Prólogo al libro de VICTOR OROZCO SOLANO,

«LAICIDAD Y LIBERTAD DE RELIGIÓN »

MARC CARRILLO Catedrático de Derecho Constitucional Universidad Pompeu Fabra

Prólogo

La separación de la religión del Estado es una de las señas de identidad de las revoluciones liberales. Desde la gloriosa revolución inglesa de 1668, la

norteamericana de 1776 y la francesa de 1789, se ha entendido que el ámbito de lo religioso y la libertad para participar de cualquier confesión religiosa había de formar parte de la vida privada de la persona, sin que el Estado pueda asumir ningún credo como oficial. El Estado democrático contemporáneo se asienta sobre la base del principio de laicidad del poder público y el reconocimiento del derecho fundamental a la libertad religiosa. El señor Víctor Orozco Solano, alumno del Máster en Ciencias Jurídicas de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona (Catalunya-España) ha realizado un concienzudo trabajo de investigación sobre la Laicidad y libertad de religión, dos de los pilares del sistema democrático a los que considera como un desafío pendiente en el constitucionalismo europeo y costarricense.

Se trata de un meritorio estudio en el que a partir del análisis de la libertad de religión, desde la teoría general de los derechos fundamentales, aborda su relación con el principio de laicidad utilizando las ineludibles refererencias que aporta el Derecho Comparado (Estados Unidos, Italia, Alemania, así como las aportaciones de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo), para finalizar con el análisis del caso costarricense respecto del cual realiza una serie de propuestas de especial interés en aras de una eventual constitucionalización del principio de laicidad en la Constitución de Costa Rica.

La laicidad tiene por objeto esencialmente la consecución de la igualdad en el ejercicio de la libertad de conciencia. La laicidad es uno de los fundamentos del moderno Estado liberal contemporáneo. En el caso español, si bien es cierto que la Constitución no se refiere expresamente a la laicidad, su implícito

reconocimiento constitucional es una consecuencia lógica de la previsión del

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artículo 16.3 de la Constitución cuando establece que ninguna confesión tendrá carácter estatal.

El principio de laicidad se pone a prueba en la actitud que adopte el Estado frente a las creencias y las convicciones de los ciudadanos y al mismo tiempo se refleja en la organización y funcionamiento de los poderes públicos que representan principios y valores constitucionales comunes. ¿Cuáles son los principios rectores que cualquier análisis jurídico sobre la laicidad debe tener en cuenta? En primer lugar el reconocimiento del derecho fundamental a la libertad de conciencia derivada de la libertad ideológica. En segundo lugar, por supuesto, el principio de igualdad y el derecho a no ser discriminado por razón de las propias convicciones ideológicas o religiosas. El Estado ha de tratar igualmente las diversas creencias. En tercer lugar, un principio lógico derivado de la Constitución Española es la separación entre la Iglesia y el Estado. Una separación basada en un criterio de colaboración entre los poderes públicos y las diversas confesiones religiosas.

¿Qué significa el principio de laicidad? De manera forzosamente sintética cabe señalar que la Laicidad es la cualidad que afecta a una sociedad, a los poderes públicos del Estado o de las instituciones que actúan y funcionan de manera independiente de la influencia de la religión y de las diversas iglesias. Desde finales del siglo XIX la laicidad ha sido uno de los objetivos políticos defendidos por los partidarios de la separación entre el Estado y la iglesia. Sin duda, el referente histórico en la Europa continental es la República francesa,

concretamente de la tercera la República cabe rememorar dos nombres históricos al respecto, el primero de ellos es el de Luc Ferry, ponente de la Leu que se conoció por su propio nombre en 1882; el segundo es el de Aristide Briand en 1905 que fue el autor y ponente de la ley vigente hoy en Francia que establece separación entre el Estado y la iglesia. La primera fue la que configuró el carácter laico de la enseñanza primaria y lo hizo con un alcance muy importante en los términos siguientes: el Estado y la iglesia quedan separados en su actividad pública y en consecuencia los ciudadanos deben atenerse a dicha circunstancia.

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Posteriormente la Ley de 1905 amplió el ámbito de la separación entre la iglesia y el Estado prescribiendo en su célebre artículo 2 que: “La República no reconoce ni paga ni subvenciona ningún culto. En consecuencia a partir del primero de enero de 1906 que seguirá a la promulgación de la presente ley serán suprimidos de los presupuestos del Estado, de los departamentos y de los municipios, todos los gastos relativos al ejercicio de los cultos”. Esa fue la opción que tomó la tercera República francesa para configurar uno de los principios de funcionamiento de la República y de reconocimiento de la libertad de conciencia y de la neutralidad del Estado frente a las conciencias, a ideología y la libertad religiosa de los ciudadanos. Con ello se sentaba las bases de un factor de calidad democrática que obliga al Estado a desembarazarse del hecho religioso en beneficio de la libertad ideológica de sus ciudadanos.

La laicidad es un concepto jurídico que se predica del Estado y de todas sus instancias, de todos sus ámbitos orgánicos. Es la expresión jurídica desde luego de una previa concepción política que implica la separación de la sociedad civil de la sociedad religiosa. Y tiene su origen en términos filosófico-políticos en la revolución inglesa del siglo XVII y en el Siglo de las Luces en el siglo XVIII, en las aportaciones de todos los filósofos de este ámbito que expresaron la necesidad de que el Estado no ejerza ningún poder religioso y en contrapartida la iglesia no debe ejercer ningún poder político. ¿Cuál es la configuración jurídica? Es decir, ¿cuál es la respuesta del derecho, del ordenamiento jurídico a estas previsiones? Pues el derecho determina esencialmente la laicidad de acuerdo con dos modalidades: una, la tradicional francesa, que es la indiferencia del Estado ante el hecho religioso. Pero la indiferencia no significa beligerancia sino ausencia de compromiso con el hecho religioso y sus organizaciones representativas, las iglesias. Y la segunda concepción se basa en la tolerancia hacia el mismo hecho bajo instrumentos diversos de colaboración, que es la opción adoptada por el ordenamiento jurídico español.

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en febrero de 1906 una encíclica de Pío X. 6 . la segunda República española de 1931 en su célebre artículo 26 estableció que todas las confesiones serán consideradas como asociaciones sometidas a una ley especial. que ha de servir al autor y a los lectores para reflexionar acerca de la necesaria separación entre el Estado y las diferentes iglesias. en un suplemento del diario Le Monde de 2005.La ley francesa de 1905 se basaba en dos principios: la libertad de conciencia y en la libertad de cultos. Marc Carrillo Universidad Pompeu Fabra Barcelona. La iglesia católica se opuso de forma inquisorial a la decisión soberana del pueblo francés. con motivo del centenario de la Ley se sostenía de forma especialmente ilustrativa que: “La laicidad es la religión de Francia”. a fin de asegurar la imprescindible neutralidad de los poderes públicos y la libertad de las personas ante el hecho religioso. Asimismo. noviembre 2010. Es por esto que con especial e irónica lucidez. acerca de uno de los fundamentos del Estado democrático contemporáneo. Poco después de la aprobación. afirmaba con especial encono que la República Francesa y la ley renegaban de Dios. y siguiendo la estela de la tercera República francesa. la encíclica Vehemente nos. Con estos y otros referentes el libro de Victor Orozco Solano lleva a cabo un muy digno trabajo de investigación. que regulará la total extinción en un plazo máximo del presupuesto del clero.

LAICIDAD Y LIBERTAD DE RELIGIÓN. 1 7 . Letrado Sala Constitucional. Doctor en Derecho Constitucional por la Universidad de Castilla-La Mancha. Víctor Eduardo Orozco Solano 1. Corte Suprema de Justicia de la República de Costa Rica.

. 106 7................................................La libertad de religión como “concreción” de la libertad ideológica o de pensamiento.82 6...........87 6........2................26 1.....2.....................................1........................Los derechos de terceros y el juicio de ponderación como herramienta de aplicación de la libertad religiosa frente a otras libertades....92 7.............112 CAPÍTULO II...........Las vertientes y los alcances de la libertad de religión........... en concreto....................... La vertiente externa de la libertad de religión.. ...............Una aproximación general al concepto de derechos fundamentales.............El orden público previsto por ley......................................... ........................................Desde una perspectiva formal............................................2.....11 CAPÍTULO I....1............................................................2........................... ........ .......... 25 1....29 2................................... 119 8 ......41 4....... La vertiente interna de la libertad de religión..................................................En el derecho interno de los Estados............. 33 3.LA LIBERTAD DE RELIGIÓN DESDE LA TEORÍA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES.............1.....Las garantías jurisdiccionales de la libertad de religión en el escenario europeo............ 23 1......55 4..................1........... 53 4.. . .. ..........Límites de la libertad de religión................El objeto de la libertad de religión................59 5.....La titularidad de la libertad de religión y los sujetos pasivos.Desde una perspectiva material. ..... 70 5...... .... 84 6.......1............................... En el ámbito del derecho internacional y..........................Sobre los sujetos pasivos de la libertad de religión.. ........................ 105 7. ....................... La dimensión individual y la colectiva de la libertad religiosa.......71 5................2........................................EL PRINCIPIO DE LAICIDAD ESTATAL COMO CONTRAPARTIDA ORGÁNICA DE LA LIBERTAD DE RELIGIÓN....... ... en el comunitario europeo.....................ÍNDICE INTRODUCCIÓN.......

..La confesionalidad del Estado costarricense y la justificación de la reforma constitucional............................... LA LIBERTAD DE RELIGIÓN EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO COSTARRICENSE: UNA PROPUESTA DE REFORMA........................... 215 3................................................Algunos aportes al principio de laicidad estatal desde el derecho internacional de los derechos humanos...... 181 5.......................... ...Alemania......... 146 2... 163 2................................2... 137 1.....................1.......................... ..............................................El principio de laicidad estatal como garantía del pluralismo religioso....................... ....Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso “del Partido de la Prosperidad y otros contra Turquía”...................Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso Affaire Lautsi c........................ ..................................... .....El principio de Laicidad Estatal: una aproximación desde el derecho comparado................. 167 2... 129 1..............La distinción entre el laicismo y el principio de neutralidad o aconfesionalidad estatal....... Italie................La configuración de la libertad de religión en la Constitución de la República de Costa Rica de 1949................... ........................ .........233 CONCLUSIONES... ..........................La introducción del Estado Laico en el ordenamiento jurídico costarricense: contenido y alcance de la reforma constitucional............................................. .............................3...... 188 CAPÍTULO III...... 132 1......................................................................... ......1..............208 2............................................ .........226 4.......Francia.....La tutela jurisdiccional de la libertad de religión en el ordenamiento jurídico costarricense... 172 3..Los Estados Unidos de América.... 175 4.................... Algunos casos relevantes...........3.....................................4...............2.... 207 1.. 157 2.............................................................................1................................La noción de laicidad positiva y sus implicaciones en un “estado neutro”........... . 238 9 ................................................Italia.................................................Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso “Leyla Şahin contra Turquía”...........................141 1..............

...............................................................BIBLIOGRAFIA ........... 271 10 ........................................................251 Referencias bibliograficas........................269 Referencias jurisprudenciales (las más relevantes).................. 251 Referencias normativas......................................................

Alemania. así como la tolerancia y el respeto del pluralismo religioso. que ciertamente ostenta el principio de laicidad estatal con respecto a la libertad de religión. y de contrapartida orgánica. el cual ha tenido un distinto grado de desarrollo en cada uno de éstos. Pero también será expuesta la manera en que la libertad de religión ha sido proclamada en distintos ordenamientos jurídicos de especial interés para el caso costarricense (entre ellos. Y es que este tema cobra especial relevancia en aquellos países en que sus poblaciones.INTRODUCCIÓN. sino también serán defendidas las ideas relativas al carácter de garantía institucional. en Francia. y su vinculación con el principio de laicidad estatal. en estas líneas no sólo será explorada la conexión ineludible entre el principio de laicidad estatal y la libertad religiosa. En este orden de ideas. tienen distintas convicciones religiosas o valoraciones con respecto al fenómeno 11 . Italia y España). En términos generales. el propósito de este trabajo es desarrollar las diferentes expresiones del principio de laicidad estatal y analizar la manera en que contribuye a asegurar el pleno disfrute de las distintas vertientes de la libertad de religión. por distintas razones históricas y culturales. en los Estados Unidos de América.

surgida de la quiebra de la unidad espiritual europea como consecuencia de la Reforma. es claro que los intereses y las convicciones de los grupos minoritarios en un escenario de pluralismo religioso exigen o reclaman tutela por parte del ordenamiento jurídico. y ello ha sido explicado de la siguiente forma: “es sabido cómo la exigencia de tolerancia religiosa.religioso. En este sentido. o de indiferencia con respecto a estas expresiones religiosas. del constitucionalismo moderno. la experiencia europea también nos enseña que la libertad de religión ha sido históricamente el primero de los derechos fundamentales en ser reconocido. Además se debe conceder protección a la posibilidad de los grupos religiosos de profesar esas creencias libremente. En este sentido. sin más limitaciones que las provenientes del respeto del orden público y los derechos de terceros. Este derecho 12 . De ahí justamente que se exija por parte del Estado un comportamiento neutro. estuvo en el origen de las declaraciones de derechos y. que reclaman salvaguardia por parte del ordenamiento jurídico. la creencia en un ser superior. Al respecto. o la trascendencia del alma humana luego de la muerte. es claro que desde una perspectiva sociológica los temas planteados han sido valorados de distinta manera por cada cultura humana y todo ello ha formado en los individuos distintas creencias o convicciones. y aunque no es el objeto de este trabajo. pues constituye la mejor manera de asegurar a cada individuo o agrupación el pleno goce de sus derechos y libertades fundamentales. en definitiva.

2001. 13 .ha ido ampliándose con el tiempo. Sistema de Derechos Fundamentales. L. sin duda es relevante el convenio suscrito en el siglo XVII por el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Antecedentes Doctrinales e Institucionales de la Protección Internacional de los Derechos Humanos. 2008. y Castillo Daudí. 245. Así. Así. Thomson-Cívitas. Dykinson. Siglo XVIII. Editorial Tirant lo Blanch. Valencia. Este orden westfaliano también permitió consolidar el respeto de la soberanía de cada Estado. Madrid. M.M. convicciones filosóficas. L. El derecho positivo de los Derechos Humanos. que contenía disposiciones relativas a la libertad religiosa3. 4 Ver Mariño Menéndez. 3 Véase Bou Franch. hasta abarcar creencias ajenas al fenómeno religioso (ideas políticas. Tomo II... pág.. De este modo. el Rey de Francia y sus aliados el 24 de octubre de 1648. etc. de acuerdo con MARIÑO MENÉNDEZ. M. pág. denominado Tratado de Westfalia. Tercera Edición.. que es uno de los valores superiores del ordenamiento propio del Estado democrático de derecho (art. la libertad ideológica y religiosa ha de verse en estrecha conexión con el pluralismo político. constituyéndose en la base de 2 Véase Díez-Picazo. visiones del mundo. Derechos Humanos y Comunidad Internacional: los orígenes del sistema. en la medida en que sirvieron para poner fin a la “sangrienta y devastadora guerra de religión denominada Guerra de los Treinta Años y reordenó el mapa europeo”4. Volumen III. 1 CE)”2.. 2008. 39. V. pág. F.). en Historia de los Derechos Fundamentales. 402. sede Derechos Fundamentales y Libertades Públicas. hoy en día. Curso de Derecho Internacional de los Derechos Humanos. estos acuerdos de paz pueden ser considerados con propiedad como un sistema jurídico internacional regional europeo.

En Costa Rica. se ha diseñado un estado confesional en el cual se ha otorgado el carácter de religión oficial a la católica. el control de constitucionalidad de los actos y de las omisiones de los poderes públicos. pese al creciente pluralismo religioso existente en la sociedad costarricense. aunque la Constitución de 1949 es una de las que posee mayor duración en el ámbito latinoamericano. y donde existe una democracia consolidada y el respeto de la fuerza normativa de la Constitución no admite mayor objeción (sobre todo luego de la reforma constitucional que en el año 1989 dio pie a la implementación de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. entre otras cosas y con carácter de monopolio. y se frenó el avance de la contrarreforma en Europa Central. sino también diversos grupos protestantes que cada vez representan a mayor cantidad de individuos. así como la interpretación última de las disposiciones constitucionales). el de la pacificación y terminación de los enfrentamientos religiosos. a quien se ha encomendado. se marcaron los límites geográficos entre reformados y católicos.un orden que afrontó como problema central. por su parte. así como sectores judíos o musulmanes. 14 . en el cual no sólo confluyen grupos católicos (cuya religión como se ha dicho es la oficial). De esta forma.

que no poseen los demás credos. sino también al sugerirse la reforma constitucional para abandonar el modelo del estado confesional por el del estado laico. Por lo anterior. a expensas de la religión oficial: la católica. en este trabajo no sólo será explorada la libertad de religión desde la teoría de los derechos fundamentales (lo que nos obliga a realizar unos comentarios sobre la noción y las diferentes expresiones históricas de tales derechos). aunque sobre el particular no existe acuerdo en la doctrina especializada. que por tal condición goza de ciertos beneficios (exenciones fiscales. tanto la eclesiástica como en la constitucionalista. no sólo al desarrollar la manera en que el principio de laicidad estatal contribuye a asegurar todos los alcances y las vertientes de la libertad de religión. como ha sido la regla en diversos países europeos ya mencionados. el reconocimiento de efectos civiles al matrimonio católico. la participación en actos oficiales. por ejemplo).Es claro que en estas circunstancias las personas que no comparten las convicciones oficiales únicamente disfrutan de la libertad de religión de manera marginal. sino también sobre el carácter de concreción que ciertamente tiene la libertad de religión con respecto a la libertad de pensamiento e ideológica. aunque con distinto grado de desarrollo. 15 . Esta laguna en la protección de los derechos y libertades fundamentales pretende ser subsanada en esta investigación.

le asigna a la libertad de religión un carácter de concreción de las libertades mencionadas. que se mencionarán en esta investigación. la titularidad de la libertad de religión no sólo ha sido atribuida a los individuos. sino también a los grupos que comparten determinadas convicciones o creencias religiosas.En este orden. así como sobre la titularidad y los sujetos pasivos. en lo que se denomina la eficacia horizontal de los derechos fundamentales. es claro que la libertad de religión puede ser vulnerada con ocasión de actos y omisiones de los poderes públicos. o también por los particulares. lo cual nos parece la solución más acertada. la constitucionalista. mientras la doctrina del derecho eclesiástico tiende a defender la particularidad de su disciplina al atribuirle a la libertad de religión un contenido distinto de la libertad ideológica o de pensamiento. como se infiere del estudio de algunas sentencias dictadas por los principales tribunales constitucionales en el escenario europeo. por su parte. En cuanto a los sujetos pasivos. Pero el estudio de la libertad de religión desde la teoría de los derechos fundamentales también nos obliga a realizar unos comentarios sobre el objeto y sus alcances. En este sentido. Sobre esta discusión se profundizará más adelante en el desarrollo de esta exposición. 16 .

publicada en el Diario Oficial La Gaceta No. A modo de ejemplo. 198 de 19 de octubre de 1989. en una posición de poder frente a la cual los remedios jurisdiccionales comunes resulten claramente insuficientes o tardíos para garantizar los derechos o libertades fundamentales. así como las garantías jurisdiccionales al goce pleno de esta libertad. de derecho o de hecho. pueden ser hallados en el concepto de orden público de acuerdo con el artículo 9 del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. que pueden ser encontradas no sólo en la actividad de los tribunales 17 . cuando éstos actúen o deban actuar en ejercicio de funciones o potestades públicas. Por otra parte. en este primer apartado de la investigación se profundizará sobre los límites al goce de la libertad de religión. No.Sobre el particular. de Roma de 4 de noviembre de 1950. Sobre lo expuesto se volverá más adelante en esta investigación. o se encuentren. en el artículo 57 y siguientes de la Ley de la Jurisdicción Constitucional costarricense. son distintas las maneras en que el particular puede hacer valer sus derechos frente a lesiones provenientes de particulares. siempre que se cumplan varios requisitos. que como será visto. se ha concedido al particular la posibilidad de entablar un recurso de amparo contra sujetos de derecho privado. 7135 de 11 de octubre de 1989. entre ellos. en cada sistema de justicia constitucional.

en los sistemas en que así ha sido reconocido. desde luego. de 18 . sino también mediante la interposición de un recurso de amparo. sino que más bien pueden ser utilizados indistintamente para describir el estado de relaciones entre la Iglesia y los Estados en el cual existe no sólo una separación entre ambos. sin soslayar el alcance de algunas decisiones provenientes del derecho internacional de los derechos humanos. de valorar negativamente el fenómeno religioso.ordinarios. No se trata. sino además al segundo le es indiferente el fenómeno religioso. sino de implementar las condiciones de neutralidad necesarias para asegurarle a cada individuo o grupos el goce pleno de sus libertades fundamentales. Italia. en esta investigación serán analizadas algunas de sus expresiones en el derecho comparado. teniendo especial consideración en los aportes de los Estados Unidos de América. es decir. En lo que atañe al principio de laicidad estatal. es claro que los alcances del principio de laicidad estatal también pueden ser explicados bajo la expresión del principio de neutralidad estatal o de aconfesionalidad. Lo anterior. por tanto. razón por la cual entre tales términos no se realiza ninguna distinción en este trabajo. Alemania y España y la manera en que contribuyen a fomentar distintos grados de tolerancia con respecto al pluralismo religioso. así como asegurarle a cada individuo el pleno goce de sus libertades. Francia. En este orden.

après l’article L. En este sentido. dan le code d’éducation.fomentar los niveles de tolerancia adecuados para evitar una circunstancia que durante el desarrollo de cualquier actividad o expresión religiosa desconozca la dignidad de cada uno de ellos.Il est inséré. 141-5. – Dans les écoles. Le règlement intérieur rappelle que la mise en œuvre d’une procédure disciplinaire est précédée d’un dialogue avec l’élève» .. que el principio de laicidad estatal debe ser distinguido del laicismo. 2004-228 de 15 de marzo de 20045). por lo anterior. Es. pese a que se trata de una libre manifestación de la vertiente externa de la libertad de religión. 141-5-1. que como se expondrá se caracteriza por valorar negativamente el fenómeno religioso. propio del estado laico francés. el deber de neutralidad estatal o de a-confesionalidad. e incluso de fomentar un cierto ámbito de intolerancia hacia aquél. debe ser exigido a las autoridades públicas (en concreto. les colléges et les lycées publics. L. donde el rechazo hacia las expresiones religiosas ha llevado a restringir por parte de los estudiantes el uso del velo islámico (como es el caso de la conocida Ley No. le port de signes ou tenues par lesquels les élèves manifestent ostensiblement une appartenance religieuse est interdit. Algunas expresiones de laicismo pueden ser encontradas en la experiencia francesa. 141-5-1 ainsi rédigé: « Art. o la restricción a los 5 El texto de la mencionada ley es el siguiente: “Article 1. ” 19 . un article L. con la prohibición de colocar símbolos religiosos en edificios públicos.

sobre las implicaciones de este deber de promoción. lo cual en el fondo implica un desconocimiento de las distintas implicaciones del estado neutro.servidores públicos de llevar signos religiosos). Mucho se discute en el sistema español. en el sistema suizo. y sus alcances. sino que puede ser encontrada desde la formación de la Tercera República. que aunque parte de una separación entre iglesia y Estado. a partir de la configuración de la libertad de religión y del principio de neutralidad estatal en el artículo 16 de la Constitución de 1978. Ya veremos en esta investigación que la tensión entre las concepciones combativas (laicismo) y liberal de laicidad no es una novedad en el sistema francés. ha prohibido construir minaretes. como la reciente reforma constitucional aprobada por la vía del referéndum que. pero nunca a los individuos o a los destinatarios de tales servicios o potestades públicas. como en este caso son las estudiantes musulmanas. 20 . cuya libertad de religión más bien debe ser defendida frente a semejantes expresiones de intolerancia traducidas en normas jurídicas. fomenta una actividad “promocional” del segundo hacia determinada religión o grupos religiosos. Sobre ello se profundizará en el desarrollo de este trabajo. Pero también es preciso distinguir en esta investigación entre el principio de laicidad estatal de la llamada laicidad positiva.

y también puede ser entendida como la obligación por parte del Estado español de realizar una amplia actividad de promoción con respecto a determinados grupos religiosos) es incompatible con el deber de neutralidad estatal.En este orden. no del italiano. aunque desprovisto como se ha dicho de cualquier expresión de laicismo. y la forma en que la primera ha sido desconocida en algunos fallos de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. en esta investigación se defenderá que la mencionada laicidad positiva (cuyo origen puede ser encontrado en el sistema italiano. El lente entonces con el cual debe ser leído en el artículo 16 de la Constitución Española deberá provenir del sistema francés. que en el fondo supone una negación de las libertades que son desarrolladas en esta investigación. En este marco. el principio de laicidad estatal constituye el presupuesto o la garantía orgánica e ineludible de la libertad de religión. en este trabajo será examinada la manera en que tanto la libertad de religión y el principio de confesionalidad estatal han sido proclamados en la Constitución de la República de Costa Rica de 1949. Con posterioridad se justificará la 21 . A nuestro juicio ésta es la única manera de asegurar el pluralismo religioso y conceder a todos los particulares y las agrupaciones religiosas la posibilidad de disfrutar en forma plena de las distintas vertientes de la libertad de religión. Finalmente. al efectuar el juicio de ponderación con respecto a la segunda y potenciar los alcances del principio del estado confesional.

reforma constitucional que introducirá el estado laico en el sistema costarricense. y se expondrá los alcances de esa modificación. Es claro que los puntos planteados en esta oportunidad suscitan gran discusión y controversia. 22 . como será visto de seguido.

en cuanto supone el reconocimiento de un ámbito de libertad de los particulares. tanto desde una perspectiva procesal (no sólo porque se trata de un derecho que en la mayoría de las constituciones ha sido proclamado como tal y es susceptible de tutela por medio de los recursos de amparo en los ordenamientos donde así se ha establecido).CAPÍTULO I. inherente a la dignidad de cada uno de ellos) como se verá a continuación. el objeto. Como se ha adelantado desde la introducción de este trabajo. la libertad de religión debe ser analizada desde la teoría de los derechos fundamentales.. intangible por parte del Estado y otros individuos. sino también desde una óptica material (en tanto se trata de un derecho fundamental que ha sido reconocido a cualquier ser humano por esa condición. la libertad de religión debe ser entendida como un derecho fundamental. Lo anterior nos obliga a explorar las relaciones entre la libertad de religión y otros derechos o libertades fundamentales (entre ellas la libertad ideológica. Por este motivo.LA LIBERTAD DE RELIGIÓN DESDE LA TEORÍA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES. de pensamiento y de conciencia). los alcances y las vertientes de esta libertad 23 .

y en la Jurisdicción del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. En cuanto a los límites al goce de esta libertad. sino que puede ser razonablemente restringido para tutelar los derechos de terceros y el orden público. en el ámbito del derecho comunitario. en la medida en que no se trata de un derecho de contenido absoluto.(dentro de las cuales se ha distinguido entre la interna y la externa). así como sus garantías jurisdiccionales en el escenario europeo como en el costarricense. en 24 . lo cual nos obliga a repasar aunque de manera breve algunas notas sobre éste. Pero además. la segunda. En lo que atañe a las garantías jurisdiccionales en el ámbito europeo. la primera en el ámbito internacional y en la aplicación del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. se debe tener en cuenta los límites a la libertad de religión. de Roma de 4 de noviembre de 1950 (y en la Jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. se ha reconocido que en la actualidad los derechos fundamentales ostentan una protección multidimensional. y tercero. su titularidad (que puede ser individual o colectiva) y los sujetos pasivos. el juicio de ponderación constituye una herramienta indispensable para asegurar su aplicación frente a otros derechos y libertades fundamentales.

normalmente mediante el recurso de amparo (con algunas salvedades como es el caso italiano) y los derechos humanos. que más bien han sido consagrados en el ámbito internacional. los reconocidos y protegidos en el ámbito interno de cada Estado. Como se ha visto. o derechos individuales. a partir de la adscripción de dignidad a todo ser humano viviente. por un lado. son inherentes a cualquier ser humano por su sola condición. a partir de la emisión de declaraciones o proclamaciones de derechos. de acuerdo con distintas realidades históricas. 25 . los derechos fundamentales pueden ser vistos desde una perspectiva procesal y otra sustancial.. 1. es decir. por otro.Una aproximación general al concepto de derechos fundamentales. por ejemplo. También se ha distinguido entre derechos fundamentales. en la medida en que. Pero también los derechos fundamentales han recibido diversas denominaciones: derechos subjetivos públicos. han sido reconocidos en las distintas constituciones y son susceptibles de protección mediante el recurso de amparo y. por los tribunales ordinarios y por los Tribunales Constitucionales en los lugares donde así han sido contemplados. libertades públicas.el ámbito del derecho interno.

BIDART CAMPOS y Walter CARNOTA mencionan las siguientes: los derechos del hombre: que corresponde al mote utilizado en la Declaración Francesa de 1789. este término ha sido progresivamente abandonado en la doctrina y en la legislación.1. o hasta histórico. de acuerdo con PÉREZ LUÑO. G. derechos subjetivos públicos). que trata de una locución clásica parecida a la anterior con un resabio iusfilosófico. y ha sido empleado como sinónimo de los derechos humanos en el período en que se identificaron con el 26 . ni del ambiente extraterritorial (por alusión a lo supra estatal o Internacional) o del derecho comparado6. 10. Derecho Constitucional Comparado. no desvinculado de la ascendencia ideológica que registra la filosofía de esa constitución. ni de su contexto histórico (donde el mismo lenguaje cobra significaciones particulares en cada tiempo y en cada circunstancia). derechos individuales: que responde al individualismo liberal propio del primer constitucionalismo. Si nos movemos en el lenguaje normativo. 2001. el lenguaje jurídico podrá tomar prestadas algunas denominaciones de origen filosófico.. derechos del hombre. Tomos I y II. las cuales poseen cierta carga valorativa y responden a un desarrollo particular de esos derechos. 6 Ver Bidart Campos. W. los derechos de la persona humana.. cada constitución adoptará el suyo. es claro que la noción de los derechos humanos ha recibido múltiples denominaciones en la doctrina (entre ellas. Buenos Aires. De esta forma.. A modo de ejemplo. y Carnota. Sobre el particular. primera edición. Ediar Ediciones. pág.Desde una perspectiva formal.1. esta pluralidad de expresiones sobre la denominación de los derechos humanos o fundamentales es explicada por BIDART CAMPOS y Walter CARNOTA de la siguiente forma: “si nos elevamos al plano suprapositivo del fundamento de los derechos. libertades públicas.

y siguiendo a Thomas PAINE. tanto desde una perspectiva procesal. 1. pág. pág. Les droits del homme. de acuerdo con PÉREZ LUÑO. en la actualidad. México 1944. en este sentido. J. PEREZ LUÑO explica que el término fue empleado a finales del siglo XVIII y. Derechos Humanos. y subraya un sujeto al cual pertenecen esos derechos. pág. es decir. de acuerdo con el mismo autor. 34 y 35). Los derechos del hombre. tampoco tienen el mismo contenido. desvinculándose de cualquier contaminación iusnaturalista (Ver Pérez Luño. la segunda. quien se limita a reconocerlos. Sobre lo anterior. 36). cit. 33). los derechos públicos subjetivos: designa aquellas facultades que son reconocidas al hombre ciudadano.. en concreto. Estado de Derecho y Constitución. Madrid. cit. derechos constitucionales: propia de la escuela de derecho positivo. op. PUF. RIVERO advierte que los derechos humanos y las libertades públicas no pueden coincidir por dos razones: la primera. en tanto que otro sector. en el artículo 9° de la Constitución 1793. que se producen en una relación entre el Estado y los sujetos reconocidos por el ordenamiento jurídico. las libertades públicas. Estado de Derecho y Constitución. porque las libertades públicas no comprenden los derechos sociales (Rivero.. “aquellos que le corresponden al hombre por el mero hecho de existir”. Derechos Humanos. 1984. París. Estado de Derecho y Constitución. ambas nociones no comparten el mismo plano. derechos subjetivos: esta denominación tiene su origen en el derecho privado. en cuanto persona jurídica y los particulares. A. págs. en base al carácter estrictamente jurídico-positivo de las libertades públicas” (Pérez Luño. algún sector doctrinal ha asimilado las nociones de derechos humanos y libertades públicas. 61). alude primordialmente a su admisión en el texto de las constituciones positivas y a su garantía jurisdiccional. T. Les libertés publiques. FCE. derechos naturales: procede de la escuela iusnaturalista y enfatiza que los derechos humanos son supra-positivos y no son concebidos graciosamente por el Estado. mientras los derechos humanos constituyen una conjunción de los derechos naturales.. 16). “prefiere mantener una neta distinción entre ambos términos. 27 . los derechos civiles “aquellos que le corresponden al hombre por el hecho de ser miembro de la sociedad” (Ver Paine. esta noción de los derechos públicos subjetivos fue elaborada por la dogmática alemana del derecho público de finales de siglo XIX. en esta investigación se alude a la expresión de los derechos fundamentales. A.Así.. de la siguiente manera: “la loi doit protéger la liberté publique et individuelle contre l’oppression de ceux qui gouvernent”. op. A.. Derechos Humanos. que tiene su origen en el sistema francés esta denominación está restringida a los derechos públicos subjetivos de cariz individualista. pág. 1973. y con ella se intentó inscribir los derechos humanos en un sistema de relaciones jurídicas entre el Estado. Tecnos. que designa aquellos derechos reconocimiento de determinadas libertades conectadas con la autonomía de los individuos (Véase Pérez Luño. pues las libertades públicas únicamente son los derechos humanos positivizados. Sobre el particular.

en el artículo 16 de la Constitución Española de 6 de diciembre de 1978. en la Constitución Italiana de 1947 (artículos 19 y 20). el artículo III de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. y en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América. Pero también ha sido reconocida la libertad de religión en diversos instrumentos internacionales sobre derechos humanos. como material. aquellos que en un ordenamiento jurídico han sido concedidos a una persona por el mero hecho de serlo: se trata entonces de derechos inherentes a partir de la adscripción de dignidad. de 23 de mayo de 1949. el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. la configuración de la libertad de religión como derecho fundamental desde una perspectiva formal se infiere.que normalmente han sido proclamados en las constituciones de cada ordenamiento jurídico y que son susceptibles de protección mediante el recurso de amparo en los países que así se ha establecido. el artículo 9° del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades 28 . En este marco. el artículo 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. entre ellos. es decir. el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. con toda claridad. del contenido del artículo 4 de la Ley Fundamental para la República Federal Alemana.

. la doctrina española ha explicado que: “Se trataría de derechos inherentes a la condición de persona o de ciudadano. como se desarrollará más adelante. El derecho internacional de la libertad religiosa (atención singular al marco normativo europeo). 145-177. Del análisis de las normas mencionadas. 29 .Fundamentales. tal como ésta es concebida en dicho ordenamiento y. serían derechos universales. 1. de difundirla y enseñarla..Desde una perspectiva material.2. es posible concluir que confieren una protección similar de las distintas dimensiones o vertientes de la libertad religiosa. pág. lo principal es 7 Un comentario relevante sobre el contenido de diversas disposiciones que en los ámbitos globales y regionales garantizan los derechos humanos. de Roma de 4 de noviembre de 1950 y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2007/C 303/01) en su artículo 107. A. por eso mismo. puede ser hallado en Barrero Ortega. 7/ primer semestre de 2006. Esta definición tiene la enorme ventaja de explicar los derechos fundamentales con independencia de las concretas características de cada ordenamiento: al menos en la tradición liberal-democrática. núm. tanto la facultad de elegir una religión o determinadas creencias. Ahora bien. en el sentido de que corresponden necesariamente a todos los miembros del grupo (personas o ciudadanos). Revista Europea de Derechos Fundamentales. en lo que atañe a la definición de los derechos fundamentales desde el ámbito material. cuanto la posibilidad de profesar esa elección.

8 Véase Díez-Picazo. Esta definición propuesta por Ferrajoli no ha sido exenta de críticas.que hay derechos que se reconocen efectivamente a todas las personas o a todos los ciudadanos por el mero hecho de serlo. y otros. 35-39. y por “status” la condición de un sujeto. en cambio. pág. pág.. de “derechos fundamentales”: son “derechos fundamentales” todos aquellos derechos subjetivos que corresponden universalmente a “todos” los seres humanos en cuanto dotados del status de personas. prevista asimismo por una norma jurídica positiva. 199. Madrid. págs. Sistema de Derechos Fundamentales. M. 2001. cit.. entendiendo por “derecho subjetivo” cualquier expectativa subjetiva (de prestaciones) o negativa (de no sufrir lesiones) adscrita a un sujeto por una norma jurídica. 30 . y entre ellas son significativas las de Riccardo GUASTINI en: Tre problemi para Luigi Ferrajoli. 1998. L. Los fundamentos de los derechos fundamentales. Trotta.. 1998. Teoría Política XIV/2. puramente formal o estructural. y Ermanno VITALE: Teoria generale del diritto o fondazione dell’ottima repubblica? Cinque dubbi sulla teoria dei diritti fondamentali di Luigi Ferrajoli. 38. de ciudadanos o personas con capacidad de obrar. siendo accesorio. 41-48. XIV/2. L. op. el modo en que están regulados y protegidos”8. por mencionar algunos ejemplos. Esta definición material de los derechos fundamentales recientemente ha sido propuesta por el filósofo italiano Luigi FERRAJOLI de la siguiente manera: “propongo una definición teórica. Teoría Política. págs. 9 Véase Ferrajoli. como presupuesto de su idoneidad para ser titular de situaciones jurídicas y/o autor de los actos que son ejercicio de éstas”9.

La arrastra conceptualmente de forma tal que sería contradictorio decir que X es un ser humano viviente pero 31 . En este marco. Por su parte. por así decirlo. por ejemplo. Expresa y atribuye una evaluación positiva. la adscripción de dignidad. son derechos fundamentales todos aquellos que son inherentes a cada persona o ser humano viviente. la atribución de dignidad a cada ser humano constituye la base indispensable por medio de la cual es posible considerar a todas las personas titulares de los derechos aludidos. en este caso. decir que todo ser humano posee dignidad no es lo mismo que decir. el filosofo argentino Ernesto GARZÓN VALDÉS lo ha desarrollado del siguiente modo: “mi presupuesto básico afirma que la dignidad es una característica definitoria atribuida a todo ser humano viviente. como concreción de la libertad de pensamiento o de conciencia con respecto al fenómeno religioso. Uno de estos derechos fundamentales sin duda lo constituye la libertad de religión. moral.2 Esta presuposición arrastra consigo. El concepto de dignidad no es un concepto descriptivo. La adscripción de dignidad humana a un ser X presupone la verdad del enunciado descriptivo que afirma que X es un ser viviente que pertenece a la especie humana. El concepto de dignidad humana tiene un carácter adscriptivo. a quienes previamente se les ha adscrito la condición de dignidad. cualquiera que sea su edad o su estado mental o físico. y en lo que toca al concepto de dignidad. que todo ser humano viviente posee determinadas características biológicas propias del homo sapiens sapiens.De esta manera.

una vez expuestas las concepciones formales y materiales del concepto de derechos fundamentales. Parafraseando a Kant podría decirse que. Cabe mencionar que esta concepción de dignidad tiene reconocimiento de derecho positivo en el artículo 1º de la Ley Fundamental de la República Federal Alemana que establece: “1) La dignidad humana es intangible. en este sentido.. así como en el artículo 10. por ello. (3) Los siguientes derechos fundamentales vinculan a los poderes legislativo. Dignidad. como se produce en los casos en que son vulnerados los derechos aludidos. Pues bien.ar/doctrina/articulos/dignidad-derechos-humanos-y-democracia (12/03/2010). de la paz y de la justicia en el mundo.carece de dignidad. Respetarla y protegerla es obligación de todo poder público. el libre desarrollo de la personalidad.” 32 . De lo que se trata a partir de la adscripción de dignidad a todo ser humano viviente. página de Internet: http://www. los derechos inviolables que le son inherentes. Derechos Humanos y Democracia. La dignidad de la persona. es impedir que sea utilizado como un “mero” instrumento para la consecución de un fin determinado. lo que se hará a continuación. el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. ejecutivo y judicial como derecho directamente aplicable”. reconoce los derechos humanos inviolables e inalienables como fundamento de toda comunidad humana. procede examinar la libertad de religión como concreción o una expresión particular de la libertad ideológica. E. 10 Véase Garzón Valdés.org.acaderc. que estipula: “1.1 de la Constitución Española de 1978. predicar la dignidad de X es lo mismo que predicar su humanidad”10. (2) El pueblo alemán. de conciencia o de pensamiento.

que con respecto a la libertad ideológica o de pensamiento. Madrid. no es tan uniforme entre los constitucionalistas.1 de la Constitución no es más que la delimitación y fijación de libertades que van de la más genérica –la libertad ideológica o de pensamiento. sin embargo. A.. 290. es decir la creencia o no de 11 Al respecto.La libertad de religión como “concreción” de la libertad ideológica o de pensamiento. pero sin mayores relaciones. una es el género y la otra la especie de forma que la tríada mencionada por el artículo 16. Pues bien. MARTINEZ DE PISON CAVERO ha comentado: “Precisamente en este punto es en el que se manifiestan las mayores disensiones en la dogmática eclesiasticista. como Ibán. como se ha adelantado en la introducción de este trabajo. Constitución y Libertad religiosa en España. quien se niega a considerar que la libertad de religión y la libertad de pensamiento están vinculadas en una relación de género a especie. ha sido defendido por la doctrina del derecho eclesiástico11. como González del Valle o Llamazares. Se ha discutido si la libertad de religión tiene un contenido distinto de la libertad ideológica o de pensamiento. para otros. Martínez de Pisón Cavero. 12 Esta posición. J.2. y una muestra de ello es la posición sostenida por Abraham BARRERO ORTEGA.. Viladrich. 97-112. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Dykinson. y lo segundo por la mayor parte de los constitucionalistas12. La libertad religiosa en España. Lo primero. págs. Madrid.. la libertad ideológica y la libertad religiosa son dos libertades distintas. pág. con vínculos. este autor estima que ambas libertades poseen un contenido distinto y que no cabe su equiparación. Por el contrario. con un estatuto jurídico distinto. Véase Barrero Ortega. 2006. 33 . ostenta la libertad de religión. en esta investigación se defienden las ideas relativas al carácter de concreción. Para unos. particularmente en lo que atañe al fenómeno religioso. entre otros. o si la primera ha sido comprendida dentro de la segunda en una relación de género a especie. 2000.a la más específica –la libertad religiosa y de culto–”.

las creencias o los pensamientos que pueda tener el individuo con respecto al fenómeno religioso (así como las acciones que adopte luego de asumir determinadas creencias y convicciones) son precisamente las que han sido protegidas por el goce de esta libertad. cit. La libertad religiosa en España. A pesar de lo anterior. De 13 Ver Barrero Ortega. las cuales también reclaman por parte del ordenamiento jurídico el mismo grado de protección que en el caso anterior. teniendo en cuenta que en el fondo. pág. 103. 34 . Y no puede ser de otro modo. se priva a la religión de su contenido más específico..un ser supremo y la transcendencia o no del alma humana a la muerte. op. A.. desconociéndose sin embargo que la libertad de religión también comprende aquellas posturas ateas o agnósticas con respecto a aquél (sobre lo cual se volverá más adelante). Nótese que en la justificación realizada por el autor se parte de una valoración previa acerca de la trascendencia del alma humana a la muerte y la existencia de un ser supremo para defender la especificidad del fenómeno religioso. Abraham BARRERO ORTEGA defiende que si se reduce la libertad de religión a una mera concreción de la libertad ideológica o de pensamiento. sea: “la relación vital y comprometida del hombre con lo sagrado y trascendente para compararlo como una manifestación cultural o costumbrista de los pueblos”13.

cualquiera que sea la posición que se asuma sobre las mencionadas creencias. Artículo 16. Casas Baamonde. 35 .. M. 16. pág. RUÍZ MIGUEL ha comentado: “dos manifestaciones palpables de cómo la libertad religiosa no es sino una concreción de la ideológica se pueden observar. no dejan de ser por ello manifestaciones culturales de determinadas agrupaciones. Fundación Wolters Kluwer. E. En la misma línea se apunta Dionisio LLAMAZARES FERNÁNDEZ.3 CE al derecho de los padres “para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Sobre el particular. que debe merecer idéntica protección. No hay duda entonces que la libertad de religión es una concreción de la libertad ideológica o de pensamiento. M. 27.1 CE no son dos derechos ni dos libertades separables con regulaciones 14 Véase Ruiz Miguel. XXX Aniversario. 2008. y. segundo. primero. quien sostiene: “lo primero que hay que decir es que lo que consagra el artículo 16.1 y 16. y Rodríguez-Piñero y Bravo Ferrer. La libertad de pensamiento. que por la adopción o no de un tipo de creencias. en Comentarios a la Constitución Española.lo que se trata en el fondo es de conferir el mismo tratamiento con respecto a ambas posiciones. 27.6 CE. donde quedan amparados tanto quienes desean para sus hijos una específica formación religiosa como quienes desean que permanezcan al margen de cualquier religión positiva.. tanto si es de carácter religioso como si es laico14”. Directores. en la mención del art. en la figura del ideario de los centros docentes creados al amparo del art. A.2.

