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La Esquina indiscreta

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La Esquina indiscreta

La esquina indiscreta

Luis Ernesto Romera

4 La Esquina indiscreta Obra registrada en Safe Creative ISBN : 120-40-1140-184-2 Título: La Esquina Indiscreta Autor: Luis Ernesto Romera Idioma: Castellano Editor : Free-Ebooks Impreso en España / Printed in Spain .

Luis Ernesto Romera . como simular ser un mendigo solo para conseguir ver a su amor secreto. e interactúan. Un loco plan de acercamiento lleva al protagonista a moverse entre situaciones de lo más absurdas. muchos de ellos de alguna manera serán piezas clave en el inesperado final en el que la verdad jugará un papel clave en el desenlace de la historia. un tímido deportista venido a menos y sin futuro y una joven economista con grandes aspiraciones. Berenice. En medio de todo esto. Pero no es la típica historia romántica. sino que se trata de un amor vivido en silencio y movido por el lenguaje de las miradas.5 La Esquina indiscreta Síntesis “La esquina indiscreta” es una curiosa y rocambolesca historia de amor entre Ludovic. varias historias paralelas de personajes que se mueven por la esquina donde ambos confluyen y que de una manera u otra llegan ser observados desde la esquina indiscreta.

6 La Esquina indiscreta .

Aquí estoy recordando viejos tiempos en los que esta bancada era mi vida o más bien donde pasaba la mayor parte de ella. es poder salir indemne para poder contarla. ya que la historia que les voy a contar. una iluminada primavera. así que por eso la contaré en tiempo presente. que hace pensar que quizás la vida de uno a veces es manejada en una dirección. ahora puedo presumir que estoy en el desenlace. ridícula incluso absurda. pero en una dirección inexorable y rígida. pero para llegar he tenido que protagonizar escenas de las que no me siento precisamente orgulloso. pues preste atención el lector. como una proyección cinematográfica. Yo suelo llegar un poco más temprano. es mi historia. Me presento. rocambolesca. En realidad todo fue sucediendo casi de forma casual. aunque al fin y al cabo mi experiencia la viví buscando lo mismo que estos. tal como la viví día a día y tal como se presentó. que todavía sentado aquí. más bien todo lo contrario. o el típico galán de una novela. pues no me consideraría precisamente un atractivo príncipe.7 La Esquina indiscreta La mañana está entre soleada. Así que sin más dilación allá va mi relato: -Bien. les contaré una historia que si bien les puede parecer patética. he ido a mi banco que está al otro lado de . así que si la puedo contar es una victoria para mí. parece que aún no ha concluido esta etapa de mi vida. Siento tan cerca mi pasado. Bien. aunque con alguna bruma que por lo menos aleja el calor insoportable de este mes de Mayo. ni en ninguna novela romántica que se preste. posiblemente nunca la encontraran en ningún cuento de hadas. con un inicio y un desenlace. mi nombre es Ludovic. que es como si todavía estuviese viviendo esa experiencia. ni en ningún libro de aventuras. No estoy orgulloso de ella. pero lo importante en una situación. Los cambios en mi vida han sido tan drásticos y veloces. en la que las nubes apenas han estropeado ese bello cielo que ilumina la ciudad. un extraño mayo que por unos días había adelantado el verano en la ciudad. me encuentro en primavera. pero hoy me ha tocado ir a cobrar la paga. ni héroe de leyenda.

donde al parecer se dan cafés con cruasanes exquisitos. No obstante. me pongo en el mismo sitio en la esquina de rué D´alesia. siempre estoy aquí. con una peluca y un viejo gorro de lana negro. Uno tiene que guardar su intimidad. Llevo varios meses haciéndolo. no sé ni a que se dedican ni quienes lo llevan. el numero 10 de la calle. cuando por la zona hay la visita de alguien importante nos desaloja y nos envía a otros lugares. desde esta esquina justo frente a un prestigioso Banco. cuya ventana da a Alesia por encima del Banco. como todos los días. puedo observar otros locales y portales. en las que hay un bufete de abogados en la tercera planta. después alcanzo a ver una frutería y una tienda de ropa como siguiente local. en el Boulevard Haussman. Alguna vez la gendarmería. aunque ya convertida en la Avenida de Friedland. recibiendo lo que me cae en la gorra que pongo en el suelo. En la segunda planta. me bajo a dos paradas de aquí. para dar la apariencia de venir andando y que la gente no sepa de donde procedo. en realidad estoy de lunes a viernes. Bueno he dicho todos los días. a algunos incluso los encierran bajo cualquier excusa para dar una buena apariencia. ocupando toda ella.E. me quito de en medio para no enfrentarme a la humillante redada. con . que une el boulevard Brune con la Av. después un edificio de oficinas. una oficina que solo pone las siglas I. pues la dignidad y la salud las perdí hace mucho tiempo. pero en metro se llega en 10 minutos hasta donde yo me encuentro ahora.8 La Esquina indiscreta la ciudad. sentado en un banco de la esquina. que va a parar al famoso Arco del Triunfo. yo cuando las veo venir. por ejemplo en la rué D´Alesia a mi derecha justamente después del banco hay un portal. Así que allí me veo. Y en la primera planta una pequeña clínica de un medico y al lado un dentista. al lado un despacho de Brókeres de bolsa. Justo encima del Banco hay una ventana que parece la única vivienda del edificio. Es bastante lejos de aquí. que el fin de semana toca descansar de la rutina. que hasta ahora es un misterio. que va a la torre de Montparnasse. Lo que hay después no me interesa pues está más allá de mi vista. luego hay una cafetería. con la rué des Plantés. Berlitz muy frecuentado por cierto. En esa calle se encuentra una tienda de sellos y libros antiguos para coleccionistas.S.T. Al lado izquierdo viendo hacia el Banco está la rué Des Plantes. du Maine. Pero salvo esas pocas excepciones.

He sido deportista casi de elite en mi ciudad natal. aunque todavía la puedo esconder. No olvidaré jamás aquel momento. y no necesito vivir de la caridad. sobre todo recuerdo muy bien la primera. en el departamento de Aude. pero yo nunca accedí a su invitación por el sentido de la responsabilidad. se que ella sonrió sonrojada y no me quitaba los ojos de encima. el de alguien más joven. yo no me atrevía a ver la cara de la chica. ya estaba empezando a ganar etapas. nunca he tenido oportunidades y durante la época de deportista menos aún pues me concentré en ello de tal modo que no salía. Pero el calor ruborizarte que sentí en mi rostro al darme cuenta de mi torpeza hizo que en cuanto terminó el protocolo abandonara aquel lugar. en realidad no soy así. Y aunque parezca sucio y desaliñado. las veía tan inalcanzables e inexpugnables. hasta ganábamos carreras. y me dedicaba al ciclismo profesional. zona muy montañosa. pues los años lo hacen a uno adquirir más despensa abdominal. Aunque todavía no había llegado el momento más álgido de mi carrera. mis compañeros del equipo muchas veces me invitaban a ir a discotecas o a conocer chicas. una etapa de montaña que acababa en un pequeño pueblo llamado Laucane. pero no nos pusimos de acuerdo en los cruces de mejillas y nuestros labios chocaron accidentalmente. pues aunque me veo aquí pidiendo. delgado y alto. sobre todo cuando estábamos en carrera.9 La Esquina indiscreta una ventana casi siempre cubierta por una persiana azul interior. no podré olvidar aquel momento tan inolvidable. ya tenía sponsor. En el fondo era por el complejo de inferioridad que me entraba al enfrentarme a las mujeres. no lo hago por necesidad. no sin antes soñar esa noche sueños confusos. y sentía envidia de mis amigos que se desenvolvían . aquella fue la primera vez que besé a una mujer. Carcasona. con barba de tres días. Aunque parezca mentira. mi aspecto es como. Yo siempre he sido muy tímido con las mujeres. aunque tengo 33 años. por el que no se puede ver que se cuece dentro. Bueno últimamente ya no tan delgado. Bien. bueno en realidad se trataba de la azafata de la carrera quien me entregó el premio y además fue involuntario. Si. pues iba a ser en la cara. aunque está feo decirlo. era de un equipo de una importante multinacional. en realidad soy pensionista temporal. en el Tour de Montpellier.

tuve 2 años de operaciones y confinamientos en casa. era una pequeña carretera comarcal. admiraba ese don que yo creo no poseer. Al principio tenía visitas de todos. así que por fin se me concedió invalidez parcial y a vivir de la seguridad social y de los ahorros conseguidos sobre todo por la indemnización del accidente. solo recuerdo que el vehículo venía a alta velocidad frente a mí haciendo giros muy extraños. hasta que un accidente por culpa de un conductor borracho. para ese tiempo era soltero. de hecho dado que los entrenamientos y la base del equipo se encontraban en Montpellier tenía un apartamento allí y . Así que económicamente no me puedo quejar. como sigo siendo ahora. no me gustaría nada tener que depender de otros y menos del estado toda mi vida. Mis piernas quedaron destrozadas por múltiples partes. truncó mi carrera. Después del accidente. Abandonada obviamente la carrera de ciclista. seguía ganando carreras y a veces sustituía al jefe de grupo cuando este no corría. Por supuesto no significaba que no me fijaba en ellas o que no me atrajera el sexo femenino. hasta que al parecer según me contaron perdió el control y me llevó delante. después solo recibía visitas de mis padres y alguna que otra nota de alguna admiradora que ni siquiera ponía su nombre. en realidad siempre he sido muy enamoradizo. Soñaba con el día que iba a ser la estrella del equipo. posteriormente hasta se me hacía difícil hasta caminar. Todo parecía muy prometedor en mi vida como ciclista. Siempre he sido muy independiente. pero siempre he dicho que esta situación es temporal. sobre todo en mi edad de estudiante. con el tiempo me dediqué a otros empleos. sobre todo al saberse que jamás podría volver al ciclismo profesional. luego en la de deportista como ya mencioné antes solo estaba enamorado de la bicicleta. pero luego la rutina se encargó de que encontraran un sustituto en el equipo. Al mismo tiempo que la vida me dio la espalda. recibía cartas de ánimo. pero las secuelas del accidente me persiguieron y pasaba más tiempo de baja que trabajando. las heridas internas fueron tan graves que estuve 6 meses hospitalizado. hubo momentos en los que me atraían hasta tres al mismo tiempo. Sucedió en un entrenamiento rutinario en Albi.10 La Esquina indiscreta tan bien entre las féminas. parece que mi equipo y mis compañeros también.

pero me llamó la atención por su belleza particular. sobre todo por mis padres para que no se preocupen y no piensen que me voy a quedar el resto de mi vida con ellos. aunque no me va tan mal así y ellos no me echan en cara nada de esto. por ello el volver a casa a depender de mis padres fue muy difícil para mí. Lo que si sucede es que la vida de alguien que no trabaja puede llegar a ser tan aburrida que puede convertirse en un tormento. Era consciente que podía caer en las garras del alcoholismo. tengo muy mala memoria y no recordaba de qué. al principio me dio la impresión de haberla visto antes. En cierta ocasión iba andando sin saber a dónde. allí empecé a observar. Me abandoné. sus ojos verdes profundos. deambulaba sin rumbo. Pero sin rumbo ni nada que hacer todo mi mundo estaba a punto de derrumbarse. por ello corté por lo sano y me prometí a mi mismo no pisar un bar nunca más y el caso es que hasta ahora lo he cumplido. cuando descubrí por casualidad cual seria a partir de ahora mi ocupación. para que no sufran por mi les digo que estoy trabajando y por ello me he establecido un horario estable de entrar y salir de casa. poco después de recibir la indemnización. Pero no quiero que esta situación se alargue. nos hablaron de una famosa clínica-gimnasio para rehabilitación. Yo la empecé a esperar para verla pasar y a veces . Fue una de las razones por las que nos mudamos a París. pero aparte de ser mal fisonomista. Después a eso de las 11:00 salía con otra compañera suya a la cafetería Berlitz de la rué D´Alesia. así que nos mudamos a una casa que un pariente nos arrendó. con maquinaria y técnicas muy modernos. Me llamó la atención una joven de mirada como asustada.11 La Esquina indiscreta vivía solo. salía y se dirigía al edificio de oficinas de la rué des Plantes y subía a su trabajo. pero cálida. su boca más bien pequeña. no salía. empecé a frecuentar bares y bebía demasiado. Como vivo con mis padres. y me senté a descansar en el banco que hay cerca de la esquina D´Alesia con Des Plantés. una bonita figura y una apariencia de seriedad y responsabilidad. después de 20 minutos volvía a su oficina. dependiendo de lo concurrido que estuviera el banco. me sentía inútil. Estaba a punto de la desesperación. no tenía amigos. Entraba en el Banco que hace esquina entre las dos calles y después de unos 15 a 20 minutos.

12 La Esquina indiscreta entrecruzamos miradas. pensando que podía ella trabajar en la oficina de brokers de bolsa. Todos tenemos ese sexto sentido cuando alguien nos mira. pero de pronto ella se volvió hacia su amiga. le comentó algo y su amiga miró hacia mí. Pensé rápidamente en olvidarla sin más. con sus penetrantes ojos verdes. hubo un cruce. Empecé a arreglarme un poco más y a veces para disimular me ponía a leer un periódico de economía. las acciones que suben y bajan. que es donde pienso que . pues creo que se dio cuenta de mi presencia. aquello reconozco que me ponía muy nervioso. que mas que cruce fue una conexión visual. que si suben la plusvalías. en fin toda una serie de términos económicos. ¿Cómo poder abordarla? Jamás me había atrevido a hacerlo con nadie. me miró y yo ya no se que estaba sucediendo. pero mis ojos se clavaron en los suyos y viceversa. que si el IPC de Abril. la prima de riesgo. su expresión. ni siquiera en lugares donde el abordar a una chica es lo normal. me parecía como un idioma distinto. sentí casi como si se hubiese detenido el tiempo. cuanto menos en la calle a una desconocida. También noté como en cierta ocasión. que si los dividendos de los bancos. Cuando presentía su presencia bajaba un poco el periódico y la observaba. pero algo debía hacer para parecer interesante. Realmente nunca me he interesado por las finanzas y de matemáticas no fui muy bueno. cuando volvía de la cafetería. por ejemplo. en cierta ocasión note que ella volvió su mirada hacia mí. Se fueron hablando y seguro que ya no podía pasar desapercibido para ella. mientras le hacia el seguimiento que yo calculaba que era disimulado. ella pasó y volvió su rostro hacia mí. aquellos ojos. Parecía presentir cuando la observaba y rápidamente se volvía. había ventanales con los cristales oscuros en la oficina de Brokers. pero ella parecía que lo tenía más acentuado. Temía que ella estuviese observando desde su oficina. con los que me topaba. No entendía nada de lo que allí ponía. en definitiva estaba seguro que al día siguiente repetiría. pero al llegar a casa no podía borrar de mi mente su rostro. yo no quería ser esta vez el primero en esquivarla. quizás esperando un saludo o simplemente porque la seguía con mis ojos hasta que pasara para verla por la espalda y ella se sentía observada. no sé cuanto duró aquel cruce directo. puesto que el edificio donde entraba tenia ventanas que daban a la rué d´Alesia justo encima del Banco.

constantemente miraba hacia atrás. pese a nadar entre las multitudes de cabezas que bajaban y subían por la misma calle. tomaba el metro y volvía a casa. era difícil que no se diera cuenta de mi presencia. un joven me preguntó la hora y eso me despistó. detenida mirando fijamente. pues soy bastante alto como para resaltar entre muchas personas. antes que abrieran las oficinas. pero en aquella ocasión ella salió mirando a la derecha como buscando algo. Y una de dos. pues la rodilla derecha apenas la podía doblar de forma natural. en por lo menos dos ocasiones en las que la seguí. Al siguiente día observé que bajó con un grupo que no hacían más que mirar a todas partes y sobre todo hacia mí. no sé cómo. no podía ver yo desde fuera lo que ocurría dentro. así que desistía. Normalmente me escondía de su vista cerca del Banco o a veces cruzaba al otro lado de la rué d´Alesia y desde la otra esquina la veía. después regresaba. no supe disimular y me quedé quieto. así que temiendo que ella me viera caminar. yo me sentaba en la banqueta que está enfrente justo de la entrada. pero pareciendo tener un sexto sentido o como si notara mi presencia. pero por otro tenía un miedo atroz a ser rechazado. Así que empecé a llegar al lugar tan pronto como podía. hasta el siguiente día que lo volvería a intentar. justamente cuando levanté la vista. yo me quedé sin reacción. De hecho. cruzamos las miradas.13 La Esquina indiscreta ella trabaja. por un lado quería darme a conocer. así la podía ver llegar y después me daba algunos paseos por la rué D´Alesia. después regresaba a eso de las 15:00 para verla salir. Para la hora de su entrada habitual al Banco. Las cosas se ponían cada vez más difíciles. lo mas a la derecha posible y me levantaba justo cuando ella regresaba de la cafetería Berlitz. lo noté en cierta ocasión. o eso me parecía a mí. con su rostro entre asustada y con curiosidad. De pronto desaparecía como si la tierra se la hubiese tragado. General Leclerc. se iba dirección norte por la rué des Plantes hacia el Boulevard Brune y se alejaba entre las multitudes. En cierta ocasión quise seguirla. Y llegaba hasta la Av. para ese tiempo todavía cojeaba y andaba con cierta dificultad. El caso es que ella se había dado cuenta que la esperaba a su hora de salir del trabajo. pero siempre nos encontrábamos con la vista. o salió rodeada de sus compañeros como . ella estaba allí. mis andares llamaban la atención y podía ser eso suficiente para ser rechazado por una saludable joven.

