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Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades La clasificación de las ciencias

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez

Departamento de Humanidades

La clasificación de las ciencias y su relación con la tecnología

Eduardo Laso

SABER, CONOCIMIENTO Y CIENCIA

Se entiende por conocimiento al conjunto de enunciados que denotan o describen objetos. Dichos enunciados, o proposiciones, son llamados denotativos. Quedan excluidos del conocimiento cualquier otro tipo de enunciados, como por ejemplo los valorativos, estéticos o directivos. El conocimiento es un conjunto de proposiciones como "Juan corre", "los metales se dilatan con el calor", "mañana lloverá" o Cervantes escribió el Quijote", que son susceptibles de ser declaradas verdaderas o falsas.

La ciencia constituye un subconjunto del conjunto de todos los conocimientos, vale decir que no todo conocimiento es científico. O, si se quiere, no todo enunciado denotativo es un enunciado científico. Si bien el conocimiento científico está hecho de enunciados que informan algo acerca de objetos o sucesos, éstos tienen que presentar además dos condiciones esenciales:

  • 1 Los objetos a los que se refieren tienen que ser accesibles de modo recurrente, directa o indirectamente, en condiciones de observación explícitas. Por ejemplo:

"Dios existe" es un enunciado denotativo, pero se refiere a un objeto inaccesible a la observación, por lo tanto no es una proposición de la ciencia: en cambio si lo son "las ballenas son mamíferos' o “el agua se congela a cero grado de temperatura" porque son proposiciones que denotan objetos que se pueden conocer mediante observaciones repetibles por cualquier investigador, y por lo tanto pueden validarse en la experiencia. 3. Se tiene que poder decidir si las proposiciones pertenecen o no al lenguaje considerado pertinente por los científicos. Cada disciplina científica define fa forma en que deben ser construidas sus proposiciones para que se consideren parte de ella, a la vez que excluye las que no reúnen esos requisitos. Las matemáticas, por ejemplo, definen un determinado tipo de símbolos y operaciones con las cuales construir sus enunciados. Dichas reglas permiten determinar, entre otras cosas, que la proposición "2 + 5 = 7" forma parte de su discurso, pero no la proposición "E = m. c²", anunciado que responde a las reglas del discurso de la física. Estas reglas están sujetas a cambios históricos. 1

Se define al saber como un conjunto de enunciados más abarcador que el de los enunciados denotativos, sean éstos del conocimiento en general o de la ciencia en particular. El saber comprende, entre otras cosas, criterios de belleza, de eficiencia o de justicia, que trascienden el problema de la verdad o falsedad de las proposiciones. Alcanza cuestiones tales como saber-vivir, saber-hacer, saber-decidir, tal corno son definidos en una cultura determinada. El saber hace a cada uno capaz de emitir buenos enunciados (denotativos, prescriptivos, valorativos o de cualquier otro tipo), entendiendo por "buenos" aquellos conformes a los criterios de verdad, justicia, belleza o eficiencia admitidos en el medio en el que vive el que "sabe". Esto supone una formación amplia de competencias que permita a los sujetos buenas actuaciones con respecto a conocer, decidir, valorar, transformar en el seno de su sociedad. La cultura de un pueblo constituye así una especie de consenso que posibilita circunscribir saberes y diferenciar al que sabe del que no.

SABER COTIDIANO Y SABER CIENTIFICO

Se puede diferenciar el saber que se produce y transmite a través de las costumbres de una cultura (saber cotidiano o consuetudinario) del saber llamado científico.

1 Así, mientras que en la Edad Media los enunciados teológicos formaban parte del discurso considerado científico, a par/ir de la modernidad se los excluye, al cambiar la concepción misma de la ciencia.

