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La moral de coger contenido gratis de la web

*Publicado originalmente en Torrentfreak el 07/07/2013. Traducción por Arturo Zevallos (aka chillinfart)
https://torrentfreak.com/the-morals-of-grabbing-free-content-from-the-web-130706/
Como mucha gente que lee este post estamos advertidos, contenido gratis/libre de todo tipo está disponible
a unos cuantos clics de distancia.
No importa qué contenido se busca, una búsqueda rápida de Google (o una de Bing si el incansable ritmo
de las notificaciones DMCA es lo que muestra como resultado) es lo único requerido para conseguir casi
cualquier cosa sin necesidad de pagar.
Pero solo porque uno puede, ¿Hace que uno deba seguirlo necesariamente?
Ayer durante una barbacoa estaba chateando con el dueño de una compañía de manufacturas sobre lo que
creía de las fuerzas impulsoras detrás de la piratería (sic). Me dijo que su negocio no sufría por las
infracciones al derecho de autor de ninguna forma significativa y de pronto se hizo evidente que con su
(poca) habilidad en computación, él ni sabía como compartir un archivo, aun tomando algo de tiempo para
mostrarle.
No obstante, discutimos el tema de la disponibilidad, de como el contenido pirata es simple y rápido. Esto,
comparado contra muchas de las poco atractivas y complejas soluciones ofrecidas por las compañías de
entretenimiento1.
Hablamos sobre la posibilidad de que muchos piratas no hayan comprado el contenido en primer lugar y por
lo tanto, ningún daño se hizo por descargar una copia.
El tipo, ya en sus setenta y tantos años, estaba también fascinado con la idea del “compartir es querer” 2,
donde la gente regala contenido uno al otro para enriquecer sus vidas y de toda la sociedad.
Y entonces él lanzó la bomba. “¿Ha oído usted de Matza and Sykes?” No, respondí. “¿Fueron a la
barbacoa? Probablemente no”, dijo.
Con un iPad en una mano y una hamburguesa en la otra, busqué algo sobre estos caballeros y descubrí
que habían venido con una interesante teoría en los años 1950.
El dúo dio una teoría de que la gente es bien consciente de sus obligaciones morales para respetar la ley,
así que cuando esa gente cometía crímenes ellos empleaban técnicas con el fin de superar ese deseo
interno de “hacer lo correcto”. Ellos lo hicieron por medio de la negación y justificación de su
comportamiento, decían Matza y Sykes.
“¿Así es como esta teoría aplica a lo que estabamos discutiendo?”, pregunté. “Bueno, puede que no”, decía
mi amigo, pero me dio su interpretación de todas formas.
Sobre el primer punto, los proveedores de contenido durante muchos años fallaron en hacer que los medios
sean fácilmente accesibles. Matza y Sykes podían haberlo explicado de dos formas:

Negación de responsabilidad. El acusado (en este caso, un infractor al derecho de autor) podía
justificar sus acciones manifestando que fue forzado bajo una situación más allá de su control
(contenido que él necesitaba, pero el estúpido estudio de películas no lo hacía fácilmente
accesible).
Negación de la víctima. El acusado (el que comparte archivos), cree que la víctima (el estudio de
películas) se merecía una ofensa como la cometida contra ella (en este caso, debido a su
incompetencia en hacer que los contenidos estén disponibles).

¿Y Qué hay de la noción de que muchos que comparten archivos nunca compraron el contenido que
1Esta traducción no respeta los enlaces originales por conveniencia, apuntando a noticias circunstanciales asociadas a
cada párrafo
2 En inglés, el enunciado es más conocido, “sharing is caring”

descargan? Aparentemente, Matza y Sykes también tienen una explicación para eso.

Negación de daños. El acusado justifica su actuar porque cree que ningún daño ha sido causado
por su acción. Esas grandes compañías no necesitan más dinero ¿O si?
Pero compartir es querer ¿Cierto? Bueno, tal vez, aunque también hay una teoría sobre eso.

Apelación a una mayor lealtad. El acusado cree que su “crimen” fue para bien, con efectos
positivos a largo plazo. ¿Puede ser el enriquecimiento de la sociedad gracias al compartir cultura?

Jugando al abogado del diablo, pregunté si las obligaciones morales de una persona bajo esas instancias
siempre debían estar alineadas con la ley.
Por ejemplo, si una ley existe hoy y es abolida mañana, ¿Deberían las personas cambiar sus valores
morales para ajustarse a la nueva normativa? ¿Podría la justificación de un crimen hoy ser el conducto para
legalizar esa actividad posteriormente? ¿Son todas las leyes necesariamente morales, o tenemos la
obligación moral de hacerles frente?
La mayoría de los que obtienen contenido gratis de la red no necesitan justificar su actuar ante nadie. Ellos
hacen clic y ahí rara vez hay un posterior debate sobre moral.
Sin embargo, eso no significa que ellos no jueguen limpio. En Torrentfreak comenzando la semana,
estuvimos discutiendo sobre la nueva película “Downloaded” que hablaba de la historia de Napster. Las
calificaciones no eran buenas y ninguno de nosotros la había visto aún, pero pudimos hacerlo.
A pesar de su disponibilidad en docenas de sitios de torrents, Ernesto3 puso de su bolsillo y trató de
comprarla de Amazon. Le informaron que no estaba disponible en su localidad. Ciertamente, los creadores
de la película no habían aprendido mucho.
Eso muestra que la gente puede y quiere “hacer lo correcto”, pero para poder sacar provecho de ello, los
proveedores de contenidos también deben poner de su parte. Es fácil para Matza y Sykes decir que esos
problemas sociales están meramente intentando acomodar conciencias con sus negaciones, pero sus
“excusas” en el campo del compartir archivos son indicadores importantes de donde reposa su moral.
Así tal vez si todas las excusas dadas por los que comparten archivos desaparecen (haciendo que los
contenidos estén disponibles, no ser corporaciones codiciosas, sin hacer lobby hacia leyes agresivas que
causen conflictos con las normas sociales), parece que nos dejaría en una situación bajo la cual mucho más
gente podría comprar libremente.
Ya sea que eso sería a través de la culpa o simplemente porque sus requerimientos de servicio (perdón,
excusas) han sido dados para no estar aquí ni allá. El contenido puede ser comprado y después de todo,
¿No es esto por lo que están peleando?

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Ernesto Van Der Sar es fundador de Torrentfreak y es holandés. https://torrentfreak.com/about/