la idea poco a poco iba ganando puntos en mi mente. sin que ella se percatara y tomara medidas que yo no podía ni sabia controlar. por un lado. pero yo voy a ver a mi chica cuantas veces quiera y quizás incluso hasta escuche su voz. sabía que era un amor imposible. Realmente no pude verla ¡¿Que puede estar pensando de mi?! ¿Creerá que soy un maniaco sexual que cualquier día la secuestraría? Desde entonces decidí cambiar mi estrategia. llegan a distinta hora. el vigilante del banco no me quita ojo. Quizás piensan que estoy vigilando y controlando cuando llegan los del furgón blindado. ella joven atractiva con un buen empleo. agotado por las muchas dificultades de la vida. mientras yo.. nunca repiten. maltrecho de salud y con muy poco amor propio. veras. a veces incluso lo veo hablando con alguien de dentro y este vuelve la vista hacia mí. No. con estudios. ¡Cuánto deseo eso! -escuchar la dulce voz que debe salir de esos labios finos pero cuya forma. pero debía hacerlo desde una situación segura. sin trabajo ni metas. ¡Eureka! Eso es pensé.14 La Esquina indiscreta guardaespaldas o no estaba allí. es que soy agente especial y vigilo vestido de camuflaje. un inservible. No me importa que me vean los demás con pena. lo cual les obligaba a dar algo. Observé como de vez en cuando pasaba algún mendigo al que la mayoría de las personas preferían ignorar. desarrollada como persona. que es aun más inverosímil. de hecho miraban para otro lado para que no cruzaran su mirada con él y les diera lastima. si me visto como un mendigo podría incluso acercarme más ella y observarla de cerca . roza la . Por ello últimamente los del furgón. controlando cual ladrón cuando haya menos gente y cuando tienen la caja abierta.. se te acercan y te fijan la mirada para que les prestes atención y pedirte. O le digo la verdad. ese cuento no se lo creería ni un niño. ¡Pero un momento! ¡Eso es una locura! ¿Cómo voy yo a estar vestido como un pordiosero? ¿Y si alguien me reconoce? ¿Qué explicación le voy a dar? Les diré mira. ¿Qué podría yo ofrecerle? Así que concluí que lo único que podía hacer es conformarme con su contemplación desde la distancia. como hacen los que piden en las calles. rodeada de amigos y toda una vida llena de metas y esperanzas. con lástima o con asco.. Por otro lado aunque descabellada.

en el metro me seguían los gendarmes. seria para mí la mayor humillación. No fue fácil. por ello decidí . pues al transcurrir de los días había el peligro de que alguno de mis vecinos se diera cuenta de mi cambio de ropaje. salí dispuesto a mi primer día en este humillante pero digno trabajo. también una peluca con pelo más largo y despeinado. Por ello tenía que buscar una manera de camuflarme sin que nadie y por supuesto mi chica me reconocieran. No quiero más de ella. me estaba convirtiendo en el blanco de las miradas. Arrastré la ropa un poco por la calle para ensuciarla y me la puse escondido en un cuartillo de un portal de un edificio medio en ruinas en la calle cercana a mi casa. los compañeros de la joven y últimamente alguien que desde una ventana del edificio justamente encima del banco. me planté un gorro de lana que me cubría casi toda la cabeza solo sobresalían los despeinados pelos de la peluca. o más llamativa pero a la vez inofensiva. abría sigilosamente la persiana azul y en el momento en que yo alzaba la vista la cerraba rápidamente. pero a mí con estas pintas era casi al único y siempre me seguían. ya no me sienta vigilado por unos y por otros y sea yo quien pueda desde mi invisibilidad visible vigilar y observar a los demás.15 La Esquina indiscreta perfección. ahora pasaré totalmente desapercibido. Pero la idea de verme vestido con andrajos y que alguien al pasar me reconociera. Bien. Quizás ahora con otra personalidad menos llamativa. Otro inconveniente que tuve que afrontar fue donde cambiarme. ella es libre y solo me conformo con acercarme a la joven y dulce mujer de mis sueños aunque sea siendo invisible. sería algo que debía evitar a toda costa. A partir de aquel día mi vida cambio y tenía ya una actividad aunque pasiva. Por otro lado el disfrazarme me libraba de las sospechas que levantaba de estar mirando hacia dentro del Banco y que el vigilante no me quitara ojo. Además últimamente también me sentía observado por todas partes. compré una barba en una tienda de disfraces cercana. desde el banquero. Busqué ropa arrugada de mi padre que mi madre guardaba para arreglar porque tenía algunos descosidos. y pese a que casi a nadie se le pedía el ticket. Su cara radia tanta paz y sé que solo observando de cerca ese bello rostro podré estar tranquilo. -me dije-. estaba claro que no solo yo era observante. pero para mí. con sentido. Cual superman disfrazado en un abrir y cerrar de ojos.

El tono de su voz me pareció como una brisa suave. salía de mi portal con ropa normal y cogía el metro con mi normal indumentaria y busqué cambiarme cerca de mi lugar de “trabajo”. entre Losserand y Chateau a unas 4 manzanas más arriba de Alesia. y salía convertido en Ludovic el pordiosero. cuando la joven salió del Banco. cuando me acercaba al punto de encuentro había un portal casi abandonado. -No te preocupes amor mío otra vez será. el jefe de sección de la oficina de correos del centro. Cuando el frio arreciaba y eso . por lo tanto ese sería mi punto de cambio. el vagabundo. llevaba una mochila con la ropa de camuflaje. el sin techo que pediría en la esquina de la rué des Plantes con D´Alesia.16 La Esquina indiscreta cambiar de estrategia. entraba siendo Ludovic. como escuchar el sonido de un riachuelo en un desierto. el vigilante del Banco ya no me observaba. Encontré un sitio ideal. me picaba y en los días de más calor era insoportable. era el numero 4 de la rué Didot. como esperando que yo le respondiera. solo permanecí por espacio de 2 horas. Noté que no salía ni entraba nadie de allí. mi cogerá ayudaba a dar más lastima y simular mi situación y más importante aún. solo noté que mi corazón latía y escuchaba su bombeo a ritmo acelerado. Pero no fue eso lo que me hizo repetir. esta vez me puse cerca de la entrada y me ignoró. Lo más difícil de llevar en mi indumentaria era la falsa barba. le extendí la mano para pedirle y escuché: -Lo siento no tengo suelto. Al siguiente día. ahora para pasar más desapercibido debía cambiar mis costumbres. -pensé decirle-. Que voz tan dulce cual melodía llegó a mis oídos. no me reconoció. primero tímidamente. Desde el primer día que me acerqué. pero cuál fue mi sorpresa que recibí por lo menos 15€ en moneditas en tan solo ese corto espacio de tiempo. Lo dijo como rogándome la disculpa. me limité a verla desde el suelo donde me senté en la esquina al lado de la banca donde antes me ponía. era un viejo edificio con muy pocos vecinos. podía moverme de un lado a otro y no esforzarme por caminar normal. entre las 8 y las 8:30. sino el ver como las cosas cambiaban por completo. es más. Por supuesto ni una sola palabra salió de mi boca. justo el tiempo en el que yo llegaba. que era lo que les había dicho a mis padres que consistía mi trabajo. fue todo un éxito pues pude escuchar su voz.

pues cuando la amable viejecita se fue. En fin. recurría a un chubasquero. Es curioso pero aquel día de nuevo noté que había vuelto el vigilante misterioso de la ventana de encima del banco. pero desistí pues podía levantar sospechas. justamente quince minutos después viene la ancianita con el bocadillo y un zumito pequeño de tetrabrik y en ese preciso momento debió salir ella del Banco. aunque por dentro pensé: “que se aparte esa vieja”. por lo tanto debió salir justamente en ese momento. se camuflaba entre las persianas de laminas que las subía sigilosamente. Ahora podía verla desde otra perspectiva. los días de lluvia eran insoportables. la cosa cambiaba. Bueno cuando salga será mejor. de prisa. pero era tan rápido que en cuanto me daba cuenta cerraba rápidamente la persiana. La amable pero inoportuna viejecita me preguntó que si tenía hambre. pasó más de una hora y nada. Pero lo compensaba el poder tener a mi alcance a mi amada desconocida. no podía ser descortés. a falta de 5 minutos me levantaré y me acercaré al Berlitz que ella frecuenta y mientras llega con su amiga voy andando en su misma dirección en paralelo con ellas. así nunca he podido ver quién es. que desde mi: Esta vez para evitar que ocurriera lo mismo. pero dije que sí. Jamás había tardado tanto dentro del Banco. Es al único al que no controlo desde mi puesto de vigilancia. yo apenas presté atención a sus palabras. así . encima tuve que darle las gracias. Sabía que estaba dentro pues llevaba aquel vestido azul que se lo había visto en otra ocasión. Ahora debía esperar hasta las 11 para volver a verla.17 La Esquina indiscreta era la mayor parte del año. Al día siguiente tramé un nuevo plan. Estuve por levantarme y acercarme para ver si seguía dentro. y que si quería me podía bajar un bocadillo y algo de beber de su casa. de prisa. pensé. Me sentía derrotado y solo pensando cómo es posible que una buena obra se convierta en una faena y un estropicio. pero mira por donde este no era mi día de suerte. aparte de que me sería difícil reconocerle pues lo hace detrás de una ventana y con la luz apagada. pero el agua me subía desde el suelo y siempre terminaba calado hasta los huesos. además no la veía dentro. Perdí la oportunidad de ver a mi chica entrar en el Banco. total para lo que me va a dar. tuve que recurrir al papel para soportar las heladas. Siempre seguía igual método. aunque esta vez al entrar tuve la mala suerte de que una viejecita se interpuso y se agacho a darme algo de dinero.

que me bajará las comisiones sino cumplo con mis objetivos.. ¿te has dado cuenta lo que me ha dicho el muy canalla? -refiriéndose al jefe supongo-.18 La Esquina indiscreta podré escucharla hablar. en el próximo me bajará las comisiones y como yo digo. ansiando que saliera la que yo esperaba. . ¡Que se las baje él. que como no cumpla mis objetivos este mes. tan solo le siguen la corriente. tenía que arreglármelas de alguna manera para averiguar su nombre y su edad. pues es un martirio escucharla por más de 15 minutos. Entonces alguien preguntó: -¿Ha bajado ya Sussette? -¡Esperadme! -escuché que decía una voz desde dentro del edificio. Pero esta vez pensé: A la salida del trabajo a eso de las 3 me pondré cerca del portal donde están las oficinas y al menos la veré salir del trabajo. que tampoco está cumpliendo! ¿Tú qué dices?. por supuesto como no. Lo curioso es que después del “¿Tu qué dices?” No espera que la otra persona responda. ¡Qué paciencia tiene mi chica! –pienso al ver la escena repetirse casi todos los días Al salir de la cafetería la conversación seguía el mismo monologo: -No te digo.Aquella voz me resultó familiar. así que abrí bien los ojos. la típica persona que no escucha. puntual a la cita.. -Es que no es justo. Eileen. solo habla y siempre tiene algo que contar y que además se repite. por la mañana la viejecita. ¡Qué mala suerte tengo! Su amiga era una charlatana. Primero veo salir a su amiga con otros compañeros. pues escuché casi las mismas palabras al entrar y al salir de la cafetería. Al día siguiente tuve la misma mala suerte.. y después la amiga erre que erre con lo de las comisiones. ¡Que se las baje el que tampoco está cumpliendo! ¿Tú qué dices? Es la típica habladora que se repite y no se da cuenta que los demás llegado un momento no la escuchan. ella con su monologo. mi chica solo lograba decir si de vez en cuando. ¿Pero como lo haría? En aquella primera tentativa solo escuche a su amiga que cual locomotora llevaba la conversación. aunque supe cómo se llamaba esta. sino que sigue con su retahíla.

Entonces salió ella. que precisamente se llamaba Sussette. la vi dirigirse por la rué des plantes hacia arriba. la que yo esperaba.19 La Esquina indiscreta El nombre Sussette me gustaba. pero empecé a leer uno de los temas que me llamó más la atención. noté como si de una de las ventanas de arriba alguien me estuviera observando. Así que no pude coger el autobús de las 8. se cerraron las cortinas en el momento que alcé la mirada. pues tenía tiempo de sobra. más o menos el camino que yo tomaba después para dirigirme de la rué Didot a mi lugar de cambio. Es curioso que cuando llegué al número 4 de Didot para cambiarme. así que estuve escuchando un poco. Así fue. bueno las acepto y así tengo algo que leer en los momentos más aburridos de la espera. -¿Te llevamos? Vamos de paso. pero que decepción detrás salió la que por lo visto se llamaba Sussette. pero en aquella ocasión no le di más importancia al asunto. una mujer madura de unos 50 años bien arreglada. pues por mi timidez nunca le dirigí la palabra. -preguntó dirigiéndose a mi chica-. Al día siguiente volvía a mi puesto de vigilancia. -Date prisa Sussette. esta vez no a las 8:15 como normalmente. -probablemente la voz de su marido que la esperaba en el auto-. No obstante desde entonces no puedo evitar . Claro para evitar sospechas decidí que no sería prudente seguirla. Susi. por esa causa llegué casi 10 minutos tarde. Yo pensé. que nos esperan en VIP. me plantearon un tema que me llamó la atención. que venía detrás. no importó. fue la primera en mi carrera de amores secretos que no conducían a nada. la esperaba un tal Olivier. sino 15 minutos después. pero que no era mi tipo. a lo que ella respondió: -No os molestéis yo vivo aquí cerca. había tenido de pequeño en el colegio una compañera de clase que me gustaba. Así que esta vez me quedé sin saber su nombre. llego en 5 minutos. ellos me ofrecieron dos revistas pequeñas de tipo religioso. así que la vi alejarse confundiéndose entre las muchedumbres. pero si pude averiguar que no vivía muy lejos. me despedí de ellos. si. le decían. decidí coger el autobús número 15 que me dejaba más cerca de Didot. Al salir de mi casa cuando me dirigía a la parada del autobús. aunque yo alegué que tenía prisa. una calle antes me abordaron dos jóvenes muy amables. menos yo que nunca pronuncie su nombre para llamarla.

debía madrugar para ir a dar pedaleadas. llegaba y levantaba la persiana de su negocio. me hacia 30 o cuarenta km por la mañana y otros tantos por la tarde. empezaba a sacar las cajas de frutas y en ese momento pasaba un niño dirigiéndose al colegio y cogía una fruta sin que el frutero. muy delgada y de rostro alargado. mirar y observar. que debía. Abelard que se ve que salía muy temprano a sus entrenamientos. y hasta en alguna ocasión. Entré en el portal y me cambie tan rápidamente como pude. sé que no iban al instituto porque en varias ocasiones los vi volver al portal a eso de las 9:45 y subir juntos. pero si me ven entrar y salir puedo levantar falsas sospechas. pero se citaba con un chico varios años mayor que ella y se iban juntos con las mochilas. un melón. pero con muchos gestos de su padre. se diera cuenta de ello. Ignorantes de que su queridísima hija. noto que no soy el único. pero le he visto coger naranjas. Vistiendo como un mendigo. que solo apartan su mirada cuando están relativamente cerca. a eso de las 9:15.20 La Esquina indiscreta mirar hacia arriba por si acaso alguien estuviese vigilando mis pasos. ocupado con poner en orden todas las cajas. Sé que hay pocos vecinos viviendo allí. Su descanso era breve pues a las 9:00 salía de nuevo con su perro a darle el paseo diario. como si de un tic se tratara. así cada día cuando no había carrera. Antes de llegar la misteriosa joven que cautivaba mi atención. quizás para la despedida del curso. no vienen solo de los niños. Esta vez el niño cogió una manzana. me dirigí después a mi puesto. Como me recuerda mis tiempos de deportista de elite. los andares y el rápido parpadeo de los ojos. Posteriormente diez minutos después. dada su edad ir al instituto. melocotones. Ellos se iban por la rué d´Alesia y cruzaban para luego coger un coche azul por el que se dirigían al trabajo. Desde que me dedico a mirar. las miradas descaradas y curiosas hacia mi persona. mandarinas. sino de muchas personas. eso sucedía casi todos los días. salía del portal una jovencita adolescente. He podido reconocer a sus padres quienes bajaban juntos. Nathalie. hay muchos cuya dedicación es ver. la chica tenía la cara de su madre. por ejemplo el frutero Bertold. . solían pasar otras cosas interesantes. plátanos. Posteriormente llegaba de correr un joven deportista. llegaba sudando al portal y subía corriendo las escaleras. Así el niño tenía la merienda asegurada.