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades El saber, en su estado

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El saber, en su estado consuetudinario, se presenta en forma de relatos, tales como cuentos, mitos o fábulas. Estas formas narrativas admiten los diferentes tipos de enunciados antes mencionados, y a través de su transmisión oral enseñan al oyente las competencias propias de la cultura de pertenencia. Los avatares de los personajes de estos relatos ofrecen' modelos positivos y negativos de identificación a los sujetos que los escuchan, y otorgan legitimidad a las instituciones en las que se producen, definiendo así los criterios de competencia de la sociedad donde se narran.

Estos criterios permiten a su vez valorar las actuaciones que los individuos realizan en esa sociedad.

En este modo de transmitir el saber no hay necesidad de procedimientos especiales para dar legitimidad a esos relatos, pues al ser ellos parte de la cultura misma y sus tradiciones se encuentran por eso mismo ya legitimados, y no tienen entonces necesidad de recurrir a argumentos o pruebas acerca de lo que dicen. Son los relatos mismos los que determinan los criterios de competencia, ilustran la aplicación y definen lo que se tiene derecho a decir y a hacer en la cultura de la que forman parte El saber científico, a diferencia del narrativo, se compone de enunciados denotativos, excluyendo los otros tipos de enunciados, y el criterio de aceptabilidad de sus proposiciones se basa en su valor de verdad. La ciencia busca confirmaciones de su saber, es decir, busca procedimientos argumentativos con los que demostrar sus enunciados, para lo cual establece corroboraciones que prueben sus proposiciones como verdaderas.

Desde la perspectiva del saber científico, el saber cotidiano basado en relatos conforma un tipo de discurso propio de una mentalidad más primitiva, mezcla de principio de autoridad, prejuicios e ideología, que no está sometido a argumentaciones y pruebas. En la ciencia se supone que el referente de la proposición científica es expresado en ella de manera conforme a lo que el referente mismo es. Esto lleva al problema de probar la verdad de lo que afirman dichas proposiciones. La solución científica a esta cuestión puede tomar la vía de la verificación (está permitido pensar que la realidad es corno dicen. las proposiciones científicas, en la medida en que dichas proposiciones puedan demostrarse a través de hechos de la experiencia que las confirmen) o de la falsación (se pueden descartar las proposiciones si son contradictorias con el referente).

La práctica científica requiere comunicación entre los investigadores para poder desplegar un espacio de debate que aumente las posibilidades de contrastación y permita establecer acuerdos en cuanto a teorías, métodos, técnicas y hechos establecidos. Por eso el científico tiene que pronunciar enunciados verificables respecto de referentes que sean accesibles a otros científicos, para que éstos a su vez puedan verificarlos. Así, quien enuncia una proposición científica debe ser capaz de proporcionar pruebas de lo que dice, y de refutar todo enunciado contrario respecto del mismo referente. De la misma manera, el sujeto a quien se dirige esa proposición tiene que poder dar válidamente su acuerdo o rechazo al enunciado del que se ocupa.

Para ello, ese sujeto tiene que poseer conocimientos y competencias especiales que le posibiliten entrar en el debate. Esto implica que tiene que ser otro científico. Tanto la verdad del enunciado científico como la competencia del que fa enuncia están sometidas al asentimiento de una colectividad de iguales: la comunidad científica. Para formar parte de dicha comunidad, sus miembros deben poseer conocimientos y capacidades comunes que les posibiliten debatir y fijar consensos acerca de lo que se acepta o no como válido en el dominio del saber científico. La consecuencia de esto es que el saber científico no puede ser un componente inmediato y compartido por la sociedad (como es el caso del saber basado en relatos), sino que exige una enseñanza especializada que garantice la formación de nuevos científicos. De esta manera, la investigación científica convierte en profesión y da lugar a instituciones formadas por grupos dé pares:

los "expertos".

La base del planteo de la comunidad científica es el supuesto de que si bien el consenso entre

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades científicos no garantiza la verdad

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científicos no garantiza la verdad de las proposiciones, sin embargo la verdad de una proposición no podría dejar de suscitar consenso. Los acuerdos entre los científicos definen entonces las teorías y métodos considerados aceptables en determinado momento para la práctica de la ciencia. Estos acuerdos no son rígidos y son puestos en cuestión a medida que la investigación científica encuentra nuevos problemas.