2007. pág. sin duda es relevante el planteamiento realizado por LORCA NAVARRETE. una y la misma libertad: la libertad religiosa es la especie del género libertad ideológica que se identifica con la libertad de convicción. Derecho de la Libertad de Conciencia. y. Tercera Edición. De modo que la libertad de religión constituye una especie de la libertad más general de pensamiento o ideológica con respecto al fenómeno religioso (es decir. I. Libertad de Conciencia y Laicidad. y lo mismo hay que decir de la idea o de la mera opinión”15. Thomson-Cívitas.. entre ellos la libertad de expresión o de asociación y de reunión. que como se verá más adelante contiene una vertiente interna (que designa la facultad del individuo de asumir o no determinadas creencias religiosas) y otra externa (que supone la posibilidad del particular de profesar libremente sus convicciones. sobre las ideas o las convicciones relativas a la trascendencia del alma humana a la muerte y la existencia de un ser superior). sino uno y el mismo derecho. Al respecto. 25. está contenida conceptualmente en ella. Navarra. Lo cual quiere decir que la creencia y la convicción pueden ser religiosas o no religiosas. así como las interacciones que se producen en el goce de 15 Véase Llamazares Fernández. sin más limitaciones que las provenientes del orden público). 36 . D. en cuanto a la libertad de religión como concreción de la libertad ideológica y de expresión. caso en el cual la libertad de religión también se vincula con otros derechos o libertades fundamentales. por tanto.específicas diferentes.

aparte de que supondría eliminar de su contenido algunas manifestaciones que sin duda han de entenderse incluidas en el mismo para que el derecho "pueda reconocerse como perteneciente a su propia categoría jurídica. ha sido realizado por el Prof. del siguiente modo: “Desde el punto de vista del contenido esencial de los derechos. Sin esta última. 168. F. Por otro lado.1. la cuestión es compleja. parece difícil defender que la expresión (o manifestación. tratar todos estos supuestos como manifestaciones del contenido esencial la libertad de pensamiento. acerca de la vinculación de la libertad de religión con otros derechos o libertades fundamentales como la de expresión.. cabría entender que la libertad de pensamiento es un derecho de 37 . Por un lado. o que ello carezca de relevancia. Un comentario muy interesante.. si bien susceptible de alguna objeción teórica. Así. Díaz Revorio.) de contenido ideológico o religioso no forma parte del contenido esencial del derecho del artículo 16. Tercera Edición. de acuerdo con las ideas y convicciones generalmente admitidas entre los juristas". Por ello la vía emprendida por el Tribunal Constitucional. Ediciones Pirámide. todo lo cual también se comparte en esta investigación. aquéllas quedarían en algo meramente testimonial radicado en la esfera interna de los sentimientos o las convicciones más intimas de la persona”16. resulta una buena solución práctica. asociación. Madrid. necesitan de la libertad de expresión como cauce común de su real y efectiva existencia y manifestación.esas libertades. J. implicaría dejar de lado las singularidades en cuanto a regulación y límites que la Constitución recoge para tales derechos. entender que la libertad de pensamiento es un derecho puramente residual no parece muy acorde con la configuración constitucional de la misma. Derechos Fundamentales y Jurisprudencia. tanto la libertad ideológica como la libertad religiosa. de la siguiente manera: “apurando el planteamiento puede decirse que. obviando otros derechos fundamentales más "especiales" con respecto a aquélla. pág. 16 Ver Lorca Navarrete. 2008.

aunque. manifestación o asociación de contenido no ideológico ni religioso. La libertad de ideología y religión. en cuanto constituye un presupuesto o un sustrato ontológico de las libertades ideológica y religiosa. F. en tales casos habrá que tener en cuenta ambos derechos o libertades.Una vez aceptado que la libertad de religión constituye una manifestación específica (o una concreción) de la libertad ideológica (y. No. Lo único que sucede es que en ciertos casos se da la concurrencia de derechos. aunque afecte principalmente a uno de ellos. pág. no es menos cierto que se halla implícitamente anclada en su artículo 16. 212. sostiene la autora “en la génesis de estas dos libertades se encuentra la voluntad del constituyente de salvaguardar una esfera privada del individuo exenta de intromisiones externas a la que el ordenamiento otorga una protección plena. a efectos prácticos. En dicha esfera individual se integran las ideas o amplio contenido. 1997. J. es conveniente de seguido examinar las relaciones entre la primera y la libertad de conciencia. 38 . en términos más generales..1. De este modo. por ejemplo. de la libertad de pensamiento) con respecto al fenómeno religioso.” Véase Díaz Revorio. habrá que considerar también a qué derecho afecta principalmente el supuesto. algunas de cuyas manifestaciones lo son al tiempo de otros derechos fundamentales. pudiendo englobarse el supuesto en varios derechos. VALERO HEREDIA afirma que si bien la libertad de conciencia no ha sido expresamente consagrada en el texto constitucional. Al respecto. ya que obviamente hay supuestos de expresión. manifestación o asociación. Anuario Parlamento y Constitución. 1. Todo ello no significa que las libertades de expresión. sean simples manifestaciones de la libertad de pensamiento.

creencias de la persona que conforman las convicciones más arraigadas en su foro interno y que. 18 Véase Espín Templado. el mismo autor agrega: “Dentro de esta libertad de pensamiento. ESPIN TEMPLADO prefieren utilizar el término libertad de pensamiento para referirse a ese denominador común o sustrato genérico. Mientras que en su proyección externa. sobre la existencia de un ser (o varios) superior al hombre y creador de todo lo existente. Madrid. La libertad de conciencia. A.. o sobre concepciones análogas sobre el origen y sentido de todo el universo. que esa libertad designa el: “derecho de toda persona a mantener en libertad sus ideas y convicciones y a manifestarlas externamente mediante la palabra o sus propios actos”18. son la base de su más trascendente autodeterminación personal y vital”17. entre ellos. El ordenamiento constitucional. por su parte. de tal modo. pág. Ambas libertades presentan una doble faceta. por tanto. más bien utiliza la expresión libertad de creencias para referirse a la mencionada libertad genérica o denominador 17 Ver Valero Heredia. consiste en el derecho a mantener las ideas y las convicciones propias sobre el origen del hombre. Vol. Cabe mencionar que algunos autores. Tirant Lo Blanch. Al respecto. 2007. E. neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). la Constitución contempla expresamente la existencia de determinadas restricciones” . 2008. Otro sector de la doctrina. Ministerio de Justicia. Secretaría General Técnica. la puramente personal e interior al individuo y la proyección exterior de la misma. 39 . 1. 224. Derechos y Deberes de los ciudadanos. La libertad religiosa. 24.. la libertad ideológica puede definirse como el derecho a mantener las ideas y convicciones de cualquier tipo sobre la sociedad y la comunidad política. Valencia. pág. entre ellos DE ESTEBAN Y TREVIJANO SÁNCHEZ. Derecho Constitucional.

op. pág. esto es. Coordinador Ibán. En estos términos la utiliza MARTINEZ DE PISÓN CAVERO cuando afirma que: “la libertad de creencias. C. se declaran ateos. y que comprende tanto aquellas convicciones que parten de una valoración positiva acerca del fenómeno religioso (es decir. neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). En todo caso. la libertad ideológica y religiosa. 18. 49. op. 1993. Gregorio PECES-BARBA coincide con VALERO HEREDIA. de la existencia de un ser 19 Véase De Esteban. Constitución y Libertad religiosa en España. Volumen II.. J. cit. 40 . Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense Madrid. cit.. protege también el derecho de quienes no profesan una religión. Madrid. “Algunas reflexiones sobre la libertad ideológica y religiosa” en Libertad y derecho fundamental a la libertad religiosa. 311.. Tales ideas son compartidas en alguna medida en esta investigación. pág. A. En palabras del autor: “la libertad de conciencia se encuentra constituida por lo que la Constitución española denomina libertad ideológica y religiosa”21.J. Citado por Valero Heredia.. pág. pag. como se ha adelantado desde la introducción. y González-Trevijano Sánchez. en cuanto considera que la libertad de conciencia se manifiesta a través de las libertades ideológica y religiosa. Editorial Revista de Derecho Privado. 25. 20 Véase Martínez de Pisón Cavero.. La libertad de conciencia. 21 Ver Peces-Barba. J. Curso de Derecho Constitucional Español. agnósticos o indiferentes ante esta cuestión”20.. I.. 1989. en el sentido que la libertad de religión constituye una concreción de la libertad ideológica y de pensamiento. siempre que se entienda.común19. a la que habría que añadir como hacen los textos internacionales “o de convicción”. G. P.

la doctrina costarricense ha señalado que se concreta precisamente en el reconocimiento de un 22 Sobre lo anterior se profundizará más adelante al examinar el contenido y las vertientes de la libertad de religión. Pues bien. así como en los Instrumentos Internacionales en materia de Derechos Humanos.supremo. En lo que toca al objeto o al contenido de la libertad de religión. así como sus vertientes. así como cualquier manifestación externa de esas posturas iniciales22. una vez examinado el carácter de concreción que ciertamente ostenta la libertad de religión con respecto a la libertad ideológica y de pensamiento. 41 . Más allá de los ámbitos aludidos. 3. como aquellas en las cuales se han negado tales valoraciones. cualquier otra idea.El objeto de la libertad de religión. que constituyen el sustrato común del derecho protegido en los diversos Textos Fundamentales que se han comentado en esta investigación. por la libertad de pensamiento. asumiéndose asimismo posiciones ateístas o agnósticas. como de la trascendencia del alma a la muerte). de seguido será revisado el objeto de la libertad de religión. en términos todavía más generales. creencia o manifestación del particular se encuentra protegida por la libertad ideológica y..

La libertad religiosa en España.ámbito de libertad a favor del individuo. Al respecto.. pág. En términos similares.. Volumen II. San José. superior. Editorial Juriscentro. se discute si la libertad de religión es un derecho ejercido únicamente por quienes han asumido de previo alguna convicción religiosa desde una perspectiva positiva (es decir. 91. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. 472. El Derecho de la Constitución. R. 42 . o la trascendencia del alma humana a la muerte. Madrid. la enseñanza y su difusión a terceras personas23. IBÁN argumenta 23 Véase Hernández Valle. pág. A. por lo que más allá de este ámbito. o si comprende también el caso de los agnósticos y los ateos. cualquier otra manifestación de esa escogencia inicial habría que reconducirla a la libertad de pensamiento o de ideología. que designa la facultad del particular de elegir libremente su religión y sus creencias. 24 Véase Barrero Ortega. BARRERO ORTEGA afirma que la libertad de religión supone un ámbito de inmunidad de coacción a favor del individuo. otra externa. que presenta una doble vertiente: una interna. cuya libertad de religión se agotaría justamente en el momento en que no han asumido ninguna. a partir de la creencia de un ser supremo. 2006. que le posibilita manifestar esa decisión mediante la celebración de ritos. 1994. En este orden de ideas. para abrazar una fe religiosa determinada y de ordenar su propia vida individual o social de acuerdo con esas creencias24.

26 Ver López Castillo. Madrid. pág. ¿Qué es esa libertad ideológica en relación a la religiosa? La respuesta me parece clara: la libertad religiosa es la ejercida en el seno de confesiones. A. Derecho Eclesiástico.. es la que regula la LOLR. 43 . Por su lado. Citado por Martínez de Pisón Cavero. carece de sentido. aquella que trae su origen en la creencia de la existencia de un ser supremo. 1999. ateísmo..C. mayo-agosto. año 19. págs. 56. 102-103. no tiene ningún sentido invocar el goce de este derecho fundamental para 25 Ver Ibán I. etc. en definitiva. 84-85. Dykinson.. 294. como las ideas. Revista Española de Derecho Constitucional. Núm. Constitución y Libertad religiosa en España. Prieto Sanchís. A. al ejercitar su libertad inicial de religión. 1997. como la libertad de conciencia o ideológica26. Madrid. pág. En la misma línea.que: “no se puede olvidar que el artículo 16 [de la Constitución Española de 1978] se refiere a lo “religioso” y que entender que la mención a la ideología en el mismo sentido lo pretenda ser a opciones políticas. es.. Acerca del derecho de libertad religiosa. y Montilla. 2000.. rechaza todo sistema religioso al declararse agnóstico o ateo. Antonio LÓPEZ CASTILLO considera que las creencias. sobre lo religioso y lo divino deberían encontrarse dentro de la libertad de religión. mientras que otros fenómenos como el ateísmo y el agnosticismo o el indiferentismo religioso deberían colocarse en el goce de otros derechos y libertades fundamentales. estéticas. en tanto que las otras opciones (agosticismo. e indiferentismo) tiene su anclaje en la libertad ideológica”25. BARRERO ORTEGA sostiene en el caso en que la persona. L. J. McGraw-Hill.

J. La libertad religiosa en España. mientras que en el segundo. mientras que la protección de las posturas agnósticas o ateas más bien se reconducirían a la libertad ideológica.. P. cit. 27 Véase Barrero Ortega. (…). Y cualquier tipo de actividad. lo incluido en el derecho de libertad religiosa es el derecho a no tener creencias religiosas. 142-146. Es decir. Sobre el particular. 107. 106.. 28 Véase Barrero Ortega... pero nada más. cit.. pág. Eunsa. expresión. A. puede verse garantizada por otro tipo de tutela constitucional cual podría ser la correspondiente a la libertad ideológica.1a y 3. En apoyo a su tesis. de inhibición ante la elección religiosa. A. De este modo. y Ferrer Ortíz. págs. pág.2 de la Ley Orgánica 7/1980. tras señalar que comprende el derecho a profesar las creencias religiosas que libremente elija o a no profesar ninguna28. 44 . cit. incluso congruente con su opción antirreligiosa. VILADRICH y FERRER ORTIZ. por el ateísmo o el agnosticismo). la libertad de religión únicamente cubriría las acciones del individuo en el marco del ejercicio positivo del fenómeno religioso. BARRERO ORTEGA menciona los artículos 2. Así. distinguen dos momentos en el objeto del derecho protegido por la libertad de religión: “la libertad del acto de fe y la libertad de culto”. La libertad religiosa en España. Ver Viladrich. op. J.. y de acuerdo con el mismo autor. op... de 5 de julio. A. 106-107. op. Pamplona. finalidades y entidades relacionadas con el estudio y experimentación de los fenómenos psíquicos o parapsicológicos o la difusión de valores humanísticos o espiritualistas u otros fines análogos ajenos a los religiosos. La libertad religiosa en España. los cuales excluyen del ámbito de protección de la libertad de religión las actividades. “la libertad religiosa se ha agotado con su opción antirreligiosa y hasta aquí llega la garantía propia de esta libertad. 1996. reunión o asociación”27. en el primer momento. Derecho Eclesiástico del Estado Español.sustentar derivaciones de la postura original de negar el fenómeno religioso. la tutela jurídica incluye tanto la escogencia positiva como la negativa (es decir. Citado por Barrero Ortega. págs.

véase Martínez de Pisón Cavero. en particular. el artículo 16. MIRET MAGDALENA y otros.Sobre el particular.. tampoco tienen presente los últimos desarrollos de la filosofía y la sociología de las religiones que. En efecto. 30 Ver Martínez de Pisón Cavero. Capacidad que es considerada en otros lugares de la Constitución. op. pese a la mención a la libertad religiosa y de cultos a continuación de la ideológica. ésta difícilmente se distingue de la ideología. pág. tal y como apuntan DÍAZ SALAZAR. Constitución y Libertad religiosa en España.1) habla de la libertad religiosa –junto a la religiosa y de cultos. cit. por supuesto. Al respecto. en el artículo 20”. Al respecto. ni.como un obsequio remoto a la tradición de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano y. señalan nuevos derroteros y las formas modernas de religión”30.. Porque para quien no está abierto a la perspectiva religiosa. 45 . En todo caso. 296. Constitución y Libertad religiosa en España.. 297. va decantando todo su contenido hacia la libertad en relación con el factor religioso y deja a parte otras manifestaciones de la capacidad del hombre de tomar postura ante distintos interrogantes. como las negativas: agnósticas o ateas. que parte a su juicio de un concepto muy tradicional de religión “que no tiene en cuenta ni su evolución en la filosofía práctica desde la Ilustración –ahí están las referencias obligadas a VOLTAIRE y HUME-. el artículo (16. J. sin duda es relevante la crítica y la posición adoptada por MARTINEZ DE PISÓN CAVERO (que nos parece más razonable) en el sentido que la libertad de religión comprende tanto las acciones realizadas a partir de una valoración inicial positiva del fenómeno religioso. pág. ni los interesantes estudios de WEBER y DURKHEIM. cit. de manera más inmediata. para MARTINEZ DE PISÓN CAVERO las posturas aludidas soslayan los 29 Sobre el tema que nos ocupa Amorós ha comentado: “Por otra parte. especialmente. al modo de concebir la religión desde perspectivas no religiosas. op. dicho autor objeta la posición adoptada por IBÁN y AMORÓS29.. J.

Revista Europea de Derechos Fundamentales. inspirándose en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos. 213-220. Constitución y Libertad religiosa en España. J. cit. aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 25 de noviembre de 198132. págs. pág. de este modo y de acuerdo con la misma autora: “respecto al contenido podemos decir. dado que se dirige a privilegiar una forma de religión sobre las demás”31. por ejemplo. Igualdad y no discriminación por razón de religión. pero no una condición necesaria ni suficiente. el artículo 1. proclama los principios de igualdad y 46 .. 298. interesado. 32 Un comentario relevante al contenido de esta declaración puede ser hallado en Souto Galván E. según los cuales la creencia en Dios es un elemento de las confesiones. una postura como la vista deviene en mero dogmatismo. el budismo y las religiones orientales quedarían fuera del concepto de confesión o religión lo cual es un sinsentido.últimos desarrollos de la filosofía de la religión.. En este orden de ideas. que la Declaración. las nuevas formas de la religión van por la senda de su vaciamiento. Probablemente.. primer semestre 2008. op. n 11. dispone: 31 Véase Martínez de Pisón Cavero.1 de la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones. Ante semejante fenómeno de difuminación de los perfiles. Por el contrario. de su ritualización y conversión en usos sociales. en la proyección de los sentimientos religiosos hacia otros objetos que poco tienen que ver con Dios. En palabras del autor: “Hasta el punto es así que de hacer caso a Amorós.

religión o convicciones. sin distinción. “velen por que sus regímenes constitucionales y legislativos proporcionen a todos. de Eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o en las creencias. de la sesión 34º de 14 de diciembre de 2007. el Consejo de Derechos Humanos ha adoptado la resolución 6/37. conciencia. Este derecho incluye la libertad de tener una religión o cualesquiera convicciones de su elección. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento. manifestaciones de la libertad religiosa y la interpretación y la eficacia de estos derechos”.“Artículo 1 1. religión o convicciones. conciencia. entre otras cosas proporcionando recursos eficaces para los casos en que se viole el derecho a la libertad de pensamiento. protección de la libertad de educación moral o religiosa del niño. así como las violaciones de la libertad de pensamiento. entre otras cosas. conciencia. así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente. e insta a los Estados para que. En forma reciente. religión y creencias. en la cual entre otras cosas: “condena todas las formas de intolerancia y discriminación basadas en la religión o en las creencias. de la discriminación e intolerancia y las medidas para su prevención y eliminación. de conciencia y de religión. religión o creencias”. garantías adecuadas y efectivas de libertad de pensamiento. así como las dimensiones de este derecho desde los siguientes apartados: concepto y naturaleza del derecho a la libertad de pensamiento. tanto en público no discriminación y de igualdad ante la ley y el derecho de libertad de pensamiento. religión o creencias o el derecho a profesar libremente la propia religión. incluido el derecho a cambiar de religión o creencias”. conciencia. conciencia. 47 .

” De modo que en esta disposición se brinda igual tutela tanto en el caso en que se asuma una posición positiva con respecto al fenómeno religioso. mediante el culto. todas las cuales reclaman el mismo ámbito de protección por parte de los poderes públicos33. On peut faire le choix d'une confession. ne pas le faire ou simplement attendre le moment opportun pour se décider". 34 Cabe mencionar que en el ordenamiento jurídico costarricense. al menos en el ordenamiento jurídico costarricense34. motivo por el cual los particulares pueden exigir directamente su cumplimiento ante las autoridades públicas (por ejemplo. La liberté religieuse et le régime des cultes. pág. a diferencia del criterio mayoritariamente sostenido en el sistema de justicia constitucional europeo (particularmente en los casos de Alemania. Presses Universitaires de France. Véase Robert. la práctica y la enseñanza. De ahí que resulta incuestionable que la libertad de religión comprende. aquellas manifestaciones que realicen los 33 A mayor abundamiento. Jacques ROBERT ha considerado que: "la liberté religieuse n'est en effet pas seulement la liberté du choix d'une religion mais encore la liberté de professer la croyance ou l'incroyance mas encore la liberté de ne rien professer du tout. los Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos. como en el supuesto en se advierta otro tipo de creencias o convicciones. la observancia.. J.como en privado. Italia y España). poseen un carácter normativo indiscutible y constituyen verdaderas reglas jurídicas (no así meros criterios de interpretación de los derechos reconocidos en las distintas Constituciones). 1977. 101. Paris. mediante la interposición de un recurso de amparo ante la Sala Constitucional de la Corte 48 .

No. El artículo 10.. (Premio Rafael Martínez Emperador 1998). Ahora bien. Revista Europea de Derechos Fundamentales. 3435-92 y su aclaración: No. Suprema de Justicia) aunque no estén reconocidos de manera positiva y en forma expresa en la Constitución de la República de Costa Rica. deben prevalecer por sobre éstos. y de igual manera en Saiz Arnaiz. A. págs. No. Se trata entonces de una construcción efectuada por la Sala Constitucional a partir de los alcances del artículo 48 de la Constitución Política. 231395. 2000-09685 de 1 de noviembre. o tutela de un determinado derecho. 2002-10693 de 7 de noviembre. 1147-90 de 21 de septiembre. No. Madrid. como aquellas acciones que tengan como punto de partida la negación de las creencias relativas a la existencia de un ser supremo o la trascendencia del alma humana a la muerte.particulares luego de haber asumido una valoración positiva con respecto al fenómeno religioso. a diferencia de otras normas y reglas del Derecho Internacional. y la No. 2007-1682 de 9 de febrero de 2007. Consejo General del Poder Judicial. nº1/primer semestre de 2003. La apertura constitucional al Derecho Internacional y Europeo de los Derechos Humanos. en la medida en que brinden mayor cobertura.2 de la Constitución Española. 71-107. entre ellas: la No.. sino que sus disposiciones. 1999. Lo anterior. 5759-93. No. T. no tienen únicamente un valor superior a la ley de acuerdo con el artículo 7° de la Constitución Política de la República de Costa Rica. un comentario detallado sobre la manera en que el sistema de los derechos fundamentales en el ordenamiento jurídico español ha sido reforzado con la incorporación al Consejo de Europa y a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos puede ser encontrado en: Freixes Sanjuán. No. y que ha sido plasmada en reiteradas decisiones. de 9 de mayo. 1739-92 de 1° de julio. a partir de una interpretación según la cual dichos instrumentos. 49 . La integración europea y el refuerzo de las garantías de los derechos fundamentales.

y se encuentran las condiciones necesarias para un equilibrio normativo adecuado a la problemática moderna de la libertad religiosa”.. 14 CE). bien entre distintas confesiones religiosas. es innegable que en este supuesto se parte de una discriminación hacia las convicciones que se originan a partir de una valoración negativa con respecto al fenómeno religioso. como lo hace BARRERO ORTEGA. La libertad religiosa en España. lo cual justamente forma parte del ámbito de protección de la libertad de religión en los términos de la declaración aludida.. A. El Estado democrático ha de elaborar principios de significado universal de libertad religiosa y de igualdad jurídica referidos a toda orientación religiosa o arreligiosa (art. es preciso mencionar que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos tiene una concepción bastante amplia del ámbito de aplicación del artículo 9 del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. conciencia y 35 Sobre el particular. En un horizonte teórico de tal amplitud se encuentran los términos esenciales para una relación paritaria. bien entre religión y ateísmo. parcial. op. el autor ha afirmado: “De la exclusión. cit. 107.Pero es que aún en el supuesto en que se defienda. relativo a las libertades de pensamiento. del ateísmo y del agnosticismo del nomen iuris de la libertad religiosa no debe seguirse el encumbramiento de la religiosidad a nivel del valor positivo y nacional y la marginación de la incredulidad y del ateísmo contemplándolos como elementos negativos y extraños a las tradiciones del país. 50 . Véase Barrero Ortega. que la adopción del sentido restringido de la libertad de religión (que no incluye las concepciones ateas ni agnósticas) en modo alguno pretende establecer un trato de favor hacia la religión en cuanto tal y hacia las expresiones de religiosidad35. A mayor abundamiento. pág.

religión. En este orden de ideas. de 23 de febrero de 1982. págs. como ha sido el caso del Movimiento Gnóstico Cristiano Universal de España.. 37 Sobre todo lo anterior se puede consultar Lasagabaster Herrarte I. Convenio Europeo de Derechos Humanos. han sido cubiertas por el goce de este derecho fundamental: el pacifismo (ver Arrowsmith c. es interesante la postura adoptada por el Tribunal Constitucional Español al calificar determinados movimientos que no se ajustan a las confesiones tradicionales.36 De esta forma. Cívitas. como se deduce del criterio sostenido en el asunto Koffinakis c. coherencia. decisión de la Comisión de 12 de octubre de 1978). escépticos y los indiferentes. de 29 de abril de 1999)37. además de las religiones tradicionales como la cristiana y sus distintas iglesias. Segunda Edición. Grecia de 25 de mayo de 1993. Reino Unido. 51 . que cubre tanto las seculares como las 36 Al respecto se puede consultar el asunto Campbell y Cossan c. Reino Unido. Thomson Reuters (Legal) Limited. Comentario Sistemático. 395-398. tanto en beneficio de los creyentes. y otros. o la oposición de casa por motivos éticos (véase Chassognou y otros c. aunque el Tribunal no ha definido el concepto de religión. e importancia”. Francia. Navarra. sí ha establecido que: “para que una convicción cuente con protección prima facie debe tratarse de ideas que alcancen cierto nivel de fuerza. 2009. en la cual se utiliza el término libertad de creencias. en la sentencia 141/2000 de 29 de mayo. el judaísmo o el islam. cuanto de los agnósticos. En todo caso. seriedad.

En este orden de ideas. La evolución de la libertad religiosa en la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional. No cabe duda entonces que la libertad de religión actualmente comprende tanto aquellas manifestaciones que se realicen luego de haber asumido una posición favorable con respecto a la existencia de un ser supremo y superior. así como el derecho a no profesar ninguna religión o creencia. no teístas y ateas. 2006. Es claro 38 Véase Oliveras Jané. pág. en esa decisión se “utiliza la vía interpretativa del artículo 10. sino que por el contrario se defiende una posición atea o agnóstica sobre el particular. así como en la vida eterna. OLIVERAS JANÉ menciona otra sentencia (46/2001 de 15 de febrero) en la cual el recurrente era la Iglesia de la Unificación. añadiendo que “el artículo 18 no se limita en su aplicación a las religiones tradicionales o a las religiones o creencias características o prácticas institucionales análogas a las de las religiones tradicionales”.2 CE y reproduce la interpretación del artículo 18. adopta un concepto amplio de las creencias con características o prácticas institucionales análogas a las de las religiones tradicionales”38. 33. De acuerdo con la autora. como cuando no se comparte una posición en ese sentido. Revista Catalana de Dret públic. Por lo tanto.. según el cual el citado precepto “protege las creencias teístas.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que realiza el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas al Comentario general de 20 de julio de 1993. 14 52 . los términos creencia o religión deben entenderse en sentido amplio”.religiosas. N. núm.

en la misma medida. en ambos casos la elección del particular ha sido cubierta por el goce de este derecho fundamental y. así como sus alcances. Una vez aclarado que la libertad de religión comprende tanto aquellas situaciones en que se adopta una valoración positiva o negativa con respecto al fenómeno religioso y..que ambas situaciones caben dentro del objeto de protección de la libertad religiosa. en los términos en que ha sido proclamada en las distintas constituciones vigentes (entre ellas la española. También serán expuestos algunos criterios jurisprudenciales con respecto al disfrute de ambas libertades. como en los Instrumentos Internacionales en materia de Derechos Humanos. en aquellos sistemas de justicia constitucional donde así ha sido consagrado. conviene profundizar sobre las vertientes o los alcances de la libertad de religión. la alemana y la costarricense).Las vertientes y los alcances de la libertad de religión. de distintos tribunales constitucionales en el ejercicio de las funciones que les han sido encomendadas por el ordenamiento jurídico. es susceptible de protección por medio del recurso de amparo. por ende. 53 . De seguido serán desarrolladas las distintas vertientes de la libertad de religión: la interna y la externa. 4.

que la libertad religiosa se bifurca en dos vertientes que reclaman protección por parte del ordenamiento jurídico. Sobre el particular. El tratamiento dogmático del derecho de libertad religiosa y de culto en la Constitución Española. con las restricciones razonables para respetar el orden público previsto por ley y los derechos de terceros. cuyo contenido será visto a continuación. el disfrute de la libertad religiosa se equipara a la libertad de culto. 54 . así como de mutar o abandonarlas en el momento en que lo considere conveniente. Así. en su dimensión externa el derecho al libre ejercicio de la libertad requiere del Estado prestaciones fácticas y normativas que tienen. núm. año 22. 138. septiembre– diciembre 2002. 66. consiste en un puro derecho de libertad negativa. con toda claridad. en el otro. Revista Española de Derecho Constitucional.. De lo anterior se deduce. como finalidad hacer posible la práctica religiosa y el culto por los ciudadanos de cualquier confesión”39. en un caso.En este sentido. pág. y designa la posibilidad de los individuos de profesar o de celebrar ritos religiosos. concepción o creencia sobre el fenómeno religioso. se refiere justamente a la posibilidad de un particular de asumir libremente cualquier idea. Beatriz GONZÁLEZ MORENO ha reseñado: “si en su dimensión interna. 39 Véase González Moreno. B. ya veremos que la doctrina especializada distingue entre la vertiente interna y la externa con respecto a la libertad religiosa.

4. De esta manera. ha caracterizado la libertad de religión como un derecho de autonomía. según el criterio sostenido por el Tribunal Constitucional Español en la sentencia 177/1996. N. 9. la misma autora advierte que el Tribunal Constitucional Español. la doctrina especializada normalmente ha distinguido entre la vertiente interna y la externa de la libertad de religión. como el derecho individual que le permite a la persona escoger. por tanto. a menos que sea concretada en una obligación con carácter legal40. op. La evolución de la libertad religiosa en la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional. 10-11. La vertiente interna de la libertad de religión. De modo que el Tribunal Constitucional Español. un espacio de autodeterminación intelectual ante el fenómeno religioso vinculado a la propia personalidad y dignidad individual”. en la STC 46/2001 de 15 de febrero. el sistema de creencias.1. de tal modo que la primera.. Sobre el particular. con ausencia de coacción. Este criterio luego fue reiterado en la decisión 154/2002 de 18 de julio. FJ. pág. Pero la vertiente interna de la libertad de religión también ha sido definida.. al menos inicialmente. cit. siguiendo a OLIVERAS JANE. por MARTINEZ DE PISÓN CAVERO. lo que le ha permitido rechazar. religiosas o 40 Véase Oliveras Jané. pareció admitir una cierta vertiente prestacional del derecho en la medida en que integró la inscripción de una confesión en el Registro de Entidades Religiosas en la dimensión colectiva del contenido de la libertad religiosa. 55 . alguna vertiente prestacional a causa de su reconocimiento constitucional. “garantiza la existencia de un claustro íntimo de creencias y.

relativo a la libertad de pensamiento y expresión.. pero con planteamientos que distan mucho de ser plenamente coherentes con el texto constitucional e. op. incluso. Madrid. Dykinson. que cada persona crea como el más adecuado a su conciencia. y sanciona todas aquellas prácticas tendentes a impedir que alguien cambie de creencias religiosas (de ahí que protege explícitamente. Por su lado. bien se puede consultar: Lasagabaster Herrarte I. con la tradición cultural occidental41.no. pág. en su voto particular el Juez ROUX RENGIFO consideró que la situación planteada también podría vulnerar el derecho consagrado en el artículo 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. 397-398. con respecto a la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 5 de febrero de 2001. 290. Comentario Sistemático. 2000. en el escenario regional interamericano. Constitución y Libertad religiosa en España. págs. En esta oportunidad. es relevante en cuanto a la vertiente interna de la libertad de religión el Voto razonado del Juez ROUX RENGIFO.. J. contra toda 56 . aunque la Corte estimó que la negativa del Consejo de Calificación Cinematográfica Chilena de autorizar la exhibición de la película “La Última tentación de Cristo” únicamente vulneraba el derecho protegido en el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. cit. en el caso “La última tentación de cristo”. Algunos de ellos son los siguientes42: 41 Ver Martínez de Pisón Cavero. También menciona el autor que la libertad religiosa ha sido desarrollada por la doctrina eclesiástica española. y otros. Cabe mencionar que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha esbozado algunos criterios muy relevantes en cuanto a la vertiente interna de la libertad de religión. Convenio Europeo de Derechos Humanos. a sus planes de vida y a los objetivos del perfeccionamiento moral por él elegidos. 42 Sobre el particular. que en su criterio tutela las distintas vertientes de la libertad de religión.

Sentencia de 21 de mayo de 2008).lo que se protege es principalmente la elección. Grecia. No obstante. el proceso de mudar de religión). Grecia. ni obligarle a actuar de modo que se entienda que profesa determinadas creencias (véase igualmente el asunto Alexandridis c. Sentencia de 21 de mayo de 2008). en el asunto Ivanova c. Sentencia de 26 de septiembre de 1996). de adhesión y cambio de las convicciones.el Estado no puede juzgar sobre la legitimidad de las creencias de los particulares (véase el asunto Manoussakis c. 57 . Bulgaria). pensamientos o religión (véase sobre el particular el asunto Alexandridis c. . Grecia. en ese caso no podía llegar a esa conclusión por la falta de material probatorio. . restricción o interferencia.el Estado no puede dictar lo que debe creer una persona ni adoptar medidas coercitivas para que manifieste sus creencias.. - tampoco puede forzar el cambio de creencias (ver la Sentencia de 12 de julio de 2007.

J. Bulgaria).. Sentencia de 21 de mayo de 2008 y C. J.. J. decisión sobre admisibilidad de 12 de diciembre de 2002). . de Roma de 4 de noviembre de 1950. Más adelante será explorada la 58 .las convicciones religiosas no son un dato a tener en cuenta en el momento de individualizar a una persona en sus relaciones con el Estado (ver el asunto Sofianopoulos. ni adoctrinar a la persona sobre una determinada confesión (véase al respecto los asuntos: Alexandridis c. Tales razonamientos sin duda son compartidos en esta investigación.. Spaïdiotis.el Estado no puede investigar sobre las creencias de los particulares. en los cuales el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos ha trazado el objeto y los límites de la vertiente interna de la libertad religiosa. . en el asunto Ivanova c. motivo por el cual el individuo tiene derecho de guardar silencio sobre las creencias religiosas (véase la Sentencia de 12 de julio de 2007. otorga protección absoluta. el Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. decisión sobre admisibilidad de 16 de enero de 1996). y E. Polonia.tratándose del especio interno de la persona. Grecia. Grecia. c. J. Metallinos y Kontogiannis c.

De lo anterior se deduce que la vertiente externa de la libertad de religión comprende en términos muy generales el derecho de todos los individuos y de los grupos al libre ejercicio de su religión y a manifestar sus convicciones sin más 59 . particularmente en lo que respecta al criterio del margen de apreciación. en lo que atañe a la vertiente externa de la libertad de religión. Por lo pronto conviene examinar el contenido de la vertiente externa de la libertad religiosa. La vertiente externa de la libertad de religión. que a nuestro juicio constituye un severo impedimento al reconocimiento universal de la libertad religiosa a todas las personas vivientes. así como las líneas jurisprudenciales que al respecto ha desarrollado el Tribunal aludido.relación entre la libertad de religión y el principio de laicidad estatal. 4. desde la conocida sentencia 177/1996. Ahora bien. lo que se hará a continuación. de 11 de noviembre.2. ha manifestado que: “incluye también una dimensión externa de agere licere que faculta a los ciudadanos para actuar con arreglo a sus propias convicciones y mantenerlas frente a terceros”. el Tribunal Constitucional Español.

43 Ver Cañamares Arribas. 23. Jacques ROBERT ha señalado que: "Il ne servirait à rien de garantir la liberté de l'option si les actions qui en sont la suite logique n'étaient point libres. 60 . así como la posibilidad de no profesar ninguna. conmemorar sus festividades. 115. pág.. se ha sostenido que la vertiente externa de la libertad de religión comprende las siguientes facultades: - el derecho a profesar las creencias religiosas que libremente elija cada persona. Sobre el particular. la règle ou les rites.. pág. Navarra. en toute liberté. celebrar sus ritos matrimoniales y no ser obligado a practicar actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales. Simbología y Laicidad del Estado. cit. op. La liberté religieuse et le régime des cultes. extérioriser son choix et se livrer aux exercices qui lui son prescrits par le dogme. en toute indépendance. Celui qui a librement décidé d'adhérer à telle secte ou d'embrasser telle foi doit pouvoir. En concreto. elles aussi. - el derecho de practicar los actos de culto y de recibir asistencia religiosa de su propia confesión.. J. S. Il faut que chacun puisse. Thomson-Aranzadi. y el derecho de cambiar de religión.limitaciones que las necesarias para el mantenimiento del orden público43. manifester son opinion et n'en subir aucune conséquence". Libertad religiosa. Ver Robert. 2005.

una dimensión colectiva. origina una serie de derechos individuales derivados que. pág. 472-473. cit. - el derecho de reunirse o manifestarse públicamente con fines religiosos y asociarse para desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas44. 2006. pág. Laicidad y Cooperación con las Confesiones en el Estado Democrático de Derecho.- el derecho a recibir e impartir enseñanza e información religiosa de toda índole. en la medida en que constituyen elementos característicos de ésta. El Derecho de la Constitución. En igual sentido se puede revisar el artículo 2º de la Ley Orgánica 7/1980 de 3 de julio. También es cierto de acuerdo con el mismo autor que algunos de estos derechos poseen una proyección pública o social45. como se verá más adelante. op. 61 . siguiendo a José María PORRAS RAMIREZ.. Es claro entonces que la vertiente externa de la libertad de religión. de Libertad Religiosa. J. es decir. Libertad religiosa. R. Thomson-Civitas.. 44 Véase Hernández Valle. M. al precisar quien o quienes pueden ser titulares de este derecho fundamental. se integran en su contenido esencial. 30. Navarra. 45 Ver Porras Ramírez..

Con posterioridad un tribunal estatal de Ulm condenó al recurrente por el deceso debido a la omisión de prestar auxilio a una multa de 200 marcos alemanes. De esta manera. reemplazables por 10 días de prisión. en la cual se puso de manifiesto la imposibilidad de reprochar al recurrente la omisión de convencer a su esposa de algo que estaba en contra de sus convicciones religiosas (recibir una transfusión de sangre). son numerosas las sentencias de los tribunales constitucionales. para precisar el contenido esencial de las libertades aludidas. aunque resulta materialmente imposible en este trabajo comentar cada uno de esos casos. el recurrente pertenecía a una asociación religiosa de la comunidad evangélica de hermanos. es posible mencionar la sentencia del Tribunal Constitucional Federal Alemán. así como de los organismos internacionales de protección de derechos humanos. Su esposa también pertenecía a esa comunidad y se negó a recibir tratamiento (es decir a practicarse una transfusión) luego de una aguda falta de sangre por el nacimiento del cuarto hijo.Ahora bien. en los cuales se ha potenciado los alcances de la vertiente externa de la libertad de religión. 32.98 de la Sala Primera de 19 de octubre de 1971. pese a haber fallecido durante el nacimiento de su cuarto hijo46. al cabo de la cual finalmente falleció. Sobre el particular. 46 En este caso. 62 . sí se considera pertinente analizar algunos casos emblemáticos.

de los valores constitutivos de la comunidad. la libertad de creencia le garantiza a los individuos un espacio legal libre de intervenciones estatales. en el que se puedan dar la forma de vida que corresponda a sus convicciones. de darlas a conocer y de expandirlas. sino también la libertad externa de manifestar las creencias. que se relaciona con los principios imperativos. Según el Tribunal. Por tanto.En este pronunciamiento. Esta no abarca por tanto sólo la libertad (interna) de creer o no creer. Más aún. se encuentran protegidas por la libertad de creencia. Dentro de esto se encuentra también el derecho del individuo a dirigir la totalidad de su comportamiento con base en las enseñanzas de su credo y a actuar de conformidad con sus convicciones internas. esto es. que en una situación concreta de la vida no requieren necesariamente de una reacción religiosa exclusivamente. ésta se extiende también a las convicciones religiosas. en un Estado en el que la dignidad humana es el valor supremo y en el que la libre autodeterminación del individuo hace parte igualmente. no sólo las creencias. pero que consideran esa reacción como la mejor y como el medio más adecuado para superar la situación de 63 . el simple consentimiento de las creencias religiosas o las convicciones no religiosas. el Tribunal Constitucional Federal Alemán señaló que la sentencia impugnada interviene de manera ilegítima sobre el derecho fundamental del recurrente a la libertad de creencia y conciencia. En esta medida la libertad de conciencia es más que una tolerancia religiosa.

se negó a recibir una transfusión de sangre alegando motivos religiosos. nos parece excesivo que se haya decretado una sanción al recurrente. 61. en estado muy grave. en las sentencias recurridas se decretaron sendas condenas penales contra los padres de un menor que. Desde esta perspectiva. dictadas por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo en el recurso de casación núm 3248/96”47. en Revista Española de Derecho Constitucional. 64 . A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio.. De otro modo. núm 75.de igual fecha. Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del hijo. no se podría desarrollar completamente el derecho fundamental de la libertad de culto. 950/1997. aunque sea difícil considerar que en el dictado de esa sanción se haya vulnerado la libertad de religión del actor. Nótese que en este caso la esposa del recurrente es mayor de edad y ha sido voluntariamente ella quien se negó a recibir la transfusión sanguínea. Por su parte. 27 de junio de 1997. De esta forma. en que se resolvió un recurso de amparo promovido contra las “Sentencias. y con igual número. en el escenario español sin duda constituye otro caso relevante el resuelto por el Tribunal Constitucional en la decisión 154/2002 de 18 de junio). Como resultado de la falta de 47 Un comentario al contenido de esta sentencia puede ser hallado en Barrero Ortega A. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. septiembre–diciembre de 2005.acuerdo con las convicciones religiosas. ambas – primera y segunda.

no vulneran. quien finalmente falleció. por la falta del tratamiento médico necesario. luego de ser ponderada esa aparente manifestación de la vertiente externa de esa libertad frente al valor vida del niño fallecido. y ante la negativa de los padres de convencer al niño en el sentido que recibiera la transfusión.tratamiento del menor. luego de 65 . de ahí que esa manifestación religiosa no encuentra protección constitucional en el grado en que lo exigen los recurrentes en su recurso de amparo. En este sentido. la libertad de religión de los progenitores. éste finalmente falleció. Es claro entonces que las sentencias dictadas por los tribunales ordinarios. los cuales como se ha dicho tenían la obligación de salvaguardar la vida del menor. si por razones de justicia material (ante el fallecimiento del hijo de los recurrentes) se pretendía eximirlos de su obligación de cumplir la sentencia penal. es evidente que cede cualquier manifestación externa de la libertad de religión de los padres. ello no es motivo suficiente como para potenciar. De ahí que al reconstruir el juicio de ponderación efectuado por el Tribunal Constitucional Español en el caso concreto. a causa de las convicciones religiosas de los actores. en que se impusieron sendas condenas penales a los padres del menor. ni por asomo. por sobre el valor vida del niño fallecido.

