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COLECCIÓN DE ESTUDIOS ÁRABES
VI

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I

ALGrAZEL: Oosmática,MoraI y Ascética

Con csBsuTa eclesiástica

(

ESTUDIOS

FILOSÓFICO-TEOLÓeiCOS.— TOMO

I

ALCtAZEL
DOGMÁTICA, MORAL, ASCÉTICA
'

*tt

por

•/^r

MIGUEL asín palacios
Presbítero

con prólogo
de

MENÉNDEZ Y PELAYO

SEEN BY

PRESERVATIOr SERVSCES
I

r DATE
'
I

.:

ZARAGOZA^'
TIP. V LIB.

'^ ^ ""•"" ''^

DE COMAS HERMANOS, PILAR, NIM.

1901

í

^

PROLOGO

Con verdadera
libro

satisfacción patriótica
al

escribimos estas líneas

frente de
la

un

que por

la

novedad de
la

materia no

menos que por

docta preparación que

en su autor supone y por el ingenio y lucidez con que están vencidas las dificultades del argumento, no sólo ha de llamar
la

atención de los eruditos y de los meracuriosos,

mente

sino que, á

mi

juicio,

abre, con

mucha honra de España, una
el

senda nueva en

arduo y poco frecuen-

Tin
tado estudio de
la filosofía oriental,
la

y es-

pecialmente de

arábiga y hebraica, que

de un modo tan directo nos interesa á
los españoles.

Síntomas de renacimiento
la

en tales materias eran ya

versión del

Filósofo Autodidacto de Abentoíáil, obra postuma de mi inolvidable discípulo don

Francisco Pons, publicada

el año pasado en esta misma Colección de estudios árabes; la Fuente de la vida de Avicebrón,

traducida é ilustrada con un excelente

prólogo por D. Federico de Castro, decano

de de

la

Facultad de Letras de

la

Universidad

dos tan importantes y originales memorias de los Sres. D. Julián
Sevilla; y las

Ribera y D. Miguel Asín sobre el filósofo murciano Mohidín y la relación de su sis-

tema con
en
la rica

el

de Raimundo Lulio, insertas

miscelánea de trabajos eruditos

co n cuya dedicatoria

amigos en

el

me honraron varios año de 1899. Hoy el Sr. Asín
difícil

acomete nueva y más
refiriéndose ya solo á

empresa, no
arábigo-

la filosofía

hispana, sino á

la

más antigua que en
flo-

Oriente, y especialmente en Persia
reció,
los

y sin

la cual

serían ininteligibles

orígenes y desarrollo
tal

de

la

nuestra,

Á

intento responden los presentes

zel y su influencia

Estudios fílosófico-teológicos sobre Algaen la España musullástica

mana

y cristiana, y en la filosofía escoen general. Procuraré exponer en
la

breves rasgos
el

novedad de este ensayo,

plan de los trabajos del Sr. Asín, y las

consecuencias que de ellos se deducen,
para que aun
la
el

más

distraído repare en

transcendencia y originalidad de esta
deseos de conocer su

obra, y entre en

riquísimo contenido.

de

Saben todos los aficionados á la historia la filosofía que son muy pocos los libros
el es-

dignos de tenerse en cuenta para

tudio del pensamiento de los árabes, ya
orientales,

ya españoles. Para

la

mayor

parte de los lectores se reducen al

muy

anticuado de Schmolders, Essai sur les

écoles pJiilosophiques cJiez les Árabes

(1842)

el

cual habla

más de

los teólogos

que de los filósofos propiamente dichos, pero que tiene el mérito de haber publicado por primera vez
el

texto de

uno

de
si

los tratados

más curiosos de
el

Algazel,

bien engañándose sobre

verdadero

carácter de las doctrinas de este pensador; á las

muy
S.

eruditas pero demasiado

sucintas Mélanges de phílosophie juive
et

árabe de

Munk

(1859),

que prestó
la

un

servicio todavía

mayor á

ciencia

con su traducción y comentario de la Guía de Maimónides; y á la célebre tesis
doctoral sobre Averroes y el averroísmo, de Ernesto Renán, que por los singulares

méritos de su estilo popularizó más que

ningún otro

las noticias relativas al peri-

patetismo musulmán, no sin mezcla de
errores graves sobre
tiana,
la

escolástica cris-

inherentes

al

propio pensar del

expositor, y de otros

más

leves nacidos

del estado de la erudición en la fecha ya

XI

lejana en que fué escrita aquella
ria (1852)

memo-

^
progreso en esta rama
la cultura

Á
de

dificultar el

la historia

de

ha contribui-

do, entre otras causas, la escasez de tex-

tos impresos en

que

el

pensamiento de

los árabes pudiera ser estudiado. Salvo el

Filósofo autodidacto que era

muy

co-

nocido desde

el

siglo

xvii,

y algunos

opúsculos de Averroes que en 1859 publicó Müller,
sin

traducción por cierto,
las principales

había que buscar

obras de

Avicena, Algazel y Averroes en bárbaras
interpretaciones latinas,

muy

difíciles

de

encontrar ya, hechas sobre otras hebreas,

que en su mayor número están inéditas. Todo género de dificultades se conjuraba,
1

Debe añadirse

la

Hhloire des Pliilosophes

el

des

Musulmans de Gustavo Dugat (1878) obra interesante por muchos conceptos, pero que no cumple todo lo que promete: trab;ijo mas bien de orientalista que de filosofo, y en que se atiende á las anécTheologiens

dotas

más que

á

los sistemas.

Muy

superior es el

bello libro del

Barón Carrn de Vaux sobre Avicena, recientemente publicado (1900).

XII

por consiguiente, contra

el

animoso intra-

vestigador que se atreviera á emboscarse

en este

laberinto.

Lo que son esas

ducciones latinas (calco grosero y servil de las palabras, no del sentido) sólo

podemos decirlo los que por necesidad hemos tenido que manejarlas ó consultarlas alguna vez.

Parece increíble que

Averroes, interpretado en esa forma, haya

podido ser

el

pasto intelectual predilecto

de la Edad Media, manteniendo su dominio en la escuela de Padua hasta fines del siglo xvii. ¡No se de
los librepensadores

conquistaba entonces sino á precio de

muy

duro api-endizaje

el

diploma de hete-

rodoxo!

Ha

corrido

muy

válida hasta nuestros

días la leyenda,

no infundada en parte,
filo-

de que
sóficas

el

mayor número de obras
los
las

compuestas por

árabes, ha-

bían perecido en

hogueras encendidas

por

el

fanatismo mahometano, debiéndose

la conservación de

unas pocas á

los ju-

XIII

dios,

que á su vez
lo

las

trasmitieron á los

cristianos.

Había en esto un fondo de

verdad por

que toca á

las lucubracio-

nes de los que por antonomasia se llama-

ban
de

filósofos entre los árabes,
los

es decir,

peripatéticos

como Avempace y

Averroes, gente de impiedad notoria, y cuyo pensamiento procuraron exterminar
los

buenos muslimes. Pero había otra

casta de filósofos á quienes salvó de la

proscripción su ortodoxia, por lo

menos

externa y formal y á veces muy ardiente, el exaltado misticismo de unos, los esfuerzos racionales que otros hicieron para
conciliar la filosofía con el dogma.

No hu-

bo,

por tanto, anatema ni destrucción,

sino profundo respeto, lectura continua y
difusión en

muchas

copias, de las obras

de los escolásticos musulmanes conocidos con el nombre de Motacálimes, y
sobre todo de los pensadores contemplativos

que se designan con

el

nombre de

Sufíes.

Las producciones,

muy

voluminosas á

veces, de estas escuelas y de otras que al
calor de ellas nacieron, se publican

hoy

mismo en
tinopla, y

el

Cairo,

en Bulaq, en Constanla

comienzan á llamar
de que
así

atención

de los orientalistas europeos.
felicitarnos

Y debemos

sea, pues, á juz-

gar por lo que hasta ahora se va descubriendo, lo

y quizá lo

más original, más profundo

lo

más peregrino
pensamiento
la

del

árabe no está en los intérpretes de

enciclopedia aristotélica taraceada con el

neo-platonismo, sino en los pensadores
místicos y escépticos, entre los cuales

ocupa

el

primer lugar Algazel, en quien

por raro caso se juntaron ambas tendencias.
flujo

Y

tan patente y tan hondo es

el in-

que esta filosofía
pensamiento de

oriental., esta es-

peculación misteriosa y secreta, ejerció

en

el

téticos,

que

el libro

mismos peripamás completo y más
los

célebre
la

que su escuela nos ha legado,
filosófica

novela

de Abentofáil, está

sucedería lo propio con
solitario de

saturada de sufismo; y probablemente el Régimen del

Avempace, á juzgar por

el

extracto que de él nos ha quedado.
El Sr.

Asín familiarizado con las

últi-

mas publicaciones de

textos árabes hechas

en Oriente, y dotado de condiciones verdaderamente privilegiadas lo mismo para
los estudios semíticos

que para

el cultivo

de

la historia

de

la filosofía,

presentó años

pasados á

la

Facultad de Letras de Madrid

una

de doctorado sobre Algazel y sus ideas teológicas y místicas. De tal
tesis

modo me agradó

aquel producto de eru-

dición sólida y firme pensamiento,

que

desde entonces importuné á su autor
para que dando más extensión á su tema,
convirtiese la disertación en libro, incor-

porando en

é! el

estudio completo de las

obras de Algazel, y tratando, además, el capitalísimo punto de su influencia en
la filosofía

de

los

árabes españoles que

veneraron como maestro á este doctor

debiendo seguirle los otros con muy pequeños precisa. y en la filosofía cristiana de la Edad Media.XVI persa. haciendo notar musulmana antes el fenómeno de pueblo árabe la indiferencia religiosa del antes del Islam. El desarrollo . á la cual por medio de España también. fué á parar la mejor parte de su pensamiento. y el fruto de su tarea fué tan copioso. Asín con mis instancias. de los cuales éste es el pri- mero. entre la hipótesis que afirma el teísmo radical de los pueblos semitas. sobria como Asín los pre- cedentes de la filosofía de Algr-zel. y á veces por bien raro camino. y buscando un medio entre las opuestas exageraciones de Renán y Dozy. Condescendió el Sr. y la que tiende á presentarlos lo (á los árabes por menos) como indiferentes y desde las sectas teo- creídos. intervalos. que la tesis primitiva se ha convertido nada menos que en cuatro volúmenes. En una introducción tan ha resumido el Sr.

contra la peripatética del mundo. con sus la tesis sobre la eternidad del la vida futura y mundo. no sólo en la especulación sino en arrollo de la la práctica. levantándose sobre las ruinas y contradicciones de los sistemas anteriores y llegando á los límites del nihilismo extático. de la negación de gran tenta- Providencia divina la respecto de los individuos. pero entre los más remotaque arraigó muy pronto muslimes y recibió de ellos coparecer. el des- vida ascética contrastando con el racionalismo de los librepensado- res y enciclopedistas de Basora que se constituyeron en secta secreta con el . tiva escolástica de los motacálimes que aspirando á la concordia del dogma con la filosofía. y el misticismo. el sufismo^ de al origen persa mente lor indio. la aparición de la filosofía griega. y y carácter particular. invocaron el apoyo del atoconcepción finalmente mismo de Leucipo y Demócrito.lógicas dentro del islamismo.

siglo xi. que más bien fué un estado de duda metódica semejante le llevó al al de Descartes^ estudio crítico de los sistemas los que entre árabes tenían secuaces. en segunda mitad del La biografía de este gran polígrafo. nos inicia en los secretos de su educación filosófica. valiéndose . el desorden moral y religioso que. y resuelve en cierto modo las contradicciones de su pensamiento. y la licencia desenfrenada de algunos poetas como Abulola el Mari. El escepticismo de su juventud.título de Hermanos de la Pureza. la efervescencia de ideas. reinaba en Oriente y especialmente en Persia cuando comenzó á la escribir Algazel. es decir. muestran en animado conjunto la anarquía intelectual. he- cha casi del todo sobre fuentes árabes no accesibles hasta ahora en ninguna lengua vulgar. favorecido por la tolerancia de los califas Abasidas. y muy especialmente del peripatetismo que expuso con notable claridad.

no se contentó con un apologista. al menosprecio la especulación. al profetismo. obra de tanta trascendencia que todavía un siglo después se creyó Averroes en de refutarla. siguió la impugnación. á iluminación por el el éxtasis. el Teháfot ó destrucción de los filósofos.de los textos do Alfarabí y A\icena. fundamente ser Pero Algazel. Su misma tendencia inclinarle á la sabidu- escéptica en cuanto al valor de la ciencia humana. y procediendo coa tan buena fe que esta parte de su trabajo llegó á ser traducida por los escolásticos cristianos como un manual digno del más ferviente discípulo del Estagirita. al sufisla mo. Pero á la exposición. espíritu sincero y proreligioso. viendo en ella el la precisión fuerte más y mejor combinado ataque que contra la impiedad filosófica hubiesen dirigido los ortodoxos. En- tonces surgió último y definitivo Alga- . tenía que de ría práctica del ascetismo. al Macásid.

además del valor de su pensamiento individual. en . que hoy mismo sigue guiando y confortando á innumerables almas. á despecho de todos y de todos los hipócritas: hombre en suma que merecía haber sido los corruptores cristiano. y de cuyas ideas se la ciencia católica del aprovechó este modo que en libro se verá patente. una especie de renovación del sentido de lo divino.XX zel: el gran místico musulmán. ventaja de ser la como un resumen de él. Gran parte de la doctrina peripatética. el único pensador de su raza que ha llegado á ejercer entre los suyos una acción moral. de los tradicionistas los sufíes mismos. á despecho de los y aun de faquíes. y se aprovechó los mucho de mismos filósofos á quienes impugna. autor del tratado de la Vivificación de las ciencias religiosas. Tienen la las obras de Algazel. toda especulación teológica y metafísica Algazel lo ha- de los árabes antes de bía leído todo.

sintió pronto el vacío de unajlnctrina exclusivamente polémi^aj atenta á la lucha del momento más que á la pura y sincera indagación de la verdad. sin que por eso haja de suponerse en su ánimo doblez de que le acusó Averroes. conviene con ellos en el apologético. acabaron por repugnarle profundamente y hacerle abominar del Calam después . pues aunfin que no acepta de lleno su atomismo. pasó la á sus escritos del último tiempo. aquella esgri- ma de argumentos más eficaz para engen- drar dudas que para resolverlas y para turbar las creencias que para afirmarlas.todo lo que no se opone al dogma. y hasta les sigue en cuanto á la negación del principio de causalidad. Aquel düetfantismo semi- racionaUsta. Más es- trechas todavía parecen sus relaciones con los partidarios del Calam. semi-piadoso. sustituido por los motacdlimes con una especie de ocasionaUsmo. Pero Algazel^con ser homb re de mucha agudeza dialéctic a.

la profundidad de literario. era. una especie de medicina contra naciones viciosas. en que sobresalió tanto. Asín en su detallada exposición del IMa. escritor de opulenta simbolismo y facundia ex- fantasía. Se observa en estos fragmentos. un singular encanto las nacido á veces del empleo de la alegoría. libro capital de Algazel. además de la doctrina. rico .de haber penetrado en lo más recóndito y abstruso de sus enseñanzas. conoci- miento de su teodicea. ojos. que es una de estilo formas predilectas del de Algazel. y á este orden se ajusta el Sr. las incli- Siendo la moral de Algazel esencialpresupone el mente teológica. cuyos principales pasajes traduce en clara lengua castellana. Él no era escolástico más que por accidente: en el fondo era un moralista ó más bien un asceta: prefería la disciplina de la vida á la disciplina de la ciencia: la lógica misma. á sus más que el instrumento del raciocinio.

su religiosa y profunda humildad ante el gran misterio de la predestinación. sutil dialéctica (lo y conserdifícil) el vando cual todavía es más de especial color de su figurativo estilo. Pero no es sólo la ética general de Algazel. su optimismo tan aná- logo al de Leibnitz hasta en los términos. desde la vía ordinaria y externa hasta \3. sino que trata tica de muy extensamente las apli- caciones de esta moral. sus profundos y casi cristianos conceptos sobre la idea de Dios como libertad fundamento del orden moral y sobre la humana. ma Asín. siguiendo paso á paso la del original. lo que explana y comenta con lucidez suel Sr. la ética prác- de su plan de vida as- cética extraordinariamente minucioso y reglamentado.traordinaria. á quien hay que contar en- tre los poetas de la Metafísica. primer grado . sus esfuerzos para resolver la antinomia entre el libre albedrío y la presciencia divina. de Algazel. purgativa.

trocándose de ascética en mística la y llegando á lo divino. comunicación directa con al éxtasis. las que se li- explica y recomienda en los mejores congrega- Completan este primer volumen varios interesantísimos apéndices de textos ára- bes traídos ahora por primera vez á len- gua vulgar: los dos libros esotéricos de Algazel. (que se conoce también el nombre de Soluciones á los problemas de la vida futura) traducidos en parte y en parte extractados conforme á con la edición del Cairo: varios capítulos se- lectos del Teháfot que comprenden los puntos capitales de la polémica de Alga- . á la visión intuitiva. plemento en que logra su perfección y comla ciencia de la voluntad y del amor. titulados el Almadnún grande y el pequeño. Inútil parece advertir la completa identiel dad de este procedimiento con bros de devoción usados en ciones cristianas. y desde ésta hasta la uni- tiva.XXIV de la interna.

tres. Completará el tomo segundo la exposición de la Mística de Algazel en sus teo- remas más elevados: posibiUdad de la el amor de Dios: el éxtasis. Camino seguro de los devotos^ssdiáa. aun á riesgo de no interpretar acaso con entera fidelidad el pensamiento y los propósitos de su autor. especies y origen: intuición en el éxtasis: . su esencia. mística de Algazel. A este volumen han de seguir otros me que en parte conozco. vida construcción que levanta la filosofía árabe y á su filósofo predi- lecto. y sin embargo todavía semeno Asín estamos más que en á el pórtico de la atreel Sr. Mucho es esto: inaudita parece jante labor. y cuyo plan atrevo á adelantar. lidad y de los milagros. recientemente de las pren- sas egipcias. — Cuestión de causa— Cuestión de la la y finalmente la versión completa del prólogo de la obra espiritualidad del almaj.zel contra los filósofos (Cuestión de los atributos divinos.

XXVI distinción entre la ciencia infusa y la adquirida. moralista y místico. que no carece de analogías con el Sr. que la más inmediato eslabón de cadena fué la mística cristiana de los ascetas y monjes men con un ner de Egipto y Persia. Y sobre todo se esforzará Asín en in- dagar y poner en su punto los verdaderos y complicados orígenes de la mística de Algazel y de los sufíes: sus fuentes neoplatónicas. donde sucesivamente se ha de estudiar . según creo. indias y hebreas. teólogo. pues en todos estos campos se ejercitó la actividad de su pensamiento. el de Pascal y otros pensadores cristianos. De este e'xáel men ha de resultar. Especial interés para nuestra cultura ofrecerá la segunda mitad de la obra. Terminará este voluapéndice consagrado á expola bibliografía de Algazel y aquilatar su influencia en Oriente como escritor po- lígrafo: jurista. filósofo. Se determinará el verdadero ca- rácter del escepticismo místico de Algazel.

pero cuya lengua hablaba en parte y de cuyas doctrinas había conservado mucho. en que de Córdoba se propuso hacer pensamiento libre y la apo- logía del la inter- pretación racionalista del dogma: sentido que antes de Averroes tuvo un pensador .(Destrucción de la destrucción de Jos filósofos) formidable el máquina de el filó- guerra contra sofo de de Algazel.en tomos separados la acción de las ideas de Algazel en la España Musulmana y en la España Cristiana. al paso que su cultura enciclo- pédica sofos. modo que lo vemos en el Teháfot de k\^vvoes. le hizo grato á los mismos filó- á quienes impugnaba.° sus- citando la contradicción y del la polémica. su religioso le espíritu los dio gran nombradía entre creyentes. Aunque algunos de sus libros fuesen destruidos y quemados por el odio de los faquíes. Esta influencia se ejerció de tres modos: 1. á quienes tanto había maltratado en muchos pasajes de la Vivificación de las ciencias.

floreció especialmente en las al- jamas de Murcia.° la intuición trascendental. el zaragozano Avem- pace.xxvni más y original que él. 2. de Almería. muchos españoellos de Guadix. de Toledo. dan. la por ejemplo. entre cuyos oyentes é inmediatos discípulos se contaron les. combinados con el sincretismo alejandrino. tan extraño carácter á misteriosa y secreta filosofía que centellea en la novela de Abentofáil. La tradición recogida por piadosamente de labios del maestro y consignada en los libros que trajeron á España. y considera el éxtasis como término de 3. autor de la Epístola expeditionis del Régimen del solitario. formando una escuela numerosa y entusiasta que comienza en vida misma de Algazel. é ins- . el cual tanto tiene de iluminado como de filósofo especulativo. Játiva y Valencia. de Sevilla.° inocu- lando en la filosofía de algunos de sus pro- pios adversarios una dosis considerable de misticismo y de sufismo que.

debe algo. peripa- tético y averroísta. impugnador acérrimo de los motacálimes. Asín y Ribera. tiene por base obra clásica del Algazel. filósofo persa. Lulio han puesto fuera de toda duda los Sres. Esta influencia de Algazel entre los musulma- nes ortodoxos dura nada menos que hasta el siglo xvr. la Vivi- ficación de las ciencias religiosas. quizá mucho. á pesar de la ra- . que realmente es una derivación y secuela de la de los árabes. influyó mucho en la filosofía de los judíos españoles. filósofo racionalista y nada propenso al misticismo. á Algazel. aunque con notable originalidad en su desarrollo. El mismo Maimónides.XXIX piró medio siglo después de la muerte de Algazel al profundo místico Mohidín Abenarabí. La Tafsira del célebre es- critor morisco conocido con el nombre del la Mancebo de Arévalo. como todos los pensadores musulmanes. cuyas conexiones filosóficas con el pensamiento y hasta con la forma de los tratados de R.

así llamados por antonomasi á quienes luego había de impugnar tan reciamente. El verdadero Algazel. por caso singular. Al cabo. En desde ésta el influjo de Algazel comienza el siglo xii. y pudo aprovechar argumentos del más célebre de los apologistas árabes. sino sus exposiciones y manua- les de Lógica.' su opinión definitiva. que corresponden. libros enteramente peripatéticos. Lo primero que de él se conoció en Europa no fué la parte religiosa ni la parte mística de su doctrina. pero hay que distinguir en él tres períodos. Maimónides era apologista religioso á su manera. como á su vez los trasmitió á la es- colástica cristiana. tillo el mar- de la impiedad y campeón del dogma . Física y Metafísica. con las etapas del pen- samiento filosófico de Algazel. sino la de los ^/ósofos. en que Algazel no da su opinión propia ó á lo menos .XXX dical oposición de tendencia entre el Tiáfot y el Te- Gula de los que eludan.

Cuando los escolásticos. el arcediano de Segovia Domingo González (asociado para sus empresas literarias con Juan de Sevilla) sigue en sus especulaciones filosóficas las huellas del autor de la Fuente de la Vida. con preferencia á cualquier otro autor árabe ni hebreo. que sólo parecen haber visto en él un aristotélico más. la misma enci- Pero hubo en el siglo xiii catalán. . entiéndase que estas citas se refieren á sus compendios la filosofía del Estagirita que corrieron con tanto aprecio como clopedia de Avicena. hasta Santo Tomás. versado quizá un dominico como no lo ha sido la ningún otro cristiano en erudición ra- bínica y talmúdica. Su influencia metafísica fué por de pronto mucho menos grande que la de Avicebrón y Averroes. Su propio traductor. desde Alejandro de Hales.XXXI muslímico. citan de á Algazel. y conocedor profundo. fué ignorado ó desatendido por los traductores de Toledo.

La obra de Ramón Martí estaba llamada á altos destinos. reproduciendo sus argumentos en defensa de la creación ex niMlo. y vá dirigida contra la en el Tehá- fot de Algazel. y del dogma de la resurrección de los muertos. y cuando levantó controversia calcó toda la que se monumento de llama el Pngio fídei. cuvo primer le vocabulario se atribuye. de Martí la lengua árabe. comprendió el gran partido que de podía sacarse aplicándolas á la teología cristiana. Por de pronto. primera parte. á quien muchas veces cita y otras traduce sin nombrarle. con la cual gran parte de sus aquel insigne no podían menos de coincidir en tesis. de la ciencia de Dios respecto de las cosas individuales. que es de índole estricta- mente filosófica impiedad de los averroístas. Y no pararon aquí las cosas. Fr.además. Ramón leyó las (Raimundus Marüni) ellas obras teológicas de Algazel. buena parte de su contenido pasó á la Summa .

á Peñafort. siendo General de la Orden de Santo Do- mingo. percibirá con asombro tales analogías que en ocasiones creerá estar leyendo del Piig'io fidei de su un mismo libro. á la cual pertenecía Ramón Martí lo mismo que Santo Tomás. como es Raymundo de sabido. Quizá hubo otros ca- minos que ignoramos. Quien coteje esta Siimma del Angélico Doctor con la primera parte compañero de hábito. A la sombra de tan augusto patrocinio que nadie se acordara ya entraron los argumentos de Algazel en las escuelas sin de su procedencia. Lo cierto es que la . y destinado principalmente á la refutación y conversión de moros y judíos que abundaban en España más que en ninguna parte. libro memorable.xxxm contra gentes de Santo Tomás. No está bien que los to- mistas lo olviden ó disimulen: puede y debe decirse. compuesto. por honra de España y de la gloriosa Orden de Predicadores. instancias de Fr.

No pertenece en Lull.argumentación de Duns Scoto contra pruebas peripatéticas de las la espiritualidad é inmortalidad del'alma es punto porpunto la misma de Algazel. es más debe á quien los el una especie de sufi cristiano. rigor á ella libre Ramón filo- cuya personal y manera de sofar tanto contrasta con los hábitos escolásticos de su tiempo. algunas . Pero cabalmente á la influencia Lulio es quien oriental. Aun como manual de lógica prefería el de Algazel. lo pero que tomó principalmente del filósofo persa y todavía más de sus discípulos es- pañoles. murciano Mohi- fueron algunos de los conceptos más trascendentales de su metafísica. cuyas ideas parecen haber encontrado especial aprecio dentro de la escuela franciscana. sobre todo del dín. especulaciones místicas y suti- inaccesibles hasta entonces para los cristianos. largo trato y convivencia con musulmanes hizo penetrar en un mundo de les. y le tradujo.

E^ta la escoláslica prolongaba en . á pesar de la la ciencia larga y des- esperada resistencia de los Averroísias. Primero había in- fluido como lógico. que por fiL su misma infidelidad creado una filosofía en parte nueva. cuadra- dos etc. El sol de Platón y de Aristóteles las ahuyentó habían nieblas de sus infieles comentadores.de sía. porque pensamiento rara vez muere. El Renacimiento hizo caer en olvido toda de los árabes. después como teólogo.) con que procuraba que su doctercera aparición de Algazel trina entrase por los ojos. las efusiones más ardientes de su poe- gran parte de su tecnicismo y de los medios figurativos y esquemáticos (círculos concéntricos. Esta fué la en la ciencia cristiana. á la postre como el místico. Lo que hace es trasfor- marse y penetrar por recónditos caminos en donde menos se piensa. excéntricos. influencia con la Edad ]\Iedia? ¿Terminó esta Creemos filosófico que nó.

Para nadie debe ser motivo de escándalo la singular historia de un místico musulmán que viene á través de los siglos suministrando armas á los más sabios . por de que Pascal explotó á manos llenas Pugio fidei de nuestro Ramón Martí. Nadie se acordaba ya de Algazel.cristiana. que en algunos puntos con- cuerdan maravillosamente con él. pero queda- ban rastros de su doctrina en Alberto -Magno. sin duda. Allí los encontraron. según se ha demostrrdo en estos últimos años. aun- que de es la fijo no le conocieron. en Escoto. Campanella y Leibnitz. Y mayor razón el concordancia con algunos Pensala sencilla mientos de Pascal. en Santo Tomás. que en rigor no ha muerto nunel siglo xvi ca *y que en tuvo una renova- ción espléndida por virtud de los grandes doctores españoles que la depuraron de muchas escorias y la adaptaron á las ne- cesidades de los tiempos nuevos.

El ha tenido gloria de penetrar en una región casi inexplorada.XXXVII defensores del contrario. ni podía esperarse piedad de tan digno sacerdola otra del sano espíritu científico y de la ferviente te. puesto filosófico que del movimiento que las de los ára- bes apenas conocíamos hasta ahora más obras de los peripatéticos ( AI- farabi. siendo por lo demás un eco tardío de las mítico últimas vibraciones de la ciencia helénica. que nada suelen tener de se- más que la lengua en que escriben. Por el debemos admirar los é imitar la to- lerancia insigne. . Asín.. la como la Esta es conclusión que se deduce de obra del Sr. ellos la conocieron.. el amplio criterio ecléctico con que maestros de xiii la Escolás- tica en el siglo incorporaron en el vasto organismo de su ciencia todo lo que había de útil y de eternamente verdadero tal en la especulación filosófica anterior. dogma cristiano. ) Avicena. Averroes. Avempace. Alquendi.

Todo la debe alentarle á perseverar. puesto que tiene dominada mayor parte de la ardua cuesta. la filosofía panteísmo popular. todo que Islam engendró de su propia sustancia. las sectas hete- de los lo sufíes. concordándolo bien ó mal con dos. sin haber sentido vacilación ni desfallecimiento.XXXVIIl Pero el gran movimiento de el las escuelas místicas y ascéticas. Léanse atentamente estas papara él labras suyas que hago mías sin restric- ción ninguna. y que pueden marcar un . el rodoxas. sin guía ni predecesor alguno en estos dificilísimos estudios. Su labor tan honrosa puede servir de saludable ejemplo para otros. Alegrémo- nos de que en España haya nacido y en España se haya formado. y hoy por primera vez le encuentra. sus dogmas religiosos y con las reliquias del saber de los pueblos venci- necesitaba intérprete y juez. que van á sacar de tinieblas uno la de los capítulos más interesantes de historia de? pensamiento humano.

años seguir las huellas de los hace. no de otro modo la debemos en nuestros días aprovechar to- do legítimo progreso que aparezca en ros de que así haremos avanzar á la sofía cristiana literatura filosófica contemporánea. . Raimundo Martín.» que ya pasaron. segufilo- más y mejor. que permalos textos neciendo petrificados en y comentarlos. es preciso más insignes doctores escolásticos. «Para cumplir con espíritus pusilá- el espíritu y la letra de la encíclica ^Eterni Patria. Así como Alberto Magno.XXXIX nuevo rumbo á muchos nimes y asustadizos. atentos exclusivamente á repetirlos M. Lulio y otros muchos no se avergonzaban de tomar de la filosofía arábiga todo lo que en ella en- contraban de utilizable para adaptarlo á la dogmática cristiana. Menéxdez Pelayo. en que Su Santidad abogaba. por la restauración de la Escolástica.

( .

indiferente. Causas de la aceptación del islam por los árabes. como judíos.PITÜLO X. sus atrasadas instituciones. Algazel— 1 1 . Rodeado de pueblos crejentes j religiosos. — — — El pueblo árabe en los tiempos aateislámicos era un aDacronismo viviente.primeros califas. permanecía frío. Su vida nómada. cristianos j zoroastras. Los árabes anteisláinicos: su escepticismo religioso.sa I en el |iuel>l4» árabe Estado de la cuestión. sin creencias fijas ni arraigadas. Conducta indiferente de los .INTRODUCCIÓN GA.a indiferencia reiigiit.

sumíanlo en una especie de letal sopor para todo lo que significara progreso religioso.—2— su civilización rudimentaria j casi nula. blece Desde que Renán lanzó la tesis que estael monoteísmo como línea divisoria j carácter específico de la raza semita en frente de la indo-germánica. Vastago predilección la el árabe de raza semítica. Y no es que las tradiciones de su raza sean razón suficiente de tal estacionamiento en la creencia: cabalmente aquéllas son de tal dole. víncupueblo los de la sangre j el común linaje al hebreo. que hacen suponer ii priori ínun resultado la bien distinto. depositario en las antiguas edades de la divina revelación. separándola de común masa idolátrica á fin de que guarunido por los estrecbos dase con religioso cariño las sanas ideas dela divinidad. herencia j medio dejasen de manifestarse en sus ideas- religiosas. imposible parece que las innegables influencias de raza. ha venido siendo idea generalmente admitida la de que el pueblo árabe. participó- . de esa raza en la que Dios puso su más distinguida. vastago del mismo tronco.

La raza semita fué religiosa. El justo medio. dice . consiste en reconocer lo tesis susodicha. creyente: ahí está para probarlo el libro de Job que. no sin caer em- pero en la aberración opuesta: para negar la religiosidad semita. sin embargo. que de innegable tiene la j en evitar las extralimita- ciones de sus antagonistas. si como canó- nico atesora divina inspiración j está por ende fuera de la presente controversia. como la idumeo que fué el instrumento activo de al revelarlo á los que Dios se sirvió hombres. atentos al examen escrupuloso de hechos más que á prejuicios de sistema ó á enamoramientos de eso que con pomposo título se da co- mo filosofía de la historia. las diversas épo- Exageración en uno y otro sentido.—3— de esa misma savia teisla en todas las fases de su accidentada vida. Pronto. se ha hecho sentir la reacción merced los á tra- bajos de distinguidos orientalistas que. en lo que al pueblo árabe atañe. en que la verdad estriba. han hecho perder terreno á la tesis de Renán. recargaron de negras tintas el indife- rentismo que se advierte en cas de su historia. monoteísta..

Privadas las tribus árabes de las sobrenaturales profetas de Israel. que en nada difieren de las cristianas. fuéronse borrando poco á poco.—4— muclio en pro de en cujo seno vio la religiosidad del la luz el pueblo autor de tan ins- pirado poema. en el siglo vii de nuestra era. fué debi- litándose su fe hasta conservar tan sólo una vaga tradición de aquel monoteísmo primiti-vo. Por eso. Ismael. pero esos el co- gérmenes de religiosidad. monumentos históricos nos presentan al pueblo árabe sumido en la más lamentable los . é influidas por las supersticiones del sabeísmo j magismo. por su lengua. de son de tal j la moral pureza j elevación. El libro de Job. latentes en razón de la raza. por los persona- que la acción se desarrolla. lanzado de la casa paterna por la envidia de Sara. la religión de su providencia. j sus ideas acerca de Dios. por su jes entre los estilo. por su autor. al paso que las tradiciones primitivas íbanse recluyendo como en su santuario en amonestaciones de los el pueblo hebreo. había llevado á religión de la Arabia la Abraham: es innegable. es árabe ó idumeo.

I histoire de islamisme. las piedras del camino ó las camellas coDstituían objeto al decir la leclie de de adoración. venía un inmenso almacén de ídolos: cada una poseía el sujo. A pesar de liaber transcurrido seis siglos desde la aparición del cristianismo. á ser templo nacional. No se crea por esto que los árabes les guardasen mucho respeto. páginas 10 y . ó en este mismo acto religioso. La Caba. mezcla de patriarcales tradiciones j de materiales anhelos del momento: al día siguiente de ofrecer sacrificios á un ídolo. desatábanse en agrias invectivas tra él. con- de no otorgarles tal el ansiado benecita Ejemplos de Essai sur I' impiedad I' Dozj '. reinaba entre supersticiosas del vulgo las gentes feti- más un grosero chismo. presididos todos ellos por Hobad. lazo de unión de aquellas fraccionadas tribus. de la que había de salir el Profeta. de un contemporáneo de el Mahoma. Chauvin.—5— indiferencia religiosa . caso ficio. el dios de la tribu de Coraix. Su religiosidad era de pura conveniencia. 11. llegando á alcanzar la fabulosa suma de 360. Traducción francesa de V.

—6— ocurridos en las tribus de los Benimelcán j Benihanifa. cujos primeros frutos poéticos son el canto sagrado ó himno patrio- religioso. en Ocad. el pueblo árabe. obras maestras del genio no respiran más que venganza y guerra. '. ú hospitalidad y munificencia: la ^ Los árabes anteislámicos celebraban anualmente. á estilo de los juegos griegos. peregrinaciones j plegarias. por más que desde al cultivo remotas edades se entregó poe¿ía. Contrariamente á los orígenes lo que es ordinario fenómeno en el de todo pueblo. La recompensa otorgada al vencedor consistía en escribirse su casida en letras de oro y colgarla de las paredes de la Caba De aquí los nombres de morláhaba y de moalaca. con que son conocidos los siete poemas árabes que en la Caba existían en tiempo de Mahoma. en donde los más famosos poetas leían sus casidas ó poemas. ni de la una sola muestra nos ha dejado del género religioso. Las moahcas nacional. • . Tan general llo indiferencia imprimía su se- peculiar á la literatura. que superan toda hipótesis: en su fondo vese palpitar la irónica burla de los mismos dioses á quienes se hacían sacrificios. una feria que duraba 30 días.

burlaba de todo. de soluciones que tan fácilmente admitían como prontamente se abandonaban ó sarcás- ticamente se zaherían: quién creía en otra vida. La historia toda del islam evidencia este peregrino modo de ser. con Abubéquer. lerevelada en multitud se jos de preocupar sus espíritus. mejor disho. sus únicos temas. riedades sin cuento que Las burlas j contraMahoma tuvo que sufrir en el decurso de su vida pública. quién admitía la resurrección humana. j de cueshombre de suma trascenden- El problema de los futuros destinos. quién quién hacíala extensiva á por fin se los animales. para todos los pueblos santísimas. era mirado con indiferencia glacial.—7— tienda ó el caballo. Juzgúese por aquí el negli- gente olvido en que debían hallarse de cosas tiones para todo cia. el escasísimo número de creyentes con que conel taba. por ningún lado aparece el asunto religioso. debe islamismo su . la espada y el desierto son sus temas favoritos. calificándolo de necias fábulas propias para embaucar á ignorantes mujerzuelas. al tiempo de la conversión de Ornar (á quien.

bo- pero siempre se le abrazaba á disgusto. impulsáronles princi- palmente '' á abandonar la y hacerse musulmanes. sin embargo. y que explica bastante de los primeros muslimes. más que á su virtualidad ó á la acep- tación del pueblo). motivos de pura miras bajas. con miedo. los mismos recelos con que el Profeta fué desarrollando su doctrina. que arriba liemos insi- mo nuado. de toda idea religiosa. como á regañadientes: todo el mundo encon- traba enfadoso el pago del azaque. el De taba islam porque se temía una guerra de el exterminio y se deseaba tener parte en tín. convencido como estaba de su difícil situación. todas estas circunstancias mostraron claramente cuan grande fué la la indiferencia de los árabes hacia nueva doctrina. exentas antigua idolatría ordinario se acep- conveniencia material. humillante el pros- ternarse para la oración: se consideraba el 1 Decimos princijialmente para al número de concausas que no excluir del islam dieron permanen- cia y vida la iníUiencia de los gérmenes de religiosidad tradicionales en la raza. el fanático proselitis- .triunfo. fastidiosas las ceremonias del culto. poco á poco. Pronto.

Otmán j Alí. con la casi general apostasía de las tribus árabes. hicieron que una el exigua minoría forzase á abrazar todas las tribus de la Arabia. por el momento. Establecida definitivamente en su suelo natal aquella religión sobre bases tan poco estables temor con servil. las como la indiferencia ó el comenzó á propagarse rápidaregiones vecinas. alle- gados de otras religiones. á el la verdad. era preciso aparecer muslim. islam á durante los cuatro primeros califas. posición sería larga.—9— islamismo como una cosa provisional. á punto estula vo de fracasar mahometismo. más de lo que puede pensarse. Pero este nuevo núcleo de adeptos. Unos por librarse del pago de capitación. Abubéquer. impuesto por . Omar. su obra desaparecería con él. Circunstancias especialísimas. lejos de favorecer. pero cuando Malioma muriese. Y. pues su conversión distaba de ser sincera. cuya ex- á la astucia j la j que pueden reducirse violencia. á muerte del profeta. mente por ello j entraron en su seno elementos nuevos. perjudicó j mucho á la fe islámica.

Un alto funcionario del Egipto quejábase al ca- . al memenos material. Indiferentes ó la oración pública infieles casi todos ellos. quién por su am- bición de altos puestos. otros 10 — los conquistadores al que no quería aposta- por eximirse. sino de la condición humillante á que se veían reducidos bajo la co- yunda del invasor que los miraba la como seres de clase inferiora rar suja. las califas Omeyas. impedían las con- versiones en los países conquistados. la inmensa mayoría de los conversos carecían de la sinceri- dad j convicción en fundamento de una Por otra parte de fomentar el la fe que es el más firme religión. á las que se iba imponiendo. no sólo de estas car- gas materiales. á que no podía aspisi no se hacía muslim. del islam sobre todas las religiones. contribuían con su conducta á entibiarlo en sus subditos. para no privar su tesoro del considerable ingreso que producía el impuesto de capitación. Ualid se bacía representar por sus concubinas en y se servía del Alcorán como blanco para sus flechas.— lar. quién. en fin. dio convencido de la superioridad. en vez fervor.

no •. . por el que sufría dicho impuesto.— lifa 11 — allí Ornar II. pero el califa contestó: el «Dios ha enviado á papel de apóstol. á causa de las muchas conversiones. único príncipe crevente de esta déficit dinastía. creía aquel funcionario que éstas des- agradarían á Ornar como á sus predecesores. su Profeta para llenar el de recaudador de gabelas La conversión del pueblo persa vino á añadir á aquel estado de indiferencia general un motivo major de irreligión.

2. rodoxas. do).^ La conducta de los califas Abasícs. al par que la nativa indiferencia con que los árabes abrazaron el islam. Y que trajeran consigo sectas heteno es que el Alcorán dejase de como todo libro (j quizá más que otros á causa de lo abigarrado de su conteniprestarse. á varias taciones. los chabay los sifatíes. y aun contradictorias interpreCabalmente el concepto de la diviel nidad y tinación nudo la teológico entre la predes- y libertad él. 1. 3. son tan oscuros al atribuir y amfibológicos en que á Dios . los jaricliies y los xiíes.* ríes — — La blo natural falta de ilustración j la caren- cia de hábitos de estudio propias de un pue- nómada é inculto.^ La negligencia de los ortodoxos. no eran circunstancias á propósito para que entre ellos se desarrollasen diferencias de fe.12 — II CAPITULO Causas del aumento de religiosa la indiferencia Las sectas: los cadríes o motáziles.

conquista había traspasado las fronteras de la Persia. Textos dudosos del Alcorán violentados en su interpretación. da pie para antropomorfismo.— 13 — un grosero cualidades humanas. educado por larga trateólogo por dición en religiones diversas. á las veces. encontrábase como en su medio ambiente. móviles políticos como . el mosaísmo. el de recuestas perar la independencia persa todas . deseos de completar las doctrinas deficientes de el Mahoma con la lo que cristianismo. teología brahmánica ó los sistemas zéndicos enseña- ban. disgusto y hasta abominación de las fastidiosas ceremonias del culto islámico. En cambio. hábito j natural afición. j al enseñar que las acciones del hombre suceden porque así están escritas. Sin embargo. Y es que el pueblo persa. ni más ligera idea de que la tales cosas pudieran salir del Alcorán á penas ocurrióseles á los árabes. cuando ja multitud de estas cues- tiones surgieron en el seno del islam. colócase á un paso del predestinacianismo la fatalista. cuando una religión nueva se ofrecía á sus estudiosas aptitudes. dándole ocasión para ejercitarlas.

obra citada. historiador j tres. los campos eran fácilmente deslindables: reducida la lucha á los términos meramente teológicos en que se planteasen los dos problemas. Pueden consultarse como historiadores de las sectas. ScheMOlders. .4Sta>!. en. //('•(toire des philosophes et des thf'ologiens musulmans: Sxc\\ Expose de ¡a religión des Druzes.\hr. Mo<K. j que fecba se han multiplicado. arriba insinuados. según pseudo-profecía atribuida á Ma- homa por la tradición '. Ch. En un principio. la división no podía extenderse á más de dos ó ires escuelas. entre los europeos. 14 — causas dieron presto por resultado que la unidad islámica se fraccionase en un sinnúdel siglo XII. traducido por Ilaarbrüker. Abe>hazam autor del Quitab Almilal. Dozv. Melanges de philosophie j uive el árabe: Dcgat. solas 70 sectas había de fraccionarse su iglesia. las sectas entre los árabes son tantas como personas. Vid. Por lo demás. pág. Essai sur ¡es f'coles philosophiques che: les arabes. y Macrizí. Por esto en el período de los El número preciso de 73 trae origen de relai ciones con la astronomía del parsismo. 11. Alicuí autor del Mnuáquif.— mero de hasta la sectas. Vid. por más que. á parte los dos citados. páginas 19<>-7-8. introducción: entre los autores árabes. eleva á setenta que Chalirastaní. en el tomo II de la edición del Cairo de su Quitab Aljiíat.

á penas de la 15 — las sectas - se dejan ver en el estadio discusión más que '. Reconoce por fundador esta secta á Abensafuán. ó sea. y moderados. Hubo dos clases de chabaríes: rígidos. exclamó itáza- de donde trajo el nombre la nueva secta. 3 De sifaton (atributo ó cualidad). que se lo concedían sin efecto. dríes ó motáziles chabaríes j pasando. ninguna predeterminación influje en su existencia. La naturalísima rebelión de la conciencia humana. de los casifatíes ^. que negaban al hombre todo poder. . dio por fruto ó del libre albedrío del doctrina del cádar hombre para obrar bien j el mal. fundador de escuela cadrí de Basora. resumida en la tesis: «las cosas son enteras».— Omejas. como es claro. tuvo por discípulo á Uásil. de fines del período Omeya. De itázala (separarse). Dícese que Hasán. el cual la. que se siente libre á pesar de todos los dogmatismos en contra. te político. por alto aquellas otras sectas. tal sucede con los jaricliíes j xiíes. 'I molázU (el disidente ó la cismático). 2 De chabar (violencia). la al fatalismo mael hometano. cuyo carácter predominantemenlas bepara de las anteriores. y que éste atrevióse á enseñar en la escuela de aquél doctrinas distintas de las de su maestro.

en docla atributos j en el dogma de la creación del Alcorán en contra de iglesia ortodoxa '. sus enemigos. sepáranse de ellos por modo ra- dical en la espinosa controversia sobre el influjo de la segundas en Causa primera y de las causas la producción del acto humano. I . que la analogía del asunto nos obligará á utilizar en más de una ocasión. aquí empleada. ortodoxia.. admitía cierta especie de purgatorio j negaba toda autoridad religiosa j política á los descendientes de Alí. culto. empedivino quererla eficien- ñados en atribuir trumento de con trina de los al cia toda de los actos del los fines hombre. Coincidiendo los motáziles. no en el estricto y teológico. se toma en su sentido etimológico y amplio. clero etc. creencia. La disputa acalorada expone con frecuenHuelga adverlii' una vez por todas. que la palabra inlaia. naciendo lógicamente motazilismo que negaba los atributos divinos. Dígase lo mismo de los vocablos fe. ciego insla de Dios.— este racionalismo 16 — ampliar otros Muj pronto encargóse alguien de j extenderlo á dogel mas alcoránicos. Una exageración en sentido contrario trajo consigo la secta de los cbabaríes.

ja alegóricamente'. Intereses políticos.Sifín. 2 ellos hacían. corao Algazel— I 2 . 3 El origen de esta secta remóntase á las luchas entre Alí y Moavia: cuando después de la batalla de . pues que ja no se reje tenía al he- como un mero enemigo de la fe. Los jarichíes 3 que.i'abihies. De aquí que los campos de batalla fuesen á menudo sangriento ateneo de sus disputas. llegaron en religión á un protestantismo destructor de toda autoridad eclesiástica. 12. Estos liltimos. j chabaríes hubo de la escuela que. consintió aquél en arreglar la paz mediante un arbitraje. Málic Abenanas. á tan cardinales divisiones la dogmáti- venían á dar á lucha un carácter más encarnizado.— j contra motáziles sifatí 17 — salir cia á caer en el extremo opuesto al discutido. sino como hostil al trono j al califa. Dio» al hombre en sus cualidades. de- unidos indisoluble- mente cas. participando de este carácter mixto. j en el política á una democracia que negaba derecho de los Goraixíes al Fué fundador de esta rama el de la escuela 1 jurídica ortodoxa. fueron llamados mo. disgustados. . ja en sentido material j antropomórfico fendía los atributos de Dios.000 partidarios suyos separáronsí' (jara^ha). á causa de númilar (xáhaha). de sus banderas.

fué quizá lo que hizo surgir á la secta de los xiíes 1 '. Rafelies.Mohtaríes. 18 — tal consiguieron por las armas as- cendiente. .lia (secuaz 6 partidario). Imamíes. Su im- piedad era tul que. junto con la inmoralidad é impiedad de los Omejas. venía á aumentar el mal. que. que. [secuaz de AIí. distinguiéndose en detalles políticos.^ Charudies. en tal situación. extendíase su dominio desde Atlántico á las fronteras egipcias. Su fraccionamiento es casi infinito: Zaidíes.. La aspiración. el La carencia de un pontífice sumo. Golaies. Caisaníes. puesto que. dejaban sincumplirtodo precepto. mediante alegóricas interpretaciones del Alcorán. por antonomasia.. en tiempo de su jefe Nafi Abenazrac. sesjuir). hacia este desiderntum de algo fijo é inalterable en medio de las perpetuas mudanzas de los primeros sectarios. quizá inconsciente. Ismaelíes etc. mediante afirmaciones caprichosamente varias y distintas en más ó en menos de la. De xaa (acompañar.. . la libre versatilidad de la inteli- gencia había de lanzarse desenfrenada á la transformación del dogma j del sistema. mente primera del fundador. cuja infalibilidad en cuestiones de fe le constitu- yese en arbitro inapelable de toda disputa.— califato.

aceptaba el sofisma como argumento conclujente. Huelga decir islam produjo la el mortífero golpe que al variedad esta de sectas. Persa por su origen j por su doctrina política electiva. en quie- nes creían encontrar califa. comenzaban á dudar. esta secta atribuía al imam naturaleza divina j le rendía culto de latría. mareados por el continuo oleaje de las doctrinas diversas. idolátrico culto á los 19 — un fraccionada eo multitud de ramas en los sucaracterizóse siempre por descendientes de Alí. ja el en aquellos primeros tiempos: entusiasmo de los pocos que eran fervorosos creyentes fuese extinguiendo. el el verdadero j digno único imam infalible. vivos ú ocultos. Si el poder público hubiese perseguido á heterodoxas ó prestado su apojo la ortodoxia ó. j basta los pocos hombres reflexivos j pensadores. huabandonado á sus propias fuerzas las sectas decidido á biéralas sin favorecerlas positivamente. á lo menos. poco acos- tumbrados á disquisiciones. el vulgo. ciertos ó dudosos. es decir la in- mensa mejoría de los muslimes. ó si la igle- .— cesivos siglos.

al decir de sus acusadores. la existencia de éstas dentro del islam hubiera.bierta herejes. indiferente por pun- to general. casi siempre enemiga. eran zoroastras ó ateos. ni apojó ni mostró decidida hosal tilidad á la ortodoxia.— mo sistemático 20 — un organisracionalmente sia ortodoxa hubiese contado con de doctrinas. persas de origen. j de comer carne de animales extrangulados. un libro . manifestaron creyentes p. el nipotente favorito de Almotacim (833). Afxín. de haber hecho apalear á dos faquíes. los califas eran j sus cortesanos. aficionado á las tradiciones religiosas de la Persia. semixiíes. po- seía. Los Abasíes que debían xiismo persa á los su elevación al ensangrentado solio de los Omejas. fundadas. los homom- bres de estado que les rodeaban. Omeja. sido efímera j débilísima. al tiempo de su desgracia. sin duda alguna. Por desgracia para la fe muslímica. con que liacer frente á las aberraciones sectarias. fué acusado. la conducta de los califas j la negligencia de los ortodoxos vinieron á fo- mentar el La dinastía descreimiento j la impiedad.

ni de abolir oraciones solemnes que Omar letras I babía introducido. Vióse entonces al representante de Alá nar el j del Profeta dogma motázil de la creación patrocidel Al- corán j llegar á imponerlo por la fuerza. condenados por la inquisición. Su sucesor Almotacim mandólos azotar cruelmente. Amante de las j de á favoreció decidida- mente los motáziles. recurrió á toda clase de tormentos para con- vencer á los ulemas ortodoxos de que el Al- corán no babía existido desde toda eternidad.— 21 — impío. j su fervor sectario llegó hasta la intolerancia. la filosofía. jefe de la escuela ortodoxa bambalí. fundador la célebre escuela de ortodoxa de su nombre. cuyo jefe. . el cadí de Bagdad. que no se abstuvo jamás de beber vino en público. Abenbambal. y Mohámed Abennuh. j permanecía incircunciso dentro del mahometismo. Los dos teólogos más respetables de Bagdad. j una inquisición. El califa Almamún interpretaba tan libremente los preceptos alcoránicos. mediante un edicto que lo declaraba de fe. marcharon cargados de cadenas á Tarso para ser juzgados por Alma- mún. Málic Abenanas.

sólo por enseel ñar que no era obligatorio juramento de Itadices. el teólogo Ahmed Abennasar. agrupábanse en dtrredor de su cátedra. ni con material de que carecían. Oprimidos bajo el férreo jugo de una persecución tan encarnizada. . bajo el califato de Almansur. Su doctrina permanecía siempre re- ducida á el los estrechos moldes en que desde ateníanse origen del islam había vivido. el gran coleccionador de cujos discípulos. entrega- do en cuerpo j alma al xiismo moderado j á los motáziles.— tación de 22 — azotes y valí fué condenado á la pena de ampu- un brazo por el de Medina. Bojarí. fué condenado á muerte como infiel j politeísta. en el fabuloso número de 20. en que eran casi legos. ni con la ajuda del razonamiento filosófico. los ortodoxos no podían hacer frente á críticas por las circunstancias la fuerza que atravesaban. fidelidad prestado á los Abasíes. Durante de Aluátic.000. fué también tratado como un vulgar el califato malhechor. cabeza de una conjuración político-reli- giosa para derrocar á los impíos Abasíes.

Vid. 242 y siguientes. trató de llevarlo á cabo. Si la or- hubo un momento en que. que €rtaques de los herejes.2o estrictamente á la letra del Alcorán. obra citada. DozY. el libro del Profeta j el inmenso fárrago de hadices que integraban la sumí. j tratada con un enfadoso método casuístico: nada de buscar en la lo razón fundamentos para el hiciesen invulnerable á los dogma. de la tribu de Coraix. en una época en que los motáziles dessu sistema bajo el arrollaban influjo de la filosofía griega. y Abenhambal (8oo). j toda su ciencia teológica estribaba en saber de memoria esto. Málic (795) el gran doctor de Medina. . Explícita confesión de esta deficiencia es el hecho de que I la ortodoxia no levantó ca- Sus fundadores son: Abuhanifa (161) persa de origen y que vivía en el Irac. y Dicat. dándole forma orgánica. obra citada. que enseñaba en Bagdad. págs. el Xafeí (820). 23i-o. convencida todoxia de la necesidad de organizar sus verde aquella tentativa dades. págs. cujo objetivo quedaba restringido á materia jurídica más que teológica. el resultado verdaderamente xas estéril fué la fundación de las cuatro sectas ortodo'.

debieron pues éstos el. laureles. convencidos de su el trono. la triunfo durante el califato de Almotauáquil. y la ortodoxia pudo. más que ción en al material apojo de los últimos difícil posi- Abasíes (que. A esta fuerza moral.— teza hasta que con la 24 — á conversión del motáziP tener base Abulhasán el Axarí. pues que á todas destruía. las sectas. no debía dormirse sobre Otro enemigo. más fuerte que todas ellas. . la uni- dad de la fe. Libre la iglesia islámica de sus enemilos gos. comenzó ja científica su doctrina. trataban de mantenerse ayudados de de guardia turca j del prestigio los ortodoxos). que animado de un ardiente celo por la pureza de la doctrina exterminó toda clase de sectas. vino á poner en jaque. desde el califato de Almamún. aunque tarde. gomarse en su sangrienta revancha.

b) la negación de la providencia divina respecto de los individuos.— Sistemas 4.— A) Los peripatéticos musulmanes. en donde la lite" .' filosofía griega que engendro. c) la negación de premios y castigos sensibles en la vida futura. El contacto de cristianos de Siria los musulmanes con los j Caldea.) dentro del islam. fractario al estudio en sus orígenes. (Continuación. y prepafilosófi- rado por ende á recibir los sistemas cos de la Grecia. base ja al advenimiento de mer- ced á la influencia del elemento persa. La descarnada enunciación de tiones en que las sectas las cues- árabes se dividían tan re- hace vislumbrar que aquel pueblo. algo ejercitado en las sutilidades de la dialéctica j en ciertas cuestiones metafísicas.— Principales tesis irreligiosas de su sistema metafísico-teológico: a) la eterni- dad del mundo. Su doctrina emanatista.— 25 — CAPITULO Causas La ilel III aumento de la indiferencia religiosa. hallálos Abasíes.

DuGAT. así como sobre la época y autores de dichas versiones. hasta tal punto.s. 1 . tom. tiene su explicación: la universalidad enciclopédica de su sistema que abarca todas las ramas del saber antiguo. Leclerc en su Uhtoire de la Medicine árabe. vista á través del la peri- prisma neoplatóel nico. págs. Sciimolders. fué el ratura lielénica era conocida causa ocasional de la introducción en islam de aquellos sistemas. pueden consultarse Munk. que estudia al detalle toda esta materia. págs. que toda la filosofía islámica redújose á patética. 313 y siguientes de sus Mi-hinges. I.— la 26 — j cultivada. taristas ' interpretado por los comen- de la escuela de Alejandría.srti. á la que dedica varios capítulos. pág. 122. 91 y siguientes de su Histoire. págs. deter- minaron su adopción Aristóteles. al par que la matemática precisión de la lógica Sobre los libros que preferentemente se tradujeron. las traduc- ciones al árabe de los libros griegos. j los nobles esfuerzos de los Abasíes. que por Estagirita sobre todos los otros filósofos de la Grecia mostraron los árabes. especialmente de Al- mamún. Esta preferencia. por fomentar y propagar definitiva. fué el preferido por los árabes. 91 y siguientes de su £.

habían manifestado hacia Aristóteles al merecida predilección. habían ja de tiempo atrás heel cho caer en riores descrédito olvido á todo el inmenso cúmulo de sistemas filosóficos ante- j posteriores á él.— -de 27 — j el su Orf/anon. los pueblos todos ilustrados. Más religiosos otros. dedicáronse con empeño. alimentados en el estudio de Aristóteles y fascinados por la incontrastable fuerza del razonamiento. Y á la verdad que la copiosa ciencia contenida en los libros de Aristóteles venía perfectamente á un pueblo que en todo tenía que ilustrarse. pres- cindieron del Alcorán en sus elucubraciones. hu- bieron de aceptar aquello que á sus maestros parecía mejor. Los árabes. en que las tradiciones helénicas vivían profundamente arraigadas. movidos de la filosofía las flagran- tes contradicciones de con el libro santo. la filosofía tomar de manos extrañas. Pronto viéronse surgir del seno del islam superiores que. ja á refutar ja á de la una á una las objeciones de aquélla. establecer sobre la base razón la reli- . pues. porque todo lo ig- noraba en materia espíritus científica. especialmente la Siria.

de la religión oficial. dejábanse el guiar por una fe ciega. Ásufia) dogmas de la fe j el método de que. rechazando sufíes falaz como todo razonamiento. el peripatetismo no rene- gó en público j á la luz del día. que prescindía de la fe. estableciendo el principio de que la razón está sobre la fe j debe regular sus verdades. de este choque entre la ortodoxia. Además. en la explicación del origen del cosmos. la docde los teólogos ó motacálimes (Alca- que consideraba (Átaric los como base los del razonamiento. sistema peripatético -musulmán trina lam). tuvieron origen el (Alfalsafa).— á anatematizar la fe. ja. la filosofía y las sectas ja existentes. Esto hubiera sido declararse abiertamente ateos ó politeístas. Sea por simulación prudente. jamás se le vio aceptar las legítimas consecuencias de su dualismo. por íntima que fuese su adhesión á Aristóteles. j ambas ideas pugnan por com-' . lo que era más toda filosofía contraria á Así. bien por sincera convicción. 28 — fácil ^ gión positiva. motazi- lismo ja existente organizóse.

para solventar este problema del paso de lo infinito á lo finito. Tehafol de Algazel. . que no es sino presentar el cuadro de las afirmaciones irreligiosas del perípato musulmán. como son los accidentes j las formas. hubieron las mano de emanaciones neoplatónicas de la escuela alejandrina. Estas Algazel dedica un capitulo de su Teltafot á desenmascarar la hipocresía de los filósofos. edic. ni en más amplio desarrollo de estas doctrinas. página 28. 2 Vid. Edic. sujeto j entidades que no son las subslancias sí son substrato de separadas. Este segundo grupo bifurcase á su vez en entidades que sirven de substratum á otras. Bulac. pág. cual es el de las cualidades morales. Todas las entidades que redúcense á dos grupos generales: uno que comprende los seres que necesitan de un mbstralum. De aquí de ecliar que. 33.— 29 — ' pleto con la fe de islam. Bulac. No entramos en detalles. Vid. cuando dicen que Dios es el arquitecto del universo y éste 1 su obra. alma Humana. otras: tales que existen por mismas. ya porque lo que exponemos basta para nuestro propósito. Véase cómo existen -. j otro que encierra los seres que carecen de él. ya por ser idénticas á la Fmca aristolelico-neoplatónica.


últimas,
si

30


y si
la ejercen

ejercen su influencia sobre los

cuerpos, se llaman a/mos,
éstas, se

sobre

denominan

inlelicjencias

separadas.

El origen de todo ser inherente á un
substratum se debe en último término á la ro-

tación circular del cielo.

Y

cuál es la causa

de

las

substancias separadas? Los filósofos

árabes incluyen entre éstas á los cuerpos celestes,

que ocupan

el

grado inferior, á

las

inteligencias separadas, que no tienen

rela-

ción alguna con los cuerpos,

j

á las

almas,

que ocupando un grado intermedio y ejerciendo su influencia sobre los cuerpos celestes,

son á su vez influenciadas por las inte-

ligencias.

Los cuerpos

celestes son nueve, sin

contar udo

más que

es el

que llena

la esfera

de

la luna.

Aquéllos son seres vivos, dotados
el cielo

de alma y cuerpo y colocados en

se-

gún

cierto orden.

emana
no,

Del primer principio, ó sea de Dios,^ la primera inteligencia, ser indepen-

diente, ni corpóreo ni unido á cuerpo algu-

y que conoce su propia esencia y su origen. De su ser emana una trinidad, á saber: la segunda inteligencia, el alma y el cuerpo

31


él la

del noveno cielo; después se derivan de
tercera inteligencia, el

alma v

el

cuerpo de

las estrellas fijas; luego, la cuarta inteligencia, el

alma de

la

esfera

de Saturno j su
al

cuerpo;

j

así

sucesivamente, hasta llegar á

la inteligencia, al

alma j

cuerpo de

la es-

fera de la luna.

De

esta última inteligencia^
la

llamada entendimiento aclko, se deriva
materia que llena
la esfera

luna y que está sujeta á generación y corrupción producidas en ella por el entendimiento activo y

de

la

por las esferas superiores. La materia se reú-

ne y se mezcla de diversas maneras por virtud del movimiento de las estrellas, y así
vienen á
plantas
la

existencia

los

minerales,

las

y

los animales.
la

Tal es
to

doctrina emanatista del perípaasí creían los

musulmán;

filósofos

árabes

armonizar bastante sus creencias religiosas y sus amores por la razón. Que esto era muy
poco, no puede ponerse en duda; pero convengamos en que resulta mucho, atendido á

que era

lo

único en que no se apartaban
la religión:

abiertamente de

en sostener in-

cólume

el

dogma

del monoteísmo.


En
efecto, los

32


dogmas de su
exponiéndolos
á ver,

principales

sistema metafísico-teoldgico eran impíos 6
heréticos,

como vamos
1."

brevemente.

Era
que,

el

que

<'la

materia es eterna, j
lia

por tanto, la frase vulgar. Dios
el

creado

mundo,

lia

de interpretarse en
es,

sentido metafórico, en cuanto que Dios

como causa primera,
la

el

obrero ó artífice de

materia.

»

La demostración de
sideraciones físicas
filósofos

esta tesis, base car-

dinal de todo el sistema, se apoyaba en con-

j

metafísicas,

que

los

tomaron de Aristóteles, en germen,
la eter-

desenvolviéndolas después en harmonía con
el

expresado objetivo. Atañen unas á

nidad del movimiento j del tiempo, otras á la de la materia, otras, en fin, á la naturaleza de Dios.

Helas aquí, rápidamente boscircular, de

quejadas
Si el
lla

':

movimiento

que se ha-

dotada
I

la esfera celeste,

hubiera comentomo

Vide Maimómdes, Guia

de loa extraviado f.

2."
I

capitulo XIV: item Tehafot de Algazel, cuestiones

.*

y 2.^


zado en

33

el tiempo, como todo lo que comienza va necesariamente precedido de un movimiento ó paso de la potencia al acto, seguiríase que había ya existido un movimiento anterior al que suponemos. Luego el

es eterno, ja que, de lo que admitir un proceso infinito, que repugna ^. Lo mismo debe afirmarse del tiempo, atendido que éste es inse-

primer movimiento
contrario, habría

parable del movimiento, cuja medida

es;

en

consecuencia,
cia

el

mundo

todo,

cuja existen-

pende inmediatamente del movimiento
las

de

esferas,

no ha tenido comienzo, es

eterno.

Antes que el mundo existiera, añadían empleando otro procedimiento más metafísico, su existencia

debía ser posible, necesaria

ó imposible;
1

si

necesaria, existió siempre; si

un proceso infiuito, es numórico en acto, está demostrada en casi todos los filósofos árabes con argumentos semejantes al siguiente: Quitando al nvimero, que se supone infinito, algunas unidades, el resto será finiEsta repagnancia de
decir, del infinito
to ó infinito; si lo último, la parte sería igual al todo;
si lo

primero, sería falsa
finitos
2.°

de dos números
DVIaimómdes, tomo

la hipótesis, porque la suma no puede ser infinita. Vide
I.

capitulo

Algazel

3

34


si

imposible, jamás ha podido existir;
ble, ¿cuál sería el substrato

posi-

de esa posibili-

dad? Alguna cosa debía existir que sirviese
de sujeto á esa posibilidad, algo por
el lo cual

mundo

pudiese llamarse posible. Ese algo

es la materia prima,

común

á los cuatro elees

mentos,

la cual

no tuvo comienzo,

inge-

nerable é incorruptible.

Y
trato,

la

razón está en que,

si

esa materia ab-

solutamente primera, pura potencia ó subs-

no dotada de forma, hubiese comenexistir,

zado á

forzosamente habría necesitala

do para esto de otra materia, contra
tesis

hipó-

sentada de que es materia primera en

absoluto.

Elevando más sus elucubraciones hasta el
concepto

mismo de

la

divinidad, otros peri-

patéticos árabes sacaban idénticas consecuencias. Dios es acto purísimo, sin mezcla alguna de potencialidad, en él no puede concebirse posibilidad bajo ningún aspecto, es todo realidad j acto. Repugna, por ende, que

taja sacado
que, en

al

mundo

de

la

nada,

puesto

tal hipótesis,

hubiera sido agente en

potencia antes de crearlo,

j

al crearlo,

habría


pasado
ser
al acto,

35


como
el

necesitando para esto de otro

que

le sacase

de esa potencialidad.

De

otra parte, al concepto de Dios,

ser absoluto,

repugna

la

necesidad de moliws
así

que determinen su voluntad,

como

concepto de omnipotente excluye de
terminación.

ella

cualquier obstáculo que pueda estorbar su de-

Y

como

la

existencia de moti-

vos j obstáculos es lo que explica que el agente obre en un tiempo j deje de obrar en
otro, hé aquí porqué en Dios no puede darse cambio alguno de voluntad, sino que su de-

terminación ha de ser
cluían, ¿no es cosa

continua,

siempre

actual, es decir eterna. Y, á la verdad,

con-

ridicula el suponer que

Dios baja permanecido ocioso, sin realizar
acto alguno, durante toda la eternidad pasada,

j que por

fin,

allá,

hace pocos días, se

le ocurriese

dar al universo la existencia?
hipótesis pugna, según los peri-

Tan absurda
la

patéticos, con el

unánime j común sentir de humanidad: ja Aristóteles observó que, si
la

todos los pueblos hicieron de los cielos
celsa

ex-

morada de

los dioses, es
la

porque implí-

citamente- creían en

eternidad de aquéllos.


manes en pro de
la

36


musulmundo. Su
la

Tales son, en reducida sinopsis, los cardinales argumentos de los filósofos

eternidad del
el

virtualidad, al entrar en

dominio de

Escolástica cristiana del siglo xiii, produjo

extraordinaria fermentación en las ideas, de-

terminando en su seno ardientes polémicas
sobre
la posibilidad

de

la

creación eterna, en
la

las cuales los

más eximios teólogos de

Es-

cuela lucieron habilidad extraordinaria en la
dialéctica

j agudeza de

talento en el análisis
^.

de tan complejo problema

Una

cosa análoga ocurrió con la segunda

tesis del perípato

musulmán, que atañe á
el

la

extensión de
verso.

la

providencia divina en

uni-

Es

la siguiente:

«La providencia di-

vina sólo se extiende á las leyes universales
del

mundo, no

á los accidentes

j fenómenos

<jiv.

Ya en Alberto Magno (vide Summa TheoloII, fact. I, qu«st. IV, partic. 3) aparecen citados, según están en Maimónides, esos métodos demostrativos de la eternidad del mundo, que el
I

pars

maestro del Doctor angélico refuta. Las polémicas, á que se alude arriba, versaron únicamente acerca de la mera posibilidad, pues de hecho consta por la revelación el origen del mundo en el tiempo.


particulares.»

37


-,

Ajuicio de Maimónides

la

génesis de tan extraña opinión debe buscarse en la superficial idea que los filósofos

árabes se formaron del orden del universo:

observaron que los hombres virtuosos atraviesan este

mundo
que

oprimidos, las

más de

las

veces, por iodo género de penalidades
serias, al paso

los

j mimalvados gozan de una
tal falta

vida tranquila j dichosa;

de orden

j equidad Dios, que

distributiva no
es infinito

puede proceder de

en su justicia, como en

todo género de perfecciones, j por consiguiente, condujeron que Dios no conoce esas
varias condiciones individuales,

cuja des-

igualdad

es irritante;

pues

si,

conociéndolas,

no las evitase, habría motivo para acusar á Dios de injusto ó impotente, absurdos ambos que repugnan á su infinita perfección. Tal fué el motivo que les impulsó á la
susodicha negación de
la providencia;

mas,

advirtiendo presto que con ella caían en

ma-

yores aberraciones que las que trataban de
eludir,
físicas
2

diéronse á escogitar razones meta-

con que fundamentar aquella opinión.
Vide tomo
3.»

capítulo XVI.


Y
e\

38


abonado para

una vez en
sofisma,

este terreno, tan

dijeron unos que á Dios le era

imposible conocer las cosas singulares, ja

porque éstas son objeto exclusivo de

los sen-

tidos, de que Dios carece, ja porque son infinitas

j, por ende, imposibles de abarcar ó

comprender en el acto del conocimiento, ja en
fin

porque

este

conocimiento de las cosas
son, argüi-

particulares,
ría

como mudables que

cambio en Dios.

Y

si,

por sortear esta

dificultad, añadían, se dijese

que Dios

las

conoce antes de que vengan á
actual,

la existencia

cuando están en potencia, cuando son
seguiríase
el el

nada,
la

doble absurdo de
ser, es objeto del

que

nada,

puro no
la

conoci-

miento, j que

potencia

j

el

acto

de las

cosas particulares se identifican en la inteli-

gencia divina.

Tal era en general
sofos

la

doctrina de los

filó-

musulmanes en

lo

que respecta á este

asunto, prescindiendo de opiniones individuales, pues

conocimiento de

unos sólo otorgaban á Dios el las especies, mientras otros

negábanle toda ciencia que no tuviese por
objeto su esencia misma.


Ea
todo caso,

39


pugnaba abiertafundamentos, sino
religión islámica
la

la tesis

mente, no digo con
hasta con
que,
si

los

el

nombre de
se

así

llama,

es por

preconizar el
la

abandono j sumisión perfecta de

voluntad

humana
filósofos

á la divina, la cual, en sentir délos

musulmanes, nada podía ocuparse
cosas de acá abajo,

de

las

absolutamente
de
cien-

ocultas á sus ojos.

Sin embargo, no fué esta
cia divina la

tesis

la

que majores tempestades le-

vantó en

el

seno del islamismo, porque ata-

caba á dogmas que, aunque fundamentales,

no eran de los que el vulgo fiel creía j profesaba de una manera explícita, como, por ejemplo, el de la existencia de una vida futura en la que el

hombre ha de

recibir pre-

mios j castigos sensibles, según sus obras. Los filósofos, aunque solapadamente, negaban también este artículo del Alcorán, admitiendo no obstante la inmortalidad del alma. Para la más perfecta inteligencia de
esto,

que parece paradoja, forzoso será exteoría que,

poner su teoría acerca del entendimiento

humano,

en último término, es


la

40


pero á la cual
Ios-

misma de

Aristóteles,

árabes

dieron

extraordinarios

desarrollos,

conforme á sus aficiones neoplatónicas.

Estudiando

las

diferentes facultades del
',

alma, que Aristóteles enumera
nos perfecto á

adviértese

entre ellas una progresión sucesiva de lo
lo

meque

más

perfecto, de suerte
la

cada facultad superior supone á
aquélla respecto de ésta,

inferior,

cuja acción perfecciona ó completa, siendo
lo

que que

la

energía ó

el acto es á la potencia, ó lo

la

forma es
á

á la materia. Tres son las que principalmente

pueden distinguirse en
la cual se limita
semibilidad, propia
la

el

alma:

la nutriliva,

vida de las plantas; la

de las animales;
al

j

la

razón

que pertenece únicamente
la

dicha progresión,
la

hombre. Según esta última facultad
así

presupone á

segunda,

como

ésta

no

puede La

existir sin la primera.
nu(ri(iva tiene

por objeto las cosas mael

y mediante ella asimila tales como son en
teriales,
Guia de
I,

animal

se

las

realidad.

1

los

entrar iados, traducción de

Munk,

lomo

pág. 304 y siguientes.


Eq
las

41


no recibe sino
la cera

cambio, la
(species)

sensibilidad

formas

de las cosas materiales ó

externas, á la

manera que

no recibe
tomar un

más que
La
de

la

forma del

sello, sin

ápice de su materia.
razón, ó el

pensamiento,

es

respecto

las cosas inteligibles lo
las sensibles;

que
así

la sensibili-

dad para
viduales,

mas,

como por

los

sentidos no conocemos sino las formas indies decir

los individuos,

su mera
la

existencia,

no su causa, en cambio por

razón conocemos las formas universales j las causas. Ahora bien, sabido es que, en el sis-

tema cosmológico del Estagirita, todo ser, excepto Dios, está compuesto de materia j forma, que es decir, de potencia j acto; j, por consiguiente, también en el entendimiento bumano debe admitirse esta diferencia.

De aquí que

Aristóteles distinga

dos

entendimientos, uno pasivo j otro activo. El pasivo ocupa un rango intermedio entre la sensibilidad

j
es

el

activo; éste, por el

contrario, está separado de las facultades inferiores

del alma,

impasible, carece de
está

mezcla con cualquier otra cosa v

en acto


to, ni

42


entendimienalgo de di-

por su esencia misma. Aristóteles do dice

claramente de dónde viene ese entendimien-

cómo

es percibido por el

to pasivo; pero parece ver

en

él

vino, que trae su origen

del primer motor.

Con
vo
el

el

auxilio de dicho entendimiento actila inteligencia

es

como

individual realiza

acto del pensamiento,
las

apropiándose las

formas de
ellaa.

cosas

é

identificándose con

Tal es en sustancia
les; la

la teoría

de Aristóteella,

obscuridad que reina en toda
lo

j

especialmente en

que concierne á

la

natu-

raleza del entendimiento activo

j á su unión

con

el pasivo,

dio lugar á largas discusiones

y

á opiniones las

más

diversas, entre los co-

mentaristas;

j los filósofos árabes, confundiendo aquí, como en otras cuestiones, las
teorías de Aristóteles con las de sus intér-

pretes neoplatónicos,

elaboraron, sobre esta

fundamental

teoría,

una doctrina que, como

vamos á ver, tiene rasgos de extraña novedad. La facultad especulativa ó la razón teórica, que es la más elevada de las potencias del alma racional, recibe la impresión de las


formas abslraídas de
<jue lo son por sí
pirituales,

43
la


maleiia, \a de las
v. g. los seres
la

mismas,
las

es-

ja de

que

propia facultad

abstrae, por generalización, de los seres
teriales. Esta facultad,

ma-

llamada

entendimiento,

se desarrolla paulatinamente recorriendo di-

ferentes grados, de los cuales el inferior es al

superior, lo que la materia á la forma, ó la

potencia al acto. Tres son los que general-

mente distinguen
disposición

los filósofos

árabes; 1." El
es la

entendimiento hijlico ó material,

que

simple

que tiene

el

entendimiento para
acto,

abstraer las formas; es una mera potencia que

no ha comenzado todavía á pasar

al

j que se llama

liylico

porque puede compa-

rarse á la materia (lnjle) dispuesta para reci-

bir la forma. 2." El entendimiento en acto, que
es el entendimiento
la

que ba sabido abstraer

forma de

la

materia, es decir, que ha sa-

bido distinguir, en las cosas individuales,
aquello que constituye su forma general ó
esencia. 3.° El entendimiento adquirido, que es

el entendimiento en acto, cuando ha llegado

á ser en cierto

modo propiedad
las

del hombre,

ó

sea,

cuando

formas inteligibles están


do identificarse con

44


en cualquier

presentes siempre á su inteligencia, pudienellas

mo-

mento
zos.

sin necesidad de hacer nuevos esfuereste

Llegada á

grado

la

inteligencia

humana,

tiene siempre por objeto las puras

formas inteligibles j, por tanto, conoce su
propia esencia j la de los seres inmateriales
exteriores á ella, es decir, las inleligencias se-

paradas j Dios. En este estado, la inteligencia humana viene á ser, en cierta manera,

una sustancia separada del cuerpo. Los estudios j la especulación
son necesarios para
miento hylico; pero
el desarrollo

filosófica

del entendisí

no bastan por

solos para

hacerle llegar á los grados de entendimiento en
acto

j

adijuirido.

Gomo

todo lo que está en

'potencia, el

entendimiento necesita, para pa-

sar al acto,

una

causa exterior á

él,

j

esta

causa es

el

entendimiento activo universal, la
las esferas,
^.

última entre las inteligencias de
la

que preside á
el

la esfera

de la luna
el

Por su influencia
adquirido,

se

forma

entendimiento

cual,

por esto, es como uca

1

Vide supra, pág.

31.


emanación suja
nación de Dios.

45


emade entender, es decir

j, consiguientemente,

Eq resumen,
la perfección del

el aclo

entendimiento humano, se
la

realiza
éste

mediante
el
activo

unión

ó identificación

de

con

universal j, por

su media-

ción, con Dios.

inferían que el fin

del

De donde los filósofos árabes más elevado, el último, alma humana debe consistir en dicha
hombre en
él

unión: á conseguirla deben enderezarse los
actos todos del
esta

vida.

Los

medios para llegar á

acá

abajo son, de

una

parte, los esfuerzos especulativos, el es-

tudio; de otra parte,
la purificación

del alma,
á
fin

j quizá más esencial, subyugando á los
de llegar á consti-

apetitos carnales,

tuirse receptáculo purísimo, capaz de recibir
la infusión del

entendimiento activo.
unión, por

Empero
mundo,

tal

más que
por

extraor-

dinariamente haja sido alcanzada, en este
antes de
la

muerte,

algunos

hombres privilegiados,
separada
el

los profetas, sin

em-

bargo, de ordinario sólo se consigue, una vez

alma del cuerpo. Entonces, puro

espíritu ja, sin mezcla alguna con el cuerpo.


identificada

46


separadas^

con

las

inlelígencias

goza de placeres inenarrables, superiores

j

de un orden altísimo en comparación de los
deleites

corpóreos j materiales que en esta

vida experimentó,

j que son ja indignos

del

alma separada.
Por consiguiente, no deben tomarse en
sentido literal todas aquellas frases de los
libros sagrados en las

que

se

prometen

al

hombre goces de un orden
ellas

sensible: todas

son únicamente metáforas, alegorías,

símbolos, en los que, bajo materiales j groseros velos, fácilmente comprensibles para el

vulgo, ocúltanse sublimes deleites que la

humana
rastrear.

inteligencia

apenas

si

alcanza

á

Y

lo

mismo debe

decirse, añadían, de la&
el

penas ó castigos á que hace referencia
póreos, por el

Al-

corán: serán únicamente espirituales, no cor-

mismo motivo.
la

Huelga por tanto
muertos en
el

resurrección de los

día del juicio, \a que para

experimentar placeres ó dolores espirituales,
antes perjudica que otra cosa el cuerpo unido
al

alma. Y, puestos en este camino, los

filó-

47


impoechando mano
físicas,

sofos árabes esforzáronse por probarla

sibilidad de la resurrección,

de razones metafísicas j mente de estas últimas '.
cuencia, llegaron

j

especial-

Finalmente, de consecuencia en conseforzosamente á negar la
Alcorán, j admitiendo
existencia del paraíso y del infierno, tales co-

mo

se describen

en

el

tan sólo, en resumen, placeres y dolores espirituales,

en
la

el

sentido expuesto,
ó

depensin que,

diendo de
el

major

menor perfección que
esta vida,

hombre alcanzó en

j

por tanto, importase cosa alguna
positiva que hubiese profesado.

la religión

Como

se ve por este,_

aunque

largo, in^

completo esbozo del pensamiento peripatético

musulmán,
1

los filósofos declaraban la

guerra

Vide Tehafot de Algazel, edic. Boulac, páginas 84 y siguientes. En toda esta cuestión de la existencia del alma en otra vida, nos referimos exclusivamente á los filósofos árabes anteriores á Algazel. Sabido es que los posteriores, especialmente los españoles, siguieron la opinión del zaragozano Avempace, cuya doctrina, en este particular, reducíase á defender únicamente la inmortalidad universal de las almas, negando ó prescindiendo de la individual. Véase para lodo Munk, obra citada.

— 48 —
á todas las sectas á la vez, sin excluir la ortodoxia;

motivos pues sobrados tenía ésta

para odiarlos de todo corazón, ya que, como
afirmaba un zeloso é ilustrado muslim
',

«la

doctrina de los filósofos vino á causar á la
religión, entre los

tísimos,
la

más de

filosofía

musulmanes, males funesque puede imaginarse; no sirvió sino para aumentar
lo
lierejes ^

los errores

de los

y para añadir
á
la

una mayor dosis de impiedad
poseían.»

que ya

oíos los progresos de la filosofía,

Los ortodoxos, pues, mirando con malos no omitie-

ron medio alguno por coartar sus vuelos,

anatematizándola,
méritos
^

negando sus
filósofos

legítimos

y

calificando de lierejes á sus se-

cuaces. Los
bes, tales

más grandes como Alkendi,

de los ára-

Alfarabi, Avicena,
íteliijion des

1

Macrizi, traducido por Sacy,
22.

Drii-

ze^,

introducción, pág.
2

El
al

apogeo de

las sectas

no comenzó, en efec-

to,

sino
3

calor de la filosofía.

sensato,
cios

De ello quéjase Algazel, pues como hombre aunque ardiente ortodoxo, veía los perjui-

que al islam producían tales exageraciones. Vide su Almonquií!, edic. árabe del Cairo (1309, H.), p. 10.

fué tal. los perniciosos efectos de la meta- de Aristóteles. mu- chos hacia las nuevas corrientes. que los mismos teólola gos ortodoxos no pudieron eludir su influencia j. Algazel— 1 . A la larga. las palabras gruesas. que el aristotelismo ejercía sobre los espíritus. elevar sistema contra sis- tema j contrapesar física así. razón se combate con la más que con el apasionada polémica. comprendiendo atinadamente que la razón. la fuerza del razonamien- ni matar las simpatías el que insensiblecorazón de mente iban naciendo en «1 imperio. Empero furibundos anatemas. pusiéronse en guarel dia á fin de sostener dogma con apojo del razonamiento. no podían ni destruir to. mediante una teología racional. que celo dictaba.— -eran tildados 49 — el de sospechosos por los menos los severos.

pág. cree que. es donde habla de esta escuela. dando á la palabra Alcalam su acepción directa. . Mr>K (obra citada. páginas 341-44. Videtraducciór citada deMu>"K. simplemente: hácese cargo de la denominación que les daban los rabinos.r 7iihilo. disrurso. así como el que á su estudio se dedica. radicales. b) la unicidad de Dios. *— Su origen. Schmolders lobra citada.) B) Los motacálimes. Tal es el titulo hebreo de su Guia de los extra2 obra en que trata de harmonizar el peripatetismo con la religión de Israel. viados. revelado á los profetas. tomo 1. capitulo LXXl. meJdaberim.°. debió tomarse por lenguaje divino. tratándose dp una escuela oitoiioxa.— Síntesis de su sistema atomístico. por dedicarse al estudio de las creencias fundamentales o raíces del islam. con que también eran conocidos.— Principales tesis teológicas de esta escuela: a) la creación e.50 CAPITULO IV Sistemas que engendr«'> la filosofía griega en el islam. y cita en ultimo término la de osulies. habladores. Fracaso de esta escuela en sus polémicas con los filósofos. En su parte primera. (Continuación. — El judío Moisés Maimónides en su Morek Nehojim la - hace de éstos una extensa reseña en la que da á •I cuestión de su origen una so— El origen de este nombre ha dividido á los orientalistas. y que la ciencia que de éste trata. 320) deja sin traducir la palabra Alcalam y Uama á los motacálimes los partidarios del Calam. motacálim. teólogo dogmático. Ilmolcalam. debió significar ciencia del dogma. páginas 133 y siguientes). hnjuaje. es decir.

fué acogida con entusiasmo por aquel pueblo. que multitud de cristianos. cual ase- gura que primeros se inspiraron. dedicados á la medicina. en las obras de Juan Filo- pón ó el Gramático.— tar en el islam lo 51 — él. De esta continua é íntima comunicación inevitable surgió entre los musulmanes la afición á los estudios médicos j. este mismo. como por secuela. Sabido es. autor de una Refutación libro titulado Cosmocjonia de del tratado de Proclo sobre la eternidad del mundo. á los de toda la filosofía griega que. en efecto. Pues bien. fué el origen de los el motacálimes. hacían enfrente de las argucias de los filósofos que intentaban destruir la religión. especialmente nesto— rianos las j jacobitas. convivían tranquilos en ciudades musulmanas. C. lución por extremo chocante: según los motacálimes no hicieron otra cosa que imi- que los teólogos cristianos del siglo VIII de J. j no los otro. para iniciar su sistema. j cujos servicios utilizaban la gente principal j hasta los mismos califas. virgen en todo género de conocimientos. según Maimónides. j de un . como arriba dejamos insinuado.

página 133. nota. como contemporáneo. en cambio. Cuestión es ésta de poca cuantía por ser de mera erudición j porque siempre resultará cierto que la aparición del Calam debióse á una necesidad natural tro del j lógica den- islamismo: supuestas las abundantes hasta aquí ex- fuentes de tibieza religiosa. 52 — el en el que defendía niliilo. de hombres que se dejan guiar más por la fantasía que por la razón. teniendo además á su disposición fuentes las más auténticas que consultar. página Obra citada. la ortodoxia veía con dolor desapa- recer ei fervor de los corazones j la fe de las 1 •2 Obra citada. Munk. nota. sus cariños por la filosofía é. . 342. aminadas. trató siempre á los motacálimes de imbéciles. dogma cristiano de la creación ex á Schmolders Juez apasionado antójasele Maimónides porque jamás supo ocultar ''. atiénese por completo al juicio de Maimónides ^. versadísimo en filosofía j conoce- dor de la lengua j pueblo árabes. imitando á Averroes.— Moisés.

la de la unión entre la razón j la dogmática musulmana. como en Escolástiá análoga harmonización nuestra teología cristiana nació ca. ja inofuscable. y vio con claridad. y sobre todo necesidad de completar filosóficas el cuadro general de las ideas an- teriores j coetáneas del teólogo que nos ocu- . no es otra que tada por los motacálimes. si la filosofía con sus nuevas teorías j brillantes un medio que paralogismos había seducido á los musliella mes. según tendremos el ocasión de observar en trabajo. merced que el Doctor Angélico realizó en su inmortal Suma. en también como en abundante arsenal debía buscarse luz que alumbrase á la teología el en sus abstrusas excursiones por lo absoluto. La profunda el influencia de esta escuela en pensamiento de Algazel. la no decurso de este ella pequeña que recibieron de la algunos de nuestros más eximios escolásticos. á tal enfermedad pusiese cura. campo de Y la fe. así nació. De modo que si alguna filosofía propiamente la represen- musulmana existió.— inteligencias 53 — echóse á discurrir crejentes. que.

El curo parecióles aceptable desde vista físico. es delos eternidad de la materia. atomismo de Demócrito y Epiel punto de pero hubieron de modificarlo. re- sultando así un sistema perfectamente com- parable. sistemas de la buscaron. son razones más que suficientes para de- tallar aquí las doctrinas del Calam islámico. dado ritu de esta escuela. en cuanto proble- ma metafísico del origen de los átomos. en toda la Europa culta.— Sapa. el Sin decirlo se comprende. doctrinas vulgarizadas tiempo hace. Para conseguirlo. pero que todavía no han conseguido tomar carta de naturaleza en la erudición de nuestra patria. espí- cuan grandes debían ser sus empeños en refutar racionalmente todas las afirmaciones de los peripatéticos árabes opuestas al Alcorán. j especialmente aquella que servía de fundamento á cir. con el atomismo cristiano de Gassendi. . entre Grecia. en las líneas generales se entiende. alguno que pudiera el Alcorán j que á la par argumentos contra los peri- harmonizarse con les suministrase patéticos. al como puede suponerse. es cierto. la las otras.

Los mota cali— Obra citada. en división: sí mismo considerado. separación. tal como lo expone el precitado Maimónides '. no satisfísicos. La magnitud infinita. tomo i 1. considerándolos como entes necesarios: liace falta algún principio superior j trascendente al orden físico. son inadmisibles. Lue- go la el cuerpo se engendra ó se destruje por yuxtaposición ó separación de los átomos respectivamente. repuguan á la razón: tanto la cantidad continua discreta admiten ese límite es el como la un límite en su átomo que. carece de cantidad. 375 y siguientes. faría á la razón. mo- vimiento j reposo son los fenómenos generales. pág. Reunión. el número infinito. pero que agregado con otros viene á constituir los cuerpos extensos. empero. Esa explicación.— 55 — Veámoslo. .°. en potencia ó en acto. así sucesivo como simultáneo. puesto que es indivisible. por ende. bajo los que se subordinan todos los j que dan. explicación cumplida á cuanto de nuevo aparece en el universo. si nos detuviéramos en los átomos.

es decir. movimiento de el traslación. de los cuerpos. j condujeron que el tiempo un agregado de instantes.— 56 — la mes. como adelante veremos. de el espacio. reconocen existencia de Dios. que cada parle del móvil el cual consiste en se traslade desde . para unirse. como contingentes. Siendo tiempo. es cia del el de la existen- movimiento local. Supuesto general. el cual no podrá la los verificarse sino en un espacio vacío.» hubieron forzosa- mente de sentar que existen uno ó varios espacios absolutamente vacíos. misma condición que motacálimes aplicaron á aquél la tesis fundamental es de su sistema. j que se suceden los tres con un cierto orden. porque si han de aparecer los cuerpos. creador de los átomos que. según Aristóteles. por yuxtaposición. generadores. aunque sí apreciarse. de tiempos tan pequeños que no pueden dividirse. tesis: Gomo consecuencia de esta primera «existen los átomos. no pueden venir existencia por sí á la mismos. implicado en principios que preceden. mediante yuxtaposición de los átomos. éstos exigen.

y en general. En efecto. los átomos ó sustancias. es el cuerpo. toda sustancia debe tener uno. . j que por tanto la vida residía en el conjunto ó agregado de aquéllos.— 57 — un átomo de la extensión á otro próximo. no el opuestos. conjunto de átomos. no puede subsistir ó contisi nuar existiendo. en el sistema de los motacálimes. que se reduce á áto- mos. son cosas reales j positivas. Pero además admiten la sustancia la de los acciden- tes sobreañadidos á aquéllas. por la razón que taremos. todo accidente. Por tanto. para cada átomo del cuerpo. El sujeto. de la muerte. tamaña diresuelve por sí ficultad se sola. de que tal modo. creadas por Dios en cada instante. sino cada uno de éstos. Lo hasta aquí expuesto resume las doctrinas de esta escuela acerca de la primera categoría cosmológica. de dos accidentes en que subsisten los accidentes. no tiene consigo algún si accidente. más adelante ciun átomo carece del debe tener el accidente de la vida. el Y este no se diga que así cuerpo vivo pierde le accidente. así como toda privación. porque.

que nada en mundo luego bace sino por el la eficiencia de Dios. g. al ins- Así. pues. la en cada uno entonces los de sus átomos. lo crea cuerpo otro accidente de distinta especie que el anterior. si se un accidente ó su una privación aunque poside su absten- abstiene de obrar. esto es absurdo porque el eficiente no produce jamás el no ser. para crear la Dios enseguida otro de misma especie.. la sustancia no puede subsistir sin accidentes. en efecto. V. j por tanto el cuerpo. Dios obra. Si no lo crea. dejan de existir. átomos. tiva. ahora bien. Si. por ejemplo. accidente durase j dejara de existir por sí solo. Si accidente. Pretendían. pues. producirá opuesto. como arriba insinuamos. desaparece ese accidente.— la vida 58 — mi cuerpo. Dios crea en este instante para cada átomo de tante. . Esta última tesis no es sino consecuencia la causaliel forzosa de la solución ocasionalista dada por los motacálimes se si al problema de dad. porque. existe más de un el Dios quiere crear en muerte. por la naturaleza del ser. Ningún instante. habría entonces de atribuirse á Dios su no existencia. es decir.

conseguían deshacerse de cuantas objeciones oponían los filósofos á la posibilidad de los milagros. sin intervención real de las criaturas. Dios crea los nuevos accidentes que aparecen. cuando sumergimos un trozo de tela en el añil. es decir. en vista de las cuales. . ni el añil. Con esta tesis. que podremos ver ampliamente desarrollada en Algazel. las lejes naturales son un mito. el porque. quien lo tiñe de azul. los efectos. no somos nosotros.— «ion resultará tes la 59 — la sustancia. una vez negado entre las causas necesario enlace j sus efectos. atribuida á Dios toda eficiencia. lo que vulgarmente llamamos causas. j queda destruida por su base toda dificul- tad que contra el milagro se levante apoja- da en que es una derogación ó ruptura de aquellas leyes. destruccióu de que entre los accidencreados por Dios no haj relación alguna Infiérese de aquí los accidentes no pueden pasar por sí solos de una sustancia á otra. Así. no son sino meras ocasiones. sino Dios que entonces crea el acci- de verdadera causalidad: dente de dicho color en el paño.

según la doctrina que precede. ser contingente. lo orden v harmonía es que se niega natural sea necesario j se que ese orden haja de cumplir forzosamente siempre. Dios puede crear en cada sustancia toda clase de accidentes. Si. ó quedaría atada. j así de los demás fenóel menos. al menos. j de la cual supo Algazel sacar tanto partido . las tesis con tal que de nos podamos formar idea.— Y no se infiera 60 — el de aquí que los motacáliuniverso aparece el ejemcomo una mes hubieran de el cerrar tenazmente los ojos á la evidencia con que en orden j la harmonía.» que todo puede ser en el universo de modo distinto al en habitualmente aparece. Dios ha establecido cosa habitual que el color azul no nazca en el paño. es claro que «todo lo que podemos que ello concebir es admisible. sino cuando éste se ponga en con- tacto con el añil. Y esta es una de más características de esta escuela. porque esto equivaldría á convertir la criatura. De manera que existen. en ser necesario. siguiendo plo anterior. li- constreñida la voluntad bérrima de] Creador. en otro Dios.

ja que á menudo nos engañan. por su absoluta j radicalísima contingencia. Y en efecto. confirmación de esta tos había Y acumulaban. en sus polémicas con los según tendremos ocasión de observar. estaba á dos pasos del escep- ticismo. no haj que hacer caso de los sentidos. por la razón. no suministra á la razón punto seguro de apojo para inducir con certeza verdad algu- na necesaria. Al primer golpe de vista se comprende que un sistema en el cual la realidad física. dijeron. porque éstos son testigos sospechosos. los motacálimes para des- embarazarse de las múltiples perplejidades en que los sumían sus adversarios apoyados en el testimonio de los sentidos.— 61 — filósofos. en cuantos argumen- tesis. historia de la fi- Lo que verdaderameute pasma en sistema es que sobre este unos tan deleznables cimientos metafísico3 levantara toda una só- . no vacilaron en recusar como falible ese criterio: cuando una verdad consta. inventado el escepticismo. desde la su primera aparición en losofía.

de sus atributos el etc.. Admitida la existencia de un solo ser nuevo. Así creo puede explicarse el fenómeno que tanto admiró á Scbmolders- Vide Essai. con solo el estudio de los filósofos musulmanes. pág. á conocimiento de los escolásticos cristianos. éstos. es decir. . Por esto. aunque ninguna obra propiamente motacálim llegó. mundo. De este modo resultó que las obras de los motacálimes y de los filósofos coincidían en multitud de cuestiones. que sepamos. rigor ló- escuela peripa- Recorramos los diferentes métodos que empleaban para evidenciar contra los filósofos la primera de las susodichas tesis: la creación del 4 I. es decir. en todas aquellas que no pugnaban con la fe del islam.. que haja comenzado á exisA Y es que los motacálimes. la existencia de un solo la Dios personal. etc. no dejaban de utilizar Jos argu- mentos que de ellos creían aceptables para harmonizarlos con el dogma. pudieron llegar á coincidir con los mo- tacálimes en aquellas verdades que son comunes al islamismo y á nuestra religión. 106. aparecen demostradas con todo gico de que blasonaba la tética '. j compleja armazón de verdades teolócomo el origen del mundo por creación ex nihilo. dentro de su aver- sión á los filósofos.— lida 62 — gicas que.

el individuo A. uni- el munes lo lo que mismo. v.— tir. Zeid no existía hace cierto tiempo. el infinito numérico. su padre. j ahora existe. es eterno. Ahora bien. sino que ha necesitado de algo.. luego el principio de su nacimiento ha sido Amer. lo ha debido ser por genera- Mas éste ha comenzado también á ser por generación de otro. Consiste en deducir la creación del del solo hecho de que mundo. no el se ha podido dar á propio existir. es inadmisible. En sí efecto. infiérese por analogía que todo do ha comenzado á existir ó. . que no 11.. un individuo. luego ción del abuelo Jálid. que le haya hecho experimentar tan radical mutación. de los propagados por generación. quien á su vez. esta serie continuará invariablemente hasta el infinito. es de toda evi- dencia que ese ser. haja co- menzado á existir. g. es 63 — que el forzoso confesar universo ente- ro ha sido creado. fuera de él. aun sucesivo ó per accidem. Y como que el mismo juicio podre- mos evidentemente formular cualquier otro individuo respecto el de j de todo verso. siendo nacido.

es decir. como en la realidad contemplamos. Ahora bien. j mente. por tanto. la serie 64 — Luego la los motacálimes.— según minar á ser. III. por- que si su naturaleza pidiese que estuvieran recíproca- unidos. jamás se disgregarían. . luego el unido inseparablemente á la accidente está sustancia. según cosmología motacálim. Dos son las categorías cosmológicas á que cia ó el universo entero se reduce: sustan- subsistir sin átomo j accidente. el nada absoluta. lia después del cual mundo comenzado la Es un hecho evidente. que los átomos ó están separados ó reunidos ó verificando el tránsito de uno á otro de ambos estados. IV. Pero es manifiesto que el accidente es algo nuevo. Luego necesitan de alguien que junte á unos los j separe á otros. que tambiéi la sustancia ó el átomo lo será. ja que no puede subsistir sin el accidente. creado. es fuerza ter- en un límite. Aquél no puede uno ó varios de éstos. los átomos ni estar unidos ni separados. Sigúese. por su no exigen esencia.

eligió. para existir <íausa ain j como de ese ser. gozando de libérrimo albedrío para optar por uno ú otro entre los dichos accidentes. de determinante. como perfectamente posible. de un crea— Alg. el número infinito su- V. añadían. negando la realidad de la sustancia j reduciendo el universo á una serie de accidentes creados en sucesión infinita. que es decir. existe. que.— 65 — Y no se sortea la dificultad. ¿De dónde. tiempo v. prola cede tan singular determinación. Dirijamos la vista por el universo j advertiremos con admiración que cada uno de los seres que lo integran se determina ó individualiza por una cierta figura. no pudien- do atribuirse á naturaleza íntima del ser sin duda. medida. éstos j no otros con relación á cada cosa. por consiguiente. Luego tal el universo ha necesitado. por accidentes concretos que posee. y principio de su determinación. por- que así lo quiso.vzel— I 5 . lugar. mismo? De alguien. á pesar de que la razón concibe. que poseyera otros accidentes distintos de los •que tiene. porque sentado queda que repugna cesivo. en general.

que repugna el número infinito sucesivo. que la este No haj nadie que mundo es posible. . Luego el si. pág. el y habríamos de incurrir en los peripatéticos. admitir es decir. se identificaría. contin- gente. como no existir. es incontestable que posible ó contingente se llama aquello que. 47. el las VIL almas humanas es creado. Todos convienen también en admitir la inmortalidad de supuesto. 66 — de deje de dor. por necesidad de su existencia. nota. por he aquí el tanto. Si. exis'e después la creación. de lo contrario. porque la discusión no versa acerca VI. panteísmo que con quienes disputamos. alguien que le mun- que ha habidosacó de aquella indeterminaes seguro ción. con Dios. á pesar de esta su nativa indiferencia para uno cualquiera de ambos extremos. el mundo.— las palabras. de no ser: concepto de Es tesis común de los filósofos. así puede existir. '. prefiíiendo su existencia á su no existencia.. do existe realmente. Ahora bien. rechazan. esto- mundo no sino éter— l Vide supia.

El principio productor del universo ¿es uno ó múltiple? O en los otros términos: ¿existe^ un solo creador? Es claro que motacálimes habían d& optar por la solución afirmativa. Mediante estos métodos. otras ad ahsiirdum. diversidad recíproca. que hasta este muerto. titulados. Los métodos. pera sin recurrir jamás al principio de causalidad. los hombres. una& veces directamente. lo cual. un número infinito de almas. cuja virtualidad. según tos. con que trataban de éste. según vimos. Pero te restaba otra cuestión por resolver. los el motacálimes demostraban que mundo es creado. Inferían después fundadamente que exisalgún autor que lo haja creado ó hecho con intención j voluntad libérrima. el la confir- mar son dos principalmente. negaban. serán indudablemente infinitos. como vamos á ver. es inadmisible para los filósofos. lueexistirá ahora en acto. el ohslácxd(y mutuo y ambos indirec- pues. tecnicismo motacálim. según decimos. no. en conso- nancia con el dogma.— go 67 — momento han simultáneamente. solamente prue- .

j del reposo en aquel átomo por contrares- tarse recíprocamente los esfuerzos de llos. En la suposición una de estas dos consecuencias: ó que el átomo carecerá de dos accidentes opuestos. es decir. es absurda. el creador B quisiera producir el reposo. ó la carencia del movimiento . se seguirá mera consecuencia igualmente. la Xo se ocultaba á los motacálimes debí- .— ban la la tesis I. Supon- gamos que un átomo mientras el creador A quisiese producir en del el accidente movimiento. en un mismo átomo j el en idéntico instante. dentro la de la cosmología motacálim. el segunda repugna principio de contra- Un ejemplo aclarará el la doctrina. La pricreadores. el movimiento j reposo. accidente opuesto. aquésí ó la presencia. de dos cosas entre contradictorias. según dicción. ó que poseerá en un mismo instante ambos accidentes. 68 — de que existan dos imposibilidad ó absurdos que implica de la multiplicidad del creador. natural resultado de esta El lí mutua oposición obstáculo entre los dos creadores sería indu- dablemente.

adoptaron otro método que es el que sigue. partidarios del sistema bjlomórfico para la constitución de los cuerpos. no necesarios. una vez utilizado contra los filósofos. basado principalatomística. Pero la al defender idéntica tesis. entonces. Y si solamente el lo posee uno de los dos. algo lo po- seen ambos. Admitamos por un momento que terreno existen dos dioses.°. 2. polémica acalorada gusta de em- plear argumentos ad hominem. Llevando pues la disputa á menos abonado para los subterfugios.— mente en su teoría 69 — fallaba. si este tinga en número. porque será simple en absoluto. Este último método tenía la ventaja de que los filósofos debían admitirlo por fuerza. es decir. II. lidad de este método que. contra la hipótesis. j ese método se . á fin de que pueda decirse que son dos. 1. otro solamente será Dios. por dioses. serán compuestos j. j necesario. Esta hipótesis implica por necesidad: una entidad común á sea lícito ambos. lo por la sencilla razón de que ellos emplea- ban también. no dioses. la cual apellidarlos los dis- un algo que mutuamente Ahora bien.°. por ende.

sáranlo. Las pruebas de la creación del universo. que someramente tocamos para concluir. ingeniaron nuevos métodos. en este método.— volvía contra sí 70 — motala propios. en boca de un mota— cálim. que admitían en Dios pluralidad de atributos. arguyen la existencia de un agente ó creador. de la imporeal- sibilidad de conocer que Dios es múltiple. obligados á seguir la disputa em- peñada. queda evidenciada su uni- premisas para inferir cidad. pero jamás servirán como la existencia de un número fijo. el cual. Este paso de lo ideal á lo real fué ob- jeción fundadísima que impulsó á los mota- cálimes por otro camino. determinado de creadores. De aquí que como los peripatéticos recu- débil. que en definitiva reducíanse á alguno de los anteriores. en conformidad con doctrina revelada. Y así. Tal ocurre con los dos siguientes. ja expuestas. se la imposibilidad de que lo sea mente. concreto. usado por los cálimes. como se . Luego si es indemostrable la pluralidad de dioses. Como conduje se ve.

el de contradic- ción se bambolea. con exclusión de otro. no se basta á sí tesis. y todas las sutilezas de la dialéctica más refinada se disipan al más ligero soplo. para existir según orden j harmonía actual. porque éstos. será Dios porque no es ser necesario. mismo. aquel que por sí solo. ha creado el universo. Por esto. En esta última hipóninguno de los dos. que los fos filóso- encontraban todavía nuevos subterfugios con que eludir todo razonamiento de los motacálimes. 71 — método del mutuo advertirá. En la primera. j en este caso el otro sería supérfluo. Sin decirlo se comprende.— obstáculo. á saber. ó el universo. j entonces cada uno de el los dos es impotente para crearlo por sí solo. que hemos supuesto. es análogo al O uno solo de los dos dioses podía facil- jnente crear el mundo. algunos motacálimes . como dice Mai- mónides. existirá un solo Dios. carecían de sólidos fundamentos metafísicos dentro de su sistema: cuando se niega ó pone en tela de juicio la virtualidad del principio de causalidad. necesitó de ambos creadores.

La ortodoxia por tanto fracasaba en su empeño de combatir la indiferencia religiosa. ellos unos no muj buenos fiadores del depósito de la revelación. y se acogían. con las mismas armas con que más. como á' último baluarte. abandonaban todo razonapara la confirmación de las que preceden. como resultado que veía en in- eludible. el desprestigio de los teólogos oficiales respecto del pueblo fiel. nacida al calor del peripatetismo. Es estadio de la discu- sión hubieron de traer. sus derrotas en el éste la hostilizaba. á la teología.— miento tesis filosófico 12 el — general organismo más consecuentes con de su sistema. . El éxito no respondía á sus esfuerzos. contentándose con demostrar que aquéllas eran dogmas revelados por Dios.

