneta despechado X. Orden de marcha
XI.

79
83

Los

realistas

Libro

segundo. — En
I.

Ustariz
90
93

Aviraneta y Tilly

II.

III.

Malos vientos Las maniobras de Choribide

97
107
11
5

I

V. Margarita

V. El niño VI. Choribide y Aviraneta

»S
Lacy
i35

Libro tercero.
I.

— El

diario de

El soñador

II.

La entrada en España.
El leñador de Antula

139
155

III.

292
Páginas.

IV. Ataque de Juanito

165

V. Chapalangarra

167
173

VI. Noticias de Mina VII. En el fortín de Vera
VIII.

Los

realistas.

IX.

En

el

pueblo

191

tarde X. Por XI. Fin del diario de Lacy
la

195 20' :

XI. Los héroes de
XII.

la

aventura
la

213

Los resultados de

empresa
nefasta del

219

Libro cuarto. Bajo la influencia dragón de castizar
I.

El

tio

Juan

225

II.

El veranillo de San Martín

233
241

III. La familia de Chimista. IV. Simona Busquet V. El principe quiromántico

245

249 259
263

VI.

La venganza de Simona

VIL Navidad triste
Libro quinto. Gastizar
I.

—La

decadencia

del

drag*' s

de

La

caza del dragón

269
273

Los amores de Margarita III. Una sombra de otra época IV. La chalanta
II.

279
2S9

¡logo

.

.

I .

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