2 de la Constitución Española de 1978. ni a la manera en que debe ser interpretada esa disposición de acuerdo con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Y es que en el caso presente se ha otorgado a la vertiente externa de la libertad de religión un alcance casi absoluto a causa del juicio de ponderación efectuado por el Tribunal Constitucional. si así lo considera pertinente el juez penal correspondiente. el valor relativo a la libertad de religión.establecer las condiciones de aplicación de los aludidos mandatos de optimización. en la justicia ordinaria se prevén mecanismos particulares para cumplir determinadas condenas penales bajo condiciones especiales. Finalmente. “excluye la compulsión por ley de la aceptación de un credo o práctica de una forma de culto” (lo cual más bien es propio de la vertiente interna de la 66 . de acuerdo con las circunstancias del caso. en los términos del artículo 10. como se ha producido en ese caso a causa de la decisión adoptada por el Tribunal Constitucional Español. que incluye los siguientes aspectos: - en primer lugar. la Corte Suprema de los Estados Unidos de América ha señalado. lo cual no se ajusta ni al texto del principio enunciado en el artículo 16 de la Constitución (en que se proclama la libertad de religión). por sobre la vida del menor fallecido. en cuanto a la vertiente externa de la libertad de religión. En todo caso.

Edward S. cuatro años después dispuso revocar (por la vulneración de la vertiente externa de la libertad de religión) una sentencia condenatoria decretada contra los promotores de una secta 48 Al respecto. Al comentar los alcances de esta última decisión. S. CORWIN. 296 al 303 (1940). Mencionada por Corwin. “salvaguarda el libre ejercicio de la forma elegida de religión”48. U. señaló: “así se falló en 1878.S. Connecticut. La Constitución de los Estados Unidos y su significado actual. las personas pueden cometer impunemente fraudes en perjuicio del público”50. 49 Ver Reynolds v. que dicha vertiente no incluye los actos cometidos “como violación de los derechos sociales o subversivos del buen orden”49. Sociedad Anónima. la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. A pesar de lo anterior. 50 Véase Cantwell v.. U. E. 310 U.S. 310 U. 1987. 296. bajo el manto de la religión.S.. véase Cantwell v. y sesenta y dos años después la Corte agregó estas palabras condicionantes a un fallo que revocaba una medida estadual porque infringía la libertad religiosa: “nada de lo que lo hemos dicho está destinado ni siquiera remotamente a sugerir que. Buenos Aires. 67 . - en segundo. además. 306 (1940). 98. 145 (1878). Fraterna.S.libertad de religión) y. pág. Conn. 387.

STONE. Sobre el particular. cit.. pág. Pero también es muy relevante el fallo dictado en 1972. incluso bajo las normas de aplicabilidad general”52. op. en el voto particular de los jueces ROBERT. Yoder.S. consiguiendo dinero con el argumento de que habían curado con métodos sobrenaturales a centenares de personas. Pero todavía más importante. 322 U. de acuerdo con Edward S. a saber: “si se otorga una exención religiosa a los padres en este caso. 68 .. el último señaló: “no puedo afirmar que la libertad de pensamiento y culto incluya la libertad de obtener dinero formulando enunciados a sabiendas falsos acerca de las experiencias religiosas que uno ha tenido”51. FRANKFURTER y el Presidente de la Suprema Corte.religiosa. 406 U. es el contenido del voto particular del Juez DOUGLAS. 78 (1944). en cuanto a la eventual obligación de los padres Amish de enviar a sus hijos al Colegio Secundaria Formal. S. E. CORWIN. quien observó el caso bajo una perspectiva distinta de la vertiente externa de la libertad de religión. 387. el efecto inevitable es imponer a los niños los conceptos de deber religioso de los 51 Ver United States v. La Constitución de los Estados Unidos y su significado actual. la Corte sostuvo: “…aceptar que una conducta con base religiosa debe ser a menudo el tema del poder general de policía del Estado no implica negar que hay áreas de la conducta protegidas por la Cláusula del Libre Ejercicio de la Primera Enmienda. Así. Citada por Corwin.S: 205 (1972). que utilizaron el correo para defraudar. 52 Ver Wisconsin v. y por consiguiente ajenas al poder de control del Estado. Ballard.

Por su lado. 388. inicialmente aludida por el Juez DOUGLAS en su voto particular. 388. la Corte Suprema de los Estados Unidos resolvió: “que todos los adultos eran iguales ante la ley. cit.. E. 54 Ver Corwin. S.padres.. La Constitución de los Estados Unidos y su significado actual. con el fin de obtener la tutela sobre sus hijos y retenerlos para efectuar una labor de desprogramación.. pág.. el Juez DOUGLAS concluyó: “Si un niño Amish desea asistir al colegio secundario y tiene madurez suficiente para reclamar que se respete ese derecho. Sobre el particular. implicaría una invasión de los derechos del niño permitir dicha imposición sin consultar sus opiniones”. op. CORWIN explica que ante el reclamo realizado por algunos padres (quienes consideraban que sus hijos habían sufrido un lavado de cerebro) se logró la aplicación de varias leyes de protección. y que las protecciones no podían otorgarse a menos que el individuo en cuestión fuera incapaz de cuidar de sí mismo”54. Esta distancia entre los deseos de los padres y los derechos de los jóvenes. cit. Al resolver este asunto. los “moonies” sostuvieron que habían sido secuestrados y que la aplicación de esa medida vulneraba la Primera Enmienda. Con lo que en todas estas decisiones la Corte Suprema de los Estados Unidos ha desarrollado las distintas 53 Véase Corwin. luego fue ensanchada en la controversia sobre los partidarios del reverendo Sun Myung Moon. pág. op. Cuando el niño tiene madurez suficiente para expresar potencialmente deseos contradictorios. S. La Constitución de los Estados Unidos y su significado actual. luego. el Estado bien puede imponerse a las objeciones religiosas de los padres”53. E. 69 .

con los límites necesarios para la protección de otros derechos fundamentales y del orden público.. aunque materialmente dicha Corte realiza esa labor. 5. es necesario de seguido examinar la titularidad de la libertad de religión y. desde luego. lo que será examinado más adelante. por mencionar algunos ejemplos). así como las personas contra quienes pueden ser dirigidas esas impugnaciones. es decir. por un Órgano especializado a quien se ha encomendado. 70 . la defensa de la Constitución y la interpretación última de las disposiciones constitucionales. por el Tribunal Constitucional Federal Alemán.La titularidad de la libertad de religión y los sujetos pasivos. el Tribunal Constitucional Español. 55 Lo anterior. en concreto. las personas habilitadas para plantear los reclamos e instar los procedimientos que consideren necesarios para asegurar el disfrute de las libertades aludidas. las vertientes y los alcances de la libertad de religión.vertientes de la libertad de religión. Una vez examinado el objeto. con carácter de monopolio. así como la manera en que ha sido consagrada y desarrollada por algunos Tribunales Constitucionales en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales (es decir. en el entendido que la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América no puede ser considerada como un Tribunal Constitucional en el sentido de los que han sido diseñados bajo el modelo europeo de control de constitucionalidad. y la Corte Suprema de los Estados Unidos de América55.

no obstante. 2004.M.. 16 garantiza la libertad ideológica. 71 . pág. y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 16. se puede consultar Borrell. La libertad religiosa en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. religiosa y de culto no sólo a los individuos. el art. 64/1988 de 12 de abril. Bosch Editor. De esta manera. sino también a las Comunidades. cuya finalidad sea específicamente la de defender determinados ámbitos de libertad o realizar los intereses y los valores que forman el sustrato último del derecho fundamental. Así. De lo anterior se deduce que los individuos. 56 En un sentido similar. cuanto las comunidades y las confesiones (grupos y personas jurídicas).5. La dimensión individual y la colectiva de la libertad religiosa. en la sentencia No.1. J. son titulares del derecho de la libertad de religión. 124. ESADE. y no debe encontrarse dificultad para ampliar esta misma idea en otros campos”56. sino también en cuanto se encuentran insertos en grupos y organizaciones. el Tribunal Constitucional Español. como las agrupaciones organizadas jurídicamente o no.1 de la Constitución Española de 1978 son titulares de la libertad religiosa tanto los individuos. que la plena efectividad de los derechos fundamentales exige reconocer que la titularidad de los mismos no corresponde sólo a los individuos aisladamente considerados. Facultad de Derecho. Al respecto. en Libertad religiosa y derechos humanos. J. señaló: “Es cierto.

J. págs.. al menos en el ordenamiento jurídico costarricense. sino también a los miembros de determinada comunidad o cuerpo social57. razones por las cuales también son susceptibles de tutela. 59 Sobre el particular. En este sentido. motivo por el cual en un inicio fue reclamada frente al Estado por parte de los impulsores de la reforma. 63 y 75 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. op. cuyo interés colectivo también reclama la tutela del ordenamiento jurídico. MARTÍNEZ DE PISÓN CAVERO explica la manera en que históricamente ha surgido la libertad de religión.tanto en su vertiente interna. De modo que en la actualidad. cit. 66-67. págs 328-329.. cit. Citado por Porras Ramírez. 58 Sobre el particular se puede consultar los artículos 29. pág. La rapprasentanza degli interessi religiosi.. como externa. 72 . M. Ley No. J.. 1967. que justamente se manifiesta “en las reclamaciones de las 57 Véase Lariccia. sino también por algunas de las distintas modalidades del control de constitucionalidad a posteriori58. la dimensión individual de la libertad de religión (que ha sido la primera históricamente en ser reconocida59) ha quedado oculta tras la colectiva. Milano. pueden afectar no sólo a las personas individualmente consideradas. particularmente por Lutero. para profesar la religión que se considere verdadera y.. LARICCIA ha explicado como determinadas situaciones (entre ellas. Laicidad y Cooperación con las Confesiones en el Estado Democrático de Derecho. como elemento integrante de los derechos y las libertades aludidas. op. Véase Martínez de Pisón Cavero. Giuffrè. Libertad religiosa. 7135 de 11 de octubre de 1989. Constitución y Libertad religiosa en España. 44. la imposibilidad de realizar determinados cultos o ritos que no transgreden el orden público). para cambiar una por otra. S. si es del caso. no sólo a través del recurso de amparo.

No había ninguna investigación en curso de ningún tipo ni había habido ninguna queja de alteración del orden público ni ninguna otra indicación de un delito que justificara la intervención de la policía. el Tribunal consideró que el Estado accionado lesionó su obligación de neutralidad e imparcialidad en relación con la congregación religiosa. un ejemplo de ello es la decisión 2007/1 de 11 enero 2007 (en el asunto Kuznetsov y otros contra Rusia) en la cual se consideró vulnerado el artículo 9° del Convenio ante la interrupción injustificada de una reunión de testigos de Jehová por parte de las autoridades públicas.. Sin embargo. el Tribunal observa que el Gobierno no ha presentado ningún documento relativo a los poderes de la Comisionada. Pero esta dimensión colectiva de la libertad de religión también ha sido reconocida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y. hay fuertes y concordantes indicaciones de que actuó sin ninguna base legal persiguiendo fines privados. al acreditarse que una comisionada y varios oficiales de policía interrumpieron de manera ilegítima el desarrollo de una actividad religiosa61. cit. “social”. J. Y no puede ser de otro modo teniendo en cuenta que en este tipo de 60 Ver Martínez de Pisón Cavero. los policías no estaban formalmente subordinados a ella y no tenía autoridad para darles órdenes como la que dio para que se disolviera la reunión (apartado 60 supra). Ante 73 . Hoy. Así. Sin embargo. la titularidad es más “colectiva” que individual: se acentúa más el carácter grupal. Constitución y Libertad religiosa en España. El incluir a dos agentes de policía dio a su intervención una falsa autoridad. 61 En esa ocasión el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró: “74 Finalmente..confesiones para propagar la fe y para organizar las actividades que consideran necesarias para el culto. celebrada en el local legalmente alquilado con ese propósito. En este caso. y tales documentos no se presentaron en el procedimiento interno. 329. falta la base legal para interrumpir un acontecimiento religioso dirigido en unos locales legalmente alquilados a ese efecto. como ya ha concluido el Tribunal. lo corporativo. la inmersión del creyente en la organización. en la globalidad”60. op. pág.

Así en el caso de los extranjeros (particularmente los ilegales). ap. como se ha insistido. pese a que se trata de derechos que. como en la constitucional. esta constatación hace innecesario determinar si perseguía un fin legítimo y si era necesaria en una sociedad democrática (Gartukayev contra Rusia [TEDH 200659]. de 13 diciembre 2005)”. uno de los temas que ha generado mayor polémica es el relativo al disfrute de la libertad de religión por parte de los extranjeros y de los menores. En este marco. en concreto. que individualmente considerados. núm. 21. según el caso). Ahora bien. TEDH 2000-XI). 74 . 30985/1996. Como el Tribunal ya ha decidido que la injerencia en el derecho de los demandantes no estaba «prevista por la Ley». son inherentes a cada ser humano viviente a partir de la adscripción universal de dignidad a cada uno de ellos. 62. su libertad de culto. ya hemos mencionado que el principio de laicidad estatal debe servir de instrumento no sólo para fomentar el pluralismo estas circunstancias.situaciones (desde una perspectiva realista y pragmática) resulta más sencillo para los particulares hacer valer el goce de estas libertades de manera colectiva (tanto en la jurisdicción ordinaria. 71933/2001. el Tribunal entiende que la injerencia no estaba «prevista por la Ley» y que la Comisionada no actuó de buena fe y vulneró la obligación del Estado de neutralidad e imparcialidad en relación con la congregación religiosa de los demandantes (véase Hasan y Chaus contra Bulgaria [TEDH 200062] [GS]. núm. ap. desde la dimensión individual o subjetiva de la libertad religiosa. es claro que encuentran múltiples dificultades para disfrutar plenamente de su libertad de religión o.

83. así como la utilización de símbolos religiosos: el velo islámico. págs. De esta forma. Acerca del derecho de libertad religiosa. y en el caso particular de la inmigración de los musulmanes. núm.religioso. por ejemplo. La extranjería puede llegar a alcanzar en consecuencia cierta significación por lo que al ejercicio (de alguna de las manifestaciones) del derecho fundamental a la libertad religiosa (así. Con otras palabras: el ejercicio de la prudencia requiere en determinados casos la práctica de la tolerancia. sino también implementar los niveles de tolerancia62 adecuados para asegurar a cada individuo el pleno goce de sus derechos fundamentales.. uno de los usos más significativos del término tolerancia es el que sirve para designar una virtud moral por la que se permite o no se reprime una conducta que se considera equivocada. Véase López Castillo. más allá de la jurídica. no obstante. págs. Así entendida. La tolerancia entre los individuos como deber fundamental en el derecho alemán: consideraciones aplicables al Derecho Español. es preferible permitirla que reprimirla. J. mayoagosto (2008). Arnaud MARTÍN nos comenta que su integración efectiva sin duda constituye el arma más eficaz para evitar el surgimiento de posiciones fundamentalistas que luego 62 Desde el lenguaje común y siguiendo María José Roca Fernández. ya que atendiendo al bien común o a la paz. 63 Sobre la posibilidad real de los extranjeros de disfrutar en forma plena de las distintas vertientes de la libertad religiosa. A. la tolerancia viene a ser un modo de ejercitar la prudencia. …. una compleja problemática cultural en último extremo sólo (di) soluble en el seno de una sociedad tolerante. el kipá o el crucifijo.. 93-113. 84-85. 75 . que no indiferente o indolente. en el ámbito escolar) se refiere”. Antonio LÓPEZ CASTILLO ha señalado: “la titularidad de derechos (fundamentales) por parte de extranjeros plantea. Véase Roca Fernández M.. por mencionar algunos ejemplos63.

como específica manifestación de la vertiente externa de la libertad de religión.. Italie (decisión de 3 de noviembre de 2009).constituyan un riesgo para el funcionamiento de las instituciones democráticas. l'Europe permet aux penseurs musulmans d'effectuer un travail d'interprétation inconcevable dans les sociétés de tradition musulmane. cuyo reconocimiento en el escenario europeo cada día gana más terreno. 2004. Sobre el particular. núm. ya hemos adelantado que la libertad de culto. puede ser ejercida libremente por cada individuo con independencia de su nacionalidad pero 64 Véase Martín. el autor nos indica que « en tant qu'espace de liberté. y de lo cual ciertamente el pronunciamiento dictado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto Affaire Lautsi c. así como para el respeto de las libertades fundamentales. Laïcitè. Anuario Iberoamericano de Justicia Constitucional. como se tendrá oportunidad de comentar más adelante. 8. 76 . lo que se comparte en esta investigación siempre que se comprenda que la libertad de religión presupone como garantía institucional o contrapartida orgánica el principio de laicidad estatal. sècularisation et migration en europe occidentale. pág. A. constituye un claro antecedente en esa dirección. favorisant le développement d'un islam tolérant et se reconnaissant dans les valeurs universelles dont le christianisme s'est fait le porte-parole 64». En este orden de ideas. 360.

Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del hijo. en último término. Véase Barrero Ortega A. Así se deduce. cit. 326. debiendo valorar. del tutor o guardador. op. A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio. la peculiar situación en que se encuentra el menor. José María PORRAS RAMÍREZ ha 65 Esta situación ha sido explicada por Abraham BARRERO ORTEGA del siguiente modo: “no obstante. en el caso de los menores. sea el titular de la patria potestad. y en el ámbito español. en cualquier caso. con lo que se plantea un problema de ejercicio de derechos fundamentales de éste último que habrá que resolver fijando a quién corresponde la decisión y bajo qué condiciones”. que siendo titular de derechos fundamentales no siempre puede ejercerlos personalmente por su falta de madurez física y mental. en definitiva. 77 .. debiendo actuar con pleno respeto de sus derechos fundamentales. Sobre el particular. También puede ocurrir que se produzca una discrepancia entre el parecer del titular de la patria potestad. también nos parece evidente que son titulares de la libertad religiosa. decida sobre aquellas cuestiones que le incumben. con toda claridad. Por su lado. existen diversos instrumentos que sobre este tipo de discusiones hacen prevalecer de manera casi absoluta el interés superior del menor por sobre cualquier otra consideración. hace que. pág. Sobre el particular. la Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero de Protección Jurídica del Menor. el tutor o el guardador el que.. aunque ciertamente su disfrute plantea numerosas discusiones si se pretende ejercerla frente a quienes posean sobre ellos la patria potestad65. del contenido de la Convención sobre los Derechos del Niño de 20 de noviembre de 1989.con las limitaciones razonables que provienen del orden público y de los derechos de terceros. y el parecer del menor. el derecho del menor al libre desarrollo de su personalidad y. a menudo. titulares a su vez de derechos fundamentales.

Su libertad de creencias conlleva el derecho a compartir o rechazar las de sus padres o tutores. J. 66 Véase Porras Ramírez. habría de primar “el interés superior de los menores sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir” 68. si tal es su libre deseo”66. y muy en particular sobre los órganos judiciales. pero bajo la obligación de hacer primar en todo caso el interés superior del niño67. 68 Véase López Castillo.. Laicidad y Cooperación con las Confesiones en el Estado Democrático de Derecho. Véase Barrero Ortega A. sobre los poderes públicos.comentado: “queda claro que la libertad religiosa. constatada la falta de la debida cooperación de los mayores responsables. 89. no es representable. Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del ” hijo.. se haga en interés del menor. Es claro entonces que en casos de conflicto se debe ponderar entre la libertad de religión de los padres frente al del menor. cit. por lo que nadie podrá decidir en nombre del menor en tal ámbito. op. a mantener y manifestar creencias diversas de las que poseen ellos. Todo conflicto entre la libertad religiosa del menor y las potestades de quienes tengan atribuida su protección y defensa habrá de ponderarse teniendo siempre en cuenta el interés superior del menor . En este orden de ideas. por muy lícitos y respetables que sean. en todo caso. pág. tutores o guardadores. Libertad religiosa. op. 37.. pág. cit.. Acerca del derecho de libertad religiosa. pesa el deber de velar por que el ejercicio de esas potestades por sus padres. Barrero Ortega consideró: “y aún más. A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio. 67 Al respecto. A. en definitiva. a aceptar o resistirse a sus actos de transmisión y adoctrinamiento y. …. 78 . 337. consustancial a la dignidad humana. han de postergarse ante el superior del menor. M. pág.. en tanto que derecho personalísimo. tal y como la propia ley advierte. y no al servicio de otros intereses que. Antonio LÓPEZ CASTILLO ha sostenido: “en supuestos conflictivos y.

supra comentada. en el asunto del niño testigo de Jehová que falleció por negarse a recibir una transfusión de sangre alegando motivos religiosos. no se tomara en consideración los alcances del principio aludido. Sobre el particular. es preciso reconocer que estos derechos también pueden ser defendidos de manera colectiva e individual. las inmunidades y garantías previstas para el específico derecho a la libertad religiosa deben extenderse y ampliarse a la libertad ideológica y de pensamiento en virtud del artículo 14 de la Constitución. en realidad. haciéndose primar la libertad de religión de los progenitores frente al valor vida del menor fallecido. sino que al defenderse en esta investigación que la libertad religiosa constituye una especie o una concreción de la libertad de conciencia o de pensamiento. o por un grupo de individuos) en modo alguno son exclusivas de este derecho fundamental. por otra parte.1 de la LOLR. Cabe mencionar.En este sentido. Se trata pues de un caso emblemático que todavía genera mucha polémica. traduce derechos fundamentales recogidos en otros artículos de la Constitución (libertad 79 . que estas dimensiones individuales y colectivas de la libertad de religión (es decir. No sólo por el principio de igualdad sino también porque el contenido de la libertad religiosa especificado en el artículo 2. MARTÍNEZ DE PISÓN CAVERO ha sostenido: “en una sistemática coherente en materia de derechos fundamentales. la posibilidad de ser disfrutadas o defendidas por una persona singularmente considerada. sin duda es llamativo que en la decisión del Tribunal Constitucional Español 154/2002.

la dimensión estrictamente individual o física. una opción personal ante el hecho religioso es. sino también las agrupaciones religiosas. los intereses particulares de sus miembros. Y. grupos u organizaciones sociales. y de sus distintas vertientes. pág. libertad de cátedra). expresando. que articulan e integran. de personalidad jurídica. 70 Sobre el particular José María PORRAS RAMÍREZ ha comentado: “es claro que la libertad religiosa excede. de modo habitual. que.. no cabe hablar de una libertad de expresión religiosa o de un derecho de información religiosa. cit.de expresión y derecho a la información. que se desgajan del original y genuino derecho fundamental”69. en este caso. en este sentido. 69 Véase Martínez de Pisón Cavero. frecuentemente.. Constitución y Libertad religiosa en España. ampliamente.. en la medida en que representan la suma de los intereses aludidos70. J. por medio de peculiares asociaciones. no sólo los individuos singularmente considerados. en principio. etc. op. característica de todo derecho subjetivo. Tal vertiente colectiva se manifiesta. De ahí que en el caso de la dimensión colectiva de la libertad de religión. 333. derecho de reunión y asociación. y que comparten las mismas creencias o convicciones con respecto al fenómeno religioso. de un derecho de reunión y asociación en razón del objeto religioso. actuando como medio o causa 80 . es decir. la dimensión objetiva de la libertad de religión en el fondo no es distinta de la suma de los intereses individuales o subjetivos de cada uno de los miembros que lo componen. lo que se defiende entonces es el interés difuso (si la agrupación no está jurídicamente organizada) o el corporativo (si la agrupación ha sido reconocida por el ordenamiento jurídico) de las personas que pertenecen a ellas. De ahí que son titulares de la libertad religiosa. de modo estable y permanente. libertad de enseñanza y derecho a la educación. dotadas.

sin embargo. por tanto. Pero también es posible interponer una acción de inconstitucionalidad en defensa de alguno de estos intereses colectivos. Porras Ramírez. si existe la posibilidad de plantear un recurso de amparo para la defensa del derecho aludido. corporativo o difuso. según que la agrupación religiosa ha sido reconocida o no por el ordenamiento jurídico. 42-43. De ahí que propicien el desarrollo comunitario de actividades de naturaleza religiosa”. para la realización plena de sus derechos. Libertad religiosa. lo cual se encuentra regulado por los ordenamientos procesales de cada país. J.Una discusión distinta. de acuerdo con los artículos 73 y 75 ídem.. a la persecución de fines que son el resultado de esa suma de intereses individuales. 29 y 33 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. cit. de plantear los procedimientos y las acciones que consideren necesarios para la defensa de las pretensiones o los intereses de quienes la componen. Laicidad y Cooperación con las Confesiones en el Estado Democrático de Derecho. es la relativa a la legitimación. Las mismas se ordenan. págs. el particular bien puede interponer un recurso de amparo a favor de una agrupación religiosa según ha sido contemplado en los artículos 48 de la Constitución Política de la República de Costa Rica. por parte de las agrupaciones religiosas. M. así como por cada sistema de justicia constitucional. 81 . A modo de ejemplo. op. y en el caso particular del sistema de justicia constitucional costarricense..

cit. desde luego. págs. sus derechos fundamentales. Pero. en ocasiones también entes no públicos se sitúan frente al individuo en una clara posición de supremacía. 152-153. Ahora bien. Derechos y Deberes de los ciudadanos. por ejemplo. de pensamiento. op. Esta situación ha sido explicada por Pablo PÉREZ TREMPS de la siguiente manera: “ahora bien. 71 Véase Pérez Tremps. ideológica y de religión) despliega su eficacia no solo frente a los poderes públicos (como tradicionalmente ha sido entendido). no cabe duda que la libertad del individuo. P.. sino también por otras personas no investidas de potestad pública alguna. pueden ser alterados no sólo por ese poder público. por ejemplo. Piénsese. El ordenamiento constitucional.2. en los grandes grupos en el campo de la comunicación. Vol.. la libertad de conciencia.. es más. todo lo cual es compartido en esta investigación. 1. 82 . en la acción de grandes empresas en el terreno mercantil. así. sino también frente a los particulares. en lo que toca a los sujetos pasivos. en lo que se ha denominado la eficacia horizontal de los derechos.5.Sobre los sujetos pasivos de la libertad de religión. tan vulneración de la inviolabilidad de domicilio es un registro ilegal por parte de la policía como el que pueda desarrollar cualquier otra persona. prácticamente existe acuerdo en la doctrina especializada en el sentido que los derechos fundamentales (entre ellos. Derecho Constitucional. o en la relación entre empresario y trabajador en el mundo laboral”71.

A menudo la perspectiva procesal ha condicionado el análisis sustantivo” Véase Díez-Picazo. la noción del poder público.Una discusión distinta. ALÁEZ CORRAL ha sostenido que esta disposición: “se ha cuidado mucho de afirmar la vinculación de todos los poderes públicos. Sistema de Derechos Fundamentales. cit. impidiendo con ello que nuevas fórmulas menos convencionales y formalizadas de ejercicio del poder público en el Estado democrático contemporáneo puedan escapar a la obligación de respeto a los derechos fundamentales y limitar las esferas del individuo.. Luis María DÍEZ-PICAZO ha comentado: “La cuestión de la eficacia entre particulares de los derechos fundamentales se ha visto normalmente oscurecida por el hecho de que en ella se entrecruzan dos problemas relativamente distintos. se infiere con toda claridad de la relación armónica de los artículos 9. M. frente a la denominada eficacia vertical que tradicionalmente ha servido para describir la interacción de los derechos aludidos frente a los poderes públicos. 73 En cuanto a los alcances del artículo 53. se ha ido ampliando tanto en el interior del aparato del Estado (a órganos del Estado que antes no lo estaban.1 de la Constitución Española de 1978. la eficacia vertical de los derechos fundamentales. se halla el problema sustantivo de fondo.1 y 53. vinculado por el respeto a los derechos y libertades. 247-248. Por ello. págs. o a 83 . Por su lado. Con lo que es 72 Sobre el tema de la eficacia de los derechos fundamentales a los particulares. por otro lado. es decir frente a todos los poderes públicos. L. sin embargo. está el problema procesal relativo a cuáles serían los procedimientos idóneos para hacer valer los derechos fundamentales en relaciones entre particulares. es sobre la normativa procesal que en cada sistema de justicia constitucional se establece para reclamar la violación de derechos fundamentales frente a los particulares. a nuevos órganos que antes no existían. que no es otro sino los derechos fundamentales deben desplegar su eficacia en las relaciones jurídico–privadas. a tal grado que frente a dichos mandados prácticamente no existe la menor excepción73. cuya exposición excede los fines de este trabajo72. op.1 de la Constitución Española de 1978. que no siempre son separados con claridad: por un lado..

pero son distintas las maneras en que se puede reclamar su tutela. 6. Tecnos. También es innegable que la eficacia de la libertad de religión.. 98 y 99. como derecho fundamental. en su caso) frente a cualquier autoridad pública si con motivo de cualquier acto u omisión de su parte se ha soslayado las distintas vertientes de la libertad religiosa. aunque de manera breve. el contenido y los alcances de la libertad de religión (teniendo en cuenta sus vertientes. como en su exterior (a raíz de la integración supranacional de nuestro Estado o de sus relaciones internacionales) “.. como de la mayoría de los derechos y libertades fundamentales. así como sus dimensiones: individual y colectiva. a todas luces es evidente que el goce de esta libertad. poderes nacidos de una nueva forma de organización territorial). en el ejercicio o la práctica de determinados cultos o ritos religiosos. 84 . En este sentido.posible presentar cualquier queja o reclamación (incluso un recurso de amparo. no es absoluto sino que es susceptible de restricciones cuando por ejemplo.Límites de la libertad de religión. la interna y la externa). es preciso en esta investigación analizar la existencia de límites a la libertad de religión. se afecta el orden público o los derechos de terceros. F. también se extiende frente a los particulares. Véase Bastida Freijedo. Madrid. Teoría General de los derechos fundamentales en la Constitución Española de 1978. 2004. Luego de haber comentado. y otros. págs.

pág. abandonarla” . en tanto en cuanto no se exterioricen de algún modo las creencias. aunque lleva razón el autor al sostener que la vertiente interna de la libertad de religión es ilimitada. El derecho internacional de la libertad religiosa (atención singular al marco normativo europeo). supone reconocer que ningún otro bien o valor protegido por el ordenamiento jurídico puede legitimar la imposición de un límite a la facultad del individuo de abrazar aquella cosmovisión religiosa o ideológica que mejor se acople a sus preferencias o. la existencia del ser supremo y la pervivencia del alma humana a la muerte. Otros autores (Moreno García. luego de analizar la normativa que en el ámbito del Derecho Internacional de los Derechos Humanos regula la libertad de religión que: “atribuir carácter absoluto a la dimensión interna de la libertad religiosa significa que la libertad de creencias stricto sensu. Véase Barrero Ortega. así como el orden público74. Abraham BARRERO ORTEGA ha comentado. rechazan ese 74 En este orden de ideas. 1. es preciso insistir que el goce de esta libertad cubre tanto aquellas circunstancias en las cuales se ha asumido una posición favorable con respecto al fenómeno religioso. esto es. Ciertamente. mejor dicho. se ha mencionado que “en cuanto a la primera (la vertiente interna de la libertad de religión). A. 163. O.Pero en lo que toca a la vertiente interna de la libertad de religión. ya que no cabe intervención de los poderes públicos en el pensamiento o fuero interno de las personas. sin embargo.. como en las que se ha asumido por el contrario una posición atea o agnóstica. llegado el caso. 118-119). 85 .. podría decirse que es ilimitada por su propia naturaleza. ni tampoco parece pueda imaginarse interferencia alguna de esta dimensión con otros derechos o bienes jurídicos. la facultad de optar y cambiar de religión. págs. ante la imposibilidad de configurar alguna situación en que colisione con el goce de otras libertades fundamentales.995. generalmente se ha admitido que es ilimitada. que en su comentario no parece compartir el autor al distinguir entre cosmovisión religiosa e ideológica. no puede ser objeto de restricción alguna. cit. op. En esta línea.

. op. finalmente reclamarían la tutela o la protección del ordenamiento jurídico. si se quiere. cabría preguntarse si efectivamente es absolutamente imposible al Derecho y al Estado intervenir en esa dimensión interna. manipular el propio pensamiento. y aunque no podamos extendernos sobre el tema. cit. igualmente estaría protegida aunque no fuese reconocida por la Constitución ni los Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos76. 86 . 76 Ver Díaz Revorio. buscando quizá llegar precisamente al fuero interno de la persona o. o podrían considerarse interferencias de este tipo algunas formas de "adiestramiento" y manipulación ideológica caracterizadas por la imposición de la ideología "oficial" de forma absoluta. A pesar de lo anterior. Desgraciadamente estas técnicas han sido intentadas por algunos regímenes totalitarios en la Historia”. La libertad de ideología y religión. que en principio no puede intervenir en ella y. 1997. op. 1. entendiendo que esta dimensión carece de auténtico contenido normativo.. 210. es decir. por ese motivo. No. F.. no alcanza a configurar realidad jurídica alguna”75. Es claro entonces que la dimensión interna de la libertad de religión resulta irrelevante para el Derecho. pág. Daniel SARMIENTO y otros. F. del siguiente modo: “Por lo demás. la de manifestar o practicar la propia religión o convicciones. La libertad de ideología y religión. la dimensión externa del derecho. ha considerado que mientras que en ella: “la de tener o no una religión o determinadas convicciones. DÍAZ REVORIO llama la atención sobre algunas situaciones que eventualmente estarían vinculadas con la vertiente interna de la libertad de religión y que. cit. En la misma línea. pág. J. esto es. con respecto a la vertiente interna de la libertad de religión..carácter ilimitado. en ese tanto. pueden ser objeto de 75 Véase Díaz Revorio. J. al comentar los alcances del artículo 9 del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. 210. tiene una protección absoluta al no estar sujeta a cláusula de limitación.

lo que será visto a continuación 6. Las sentencias básicas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.. o bien cuando resulte necesario en una sociedad democrática para la seguridad pública. de la salud o de la moral públicas. Estudio y Jurisprudencia. op. de la interpretación del artículo 16 de la Constitución Española de 1978.1. D. así como para la protección de los derechos y libertades de los demás. cit.El orden público previsto por ley. La posibilidad de restringir el goce de la vertiente externa de la libertad de religión por razones de orden público se infiere. la protección del orden. 73-74. con toda claridad. un catálogo de fines legítimos sensiblemente menor al previsto para los demás derechos con cláusula de limitación”77. tras sostener una concepción bastante amplia sobre esta 77 Véase Sarmiento. en cuya razón el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha afirmado. 87 . págs. sí puede ser restringida en términos muy generales por razones de orden público. con respecto a los alcances del artículo 9 del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.restricciones para salvaguardar algunos de los bienes señalados por el párrafo segundo del artículo. y otros.. De lo anterior se infiere que la vertiente externa de la libertad de religión.. a diferencia de la interna.

M. pág.. sino un concepto delimitado por las leyes. máxime cuando es posible adquirir carne de reses sacrificadas en establecimientos públicos que reúne todas las condiciones exigidas por dicha confesión (STEDH Tsedek c. Cualquier intervención del poder público en el ámbito de la libertad de religión invocando la cláusula del orden público debe tener adecuada cobertura en una ley previa”79. que “la prohibición del sacrificio privado de reses no vulnera la libertad religiosa de una comunidad judía: se trata de una limitación claramente respaldada por razones sanitarias. L. op.. 247-248. Esta situación ha sido explicada por BARRERO ORTEGA del siguiente modo: “el orden público del artículo 16. Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del hijo. A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio.1 CE no es un concepto vago e inconcreto que pueda aplicarse discrecionalmente por los órganos administrativos o jurisdiccionales. 79 Véase Barrero Ortega A. Con lo que las disposiciones de orden público que 78 Véase Díez-Picazo.. 88 . En todo caso. tanto el artículo 16 de la Constitución Española de 1978. cit. op.. Sistema de Derechos Fundamentales. págs. cit. 326. cuanto el artículo 9 del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales exigen la previsión en una norma con rango de ley de los motivos (de orden público) por los cuales se debe imponer una limitación de la vertiente externa de la libertad de religión. Francia de 27 de abril de 2000)78. entendiendo por tales las normas generales emanadas del órgano legislativo a través del procedimiento correspondiente.noción.

Retos 89 . que supone la protección de personas y bienes. Véase Pérez Montero.pueden utilizarse para restringir de manera razonable el goce de la vertiente externa de la libertad religiosa deben ser encontradas en normas de rango legal. Y otra. La defensa de la libertad religiosa: manifestaciones externas de religiosidad como expresión de convivencia. la salud y la moral pública en una sociedad democrática. De acuerdo con CAÑAMARES ARRIBAS.. el Tribunal Constitucional Español en sus decisiones ha señalado (particularmente en la sentencia No. Una amplia. así como el mantenimiento de la tranquilidad y el orden ciudadano. entre ellos la salvaguarda de la seguridad. Sobre la salvaguarda de la seguridad pública. “este principio encuentra su más 80 En términos similares María Eugenia PÉREZ MONTERO ha considerado “tampoco existe una delimitación o diferenciación clara de todos los significados de este concepto. la acepción tradicional de la seguridad como límite a las libertades es la más estricta de seguridad entendida en sentido policial”. de acuerdo con el artículo 3. 66/1995 de 8 de mayo).1 de la Ley Orgánica de la Libertad Religiosa española la noción del orden público protegido por ley tiene varios elementos constitutivos. E. Ahora bien. en la que el concepto de seguridad adoptaría el sentido de garantía contra atentados a bienes o intereses merecedores de protección por parte de los poderes públicos y el ordenamiento en general. que no se agotan en las estrictamente policiales80. incluyéndose un conjunto plural y diversificado de actuaciones orientadas a su protección. Con relación a los límites a la libertad religiosa se ha empleado desde el punto de vista de dos concepciones. M. De seguido analizaremos cada uno de ellos.

Universidad Complutense. a la tutela de los derechos y libertades fundamentales. Por su lado.clara aplicación en las manifestaciones colectivas del fenómeno religioso frente a las estrictamente individuales de las que. por una parte. que la salud pública puede ser reconducida. en este orden de ideas. 2005... dentro de los principios rectores de la vida social y económica. entre ellos el derecho a la vida y a la integridad física. 90 .. en la cual se dijo con respecto a la moral pública que: “-como elemento ético común de la vida para el siglo XXI. Libertad religiosa. Facultad de Derecho.. el derecho a la salud. 41. 81 Véase Cañamares Arribas. pág. y se encomienda a los poderes públicos para organizar y tutelarla. mientras que por otra se identifica con la salubridad pública y con diversas manifestaciones culturales derivadas del derecho de libertad de religión. 82 Ver Cañamares Arribas. en lo que atañe a la salud pública. Madrid. 35. en principio. como pueden ser el sacrificio de ganado82. Servicio de Publicaciones. sería más fácil deducir un ataque a las personas o bienes y al mantenimiento del orden ciudadano”81. por ese motivo. Simbología y Laicidad del Estado. Libertad religiosa. S. 32. cit. op. Simbología y Laicidad del Estado. el mismo autor advierte que no es un tema baladí y. cit. Es. op. FJ 3). S. pág. en el artículo 43 de la Constitución Española se garantiza. Ahora bien. págs. en el tema de la moralidad pública es ilustrativa la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional Español (STC 62/1982 de 15 de octubre.

De acuerdo con CAÑAMARES ARRIBAS. la doctrina especializada ha señalado. cit. y tienen que ser las necesarias para proteger y defender. morales y económicos que son necesarios para la conservación del orden social en un pueblo y en una época determinada”83. políticos. Simbología y Laicidad del Estado.. pág. con el que es utilizado de manera reiterada por el Tribunal Supremo en sus decisiones.social. por lo que no es algo inmutable desde una perspectiva social.es susceptible de concreciones diferentes según las distintas épocas y países. se produzca una limitación injustificada de derechos fundamentales y libertades públicas. Lo que nos lleva a la conclusión de que la admisión de la moral pública como límite ha de rodearse de las garantías necesarias para evitar que bajo un concepto ético. Libertad religiosa. Este criterio igualmente se identificaría con una noción conformada “por aquellos principios jurídicos. S. como se ha comentado con anterioridad. es posible apreciar la existencia de cierto paralelismo entre el concepto de moralidad pública que emplea el Tribunal Constitucional Español con respecto al de orden público. que deben estar contenidas en una norma con rango de ley. que tienen un valor central en el sistema jurídico”. 38. públicos y privados. op. en una 83 Véase Cañamares Arribas. juridificado en cuanto es necesario un mínimun ético para la vida social. 91 . y en cuanto a las medidas restrictivas que pueden dictar las autoridades en defensa del orden público contra determinados actos de los particulares en ejercicio de su libertad de culto. Por su lado..

se debe tener siempre en cuenta los alcances del principio de ponderación. y como veremos más adelante al comentar el modo en que los derechos de terceros deben ser considerados a la hora de comentar el goce de los derechos fundamentales. una herramienta indispensable para potenciar. los valores superiores del ordenamiento jurídico y. los elementos constitutivos de dicha noción.Los derechos de terceros y el juicio de ponderación como herramienta de aplicación de la libertad religiosa frente a otras libertades. el juicio de ponderación constituye. sin duda alguna. en la mayor medida posible. cómo.2. 6. de conformidad con el principio de concordancia práctica. De este modo. a la hora de potenciar las distintas vertientes de la libertad religiosa frente al orden público protegido por ley. bienes o principios fundamentales84. cuándo y en qué medida debe ceder la libertad religiosa cuando entra en colisión con 92 . Sobre el particular. por lo demás. la seguridad y la moralidad públicas. en el caso de las restricciones o las limitaciones que son impuestas al goce de la libertad de religión en razón de los derechos de terceros. la aplicación de este derecho fundamental frente a otros valores. la doctrina española ha comentado: “la denominada ponderación de bienes es.sociedad democrática. a saber: la salud. el método propio para determinar en concreto. Ahora bien. cuyo contenido será visto a continuación. por otra. un ejemplo en que el 84 Al respecto..

la vertiente externa de la libertad religiosa y de portar símbolos alusivos a sus convicciones religiosas). Véase Barrero Ortega A. sin embargo. 326. 85 Ver Prieto Sanchís. sin duda posible y sólo se puede resolver mediante ponderación”85. El constitucionalismo de los derechos. incluso con garantía penal. pág.. El conflicto es. hemos de suponer que en abstracto todos ellos tienen la misma importancia”. que imponen el deber de cuidado y de realización de los actos terapéuticos necesarios para salvar la vida. año 24. en el cual han colisionado la libertad de expresión frente a la libertad religiosa sin duda lo constituye el conflicto que se suscitó en Dinamarca. núm 71. Otro caso paradigmático.. se trata en ese caso de ponderar la libertad de culto (es decir. y que tuvo hondas repercusiones en el ámbito internacional. por la publicación realizada por un período danés de carácter conservador el 30 de otro derecho fundamental o con un bien de relevancia constitucional. Lo mismo se presenta. cit. mayo-agosto 2004. pues.juicio de ponderación puede ser utilizado sería el caso de una profesora de enseñanza pública que quisiese vestir el velo islámico mientras imparte lecciones en un Estado que se ha proclamado laico. Revista Española de Derecho Constitucional. A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio. de acuerdo con Luis PRIETO SANCHÍS “con la negativa de transfundir sangre que formulan los Testigos de Jehová: no hay ninguna norma en el ordenamiento que reconozca expresamente esta forma de objeción y. sí existen normas. salvo que la prioridad ha sido establecida de forma directa por la Constitución. op. No se trata de establecer un orden jerárquico entre los distintos bienes o derechos. frente al principio de laicidad. 93 . Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del hijo.

