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U Ï H I C A A C K ] ¡ l ' A D K 1 .A K ..i. I'KiXIUKSOS. * • * v A. i r > ISS'J .A. D K CA1) K X C 1 A Y K K X A C I M I K N T O A KM A S |51. DKSDK LOS TlKMl'ON HASTA M Á S K KM OTOS~*" DÍAS XTKSTKOS AXADKX SK ' r^W&U-A S N O T I C I A S j D K I. lib.1.LA FÁBRICA DK ARMAS BLAN04S D E TOLEDO-'"'' ' Resillen liist^i HUKYKS NOTICIAS DK SOR11K K O H I c W .AX«'AS l > P ^ .A C O N S T R U C C I Ó N ' MKJORAS KX K1. Hilario González TOL1ÍDO Tmp.AS C R l X P K S I l/t'lMAMKXTK pO Y D. i ' i o . 07—sn. INTRODUCIDAS V l. d e M e n o r Hermanos i ' o M r r .KHÍA. y oiuMü'iJ. O " M I^ltt? A CM (\K ' * f v K X TOLKTHV.

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A rr. y e n e i m d . A N C A S B K TOI.MKXTK D Hilario Gonzales TOLEDO Ii»l>. lib.A FABRICA ' ' Y L A S <.•DE T O L E D O 1>K A KM A S 1 U . W .» I U . DESRK I.KDO.. U .].H c r m n n o s COMEUCIU. d e Meucn. 15 18SU . S 7 .os TIKMFOS MÁS INMOTOS HASTA N U B K T R O S Ilf A S >Sl¡ A Ñ A B I Í X X 0 T UK r. r U S 1 C K 1 ! " »K " CUNSTRLH-CÓX JNTRODITIHAS BANDKS JtBJOltAS KX ni. .TIMA.

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D E D I C A T O R I A < ¡Dircctoi. J J ¿Maes- tros p operarios el tu la 'fabrica de firmas llancas deu esta ¿Imperial 'Ciudad. dedica.¡Jefes p oficiales. estos humildes artículos. publicados potprimera ve-. |[ |»f „r. en el periódico 1 ilustrado •i Toledo ?. .

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la depositaría de las grandes verdades. que es. Lia- . lo demuestra así á todas las generaciones y á todos los pueblos con la multitud de hechos que guarda en su seno. además de maestra de la vida y el retrato de la humanidad. constancia inquebrantable y fortaleza en la adversidad. que distinguen á los españoles.INTRODUCCIÓN N T R E los pueblos de la culta Europa. nos fijaremos hoy en otras prendas de su gran carácter. nobleza é hidalguía de sus hijos. La Historia. Dejando aparte por sabidas las raras cualidades de valor temerario. es indudable que se distingue de una manera especial por la gravedad. sobriedad pasmosa. esta tierra bendita llamada España. que pertenecen á la raza latii na.

ni bastante causa para cantar ¡i todas horas sus propias alabanzas. las de su notoria bondad y honradez. ni pregonar continuamente las inmensas riquezas de su suelo. las de sus nobles y elevados pensamientos. nada es capaz de envanecerles. >Su hidalguía les veda asimismo lastimar el amor propio de los extraños ó rebajar sus merecimientos con la diaria exposición de su propio valer y . que no les consienten hacer ostentoso alarde de estas sus mismas dotes. Las grandes hazañas con que sus antepasados han asombrado al mundo.man sobre todas nuestra atención. por ser dotes peculiares de todos sus compatricios. ni especiales encomios. la memoria de su antiguo poderío. llamando sobre ellos con pomposos escritos ó con frecuentes alardes la atención de los demás pueblos. por ser su legítima y natural herencia. que todo esto no merece aplausos. porque en ello no hacen sino seguir la senda que los trazaron sus nobles aseen. su inalterable gravedad.. ni los brillantes productos de su industria. dientes. Persuádeles su misma grandeza.

Esta es la razón más principal de ignorarse fuera de España muchas de las preciosidades artísticas de todo género. Así se explican la sorpresa y el asombro que les ocasionan nuestras mudan. Por eso no saben los extranjeros pueblos todo lo que adelantamos en lasartes. zas políticas. y sobre todo. nuestra constancia tenaz en la guerra. que encierran sus riquísimos y bien dispuestos museos. Su modestia y sensatez no lo consienten. nuestra arrogante actitud en la paz. sino equivocada y errónea. con el frecuente pregón de sus altos hechos. con la encomiástica. de nuestra civilización. de nuestras costumbres. rremos deshechas borrascas.Por esto no sólo tienen una idea imperfecta. . el lujo de inmensos recursos que poseemos cuando combatimos á nuestros enemigos ó co._ 7 — de sus riquezas. sus numerosas y bien ordenadas bibliotecas. de nuestro carácter. relación de su cultura y de sus progresos en todos los ramos del humano saber. en el comercio}.en la industria.

no. lo exponemosúnicamentepara que resalte más la diferencia. ni hacer comparaciones que lastimen. ni las favorables condiciones do laboriosidad. modestia tanta. mas ni nos toca á nosotros ser imprudentes detractores de lo propio. atenuándolas ó dándolas una explicación satisfactoria. . con el extraordinario griterío que producen otras gentes al anunciar sus menores adelantos científicos é industriales. Al expresarnos de este modo no perdemos de vista las faltas que se atribuyen á los españoles. pues bien quisiéramos que lo bueno que hay en esto fuera imitado por los nuestros. ni panegiristas modestos y oficiosos de lo extraño.— 8 -- Notable contraste ofrece tan prudente callar. Tampoco nos proponemos vindicar á nuestros naturales do aquellas faltas. y con el engañoso brillo y estudiado aparato con que presentan en el mercado sus productos. Y no lo decimos en son de reprobación ni para inferirles una ofensa ó hacerles un cargo. ni los adelantos de varias clases en que nos aventajan algunos otros pueblos.

machetes. dagas y demás productos análogos. dando una sucinta idea de la altura á que ha llegado estos últimos años en la confección de sus productos. y de las causas á que se atribuyen el temple superior y la bondad especial de sus espadas. digna de mejor suerte.— 9 — Romper hoy el habitual silencio de nuestros compatricios. Y lo haremos sólo llevados por altos y desinteresados móviles á impulsos y pollas excitaciones do nuestro ardiente amor á esta nuestra desventurada patria. pues. es nuestro único objeto. aunque con tosca pluma. en primer lugar. del método empleado al efecto por los antiguos armeros y por los modernos artífices. Daremos. para dar á conocer un Centro industrial del país elevado á gran altura. las noticias que hemos podido adquirir sobro la fabricación de orinas blancas en lóledo desde su origen ó tiempos más remotos. del considerable . Después narraremos ligeramente la historia de la fundación de la Fábrica actual y la do los progresos y mejoras que se han hecho en ella.

y de la adquisición y empleo de preciosas y bien dirigidas máquinas para los diferentes servicios y trabajos de la misma. . el Gobierno continuara dispensándola su protección. si como debiera ser. Por fin. expondremos lo que en nuestro juicio y en el de otras personas más competentes pudiera llegar á ser tan acreditado é importante establecimiento militar.— to — aumento de talleres de nueva construcción para hacer cartuchos metálicos.

Sin embargo. importante y nobilísima Toldoht conceden sin vacilar todos los historiadores. el que no pueda lijarse de manera que resista al fino escalpelo de una severa crítica. ó de un detenido examen. . y comprueban los monumentos existentes y las mouedas batidas en su recinto. y entre incompletas ó fabulosas crónicas.]Jji A verdadera época en que comenzó (hjs la fabricación de armas blancas en esta ciudad do Toledo se pierde entre la oscuridad de los tiempos. no se opone á conceder á las espadas toledanas remota antigüedad. supuesta y reconocida la que á la siempre célebre.CAPÍTULO I Historia de la fabricación de espadas en Toledo desde les primeros tiempos . que por raras se disputan hoy los numismáticos.

C ) . Magán para demostrar aquélla. en su última epístola del Ponto ad invidum.Por esto no negaremos los textos eme cita el Sr. cuando escribe: «Áptaque venanti Gracius arma daret. refiriéndose al poeta Gracio Falisco (autor que vivió en tiempo del famoso Ovidio. Otros escritores toledanos afirman. corno cosa demostrada é innegable. siendo cierto que el mismo Ovidio hace especial mención de dicho poeta Gracio.» La autentecidad ele semejantes datos supondría desde luego una antigüedad de cerca de veinte siglos. Amador de los Ríos en su Toledo pintoresca (1). que existían ya en esta ciudad fábricas muy renombradas de armas blancas de gran precio y mérito especial en los tiempos de Augusto. versículo 341 dice: «Imo tolcetano príecingant illia cultro». s i g u i ó conservándose . quien en su tratado de Venationa?. (1) L a m i s m a e s t i m a c i ó n q u e m e r e c i e r o n las armas toledanas á los mejores soldados del m u n d o a n t i g u o . sobre el año cincuenta do J. y aun en otros todavía más remotos. como lo indica el Sr.

y t e r c e r a . s e g u n d a .— 13 -- El autor inmortal de El Quijote. a r m a d o s de A l s b e r g o . l l e g a n d o al m á s alto g r a d o la c o n s t r u c c i ó n de i n s t r u m e n tos de g u e r r a e n t i e m p o de Califa A b d e r r a h m a n II. l o s p o s e e d o r e s de s e s e n t a ó m á s l i b r a s . d i v i d i d o en c l a s e s ó c a t e g o r í a s : p r i m e r a . Los árabes supieron también aprovecharse de l o s c o n o c i m i e n t o s q u e e n este r a m o t e n í a n l o s h a b i t a n t e s de esta c i u d a d . uno de los españoles que han dado más gloria á su patria. l l e v a n d o b a c i n e t e . i b a n s u s h u e s t e s de I n f a n t e ría y C a b a l l e r í a . llamadas así por ser la figura de un perro la marca que su forjador usaba en ellas. honra y prez de los hijos del Cid y de Hernán Cortés. el ilustre manco de Lepante. c o m o él m i s m o e x p r e s a e n s u crónica. l o s de diez á t r e i n t a . d u r a n t e l a d o m i n a c i ó n g ó t i c a . I g u a l i m p o r t a n c i a d e b i ó a d q u i r i r l a i n d u s t r i a a r m e r a t o l e d a n a e n l a é p o c a de D o n J a i m e el C o n q u i s t a d o r . hace sospechar fuese Toledo la e n c a r g a d a de p r o v e e r de a r m a s b l a n c a s á s u e j é r c i t o . c a s c o . c a s c o de h i e r r o . espada y cuchillo. a r m a d o s de g a m b e s o n . g e n e r a l m e n t e . Cervantes finalmente. e n q u e n o se a b a n d o n ó e n T o l e d o l a f a b r i c a c i ó n de a r m a s blancas. p o s e e d o r e s de t r e i n t a á s e s e n t a . cita en su obra celebérrima las espadas toledanas del perrillo. . espada s i n v a i n a y cuchi* Ucjo. espada y cuchillo. L o b i e n a r m a d a s q u e .