en definitiva. mientras tú allí como un mendigo. una vez vendidas siempre son reformadas casi por completo. . le dejan algo y el les indica donde vive. siempre escondido detrás de sus gafas oscuras no logro ver sus emociones. el es de los primeros en abrir su negocio. quizás las guarde para sí pero la verdad es que poco cariño muestra a Clarie. Laurent sale corriendo y choca accidentalmente con Paul. Aun así creo que hacen buena pareja y será un feliz matrimonio. allí se encuentra con su amada y bajan juntos a la cafetería y los veo muy acaramelados. un obeso. en él sin embargo. pese a que llevo conociéndoles desde que llegaron al barrio. Pasan las horas y sube Laurent. alguna vez he caído en la tentación de comprar alguna de las exquisitas manzanas. hablando sobre todo ella. a veces más. como diciendo: -Mira aquí estoy yo trabajando y progresando. que si he visto unas cortinas en tal sitio. Desde luego a ella se le ve entusiasmada. en mas de alguna ocasión lo he observado por aquí enseñando diferentes pisos a algunas víctimas de su engaño. ascendiendo. y vendedor de aspiradoras. Son cerca de las 11 y acaba de pasar Charles. Esa escena se repetía una o dos veces por semana. un visitador de casas regular. Pasan por la tienda de Bertold el frutero del barrio. cuando acudieron a la cita con el antiguo dueño. antes agente de seguros. que si has llamado al de los muebles. viviendo de la caridad y sin ningún futuro. sigue mirándome con cara de desprecio. pues las casas. el banquero y pese a que llevo algunas semanas aquí. un segundo piso que da a la rué d´Alesia. dueño por cierto de numerosas fincas en el edificio. aunque esta vez es abordado por una pareja que hablan con él. una joven a punto de casarse que va a preparar seguramente algunas cosas a su apartamento. Para ir al Café Berlitz. haciéndome un nombre en mi entidad. mi fruta preferida. lástima que no me inviten a su boda. que Bertold trae desde Las Halles. Laurent y Clarie. un joven tocado por la droga que baja por la dosis de metadona que recibe en una clínica publica cercana. Charles se cruza con Clarie. un asiduo representante de libros. Una vez que terminan de desayunar. llevan meses arreglando la casa. el novio de Clarie. Después a eso de las 12:00 veo salir a André.21 La Esquina indiscreta regresaba unos minutos después y subía con su novio al piso a jugar a los médicos.

22 La Esquina indiscreta supuestamente será para volver a verse. como si hablaran delante del banco de la calle. A los pocos días veo que llegan poco antes de las 12 y suben al portal. no tardo. porque escucho como le llaman sus demás compañeros. simplemente de oídas. ¿Cómo es posible que todavía no sepa cómo se llama. no es que yo sea un cotilla que me ponga a hablar con las vecinas viejas del barrio. A André porque en mas de alguna ocasión la madre le grita desde el balcón y le llama. ni si está soltera o casada? Lleva anillos pero eso no es muy indicativo sobre todo porque lleva 3. ni su edad. Una hora después les veo salir y detrás de ellos solo unos 10 minutos después a André. es decir para ellos no existo. Conozco como se llama el frutero pues a veces me acerco lo suficiente allí para ver el género y escucho como le llaman las clientes que compran. sé que hay otros compañeros que le tienen envidia porque también sé lo que hablan de él cuando salen a la cafetería. Así en todos los casos. desde que se presentaron a Alain el vendedor del piso que se había citado en mi esquina enfrente del banco. No obstante mi gran frustración es no conocer aún el nombre de la chica que centra toda mi atención y que ha dado un giro a mi vida. saben que soy inofensivo y algunos hasta quizás piensan que soy un rumano o cualquier inmigrante de algún país balcánico y que por lo tanto no entiendo nada. supongo que para hablar con el muchacho. doy las gracias cuando alguien me hecha algo y escucho. debe ser duro para una madre ver que su hijo arruinar su vida de esa manera. Algunos a estas alturas os preguntareis cómo es posible que me sepa los nombres y las funciones y labores de todos lo que pasan por mi esquina. dos en la derecha y una en la izquierda. se todo lo que sucede a mi alrededor en lo que se ha llegado a convertir en mi territorio. de hecho nunca hablo con nadie. solo observo. dado que la mayor parte de la gente me ignora. por ejemplo conozco el nombre del banquero. También conozco a la pareja de enamorados. -le grita él desde abajo y se va a veces dando tumbos-. que . no soy nadie. pues gracias a eso puedo escuchar sus conversaciones triviales. -Ahora vengo. no. Por eso no temen hablar delante de mí. Bien. se que va ascendiendo pues escucho a los que son sus jefes hablando de él. o delante de su perro.

Una mañana que vi entrar a mí chica en su trabajo. si al principio pensé que era casualidad. que sorpresa la mía cuando reconocí las revistas. A veces parece que luchamos para ver quien mantiene mas esa mirada. Las cosas no pueden ir mejor. quizás eso llamara la atención de ella por eso miró hacia mí. Yo de vez en cuando levanto la mirada y sigo sus movimientos y es entonces cuando ella. que me traía mi bocadillo diario. un poco más tarde. Esa es la mejor paga que puedo recibir por mantenerme casi toda la mañana allí. incluso en otras ocasiones se presenta sin ninguna joya. Por supuesto. si pudiera ser posible. los sudores incluso en los meses más fríos y llego a sentir que los latidos de mi corazón se aceleran peligrosamente. y un coche tuvo que frenar para no atropellarlo. y cuando tuve más confianza con ella le indiqué que me trajera el desayuno. a veces. y cuando vuelve es al contrario se vuelve hacia la izquierda. tengo calculada una ruta de ida y vuelta en la que aprovecho para leer. me daba la charlita yo la escuchaba. eso alimenta mi amor por ella. pues el perro de Abelard se soltó y se cruzó la calle donde había visto una rata a la que perseguía. Pero también noté que sucedió algo parecido en otra ocasión. pero de nuevo no puedo tener nada claro ya que justo en el momento de llegar ella. son momentos en los que la adrenalina me sube. Aunque realmente en los días duros de frío invierno reconozco que no soy capaz de aguantar mucho. eran de la misma que un tiempo atrás me dejaron en la calle cerca de mi barrio. pareciendo sentirse observada se vuelve y mira. cuando van al Berlitz también vuelve varias veces su cabeza hacia mí.23 La Esquina indiscreta en ocasiones se los cambia. fui abordado por Charlotte la viejecita. pero cuando ella va al banco mira a su derecha. pero esta vez me traía también algo para leer. note como si buscara mi presencia y hasta que no me encontró no subió. ¡Cuántas personas hay de esta religión y que afán tienen por hablar de sus creencias! –pensé-. estoy notando que me estoy convirtiendo en su punto de mira. Bueno también pudo ser un ruido de un frenazo que hubo en la rué d´Alesia. estos aunque breves pero intensos segundos. Pero a mí me hace ilusión pensar que yo soy el blanco de sus miradas. la amable viejecita accedió y ahora compagino mejor mis horarios. la tierna viejecita Charlotte. muchas veces . lo hacía cada vez que bajaba. más bien suelo refugiare en el metro más cercano .

. que no se si llegó a escuchar. puesto que no quiero sentirme con la culpa de engañar a la gente. pero ella se agachó.. Esas monedas las guardo de forma especial casi cual amuleto. vi su cabellera y el pelo largo caer hacia un lado.24 La Esquina indiscreta duermo y en definitiva descanso de mi duro trabajo. así me siento como un Robín Hood de la ciudad. cosa que hizo palpitar mi corazón como nunca y sudar por todo el cuerpo. por supuesto sin atracar a nadie. seguro venía detrás de mí y me vio entrar en el portal de la rué Didot y cambiarme. entonces la perdí de vista. Si efectivamente. He llegado a conocer a muchos de esos personajes de las calles de París. por las tardes me dedico a repartir todo lo recogido. pensando quizás lo duro que debe ser estar allí tantas horas sin moverse. me observa allí de nuevo. Una mañana. un antiguo boxeador que cayó en el alcohol. se agachó y puso unas monedas dentro de la gorra.. pude ver hasta su escote. Me ha descubierto. que supongo que serán como tantos que pueblan las grandes ciudades. tuve la tentación de hablarle. mi chica se acercaba al Banco. ella pasa. no podré olvidar ese momento. personas que no tienen otra cosa que sus historias. ¿Qué explicación le daría? Intenté mirar para otro lado como si no me diera cuenta de su presencia. otros simplemente las tiran por el asco que quizás les produce mi presencia. pero quizás ella a mi no. como de costumbre. después de verse fracasado y abandonado por su manager y por todos los que le rodeaban mientras era un hombre de éxito. Por ejemplo suelo ver a Bernaud. ¡Qué alivio! fue para echarme unas monedas. ¡Que cerca la tuve! Creo que olí su perfume. es curioso pero se agachó para poner las monedas allí. pero se desvío hacia mí. pero apenas me salió un exhalado gracias. Quizás fue el otro día que al salir de su trabajo me levanté y camuflado entre la muchedumbre la perseguí. hasta que un autobús casi me atropella. su mayor desgracia llegó cuando su esposa se fue con su ex- . Yo me siento con ellos y los escucho. entre los que si son verdaderos necesitados dando a otros pobres y mendigos de mi barrio. cuando veo que llega la hora de la cafetería. cambio de tren en el momento apropiado y vuelvo a mi puesto. Todo lo demás que recibo. así aprendo un poco y me documento sobre sus métodos para aguantar el frio y la inclemencias. pensé. lo doy a los verdaderos pobres de la calle.

con ciertos síntomas esquizofrénicos. que por supuesto el niega. Ella afirma que fue una actriz de cine famosa en los 60. Y efectivamente a los 5 minutos allí estaba. Otras tienen un pasado oscuro y no suelen soltar prenda. - . se hizo amigo de la botella y ahora bromeando dice que esta nunca le ha traicionado. vente a mi casa y te enseñaré la una película en la que Lilie está esplendorosa. Algunos simplemente son personas con algún trastorno. Ahora solo espera que vengan a ella. una jubilación muy precoz. por ejemplo suelo tratar de vez en cuando con Francois. y sin futuro. pero la mayoría es porque no han podido administrar su fortuna. han querido seguir el ritmo de vida que tenían mientras triunfaban sin pensar que la vida solo nos sonríe una vez. pues no está dispuesta a humillarse ni arrastrarse detrás de esos hipócritas vendidos al mejor postor. Algunas historias son demasiadas glamurosas para parecer cierto. cuando te dan la patada. Yo desde luego dudo de la veracidad de su historia. ese es el caso de Lilie.25 La Esquina indiscreta manager y se quedó solo. hasta que se vio en la indigencia. vestida con un sucio abrigo de pieles y con un zapato de tacón. me llama la atención cómo es posible que deportistas lleguen a caer en ese estado tan deplorable. Conocí a varios deportistas. afirma. pero los demás me tranquilizaron diciendo que se le pasa rápido. después se ven en crisis. -Yo he visto sus películas -comenta Leroy. De vez en cuando tiene pequeños y extraños ataques epilépticos. la primera vez que le vi en ese estado realmente me asusté de su situación. asiento con falsa admiración su gran entereza ante su triste situación. nadie te va a recoger. psicológico. a este joven que no llega a los 30. uno de los más sucios y malolientes compañeros que me he encontrado-. pero por sus ideas políticas fue apartada. permanecen callados y simplemente se limitan a comer y escuchar a los demás cuando en los comedores se juntan y todos cuentan sus batallas demasiado conocidas por repetidas. su familia le abandonó cuando empezó a padecer ataques violentos y lo enviaron a un centro del que dice que escapó y ahora afirma vivir libre en la ciudad. bastante deteriorado pero de una marca prestigiosa en un pie y un tenis en otro. pero nunca se lo he hecho ver. volvía en sí y seguía hablando como si nada. Fue de director en director buscando un papel pero ese gremio es muy cruel.

estuve por salir corriendo y olvidarme de toda esta farsa y volver a mi vida normal. Al principio iban juntos a todas partes. que asomándose por el balcón. me lo creo. en su casa de tres habitaciones. También veo a la entrañable pareja de novios Laurent y Clarie que parece que ya están felizmente casados y viviendo en su “nidito de amor”. pues los demás cuartos están repletos de maletas y bolsas con basura. Nunca olvidaré ese día. aparentemente recuperado para la sociedad. Pasan los días y los meses. su rostro ya sin pintar. sigo sin averiguar el misterioso nombre de mi doncella prohibida. al parecer padece el síndrome de Diógenes. y de su novio secreto. parece feliz. Curiosamente Leroy es el único que parece vivir en una casa propia. dije. Por ejemplo aquella adolescente de unos 14 años. con una no disimulada barriga que indica a todas luces su estado. no cabe nada más que el. un tanto diferente. y bastante curado. sale más temprano. pero a juzgar por su rostro no parece ser muy feliz con su estado. me invitó a un café. El terrible olor a muerto y pudrición era insoportable y difícilmente explicable. esta vez para mi asombro. no mas.26 La Esquina indiscreta No te preocupes. aunque más que casa parece un vertedero. un poco mas demacrada. Yo fui una vez. Me alegro por él. Al que si noto con mejor cara es a André. hacia algunos meses que no la veía salir. que se veía con el novio a escondidas de sus confiados padres. según ha ido pasando el tiempo lo veo mejorado. y por su madre. ninguna señal. la veo sonreír de felicidad de ver a su hijo. yo que pensé que me había acostumbrado a los malos olores que suelen desplegar la mayoría de mis actuales amigos mendigos. apenas cambian las cosas. otras veces veo subir a la pareja que ahora parecen muy amigos de él. sale con un maletín y corbata. tratando de evitar y declinar su invitación. Sale acompañada de su madre. ni muy esperanzada con lo que se le avecina. salir juntos y ahora parece que ha encontrado un empleo. pero ahora la dura vida les está plantando cara y tienen que sacar adelante la hipoteca. le llaman estado de buena esperanza. le espera la pareja que siempre subían a su casa y otros más y se va con ellos. . el toxicómano. pero esto supera todo lo descriptible y aguantable para un ser humano. En realidad en los demás aspectos y situaciones del barrio sí que hay cambios.