Z. 3. aunque excede por completo el objeto de esta investigación profundizar acerca de los alcances del principio de ponderación como técnica de aplicación de los derechos fundamentales. cuanto el primer ministro danés. No. 87 Ver Combalía Solís. pág. Libertad de expresión y difamación de las religiones: el debate en naciones unidas a propósito del conflicto de caricaturas de Mahoma. tanto el responsable del periódico aludido. 19.septiembre de 2005. Libertad de expresión y difamación de las religiones: el debate en naciones unidas a propósito del conflicto de caricaturas de Mahoma. otra con un turbante cuyas puntas sugerían tanto los cuernos del demonio como los extremos de una media luna. la Unión Europea y la Organización de la Conferencia Islámica tomaron la decisión de “publicar una declaración conjunta haciendo un llamamiento a la moderación y a la calma ante el conflicto”87. cit. De acuerdo con COMBALÍA SOLÍS “una de ellas mostraba un profeta con un turbante en forma de bomba con la mecha encendida. Revista General de Derecho Canónico y Derecho Eclesiástico del Estado. se vieron forzados a pedir disculpas a los musulmanes por los daños que inadvertidamente se pudo causar a su confesión. varias en las que la mujer aparecía sojuzgada86. así como los sucesos violentos que se verificaron en las embajadas danesas de los países musulmanes. Luego de los airados reclamos de la comunidad musulmana de ese país. otra a la entrada del paraíso ofreciendo jóvenes vírgenes a los autores de atentados suicidas. Z.. de 12 caricaturas de Mahoma.. op. 2. 94 . pág. De igual manera las Naciones Unidas. 2009. es necesario esbozar algunas líneas que 86 Ver Combalía Solís. Pues bien..

Thomson-Cívitas. los principios constituyen mandatos de optimización de un determinado valor89 o bien jurídico (en el caso que nos ocupa se correspondería con la vida y la libertad de religión). Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.. Sobre principios y normas.) es una distinción entre dos tipos de 88 Véase Bernal Pulido. 46. El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Madrid. 90 Sobre todo lo anterior véase Díez-Picazo. Esta distinción ha sido uno de los temas más debatidos y discutidos por la teoría y la filosofía del derecho en las últimas décadas88. el principio de proporcionalidad como criterio para determinar el contenido de los derechos fundamentales vinculante para el legislador. 575. De esta manera. cuya observancia pretende ser potenciada en la mayor medida posible90. F. Sistema de Derechos Fundamentales. C. En el segundo. en el primer caso.sirvan para explicar la manera en que la libertad de religión se puede relacionar con otros derechos o libertades fundamentales. Tercera Edición. Tercera Edición. L. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Problemas del razonamiento jurídico. 1992.. y en términos muy generales: “las reglas responden a la idea tradicional de una norma jurídica. 2007. pág. 1997. M. En este orden de ideas.. En lo que atañe a la distinción entre reglas y principios en la doctrina española puede ser revisado Prieto Sanchís. L. Robert ALEXY los distingue de la siguiente manera: “La segunda (…. Valores superiores e interpretación constitucional. es preciso advertir que el principio de ponderación tiene como punto de partida la clásica distinción de las normas jurídicas como reglas o principios. como enunciado que consta de un supuesto de hecho y una consecuencia jurídica”. J. 89 Un valioso estudio sobre los valores desde una perspectiva jurídico-constitucional puede ser encontrado en Díaz Revorio. 95 . pág. Así. Madrid. Madrid.

dilucidar si se debe aplicar la consecuencia jurídica si se produce o no ese supuesto)92. Así. Los derechos que se basan en principios son derechos prima facie. mientras las reglas normalmente son aplicables mediante la técnica de la “subsunción” (en cuya razón lo que se persigue es determinar si un caso real encaja o no en un supuesto de hecho o. ordenan. Filosofía del Derecho y Política. esto es. Como tales. entre reglas y principios. están esencialmente determinadas por otros principios opuestos. en otras palabras. prohíben. además de depender de reglas. permiten u otorgan un poder de manera definitiva. Razonamiento Jurídico y Discurso Racional. Las reglas son normas que. mayoritariamente son resueltos mediante aplicación de los criterios tradicionales para la resolución de los conflictos normativos. en el caso de los principios se utiliza la técnica de la 91 Véase Alexy. Así. Las posibilidades jurídicas. son normas que ordenan que algo debe hacerse en la mayor medida fáctica y jurídicamente posible. hecho que implica que los principios pueden y deben ser ponderados. México. Derecho y Razón Práctica. prefiriéndose la aplicación de la regla 96 . Los principios son normas de un tipo completamente distinto. 40-41. como es de sobra conocido. dadas determinadas condiciones. Los derechos que se basan en reglas son derechos definitivos. Estos ordenan optimizar. Distribuciones Fontamara (Colección de Ética. el criterio cronológico (la norma posterior deroga la norma anterior) y el de competencia (que se verifica en un plano horizontal.normas.. en Robert Alexy. R. 30). 92 Cabe mencionar que los conflictos entre las reglas jurídicas.”91. entre ellos el criterio jerárquico (en que la norma de mayor rango prevalece sobre la inferior). págs. No. pueden caracterizarse como «mandatos definitivos». 1993. Derechos.

En este orden de ideas. Ordenamiento Jurídico y sistema de fuentes. en cuanto afectan a las formas de producción normativa. pág. que normalmente se plantean al intérprete a la hora de satisfacer dichos mandatos de optimización. Sistema de Derechos Fundamentales. M. 97 . sea por jerarquía formal o sea por función superior... Coordinadores. 46-47. A. Barcelona. por eso también.ponderación. que designa la posibilidad de atribuir a un jurídica especialmente diseñada para ese caso). en Manual de Derecho Constitucional. que no se plantea en términos de sí o no. estos principios sólo puede operar en el interior o un ordenamiento simple.. Así. Atelier. op. que la técnica de la ponderación en ningún momento puede prescindir de los problemas del lenguaje natural. o en un subordenamiento y no lo pueden hacer cuando entran en liza ordenamientos engarzados cada uno de ellos con sus propias reglas de composición”. Y. Véase Aparicio Pérez. por ello. Aparicio Pérez. en lo que toca a los alcances del criterio jerárquico Miguel A. de darle la máxima efectividad posible habida cuenta de las circunstancias del caso”93. M. L. al menos en sus momentos aplicativos. cit. siempre se debe imponer a la de rango jerárquico o funcional inferior. págs. M. y Barceló i Serralmalera M. APARICIO PÉREZ. ha explicado “con ello la conclusión siempre es la misma: una norma superior. 295. Cabe mencionar. 2009. Víctor FERRERES menciona al menos tres tipos de problemas inherentes al empleo del lenguaje natural para enunciar los principios: la ambigüedad. sino de más o menos: “se trata (entonces) de optimizar el valor o bien jurídico y. 93 Ver Díez-Picazo.. en el caso particular de los principios..

lo anterior no debe ser entendido. Marc CARRILLO llama la atención sobre la manera en que algunos derechos fundamentales. habida cuenta de la función que cumplen en el ordenamiento94. Justicia constitucional y democracia. Sin embargo. Pero también menciona el autor. mediante el método de la ponderación de precisar el alcance de su contenido. Madrid. para que las diferentes y plurales opciones políticas puedan concretar su alcance”. y la textura abierta. Por su lado. 1997. y la posibilidad de los tribunales constitucionales. que designa la imposibilidad de delimitar el ámbito de aplicación del principio. en el ámbito particular de los derechos fundamentales. que justamente consiste en reconocer la posibilidad de todo término de contener algún grado de vaguedad con respecto al intérprete. “banco”). al ser configurados constitucionalmente bajo la fórmula de principios dejan “al Parlamento un amplio margen de maniobra para determinar su contenido y. por tanto. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. la vaguedad. 98 . sino que el Legislador está constreñido por 94 Sobre todo lo anterior véase Ferreres Comella..término diversos significados (ejemplo: “prueba”. como lo advierte el mismo autor. que dichos problemas del lenguaje natural son incluso hasta preferibles al interprete. en el sentido que este margen de abstracción convierte a los principios constitucionales en normas en blanco. V.

2007. En suma. El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. Madrid. en la mayor medida posible de acuerdo con criterios jurídicos y fácticos. En tales casos. 579. el juicio de ponderación constituye la herramienta que puede utilizar el intérprete para potenciar. Pero lo anterior no debe ser entendido en el sentido que todos los derechos fundamentales han sido consagrados mediante las fórmulas de principios. Jueces para la Democracia. pág. en relación a las posibilidades jurídicas y fácticas”96. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. entre la Constitución y la Ley. dispone: 99 . que pueden ser cumplidos en diversos grados y que ordenan que se realice algo en la mayor medida posible. por ejemplo. Tercera Edición. Los principios en cambio se definen como “mandatos de optimización”. y siguiendo a Carlos BERNAL PULIDO. se ha advertido: “teniendo en cuenta la 95 Al respecto. 1999. el artículo 37 de la Constitución Política de la República de Costa Rica. el principio de proporcionalidad como criterio para determinar el contenido de los derechos fundamentales vinculante para el legislador. 97 Así. el alcance de los derechos fundamentales. No.los límites materiales impuestos por el Texto de la Norma Fundamental95. en este orden de ideas. 70. 96 Véase Bernal Pulido. al menos no ha sido el caso en el sistema español (y dicho sea de paso. véase Carrillo M. tampoco en el costarricense97). C. pág. 36.. La eficacia de los derechos sociales. “las reglas son normas “que contienen determinaciones en el ámbito de lo fáctico y jurídicamente posible” y que “sólo pueden ser cumplidas o no”.

F. 99 Véase Bastida Freijedo.. “ARTÍCULO 37.configuración que nuestro texto constitucional confiere a los derechos fundamentales que reconoce. más bien lo que hacen es ordenar a los poderes públicos y. excepto cuando se tratare de reo prófugo o delincuente infraganti. op. de manera especial.. op. y sin mandato escrito de juez o autoridad encargada del orden público. cit. Por el contrario.” 98 Véase Bastida Freijedo. al legislador que proteja una determinada libertad en la mayor medida posible. J. cit.. es preciso reconocer que el texto de las Normas Fundamentales normalmente han acogido un modelo mixto de principios y reglas. pág. de los poderes públicos y de otros particulares afectados”99. fijando reglas precisas que concreten la forma. pág. y otros. 48. 49. y el tiempo del régimen jurídico que el derecho fundamental ha previsto para la conducta de la persona. en la medida en que se presentan: “como enunciados que no establecen las reglas jurídicas precisas atinentes a la conducta o conductas protegidas y a los instrumentos de su protección. pero en todo caso deberá ser puesto a disposición de juez competente dentro del término perentorio de veinticuatro horas. Teoría General de los Derechos Fundamentales en la Constitución Española de 1978.Nadie podrá ser detenido sin un indicio comprobado de haber cometido delito.. J. Teoría General de los Derechos Fundamentales en la Constitución Española de 1978. F. aunque la mayoría de las disposiciones responden al modelo de normas de principio. se puede afirmar que no se adscribe ni a un modelo puro de principios ni a un modelo puro de reglas”98. el espacio. y otros.. 100 .

pág. de acuerdo con las posibilidades fácticas y jurídicas”100. 26. y viceversa: que el carácter de principios de los derechos fundamentales se sigue lógicamente del principio de proporcionalidad (…). 101 . tiene como punto de partida el principio de proporcionalidad y sus tres contenidos. En estos supuestos.. Esta equivalencia significa que los tres subprincipios de la proporcionalidad definen lo que debe entenderse por «optimización». año 22.De lo anterior se deduce que cuando hay ausencia de colisión entre dos valores o bienes jurídicos fundamentales. de acuerdo con el autor. recogidos mediante el enunciado de principios o de mandatos de optimización. la ponderación exige el mayor grado de satisfacción de los aludidos mandatos de optimización. R. núm. Robert ALEXY alega que su Teoría de los Derechos Fundamentales. Revista Española de Derecho Constitucional. “ordenan que algo sea realizado en la mayor medida posible. Epílogo a la Teoría de los Derechos Fundamentales. de acuerdo con Robert ALEXY. necesidad y proporcionalidad en sentido estricto. es que esa definición implica el principio de proporcionalidad con sus tres subprincipios: idoneidad. de acuerdo 100 Ver Alexy. Así. Es claro que la cuestión se hace más complicada en los casos de colisión entre dos o más tipos de bienes o valores jurídicos. “una de las tesis fundamentales expuestas en la Teoría de los Derechos Fundamentales. los cuales. en cuya virtud la mayoría de ellos han sido configurados bajo la estructura de principios o mandatos de optimización. septiembre-diciembre 2002. 66.

R. op. el principio de proporcionalidad persigue la mayor realización posible de los mandatos de optimización (es decir de los principios) con respecto a las posibilidades jurídicas103.. el Tribunal Constitucional precisó: “que la exigencia constitucional de proporcionalidad de las medidas limitativas de derechos fundamentales requiere. siguiendo al mismo autor. como por ejemplo. pág. de alcanzar la mayor realización posible de acuerdo con las posibilidades fácticas”102.. necesaria y proporcionada en relación con un fin constitucionalmente legítimo”.. R. en la sentencia 169/2001. 31. que de acuerdo con Robert ALEXY dispone lo siguiente: “cuanto mayor es el grado de la no satisfacción o de afectación de uno de los principios. op. R.con la teoría de los principios”101. cit. los subprincipios “de idoneidad y de necesidad expresan la pretensión. la efectiva aplicación de los mandatos de optimización se plasma en la técnica de la ponderación. op. que sea una medida idónea.. 26. cit. en las siguientes decisiones: SSTC 66/1995. tanto mayor debe ser la importancia de la satisfacción del otro”. Así. 102 . 207/1996. De esta forma.. De este modo. Epílogo a la Teoría de los Derechos Fundamentales. Epílogo a la Teoría de los Derechos Fundamentales. 102 Véase Alexy. 37/1998 y 154/2002). 103 Véase Alexy. págs. Epílogo a la Teoría de los Derechos Fundamentales. 26-27. contenida en el concepto de principio.. En la jurisprudencia del Tribunal Constitucional Español es posible encontrar múltiples casos en los cuales ha desarrollado los alcances del principio de proporcionalidad. además de la previsibilidad legal. pág. la cual se puede dividir en tres pasos: 101 Ver Alexy. Este principio es idéntico a la ley de ponderación. Por su lado. cit.

el mismo Robert Alexy explicó las implicaciones del principio de ponderación del siguiente modo: “el subprincipio de proporcionalidad en sentido estricto.en primer lugar.por último. cit. entonces las posibilidades jurídicas para la realización de la norma de derecho fundamental dependen del principio contrapuesto. En otra oportunidad. 104 Sobre todo lo anterior véase Alexy. Dado que está ordenado aplicar los principios válidos.. . el carácter de principio de las normas de derecho fundamental implica que está ordenado llevar a cabo una ponderación cuando ellas entran en colisión con otros principios contrapuestos. se debe establecer si la importancia de la satisfacción del principio contrario justifica la afectación o la no satisfacción del otro104. es indispensable llevar a cabo una ponderación. .en segundo lugar. entonces. op. R. págs. es decir. 31-32. en el sentido de la ley de la colisión. se sigue de la relativización con respecto a las posibilidades jurídicas. es preciso definir el grado de la no satisfacción o de afectación de uno de los principios. es necesario definir la importancia de la satisfacción del principio que juega en sentido contrario. cuando ellos son aplicables. y que para su aplicación en los casos de colisión es indispensable llevar a cabo una ponderación.. Esto quiere decir que el subprincipio de proporcionalidad en sentido estricto es deducible del carácter de principio de las 103 . Para llegar a una decisión. el mandato de ponderación. Si una norma de derecho fundamental con carácter de principio entra en colisión con un principio contrapuesto.. Epílogo a la Teoría de los Derechos Fundamentales.

la importancia de los objetivos perseguidos por toda intervención en los derechos fundamentales debe guardar una adecuada relación con el significado del derecho intervenido. Nicolás GONZÁLEZ-CUELLAR SERRANO ha explicado la manera en que se aplica este subprincipio de proporcionalidad en sentido estricto. 106 Ver González-Cuellar Serrano..... N. Si el sacrificio resulta excesivo la medida deberá considerarse inadmisible. Véase Alexy R. 104 . Proporcionalidad y derechos fundamentales en el proceso penal. 92. conforme al principio de proporcionalidad en sentido estricto. Madrid.Todo lo anterior también ha sido desarrollado por BERNAL PULIDO de la siguiente manera “en fin.. 225. pág. 1990. normas de derecho fundamental”. pág. cit. En otros términos. pág. En términos similares. 42. Colex. aunque satisfaga el resto de presupuestos y requisitos derivados del principio de proporcionalidad”106. las ventas que se obtienen mediante la intervención en el derecho fundamental deben compensar los sacrificios que ésta implica para sus titulares y para la sociedad en general”105. Teoría de los derechos fundamentales. El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. cit. C. el principio de proporcionalidad como criterio para determinar el contenido de los derechos fundamentales vinculante para el legislador. del siguiente modo: “si el sacrificio de los intereses individuales que comparta la injerencia guarda una relación razonable o proporcionada con la importancia del interés estatal que se trata de salvaguardar. 105 Véase Bernal Pulido. op. op.

por los Tribunales Constitucionales en los lugares donde así se ha establecido. que en el sistema de justicia constitucional costarricense los derechos fundamentales también son protegidos. en particular. no 105 .Pues bien. en la mayor medida posible.Las garantías jurisdiccionales de la libertad de religión en el escenario europeo. el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y a lo interno de cada Estado. asimismo. y por la actividad desarrollada tanto por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. una vez examinados los límites de la libertad de religión. Pero es innegable. es innegable la existencia de una protección multidimensional de los derechos fundamentales y. de las distintas vertientes de la libertad religiosa (tanto la externa y la interna). la libertad religiosa frente a otros derechos y libertades fundamentales). como será visto de seguido. En el escenario europeo actual. tanto los que proceden por razones de orden público previstos en la ley. cuanto los que tienen como origen los derechos de terceros (así como la manera en que el juicio de ponderación constituye una herramienta indispensable para potenciar. procede examinar de seguido las garantías jurisdiccionales que en el escenario multidimensional europeo se han previsto para la tutela de este derecho fundamental. 7..

en lo que atañe al plano internacional (es decir al ámbito regional europeo). según ha sido proclamado en el artículo 48 constitucional.sólo por los tribunales ordinarios. la protección de los derechos fundamentales en el ámbito del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas requiere un poco más de desarrollo. sino además mediante la interposición de un recurso de amparo ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Así. así como sus protocolos. de Roma de 4 de noviembre de 1950. los cuales a su vez son aplicados y protegidos por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Ahora bien. hemos visto como los derechos fundamentales han sido proclamados en el Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. ni hacían referencia a la sujeción de las instituciones y a los 106 . en concreto.1. en el comunitario europeo. lo cual también excede los propósitos de esta investigación. Inicialmente los tratados constitutivos de la unión europea no recogían catálogo alguno de derechos fundamentales. En el ámbito del derecho internacional y. 7.

Esta laguna que se planteaba a finales de los años sesenta en el derecho comunitario con respecto a la tutela de los derechos fundamentales. sentencia de 17 de diciembre de 1970. L.. L.agentes comunitarios. en que se dijo en lo conducente: 107 Ver Díez-Picazo. Sistema de Derechos Fundamentales. op. pág. 180.. el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas asumió el compromiso. “de que las instituciones y agentes comunitarios están obligados a respetar los derechos fundamentales de los particulares. en palabras de Luis María DÍEZ-PICAZO. y ante la presión ejercida por el Tribunal Constitucional Federal Alemán y la Corte de Constitucionalidad Italiana. Un ejemplo de lo anterior sin duda es la sentencia adoptada por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en el mencionado asunto “Internationale Handelsgesellschaft”. M. cit. y en vista que los tratados constitutivos de la unión no contenían ninguna declaración de derechos. Sistema de Derechos Fundamentales. Por lo anterior. op. M. tanto al aprobar normas. 108 Sobre todo lo anterior véase Díez-Picazo. 107 . como al aplicar tales normas a casos concretos”107. pág. cit. 180. ni siquiera indirectamente. “el Tribunal de Justicia reconoció los derechos fundamentales calificándolos de principios generales de derechos108”.

109 En términos similares pueden ser mencionados los siguientes pronunciamientos del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas STJ Stauder de 12 de noviembre de 1969 y Nold de 14 de mayo de 1974. así como la manera en que en esos Cuerpos Normativos se ha previsto la estructura de un Estado.que la proclamación en las Constituciones Nacionales de los Derechos Fundamentales no puede afectar la validez de las disposiciones del Derecho Comunitario. cuyo respeto debe garantizar el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. sino también los objetivos y los fines que informan el proceso de integración.que el Derecho Comunitario también reconoce los Derechos Fundamentales. y en razón de las dudas plateadas por el tribunal gestionante. .que en ese marco.. teniendo en consideración no sólo las costumbres jurídicas de los países miembros. procede examinar si en el caso concreto se han vulnerado los derechos fundamentales. en la medida en que son parte integrante de los principios generales del derecho. 108 . según han sido reconocidos y proclamados en el contexto del ordenamiento jurídico comunitario109. .

2 se dispuso: “La Unión respetará los derechos fundamentales tal y como se garantizan en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. libertades y principios enunciados en la Carta se interpretarán con arreglo a las disposiciones generales del título VII de la Carta por las que se rige su interpretación y aplicación y teniendo debidamente en cuenta las explicaciones a que se 110 Ver Díez-Picazo. otorgándole el valor de norma de derecho comunitario primario en el Tratado de Maastricht de 1992.. el cual ha quedado como sigue: “Artículo 6. Lo anterior por los problemas que se suscitaban ante la falta de reconocimiento de derecho positivo del valor de los derechos fundamentales en el ámbito del derecho comunitario.. se ha dado una nueva redacción al artículo 6 del TUE. Las disposiciones de la Carta no ampliarán en modo alguno las competencias de la Unión tal como se definen en los Tratados. en el recientemente aprobado Tratado de Lisboa.La Unión reconoce los derechos. Sistema de Derechos Fundamentales. L. M. pág. Además. libertades y principios enunciados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 7 de diciembre de 2000. Los derechos. 109 . y tal y como resultan de las tradiciones comunes a los Estados miembros como principios generales del Derecho comunitario”110.Esa construcción jurisprudencial del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas con posterioridad fue oficializada. op. tal como fue adaptada el 12 de diciembre de 2007 en Estrasburgo. cit. la cual tendrá el mismo valor jurídico que los Tratados. en cuyo artículo 6. 182.

se ha concedido protección de este derecho fundamental. Así. que indican las fuentes de dichas disposiciones”. Home Office. aunque de manera indirecta. una de ellas ha sido dictada en el caso Van Duyn v. con lo que no parece osado afirmar que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos es el Órgano Jurisdiccional que tendrá la última palabra en materia de protección de los derechos fundamentales. Lo anterior. De esta forma. y en la cual ciertamente se reconoció la posibilidad de un Estado miembro de la Unión de establecer limitaciones razonables a la libre circulación de 110 . tal como fue adaptada el 12 de diciembre de 2007. De esta forma. en la mencionada disposición la unión reconoce los derechos que han sido proclamados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 7 de diciembre de 2000. en que se había prohibido a una ciudadana holandesa su ingreso al Reino Unido por ostentar un cargo en la Iglesia de la Cienciología. C-41-74. en las cuales. Sentencia de 4 de diciembre de 1974.hace referencia en la Carta. sin soslayar que en el apartado 2 de esa disposición se ha previsto la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. y en lo que toca a la tutela específica de la libertad de religión en el ámbito del derecho comunitario. desde luego. IBÁN y otros nos mencionan algunas sentencias del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

apartado 1. Madrid. Sentencia de 27 de octubre de 1976. y el Scientology International Reserves Trust. o la sentencia dictada en el caso Prais v. letra b)]. en la cual el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Prieto Sanchís. la protección de la libertad religiosa a penas se da de modo tangencial.. en una cuestión prejudicial que se planteó sobre la interpretación del artículo 73 D. si existen poderosas razones de interés público que así lo justifican. y Motilla A. trust británico constituido y. 110-113. En este último caso. CE-104-99 de 14 de marzo de 2000. en la que se resuelve negativamente un conflicto planteado por la programación de unas pruebas para acceder a una plaza de cargo público en día sábado.personas. del Tratado CE [actualmente el artículo 58 CE. asociación francesa. 111 .. 111 Sobre lo anterior se puede consultar Ibán C.. págs. cuando los judíos no pueden laborar. Manual de Derecho Eclesiástico. el Premier ministre francés acerca de la decisión presunta de éste de desestimatoria de su solicitud de derogación de las disposiciones relativas al régimen de autorización previa para determinados tipos de inversiones extranjeras directas previsto por la normativa francesa111.. apartado 1. así como la sentencia emitida en el caso Association Église de scientologie de París. por otra. 2004. L. en el marco de un litigio entre la asociación Église de scientologie de Paris. Conseil des Communautés européennes. C-13075. por las partes involucradas en el asunto que dio origen a la cuestión prejudicial aludida. I. sin embargo. letra b). Trotta.

una vez expuestos en términos bastante amplios y generales la manera en que los derechos fundamentales son protegidos en el ámbito del derecho comunitario europeo (a través de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas). Alemania. teniendo en consideración los casos particulares de Italia. Sobre el origen del recurso de amparo. y ha sido denominado recurso de amparo o queja constitucional en el primer caso. España y Costa Rica.Así. puede decirse que se produjo en dos lugares lejanos pero en fechas cercanas 112 . así como en el plano internacional (mediante el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos). procede comentar la manera en que los derechos fundamentales son tutelados en el ámbito interno de cada Estado. en el caso alemán y en el español sí se ha establecido. en el cual no se ha diseñado un procedimiento particular o específico ante la Corte de Constitucionalidad para la defensa de los derechos fundamentales (sino que son protegidos a través de los distintos mecanismos de control de constitucionalidad a priori y a posteriori. 7. por la vía principal o incidental).2. y recurso de amparo en el segundo.En el derecho interno de los Estados. A diferencia del sistema de justicia constitucional italiano..

en el sistema alemán la doctrina ha considerado que el recurso previsto en el artículo 93. Sin 112 Véase Pegoraro. el recurso de amparo fue elaborado y traducido en la práctica en América Latina y. el artículo 93. La Justicia Constitucional. pues. 113 . ante la violación de un derecho fundamental.4 ídem. pues sólo el primero habilita al particular para acudir directamente al Tribunal Constitucional. De esta forma. págs. de allí se extendió. Como “derecho de todos” (sin obligación de asistencia letrada y sin costas judiciales) es. en el Estado Mexicano de Yucatán. En palabras de Peter HÄBERLE “puesto que el amparo constitucional sólo existe respecto de la lesión de derechos fundamentales enumerativamente especificados. y desde allí pasó a la Constitución de 1919 y a la austriaca de 1920. Así.. en concreto. pero desde luego de gran popularidad. “último”. L. 2004. 4 Ley Fundamental. con la Constitución de 1841. Dykinson. S. de acuerdo con Lucio PEGORARO. con variantes muy significativas por otros ordenamientos del continente americano. Pero un instituto análogo.de nacimiento. L. con rasgos muy similares. núm 4a no va tan lejos como el artículo 19.1 num. “subsidiario”. Una perspectiva comparada. 1. el “recurso extraordinario”. denominándose Verfassungsbeschwerde o Beschwerde en los países de lengua alemana112.. ya había sido contemplado en las Constituciones de Baden y de Baviera de 1818. 4a) de la Ley Fundamental para la República Federal Alemana es independiente al que está contemplado en el artículo 19. 106-107. Madrid.

el objeto de la queja constitucional está regulado en el §90.Stiftung. Argentina y la Fundación Konrad –Adenauer. editado por la Universidad Nacional Autónoma de México. 733.. Formación de la Constitución y Jurisdicción Constitucional. Al respecto.embargo. o sea “fallos generalmente pronunciados 113 Véase Häberle. los presupuestos de admisibilidad son controlados de forma tan estricta como “metódicamente”113. coordinadores Fix-Zamudio. la doctrina ha considerado que el recurso de amparo constitucional tiene un carácter híbrido. Louis FAVOREU advierte que: “la mayor parte de los recursos constitucionales se dirigen contra fallos de tribunales federales.1 de la Ley sobre el Tribunal Constitucional Federal.. S. J.. 114 Ver Acosta Sánchez. 1998. El recurso de amparo en el sistema de jurisdicción constitucional de la República Federal de Alemania. Fundamentos de la democracia constitucional. Este valor objetivo del sistema es de tal magnitud. 2006. y Ferrer Mac-gregor. Madrid. en el Derecho de amparo en el mundo. 114 . pues al rasgo subjetivo inicial le es sumado un componente de carácter objetivo. pág. o precisamente por ello. a partir de la concepción de los derechos fundamentales como un orden jurídico en un sistema coherente y completo de valores dirigido a la protección de la dignidad de la persona y a su libre desarrollo. Tecnos. P. H. A. Sobre el particular. México. pág. que convierte al Estado constitucional alemán en un Estado de los derechos fundamentales y a la sociedad en una sociedad de los derechos fundamentales114. el Editorial Porrúa. Como se adelantó. E. 270..

Ariel. cit. lo que le permite ejercer una influencia decisiva sobre el conjunto del derecho alemán. la experiencia ha demostrado que el Bundesverfassungsgericht no sólo ha tenido una importancia capital en el complejo “mosaico” del federalismo cooperativo alemán.. 104)”115. p. 1994. L. 115 . El Tribunal se convierte así en una especie de jurisdicción suprema encargada de imponer una interpretación uniforme de las normas constitucionales al conjunto de los tribunales superiores alemanes. 116 Ver Pegoraro..en tercera instancia” (Schaich. pág. gracias a la interpretación del sentido evolutivo del derecho al libre desarrollo de la personalidad y 115 Véase Favoreu. pág. En vista que el Tribunal Constitucional Federal Alemán debía enfrentarse a decenas de millares de recursos individuales a los que ni siquiera la organización en secciones era capaz de hacer frente. Los Tribunales Constitucionales. A pesar de lo anterior. 70. 1982. p. Barcelona. de acuerdo con Lucio PEGORARO. op. La Justicia Constitucional. comprendidos los derechos civil y penal (Fromont y Reig. 132). sino también ha sido calificado como un “Tribunal de los ciudadanos” y ha desempeñado un papel cargado de significado no sólo en la defensa sino también en la promoción de los derechos fundamentales. Una perspectiva comparada. la acción directa se puede intentar sólo si no existen otros remedios jurisdiccionales y si se considera indispensable para eliminar o prevenir una violación de los derechos indicados”116. 52. L. “éste se ha visto obligado a elaborar una jurisprudencia restrictiva basada en el principio de subsidiariedad: en particular..

2004. cit. Fundación Universitaria de Derecho. para determinar mediante la interpretación el alcance y significado de las normas constitucionales118. y otros.2 de la Constitución le asigna al Tribunal Constitucional la competencia para conocer de los amparos constitucionales. el artículo 53.. pues tiene por fin no sólo la protección particular y subjetiva del derecho fundamental menoscabado. Sobre el particular. 502-503. y Olivetti M. por otra parte. la última. Celotto. La Justicia Constitucional en Alemania. la doctrina española ha considerado que el recurso de amparo tiene 3 funciones capitales en ese ordenamiento: de instrumento de protección de los derechos y libertades señalados por la Constitución. T. por el se protegen las libertades y los derechos reconocidos en el artículo 14 y en la Sección primera del Capítulo II de esa Norma Fundamental. en la Justicia Constitucional en Europa.. A. 79.. op.. 118 Ver García Morillo J. Administración y Política. Derecho Constitucional. más la objeción de conciencia consagrada en el artículo 30 ídem. F. pág. eliminándose de esta manera cualquier discriminación irracional realizada por el legislador o por la Administración Pública117. págs. sino también la defensa objetiva de 117 Ver Rescigno. Colección Constitucionalismo y Derecho Público. como medio de control sobre la aplicación de los preceptos constitucionales por parte de los Jueces y Magistrados y. En España..del principio de igualdad. Estudios. De lo anterior se ha entendido que el recurso de amparo en el ordenamiento español tiene un carácter híbrido. Coordinadores Groppi. 116 .

121. según la cual el recurrente debe justificar la especial trascendencia de la demanda para que sea admitida. pueden y deben hacer valer los derechos fundamentales en el ámbito del derecho comunitario. El Tribunal Constitucional. en el cual el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas o. el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha sido instituido para salvaguardar los derechos reconocidos en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. 2000. De otro lado. los tribunales ordinarios. Aranzandi. Esta vertiente ha sido reforzada con la aprobación de la reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (aprobada por LO 6/2007 de 24/5). J. pág. mientras que en el ámbito interno de cada Estado los derechos fundamentales no sólo han sido proclamados en las respectivas Constituciones. España. P. pues y a muy grandes rasgos. regido por un criterio de competencia. Navarra.. Sociedad Anónima. 117 . en su caso. 119 Véase González-Trevijano Sánchez. Tales son. sino también son protegidos no sólo por los tribunales ordinarios.la Constitución119. las maneras en que son protegidos los derechos fundamentales en el escenario multidimensional europeo (particularmente la libertad de religión).

sino también por los órganos especializados de Justicia Constitucional. Finalmente. en el sistema de justicia constitucional costarricense se debe mencionar que los derechos fundamentales. particularmente la libertad religiosa. son protegidos por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia mediante los distintos tipos de asuntos que le corresponde conocer de acuerdo con la Constitución Política de la República de Costa Rica (particularmente en los artículos 10 y 48) y en la Ley de la Jurisdicción Constitucional. como son el recurso de amparo. la acción de inconstitucionalidad y la consulta judicial de constitucional. por mencionar algunos de ellos. 118 . en los lugares donde así se ha establecido. a través de la Jurisdicción Constitucional de la Libertad.

CAPÍTULO II. o bien 119 . así como sus interacciones con otras libertades relacionadas. el cual como se ha defendido en estas líneas constituye una contrapartida orgánica de esta libertad (la otra cara de la moneda). los alcances y los límites de la libertad de religión. sin la cual no es posible asegurar su disfrute pleno por parte de los particulares. de seguido será expuesta la noción del principio de neutralidad religiosa o de laicidad estatal.. sin la cual no es posible fomentar adecuados niveles de tolerancia ante el pluralismo religioso. entre ellas la libertad ideológica y de pensamiento. mayores serán las posibilidades de admitir. con los límites necesarios que resultan del juicio de ponderación frente a otros derechos y libertades fundamentales. Entre más laica entonces sea la configuración de los órganos de un Estado. el principio de laicidad estatal constituye una garantía institucional de la libertad de religión. así como de profesarlas libremente. sin traumatismos. Una vez desarrollados en la sección anterior (aunque en términos muy generales) el contenido. la diversidad de creencias con respecto al fenómeno religioso. En otras palabras.EL PRINCIPIO DE LAICIDAD ESTATAL COMO CONTRAPARTIDA ORGÁNICA DE LA LIBERTAD DE RELIGIÓN.

el cual en realidad no concede ninguna libertad a los individuos para profesar una convicción religiosa distinta de la oficial. únicamente en un Estado donde se ha proclamado el principio de laicidad estatal es posible considerar que cada individuo o cualquier agrupación religiosa puedan disfrutar. En este orden de ideas. en este marco. en forma plena. es claro que la idea de tolerancia. del Estado confesional con respecto a las confesiones no oficiales excluye la idea de libertad y desconoce el contenido de la libertad de religión. desde la perspectiva estatal y. sin más limitaciones que las provenientes del orden público protegido por ley. de la libertad de religión. en los términos que ha sido desarrollado (como se comentaba con anterioridad) en la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la vertiente externa de esta libertad. 120 . De esta manera. justamente por ser distintas a la proclamada o defendida por el Estado.por razones de orden público. Es distinto. el caso de un estado confesional. luego de haberlas valorado negativamente. pues en realidad las tolera. en concreto.

de modo que en atención a tal dignidad y a la garantía de la paz social sea preferible adoptar una decisión de tolerancia”120. la tolerancia sólo puede hoy tener aplicación en aquellas situaciones jurídicas en las que se den dos condiciones: la primera es que el Estado haya tomado una determinada postura a favor de un valor concreto (como en épocas pasadas tomó postura en favor de una determinada confesión). por ello. La Tolerancia en el Derecho. Así entendida. M. 2009. 121 . de las distintas vertientes de la libertad 120 Véase Roca Fernández. De ahí que la tolerancia estrictamente entendida excluye la libertad. con el fin de evitar un mal mayor. que a consecuencia de esa toma de postura. Sobre lo anterior María J. Madrid. la idea de tolerancia. el sujeto se vea obligado a cumplir un determinado deber o vea limitada su esfera de libertad de manera especialmente gravosa para su dignidad. la tolera.Lo anterior por cuanto. Es claro entonces que únicamente a partir de la concepción de un estado laico es posible defender que cada individuo o agrupación religiosa pueda disfrutar. en tanto que valora negativamente cualquier convicción distinta de la oficial y. Fundación Registral. ha comentado: “no obstante. ha de conservar las dos notas esenciales que se desprenden de su origen histórico-filosófico: la valoración negativa de una conducta respecto a una determinada escala de valores y un sólido fundamento racional que justifique un tratamiento jurídico específico. en forma plena. si desea ser mantenida. en este diseño el Estado ha asumido como propios determinados valores religiosos que estima positivos. 28. pág. J. ROCA.. y la segunda.

conservando desde luego únicamente la obligación de facilitar las condiciones necesarias para que cada individuo o grupo religioso pueda hacer valer.J.religiosa. sino desde ciertas agrupaciones religiosas mayoritarias con respecto a las minoritarias en una sociedad de pluralismo religioso.. cit.. está igualmente excluida en un Estado neutral en materia religiosa”121. el Estado desde una perspectiva laica no sólo es neutral con respecto al fenómeno religioso sino también indiferente. La Tolerancia en el Derecho. también es posible hablar de tolerancia en un sentido más lato. y ahora desde la perspectiva de un estado laico. No en vano hemos visto que la libertad religiosa no es más que una concreción de la libertad ideológica o de conciencia con respecto al 121 Ver Roca Fernández. no desde el Estado. 122 . como francamente se ha verificado en el continente europeo. en forma plena. su libertad de religión. como bien puede ser la libertad de opinión o de expresión y la libertad de reunión. entre otras. de ahí que “si la tolerancia presupone una toma de postura respecto a la verdad religiosa. En este caso. Desde otro punto de vista. sin más limitaciones que las previstas en el ordenamiento jurídico. pág. Pero este mismo deber estatal de facilitación es similar al de otros derechos o libertades fundamentales. 27. op. M.

en este orden. De esta forma. en esta investigación hemos utilizado el sentido amplio. indiferente hacia aquél) sin soslayar su obligación de fomentar entre las distintas confesiones los niveles de tolerancia necesarios para que cada individuo pueda disfrutar de su libertad religiosa. sino en un plano horizontal entre los distintos grupos religiosos cuya libertad de culto no debe menoscabar la libertad de las demás agrupaciones ni vulnerar el orden público protegido en la ley. como contrapartida orgánica o garantía institucional de la libertad religiosa. o más lato. del término tolerancia. La tolerancia. no es entendida en un plano vertical desde el estado laico hacia las agrupaciones religiosas. de lo que se trata en este trabajo y luego de argumentar a favor del principio de laicidad. por ello. en el marco de un estado neutral o laico y de unas agrupaciones religiosas con respecto a las menores y de permitir a cada una de ellas el disfrute pleno de su libertad de religión. pues en él cada individuo o grupo de ellos es libre de asumir. el supuesto de un estado 123 .fenómeno religioso: la existencia de un ser supremo superior y la trascendencia del alma humana más allá de la muerte. Así. como hemos analizado. profesar o abandonar determinadas creencias religiosas. Es distinto. es insistir en la obligación estatal de respetar el pluralismo religioso (justamente al haberse proclamado neutral y.

por ello. se puede hablar de tolerancia pero no desde el Estado hacia las diversas confesiones. que es indiferente hacia el fenómeno religioso y. J. La Tolerancia en el Derecho. ROCA ha comentado: “hay también un concepto de tolerancia que presenta a ésta como resultado de un pluralismo ético. en 122 Ver Roca Fernández. M. en un plano horizontal. no concede en realidad ninguna libertad) sobre las convicciones no oficiales luego de haberlas valorado negativamente. Esta es una concepción. en el que cualquier valor tiene igualmente carta de naturaleza en la sociedad y por ello debe ser acogido por el Derecho. A pesar de lo anterior. habría que hablar siempre de igualdad jurídica. Sobre este concepto más lato de tolerancia. se abstiene de realizar cualquier tipo de valoración con respecto aquél (preocupándose. únicamente. María J. sino entre ellas mismas.. por ello. y en el marco de un Estado laico. que como hemos visto disfrutan de libertad con lo cual queda excluida la expresión de tolerancia estrictamente considerada. Sólo de modo análogo. op. en la que en rigor no se puede hablar de tolerancia. ante cualquier fenómeno con relevancia en el orden del Derecho ocasionado por una motivación ética. cit. recurriendo a un criterio puramente número (de mayorías y minorías) cabe hablar de tolerancia en esta concepción”122. 124 . pág. 28.confesional que tolera (y. de los grupos mayoritarios con los minoritarios. por su obligación de facilitar o implementar las condiciones necesarias para asegurar a cada persona el pleno goce de su libertad religiosa)..

J. una regresión en las conquistas de la modernidad”123. así como en las constitucionales actuales. habiendo sufrido un desarrollo histórico en el continente europeo (con no pocos períodos de involución. En este sentido. En palabras del autor: “una vuelta a la tolerancia no puede ser sino un retroceso histórico. 17.una sociedad de pluralismo religioso. en el marco de un Estado Constitucional de Derecho. Y. por tanto. Tolerancia y derechos fundamentales en las sociedades multiculturales. En todo caso. y de manera asimétrica en ese territorio). Es en este último sentido. pág. hasta reconocer la libertad de religión como fundamental. que se utiliza el término tolerancia en esta investigación. Madrid. el autor nos recuerda la manera en que el término tolerancia tradicionalmente fue asociado a la libertad religiosa y la manera en que con posterioridad fue plasmado en el Traslado de Westfalia. y desde allí a otros derechos fundamentales que luego fueron consagrados en diversos instrumentos normativos. José MARTÍNEZ DE PISÓN CAVERO todavía propone abandonar en este último supuesto el uso del término tolerancia (entre las agrupaciones mayoritarias y las minoritarias con respecto al fenómeno religioso). 2001. para dar lugar a un discurso de los derechos fundamentales. 125 .. Tecnos. se repite. sin embargo. 123 Ver Martínez de Pisón.

en forma plena. los Estados Unidos de América. luego de haber reconocido el principio de laicidad en todos sus alcances. es preciso insistir que en el marco de un Estado Laico. de su libertad religiosa. En un sentido más lato. observaremos los casos de Francia. el Estado debería facilitar o auspiciar mediante una educación igualmente laica. se ha preferido utilizar en esta investigación el término tolerancia. no de la tolerancia. las condiciones necesarias para dotar a todas estas agrupaciones o confesiones religiosas la posibilidad de disfrutar. así como algunos antecedentes en el derecho internacional de los derechos humanos. pues en este caso más bien el discurso en el que se debería desenvolver la libertad religiosa es en el de los derechos.Sobre el particular. para referirnos a las relaciones entre los individuos que pertenecen a determinadas agrupaciones religiosas mayoritarias con respecto a las minoritarias y la forma en que. el uso del término tolerancia no puede ser concebido de manera vertical. Italia 126 . por ejemplo. desde el Estado hacia las distintas confesiones. Sobre el particular. que bien constituye la garantía institucional o el presupuesto de la libertad religiosa como se ha insistido en esta investigación. a continuación analizaremos el principio de laicidad y sus distintos grados de desarrollo en el derecho comparado. Ahora bien.