Estas las realizaban generalmente por mayor muchos comerciantes españoles y extranjeros. y dándoles su inimitable brillo. lo indudable. que más tarde formaron un importante y numeroso gremio. alabardas y lanzas. cuyos productos han gozado gran fama por espacio de muchos siglos. cuchillos. y por su módico precio relativo. que afluían con tal motivo á esta ciudad. Cada armero en particular tenía su taller y sus fraguas. para obtener por ello.sobre una n o - . con más ó menos obreros. sino por buen número de industriales armeros. lo cierto. la preferencia en las compras. Semejante concurrencia. según su crédito y sus recursos. esmerándose todos en labrar las espadas con el mayor primor. dagas. y que tales fábricas no estaban sostenidas por el Erario público. picas. es que desde tiempo inmemorial existieron en Toledo fábricas particulares de espadas. temple y finura.— 14 — Mas prescindiendo de semejantes datos que no dejan de ser atendibles.

crecieron también en influencia é importancia social. lanzas. Desde luego estaban libres de pechar alcabalas y cientos. como el hierro. como era consiguiente.— 15 — ble emulación. y la introducción y compra de las primeras materias para su confección. alabardas y . la más exquisita perfección en la obra. Una vez agremiados en tan favorables circunstancias.. y desde luego la venta segura é inmediata de los productos de sus fábricas. la fama de los armeros toledanos. de satisfacer los derechos y gabelas que devengaban al Tesoro nacional la venta de sus espadas. llegando el caso de merecer de los Monarcas privilegios y exenciones que no se otorgaban con facilidad á otros gremios. si cabe. y sus accesorios los cueros para vainas y la madera para las astas de las picas. y sobre todo. aumentando. cuchillos etc. pues los compradores acudían á la lonja del industrial mejor reputado y adquirían las hojas por cientos ó por docenas. el acero. produjo. el metal para guarniciones. y haciendo comunes sus intereses.

N o v e d a d v e n i d a de F r a n c i a . y á alcanzar tal importancia. La antigua. conocida por (1) E s p o n t ó n . P i c a d e u n a s d o s v a r a s . conservaban en el riñon de sus estados una industria útilísima é indispensable en aquellos tiempos de continuas guerras. Llegó á tener un ensanche tan considerable el lucido cuerpo de armeros. Ayuntamiento y Jurados de la Ciudad de que no se filiasen en él los individuos que no fueran de buena vida y arregladas costumbres. c u y a m o h a r r a e r a e n f o r m a de c o r a z ó n . que para ingresar en él fué y era necesario que los aspirantes se sometieran á ciertas pruebas de suficiencia. . cuidando además los Corregidores. al paso que los reyes premiaban la rara habilidad y el ímprobo trabajo de tan distinguidos artistas. rica y celebrada fábrica de acero de Mondragón.— 16 — espontones (1). De este modo. Tales privilegios alcanzaban igualmente á los que comerciaban trayendo á Toledo las tablas de haya para dichas astas y guarniciones y conteras para las vainas.

eme hoy mismo se conoce y conserva en esta ciudad bajo igual título.todo el mundo. por más que en su forma. de M o n d r a g ó n tu acero y en T o l e d o templada. y única entonces en España. extensión y accidentes haya sufrido en años no muy remotos grandes variaciones. Así lo confirman aquellos versos.» Con respecto al sitio en que Ja mayor parte de los artífices de que nos ocupamos tenían sus lonjas y talleres. . era la que surtía de esta primera materia á los armeros de la antigua corte goda. no cabe duda que era el de la calle de las Armas. que dicen: « V e n c e d o r a espada.

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Recuérdanse con entusiasmo. cuyos numerosos y aguerridos tercios. indudablemente. ó sea durante los reinados de los Reyes Católicos. del gran Emperador Carlos Primero y de Felipe Segundo. admiración depropios y extraños. dice un ilustrado escritor. dominaban entonces la mayor parte de Europa y extensas provincias del nuevo mundo ó formaban los ejércitos en campaña. aquellos felices días en que el acero toledano resplandecía al .CAPÍTULO II Época de mayor apogeo para la industria armera toledana W ) E H O . la época de \tji mayor prosperidad para los referidos artistas fué la que medió entre el último tercio del siglo decimoquinto y los últimos años del decimosexto.

dieron el primer grito de independencia los regidores Juan Padilla. Pedro de Ayala. Gonzalo Gaitán y D. con el brío que lo hicieron. era muy considerable. sino los muchos Comuneros que aquí se reunían . y que con este motivo y en la sublevación popular y graves sucesos ocurridos el día diez y seis de Abril de mil quinientos veinte. aquella lucha especial llamada de las Comunidades de Castilla. del Mauañón y delMisisipí. aumentando aquél todavía más cuando tuvieron que armarse en mil quinientos veinte los Comuneros de Toledo. Juan Carrillo. y en una de las sesiones de su Ayuntamiento. Y no sólo éstos tuvieron necesidad de proveerse de armas. se alzaron los toledanos declarándose en abierta rebelión contra el Gobierno. Sabido es que en esta Ciudad. Hernando Dávalos. y sostener. que luego tomaron el título de Diputados generales. El consumo de armas blancas para dotar ó completar las necesarias á tan gran número de soldados.— 20 — mismo tiempo en las aguas del Rhin y del Danubio.

y después en las demás funciones de guerra. para formar los grandes grupos eme salían á campaña. hasta que fué tomada por D. Alfonso Undécimo en veintiséis de Marzo de mil trescientos cuarenta y cuatro . y en los repetidos y sangrientos combates á que dio lugar. los moros y los cristianos se arrojaban recí- . No so nos oculta que ya se usaban hacía tiempo las armas de fuego portátiles.— 21 — de la provincia y de las demás ciudades sublevadas. ó sea de la Artillería. á cuyo distinguido y acreditado cuerpo pertenece nuestra Fábrica. Al hacer mención de esta arma privilegiada. y que también se conocían los cañones y bombardas. Aparece de un modo indudable en la Historia que en el largo sitio de la inexpugnable fortaleza de Algeciras. ó sea los arcabuces y espingardas. no juzgamos ocioso ni fuera del caso el consignar aquí algunos antecedentes sobre los primeros días de su aplicación para batir los muros de las plazas ó expugnarlas. que comenzó el día tres de Agosto de mil trescientos quarenta y dos.

que sonó en el mar. el primer tiro de esta arma. que le bloqueaban. (sic). En este supuesto. Aragón y Portugal. y que producían mucho daño entre los primeros. y en los reales del ejército del Rey de Castilla que lo asediaba. .procamente muchas piedras y halas de hierro con tiros de pólvora de grande estampido. que defendían la plaza. Y como en tan porfiada lucha tomaron una parte muy activa bastantes galeras de la escuadra granadina y marroquí y no pocas de las de Castilla. fué el que se disparó en mil trescientos cincuenta y nueve en el puerto de Barcelona contra las galeras del Rey de Castilla. Enrique el Doliente mandó reunir en Toledo el año de mil cuatrocientos seis para arbitrar recursos con que hacer la guerra á los sectarios de Mahoma y enfrenar su osadía. come afirma un escritor. es muy probable ó casi seguro que llevaran también en varias de sus naves unos y otros alguna ó algunas piezas de artillería. ya no será exacto que. desde una de las naves eme defendían su entrada. En las Cortes que D.

tan empeñada y sangrienta. emplearon ya en mayor escala los arcabuces y la ar- . cuyas fortalezas pertenecían á los moros de Granada. municiones y almacén». y en la toma de la importante plaza de Antequera en diez y seis de Septiembre de mil cuatrocientos diez. Oónstanos también que en la batalla de Toro. El Infante D. unos y otros combatientes. en los sitios de las plazas de Sontenib en Octubre de mil cuatrocientos siete. ocurrida en Marzo de mil cuatrocientos setenta y seis. Fernando de Antequera hizo asimismo uso de las bombardas.— 23 — se resolvió «asoldar con ellos catorce milhombres de á caballo. armar treinta galeras y cincuenta naves. por venir de Lombardía ó inventarse en ella. cincuenta mil peones. Esto prueba que ya se empleaban entonces los cañones. y cien tiros menores con los demás pertrechos. portugueses y castellanos. aprestar y llevar seis tiros gruesos. que nuestros cronistas llaman lombardas. como piezas de batir. así en el mar como en tierra firme.

estaba aún la nueva arma muy lejos de dar los que se apetecían. si no. estamos en un error. que se decidió peleando cuerpo á cuerpo y al arma blanca las tropas de ambos campos. ó sea la artillería. que. formaban interpolados con los eme llevaban el armamento antiguo. En cuanto á la infantería. no se había generalizado lo bastante. ora la espada. formando la base del armamento del soldado. en todos los accidentes de la lucha y en los últimos extremos de ella. dio allí mejores resultados que ios que se habían obtenido antes. se emplearon también los cañones. sólo una parte de los soldados estaba provista de arcabuces. y estaba aún en sus primeros es- . empero.— 24 — tillería. tomando por eso el nombre de arcabuceros. se apelaba todavía. Diez y seis años después. bombardas y las armas de fuego portátiles. pero el arma principal y favorita á que. si bien aquéllos. Así se acreditó en esta última y ya referida batalla. en la guerra y conquista de Granada. Puede en su virtud asegurarse que por aquella época.

hasta laentradadelsiglo decimoséptimo. dieron un golpe mortal á la industria armera de Toledo. comenzó á disminuir el consumo. Esto no obsta para que confesemos de buena fe que el descubrimiento de la pólvora y su aplicación á las armas. y que al generalizarse y perfeccionarse por él el uso de aquéllas. ni con mucho. ni para sostener el considerable número de operarios que en ellas lucían su habilidad. Entonces. para alimentar tantas fábricas. una y otro atravesaron algunos años sin su completo decaimiento. en términos que ya no bastaba. . Aun así. en la manera de batallar y expugnar plazas entre los ejércitos de Europa. por más que alguna vez se buscaran todavía con afán las hojas toledanas. á últimos del siglo decimosexto. se resintió ya la venta y disminuyó la fabricación y el comercio de espadas.tudios la buena aplicación de todas las armas de fuego. y sin experimentar todos los efectos de la mudanza.

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entre otros. según consta de varios escritos y no pocos testimonios. oscurecidos ó siu trabajo los inteligentes y numerosos artífices que tanto llamaron la atención de Europa. Nicolás Hortuño. Juan Martínez. Fueron.CAPÍTULO III Decadencia de la fabricación de espadas ARMEROS CÉLEBRES W . y al considerar dispersos. Auto- .L dar por cerrados muchos de los talleres de una manufactura. lícito nos ha de ser el dejar aquí consignados los nombres de algunos de los que más se distinguieron. que se había conservado floreciente por espacio de tantos años.

—La calle de las armas. c o n m o t i v o de u n a serie de a r t í c u l o s p u b l i c a d o s en la m i s m a p o r D. los troqueles que se abrían para hacerlas. sobre hacer constar en cada hoja el nombre de Toledo. corrían los primeros años del siglo décimooctavo cuando laya exigua y abatida industria espadera toledana recibió el último y el más terrible (1) E l g r a b a d o de estas m a r c a s vio l a l u z p ú b l i c a en el n ú m e r o 272 de La Ilustración Ibérica de diez y siete de M a r z o de m i l o c h o c i e n t o s o c h e n t a y o c h o . un castillo úotras semejantes.. un pájaro. se conservan todavía en el archivo del Ayuntamiento. usaban todos una contraseña particular reducida. Algunos ejemplares de estas marcas. i n t i t u l a d o s Leyendas.— 28 — nio Ruiz y Dionisio Corrientes. que merecieron el título de armeros del Rey» grabándolo así en los cantos y en el recazo de sus espadas. ó más bien. á la figura de un perro. J u a n M a r i n a . según arriba hemos indicado. un león.. (1) Finalmente. Además. descripciones y apuntes de la imperial ciudad. .

