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Literatura Hispanoamericana (Latinoamericana I) Prof.

TP: Daniela Chazarreta Tema 11: Análisis de “Las Ánforas de Epicuro” de Prosas Profanas: la concepción de la poesía. 2do parcial (domiciliario) Fecha de entrega: 15 de diciembre de 2009 María Laura Piccioni Profesorado en Letras (Plan 86) Legajo 73627/6 marialaura.piccioni@gmail.com

elección que pone de manifiesto las ideas que cada autor posee sobre la literatura y sobre su propia práctica escritural. sino también en la reformulación de los mismos. I. layes y canciones.hemos seleccionado el análisis de los siguientes poemas: La espiga..) literarias: 'la poética de Hugo'. Sin embargo. 2) la elección hecha por un autor entre todas las posibilidades (en el orden de la temática. “manos de marqués”: inteligencia aristocrática que va a verse reflejada en lo que Rama denomina “aristocracia vocabularia” (Rama. La fuente. La intención de este trabajo es observar de qué modo estos poemas funcionan como un arte poética de la estética dariana. contemporáneas y clásicas. 2000:35) por “la absoluta falta de elevación mental de la mayoría pensante de nuestro continente”. no sólo en los tópicos y las formas recuperados por Darío.. “una melodía ideal” (Darío.Este texto -al que Ghiano se refiere como “manifiesto encubierto” (1968:25)-. perfila un poeta como “monje artífice”. III. Ama tu ritmo. hacerse presente en la poesía de un modo metaliterario.“Las Ánforas de Epicuro” de Prosas Profanas: un arte poética. Sangre americana. de la composición. Si bien Ruben Darío se niega expresamente a la construcción de un manifiesto en las Palabras liminares (Rubén Darío. 1984:28). figura que se opone a la inspiración del romanticismo. o. que. ya que a través de la selección léxica va a describir “paisajes culturales” (concepto que Rama toma prestado de Salinas). etc. Comenzaremos delimitando el sentido en el que se trabajará el concepto arte poética.. es posible puntualizar aspectos de su poética. Para este trabajo optaremos por el segundo sentido -la elección del autor-.” (la cursiva es del autor) (Ducrot . II. tanto americanas como europeas.Su maestros e influencias. .. Para trabajar esta sección de Prosas Profanas -que se agrega en 1901 junto con Cosas del Cid y Dezires. aparece en la construcción de la idea de poética de autor (la segunda acepción). pueden rastrearse.Todorov 1989: 98). una poesía que exprese esa elección acerca de cómo debe ser/hacerse la poesía. Estos rasgos de normativa se pueden apreciar especialmente en los tres primeros poemas de los seleccionados para este trabajo. y Yo persigo una forma. conjunto de reglas prácticas cuyo empleo se hace obligatorio. 2000:37). etc.. Esta propuesta de escritura puede estar planteada desde un ensayo normativo. además de una “harmonía verbal” incorpora la música de las ideas.La influencia del neoplatonismo se instala en el nuevo concepto de ritmo que. El diccionario de Ducrot y Todorov define poética en tres sentidos: “1) toda teoría interna de la literatura. del estilo. aunque en diferentes grados de rigor. porque proclama “una estética acrática”. como en el caso de muchos poetas. no podemos dejar de lado una característica de la tercera acepción: la normatividad. esto es. 3) los códigos normativos construidos por una escuela literaria.