Consejo General del Poder Judicial. Pero la laicidad supone la afirmación de la plena autonomía y separación entre Estado e Iglesia mientras que la aconfesionalidad contempla. Con posterioridad serán comentadas algunas decisiones de organismos internacionales y regionales de protección de los derechos fundamentales (que si bien no lo hacen de manera explícita) tienden a reconocer los alcances del principio de a-confesionalidad estatal en todos sus extremos. en los que el Estado no reconoce como oficial una determinada confesión. pág. 127 . C. Véase Gómez Martínez. y la manera en que ha sido entendido en cada uno de ellos. además de dicha autonomía..y Alemania. a tal grado que la actividad estatal muestra una indeferencia total con 124 Una opinión distinta sobre el particular ha sido la realizada por Carlos GÓMEZ MARTÍNEZ para quien los términos laicidad o aconfesionalidad (auque poseen el mismo antónimo: confesionalidad) no tienen exactamente el mismo significado. Madrid. sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad. a-confesionalidad y neutralidad religiosa son utilizados como sinónimos124 (a diferencia de otras expresiones como laicismo y laicidad positiva que tienen una connotación distinta) y sirven para designar aquel estado de relaciones entre la Iglesia y los Estados en los cuales existe una separación absoluta entre ambas instituciones. En palabras del autor: “en una primera aproximación puede decirse que ambos términos hacen referencia a sistemas de regulación jurídico-constitucional en los que el Estado no está adscrito a confesión religiosa alguna. 2009. Pero lo anterior requiere aclarar que en esta investigación los términos de laicidad. dos nociones ¿Coincidentes. 14. Aconfesionalidad y Laicidad. la cooperación necesaria entre el Estado y las confesiones religiosas atendiendo a la implantación social que éstas puedan tener en un determinado país”.

especialmente la católica.. J. para quien dicho término no supone una total incomunicación entre el Estado y las diversas confesiones católicas. en concreto. 19. incluso que se consideren a sí mismos creyentes. de la concepción esbozada por María J. de la sociología. 2009. Hachete. La laïcité face à l’Islam. Aconfesionalidad y Laicidad. Nº. en el cual se ha proclamado el principio de laicidad en una sociedad que claramente no está secularizada. pag. asistencia que no sólo no determina lesión constitucional. Sobre el caso particular del Reino Unido. Lo anterior. Ed. o el de Turquía. en el sentido que: “la a-confesionalidad del Estado no supone una total incomunicación entre él y las diversas confesiones religiosas. 14-15. las prácticas de los hombres y el sentido que dan al mundo no se hace ya bajo el signo de lo trascendente y de lo religioso”126. Citado por Gómez Martínez. Véase sobre el particular. sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad. págs. sino que ofrece por el contrario la posibilidad de hacer efectivo el derecho de culto a los individuos y comunidades”. ROCA acerca de laicidad. 48. De esta manera. Otro término que conviene distinguir de los anteriores es el de secularización. 2005. 126 Véase Roy. Roca. “la secularización es un fenómeno social que no exige ninguna puesta en práctica política: se da cuando lo religioso deja de estar en el centro de la vida de los hombres. positiva o negativa125.. y que en las relaciones de cooperación antes citadas puede encontrarse la prestación de asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas. dos nociones ¿Coincidentes. pág. y de acuerdo con OLIVIER ROY.. M. Dmitri GEORGES LAVROFF 128 . Al respecto el autor menciona el caso de Inglaterra. Laicidad del Estado y garantías en el ejercicio de la libertad: dos caras de la misma moneda. así como del criterio sostenido por el Tribunal Constitucional Español en la ATC 616/1984 de 31 de octubre. por ejemplo. op.respecto al fenómeno religioso. C.. cit. que si bien corresponde a una sociedad secularizada no deja por ello de ser un ejemplo de un estado confesional. en El Cronista del Estado Social y Democrático de Derecho. 3. O. el cual según GÓMEZ MARTÍNEZ tiene una definición en el ámbito de las ciencias sociales y. pues se 125 En este punto nos apartamos. desprovista de cualquier tipo de valoración.

. Se trata entonces de contener todas las tendencias que en el fondo pretenden una intromisión religiosa en la política127. así como la posibilidad de asumir y ha comentado: “Le Royaume Uni. Les Tendances Actuelles Dans les Relations entre l'État et la Religion. el grado de laicidad que se puede encontrar en cada uno de los ordenamientos mencionados.produce con independencia que el principio de laicidad estatal haya sido proclamado o no en un ordenamiento jurídico determinado. Pues bien. et Zalc C. 129 . 2008. de la IIIе à la Ve République. La laïcité. se puede consultar Muhlmann G. en esta investigación se defiende que la expresión de laicidad implica asumir un punto de vista neutral con respecto al fenómeno religioso.. 127 Sobre el particular. n'a pas établi la laicité de l'État. D. 126. 101. Bien au contraire. 8.. pág. Anuario Iberoamericano de Justicia Constitucional. 2004.El principio de Laicidad Estatal: una aproximación desde el derecho comparado. como será visto en seguida. Pouvoirs. Véase Georges Lavroff. asimismo. inventeur du libéralisme. núm. 1. Únicamente bajo la observancia de estas condiciones es posible asegurar a los particulares el pluralismo religioso. il existe une confessionnalité légale qui contraste avec la modernité de la société civile et la sécularisation des moeurs ».. 325. Es distinto. pág. en el cual el poder político es independiente de cualquier credo religioso y se abstiene de defender los valores que pueden ser vinculados a esa concepción.

profesar determinadas creencias, sin sufrir algún grado de discriminación ante reacciones intolerantes por parte de quienes comparten determinadas convicciones.

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Lo anterior es particularmente relevante en el supuesto de las minorías128

128 Cabe mencionar que en esta investigación utilizamos el concepto de minorías que ha sido propuesto por el prof. LLAMAZARES FERNÁNDEZ, de la siguiente forma: “sea o no territoriales, los grupos integrados por ciudadanos nacionales que tienen características comunes, raza y/o religión y/o lengua y/o tradiciones comunes y/o costumbres sociales que los diferencia de la mayoría dominante, que viven esas características comunes como parte integrante de su identidad, que se sienten solitarios en razón de ella y, explícita o implícitamente, están decididos a conservarlas y fomentarlas en condiciones de igualdad, de hecho y de derecho, sin separarse del resto de la población”. Véase Llamazares Fernández, D., Derecho de la Libertad de Conciencia, II, Libertad de conciencia y laicidad, III Edición, Thomson-Cívitas, 2007, págs. 616-617. Por su lado, la minoría religiosa puede ser definida, según CONTRERAS MAZARIO, de la siguiente manera: “la existencia de un grupo de personas residentes de un Estado que, siendo proporcionalmente inferior al resto de la población y estando en una posición no dominante, poseen, comparte y desean desarrollar características religiosas que les distinguen del resto de las creencias, convicciones o religión que profesa la mayoría de la población”; asimismo, el Consejo de Europa ha definido la minoría religiosa del siguiente modo: “quedaría circunscrita a la preexistencia de un grupo de ciudadanos (nacionales) del Estado que, manteniendo desde antiguo lazos firmes y duraderos con ese país y siendo suficientemente representativo a pesar de su número reducido en relación con el resto de la población del Estado o de una región del mismo, ostenta características religiosas distintivas que tienen interés en preservar y desarrolar conjuntamente con los demás miembros del grupo”. Ver Contreras Mazario, J.,M., La protección internacional de las minorías religiosas: algunas consideraciones en torno a la declaración de los derechos de las personas pertenecientes a minorías y al Convenio-Marco sobre la protección de las minorías, en Anuario de Derecho Internacional, vo. XV, 1999, págs. 159-203. Citado por Rodríguez García J. A., La protección jurídica de las minorías culturales en el derecho comunitario, Revista Europea de Derechos Fundamentales, núm. 5/1 semestre, 2005, pág 76. Tales definiciones sobre el concepto de minoría y, en concreto, sobre la noción de minoría religiosa son compartidas en esta investigación. En este marco, es claro que el principio de laicidad estatal, como contrapartida orgánica o garantía institucional de la libertad religiosa, es la única manera de asegurar a estas agrupaciones el pleno goce de sus derechos, en un escenario de tolerancia hacia cualquier manifestación del pluralismo religioso que actualmente compone la sociedad europea, sin más limitaciones que las provenientes del orden público previsto por ley y los derechos de terceros. A pesar de lo anterior, María J. ROCA FERNÁNDEZ se ha mostrado escéptica en cuanto a la posibilidad de brindar una definición precisa sobre las minorías y en concreto, acerca de las minorías religiosas, en criterio de la autora: “Una primera dificultad, ciertamente no pequeña, para poder hablar de derechos colectivos de las

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religiosas, cuya libertad sólo puede ser asegurada bajo determinadas condiciones de laicidad, en el cual los grupos mayoritarios no tienen la opción de intervenir o de participar activamente en la formación de la voluntad estatal, ni son (por su carácter de grupo mayoritario) destinatarios de ciertos beneficios. Ello no es el caso costarricense, en el cual los grupos minoritarios disfrutan de sus libertades de modo marginal, a expensas del “credo oficial”. En el derecho comparado, pueden ser encontrados distintos grados de laicidad, como será visto a continuación.

1.1.- Francia.
De acuerdo con Arnaud MARTIN, el principio de laicidad estatal ha sido proclamado por primera ocasión el 9 de diciembre de 1905, con el dictado de la conocida Ley de Separación de la Iglesia y el Estado, en cuyo artículo 1 se dispuso: «La République assure la liberté de conscience. Elle garantit le libre exercice des cuites sous les

minorías culturales o religiosas estriba en que el propio concepto de minoría no tiene unos perfiles nítidos, aunque pueda hablarse de un consenso internacional en torno a la existencia de una minoría es una situación de hecho, cuya calificación escapa, en principio, al Estado territorial y que posee relevancia jurídica internacional. Pero toda vez que la pertenencia a la minoría incluye tanto elementos objetivos como subjetivos –esto es, en qué medida el propio sujeto perteneciente a una minoría se siente o no miembro de ella- se dificulta notablemente la regulación de cualquier

relación jurídica”. Ver Roca Fernández, M., J., Diversidad Cultural y Universalidad de los derechos: retos para la fundamentación del derecho, Anuario Iberoamericano de Justicia Constitucional, núm. 9, Madrid, pág. 363.

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seules restrictions édictées ci-aprés dans l'intérét de l'ordre public»129. De ahí este autor ha considerado que el modelo francés constituye uno de los más exitosos en lo que atañe a la separación entre ambas instituciones. Sobre el particular, es preciso comentar que en Francia la concepción de laicidad más bien tiene como punto de partida una tensión existente entre un sentido liberal (o de indiferencia absoluta hacia el fenómeno religioso) y u otro de combate130 (más propio de corrientes laicistas), que aún hoy permean las políticas laicistas que han sido adoptadas durante la Quinta República131.

129 Véase Martín, A., Laïcitè, sècularisation et migration en europe occidentale, op. cit., pág. 335. 130 Sobre la noción del laicismo o combativa de laicidad Oliver ROY ha comentado: “la laicidad francesa es, históricamente, un asunto entre el Estado republicano y la Iglesia Católica: se funda en el anticlericalismo. Es, pues, una laicidad de combate, marcada por la violencia y anatema”. Véase Roy, O., La laïcité face à l’Islam, op. cit., pág. 21. Citado por Gómez Martínez, C., Aconfesionalidad y Laicidad; dos nociones ¿Coincidentes, sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad, op. cit., pág. 21. 131 Un estudio especialmente relevante sobre el particular puede ser encontrado en Muhlmann G., et Zalc C., La laïcité, de la IIIе à la Ve République, op cit. Esta tensión histórica, que todavía persiste, entre las nociones liberal y combativa de laicidad ha sido explicada por Jean Morange de la siguiente forma: “para algunos laicos, no se trataba únicamente de luchar contra una influencia política de la Iglesia católica considerada excesiva, sino también de limitar la difusión del mensaje religioso, incluso de sustituir con un pensamiento materialista los dogmas religiosos. Ésa es una de las misiones que asignan a la escuela laica y a sus docentes. Esta concepción de la laicidad no ha desaparecido, pero sólo está presente en determinados círculos de pensamiento. En el ámbito político y jurídico, el término de laicidad ha ido tomando progresivamente otro sentido. Se ha convertido en sinónimo de neutralidad o imparcialidad, y así es como en 1949 lo expuso magistralmente un gran publicista francés, Jean Rivero, en una célebre crónica que apareció en Recueil Dalloz » Véase Morange J., Las Relaciones entre el Estado y las Iglesias en Francia, Revista catalana de dret públic, núm. 33, 2006, pág. 4.

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En este orden de ideas, el principio de laicidad ha sido proclamado tanto en la Constitución de 1946 y en la de 1958 del siguiente modo: “Francia es una República indivisible, laica, democrática y social”. Sin embargo, en la Constitución de 1958 se añade, como bien lo apunta LLAMAZARES FERNÁNDEZ, la siguiente expresión: “que garantiza la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos sin distinción de origen, raza o religión y que respeta todas las creencias”132, con lo que al menos desde una perspectiva de derecho positivo, y de una interpretación literal del artículo 1 de la Constitución Francesa de 1958, se debe prescindir de la noción de laicidad que se establece en esa norma de cualquier expresión de laicismo, es decir, de cualquier valoración negativa con respecto a las creencias religiosas o a manifestaciones de la vertiente externa de la libertad de religión, que como se sabe se puede traducir en la utilización de simbología religiosa.

A pesar de lo anterior, la tensión aludida entre la noción combativa de laicidad (laicismo) y otra liberal, todavía se plasma en los conflictos planteados con ocasión del empleo de la simbología religiosa, entre ella el uso del velo musulmán. Así, en el año 1989 el Consejo de Estado Francés se pronunció sobre la expulsión de tres alumnas de enseñanza secundaria del instituto parisino, justamente por acudir ataviadas con el
132 Ver Llamazares Fernández, D., Derecho de la Libertad de Conciencia, I, Libertad de Conciencia y Laicidad, op cit, pág. 263.

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. así como en Beller. cit. Con posterioridad. en esa decisión se reconoció la posibilidad de limitar el uso de símbolos religiosos “en casos de necesidad. a través de su propia normativa.. S. Libertad religiosa. pág.. A pesar de lo anterior. The headscarf affair: The Conseil d’Etat on the role of religion and cultura in French society. donde se definen los derechos y deberes de cada uno de los miembros de la comunidad escolar y se determinan las modalidades de su ejercicio”133. explícita o implícitamente. 74. Simbología y Laicidad del Estado. en Revue Française de Droit Administratif VI-1 (1990). 609 y ss. J. págs. y con respecto a los docentes se estableció lo siguiente: “que dentro del ejercicio de sus funciones. un comentario sobre el particular puede ser hallado Rivero. el Ministerio de Educación intentó regular el uso de la simbología religiosa en los centros educativos a través de la Circular de 12 de diciembre de 1989. el texto del dictamen puede ser encontrado en “Revue française de droit administratif. Summer 2004. de 27 de noviembre de 1989. Laïcité Scolaire et Signes d’Appartenance Religieuse. T. págs. En su dictamen. Asimismo. para sus alumnos. E. en cuanto constituye una manifestación de la vertiente externa de la libertad de religión.. 135 . De acuerdo con el autor. (…) en virtud del ejemplo que suponen. en función de las circunstancias particulares del Centro Educativo. el Consejo de Estado determinó que el uso de la indumentaria religiosa en las aulas no es necesariamente incompatible con el principio de laicidad del Estado. que pretendía ser una concreción del dictamen emitido por el Consejo de Estado. op. VI-I (1990). En esa circular.velo. deben evitar imperativamente toda seña distintiva de naturaleza 133 Véase Cañamares Arribas. 6-9”. en Texas International Law Journal.

134 Ver Cañamares Arribas. la cual expresa una prohibición general de utilización de los denominados “signes ostentatories”. religiosa o política que pueda afectar a la libertad de conciencia de los alumnos”. soslaya los alcances de la vertiente externa de la libertad de religión con respecto a las alumnas musulmanas. 136 . La regularidad de esta medida luego fue conocida por el Consejo de Estado. Libertad religiosa. Es claro que en cada una de esas decisiones se plasma la aludida confrontación entre ambas acepciones de laicidad (liberal y combativa). págs. en el sistema francés. quien declaró la “ilegalidad de toda aquella normativa que prohibiera con carácter general la presencia de símbolos religiosos en los centros escolares. Simbología y Laicidad del Estado. op. cit. según ha sido proclamada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los principios inspiradores de la Constitución Francesa. 7475. que negaba la expulsión de una estudiante musulmana que por acudir a las aulas ataviada con el velo islámico. sería expulsada del centro educativo). ya que desconoce la libertad de expresión reconocida a los alumnos en el marco del principio de neutralidad de la enseñanza pública” (véase sobre el particular la decisión del 10 de marzo de 1997. el mismo autor agrega que luego fue emitida la conocida Circular Bayrou de 20 de septiembre de 1994. S. por la que se resolvió una queja incoada por el Ministerio de Educación contra una decisión del Tribunal Administrativo de Estrasburgo.filosófica.. frente al principio de neutralidad de la escuela pública. al considerarse que eran necesarios para preservar el carácter neutro de la escuela pública francesa y conseguir la asimilación de los alumnos extranjeros. en que la segunda ha sido proclamada en el ámbito del derecho positivo mediante la ley de 15 de marzo de 2004. en que expresamente se prohíbe el uso del velo islámico en las aulas.. Es claro que el contenido de esta disposición. sancionándose incluso con la suspensión a los que incumplieran esa normativa134. Al respecto. frente a los “signes discrets”.

1. cit. 137 . Harvard Law Review.. la autonomía individual”136. 100. D.. el principio de neutralidad “tiene como objetivo garantizar la libertad de opción de la persona ante el pluralismo horizontal y. 278. La separación garantiza la pluralidad vertical y.Los Estados Unidos de América. Derecho de la Libertad de Conciencia. A. pág. La libertad de conciencia. Lo anterior implica que el Estado se mantiene separado con respecto a las agrupaciones religiosas y les brinda un trato igualitario. en primer lugar. En este marco. op. Además. (en virtud del cual “se prohíbe al Estado la aprobación de leyes que prohíban el libre ejercicio de la religión”)135. Libertad de Conciencia y Laicidad. 1987. 7. “El Congreso no elaborará ninguna ley referente al establecimiento de una religión”). 136 Ver Notes (Editorial). han sido radicalmente excluidas las aportaciones económicas directas del Estado a las religiones y cualquier otra actividad que promueva o inhiba la 135 Véase Valero Heredia. “Developments in de Law-Religion and State”. 24. neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). el principio de laicidad estatal o de neutralidad puede ser inferido de una interpretación conjunta de la Primera Enmienda Constitucional (en cuya razón. En el caso de los Estados Unidos de América.. la existencia misma de ese pluralismo. I. así como de la cláusula de libre ejercicio.2. pág. vol. núm. en última instancia.. op cit. Citado por Llamazares Fernández.

nadie puede ser desfavorecido por tener o profesar creencias religiosas o ateas. El principio general que puede deducirse de la Primera Enmienda y todo lo que ha sido dicho por la Corte es esto: que no toleraremos la religión establecida oficialmente o la interferencia oficial con la religión.. patrocinio o subvención directa o indirecta de una religión concreta. Harvard Law Review. Tax Commissioner. D. “Developments in de Law-Religion and State”. cualquiera que sea su cuantía puede ser exigido para sufragar actividades o instituciones religiosas. 664669 (1970). 1987. 397 U. cit. Derecho de la Libertad de Conciencia. por la asistencia o no asistencia al culto. En otra decisión. 146-156. La libertad de conciencia. A. 1 (1947). ningún Estado ni el Gobierno Federal pueden. núm. de forma pública o encubierta. pág. ningún impuesto. señaló: “el curso de la neutralidad constitucional en esta área no puede ser una línea absolutamente recta: la rigidez bien podría frustrar el propósito esencial de estas cláusulas. 278. vol. Salvo estos actos oficiales explícitamente proscritos.religión137. Libertad de Conciencia y Laicidad.S. puede ser recaudado para la subvención de actividad o institución religiosa alguna. ni viceversa” 330 U. participar en los asuntos de ninguna organización o grupo religioso. en el asunto Everson v. Board of Education (redactada por el Juez Black).. la Corte Suprema de los Estados Unidos. hay espacio en las articulaciones para producir una neutralidad benévola que permitirá la existencia del ejercicio religioso sin patrocinio y sin interferencia”. Un estudio particularmente relevante sobre el desarrollo jurisprudencial de la libertad de religión y del principio de laicidad estatal en la Corte Suprema de los Estados Unidos de América. forzarle a que profese una religión o a que no profese ninguna. que no se imponga ni prohíba ninguna.S. la Corte Suprema de los Estados Unidos de América desarrolló los alcances de la doctrina del separatismo. se dispuso: “ningún impuesto. Sobre el particular en la sentencia dictada por la Corte Suprema de los Estados Unidos. I. asimismo queda vedada la posibilidad de dispensar un trato más favorable a una determinada confesión religiosa y la adopción de leyes que supongan la financiación. sea cual sea el importe. 7. Sobre los alcances del principio de neutralidad estatal en el sistema norteamericano. op cit. o cualquiera que sea la forma 137 Véase Notes (Editorial). cualquiera que sea su denominación. 100.. que es garantizar que no se patrocine o favorezca a ninguna religión. págs. neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). 138 . de la siguiente forma: “ni los Estados ni el gobierno Federal pueden fomentar o promover por medio alguno la religión ni establecer una confesión como oficial. se establece la interdicción de toda actuación que pudiere coaccionar o influir en una persona para que asista o para que permanezca apartada de una iglesia en contra de su voluntad. op. Citado por Llamazares Fernández. en el asunto Walz v. puede ser encontrado en Valero Heredia.

sin más limitaciones que las provenientes del orden público y de los derechos de terceros. 338-339. cit. sino también la posibilidad de los individuos de asumir determinadas creencias con respecto a la idea de un ser supremo. En palabras de Jefferson.. ha sostenido: “en Francia. públicamente o de manera reservada. págs. Aconfesionalidad. la trascendencia del alma humana a la muerte. como se ha comentado con anterioridad139. 138 Citada por Yllanes Suárez. vemos como la tensión entre las nociones combativa y liberal del principio en la primera están ausentes en el segundo. 139 Sobre el particular Rafael PALOMINO LOZANO. los cuales resultan indispensables para asegurar no sólo el pluralismo religioso. así como la posibilidad de profesar libremente esas creencias o convicciones.que adopten para practicar o enseñar la religión. al comentar las relaciones entre las Iglesias y los Estados en el derecho comparado. en el cual el principio de a-confesionalidad implica una indiferencia total con respecto al fenómeno religioso. participar en los asuntos de cualquier grupo u organización religiosa y viceversa. Ni un estado ni el Gobierno Federal pueden. la cláusula en contra del establecimiento legal de una religión tenía la intención de levantar “un muro de separación entre la iglesia y el Estado”138. Laicidad y Ética Pública: los jueces ante el fenómeno religioso. P. en Estado aconfesional y Laicidad. op.. se produce un movimiento de matización y se habla de una laïcité du combat para designar la trasnochada e intolerante laicidad 139 . De este modo. superior. al comparar el desarrollo del principio de laicidad entre el sistema francés y el norteamericano. J. Tales son pues los alcances del principio de laicidad estatal que son aceptados en esta investigación. por ejemplo.

frente a una laïcité ouverte que se pretendería en la actualidad. pueden ser encontradas. O. del hiyab. nos parece que el principio de laicidad en su noción liberal no puede ser utilizado como bandera para reprimir de manera ilegítima dichas expresiones religiosas. 365-366. ante la dificultad de aplicar una laicidad decimonónica de corte francés. pág. en los ambientes académicos. Aconfesionalidad. por ejemplo. es evidente que el principio de laicidad estatal francesa. representaría una laicidad de rompeolas frente al avance del fundamentalismo islámico. ante su multivocidad rayana en la equivocidad política. de modo que cada una de ellas pueda disfrutar libremente de su libertad de religión. R. el niqab. Turquía.En la actualidad dichas expresiones combativas de laicidad. fomentar mediante una educación igualmente laica los niveles de tolerancia necesarios entre las distintas agrupaciones o confesiones religiosas. se considera que la laicidad podría terminar siendo sencillamente un “concepto jurídico inútil”. la shayla o el chador.. universitarios se estima necesaria la labor de repensare la laicità. En este caso. o laicismo.. en las discusiones relativas a la prohibición de velo islámico. En tales casos. la burca. en Estado aconfesional y Laicidad. En Italia. en las cuales sin duda se afecta la vertiente externa de la libertad religiosa. sin duda constituye un deber de las autoridades públicas. Véase Palomino Lozano. En este sentido. si quien decide emplear dicha vestimenta lo hace libremente y sin ningún tipo de coerción. en el marco de un estado laico. Laicidad y ética pública: los jueces ante el fenómeno religioso. sin más limitaciones que las expresamente contempladas en el ordenamiento jurídico. 140 . cit. sencillamente. por su parte. op. y no es utilizada para conferir un trato cruel o degradante contraria a la dignidad de quien la use. que han generado gran polémica en Bélgica y Francia.

así como por una posición de indiferencia hacia el fenómeno religioso. Así. op. el primer caso en el cual la Corte se pronunció sobre los alcances del principio de laicidad fue la sentencia núm. cit. la Corte Constitucional precisó: “I valori richiamati concorrono. Ahora bien. che è uno dei profili della forma 141 .Italia. Sobre los alcances del principio de laicidad estatal en el ordenamiento jurídico italiano en la decisión núm..constituye la otra cara de la moneda o la garantía institucional de la libertad religiosa. al referirse sobre el carácter facultativo de la libertad de enseñanza. A partir de esta decisión.. la noción de laicidad ha sido despojada de cualquier manifestación hostil con respecto al fenómeno religioso (es decir laicismo) y no se infiere directamente de una disposición constitucional. págs. 7. 203/1989 de 12 de abril. que justamente se caracteriza por una separación absoluta entre el Estado y las distintas confesiones. señaló que posee “un valor superior respecto de otras normas o leyes de rango constitucional”140.3. en Italia. en la cual.. 203/1989 de 12 de abril. neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). 134-135. con altri (artt. el principio de laicidad estatal ha sido 140 Véase Valero Heredia. a strutturare il principio supremo della laicità dello Stato. La libertad de conciencia. 8 e 20 della Costituzione). A. 1. sino que responde a una construcción realizada por la Corte Constitucionzale que ha desarrollado un modelo de laicidad que ha sido calificada por la doctrina “laicità di servizio”.

La scelta confessionale dello Statuto albertino. 1 del Trattato del 1929 che stabiliva: "L'Italia riconosce e riafferma il principio consacrato nell'art. apostolica e romana è la sola religione dello Stato". pel quale la religione cattolica. también es preciso reconocer que el principio de laicidad estatal ha tenido menor grado de desarrollo en el sistema italiano. Sin embargo. quale emerge dagli artt. implica non indifferenza dello Stato dinanzi alle religioni ma garanzia dello Stato per la salvaguardia della libertà di religione. 8. in riferimento all'art. Il Protocollo addizionale alla legge n. Il principio di laicità. riaffermandosi anche in un rapporto bilaterale la qualità di Stato laico della Repubblica italiana” . motivo por el cual también forma parte del parámetro de constitucionalidad. y en lo que atañe al principio de igualdad. prescrivendo che "Si considera non più in vigore il principio. Lo anterior por cuanto. della religione cattolica come sola religione dello Stato italiano". ribadita nel Trattato lateranense del 1929. viene così anche formalmente abbandonata nel Protocollo addizionale all'Accordo del 1985. 7. 1. 19 e 20 della Costituzione. 3. originariamente richiamato dai Patti lateranensi. 121 del 1985 di ratifica ed esecuzione dell'Accordo tra la Repubblica italiana e la Santa Sede esordisce. 1 dello Statuto del regno del 4 marzo 1848.concebido como un criterio de interpretación de todo el ordenamiento jurídico. que en otros sistemas como el norteamericano o el francés. 142 . con chiara allusione all'art. di Stato delineata nella Carta costituzionale della Repubblica. 2. a las confesiones que han firmado un acuerdo de cooperación con el Estado. in regime di pluralismo confessionale e culturale. en ese sistema se brinda un tratamiento diferenciado tanto a la Iglesia Católica.

op cit. 254. por su lado. D. y se traduce en concreto en el principio de bilateralidad. con régimen jurídico diferente141. D. Libertad de Conciencia y Laicidad.. Pero esta debilidad en el reconocimiento de los alcances del principio de laicidad en el sistema italiano. De acuerdo con la mayor parte de la doctrina italiana. en el primer caso. 142 Véase Llamazares Fernández. “que abre la puerta a que las confesiones colegislen con el Estado en temas que les afecten”142. otro promocional o positivo. en el segundo. quienes sin excesivos disimulos toman en consideración factores religiosos. I.y a las confesiones sin acuerdo. I. págs. se exige al Estado la adopción de medidas (legislativas o de cualquier otra índole) tendentes a promover las condiciones necesarias para el favorecimiento de una auténtica y libre participación de los ciudadanos y de los distintos grupos sociales en la producción de los valores culturales 141 Ver Llamazares Fernández. págs. op cit. De ahí que la confesionalidad en el sistema italiano no es propia del ordenamiento. el principio de laicidad se traduce en la obligación por parte del Estado de garantizar a los individuos una inmunidad de acción con respecto al fenómeno religioso. con respecto al francés o al norteamericano también se manifiesta en las decisiones de los poderes públicos. 250-251. el principio de laicidad en ese sistema comprende dos aspectos: uno garantista o negativo.. 143 . Así. Derecho de la Libertad de Conciencia. Derecho de la Libertad de Conciencia. sino de la sociedad. Libertad de Conciencia y Laicidad.

esta vertiente garantista o negativa del principio de laicidad estatal. 144 Véase Valero Heredia. teniendo en consideración que en un salón no destinado al culto. Interpretazioni della laicità. Cabe mencionar que en el ordenamiento jurídico italiano se ha ponderado el principio de laicidad estatal frente a la utilización de simbología religiosa. Italie. el crucifijo tiene un valor simbólico altamente educativo.. distinto del religioso y al margen de la religión profesada por los alumnos. el respeto mutuo. La libertad de conciencia. y con anterioridad a la reciente sentencia emitida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el particular (en el asunto Affaire Lautsi c. P. pág. relativas a la enseñanza de la religión en las escuelas144.E. concretamente el tema de los crucifijos en las aulas. Editorial A. A... se puede consultar Cavana. cit.. De acuerdo con VALERO HEREDIA. con posterioridad ha sido desarrollado por la Corte Constituzionale en las siguientes decisiones 13/1991 de 14 de enero y 290/1992 de 22 de junio. 137-138. ROCA: “para el Consejo de Estado el crucifijo expresa el origen religioso de valores como la tolerancia. 256. Roma. dentro de un contexto laico. el Consejo de Estado Italiano había considerado que no es incompatible frente al principio de neutralidad estatal. Esperienza francese ed esperienza italiana a confronto. 144 . neutralidad del Estado y principio de laicidad (un estudio constitucional comparado). como lo es la escuela. op.presentes en la sociedad143. En palabras de María J. la valoración de la 143 Sobre el particular. que comentaremos más adelante). 1998. págs.V. De esta forma. en el sistema italiano.

superándose las inconsistencias que francamente se producían en esta materia cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha utilizado el criterio del margen de apreciación para conocer estos asuntos. En todo caso. al menos en su mayor grado de desarrollo.persona y sus derechos. asimismo. op. Todos estos valores subyacen en las normas de la Constitución Italiana recogidas en los Principios fundamentales y la Parte I de la Carta Magna. Es claro. y concretamente de los arts. La Tolerancia en el Derecho. Mencionados como definidores de la laicidad del Estado italiano”145. págs. nos parece evidente que la utilización de simbología religiosa en edificios públicos. que en este razonamiento en el Consejo de Estado Italiano no hace sino disfrazar bajo el marco de 145 Véase sobre el particular Roca Fernández. 145 . al debilitar el alcance universal de estos derechos. como lo es el crucifijo en las aulas. 194195.. cit. en una decisión que sin duda supone un antecedente en el reconocimiento del principio de laicidad en el escenario regional europeo. con posterioridad analizaremos que esta situación ha sido declarada incompatible frente al Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. M. la autonomía de la conciencia moral de la persona frente a la autoridad. de Roma de 4 de noviembre de 1950.. Sobre el particular. claramente es incompatible frente a los alcances del principio de laicidad. J. la solidaridad humana y el rechazo de toda discriminación. de su libertad.

284. o de albergar reminiscencias de ellas”146. I. es decir. pero su grado de realización es un tanto deficiente si tenemos en cuenta que las distintas confesiones no gozan del mismo estatuto jurídico y que no siempre está razonablemente fundada esta diversidad de trato salvo que recurramos al dato histórico-sociológico. Libertad de Conciencia y Laicidad. Lo anterior por cuanto. y siguiendo a LLAMAZARES FERNÁNDEZ. Derecho de la Libertad de Conciencia. “en Alemania e Italia se proclama formalmente la neutralidad religiosa. págs.4. pero en algún grado similar al italiano en cuanto a sus debilidades. por más que así se pretenda en el razonamiento o en la argumentación de la autoridad estatal.. en lo que toca al sistema alemán es preciso comentar que el principio de laicidad estatal ha tenido un desarrollo distinto con respecto al francés o al norteamericano en cuanto a sus alcances. op cit. que a nuestro parecer no puede ser objeto de secularización. 146 Ver Llamazares Fernández. D. un régimen confesional en el cual se ha privilegiado el uso del crucifijo en las aulas.laicidad.. 146 . no puede ser despojado de su connotación religiosa. Ahora bien. pluriconfesionalidad en el otro. 1. lo que haría sospechoso al ordenamiento de la correspondiente confesionalidad en un caso.Alemania.

148 Véase Muckel. sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad. dos nociones ¿Coincidentes. 7. 33. tras el derrumbamiento del Reich alemán luego de la Primera Guerra Mundial y el ascenso del socialismo al poder. Con posterioridad y luego de la Segunda Guerra Mundial. al no encontrarse una forma mejor para describir las relaciones entre la Iglesia y el Estado. cit. S. De esta manera.. 147 . pág. en la interpretación conjunta de 147 Véase Gómez Martínez. la secularización de la sociedad alemana y el aludido modelo de relaciones entre las Iglesias y el Estado diseñado por la Ley Fundamental se manifiesta. en el sistema alemán el principio de laicidad estatal fue proclamado por primera ocasión en la Constitución de Weimar de 1919. núm. En ese entonces se puede comentar que la sociedad alemana no compartía en su gran mayoría una confesión determinada.De esta forma. El Estado y la Iglesia en Alemania. op. 21.. en la Ley Fundamental de la República Federal Alemana se proclamó el principio de laicidad estatal de manera similar a cómo se realizó en la Constitución de Weimar. pág. sino que se dividía entre la católica y la luterana según el territorio que se trate147. Su derecho soberano y regulador se limita a aspectos terrenales y seculares”148. C. en la cual el Estado no tiene ninguna competencia en asuntos religiosos e ideológicos. Revista Catalana de Dret Public. Stefan MUCKEL afirmó con respecto al Estado alemán. con toda claridad.. De este modo. que “no tiene ninguna competencia en asuntos religiosos e ideológicos. 2006. Aconfesionalidad y Laicidad.

siempre hasta el límite de la identificación. 1986. A pesar de lo anterior. que deben existir en las 149 Un estudio especialmente relevante sobre la libertad de religión en el sistema alemán. se considera que este tipo de manifestaciones del principio de laicidad. en cuya razón no existe una iglesia oficial y. Las confesiones religiosas en el Derecho Eclesiástico Alemán. se configura una separación institucional entre ambas instituciones149.los artículos 137 y 140. 74 . pág. Bosch. Libertad religiosa. S. op. así como el reconocimiento de ciertos deberes de promoción del Estado hacia a las instituciones religiosas. Casa Editorial.. también ha sido reconocido que el principio de laicidad estatal en el sistema alemán tiene una connotación positiva. En esta investigación.. los alcances del principio de laicidad y la configuración de las confesiones religiosas como corporaciones de derecho público puede ser encontrado en Zabalza Bas. Barcelona. Simbología y Laicidad del Estado. que abarca la cooperación e incluso la promoción de las confesiones religiosas. Ello justamente se explica por las buenas experiencias del Estado alemán con las confesiones religiosas150. por el contrario. más bien debilitan los niveles de indeferencia y tolerancia necesarios entre las agrupaciones religiosas.. cit. I. por el contrario y como se verá más adelante al comentar la configuración del principio de laicidad estatal en el sistema español y los argumentos planteados por algún sector doctrinal acerca de la concepción de laicidad positiva. 150 Véase Cañamares Arribas. 148 .

De ahí que las manifestaciones positivas del principio de laicidad estatal traducidas en un deber de promoción del Estado hacia los credos religiosos. Se concluye entonces que las manifestaciones positivas del principio de laicidad son vestigios de un estado confesional anterior. como si en el fondo se tratase de un estado confesional. en distintos grados. mientras que otros sectores son marginados por sus convicciones religiosas. para asegurar en el mayor grado posible el respeto del pluralismo religioso y. entre ellas la de religión. implican no sólo una separación formal en las 149 . a diferencia de otras agrupaciones cuyos individuos. en el fondo implican un desconocimiento de los alcances del principio aludido. en su mayor grado de desarrollo. De ahí que los alcances del principio de laicidad estatal. en las relaciones entre las iglesias y el Estado.relaciones entre ambos tipos de instituciones (Iglesia y Estado). al verse favorecidos determinados grupos religiosos en la concreción de los deberes aludidos. en esos escenarios. disfrutan de su libertad de religión de modo marginal. en fin. la posibilidad de todo individuo de disfrutar en forma plena de sus libertades fundamentales. en la cual un sector religioso siempre se ve favorecido en razón de esta actividad de promoción. de asumir una determinada creencia o convicción con respecto al fenómeno religioso y de profesarla libremente.

en esta decisión se pone de manifiesto el deber estatal de mantener una neutralidad religiosa. este derecho también garantiza la libertad de reunión con fines religiosos o eclesiásticos y es válido también para la actividad de apoyo existente en el marco de la vida religiosa común. y en concreto sobre el principio de laicidad. 150 . el Tribunal Constitucional Federal Alemán ha dictado varias sentencias que claramente se encaminan hacia la vía de reconocer todos los alcances del principio de laicidad. Además. religiosas e ideológicas. 236 de la Sala Primera de 16 de octubre de 1968. Pese a lo expuesto. sino también una política de completa indiferencia del segundo hacia al primero. no confesionales o ligados a una ideología. asegurándose la imposibilidad de tener en consideración factores religiosos a la hora de implementar determinadas políticas públicas. sino sólo parcial de la vida religiosa e ideológica de sus miembros.relaciones Iglesia-Estado (como en el caso norteamericano o el francés. sino también a las asociaciones que no tienen como finalidad la asistencia total. como la publicidad desde el púlpito. Asimismo. Una de ellas es la sentencia 24. por ejemplo). en la cual ese Órgano Jurisdiccional estableció que el derecho reconocido en el artículo 4° de la Ley Fundamental para la República Federal Alemana cubre no sólo las actividades realizadas por las comunidades eclesiásticas. de tal modo que se debe interpretar los preceptos constitucionales desde un punto de vista precisamente neutral y válido para todos.

Desde la perspectiva de un Estado laico. en que se consideró que la bendición de la mesa en los jardines de la infancia no es inconstitucional. La Tolerancia en el Derecho.. el Tribunal Constitucional Federal Alemán. así como del principio de laicidad estatal. Sobre el particular. se pronunció sobre si la práctica de la oración en la escuela vulneraba o no la libertad religiosa. sin embargo.. sostuvo el Tribunal Constitucional Federal Alemán en la sentencia 1BvR 1522/03 vom 2. cit. utilizar la simbología religiosa o realizar el culto o el rito que resulte coherente con sus creencias. bien se puede comentar que en esa decisión el Tribunal Constitucional Federal Alemán desconoce todas las implicaciones del principio de laicidad. J. sin más restricciones que las previstas por el ordenamiento jurídico. que no tiene carácter confesional. en el Auto de 16 de octubre de 1979. en el cual se debe más bien potenciar la educación laica. como sería el caso alemán. en este pronunciamiento se estimó que al Estado no le está permitido ni prescribir ni prohibir un credo o religión151. considerándose que no es inconstitucional. o de neutralidad estatal. la oración en la escuela claramente contradice la noción de laicidad. creencia y culto. en tanto que la enseñanza laica más bien debería ser potenciada a partir de la proclamación constitucional del principio aludido.2003. sin embargo. En todo caso. págs. de modo que la persona pueda libremente asumir determinadas creencias o convicciones con respecto al fenómeno religioso. Una vez que en ese marco. op. En efecto. es preciso también tener en consideración que el artículo 7 de la Ley Fundamental de la República Federal Alemana permite que existan escuelas públicas que no sean neutrales. Véase sobre el particular Roca Fernández. con ello. igualmente puede modificarla o abandonarla en el momento en que así lo estime conveniente y. la colocación de una cruz o crucifijo en el aula de clase de una escuela estatal. En este sentido. siempre que no sea obligatoria participar en ella. entre otras cosas. 176-177. en un marco de respeto mutuo y de tolerancia.De otro lado. al disponer.10. de la libertad de conciencia se 151 Con anterioridad. M. “la enseñanza religiosa es asignatura ordinaria del programa en las escuelas públicas. el individuo ha asumido una creencia determinada. en la polémica decisión 93. ni contrario al principio de laicidad. con excepción de 151 . 1 I de la Sala Primera de 16 de mayo de 1995. el Tribunal consideró violatorio de la libertad de conciencia. Un criterio similar al anterior. sin más restricciones que las previstas en el ordenamiento jurídico.

lo que efectivamente se produce si mantiene la neutralidad en cuestiones de credo. de modo que no puede identificarse con una comunidad religiosa determinada152.desprende el principio de neutralidad estatal respecto de las diferentes religiones y convicciones. de acuerdo con el cual en todas las aulas de clases se debe colocar una cruz. sin embargo. Al comentar estos alcances María J. de tal forma que el Estado debe ser partidario de la convivencia de diferentes y opuestas convicciones religiosas e ideológicas para garantizar la coexistencia pacífica. en las no confesionales”. pese a que lo ideal sería que la enseñanza sea laica. sino que tuvo el voto salvado de los Magistrados Seidl y Söllner y de la Magistrada Hass. este principio designa la obligación estatal de conferir un trato igualitario a las diferentes comunidades ideológicas y religiosas. Asimismo. para potenciar en todos sus alcances la libertad de religión. ROCA FERNÁNDEZ ha sostenido que existe una disparidad entre la parte dispositiva de la sentencia y sus fundamentos pues. por otro. viola La Ley Fundamental (…)” 152 . quienes consideraron: “No compartimos la interpretación de la mayoría de la Sala. que afirma que el §13 num. pero que se caracteriza por valorar de manera positiva el fenómeno religioso). se esbozan los postulados de una laicidad cooperativa (cuya definición por la mencionada autora será comentada más adelante. no fue unánime. por un lado.1 frase 3 del reglamento escolar para las escuelas pública de Baviera. 152 Este criterio. se declara incompatible frente al principio de laicidad estatal la colocación de los crucifijos en las aulas y.

op. en que “el conflicto de derechos existente en las 153 Véase Roca Fernández. Neutralidad del Estado: fundamento doctrinal y actual delimitación en la jurisprudencia. Otro comentario al contenido de esta sentencia del Tribunal Constitucional Federal Alemán ha sido esbozado por S. pág 267. GONZÁLEZ-VARAS IBAÑEZ. M. pese a que la cultura de laicidad alemán no ha tenido aún suficiente grado de desarrollo como en la francesa o la norteamericana. 154 Este criterio es compartido por María José ROCA FERNÁNDEZ. Revista Española de Derecho Constitucional. quien afirma que tiene una gran virtud y consiste.. y más bien tiende a compartir las notas características de la laicidad italiana154. Septiembrediciembre 1996. Lo anterior.palabras de la autora: “Igualmente. Sobre el particular. se sigue de ahí. precisamente. menos aún. el Tribunal alemán. declara inconstitucional el reglamento que disponía la presencia de crucifijos en las aulas escolares bávaras”153. bien se puede comentar que en el fondo el Tribunal Constitucional Federal Alemán hizo prevalecer los alcances del principio de laicidad estatal al declarar inconstitucional la colocación del crucifijo en las aulas. después de sus declaraciones acerca de la aportación de las Iglesias a la herencia cultural de Occidente y de afirmar que con la colocación de cruces en las aulas no se produce una identificación o una aproximación a determinadas formas de adoración y. 153 . quien sostiene acerca de las decisiones tomadas por el Tribunal Constitucional Federal Alemán y la Corte de Constitucionalidad Italiana que recogen: “una interpretación de la neutralidad en sentido positivo que podríamos llamar una neutralidad o laicidad cooperativa”. año 16. 48. págs. 264.. J. cit. impregnadas por el símbolo de la cruz.. núm. Neutralidad del Estado: fundamento doctrinal y actual delimitación en la jurisprudencia. que las clases de las materias profanas queden.J. por ello. M. Ver Roca Fernández.