El saber científico posee la característica de presentarse como una combinación de memoria y proyecto: cada científico tiene conocimiento de las proposiciones científicas precedentes, y sólo ofrece una proposición nueva si difiere de las anteriores y representa un progreso posible para el conocimiento.

Otra de sus características fundamentales es que sus enunciados nunca están a salvo de refutaciones. El saber acumulado puede eventualmente ser desechado al confrontarse con nuevos hechos o pruebas que demuestran su falsedad. De ahí que la ciencia revise constantemente sus supuestos, y los cambie. Es, en ese sentido, un saber crítico.

LA CIENCIA, EL ARTE Y LA RELIGIÓN

La ciencia se funda en una forma de pensar analítico-racional, entendiendo por tal una manera de pensar que se basa en los principios lógicos de identidad y no contradicción, que establece sus verdades por demostraciones y verificaciones, y que utiliza símbolos precisos y unívocos. Tal forma de pensar no está dada naturalmente desde el origen del hombre. Es el resultado de procesos de transformaciones políticas, económicas y sociales que se remiten al territorio de la antigua Grecia entre el siglo VIl y el siglo VI a. C. Estos cambios dieron lugar a prácticas sociales que posibilitaron EI surgimiento de un modo de pensar argumentativo y racional. 2

Lógicas del pensar. No todas las formas de pensamiento se valen de los principios de la lógica analítica. Existen formas de pensar que se valen de otros principios. Así, el pensamiento mágico de las culturas salvajes se funda en principios de semejanza y de contigüidad en el espacio y el tiempo. Ejemplo del primer principio es el vudú, que se apoya en la semejanza entre una persona y el muñeco, y ejemplo del segundo es la magia que se realiza con algún objeto que haya estado en contacto con la persona a quien se quiere afectar

Las clasificaciones en estas culturas también responden a los principios del pensamiento mágico: por ejemplo, ordenan las cosas por semejanza de color, o por compartir un mismo espacio físico. 3

Las leyes del pensamiento inconsciente descubiertas por el psicoanálisis son similares a las de la poesía, la literatura y los mitos. Se apoyan en juegos de sustituciones entre las representaciones - basadas en semejanzas, analogías o sonoridades-, en las que las palabras pueden adquirir pluralidad de sentidos.

Estas formas de pensar se sustentan en la tendencia de las representaciones del sujeto a conectarse espontáneamente en asociaciones por semejanzas, contigüidades y analogías accidentales; tendencia que ya el empirismo inglés había descubierto. El pensamiento científico-racional le impone a esta tendencia una disciplina, exigiendo un rigor lógico de identidades y diferencias.

Ciencia y religión. Las relaciones entre la ciencia y la religión fueron históricamente conflictivas por razones ideológicas y políticas. Ambas dan lugar a dos tipos de discurso muy diferentes. Si la ciencia

  • 2 Acerca del surgimiento del pensamiento racional a partir de las prácticas sociales desplegadas en la polis griega a partir del siglo VJI a. c., véase el artículo -Pensamiento mítico y pensamiento racial), en E. Díaz (comp.), La producción de los conceptos científicos Buenos Aires. 1993.

  • 3 Claude Lévi-Strauss (1908-) comenta en su libro El pensamiento salvaje qué, por ejemplo, la tribu de los osagos reparte a los seres y a las cosas en tres categorías, asociadas respectivamente al cielo (sol, estrella, grulla, cuerpos celestes, noche), al agua (mejillón, tortuga, peces, niebla), y a la tierra firme (oso, puma, ciervo, puerco espín).

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades constituye una búsqueda de leyes

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constituye una búsqueda de leyes que den explicación de las relaciones entre fenómenos (para algunos autores esto seria una búsqueda de la verdad), la religión no busca la verdad, pues se presenta como ya poseyéndola. Pero mientras que la ciencia en dicha búsqueda produce un saber del que plantea evidencias para fundamentarlo como verdadero, la religión no puede aportar evidencias empíricas de la verdad que dice poseer, por lo que necesita de la fe de sus fieles.