Este sustituyó en los trajes á la daga antigua y á la espada de cazoleta. todavía de gran representación é influencia en los destinos de España. con sus clarines. timbaleros y escolta.— 29 — golpe con la introducción en España de la moda francesa del espadín. sangrientas y enconadas guerras. que siempre estaban esperando con viví- . como todos saben. Por cierto que esta imperial Ciudad. Así calmábanlas Autoridades la impaciencia y el ardor de los toledanos. que. concluyeron en mil setecientos trece con el tratado de Utrech. y con una población de más de cincuenta mil habitantes. Con tan grande ardimiento y tan extraordinario entusiasmo defendió la causa de Felipe Quinto. generalizándose en extremo el uso de aquél después de las guerras de sucesión. anunciando los menores triunfos de las tropas borbónicas. de tal manera se interesó por ella. salían con frecuencia por sus calles y plazas los alguaciles de la municipalidad. tomó una parte muy activa en tan duraderas.quemientras duróla lucha y noestaba ocupadaporlos aliados.

cúmplase conforme á derecho y á razón. Ochoafiosmás de la segunda mitad del mismo siglo pasaron de terrible agonía para la industria objeto de estas líneas. q u e u n R e y de l a Casa de A u s t r i a l e s h a b í a q u i t a d o la c a p i t a l i d a d . habían emigrado y fallecido ó habían mudado de oficio. . Habían desaparecido muchos de los talleres y fraguas particulares. á p e s a r de l o s a ñ o s t r a n s c u r r i d o s . n o o b s t a n t e haber reconocido todos sus privilegios en aquel l a s c é l e b r e s p a l a b r a s : Pues la razón y el derecho lo prescriben. los inteligentes espaderos é industriales. En su consecuencia.30 — simo interés noticias de la guerra.. y cesado casi por completo la demanda y el consumo de sus productos. (1) La decadencia de la fabricación do espadas por los armeros de la antigua corte goda llegó al extremo después de aquellos días y en el resto de la primera mitad del siglo décimooctavo. estando á punto de morir y de perderse hasta su memoria.. quedando un exiguo número de ellos. quede esta manufactura se sostenían. brilló un rayo de esperanza para ella con la subi(1) N o p u d i e r o n o l v i d a r . cuando.

Tal es el imperfecto y desaliñado resumen histórico.— 31 — da al trono español en mil setecientos cincuenta y ocho del que ya era Rey de las Dos Sicilias. progresos. ó la breve narración cronológica del origen. vida. decadencia y estado de abatimiento de la fabricación de armas blancas de Toledo desde los tiempos más remotos hasta dicho año. .

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para la de las hojas. era el que sigue: Luego que cada una de ellas estaba perfectamente forjada. El método primitivo. pasaba al templador.CAPÍTULO IV Procedimientos empleados para la confección de espadas MÉTODO PRIMITIVO i!I& ÜMPLIENDO con lo que ofrecimos des- de luego en las primeras páginas de estos ligeros apuntes. vamos á dar ahora una idea de los procedimientos que se lian empleado y emplean para la confección de las espadas toledanas. en cuya fragua y en medio de ella estaba la lumbre hechaun reguero del largo .

daban una pasada de sebo de carnero ó macho en rama.— 34 — de tres cuartas poco más ó menos. ó sin derretir. después de revenida. y ya fogueada. ticipando de él sólo aquella quinta parte que antes no lo recibió. En este caso echaban un poco de arena sobre el yunque. la tomaban con las tenazas por la espiga. golpeaban con tiento ycuidado la parte cóncava de la tal vuelta. clara y fresca. par. Después volvía al fuego. sólo cuatro percibiesen un fuego igual. y puesta encima la hoja con la piqueta en frío. y al punto comenza- . Hecha ascua la hoja y de color de cereza. de las cinco partes de su largo. la sacaban y observaban si se había torcido ó volteado alguna cosa. y ya fría la hoja. continuando la operación por todo lo largo hasta que la hoja quedaba perfectamente derecha. quedando fuera el trozo ó porción correspondiente al recazo y espiga. ó cuando quería hacerse ascua. Sobre él tendían la hoja de modo que.la dejaban caer perpeudicularmente y de punta en un cubo de madera lleno de agua del Tajo.

reba" . y cuando la masa de acero y hierro estaba hecha ascua y bien caldeada como debía por la perfecta unión y solidez. Además del agua del Tajo tenían á la mano los antiguos armeros para la forja. la repetida arena de las riberas del Tajo se sustituye con el polvo sutil que produce el légamo. comenzaba á disparar algunas chispas brillantes como estrellas. Con esta operación quedaba el temple perfeccionado de manera que la hoja nunca brincaba ni se doblaba. y la arrojaban un poco de arena.— 35 — ba á arder lo untado. Sólo difiere en que. dejándolo así hasta que se apagara y enfriase. SISTEMA MODERNO El sistema moderno de fabricación es casi idéntico al antiguo. con lo cual cesaban las chispas. pasando luego al yunque y martillo. según va dicho. la arena de sus márgenes. para el forjado. Esta maniobra se repetía hasta la más completa fusión de los metales. Entonces la apartaban del fuego.

pues á éste no le derrite el fuego más intenso y voraz. Tampoco aprueba la sustitución del sebo por el jabón. Varias son las objeciones que presenta un escritor contemporáneo contra este nuevo procedimiento. Dice. civyos poros se advierten por lo común en ellas aun después de amoladas y acicaladas con el mayor primor. inclinándose en su consecuencia al antiguo. como liquida la arena y sus componentes metálicos. en lugar de sebo en rama. luego que están enrojecidas por el fuego. después de seco. alegando que ésta es una sustancia diametralmente opuesta á aquélla.ba ó lodo del desgaste de las piedras de amolar. y altera mucho el sistema de los anti- . se usa el jabón. En estando frías las sacan. Y en cuanto al temple de las espadas. en primer lugar. en cuyo estado pasan éstos fácilmente á cubrir los poros que se abren en las hojas al forjarlas. las meten horizontalmeute y de corte en una caja de madera llena da agua. que no es equivalente á la arena el polvo expresado. y para el revenido.

Sobre no parecemos de gran peso las razones en que funda su opinión completamente favorable al sistema antiguo. abrigamos entera confianza de que las variaciones introducidas de nuevo en el forjado y temple de las hojas. con el cual tanto renombre adquirieron sus espadas. y aconseja que se estudien ambos. y se decida y adopte de una vez el que resulte más conveniente. indicaremos de paso que no estamos conformes ' con las apreciaciones que hace el escritor á que aludimos. ó sea el método primitivo y el actual. Directores. que continuamente han dirigido los trabajos y el tino especial y larga práctica de sus principales artistas y maestros de fraguas y talleres. . porque bien notorios son la superior ilustración ó inteligencia de los Sres. Y así lo creemos. responderán á causas muy justificadas. qué ahora se fabrican. Opina que no debía variarse aquél. Legos en esta materia. pero haciendo uso de nuestro común entender. Jefes y Oficiales de Artillería.— 37 — guos.

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. el temple sin igual con el pulido ó acicalado más brillante. la suavidad con la resistencia. por último . ña digresión para exponer algunos datos y consignar ligeras indicaciones acerca de las causas á que se atribuyen el temple superior y la bondad singular de las hojas de espada toledanas. desesperación délos fabricantes extranjeros.CAPÍTULO V Bondad singular de las espadas toledanas '¿PERMÍTASENOS hacer ahora una peque¿a. la tenacidad y duración. admiración del mundo. la fortaleza con la finura. y como escribía no há muchos años persona muy competente. Y en verdad que excita y aviva el interés de la persona más indiferente en esta materia el descubrimiento del maravilloso secreto. con las más delicadas formas. en virtud del cual se nota en aquéllas la dureza combinada con la elasticidad.

no apoyados en la ciencia. y nos informan de las razones científicas en que se fundan. pues. mientras nos manifiestan el por qué los mismos procedimientos. Entre tanto que los hombres de saber y de especial competencia aclaran estos enigmas. nos contentaremos con dejar aquí consignadas las opiniones de varios autores. no dan iguales resultados que los que se obtienen en nuestra Fábrica de Toledo. sobre las causas á que tales . se combinan y adunan propiedades y condiciones tan opuestas? ¿A qué teorías científicas obedece y responde tan admirable conjunto de circunstancias entre sí diferentes y casi antitéticas? ¿En qué principios físico-químicos se funda tan interesante como cierto y evidente fenómeno? He aquí los problemas que se presentan de difícil y hasta ahora de ignorada ó desconocida solución. Son incógnitas no despejadas todavía por nadie de una manera concluyente y satisfactoria.— 40 — ¿Cómo. empleados en otras naciones muy adelantadas para la confección de las hojas.

fenómenos responden. ( 1 ) D e c i m o s m a l tenidos por oro. finísima. p o r ser e x c e s i v o el d e s n i - . pues nunca usaron de otros medios ni talismanes que sus conocidos procedimientos. Aseveran algunos escritores que antes era general la creencia de que los armeros de esta ciudad poseían y aplicaban para la forja y temple de sus espadas un secreto muy reservado. además de las que forman su base. A r e n a . lo cual no tiene fundamento alguno . eso sí. con menudos y brillantes fragmentos metálicos tenidos por oro (1). c u a n d o t a n t o s i n d i v i d u o s c o n v i e n e n y afirman q u e a b u n d a este m e t a l p r e c i o s o en la a r e n a de las r i b e r a s del m u y e n c a u z a d o l e c h o de t a n i m p o r t a n t e r í o . de base silícea y. á q u e m u c h o s g e ó g r a f o s dan el n o m b r e de torrente. que el agua del Tajo y la arena de sus bordes. ya que no se le alcance una aplicación fisicoquímica completamente exacta. ni otras materias extrañas. como liemos indicado arriba. Con esto cada uno de nuestros benévolos lectores podrá formar su juicio privado más ó menos admisible acerca de este punto. blanca.

Ponderan en consecuencia las muchas y excelentes cualidades que reúnen. Los que exponen su dictamen en esta materia se hallan distribuídos en dos escuelas ó campos. Los que sostienen lo primero.Con estos antecedentes estamos ya en el caso de hacer expresión de las causas á que los profanos atribuyen el temple exquisito y la bondad singular de las espadas toledanas. q u e en el s i g l o p a s a d o h a b í a u n o s i n d u s t r i a l e s l l a m a d o s artesilleros. aceptan con íe ciega cuanto sobre la bondad de las aguas de dicho río escriben muchos poetas y autores. a d e m á s de s a c a r a l g u n a s p i e dras de o r o . p l a t a y o t r o s m e t a l e s . que lavaban las a r e n a s de las m á r g e n e s del r í o . q u e q u e d a b a n en e l f o n d o . o b t e n í a n p a r t í c u l a s del p r i m e r o . y p o r m e d i o de u n a s c r i b a s . Dicen los unos que son las aguas del Tajo las que influyen poderosamente. d e m o s t r a n d o s u e x i s t e n c i a . L o c i e r t o . mencionan vel c o n q u e c o r r e n sus a g u a s . j entre ellas. y l u e g o las e n a j e n a b a n . Afirman los otros que son las finísimas arenas de sus orillas. A l a b a n a s i m i s m o la p u r e z a de a q u e l m e t a l y e x c e l e n t e c l a se. l o i n d u d a b l e es. a u n q u e al p r e s e n t e n o se b a i l e c o n f a c i l i d a d en t o d a l a ext e n s i ó n de sus r i b e r a s . .

tenían estas aguas una propiedad ooulta ó virtud particular con la cual lograban dar á las armas el prodigioso temple que los naturales como los extranjeros lian reconocido de buen grado. queen esta ciudad.y admiten la de tener una virtud muy especial para dar temple y finura á las espadas. Intentan demostrar los que sostienen lo segundo. ó por otra razón que no estaba á su alcance. Que con él y por tal procedimiento se cubren los innumerables poros que abre en la hoja la violencia del fuego. impidiendo así que se evaporen ó escapen los espíritus del . han sido de opinión siempre. se derriten ó liquidan las sustancias metálicas que aquélla contiene. como prueba irrecusable y firme. por influjo particular de la atmósfera. bañando toda su seperficie. los cuales. la práctica observada hace tantos siglos por los armeros toledanos. formando como un suave y finísimo barniz. Presentan. dicen. que tan favorable resultado se debe á que cuando se echa la arena del Tajo sobre la hoja enrojecida por el fuego. además.