73 — CAPITULO V Sistemas que engendró la fliosofía griega en el islam.— Influjo del sufismo en el islam. en su doble aspecto práctico y especulativo. el identilicador. el escepticismo j el misticismo. como naturalísima secuela de mutua contradicción de opiniones j teo- . el amante y el apasionado.— El panteísmo místico de los sufíes.— Origen y desenvolvimiento histó- rico de este sistema. la duda.— La iniciación en el sufismo. Si Víctor Gousín hubiera podido estudiar la historia de la filosofía árabe.) C) Los sufíes. el sabio. tras períodos de ardiente polémica. (Conclusión.— Sus cinco grados: el aspirante. desesperanzadas de el poder encontrar surge la la verdad en intrincado laberinto de múltiples j opuestos sistemas. Fatigadas las inteligencias. seguramente que habría encontrado en chos suficientísimo al ella caudal de he- que aplicar una vez más su famosa lej de desarrollo del pensamiento humano á través del sensualismo. el idealismo.

lej de Cousín. el último térmi- no de la evolución del pensamiento filosófico. Y como los métodos tradicionales están ja en absoluto desacreditados. que con todas garantías promete conducirla hasta lo más luz recóndito del templo de la verdad. que no puede resig_ narse á vivir en la duda. El misticismo pues. un camino seguro que rectamente la la verdad. es decir. se arroja en brazos de la fe. asilo que buscando con afán algún lugar de la ponga á cubierto del escepticis- conduzca á mo. por- que esto equivaldría á vivir muriendo. es decir. como esto es. la cual. en la abstención en la inmovilidad. no sea como necesaria j absoen un todo sostenible. del misticismo. en cam- bio es una ingeniosa hipótesis que explica j da razón de bastantes hechos.— rías 74 — al que no consiguen satisfacer hombre pensador. del juicio. pero la razón. luta. de la re- velación. vuel- ve con ansiedad sus miradas en todas direcciones. Tal acaece con el nacimiento del sufismo . es. según si la precitada tal. foco de la intuición toda j principio del ser. hasta directa de Dios.

j espe- j la trabazón toda de sus verdades. para obtener la li- gracia divina. las manos. ja en esta vida. en el cadríes j cliabaríés. Mucho se ha discutido el origen histó- rico de esta tendencia mística en el seno del islam. después de estadio de sifatíes haber venido á la discusión. diante la contemplación extática.— en el 75 — en lo mundo musulmán: de que aquél tiene de doctrina. su doble aspecto culativo. mientras no expongamos práctico el origen del sufismo. diametralmente opuesel todo misticismo. no surge. sino después de transcurridos algunos siglos de agitada vida filosófica. teoría. Lejos. ciertas prácticas morales ó . y motáziles. su progresivo desenvol- vimiento. el me- islamis- mo limítase á prescribir. de fomentar en corazón humano los anhelos por unirse con Dios. cuando ja fué erigido en sistema. Pero la verdad de esta conclusión no apa- recerá evidente. de sistema. Es original? -de Es importada? La la tesis su espontánea evolución encuentra funesencia dados obstáculos en religión ta á misma de la musulmana. en efecto. molacálimes y peripatéticos.

siquier remotas. con cual guarde algunas. suyo. su dogmática. aun acá abajo. la cual precisa algún dogma fundamental en que el alma pueda la encontrar firmísimas garantías de unión ín- tima con Dios. Sin embargo. sin raíces de da. por absoluta que se la suponga. algo propio. el deseo mismo de el imitar. que no el nace sino del cariño hacia janzas. bien separado de sus criaturas. 76 — puramente externas j rutinarias.— túrgicas. seme- Y éstas existen en el islamismo: el . á afirmar la existencia de un solo Dios. reduciéndose locándole lejos del mundo. Esta esencial contradicción de caracteres entre el islam j la mística nos liace ya pre- juzgar desfavorablemente la tesis de la ori- ginalidad del sufismo musulmán. por esto. modelo. Toda imitación. j co- De otra parte. no veja á creerse. original. espontáneo. antes de perdurable en la bienaventuranza. en el sujeto que imita. no es la más á propósito para dar vida á la mística. que el sufibmo sea cosa en absoluto importaimitación. es decir. efecto de pura ningún género en la religión musulmana. exige. al menos.

tierra el y el cielo no me comprenden. en sentir de San Juan Damasceno. sino por mí. aunque de las extraordinarias. no debe olvidarse que la religión de Mahoma es. siervos. al el paraíso. vengo á ser su to. Las tradiciones. á hombre uno de mis «cuando amo. momen- mi no habla. en definitiva. siguen: «Nunca está el un como las que creyente más próxi- mo que cuando ora». «la á Dios. ya no cabe duda . atribuyen al Profeta frases de sabor espiritual marcadísimo. ojo. la consiguiente.— Alcorán promete ción de Dios en al 77 — j se crejente la contemplaexpresa. por otra parte. hablar de este mundo. con cierta melancolía rayana en el misticismo. pero sí corazón del dice Dios. no oye. su boca y su oído: desde aquel siervo no ve. la la perfección evan- Y si todo esto es así. fiel». <Dios ama á su siervo más que una madre á su hijo». que niega sea poco. Trinidad y la Encarnación.» Y. por algo debe participar. excepciocual pone en ella nales condiciones que para la mística ador- nan á nuestra religión uno de los quicios de gélica. una heregía cristiana.

encontró en él condiciones suficientes para vivir j des- envolverse. En esta hipótesis. por sus evidentísimas analogías con el sufismo. tarea larga y '. pues. no son más que un moderno remedo de las grandes escuelas helénicas. Así lo hacen creer las marcadas analogías que se advierten entre las prácticas tas del sufismo j dogmas panteístico-emanatisj las de algunas sectas na- cidas en la Persia. importa poco ó nada á nuestra propósito presente Demos. Analizar estas es. no sería en realidad 1 — . por sen- Recentísimos estudios de Barthélemy SaistHiLAiRE {Journal des Savanls 1893— pág. 39o) parecen negar á la India la originalidad de sus múltiples sistemas filosóficos que. además. por el con- ducto de la Persia.de que el sufismo. cuya noticia se comunicó desde el Egipto al oriente merced al común tráfico entre ambos pueblos. El modelo. semejanzas no obstante. el sistema yoga de la India que. sin poder surgir en el is- lam por generación espontánea. vino de la India. desde Toluck hasta Dozy. antes del islam. una vez imitado. que. según sospechan reputados orientalistas. en sentir del insigne indianista. había venido siendo considerado por todos los orientalistas. como el modelo de este último. por influjo de la religión búdhica.

si nos atenemos á las siguientes definiciones que se encuentran en el Diccionario técnico de Sprenger. se denominan peripati-licos (moasí xaíes). aunque rá- pidamente. los . aprendiendo de él la ciencia y la sabiduría práctica por el camino de la investigación. Tenemos para ello un guía seguro. el sino copia del neoplatonismo alejandrino. atribuyéndole toda perfección y negando de su esencia todo lo que arguya imperfección. V asi. 371. si profesan alguna de los religiones positivas reveladas por un profeta. Ahora bien: el método para alcanzar ese conocimiento es doble. El segundo se llama método del ascetismo y el combale espiritual. Abenjaldún. puede proceder de uno ú otro de ambos con idéntica probabilidad. — Bengala— I8. El primero se llama método de la especulación y la prueba racional. reciben el nombre de teólogos (motacálimes): en el caso contrario.) «La felicidad suprema y el fin ultimo del alma racional consiste en conocer á Dios. colocado g-eográficamente entre el neoplatonico y el yoga. el 79 — el sufismo entró en islam por j pasemos á delinear. Esto no obstante. el sistema sufi. el más juicioso y. en este como en el otro mundo.ji—pág./ of the technical termi u^ed in the sciences of tlie musulmans. (A diclionnr. su desenvolvimienio progresivo.— tado que imitación. los que le siguen. podríamos decir. porque anduvieron en seguimiento de Platón. consiste además en conocer el influjo que Dios ejerce en todos los seres. el neoplatonismo parece gozar de más títulos para ser el tipo copiado por el sufismo.

si coinciden en sus ejercicios piado- soá con la revelación. 390-6. y se aplica esta denominación. el que ha tomado cuerpo islamismo. consideraron siempre como un camino que conduce á la verdad. sus discípulos y las generaciones hombres piadosos que después se han sucedido. una vez purificados. lo mismo á sus discípulos inmediatos que á los mediatos. 4 tomo 1. la iluminación del sentido esotérico de Platón. mediante el ascetismo. Hemos consultado también para esta materia la obra de el Sahrau. en vez de alcanzarla por investigación racional. H.ixraquíes).°. Véase Elude sur le sou/isme par le Cheikh Ahd-el-Hndi ben Ridouane en la Revue africaine. Entregarse por completo al servicio de que le adoptan. porque sus espíritus. se apellidan sufies ortodoxos: en el caso contrario.°. Es un siste- recientemente en ma de moral mística que los primeros mude sulmanes. tomos 31. píig. (Cairo. re :ibeii. toman el nombre de sabios iluminados (. año 1312.írdí titulada Auárif-olinaárif. los compañeros más ilustres del Profeta. Vivificación de las delicias religiosas. editada al margen del libro de Algazel. Bulac. con tal que reciban la ciencia intuitiva platónica por inspiración.) . y las obras citadas de Sciimdlders y DozT.» Hislorin Universal de Abesjaldún.— somas europeo de Es el los lilstoriadores árabes ^. sufismo una doctrina nacida en el seno de la teología.° y 32. edic.

pág. alejarse del lu- un j de las vanidades del mundo. A leites partir del siglo segundo.— Dios. compañeros del Profeta. tales el renombre. fortuna. separarse del comercio mundano á de servir mejor á Dios en son las bases en que estriba todo sufí. 144) confírmala ampliamente. Abenjaldún (obra citada. verosímilmente porque andaban culüertos con túnicas de esta clase los místicos musulmanes. 390) da. bre especial de sufies ^ y se tomaron el nomimpusieron nue- Reiske atribuyó el origen de este nombre á 1 circunstancia de haber sido los primeros místicos nausulmanes ciertos mendigos.?«/( ía?iaj. que se cobijaban en el vestíbulo de la mezquita. según sospecharon Sacy y Dozy. el nombre en cuestión no es más que un denola minativo de . placeres. la soledad. Algazel— í 6 . como lamas evidente. esta etimología. pág. darse á El en jo 81 — todo. sobre un banco. El Sahrat ardí (obra «citada. abstenerse de cuanto fin al vulgo seduce. comenzaron de- los espíritus á dejarse arrastrar hacia los mundanos y dominar por de la los seductolas auste- res atractivos vida secular y social. método j que constituían ja la regla de con- ducta de aquellos primitivos musulmanes. Los que se mantuvieron firmes en ras prácticas de la religión. Y en efecto. á imitación de los derviches persas. siendo por ello apellidados los del banco (Ahlosofa): pero.

es decir. la pasión j el deber debe resultar. cumplimiento accidental. bien por un acto de culto que. como consecuencia del de del la victoria. verdadera y suprema el grado sublime de la espiritualidad ó muerte de lo sensible. un estado extático Este estado se caracteriza. el gozo. bien por una cualidad que se adhiere al al- ma como el sufismo la pena. hasta alcanzar la cumbre ó meta de la felicidad. El iniciado en debe ir subiendo de peldaño en peldaño. el quietismo ú otras semejantes. que en el tecnicismo ortodoxo la negación de toda multiplicidad. cuyo verdadera sentido ellos solos conocían. de estación en estación. se convierte en estado extático constante. Según ellos. á fuerza de hacerse habitual. siempre que el alma se ve empeñada en un combate espiritual. la actividad. 1 del islam significa Este término. siempre que haj luclia entre religioso. es decir. deber. ó como ellos dicen.— vos ejercicios 82 — de piedad. que consiste en la confesión de la unicidad de Diosi. . por esta mística escala del perfec- cionamiento espiritual.

quería decir. consuna ciencia interior ó secreta. en boca de los sufíes. á fin de percibir esa perfección ó imperfección de sus actos j la de sus efectos. Debe entonces mencionados combates en el alma éxtasis. La facultad con recibe el que se distingue esto.— Cuando de los 83 — pro del deber. comprende el estudio de los principios generales del culto. . es decir. cuja medio de expresión es cierto lenguaje contituye vencional ó técnico. así en Dios. sociedad una clase á parte. de las prácticas ordinarias j personales. como privativas de los iniciados. la Por esto los sufíes constituyen en inimitable. así de esencia como de personas. identificación de las criaturas con Dios. Desde este punto de vista. el sufí es porque el acto realizado lo fué imperfec- examinar su conciencia. no resulta en tamente. cujo sentido discrepa del usual j ordinario. según se observará más adelante. nombre de gusto ó discernimiento estético. la el teología se divide en dos partes: una. El conocimiento de todas estas operaciones. para uso de los jurisconsultos y casuistas. de los éxtasis.

sobre todos. explica los varios grados del gusto intelectual. esta ascensión el arte de conseguir pasando de un grado de gus- to al superior inmediato. j la interpretación que deben tomarse los términos convencionales ó técnicos. . las neras del éxtasis en que el alma se masume du- rante su progresiva ascensión por la escala de su perfeccionamiento. sien- do los clásicos en la materia el Coxairí. ocúpase en la aplicación del alma á combates espirituales. sobre la interpretación alcoránica.— como también de 84 — que debe ajusotra. el Sahrauardí y. trata del examen de conciencia acerca de esos esfuerzos íntimos. j los jurisconsultos expusieron sus teorías el sobre derecho j sus fundamentos. que ellos del oculto sentido en emplean para designar todas ciones psicológicas. los dichos privativa de los místicos ó sufíes. Algazel por su famosa Vivificación de las ciencias relitjiosas. el dogma j tam- bién los sufíes publicaron sus doctrinas. esas modifica- Cuando en el islamismo llegaron á orga- nizarse metódicamente las ciencias morales. las reglas á tarse el comercio del alma con Dios.

de ignorando la aplicación del oportuno reme- dio á cada caso patológico. hoy podemos penetrar en el ^ santuario de sus misteriosas doctrinas y. ción de las enfermedades del espíritu. alma de los vi- . siquier incompletamente. debe.— 85 — Desde aquel momento. el sufismo vino á ser una ciencia metódica. para ini- un preceptor instruido. Es opinión corriente en que todo ciarse. imprescindiblemente elegir. el los libros sufíes el que apetezca adoptar sufismo. como método práctico. después de no haber sido otra cosa que una mera forma del culto. esta ciencia concreta se adquiere en la clínica bajo la direc- ción de un entendido maestro. No de necesario el aprendizaje el otro el modo es para sublime arte de purificar cios que la corroen. consiste en la curapoco sirve conocer los libros de medicina. Gracias á tal sistematización. desde la el iniciación hasta el momento en que éxta- descubre ante sus ojos los velos que ocul- tan la verdad. El sufismo. siguien- do paso á paso sis el camino del sufí. vislumbrar algo de su esotérico sentido.

guiándolo con tu omnipotente diestra. abluciones casi absoluta del trato social.— Una meterse vez elegido el 86 el — preceptor. Después. á de sacar al alma de su atolondramiento que ponga toda su atención en Dios. purifica Tú mi corazón. preceptor la j se sienta le Este le toma de esta mano j pone de rodillas. vigilias. recita esta oración: «¡Dios mío. espiando el el de momento en que sim- venga á desprenderse de él cierto fluido . con el auxilio para este mi cuerpo que mis manos tocan. En actitud. j abstención j simaes- guiendo siempre tro. Durante el lavatorio. por- de tu gracia. rezos incesantes. jo purifico que Tú en do el el solo puedes transformarlo sumiéndolo piélago de tu infinita sabiduría!» Guanaspirante ba terminado sus abluciones. el adepto con profundo recogimiento esfuérzase en poner su corazón en comunicación íntima con su maestro. lia de so- candidato á las pruebas que aquél imponga. el vuelve á donde está ante él. j que consisten ordinariamente en rigurosos avunos durante tres días. las instrucciones del ba de purificar todo su cuerpo lavándofin lo con agua.

sino Alá. negativa j afirmativa. la fórmula entera le liace ver que ja no debe desear. que envuelven. ni buscar. «No haj señor.» graba en su mente la idea de la presencia divina. sino á Dios solo.» aparta de todo pensamiento extraño. j abre para él el tesoro de gracias que has derramado sobre tus profetas j siervos más queridos. El preceptor. concentrando todo su espíritu la doble fase. acepta benigoo sus votos j fervientes plegarias. Reprodúcese idéntica escena hasta tres veces. levantan- do res las manos al cielo é implorando iniciado: los favo- divinos sobre el «¡Oh Dios mío! dice. fija «sino Alá. infundido en del discípulo. estos ni amar. prueba. realiza de heclio la iniciación. ni adorar. Repite en en alta vez el candidato términos sa- cramentales. Su primer miembro. el segundo. j el preceptor acaba.» \ .» emisión de la voz por todo el espacio de una espiración: «No haj El discípulo el me- dita atentamente para comprender subli- me él sentido que esta fórmula encierra.— para dar fin á esta 87 — el pático que. prolongando señor. profiere la la fórmula de fe muslímica.

sino hasta de los lícitos. por una comdivina. que se caracteriza por el exacto cumplimiento de todas las prescripciones religiosas. pleta abnegación de la voluntad piopia para obedecer en un todo á la Cada grado.» porque ella sintetiza el carácter de este grado. por absoluto desprecio del un mundo.— Desde de los serlo: el 88 — el ese momento. exige determinada oración. candidato deja ja sociedad sufí ha entrado en la j ocupa primero de los cinco grados. hasta el Y esta abnegación llega el sufí extremo de privarse de todos los los bienes de acá abajo. sin más des- límite que el que impone la vida natural necesila dad de conservar nudez. como principal ejercicio á que debe entregarse el él. sufí durante el tiempo que permanece en La oración pri- vativa del grado primero es la que ha servi- do para su iniciación: «No hay señor. ó sea la total abnegación de la voluntad propia. sino Alá. no sólo de la pro- hibidos. es decir. el grado de aspirante ó discipulo. como iremos viendo. por ir que ha de pasando sucesivamente. j cubrir .

no se como éste por la engañosa so- brehaz de la revelación escrita. En harmonía escrita. en suma. el sufí con este prescindir de la la lej mutila fórmula de fe mu- sulmana. que hasta entonces había constituido su habitual oración. ja puede hacer caso omiso de la revelación. j sabe que todas las prácticas religiosas. sien- do obligatorias únicamente para para los no iniciados. por ella impuestas. para sustituirla por esta sola de sus palabras: «Alá-». como fuente de entre el el conocimiento para las relaciones hombre j la divinidad. el vulgo. Distingüese éste con el nombre de ciencm. sufí ha conse- guido aquella perfecta abnegación. sufí \ . merced á asidua ca de todos los deberes legales. el que conoce por sí á Dios.— mente por de la la 89 la — escrupulosa prácti- Guando. carecen de fuerza para el sufí. j principalrecitación j fervorosa el susodicha plegaria. ilustrado ja con luces superiores á deja ilusionar las del teólogo. porque. merece ser elevado al grado segundo. j al que lo ocupa se le llama el sabio ó per- fecto conocedor de Dios. es decir.

la gra- dual debilitación de todo lo orgánico. que el asce- tismo de los grados anteriores produjo. es compensada con una exuberante hipertrofia anímica. el espíritu. según arriba insinuamos. El alma domina. de todo lo sensible. j debe datar. de época relativamente reciente en su historia: según todas las probabilidades. es la soberana . Bostami j Chonaid. ha producido. Esta nueva etapa representa el más brus- co tránsito de la ortodoxia en la fe muslímica este grado el almas crudo panteísmo. en los alrededores del siglo IX de nuestra era. la realidad. la atrofia del cuerpo. memente como En romper tal estado. El progresivo ascenso continúa. Es por consiguiente que caracteriza al sufismo como sistema filosófico. lo interior. el sufí este panteísmo. de la materia.— abandona posee la letra 90 — una vez que el sufí j lo exterior. por natural reacción. j pasa á ser identificado)'. ha conseguido ja los lazos de los sentidos externos pa- ra concentrarse en el sentido íntimo. dieron forma á siendo reconocidos unánisus fundadores. un predominio de lo espiritual.

bajo la intensi- dad de aquella lumbre. j una nueva era comienza Entonces. es y que toda esencia una centella emanada del foco de la esende todo otro objeto cia divina. y el concepto de la unidad abstracta viene á ser la idea fija que informa el espíritu del feliz mortal. » La oración de este tercer \ .— para ella. «La concepción de la unidad absoluta. 91 — velo de lo sensible se dueña del cuerpo. el descorre. presentes j aun futuras. y el sufí penetra en lo del más recóninmaterial dito de los misterios mundo j ve con claridad inofuscable realidades pa- sadas. que los más eximios filósofos no podrían siquiera sospechar. y Dios aparece á ser real los ojos del espíritu como el que jamás ha dejado de característica ser. Abismado en divina luz que le el insondable piélago de la rodea. ha escrito Chonaid. cuando el ha sido sublimado á este rango. el sufí advierte que sólo Dios es el ser real. las tinieblas se disipan casi enteramente. más alto del sufismo especulativo. se funden todas las ciencias. es una abstracción en la que se anonadan todos los mundos.

sus perfecciones nobilísimas.. redúcese á una sola emisión de voz. esa palabra. repetida incesantemente. más altos atributos. rugidos y gemidos. presencia tan original espectáculo. para tomar la de umanle.— grado consistía en decir. hay que amarle. inagotable fuente de 1 de que Dios es donde dimana todo la lo salmodiadas en común por de África. pierde ya la anterior denomi- nación. ha visto. es- como síntesis ' j resumen de todo el dogma panteísta El cuarto grado del sufí es del ainor: una vez en él. en el entusiasmo del fervor. y nada tiene ilustrada la inteligencia por la luz divina. ignorandfv su sentido. Ese sonido gutural. El tránsito de violento : es muj natural. después de conocer á Dios. En las oraciones las actuales cofradías sufíes del norte . con alternativas de altos y bajos. produce un extraño y aterrador efecto en el europeo que. El sufí. lia conseguido penetrar hasclarísima. está plenamente convencido el espíritu. duro. J». en el grado tercero. saliendo cadenciosamente de un centenar de bocas. Dios. houa. con intuición sus la esencia de Dios. el 92 la — sola palabra «El». la voluntad tiende por fuerza hacia donde su guía la dirige. ta lo más íntimo allí del santuario de la divini- dad.

lo sensible se lanza con irresistible fuerza en busca del imán que le atrae. á la manera que el hierro. en cuanto con El se identifican. derretirse en aquel foco de amor j misericordia sin fin. así la voluntad. cuando el sufí ha conseguido este rango. su fisonomía. purificada de sus perversas inclinaciones por virtud del ascetismo. perder su propio nombre. hasta su \ . siéntese atraída hacia Dios. se afecto terreno cias de desligado de todo las j ha vencido que le concupiscen- embarazaban en su progresiva ascensión hacia Dios. seres. «¡La muerte. muerte!» son las únicas palabras que los labios deben pronunciar. otra el Enamorado de Dios. cuja hermosura infinita la llena todos sus anhelos. Y. libre de todo obstáculo. De otra parte. el alma del lia sufí. va no hace cosa que morir de pena hasta que llegue eterno al objeto de sus amores.— •que de verdad. ó mejor. anhe- lado instante en que consiga unirse con lazo anegarse en aquel océano de belleza. 93 — los bondad j belleza baj en porque éstos en tanto son. en los grados anteriores. en cuanto de El participan.

alma amor. j como el el amante j el amado son una sufí sola é j misma realidad. Más aún.» El panteísmo místico grado del sistema sufí en es. ya está hombre método exento de todo deber. para Este ansiado sufí alcanza la tual. el último el orden práctico. apasionado (que así se llama en este último rango) ya no recita oración alguna: se halla en el término de su camino. el queda íntima inseparablemente unido con Dios. se identifica con El. que viene á ser su segunda na- turaleza. . 94 — identificarse con la humana.— esencia divina. momento la llega por fin. el En tan sublime cumbre. la se liabitúa de tal modo á ella. como de el los privativos del por esto. y no necesita. por ende. j puede ja decir con toda verdad: «Yo soy Dios. pues. como en el especulativo. y el meta de el perfección espiri- A fuerza de ejercitarse en actos de ca- ridad sobrenatural. así de los generales de la religión. esforzarse ni trabajar por conseguirlo.. sufí. para él ya no hay diferencia entre las religiones positivas. aunque emplee maneras de hablar mahometanas.

en el último caso. en expuesto. ese progresivo ascenso del . enumeración de los grados de la iniciación sufí. haciendo gracia del externo ropaje alegórico. único ser. se mande ni se obedezca á Tal es. con que aparece revestida en los libros sufíes. de toda prescripción legal. la en suma. esta absoluta indiferencia respecto de todo deber. En efecto. establecida como tesis la realidad única de Dios. á la sinagoga. puede ser transitorio ó accidental el j perla manente. á la iglesia de los cristia- pagoda de los indios.— y mira con que nos que á la el 95 — á la mismo desdén mezquita. esta insensibilidad. según indicamos más arri- ba. el éxtasis. Por consiguiente. de marcado sa- bor oriental. quedando. se des- vanece toda distinción j variedad de sustancias. por ende. es necesario resultado de la naturaleza del éxtasis perfecto á que el sufí ha llegado en tal rango. tiene lugar la unión íntima del sufí con sentido ja la divinidad. suprimido el fun- damento de toda lej j obligación: es imponible que Dios. sí propio. Esta apatía. perdida individual existencia.

. ve caer ante sus ojos aquellos velos. pero el éxtasis tiene la virtud de descorrerlos poco á poco. 96 — iniciado por los distintos peldaños de la esca- aseméjanlo dichos libros á cierta epifanía ó manifestación gradual de la divi- nidad. tras de las cuales se ocultaba á los ojos del vulgo la eso- los sufíes con afirmarla. el trono de la Pero todo esto son metáforas. 393-4.— la mística. en sus meditaciones j plegarias. en donde los ángeles. en toda que no contentos la amplitud de su sentido místico. Con este fin. j extasiado contempla. dicen que Dios ha creado setenta mil velos que envuelven de un modo impenetrable el templo de sus* misterios. Comentando á su arbitrio un texto del Profeta. Si el sufí no desfallece en su ascetismo. pág. santos j profetas rodean en perpetua adoración divinidad. la mansión de los genios j el paraíso celestial. según el grado al que el espíritu llega sucesivamente. dice AbenjaldÚQ ^ los su1 Obra citada. térica doctrina panteísta. esforzábanse también por demostrarla con ajuda de la filosofía. sin salir de este mundo.

Lo mismo las ocurre en los compuestos: cada uno tiene su potencia propia. participa- de esas potencias. los damentos. tierra. y sabido j positiva existencia á que éste es el vestíbulo del real Dando con- Algazel — 7 . considerado en su más abstracto j generalísimo concepto. que es concebirse. ésta. Se es ve. con todas está virtualmente en la celeste. que implica además mineral de los elementos integrantes: la encierra á la elemental. j. ambas están implilas inferiores. es que esta teoría. Pretendían que el ser. la espiritual contiene á todas las anteriores. sino por que en ellos baj. 1-os j determinan para formas j materias de agua. por fin. aire y fuego. á todas tres comprende la bumana. <. la seres singulares. no existen realmente. se halla dotado de ciertas potencias que su- cesivamente le concretan constituir las esencias. más extraño que puede así en su fundamento. Los elementos. como en sus conse- cuencias.— fíes el 97 — la modernos establecieron tesis de la identidad absoluta del sistema mundo j Dios. un realismo exagerado. en sus funpanteísmo. pues. cadas en la viviente.ión.

absoluta- mente. ron los sufíes. ella los reúne j los abraza comprensiÓD. bajo todo aspecto. el sin detenerse ante insondable abismo que se- para al infinito de los seres limitados. líltimo peldaño de la famosa escala de Porfirio. im- pelidos por la fuerza de la generalización. simple. sin que pueda decirse que en materia ni de ella están ocultos ni manifiestos. afirmando que la potencia divina reúne en síntesis sublime el universo entero. . en sí misma. al considerarla. por razón de la la forma. j este uno es la misma esencia divina. Todo e^ uno. pero sin diferencia ni distinción: ella está corno impresa en la totalidad de los seres. el espíritu humano es el que.— ceptos universales. Ella es. sólo falta un ligero tránsito para identificar toda realidad con Dios. dieron el paso decisivo. Y este tránsito lo hicie- En efecto. llegados á dicho punto. así universales como singulaeo su infinita res. que es la verdadera sustancia. única bajo toda relación. 98 — subordinación: que en progresiva se incluyen sucesivamente hasta llegar á la categoría de sustancia ó ser en sí.

Fuera de ca en sí esta operación analítica del espíri- tu. úni- misma.— 9G — la divide. ó lodo. dicen. dejarían en absoluto de exis- No de otro modo. absoluta sería para nosotros evidentísima. la distingue j particulariza. la La realidad de el éstos es efecto de iluminación. más aún. los colores tir. Si pudiéramos suprimir esa necesidad. del cual éstas sean partes. los seres inteligibles imaginables existen por virtud únicamente del sujeto intelectual. cujas especies son las demás forzados. acaece en esta cuestión algo parecido á lo que los filósofos dicen respecto de los colores. de sujeto sensitivo existencia del que los é percibe. por ejemplo. la esencia divina es simple. por más que nos veamos denominarla género. hasta punto de que. que es la animalidad ó humanidad ó cualquiera otra de las especies subordinadas á ella j que por ella existen. á esencias. en efecto. la imaginación ó fantasía que inla identificación forma nuestros conceptos. como de causa. afirmando. Porque. . sin ella. para hacernos entender. repiten. los objetos sensibles la penden. A tales metáforas ó semblanzas nos obli- ga.

percibe con sus facultades de entender. de su nativa virtualidad analítica. su- pongamos por un instante que éstas quedan. En suma. comparándolo con al que hombre acaece en el sueño. suprimidas las facultades cognoscitivas. luego suprimido aquél. la j la blandura. es decir. la distinción es propia del sujeto cognoscente. la tierra y agua y el cielo y las estrellas.— Si pues. 100 esto. objeto percibido será único é idéntico al sujeto. esto es. no del objeto. más aún. tan sólo á causa sola simplicísima. la cual. El existen por la sensibilidad. j ja no resultará distinción ó individuación de sustancias. todas no como individuos. Todavía se esfuerzan por hacer más aselo quible su sistema. percibe como distintas á esas entidades que no lo son en realidad. el yo sin el no yo. interrumpidas las funciones de los senél tidos externos. sino una el •dureza calor j el frío. — las cosas existen. sino porque y en cuanto que el hombre las según como distintas. que le ponen en el relación con el mundo exterior. Mientras duer- me. dejan para de existir los . por completo suprimidas.

respecto del influjo que en el islam ejerció este sistema. precisamente por esa virtualidad queá facultad de conocer caracésta. percepción de cosas distintas. ni sistema filosófico ni teolóde vida. hacer una acla- ración.— objetos sensibles j. El sufismo. si no importase en gran manera al cardinal objetivo de nuestro trabajo. no es en realidad secta. es no más que un método adap- table lo más ó menos á toda clase de dogmas. como arriba dijimos con Abenjaldún. suprímase y toda distinción hafin á esta. análogo fenómeno tiene lugar en la vigilia: el to hombre despierlos considera como la distintos seres que percibe. gracias á la cujo funcionamiento persiste du- rante el sueño. gico. analítica teriza. fantasía ic: — conserva la á lo más. exposición del sufismo. Pues bien. mismo puede ser sufí un motacálim que . ]S^o se entienda que todos los sufíes pro- fesaron íntegro el sistema panteísta místico que hemos procurado delinear en las páginas que preceden. brá desaparecido. Y aquí debiéramos dar quizá demasiado extensa. ni escuela.

por más que no lo fuese dogmática: el ascetismo. sostenía. que los sufíes profesaban. ' Vide Alinonquid. edición árabe 23. cariños que hacia como sistema manifestó en toda su vida. lejos sufismo en su el de ser un peligro para islam.). el Por tanto. como 1 tesis fundamental. calificando con que anatema- de gravísimo pecado la identificación absoluta con la divinidad que. ejemplos de casos encuéntranse abundantes en la historia del pensamiento musulmán. con el tiempo. habría de seguro perfeccionado grandemente costumbres. II. las se Pero acabamos de ver que á ese ascetismo dmalgamó. venía á constituir provechosa medici- na moral. todo un sistema panteísta.— un filósofo. 102 — ambos y. es ortodoxia produjo . . Buena prueba del daño que á este sufismo.á que Algazel. del Cairo (1309. si hubiese cundido entre los muslimes. pesar de los práctico. no encuentra epítetos bastante despectivos tizarle. él. considerado sustancia. de hecho. pág. que vino á quitar la al dogma alcorá- nico todo lo que daba á su moral.

el 1 hambre Elude sur 32. le sou/isme. . ahora. hubo otros que. era el sufismo templanza. es hartura inmoderada. sin ser panteístas. sin ningún apego á los bienes de acá abajo. su oculta piedad. en deseo de alimento material. Al lado de los sufíes sin- j ortodoxos la que. regocijadas con sátiras tan ' como la que sigue «El sufismo. sino que se deleita con las ollas bien provistas. en la Reiue Africaine. á la sobriedad. en vana ostentación. se ha convertido en deseo de lucro. Antes.— ceros 103 — Pero haj más. se entregaban á guir vida espiritual. hacían todo menos eso de que en público blasonaban. j daban con ello motivo para que la acerba crítica de algunos ortodoxos se cebase en ellos sin piedad. La piedad natural j sencilla no es ja más que afectación.°. de simple esperanza que era. virtuoso. 340. el estudio de la moral. lomo pág. Al enflaquecimiento por la práctica de las virtudes ha venido á suceder el engorde hasta la obesidad. aparentando se- un método de vida puro. con capa de moralidad. Ya co- no se contenta el sufí con tener lleno el razón.

el Por en sufismo. pobreza j apartamiento del mundo. largos j profundos estudios. supieron. cabalmente por aquellos mis- mos caminos que cualquiera hubiese augurado como los más á propósito para renovarla y purificarla. como los ortodoxos. cautivar al pueblo. la autoridad del clero musulmán. ni prestó igual sumisión á los teólogos oficiales. De este modo. con sus ajunos. la fe islámica iba perdiendo su prestigio. para el verdad religiosa. j gravosas prácticas. Exigían éstos. múltiples el contrario. para llegar pronto al éxtasis que aclaraba todos los misterios la ciencia j desligaba de toda prescripción religiosa j moral. verdaderos ó fingidos. . Finalmente. á la abstracta investigación de las esencias. que ja no tuvo en tanto aprecio. con bién.— un plato suculento 104 — insaciable. para la consecución del conocimiento de la sumo bien. perdió tam- j no poco. bastaban una buena voluntad y absoluta sumisión á las prácticas impuestas por de el maestro. Los sufíes heterodoxos. la concentración del espíritu sobre j bien condimentado!» el sufismo. j.

— El poeta librepensador Abulala el Mari.io»ta en ios tiempos inmediatos á Algazel. ya mancomunadamente. Rodeados por todas partes de enemigos encarnizados. j el ansia consiguiente de mantener á todo trance su carcomido trono.— El matemálico Ornar Abenjayam. Los ismaelíes. el temor egoísta de que se hun- diese su poderío.— Los hermanos de la pureza. fueron los tínicos móviles de aquella hipócrita piedad j zelo por la pureza de la fe. no tuvieron otro remedio que echarse en brazos de la ortodo- . ja aislada. La proteccióa que á la ortodoxia dispen- saron los líltimos Abasíes distaba muclio de ser sincera.— Irreligiosidad del oriente juzgada por dos españoles ortodoxos. amenazaban de continuo despojar á los califas de su doble autoridad política j religiosa. de innumerables sectas fraccio- nadas hasta el infinito y que.105 — CAPITULO VI 1.a indiferencia relij.

su intolerancia con los que no aceptaban el islam. este apojo de Muj califato. 106 el — entibiado espíritu fuerte. dejando al califas reducidos papel de meros pontífices. pronto. con los señorío temporal. los turcos perjudicó á la fuerza moral del pues. 7 las premisas sentadas en los capítulos que preceden. . Vide Al2 hond'iri editado por Iloutzma. por más que éstos manifesta- sen un piadoso zelo por la fe del islam ' j un sumiso de á respeto á la supremacía espiritual "2.— religioso. hacen ) Conocida es la conducta de la Mahmud el Gaz- neví en sus conquistas de India. á la larga." califa abasi. sus sangrientas matanzas de innumerables ñraílas. El Selchuquí Togrul Beg llevo su religioso respeto hasta el punto de tener el estribo y llevar de la brida la muía de Caim. á quienes honraron con título de Emires-alomara. sin embargo. los descendientes del Profeta el alzáronse. en los el turcomanos. la destrucción de ídolos etc. Esta división de poderes. en quienes se veía únicamente sacerdotes. páginas 13 y li. valiéronle del califa el título de (¡nardián de la prosperidad y fe de Mahoma. no rejes. xia para enfervorizar j buscar además un brazo que jefes les prestase materiales energías.. 26.

se ha desvanecido. Los Fatimíes dominan en más dinastías. indiferencia hasta impiedad para con la fe oficial. en la que precedieron á aparición de . j ya gran unidad político-religiosa. Tal anarquía tal cisma. Apenas la si habían transcurrido cuatro centurias desde la fundación del islam. no podía engendrar sino confusión en giosas. fraccionados cada vez en por Mahoma. De todo esto encontramos eflorescencias é indicios. las ideas reli- variedad creciente de sectas y. tibieza. en los alrededores del "lo IV de la herirá. . en el mismo los Abasíes. desde que la Persia se separó de él. respecto de la cabeza del islam. en las islas del Mediterráneo el califato reinan jefes independientes. como y secuela inevitable. oriente^ que una supremacía nominal.— ja vislumbrar si 107 — cuál había de ser el espíritu religioso-muslímico. instituida África. ni siquiera se ga el le otor- honor de pronunciar su nombre en las jotbas solemnes. Omemás ja de Córdoba sepárase del de y éste no tiene. los años cuando no clarísimas pruebas. Despojado el califa de su poder temporal.

jefe de la secta de los asesinos. ideas fracciones convinieron en odiar á los califas y en prescindir de la doctrina de '. fíelir/ion des Druzes. Háquim. le vemos Vide Sacv." jurado del islam. j. obra cita- da. escena del El ismaelismo. cármata de Bahrain. . su hijo tas. j 1 así. Hamdán. cabeza de Obaidalá fundador de el los cárma- la dinastía fatimí. amalgatodas sus mando á elementos mazdéicos cristianas v teúrgicas. califa fatimí. siempre j j en persas. había pasado sucesivamente por diferentes fases j nombres. j protegió fundador de los druzos.^ Abutáhir. Mahoma. al turco que favoreció al xiismo Darazi. en fin. pág?. que en su fondo era un xiismo exaltado. Todaa estas hijuelas del xiismo. cuando no en perseguirla El filosofismo racionalista levantaba cabeza de cuando en cuando. bajo varios seudoprofetas: Abdalá hijo de Maimún. Hamza^ amigo también de Háquim j apóstol entusiasta de su divinidad.— Algazel en la 108 — mundo musulmán. 257-313. Ahmed. enemigo 6. Hasán Abensabáh ó el viejo de la montaña. Dozv.

que llegó como á ser moda el alardear de tales ideas. expurgándole de cuanto la erróneo contuvieoe.iT (obra citada. j que urgía. á éste .) —DuG. julio I86. Durante todo este siglo X. 329. pág páginas i4 y si160). convencidos de bondad de su sistema. gente j tampoco les prestaron filósofos. estuvo en tal predicamento. las Rasail Iliuán-asa^. el pensamiento libre francamente campea en ja. contenien- do unos cincuenta tratados en que. (Journal asiatique. echaban las bases de una espe- cie de protestantismo ó libre examen con re- lación al Alcorán. buena acoque in- gida los verdaderos pero sus doc- trinas racionalistas. guientes. según Munk la ^. bajo el nombre de pureza (Ihuán-asafa). Cierto que. Mohl es suficiente 1 2 Mñanrjc^. á juicio de M. en su ma- .'). fueron rechazados como impíos por devota. desflorando tan sólo las cuestiones para hacerlas obvias j populares. por tanto. pág. entre los j 980. Creían ellos que purificar la filosofía de los griegos era superior al islam. en Basora.— Hermanos de años 970 la 109 — organizarse en sociedad. diéronse á publicar una como enciclopedia de los conocimientos.

que eran obra de un teólogo motazil de los primeros tiempos. Beirut de 1890. Muestra también fehaciente del desorden de ideas j de la natural tolerancia que tal anarquía engendraba.— lio — cam- dicio de que la indiferencia religiosa paba por sus respetos. ya obtener la independencia de aquélla. y otros. 309. á quien otorga el honor de ser el único enciclopedista puramente filósofo del islam. Según este autor. pág. Por otra parte. el haber ocultado los Hir1 manos su nombre hizo que la gente se dividiese sobre quién seria el autor de las fíisalas: unos decían que eran discursos de uno de los imanies xiies. (Edic. ja fuese la sincera harmonización de la razón j la fe. en los albores del niática pasión por Avicena. en su Tarij-alho- cama. I . tomo . ja la sorda des- trucción de ésta. desmiente la afirmación de M. Mohl. si no lo afirmasen rotundamente Abulfarach.)— Vide Histoire (le la Medicine de Leclerc. j el Quiftí. y fundándose en que Avicena aun no había nacido. ja todo juntamente. el anóalto nimo con que se escudaban diría el muj cuan grande era abismo que los separaba de la doctrina ortodoxa.°. pág. 393. en su Hisloria de las Dinastías '. aunque haja quedado incógnita les la idea íntima que animase en tales lides.

edic.°." el A ello debió saya:. Wustenfeld. Enemigo de todos los cultos. es lo cierto que mostró en sus poesías inteligencia despejada j. es ellos merécele majores SUJO propio. edic. á escondidas de Abulala. cristiano. y el techo ha bajado. tomo 1 . EL Cazciííí. 111 — Maj tal la siglo XI." pág. era finura perspicacia de sus facultades. la siguiente anécdota: «Tenía una especie de estrado sobre el que se sentaba. 343. obra ci- tada. 58. obra citada. y pusieron. un dirhem bajo cada uno de los cuatro pies de dicho estrado. exclamo: Aunque muy poco. 166. judío mán. noto que el piso de la habitación ha subido. cu jos dogmas de la resurrec- ción final j del paraíso califica de insignes 1 Vide Diccionario 4. que sus biógrafos refieren milagros de talento ^. . (loe. sobre todo. Biocjráfico tomo 2 pág. j si sátiras.— Dozv. 481 El Cazliní entre otras. á todos igualmente. es el célebre poeta Abulala el Ciego de nacimiento. pág.AT. Bulac— Ítem. mira con alguno de el la misma indiferencia j musul3. 3 DiT. libre de toda traba religiosa. apodo de el de Abe>mali(:a>' Cosinografia de . cit.— ri ^. pág. su esclarecido lo pero aun quitando que sea razón de las orientales hipérboles de éstos. Cuando el ciego volvió á sentarse.) refiere.

ut supra. como pecado. pero sin lugar. cit. No era menos incisiva su burla. cometió mi padre. un misterio. por esto escribió para su epitafio propio: «Hé aquí la falta que. huevos ni leche. cuyo sentido no alcanzan nuestras inteligencias!» Su incredulidad queda perfectamente la resumida en este verso en que proclama superioridad de la razón sobre la «El fe: mundo encierra dos clases de hombres: religión-^ lentes religiosas sin inteligencia é inteligentes sin ^ Un hombre de tan disolventes ideas en materia religiosa. por imitar á los íilósofos antiguos.lo que es El así lo afirma! Añaden que es eterno. responden. y digo yo: . 1 Todo menos eso. Ábulala era supersticioso: en 45 años no probó carne.— Calam ortodoxo «'Dicen -: 112 — locuras '. contra mi. parece que debía de haber sido objeto de encarnizadas persecuciones por parte de la ortodoxia.) 3 A pesar de sus brabatas de espíritu fuerte. y yo pregunto: ¿donde pues está? decid? Esto es ya. aseguro que esa falta no la he cometido. cuando ponía en ridículo las enseñanzas del que nuestro Dios es eterno. . Por 2 DuGAT y Dozv. y abominaba de la generación. por mi parte. El Cazii>í (loe.

Abulala era honrado por todas las clases sociales. es lo que ya no admite explicación que el brazo secular de la ortodoxia. cuando murió. dispensable empero j hasta fácil de explicar en hombres que tanto se deleitan con el martilleo del consonante. Porque honrar los particulares á un poeta como Abulala. siquiera con las herejías él se preconicen más grandes. que es cabalmente el comienzo de la vida de Algazel Algo más grave aún que esto. el visir Nidam Alfe. cuál sería el estado de aberración de los espíritus en esta época. señal es de equiescencia á su irreligión. molc.— más que 113 — mues- sus versos fuesen sobradamente co- nocidos. recibía extraordinarias tras de amistad de las personas de más signi- ficación. Abálala en como 10o7. j. ochenta j cuatro Juzgúese por aquí cantos fúnebres entonáronse sobre el sepulcro del libre-pensador poeta. y Algazel nació en lOSS. en efecto. Algazel — 8 . ocurría en la época misma de Algazel j en la corte de ' los sultanes Alparslán y Malekxah. á quien universalmente se reconocen celo 1 j fervor extraordinario por la Murió.

páginas 273-76). Accedió éste á su petición. más impío que el Ma- Era 1 éste. favoreciese ofcialmente á otro hombre. y el harapiento traje que los cubre atestigua su misma pobreza. las ordinarias daban . Nidam Almolc fué pues el primero que introdujo esta hermosa costumbre. Extrañado. preguntó á Nidam Almolc quién era aquella gente. al pasar por la puerta de una mezquitavió le un grupo de faquies. que están á disposición del visir. huyen de los deleites mundanos.«— Vide Sirach-dlmoluc de El Tortuxí. Bulac. natural taml)ién de esta ciudad. patria de Algazel refiere algu- nas anécdotas de Nidam. que no señales de respeto y subordinación. tanto ó ri. á lo que respondió: son los que investigan la ciencia: por su talento.. Ornar Abenjayam. Conoció Nidam que el sultán se habia congraciado con ellos. para las fundaciones sucesivas. construiría un edificio para ellos y les señalaría rentas á fin de que se dedicasen exclusivamente al estudio y á rogar por la prosperidad del sultán. y narra del modo siguiente la ocasión de estas fundaciones: «Dicese que el sultán Alparslán entró en jSisabur y. pág. edic. El Cazuikí (obra en el artículo relativo á Tus. j su decidida protección á los y sabios fieles. citada. y Xidam mandó construir madrizas en todo el imperio y señaló el diezmo de los bienes del sultán. y anadió: si el sultán me lo permitiese. 128-9. superan en dignidad á los dciuás. pobremente vestidos.— lo 114 — él la doctrina pregonan las la numerosas madrizas por enseñanza de fundadas para ortodoxa teólogos '.

las mutuas promesas. recordó á éste. brindando á cumAbenentre- jajam con un ministerio. tan atrevido j libre. cualquiera de ambos que llegase á la prosperidad. reforma que antecede en seis siglos á la grerjoriana. 1079. que se hicieran en sus juveniles años. de ajudar al otro. Hasta aquí nada haj de particular. pero* sí lo haj. ]S'idam plió sus ofrecimientos. gado con ardor á las matemáticas en las que llegó. para quien no ignore que Omar Abenjajam unía científica aficiones de poeta á su vocación j que escribió en lengua persa algunos versos de sabor tan impío. mofándose sangrientamente de las doctrinas del Alcorán. ministro ja de los Selcliuquíes. pero éste.— por los lazos de la 115 — á Unido en su juventud Nidam Almolc amistad. . declinó tanto honor j limitóse á solicitar una cuantiosa pensión que le permitiera tranquilo en sus aficiones. á ser una notabilidad de su tiempo '. no 1 A él se debe el arreglo del calendario persa. á realizado en instancias de Malekxah. Iniitil vivir es decir que sus deseos fueron satisfechos. á causa de haber sido condiscípulos en Nisabur. j mucho.

j especialmente el del ortodoxo Magreb.— menos que de el los 116 — el entusiasmos sufíes. Arábico-hispana de Codera y Ri- bera. tomo biografía 341. lejos de ser perseguido. porque pinta de cuerpo entero aquella anarquía religiosa mejor que los hechos aislados. es un hecho que dice mucho más de lo que podrían explicar largos razonamientos. viva opulentamente con rentas del estado mismo. era una verdade- de escándalo j objeto de santa indignación para los musulmanes de otros paíra piedra ses. tan general en las grandes ciudades del oriente. que visitaban oriente cumpliendo el pre- cepto de la peregrinación. hasta á las más contrarias al islam. visita- «En 1 la segunda mitad del siglo Bibliotheca III. . Extractamos aquí un pasaje del Diccionario biográfico de Adabí ^. Para ellos era inexplicable aquella libertad de pensar j de discutir. x. Que un hom- bre de este género. que de Oriente sobrenombre de VoUaire ha parecido más propio para designarle. Esta política de tolerancia ó de aquiescencia manifiesta á todas las ideas.

cristianos. —Y por qué pues?—¿Por qué! Filas gúrate que en la primera reunión que presencié. j uno de los infieles tomó la pala- dijo. Cada secta tenía su jefe. tir. bra. juuna palabra. no nos ataquéis te. materialistas. y nadie volvía á sentarse antes que él hubiese ocupado su lugar. be asistido á mes '. 1 á todos les . en general é impropiamenque daban al razonamiento filosófico una importancia que á él. encargado de defender las opiniones que profesaba.— ba la célebre 117 — el ciudad de Bagdad el faquí es- pañol Abensadi. me guardaré muj bien de volver la tercera. todo el mundo levantábase respetuosa- mente. j cuando uno de éstos entraba en la díos. sino también infieles. Abube'quer había visitado Abharí. oitodoxo fanático. disgustaba sobremanera. preguntóle las reuniones de los motacálicontestó. ateos. — Dos pero veces. —Nos hemos reunido. no sólo había musulmanes de todas sectas. Adabí llama así. en sala. ellas. zoroastras. vosotros. gente de toda clase de religiones. para discu- musulmanes. ortodoxas j heterodoxas. Muj pronto la sala se llenó. de si quien parece fué discípulo.

Por aquí puedes comprender. ni en vuestro Profeta. continuó Abensadi. porque nosotros no creemos ni en ese libro. . es decir. 342. atengámonos. todos á pruebas fundadas en la razón humana. el y resumía su juicio sobre esiado religioso de todos aquellos países con estas fatídicas palabras: «¡No hay religión en el Hichaz! Sólo haj islamismo en los otros el Magreb.— libro ó 118 — de vuestro con argumento alguno sacado fundado en la autoridad de vuestro Profeta. que. después de lo que acaba- ba de oir. obra citada. el Valencia Hi- centro del islamismo. En distintas ocasiones vitado á otras. si. un siglo después. pues. he asistido me han inj he vuelto á pre- senciar idéntico escándalo. tendría ganas de volver á aquella asamblea. después de que el siglo xi había 1 Dozv. pág. Esta condición fué aceptada unánimemente. en todos pueblos no haj más que herejía é '> incredulidad! ¡Esto.» T"n hondo echado en era el mal. tales raíces había el oriente. el visitaba Abenchobair de chaz.

. j si era grande el papel que estaba llar á representar en el " ' movimiento religios su época.— y se 119 — después que la el sido de reacción ortodoxa. ortodoxia había contado con apojo oficial. j echado las bases de una restauración la fe dogmático-moral de Iliia! islámica con su Calcúlese por todo esto. si el indiferen- tismo sería dominante en los albores de la vida de nuestro teólogo. habían instituido escuelas públicas para su propagación. j Algazel había dado un golpe de muerte al filosofismo con su Telia— fot.

.

Sus polémicas con los talimíes. ventajosísima para el islamis- 1 Vide supra. hasta punto '. pág.— Sus libros titulados Designios ele los filósofos y Destrucción de los filósofos.— Origen de sus dudas. el examen crítico de las sectas existentes.ALGAZEL CAPITULO I Biografía de Algazel. Sus primeros estudios. .— Sus discusiones con los peripatéticos. Emprende — La conversión cierto [de la Persia fué. 13.

— El nombre propio completo de Algazel» según aparece en las obras biográficas musulmanas. aldehuela de Gazala. Al paso que los árabes de origen permafríos é indiferentes liacia él. juicio tan exacto. tíficos. el Jora— donde vio la luz el año 450 de la hégira (1058 de J. quizá es por esto conocido la demarcación de Tus en con 1 los sobrenombres de Algazel y DozY. poseyendo. es Abuhámid Mohámed. hábito de los estudios cien- vinieron á ser por ambas razones los teología creadores de la musulmana. obra citada. dice Abenjaldún. páginas 193-4. se compone de persas. hijo de Mohámed. hijo de Ahmed. quizá no encuentre comprobación la figura más completa que en Natural de la de Algazel. se le cita unas . «La mayoría. el por otra parte. C). hijo de Mohámed. ban aprendido de memoria las santas tradiciones. 2 Otros lo derivan de gazal. Por esto. para bien del islam. encla- vada en san. de los que. hilandero. el Tusí 2. lo mismo sucede con los cultivadores de la dogmática y los comentaristas del Alcorán ^.— necían 122 — per- uno. oficio úe su padre. los sas mostrábanse llenos de fe y animados de un ardiente celo por la religión.» Observación tan atinada.

tomo 3.-7. por el edi- tor del Cairo (Edic.— El amor al 123 — j oficio: estudio había sido ja en su padre una especie de manía. 4. Esto no impedía que gustase sobremanera de andar con los faquíes. edición colectiva del Cai2. de todo clase de estudios. H.^ Almonquid minadalal Ó Preservativo del error. autobiografía de Abuhámid. oir sus razonamientos.' Rad Alearlas de Abdelhálim EL Garn. á guisa de epilogo.^tí. tomo 2.* El Viaje de Abeischobair.° del libro de Algazel — titulado Vivificación de biográfico las ciencias religiosas. ya citada." de la edic." de la edic. y carecía.— 8. edición litográfica de Fez"(1305. páginas 120-126. pág. 276. j hasta gastar con ellos los pequeños ahorros que conseguía haveces con su denominativo. Wrigtt." Diccionario geográfico de Abe>yacdt. el Gazalí. páginas 246-7.— 3.). pág. aunque irrealizable para éste por su educación falto al de bienes de fortuna. habíase dedicado comercio de lana. ro. del año 1312. Wustenfeld.-6. inserta. páginas 267-8. servirles en cuanto estaba en su mano.* Cosmografía de EL Caziiní. por ende. edic. tomo 1.). Wustenfeld. Bulac." de la edic. 561.—5.' Diccionario de Abe>-jalicá>. 128-9. que nuestros escolásticos del siglo xiii corrompieron en Algazel.' Dinastías almohades de el Marrecoxí. edic. — . pág.— Fuentes bibliográficas que hemos utilizado para esta biografía de Algazel: \. y otras veces por Abuhámid.' Biografía del imam Algazel. Dozy. en el tomo 1. H.

y gasta en su educación que les dejo de patrimonio. Algunas veces. imam Algazel. ya citada. y por esto deseo que tú repares en mis lo hijos lo que á mí me ha faltado. 124 — '. pá- gina línea . mientras lo permitió el exiguo capi- 1 Vide 2. Este maestro sufí instruyó á los dos her- manos. antes que Algazel y su hermano Ahmed salieran de la infancia. Comuaquí nícales tu ciencia. á un su amigo sufí. diciéndolé: «Mucho he sentido no ser hombre de estudio. postrado ja en el lecho del dolor. Bior/rafia del 10. No consiguió la dicha de ver cumplidos sus deseos: muerto.— cer. encomendó su educación.» la Hé cómo fica los primeros albores de vida cientíel de Algazel viéronse influidos por el sufismo para cual tales cariños había de mostrar en el curso de su carrera. al escucliar sus copiosas lágrimas brotaban de sus á Dios le concediese j pedía humildemente un hijo á quien él mis- mo llas pudiera oir ejerciendo de faquí en aqueasambleas. dice un biógrafo discursos. ojos.

ciudad del Tabaristán. Bajo la dirección del maestro de derecho el Ahmed. ins- truyóse en una parte de la ciencia de los fundamentos del derecho á cujo estudio se entregó con grande empeño. y «cuál de ellos estudio Algazel la analogía. á su vuelta áTus. cuando pasó á Ghorchán. el consentimiento (ichmá) entre las 1 opiniones de los faquíes.» Hiciéronlo así.— tal 125 — «He consumido en que su padre les había legado. agotado éste. hubo de decirles: Tuestra educación toda vuestra hacienda. Estos fundamentos son cuatro: el Alcorán. por profesión. jo. j fué tal el aprecio en que tuvo este libro jurídico. que. Todavía era niño. empleó tres años completos en aprenderlo de memoria. Se ignora el con Radacaní. á aprender los Escolios del maestro Abu- násar el Ismailí. soj pobre j desligado de las cosas de acá abajo. no os queda otro remedio que acogeros á una escuela donde os den enseñanza j sustento á un mismo tiempo. ^ Radacaní. según él mismo confiesa. la tradición ('s!í?!aj. j este tan humilde principio fué la base de los altos destinos de Abu- hámid. hijo de Mohámed. . .

. sino también de la dicba temporal. pues. Su al que atañe casuísmo jurídico-moral. á causa de baber ejer- Meca y Medina los cargos de imam. ' La fama 1 del maestro y el nombre de la No sólo en el oriente. El sevillano Abenj air dice liater aprendido de Abubéquer Abenalarabi. había comenzado por hacerse en Nicido en la liares suyas. predicador j muflí. no sólo de su felicidad eterna. ni puramente ortodoxas. aunque. sino también en el Magreb era conocido y admirado. podía estar seguro. en tiones teológicas lo que respecta á cues- y filosóficas. presto convencióse sabur mantenedor de ideas nuevas y pecude su difícil situación. y adoptó la escuela la lo xafeí. participaba bastante del amplio criterio racional de los motáziles.— 126 — quela Era idea universalmente extendida. más conocido por el sobrenombre de Imam Alliaramain. Explicaba por aquel entonces en esta escuela el célebre Abulmaali el Cliouainí. fuese ortodoxa. De ideas axaríes. aquel que recibiera su instrucción en es- cuela de ísisabur. que propago y vulgarizó desde enseñanza. ni francamente motáziles. en cátedra.

es decir. no he cesado de. se entregó al estudio. ibid. Abenjalicán. páginas 258-9. H." IX. relativos á los fundamentos de la religión y del derecho.).°.« Vide Almonquid. si esta primera época de la vida de Alga3. 3 "Desde la flor de mi juventud. en su libro titulado Quilab-Jalsafa. uno de los '.. en 479 A zel. que siempre tuvo á su lado basta su muerte. bízoaun en vida de su maestro. j se dio cuenta del contenido general de las varias escuelas. que en muj poco tiem- instruido en todas las enseñanzas imam. desde antes de los 20 años hasta ahora. principales á quienes se consultaba En ello gozábase sobremanera le el imam. nuestro insigne Averroes concentra en él todas sus polémicas contra los axaríes. ocurrida 2. 246. . pág. Vide edición del Cairo (aflo 1313. adquirió una extraordinaria habiel arte lidad en de razonar j discutir. libros que ja entonces compuso. Vide Bibliotlu'ca Arábico-hispana de Codera y Rivera.— po del salió 127 — j con tales bríos escuela atrajeron á Algazel. Esta precocidad. 3.. manifestada en al- gunos le ser. T. t. nos atenemos á sus propias palabras cuatro de los libios del Imam Alharamain. 2. 1 2 Abe>jalicá>'. pág. Por otra parle.

resolviendo de aquí. la sed de conocer fué en él una ardiente pasión.— corresponde el 128 — origen de las dudas que le asaltaron en el escudriñamiento de la verdad dogmática j filosófica. cada una de las cuales se jactaba de ser la exclusiva poseedora de la verdad. sec- doctrinas y sistemas. de religiones. una como segunda naturaleza infundida por Dios en su alma. la verdad para encontrar la salvación eterna junto con la Desdtí aquel momento. en la investigación de la verdad. perplejo ante la variedad contradictoria tas. hubo de moverle á investigar ciencia. el prejuicio y la hereditaria preocupación. excepto una. Así lo confiesa él mismo. Abismado en el profundo y proceloso mar de las creencias humanas. un hábito ín- timo é inseparable de su espíritu. La facilidad con que los hijos abrazan la religión de sus padres hízole advertir cuan funestos efectos producen. que para . la profecía de Mahoma so- bre el número de fracciones religiosas en que había de dividirse su iglesia y el anatema que lanza contra todas.

pág. los la dogmas j que verdades de autoridad no poseen por su misma no esencia. más ligera. exceplle- to las de los sentidos j las intelectuales. es tan claro sino cuando el conoci- miento j evidente. pues. al parecer. Algazel— I . qu& no deja lugar á la duda Algazel. j después por investigación de bases de certeza. resulta la Porque se decía «De dónde confianza que jo presto á las percepciones de los sentidos? Entre todos éstos. Empero ésta no se alcanza. Urge. j ver qué genero de certeza poseen. debe precederse primero por desligamiento de prejuicios. sino por algo extrínseco satisface tanto como la íntima evidencia del testimonio de los sentidos intelectual. j de la verdad De un examen más j ^ : detenido de- dujo que ni ésta ni aquéllos estaban todavía á cubierto del error la duda. sus per- I Almonqiiid. El resultado de este ser más funesto: examen no pudo ninguna percepción. la facultad más segura en 4. con- examinar una á una las hudujo manas nociones.— 129 — conseguir aquélla. sí van en mismas la evidencia. la vista es.

la vista mira á las estrellas y las ve tan pequeñas. perla experiencia j la observación. es decir. acerca de ellos. 130 — miro á la cepciones. juicios. pero después las demostraciones geométricas vienen á probar que son mayo- que la tierra en magnitud. tales como doce es más que . entendimiento desmiente y sin que haya medio de recha. que la sombra se ha movido. j juzgaré por tanto que carece de movimiento. «Díjeme pues entonces: desvanecióse también la confianza que tenía puesta en las percepciones de los sentidos. Ahora bien. si sombra.. los cuales dan. una hora des- pués.— la veré fija. sino por grados y poco á poco. en los primeros principios. zar ó refutar este mentís. que su tamaño no excede al de una res peseta. pero. determinados que el declara falsos. conoceré. de manera que jamás está quieta.» «Todos estos fenómenos y otros semejantes son atestiguados por los sentidos. De igual modo. inmóvil. quizá no exista garantía de certeza más que en estos: los primeros inteligibles. porque su movimiento no se verifica repentinamente j de un golpe.

juicio de Y el no manifestársenos dicho es criterio superior no razón que pruebe la imposibilidad de su existencia. necesario é imposible. sin saber cómo responder á estaobjeción. algún otro juez ó á la razón en su juicio. más allá de nos manifestara. de modo que.» «Perplejo quedójmi espíritu^algún tiempo. la 131 la — el negación j afirmación no pueden juntarse en una sola cosa. desmen- percepción intelectual.» .» «Pero exclamaron las percepciones de los sentidos: y ¿quién te garantiza que tu con- fianza en los primeros principios no es idéntica á la confianza que antes tuviste en nuestras percepciones? Porque.pero.— tres. éstas se confirma- ron más. la aún dando crédito á nuestro Luego quizá exista. lejos de salir de las dudas. criterio que. testimonio. mismo objeto no es simultáneamente temporáneo j eterno. reflexionando sobre los ensueños. ser j no ser. hubiese sido por tú continuarías el juicio del si no entendimiento. cuando ja estabas seguro de nosotras. vino el entendi- miento j nos desmintió. si se tiría como el ésta se manifestó viniendo á desmentir los sentidos.

carecen de Luego. lo que ésta es respecto del sueño. cómo en el sueño crees ver cosas. conoces con evidencia que todas las cosas que imaginaste diste fe. cuando despiertas. me decía á mí mismo. es sueño. é imaginas determinadas situaciones á las que prestas realidad. que todo ello es verdad con relación á tu estado. sin que te asalte dándoles crédito absoluto duda alguna sobre ellas. sin embargo. mientras estás durmiendo? Y. Cabalmente en estado. muj bien suceder que tú te llegues á encontrar en otro estado que sea. entonces resultará que lo que atora llamas vigilia. ¿quién te j á las que fundamento j de valor. razón? Cierto. respecto á la vigilia. «cuando ban conseguido quedar absortos en . en el estado de vigilia.» si «¿Quién sabe será el tasis? ese estado superior no mismo que los sufíes tal llaman su éxes decir.— 132 — «¿No adviertes acaso. asegura que tiene realidad con los sentidos ó con la pero puede objetiva todo lo que tu crees conocer. y conocerás con certeza que todo lo que juzgaste con tu razón son quimeras de la fantasía sin realidad alguna.

— sí 133 — lo mismos y enteramente desligados de . desatar el como él se decía: «Si he de nudo de estas dificultades. sí por mismas evidentes. despertarán. cuando mueran. sensible pretenden conocer por intuición entendimiento. me será preciso alguna prueba. porque. porque el Profeta asegura que hombres están dormidos. .» cosas que no se harmonizan en nada con lo percibido por el «O de la tal vez diclio estado superior será el muerte.la demostración será imposible» 1 Almouquid. ahora ja tu vista será másclara. 6. y entonces puede ser que se le manifiesten las cosas de diverso modo que comoahora las ve. luego si yo no ad^ mito éstas. vecino al escep- ticismo. hombre la muerte. y que. tus ojos. la prueba supone el conjunto de varias nociones primordiales. fág.» Estas reflexiones sumieron á Algazel en un estado de perplejidad. se le diga: descorridos quedan los velos que cubrían cuando sobrevenga al respecto á la vida futura.-» «O quizá la vida presente no sea más que los un sueño y así.

5. seguro de que alguna debía poseel según En el dicto del Profeta. no entien- que no ve. de los menos. quien no mira. edic. no aparecieron con toda evidencia á su espíritu los primeros principios. 2 Ibidem. no examina. según confesión propia. al ^. du- da metódica de Descartes tar. á fin de encontrar en ellos la verdad. pág. H. no mira. método esa sola utilidad es bastante. púsose á estudiar los diversos sistemas j sectas del islam. parece preconizar científico. porque quien no duda. nove. erla. de. 1299. la duda como punto de partida del 'Aunque en estas palabras no encuentres otra cpsa que motivos para dudar acerca de lo que tienes como cierto por prejuicios de herencia. Ilustrado con esta luz que disipó sus dudas. del Cairo. que. y es muj deno- como premisa de ulteriores ideas. el que no entiende. y el . Algazel no curó de esa enfermedad. 1 libro titulado Balanza de las acrioíie^.— Dos meses aquella to crisis.ntofail. pág. <Vide Rífala de Jay Ahenyacdán de Abf.. 134 — prolongóse próximamente la cual el durante pensamienla de Algazel participaba del escepticismo sofistas. queda sumido en la ceguera y la perplejidad. sino por virtud de una luz sobrenatural que Dios le infundió ^. ó presentía. 6.

Únicamente dicen los biógrafos que. como puede verse en los diccionarios geográficos de Abemacut y de el Cazui>í. en algunas ciudades del imperio '. Contaba entonces 29 años. á la muerte del imam Alharamain. en relaciones con Nidam Almolc pero es Vide supra. cuyas verdades aceptó con entusiasmo como ortodoxas. en- tregábase con ardor al estudio del Galam teológico. pág. había fundado. Para lo que no hay motivo es. y cuyo amor á la ciená los sabios le hacen ser un Mecenas de Alparslán. muerte de su último maestro. j salió de Nisabur. nota. Algazel abandonó Nisabur y marchó á Aláscar. en busca del visir Nidam Almolc. es decir de la Dogmática. firme en su propósilo. para tomar 1 2 . con tal nombre. madrizas. existía en el Jorasán.— Ea 135 — tanto que. establecimientos de del oriente. pero cujo método condecó por adoptar el principio de autoridad en cuestiones sobrevino la que no permiten tal criterio. Nidam Almolc. p^ro es verosímil que se trate aquí de la que. No es claro cómo Algazel entró ^. tI4. Aláscar es nombre de varias poblaciones. durante el sul- tanato enseñanza. visir del sultán Malekxali cia y en aquel tiempo.

llevado siempre de su amor á la verdad. Estos triunfos repetidos acrecieron su fama de tal modo. j sin intervención de maestro ejerciera el dicho vocablo Aláscar por propio de persona que cargo de delegado del tisir. 561. tomo 3.°. mes de Chumada primero del 484. pág. loco cítalo. invertíalo en dicho estudio.— lo cierto 136 — ocasión de apreciar que éste tuvo las altas dotes de inteligencia que adornaban multitud á Abuhámid. pág. el Cazuiisí. tomol. 277. Vide AnE>jALi€ÁN. hecho sobre los libros los filósofos mismos de 2. guardián deV imamalo y jefe de los doctores de su dirán. era nombrado rector de la madriza Nidamía de Bagdad K que. sistema pnjante en su época. pág. AnE>YACUT. el BoNDARÍ. viendo cómo superaba j redu- cía al silencio á sus adversarios en de discusiones y controversias filosóficas. 2 Vide --l/momyüírf. Houtsma. pág. 79. 8. emprendió tan estudio del peripatetismo.". -1 . como lo ha hecho algún orientalista. celebradas en el diván del visir. en el Durante el este su profesorado. edic. la Todo el tiempo que la le dejaba libre enseñanza j redacción de obras jurídicas xafeíes.

crejó con muj buen sentido que. ban ser- vido de pedestal á su fama de filósofo j teólogo. pero. . mediante su detallada exposición. Dos obras monumentales que. Un año después. i Vide Almoiu¡uid.— Unos 300 137 — discípulos agrupábanse en derre- dor de su cátedra de Bagdad. de quimérico al lado j su real '. al paso que de los islam irrogaban sus racionalis- tas tesis. había ja adquirido una idea perfecta de lo que la filosofía encerraba de verdadero j falso. pág. iJrgía poner en claro aquél. durante fría el meditación j desapasionada de doctrinas ocupó su espíritu. 8. de Tiviftcacióii de las ciencias religiosas. fueron al sazonado fruto de aquellos tres años de trabajo incesante: Designios de filósojos (Mac¿isid-o¡¡alasifa) filósofos ( Teháfoi-olfalasifa) los los j Destrucción de Convencido de daños que al la fuerza j trascendencia del sistema aristotélico. no obstante este trabajo continuo y fatigoso. en menos de dos años consiguió ponerse al corriente de las ideas del peripatetismo musulcual la estas mán. antes de refutar éstas.

En su prólogo aparece evidente que la el objeto de obra es sólo preparar sus ata- ques á los filósofos. de la lógica.» «Así pues. á fin de preservarnos de sus errores. al discursos prolijos mi propósito. tes me ba parecido necesario. física j metafísica. antes de conocer á perfección esas opiniones y de baber estudiado valdría á lanzarse en sus doctrinas: eso equi- medio de la oscuridad j el extravío. sus extenderme en la exposición con j redundantes. expon- dré las tendencias generales de sus ciencias. Dirigiéndose á un amigo que le había pedido una refutación de éstos. No haré por consiguiente otra cosa que exponer. á ideas. sin modo de simple narrador. paso aquellas . anfilósofos. se expresa en los siguientes términos: «Has- me pedido un tratado completo j claro para atacar á los filósofos y refutar sus opiniones. Pero inútilmente esperarías conseguir este objeto. de lo sin distinguir empero lo verdadero falso.— A tal fin 138 el — primero de ambos respondía libros. el cual de abordar de refutación de los componer un breve tratado en es á saber. añadiendo. extraños á sí.

i. que contiene el texto árabe del prólogo en cuestión y de los dos primeros capítulos de la lógica.» «La primera. tomándolo de dos versiones hebreas del Marúsid y del Ms. física j metafísica. son opuestas á la 1 Este prólogo falta en la mayor parte de los ínanuscritos latinos y en la edición de Venecia (lo06). 370). carece en absoluto de tesis con- tradictorias á la verdad revelada.» j de de «Ante todo. Nosotros hemos utilizado para este objeto el folleto de Beer titulado Al-Ga:záli's Makáfiid Al-Falásifal. porque sus verdades son necesarias j no pueden por no nos propo- tanto ser negadas. tas de saber que los filósofos tiene cuatro partes: la ciencia matemática. aritmética lógica.» «Al revés ocurre con filósofos la metafísica: casi todas las proposiciones sustentadas por los en esta materia. Munk lo dio á conocer en sus Mélanges (pág. El aquí su nombre fin 139 — es pruebas. Así pues. 941 de la Sorbona. núm. que ellos han creído poder alegar de este libro pues la explicación de las lendencias de los filósofos.— en su favor. nemos gastar el tiempo en la exposición de esta primera parte. . que contiene la j geometría.

Al como vano. á modo de historiador y sin examinar ni distinguir las doctrinas lo sanas de las corruptoras. Por esto. j en se este convienen todos vestigación. es por el sentido especial que dan al tecnicismo dialéctico. si los filósofos De modo que. la verdad apare- ce mezclada con el error.» «En cambio. contradicen en ella á la reve- lación. j por las citas que aducen. Cuando haja . de en presente cuídate de comprender bien lo qufr este libro expongo. sin que casi se encuentre error alguno. saliéndose del propósito que en ella tienen. de modo que no es posible dar recto juicio sobre ella de repente j sin especial los atención. lo razonable con lo absurdo.» los que dedican in- «En la física. puesto que el fin que se la lógica es rectificar los proponen en objetivo á esa métodos de inves- tigación de la verdad. en el libro Destrucción de filósofos se evidenciará lo que baja de tenerse entre las tesis de la física. finalmente.— revelación. las cuestiones son aceptables en su major parte. apenas si 140 — de la lógica se encuentra cosa algu- na aceptable.

sistema de pero sólo en materias indiferentes para la religión El mismo contenido del Macásid acusa fin del autor. con las no hace sino copiar que además pugna por completo el espíritu anti-aristotélico de Abutámid.— terminado. 371. las tesis filosóficas en esta última obra refutadas por Algazel. la presto ajuda de Dios. un contenido de él las ideas de Algazel. bajo otro título. como hizo Sclimólders. I de la . pág. dedicando libro especial filósofos. quizá sido. 141 — j con crítica. con el Teháfol á la vista. daré. Vide Mok. el Firme en su plan. ya que en ideas agenas. obra citada.» á este asunto un que titularé estas Destrucción de los Dedúcese de Maccisid palabras que en lo el no puede buscarse. '. pasa como por aquellos asuntos sobre ascuas que la Schmolders entresacó dicho seudosistema edición citada de Venecia y del Mitjar-olilmi de la ciencin) que es. comienzo á esa con todo mi empeño. Que Schmolders hubiese descartado. el ( Parrnujón mismo Macásid. el y resultado de tal selección hubiese el aunque incompletísimo. éste.

cuyas tesis son en su mayor parte detiénese refutación contrarias á la doctrina del islam. las el vicio en su trabajo. más y más. en la física. ma- temáticos. y sin delos argumentos en que tesis filosóficas se fundan determinadas opues- tas á la revelación. y la lógica en cujo organismo ningún error sospechoso de impiedad puede deslizarse. Las fuentes bibliográficas que Algazel como puede sospe- charse. y en metafísica. Algazel lo expone fidelísimamente. en tar el muy común de los polemistas de todo tiempo: lejos de presensistema peripatético bajo su aspecto así menos razonable para poder preparar más fácilmente la refutación.— 142 — como los religión ni aprueba ni Tech&ia. á fin de preparar una más contundente. En cambio. Y es digno de notar que Algazel no incurrió. las obras de los peripatéticos. y es- pecialmente muy de Alfarabi y Avicena. al que ja la plantea problemas vecinos dogma. utiliza en este libro son. sin omitir razón alguna de las bilitar la fuerza de que puedan venir en su apoyo. sobre cujos principios todos con- vienen. Tan cierto es esto. tan .

(«que han antepuesto. Platón y Aristóteles. Hipócrates. á la verdad revelada. en el comienzo de su prefacio. Después de explicar. que la decadencia de la fe islámica nace principalmente de la fascinación que sobre los filósofos árabes ejercían los nombres de Sócrates. en Toledo fué vertida como si un peri- patético convencido. que segvín ve- remos más adelante. expone taxativamente el objeto de su obra: demostrar que todo lo que estos filósofos . y hasta los han andado perplejos mucho sito tiempo. la filosofía Veamos ahora cómo trina peripatética en la citadas. al mismo tiempo que de una veneración fanática de las ciencias matemáticas y naturales y de la lógica. Destrucción de se deshizo de la doo- segunda de sus obras los filósofos.— su obra al latín 143 — fuese la de absoluta es su imparcialidad. sin decidirse sobre el propodesde de Algazel en dicha obra: con tal preocupación parece defender Aristóteles. cuya autoridad rechazan como propia del vulgo»). todos los escolásticos medioevales le tuvieron por arabistas de profesión tal. dice.

— 144 — dogmas religiosos. pero sin establecer teoría alguna enfrente de las peripatéticas. Siguen cuatro advertencias que explican método que adopta en su obra: 1/ Ateneren la refutación de los filósofos. en una palabra. para atender tan sólo á las filosóficas contrarias al dogma. destruir sin edificar -.^ Usar. príncipe de todos. 1 . 3. 2/ Prescindir de las cuestiones de puro nombre v de las que se fundan en demostración matemática.\ Zadeh. pág. conteniendo además el Teháfol de Averroes y otro de Jo<:h. año 1221 de J.. en su refutación. Existe un Ms. á las doc- trinas de Aristóteles. E. heclio por un judio ó cristiano en Carrióii de los Condes. '. para así des- hacer la preocupación. 2 A edilicar dedica su Ihia ó Vivificarión. que ellos alimentan en Vide edic. profesan. contrario á los carece absolutamente de fundamento el se. colectiva del Cairo (1303). la incoberencia de los el á fin de desvanecer encanto que ejercen sobre la multitud. las y á de sus comentadores árabes Alfarabi y Avicena. 4. en la B. bajo el núm. C. 3/ Lifiló- mitarse á mostrar sofos. 681. los mismos términos técnicos que emplean los filósofos. de esta obra.

de que sólo los filósofos co- Tras esto.^ Falsedad de su 8. j su artefacto. 7. 5. 3. 2. al el decir que Dios es éste artífice del mundo." el Incapacidad en que se bailan de probar 6.* primero es simple Inde la capacidad en que se hallan de demostrar que Dios es les incorpóreo.— nocen sión la lógica. 4.» 9.* (Dios) no cie.' aquí los títulos.^ Crítica del subterfugio que emplean.^ Inutilidad de sus es- fuerzos para demostrar la existencia de Dios. Vanidad de su doctrina sobre la negación de los atributos divinos. Vanidad de su doctrina de la eternidad del mundo « parle ante.^ ídem sobre la eterna duración del mundo a parte post.» tesis: «El Ser primero puede dividirse en género j espe- Falsedad de su aserción: «El Ser (sin quiddidad). 145 — de la los ignorantes. 10.* monoteísmo.* Demostración es lógicamente que forzoso afirmar -el eternidad del Algazel— I mundo j negar Criador. iO . Hé 1. entra en el terreno discu- y plantea veinte cuestiones en las que se halla concentrada su crítica de la doctrina de los filósofos.

que Algazel escribió Teliáfot. probar. que ni accidente. 15. los premios les y castigos corporael paraíso. así en como^ en el infierno.* «Dios no conoce los particulares. j que ni es cuerpo el ** No pueden Falsedad de su doctrina la sobre lo imposible de la aniquilación de las almas humanas. munla 11^ Falsedad de su doctrina sobre la imposibilidad de naturales.— noce 146 — 11/ Imposibilidad de probar que Dios colos seres que no son El. 16. bastante después del al repetir sus ataques contra los filósofos. 18. por dealma humana sea sustancia independiente. resume dichas- veinte cuestiones.^ Falsedad de su 14.^ Es falso lo que dicen del el cielo. diciendo que. 19. En el Álmoncjuid. tres: . en la otra vida." derogación de las leyes mostración lógica. 20. de ellas.» tesis Es vana su de que el cielo es un viviente dotado de movimiento espontáneo. 12/ ídem que tesis: Dios conoce su esencia propia.* en movimiento falso fin que pone Es igualmente que las almas de las esferas conozcan todos los accidentes particulares de este do.* Falsamente niegan resurrección. 13.

das de Son impías que en 1. la de las múltiples sectas desmembraortodoxia. el Teháfot aparecen bajo los números 13 y la 20. pág. . epílogo del Teháfot. en absoluto opuestas á los principios del islam.'^teni. inexpugnables. es decir. diez j siete restantes. en la fortaleza una palabra. heréticas. hubieron presto de reconocer su error. entran de lleno en las doctrinas táziles '. ya las en otra. creíanse superiores á todos los homtras bres de estudio. y heréticas las restantes que. ya en una. poseedores únicos del saber griego. de la lógica aristotélica. II y I2. 2. pág.— 147 — j las son impías. Los filósofos. que. 91-2. de la que se jactaban ser exclusivos conocedores. la como tesis negación de atributos divinos ó de que la ciencia divina se identifica con su esencia. al ad4 Vide ^Zmo/i^itid. engreídos de su ciencia y envalentonados por ortodoxos. al el silencio y apatía de los par que por la indiferencia oficial. mopro- El descalabro que á la aristotélica dujo esta obra de Algazel fué mayor de lo que en un principio podía esperarse. por caer.

abordaba. la ortodoxia: el conquistador de Gonstantinopla. débese de su escepticismo. terminan- do satisfactoriamente para to II. príncipe de los filósofos musulmanes. que adelante toca- remos. Averroes. no sólo dominaba á perfección de la j esto era lo más sensible para ellos.— vertir las ciencias todas 148 — Grecia. cual lo era Abuhámid. Con se- mejante título resucitó de nuevo la querella. para encontrar la verdad j hasta tratando de probar la insuficiencia la filosofía ' de La ardiente discusión. en el occidente. cuatro siglos después de iniciada. poniendo de relie- ve la nulidad de sus argumentos irreligiosos. perfec- tamente explicable en la leyenda (ervor de la dispula. que un ortodoxo ardiente. servíase de sus mismas armas para derrotarlos en toda la desenmascarando la hipocresía línea. en su Teháfol-otehájol. Mahoma— para establecer juicio definitivo en 1 A este último exceso del el nimh probat. fué larga y empeñada. á que entre filósofos y ortodoxos abrió camino Algazel. la penosa tarea de re- futar á Algazel. . unos años más tarde. de sus anfibológicas impiedades. sino que.

hizo redactar una especie de crítico sobre los dos Teháfol. comprendí que tudio profundo ella no respondía enteramente á A las exigen- 1 ahora el análisis tan someras indicaciones reducimos por de esta obra de Algazel. Volveremos sobre ella al hablar de su pensamiento. siendo su resultado un tercer Teltáfot. merced á sus polémicas. que do sus lucbas con oficiales babían proporcionafilósofos. á quien serle vilmente copia El prestigio.— examen Algazel j el 149 — el aquel proceso. ^ \ide Almonquid. ba gozado entre los que el original de ' muslimes tanta ó más fama Abuhámid. j haber refutado sus errores. con una secta que las refiere gozaba gran renombre. . y vertiremos la mayor parte de sus cuestiones en el volumen segundo de 2 este trabajo. debido á Mustafá Jocha Zadeh. pág. á pesar de su escaso mérito. la más im- portante de las suyas en la historia de la filosofía. lo. de de Averroes. que. los acreció ex- traordinariamente. Oigamos cómo gazel 2: el mismo Al- «Después de haberme dedicado á un esj completo de la filosofía. en cierto modo.

etc. teoría emanatista. acababa de aparecer. Sus dogmas principales eran 2 El texto no dice qué Califa diole tal encargo. Almoctadi ó Almostádhir: sábese que á éste último dedicó Algazel un libro contra los talimíes. Una secta de novadores.— 150 — cias de mi situación. En tal situa- una orden emanada del Califa . . obra citada. titulado si Quitab Almostadhiri. pág. si no lo conjeturar ser éste el pusieran en duda dificul_ tades cronológicas. los nombres de Jaramies.» Como tal. los Talimíes '. por todas partes verdad. 201-5. Concebí jo entonces el deseo de conocer aquella doctrina. interpretación alegórica del Alcorán é infalibilidad absoluta de su imam ó pontífice. Vide Schmolders. estudiando los libros que ción. ni descubrir el velo que tantos enigmas oculta. gracias á se decía que la aquellos hombres creíanse en posesión de la un imam impecable que proclama j defiende.obligóme á componer una obra en que estuviese claramente expuesto el sistema talimí. la fama de Abuhámid era que ja se le consideraba apologista ofi- 1 Esta secta era conocida también por tres: la Mazdajies. Batiníes. se vé. esto haría Califa en cuestión. ni puede abrazar todas las cuestiones. una rama del islamaelísmo. porque la razón. la contienen.

en Tus. en Hamadán. silencio. á los que impuso componiendo ade- más fin cinco libros. después de estas luchas.— 'Cial del 151 — En Bagdad. á de conservar sus principales argumentos. por él islamismo j martillo de los herejes. . multitud de controversias j disputas públicas fueron sostenidas contra aquellos adversarios.

1 20. mismo -. que es imposible enumerar. ha- bían arraigado en mí. circunstancias y pruebas. Sus últimos días. la profecía y el juicio final '. 2 . á los estudios filosóficos y que se había dedicado desde su el espíritu juventud.— Su doctrina sobre el pro— fetismo. «Estos tres fundamentales dice él puntos de la creencia. pág. no por argumentos determinados. iba pronto á surgir en de Algazel.— Su libro titulado [Ivificación de las ciencias religiosas. Época de su ascetismo. en Vide Almonquid.» Había llegado á vislumbrar. Todas aquellas profundas inquisiciones de la verdad habíanle engendrado solidísima fe en tres cosas: Dios.— Propónese enfervorizar la fe islámica.— Su vuelta á la enseñanza.— 152 — CAPITULO Biografía de Algazel. Ibidem. II (Conclusión. — El resultado de religiosos. sino por una serie de causas.

si sobre quería arribar á aquel deside- 1 Formóse en los libros de AbutáliB el Mequí. pronto vio que la meta del sufismo no podía alcanzarse por enseñanza ó estudio. fin Cono- ciendo Algazel que el de los sufíes es arrancar al alma del tiránico jugo de las pasiones.— teorías 153 — medio de aquella baraúnda de sistemas. ralum. sino por el éxtasis. para que en ficado. ja puri- no tenga cabida otro pensamiento que el de Dios j la invocación de su santo nombre. mediante la transforma- ción del ser moral. decidióse á estudiarlo. pág. libertarla de sus inclinaciones pe- caminosas. De aquí que urgiese sola victoria bremanera conseguir antes sus pasiones. Chonaid. Iniciado en sus doctrinas ' . Vide Almonquid. . el El sufismo prometíale realizar predo- minio de la práctica sobre la teoría. como la única tabla de salvación. el corazón. del estudio j de la ciencia. 20. y silogismos á que tantos años había consagrado. sino de la práctica de la virtud. que no puede esperarse la salvación eterna. Bostamí y otros.

y veíase oprimido por los dulces lazos del mundo. pág. ¿cuándo te podrás ocupar en tan trascendental asunto? Si no rompes ahora tus cadenas. En sus horas de soledad naba Abuhámid sobre su situación.— El momento de 154 la — y quietud. los honores. 21. las rique- zas. sin dejarle abrazar la vida de la virtud y el asce- tismo. entre el demonio con sus tentacio— 1 Almotiquid. Si ahora no cuidas de tu salvación. que le encadenaban por todas partes. De una parte. la de más reputación y prestigio. admirado de sus innumerables discípulos. . protegido del gobierno De otra parte la voz de la reliel gión. y todavía te queda por andar un largo camino! Toda tu pretendida ciencia no es más que vanidad y mentira. adelante! tu vida toca á su término. gritándole sin cesar en fondo de la conciencia: «¡Adelante. reflexio- lucha había llegado. alabado del pueblo. ¿cuándo las romSeis meses duró esta lucha entre perás?» ' las pasiones mundanas y las aspiraciones re- ligiosas. la fama de su saber detenién- dole en aquella cátedra. la gloria.

impidiéndome así desempeñar la cátedra. no desaparece la causa secreta de su tris- teza mortal.» » 1 Almoíiquid. j perdí el apetito hasta no poder pasar los alimentos. sumióme sólo reanudar el curso en interés de en una desesperación violenta. repetían: El está en el corazón mal el si j se comunica á todo organismo. una legión de pensamientos carnales le asaltaban y destruían sus Oigamos de de tal propósitos. abandonándolo todo. Dios acababa de encadenar mi lengua. Un día determinaba resueltamente salir de Bagdad. . «Era mismos labios el término el mes de Racheb del año 488. j al siguiente. El silencio. 21. Mi voluntad cedió por fin j me abandoné al destino. En vano intenté un día tan mis discípulos: mi lengua permanecía muda. mi estómago comenzó á litación de cos.— 155 — nes y las inspiraciones de lo alto. mis fuerzas era tal. á que me veía condenado. sus pelea ''. debilitarse. pág. La debique los médi- desesperando de mi vida. está perdida toda esperanza.

Surgieron de aquí multitud de opi- niones sobre mi conducta. los que presenciaban solución la insistencia el con que el Poder quería retenerme. le descontento que mi re- inspiraba. refugiéme en Dios. mas no quise que ni el Califa. siendo como era mi posición la más elevada posible en la ense- ñanza. ensajé toda suerte de añagazas para abandonar Bagdad con la intención formal de no volver más á ella. decíanse. por más que mi ver- dadera resolución consistía en establecerme en Siria. Anuncié mi propósito de ir á la Meca. j cómo yo hacíame sordo á sus súplicas. riquezas j familia. Desde aquel momento. ni mis amigos conociesen esta resolución. Los imames del Irac comenzaron á criticarme de común acuerdo: ninguno de ellos creía cierto que aquel sacrificio lo hiciese yo á impulsos de un móvil religioso. j El me hizo fácil el heroico sacrificio de los honores. Los que estaban lejos del Irac atribuíanla al temor que me inspiraba el gobierno.' Esto es una calamidad que no puede atribuirse sino á un . En cambio.— «Sintiendo por 156 fin la — debilidad j abati- miento de mi espíritu.

y manifestó marcada inclinación . en un solo volumen. éste en elDiccionario biográfico deABENJALicÁK. haciendo profesión de sufi.— maleficio 157 — lanzado sobre los muslimes y la ciencia. porque éstos. Su hermano. Recorrió diferentes países. son destinados á obras pías. Abulfatuh Ahmed 1 lié aquí los datos que se encuentran sobre 1. Abulfatuh le sustituyó en la enseñanza. en su condición de bienes Uáguif. Cuando su hermano Abuhámid abandonó la dirección académica de la madriza Nidamía de Bagdad por entregarse al ascetismo.» Aquella cátedra de tanta gloria propia la Nidamía. si no se ele- gía. un imam de reconocidos ''. para sustituirle. méritos. honrado y respetado por todos. que con del islam ha- j provecho bía desempeñado Algazel por espacio de cuatro años.". mostró decidida predilección por la oratoria sagrada. Por fin abandoné Bagdad j toda mi fortuna: solamente obtuve autorización legal de conservar cia lo necesario para mi subsisten- j la de mis bijos. aunque era un distinguido jurisconsulto. titulado Vivificación de las ciencias religiosas. llamado Tesoro de la ciencia $le la iluminación.tonio pág. iba á quedar huérfana. Escribió además otro libro. Compendió el libro de su hermano Abuhámid. 49: «Abulfatuh Ahmed el Gazalí. de los bienes que tenía en el Irac. hombre de hermosa presencia. al que intitulo Mí'dula de la Vivificación.

'¿17) y Abenjalicán.— la 158 — dedicado por entero á gido (ignórase la oratoria sagrada en que conseguía ruidosos triunfos. fué elesi por insinuación de Abuhá- mid. 21-22) que seguimos en este viaje. Es sin embargo de más crédito su testimonio del Almonquid. 267-8.. Su primer viaje fué á la Siria ''. según eran sus deseos. Dos años permaneció en Damasco. como en los siguientes. entregado to al retiro. Sus únicas ocupaciones eran la disciplina del alma j la purificación del corazón.° pág. citada. 2 Vide El Viaje de ABE^cHOl^AIR. el año 520 de la hégira». al recogimien- j á los ejercicios de piedad. edic. . pág. á modo de elevada torre.°. en la más elevada buhardilla del monasterio que se alzaba. Murió en Cazuín. ó por espontánea voluntad del gobierno) para desempeñarla en ausencia de él. en la parte occidental de la alhama de Damasco cubierto de una grosera j burda túnica j apar'^. 246) parecen asegurar que primeramente hizo la peregrinación á la Meca y después fué á Siria. (pág. empleando los ejercicios que de los sufíes aprendió. pág. hacia la vida^ mística. Allá. sobre los cuales hay la misma confusión en los autores citados.(tomo 2. 1 El Cazuiní (tomo 1.

^ simplemente contemplativa. movióle á abandonar su mezquita de Damasco. La fama de su nombre precedíale por to- das partes. Abenjalicán la al ' asegura que explicó en la escuela de mezquita de Damasco. que los imames de la Siria. en que trataba de iniciarse.. el deseo de visitar los santos lugares de Jerusalén j hacer la pere- grinación á retiro de la la Meca. esta dando origen más tarde tradición al nombre de Gazalla con que se designaba la 2. j pasaba días enteen lo más alto del alminar. entregado á la meditación j demás prácticas del sufismo.— ros. reducía su alimento á lo estrictamente necesario. $ Araber de Wuste^feld. En Jeru- 1 Dice. y era natural. madriza de Damasco En el año 490. 159 — tado de las gentes. desearan oir sus lecciones. ó que. sólo algunas conferencias privadas sobre as- debieron distraerle de su quietud. 246.°. ateniéndonos Álmonquid. pero. 5 del texto árabe y 32 de la versión alemana. 2 Vide Die academien der . á cética. pág. biográf. parece que su vida en Siria fué lo más. tomo 2. pág.

(tomo 4. 1 El Cazuiní. hizo la pere- grinación á la Meca. impetrando de Dios agua del cielo con que poder hacer sus abluciones ^. Después de visitar los santos lugares los sepulcros j de los profetas. la tumba del Profeta j el sepulcro de Abraham. visitando Medina. pág. De su estancia en la Gaba. queda el Viaje un de recuer- do en de Abenchobair el valenciano. continuó sus ejercicios devotos.° pág. 118. citada. encerrándose días una de las habitaciones de aquella Coba. . 2 Edic. ruegos instantes de sus hijos forzáronle á abandonar aquel retiro. tan amado de su corazón. aunque conservando el la firme ción de vivir retirado en centro mismo mundo j de la corle. en el año 488. j volver á su resoludel patria. desde que partió de Bagdad. Roca ^. Cuidados de familia.— santuario de la enteros en 160 — en el salen. 108\ describe este santuario. Once años pasaron en estas alternativas de vida pública j recogimiento. quien refiere la fervorosa oración Abuhá- mid. hasta el 499.

siendo el hombre un compuesto de cuerpo j corazón (espíritu). recibe de El las diversas facultades perceptivas. ^i-6. en su retiro. Apesar de los breves é irregulares mo- mentos en que llegó al éxtasis. Allá á los siete años de edad.— él refiere llegó 161 — ver lo que Es. Almoiiquid. importante para la liistoria de las ideas de Abuhámid á conocer. al ser creado por Dios. sobre curioso. debían ser médicos de éste los profetas. llega por el siguiente proceso El hombre. después el oído. pág. Al conocimiento de la nadel profetismo. desarrollo. y cualidades cuja teoría recibió en él su más amplio '. el primero es- sentido del tacto. elévase el iombre por encima 1 del mundo sensitivo. Cada una de tas potencias posee una esfera de acción más amplia que su inferior inmediata. consiguió cerciorarse perfectamente de que. carece de toda noción. más tarde el gusto. del sufismo j sus doctrinas. Algazel— 1 . luego la vista. Poco á poco. así dicos del turaleza como lo son del cuerpo los mémundo.

percibe las cosas ocultas que han de acaecer. á las veces. porvenir j otras nociones tan inaccesibles á la pura razón. asemélos colores janse al ciego de nacimiento que rechazase. como las de ésta lo son al discernimiento. posibles é imposibles. es decir. El hombre. dándoles un estado análogo.— mediante la 162 — con la facultad de discernir. Muy por encima de razón. Más adelante que la recibe el enlendi— míenlo. una nueva energía de entender con le es. á la profecía. divina inspiración. Esa energía se llama profetismo. si áfc . cuando duerme. como imposible. Ahora bien. la existencia de j de la luz que jamás percibió. comunicada: los arcanos del ella penetra lo invisible. qu& ja conoce cosas que no son del dominio de la sensación. ya bajo el velo de imágenes. j á los sentidos las de esta última facultad. potencia le permite conocer las cosas necesarias. Ese estado es el sueño. en sus caracteres. cuyo sentido descubre la interpretación hipnótica. ya claramente. > «Pero Dios ba querido también aproxi- mar esa facultad á sus criaturas. «Los racionalistas que la niegan. conduje.

que jamás hubiese tenido experiencia personal de este fenómeno. le refiriesen que se aletargan á veces de tal modo que parecen muertos. así como el entendimiento caracteriza un período de la vida humana. inabordables para así los sentidos. dejando de sentir. perciben no obstante las cosas ocultas.» enten- «Las dudas respecto de esta facultad profética pueden versar sobre su posibilidad» . /( j pre- ¡orliori no debe percibir las ocultas y ausentes. negaría. también la facultad profética representa otro período. trataría de seguramente que lo j mente su negación. durante el cual aparece para el hombre un ojo con el que ve diversos objetos inteligibles. de oír j de ver. diciendo: Las facultades sensitivas son las causas de la percepción. demostrar apodíctica- luego quien no percibe las cosas reales sentes. en el cual aparece para el hom- bre un ojo dotado de cierta luz con la que el ve las cosas ocultas j objetos que dimiento no percibe. j que. Por consiguiente. Y sin embargo.— haj hombres que 163 — uno. la realidad j la intuición desmienten esa especie de silogis- mo.

no es que esta palabra signifique ex- clusivamente dicba aptitud para percibir co- . Ahora bien. piración por una asistencia especial de parte de Dios. el método experi- mental es inútil en ellas. por consiguiente. todo el y en astronomía. En que se dedique á cualquiera cia de estas dos ciencias. eso es lo que cabalmente representa la profecía. ¿cómo. cuyo cumplimiento no acaece sino una vez cada mil años. que dan en mundo inaccesibles para entendimiento como ocurre en medicina efecto. individuo determinado. conocerá con evidenque ambas no se alcanzan sino por inssobrenatural. y su se existencia este el se prueba por su existenprueba por cuanto conocimientos . podrán conocerse por experiencia? Y dígase lo mismo de las propie- dades de los medicamentos. porque hay algu- nas leyes astronómicas. que es posible exista un método cognosciti- vo capaz de percibir esas realidades inaccesibles para el entendimiento.» se «Su posibilidad cia. mediante esta demostración.— en tal 164 — j sobre su aparición sobie su real existencia. Luego queda evidenciado.

» «Todas esas propiedades del profetismo pueden únicamente conocerse. incognoscible para tí. la las visiones en sueños. que son un misterio para los sabios. modo. ha sido porque en ella. Demás de esa propiedad. una de des de la profecía. otras muchas. . ó por medio de la citada analogía con el sueño. imposible que llegues á asegurarte de la existencia del profetismo. repito. mediante el discernimiento estético ^ ó gusto espiritual que se adquiere. entregándose á las práctiSi no es de este cas del método sufí. como son los milagros de los profetas. Porque. j porque en medi- j en la astronomía encuentras conocimientos de su mismo género. con toda la sagaci- dad de su entendimiento.— esa aptitud es 165 — sino que sas superiores al entendimiento. haj. I Yide supra. mismo cina tienes un ejemplo de á saber. de cual si tí hemos hecho mención. muchas propiedaLo que hemos citado es las la en ese océano una sola gota. caracá causa de terizándose el profeta por determinada pro- piedad. 83. pág.

viendo tú personalmente las cuali- dades de aquellos individuos que se llaman tales. pero además adquiere una especie de garantía sobre el resto que directamente no alcanza por el gusto. Y aunque no .— 166 — fe que no guarda semejanza con ninguna de tus propiedades. ja mediante un examen personal j directo. basta para que creas en lo fundamental del profetismo. después de haber conocido la medicina j el derecho. podrás conocer á los faquíes j á los médicos. con especie de gusto para percibir lo que de ese estado análogo alcanza. sino conociendo j condiciones. no podrás resolverlas con certeza. el adepto alcanza ese escierta tado análogo al profetismo j. ú ojendo sus palabras.» «Si te ocurriesen dudas sobre si un indi- viduo determinado es ó no profeta.» «Y con esto. En efecto. ¿cómo vas á dar tencia. fundándose en la analogía. ja por el tessus cualidades timonio trasmitido sin solución de continui- dad por personas fidedignas. que acabo de exponer sobre esa sola propiedad. si no la conoces? de su exislos Ya en comienél. zos de la vida sufí.

Sea. obtendrás ciencia cierta de que Mahoma ocupó el más elevado rango de la profecía. entonces podrás estar cierto de que es profeta. los veas personalmente. la exactitud de sus afirmacio- nes acerca del influjo que ejercen los actos piadosos j alma. podrás también adreal el Xafeí fué jurisconsulto sin necesidad de fiarte en el testimonio de otro.— quirir conocimiento 167 — j positivo de que j Galeno médico. sin Mahoma pues. j escritos. » misma manera: una vez que no la más que comprobar. éste car la el ningún género de duda. Y devotos en la purificación del cuando hajas experimentado la verdad de esas afirmaciones mil j mil veces. mediante experiencia. método que sigas para busesto certeza en de la profecía . con sólo que aprendas algo de derecho atentalibros j de medicina. y no apoyándote en la transformación de un iastón en serpiente ó en la división de la . y examines después mente sus «Pues de la ha jas conocido lo que significa el profetismo j leído con atención repetidas veces el Alcorán j las tradiciones del Profeta. Para tienes ello.

empleas este último método. una de las ba- ses del islam. las cues- siempre encontrarás dificultades en tiones estas de los milagros.» Otra de sus preocupaciones durante su retiro fué la debilitación. tu fe se destruirá. así que encuentres con un dogma difícil j oscuro. innumerables circunstancias. al milagro de Moisés ante los magos de Egipto. j la tibieza que se advertía de las reglas de por doquiera en conducta que la práctica los profetas establecieron saludables al alma. 168 — tales" porque. En una palabra. En sus horas de medita- 1 Alude. quizá acabes por pensar que esos hechos son efecto de la magia. y al atribuido á Alahoma. porque si un dogma á tu fe. para servir de fundamento necesita ser probado por te un milagro. ó quimeras de la imaginación. sin tener presentes múltiples. Y así como comenzó su carrera de enfervorizador del decaído espíritu islá- mico de su siglo.— luna ^ . j que Dios te ha querido extraviar con si ellos. que su siglo sufría en la creencia del profetismo. . si únicamente atiendes á fenómenos. cualquiera.

ver hombres que leen el Alcorán. aquella hipocresía reinante en todas las clases: «No es raro. . tomo 3. desde el bajo vulgo hasta los faquíes. los tradicionistas. ortodoxo. pág. suficien- de aquel estado de cosas De ahí aquel general indiferentismo que todo lo invadía. las causas de tal languidez j debilidad La impiedad de los filósofos. la falta de fe práctica y los vicies de que adolecían las clases to- das de la sociedad. había llegado á darse cuenta perfecta del estado de los espíritus. eran para tes Abubámid causas más que ^.— peño de fe.°. y profe- san con la boca el más profundo respeto á la ley religiosa. conducta inmoral del clero j basta las exageraciones del su- fismo en algunos de sus adeptos bastardos. asisten á la mezquita j á las oraciones públicas. la estúpida y ciega fiducia de los talimíes en su la imam impecable. pág. los oradores sagrados y los mismos sufíes. sin 1 En el Ihía (edic. exclama indignado -. cit. 28-9. 169 — j buscaba con em- ción.4ímoíií(!í¡(/. los teólogos. 271-292) pinta con vivísimos colores la tibieza. 2 . estos mismos hombres.

» . sintióse llamado á combatirlo. Como él mismo acertadamente pensaba. los mismos médicos se bailan de él contaminados.— «mbargo pables. ¡Ha llegado el momento! ¿Qaé ventajas para mi salud eterna podré reportar del retiro j del ascetismo? El mal es boj general. ^. . En 1 estas dudas.29. celoso de la religión. cuentra ja al borde del abismo!» No se ocultaban á Algazel las dificulta- des que la empresa entrañaba para un solo hombre. la humanidad se en- «El conocimiento. 170 — j cul- no se abstienen ni del uso del vino. que yo be adj métodos de los enemigos del islam me facilita sumamente el trabajo. de sus causas j de sus probables remedios. en medio de una sociedad viciada en su major parte. una orden expresa del Ahno))quidj P3g. se decía quirido de las ciencias . ni de otras acciones vergonzosas Convencido de la gravedad del mal. si no podía contar con el apojo de un soberano. nadie podía tan perfectamente llevar á cabo tamaña empresa.

561) asegura que en Tus.°. como le Dios que definitivamente sacaba del retiro. A varios ello moviéronle además el consejo de hombres piadosos j las visiones de el algunos santos. . á donde había ido desde Alejandría. Yacüt (obra citada. movido de la observación que Fajro le hizo: «No te es lícito privar á los muslimes del bien que de tí pueden reportar. "I. lo que rehusó Abuhámid. ignórase desde qué ciu- dad j reanudó su profesorado aunque con un carácter bastante distinto del de su primera enseñanza. Partió pues á Nisabur. Algazel fué invitado por Fajro Almolc á enseñar en su Madriza de Nisabur. iniciado ja por Nidam Almolc. que aseguraban ser Algazel el destinado por Dios á vivificar islam en el siglo que comenzaba. tomo 3.— sultán. pág. el á cuja sagaz intuición no se ocultaba indiferentismo 1 El texto del. 247. 171 — á mandándole marchase la Nisabur voz de para combatir cias. debilitación de las creenla fué para Abuhámid.» Lo mismo^se deduce deABE>jALicAN.4 /»io)!fyií¿rf no lo determina. El movimiento de restauración religiosa.tomo 2. en el mes de Dul- cada del año 499. pág.°. accedió al fin. que gustaba más de la vida ascética.