Eso lógicamente lo sé. Pero sé que no es su hermano. Así parece que no se ven en todo el día. como hacían cuando eran novios. que se la tienen jurado. Ahora salía.27 La Esquina indiscreta trabajando los dos. por ser el culpable de la destitución del anterior director. Charles el ambicioso. la abuelita que sin faltar un solo día me bajaba el bocadillo a las 9:30. Algunos vienen muy bien vestidos. no obstante en el barrio es el joven Abelard. con el rostro serio a pasear a su perro en su silla de ruedas. pues al darse la vuelta y pasar por mi lado pasaron riendo triunfantes de haber engañado al vecindario y sobre todo a su joven esposo. y las mujeres bien arregladas. Esta mañana echo de menos a Charlotte. del cual vuelve a las 2:00 de la madrugada. parece que se ha salido con la suya y ahora lleva la dirección de la agencia bancaria. al toparse con una de las cotillas del bloque lo presentó como su hermano. el corredor de fondo. encorbatados cual representantes. En cierta ocasión lo vi salir con Clarie. sus compañeros son un compendio de enemigos. incluso este . parecen importantes empresarios. Bernard de quien nada se sabe. Es curioso pero ya no sale el de su trabajo para reunirse en la cafetería con ella. es curioso pero la pareja que ayuda a André. justo una hora después que el sale a otro trabajo que tiene de portero de un casino. el cual por cierto después supe que no era deportista. no porque lo haya visto. Se le ve llegar solo y salir solo. solo que un día salió con sus cosas. a costa de una soledad absoluta pues ya no sale acompañado por nadie para tomar el café. Llega a las 10 de la noche a casa. Lleva varios días sin salir y veo muchas personas desconocidas entrar y salir en el edificio. El más trágico cambio observado. más bien tenía demasiado tiempo libre y se dedicaba los fines de semana a las carreras ilegales de motos. tuvo el infortunio de tener un terrible accidente que le dejó parapléjico. Por otro lado también observo últimamente a un misterioso hombre que entra en el bloque y sube a eso de las 11 y se va a las 13:00. eso sí. sino por la fuente de información que tengo a través de las conversaciones que escucho en la frutería entre las vecinas cotillas del bloque. se dirigió a su coche y desapareció. El llega a las 15:00 pero ella a esa hora no está pues a las 13:30 se dirige a su trabajo de cajera en una gran superficie de las afueras de la ciudad. en una de esas ocasiones.

mirando hacia mí pero yo estaba conversando con los que salían. Se me ocurrió. La siguiente mañana me sorprendió que una mujer de unos 40 años. podría decir que era una familia muy grande. mientras me entregaba las cosas. –me dijo. Por primera vez mi preocupación por aquella dulce anciana superó mi atención hacia la joven sin nombre de ojos verdes. ¿Con que clase de personas se está relacionando el bueno de André? No lo sé. junto con una de las revistas que ella solía darme. fue más difícil aun. pero mal no le ha ido. esta es una de mis miles de nietas que tengo en todo el mundo. pues desde siempre está la había acompañado en sus tareas. pues pasó por allí. ella es muy fuerte. pero va a ser difícil que salga de esta. eso sí acompañada de una joven que la ayudaba. bien vestidos del bloque preguntando cómo se encontraba Charlotte. Ahora la tenia rota y no sabía quién se la podía arreglar. saludan a los extraños visitantes como si los conocieran de toda la vida. -esto es de parte de Charlotte. llevaba escondido en la mochila una radio. a juzgar por la cantidad de personas que entraban y salían del bloque durante el día. pues siempre había personas allí. la abuelita. Bien todo esto guarda relación con Charlotte. sorprender con un pequeño obsequio a mi viejecita favorita. -Mira Ludovic. fiel a su compromiso. sobre todo a eso de las 9:30 a 10:00 Algún día que me armé de valor para visitarla una tarde. no estaba sola. aquella mujer. desde el tiempo de la guerra. Efectivamente si esa era su familia. pero se pondrá mejor. pues recuerdo que en cierta ocasión me dijo que no veía la tele. Está muy mal escuché hablar entre ellos.28 La Esquina indiscreta último. que solo le gustaba la radio. Cual fue mi alegre sorpresa después del fin de semana he vuelto a encontrármela. . se acercara a mí y me trajera el bocadillo que siempre recibía de Charlotte. sino a la entrañable viejecita. -Mira que es fuerte.ella ha insistido en que le traiga esto ¿Como está? –pregunté-Esta muy enferma -me respondió la amable mujer-. simplemente porque parece ser que todos estos no venían a ver a André.

29 La Esquina indiscreta Pero no pudo ser. solo los cuidados y el tiempo encamado hizo que pudiera pasar aquello. siempre se acerca con un termómetro y unas pastillas y así me curo. cosa a la que me opuse. muchos realmente duermen entre cartones en cualquier portal o con mucha suerte el pequeño local de un cajero cerrado. un viejo mendigo que pide un par de manzanas más abajo. Yo me preguntaba que hacen los verdaderos mendigos o personas de la calle en estas circunstancias. por razones obvias. -me comenta Michael. para ello ya pagué bastante seguridad social. -comenta Lilie. Ellos no llevan una doble vida como yo. temores y carencias. Si mal fue el día de ayer. -Pues a mí. Todos me cuentan abiertamente sus experiencias y sufrimientos. jamás me había sentido tan mal. todo un superviviente. ¿Qué hacen cuando se enferman? -Yo voy al hospital. la mañana siguiente me desperté muy mal. –añade LeroyTambién está Virgel. Encamado y bajo los cuidados de mi madre. pero también su particular modo de ver la vida. por la noche tuvimos comida especial por el aniversario de mis padres. comiendo al lado de su inseparable botella envuelta en plásticos-. me doy cuenta que la vida los empujó a ese estado y es difícil de llevar y más de salir. ni una confortable cama. -Y a las mujeres también en mujeres de verdad. -pues aquí estoy -dice-. El alcohol que en ese gremio es tan . Por ello. me cuenta orgulloso como tiene un tumor cerca del hígado y que le dieron pocos meses de vida. que a base de zumos y hierbas me fue manteniendo. cuando un medico o un celador me ve en la sala de espera. cuatro años después. La gripe hizo su aparición y por fin me deja una semana sin mi esquina. es decir no tienen casa. peor es este. toda mi preocupación era que mi madre quería llamar a mi trabajo para avisar. aunque siempre había pensado de ellos que eran unos vividores. temblando y con mala cara. así que fui yo quien simulé llamar y avisar que esa mañana no iba a ir. Fue un mal día. ni una madre que los cuide. allí siempre me dan alguna medicina. estoy comprendiendo que no es una vida fácil eso de vivir de las limosnas. ahora que además trato con algunos. La calle te da vida y te convierte en un hombre de verdad. me siento en deuda con ellos.

en la misma mesa que ella se sentaba. suba y baje de su oficina. Así. Que sucederá. y tanta parafernalia. siempre me resultaban inalcanzables. le irá mal en el trabajo. algún día tendré que dar el paso siguiente. puse un papel sobre la mesa con mi nombre y unas breves palabras de amor: “Desde que te vi por primera vez. se alegró mucho de poder tener otra radio. llegaba a mi puesto de vigilancia. casi siempre yo la bajaba antes. Pero sin olvidar el propósito de mi estancia allí. mi corazón ha sabido que te pertenece. para recompensarme me bajó un libro y me invitó a una especie de reunión religiosa que se efectúa a pocas manzanas de aquí. pero no se me ocurría nada mejor. ¿Para qué? No podía dejar las cosas así. Yo fui católico de nacimiento pero en realidad nunca he sido muy devoto. pero ella siempre lo estaba. tengo que hacer algo más que contemplar pasivamente. Las concluí con la frase: “Tu Amor Escondido”. esto se estaba convirtiendo en una monotonía sin resultados. Si se va. Pero últimamente notaba que ella llevaba el rostro más triste y decaído que en otras ocasiones. es una pregunta egoísta. no puedo borrarte de mi mente. apenas recuerdo ya la última vez que fui a la iglesia. Por fin pude darle la cajita a Charlotte. todo esto no tiene sentido. no lo puedo evitar. Aquel día. nada puedo perder. eres la que me insufla esperanza y ganas de vivir”. empecé a pensar que debía hacer algo más que contemplar pasivamente. sinceramente no tengo ninguna experiencia con las mujeres. quizás la vayan a despedir. es algo superior a mí. doble vida. pero eso no quita para que acceda alguna vez a la invitación de la ancianita. Es lógico que no todos los días estemos radiantes. cruzábamos la mirada. decidí entrar minutos antes que llegara ella a la cafetería y estuve tomando café allí.30 La Esquina indiscreta común no siempre es la causa de su situación sino una manera de sobrellevarlo mejor. he de pasar a la acción. lo reconozco. en el colegio veía a las niñas tan . pero la clase de relación que me une a ella depende de que ella siga allí y pase por el banco. se puede decir que me estoy documentado bien para poder hacer mejor mi simulacro. Sé que suena infantil y cursi. Y si eso sucede ¿Que será de mí? Es verdad. llegaba ella. todos los días lo mismo. mi timidez me impedía alargar esos pocos segundos de miradas. El Café. ya no me resignaba a ser un amante secreto y escondido que solo podía ver.

este siempre jugaba con ventaja. esto me produjo un sobresalto. Mis complejos no fueron superados en tras la adolescencia. El asunto es que salí de la cafetería y me quedé enfrente. Ella paso. mientras todos mis compañeros uno tras otro iban teniendo novias o amigas aunque fueran de fin de semana. de repente. el calor y los sudores nerviosos los notaba y solo el pensar que otros me lo notaran empeoraba aun más mi situación. para confirmar que la nota seguía allí. en esta ocasión iba sola. Reconozco que soy patético y quizás tenga razón mi madre al compararme con mi tío Carlo. alguien que parece destinado a la soledad perpetua. yo ni siquiera era capaz de mantener una conversación con alguna que no fuera hablar de las notas o del curso. aunque detrás venían otros compañeros de la empresa. no .31 La Esquina indiscreta extrovertidas y habladoras y yo no tenía nada que decirles. Recuerdo que a veces se me acercaba alguna. se estaba demorando y es posible que otro ocupe la mesa de la Berlitz y lea el mensaje. me encontré con ella en el camino. pero pasaban los minutos y mi chica no llegaba. pensando que es cualquier papel. de nuevo me di cuenta del vigilante de la ventana. pero pronto o una camarera limpiando u otro cliente la cogerían y la destruirían. eso me hacía pensar que me observaba a mí. no se me ocurría nada. tal fue el sobresalto que no paso desapercibido para los acompañantes que empezaron a reírse de mi reacción. pensando que era tenía un tic o algo parecido. Al verla así de imprevisto. Pero en ese momento solo me preocupaba que mi chica no bajaba tan puntual como de costumbre. la próxima vez voy ser más cauteloso al ver para arriba y así averiguaré algo. Cuando ya me sentía desalentado me volví a mi esquina. Me dirigí de nuevo frente a la cafetería. es posible que en ese momento se me subieran los colores hasta lo más alto de la cabeza. pero me sentía incapaz de mantener una conversación de más de dos frases. Y cuando alguna de las chicas que trataba de hablar conmigo mencionaba en voz baja a otra -¡Qué tímido es! ¿no? Aquello me hundía en mi silencio aún más. la gente entrando y saliendo del banco. quizás más bien empeoraron. sino el que no llegue a la persona que debe llegar. que lo lea otro no es lo importante. me acerque a mi esquina y noté como todo parecía en orden.

debía demostrarle ese amor y que ella tuviese una ilusión. que es la que mi chica escogía siempre y al encontrar la nota pudieron divertirse a costa de los versos escritos de un desconocido a una chica sin nombre. los días pasaban y podía perderla. ella llego momentos después y se encontró al grupo en pleno jolgorio a costa de mi carta. pero yo para disimular bajé mi rostro hacia el suelo.32 La Esquina indiscreta sé si me dirigió la mirada o no. De nuevo. en la que se citaba de la Biblia del Cantar de los Cantares y se lo dediqué a ella. Esta vez además la metí en un sobre para que pareciera más personal y no un escrito caído allí por casualidad. con el mismo membrete que la anterior. esperó a que los muchachos se levantaran y se sentó en el mismo sitio. pero justamente cuando ella se sentó entró un grupo numeroso de personas. Que lastima. El tercer intento fue todo un fracaso. sus preciosos ojos verdes. Ni siquiera un saludo. Debido a este percance. no estaba ni en la mesa donde la puse. escribiéndole unos versos del poeta Gautier y otros sacados de una de las revistas que Charlotte me dejaba. Tenía que cambiar de estrategia. no supe si leyó la nota o no. por lo que días después repetí la experiencia. sin ser demasiado explicito. así de nuevo no supe si llegaban mis mensajes a su destino. Con tan mala fortuna que poco antes. de nuevo llegó sola. No sé si ellos dejaron allí la nota o no. No podía ser simplemente un amante pasivo. viendo como otros disfrutan de su cercana presencia y yo solo viviendo de sus efímeros cruces de miradas. pero en esta nota me limité a hablar de ella. pues había un compañero que últimamente notaba que no se apartaba de ella y con el que al parecer se divertía mucho. como buscando algo. me había esmerado aún mas. elogiaba sus cualidades y su belleza natural. los celos me consumían. Incluí . ni en el suelo. esta vez me quedé enfrente del Berlitz al otro lado de la calle y desde allí observé. Lo que si se es que o ella o alguien la cogió. miré incluso en la papelera que había afuera y tampoco. por supuesto sin firma. yo allí sin poder hacer nada. para no parecer vulgar. pues después al irse. al siguiente día también escribí unas palabras de amor para mi chica. su figura. Así. vi como un grupo de jóvenes justamente ocupaban la mesa 4. no pude verificar si había leído el mensaje o no. los cuales la ocultaron de mi vista la mesa con ella sentada. Es curioso no se sentó en otro lugar.

y vino hacia mí con el rostro pálido. En el mejor de los casos. una mala posibilidad. el joven colegial que solía robar en la frutería estaba ahora de vacaciones. pero si no quería que lo denunciara ante el frutero. mirándolo con una mirada seria y amenazante. el problema es que unos minutos antes o después pueden dar al traste con todo el plan. Pero tratándose de un anónimo. Aunque últimamente llega sola.33 La Esquina indiscreta en el sobre un detalle. o quizás se lo entregara al dueño del bar. aprovechando que el frutero hablaba con una vecina con la que parece que había congeniado demasiado. Después de mucho cavilar se me ocurrió un plan que no podía fallar. tras varias observaciones noté que es de costumbres muy fijas. por si pregunta el dueño. mi gran problema. pues esto es lo único no regular que ella tiene en su horario. siempre se sentaba en la misma mesa. un poco más tarde pero siempre cogía la pieza de fruta. le dije que sabía lo que hacía en la frutería y que yo era policía secreto que investigaba y espiaba a unos mafiosos. claro está. y en el mismo lado. sobre todo el garrapata de compañero que no se aparta en ningún momento y luego su amiga la parlanchina. después llegan otros. quizás alguien lo viese y lo tirase. esa era la oportunidad que escogía el joven pío para sacar provecho de la situación. era que al no conocer su nombre no podía poner a quien era dirigida la carta. Solo yo era testigo de su estratagema. así puedo saber exactamente cuál era su silla. Pero esta vez no podía permitir que otra persona abriese el sobre. tenía que hacerme . Pero no podía aceptar el hecho que el sobre con la carta y el regalo cayesen en manos de alguien que no lo apreciase o peor aún que no lo mereciese. El plan consistía en dejarlo encima de la silla donde ella solía sentarse. En la cafetería. así que cuando vi lo que hacía lo llame sigilosamente. asustado y extrañado de mi llamada. El problema era como calcular el tiempo que tarda en bajar. no obstante seguía bajando. tuve que dejar a mis compañeros mendigos sin la recaudación de la semana que tan meticuloso soy repartiéndola. lo más seguro es que quien lo encontrase se lo quedara. teniendo en cuenta mi economía que dada lo bajo de mi paga. a veces se sienta sola y después llega otra amiga. unos pendientes que compré en una joyería en el Boulevard Pasteur. Dado que esto era más que una nota no podía correr riesgos debía estar seguro de que llegaría a sus manos. Aún más cuando una de sus compañeras asiduas de Berlitz también tenía los ojos verdes.

después de hacerle prometer que no hablara de esto con nadie. se lo ruego. pues el que ella hiciera participe a otras personas de este asunto podría echar al traste todo el plan. no hizo falta decirle más. como queriendo ocultar lo que leía. Aquello lo puso a mi disposición de forma absolutamente sumisa. más bien iría tu padre o tu madre. nadie debe verte hablar conmigo. a partir de ahora me serviría de mucha ayuda. así que a partir de ahora tendría un aliado. le di el sobre cerrado para que lo pusiera en la silla. ahora solo tenía que cerciorarse de que iba sola. mocoso. entonces adelantarse. –me dijo. poner el objeto en la silla y salir lo más pronto posible. ahora puedes irte. Le explique cuál sería su misión.¿Me promete que no me denunciará? -Tranquilo. -Misión cumplida. Lo tranquilicé. Reconozco que su ayuda fue vital para mis planes. a fin de atemorizarlo más. pero al mismo tiempo le dije algo más que se me ocurrió en el momento. al lado de un árbol que había justo enfrente de la cafetería al otro lado de la calle. sacaba la carta la leía y miraba para todos lados guardando el sobre con su contenido en su bolso. -Haré lo que sea. lógicamente tuve que ayudarle a identificar a la persona que tenía que llegar el mensaje. corre. -Tu no irías. se le descompuso el semblante. -Ahora tienes que colaborar con la justicia. al parecer ella estaba leyendo muy intrigada el documento.34 La Esquina indiscreta unos favores. Cuando le dije que tenía fotos comprometidas de él sustrayendo productos. Justamente lo que yo quería que sucediese. desde allí el pudo comprobar cómo la chica abría el sobre. para eso le indiqué por medio de una señal con la mano justo en el momento de pasar ella. así es como se llama el niño al que le asomaba una barriguita bien nutrida de hamburguesas y pizzas. -dijo casi suspirando-. casi llorando me rogó que no lo denunciara prometiéndome que lo iba a hacer más. De esa manera cuando el ya no tenía dudas sobre quien debía recibir el sobre. cuando apareció Elieen y lo guardó todo precipitadamente. . pero por favor no me lleve a la cárcel señor. Después el debía quedarse a una distancia prudente a fin de cerciorarse viendo desde un punto estratégico. Gerard.

