La renovación esAhora!

Hablar de renovación y de buenas prácticas se ha convertido en una excelente estrategia para acercarse a un sector de la sociedad en el que confluyen la desconfianza hacia las instituciones (y en general, a todo lo que implique renuncias individuales en beneficio de un bien superior) así como para sacar provecho de la exaltación y entusiasmo que provocan valores como la independencia, la excelencia técnica y la transparencia, con los correspondientes beneficios electorales asociados. Esa renovación poco aporta a la construcción de una mejor política, contribuye a la profundización del individualismo en una sociedad suficientemente individualizada y es caldo de cultivo para caudillismos y populismos. Para quienes hemos decidido participar de un partido o movimiento político, o simpatizamos con esa idea, la renovación debe tener otro carácter. Adherir a un proyecto político sin duda implica entender que los procesos de reforma y transformación requieren esfuerzos colectivos. También implica adoptar (y adaptar) una idea de la sociedad que queremos construir, además de la historia de quienes han protagonizado ese trabajo antes que nosotros, sus aciertos y errores. Hasta ahí, todo bien. Pero si nuestro desafío es renovar “desde adentro”, sin morir en el intento, debemos tener claridad respecto del aporte que nuestro ingreso significará para el espacio que nos acoge, que nos permita trabajar por imponerlo frente a lo que nos parece que debe cambiar. En nuestro caso, el aporte que pretendemos realizar desde el ideario socialcristiano requiere que nuestra acción no sea pasiva; venimos a desafiar, no a replicar lo que se ha hecho hasta ahora. Nuestra apuesta tiene un carácter, primero que todo, territorial. Hacemos y haremos política desde las poblaciones, los vecindarios y las comunas, y no al revés, poniéndonos al servicio de las estructuras locales para definir en conjunto los desafíos que enfrentemos. Aspiramos al poder, convencidos de que es el mejor instrumento para lograr los cambios que nos proponemos, tanto en las comunidades que esperamos representar como en la estructura orgánica que conduce nuestro partido. Es, al mismo tiempo, una militancia generosa y fraterna, que apunta a construir mayorías y no nichos diferenciados de trabajo, convocando además a un amplio número de independientes que comparten nuestras ideas y nuestros estilos. El éxito de lo que nuestro partido realiza en cada una de las comunas del país y en cada espacio de representación que asume, es el éxito de todos. Por lo tanto buscaremos aportar a los proyectos locales o particulares, pero también le exigiremos a cada uno de ellos y quienes los encabezanuna ética social, pública y privada intachable, denunciando con fuerza cada vez que aquello no ocurra. Todos esos elementos los vemos reflejados en la candidatura de José Burmeister a diputado por el distrito 17, que corresponde a las comunas de Renca, Conchalí y Huechuraba. Es una candidatura heredera de un territorio que fue protagonista en el retorno a la democracia, que aun cuando tiene una tremenda diversidad socioeconómica, concentra los más altos índices de pobreza y desigualdad de la Región Metropolitana. Ha sido construida con la participación de múltiples dirigentes sociales y políticos, que han visto con desesperanza un desfile de candidatos que llegan para competir y que se van en caso de ser derrotados. Responde, al mismo tiempo, a un proyecto político de largo plazo, que trasciende esta candidatura en particular, cuyo objetivo es

revolucionar desde las raíces una comunidad truncada en su participación, que hasta hace poco – salvo Renca, donde la situación es extrema- fue gobernada de forma nefasta por lo peor de la derecha de nuestro país. La candidatura de José Burmeister es, desde la perspectiva de quienes firmamos esta carta y de un gran número de dirigentes del distrito 17, de la más alta relevancia no sólo para la renovación dentro del PDC, sino también para la conformación de un parlamento acorde a los desafíos del próximo gobierno de la Nueva Mayoría, que sepa interpretar las demandas de un nuevo Chile que no resiste seguir haciendo oídos sordos a la necesidad de terminar con los abusos y las desigualdades que nos impiden vivir con dignidad. En momentos que se define la plantilla parlamentaria de la Nueva Mayoría, exigimos nuestro derecho a competir y demostrar que ganaremos en primarias, con el apoyo de una comunidad organizada y fortalecida. La coherencia con el proyecto progresista y reformador que la presidenta Bachelet le propone al paísestá íntimamente relacionada con la estatura de quienes la acompañarán desde el parlamento. Si el tremendo capital político que acumula esta candidatura no se juega en las definiciones parlamentarias, difícilmente podremos enfrentar los desafíos que nos hemos puesto para el próximo gobierno. La Democracia Cristiana y los partidos de la Nueva Mayoría deberán elegir por la renovación y el compromiso que hemos asumido con el país. La opción está clara;esAhora!

Berta Roquer, concejala y Presidenta PDC Renca Juana Palma, Presidente PDC Huechuraba Carlos Arancibia, Presidente PDC Conchalí Alejandro Vargas, concejal de Conchalí Cristian Sandoval, concejal de Renca Claudio Castro, ex Director Un Techo para Chile Cristian Bowen, ex Director de América Solidaria y ex candidato a Alcalde en Renca Joaquín Walker, ex Presidente FEUC Ignacio Saffirio, ex Secretario General FEUC Juan Cristóbal Palma, ex Presidente FEUAH Jorge Andrés Cash, ex Presidente Nacional JDC José Ruiz, Presidente Nacional JDC Nicole Saez, Consejera Nacional JDC

Paul Guzmán Rojas, Consejero Nacional JDC Cristian Parra, Vicepresidente Nacional JDC Pilar Mallea, Vicepresidenta Nacional JDC Oscar Ramírez, Vicepresidente Nacional JDC Lorenzo Bascuñan, Vicepresidente Nacional JDC José Miguel Muñoz, Presidente Regional Metropolitano Poniente JDC Jonathan Díaz, Presidente Regional Metropolitano Oriente JDC Carlos Aparicio, ex Consejero Nacional JDC

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