4 volú- . Algazel. Su las fin único era per- j mejorar ^.. pág. del Cairo del año 1312. costumbres de sus correligionarios Durante seis esta época. 1 2 Vide Almonquid. ó sea en los últimos años de su vida. la que pone de relieve las tendencias de su reforma. no dudó encargarle de aquella alta misión. cujo contenido y forma conviene ligeramente esbozar. Por eso. no las ciencias que conducen á feccionarse los honores. publicó su obra maestra j característica. sino aquella que en- seña á despreciarlos.— en el visirato 172 — que á Abubámid las altas dotes reinante. II. j de de que había dado muestra en vida de su padre. había recibido definitivo impulso de su hijo Fajro Almolc. edic. (Quiíab Ihia-olum-idin) . 30. Esta obra es ciencias el Libro de la vivificación de las religiosas. dirigió sus conatos todos á inculcar. si ha de formarse aproximado juicio del papel de Abuhámid 2. éste del celo Conocedor animaba por la religión. en este segundo j último período de su magisterio.

j el estudio íntimo del alma. . cada una de «lias encierra diez libros. el de Ubeda. de sus tendencias salvadoras (virtudes) j peca- minosas (vicios). inserto en el Compte rendu du menes en 4° mayor. Los dos primeros libros de la primera parte sepáranse del asunto exclusivamente moral y el psicológico de la obra.— De Congrés scientifique internationul des calholiques (París. las obligaciones Una por una va estudiando que impone esta obra existe un Ms. titulado Gazali. Las prácticas externas de la vida musulmana forman el objeto de las dos primeras partes. Carra DE Vaux. en la Biblioteca de D. perfectamente de acuerdo con de reforma de Algazel. Le trait'' de la renovaíion des Sciences religieuses. hecho por un tal Abulhasán Ali. 1891). un j su clasificación bajo j la exposición suslos tancial j razonada de libro. El la idea ofrece dogmas islámicos. constituje las dos últimas.— 173 — Dividido en cuatro partes. perfectamente conservado. un fondo moral j hasta místico. Pablo Gil (Zaragoza). que contiene un compendio del Jhia. pues contienen estudio de la ciencia aspecto religioso. Puede también consultarse el bonito trabajo de M. pues.

la siem- pre una invocación á Dios. como el la comida en común. hospitalidad. la lectura del libro santo. creación del Alcorán etc. amistad. lo que Algazel llama ciencia interna por oposición á la desarrollada en los anteriores libros. matrimonio. están destinados. relaciones de los musulmanes entre sí j con el esclavo y extranjero. al la muslim: la oración. cuales son. la obligación de y liacer evitar el pecado. se aborda . con sus virtudes y vicios. la el peregrinación.. invocación de Dios etc. precediendo de doctores. varias máximas j el prueba de fe teológica ejemplo del Profeta. cualidades del profeta. que abarca la segunda parte. ja á cuestiones sueltas de notable interés. el juicio comparativo que establece entre evitar las ventajas é inconve- nientes de la vida solitaria. por ejemplo. ya á la exposición de de la la vida social..— el 174 — limosna^ la Alcorán ajuno. Los diez las reglas libros. El estudio psicológico-moral del alma. las abluciones. examina casi el modo ó rito de practicarla j el espíritu con que debe cumplirse. comercio. en cada una de ellas.

el amor propio Siguiendo este de la penitencia mismo paralelo. los restantes libros la última parte. na- j consiguiente aborrecimiento de los vicios j malas como la gula. la la envidia. en las dos últimas partes del Ihía. caen bajo la denominación de vía unitiva. la maledicencia. de la ciencia natural libro siguen otros. es un bonito tratada . cada una las cuales encierra diez libros del corazón. El último libro del muerte y lo Iltia. titulado De la que la sigue. y sobrenatural de Dios.— de El de las Maravillas 175 — también. primero de decurso de esta serie. el odio^ el la hipocresía. la caridad ó amor divino. la avaricia. ó sea. trata en de examinar aquellas maravillosas facultades que permiten al alma conocer á Dios. la lujuria. etc. ja que tratan de j la mortificación. para terminar con la con- fianza en Dios.^ meditación j el examen de conciencia. hace las veces de proemio teórico el él á las doctrinas místicas que en la obra desenvuelve. cólera. or- gullo. A este cujo contenido podríamos la vía rotular en cristiano tratado de purgativa^ la ja que en turaleza ellos se el ocupa en exponer pasiones.

surge después de una manera sensible mediante una ó varias comparaciones. j siempre por pruebas teológicas. es abs- tracta. j tal los El libro. aparece primero bajo su forma abs- tracta. á pesar de su alteza de pensamiento en otros de sus escritos. dirigida á hacerse entender el autor hasta del pueblo. disminuje. pues. símiles j figuras. luego se la prueba por argumentos racionales. mediante una «adena de autoridades. la lógica exactitud de sus divisiones j el modo de exposición. su interés. empleando multitud de imágenes. si los haj. En cuanto á la forma del Iltía. que trata de exponer. Son excepcionales la claridad de estilo. no obssi atendemos al fárrago de fábulas populares de que Algazel se hace tante. consistentes ja en versículos alcoránicos. j ocupan el último lugar las opiniones de los teólogos -ejemplos de los santos. ja en tradiciones del Profeta. aunque esta . eco. su amenidad hácele más apreciable. según el gusto orien- tal: si la idea. es claro á causa de cú- mulo de autoridades j pruebas.— de Escalologla 176 — musulmana.

y por de Prueba del islam Suma mereque ció Algazel los honoríficos títulos.— misma fastidioso para 177 — europeo. j Ornamento Una j vez más. á la ella Doctor angélico. su amor al ascetismo. á los 54 de edad. la enseñanza. de la religión. Allí. fueron tranquila- mente de. salvas naturales diferencias de civilización. sacáronle de su cátedra para ir á encerrarse en el secreto del bogar. del año 505 (1111 de J. el Ihía lia venido á ser poco menos que cosa sagrada j objeto de adoración. ideas teológica del época. Algazel — 12 . llegó la muerte en el lunes. aldea de los arrabales de Tus. Fué sepultado en Taberán. C). sus á la contemplación aficiones sufíes. con es conocido. j la última por cierto. la exposición razonada j completa de todo el dogma j moral j del islamismo aseméjale mucho. Para los ventaja le convierte á las veces en un lector muslimes en cambio. repartiendo sus boras entre la práctica del bien. 14 del mes de Chumada el postrero. j la compañía y plática basta que le con personas espirituales.slizándose sus días.

Acabamos de recorrer paso á paso la vida del pensamiento de Algazel. en que se los libros de vio envuelto desde su niñez. .— En qué coincide con los filósofos.— En qué se separó de ellos. con sus vicisi- tudes j dudas de la juventud.— 178 CAPITULO III El peusaiuiento de Algazel. parece que de- biera haber ofuscado la nitidez de su privi- legiado entendimiento. nutrido motacálimes j sufíes. sumiéndole en un eclecti- escepticismo desconsolador ó en un cismo sincretista. Algazel y los filósofos. y el aferra- miento vigoroso á una idea en dura. Condenación de su racionalismo. aquel fárrago de doctrinas j sistemas. la edad ma- Enfrascado en ardientes polémicas con los filósofos en y sectarios heterodoxos.

pues. despreciaban^ ó prescindían al menos. 179 — de parangonar el Tarea. j resolver en juicio definitivo el papel que bajamos de asignarle del islam. á fin de buscar las ideas que de ellos acepta ó rechaza. haj otras absolutamente inaccesibles al entendimiento abandonado á sus propias fuer- . Como ja se ba visto más arriba. interesante á es la pensamiento de Algazel con cada uno de esos sistemas. de la revelación. dice muj alto cuan grande era su aversión bacia ellos.— nuestro propósito. j adelante tendremos ocasión de repetirlo. litigio en la bisloria filosófico-religiosa Y. ante todo. sobre curiosa. Su encarnizada lucba contra fol que el Tehá- simboliza. ellos. El primero j cardinal motivo de esta su aversión bacia los peripatéticos nace de que éstos. enamorados de la razón. con los peripatéticos musulmanes. que esto filósofos. de todo otro criterio sobrenatural en la investi- gación de la verdad. queda fuera de Algazel no comulga con los es. para Algazel no son las verdades adquiridas por la razón natural las únicas á cujo conocimiento pueda aspirar el bombre.

. en el apéndice i. de irracional. 1309.° pág. pero cabe inferirla de una manera mediata. lo . g. «La divina revelación ^ la lej religiosa nada contiene que contradiga la razón. del Cairo. afirmo que la revelación no enseña jamás cosas de esta especie. edic. ó que una cosa sea j no sea al mismo tiempo. realidad de este orden superior á la razón.— zas. es decir. de imposible. claro es que no puede demostrarse directalas mente. que ésta sea incapaz de alcanzar lo que en- seña la revelación ó de poseer conocimiento I Alinadnún.» «Si por contradecir la razón se entiende. demostrando que verdades contenidas en ese orden nada tienen de absurdo. pero 180 — La que la revelación nos comunica. que alguna demostración racional pruebe ser absurdo lo que enseña la revelación.» «Si por contradecir la razón se entiende. colect. que Dios cree algo igual á El. H. probando que la filosofía no puede destruir con sus argumentos ni una sola de las verdades reveladas. Véase un detallado análisis y versión de más importante de este libro. v.. 13.

Tampoco es absurdo ó imposible lo que la física nos dice del imán que atrae al hierro. afirmo que cosas de esa especie se la revelación. alguien nos dijese que frotando dos leños.— comprensivo de enseñan en eso se la 181 — esencia de las verdades reveladas. Si jamás hubiésemos visto fuego. uno con otro. ni experimentado los efectos que produce. en este supuesto. en el sentido de que ésta demuestre su imposibilidad. todo aquello que el entendimiento no alcanza á percibir. saldría de entrambos una cosa roja del ta- maño de una lenteja que devoraría pueblos enteros con todos sus habitantes. por más que este hecho conlradice á la razón. j. pero que no por han de decir imposibles. en cambio. en el sentido de que ésta no se da exacta cuenta de la esencia de ese fenómeno. nadie dirá que el fenómeno ese contradiga á la ra- zón. más aún. por tanto. sin necesi- dad de tragárselos ni aumentar por consiguiente el volumen de su cuerpo. absurdo ó imposible en mismo.» «No sí es. desapareciendo por . si nos aseguraran que aquella cosa llega á devorarse á sí misma.

» A zel realizar tamaña empresa dedicó Alga- todos sus esfuerzos. el origen del la mundo mios j por creación temporal. mientras que imposible es aquello cujo ser repugna ó envuelve contradicción. la existencia de pre- castigos. inmortali- dad del alma humana. en suma. ¿no es cierto los pueblos que que exclamaríamos: ¡Eso es inadmisible. la diferencia que existe entre lo inverosímil j lo imposible: que inverosímil es aquello que ordinaria ó habitualmeute no acaece. j que efectivamente sucede con él todo lo que se ha dicho. así espirituales como corpo— .» tiene lugar con «Pues lo mismo muchas cosas extraordinarias que la revelación contiene. no son absurdas ó imposi- aunque sean inverosímiles. esa cosa es los sentidos atestiguan el fuego. las cuales bles. La major parte de sus escritos polémicos son una demostración indirecta de la verdad de la revelación: los principales existencia dogmas del islamismo. la y unicidad de Dios. sin embargo. Porque esta es.-^ 182 completo taato ella — como devoró. eso contradice á la ra- zón? Y.

cidía con la doctrina ortodoxa en algfunas de o sus tesis. como ya hemos visto ^. . 183 — j la consiguiente resurrección de los el muertos en día del juicio. Por esto. reciben en aquéllos su más inconcusa apología contra los embates de los peripatéticos racionalistas. 18. cujas tesis. por otra parte. como el sistema aristotélico-neoplatónico de los filósofos musulmanes coinlos Pero. 19 j 20.. exceptuando de ésta cuatro cuestiones.— rales. que son las señaladas con los números 17. 1 Pag. de cierto. etc. á las matemáiicas j á la física. que. j como. nada pueden alegar de razonable. á juicio de Algazel. elimina de la polémica todo lo que se refiere á la lógica. que destruja dogmas revelados. Hecha esta eliminación. la divina misión del Profeta etc.. muchas de las materias de aquél eran indiferentes res- pecto de ésta. Algazel deslindó los campos opuestos para facilitar los subterfugios la discusión j sortear de los adversarios. de evidente. redúcese la disel Tehájot en puta á la metafísica ó teología. 139 y siguientes.

que niega á Dios el conocimiento de las cosas singulares. Q. admite la tesis.— revelada. es decir. 184 — la en su major parte. no lo niega todo indistin- la tesis peripatética.'').'' mundo y 2. filósofos verdad muj imLa discusión de Algazel contra los no es de idéntica naturaleza en to- das las cuestiones. 17. Al primer grupo pertenecen la eternidad del posl (cuest.'). absoluta sim- plicidad del Dios de los neoplatónicos que ni puede dividirse en género tiene quiddidad (cuest. I. afirmando que la providencia di- vina sólo se ejerce mediante las almas de las y 16. recusa el los filósofos. ni la tesis j 8/). la impo- . 7. a parte ante j a parte la negación de la los atri- butos divinos (cuest." j 15. 14.^).^). 13. valor de la prueba sobre la cual se apojan pero niega la demostración. contradicen á Pero aún resta una distinción portante."). niega en otras. cujo movimiento espontáneo tiende á su propio perfeccionamiento (cues. la esferas celestes (cuest.* j especie. tamente j por igual motivo: en unas. las tesis que otorgan vida á los cielos.^ imposibi- lidad de los milagros (cuest.

' j 12.') 185 — alma humana sibilidad de la aniquilación del j la negación de goces y penas se refieren la existencia. como de las cosas distintas de El (cuest. lejos de ser apodícti- adolecen de multitud de defectos j de contradicciones sin cuento.') j la espiritualidad del alma hu- mana (cuest. 4. el en las cuestiones 3. no contento con esta doble crítica.'). corporales en la otra yida." j 10. Al- gazel se esfuerza por hacer ver que los argu- mentos de cos. Con lo expuesto.\ 9. 11. 5. así respecto de su propia esencia. en lugar de creador. aunque no quisieran. Finalmente. 18.^. tendrían que sostener la eternidad del mundo j negar la existencia del Creador. 19. artífice del mundo. para hacer pasar llamaban á Dios agente ó como ortodoxa su doctrina emanatista. Algazel infiere lógica- mente del conjunto del sistema peripatético que los filósofos.— (cuest. En estas cuestiones. incorporeidad j ciencia de Dios. creemos haber eviden- ciado suficientemente lo que Algazel rechaza . los filósofos.*.' deshace suterfugio de los filósofos que. Al segundo grupo unicidad.

que fué también marcadísima la huella que en su pensamiento dejaron impresa las lecturas copiosas á que se entregó durante la larga carrera de sus polémicas.— 186 — un análisis del sistema peripatético. no importa: el libro. Es ineludible el contagio de la lectura: podrá hacerse ésta con preconcebida aversión hacia las ideas del autor. si algo de razo- nable encerraba siquiera se hallase . el la crítica vigor de sus objeciones. Por profundo que se suponga el abismo que separó á Algazel de los filósofos. que equivaldría á reproducir el libro por completo. j la buena ó mala fe de sus disputas. j seguida de la abominación de todo el sistema. haj que reconocer. aparte de que la complejidad de las cuestiones sobre que versa la discusión nos obligaría á ampliar tanto el análisis. no obstante. Claro es que á este índice ó sumario debiera seguir detallado de las cuestiones del Teháfot. pero. podrá ir acompañada hasta de una refutación mental del lector. á fin de poder apreciar en su justo valor de Algazel. en el volumen segundo podrán estudiarse al detalle las cuestiones de major interés.

restringe filosofía. así misma índole ética. aunque incons- cientemente. revelan en ese libro. en que abominando de toda la especulativa. j más de todo su objetivo á la apología j exposición de de la lo moral mística. es un gráfico ejemplo que venimos diciendo. depurado j héchole entrar en el caudal de sus ideas. sus causas j efectos. aquella idea. resurgirán en la mente como cosa se las utilizará propia la j personalísima.— mezclado con cuento. La definición de su clasificación j divi- las pasiones morales. El mismo hecho acusan . Más tarde. Este chocante contraste se echa de ver á cada paso en los escritos de Algazel. Su libro de la Vivificación. aquel argumento. sión. quizá contra- dictorios de aquellos que las inspiraron y dieron vida. como en otros de la un acabado estudio y la perfecto conocimiento de las obras de moral peripatéticas. los signos que las manifiestan j los matices que las distinguen. cuando ja se extinguió el recuerdo de su abominado origen. el 187 — de aberraciones sin la escoria espíritu lo habrá. j en defensa de propios ideales. aquella tesis.

Pero esto no obsta para que reconozcamos profunda influencia que en su pensamiento . Por esto. si no los hubiese tenido por válidos. Demás de necesidad de la polé- mica hubo de obligarle á utilizar en provecho propio las armas mismas del adversario á quien había de combatir. son verdaderos argumentos ad fiominem. sin sin el propósito de edi- otorgar valor positivo á las é! mismas la objeciones que opone á sus adversarios. muchos de los argumentos con que estrecha á los filósofos se fundan en el sistema de éstos. quien concibe sin con- fusión. en libros Algazel muestra de índole diversa: siempre j en todas partes la educación filosófica que dio tal nitidez á su espíritu j la consiguiente trasparencia á sus escritos. Claro es que. que Algazel no habría empleado. dia- léctico rigor de sus demostraciones. sino para destruir. no habla. ficar.— claridad 188 — j el y precisión de su estilo. en ese libro. en el Teháfot. porque ha estudiado con el la disciplina método j que son esto. fuerza es que ex- ponga con claridad. según veremos. la el glorioso patrimonio de los gtüudes maestros de la Grecia.

pues. Galam fué. de las doctrinas Si. á sa- biendas ó sin darse cuenta. que tras este general y abstracto cotejo entre Algazel j los filósofos. teológico. Algazel en esas controversias sirvióse muchas veces. explícita implícitamente. puede asegurarse. esta escuela no el según vimos. la escuela hubo de tomar. xativamente admitió de aquéllos. en tesis general. á la pudiera conciliarse con la revelación. ser motacálim aunque con restricciones. Sin emprender esta las razones imposible por los ya alegadas. . par. debería seguir una enumeración detallada j concreta de las tesis. todo lo que sus obras contenían de razonable y que. como arriba in- sinuamos. «jerció la escuela peripatética. de ripatética. suministrán- dole armas para confundirla Finalmente. pe- Y aquí huelga advertir. argumentos j doctrinas que tatarea. es indudable que Algazel. como tendre- mos del ocasión de observar. j no poco.— 189 — j refutarla. la otra cosa que una al evolución de filosofía en harmonía con Alcorán. que Algazel aceptó de ó filósofos.

— Así es como en tenida por los 190 — < el Teháfol se le ve admitir la teoría sobre la naturaleza del milagro. edic. no se oculta de confesar que coincide con ellos en cuanto á admitir goces y castigos espirituales en la otra vida. pág.". doc- trina del Alcorán La 3. 86. con aristotélico célebre argumento fundado en la repugnancia de un proceso infinito de seres contingentes ó temporales. el contenido principal de sus dos opúsculos. al discutir con los filósofos la cuestión escatológica. S 4 Vide. 1. en el mismo Ihia libro tan refractario el á toda especulación. Véase la versión de este pasaje en el apéndice"?. existencia de Dios. como éste. se demuestra. especialmente por Avicena. X esta teoria parece también aludir en el Ihia. tomo pág. Y. los hechos milagrosos á tan limitada esfera.". Edic.".. titulados Álmadnún *. defienda la existencia les de los corporala y sensibles. en concepto de causa' no causada. ) 2 Vide Teháfot. 66. 79. tomo i. pág. sos- peripatéticos musulmanes . sobre éstos. cit. aun cuando no restrinja. Vide apéndice . por más que. en consonancia con 2. Así también. cit. finalmente.°. pág. 1. 66.

191 — (cuja autenticidad ha sido puesta en tela de juicio. sin razón suficiente. está impregnado del espíritu de la escuela peripatética. cujos ra- zonamientos tratar de utiliza Algazel á cada paso. á nuestro paresegún veremos). .— cer. al exponer textos alcoránicos ó de la demostrar dogmas de doctrina revelada.

Este severo juicio de Averroes exige de nuestra parte un examen atento acerca de las relaciones que ligaron á Algazel con el el Calam los ortodoxo. de quienes procuraba aparecer enemigo fondo no siempre era sólo por atraerse las simpatías de los orto- doxos. ya como escuela teológica. considerado ya como sistema filosófico. Vide Teliáfot de Algazel. .— 192 — CAPITULO IV El pensamiento de Algazel.— Puntos principales en que coincide con ellos. es depoco sincero en sus ataques á los filóso^. y Teháfoi de Averroes. Dice zel por cir. Estudiemos pues sucesiva- Mélanges. Munk hombre de mala fos. 379. es decir. 1 pág. pág. — Motivos de su aversión hacia el Calam. 21. (Conclusión). pág. que Averroes tuvo á Algafe científica. aunque en el opuesto á las doctrinas de aquéllos. 36. Algazel y los motacálimes. con sistema de motacálimes.

La primera educación de Algazel. ante todo. Su espí- Algazel— I 13 . Teólogo ortodoxo. En virtud del estudio asiduo j profundo que realizó sobre los textos de los maestros. de la secta motacálim de los axaríes. el la Imam Alharamain. en materia filosófico-teológica. no pudo meforma- nos de influir eficacísimamente en ción del pensamiento de Algazel que siem- pre ja se resintió de estas tendencias hacia el sistema del Galam. fué dirigida. j las diferencias para así aquilatar valor de la supradicha censura de Averroes. por el célebre Abulmaali.— mente los 193 — que de ellos el puntos de contacto en que con éstos coincide. la Prueba evidente de las obras que compuso para exposición y defensa del mismo. le separan. se- gún vimos. ello son. cuando. inició su examen crítico de los motacálimes. decidido á buscar la verdad en medio de por la las diferentes sec- tas filosófico-teológicas del islam. en los primeros años de su carrera científica. Algazel no pudo tizar más afamados menos de simpa- en principio con las tendencias j pro- pósitos fundamentales de la escuela.

Si se exceptúan los años de su ascetismo. ja con sus numerosos escritos de polémica contra toda clase de sectas heterodoxas. son las siguientes. 1 lamente por el agrupadas. ja con sus enseñanzas orales desde la cátedra de Bagdad. Su vida toda es una muestra fehaciente de esa simpatía.— ritu. ja en fin con sus libros apolo- géticos en pro del islam j en refutación de judíos j cristianos ^. en referimos en Esas obras. según el orden á que nos el texto: ''-•«s- . hubo de sentir cariño hacia una escuela cujo objetivo principal se cifraba en la exposición de la fe islámica j en su defensa contra los embates de los infieles j herejes. ja con sus disputas públicas contra los talimíes. Algazel no cesó de trabajar en pro de la doctrina ortodoxa del islam. que citamos lo posible. 194 — ortodoxo antes que todo. á juzgar en muchas de ellas sotítulo.

en cuanto á proponerse idéntico objetivo. que admitiese todas y cada una de las tesis características del Calam. es decir. Cierto que á ese extremo no llevó Algazel ^^y^\ ^ja)i w^ur* ^^^^! j^¿. la apocon la escuela del logía del credo ortodoxo.^)| vJl^l->J'!j J.^ sO>¿. 195 — Pero se dirá quizá que todos estos traba- aunque prueben que Algazel comulgaba Calam. no demuestran en modo alguno que estricto sentido fuese la motacálim en el de palabra.' wUr * J-n?^J '^^' ^*¿ ^^r-» 1^*^ •^_^5I ¿^ Jí<ssr5í J»¿M \_»l-0 .— jos. esto es.«-Ol >^ )L"Á:==' .sa>.

los motacálimes en circunstancias ja. doctrina. . fundada en la absoluta independencia de Dios que puede hacer en el el universo lo que le plazca. verdadero Deiis j recurso infalible. sentaron la tesis de que «todo lo que podemos concebir. 60. sus simpatías por esta escuela. es también innegable que de su educación motacálim se resiente el método por él utilizado en casi todas sus obras filo- sófico-teológicas.— 196 — pues bien. en efecto Vimos ^ que éstos. del que echa- ban mano apuradas. es admisible^). aun contra orden establecido. j más aún. en las polémiá las La major trata parte de los argumentos con el Teliáfot que de quitar fuerza en tesis racionalistas de los peripatéticos mula sulmanes no tienen otro fundamento que ex machina célebre doctrina del tacliuh. Claro es que contra inspiradas en tal objeciones. esto no obstante. pronto tendremos ocasión de apreciar en cuántos puntos discrepó de Pero. no 1 Páa. ella. á fin de justificar las múltiples aberraciones á que les conducía su sistema atomista. cas.

en el Almadnwi j hasta en las contadas páginas del filosofar el Iliia en que se permite liza en especulativo. pues." I 2 Pag. Algazel. es que los mo- tacálimes hacían al problema de la causali- dad eficiente." y 2.— 197 — haj argumento metafísico ni experimental que se resista. no sólo en el Teháfoí. según ja vimos 2. cimentadas sobre cesario enlace entre los el ne- fenómenos naturales. sino también en el Almónqukl. También en Galam. ^. Ocasiones sobradas tendremos de advertirlo en el decurso de este trabajo La más inmediata cipio aplicación de ese prinla que los niega todos. esto Algazel acepta la doctrina del 1 Véanse los fragmentos del Teháfot y de los dos Almadnun que traducimos en los apéndices . o9 y 80. utiopinión de continuo arma del tachuiz para filosófica desembarazarse de toda contraria á la revelación. . La frase «puede ser la de otro modo» viene siempre á pluma para deshacer como por ensalmo j echar por tierra las al parecer inexpugnables fortalezas de los peripatéticos.

con el fin de defen- der contra los peripatéticos la posibilidad del milagro '. al estudiar en nudo teológico entre la causalidad divina y la libertad humana. . sin embargo.°. en cual dedica un capítulo especial á negar la necesidad del principio de causalidad. j en otros muchos lugares. al estudiar la moral de Algazel. en no reconocer verdadera j propiamente llamada eficiencia más que á Dios. insiste obra maestra. La doctrina aparece extre- mada. que casi el hom- mismo queda sometido tal en absoluto á la Causa primera: el Ikia 2 el sucede.° la versión de este capítulo en el apén- dice 2 tesis Vide tomo 1.— No 198 — el sólo en el Teháfol. que á Algazel merecían quienes eran 1 los representantes Véase 2. sino en multitud de pasajes de su el Ihia. pág. en tal grado. Múltiples motivos decidiéronle á desertar de sus filas. así que húbose dado exacta cuenta de todo su alcance. 83-84. á bre las veces. Daremos una sínde este pasaje. Todo esto. las consideraciones Con todas de j respetos. no quiere decir que Algazel aceptase en absoluto la escuela del Calam.

El primer motivo. como verdaderas. intranquilo en medio de sus dudas j perplejidades. buscaba un camino seguro é infalible que le condujese á la verdad: el Calam no fué medicina de su dolencia moral. si de él podía seguirse Vide pág la refutación del contrario. comen- zaban por admitir. 199 — de embargo para ' la teología ortodoxa. habría podido satisfacer á algunos llenando cumplidamente su doble fin dog- mático j apologético. pero no había conseguido satisfacer en pleno las aspiraciones de su vacilante espíritu. Este era todo su aceptar como tal el amor á la verdad: major error. tan sólo porde fundamento para confunpor medio de argumentos ad que les servían dir á éstos hominem. determi- nadas tesis de sus adversarios. A I 6-7. cuando. En todas sus polémicas con los herejes. le impulsó á se- fué el estrecho criterio filosó- de los partidarios de esta escuela.— la fe oficial. . los defensores natos no se oculta sin decir en su Almónqxdd que la ciencia del Calam. que pararse de fico él.

ut supra. todo esto. se satisfacían con demostrar sus pre- misas por el común sentir de la humanidad Ahora tiene ó por razones teológicas fundadas en algún texto del Alcorán ó de la tradición. á juicio de Algazel. tud de criterio. sobre los ac- cidentes j sustancias. 1 Almónquid. como dice Algazel '. bien. trató de buscar en el campo de la filosofía doctrinas más ra- que fundamentar su sistema. sino las proposiciones demostradas con razo- nes necesarias j evidentes. muj poca fuerza. la escuela motacálim adquirió major amplicierto que. es poco menos que inútil. como verdaderas. con el transcurso del tiempo. mi- por su institución. Cierto que. sobre las esencias.— 200 — lo más. la sencillamente porque eran extraños á sión de la escuela que. .. no dieron el resultado apetecido. cierto que se entregó á investigaciones profundas sobre los temas más abstrusos de la cionales con metafísica. pero estos estudios. para los que no acepten. á fin de imitar á sus adversarios. rompiendo los antiguos moldes teológicos.

— debía contraerse á 201 la — la fe mera defensa de ortodoxa. Sin embargo. al refutar la razón. el alma sería simple aunque corpórea. Algazel expone el sistema de los peripatéticos á fin de preparar su más cómoda refutación.° pero dando á entender que esa dificultad tiene solución. citada. 74). considerado en general bajo el aspecto de escuela filosófica deficiente ^. su simplicidad) se acoge en apariencia á la hipótesis atomística de los motacálimes. 219) sigue esta opinión de Schmolders. no ad— virtiendo (como ya hemos dicho) que en esa obra. mismo que en el .. aunque larga." que á continuación reproduce la objeción fundamental de los peripatéticos contra dicha hipótesis motacálim: 4. al intentar en su £««(! (pág. Schmolders. en que éstos se apoyan para defender la espiritualidad del alma (á saber. 3. según la cual." pero que en el Teháfot (edic. motivos más hondos pesaron en su es- Bajo este respecto. no á la investigación racional que caracteriza á la filosofía. pág. 224) bosquejar el pretendido sistema filosófico contenido en el Miyar-olilmi de Algazel. Aparte de esta aversión que Algazel sentía hacia el Calam.. pág. lo único que puede asegurarse como cierto es lo siguiente: 1. lo Marcmd. se ha dicho también que 1 Algazel no estuvo conforme con el atomismo de la escuela motacálim. 2. Dugat (obra citada. da como cosa segura que Algazel refuta la indivisibilidad de los átomos.° que Algazel en el Macásid refuta el atomismo con las razones de los peripatéticos.

como es por ejemplo el de la astrología judiciaria. ó por el contrario es lícito. tomo 3. De todo lo cual re(Edic. tales como los siguien- tomo 1. . y que mejor le fuera al hom2ÍJ. ¿es vituperable. Algunos han sostenido que ese estudio es cosa ilícita. aunque simple. 1 tomo al que en el 1. Escuchemos de sus mismos rado ^. del 1309. 5) año sulta que no sabemos Jhia. 70-72. pág.— Juicios análogos texto traducimos. 60. en giiir el libro esotérico titulado Almadnun Am- reproduce. pág. 276. así conside- «El estudio de la teología polémica lo y dogmática.»» por lo cual se excusa de analizarla. (*'^<-~' mente.°. se encontrarán en multitud de pasajes del tes: Ihia. 16.». del Cairo.". ocupe espacio. pág. juicio que le merecía el Calam. 39. ó es además laudable?» «En esto ha habido opiniones exageradas « hiperbólicas en todos sentidos. si condena el atomismo en absoluto.— píritu 202 — desde labios el el haciéndoselo aborrecible punto de vista teológico j moral. es una herejía. pág. haciéndola suya. la razón de los peripatéticos en defensa de que el alma no puede ser un átomo que.

vituperar el Calam. por su medio se demuestra j evidencia. sirve además para defender la religión divina de todos sus adversarios. porque conocimiento de Dios j de su unicidad en este estudio se fundamenta. larga serie de testimonios tas citados. por el contrario. en confirmación. coinciden en si contra la dialéctica partidarios.» Inserta. j autoridades de j el los tradicionis- que se desatan en improperios Calam.» «Los partidarios de tiva son los la solución prohibi- que siguen la secta de el Xafeí. . Otros. que ofenderle estudio de la dogmática. diciendo que. j contra sus j Hepues. de Abenhanbal. los compañeros del Profeta guardaron tan absoluto silencio sobre los métodos dialécticos. de Sofián j en general todos los tradicionistas antiguos. á quienes llaman impíos rejes. «Todos los antiguos. excepto el politeísmo. que es la más honrosa ocupaciones. de Málic. cesario de las afirman que ese estudio es ney obligatorio. el más sublime grado de el aproximación á Dios.— con el 203 — bre cometer contra Dios todo género de pecados.

ja que ellos fueron los más perfectos conocedo- res de la esencia del universo. que son extraños y no conocidos de los com- pañeros del Profeta? Bien poca cosa es esa. del Profeta.» «Los partidarios de la solución opuesta el dicen: ¿Cuál es el motivo por el que deba evitarse el estudio de la dialéctica tica? j dogmá- ¿Acaso por uso de términos. con más razón debemos obrar así.— era porque sabían 204 — bien cuántos males esto muj engendraban. también las demás ciencias han inventado- . sin embargo de que ins- truyó á sus compañeros en todo lo que convenía que no ignorasen. Luego. todos los compañeros del Profeta se abstudel Calam. Y dígase lo mismo. afordori. Y no ha de atribuirse á ignorancia suja ó á falta de ilustración. se abstuvo siempre de enseñarlesjla dialéctica. tales como sustancia j accidente. nosotros. si ellos fueron nuestros maestros. Por esto. el cual. j hasta predestinación j vieron el les pro- hibió expresamente las polémicas sobre la libre albedrío. ú otros análogos. j los hombres dotados de más facundia y arte en el manejo del idioma. que somos sus discípulos.

y de sus ex atributos. la el Calam. pues. bajo este .— su tecnicismo á fin 205 — derecho) el » de hacerse entender. va á ser vituperable el conocer á Dios mediante pruebas ó argu- mentos?» «Ahora. el ser: del sistema? Eso no puede cabalmente fondo del Calam se reduce á conocer las pruebas del origen del nihilo. el tafsir (la mo. las enemistades y violentos odios que engendra. si se dice que lo malo del Calam consiste en los efectos que produce á do. tales como se enseñan en la revede la lación. la hay que huir. vanidad. Pero. ¿Cómo. V. es decir. las discrepancias menu- de criterio entre los muslimes. co(tradición). bajo este respecto. es cosa prohibida de la que el orgullo. gr. sino el sentido. mundo por creación unicidad de Dios. entonces no negamos que también sía. de la tica hermenéu- y del derecho. y por más que. la hipocre- ambición nacen con ocasión del estudio de las tradiciones. el fanatismo con que se combaten mutuamente. etc.. el hadi: interpretación) j el fiqli (el «¿Se dirá que lo vituperable en Calam fondo no el es el tecnicismo.

v «A poco. son textos alcoránicos. desde el principio al una polémica con los infieles. el fundamento de las pruebas de los la motacálimes en pro de de la unicidad de Dios. 2. de la resu- rrección de los muertos. j de otros dogmas. es «Todo el Alcorán. ya que entonces no habían aún aparecido las herejías. j. por esto. no escribieron libros de polémica.— respecto.° Discutian brevemente. 206 — sean abominables tales estudios.» «Pero se dirá: haj que confesar que los compañeros del Profeta estudiaban y discutían poco. ¿cómo va á ser prohibi- do el estudio. nadie los declara prohibidos en absoluto. ni se dedicaron á la enseñanza de esos libros. esta objeción contestan: 1. necesidad de la revelación. porque su .° Estudiaban la porque necesidad era también poca. y cuando la necesidad lo exigía.» «Y de otra parte. > md los «Los Profetas j los compañeros de Mahodisputaron también con los infieles ó con que se negaban á admitir el Alcorán. » cuando el mismo Profeta lo aconseja? fin.

es indudable que ellos habrían también prolongado sus polémicas.» el combate. lícito Luego escribir esto no obstante. suma.° No escribieron libros de polémica ni se dedicaron á su enseñanza. pero lo mismo si. el tiempo en que sea las como quien prepara armas para llegue. 3. Si el adversario hubiese insistido en sus objeciones importunanaente. dirá es para tí el el lector: j ¿cuál de ambos verdad preferible?/^ la «Ten presente. porque. una vez comenzadas.— fin era cerrar la 207 — hacer que la boca al adversario. hicieron con el la ciencia derecho j ahora es la hermenéutica j de las tradiciones. eusefurle verdad j hacer desaparecer sus dudas. los dos juicios opuestos acerca del Calam. no iban á poder medir hasta dónde habría necesidad de llegar. j enseñar extensahaya mente de estas ciencias para cuando necesidad.» «Ahora. también nosotros organizamos los métodos polémicos para necesario su empleo. antes de que éste en «Estos son. ante todo. reconociese su error. que en esta cuestión estriba en no abominar del .

es decir. antes de resolver. que causa de su ilicitud está en algo que pertenece á la esencia misma de ambos. . sin excluir ni el caso de necesidad. si nos preguntan si ambos son ilícitos. la embriaguez y la muerte.» «Una esencial cosa puede ser prohibida ó ilícita. á saber. primera especie son ilícitos el cadáver ' y ambos son la por su esencia. j es fuerza el distinguir. y del vino igualmente. responderemos del cadáver afirmativamente.» la «De el vino. porque ambos extremos son viciosos.» «De el la segunda especie el es.— 208 — Galam en absoluto j en no ensalzarlo incondicionalmente. comprenderá que \lgazel se refiere que la religión mu- sulmana prohibe comer. En efecto. j accidentalmente. sin exceptuar tampoco ni en que alguien no encontrase que vino para Hacer pasar un 'bocado que se le hubiese atravesado en la el caso aun otro líquido garganta. por ejemplo. la vender cuando almuédano llama á \ El lector á la carne de animales muertos.

por razón de sus ventajas. pues. volvamos al Galam.» resultarían amfibo- «Esto supuesto.. este daño nace de presentar. si las circunstancias será ilícito. vino etc. en 14 . el de la licitud é ilicitud del barro. al revés. Son ambas acciones por los daños que producen. separando asentimiento firme Alg. pues haj cosas que dañan en pequeña y en gran cantidad. En su estudio hay ventajas é inconvenientes. que no puede resolverse la cuestión la miel. ó el barro.» como «Resulta. por razón de los inconvenientes que produzca. y hasta ne- cesario así lo ú obligatorio.» «Los daños que puede producir son los siguientes.^zel— I prestaban. otras. ó el 209 — ilícitas comer barro." engendrar dudas y turá los hombres y absoluto que á ellas bar -del las creencias. porque logías. Pero aún hay que distinguir. en bloque y sin distinguir. cuando y en la medida que los produzca. Y. sólo en gran cantidad. Luego en el será lícito. demandan. tiempo y ocasión en que las produzca. la miel.— oración. Es el 1. como el veneno. el veneno. Más aún: podrá ser aconsejable.

Pero este polémica que es dad. el podrían arrancar de su corazón Y en les es que la pasión. . Contra esos tales. si muj pronto.— prueba de los 210 — dudas j diel dogmas. consiste en que las opinio- nes nuevas. sin necesidad de grandes razone?. argumentos dudosos.» «Otro de los daños. odio violento que abrigan contra los adversarios la polémica. daño nace por influjo de la que engendra la terque- Y así se ven herejes obcecados que abandonarían fácilmente. sus falsas no fuese porque viven en países polémica j controversias dia- en los que se la lécticas son cosa corriente. que ferencias de opinión entre los hombres. se prestan á no apodícticos. inventadas por los motacálimes. arraigan en sus corazones con persistencia j energía tal. Tan es así. que es imposible luego desarraila garlas. que engendra es- tudio del Calam. la terquedad. que impide percibir verdad. aunque reuniesen todos los sabios. j creencias. si á uno de esos se le dijera si quería que Dios arrancase el velo de sus ojos para ver cómo la verdad es lo que defiende su que. no la herejía. les domina de la tal suerte.

no podemos menos de transcribirlo. «De las polémicas teológicas nacen multitud de malos hábitos.— ría tal proposición. en muchos pasajes de su obra maestra. Agréganse á éstos otros innumerables.» Este perjuicio moral que ocasionaba el Caalmas hace arrancar á los labios de Algazel acentos de santa indignación. pág. lejos de surgir la luz. diciendo por todas partes que lo hizo mal. el orgullo con los iguales. si su enemigo lo hizo mal. El análisis delicado que de ellas hace Algazel. (tomol. el enterarse de las faltas morales y aún de los defectos físicos de su contrincante para desprestigiarlo. mentirá. la vanidad. hablará de su ignorancia. La maledicencia ó la calumnia. Sería curioso para la historia de las polémicas teológicas el estudiar esos pasajes en que Algezel pinta con vivos colores lo que eran aquellas discusiones apasionadas. el alegrarse de sus fracasos y entristecerse de sus éxitos y lo que es . á fin de que los oyentes gusten de escucharle á él solamente. porque. y si lo hizo bien. aunque en resumen brevísimo. porque el que discute desea no ser vencido. 34-36) le acredita de psicólogo y 1 laña á las moralista. luego querría que su adversario careciese de las buenas dotes intelectuales ú oratorias que posea. El odio o rencor contra el adversario que haya conseguido derrotarle y ponerle en ridículo ante los oyentes. 211 — adversario. por eso. solamente se originaban la confusión de las creencias y el enardecimiento de las más perversas pasiones. como el elogio propio. seguramente que no le agrada- por temor de que su ad- versario se regocijase en su derrota '. La envidia.". de las que. la soberbia con los inferiores.

Son como vela que ilumina á los demás. se saludan afectuosamente. la hipocresía: los contrincantes se blico dan en pú- mutuas pruebas de cariño y respeto." . no haj tal cosa: no peor.Cuántos de estos sabios. Y si sus polémicas versan sobre ciencias mundanas. Tales son el desdén. por orgullo y arrogancia. mientras ella se quema. el odio violento. tal como es en sí. son como el fuego del incendio. la ambición y el amor de las riquezas y de la gloria mundana. . Pero. la locuacidad. de muchos faquíes. Su ciencia teológica les es perjudicial. la insolencia. Son salvación del prójimo por su propia muerte. la petulancia. el desprecio de los humildes y de los pobres. de muchos oradores sagrados y aun de muchos sufies.»^ «Súmanse á estos vicios algunos más. el estudio de cosas que no convienen. que se devora á sí mismo y destruye á los demás. mediante la ciencia. de manos de Dios. pero se odian de corazón. la disipación y descuido en las cosas espirituales. la adulación de los ricos y potentados de la tierra. que vienen á ser hijuelas suyas. la ira. el lujo en caballos. A esto vienen á parar todos los que buscan. aunque la sirva de edificación á los oyentes. no saben lo que dicen. carrozas y vestidos prohibidos. á pesar de tanta ciencia! » "Todos estos vicios son el patrimonio de muchos teólogos. quien cree que su estudio hace conocer con evidencia la realidad esencial de los seres.— «En cuanto 212 — hay á las ventajas del Calam. cuando oran. algo que no sea el galardón eterno en la gloria.

que ni enseñe ni evidencie el Calam no conozca la verdad en algunas cuestiones. estudio de otras ciencias que se refieren al sistema: jo mismo el me he certificado de que conocimiento de la camino para llegar «¡Claro es! al verdad está obstruido por esta parte. ó á un parlanchín inlo considerado. fué el más allá. Quizá sea más lo que el Calam extravía j engaña. no sin haber penetrado hasta lo más recóncerlo por experiencia propia. casi antes de profundizar Calam. j después de conoabominó de él. Si esto lo escusolución á charas de labios de alguien que hablase del Calam que el el sólo de oídas. j en el cosas claras que. j que. .» No quiero decir. está uno á punto de conocerlas. dito y abstruso del sistema. con esto.— es la ciencia del 113 — Calam la que consigue dar un problema tan abstruso. Pero. que lo que ilustra j enseña.» «Una sola es la utilidad de este sistema. sino que eso es pocas veces. no consumiéndose en tento todavía. quizá te ocurriese atribuirlo á hombre es enemigo de que ignora. oje bien lo que te dice quien conoció Calam perfectamente.

decir. bueno será usar de él como mente el médico hábil es xisa de la medicina peligrosa. preservando ese credo de los ataques de los herejes. y esto. sirven á Dios. dándola á tomar sola- á los enfermos. y la violencia.— á saber: defender el 214 — conservarlo credo musulmán. creyendo los artículos de la fe muslímica. fe se turbaría j su hereje. en fa- vor del vulgo. primeros siglos han En cam- bio. y inmune las objeciones de los herejes. y porque así los los santos desde los creído. y en la dosis necesaria. que ha de profesar de de la el vulgo. en caso de que en que les sea la necesiten.» una vez conocidas con exactitud las ventajas é inconvenientes del estudio del Galam.» Despréndese de este pasaje (que hemos . por medio ante la controversia del polémica. simplemente porque la revelación los enseña para su salud eterna y temporal. á la manera que los sultanes preservan ataques de las haciendas del pueblo de los ia injusticia «En definitiva. los sabios sirven á Dios. Así pues: las gentes iliteratas del pueblo. porque el vulgo es ignorante.

y nada más. muslim conozca aquellas leyes externas que le sean obligatorias en cada caso .". 1.— extensión. Quiere que. ó mejor dicbo. constituir la enseñanza teológica se había Algazel la impuesto la misión de simplificar ley muslímica. para Algazel. El polomo 1 Vide ¡lúa.°. . 10 y si- guientes. pág. métodos que. Para él. es suficiente. y enviado. para ser musul- mán. en el orden dogmático. dañan las más de mismos á quienes se trata de beneficiar con ellos. no obstante su porque resume de una manera crítica del completa su Calam como escuela teológica) que. no siendo aselas veces á aquellos quibles á todos los hombres indistintamente. cap.» Mahoma es su basta que el En el orden práctico. 215 — querido transcribir íntegro. Obedece que él este juicio de Algazel á la idea se había formado de lo que debía '. y momento determinado. fesión de fe: el conocimiento de la pro- «No haj más Dios que Alá. lo vituperable de esta escuela está en vulgarizar doctrinas. no ha ja necesidad de hacer estudios de ningún género. 2.

— de llegar conocer el 216 — rico. j sólo entonces tiene obligación de estu- diar. no liaj deber la lejdel ajuno. alcanzar la felicidad eterna. hasta que sea Antes de mes de ramadán. experimentaba Algazel. j en la cantidad que para llenar ese llegase á morir fin. que no . la fe ciega é implícita. Una sola excepción entiende Algazel que admite este principio general. dogmática con sólo j se salvará. el muslim que que le sin hubieran jamás ocurrido tales du- da^. múltiples daños á la fe y á moral. los motacálimes. pero únicamente para expeler le baste la duda. pues. sin su desenvolvimiento tífica. se- gún hemos la visto. habrá cumplido sus deberes en materia creer. En cambio. Para en. este orden dogmático. Sin embargo. bre no estará obligado á conocer la ley del azaque ó limosna. si al simple enton- sobrevienen dudas acerca del sentido de ces las palabras de la profesión de fe. basta. se explica perfectamente la aver- sión que hacia el Calam. fiel le En materia dogmática. Y si á esto se añade tración racional de los j demostración cienque toda demosdogmas produce. como escuela teoló- gica.

que también se fundan en esos textos. La polémica motivada por dencia el estas objecio- nes de los motacálimes. forzarle á aceptar todo su sistema en todos los casos. . año 1309 de la hégira. del Cairo. Calam \ Quitab olcham ilauam an Hm ilcalam. Edición colect. caso de duda. en dicho pueden proponer algunas demostraciones de los dogmas. el trataban de estrechar á Algazel con sus ob- j fundados en excepción que querían Algazel hace respecto del caso en que ocurran serias dudas acerca de la fe. Gontiénese en para libro que escribió estudio del apartar á las gentes del '. se le con la misma razón será lícito proponerle los argumentos teológicos del Calam. 19-21. las cuales tengan como fundamento textos alcoránicos. pondrá más en evi- pensamiento de Algazel sobre este el punto. pág.— perjudicial 217 — liasta podían resignarse á reconocer inútil y un sistema apologético j poléque cifraban todo su orgullo. la mico en jeciones. porque si al simple fiel.

de la exis- misión divina de Mahoma j tencia de la vida futura. Mas miento. puerta de la se abre para el vulgo la especulación racional. 2. establecen los textos del Alcorán bas. Estos. resulta que ésas son ca- balmente las mismas pruebas de los motacá- limes. mandándole que crea simplemente sin prueba de ningún género?» Respuesta de Aigazel «Las pruebas son de dos llas clases: 1.— 218 — Objeción de los motacálimes ^^Si al vulgo no se le deben enseñar más pruebas de de la la existencia y unicidad de Dios." aquellas que son evidentes y . en efecto. que no están al alcance que exigen tal sutileza •del vulgo. Luego. ¿por qué no abrírsela en absoluto ó cerrársela por completo. que las que se fun- dan en textos revelados y que por eso se llaman alcoránicas. como fundamento de sus pruey después demuestran que de esos textos esa inferencia se percibe con el entendisi se infieren lógicamente aquellas verdades.^ aque- de ingenio y meditación tan profunda.

Por esto digo las que también conviene acudir. en pruebas alcoránicas. cabe acudir á este razonamiento. las pruebas alcoránicas agua. j que en absoluto no son pecho. superiores á la capacidad del vulgo. que es bien claro: El . Así. sin discurso j fácilmente por gene- ralidad de los hombres.— -claras. al razonamiento. que no se preste á discusiones oscuras j complicadas. pero que dañan ge- neralidad. 219 — a! que se perciben primer golpe de la TÍsta. no liaj peligro alguno. alimento. En esta última clase En cambio. que sirve lo son como formado. alimentar al niño de pecho. Las pruebas alcoránicas son semejantes al. los Las pruebas de las motacálimes son como medicinas: á la útiles para algunos. por ejemplo. que mismo para al hombre los En cambio las pruebas de mo- como aquellos alimentos que á veces son buenos para los hombres vigorosos. O el mejor. tacálimes son y á veces les útiles para el niño de dañan. que sirve para todos los hombres. pero á un ra- zonamiento evidente j sencillo. las pri- meras exigen esfuerzos de reflexión. en la prueba alcoránica de la posibilidad de la resurrección.

las de los motacálimes. en eso de . j dificultades j solución de éstas. desde que apareció el sistema mota- cálim. j cuestiones. que es útil para todo ser viviente. el la experiencia misma: mal que se ha hecho general. Más aún.— 220 — que tiene poder para dar ser. que añaden á esos razonamientos multitud de abslrusas disquisiciones. luego ¿cómo ha de haberlo en todo el universo? Estas son las pruebas que para el vulgo sirven como el agua. a fortiori la existencia á la un en podrá hacerle volver á exis- tencia. En cambio. tes. si tiene dos amos. Lo mismo sucede con la este otro pro de unicidad de Dios: No liaj buen orden en una casa. los primeros siglos del que vivieron los compañeros del Profeta. el Profeta y sus aquellos en compañeros jamás emplearon en sus polémicas el método de los motacálimes.» Por otra islamismo. las gentes. parte. estuvieron exentos de esas doctrinas. son una innovación que produce evidente daño á la majoría de temible. la daño verdaderamente las Y prueba de que daña á gen- no es otra que la evidencia de los ojos.

ja que las herejías sólo aparecieron en época posterior. no haj que atribuirlo á si Hubieran de seguro que se hubiesen largamente extendido en explicarlo j habrían profundizado en la confirmación de las pruebas teológicas mucho más de lo que profundizaron en las cuestiones jurídicas respecto á sucesiones. la ciencia Calam viene á ser. Así pues. y cabalmente del por eso. también fué poco vos de ellas. 221 — dividir j subdividir j meterse en sutilezas Y esto ignorancia de aquéllos.» Instancia de los motscálimes «El Profeta j sus compañeros. Por tiempos de los compañe- tanto.— dialécticas. la necesidad fué major en los siglos sucesivos. fué porque había entonces poca necesidad. respecto de las herejías. como en los ros del Profeta eran pocas las enfermedades lo que se preocuparon de estudiar los métodos curati- de las herejías. lo que la clínica respecto de las enfermedades. creído útil ese método. porque. ^ . si se abs- tuvieron de eso.

en las cuestiones sobre sucesión por herencia. no se limitaron á exponer su juicio sobre los casos que entonces se les consultaban. Y. es indudable que más delo futuro las here- bieron haberse preocupado de preparar los medios para confundir en jías y desarraigarlas de los corazones de los hombres. porque sabían que no había mal alguno en examinar esas cuestiones j en exponer la solución de un caso posible. esa preocupación no les hizo dedicarse al estudio de una ciencia. De modo que organizaron esa ciencia antes de que hubiesen acaecido los casos á los que era aplicable.° 222 — se Respuesta de Algazel esta dificultad responde de dos modos:» Los compañeros del Profeta. sin embargo. con tal que pudiese acaecer. aunque no hubiese todavía acaecido un caso semejante.— «A «1. . antes de que acaeciese. sino que plantearon las cuestiones j las resolvieron conforme á lo que exigieran loá tiempos.» «Ahora bien. que de aquellas cuestiones jurídicas.

habrían dedicado á «2. así. Ahora no bien. ni mucho menos descendían jadiscutir el sistema de sus adversarios.— 223 — muy ó sislema determinado. los condenaban á muerte. seguramente que se males. insistiendo en el método dialéctico. y á quienes éstas no persuadían. porque sabían bien que de eso más había He seguirse daño que utilidad.» Los compañeros del Profeta anduvieron metidos en polémicas contra los judíos j cristianos para defender la divina misión de Mahoma j la verdad de la resurrección contra los que la negaban. hicieron ránicas. Si no bubierau temido estos si no hubiesen creído que era cosa prohibida ese estudio. Y no se entrete- nían en presentar además pruebas racionales ni cada una de sus premisas según acumulaban silogismos. que son los principales artículos de la fe islámica. más á Si pues obraban el obrar era porque sabían que de otio modo sólo servía para exci- . para defender estos dogmas. más que emplear Después de esto. las pruebas alcoel acogían en islam á los que se daban por satisfechos con dichas pruebas.° él.

tal pero se matarán dos.» '^^'Es el 2. de la profecía. siendo muchos los primeros. que tras de la demostración hesirve cha por Dios. que. ma- teria Pero. Con método quizá se curará á uno. en no . á medida que aumenel tan las enfermedades. porque procedi- miento sería la salvación para los listos los tontos. al hereje den seguirse en Consiste el esta curación primero en sumir este en el insondable abismo de las demostraciones lógicas.— tar disturbios ó 224 — sabían que eso diferencias. j la muerte para Luego. sabían. habían de surgir muchas dudas en de fe." el método de los antiguos. en fin. alguna. después de la época. esto no obstante. estos últimos. sistente en abstenerse de examinar. era una fuente de inquietudes. ya no demostración cia «No negamos que la necesidad de la cienmédica es major. sabían que á quien las pruebas del Alcorán no convencen. y pocos más concon- veniente resulta preocuparse de la mayoría. con transcurso del tiempo. sólo la espada j la lanza le persuaden. pensar en que son dos los hay que métodos que puede las herejías.

al azote y á la espada. y después de vivir en situación algún tiempo. y en fe segura lo que á comienzos era duda y perplejidad. oyendo la palabra de Dios. Así la se ve que los infieles. bajo espada. forzoso es emplear que sirve para <o más. y encomendar su solución al látigo. aunque no convenza á los menos. siendo testigos de los ejemplos de los santos. escuchando la narración de heroicos hechos. y por otras circunstancias de esta especie. Esta transformación se opera por la convivencia y trato familiar con los muslimes. se transforma la en voluntaria los conversión que en un prin- cipio fué violenta. sometidos á la esclavitud. Algazel— 1 . que son los necios. Luelos ^0.— Tesponder á 225 — las cuestiones sobre la fe. las cuales preparan los corazones de los infieles dialéctica mucho mejor que la y las pruebas racionales. Este método convence á la mayoría de los hombres. se amenaza de tal la bacen musulmanes.» «Resulta de aquí que cada uno de estos dos métodos curativos sirve exclusivamente para uno solo de esos dos grupos en que la humanidad se divide: necios el > y sabios.

que recibió del espíritu santo de la luz divina. del dogmas del islam. ortodoxo ante todo. los «Por otra parte. de los por ende. ó ilustrándola. que todas estas diatribas contra los teólogos de su tiempo afectan en modo alguno un al fondo de la no docse trina. morales ó contentándose con sentar la doc- trina ortodoxa sin razonarla en absoluto. Así tendremos ocasión guiente. ni ni. sísimos é cuando más. por ser el que emplearon la con- temporáneos del médico primero. este método priori. Algazel. el agradable su lectura.— ¡I 226 — es preferible. jamás separa. ápice.» ilustración Firme Algazel en siempre tocar ascéticos. rebujó cuestiones intrincadas j abstrusas en sus libros teológicos. Calam. las esta decisión. MaLoma. Tal es. Tén- gase presente. con argumentos j sobre todo con ejemplos copioinsinuantes que hacen en extremo en suma. pensamiento de Alel gazel en sus relaciones con Galam. de observarlo en capítulo si- . alcoránicos. considerado como el escuela teológica ortodoxa. sin embargo.

cia los teólogos ortodoxos experimentaba á nuestro juicio." De la existencia y esencia de Dios. es decir. esa aversión. ni los jurisconsultos. 2. abordarse si con ella había de grande empresa de vivificar el islam. pág." Operaciones divinas respecto de las criaturas y especialmente del hombre. daban á moral práctica la la preponderante impor- tancia que se merecía. de enfervorizar los corazones.3.— 3. estudio-s éticos ado- Vide.° De los atributos divinos.227 CAPITULO V lia moral de Algazel Motivos de su aversión hacia la moral peripatética y niotacálem. Por lo que toca á á los filósofos. — 1 La razón íntima de gazel. Tesis dogmáticas que le sirven de fundamento— . los primeros. que haAlen sus propósitos decididos de renovación religiosa. ni los oradores sagrados. Ni la los filósofos. Algazel hace ja notar en su Almonqxád I ' que todos sus 12-1. de despertar las dormidas creencias. ni los teólogos. consistió.— Plan para la exposición de su sistema moral. .

De aquí infería Algazel la perfecta proponía. y otro para los que la rechazaban Estos últimos. no pueden esperarse la más que errores y herejías. de un incrédulo. estas docpuramente especulativas. persuadíanse. lle- vados de su aversión á los filósofos. conducta de los hombres de cortos alcances: juzgan de las doctrinas por las per- . ca- recían hasta del mérito de la originalidad: los filósofos habíanlas plagiado de los sufíes. y á indicar la manera más apta para corregir aquéllas y combatir contra trinas morales. porque de un añade. Más aún. cuyos libros abundaban en esta clase de doctrinas. á definir j dividir en géneros y especies las cualidades naturales y hábitos adquiridos del alma. de que eran también falsas. en efecto. y viendo enseñanzas morales se encontraban mezcladas con los errores teológicos de la escuela peripatética. 228 — lecían de cierto exclusivismo teórico: limi- en efecto. porque acarreaba dos inutilidad de la moral peripatética para el fin que él se graves inconvenientes: uno para los que la y combatían.— tábanse. «Tal es. sin más razones. éstos. que tales aceptaban. sectario.


Y

229


>>

sonas, no de las personas por sus doctrinas.

de esta manera, todo

lo

que de bueno

se

encierra en los libros éticos de los filósofos
es absolutamente inútil,
cial,

más aún, perjudiotro

para ese primer grupo de hombres, que
el

por desgracia es

más numeroso. El

inconveniente afecta á los mismos que adoptan dichas doctrinas morales.

En

efecto;

en-

tregados al estudio de los libros de los filósofos, al ver como en éstos se encuentran hermosas máximas del Profeta j de los sufíes, se aficionan pronto al resto de sus doctrinas, es decir, á los errores teológicos que

los filósofos

han sabido con maña interpolar.

Tales hombres piensan que no puede engañarles en otras materias, quien inculca unos

preceptos de moral tan sana; y

así, la

ética

de

los filósofos sirve para éstos
el error

de seducción

hacia

j

la herejía.

Por

lo

que respecta á

los teólogos

consultos, Algazel laméntase, en

j jurismás de un

lugar, de su negligencia en este asunto. El
frío

comentario del Alcorán,

la

enumeración

descarnada de los deberes externos del
lim, la embrollada

mus-

j

casuística exposición

230


j nada
caritati-

del derecho, las apasionadas

vas disputas acerca de

estas materias:

aquí todo lo que daban de
los faquíes

y

teólogos;

de nada que se saliese
los libros

de los preceptos j ritos tradicionales del Alcorán que, aunque austeros, eran por lo general

y en

la práctica,

rutinarios, vacíos de espíritu,

meramente externos, ¿Cómo, pues,

había de simpatizar con los ortodoxos de su

tiempo quien, como Algazel, buscaba algo

que afectase al corazón, para que se había impuesto? Aunque ningún otro motivo hubiera mediado, esa sola deficiencia en motacálimes y filósofos habría sido más que suficiente para que diese un eterno adiós á sus sistemas aquel hombre que, antes que todo, fué eminentemente moralista. «La ciencia, dice en una de sus obras ^,
práctico, algo
realizar la misión

\

JJa)) ^^j

I

('

Q/, itijQ „j;o/|

epístola moral, tra-

ducida por De Hammer, y de
la B. E.,

la

cual existe

un Ms. en

núm.

707, 3.°. El texto

traducido está acotado

de

la

Crestomatía árabe de Beirut, titulada Mnchatii-

iladab,

tomo

1."

pág. 18-19.


Aunque emplease
las ciencias

231


la

€S como un árbol, cujo fruto es
cien años en

práctica.

el

estudio de

j amontonase libros á millares, no podría conseguir la misericordia del Altísimo, sino

con obras buenas. Esto es lo

único que

el

hombre

tiene propio, lo

que

hace. El siervo, que espera encontrarse con

su dueño, procura trabajar con toda perfección, porque sabe
así

mujbien que
el

sólo los

que
les

obran entrarán en

paraíso

j nada

faltará '.»
esto, á excepción de algunos de sus cujo objeto j forma son exclusivamente teóricos, todos los demás ó tratan de

Por

libros,

filosofía práctica ó

abundan en
el

estas ideas.

Más

aún; la

misma

lógica no es para

Alga-

zel tan

importante por ser

instrumento del

pensamiento humano, cuanto por servir de

medio poderoso para purificar
inclinaciones pecaminosas
-.

el

alma de sus

Hemos pues llegado al

sello característico

1

Alcorán, Xl\, 6\.
Al-Falásifal

Vide Al-G,¡::iili':i Maká^id Beer, pág. 6 y 7 del texto árabe.
2

por


y
cir ó analizar al

232


contenido íntegro

privativo de Algazel, su doctrina moral.

Exponerla por completo equivaldría á tradu-

menos

el

Haj, sin embargo, un expediente para sortear tamaño obstáculo: la moral tiene
de su
Ilda.

esencialmente dos partes: una es fundamental

j

teórica; abraza el

conjunto de verdades

cuyo conocimiento
la otra, es decir,

es imprescindible base
la práctica ó ascética.

de

de

En
tesis

otros

términos; liaj en todo sistema

de moral religiosa determinados principióse
de los que flujen como consecuencias
la libertad

todos los preceptos: del concepto que se for-

humana, de la existencia, y atributos de Dios, de las relaciones entre Este j el hombre, de la obligación que entraña la ley y de la sanción de los actos humanos, puede ya formarse idea cabal, aunque previa, de lo que será todo el sistede
esencia

me

ma
con

en sus
la

detalles.

Esto es pues lo que intentamos: exponer

mayor claridad

posible el pensamiento

de Algazel respecto á

las trascendentales cues-

tiones apuntadas, para poder inferir el con-

cepto que deba merecernos su sistema

moraL


Y
fácil.

233


Iliia,

la tarea

en este punto es relativamente

Cabalmente Algazel, en su
decidido empeño

ha

puesto

en

pronunciarse

taxativamente sobre todos esos problemas-

Su
el

libro Fundamentos de las creencias

^
,

que

es

segundo de

la

primera parte del

Ifda,

comprende

las tesis

que

bases de toda

la ascética el resto

él considera como j mística que ba de la obra.

desenvolver en

de

Nuestro trabajo, por tanto, habrá de reducirse á verter lo
libro.

más

esencial de dicho

Todo

él

no
la

es

más que
fe

el

desenvolvila

miento de
^<No

fórmula de

muslímica,

interpretación de sus dos extremos ó frases:

hay más Dios que Alá; Mahoma

es

su

enviado».

El objetivo didáctico, que Algazel se pro-

pone en
con todo
claridad.

ésta,

como en muchas de sus

obras,

oblígale á dividir
el rigor

y subdividir

la

materia
la

lógico,

en beneficio de

Los dos miembros susodichos encierran cuatro capítulos fundamentales, que
Vide

1

//lííí,

tomo

1.°,

pág. 67.


Dios,

234


y
la
ellos,

versaa respectivamente sobre la esencia de
sus atributos, sus operaciones,

misión divina de Mahoma. Sobre

coel

mo

sobre cuatro quicios,

descansa todo

edificio

de

la fe.

Cada

cual, á su vez, se sub-

divide en diez
«De
«I.

tesis./»

la existencia, esencia

y unidad de Dios.»

Conocimiento de la existencia de Dios.
la

^El

Alcorán es

más

clara luz

j

el

más seguro

camino para llegar á este conocimiento, porque no haj demostración que iguale á la que
Dios mismo tace por
«¿íso puse yo,

propio.

>;

dice, la tierra

como una

llanura y los montes como picos? ¿Acaso no os creé macho y hembra, y os otorgué el

sueño para descanso,
tido

la

noche como un ves-

y

el

día para buscar el sustento?

¿No
brilas

fabriqué siete firmamentos
llante lámpara?

y puse una
fin

¿So hice descender de

nubes abundante lluvia á
semillas
árboles?

de producir

y plantas y jardines de frondosos '.» <'La creación de los cielos y la
10,
II,

1

Alcorán, LXXVIII, 0,7,8,9,

12,13,14,

Ao,

16.


tierra, la

235

separación del día j la noche, la
la lluvia

navegación por los mares para utilidad del

hombre,
de

que Dios hace descender
á la vida la tierra
el

los cielos para volver

muerta j desarrollar
las

organismo de todo
la

ser viviente, la dirección de los vientos

nubes encarceladas entre

tierra

j de y el

cielo, son, los

en verdad, señales evidentes para

hombres que entienden './> «¿Es que no veis cómo Dios creó siete cielos, en los cuales colocó á la luna como luz j al sol como lámpara, é hizo germinar de la tierra á las plantas para que de ellas sacaseis vuestro alimento? 2.» «¿Pensáis acaso que lo que dejais
fluir es

creación vuestra ó

Yo soj su
que se

creador? 3.»

«Y

á la verdad;

no

es

posible

oculte á cualquier hombre, por limitado que
sea su entendimiento, por poco que medite

acerca del sentido de estos versículos,

j

re-

corra con su vista las maravillas que encierra
í

Alcorán,

II. lo.9.

2 3

Alcorán, LXXI, 14, 15, 16, 17. Alcorán, LVI, 58. 59. Semen,

hoc

in

lextu,

obliqíie tangitur, ut videri fas est.


el

236


el cielo

universo creado por Dios,
los prodigios

y

la

tierra,

de

la

naturaleza en el

reino vegetal

que

se lá^^culte

j animal, no es posible repito que esta disposición admiorden tan sabio exige neceartífice

rable,

que

este

sariamente un

que

lo rija,

un agente

que

ha ja dispuesto j determinado.» «Más aún, hasta el espíritu humano se
lo
el

reconoce como subyugado bajo

dominio

de este Señor j dirigido por los decretos de su providencia. Por eso dice el Alcorán *:
«¿Acaso hay alguna duda de que Dios es
el

creador de los cielos y de la tierra?» Y cabalmente por eso también envió el Señor á
los profetas, para

que invitasen

á los

hom-

bres á la creencia en la unidad de Dios, esto
es,

para que confesasen que sólo existe un

Dios.

No

que

la

les mandaron jamás que dijeran humanidad y el universo tienen Dios,
el

porque esta creencia se halla arraigada en
corazón

di hombre

desde su nacimiento,
la

de3de sus primeros años, á

manera de una

idea innata. Por esta razón dice Dios á

Ma-

I.

MV-M.


homa en
cielos
el

237
':


si

Alcorán

<'Seguraniente que,

preguntas á los hombres quién ha creado los

j

la tierra, te

responderán que Dios.»
-:

Por eso añade en otro pasaje
rostro hacia la religión,

«Levanta tu

como monoteísta,

según

la natural

inclinación conforme á la

cual Dios creó á la humanidad, no torciendo
esa naturaleza: tal es la religión recta,»

del Alcorán,

«En consecuencia, tanto los testimonios como el sentimiento religioso
el

innato en
lar

hombre, nos excusan de formu-

una demostración apodíctíca de la existencia de Dios. Sin embargo, á modo de
confirmación j para seguir el ejemplo de los fi' >bofan en especulativo, diremos, partiendo de los primeros principios:»

que

«Todo
existir, de

efecto necesita, para

comenzar á
ha necesita-

una causa que

le

la existencia.

Pero

el

mundo

es efecto; luego

do, para comenzar á existir, de una causa.Alcorán WW-'ii. Alcorán XXX-29. Esta pruel)a de Algazel, liindada en la ianata inclinación del espíritu huKiano á creer en la existencia de Dios, está insinuada en otros pasajes del [lúa, (tomo 4.°, pág. 229-30) y en el Almad1

2

nún. (Véase

el

apéndice

1.°)

238

'La proposición mayor es evidente; porque todo efecto ha comenzado á existir en un momento determinado del tiempo; y concebimos perfectamente posible que baya co-

menzado á existir antes ó después de ese momento preciso; luego por fuerza necesita de
alguien que le baya determinado á existir en
ese instante, prescindiendo de todos los
teriores

an-

y «La proposición menor exige demostración. Los cuerpos, que constituyen el mundo, no pueden menos de estar en movimiento ó en reposo; es así que ambos accidentes son efectos, y lo que no puede existir sino acompañado de efectos, es también efecto;
luego
el

ulteriores.»

mando

es efecto».

«Esta demostración envuelve tres tesis:»

«1/
tar

Los cuerpos no pueden menos de

es-

en movimiento ó en reposo. Esto es evidente de tal modo, que arrastra por fuerza el
asentimiento, sin necesidad de reflexión ni

meditación:
esté

el

que conciba un cuerpo que ni

en movimiento ni en reposo, seguraes

mente que
«2.'

un necio y un mentecato.»
el

El movimiento y

reposo son dos


zan á
existir.

239


que comienellos existe

efectos, es decir, dos accidentes

Así lo demuestra su mutua
es,

sucesión, esto

que uno de

después del

otro.

En

efecto, el testimonio

de

los sentidos nos certifica de ello, respecto

de

todos los cuerpos que vemos; j, respecto de
los

que no vemos, es claro que no haj cuerpo
el

alguEO en reposo, sin que

entendimiento

juzgue posible su movimiento, j recíprocamente. Ahora bien; el accidente que viene
despurs del
existir;
otro, es evidente
el

j

que existió

anles,

que comienza á también e&
cesó su exis-

forzoso que baya

comenzado

á existir, puesto

que, al sobrevenir
tencia,

el posterior,

y

si

admitiésemos su eternidad, sería
existir,

absurdo que dejase de
traremos
al tratar

según demosii

de

la

eternidad de Dios

parte post. »

«3/

Lo que no puede
efectos,

existir sino

acomPara

pañado de
ber,

es

también

efecto.

demostrarlo supongamos lo contrario, á sa-

que ese conjunto de efectos no reconoce
esos efectos habrán existido otros

causa. Entonces resultará que antes de cada

uno de

otros sin

principio; luego,

si

esa serie

y no


en
el

240


porque
lo infinito es
:

acaba, imposible será que liaja llegado á la
existencia el efecto que tenemos á la vista

momento

actual,

imposible que termine.

pongamos en
finito

manera suun número inde revoluciones. Este número ó será
otra
la esfera celeste

De

par, ó impar,

ó par é

impar juntamente, ó
estas cuatro

ni par ni impar.

De

hipótesis

que podemos concebir, las dos últimas son absurdas, puesto que consisten en la unión de cosas contradictorias, es decir, que la afirmación de la una es la negación de la otra,

j

recíprocamente. La primera hipótesis tamel

bién repugna; porque
vierte en impar,

número par
la

se

con-

mediante

adición de una

unidad; pero ¿cómo ha de faltarle una unidad al infinito? Igual razonamiento cabe en la segunda hipótesis. En consecuencia, ese número tiene que ser limitado.»
«Resulta, pues, de todo este razonamiento

que

lo

ñado de
el

efectos, es

que no puede existir sino acompatambién efecto. Y como
es de esta

mundo

condición,

evidente-

mente ha comenzado á existir, necesitando para ello de una causa.»


«II.
-existencia
ser.
tir,

241


es

Dios es eterno a parte ante, es decir, su

no

tiene

principio,

anterior

á todo

— En

efecto; si

hubiese comenzado á exisá su

habría necesitado de alguna causa que le
la

hubiera dado

existencia; esa causa,

vez, necesitaría de otra,

j

así

sucesivamente;

luego ó tendríamos que admitir un encade-

namiento

infinito

de efectos y causas,

(el

cual, por ende,

no podría jamás cumplirse,

realizarse), 6 llegaríamos á

una causa eterna

j primera, que es lo que buscamos, y á la cual llamamos artífice principio, creador ó
,

innovador del mundo.»
«III.

Dios

es

eterno

a parte post, es decir,

su e.ristencm no tendrá fin.

En efecto; una vez que consta su eternidad a parte ante, es imposible que deje de existir. Se demuestra: Si dejase de existir, ó sería por sí mismo, ó por

una causa contraria á su existencia, la cual le aniquilase. La primera hipótesis envuelve contradición; porque si fuese posible que dejase de existir una cosa, cuya permanencia en el ser se concibe por sí misma, también sería posible que existiese una cosa, cuyo no ser se concibe por sí misma; luego así como
Algazel

48


es necesaria

242


ser

una causa para que un

ven-

ga á

la

existencia, asi también se necesita

una causa para que uq ser deje de existir.» «La segunda hipótesis es también absurda.

En

efecto:

esa causa contraria, que suó será eterna

ponemos ha de aniquilarle,
temporánea.

á

En

el

primer caso, no puede
,

concebirse que exista
ella,

simultáneamente á
la

ningún

otro ser,

porque

eterna, es decir anterior á todo ser.

suponemos Ahora

bien; consta por las dos tesis precedentes la existencia de Dios ah
existiría
(eterno.

¿Cómo, pues,
el

Dios en

la

eternidad, á la vez que

esa causa contraria á El?
so, es decir,
si

En

segundo casi

esa causa es temporánea,

ha de comenzar á existir, el absurdo es major; porque cualquiera ve que no le será más
fácil
al

ser temporal destruir la existencia

del eterno, que á éste evitar que aquél co-

mience á

existir.

Antes por

el contrario,

mu-

cho menos cuesta evitar que una cosa venga
á la existencia, que destruir
lo

ja existente.

Y

por otra parte, más energía haj que supo-

ner en un ser eterno que en uno temporáneo.»


«IV.
espacio.

243


átomo de
tal

Dios no

es

un átomo material que ocupe

—Eü

efecto; todo

condiel es-

ción está determinado, circunscrito por

pacio que ocupa ; mas, es indudable que ó estará quieto en
él,

ó

ese espacio; luego no estará exento de

moviéndose para abandonar movi-

miento
tes

ó

de reposo; pero estos dos acciden-

son temporáneos, no eternos; j lo que no está exento de cosas temporáneas, lo es también
';

luego Dios no sería eterno.

De

otra

una sustancia eterna que ocupe espacio, también será admisible para )a inteligencia la eternidad de
parte, si se cree concebible
las sustancias corpóreas

que constituyen
sustancia,

el

universo

^.

Sin embargo, algunos aplican á
pero en-

Dios

esta

denominación de
ella el ser

tendiendo por
cio; estos tales

que no ocupa espaá la idea,
3.»

no jerran en cuanto
es cuerpo,

aunque emplean palabras equívocas
«V.
Dios no

compuesto de átomos.

1

2 3

Vide supra, tesis I. Es decir, sería falsa la I tesis. Refiérese Algazel en este pasaje á los motacála

limes que empleaban

palabra ,»*_?^

indistinta-

mente para

significar átomo

y

nislancia.


efecto; todo

244


En
un

Esta tesis es consecuencia de la anterior.

cuerpo está circunscrito por

j además es un agregado de átomos. Ahora bien, el átomo no puede dejar de estar unido á otro ó separado, en movimiento
espacio,

ó en reposo, dotado de figura

j cantidad:

to-

dos los cuales accidentes son temporáneos,

comienzan á
buirse á Dios.

existir;

luego no pueden atrisi se

De
el

otra parte,

crejera

admisible que

autor del universo es cuer-

po, cabría predicar del sol, de la luna ó de

cualquier otro cuerpo,
«VI.
cuerpo

la

divinidad.»
que sobrevenga á un

Dios no

es accidente
él.

es

cuerpo ¡I indudablemente un efecto que comienza á existir eu el tiempo, y cujgi causa ba exsubsista en

—En

efecto; todo

istido antes

que

él.

¿Cómo, pues, va á ser
el el

Dios accidente que subsista en

cuerpo, si

hemos demostrado que El
ro,

es

único que

existe desde toda la eternidad, sin

compañe-

j que después creó los cuerpos j sus accidentes? Por otra parte. Dios, según probaremos, es sabio, poderoso, creador,
atributos no
etc.
;

estos

pueden predicarse de los accidentes; más aún, no pueden concebirse sino


respecto de

245


un

ser

que subsista en

mismo,

quesea independientepor sumisma esencia.»
«Infiérese de las anteriores tesis

que Dios
sin ser

es

un

ser

que subsiste en

mismo,

átomo, ni cuerpo, ni accidente.

Y

como

el

universo visible es un conjunto de átomos,
accidentes j cuerpos, resulta que Dios no se

asemeja á cosa alguna, j que ningún ser se le parece. El es el único viviente que subsiste

por necesidad de su esencia.»
Dios está exento,
le

«VII.

por su esencia, de

toda relación de lugar que

determine.

—Estas
En

re-

laciones son seis, á saber: sobre, debajo, derecha, izquierda, delante
to:

j

detrás.

efec-

cabalmente todas esas relaciones deben á
la existencia,

Dios en
por
pie,

mediante

la creación del

hombre; porque, habiendo sido creado éste
tal
el

forma, que posea dos extremos, uno
cual se apoje sobre la tierra, llamado
otro opuesto á él, llamado cabeza, na-

y

cen de aquí dos relaciones denominadas res-

pectivamente debajo j sobre: la primera en orden á lo que está inmediato á los pies, j
la

segunda en orden á
la cabeza.

lo

que

está

inmediato

k

Tan

es así,

que para

la

hormiga.


De
la

246


Dios
al

que anda por el techo de una habitación, es inferior lo que para nosotros es superior.

misma manera,
en
la

al crear

hom-

bre con dos manos, una
otra,

más

fuerte

mayoría de

los casos,

que la denomina-

das respectivamente derecha é izquierda, dio

con
ese

ello origen

á las relaciones que tienen
las cuales se aplican á lo

mismo nombre,

que existe inmediatamente de cada una de ellas. Y por fin, puesto que el cuerpo huma-

no tiene dos

fases ó aspectos,

dirección van sus miradas

uno en cuja j sus pasos, j
denominadel cuerpo

otio opuesto á éste, las relaciones

das delante

j

detrás

no tienen tampoco otro

origen que la disposición
del hombre. Luego,
si

misma

creado en

la

no hubiese sido disposición que posee, sino de
éste

forma

esférica, por ejemplo,

jamás habrían

existido tales relaciones de lugar,

¿Cómo,

por consiguiente, ha podido existir en la
eternidad Dios determinado por tales relaciones,
si

son temporales? ¿O cómo ha po-

dido Dios venir á ser por ellas determinado

en

el

tiempo? ¿Acaso porque crease
sí?

al

mun-

do sobre ó debajo de

¡Lejos de nosotros


tal afirmación^

247


atri-

porque á Dios no puede

buirse cabeza ni pies!...
estas

Y

en general, todas

relaciones repugnan en Dios

porque

envuelven cierta determinación j circunscripción en el espacio, semejante á la que es
propia de los cuerpos j de sus accidentes, j ja hemos demostrado que Dios no es ningu-

na de ambas

cosas.

Y

aunque

es cierto
la

que

implícitamente aplicamos á Dios

relación

de superioridad respecto del mundo, cuando

en nuestras súplicas levantamos
cielo, esto es

las

manos

al

porque

el

cielo

es el

lugar á

donde dirigimos la oración, y también porque con ese ademán queremos dar á entender la majestad j sublimidad del Señor á quien pedimos, el cual se baila por encima de todo ser, en razón del dominio j so-

beranía que goza respecto de todo
verso.

el

uni-

«VIII.

Dios está sentado sobre su trono

ta tesis alcoránica

Esha de interpretarse alegó-

ricamente, en conformidad con las tesis anteriores.

Significa, por tanto,
el

que Dios es

soberano Señor de todo

universo. Si se
literal, resulta-

hubiere de tomar en sentido

pues. en que se atribuye á Dios la visión. era la ignoró Moisés? si lo que ¿cómo pidió Moisés ver á cosa imposible? ¡Será de mejor los atributos del Señor Y condición ignorancia de los berejes. Vil 03. VI 1-1 39.- ¿Cómo. . ja que la 1 2 3 LXXX-22.— 248 — ría el absurdo de que Dios sería cuerpo que Dios. al mirar á su Señor. según aquel pero otro pasaje «Los ojos no lo perciben. el motázil ba de conocer de Dios. 23. diciéndole ^r «No me verás. se pueden tomar en sentido literal porque de «lio no se sigue ningún absurdo. mingue exento de extensión y figu- ocupa lugar.» Pero en este mundo no puede -: ser visto.» «IX. —Así morada rostros de los Alcorán ^: «Los bienaventurados resplandecelo afirma el rán entonces. es visible á los ojos del hombre en la cierna del paraíso. El percíbelos ojos». j según la respuesta que volvió el Señor á Moisés. aunque inmune de toda relación de lugar. que la de los profetas! Los citados versículos alcoránicos. ra. es decir la ignorancia de los estúpidos.

así también es posible que los hombres le vean. luego. . Le Irailé íh reno>ation des ncieures religieiises. como se ve en el texto. en su trabajo titulado la Gazali. porque de la visión ha de afirmarse to 1. igual. si es posible atribuir la ciencia á Dios. Algazel. da á toda esta tesis un sentido conopletamente contrario al que tiene. 111 y VI. sin que esto envuelva en El relación de lugar.— cia racional en 249 — j de coevi- visión es una especie de ilustración nocimiento. el —Así «Si y sólo sin lo de- muestra 1 Alcorán. tambiéu ción. lo mismo que del conocimien- Dios es único sin compañero por razón del acto creador. no se propone otra cosa que defender la posibilidad de la visión beatífica: para nada habla de la visión de Dios por los santos en este mundo. Carra de Valx. sin dicha condición. general es bastante exacto.» <<X. en las tesis 1. 2 que en XXI-22. sin estar en frente de ellos. los lo será la visión. diferenciase tan sólo de la cien- que es más completa j dente. Otros errores de detalle y de menor importancia que el anterior se han deslizado al sabio orientalista. sin que para ello haja que afirmar de El dicha rela- Y así como es posible que Dios vea á hombres. diciendo -: además Mr.

se imagine que aquella obra de arte procede de un muerto ó de un hombre incapaz.» el La razón estriba en que mundo manifiesta ser obra de sabiduría. por el contrario. hacia la imbecilidad . tuviese poder bastante para re- Dios. Y si.» Con decir que. —Así lo afirma Alcorán ': «Dios es omnipotente. viendo un traje de seda. y ponerle obstáculos. por tanto. efecto de orden.» «I. entonces él sería y no el primero.» 11-19 et alibi. 250 — el cielo de Dios liubiese oíros dioses en estas palabras quiere y la seguramente que se destruirían. este segundo quedaría subyugado é impotente j no sistirle sería. si hubiese dos dioses. j uno de ellos quisiera una cosa.— tierra. tejido liermosamente y ornado de bordados con toda proporción y gusto distribuidos. dios. ha perdido la cabeza y camina rápidamente y la ignorancia.» «De los atributos divinos. El que. El autor del universo el es poderoso. j el otro se viera obligado á acceder á su voluntad.

lo -: demuestra aquel otro en efecto. pues. que Alcorán. este mismo Dios insinúa en el más claro j exacto que puede presentarse. la sabi- pasaje creó?» «¿Acaso no conocerá aquél que estas palabras. fundada en las criaturas. más j despresabiduría ciable ser de la creación arguje de su autor. sin que se oculte á su saber la cosa más pequeña en los cielos ni en la tierra. pueda inducir que Dios se baila dotado de sin ningún género de duda. por argumento. Así lo dice el Alcoráu i. Con duría profunda de Dios endereza tu razón para que. —Este atributo de la vida se funda en los dos anteriores. .— «11. es el la regularidad j economía de su constitución. «Dios es omnisciente. Dios es viviente. porque. Porque. reflexionas acerca del orden ciencia. 251 — las Dios conoce todas cosas.» «III. comprende todo lo creado. 1 11-27 et alibi. á la verdad. el Como se ve. 2 LXVII-14. si j esto atentamente j armonía del débil la universo que es el efecto el de su omnipotencia.» Y — que esto es verdad.

después de quitarla. que dice idéntica relación á dos voluntad? Y Le . que proceda de El igualmente. Todo lo cual sumiría al entendimiento humano en un abismo de errores j extravíos. activo nador pudiera concebirse sin la vida. (juiere lo cual que hace.— si 252 — j orde- un ser omnipotente. Ni se diga^[que para esto basta atributo . El obra que ¿cómo no ha de estar dotado de todo acto. un poder. concebimos otro acto contrario. — Dios. y no existe cosa ella alguna que na penda de sv voluntad ij de efecto. de- vuelve. exige forzosamente una voluntad que el le decida á uno de esos dos objetos posibles. Ahora bien. sabio. hasta podríamos dudar de la vida de los hombres que se dedican á las artes j oficios-. al ver cómo pasan alternativamente del movimiento al reposo. concebimos como posible que proceda en un tiempo anterior ó posterior. Más aún. le place. que de El procede.» Dios está dotado de voluntad con la «IV. Y si no tiene contrario. actos contrarios ó á dos tiempos diversos. en j la lo que da la existencia. es el proceda. podríamos dudar de la vida de los animales.

corazón ni cerebro. la causa.— de objeto conocido 253 — el al la ciencia. el oído j la vista son indudablemente perfecciones. ba de ser la criatura el ¿Cómo. —En efecto. j la obra de arte de el artífice? condición que más elevada ¿Cómo es posible que otorgue la la perfección á una distribución tan imperfección á «fecto injusta. Si esto fuese posible. sin que á su mirada se los más íntimos secretos de la conciencia. j sólo porque le prece- dió el tencia. más perfecta que Creador.^ conocimiento divino de su exis- «V.. pues. la cual puede determinar tiempo hasta el punto de que soel lamente exista en cual prece- dió el conocimiento de su existencia. más ocultos penmmientos. así también haj que en- ... j entonces dijéramos que existe sin poder. j su j á su obra?. escondan ni los Dios ve y oye. y sin que se escape á sus oídos ni siquiera la imperceptible voz del más pequeño insecto. también lo sería que el dicbo del objeto atributo de la ciencia reemplazase el al poder. Sin embargo. así como entendemos que Dios j conoce sin obra sin miembros corpóreos. téngase presente que.

bien deberán negar que pueda verse en el un Ser que carece de cuerpo y de colo conciben que pueda verse incorpóhasta reo. con palabra que subsiste en giie ni es sonido arliculado ni inarticuse más aún. seguramente que también concebirán respecto del sentido del . de la misma manera que en otras ocasiones se emplean movimientos del cuerpo. Si tam- . ademanes.. lado. es alma. son únicamente signos que manifiestan el verbo mental. 254 — j que oye la tender que ve sin pupila.» «Yo no sé cómo hay necios para quienes esta tesis sea dudosa. llamados letras. la del palabra propiamente dicha. Dios habla. que no asemeja á ninguna esla pecie de palabras. para idéntico fin. incoloro é inextenso. — La palabra en realidad. corpóreo y dotado de color. por este más que momento no hayan visto sino lo extenso.— ja. su esencia. de sonido articulado paraíso lor. Si no creen verosímil que pueda oirse la palabra porque carece é inarticulado. sin ore- porque en ambos casos . razón es la misma «VI.. en los que se convierte la voz humana. Los sonidos articulados.

— la vista. porque. sin que para ello haya de residir materialmente en esos objetos la esencia misma de cia esa palabra. ó que el infierno reside materialmente en otras páginas . sin corazón ello j pintados en resida la la que para esencia misma de los cielos y la tierra. por ejemplo. que de Dios residía en las páginas. del paraíso y del infierno en la retina. la esen- habríamos de decir. 255 — oído lo que han concebido respecto del de Y si y simplicísimo ce todas las tir admiten que Dios con un solo acto del entendimiento conocosas. las ideas que los clase hombres pueden manifestar con toda de lengunje. también habrán de admi- su palabra. seguramente que entenla derán también que palabra de Dios puede ser leída con la lengua humana y conservada páginas en los corazones y escrita sobre las del Alcorán. expresa todas que con un solo j simplicísimo atributo. en las cuales su nombre está escrito. el paraíso j el infierno una pequeña hoja de papel j el conservados en retina. si entienden que están los siete cielos. si así fuese. en el corazón y en la hoja de papel. escritos en Y finalmente.

es eterna. así también de todos sus atributos debe predicarse la eternidad. esencia. ¿Cómo. 36-38. 1 Este símil del fuego está plenamente desarrollado en el Quitab-olcham. Por tanto. Gomo de su esencia.» «VIL efecto. por- Dios que en ningún concepto puede alcanzar á la mutación que envuelve la categoría del tiempo. —En repugna que Dios sea sujeto de algo temporal. en la que está por venir. La palabra como de Dios. Dios ha sido siempre sujeto desús gloriosos atributos. páginas no se queman ^. . Dios per- manecerá siempre inmune de toda alteración. y que esté sometido á cambios. Y esto es así. por razón tan sólo de estar expuestos á cambios y alteraciones en sus propiedades. así también. tiempo se predica ría del de los cuerpos.— en que de él 256 — j no obstante. j el ser de tal condición la catego- también temporal. porque el sujeto en quien subsisten entidades temporales. no puede eximirse de es ellas. así como. esas se habla. que subsiste en su lodos sus atributos. Ahora bien. pág. en la eternidad que concebimos pasada.

<7 Algazel— 1 .— por consiguiente. por ejemel que dio Señor á Moisés. ja existe en voluntad del padre ese precepto que pienpero nadie dirá que ese preel sa imponerle. que la palabra de Dios es eterna j subsiste en su «onidos que j que solamente son temporales los la manifiestan y significan. Antes de nacer el hijo. pues. pero sólo en él momento en Alcorán W-M. de esta demostración. que se dedique la tudio.» Lo en significado por esas palabras subsistía Dios 1 ab (Blerno. la orden entenderse. que tenga el propósito decidido de exigir al al es- primer hijo que tenga. lia 257 — de participar su Crea- dor de esa posibilidad de cambio que á los -cuerpos caracteriza?» «Resulta.» «He aquí ahora un símil que hará inteligible esta doctrina. hasta que hijo nazca j llegue á la edad de la razón j pueda enterarse de que su padre tiene ese propósito j comience á estudiar. Supongamos un padre esencia. cuando le dijo ^: «Quítate las sandalias. cepto es impuesto de hecho. Pues de la misma manera ha de plo.

. Moisés le fué revelado lo que esas pa- labras significan. y esta ciencia permaneciera en nosotros in- variable hasta dicho momento. aunque éstas comienzan á las existir en el tiempo.— que lo á 258 — habló. que Dios «VIII le j que él ojó su palabra eterna. con idéntico proposito. la existencia. seguramente venida de Zeid. to. las cria- turas vienen á la existencia. pues. Dios no conoce por acto de entender temporal. la eternidad nuevo acto de conocer. al venir ellas á son conocidas por Dios mediante su ciencia eterna. sino que. en 4 los El mismo símil utiliza Algazel en el Tehúfol^ pág.» «IX. las criaturas que de El proceden. sino por aquel acto ha de entenderse de la ciencia divina voluntad de Dios '. atributos sus De un y todas modo que. podrá decirse que Dios se mandó.» . La es eterna. La ciencia de Dios es eterna. si En efec- tuviésemos ciencia cierta é infalible de que mañana ha de venir Zeid al salir el sol. por creación. Dios no cesa de conocer su 'propia esencia. al que conoceríamos rificarse ésta la ve- en dicho momento. Igualmente. no por un anterior. es decir. 57.

poderoso por el poder. si la voluntad divina comenzase á existir. j así el infinito. necesitaría para ello hasta de otra voluntad. sino en un sujeto ex- traño. poner que la voluntad comienza á no en la esencia de Dios. queriente por vo~ Vide supra. tesis I del primer capítulo. tonces. —En efec- to. evidente que. Y si se quiere suexistir. j ésta de otra. en ia cual su voluntad subsiste. Dios es sabio por la ciencia. vivo la vida.^ porque en- también hubiera podido comenzar á existir el universo.» «X. cia. si su voluntad comenzase á existir en el tiempo. sería sujeto de cosas temporales. entonces no podrá decirse que Dios quiere. ves. lo cual repugna ^. misma. si el decir que tú movimiento no subsiste en tu esenPero liaj más: cualquiera que sea la es como no puedes mue- hipótesis. Ni se diga que puede la sí voluntad comenzar á existir por sin el influjo de otra voluntad. . sin necesidad de una vopor la luntad. la esencia de Dios.— Dios 1/ 259 — la ciencia eterna de momentos predeterminados por queridos por su eterna voluntad.

. Ea otros términos. de se predican todos estos atributos eternos. oyente por oido y vidente por la vista. conocido j el sujeto cognoscente son tres entidades que se enlazan necesariamente entre sí. Todas 1 las operaciones de sus siervos. el objeto En efecto. 41). —El crea todos j lo i produelo y creación de Dios los seres.» tador. incurren en el mismo absurdo que si dijesen que alguien es rico sin riquezas. hablante 260 — el por la palabra. ó que existe ciencia sin sujeto que conoce.— lunlad. el muerto j el ma- que un matador sin matar. así como no se concibe exista «De las operaciones divinas.» «L solo.. como el malar. así tampoco se concibe un sabio sin ciencia '. .°. en el apéndice 2. Vide Teháfol^ cuestión sexta (pág. Todo fenómeno que en el universo viene á la existencia es obra. El Los que dicen que Dios conoce sin ciencia. creadas que negaban Esta tesis va contra los filósofos y motáziles los atributos divinos. ó sujeto cognoscen- te sin objeto conocido. como contrarios á la simplicidad de la esencia de Dios. el conocer. Luego. las facultades de éstos movimientos de estas facultades...

et alibi. j pruela ba que conoce. Dios conoce lo más secreto de los co- razones. el En este Señor manda á sus siervos que tengan buen cuidado de todas sus palabras. obras caminos de j pensamientos. fundándose en creación. 14. 2 3 XXXVII-94. porque ¿acaso no conoceiá el que crea? El es el sabio profundo 3!» pasaje. ja guéis. Y crea todo lo que hacéis 2. 261 — están de su '': y pendientes omni«Dios potencia. es decir. en que esencialmente consistan en un movimiento? Y si todas son semejantes ¿qué razón hay para 1 XXXIX-63 LXVII-13.» «Ya guarlas divul- déis secretas vuestras palabras. las Y ¿cómo no ha de ser Dios creador de de sus operaciones j facultades siervos. supuesto que todas ellas consisten en un movimiento? ¿Pueden acaso dejar de ser semejantes entre sí todas las operaciones de las criaturas en esto. .» «Dios os ha creado. completamente j sin ninguna restricción. porque El conoce los las acciones del hombre.— son por El. Así lo enseña el Alcorán es el creador de todo ser.

más no. sin la intervención de Dios. la de elegir. realizan delicadísimas obras de arte que pasman de admiración á los más inteligentes maestros? Y sin embarque esas go.— 262 — excluir á unas. la pro- ducción de movimientos del hombre no excluye efecto del que sean también poder del hombre. una adquisición del hombre. como las arañas j las abejas. j no á otras. . ¿cómo sostener que sólo las operaciones de los irracionales son creadas por Dios. cuando algunos. —Dios crea juntamente j el acto el poder j el efecto de este poder. obras de arte son realizadas exclusivamente por los irracionales. de esa su nativa dependencia? Además. es decir. cuando ellos no conocen al detalle y con toda perfección ras son de baja el la utilidad que sus obras criatu- pueden producir? ¡Nada! ¡Nada! Las j miserable condición! ¡Sólo Rej omnipotente de cielos j tierra obra j Esta independencia de Dios en los dispone Con absoluta independencia!» «II. pero libertad de elección con la siguiente diferencia: poder es una propiedad del hombre j una creación de Dios. per el modum acquisitionis. por el contrario. ¿cómo afirmar.

y lo considerado bajo esta relación. en la cual la es decir.— 263 — en cambio. j . movimiento actual. dice relación á una propiedad del hombre. ¿cómo humano absolutamente necesario. Y ¿cómo. el el efecto de ese poder. llamada poder. es decir. por puede si él ser absolutamente creado por el hombre. verdad consiste. hombre por adquisición. á la par. puede ser todo acto Y á la verdad. del poder del se diga que la el que el acto humano j es efecto del poder de Dios por creación. si el cia entre el hombre distingue con evidenmovimiento libre j el temblor convulsivo que no puede evitar? el contrario. es una creación de Dios. recibe ja el nombre de adquisición. siendo absurdos los dos extremos. no conoce de una manera comprensiva j detallada los elementos que integran j constituyen su acto? Luego. pero. to. es efecto de la omnipotencia divina que ha creado. ese movimienel puesto que comienza á existir en tiem- po. una propiedad del hombre. resta que adopte- mos la solución intermedia. y una adquisición de éste. no relación del acto humano con Y poder divino por creación es necesaria. En efecto.

el el hecho de acaecer su efecto. no deja de ser querido por Dios. sin que sea de- cretada. de modo que no ficante acaece en todo el universo visi- ble é invisible acción alguna. el poder divino se refiere al un nuevo respecto. resista su decreto ni quien reforme su decisión. porque poder divino se desde mundo. y así. la infidelidad. el politeísmo y la No hay y quien. la salvación y la perdición. «Extravía á quien quiere dirige á lo quien le place ^.» El acto humano. la utilidad daño. excluje. al 264 — refiere.— también toda el la eternidad. por insigni- que se ei la suponga. el la rebe- extravío y la rectitud. por tanto. determinada y querida por el El procede bien j mal. XVI-9o. toda otra relación. De donde resulta la relación del poder no se determina preci- samente por «III. no por desde bajo esa relación sola fué creado el la eternidad. al sin embargo. el De j el islam y El. la religión y la irreligión. amigue adquirido por hombre. . mundo mundo que j acaecer la crea- ción.» «No se le pregunta por Alcorán. lión. la sumisión y fe.

á todas las las 3. voluntad de Dios.— 265 — que hace todo el ^.» Así lo afirma también el Alcorán -: «Si Dios quisiera. á quien Dios confunda.» «Si quisiéramos.'> Esta tesis la demuestra ante unánime de todos loa pueblos. que desdeñaría Alcorán.) esto fuese pregunto j digc: ¿Cómo cree posible el muslim.. que el Rej soberano de la majestad j de la gloria quede reducido á un tan ínfimo 1 rango de autoridad. dirigiría á todas las gentes por el camino almas recto. XIlI-30.3. apesar de que el demonio es enemigo de Dios. que dicen: «Lo que Dios quiere testimonio acaece. . conduciríamos por su recto ca- mino » Demuéstrala también pecados si la razón. no acaece. j á pesar de que cuanto en el acaece conforme á la voluntad del nio es mundo demo- mucbo más que la lo que acaece consi forme á así. del demonio. (j esto. 2 3 XXXII-13. XXI-2. v lo que no quiere. si solamente sucediesen conforme á la voluntad si los j vicios fuesen rrecidos por Dios. porque abono los quisiera.

» «Pero se dirá: ¿cómo es pues que Dios prohibe lo que quiere? j ¿cómo que no quiere?» manda lo «A cosas esta dificultad se responde que son dos muj distintas el precepto j la volun- tad. resulta actos humanos son creados por evidente que Dios los quiere. si 266 — uca aldea? el jefe ó alcalde de su enemigo conseguía que en el hiciese su voluntad en pueblo se más oca- siones que la voluntad del alcalde. pero el amo por amo se excusa . seautoridad y abandonaría gún al el sostienen los herejes. quedará relegado colmo de la debilidad j de la impotencia que es Señor de los señores. parte. puesto Por otra que hemos demostrado que los Dios. si. éste sin duda alguna que abominaría de su propia el cargo que desempeñaba. más son los vicios que las virtudes en la humanidad. si no. en el ejemplo siguiente. el que. por tanto. El rej censura su acción.— seguramente Porque. los vicios acaecen contra la voluntad de Dios. Pues bien. ün amo al golpea á su esclavo. pues. Véase. está muy por encima de las audaces afirmaciones de los innovadores.

pero no lo porque esto equivaldría á querer su propia muerte. con su excusa. el lo manda. pág. . — Los motáziles sostienen que esos dos actos eran necesarios á Dios para la salvación de los hombres. ha de estar Dios sujeto á la coacción.» Es indudable que el amo manda al esclavo lo que no quiere que haga: lo contrario. expuesto á la necesidad já la exigencia? La palabra necesario no tiene Para esta tesis y algunas de las siguientes. sin que '' ello estu- viese obligado. el esclavo le El rej no se da por satisfecho la j le exige que demuestre. Pero esta opinión €s absurda: solo Dios es el que obliga. lo cual es imposible.» los Dios ha creado á hombres y á les ha impuesto determinadas obligaciones gratuitamente. £s decir. porque.— diciendo que 267 — ha desobedecido. < véanse en El Xahrastaní las opiniones de los motáziles. en efecto. de rej no quiere. ¿Cómo. admitiría sus excusas. 29-30. mandando al desobedece. «IV. por pura generosidad. manda j prohibe. esclavo que haga alguna cosa en su presencia para ver si le Entonces el amo dice al esclavo: «Ensilla esa bestia en presencia del rej.

si el adversario dice que la creación es necesaria respetíto de Dios. es decir. un absurdo. bre le es necesario servir á Dios para no ser cuando rio se dice que al sediento le es necesa- beber agua para no morir." Aquello cuya negación conduce á un absurdo. el no puede menos de existir objeto de esa presciencia. Esto supuesto. porque Dios no hubiera exsi perimentado daño alguno hubiera dejado . porque la negación de éste conduce al absurdo de que el conocimiento sea ignorancia. como cuando decimos que al castigado en la otra vida. en el primer sentido. por- que." el acto cuja omisión acarrea algún daño. es necesario.— más que uno de 268 — homcomo estos dos sentidos: 1. será ininteligible. una vez supuesta la presciencia divina la creación. como cuando decimos que al conocimiento le es necesario un objeto. 2. su opinión es aceptable. Además. eso de decir que Dios creó necesariamente para es la salvación de los hombres. expone á Dios á un daño. ya próximo. Si lo dice en el se- gundo de sentido. Si la palabra necesario la toma en un tercer sentido. la creación. ya remoto.

to. ^. lo hiciera. sujetos á pecados. de todo lo que es propiedad suya. — En efec- Dios puede disponer á su arbitrio de sus se concibe subditos. sin pecido anterior ni premio ulterior. tesis va contra los motáziles. y no que esta su libérrima dispo- sición pueda 11-286. {jaciones Dios puede imponer á los hombres ohli- que ésíos son incapaces de cumplir. — Si los —Esta Dios no pudiese imponer tales obligaciones. 269 — los Y por otra parte. tos al peligro del castigo cio final j expues¡eso y al temor del jui- j de la terrible cuenta. como dice el Alcorán les Ahora hombres piden á Dioi que no «VI. crearlos en esta casa de miserias. pero. imponga obliga- ciones de que no son capaces — Dios puede castigar y hacer sufrir á sus criaturas. la salvación de hombres hubiera exigido acaso que crease en el paraíso. ser contrariada por alguien. Esta tesis va contra los motáziles. sería absurdo pedirle que no bien.— de los crear. 1 . no es felicidad ni salvación para quien sepa lo que se dice!» «V.

" . porque no existe. dolores que ellas experimentan sin haber cometido pecados. propiedad ajena en la cual obrase injustamente si dispusiera se de ella á su albedrío hecho.— Además. en general. respecto de El. y á ello está obligado Dios. la 270 — que uno la injusticia consiste en disponga á su arbitrio sobre propiedad ajena sin permiso del amo. los castigos que los hombres les imponen. son sufrimientos. gina como puede verse en el apéndice I. ^ . y Porque se le puede decir: es 1 Esta idea está insinuada en el Almadnún. por el En efecto. A lo cual responderé que quien pretende que Dios está obligado á resucitar todas las hormigas que pisoteamos ó las chin- ches que aplastamos. Luego repugna decir que Dios es injusto. el degollar á las bestias y. pá13. seguramente que ese tal está fuera de lo que dictan la razón la revelación. sólo para premier los dolores que han sufrido. También demuestra que es posible á Dios lo afirmado en la tesis. Pero se dirá: Dios las volverá á la vida y las remunerará en la medida de los sufrimientos que han experimentado.

res- pecto de El.)^ «VIL re. porque. pala- bra necesario no puede aplicarse á Dios en otro sentido. pretende que Dios está obligado á obrar siempre ponde. según para hemos dicho. cómo resla en harmonía con su doctrina. sin Dios hace con esté los hombres lo lo que quie- que obligado á hacer que sea mejor para ellos. El motázil. cuestión que vamos á proponerle mos una disputa en el otro niño j un adulto que han muerto dentro de la fe islámica. le sobrevendrá algún la daño. cuenta de sus acciones. lo mejor. á .— absurdo que á Dios 271 — necesario resucitar el le sea j premiar á esos animales. Dios. Veamos. no obra así. la necesidad. según hemos visto arriba. Supongamundo entre un al Dios ha colocado adulto en un grado de cumplir gloria superior al niño. porque después del uso de razón se ha afanado por los preceptos la j ha mas de religión. ni se concibe. pues. Y. en si sentido de que. nada ni cebe pedirle es necesario Dios. creído los dogsegún afirma el motázil. como vi- mos. estaba obligado á premiarle con ese grado de gloria superior. Si el niño dijese á .

Señor. habíamos de caer en rir el politeísmo. Pero. te pudiese servir con obras. al llegar al uso de razón. llegando á la pubertad. he te Dios.— 272 — Dios: «¿Por qué. j estabas obligado á conservarme la vida para que. ¿Por qué 1« has distinguido así?» «Porque yo sabía. injusto otorgando á ese la larga vida que á mí me has negado.» Así se excusaría probablemendoctrina motázil. que del fondo de los infiernos gritan los infieles diciendo: «¡Señor! Si sabías que. Pero entonces objetará me has hecho morir en la niñez. por consiguiente. de modo que según la lo mejor para tí era morir en la niñez. mis preceptos». le has colocado en- cima de mí?». Has sido. que si hubieses llegado á teel ner uso de razón. Señor. ¿por qué no nos hiciste mo- en la niñez? ¡Satisfechos estaríamos con el ocupar en -dará á esta paraíso niño musulmán!» Y un lugar inferior al del ¿qué contestación se pregunta? ¿Acaso cabe decir otra . aquí. habrías caído en poli- teísmo ó hubieras desobedecido mis preceptos. res- ponderá Dios. Dios respondería: «Porque llegó á la edad de la razón j trabajó por cumplir el niño: «Tú.

objeción respondo que acción acción puede ser per" recta para otra. que Dios cometa accioporque la injusticia.— misma majestad y 273 — por su cosa sino que los juicios de Dios. no pueden su- jetarse al criterio de los motáziles? «Pero se dirá: Si Dios. Algazel— I si . j armoniza con el particulares fiaes de ésta. be. por acción 18 disponer libremente de la propiedad ajena. Gomo tampoco nes injustas. si perversa es aquella que no se armoniza con De modo que una los versa para se una persona. Así. el fin del Creador. es decir. Esto supuesto. les coloca en cir- cunstancias á propósito para poder castigarles. según dijimos. modo de esta obrar Dios es perverso é indigno de su sabiduría. porque Dios no tiene se concibe Luego no que Dios realice se conci- acciones perversas. es absurdo llamar perversa aquella acción que no se armoniza con fin. pero no con los de aquélla. pudieado procurar lo mejor para ese los hombres. no cabe respecto de Dios. j recta á sus enemigos. excelsitud. Pero. un hombre parecerá acción perversa á sus amigos. por asesinato de ejemplo.» «A el fin.

ja para obtener en este mundo el premio en la ó para evitarse algún perjuicio. mismo. es sólo con relación á sí alabanza. Ahora bien. no así lo manda porque así lo dicle la razón. porque se que. El hombre está obligado obedecer á Dios. es contra los motáziles.— armoniza con los 274 — de otra persona. porque ción. motáziles. la — Se — Esta demuestra: Si razón exigiese del hombre que obedeciera . este concepto de sabiduría ¿por dónde exige que Dios procure lo mejor para las criaturas? Entre los hombres. bio.» «VIII. ese modo de obrar de Dios tampoco destruje su sabiduría. en- perversa se ha de entender aquella que no se fines tonces ¿por qué decís vosotros. que obrar así es imposible á Dios? ¿No demuestran acaso lo contrario de esa vuestra importuna objeción las amargas quejas de los condenados del infierno?» «Y finalmente llama sabio cual son en el sí. si el sa- procura lo mejor. conociendo las cosas tal tiene poder j habilidad sufi- ciente para realizarlas conforme á su voluntad. ja para conseguir otra vida. á conocer y la revelatesis Mas respecto de Dios todo esto es imposible.

contrario tiene los que sufrir grandes trabajos para cumplir j ha de contradecir las pasiones. cosas inútiles. ó se lo exigiría para no obtener fruto alguno de su obediencia. el á los impulsos naturales de por consiguiente. antes por preceptos divinos. porque Dios no necesita conseguir fin ni utilidad alguna. fin. Ahora bien. la razón no dicta porque cabalmente dicta que. La pri- mera de estas dos hipótesis na. que Resta. Resta pues que la razón exija para algún al fin. porque la razón no exige jamás cosas sin finalidad. la rencia. Luego. la infidelidad obediencia y si desobediencia á sus preceptos. para El son cosas. que la la le dejan en el más aún. obedeel ciendo á Dios. 275 ~ ella á Dios. hombre deba obe- decer á Dios para conseguir su fin último^ . ó para sacar de Lo primero es absurdo. razón exige del hombre dicha sumisión á así. Dios.— alguna utilidad. no consigue ninguna utilidad eu este mundo. mismo estado de indifej la fe. hombre que obedezca á Dios pero este fin puede redundar también repug- en provecho de Dios ó del hombre. será porque obrando conseguirá el hombre su esto.

j no experimenta respeto de ninguno de ambos simpatía especial que pudiera determinar su indiferencia? La revelación línicamente es la que nos enseña á distinguir esto. por consiguien«La razón no te. mientras no la conozca aquel á quien ha de obligar. Este. en virtud de la cual se aprecia la diferencia que haj entre el vicio la virtud.— rantiza. que exige al hombre conocer y obedecer á Dios.» «Pero se dirá: Según sólo la revelación es la doctrina. que la revelación impone. por se la íntima satisfacción. Pero ¿quién nos ga- dónde sabemos que Dios premia- rá la obediencia j la desobediencia á sus preceptos. no tiene fuerza. podría decir al Profeta: . la obligación ésta. gozo y y deleite que experimenta practicando ésta la anterior y huyendo de aquél. Porque yerra el que toma como criterio para tal distinción cierta secreta analogía entre la criatura y el Creador. siendo así que para El los dos son perfectamente iguales. Por otra parte. en lugar de castigar igualmente ambos modos de obrar. para obtener castigo en la otra vida. por 276 el — ^premio y evitar el es decir.

