Ten confianza tus pecados te son perdonados Mateo 9,1-8. Tiempo Ordinario.

Dame la fe para creer en tu amor como creyó el paralítico. Él no se esperaba este milagro de tu amor. Autor: Samuel Hurtado | Fuente: Catholic.net Del santo Evangelio según san Mateo 9,1-8 Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad. Entonces, le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados». Algunos escribas pensaron: «Este hombre blasfema. Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: «¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». Él se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres. Oración introductoria Jesús, me encuentro hoy en tu presencia, sabiendo que entre todas las personas de este mundo, Tú me amas personalmente a mí y me escuchas en este momento. Dame la fe para creer en tu amor como creyó el paralítico del evangelio. Él no se esperaba este milagro de tu amor, pero sabías que lo necesitaba; aunque yo no te pida lo que más me conviene, sé que Tú me lo darás y, por esto, te doy las gracias. Gracias también por perdonar mis faltas y pecados, como lo hiciste con este enfermo. Petición Jesús, concédeme hacer la experiencia de tu amor misericordioso. Meditación del Papa Queridos amigos, ¿cómo no abrir nuestro corazón a la certeza de que, a pesar de ser pecadores, Dios nos ama? Él nunca se cansa de salir a nuestro encuentro, siempre es el primero en recorrer el camino que nos separa de él. El libro del Éxodo nos muestra cómo Moisés, con confianza y súplica audaz, logró, por decirlo así, desplazar a Dios del trono del juicio al trono de la misericordia (cf. 32, 7-11.13-14). El arrepentimiento es la medida de la fe; y gracias a él se vuelve a la Verdad. Escribe el apóstol san Pablo: «Encontré misericordia porque obré por ignorancia en mi infidelidad» (1 Tm 1, 13) Benedicto XVI, Ángelus del Domingo 12 de septiembre de 2010. Reflexión En medio del trabajo y del ruido, poco a poco se nos va olvidando la conciencia de ser pecadores, personas necesitadas de perdón. Dios nos recuerda nuestras propias faltas en nuestra conciencia; pero no se queda ahí: Él mismo está dispuesto a curarnos y a ayudarnos a levantarnos cada día más de nuestros defectos. Es necesario que pidamos siempre perdón a Dios por Jesucristo. Él tiene el poder de devolvernos la salud, tanto espiritual como corporal. "Al que más se le perdona, más ama" dice en otro lugar del

Ahora. y que me vas pidiendo día a día. que sé que tu amor no se cansa de perdonar. Ayúdame a rezar más y a ver en esa oración lo que debo cambiar. para que Jesús cure mi alma.evangelio. con tu ayuda. 83)  Preguntas o comentarios al autor Samuel Hurtado . Hoy me acerco a tu misericordia. In Cant. ama. quiero decirte que tampoco yo me cansaré de amarte. para agradecerle todos los días su amor. yo sé que a veces te he fallado. Quien ama. Sintámonos. Eso que sólo Tú y yo sabemos. Propongo. Diálogo con Cristo Jesucristo. Propósito Me acercaré a la confesión. no volver a pecar o recurrir al sacramento de la reconciliación si tengo la desgracia de perder tu amistad. perdonados. y no conoce otra cosa (San Bernardo. pues. quizá muchas de ellas por ignorancia.

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