S. 47. como un instrumento de control de poder y protección de los intereses minoritarios (en el caso que nos ocupa de los individuos y las minorías religiosas). desde este punto de vista. pág.escuelas entre cristianos y no cristianos no se puede solucionar atendiendo al principio de la mayoría puesto que el derecho fundamental a la libertad de creencias protege de un modo especial a las minorías. frente al ejercicio de los poderes públicos o las acciones de las mayorías parlamentarias. Año 16. mayo-agosto 1996. 154 . para quien los derechos humanos son un puente que vinculan la dignidad (inherente a cada ser humano viviente). resolución del Tribunal Constitucional Alemán de 16 de mayo de 1995. dicha práctica debe estar impregnada del principio de voluntariedad y dejar a los que tengan otras creencias una posibilidad de no participación. Pero esta atribución de defender a las minorías (y en concreto a las agrupaciones religiosas minoritarias) no es exclusiva de las distintas vertientes del derecho de la libertad de religión sino de todos los derechos fundamentales que han sido proclamados en la Constitución. Esta doctrina es a nuestro juicio correcta. 351. núm. al ser expresión del sentido mismo del Derecho constitucional de la libertad religiosa. Revista Española de Derecho Constitucional. que bien puede ser entendida. En una línea similar lo ha entendido don Ernesto GARZÓN VALDÉS. que es el de la protección de las minorías”155. La polémica sentencia del crucifijo. En tanto en cuanto la escuela permite la práctica de una concreta religión. frente a la democracia (que no es auto justificable y que por el contrario requiere límites 155 Véase González Varas–Ibañez..

págs. La violación o la falta de vigencia de los derechos humanos afecta los dos pilares del puente: la dignidad se convierte en palabra hueca y la democracia degenera en la tiranía de los demagogos. ROCA.org.podría decirse finalmente – constituyen el puente conceptual que vincula dignidad con democracia: la dignidad humana en sociedad sólo puede estar asegurada en una democracia sujeta a restricciones verticales impuestas por el reconocimiento de los derechos humanos. y en lo que atañe al Tribunal Constitucional Federal Alemán.acaderc. En ausencia de ley prohibitiva. J..externos (es decir los derechos fundamentales proclamados en las constituciones) para evitar la tiranía de las mayorías156. Dignidad. si quieren prohibir la indumentaria religiosa de los funcionarios en las aulas. 155 . La Tolerancia en el Derecho.. la vida individual queda humillada y la vida social se vuelve indecente”. En ambos casos. E. sobre la posibilidad de una educadora. M. prevalecen los derechos fundamentales de los candidatos a la función pública dentro de la enseñanza escolar”157. De acuerdo con María J. cit. el autor ha sostenido: “Los derechos humanos . página de Internet: http://www. Véase Garzón Valdés.ar/doctrina/articulos/dignidad-derechos-humanos-y-democracia (19/03/2010). de portar el velo islámico en las aulas. Sobre el particular. En el primer caso se animaliza a la persona y en el segundo sucumbimos bajo la avalancha de la voluntad descontrolada de los más o del más fuerte. es preciso destacar el criterio sostenido en la decisión de 24 de septiembre de 2003. Derechos Humanos y Democracia. 180-181. en este fallo se obligó a los “Länder a dictar leyes prohibitivas. Finalmente. op.. 157 Véase Roca Fernández. funcionaria del Estado de Baden-Württenberg. bien se 156 En concreto.

será examinada la distinción entre laicidad y laicismo.puede comentar que en razón del principio de laicidad todas las autoridades públicas. y de utilizar la simbología religiosa que prefieran sin más restricciones que las del orden público protegido en la ley. como los funcionarios administrativos (entre ellos. y se realizarán algunos comentarios sobre la concepción de laicidad positiva. en concreto. de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el tema. Italia y Alemania. De este modo. una vez comentados los alcances del principio de laicidad estatal en Francia. así como el distinto grado de desarrollo que ha tenido en cada uno de estos ordenamientos jurídicos (y desde luego su vinculación con las distintas vertientes de la libertad de religión) a continuación serán expuestos algunos aportes desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y. pueden disfrutar y hacer ejercicio de su libertad de culto. los Estados Unidos de América. Con posterioridad. con la cual el Tribunal Constitucional Español ha pretendido describir las relaciones entre el Reino 156 . Más allá de estos ámbitos. los educadores públicos) tienen la obligación mientras realizan sus funciones o prestan sus servicios de adoptar un comportamiento neutro con respecto al fenómeno religioso y abstenerse de utilizar cualquier tipo de simbología religiosa alusiva a sus creencias.

la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. el Comité de Derechos Civiles y Políticos. entre ellos. Se trata entonces de una construcción con la que el Tribunal Constitucional Español ha pretendido defender la regularidad constitucional de una normativa pre e infra-constitucional que claramente es incompatible frente al marco inicial de laicidad que se establece en la norma supra-mencionada. bajo una óptica que a nuestro juicio no se ajusta al sentido literal del artículo 16 párrafo 3 de la Constitución Española de 1978. Tras revisar algunas decisiones de organismos internacionales de protección de los derechos humanos. interpretar las relaciones de cooperación que se indican en esa disposición en un sentido muy restringido.de España y las Iglesias. es preciso en esta investigación comentar algunas de este último Órgano Jurisdiccional de protección o tutela de los derechos.. que si bien no lo hacen de manera explícita. de igual manera. sin dudan constituyen sendos antecedentes en la consolidación del principio de laicidad 157 .Algunos aportes al principio de laicidad estatal desde el derecho internacional de los derechos humanos. que permita fomentar los niveles de tolerancia necesarios para asegurar a cada individuo o agrupación el pleno goce de su libertad religiosa. 2. que exige.

de acuerdo con Gianmario DEMURO. De esta manera. Son distintas las maneras de acceder a la jurisdicción del Tribunal. las violaciones de los derechos protegidos en ese instrumento. ha podido desarrollar. los derechos han sido proclamados en el Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. En este convenio justamente ha sido instituido el Tribunal aludido (en el artículo 19). No es el propósito de estas notas hacer un comentario detallado sobre las funciones. que “la Corte de Estrasburgo. de conformidad con los artículos 33 y 34 ibídem. y en lo que atañe en concreto al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos. De acuerdo con el artículo 35 ídem. al Tribunal Europeo de Derechos Humanos le corresponde declarar.estatal en el escenario europeo. luego de haber agotado todas las instancias internas en el ámbito de los Estados. que funciona de manera permanente. la jurisprudencia que ha elaborado ese Órgano en el ejercicio de sus atribuciones. en última instancia. como contrapartida orgánica o institucional de la libertad de religión. de Roma de 4 de noviembre de 1950. ni cuales son las posturas que ha asumido con respecto a cada uno de los derechos que han sido consagrados en el Convenio. haciendo referencia a parámetros suficientemente homogéneos. sino simplemente comentar. así como sus protocolos. a diferencia de la Corte de 158 .

julio-diciembre. Sin embargo. la CJCE ha construido una tutela de derechos fundamentales no preexistente en los tratados. en Cuestiones Constitucionales. Las relaciones entre la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas y la Corte Europea de los Derechos Humanos. 66. 2007. las Cortes se han unido en un punto de instauración de criterios (o prácticas compartidas) de mutua cooperación”158. núm. Por el contrario. económicas y culturales de cada uno de los miembros. 17. la CEDU que siempre ha sido utilizada como un documento con un estándar mínimo e irrenunciable de tutela de derechos fundamentales.Luxemburgo. si partimos de diferentes identidades genéticas. su propia doctrina partiendo de la interpretación de un único documento jurídico. las circunstancias políticas. Ahora bien. entre otras cosas se protege la libertad de religión) es preciso tener en consideración el criterio del margen de apreciación con el cual el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos realiza un juicio de ponderación entre las normas del Convenio y las Constituciones. interpretando per se los materiales que tenía a su disposición. dado que no todos los Estados han proclamado el principio de laicidad para 158 Véase Demuro G. en lo que toca a la tutela del derecho consagrado en el artículo 9 del Convenio (en el cual. Ello es particularmente relevante en el caso del artículo 9 ídem. 159 . en el curso del desarrollo de los ordenamientos respectivos. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de México. pág..

el presupuesto necesario para tolerar el pluralismo religioso. Reino Unido. Es claro entonces que en el conteniente europeo. sino que algunos son confesionales (como es el caso de Dinamarca. entre otros)159. que encuentra en el principio de laicidad la otra cara de la moneda. como se ha dado en el caso suizo con la prohibición establecida por la vía del referéndum en el sentido de construir minaretes en ese territorio. es innegable que en las sentencias aludidas el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha ido perfilando en qué sentido debe ser concebido el Convenio en esta materia o cuál es la dirección a la que se debe llegar para uniformar los alcances de la libertad de religión. Noruega y Grecia. el principio de laicidad estatal constituye una vía ineludible para conciliar o armonizar los distintos intereses de diversos grupos religiosos. en el asunto Wingrove c. especialmente. que se caracteriza por la diversidad cultural. 160 . culto. entre otros. el Tribunal Europeo de Derechos Humanos estimó que en situaciones “susceptibles de ofender las convicciones íntimas en el ámbito moral y. de 25 de noviembre de 1996. Pese a ello.configurar sus relaciones con los grupos religiosos. o en los que se prohíbe a las estudiantes musulmanas acudir a lecciones con 159 A modo de ejemplo. De lo que se trata en este marco es de abolir cualquier grado de intolerancia o discriminación con respecto a cierto grupo de individuos en función de sus convicciones religiosas. es decir. de lengua. de la religión ha de dejarse un amplio margen de apreciación de los Estados”.

de las libertades aludidas. el continente europeo se caracteriza por el contrario por su gran diversidad: de nacionalidades y de culturas. los cuales bien pueden ser calificados como expresiones de intolerancia pura y dura de ciertos grupos religiosos por sus convicciones religiosas. en todos sus alcances. creencias religiosas. sino también para conceder a los grupos minoritarios (y. 161 . De ahí que frente a otras culturas mas homogéneas como la latinoamericana (compuesta por gran cantidad de países que si bien representan distintas nacionalidades. no sólo para conferir a la iglesia predominante un tratamiento similar con respecto a las demás confesiones religiosas (que sin duda reciben un tratamiento discriminatorio por esos motivos). y en el caso particular costarricense (como será expuesto en la última etapa de esta investigación). entre otros).el velo. a las personas que los componen) similares oportunidades de disfrutar. propias y extranjeras. en forma plena. en fin. cada vez resulta más necesario proclamar a nivel constitucional el principio de laicidad estatal. son bastante similares los valores y las expresiones culturales de cada uno de ellos: lengua. de las distintas vertientes de su libertad de religión. A pesar de lo expuesto. en la cual el principio de laicidad estatal resulta indispensable para asegurar a cada individuo la posibilidad de disfrutar.

Pero también se pretende distinguir en esta investigación entre el principio de laicidad estatal y otras expresiones como el laicismo (caracterizado por una visión de combate o de menosprecio de cualquier expresión religiosa) y de laicidad positiva (el cual. el principio de laicidad estatal y en esa dirección se enrumban las sentencias que se comentarán de seguido. en el cual pues lo que se pretende es desarrollar justamente las bondades de este principio. De acuerdo con BARRERO ORTEGA el criterio del margen de apreciación aboga por reconocer a las autoridades estatales un ámbito para 162 . frente a otros que como se ha expuesto han servido para calificar las relaciones entre las iglesias y los Estados. más que valorar positivamente determinadas convicciones religiosas. De esta manera. en el marco del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. el principio de laicidad positiva convierte el estado “laico” en confesional).No es otro el propósito de este trabajo. de Roma de 4 de noviembre de 1950. el cual sólo produce un retraso en el reconocimiento universal de los contenidos de los derechos aludidos. y regresando al escenario europeo. exige por parte del Estado una actividad de promoción que claramente desconoce los alcances del principio de laicidad. pese a que son inherentes a cada ser humano por su sola condición. son claras las situaciones que justifican reconocer. aunque matizadas también por el criterio jurisprudencial del margen de apreciación. en otras palabras.

El derecho internacional de la libertad religiosa (atención singular al marco normativo europeo).. según las circunstancias del caso. “la razón que se esgrime es que esas autoridades. op. pág. de Roma de 4 de noviembre de 1950. y de los alcances del artículo 9.1. con lo que en el fondo lo que se produce es una aplicación particular del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. 173. son las que se hallan mejor situadas para valorar las exigencias que comporta la protección del interés público”160.. si bien el Tribunal Europeo de Derechos Humanos inicialmente y en aplicación del criterio jurisprudencial del margen de apreciación. De esta forma.apreciar la necesidad de ciertas medidas restrictivas en virtud de alguno de los conceptos-límite admitidos.. 163 . 2. había determinado que el régimen del estado confesional no es incompatible frente al artículo 9 del CEDH (en el tanto la pertenencia a la iglesia oficial no sea obligatoria y mientras no se discrimine a los ciudadanos que comparten una ideología religiosa 160 Véase Barrero Ortega. Sobre el particular. cit. por su proximidad a las respectivas sociedades.Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso “del Partido de la Prosperidad y otros contra Turquía”. A.

1986. en las sentencias de 31 de julio de 2001 (tomada por estrecha mayoría de cuatro contra tres en la Sala) y 13 de febrero de 2003 (adoptada por unanimidad por los integrantes de la Gran Sala). el 161 Sobre el particular. se puede consultar Martínez Torrón. que pretendía instaurar la Shaira. 162 Así. la Cour constate que les actes et les discours des membres et dirigeants du Refah invoqués par la Cour constitutionnelle étaient imputables à l’ensemble du parti. A. recaídos ambos en el caso “del Partido de la Prosperidad y otros contra Turquía”. de Roma de 4 de noviembre de 1950162. 252 y 255. ley islámica y. cit. J. Anuario de Derecho Eclesiástico del Estado.. en fin. De este modo. La libertad religiosa en España. 403-496 y Barrero Ortega. Considérant que ces projets étaient en contradiction avec la conception de la « société démocratique » et que les chances réelles qu’avait le Refah de les mettre en application donnaient un caractère plus tangible et plus immédiat au danger pour la démocratie. se consideró: “En procédant à une évaluation cumulative des points qu’elle vient d’énumérer ci-dessus dans le cadre de son examen sur l’existence d’un besoin social impérieux pour l’ingérence en cause dans la présente affaire. et que le Refah n’excluait pas le recours à la force afin de réaliser son dessein et de maintenir en place le système qu’il prévoyait.distinta161).. la sanction infligée aux requérants par la Cour 164 . y de acuerdo con Javier GARCÍA LORCA. un régimen jurídico distinto del principio de igualdad) no es incompatible frente al Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. págs. “El derecho de libertad religiosa en la jurisprudencia en torno al Convenio Europeo de Derechos Humanos”. que ces actes et discours révélaient le projet politique à long terme du Refah visant à instaurer un régime fondé sur la charia dans le cadre d’un système multijuridique. dicho Órgano Jurisdiccional consideró que la decisión tomada por el Tribunal Constitucional de Ankara (que dispuso la disolución del partido de “La Prosperidad”. op. en la decisión tomada por la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derecho Humanos (de 13 de febrero de 2003). págs..

año 22. que el Refah Partisi (desde ahora. En concreto. más bien. même dans le cadre de la marge d’appréciation réduite dont disposent les Etats. 163 Véase García Lorca. que ambas no soy muy permeables”163. mayo-agosto. 2002. 296. peut raisonnablement être considérée comme répondant à un « besoin social impérieux » . Y. sí estimó que estaban dirigidas hacia la intención no manifiesta de instaurar un régimen jurídico basado en la Sharia. además. y el Convenio Europeo. el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que el acto impugnado no vulneraba la libertad de asociación de los recurrentes y. los jueces Fuhrmann. pág. que el sistema multijurídico defendido por el partido disuelto introducía un tratamiento discriminatorio para los individuos que no compartían esas convicciones. Revista Española de Derecho Constitucional. que claramente rozaba con los principios de igualdad y laicidad164.. La problemática disolución del partido de la prosperidad ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: Estado constitucional y control de las actuaciones de partidos fundamentalistas. RP) asumían en sus actuaciones. J. Hoy por hoy. en general. 164 De acuerdo con Eugenia REBAÑO PASTOR y Alain GARAY. si bien en esta decisión el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no consideró que las posturas del partido aludido sobre el uso del velo islámico no constituían una amenaza inminente para el régimen laico en el país Turco.dilema central en ese asunto fue “la compatibilidad entre la Sharia (ley islámica) y la Jihad (Guerra Santa).y otra civilización islámica fundada en valores y fuentes culturales y jurídicas muy distintas. Sobre los alcances de constitutionnelle. parece. En un voto particular a la sentencia 31 de julio de 2001. Loucaides y Bratza consideraron sin embargo que el uso del velo islámico no puede justificar la disolución de un partido 165 . entre una civilización occidental que ha construido una democracia pluralista en la que “reposa esencialmente” el mantenimiento de los derechos fundamentales –como dice el Preámbulo de la Carta de Roma. núm 65.

esta decisión el mismo autor consideró: “hubiera sido imprudente revocar la decisión del Tribunal Constitucional turco tras suplantarle en una difícil ponderación de los hechos, por razones garantistas o de rigor en el razonamiento jurídico y arriesgarse a que la seria amenaza del fundamentalismo islámico fraguara desde el Gobierno. Sobre todo si el control europeo se asienta en un basamento tan endeble como es un más que probable desconocimiento de la realidad constitucional turca, algo que obstaculizaba medir la entidad real de la amenaza al principio de laicidad y, por ende, a los demás principios que conforman la democracia”165. Al respecto, a todas luces es evidente que los principios que informaban las actuaciones del partido político cuya disolución fue ordenada por el Tribunal Constitucional de Turquía claramente contradecía el contenido y los alcances de la proclamación de ese Estado como laico, con lo que la medida cuestionada más bien tenía por fin la defensa del orden constitucional vigente en ese sitio. Desde este punto de vista nos parece acertada la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en ese asunto166.

político, como se ha producido en el caso concreto. Véase Relaño Pastor E., y Garay A., Leyla Sahín contra Turquía y el velo Islámico: La apuesta equivocada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sentencia del TEDH de 10 de noviembre de 2005, Revista Europea de Derechos Fundamentales, N6/2, Semestre 2005, pág 217. 165 Ver García Lorca, J., La problemática disolución del partido de la prosperidad ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: Estado constitucional y control de las actuaciones de partidos fundamentalistas, op. cit., pág. 296. 166 Cabe mencionar, sin embargo, que en otros asuntos el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, siempre contra Turquía, ha sostenido criterios distintos a la sentencia que ahora nos ocupa: entre ellos los siguientes: Partido Comunista Unificado y otros, de 30 de enero de 1998; Partido Socialista y otros, de 25 de mayo de 1998; Partido de la Libertad y la Democracia, de 8 de diciembre de 1999; y la muy

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2.2.- Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el

caso “Leyla Şahin contra Turquía”.

Otras decisiones que merecen ser comentadas en esta investigación han sido tomadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto “Leyla Şahin contra Turquía” (decisiones 2004/46 de 29 de junio y de 10 de noviembre de 2005), con respecto de la prohibición de uso del velo islámico en establecimientos de enseñanza superior. En ese caso se consideró que la medida impugnada (de prohibir el uso del velo en las aulas por parte de los estudiantes) no lesiona el derecho consagrado en el artículo 9 del Convenio, en cuanto tenía un fin legítimo de salvaguardia del orden y la seguridad, así como la protección del pluralismo en el ámbito universitario167.

reciente y posterior a la sentencia analizada Partido del Trabajo del Pueblo y otros, de 9 de abril de 2002. Véase al respecto García Roca, J., La problemática disolución del partido de la prosperidad ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: Estado constitucional y control de las actuaciones de partidos fundamentalistas, op. cit., pág. 312. 167 En este orden de ideas, en la decisión 2004/46 de 29 de junio el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró: “a la vista del contexto descrito, es el principio de laicidad, tal y como lo interpreta el Tribunal Constitucional (apartado 36 supra), la consideración primordial que ha motivado la prohibición del uso de distintivos religiosos en los universitarios. En tal contexto, en el que se enseñan y se aplican en la práctica los valores del pluralismo, del respeto de los derechos ajenos y, en particular, la igualdad de los hombres y las mujeres ante la Ley, se puede comprender que las autoridades

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A diferencia del criterio sostenido por el Tribunal, en esta investigación se considera que la prohibición del uso del velo islámico decretada por las autoridades universitarias turcas lesiona la dimensión externa de la libertad de religión, protegida por el párrafo 2 del artículo 9 del Convenio, en cuya virtud la libertad de manifestar su religión o sus convicciones no puede ser objeto de más restricciones que las que, previstas por la ley, constituyen medidas necesarias, en una sociedad democrática para la seguridad pública, la protección del orden, de la salud o de la moral pública o la protección de los derechos o las libertades de los demás. De lo anterior es evidente la obligación de las autoridades turcas de adoptar las medidas pertinentes (educativas, entre otras) para fomentar los niveles de tolerancia necesarios para despojar de cualquier connotación política y extremista el uso del velo islámico, de modo que cualquier persona pueda manifestar libremente sus creencias sin mayores restricciones y sin el temor de sufrir alguna agresión por quienes no comparten sus convicciones. En este sentido, la situación descrita en la sentencia del Tribunal Europeo sin duda lesiona la libertad de religión y obliga, al menos, a decretar a favor de la persona afectada una indemnización, ante la imposibilidad de vestir signos distintivos a su religión.
competentes consideren contrario a estos valores aceptar el uso de distintivos religiosos, incluido, como en este caso, que las estudiantes de cubran la cabeza con un velo islámico en los locales universitarios.”

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En este sentido, una cosa es reconocer la existencia de la neutralidad religiosa por parte del Estado, o bien la concepción de un Estado Laico, y otra muy distinta es utilizar esta noción para impedir cualquier manifestación legítima de las creencias o las convicciones religiosas de un particular. Es claro que la utilización del velo islámico por sí misma no afecta ningún derecho de tercero ni constituye un riesgo para la seguridad pública; de modo que si en alguna circunscripción territorial ello se produce, esa circunstancia responde (únicamente y exclusivamente) a la omisión de las autoridades estatales de tomar las medidas necesarias para fomentar los niveles de tolerancia adecuados para que el uso del velo no genere esas implicaciones, todo lo cual sin duda vulnera el derecho consagrado en el artículo 9 del Convenio168.

Ciertamente, en la situación descrita en esa sentencia es muy difícil reparar o realizar la restitución integral del derecho vulnerado, es decir la vertiente externa de

168 Un criterio similar ha sido sostenido por Eugenia REBAÑO PASTOR y Alain GARAY, quienes consideran que: “las consecuencias que se derivan de este fallo tendrán un gran impacto no solo en aquellos países europeos que afrontan la posible prohibición del velo en sus ordenamientos sino también en el movimiento internacional de los derechos humanos y, en especial, en el movimiento por los derechos de mujer. Sin lugar a dudas, la interpretación del Tribunal sobre los límites legítimos al derecho de libertad religiosa, al derecho a la libertad de expresión e indirectamente al derecho a la propia imagen no va pasar desapercibida por la doctrina”. Véase Relaño Pastor E., y Garay A., Leyla Sahín contra Turquía y el velo Islámico: La apuesta equivocada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sentencia del TEDH de 10 de noviembre de 2005, op. cit., pág. 214.

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la libertad religiosa, pero ello de ninguna forma autoriza al Tribunal para soslayar la existencia de esa lesión, como se produjo en la decisión aludida. Se trata entonces de una errónea aplicación de los alcances del principio de laicidad traducido, como se ha visto en laicismo (en cuanto se ha valorado negativamente la posibilidad de la estudiante musulmana de portar un signo representativo de su convicción religiosa o el velo), por sobre la vertiente externa de la libertad de religión de la estudiante musulmana, luego de haber efectuado el juicio de ponderación correspondiente, en el cual sin duda también se ha potenciado el criterio del margen de apreciación169, que condiciona o retrasa el reconocimiento universal (sin distinciones de ninguna índole), con respecto a los derechos que han sido proclamados en el Convenio170.

169 Sobre el criterio del margen de apreciación Eugenia REBAÑO PASTOR y Alain GARAY explican que ha servido de instrumento al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para valorar el fin perseguido con la medida restrictiva, así como la naturaleza de las actividades objeto de limitación; de ahí que a mayor grado de afectación en la esfera privada, la discrecionalidad estatal disminuye y aumenta el poder del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para declararla incompatible frente a los alcances del Convenio Véase Relaño Pastor E., y Garay A., Leyla Sahín contra Turquía y el velo Islámico: La apuesta equivocada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sentencia del TEDH de 10 de noviembre de 2005, op. cit., págs. 224-225. 170 Una apreciación distinta, sin embargo, merece el criterio sostenido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto Dahlab c. Suiza de 15 de febrero de 2001, en que se impugnó la prohibición decretada a una docente en el sentido de utilizar el velo islámico mientras realizaba sus funciones, en el cual se puede justificar la restricción, a partir del deber de laicidad (o de indiferencia absoluta con respecto a cualquier fenómeno religioso). No es que se haya vedado a la quejosa la posibilidad de disfrutar de la vertiente externa de la libertad de religión, sino que al realizar funciones docentes en un colegio público, debe observar todos los principios que se desprenden de la ley cantonal que potencia el carácter laico de los centros educativos. Es distinto, sin embargo, en

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En la misma línea, Eugenia REBAÑO PASTOR y Alain GARAY han considerado: “si el Tribunal europeo mantiene como legítima la prohibición absoluta del llevar símbolos religiosos, entre ellos el velo islámico, estaríamos ante una concepción lacia del Estado entendida en su expresión más combativa y divisora, nada respetuosa con la heterogeneidad multicultural, visible e incorporada a nuestro más inmediato progreso”171. Con lo que en ese asunto es evidente y notoria la afectación de la vertiente externa de la libertad de religión de la estudiante musulmana, al vedarse en la reglamentación de la Universidad de Estambul la posibilidad de usar el velo islámico, a partir de una concepción totalmente errada de laicidad que se confunde con el laicismo, es decir, con la posibilidad de valorar negativamente el fenómeno religioso, así como cualquier manifestación de aquél.

el caso de los alumnos, quienes no tienen la obligación de respetar los principios de laicidad que se infieren de la aplicación de la ley aludida, motivo por el cual pueden utilizar la vestimenta y la simbología de acuerdo con sus convicciones religiosas sin más limitaciones que las provenientes del orden público y de los derechos de terceros. 171 Véase Relaño Pastor E., y Garay A., Leyla Sahín contra Turquía y el velo Islámico: La apuesta equivocada del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sentencia del TEDH de 10 de noviembre de 2005, op. cit., pág. 238.

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considerándose que la exposición de simbología relacionada con el catolicismo (que resulta ser la confesión mayoritaria en las aulas) en los salones de clase de las 172 .3. el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que el uso del crucifijo en las aulas puede resultar molesto o causar discriminación entre los alumnos que pertenecen a otras confesiones distintas de la católica o para los ateos. con posterioridad dirigió su reclamo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.. Finalmente. Italie. En su decisión. Luego de obtener una respuesta negativa por parte del centro educativo y de haber intentado hacer valer su derecho en diversas instancias jurídicas italianas. en la cual la Sala inicialmente (por unanimidad de sus jueces) le dio la razón a Soile Lautsi. Este fallo constituye la primera vez que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se pronuncia sobre símbolos religiosos en los colegios públicos. Italie (decisión de 3 de noviembre de 2009).2. que retirara los crucifijos de sus aulas. donde estudiaban sus dos hijos. de Abano Terme (Padua). una ciudadana italiana de origen finlandés que solicitó en el año 2002 al instituto público Vittorino da Feltre. es preciso resaltar el criterio sostenido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto Affaire Lautsi c.Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso Affaire Lautsi c.

en particulier dans les salle de classe. d’un symbole qu’il est raisonnable d’associer au catholicisme (la religion majoritaire en Italie) pourrait servir le pluralisme éducatif qui est essentiel à la préservation d’une « société démocratique» telle que la conçoit la Convention. en particular en los salones de clase. es contrario al pluralismo educativo que resulta esencial para la preservación de una sociedad democrática172. dans salles de classe des écoles publiques.Etat de respecter la neutralité dans l’’exercise da la fonction publique. restreint le droit des parents d’éduquer leurs enfants selon leurs convictions ainsi que le droit des enfants scolarisés de croire ou de ne pas croire. La Cour considèrè que cette mesure emporte violation de ces droits car les restrictions son incompatibles avec le devoir incombant à l’. pluralisme qui a été reconnu par la Cour constitutionnelle en droit interne » 173 En palabras del Tribunal Europeo de Derechos Humanos: “La Cour estime que l’exposition obligatoire d ’un symbole d’une confession donné dans l’exercise de la fonction publique relativement à des situations spécifiques relevant su contrôle gouvernemental. restringe el derecho de los padres de educar a sus hijos y de transmitirles determinadas convicciones con respecto al fenómeno religioso. en concreto. También consideró el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que la exposición obligatoria de simbología de una religión en el ejercicio de la función pública. De ahí justamente que el Tribunal haya considerado que la situación impugnada vulneraba los deberes de neutralidad estatal en el ejercicio de la función pública y.escuelas públicas. en particulier dans le domaine de l’éducation » 173 . Es indudable que esta decisión constituye un antecedente en el reconocimiento del principio de laicidad estatal como contrapartida orgánica de la 172 En concreto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó: “La Cour ne voit pas comment L’exposition. en la enseñanza173.

En este sentido. año 16. 251-252. indicó que la Europa occidental ha apostado por un modelo de estado laico. Es claro también que el principio de laicidad estatal (ante la diversidad cultural y religiosa europea) constituye la única manera de asegurar a los individuos el pleno goce de la libertad de religión. en su recomendación de 2 de febrero de 1993. M. en su sentencia de 18 de marzo de 2011.libertad de religión en el escenario regional europeo174. motivo por el cual debería en adelante ser tomado en cuenta en el juicio de ponderación en que se valore la existencia de una posible violación de la libertad aludida.. en la cual se consideró (mediante una votación dividida) que la utilización de simbología religiosa en las aulas no lesiona los derechos proclamados por el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. si bien en esta decisión el Consejo de Europa señaló que la confesionalidad estatal no constituye necesariamente un obstáculo para la tolerancia de otras confesiones religiosas distinta de la oficial. en el ámbito de la cultura occidental europea una sociedad se debe fundar en la democracia y en los postulados de un Estado Laico.J. Revista Española de Derecho Constitucional. sin embargo. según ha sido proclamada en el Convenio Europeo de los Derechos Humanos. 48. dentro del cual: “son toleradas todas las creencias religiosas por principio”. con posterioridad fue desconocido por la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. págs. Septiembre-diciembre 1996. Neutralidad del Estado: fundamento doctrinal y actual delimitación en la jurisprudencia. y siguiendo a María José ROCA FERNÁNDEZ. 174 . Este criterio. núm. Véase Roca Fernández. 174 Cabe mencionar que el Consejo de Europa.

pese a la existencia del pluralismo religioso que se verifica en el escenario europeo. ante la ausencia de un consenso europeo sobre esta cuestión.. por la separación absoluta entre ambas instituciones y. para calificar aquellas relaciones entre las Iglesias y los Estados que se caracterizan. Una vez más se repite en esta investigación que el criterio del margen de apreciación con el cual el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha valorado estos asuntos en el fondo le ha servido para relativizar el contenido y el alcance de estos derechos. de un lado. de otro.En esta sentencia se dijo que el uso del crucifijo en las aulas debe encuadrarse dentro del margen de apreciación que disfruta cada estado miembro de la Convención para valorar estos asuntos. que reclama protección por parte del ordenamiento jurídico. 3. Como se ha expuesto. una indiferencia total del segundo con respecto a las convicciones religiosas. en esta investigación son utilizadas como sinónimos las expresiones de laicidad.La distinción entre el laicismo y el principio de neutralidad o aconfesionalidad estatal. neutralidad y a-confesionalidad religiosa. Lo anterior no tiene un fin distinto 175 .

ya hemos visto que la idea de laicidad que se defiende en esta investigación. op. Neutralidad del Estado: fundamento doctrinal y actual delimitación en la jurisprudencia. María José ROCA FERNANDEZ entiende por laicidad el reconocimiento por parte del Estado de su incompetencia en cuestiones religiosas e ideológicas. y desde una perspectiva distinta. M.J. en el marco de una sociedad pluralista. en tanto que la negativa se caracteriza por una postura de indiferencia o distancia sobre cualquier manifestación religiosa de los individuos o de las agrupaciones175. en forma plena. 253. lo cual asimismo se considera indispensable para asegurar a cada individuo el pleno goce de su libertad religiosa. De esta manera.que asegurar el pluralismo religioso y a todos los individuos la posibilidad de disfrutar. 176 . cit. justamente se caracteriza por la indiferencia y la separación absoluta entre la Iglesia y los Estados (de ahí que se aproxima a la categorización de laicidad negativa de la mencionada autora).. para esta autora la expresión de laicidad es positiva cuando “la disposición del Estado en la garantía del derecho de libertad religiosa e ideológica se caracteriza por una actitud cooperativa”.. de las distintas vertientes de la libertad de religión. pág. en la cual debe primar la tolerancia por sobre cualquier manifestación de orden religioso. siempre que 175 Sobre lo expuesto véase Roca Fernández. Sobre el particular. Al respecto.

de pensamiento o de conciencia. o implantar por parte del Estado políticas relativas a fomentar el ateísmo o el agnosticismo entre los individuos. como aquellas en que se niega la existencia del ser supremo y lo demás. 177 . Por el contrario. la libertad ideológica. como lo hemos visto con anterioridad. sobre las convicciones que se posean sobre la existencia de un ser supremo superior o la trascendencia del alma humana a la muerte). En efecto. en concreto.se respete el orden público y los derechos de terceros. todas las cuales han sido cubiertas. es decir. como se ha visto. y desde una perspectiva laica. por el objeto de la libertad de religión. Pero tampoco es preciso confundir esta noción de laicidad (que nosotros preferidos llamar liberal. que en este sentido constituye una especie de otro derecho fundamental con contenido más amplio. deben ser tratadas con el mismo grado de indiferencia tanto las valoraciones positivas con respecto al fenómeno religioso (y. más que negativa como lo hace ROCA FERNÁNDEZ) con las expresiones laicistas o de combate hacia el fenómeno religioso. desde ningún punto de vista puede ser utilizada la concepción de laicidad que se defiende en esta investigación para valorar negativamente las convicciones religiosas con expresiones de intolerancia.

de las cuales las segundas son calificadas en este trabajo como laicismo.. de 10 de marzo de 1995. y en algunas decisiones adoptadas por el Consejo de Estado176 (con respecto a la posibilidad de utilizar simbología religiosa). por otro. incluidas las creencias no religiosas”177. que en su 176 Sobre el particular. 34. En este sentido. en esta investigación se comparte plenamente las ideas desarrolladas sobre laicidad por Alfonso RUIZ MIGUEL. en el sentido que: “advierto que mi modelo ideal opta por una laicidad neta y rotunda del Estado. se pueden consultar las siguientes decisiones del Consejo de Estado Francés de 27 de noviembre de 1989. Madrid. 178 . un modelo ideal para establecer las relaciones entre el Estado y las Iglesias que evite. 177 Véase Ruiz Miguel. de 10 de marzo de 1997 y de 3 de mayo de 2000. en Laicismo y Constitución. entendida como la más estricta neutralidad posible de los poderes públicos ante toda convicción relativa a la religión. el establecimiento de políticas hostiles ante cualquier manifestación de índole religiosa. pág. Fundación Coloquio Jurídico Europeo. Para una interpretación Laica de la Constitución. 2008. en las cuales justamente se pone de manifiesto la tensión existente en este sistema entre las nociones liberal y combativa de laicidad. por un lado. Para el autor. A. sin duda lo constituye el estado laico.Expresiones de laicismo o de combate sobre el fenómeno religioso pueden ser encontradas en el sistema francés. favorecer mediante una actividad de promoción algunas convicciones religiosas por sobre otras que son discriminadas por esta situación y.

op. Para una interpretación laica de la Constitución. cit. En palabras del autor. la expresión de laicidad.modelo no sólo se caracteriza por la plena separación entre ambas instituciones. pág. 62. A. en Laicismo y Constitución. esto es. sino también por el mayor grado de indeferencia del Estado hacia el fenómeno religioso178. Véase Ruiz Miguel. Desde una perspectiva distinta. op. A. de acuerdo con Alfonso RUIZ MIGUEL. ni por asomo. insisto el Estado laico debe ser tan neutral como ante cualquier otra creencia en materia religiosa”179. 179 Ver Ruiz Miguel.. una carga valorativa o comprometida que no tiene. RUIZ MIGUEL menciona que: “A mí me parece meridiano que la alternativa aut-aut es en este caso claramente falsa y que hay una tercera posibilidad. Luis María CIFUENTES crítica la distinción entre laicidad y laicismo. incluso si su creencia les lleva a criticar a las religiones como valiosas”. Para una interpretación laica de la Constitución. el laicismo debe ser entendido como la “creencia privada en la falsedad de las religiones en el sentido estricto o tradicional de esa palabra –que en la cultura occidental suelen reducirse a las creencias en divinidades y en las supervivencia después de la muerte-. y por cierto la única genuinamente aceptable: entre un Estado hostil o beligerante contra las religiones (un Estado en realidad no laico sino laicista) y un Estado que las valora y ayuda positivamente se encuentra el Estado neutral o laico. pues considera que ambos términos en realidad no poseen 178 En este orden de ideas. entendida como una indeferencia absoluta del Estado con respecto al fenómeno religioso.. 63. el que es imparcial ante y entre quienes profesan y practican esta o aquella religión y quienes no profesan ni practican ninguna. cit. 179 ... en Laicismo y Constitución. pág. ante la que. es preciso señalar que el término laicismo posee. A mayor abundamiento.

Laberinto. con respecto al fenómeno religioso. jurídico y político que propugna el movimiento laicista en España”180. por este tipo de laicidad. neutralidad o aconfesionalidad. de “adoctrinamiento dogmático de la laicidad”. L. positiva o negativa. 180 . tanto por los creyentes religiosos como por los laicistas. en esta investigación se prefiere utilizar la distinción entre el laicismo y laicidad. político y cultural que promueve el ideal de laicidad y por lo tanto solamente exige la separación entre las iglesias y el Estado y el fin de todos los privilegios que todavía hoy mantiene la Iglesia católica en España. frente al término “laicidad” (laïcité) que es aceptado por todos. 2005. pág. en general. que se insiste en este trabajo para defender el pleno goce de la libertad de religión y el 180 Sobre las razones por las cuales se ha distinguido entre laicismo y laicidad. como se ha indicado desde la introducción. ¿Qué es el laicismo?. de “sectarismo laicista” y. el mismo autor señala: “Ha sido sobre todo en Francia donde se ha producido un mayor debate sobre el uso de ambos términos. 33. No obstante lo anterior. han sido los pensadores católicos quienes con cierta frecuencia han comenzado a desprestigiar el uso del término “laicismo”. M.ninguna carga valorativa sobre el fenómeno religioso. De esta manera. Es precisamente. y sin embargo esos mismos pensadores cultivan con entusiasmo el término de laicidad como sinónimo de “libertad de religión y de conciencia”. y además se habla en Francia de “laïcité ouverte” frente a la “laïcité fermée”.. Véase Cifuentes Pérez. asimilando la laicidad al respeto y a la tolerancia”. pues lo que realmente caracteriza a la segunda estrictamente considerada es la indiferencia o la ausencia de cualquier tipo de valoración. Así los autores franceses evitan siempre hablar de “laicismo” porque algunos lo consideran sinónimo de “hostilidad hacia la religión”. el autor entiende por laicismo: “el movimiento social. en nuestro país. En cualquier caso. Por lo tanto laicidad no es más que el proyecto filosófico. al vincularlo a la “intolerancia antirreligiosa”.

. 4. A los mismos resultados de intolerancia con respecto al pluralismo religioso se llega. es preciso advertir que la concepción de laicidad positiva supone por parte del Estado el establecimiento de ciertas políticas o actividades de fomento que 181 .pluralismo religioso frente a quienes pretenden marginarlo al favorecer. que por el contrario no supone ninguna estimación sobre tales manifestaciones sino que tiene como punto de partida una indeferencia y una separación absoluta del Estado y las religiones. una vez comentada la distinción entre el laicismo. si se parte de posturas de combate o de no menosprecio de cualquier manifestación externa de la libertad de creencias. de un modo u otro. a ciertos grupos religiosos. Pues bien. laicidad. como se produce en el caso del laicismo. caracterizado como se ha dicho por el menosprecio o una valoración rotundamente negativa de cualquier manifestación de orden religioso y. De entrada. de seguido será comentada la noción de laicidad positiva y la manera en que influye en un estado que de previo se ha calificado como neutro.La noción de laicidad positiva y sus implicaciones en un “estado neutro”. como claramente se produce en el modelo del estado confesional.

para fomentar un tratamiento privilegiado a ciertos grupos religiosos en función de sus convicciones religiosas. 154/2002 de 18 de junio. de 15 de febrero ( RTC 2001. a que se refiere el art. ínsita en la aconfesionalidad del Estado. 177] ). 2836 y ApNDL 2875) . En este sentido.claramente son incompatibles con la pretensión o el anhelo de calificar ese Estado como laico. 16. 4. señaló que: “En su dimensión objetiva. de 16 de noviembre [ RTC 1993. tras formular una declaración de neutralidad ( SSTC 340/1993. introduciendo de este modo una idea de aconfesionalidad o laicidad positiva que "veda cualquier tipo de confusión entre funciones religiosas y estatales" (STC 177/1996)». el mantenimiento de relaciones de cooperación de los poderes públicos con las diversas Iglesias. por otro lado. Mucho se discute en el sistema español sobre los alcances del principio de laicidad positiva que ciertamente ha sido utilizado (en nuestro criterio de manera errónea) por el Tribunal Constitucional Español para calificar las relaciones entre la Iglesia y los Estados181. ya dijimos en la STC 46/2001. el Tribunal Constitucional Español. las dos sentencias más representativas 182 . F. a partir de lo dispuesto en el párrafo 3º del artículo 16 de la Constitución 181 Sobre el particular. según ha sido proclamado en diversas constituciones y en instrumentos internacionales de derechos humanos. la libertad religiosa comporta una doble exigencia. con menoscabo del principio de igualdad. De acuerdo con RUIZ MIGUEL. 46) . en la sentencia No. la de neutralidad de los poderes públicos. Se trata en el fondo de otra manera de disfrazar un estado confesional.3 de la Constitución ( RCL 1978. y 177/1996. 16. de 11 de noviembre [RTC 1996. que «el art. 340] .3 CE: por un lado. a partir de una configuración inicial de laicidad que ha sido despojada de todo contenido. considera el componente religioso perceptible en la sociedad española y ordena a los poderes públicos mantener "las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones".

cit. agrega el autor: “Cooperar o colaborar más bien alude a un tipo de acción conjunta entre dos partes en áreas de interés o valor común. y la 38/2007 sobre la inhabilitación eclesiástica y el consiguiente despido por parte del Estado de una profesora de religión católica en un colegio público por vivir en concubinato. Alfonso RUÍZ MIGUEL ha sostenido que: “por lo demás. 183 Ver Ruiz Miguel. en Laicismo y Constitución. debe ser interpretada en el marco inicial de laicidad con el cual se han configurado las relaciones entre las iglesias y los Estados. sobre la Inscripción de la Iglesia de la Unificación en el Registro de Entidades Religiosas. Para una interpretación laica de la Constitución. en Laicismo y Constitución. Para una interpretación laica de la Constitución. 52-53. A. sobre la noción de laicidad son las siguientes: la 46/2001. En este orden de ideas. que en buena parte de su cuantía se dirigen a actividades que son reclamadas con energía por la Iglesia Católica pero de limitado o nulo interés para un Estado laico”183.Española de 1978. A. como pueda ser la 183 . cualquier otra disposición que se relacione bajo ese precepto182.. cit. op. 81. Sobre el particular. op. el significado genuino de términos como “cooperación” o “colaboración” está bien lejano de un sistema predominantemente unidireccional de subvenciones por parte del Estado. 182 Como por ejemplo el enunciado posterior: “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. De ahí que el deber de cooperación y de promoción del Estado con la Iglesia Católica y las demás confesiones debe ser entendido en un sentido absolutamente restringido. págs.. Ver Ruiz Miguel. Sobre el particular. es claro que al mencionar esa norma que ninguna confesión tiene carácter estatal.. pág.. para no soslayar los alcances de la proclamación anterior del Estado español como laico.