» me conste que es verdad lo que esa Indudablemente. que está parado en un sitio cualquiera.» el «Pues bien. la obligación. pero de ningún modo demuestra que haja obrado mal el que le avisó el peligro en que se hallaba. no tiene fuerza contra mí. revelación impone. te como que es verdad mata. no de otro modo nos dice: «Tras de vosotros está la Profeta además de la muerte y. j jo no pienso volverme mientras no dices. atrás. Vuélvete j mira. me vuelva á mirar á mirar atrás. j jo no pienso adelantarme á conocerla. » Seguramente que este argumento cerraría la boca al Profeta.» El interpelado es contesta: «No me constará que mientras no verdad lo dices. j verás lo que digo. mientras jo no la conozca. bestias feroces j un .» «Respondo: Ese modo de liablar jante al que es seme- vamos á ver en el siguiente ejemplo. muerte. si no te quitas de allí. Supongamos que á un hombre. le dice otro: «Detrás de tí liaj una fiera.— que la 277 — exige que jo conozca á Dios. es contestación prueba que ese hombre un estúpido j que quiere exponerse á morir.

por su parte. si maros de que ceréis. Pero á mí ningún daño me ha de sobrevenir. es verdad lo no procuráis inforque digo. aunque todos los hombres se pierdan. El que no ferente. nos hace comla prender qué significan esas palabras de revelación. la revelación nos dice que existen. el instinto natural nos impulsa á tomar precauciones contra esos castigos. Y. Ahora bien. después de la muerte.» «Así pues. perecerá. se vuelva. conocerá que es verdad. si de su omisión se nos ha de originar algún daño. la revelación es la que obliga ó exige al hom- bre que obedezca á Dios. Por consiguiente. Si no tomáis precauciones contra tamaños males.— 278 — fuego abrasador. castigos terribles. sino que permanezca indi- está perdido. en cuanto que ella . decimos que una cosa nos obliga ó nos es necesaria. El perjuicio recae tan sólo sobre el adulto que tenga uso de razón. por fia. y además nos demuestra que lo que esas palabras significan es posible. La razón. pereEl que se vuelva. volvien- do vuestros ojos hacia mis milagros. tomará precauciones j se salvará.

La misión de las profetas no imposi- — Esta I tesis va contra los brahmanes'^. la el influjo tivamente ejercen en esto de exigir lí razón j la revelación obligar al hombre á que obedezca á Dios. según Algazel. A nuestro juicio y si hemos de atenernos á lo poco que se sabe históricamente de las complejas sectas filosóficas de la India. nines guna ble.» «IX. porque. es decir. En cambio. después de la muerte. 44i. preconizaba el racionalismo más absoluto en materia de religión. en el sentido estricto que para un europeo tiene la palabra. Seguramente que no eran los brahmanes. Si los males á que se lo los hombres no temiesen exponen en la vida futura. sacerdotes de Brahma.» que da gusto que respec- «Tal es. admitían la revelación contenida en los Vedas. como tales. les no cumpliendo que Dios manda. á sus pasiones.— males á los 279 — la sola es la que le asegura la existencia de los que se expone. obligación tendría fuerza. el razón no demuestra que esté expuesto á tales males. pág. ese nombre •de brahmanes debió tener entre los árabes el sentido lato de doctor ó sabio indio. Y en este caso. la Las opiniones de los filósofos de India pueden verse en El Xahrastam'. en suma. habremos de identificarlos con los partidarios del sistema san- . Difícil es asegurar qué secta filosófica de la India pueda ser ésta que.

280 — el que dicen es inútil que Dios envíe á los proporque la razón sola se basta sin ellos. lihya ó la experiencia. así. Pero esta contradicción es aparente: en el . y que hemos expuesto más arriba (pág. Asi se explica que en este último libro preconice el milagro como la más sencilla prueba de la misión divina del profeta.— fetas. la cual se basta á si misma para conocer á Dios y conseguir su fin. al primer golpe de vista./> Mahoma como el último y con los Chainas y Budhixtas. y en general todo orden de conocer superior á la razón humana. todos los cuales parece coincidieron en rechazar la doctrina revelada de los Veilas. . j la del profeta se conoce por sus milagros Dios envió á '. 166-8). escribe para el vulgo y prescinde en lo posible de todo lo abstruso y difícil. Pero que no es para la lo demuestra que la razón no nos dicta qué acciones aprovechan vida eterna. Es extraño. La sola diferencia está en que la veracidad del médico la demuestra <'X. en el Ihia. mientras que en el Almonquid opta por la experimentación personal acerca de la exactitud de lo afirmado por el profeta. salud del cuer- Luego la humanidad necesita de los profetas como de los médicos. que 1 Algazel contradiga en este pasaje la doctrina por él sentada en el Almonquid. persona instruida. como tampoco dicta qué la medicinas son útiles para po.4 ímo^^i/íí/ se dirije Algazel á un amigo suyo.

Confirmó además su misión con evi- dentes milagros j clarísimas señales. el que con más evidencia puede ser apreciado es el Alcorán. Pero entre todos ellos. no pu- dieron presentar cosa alguna semejante al Alcorán. aunque eran hombres que se distin- guían por su habilidad en cuencia. para robarle j hasta para expatriarle é intentar darle muerte. . de los judíos. la retórica j elo- sobre las que verdaderamente es cosa fuerzas humanas que un libro que es Y 1 Los sábeos. Estos. puede consultarse la erudita nota de Mr:<K en su traducción de la Guia de los e. que constituían una sociedad religiosa con libros sagrados. hacer que los guijarros alaba- sen á Dios j que los brutos hablasen. y de los cuales habla el Alcorán. en efecto. no son los paganos adoradores de los astros.— 281 — definitivo pro(ela que aboliese todas las anteriores cristianos religiones positivas. á pesar de que se sintieron con fuerzas para injuriar á Mahoma.pág. con el cual ció á ven- todos los árabes. como partir la luna. j que el agua fluyera de sus dedos. sino los Bautixías ó cristianos de San Juan. Sobre las confusiones á que ha dado motivo esta identidad de nombre. y sá- beos ^ . de que habla aquí Algazel.rtrai-iados de MAiMÓNiDES.tomo lll.217.

de un hombre que no manejó libros de ninguna clase. el ante por los Supongamos que se presenta rej uno que. el milagro es una prueba de su misión. sin ningún género de duda. siempre que el ese efecto vaja unido á la declaración que profeta hace de su divina misión. j vuélvete á sentar de modo contraque acostumbras.» . levántate por tres veces de tu trono. vale tanto como del si Dios confirmase con él la veracidad profeta. dice á su soberano: <'Si lo aseguro es verdad. Seguramente que si > rio al el rej lo hiciera así. luego. que aquel acto del soberano valía tanto como si hubiera pronunciado la frase: «Verdad dices.— los 282 — tal encierra tal sabiduría. porque todo efecto superior á las fuerzas del hombre. no puede menos de ser producido por Dios. sea obra de un hombre iliterato. conocimiento de hechos pasados j tal belleza de elocución. todos los presentes en- tenderían.» «Y en general. pretendiendo ser tenido vasallos como mensajero que el rej que yo les envía. La verdad de su misión demuéstrase también por la predicción que hizo de cosas ocultas que con el tiempo acaecieron.

ni ni en la razón en el testimonio de la buena con- ciencia.— La providencia y justicia divina.— El misterio de la predestinación. mo- El criterio para discernir la de los actos él. bondad ó malicia humanos no naqué ha de buscarse.— Sus dos ideas fundamentales: la independencia de Dios y la libertad del hom- entre la omnipotencia divina y la libertad humana.) Su carácter teológico.a moral de Algazel (Conclusión. que ha determinado . bre. Resulta. ante todo. evidente que esta ral es teológica.— La alegoría mística de la mancha de tinta. es el legislador único. ahora la prolija doctrina que colocada por Algazel como prope- déutica de su moral.— El determinismo psicológico en el acto humano. porque ni una ni otro aseguran relación guardan nuestros actos con el pre- mio ó castigo en una vida futura. — El nudo teológico Resumamos precede.— 283 — CAPÍTULO YI 1. Haj que que recurrir á la revelación hecha por Dios. según tural.

verdadera pie- dra de toque para apreciar su valor. Ya no le queda. sobre sus palabras. carácter eminentemente teológico de la moral de Algazel se echa de ver más si la aún. Entre todos los profetas que Dios ha enviado á la humanibondad y dad para enseñarle á discernir malicia de sus actos. revelaciones anteriores con una él nueva que el predicó j que se contiene en Alcorán j en las tradiciones auténticas. en la serie de efectos j causas. hay que remontarse al primer motor inmóvil de . abolió las el la último. al hombre otra tarea que la de conocer lo que en esas fuentes de la revelación se contiene j ponerlo en Este práctica. es posible j existe de hecho. consiguió organizar ral sin Dios: tan una mo- imprescindible es esta idea. Ni Kant. la idea libertad de un Dios legislador j la idea de la humana. con su indispu- table talento. actos j omisiones. además de necesaria. Esa revelación. á saber. Mahoma. contrastamos con las dos ideas car- dinales de todo sistema ético. Gomo. por tanto. que se conservan.— 284 — dicha relación de conformidad ó disconfor- midad.

ha de poseer eminentemente cuanto de perfección se revela en sus efectos. sin estar sujeta á las variaciones del tiempo. exento de las re- laciones ciente de espacio. haj también que elevarse hasta un primer legislador. que humani- dad ligan. aun- que en nada semejante á sus criaturas. Pero no un Dios cualquiera. Este concepto de un Dios infinito en todo . en la complicada trama de deá la beres j derechos mutuos. Algazel pone la piedra angular de su edificio ético en la existencia de Dios. un Ser supremo que exista por necesidad de su que subsista en j por sí. Por esto. que tiene que ser único. fuente de todo derecho. llama- mos infinita ii parte ante j ¿i parte post. Ese Dios. omnisy dotado de vida j de voluntad libre. no una abstracción sin personalidad. sino un Dios que merezca esencia. omnipotente. equivalga á la que. el nombre de sí tal. en nuestra impotencia de concebir la eternidad. debe ser espiritual ó incorpóreo. Por esto. j exento de toda obligación. cuja duración. principio supremo de todo lo como causa j que existe. no una idea sin realidad.— 285 — Aristóteles.

Todas estas tesis nos hacen pensar en un Dios injusto j sin las cariño ni misericordia para con sus criaturas. porque El no fuese sería infini- primer principio de ésta. habituados á un lenguaje más simpático te al corazón huma- no. no . El Dios de Algazel puede libérrimamen- imponer á sus criaturas obligaciones de que ellas son incapaces. hasta el extremo de emplear frases cuja dureza hiere nuestros oídos cristianos. puede premiar el vicio j castigar la virtud. Dios.— guna el 286 — si género de perfección se presta sin duda alá constituir la fuente de toda obliga- ción para el hombre. cindible de un supremo legislador. sino hipótesis: Algazel dice que ¡mede. no to. pero fíjese bien la atención en la misma el extructura material de las frases texto de toda la doctrina. ni por tanto. j en con- y se advertirá que todas ellas no son tesis propiamente dichas. es la razón por Y esta qué Algazel se esfuerza siem- pre en afirmar dicba independencia. Esa misma infinitud condición también impres- arguje su absoluta independencia respecto de todo otro ser. puede hacerlas sufrir sin haber pecado.

el interrogatorio y remuneración del alma en el sepulcro. entre los muchos textos que podrían aducirse. En propone y demuestra someramente los restantes dogmas islámicos que tienen por fundamento la revelación del Alcorán ó la enseñanza del Profeta: tales son la resurrección. el paraíso á los que cumplen su j castiga la con eter- nos suplicios á los que no cumplieron. sino la letra misma está taxativa en negar la justifi1 Vide cación y consiguiente salvación por la sola fe. restricciones á la incondicionada que ponía indepen- dencia de la Divinidad. etc. tar la heregía del motazilismo. Por otra parte. 287 — solamente para refu- j aun esto. y que éstas preexigen la adquisición de las \irtudes ó hábitos no . que lo demuestra toda la doctrina alcoránica por Algazel desarro^. ellas Algazel Ihia. sin pronunciarlo de corazón 2. la existencia del infierno y del paraíso. etc. 8o y siguientes. aunque murieran con el credo islámico en los labios. pág.°. que la salud eterna no se consigue sino por las obras buenas. 2 No solo el espíritu general de todo el Ihia. las pruebas de la Balanza y del Puente. baste el siguiente claro y brevísimo: «Sepa el que quiera salvarse. lomo 1. así Dios no obra de hecho. llada en las páginas siguientes del Iláa ellas se ve En que Dios premia con lej..— que lo hace. Para citar más que uno.

que Algazel pone en el Litro de la ¡icnilencia Ihia. 47). Pero ¿puede ó hacerlo? Es el hombre capaz de obligación deber? Posee verdadera libertad de elección. sin sepa- rarse un ápice de la fe cristiana. lomo i. mérito. sin culpas mortales y manchados solo con pecados sentido veniales. 17 y siguientes). expone los cuatro estados fundamentales de la vida futura: infierno. pág. purgatorio. limbo y paraíso: y al determinar en qué el Alcorán condena al infierno álos que mueren sin fe. incluye en este número á los contaminados de graves culpas no borradas por la penitencia. reservando el purgatorio para los que mueren fieles. humana rectamente entendida. en virtud de libertad la cual sea dueño de sus actos? la Después de un sano concepto de Dios. pág.°. según los grados de virtud ó vicio respectivamente en ésta-^. no han puesto en sus manos jamás buenos. j conocida por la liombre» sólo que cumpla.— Impuesta derecho para resta tan la 288 — el lej por quien tiene absoluto ello. nuestro teólogo. lej. es condición sitie qua non de un sistema moral: . En este capítulo. los pueblos que han admitido el fatalismo como dogma religioso.sin ella no se concibe obligación. pena ni premio. Por esto. Véase sobre este punto el capítulo titulado «Diferentes grados de gloria y de tormento en la otra vida. deber./^ (lomo 3°. .

perseguido por odio del destino. pero sus lejes el incesto castigaban severamente cidio. teatros el las desgracias de Edipo. etc.— ban en sus te á pesar 289 — Los griegos llora- la legislación ni la moral. y el parri- Un gobierno musulmán no se defen- derá de la peste. pero castigará el robo. El concepto filoso— 19 Algazel — . aunque ambas cosas sean igualmente fatales. El Alcorán. Algazel. préstase indudablemente al fatalismo teológico.. é inocen- de sus crímenes. afirmando el causalidad de Dios como única en uni- verso. vióse perplejo entre los dos extre- mos del la del eterno dilema teología y la filosofía presentan de consuno ante los ojos hombre pensador. ni tomará precauciones para evitar su propagación. defendiendo como absolutas y sin ningún género de restricciones la presciencia y el decreto divinos. la rebelión. ortodoxo musulmán y que la psicólogo profando. el asesinato. dejando á la criatura el secundario liasta papel de causa iüstrumental en el acto humano. Estas inconse- cuencias son una demostración implícita de que no cabe moral sin el solemne reconocimiento de la libertad humana.

parece también exigir de la razón el reconoci- miento de su exclusiva causalidad. el de tan poderosos arguel mentos. El análisis psicológico del acto libre revela cierto la determinismo dependiente del influjo que sensibilidad j la inteligencia ejercen en la elección. humanidad. con no menores apariencias de gico. el la ruina de toda común mola j sobre todo de la grave problema de jus- ticia de Dios.^ haciéndose cargo de proble- ma y de esas consideraciones al parecer . Pero enfrente certeza. pues. la historia ha consagrado sus más brillanlos espíritus superiores la dificultad del tes pa'ginas á que. causa é inteligencia absoluta é independiente. el fiel vienen á equilibrar con su peso balanza. j sumen á la razón en un abismo de perplejidades. la conciencia personal. de la filosofía En cambio. Al lado psicoló- del fatalismo teológico. condenando la opuesta como- absurda en absoluto. surge. los Los espíritus superficiales son que fá- cilmente se lian decidido por uca ú otra so- lución extrema.— fico 290 — de un Dios infinito en perfección. bajo la forma de motivos. sentir de la ral.

ó es ver- daderamente por todo él fatalista? Aparte de la doctrina sentada en las páginas que preceden. los cuales. 291 — á pesar de han hecho esfuerzos de ingenio por armonizarlas. cuando intenta ¡Cuántos habrán sido taen este problema. se estrella como no puede menos de suceder. los nudos teológicos se desatan dejándolos atados: ad- mitiendo como igualmente ciertas las verdades. Aunque parezca paradógico. todo su empeño. como modesta abstención. en su en afán de aclarar lo que no tiene aclaración posible. Y si. el libro del Ihia ciones que más j ó abunda ea consideramenos directamente se re- fieren á ella la sirven de ilustración y co— . chados de más culpa de su parte que por esta nobilísi- ma aspiración de explicar lo inexplicable! ¿Pertenece Algazel á este número. Pero. la armonía no aparece restablecida.— contrarias. contra un escollo. al parecer inconciliables j reconociendo como imposible para no satisface tan la razón humana su al filósofo conciliación evidente. sin fatalistas. hace prodigios de razonamiento. es porque el problema no tiene solución acá abajo. sortear el opuesto.

pág. No le condenemos. E>ta. Idén1 tica doctrina desenvuelve en otros muchos pasajes de su obra maestra. pág. sobre todo. con provecho. Gomo fundamento j la de esta virtud. trata de re- solver. sin oirle. tomo 4.— 292 — mentario. o del mismo tomo.". Ea la cuarta parte del citado libro. expone doctrina de los sufíes acerca del tauhid ó unicidad de Dios. j que Algazel ^. abandonada á sus solas tuerzas. Puede consultarse. 179 y siguientes. el su opinión en asunto que nos ocupa Iliia. en cuanto que todos los seres. haciendo ver en qué sentido puede decirse con verdad que sólo Dios existe propiamente. dedica la subli- Algazel nutridas páginas á estudiar me virtud de la abnegación propia. €s decir. Las dificultades que surgen contra esta tesis. . ilustrarán. palabras j acciones. pues. encomendando raíz á El todos los pensamientos. el de la libertad pura. la que consiste en poner toda su confianza en Dios. ha excogitado tres sisleonaas: el del fatalismo absoluto. en donde taxativamente concluye que la solución del problema que nos ocupa es imposible á la razón. por tanto. de- pendiendo de El en su ser j su obrar. no tienen sino existencia participada j causali- dad subordinada.

están subordinadas á causa prisi mera. pues. pero deficientes para explicar el misterio. Todo esto es evidente. El que había palpado la pata dijo que el elefante era algo semejante a una pilastra de áspera superficie. á su encuendo. Salieron. Llamábanle elefante. Todos convinieron en que érales preciso formarse de él alguna idea. el íaultid es eviden- puesto que consta que las causas interlas circunstancias. excepto trata de los actos se humanos. . conocerlo de algún mo- menos sirviéndose del tacto. y. al cuando hubieron topado con él. único sentido á proposito para el caso. Todos tres son verdaderos parcialmente. Las respuestas no pudieron ser menos unánimes.— «Pero se 293 — la me dirá: Toda doctrina que acabas de exponer sobre te. otro topó con su colmillo. que trata de conciliar á ambos. comenzaron éstos á interrogarles sobre el resultado de sus pesquisas. "A oídos de una cuadrilla de ciegos llegó la noticia de que un animal rarísimo. porque el hom- y el sistema de Ja ndquUición. el tro. aunque más blando. para ellos desconocido y de cuya figura no tenían la más remota idea. se aproximaba á su tierra. Un ejemplo sírvele para poner en claro esta deficiencia en que los tres incurren. palparlo. pusiéronse á Uno de les ciegos echó la mano por casualidad sobre una pata del elefante. Así que se hubieron reunido con el resto de sus compañeros. un tercero puso la mano sobre la oreja. ]Ya sabemos lo que es este animal! exclamaron. El otro. medias j que concurren á la un efecto.

sino á una columna cilindrica. quiere. tuviese la fa- si quiere querer.» Es evidente que los tres ciegos dijeron verdad parcialmente. si 294 — j si quiere. seguramente que objeción presentada tendría fuerza para hacerme incurrir en contradicción. ñe- que tocó en el colmillo. j de no no quiere querer. á lo que se parece es á una piel ancha y gruesa.— bre se mueve. exclamó: «No es así. ni es semejante á una pilastra ni á una columna. una vez que quiere. Pero. además de moverse cultad de querer. se está quieto. sin que en ella se encuentre parte alguna blanda. pero áspera. hace ja eso que quiere. ¿cómo. quiera ó no quiera. puede ser causa subor- dinada?» «k esto responderé que. pues cada uno refirió lo que le fué posible conocer del elefante y no añadió ninguna cosa que no hubiese sido experimentada por él en el animal. En cambio. si á algo se parece. no es á una pilastra. la si quiere. el que había palpado la oreja: «¡Por vida mía. y además es lisa sin asperezas. pues. que tenéis razón los dosl El elefante es una cosa blanda. sin tener voluntad. cabalmente es una cosa dura.» A lo cual repuso el tercero. porque si la tuviese. Pero. querer. sabido es que el hombre.» . todas sus descripciones fueron deficientes: ninguno consiguió comprender lo esencial de la forma del elefante. si si el hombre. sin embargo.

la facultad hacia su objeto. va á ser tado?» hombre á la vez libre y necesi- . es decir. diendo hombre la evitar el no pumovimiento vo- luntario.— 295 — cesitaría ésta de otra. y espíritu de una manera nela cesaria.» «Pero dirás seguramente: Eso es puro fatalismo. pues. «sta facultad se mueve seguramente sin poder evitarlo. tan pronto como existe el acto de la voluntad que inclina á una facultad hacia su objeto. la facultad se te. tad. después de existir éste. la incli- nación de fin. De modo que el movimiento de la facultad depende necesariamente de esta facultad. en producción del movimiento. mueve necesariamen- tan pronto como ésta surge en el voluntad se decide. j así se encadenarían sin fin. que la resulta que el hombre en el conjunto está necesitado. j el el fatalismo contradice á la liber- y tú no niegas la libertad. Luego. ni. subordinándose unas á otras el estas necesidades parciales. ni. Ahora bien. ¿cómo. después voluntad ha excitado á la facultad. ese acto de la voluntad se verifica sin voluntad anterior. Luego.

» se «La palabra acto. brevemente según el tecnicismo mota- cálem. y j la escritura. Ahora bien. respira con el pulmón y la laringe. en cuanto á difieran ser necesarios aunque uno de otro en sus particulares condiciones. respecto del hombre. aclo natural á la separación de las aguas cuando se lanza sobre su superficie.1 homes- división del agua. porque decimos: el hombre escribe con los dedos. A. atribuímos la la respiración ella. de concebir esto el que no tiene formado con- cepto exacto de la libertad? Expongámoslo. por ende. pues. porque en este libro no nos hemos propuesto otra cosa que la ciencia moral. j procurando acomodarlo á la capacidad de los niños j principiantes.— «Si cajese el 296 — velo que cubre tus ojos. Llamemos. el hombre denominemos . en- tenderías que eu la cesidad. sí tos tres actos convienen entre fatales. el hombre está Pero. pues. no la especulativa. ¿cómo lia necesitado en cuanto libre. cuando cae sobre bre. toma en tres sentidos. misma libertad haj ney que. para evidenciar esto. j divide el agua con su cuerpo.

cerrará los párpados necesariamente. haciendo el ademán de pincharle. después de que se ha lanzado. Por esto. j el peso como éste influye con su gravedad sobre la superficie del líquido. á pesar de que es acto voluntad ese movimiento forzoso de los .» «La respiración. la necesidad es evidente. también un acto necesario. de la no podrá. aunque el peso ja no ejerce su influencia.— 297 — acto voluntario á su respiración. de modo que. en su orden. pues así también se mueve la el pul- món.» «Eü el acto natural. hiéndese el aire indudablemente j por necesidad. si dirigimos la punta de un alfiler contra el ojo de una persona. j demos el nombre de acto lihre á su escritura. una vez que voluntad le ha excitado. porque la relación entre el movimiento de los pulmones j la voes luntad de respirar es idéntica á entre la la que existe separación de las aguas tan pronto del cuerpo. porque cuando el hombre se arroja al agua ó se deja caer por los aires desde una azotea. sin que exista ja voluntad. aunque quiera dejarlos abiertos. sigúese inmediatamente la se- paración. en efecto. j esto.

al tercero. Pero esta opinión nace de ignorancia acerca del concepto de la libertad. el cual juzgamos que la cosa es conve- niente para nosotros. unas veces quiere.— ta la 298 — el espíritu. por ejemplo. Pero de unas cosas. Tal es. A este acto se refiere la objeción al decir que. j otras no quiere. le perte- nece. resulta que. conviene con en ser necesario. conviene por tanto que lo expliquemos. sobre el cual versa propiamente el porque es el que se presta más á equiescribir vocaciones. y que. lo hace. no lo hace. nace necesariamente el voluntad de cerrar los párpados j mo- vimiento consiguiente. si el si hombre quiere. que hemos este el llamado voluntario. es decir. al acto lila cues- bre.» el natural «Pasemos tión. como así que se le represen- imagen del alfiler en en vir- tud de la la percepción. hombre no puede evitarlo por más que quiera.» por «La voluntad sigue al Bcto cognoscitivo. párpados. pero. Luego también el acto. el . ó el hablar. hemos de suponer que es suyo propio. aunque movimiento sea efecto de la voluntad. por consiguiente. y quiere.

otros casos. el en- tendimiento titubea. por el contrario. vacila. de entendimiento se queda perplejo antes de juzgar. aunque voluntad. pues. Si ciertamente sabes que te amenazan con un alfiler para pincharte el ojo ó con una espada para herir tu cuerpo. sin duda ni perplejidad de mientras que. necesita. han sido irre- producidos por flexivos é impremeditados. reflexio- nar j examinar á fin de decidir si lo mejor consiste en el acto ó en la omisión. la cual producirá el mo- de la vimiento de los párpados para evitar chazo. que dos mejor consiste en una ú otra de las . 299 — acerca entendí tnieoto j los sentidos juzgan que son convenientes. Estos dos movimientos. tan pronto lo como conoce.^) «En se.— niogún género otras. ó el el pin- de la mano la á fin de parar el golpe de la espada. j ésla impepotencia. por la reflexión. infaliblemente ese conocimiento pro- vocará el acto rará á la voluntad. j si así es. el . antes de decidir- porque ignora si el objeto es conveniente ó no para el sujeto. con seguridad que no dudarás de que es bueno j conveniente para tí evitarlo. Pero.

como nuestro y significa teólogo advierte. todo sucede el caso anterior. La única diferencia consiste en que la causa impulsiva del movimiento voluntario. se deriva de el ^í^ (mejor) acto de preferir un híe/i á otro menor. es decir la ma- yor bondad del objeto respecto del sujeto. en segundo. el mientras que. ha sido conocida. pero impulso el que en realidad es la misma voluntad que en primer caso hemos visto. vió á parar el como entonces que se ve mo- golpe del sable. 300 — que la ja idénticamente que en voluntad se se en que no había precedido la reflexión. en cuanto ó excitada por la indicación es el En el tecnicismo filosófico árabe. en flexión. se ha necesitado previo.— cosas. se la llama liberlad ó elección es el ^. con evidencia inmediata. que impulso ó excitación hacia lo que pa- rece mejor al entendimiento. verá impulsada ahora. la palabra libertad de elección es J Ví-''^^! > porque. examen detenido j movida 0) De modo que que que la libertad es la voluntad. .» «A esta voluntad impulsada á hacer lo que al entendimiento le parece que es mejor. sin re- más aún. el primer caso. es decir.

no se dará la muerte. cerlo. la decidida del entendimiento.— 301 — entendimiento le hace acerca de aquel objeto cuja percepción hízole dudar. le sería imposible ha- j ésto. fecto ni por carecer de armas. resulta rosa é insufrible. sino por de- de voluntad decidida. por ejemplo. á pesar de la energía de los miembros. á no ser que la vida sea para él terriblemente doloto. no por falta de energía en la mano. antes de decidir cuál es peor de esos dos males. sino imaginación. j que voluntad no se concibe que se mueva. ó después de previo el juicio instintivo de los sentidos externos j de la resolución así. Y por esto se dice que la libertad necesita del entendimiento para discernir cuál es el mejor entre dos bienes ó la el peor entre dos males. porque la voluntad sólo razón acerca de la se excita por el juicio de los sentidos ó de la conveniencia del acto. . el Y aunque hombre quisiera cortarse el cuello. j como el suicidarse no es conveniente al suje- que. porque entonces el enten- dimiento vacilará j se quedará perplejo. capaz de provo- car y determinar á la potencia locomotriz á que mueva la mano.

de seguro que no podrá matarse. sin ocurrirle peligro de la caída. el llegar entendimiento juzgará que desde la los golpes que va á recibir no son tan peligrosos como la caída azotea á la el calle. j ese juicio es decidido. no se excita. y su le sea cuerpo se detendrá en borde sin que posible arrojarse. ea fin. no podrá menos de tirarse. si le persiguen sólo para darle una paliza. pero al allí. En cambio. la cual no pasa al acto sino mediante el imperio de la voluntad. sin la más mínima la incli- nación hacia el extremo opuesto.— sj. llegará corriendo hasta el borde de la azotea.» . se echará á aunque sea desde pensar en el la azotea j. resuelve que no suicidarse el es un mal menor. sino por el juicio del entendi- miento y los sentidos. voluntad entonces excitará á la potencia. matarlo con una espada. y ésta. j ese hombre se suicidará. Por la misma razón. porque ese movimiento del cuerpo está subordinado á la potencia loco- motriz. mas si juzga que es menor mal matarse. si uno se ve perseguido de cerca por otro que quiere la calle. 302 — el después de examinar el pro y el contra.

buscaron un . j el del hombre ocu- pa un lugar intermedio. sentido de que todos esos movimientos no proceden de como de el causa. sino de otro. no puede decirse que. substratum 303 ^ esos «En suma. Sin embargo. O en otros en hombre obra él. puramente libre. es necesario. por junto de movimientos sea términos: el el dicto con- fatal. esto. viendo que este tercer modo de obrar es distinto de los dos anteriores. todos movimientos el están decretados necesariamente. en cuanto este libre. necesariamente. Los teólogos ortodoxos. él es j obra libremente. como del entendimiento se produce también por necesidad. el acto de Dios. resulta en definitiva que el hombre obra necesitado.» «De modo que mar es el acto del fuego al queabsolutamente necesario. en cuanto libre.— miento del hombre. Pero. es decir. pues. después de el mente el el que entendimiento ha juzgado que juicio acto es simpliciter bueno y conveniente. sin conociéste es únicamente en el cual acaecen. en sentido de que el sujeto en quien es producido necesariaacto de la voluotad.

j el que eu mites acto liumano el cada movimiento es producido por ésto.» «Finalmente. Lo mismo sucede con todos los vocablos que emplea el lenguaje humano: no cabe aplicaflos á Dios sino en un sentido metafórico j traslaticio. con la condición de que no se entienda por libertad la voluntad que sigue á la deliberación. la duda y la perplejidad. es decir. la la voluntad.» «Sin embargo. del Alcorán. sino que las concilia á ambas en sí mismo. es imposible respecto de Dios. llamáronle adquisición el cual no opone contradictoriamente ni á la necesidad ni á la libertad. diciendo: ¿Afirmas acaso que el conocimiento engendra tencia.— nombre para se 304 — j copiándolo '. haj que tener en cuenta que el acto divino se puede llamar libre. Pero dejemos esta cuestión que se sale de la índole práctica de este libro. aun se me puede objetar. ésta engendra la popotencia el movimiento. distinguirlo. inmediato anterior? Si ad- contradices la tesis de que todo . es decir. porque la deliberación.

muy distante el de la realidad. el vulgo entiende solamente el sentido literal de este principio. es privilegio exhombres pensadores. Todo el proceso del acto humano el virtud del influjo de la omnipotencia eterna de Dios en las criaturas. no lo admites. es decir. j como lejos nos llevaría muj su completa exposi- ción. Este es principio fundamental. en su producción. del mismo modo que Algazel— I . el verbo de este asunto.— 305 — Y si ser procede del poder de Dios. incomprensible para todos los que no han profundizado en el estudio de la ciencia. por analogía con limitado poder del hombre. para el caso respondo que el emque nos ocupa. entonces ¿qué sentido tiene ese de- terminismo en virtud del cual cada uno de los al elementos del acto humano se subordina inmediato?» «A esta dificultad plear. Penetrar su significado íntimo clusivo de los j esencial. unos 3 otros. acaece en producir indica ignorancia igual que el verbo engendrar ú otro análogo. procuraremos resumirla.» «Los efectos de la omnipotencia eterna á la con20 de Dios se subordinan.

por consiguiente.— Según divina esto. contrario. Si así no fuese. porque así lo exige la naturaleza que tienen de con" dición ó de condicionado respectivamente. no procede de omnipotencia voluntario del hombre. aunque' sea éste su condición indispensable. son considerados como meras condiciones'hasta por el vulgo.. el acto 306 — la dición se subordina lo por ella condicionado. ni procede éste.. sino después del acto vital. sabiduría lo cual repugna Por á la infinita el del Creador. sino después del acto cognoscitivo. aparecen antes unos v después otros. Lo que lia j es que algunos de ellos. ni procede en fin la vida. así también debe afirmarse de todos los otros fenómenos que se subordinan entre sí. esa anterioridad y posterio- ridad en su producción sería un juego de ni- ños ó de locos. cuando existe un sujeto Y así como no es posible decir que la vida procede del organismo. como el que acabamos de citar. sino apto para vivir.» fenómenos. mientras que á otros fenómenos sólo <<^Todos los los hombres inteligentes los apellidan así. la aunque efectos de omnipotencia eterna. .

y de lo absurdo no cabe decir que en es efecto de la omnipotencia divina. universo. j si la voluntad no aparece antes que conocimiento.— todo acaece en el 307 — un fijo. es por idéntica razón. ¿cómo conciliar la doctrina del taiihid con la revelación. Tal es el proceso necesario. j enseña que los hombres obran el en realidad? Si actos la causa hombre es causa de sus Dios es ¿cómo puede serlo Dios? Y si única [¿cómo puede obrar el hom— . pues tes es evidente que. se me podrá objetar todavía. anlo que ésta. si aquélla afirma que solo Dios es ésta agente. en el cual nada acaece fortuito ni casual.^ el orden fijo del universo. todo está determi- nado por na --> la sabiduría j providencia divi- «Pero. segiín un plan que pueda cosa alguna existir sino como ha sido creada. el si el acto cognoscitivo aparece vida. es por ser hombre después de el ésta condición de aquél. es porque necesita de éste como de condición. la De consiguiente. conforme á sin orden necesario. es absurdo que exista por ella condicionado. De modo que si un fenómeno acaece después que otro.

se aplicamos al toma en distinto sentido. ba matado el como que lo ba matado verdugo. en el sentido de creador. cuando la al rej. La palabra matador. si se toma en dos sentidos diversos. palabra Ufjenle se aplica en sentido diferente á Dios j al hom- bre. el conocimiento. Así también. toma en un solo j mismo sentido la palabra agente. El hombre es el agente. tan usual es decir que á fulano lo el rej. á los cuales comprenda. Dios es agente. sin embar- go. Así es que con za el acto humano se relaciona con la fa- cultad. ésta con la voluntad. que cuando la atribuímos la verdugo. que da la existencia en absoluto. después de ser creada la voluntad j el conocimiento. lo al j la voluntad modo como se enla- la condición con por ella condicionado. En se efecto.— sentido!» 308 — el bre? ¡Porque decir que acto humano es efecto simultáneo de dos agentes. . no tiene cierto: si «Respondo que eso último tal es muj concurso simultáneo es ininteligible. no resultará la contradicción que se pretende. en cuanto que es sujeto en el cual es creada la facultad de obrar. pero.

de la cual es sujeto. así como en el rey y el verdugo se llaman igualmente matadores. porque el mael ejemplo propuesto. porque facultad. se llama agente todo aquel que dice relación con una sea de cual- quier especie dicta relación. Mas. ya á si los » hombres. al 309 — la cambio. sí el Alcorán atribuye unos mismos ya á los ángeles. sentido en que debe entenderse nos con el el enlace de los actos huma- poder del hombre y la omnipotencia divina. aunque bajo Tal es el distinto aspecto. T á causa de este concurso y cooperación.— Ea mano. á ambos se les puede denominar agentes. á pesar de esta diferencia. Dios en actos. bien palabra agente esos sentidos diversólo de Dios embargo el puede predila eficiencia carse propiamente y en realidad de verdad. tar se refiere al poder de ambos. habla en sentido metafórico . se relacionan con omnipotenhucon cia divina todos esos elementos del acto modo como se enlaza el efecto su causa j la criatura con el Creador. que atribuye las criaturas. ya á admite sos. sin la propio «Téngase además presente que. á Por tanto.

como poeta. Por consiguiente. existe propiamente j en realidad. Todo aquello que no es Dios Es cosa inútil y vana para dar á entender que todo ser. en ese supuesto. ¿Qué sentido. sino que subsiste en otro. por lo que á sí mismo se refiere.» «Pero de toda resulta en claro la doctrina anterior. porque. que subsisten por la omnipotencia divina. cas- pues (dirá tigos. en rea- lidad no son. vacío de realidad. son vanas. ja que su realidad depende de otro.— € 310 — dijo el impropio. que no tiene subsistencia propia. lo que se es que el acto humano j halla sujeto á la fatalidad. que el hombre sea grato ó desagradable á los ojos de Dios? ¿Es racional que Dios esté airado contra las acciones que El mismo ha proocupamos ducido?» «Aunque de ja. y que en esto es incomunicable. que subsiste por necesidad de su esencia. el lector) tienen los premios con que Dios remunera á los hombres? ¿Cómo se explica. Las demás cosas. sólo Dios. esta cuestión nos en el Libro de la gralilud á los beneficios divi- . es vano.

no llena el fin para el cual la providencia lo ha destinado. se llaman gratitud é ingratitud. pero esa relación con la voluntad divina. y desagradecido otras para Dios.— nos ^. llamamos desagradable á Dios á aquel hombre que Dios ha elegido ab wterno como instrumento de los actos que no llenan dicho fin. Los actos que respectivamente ejecutan uno y otro.". se halla la en la pág. Se llama omnipotencia aquel atributo en virtud del cual todo lo existente procede de Dios por creación. con sus actos. por consiguiente. que se llama amor. procediendo de su omnipotencia. si éstos en su totalidad son efecto de Dios? Para resolverla. al refiere. I 311 — Iliia. Voluntad es el atributo divino que concebimos como proponerse puede ser el hombre agradecido unas — causa que ha determinado en cada ser individual propiedades que le distinguen de los demás.^ parte del á que Algazel se 4. El acto humano que llena el fin para el cual la providencia lo ha destinado. Se llama grato ó propicio á los ojos de Dios aquel hombre que ab n-terno ha sido predestinado por El para instrumento de los actos que llenan el fin de la providencia. diremos aquí. ante todo." la 4. 70 del to- mo objeción siguiente: ¿cómo veces. á concebimos existe entre la la particular relación que voluntad divina y el acto humano que. sesún las anteriores definiciones. el 2. Algazel define. que le especifica. Dios es. siquiera sea brevemente. Igualmente la las llamamos odio divino. la causa única de toda esta subordinación y en- . Es de La cuestión. nos da fundamento para denominarla con un término especial. En cambio. procede de la omnipotencia y voluntad divinas. los términos de la cuestión.

El mucha- . pues. cuya esencia desconoce el entendimiento humano. y el segundo se contrae á significar los decretos particulares y múltiples. injusticia. Algazel responde á la dificultad. Pero el hombre no se considera más que á sí propio. no considera aquel decreto en sus complejas relaciones con otros decretos. diciendo que es un misterio el de la predestinación. que El ha predetei minado «6 La cual no acaece per accidens y casualmente. porque ésta « priori repugna en Además creemos que es injusto un particular decreto divino. en resumen. además de este mundo. seguramente que advertiríamos cuan justa es la divina providencia. Únicamente. y cuya aclaración fué prohibida por el Profeta. porque nuestra razón. aunque sinónimos. sin pensar en las múltiples relaciones que le ligan con éste y el otro mundo. Ambos términos. finita como es. pudiéramos escudriñar los misterios del mundo oculto á nuestros sentidos.— Eito supuesto. se esfuerza Algazel en deiuoslrai que tal elección de Dios no en- y vuelve Dios. Luego. El que tal dificultad propone se acredita de niño. providente justa que se llama ¡iredestinación y decreto divino. la objeción propuesta se funda únicamente en la ignorancia. sino que procede de una voluntad sabia. difieren en que el primero se aplica al decreto simplicísimo y universal. Esta fe consiste en creer firmemente. que aun cuando supusiéramos que Dios lace de circunstancias.— 312 — que no se resuelve sino mediante la fe firmísima en la misericordia infinita de Dios j en su sabia providencia. sin ningún género de duda. si. (vteriw.

según frase de nuestro teólogo en otro pasaje. aprecian. Sólo los sabios. Pues no de otro modo. el orden universal del mundo. sin advertir que eran figuras de farsa y artificio. no t odos podrían darse explicación cumplida del artificio y tramoya del teatro. como herederos de los profetas. sino á les gabilanes de la pluma.— rior al 313 — crease de nuevo á todos los seres. movidas por el titiritero mediante hilos sutilísimos imperceptibles en la oscuridad de la noche. se regocijaría seguramente y quedaría pasmado de admiración. Lus demás. aunque parcialmente. aun cuando les comunicase todo el saber de que son capaces y una prucho que abistiera de noche á un teatro de títeres y presenciase los variados movimientos y saltos de los muñecos en el escenario. sin podérsela explicar cumplidamente porque no perciben los hilos tenuísimos con que el Ser supremo la gobierna. Sin embargo. porque saben que los muñecos aquellos no se mueven por sí mismos. semejan á la hormiga que atribu"s ese el trazo de una letra manuscrita. . á los hombres inteligentes tal representación no les habría de maravillar. la inmensa mayoría de los hombres son como niños que maravillados contemplan la complicada trama del universo. que únicsmente alcanza á percibir su limitada vista. como se la dará el titiritero que lo maneja. dotándolos de inteligencia j ciencia en un grado supeque potea el más inteligente j sabio de los hombres. creyendo que toda aquella fantasmagoría era cosa real. En cambio. no á la voluntad del escribiente.

riqueza ó felicidad á aquel que la disfruta.— cuando. aun cuando. prudencia j enten- dimiento. que han salido de las . seguramente que la pro- videncia y gobierno de todos ellos no conseguiría. de lo útil j lo perjudicial. profundo j abstruso secreto del bien j del mal. j les revelase los misterios de la otra vida. aunque tendiesen sus miradas aunque sometiesen á un examen atento las criaturas todas del cielo j de la tierra. defecañadir un átomo imperfección. ni más de salud. les sen. libres de todo velo. la más mínima enfermedad. no podrían suprimir to. universo sensible j el reino de los cielos. poel niendo ante sus ojos. Y el por todo universo. j les infundiese un conocimiento evidente de los fines de todo lo que existe. iguales á ellos en saber. con esa sabiduría ordenara que rigiesen j gobernaj prudencia que les el había otorgado. perfección. después de 314 — aun crease otros seres dencia ó sabiduría práctica ilimitada: esto. aun obrando todos de común acuerdo. modificar en lo más mínimo el gobierno actual de Dios sobre los seres. pobreza ó mal de aquel que lo sufre. en fin.

por el contrario. se hubiese des- deñado de producirlo. argüiría impotencia. Más aún. que todo existe como conviene que exista. el orden del universo es tan necesariamente recto. no es posible absolutamente otro orden más hermoso. porque. actual. si existiendo j completo que el un orden más perfecto. la alegría como la tristeza. la abundancia lo mismo que la penuria. Todo lo que Dios otorga á sus criaturas. j en la forma j cantidad que conperfecto TÍene. todo lo que significa pobreza j mal en este mundo. todo absoluta- mente es justicia pura sin parcialidad. la fe igual que la infidelidad. y si. injusticia en vez de rectitud. argüiría en El este modo de obrar mezquindad en vez de gene- rosidad. si á pesar de ser omnipotente. es imperfec- . la debilidad tanto co- mo la energía.— manos de Dios. así la virtud como el vicio. ese orden más perfecto huesto biese estado por encima de su poder. la menor irregularidad. Por lo tanto. no 315 — advertirían el más pequeño desorden. que repugna á la divi- nidad. rec- titud perfecta sin ilegalidad. Dios hubiera prescindido de él.

ó el otorgar preferencia á los fieles sobre los lejos de ser una iniquidad.— ción en él. Si no existiese la noche. de los condenados. Si no hubiese sido creado lo imperfecto. es la misma. todo lo que es defecto en la vida futura respecto de un individuo. no podría conocerse lo perfecto. porque lo preferido perfecto á lo imperfecto es la equidad así misma. los no comprenderían sublime gracia que bienaventurados la para ellos representa el paraíso. los castigos aumentando infieles. Sin la existencia del infierno. no conoce- ríamos la claridad del día. seguramente que no apreciarían los sanos el beneficio de la salud. justicia Si no existieran las bestias. porque la . 316 — el otro. pero perfección en Y re- cíprocamente. Y el así como no hay iniquidad alguna en que espíritu humano el sea superior al de las bestias. no se apreciaría la nobleza de la especie humana. también el distinguir con el be- neficio de la gloria á los bienaventurados. Si no hubiese enfermos. con- viértese en privilegio respecto de otro indi- viduo. hasta el punto de que hombre puede con toda el ser derecho sacrificarlas.

317 — la perfección y la imperfección son ideas rela- Por consiguiente. Más de allá de este océano. de infinita extensión y agitadas olas. porque con ello no se lo perfecto á costa hace otra cosa que rescatar de lo imperfecto. son efecto de su sabia providencia. no juego rarse con fortujj|.— tivas. menos para los que lo conocen bien. y cuya revelación que han llegado á pene- trarlo por inspiración divina. Así como es justo para salvar la vida. amputar la mano gangrenada. tanto el bien como el .o que puede compaun océano profundísimo. rio de la justicia divina. se oculta el misterio la predestinación que deja perplejos á la los mayoría de está prohibida á los hombres. generosidad j la sabiduría exigen de Dios la creación de lo perfecto juntamente con lo imperfecto. en medio de las cuales naufragan muchos ignorantes porque no saben que ese mar es innavegable para todos. así también la las irregulari- dades que aparecen en el otro distribución que Dios ha hecho de sus beneficios en este j en mundo. Tal es el miste- quidad. son justas sin sombra de inidel acaso. En síntesis se reduce á que todo.

y hasta el optimismo. está decretado por Dios. la apología de la justicia divina. que en este punto respuede verse también el Almadmín grande. y necesariamente acaece después de que Dios lo ha que- j decretado. entre el pensamiento teológico de Algazel y el que Leibnitz desarrolla eu su Teodicea. no participa del parecer de Algazel i'Vide Tlieodice'e. que coincide en esto con los motázile^ (^vide supra pág. . hay puntos capitales en que discrepan: tal sucede en la absoluta independencia de Dios que. la coincidencia es en las palabras: véanse las págs. Esto no obstante. no puede sujetarse ni siquiera á la ley de lo mejor. para Algazel. pág. A las veces. (OEuvres philosophiques de Leibniz. su determinismo psicológico por el bien mayor. 271).'' parte (pág.» Por estas palabras se comprende que el I Sobre la objeción. capítulo 7. I. sin que haja quien resista á su voluntad ni se oponga á sus decretos y mandatos. y existirá en lo futuro lo conoce y lo decreta '. que sallan á la vista." de la la edic. tome II). Leibniz. 9 y siguientes cuya versión damos en el apéndice 1. grande ó pe- según Dios queño. está escrito.— rido 318 — mal. 242). citada).°— El lector habrá por ventura advertido las múltiples coincidencias. Basta una lectura somera de esta obra para notar que Algazel expone en el mismo sentido que Leibnitz el concepto de la libertad. á ponde de Algaze). todo lo que existe. 107-8 y 223 de la Thmdicee y la 158 del ^ouveaux Essais.

Pero esta demostración. oscuras y complejas cuestiones. 176-170. En conformidad con este criterio. ofrece para Algazel.— misterios 319 — hom- misterio de la predestinación.'*. j que á las inteligencias sencillas ni siquiera se deben proponer. . que la razón humana no puede por sí sola resolver. como todos los y quizá más que ninguno. tomo 4. lejos de exponerlas clarael mente. igualmente que para todo bre. '. no podemos íntegra. abslrusos j profundos problemas. resistir á la tentación En ella se advertirá además como una síntesis del problema teológico-moral que nos ocupa. de aquellos á quienes la pág. aparece revestida del ropaje alegórico á que tan aficionado era nuestro teólogo. Un hombre 1 //(/'/. conténtase con afirmar demostrar que la el dogma j razón natural no es juez competente en orden sobrenatural. en lugar de estar organi- zada en forma científica. Las bellezas literarias de esa alegoría son tales. que aun á trueque de dar de trasladarla exageradas proporciones á este capítulo. Algazel.

que será excitado por su insaciable avidez.— ta. la se defendió diciendo: eres justo conmigo: yo reposaba tranquila é inmóvil en el tintero. Pre- gunta á la tinta. la causa de mi muerte. y arrancándome de . Ella se encontraba recogida en el tintero. contra toda razón y justicia. No he sido jo mismo quien ha ennegrecido mi rostro. aparece ahora tiznada de negro? Por qué te has ennegrecido? ¿Cuál es la — causa de este cambio? —Injusto eres conmigo. antes de inmaculada blancura. viendo un pliego de papel manchado de tindirigióle la palabra en estos términos: ¿Cómo es eso que tu faz. cuando de repente abandonando su domicilio se dirigió hacia la extensión mí j acampó sobre de mi superficie. Pero se mí misma de aquel reechó sobre mí el cálamo. al dirigirme tales cargos. —Verdad —No dices. cual y enderezó sus cargos contra la tinta. 320 — luz increada ilumina con sus resplandores. yo era incapaz de salir por ceptáculo. que es como su propia patria y hogar. asintió el demandante. respondió el pa- pel.

— mi patria. —Tienes justicia j no razón. si esto me obligó á andar de cabeza. demandante. replicó Yo soj una pobre caña que vegetaba río. Pídele cuenta al cálamo. y astringente. cierto. me tajó y afiló mi cabeza. dijo el ves. Algazel — 21 . Hecho esto. me empapó y como en ese líquido negro fuera poco. y la exigió del cálamo estrecha cuenta de su in- j hostilidad contra á la tinta por hael berla condenado al ostracismo. 321 — paró de mi sacándome de mi hogar. tranquila á la orilla del alegre en la medio de la verdura de los árboles. ¡Y aun vienes con tus preguntas lor! y reproches opresor! á acibarar mi dolo ¡Quítate de aquí. dejándome desnuda me quitó la me separó de y nudos entre mi raíz. hubo de decir el demandany pidió razón á la mano de su injusta hostilidad contra el cálamo. y pregunta que quieras á mi —Es te. sobre esta blanca planicie. cuando mano vino sobre corteza. mí con un cuchillo. mano. como á mí. diseminándome. —Pregúntaselo cálamo. me sefamilia. cortó después los dos los cuales crecía.

carne la carne soj. ni la piedra. no podría mover el cálamo. Y ¿cuándo lias visto que sí cometa injusticias. que es la que me ha puesto en movimiento contra mis deseos. contestó ésta.— 322 — más que san- —Yo no gre. la cual se defendió en los siguientes términos: — ¡No me acuses ni reproches inconside- . á no ser que les impulse algún motor. ¿No ves acaso barro. nada tacen? Pues igualmente jo: por mí misma. ni el árbol cómo ni el el abandonan lugar que ocupan. j huesos. no moviéndose jamás por sí mismos. el cual se llama (acuitad ó potencia: ella me guía j me liace recorrer las regiones todas de la tierra. ó que un cuerpo orgánico se mueva por solo? al Yo soj una pobre cabalgadura sometida jinete que me monta. Pide pues cuenta de lo que JO he hecho á la potencia. é interrogó á la potencia. Quedó el demandante satisfecho de sus excusas. j sin embargo aunque se les ponga un cálamo á su alcance. semejante á este jinete enérgico despótico que j las me domina? ¿No ves cómo manos de un difunto son exactamente iguales á mí en la forma y en su constitución orgánica.

sólo el tutor me dejase en . aunque tengo poder para obedecerle. me j digo despóti- porque jo. sino que permanecía dormida. hasta que me lo manda mi acusas. Mi sueño era tan profundo. á hacer cosas de las que jo sería si responsable. no puedo resistir á sus órdenes. obli- gándome libertad. en reposo. no conozco de él más que el nombre j la impetuosidad j violencia con que me despierta del pro- fundo sueño en que estoj sumida. j sin embargo no la movía ni ejercía sobre ella mi imperio. tutor. El es quien me ha obligado despóticamente á co- meter eso de que camente.— 323 — lian cometido! radamente! ¡Cuántos que acusan á otro merecen ser acusados! ¡Y á cuántos se les echa en cara pecados que no posible que tú ignores ¿Es mi natural condición? ¿Cómo has podido resolverte á creer que jo he obrado injustamente dominando á lamano? Antes de que ella se moviese. ja la dominaba JO. Ese tutor se llama voluntad. Porque JO ni me muevo ni hago mover á la mano. que cualquiera habría pensado que JO estaba muerta ó que no existía.

re- —No plicó la voluntad. que me lo comuniquen. subyugada bajo el imperio del conocimiento y de la inteligencia. ¡No sé qué delito he cometido para que se me haya casla inleligencia gua de me la potencia á que se tigado con esta servidumbre á que estoy sometida! Sólo sé que yo estoy tranquila é inmóvil. mientras ese despótico mensajero no . sino que soy excitada. respondió el y acto seguido. 324 — demandan- dices. yo no me impulso. pero me mensajero del conodnúenlo cual con la len- ordena que obligue á mueva. Yo soy una pobre esclava. yo permanezco inseñor corazón el móvil. sino que soy impulsada por perioso. Yo no me excito. liaciéndola moverse j obligándole á ello de tal suerte. que no ba tenido más remedio que obedecerte? seas precipitado en acusarme. por un decreto imAntes de envía al un mandato el decisivo. porque quizá jo tenga excusas para defenderme. dijo á la voluntad: ¿Por qué te has atrevido contra esa pobre facultad que reposaba tranquila.— —Verdad te. y yo no puedo menos de obligarla. y resultes tú entonces digno de reproche.

quieres. anda de aquí si con tus censuras. la potencia á Por mi parte. sino que me encienden. conocimiento. dante. al —Tienes razón. salgo de le mi reposo j la obedezco sumisamente. y pregunta. aunque intranquila esperando su sentencia. Por consiguiente. si son categóricos j decisivos. hubo de decir y se el demanencaminó en busca del conoci- miento. yo no soy más que una lámpara que no me enciendo por mí misma. Mientras él está pertanto. que no me queda en absoluto libertad alguna para oponerme á sus decretos. — . para exigirles estrecha cuenta de lo mal que se portaban con la voluntad. provocándola vio- lentamente á que obligase á moverse. obligando á facultad á que cumpla lo que aquella sentencia exige. sentencia es categórica.— me mo te. justa ó injustamen- me obedezco sin remedio. jo permanezco inmóvil. dijo el entendimiento. 325 — trae alguna noticia. pero tan pronto cosometo y le ese juez decide algo. j tan pronto como esta plejo é irresoluto sin decidirse á decretar. de la inteligencia y del corazón.

es porque otros me han pulimentado. — — En cuanto á mí. que si soy lisa. agregó el corazón. malhumorado por tan inesperada respuesta. teligencia. no soj sino una imagen que en lo blanco de la lámina del corazón aparezco grabada. Pero eso que tú dices no se entiende. balbuceó alguexistir sino Al oir esto el nas palabras incoherentes. no sojmás que una lámina. cuando la excusa es clara y evidente.— > 326 — Pues JO. pero dijo á su vez el cono- cimiento. demandante. ¡Di- . cuando brilla la lámpara de la in- no soj yo misma quien me dibujo. — ¡Ya me canso y exclamó: de tanto andar por este camino! ¡Esto ya es demasiado! ¡No hay uno á quien pregunte por este asunto. cuando se fundan en razones aceptables. ve y pídele cuenta al cálamo de todo eso que me preguntas. porque el dibujo no puede mediante el cálamo. porque ¡cuánto tiempo no ha estado esa lámina privada de mí! Por consiguiente. que no se excuse echándole la culpa á otro! Y no es que á mí me disguste el que me contradigan todos: precisamente me agradan esas réplicas.

entonces escucha atentamente lo que voy á Has de saber que tu camino pasa por tres . replicó el conoci- miento. para capital exi- guo. verdadero empeño en llegar hasta decirte. si tienes ese el fin.— otros cálamos 327 — ees que eres un dibujo ó una imagen. que ha sido trazada por un cálamo! Yo no conozco que los de caña. en todo eso que has dicho. Pero ten camino en que te has mean- tido está lleno de peligros. lo que te te conviene es dejar todo eso que preocupa. cuentas solamente con j un que. Eso te he oído hablar mucho de la lámina y de la lámpara. ni más lámise trazan nas que las de hierro ó de madera. ¡Oigo el ruido del molino. ni sí. con muy débil vehículo. j de la imagen y del cálamo. pocas provisiones y con un Por consiguiente. porque todo es difícil para el que no tiene aptitud natural. pero no he visto nada de eso. darlo. Sin embargo. pero no veo la harina! —Tienes mucha en cuenta que el razón. Abandona camino que no es á propósito para tí. ni otros escritos que los que con tinta. otras lámparas que las que arden.

mansiones. que á estos términos daban los sufíes. Otro es mundo invisible que se baila tras de mí. océanos insé mensos. 1 Con el fin fllobófico europeo. habrás entrado ja en las mansio- En él encontrarás vastos altísimas montañas. Vide A dictioiiary of the technical terms de Spreager. la de de la volun- tad j la mía. El tercero. del cual atravesaste ja tres la facultad. mundo de la omnipotencia (Alam-olchabrut). . El primer mundo es llamado por Algazel mundo del reino y del testimonio (Alamolmolqui-uaxahada). Las tres somos las primeras de este mundo que de acomodar el texto al tecnicismo nos permitimos aquí modificar la versión de los términos con que los sufíes denominaban estos tres mundos. El segundo. me encuentro. 1053. un paso más allá de esta mansión en que jo nes de ese mundo. 328 — el Es el primero mundo la visible á el los sentidos. No cómo podrás es el atravesarlo sano invisible j salvo! El tercero la mundo aunque creado. Las acepciones. la tinta. Tú mansiones increado é Si das de ese mundo. el has atravesado ja con facilidad las mano. del cual forman parte cálamo j el pliego de papel. desiertos. son muy diversas. mundo de la realeza (Alam-olmalacut). pág.— mundos ^. que es la del conocimiento.

En sus primeras playas se divisa el cálamo la ciencia que graba en la lámina del corazón . vuelve tus pasos atrás. y si finalmente llegare el poder caminar so- bre mo si el agua sin necesidad de nave. será ya extremo de poder moncomo el que camina á través del mundo invisible á" aunque creado. la cual por razón de su movilidad. Por consiguiente. está entre la tierra agita tanto j el agua. ni es tan estable y Así pues.— 329 — te estoj describiendo. y solamente y has abandoinmenso océano mundo increado se extiende ante tus ojos. sería coque anda con pie seguro y firme á través del mundo increado. que no se como ésta. y fácil de atravesar arduo é como el mundo como visible. ni tan el in- naccesible increado. el firme como aquélla. es decir. no el te sientes con fuerzas para caminar sola tierra bre agua. es sobre la tierra como el el que anda que anda por el mundo se tar visible á los sentidos. el cual ocupa un lugar intermedio entre los dos ja que ni es tan llano mundos anteriores. porque ya firme el has atravesado nado del la nave. si sus energías aumentan hasta en la nave. Aseméjase á la nave.

según he de encontrar en mi camino.— humano y le 330 la — seguridad necesaria el comunica para caminar por encima de las olas! —Ahora vacilo en mi empresa. recoge con tus pupilas toda la luz derredor. recibe ante todo la revelación del cálamo —Ya abro nante. porque el que llama á alguna de las puertas del mundo increado. Mi corazón tiembla ante los pedices. interrumpió el cami- cuanto me es posible. sé si tendré fuerzas para atravesar esos vastos desiertos que me has Díme: habrá algún indicio para calcular si podré ó no atravesarlos? Sí. después de atravesar el mundo invisible creado. y yo no conozco cálamos de otra especie. Yo no descrito. los ojos. ligros que. me parece que serás apto para ese camino que quisieras emprender. Abre bien — los ojos. — ¡Eso es sacar las cosas de quicio! virtió el conocimiento. Si consigues el posible y mira en mi el vislumbrar cálamo con cual he sido gra- bado en la lámina del corazón. ad¿No sabes acaso que . repuso caminante. contestó el conocimiento. pero no veo ninguna caña ni madera.

Dios no tiene el nada de corpóreo. ni su tinta se compone de sulfato de hierro ó de agallas. cálamo es de caña. ni su lámina es de madera. Consiste en confesar que Dios está exento ó toda cualidad ó atributo propio de la críathe technical Vide A dictionary of de Sprenger.— á la esencia 331 — mano de Dios no se asemejan las de- más esencias? Pues así también. ni su se parece á tus manos. ni su escritura en letras j rasgos. nos obliga á condensarlas. 2 atribuyéndole cualidades propias de éstas. así. ni su como las demás manos. ni su escritura á las otras escrituras. sin decidirte por uno de ambos inmune de tura. Y precisa- mente esas cosas divinas constitujen el te munespa- do increado de que cio. suprimiendo algunos textos alcoránicos y palabras del Profetia que pone en boca de los interlocutores. ni su palabra á tus palabras. ni su cálamo á tus cálamos. ni es hablé. ni su palabra consiste en sonidos ó en voces. es Si todo esto no lo ves que andas per' plejo entre la virtud del tanzih j el vicio del taxbih 1 2. carne y bueso. ni ocupa lugar en su mano de sangre. Consiste en asimilar á Dios con las criaturas. .— La excesiva amplitud con que Algazel desarrolla las últimas escenas de esta alegoría. pág. 1435.

que el un arrebato de ira contra ella. Pero si escoges la virtud del tanzih. atento siempre á más impercepti- bles movimientos de tu corazón. opta en absoluto. al ponerse en contacto con la brasa. aque- voz que escuchó Moisés: Yo soj tu Señor. j tal vez consigas fin. en le flaca. se puso incandescente como una en que brasa. te dirija. para que no dejes escapar las inspiraciones de lo alto. Cuando la idea tanzih el caminante oyó estas palabras. Quizá encuentres más adelante otro guía que que es el fuego.— 332 — el extremos. Si optas por se- gundo. escógela también con resolución j sin distingos. El conocimiento sopló con fuerza. el de que estaba aún indeciso entre el iaxbih j y hízole concebir tan graves temores por débil la suerte de aquella su alma tan corazón. emprende sin los desfallecer tu ca- mino. escuchar por ocultan lla el á través de los velos que trono de la Majestad divina. sin restricciones. . Decídete pues. j la lámpara comenzó á lanzar viví- simos resplandores. Si así lo haces. Hubo entonces un momento el aceite de la lámpara de su corazón estuvo á punto de arder.

Ahora ya comprendo perfectamente todo lo que me habías anunciado del cálamo. no obstante. la le Enséñame el camino y quédate con Dios. Guando el caminante hubo llegado á mansión del cálamo.— 333 — — ¡Este los ojos. pues veo que no tiene nada de común con los cálamos de acá abajo Yo te estaré agradecido eternamente! Pero tengo prisa. ¡Aprovecha ocasión. Era tal y como se lo había descrito el conocimiento: ni era de caña. ni tenía gavilanes ni cabo. es el momento crítico! la gritó el conocimiento. hace mucho que estoy aquí detenido. conocimiento! beneficio que gracias! oh tú mi caro amigo este el ¡Dios te premie por mí me has hecho! exclamó ca- minante. encaróse con dijo: él y . te dirija. ni de madera. pero. abre j quizá descubras un nuevo guía que por regiones superiores al fuego! el Abrió sus ojos caminante. grababa los de continuo en los corazones de todo género de conocimientos hombres — ¡Gracias. y vio con toda claridad el cálamo divino. la y ardo en deseos de llegar á mansión del cálamo.

respondió el cálamo. —Pues entonces. objetó el al caminante. oh. —Pero ¿cómo puede si ser eso. pídele cuenta de lo que jo he hecho á la diestra del lleva por tiene cogido j me que jo pueda sustraerme á su dirección. porque entre el donde place. del tú no te asemejas cálamo mundo visible? ¿No has oído acaso. añadió el cálamo.— 334 te — propones. te dijo que. que Dios crió á Adán á su semejanza? Sí. replicó vidado de lo cálamo. — Si que me acuerdo. cuando lo fuiste á pedirle cuenta cómo que había hecho? ¿No te acuerdas acaso se excusó echando la culpa á la mano? el nante. grabando continuamente en los corazones de hombres ideas j conocimientos que prolas potenque ejecuten sus respectivos actos? el vocan sus voluntades á obligar á —Tan pronto. en el mundo mi homónimo. concluyó Rej que me le el cálamo. el — — asintió caminante. has olvisible. sin . —¿Qué los cias á es lo que cálamo. asintió —Pues de misma manera me la camiexcuso JO.

trarla. estoj cogido por su diestra la cual indicaciones. . le ar- cálamo. aquellas palabras del Señor: «Los cielos están encerrados en su diestra?» Sí que lo he oído. ¿es —Pero guyo el que no has oído nunca. superiores en número á las que había visto en la mansión del cálamo. si se intentase describir más pequeñas. pudo caminante fué de que aquella lo que. y de las cuales la más ca de la diestra. forma sensible. añadió Con estas el cálamo.— estar sujetos ve. ¿Y cual es esa diestra del Rej? preel caminante. respondió el caminante. — guntó j el otro no. — —Pues igualmente jo. el me caminante volvió á emprender su peregrinación en bus- hasta que consiguió enconContempló entonces. 335 — mano que los cálamo divino j el humano no haj diferencia alguna en esta su cualidad común de ambos á la mueel solamente se diferencian en que uno tiene. en aquella nueva mansión. dirige. maravillas extraordinarias. insignificante exigiría volúmenes sin cuento. De convencerse el una de sus partes en resumen.

y llegó Reanudó su al viaje el mundo del divino poder. en el mundo mi homónima. Al oír esto. que había visto en mundo pero.— diestra el 336 las — él no era como sensible. Entonces comprendió le zonable de las excusas que había presen- j dirigiéndose le á la diestra pidióle cuenta de su acción. indudablecaminante. no contra sus cua- lidades ó atributos. la mano por sola omnipotencia es quien mente. el viajero estuvo á punto de . esto vio con toda claridad que el cálamo se no obstante. — ¡Yo soj un atributo. dijo la mano. —Mi ble. será sensi- idéntica á la que te dio. sí remito á la que jo también omnipotencia divina. en el cual vio maravillas hasta entonces había visto. ella. nada puede ni hace: la la mueve. más grandes todavía que las que j exigió de él j nada más! res- razón cumplida de su acción. porque es decir. movía lo ra- cogido por tado aquél. Pregúntale al Todo- poderoso. porque las acusaciones deben dirigirse contra las personas. pondió la omnipotencia. te respuesta.

ja creo que tú solo eres el Rej fuerte é in- — Tencible.» Sobrecoel gido de terror. ilumines tus alabanzas —Conténtate. j desates mi lengua para que cante respeto. Pero teriosa le detuvo: á través de los una voz misimpenetraresonaron: lo bles velos que ocultan el trono de la Majestad divina.— 337 — y desatar en impro- desviarse de su camino. A tu misericordia tigos me acojo: líbrame de tus casde tu cólera. estas se terribles palabras le «A Dios no hace. el Señor. pedirte. que rogarte. perios su lengua atrevida. no j no me hagas objeto me queda otra cosa que Ya que im- plorarte. te está prohibido el pe- j que eres incapaz de conocer mi hermosura j majestad Algazel — 2í . suelo. añadió de este mi reino. no pudo menos de exclamar: ¡Oh. que netrar en él. con toda humildad j mi corazón para que te conozca. pobre caminante cajo al vió como herido de un rajo. Guando volen sí. Señor! ¡Cuan grande eres! ¡Perdona mi atrevimiento! Ya en tí solo confío. á quien temo j en quien espero. con saber. piden cuentas de que j tú te atreves á pedírselas.

porque he visto claro que é el único rey y Señor del universo creado creado. Soy un ha extranjero que por vez primera visita estas La sublimidad de este reino turbado mi razón. j. fué visitando que habían sido antes objeto de les dijo. —Aceptad mis excusas. para los hombres que. en el orden del ser. El último. sus acusaciones. El evi- dente. el último. para todos aquellos que lo buscan con . supeditados en absoluto á su omnipotencia infinita. El primero. al oir uno tras otro. Ahora ya estoy bien convencido de la verdad de vuestras excusas. El oculto. sensible é insensible es Dios. todas las cuales de El proceden como de primera causa. enlo cerrados en la débil luz el mundo sensible. primero y el último. en el orden del co- nocer. buscan á de los sentidos externos. por relación á las criaturas. regiones. á todos los 338 — el Volvió pasos atrás caminante. otros in- Vos- no sois más que esclavos. Si os he ofendido con mis preguntas. El es el to. como fin que es al que se dirigen todas ellas. ha sido por ignorancia.— estas palabras. el evidente y el oculEl primero.

j mirando á través de la inteligencia. ese ajimez por el cual se vislumbran los fulgores del reino de los cielos. .— la esplendorosa luz 339 de — lámpara que arde la en su corazón.

Plan para místico. sentido místico de cada una de sus ceremonias.— 340 CAPITULO lia ascética VII externa de Algazel. — La purificación ó ablución. que es nuestra felicidad. destruje la confianza en Dios. se necesitarían los mayores esfuerzos para cumplir sus preceptos. j amor de Dios.— El ayuno. — Si no hubiese un Dios de misericordia.— La peregrinación. un poder arbitrario j despótico el sobre sus criaturas. La limosna legal. modo de conseguir que sea atenta. dice Pasual. No podían declarar de manera más deci- siva el autor de los Pensamientos j el de la . La oi'ación. — Espíritu con que deben cumplirse las obligaciones legales. la exposición de su sistema ascético- — Ascética ordinaria ó externa: su objeto y finalidad. que es nuestro reposo. Y que añade Leibuitz: todo dogma teológico funde en otorgar á Dios un derecho se sin límites.

que Este no resulta ligado á ella con ningún género de le}': las tesis de la premoción divina. tal anonada en grado á la criatura delante del Creador. pues. diría. no puede ser más chocante. cuyo fin acá abajo es nada menos que la el vida unitiva.— tica 341 — una ascéfundamento de una Teodicea la imposibilidad de crear y una mística sin el teología dogmático-moral que deje á salvo aquellos artículos de la justicia dia diyinas. El contraste. que de tan deleznable base hubiera de surgir. sino todo un sistema ascético-místico. á trueque de reservar á la divinidad el más excelso rango de ma- j perfección en la escala de los setes. A exponer este sistema vamos á dedicar los restantes capítulos . de la predestinación y remuneración se hallan inspiradas en ese principio fundamental. en efecto. la identificación con Dios por amor? de nuestro estudio. ¿Quién. Y sin embargo. no ya una ética aceptable. el j misericorIhía de Al- gazel intentó realizar ese imposible. visto en los capítulos Hemos que preceden cómo nuestro jestad teólogo. del determinismo en la libertad.

ascética purgativa. que la religión positivamente pone en manos de todo muslim. según que se ocupa en los medios de perfección ó prácticas externas. aunque viva en medio del siglo.— aquí en síntesis 342 — el trabajo. La comunicación inmediata y directa entre el hombre j la divinidad por la visión intuitiva en el éxtasis. es el objetivo de la mística. Este linaje de ascética bifurcase á su vez. La práctica j ejercicio de la perfec- ción espiritual. ó sea la ascética. y esto constituye la que llamaremos cristiano. en tecnicismo Y por fin. ó según que se limite ya á la perfección de los que aspiran á una unión más íntima con Dios. porque ante todo conviene que corrija sus el que aspira á la perfección se purifique de toda vicios. es como su preparación j preámbulo. mediante ejercicios de devoción pura- mente espirituales ó internos. Pero esta ascética se divide en ordinaria ó externa j devota ó interna. es decir.' mancha habitual. Para orientarnos j simplificar el plan según hé el cual enten- demos puede concebirse j explicarse toda la ascética j mística de Algazel. es forzoso que adquiera .

— las virtudes opuestas ticas 343 — en las prácla caridad. y devola ó interna unitiva. y se ejercite de devocióa que son la como la disposición última para vida unitiva de meta de la perfección. versado canonista. que con más propiedad se puede llamar mística. en que la versión sea más ceñida al texto- . son las partes de la ascética-mística de Algazel: ascélica ordinaria ó exlerna . Estas obligaciones son las siguientes: conocimiento de la lej. peregrinación. profesión de fe. aunque no los acotemos en el texto por medio de comillas. limosna. que señalaremos oportunamente al comenzar cada materia. será casi siempre versión de los pasajes del Ihia. Tres. no ignora que este estudio es parte integran- 1 Advertimos aquí que esta exposición. que ahora emprendemos. De ellas á tratar sucesivamente la ^. sino en casos deter- minados. pues. devola ó interna pur- gativa. ajuno y Algazel. purifica- ción ó ablución. según este esquema. oración. vamos El objeto de primera ja hemos insi- nuado más arriba á qué se reduce: al mero cumplimiento de las obligaciones religiosas impuestas por la ley muslímica á todo fiel.

la relégalo á los juristas. fríos j rutinarios j casuísticos in- térpretes de una ley religiosa que. que no por lo tanto. Aquello. absorbe toda su atención: es como la médula . más que con el cerebro. su sistema. cuida del espíritu con que han de cumplirse. es el espíritu porque aspiraba á vivificarlo. el rito. su perfección j complemento. debía explicarse j practicarse con el corazón. una es- cueta j simple repetición de lo que se contiene en los libros de derecho canónico. dentro del organismo de las ciencias teológicas musulmanas. estotro ceremonia. á juicio de Algazel. á comunicarle de que carecía en manos de los juristas. sino su glosa espiritual.— te del 344 — derecho. más que del rito externo. pero. al hacer entrar aquel estudio en la ascética. si de ella había de venir la salvación de lasalmas^ A tal fin obedece toda esta primera parte de es. de terio lo que él llama el mis- 6 secreto de la obra. Esta orientación inspira todo su trabajo: al exponer las obligaciones legales supradichas. como al explicar las prácticas or- dinarias de la vida social ó los ejercicios de piedad meramente supererogatorios.

ó sea como limpieza Muj la lasmancbas lepronto. Algazel comienza por la purificación K Este precepto alcoránico. sin embargo. antes de purificado de toda mancha corpo- 2 He aquí ral. La ley no permite al hombre el ejercicio de ningún acto religioso. o del lugar en que se hace la oración) las cuales consisten en secreciones naturales. barb».— más Pasando por 345 — primeras obligade la aprovecliable en el fruto. etc. lo substancial de esta materia. La primera se llama gaslo ó lavatorio y se requiere para las manchas llamadas substanciales ó materiales (sean del cuerpo. I. . el punto de vista ó ablución de literal.. 94. conocimiento lej j profesión de fe muslímica. del vestido. del criterio arriba expuesto. (ja estudiadas en capítulos anteriores). nuestro teólogo abandona 4 para tocar su Jhia. La segunda se llama alguodu ó ablución y se requiere para las manchas no sustanciales menores. estudiase las cuales se identificaría purificación aquí desde gales. Esta purificación es triple. alto les dos ciones religiosas. según con la penitencia ó de los malos hábitos. en virtud materia jurídica ^. según una de su3 frecuentes alegorías. tales como el vomito. Consiste en lavarse el rostro. aunque admite interpretaciones alegóricas.

El simple que no hace profesión de vida más perfecta. ha sido echada en ol- vido por los devotos de los últimos tiempos. desde la pág. es pre- manosy brazos hasta el codo. como la effusio seminis. 2. Para más detalles puede consultarse á Tassy CL'/s/am!sme. pág. La tercera. el nú- cumplimiento de mero de las abluciones. partos. y pies hasta el tobillo. sin embargo. la cohabisexo y los cuerpo. esencia única del mereci- miento.*. las enfermedades periódicas del Consiste en lavarse todo el cabeza á los pies. Esto. regla haja de no quiere decir que el tal aplicarse indistintamente á fiel. dice. pronunciando determinadas oraciones. sin la intención. tierra ó polvo. cuja discreta conducta en no fiarlo todo á las ceremonias.) . Así lo entendieron. á falla de agua clara y pura. En todas las purificaciones. ni las repetidas oraciones de que se las acompa- ñe: todo esto es nada. no es lo esencial. A su juicio.— tema en el 346 — major ó favorito. llamada goslo ó loción. tación. todos los casos. 163) y á Lxj>u (An account of ihe manners and customs of Ihe modern egyplians. esta obligación. los primeros muslimes. 56 y siguientes. edic. 3*. verda- dera alma del rito. edic. ni la menor devoción exterior con que se practiquen. es para las manchas no substanciales mayores. se puede emplear arena.

el En los la demás preceptos limosna. La atención. (Colección de estu- dios árabes. págs. Se trata de actos que por su -t 7/iío. Viaje á la Meca. los perfectos.— ferible 347 el — que gaste tiempo en repetidas abluciones y purificaciones. 2 Véanse resumidas en Paxo tomo I. á fin de entregarse de lleno á otros ejercicios espirituales más útiles j meritorios para el alma. mérito se obtiene aun sin atención actual. 146. I. ó á que se le alabe por su piedad. 92 y 169). si no es que sus lavatorios obedecen tan sólo al deseo de aparecer hermoso ante los bombres. bio. . en la legales. en ayuno. La oración legal es el segundo precepto No se detiene mucho Algazel en sus condi^ ciones ceremoniales los faquíes. á que lo emplee en ofender á Dios con su vida licenciosa." que deben informarla. en el peregrinación. dejando esta labor á los requi- detenidamente 1. Estos son los siguientes. den restringir sus abluciones á las que es- trictamente la lej preceptúa. con sólo poner la obra. En camya pue- como los sufíes. estudia sitos internos 2.

que nos agra- dece ó nos pide. sin la atención á las pala- bras pronunciadas. ¿Se dirá que nos alaba.— nación natural: 348 — el apetito propia esencia contradicen el a juno ó incliel mortifica ham- bre.° La inteligencia de lo oraciones significan. Lo contrario sucede con tiendo la oración: hecha de una manera emisión de sonidos rutinaria por la fuerza del hábito. consistan sólo en la articulados. Por eso son meritorios en sí mismos. está muerta. sin saber lo que hace? es el espíritu la oración. porque cabe atender materialmente á las palabras. alta. sin La atención que las ella. la peregrinación á la innata pereza del cuerpo que gusta del reposo j de las comodidades del hogar. es claro que. el que haga todo de esto en voz pero durmiendo. nuestras acciones de gracias por sus beneficios. resultará perfectamente nula. la limosna al egoísmo. á cujo sentido no se atiende. — 2. es imposible que merezca cosa alguna en la presencia de Dios. nuestras peticiones para que nos los otorgue de nue- vo. sin . porque si su ñn j esencia estriba en dirigir á Dios nuestras alabaneas por sus perfecciones infinitas.

distingüelas en dos grupos. como la base teólogo se detiene algo nes. que que las engendre sea externo ó interno. — 3. j fundamento. Para evitarlas. ins- pirado. dejando la ocupación que nos distrae. Pero siendo. i. se exigirá por Dios major ó menor inteligencia en sus plegarias. no general y absoluta: en proporción de los talentos. de todos estos requisitos. según claro está. Aquéllas se combaten. ce- . ja por nues- tra debilidad." El reconocimiento de la excelsa majestad divina j de la bajeza j nada de la criatura: ambos engendran la compunción del corazón al ponerse en la presencia de Dios. ja por á Dios la memoria de lo mucho que debemos j que su majestad merece.° El temor de Dios. ilustración. nuestro más en las distracciola como causas que el objeto destrujen. le rango social del muslim. Mas esta condición es relativa. ja por el humilde reconocimiento de nuestras negligencias é imperfecciones en el cumplimiento de los preceptos. flaqueza é inclinación al mal. la atención.— 349 — entender las ideas que representan. porque nadie está obligado á más de lo que puede.

rrando los ojos. sin . los ascetas de profesión. Puede. y se acabe la oración sin darse cuenta. dice. de uno en otro pensamiento. perfectamente atentos: recógense. y para no disla traerse ni aun con sus hermanos. el dominar esla mejor remedio consiste lecal así en fijar bien la atención al comenzar tura de la oración: no se da motivo alma para que comience pensando en cosas extrañas á su objeto. llegan hasta pegar su rostro al muro de celda. como inquieta mariposa. volará de aquí pera allá. en un pequeño recinto. apartando lugar en el abando- cual imágenes ó ruidos llamativos nos quitan la atención. Más difíciles de vencer son las distracciones producidas por causa interna. lejos del ruido del man- do. no es fácil que consiga sujetar su mente á que con tranquila iitención se fije en un objeto determinado: su alma.— nando el 350 — la vista. es natural que la asociación de ideas traiga unos pensamientos enlazados con otros. Así oran. porque quien anda habitualmente preocupado con gocios los ne- mundo. Para tas distracciones. y cosas del sin detenerse en ninguno. si no se hace así.

166-7. 2 En suma redúcense pág. lega á los faquíes la limosna ha de resfines. á lo siguiente. hujendo del mundo. indudablemente. según determinadas reglas prácticas que los libros de derecho puntualizan. obra citada. á tres 1 según I lúa. suceder que ni aun remedio sea suficiente. sino también de los ganados. mejor será que ore poco j bien. no sólo de la riqueza en numerario. para ser meritoria. En tal estado. frutos y granos. obra citada. no es de extrañar que se distraiga en la oración. pero no á los infieles. 78). canti- dad etc. olvidado mundo habitualmente de Dios. bien acomodado. que mucbo y dises el tercer pre^ . Y si esto no le es posible. traído. íVóase Tassy. ítem en Lañe. 450. mercancías etc.. Todo muslim.— causa está en ligado al el 351 — este embargo. pág. cujo estudio detallado Algazel re^. haj que atacar el mal de raíz. El azaque ó limosna legal cepto de la religión las condiciones externas musulmana Aparte de de tiempo.. . Esta especie de diezmo es exigible. tiene obligación de dar anualmente una parte de sus bienes á los pobres musulmanes. I. entonces la corazón mismo del que ora: por fuertes lazos. ponder.

porque.— nuestro teólogo. segura- mente se cumplirá el precepto legal con las condiciones espirituales ó internas. Inspirándose en estos tres fines. que son . la el restricciones de tiempo y Alcorán prescribe. Últimamente baj que bacer limosna como signo de la gratitud que á Dios debemos por el beneficio mismo de las riquezas que nos otorga. Y como el amor no sufre asociación. según gráfica frase de nuestro místico. apartándole del las riquezas. que limosel na se haga con intención de manifestar amor que tenemos mantener la á solo Dios. basta amor á cuentre gusto j alegría en darlas por Dios. de unirse con Dios por la caridad impele á los perfectos á desprenderse de toel deseo dos los bienes las el de acá abajo. es que de ellas porque no teme la muerte. dándolos de limosna sin cantidad que este fin. sino que la desea para unirse con Dios. Demás de limosna ba de tender á purificar conseguir que en- corazón de la avaricia. si las riquezas son la condición é instrumento para vida del cuerpo. el se desposee voluntariamente. Es 352 el — la primero.

« Por lo demás. Muy chas veces. no es este un caso aislado de copia cristiana por Algazel. do de otra manera. — j la satisfacción de las limos- 2. VI. las gentes. sin embargo. para excitar á nuestros semejantes con el ejemplo. ó á pobres ciegos. Abundan los textos evangélicos citados como tales por nuestro teólogo. el texto Algazel — 23 . según -tendremos ocasión de observar.' Hágase la na en secreto: hay que huir de ser visto oído por los hombres: que no sepa la j mano izquierda lo que ha dado la diestra ^. conviene hacerla en público. nifiesta el deseo 353 — el 1/ Conviene pagar azaque antes del tiempo fijado por la lej. nesciat sinistia tua quid faciat dextera tua. 3): «Te autem faciente eleemosynam. quizá de limosna nos curará aquélla pero no de la vanidad. de este modo sitios se evita la vanagloria: dando limosna Obran- por segunda persona. que es es pasión más sutil y peligrosa: como el alacrán. ésta es que se desliza furtiva como la serpiente mata el alma. ó en no frecuentados por la la avaricia.— las siguientes. á 1 que imiten núes— Atribuye aquí (Ihia. loo) Algazel á Mahoma evangélico (ilatth. 1. así se ma- de no demorar la realización de aquellos tres fines necesidades del pobre.

de todas nuestras rique-i más querido. ofrézcase á Dios. Mucho más. ja en creerse superior á los pobres. que no pueden cumque plir con este precepto religioso. como bueno que es. dis- que Aquél es — 4.— tra 354 — si conducta. Reservar para los lo pobres que apreciamos en menos. A la discreción de cada cual toca el determinar en cada caso ria. zas lo mejor. las circuns- tancias impiden hacerla en la secreto.' Ha de huirse también de conducta más útil j meritola sober- via espiritual que consiste. muj expuesto á consentir en tentaciones de vana- — 5. es siderarse acreedor á la gratitud del pobre ó á la remuneración divina en Esta sobervia es irracional: la el hombre no más que un administrador de Dios para tribuir entre los pobres los bienes le envía. Dios. equivale lo á ofrecer lo malo á Dios. ó á los pudiendo no lo quieren cumplir. lo que á nuescorazón sea más grato. ja en convida futura. — 3. extraordinarias: esto gloria. no acepta más que bueno. lo tro como limosna.' Tampoco conviene dar limos- nas cuantiosas." La . — 6.' En conformidad arriba con el último de los fines indicados.

la Cumpliendo limosna . es la más para servir á Dios. Después de los religiosos pobres. sino á Dios. á los parientes j ami- tro teólogo analiza que realmente sean pobres. sión de vida religiosa como son los de este modo se participa en algo de los méritos de su vida ascética. único que en realidad merece gratitud. vie- nen aquellos pobres que saben agradecer la limosna. Ante todo. la Y por fin. 355 — Hé aquf ha de ser ordenada. no al que se les da. Luego. corresponde á los pobres vergonzantes que con su trabajo no pueden atender á todas sus necesidades. si se hace útil con rectitud de intención. á los que por enfermedades ó causa análoga han caído en indigencia. limosna á los que hacen profepobre.— caridad. merecen la preferencia los que se dedican á la enseñanza. la debe darse sufíes. Tras de los maestros. porque se contribuje á conservarla j fomentarla. á fin de que caridad se ejerza con discreción. gos. en el fin. estos requisitos. así se coopera á una labor que. Después. orden á que conviene sujetarla. porque nuestambién cuidadosamente la los caracteres distintivos de la pobreza.

Además. sin fruto para el alma. como las otras obras: por su esencia misma. / finalmente con él se vence al demonio. secreto para los hombres: sólo Dios él se lo ve: he aquí su mérito.. etc. ene- migo de Dios j de las almas.— cia 356 — limosna no sirve de la obtiene un doble fruto: desarraiga la avari- j satisface las necesidades del indigente. que ve cuánto se trabaja inútilmente. el ayuno no se manifiesta al exterior. tiempo. hace reir al de- monio. según Algazel. las La excelencia del a¡juno demás obras preceptuadas legal ^ sobre estriba. por esto. la Sin tales requisitos. el nada. que para perder al hombre emplea sus mismas pasiones como instrumento. con fican las pasiones todas. I. en que consiste no en algo positivo. sin fines cumplir materialmente espirituales. en abstenerse de comer j beber en determinadas condiciones de cantidad. (ís algo oculto. morti- que en la comida j bebida tienen como su incentivo j fómite. . 163. 1 Ihia. sino en un acto negativo. porque lej.

1 mán. el hábito. hacer intención actual de cumplirlo. y antes de amanecer una colación. Algazel se es decir. los secretos. la inconsciencia mérito. Esta rigidez.— ciones rituales ^ 357 — las Al enumerar nuestro teólogo condi- con que debe cumplirse este él. del obrar destruje Como él en los otros preceptos. las condiciones místicas ó espirituales del Son en síntesis las siguientes. 165-6. (Véase á Tassy. los viajeros. los que ni puede compararse con de más estrechos moralistas cristianos. es efecto de la doctrina general. hacen una comida. extiende en éste largamente acerca de lo que llama los misterios. la rutina. . El ayuno consiste en la completa abstinencia de todo alimento y bebida. es curioso observar que. arriba. las mujeres en cinta etc. desde que sale el sol hasta que se pone. y en una perfecta continencia. 79. para no satisface á la lej del ajuno aquel que. Después de ponerse el sol. Todo musulla edad de catorce años. omite la llenando todos los otros requisitos. un insinuada más todo el según la cual. debe ayunar durante todo el mes de ramadán. desde pág. pág. y á Lañe. Están excusados los enfermos. precepto.

* No se presten oídos á palabras ó conversaciones que á Dios inspiren aversión. pueden j deben aspirar todos en que ninguno de los sentidos ni miembros se emplee. ó sea aborrecible á Dios. mentiras. el 358 — de ajuno: el ajuno.— que distinguir simples profetas fieles. — 2. el que oje con gusto la murmuración. durante el mes santo. haj tres clases de los de los de los perfectos j el j amigos de Dios. — 3. según nuestro teólogo.* las condicio- Apártese la vista de todo objeto que. estriba fórmula general se concreta en nes siguientes: 1. Porque. murmuraciones. ó preo- cupe al corazón de tal manera que le haga la olvidarse de su Señor. Esta al cual los fieles. calumnias. indecencias. j guárdese silencio. El primero es el que el Alcorán manda. El tercero consiste en privar al corazón de todo amor é inclinación á lo que no es Dios. j que la lengua sólo se emplee en alabar á Dios. en acción alguna pecaminosa.' Presérvese lengua de decir desatinos. El se- gundo. orar j leer el Libro santo. palabras duras que exciten disputas querellas. aunque se trate de cosas ó acciones perfectamente lícitas. co- .

no se el fin cumplirá corteza. lej. de otro modo. para curarse así del vicio de la gula en el resto del año. y conviene privarse de ellos en absoluto durante algún tiempo. porque son alimentos. Los manjares líci- no se prohiben. No bay que alma la temer. En cam- bio. que dañe al mucha medicina. porque no hay hombre más aborrecible á Dios . por tanto. ¿se dirá el durante el acaso que ayuna que en ese tiempo santo se entrega á ac- ciones ilícitas? Esto sería derribar una ciudad para edificar un villorrio. sino la letra y la porque si és'a preceptúa abstenerse lícita de toda comida y bebida mes de ramadán. sino porque dañan en tos gran cantidad. pues.— opera á ella. rompen ayuno llenando el vientre de manjares. medicina. 359 — — 4. aunque sean éstos de los no prohibidos. la pascua. durante el ramadán.* Nuestros miembros todos lian de privarse igualmente de todo pecado. las acciones ilícitas de todo género son veneno. de la y la razón está en que. ley del Y por esto también no puede decirse con verdad que han guardado al llegar la el la solemnidad de ayuno aquellos que. El ayuno es.

á vela. quedar el corazón fluctuando entre j la esperanza. no conla cuando sigue le tiente en otros casos? lej. En igual caso se encuentran aquellos que andan buscando maneras de burlarla ó evadirla.— que ra. cumplimiento de Es cierto. es Y si si el fin de la como no hu- biese cumplido. cuando después se le in- subordinen? ¿Cómo vencerá al demonio. que no exigen ninguno de estos requisitos para que la lej quede satisfecha. pero es que los faquíes no se preocupan más que de lo ex- . sin embaí go. aguijón del hambre j de para pasar la noche en comiendo j bebiendo cuanto les place. Así obran los que se pa- san durmiendo el día. añade Algazel. el alma no debe quedarse satisfecha de su obra: esto sería vanidad. El cumplimiento de todas estas condicioel nes espirituales constituje ajuno perfecto. durante el el mes del ajuno. una vez roto el ajuno. el ha de temor la lej. el 360 — la que hinclie su vientre hasta hartu- ¿Cómo ha de cocseguir ese tal la victoria sobre sus pasiones. perplejo el por si habrá sido los faquíes acepto á Dios ó no. fin de no sentir la sed. antes al contrario.

no está sujeto á las contingencias del ser relativo j temporal: Dios no necesita añadir algo á su esencia. como ser eterno. porque su cuerpo. no por razón . Y que las condiciones arriba indicadas se fin. sujeto á pasiones. de espíritu 361 — el lo ritual: á ellos no toca señalar j esencial finalidad del precepto. efecto. si las vence. se degrada hasta la condición de las bestias. Si se deja vencer. consiguiendo una inmunidad ó relativa exención de sus pasiones. Este. El ajuno. está bajo los ángeles. compense las pérdidas experimentacomo el hombre. ins- piran en este no tiene duda. lucha de que están inmunes espíritus puros. para subsistir. en tiende á hacer al hombre semejante á Dios. sobre aquéllas por termedio entre las bestias j los ángeles: está la luz de la razón que le pone en condiciones de domeñar sus apetitos. Además el ajuno tiende á hacer al hombre semejante á los ángeles.— temo. pero. que están cerca de Dios. como ser necesario. Porque el hombre ocupa un rango inque le das. le obliga á luchar si ha de los vencerlas. se sublima hasta el rango de los ángeles.

son los otro fruto dice el que ajuuan para no sacar hambre y la sed! como en el de la limosna. como son las pascuas. mes y semana más apropósito para practicarlas. El que se dé perfecta cuenta de este misterio. coque el En este precepto. jueves na etc. indicando los días del año. á su juicio. ¡Cuántos. es á saber. Algazel opta por la afirmativa. etc. sino por la semejanza ó aproximación en sus atributos. durante toda la vida. pero añade que. todavía es más que el ayuno se . los primeros. por ejemplo. Algazel termina con un apéndice en que trata del ajuno voluntario. medios y últimos de cada mes. ayuno perpetuo. Tras de enumerar multitud de devociones de este género.— 362 — del lugar. y viernes de cada semaplantea y resuelve una cuestión si es muy debatida entre los ascéticos musulmaó no lícito el nes. el día de año nuevo. los lunes. Profeta. mo son. no se contentará con el ajuno legal. sino que añadirá á él las condiciones espirituales. con tal rompa en los días que así lo manda la religión. hecho por devoción.. como obra supererogatoria.

°. 14. termina.°.°. al pormenor en obra citada. 10. gioso. 9. 16. todas estas y otras si maneras devotas de ayunar son buese enderezan al fin de mortificar las nas. como P. pasiones. 11. I. 2 Véanse 171. suma el sus ceremonias y ritos externos que Alcorán impone. 1o. rios j no degeneran en hábitos rutinaque acaban por endurecer el corazón y la por abrir puerta á otras pasiones la más te- mibles aún que gula y la lujuria. nuestro teólogo añade por su parte que la peregrinación no debe emprenderse con ánimo de comerciar. 18. Ihía. Con Algazel idéntico criterio al que ha inspirado obligaciones.° 3 De esta regla general exceptúa á los que necesiten comerciar para procurarse los medios del viaje y de la subsistencia. el 363 — ó sea de ajuno alterno. 17.°.°. y 20. pero añade que la peregrinación á pie es más agradable á Dios. capítulos 3.) .°. las anteriores el aborda por fin estudio del último precepto reli'. La peregrinación.°. 12.4>"o. un En general.°.— mortificante día sin otro. el de la peregrinación Expuestas en ^. por- que esto equivaldría al sacrilegio de emplear obras sobrenaturales para conseguir los bie- nes de acá abajo.°.°. de querer ganar el mundo á costa del cielo 1 3.

sírvele de fundamento para explicar se. los trajes muy das ricos que engendren envidia. no sólo todo pecado. en el ejercicio de la caridad con los peregrinos pobres y en conversaciones espirituales. como serían las conversaciones inútiles. etc. el espíritu con que deben practicar- La alegoría no puede ser más sostenida: todo. no se pro- . La feta. gastando en cambio el tiempo en la oración. desde el primer pensamiento que ocurre al muslín sobre el la obligación en que está de cumplir patria precepto. debe emplearse en cosas que sean del servicio de Dios. El sentido místico que encierran para Algazel cada una de las ceremonias de la peregrinación.. peregrinación en misterio de les al es ya un más impenetrables. por esto el pere- grino ha de evitar durante su viaje. las la vanidad y la comidas excesivas y delica- etc. sobre todo con mujeres.. El Pro- misma imponer este precepto. hasta el regreso á su una vez cumplido. encierra para nues- tro místico secretos y misterios sí sin cuento. sino aun lo lícito que no sirva para el cielo.— 364 — obra religiosa.

como cria- turas. aunque esta forma parezca irracioá la nal. Todo el lo contrario sucede con el los precepto de la peregrinación: exige.— puso otro fia 365 el — en la que de recordar á todos los fieles el deber en que están. dar vueltas al rededor de la Gaba carecen de sentido. en exigir del hombre el acto más grande de sumi- sión á Dios: abdicar de su razón en obsequio . claramente útil para el alma. actos que como el echar las piedras en el valle de Mina. todos los otros preceptos tienden á algún les: la fin razonable. de servir á Dios forma que le plazca. etc. inútil j contraria inclinación in- nata de la naturaleza. conforme con las inclinaciones natura- limosna cura la avaricia j responde amor innato que experimenta el corazón hacia sus semejantes. Pero cabalmente en esto estriba su mérito.. ni dad alguna armonía con alguna de las naturales inclinaciones del alma. como observa Algazel. el ajuno doma la gula j la lujuria. Porque. no se les ve utiliespiritual. la oración rinde á Dios el homenaje que le es debido por su grandeza y al el agradecimiento que exigen sus beneficios infinitos.

plir. al romper los lazos de la patria y familia para mar- cbar á la tierra santa. Tal es el al parecer. condicio- El análisis de sus pormenores nos llevaría muy nes. para los simples á la abnegación propia de los que profesan vida de perfección: estos. misterio que envuelve la peregrina- ción. si bemos de comenzar á dirigirnos bacia El. bay que romperlo. viático de . todos los momentos. Así pues. El peregrino. para unirse con Dios más íntima- mente. sus riquezas j pasiones. todo un vínculo que estrechamente nos sujeta á este mundo. ritos de ella significan algo secreto y misterioso. en sí misma. el simple le cenobita. peregrinación viene á sufieles. sometiéndose á servirá como el un precepto costosa de cumplir é inútil.— á la fe: 366 — fin es ininteligi- poner un acto cujo la ble. significa la necesi- dad de pecado la penitencia para llegar á Dios. Los víveres que ba de llevar para su camino es representan el temor de Dios. para el alma. á trueque de servir fiel Señor. se niegan basta los placeres lícitos al j bonestos. abandonan su patria y familia. lejos.

es imagen del féretro. fuera los nece- del temor de Dios. reconózcase peregrino indigno de tamaño favor. pensando en sus pecados que merecen el el infierno. nuestra peregrinacióa hacia j si el Alcorán manda que sólo se lleven sarios. el el juicio COD sus terroríficas pruebas. es inútil para todo lo demás de este el otro. acuérdese el peregrino de la separa- ción última de la muerte: ¡viaje forzoso. La Meca es el j la Gaba la casa al entrar en la ciudad santa. son una semblanza del tiempo que transcurre entre paraíso. la muerte j de Dios. La túnica ritual del peregrino es la mortaja. es porque. del cual nunca ja se vuelve! El desierto que ha de de recorrer hasta la Meca j los peligros todo género á que se ha de ver expuesto en su camino.— 367 — el cielo. en que ha de hacer su viaje. Al salir de su casa j despedirse de la fa- milia. vehículo de aquel otro viaje terrible de ultratumba. única vestidura de esa otra peregrinación que quizá bajamos de emprender antes que la que proyectamos. mundo La cabalgadura. espere le que Señor por su misericordia otorgará la .

esperanza. pensando en que aquello más debe ser una oración que una ceremonia. pues. en aquel día no habrá misericordia.— 368 — y derrame su espíritu en acciones de gracias por tanto beneficio. aunque allí cambio y ahora su intercesión puede sernos muy valiosa: es mucho lo que puede la unión de los corazones en una misma aspiración. de temor. poseído el corazón de fervorosos afectos. en espíritu. la casa santa significan la adoración continua que los ángeles rinden al Señor en derre- dor de su trono. Las vueltas en derredor de gracia de verlo cara á cara en el cielo. La carrera entre las colinas de Safa j Merua es una imagen de la perplejidad y duda del alma en el juicio: los platillos de la balanza. piense el presentes los santos profetas. al paso que el alma fluctuará entre el temor del castigo y la esperanza del premio. en que se pesarán las acciones buenas y malas. más que con el cuerpo. alabanza y amor. oscilarán alternativamente. en . háganse. Un símil del juicio final es la reunión de los estén peregrinos sobre el monte Arafa. Al arrojar las piedras en el valle de Mina.

Y cuando baja terminado todas la lej. quiere Dios probar su j obediencia. las ba becbo ó no con j tiemble ante la idea de que Dios.— para fe el 369 — otro tiempo probó peregrino en que. insignificante entendimiento. Algazel — 24 . las ceremonias de si medite cuidadosamente este espíritu. con este acto. como en la sumisión de Abraham en aquel mismo sitio. por inútiles las desecbe j rutinarias. en lugar de aceptarlas como saludables.

La amistad. desde el punto de vista ascético. es decir. puramente .— El zelo religioso.— La religión en la vida social. tipo de perfección para el simple fiel.— Lectura y recitación alcoránica.— 370 — CAPÍTULO lia ascética VIII (Conclusión). Hémoslas estudiado. su excelencia sobre todas las otras práctica». atendiendo preferentemente al espíritu. La ascética ordinaria ó externa no se limita á esto: restan todavía algunas prácticas de devoción corporales. externa Espíritu con que deben hacerse las prácticas devotas no obligatorias. la presciencia divina y la plegaria.— Rezos y plegarias. Mahoma. sin em- bargo. La vigilia. á la devoción que debe informar su cum- plimiento. so pena de infidelidad. La música y el canto. — — — Hasta aquí Algazel ha examinado una por una las obligaciones cuyo cumplimiento es imprescindible para todo muslim.

I. el cantidad de lo que se tono de la lec- tura etc. especial atención al espíritu con que han de hacerse. La es lectura j si recitación del Libro santo útil al alma. se la practica con las condi- ciones debidas.— 371 — supererogatorias. como hasta aquí. ' una devoción tan como agra- dable á Dios. la lea. . atributo eterno de Dio?. á fin de j signos ¡Cuan útil. no ha de ser al hombre 19i. Aparte de los requisitos externos. 1 Ihía. como tal. La palabra. Procuraremos resumir su contenido. inaccesible para el hombre. Algazel quiere que se cumplan la más todavía las siguientes reglas internas: i.' Penetrarse bien. ante todo. es. que pudiéramos entenderla. pero la bondad del Señor fué tanta. que no envuelven obliga- ción legal. tales como la postura del lector. que se dignó revestirla de algo sensible. pues.. El Alcorán es la palabra de Dios escrita: es como una epístola del Omnipotente á sus criatu- ras. á las cuales Algezel dedica nutri- das páginas. de gran- deza é importancia de esta devoción. prestando. de voces gráficos.

el física ó legal.* acostumbra á hacerse pausada y lenta. que la se atreva á leerla. fruto.— 372 — documento divino! leer. que es fuente de vida que comunica la inmortalidad. no se lee distraí- damente lo el documento de una persona de alta jerarquía social. esta convicción nacerá. estudiar ese Por eso dijo alguien. como un grande respeto hacia el Libro sanj un temor reverencial de incurrir en la —2/ De ira de Dios. del Alcorán. si y elegancia. no está purificado de toda mancba será tan audaz. to. fiaa encuadernada con nadie la toca. será la atención que á ella prestemos. si nos atrevemos á leerlo siendo indignos. Por eer la palabra de Dios.^ — pensable: porque el fin de la lectura no es otro que entender lo que el documento la dice. y esa inteligencia sólo con reflexión se consigue. que se lee es La reñeiión sobre también un requisito indis4.* Signo de imres- portancia que demos al Ale jrán y del peto que su lectura nos inspire. teniendo corazón manchado con inmundos vicios? — 3. pues. la recitación del Alcorán 5. recitar. ¿quien. se la escribe con todo esmero vitela. — . Por esto. en lujo.

sino 373 — misterios. sobre los profetas etc. porque ese tal lector jamás podrá tener verdadera meditación de su lectura: seguirá sumiso el sentido que le enseñe la escuela . Cada palabra. según Algazel.' sobre el paraíso etc.— Como no la letra. del enlace entre uras j lo otras ideas^haga vis- lumbrar á la mente que en la primera lectura pasó desapercibido. sus operaciones y beneficios.' Mas estos ocultos sentidos no se revelarán sino al que sepa sortear los obstáculos varios que ha de ponerle el demonio letras. misterios sin cuento acerca de Dios. — y el infierno. siste Uno de ellos con- en atender materialmente á las ¡Cómo se ríe el diablo. dice Algazel. 6. á la re- basta entender el sentido obvio de que conviene también penetrar sus secretos flexión debe y profundos acompeñar la meditación que. de esos devotos que ponen todo su empeño en no dejar de mirar ni á crito! una sola de las tildes del es- Otro engaño de Satán es hacer al lector partidario ciego y fanático de una doctrina cerrada acerca de la interpretación del Alcorán. del Alcorán encierra.. para estorbar su propósito. su esencia j atributos.