Ciencia y arte Tanto la ciencia como el arte suponen creatividad e inventiva. Pero mientras la primera parte de una ley científica desde la cual interpreta los hechos singulares como casos que se subsumen en la ley, o como casos que son una anomalía de la ley, el arte parte del caso singular (la obra artística), sin una ley con la cual confrontarse o que lo avale. Y, desde ese caso singular, busca la legalidad que pueda corresponderle a dicho caso. En ese sentido, la obra artística introduce una novedad incalculable, una perspectiva no prevista en el seno de la cultura. Piénsese por ejemplo en la pintura renacentista, en el impresionismo o en el cubismo, que introdujeron nuevas formas de ver y pensar el mundo.

La actividad artística es un juego libre de la razón con la imaginación sensible, un juego que rompe con el universo de las convenciones legales consensuadas por el grupo social, y que tiene por resultado la apertura de vías nuevas de conocimiento y de acción, pero sin definir conceptos o principios científicos. El arte se remonta así a un orden de posibilidades, que implica un acto inventiva, al mismo tiempo que recrea y reinterpreta las convenciones de la cultura.

El acto inventiva también está en juego en la ciencia, pero en ella queda inmediatamente encubierto bajo la creencia de que las teorías propuestas por el científico son leyes de la realidad que el hombre no crea, sino que descubre.

La obra de arte es un objeto singular y sensible, que tiene la capacidad de ser recreada e interpretada por multitud de juicios particulares de todos aquellos que disfrutan de ella. De ahí su carácter abierto a significados múltiples (a diferencia de los enunciados científicos, que aspiran a un solo sentido). Estos juicios particulares van develando, a lo largo del tiempo, la universalidad latente de la obra, que por eso se eleva desde su singularidad de objeto a tener un valor universal, que es convalidado por el asentimiento gozoso de los espectadores (véase el siguiente cuadro).

CIENCIA PURA, CIENCIA APLICADA Y TECNOLOGÍA

Se llama cientificismo a una concepción acerca de la ciencia que en nuestra sociedad es dominante. Esta concepción se caracteriza por restringir la idea de lo que es científico a un solo tipo de teoría y práctica de la ciencia, basada en el modelo de la física moderna: establecimiento de leyes universales, normalización de los fenómenos, experimentación y predicción. El cientificismo idealiza el modelo científico ignorando sus límites, y exige que toda investigación que pretenda ser científica se adapte a dichos parámetros.

 

ARTE

 

CIENCIA

   

RELIGIÓN

 

Se mueve

en

el

mundo que nos

Se

mueve

en

el

mundo

que

nos

Toma el mundo como símbolo o

rodea

rodea.

alegoría de “otro mundo”.

 

Crea

un

ámbito de posibilidad

Crea un ámbito de ideas interconexas

Desdobla este mundo en otro en el

verosímil, como un espacio aparte

como un espacio aparte de la

cual las producciones del discurso

de la facticidad por donde discurre

facticidad, por donde discurren las

religioso

(dioses,

almas)

la ficción o se realiza la síntesis de

teorías científicas. Dicho espacio es

consideradas

reales,

tengan

formas

(cuadro,

estatua,

etc.).

una vuelta explicativa respecto del

cabida. Afirma, un orden

Dicho espacio es símbolo del propio mundo.

propio mundo.

supramundano que es considerado más real que este mundo.

Recrea,

por símbolos o ideas,

el

Explica, por conceptos e hipótesis, el

Crea

una

demarcación

entre

lo

mundo, develando lo que en él

mundo.

sagrado y lo profano,

siendo

lo

subyace a él.

sagrado lo real y verdadero.