tenemos que llegar hasta su jefe. el joven bajó puntual a su cita. pues Gerard debía ir dos días seguidos al médico con su madre. pero en ese momento llegó una compañera a la cafetería y rápidamente guardó el papel. creo que es ella la mala que busca señor. nadie parecía mencionar nombre alguno. Esta vez. sin parar de darle vueltas a su discóbolo. Esta vez fui yo quien desde la acera de enfrente observé lo que hacía. como si la hubieran descubierto. la vi escribiendo en un papel. así que no hubo plan ni mensaje. Pero aquello no funcionó pues por varios días el pasaba. le advertí que si no se iba de allí tendría problemas. el de Gautier. -¿Quiere que averigüe donde va después? Gerard estaba a punto de echarlo a perder todo. Según me contó parece que no llevaba bolígrafo y estaba rebuscando en su bolso. mientras veía si la joven abría el sobre y leía su contenido.35 La Esquina indiscreta La siguiente misión era que el chico pudiera averiguar su nombre por medio de aproximarse y escuchar a alguien que la llamara. Gerard se quedaba por allí jugando en la calle con un diábolo para disimular. -aseguró el chico. no. -Si. Su rostro . con la ingenuidad típica de sus once años. le di otro sobre y se fue hacia la cafetería. Pero después. Eso no pudo ser hasta la semana siguiente. tiene una cara de asustada. pues era una operación muy delicada. le indiqué que desconocía su nombre. ¿Por qué no la atrapa ya? -No es este el momento chico. En el escrito en el que de nuevo escribí más versos del único libro de poseías que tenía. Cuando ella se iba llegaba corriendo hacia mí. Al día siguiente el chico no bajó. en el momento de pasar ella. yo le hice señas para que colocara el escrito encima de la mesa. tenía que calmarlo y recordarle que debía guardar sigilo. le sugerí que escribiera su nombre y lo dejara en un papel encima de la mesa. Así que en cuestión de segundos obedeció y desapareció. Como siempre pasó ella y esta vez también se adelantó a todos. por supuesto yo me identifiqué también. se quedaba en la puerta y nada. -Ah como en las películas. Aunque después arrugando la frente razonó: -Pero lo malo es que huya. -Quizás lo ponga mañana. cuando llegaron otros y no pudo ser. quizás pensando en encontrar otro mensaje. parece que era ella la que me quería dejar un mensaje. me dijo el chico.

tras lo cual lo soltó. sé que hay muchas viejas jubiladas por el barrio cuya misión en su vida es solo ver y entretenerse en inspeccionar superficialmente a los demás y en enterarse de sus desgracias. no me importaba. ni siquiera me percaté que el observador de la ventana posiblemente llevaba varios minutos de vigilancia. que soy pordiosero. sus andares. posiblemente en el mejor de los casos estaría ilegible al mezclarse con restos de cafés tartas y otros restos. Yo accedí por supuesto. pero aquello no era tan sencillo. y un sin fin de posibilidades a cual más repugnante para mi. Aunque me di cuenta que detrás de mí estaba el pegajoso compañero que se había buscado últimamente y es posible que las sonrisas fueran para él. Mientras meditaba en esas cosas. pañuelos con residuos nasales. Algo en mi no obstante me decía que debería ir al Berlitz para ver algún mensaje de ella. leyendo un papel. servilletas. pero desistí. me indica que nos citáramos en la cafetería por la tarde. pensando en si tal vez habría posibilidad de escarbar entre la basura. soñé que había encontrado el papel y lo tenía en mis manos. aunque a la vez creo que habían hecho efecto los mensajes anteriores que le había puesto. puse a prueba cuanto tiempo sería capaz de espiar. para suceder lo de siempre. incluso de papeles higiénicos. Cuando me di cuenta. ella declaraba su amor por mí. tras lo cual en un momento inspirado levanté la vista rápidamente. el primer mensaje que ella me mandaba caía en manos equivocadas. Así.36 La Esquina indiscreta mostraba cierto nerviosismo. al salir de la cafetería salía de nuevo con su rostro radiante y alegre. todo lo que voy conociendo de ella me gusta. Esa noche tuve un extraño sueño. Aunque también cabía la posibilidad de que no haya nada de mensajes y que el hombre que leía un papel era alguna nota suya. para que ella me vea . tanto que me lanzó una mirada con la sonrisa todavía en sus labios. Me volví cabizbajo a mi esquina. luego llegó el camarero y recogió la mesa. Yo solo estaba imbuido en mis pensamientos y mis pensamientos estaban en “ella” y sus miradas. ahora con la incertidumbre de desconocer el contenido del documento que me había dejado. junto con el mensaje. Así es que en cuanto entró en el edificio. pero solo de apariencia. era más rápido que yo en bajar la persiana. esa vez sin disfraz. Una vez estuve a punto de subir para ver de donde procedía ese o esa espía. así que allí estoy. sus gestos. me dirigí al local y para sorpresa mía había alguien sentado en el lugar.

no es conveniente que me identifique con esa panda de borrachos mal hablados. Yo intento salir en su defensa y decir: -pero si ese solo me ve a mi-. la veo como se va alejando escoltada por la policía y yo sufro y trato de gritar sin que nada salga de mi boca.37 La Esquina indiscreta tal como soy sin esconderme de nada. mencionando mi nombre. sin que nada pueda hacer para liberarla. Pasa el tiempo y no llega. por ello no digo nada. se interpone Gerard entre los dos y lanza acusaciones contra ella culpándola del robo del banco y de matar a Leroy. Por otro lado está el extraño observador de la ventana. el pordiosero que faltaba en la cafetería. a veces pienso que tal vez se esté dando cuenta de mis conversaciones con el niño y mis miradas hacia el banco. Lilie y otros mendigos y Gerard. que curiosamente es la que está por encima del Banco y también dice que la vio atracar el banco. No quepo en mi mismo. la última vez no estaba en el comedor del auspicio. pero mis labios apenas se pueden abrir. pero no me dejan hablar y me apartan. pero en eso se acerca un hombre desconocido y dice que él lo ha visto desde su ventana. de felicidad. pero sin hablar nada. nunca me ha interesado eso de la interpretación de los sueños. en fin es posible que todo esto se me esté escapando de las manos. De repente me despierto y veo que son ya las siete. pero desde luego sí que nos indican las preocupaciones que uno tiene en su mente. De pronto la veo acercarse a mí y me saluda. ella lo niega todo. quizás he ido demasiado lejos en toda . Todo se torna oscuro. que tan intrigado me tiene. le planto dos besos y noto su olor a suave perfume tan agradable que me cuesta separarme. Por ejemplo a Leroy llevo varias semanas sin verle. ni se le ha visto con el grupo de Lilie y los demás. me acompaña Bernaud. pero el sueño o casi pesadilla me perturba y no puedo quitarlo de mi mente. cuando por fin me decido a declararle mi amor. Bernaud me recuerda que si hablo. todas la acusaciones vendrán sobre mí. quizás saque conclusiones equivocadas. pero ese silencio me hace sentirme mal. yo intento que todos ellos se vayan pues en cualquier momento llegará ella y no quiero que nos encuentre juntos. pues el mirón de la ventana solo me ve a mi desde su posición. de pronto nos miramos frente a frente sin despegar la vista. yo trato de decirle cuanto la quiero. me parece muy subjetivo. ni con ese niño ladrón que por cierto en el sueño parece más delgado. hora de levantarse. entonces llegan los gendarmes y todos la señalan a ella.

entonces veo entrar en el cuarto. esta vez sola. pero no logro ver más. a una persona... el caso es que no se creen lo de mi sueldo pues les extraña que los fines de semana no salga. es la primera vez que veo la ventana de encima del banco con la persiana azul levantada. solo subió la vista para girar la esquina. Observo una especie de cuadro o póster en la pared y una estantería llena de carpetas archivadoras. por lo menos en apariencia. al regresar lo mismo. ¿Acaso será que ni siquiera ha recabado en mi existencia y todas sus miradas son solo de curiosidad y lastima de mi pobre presencia? El otro día.38 La Esquina indiscreta esta farsa. Bueno algo he averiguado. para . que me ve muy demacrado. ¿Me estará olvidando? Pero que digo. siempre me hablan de otros trabajos y mi madre está empeñada en que debo cambiar y buscar algo mejor. que al parecer es una oficina. me ha ignorado por completo. transcurre sin nada transcendente. a mis padres que los engaño con mi falso trabajo en correos y sobre todo a mi amada. les distingo por su indumentaria y porque le ofrecen las mismas revistas ilustradas que la anciana me da. a quien no me atrevo a hablar y la veo desde la barrera. pues rápidamente cierra de nuevo las persianas. al ladronzuelo de la fruta con el cuento del detective camuflado. veo que ella las acepta. El siguiente día. mi cara parece la de un albañil trabajando en la calle. mientras iba leyendo muy entusiasmada las revistas. que no tenga amigos. no sé qué pensarían de mi. Y luego está mi conciencia al llevar esta doble vida. Ese sueño puede ser mi conciencia avisándome de algo. Al poco se acerca ella. Si supieran la verdad. intento ver si alcanzo a identificar algo o a alguien. mis padres me preguntaban si me pagan bien en mi trabajo. y lo achacan a que gano poco. y mantiene una breve pero cordial conversación con estos. ¡Es que vivo engañando a todo el mundo! Al que me da dinero. se despiden y ella se va leyendo la información que le dejan. se descarta que aquello sea una vivienda por lo tanto eso también descarta la posibilidad que el espía sea un anciano o una vieja cotilla de las de la vecindad. sin enfrentarme a la realidad. a la viejecita que me baja bocadillos y que siempre trata de rescatarme. pero es abordada por dos de los mismos que van a las reuniones religiosas de Charlotte. Eso ha evitado que me mirara. yo siempre les contesto que sí. dando la vuelta a la esquina. que de hecho el próximo mes me suben el sueldo.

Ahora encontré la oportunidad de salir una noche. encerrado en su mundo y viviendo de sus padres ya envejecidos y que solo aspira a heredar la casa cuando estos mueran. alguien que no tiene amigos. -El pobrecito tiene depresión y necesita ayuda -alegan ellos-. En mas de alguna ocasión me ha invitado a una charla que su religión tiene en un local cercano a su barrio. y complacer a mi madre haciéndole ver que soy normal. Pero mi madre en ocasiones teme que me parezca a él en sus rarezas. Charlotte. Esto fue cuando accedí a la invitación de la ancianita que tan bien me cuida en mi “puesto de trabajo”. El único problema es que lo tengo que hacer con mi falsa identidad. alega que todavía no ha encontrado su trabajo ideal. O tal vez tema que me parezca a Carlo. que tengo amigos y salgo. Critica a la sociedad de consumo. pero no hace más que sacarles el dinero a unos padres entregados a él. que me relacione. Así fue como empecé a frecuentar las “Reuniones” como le llamaba Charlotte y no me pareció mala experiencia. para llenar la casa de artilugios que usa hoy y tira mañana. que ya con 33 puede que piense que perderé el tren. Pero ni por asomo creo parecerme a Carlo. El empleo en el que más duró fue una semana. todos me . viento. así que he pensado asistir algún que otro domingo para hacer ver a mi preocupada madre que hago vida normal. no creo que haga mal escuchando charlas. quizás en el fondo lo que quiere es que encuentre a una mujer. nada que encaje con su persona y en lo que se sienta identificado y a gusto. además conozco a varios de los miembros de esa religión que visitan a la viejecita y me saludan. aunque por vergüenza. lluvia y tragando contaminación está haciendo efectos. Pero mi madre insiste en que salga. ese tío mío por parte de padre al que siempre sacan a relucir cuando hablan de una persona inservible para la sociedad. de hecho no lo trago y siempre que puedo lo evito. Pues las horas en la calle. para que salir a pasar frío cuando lo llevo haciendo toda la semana. pasando frio. desde luego el amor de ciertos padres es ciego. Solo espero que no se enteren de mi otra vida. trato de no ir tan sucio para no sentirme rechazado. me case y salga de casa. Ahora lo de salir los fines de semana no me apetece mucho. que conozca gente.39 La Esquina indiscreta que no levante mas sospechas he empezado a ponerme cremas faciales que conseguí en una farmacia.

Es posible que los que me insistan en las clases bíblicas crean que yo necesito un cambio de vida al igual que André. yo sigo con mi propósito de ver a mi chica todos los días y con esa ilusión de momento vivo. aunque ahora no me sorprende ver el cambio en su vida.40 La Esquina indiscreta saludaban y se presentaban. pues no estaba . algunos buscan la manera de entablar conversación conmigo. así de esa manera tapo bocas y les cuento a mis padres que estoy conociendo gente. A quien pude ver en aquel lugar y me sorprendió gratamente fue a André. era el último al que pensaba ver allí. El único problema es que allí me insisten en que de clases bíblicas y dada mi situación de doble vida no lo veo factible ni honrado en estos momentos. pero quizás lo que más necesito es un cambio de circunstancias. sobre todo porque no puedo llevar a nadie a mi casa. La verdad es que la experiencia no fue nada mala. Algunas veces me he planteado si vale la pena pasar tanto frío. Por fin he podido averiguar el nombre de la persona que mueve mi vida y me hace pasar por esta situación tan contradictoria. Es muy posible que repita. pasaron cerca de mí. En ocasiones. o simplemente no viene al trabajo y por lo tanto tengo que vagar por las calles o simplemente observar y centrarme en otras cosas del barrio. aunque llevó haciendo eso casi un año. hasta jóvenes hermosas y elegantemente vestidas se acercaban a mí y me saludaban preguntando por mi nombre. calor y soledad solo para ver a una mujer con la que me será imposible si quiera poder cruzar dos palabras. la habladora y como de costumbre salía de su oficina y ambas daban la vuelta a la esquina y se dirigían a la cafetería. es otra persona. Hay días en las que ni siquiera sale de su oficina. Aunque a decir verdad no me separé de mi anfitriona la “hermana Charlotte” como la llaman entre ellos. De nuevo otro día mas llego al número 4 de Didot y salgo. Sucedió que salía con su famosa amiga. me siento cada vez más dispuesto a seguir. Elieen. aunque mi aspecto no era el más agradable ni atractivo. en realidad me sentí a gusto con aquella gente. no me importa que otros como la del balcón tenga controlado mi cambio de look. se interesan por mi situación y al terminar siempre me preguntaban que tal me ha parecido. Pero esta vez sucedió algo que me ha dado aliento para seguir en mi empeño.

mi primera reacción debería haber sido avisarla. me sentía como un carterista. pero sin embargo noté como ella no me quitaba ojo. para mi sorpresa el objeto en cuestión era otra cosa. reconozco que la curiosidad pudo con mi sentido del deber cívico. En un rápido movimiento me agaché y cogí el objeto en cuestión. quizás una palabras de agradecimiento de su parte hubiesen sonado a tónico sanador en mis oídos. Me quedé en el sitio durante un tiempo. encima de la persona a la que más aprecio. Al pasar por allí vi a mi chica en el lado derecho a su inseparable y parlanchina amiga. Ellas. sin parar de mirar hacia todos lados. al principio pensé que era una cajetilla de cigarrillos enfundados con estas fundas decorativas para cubrir el realista y terrorífico mensaje de advertencia. pese a que parecía escuchar a su amiga y asentar lo que esta decía. pero más bien era una pintura de VanGog. observo que al pasar. Dado que cayó muy cerca de mí. viendo hacia un lado y otro por si alguien se estuviera dando cuenta de la situación. Sin embargo. pero nada hacía sospechar que me estuvieran vigilando. posiblemente de esas que se compran en el museo. así me pareció a primera vista. en un descuido se le cayó al suelo un objeto de colores muy llamativos. Lo . yo trataba de disimular. contrario a su amiga la habladora que además de hablar no para de fumar desde que sale de la oficina.41 La Esquina indiscreta sentado en mi banco. casi como un porta documentos. Estaba nervioso y bajo tensión. o más bien un monedero. ignorando lo sucedido. Disimuladamente me fui acercando. Sin parar de mirar hacia todos lados. un ladrón que acaba de sustraer algo que no era suyo. cuando de repente al pasar cerca de mí. se alejaron y entraron como de costumbre en la cafetería y tomaron la mesa acostumbrada. Pero yo estaba casi seguro que ella no fumaba. rápidamente la guardé en el bolsillo de mi abrigo. jamás la había visto hacerlo. ya que esta vez una pareja la había ocupado cuando yo me acerqué a la frutería. cada cual iba lo suyo. Sin embargo. era una diminuta cartera de tela. cada dos pasos giraba su cabeza hacia mi lugar. Miré hacia arriba y tampoco la persona de la ventana de la persiana azul estaba observando en ese momento. unos minutos antes. me doy cuenta de algo que daría un giro a todo este sin sentido. pues aunque en ese momento pasaban varias personas. lo único que pude apreciar fue que estaba decorado con unos dibujos de tulipanes un tanto borrosos.