y los tercetos con rima consonante alternada CCD EED. este destino manifiesto expresado en forma de primera ley: crear. que nunca fue hecho cruz-. “la rítmica virtud de movimiento”. componer con la Naturaleza. Este es el primero de los poemas de Las Ánforas de Epicuro. la que dibuja el “misterio inmortal” y “el alma de las cosas”. “alma”. y dentro humana forma.El destino manifiesto del poeta es el canto. 1967:98). y un cordero al abrigo del amor y lejos de la muerte./ es un mismo secreto y es una misma norma:/ potente y sutilísimo. Comenzaremos con el primer poema La espiga. al vientre/ de la tierra y al germen que entre las rocas y entre/ las carnes de los árboles. En principio la espiga. imprime en el poema un aire sacro que Darío lleva a cabo mediante la proliferación de términos vinculados a lo religioso. el sujeto lírico se hace cargo de una serie de imperativos que. Darío condensa en un verso una de las posibles soluciones del enigma: la armonía del mundo se traslada al mundo de las ideas. “el vasto altar donde triunfa la azul sonrisa”. sino una primaveral escena: “floridas urnas” (elemento parnasiano que refleja la solidez y asegura la permanencia). entre la musa y el artista. a modo de instrucción que el maestro imparte a su discípulo o iniciado: “Mira el signo”. Comienza con el imperativo a modo de mandato. La tarea del joven poeta consiste en aprender . sacerdote). En Las Ánforas de Epicuro. signo que en el sexto verso se expresa como “misterio inmortal”. rosadas reinas y amorosas diosas. de la virtud del Numen. El panteísmo como divinización de todos los elementos de la naturaleza (e incluso a la naturaleza misma que es expresada con mayúsculas). 2000: 56). al iniciado. hasta la figura explícita que inaugura el primer terceto: “la faz de Dios asoma”. del sacrificio. Es esa versión macrocósmica que el poeta debe captar y reflejarla en el microcosmos del ritmo del poema. “tierra divina”. con los cuartetos en rima consonante cruzada ABAB ABAB. universal resumen/ de la suprema fuerza. y luego “virtud”.Y por último. “firmamento”. Este aire sacro se ve transformado en una versión de la religiosidad que no tiene la muerte Cristo. un reino con deidades propias: desnudas ninfas. un madero verde y cubierto de flores -es decir. cual demiurgo. aunque el ruido no lo permita y aunque no pueda ser escuchado. porque siempre quedará un “reino interior” en el alma del poeta que merezca el canto. V. Es la misma espiga -que dibuja el signo al que debe atender el nouvelle poeta-. sirven para adoctrinar al joven poeta. esa que puede Dios.IV. ley que el poeta-demiurgo materializa en la metáfora del acto procreador -hombre/mujer-. Imbert. que es el germen de la eucaristía (“espiga de oro y luz”).” (Darío. entre consejo y mandato. En este poema la espiga aún no es pan. “sacramento”. y -como casi la mayoría de los de este apartado-. En este poema reaparece el tema del panteísmo tratado ya en el Coloquio de los centauros: “Himnos a la sagrada Naturaleza. Secreto que se halla en la naturaleza y al que sólo puede tener acceso el iniciado (vate. es un soneto en alejandrinos (la forma cuadrada que prefirieron los parnasianos: catorce versos de catorce sílabas cada verso) (A.

también en el interior de la “gruta viviente” (La fuente) como un “misterioso eco de su .a leer los signos de la Naturaleza y el ritmo que lo conduzca a la manufactura de la poesía. así como tus versos”. la bebida sólo puede encontrarse en el interior del poeta. condición que se da maravillosamente en la aliteración del sonido |r| y de la oclusiva |t|. Marasso asocia este poema con la iniciación pitagórica y la lectura del libro Los grandes iniciados de Schuré. A diferencia de la catábasis dantesca. repite la idea de las Palabras liminares. que están en La fuente. “y la relación del poeta con esa unidad divina. cuya proporción es el número” (Ruiz Barrionuevo. Este es otro soneto en alejandrinos que en su cuarto y quinto verso dicta: “debes abrevarte tan sólo en una fuente. es un elemento que aparece a lo largo de todo el poemario. pero en este soneto el reino no es de “diosas rosadas” como en el prólogo. Vuelve el objeto parnasiano en forma de una copa de plata. Por lo que vimos en los poemas anteriores. ese enigma puede verse como un signo legible en el libro de la Naturaleza ( La espiga). y Jrade resalta la conciliación de lo uno y lo múltiple. maestro y discípulo (Virgilio y Dante) se encuentran con la pantera. 2002:84). la forma que el poeta maestro domina y puede traspasar a su discípulo. sino que incita al joven poeta a dejarse llevar por sí mismo. La ley del ritmo debe imperar en los versos. Ama tu ritmo. la rima abrazada ABBA ABBA resalta la definición de la métrica. El tópico de El Reino interior -desarrollado en el poema con el mismo nombrevuelve a surgir en “su oculto origen en la gruta viviente/ donde la interna música de su cristal desata”. El tercer poema seleccionado es un soneto en endecasílabos.. y tampoco tiene las “siete bellas princesas” de El Reino interior. Sin embargo. misterio o secreto. La fuente -como elemento palaciego que constituye la arquitectura del jardín de los cuentos de hadas donde el caballero sediento abreva su caballo para ir en busca de su princesa-. Resulta enriquecedora esta connotación de trascendencia a la lectura del poema si pensamos que la obra poética es el elemento que vuelve “inmortal” al poeta. acá siete que simbolizan los pecados capitales. Darío no se propone como guía. dándole a la forma el contorno que buscaban los parnasianos. por su propia autenticidad: “Guíete el misterioso eco de su murmullo” y en el último verso. “la fuente está en tí mismo”. y en la rima en eco./ Otra agua que la suya tendrá que serte ingrata”. Según Ruiz Barrionuevo. Este mandato-norma se repite en la aparición de algunos verbos deónticos utilizados en tono discipular. Además.. y no se puede evitar la asociación de ésta fuente que se halla en el interior del poeta. En este soneto se invita al joven iniciado a una catábasis (“baja por la constancia y desciende al abismo”) que alude a la Divina Comedia en cuyo descenso al Infierno. Con respecto a esto podemos aportar algunas relaciones que se pueden establecer entre “la celeste unidad” de este poema y la idea del enigma. con la fuente de la vida que volvía inmortales a quienes bebieran de ella. comienza desde el título con un imperativo que se repite en el primer verso: “Ama tu ritmo y ritma tus acciones/ bajo su ley.