Marina. cree n o haya secreto alguno. N o s otros. tuvo ocasión de d e mostrar que aquellas cualidades n u n c a f u e r o n efecto de causas tan generalmente atribuidas y sí sólo de la especial habilidad de los artífices. Por último. pidieron acero y otros e l e m e n t o s necesarios ( p r e s c i n d i e n d o de las aguas y arenas del Tajo). que con el castigo del yunque sobre la repetida arena. L a c o m i s i ó n compuesta de maestros y operarios enviada á Inglaterra p o r nuestra Fábrica el año mil o c h o cientos setenta y tres. con el fin de estudiar allí la fabricación de cartuchos. A l efecto. y afirma que las cualidades superiores de las armas toledanas son debidas á la pericia de los artífices. en su artículo ya c i t a d o . f u n d a d o s en un h e c h o relativamente r e ciente. que sin esta maniobra se desprenden. Lo mismo explican unos y otros respectivamente la bondad de las diversas armas blancas que se manufacturaron en lo antiguo y siguen construyéndose en esta población (1). se consolida perfectamente la hoja y adquiere la fortaleza y demás excelentes cualidades que en ella se notan.— 44 — acero por medio de las chispas. aceptamos la misma idea. . y que así retroceden y se reconcentran en aquella masa dándole su virtud y su fuerza. construyeron algunas espadas 3' el resultado fué el m i s m o o b t e n i d o siempre en esta Imperial Ciudad. ( 1 ) El Sr.

este ilustrado Monarca. en su solicitud incansable y en su extraordinario afán por remediar todas las necesidades de su pueblo. que en 1758 tomó las riendas del Gobierno. introducir en la administración pública las reformas necesarias y proteger las artes. llegó á saber que en esta ciu- . Don Carlos III de Borbón. se convirtió muy luego en una lisonjera y afortunada realidad.CAPÍTULO VI Benacimiento de la industria espadera en Toledo FÁBRICA PRIMITIVA ffi^L rayo ele esperanza que eligimos brilió para la industria déla espadería en Toledo con la subida al trono español del que ya era rey de las Dos Sicilias.

que al momento comenzó á tomar disposiciones para remediar semejante mal. so encontraba allí instalada la Administración de Correos.. propiedad hoy del conde ele Guendulain. dictando en 1761 órdenes precisas. que aún existían. dad apenas había ya quien forjase las célebres y por él bien conocidas espadas. Los encargados de llevar á cabo esta soberana y acertada resolución eligieron para el nuevo establecimiento la antigua Casa de moneda.. frente á la capilla do San José. En ellas se mandaba que. Dispusiéronse las oficinas con orden y buen método. Ahora está señalada con el número doce y la compró al Estado un particular.. y se plantearon las fra- . cuyo nombre tomó la calle. ir. De tal manera le afectó tan triste noticia.. aprovechando los escasos obreros y los elementos dispersos. terminantes y enérgicas al efecto. y hasta hace pocos años.. se crease en esta p o blación una Fábrica de espadas. que la tiene ocupada con almacenes de géneros ultramarinos. Entonces.

M. Luis Caliste. capaz de contener todas las máquinas. Establecida la fábrica y funcionando ya con regularidad y grandes resultados.guas y obradores en los corrales del mismo edificio que dau á la cuesta del Águila. utilizando para los obreros una puerta que había frente á la de los carros del convento de Agustinos Recoletos. ya derruido. ta- . Además. y en su virtud ordenó la construcción de un edificio digno de su real munificencia.. que era ya septuagenario. No tardó en llegar esta noticia á oídos de S. se notó muy luego que el local no tenía la amplitud ni las condiciones más precisas para el conveniente desarrollo de la renacida industria. para organizar los talleres necesarios y dirigir la fábrica se llamó y vino de la ciudad de Valencia el célebre forjador de espadas ó insigne armero y cuchillero D. clándole facultades para que le acompañaran á trabajar aquí los demás operarios y maestros valencianos que eligiera. y bien situado. fraguas.

cuya suma se pagó en el acto á los comisarios de la expresada Cofradía. que S.489 reales. compró la nominada huerta en 32. y también las habitaciones ó pabellones para los Sres.500 metros de los muros de la ciudad. y examinando varios locales del interior y sitios extramuros. y después de algunas conferencias se encargó de su eje-. A l efecto pasó á Toledo. cución. Jefes y Oficiales y para los demás empleados. Comunicó el monarca su pensamiento al arquitecto mayor de la real casa Don Francisco Sabatini. y antes llamada de Daza. M. Púsose inmediatamente mano ala construcción del edificio bajo los planos y .di- .llares y demás oficinas indispensables ó necesarias. Estaba situada á la margen derecha del Tajo en la extremidad occidental de la entonces pintoresca Vega baja á 1. Consta de escritura otorgada en ella fecha 5 de No viempre de 1777. ante el escribano de número D. José de Cobos. eligió como más á propósito el terreno que ocupaba una huerta propia á la sazón de la cofradía de la Caridad.

— 40 — rección del mismo Sabatini á fines de este mismo año. Concluidos todos los trabajos en fines de Mayo de mil setecientos ochenta y dos. el arquitecto Sabatini no hizo entrega formal de la nueva fábrica al ingeniero nombrado director de ella y comisionado al efecto D. hasta el ventisiete de Julio de mil setecientos ocheta y tres. Antonio Gilrnon. Desde esta fecha quedó su administración económica á cargo de la Hacienda pública y muy luego pasó al del acreditado y brillante Cuerpo de Artillería. .

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ventanas. — Sus dimensiones y dependencias f|^A planta de este edificio forma un (£B rectángulo de ciento quince metros de longitud.CAPÍTULO VII Desoripoión de dicho edificio. cubiertas hoy las del primero con cristales. por sesenta y dos de latitud. La fachada principal mira al Oriente y se compone de un arco almohadillado que da paso al interior y está colocado en el centro de uno de los lados menores del paralelógramo. Tiene dos grandes patios con sus arcos. leyéndose en una tarjeta que se halla bajo el escudo de las armas reales de su cúspide la siguiente inscripción. pilares y galerías alrededor. r .

muy bien distribuidas. se encuentra la Capilla. que es el que está más inmediato al pórtico referido. que desapareció en la época napoleónica. se encuentran las oficinas y otras dependencias. Bartolomé Montalvo. obra de Bayeu. nombrado pintor de Cámara por Fernando Séptimo en mil ochocientos diez y seis. y cuyo conjunto es bello y agradable. Está consagrada á Santa Bárbara. cincelado y la de prue- . las salas de grabado. existiendo en sus cuatro ángulos otras tantas escaleras que conducen al piso principal donde se hallan los pabellones del Director y demás Jefes. exornada con pilastras. pintada por D. y en su altar mayor se ve una excelente imagen de cuerpo entero de la misma Santa. Este lienzo se colocó en sustitución de otro semejante. cornisamento y molduras de yeso estucado. obra del gusto greco-romano. En el patio primero.— 52 -- C A R O L O III R E G E ANNO MDCCLXXX Al entrar en el pórtico y á la mano izquierda. frente al cuerpo de guardia.

y va por un doble y bien construido canal que . Se componen de varios cauces para la dirección y aprovechamiento de las aguas del Tajo. Pero las obras más notables del edificio son las hidráulicas y subterráneas. viéndose en el centro y parte superior el gran reloj que sirve para el orden y duración de los trabajos de los operarios. conductos y sótanos abovedados. que dan movimiento á las máquinas.bas. toda do piedra de sillería. á que da acceso una magnífica escalera ele dos ramales. Los dependientes ocupan las habitaciones altas del patio segundo ó interior de que ahora tratamos. El arranque principal de aguas para el servicio de la Fábrica partía y parte unos quinientos pasos al Sur. con sus descansos y barandillas de hierro. represas. con bastantes ejemplares de las blancas antiguas y modernas. ocupa el espacio que existe entre ambos patios. estanques. en la presa de los molinos llamados de Azuunel y más comunmente del Papel. El museo ó sala de armas.

Gaspar Calderón. s o brino de Juan B. cura de San Martín. que los compró en el año de mil ochocientos cuarenta.atraviesa la plaza de las Barcas (1) y la huerta de la Inquisición. ( 1 ) Se da este n o m b r é á la ribera del T a j o . Aquéllos y ésta son ya propiedad del Cuerpo de Artillería. Felipe I I y b e n d e c i d a s p o r D. primer autor de la n a v e g a c i ó n c o n buen éxito en aquel río d e s d e T o l e d o á L i s b o a . A n t o n e l l i . . e m b a r c ó dirigiendo una célebre e x p e d i c i ó n compuesta de siete barcas. construidas en aquel m i s m o sitio p o r m a n d a t o del R e y D. en la cual el treinta y uno de E n e r o de mil q u i n i e n t o s o c h e n t a y seis. Cristóbal de R o d a .

mientras no estuvo ocupada Toledo por las legiones napoleónicas. f se puede venir en conocimiento de los grandes servicios que tan renombrado centro militar prestaría á la Nación cuando Carlos Cuarto declaró la guerra á la República francesa y nuestras tropas invadieron las provincias del Mediodía de la misma. No menos serían los que hiciera al ejército español durante la guerra de la independencia de mil ochocientos ocho á mil ochocientos catorce. dotando á los regimientos de infantería y lciLMENTE .CAPÍTULO VIII Servicios que prestó la nueva Fábrica al Estado desde su establecimiento hasta el año de mil ochocientos sesenta 7 seis.

tuvo también que adoptarlas. y muy luo- . y que tomó una parte muyactiva en la campaña. y fueron armados con ellas los escuadrones de granaderos y coraceros. ó sea desde mil ochocientos treinta y cuatro á mil ochocientos cuarenta. la Guardia real de infantería. Por eso. basta considerar que por aquella época. En el mismo caso se hallaban. Entonces fué cuando se comenzó á notar de nuevo la importancia de esta Fábrica y la necesidad de dar mayor ensanche á sus talleres para aumentar sus productos. usaba todavía el sable. si no estamos equivocados. Con respecto á las armas que suministró al ejército liberal en la sangrienta y encarnizada lucha de los siete años. brillante y numerosa. en atención á que tocias las fuerzas carlistas de esta arma usaban lanzas. lanzas y machetes. Hasta la Guardia real de caballería.— 50 - caballería de gran número de espadas. las compañías de preferencia de los demás regimientos de línea. á raíz de la conclusión de la mencionada guerra en mil ochocientos cuarenta. acordó el Gobierno.

grandes pedidos de armas blancas de todas clases á este centro industrial. cuya imperfecta y ligera historia exponemos hasta hace veinte años. que. Puede asegurarse que. Limita- . y aparte del gran edificio que hizo levantar Carlos Tercero. y hasta fines de mil ochocientos sesenta y siete. no tenía otra importancia que la que le daba su antiguo renombre. Tal era el. la construcción de nuevos departamentos adyacentes al edificio y la renovación y perfeccionamiento de las máquinas. motivaron igualmente después. Las expediciones á Portugal y á Italia y las guerras de África y Santo Domingo. dando extraordinaria animación y gran alimento á sus talleres. fueron sustituidas con otras en que dominaban las piezas de hierro. la circunstancia de estar á cargo del distinguido Cuerpo de Artillería y la bien merecida estimación de sus productos. siendo ele madera. estado de la Fábrica de Armas blancas de Toledo. como establecimiento industrial.go dio principio. según los adelantos de aquellos días.

y era la que se utilizaba de las aguas del Tajo. puesto que no excedía de media docena de caballos de vapor. única de que el Estado entonces podía disponer. . La consignación de este Centro era por consiguiente todavía muy exigua. y cuando no llegaba el caso de disminuir ó suspender los trabajos.dos éstos aún con relación á los pedidos. sólo disponía á la sazón la Fábrica de una fuerza motriz. y montar de ellas unas cinco á seis mil. que pudiendo llamarse insignificante. sólo podía forjar de diez á doce mil hojas de toda clase al año.