— 8.— gan á las mientes. preciso leer con la idea de que todos j cada uno de los versículos pueden encerrar alguna se procure aplicar lo enseñanza provechosa para nuestra vida espiritual. mar á los devotos abundantes lágrimas. el temor.' Deses pués de estas condiciones sustanciales.' Identificarse con lo que se lee. es decir. imaginándonos que leemos en presencia del . que leído á nuestras propias necesidades espiritaales. la esperanza.^ A conseguir esto contribuirá mucho la fe viva el de que las Dios. Algazel asegura que algunas azoras hace derrasentido. que nos emocione é impresione profundamente determinando en nuestro corazón afectos varios en armonía con el texto j con nuestro estado. en tal forma. palabras leídas las pronuncia mismo Esta fe se obtiene gradualmente: primero. 374 — j rechazará como que le teológica á que pertenezca lieregías todos los otros sentidos ven- táculo del Mayor todavía es el obspecado: el corazón manchado de de la culpas carece de la luz necesaria para penetrar los misterios Escritura. como la tristeza. — 7. el hasta perder — y 9. la sola lectura de etc.

debemos evitar una ilusión muj tos peligrosa: la de creernos aludidos en pero no en todos aquellos textos que hablan de los jus- y fieles servidores de Dios. 209. acredita de experimentado en materia de espíritu. después. el cual nos está viendo chando. ni á nosotros de que Dios es el nica sus secretos. convenciéndonos firmemen- que nos habla j comufin. 1 //lía. es decir. se alaba á Dios. . por mismos.— mismo te 375 — j escu- Dios. y por cierto la excelente á juicio de Algazel.la Llaman rezo {y^) los devomusulmanes á la pronunciación repetida en que de ciertas jaculatorias ó frases breves Las más comunes son las siguientes: «No existe otro Dios que Alá». no atendiendo ya ni á la lectura. I. á Dios mismo. sino únicamente al autor de esa revelación. ni á los misterios que se nos revelan. aquellos que atañen á los pecadores. es el rezo plegaría '. más tos Otra de las devociones. — 10/ La última condile ción que nuestro teólogo exige. no viendo en lo que leemos otra cosa que á Dios. al leer. j. Dice que.

ja que conviene i recitar en las diversas cir- No guarda analogía alguna con el Pater-nos- que del Señor traen los evangelios. se rrumpida tradición de fidedignos sús ^. Oración de Jesús. como Adán. Dios míol No consientas. V sin tmbargo.— 376 — «¡Alabado sea Dios!». La insertaremos. ni con otra de las varias oraciones . pues. ni que de mí forme mala opinión mi amigo. Je- Maboma etc. Fátima. estoy obligado á obrar. atribuyen ja á los profetas. escogida colección de de las que.. únicamente á título de curiosidad. El nombre de plegaria ( ^U^ ) se reserva para las oraciones deprecatorias que principalmente tienen por objeto pedir á Dios el auxilio en nuestras necesidades espirituales y temporales. «¡Gloria á Dios!» etc. otros. ¡No hay otro más pobre que yo. La cosa está ea mano de otro.— <\0h Dios míol Ciertamente que yo no podré evitar lo que aborrezco. como Aixa. ni podré tampoco aprovechar lo que espero. ler. que se goze en mi mal mi enemigo. Que no me domine aquel que no tendrá misericordia de mí ]0h Yivientel ¡Oh EternoU— (I. 222). por no intetestigos. No pongas en mi religión ningún mal mío. Una abundante j ellas inserta Algazel. ni permitas que el mundo sea la mayor de mis preocupaciones. pues. Abubéquer j las ja á santos del islam.

las sospechas del lec- mismo le se opone una dificultad. Rezar con la boca y tener el corazón distraído.— cuDStaneiss 377 — la y ocasiones de vida ordinaria. responde Algazel. 1. La versión de este párrafo no es en todas sus partes. Nuestro teólogo agota la materia. contestaré brevemente diciendo yo esa importancia y utilihecho con atención y devoción. que todas las otras devociones y prácticas de piedad y religión. espí- que deben hacerse ' . mezquino don es. cuja el solución ritu con da motivos para explicar lo3 rezos. metido á ponderar la excelencia de estas devociones. si éstas exigen mucho trabajo y fatiga. dice más excelente y útil el rezo. sino de la ciencia especulativa. «¿Cómo puede ser. que no da trabajo ni mortificación?» «Como no esta cuestión. es propia de la ascética. á citar. sólo en 1 el momento de rezar. mientras que aquél se re- duce á un simple movimiento de la lengua. literal Ihta. corazón atento. especialmente del rezo. sino reducida á lo sus- tancial. 213. tor. . Mas. Tener el que dad sólo otorgo al rezo constante. él fin de no ex- con sus elogios.

esa sí que es la principal de las devociones. se irá familiarizando con ella. De esto no hay que admirarver cosa bien corriente es. De modo que. aun . la que puede como fin y fruto de las demás obras de piedad. acaba por amarla. Si es constante en esta devoción. hasta apasionadamente. tam- bién es exigua ofrenda. Pero. en los comienzos de su ascetismo. andar de continuo en la presencia de Dios. á fia de evitar así el que su corazón y su lengua sean juguete de las sugestiones diabólicas. la que á todas considerarse las otras ennoblece. El rezo tiene su principio y su término: su principio engendra la familiaridad con Dios j el amor. en cambio. es el objetivo En otras palabras: al devoto. á fuerza de oir hablar bien de ella. cómo una persona.— j preocupado con 378 — del olvidarse de Dios habitualmente por estar las cosas mundo. las ante la cual se haga relación de buenas cualidades de otra persona au- sente á quien jamás haya visto. que este amor j familiaridad engendran. su término. el se: y arraigará en su corazón amor divino. se le manda gastar el tiempo en el rezo. único del rezo.

Y que el Y nos de pensar j hablar del objeto de su amor. á fami- liarizarse. su objeto. y el amor hacia y por fin acaba haciéndose ya habitual ese recuerdo y ese amor. está continuamente ojendo elogiar por amarla. y es hasta por amarla con tal paella un suamante no puede me~ que su ausencia sea para frimiento. al fia acabará por pensar en ella inconscientemente á todas horas sión. pues. es «1 rezo: pensando en una persona. acaba por fructificar. aun contra su y. por tanto. Esto. á encontrar gusto al principio le manjares que desagradaban? El alma se acostumbra y soporta todo lo que se le impone: «á lo que la acostumbran se . y no El. recíprocamente. aquel que. Y esto es natural: ¿no vemos acaso en aquellos cómo llega el hombre á habituarse. pero pronto engendra la familiaridad con que es Dios. se convierte en imposición y exigencia: lo que era fruto. voluntad. acaba lo que ocurre con comienza por ser carga impuesta. Lo que era cosa im- puesta y exigida. involuntaria.— cuando al principio 379 — quizá comenzase ojendo contra su voluntad aquellos elogios. pudiendo pasar sin él.

hasta que le llegue el feliz momento la de encontrarlo en el cielo. de las criaturas todas. Si. obsla táculos para su unión con Dios. Esto supuesto. ni hijos. se ha familiarizado con esto. del juicio. ni riquezas. Y así. y ha vivido apartado de aquello. será para él un placer. sino muerte únicamente después el respecto del mundo sensible. ni cargos honoríficos: sólo recuerdo y amor de Diosle acompañan. le permitirá quedar á solas y libre la cárcel que le estorbaba unirse con él.— 380 — habitúa». al morir encontrará su gozo leite y demuerte en romper los lazos del mundo. Porque no es aniquilación absoluta. porque estado del hombre al morir es el tipo de su estado de ultratumba: ¿murió unido á Dios . ya de Ese recuerdo le consolará en la soledad del sepulcro. porque familiarizado el devoto con el recuerdo j amor de Dios. se unirá con su Dios. por la muerte: á la Mas éstas las ba de dejar tumba no lleva el hombre el consigo ni familia. es decir. porque con su amado. como dijo el poeta. ya es evidente la excelencia del rezo. vivirá alejado de todo lo que no sea el objeto de su amor. pues.

228. mientras nosotros no satis- fagamos cia. el amor? pues en el estado vivirá eternamente.» Se en de que mérito del rezo estriba el espíritu: mismo en la atención y devoción.. I. pues no es lógico esperar que Dios escuche propicio nuestras súplicas. según Dios lo tiene ab La solución no puede sencilla: «También entra en y ser los más de- cretos de Dios el apartar las calamidades por 1 Ihia. alma contrita y penitente no puede dejar de obtener todo cuanto pida. pues. actitud. de eludir. Pero aquí surge una nueva dificultad. y que Algazel. predestinado?» clara si todo ha de suceder oelerno necesariamente. forma etc. ^: lejos «¿A.— por el 381 — tal recuerdo y ve. . corazón no se siente compungido de dolor por los pecados de que somos reos. presenta con toda su fuerza qué tantas oraciones. Lo acontece con la plegaria deprecatoria: muy poco sirven todas las condiciones si el externas de voz. las deudas contraídas ante su justila plegaria del Eq cambio. por cierto delicadísima.

De modo que es bien. y el mal tiene también decretada una causa que produzca su desaparición: la plegaria. dejan de llevar consigo armas. enlaza general los efectos con sus causas. sólo Dios tiene así decretado. el efecto 382 — el Como escudo es causa fleclia. de cada causa con su efecto. después de si siembra. esta causa es Así entendida esta doctrina. así la oración es la causa que aparta del hombre atrae sobre él la misericor- las desgracias j dia del Altísimo.— medio de para la oración. de rechazar la como el agua lo es para que las plantas germinen. como el escudo y la aunque todos admitan la inmutano por eso la bilidad de los decretos divinos. pero el enlace particular. no para quien presenta contradicción alguna . por más que alguien pudiera que la semilla germinará. La desgracia j la oración Y mutuamente. detallado. es objeto de lo que podemos llamar el decreto segundo. predestinado ah celerno por Dios. predestinación en virtud de su en eterna. como dependiente de una causa. se Gomo tampoco decir lo deja de regar el campo. para el tiempo. Dios. decretado. se repelen flecha.

1. la meta de todas De ordinario. obstante.— parte. agradable á Dios tificación de los apetitos. es decir. que es devociones.» La última las lindes práctica de piedad que nuestro ''. cuando lo necuando se ve abrumado por desgracia. se vuelve hacia Dios. para entrar en la esfera de la extraordinaria ó devota. plegaria^ tiene la misma alma el que el rezo: producir en el hábito de las pensar en Dios. teólogo propone. sino j sin consuelo. 242. aunque sea un ejercicio muj celente. la vigilia casi traspasa ja de la ascética ordinaria. aunque en distinta 1 Ihin. . j útil para la exmor- del religioso que del simple £el. la 383 — Por otra utilidad tenga abiertos los ojos del alma. recurre á Dios por la oración humilde j sumisa. Entonces. más parece propio Esto no apropósito Algazel lo considera para todos los estados. el corazón humano no la cesita. Por eso los profetas j santos recomiendan como saludable la adversidad: porque evita el olvido de Dios. al verse abandonado. Privarse del sueño para consagrar la noche á la oración.

frustrando así el fin de el ejercicio. acabarían por sumirnos dulel cemente en todo sueño. sino en emplear de Dios. no noche en el servicio Por esto exige Algazel además. hay que evitar los excesos comida y bebida. así como la dema- siada fatiga corporal durante el día. porque estos últimos. 384 — fia A de que sea más alma. co- mo agradables. éstos A añade otros dos que revelan su profundo el 1. detiénese á útil al en de la las condiciones con que debe pracAnte todo. el sueño habría de rendirnos á este forzosamente. fácil j llevadero." el conocimiento del corazón humano. y propósito aconseja también que se tome evitar el sueño. más que de esperanza. El 2. porque lo contrario.— medida y duración. no haber cometido du- rante el día ningún pecado y tener libre el corazón de las preocupaciones mundanas. j exponer ticarse. como requisitos espirituales. está en la siesta. Pero éstas no vigilia la son más que disposiciones corporales para y el mérito de la no dormir. Es que se procure ocupar espíritu en pensa- mientos que exciten afectos de temor." requisito consiste en .

porque. repitiendo hasta él sabe que su amada gusta de oir. porque que ame á Dios. el cual responde á "nuestras oraciones por medio de los pensamientos . 385 — la que nos penetremos bien de durante ella. aunque ésta no lo igaora. cómo se pasan la noclie en claro los enamorados? la Ni se me diga que el placer del enamore do obedece á que está contemplando hermo- sura de su amada. <'''¿Acaso no vemos. Ni tampoco se debe ese deleite á que espera oir la voz de su amada. el amante ella se deleitará sólo con estar junto á y manifestarle su amor. lo cual no cabe respecto de Dios que es invisible. forzosamente gustará de estar á solas con El j se le liará insensible la noche. aun sin ver á su amada. estamos en un trato íntimo y familiar con Dios.— la vigilia. gustará de estar á solas con ella descubriéndole su pasión Algazel— I j sus más secretos 23 . aun sin esta esla saciedad lo que peranza. dice Algazel. porque. á causa de la oscuridad. excelencia de representándonos vivamente cómo. saludables que nos sugiere é inspira Esta viva representación no podrá menos de au- jentar el el sueño de nuestros párpados.

A este propósito. armonizándolo con los deberes y ocupaciones propios de cada estado y profesión. para fin. el Muchos simple ñel que no aspira á una esto. así obligatorias como devotas. pero no se crea.— 386 — pensamientos. por que Algazel quisiese bacer de todo muslim un eremita: conocía perfectamente las exidtí gencias la vida social. y además espera de su liberalidad j misericordia que atenderá á satisfacer lodas sus necesidades. pues. No mino: le seguiremos paso á paso en este cainterminable nuestra labor. si los sería hubiéramos de transcribir minuciosos . en ver- á parte del cumplimiento de las obligaciones legales. vida de perfección. para ilusionarse con tan irrealizable utopía.» Tales son los medios generales j ordinarios que la religión musulmana pone en mala nos de todo creyente para su último dad. Lo mismo. pues. j aun con ventaja. trata de ordenar y sistematizar el ejercicio de todas las prácticas antedichas. porque sabe de cierto que Dios le responde con sus santas inspiraciones. consecución de son. acaece al devoto en la vigilia.

los saraos. según que ejerza alguna de las artes manuales. I. cuantos as- pectos presenta la sociedad humana. ''.. etc. las prácticas tas. entre las varias horas del día j de j la las obligaciones legales. la amistad. ó al culto pú- blico etc. las devo- exigencias físicas sociales j las ocupaciones de el la profesión á que pertenezca muslina. ó al gobierno. á llevar el de espíritu vivificador de aquélla á todas las múltiples manifestaciones de ésta. 228. quiere estudiarla en fin sus relaciones con la vida social. ó al estudio. no contento con es- tudiar la religión en sí. de la generalidad de los fieles. el comercio. dan á nuestro teólogo ocasión para consejos saluda- 1 Ihía. ó se dedique á la enseñanza. los con- vites.— detalles que 387 al — tratar emplea de distribuir noche. en una palabra. Algazel. que la iniciación ascético-mística de los que aspiran á la perfección. Los viajes. Como que el objeto principal del Iliia j de todos sus libros j de su vida activa y académica más fué la educación religiosa del vulgo. .

las prácticas religiosas de la bendición y acción de gracias antes j después de comer. rante la refección. Sabíalo él bien. 2 Ihia. la codicia ó la mala de los con- pero sin desconocer la necesidad de éstos. II. para fe condenar tratos. dentro de 1 //lía. sin anatematizar toda justa ganancia el trabajo.— bles religioso 388 — j observaciones atinadas. es para enseñar. Si se ocupa del comercio es para vituperar los fraudes de todo género contrarios á la justicia j á la religión. Merecen estudio más detenido. j la utilidad de las pláticas espirituales du-. y para unirse más estrechamente con Dios. 1. por experiencia propia.3rarlos como un medio el más á propósito para romper el alma con los lazos de familia j amistad. Si la habla de comida '. . II. la conveniencia de proponerse servir á Dios más que saciar el apetito. 166. II. Si estudia los via- no se olvida de consid. procurada por jes ^. 3 Ihia. tanto de ordea como puramente secular j civil. 39. junto á las reglas de urbanidad j de galantería con los comensales.

música instrumental Los análisis psicológicos. y la licitud é ilicitud de la ó vocal. del fin á por ejemplo. morales ó intelectuales de la persona amada. el celo religioso. 109. la esencia de esta afección tivos que la j sus causas ó mopueden provocar. á que tal afición muestra Algazel. sino el exponer resumir sus consela cuencias en este la esfera de religión. entran por mucho en su libro de la amistad ^.— esta materia á 389 — que ahora nos referimos. es decir. nuestro teólogo no con- dena dades las amistades: el amor. confor- me á la doctrina aristotélico-neoplatónica. Desde punto de vista. ja por las cualifísicas. No corresponel de á nuestro objetivo presente tales doctrinas. así. no tiene nada de vituperable ni de laudable. Su moralidad depende dezca. tres cues- tiones de indiscutible interés: la amistad. . ja por pura sim- patía ó inclinación natural. la religión en la vida social. En él estudia. II. en sí mismo será considerado. el que obemoralmente bueno ó malo I cariño del discípulo hacía Ihia.

— obtener de éste 390 — para su salud su maestro. pero con la condición esencial de distinguir entre el pecado sujeto. ó la que sólo le proporcione honra. es decir. porque Dios también lo ama. como hijo de Dios. El más sublime motivo de á nuestros semejantes es el que nos la hace considerarlos como hijos de Dios por creación j hermanos nuestros. Algazel desciende á interesantes pormenores sobre la . á todo aquello que de algún modo revela sus infinitas perfecciones. Esta el el caridad sobrenatural á todos los hombres no excluje odio al pecador. amor fama j dinero. sino que lo in- duje j envuelve. como odioso para el Altísimo. según que aquél se proponga la ciencia útil eterna. se por es ama al hombre. no hombre. El que ama á Dios. decir. porque. no puede menos de sentir cariño á sus obras. pecado. los j de una manera especial hacia se dedican al servicio hombres que de Dios ó que se ha- llan adornados de cualidades gratas á El. en otros términos: j su hay que amar á la j aborrecer al persona. sino por Dios y en Dios. Ins- pirándose en este sano criterio. en este caso.

i) de punto de fe los doctores de cada época sobre ua o de costumbres. regla suprema é 2. II. la infalibilidad del consentimiento unánime í&l*3. . vida como en todo lo necesario para la vida del espíritu. canónicamente constituida y universal mente aceptada. buen muslim debe observar herejes en sus relaciones con los jeto: j pecadores. es á saber. la moral ha sido Ihia. Y esto nos conduce como por la mano á su tratado del celo religioso ^ La carencia de una autoridad. menos interesante es la doctrina senla tada acerca de los caracteres distintivos del verdadero amigo espiritual y de las obligaciones de esta santa fraternidad. así en lo que respecta á del cuerpo. Esta falta de una autoridad suprema se ha 2 tratado en vano de suplirla. inapelable del A dogma y de 210. mediante un dogma. j no sufrir el escándalo á nos expone No conviveacia y trato con ellos. especialmente por medio de la corrección fraterna. en virtud de la cual los hombres piadosos se ayudan mula tuamente.— conducta que el 391 — infieles. á fia de consejil'" este doble ob- no faltar á la caridad que á todo homque bre debemos.

al mismo tiempo. supleacción autoritaria. abstracto. tras de exponer todo alcance de esa obligatiene. activa j mutua. tiende Algazel la prano. el modo de rrección para no lesionar la caridad que al prójimo debemos. las circunstancias en que podemos esperar que el fruto de la corrección. toria A de en el tratado á que nos hemos el referido. y se tiene que ver desenmascarado tarde ó temorganizar esta acción social. ción. j aquellas en que son de temer peores males pecado A este estudio general análisis mismo que j de traíamos de evitar. examina sucesivamente unir las condiciones que debe rela co- que corrige á otro. que muslim de hacer que se cumpla el la lej religiosa por todos. En él. ha sido j es la más firme garantía para de el cumplimiento. de la lej religiosa: todo muslim la es un espía de sus así. el cor- religionarios: inspección es inmediata. sigue el infinites minucioso los casos prácticos en que el muslim debe ejercer la corrección fraterna en los diversos centros en .— el 392 — más insuperable obstáculo para la unidad la iglesia islámica. pero. hipócrita continua. siquiera externo.

vida musulmana. dentro j fuera de su país haciendo misiones. ja. cuando no pecaminosa. evitar do. paetc. fiel debe ejercer un verdadeja con sus hermanos entre si le quienes vive. la licitud Lh cuestión de cética. Algazel exige de todos peca- j cada uno délos ello está crejentes la instrucción ó catcquesis religiosa: no sólo el clero. baños. con los ex- j hogar. etc. . el que á obligado por oficio. el cu- jos resultados son negativos. porque los más grandes doctores han vituperado la costumbre de oir canciones j músicas. traños á su patria es fácil. Y por fin. sino hasta el simple ro apostolado. ni orador sagrado. el hogar doméstico.— que se desenvuelve giosa 393 la — mercados. 1 //lia. seos. reli- j civil. II. pero de la música ^ parece fuera de propósito en un libro de as- ha de tenerse presente que entre los musulmanes es muj debatida. Esto justifica que Algazel trate tan por extenso este problema. \8a. no contento con est& (obligación. las mezquitas. como diversión peligrosa para la salud del alma.

— Eq 394 — j exageradas quienes frente de las estrechas opiniones de algunos faquíes. sonido. las varias especies cuales son los cantos de reli- guerra. El criterio para re- . Algazel se coloca en un la j bondad intrínseca de al Profeta. que reúna las condiciones de ser bello j armonioso. etc. cioso estudio psicológico acerca de la natu- raleza del placer producido con el fin de evidenciar que no puede haber pecado en aquello que es conforme á la naturaleza. de peregrinación. las palabras que constituyen Entra después á estudiar de éste. al lado de la emoción provocada por el ritmo musical. discreto juiciosa medio que deja á salvo ese placer sensible j las evidentes prohibiciones atribuidas con fundamento este punto de vista va precedida La demostración de de un prepor la música. giosos. despiertan sentimientos el determinados canto. eróticos. j más aún si. fúnebres. porque es hecho universalmente experimentado que tural simpatía el oído se deleita por naes cuando el impresionado por su objeto propio. para toda audición de música ó canto debe de reputarse como ilícita.

Los cantos si apasionados del amante á su anaáda. v. el como que excitan y engendran la el pasión j provocan deseo placer de la espe- ranza. no por su esencia misma. si se trata mujer propia. si se dirigen á la mujer ajena ó se proponen como en la fin el vicio de la sodomía. El deseo. roso. En cambio. está ausente. La major la parte de los cantos eróticos de gente joven. serán lícitos. va unido á la esperanza de conseguir lo que se desea.— solver 395 la — de éstos acerca de las ilicitud ha de tomarse de nes: siguientes consideracio- 1/ El fia á que tienden. edad de las pasiones. porque la esperanza es deleitosa. se halla presente. deseo. Este placer de la esperanza está en razón directa del amor y deseo del objeto. si deseado lo es. serán ilícitos. sino . los cantos eróticos. por medio de la enumeración j la persona am- plificación poética de las dotes físicas j herde la mosura de el objeto amada. excitar el sí aunque en es si algo dolo- envuelve también deleite. ésta tienen por fin excitar el si placer del amor. incurren en esta prohibición. como la desesperación es dolorosa. Así pues. g.

— porque los 396 — aspecto digno de provocan indefectiblemente á lo que les es ilícito. ción. y el que las oje. Las canciones deshonestas ó indecentes (j dígase lo mismo de las injuriosas al prójimo j de las blasfemas contra Dios j sus santos) son ilícitas. 2/ Otro Si es tenerse en cuenta es el sexo y edad de á quien la persona que canta. en sólo se li- cuanto mujer. co- opera al pecado del que las entona. se prohibe oir ó Y bajo cantar cualla quier poema descriptivo de mujer. á no ser que el o vente los refiera á determinada persona. sino por naturaleza del asunto el peli- gro subjetivo que envuelven. 3. este respecto. no por la música que las acompaña. debe é inclina- atenderse mucho al temperamento la ciones habituales de cada individuo. será mujer no la ó si haj peligro de seduccantos. ilícito oir sus no por malicia intrínseca de éstos. Y en esto último. que no sea su legítima esposa ó esclava. se deba mirar. mas no aquellos que mitan á pintar con vivos colores su belleza física.' Ni debe olvidarse la cantado. sino por la letra. porque los hay tan dominados por pasión del .

entonces la ilicitud dependerá. sopla satanás en el corazón. á una mujer determinada:' la imaginaclase citada. que refieran de j ojen. especialmente los jóvenes oir cantos eróticos. no de otra cosa que del exceso. según xllgazel. qae no la pueden aun de última que se exciten sus pasiones seguida la descripción.— amor. interpretará en sentido tafórico cuantas frases eróticas meel contenga el poema. sin ción forja entonces con plástica realidad una imagen. En cambio. j la llama del amor sensual se levanta con violencia. 397 — . la ascética del simple muslim.» en torpe bosquejo. j las aplicará del instintivamente Señor. si se toma en gran cantidad. el hombre santo. j acaba por dañar Tal es. que produzca negligencia j olviá la do de las obligaciones sociales j religiosas. á todos los motivos indicados de ba de agregar caso en que la afición música j al canto se baga tan exagerada. enamorado de su Dios. Toda ella reli- obedece al propósito de vivificar por la . porque «también el pan es bueno. al amor místico ilicitud se alma bacia el Y finalmente.

sin el ejemplo de la realidad. 2 Ihía. Algazel no j del quiere abandonarlo á sus propia? fuerzas: la enseñanza teórica. Por esto. no mueve ni per- suade. que inspira las dos primeras partes del Ihía. todas las prácticas como personificándolas en tipo concretándolas y la persona y vida del Profeta. expresamente que no conviene que todos II. Antes de dejar al simple muslim para consagrarse á la educación del devoto místico. como en la literavida islámico en tura ascética cristiana inspiró el libro de la vida devota á San Francisco de Sales. de piedad j devoción. como sello y confirmación de esta primera parte de su sistema ascético. 248. profesen vida religiosa.— gidn la 398 — mundo musulmana. nuestro teólogo sintetiza todas las obligacio- nes religiosas j sociales. . de virtudes 1 En 458) dice su libro Del desprecio del mundo (Ihia. III. á quien Algazel propone como y modelo de perfección en todo género ^. sin convertir el un inmenso monasterio ^: discreto pensamiento.

podrán determinar una resolución tajas del subjetivamente decidida. exige una vocación sólida j decidida. Método de vida preferible para el devoto: inconvenientes y ventajas de la vida común y de la solitaria. Preliminar necesario: la elección de estado.— 399 — CAPÍTULO IX l. el en un método de vida más perfecto que fiel. — Consagrarse del simple el devoto al servicio de Dios. los entusiasmos pasajeros. Los fervores de un momento. eficaz en el afecto.a ascética devota purgativa de Algazel. pero son ma- los motivos para elegir un estado constante y definitivo. Ventajas é inconvenientes naturales y sobrenaturales del matrimonio y del celibato. como dirían nuestros teólogos. Por eso Algazel quiere que á . que se inspire previamente en el maduro examen de los inconvenientes j vennuevo estado que trata de abrazar.

también á aumentar número de mucho más padre cumple con los deberes que tiene en la educación de la prole. si mueren antes que él. j contribuir á su cumplimiento. intercediendo ante Dios por su salud eterna. . es conformarse con ese decreto eterno de Dios. las ventajas é inconvenientes que ofrece la vida solitaria j la vida común. sin el matrimonio sería impo- dentro del orden actual de la provi- dencia. j.— 400 — esa elección preceda el la análisis minucioáo. Casarse. el matrimoel nio apaga. 2 Añade Algazel que el si el el matrimonio contribuye los fieles. pues. La vida conjugal tiene en su abono un ^ mérito indiscutible: el de cooperar con Dios á la propagación j conservación de la especie humana. ó amortigua al menos. haciendo de sus hijos servidores de Dios y del Profeta. el deleite es sólo un En segundo lugar. 16. que sible.'U. dentro de éste. los cuales pueden serle muy útiles. generacióa de excitante -. la prole. porque el fin del matrimonio sino la no es satisfacer el apetito sensual. fuego de 1 Ihia. ponderación concienzuda de las razones que militan en pro j en contra del matrimo- nio j del celibato.

predispone el corazón para el servicio divino. la importancia de las dos anterio- consiste en que proporciona lícitos. al alma multitud de placeres con el trato y convivencia de la mujer j los hijos. Otra utilidad del matrimonio. el alma por natural inclinación es dada á la tristeza. esta ventaja no es tan grande como las anteriores. porque la mortilas sugestiones ficación no acallará de satán que vendrá á tentarles aun en medio de la oración. por plexión ó temperamento. sin la mujer sería casi imposible la 26 Algazel— I . la alegría de espíritu. Sin embargo. Esta clase de homcom- bres que. por debilidad fisiológica. encuentran tentación de lujuria en todas las circunstancias. Por otra parte. aunque no de res. En cambio. de aquí que sea un reme- dio imprescindible para aquel cuyas pasiones se excitan con facilidad. sino la morti- que recurrir al que tendrán matrimonio. no remediarán su enfermedad con ficación externa ni interna. que proporciona la familia. Ahora bien. tituirse porque puede muj bien sus- con otros recreos honestos.— 401 — la concupiscencia. y la tristeza es pésimo estado para servir á Dios.

para las cuales tiene tud. aunque en medio de habría de gastar major parte del tiempo en el eseo j arreglo de la casa. El hombre. ha de manifestar. merced con los genios al cheque inevitable los individuos j pasiones de de su familia. puestas en continua j dura prueba. todas las virtudes del te. estado del matri- monio la ofrece una facilidad grandísima para corrección pasiones. por tanto. Finalmente. en compañía más aptimejor de la mujer. Esta mortificación. si viviera solo. puede declinar en ésta todas casa la familia estarán el esas labores. no quedándole vagar suficiente para dedicarse á los oficios propios servicio de Dios. este combate asiduo le dará ocasión oportunísima para purificar su alma j servir mejor á Dios^ .— la sociedad. j mortificación de las propias La convivencia del hombre con la padre de familia del jefe ó goberá la mujer j los hijos coloca al en situación idéntica nante de una sociedad. buen gobernan- j para ello tendrá que refrenar á diario sus malas inclinaciones. de su sexo j al En cambio. j así la j gobernadas. 402 — la buena economía del hogar doméstico.

de los deseos de su mujer en cosas ó que se vea obligado. la dificultad de soportar el genio de la mujer. Mas. sino de los de su mujer é hijos. opone Alga- zel los inconvenientes el que siguen. á saber. primero la grave responsabilidad que se contrae en el estado del matrimonio. ó á negocios injustos. pero si nos contradicen. es muj difícil que no se deje llevar ilícitas. á procurar la subsistencia de la familia dedicándose á ocu- paciones reprobadas. á pesar de esto. no sólo de sus actos. De este peligro se librará tan sólo que cuente con abundantes bienes de fortuna. por su numerosa prole y escasez de medios de vida. es el también muy general el peligro siguiente. ó en fin alimentándola con manjares que la religión prohibe.— Es 403 — viviendo aislado ó el muj fácil ser bueno. pronto saca- remos el nuestro. Aunque no tanto como éste. Al padre de familia se le exigirá el día del juicio estrechísima cuenta. Ea Es frente de estas ventajas. El hombre ya tiene jar para corregir sus pasiones mucho que trabay santificarse. en compañía de personas que nos siguen genio. .

cuando tenga que aguantar á todas horas otros ge- De modo que. á meterse en mundo. además de que ja tiene. la j de la religión. claro está. Los cuidamanutención de los hijos. 404 — será. casándose. El paralelo establecido ha de servir únicamente como de piedra de toque. en la cual contras- . así del celibato como del matrimonio. ¿qué pues. á contraer relaciones sociales. á la familia. Estos hábitos de vida mundana acaban por engendrar en el corazón afición desordenada á los bienes j cosas de acá abajo. Y. echa sobre la sí una carga. el su educación j crianza obligan forzosamente á acaparar riquezas. no se oculta á Algazel el peligro que habría en tomarlas las razones como absolutas para cualquier persona. á los hijos. j para disponerse á la ella como Puestas ante consideración de todo mus- lim en pro j en contra. á la mujer. esta afición es un es obstáculo insuperable para pensar en la vida futura preciso.— aun viviendo nios? solo. Pero no son estos los inconvenientes más delicados: el matrimonio acarrea casi siempre el olvido de Dios dos de la casa.

— tar las 405 — peculiares circunstancias fin de cada uno. Y un por cierto que esta conclusión suja le sugiere una dificultad bastante grave para celoso muslim ^ : «Si el estado más exce- lente para servir á Dios es el celibato ¿por qué nuestro Profeta fué polígamo. á de resolver en definitiva. mientras que Jesús fué célibe?» La respuesta no deja de ser ingeniosa: «El estado más excelente sería el de aquel que tuviese energía tal é intención tan pura á el la j levantada. que pudiera vez ser polígamo j célibe. La única regla general á que pa- rece inclinarse consiste en preferir el celi- bato para los que hagan profesión de vida religiosa. Así fué nuestro Pro- impidió consagrarse la presencia número de mujeres que tuvo no le al Señor de un modo perfectísimo. que le matrimonio no fuese un obstáculo que estorbara servir á Dios. ni recibir las revelacio- nes del cielo en momentos en que no se con- 1 Ihía. II. es decir. ni perder un momento siquiera feta: el de Dios. según ellas sean. . 24.

» Entonces Dios le inspiro: nTu morada está en el seno de mi misericordia. quizá escogió el celibato por- que no se sintiese con fuerzas para soportar las cargas del matrimonio ó porque temie- se alguno de los peligros indicados. •lesús posó su mano sobre él y exclamo: «¡Oh Dios mío! Tú has dispuesto para toda cosa su habitación. pero debemos asegurar que cada cual escogió el estado más excelente según sus personales circunstancias. Por que toca á Jesús. En una palabra: no sabemos qué motivos pudieron tener para obrar así uno j otro profeta.— cibe posible tal 406 — de otro cosa respecto homlo bre no adornado por Dios con las dotes profetices que otorgó á Mahoma. Púsose á buscar algún sitio en que refugiarse y distinguió una choza que estaba lejos. Fué á ella. y te man- . En verdad que yo te casaré en el día del juicio con cien huríes. Apartóse pues de allí. truenos y relámpagos. creadas por mi misma mano. 1 el cual solo sabrá los motivos ^. porque así les fué ordenado por Dios. pero lié aquí que en ella se hallaba una mujer.» curiosa anécdota relacionada Hé aquí una con esta cuestión: "Refiérese que Jesús se vio un día sorprendido por una fuerte tempestad de lluvia. Vio en un monte una gruta y se dirigió á ella. y para mí no la has dispuesto. Mas hé aquí que había dentro un león.

»— fZ/íiíi.» otro do S. . 29. cada uno de cuyos días será tan largo como la vida de este mundo. hijo de María. se ha amalgamado aquí la interpretación grosera que á esos textos dieron los possidebit. se casaría cuales. sensuales. Jesús bajaría á y reinaría con durante mil años. 20): «Yriipeshabentfoveaset volucres ccpVi nidos: filius autem hominis non liabet ubi caput reclinet.» En el texto de S.— Sobre todos ellos. Mateo (VIII. en medio de placeres A este error. 1. cenlupluin accipiet vitara aMernam Lucas (XXII. segiin los la tierra. capítulo 19: «Ex occasione hujus sententia\ quidam introducunt mille annos post resurrectionem. S. Esta anécdota se halla inspirada. Ireneo y Apolinario. dicentes. opta por el tendré sobre tu trono cuatro mil años." En otro del mismo querit domum evangelista (XIX. a? como sobre otros del Apocalipsis. Jerónimo en su Libro 3. alude S. ut edatis et bibatis super mensaní meam in regno meo: et sedeatis super thronos judicantes duodecim tribus Israel. Papías.» 3. tune nobis centuplum omnium rerum quas dimissimus et vitam <ieternam los justos. 30): «Et ego dispono vobis sicut disposuit mihi Pater meas regnum. in uxori- Domino di- centum recipiat in futuro. 141).— Decidido ja el 407 — si musiim. í En herejes «))7tí7iaríos-. esse reddendam: non intelligentes quod bus appareat turpitudo: ut qui unam pro misserit. Jesús. de que se hicieron eco S.° in Malthvmn. III. el día del juicio. 29): «Et omnis qui relivel fratres aut sórores aut patrem aut filios matrem aut uxorem aut sut agros propter noet men meum.» 2. y mandaré á un pregonero que vaya gritando: ¿Dónde están los que renunciaron ai nundo? Visitad todos el trono del que tatnl)ién renuncio á él.

la meta de la ascética es que el dad sin continuo recuerdo. ¿Servirá mejor á Dios en la soledad ó en medio del mundo? !Xues' tro teólogo estudia con detención las ventajas 1. ni familiarivoción. una nueva elección es precisa á cerca del género de vida en que haja de dedicarse á la perfección. ni conocimiento sin meditación. ja que no trata con los hombres.— 408 — celibato. .** j afecto. Todo esto exige No haj que bre muera de toda de- homamando j conociendo á Dios: j no haj amor sin familiaridad. libertad qiie no permite la vida social. Estar completaá la devoción.^ é inconvenientes de la vida solitaria Hé aquí las ventajas. olvidar que el fruto más abstrusos mistemundo. evita multitud de 4 Jhía. La soledad 149. li. ni cosa alguna de éstas sin que el corazón esté libre de toda otra idea 2. Así recibirá del cielo ilustraciones' ex- traordinarias sobre los rios estar libre de este j el otro de toda ocupación y preocupación. mente desocupado para darse á la meditación j á la familiaridad en el trato con Dios.

j le das motivo para que murmure de tí. si no los corriges. ó deste haces responsable del mientes al murmurador. quizá tu indiscreción ó la malicia del corregido determinará un pela cado mayor. El más difícil de evitar es la maledicencia. procura halagarlas para hacerse simpático. porque el gusto afición á criticar j murmurar de los prójimos tiene una dulzura y atractivo extraordinarios para la majoría de los hombres. sólo que te marches. si los corriges.^^: murmuración. es plir ó el que consiste en no cumel cumplir mal precepto divino de la el mundo. claro está. y. pudiendo y debiendo. también casi inevitable en sociedad.— 409 — j pecados j peligros á que está expuesto todo el que vive en sociedad. no tiene más remedio que obrar con hipocresía para darles gusto en todo lo que . Pocos se libran de este vicio. Viviendo en Dios. al Y uaa de dos: ó'>. Y ¿qué diremos de las hipocre- sía? El que vive entre gentes. j entonces ganas su enemistad j su odio. Otro pecado. oír la lias. pecas contra corrección fraterna. hay que ver seguramente pecados. y entonces te mismo pecado.

aunque no sea más que breve rato. Seguramente que. de lo contrario. Es que el trato se ha familiarizado la naturaleza . lejos de sentir. á que obliga la sociedad. de la casi fatal influencia que ejerce en la modificación de nuestras naturales incliel trato naciones más? Este influjo sí j convivencia con los deque es sutil y se escapa con un hombre vi- á la penetración de los más avisados! Que se á hablar ponga un santo cioso j corrompido. que estamos muy Todo se vuelve preguntar por su salud. familia j negocios. es esa que consiste en manifestar un cariño é interés por nuestros prójimos. La menos mala hipocresía. mientras que nuestro corazón apenas si sale de su habitual frialdad é indiferencia. notará algún cambio en su corazón: ya no le parecerá tan abominable como con antes la corrupción y el vicio. al terminar.— llagan 410 — j piensen. en fin. aunque en su interior esté experimentando aversión hacia él. se hará odioso j nadie le querrá. ¡cuando no está consumiéndose por la envidia ó la aversión hacia aquella persona de quien tanto apa- rentamos interesarnos! Pues ¿qué decir.

en al comparación con piritual. trar si no podemos encon- compañeros. pues. ¡Cuánespiando tus más pequeños actos. j peticiones que no es fácil satis- tas veces estarán calumnias j falsos testimonios. exigencias facer. j las conservatí rán en su memoria para utilizarlas contra . como las male- sospechas j juicios temerarios. Claro es desús prójimos: menos. es preferible la soledad. tratando sólo con buenos j santos. cuja vida j costumbres nos puedan servir de modelo. pero es que en la sociedad éstos son los menos. --3/ Estar libres de las discordias el j rencillas á que está expuesto que habita en sociedad. Por consiguiente. dicencias. no le hacen ja mella sus propios pecados veniales. tus más insignificantes palabras j las interpretarán torcidamente. — 4. habrá contraído soberbia es- que de este peligro del mal ejemplo nos libraríamos. sino que como un hombre los vicios la virtuoso.— y cados mortales se considera al 411 — lo ha acabado por no asustarle que antes Ift causaba horror: á fuerza de ver cometer peprójimo.* Estar exentos de todo daño que nos puede sobrevenir de parte de nuestros prójimos.

visitar un enfermo. caso de que sane.. Eo muj diel tenerlo contento: lo único que le preoes su bienestar propio. En una á palabra: si quieres tener á todos contentos. fácil cupa ro El más llevadev. asis- j de los deberes sociales. tomar parte en por lo un banquete ó en una boda. está' tú Y ¡claro no podrás alguna vez cumplir con alguno de esos deberes j desearás que acep- Y ¿qué pasa entonces? pues que te contestan. lidad primera es evidente: está satisfecho con lo fícil La utihombre nunca que tiene. exige menos gasto de tiempo. tir á un funeral. has de plir con todos igual. si cum- uno en particular .» Con lo cual te habrás ten tus excusas. pues ja es corriente decir que el que no visita á un enfermo. á fin de que no le eche en cara su falta de urbani- dad. A veces ocasionan estas exigencias algo peor. desea luego que se muera. ganado la enemistad de tu prójimo. ni sentirás tentaciones de ambición. cuando no produzca mejores inconvenientes. «Cumpliste con fulano y no cumples conmigo.en el — momento oportuno! — 5/ En — 412 la soledad^ ni serás víctima de las exigencias sociales. g.

— lo distingues. j noche exclusiva¿cómo pues. ja nos parece mezquina nuestra posición en el mun- j sufrimos el al vernos postergados. que vive en soledad no es testi- go de esa pompa mundana. por- . deseo ambición. no puede menos de nacer en engendra do. Pero cumplir con todos no le es posible ni siquie- ra al que se dedique día mente á ese oficio. Si así es. estás perdido para siem- pre en este ó en el otro muudo. Porque una dedos: viviendo en medio del mundo. los 413 — te demás abandonan. el no sentir tentaciones de ambición. en éste. ó tienes una fe viva y una piedad cáliz sólida que te den ener- gía de espíritu bastante para beber hasta las heces el de la amargura. j por tanto ni la desea ni la ambiciona. la corazón el este deseo de gozar de su felicidad. la Ea cambio. Al contem- plar la hermosura j brillo del mundo el social. ó no tienes esa paciencia j te dejas llevar de tus deseos de grandeza j tratas de ingeniarte para conseguirla. Eq tal estado. á saber. ha de poder hacerlo quien tenga alguna otra ocupación religiosa ó civil? No es tampoco menor la segunda utilidad insinuada.

las ciencias. 1. no tiene que sufrir el trato con los — hombres necios j faltar á la caridad fastidiosos. una vez el conseguidos. 6/ El que vive solo. Todos la se reducirán evidentemente á de la privación de las ventajas vida social. no se conciben sino en medio de la sociedad. pero. que Algazel expone cuida- dosamente. si no . Pasemos la á analizar los inconvenientes ellos de vida solitaria. arrancan del corazón recuer- do de Dios j de la otra vida. murmu- rando ú ofendiendo á esos infelices que también son hijos de Dios. ni se expone á j á la paciencia. Estas dos ocupaciones. sino que se ve frustrada en do. Sin embargo. en el otro mun- porque los bienes mundanos. una vez aprendidas. Quien tenga que aprender las primeras. de aquellas otras que no son necesarias. la mejoría de los casos. no podrá conseguirlo en la soledad. las más excelentes para servir á Dios. haj que distinguir cujo conocimiento es imprescindible á todo muslim.' El enseñar j el aprender.— 414 — que la ambición no siempre se satisface á medida del deseo.

mientras él piense que es eso no un gran buena la siervo de Dios. no se librará de caer en errores crasísi- mos acerca de Dios y sus atributos. es decir. sería el de la sociedad. y acabará por ser en todo la irrisión del demonio. El alma la es como el enfermo: necesita un médiella co discreto que la cure. La ciencia es el fundamento de la sólida piedad. porque obrando no haría más que perder el tiempo durmiendo. devola. se sintiera Eq csmbio. también ocupación muy meritoria. con los cuales errores se familiarizará. si no conoce ya la medicina. ó me- ditando necedades ó entregándose á interminables rezos. retírese á la soledad. chas ciencias. para vulgo que no sabe todo lo necesario é indispensable. sise toma coQ recta intención por el maestro y el es . y por es soledad para los el ignorantes. antes colmo del extravío el apartarse de haber aprendido diasí. todos sus actos externos é internos resultarán iciítiles y va- nos.— piensa dedicarse al 415 — sino á la vide estudio. en una palabra. si con aptitudes para entregarse al estudio de las ciencias teológicas j metafísicas. Por lo que toca á enseñanza.

no la sociedad con los demás hombres. Para sí. Por esta consideración. á no ser que piease adquirir bie- 1 Esle párrafo (¡lúa. el que nei^esite tiene más remedio que abandonar j exponerse á los pecados á que se presta el comercio. muerte j sabio la perdición del alma. I60j es muy interesante para conocer el estado de la enseñanza en la época de Algazel. 4-67) y el Libro del vituperio de la presun- ción espiritual (Ihia. el le será difícil Algazel juzga preferible para vida solitaria.) . II. Sirven al mismo propósito el Libro de la ciencia (Ihia. I. Mas si se emprende con es la exclu- de grangear dinero. III. honra muchos discípulos j admiradores. mejor le será la soledad. que no cabe sino viviendo en Por tanto. porque cree que eximirse de aquellos peligros en medio de la sociedad y porque no podrá encontrar que escuchen sus enseñanzas con rectitud de intención '. Ea cambio. si cuenta con bienes bastantes para sus necesidades. sivo fin 416 — el .— discípulo. 2. 264-292. soledad procurarse así la vida.* El procurar para sí j para los demás los medios de casi discípulos — subsistencia. mediante el comercio ó ia industria.

Por consiguiente. soportando las impertinencias de los próji- malos mos. y no hay duda la que es ocupación más excelente que la religión prescribe. que el vivir en sociedad contribuye á nuestra propia disciplina — moral. mediante nuestra cooperación auxilio personal ó pecuniario. vida solitaria. á fin de domeñar así nuestras quien concupiscencias. luchando por sufrir con paciencia sus tratos. si se hace aquélla dentro de los lí- mites que j si ésta no se consagra á devociones externas solamente. 3. sólo sería preferible. arri- ba dichas. porque en este caso el comercio es mejor ocupación que la vida solitaria dedicada á prácticas devotas puramente externas j supererogatorias. que atañe á procurar la subsistencia á la del prójimo. men de la razón j de A 27 esto obedece el admitir legos para criados en los Algazel — . será preferible la vida social á la solitaria para no tenga sujetas aún las la pasiones al dicta\ej divina.— 417 — nes para darlos de limosna. sino á las prácticas internas de piedad.' La educación propia j ajena. si en ella hubiera de consa- grarse Por lo meditación j contemplación. Es decir.

Pero hemos evidente. en virtud de las fervientes oraciones de los sufíes ral '. añadido que á la la sociedad contribuye también esto es tan educación ajena. . que ya citamos. titulado Auarif-olmaárif. con lo cual pueden mortificarse j educarse. etc. Muchas páginas del Ihii podrían servir para este estudio. que hace de director j maestro de Sería interesantísimo un estudio sobre la or1 etanizoción de los ordenes religiosas en el islamismo. necesitan salir de él clarse con las gentes de los cos j pedir limosna. en cambio. que huelga todo comentario: cabalmente á esto obedece la vida de los sufíes en comunidad. al mismo las gracias tiempo que participan de espiri- tuales que Dios les otorga. para servir al convento. una vez conseguida es la mortificación de las pasiones. En gene- puede también establecerse que la vida social es mejor que la solitaria en los comienzos del noviciado. preferible la soledad. aun para quien ha ja de dedicarse á la perfección. etc. no menos que el libro de El Sohrauardí.. bajo la dirección j magisterio de un anciano -.— 418 — j mezmercados públi- conventos de los sufíes: esos legos.

además de esto. Guando el cola tristeza y el mal La virtud no se hace fácil. las distracciones contribuyen grandemente á fo- mentar la virtud razón se ve dominado por humor. — 4. puede también ser prohibida en el caso contrario. Algazel no duda en aconsejar. claro es terrenal. y el hábito no nace sino cuando encontramos en ella gusto y consuelo espiritual. el trato y ho- sino con nesto recreo con algún compañero virtuoso. de esta utilidad de la vida que decir lo que de enseñanza. Por esto. en caso que nos ocupa.— social liay 419 — la espíritu. el hábito. banquetes. aun á los eremitas. es una ventaja mundana y aun cuando puede ser lícita el trato y se obtiene por con personas religiosas Pero. que proporcionan los festines. se ciega. tertulias y reuniones de sociedad.* El consuelo propio j ajeno. . Así pues. tantos los discípulos de y tan pocos los de aquéllas. y de recono- cida piedad. el con la sola restricción es de que. Esta ventaja. por eso son éstas. no tan fácil encontrarse con discípulos faltos de intención sincera. si que que. y devoción. como en la enseñanza de las ciencias especulativas.

por medio de conversaciones espirituales durante una hora sí menos. á funciones religiosas. pr-rque puede visitarnos en la la enfermedad. viviendo en sociedad. ¡Cuán- tos viven aislados los en su casa. etc. por sobervia. asistiendo á funerales. no es posible en la soledad. regocijarse con (ülaro es que enhay taiabiéa inconve- nosotros en la prosperidad.. etc. Al prójimo también se da ocasión de obtener iguales méritos. visitando Más aún: hasta se puede ganar mucho asistiendo á bodas j convites. más excelentes. sin comunicar el demás. ja extraordinarias. según hemos visto en el párrafo anterior. Este — 6. el de la devoción.— á fin 420 — peor enemigo diaria por lo de desterrar la tristeza. demás méritos de vida eterna. ya ordinarias. consolarnos en desgracia. frente de esta ventaja nientes. la Más aún: cabalmente escogen al- vida solitaria.* El obtener para j procurar á Para sí.' La humilla- uno de gunos con los medio de perfección espiritual. únicamente para evitarse disgusto que se tomarían al ver que no se les . enfermos. los — 5. ción. que la prudencia debe contrapesar para resolver en definitiva.

— 421 — respeta como el ellos creen merecerse. viviendo en sociedad^ y de que nadie dé crédito á su falsa piedad j á la celda su fingida devoción! Estos toman como antifaz de sus desórdenes. encuentran su placer en que los pueblos y los príncipes corran en la tropel á su encuentro. el retirarse del mundo por esta causa es una necedad. á poca costa! Haj una señal muj clara para distinguirlos: aunque no gustan visitar á los demás. se amontonen á puerta de sus celdas y se disputen á porfía la gracia de besar sus manos. por muchas razones. como ga- rantía de su fama de santos. gus- tan que se les visite. seguramente que aborrecerían nes! De modo que las gentes todas esas visitas y peregrinaciose aislan de las gentes cales balmente porque sólo preocupa el juicio que puedan formar de su virtud. como signo de bendición del cielo. ¡Si estos tales hubieran escogido la soledad con la santa intención de hacer vida interior. ó para no perder ante las prestigio que presumen gozar del gentes! ¡Cuántos se retiran mundo por temor de que salgan á la luz del día sus vicios. Ahora bien. .

. el Por consicelda para que se encierra en la conseguir fama de santo. sabría en fin b .sea la estima v odiando á guiente. sólo consigue pesares acá abajo j un castigo major en la otra vida. porque quien bus- qae ser agradable á le las gentes.— 422 — Primero. los demás. no aminora en modo alguno el prestigio ds una persona que sea verdaderamente grande por su ciencia ó santidad. por medio de la oración y meditación. que cree producirles. sólo Dios lo produce. el rebajarse á tratar con. del tiempo necesarios para sus prácticas de . Dios. sabría que el El necesitan en todo v para todo. no gozar de la libertad. porque la liumillación propia. Luego la soledad es buena. ese gentes sólo á está extraviado: si conociese perfectamente las quién es Dios. que quien amor de los hombres. recibe como recompensa el el odio de Dios y de los hombres. Además. si viven en muny do. únicamente para las almas que desean consagrar los instantes todos de su vida al servicio de su Dios. sabría que daño ó beneficio. del vagar. el y que por tanto temen. quien trate de conseguir que estimen en mucho.

Porque es enel muy y cómodo creerse ya probado. Es preciso que de sí se dedique á estudiar. hay que domeñarlos y estos vicios son Y . el rencoroso. vicios. hábitos. de sus inclinaciones secretas. se aleja de sus semejantes. de su carácter. el vidioso. no destilan veneno de sus tales.— puesto tanto el 423 — j que son secretos piedad. cuanto más y ocultos: con apariencia de virtud. Luego no el ?erá baena la vida solitaria para esta que no baja adquirido si experiencia. El niño. de su:s todo lo cual no es posible fácil en la vida solitaria. más de temer. encierran un veneno mortal para prueba ó experiencia que el el alma.' La sí alma hace de misma viviendo en entendimiento por socieded. sí solo No la se basta el para conocer per- fectamente las exigencias de vida del mundo ni de la religión: solamente se ad- quiere esto por la experiencia j el ejercicio. es preciso que adquiera la experiencia mismo. per lo morcual. Más aún. —7. vi- viendo solo: el iracundo. mientras viven solos. será siempre un hombre igaorante é inexperto. Tales son los peligros á que está ex- que elija la vida solitaria.

carga sobre sus hombros un odre de . que quieren purificar sus corazones. ni ojos que le el la vean. Así es el corazón henchido de enviira. 424 — vencerlos: no basta aquietarlos. que la dolencia ha si alguien le mueve. ni personas que hagan moverse. quizá llegue á presumir enfermo que está sano. evitando que alejándose de toda ocasión que El corazón lleno de estos vila llega henchida de pus y de malos humores. Así es que. El enfermo no siente el dolor. Pero. de malos hábitos: sólo se desbordan éstos. ó si punza con la lanceta. si no haj manos que la toquen. de de avaricia. de rencor. se someten gustosos á pruebas y experiencias espirituales: quien se siente soberbio j va- nidoso.— se exciten. bien pronto la llaga destilará pus j se desbordará con ímpetu aquel mismo humor que antes estaba tan reposado porque se le impedía la desaparecido. los los cuando se le mueve j excita. los provoque. mientras no mueve el miembro llagado cios es como ó mientras alguien no se lo toca. dia. en una palabra. Por esto que andan por el camino de la perfección. el sangrador le salida. que no tiene llaga..

Algazel insiste en el criterio seguido antela inconvenientes de que es un crasísimo una manera absoluta y general acerca de la excelencia mayor de uno ú otro método de vida. su parangón con las ventajas seguras que piense grangear etc. median- más secretos vicios del corazón. tención que le mueve á aceptar una ú otra vida. porque los peligros del al- ma. bar su espíritu. los el manifestarse. vida social j solitaria. conriormente.. En definitiva pues. diciendo error el decidir de viene estudiar en cada caso la la condición de persona que trata de escoger entre ambos la in- métodos. que se escapan á la penetración la de mayoría de los hombres. y de este . las asechanzas de satán son tan sutiles j delicadas. la vida social tiene esta nueva ventaja que es grandísima: te ella.. las ventajas é Expuestas así. al detalle. j marcha á ser objeto de la curiosidad pública por en medio de los mercados. etc. los peligros á que personalmente se expone.— 425 — á tin de pro- agua ó sobre su cabeza un haz de leña. Antes bien. las cualidades del individuo con quien se haya de vivir en compañía.

426 — estudio concienzudo ha de resultar la deci- .— sión definitiva.

otra. es Mas.— Sus potencias apetitivas y aprehensivas del orden sensible. que como dijimos envuelve dos etapas cardinales: una. imposible devoto corrija sus vicios y mortifique sus pasiones. — — Realizada la elección de estado y de método de vida. Potencias anímicas que especiJican al hombre: la inteligencia y la voluntad.— Concepto del alma. como observa Algazel. Triple alegoría del combate ascético.— 427 CAPITULO X l^a ascética devota purgativa. la purificación del corazón por la mortificación de los vicios. (Continuación) Nociones psicológicas indispensables para el combate ascético. si no conoce de antemano la el que . adquisición la unión con Dios por la de las virtudes. el devoto puede ja emprender el camino de su perfección espiritual.

y causas de éstas j los recursos con que cuenta su espíritu para la como prólogo ó preli- minar de la ascética purgativa y de la uniha menester el devoto de algunas tiva. es decir que. Huelga prevenir que esta psicología de Algazel tiene poco ó nada de original en su fondo esencial. cuya versión dare- mos en 2 el apéndice III. nociones psicológicas. . antes de entrar en el fondo propio de la ^. 3. especialmente el litn\aáo pequeño. III. él con brillantes y suel gestivos según gusto oriental.. matizado todo símiles.° Ihia.) Las deficiencias se completan con la doctrina de los dos Almadnún. ascética purgativa Precede á toda ella un capítulo ^ en que 1 Esta psicología.— naturaleza lucha. pero no deja de brillar tampoco en tal cual idea nueva en la forma de exposición. 3. que es idéntico sus páginas al de la neo- platónica. resumirla en este capítulo. Intentemos. y sobre todo encanta por la sencillez didáctica y por la galanura del estilo. escrita para el vulgo y sin pretensiones cientíQcas. pues. 428 — j aquéllos. se contiene en su Libro de las maravillan del corazón (Ihia. 1.

que constitues lo ye el la esencia del hombre. ó mejor. espirilu. costado cujo interior hueco de sangre negra j que es como el origen j fuente del espíritu vital. al de la causa principal con su al instrumento j del que ocupa un lugar . Algazel excluye de su consideración este primer sentido. al de los sujetos con sus atributos. habla. La palabra dos: 1. alma é inleligencia. hombre conoce. Un que ser que sólo inmateque en divino j espiritual. interesa á ios médicos.° corazón se toma en dos sentiizquierdo de la caja está lleno Un en trozo de carne de figura cónica. Este ser tiene cierta relación ó enlace con el órgano corpóreo de que antes hemos hablado. 2. merece.— 429 — Algazel analiza cuidadosamente las ideas por los nombres diversos que promiscuamente se emplean para designar significadas el principio específico de la vida del hom- bre: corazón. em- pero la majoría de las gentes andan inciertas ce." rial. el situado torácica. j confusas que es acerca del al modo de este enla- análogo de los cuerpos con sus accidentes. sutil. una desmerece j es responsable. entiende.

por todos los bros del cuerpo. lugar ocupado. difunde á través de las arterias. naciendo de la cavidad del corazón." Un cuerpo sutil y leve que. el espíritu corre y el se difunde.° Aquel ser inmaterial . que el do toman la palabra espíritu los aseguran es un vapor tenue producido por calor del corazón. La palabra espíritu se toma también en dos sentidos: 1. sin tratar de su esencia. Algazel se excusa de aclarar esta tesis platónica de la dental entre el alma j el ya porque la ascética. En este primer sentimédicos. la todos de la casa.— con el 430 — unión accicuerpo. la lumbre de la vida sensibilidad externa. como la lámpara va recola casa. ya en fin porque para el propósito de su obra basta conocer las cualidades y atributos del alma. lámpara y recorre los aposentos iluminándolos con su reses la luz La vida que llega á la pa- red. al miemy de la la modo que luz emana de plandor. el espíritu es la lámpara. 2. rriendo todos los rincones de movida por que la maneja. no encaja su estudio dentro de ya por imitar la conducta de Malioraa que jamás habló acerca de la esencia del espíritu.

La palabra alma forma concupiscible tiene igualmente doble sentido: 1. terial. y que por tanto echa en cara al hombre su tibieza en el servicio de Dios.— 431 — que en cual el hombre conoce j percibe.° . en el apéndice 1. la que no goza de perfecto reposo. según sus cualidades ó estados diversos: llá- mase alma bajo el tranquila.° El apetito sensitivo en su doble é irascible. A él se refiere el Alcorán cuando dice: «Di: el espí- ritu es del mandato de mi Señor los ^. 2. aunque combate y contradice á las pasiones. ó sea la raíz j fuente de las pasiones. á que antes nos referimos. en su ser j esencia de tal. que goza de reposo la que nada ja las pasiones. Esta acepción es siempre que hablan del combate del alma. Sin embargo. la imperio de la razón. recibe diferentes epítetos. 1 Vide Almadnún pequeño.» Su ma- ravillosa esencia incorpórea es incognoscible para la majoría de hombres.° El ser inmaordinaria para los sufíes. por haber combatido á alma reprensora. le turba. j del hemos hablado anteriormente. y que cons- tituye á todo hombre.

tantas veces repetido. 80-83. el conocimiento in- telectual j el sujeto que conoce. usando el tecnicismo alcoránico': un ejército visible con los ojos del cuerpo. 2. la que ha dejado ya de sus pasiones. 4 y ítem. vi- apetito sensitivo. De ambos o. A este estudio superficial y casi exclusi- vamente lexicográfico del alma. Resumiendo: de plicadas. sigue el de sus facultades ó potencias que nuestro teólogo agrupa en dos ejércitos. el el corazón corpóreo. se sirve el espí- ritu 1 como de subditos y //iía.* El sujeto de ese conocimiento mis- mo. el alma ó las el espíritu. es decir. IV. representa un atributo ó cualidad del alma.— tir 432 — combaj abandonáapasión y á las su- alma precita. . La palabra inteligencia admite también una doble acepción: 1/ El conocimiento de las esencias de las cosas. siervos fieles. sometiéadose dose á los impulsos de la gestiones de satán. son diferentes entre el espíritu á saber: tal. III. Así tomada la pa- labra. cinco sólo ocho acepciones exsí. y otro visible sólo con los ojos del alma.

Pero no basta con este ejército exterior y visible. mientras que el párpado. Ha menester el alma de vehículo y cer viático para el viaje Hacia Dios. los pies.— 433 — El uno está formado por la las manos. La única diferencia está en que los ángeles saben que obedecen á Dios. g. del cuerpo. cuando le manda cerrarse ó necesaria der menos de obrar abrirse. sino después de el habitar en cuerpo y de haber recorrido la mansión de este mundo de acá abajo: no se puede alcanzar la mansión superior sin pasar Algazel— I 28 . los la de los án- cuales también obedecen j fatalmente sus órdenes. v. lengua y los de- más miembros internos. Esta sumisión se asemeja en algo á geles á Dios. El vehículo es el cuerpo. sin conocerse á sí propio y sin cono- tampoco su acto de sumisión. así externos ellos. son esclavos sin que sometidos imperio absoluto del corazón que los rige j gobierna. obedece al alma. puede el El viático es el conocimiento. que es el fin para el cual ha sido criada. No alma llegar á Dios. los ojos. puedan oponerse ni contradecir sus órdenes.. como Todos al en efecto. los oídos. sin poasí.

Luego uno interno. otro externo. necesita por tanto el alma proveerse de víveres aquí para su viaje. vista. otro externo. para evitar de destrucción tiene otros dos interno. procurándole los alimentos j demás medios convenientes á su naturaleza. Finalmente. oído. dispone el alma. mano. Igualmente. nece- sita otros dos ejércitos: uno interno. y como el vehículo es el cuerpo. si se caEl alma. el causas ejércitos: uno la apetito irascible. el pie j se defiende el demás miembros con que hombre de sus enemigos. olfato. externo. pues. el apetito concupiscible. alimento j medios para procurarlo. la mano y los demás miembros las y órganos corpóreos que proporcionan el ali- mento. los la per- cepción de los sentidos. órganos de estos sentidos. No los es esto sólo: de poco servirá tener apetito del rece de conocimiento.— por la inferior: para la 434 — el la vida presente es granero vida futura. j apartando de quen tos: él las causas que le perjudinecesita de dos ejérciotro ó dañen. Ahora bien. tacto j gusto. . la conservación del cuerpo solamente se consigue. lia menester también cuidarlo j conservarlo.

* del Teháfot. sin du- da. porque se dirige aquí al vulgo. IV. 80 y siguientes) . j sin embargo percibe su imagen en sí mismo. El bombre. cinco en núme- ro como los externos. los tres últimos sentidos internos: la estimativa.°) divinos (Ihla. que es la retentiva. la memorativa j el sentido común V 1 No puede negarse que Algazel está confuso y oscuro en este prolijo pasage. pues. los cuales residen en lo interior del cerebro. No la vertimos aquí porque nada de original presenta y porque podrá verse sintetizada también en la cuestión 18. Luego.— 435 — de otras facultades de conocer que son también sensibles. su deseo de no emplear el tecnicismo filosófico. perma. ji? fa- cultad. aunque internas hasta por razón de sus órganos. cierra los después de baber visto un objeto. He aquí. y además él mismo remite al lector á su Libro de la gi'alitud á los beneficios en que desenvuelve magistralmente la doctrina peripatética de las facultades aprehensivas y apetitivas en el hombre. en virtud de una nueva esa imagen conservada. (Apéndice 2. nece dicha imagen. ojos. en efecto. He aquí la fantasía Después. se recuerda por fin se j se la compone con unen y relacionan las va- rias especies sensibles conservadas. La razón es. otra. Son éstas facultades los llamados sentidos hilemos.

la cual se ajuda con ellos le sirve el viaje para recorrer el camino. III. sin es la ra- embargo. la reflexión.— el 436 — ^ Estas ligeras nociones psicológicas bastan á Algazel como preliminares para explicar combate ascético por medio de símiles «Has de saber que sumisión al los ejércitos del concu- piscible é irascible obedecen con perfecta de alma. interrumpiendo el viaje que había de y se rebelan á fin de conducirla á su eterna felicidad. la prudencia. j mucho su amistad j compañía en bordinarse contra inicua. se pierde de seguro. el alma un ejércitT. ella. Tiene. Pero. satanás. á las veces. Y tal es la condición de mayoría de gentes: sus entendimientos llegan á quedar 1 Ihia. se deja dominar por la de la las y la concupiscencia. servirle de ayuda contra ellos. que zón. que tiene decidido. intentan insu- tramando conspiración dominarla y someterla á servidumbre. que puede porque es del del de partido de Dios. 5. en lugar de auxiliarse el ejército con ira él. . como aquéllos son Si el alma. con lo cual se pierde.

cuando cabalmente debieran obrar al contrario: sometiendo las pasiones á la razón en las cosas que ésta declare necesarias. dia. una malicia tremenda. sin dejarle tranquilo ni . artero y malvado impostor que se disfraza con las apariencias del consejero leal para ocultar.— 437 — sometidos á las pasiones. le trae los víveres y provisiones á le trae la ciu- La ira y la cólera es el jefe de su guar- Ese siervo vil que los víveres es un falaz. un veneno mortal. bajo su fingida sinceridad. Los miembros j y gobernadores. porcuerpo es el reino del alma. su ciudad potencias son sus siervos que dad. La concupiscencia es el siervo vil do. oponiéndose á todos sus proyectos y planes de gobierno. porque en realidad no tiene otro habitual propósito que hacer la guerra al ministro sincero. sin hacer otra cosa que escogitar maneras de satisfacerlas. su mun- j mansión.» «Vamos con Alegoría á acomodarlo á tu inteligencia tres alegorías:» 1/ «El alma en el cuerpo es como que el el rey en su ciudad y en su reino. El entendimiento es su leal consejero y sabio ministro.

y domeñando el impulsos de ésta con imperio de aquélla y afeando y sus sus rastreras inclinaciones. si le consulta en todo. si deja siem- pre de seguir las indicaciones de aquel mal siervo SUJO. seguramente que la rectitud y la justicia brillarán por doquiera en todos los negocios de su reino. Pues del mismo modo: cuando el alma se auxilia con el entendimiento.— 438 — un minuto siquiera. de modo que todos éstos sean subditos que obedezcan. no señores que manden y gobiernen. si y á todos sus secuaces y auxiliares. porque obedece gustoso al ministro que lo mejor es hacer lo conademás procura poner al jefe de su guardia á las órdenes del ministro para que tenga sumiso y dominado á aqael siervo vil que le dice trario. entonces sus potencias todas se inspiran en la justicia hábitos morales son buenos y virtuosos. Si el rej se contenta sólo con su ministro para el gobierno de sus estados. la ira poniéndola sobre la concupiscende la y se sirve alternativamente una contra la otra. es decir.» . y discipli- na á cia. humillando unas veces la faria de aquélla por medio de otras los los hala- gos de ésta.

su caballo indó- perro sólo sabe morder.* merecido «Es el entendimiento como su perro. Si. cuando regrese á la corde su Señor.* «El cuerpo es una ciudad. Pero dejando desguarnelos subditos al cida la frontera. y el caballo es fácil á la rien- y el perro es dócil y está bien amaestra- do.— 439 — Alegoría 2. mismo y su es un torpe. la ira j la concupisceocia son los ene- migos que pues en le disputan j tratan de perder á sus subditos. recibirá los honores del triunfo. abandona furor de los enemigos. neral que lo cuerpo se convierte castillo fronterizo. los internos son sus ejérci- é los y auxiliares. lucha esforzadamente contra su enemigo j te lo derrota j si. es segu— . si el ginete mito. la concupiscen- cia es su caballo. Si el un ginete que sale de caza. feliz éxito tendrá la cacería. será reprochada el su conducta j recibirá de su Señor castigo. miembros soa sus subla realeza el ditos.» Alegoría 3. el alma en gecumpliendo con su deber. j defiende. da. el entendimiento es sentidos externos tos el rej que la gobierna. j la ira gi- nete es hábil. lo vence. Pero .

La la indocilidad del perro son los furores de ira que domina j supera al entendi- miento.— ro 440 — mantor- que ni el caballo obedecerá sumiso á la rienda. sobre todo la gula j la lujuria. los facultades anímicas. ira. 1 III. en lugar de obtener lo que desea. . sentidos externos é internos. 6. su poca prudencia. por virtud de las facultades que le especifican. «Todas Dios á bre. j por tanto es de esperar que se pier- da. sus cortos alcances. La peza del ginete es caballo la ignorancia del hombre. Lo hace breve- mente á continuación las ^. hasta aquí enumeradas. han sido otorgadas por animales lo mismo que al hom- Todos ellos tienen concupiscencia. El indómito es la concupiscencia insu- bordinada. El corderillo ve Ihia.» En tico todos estos símiles del combate ascéla ja se deja ver que victoria depende de la superioridad del hombre respecto de los irracionales. j de las cuales Algazel no ha tratado aún ex professo. ni el perro atenderá dócil á sus datos.

lo que la ennoblece y sublima. lo que especifica alma humana. '' no por evidencia inmediata . El bombre formula. el juicio de que un mismo individuo no puede estar á la vez en dos distintos lugares.jUo En J^ j¡^ ¥ efecto: les Así debe in- terpretarse este texto.. por medio del en- tendimiento. Este juicio lo extiende y aplica á todos los indilos sentidos viduos. luego esa extensión y aplica- ción universal es percibida.— al lobo 441 — de al él: lie y conoce que es su enemigo j huye aquí un caso de percepción sensi- ¿Qué es. conocimientos . pues. Y si el conocimiento lo de las los primeros principios es de un orden fortiori superior al sensible. por más que no perciben sino algunos. a será el de verdades adquiridas por demostración. La ciencia: es decir. Dios? La ciencia y la voluntad. La voluntad: ^^ i v^Lj^íÜJI j. el conocimiento de lo insensible. de lo universal y necesario. v. por una facultad superior á los sentidos. lo que la bace apta para llegar á tiva interna. g.

221).Carra de texto. . cabalmente es contraria la volición á la concupiscencia: ésta repugaa la sangría j la ventosa. la concupiscen- cia siente inclinación á los manjares deleito- sos durante la enfermedad.— conseguirlo. mientras el entendimiento las quiere j las busca j gasta el dinero por conseguirlas. Además que. Vaux no interpretó con exactitud pág. 442 — cuando el entendimiento ta percibido el fia de una cosa y los medios más aptos para despiértase naturalmente en él un deseo de alcanzarlo j de poner los me- una volición ó acto de querer. en árabe ^ j^'jLí ^hJi\\ son de dos clases: adquiridos por evidencia inmediata. Esta volición no debe confundirse con el dios. los rechaza racionales ó especulativos. ^. es decir querer de la concupiscencia. mientras el ensí tendimiento experimenta que dentro de haj algo que algo no es la j repugna. j ese concupiscencia. con el apetito sensitivo de los animales. este (Vide Gazah. en árabe ^^^^ ^^)\ ^aUá)! UH ^ y adqui- ridos por evidencia mediata ó sea por discurso ó raciocinio ^ ySsó] *1*J! .

un entendimiento capaz de conocer los fines actos. pues. consiste el para el feli- cual ha sido creado. su perfección cidad.» La tuye el ciencia. no hubiera creado también ese impulso activo que mueva á los miem- bros según exija el juicio del entendimiento. habiendo creado. fin En ello. como lo ha hecho. es lo el acto moral de voluntad que consti- principio de especificación para dis- tinguir al hombre de los demás animales. por ende. porque así sólo es j su como se aproxima á Dios por virtud de la semejanza con sus infinitas perfecciones. . la pero junta con libre.— de los 443 — si Dios. inútil de todo punto sería este juicio.

— Concepto de la gracia divina.— La discreción de espíritus. — Caminos principales de la sugestión diabólica. dentro del orden natural so- cuenta los lamente. Mas. facilitante. la otro.— 444 — CAPÍTULO XI I^a ascética devota purgativa. Su división en ilustrante. (Contiyiuación) Nociones de psicología sobrenatural. los volutante. el providencia divina ha establecido problema se complica de nuevo: la .— Método para combatir¿Bastan las jaculatorias para ahuyentar por comlas.— La tentación diabólica y la inspiración angélica. Tales son los medios ó recursos con que el hombre para el combate ascético. exci- — adyuvante y preservante. y enemigos que ha de combatir j vencer. — Explicación de lo punible y no punible en las tentaciones. — bles. los endurecidos. pleto á satán?— Versatilidad del corazón humano entre la sugestión diabólica y la inspiración angélica: los confirmados en gracia. como por encima de este orden. Pero todo esto.

. á través de conductos ó acequias diferentes. no basta al devoto para salir victorioso.» «El acceso de estas impresiones entran por los sentidos. del concupis- del irascible ó del temperamento y 1 Ihía. imaginación. si si llegan por medio de cible. interior. necesita conocer los peligros sobrenaturales que ha de enmis- contrar en su camino y los auxilios del mo orden que Dios pone en sus manos para sortear tamaños obstáculos. una fortaleza ata- cada á flechazos por todas partes. III. es en fin como un pozo á cujo fondo sin cesar afluyen tras otras. 20 y siguientes. j complemento de psicología Algazel va á estudiar tentación ó de la sugestión «Es el corazón iumano una es mu- chas puertas por las que se le entran á discreción las afecciones. la al cora- zón puede ser exterior é interior: exterior. imágenes diversas.— 445 — psicología hasta aquí expuesta. líquidos muy diversos. la el ^ Gomo amplianatuproblema de la casa con ción ral. es un espejo en unas cuja superficie se pintan de continuo.

propósito y la volición no se engendran espontáneala idea: el mente. es decir. es decir. que provocan el pueden impulsar al mal. Aunque se evi- ten ya para lo sucesivo esas ocasiones. más particularmente influyen en los son esas ideas que surgen de improviso en el espíritu. . esas ideas. Estas ideas excitan y mueven el á la voluntad. en el corazón reper- cute también la excitación. pensamientos y re- cuerdos que nos ocurren estando despreocupados. porque la intención.» «Atora bien. el deseo á la principio del obrar es el pensar: la idea provoca al de- intención y la intención excita á los miembros. Si se excita la concupiscencia por los excesos de la mesa ó por complexión natural del individuo. La de un objeto provoca en el corazón modificaciones determinadas.— 446 — sola vista complexión orgánica. á algo que nos haya de acarrear perjuicio en deseo. las imágenes percibidas subsisten: encárgase fantasía de enlazar unas con otras. sino después de seo. la j esta asociación de imágenes provoca otra de ideas j afectos análogos en el corazón. Las impre- siones que él.

. también su causa respectiva habrá de ser diferente. lo dispone á admitir la tj^^j^ —Aquí encajaría de lleno la doctri- na teológica de Algazel acerca de la gracia divina. Puede sintetizarse en lo siguiente: «La gracia o auxilio divino es imprescindi- . tendrá» distinto bre: la ción ''. que excita la al bien se llama inspiraal que impulsa mal. puesto tu. dos especies de ideas.. 73. demonio. que sobrevienen al espíri- necesariamente tendrán alguna las produzca. sa de la iluminación es la luz. que desenvuelve en el tomo IV. pág. al hablar de los beneficios de Dios. nom^. la sugestión. causa adecuada que Y ja que son de la naturaleza distinta. Como j cau- la del enne- grecimiento es el humo. ó al bien. así también la caude sa de la inspiración se llama ángel. para recibir se llama auxilio ( ^. j la Y la gracia divina que dispone al alma."^1^.— 447 — Siendo distintas esas lo futuro. sugestión Por otra parte. es decir. á algo proveclioso para la otra vida. la inspiración como que la se llama abandono . r!»¿I ).

ya por medio de la razón. ¿de qué le servirá esta mera voluntad. sin embargo. acaece en virtud de cierto concurso ó ayuda general que Dios presta. bueno ó malo. El auxilio ó gracia divina se divide en cuatro especiesí 4. Es decir. sin la gracia de la dirección divina. en efecto." el conocimiento del bien y del mal que Dios comunica á todos los hombres. se enseñar. pero.° el conocimiento que Dios co- munica á los devotos sucesivamente. mientras no esté seguro de no confundir el bien con el mal? Luego. Se define en estos términos: la adaptación ó conformidad entre la voluntad humana el decreto ó predestinación divina.J |J. iluminar.^Jl). que todo acto humano.» ble para todo hombre. es el 2. ni las demás condiciones. no obstante. Los ángeles son criatu- encomienda misión de lo hacer el bien. dirigir. Esta gracia tiene tres grados: es el 1. porque. si bien es verdad que la voluntad se inclina hacia su bien propio. mientras no conozca en qué consiste su bien propio. á medida que .* Lo ilustrante y — (4. merecedor de premio ó de castigo. Los demonios trario.— ras á quienes Dios 448 — la sugestión diabólica. de nada sirve la voluntad. excepto Dios que es único. sin ]a cual ningún hombre está en condiciones de buscar la felicidad. ya por medio de la revelación escrita que se contiene en los libros sagrados de los profetas. encargan de bacer el con- Todo en universo está apareado. se acostumbra á emplear el nombre de auxilio solamente para los actos buenos. ni el poder de obrar.

— «A. el comercio y el interés de un capital. es indiferente . el demonio j án- De ambos.S. cuando trata de poner en ejecución sus designios. por la caui Sh esto.SÍ pues. progresan en en fin. una vez completo el combate espiritual. como de dos dedos.'. se sirve como Señor para manejarlo y transformarlo le place. i-'-*)» Algazel — 29 . á pesar de esto. comparados con él. es el combate espiritual.°. que impulsa al hombre hacia el camino de su felicidad y le imprime movimiento. el 449 — humano se ve soliel corazón citado de continuo por el gel. por su naen absoluto para cuyo fruto el turaleza. ¡Cuántas personas se lanzan h. este último grado es el que en absoluto merece el nombre de dirección: los anteriores son veIos. le falte no porque direccó n (*. dándole fuerzas para lo bueno — y quitándoselas para lo malo. la i." personas Dios les ha dado la dirección. el iluminación especial de los profetas y santos. cuando ya está enterado de lo que es el ahorro. si.cia lo que saben que les ha de perjudicarl A L-sia. Este auxilio es interior y viene á ser como una gracia directiva de la voluntad. y hace conocer verdades inaccesibles á la razón. derrocha su dinero y no quiere acrecentarlo por esos medios. son como precursores suyos. que Dios otorga. es.^ La excilanle C'^"'/-'') que es el auxilio divino que ayuda al hombre. no se dirá que está excitado (-'^^v^'' ')' y sino porque esta dirección es todavía insuficiente para mover su voluntad. El muchacho. Porque el corazón.

en virtud de la cual los movimientos todos del —3.x))) qyg gs la acción divina. Esta.^ La hombre se encaminan en el fin tal forma y con tal facili- propuesto. queda perjudicial. y poniéndole obstáculos también interiores é insensibles para que evite el mal. desde momento en que el hombre se decide á seguir sus pasio- nes j obedecer sus apetitos ó á contradecirlos j refrenarlos. prestando ayuda á los órganos corpóreos y á los instrumentos externos.— 450 — bien y para el mal. que lo consiguen del mejor modo posible y en el tiempo mínimo. Muy análoga á esta gracia es la preservante {^^^*-- 1 ) que es el favor divino que ejer- ce su influencia en el interior. y que consiste en fortalecer las facultades anímicas interiormente. No basta la ilustración mera del entendimiento. es también preciso un au- dad hacia xilio nuevo que facilite los movimientos. pero no distinguen de los ignorantes que no saben lo que es han recibido la excitación. ni la excitación y moción de la voluntad. y en dar fuerza á los miembros y en bien disponer las circunstancias todas exteriormente. por tanto. á fin de que se realice á perfección el acto i. En el primer caso. fortaleciendo al hombre para que escoja el bien.» .^ La adyuvante al cual ha sido excitada la voluntad. para la inspiración del ángel j para la sugestión del demonio. facililante (J JA*». Esta el indiferencia se rompe. ser como la sintesis de todas ( JlajLvJI) Que viene á — las gracias. es una gracia más perfecta que la anterior.

j que. le sugería ideas buenas. aquel á quien Dios otorga.» «Siendo pues del diablo. como el demonio tienta por las pasiones. que todo hombre tal tiene su diablo tentador.— ya sometido á lo 451 — el la servidumbre de satán que domina por medio de sus mismas concuel piscencias: corazón entonces es nido j como el la mansión de satanás que en las pa- siones encuentra cebo j pasto abundante. si bien añade que Dios le ayu- solamente daba siempre para vencerlo. es in- dudable que á este individuo pasiones . Así asegura el Profeta. los cuales gustan por esto de descender basta él j tomarlo por morada su ja. las pasiones el instrumento como de ellas no está libre el corazón humano. las como y hasta el límite que convenga. que sólo se exciten cuando. Lo cual no significa otra cosa sino que. en este sentido. resulta que todo hombre está expuesto á las sugestiones diabólicas. por esto. llegando hasta decir que él mismo no estaba libre de enemigo. un dominio tal sobre ellas. En segundo caso. como al Profeta. el corazón se asemeja en sus cualidades á los ángeles.

paso al adversario.— 452 — sólo le impulsarán al bien. quede ado cerrado La mayoría de los corael zones humanos están dominados así por ejército de satán que los inunda con sus continuas sugestiones. él cedor acampa entonces en y lo El ventoma por el su morada habitual. él campo abonado para sus el en cambio. en Si. el diablo encuentra tentaciones. que de ellas se sirve. j el diablo. huje inhabitable.» «En suma. tampoco le sugerirá sino ideas buenas. sino purificandoresulta evidente . La lucha entre los del co- dos ejércitos enemigos en el estadio razón se prolonga hasta tanto que se abre á uno ú otro de los dos combatientes. para él j el ángel avanza comunicando sus santas inspiraciones. se entrega á pensar en Dios. Y como el princi- pio de donde dimana esa dominación del diablo es el haber obedecido á las pasiones. impulsándolos al mal y apartándolos del cielo. cuando el corazón'se ve dominado por los recuerdos mundanos j por las exigencias de la pasión. que no podrán reconquistar su propia independencia. demonio de aquella mansión.

» «Y aquí explique el lector la naturaleza es ó no un cuerpo sutil. Ese enemigo se llama satanás en el Alcorán. Además que quien pregunta estas cosas j pone tales objeciones. luego el muslim ya no debe cuidarse de otra cosa . que estas ideas exigen una causa. Cierto es que el obrar así sería estupidez. recuerdo de Dios^. de ciencia práctica. etc. si inspiraciones angélicas. figura y dimensiones de una víbora. y que lo que provoca á algo malo y de fatales consecuencias en lo futuro es un enemigo. etc. He aquí unas cuestiones perfectamente inútiles en un libro. como éste. cómo entra en el cuerpo del hombre. en vez de poner los medios para echársela de encima.— pasto de satanás. que es el sembrando en ellos el j que es el germen de las esperará tal vez que se le del demonio.. cuando le ban dicbo que la tiene dentro de sus vestidos. lo racional y prudente es combatirlo. 453 — los de todo apetito desordenado. Pues igualmente: una vez conocida la facilidad con que sobrevienen al alma ideas que provocan al mal. semeja á quien se entretiene en examinar el color.

Tales sugestiones son cernir.— que de vencerlo. al bien. las tentaciones. se les ofrece con el ropaje de la tentarlos invitándoles á Así al orador sagrado le tienta di- vide Almadnún grande. lo que que clara y evidentemente es pecaminoso. apéndice 1. es Porque de advertir que una de las ase- chanzas y malas artes de satán consiste en presentar el mal bajo las apariencias de bien. Es lo que sigue. 454 — mismo de '. Y dígase lo las cuestiones relativas á la naturaleza ángeles: tampoco son necesarias de los muslim saber sobre este problema algo que es más útil é importante. porque el diablo. Las ideas que sobrevienen «Bástele pues al al espíritu son de tres clases: 1. 3. mente conducen ciones. como no puede cometan virtud.' aquellas que dejan lugar á duda sobre si vienen del ángel ó del demonio. es de- 2.^ aquellas que claraó sea las inspira. mal.° . muj difíciles de dis- y la mayor parte de los devotos se pierden de este modo.* aquellas al que evidentemente provocan cir.

haces así. no empleándote en enseñar y mover á las gentes para que vayan por el camino de su salvalos aprovechas? cólera. con adulaciones. pues. le dice. ¿cómo. el privilegio de una inteligencia una palabra fácil. que podría producir tu palabra en el corazón de los oyentes. eres tan ingrato á tamaños beneficios.» Con . al y á tie- punto de caer fuego eterno? ¿Es que no nes caridad para esos hijos de Dios? ¡Arráncalos de ese peligro con tus amonestaciones! Dios te lia concedido clara. se pierde. todo el fruto. á su justa ¿Te expondrás acaso guardando silencio. á que se ocupe en predicar á las gentes. Después se atreve ja á sugerirle que se adorne en «Si no los discursos. que use un estilo afectado.— 455 — ciéndole: «¿No ves cómo las almas se pierden por la igaorancia de la religión? ¿No ves cómo están inertes por su negligencia. un acento conmovedor j persuasivo. que no ción?» De esta manera el demonio sugiere al corazón incesantemente ideas halagadoras. arrastrándole poco á poco con arteras mañas. palabras elegantes lo j figu- ras retóricas. no es- los guiarás así por el camino recto.

264). III. bajo las apariencias de esto refiérese . 23): «Por que el diablo. pues en ella.— anécdota que Es digna de que se trae aquí cite la siguiente Algazel á propósito de las tentaciones de nuestro Señor Jesucristo. sólo intenta satisfacer la propia vanidad Interminable sería enumerar las artes el y endiablo gañosas mañas de que se sirve votos. á los anacoretas para seducir á las almas instruidas. y le dijo: «Di que no hay más que un solo Dios. obra ( eco profeso titulada Falacia de satán ^<^^lv x\j \ que no está citada en ningún catálogo. 1 Sobre esle interesante tema habla por extenel Libro de ¡a faUa presunción espiritual y aquí promete además componer una so Algazel en (Ihia. III. acaba por sembrar en su corazón la gérmenes de hipocresía. de la vana- gloria. hijo de María. porque creyendo pro- ponerse el bien espiritual de sus oyentes. á los de- y en general á cuanque odian el pecado evidente y manifiesto Cuide pues el devoto de discertos él sabe ^ . se apareció á Jesús.» Pero Jesús respondió: «¡Palabra de verdad! mas no la pronunciaré porque tú me la digas. del orgullo j de y aquel desgraciado camina hacia su perdición con sus mismos sermones.— tos elogios los 456 — la soberbia. Dice así (Ihia. á quien Dios maldiga.

» Es la primera el la ira j el la concupiscencia. conviene co- Mas el nocer las principales puertas por las cuales demonio penetra en dice Algazel ^. embargo se advierte analogía en el fondo: en ambas. el corazón es una forta- j satán en ella es el enemigo que quiere en- trar para tomarla j dominarla. pues. las principales. aquellas que por su anchura dan holgadísimo acceso á numerosos ejércitos de demonios. III.— nir las sugestiones. 457 — la pasión. el alma. lo cual exige conocerlas de antemano.» Aunque (IV. la tentación. . «Porque. envidia convirtió al ángel en bien. tal como sin la refiere San Mateo difiera de ésta.» para bien discernirlas. cuando hombre le se encoleriza. 1 Ihia. Indiquemos. como leza. la diablo juega con la pelota. ó cuando la sensualidad domina. no entradas es posible librarse de sus asaltos sino guardan- do bien todos los postigos. sino no con con la razón ilustrada por Dios. 1-10). 24. ocúltanse falacias. y bre- chas. el diablo tiende á averiguar si Jesús era Dios. Si- su corazón como los niños á guen en importancia cabalmente la envidia j la avaricia.

y prevaricó. mobiliario. á armas del demonio. después de bien comido. bastante. porque nada apetecía. cesita novecientos para adquirir palacio. y por la avaricia consiguió hacer pecar al primer hombre: podía gozar de todo el paraíso. El amor del lujo y de pompa mundana equivale á rendirse á sa- tán durante toda la vida. cada uno de los cuales exige para ser satisfecho todos los cien dina- Ya no tiene. porque las preocu- paciones del siglo no dejan al corazón pensar en otra cosa. Tras éstas viene la guía que fortalece á las concupiscencias todas. cree que es rico. porque neres encontrados. vestidos. Todavía es más expuesta á su- . Antes de hallarlos era rico. El que. etc. servidumbre. Después de hallarlos. se encuentra cien dinares. es decir. á todo aque- que no es estrictamente necesario para la conservación. pues.— 458 — demonio. Cada deseo lleva encadenado á otro y otro indefi- nidamente. enseguida le vienen diez deseos. sólo por comer de un árbol más. No el es tampoco pequeña la la brecha que abre en ordenada á 11o corazón afición des- las riquezas. pero en realidad es pobre. las la es decir.

—¿Y mi bebida?— Todo líquido que embriague. Por eso los mercados son nidos de diablos K se desliza en el Una de las más disimuladas brechas por corazón es la se obra donde satanás ligereza j priesa en el obrar. III. 26. seguro como está de que parar mientes < corazón no ba de del fanatis- ~.Señor. me has arrojado aquí bajo en señal de maldición! Señálame.) «Cuando .— ¿Y cuál será mi lugar de tertulia? Los mercados y plazas. Cuando el sin reflexión. III.— ¿Y mi alcorán?— Los versos. 26.— la pobreza.—¿Y mi comida? La que no haya sido santificada con la invocación de mi nombre. Dice así {Ihia.— Ahí tienes los baños.— ¿Y mi tradición?— La mentira. habitación. j para cometer fraudes en el comercio. pues. ¿Y mis lazos para cazar?— Las mujeres. diablo el aprovecha la coyuntura para sugerir el mal.— ¿Y mi almuédano? Las canciones. ¿Y mis doctores? Los malvados. 459 — y el gestiones diabólicas la avaricia temor de porque da ocasión para ser neel gligente en la cumplimiento del precepto de limosna y en la satisfacción de las deudas. atolondradamente.): «Cuando el demonio fué lanzado por Dios á la tierra.» Aquí trae el autor una anécdota sobre la no2 — — — — — che en que nació Jesucristo: (Jhía. dícese que exclamó: . ¿Y qué diremos Mahoma Aquí trae Algazel una curiosa tradición de acerca del demonio.

«—3. ejus celaretur diabolo. sin encontrar cosa alguna. de que sean ya adorados los ídolos. mártir. pues. liijo de María.» . á donde estaban los demonios y les dijo: «Un profeta nació ayer..'' En una curiosísima opinión de San Ignacio. dum eum putat non de virgine sed de uxore generatum. al hablar de la huida de Jesús á Egipto: también allí se dice que los ídolos cayeron. de esta noche en adelante.. 13): «Et súbito facta est cum angelo multitudo militise ccelestis. que no concibe ni pare mujer alguna.. Pero luego se encontró con que Jesús había nacido. á más de la murmuración j nació Jesús." En el texto de San Lucas (II.cap.» Voló después por los aires. escudriñando el oriente y occidente. sin hallarme yo presente.. laudantium Deum et dicentium: Gloria in excelsis Deo. presentáronse al diablo los espíritus infernales y le dijeron: los ídolos con la cabeza por tierra. 1): Quare non de simplici virgine sed de desponsata concipitur?. Sin embargo.— 2. etc. Y eso. Líber l. inquit. y los ángeles entonaban cánticos en su loor. Martyr Ignatius etiam quartam addidit causam cur a desponsata conceptus sit: Ut parlus."^ En la que traen los evangelios apócrifos. tentad á los hombres por la ligereza y apresuramiento en el obrar «—Esta anécdota parece inspirada: 1. sin que yo me enterase. citada por San Jerónimo (In Evangelium secundum Mattheum. Desesperad.— mo en la 460 — los adverla ca- defensa de las sectas? Este apasio- namiento engendra rencor contra sarios.. pues. « «Han amanecido Respondió el diablo: «Eso mismo os va á pasar á vosotros. Volvió.

acabando en la infidelidad ó en la herejía. . si por otra parte es conforme con ejercerá siempre sus gustos personales. hijuelas sujas. la justificará que es del credo de su secta. excesivamente abstrusos para sus cortos alcances. jGuántos haj que se dicen secuaces de Abubéquer ó de Alí. tal influjo ja sobre su corazón. que trabaja en pro de la religión. Guan- do satán consigue hacer creer á uno de estos fanáticos que su escuela ó secta es la única verdadera. muj satisfecho. en realidad son. que cualquier diciendo idea que le ocurra. Tales son algunas tan sólo de las entradas del demonio en el corazón. No menor postigo que abre al demonio la afición de la gente iliterata á meterse en estudios teo- lógicos.— humana 461 — la lumnia. Esta afición les lleva hasta á dudar de la verdad de los dogmas ó á for- marse ideas equivocadas acerca de Dios. cuando sólo trabaja en pro del demonio. mienten j cometen toda es clase de pecados! Si los por sus el les viera Abubéquer. Así cree. mientras comen manjares prohibidos. tendría- mayores enemigos. á que naturaleza siente instintiva inclinación.

parecer. al De donde parece inferirse que el corazón humano. pero si lo hace. la para separar sentir Algazel no deja de consegrarle atención que se merece. un nuevo problema.— las pasiones. «Es ésta. escri— 1 //íía. 462 — menos. abrumado bajo tantos influjos pecaminosos. intenciones. III. lo en el capítulo titulado: Expli- cación de pimible y no punible en las tentacio- nes. Surge. si resulta. no podrá menos de pecar. en efecto: «Las ideas que ocurran fieles. 31. mientras no Y añade en otro lulos gar: ángeles custodios: Cuando mi siervo propone cometer un peca- do. digan ó las bagan. Dice á mis las éste. ideas y propósitos que ocurren al corazón '^ . el del consentimiento á terio la tentación. dice. el ó sea el cridel consentir.» «Dios dice á no son punibles. como son innumerables: tantas. . una cuestión al muy delicada y cuja solución dictoria. por consiguiente. contra- nos atenemos exclusivamente á los testimonios del Alcorán j del Profeta. no lo escribáis.

Si en cambio propone uca acción si la buena. actos psicológicos analizar previamente los j su proceso completo «Lo desde el principio basta que se determinan en actos externos. escribidla. á podees mos es ver con sólo volvernos.» «¿Cómo resolver esta antítesis? Preciso es.» primero que surge en imprevista calle. — Lo segundo se la excitación del deseo de mirar. para intentarlo. consumados. de los que claramente se infiere que Dios castiga. pero practica.» el Esto de- muestra que Dios perdona propósito ó mera intención de pecar. textos contrarios existen. los miembros. '^. corpóreos. como hemos dicho. cuando. no sólo los pecados externos los consumados con también. escribirla diez veces. Pero.— 463 — bidlo. que engendra del >L¿5! . jendo por la el nos ocurre pensamiento de que la cual tras de nosotros viene una mujer. el espíritu es la idea Tal sucede. sino los internos del corazón. sin practicarla. Este acto un movimiento del concupiscible ó apeti- to natural sensitivo.

no surgirá el propósito ni mientras no desaparezcan los impedirlo. se llama juicio es la resolución ó creencia firme 3. Porque. v. g. — Lo cuarto decidida de volverse á mirar. Lo tercero es juzgar la ra- — zón sobre si eso. ines.— 464 — acto anterior. natural se incline. la vergüenza de mirar ó el temor de volverse. el mirar.. Estos obstáculos quizá desaparezcan con la reflexión. es decir. que es acto del entendimiento. convieel apetito ne ó no hacerlo. Este acto se llama de varios modos: tención propósito de obrar. es decir de la idea imprevista. posterior á los dos actos dichos. ó tendencia *. y que se llama inclinación de la naturaleza '. así como á la idea se le puede llamar accidente del alma -. obstáculos ó fines que puedan como lo serían. Esta resolución al 1 . Ese juicio reflexivo. aunque la intención.

Pero. Por ble. cuando el corazón recibido la idea primera. débil en sus comienzos. no es libre. los actos psicológicos que pre- ceden á la obra: idea. juicio y propósito. inclinación. pasaje primero que se Ha citado del Profeta. la idea. ya porque cualquier incidente nuevo distraiga al sujeto. el clinación mismo motivo.— 465 — principio. ya en fin porque algún obstáculo se le interponga impidiéndole realizar lo que se había propuesto. Cuatro son. y el acto no ponga. y esto. puede ser que el acto externo no se realice.» «Esto supuesto. ya porque después se retracte se el propósito. pero. de modo que se prolongue algún tiempo. débil. el primero. entonces el propósito. aun con vo- luntad firme y decidida. lia con negligencia» su atractivo descuidadamente. se fortifica y se convierte en voluntad ^. porque es indeliberada. pues. no es punible. Por que toca ó sea al jui- Algazel— I 30 . no lo y excitación fatal es tampoco la in- del concupisci- Y lo en este sentido debe entenderse el al acto tercero.

punible porque ja es cosa deliberada. después del propósito. es es decir. extraordinaria.— cío de si 466 — y li- conviene ó no obrar. Dios no le escribirá en su cuenta un pecado. que. un acto que reclama empeño mayor que el necesario para seguir la sugestión de . Será pues punible ó no. El cuarto. Si deja de obrar por motivo sobrenatural. el propósito de obrar. pero su retractación. sino un acto meritorio. combate dicho exige una energía preternatural. demuestra que el sujeto el ha prescindido de Dios. es acto meritorio.» «Sin embargo. En este caso. haj que distinguir. En efecto: todo propósito conforme con la inclinación natural. de modo que el esfuerzo anímico puesto en ese combate es un acto hecho por Dios j para Dios. porque su propósito era cier- tamente un pecado. haj que dis- tinguir dos clases de juicio: necesario bre. arrepin- tiéndose de su propósito anterior. debida á un combate del alma contra la naturaleza. por temor de Dios. como he- mos dicho. formule libre según que se ó necesariamente. En cambio. refle- xione de nuevo j no obre. puede suceder.

se condenará. sea el asesino. si á continuación se vuel- ve á mirar. tación.» manera de conciliar la antítesis que sólo es aparente. Así pues. Dios lo con- sidera como acto meritorio.— satáD. porque el el propósito por eso condena aunque uno solo otro tenía también Y de asesinar. En cambio. el Profeta á dos que riñan. el que consiente por la noche en asesinar á su enemigo ó en cometer un adulterio al día siguiente. entonces escribe en su cuenta un pecado. pues los textos citados han de entenderse únicamente de actos psicológicos ó externos. la naturaleza. el sujeto deja de obrar por una causa cualquiera que lo distrae. De modo que. 467 — olvidando si conforme siempre con el impulso de Y por eso mismo. no haj pecado. ó por un obstáculo que se lo imse le pide. el propósito primero. que sean libres. «Tal es la dicha al principio. si muere aquella noche. porque su j no lo es la retrac- propósito fué acto libre. pero lo habrá. Lo esencial cabalmente es tención: si la in- en su propia cama se encuentra . y no por temor de Dios. si distraídamente se mira cosa prohibida.

las interiores. 1 Ihia. con la mortificación. rompiendo los lazos de la carne. doctrina hasta aquí desarrollada res- pecto de la naturaleza de la sugestión diabó- contiene ja como en germen los ' reme- dios para desecharla y combatirla «De todas las puertas que pueden dar envivien- trada al demonio en el corazón. aunque no lo sea en realidad. se obstruyen con el combate ascético. que él cree su esposa. si él cree que no lo es. aunque lo sea. No se crea. no cohabita.— uno á 468 — peca una mujer.» si La lica. se cierran do en la soledad j el retiro. . pecará. es decir. el las secretas y falsas puer- tas de y éstas no se cierran sino recuerdo y presencia de Dios. Pero esto no basta: quedan todavía la fantasía. ül supra. el cual se consigue recitando frecuentemente jacula- con torias como éstas: «¡Líbreme Dios del demola fuerza nio maldito!» «¡Sólo en Dios está el y poder!» ú otras semejantes. aceptando voluntariamente la pobreza. las exteriores. que son las pasiones. Y recíprocamente. los sentidos.

Y que en lóbrega noche se exignora cuál senda ha travía en el desierto.— sin embargo. hasta que la luz del sol naciente. j la del ángel una sola que aquéllas ocultan j hacen casi inaccesible. . Y que las puertas del demonio son muchas. de conducirle las al término de su viaje entre muchas que se le presentan.. podrá tenerle á raja quien le haga frenes pero jamás gozará de reposo mientras la sangre corra por sus venas. enemigo vigilante? No ¿Las puertas abiertas j el se defenderá la forta- leza sino con la vigilia como el viajero y el combate. le saca de su perplejidad j su extravío. Haj pues que j la constancia sin intermisión. sin la luz del Alcorán y de la Suna. estará libre de sus asechanzas: te. Porque la lu- cha no termina sino con muerte: nadie. mientras viva. no podrá caminar por la vía recta que le conduzca á su fin. así el corazón humano. alumbrando sus ojos. 469 el — se dará que demonio por vencido: contra ese remedio opondrá suges- tiones nuevas que al hagan olvidarse de Dios combatirlo con corazón.» el Pero no se crea que rezo servirá de algo.

porque. La experiencia lo atestigua: cabal- mente durante el cuando satán sugiere extraños. como que ella. Librémonos pues de los comienzos de la tentación. etc. se echará á correr. recuerdos negocios del mercado. como un perro hambriento que se Si en las manos no llevas que de ahí! > ó carne. ya encadenan sin remedio. por fin. sugiriéndoles que dejen el rezo ó lo hagan sin atención rezo. haj que cuidar sobre todo de el rechazar la sugestión desde primer inslas cosas se «Dado el primer paso. como dice el Profeta. «El de- te viene encima. parece como si entonces el diablo amontonase toda clase de tentaciones.. distracciones. involuntariamente.— monio pan es 470 — sin la mortificación de las pasiones. j por eso el diablo procura tentar á los corazones puros. con el recuerdo de Dios. con sólo le digas «¡^Luda Pero si llevas carne. la sugestión.» .» Y tante. se expone á caer en él. es ni presencia de Dios. El corazón exento el de pasiones. el que dá vueltas alrededor del charco. á está hambriento. se lanzará sobre pesar de tus gritos. que son aujenta de sí alimento de satán.

alto ^: que Algazel no quiere pasar por nes por medio del rezo? ¿Es posible desechar por completo las tentacio- «Cinco son las opiniones distintas para resolver este problema: 1/ La tentación se destruje radicalmente rezando. continúa tratando de insinuarse en coraél. III. pero sin conseguir hacer mella en porque se halla como abstraído j ensimismado en la oración j por eso no da oídos á las sugestiones. . 33. pero se consigue que no venza débil. el Profeta que el rezo bace callar á sa- — 2/ No se destruje de raíz. zón.' Ni se destruje de raíz. pero no se enterará de que le digan. — 3. Lo mismo sucede. al corazón.— Mas aquí entre 471 — una cuestión. j la voz entrará en sus oídos.* como de — Con el rezo se 1 Ihía. que su influjo sea 4. cuando le uno lo está preocupado: hablarán. ni se evita que haga mella. porque asesino que el gura tán. lejos. se presenta muj y debatida entre los maestros los escritores ascéticos de espíritu musulmanes.

cada una se limita á considerar una sola cía- . sucediéndose la una tras el otro en instantes tan próximos. son verdaderas. pero también son todas deficientes éincompletas: no resuelven la cuestión en toda clase de tentaciones. nión. pues la experiencia de obliga á que que 5. parecen la vista. j tentación vuelve. el texto del Profeta aducido por los partidarios de la 1.'.^ la tentación lo acompañe el al rezo. es como ficie.— 472 — destruje la tentación por un instante. su parte. Así como el hombre ve con sus dos ojos dos objetos en un mismo momento. dicen los defensores de esta opi- Ni vale. al pero momento la siguiente se pierde la atención. por la velocidad del movimiento. Modifica la opinión anterior añadiendo que tentación j el rezo atento inñujen sobre el corazón simultáneamente. sin solución de continuidad.» «Todas estas opiniones. hacemos girar con continuos á rapidez una esfera: los puntos de su super- aunque distintos. que si son continuos. interpretemos en la sentido dicho. la así también el corazón atiende á dice Algazel por vez á la tentación y al rezo.

su mismo corazón j todos sus miembros con los cuales conoce j sirve á Dios. devoto puede ponerle ria la idea fin con sólo traer á memo- de que todo su saber. es de- . satán se calla. pues. En éstas. si el hombre conoce con certeza que aquello es pecado. porque no puede replicar diciendo que todo eso no es Dios.» «1. ¿de qué.» «2. si se trata de de- votos instruidos.'' Las tentaciones que consisten en una conmoción j excitación del concupiscible. 473 — son de Ea efecto. pues ja dije que satán acostumbra á tentar así «¿Qué hombre devoto conoce á Dios como tú le sirve le conoces. todo ello es de Dios que lo ha creado.— se de ellas. pues. un género de tentaciones que se disipau en absoluto. He aquí. las tentaciones varias clases. ya que se lo vedan la ciencia y la fe del devoto. se ensober- Y satán calla inmediatamente. ó subli- como tú le sirves? ¡Oh j cuan el la me rango ocupas á los ojos de Dios!» A esta tentación de soberbia j vanidad. con bece? sólo el recuerdo de Dios." Las que se presentan con apariencia de bien j de virtud.

474 — mediel deja de excitar las pasiones en la da necesaria para conmoverlas. De modo que. Está le «3/ Las tentaciones que consisten sólo en uno haciendo la oración legal. y su remedio se suceden hasta que llegan á ser simultáneas. Si. pero vencida. j quizá lo consigue en aquel momento. atendiendo á la vez el entendimiento al rezo la tentación punto.» ideas. aunque no cese en absoluto. no vencedora. en este caso. puede que continúe excitándole en canti- dad tal. como si los dos pensamien- tos ocuparan en su corazón dos lugares. hombre ser duda sobre la tentación si es ó no pecado. Es- tas tentaciones son muy difíciles. Sólo pueden ahuyentarlas aquellos cuyo corazón está tan dominado por el amor divino. pero en seguida vuelven.— cir. la Y en este tentación coexistirá si- multánea con su remedio. y á la tentación. de rechazar por completo. que necesite luchar para ahuyentarla. que . en cambio. trata de desecharlas acordándose de Dios. las ahuyenta de nuevo. aunque no imposibles. y de nuevo también tal insisten. caso. y vienen á la mente ideas extrañas.