Sin embargo. primera edición. 66. Un Estado Laico. Aranzandi. pág. procurándose el mayor grado de indiferencia posible con respecto al fenómeno religioso. Thomson Reuters. A. la asistencia social. La libertad religiosa en perspectiva constitucional.De lo anterior también se infiere que esos deberes de cooperación siempre deben ser formulados y ejecutados bajo la separación inicial y absoluta de las instituciones Iglesia y Estado. ante la diversidad de culturas y de grupos que ahora ocupan el territorio español.. en el sentido que: “el Estado español es laico por el simple hecho de no haberse proclamado expresamente Estado confesional”184. 184 . Andrés OLLERO ha comentado con respecto al alcance del párrafo 3º del artículo 16 de la Constitución Española de 1978 (y luego de reconocer que esa disposición produce problemas interpretativos) que la mejor manera de calificar las relaciones entre las iglesias y los estados se debe producir a partir del concepto de “laicidad por omisión”. desde una perspectiva distinta. sanidad. el ocio juvenil. Lo anterior no sólo por razones normativas (a partir de la configuración del principio de laicidad en la norma aludida) sino también por razones sociológicas. la prevención de la drogadicción. 2009. el patrimonio cultural y artístico”. la educación. cuya libertad religiosa no será respetada si se desconocen los alcances del diseño constitucional laico del Estado español. 184 Véase Ollero.

Valencia. En esta línea. como. Barrero Ortega. en cuya razón de la Norma Fundamental se deriva una función estatal promocional con respecto al fenómeno religioso (idea conformada en gran medida por el desarrollo normativo vigente de los Acuerdos de la Santa Sede. de modo que todos los poderes públicos deben reconocerlo. o por atención. se origina de la obligación constitucional de tener en cuenta las creencias religiosas de los ciudadanos en el ejercicio de sus derechos fundamentales. sin duda.Esta concepción de laicidad.. Tirant lo blanch. el francés. 109. De esta forma. pero no un Estado laicista. El constituyente de 1978 considera el hecho religioso como un factor social que debe ser tenido en cuenta por los poderes públicos. es la única constitucionalmente posible de acuerdo con el autor a menos que se reforme o se modifique previamente la Constitución185. y Terol Becerra. tras la aprobación del artículo y parafraseando la famosa frase de Azaña en las Cortes republicanas: 185 . el mismo autor agrega: “España es. Fernando REY MARTINEZ utiliza la expresión de laicidad débil para describir las relaciones entre la Iglesia y el Estado. que el autor también denomina por defecto. pág. Sobre el particular. por la que se aboga en esta investigación pero desprovista de la combativa). La decisión del constituyente en materia de conciencia y religión. en La libertad religiosa en el Estado Social. por ejemplo. 185 Ver Rey Martínez.. pues es el ejercicio de uno de los derechos fundamentales más directamente ligados con la dignidad humana y tiene una dimensión pública y colectiva también garantizada porque se reconoce la libertad religiosa también a las comunidades. M. 2009. la concepción de laicidad fuerte (es decir a la francesa.. garantizarlo y cooperar con la Iglesia y el resto de confesiones. F. La clave es cómo interpretar este deber: Una de las frases más inteligentes que se pronunció sobre el problema en el debate constituyente procede de Enrique Tierno Galván (…). Tierno dijo. A. así como de la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional). así como de cooperar con sus confesionales expresiones colectivas. un Estado laico. Coordinadores.

tras casi 32 años de haber sido aprobada la Constitución Española de 1978. sino también por el mayor grado de indiferencia posible del segundo hacia a las primeras. por proclamar el principio de laicidad). defecto o por atención (o débil como lo entiende Fernando REY MARTINEZ) tiene como punto de partida una construcción que soslaya el sentido literal del párrafo 3º del artículo 16 de la Constitución Española de 1978. una respuesta positiva sin duda se impone en este caso. y ante el escenario de pluralismo religioso que actualmente se vive en la sociedad española. No es otro el propósito ni los fines que se persiguen en esta investigación. De ahí justamente la importancia de respetar los alcances del principio de laicidad estatal en el marco del pluralismo religioso.Es claro que esta concepción de laicidad por omisión. así como el “mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación”. con respecto a la libertad religiosa e ideológica. Pues bien. como presupuesto para hacer valer las distintas vertientes de la libertad religiosa. lo cual como se ha insistido a la largo de esta investigación no sólo se caracteriza por la separación absoluta entre ambas instituciones: iglesias y Estado. Y es que tales expresiones sin duda tienen mayor vinculación con las distintas “España ha dejado de ser confesional. De lo anterior se deduce que las expresiones “tendrán en cuenta”. que inicia por declarar que ninguna confesión tiene carácter estatal (es decir. deben ser interpretadas en un sentido absolutamente restringido. pero dudo de que haya dejado de ser católica” ¿ Es esto verdad?”” Ver pág. 113. a partir de la declaración inicial del Estado español como laico. 186 . casi en su totalidad secularizada y con fervientes expresiones religiosas por parte de grupos minoritarios.

facetas o vertientes de la libertad de religión (la interna y la externa). lo cual solamente es posible a partir de la declaración inicial de laicidad. De ahí que en el fondo la posición conservadora de Andrés OLLERO no sólo vuelve confesional un diseño al menos literal de laicidad en la Constitución Española de 1978 (lo cual parece que el autor lo admite sin ningún inconveniente). mayores serán las posibilidades de los individuos y de los distintos grupos religiosos de disfrutar las libertades aludidas. sino que tiene profundas implicaciones sobre el pluralismo religioso. con lo que más bien aluden a la obligación estatal de respetar o de auspiciar los niveles de tolerancia necesarios para asegurarle a cada individuo (y a los grupos religiosos) el pleno goce de sus libertades religiosas (es decir. Entre menos participación del Estado en el fenómeno religioso. que con la configuración constitucional del Estado español como laico. al menos con la Iglesia Católica. 187 . y en fin sobre las posibilidades de los grupos minoritarios de hacer valer sus derechos y de no ser marginados en la ejecución de las relaciones de cooperación que en la concepción del autor debería entablar el Estado con las religiones. de fomentar y de hacer valer y respetar las condiciones adecuadas para asegurar el pluralismo religioso). que se traduce en la obligación estatal de indiferencia total hacia el fenómeno religioso.

si se tiene en consideración la diversidad europea. es preciso insistir en esta investigación sobre el carácter de garantía institucional y de contrapartida orgánica que con respecto a la libertad de religión ostenta el primero. Y no puede ser de otro modo.5. sin el cual no es posible establecer las condiciones de tolerancia adecuadas para fomentar el pluralismo religioso. al menos en los países que han aceptado la Jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Tras haber comentado la distinción entre el principio de laicidad estatal con las concepciones de laicismo y laicidad positiva. con múltiples convicciones religiosas. compuesta por múltiples culturas. lenguas y nacionalidades.El principio de laicidad estatal como garantía del pluralismo religioso. Un ejemplo de lo anterior sin duda es el caso del Islam. el cual ha dejado de ser una religión profesada por personas del tercer mundo a las que había que convertir al cristianismo. sino una creencia 188 .. así como en una sociedad democrática. en la cual los individuos claramente participan en la adopción de las decisiones fundamentales.

189 . op. o grupos religiosos.. 31. pág.. Lo anterior se pone especialmente de relieve en el caso de los grupos minoritarios cuyas convicciones religiosas no tienen por qué sufrir menoscabo alguno.religiosa que reclama una presencia en el escenario europeo186. contrario a la dignidad de esas personas. dos nociones ¿Coincidentes. como lo había señalado recientemente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la decisión adoptada contra Italia. sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad. sino también en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950. en el sentido de declarar la violación del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. el principio de laicidad estatal constituye el presupuesto necesario para garantizar a todos estos individuos. sin la posibilidad de sufrir por estas circunstancias algún tratamiento discriminatorio o indebido. así como en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2007/C 303/01). Aconfesionalidad y Laicidad. cit. C. 186 Gómez Martínez. y quienes la profesan exigen no sólo la tutela de su libertad religiosa en la Constitución Española de 1978 (como es el caso que ahora nos ocupa). de Roma de 4 de noviembre de 1950. por quienes comparten la confesión mayoritaria. En tales casos. el pleno goce de su libertad de religión.

llama la atención la manera en que. ante la aprobación por la vía del referéndum de la prohibición de edificar minaretes en ese territorio. En el fondo. pese a que tiene una gran tradición de laicidad fuertemente influencia por concepciones combativas u hostiles de ese término. credo o convicciones religiosas. Se trata de una decisión sin duda sorprendente que cuestiona. al considerarse que vulneraba la libertad de religión y el derecho de los progenitores de transmitir sus convicciones religiosas a sus hijos. se ha prohibido a las estudiantes musulmanas asistir a lecciones con el velo islámico (como también en Turquía. la pretensión de dotar de alcance universal a los derechos humanos. como lo vimos en la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto “Leyla Şahin contra Turquía”). precisamente en aplicación del principio aludido. por su lado. pese a que el principio de laicidad estatal se traduce en obligaciones hacia las instituciones públicas (quienes prestan 190 . Un ejemplo de intolerancia pura y dura hacia determinadas convicciones religiosas ha sido constitucionalmente proclamada en Suiza. respecto de todos los individuos sin distinción de raza. esta decisión evidencia la necesidad de proclamar el principio de laicidad estatal como presupuesto de las distintas vertientes de la libertad de religión.por la colocación del crucifijo en las aulas de las escuelas públicas. En Francia. a estas alturas.

la anterior 191 . por la que se ha optado en la primera parte de esta disposición. quienes pueden disfrutar en forma plena de la vertiente externa de la libertad de religión. De ello es particularmente relevante el caso español. no así para los particulares. Al respecto. así como la pretensión de elevar a rango constitucional (como se deduce de la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional) las normas legales que rigen esas relaciones. pese a que son claramente incompatibles con el diseño constitucional del principio de laicidad. con las restricciones razonables que provienen del orden público. y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional Español) en el fondo desconocen las distintas implicaciones del Estado laico. donde se ha sobredimensionado el deber de cooperación que de acuerdo con el párrafo 3º del artículo 16 de la Constitución Española de 1978 debe tener el Estado hacia las convicciones religiosas. Pero también hemos visto la manera en que las diversas expresiones de laicidad positiva (en los ejemplos de Italia.servicios públicos) o servidores de la misma índole. En palabras del autor: “en efecto. Alfonso RUÍZ MIGUEL llama la atención sobre el modo en que el Tribunal Constitucional Español se ha negado a compatibilizar la regulación preconstitucional sobre las relaciones entre el Estado y las religiones con la Norma Fundamental vigente. más allá de las fronteras de la configuración constitucional del Estado laico. Alemania.

51. entre ellos los acuerdos del Gobierno con determinadas entidades representativas de algunas confesiones religiosas. 192 . vinieron a desarrollar o.. y como se ha justificado un tratamiento diverso con respecto a determinados grupos religiosos minoritarios del siguiente modo: “En 1992. pág. 52. en Laicismo y Constitución. Para una interpretación laica de la Constitución. Sobre el particular. en principio.actitud de la jurisprudencia constitucional puede tender a reforzar lo que yo denominaría una “sobreconstitucionalización” de criterios meramente infraconstitucionales en materia religiosa”187. cit. en Laicismo y Constitución. las tres grandes confesiones que. pág.. los acuerdos entre El Estado Español y la Santa Sede sobre asuntos jurídicos. Abraham BARRERO ORTEGA nos recuerda la manera en que han sido suscritos dichos acuerdos de cooperación con las principales confesiones. y tras haber el obtenido el reconocimiento del notorio arraigo exigido por la Ley de 1980. op. op. A. en la indebida incorporación a la interpretación constitucional de criterios que provienen de los acuerdos internacionales firmados con la Santa Sede o del mero desarrollo normativo de rango legal e incluso inferior. 188 Ver Ruiz Miguel. En este sentido. enseñanza y asuntos culturales y asistencia religiosa de las Fuerzas Armadas y el servicio militar de cléricos y religiosos. más exactamente a concretar las previsiones generales de la Ley en atención a las peculiaridades de cada uno de estos grupos 187 Véase Ruiz Miguel. económicos. A... Todo lo anterior se traduce. de acuerdo con el mismo autor. cit. Para una interpretación laica de la Constitución. como se expuso con anterioridad188. fueron firmados el 3 de enero de 1979 y aprobados el 4 de diciembre de 1979.

193 .. No se olvide que. que se caracteriza (no puede ser de otro modo). claramente contradice el marco inicial de laicidad que en el artículo 16 párrafo 3 de la Constitución Española de 1978 ha sido contemplado y. siguiendo el razonamiento del 189 Véase Barrero Ortega A. Se trata entonces de una mutación constitucional (es decir. en concreto. desde 1979. la del principio de igualdad obligó a dispensar también en un tratamiento jurídico singular a las denominadas confesiones minoritarias. pág.confesionales. en ese sentido. cit. Cabe mencionar. de una reforma material del precepto constitucional auspiciada por la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional Español sobre la concepción de laicidad positiva). A propósito de la STC 154/2002 de 18 de julio. 326. dentro de la construcción realizada por el Tribunal Constitucional sobre el principio de laicidad positiva. op. así como la justificación de un tratamiento distinto entre las distintas confesiones según el número de sus integrantes. la Iglesia católica ya tenía suscritos diversos acuerdos con el Estado español. aún de notorio arraigo”189. de modo que la lógica del sistema constitucional y. Libertad religiosa y deber de garantizar la vida del hijo.. por una separación absoluta y por la indiferencia en las relaciones entre la Iglesia y los Estados. sin embargo. que el autor se inclina por considerar que dichos acuerdos de cooperación se adecuan al Derecho de la Constitución. únicamente se puede comentar que dichos acuerdos de cooperación. Al respecto. que sin duda desborda los límites fijados por el texto del párrafo 3 del artículo 16 de la Constitución Española de 1978 y.

K. Comentario a la STC 38/2007 de 15 de febrero. administrativas y del orden social). ratificado por el Instrumento de 4 de diciembre de 1979191. págs. de ordenación general del sistema educativo (en cuanto al párrafo añadido por la Ley 50/1998. Contratación laboral de los profesores de religión católica por la administración pública. 2007. Revista Española de Derecho Constitucional. de medidas fiscales. 4831-2002.reconocido autor alemán Konrad HESSE. en la medida en que desborda los límites del diseño del Estado laico español. 99-103.. promovida por la Sección Primera de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. 38/2007 de 15 de febrero. op. 190 Véase Hesse. suscrito el 3 de enero de 1979 entre el Estado español y la Santa Sede. de 30 de diciembre. cit. mayo-agosto. 191 Un comentario relevante al contenido de esta sentencia puede ser hallado en Llamazares Fernández. Escritos de …. de 3 de octubre. 267-307.. VI y VII del Acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales. Un ejemplo de lo anterior sin duda ha sido el criterio sostenido por el Tribunal Constitucional Español en la sentencia No. y de los artículos III. págs.. en relación con la disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 1/1990. 194 . en que resolvió la cuestión de inconstitucionalidad núm. 80. núm. D. “todo lo que se sitúe más allá de estas posibilidades no será ya mutación constitucional sino quiebra constitucional o anulación de la Constitución”190.

«introduciendo de este modo una idea de aconfesionalidad o laicidad positiva» (STC 46/2001. de 13 de mayo. en esta decisión el Tribunal se sirvió de la noción de laicidad positiva y del mencionado deber de cooperación de los poderes públicos hacia los credos religiosos. entendida en último término. FJ 4). Un juicio que la Constitución permite que no se limite a la estricta consideración de los conocimientos dogmáticos o de las aptitudes pedagógicas del personal docente. 195 . antes bien sirve. siendo también posible que se extienda a los extremos de la propia conducta en la medida en que el testimonio personal constituya para la comunidad religiosa un componente definitorio de su credo. más allá del ámbito estrictamente laboral192. como vía e instrumento para la transmisión de determinados valores. y que el comportamiento de esas personas efectivamente reflejen dichas creencias. como se declaró en las SSTC 24/1982. así como el hecho que sea impartida por personas designadas por una determinada religión.3 CE. 16. Tampoco si la competencia para la definición del credo religioso objeto de enseñanza ha de corresponder a las Iglesias y confesiones o a la autoridad educativa estatal. pues es evidente que el principio de neutralidad del art. Se sigue de lo anterior que también ha de corresponder a las confesiones la competencia para el juicio sobre la idoneidad de las personas que hayan de impartir la enseñanza de su respectivo credo. hasta el punto de ser determinante de la aptitud o cualificación para la docencia. y 340/1993. 192 En efecto. para defender con un criterio unánime la legitimidad constitucional de la enseñanza religiosa en la escuela pública.3 CE.Así. Una transmisión que encuentra en el ejemplo y el testimonio personales un instrumento que las Iglesias pueden legítimamente estimar irrenunciable”. si resulta o no constitucionalmente aceptable la enseñanza de la religión católica en los centros escolares. el definido por cada Iglesia. no cumpliéndole al Estado otro cometido que el que se corresponda con las obligaciones asumidas en el marco de las relaciones de cooperación a las que se refiere el art. sobre todo. precisamente. por tanto. «veda cualquier tipo de confusión entre funciones religiosas y estatales» en el desarrollo de las relaciones de cooperación del Estado con la Iglesia católica y las demás confesiones. de 15 de febrero. por tanto. 16. El credo religioso objeto de enseñanza ha de ser. en esa sentencia el Tribunal Constitucional Español consideró: “La cuestión no es. de 16 de noviembre. a la garantía de su separación. comunidad o confesión.

Es claro que en esa decisión el Tribunal Constitucional Español ha desconocido el marco inicial de laicidad que en el artículo 16 párrafo 3 de la Constitución Española se establece al proclamar que ninguna confesión tendrá carácter oficial. quien defiende la construcción de laicidad positiva utilizada por el Tribunal Constitucional Español en esta sentencia y en otras193. ha sido desarrollada por Manuel MARTÍNEZ SOSPEDRA. un poco al modo francés. 46/01 o 154/02. con la siguiente argumentación: “me parece que no hace falta mucho deliberar para concluir en la incompatibilidad entre ese discurso y la interpretación del art. de acuerdo con el artículo 27 párrafo 3 de la Constitución Española de 1978. 10. garantizándose asimismo (y desde luego) el derecho que le asiste a los padres para que los hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. sin embargo.2 CE. 16 CE que viene haciendo el Constitucional. como impone por otra parte el art. con lo que la enseñanza igualmente debería ser laica. manifiesten disconformidad con el 193 Véase sobre el particular las siguientes decisiones del Tribunal Constitucional Español: 177/96. En pocas palabras: es lógico que quienes defienden una escuela pública laica. 196 . Una opinión distinta a la anterior. en especial si el citado precepto constitucional se interpreta en los términos que imponen los tratados internacionales sobre derechos humanos de los que somos parte.

Comentario a la STC 38/2007 de 15 de febrero. Revista Europea de Derechos Fundamentales. como garantía institucional o contrapartida orgánica de la libertad de religión. 197 . núm 9/1. nada próxima al art. pág. Laicidad del Estado y Enseñanza de la Religión. lo cual sólo es posible respetando los alcances del principio de laicidad en todos sus extremos. La contrarrevolución preventiva. M..pronunciamiento del TC que comentamos. 16 CE. por cierto194”. con respecto a la misma sentencia. en cuya virtud las mencionadas relaciones de cooperación deben ser interpretadas bajo el marco o la declaración inicial de laicidad que se establece en esa norma. como es el caso en el cual las personas designadas 194 Véase Martínez Sospedra. que justamente exige por parte del Estado un comportamiento neutro o de indiferencia hacia el fenómeno religioso. Esta línea de pensamiento parte sin duda de una interpretación que desconoce el sentido literal del artículo 16 párrafo 3 de la Constitución Española. semestre 2007. De lo que se trata entonces es de asegurar a cada individuo el disfrute pleno de su libertad de religión en el escenario de un pluralismo religioso. pero deben ser conscientes que ello se debe a que la “laicidad positiva” de que habla el Tribunal está bastante lejos de su versión de la laicidad. Escuela Pública. En una línea similar y. 175. Dionisio LLAMAZARES FERNÁNDEZ considera incompatible frente al principio de laicidad estatal el hecho que las decisiones eclesiásticas tengan repercusiones desde el punto de vista jurídico-civiles.

para impartir la enseñanza religiosa sean escogidas por la confesión. 2007. para defender la legitimidad de una normativa que francamente es incompatible frente al Texto Fundamental y avalar que la enseñanza religiosa sea impartida por profesores previamente escogidos por una confesión religiosa. Revista Española de Derecho Constitucional. bajo la construcción del principio de laicidad positiva. pueda decirse que no implica discriminación alguna y que no rechina con la lógica constitucional de la igualdad del art. A mayor abundamiento. 198 . 14 en relación con el 9. Es claro que en el supuesto de la sentencia supra mencionada. núm. 269 de 1 de septiembre de 2009. que la Administración hace suya. mayo-agosto. 80. Contratación laboral de los profesores de religión católica por la administración pública. o tener o no tener un comportamiento acorde con la moral católica. 299. págs. en el dictamen emitido por el Consell Consultiu de la Generalitat de Catalunya (No. solicitado por el 195 Véase Llamazares Fernández. al atribuírsele efectos civiles.2. La “plena autonomía” se convertiría así en una especie de patente de corso para la violación impune de derechos fundamentales y constitucionales195”. D. En palabras del autor: “no me alcanza que se pueda afirmar que una selección hecha por la Iglesia. el Tribunal Constitucional Español ha avalado una situación en la cual claramente ha desconocido los alcances del principio de laicidad estatal. con criterios tales como tener o no tener fe.. en los términos en que ha sido proclamado en el artículo 16 párrafo 3 constitucional. Comentario a la STC 38/2007 de 15 de febrero.

de forma más específica. En el contexto propio de la organización político-institucional de los Estados. por su carácter explícito. sin duda ofrece el constitucionalismo francés y más concretamente el artículo 1 de la vigente Constitución de 1958”. teniendo en cuenta la mencionada tensión entre las concepciones liberales y combativas de laicidad (esta última mejor conocida como laicismo) en la tradición francesa. la condición de laico es una cualidad recogida expresamente por algunas constituciones para definir los principios en los que se inspira la forma de gobierno que han decidido adoptar. Lo anterior. sobre la propuesta de Proposición de Ley orgánica por la que se establece el Estatuto de autonomía de Cataluña y se deroga la Ley orgánica 4/1979. en relación con el Dictamen de la Comisión de Organización y Administración de la Generalidad y Gobierno Local. en cuanto 199 . Probablemente. es el que. el ejemplo más paradigmático en ese sentido. del Estatuto de autonomía de Cataluña) se consideró: “el laicismo (más bien laicidad) es aquella característica del pensamiento político y social que defiende la independencia del Estado de toda influencia religiosa.Parlamento de Cataluña. El concepto de laico se atribuye a aquella situación que prescinde de la formación religiosa y. comporta la exclusión de la instrucción religiosa de las escuelas. de ahí que en esta investigación consideramos que la mejor manera de asegurar el pluralismo religioso es la primera concepción. del 18 de diciembre.

De lo expuesto se infiere. y Carrillo López. como seña de identidad tangible del ser humano”. de las libertades aludidas196. Deberes y Principios en el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña. pág.permite fomentar los niveles de tolerancia adecuados para que las minorías religiosas puedan disfrutar. Derechos. que se caracteriza como se ha insistido en la separación y en la indiferencia absoluta entre las Iglesias y los Estados). como presupuesto o contrapartida orgánica de la libertad de religión (aunque también podría ser denominada garantía institucional) no sólo es la única manera de asegurar el pluralismo religioso. Véase Carrillo López. que el principio de laicidad estatal.. V. en Ferreres Comella. 200 . Marc CARRILLO ha considerado: “Todas éstas y otras manifestaciones constitucionales del laicismo se fundamentan en un principio básico: la separación entre el Estado y la religión.. 2006. M.. Biglino Campos P. sino también la posibilidad de los individuos y de los grupos (con independencia de si son mayoritarios o no en un determinado territorio) de gozar de las distintas vertientes de las libertades aludidas. La declaración de derechos en el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña: expresión de autogobierno y límite a los poderes públicos. Es claro que la idea de laicidad que se propone en esta investigación (desde una perspectiva liberal. Madrid. M. que comporta el impedimento a que en la escuela pública se imparta la formación religiosa. el prof. con una finalidad especial que pretende evitar que bajo el manto de la libertad de creencias la formación intelectual de la persona se vea impregnada de toda carga de elementos no racionales que conlleva la fe religiosa. plenamente.. nos remite a una noción 196 En esta línea. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. con toda claridad. 77. hasta el punto de adulterar el pensamiento científico en todos los ámbitos del conocimiento y desnaturalizar la razón.

y en particular del Estado. M. 2007. Derecho y Política. julio. nº 6. sustentada en la tolerancia y en el reconocimiento de la diversidad y la identidad como valores que contribuyen a redescubrir la idea de bien común197. una vez que en la respectiva Constitución se han configurado las relaciones entre las Iglesias y los Estados bajo el marco de laicidad. De ahí que constituye sin duda una obligación de los sistemas democráticos. pág. es decir: una sociedad abierta. plural. La laicidad como principio fundamental de participación de las minorías religiosas en la sociedad intercultural.. Universitas. 201 . Este deber de colaboración existe para el Estado aunque no se encuentre expresamente previsto en la Constitución.democrática de la sociedad (una sociedad política óptima para las minorías religiosas). de fomentar los niveles de tolerancia adecuados entre los individuos para facilitar la armonía y el pluralismo religioso. sin más limitaciones que las provenientes de los derechos de terceros. Revista de Filosofía. En este orden de ideas. en la 197 Véase sobre el particular Rojas Buendía. 81. el deber de cooperación también es proclamado en el artículo 16 párrafo 3 constitucional del Estado hacia las confesiones religiosas únicamente se refiere al deber estatal de auspiciar la participación y la posibilidad de todos los individuos y las agrupaciones minoritarias de hacer ejercicio de su libertad de religión.

sencillamente. en palabras de ROJAS BUENDÍA. en cuanto consecuencia de la integración del principio de laicidad-derechos humanos”198. cit. 198 Véase Rojas Buendía. precisamente. en el marco de una enseñanza laica. págs. la integración. en la propia sociedad plural o sociedad abierta. 85-86. la inclusión. emancipada e incluida. en la cual. Por ello. la tolerancia y el respeto de la dignidad de cada ser humano viviente. M. Desde este punto de vista se entiende que la educación pueda interpretarse no sólo desde una perspectiva académica sino también formativa en unos valores éticos que contribuyen a la formación integral de cada individuo. op. De esta manera y. en incorporar un nuevo concepto de ciudadanía.. 202 . es donde la ciudadanía y la convivencia se convierten en fundamentos de una educación que está al servicio de la autonomía y de la libertad de todos sus ciudadanos. Una de las maneras en que el Estado puede satisfacer dichas exigencias de colaboración consiste sin duda alguna en la implementación de programas y planes educativos donde predominen determinados valores como la igualdad. “el papel de una educación laica consiste. La laicidad como principio fundamental de participación de las minorías religiosas en la sociedad intercultural.medida en que está vinculado con el pleno disfrute de la libertad de religión y sus distintas vertientes. Ya que la educación y la integración son valores directamente relacionados con los principios de laicidad y de igualdad.. la educación para la ciudadanía es un proyecto inmediato.

En efecto. El 9 de febrero de 2008. la Ley n 2004-228 de 15 de marzo de 2004 estableció en Francia la prohibición de llevar símbolos religiosos en las escuelas públicas francesas. 10 y 42 de la Carta Magna dos incisos del siguiente tenor: “El Estado actuará de acuerdo con el principio de igualdad en el ofrecimiento de servicios 203 . En la norma se reconcen las conclusiones de la Comisión Stasi que habían suscitado las críticas tanto de la Iglesia Católica. como de los musulmanes que se sentían estigmatizados.Desde esta perspectiva. como son Francia y Turquía. admitiéndose desde luego el alcance universal de los derechos fundamentales. que ha dado lugar a sendas leyes en sentidos contrapuestos en estados laicos. si bien en defensa del principio de laicidad estatal se ha llegado a la emisión de normativa distinta con respecto al uso del velo islámico y de simbología religiosa en Francia y en Turquía. el Parlamento Turco votó la reforma constitucional que supondrá añadir a los arts. Lo anterior. contraria a una ley que regulase la materia. sino es implementada en la sociedad mediante políticas que tiendan a fomentar la tolerancia de los individuos y el respeto del pluralismo religioso. a partir de la adscripción de la dignidad humana. lo cual asimismo es indispensable para asegurarle a toda persona el pleno goce de la libertad religiosa. de ningún modo es posible soslayar que las 199 Sobre el particular. así como su condición de inherentes a todo ser humano viviente. En este sentido. por mencionar algunos ejemplos199. Carlos GÓMEZ MARTÍNEZ nos ha explicado que: “resulta significativo el caso del uso del pañuelo islámico (hijab). a todas luces es evidente que la asunción de los valores que supone la proclamación constitucional del principio de laicidad no puede ser efectiva.

. Aconfesionalidad y Laicidad. lo públicos”. En este sentido. al efectuar el juicio de ponderación como herramienta de aplicación de este derecho frente a otras libertades y principios fundamentales (como lo es el de laicidad) arribe a conclusiones distintas.. como ciertamente lo ha realizado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos al utilizar el criterio del margen de apreciación para relativizar el alcance de estas libertades. a partir de un régimen de laicidad. se pueden llegar a soluciones opuestas” Véase Gómez Martínez. y “Nadie puede ser privado del derecho a la educación bajo ninguna razón (…). sucesivas o contrapuestas? en Estado aconfesional y Laicidad. En cualquier caso. aunque sean desarrolladas por el Legislador de manera distinta en su caso. op. o bien los Tribunales Constitucionales. C. 204 . De ahí justamente que la protección de la libertad religiosa continúe siendo la herida abierta en la tutela de los derechos fundamentales en el escenario europeo.vertientes de la libertad de religión tienen un contenido unívoco (el mismo). lo que aquí interesa destacar es cómo. como lo hemos adelantado al inicio de esta investigación. si negamos el carácter universal de los derechos. dos nociones ¿Coincidentes. cit. y que sean utilizadas como meros instrumentos para la consecución de determinados fines. 20. pág. en el fondo admitimos que la persona afectada sea despojada de su dignidad personal (al quedar impune la vulneración de sus derechos fundamentales).

los casos en los cuales la mujer de manera conciente y voluntaria decida. en el goce y disfrute de su vertiente externa de la libertad religiosa. nos parece indispensable una educación que asuma o parta de ese carácter (de laicidad) para que las mujeres puedan decidir. o equivocado. desde todo punto de vista.cual no parece tener remedio todavía (al menos en el corto plazo) sobre todo si se examina con detenimiento los conflictos que se han producido recientemente en Francia. ‫)ب رقع‬. o del velo. 205 . o si se debería permitir que. En este escenario. En todo caso. un carácter de inferioridad con respecto al hombre. en el marco de su libertad de culto. si utilizar o no dicha prenda alusiva al Islam. lo que nos parece universalmente malo. pueda utilizar dicha prenda. como es el caso de la burka o burqa (del árabe. en cualquier parte del mundo o de manera universal. Son distintos. desde esa perspectiva. vestir dicha prenda. y en el seno de una sociedad que se ha proclamado laica. sobre lo cual ya nos hemos referido. Cabe preguntarse sobre el particular si el uso por parte de una mujer de esta vestimenta alusiva al Islam significa conferirle con respecto al varón un trato discriminatorio contrario a su dignidad personal. es que dicha prenda sea impuesta en contra de la voluntad de la mujer para evidenciar. con motivo de la utilización de simbología religiosa próxima al Islam.

Más allá de este marco. en el fondo lo que se hace es desconocer el sentido literal de esta disposición. es decir. 206 . como ciertamente lo ha hecho ya el Tribunal Constitucional Español con el artificio de la laicidad positiva. sino también se ha propiciado o facilitado los niveles de tolerancia necesarios para asegurarle a cada persona o agrupación el pleno goce de sus libertades. En este sentido se debería entonces interpretar lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 16 de la Constitución Española de 1978. es preciso insistir. a partir de la proclamación inicial de laicidad que se ha hecho en esa norma. en el diseño de una sociedad de pluralismo religioso.Es claro que únicamente en este escenario no sólo se ha respetado la dignidad de la persona humana viviente (que. en uno absolutamente restringido. como hemos expuesto. ha servido de base al goce de la libertad religiosa).

con el fin de introducir el principio de laicidad estatal. Con posterioridad. y se argumentará sobre las razones o los motivos que justifican la reforma constitucional a los artículos 74 y 194 de la Constitución Política de la República de Costa Rica. así como la noción y el desarrollo en el derecho comparado (y en el derecho internacional de los derechos humanos) del principio de laicidad estatal. LA LIBERTAD DE RELIGIÓN EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO COSTARRICENSE: UNA PROPUESTA DE REFORMA. será examinada la confesionalidad del Estado costarricense y sus implicaciones con respecto al disfrute de las libertades aludidas. de seguido serán analizados estos principios desde la realidad costarricense.CAPÍTULO III. neutralidad religiosa o a-confesionalidad. Una vez examinados desde la teoría de los derechos fundamentales los alcances y el contenido de la libertad de religión. en un primer momento será desarrollada la configuración de la libertad de religión (así como de sus distintas vertientes y dimensiones) en la Constitución de la República de Costa Rica de 1949. con el fin de justificar la reforma 207 . Con ese propósito.

constitucional. Finalmente será detallado el contenido de la reforma para facilitar la introducción del Estado Laico.

1.- La configuración de la libertad de religión en la Constitución de la República de Costa Rica de 1949.

En la actualidad, el artículo 75 de la Constitución Política de la República de Costa Rica, tras reconocer que la Religión Católica, Apostólica y Romana es la del Estado (es decir, una vez que ha configurado un estado confesional), establece que ello no impide el libre ejercicio de la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres. Al respecto, si bien es preciso reconocer que esta disposición se sustenta en el hecho que la mayoría de los costarricenses efectivamente profesan la religión oficial, la católica, no es menos cierto que recibe ciertos privilegios que no poseen las demás, las cuales serán mencionadas con posterioridad. Pero también es preciso resaltar el mínimo grado de desarrollo en el ámbito del derecho positivo (es decir en la configuración constitucional de la libertad religiosa) de los alcances y las vertientes de este derecho fundamental. También es cierto que en el escenario costarricense cada

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vez son más representativos algunos grupos religiosos, cuyos intereses pueden colisionar con los de la religión oficial, con lo que cada vez es más necesaria la reforma constitucional, de modo que se produzca la separación absoluta entre ambas instituciones, así como impedir que el Estado deba tomar partido en asuntos religiosos.

Pero la libertad de religión en el sistema de justicia constitucional costarricense, precisamente por su condición de derecho fundamental, es susceptible de tutela o protección no sólo ante los tribunales ordinarios, sino también mediante el recurso de amparo ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, según se infiere de la relación armónica de los artículos 48 de la Constitución Política, 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 29 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. También es preciso agregar, en lo que atañe al objeto, la titularidad, así como los límites de la libertad religiosa, que han sido desarrollados por la Sala Constitucional de modo bastante similar a como se ha realizado en el ámbito del derecho comparado, así como en el derecho internacional sobre los derechos humanos.

Por ese motivo, la Sala ha indicado que la libertad de religión comprende dos vertientes: una interna (que designa la posibilidad de los individuos de asumir, modificar o desechar determinadas creencias con respecto al fenómeno religioso), otra
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externa (o de culto, es decir, de profesar esas convicciones sin más limitaciones que las provenientes del orden público); y dos dimensiones: una individual (en cuya razón la libertad de religión puede ser disfrutada y ejercida por determinados individuos) y colectiva (motivo por el cual la titularidad de la libertad religiosa también ha sido reconocida a las confesiones o las agrupaciones religiosas). También ha dicho el Tribunal Constitucional costarricense que el goce de la libertad de religión no es absoluto, sino que es susceptible de restricciones o limitaciones por razones de orden público o para proteger los derechos de terceros.

Cabe mencionar que el texto del actual artículo 75 de la Constitución Política de la República de Costa Rica no es muy diferente del que estuvo vigente con ocasión de la Constitución derogada de 1871, en cuyo artículo 66 se proclamaba que “la Religión Católica, Apostólica Romana es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República, de ningún otro culto que no se oponga a la moral universal ni a las buenas costumbres”, de acuerdo con la modificación que sufrió en el año 1882, en los términos del Decreto Ejecutivo No. 4 de 26 de abril de 1882. En este sentido, lo que cabe preguntarse entonces es si con ocasión de la Asamblea Nacional Constituyente que dio origen al Texto Constitucional vigente, se discutió o no la posibilidad de abandonar la confesionalidad del Estado Costarricense y asumir la opción del Estado Laico, o del principio de laicidad en todos sus alcances, que se caracteriza, como lo
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hemos señalado a lo largo de esta investigación, por un comportamiento neutro e indiferente con respecto a todas las agrupaciones religiosas, las cuales deberían encontrarse en un mismo plano con respecto al Estado.

Lo anterior no debe ser interpretado, sin embargo, en el sentido que el Estado, bajo la configuración inicial de laicidad, o su proclamación como Estado Laico, deba asumir comportamientos de laicismo, o de laicidad de combate, sobre las distintas agrupaciones religiosas. Todo lo contrario, es a partir de la configuración inicial de laicidad que el Estado más bien tiene la obligación de facilitar las condiciones necesarias para que las distintas agrupaciones religiosas, y sus miembros, puedan disfrutar efectivamente de su libertad religiosa, sin más limitaciones que las provenientes del orden público previsto por ley. Sobre el particular, ya hemos mencionado la necesidad de abandonar el discurso de la tolerancia, entendida desde el Estado hacia las distintas convicciones religiosas, por las valoraciones negativas y positivas subyacentes que este discurso apareja. A lo sumo se podría hablar de tolerancia, como lo hemos expuesto, entre las distintas agrupaciones religiosas (mayoritarias frente a las minoritarias), pero aún en este supuesto, lo ideal es asumir el discurso de los derechos fundamentales, así como la obligación estatal de, desde el marco inicial de laicidad, facilitar a los individuos la posibilidad de hacer ejercicio de su libertad de religión en forma plena.
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Pues bien, en lo que toca a la realidad costarricense y si analizamos las actas de la Asamblea Nacional Constituyente de 1949, vemos como los asambleístas prefirieron eludir la discusión acerca de introducir el principio de laicidad en el texto de la Constitución vigente, pese a la iniciativa del Diputado Zeledón, en el sentido modificar el texto del artículo 66 de la Constitución derogada de 1872, por el siguiente, transcrito en lo conducente: mientras la religión católica, apostólica y romana sea la de la mayoría de la Nación (no la del Estado), éste último debe contribuir en su mantenimiento200; con lo que en el fondo se pretendía introducir la idea del Estado Laico, al negarse que tuviese una religión, sino más bien la mayoría de la Nación.

Además, en esa disposición se establecía la obligación estatal de contribuir con el mantenimiento de esa confesión, mientras en la sociedad costarricense la religión católica continuara siendo profesada por la mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, y ante la intervención del Diputado Montealegre en el sentido de no auspiciar una discusión sobre el particular, que pudiese afectar las buenas relaciones con la Iglesia, a la postre fue sometido a votación el texto del artículo 66 de la Constitución derogada de 1871, manteniéndose incólume la confesionalidad del Estado Costarricense.
200 Véase el acta de la Asamblea Nacional Constituyente de 1949, No. 131, de la sesión celebrada a partir de las 15:00 hrs. de 17 de agosto de 1949, artículo 5°.

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Pero lo anterior no debe ser entendido. en el sentido que esa confesionalidad del Estado Costarricense constituye más bien un régimen de confusión entre ambas instituciones (Iglesia y Estado). con la única obligación de facilitar las condiciones necesarias para que todos los ciudadanos puedan asumir una determinada idea religiosa. más bien. Nótese que esta obligación en modo alguno contraviene los 213 . lo ideal es que tanto la religión oficial. bien puede comentarse que la confesionalidad del Estado Costarricense sirve para introducir ciertos privilegios totalmente infundados con respecto a la religión oficial. y que ha valorado de previo negativamente cualquier otra convicción distinta de aquella. sin más limitaciones que las provenientes del orden público previsto por ley. En este sentido. o realicen sus actividades en un plano de igualdad. y para negar. el derecho de quienes no profesan esa religión a externar libremente esas creencias. en la Constitución Política más bien establece algunas limitaciones e incluso prohibiciones a los sacerdotes en el sentido de intervenir en asuntos públicos y políticos. En este orden de ideas. desde una perspectiva lógica. son toleradas desde el Estado que comparte una religión oficial. en la medida en que. Sobre el particular. a partir de un marco de laicidad en el cual el Estado mantiene un comportamiento neutro o indiferente sobre cualquier agrupación religiosa. de ningún modo. o prescindir de ella. como las no oficiales se movilicen.

al referirse sobre una comunicación presentada por la Asociación Defensa Nacional de Principios Cristianos. 201 En concreto. de asegurar su disfrute pleno. en que se cuestionaba la iniciativa de introducir. y de manera universal. el Diputado Zeledón señaló: “El Diputado ZELEDON se refirió a la comunicación anterior. fue aprobado como texto del actual artículo 75 constitucional el vigente con motivo de la Constitución derogada de 1871 (es decir. en la Asamblea Nacional Constituyente de 1949. 144. este deber de facilitación estatal con respecto a la libertad religiosa luego de haberse proclamado laico. de la sesión celebrada por la Asamblea Nacional Constituyente a partir de las 15:00 de 5 de septiembre de 1949). es decir. pero que rápidamente fue descartada por la Asamblea Nacional. en la Constitución vigente. Por otra parte. es equivalente a otras obligaciones que tiene el Estado con respecto a los demás derechos fundamentales. el artículo 66). la educación laica o aconfesional201. más bien son una consecuencia necesaria de su adopción. Expresó que la mencionada comunicación contenía graves amenazas. caso de que prospere una tesis determinada en el seno de la 214 . Sin embargo. llegándose a afirmar que. a parte de la propuesta presentada por el Diputado Zeledón. como lo hemos visto. leída por la Secretaría. Así lo reconoce el propio Diputado Zeledón en otra sesión (acta No. casi sin ninguna discusión. a partir de la previa adscripción de dignidad a cada persona viviente.alcances iniciales de la proclamación del principio de laicidad estatal.