CAPÍTULO IX Mejoras considerables en la F á b r i c a . — Construcción de nuevos talleres ADQUISICIÓN DE MÁQUINAS Corría ya el año de mil ochocientos sesenta y ocho cuando se comenzó á dar mayor vida á la Fábrica. porque lo impedía . dotándola de una turbina de ocho caballos de fuerza. con el objeto de aumentar las piedras de desbaste. el cincelado de las hojas y la mayor perfección y economía en el trabajo. Y no fué dable por entonces llevar más adelante la? mejoras. Esto motivó la construcción de un nuevo taller y la adopción de otras muy bien entendidas reformas encaminadas á facilitar el aumento de los productos.

el cual procedía. que poco después desgarraba las entrañas de nuestra patria querida . Así lo revelan y confirman. Las primeras tuvo el Gobierno que adquirirlas en su mayor parte y á subido precio en el extranjero. y los elementos preparados y reunidos . entre otras pruebas. que después han sido aplicados. y careciendo del inmenso re- . y los adelantos introducidos en las armas de fuego ó do precisión. La guerra civil. de la mala disposición del canal para la toma de aguas y de las peores condiciones de los motores de antiguo establecidos.— 60 — la escasa fuerza motriz disponible y la falta de recursos para allanar tan grave obstáculo. y la de las numerosas y bien acondicionadas municiones que exigen. Esto no quiere decir que las necesidades de la Fábrica no hubieran sido antes bien estudiadas y perfectamente comprendidas. á su vez. algunos de los proyectos de entonces. acrecieron de una manera apremiante la necesidad de esta clase de instrumentos de muerte. á cargar por la recámara.

resolvió que los cartuchos metálicos. nuevamente adoptados. Proveerse de él en otras naciones. así en el orden civil como en el militar. sobre el inconveniente del mayor coste. que no pudo desconocerlas. y el Gobierno. se exponía también la conveniencia y aun la necesidad de que en la Fábrica de Armas blancas de Toledo se instalara también la construcción de cartuchos metálicos. bajo la dirección del ilustre Cuerpo de Artillería. eme se construya el material de guerra por cuenta del Estado. abundan para ello. en todos los países bien organizados. Altísimas y graves consideraciones exigen._ 61 -- puesto de las segundas. con efecto. Razones harto fundadas. según lo había fundada y respetuosamente pretendido. se fabricasen en la pirotecnia de Sevilla. ofrece el riesgo de que una declaración de neutralidad lo haga de repente imposible. accedió poco después á tan justa solici- . En las gestiones que sobre este punto elevó á la Superioridad dicho Cuerpo de Artillería desde Sevilla. que hace indispensable el uso de aquéllas.

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tud, comunicando á los Jefes del establecimiento, objeto de estas líneas, órdenes oportunas para su ejecución. A fin de darlas cumplimiento, se procedió amontar un solo juego de máquinas adquiridas en el extranjero, y calculadas para una producción de veinte mil cartuchos en cada día laboral; y con el objeto de moverlas, se colocó una turbina Fontaine, perfeccionada, ele diez y seis caballos de fuerza. Con el objeto de acudir asimismo al ya citado inconveniente de la falta de aguas, el Estado adjudicó al ramo ele Guerra los referidos molinos de Azumel y los cañares titulados del Bálsamo, cuyas aguas se utilizaron en parte para dar movimiento á la turbina. Los excelentes resultados del ensayo y las necesidades apremiantes de la guerra obligaron más tarde al Ministerio del ramo á disponer que se construyera y montara en esta Fábrica un segundo juego de máquinas para la confección de cartuchos, y aún no se había ejecutado la orden, cuando se recibieron otras

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para que se elevaran á cuatro el número de dichos juegos de máquinas, adquiriendo las dos que se aumentaban en las fábricas especiales de los Estados Unidos, en atención á la extraordinaria urgencia de este servicio. Tan acertadas y oportunas resoluciones contribuyeron de una manera eficacísima á dar á la Fábrica una importancia material que no había podido alcanzar hasta entonces. Elnuevo desarrollo que adquirió ó tuvo la fabricación de cartuchos, y el aumento en la producción de armas blancas, que llegó casi al cuadruplo de la que antes era, demostraron la necesidad imperiosa de dotar á este Centro deindustria militar de más fuerza motriz y de construir nuevos talleres, almacenes y otras dependencias. Y para completar tan vastos y bien ordenados proyectos, introduciendo en los elementos fabriles todas las mejoras que la experiencia y los adelantos modernos aconsejaban, se hizo también indispensable la reforma de los talleres antiguos. Estas fueron las consecuencias inde-

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clinables de las últimas disposiciones del Ministerio de la Guerra, inspiradas y propuestas, como ya dijimos y queremos dejar consignado con repetición y á su honra y gloria, por el ilustrado y distinguido Cuerpo de Artillería. Para darlas entero cumplimiento, se comenzaron los grandes trabajos que exigían á principios del. año mil ochocientos setenta y cuatro, y se llevaron á feliz remate en muy poco tiempo, gracias á la prodigiosa actividad con que se ejecutaron las obras y al incansable afán que acreditaron los dignos Jefes y Oficiales de la Fábrica en el estudio y resolución de todas las cuestiones teóricas y prácticas relacionadas con aquéllas, Desde entonces dispuso el Establecimiento de cuatro juegos de máquinas' para la construcción de cartuchos metálicos. capaces de una producción diaria en trabajo no interrumpido de ciento cincuenta á doscientos mil, elevándose la de armas blancas á unas treinta y cinco á cua renta mil anuales con sólo el trabajo del día.

el trabajo más antiguo que de este género hemos podido llegar á conocer.CAPITULO X E l grabado en las hojas de espada JjfcíN que pretendamos seguir paso á pai §5 so la historia del arte del grabado en las hojas de espada toledanas. fué. engracia á lafbrevedad.alcanzar aquél en el siglo décimo tercero^á juzgar por la espada de D. existente hoy en la Real Armería. . llegando á su mayor esplendor. Pero la época en que más se ejecutó este arte. Fernando Tercero el Santo. porqué no es éste nuestro ánimo. bueno será principiemos por ^óilsignar el grado de perfección que de\jó. sin duda alguna. la del renacimiento.

viniendo á desaparecer casi por completo en esta Ciudad á principios del actual. (1) E x t e n d i é n d o l a s o b r e la s u p e r f i c i e de u n a l i o j a . a b r í a n s e en e l l a c o n u n b u r i l l a s l e tras q u e . á nuestro juicio. por el afio mil ochocientos cuarenta y dos. Unas gotas de pez fueron después el nuevo origen del grabado en relieve en nuestra Fábrica. . mucho más difícil de ser dominada á voluntad del artífice en esta clase de trabajos. descubrimiento.— or. Pues si se hubiera tenido presente que desde la fundación del Establecimiento se marcaron sus armas al agua fuerte en bajo relieve con el auxilio de la cera (1) seguramente se les hubiera ocurrido por entonces el medio de emplearla también para el grabado en relieve. r e s u l t a b a n m a r c a d a s en b a j o r e l i e v e . fundado en el capricho ó debido á la casualidad. a t a c a d a s d e s p u é s p o r el á c i d o n í t r i c o . y no la pez. hasta eme. — ese período que tanto nos dejó que aprender y que admirar. empezó á decaer. siguiendo á fines del siglo diez y siete la misma suerte que las demás artes y las letras.

Felipe Gálvez. después de eliminar la parte de cera no dibujada. el cual. mientras que por otra parte se (1) E n t o n c e s fué c u a n d o e m p e z ó á o r g a n i zarse el t a l l e r de g r a b a d o s . . por cuya novedad se hizo merecedor del mayor aprecio del Director de la Fábrica D. la d e d i c a d a á r o t u l a r las a r m a s . s i e n d o u n a s o l a persona. debiendo á la iniciativa del uno y al estudio del otro se lograse. Y como prueba de tan merecida consideración. sometido á la acción del ácido nítrico. imprimirlos en las hojas de espadas. al poco tiempo.Pablo de la Puente. dio por resultado un trabajo en relieve (1).— 67 — Por eso. a n t e s r e d u c i d o al l o c a l de u n a f r a g u a . una vez convencidos del mal resultado obtenido al utilizar esta materia. dispuso éste en el año mil ochocientos cuarenta y siete se trasladase aquél á Madrid con el objeto de estudiar allí la aplicación ele colores en el dorado y plateado por medio de la electricidad. surgió más tarde la idea de cubrir con cera la superficie de una hoja y dibujar sobre aquélla el adorno. Este procedimiento fué debido al maestro D.

para el uso del pavón azul. después de levantada. Adquiridos ya todos estos adelantos. y por consiguiente costoso. como el pintar el adorno que (1) mal. Al efecto. sobre ser de un trabajo ímprobo. poniéndolas después en práctica en la Fábrica. que tanto contribuyó á embellecerlas y darlas á la vez mayor consistencia. dejaba los fondos con alguna aspereza producida por el ácido en contacto con la grasa que la cera dejaba en ellos. J o a q u í n J i m é n e z . (1) de gran reputación en esta ciudad. inventar otro procedimiento más sencillo y perfecto para el grabado en relieve. en el año mil ochocientos cincuenta y seis se hicieron algunos ensayos con un barniz proporcionado por el célebre pintor Gisbert. si n o recordamos . dieron algunos útilísimos resultados en el grabado. unidos á la constancia é interés de un modesto oficial del taller. lecciones de un maestro cerrajero.3 — recibían.— r. D. los cuales. porque el hasta entonces empleado. restaba. á fin de dar un impulso decisivo á esta clase de trabajos.

obteniendo de esta manera los grabados en mejores condiciones. le diese mayor permanencia. Nombrado por oposición Maestro del taller de grabados en el año mil ocho- . la poca consistencia de este barniz no les daba tiempo para recortar en el adorno sus contornos. exclusivamente empleado por aquel oficial durante algunos años. y. ni sombrearle.— 69 — más se deseaba. en cuya situación se vieron obligados á formar una especie de pasta que. conseguir una obra de agradable impresión. por medio del cual se consiguió también positiva ventaja sobre el antiguo procedimiento de la cera. por ser todavía insuficiente el barniz. si bien con poco relieve. combinada con aquél. despertaron de tal manera el estímulo en los demás. como justa recompensa á su iniciativa y constancia. Sin embargo. darle sombra por medio de agujas muy finas. que lograron éstos inventar un nuevo barniz. perfeccionar sus contornos. en una palabra. La facilidad y economía que resultaba del anterior procedimiento.