3i.» El corolario que se deriva de estas nociones de psicología sobrenatural.— -en si 475 el — Porque. resulta que las cinco opi- niones expuestas son verdaderas. ni ve á los que pasan ante su vista ¿cómo no ha de ocurrir lo mismo al corazón que esté dominado por la idea fija del cielo j del infierno? ¡Lo los corazones que sucede es que son pocos de esta naturaleza!» «Eq suma. todo obran como la apasionado. según la clase de tentación á que se refieren. habrá gazel así lo confiesa respecto de ser versátil y tornadizo en extremo. experiencia atestigua que al hombre enamorado. ni oje á quien le habla. es que píritu. III. pero exceptúa dos cla- ses de corazones: los que pudiéramos llamar confirmados en gracia. Alde la major parte de los hombres. cuando se entrega á pensar en su amada. durecidos ^ j los obcecados j en- «El corazón humano está sujeto continua- 1 Ihia. pues. . el es- sometido á tan varios impulsos. no le viene á la mente idea alguna extraña.

de tal modo. cuando ja recibe otra del lado opuesto. A dos actos de virtud diversos. Excítale satán á que siga el impulso de la pasión. j en raciones. El entendí- . las clases de corazones que pueden distinguirse. j éste le inspira el las veces. según su major ó menor in- en ocasiones. ó dos demonios le tientan á pecados diferentes. Aun no lia acabado de experimentar la impresión que de un lado le vino. Así es que. que semeja el blanco ó punto de mira al que sin cesar dirigen sus tiros de todas partes. Le sugiere aquél el mal.» el temor de Dios j que se ha purificado por la mortificación de toda clase de vicios. pues.° j versatilidad. so y perplejo.— 476 — mente al influjo de las sugestiones é inspi- hasta aquí enumeradas. constancia «1. seguida el ángel le aparta del abismo. el corazón queda como indeciaunque nunca exento de impresiones diversas que le alteran j hacen pasar de un estado á otro. dos ángeles le inspiran bien. Sobre él ema- El corazón que vive en nan de los tesoros de la bondad divina to- rrentes de santas inspiraciones. Expongamos.

lo considera como digno de que sea su morada y mansión. no ignora ni tretas una sola de las y engaños de así es satán. ilustrado con luces sobrenaturales y extraordinarias. Entonces ángel contempla aquel y al ver que es bueno por rectitud natural. que éste no sabe qué hacer: sólo se atreve á tentarle con sofismas. sin cesar un instante este influir del án- gel que le facilita ca del bien.— 477 — miento se entrega á meditar sobre estas ideas que Dios le inspira. este corazón. para penetrar su significado. á impulsarlo hacia otras y y otras obras bue- nas. para apreciar las secretas ventajas tarle. una . el Desde aquel momento. Por eso. y hace habitual la práctiimpulsándolo más y más por el perfección. camino de la Ahora bien. alumbrado por la razón. se decide á poner lo en ejecución corazón. que esas inspiraciones deel mandan. comienza ángel á inundarlo de santas inspiraciones. pero él ni siquiera les presta atención. para conocerlas bien. por ocultos que sean. que pueden repor- Iluminado por Dios. que está purificado por el temor de Dios. j que vive j obra según lo que ésta le dicta.


mándose
á Dios por

478


las virtudes, la

vez exento de vicios, ese corazón va aproxi-

medio de

gratitud á sus beneficios, la paciencia en las
adversidades,
el

temor jla esperanza,

la po-

breza voluntaria
el

j
la

la

renuncia del mundo,

amor de Dios,
abnegación de

complacencia en su sercon El,
la

vicio, el apasionado deseo por unirse la
la

voluntad propia,

mees

ditación

j

el

el estado del

examen de conciencia. Tal alma tranquila j reposada.»

«2.°

El corazón abandonado de Dios, lleno
pecados,
abierto á sa-

de pasiones, manchado con toda clase de
hábitos vergonzosos
tanás

j

j cerrado

á los ángeles. El comienzo

de

la

perdición, en

un corazón como

éste,

depende tan sólo de que se le ocurra cualquier idea pecaminosa; porque entonces el corazón pide juicio a^ entendimiento para

que decida
mas, como
ellas, á

lo
el

que él crea más conveniente; entendimiento está habituado
el

á servir á las pasiones, á familiarizarse con

seguir sus apetitos,
la

alma queda

subyugada por
pecho con
el

tentación: ensánchase el
la

anhelo de

pasión j difúndenél,

se sus tinieblas por todo

á fin de envol-

479

ver con su oscuridad al ejército de la razón

j cerrarle el paso. La pasión, liinchada, da mayor y más amplio campo en el corazón al
imperio de
sujeto por
satán,

que

trata

ya de tenerlo
le

medio de sugestiones que

ins-

piren tranquilidad y reposo en el pecado. Tiéntale por fin contra la fe y se la debilita

poco á poco

liasta

extinguir la clara luz de

su creencia en los premios y castigos de la vida futura; las pasiones levantan liasta el

entendimiento su negra humareda y ofuscan
sus luces: la razón entonces es como
lleno de
el

oja

humo que no puede

mirar. Tal es

el resultado final

de las sugestiones en este

corazón:

ya no tiene facultad ni siquiera
le

para reflexionar ni para atender: aunque un predicador

haga ver y

oir

la

verdad, ni

oye ni ve. Cierto, que esta clase de corazones no están siempre entregados á toda clase

de vicios.

A

las

veces sucede que se abs-

tienen de algunos; pero, en cambio, así que

ven, por ejemplo,

un

rostro

agraciado, no

pueden contenerse sin mirar ni desear; y si no es por ahí, no pueden dominarse en materia

de vanagloria y orgullo, ó no puedea


reprimir la
ira

480


les

en cuanto se

excita, ó se

apoderan de

lo

ajeno en la primera ocasión

que

se les presenta, etc., etc.»
al

«3.° El corazón

cual le ocurren ideas

que

le

provocan
el

al

mal;

pero de seguida le

viene

recuerdo de sus creencias religiosas,
la

moviéndole á

práctica de la virtud.
la

El
pa-

alma, de una parte, se ve excitada por

sión á consentir á la tentación diabólica, á

dar gusto á

la

concupiscencia.

De

otra parte,

la razón le excita al bien,

á hacer frente al

apetito sensual,

j

le afea el acto

pecaminoso
porque
las

presentándoselo como cosa propia del ignorante,

más aún, como
se

bestial,

bestias también

lanzan instintivamente
sin reflexio-

sobre los objetos de su apetito,

nar ni prever las consecuencias. El alma, al
oir estos consejos

j

advertencias de la razón,

se

conmueve j

se siente inclinada á acceder.
la

Pero entonces satanás se echa encima de

razón y, fomentando la pasión, le dice: «¡Valiente motivo es ese! ¡Por tan poca cosa

no te prives de tus deseos ni te incomodes! ¿Has visto acaso si alguno de tus conciudadanos reprime sus pasiones ó deja de sa-


iisfacer
ellos
el

481


á dejar para

sus

apetitos?

¿Y vas
y

goce de los placeres del mundo,
te

mientras tú
ta

mortificas

martirizas has-

quedar convertido en un objeto de lás-

tima, j lo que es peor, de ludibrio y chacota para todos los que te conocen?
rrás tú valer

¿O quePor-

más que fulano
y no

ó zutano?

que, mira: esos hacen lo mistno
seas ahora hacer,

que tú de-

se reprimen.

Ade-

más, ¿no ves cómo mengano,
bio,
si

que

es tan sa-

tampoco

se abstiene

de hacerlo? Pues,

fuese cosa mala, de seguro que no lo ha-

ría!»

Otras veces, sus asechanzas

toman

el

aspecto de

un consejo prudente:
te

«¡Si Dios es

misericordioso! le dice; no te preocupes tanto.

¿Por qué

vas á distinguir tú,

cuando

todos los hombres dejan de cumplir los preceptos? ¡La vida es larga! ¡Espera pues, que ya harás penitencia más adelante!» «Comienza el alma á ceder á las sugestiones de satán, cuando el ángel, echándose

sobre

él,

trata

de deshacer sus asechanzas
dice al alma, que segura-

por medio de santas inspiraciones. «Pero ¿es

que no mente

sabes, le

se pierde el que,

por satisfacer
31

un

Algazel— I


tarás con

482


Y
te

placer momentáneo, se olvida de las conse-

cuencias funestas en lo futuro?

conten-

un deleite breve j caduco, perdiendo una felicidad, como la del cielo, que

ha de durar eternidad de eternidades? ¿Es que te parece insoportable el dolor de privarte de tus apetitos?

¿Y no

lo será

más

el sufrir el

fuego del infierno?

mucho De otra

parte ¿por qué te dejas seducir por el ejem-

plo de tus conciudadanos? ¿Que ellos no se

preocupan de su salud eterna? ¿que obedecen
á sus pasiones

j

á las sugestiones de satael

nás? ¡Todo eso no te hará menos doloroso

fuego del infierno! Aunque,
tarse parada en

en un caluroso

día del estío, veas que la gente gusta de es-

medio

del sol,

no por eso

dejarás tú de refugiarte cuanto antes en tu
casa.

¿Cómo
el

es,

pues, que dejas entonces de
la

seguir

ejemplo de

gente por temor al
lo

calor del sol,
al

j no haces

mismo por temor
el

fuego del infierno?»
tales reflexiones,

«Con movida

alma

se siente

á

obedecer

al ángel;

j

así continúa,

fluctuando sin cesar entre las dos fuerzas,
arrastrada alternativamente por uno

y

otro


por aquel
al

483


subyugada mayor propensión.
el

partido, hasta tanto que queda

cual siente

Porque,

si las

cualidades que habitualmente
las satánicas,
el

más

le

dominan son
el

demo-

nio será

vencedor, desertando

alma del

ejército de Dios

y de sus santos, para pasarsi las

se al de satán; mas,

cualidades predoel

minantes fuesen
lejos

las angélicas,
las

corazón,

de prestar oídos á
lejos

seducciones de

satanás,

de contentarse,

aconseja, con el placer pasajero
la

como él le j despreciar
el

felicidad

futura,

correrá

á engrosar

partido del Señor.»

«De
ducido
es la
la

estas tres categorías, á
los corazones

que hemos

re-

de los hombres,
ordinaria,

la 3.*

más numerosa j
los

es decir,

de

que pasan continuamente del vicio

á la virtud,

y de
en
el

la

virtud al vicio.

En camperma-

bio son

muy

raros los que siempre

necen

fieles

partido de Dios ó en el de

satán.»

484

CAPITULO XII
Kia ascética

devota purgativa.

(Continuación)

Su utilidad.— Método de exposición. — Concepto
del hábito moral.
cios.

— Clasificación de las virtudes y vi— Virtudes cardinales y derivadas. — Los hábitos

Resuélvense dos objeciones contra esta tesis.— Modo de poseer las virtudes: virtudes innatas y adquiridas. Cuándo puede decirse que están adquiridas.— Explicación psicológica de la adquisición.

morales son alterables.

Instruido ya

el

devoto en todos los preliel el

minares necesarios para entrar en

camino
asunto

de

la perfección,

Algazel aborda
purgativa,

propio de la ascética

á la cual

dedica nada menos que nueve libros, ó sea
el

tomo

tercero de su obra maestra.

Anali-

zarlos sería imposible dentro de los límites

de este trabajo; pero haj un medio de sortear esta dificultad: el

curado sintetizar

lo

mismo autor ha promás interesante de la


materia en
bros
^.

485


li-

el

primero de dichos nueve

No

tendremos, pues, más que trasla-

darlo íntegro para poder formarnos adecuada

idea de su doctrina ascética purgativa.

Precede á toda ella un breve proemio en que Algazel encarece su utilidad para todo

hombre y señala además
sición adoptado.

el

método de expo-

«Los hábitos pecaminosos son enfermedades del corazón,
dolencias espirituales. Si,

pues, tanto se preocupan los médicos por es-

tudiar las reglas de curar

el

cuerpo, á pesar

de que sus enfermedades dañan únicamente
á esta vida caduca

yor no deberá ser

el

y perecedera ¿cuánto maempeño que pongamos
de esta medicina que

en conocer
destruyen

las reglas

cura las dolencias espirituales, las cuales
la

vida eterna é imperecedera del

alma? Pero

es

más;

el

estudio de esta medi-

cina espiritual incumbe á todo hombre, por-

que no hay corazón alguno que no esté dañado de alguna enfermedad moral, la cual, si
1

Es

el

que

lleva por título: Libro de la disci-

plina del alma, corrección de las costumbres y curación de las enfermedades del corazón. (Ihia, III, 36.)


plicarse

486

se descuida su curación, acabará por multi-

consiguiente, el

j engendrar otras nuevas. Debe, por bombre que quiera servir á
de sus dolencias morales, de las

Dios, entregarse con asiduidad al estudio de
las causas

circunstancias que las

acompañan y de su

medicación j tratamiento rápido.» «En este libro insinuaremos tan sólo de

un modo general
dad.

el

asunto indicado, sin

descender á pormenores sobre cada enfermeEsto último será objeto especial de los
libros siguientes.

En la

exposición de las do-

j de sus métodos curativos emplearemos, para su más fácil intelilencias espirituales

gencia,
cir,

un método j estilo alegórico, es detomando como ejemplo la medicina del

cuerpo.»

Tras este preámbulo, entra en materia intentando formar adecuado concepto de la
virtud

j

del vicio.

Ninguna de

las defini-

ciones dadas por los moralistas

j

escritores

ascéticos del islam le satisfacen, porque dis-

crepan unas de otras: prueba evidente

de

que ninguno de
cia de la virtud

ellos

ha acertado en

la esen-

j

el vicio;

son sólo descrip-

— 487 —
•ciones

que

se limitan á señalar
si

alguno de

sus efectos ó frutos;

hubiesen intentado

penetrar en la esencia, todos los moralistas

habrían convenido.

A

todas

ellas

opone su
^.

propia doctrina que es como sigue

«Llámase
ella,

hábito

-

una cualidad ó forma

del alma, grabada ó impresa firmemente en

de

la

cual proceden los actos con faci-

lidad, expeditamente

j

sin necesidad de re-

flexión ni consideración alguna. Si esa cua-

lidad es de

tal

naturaleza,

que de
se

ella pro-

ceden actos buenos, es decir, conformes coa
la

razón

j

la

revelación,
si es

llama hábito

bueno ó virtud; pero
«Decimos, en
significar

principio de actos

malos, se llama vicio.»
la definición

de hábito: una
el

cualidad grabada firmemente

en
el

alma,

para

que no tendrá

hábito v. g. de

la generosidad quien, raras veces

y

sólo por

1

Ihm,

III, 39.


una necesidad
sus riquezas,

488


espíritu.
la

accidental, dé generosamente

mientras esta cualidad no se

imprima con energía en su
exigido también, para que
hábito, que de
ella

Hemos

cualidad sea
con facili-

procedan

los actos

dad y sin r.eflexión; porque el que se imponga á sí propio dar generosamente sus riquezas
ó callarse cuando la ira se le excite, luchan-

do reflexivamente contra su natural inclinación,

tampoco

se dirá

que tiene

los hábitos

de

generosidad j paciencia.» «Para mejor penetrar el sentido de esta
la

deñnición, analicemos los elementos que in-

tegran cualquiera de los ejemplos citados.

Son cuatro
ó malo; 2.°
los;

esos elementos:
el

I.''

el

acto

bueno

poder ó facultad de realizar-

3."

el

conocimiento de ambos; 4." la

cualidad del alma que la inclina á uno de
los dos extremos,
facilita
al

bueno
hábito

ó

al

malo,

j

le

su ejecución.»
el

«Esto supuesto,

no
el

es el

primer

elemento, ó sea
generosidad,

el acto;

porque á menudo suhábito de la

cede que una persona tiene

j

sin

embargo no da generosa-

mente sus

bienes, ja porque no los posee.


ya por cualquier
la avaricia,

489


que
se
lo
el

otro obstáculo

impida. Quizá ocurra que tenga

hábito de

y no obstante, dé generosamente

sus riquezas por cualquier motivo accidental,

ó por hipocresía.»
es
el

«Tampoco
sea la

hábilo el 2.°

elemento, ó
relación

potencia;

porque

ésta

dice

idéntica respecto de la avaricia que respecto

más aún, respecto de dos pues todo hombre ha sido creado con poder idéntico para dar j para
de
la

generosidad;

actos contrarios,

abstenerse de dar;

j

este

poder

(es decir la

libertad de indiferencia)

no envuelve nece-

sariamente ni
al

al

hábito de la generosidad ni

de

la avaricia.

«Ni

es

tampoco

el hábilo el tercer

elemenéste dice

to, es decir, el conocimiento;

porque

relación

idéntica respecto del acto bueno

j

del malo.»

«Resta, pues, por exclusión que

el

hábito

sea el 4." elemento, es decir, la cualidad que

dispone al alma á que de ella proceda de abstenerse de dar los bienes ó
los generosamente.»
el

el

acto

de dar-

«Es, por tanto, el hábito una forma inter-

490


así

na del alma. Ahora bien:

como

la

forma

externa del hombre no se dice que es her-

mosa ea absoluto y por completo, sino cuando son bellos los ojos, la nariz, la boca j las
mejillas, así

también esa forma iaterna del

alma, llamada hábito, no se dirá que es bue-

reúna
tales

na en absoluto y por completo, sino cuando la bondad de los elementos fundamenque
la

constituyen,

pero unidos éstos

y

concillados de

sin

modo ordenado y armónico, desigualdad proporcional entre unos y
Estos elementos son cuatro:
el entendi-

otros.

miento, el irascible, el concupiscible y la facultad

de ordenar ó equilibrar (Jjji'i) estas
tades.

tres

facul-

La bondad

del entendimiento consiste en

rencia entre la verdad

que adquiera facilidad para percibir la difey la mentira en las palabras, entre la verdad y el error en los

juicios
actos.

y entre la bondad y maldad en los Guando esta facultad reúne estas condiciones, engendra, como su fruto propio, á
('¿hs-Cst-M),

Imprudencia
virtudes.

que

es la capital

de las

La bondad
que
la

del irascible estriba en

que solamente
cierto límite

se excite

y

se

reprima hasta*

prudencia señala. Y, del

— 491 —
mismo modo,
que
se
la

del concupiscible consiste en
las indicaciones

someta á

de

la

pru-

dencia, es decir, de la razón

j

la

revelación,

finalmente,
los dictados

la

cuarta facultad, para quesea
las

buena, ha de subordinar
de
la

dos anteriores á

divina.
to

O

razón natural j de la lej en otros términos: el entendimien-

ha de ser como un consejero sincero j leal; la facultad del orden ó justicia es como
el

intendente que ejecuta las decisiones del

consejero; el irascible es el subdito sobre el

cual se

cumplen
fin

esas decisiones,

j

se

aseme-

ja al perro de caza, pues,

como

éste, necesita

ser

educado á

de que se muestre afable
concupiscencias;
es
la

j
el

sumiso á

las indicaciones del
las
fin
,

entendimiento,

sin hacer caso de

concupiscible,
llo

en

como
caza:

el

caba-

que

se

monta para
la

unas veces

está

sumiso á

rienda

j

otras desenfre-

nado.» «El hombre, pues, que posea perfectas

j

equilibradas estas cualidades, será virtuoso

en absoluto. El que posea sólo algunas, será
virtuoso relativamente á la cualidad especial

de que

se trate

»


«Esto supuesto,

492
la

bondad j equilibrio

del irascible se llama fortaleza (1-l^i.M); la

del concupiscible, templanza (¿ixM). Si el irascible se desordena, inclinándose al extremo

del
(
,

exceso,
cJ,>^\)
;

se

llama

temeridad

ó

audacia
timidez

si al
Ȓ-=s^

extremo del defecto,
!

cobardía

((.

J ^j^

!

)

.

De
la

la

j misma ma-

nera, el concupiscible desordenado engendra
otras dos:

una por exceso,

intemperancia ó

avidez (Sj±.]\),

j

otra por defecto, la frialdad

ó impasibilidad (-_a«q^í).

De modo

que,

en

cada facultad, sólo es laudable y virtuoso el justo medio; los dos extremos son viciosos,

dignos de vituperio. Sin embargo,
tad que den,

la

facul-

bemcs llamado

del equilibrio

ú or-

(J-*)!), cuando se aparta de su fin propio, no es por exceso ni por defecla justicia to,

sino por caer en su opuesta por contrainjusticia
(

riedad, que se llama

i_ass:M).

En

la prudencia, recibe este mismo nombre su justo medio entre los dos extremos viciosos, que son: el exceso en em-

cuanto á

plearla para fines perversos, llamado

delito

ó


fecado (jL->s:M

493
»
.j


j
el

y

rsr!);

defecto,

imbecilidad ó estupidez (^1-yl) ^.»

«Son, por consiguiente, cuatro las virtudes cardinales ó madres: prudencia, fortaleza,

templanza y

justicia.

La

1.* es el

hábito

("iJlís.)

del alma, por el cual se distingue lo

razonable ó justo de lo injusto en las accio-

nes libres. La justicia es

el

hábito y facultad

del alma, por el cual ésta gobierna al irasci-

ble y al concupiscible, obligándoles á lo que
dicte la prudencia

y excitándolos

ó repri-

miéndolos según exija su dictamen. La fortaleza consiste en

que

el irascible esté

subor-

dinado á
se.

la

razón en

el

excitarse ó reprimirfin,

Y la
1

templanza,

en

consiste en

que

«stos hábitos varían á
res.

Los nombres técnicos árabes de cada uno de menudo en los distintos autoEl Diccionario técnico de Calcuta, por ejemplo, trae
PO""

a^j ,=^M
1

'¿jJj^^\,'.>j^ísr'>\

por

J>j^sr^|,

aixll

por

I

aiOl

etc.

Probablemente esta varie-

dad ortográfica se debería á la dificultad de discernir, en los primeros tiempos de la asimilación de la ciencia griega al islam, las lecíiones verdaderas de las
erróneas.


la

494


la

concupiscencia esté educada por
la revelación.»

razón

j

«De

la prudencia,

que
ó

es la justicia del

entendimiento, proceden las siguientes virtudes: el

buen consejo

gobierno propio
2,

^,

la excelencia

del espíritu

la

sagacidad ó

penetración del juicio, la rectitud de opi-

nión j

la

facilidad en descubrir

j

apreciar

los actos

más

sutiles

j

los

más

secretos de-

fectos morales.
el fraude, el

De

su vicio por exceso nacen
artes,
la

eügaño por malas

im-

postura

j

la astucia. la

De su
la

vicio por defecto

proceden

necedad,

inexperiencia ó igla

norancia, la tontería

j

locura.

Llamo

inexperiencia (íj'-^'l) á la

poca práctica para

los negocios,

en aquel que tiene una regular
lonleria (^^.»sn.]1)

inventiva.
locura
(

La

difiere

de

la

.,_^;.:fss.)|)

en que

el tonto se

propone

^

^y._j.^x^l

^y^í^ Es

la

previsión de las conse-

cuencias de
ta, 465.)

los actos propios (vide Dice, de Calcu-

(^y*-^^!

'''_^?>-

Es

el

recto discurso ó racioci-

nio que de las consecuencias induce los principios,
(vide Dice, de Caícüía. 197,

apud

j¿J¡ 5^»».^


propone absurdos,

495


el

conseguir fines razonables, pero empleando

medios inadecuados; en cambio,

loco se

fines imposibles.»

«De

la (orlaleza

traen origen

la

generosila

dad ó nobleza, el valor, quilidad ó humildad de
cia, la

la energía,

tran-

espíritu,

la

pacienla re-

longanimidad,

la

constancia,

presión de la cólera, la dulzura j afabilidad

en

el trato

y

otras virtudes semejantes.
el

De

su exceso, que es

vicio

de

la

temeridad,
la alta-

nacen

la fanfarronería ó arrogancia, la

nería ó altivez,

cólera,

la

soberbia

j

la

vanidad.

De su
el

vicio por defecto proceden la

abyección,
za, la

servilismo, la timidez, la vilela excesiva cautela ó

pusilanimidad j
la

inercia.»

tDe
cia, la

virtud de la

templanza,
el

nacen

la

largueza ó liberalidad,

pudor,

la

pacien-

clemencia, la sobriedad, la modestia,

la afabilidad, la

amabilidad, la urbanidad

y

la falta

de avidez. Según que esta virtud
la

cardinal se desordena por exceso ó por defecto,

da origen á los vicios siguientes:

codicia, la glotonería, la impudencia, la lujuria, la prodigalidad ó dilapidación, laava-

496


difama-

ricia ó parcimonia, la hipocresía, la

ción, la desvergüenza, la frivolidad, la

adu-

lación, la envidia, el vicio de gozarse en los

males del prójimo,

la vileza ó

humillación

á los ricos, la soberbia del sabio, etc.»

«De todas
tantes son

las virtudes

enumeradas, las
el

cuatro primeras son

como

las raices; las res-

como ramas sujas. Sólo
armonía entre

Profeta

alcanzó

la perfecta

las cuatro

virtudes cardinales. Los
tuosos,

que
ó á

le

mado más
aproxima
merece
obedecer

demás hombres virhan sucedido, se han aproximenos á ella. Todo el que se ese modelo, se aproxima tam-

bien á Dios proporcionalmente,
ser

j por

eso

considerado
al

por

los

hombres

como un

ángel,
é imitar.

cual se debe escuchar,

En
j

cambio,

el

que carez-

ca de esas virtudes

se halle mancillado

con de

los vicios

opuestos,

merece ser echado
al

la sociedad,

porque imita

demonio que

aparta al

hombre de Dios.»

Algazel acaba este estudio de los hábitos,
tratando de demostrar que toda esa doctrina

de las cuatro virtudes cardinales tiene su

fundamento en

el

Alcorán.

De

esta

manera.

como advertirá también en las siguientes. dice Algazel. Algazel— I 32 . Y esto no nace de que se crean ineptos para tal «mpresa. encuenmortifi- tran pesado el combate ascético j la cación. el ocuparse en purificar el alma corrigiendo sus malos hábitos. III. Pero una dificultad sale al paso: ¿son por ventura éstos susceptibles de alteración? ¿es la corrección de los vicios posible? ^. pide el la perfección orden lógico estudiar los los me- dios para conseguirla. «Algunos. sino un calco servil de la Etica á Nicómaco del filó- sofo de Esta gira. hace entrar en el islam todo caudal de la ética griega. es decir. Sabiendo ja en qué consiste moral. pues las el menos avisado ha podido advertir en páginas que preceden. no meros ecos ú obscuras reminiscencias. como natura- 1 Ihia. métodos ascéticos de corrección de los malos hábitos.— 497 — y á imitación de los peripatéticos musulmael nes. sino porque presumen que los hábitos morales son inalterables. dominados por la indiftírencia en materias de espíritu. 40.

Es 1. así tampoco la fealdad interior ó moral es susceptible de alteración. imLuego el el ocuparse en esa tarea es perder inútilmente. ahora bien. la edu- cación. tal combates. hom- como el hábito físico es su forma exte- rior ó figura. la cual es posible desarraigar del hombre. etc.° lugar: la virtud domeñar el concupiscible j el irascible.^ que el iábito moial es la forma interior del bre. Luego. que sujeción es im- posible. De otra parte. sencillamente porque ambos apeti- tos son exigencias necesarias del tempera- mento ó complexión natural. no nos hubiese . serían de todo punto inútiles los preceptos éticos. Para razones en que fundarse. así como ésta última es inalterable. ni el feo hermoso. consiste en Añaden.— les 498 ello — creen encontrar dos la que son. en 2. las exhortaciones j consejos.* A tales razonamientos opone Algazel que. tras largos hemos experimentado. si los hábitos morales fuesen inalterables. pues ni el pequeño puede hacer- se grande. tiempo Además que el corazón humano no puede en absoluto romper los lazos que le ligan á este mundo en que vive.

cambios realizados en las in- clinaciones naturales. se escapan á todo influjo positivo de la libertad humana. como el firmamento y los astros. más aún. si vemos que basta son suscepti- bles de educación? ¿Acaso el azor ó el halcón no pueden ser domesticados? ¿No se transforma el perro. Además ¿cómo negar las bestias sibilidad de cambio en los hábitos humanos. es decir. dice Algazel. en camhay otros cuya esencia consiste cabalmente en ser incompletos. y acabada en su orden. aquí. Hagamos ver. Los hay que.— mandado el Profeta 499 — la que mejorásemos nuespo- tras costumbres. los órganos mismos del hombre. son de esta condición todos los seres que poseen una esencia perfecta. la solución de este problema. así internos como externos. pues. por tan- con la posible claridad. «No todos los seres son susceptibles de al- manos del hombre. que es- tán en potencia para recibir la perfección de . En teración ó cambio en general. de glotón en sobrio j quizá en abstinente? Y el caballo indómito ¿no acaba por obedecer sumiso j dócil al freno? He to. com- pleta bio. Pero.

esto último es lo lo primero.— que son capaces. y no «No niego yo que sean diferentes entre sí los caracteres morales por naturaleza: unos. en efecto. pero sí podremos educarlos y gobernarlos. En cambio. si se realiza la con- dición de cultivarlo.. Pero esta diferencia se debe á dos causas. la naturaleza Es la 1. aunque cumpla dicha condición. mien- tras otros se modifican con rapidez. no.." misma de la potencia ó hábito . como la libertad humana influje sobre el hueso del dátil para pero no ea manza- convertirlo en palmera. son tardos para educarse. Luego. no podremos. 500 — reciben tan pronto la cual como una condición que depende de la libre voluntad del hombre. j el irasaunque queramos con todo empeño extirparlos. cumpliendo la coadición de la disciplina moral y el ascetismo. no se así se con- jamás en manzano. así también el concupiscible cible. palmera. Ahora bien. El hueso del dátil no es en sí ni un manzano ni una se realiza tal. pero su naturaleza es que pue- de llegar vertirá á ser palmera.» que se nos preceptúa. vencerlos de raíz y en absoluto.

la dife- j bueno y malo. en cuanto causa. porque es el primero que se manifiesta. que jamás se preocupa de advertir rencia entre lo verdadero falso. 1. Es la 2.» al influjo de esta segunda haj que distinguir cuatro categorías en los hombres. aunque concupiscible j el irascible sean igualmente facultades de todo hombre. el irascible. en cambio. que el bábito se robustece y arraiga con el mucho satisfacer sus exigencias j á medida que se le tiene por virtuoso y agradable á Dios. es decir. Este hombre será el que con mayor rasin necesitar pidez podrá ser educado.* causa.— el 501 — que se trata de reformar. pues. entre lo falto de toda idea moral. no aparece probable- mente antes de los siete años." El hombre descuidado «Mas. sino que permanece en la misma ignorancia en que nació. más que un maestro ó director que le instruya y . es más rebelde á la educación. nace con el niño. pero sin haber tampoco satisfecho sus malas concupiscencias. sin embargo aquél es más difícil de dominar. juntamente con lo que podemos llamar su edad.

si es que con asiduidad. como una cosa laudable. más aún.— 502 — «xcite á educar sus pasiones. — fuerza de la costumbre. aún puede considerarse como terreno abonado para llegar á ser un jardín de virtudes. buena j meritoria. Este. aunque reconociendo siempre mise- de este hombre es anterior. La educación moral ja más difícil que la del es doble: porque su carga primero tiene que desarraigar de su corazón el mal hábito que tan profundas raíces ha echado. . tiene que plantar en su alma la virtud opuesta. es poco menos que imposible se enmiende: casi se puede ja desesperar de su salvación. ha llegado ja á creer firmemente que los vicios son para él como una necesidad j obligación. el dictamen de la recta ponen sus pasiones que rable de su condición. diligencia j deci3. si no ocurre algo extraordinario. en general.* El hombre que. después. j por esto los fomenta más j más en su corazón. por la sión se cultiva. Sin embargo. le obligan á obrar lo mal. —2/ El homporque razón se sobre- bre que ja conoce la fealdad del vicio. pero que no sobre está habituado á obrar bien.

— 503 — porque son muchas las causas de su extravío. j de se gloría pensando que tal conducta le hace superior á los demás hombres. pero es insufrible lobo. de corregir. y senel inclinación hacia el mundo en cual vive.° el 1. etc. etc." ignorante. cree que la mejor ocupación á que puede dedicarse consiste en multiplicar la maldad j eu procurar la muerte espiriello tual de sus prójimos.° ignoranextraviado.^ razÓQ. como potencias aníte. j á él alude el «Penoso es educar á un. mientras el hombre vive. el 4. además de su pervertido criterio moral. extraviado j perverso. micas. igualmente ilusoria. no puede menos de tener. en que se apojan los que creen imposible la enmienda j corrección del corazón.» «Resumiendo: el 2." es ignorante j extraviado.» . perverso y corruptor.. domesticar á un ignorante tan sólo. Este grado de malicia es el más difícil adagio que dice: viejo. aparte de fomentar sus propios vicios. tir el concupiscible y el irascible. el 3. consiste en decir que. 4/ El hombre que.» «La 2.

— «Es este 504 — que han incurrido objeto del combate un error en el algunos por creer que las pasiones. no podría apares nocivo.» Y zel en confirmación de esta doctrina. pues si hombre j careciese del apetito de comer. que en la ocasiones manifestaron estar movidos de una ira santa. Algael aduce ejemplo de los profetas. ascético consiste en aniquilar por completo en destruirlas absolutamente. no existiera de sí el el irascible. no tuviese el apetito del coito. y autoridad de algunos textos alcoránicos en que Dios alaba ciertos hábitos . tar hombre aquello que le y moriría No es. si moriría. que el es necesaria necessilale natura' '. la especie si humana se destruiría. cirlas á aquella sino reduel armonía que consiste en justo medio entre el exceso y el defecto. la aniquilación ó destrucción absoluta de las pasiones lo que se propone el combate ascético. tal Pero no liaj cosa: el concupiscible es una potencia natural que Dios ba puesto en el hombre para utilidad y provecho sujo. Igualmente. pues.

. que esta doc- trina encierre. seguramente que se acogerá á este resquicio como excusa ira ó de cualquier acto excesivo de de avari- . debemos buscar ble de ellos: justo medio. luto vituperables la ira. completa de los extremos viciosos. debe buscar el que aspire á la perfección moral. 505 — morales que implican un movimiento pasio- aunque retenido en su justo medio. «Lo más sutil y misterioso. aunque sólo j lo que. sin embargo. sin como cosas en absoamor de las riqueconcederle como lícita ni aún el la cosa la él más insignificante. Mas. que se asemeje en parte á esa aniquilación es decir. estriba en advertir que la fe- licidad perfecta del hombre exigiría que su corazón estuviese sano ó exento de los lazos mundo. que son cabalmente el exceso ó como esto es imposible en esta vida. todo maestro de espíritu debe presentar á su discípulo. debemos aspirar á algo del defecto en las pasiones. porque. el major alejamiento posiel j ese alejamiento estriba en como el agua templada que » ni es fría ni caliente esto es lo posible. por tanto. zas. si le hace más mínima concesión.— nal. etc. «Pero.

como ¿j las virtudes pueden también adquirirse por esfuerzo corolario. grandes esfuerzos.» Demostrada ja en los caracteres la posibilidad de alteración j hábitos morales. como meta. III. que este secreto no conviene revelarlo al educando. 506 — lo lícito.» 1 Ihía. Repito. si En se propone. j á la justicia del irascible y concupiscible. 42. en los siguientes términos «Sabemos ya que las virtudes todas se reducen á la justicia de la razón. que es la prudencia. podrá consegair en nitiva. otra cuestión: personal? Algazel la desarrolla extensamente ''. sin embar- go. porque sería para él un motivo de extravío. sobreviene ahora. .— cia. que consiste en una sumisión perfecta de ambos apetitos al dictamen de la razón recta y de la revelación divina. j espe- cialmente confirmada esta tesis respecto de la corrección de los vicios. car de raíz la pasión. arrancomo para ello hará defi- no eso. que es lo único posible. pero sí llegar al justo medio. creyendo que está dentro de cambio.

obedientes á la ra- zón j á Eq suma. teniendo pasiones á la naturalmente sometidas razón. más aún.» diante el Por adquisición de esos hábitos. no repugna qae la posea innata. j virtuoso sin necesidad de educación moral. hijo de Zacarías. supuesto el hecho de que hombre posee la virtud adquirida. j en general todos los profetas. que haj quienes nacen ja veraces. generosos cesitan j valientes. Vemos. que el hom- bre sea sabio j prudente sin enseñanza. Que esto es veroel no debe dudarse.— neras:» «1. 507 — ma- «Esta justicia se puede poseer de dos Es decir. mecombate ascético j la disciplina. Juan. j ne- por tanto adquirir esos caracteres el morales con hábito j frecuentando el trato de las personas que ja los poseen. en efecto. ó por la me- dio de «2. hijo de María. Otros al revés. Es .'' enseñanza. símil.* ta. ó lo es igual. que que la revelación. De esta manera posejeron la virtud Jesús. Por gracia divina j perfección innaque el hombre nazca ja perfeclas to de entendimiento j virtuoso. estas pasiones sean ja justas.

j no debe cejar un momento en exigir á su alma actos de esta especie.— tos 508 — los ac- decir. tan pronto «Tal es el como se consigue experimentar deleite la ó gusto en los actos propios de virtud de . : dar sin mezquindad sus riquezas. El que desea. debe imponerse la obligación de practicar actos generosos. combatiendo y tratando de vencer su inclinación viciosa. durante algún tiempo. hasta que la generosidad venga á ser para él como cosa natural j fácil. A la meta j término de ese camino se llega. llamar generoso. Igualmente. por ejemplo.» método general con que se adquieren todos los hábitos morales que la revelación considera meritorios. hasta que llegue á ser la humildad un hábito connatural j fácil. adquirir el hábito de la generosidad. es preciso que se ejercite en actos de humil- dad. es decir. sino que asiduamente ha de imponerse á sí propio el combate j la lucha. aplicándose el alma á practicar que exige el hábito que se desea adquirir. adquirir la virtud de la pueda ja que quiera humildad j se vea j se le el dominado por asiduamente la soberbia.

í ' t5"-^^^ parecen ser. Antes miento de Algazel. mientras no se ejercite misma asiduidad j consalguna tancia del que arde en deseos de j en ño. j disgusto j aversión hacia el pecado. 509 — al Así. des religiosas ^ llamamos geaeroso al que que dá las Y en general. en el pensa- morales de orden sobrenatural. dá con gusto sus riquezas. algo así como virtudes teológicas. es pre- '*'"'*'. mientras no evite en aquellos con cosa. no contra su voluntad.— que se trate. para distinguirlas de las naturales. mientras no se habitúe á practicar los actos buenos ordinarios. es prueba de que todavía es imperfecta » «Pero aún no basta para adquirir la perfección y felicidad propia de la virtud el encontrar gusto en ella y disgusto en el vi- cio. mientras no encuentre gozo y bienestar en los actos buenos. la los pe- cados de todo género. si esto es sólo durante algún tiempo. . las las virtudes llama U^i^ Jx^sxJí ijíiUT. Si el alma siente tristeza en las devociones j en el combate ascético. las virtu- no se arraigarán en el corazón.

puesto que el alma estará más purifi- cada j limpia.— ciso 510 — permanente.^> Por eso también á los profetas j santos les disgusta- ba es la muerte. contestó: «La vida larga en el servicio de Dios. El del fin á que tiende toda el virtud. que nada ya ansie sino unirse con El. sino en cuanto para ese fin le sirva de medio » . no es otro que desligar al alma del amor mundo y arraigar en ella amor de Dios en tal forma. porque esta vida del el mundo j como semillero de la otra del cielo. los cuanto mayores sean méritos que con- traigamos sirviendo á Dios en una vida prolongada. y nada de lo que posea emplee. cuando á Mahoma pre- guntaron qué era la felicidad. tanto vida: cuanto más larga más arraigada j virtud. j las virtudes más arraigadas y firmes. lo cual no se consigue sino á fuerza de repetirlas asiduamente. más considerables serán los premios. toda ésta. el fin de las obras de piedad j devoción no es otro que el de que influyan ó hagan mella en el corazón. Por eso. contisea perfecta será la le además que la esto sea nuo. Cabalmente.

más del cielo. Todo no obstante. por el gusto que lo le producen alto las aves. aburriéndose en las conversaciones j tertulias. Del mismo modo veesto mos cómo sol. el sus movimientos. continuará amando el juego j deleitándose en él. Pero no haj tal imposible: la costumbre hace maravillas majores que esa. bancarrota de sus negocios. el que juega con palomas mensaexpuesto al jeras aguanta el peso del día. en cambio. sólo por lo inveterado que es el bábito. su rápido volar. á los malhechores de granujas y pilletes. vemos al jugador de oficio. la aunque el juego le baja acarreado la pérdida de su fortuna. ¿No vemos acaso á los reyes y potentados de la tierra sumidos en continua tristeza en medio de sus comodidades? Y. la ruina de su casa. en todo lo que no sea jugar. ver cómo se ciernen en ¿No vemos también oficio. de pie. sin experimentar cansancio ni dolor. cómo se glorían . dominado por el placer j alegría del juego.— 511 — «Alguien quizá tendrá por imposible que el alma llegue á eücoatrar gusto j deleite en los actos de piedad j servicio de Dios.

» «Luego.» «Y en y y general. ateaazeamieatos han sufrido por sus crímenes. que entre reyes sabios.— y azotes que 512 — j jactan de los golpes. juvenis succiibus ^. lum quod frecuenter cum mulieribus versalur. que todos esos casti- j aun pena tu. por la costumbre. de su ánimo varonil? Immo quidem lurpior índole viliorque condilione. nullus quam lur. feminis enim assimilaet tum quod raripUus imberhis incedit. si el alma. de los más bajos j despre- ciables oficios. Talem Icelabundum vide- atque de suo contra naíuram habituali concii- bitu sese jaclans. ul ínter sodales perfectior. nihilominus pro condiúom sua bis. lle- ga á encontrar gusto y á sentir inclinación hacia lo defectuoso y feo ¿cómo no ha de acabar por hallar gusto en la verdad y el . de haber estado á puoto de sufrir la capital. por creer gos son una prueba de su energía de espíri- de su valor. es cosa corriente el gloriarse regocijarse: lo mismo ocurre esto entre barrenderos y practicantes.

la inclinación del alma hacia la prudencia. la exige la misma naturaleza del alma. si el corazón huye de esto. En cambio. j es por una enfermedad que á ello le inclina. servir €s j amar á Dios. el conocimiento el amor divino. porque vés. si 513 — j practicarlo. pasión es extraña á su esencia. el pues hay gentes que por hábito han lle- gado á tal rareza.vzel— I 33 . cuando se fija en el el estómago. su inclinación á conocer. Y al re- su inclinación á las exigencias de la accidental á su naturaleza. es natural.— bien. es Alg. á fuerza de conocerla se habitúa?» «Pero haj más: esa inclinación del alma á lo modo deforme j defectuoso es preternatural. que por algo es cosa divina. porque no es otro que la manjar del corazón sabiduría. como el apetito de la comida j la bebida. como la enfermedad física. hace que éste ya no sienta el apetito natural de comer y beber. al del que siente apetito de comer barro. por más la que este apetito sea necesario para » vida del estómago «Queda pues demostrado que las virtudes pueden también poseerse por adquisición.

sino provocado por aquél. que conlas virtudes. llegará un tiempo.— decir. proponiéndoselo y esforzándose. ¿Qué ha sucedido para este cambio? Pues que el ejercicio con- . El que desea llegar á adquirir la escritura. entre el el alma y cuerpo: que todo fenómeno psíquico hace sentir su influjo en el organismo en tal for- ma. es En suma: el influjo mutuo y recíproco. ejercitándose constante- mente por largo tiempo en imitar un buen tipo de letra. sino natural y fácilmente. y recíprocamente. todo movimiento ó impresión en el organismo repercutirá en el espíritu. en que hará ya buena letra. siste 514 — moral. Un ejemplo aclarará esta doctrina. De este modo. no tiene otro mémás apropósito que el de comprometerse á hacer con su mano lo que le mande un habilidad en todo hábil pendolista. es decir. mediante la disciplina al en imponerse principio la práctica de los actos propios de para un modo connatural. que éste seguramente no se moverá. Y ésta es una de las más maravillosas armonías entre el corazón y los miembros ú llegar por fin á ejercerlos de órganos externos. no como al principio.

— tinuo de la 515 — tal fuerza. humilde. Luego.» ya «Igualmente acaece con la ciencia jurídica. y éste á los siguientes. es preciso que se entregue al ejercicio de los actos de esas virtudes. a pan. etc. la adquisición de El estudiante de dere- cho. según los practican los que lo son. no con- seguirá lo que desea. dotada de esa cualidad que llamamos hábito. j ésta escribe hermosa letra de un modo connatural. mano ha llegado á producir su influjo en el alma con que ja después el alma. . influye á su vez en la mano. hasta que poco á poco el estudiante llega á familiarizarse con la pereza y abandona el estudio en absoluto y pier- . ni tampoco la adquirirá estudiando una noche tan sólo. sirviendo á Dios solo día. el que desee llegar á ser casto. ni desespera de adquirirla por haber perdido una noche sin estudiar. el Así también: del alma que busca la purificación y su perfección espiritual. Mas. pero un tampoco ha de desesperar por haber pecado un día tan sólo: un pecado mortal aislado no acarrea la muerte eterna. así como un día de ocio llama á otro.

y esta recompensa á que alma se hace acreedora. hasta que destrujen estudio la raíz de la felicidad eterna. y lo mismo pasa con el los pecados. de todos ellos será grande. por pequeños que parezcan. así la elevación de la también un solo acto practicado si en servicio de I)ios no se advierte produce algún efecto en aquel la purificación del alma en mismo momento. acabando por corromper gran cosa sus efectos. j eatonces se adpor más que ese conjunto estará formado de aquellos actos que se antotal: tojaban exiguos. ¡Cuántos estudiantes no se preo- . Y así como el de una sola noche no deja sentir cuales sólo se ma- nifiestan gradualmente. cada uno de los cuales ha- brá concurrido parcialmente al efecto todo acto bueno merece recompensa. así también los pecados veniales poco á poco se van sucediendo unos á otros. Sin embargo. en estatura. porque el conjunto vertirá el efecto.— 516 — de las ganas de adquirir la ciencia del dere- cho. los la fe. como pasa en el cre- cimiento del cuerpo. es cabalmente el efecto que ella produce y que no se manifiesta. no haj que despreciar ni uno solo de esos actos.

se 2. encadenado por se las pasiones. adquirido é imitado. sin darles tiempo para hacer penitencia.— 517 — cupan ni inquietan de perder un día ó una noche.» ha cerrado la puerta de seen: 1." poha- bituándose á de los actos propio? tratando á los de 3. hasta que se hacen ineptos para el estudio! [Cuántos también no hacen caso de los pecados veniales j van dilatando su conversión para más adelante." viendo j homlos bres virtuosos para imitar su conducta. de romper sus ataduras: entonces es no puecuando puede decirse que la penitencia.° por «En resumen. la práctica ellas. tanto hombre imita naturalmente de el bien como el mal. porque es cosa poca.» «El que posea la virtud por los tres modos. innato. pues. ó hasta que las tinieblas de la culpa llegan á oscurecer se! su corazón j les es ya imposible arrepentirLo poco llama á lo mucho. las virtudes modo natural é innato. j el corazón al fin. habrá conseguí- . siempre para mañana. hasta que la muerte les coge de improviso. j así van dejando el estudio un día j otro día. por- que el demás.

comete cados con mayor facilidad. la 518 — la perfección cumbre de Y al revés: el que. se junta con malas compañías para aprender é imitar sus vicios. siendo vicioso por temperamento.— do colocarse en moral. habrá llegado al colmo del apartamiento de Dios. j además. los pe- á fuerza del hábito de pecar.» .

— Limite del método general de corrección de los vicios: conceder á los apetitos solo lo es- trictamente necesario. el enemigo y la "Vida común. con Algazel. 111. .— 519 — CAPÍTULO XIII lia ascética devota purgativa.— Ejemplos prácticos del método general: corrección de la avaricia.— La Exposición general del método ascético para comedicina del alma y la del cuerpo. (Continuación) rregir los vicios. lujuria. vanidad. gula. Objeción: ¿por qué es peligroso excederse de ese limite?— Respuesta: doble peligro que encierra el placer lícito. el mé- todo ascético para la corrección de los vicios «El lector conoce ja por los capítulos anteriores.44. 4 que la salud del alma está en la Ihía. ira> etc. — El cumplimiento de los propósitos. por morales ^. — Expongamos. — Maneras varias de conocer los defectos propios: el director espiritual. el amigo sincero.— Símiles que aclaran el método general expuesto. fin.

medicina del cuerpo. así rir las virtudes ó como la medicina del cuerpo consiste en destruir las enfermedades y en procurar la salud. el estómago enferma. adquieren por hábito y las malas compañías.» «La salud es lo que predomina en el organismo en su origen. ya por el cambio en el método de vida.» truir los vicios ó «La medicina del alma consiste en desmalos hábitos y en adquihábitos buenos.. á medida que crece por medio de los alimentos. ya por la naturaleza el de los alimentos ingeridos. como ejemplo la para la medicina del alma.» «El cuerpo humano no nace perfecto. j que el salud del apartarse de esta justicia es una enfermedad ó dolencia espiritual. así cuerpo consiste en plexión orgánica. la justa y armónica com- y la enfermedad física en Tomemos. lo contrario. Igualmente también: el hombre nace sano y los vicios se justo en cuanto al alma. se perfecciona y robustece.— justicia 520 — como la de los hábitos morales. únicamente se pierde per accidens. ya por todo clima. pues. g. No de otro modo . v.

— el 521 — perfectible. está im- pura é imperfecta. curarle un aumento de energía. la ignorancia con el estudio. antes de nada.» «La causa que altera la salud la duce necesariamente cir. bito contrario. bas de trabajar antes por procurarle la pureza j perfección. debe. sólo se cura con su contraria. Si está enfermo. la labor del médico se limita á presentar j aplicar las re- glas de la higiene. y que proenfermedad en el el frío. Si. la salud. la Así también se enfermedad del alma. es de- con el calor. la la con humildad la soberbia. á proestá alma pura.» la «Es imprescindible soportar amargura . la avaricia con la generosidad.» «Guando el cuerpo está sano. que es cura con su háel vicio. debes aplicarte á conservarla en ese estado. en cambio. limpia j sana. procurar si tu Así mismo. si la causa es j re- cíprocamente. cuerpo. la y con la templanza gula y en general incontinencia. es decir. á adquirir una major pureza. alma nace imperfecta pero j se va perfeccionando mediante la educación j purificación de las pasiones y con el alimento de la ciencia.

así en cuanto al grado de temperatura. por eternidad de eter- nidades. como en cuanto á su duración. variable.» «No toda medicina fría cura la enfermedad producida por el calor. porque las dolencias del cuerpo acaban todas con la muerte. para curar el cuerpo enfermo. ne- cesitan someterse en su aplicación á alguna regla ó criterio.— 522 — de las pócimas j sufrir pacientemente la privación de lo que apetecemos. pero las del alma perduran más allá de la tumba.» «La regla ó criterio para la terapéutica se . Así también. sino que es preciso que la frialdad llegue sólo á un cierto límite. tanto existir el una regla ó criterio el el para determinar grado preciso en que pues de lo contrario aumentará mal. Dije mal. Igualmente es impreslas cindible aguantar la amargura de la lucha espiritual j tomar con resignación medi- cinas para curar las enfermedades del alma. haj que sufrir estas medicinas espirituales con más resignación que aquéllas. en vez de curarlo. Debe por frío cura. los hábitos contrarios que curan los vicios.

Es. así también el maestro es- piritual perdería á sus discípulos. Así también. forma su diagnóstico. sino después de conosi frío ó el calor. todos les misma manera mayor parte de aplicase un mis- mo tratamiento. que ha de medicinar y curar las almas de sus discípulos. las ocupaciones habituales del enfermo y otros detalles. las circunstancias de lugar j tiempo. una dirige observaciones hacia las condiciones especiales del cuerpo. 523 — el toma de la causa de la enfermedad. antes de conoy enfermedades morales. por tanto. j después de apreciar vez sabido esto. ella. el maestro ó director espiritual. mataría sus almas.— cer cuál es la causa. conviene que no los lance inconsideradamente á la mortificación de una pasión cualquiera ni cer con exactitud sus hábitos con un método determinado. su es- . en vista de los cuales. si á todos indistintamente les re- comendase un mismo método de mortificación. de la que el médico mataría á si á la sus clientes. preciso que estudie bien antes la enfermedad de su discípulo. de modo que el médico no cura. Porque. y cura. el grado de sus j.

Si posee bienes mal adquiridos. es decir. debe cola menzar por imponerle tituir obligación de resla j dtí abandonar ocasión. Des- pués de conocer cuadas. de este mismo orden. plegarias. é ignora las la religión. á fin de conocer á fondo sus hábitos morales. por ejemplo. las enfer- medades de su corazón. j adornarlo las cua- con las virtudes esto. es director imponerle las mortificaciones cuando podrá el ade- discípulo es novicio.» «Tras ha de pasar á estudiar lidades internas del discípulo. ó está en ocasión próxima de pecar. obligaciones ó preceptos de ha de comenzar por instruirle acerca de las abluciones. 524 — y condición. sus ocupaciones habitua- j su temperamento ó complexión orgánica los ejercicios espirituales que esta su com- plexión permite ó es capaz de sufrir.» «Si advierte. etc. que posee rique- . En una palabra.. ha de empezar por purificar su co- razón de los vicios que se oponen á los preceptos externos de la religión. acerca de las prescripciones externas de la lej de si Dios.— tado les.» «Si el esto.

debe tomar el exceso j dedicarlo hasta arrancar de su corazón todo afecto desordenado á las riquezas. á barrer los cuartos la más sucios de la casa.» «Si advirtiese que su pasión dominante es pulcritud y ornato del cuerpo se y del ves- tido. mándele sa- por los mercados á mendigar de puerta el en puerta. los que buscan siempre las prendas más limpias . que se limpian mucho y se adornan el vestido. porque amor propio y la vani- dad no se destrujen sino con humillaciones. á limpiarlas.— zas en á obras pías. el y no hay mayor humillación que gación durante algún tiempo.» «Si ve que su corazón está dominado por el lir orgullo j el respeto bumano. advierta que el pedir limosna. destínelo al servicio doméstico. á fin y junto al humo de acabar pronto con porque los manía de la pulcritud. y que su corazón ha aficionado ex- cesivamente á eso. 525 — la major cantidad de estrictamente necesaria. á cuidar de las letrinas. por eso debe imponérsele esta oblihasta que se el amor propio y respeto humano han la desaparecido. á andar por cocina de esa la chimenea.

y luego ésta con agua. ó no adquiere con prontitud la virtud opuesta. en'sus primeros años. más llamativos por sus vivos colores. j el que cuida de su vestido para algo más que para que esté limpio y decente conforme manda la relitría gión. á la enmienda le sea más llevadera manera del que lava la mancha porque de sangre con orina. jugar á . lo como adorar á un la porque todo es idola- que sea dar culto á criatura. se preocupa de sí propio más que de que lian Dios. cuya mucho mortificación de otro vicio ó cualidad vitu- y fácil. el agua no ha podido lavar la sangre. ídolo.» «Una de las más sutiles la cosas de tenerse presentes en dirección espiritual.— y hasta los tapices 526 — j acicalándose. de primera intención. que aparta de Dios. cuando se vea que el discípulo no abandona en absoluto y generosamente el respeto humano ú otra mala cualidad. El muchacho de la escuela desea. dirigirlo hacia la conviene entonces perable. es que. se parecen á las novias que se pasan el día arreglándose Y sí téngase en cuenta que tanto da adorarse a propio.

ansia el poder. las dignidades j la gloria mundana. hágale comer poco.» y dominado por la lujuria. luego. la pelota ó á los bolos. se desayune con agua sola. Así también. habituarse á sufrir «Si fuese joven y á vencer la glotonería. luego. sin probarlos él. como primer remedio. sión. embates de la paimpóngale el ayuno. además. á la siguiente. diríjase su un grado inferior de la misma pasión ó á otra menos arraigada. una noche. obligúele á que él mismo condimente exquisitos platos y que los sirva á otros. y.— afición 527 — tarde. y así al- y débil para resistir los ternativamente. Quizá con esto no se apacigüe la concupiscencia. con pan á secas. impóngale ajunos. más cambia de y encuentra su gusto en acicalarse j vestirse con elegancia. mándele entonces que. con prohibición absoluta de . cuando se vea que discípulo no abandona generosamente j de mortificación hacia una vez su pasión dominante. Así con- seguirá fortalecer su alma contra la pasión.» «Si el director notase que al discípulo le domina la glotonería. por ñn el acaba deseando tan sólo la bienaventuranza eterna.

. ascetas de la India el servicio combaten y curan pereza en velando toda noche en una misma postura. quiso adquirir la fortaleza consiguió embarcándose en y lo un mar proceloso del año. se impuso el velar toda una noche. cabeza ellos. sofocando en su corazón todo movimiento de cólera. hasta que acabe por dominar su alma cer su concupiscencia. otro.» «Si fuese dado á la impóngasele la humillación y el silencio. cierto hombre espiritual contrató á uno para que en público le injuriara. además de colocarlo bajo la autoridad y al servicio inmediato de alguna persona de carácter agrio: así llegará á ablandarse su genio á fuerza de aguantar tan áspera compañía. Con este propósito. co- mienzos del noviciado. la y en Les la la estación más tempestuosa de Dios. porque no y venbaj medilos cina más eficaz que el bambre en ira. Siguiendo análogo procedimiento. y él aguantaba paciente sus injurias. y uno de viendo que se le resistía este ejercicio. que tenía conciencia de su propia pusilanimidad y cobardía.— 428 — probar la carne ú otra clase de alimentos.

este asunto. asunto al cual consagrare- mos siste los restantes libros. apetitos inclinaciones del alma » «Y para terminar combate ascético los propósitos.— to 529 — y abajo.» «Por todos estos ejemplos vendrás en conocimiento del método general qae ha de seguirse en la curación de las enfermedades del espíritu. siempre que éstos no sean insuAlgazel — 34 . decir que el fundamento está hemos de más importante del cumplimiento de es necesario en el Cuando uno haja propuesto evitar una pasión determinada. soportar con energía cuantos obstáculos se presenten. al amor vendiéndolas todas arrojando mar su importe. pues no es nuestro propósito exponer aquí al por menor las medicinas de cada enfermedad. Hemos querido tan sólo insinuar aquí en seguir el que el método dicho concamino contrario á las coné cupiscencias. Algunos han curado su á las riquezas. para evitar así si las hasta el peligro de la vanagloria. para poder en adelante encontrar gus- en velar de pie. huli- bieran distribuido entre los pobres en mosnas.

es Y así. Y si á pesar de esta considera- ción. ja puede darse por perdida en absoluto su salud espiritual. es imponerse un castigo ó mortificación en penitencia de su derrota. (es decir. haber faltado á un propósito. el aun comprometiéndose á una de romper el propósito) alma no teme. pero ¿cómo llega- rá á conocer cada cual las dolencias que le aquejan? «Cuando Dios los ojos para tos: ' quiere hacer misericordia con uno de sus siervos. mortificación. Pero Ihia. comienza por abrirle que conozca sus propios defec- que no se ocultan éstos penetrante vista.— perables. á quien tiene cuando 3a los conola cuando puede curarlos. sino que se entrega con caso tranquilidad de conciencia á la satisfacción de su apetito.» Ya sabemos las el método de la curación de enfermedades morales. en el caso de dar sus propósitos. 47. 530 — el j supuesto que si propósito nazca de Dios. ce. Lo que debe hacerse. III. major 1 . porque se habitúa el alma á olvi- seguramente que está perdida.

.° Búsquese un amigo sincero. entendi- do y piadoso. á fin de que luego nos indique los hábitos.» «1. para seguir después fielmente sus consejos sobre el combate ascético que ha de empren- der. y encomiéndesele el cargo de vigilarnos cuidadosamente. observando todos nuestros actos. que él crea vituperables.» «Cuatro son los métodos que puede seguir el que quiera conocer sus propios defectos. Este método es. acciones y defectos. j en el suyo no ven una tranca. en nuestros días.. como interiores. conocedor de todos los defectos j vi- cios del corazón.» «Sobre este método hay que advertir que. cuanto más inteligente y perfecto sea el . al cual exponga su estado y abra su conciencia. raras veces seguido.» «2. aun de los más secretos. los más ligeros movimientos de nuestro espíritu. así exteriores.° Consiste en ponerse bajo la dirección de un maestro entendido en asuntos espirituales.— vicies: 531 — sus propios el ojo parle de los hombres ignoran ven fácilmente una paja en de su hermano. Así lo practicaban los más célebres doctores y santos de los primeros tiempos.

contestaba: «Y ¿qué voj á hacer entre gentes que me ocultan mis defectos?» Tal fué siempre el deseo de los hombres que se entregan al servicio de Dios: querer que los demás les manifestasen sus vicios propios. Sólo que los amigos de esta naturaleza no abundan mucho: son pocos los que no hagan traición al amigo. ó los que no le envidien j se excedan por ello en la sos. son víboras j es- Si alguien nos avisara que bajo . la falta Y la causa porque los indudablemente de fe. En cambio. corpiones. y nos descubren es nuestros defectos. ó los no escrupuloque ven pecado donde no lo haj. en nuestros al extremo de que que más odiamos. menos propenso será á envanecerse v á difamar al que le abrió su conciencia. los vicios que en él han advertido. publicando sus vicios. Por eso David El Taj se retiró á la soledad. j cuando le preguntaban el motivo de su resolución. huyendo de las gentes. corrección fraterna. son cabalmente aquellas que nos dan buenos consejos tiempos hemos llegado las personas.— 532 — amigo. traidores al amigo. los vicios. ó los que no oculten. malos hábitos.

j fundamentalmente se debe. eternamente ó miles de años ''. nos mostramos enemigos de nuestros censores. á la poca fe. hacernos conocer nuesAlusión á la existencia del purgatorio. que los ¡Dios nos otorgue la gracia de inspirarnos una buena dirección. nos corrige. de segu- ro que daríamos crédito á su atento aviso. Esto parece ser efecto de la dureza de muchos pecados producen como su natural fruto. ni nos dedicamos á echarlos á rechazar al que esta: de nosotros. j es de temer que dure más allá de la tumba. no nos gusta que nos indiquen nuestros vicios. su picadura daña sólo al cuerpo^ j su dolor dura un día j no más.— el vestido 533 — j nos dedicaríamos encima el escor- llevábamos un escorpión. en vez de sacar provecho de sus consejos. como hemos dicho. mientras que la heri- da del vicio penetra á lo más íntimo del alma. . Y. Y á pesar de esto. sin embargo. con frases como bién tú haces estoy lo otro!» «¡Tamque Es decir. corazón. sino al revés. ello nos holgaríamos de sin demora á ecliarnos de pión j á darle muerte.

porque todos los caracteres coinciden en la tendencia á seguir las pasiones. atri» buyendo personas. Examine pues su alma cada cual y trate de corregirse de los vicios que en su prójimo reprueba. ellas á la envidia sus censuras «4. que un amigo traidor que le alabe y odie adule ocultándoselos.°Gonsisteen adquirir tros vicios por lo enemigos. pues quizá aprovecha más bre un enemigo que le al hom- y publique sus vicios.° Consiste en tratar con toda clase de y todo advierta. porque si todos los hom- . lo que de vituperable en se atribuírnoslo á nosotros mismos. considerándonos como reos de los mismos vicios. Lo que haj es que la naturaleza instintivamente nos impulsa á no dar crédito al testimonio del enemigo. Todo hombre en él es un espejo para otro hombre: puede conocer sus propios defectos. de modo que nadie está libre de caer en ios mismos ó en mayores pecados en que ha caído su prójimo.— 534 — tros defectos el beneficio j agradecer á quien nos corrija que nos hace!» la noticia de nuesque de nosotros digan los «3. Esta sola corrección bastaría.

por todo que precede. no habrían menester de maestros ni educadores. que no tenga ya que cuidarse de purificar su alma. parece quedar ya por completo dilucidado que el método curativo de las enfermedades espirituales consiste en refrenar cias. vi la tarla.» Aunque. conocedor de los defectos en dar buenos consejos. Preguntáronle á Jesús quién le había educado. habrá encontrado á su médico: obedézcale en todo. solícito siervos de Dios. sagaz.— b3b — bres corrigieran los defectos que á los de- más reprochan. pues él curará su enferme- dad y le salvará de la muerte á que lo está ex- puesto.» «Este último método debe emplear con mayor razón aquel á quien falte un maestro inteligente. y contestó: ignorancia del necio j la consideré como cosa deshonrosa. y procuré evi- «Nadie. mirando por entendimiento. El que encontrare á este hombre. sin las concupiscenlos embargo Algazel. quiere débiles de reforzar . sino que pueda entregarse por entero al perfeccionamiento espiritual de los espirituales.

conviene añadir que todo alma no se deleite ni complazca en la posesión de ninguna de aquellas cosas. los sabios j san- j sufíes del islam le proporcionan textos inconcusos (de que liaremos gracia al lector). que no se llega á conseguir la felicidad últi- ma sino privando al alma de sus deseos j contradiciendo sus concupiscencias. j completarlo en algunos puntos importantes «Es. 48. unánime de los sabios. III. j ocasión para desenvolver el mismo tema con major amplitud. ja ha podido conocerse por las En resumen. método. 2 Ihia. que haja de dedel ascetismo está en conseguir que el jar en el sepulcro. 49. . III. incluso Jesús. Y ade- más esto es un artículo de fe que haj qu& creer. sin emel secreto bargo.» «Por este lo que atañe á determinar en qué aplicarse medida j hasta qué límite debe páginas que preceden.— 536 — sus razones con argumentos de autoridad K Los tos profetas. sentir 2. pues. sino en la cantidad es- 1 7/iírt.

sólo vestido. Es de la que se limi- comida. 4 Sutilmente alude aquí Algazel al infierno. pues. este no pueda llegar á Y el que colmo de perfección. consistirá en hacer que el cora- zón esté ocupado en conocer j amar á Dios. El sentido es: Aquel que use de los bienes mundanos más délo preciso. de exige. todo aquello que la vida en cuanto sea necesario. en meditar acerca de sus perfecciones. que. de la habitación j. si Y el la razón de esto es la se complace alma en posesión de algo más. ansiará volver de nuepor causa del objeto de su vo á este afición. sin ocuparse en las cosas de acá abajo más que el fin lo necesario para llenar que se propone. tarde ó temprano se aficionará. mundo j es claro que sólo puede apetecer volver á este tra felicidad mundo. que. acabará por olvidarse de Dios y se condenará. del matrimonio.» «El único medio. tridamente necesaria. para librarse de este peligro. del en general. aquel que no encuenen el otro ^. después de la muerte. j en unirse á El por completo. .— te á usar 537 — decir. familiarizará j habituará á ello tanto.

cujo corazón. tras largo tiempo. los hombres cuatro categorías distintas. — se 2. aunque predominando en su corazón que á la vez se la idea de Dios.» el «1/ Los que tienen 6n Dios. se más pronto. También éstos se librarán del fuego. aunque ocupado á la vez en Dios j en el mundo. si bien allá. También éátos serán lanza- dos al fuego.^ Aquellos. bajo este en lo posi- respecto. si acuerdan de su Dios cuando accidentalmente pronuncian. este corazón abismado sin pensar siquiera en las cosas de lo necesario mundo más que para vivir. no con sino con los labios tan sólo. pero se librarán de él tanto más ha ja prevalecido en la del mundo.— se dividen en 538 — él ha de procurar aproximarse á ble. porque conservaron . combatiendo las pasiones durante este A muchos años.* Aque- ocupan en Dios y en el mundo. el cora- que apenas zón. 4. cuanto su corazón esa idea sobre ha dejado vencer por los atractivos de éste. en fin. grado no se llega sino por un largo ascetismo. Estos son llos — 3.^ Aquellos cujo corazón en las cosas del está tan engolfado mundo. porque. su santo los precitos. nombre.

Y la razón es clara. pero no necesaria para la vida. forma parte del mundo. está en las páginas 451-160. acabará 1 Es el libro 6. ¡Presérvenos tro refugio!» desgracia j condenación." del tomo III del Ihia. » el corazón marcie- el camino del el mientras no se abstenga del uso de las cosas lícitas. . Si alma no se priva de algunas cosas lícitas. La demostración á que el texto alude. porque El es nues- «Pero alguien dirá quizá: siendo eviden- temente lícito la el uso de las cosas de este ¿cómo puede ser este mismo uso causa del apartamiento de Dios?» «Esta dificultad tiene bien poca fuerza: mundo que religión no prohibe cabalmente -de el amor del mundo lo es la fuente todos los pecados j que hace inútil é infructuosa toda virtud. es evidente que también aparta de Dios «De modo que no podrá char con desembarazo por lo.— en lo 539 — Señor de caer en su más recóndito del corazón. el recuerdo el de Dios. como lo demostraremos en el Libro del desprecio del mundo K Y como toda cosa lícita.

cuando los ojos están ja habituados á mirar todo lo que les parece her- moso. siempre sirve j agrada á Dios.— dos de maledicencia 540 — ilícitas. no se guardan de mirar ilícito. se expondrá á ser vencido por la concupiscencia. así acabará por destruir la pasión de hablar. si está obligado el hombre á abste- nerse de desear lo prohibido. deberá para ello imponerse un si- lencio tan absoluto.» «Y este es uno de envuelve el los graves peligros lícitas. Entonces. Del mismo modo. como si habla. no habi- tuándola á limitarse á la cantidad estricta- mente necesaria. j no hablará ja sino cuando deba. por desear ávidamente las Luego los el que quiera preservar su lengua de peca- j de la curiosidad in- discreta. tanto si calla. Luego. que Pero uso de las cosas tras de este peligro. porque facultad con la que se de- sea lo lícito no es distinta. sino idéntica. que sólo lo rompa para hablar de Dios ó para cumplir las obligaciones religiosas. lo que es Y lo mismo la ocurre con todas las pa- siones. ha j otro aun major. que . á aquella con la cual se apetece lo prohibido.

sin el carnal es como un veneno mortífero que cirj auyenta del corazón el temor de Dios. Guando alma se aficiona á las cosas de acá abajo. que la salud del alma estriba en la tristeza ó desolación espiritual continua. como endurecido. toda su esperanza todo su gusto en Cae entonces preocuparse de nada más. la tristeza de la memoria de cula por las venas la muerte. en el tiempo la desolación. dispuesto influir por las divinas inspiraciones. De aquí sacan por consecuencia. acaba por poner toda su complacencia. en el tiempo de la alegría que los deleites del está mundo producen. alma en una especie de aturdimiento muj semejante al sopor que produce la embriaguez. y con esto la muerte del corazón es segura. lo han encontrado enterneá dejarse cido. el terrijjle recuerdo del juicio final. afectuoso.— es el 541 — el siguiente.» servado que «Los grandes maestros de espíritu han obel corazón. y en evitar las ocasiones y motivos . sincero. Esa alegría mundana y ellas. Ea cambio. insensible á los influjos de la idea de Dios y de de la vida futura. apartado de Dios.

olvide aquello á que siente natural inclina- . familiarizándose con el recuerdo de Dios y ocupán- eximiéndose dose en su servicio.— der siones 542 — acos- de alegría y de disipación.» lo lícito se «Y esto. tumbrándola á resistir apetitos. emancipándose de su servidumbre. haciéndole perel hábito de deleite que en esas ocaencontraba: en una palabra. por cito se lo ilí- nos ha de castigar. porque sabían que de nos ha de exigir estrecha cuenta.» «Así es como los maestros de espíritu consiguieron la verdadera libertad j permanente dominio en este mundo y en el otro: del influjo de las pasiones.» «Y en que esto emplearon el mismo método una habitación para que los halconeros siguen para domesticar al azor. Enciérranlo primero en oscura y le vendan los ojos para que pierda la costumbre de volar. pues pena j no pequeña es ser objeto de un examen riguroso en me- dio de los terrores del juicio. es decir. lo cual también constituje castigo. y por lo dudoso se nos ha de reprender. así en lo j contradecir á sus ilícito como en lo lícito.

dándole carne.» «Del mismo modo. que cuando lo llamen. hacérmelo amigo. para hacerse sus amiga de su Señor j familiarizarse con su necesita primero haber perdido hábitos mediante la soledad j la fuga del mundo. trato. á pedirle por medio de la oración. alma. Después. obedezca. procuran atraérselo. á tenerle presente en medio de la soledad. en un principio: todo le es esto muy costoso es llorar. priva de la leche un día y otro día. Des- pués. .» «En esto es es fácil los comienzos de costoso vida espiritual. cuando se le desbeza. j así que oiga su voz. pero en cambio y agradable al fin. necesita habituarse á alabar á Dios. que le libran de ver y oir las cosas á que antes estaba acostumbrada. gemir. hasta que se familiarice con ellos él de tal manera. hasta conseguir así el familiarizarse con El. más que con la mundo j las pasiones.— 543 — ción por la fuerza del hábito adquirido. si se le Y sin embargo. im- pacientarse y rechazar cuantos alimentos le ofrecen que no sean la leche. También al niño. vuelva á el donde estén los halconeros. muy y arduo.

acaba por dejarse vencer j toma los manjares que se le dan. volver libertad á que estaba habituada.» «No de que como otro se modo pues educa el alma. allí ponga en libertad en mismo permanecerá sin se necesidad ja de trabas ni ramales.» cho porque «Igualmente lo la bestia se resiste al princisilla. familiarizado tanto con su nuevo modo de que aunque se le cualquier sitio. al principio porque á ello le obligan. que después se le quiere hacer mamar. admite sólo á la la faerza. vivir. es decir. Lo que más ames. Y sin algún tiempo después se habrá embargo. ha de decir cada uno . tanto. por á medio de trabas j cadenas.— 544 — en absoluto. la pio á soportar la montura j el freno. man las domestican los azores y se dobestias. prohibiéndola que mire. pero al fin de si un modo natural. más aún. como sufre mucto j el tambre le atormenta. porque se le im- pide. con todo aquello que haya de abandonar después de la muerte. le se resiste j deja el pe- desagrada la leche j se ha familiarizado con los otros alimentos. se deleite j se familiarice con los bienes de acá abajo.

esto es.» «Este combate difiere en cada hombre. para gozar de posesión de lo que desea durante un año poral. porque muy breve en comparación con la vida eterna. El hombre discreto aguanta con paciencia los sufrimientos y fatigas inherentes á un viaje ó al aprendizaje de un arte ú oficio etc. según su estado y condición. lo has de perder al morir. ó toda la vida. pero. y que esta separación no está seguramente muy alma se habrá de ocupar tan sólo en amar lo que no ha de perder. Fuerza es pues sufrir y combatir. la durante un mes. el tante. ya lo Algazel— I 35 . es mucho menos que un mes comparado con la vida de acá abajo.comparada con la eternidad.» «Todo esto se consigue al principio con esta la paciencia y el sufrimiento durante algu- nos días. Toda esta vida tem. que son vida es cosa muy pocos.. Y cuando sepamos que es forzoso separarse de todo aquello que nos es más amable._ 545 — á su alma. etc. el recuerdo de Dios que le acompañará en el sepulcro y no le abandonará ya ni un inslejos.

Prívese de que por le no será menor el cielo. retírese dentro de sí mismo. j apeti- tos tentaciones que surjan en su espíritu. juez. porque el alma á estos ejercicios combate ascético no acaba sino con la muerte. el toda la vida.— hemos abandonar todo lo 546 — á este dicho: fundamentalmente se reduce que en mundo deleite j agrade. una vez que hubiera abandonado las ocasiones todas de deleite mundano. en fin. el premio que aguarda en Y. porque no haj tentación sin causa. sin cesar ésta. ni cesa aquélla. Apliqúese. renombre j fama de buen obrar así. sepárese de las gentes. Observe también escrupulosamente los más imperceptibles movimientos. sean las riquezas ó la gloria. ó el orador. goello. bernador ó maestro. y vigile con cuidado su corazón á fin de que no se ocupe sino de pensar en Dios j meditar sobre sus perfecciones.» . á fin de sofocarlos.

la pereza. «La educación de los niños es uno de los negocios más importantes j que reclama la \ Ihia. Por eso Algazel dedica atención allanaría preferente á este trascendental problema *. que envuelve la corrección de cuando éstos son inveterados. la pedigüeñería. 53. .— Su importancia.— El descanso. III.— Los primeros años.— La recreación —La instrucción reli- giosa o catéquesis de los niños.— El paseo. char- — latanería etc. La dificultad los vicios. se grandemente por medio de una buena educación moral de los niños: así se evitaría que naciesen y arraigasen los malos hábitos.— Las alabanzas y las reprensiones. Defectos morales y de urbanidad que hay que corregir: el orgullo y vanidad.— La edad de la razón.— 547 — CAPÍTULO XIV I^a ascética devota purgativa (Conlinuación) La educación délos niños.

¿Cóel mo pues cuida tanto al padre de que su hijo no caiga fuego de acá abajo. crecerá en edad y en bondad moral. porque en este caso. pero dispuesta á recibir cuanto en ella se quiera grabar. acabando por ser feliz en este mundo y en el otro. Si se le enseña el bien y se le habitúa á practicarlo. Se inclina naturalmente hacia donde se le dirije. y se preocupa tan poco de librarlo del eterno? Porque. exenta de toda impresión y huella. por si contrario. si quiere conseguirlo. perderá ya el tiempo durante toda su vida en buscar esas causas de perdi- . será y será condenado al fuepa eterno. se le acostumbra al mal. no tiene más que hacer las sino educarlo y perfeccionarlo enseñándole las virtudes. ó se le abandona desgra- como ciado se abandona á las bestias.— más esmerada 548 — El niño fía solicitud. al lujo ni á las comodidades. á sus padres. que está limpia. apartándolo de malas comel hijo. pañías. en abso- luto de sus padres: su corazón es como una piedra preciosa. no acostumbrándolo á la buena vida. Y Dios hará participantes del los hijos. el premio que otorgue á maestros y educadores. Si.

es evidente que le alumbra ja comprender aquéllas.» «Cuando ja se vislumbren en su alma los albores de la razón. se inclinará instintivamente á ofender á Dios. 549 — la j al cabo encontrará muerte eterna.» «Conviene por tanto vigilarle j cuidar de él. luz de la razón haciéndole la fealdad de unas cosas en con- traposición con otras. del pecado. amasado con la levadura las el no atrae niño.— ción. es decir. cuando más interesa no descuidarle. corazón. cuja leche sea lícita. Es que Dios se ha dignado ja otorgarle esa guía que le dirija hacia la justicia de los hábitos j la pureza del es. por eso se ruboriza de j no de éstas. para nodriza. porque esta leche ilícita Dios sobre mo bendiciones de cuando su organisvaja creciendo. . cuando se le ve averexquisita. la vigilancia ha de ser más vergüenza son Los primeros asomos de la mejor indicio: cuando el niño muestra rubor. y así. En esta edad del discernimiento pues. el la gonzarse de ciertos actos. No se le dé. desde sus primeros años. que no provenga de alimentos prohibidos. mujer que no sea santa j religiosa.

» si están bien ó mal condimen- «Igualmente haj que hacerle amar los vestidos modestos. Es bueno también habituarlo á comer pan á secas.» «El primer vicio. es la gula. que ya tiene. á no mancharse las manos ó el vestido. Aféesele el comer mucho. para que no llegue á creer que tiene derecho á con le comer siempre otros manjares. á no comer con priesa. como cosa propia de las bestias. que en rá. Hágasele entender que ese lujo es cosa de mujeres j de gente afeminada. j alábesele la sobriedad. de color blanco. á que no se apresure á comer antes que los demás. á que coma lo que se mande. no de colores llamativos ni de tejidos preciosos. para educarlo. á no mirar con fijeza á los comensales. procuren los . Aficiónesele á la calidad poner poco cuidado en de los ali- mentos j en tados. á que tome la comida la mano derecha. manifesta- Convendrá pues corregirle j enseñarle á que no coma sin invocar antes el nombre de Dios. los hombres deben despreciarlo. Para ello.— sino aprovecliar el 550 — él se uso de la razón.

así germinará en su cora- zón el amor á la santidad. es lo más probable que salga de malas costumbres. cometiere algún pecado. terco. lo hace á los discí- y que hace es sem- brar en sus tiernos corazones la semilla de «Guando barle se vea que hace alguna buena Si. no decírselo . obra ó que posee alguna virtud. curioso. convendrá por primera vez no hacer caso. por el con- trario. rencoroso.» «Después haj que enviarlo á estudiar.» literario finos. desvergonzado. envidioso. calumniador. conviene ala- y premiarle en público.— otros niños las 551 — padres que su hijo no ande en compañía de que vistan con lujo j gocen de comodidades de la vida. ladrón. etc. Que comience por el Alcorán y que aprenda también historias j vidas de santos y de personas piadosas. embustero. no se le ponga bajo la dirección de esos literatos que creen versos eróticos. burlón. de lo contrario. que dicho género pulos elegantes la corrupción. Evítese que lea y para esto. Y en suma. no liaj que descuidar la vigilancia j educación de los hijos en sus primeros años. indiscreto.

debe asustar la madre. lo diré á la gente!» Y no se diga más. á la segunda vez. ni tampoco darle á en- tender que otros niños cometen actos semejantes. En cambio.» «Prohíbasele dormir de día: esto fomenta pero déjesele dormir de noche^ . cambio. si se advierte que el el mismo come- niño trata de ocultar pecado que así. ni se le canse con reprensiones á si cada momento. en amenazándole con denunciarlo ^a pereza. al hijo. que ya de nada serviría después el hacer pública su pecado.— ni á él 552 — ni á los demás. sin que las palabras de sus padres él abuse de las reprensiones. porque. al padre. También conviene que el padre no gaste el respeto que le tiene el hijo. tido. y para esto. lia de no obrar quizá se consi- guiera aumentar su audacia en tal grado. pon- derando lo feo de su acción y diciéndole: eso! ¡Si «¡Que no vuelvas otra vez á hacer le yo llego á saberlo. acabará por ha- bituarse á oir reprimendas y á cometer pecahagan efecto alguno en su corazón. será preciso ya reprenderle. porque no. Esta conducta de abstención es sobre todo necesaria. que no dos. pero en secreto.

así en la cama como en la comida j el vestido. de la posición de sus padres. No se le permitan. ni lleve las manos caídas. á que se mueva y haga ejercicio. 6 de lo que come. que sea humilde.» «Hay que prohibirle que se enorgullezca. Prohíbasele también todo acto que él haga á escondidas. Al revés. Pero en el paseo. pues. de esta manera. ó de su tablilla de escribir ó de su tintero. si no orejera que aquello es feo. sus amigos. las comodidades.» «Que no tome cosa alguna de El ser pedigüeño y moscón es indicio de bajeza y pusilanimidad. sino juntas en el pecho. sino que se acostumbre á lo rudo. mucho más cuando se pide á los hijos de los pobres. se harán sus miembros más fuertes j no engordará excesivamente. ó de su traje.» «Algunos días. á fin de que no le domine la pereza. ni yaja apresurado. generoso y afable con otros niños. porque es seguro que no se ocultaría. que no enseñe las extremidades. Hágasele abo- . ante sus compañeros. conviene sacarlo á pasear.— 553 — aunque no en colchones blandos.

por lo semejante que siempre andan ansiosos. así en falso. Hay que prohibirle también en absoluto el jurar. Que oiga con interés á los . Prohíbasele hablar mucho. pues son veneno mortal para los niños j los adultos. para que se las sier- vicios más que de pes y de los alacranes. sino que se ha de acostumbrar á responder sólo cuando le pregunten y á lo que le pregunten. haj que afear ante los niños el amor del oro j la pla- j la avidez de guarden de estos ta las riquezas. moviendo la cola y mirando á ver si les echan algo de comer. Y en general. á no sonarse ni bostezar la espalda. el ni la mano barba. á no dar otra. como con verdad.» «Acostúmbresele á no escupir en medio de la habitación. á no poner una pierna sobre debajo de bre la el brazo. para que no se acos- tumbre á ello de muchacho.— es á los perros 554 — que rrecible esta conducta. el Dígasele tam- bién que nunca debe ser niño el primero en hablar. ni la cabeza apoyada so- Todo esto es señal de pereza. delante de los demás. porque esto indica desver- güenza y falta de urbanidad. Enséñesele modo de sentarse.

— que le dirijan la 555 — ellos las palabra j á los mayores de edad. obligándoles á estar siempre estudiando.» «A. acaba por amortiguar su inteligencia la viveza y de todas sus facultades: la vida así se les llegará á hacer tan insoportable. que no se acostumbre á llorar y gritar desaforadamente ó á pedir protección á los demás. Cuando el maestro le pegue. excesivo cansancio. á su vez. El prohibir á los niños jugar. divertirse permítasele que lícitos Taya á recreen con juegos le que le y descansen de las fatigas del estu- dio. que se levante ante y les ceda el lugar. Que huya de pala- bras inútiles injurias y ociosas. el gritar y gemir ss de esclavos y de mujeres. que buscarán algún expediente que les libre por completo de la carga del estudio. pero que no produzcan. de las maldiciones é compañía de aquellos que acostumbran á hablar así.1 volver de la escuela. Conviene . dígasele que el aguantar con paciencia es de valientes y de hombres. porque el principio fundamental de la buena educación de los niños estriba en apartarlos de las malas y de la compañías. Igualmente.

bagase que cobre miedo al robo. Instruyasele en los conocimientos necesarios de la reli- gión. podrán ya enseñársele los misterios que en- cierran aquellas prácticas religiosas y pre- ceptos que hasta entonces se le han impuesto sin explicaciones.— por fia 556 — obedecer á sus que se les enseñe á padres. si años de su infancia. pasada la niñez bajo esta disci- plina. convendrá no ser ya inse descuida en cumplir los preceptos religiosos de la purificación y oración. á la deslealtad.» «Guando. se acerque á los años de la pubertad. En una palabra á todos aquellos pecados que dominan á los muchachos. j en general así parientes á todos los majores en conao relacionados. como será la de de abanlos donar el juego.» «A medida que vaya avanzando en dulgente con él. á la men- y á la deshonestidad. Hágasele ayunar algunos días de ramadán y prohíbansele también los vestidos muy lujosos de oro y seda. Hágasele así entender . á los manjares tira ilícitos. maestros y superiores. edad. dándoles muestras respeto j deferencia. siempre que los vieren.

á la des- vergüenza. que las cosas de este mundo son todas vanas. no fija j estable. pues la muerte nos lia de privar de su uso. En cambio. á fin de ser más acepto á los ojos de Dios y merecer así mayor grado de gloria en el paraíso. éstas palabras arraigarán durante su juventud pro- fundamente en su corazón con gran proveen cho para su salud espiritual y se grabarán él. dejando que se habitúe al juego. que el mundo es morada transitoria. la su corazón se hará inaccesible á verdad y . mientras que la vida futura es nuestra patria definitiva é imperecedera. como caducas que son j perecederas. como en la piedra se graba el dibujo del escultor. á la inmoralidad. á la glotonería y á la vanidad. que la muerte nos está ame- nazando á todas horas.— 557 — que los alimentos son únicamente medicinas. j por consiguiente. cujo fin no es otro que dar fuerzas al hombre para servir á Dios. decir. es si se le educa de modo contrario. que dará muestras de sabiduría y prudencia aquel que en esta vida se provea de medios y recursos para el viaje á la otra.» «Si se le educa así santamente.

plan oral denado con que han de exponer ' niño las creencias del islam . sus padres son los que le » tuercen en una ú otra dirección «Por lo que toca se al método gradual de al instrucción religiosa. hay que irle los mismos. sin necesidad de pruebas ni demostra- 1 Ihia. uno tras otro. De modo que ha de comenzar por saberlos de memoria. Después. conviene primeralos artí- mente hacerle aprender de memoria culos de la fe. porque una de cias la las graes que Dios otorga al corazón fe humano de disponerlo á la en sus primeros años. poco á poco. 558 — la como rechaza y escupe pared al polvo seco.— al bien. I. durante la infancia. es decir. . á medida que vaya creciendo. porque el niño en su natural es igualmente inclinado al bien que al mal. Los primeros pasos son los que hay que vigilar con cuidado. Este último estado sobreviene al muchacho sin necesidad de demostración apodíctica. luego entenderlos y por ñn creer que son verdad explicando el significado de con toda certeza. 69.

si bre ellas cae la contradicción. De no cesará de acrecentarse su fe. merced á los testimonios j explicaciones de los hadiees. lia oído de- por mero j puro asentimiento á lo que otro afirma. lectura de los hachees nificado. sin ex'gir prueba ni razona- miento. Eso sí. pruebas j argumentos que el mismo Alcorán suministra. Pero cabal- mente por eso es preciso fortalecerlas j congente firmarlas en el alma del niño del vulgo á fin de que j de el la arraiguen j no se perturben ó trastornen. el arte Mas j método para conseguirlo no consiste en enseñar al niño de la dialéctica la teología escolásla tica. sólo porque lo cir. las creencias del valgo también se fundan todas ea esto? El vulgo cree algo. j merced en fin á manera merced á las esta .— ciones. 559 — si Y ¿cómo negarlo. en el sentido de que se pueden destruir. no puede negarse tampoco fundadas en tan deleznable so- que las creencias base son algo débiles en los comienzos. ticas más de las la j el estudio de su sig- uniendu á estos estudios prác- j ejercicios de piedad. sino en ocuparlo en salmodia del á Alcorán y en su interpretación.

j observando cómo se someten á los cómo temen sus castigos. es como depositar en su corazón el germen de la fe. el enunciar los artículos del credo al niño para que los aprenda.— las luces 560 — se le que seguramente comunicarán en los ejercicios de devoción j con el trato j experiencia y familiaridad de los santos. es porque estos estudios más turban que conservan la fe. Y si conviene preservar al niño en absoluto del estudio de y de la teología escolástica. convertida ya en frondoso árbol de profundas y fuertes raíces y de elevada le que copa que llegue hasta la dialéctica el cielo. más corrompen que curan. conociendo sus virtudes. vienen á ser como y el cultivo hacen germinar y crecer hasta surgir vigorosa. Queigual el árbol rer fortalecerla con esos estudios. es que esperar que se haga más fuerte golpeándole con un martillo de hierro: lo que se conseguirá con este procedimiento . cómo reconocen humildes su majestad j grandeza.» «Así. y todas esas otras circunstancias que liemos enumeel riego rado. escuchando sus palabras designios divinos.

si no. y se verá que aquélla es tan firme y estable como una elevada roca. fundafe da en los argumentos escolásticos. Compárese. mayoría de j la experiencia cuotidiana. el examen y la investigación racional Algazel— I . sin embargo. se salvará con creencias en la otra vida. porque la ley religiosa no obliga á los rudos á otra cosa que á esta fe sencilla en lo externo de los artículos del 36 credo. si niño se ha de dedicar á los negocios del mundo. y una vez pasada la niñez el bajo estas enseñanzas. sin otras pruebas. la de los hombres justos j la piedad de las gentes sencillas con la fe del teólogo. la evidencia de los ojos bastan para demostrarlo. no conestas TÍene enseñarle más en materia religiosa.— tillas . en del teólogo el cambio es como el hilo abandonado en lidad alguna seno de la atmósfera: los vientos lo llevan de acá para allá sin estabi» «Finalmente. 561 — reducirlo á as- "será multiplicarlo. j destruirlo por completo! Porque este es cabalmente el resultado en la los casos. es decir. inconmovible á los rayos del cielo y á los la fe embates de todo género.

como que se entregará á ejercicios de piedad y devoción j medio del mortifica- rá sus pasiones por tico. se le abrirán las combate ascépuertas de la ilumina- ción divina. el sentido místico de los artículos de la fe.» . si el niño se ha de consagrar á la vida Dios le otorga la gracia de la vocación ascética. religiosa. con la cual verá claramente la esencia.— Pero. si 562 — no están preceptuados de ninguna manera.

como medios defensivos contra los embates del enemigo.— Causas principales número de ascetas.— Las condiciones pre- vias del asceta: evitar cuatro obstáculos: las riquehonores.° la comunicación de las ilustraciones divinas por la oratoria sagrada: sus peligros. el silencio. 2. —La soledad. Marcha gradual del novicio por el camino del ascetismo: 1. los método ascético.— El maestro ó director espiritual. — — — Aunque en esencia las páginas que preceden ha expuesto sobradamente nuestro teólogo la del combate espiritual^ embargo necesario no abandonar al novicio sin presentarle. índice de los ocho libros de ascética purgativa de Algazel.— 563 — CAPÍTULO XV I^a ascética devota purgativa." mortificación del afecto á los cuatro obstáculos. (Conclusión) Síntesis del del exiguo zas. 4. la adhesión fanática á las escuelas teológicas y el pecado. Análisis del tratado de la lujuria. como en un resumen j método cree sin .° la meditación: sus peligros.° la oración única. 3. el ayuno y la vigilia. como protector y guia del novicio.

en su camino «El que con los ojos del alma ha ja llegado á conocer de una manera evidente j cierta la vida futura. el gozar de la otra vida. Y no llamo de enunciación rutinaria de las palabras sacra- mentales de la profesión fe musulmana. hacia el cual ha perdido un to- das sus fuerzas adquirirla. íZ. arderá en deseos de llegar á el ella j emprenderá camino. aun á costa de pri- ja toda su afición. las condiciones que antes tiene cumplir. pronunciadas sin darles crédito j sin devoción. despreciando los bie- nes j deleites de acá abajo. . desea con varse de aquél. que no aspira á que no desea unirse el fe fe con Dios. es porque no tiene en Dios ni á la simple en la vida futura. Por eso. aspirará por necesidad á gozarla. El que posee simple abalorio j ve una perla. III. pero sin conocer de la perla Ihia.— para la lucha salirle al paso 564 — que que han de previo. los auxilios de que ha de proveerse j los obstáculos '. porque esta fe sería igual á la fe del que crejera que que 1 la perla era más preciosa el abalorio.

es hombre no si llega á su es porque no camina. si es que está acostumbrado á poseerlo. el extremo de abandonar por ella el abalorio. para salir de su ignorancia. tad. pero los sabios . es si no tiene volunsi fe. porque los amonestados ignoran cómo sus pasos. el 565 — nombre. fe. le guíen por hombres que. Por su parte. j maestros. j es porque le faltan directores decir. sus avisos son inútiles. de no se magnífico j per- durable de la bienaventuranza. los hombres consagrados á los estudios religiosos descui- dan también amonestar á las gentes. Y si haj alguno que lo haga. sin su realidad j esenaunque diga que cree en la preciosidad de la perla. carece de porque no tiene voluntad. porque carece de no camina. sumidas en pro- fundo letargo. conociendo el camino del la atención lo que es cielo llamen acerca de lo vano j le j ca- duco de este mundo. es cierto. interrogar á los sabios y por dónde han de enderezar Podrán. fin. es lo Dios.» si el «De modo que.— más que cia. Las gentes cuidan de esto porque viven entrega- das á sus concupiscencias. no la apetecerá hasta Este tal.

» de voluntad. mismo. la iguorancia del los maestros: camino.— no se les 566 — ellos recto. antes de emde prender refugio. convendrá que sepa que para ello le son en absoluto nece- sarias ciertas condiciones previas. ya por amonessu corazón surgiese el y en deseo de adquirir la vida eterna. Cuando se ignora el término del viaje. si por acaso. camino no se preocupa es imposible es llegar al fin. ya por taciones ajenas. porque también han extraviado del camino «La falta la por se- guir á sus propias pasiones. y no de extrañar que los caminos estén solitarios. mala dirección de he aquí las causas principales de que la senda del cielo se vea desierta de caminantes.» . cuando de el guía mismo anda extraviado. cuando el el que debiera buscar ello. y en fin ciertas prácticas que ha de llevar á cabo durante el tiempo que emplee en su marcha.» «Mas. aun á cambio de esta vida temporal. el viaje. un protector que le sirva una fortaleza tras la cual defenderse de los enemigos que traten de obstruirle el camino. alguien despertara de sí su letargo. podrán enseñar.

Las condiciones previas consisten en re- mover ó evitar los obstáculos ó velos que sela paran á criatura del Criador Estos obstáculos son cuatro: las riquezas. la adhesión fanduca á una secta teológica ó ju- rídica y el pecado. él el corazón su afición.» «El velo de los honores no se aparta. Mientras quede un solo dirhem sobrante. humillándose. sino privándose de las riquezas poseídas.» «El primer obstáculo no puede sortearse. le atará j le impedi- por tanto. huyendo las ocasiones todas que dan renombre j brillo. y á los dos artículos fundamentales del credo musulmán: «No hay otro Dios Mahoma es su en- . los honores. sino renunciando á todos los cargos que propor- cionan honor j fama.» «El obstáculo de la adhesión fanática por las sectas se remueve abandonándolas todas fe para no dar más que que Alá. tendrá en rá.— 567 — «I. de volverse á Dios. excepto en la cantidad estrictamente precisa para las necesidades de la vida. j hasta obrando en tal forma. que las gentes lleguen á tomarnos odio ó aversión. buscando la obscuridad.

— ca. no adorar á otra cosa que á Dios^ dar culto á las propias así.» «El último velo. restituyendo lo injustamente poseído y perdonando á nuestros enemigos. Esta especie de contemplación conseguirá mediante el combate éstas le espiritual. pues si el fanatismo por una de para con domina. y verdade- ramente de vida pasada. 568 — viado». El que. proponiendo firmemente no voldoliéndose contrita la ver á pecar. no por las disputas de las escuelas. pero hay que creerlos con fe prácti- deseando. es decir. abandonando todas injusticias. en prueba ó testimo- nio de ellos. ese fanatismo será para él una atadura y un velo. sin hacer verdadera . se alza las con la penitencia. Obrando en consonan- cia con la fe. á los que antes prestó su asentimiento de un modo la ciego. y especialmente no concupiscencias. si es intolerante todas las demás. el corazón acabará por contemlos artí- plar la esencia y sentido místico de culos de la fe. No es condición esencial del que aspira á la perfección espiritual pertenecer á una ú otra escuela teológica ó jurídica. que es el pecado.

se verá arrastrado por satanás bacia sus caminos de perdición. se expone voluntaria- . pretación mística.» es «La necesidad te: del director eviden- los fáciles caminos de satanás son mucbos y de conocer. Luego el que no tenga un maestro que le dirija. bay que comenzar j acabar siempre por cumplimiento de los deberes externos que revelación impone. quiere obtener la contemplación de los misterios de como el que quiere penetrar conocer su inter- los misterios alcoránicos. levantar la consideración basta los misterios j secretos que en «II.» Una vez que el aspirante baja llena- do estas cuatro condiciones previas. Antes baj que saber el sen- tido literal que el místico. sin conocer de antemano la lengua árabe. necesita un maestro ó director espiritual á quien imitar y seguir. El que se mete por caminos frecuentados de ladrones y asesinos. el cual le guíe por camino llano.— la religión. ella se encierran. sin acompañarse de personas que le auxilien. Pues así también. el camino de la religión solo es uno y oscuro. el la j después. es 569 — penitencia j sin abandonar el pecado.

desde la cual pueda rechazar los embates de todos los enemigos que traten de cerrarle el paso. .— mente al extravío 570 — El que se al y á la muerte. y de tal modo. á más de cuatro condiciones previas.» «El director espiritual tector es. pues sepa que más provecho espiritual sacará de obedecer los consejos de su director. contradecirle cosa alguna. aun caso de que sean erróneos. pues. que el aspirante necesita. protegerá proporcionán- y dole una ¡orlaleza inexpugnable. que de seguir sus opiniones propias. es y por acaso llega á echar hojas. éste le defenderá tal como hemos indicado. semeja árbol si que crece solo: pronto se agostará. obedeciéndole en un todo. jores. como á su lazarillo se agarra ciego á la orilla el del río. por pequeña que le parezca. que en encomiende á él todos sus negocios espirisin tuales por completo. seguro que no ese prolas dará frutos. aunque á él se le antojen las me- Cuando el aspirante haya encontra- do un protector. quiere pasar sin director.» «III. Cójase pues á él firmemente.

* el la lujuria ^.— Esta fortaleza la 571 — la constitujen cuatro cosas: soledad. y ya Libro de la morlificación de la veremos en gula y «2. el ayuno j la vigilia. j el corazón así se á recibir las dispone mejor á entender j ilustraciones divinas. . 59.» «1/ El ayuno. aminorando el tejiel do adiposo de todas las visceras.» En cuaato á la vigilia. el silencio. de pasiones. la hambre iluminación del corazón. III. tambiéa es 1 Ihía. congestionadas de sangre j. las venas. por ende. Ya lo el dijo Jesús á sus apóstoles: «Mortificad con tro vientre. Sabido es que el fia que el aspirante se propone. disminujeado la organismo. las hace más delicadas j sutiles. Ahora bien: el sangre en j unirse coa hambre. para conseguir ver á Dios El. Por otra parte. son el camino más franco para los enemigos del alma. quizá ajuno vues- de este modo vuestro cora» zón llegará á ver á Dios misma experiencia atestigua que el es útil para la Además. cuál método gradual debe seguirse para conseguirlo. es purificar su corazón.

lo purifica é el hambre. es hecho de experiencia.— cierto 572 — ó ilumina. pero aun así. mejor. Y por fin. es Además la vigilia un efecto del hambre: es imposible no dormir.* el que el mucho dormir corazón y amortigua sus enerlo Por que toca al silencio. el corazón se convierte en brillante estrella. cuando se está harto. Por su medio. que no hable ni con estas personas más que lo estrictamente necesario. como que despeja el corazón. Conviene por tanto. aspirando tan sólo á conseguir el cielo. matando así todas las concupiscencias de acá abajo. es claro que el retiro y la vida solitaria lo facilitan ya mucho. Tersación inútil disipa el corazón. porque la contual. endurece gías. De otra . el que vive retirado no está libre de ver le traen la y tratar á las á personas que comida ó su director espiri- cuando menos.» «3. en bruñido perficie se j terso espejo en cuja suel refleja la hermosura de Dios. corazón entonces puede contemplar con claridad inofuscable la alteza la bienaventuranza y la y sublimidad de nada y vileza del mundo y sus miserias.

en efecto. consiste en que evita toda preocupación j y disipación mundana j contribuye que son las á la guar- da de de los sentidos. mientras que el rezar y el meditar se le hacen cosa la el pesada. fomenta la piedad j enseña el temor de Dios. silencio fecunda j aviva el entendimiento. j el corazón encuentra su descanso en satisfacer esa pasión. porque está deseando volver á conversación. especialmente del oído la vista.— 573 — parte.» «4. y brote de él agua limpia v pura. El de la ascética no es otro que limpiar ese pozo ex- trayendo de arrastran. Y siendo esto así ¿cómo es posible agotar el agua del pozo. El corazón es.' El provecho que el retiro proporciona. como un pozo los canales fin ó receptáculo al cual van á parar las fétidas y cenagosas aguas del mundo por de los cinco sentidos externos. el deseo de hablar se deja sentir con muclia fuerza. para aguas con el cieno que que aparezca su fondo. permaneciendo abiertos los canales de los él esas sentidos. En una palabra. por los cuales á cada momento pela netra mayor cantidad de agua de que se . ventanas del cora- zón.

— saca? 574 — no abriéndolos No haj pues otro remedio que cerrar los canales de los sentidos. cubriendo la capuchón ó envolviéndose con el el alquicel ó con manto. es donde se oye la voz de Dios se contempla la majestad de su gloria. la armadura invulnerable con que el aspirante ha de rechazar los ataques de los enemigos que le salgan al paso y traten de obstruirle el camino.» «El orden que conviene seguir consiste dar primero los pasos más fáciles en. sino avanzando paso tras paso..!» y «He aquí la inexpugnable fortaleza. esto cabeza con no es posible. De ellos. la y no se consigue más que con si soledad j el retiro. las cualidades del alma engendradas por su inclinación hacia el mundo. en medio del retiro. . unos son mayores y más difíciles de franquear que otros. claro está. cual no se consigue. ocúpese ya tan lo sólo de recorrer el camino. sino para lo imprescindible esto j necesario. ¡Así. ya.» «IV. Y aquí se entiende por pasos. Tras de todo esto. ya encerrándose en obscura celel da. y llanos..

ó este medio se baja consegui- aflojar al menos. las riquezas. así como en el noviciado huyó de Esta labor exige. pueden pasar con un combate espiritual menos duradero. los honores. es decir. el amor del aspirante á tales mundo. 575 — secretos vín- éstos cabalmente aquellos culos que atan al alma á las cosas de acá j que. sin embargo. Por lo demás. esos lazos que atan al corazón. personas que.» «Cuando por do romper. según dijimos. no hemos de repetir aquí que el método de esa lucba estriba en refrenar las concupiscencias j con- tradecir las pasiones en todo aquello que se note ser predominante en el alma.— Son abajo. el deseo el de pecar. todas las ocasiones externas que á los mis- mos pudieran provocarle. baj. un prolongado combate. por estar ja li- bres de la major parte de esos vínculos. la afición al trato social. conviene rom- per ya desde los comienzos del noviciado. Es preciso pues que se despoje de toda afición interna vínculos. por lo general. entonces es preciso obli- gar al aspirante á que limite sus rezos y prácticas de devoción externa á unas pocas .

de Dozy. apud 2 ». es á saber. al ' . 576 — que las más aún. . Con esta perífrasis traduzco la frase '¿^^^ tal es sil \^^ lealtad ó sinceridad de voluntad. la continua profin nunciación del santo nombre de Dios.^^^j'í. en absoluto. 850. es Dios. á el corazón le tenga presente en todo sin fijar su atención en las criatuel momento. sino de todo lo que no cuando alcanza aquel grado de caridad. ras Claro es que corazóa no consigue despojarse. y santa indiferen- amor de Dios le domina como absoluto señor. una preocupación fija. no tiene más que un solo pensamiento.— tan sólo. Impóngasele además que todas es sus prácticas de piedad se reduzcan á un que como la médula j fruto de todas de que ellas.» en el cual el Supplem. Vide Dice. será conveniente suprima todas. porque el sentido que técnicamente tiene para los sufíes. y á la manera del amante apasionado. salvo las que son de precepto y aquellas á que esté obligado por la regla que profese solo rezo. de Calcuta. aquella fidelidad cia ^.

j las se palabras lleguen á salir de los labios sin que lengua se mueva. hasta Algazel — 37 . una jaculatoria cualquiera. sin cesar ni por un instante. hasta tanto que los labios callen j quede sólo en el corazón la imagen con esto ejer- de las palabras pronunciadas. el debe hacer que nicación con el aspirante se retire al claus- ^ Una vez en él. continúe sin cesar. aislado de toda comuel mundo. ó esta Dios!» «¡Loado sea «Sentado esa el aspirante. por ejemplo: otra: «¡Dios mío. sino de corazón. hasta que la movimiento de la lengua acabe.— «En tro 577 el — director espiritual tal situación. Aun el no basta. no sólo con la lengua. comience á recitar ú el otra jaculatoria que el director le aconseje. No detenga aquí. Dios mío!». aconséjesele que pronuncie asiduamente. no tratando sino con encargado de proveerle de alimento (ali- mento que habrá de ser exiguo y lícito). es preciso seguir en mismo del hasta conseguir borrar corazón toda huella material de las palabras. cicio.

presente á él. porque. en Dios.— significado. las con valor. de su vida pasada. porque Y esto. tan pronto como preste atención á una de estas sugestiones. es . aunque sólo sea un segundo. 578 — que sólo permanezca viva la idea de su fija j como grabada en el corazón. que ande con cuidado en vigilar atentamente para abujentar los pensamientos inútiles.» el «Así que beya conseguido esto último. así ajenos como propios. dejará de pensar en Dios durante ese breve momento. de cualesquiera cosas ó hecbos. tión tan enérgica.» el «Entonces ba de advertirle director. el corazón. y alma baya vuelto á pensar en la jaculatoseguro que le vendrán pensamientos ria. ideas j recuerdos que le vengan del mundo. y ya esto es una imperfección. cuando se engolfa j ensi- misma considerando un que sea. pues. cualquiera acaba por perder la conciencia de le todo lo que rodea. á fin de abuyentar estas sugestio- nes é ideas extrañas. objeto. dominándole con sugesque en nada piense sino indudablemente sucederá. cuya memoria le asalte. Combata.