lógicamente era cualquier documento que me ayudara a conocer cuál era su nombre. tan cerca de ella. tanto que ni siquiera me acordé de la abuelita Charlotte que pronto bajaría con el bocadillo de todos los días. Me sentía cual ladrón carterista buscando y hurgando en el último botín sin dejar de levantar la vista por si alguien me descubría. pues estaba seguro que se daría cuenta de la perdida y regresara en cualquier momento a buscarla. Decidí que no podía hacerlo en mi esquina. estaba ansioso por ver que había en esa pequeña billetera. pero por otro lado estaba la curiosidad y el deseo de descubrir los secretos que ella guardaba allí. observé como ella se volvió y miró hacia el suelo.42 La Esquina indiscreta primero que pensé fue que se daría cuenta de la pérdida cuando le tocara pagar y volvería tras sus pasos buscando el pequeño monedero. eso sí. sospecharía de mí y de mis intenciones. Pensé en irme en ese momento a otro lugar para hurgar en la pequeña billetera. Los sudores y el nerviosismo se apoderaron de nuevo de mí. ¿Como pienso devolvérsela? Por un lado estaba mi sentido de la honradez. Lo que realmente era valioso para mi. ni noté que me observara de forma sospechosa. Así que decidí esperar a que volviera. pues ni siquiera se me acercó a preguntarme. pero inmediatamente deseche la idea pues qué pasaría si se volvía y yo no estaba allí. como presintiendo que algo suyo quedaba atrás. pero esta vez la dejaría plantada. Cuando por fin entró en el edificio hacia el trabajo. Allí había un lugar apartado en el que podía tener un poco de intimidad y ver el contenido de esa cartera. ni ella ni su amiga. Sea como fuere no parece que sospechara de mi. jamás se me ha pasado por la mente coger dinero ni nada que no me perteneciese y menos de mi amada. Pero al parecer ni ella ni su amiga se dieron cuenta de la perdida. muy a mi pesar. incluso puede que me pregunte a mí por si la he visto. no lo había logrado escuchar. pues estaba dispuesto a devolvérsela si preguntaba por ella. hasta un callejón llamado Chalette. empecé a pensar en qué es lo siguiente que haría. ese misterio que por mucho que lo intentara conocer. . Así que me levanté y me alejé del lugar tomando la avenida Jean Moulin. al regresar del Berlitz para dirigirse de nuevo a la oficina. pasaría a ser un carterista aprovechado más. ¿Qué le diría entonces? Efectivamente me encontraba con su cartera y en una situación verdaderamente embarazosa.

o una cita que alguien le dio a ella. entonces me di cuenta que era un porta documentos.43 La Esquina indiscreta mirando de aquí para allá. De momento ganaba mi curiosidad. alcancé a leer su nombre: “Berenice Bernandet”. En cualquier caso. ¿Sería su letra? Quizás alguien por teléfono la citó. su corazón estaba ocupado por otra persona. ¿Había visto esa letra en algún lugar? No obstante eso no era lo importante. Por supuesto no sabía esa letra era de ella o no. se trataba de la tarjeta de identificación de su empresa. solté la pequeña cartera al suelo. procedía a abrirla. nada más alejarse el muchacho. La persona que salía. todas la conclusiones llevan al mismo lugar. un adolescente con su perro. -me dije-. solo unos cuantos papeles con apuntes garabateados. hasta que devolviera la carterilla a su dueña. ni en aquel momento me sustrajo tanto la atención. Pero lo más raro es que en aquella cartera apenas había nada mas. o era un cita de ella para entregarla a alguien. -Pero ¿Qué hago yo ahora? –me respondí. Desde luego mi conciencia no me iba a dejar en paz. incluso la recogió y me la dio. ese alguien no era yo y por tanto. sentiría la lucha entre mi curiosidad y ese sentido de la honradez. Un sin fin de preguntas me atormentaron ¿Qué hacer? ¿Cómo hago para devolverle la cartera? Quizás no haya podido acceder a su empresa. aparecía debajo de su foto. fue una especie de cita en el que aparecía lo siguiente: “Te espero en la esquina de L´Ouest con Maine a las 18:30 el Viernes”. sintiéndose vigilado. Pero lo que más llamó mi atención aparte de su nombre. pues es una de esas tarjetas magnéticas para acceso. al parecer una tarjeta de identificación y acceso. los nervios impidieron siquiera agradecer al joven el detalle. llevaba una documentación. ¿Quién sería el afortunado de la cita? Mi mundo parecía derrumbarse ante la idea de que alguien rondara por su vida. -Es normal. ¿Habrá bajado a buscarla mientras yo me fui? Por otro lado había un apunte con una cita. aunque me resultó familiar. ella es libre para hacer su vida. De repente alguien salió de un portal y del sobresalto.¡No podría soportar verla cogida de la mano de otro! ¿Tanto esfuerzo y horas de frío e incomodidad para esto? . números de teléfono. Mientras. me señaló donde había caído.

busqué la manera de averiguarlo quién sería el hombre de la cita. su esposo. conocer su nombre. no. Pero rechacé la idea. que siempre parecía esperar mi llegada. Pensé en utilizar al pequeño Gerard al que solo tenía que darle las órdenes y haría de espía por mí. tengo tres días para planear mi estrategia. Así es que me entretenía sacando conclusiones de lo que sucedía a mi alrededor. no dejaba de rondarme por la mente el asunto de como devolverle la documentación que posiblemente le hacía falta. creo que solo cuando salía del banco es cuando no me quitaba ojo. tengo que conocer personalmente al misterioso hombre de la cita. no sucedió nada extraordinario salvo que quizás debido a mi mala conciencia. Venían de compras con bolsas. por un lado me libraría de tener que seguir viniendo aquí. pero jamás pensé que esto significaría al mismo tiempo enterarme que no tenía ninguna oportunidad. Cuál fue mi sorpresa que esta vez. esa mañana iban cogidos de la mano. me notaba más vigilado. pero no podía por otro lado arriesgarme a que ella me viese y empezara a sospechar. ¡Dios mío. solo sabiendo que ella tenía en su corazón a otro.44 La Esquina indiscreta Si. solo se soltaron cuando una vecina que salía les saludó. el encuentro será explosivo me dije. por ejemplo notaba que Clarie. Así que tendría que ir. eso quizá sea necesario para volver a poner en orden mi vida o me volveré loco. hay tantas incógnitas y he de planear tanto en tan poco tiempo! Los días desde el martes transcurrieron veloces. . ya me podía imaginar la situación. Por otro lado. Tratando de olvidar esos pensamientos negativos. alrededor de la 11:30. había logrado lo que tanto tiempo estaba buscando. pero también es que me tenía de frente y era inevitable no verme como lo hacían todos los que salían de allí. Desde el balcón de la Rué Didot. era cada vez más descarada al traer a su amante al apartamento. media hora más tarde llegó Laurent. con sus peculiares gafas oscuras y un polo blanco. que esas últimas mañanas no paraban de moverse y percibía hasta unos ojos mirar constantemente detrás. ¿Se habrá dado cuenta esta última de lo que hice el otro día? Es curioso pero ella pasaba y apenas miraba. hasta la ventana de la persiana azul.

es posible que mataran al pobre Laurent. Yo no soy muy buen fisonomista. se que ambos tienen un aspecto parecido tanto en delgadez como en altura. lo cual significaba que aquello olía a crimen pasional. pero ¿Qué hacía con la ropa de Laurent? Empecé a lucubrar una película de los hechos. Pasaron casi dos horas. era jueves y era momento para plantear de nuevo mi situación. ¿Será que estaba por descubrir un crimen pasional? Al siguiente día. me ha hecho pensar en hasta donde estaría dispuesto yo por conseguir a mi amada. pero no lo hice. -Laurent. pero no se qué podría hacer si realmente se cumplieran mis sospechas más pesimistas. teniendo en . Trataba de hacerme creer a mi mismo que era una cita con amigas para ir a alguna parte. Lo que los días anteriores había creído ver con Laurent. además es absurdo pensar en celos. aquella situación era como mínimo extraña. cuando Berenice no es mía y no hay nada entre nosotros. pero estoy seguro que no era él. mientras este falso Laurent andaba mucho mas erguido y sus pies muy abiertos. No creo que sea yo de esa clase de personas que matan por celos. De repente me había convertido en el detective espía que hacía creer al joven Gerard. no vi salir a Clarie ni al amante y por supuesto tampoco a Laurent. yo no quería irme hasta que no descubriera que sucedería con Laurent. -llamó ella levantando la vozEl hombre vestido de Laurent. ¿Sería yo capaz de hacer eso por amor? Al día siguiente iba a descubrir quién era la persona que llenaba el corazón de Berenice. mi curiosidad no llega tan lejos.45 La Esquina indiscreta Tenía curiosidad por entrar y enterarme. se detuvo y se volvió rápidamente hacia ella. Laurent. y ahora el amante asesino bajara disfrazado de él para no levantar sospechas. como si estuviera esperando la llamada y todo estuviese planeado. Clarie y su amante. quizás un pequeño defecto congénito. Al pasar cerca de mi me di cuenta que era el amante de Clarie. pero y ¿Clarie? A los pocos segundos bajo corriendo y salió tras el que iba disfrazado. de hecho apenas había tomado la Rué Des Plantés a la llamada de Clarie. En plena hora punta vi bajar a alguien con la misma ropa y atuendo que Laurent llevaba. que no había avanzado mucho. En cualquier caso el día siguiente. o quizás una cita de trabajo. pero llevaba ya varios meses viendo a Laurent y sabía que él solía torcer un poco el pie izquierdo hacia dentro.

el caso es que aquel lugar era un lugar poco privado para una cita. Así fue como me puse una barba que había adquirido para mi disfraz de mendigo. por un momento hasta pensaba en disfrazarme de otra persona. Tras lo cual se despidió y yo me retiré. o cualquier otro prestigioso lugar para parejas. por la mañana preferí irme antes de lo acostumbrado de mi esquina. con una falda azul y un jersey cuello alto que le sentaba muy bien. el corazón se me iba a salir. quizás ella quiera cambiar de trabajo. pero que había descartado usar por ser muy incómoda de llevar tantas horas.46 La Esquina indiscreta cuenta que todavía desconozco a que se dedica la empresa en la que trabaja. la barba y una gorra para que no se me reconociera. -me respondo a mi mismo. quizás en el Mollard o en Le Bosquet. es posible que la cita esté relacionado con su labor profesional. había muchísima gente pasando por allí. Tengo que dejar de pensar tanto en esas cosas y tranquilizarme. le prometí que iría. para recordarme que este fin de semana me esperaban allí. pero pese a esa vicisitud pude verla llegar. aunque ya mediaba Marzo y no hacía mucho frío. Me aposté en la puerta del cementerio de Montparnasse. solo esperé que bajara la cariñosa y atenta viejecita Charlotte. Mientras yo estaba escondido detrás de un puesto de bocadillos. algunos iban a las famosas galerías Lafayette que están a pocos metros a la derecha o se dirigían a la gran estación de Montparnasse a la izquierda. un inmejorable escondite. por supuesto tratando de disimular para que no se diera cuenta que la estaba viendo desde el otro lado de la calle. Por otro lado puede que sea hasta una oferta de empleo. Berenice se presentó. llegó el día clave. para pasar más desapercibido. en esos momentos no hacía más que pensar en lo que me aguardaba la tarde. Así que me puse un abrigo largo. Llegué unos 15 minutos antes de las 18:30. Bien. Ella consultaba el reloj .que objetivo tiene el quedar un viernes a las 18:30 de la tarde si no es para salir a cenar en un lugar romántico de París. -¿Estará quizás huyendo de mí? –me pregunto-No seas ingenuo Ludovic. el que hubiese mucha gente por un lado me serviría para camuflarme entre las multitudes. iba muy guapa por cierto. Al ver que su mirada se dirigía al lado contrario de donde yo estaba empecé a caminar de un lado a fin de ver su bello rostro. justamente desde allí tenía una buena vista de la esquina de Rué L´Ouest con Avenida du Maine.

sus sentimientos estaban hacia otro lugar. aunque esto significara amargura para mí. Su cita no se presentaba. tuve la tentación de acercarme y presentarme ante ella por si la dejaban plantada. se despedía de Berenice sin más. allí estaba él. Andando y dándole vuelta a todos los últimos acontecimientos. Cuando llegue a Chateau. me dirigí hasta la plaza Víctor Bash y sin darme cuenta seguí por D´Alesia hacia el barrio donde estaba mi esquina de . Así que con una sensación extraña. justo cuando pensaba que nadie iba a llegar. Todo cambió cuando la vi hablar con una hombre que en ese momento se le había acercado. cabizbajo y derrotado. Mis sentimientos eran confusos. tan guapa como estaba. de tranquilidad por un lado. se dio la vuelta dirigiéndose por Maine hacia abajo y tomando Chateau por la derecha. tomando el camino que llevaba a la estación. Pero me daba mucha lástima de verla sufrir esa humillación de verse sola. por un lado luchaba por no alegrarme de que no se hubiera presentado ningún pretendiente aquel día. no sé de donde vino ni podía ver quién era ya que me daba la espalda. Pasaba ya más de media hora y nadie se presentaba. no vi a nadie. pero no iba a ser así siempre. allí la perdí de vista. a Berenice se le veía el rostro un tanto triste y parecía desalentada. Tristeza porque sabía que ella. Esto me hizo recapacitar y pensar en el infructuoso esfuerzo que yo estaba realizando para nada. esta vez tal vez le fallaran. ni era lo recomendable dadas las circunstancias. pero por el lado contrario. Era una sensación agridulce. también lo hizo ella. debía esperar y ver los acontecimientos. no podía. Me sentía tan desesperado como en mi sueño. quise seguirla pero el semáforo me impidió poder pasar para alcanzarla. mientras yo estaba enfrente. pero yo no quería ser la rueda de repuesto. A punto estaba de darme la vuelta y regresar por donde vine. pero a la vez de tristeza por otro. sabiéndome perdedor sin ninguna lucha. Cinco minutos después. aunque quería gritar su nombre para llamarla. al que yo consideraba mi rival.47 La Esquina indiscreta constantemente y también empezó a ver de un lado a otro. después de todo había algo dentro de mí que me decía que debía desear su felicidad. Ahora la tristeza y la frustración me invadía a mí. Pero al igual que en mis sueños yo no podía hacer nada para ayudarla. ni podría soportar recibir un no por respuesta. cuando de pronto veo que. si bien esta vez la cita le fallara.

pero contra los que no consigo ni siquiera un mínimo intento de vencer. la estrategia que he seguido hasta ahora se ha convertido en una arma de dos filos. esta maldita timidez. incluyendo la ventana de la persiana azul. Sin embargo el solo hecho de pensar en cómo hacerlo me dejaba sin fuerzas.48 La Esquina indiscreta todos los días. pude ver salir a Clarie con su supuesto hermano cargando una especie de armario. solo el Café Berlitz permanecía abierto. que prácticamente permanecía vacía. Todo apagado. Lógicamente el edificio encima del banco estaba apagado casi en su totalidad salvo las oficinas del misterioso S. es lo que siempre ha evitado que pueda independizarme y tener mi familia. y quise quitarme el abrigo y la barba para ir a tomar algo a la cafetería. quizás el instinto y la costumbre me llevaran hasta allí. Luego. suele decirse que un desamor solo se llena con un nuevo amor. ¿Que puedo hacer?. en el portal de Laurent y Clarie. el caso que una vez cerca tuve la curiosidad de ver que sería del barrio por las tardes. había movimiento. se apresuran y después vi irse la furgoneta a toda prisa. es extraño que para bajarlo no lo desmontaran pensé con lo que debe pesar aquello.I.T. ¿Reorganizo toda mi vida y busco trabajo en la empresa de Berenice para estar más cerca de ella? ¿Le hecho . lógico por otra parte. Mirando para todos lados se dirigieron a una furgoneta que estaba aparcada cerca de allí. ¿Quién podía ser desalmado que osaba dejar plantada a la mujer más completa y bella de París? Al mismo tiempo me rondaba por la cabeza que debía tomar cartas en el asunto y hacer algo más que una simple contemplación.E. Claro también pasaban las siete de aquella tarde prematuramente primaveral. ¿Podría ser que llevaran el cadáver de Laurent allí? Pero después me dejé de conjeturas cuando los vi volver y bajar más cosas hacia la furgoneta. por lo demás ni siquiera la frutería. tenía calor tras la caminata. quizás se estén mudando porque Laurent la haya echado de casa. Porque ¿Como me presento? ¿Como Ludovic. Noté como me vieron y hablaron entre ellos. de la ruidosa y bulliciosa calle se pasaba a una tranquilidad pasmosa. Pero a mis pensamientos rápidamente volvía la tristeza que me embargaba por Berenice. el ex deportista llegado a menos o como el mendigo de la esquina? Esos complejos de inferioridad que reconozco que tengo. Es curioso. Creo que era la oportunidad de mi vida de presentarme ante ella y entrar en su vida. me impide avanzar. ni la tienda de coleccionistas. Pero algo detuvo mi atención.

menos estatura que ella. . no preocuparme más. Lo peor fue al ir al Berlitz. En el fondo pensaba que no sería realmente así. acercarme a ella tal como soy y sin disfraces ridículos. pasó rodeada de compañeros todos juntos y me ignoró de forma total. que con el poco valor que tenía no podría superar esta etapa. no encuentro salida a mi caso. como si quisiera esquivarme. El domingo no salí de casa. salió con demasiada rapidez. Al salir iba hablando a solas con el pegajoso compañero cuyo nombre pude enterarme por ella misma. ¿Cómo podía irse con ese tal Renou? Era bajito. el trato que tenía era realmente bueno. además su nariz era una burda imitación de la de Deparlier. jamás podría presentarme ante ella sin que hubiera alguien de testigo y eso es un gran impedimento para mí. No. ni siquiera levanto al mirada. Así llegó el Lunes y decidí que aquel día sería el último que me presentaría en la esquina indiscreta como “el mendigo de la esquina”. no se va a perder nada si rompo esta relación. A todas luces no le pega a ella. no podía quitarme de la mente que hacer. tanto es así que me estaba planteando aceptar la invitación de estudiar la Biblia con un tal Javian que era con el que más confianza tenía. de acuerdo si. ¿Pero y los demás? ¿Que sucede si llegan los demás compañeros de su empresa? Ella nunca está sola. debería tirar la toalla y volver a ser el que era. Llegado el fin de semana y de nuevo el sábado asistí a la reunión de Charlotte. todo lo que se me pasa por la mente es rechazado por completo. aunque empezaba a ver más claro que era ya tiempo de dejarme de farsas y volver a ser yo mismo. Traté de no ahondar en pensamientos negativos. la verdad es que solo allí lograba olvidarme un poco de mi triste realidad.pero no pudo ser. -Tengo que devolverle su cartera -recordé en esos momentos-. y 15 minutos después al salir iba como atenta a un documento manuscrito. -Vamos llámala esta es tu oportunidad. tan esbelta y fina como era. pero me convencí a mi mismo de que esta era la despedida. solo lo sabré yo. -gritaba una voz dentro de mi. y empezaba a tener confianza con algunos de los presentes. Pero los acontecimientos se precipitaron. ni sabe que existo. Renou.49 La Esquina indiscreta cara y me pongo mis mejores galas y ataco directo en la cafetería? Vale. total. el primer chasco fue cuando ella bajó al Banco. es solo una mujer que ni siquiera me conoce.