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Sabe que sus obras son

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Sabe que sus obras son ilusorias,

Sabe que

sus

teorizaciones

son

Ignora el carácter abstracto de sus

pero

a

través

de

ellas

dice

la

conjeturas, pero

a

través

de

ellas

objetivaciones, y afirma decir la

verdad.

 

aspira a decir la verdad.

 

verdad.

Carácter ilusionista:

 

sus

Carácter crítico:

 

cuestiona

sus

Carácter

dogmático:

sus

productos son ficciones que no se

propios enunciados, los pone

enunciados

son

juzgados

toman por la realidad misma.

recurrentemente a prueba

verdaderos sin más

La concepción cientificista distingue tajantemente la búsqueda de conocimientos científicos del ámbito de sus aplicaciones. Por ejemplo, Mario Bunge (1919-) destacado representante del pensamiento cientificista- en su libro Ciencia y desarrollo diferencia ciencia pura, ciencia aplicada y tecnología según esos criterios. Llama ciencia pura o básica a aquellas investigaciones científicas en las que sólo se busca obtener conocimiento de un determinado sector de la realidad, sin otro interés que el de enriquecer el bagaje del saber de la cultura. Califica como "pura" este tipo de investigación, en la medida en que no tiene otra finalidad que la búsqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, excluyendo intereses prácticos. También califica estas investigaciones de "básicas" por constituir la base teórica de conocimientos sobre la que se apoya la ciencia aplicada o la tecnología. Ejemplo de esto serían el virólogo que estudia las propiedades comunes de todos los tipos de virus, o el físico que estudia la interacción entre la luz y los electrones, sin importarles ningún tipo de aplicación posible ni querer modificar la realidad. Para Bunge, la ciencia" pura es libre de elegir sus problemas y métodos y de decidir los planes de investigación o cambiados. No se planificaría de antemano, en tanto sólo se rige por la búsqueda de explicaciones y el hallazgo de descubrimientos, para lo cual no es posible anticiparse con algún objetivo teórico o práctico prefijado que limitaría o perturbaría dichas investigaciones.

Ciencia aplicada es el nombre dado a las investigaciones teorías o experimentales que aplican los conocimientos de la ciencia básica a problemas prácticos (por ejemplo el virólogo que estudia los virus en tanto éstos causan enfermedades humanas o el físico que estudia la luz en tanto ésta produce ciertos colores). Tanto la ciencia básica como la aplicada se proponen descubrir leyes a fin de comprender la realidad. En ambas se plantean problemas cognoscitivos, y sus productos son "conocimientos". Pero la ciencia aplicada, en lugar de ocuparse de problemas generales, utiliza los conocimientos de la ciencia básica en vista a posibles aplicaciones prácticas, aun cuando no emprenda ninguna investigación técnica. La ciencia aplicada, estudia problemas de posible interés social y por eso se la puede planificar, pero entonces ya no es libre de elegir sus problemas de investigación, puesto que éstos surgirían de las necesidades y demandas de la sociedad. Por ejemplo, los problemas asociados a la salud, al bienestar económico al control social o al mejoramiento de la productividad de un país.

Bunge llama tecnología al uso de las teorías científicas para su adaptación a determinados fines, a la producción de artefactos útiles. Para la tecnología, el conocimiento científico es un medio para modificar la realidad. Desde el punto de vista técnico, la ciencia como búsqueda de saber no constituye un fin en sí mismo. La tecnología se propone resolver problemas prácticos y controlar sectores de la realidad con ayuda de conocimientos de todo tipo. No busca producir conocimientos -aunque a veces lo haga sin proponérselo- sino artefactos o planes de acción, entre otras posibilidades. Ejemplo de lo primero son las computadoras, las bombas H, las vacunas, las naves espaciales y la televisión; y ejemplos de lo segundo son las técnicas de enseñanza, las pautas para sanear una economía y las estrategias psicoterapéuticas. Actualmente, técnica y tecnología se utilizan como sinónimos.