Estos pensamientos se rechazan. sin embargo. mas. Forman la primera los que con toda evidencia y seguridad repugnan á la idea de Dios y esta materia guno «En . etc. La segunda er. Dios? ¿y por qué razón es Dios? ¿y por qué motivo es dig- no de que le adoremos j sirvamos?» etc. entre esas ideas le asalten. aspirante. chos pensamientos son de dos que. . Todas estas ideas se apoderarán de su entendimiento tenazmente. no le perjudicarán en modo al- hay que advertir que diclases. j con ello habrá franción. se apresura á rechazarlas de su corazón. no prestándoles aten- ción. que le la infidelidad ó á la herejía.pecie la constituyen. sino recurriendo á Dios y pidiéndole con humildad y fervor quelos aparte de nosotros. 579 — la constisí: acerca de las palabras mismas que j comenzará á discurrir entre «¿qué significará este nombre. que baja algunas sugeridas por provoquen á si el satanás. como ortodoxos.— tujen. queado el aspirante la puerta de la meditaEs también fácil que. abominan- do de ellas. nos los sugiere é insinúa el demonio..

le ilumine y revele la esencia de Dios. la situación espiritual de su discí- después de reflexionar acerca de las dotes de inteligencia del mismo. como la santa indiferencia de su.— aquellos 580 — cuja ortodoxia es preciso pensamientos de quepa alguna duda. manimás aún. lo mismo voluntad: todo absolutamente conviene nifestarlo al director ma- y ocultarlo á los de- más.» «Si el director. hasta que consiga arrancar de su corazón lumbre que divinidad. con- descubra todos los estados de su espíritu. Estos viene que le festarlos al director espiritual. formarse ideas sanas y ortodoxas de la lo pase ya al mandándole que se dedique á él continuamente. por el contrario. comprende que posee suficiente talento natural para poder. por sí solo y sin ayuda de maestro. el Yor. así la afición la tibieza que el ferque todavía sienta hacia mundo. . el director ad- virtiere que este ejercicio de la meditación es superior á las fuerzas de su discípulo. después de examinar aten- tamente pulo. convendrá que ejercicio de la meditación.» «Mas si.

está ja bien probado en los peligros j. el oir sermones morales. esto que debe el director espiri- tual andar con exquisito cuidado j diligen- porque la meditación es para muclios camino de perdición j lugar peligrosísimo. V. sólo por penetrar en caminos que no son transitables más que para las almas privilegiadas! ¡Cuan grande causa de perdición es para muchos ésta!» «No sucederá así por completo alma. Este al que se haja entregado y á evitar ju- al ejercicio del rezo toda preocupación extraña á la salud del tal no se verá convertido en guete de esas quimeras imaginarias en la meditación.» «Y en cia. como serán. ¡Cuántos novicios. g. sólo por meterse en empresas vanas.— 581 — fe sencilla: vuélvalo de nuevo al grado de la que crea pura j ciegamente aquellas verdades de que sea capaz j mediante procedimientos adecuados á su inteligencia. si sale sano j salvo de . llegaron á verse dominados por alucinaciones falaces. j quedaron detenidos en su mareta.. etc. que ellos no alcanzaban á entender. por tanto. después de haberse ocupado en purificar su alma. sí el rezo.

despierto é instruido en la fe. á las prácticas exter- nas de devoción y á los rezos no interrumpidos por la meditación. no debe dedicarlo á ción los ejercicios de la orael y meditación. rán hasta él las sobre éstos derrame el Señor. j no. es decir. Debe. que. si vacila en la prueba. por su debilidad física. se perderá seel Profeta guramente. es grande peli- gro á que se exponen los que se apartan de Y hé aquí por qué hemos dicho estudiar bien si debe el director espiritual las cualidades del novicio. no pueden combatir . volverlo atrás. ocupándolo además en el servicio de sus hermanos que se consaasí gran á aquel sublime ejercicio. Por eso dice que de- bemos los profesar la religión de los débiles. j en practicar el buenas obras.— 582 — ellos. llegará á la si cumbre de la santidad. es decir. éste no es inteligente. esa religión que consiste en aceptar la fe fundamentos de los y directo de los y el sentido literal dogmas por la sola autori- dad del que ha revelado. En cambio. por contrario. j que. este camino. alcanza- bendiciones celestiales que Tampoco en la guerra santa toman parte directa los que.

consiguieran aplacar la sed. el los carismas ó gracias con que el Señor comience á distinguirlo. por esto. durante toda su vida. especialmente por la hipocresía. á progresar en tud. en el día del juicio.— 583 — á ella. cooperan á apagando la sed de los combatientes j guardando sus cabalgaduras.» «El novicio. si no es detención ó parada. la vir- como el sediento á quien ni todas las aguas de los mares. resucitarán formando parte de los que murieron mártires por la fe j gozarán de la misma gloria. tanto de las revelaciones que Dios le comunique. Tan pronto novicio dé oídos á algunas de estas así tentaciones. infieles. dedicado á al sublime grado oración j la me- ditación. aunque de hecho los no hajían llegado acá abajo de mártires. aspire de continuo. j precisamente conviene que. como de como ellas. lejos de darse por satisfecho. inundándole por completo. j sin embargo. verá todavía interceptado su cami- no por múltiples obstáculos. ó por la vanagloria.» . que su altna se ocupe en experimentará seguramente tibieza ó flojedad en su marcha.

en apartarse del mundo. viviendo para Dios el Preguntaba un hombre la perfección devoto á un santo ermitaño.j[ es decir.JaJI v^^—Aunque aunque si- la palabra a. ermitaño. curidad. Muéstrame.\£sxX)l significa el sufismo. y en los diccionarios técnicos j'j parece tomarse como nónimo de a Li. no des oídos á sus palabras.£. obañadió devoto. por otra. la visión intuitiva de Dios en el éxtasis. jetó el el mirarlas es tinieblas y obsel — No podré menos de mirarlas.— «Con que en el 584 — de espíritu debe esta disposición continuar su camino. < el oir l^-. por una parte. que cómo habría de arreglarse para conseguir la de vida mística si ' . respondió. y la aversión de Algazel á las acepciones extrañas de los términos sufíes. alguna práctica espiritual con que consiga unirme á Dios inseparablemente. le interrogó de nuevo. sin embargo he creído que el contexto. — Pues entonces. . No mires — á Íes gentes. no olvidando jamás punto capital de su empresa estriba aislamiento.S>^X)! Ji j^J . pues. —Viviendo en este le mundo como fueses un peregrino. me autorizaban á verter la frase por una circunlocución.

Dios inseparablemente? Eso no lo «En suma. y Dios otorga tales y tantas gracies y privilegios.— es cosa 585 — evitrates vana é inútil. confiar en los bres es perdición y ruina.» . y ¿quieres conseguirás jamás. —Y eso ¿por — ¡Ab infeliz! replicó Pones tus ojos en gentes que prestas oídos á las tratas viven en la indiferencia. aunque esto ex^ja prolongados combates. insistió el devoto. es cuando se revela y es- majestad divina. vivo en medio de ellos. ¿cómo evitaré su trato? — No pongas en ellos tu conhomqué fianza para cosa alguna. palabras de los necios. su si trato equivale á la barbarie. que es imposible enumerarlas y mucho más compren- derlas. ya que tica es la el fin de la ascé- unión inseparable del corazón con Dios. causa. inútiles con hombres sin j vanos.» embargo unir tu corazón á.» esta «Una vez conseguida plendor de la íntima unión la gloria con Dios. pues. fuerza será separarse de las criaturas. —Pero. tarlo. —Tampoco podré — Pues no con los hombres. se conoce la verdad por iluminación. objetó el devoto? el ermitaño.

le ha de mover in- dudablemente á meditar y reflexionar buscando la manera mejor de presentar á la consideración de los demás todas esas ideas que ha aprendido por ilustración divina. cio y Su alma encontrará en este ejerci- un placer superior á toda ponderación. los textos alcoránicos. nes del Profeta tradicio- más y ejemplos é historias que á propósito le parezcan para dar mayor ornato al sermón. empleará todas las reglas de la retórica para cautivar la atención y los corazones de sus oyentes. quizá satanás le tiente sugirién- dole estos ó análogos pensamientos: «Ea ver- dad que tu.— «Y entonces trará en su 586 — es cuando el novicio enconcamino uno de los más insupe- rables obstáculos. Y entonces. ja pronunciando pláticas ó exhortaciones morales. el orden y plan más adecuados. en una palabra. labor es meritoria: vivificas con . excogitando las palabras más bellas para hermosear sus discursos. inevitable que le entren ganas de comunicar á los de- más las ilustraciones con que Dios le ha re- galado. en efecto. ya discursos de ascética mística. Este gusto que sentirá. Es.

simpático á si el móvil de sus sermones es tan sólo agradar á las gentes ellas. espiritual. almas neglide su Dios. de modo que en esta empresa tú no tienes parte. más expresivo. más apto para persuadir j mover los corazones de sus oyentes. Mas. las que no se cuidan Pero tú no eres más que un intermediario entre Dios j los hombres. con sólo despertar la memoria del devoto el recuerdo de alguno de sus compañeros que sea más elocuente. esa conducir á las almas por el camino tentación del demonio servirá sólo para au- mentar su alegría «¡Alabado sea Dios.— 587 — las ella los corazones muertos. Señor: que lejos de aban- donarme. j hacerse de seguro que esa nueva su úni- tentación de satanás despertará en su cora- zón el alacrán de la envidia.» Muj en pronto satanás manifestará de modo evidente sus malas artes. me proporcionó coadjutores y eyu- . en este caso. si co móvil es la gloria de Dios y el anhelo de recto. gentes. Y. un instrumento para llamarlos hacia su Señor. para hacerle al prorrumpir en afectos de alabanza dirá. y de consiguiente no debes encontrar gusto en ella.

sino de gozo. el encontrar quien nos ajude para llevar á cabo una obra de misericordia. Por eso cabalmente. por tanto. ja que. el preponderan- Debe. además. el influjo del el te. cual tos. con su obstáculo j resucitan. enumerados en su camino.» «Hé aquí el método ascético con el cual . así moti- vo de envidia. así es enterrar á los muer- también hemos de congratularnos de que se multiplique el número de los predi- j ajuda j cooperación. novicio poner todo su empeño en sortear tan grave dificultad. una vez que haja los pasos franqueado hasta aquí. 588 — como no es y me conforta con su gracia para salvar á sus siervos!» Porque. es que. por naturaleza.— das. j los predicadores son quienes los despiertan «Tal es el novicio el cadores oradores sagrados. son rarísi- mos los que consiguen superarlo: es que el demonio emplea entonces toda su astucia. mundo sobre alma es. nuestra labor será más fácil j descansada: que no haj que olvidar que los corazones indiferentes j descuidados son como cadáveres.» major que encontrará primeros.

hombre.° . Y con ello. A éstas sigue en importancia que es como el ejército de resistencia contra los adversarios de sus apetitos. Tan pronto se como el hombre la baya familiarizado j apa- sionado por mundo Pero el gula y la lujuria.— lia 589 — el de educarse gradualmente novicio para llegar á unirse con Dios ^. Y y aquécorazón buscan. el alma no se resignará ya á dejar el mundo por completo. el alma habrá 1 Véase el apéndice 3. y las riquezas. sino mediante si éstas los honores llos se mundo no se posee. En tal caso. la vanidad y la ambición de mando. pronto surgen en el la soberbia. conforme al plan siguiente: Son la gula. la lujuria dicencia las pasiones que y la malemás dominan al la ira. el amor del dominará seguramente su corazón.» «El estudio detallado de cada una de estas materias vendrá después. y tomará de la religión tan sólo aquellas prácticas ex- ternas y aquellos cargos públicos que satis- fagan sus ansias de brillar y distinguirse entre los hombres.

convendrá que com- pletemos la el estudio de los vicios que matan vida del alma..» <'Siguiendo este plan. de la gula Elogio del ham- Ventajas de bre j vituperio de la hartura.» orden si- Y menos ja que no sea posible extractar. 111.^. '. los copiosos materiales ascéticos que encierran las 233 páginas de esos ocho libros restantes. .59-79.ÍL]| j^ ^^Lo' -/'"«. en la hipocresía una misma medida. Disciplina aquél é inconvenientes de ésta. añadiendo á los dos libros el que preceden.— 590 el — extravío acerca de caído en la ilusión j su salud espiritual. y la lujuria — Sobre —Prólogo. mucho analizar al por menor. — — metódica para la mortificación de la gula.j. Libro III. vamos á suplir esta deficiencia por medio de un ín- dice sucinto de los mismos. . en la mortificación — Daños de de la gula. — la morli/icución I. ocho más por guiente. El hambre no constituye virtud para todos los hombres j para todos los estados j condiciones.

aunque pueda pi ivarse de pecar. La pasión de la lujuria — Si obligan. el matrimonio y el ayuno. no la vence. como vemos en las bestias. si no. el apetito sexual no pide eso por su naturaleza. que el combate es una agonía. nos obliga á dar un somero resumen de los tres capítulos. porque ambos apetitos. y en el evitarlos encuentra un placer. tanto.En el 2. no pensando más que en satisfacerlo.° capítulo. de lo contra- — . sienta la afirmación de que al novicio. en los comienzos. Pero también tiene sus mconvenienles naturales y sobrenaturales. como el glotón toma aperitivos. Si. en realidad. Otros se exceden en dejarse apasionar por determinada persona. le conviene la continencia. son dolores que el hombre trata de evitar. luego obrar así. comienza por distinguir una doble utilidad en el apetito sexual: conservar la especie humana. mejor será que se case. 591 — '. descuidando la vida espiritual. y permitir al hombre rastrear de algún modo los deleites de la gloria.. es muy diffcil corregirla. si no se reduce el apetito á límites justos. Si. como remedio. porque. después. combátala con el hambre y el ayuno continuo. Se puede aconsejar.°. 1 Lo interesante de esta materia. si no puede privarse de mirar á las mujeres. Este exceso llega en algunos hasta el exti'emo de tomar medicamentos que aumenten su concupiscencia. La lujuria ha de combatirse en los principios. Su exceso consiste en dejar que domine á la razón. Es una ceguedad esto. es permitir que la pasión domine al entendimiento. nota que la pasión aún le domina. En el 1. por tratarse de un escritor musulmán. para evitar preocupaciones de toda otra cosa que no sea Dios. aun así.— -II.

ó por temor del castigo civil.» (Compárese el texto evangélico de San Mateo. la modestia de la vista y la ocupación en ejercicios de piedad. pondera la excelencia de la castidad y la modestia. qui viderit mulierem ad concupiscendum eam.— En el último capítulo. ó por miedo á las enfermedadps consiguientes. al novicio la virginidad — Cuan excelente nencia j rio. 28: Ego autem dico vobis. La continencia sólo es meritoria. si se cumplen las condiciones que la religión exige en ese estado. Ya lo dijo Jesús: itGuardaos de mirar (á la mujer). la modestia en mirada pasará al pensamiento y al deseo. Y aquí Algazel condena hasta el mirar á los muchachos con afecto pecaminoso. es o por falta de medios y ocasión. si de la el adulterio nota inclinación ¿ la pederastia. Advierte también que el matrimonio del novicio no es razón para que abandone sus propósitos de consagrarse á Dios. 592 — sea la contila vista hasta qué punto. vicio vergonzoso. v. Si se abstienen. mejor le será la continencia. Así lo confirma con ejemplos de algunos sufíes.— j j el celibato. por eso la mayor parte de los hombres se dejan llevar de él. A fortiori debe casarse. cuando se funda en el sólo . Dice que el apetito sexual es el más violento de todos. y de la vista es un grave pecado. porque la mirada siembra en el corazón la concupiscencia. cuando de nada hayan servido el ayuno. si el matrimonio le aparta de Dios. Ninguno de estos motivos naturales y humanos es meritorio ante Dios. jam m(T>chatus est eam in corde suo). y con ella basta para pecar. Pero. El matrimonio es solo como último recurso. ó por vergüenza y pudor. porque ambas cosas son compatibles.

á pesar de que pudiera satisfacer íornicacion y el adulterio. 79-413. — Peligro gravísimo de la lengua y excelencia del silencio. — Múltiples que se abstiene. y lo que es más heroico aún. luego es grandemente meritorio el privarse por Dios de una cosa lícita. porque el mirar no da tanta vergüenza. de un hermoso joven. que resistió á las provocaciones de la mujer de Putifar. 1 Ihia. trató de arrastrarlo al pecado. Algazel— I 38 . la mirada es el principio de la la temor de Dios. es decir. ni expone k tantos males en este mundo. formas del pecado el — Vicios de la lengua ^. merece. El modelo en esta virtud es José.— Libro IV. III. pasión sin que se le siguiera ningún mal ni en este mundo ni en el -otro. hasta con apariencia de virtud. Por lo que respecta á la modeslia. no obstante. pero como. que además exige extraordinario esfuerzo del alma. Mucho más. si no hay afecto ó complacencia. curiosa en extremo la historia que trae. el joven consiguió convertirla á Dios y hacer de ella una mujer santa y virtuosa. aun en medio del mundo. adscripto al servicio de una mezquita. rodeados de peligros y tentacionesEs. 593 — —Prólogo. Termina Algazel esta interesante materia refiriendo numerosos ejemplos de sufíes que guardaron continencia absoluta. el cual llevó su modestia y continencia hasta el punto de resistir largos años la persecución de una mujer bellísima que con toda clase de artes y seducciones. resulta gran virtud abstenerse. es innegable que encierra mayor virtud. teniendo en cuenta que el mirar simpUcUer no es pecado. sobre todas.

ó difamación. y tres privativas de los devotos. — — — — — — — — — — — les? — 15.^ dicciones j discusiones. 10. Modo de corregir este vicio. 14.' La irrisión y el sarcasmo.'' Las burlas ó ironías. 9. ciones y versos. 7.' — terias ocasionadas á pecar. 13. Su no definición se —La maledicencia la comete exclusivamente con la lengua.^ Las labras deshonestas é injuriosas.— de la 594 — lengua. Las disputas ó 6. Las conversaciones sobre ma4.* La maledicencia y especies. 16." Las canmaldiciones ó imprecaciones. 12.' La di11. — 1. ¿Es lícito mentir en algún caso? ¿Cuándo se pueden usar las reservas menta3. en falso.' —De fama.* Los pleitos sobre bienes ó derechos. exceso.* teresa para la salud Hablar de lo que no ineterna.— 2/ Hablar con. lícita la — — Qué de causas hacen publicación de los defectos la restitución la - — del prójimo. La calumnia." Las falaces vulgación de los secretos.' La mentira y el juramento promesas. — Causas que excitan juicio maledicencia: ocho comunes.* Las padiscursos afectados j floridos. Ilicitud del y sospecha temerarios. 8.* Las contra5. — Obligación que hay .

una vez excitada. 113—138. por medio de la mortificación? la ira. cosa sea el ahogar la cólera. las lencia de la dulzura lencia. responder para aplacar II. . Causas que excitan mirla.^ 18. — 19. 595 — La doblez en de destruir sus efectos. —Excemansedumbre. la — Modo de — Cuan excelente —Excelencia de es lícito — Qué palabras cólera del prójimo. la efectos. — — 17. I. Vituperio de la ira. III. j afabilidad la ó benevo- Vituperio de envidia.* El elogio del prójimo. Libro V. el Cuándo constituye vicio j por qué.* Las frases en que nombre de Dios en vano ó 20. tanto en que alaba. Prólogo. III. el odio — y la envidia ^. —De la ira." La curiosidad inirrespetuosamente. se toma el — discreta acerca de los misterios de la reli- gión. — ¿Es ó no posible estirparla de raíz. — Su conrepri- cepto esencial. — Concepto del odio. clases concepto esencial. — Sus —Excelencia del perdón de injurias.— las palabras. como en el elogiado. — A qué está obligado este último. — Sus varias — Su y gra- Ihia.

En ños. — qué dosis medicina.s-'| Ihia. y en general las doctrinas que son privativamente cristianas.— dos. No los transcribo en este lugar. más frecuente — Causas de — la la envidia Por qué motivo envidia es y arraigada entre los semejantes. al estudiar los orígenes de la ascéticamística deAlgazel. —Del mundo —Pró—Testimonios de autoridad divina j humana que prueban despreciable del mundo —Exhortaciones de autores asLibro VI. Allí espero demostrar que. III. lo 3. cita Algazel en su Ihia como autoridad. desprecio del -. que entre los extraMedicina que cura la envidia. en medio de las múltiples influencias que el suQsmo de Algazel recibió de parte de los teósofos indios. amigos j relacionados. por reservarlos para más adelante. atribuidos á Jesús. V i^-sUj! J 138-160. de los ascetas esenios y de la mística neoplatónica. parientes. Esto sin contar otros que son evangélicos en el fondo. los < J-**. 596 — j emulación ^. y conformes á veces con el evangelio. 5 3 Entre ellos abundan los atribuidos á Jesús. Pasan de setenta los textos que. debe considerarse la influencia cristiana quizá como la preponderante. aunque aparecen ya exen- . en el volumen siguiente. es obligatoria la aplicación de esta logo. pero que no se atribuyen á Jesús ni á San Juan Bautista.

principio j su las fin Libro VII.. por GOLDZIGER. (Vide JAía. Explícase la realidad esencial de este mun- do para el hombre que quiere —Qué dose de servir á Dios. 180. Aquí es también donde afirma con decisión que no conviene para el bien de la sociedad civil la extraordinaria multiplitas del sello cación de las órdenes religiosas. Vide Influences r. Reí. En toda esta doctrina se advierte una muy clara y hasta servil imitación de la política de Platón y Aristóteles. oficios.) 111. etc. p. 155-1 58. — Vituperio -. sus diferentes artes. —Testimohumana que y del de autoridad divina j prueban cuan despreciable cosa sean las ri- de origen..hretiennes dans. El monacato cristiano del Egipto y de la Persia debió ser el modelo de estas imitaciones. t. En este capítulo examina la naturaleza y 1 origen de la sociedad humana. 2 /ftía. in Rev. olvidánCriador. Hist.— 597 — — célicos sobre este mismo tema. de su propias j de su '. de la avaricia amor nios de riquezas — Prólogo. es el mundo para el vulgo de las él gentes que ponen en sí su corazón. XVIII. ocupaciones. III. . l'Islam. Este estudio me atrevo á augurar que ampliará algo los reducidos límites á que hasta el présenle se ha ceñido tan interesante problema.160-189. Explícase por alegorías y símiles qué sea el mundo.

^ 2 La doctrina de este capítulo es como glosa de un largo texto evangélico que Algazel cita. Vituperio de las honras miinda- — 4 jl^. de la generosidad.— — 598 — — quezas j cuan abominable sa amor. desprendimiento la —Definición la esencial de generosidad j de la codicia. Vituperio de la avaricia j codicia. Elogio del pobre j vituperio del rico 2.) . los anteriores? -Explicación detallada de las j daños que reportan las riquezas. III. cañería. Refiérense algunos ejemplos de hombres generosos. vicio. — Curación de — Condiciones sin las cuael les es imposible que rico sirva á Dios. Testimonios que parecen elogiar el amor de las ¿Cómo conciliar estos últimos con riquezas. adquiere la virtud — Excelencia — Refiérense ^. Con qué medicina opuesta. Elogio ventajas — del que se satisface con lo que tiene sin desear cosa alguna. (Ihia. —Curación de se la avaricia. —Vituperio de la la mezquindad ó ta- algunos casos de este generosidad ó sea el — El colmo de mezquindad. Libro VIII. 182.

III. las alabanzas De 1 la hipocresía ó falsa y aparente devo— Ihia. Cuan da. — y el Cuan despreciable cosa sea la fama renombre. fama. Por qué causa es naturalmente amable la fama. Cuál es la perfección real j verdadera. las alabanzas — Cómo amor de y odio de los desprecios. <5Ía los tivamente sentimos inclinación á oirlos y ello. excelente sea la vida oscura é ignoradel —Vituperio amor de la qué consiste esencialmente ésta.— ñas y de ¡a 599 — I. mientras que. amor á II. Clasificación de los hombres por razón de su ó á los desprecios. los elogios j alabanzas. — Prólogo. Eu qué es laudable j en qué vituperable el amor de la Por qué causa nos son tan amables fama. de — — En modo. Cuál la quimérica j vana. . por el desprecios odiamos y sentimos repulsión hay detracciones de que so- mos víctimas. 189-234. hipocresía'^. — Cómo el se cura la afición á la se cura el bonra mundana. — — — nos deleitamos en contrario. de modo que instintal de este amor. que ningún corazón está exento si no es mediante empeñada lucba.

Consejos que el novicio ó también i . por cumplimiento de temor al pedel ligro de la bipocresía mano. 600 — este yícío. ó efecto eólo de la bipocresía. major fervor que experimenta el devoto pañía de cuando reza ó practica buenas obras en comotros. Método curativo. Cuándo j cómo es lícito manifestar á los demás nuestras buenas obras. dicina de la bipocresía. —De — Grados de bi— inutiliza el mérito de — — cómo es lícito ocultar nuestros pecados á los demás ó disgustarnos de que los descubran j en consecuencia nos desprecien.]\ l}ji¿]\^ slsr^\ ^^dls .— ción ^. Cuándo j pocresía. la bipocrssía secreta. Cuáles son prácticas religiosas que principalmente de simular el bipócrita. — Cuan abominable sea — En las qué consiste esencialmente. — Si las es lícito omitir el prácticas religiosas. — trata medida — — En qué una obra buena Meel becbo de manifestarla á los demás.L« . el — Regla para — y respeto si es bu- distinguir verda- dero j santo.

La 1.' «Beati mundo corde. en cuanto á la forma.. Excelencia de la hu2. 234-264.» — . 601 — debe tener presentes para evitar este vicio. en cuanto al fondo.1-10. Bienaventurados los puros de corazón en el mundo. in regeneratione. ellos serán los que verán á Dios en el día del juicio. 2 gélico ranzas. — Abominación del orgullo Vituperio de la soberbia I." de Algazel parece ser la 8. «vos qui sequusuper sedes ti estis me. ¥. sedebitis duodecim etc. en el día el mundo. — Diversos i — — efectos j grados de Ihia. 237) un texto evanen que se enumeran tres de las bienaventuel el humillan en Mesías: Bienaventurados los que se mundo. durante j después de toda práctica de Libro IX. Bienaventurados los que ponen paz heredarán el entre los hombres en paraíso. «Dijo Hay en esle capítulo (pág.* de San Mateo. La 3. Concepto esencial de la soberbia. son tres de las ocho bienaventuranzas que trae San Mateo. — Cuan vituperable vicio soberbia. ellos del juicio. sea la — y vani—Prólogo.. antes. XVIII. ellos poseerán tronos en el día del juicio.. dad^. j de en el todas las manifestaciones de la soberbia mildad andar j vestir. en M. 28.. —Sus daños. hic est major in regno coelorum». en M. XIX.^ de Algazel parece inspirada.~ devoción. 4: «Quicumque ergo humiliaverit se.» Como sé ve.»— La 2. III.'' es seguramente la 6. quoniam ipsi Deum videbunt.

la hermosura. ni á Jesús. la riqueza j abundancia de servidores. ^Expónense mente cia. Dijo el primero para sus adentros: «Yo soy el mah-add. la loí objetos se ensoberbecen los hombres: la cien- devoción S el linaje ó nobleza de alcurnia. 602 — de que ordinaria- en relación con la calidad de la persona á la que el soberbio se cree superior. (al cual llamaban. sino á la tradición. «Refiérese que un hombre de los hijos de Israel.» Pero entonces Dios reveló á un profeta de aquel tiempo: «Aconséjales á ambos que no consideren sus prácticas de devoción como meritorias. en la forma. según añade otra versión de esta historia. Llevaba éste sobre su cabeza un capuchón que le daba sombra. Sime siento á su lado á rezar.» . de la narración que trae San Lucas (XVIII. Como se verá. y además no se atribuye aquí al evangelio. y éste es el devoto.» Así que se hubo sentado. trasladóse el capuchón á la cabeza del malvado. 1 —Expónense las En este capítulo está la historia evangélica del publicano y del fariseo orgulloso (pág. la fuerza. el malvado de los hijos de Israel) pasó junto á otro hombre. ¿Cómo pues se sienta junto á mi?» Sintió vergüenza de ello y exclamó: «Levántate y apártate de mí. quizá Dios se apiadará de mí. 243). por su grande corrupción de costumbres. dijo el devoto en su interior: «Yo soy el devoto y éste es el malvado.— la soberbia.» Y. Y'o he perdonado al malvado y he desechado como inútil la práctica piadosa del devoto. difiere. 9-14). á quien llamaban el devoto de los hijos de Israel.

(Este clases. odio j respeto humano. —Explícase esencia de vicio j se aclara con ejemplos. para justo curar ésta j adquirir aquélla — El medio en la virtud de la humildad. la II.)\ ':> ^[•JS' ll^i<*. — Esencia j definición de vanidad j presunción. Vi- tuperio de la vanidad." Los de su salud espiritual. — Explícase en general método para curar —De motivos varios el — Daños que produce. Signos exteriores por los que se manifiestan la humildad j la soberbia. grupo encierra á su vez doce — sabios. .— causas 603 — á la soberbia: que motivan 6 excitan vanidad. entre ellas. tual^. los este vicio. este — presunción — Prólogo. 26Í-292.) 2 jjji. (Pág. j de su particular Libro X. la que producen curación. 249. —Método '. vanidad. — Cuatro Vituperio de la espiri- la grupos generales en que pueden clasificarse los hombres que infundadamente presumen 1. comentando un versículo alcoránico. envidia. son las más notables las siguientes: Contiene este capítulo una hermosa medita4 ción del propio conocimiento para vencer la soberbia. ni.

604 — motatradicionistas. etc. ya á las devociones supererogatorias." Los ri- (Contiene seis clases: los que emplean en sostener ó fundar mezquitas. (Contiene diez clases. todas las cuales das. en las prácticas externas de devoción. á la oración.° Los devotos. oradores sagrados. contemplaciones y raptos. g.) cielo sus imaginarias ilusiones. los que enorgullecen de sus privilegios sobrenaturales. ayuno.— cálimes. escuelas y conventos su fortuna mal adquirida. peregri- nación. cos. etc. teólogos. faquíes. abogados. Entre ellas enumera: que quieren pasar por sufies. ya á práctica de los preceptos religiosos. corrección fraterna con celo imprulos dente.) — 2. gramáticos. (Contiene tam- bién diez clases. como v.) — 3. i. lectura alcoránica. los que destinan al mismo benéfico fin su dinero .° Los sufies. con solo aparecer tales en el hábito. los que se profesan opiniones heréticas en materia de fe y costumbres. interpreta- ción cabalística del alcorán. los escrupulosos. rezo.. por entregarse andan extraviala exageradamente. en sus conversaciones sobre éxtasis. los que toman por revelaciones del etc. filósofos.

no para vergonzantes. consiste en la vanidad espiritual. Sólo se evita con el humilde reconocimiento de flaqueza.) . la perfección espiritual adquirida. la propia debilidad y 292. etc.— tas 605 — el bien adquirido. (Ihia. ó adornando las mezquilo que la religión permite. 1 Este libro. es decir. ó con objeto de ga- nar fama de santos. los emplean en limosnas. III. pero.) Que es posible al alma librarse de tantos más de lo que motivos y ocasiones de presunción espiritual. en atribuirse á sí propio. —Método para conseguirlo ''. termina advirtiendo que el último peligro de presunción á que el devoto está expuesto. y no á la gracia y misericordia de Dios. que pone fin á la ascética purga- tiva de Algazel. pero sólo para pobres públicos. y en creerse ya libre del peligro de perderla. los que guardan su caudal por avaricia.

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APÉNDICES .

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comienza con logo.t\t\i\aAos y versión de los libros esotéricos de AlAlmadnún grande y pequeño. tudios el relativo al significado é volumen de Algazel— I 39 .APÉNDICE Análisis I gaze\.— Reservamos para el 2..} . después de las invocaciones re- musulmán." interca- texto de estas versiones. Cairo. se refieren á las páginas del texto árabe de las citadas ediciones del estos Esimportancia de estos libros esotéricos dentro del pensamiento de Algazel: cuestión que dilucidaremos al tratar de su escepticismo.C i. año 1309 de la liégirs._j\^^H-El título de este libro puede traducirse en los esta forma: Libro que no debe comunicarse sino á ladas en el que son dignos de conocerlo —Hemos de advertir que las cifras arábigas.) que son de rúbrica en todo libro el siguiente pró- -1 Jal j>¿ J. según la edición colectiva del Cairo. Almadnún grande ligiosas ' (El autor.

aunque sea en parte. oh Señor. Con la esta joja quiero además testimoniar mi querido hermano Ahmed. habrá dado muestra de estimarla en su justo valor. puesto de las personas que conocen pone en manos de otras personas que no pertenezcan á su gremio. á quien Dios no permita que alucinen los engañosos fantasmas de este mundo. plicó á Dios con desde que Adán lo su- estas palabras: «¡Haznos ver. Este libro es una preciosa joja que avaramente debe preservarse de las miradas de todos los que no sean dignos. sino que le haga digno de conocer intuitivamente. no hace otra cosa que pros-^ arte. recíproca gratitud que debo á la esencial realidad de las cosas. importancia del mismo Quien lo tituirlo ó degradarlo.— Todo é 610 — comvalor el arte tiene su especial gremio. como hemos dicho. quien así obre. debe ser preservada cuidadosamente de miradas indig- . las cosas tal como son!» De cuatro elementos está compuesta esta joja que. cuja total intuición constituye el objetivo de las investigaciones humanas.

". La providencia de Dios nos guíe le plazca donde j juzgue necesario. el II. j del tránsiá de este mundo al otro.— 611 — j nas. ELEMENTO I. Trata el I. y es 1. el III. de la de los ángeles. el día es algo En el lenguaje or- que viene de nuevo á la existencia.**. empleada en el Alcorán '. acerca del conocimiento de todo lo la que haj más to allá de muerte. el IV. cuando dice Dios á Moisés: I XIV— o . ja que á El hemos de volver. sobre la verdadera esencia de los milagros. dinario."." (f) El tiempo no es limitacosa absurda que el tiempo baja sido creado en el tiempo. Pero la palabra días.° SOBRE EL CONOCIMIENTO DE LO DIVINO Capítulo do." de la intuición de las cosas divinas. pues Dios es la mejor guía: en El debemos buscar el auxilio que necesitamos.

en las líneas siguientes. que la teria ma- de la tierra es común á hembras y ma- 1 XLI -9 2 3 XLI-8 \iáe Schemdlder. «Saca á tu pueblo de las tinieblas hazles recordar los días de Dios». de aristotelismo.í. significa de criaturas. Así. pág. autor haciendo combinaciones forzadas para aplicar á dichos textos alcoránicos los datos cosmológicos que cree más lo apropiados. á quienes el ser.i y forma. del cielo. después de decretar darles formó y produjo en un solo instante. las 12i y sigiiieHtes. á saber. creó. en que se exponen secta. trascrito. cuando dice que «en cuatro días». como se ve en pues habla ds materi. de algo de saheismo ó hernanismo ^. á las veces. Dios. su forma. extravagantes teorías de esta . Esta cosmología resiéntese. á veces.— y las varias categorías 612 — á la luz. la materia sus astros y sus almas- Cuando añade (Sigue el -. «creó la tierra en dos días». debe ' entenderse cuatro obras. al añadir. significa la materia y la forma.

° el globo del fuego. comprende en orden descendente: 1. es decir. 6.° el del barro. esfera. la gradación allá siguiente: Cielo. animales bru- j el hombre.° el del aire. 2. la creación.» este breve capítulo (Termina con violentas interpretaciones astronómicas de algunos textos alcoránicos. 3. vegetales.) 1 XXXVIII-9 ." el agua. ja que se asemeja á la ramera que acoge á todo el que la solicita. hasel en el Ser necesario." los mixtos de los anteriores elementos. 4. lo que h&j más tierra. es decir. como dice Altísimo: «Cierto que la meta es tu Señor. lo así en- que está bajo esa La tendida. es decir. tieira." los metéoros.— 613 — chos. de la esfera de la luna. los minerales. siendo por esto la más vil de todas. 5. Enumerando por fin los rangos ó escalones de sultar.) Capítulo 2° (p) Acerca de estas palabras del Alcorán ': «Ascended por las causas». bir de lo que es ta acabar más vil á lo más noble. parece re- aunque no es muj claro. haj que saber que el ascenso consiste en sutos. 7.° la tierra firme.

— 614 — Capítulo alimento es 3. no conoce la de las partes de la visión misma." (f ) El que no conoce la na- turaleza de la visión en sueños {^>jj^\). los cuales se reducen al alimento. j en este conocimiento va envuelto. de la la especie humana. (Acaba con un verso del Alcorán apli- cable al caso. j quien no conoce la naturaleza de la visión del Profeta (Maboma). sino permaneciendo vivo alpermanencia no cabe. en especial. el ser de todas las especies zoo- lógicas j.° (Trata de liacer ver que el y decretado ah celerno por Dios. inlenüone secunda. el del universo. Luede go éste se contiene ab a'lerno en el decreto Dios. y esta sino poseyendo medios de subsistencia de la vida. Luego es necesaria la per- manencia en bien. según afirma el Alcoráa. de los demás profetas . cada uno de éstos no llega á término de engendrar otro semejante.) Dios conecesario noce necesariamente su esencia propia. Ahora no permanece conservada los más que mediante individuos.) Capítulo 4. cesaria Luego también la existencia es ne- en este sentido de todas las cosas actuales. gún tiempo.

en sueños. Más aún. joven. Así como la idea que sobreviene al la fantasía medianuna palabra. en mil lugares alma. . es confirmado por el mismo modo de obrar la fantasía. hallándose ésta sepultada en el panteóa de Medina. g. al Profeta de Dios en el ve la realidad de su persona. No sé pues cómo puede concebirse esa visión. si concediéramos esto.— y de los difuntos. j bajo formas esto diversas. madura y vieja.. pues no es posible figurarse á una misma persona en un momento determinado. de la persona del Profeta. es interpretada por te distintos. oblonga y cuadrada. Por cierto que. v. sin abandonar su sepulcro para dirigirse al lugar en el que haja de verla el que duerme. que el entendimiento coao- ce ser absurdo. el Figúrase vulgo que quiea ve sueño. el 615 — la visión no conocerá de Dios en sueño. así tambiéa la imaginacióa engendra una semejanza ó especie de toda figura que se graba en el alma. en dos lugares y bajo dos formas distintas. podría suceder que le viesen en una sola noche mil personas en sueños.

¿qué necesidad bay de que vea su persona en realidad. viendo únicamente una semejanza de su persona? Luego la verdad es que se ve una imagen . es seguramente de esa clase de hombres. en sí misma. Si lo imagen de su persona.— 616 — Quien no comprenda el absurdo que envuelve esta imaginación. imagen una la de dos: ó baj que decir que eso que ve es imagen de su persona. puesto que ésta es. otra par- dotado de accidentes corpóreos? te. un objeto sensible. Porque quizá él llame á lo que ve en sueños. el De que vé á la persona del Profeta. difunes to y sin el espíritu. la ó la imagen de su £0^0 espíritu. Cómo al Profeta. primero. no con realidades é ideas. vé únicamente un cuerpo que se el mueve con pues va á ver movimiento del Profeta. A ese tal no baj para qué cansarse en erguirle. exento de forma j ñgura. ni siquiera en tratar de convencerle con razonamientos. es decir. Y. como si no viese al Profeta. no persona del Profeta. sus buesos j su carne. del Profeta. cuya nativa limitación de entendimiento bace que se satisfagan con palabras j definiciones.

llega no el obstante á ser conocido por vulgo median- te una imagen veraz dotada de figura. La figura. así también la esencia de Dios. el espíritu te. Porque. Pero se dirá: ¿Qué aquella frase de sentido. exento y cual espíritu es el sujeto en que pues. exenta de figura y forma. no es el espíritu del Profeta. que del Profeta subsiste después de su muerexento de color. reside la virtud profélica. sino una semejanza suja. es decir. lle- ga á ser conocida por su siervo mediante una . aunque (í^) la esencia de la virtud profética carezca de todo esto. con que aparece á los ojos. ja me ha visto. ni su esencia ni su persona. color y forma. tiene Mahoma: «Quien me ve en el sueño. porque el demonio no puede asemejarse á mí?» A esto respondo que esa frase ha de en- tenderse únicamente en que ha visto es el sentido de que lo una semejanza ó imagen que sirve de intermedio entre el Profeta y la el vi- dente para hacer llegar á éste al conocimiento de la realidad. pues. así como esen- cia de la virtud profética.— figura. figura j forma. el 617 — de forma del espíritu del Profeta.

— semejanza á 618 — ó bajo otras imagen sensible de fuego hermo- sas apariencias cfue sean aptas para servir de la hermosura real j por esencia. sino en el sentido de que ha visto á una imagen suja. Así.» no en el sentido de que «he visto su esencia.. j así el durmiente dirá: «He visto á Dios en el sue- ño. no el exige esa igualdad. como medio para dar á conocer á Dios. Será. concepto por la palabra entendimiento no se asemeja á cosa alguna distinta del mismo en- .-^^) j similitud (j^^). pero no lo tiene Dios. que carece de toda forma j color. la Semejanza de igualdad en totalidad los atributos. Todavía cabe objetar que no haj paridad en ambos casos. porque el Profeta tiene al- gún semejante. Respondo que esa objeción nace de ignorar la diferencia que hay entre semejanza ( J.» no en el sentido de haber visto la esencia del Profeta j su espíritu ó la de su persona.» Y así también dirá: «He visto al Profeta. significado v. por tanto. la similitud en cambio. dicha imagen veraz j verdadera. g. porque ambas palabras no significan la misma es la idea.

La luna. que también es medianero entre el sultán y los subditos para la justicia que sobre éstos se extien- da rre de aquél. á pesar de qae ni el sultán el sol guarda semejanza alguna con ea la for- ma ó en el concepto. el sultán se asimila al j el visir á la luna. en lo cual guarda cierta analogía con el sol. á inteligibles por el entendimiento. es propio del sultán Pero estar colocado so- bre todos los individuos de la sociedad j ex- tenderse el influjo de su autoridad á todos. Del mis- mo modo. esta sola analogía basta para el símil. No otra cosa ocu- con aquellas palabras de Dios en el Al- corán: «Dios es la luz de los cielos rra: y la tie- asimílase á la hornacina en la cual está . 619 — embargo podemos forcausa de la analogía que entre ambos existe ea una sola cosa. en que los objetos sensibles se iluminan por la luz del sol. Y sol. Todos estos pues son similes. es á saber. pero no semejanzas. es como una intermediapara que la luz de al vi- ria entre el sol j la tierra aquél llegue á ésta. á su vez. como los j sin marle uu símil con el sol. j en ello se asimila sir. ni el visir con la luna.— tendimiento.

ó con otras aplicaciones innumerables. la islam es el alimento que nutre vida es- piritual. la visión de la leche la le- j el cable se interpreta el islam. la hornacina. Todo esto son símiles. diciendo que che es y el cable el Alcorán.— entre su luz 620 — á existir el oli- una lámpara. siendo así que el Alcorán. en cuanto que el Alcorán es como el cable con el que se obtiene la salvación. como atributo eterno (divino). ó entre el cable j el Alcorán? Úni- camente por analogía. no semejanzas. del cielo dice el Señor: «Yo haré descender agua que inundará el valle j henchirá el torrente con espumoso oleaje. por- . Y sin em- bargo ¿qué semejanza hay entre la leche j el islam. le no tiene cosa alguna que se asemeje. j así como se la leche es la un ali- mento.» ¿Qué semejanza va j el vidrio. ¿cómo pues va á asemejarse al agua? ¡Cuántas visiones en sueños se aplican al Profeta! Por ejemplo. con el el que mantiene vida física. vo j el aceite? Igualmente. en otro pasage.» Esta frase la emplea el Señor refiriéndose al Alcorán metafóricamente.

emplea símiles tomados de todos estos atributos que existen en el hombre. cómo (i) las quiere. mientras que semejanza identifica á esta cosa con aque- lla á que se la hace semejante. sino que tampoco se ve el Profeta. si al- guien quiere hacernos formar recto concepto de la manera cómo Dios creó el mundo. porque aquél se emplea sólo para una cosa. con relación á Dios. el texto antes citado. Y á la verdad. porque lo que se ve no es su persona. como tampoco Dios los tiene. sí mismo estos atri- butos. cómo habla j cómo subsiste en El la palabra. tampoco entendería sus símiles con El símil. Pero se dirá que esta demostración no sólo prueba que Dios no se ve en el sueño. . y si el hombre no conociese en relación á Dios. sino una semblanza suja.— 621 — que esas cosas no tienen semejantes. aclarar ó evidenciar la es lícito emplearlo pero la semejanza es absurda. Sin embargo. caben para Dios ejemplos ó semblanzas que se le parezcan por ciertas analogías aplicables á sus divinos atributos. por consiguiente. por tanto. cómo conoce las cosas.

á fin vidente j el el Profe- de hacer llegar á aquél conocilo miento de determinadas verdades.. j falaz otras. puede verse una semblanza que cia durmiente tome por esen- de Dios ó del Profeta. unas ve- ces. En el cambio. porque la experiencia propia ó la ajena (trasmitida ésta por tradición no interrum- pida hasta nosotros) así lo atestigua. porque es la común sentir de todos los doctores que es esencia de Dios invisible. una esta frase metafórica ja me hubiese visto. veraz. Más aún: es inne- gable que de hecho se han visto semblanzas tales..» nueva dificultad he de responder que quien dijere que ha visto á Dios en el sueño. jerra. cual nadie negará que sea posible para Dios. Y entiendo por veraz. Lo que haj en esto es que esa semblanza es. (Todavía se propone Algazel una nueva dificultad fundada en que la interpretación metafórica de un texto de la Escritura no es . el que haja sido creada por Dios como medio de comunicación entre ta.— «quien será 622 — ja me ha visto» que querrá decir me si ve en el sueño. j entienda que ha visto la esencia «es como A real de Dios.

Dios dice en el Alcorán: «Vuestro Dios es Dios único. aunque 5. lo el lenguaje místico ó mismo que cuando en el decimos que amamos á Dios.» única Haj diferencia entre los adjetivos j uno (AsJ^).» También se dice que el hombre individuo es único y ( j. ó que deseamos unirnos á El. sino 623 lo — Confirma cuando permiten otros textos. aun sin tener de su parte aquella consideraría lícita interpretación metafórica. al fin su doctrina con el ejemplo de los an- tiguos. Y haciendo luego un alarde de indela tradición. que estamos apasionados por El.— lícita. ella siempre que de no se siguiera ó una contradicde error para los fieles» ción flagrante con la Escritura ó un absurdo filosófico ó peligro condiciones todas tres que se cumplen en caso discutido. pendencia exegética dice que." la mayoría de el los fieles las interpretan metafóricamente. Estas frases han dado motivo á algunos herejes para multitud de errores.) Capítulo (V) Sobre sentido de la es frase alcoránica: «Di que Dios uno. Resuélvela haciendo ver que efectivamente existen textos de esta naturaleza.3^t^5i) .

«Dios necesitan todos los que no son El. . Igualmente. ciertamente que no sería Señor. y único. al revés. para ser tir. Que Dios lo sea uno en su esencia. para la asociación ó el dualismo. Eutiéndese por uno. sino que. y subsis- de las partes de su composición. el rico. rico. aquello á cujo concepto repugna la asocia- ción con otro ser. ea sentido de que un todo único. g. si Dios tuviese partes de comel posición. . sino que. aquello ni parles que no tiene composición bajo nin- gún respecto. de quien todo ser necesitase. de quien prueban aquellas palabras del Alcorán: es el Señor. el que no tiene multiplicidad en su esencia. así en la esfera sensible como en la racional. seguramente que no sería Señor. el Señor. v. único Es pues aquel ser que no tiene com- pañero ni semejante. El necesitaría. por contrario. Entiéndese por único.— que una obra es 624 — el es úaica. de quien necesitaran los demás. y uno.» En efecto: si Dios tuviese algún compañe- ro en su imperio. El necesitaría de su com- pañero. cuando decimos que un millar es único.

prueban que su existencia permanente no es como la del hombre. cuja especie es lo úni- co que permanece en virtud de la generación.ÍÍ J .— (Sigue la 625 — es la Luego el señorío de Dios «u unidad j unicidad. _\1j Jo Las palabras: (aIj Jj) y Dios no engendra. nico con que comenzó (->=«. prueban que es esencial (es decir cia). {-^-^^^ J¿) y Dios no es en- como la del prueban que su existencia no es hombre que viene de la nada. 40 — . derivan el SUJO demás. por ende. Las palabras (Ja| no tiene Lü J ^^j Jj) y Dios un igual. y subsiste después eternamente ó en el paraíso ó en el infierno. J. (A) mientras que El de nasí die lo deriva. sino que su existencia personal subsiste a parle ante por toda eternidad j a parte posl. el ser de Dios que existe por su esen- j que de su los ser. existiendo por Algazel mismo.J»J es: t^] _^» J^ A2wI \. Las palabras: gendrado.! prueba de interpretación del texto alcorá- j que J. S^ J.

Esta falsa imaginación procede de multiplicidad en que creen que los atributos de Dios envuelven diversidad.^ y aL J».— En suma: la afirmación 626 — *i3! la frase: -'=^] j» J-^ implica de la esencia divina exenta y libre de toda asociación palabra (-'. de necesidad para con El. alguna. basta el fin de la sura alcoránica. en Dios. envuelve una negación j en lo una relación: negación. significan que debe negarse de Dios todo aquello con que se define lo que no es El. criaturas Capítulo 6. La e/rJco. lo cual no es exacto. de necesidad. Las frases J-a. para porque no baj método más evidente j claro el conocimiento de la esencia divina que el de negar de Dios los atributos de las ^. relación.s^l) y multiplicidad.° Haj bombres que imaginan la esencia de Dios por enumeración (multiplicidad numérica) de atributes. La verdad en esta cuestión de los atribu1 Santo Tomás coincide con nuestro teólogo en considerar el método de remoción como el mejor para inducir analógicamente la esencia divina. que no es Dios. .

— tos divinos se 627 — esta frase: compendia en «Ni son Dios. movimiento de en su interior la for- v. Y también es indudable.' la imaginación en virtud de la cual puede.^t)!. g.. tintero. que esos tres .^2v. la mano.* la ¡acuitad del lenguaje interior ó mental. . En un hombre presentarse ^Ac^^)! existe la facultad de refrase *Íj1 interiormente la *w tres. percibir ma sensible de dicha frase. cual se representa la significación que cada una de esas palabras tiene. con tanta viveza estuviese escrita en como de la un papel. 2. cultad de querer..» Veamos de aclararlo con un símil. entiende lo que imaj quiere entender é imagiaar. es decir." la faeficaz. papel. Esta facultad es una sola. en virtud 3. ni cosa distinta de El. pero implícita ó virtualmente envuelve á saber: 1. la j voluntad en virtud de la cual pone en juego aquellas dos anteriores facultades. si etc. pluma. gina. Pues bien: es indudable que haj en esas tres propiedades ó atributos una sola reali- En suma: dad. al imaginar. sin medios materiales externos.

628 — bajo las cuales respectos ó consideraciones. para hablar por analogías sobre los atributos divinos.hí existen tres cosas realmente distintas de aquélla. son bien Y es que el hombre cuyo entendimiento no sabe considerar las cosas más que bajo un aspecto. enfermo.» Luego que atiende á la realidad del atributo único. . no claro es que no ha de entenderse con toda igualdad. j exclama: el «A. ojos sanos. es como quien mira con los dos y entonces exclamo «Ni son él. sin olvidar los tres aspectos que implica.» Este símil que he empleado. pues hay paridad. ni mucho menos '. j ex- clama: «Ahí no existe sino una sola cosa. cuya concisión é incohsrencia hace sospechar si estará truncado ó corrompido. es semejante al tuerto: mira con el ojo atributo. una facultad. esa única realidad.» Vuelve después los ojos á los dichos tres aspectos. : ni cosa distinta de él. y ¡claro es! ve únicamente un una propiedad.— hemos mirado distintas. Ni se diga que no es lícito emplear sí\ No me atrevo á garantizar ea absoluto la versión de este párrafo.

pues. pero miles. j por tanto imaginables? de la En cambio. tomados de cosas sensibles. de que."). ignoran entre el símil j la semejanza. ¿para qué necesita- mos símiles que nos hagan entender lo que es el eslabón. lo tenemos en aquellas palabras del Profeta: . sí sí- no pueden emplearse semejanzas. Lo que por su natu- raleza es sensible. lo puramente ideal ó inteligible. Una prueba entender bien Dios. por medio de imaginación. sin necesidad de símiles. Para hablar de Dios.— que tal 629 — la diferencia miles para hablar de las cosas divinas. está fuera de la esfera ima- como que la fantasía no puede representarlo. si son cosas sensibles. como que ginación. los la necesita hacerse asequible á hombres de pocos alcances. Los opinan. el pedernal j el fuego. es el ]a el mejor medio. se imagina perfectamente. mente he dicho (capítulo que haj Según anterior4. á fin de evidenciar j hacer llegar al entendimiento las ideas de orden puramente inteligible. para que son los atributos en símil que jo he empleado antes. no haj otro las remedio que emplear símiles.

— 630 — Y así. de lo cual sí tí mismo y conocerás la causa á tu Señor. si no conoce á Dios adecuadamente. ó ¿cómo va á denominarlo con propiedad? Por esto. tambiéu lo será el hombre. Y si el hombre no estuviese dotado de estos atributos. Por esto dice el Profeta: «Quien se conoce así mismo. ojente.» Y esta es también por la cual el hombre no posee conocimiento comprensivo de la defiaición más propia y adecuada de Dios. El hombre sólo puede dar nombre á las cosas. luego.» (^) puesto que Dios es existente. después de conocerlas. dotado de poder j de lenguaje. substancia. porque no hay en las cosas creadas símil Lo mismo modelo de esa definición adecuada. nadie conoce á Dios. conoce á su Señor. «Creó Dios á Adán á su imagen. vidente. viviente. sino Dios . ocurre con el nombre propio que debe darse á Dios.» Porque bre halla dificultad para creer el homj admitir como verdadero todo dijo Dios á encuentra algo similar en bre! Conócete á no mismo. Y así uao de sus profetas: «¡Oh homaquello. cogaoscente. no conocería á Dios.

^'. tal el no asimila lo negro con lo blanco. ja que esos atributos son comunes á ambos. el blanco es un accidente real j es un color. j la asimilación (i. ticipación en la defiaición Ese lor. Si á no un hombre del vulgo la . - porque participar de los atributos de co accidente j realidad. es falso. aunque ambos participan de las razones de j realidad.o. El símil pues. Luego ó pari: tampoco son semejantes color. no es asimilar el uno con el otro.— mismo. Es decir.ol) en gene- consiste en afirmar de dos seres la par- más propia. accidente (lo el blanco j el negro. repetimos) es lícito aplicarlo á Dios. Supongamos que uno dice: el negro es un accidente real j es un color. Eso ral. j no por eso se dirá que todas son semejantes. 631 — con couocimieato exacto. do. Hay de algunos que califican de antropomor- fistas á los que denominan á Dios por medio que arriba hemos enumeraantropomorfismo en el los atributos. pero la semejanza. el caso anterior. Todas las cosas participan de la razón de enle. propios del hombre.

sino que. aunque no se esté próximo á ella ni en ella misma. no nos entenderá más que saber: los por medio de este símil. al revés. alguna á su criado." El amo impone á su criado de realizar determinados actos fin. dirigidos por su en- tendimiento j su voluntad. Capítulo la obligación 7. para obtener de éstos un cierto que es un bien para él j que el él necesita: si no es cosa con esta condición. Si apodera del enfermo. obtendrá utilidad. ni en el primero. del dedos hombre se mueven. mándale él le el médico que beba cuidado que los A tiene sin beba ó no: ni en es'e último caso experimentará daño alguno. así el la utilidad caerán daño como el únicamente sobre en- fermo. las cuales facultades no están en los dedos. amo no manda Muj ligiosa: de otra manera obra Dios al imponer obra como al á sus siervos las prescripciones de la lej reel médico en sus presla fiebre se cripciones enfermo. luego es posible gobernar j obrar en una cosa. refrescos. .— sin estar en 632 — á decimos que Dios gobierna j rige al mundo él.

Tienen su medicina que por los los cuerpos. mediante la mortificación que rifica al pu- alma de sus malos hábitos. así así causa. lo que el veneno respecto de la vida presente. lo mismo j son los profetas los médi- cos espirituales que guían á la el humanidad camino de su salvación. le j morirá por así la fin. Pero en uno ú otro caso. mediante la cual el como Dios ha creado una hombre obtiene una causa que es la también ha creado para obtener la felicidad eterna sumi- sión á su altísima voluntad. la enfermedad se prolongará. médico un director j nada sano. respecto de la vida futura. La rebelión contra la voluntad divina es. son al médi- Ahora bien. co igualmente indiferentes. Si el enfermo obedece {[') al médico. Estos la son causa tan mortal para vida del alma en el otro mundo.— Es pues rará el 633 — naás. si. la salud. j la fuga de las pasiones. allanándole obstáculos que se oponen á la purifica- . muerte como la salud. le contradice. como el lo son los malos hu- mores para cuerpo en esta vida. las almas. se cu- j quedará lejos de obedecerle.

en los co- cambio rrompe. saWa. y no fué parco en privarse de lo que le prohibió. los frustra (de su fia). abstención es la abstenerse de lo temor de Dios consiste en que Dios prohibe. que era cabalmente el método que le prolonga precisamente porque había mandado el el médico. algunos creen que si la enfermedad aumenta.— «El que purifica 634 '. 13-14. corazones las enfermedades así Y como 1 las enfermedades del cuerpo des- quid y en el Esla doctrina está desarrollada en el Almó>iIliia. quien El médico impone al enfermo determina- dos preceptos j le prohibe otras cosas. se sometió á la y que si sana. como se ha visto en el texto. la enfermedad no se el enfermo se haya opuesto al médico. sino porque ha seguido un método distinto del necesario para sanar. también en . Pero en realidad. Así también. — como dice el Señor: los ciÓQ de los corazones los corazones. es regla del médico. es porque porque el enfermo se ha opuesto á las pres- cripciones facultativas. III. Véase el Ihia. y esa que hace desaparecer de los espirituales.

Supongamos que un rej enausente de su corte. gastándolo en todo la menos en procurarse provisiones para je. la enferme- dades del alma destrujen Otro ejemplo '. que vere en el propósito de no servirle jamás.— trujen la vida 635 — así las de acá abajo. si. vía á un siervo sujo. se dirá que ha sido agradecido j fiel al beneficio de su rej. pues. 1 Este símil está en el Ihia. esto supuesto. Si. el criado da muerte d nero que el cabalgadura j derrocha el direj le envió. por la el conel el cabalgadura j emplea dinero en proveerse de lo necesario para trario. no en el sentido de que proporcione al rej alguna felicidad con su conducta. vida futura. Ahora. porque el rej no se ha propuesto conseguir bien alguno para 64. fiel el via- evidentemente deberá ser tachado de iná los beneficios recibidos. pero esto. . dinero j cabalgadura á fia de que vaja á su encuentro para darle un cargo de confianza en su palacio j hacerle feliz por este medio. utiliza camino. IV. el Mas al rej le es indiferente ó el recibir los éste perse- servicios de ese criado.

Sin embargo. la desobediencia es un veneno. en sumido por no querer aproximarse De las esta manera. sino {\\) aquel que se presino aquel senta Dios con un corazón sano. por- que ésta. La sumisión á la voluntad divina es como las medicinas. Dios no mira con ojos propicios la infidelidad ó ingratitud de sus siervos. como la tampoco obtiene salud física. que está dotado de equilibrada complexión. No á se salva. lejos de proporcionarles la salva- ción. les la pierde.— 636 — sí mismo. Y en el mismo sentido debe entenderse el influjo de una y otra en los corazo- nes. al hacerle aquellos regalos j al mandarle que se presentase en su corte: únicamente ha querido la felicidad de su siervo. ni al la desgracia de su criado. Pues del mismo modo: la majestad é in- dependencia absoluta de Dios nada pierde con la infidelidad de los hombres. y nada gana tampoco con la fe de los creyentes. médico muerte de los enfermos. pues. Como tampoco la agrada al rey cual ¿e ve á su corte. deben entenderse relativas á los cuestiones mandatos ó prescripciones impuestas por Dios á sus siervos. .

el si me des- obedeces. príuaííone. es castigado por Dios con la muerte del mismo. para su sí Señor: «Quien es.» ¿Y qué ha de decirse del castigo impuesto por Dios á los que desobedecen sus preceptos 6 practican acciones por El prohibidas? Estos castigos no proceden de Dios en el sentido de que. Un lis ejemplo aclarará esta cuestión. el que deja de comer el j beber. recibe por castigo hambre y la sed. contra propio obra. a Deo punitur prola quien no cuida de lactancia de su hijo. onanismi peccatum commitit.— Y así 637 — las pa- como encierran mucha verdad he manifestado lo labras del médico. quiera tomar venQui ganza de los prevaricadores. para el será el bien. Pero en ninguno de estos castiíros ha de decirse que la causa sea la ira de Dios^ proponién- .» así también dice obra rectamente. j el que no toma las medicinas. si me obedeces. cuando dice al enfermo: «Ya que te que te daña j tí lo te será útil. es cas- tigado con el dolor de la enfermedad. lo mismo que daño. airado. bien quien anda extraviado.

sin que éste reciba tivamente. Unas de esas causas conducen al dolor. que es Dios. Y únicamente los profetas son los por la que conocen los respectivos resultados de unas ú otras causas. ó por qué Dios ha creado al hombre de tal condición. 638 el — dolor de los es otra dose voluntariamente homque el La verdadera causa no orden j enlace. al placer. otras. " . que preguntar influencia de aquél. Pues de la la misma manera debe que guardan la explicarse relación desobediencia á sumisión j la voluntad divira con los la placeres j dolores de la vida futura respec- por qué mandatos divinos conduce á la perdición eterna.— bres. determinado suprema y primera causa. mientras que los vicios la corrompan j pierdan. la desobediencia á los De modo. Esto es igual que el si se pregunta por qué Dios creó de naturaleza tal. que en su cuerpo obre el veneno. es lo mismo que preguntar por qué el veneno conduce á la muerte á los animales. alma humana que las virtudes la perfec- cionen j salven. que en este entre las causas mundo existe j los efectos.

sirven á ese orden uniel si versal. Por más que Dios. cuest. 639 — la cuenta que Dios es ca- saciedad sin la comida. aun los más inferiores. en (El autor se detiene.) arrolla en Esta tesis motacálim es [la que Altazel desel Teliáfol. mantenimiento algunos parecen de ser los superiores. inútiles ó perjudiciales.— Porque téngase paz de producir cópula. á continuación. ó la en. ó aquellos que po- seen la ciencia conocen ese pro- fundo-misterio del enlace entre las causas los efectos. de nosotros desconocidos. Vide apéndice 2. el generación sin la crecimiento sin la lactancia. y No hay pues motivo para extrañarse de lo de lo arriba espuesto: que sí hay motivo para admirarse. hacer ver cómo todos los seres creados. verdadera. la curación sin la pócima. de ese maravilloso orse advierte den que en el cosmos. es de ese sabio gobierno de la divina providencia.° . como medios para y que. pero El ha establecido determinado orden esto. XVII. nadie y enlace entre las causas y los efectos^. se la utilidad debe esto á que ignoramos misteriosa que tie- nen para 1 fines.

v. mundo contestaría que el aloe. vale para algo más que para leña. j que la falta de olfato es la que impi- de percibir esa especial utilidad del aloe. I. tropezase el patio. semeja á un ciego que. todo el . A ese tal. é macetas colotal acci- cadas en incomodado con el dente. porque carecía de defecto estaba vista. Olra cuestión surge en esta misma materia. . 14. careciendo del sentido del el no tomase á bien que presenta- ran perfumes variados ó aromáticos frutos. con las al entrar en una casa. j que en él. 65 y III. diciendo que aquellas cosas servían sólo de estorbo. prorumpiese en quejas contra sus mo- radores diciendo: <?¿Quién ha sido mente-- cato que ha quitado de su sitio esos tarros los y ha ido á poner en medio del tránsito?» le Claro es que sitio contestarían que aquel era el el de las macetas. j es la siguiente: ¿Por qué manda Dios una 1 Este rnismo símil está en el Ihia. á quien. Aseméjase le también olfato.— te 640 -^ El que {\\) se extraña de que formea parde ese armónico coacierto del universo ta'^ les seres. g.

Aquélla es nes. para la cual es necesario el estudio ó examen. sino mediante el examen? Es irracional el admirarse de esto. á pesar de que no puede entenderse lo mandado. el cual esto es lo al que hace el mécau- manda le enfermo que tome la una medicina. pero este conocimiento puede consistir en pura creencia ó en ciencia propiamente dicha. é sólo á los incapaces por ende para penetrar las dificultades de la demos- Algo análogo á dico. j prohibe que se examine lo qae El manda.— 641 — cosa. Toda acción exige necesariamente ir acompañada de algún conocimiento. dando fe á sus afirmacio- La ciencia. Algazel ó — 4i . sino tan de inteligencia débil. y prohibe examinar sa por la cual esa medicina ha de curarle. el mero asentimiento prestado á lo que otro dice. Mas esta prohibición nace de que el enfermo carece de entendimiento para ese estudio. se alcanza sólo mediante rigorosa demostración. en cambio. tración racional. Ahora bien. Dios no prohibe este examen ó estudio de lo que El manda á todos los hombres indistintamente.

obligado el que Pero estos casos. antes bien. exacta gía. porque esta prohibición sería inútil. se vería el médico á explicarle la relación medicamento tiene con su dolencia. sino que. ilustrado en medicina. á perjudi- Si. la inmensa mayoría de los enfermos son la analo- incapaces de hacer ese estudio. para denecesitaría con- Yencerse por sí propio de su utilidad. llegando así hasta aumentarenfermedad y. son raros. dígase lo mismo respecto del estudio examen íntimo de las causas j j misterios que encierra la lej revelada.— le sería penoso. sabiendo que enfermo. en lugar de prohibirle que la estudie. Siendo pues. iniciado ja en tudio de las causas de las enfermedades. como se ve. 642 — le la carle. como he dicho. sino extraordié inteligenel es- nario. el enfermo fuese te un sagaz alumno de medicina. cidirse á tomar el remedio. entonces el médico no le prohibiría examinar el medicamento j la relación que tiene con el su enfermedad. por tanto. lo que no es corriente. . no habría de creerle por su palabra.

porque la injusticia consiste en obrar arbitrariamente en la propiedad ajena. de modo que no existe respecto de El propiedad ajena en la cual pueda obrar injustamente. después de haber dado un paseo con fin el solo de divertirse j recrear sus ojos. el que tal pregunta. justo K siempre es Esta misrna afirmación con iguales frases 1 está en el Ihia.— 643 — las bestias ¿Por qué (preguntan algunos) son esclavas del hombre? Esto equivale á preguntar á un hombre. El inteligente sabe muj bien que siempre el perfecto se sirve del imperfecto. por tanto. de la relativa y gradual perfección natural de los seres. Esto nace de ignorancia en que está. cuando unos j otros son órganos la de su cuerpo. por qué ha fatigado sus pies para hacerlos servir á sus ojos. j Dios es señor j dueño absoluto de todas las cosas. . 68 y 84. obre como quiera. (!"): he aquí la Ni se diga que esto es una injusticia. j que éste siempre es esclavo de aquél sabiduría. I.

El. XX. cuest. Si por contradecir tiende. en cambio. pero que. lo que ésta sea incapaz de alcanzar que enseña la revelación ó de poseer cola esencia ínti- nocimiento comprensivo de ma de las verdades reveladas.— La divina Si por contradecir 644 . razón se entiende. más que hecho contradice á razón. enseñan en eso. lo al Tampoco por han de decir imposible ó absurdo este que la la física nos dice del imán que atrae hierro. g. en el sentido de que 1 ésta demuestre su imposibilidad el Teháfol. que alguna demostración racional pruebe ser absurdo lo que enseña la revelación. nada contiene que contradiga la la razón. ^. en el sentido de la esencia que ésta no se da cuenta exacta de de ese fenó- meno. ó v. nadie dirá que el fenómeno ese contradiga á la razón. afirmo la que la revelación no enseña jamás cosas de razón se en- esta especie. . afirmo que co- sas de esa especie se ción. se la revela- no por es imposibles. — la revelación ley religiosa.. que Dios cree algo igual á cosa sea que una y no sea al mismo tiempo. Este símil del imán está en 90.

frotando dos leños otro. esa cosa lo es el fuego. saldría de entrambos una cosa tamaño de una lenteja. que devoraría pueblos enteros con todos sus habitantes. absurdo ó imposible en mismo. todo aquello que percibir. á contradice verdad que exclamael ríamos: Esa es una cosa que to entendimien- j no puede admitirla. Pues lo mismo tiene lugar con muchas con- cosas extraordinarias que la revelación tiene. por tanto. que. pág. j los sentidos atestiguan que efectivamente sucede con él que se ha dicho '. sin aumentar por consiguiente el volumen de su cuerpo. más aún. desapareciendo la al fin ella j los pueblos devorados. Porque esta que existe entre lo inverosíel es la diferencia í Este símil del fuego está empleado en Almonqttid. no son absurdas ó imposiaunque sean inverosímiles. si nos asetragárselos ni guraran que esa cosa llega hasta á devorarse á sí misma. . Si entendimiento no alcanza á no hubiésemos ja- más visto el fuego j y alguien nos dijese uno con roja del los efectos que produce. Y sin embargo. las cuales bles.— No sí 645 — el es. 80.

En el primer sentido debe enten- derse el texto. como lo hace el discípulo con su maestro. —Algazel añade. de cuando dos polemistas discuten entre 2. conduje. no en el segundo.. en el apéndice 2. y que quien alardeando de independencia de criterio quiera penetrar con su inteligencia en lo íntimo de esos misterios.° exi- El vQtho preguntar tiene dos sentidos: gir autoritariamente la respuesta.<» . XVII. porque la ignorancia obtiene 1 Vide Teháfot. está perdido.. como sucesí. mientras que lo imposible llo aque- cujo ser repugna ó envuelve contradic- ción (El autor termina este largo capítulo in- terpretando el texto alcoránico que dice: «A Dios no se le pregunta por lo que hace.— mil j lo 646 — lo imposible: que inverosímil es aquello que ordinaria j habitualmente no es acaece. de esa ciencia inútil para el alma. cuest.» 1." pedir se una explicación acerca de algo que ignora. que las explicaciones dadas deben considerarse como suficientes. á guisa de epílogo á todas las cuestio- nes anteriores. ¡Líbrenos Dios.

») Capítulo creador. Y ¡cuan fáciles de entender son estas dos proposicio- necesita j que la criatura un creador! Guando te conozcas á tí mismo. 8. á tu alma. por que existe Dios. du- . j que creado necesita un habrás llegado (\f) á conocer por demostración racional lo que ja conocías la fe. es decir. por medio de demostración rigorosa.° Después de que sepas que lo «res criatura. es decir. la presente. du- rante la cual estás unido al cuerpo: otra. futura. sino que tú tienes dos vidas: una. Su perfección no alcanzan. la tida porque ésta no significa otra cosa.— más ¡Ya lo dijo el poeta! 647 — j la fácilmente la salvación vida fatura! «No he visto entre los vicios de los hombres Imperfección tamaña. j que por tanto no te aniquilará la destrucción del cuerpo. entonces habrás llegado á entender. pudiendo. cuja virtud ó propiedad consiste en conocer á Dios j á lo insensible. y sepas que ella es una sustancia nes: que tú eres criatura. Cual la de aquellos hombres que. j que no es el cuerpo el subslraíum de tu esencia.

si la inclinación hacia las pasiones no castigo la deforman). ó con el te de los velos que impidan ver á Dios. rante la cual. entonces conocerás también que la causa de la verdadera cien- cia es la oración j la meditación j el apar- tamiento de todo causa de la lo que no es Dios. es el obedecer á las pasiones j desear con avidez las cosas de este mundo. ellos (como dice Dios: «Entre j lo que de- sean habrá una fuerza»). T puesto que tú no subsistes en j por el cuerpo. que nos impide acordarnos de Dios j conocerlo. vives separado de este cuerpo. que todas tas verdades puede Dios hacerlas llegar á no- . llegarás á Cuando hajas ja conocido que tú. que es la propiedad de tu esencia y fin último de ella por radical exi»gencia de tu naturaleza. una vez separado de las cosas sensibles por la se- paración del cuerpo. resulta que. es- Conocerás también entonces. j la enfermedad. al separarte de la vida futura. habrás de encontrarte ó con la felicidad (que consiste en el conocimiento de Dios. que es el objetivo de tu deseo innato.— 648 — él.

esto lo fe ha hecho Dios. los profetas estas revelaciones. Parece como si Algaze) se hubiese aquí exce1 dido en la comunicación de doctrinas esotéricas. los ánesto es que todo muj difí- j largo de conocer por demostración ra^. es decir. si la ciencia te conviene. ja Dios sublimará á otro grado. inspisueño. j con esto te basta. Y j que sus medios de acción están unos más próximos que otros á. ja mediatamente. que se arrepintiera de manifestar.. cil querubines. Admite como cierto lo que te digan una vez conocida por demostra- ción su misión divina. por medio de la revelación comunicada los de entre más y escogidos. . j tendrás á la vez profetas ciencia racional en los que Dios ha enviado..— ticia 649 — á algunos de todos sus siervos. soel velo lamente bajo rándoles á ellos el sentido de las mismas. te con este grado de fe. cional los profetas. y que los más próximos se llaman geles. pero no..El. fe á los libros sagrados. ja en la vigilia ja durante el prestarás cuando sepas que Dios obra ja inmediata. nicado á Y como que Dios ha comude las palabras. Conocerás también que así.

j sobre Balanza la interprtítacióa que debe darse á Alcorán. debidas en todo tiempo á deficiencias de observación. como puede verse en el prólogo de Pococke al libro de Abe>tofail.) Capítulo 10. y sin darles él personalmente más autoridad.° ((C) (Este capítulo. Esas supersticiones científicas. contiene algunas ideas. de que algunos animales nacen sin necesidad de generación carnal '. filósofos: . titulado Jay Abemjacdán. sobre el sentido la frase alcoránica: «Dios es el primero la y último. del barro de la tierra. las acepta aquí el autor. el manifiesto y el oculto». mencionada en 1 el Es de notar que Esta hipótesis era corriente entre algunos Avicena la admite. sin el nal. algo incoherentes. sobre el orden que Dios siguió en de el la creación del universo. corrientes en su época. La incoherencia y concisión de este capítulo sólo es comparable á la que hemos advertido en los tres primeros. de poca importancia.— Capítulo 9. en un principio. la generación carlas supersticio- Para echa mano de nes.° 650 — (Este capítulo parece no te- ner más objeto que el de demostrar que no repugna que el hombre fuese creado por Dios. medio ordinario de ello. como tomadas de los libros de talismanes.

Y se dice por- que sólo El conoce su definición propia y esencial. de está 651 — arriba sostenida insiste el autor en la tesis. grabada. precisamente por su extremada evidencia. un creador. á causa de la viveza de su luz. no pue- de ser percibido por el sentido de la vista. lo creado. Parece. sí 1. que no . como el sol." DE LOS ANGELES Capítulo por cia. con- tingente.° Los ángeles. que subsisten sí.°). dice. como si fuese natural instinto. y quizá sea oculto. ¿difieren entre por esen- como unas el especies de otras? (El autor confiesa que la razón no alcanza á resolver problema. que el nos inclina á afirmar que universo tiene lo un principio.) ELEMENTO 11. ó sea. se llama un ser necesario. el manifiesto. 8. Dios el oculto.— (cap. mismas. que la idea de Dios es innata. impresa en nuestras inteli- gencias. Y por eso. las sustancias (^1) genios y demonios. que.

con Dios. que es simple é inmaterial. de esas sustancias j afirma que son indmsibles. átomo indivisible? Porque. es decir. están en un error. aun siendo indiel ocupe espacio. es posible visible. porque esto le identi- ficaría to. el argumento que se fundel da en la naturaleza del conocimiento inte- lectual. va. em- pleando idéntico argumento que peripatéticos en pro el de los de la indivisibilidad alma humana y de las sustancias separadas. en común. sino sólo accidentalmen- como es la diferencia entre el malo. como extremos. se opta por la negati- que el ángel. la existencia del si ber: ¿Repugna. Pasa después á tratar.— te. al átomo. En efec- cabe afirmar del ángel y de Dios la indi- . 652 — bueno y el difieren en especie. es á saó no. Supuesto que sea indivisible la sustancia angélica ¿ocupa espacio ó no? El autor dice que la solución de este problema pende de la que se dé á la cuestión siguiente. El autor no se resuelve por ninguno de los dos Sólo hace notar que los qae temen hacer ble ángel sustancia indivisi- y exenta de lugar.

almas. puede ser percibida por los sentidos. la y así bagan perceptibles. á pesar de ser inmaterial. como dos accidentes aunque ambos convengan en necesitar de un sujeto en guirlos en su esencia. j así Lo dicho de los ángeles. nados á recibir ser percibidos. A continuación afirma que la sustancia angélica. que esté destinado exclusivamente á recibir la ilumi- nación de se la luz sobrenatural profética. á manera que en este mundo los objetos sensibles están destila luz del sol. Esta percepción sensible puede ocurrir de dos maneras: una. pueden en- tiéndase también de los genios j demonios.° (Contiene algunas cuestio- . á modo de semejanza.) Capítulo 2. j distinesencia. como vio la figura el Profeta al ángel Gabriel bajo bí. difieren entre sí en la que subsistir. tienen cuerpo material que es cual ejercen como nuestras un como un mundo en el así su gobierno. tenga también cada ángel ('^v) un cuerpo material. á pesar de ser inmateriales.— visibilidad 653 — j la exención de lugar. de Dihia El Gal- Otra manera de verificarse esa percepción sensible consiste en que.

que las bestias hablen. sin emel bargo. ge- y demonios j su relacionada con el influencia en el el hom- signo del zodiaca bajo cual éste nació. así del bien como del mal. j en especial sobre la última. con el cual quiso envenenar . como habló aquel cordero. 654 — los nes secundarias sobre los ángeles de las esferas celestes. asegurarse qué doctrinas profesa autor sobre estas cuestiones. el ángel de la muerte.— nios bre. que un bastón se convierta en serpiente. como de algunos otros.° Que los guijarros (\'\) alaben á Dios. impiden formar juicio exacto de las opiniones del autor. Afir- ma la tesis peripatética de que «la inmate- rialidad es el signo de la perfección de una potencia en todos los órdenes." DE LOS MILAGROS Y DE LOS PROFETAS Capítulo 1.») ELEMENTO III. la incoherencia de las ideas j el estilo conciso y oscuro de este capítulo. Ko puede.

I..° Consiste en decir: Dios crea en los guijarros conocimiento. y lenguaje. Quien haja visto con sus propios ojos cómo del cabello de una mujer se produce una serpiente '. crea á de que puedan hablar realmente. ¡anláslica é ideal." 1 Vide supra cap.— al Profeta 655 — ébtos. que estoj envenenado»: j otros semejantes milagros. admiten un triple sentido ó interpretación. 9° del Elemento . vida fin j voluntad. diciéndole: «No me comas. es á saber: Sensible. Dios tie- ne poder para crear al hombre de una menuda gota de licor prolífico. 1. como medio. porque. y (á pesar de lo extraordinario del fenómeno) no se ha maravillado. si Y eso no es imposible. una hebrea. si puede hacer surgir á los demás animales del seno de sus elementos primitivos. también podrá. producir en Jos guija- rros la voluntad j la vida. sirviéndose. la bestia Del mismo modo. de las extraordinarias virtudes de que están dotadas las santas al- mas de los profetas. en inteligencia voluntad.

en ventaja del último. cabello. nía ó justa proporción esto. posee ap- titud para esa transformación. el cabello y el bastón. (sepase ad- rado del cuerpo humano. igualmente liabrá de serlo tratándose de los otros cuerpos. de estar dota- do de alma vegetativa. (aun separado del árbol de que formaba parte).— ¿cómo vierta en serpiente? 656 — se maravilla de que un bastón se conAmbos. cuerpo puede recibir- Claro es que esa preparación de los ele- mentos para adquirir dicha aptitud. como cuerpo del Ni se diga que el hombre. j lo. tratándose del cabello. si mite como posible esa conversión en serpiente. mientras que el cabello no posee tal virtud de crecer. todo La armotemperamento calor consiste en el equilibrio entre el j la humedad. á causa de que su complexión ó temperamento posee cierta proporción justa que á ello le dispone. Porque todo cuerpo justa proporción es capaz de recibir esa le de elementos que del haga apto para dicha transformación. acaece ordinariamente en un largo período de tiem- . que es un cuerpo. con la diferencia. son cuerpos semejantes.) Luego.

mediante sus oraciones j ardientes voen que el fenómeno se verifique sin pre- parativos y de repente. que toda cosa creada da testimonio." Algazel— I . la No de sol lo es. esa misma goma ú Qaé otra semejante.— lencia fluir. Un símil el basta aquí explicado. cuest. en un largo rato. gra- dualmente. sometida á la acción del faego. manifiéstase poco á poco. en suma. imposible interrupción del curso habitual de la naturaleza. por su Vide Teháfot. Así.° Todos esos milagros pueden interpre- tarse en un sentido ideal. dificultad hay pues en admitir que en el influjo de la voluntad profética la reali- zación de un hecho milagroso ^ sea análogo al del fuego con relación al sol? 2. En cambio. el tenemos en resina y en fuego. cuando Dios significa afirma que «no hay ser alguno que no le alabe diciendo ¡gloria á Dios!». 657 — los profetas: po. I ea el apéndice 42 2. XVII. El efecto producido por el influjo del calor solar en la gomosa del estoraque. pero en esto cabalmente estribi la exce- y superioridad de en in- tos. derrítese de repeate.

en 4 este mismo apéndice \." La el tercera interpretación de los mila- gros es la imaginativa ó fantástica. en el se imagina uno oir voces y palabras de animales. En cir ejemplo anterior. y la escritura un escribiente. En este sentido.° . le creó 658 — de que haj [\'i) un ser y did la existencia de que carecía. última cuestión. pues. 3. se cree ver á un camello ó caballo hablando. interpretado el ante- rior milagro. á la manera que la casa prueba que haj un arquitecto. es decir. equivale á lo que se llama lenel guaje de acción. v. sueño Hecho de todos conocido es que. el tal consistirá en de- que lenguaje de acción se haga como perceptible á los sentidos por medio de semejanzas fantásticas. á un muerto que nos da \ide Almadnún pequeño. que se hace por Este grado de interpretación ideal de los milagros no es asequible á todos: los necios lo descoiiocen y lo rechazan. g.— misma que naturaleza.. gestos ó señas ^. si alguien se les propone.

I.— tros 659 — el 6 toma de nosotros alguna cosa. prólogo de apéndice 2. dominan de oir. 66. De estos tres sentidos el en que los milagros el pueden entenderse. en el . que el éstos se imaginan también ver y en estado de vigilia.°— ítem Ihia. etcé- Pues bien. Vide Teháfol. estados éste que en sueños vemos lo ven en el La diferencia entre el ambos no la conoce que está dormido. que la tera. superioridad de los profetas consiste en que eso. ó que nues- dedos se convierten en sol ó en la luna. Sin embargo. hay obligación de prestar fe igualmente á todos tres ^. etc. modo la fantasía de los demás hombres. Y tal como además los profetas poseen fuer- zas ó energías sobrenaturales. último es más vul- gar y conocido. uña la se transforma en león. XVII. imaginariamente. ó real y objetivo. al despertar. no sabría distinguir si el tal lenguaje es imaginario. solóse aprecia la diferencia. los profetas estado de vigilia. 1 la cuest. lo que los profetas ven y oyen.

ya porque se acuerdan de él con frecuencia ción." Be la inlercesión de los profetas Cuando la luz sobrenatural. 660 — que 2. refléjase. punto de inciden- no k todos los puntos del muro próximo. . cia. la determinación de este punto preciso depende de la relación particular que existe entre este punto y el de incidencia en la superficie lí- quida. ya porque en la ora- que el profeta intercede por sus devotos. relación que no guardan los demás puntos del muro. Un sol: símil de esto nos presenta la luz del solar cae sobre el cuando un rayo de luz desde el agua. Dicha relación consiste en que con el ángulo formado por el rayo de inciden- cia con la superficie del agua es igual al la que misma superficie forma el rayo reflejo. sino á uno solo determinado. se difunde reflejada sobre profeta es alma del profelas almas de ya porque le aquellos hombres cuya relación de analogía con el muy grande. después de inundar el ta. se dice se aplican con empeño á imitar su conducta.— Capítulo y santos. aman apasionadamente. irradia del glorioso trono de la Majestad di- vina.

no ha llegado todavía á obtener la íntima familiaridad con Dios.— Así pues como to. necesita del agua para ser iluminado por el sol. reci- be la luz sobrenatural inmediatamente. para recibir la ilumi- como el muro. 661 — la luz solar. á pesar de su amor ar- diente al profeta j de la imitación constante de sus virtudes. alma que. su relación con El habrá de ser mediata. éste será indulgente para las faltas que los con amigos de su ministro ha— . sentido. en ángulo de incidencia j reflexión. necesitará. El alma que ha llegado á unirse la con Dios íntimamente. es cir (rO> de- V^^ nación divina. que no está directamente expuesto á la luz solar. así el orden ideal. el En cambio. Si mismo un visir goza de mucha influen- cia con el rey. aun en las cosas la intercesión tiene este de acá abajo. la determinación del pun- en que lia de reflejarse pen- de de esa positiva relación de igualdad entre el también. Y téngase presente que. algún intermediario ó intercesor. en virtud de esta estrecha relación con Majestad divina. la reflexión de la luz divina pende de determinadas relaciones espirituales.

éste les que es íntimo esos favores. del monarca. pero esto no se deberá á la relación que esos amigos del tengan hace que. mientras que el visir que interceda por medio de palabras. (El autor repite con difusión el mismo pensamiento. por tenerla con el visir. sin que el intercesor se las el rej necesita haga saber.— jan con el rey. el rej. á quienes seguramente no conocería. porque. y termina diciendo que todas . Sin embargo. se llaman intercesión en sentido metafórico. en realidad. por motivo del visir. porque Dios conoce las necesidades de sus siervos. si el ministro no le hubiese hablado de ellos intercediendo para que les perdonase. la la intercesión del visir con de los profetas j santos con Dios j no son en todo semejantes. sin consi- deración alguna á las personas de sus amigos. sino 662 — visir cometido. las palabras sirven sólo para manifestar su intención. Estas palabras para manifestar al rej las necesidades de sus amigos y el deseo que tiene de favorecerles. quien intercede es la influencia que goza el visir junto al rej.

. en virtud de 1 la esti- Vide Ihia.. lleva consigo la facultad eslimaüva.— la 663 — es el las prácticas devotas á las cuales se atribuje virtud de obtener se relacionan de la intercesióa. El Alcorán y el Proenseñan que. etc.) la sita á su sepulcro. 360. ELEMENTO IV. se imagina no obstante. porprovi- que algún modo con feta. nada tiene de cuerpo ni de cualidades corpóreas. inmediatamente después de la muerte. 86 y IV. y aunque conoce perfectamente que ja no está con el cuerpo ni habita en este mundo. Así es que. á pesar de que el alma. tales son la oración en su honor. el hombre es juzgado. I. en tal estado. mientras permanece en el sepulcro. y remunerado según sus méritos. tras un sumario examen. A esta remuneración alude el prefeta sente capítulo. etc.' BE LAS POSTRIMERÍAS Capítulo 1. esperando la resurrección y juicio universal." Del castigo y premio de la fosa ^ Cuando el alma se separa del cuerpo.

j finalmente se imagina también que sufre sensiblemente físicos los castigos de que nos habla la revelación.° ([[) (Distingue el autor. en comienzo de este capítulo. De modo que alma son el verdadero sepulcro del estas vivas aprehensiones que la informan. entre el juicio ' particular j subsiguiente castigo ó premio 1 En el Ihia. hay una elocuente descripción de este juicio. del mismo modo que ex- perimenta los goces sensibles de los jardi- nes. que ella es el mismo cuerpo del hombre que acaba de morir. En se esto consiste el castigo de la fosa. 46 y 47. el Capítulo 2. . j la salida del alma fuera del sepulcro consistirá en quedar libre de aquellas aprehensiones. lY. en la de que habla la revelación.— 664 — mativa. vergeles j huríes de rasgados ojos. con la forma que tenía en este mundo. Si se trata de un alma predesticada^ anterior. imagina. En esto consiste la recompensa del sepulcro. forma en que los entendió durante su vida. j que está sepultada en la fosa. ríos.

cada instante atesora en des. no la síeo determinadas estaciones. Es verdad que todos mentos guardan entre sí los tiempos j mo- perfecta semejanza. conoce su época precisa. esto no obstante. tulo. Pero. respecto de éste. sí propiedades ó especiales virtu- que le para que en él hacen más apto que los otros vengan á la existencia detertodas. minados fenómenos. Esta aptitud de ciertos tiempos para ciertas cosas.— del alma. atendida su naturaleza. este juicio le j la resurrec- ción de los muertos que habrá de prece- de quien pende su acaeci- miento. la el j el juicio universal ó De este último. infinito ser. cada parte del tiempo. porque. sien- do todos los tiempos perfectamente iguales respecto á la omnipotencia divina j á la omnímoda independencia de su no se concibe. etc.) trata capí- ¿Cuándo acaecerá der? Sólo Dios. son aptas para germinación. que Dios ha prometido en preferentemente revelación. Por ejemplo. 665 — máximo. fructificación. causa alguna . hácenla pender los teólogos motacáli- mes de la sola voluntad de Dios.

— capaz de determinar venir á la existencia 666 el — si tiempo en que ha de un fenómeno. es decir. el que jamás ocurre que uno vuelva á ocupar en el cielo idénrelativa á los tica posición. producción de animales de formas extrañas j jamás Arrojemos una piedra en un lago. sas creadas son los Los principios inmediatos de todas las comovimientos de las esfeque á cada ser creado ras celestes. en cuanto al tiempo que gastan en reco- rrer sus respectivas órbitas. es tan grande. corresponde una determinada posición de los que han influido en su producción. sino que esas relativas posiciones son siem- pre diversas en cada revolución esto así. Ahora bien. j su . entre sí. diversa de las la cual por ende inñuja en la vistas hasta entonces. una revolución nueva. fácilmente se Siendo comprende que pueda ocurrir anteriores. no es su libérrima voluntad de albedrío. según Euclides demuestra. difieren tanto los astros. la complicación de esos movimientos celestes astros. demás astros. En cambio suelven la los filósofos peripatéticos re- cuestión del siguiente modo.

por- agua está ahora movida. con relación á las constelaciones. por intervenir el influjo anterior en siguiente. es el la forma- agua está movi- diferente del que otra piedra igual ejerce en la decir.— ra circular.. y es indudable que el círculo que entonces que el se forme. que antes estaba en reposo. sus conjunciones. cuando da. haciendo que el círculo del agua ja movida alterj en algo el círculo formado después. sus apogeos. por tanto. j es decir. que el las misma agua. Si pues esto es así. Luego el inñujo de la piedra en ción del círculo. etc. antes que haja desaparecido el primer círculo. vieron en revoluciones anteriores? sean exactamente iguales (ff) á las que tuNo re- pugna. pero en reposo. se quiere que de los astros. Arrojemos una segun- da piedra. las posiciones ¿cómo entre sí. no ha de ser por nemientras cesidad exactamente igual al primero. que en los eternos decre- . 667 — la caída producirá en la masa líquida una figu- cuja extensión dependerá de profundidad del lago. sus nodos. es mismas causas producen di- versas figuras.

— 668 — haja una revo- tos de la providencia divina lución de las esferas celestes. . \ Ihia. el cual sea cabalmente el cir. "75. Más aún. diversa en absoluto de todas las demás. por ende. De todo lo cual resulta que la determina- ción del tiempo preciso en que há de acaecer la resurrección y el subsiguiente juicio. así de las anteriores como de las siguientes. para que sean juzgados. Es deno repugna que la tal posición nueva de los astros sea la causa que determine la re- unión de los espíritus con sus cuerpos. es superior á las fuerzas del entendimiento hu- mano. lo dicho. ni siquiera los profetas lo saben. I. Luego no existiendo demostración filosófica teológi- que pruebe es la imposibili- dad de cierto. porque á los profetas Dios no revela sino aquello que está dentro de la esfera de su capacidad ca ni ^. forzoso admitirlo como ya que Vide la revelación lo enseña con. exiun orden de seres diver- so del existente. ja la producción de y que. que caracteriza al día del juicio final.

87. que produzca con su influjo especies vivientes no parecidas á las que ahora vemos. re- uniéndose todos sus miembros. de tas invierno. volverá á nacer por y aquel en que es el la resurrección. ble que acaezca j en resumen: Así como es posiuna tal revolución astronó- mica. j volviendo almas á sus cuerpos respectivos. aun en esta vida. Capítulo 3. cuest. un abismo separa á dos estaciones. 1 Vide Teháfot. imposible inferir por el uno ' lo que será el otro. XX.— claridad tal." el No sólo no es imposible que alma. También entre el tiempo en que el homcual bre nace por generación. el Durante rante. después de separarse del cuerpo. así también es necesario admitir los que llegará un tiempo en que las muertos surgirán. existe un abismo tan profundo. Guando primavera. 669 — que no sufre iaterpretacion ni hipótesis contraria ó alegórica. Es decir. comprende muj bien que eso es posible. la tierra que pasmaríase el ignopueda producir planllega la j frutos. j advierte que. .

jamás llegará cuerpo á estar en aptitud de ser regido por alma. trar T no que esos la tales puedan' demos- rigurosamente imposibilidad de la al resurrección. sino 670 él — el en día de la resu- que al revés. gradual- mente. observar cómo la susodicha preparación del cuerpo para recibir al alma se verifica poco á poco. La admiración acaso sería razonable. sino que. es tan posible. los hombres de cortos al- cances guardan su admiración para la se- gunda. piensan qae. que ni motivos liaj para admirarse de ello. porque no recibir el les parece posible que el cuerpo llegue á estar otra vez preparado para influjo activo es y la dirección de su alma. ejerciendo sobre éste flujo un positivo in- primera unión de verdadero dominio j sujeción sí que es admirable! ¡Esta Y sin embargo. Para refutar esa razón en que se apojan.^ . si se tratara de explicar la vida del cómo en hombre se une el comienzo de el alma con el cuerpo. de una gotade licor prolífico se pro- duce el embrión el cual más tarde se con- vierte en feto. si la preparación el el no sigue ese curso.— vuelva á unirse con rrección.

los cuales mismos elementos que antes los aún subsistirán. ba es decir. la complexión orgánica particular de cada individuo surgirá de nuevo. tiene sus similares todavía en algunos animales que se reproducen por generación j sin ella. j el alma volverá sus respectivas materias. de verificar aquellos el nacimiento segundo. sus formas se separaron y desapa- j Dios bará volver estas fortuas á De esta manera. De un modo semejante. y que esa formación primera. lejos de ser imposible. uniéndose El autor pone también otro ejemplo de esta i especie ecie de generación espontánea: el de los ratones. . la resurrección de los cuerpos: éstos nacerán de constituían. (fp) pues. como las moscas durante el verano nacen del estiércol.— baste 671 — del barro de la considerar que Dios creó al primer hombre formando su cuerpo tierra sin seguir el curso ordinario de la ge- neración carnal. por más que recieron. sin que en éste baja disposición gra- dual alguna que le ponga en potencia próse xima para convertirse en moscas '. á regir j gobernar ese organismo.

j cla- que esa vuelta exigirá únicamente la vuelta de su alma misma al estado anterior. reunidos de nuevo dispersos fragmentos de la perdida embarcación. esa reno- vación del organismo. vida estuvo distinta de la al cuerpo. pero el timonel arribará nadando los á la isla. esa reunión de sus elementos. lo tan estrechamente el como antes cuerpo. que en CJierto. exija por necesidad la creación de un alma nueva. cuerpo es . pero aquí no se trata trata de creación: aquí se de volver el organismo ro es al estado primero que tuvo. podrá el ímpetu de las olas destruirlo. 1 Como se ve. esta unida la que la creación de un organismo exige de" un alma que le anime. Ni se diga que esa resurrección del cuerpo. se consoli- darán j ajustarán unos con otros. la Porque alma el es para el que el timonel para barco: podrá tempestad echarlo á pique. Algazel insiste en la tesis neoel platónica de que la unión del alma con accidental. pág. 433 y 437. j después.— á él 672 — lo estaba. Yide supra. tomarán sa prístina figura. j el timonel volverá á tripularla. á ponerla en movi- miento j á gobernarla como le plazca '.

según sucitar los Alcorán. es acaecer. aunque j figuras sensibles bajo las cuales lo presentan. Según Ley de Moisés. para transformarse en demonios. los hombres resucitani rán ángeles. Tjeberán. porque todos los libros sagrados es- tán coatestes en afirmar difieran en los símiles el hecho.) I Evang. han de real en. algo más. los predestinados permane- cerán. ni engendrarán Finalmente. j se Eq cuanto á mismo período ó delicias. esperarán el convertirán después en ángeles. Luc. Según el Evangelio. secund. después de la resurrección. que se advierte en- tre los profetas al explicar la una prueba más en pro de la posibilidad del hecho. que realmente ha de surrección. al forma de la resurrección. que Dios los creó la (El autor añade los tsxios del Alcorán relativos á la materia. de modo que el comerán.— tratar de la la 673 — Los libros revelados discrepan entre sí. esta j conduje diciendo que forma de la re- misma discrepancia. Algazel — 43 . quince mil años en una mansión de los reprobos. hombres en igual estado primera vez. ni dormirán. 3o. XX. ni '.

necesario creer firmemente resurrección la cual. pudcndis ex suis reni laclis spumce simi- lem (f r) velut e scalurigine ejacidasse.— en la 674 — un fenóel Es. osa denique. dijo San Agustín en mismo sentido. evaderel paullalim embrijon. nario! "• si ese hecho no fuese tan ordi- Et requidem vera. nempe. hominem semetipsum super jeminam conficiendo crebró cientem. ul res semen scilicet. sanguineus grnmulus. carnibus superinduta. si ¡ama ad nos usque pervencrit Inijuscemodi jacú. ac tándem ex visceribus íamen. sicul uler butyro mo- vclur. aunque sea meno digno de generación. ¿quanía afficeremur admiratione. f emitía. lo es mucho mede la nos (como arriba insinuamos) que mas como éste lo estamos vien- do con nuestros propios ojos á diario. se moveré incepisse.) . breve tempus manens sub piistina iliius natura. 1 in quibus lalebal exivisse. ila ul ne quidem partem eo7'um minimam seel Assitluitate viluerunl. por tanto. admiración. eamque ita in quoddam illa. membrum ad condidisse. 24 in Joannem. (Vide Tract. nonos extraña ni maravilla. ¡Cuan de otro modo pensaríamos. poslea vero hcec osa. como que es un Lecho corriente j habitual.

que Algazel desonoUa en lodo este capítulo. qui plerasque tándem orbis gentes sui facial el in arbitrii ejus redigal poteslatem! ¡Cuánto más admirable es esto. antea in uberibus deficiehal. Es cosa que extraña la identidad del pensamiento. ubera simsse malris atque ex eis siiccum fluentem. hombre mira de aquello que no ha visto j cuja causa j porque cabalmente la admiración es una afección anímica que sobreviene al hombre. debilior ¡uil crealurarum omnium. naíiviíalis tempore. sólo se no ad- nos maravilla. ú oje alguna cosa por vez primera j cuja causa ignora '•. tasse .— ciim traheret felus 675 — nec proinde perireí cim exiret. quo quidem sueco puer enulñlus. que el he- cho de la resurrección! Y sin el embargo. in evadat quam cila mperator slremms. illa porro quce. con el que Pascal sintetiza en las siguientes líneas: '1 . for- perexigua res isla. ciijusorigo tanlum seminis sulla eral. siempre que contempla algo que jamás vio. porque desconoce. gradatim emderet arl'mm in- venliomtmque scieníia perilus?. maler idhmve in jmerperio experirelur nocumen- íim? Quin immo infanlem oculos aperuisse. Immo potius. qui traxisse. conficiendo bello feUcissi- mus. .

para pesar las después de la acciones humanas. susodicha balanza. y la reí itiva cantidad de ese mérito ó demérito. ¿Es más difícil reproducir un hombre que producirlo? Y si no se supiese lo que es la generación. el autor habla brevemente del sentido que tiene la balanza ó mizán. astrolabio.— Capítulo 4. es decir." 676 el — el Es cuerpo para alma como un las cosas. velo que le oculta las ese acias de La muerte descorre ese velo. (Ea este capítulo. •22. «No creo que haya más dificultad para creer la resurrección de los cuerpos. tqvl- .. porque llámese peso. regla. descubra el momento de la muerte. alma de repente el valor que sus acciones han tenido con relación á la otra vida. Afude después la que esto es lo que constituye ea realidad ésta. si han merecido la unión con Dios ó la separación de El. etc. ¿encontraríamos más extraño que un hombre saliese de una mujer sola. muerte. diapasón.. que el Alcorán menciona. Dice que Dios puede en el muj bien hacer que. XVII. que de un hombre y de una iei?»— (Pensamientos: de Pascal. j enque tonces descúbrense al alma muchas cosas antes le eran desconocidas. romana.. que para creer la creación. art.


to,

677

un instrumenel más ó el menos de algo susceptible de aumento y disconsiste esencialmente en ser

mediante

el

cual se aprecia

minución. Esto

es

pues

el

inizán

para las

acciones humanas; luego hay que creer fir-

memente su existencia, por más que ignoremos si es ó no un instrumento material de
determinada forma.)

Capítulo

5.°

(Habla en

él el

autor de la

cuenta ó cálculo que, según
Dios, el día del juicio,

el

Alcorán, hará

de las acciones

hu-

manas, y se limita á afirmar que para Dios no es imposible realizar ese cálculo en un
abrir

j

cerrar de ojos, sin que por la rapidez

se equivoque.)

Capítulo

6."

(fO)

(En

este capítulo trata

del camino 6 puente que,
atraviesa el alma,

según

el

Alcorán,
sal-

como prueba para su

vación ó condenación.
Interpreta ese camino místicamente, en el

sentido de

el

justo

medio que

el

alma debe

seguir entre los extremos viciosos, en el or-

den moral.)

La

sutileza de ese

ble ni siquiera á la de

camino no es comparaun cabello; su super-


ficie es

678


el filo

iücomparablemente menor que
es la línea

de una espada.

El símil más apropiado
mática que separa
la luz

mate-

de

la

sombra. Así

como

ésta línea carece

fandamentalmente de
á igual distan-

extensión,

j de

ella

no puede decirse que es
así

luz ni sombra, sino que está
cia de

ambos extremos;

también Dios, al

al Profeta que guiase á los muslimes camino ó Asirat recto, j nosotros al rogar ai Señor que enderece nuestros pasos

ordenar
el

por

por esa
sos que
el

misma vía, se entiende ea ambos cabemos de obrar siempre escogiendo
medio entre
los

justo

extremos que son
prodigalidad

viciosos.
el

Así por ejemplo, la liberalidad es
la

término medio entre

j
j

la

avaricia; el valor, entre la

temeridad j
la

la co-

bardía; la modestia, entre
bajeza,

soberbia

la

j

así

en los demás hábitos morales.

En

que siempre haj dos uno por exceso y otro por defecto, entre los cuales está el justo medio á igual distancia de ambos extremos, el cual debeestos ejemplos se ve
vicios,

mos

seguir,

ya que

el

Profeta dice que, en

todos los órdenes, lo mejor es el medio.

— 679 —
La razón ea qae
cióa eá
la

se a poja esta interpreta-

siguiente:

La

perfeccióa del

homcom-

bre estriba en asemejarse á los espíritus angélicos. Aliorabiea; éstos se hallan por

pleto exentos de esos vicios extremos, opues-

Pero en cambio el hombre no sí. puede en absoluto j por completo eximirse
tos entre

Y como por prescripción divina, hombre procurar en sí propio cierta semejanza de dicha exención, ja que no le
de
ellos. el

debe

sea posible la realidad de la

misma, habrá
cual consiste

de seguir aquel justo medio, sin inclinación
á los extremos viciosos,
la virtud.

en

el

Póngase una hormiga en

el

interior de

un anillo de hierro enrojecido al fuego, y como por natural instinto huje del calor,
buscará
el

centro para no morir abrasada,

porque

el

centro es el punto que
la

equidista
'.

de los de

circunferencia candente

Así como ese punto céntrico carece de exToda esta doctrina de que in medio sislit virel ejemplo de la hormiga está en el Ihia, III, 70 y 71.— Vide etiam, Ihia, III, 117 al principio, y 42 y 47.
1

tus, y

hasta


tensión, de igual

680


el Asirat es

modo

más

sutil

que un

cabello,

Y
este

así

porque (n) se comprende cuan

es inextenso.
difícil,

ó mejor,

imposible, es para el hombre mantenerse en

mundo

dentro de esa estrecha vía. Por-

que ¿quién será capaz de sentir igual amor
á dos mujeres?

Por

eso, el

que consigue sostenerse en

él,

sin inclinación hacia los viciosos extremos,

atravesará el Ásiral del otro

mundo

sin incli-

nación alguna, con perfecta rectitud, porque en esta vida habituó su espíritu á esa equi-

dad moral, que por
vertido en atribulo

la persistencia se

ha con^.

como innato de su alma.
«Pasará
el

La costumbre

es

una quinta naturaleza

Por esto dice
tador.»

el profeta:

creyen-

te sobre el Asirat

como un relámpago arrebaEs preciso admitir como

Capítulo
ceres de la

7.°

verdaderos, puesto que son posibles, los pla-

comida, bebida j matrimonio
el

1

No

creo errata del texto

llamar

al

hábito

no segunda, naturaleza. Algazel seguramente entiende aquí por naturalezas los cuatro elementos de la física peripatética.
quinta, y


que
el

681


el

Alcorán promete para

cielo.

Pero

maneras: como placeres reales de los sentidos, como deleites de la imaginación, j como goces de
estos placeres

han de tomarse en

tres

la inteligencia.
\.°: Sensibles,

después que
el

el espíritu

vuel-

va á unirse con

cuerpo,

según hemos di-

cho en capítulos anteriores. Oponen algunos,

que

ciertos placeres corpóreos

no son apete-

cibles,

como

V. g., el

de los ríos de leche.

Mas, debe tenerse en caenta que esas cosas j otras semejantes se les predica á la multitud, á fin de exagerar á sus ojos el placer del
paraíso,

ofreciéndoles el colmo de sus de-

seos; porque,

usando cada clase de la sociedad y cada nación diferentes manjares, be-

bidas j vestidos, en el paraíso tendrán todo lo que deseen, según lo ha prometido Dios.

Puede también

ser,

que Dios emplee esas
de la

hipérboles, al hablar de los placeres

otra vida, aludiendo á la visión intuitiva de
la divina esencia
2.°:

Placeres

de

la

fantasía.

A

nadie se

le

oculta que

esos placeres

nada tienen de imSerán semejantes

posible para la otra vida.

682

á los deleites que experimentamos en el sueño, coa la diferencia

de qae estos últimos

son más viles j despreciables, porque pronto se acaban. Si, lejos de ocurrir así, fuesen
duraderos, no haríamos distinción entre ellos

j

los deleites reales

j

sensibles,

á causa de

que

las imágenes deleitan al
la fantasía
existentes

hombre en cuanlos sentidos,

to impresas en no en cuanto

y en
la

en

realidad, fuera

del sujeto. del
i/o,

Si tuviesen real existencia fuera

pero no estuviesen impresas en el

sentido,
sujeto.

niogún placer experimentaría
Por
el

el

contrario,

si,

persistiendo lo

impreso en
deleite.

el

sentido, dejase

de existir

el

objeto real exterior,

todavía continuaría el

Ahora bien,

la fantasía

puede en
es

este

munno

do inventar imágenes;

pero éstas,

como indecir,

ventadas, son puras quimeras,

son sensibles, impresas en
vista;

el

sentido de la

esto, aun cuando la imaginación una imagen extremadamente hermosa, aunque creyese tenerla presente y estarla viendo, no sería muy grande el placer, porque no la vería en realidad y con los

j por

se forjase


ojos.

683


si al

Así ocurre en

el

sueño. Mas,

hom-

bre le fuese dable

el

imprimir dicha imagen

en

el

sentido de la vista, así

como puede imsí

primirla en su imaginación, entonces ('V)

que

que experimentara vendría á ser tan grande, como el qae le produce la
el

deleite

realidad física exterior.

Pues bien; cabalmente en

esto tan sólo se

diferencia la vida presente de la futura: en

que el hombre poseerá ese poder perfecto de imprimir en su propia vista cuantas imágenes quiera; todo lo que desee, se le presentará inmediatamente,

j

así,

el

desear una

cosa será ja causa para imaginarla,

j

el

ima-

ginarla será causa para verla,

es decir, para

que su imagen quede impresa en el sentido de la vista; en suma, no vendrá á su imaginación cosa alguna, á
la

que

se sienta incli-

nado, sin que esa cosa exista, en cuanto que
la verá.

Y

á esto alude

dice que «el paraíso es
se

venden
el

las

el Profeta cuando un mercado en el que imágenes»; donde la palabra
el

mercado significa
cual

beneficio divino por el
ese

hombre poseerá

incomparable po-

der de inventar imágenes á medida de su


voluntad,
la vista

684


el

j de imprimirlas en

sentido de

de una manera permanente, mientras

quiera, sin estar expuesto,

como ocurre en
la

el

sueño durante esta vida, á que cese

impre-

sión independientemente de su albedrío.

Y

este

poder aún lleva ventajas en perfec-

ción y extensión al de la creación

misma de

realidades exteriores al sujeto; porque toda
cosa real, exterior al sujeto, no puede existir
la vez; j por tanto, mienanda preocupado por unirse con una cosa, verla ó tratarla, resulta apasionado por ella, pero impedido de ocuparse en las demás. En cambio, ese poder (que

en dos lugares á

tras el sujeto

tendrá
plio,

el

hombre en
está exento

la otra vida) es

tan

am-

que
si

de todo pesar, porque
el

no encuentra obstáculos; hasta
que,

punto de

desea contemplar, v. g., mil perso-

mo

nas en mil lugares diferentes y bajo un misaspecto, las verá tal y como le vino á las

mientes.