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Los celos me consumían, estaba desalentado, deprimido y sin ánimos. Pero decidí darle o más bien darme una oportunidad más, pero esta vez sí, la última. Pero el Martes se presentó una situación inesperada, apenas llevaba quince minutos en la esquina, cuando un par de gendarmes se me acercan y me abordan, ya están haciendo redadas de mendigos, pensé. Pero no era esa su intención al parecer, empiezan a preguntarme cuanto tiempo llevaba allí, yo no hacía más que mirar hacia arriba a la ventana de la persiana azul que en esos precisos momentos no hacía más que moverse con mas actividad de lo acostumbrado, quizás el mirón de la ventana quería presenciar como la gendarmería me echaba del lugar o me llevaban detenido. O tal vez ese mismo me había denunciado sospechando que estuviera vigilando algo dentro del Banco. Pero las cosas iban por otro lado, los gendarmes solo me preguntaban si había visto algo extraño en la calle en los últimos días, realmente al principio no sabía de que me hablaban, pero según me iban haciendo preguntas comprendí que se trataba de la desaparición de Laurent, entonces es cuando salió mi espíritu de ciudadano colaborador y les conté todo lo que vi, tanto la semana pasada como el sábado por la tarde. Me pidieron identificarme pero al no llevar los documentos conmigo ese día, les prometí que se los daría al día siguiente. Mientras hablaba con los gendarmes, salió Berenice hacia la cafetería, pero de nuevo note que no me miró. Al volver salió acompañada de un grupo y esta vez sus ojos si me enviaron una mirada, aunque por la expresión de su rostro, no era nada agradable, sino más bien, noté cierto desprecio en su mirada. Eso significaba el fin de mis escasas oportunidades. ¿Pero que le había hecho yo para que me lanzara esa dura mirada de odio? Será que en realidad todo lo anterior era solo un espejismo de mi imaginación y realmente nunca había sido bien visto. Eso me decía con más contundencia que debía acabar aquí esa etapa, tengo que despedirme de mi esquina, por lo menos como “mendigo. Así fue como inmediatamente, fui buscando a uno por uno de los compañeros de la calle a los que ayudaba para despedirme de ellos, todos se extrañaban y preguntaban a donde iba, que si me iba de viaje o me iba del país, a fin de seguir la pantomima a algunos les hice creer que iba

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a ingresar en un centro de desintoxicación y a otros que me iba a mi pueblo a las afueras de Lyon. Pero después recordé que no sería este el último día sino que tenía una cita con los gendarmes al día siguiente. Así que tuve que cumplir mis compromisos civiles y allí estaba, ese día no la vi a ella, parece que no se presentó al trabajo. Al día siguiente, me llevó la curiosidad de saber que ocurriría con Clarie y su amante, la mañana al principio fue aburrida, pues Berenice no se presentó. Pero esta vez pude presenciar cómo se llevaban detenidos a Clarie y a su amante esposados ante la mirada de sorpresa de todos, menos la mía que creo sentirme pieza clave en la investigación y esclarecimiento del caso. A los pocos días pude leer en la prensa sobre el suceso y toda la trama, curiosamente se hablaba de mí, como un mendigo borracho que denunció el crimen. ¡Que gran falsedad! ¿Cómo pueden llamarme borracho si apenas pruebo el alcohol? Aunque por un lado eso ayudaba a que no se me identificara, pues tan solo ponían las iniciales de mi nombre. Pero me dio más razones para no volver más a aquella esquina para que ningún periodista tergiversador de la verdad pudiera venir a interrogarme y llegue a identificarme y mis padres u otras personas llegaran a identificarme, el asunto de esta frase estaba llegando demasiado lejos y debía ponerle fin. Dejé pasar varias semanas sin ir a la esquina, en ese intervalo, me propuse acceder a las propuestas de Javian, el joven de las reuniones, quizás eso me haga olvidar esa obsesión por un amor imposible, pensé. Además Javian era una estupenda persona, pronto hicimos amistad y me estaba ayudando muchísimo con mi autoestima. Pero no lograba olvidar mi contemplativo amor, tiempo después tuve la curiosidad de pasar una vez más, pero esta vez lo hice vestido como yo, con chaqueta de pana y pantalón de pinzas, zapatos bien lustrosos y bien afeitado. Fui directo a la cafetería, como a eso de las 11, y me senté en la mesa que ella solía ocupar. A los pocos minutos se presentó ella, noté que me vio y esta vez me dio la impresión de que yo la había asustado, empezó a mirar a su alrededor, parecía desorientada y un tanto indecisa. Yo no es que estuviera como para intimidar a una chica, pero quería tantear como poder acercarme a ella, esta vez de forma directa, tal como soy, sin caretas ni disfraces. Ella se sentó en la mesa de al lado mía, se puso a leer un libro pequeño que guardaba en su bolso mientras esperaba al camarero, no

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alcance a ver de qué trataba el libro, pues quizás eso me hubiese servido para romper el hielo. O quizás tampoco pues cada vez que me proponía hacer un gesto para acercarme o llamar su atención, sucedía algo, o llegaba el camarero a mi mesa trayéndome el café, o en otro intento era el camarero en su mesa, este hielo era difícil de romper para una persona como yo. No obstante en un momento dado noté cierta mirada de reojo de parte de ella, no sé si es que se daba cuenta de que por otro lado yo no hacía más que mirarla más descaradamente buscando el momento de que levantara la vista hacia mí para saludara. Me armé de valor y decidí levantarme para acercarme a su mesa, con el pretexto de pedirle una servilleta, pues en mi mesa no habían colocado servilletero, con esa excusa que había visto en alguna película, podía iniciar una conversación, pero de nuevo no pudo ser, justo cuando ya me había puesto en pie e iba dar el primer paso, llegaron todos los demás y se acabó, una amiga no hacía más que preguntar a Berenice si le pasaba algo, que la notaba pensativa, mientras guardaba el libro en el bolso, ella tratado de evadir la respuesta negaba y sonreía de forma superficial. Pasó el tiempo y vi como se levantó la primera, se volvió contra mí o eso me pareció y se marchó sin más. Me estaba replanteando si algún día lograría algo con Berenice, desde luego de esta manera jamás. En la soledad de la noche en mi cuarto, saco el pequeño documento de la carterilla y beso apasionadamente su foto, es a lo único que puedo aspirar, el problema es que mi obsesión hacia ella, lejos de amainar, aumenta conforme la situación se hace más difícil. A la mañana siguiente leyendo un libro de psicología sobre el comportamiento compulsivo, me asusté pensando que yo podría estar acosándola en silencio y lo que podría sentir ella. Además la única manera de saber si lo mío era una obsesión compulsiva, un amor verdadero o un capricho pasajero, debía de dejar pasar un tiempo. Así fue, una mañana decidí no ir más, mientras planeaba a que dedicaría mi tiempo a partir de ese momento, les explique a mis padres que estaba de vacaciones por dos semanas, y que había decidido dejar el trabajo que tenía para buscar otra alternativa. Ellos me animaron a viajar a Carcasona para ver a la familia, y quizás encontrar algo allí, aunque tampoco me entusiasmaba la idea, además

solo gente sencilla. así pude tener una foto suya de cuerpo entero. Dos semanas habían pasado ya sin verla y un mes sin colocarme en la esquina. pensaba que llenando mi vida con muchas cosas podía olvidar a Berenice. quien pacientemente me ayudaba a entender lo que no comprendía. no solo él sino su familia. Cuando todo parecía haber dado un giro y mi vida empezaba a girar en torno a otros asuntos. Esa semana lo pasé leyendo y tratando de distraerme. quizás hacerme religioso me ayude a recuperar mi amor propio perdido y tener metas en la vida. Pensaba sobre todo en André. o más bien era yo el que tenía que rehacer la mía. lo bien que se sentía según me contaba el después de todo lo que llevaba pasado. con un software de retoque le añadí un cuerpo de otra modelo que encajaba perfectamente con el suyo. . En aquella ocasión no podré olvidar de que trataba la canción que se cantó al inicio. ellos eran muy tradicionales. Que visión más equivocada. no quería convertirme en un maniaco obsesionado y pasar a una situación peligrosa. esta vez llegue más temprano de lo habitual y me senté al lado de Javian. más espiritual que el resto de los mortales. y además siempre que hablaban de otras religiones que no fuera la católica para ellos eran sectas destructivas. personas nobles y pacificas. llegue a la locura de escanearla y dado que era solo la cabeza. En otra ocasión hice lo mismo con una foto mía y pude poner su cabeza y la mía en un retrato de dos enamorados. reconozco que soy un poco torpe para la música. Empezó la reunión. Aunque no quise contarles mis proyectos religiosos a mis padres por miedo a su reacción. Al día siguiente tuve que romper aquello. empecé a ir de nuevo al gimnasio para ver si podía hacer algo de rehabilitación. tenía que ver con el matrimonio y decía algo así.53 La Esquina indiscreta estaba citado con Javian para mis clases bíblicas. que como siempre se empieza cantando. después de varias reuniones por fin sabía seguir la letra del librito de canciones. quizás recordando lo que veo en las películas de romanos cuando salen aquellos cristianos en los circos. pensaba que ya podía olvidarla y dejarla libre para que ella rehiciera su vida. pero eran himnos sencillos de seguir. yo no encontraba nada destructivo en lo que había observado en aquel Salón de reuniones como le llamaban ellos. llego el sábado 7 de Mayo. Como ya tenía por costumbre asistí a la reunión. pero llegando la noche siempre quería ver su foto.

noté que ella también se dio cuenta de mi presencia. en ese momento pensé que estaba enfermo. al rato vi que tomaba asiento en otra parte de la sala. Nuestras miradas se cruzaron en más de una ocasión. Adiós soledad. sucedió algo que ni en mejor de mis sueños. recibo un sobresalto cuando por la entrada. acompañada de otra joven que al parecer la esperaba. ¡Me estaba costando tanto olvidarla! Constantemente me persiguen los recuerdos. A partir de ese momento no recuerdo nada de lo que se estaba hablando.. Traté de pensar en otra cosa para olvidarme de ese amor imposible. Todo eso unido a una bonita melodía. ¡Tuve que restregarme los ojos para asegurarme! ¡No puede ser verdad lo que ven mis ojos! Mientras trataba de superar este momento tan emocionante y a la vez difícil de describir. cuando algo altera todos mis sentidos. tantas veces esas .. y pensar en lo que debía hacer con mi vida a partir de ahora. ni en la más atrevida imaginación podía pasar. pese a que a mí siempre me gustaba prestar atención a lo que se decía más que nada para poder dar una opinión más objetiva cuando me preguntaran. veo entrar a una joven con una falda como la que Berenice llevaba puesta el día de la cita anulada. que todo lo que veía. mi eterno amor. Fueron cuestión de decimas de segundo. me hizo inevitablemente recordar a Berenice. puesto que las hileras de butacas tenían forma de semicircunferencia. Pero no quería albergar falsas esperanzas. no me gusta decir simplemente que estuvo bien cuando me preguntaran que me había parecido la conferencia. el caso es que me dio la impresión de que los suyos también. Primero. oía y leía me recordaba a ella. fue en el momento en que levanté la vista y vi que era ella. podía tener casi una vista cara a cara con ella. justamente detrás de mí. se trataba de una lucha entre el rechazo y la continuación de mis sentimientos. mis ojos se desviaban hacia los de Berenice. Pero dada la situación actual era imposible concentrarse. Solo trataba de pensar en cómo había sido posible no haberla visto en más ocasiones. pues yo llevaba asistiendo varias semanas seguidas. En mi mente volvió a revolotear su nombre y su rostro no sabía de mi cabeza. aunque me esforcé por prestar atención y ver al conferenciante. Cuando ya estaba logrando pensar en otra cosa y concentrarme en lo que decía el discursante.54 La Esquina indiscreta como: Al fin llegó hoy quien será.

al parecer su caída en las drogas precisamente habían ido de la mano de sus éxitos en los negocios. lejos de ser un chusma como yo pensaba antes. cuando de repente levanté la vista y justamente a la espalda de André estaba ella. ¿Cómo salgo de esta Dios mío? Allí la tenía. Entonces. ya llegará otro momento mejor. una sensación de nerviosismo. era muy ingenioso y emprendedor. la cual le envolvió en una espiral de sexo. Parecía como si el tiempo se hubiese detenido mientras todo a mí . entre ellos. Era admirable la lucidez con la que describía sus años en la elite sin un ápice de añoranza. pero a la vez de emociones encontradas. justamente enfrente de mí. Fue al despedirme de él. una jovial mujer que ya había visto antes en otras reuniones. saludé a André con el que últimamente había congeniado mucho y hablamos durante unos minutos. pero empecé a sentir sudores que me subían desde el pecho y al mismo tiempo me temblaban piernas y brazos. Al terminar el servicio religioso. saludó a Javian.55 La Esquina indiscreta miradas me despertaban ilusiones que pronto se desvanecían y esta vez debía controlar esos pensamientos. llegó hasta mí. pero la presencia de Berenice me hizo imposible concentrarme y atreverme a abrir la boca en aquella reunión. Ese día. vi como se acercaba acompañada de Josephine. muy atenta y un torbellino tratando siempre de amenizar cualquier conversación. ya había observado en otras ocasiones que hasta niños pequeños lo hacían. yo me dirigí a la parte de atrás de la sala. después del discurso como siempre se daba una parte más participativa en la que se hacen preguntas y cada cual responde alzando la mano. sus años de bróker de bolsa le habían exigido mucho y le introdujeron en una dinámica de trabajo y estrés de día y evasión nocturna. me dije. extendió su mano y lo mismo hice yo. La conversación con André no impedía que mi mente divagara y mi vista intentara buscar entre la muchedumbre a Berenice. Para aquella ocasión había prometido a Javian. que iba participar. cocaína y despilfarro. siempre sonriente. por supuesto mi maestro no quiso insistir al respecto. en medio solo unos cuantos “hermanos” a los que iba saludando y que Josephine se los presentaba. con toda naturalidad y tal como estaba haciendo con todos los que se encontraba por el camino. no dejaba de sorprenderme su progreso y sobre todo su recuperación con las drogas. pues no parecía difícil. No sé si la temperatura de la noche había subido por momentos.

no podía saberlo. yo ya lo conocía pero debía ocultar ese hecho. En realidad tampoco esperaba que ella se acercase a mí y esa extraña naturalidad que desplegaba. no sé cuánto tiempo pasó sin que soltar nuestras manos -¿Os conocéis? –preguntó sorprendida Josephine al ver que no nos soltábamos las manosEn ese momento me di cuenta y la solté precipitadamente. bueno le había puesto notas. pero no era yo. Pero si cabía la posibilidad de que me reconociera y que me preguntase si soy el mendigo que pide al lado de su trabajo. y a la vez el más temido. En cualquiera de los casos yo tenía que ser valiente y afrontar el asunto siempre con la verdad por delante y evitando poner más capas sobre capas. Por otro lado por momentos pensaba que era la oportunidad de mi vida de saber algo de ella y presentarme como soy. Ahora. puesto que jamás habíamos hablado. Justo en ese momento alguien llama a Josephine y esta nos deja solos. llevaba toda la reunión pensando en que le iba a decir. es posible que se haya dado cuenta de que la he observado todo este tiempo. llegado este momento. era como la salvación y el final de todo este mal trago del que no me sienta precisamente orgulloso. ese era el pordiosero de la esquina o alguien invisible para ella. tal como si me conociera de toda la vida. este es Ludovic. estábamos solos frente a frente. -contestó Berenice a la extrañada Josephine -Bueno Berenice. había llegado la hora de la verdad. Era el momento más deseado de mi vida. Pero ella. Si no se había dado cuenta de mi disfraz de mendigo. quizás nos hayamos visto por el barrio. -Bueno. te lo presento. Pero su primera pregunta fulminó todas las cábalas que yo me había hecho sobre ella y sus sentimientos y cambió por completo el giro que yo pensaba darle a la conversación: .56 La Esquina indiscreta alrededor daba vueltas y yo la tenía delante de mí. es un estudiante como tú. lo primero que normalmente se pregunta al saludar a alguien desconocido o no presentado. Yo no podía ordenar mis pensamientos. no encontré palabras. rodeados de una multitud. es preguntar por su nombre. Pero las sorpresas no se iban a quedar allí. ella también la retiró haciendo un gesto de complicidad y lanzándome una sonrisa. estábamos cogidos de la mano. Pero también puede que lo primero ella haga sea pedirme su cartera.