Otro factor importante en este proceso es la industria, cuya finalidad es obtener ganancias produciendo determinados artefactos. La industria, entre otras utilidades, aporta capitales para la financiación de la ciencia, condicionando su desarrollo.

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Ciencia pura Ciencia aplicada Industria

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Ciencia pura
Ciencia pura
Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Ciencia pura Ciencia aplicada Industria
Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Ciencia pura Ciencia aplicada Industria
Ciencia aplicada
Ciencia aplicada
Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Ciencia pura Ciencia aplicada Industria
Industria
Industria
Tecnología
Tecnología

Estas distinciones llevan a Bunge a sostener que la ciencia básica no está atravesada por intereses prácticos ni por una ideología particular y que su único fin es la búsqueda de la verdad. De donde concluye que la ciencia pura no tiene responsabilidades éticas respecto de las consecuencias que resultan de las aplicaciones de lo que descubre o produce como saber. Cabe en este punto la pregunta de si tal concepción no es en sí misma ideológica.

Desde que en el siglo XVII Francis Bacon (1561-1626) enunció la nueva consigna que regiría la ciencia moderna: "El saber es poder", ésta se propuso como ideal la producción de conocimientos para aplicaciones y obras. La alianza así consolidada entre saber, poder y economía se ha ido estrechando desde entonces. Sus más significativos resultados han siclo el maquinismo, la revolución industrial, el capitalismo, la era atómica y la nueva revolución tecnológica. Si la ciencia en la antigüedad se proponía como objetivo principal conocer la naturaleza, dicha intención fue cambiando en la modernidad hacia la voluntad de dominarla o, dicho de otra manera, de conocerla para dominarla y actualmente se trata directamente de sustituirla (por ejemplo: creación científica de vida; elaboración artificial de sustancias naturales y no naturales, etc.). Y si antes el saber científico tenía como ideal la búsqueda de la verdad, actualmente, a partir de la alianza con el capital, la ciencia se integra en la lógica capitalista de maximizar ganancias al menor costo. En dicha lógica, la ciencia deviene una fuerza de producción más, un momento en la circulación del capital. De suerte que es el deseo de enriquecimiento y poder, más que el de saber, el que hoy impone a la ciencia y a la técnica el imperativo de mejorar sus actuaciones y la realización de productos.

Contrastar las teorías científicas para establecer su verdad o falsedad ya no es en, si mismo un objetivo, sino un medio, un control de calidad" de las teorías con vistas a asegurar mejores instrumentos teóricos que permitan obtener mayor dominio sobre las cosas. Se supone que una teoría, si pasa las pruebas de confirmación empírica, es mejor para poder predecir, controlar y aplicar. Pero si en un primer momento la búsqueda de verificaciones formaba parte de la argumentación destinada a obtener la aprobación de los destinatarios del saber científico (legitimación legal-racional), actualmente es reemplazada por una legitimación tecnocrática que desestima las creencias de la sociedad y la ética. Privilegia la eficiencia y desecha la ineficiencia. Este criterio constituye una legitimación de hecho que influye sobre el criterio de verdad. Al mismo tiempo, se abandonan las razones humanitarias para darle un sentido al desarrollo de la ciencia, en favor del incremento del poder económico y político.

El capitalismo invierte en investigaciones y sostiene la actividad científica a cambio de la obtención de ventajas económicas. Dicha inversión se hace de dos maneras. Una es directa, financiando los departamentos de investigación de las empresas, en las que los imperativos de rendimiento y recomercialización orientan los estudios hacia aplicaciones lucrativas. La otra es indirecta, creando fundaciones de investigación privadas, estatales o mixtas, que dan créditos a laboratorios, Universidades o grupos de investigadores. De estas Fundaciones no se espera un provecho económico inmediato. Se plantea el principio de que a veces es necesario financiar investigaciones que dan pérdidas de fondos durante algún tiempo, para aumentar las oportunidades de obtener' alguna innovación rentable. Es él esto último a lo que Bunge llama "ciencia pura". Sin admitir lo obvio: que dicha ciencia está incluida en una lógica económica que la abarca y a la que en Última instancia termina sirviendo.

Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Si en el siglo XVII

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Si en el siglo XVII la consigna de la nueva ciencia era "el saber es poder", en nuestra época es el poder el que determina lo que se considera saber y le presta o no legitimación. El conocimiento no sólo provee hoy en día dominio sobre las cosas, sino que además ya no se considera conocimiento si no está al servicio de ese dominio. La lógica de maximizar ganancias e incrementar poder orienta las financiaciones de aquellas investigaciones que lleven a dicho fin, soslayando aquellas otras que puedan perturbar o denunciar' dicha lógica. Con lo cual el poder termina produciendo y transmitiendo el tipo de saber que lo convalida.

CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS

La manera clásica de clasificar y delimitar las ciencias ha sido tomar corno criterios el tipo de objeto que las disciplinas recortar, para su estudio, y el método empleado para abordar dicho objeto. Se supone que tiene que haber una adecuación entre las características del sector de la realidad él estudiar y el método empleado para obtener un conocimiento de dicho objeto. Será la concepción teórica previa que se tenga del objeto la que determine la forma que se considere más adecuada para su estudio. El método no está desligado de la teoría que se tenga acerca del objeto de estudio.

Importa asimismo el tipo de proposiciones que utiliza cada ciencia (véase el cuadro de página 8).

Las ciencias fácticas se dividen en naturales y sociales. Las ciencias naturales (física, química, biología, y sus derivadas) toman por objeto de estudio entes de materialidad física, donde la naturaleza es un referente mudo y constante con respecto al cual los científicos intercambian enunciados denotativos. Sus objetos están sujetos a leyes y establecen relaciones deterministas o azarosas, pero en cualquier caso tales relaciones carecen de motivos o fines.

Las ciencias sociales (sociología, psicología, derecho, antropología y todas las que se ocupan del hombre en relación con la sociedad) toman por objeto de estudio entes de materialidad simbólica (lenguaje, leyes, arte, decisiones, etc.), así como el imaginario social e individual vinculados con dichos entes (formas de pensar, de sentir, de creer, de actuar). Estos son productos hechos por el hombre, pero al mismo tiempo lo transforman, constituyéndolo en un sujeto social. El orden de la cultura que el hombre construye se diferencia del orden de la naturaleza, creando un nuevo hábitat que arranca al individuo de su estado animal lo convierte en un sujeto, en un ser social, ordenado ahora por leyes consensuadas, convenciones, costumbres y creencias. Esta materialidad simbólica no está sujeta a las leyes físicas de la materia, sino a las del lenguaje, del deseo, del poder En estas ciencias el referente es el hombre en tanto ser social (y sus productos culturales), el cual presenta un comportamiento estratégico e intencional en donde están presentes motivos, deseos, valores y fines.

Actualmente existe un replanteamiento de estas delimitaciones clásicas de los diferentes campos científicos, al establecerse fructíferas interrelaciones entre ciencias aparentemente alejadas, abriendo así nuevos campos del conocimiento. Tal es el caso de la bioquímica, la sociobiología, la bioética y otras. Las fronteras entre las ciencias tienden a ser cada vez menos tajantes, en favor de una concepción interdisciplinaria. Asistimos al desarrollo de investigaciones en donde los conocimientos dejan de estar encasillados en las fronteras rígidas de cada disciplina, para formar una red en donde los límites se desplazan y posibilitan nuevos conocimientos.

LEGITIMACIÓN POR MEDIO DEL ÉXITO Jürgen Habermas

El progreso científico y el progreso técnico han quedado asociados y se alimentan mutuamente. Con la investigación industrial a gran escala la ciencia, la técnica y la revaloración del capital confluyen en un único sistema. Como variable independiente aparece entonces un progreso cuasi autónomo de la ciencia y de la técnica, del que de hecho depende otra variable más importante del sistema, es decir, el progreso económico. El resultado es una perspectiva en la que la evolución del sistema social parece estar determinada por la lógica del progreso científico y técnico. Y cuando esta apariencia se ha impuesto con eficacia, sirve como legitimación (de decisiones y de conductas).