Eso no puede tener lugar en
existir á la vez

este

mundo, porque
sujeto,

las cosas reales, exteriores al

no pueden

en más de

un

lugar.

Luego
será

el

poder de

la fantasía

en

el

otro

mundo

más completo que en

éste.


3.°:

685


Los deleites
el

Placeres de la inleligencia.

sensibles, de

que habla

Alcorán, han de

considerarse, por fin,

como semblanzas de

otros placeres espirituales

de común con

lo sensible.

Y

que nada tienen estas semblan-

zas tienen el objeto de hacernoá

comprender

que dichos deleites espirituales serán múltiples

j

diversos, tanto

como

lo

son los placeel

res sensibles de

que nos habla
efecto,

Alcorán.

Supongamos, en

que alguien viese
ríos

en sueños verdes praderas, fertilizadas por

mansos arrojuelos j por caudalosos
leche, vino

de

j miel; árboles de cujas ramas pendiesen como fruto preciosas piedras, perlas

j

jacintos; suntuosos alcázares fabricados
plata; tronos incrustados

de oro y

de rico

al-

jófar; agraciados rostros

j
él

esclavos respetuo-

samente inclinados ante
servirle.

en disposición de

Es
lo

claro

que

el

intérprete explicaría ese

sueño como augurio de alegría. Pero no todo
soñado permite interpretarse en un sentise

do único de gozo, sino que
pecie de alegría

debs entender
de una es-

cada parte del sueño como signo

y

contento; v. g., para sig-


niñear
el
el

686


ciencia,
la

placer que proporciona la
el

que nos produce
la

gobierno,

alegría
el

que da
gusto

victoria
se

sobre los enemigos,

que

encuentra viendo á nuestros

amigos,

etc.;

y aunque todos

estos
el

senti-

mientos están comprendidos bajo

nombre común de placer ó deleite, sin embargo difieren entre sí por grados de major ó menor
Pues bien; de
esta

gusto.

misma manera deben

entenderse los deleites espirituales de la vida
futura,
leites

no olvidando, empero, que esos deel ojo vio,

son de los que ni
el

ni el oído
''

oyó, ni en

corazón del hombre caben.
tres {[f^)

maneras son posibles Todas estas del paraíso; deleites así, puede muy los en bien suceder que uno los disfrute en su triple aspecto de sensitivos, imaginativos é intelectuales,

y puede también

ser

que cada

persona los disfrute bajo uno solo de esos
tres aspectos,

según su aptitud. Los que vi-

vieron,

por ejemplo, ligados á lo sensible,

aquellos cuyo corazón se ba enamorado tan
Frase alcoránica, plagio de 1 conocida del Apóstol.
la

sentencia tan


dad, á
es
la esencia

687


la

sólo de ]o que aparece, de lo fenoméaico, sin

abrir jamás los ojos del espíritu á

reali-

íntima de las cosas, claro

del paraíso,

que no encontrarán gozo en los deleites más qua tomados sensiblemente.
cambio, los ilustrados, que tuvieron como

En

cosa despreciable al

mundo fenoménico j

á

los placeres de los sentidos,

recibirán gozos

espirituales en la

ciar sus ávidos deseos.

un
lo

estado en el que apetezca; j siendo tan diversos los deseos de los hombres, no es inverosímil

medida necesaria para saPorque el paraíso es que cada cual poseerá todo

afirmar que también lo serán los placeres
del paraíso; porque el poder de Dios do tiene
límites;

y

la facultad del

hombre

es incapaz

de comprender las maravillas de esa omnipotencia. Por eso, la misericordia

de Dios
profetas

ha revelado á
la parte

la

humanidad por

los

de esas maravillas que es capaz de

entender.
lo

Y por esto,
que

es preciso creer
lo

verdad

que

se entienda,

j no rechazar
esté

que no

se entienda, lo

más

allá del límite

de
la

la inteligencia,

con

tal

que no repugne á

generosidad de Dios.


Capítulo
importancia
8."

688
este


capítulo de poca

(En

filosófica,

el

autor se propone

explicar racionalmente el sentido

j

el

valor

que tienen
los

las

peregrinaciones realizadas á

los lugares santos

ya de

los profetas
fe

ja de
del is-

que murieron mártires por la lam. Sostiene que con esas visitas

se obtiene

más fácilmente

la

intercesión de los bien-

aventurados, que como ya están separados del

cuerpo y viven en íntima comunicación con los espíritus angélicos, pueden conocer mejor nuestras necesidades

y escuchar nuestros

votos, y obtener de Dios el auxilio ó gracias que solicitamos. Y la razón que aduce es de

analogía:

aun en

este

mundo, durante
la

el

sueño conocemos cosas de

vida
la

futura;

y

como

el

sueño es hermano de
las
el otro

muerte, á
los

forúori

podrán conocer
éste

almas de

bien-

aventurados, desde

que en

mundo, las cosas acaecen. Luego sólo es preciso

llamar su atención, mediante plegarias y fervorosas oraciones, para que atiendan á nuestros ruegos.

Extiéndese luego en consideraciones acerca del mérito de las reliquias de los profetas


y
santos,

689


mediante
la

y termina

justificando,

razones de congruencia,

costumbre de co-

locar, en los' sepulcros, ejemplares del Alco-

rán, de leer azoras del libro sagrado ante las

sepulturas, de poner entre las

manos de

los

difuntos papeles con versos alcoránicos, etc.,

como medio para obtener de
tigo que en la fosa sufre el
las creencias del islam.

los ángeles, por

intercesión del Profeta, disminución del casdifunto, según

Y

téngase en cuenta

que esa virtud

la

poseen todas esas reliquias

directas é indirectas, ex opere opéralo.)

Cierto es ("•) añade,

que

este

género de

relaciones no puede demostrarse por razones
metafísicas; pero

ya

se

ba visto en todo este

tratado que,
cia percibe,

más

allá de lo

que

la inteligen-

existen realidades que la reve-

y cuyo conocimiento está rey á los profetas, que son los medianeros entre Dios y sus siervos.
lación enseña,

servado á Dios

Si todos los sabios juntos no podrían dar

explicación adecuada de determinados fenó-

menos

naturales,

¿cómo pretenderá
la

el

hom-

bre penetrar hasta

esencia de las verdades

sobrenaturales que encierra la revelación, de Algazel— I 44


sus preceptos

690


de sus proes débil,

y

prohibiciones,

mesas j amenazas? ¡El entendimiento humano

esfera de acción es bien limitada, para

y su que

pueda escudriñar
rios!

estas maravillas

y miste-

EPÍLOGO
He
procurado,

hermano mío, confirmar

algunas de aquellas verdades á cuyo esclarecimiento

me

ha sido dable arribar. Recola fe

miéndote vivamente
que enseña
último!

en todas las cosas
sin que pretendas

la revelación,

escudriñar su esencia. ¡Dios nos libre de esto

Con su ayuda, pienso
te.

enviarte pronto otra

joya que también has de guardar avaramencia

Su título será: «Aquello que con avariha de guardarse oculto aun para los mis-

mos iniciados ^.» Su utilidad y conveniencia es mayor todavía que la del libro presente;^
porque en
éste

hay cuestiones que ya

las

kUj

,[~

A.J

.y.^J\


la

691


libros,

demostré en otros muchos

j

cuestio-

nes, cuja demostración la he reservado para

Por

próxima obra que te prometo. lo que respecta á este libro (que aquí

termino), fué

mi propósito
él

al

componerlo,
excepción del

demostrar en

verdades que en ninguna de
demostré,
á

mis

otras obras
el

Ihya Ololum, en

cual hay explicaciones

j

aclaraciones de alegorías que no entienden

sino los iniciados.

692

Almadnún pequeño

El doctor AbuLámid Algazel,
tre

el

más

ilus-

de los ascetas,

el apologista del islam, el

ornamento de
doctores, el

la religión, el prototipo

de los
dos es-

modelo j ejemplar de
soplo

las

cuelas

-,

fué interrogado acerca del sentido

que
rán
él

les palabras adecuación,

j

espíritu ^

tienen en el siguiente versículo del Alco*:

«Cuando

lo

Hube adecuado, soplé en

de mi espíritu.»

1

Se

le

conoce también por
los

el título
la vida

siguiente:
futura.

Soluciones de Algazel á
2

problemas de

Parece referirse á los filósofos y á los sufíes, es decir, á los partidarios de la ciencia adquirida y á los de la infusa.

V^ c
4

En

este texto se habla del origen del

hombre

por Dios.


virtud del cual
el

693


es

Respondió: La adecuación
respecto de Adán,

aquel acto en

sujeto (que es el barro

y

el

semen, respecto de
la

sus descendientes) queda apto ó dispuesto

para recibir

el espíritu,

mediante

depura-

ción j proporción justa de la mezcla '. Lo que está dotado solamente de seque-

como la piedra ó el polvo, no es comTampoco lo es lo meramente húmedo, como el agua. El fuego no prende, sino en algo compuesto de humedad j sequedad;
dad,
bustible.

pero no en cualquier compuesto, porque
barro reúne esa doble propiedad,

el

j

sin

em-

bargo no es combustible. Es además preciso

que el barro experimente sucesivas transformaciones naturales, hasta que se convierta en planta ó vegetal, el cual ya es sujeto apto
para que en
llamas.
'^°°

él

prenda

el

fuego

y emita

^
\

f-J]

.

^^^^

palabra

transcribieron

los árabes la griega mixis de la física peripatética (que los latinos convirtieron en mixtio) para significar la

aire

unión de los cuatro elementos, tierra, agua, y fuego, al constituir los cuerpos compuestos, que por eso se les llama también mixtos.


cesiva

694


el

Ahora bien; de idéntico modo
después de que Dios
lo

barro,

baja hecbo pasar su-

j gradualmente
El bombre
la

á través de varias es-

pecies ó categorías de seres, llegará á ser
planta.

una

come, j

así se trans-

forma en sangre. Una facultad ó potencia, que en todo animal existe, extrae de la sangre su quinta esencia, lo más purificado de
ella.

Esta esencia, que es

el

semen, está más

cerca que la sangre misma, de aquella pro-

porción justa. El semen, al ser recibido en
el útero,

mézclase con

el

licor prolífico

fe-

menino, j adquiere así una más justa proporción. El calor del útero, al cocer la tal mezcla, aumenta su depuración basta el

punto de que todas j cada una de sus moléculas llegan á adquirir la última disposición

para recibir

el espíritu

y
la

retenerlo.

Y

á la

manera que
recibir

la

mecba de

lámpara, al

em-

paparse de aceite, está ja en aptitud para

j

retener el fuego, el semen, una vez

terminada su justa adecuación j depuración, merece, se hace digno de recibir un espíritu

que

le rija

j

le gobierne.

Y

Dios,

el ser

ge-

neroso por excelencia,

el ser

que da á todos


es susceptible

695

los seres (p) su merecido, el ser que otorga á todo el que está dispuesto aquello de que

j en

la

medida de su aptitud
ninla

y disposición, gún género ni
emite
con

sin poner obstáculos de

dejarse llevar de

avaricia,
los teso-

el espíritu

que,

emanando de

ros de Sü generosidad, únese estrechamente
el

semen.
pues, significa el conjunto
el

La adecuación,
semen en

de todos esos actos á que se ve sometido
las transformaciones sucesivas

que

determinan en él la cualidad de esa justa j adecuada proporción.
Pregunta.

Y ¿qué

es el soplo?
lo cual se encien-

Respuesta.

Aquello con
en
la

de

la luz del espíritu
el

mecha

del semen.

En

soplo hay que distinguir dos cosas: su

forma ó esencia j la consecuencia ó efecto que produce. Su forma consiste en extraer ó
sacar el aire del interior de los

pulmones del
cual

que sopla hacia
se sopla,

el interior del objeto al

á fin de

que

la leña

combustible

arda. El soplo es pues la causa de esta

bustión.

comAhora bien; respecto de Dios, es
el

absurdo atribuirle

soplo,

en

el

sentido

Cuál es la causa que enciende la luz del espíritu en la mecha del semen? consecuencia. en tido de extraer el aire de sus pulmones. igualmente que nos ocupa. el sen- . pues. en el se toma el soplo por su vengantexto que efecto ó aunque ésta sea de distinta naturaleza ó forma que el soplo físico. ira za. ficar el efecto el acto al producido por ella. Dice el Alcorán: «Dios está airado contra ellos j tomará venganza. aun cuando ó cual se le atribuje (en virtud de la la metonimia) no sea de misma forma esencia que el acto del cual la metonimia se ha tomado. pero no repugna atribuirle Sin embargo. para signiefecto. se la toma la por su efecto. P.— este el 696 — de causa '. alteración una especie de alteración en el suque le perjuó efecto es la perdición el dica. Pues de idéntico modo. i Es decir: Dios no puede soplar. Un ejemplo aclarará esta doctrina. en sentido trópico se enaplea el nombre de la causa.» La palabra ira significa jeto que está airado. En ese texto. Su consecuencia j el sufrimiento de aquel contra cual se tiene la ira.

ó sea sobre los objetos colorados. lo impidan. El atri- generosidad divina. . si se coloca el objeto j un bruñidor se dedica I Refiérese el autor á los espejos metálicos. es iluminable. j se asemeja al pu- limento ó bruñido del hierro. mismo ser el derramarse. es la ción ó temperamento justo que sobreviene mediante la adecuación. sobre toda esencia que recibe la existencia. cuando entre ambos no existen velos que sin contar la atmósfera que. Este atributo se llama poder. buto del agente es la 697 — el Es un atributo en agente. aun careciendo propor- de color. y un atributo también en el sujeto apto. En efecto. no será apto para reflejar la imagen de un objeto. j se asemeja á la difusión de la luz del sol sobre todo sujeto apto para ser iluminado. delante del espejo. aunque éste se co- loque enfrente. pero. que goza de aptitud para porque es condición de su el difundirse. que la comunica liberalmente lo existencia á todo existir. El atributo en el sujeto apto. el espejo \ cuja superficie esté velada por la herrumbre ú orín.— R.

en virtud de estar ja adecuado ahora. porque esta interpreta- . Pues de igual modo.— á pulimentar 698 — pronto como refle- la superficie. Y ¿qué es la difusión ó desborda- miento (del espíritu sobre el semen)? la R. j sin embargo. si no aparece la reflejada antes. aparecerá la imagen jada perfectamente. sin que arguva esto alteración alguna en el Creador. sin alteración alguna en esté ella. j no antes^ á la manera que. P. la imagen está idealmente emanando del objeto sobre el espejo constantemente. sino porque espejo no está pulimentado j dispuesto á reflejarla. en el sentido en agua que se derrama de un vaso sobre la mano. aparece en éste el espíritu. no es porque imagen no el dispuesta á imprimirse en el espejo. tan termine su tarea. en el ejemplo anterior. de parte del Creador. antes por el contrario: si el espíritu aparece en este momento preciso j no antes. que No haj (f ) que entender aquí pa- labra desbordar ó se aplica al difundir. tan pronto como sobreviene dicha adecuación al semen. es debido únicamente á la alteración que ba sufrido el sujeto.

una cosa análoga aunque más Lo mismo sucede con la imagen que de un objeto emana sobre un espeen la lucidez débil que ella. que está mirándose. pared. s desprenda una parte para sino que aquella figu- unirse con ra el espejo. Y de este modo también. sino mera j pura del causalidad. No haj pues en ambos casos división y unión. la fotosfera cuales se adhieren á la pared. figura del hombre. quedándose una parte en vaso j juntán- dose otra parte con la mano. Y de los aun así convendrá rectificar antes el error la algunos que creen que vide en rajos desde luz del sol se disolar. Mejor será entenderla en el sentido en que se aplica á la luz del sol que se difunde sobre la pared. jo: no es que de la 3.— 699 — el ción envuelve la idea de división del agua. susceptible de iluminación. difundiéndose por su superficie. hombre es causa de que aparezca una imagen semejante en el espejo apto para reflejarla. la gene- rosidad divina es causa de que aparezca la luz de la existencia en toda esencia apta para . es sólo causa No haj tal: la luz del sol la de que aparezca en á la luz del sol.

no ocupa espacio ¿cómo es una sustancia que no ocupa espacio? R. Esto es querer penetrar el misterio del espíritu. como rebro. Pero ¿qué es el espíritu? ¿cuál es el el su esencia? ¿es acaso algo que reside en cuerpo. como el agua en el vaso ó como accidente en la sustancia. 75. P. Has de saber que cuerpo que resida en el el espíritu no es un organismo humano. escucha. Explicaste ja lo que es la adecuación j el soplo. misterio que no permitió Dios al Profeta que lo revelase. ó es una sustancia subsistente en sí misma? caso ¿ocupa espacio ó no? Y en este último Y si lo ocupa ¿en si qué lugar está? ¿en el corazón. reside el agua en los vasos. sino á los ^ . I. . en el cerebro ó en algún otro órgano? Mas. ni el un acci- dente que subsista en corazón ó en el ce- como Vide subsiste el color negro en el ob- 1 Ihía. hombres dignos de conocerlo Si tú eres de ese nú- mero.— existir: á lo cual 700 — difusión ó se llama ema- nación.

Además. solo accidente sola cosa no da por resultado más en el que una sujeto que lo susten- mientras que el espíritu da por resultado dos juicios distintos. sí ce á En efecto: el espíritu se conomismo. Siendo. po. un ta. tendríamos accidente. porque del accidente no pueden pre- dicarse tales propiedades. El espíritu es una sustancia. el subsistiendo ellos en él. accidentes. j se conoce á sí mismo. —Tampoco es cuer- cuerpo es divisible físicamente. la ignomisma cosa. ininteligible.— jeto de este color 701 — la ciencia subsiste ó como en el sabio. pues. En porque si la admitiese. Todo lo cual demuestra que no es un accidente. conoce Estos actos de conocer son los inteligibles. rancia de la el espíritu j en otra de sus partes. la podría subsistir en una de sus partes ciencia de una cosa. el espíritu sujeto de ellos. mientras que el espíritu no admite efecto: el tal división. por consiguiente. lo . cog- noscente é ignorante de un mismo objeto. sería. conoce á su Creador. pues en ocasiones co- noce á su Creador. no un accidente. que accidente subsistiría en es el lo cual absurdo. á un tiempo mismo.

cuando tomas el conjunto de todos los seres. porque la palabra parte no es propia del espíritu. cuando tú tomas el conjunto de las partes que constituyen al diez en su ser de diez. ó mejor. aunque no repugnaría si se tratase de dos individuos distintos. pero la poner que en dos partes distintas del oja subsistan la blancura y la la sí repugna que ciencia y ignorancia de un mismo objeto residan en un mismo individuo.— mismo sujeto. el uno es parte de su totalidad. y en el espí- ritu no existe un todo. según el sentir unánime de los sabios. parte en el sentido en que se toma cuando decimos: «El uno es parte del diez». Queda también demostrado que el espíritu es único (") y. en- tonces el espíritu es una parte de aquella to- . una cosa que no se puede dividir. porque. 702 — por tratarse de un cual es contradictorio No envuelve contradicción sunegrura. es una parte indivisible idealmente. ó el conjunto de entidades que consser de tituyen al hombre en su hombre. luego no hay tampoá no ser que se tome la palabra co parte. ya que la parte dice relación al todo. Pues así también.

Seguramente que cada uno de estos dos distinto. el átomo idealmente indivisible repug- na que sea físicamente divisible. ahora bien. Y ¿cómo no? supongamos una superficie plana compuesta de átomos indivisibles idealmente. porque lo único no es visible é invisible al .— talidad. será distinta de la otra cara que no vemos. el Y por consi- guiente será posible que átomo A sea cognoscente é ignorante de una misma cosa. dilucidar si — ocupa ó no espacio. porque todo condición es divisible físicamente. Es absurdo ser de esta que ocupe espacio. en que le toca el átomo B. 703 — espíritu es resta sólo Entendido ya que el una cosa que no puede dividirse. al mismo tiempo. en que le toca el será posible Luego átomo G. De seguro que la cara que esté frente á nosotros y que vemos. resida la ciencia. tocarán al primero en un punto que en el punto del átomo A. resida la ignorancia. y en el otro punto. pero la prueba sencilla se reduce á lo mamás siguiente: Suponga- mos un átomo A en medio de otros dos By C. Esta repugnancia se puede probar con argumentos temáticos 7 metafísicos.

sin ocupar espacio en modo alguno ^. Ni está dentro ni faera. 1 Vide supra. pero no la opuesta. Y ¿cuál es el constitutivo de esta esencia. que se ha demosfísi- trado que el espíritu no admite divisióa ca ni ideal. —Una vez. ra. ésa se iluminará. porque la atribución de estas pro- piedades sólo compete á lo corpóreo que ocupa un lugar en to el espacio. pág. de las 704 — está frente de Y si el sol una dos caras. ni unido n^ separado. pues.— mismo tiempo. . 201-202. luego está exen- de ambas propiedades opuestas. cuáles los atributos de esta sustancia. j el espíritu ni es cuerpo ni ocupa lugar. resulta evidente que subsiste en sí mismo. P. cuál el modo de su f aera enlace con el cuerdel cuerpo? ¿Está po? ¿Está dentro ó unido ó separado de él? R. por lo tanto estará exenta de esos dos atributos opuestos. la De la misma manera. piedra ni conoce ni ignoel porque el conocer y ignorar se atribu- yen sólo con propiedad á la vida. y la piedra no es viviente. nota.

la explicación de la esencia del espíritu. ni accidente corpóreo. P.— P. Por qué se le prohibió al Profeta la revelación de este misterio. Jl '^IS -^ás adelante exY A -^ L/ {^"-^ ' plica el autor el sentido de e=tas palabras.' ceguera. mientras que el espíritu ni es cuerpo. 705 — sujeto á alguna Pero el espíritu está relación local? R. Vide sobre ambas sectas El Xaur. p. Porque las inteligeacias no lo admiLos hombres son de dos clases: 1. porque todas éstas son propiedades de los cuerpos y accidentes suj03.vsta>í. tirían. los cuales ni siquiera acep- Aquellos cuja inteligencia está dominada por la tan ni reconocen la espiritualidad respecto de les los atributos divinos. ser El espíritu está exento de residir en los un lugar j de unirse coa determinado por las cuerpos j de relaciones locales. de reconocerla respecto son los ' -J •_^v 1 . es decir. por dio de aquellas palabras del el espíritu me«Di: Alcorán: del es ^ (del mundo) mandato de mi Señor?» R. ¿Cómo habrían pues (1) del hombre? TaGarramíes j Hambalíes j en v^ _ . 79 Algazel — tó .

^ Otros. Y ¿por qué no es lícito revelar á estos misterio del espíritu? atri- últimos el R. sin accidentes corpóreos. P. que hacen porque no conciben un ser que no sea cuerpo. tanto te predicas de tí y que por la divinidad en cierto modo. te declaran dicen que te atribuyes á tí des que son exclusivas de Dios. fin. . Otras inteligencias menos rastreras tan conseguido levantar algo más sus poder elevarse á negar por á saber. pero. Así es que. conclujen por admitir la existencia de un ser incorpóreo j exento de dichas relaciones de lugar. los miras.— 706 — general todos aquellos á quienes vence la ce- guera intelectual con á Dios cuerpo. negando de Dios la corporeidad. tal si defiendes doctrina en presencia de alguno de ellos infiel y mismo propieda- (Axaríes ó Motáziles). 2. tal fuerza. los Axaríes y Motáziles. Pues porque éstos creen absurdo (la buir tales propiedades incorporeidad y exención de relaciones locales) á cualquier ser diftinto de Dios. atribujen á Dios relación local. del cual pueda decirse dónde está.

de que repugne la unión de dos cuerpos Pues. de la misma manera: existiesen dos seres. repugnan. 707 — ser propio de Y ¿en qué se fundan para sostener que ese atributo no la criatura? puede Dios y de R. hasta tal punto. consiste en que no se distinguiría el uno si del otro. al se contesta? Pues se contesta diciendo que jerran. Porque dicen que.'' del lugar. así también repugna el que se junten dos seres que no ocupen lugar en el espacio. P. el que se junten dos en un mismo lugar. es delos seres cir. Fuerte es. semejantes en todo. v.— P. pretender que la distinción proviene so- lamente del lugar. así como repugna. que llegan á decir: dos seres.. dos . La distinción proviene de tres fuentes: 1. en un mismo lugar. que ocupan un lugar en el espade cio. esta objeción. cada uno de los cuales no estuviera en lugar alguno ¿por dónde se les habría de distinguir j diversificar? Y por esto también dicen que dos colores negros no se juntan en un mismo sujeto. ¿Cómo R. g.^ porque la razón del primer absurdo. en verdad.

del tiempo. la frialdad j como el color. los accidentes dis- tintos de un mismo sujeto. g. también lo es el tiempo. . aunque sea uno mismo su sujeto. el humedad en un solo cuerpo. tan si se conciben accklenles distintos forliori por su esencia.. P. dos colores negros en una missustancia. que entonces se incurriría en el error del anlropo- 1 Es decir. a cabe conc-:bir que exisse seres sustanciales que distingan por su lugar. la ciencia. ni por el tiempo. el poder V la voluntad esencialmente también se dis- tinguen. el sujeto en que residen uno solo. Luego. V. v. en dos tiempos. y sin embargo son accidentes diversos porque su es esencia y definición es distinta: el color se distingue del sabor por su esencia. de que el espíritu sea algo incorpó- reo y que no ocupe lugar.. g. esencia respectiva. en efecto. y que no ocupen prueba de •. Existe lo cftra la imposibili- dad de que dices más evidente aún que y es esa (en que se fundan los Axaríes). la sabor. no por el lugar. 3.* cuerpos que ocupan dos lugares.' de la defi- nición y esencia.— ma 708 — 2.

antro- morfismo. No haj pomorfismo en decir que hombre es vivien- cognoscente.1*j! J-í->-^ |Jc . porque esos atributos no son la cualidad la más propia de Dios. sino por El. no accidental ó sobreañadida. sobreañadida. la nada. per modum accidenticc 2. Dios tiene la existencia esencial. no tienen. es que Dios es subsistente en su misma subno por esencia. te. Más aun: vación. no per sí las criaturas la pri- mismas. sino la existencia la tienen por otro. j afirmar luego estos mismos atri- butos respecto de Dios. al afirmar respecto del espíritu la más propia de el R. Del exención de lugar j relaciones locales no es la cualidad más propia de Dios. Esta cualidad es la decir. subsistentia mismo modo: a se '^. por su propia esencia. y las demás cosas existen.— cualidad que es 709 — Dios. ¡De ninguna manera! potente. vidente j hablante. ojente. j este modo de 2 ij . en cambio. sisten por El: Dios existe (v) por otro. miectras que los demás seres sí.

j después añade: «Y cuando lo hube adedüado. entonces igual puede decirse de los demás seres. . — es exclusivo de Dios. pag. especialtomo IV. es decir. soplo j espírilu. porque primeramente «Yo he creado al hombre del barro». humaespí- no si como á su origen. la aseidad Expusiste hasta aquí sentido de las palabras adecuación. 710 '.^/»ax£)| — Esta demostración puede verse más desenvuelta en mente en el varios pasajes del Ihia. emanada organismo equivallo cual tú de El sobre dría á partir la esencia divina. Algo más debe significar. el ser. mano y el porqué texto alcoránico refiere el espíritu al espíritu divino. es decir. esa relación sólo quiere decir que el ritu humano existe por el divino. 62. mismo has dicho que la declarado absurdo. si con eso quiso decir que esto el espíri- tu humano es el una parte de Dios.— P. pues. soplé en él de mi espíritu». cuando has emanación del espíritu no había ' A. Ahodice el texto: ra bien. mas no hu- has explicado el sentido de esa relación (que en el texto se establece entre el espíritu el espíritu divino).

ó el mundo inteligible y el sensible. P. en el ella establecida. como puede verse por la mundo de los espíritus y el de los cuerpos. pues. tiene una analogía y semejanza relatilocales. al 711 — separación de una modo de R. nero que sea así la solar. Eso es como si el sol dijera. bajo algún aspecto. Hé respuesta. En esto. mano va con Dios. aunque muchísimo menos intensa que también: ja he dicho que está exento el Pues espíritu hu- de lugar j de relaciones j dotado además de la potencia de conocer y entender todas las cosas. rán: ¿Qué «Di: significa aquel texto el del Alco- espíritu es (del mundo) del mandato de mi Señor»? Qué sentido tienen las frases mundo del mándalo (j^s^) y mundo de la forma exterior I ( ^Ú^ í )? ^ Esos dos mundos. pero la relación. Esta frase sería ver- dad. habría de entenderse en sentido de que la luz que cae sobre la tierra es del mismo géella.— de entenderse parte de Dios. son el . caso de que pudiese hablar: «Yo hago emanar de mi luz sobre la tierra». que no tienen los seres corpóreos.

es decir. 1054): ^ j/» sT^JLc se emplea para significar decir. las mundo inextenso é inmaterial.¿)! Jlc. se dice que es mundo de exterior. forma se porque ahí palabra (3^^ ^ no toma en el sentido de crear. es inteligencias (de las esferas celestes) y las almas (humanas). por su dimensión ó cantidad._^<. 712 — dimensión y los Lo que está sujeto á el cantidad. las esferas celestes. sino en el de formar. Así es muy corriente decir la forma de una cosa. Los sufíes le llaman también 1 El equívoco nace de que la raíz '¿{¿^ signi- fica crear y dar una medida a una cosa.— R. mundo de la cuerpos y de la sus accidentes. dar deterininadas dimensiones á una cosa ' . los cuatro elementos y los tres engendrados (los minerales. es decir. ó hacer de nada. Los sufíes le llaman también 0^^=:1J1 emplea JU y . se el la frase aJi^'f ^ílz para signiflcsr mun- do material. figurar. Y en este mismo sentido dijo el poeta: aquí la definición que trae técnicos el Diccionario de términos de Calcuta el (III. . vegetales y animales). Así también.

P. así como de toda j j que por esto no están sujetas a dimensión j medida. á causa de espacio el lugar. 1 ter . Pero ¿es que pretendes que el espíri- tu es increado? Ea tal caso.— 713 — i. pero tal opinión es un absurdo.¿-'' es no formado j.}¿). No como otros. será eterno. En verdad que tú cortas lo que mides. lo que carece de cantidad j medida se dice que es del mundo del mandato del Señor. j se le llama así en vir- tud de dido ~. R. el espíritu es Lo que yo digo { '<ijk. es relación con el cosas exentas de facultades sensibles. á diferencia de los volubles y tornadizos que proyectan y no realizan. Es decir. Este verso parece aludir al hombre de carácfirme que cumple y lleva á cabo sus proyectos. que son inextsnsas. que Algunos haj que así opinan. todas las y las almas humanas. que miden y no cortan Por el contrario. la semejanza entre Dios y el alma 2 en la inmaterialidad. píritus angélicos decir. la semejanza á que antes hemos alueste Comprende pues mundo como todos los es- los seres del género inmaterial.

pero esto en nada daña á su verdad. existir en el sentido de es eterno. con evidencia inmediata. pero digo sentido de que no está determinado por cantidad ni por dimensión. porque. Repugna su espíritus están unicidad. puesto que es indivisible y no ocupa ( que es creado ¿ijls-v). Luego repugna que existan an- Es así tes que los cuerpos. muchos en niímero ó uno que repugna su multiplicidad y su unicidad. que es posi- . á la la disposición última sólo aparece en el espejo. vemos. ó serían solo. que ha comenzado á tesis. j no Prolija es la demostración rigorosa de esta que exije muchas premisas.— en el 714 — espacio. aunque el objeto existiera realmente antes de que el espejo esté pulimentado. cuando los ja unidos con los cuerpos. manera que la imagen cuando éste ha adquirido el pulimento. Las almas humael nas comienzan á existir sólo cuando (A) semen ha adquirido para recibirlas. La demostración condensarse en á que aludimos puede lo siguiente: Si los espiritas existiesen antes que los cuerpos.

seguramente que im- posible que se juntasen en ella esos dos atri- butos contrarios. semejantes ó diversos entre hipótesis son absurdas. y de cantidad ó extensión ¿cómo va á dividirse? Más aiin.— ble que ignore fuese una 715 lo — que sabe Zeid. la ciencia j la ignorancia. es imposible que dos negruras en un solo sujeto. Una La de dos: ó serán sí. el ser que carezca de esa pluralidad. Repugna también su multiplicidad. supongamos que los espíritus humanos son muchos en número. como que ios cuerpos. porlo uno no puede menos de duplicarse j dividirse. Y entendemos por sustancia inteligente el espíritu. Mas las dos 1. porque están dotados de cantidad j de pluralidad de partes. porque el ser dos . Pero. cuando es cuanto. porque reexistan pugna que existan dos seres absolutamente semejantes. en cambio. que por eso son divisibles. como es imposible que se junten en Zeid solo. antes de unirse á los cuerpos.'. Así. y sería si Amer la sustancia inteligente de ambos individuos misma. ó dos cuerpos en un mismo lugar. extenso.

como cuan- do decimos: «^Zeid j Amer son dos semejantes en la humanidad y corporeidad.' negrura.» También es absurda sis. ja sería se j en esos ejemplos no En uno distinguiría del razón del sujeto que serviría de principio de individuación. su individual y propia relación con aquel momento determinado carecería.» «La tinta y el cuervo son dos semejantes en la la 2. los . el como son caliente. el como son diversos el el agua y en fría la el fuego. y por razón de los accidentes que no entran esencia. porque el otro por 716 — hay dos sujetos. de dos clases. pero el un mismo el otro en momentos distintos. diversas el agua y agua Ahora bien. es decir. hipóte- que los espíritus sean diversos. porque uno tendría un atributo de que á saber. antes de su unión con los cuerpos. Igualmente sería posible que existieran dos seres en sujeto. del tiempo. distinción alguna.— exige distinción. sino relativüinenle tan sólo. En efecto. posible. no existen real- mente dos semejantes seres semejantes en absoluto. por razón de la la diversidad es especie y de la esencia. pues. ó blanco y negro. En suma.

en caso conla trario. 9-11. Mas. solamente pueden diversificarla sus accidentes. pero lo dicbo despertará la idea de lo omitido P. Pues ¿cuál es el estado de los espíri- 1 Algazel desenvuelve por completo este argulos filósofos mento contra pág. cuest.. XCIII. Vide Summa contra gentes. próximas el al ó separadas. gr. es de todo punto imposible diver- sidad. .— espíritus 717 — ser diversos humanos no pueden por primer concepto. porque es necesaria la diversidad en las partes distintas de los cuerpos. porque á la esencia única. cap. '. cuando esté enlazada con los cuerpos j relacionada con ellos bajo algún respecto. Es probable que esta demostración exigirá para algunos major prolijidad j desenvolvimiento. el y constitujen una sola especie. cielo. -Los en el Teháfot. puesto que todos convienen en la misma definición j esencia. I^ versados en las doctrinas déla Escolástica no habrán podido dejar de advertir en toda esta demostración los principios de la teoría tomista sobre la individuación de los seres por la materia sígnala /¡uantilale. II. Tampoco pueden serlo por el segundo concepto. ja por estar éstas v. lib.

virtud cio. . Empléase para significar cierta disposición ordenada de los puntos ó partes exteriores de la figura de un cuerpo. distinción. unas partes están separadas de y difieren en su composición. cuando ya no tienen enlace alguno con ellos? Cómo son entonces muchos j diversos en número? R. 718 — después de separarse de los cuerpos. «á imagen ima- gen del Misericordioso»? K R. Y ¿qué significan aquellas palabras del Profeta: «Dios creó á ó forma». Porque han adquirido. determina- y varias cualidades de ciencia é igno- rancia. en vir- tud de otras la cual. Esta es la Vide//urt. no se explica ésta. 1. ó Adán á su como dice otra tradición. porque no hay causa alguna de P. La palabra forma (s ^j^]) tiene varios sentidos. número. antes de la unión con los cuerpos.41.— tus. y vi- por razón de las cuales permanecen ya distintos en tiplicidad. después de su unión y enlace con das los cuerpos. pureza é impureza (^). Así se explica su mul- en cambio.

Quizá fuese más clara. la que Adán fué creado según el forma hu- de Dios. Esta coordinación se llama también forma. cierta relación de analogía.» Vide Quitabolcham de Alhazel. forma ideal. no obstante. 5 y 30. la resurrección. 719 — Empléase también para de- signar la coordinación de las ideas.. aliarumque positio extra alias. al componerse unas con otras. j que es triple: en los atribu- L^\Syj ^ j^\¿. edic. en sentido de que sí el espíritu mano j Dios ó semejanza. 4. Esto supuesto. la ó la forma de una cuestión matemática metafísica es ésta ó la otra. . vertida al latín. de lo que es en sí misma. guardan entre sí cierto orden. cuya concisión se adapta mejor al texto: «Coordinatio quajdam partiam.— forma sensible '. en donde contesta la misma pregunta. cit. j que.. en la esencia. como forma cuando decimos en que acaecerá la la forma de la cuestión. es decir. forma á que la se refiere el texto citado es esta última. tienen entre la cierta analogía que antes hemos explicado. pág. atque diversitas compositionis earum.\j ^«j — La dificultad de verter libremente esta definición hace más oscura la idea. que no son cosa sensible.

y con la pluma la y prodúcese en la superficie del papel . poder. v." En las operaciones: el principio del acto Humano ta. Ahora bien.— tos 720 — 1. un vapor sutil que llena el interior del corazón. y con los dedos tinta. no es accidente. y los . ciones locales. voluntad. no está dentro ni fuera del organismo ó de los cuerpos del universo. visoído y lenguaje. los tendones son arras- trados. los cuales tendones j ligamentos indedos. que es impulso. no está unido al cuerpo y al mundo. de éste nace un segundo merced al espíritu animal. conocimiento. como Dios. sertos en los músculos. ni está en un lugar. ni cuerpo. nace los nervios un tercer impulso comunicado á lo trasladan á los que salen del cerebro. 3. ni separado de pIIos. el cual asciende basta el cerebro. la g. todo esto entra tamla esencia bién como constitutivo de 2. ni átomo que ocupe ni tiene rela- espacio. se mueven.° j en las operaciones. En los atributos: el espíritu está dotado de vida. de aquí. pluma." de Dios. es la voluntad. cujo influjo se manifiesta priel mero en corazón. Eq en sí la esencia: la del espíritu es subsistente misma.

Atora bien. mente que to el corazón del hombre respec- de aquel gobierno. conocerá que gobierno del hombre en su mundo. cuan- manda mover esferas. j animales sobre la superficie mediante el movimiento de los cielos j de las estrellas y en virtud de las la su- misión con que do les el los ángeles le obedecen. el trono divi- no respecto del gobierno del universo. imagen de de ésta forma conservada en el tesoro fantasía. quien analice cuidadosamente las operaciones de Dios. en su cuerpo. porque mientras no haja en la una imagen ejemplar. lo que '. que ^ íov*5!— La cosmogonía musulmana sula la pone que Dios comenzó de su trono y asiento. 981. III.) ' Algazel — 46 . el modo de producir los vegetales de la tierra. creación del universo por eita doctrina es interpretada por los filósofos en el sentido de que Dios comenzó la creación por la esfera más elevada de los cielos. es decir. (Vide Diccionario de términos l-'cnico'i d' Calcula. es imposible que aparezca su copia en el blanco del papel. y verá claraes. es como el gobierno del Creador en el mundo grande.— la 721 se — á forma de la lo que ha querido escribir.

XVI. Para los filósofos. 62. j necesario que que los el reside en los cuerpos papel. Quien se penetrare bien de lismo. entenderá esencia de ese paraleá su sentido de las palabras del Profeta: «Dios creó á Adán imagen. en fin. los cuales también poder contradecir sus órdenes. Vide Teháfoí. presentes y futuros.— el cerebro es 722 — ' como el asiento . sin que los ner- como los cielos. mer- ced á su aptitud para la unión. problema de oscura j difícil relativo al orden de las opera- 3 JiaAs^l ^j\j]. cuest. que el espejo de la fantasía. . para el vulgo musulmán. composición j separaciÓL. en cuya superficie están escritos todos los .-eres pasados. los cuales dan origen á los compuestos. la pluma j la tinta son como elementos. yios y los miembros son obedecen á Dios necesaria j fatalmente. era el entendimiento activo.. es como la lámina guardada la el 3. es un cuerpo situado sobre el séptimo cielo.. pág.» Y aunque es solución éste. que es el poder ó facultad motriz de los dedos el apetito ('/) como natural -. que los sentidos son como los ángeles.

desde propio. En una palabra. y como rej y señor dentro al de su mundo pequeño cual gobierna). no podría conocimiento de hombre elevarse hasta el conocimiento del el sí Creador. P. ni el poder. (tanto.— 723 — ciones divinas. porque exige una multitud de conocimientos previos. en virtud de su seme- janza y paralelo con Dios. ni ninguno de los atributos de Dios. Si de ejemplos análogos á no fuese por el semejanza antes expuesta. De modo que el alma. viene á ser levantada hasta conocer á su Creador. la presente cuestión se resolverá con . Qué sentido tienen las sí palabras del Profeta: «Quien se conoce á mismo. la Que las cosas se conocen por medio ellas. conoce á su Señor?» R. Si Dios no hubiera reunido en el hombre entidades j atributos que son una semblanza del universo entero. cirse es el que puede de- diada del hombre como una copia compenmundo. ni el entendi- miento. de seguro que jamás llegaría á comprender la ni la ciencia. providencia divina j todas sus operaciones. sin embargo lo que precede sirve como esquema de todo él.

» Profeta que «Dios creó á los espíritus. esa de tomar textos en sentido cuando es posible inte pretarlos ale- góricamente j cuando haj demostración racional concluj'ente que destruje el sentido literal! En estas condiciones. dos mil años antes que j que «Yo soj j el el primero de último por los profetas por la creación. Estos testimonios no prueban la eternidad del espíritu.— por completo P. como sucede con '. la misión. sino su creación en el tiempo. Si los espíritus son el cuerpos ¿por qué dice los cuerpos. No niego que el sentido literal quizá demuestre la preexistencia del espíritu respecto del cuerpo.» j que «Yo era ja profeta. pero ¡es cosa los muj có- moda literal. cuando Adán estaba entre el agua j el barro?» R. todos aquellos textos en que se atribuyen á Dios cualidades antropomórficas . cuando se haja llegado á penetrar la cuestión precedente. es forzosa la interpretación alegórica. 724 — creados con los evidencia.

acabarás por despreciable. como los cuerpos humanos. si se te abriese la puerta del . los cielos. en derse por espíritus los 725 el — j por cuerpos primer pasaje. Ahora bien: de este por cierto que mismo modo comprenderás j tendrás los espíritus humanos son. de los cielos que están sobre A todo esto supera en extensión los cielos que contiene j la tierra. el asiento. al oir la palabra cuerpos. j así no pensarás en ellos. comparado con de el sol. esto. los del universo. la j la ésta. en comparación de los angélicos. hajas meditado atentamente sobre todo tener en poco. el asiento es muj pequeño en comparación del trono. angélicos. Cuando. en comparación con la masa del orbe terráqueo. como cosa vil j á los cuerpos humanos. el trono. á que quizá haja de enten- se refiere la pregunta.— Esto supuesto. j por fin. pues. mucho más el asiento. Todos los cuerpos de los hombres re- unidos son cosa bien pequeña. esfera. el aire. los astros. Porque. la tierra j el agua. la mag- nitud del sol es incomparablemente menor que la de su pequeña que él. éste es muy pequeño. en comparación de los del uni- verso. es decir.

» La teoría.— 726 — conocimiento de los espíritus. h. respecto délos angélicos {[\). verías que los humanos. aún dentro de éstos. según la cual. está defendida aquí por Algazel. cada uno de tituye una sola especie cie entera. acerca del . j él solo es la espe- A ello alude el Alcorán. cada una de las cuales sólo encierra á un ángel. pues en verdad que nosotros somos los homogéneos. que está levantado no se proster- na. cia de la doctrina. exclusivamente tomista. Y.aj una gradalo ción de jerarquías. como lógica consecuen- más arriba sentada. Al revés de que sucede con los espíritus humanos. quilibet ángelus differl fpecie ab alio angelo. cuando dice: «No haj uno siquiera de nosotros que no tenga su rango determinado. los cuales se multiplican dentro de la cie unidad de espelos ángeles cons- j jerarquía.» Y lo mismo y el significa aquel texto del Profeta: «El que está prosternado ante Dios no se levanta. porque no hay uno de ellos que no tenga un ¡ango determinado 1 ^. son como una lámpara que toma su luz de un vivísimo fuego que envuelve al universo: este fuego vivísimo son los espíritus angélicos.

en cambio. los profetas por la la segundo pasaje. antes de su existencia real Y en efecto: antes de que Mahoma j enlazados con el ella '. qs. Tomás y Algazel pusieron en la materia sígnala quanlitate. 54. Por lo que toca al se refiere la pregunta. pero. fuese engendrado por su madre. á que «Yo soj el primero de el creación j último por la misión». Lo primero de principio de individuación. 118 et alibi passim. 117. 115. Y esto es lo la in- que significa axioma. I. Vide Summa iheologica. que Sto. . es claro que no existía. 51. no estaba creado por Dios. en el decreto divino existían ja los fines y complementos de él.— De lo 727 — dicho hasta squí resulta que no debe entenderse por las palabras cuerpos j espúñtus en abstracto. haj que observar que ahí pa- labra creación (^IsrM) significa existir el decreto (^j_\£Oi) sin el acto de hacer (As-i^). p. HO. más que los cuerpos del uni"verso Y los espíritus aagélicos.

aunque cabalmente será lo último. objetivo y acabamiento. Esto' supuesto. lo primero que se representa dentro de sí mismo. si los Mas no po- profetas no se lo ense- < J^. que es la por el cual se han realizado creación de los hombres fué la felicidad de antemano. la casa perfecta es lo mo primero en su proyecto ó decreto.. unión de dios para las diversas el son me- fin casa. tención es lo último de la ejecución Expliqué- moslo brevemente. luego. de aproximareste fin se á la Majestad divina. etc. respecto del arquitecto. la partes.— 728 — ^. porque todos los trabajos previos. es la forma de la — casa. que aparece en su proyecto ideal completa ja j perfecta. j lo últien la realidad ó existencia. la fabricación de los ladrillos. que ha de resultar de todos sus trabajos. . El arquitecto que liace el plano de una casa.\ aristotélico: el . la edificación de las paredes. esa misma casa completa. has de saber que el fin de la que consiguieran drían alcanzarlo.^=^¿i\ Jj\ - Es el vulgar axioma Primum in intentione est ullimuin in eccequutione vicissim.'! jc.

aunque no debía cumgradualmente se- plirse en la realidad sino gún el orden de la providencia. porque Mshoma el es el sello aumento de lo que ya está completo. su existencia precedía in intenüone á la creación. más aún. constituye una imperfección. Así.e jur« . Este completo desarrollo era el fin y meta intentados. y el desenvolvimiento del germen por los primeros profetas fué medio para aquel fin. á la manera que concurren. el ecbar los cimientos y el levantar las paredes. como medios para conseguir la perfección de la casa.— ñaban. Y en virtud de este misterio. luego en el 729 — decreto de la creación iba ya envuelto el de la existencia de los profetas. por ejemplo. comenzó á desenvolverse con y no cesó de crecer j perfeccionarse basta que alcanzó su completo desarrollo con Ma- homa. de los profetas. Así. profecía el como la realiza tampogermen de la Adán. del órgano la perfección aprebensor ^ está constituida por la palma de la mano de cinco 1 jllu! -j^i j. construcción de la casa no se co sino por grados.

Matoma el sello de los profetas. porque Dios creó á Adán para comenzar en él la purificación de la semilla de la profecía. porque á esta última suficientes. j no cesó de depurarla hasta . que Mahoma era ja profeta en el decreto divino. jo soj el que llena ese vacío. á ningún el siendo quien último otro ha de suceder. aunque no sea un defecto sino un exceso. el último pasaje á que se la refiere pregunta. cuando Adán aún estaba entre el agua j el barro» alude también á la doctrina que aca- bamos de exponer. como la que tiene seis.* — le sobra 730 — dedos. Y á esto alude aquel texto del Profeta: «La profecía es como una casa construida á la que no falta más que el hueco de un ladrillo por llenar. j tan imperfecta es la que tiene sólo cuatro. antes de que Dios hubiese acabado de crear por completo á Adán. «Yo era ja profeta. el es evidentemente primero en decreto divino j el en la existencia. Es decir.» De todo lo cual se deduce que. uno más de los necesarios j y por tanto es una imperfección en realidad. Y finalmente.

La existencia ideal j subjetiva es causa de la existencia externa. pues. la cual es causa de su existencia posterior objetiva y real. como el proyecto del arquitecto lo el está en la lámina ó en papel. Este decreto está grabado en la lámina reservada. así también las ideas . real y objetivamente. en su cerebro. por ejemplo.— que llegó ficación 731 — al gradualmente colmo de la puri- j estuvo en aptitud de recibir el espíritu santo profético de Malioma. á la cual él mira como si existiese ja fuera del espíritu. Dios primero. ó con la ciencia del arquitec- le aún mejor. esta ciencia ha sido la que ha hecho moverse. tiene dos existencias: una en el espíritu del arquitecto. mientras no se dé uno cuenta de que la casa. to. es decir. teniendo perfecta. Del mismo modo. en él una forma completa y aunque sólo ideal y subjetiva. real j objetiva. y la pluma se ha movido en conformidad con la idea. j le precede indudecreta dablemente. j crea después conforme á su decreto. El quid de esta cuestión no se entenderá. Y así como esa forma ha sido grabada en la lámi- na del arquitecto por medio de la pluma.

sin que exijan esencialmente ni una ni otra ser de caña ó de madera ^. 720 y siguientes.O en términos grabado de las propios: la lámina reservada significa una realidad apta formas ó ideas. no su idea y quiddidad. . j esto mediante su pluma. 335. la cual se mueve en conformidad con la ciencia '. la para recibir la el pluma es la entidad que produce sobre de la lámina esas formas. es únicamente algo sobreaña- forma exterior. Luego no repugna que de Dios se es su diga que tiene entre los dedos de su la mano pluma y la lámina. puesto que en Dios esas en- 1 2 Vide supra. Vide supra. j en la definición el de la lá- mina. ser apta para recibir dibujo. otra. pág. Más aún. entendiendo la frase en un sentido que se armonice con su esencia y divinidad. pág.— 732 — divinas. sus eternos decretos están grabados en la lámina reservada. la esencia de ambos seres exige no ser cuerpos: la cor- poreidad no va envuelta en la definición de una ni de dido. Porque entiéndase bien que lo esencial en la definición pluma es ser dibujante.

á la real j objetiva. dos Y una vez que tajas entendido existió antes especies de la existencia. la lá- mina es la ilustración comunicada. resulta claro que Mahoma que Adán. es decir. no en cuanto á la segunda. son todas ellas sustancias espirituales j pluma es Dios ilustrando. aún. en cuanto á la existencia primera. en los decretos divinos. . la porque las Dios enseña por medio de pluma.— sublimes: la 733 — más tidades están exentas de corporeidad.

.

pág. así como los motáziles. el poder j la voluntad. titulado Destrucción filósofos. more scholasíico. Para que se siga más cómodamente el hilo de la disputa. . según la edición colectiva del Cairo.-f1. á Dios la ciencia. 1 En todos estos extractos. el afán de discutir silogísticamente. atribuir al Primer Principio. cit. Jos CUESTIÓN VI 2 Los filósofos peripatéticos. año 1303 de la hégira *. es decir. coinciden en que es imposible Pretenden. \'^. confunde á menudo al lector.APÉNDICE II de Extractos del libro de Algazel. acotaré entre comillas las objeciones é instancias de los peripatéticos. 2 Edic.

sin embargo. que no los baja prece- dido en tiempo. tampoco por esta razón dejarán de constituir algo añadido á la esencia. tienen que ser realmente distintas ó. como hemos dicho '' antes.— en efecto. deben distinguirse con distinAlude á la Cuestión V. siquiera sea por unión íntima de simultanei- dad. de las cuales una sobreviene á la otra. en realidad citan en los libros revelados redúcense á una sola esencia. aun cuando se j aunque se pueden emplear respecto de Dios como medio de expresión. nuestro conocemos con toda seguridad que son algo añadido. pues esos atributos. 736 — que esos nombres. porque prela ciencia. Dos cosas. ) . como sobrevienen ser. Y es que no se puede afirmar de Dios un atributo sobreañadido á su esencia. al menos. Y aunque supongamos que éste esos atributos estén tan íntimamente unidos con nuestro ser. accidentalmente á algo innovado. el tenden que esto exigiría multiplicidad en Dios. como cabe respecto de nosotros atribuir poder y todos los atributos que añaden algo á nuestra esencia.

Hé aquí los dos métodos que para ello emplean. el plicidad en surdo. Pero se les podría preguntar: Y ¿en qué conocéis que sea imposible la multiplicidad por ese concepto? Tened presente que en esta tesis contradecís á todos los musulmanes. esta repugnancia ó absurdo no es de inmediata. de la esencia. eso exige multiSer Necesario: lo cual es ab- Y por esta razón están conformes los filó- sofos en negar los atributos divinos. Dios. Ahora bien. Algazel — 47 . es decir. esos atribu- butos divinos. lo y cabalmente es eso evidencia que discutimos. por más que sean simultáneos ala esencia del Ser Primero. forzoso será Si. no pueden dejar de ser cosas distintas de ella.— 737 — ción de razón. Por consiguiente. en la cual apoyaros? Pues el decir que «la multiplicidad repugna la esencia al la Ser Necesario. que la prueben con demostración apodíctica. por ser simple de cual se predica» equivale á afirmar que es absurda la multiplicidad de los atributos. excepto á los motáziles! ¿Qué demostración apodíctica tenéis. pues.

no de su esencia misma. los dos En el efecto: la idea de Ser Necesario implica sidad de su esencia. será un '.fecto.» «En el segundo caso. lo cual equivale á admitir el Dualismo absoluto. bajo toda relación. tiene á este otro como causa de su tencia. que es absurdo. tanto. forzosamente habrá de existir entre ambos una de estas tres relaciones: ó ambos serán mutuamente independientes en el ser.— Método /. Luego babrá recibido existencia de ese otro. de cualquier otro ser dis- En cambio.» «En el primer caso." 738 — el sujeto. j aquella que no necesita. será el . ninguno de sería el Ser Necesario. el subsistir por nece- ser independiente. otro. ambos serían dos seres necesarios. tinto de El.» «En el tercer caso. ó ambos dependientes el uno del otro. ó uno independiente j el otro dependiente. y distintas. el que necesita de exiseste otro. que la si suprimimos á será imposible la existencia de aquél. tendremos que la cosa que hemos supuesto necesita de la otra. puesto atributo son dos cosas que uno no es el otro. ó sea la — «Puesto el que el esencia divina.

necesario y simplicísimo. niega que los peripatéticos puedan demostrar lo sea. del cual nada debe predicarse. la cual envuelve en su concepto la relación de efecto. ó sea. sopeña de destruir su simplicidad.^^i patéticos. el Dualismo absoluto. lo he evidenciado en la cuestión anterior.» Necesario estará ligada coa una causa La el refutación de todo esto estriba en lo siguiente. que Dios no sería el ser absoluto. dice. fundándose en que repugna en Dios la multiplicidad. 739 — el Y como que que la efecto exige una causa. y por tanto. lo mismo que sucede en nosotros. á saber. pero el atributo necesita de su sujeto. "Así. que «el ser ~. aunque él reconoce que es absurdo. incurren en un círculo vicioso « . sólo la último es aceptable Es decir. resultará esencia del Ser '. 2. Sólo queda ahora por discutir la afirmación esa de los filósofos. que esencia de Dios no (f f ) necesita de los atributos para subsistir. De los tres casos supuestos. j '_?=^y Con esto querían decir los peri- que de Dios se predicaría la causalidad. sin embargo. Y como los peripatéticos intentan refutar el Dualismo.— Ser Necesario. Añade Algazel que el primero de los tres ca2 sos supuestos.

el ¿por qué decís que el atributo no es Ser Necesario? ¿qué dificultad haj en admitir que. pero afirmaré que.— no tiene causa 740 — Ser Necesario * . ni por tanto cosa divina. en eso sentido. al sujeto ó . que todo el racio1 cinio de los peripatéticos ea contra de los atributos •divinos estriba en sostener que el atributo. no puede ser Dios. el atributo es eterno no obstante. que necesita de otro. tiene causa receptiva el atributo entonces admitiré tal no es el Ser Necesario. como dependiente del sujeto. gazel. así como la esencia de Este es eterna y no tiene causa eficiente. así también su atrila esencia buto sea coeterno con j carezca también de causa eficiente? Y no que si por Ser Necesario entendéis aquel que -. j carece de causa efies imposible? rio ciente. no Si por Ser Necesario es el entendéis aquel que eficiente de su existencia.3 ^|[r. —Los sustancia que sustenta ó recibe los atribu* tos ó accidentes. 2 Y esto es lo que va ahora á discutir Alperipatéticos llamaban así Ía1í. ¿Qaiéa dirá que esto Pero se dirá: «El Ser Necese es aquel que no tiene causa j Absoluto eficiente ni re- Habrá advertido el lector.

y ya que. en el cual se interrumpa la cadena de causas j se llena. Rechacemos. porque.» A esto respondo que eso de llamar causa de vuestro tecla receptiva á la esencia que recibe y sustenta los atributos. luego.— ceptiva. ceptiva. los cuales sean eternos incausa- dos. Y tened presente que prueba de la existencia de Dios no demuestra que Este el sea un Ser Necesario. «El encaen cuan- denamiento es preciso interrumpirlo to á la causa eficiente y á la causa receptiva. así como todo ser necesita de una . la prueba de la existencia de Dios no demuestra ni demostrará jamás. efectos. será si el 741 — atributo tiene causa re- un efecto. es sólo dentro nicismo. pero adheridos ó sujetos á ella. como decimos. interrumpa la Pero instan de nuevo diciendo: cadena de causas y efectos. en sentido que dais á esta palabra. solo prueba que baj que ad- mitir un término. pues. como su esencia. Y esta condición aun siendo Dios un lo es ser dotado de é atributos. la palabra Ser Necesaya que se presta á equivocación. sino la necesidad de admitir un término que rio.

rompen el encadenamiento. 742 — de otra. pero es que nosotros rompemos también ese encadenamiento de sujetos. el atributo divino. lo tos en un ser que no subsista en mismo que es fuerza romperlo en un ser que no tenga causa. no en los atri- butos. diciendo que el atributo subsiste en la esencia de Dios. en cuanto á cientes. las causas efi- más aún. la cual es su sujeto que no subsiste otro. esto no obstante.— causa. ¿quiéu os lo dá derecho á exigir que todo que en Dios concibamos haja de carecer de sajeto. cia. mismo que esencia divina. la pues. y la causa necesita así tam- bién todo ser necesita de un sujeto en quien subsista. el atributo es coeterno á la esen- Y por lo que toca á las causas que lla- máis receptivas. Eq suma. porque uno j otra son iacausados. pero que ésta no subsiste en otro sujeto. Lo mismo ocurre con el atributo humano de en lo la ciencia: este atributo subsiste en nuestra esencia.» Verdad decís. es fuerza j el sujeto necesita de otro. luego romper el encadenamiento de sujeotro. pero. rómpese su encadenamiento en la esencia divina tan sólo. como .

sino que son acci- — dentes. siempre que estos atributos sean incausados. respecto de nosotros. aunqae coeter- . Ea meaos pala labras: si la razón humana admite exis- un Ser Eterno que no tiene causa de su existencia. no estarán tampoco dentro de la esencia de su ser. como lo es la esencia. Igualmente. Con tal llenemos esta esencial condición. no están dentro de la esencia de nuestro ser. sino otra cosa distinta. debe admitirla también. Necesario. habremos cumplido la exigencia que envuelve dicha prueba metafísica de Necesario. sino que serán accidentes con relación á E!.— -carece de 743 — La demostración causa eficiente? de la existencia de Dios prueba tan sólo que haj necesidad de admitir un término en la serie indefinida de efectos j causas. entonces jo negaré que eso sea tencia de el Ser Necesario. al predicar de Dios esos atributos. por ser incausado. pues. aunque de El prediquemos determinados atributos. Método 2° «La ciencia j el poder. la existencia del Ser Mas si vosotros entendéis por Ser la no aquel ser que interrumpe serie de causas j efectos.

aunque relativo á nuestra esencia. como Si. es la forma de presentar es Responderemos. queréis decir que Algazel alude aquí á la doctrina motacálem que atribuye á Dios la causalidad absoluta y plena. pues. que el acto de conocer. secuelas y por tanto. pues. ten. 2. ¿Cómo. cambia. al decir que el atributo derivada de la esencia sa. rios 744 — en la cual subsisque son accidentes. Vide supra pág 303 et passim.— nos é icseparables. Luego los accidentes serán efectos. en cambio. Quiere pues decir. JO lo niego. ésta será causa de ellos. ítem cuest.. Si bien se atiende. van á ser ellos el Ser Necesario?» este 1. no son efectos del alma. XVII del Teháfot. no se deriva de ella como de su causa eficiente 1 K Si. resulta en definitiva j si accidentes. . poique el atributo de la ciencia en nosotros. etc. sigue: j que ésta es una secuela su caula queréis decir que la esencia divina es causa eficiente del atributo j éste su efecto. sino de Dios. de querer.°. en este mismo apéndice. esencia. .° lo método la es idéntico en el fondo al único qué objeción. derivadas de la Y por más que se diga que esos atributos son constitutivos necesade la esencia divina.

etc. atributo es eterno é incausado. pero entonces ¿qué dificultad haj en ello? Con ó llamar al atributo secuela. á pesar de el subsistencia. subsiste en la esencia de Dios. fuera de todo sujeto. electo cualquier otra cosa. como tal añadimos. Pero siempre se pueden refutar que el esas ob- jeciones en la misma forma: ¿Con esos adje- tivos queréis decir atributo divino tiene causa eficiente de su existencia? es falso. efecto. como la esencia de Dios. jo lo concedo eso. di- j esto no repugna. no se cambia del atributo divino. Pues Mas ¿queréis tan sólo significar que el atributo. como en su sujeto? En- . que. los peripatéticos Porque se ve que todas aplicando á esta idea los calificativos de contingente. todos los cuales repugnan á la esencia divina. accidente. dependiente. la la esencia cual consiste en ser la esencia una realidad que subsiste en vina. posible.— la esencia divina es 745 — substratum un sujeto ó j que el atributo no subsiste en sí mismo. añadiendo. aunque incausado. las objeciones de en esta cuestión se reducen á querer afear la idea de atributo divino. secuela.

Por consiguiente. puesto que Dios no ba dejado ni dejará jamás de ser perfecto distinguen realmente. no será independiente j absoluto. por tanto. A las veces. en verdad. tratan de afear es la idea de atributo por otro aspecto. en el poder j en la vida. así entendida. ya podéis aplicarle los adjetivos (f p') que queráis.— 746 — tonces. porque la idea de atributo. cirse en la ciencia. aquel que de nadie necesita para exis- sino de su sola esencia. Porque los atributos de per- j la esencia del ser perfecto no se luego no puede deque éste necesite de algo distinto de su esencia. preten- diendo que «si predicamos de Dios determi- nados atributos. no envuelve repugnancia alguna respecto de Dios. por fección el juego de palabras la únicamente.» Pero. que este argumento tiene bien poca fuerza: apenas si tiene apariencias las de dificultad. decir. Dios estará necesitado de ellos j. ¿cómo ¿cómo se quiere es posible que necesite de alguna cosa? que envuelva idea de ne- cesidad la frase á Dios es inherente la perfección? . porque ser absoluto é independiente es tir.

no significa la frase Dios otra cosa. á quien tal dijera.— el el ser. porque el cuerpo es compuesto. se atreve nadie á negar de Dios los atributos de perfección. 747 — perfeccióü. negativos de toda necesidad. Y no quiere decir más. es decir. los atributos de Y bien claro es que. Ahora bien. sino que la realidad su eseucia posee de los atributos pues. atributo j la subsistencia de éste en aquélla. se le podría contestar: La frase Dios es perfecto. constituyen la esencia de la divinidad. vale tanto como de- que todo ser real exige una causa que . la composición reclama una causa que la produzca. ¿Cómo. es independiente. es la porque cuja esencia necesita de imperfecto.» Respondo: La una causa que cir la frase toda composición reclama produzca. más razón que Pero se esos sofismas de palabra? dirá: me un «Admitiendo en Dios una esencia. sino que la realidad de la perfec- ción es propia de su esencia. sigúese que baj composición en Dios. Y cabalmente por este motivo no puede Dios ser cuerpo. cabalmente los que sin. Esto equivaldría á decir: El ser perfecto es que no necesita de la perfección.

según ja hemos dicho. cuest. I y II. aun cuando lo con- sideremos dotado de atributos. Vide Teháfot. los peripatéticos. es evidente que esta última proposición es falsa. él el también ha comenzado á exislo en tiempo. comq en cuanto á sus atributos j en cuanto al subsistir de éstos en aquélla. sino porque envuelve en su con- cepto determinados accidentes temporáneos.— 748 — un ser real. Ahora bien. porque Dios es pero eterno j exento de toda causa que le ha ja de comunicar la existencia. del los mundo corpóreo en que no admiten la creación el tiempo ^. página 6-21. 2 . que defienden su existencia ab a termo. no es el cuerpo arguja com- posición. cual repugna al Ser Eterno' ^ Además. pág. en cuanto á su esencia. Y si precisamente porque repugna que Dios sea cuerpo. Es decir. Dios así es eterno é incausado. 243. j por tir tanto. produzca su existencia. respecto de Dios. pues. deben la admitir como posible que sea cuerpo 1 Cau- Vide supra. Y esto mis- mo es aplicable á Dios.

sino que además están en de sus doctrinas. . Así lo demostraré contra los pe- ripatéticos más adelante Porque tos es de notar que todos los aTgumen- de que eclian mano para esta cuestión. aunque algunos peripatéti- cos dicen que Dios conoce únicamente su propia esencia. según ellos. no sólo son sofismas. baj otros que admiten también en Dios conocimiento de las cosas distintas de El. 50. independiente de la idea de tiempo. debieran reconocer que esto es añadir algo á la pura existencia de Dios. sin embargo. cuest. por medio de una especie universal. según su misma doctrina. pág. 749 — '. Ahora bien. porque liaj que advertir que. aunque no co- noce las cosas particulares. en cuanto tales. identifi- abierta pugna con el resto En que efecto. Y á la verdad. IX. el Esta última es la cual supone que «Dios conoce todas las cosas. doctrina de Avicena. Dios es sabio.— sa primera. 1 Yide Teháfot. los filósofos no pueden car con la esencia divina las perfecciones ellos admiten en Dios.

la afirmación y negación simultáneas. argüiré en la siguiente forma: acto.— porque el 750 — la esencia del sujeto conocimiento comprensivo de éstas la implica innovación. cognoscente. Si optáis por esta última hipótesis. idéntico á su esencia propia? tal dijese. mismo Si optáis por la primera ¿en qué difiere vuestra doctrina de la de aquel que afirmase que el acto. según este axioma. afir- máis tro la multiplicidad en Dios. sería ta- Y en verdad qae quien chado de necio. Luego repugna. que un solo y el mismo . respecto la de una sola j la misma cosa. En efecto: axioma irrefraga- ble es la imposibilidad de suponer. por el cual El conoce Dios la reali- dad de todas conoce á sí las especies j géneros que el soit infinitos. contra vuessistema. ó es distinto. conoce las cosas distintas es idéntico á sí aquel en virtud del cual se conoce á j aun más. en virtud del cual de sí. el hombre mismo.» cual exige por nece- 3Ídad algún cambio en Contra esta opinión de Avicena. ó es idéntico al acto por cual se mismo.

me conozca á mí mismo y no conozca á otra cosa distinta de mí. es evidente. j no conozca á las cosas distintas de sí. que. Luego ambos son dos cosas realmente distintas. sin el otro. Ahora bien. cabe suponer Dios. no del ser de existencia real existencia. debemos afirmar del acto por el cual Dios conoce su esencia. pero no repugna. sin esta la Ea cambio. resulta evidente que todo pe- ripatético que admita en Dios algún cono- . Tenemos pues y no mismo tiempo y en el mismo estado. Luego no cabe duda de que ambos actos cognoscitivos son dos cosas realmente distintas. en cambio.— 751 — y no objeto sea simultáneamente conocido conocido. según esto. en las mismas circunstancias anteriores. afirmado el uno. que cabe el que el hombre se mismo. pues si fuesen una sola y la misma cosa. Es decir. Así también. pues. repugna que Zeid sea sea al y recíprocamente. habría que afir- perfectamente suponer conozca á sí mar el otro. y del acto por el que conoce las cosas distintas de sí. que cabe suponer uno de es- tos dos actos. que yo. misma Por lo cual.

intentione secunda. la objeción con!«J el siste en decir que acto cognoscitivo de la esencia ^i\\\\d. Dios no puede menos de conocer su esencia propia como principio ú origen de todo ser. — Como se comprende. sin que este algo objeto de su acto cognostivo. en cuanto que es origen del univer- so. j es imposible que Dios conozca su entre á ser propia esencia. como principio de algo distinto de ella. tiene que poner multiplicidad en El. . el admitir en la esencia divina tales entidades virtuales por conco- mitancia 1 las cuales no argujen multipli- >'.— indudable. En efecto. per modum inclu- sionis el consequenúcc . Esto es A esto objetan de nuevo diciendo: «Dios á las cosas distintas es esta no conoce prima iníentione de su esencia. Lo primero que conoce esencia. pues no es ningún absurdo '. porque éste es cabalmente el constitutivo metafísico de ella. y que la multiplicidad virtual no repugna en Dios. y virtualmenle múltiple. eí> realmente úmple. j este acto cognoscitivo envuelve de una manera necesaria el conocimiento del universo. seu concomilanlia: . 752 — cimiento de los seres distintos de su esencia.

El conocer que es principio.' esta objeción responderé de dos ma- aeras: Es completamente arbitrario (ff) el vosotros afirmáis. que «Dios conoce su esencia como principio ú origen del universo.» Lo único que debéis afirmar es que Dios conoce la realidad de su esencia propia: nada más. hasta el momento en que advierta que ser efecto es una relación que él guarda respecto de su causa.» A 1. ya añade algo á ese acto en virtud del afirmar. Porque téngase presente que sólo repugna la multiplicidad en la esencia misma de Dios. Algazel— I 48 . luego cabe que conozca la esencia si el ser j no conozca su relación. porque resultará que Dios tendrá dos principio. cual cual conoce su esencia. porque el ser princi- pio es una relación de ésta. Además: principio no es algo relala tivo.— cidad en la quiddidad 753 de — la esencia. j el ser Más él es claro: es evidente que el hombre pue- de conocer su esencia propia. sin saber que un efecto. entonces habrá que admitir en cosas: el ser esen- cia multiplicidad numérica.

la multiplicidad j distinción numérica del objeto conocido trae consigo de una ma- nera necesaria la distinción numérica del acto de conocer. según vosotros. resulta indudable que ahí existen dos objetos los del conocimiento divino perfectamente distintos j que Dios conoce á ambos. Ni se diga . pues fácilmente se concibe que los dos objetos son algo más que uno de que ambos actos cognoscitivos son en realidad uno solo j el mismo. conclusión j decir: puesto que Dios conociendo su esencia. del mismo modo que comprehende su esencia. Ahora bien. sería imposible suponer la ellos. Supuesto que Dios.— Pues de es la 754 — ser misma manera: Dios causa. resulta j la que cabe conocer ésta é ignorar aquélla 2. conoce comprehensivamente todas las cosas distintas de sí. la relación es distinta de esencia. se conoce como prin- j el ser principio es una relación." Decir que ^'el universo es conocido por Dios intentione secunda» es una frase com- pletamente vacía de sentido. porque entonces. Luego deben sacar los filósofos la misma cipio. una relación que Dios tiene respecto de su efecto.

pero siempre resulta que los objetos de su conocimiento son infinitos. el mismo ' que sostiene que á le la cien- cia de Dios no se oculta ni aun el más pequeño átomo de los cielos j de la tierra! Eso sí: él añade que Dios conoce todas las cosas por una especie universal. las opiniones de Avicena sobre esta materia en El Xahrasta>í. 376. Avicena contra el cual se dirige. esta dificultad no se salva con solo emplear la frase intentione secunda. Así es que yo quisiera saber cómo es que tan briosamente niega la multiplicidad en Dios. al cual se refieren obje- tos múltiples j diversos? En más la esto contradice Avicena á todos los de- peripatéticos. opinan que Dios Es decir.— 755 — existencia del uno sin la del otro.. . 1 desde este punto. puesto que al todo se le supone una sola j la misma cosa. siendo así qus allí DO haj otro. el acto cognoscitivo. á fin de evitar multiplicidad en Dios. ¿cómo. toda la argumentación de AlgazeU Véanse. pues. bajo todo aspecto. Aliora bien. va á ser uno solo j simplicísimo. los cuales. pág. en efecto.

se admitir la ciencia diviEl? Porque ténsi se na de las cosas distintas de gase en cuenta que Avicena. debe afirmarse en modo alguno cidad! la multiplitesis. no le liizo avergonzarse de dicba tesis. Y para conciliar estas dos el acto. pre- tende Avicena que por el cual Dios el sí. j. en cuanto al conocer. que Avicena conviene con separa de ellos en el en el negar la multiplicidad á Dios.— se conoce sólo á sí 756 — ¿Cómo ellos es. pues haj criaturas las cosas dis- que que se conocen á sí sí. respecto de Dios. después de todo esto. se conoce á sí mismo. Pero. sin embargo. propio. pues. tintas de Este. no algo sobreañadido De modo que viene á incurrir en la evitar mismísima contradicción que intentan . y el acto por cual es la conoce á todas las cosas distintas de misma á ella. y no otro. fué el motivo cia la cual manifiesta hauna profuada aversión. fué porque de esa tura es de tesis se sigue que la criael más noble condición que mismas y á Crea- dor. esencia divina. avergonzó de defender la tesis peripatética que niega á Dios la ciencia de las cosas distintas de El. no cesa de insistir en que. sin embargo.

y los adversarios de Avicena en el absurdo de negar á Dios la perfección de conocer que poseen las criaturas inteligentes. . la cual es evidente vista. primer golpe de De donde resulta que ripatética está libre de caer en vergonzosos ¡Así absurdos. el que conoce al bijo. de la j de el la filiación. demás peripatéticos. Así por ejemplo. que 1 uno solo acto cognoscitivo. resulta uno universo. fundada en meros indicios imaginarios! «Pero es que (insisten los peripatéticos) admitiendo que Dios se conoce á sí mismo. 2 Es decir. por razón de sus opiniones obra Dios con aquellos que se apartan de su recto camino -. de lo que enseña la revelación. Quiere decir Algazel. pensando que los misterios de su la divinidad pueden ser escudriñados en íntima esencia por las solas fuerzas de la razón. pe?' como principio ú origen del modum relaüoms. de modo. pero en paternidad es ese acto va envuelto el conocimiento del padre. aun solo el acto cog- noscitivo que tiene por objeto al término de esa relación.— los al 757 — ninguna escuela pe'. que los partidarios de Avicena incurren en el absurdo de la multiplicidad divina. lo conoce en un solo acto.

el como principio de algo distinto de El. tampoco se seguirá tiplicidad. efectos que supongamos el conocidos de Dios. primer acto cognoscitivo. porque todo conocimiento en- el del sujeto cogaoscente j el del 1 Creo que éste es el pensamiento de la frase del texto: _\^\^ J^U^ . «Pero es más: el que conoce una cosa cualen virtud del quiera. Y desde el momento en que esto se concibe.i\iL^f_j .— 758 — aunque son muclios Pues. por mul- más . porque magis mulant speciem ^ minws non. conoce que la conoce.» Jüc iJt |¿t J ¡^[j jili 'ijiS JJ:> J» i. es decir desde el momento en que dicho efecto j dicha rela lación no arguyen multiplicidad en el cono- cimiento divino. no en virtud de un segundo vuelve acto. J ^cs^j ti. el aunque objeto acto cognoscitivo es uno solo. pero. como causa. Dios conoce á su propia esencia conocido es múltiple. tratándose de un solo efecto j de la relación que éste tiene con Dios. a pari: los objetos conocidos.

» . siendo único el acLo nocer. si el acto cognoscitivo es único bajo todos los as- concibe que dependa de dos objetos conocidos. los objetos que Dios conoce son infinitos. si la multiplicidad numérica del objeto conocido arguyera multiplicidad en la esencia del acto cognoscitivo. aunque sea una sola j simplicísima su ciencia.» Responderemos pectos. de Dios. llegan extremo de decir que «si Dios tuviese esencia. si nos la Y téngase en concepto dé cuenta que los mismos peripatéticos enseñan atenemos al multiplicidad que ellos niegan respecto porque. 759 — de co- Aquí tenemos pues un caso en el cual es numéricamente múltiple el ob- jeto conocido. de la cual se predicara la existencia.— objeto conocido. según vosotros. una prueba de lo mismo tenemos en que. basta el en esta materia.» «Y finalmente. esta doctrina. sin que esto envuelva for- zosamente cierta multiplicidad. babría en El multiplicidad. pero deberíais admitir este absurdo. no se á esta objeción que. De modo que á Dios no le atribuís ciencias infinitas en número.

en general. sin que esta relativa á aquélla. la esencia del hijo j de la del pa- que son dos conocimientos. que mera relación de lo la que puede envolver existencia la con esencia. según esta doctrina de los mismos peripatéticos.— De modo que no 760 — conciben que una cosa sea absolutamente una. de todos los seres que implican relación. si tiene esencia de la cual se predique la existencia. porque. siendo y arguye por tanto multiplicidad. porque pretenden que ésta. no es posible (fe) suponer un acto cognoscitivo dependiente de muchos objetos. diré que en ese acto cognoscitivo hay multiplicidad. De donde jo infiero que. Cierto que este tercero implica los dos anteriores. es decir. mien- . porque envuelve necesariamente el conoci- miento de dre. j el de la relación entrambos. Por que atañe al ejemplo que ponen del conocimiento del hijo j. relación envuelva alguna multiplicidad clara la más la j evidente. los cuales son condicionados j secuelas necesarias de aquél. simple. es distinta de ella. que es un tercer conocimiento.

j múltiple objeto conocido. por medio de otro acto distinto. nocerse relación. concibe cómo Dios puede conoal cer esa relación. antes A esto respondo que no él por el contrario.» es así. necesita para eso conocer: su esen- cia. el cual no se dará cuenta de . en. Pasemos ahora otro ejemplo que han presentado como objeción. el sujeto. j por tanto es uno solo el acto el cognoscivo. sabe que él conoce. sabe que conoce aquella cosa. cuando Dios conoce que su esencia dice relación á los demás géneros y especies de seres. Luego pari. lación de su esencia Si no. diga que esto exigiría infinito de actos cognoscitivos. los dichos géneros uno por uno. en cuanto que es principio de ellos. no se j la rer como principio de ellos. Y no se me un encadenamiento porque ter- minará la serie en un acto inconsciente para él. Pero siempre resulta evidente que esos actos cognoscitivos son numéricamente varios.— tres 761 — no puede co- no se conoce la lo relativo. que «el la que conoce una cosa cualquiera. por más que uno de ellos sea condición necesaria fl de los otros. es decir.

a 1 ^w-» . durante el Ea en el instante. nozco Supongamos que yo conegro de un objeto cualquiera. Si reflexiono.— acto. . que ha consistido en decir que todas nuestras raz. es decir. ea negro. tendré él. taré atención á que yo soy quien porque no reflexionaré en ello. porque «también vosotros (dicen) afirmáis la simplicidad de la ciencia divina.ones se pueden retorcer en contra nuestra. Resta sólo deshacer la última objeción. cual jo esté cono- ciéndolo. Un ejemplo acla- rará esta doctrina. mi espíritu el color como engolfado y no preslo conoce.. 762 — un otros términos: se romperá la cadena en en el cual el sujeto tendrá conciencia del objeto conocido. en a»» ¿>^ft'X^J . necesitaré otro acto que venga á interrumpir la atención que estoy prestando al color. . pero no la tendrá del acto mismo de el color conocerlo ^.>-'. A 1 esto responderemos que nosotros. admitiendo no obstante infinitos objetos en ella.

sino obligatorio. pág. Lo intentaremos. tengo para mí que solo un estudio profundo de la obra y de los pasajes paralelos al presente podrá dilucidarlo de una manera definitiva. . 144 y 188. sino de destruir las de los adversarios. filósofos) mos necesidad de responder no «Ciertamente (insisten los que estáis obligados á defender les opiniones de uaa escuela determinada.— Por lo que atañe ^J^^sLaj" al significado preciso del título i¿^^¿)l sobre cual tanto y tan superficialmente se ha discutido. titulado Destrucción de fensa de la verdad. Y este motivo de duda.» 1 Vide supra. que ni una sola es- cuela puede eludirlo.— este libro. el haceros cargo de aquellas cuestiones que envuelvan motivos de duda contra la opinión común de la humanidad. no sólo contradice vuestras creencias. 763 — no tratamos de defender nuestras propias creencias. pero es también innegable que no os debe ser indiferente. que os hemos pro- puesto. sino que su fuerza es tal. Y por eso cabalmente lo hemos los filósofos ''. no teneá esa cuestión. j no De- Por consiguiente. en el el volumen siguiente. al estudiar el escepticismo de Algazel.

¿qué es lo que tenéis que decir contra una escuela como ésta. '': Y por eso dijo el autor de la revelación Meditad so- bre las criaturas de Dios. más todavía. que da crédito á la veracidad del Profeta fundada en sus milagros: que se limita. . en el orden es- 1 Mahoma. ó sea. una vez que jo haya conseguido mos- j surgir en vuestros ánimos vuestras Y trar vuestra impotencia. que el lle- gar á descubrir esas esencias es empresa superior á las facultades humanas. cual sos- tiene que las esencias de las cosas divinas no pueden ser conocidas por el esfuerzo especu- lativo de la razón. Ahora bien. el demoslo que conocer de manera evide realizar dente las verdaderas esencias de las cosas por razonamientos conclujentes y decisivos. lie de llamaros la el atención acerca de un sistema. al mismo tiempo me lie propuesto hacer la duda sobre mismas opiniones. pero no meditéis acerca de la esencia de Dios.— trar 764 — es Repito que mi único propósito que sois incapaces pretendéis.

los consiste en acusarla como ignorante de te métodos rigorosamenla demostrativos j de manera de disponer ordenadamente las premisas. Y ¿quién . tesis. evitando siempre que. reconoce y confiesa que es incapaz de percibir la verda- dera esencia de Dios j de sus atributos? El único motivo que tenéis para contradecir á esta escuela. por el to- marlos en un mentido distinto del permitido por la revelacióii. él por empleados. ruina de vuestros métodos. el uso de los nombres ó atributos divinos. ras del silogismo. lo relativo á empleando métodos racionaLuego queda demostrada vuestra impola tencia. es decir.— que 765 — después por la trictamente filosófico. y el •desprestigio de vuestra pretendida ciencia: que es lo que yo quería evidenciar. á admitir la sola existencia del Señor que envía á los profetas: se abstiene de investigar razón los atributos de ese Señor: que en esta materia admite exclusivamente las enseñanzas del autor de la revelación: que imita con toda escrupulosidad su tecnicismo. según las figuPues bien: jo be puesto vuestras pre- en evidencia todo tendidas les. j fin.

¿No prueba acaso que el juzgaban insostenible? Veamos. sin embargo. eludida la dificultad.— tos metafísicos? 766 — demostra- se atreverá á sostener que. negando á Dios la el conoci- 1 Es decir. principal motivo por el cual esa tesis es la digna de abominación. Y si no. Queda.» A esto respondo. 750. que la opinión esa de los peripatéticos antiguos es todavía más abomi- nable que la de Avicena. negaban á Dios la ciencia de los seres particulares. si no. los peripatéticos diciendo: «Esa dificultad ' tiene fuer- únicamente contra Aviceca que opinaba que Dios conoce las cosas distintas de sí. za Pero es que los más eximios de de sí los filósofos convienen en no admitir en Dios otro conocimiento que el mismo 2. pues. que Algazel presenta contra los filósofos más arriba. . decidme: ¿por qué han desistido los fenderla? modernos de deeste solo becbo. valen algo los argumen- Insisten todavía. sino que. Alude á los neoplatónicos alejandrinos que. Este motivo no es otro. contra ciones matemáticas._ 2 siguiendo á Aristóteles. Vide pág.

— miento de el ángel. Luego. 1 ticos. Luego Dios á es imperfecto. conoce también las cosi el sas distintas de ella. conocen á su princiá las cosas distintas de sí. y que. ¿De dónde. además de comisma. Y á la hombre j todas sí las inteligencias se conocen á mismas. según la 2 cual. el 767 — más exceverdad: ^ las criaturas. que carece hasta de quiddidad y Aquí habla Algazel por boca de los peripatéy por esto admite. forliori respecto de los hombres j ángeles. Más aún: nocerse á sí respecto de los la bestia. Alude á la doctrina neoplatonica. Dios no conoce más que su propia esencia. Dios es el ser amante y el ser amable? ^ ¿Qué hermosura puede tener (f 1) un ser simplicísimo. .^ toda la teoría neoplatóníca de las inteligencias. resultaría lente el efecto que su causa. al conocer comprehensivamente su propia perfección y hermosura infinita. conocer es una perfección. pues. se ama á sí mismo con amor necesario. resulta indudable que será una imperfección el no conocer. Dios. os sacáis que Dios es la belleza perfectísima y la hermosura plena. pio y conocen En cambio. aunque hipotéticamente. por esto.

con sólo poner en claro su doctrina. un ser más el imperfecto que éste? ¡Pásmese. después de en- golfarse. más aÚQ. acaban todas sus especausas ignora absoel culaciones afirmando que el Señor de los se- ñores y la Causa de lo las lutamente todo que pasa en ¿Qué sí diferencia habrá entre este Dios si mundo! y un cadáver. todo que tenga uso de razón. al considerar cómo los filósofos de esta escuela. en el universo entero. que la Pero hay más. en el estu- dio de los inteligibles. mientras se ignoran las cosas distintas de sí? He aquí cómo quedan desvanecidas todas las apariencias de verdad de esta escuela. Después de dar de brucs . pues. despojándola de la vana palabrería con cubren.— esencia . según ellos pretenden. 768 — el j del cual no las puede predicarse cosa ninguna de que en mundo existen. no es la de que Dios se conoce á mismo? Pero ¿qué perfección es ésta de conocerse á sí mismo. que necesariamente exige su propia naturaleza j que de ésta lógicamente se derivan? ¿Cabe acaso ni siquiera de las cosas concebir.

si se iden- entonces ésta decidme: ¿qué diferencia la del haj entre opinión vuestra j que sostuviese que el acto. porque se concibe perfectamente la existencia real de la esencia del hombre. al mismo de momento siguiente. ó se distingue de ella realmente? Si se distingue. cesa su distracción. no conseguís tampoco libraros multiplicidad. en un momento determinado.— del escollo de la el acto. tifica. por el cual el hombre conoce su propia esencia. duesta esencia es rante el cual para nada se cuida él su propia esencia. A esto diréis que «si son dos cosas indudablemente distintas la esencia del hombre j el acto reflexivo en virtud del cual piensa 49 Algazel— I . en virtud del cual Dios conoce su propia esencia ¿se identifica con ésta. es la j atiende j Luego no cabe esencia del homen j otra distinta es el acto reflexivo virtud del cual piensa en ella. j después. 769 — Ea efecto: en las consecuencias vergonzosas que acabo de indicar. misma? Ahora bien. se identifica con. tal opinión una necedad. duda de que una cosa bre. habrá en Dios multiplicidad. reflexiona pensando en ella. Y.

esto se 770 — el.4. Luego. el criterio del sobrevenir. y sin embargo. y por tanto. no es el sobreve- tampoco la simultaneidad de ambas. que aqui aseguramos que A es idéntica á . . para distinguirlas ó identificarlas. que no hay entre ambas distinción real.— en ella. ni dejará jamás de ser distinta de 1 A el 3. llamémosla A. aun cuando Dios jalos peripatéticos paridad entre el que no hay porque en el hombre conorer es un accidente temporal. y en Dios es su Quieren decir hombre y Dios. es imposible que sobre- venga á cambio. debe á que rameiUe no conoce su esencia.» Pero JO os responderé que nir aquélla á ésta^ ni el criterio distinguir una cosa de otra. misma 2 esencia eterna. ni podemos emplear. hombre primej después le sopara breviene ese acto cognoscitivo '. efecto: una sola j la misma cosa. no será nunca (por ese solo modistinta de Á) A En tivo) idéntica á A. En -. no hemos empleado. B (que es una cosa aunque la supongamos simultánea de A. Es decir.

Decir que Dios.M . que en Dios no hay una esencia y además un ¡si acto de conocer subsis- tente en ella. de aquí no podéis inferir el . que Ahora la bien: esta hipótesis si no podría hacerla imaginación. fin los filósofos. que su esencia j y la misma cosa ^ conocimiento sean una La imaginación siempre 1. sin 771 — más haja cesado de conocer su propia esenembargo. al cual se atribuya.I." podrá suponer en Dios: le sobreviene el acto de conocerla.-j\X} í. 2.. Contra esto arguyen por diciendo que «la esencia de Dios consiste cabalmente en ser inteligencia y conocimiento. ambas cosas fuesen una sola j la misma. pero es indudable que los editores del Cairo han leído ^^¿ el en vez de contexto.— cia. de modo.° la esencia. en su 1 £1 texto dice ¿jfi ^^ í. c como pide evidente- mente . es una necedad á to- das luces! El conocimiento es un atributo y un accidente. que exige por tanto un sujeto.» Pero el decir eso.

el vivir. tienen subsistencia propia. resultará que esas tesis valdrán tanto como la las siguientes. ni aun siquiera con negarle la quiddidad cia. los cuales esto. es 772 — un una inteligencia y un co- nocimiento. cuerpo distinto de por idéntica razón que las propiedades vitales. Y dígase otro tanto de los demás accidentes. á saber: sí El negro la y el blanco subsisten en mismos. rer. que los filósofos. sin necesitar de un ellos. no contentos con negar á Dios los atributos. el conocer. no subsisten tampoco en poder y el quesí mismos. que la revelación enseña. Por misma razón que repugna subsistan en se evidencia el sí que los atributos corpóreos mismos. sí y la esende todavía le privan de la subsistencia en lo mismo. can- tidad. ó el sea. prescindiendo de que luego . figura cuadrada sí y la la triangular subsisten en mismas. Todo no en- tiéndase bien. en definitiva. T como Dios subsiste en sí mismo.— misma esencia. y reducen á la categoría un accidente y de un atributo. sino que subsisten en alguna esencia De donde resulta. equivale á decir que Dios es poder y una voluntad.

— evidenciaremos. 52 y . mostrar que Dios conozca su propia esencia j las cosas distintas I Alude á 54. las¡ cuestiones XI y XII del Teháfot. pág. 773 — ^ en cuestiones sucesivas que los peripatéticos no son capaces de dede ella.

esto la divisibilidad. 10-Vr. cil. j la I Edic. movimiento local. á fin de hacer ver que puta ni la la revelación no exige la dises ellas. pág. . Algazel dice:) Esto es lo que hemos querido discutir acerca de la ciencia que la los filósofos llaman Mela- fisica. negación de en alramas.774 — PRÓLOGO Y TEXTO DE LA CUESTIÓN XYII (Al fin de la cuestión XVI. el es. vamos á enumerar sus partes que son muchas. En cuanto á llamada Ciencia física. si no gunas cuestiones que indicaremos. Divídese la Ciencia /¿sica en raices y Sus raíces son ocho.. 1/ Es la que trata de todo aquello que atañe al cuerpo. en cuanto cuerpo.

la los j los cuatro elementos existentes en la de luna 2. de la germinación y de cómo que el las j putrefacción trasmutaciones.— fiere al 775 — alteración sustancial.^=. de la generación espontánea j sucesiva. á pesar se corrompen de mediante doble movimiento celeste. celeste Quiere decir.' ello contiene en el libro titulado Áuscullalio plujsica K Nos da á conocer los estados de las cie- dos partes del Universo. además lo que se removimiento local j es consecuencia como el tiempo. el lugar y el vacío. Gontiénese en el libro titulado De calo la el mundo. concavidad de la esfera Expone también tos.)i ^^^ > jL^T— Es la versión li- teral del libro de Aristóteles Acroasis physique.. que son. se Todo II. la naturaleza de esos cuatro elemen- V la causa por la que cada uno de ellos ocupa un lugar determinado. y el mundo sub- . los. el mundo 2 lunar de la física peripatética. oriental j oc- 1 . III. j de él.' Trata de generación j corrupción sustancial. Estudia también los individuos. se conservan las especies.L.

truenos. vientos y terremotos. ¡talo relámpa- (círculo luminoso rededor del disco solar ó lunar). Contiénese esto en el libro titulado corruptione. Estudia los varios estados que socuales dan origen á los brevienen á los cuatro elementos.^ VI. es decir á los fenómenos al físicos si- guientes: nubes. . Esto se conlos tiene en el libro titulado Temperamentos de animales K Sobre el VIH." Sobre las sustancias minerales.— De generadone IV. Por lo que loca á las ramas de la física. * el 776 — cidental. en virtud de sus mezclas. Trata también de el cuerpo. VII. Sobre los vegetales. ^ Sobre los animales. gos. lluvias. las metéoros. arco-iris. rajos. V." que el alma de los brutos j las potencias aprehensivas. son siete: 2 Es el libro De aJií/na de Aristóteles. alma del hombre no muere al morir y que es una sustancia espiritual que no puede destruirse 2.

— I. IV. que es la ciencia que induce. La fiisiognomia. que en- seña la manera de conseguir que las virtudes ó potencias celestes se junten ó enlacen con las de los cuerpos terrestres. con causas j signos de ambos estados.* La ciencia de los talismanes. cosas suprasensibles ú V. por el estudio de las figuras fases las estrellas. en el gobierno. es conocer los principios constitutivos bre. gr. por los caracteres físicos del rostro. III. que tiene por objeto conjeturar. que consiste en inducir. 11.* v. las algo distinto ocultas. . para alejar éste y conservar aquél. del cuerpo del liom- j las sus estados de salud y enfermedad." 777 cujo ' — fin La medicina. en los naci- mientos. el carácter moral de las personas. á fin de que.* La hermenéutica de los sueños. por medio de la inter- pretación de los fantasmas vistos en el sueño y que la imaginación forja como símiles de (^il)." La de aslrologia. en las costumbres. lo y el que acaecerá en mundo..

entre j un enlace absolutamente neni es posible en sí.— mediante este tal 778 — en unión. que exista la causa sin efecto. añaden que en todos fenómenos de esa físicos se manifiesta alguna huella imposibilidad. VIL' La ciencia de la alquimia.» 2^ Dicen que las «almas humanas son . para llegar á obtener el ciertas artes. ninguna tesis consi tradice á la revelación." de los encantamientos. ciencia VI. dotadas de propiedades á fin de producir con ello efectos maravillosos. no es en las cuatro cuestiones siguientes: 1. cuyo ob- jeto es trasmutar las propiedades de las sus- tancias minerales. mediante De todas estas ciencias. ni el efecto sin la los causa. oro j la plata. las causas observado en los efectos es la realidad. que consiste en mezclar las virtudes de las sus- tancias terrestres.* Juzgan los filósofos que «el enlace. extraordinarias. adquieran estos últimos realizar maravillas una virtud capaz de mundo La de acá abajo. de modo que el ni respecto de los decretos divinos. cesario.

el la resurrección namiento de tual de los la luna.* dejen de existir. fundándose en ella. Y pretenden que todas estas tesis se pueden probar nar á por rigorosa demostración racional.' Dicen que «es imposible que los cuerpos. Que.» 3.» estas almas vuelvan á Si la discusión es necesaria respecto á la primera de estas cuatro cuestiones. Pues. por tanto. rompen el curso habi- fenómenos naturales. es tan sólo porque. sin de su enla- cuerpo. niegan la realidad de todos aquellos milagros que. Excepto esta dependencia. una vez que exis- post. el alma es subsistente por sí misma. de los muertos y fraccio- como la conversión de una vara en serpiente. sin son inmortales j eternas í< parte ante j que pueda concebirse que dejen de existir.» 4. Dicen que «repugna que estas almas más aún. por Ixaber cesado de goberéste.— informar te el 779 — sí sustancias que subsisten por mismas. la muer- no es otra cosa sino la ruptura ce con el cuerpo. todos estos milagros han de parecer absurdos á quien tenga por absolutamente . en efecto. ten.

los filósofos solamente admiten en cuanto á los milagros que rom2. tres cosas.» los ¡Vaguedades propias de en negar! Por la realidad fin. según puede verse en El Xahrasta>í. no está bien atestiguado En suma. interpretan alegórica- mente do que los pasajes del Alcorán en que se ha- bla de la resurrección de los muertos. pági- . son á saber 1 Por haberse roto la cadena de testigos: Ests teoría racionalista del milagro es de 2 Avicena. explien serpiente. can el milagro de la rápida desaparición de la vara de Moisés.— Por eso los filósofos 780 — necesario el curso habitual de la naturaleza. los filósofos niegan á las veces de este hecho. divina para manifestar y negando ó que constitujese aquello una señal la prueba misión de Moisés. que se empeñan respecto al fraccionamien- to de la luna. dicien«el sentido de esos pasajes la es que la muerte de vida de ignorancia cesará mediante la la ciencia. pretendiendo que ''. Del mismo modo. pen el curso habitual de los fenómenos na- turales. al convertirse por medio de encantos mágicos.

llega hasta percibir la lámina ^ en que se conservan los decretos divinos. j durante Pues bien. el sueño á los demás hom- bres. III. nota l. es la rapidez en inferir de que una cosa conocida na 428-429. estado de vigilia á los pro- Esto acaece en fetas. «Cierta propiedad ó virtud especial facultad imaginativa. efecto. lib. .» 2. que viene á reducirse á lo que llamamos sagacidad. — Vide supra. cap. ' Já^is-yM ^_jU! 3.— 1/ en la 781 — Pretenden. que cuando esta facultad es en predomi- nante j poderosa. página 722. esta propiedad ó virtud que adquiere la facultad imaginativa. de modo lo que sas imágenes de todas particulares que han de existir en las especies ó el las co- fu- turo quedan impresas en dicha facultad. Santo Tomás en su Summa contra gentes. es la que los teólogos llaman don de profecía. atribu- yéndola también á Avicena. CIII. cuando no se deja ahogar por las preocupaciones de los sentidos externos.* «Cierta propiedad ó virtud en la fa- cultad intelectual especulativa. la expone en idéntica forma.

llama la atención. j en general. más que se les con mucha dificultad. en fin. j en cuanto se nos de el la le presentan al espíritu los térmi- conclusión. Los hay que^ como den ése á las cuestiones si que nos hemos referido. Otros las ense les tienden. no consiguen entender. si no es si el colmo de la imper- fección intelectual puede llegar hasta existir hombres que carecen en absoluto de sagacidad. cuando á un hombre sagaz se le propone una cuestión que ha de demostrarse. inmediatamente se le ocurre la prueba. entender llegue hasta el extremo de penetrar . viene á la mente el término me- dio. es de notar que en esto los hom- bres no son todos iguales. de repente se le ocurre término medio que une ambos extremos. por haga poner atención.— 782 — otra desconocida. de seguida saca la consecuencia. Así. cuando le j recíprocamente. entienpor sí solos.» «Porque. de modo que las cosas ni son capaces de com- prender aun llamándoles la atención.» «Por consiguiente. no haj dificultad tampoco en que el colmo de la energía y facilidad de inteligibles. pero Otros.

según que se perciban todas algunas de las cuestiones.» mteligibles con la mayor rapidez pocuya facultad á saber. las lo «Tal es el alma del profeta. ya respecto del modo.— todos los el inteUgihles 783 — major parte. se- gún que sea con más ó menos prontitud j se baile do- facilidad. dará aunque más y más luz. Porque en la canti- hay diferencias. ja respecto de ó dad.» 3. práctica ó actiun tal extremo. la cual llegue á «La potencia anímica. su sagacidad continuamente estará penetrando sutilmente todos los sible. la j con esto major facilidad posible. especulativa realiza este milagro.* Ta. que con- . aquel que tado de un alma santa j pura. Pues bien. ó su en tiempo más breve que concebirse pueda. que no necesita de maestro para percibir cosas inteligibles. no se le aplique fuego. hubiese aprendido todo por otra cosa es lo sí Y no que quiere decir aquella des- cripción metafórica que del profeta se bace en aquellas palabras del Alcorán: «Su aceite está siempre dispuesto á alumbrar. sino que es como quien mismo.

se imagina vivamente que va á caerse. tierra. á la cual. que puede llegar á hacerle caer de veras. miembros del cuerpo j las j otros objeto imaginado y apetecido. imaginación le representa alguna cosa.— «Ejemplos de 784 — j dominio sobre siga ejercer cierto influjo los objetos físicos ó naturales (IV). de seguida se exun citan las mandíbulas.» «Más aún. si la viga hubiese estado tendida en seguramente que ese indiella sin viduo habría pasado corriendo sobre . j esta imaginación ejerce tal impresión en el organismo. porque la potencia encargada de producir el la salivación extrae ítem. Tan que si se representa la imaginación manjar de buen gusto. co- fulíB carnalis imago midam in phantasiam suheat. dirigiéndose unas hacia el es así. si jugo salival de sus glándulas. staíim polenlia concupiscibilis mombilur el instni- menlum erigelur.» esto tenemos ea nuestra si la misma alma. cuando uno pasa por encima de una viga tendida sobre un abismo y cujos dos extremos se apojan en dos muros. En cambio. que estime apetecible. sírvenle los potencias motrices.

sino almas poseen en igual grado esta virtud domina ti va sobre que la tienen major ó me- j pureza espiritual. el alma no informa al cuer- únicamente está dotada de cierta especie de innata inclinación j como ardiente pasión á gobernarle j dirigirle -. no todas los cuerpos. no es imposible que también le 1 Este ejemplo está ad litteram en Sicut la Summa contra gentes. quia imaginatur non aulem caderet. Algazel— I 50 . sino neoplatónica. loco citato: casuvi ex timore. 785 — han sido creadas al alma las Esto pues se debe á que los cuerpos j las facultades corpóreas con esa natural "condición de servir j someterse á ella. cadü de facili. po. si es posible que obedezcan al alma las partes de su cuerpo. unde casum timere no!} po'iset. Luego.— caerse ' . que le sirva ral j se le sujete la potencia física ó natu- suyo. que exista en otro cuerpo distinto del En efecto. si esset trabes illa positd super terram. Luego no es inverosímil que la virtud esa del nor. según su energía alma llegue basta tal extremo. cum quis ambulans super trabem in alto positam. no es tesis peripatética. Nótese que esta unión accidental entre el 2 alma y el cuerpo.» «Ahora bien.

que el estalle el rajo. j de esta manera podrá hacer que un viento so- que caiga la lluvia. . ó 786 — -ó obedezca un cuerpo distinto del sujo. si movimiento en la atmósalma por sí misma produce ese frío ó calor. Lo única que negamos es esa restricción final que baceu. eso será Y un milagro del profeta.» filósofos. frío ó calor ó fera. extremo de la trasmutar luna. ni tampoco que esas tres facultades ó virtu- des sean privativas de los profetas.^ V.. Tales milagros son admisibles. Porque. en serpiente ó romper que no la es capaz de fraccionamiento. surgirán seguramente los suscdicbos fenómenos. Tal es opinión de los en cuan- to á los milagros. á pesar de puesta ó preparada para que ba acaecido sólo en una atmósfera disla producción de porque no llegan basta la vara el dicbos fenómenos. ó que un terremoto se trague á todo un pueblo. sin necesidad de que esel tén presentes las causas físicas exteriores. dependiendo to acaecimien- de estos fenómenos de que se produzca. g. al decir que es imposible la trasmutación. Nosotros nada negamos de lo que ban dicho.— ple.

limes. según hemos visto más pormenores. LXIX. ja con otro fin además. * j1. en absoluta. en la Summa contra gentes. Por esto. III. Sin embargo. CUESTIÓN XVIII El enlace entre ere ser causa 1 lo que habitualmente se se j lo que toma como efecto. J:^=a4í. á los cuales designa con la perífrasis de loquentes in legemaurorum. este más Hondo de problema.vo^^ gs decir. los motacálimes de la religión musul- inana.. traducción bárbara de l^^ ^i. y . para defender atribuir á Dios la omnipotencia lo el fundaal mento.. es adoptada aquí por Algazel y desenvuelta en todos sus La teoría ocasionalisla. pág. en que los muslimes se apojan. consagrado á defender la causalidad ó virtud activa de los cuerpos. Tomás. Penetremos. el Angélico Doctor parece ignorar quiénes fueran los motacálimes. pues. lib. nos vemos obligados á tratar ex- tensamente sobre estos milagros.— los 787 — la del bastón en serpiente. resurrección de muertos j otros milagros semejantes. cap. A ella alude evidentemente Sto. ¿ . es á saber. para distinguirlos de los teólogos cristianos rabinos. 58. propia de los motacáarriba. ja para demostrar su real existencia.

Así por ejemplo: beber. y. la saciedad tión el apagarse la sed j el j la comida.. todas las cosas que aparecen visiblemente j la enlazadas en medicina. artes oficios. la combus- j el contacto del fuego. la presencia de la una no arguye la de la otra. ni la aniquilación de una. tampoco es. antes al contrario. por necesidad. aniquilación de otra. la luz y la sa- lida del sol. estas dos cosas son tan perfectamente distintas. en general. la toma del medicamento. la dia- toma del purgante. á nuestro juicio. ni la desaparición de una exige la de la otra. astronomía. es cierto y que su enlace ha sido de antemano establecido por la omnipotencia divina. sin ser sus- .no es un enlace absolutamente necesario. la curación rrea j la muerte j la degollación. por su naturaleza. no porque vayan unidas necesariamente. que la una no es la otra '. esencia de otra. al crearlas á manera de dos cosas que van paralelas. la esencia de una.

antes por contra- pudo Dios. Varios son los argumentos en que tratan de apoyarse. y así en los los filósofos sea posi- demás casos. la conversión del algodón en cenizas quemadas. ñn de no alargar el razonamiento. calificándolo de absurdo. prescindiendo de los demás. á pesar de la ruptura. con- que se siga la como creemos posible que suceda lo contrario. discusión sería excesivamente prolonsi la extendiéramos á todos los casos á expuestos. fuego. la j la muerte sin ruptura de la nuca. .— rio. 789 — el cep tibies de separación. sin baber existido dicho contacto con el fuego. es decir. en sus decretos. lo Esto es que niegan ble. Su gada. Ellos (los filósofos) rechazan tal posibilidad. Nosotros teneeste así mos por tacto. la el Este ejemplo será puesto en contacto con combustión del algodón. Nos ceñiremos pues á uno solo de los ejemplos citados. ó la continuidad de la vida. determinar crear la hartura sin el comer. sin cierto que puede ocurrir combustión.

forzo- samente. ja que no le es posible separarse de lo que es su naturaleza. carece El argumento. 790 — Consiste en decir que «la causa de la el combustión es fuego únicamente. pero no prueba que acaezca por causa de él. no son engendrados precisamente j sólo . ja inmediatamente.— I. de su des- composición j transfopmación en pavesas j ceniza es el Altísimo. que el espí- j las potencias aprehensivas el j mo- que en semen de los animales exis- ten. ni que no sea otra la causa (l'^). en cuanto haj contacto en decir que «la vista nos atestigua que acaece la con el fuego. pues consiste combustión.» Cierto. por necesidad de su esencia.» de Esto JO lo niego. que la causa la combustión del algodón. ja por medio de los ángeles. incontestable ritu vital. con que ellos prueban que de fuerza. éste es causa. Es. que la el testimonio de los sentidos prueba que combustión acaece al tiempo del contacto. una vez puesto en contacto con algo combustible. en efecto. trices. es j que el fuego un cuerpo sin eficiencia alguna. j que es causa. diciendo.

desde el momento en que el padre deposita el semen en el útero. em- bargo. al hablar de Dios. ni de su vista. Aun