y prestando el grabado su auxilio al cincelado en las hojas (2). . Séauos permitido. por fin. á imprimir nueva marcha á esta clase de trabajos. (2) D e s d e e n t o n c e s e m p e z ó á a d q u i r i r e l c i n c e l a d o esa p u r e z a c o n que h o y le v e m o s .TO — cientos sesenta y siete D. tardaron m u c h o tiempo en perder su primitiva y tosca forma. adquiriendo éstos majror desarrollo y perfección. utilizando la pila Bunsen en sustitución de la do Vqlta. llegóse á obtener. hoy anciano y achacoso. desde luego. no obstante. Si no temiésemos ofeuder la modestia de aquel Maestro. consignar aquí para consuelo del distinguido artista. Críspulo Avecilla (1). que no hay en la Fábrica de (1) N o m b r e del Oficial á q u i e n a n t e r i o r mente nos liemos referido. porfallecimiento del anterior. Se reformó el procedimiento seguido para el dorado. el gran relieve con ventaja y economía notables. A u n c u a n d o las o b r a s c i n c e l a d a s e m p e z a r o n á e j e c u t a r s e en n u e s t r a F á b r i c a el a ñ o 1852. se empezó. con gusto recordaríamos todas las o liras ejecutadas durante este período de brillante apogeo bajo su acertada dirección.

instalándoseen él una pequeña clase de dibujo para aprendices.— 71 — armas un lugar que no le recuerde por su amor al trabajo y al arte. en la oficina y en los talleres. albums. modelos. antes por el contrario. dibujos. viéndose todavía impresa su mano en la Iglesia. fué recibiendo. como lo fueron también las establecidas con igual objeto en el Instituto Provincial de segunda enseñanza y en el Casino de esta ciudad. dispuso el Director D. Transcurrieron algunos años sin que sufriese el taller de grabado y cincelado desfavorables alteraciones. modesta por la escasez de modelos con que por entonces contaba. pero muy útil para la adquisición de las primeras nociones. cuantas reformas exigían la bue- . habiendo mostrado su inteligencia y habilidad en planos transparentes. Rafael de la Llave fuese trasladado al en que hoy se encuentra. autógrafos y trabajos caligráficos. principalmente en el local de reparación. Situado el de grabado en malas condiciones por falta de luz. si bien lentamente.

cuando la Fábrica de armas de Toledo llegó á colocarse á envidiable altura.— 72 — na organización de un personal tan asiduo como inteligente. Y fuese porque. (2) A l g u n o s p a s a r o n á o t r o s t a l l e r e s d o n de g a n a b a n m a y o r e s s u e l d o s . Otros.b a n d e j a y e n l a e s p a d a de h o n o r r e g a l a d o s p o r el C u e r p o de A r t i l l e r í a . ó porque. se considerasen mal retribuidos (1). vieron en ella mayores horizontes de prosperidad. (1) H u b o M a e s t r o q u e a p e n a s c o b r a b a d o c e r e a l e s de s u e l d o . llevados del amor á la independencia. al conocer sus propios adelantos. c o m o D o n M a r i a n o A l v a r e z y D. otra esperanza de justa recompensa debió corresponder á tanto trabajo é inteligencia empleados en ella. D i o n i s i o M a r t í n e z . quedando éstos en la más crítica situación (2). d e s p u é s de h a b e r a d q u i r i d o m u y j u s t a f a m a de artistas c o n s u m a d o s e n l a e j e c u c i ó n d e l c é l e b r e m e d a l l ó n . lo cierto es que en el año mil ochocientos setenta y siete todos los Maestros y algunos de los mejores oficiales abandonaron los talleres de grabado y cincelado. Pero cuando parecía haberse realizado aquella esperanza de mayor prosperidad y riqueza en el arte.

reunió á los demás Jefes y Oficiales del Cuerpo con el fin de acordar y resolver en el momento lo que aconsejasen circunstancias tan extraordinarias. se e s t a b l e c i e r o n p o r su c u e n t a . y d a n d o m a y o r d e s a r r o l l o al c i n c e l a d o . organizar de nuevo los talleres con los elementos que aún quedaban._ 73 — El Director de la Fábrioa. fué la primera determinación. que lo era á la sazón Don Wenceslao Cifuentes. se encargase. como Maestro. y . . propias de su natural modestia. tuvo que aceptar y empezar á ejercer su nuevo cargo el día dos ele Mayo de aquel mismo año. y sin que le sirviesen excusas fundadas en motivos de delicadeza ni oportunas y respetuosas protestas. debió ser el primer acuerdo. D. desde luego. pues. Francisco Sánchez. c o l o c a r sus e s t a b l e c i m i e n t o s á la a l t u r a de l o s p r i m e r o s de E u r o p a . Sres. E m i l i o C a s t e l a r y G e n e r a l S á n c h e z B r e g u a . tomando enérgicas medidas. En efecto. Hacer. al p o c o t i e m p o . del de grabados. llamóse al aventajado Oficial D . un esfuerzo. Próxima entonces la Exposición que á l o s E x c m o s . para que. l o g r a r o n .

(1) encargándose de sacar las copias el nuevo Maestro Don Francisco Sánchez. principiaron los trabajos. ni sirvieron de obstáculo para defender con energía nuestra honra. ni siempre empecen su marcha progresiva. á cuyo efecto trasladóse á Madrid._ 74 . y á continuación ele su regreso. para p o n e r de m a n i f i e s t o la d e l i c a d e z a y exactitud con que copiaron los mejores m o d e l o s del Runo c i m i e n t o .- debía celebrarse en París el año mil ochocientos setenta y ocho. sin le(1) N o s c o m p l a c e m o s en a c o m p a ñ a r á e s tos l i g e r o s a p u n t e s el g r a b a d o de a l g u n a s de ellas. presentábase ocasión oportuna para demostrar en aquel gran certamen internacional ¿ que así como las desgracias de la Patria no hicieron variar en ocasiones nuestro carácter altivo. oscurecen siempre su buena reputación. Eligióse como materia cu que poder mostrar allí nuestros artistas sus nuevas y vigorosas facultades los modelos de armas antiguas más notables que existen en la Real Armería. así tampoco las contrariedades y las crisis poique á veces atraviesan nuestros centros de cultura. .

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y de que la facultad de reproducir obras buenas no se había extinguido todavía en la Fábrica ele armas de Toledo. Después de conocido un éxito tan favorable. que tanto llamaron la atención en París. Pero tan espléndida manifestación en favor de la misma no debió satisfacer por sí sola todas las exigencias y aspiraciones de cuantos llevaron el encargo de representarla en aquel certamen. No les bastaba ser portadores de premios y distinciones. y la gran medalla exclusivamente concedida con igual motivo por el Emperador de Austria. porque así lo exigían la premura del tiempo y la escasez de oficiales.vantar mano. siquiera den siempre honra y . fueron el fruto de tantos desvelos y la prueba de cuanto arriba dejamos indicado. no podemos menos de encarecer el valor de los esfuerzos empleados por aquel reducido número de artistas para atajar la corriente de decadencia poco antes iniciada. El diploma de honor con que fueron premiados los grabados de aquellas armas.

en mil ochocientos cincuenta. Pero siendo el grabado en relieve sobre el acero de mayor aplicaoión que los diversos procedimientos de este género empleados sobro piedra y otros metales. imitando el estilo árabe. Didot. Guillot. ¿por qué no se lia de uti- . plateado y niquelado. dieron motivo para que se destinase á esta clase de operaciones un nuevo local llamado hoy el Laboratorio.misión estudiando y adquiriendo allí aquellos conocimientos que. de la Academia de Ciencias de París. en mil ochocientos cincuenta y cuatro y otros. aplicados después con arreglo á los últimos adelantos al dorado. sirvieron al arte de utilidad y provecho. Es cierto que hombres notables como Fay.— 76 — fama: entendieron cumplir mejor su. en épocas posteriores. último adelanto de que tenemos noticia. en el siglo pasado. han hecho grandes esfuerzos para conseguir el grabado en piedra y cinc. Este nuevo procedimiento y el de utilizar después el esmalte en las hojas. Antes de terminar este artículo. permítasenos hacer una observación.

como siempre. dejando tras de sí. llenos de vergüenza. Y pues nuestra Fábrica cuenta hoy. se lian l a m e n - . á quienes conviene recordar continuamente que los adelantos en las ciencias y en las artes se suceden los unos á los otros. que. Adquiéranse obras y modelos que en. tanto ennoblecen á España. con Maestros entendidos y oficiales laboriosos. sino también en las infinitas aplicaciones que ocurren en la vida del arte? Es verdad que para esto como para poner en práctica cualquier otra reforma. riquezcan la biblioteca. no ya solamente en las hojas de espada. (1) establézcase (1) N o t a b l e s a r t i s t a s .lizar hoy aquél. á los que duermen el sueño de la indolencia. q u e h a n t e n i d o o c a s i ó n de v i s i t a r n u e s t r a F á b r i c a .imprescindible contar con el apoyo de los Gobiernos. es. como el de grabado y cincelado en la Fábrica de armas de Toledo. justo y muy necesario es tengan también aquéllos el espíritu de protección tan necesario á esos centros de cultura.

t a d o de l a f a l t a de o b r a s á q u i e n e s p o d e r c o n s u l t a r e n las d i f e r e n t e s c o m p o s i c i o n e s . que tan poderosos auxilios brindan siempre al estudio y estimulan al trabajo. de los cuales debemos esperar en todo tiempo inmensos beneficios. . decía no hace m u c h o s años el célebre g r a b a d o r C a r l o s C a p u z . t e n e r d a t o s y r e c u r s o s en q u e i n s p i r a r s e . q u e c o n f r e c u e n c i a o c u r r e n .— 78 — de nuevo la clase de dibujo y facilítense excursiones allí donde concurra el arte. v i s i t a n d o el t a l l e r de g r a b a d o s . Es i n d i s p e n s a b l e . p u e s n o es t a n f e c u n d a l a i m a g i n a c i ó n q u e a c i e r t e siempre á formar un trabajo oportuno.