Tras revisar la Jurisprudencia de la Sala Constitucional en esta materia. esa Asociación iniciará en todo el país un movimiento de desobediencia civil. Finalmente el señor Zeledón presentó moción para que la comunicación leída de la Asociación Defensa Nacional de Principios Cristianos. Algunos casos relevantes. abogó porque se dijera que la Religión Católica era la de la Nación. soslayando todo debate que viniera a encender una lucha religiosa. sin que ninguna de las mociones presentadas sobre la Educación se refiera a la enseñanza laica o religiosa. No es posible contestar una comunicación redactada en términos ofensivos. es pertinente resaltar al menos dos decisiones (N°2005-5573 y N°2006-7247). para respetar sus convicciones religiosas. la Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo planteado por un adventista. al aprobar. sería indigna de los hombres libres de esta Asamblea. En esa ocasión y en otras más hemos transigido. pero no la del Estado. en las cuales se ha referido sobre el goce de la vertiente externa de la libertad de religión en las aulas.” 215 . el artículo sesenta y seis de la Carta del setenta y uno.. a quien las autoridades del Ministerio de Educación denegaron la gestión que interpuso con el fin de reprogramar sus exámenes para otro día distinto del sábado. Pero ahora la situación es distinta. En esta sentencia la Sala ordenó al funcionario recurrido acoger la solicitud del Asamblea. no sea contestada en razón de las muy graves amenazas que contiene. inconveniente para el país en los actuales momentos.La tutela jurisdiccional de la libertad de religión en el ordenamiento jurídico costarricense. que establece que la Religión Católica es la del Estado. dirigida a la Asamblea en general y a los Diputados que la componen en particular. Añadió que no se justificaban tales amenazas. artículo que se aprobó sin ninguna discusión. Una actitud contraria. por ejemplo. Lanzan amenazas audaces. y con el cual no estuvo de acuerdo. En esa oportunidad. máxime que la Asamblea en repetidas ocasiones ha dado muestras de su tolerancia. En la primera sentencia.2.

se carece de la contrapartida orgánica de este derecho fundamental: el principio de neutralidad estatal. comprende a los menores de edad. a fin que no se le obligue a realizar exámenes los días sábados. En este pronunciamiento. De esta forma. Otra decisión en la cual la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia ha tenido la ocasión de desarrollar los alcances y las vertientes de la libertad de religión (la interna y la externa). las autoridades recurridas tenían la obligación de recibir y responder de manera positiva. si es del caso. lo que. el Tribunal Constitucional reconoció el derecho del menor de edad de solicitar a las autoridades de una institución de secundaria la exclusión de las clases de educación religiosa por razones de conciencia. en el 216 . como se ha visto. dado que ello va contra su fe religiosa. la Sala consideró que el derecho de petición le corresponde a todos los habitantes de la República. si bien en el caso concreto no se tuvo por demostrado con sustento en el material probatorio aportado por los recurridos que se haya conferido al tutelado un tratamiento discriminatorio en razón de sus creencias religiosas. naturalmente. a partir de la configuración del estado costarricense como confesional. En la otra decisión (N°2006-7247). pero desde una perspectiva en la cual. la gestión planteada por el menor de edad a fin de no recibir lecciones en materia religiosa.tutelado.

es decir la facultad de un individuo de obtener una ocupación y una remuneración proporcional de acuerdo con ésta. es la sentencia No. en que se resolvió la acción de inconstitucionalidad contra el artículo 34 párrafo 2° del Reglamento de Carrera Docente. lo cual afecta el derecho de acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos (consagrado en los artículos 191 y 192 de la Constitución Política). un trabajo digno para cada individuo. así como el correlativo deber de las autoridades estatales de procurar. por cuanto se desconocen los elementos que componen la autorización o "missio canónica" para el ejercicio de la 217 . 2007-830. En este asunto las normas impugnadas establecían como requisito indispensable para la selección del personal dedicado a la educación religiosa. el accionante alegó que esa disposición es contraria al artículo 56 de la Constitución Política (en que se reconoce la libertad de trabajo. en la medida en que resulte posible. Decreto Ejecutivo N°2235 de 14 de febrero de 1972. reformado por el Decreto Ejecutivo N°5288-P de 29 de septiembre de 1975. Sobre el particular. acorde con sus posibilidades técnicas o profesionales) dado que la Conferencia Episcopal carece de mecanismos controladores de su objetividad. la autorización previa que extenderá la Conferencia Episcopal Nacional. Señaló que con la omisión de una regulación expresa respecto a dicha autorización.artículo 75 de la Constitución Política de la Costa Rica. se permitía la imposición arbitraria y constante de nuevos requisitos.

en esa decisión por mayoría la Sala consideró que el principio de confesionalidad del estado costarricense “debe ser objeto de una interpretación y aplicación restrictiva. impacta la libertad religiosa en su más pura expresión”. teniendo en cuenta el criterio vertido en las sentencias N°3991-97 y N°4458-03. Es claro que esta sentencia constituye un antecedente en el reconocimiento del principio de laicidad en el constitucionalismo costarricense. más aún cuando la realidad muestra una gran diversidad y heterogeneidad religiosa que se ha ido incrementando desde la promulgación de la Constitución de 1949”. 2023-2010 de 2 de febrero. en la sentencia se insiste en la separación del ámbito religioso del educativo en la Constitución Política vigente. se declaró inconstitucional esa norma. En efecto. De este modo. y un esfuerzo por adaptar el texto de la Norma Fundamental a los tiempos actuales. en cuanto. en la sentencia No. esa impugnación finalmente fue desestimada por la Sala.educación religiosa en los distintos niveles en los cuales se puede desempeñar un profesional titulado en esta especialidad. de tal forma que se garantice “el pleno ejercicio y goce de la libertad y la tolerancia religiosa como valor constitucional fundamental que asegura una coexistencia pacífica y armónica del conglomerado social. Con posterioridad. Y es que si se 218 . ineluctablemente. Pues bien. para proclamar la existencia del principio de neutralidad religiosa en el ámbito educativo.

España. 219 . de la dignidad humana. en la sentencia que comentamos se ha establecido la obligación de parte del Ministerio de Educación Pública de tomar una serie acciones positivas para rediseñar los contenidos curriculares de la enseñanza religiosa en escuelas y colegios del sistema público. puedan recibir lecciones de una persona que tenga idoneidad comprobada para impartirla y una posterior. de recibir enseñanza religiosa. el entendimiento. Consecuentemente. conforme adquieren mayores capacidades y madurez relativa. según un enfoque ecuménico o ecléctico que fomente la tolerancia. Italia. la no discriminación por razones religiosas. la educación religiosa en dos etapas.examina los casos de las Constituciones de Alemania. Francia y la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de América. La primera. es clara la tendencia a reconocer los alcances del principio de laicidad estatal. No en vano. respeto de los derechos humanos y fundamentales. la diversidad religiosa. la comprensión y la amistad entre los grupos religiosos. para que los estudiantes que profesan un credo religioso diverso al católico –debidamente reconocido y aceptado por el Estado-. aunque con distintos grados de desarrollo. deberá efectuar los estudios técnicos pertinentes para que a los educandos se les ofrezca.

de las 14:51 hrs. señaló: “IIIo. la Sala Constitucional desestimó un recurso de amparo planteado contra la exhibición de la película “El Código Da Vinci”. pues ello es competencia propia de la Administración. de 13 de junio de 2006. en el fondo. goza de la facultad expresar su oposición y de no leer el libro ni ver la película202. sino que ante este Tribunal se planteó una acción de inconstitucionalidad que se tramitó bajo el número 0661-90. 2006-008222. 202 En términos similares la Sala Constitucional. De esta forma. en el que se cuestionaba la constitucionalidad de los artículos 750. 751 y 755 220 . ya que no es a ésta a la que corresponde determinar si una película debe o no tener alguna censura o las condiciones en que debe exhibirse. por medio de la sentencia No. Ahora bien. así como contra las encíclicas y fe de la Iglesia.En otra sentencia. en cuanto a la exhibición de la cinta cinematográfica. De esta forma. lo que pretende el actor es ejercer una censura previa contra la película aludida. lo cual no sólo sería contrario al Derecho de la Constitución. cuyos recurrentes consideraban que atentaba contra la moral y las buenas costumbres de los creyentes de la fe católica. al resolver ese asunto la Sala Constitucional consideró que. debe explicarse al recurrente que la Sala "no dio su permiso" para la exhibición de esta obra. "La última tentación de Cristo". con respecto a la exhibición de la película “La Última Tentación de Cristo”. sino que desbordaría las competencias de esa Jurisdicción. en esa decisión aclaró el Tribunal Constitucional costarricense que si el recurrente estima que el contenido -tanto del libro El Código Da Vinci como de la película. la N°2006-8222.ofende sus creencias religiosas.

siendo responsables únicamente por los abusos que cometa y que en vista de que en nuestro sistema no cabe la censura previa. que reformó el Libro V del Reglamento #5 de 31 de enero de 1962. de acuerdo con las disposiciones procesales que en el sistema de justicia constitucional regulan la queja o el recurso de amparo. no por Decreto. por satisfacción extraprocesal en los términos del artículo 52 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional. en la sentencia N°2006-11328. la satisfacción extraprocesal se produjo porque la orden recurrida en el amparo fue anulada por las autoridades recurridas con posterioridad a la notificación del acto inicial del proceso sumario de protección de los derechos fundamentales. sino sancionar los abusos en los casos que la ley establezca. no se podían impedir los espectáculos públicos. lo cual es claro que resulta incompatible con el Derecho de la Constitución. por cuanto consideraba que los costarricenses tienen derecho a expresar libremente sus pensamientos. Lo anterior.” 221 .Asimismo. del Decreto Ejecutivo #3341-G de 5 de noviembre de 1973. de retirarlos de la institución durante el período en que se imparten las clases de Educación Religiosa. En este orden de ideas. con el objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia. la Sala estimó de manera interlocutoria. el recurso de amparo dirigido contra la orden emitida por el Director de la Escuela Joaquín García Monge a los padres de los alumnos que no reciben lecciones de religión. reconocido por el artículo 29 de la Constitución y que la película cinematográfica es una obra conceptual que contiene el pensamiento de sus creadores. indicaba que si bien los espectáculos públicos pueden ser sometidos a censura previa deben serlo por ley.

no se trata en la especie de una discriminación o violación al derecho a la apariencia personal -como se reclama-.. quien pertenece a la congregación religiosa de los “rastafaris”.Ningún derecho fundamental se ha conculcado al recurrente. en la sentencia N°2006-7488. el tutelado reclamó que las autoridades del Colegio Técnico Profesional de Puerto Viejo de Sarapiquí le impusieron la obligación de cortarse el pelo. su apariencia personal debe ser acorde con las disposiciones que al respecto rigen en el centro educativo en el que se encuentran. 203 Pues bien. 222 .Ahora bien.En reiterada jurisprudencia. que se caracteriza por llevar el pelo largo recogido en una especie de trenzas denominadas "drekslooks". sin que ello implique una vulneración a sus derechos fundamentales. la cual es conocida por el interesado. la Sala ha indicado que no viola ningún derecho fundamental las regulaciones que sobre apariencia personal dispongan las instituciones educativas. En efecto. la Sala Constitucional desestimó el recurso de amparo planteado por un menor de edad. en esta sentencia la mayoría de la Sala Constitucional consideró: “Sobre el fondo. a cuya orientación y autoridad han de someterse”. siempre y cuando no sean discriminatorias o irrazonables: “Único. pues precisamente por su situación de minoridad y la fase de formación en la que se encuentran. Ya esta Sala ha dicho que los estudiantes de secundaria están bajo la autoridad y vigilancia de la institución en la que cursan sus estudios y están obligados a portar el uniforme y a cuidar su presentación personal en los términos en que se regule en la normativa correspondiente. En este sentido. al disponer la continúa elaboración de reportes disciplinarios que lo colocaron en una situación límite203. sino de la aplicación de la normativa vigente en la Institución.

en la sentencia N°2006-6576. justamente por su condición de servidor judicial. a quien no se le permitía usar el pelo largo pese a sus convicciones religiosas. en la sentencia N°2005-5573 la Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo planteado por un adventista. En esta sentencia se ordenó al funcionario recurrido acoger 223 . deberes y limitaciones a respetar. Además. lo cual contradice sus convicciones religiosas. a quien las autoridades del Ministerio de Educación denegaron la gestión que interpuso con el fin de reprogramar sus exámenes para otro día distinto del sábado. y como tal. la utilización de su cabello largo como parte de la manifestación externa de la libertad religiosa que dice ostentar. Sobre sus creencias religiosas. no solo posee una serie de derechos y atribuciones frente a la administración sino también. una serie de obligaciones. requiere esencialmente. no especifica si su la religión o culto que profesa. En esta decisión la Sala apreció que el amparado se encuentra dentro de una relación de sujeción especial.Asimismo. la Sala Constitucional desestimó un recurso de amparo planteado por un funcionario del poder judicial.

en cuya 224 . 3281-E1-2010 estimó el recurso de amparo electoral planteado por Yeudy Blanco Vega y otros ciudadanos. ha efectuado el Tribunal Supremo de Elecciones en ese asunto. según lo acreditó ese Órgano Jurisdiccional un “llamado directo a los fieles de la comunidad católica a no votar por candidatos que niegan a Dios y defienden principios que van contra la vida.la solicitud del tutelado. a fin de que no se le obligue a realizar exámenes los días sábados. sin duda es relevante la interpretación constitucional. en la sentencia No. en su condición de Obispo católico destacado en la Provincia de Cartago. dado que ello va contra su fe religiosa. contra el matrimonio y contra la familia. contra el señor José Francisco Ulloa Rojas. Cabe mencionar que el Tribunal Supremo de Elecciones. por haber realizado. para convertir a Costa Rica en un Estado Laico y eliminar la mención a Dios en el juramento constitucional”.3 de la Constitución Política. que con respecto al artículo 28. También se tiene por acreditado que la manifestación del prelado se produce como consecuencia de la propuesta de reforma presentada por varios diputados de diferentes partidos. Sobre el particular.

cuyo raigambre histórico remonta al siglo XIX. que fundamenta nuestro Derecho de la Constitución”. cruzó la línea demarcada por el constituyente en el artículo 28. y con ello. de manera refleja. el Tribunal Supremo de Elecciones consideró: “no cabe duda de que la prohibición constitucional de cita. la posibilidad de hacer en forma alguna propaganda (propagar. tal y como se ha señalado líneas atrás: evitar cualquier influencia de temas religiosos en detrimento de la libertad del sufragio y garantizar su estricto cumplimiento. como medio. forma parte de nuestra idiosincrasia. como medio. sin embargo. hacer en forma alguna propaganda política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose. el Obispo Ulloa. 225 . en punto a la libertad de expresión. De lo expresado por el constituyente derivado que introdujo la prohibición en nuestro ordenamiento jurídico. Nuestros constituyentes dieron espacio a la Iglesia Católica para interactuar con el Estado en diversas áreas. Con su actuación. Sobre el particular el Tribunal Supremo de Elecciones consideró que en el mensaje difundido por el señor obispo de la Provincia de Cartago se ha vulnerado los derechos político electorales del actor. está en la base de nuestro sistema de valores democráticos. Con independencia o no que en esa decisión el Tribunal aludido haya desconocido la libertad de expresión del sacerdote. En todo caso. difundir. así como su incumplimiento por parte del recurrido en ese amparo. de creencias religiosas”204. se deriva la finalidad de la restricción. afectó el ejercicio de ese derecho fundamental y. al haber incumplido la restricción contemplada en la norma constitucional aludida. por esa vía.razón: “No se podrá. o “dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos”) política. es clara la existencia de la restricción constitucional. incidió de manera intolerable respecto del sistema de valores político-electorales. invocando motivos de religión o valiéndose. de creencias religiosas. ante el criterio reiterado de la Sala Constitucional de la Corte 204 Sobre los alcances de la restricción constitucional comentada. pero le vedaron expresamente. es claro que esta discusión genera profundas reflexiones.

226 . a continuación serán expuestas las implicaciones del reconocimiento constitucional del Estado costarricense como confesional. a partir de futuras interpretaciones por parte del Tribunal Supremo de Elecciones con respecto a esa disposición. Al respecto. y de darles aplicación incluso por encima de la disposición constitucional. así como las razones por las cuales se debe modificar la Norma Fundamental a efecto de introducir el principio de laicidad. habrá que esperar a futuro cuál es el desenlace en casos parecidos.La confesionalidad del Estado costarricense y la justificación de la reforma constitucional. si brindan mayor protección de un derecho fundamental incluso por sobre la Constitución. 3. con arreglo a los Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos.Suprema de Justicia de interpretar las disposiciones constitucionales. si es del caso. Una vez comentado (en términos bastante amplios) la manera en que la libertad de religión ha sido proclamada y protegida en el ordenamiento jurídico costarricense..

y cumplir fielmente los deberes de vuestro destino? -Sí. Apostólica y Romana es la del Estado. 159 y 100 de la Constitución Política de la República de Costa Rica de 1949 exigen que el Presidente de la República. de creencias religiosas (sobre lo cual ha recaído el pronunciamiento que hemos comentado del Tribunal Supremo de Elecciones). que dispone que no se podrá hacer en forma alguna propaganda política por cléricos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose. los Vicepresidentes. 205 Además. Véase Hess Araya. sin embargo. C. de neutralidad estatal puede ser hallado en el párrafo 3° del artículo 28 de la Constitución Política de la República de Costa Rica. El y la Patria os lo demanden. como medio. los artículos 131. en el artículo 194 ídem se ha establecido el juramento constitucional de los servidores públicos. y si no. observar y defender la Constitución y las leyes de la República. 142.Si así lo hiciereis. La libertad de religión y el Estado confesional en la Constitución de 227 .. los Ministros y los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y –por extensión– del TSE. se ha elevado a rango constitucional la obligación estatal de contribuir a su mantenimiento. del siguiente modo: “¿ Juráis a Dios y prometéis a la Patria. en el artículo 75 de la Constitución Política de la República de Costa Rica se ha proclamado un estado confesional. Dios os ayude.” Algún vestigio. en tanto que el propio artículo 75 constitucional contempla la posibilidad de restringir la práctica de ciertos cultos que contradigan la moral universal o las buenas costumbres205. Asimismo.Como se ha adelantado. juro.. deban pertenecer al Estado seglar. en el cual la Religión Católica. Además.

de acuerdo con el artículo 23 del Código de Familia207. para lo cual serán considerados funcionarios públicos”. 472. 206 Ver Hernández Valle.Es claro que la proclamación del Estado costarricense como confesional ha servido para establecer en este ordenamiento jurídico ciertos privilegios a favor de la Iglesia Católica que las otras religiones no poseen206.. Los Ministros que lo celebren quedan sujetos a las disposiciones del Capítulo IV de este Título en lo aplicable. entre ellos: - la posibilidad de otorgar efectos civiles. Colegio de Abogados de Costa Rica. surtirá efectos civiles. en Constitución en Justicia Constitucional. 228 . Apostólica y Romana con sujeción a las disposiciones de este Código. pág. 207 El artículo 23 del Código de Familia estipula: “El matrimonio que celebre la Iglesia Católica. a los matrimonios celebrados por los sacerdotes católicos. 2008. - el establecimiento de la enseñanza de la religión católica como asignatura obligatoria en los programas oficiales de nivel primario o secundario208. La conformidad de esta norma con el Derecho de la Constitución fue examinada por la Sala Constitucional en la sentencia N°2004-8763. únicamente. op cit. en la que se consideró que no vulnera la libertad de religión ni el derecho a la igualdad. 1949. Escuela Judicial. R. El Derecho de la Constitución. - la exoneración del pago del impuesto territorial a los inmuebles de la Iglesia Católica. 15. pág.

publicada en el Diario Oficial La Gaceta N°205 de 24 de octubre de 2002. Ley Reguladora de los Derechos de Salida del Territorio Nacional. entre muchas otras. de acuerdo con la Ley N°6975 de 30 de noviembre de 1984. de 28 de febrero de 2006. 229 . Sobre el particular.- la exención del pago de derechos de arrendamiento en la zona marítimo terrestre. habida cuenta que el arzobispo y el obispo disfrutan de pasaporte diplomático (véase el inciso c) del artículo 7° de la Ley N°8316 de 26 de septiembre de 2002. no existe la obligación de recibir la materia de religión cuando el interesado solicita su exclusión. se puede analizar la sentencia de la Sala Constitucional N°2006-2670 de las 18:01 hrs. - el no pago del impuesto de salida del territorio costarricense. 208 Sin embargo. y. véase el artículo 3° de la Ley N°8399 de 19 de diciembre de 2003). publicada en el Diario Oficial La Gaceta N°21 de 30 de enero de 2004. - la exoneración del pago de impuesto sobre bebidas alcohólicas para las adquisiciones de vino para consagrar (al respecto. publicada en el Diario Oficial La Gaceta N°230 de 3 de diciembre de 1984.

lo que vulnera el derecho protegido en el artículo 33 constitucional y 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. sobre la necesidad de reformar el diseño constitucional del estado confesional por el Estado laico. 230 .. asimismo. la doctrina costarricense ha manifestado que la Constitución se ha decantado por el modelo tolerante. Sobre el particular. HESS ARAYA ha mencionado que “en primer término. en el cual si bien se ha potenciado a la Religión Católica. 471. por el contrario. a todas luces es evidente que el modelo del estado neutro adoptado por las constituciones de los Estados Unidos de América y el Francés. ello no impide a la persona la facultad de elegir y profesar otras creencias209.. Pues bien. determinados privilegios a favor de la Religión Católica en detrimento de otros cultos. asumir en forma plena todas las implicaciones de un Estado Laico. la necesidad de realizar una reforma parcial a la Constitución Política para derogar la confesionalidad del Estado Costarricense y. pues en el fondo esta disposición ha servido para establecer. Es clara. en que se reconoce el derecho al trato igualitario para situaciones semejantes.Sobre el particular. es preferible al tolerante consagrado por el artículo 75 de la Constitución Política de la República de Costa Rica. R. op. cit. por ejemplo. 209 Ver Hernández Valle. El Derecho de la Constitución. se repite. pág.

cit. “Leyla Şahin contra Turquía”. De otro lado. C. La libertad de religión y el Estado confesional en la Constitución de 1949. en el sentido que: “Aunque la Iglesia Católica Romana continúa como la religión dominante de Costa Rica. op. el mismo autor menciona cómo el predominio y el carácter dominante y protagónico de la Iglesia Católica ha disminuido en los últimos años. en los últimos años diversas denominaciones cristianas no católicas han experimentado un crecimiento exponencial211. al respecto son trascendentales las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en los asuntos “del Partido de la Prosperidad y otros contra Turquía”.en los evidentes cambios que nuestro entorno social ha venido experimentando desde 1949. en la necesidad de ajustar dicho modelo a los compromisos internacionales adquiridos desde entonces por el país en materia de derechos humanos”210. en realidad los alcances del principio de laicidad estatal en el ámbito del derecho internacional de los derechos humanos todavía son muy incipientes. y. y Affaire Lautsi c. HESS ARAYA menciona un estudio realizado por HOLLAND. en lo que atañe a la realidad costarricense. Como se ha desarrollado con anterioridad. los matrimonios civiles actualmente cuadriplican a los católicos en Costa Rica. 211 Sobre el particular. a tal grado de alcanzar un pluralismo religioso. en segundo lugar. que sin duda reclama protección o tutela del ordenamiento jurídico. 15. pág.. Además. 210 Véase Hess Araya. sin embargo. Italie”. el crecimiento de nuevos movimientos religiosos durante el siglo veinte –especialmente de 231 .. a tal grado que en la actualidad.

C. San José. la población Católica era del 69 por ciento.. 232 .com/cra/regions/cam/cri/relcostarica09rev. cit. reportó que los adherentes Católicos eran 47. mientras que los adherentes Católicos son más fuertes en áreas de menor población. A. Protestantes 18 por ciento. 25.7 por ciento y aquellos sin afiliación religiosa (o que no contestaron) 26. C.” Holand. Una comparación de estas dos encuestas revela que los adherentes Protestantes y aquéllos sin religión tienen una más fuerte presencia en la GAM que en el resto del país. S.1 por ciento. otras religiones uno por ciento y aquellos sin religión (o que no responden) 12 por ciento. Religion in Costa Rica. en la Gran Área Metropolitana (GAM). op.pdf . Protestantes 24.. electrónicamente http://www. que incluye las ciudades de San José. permitiéndose a cada individuo el disfrute pleno de las distintas vertientes de la libertad de religión.. Citado por Hess Araya. De acuerdo con una encuesta nacional de opinión pública por CID-Gallup en setiembre del 2003. Programa Disponible Latinoamericano de Ver Estudios en Sociorreligiosos (PROLADES).prolades. Y no puede ser de otra manera teniendo en consideración no sólo los alcances de la aludida libertad sino también el derecho de igualdad. La libertad de religión y el Estado confesional en la Constitución de 1949. otras religiones 1. 2009. así como fomentar los niveles de tolerancia adecuados para asegurar el pluralismo religioso que se ha producido en el territorio costarricense. Heredia y Alajuela en el Valle Central.9 por ciento.2 por ciento. Una encuesta de opinión pública de agosto–setiembre 2008 por Simer.. pág. que demuestran las siguientes encuestas.Las razones anteriores sin duda justifican la reforma parcial de la Constitución Política de 1949 para introducir el Estado laico. que establece por parte Protestantes a partir de la década de 1960– ha conducido a la situación actual de pluralismo religioso. que como se ha indicado reclama protección o tutela del ordenamiento jurídico. Cartago.

el mismo trato. en el preámbulo de la Constitución se ha estipulado: “Nosotros. a los individuos en función de sus creencias. Además. De lo contrario. invocando el nombre de Dios y reiterando nuestra fe en la Democracia. 4. a fin de cuentas. en los artículos 75 y 194 de la Constitución Política de la República de Costa Rica se ha configurado el estado confesional. en tanto que en la segunda se ha contemplado la figura de Dios con respecto al juramento constitucional de los servidores públicos. libremente elegidos Diputados a la Asamblea Nacional Constituyente. decretamos y sancionamos la siguiente”. el debilitamiento en el alcance de los derechos aludidos es insalvable. Apostólica y Romana es la del Estado.La introducción del Estado Laico en el ordenamiento jurídico costarricense: contenido y alcance de la reforma constitucional. lo cual sólo puede ser posible a partir de la configuración inicial de laicidad. 233 ..del Estado la obligación de conferir a todas las agrupaciones religiosas y. los Representantes del pueblo de Costa Rica. Como se ha expuesto con anterioridad. de forma que en la primera disposición se ha estipulado que la Religión Católica.

como ha mostrado R. 7/primer semestre. no deja de tener su importancia y.. J. 213 Así. R. de otro. por lo demás. y a su posible aplicabilidad directa en sede jurisdiccional. Pues bien. pág. una propuesta de reforma parcial a la Constitución Política de la República de Costa Rica con el fin de introducir el Estado Laico debería contemplar la modificación de las disposiciones aludidas. el artículo 75 se leería de la siguiente manera: “Artículo 75. sino que constituye un mero criterio interpretativo de las disposiciones constitucionales. sin embargo. estrechamente relacionadas entre sí”. encierra algunos problemas jurídicos de hondo calado.. aun cuando no ha sido realmente muy frecuentada por la doctrina científica. núm. Guastini. como se ve. y de acuerdo con ese proyecto de reforma a la Constitución. 212 Cabe mencionar. salvo desde luego en el caso del preámbulo que en el ordenamiento jurídico costarricense no posee ninguna fuerza normativa. Revista Europea de Derechos Fundamentales. 17515) en el cual justamente se pretende modificar el contenido de esas disposiciones213. cuestiones ambas. y en ese sentido José Ramón POLO SABAU ha comentado: “la cuestión relativa a si los preámbulos constitucionales merecen la consideración de verdaderas normas jurídicas. Véase Polo Sabau. como bien lo puede ser acudir a las actas de la Asamblea Nacional Constituyente que dio origen a la Norma Fundamental vigente212. un proyecto de reforma a la Constitución Política recientemente ha sido presentado a la Asamblea Legislativa (tramitado bajo el expediente No. 210. que el tema de la fuerza normativa de los preámbulos de las constituciones no es un tema baladí. El debate en torno a la mención del cristianismo en el Preámbulo de la Constitución Europea y sus implicaciones jurídicas desde la Teoría Constitucional. que este autor reconduce a su posible capacidad de invalidar normas legislativas que se opongan a lo dispuesto en ellos de un lado.De esta forma.Toda persona es libre de adoptar y profesar una religión que sea 234 . 2006.

Si así lo hiciere. y ante la necesidad de crear garantías para permitir que todo individuo pueda disfrutar.’ ‘. y cumplir fielmente los deberes de su cargo?’ ‘.¿Jura por sus convicciones y promete a la Patria observar y defender la Constitución y las leyes de la República. justamente como concreción de la genérica libertad ideológica o de pensamiento. sin embargo. que ella se lo demande’”. o bien de no adoptar ninguna. Este principio de laicidad que pretende ser incorporado constitucionalmente en las relaciones iglesias estado. El Estado será neutral en materia religiosa. se promoverá una iniciativa propia de reforma a la Constitución teniendo en cuenta lo desarrollado hasta ahora. conforme a la ley”. y si no.. la reforma al artículo 75 constitucional debe tener como punto de partida la proclamación de la libertad religiosa como derecho fundamental.En esta investigación. en forma plena. es el siguiente: ‘. que la Patria se lo reconozca. o de respetuosa de los derechos humanos.El juramento que deben prestar las personas que sean designadas en los cargos de la función pública. De esta manera. de su libertad de religión. 235 . pero garantizará el ejercicio de esta libertad.Sí. en tanto que el artículo 194 ídem se entendería del siguiente modo: “Artículo 194. según lo dispuesto en el artículo 11 de esta Constitución. debe prescindir de cualquier expresión que de lugar a interpretaciones laicistas. como se ha señalado en este trabajo. En otro párrafo se debería estipular el principio de laicidad e igualmente la obligación constitucional de respetar el pluralismo religioso. juro.

o grupos religiosos. Así. En suma. en razón de sus convicciones.Toda persona tiene el derecho de asumir o abandonar determinadas creencias religiosas. la discriminación y la intolerancia se produciría con respecto a cualquier manifestación de la libertad religiosa de los individuos. no reciben ninguna prestación estatal en el marco de las relaciones de cooperación. en el supuesto de la laicidad positiva. sino también propician un tratamiento discriminatorio para ciertos individuos.. así como de profesarlas 236 . con lo que esta reforma no supondría ninguna novedad en las relaciones estado e iglesias. por su lado. que en el fondo. no sólo suponen un debilitamiento de los alcances del principio aludido. el artículo 75 de la Constitución Política de la República de Costa Rica se debería expresar de la siguiente manera: “Artículo 75. por un motivo u otro. que son valoradas negativamente desde esta perspectiva. y se mantendría la discriminación de los grupos religiosos que. con que las corrientes de laicidad positiva pretenden justificar y mantener ciertos privilegios para grupos religiosos. ya se dijo en esta investigación que en el fondo desconoce todo el contenido del principio de laicidad por el de confesionalidad.laicidad positiva. en el caso de las corrientes laicistas. o de cualquier otra índole.

Si así lo hiciere.” De otro lado. con las restricciones que provienen del orden público protegido por ley.” 237 .Sí. la reforma consistiría en suprimir la figura de Dios de esa disposición. La República de Costa Rica es Laica y respeta el pluralismo religioso. y cumplir fielmente los deberes de su cargo?’ ‘. y en lo que atañe al artículo 194 constitucional. que la Patria le ayude..El juramento que deben prestar las personas que sean designadas en los cargos de la función pública. en que se establece el juramento constitucional de los funcionarios públicos. el texto que se propone sería el siguiente: “Artículo 194.¿Jura por sus convicciones y promete a la Patria observar y defender la Constitución y las leyes de la República. juro. y si no.’ ‘. De esta manera. que ella se lo demande’. según lo dispuesto en el artículo 11 de esta Constitución. es el siguiente: ‘.libremente.

1. A pesar que la libertad de religión ha sido el primero de los derechos fundamentales en ser históricamente reconocido (con el Tratado de Westfalia el 24 de octubre de 1648). en el ámbito europeo. En este orden de ideas. el criterio del margen de apreciación con el cual el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tratado estos asuntos. Por el contrario. su disfrute todavía no ha sido garantizado a todos los individuos o agrupaciones religiosas. por parte de los docentes y los estudiantes (en concreto. en el escenario europeo todavía arden discusiones relativas a la libertad religiosa. los conflictos generados por la colocación del crucifijo en los salones de clase o el uso del velo islámico). Otro ejemplo de ello puede ser encontrado en la reforma constitucional que en el sistema suizo ha prohibido la edificación de minaretes. la cual ha suscitado muchísima polémica. como las que se generan por la posible utilización de simbología religiosa en las aulas.CONCLUSIONES. Y de esta realidad tampoco se escapa el escenario español. donde se pueden apreciar múltiples conflictos de este tipo en los medios de comunicación colectiva. que 238 . 2. sin duda es una evidencia que los temas relativos a la libertad de religión todavía constituyen una herida abierta en el alcance pleno de los derechos y libertades fundamentales. .

lengua y creencias religiosas distintas en un espacio relativamente pequeño de territorio. Un ejemplo de ello sin duda se produce en el caso español. suele permanecer en estado de latencia. así como de los organismos de derecho internacional y comunitarios de protección de derechos humanos (como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Tribunal de Justicia de las Comunidades 239 .paradójicamente pretende erigirse como el estandarte mundial en la protección de tales libertades. sin mas restricciones que las provenientes de la observancia del orden público y los derechos de terceros. culturas. constituye entonces una obligación ineludible por parte de los Estados europeos. en el cual la creciente heterogeneidad social produce en el goce de esta libertad una tensión que. 3. Es claro que la protección del pluralismo religioso que se vive en el continente europeo. compuesto como se sabe por gran cantidad de personas con nacionalidades. en el marco de sociedades más homogéneas. 4. y con uno de los mayores grados de inmigración en el mundo. De este modo. exige mayores garantías para que las personas y los grupos religiosos minoritarios puedan disfrutar de las libertades aludidas.

Europeas. que en la actualidad es nula la protección que encuentra en el ordenamiento jurídico (particularmente en la Constitución Política de la República de Costa Rica). por otro lado. Hemos visto como a partir de esta realidad la Iglesia Católica recibe determinados beneficios que no comparten las demás confesiones. o admitidas en las sentencias de los tribunales ordinarios. potenciar los alcances de este derecho. a partir de la configuración del Estado costarricense como confesional. entendida como cualquier manifestación de la vertiente externa de la libertad religiosa. Pero también se debe reconocer que la sociedad costarricense. respectivamente). 5. poco o nada se puede hacer para evitar que semejantes expresiones de intolerancia y de discriminación sean proclamadas en los ordenamientos jurídicos de los estados. De lo contrario. ha experimentado en los últimos años un período de transición. a una situación de pluralismo religioso. o bien en los mencionados organismos de protección de los derechos. de contar con una mayoría abrumadora de personas que profesaban la religión católica. frente a posibles situaciones de intolerancia hacia las actividades que realicen estos individuos en el ejercicio de su libertad de culto. de los Tribunales Constitucionales (en los casos en los cuales funcionan dichos Órganos Jurisdiccionales). todo lo cual les produce un tratamiento 240 .

sobre cualquier expresión o manifestación religiosa. que sirve no sólo para describir aquel estado de casos en los cuales existe una separación absoluta entre las iglesias y los estados.discriminatorio que vulnera el derecho protegido en el artículo 24 de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos. Bajo tales circunstancias. al igual que los demás derechos y libertades fundamentales. sino también se evita cualquier tipo de valoración. De de esta forma. en que se tutela el derecho a la igualdad. y a todos los individuos el goce pleno de su libertad de religión (es decir. positiva o negativa. según el criterio reiterado de la Sala Constitucional sobre los alcances del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. De ahí justamente que para el Estado Laico sea indiferente cuál es la confesión mayoritaria en un determinado territorio. sino que su única preocupación estriba en asegurar el pluralismo religioso. su derecho a asumir determinadas convicciones religiosas. hoy día el principio de laicidad estatal puede ser visto no sólo como el presupuesto de la 241 . cuyos alcances deben ser incluso potenciados por sobre las disposiciones constitucionales que reconocen derechos o garantías fundamentales. 6. o de no tener ninguna). y aunque históricamente no se ha reconocido de ese modo. en ambos casos la protección de la libertad de religión exige la proclamación del principio de laicidad estatal.

libertad de religión (sin el cual no es posible asegurar su ejercicio). modificar y abandonar determinadas convicciones religiosas cuando así lo estime conveniente. 7. lo cual no sólo nos ha llevado a examinar el objeto de esta libertad (a partir de la definición anterior sobre el significado actual de los derechos fundamentales). Pues bien. y otra grupal o colectiva. que se refiere a la posibilidad de las agrupaciones religiosas de plantear las acciones y de incitar los procedimientos que estimen necesarios para la defensa de sus intereses. así como de sus distintas vertientes: la interna. Pero también hemos visto la manera en que la titularidad de la libertad de religión se proclama a partir de dos dimensiones: una individual: es decir a la persona estrictamente considerada. 242 . en esta investigación se ha analizado la libertad de religión desde la teoría de los derechos fundamentales. y la externa. por lo que entre más laica sea la configuración de las relaciones iglesias-estado. sino también como la otra cara de la moneda o como garantía institucional de esta libertad. mejor entendida como la libertad de culto. mayor será la protección del pluralismo religioso. que se refiere a la posibilidad de las personas de profesar sus convicciones con las limitaciones razonables que provienen del orden público y de los derechos de terceros. que alude al fuero “interno” de las personas y de su posibilidad de asumir.

o si comprende también el caso de las posiciones ateas o de los agnósticos. se ha discutido si únicamente comprende aquellas situaciones en que los individuos han asumido una valoración positiva con respecto al fenómeno religioso (sea la existencia de un ser superior o la trascendencia del alma humana a la muerte). y por las pasiones que ciertamente generan las discusiones relativas a la existencia o no de un ser superior. La segunda es la opción que se ha preferido en este trabajo. en términos más amplios. y el anhelo de los individuos de permanecer en el tiempo más allá de la muerte. 9.8. Pero también se ha discutido sobre si la libertad religiosa es o no una concreción de la libertad ideológica y. de pensamiento o de conciencia. Asimismo. la doctrina especializada nos ha demostrado (aunque no exista consenso sobre el particular) el modo en que la libertad de religión constituye una especie de la libertad de pensamiento pero con respecto al fenómeno religioso. porque lo contrario sería conferir un tratamiento discriminatorio para las personas que no profesan ni comparten los postulados de ninguna religión. Y 243 . lo cual nos parece correcto. que ha requerido una protección particular fundamentalmente por razones históricas. y en lo que toca al objeto de la libertad de religión. En este orden de ideas.

Asimismo. las posiciones dogmáticas o de fe que asumen las personas. es preciso reiterar que en el escenario europeo la libertad de religión disfruta de una garantía multidimensional: en el ámbito interno de cada Estado. De igual modo. las concepciones ateas o agnósticas pueden auspiciar posiciones de combate o de laicismo hacia el fenómeno religioso. fácilmente se pueden traducir en expresiones de intolerancia para quienes no comparten esas convicciones. internacional: en la sede del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. como ciertamente se ha dado en el caso francés. en cuyo Estado Laico francamente se refleja una tensión entre las concepciones laicistas o de laicidad. en este marco. donde la tutela de este derecho fundamental se realiza tanto en los tribunales ordinarios o mediante la interposición del recurso de amparo en los lugares donde se ha establecido. 10.es que ante la imposibilidad del hombre de explorar estos fenómenos de modo racional. De igual modo. en esta investigación se han efectuado algunos comentarios sobre los límites y las garantías jurisdiccionales de la libertad de religión en el escenario europeo: en cuanto a lo primero. como ha sido desarrollado en las sentencias que hemos comentado en esta investigación. es necesario resaltar el criterio sostenido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la noción de orden público. y 244 . sobre las cuales se ha distinguido en este trabajo.

Asimismo. a partir de algunos criterios sostenidos sobre el particular por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. De este modo. incluso con anterioridad a 1905. Ahora bien. italiana y alemana. se ha analizado la configuración del principio de laicidad estatal en la Constitución Española de 1978 al distinguir entre las nociones de laicidad. en concreto. la tensión existente entre las nociones liberal (que se prefiere en este trabajo) y combativa de laicidad (mejor conceptualizada como laicismo). en esta investigación se ha evidenciado el desarrollo del mencionado principio en el derecho comparado. como en el contenido de la ley 245 . la francesa.comunitaria. en la experiencia francesa históricamente se ha reflejado. laicismo y laicidad positiva con las cuales en alguna oportunidad se ha pretendido interpretar esta disposición. teniendo en cuenta la realidad de los Estados Unidos de América. 11. También han sido examinados algunos aportes muy incipientes al principio de laicidad desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y. las cuales persisten en la actualidad. 12. en lo que respecta al principio de laicidad estatal. en la actividad del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas que en sus ámbitos de competencia debe respetar el objeto y los alcances de los derechos aludidos.

Otro desarrollo significativo del principio de laicidad. en que se ha prohibido a las estudiantes musulmanas utilizar el velo islámico. también puede ser hallado en la tradición norteamericana. nos parece que la visión de laicidad positiva: “laicità di servizio”. Se trata en el fondo de mantener cierta confesionalidad del Estado pese a la declaración inicial de laicidad. como se ha visto. al igual que los demás derechos fundamentales. pero desprovista de los inconvenientes que en el caso francés genera la tensión aludida.dictada en el sistema francés. De ahí que las corrientes laicistas pretenden utilizar la bandera de laicidad para conferir un tratamiento discriminatorio a las personas en función de sus creencias religiosas. motivo por el cual en este trabajo es preciso distinguirla. en las 246 . sin embargo. Un menor desarrollo del principio de laicidad estatal puede ser encontrado. en el diseño de un estado laico. que le ha introducido en el fondo desconoce los postulados del estado laico. Así. 13. aunque el principio de laicidad estatal ha sido desarrollado en la jurisprudencia de la Corte Constituzionale. En el primer caso. la única preocupación que para las autoridades estatales debería generar esta materia sería la de asegurar el pluralismo religioso y propiciar el disfrute pleno de las distintas vertientes de la libertad de religión. supra comentada. en los ordenamientos jurídicos italiano y alemán.

relaciones entre ambas instituciones. sin duda son relevantes algunas decisiones emitidas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. pero no de los particulares ni de los estudiantes cuya vertiente externa de su libertad religiosa no puede ser desconocida a causa de una errónea ponderación de los mandatos de optimización comentados. y la famosa decisión en que se obliga a los centros de enseñanza pública a retirar los crucifijos de las aulas. por otra. Es claro entonces que el principio de laicidad se traduce en un comportamiento neutral por parte de las dependencias y de los funcionarios públicos con respecto al fenómeno religioso (lo cual lógicamente justifica la prohibición de utilizar simbología religiosa). Finalmente. 14. por una parte. es contrario al pluralismo educativo que resulta vital para la preservación de una sociedad democrática y. soslaya el derecho de los padres de educar a sus hijos y de transmitirles sus 247 . el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en caso reciente contra Italia inicialmente consideró que el uso del crucifijo en las aulas. En lo que respecta al análisis del principio de laicidad estatal desde el derecho internacional de los derechos humanos. Algo muy parecido puede señalarse con respecto al sistema alemán. teniendo en cuenta las disposiciones de la Ley Fundamental de la República Federal Alemana de 1949. y de manera bastante acertada.

mediante una votación dividida dejó sin efecto esa consideración. Es cierto que esta decisión constituye un claro antecedente en la consolidación del principio de laicidad estatal en el ámbito del Convenio para la Protección de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. al proclamar la Constitución Española que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. potenciándose nuevamente el criterio del margen de apreciación de que gozan los Estados para decidir si resulta ilegítimo o no la utilización de simbología religiosa en las aulas. por el cual el constituyente español ha diseñado las relaciones entre 248 . Con posterioridad. de Roma de 4 de noviembre de 1950. pudiendo incluso ser considerada un elemento indispensable del objeto de la libertad aludida. Pero en esta investigación se ha distinguido entre laicidad. Sobre el particular. laicidad positiva y laicismo. lo cual es acertado si se tiene en cuenta que el principio de laicidad estatal constituye como hemos visto una garantía institucional de la libertad religiosa. sin embargo. ya hemos conversado acerca de las implicaciones del criterio del margen de apreciación para relativizar el alcance de los derechos fundamentales.ideas con respecto al fenómeno religioso. 15. cualquier otra norma que sirva para calificar las relaciones iglesia-estado debe ser interpretada a la luz del marco inicial de laicidad. De esta manera. la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

así como de laicidad positiva. no así de los regímenes alemán o italiano. con el cual el Tribunal Constitucional Español mediante una mutación constitucional ha pretendido salvaguardar el régimen pre e infraconstitucional de las relaciones iglesia-estado. El lente entonces (se repite) con el cual debe ser interpretada esta disposición debe provenir del sistema francés (es decir de la proclamación original de laicidad). que claramente son incompatibles frente a los alcances de la Norma Fundamental Española. permite desechar de entrada cualquier interpretación laicista de la Constitución (es decir de intolerancia hacia al fenómeno religioso). pero desprovista de cualquier manifestación laicista o de combate hacia el fenómeno religioso. o de a-confesionalidad que se establece en la norma aludida. De ahí que la siguiente disposición: “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” únicamente se refiere a la obligación estatal.ambas instituciones. y la posibilidad de disfrutar en forma plena de su libertad religiosa. 249 . de tomar las medidas necesarias para asegurar a todos los individuos el pluralismo religioso. bajo la configuración inicial de laicidad. Este deber de neutralidad.

así como el contenido y el alcance de la reforma constitucional. mediante la proclamación y la defensa de los alcances del principio de laicidad. como en el costarricense. todavía sigue pendiente. Finalmente. Cabe preguntarse en razón de todo lo expuesto: ¿Si la protección de la libertad de religión continuará siendo la herida abierta en el escenario europeo. 250 . Apostólica y Romana es la oficial. en lo que atañe al caso costarricense. la más importante es una de carácter sociológico y consiste en la transición de una sociedad abrumadoramente católica por otra de pluralismo religioso en los últimos años. en cuanto al goce de los derechos fundamentales? El desafío o el reto que supone la tutela efectiva de este derecho. que actualmente no encuentra en el diseño constitucional su correlativo. También se ha insistido sobre la necesidad de reformar la Constitución. así como el carácter confesional en virtud del cual la Religión Católica. Entre las razones que justifican modificar la Constitución para introducir el Estado Laico.16. ni las garantías necesarias para asegurar a las distintas agrupaciones religiosas el goce pleno de sus derechos y libertades fundamentales. en esta investigación se ha comentado la configuración de la libertad de religión en la Constitución de 1949.

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