(Ciencia y técnica como ideología. Madrid, Tecnos, 1984. pp. 87-88)

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Filosofía y Pensamiento Filosófico Docente: José Pérez Jiménez Departamento de Humanidades Ciencias Formales Ciencias Fácticas Entes

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Ciencias Formales

   

Ciencias Fácticas

 
 

Entes formales que sólo tienen existencia ideal (números, figuras geométricas, conexiones lógicas). No son entidades

Entes materiales (hechos, objetos, procesos) que poseen existencia independiente de la

captadas por la experiencia sensible sino

mente

humana

y

que

son

directa o

por la mente humana, la cual va

indirectamente captables

a

través

de

la

Objeto

descubriendo sus relaciones y propiedades. Construye sus propios objetos de estudio:

experiencia

 

inventa entes formales y va descubriendo

Elabora

conceptos

teóricos

con

los

que

 

las relaciones y propiedades que se

explica

los

fenómenos.

Formaliza

la

deducen entre ellos. Dichos entes y sus

experiencia

mediante

la

interpretación

de

relaciones, al ser formales, pueden

sistemas

formales

de

la

matemática

y

la

establecer correspondencias con los hechos de la realidad cuando son interpretados.

lógica. 4

 

Formales:

son

relaciones

entre

signos

Denotativos: que se

refieran a

sucesos y

Enunciados o

proposiciones

vacíos

de contenidos empírico. Son

procesos

fácticos.

 

Emplean

símbolos

tautológicos: su valor de verdad se extrae

interpretados,

es

decir,

que

remiten

a

un

del simple análisis de su forma gramatical

contenido

empírico

 

o

a

una realidad

(proposiciones analíticas).

extralingüística. Su valor de verdad necesita

ser

confrontado

con

la

experiencia

 

(proposiciones sintéticas).

 

Método de puesta a prueba

Demostración lógica: se muestra cómo un

Confirmación

o

refutación:

a

través

de

enunciado se deduce de otros por

observaciones y experimentos. Se contrastan

de los enunciados

inferencias lógicas.

 

Los

postulados,

los enunciados con los hechos para

definiciones

y

regias

de

inferencia

son

determinar si dichos enunciados son

necesarias y suficientes para la puesta

a

verdaderos o falsos.

prueba de sus enunciados.

 
 

Coherencia del enunciado

dado

con

el

Coherencia + verificación en la experiencia. La

sistema de ideas admitido previamente. Un enunciado es coherente cuando lo que

verificación de la hipótesis es incompleta y temporaria. Nunca se está seguro de la verdad

Verdad

afirma no entra en contradicción con otras proposiciones admitidas dentro de un

de la hipótesis, puesto que futuras observaciones pueden refutarla.

sistema de ideas,

y

se

infiere de

ellas. Es

 

una verdad relativa al sistema de proposiciones admitido previamente. Así, una proposición que es válida en un sistema, puede no serlo en otro. 5 La demostración es completa y final.

Ejem

plos

 

Matemática y lógica

   

Ciencias naturales y sociales.

 
  • 4 Si se considera, por ejemplo. el axioma de cierta teoría formal no interpretada: "(x) (Px →Qx)tal enunciado puede recibir una ilimitada cantidad de interpretaciones posibles, al dársele a P y Q diferentes significados. Si consideramos que P designa "metales" y Q designa "conductores de electricidad', obtenemos una interpretación física de dicha proposición: "Para todos los elementos x, si x es un metal, entonces x es un conductor de electricidad'. Esta proposición requiere su contrastación con la experiencia.

  • 5 Por ejemplo en el sistema de números binarios (armado sólo por 0 y1, no es válida una proposición como "1 + 1 = 2 ". Sí lo es en cambio en el sistema de números naturales.