á fin de aumentar sus productos é importancia. (ASTA Varios fueron los proyectos que en época no muy lejana acariciaron y estudiaron con ardor los muy entendidos jefes y oficiales de este ya renombrado Cuerpo.CAPITULO XI Lo que pudiera ser nuestra Fábrica en lo sucesivo aquí hemos expuesto lo que ha sido y lo que.es en la actualidad la Fábrica de armas-blancas de Toledo. . Era el primero el de organizar un taller para la construcción de espoletas ó para la de otros artefactos análogos que fuesen más útiles ó convenientes al ejército. réstanos ahora decir algo acerca de lo que debiera ser en adelante.

produciendo á la vez una extraordinaria economía de tiempo y de precio. siendo el resultado brillante. las máquinas motoras encargadas y la reforma de las antiguas hubiesen dado una fuerza dinámica de sesenta á setenta caballos. El tercero fué el de preparar ó construir en el mismo Establecimiento la plancha de latón. que estuvieron á punto de realizarse. y lo que llevamos indicado . Esto hubiera facilitado en gran manera la confección de cartuchos. contando cou que las obras hidráulicas en ejecución por entonces. Tales proyectos. el cual dispuso se facilitasen los recursos al efecto necesarios. Para que sirviese de modelo. Este acertado pensamiento fué aprobado por el Gobierno. como era de esperar. que hoy sólo se adquieren á gran precio fuera de España. la Dirección de Sanidad militar remitió una de sus mejores cajas.— 80 — Reducíase el segundo á plantear la fabricación de instrumentos quirúrgicos de toda especie para dotar á los Cuerpos de mar y tierra de las cajas de sanidad.

la instrucción y la n o b l e za de carácter están tan bien c i m e n t a d o s . d i g n a de una gran n a c i ó n . que indudablemente habrían de reportar inmensos beneficios á esta ciudad? Si no llegaron á realizarse los deseos del inolvidable Jefe de artillería Don Juan López Pinto. ¿Por qué en nuestros días no surge la idea de renovar estos proyectos. d o n d e también se f u n d e n c a ñ o n e s de b r o n c e . que en detenidas pruebas comparativas v e n c e n á los fabricados en Inglaterra y A l e m a n i a . y m u y sensible para los Jefes y Oficiales encargados de la d i r e c c i ó n d e l E s t a b l e c i m i e n t o . las de fusiles y cuantos establecimientos industriales se 6 . p o r q u e s a b e m o s que e n esa brillante c o r p o r a c i ó n . s u p e r i o res en t o d o tiempo á cuanto se ha h e c h o en el extranjero. (1) Nos permitimos citar n o m b r e s p r o p i o s sin t e m o r de incurrir en esa i n c o n s e c u e n c i a . que fuera hasta cierto punto depresiva para el Cuerpo de Artillería. y las fábricas de p ó l v o r a . (1) cuya muerte pre. Buen testimonio dan de lo primero la magnífica f u n dición de Trubia. la de Sevilla. d o n d e se f u n d e n c a ñ o n e s .— 81 — acerca de la calidad y del número de armas y cartuchos que este Centro militar produce. hubieran elevado la Fábrica de armas ele Toledo al rango de uno de los Establecimientos de primer orden entre los de su clase. que hablar de u n Oficial os hablar de t o d o s .

M a n u e l B e n a y a s . ¿no es de lamentar que e l E x c m o . Sr. y teniendo en cuenta que los h o m b r e s se suceden u n o s á otros sin eme la marcha progresiva de aquéllos se detenga u n punto. dignamente secundados por las autoridades y por la Excma. E n la actual. E x c m o . y fueron inútiles todos los esfuerzos empleados continuamente por todos los Directores. Sr. Sr. si n o r e c o r d a m o s mal. D. A n g e l Mansi. figuran: E x c m o . . E x c m o . Ayuntamiento actual. c o m o la de T o l e d o . D.— 82 — matura privó á la Fábrica de Toledo de un risueño y seguro porvenir. (1) P o c a s provincias de E s p a ñ a contarán en todas las situaciones políticas tantos h o m b r e s q u e o c u p e n los p r i m e r o s p u e s t o s en la g o b e r n a ción del E s t a d o . Director general de C o m u n i c a c i o n e s . como todos los que lo han precedido. Ministro de H a c i e n d a . D. Sr. al decir gloria á tal ó cual Jefe ú Oficial. Subsecretario de G o b e r n a c i ó n . y apoyados por la influencia de tantos hombres eminentes en la política como han figurado y continúan figurando en esta provincia (1) no den roencuentran b a j o BU inmediata dirección. Ministro de Fomento. es c o m o si dijéramos. Diputación. P o r eso. gloria al Cuerpo de Artillería. C o n d e de X i q n e n a . V e n a n c i o González'. E x c m o .

¿cuántos beneficios no podrían dispensar á esta imperial ciudad en que tienen su residencia y propiedades? Aflígese el ánimo y llénase el corazón de dolor al notar tanto poder inútil. no pueden llevarse á efecto en la mayor parte de las poblaciones de alguna importancia por la funesta política de exclusivismo y de repulsión á que todos los hombres rinden culto. que son igualmente los de la patria común. apoyando aquellos proyectos ó creando otros nuevos para su mayor prosperidad y grandeza? Una vez más la experiencia viene á demostrarnos que las gandes mejoras materiales y morales que la vida moderna exige. Si el talento. intereses. y los adelantos que la civilización actual imperiosamen te demandan. tales . . su acción y sus recursos.— 83 — bnstez y firmeza álos antiguos cimientos de la Fábrica. si unieran también en su obsequio todos sus medios. el valer é influjo de todos los vecinos de esta capital se pusieran unidos y con decisión al servicio de los intereses de la localidad.

dejaremos aquí consignado. Entre tanto. y hablando como legos y por nuestra propia cuenta.— Sí — fuerzas perdidas. al ver grandes talentos políticos inútiles. cuando tan inmensas ventajas había de alcanzar aquélla del concurso é influencia de hombres tan ilustres. y á que daría lugar. ¿no podría ciarse hoy otra especie de alimento á nuestra Fábrica que la confección do armas ó elementos de destrucción y do muerte? ¿No podrían convertirse sus talleres en centros de algunas industrias más importantes y beneficiosas? ¿No tendrán sus excelentes maestros ó inteligentes oficiales bastante aptitud para ejecutar y ofrecer al Gobierno y al público otras obras útiles y de grande interés para la riqueza y propiedad del país? Creemos que sí. que no son para nosotros desconocidas. Ahora bien. Sometemos al mejor criterio de las personas competentes la acertada resolución de este problema. sin la pretensión de estar . y de las dificultades bastante complejas.

Mas aunque lográramos días tan venturosos. ni rebajar las elevadas cifras de sus considerables y gravosos presupuestos.. nuestro modesto juicio de que la construcción de máquinas no muy complicadas para diferentes usos. no convendría tampoco . la tranquilidad y el dominio de la ley y de la justicia en todos los Estados. con arreglo á las necesidades más -indispensables de la Milicia.. y la confección de objetos é instrumentos para la industria ó para la agricultura. Por desgracia se pasará mucho tiempo sin que las naciones continentales puedan disminuir en grande escala los ejércitos permanentes. en que no fuera indispensable la fuerza pública. sin dejar por eso de llenar los demás servicios que hoy llena. Debilitado el principio de autoridad y rotos ó desconocidos por todas las clases los diques del deber. podrían aumentar en lo sucesivo los productos de nuestra Fábrica. son aquellos hoy por hoy una sensible é imperiosa necesidad para conservar el orden. la de herramientas para diversas artes ú oficios.85 — en lo cierto.

que desapareciera la industria armera toledana, ni descendiera de la altura á que justamente la ha elevado la fama(l).

( 1 ) Á ñn de que p u e d a servir de perpetuo testimonio de gratitud y r e c o n o c i m i e n t o á los Maestros de la Fábrica por la solicitud con que se han dignado p r o p o r c i o n a r n o s algunos de los datos apuntados en nuestros artículos, querem o s consignar á continuación sus n o m b r e s : D. Julián Cabrera, Maestro e x a m i n a d o r . — D . Francisco Sánchez, ídem del taller de grabad o s . — D . A d o l f o Cuesta, í d e m del taller de cinc e l a d o . — D . Baldomero R o d r í g u e z , í d e m del taller de f o r j a . — D . Ignacio Patino, í d e m del taller de l i m a . — D . Faustino R u a n o , ídem del taller de d e s b a s t e . — D . Martín Martín, í d e m del taller de acicalado, D. Diego Sánchez y D. José A l v a r e z , Maestros maquinistas en la fábrica de cartuchos. —D. J o a q u í n Joanes, Maestro del taller de cascos.
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CONCLUSIÓN

Premios obtenidos por los productos de la Fábrica en varias Exposiciones

ON respecto á las obras de arte y á la bondad de sus espadas, sables, machetes y demás productos, sólo podemos añadir á lo que llevamos dicho, que en la Exposición de Viena de mil ochocientos setenta y tres, en aquel gran certamen internacional de todas las riquezas naturales y artísticas del mundo, las manufacturas de la Fábrica de Toledo, presentadas allí, causaron la admiración de propios y extraños, y merecieron de aquel respetable, sabio éindependiente Jurado la medalla de oro. Obtuvieron también

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la do bronco en la de Londres en mil ochocientos sesenta y dos. El mismo alto y distinguido premio les fué concedido en las Exposiciones que después tuvieron lugar en Madrid en mil ochocientos setenta y tres; en París en mil ochocientos setenta y ocho; en Barcelona en mil ochocientos ochenta, y en Bostón en mil ochocientos ochenta y cuatro. Algunos de los objetos que figuraron en el expresado concurso internacional de Viena, producto de la referida industria armera toledana, fueron á enriquecer los muscos extranjeros, quedando allí como elocuentes, aunque mudos, testimonios de nuestros adelantos y de la in. teligencia y aptitud de nuestros artistas. Igual lugar ocuparon en la gran Exposición de Filadèlfia otros productos de la Fábrica, contándose entre otras obras de un mérito nada común, el magnífico y riquísimo medallón-bandeja, que el Cuerpo de Artillería dedicó al eminente orador Sr. D. Emilio Castelar, en muestra de gratitud, por el decreto que expidió el

Sr.Tapa superior del allium dedicado al Excmo. Pedro de Lallave . Geueial de Artillería D.

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para restablecer el citado Cuerpo. y rodeado de esta sencilla dedicatoria: Á Don Emilio Castelar. Representa el superior la memorable rendición de Bailen. Otros cuatro medallones encierran. que firmó el mismo decreto de reorganización de aquél. el retrato del ilustre orador. según el magnífico lienzo del malogrado pintor señor Casado del Alisal. para depositar en la Iglesia de . en un precioso medallón. Dicha bandeja.— 89 — gran estadista. el Cuerpo de Artillería. honra al arte español. Aparece en el centro. el inferior es copia de un popular grabado de Ametller. de notable parecido. representada en uno de los grabados de este número. que recuerda la popular procesión cívico-militar que se verificó en Madrid el dos de Mayo de mil ochocientos catorce. como en marco de honor. siendo Presidente de la República en mil ochocientos setenta y tres. y especialmente á la Fábrica de armas de Toledo. y la espada de honor destinada al que fué Ministro de la Guerra. el medallón principal. General Sr. Sánchez Bregua.

resultando un conjunto verdaderamente artístico. Mereceigualmente la atención de nuestros lectores el grabado que representa la tapa ó cubierta del álbum que el Cuerpo de Artillería regaló también al General D. y con delicadísimas incrustaciones. que sirven do límites sucesivos á la bandeja. el lateral de la derecha es una vista. perfectamente d e tallada. es una vista de la Fábrica Nacional de armas de Trubia. en relieve. En el espacio que media entre los cinco medallones. Pedro de la Llave. osténtase un precioso decorado del Renacimiento. cuyo dibujo se debe al Capitán del . como señalada prueba de aprecio. en fin. y en consideración á los especiales merecimientos contraídos por el mismo en circunstancias memorables para aquel Cuerpo. del Alcázar de Segovia. en el año mil ochocientos ochenta y ocho. Esta obra notable.- 90 — San Isidro los restos mortales de los héroes Daoiz y Velarde. y en los círculos concéntricos. que nada deja que desear. el lateral de la izquierda.

aquellos aparatos de física. las espadas de honor. con adornos de oro y damasquinos. han merecido por su exquisito gusto é indudable mérito. cinceladas. M. en primer término. Recordamos. entre ellas. ejecutadas en nuestra Fábrica en diferentes épocas. Antonio Tavira. Destácase en ella. el escudo heráldico del General. reclinado sobre un trofeo de armas. Al- . M. especialmente por la acertada ejecución en el repujado y cincelado. y un cuchillo de monte cincelado y damasquinado. siendo Rey ele España.— 91 — Cuerpo D. para S. los mayores elogios de lospersonajes áquienes fueron destinadas. el Rey D. y en último término el Alcázar de Segovia Dignas son también" de figurar en cualquier certamen aquellas obras que. Víctor Manuel. regalo hecho á S. que mayor relación dicen con el estudio y construcción de las armas de fuego. en segundo lugar. los sables de acero con hojas cinceladas y adornos de oro encargados por el Duque de Aosta. es digna de figurar entre los mejores de su género.

sables de honor regalados á los Generales de las Repúblicas de la América del Sur. hojas de sable. por encargo del Príncipe Wlademiro. con adornos damasquinados y un sable de Oficial de Marina con hoja calada y cincelada para S. daga de acero repujada. el Rey de Portugal. para banderas y estandartes de los Regimientos de María Cristina. el Rey Don Alfonso X I I para el Duque Nortanhtou. . modelo ruso. colección de espadas para el Imperio del Japón.— !J2 — fonso X I I . M. sables y gumías regalados al Emperador de Marruecos. y de la Academia General Militar. repujados y esmaltados. y para el Príncipe de Galos. guardamanos y regatos. con calados y damasquinos con guarnición y hojas. también caladas y cinceladas. moharras. M. encargo hecho por S. sables cincelados. y otras muchas obras cuyo número nos os imposible fijar. Montesa y otros de Artillería.