la esfinge comparte con el sátiro... o como espacio “en donde la verdad vuelca su urna”. 1984:32). y en el Coloquio de los centauros como “un mismo secreto” que es “una misma forma”.. según Rama. es conjugación de elementos enfrentados.: “Escucha la retórica divina”. elementos que insisten en la solidez de la permanencia. lo que da nacimiento a la belleza”(Rama. retomaremos los tercetos de Ama tu ritmo. reconociéndoles sus individualidades. lo que Rama denomina formas anormales en apariencia. ya que se le atribuye un excepcional valor como poética. permanencia que puede ser vinculada con el agua de la fuente que conlleva a la inmortalidad (en el caso del poeta a su equivalente: la trascendencia).. El último poema seleccionado es el que más ha analizado la crítica. La unidad en Darío es multiplicidad (“eres un universo de universos”). el sujeto lírico vuelve a utilizar el imperativo para mostrar el signo presente en la Naturaleza al que debe atender el joven poeta del mismo modo que lo había hecho en La espiga. En Yo persigo una forma. los centauros y las sirenas -bestiario fantástico de Prosas Profanas-. envolvedme con vuestros blancos velos! -¡Príncipes. También está en Palabras de la Satiresa cuando exalta al poeta: “sabe que está el secreto de todo ritmo y pauta/ en unir carne y alma a la esfera que gira”. sino una tensa armonía que las obliga a funcionar conjuntamente. En el Coloquio de los centauros se hace explícita esta idea cuando Quirón enuncia: “Sus cuatro patas. son los mancebos “Bellamente infernales” de El Reino interior. perlas y urna. para entender la “celeste unidad” que “hará brotar en ti mundos diversos”. sus contrastes y oposiciones” (Rama. La escritura del poema como un engarce de perlas. sube”.murmullo”. Otra de las formas del Enigma es la Esfinge. estrechadme con vuestros brazos rojos!” Esta unidad es. que aparece en el soneto Alma mía: “por el camino que hacia la Esfinge te encamina”. Este concepto es crucial en el análisis de Yo persigo una forma. Esta armonía de contrastes se ve en el Coloquio de los centauros: “Ni es la torcaz benigna ni es el cuervo protervo:/son formas del Enigma la paloma y el cuervo”. 1984:34). sino que aviva la pugna de los elementos enfrentados […] no es entonces una integración homogénea de las partes. “un esfuerzo mental que no cancela. en donde Darío sintetiza las características de su estética.. El soneto se resuelve en los dos últimos versos de corte netamente parnasianos.. ya que “no son sino esfuerzos de la naturaleza para retornar a la unidad perdida. indicando la unidad de la bestia y la divinidad.. el sujeto lírico abandona el imperativo y recupera la voz del yo poético para . pero también la aceptación del poeta de sus virtudes y sus vicios: “-¡Princesas. bajan. Es interesante seguir la pista del enigma como la unión necesaria entre lo espiritual y lo carnal que Darío pone en boca de la satiresa en ese soneto. su testa erguida.. pero antes de pasar al último poema.