-le contesté-Tú eres Ludovic Jabart ¿Verdad? -Co. ¿Que has dicho? -Que si tú eres o eras ciclista profesional. fui uniendo cabos y. Jamás. que jamás había tenido tan cerca-. yo te di la copa. hasta que lo supe todo. -He seguido tu carrera desde que era muy joven.co ¿Cómo lo sabes? Pregunte atascadamente.. ¿Te vienes? –fue la invitación de Javian. como tampoco fueron muy brillantes mis primeras palabras hacia ella .... -Tú eras. -Josephine.. Pero ¿Cómo podía conocer eso? ¿Cómo sabía tanto de mí? -Bueno.. entre nudo en la garganta y palpitaciones que iban a mas según transcurría la conversación. Yo te di un premio en una etapa que ganaste en Lacaune. ¿Quieres acompañarnos Berenice? . -Vaya. -¡Lo sabía! -contestó ella-.. me escogieron como azafata para entregar los premios y desde aquello he seguido tu carrera. que te parece si vamos a comer un grupo al Roscou. -¿Qué es eso de que lo supiste todo? Si. podría pensar que ella conociera esa etapa de mi vida que lastimosamente había sido truncada de forma radical. la verdad es que hace años que lo fui. me dio mucha lástima al principio verte en ese estado.. No podía creer lo que estaban escuchando mis oídos. digamos que vi cosas. en todo mi elucubrar e imaginar. Tenía 20 años y mi padre era concejal del pueblo donde acabó la etapa. sin poder ni querer dar muchos datos.. más o menos -dije yo. ¿A que tuviste un accidente con un coche? -Si. quien se acercó en ese momento hacia Josephine¡Hay sí!. pero por un accidente tuve que dejarlo.. parece que os conocíais ¿no? -dijo interrumpiendo de nuevo una sorprendida Josephine -Bueno.57 La Esquina indiscreta -¿Tu eres ciclista no? -me preguntó sin apartar de mí sus penetrantes ojos verdes..Qué. ¿la del beso? -Menudo apuro.. si. Después me enteré de lo que te pasó. allí se come muy bien.

. fue una fan mía desde aquella entrega de premios. Ahora empezaba a entender algunas cosas ¡Por eso me resultó familiar la letra que había visto en los papeles de su cartera! Por ello su rostro me resultó conocido al principio. Curiosamente son las notas que guardo entre los recuerdos y fotos que tengo de mi etapa en el ciclismo.58 La Esquina indiscreta -Vale. En el camino. sobre todo porque hablando llevábamos dando varias vueltas a la misma manzana y nos perdimos del grupo al que íbamos a acompañar. Al parecer. quizás por vergüenza. y puesto que ninguno conocíamos el restaurante Roscou. y las terminaba con el membrete “Tu admiradora secreta”. hablando abiertamente. cosas que ni por asomo me podía imaginar de ella. siempre sin poner su nombre por vergüenza debido a su timidez. Fuimos a cenar a una pizzería en el Boulevard Brune. por lo menos de mi parte. me apunto –contestó con una serena seguridad-¿Quieres venir? – me preguntó de paso a mí-Por supuesto que se va a venir –llegó a decir Javian. para luego descubrir en esa noche. durante años la pared de su habitación estaba llena de fotos mías sacadas de recortes de revistas. No podía creer lo fácil que estaba resultando todo después de toda la parafernalia que yo había realizado aparentemente para nada. Aquella fue la oportunidad de conocernos bien. ni miradas disimuladas. donde me daba ánimos y se despedía sin dejar nombre. Ahora estábamos los dos solos. no quisimos sacar todo el tema. tuvimos que variar los planes. Ella me contó cómo había llegado París. interviniendo al ver mi cara de indecisión y perplejidad ante la invitación de BereniceAunque ambos teníamos cosas que aclarar al respecto. Giró al principio sobre el tema del ciclismo. Vino muy bien que después de la reunión nos uniéramos a ese grupo que iban a comer al restaurante. Después por lo menos en dos ocasiones a través de las enfermeras me envío unas cuantas notas más. pero no nos importó. Me contó que cuando supo de mi accidente ella intentó ir a verme al hospital y de hecho se las ingenio para entrar en mi habitación y dejarme una nota. sin máscaras. La conversación se extendía y cada vez mi timidez se iba diluyendo al mismo tiempo que descubría los grandes secretos que guardaba esta intrigante mujer.

ni le había declarado mi amor. Después entendí a que se debía su inicial reparo a que la acompañara. la única ventana que tiene una persiana azul. me sentía vulnerable. seguimos hablando juntos y me ofrecí acompañarla a su casa. ¿Tu eras la de . me veía entrar bien vestido bien y salir con los harapos. quizás no hubiese descubierto todo lo demás.. no paramos de contar anécdotas de mi etapa como ciclista. además todavía no le había abierto mi corazón. -Así que tú eras la que miraba tras la ventana levantando la. pues ella había sido aficionada y perteneció a un equipo femenino de su ciudad. y de no haber visto eso. Ella es la contable de la empresa y la secretaria del jefe. donde yo pensaba. cerca de Montpellier. De repente tal como un puzle... después encontró trabajo en una empresa de seguros.. pero el restaurante tiene unos horarios y prácticamente nos echaron. que aunque era de noche. que es donde trabaja y no en la oficina de brokers. .. quizás desconfiaba de mi o de mis intenciones. Si porque aquella noche llena de sorpresas aguardaba más. pero yo estaba dispuesto a respetarla. -¿Vives aquí? –pregunté sorprendido y a la vez inquieto por estar en un lugar. formando una imagen que ni el más optimista de mis sueños podían imaginar. Pero eso lejos de inquietarla despertó su curiosidad. ella en principio trató de evadir esa posibilidad.59 La Esquina indiscreta siendo de Laucane. por eso no quería dejar pasar ese momento. todas las piezas iban encajando. Ella vivía en la Rué Didot.? –dije señalando hacia arriba a la que siempre me veía llegarJustamente cuando yo llegaba al lugar ella tenía por costumbre abrir las ventanas de su balcón para airear la casa.. en el portal que se encontraba al lado donde yo me cambiaba y me ponía la ropa de mendigo. Apenas comimos. conforme íbamos hablando descubrí la verdadera razón. Me contó que su oficina da justamente a una ventana encima del Banco en la primera planta del edificio. ¿no es verdad? –preguntó ella-No puede ser. fue en una de esas cuando me vio y supo de mi costumbre de disfrazarme. alguien podría reconocerme. como sus estudios de economía la llevaron hasta la universidad. Ninguno deseábamos que concluyera la velada. -Supongo que conoces esta calle.

ella sabía que tenía que ser yo. Aquella noche no durmió . y se cruzaron nuestras miradas. aquel ciclista al que dio ese beso accidental. desde entonces siempre miro por todos lados y llego la primera para ver si encuentro otro papelito con algún nuevo mensaje. -¿Qué cita? –pregunté haciéndome el sorprendido.S. En ese momento. como parte de una descarga de adrenalina y tensión acumulada por la espera de un momento como ese y la sensación de todo el tiempo que había perdido y la cantidad de oportunidades perdidas.el trabaja en la planta de arriba y a veces bajamos juntos a desayunar. me invadió una risa nerviosa incontrolable. aquella mañana de Abril. o como el que no se había dado cuenta de la cita-¡Esta! –me dijo. lo guardo muy bien. -le aclaré-.60 La Esquina indiscreta -Devuélveme mi cartera -dijo como respuesta con una sonrisa cómplice.¿Leíste mis mensajes? le pregunté. -contestó ofendida por mi erróneo pensar. Pero ¿Por qué faltaste a mi cita? -Terminó acusando-. señalando su letra en aquella tarjeta que había tirado a propósito-Nunca pensé que fuera para mí. -Gracias por los pendientes me dijo enseñándome lo bien que le quedaban y que no había visto al estar escondidos tras su melena castaña. -¿Renou? Ese es mi hermano. pero no me atreví a acercarme. ese día lo llevaba en el bolsillo de mi chaqueta y procedí a devolvérselo. trabaja en I. -Claro que si. un año atrás. ¿De que te ríes? –preguntó Berenice-Bueno. Aquel porta tarjetas me acompaña desde entonces. En realidad yo no tenía la culpa de no interpretar correctamente el mensaje que me había entregado tan disimuladamente dejando caer aquel porta documentos. verás. que iba descubriendo el amor oculto que nos había mantenido tan ocupados-.T. . Pero la verdad es que era a mí a quien esperaba aquella tarde. Pensé que era ese que siempre te acompaña. tengo que confesarte que si estuve allí aquel día.E. pensé que había otra persona. Resultó que desde el primer día que Berenice me vio sentado en aquel banco de la esquina.

pues ¡Cómo iba a explicar que estaba enamorada de un pordiosero de la calle! Y menos aún de alguien que fingía serlo. lo hacía por ella. Por ello cuando leyó aquellos mensajes. las cosas eran aun más difíciles para ella. le correspondía. nadie podría entender aquello. Mis ojos fueron los que ella siempre buscaba.61 La Esquina indiscreta pensando en aquel beso. incluso fotografiando desde la distancia a su extraño y frustrado amor. ¡Cómo iba a hablar una persona de su situación con alguien tan arrastrado y sucio como se me veía! Por eso se limitaba a observar desde la ventana de su casa cuando yo llegaba a cambiarme y desde la ventana con persiana azul de su trabajo cuando yo hacia el mendigo pidiendo en la esquina. Mucho tiempo de su trabajo perdió observando. Fui yo al que entregó el premio cuando tenía solo 20 años y que desde entonces había seguido mi vida por medio de las revistas especializadas. hasta en Internet. Fue un duro golpe . hasta quiso convencer a su amiga para que actuara de mediadora y me preguntara mi nombre. Después cuando me volvió a ver. su padre no sospechaba nada pues sabía que era aficionada a las bicicletas y le regaló una de carreras. solo para acercarse a mí. Salía a pasear a menudo en la bicicleta soñando con encontrarse con su ciclista favorito en alguna de esas carreteras perdidas de Aude. pero su timidez le impidió acercarse a mí en aquella ocasión y en otras. sabía a ciencia cierta que el amor de toda su vida. Llegó incluso a seguirme en alguna ocasión escondiéndose en un callejón hasta que yo pasara y fuera detrás de mi hasta que entraba en el metro. tuve que abandonar mi carrera de ciclista profesional con tan solo 27 años y ahora ella no supo mas de mi aunque había buscado en todas partes. Aquel día de Abril en el que yo llegue a la esquina de Alesia con Plantés quiso abordarme y pedirme un autógrafo. después al verme con el chico gordito por medio de quien llegaron algunos de ellos. Algo que la estimulaba a seguir era que tenía el presentimiento que todo lo que yo estaba haciendo. pues después de aquello apenas se habló de mi. Había perdido mi rastro después de salir del hospital. aunque al principio no estaba segura si venían de mi parte. pues en ese escondite en el que yo me había refugiado era lo único reconocible en mí. esta vez disfrazado de esa manera tan poco convencional. Sufría en silencio todo aquello. ella se apuntó a la sección femenina de mi equipo.

pero en definitiva. con la seguridad y tranquilidad que da el saber que ambos nos guardábamos un amor poco convencional. pero esta vez no de forma accidental. y después todo. una realidad que ambos tuvimos delante y no supimos o pudimos aprovechar. amor. tirar la toalla. en este caso vigilante vigilado. volvimos a besarnos. perdí el último metro. olvidarse de mí y centrarse en la vida real. no podía creer que esto fuera posible. en mi caso se cumplió el dicho de cazador cazado. Nos reímos de la ridícula situación que nos ha tenido en vilo durante un año. tanto que durante un tiempo tenía todas las visas de ser un fracasado amor platónico o un amor imposible. ¡Qué cerca estuve y jamás aproveché la oportunidad! Pero como dice ese otro dicho. Las circunstancias y la manera de abordar la situación por parte de ambos. cosa que no significó ningún esfuerzo.62 La Esquina indiscreta el que no llegase a la cita aquel viernes. incluso estuvo a punto de abandonar. nunca es tarde si el resultado es bueno. sentía que iba flotando en el aire. Yo estaba ciego. Aquella noche estuvimos hablando hasta cerca de las 2 de la madrugada. Tuve que volver andando hasta mi casa. un tiempo en el que las miradas indiscretas y secretas fueron lo único que alimentaba nuestros sentimientos. complicaron más las cosas. sino después de romper una barrera y de abrir nuestro corazón a la realidad. ************************* . Nos despedimos. pero sobre todo por mi culpa. pero nuestro amor ha sido tan real y fuerte que ha terminado por romper todas las barreras que nos separaban y llegar a juntarnos en el lugar más insospechado y jamás imaginado.

63 La Esquina indiscreta Ha pasado un año desde el encuentro en aquel templo religioso. mientras preparamos lo que será nuestro hogar dulce hogar. ***FIN*** . Bernaud.T. Ahora ya somos miembros aceptados de la congregación. pude entrar recomendado. ahora trabajo en I. las cosas han cambiado mucho. a la que gracias a Renou. esperando poder mirar a la cara a todo lo que la vida me depare. trabajamos cerca. esquina indiscreta. Por cierto a nuestra boda he invitado a Lilie. Curiosamente viviremos en la misma casa donde tiempo atrás compartieron momentos felices y duros Clarie y Laurent. donde aquí sentado ahora medito. y dos desde que nos vimos en la esquina. compartimos las mismas metas y sobre todo las mismas esperanzas e ilusiones. Josephine. que durante tanto tiempo se convirtió en mi tan apreciada. damos un paseo por la calle y nos sentamos y tomamos el fresco en aquel banco de la esquina entre Alesia y Des Plantés. tenemos mucho que agradecer a aquella ancianita “la hermana Charlotte” quien de alguna manera hizo que llegáramos a ese encuentro. Berenice por su parte ha invitado a su amiga Alieen y todos sus compañeros de trabajo. ahora todos los días desayunamos en el café Berlitz.S. Berenice y yo asistimos juntos a las reuniones todas las semanas. sin esconderme. disfruto de este dulce momento. Pudimos comprarla a través de una agencia inmobiliaria en la que trabajaba André que por cierto es uno de mis mejores amigos. y miro sin ver. y dentro de una semana. Por supuesto Javiar. a Francois y a Leroy al que por supuesto advertí que viniese bien duchado y arreglado. Virgel. Charlotte y todos los de la congregación a la que pertenecemos compartirán este feliz desenlace. Michael. sin fijarme en nada en particular. Ahora. la vida aquí sigue su trasiego diario. Muchas tardes.E. el hermano de Berenice. Aquellas siglas que tan intrigado me tenían resultó ser una empresa de importación de artículos deportivos. Berenice y yo somos felices. desde esta. nos vamos a casar y tendremos una familia.

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