la Bella-Durmiente que se distancia del poeta (él está bajo la ventana de lo que podemos suponer una torre). En este poema el poeta está atrapado en la imposibilidad de conjurar todas las formas del misterio: la rosa que aún es capullo en la mente que quiere concebirla como forma de perfecta belleza. el beso personificado en un ser alado que se “posa”. y en El Reino interior. luz. En los vesos 9-10 aparece la armonía verbal. el espacio de adoctrinamiento persiste pero desde la búsqueda personal.. visión. símbolo cargado de erotismo por ser la forma que adquiere el dios para poseer a Leda y engendrar la bella Helena como se puede apreciar en el soneto en alejandrinos El Cisne: “¡Oh Cisne! ¡Oh sacro pájaro! Si antes la blanca Helena del huevo azul de Leda brotó de gracia llena. y por último. el chorro de la fuente que simula un lamento continuo. La fuente que aparece en el . por un lado. Para Darío. En los tercetos se expone la síntesis apretada de los símbolos darianos. la barca que boga.. labios. melodía. siendo de la Hermosura la princesa inmortal. sueño. y que huye en un consonante y eterno presente (persigo/ no hallo/ me interroga). el símbolo del misterio más utilizado por Darío. la Venus de Milo. en las palabras de la satiresa “sabe que está el secreto de todo ritmo y pauta/ en unir carne y alma a la esfera que gira”. rosa. y también con otras obras de arte. la melodía que fluye. puede observarse en la isotopía espíritu/carne que recorre el poema. con otros poemas. “la visión de la Diosa”. el amor. Todos son objetos inasibles. forma. o. La presencia del Enigma. la musicalidad de la idea que se sugería en las Palabras liminares cuando exaltaba al poeta a no dejar de tocar su “flauta” (que aparece también en este verso).. el cisne. son metáforas de la poesía. pensamiento. de lo que puede deducirse que la imposibilidad es la verdadera forma del Enigma. Todos los elementos del poema están en fuga. la mujer. y el cisne. Venus (la Diosa). “el abrazo imposible de la Venus de Milo”. beso. el universo de universos de Ama tu ritmo. la Bella-Durmiente. la poesía como la rosa sólo sirve para el disfrute estético. la belleza. La BellaDurmiente. En este soneto se recupera la forma cuadrada (verso en alejandrinos). Dos ideas atraviesan el poema: el Enigma y la imposibilidad. mi Bella-Duermiente. forma que se persigue. Venus por antonomasia. en el caso puntual de este soneto. tiene que ver con esta unidad de contrastes que conforman el uno y el todo. bajo tus blancas alas la nueva Poesía concibe en una gloria de luz y de harmonía la Helena eterna y pura que encarna el ideal. Helena. la rosa. alma.” La forma que se persigue. y por otro lado. de la armonía de contrastes que se enuncia en El Coloquio de los centauros. una poesía que posee sus propias leyes y sus referencias internas: cada símbolo o metáfora dialoga con otras figuras. De esta forma comienza un movimiento por la autonomía del arte. que también estaba en Sonatina.recrear el lugar de su experiencia personal con la poesía.

Darío. el Enigma y la Poesía. Guillermo. 1989. Bibliografía. además. Antología. Síntesis. producen un todo. México. que no se excluyen y que. T. Sucre. Espasa Calpe. La originalidad de Rubén Darío. como síntesis de la estética dariana. 1975. O y Todorov. el cisne que aparece en este soneto en los versos 8 (“el ave de la luna sobre un lago tranquilo”) y 14 como elemento que encarna el enigma en la forma interrogante de su cuello. Rama. Caracas. 2000. Biblioteca Ayacucho. Monte Avila. 2002 (introducción. Ducrot. Biblioteca La Nación. CEAL.verso 13 es la misma que. Juan Carlos Análisis de Prosas profanas. Planeta. Enrique. Buenos Aires: Centro de Editor de América Latina. en: Poesía. en: Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. tal vez sea un intento de conjurar todas las formas del misterio. “Prosas Profanas”. Ruiz Barrionuevo. en: Ruben Darío. De ninguna manera se pretende agotar el análisis intertextual de los poemas de Ruben Darío que son de una inmensa riqueza de diálogo. 1967 (capítulo IX y X) . queremos reforzar la idea de estos poemas de Las Ánforas de Epicuro. Poesías. Buenos Aires. ya que en estos sonetos se refuerzan los ideales planteados en las Palabras liminares a Prosas Profanas. todas las formas de la Poesía como ideal estético. autenticidad de la que debe abrevar el joven poeta. capítulos III y IV). Ruben. Paz. La máscara. Bs. la transparencia. 1984. Siglo XXI Editores. Ghiano. en el soneto homónimo. el símbolo más trabajado por Darío. “El caracol y la sirena” (Prólogo). como la trabajada entre la imposibilidad. Carmen. Octavio.. Caracas. Edición de Carmen Ruiz Barrionuevo. Las formas que Darío escoge para plantear su Enigma son variadas. Anderson Imbert. . Prólogo a Rubén Darío. Madrid. Esa forma perseguida. Y por último. Ángel. 1993. “Poética”. pero siempre aparece la aspiración a un ideal conformado de opuestos o partes múltiples que se siguen distinguiendo. está en la “gruta viviente” del alma del poeta. este trabajo es sólo un ejercicio de lectura que permite exponer algunas de las tantas relaciones. Rubén Darío. 1968. As. A modo de cierre. es decir.