. Labró también en Cuenca. Antonio de Baena. Andrés García. Alonso de Oaba. Alonso Pérez. Alonso de los Ríos. Antón Gutiérrez. Antonio Gutiérrez. 4 'V* ¿ "V* í r ¿ V*' 'V* 1 sfe efe sfe gfe gfe <sfs> efe SÍ ? efe ®fe sta efe @fe ®fe A P É N D I C E S Gomo apéndice al capítulo III. y para mayor ilustración del mismo. Labró también en Calatayud. publicamos los nombres de los armeros que más se distinguieron hasta fines del siglo diez y siete. Andrés Ilerralz. el viejo. Labró también en Córdoba. Andrés Martínez. el mozo. Alonso de Sahagún. Andrés Muncsteu. Alonso de Sahagún.¿ "y* ¿ i"y-» ¿ rifa ¿ «V* 1 <S/-> 4 ¿ 'W* ¿ 'Sí* ¿ 'V" i *V* . hijo de Zabala.

Labró también en Madrid. Domingo de Aguirre. Domingo de Orozco. él mozo. Bartolomé de Nieva. él mozo. hermano ele Antonio. Francisco Ruiz. Labró también en Sevilla. Adrián de Zafra. el viejo. Domingo Maestre. Fabián de Zafra. Domingo Sánchez. él tijerero. Francisco Ruiz.— 94 — Antonio Ruiz. Dionisio Corrientes. él viejo. Labró también en San Clemente. Labró también en Madrid. Domingo de Lama. . hijo de Adrián. compañeros. Oacaldo y el Campanero. hijo de Orduño. Francisco de Alcocer. Domingo Maestre. Domingo Rodríguez. su hijo. Labraron también en Cuéllar y Badajoz. Francisco Gómez. Labró también en Madrid y usó la cifra de su nombre. Francisco de Zamora.

Francisco Pérez. Juan Moreno. Juan Ruiz. Gabriel Martínez. el mozo. Giraldo Reliz. el viejo. Juan de Almán. Juan Martín. Juan de Vargas. Zabala.— 95 — Francisco Lurdi. Francisco Oordui. Gonzalo Simón. Juan Martínez Muchaca. Juan Martínez. Juan de Toro. Juan Martínez de Garata. . cl viejo. Labró también en Se. el viejo. Labró también en Lisboa. Gil de Almán. l·Iortufio de Aguirre. Juan de Meladocia. Juan Martínez. Juan Ros. hijo de Zabcda. hijo de Pedro de Toro. Labró también en Valladolid. Juan de Leyzalde. Juan de Salcedo. villa.

Luis de Sahagún. hijo de Francisco Gómez. el viejo. Julián de Zamora. Julián García. Ignacio Fernández. Luis de Veluionte. el mozo. el biznieto. entre ellas. Julián del Rey. Juanes de Alquiniva. el nieto. Labró también eji Cuenca. el viejo. Jusepe de la Hera.Labró también en Zaragoza yuso varias marcas. el viejo. Jusepe de la Hera. Luis de Ayala. Jusepe de la Hera. hijo de Silvestre Nieto.la famosa del Perrillo. Luis de Sahagún. Sahaguncillo. Juanes.— 96 — Juanes de la Horta. José Gómez. Juanes Muleto. Ignacio Fernández. Luis de Nieves. Jusepe de la Hera. hijo de Tomás de Ayala. hijo de Pedro de Belmonte. el mozo. Jusepe de la Haza. hermano del anterior . hijo de Alonso el viejo. Juanes de Ariza. Juanes de Toledo.

Labró también en San Clemente. Pedro de Toro.nieto de Hortuño. el Toledano. Labró también en Calatayud. Labró también en Lisboa. Pedro de Orozco. 7 . Zamorano.. Róeme Hernández. el viejo. Pedro López. Lopus Aguado. Sebastián Hernández. Nicolás Hortuño de Aguirre. Tomás de Ayala. hijo de Domingo. Sebastián Hernández. Pedro de Arechiga. Miguel Cantero. Labró también en Sevilla. Pedro de Lozama. Labró también en Bilbao. Labró también en Orgaz. Labró también en Sevilla. Miguel Suárez. Pedro de Velmonte. Silvestre Nieto. Miguel Sánchez. Pedro de Lagaretea. el mozo. hijo de Juanes Muleto.— 97 — Luis de Nieva.

~ Día Mes. id. J u a n M a n t i l l a de . . 26 S b r e . 1806 Id. 1813 I d . de de la 8 E n e r o . Año. » » 1761 E l E x o r n o . . F r a n c i s c o X . . Ge- 21 J u l i o . .— 98 — NOTICIA DE LOS DIRECTOBES ESTA FÁBRICA QUE HA TENIDO EMPEZARON ^ — . 1823 C o r o n e l T e n i e n t e Coronel D. 16 M a y o . J u a n de M a t a Marina. . i d . J u a n Arriaz (se e n c a r g ó e n 11 de J u n i o de 1826. 1825 C o r o n e l D. 1. . R o q u e L ó p e z Cervantes. . NOMBRES. 23 A b r i l .) 30 J u n i o . J e r ó n i m o T o r i j a . 7 D b r e . . F u l g e n c i o Cevallos. 20 Sbre 1827 C o r o n e l D. . . D. . Sr. D i r e c t o r neral del A r m a . 1828 M a r i s c a l de C a m p o C o r o n e l D. I g n a cio V á z q u e z Somoza. D. rassa.* O c t u b r e 1824 C o r o n e l Ríos. . 1802 T e n i e n t e C o r o n e l D. de OaTeniente Coronel los D . . A n t o n i o Nueva. 1824 C o r o n e l D .

F r a n c i s c o Z a c a nini. 24 A b r i l . HaráGonzá- . . César Tournell.EMPEZARON Mes. 1841 B r i g a d i e r C o r o n e l D. 1861 Id. 1857 B r i g a d i e r C o r o n e l D. M a n u e l M i n i o . I. 1849 I d . 1852 I d .° Sbre 28 M a r z o .99 — . 1834 C o r o n e l D. 1858 I d . 27 I d 7 Agosto. A n d r é s A r n a t .. . 1832 C o r o n e l D.. -. M i g u e l lez del Valle. . 10 F e b r e r o 2 Abril. . E a m ó n V i v a n c o . D . D. P a b l o de la P u e n t e . 1850 I d . 1834 B r i g a d i e r C o r o n e l D. E a m ó n M a g e n i s . V i c e n t e V i l l a s a n t e . D. A n t o nio Venene. . C r i s t ó b a l de E e y n a . 3 Nbre. D... 3 M a y o . . D i o n i s i o G i l de B e r nabé. P e d r o Fernández Delgado. 10 F e b r e r o 16 I d 10 I d 10 S b r e . . 1854 I d . 1848 C o r o n e l D. L u i s Gastón. Día . M i g u e l W b i t t e . 8 M a r z o . 1836 B r i g a d i e r C o r o n e l D.. Año. 28 I d 1839 T e n i e n t e C o r o n e l D . 1847 B r i g a d i e r C o r o n e l D . . D. D . NOMBRES. 18 O c t u b r e 1857 C o r o n e l D. . M a n u e l P é r e z millo.

1889 Id. D. 1876 Id. 1870 Id. J o s é C a r v a j a l y P r i a n o . 2 Agosto. D . F r a n c i s c o Serra. J883 I d . D . NOMBRES. » » » » » » » » » » » » 1866 C o r o n e l D. D. D. W e n c e s l a o C i f u e n t e s . Juan Sanz Tejada. . de 1872 I d .EMPEZARON ^ Día — " Mes. R a f a e l de L a l l a v e . 1880 Id. J o s é L a r r u m b e y Ma" raboto. Año. D. M a n u e l M a l d o n a d o y Bolea.

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101 —

Señores Jefes y Oficiales del Cuerpo de Artillería, que en la actualidad, sus servicios en la Fábrica. Coronel, D. Manuel Maldonado. Coronel Teniente Coronel, D. Fernando López Domínguez. Comandante, D. Enrique Torres. Capitán, D. José González Estófani. Id. D. Luis Sociat. prestem

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Noticia cíe los operarios que, desde la fundación de la Fábrica en mil setecientos sesenta y uno, han llegado á ocupar por su sobresaliente mérito artístico la plaza de Primeros Maestros Examinadores. 1761 1802 1807 1824 1857 1863 1879 1883 D. Manuel Fernández. Antonio Luna. Andrés Alverdi. José Gamero. Alejandro Careta. Gabino Barrientos. Esteban Manzanedo. Julián Cabrera.

No estará demás hacer constar aquí la marca del actual Maestro Examinador, la cual consiste en una c encerrada por un círculo; y que impresa en la espiga de las hojas, da á éstas el carácter de autenticidad que no pueden tener las construidas fuera de nuestra Fábrica, siquiera lleven el nombre de Fábrica de Toledo y hasta el de Artillería.

Í N D I C E
Páginas,

DEDICATORIA INTRODUCCIÓN C A P Í T U L O I . — H i s t o r i a de la fabricación d e espacias e n T o l e d o I I . — É p o c a de m a y o r desde los primeros tiempos CAPÍTULO dana C A P Í T U L O I I I . — D e c a d e n c i a de la f a b r i c a c i ó n de e s p a d a s CAPÍTULO IV.—Procedimientos pleados padas C A P Í T U L O V . — B o n d a d s i n g u l a r de las espadas toledanas CAPÍTULO V I . — R e n a c i m i e n t o de la industria espadera en Toledo C A P Í T U L O V I I . — D e s c r i p c i ó n de d i c h o edificio.—Sus dimensiones y depen • dencias C A P Í T U L O V I I I . — S e r v i c i o s que prestó la n u e v a F á b r i c a a l E s t a d o desde s u e s t a b l e c i m i e n t o h a s t a el a ñ o de mil ochocientos sesenta y s e i s . . . . CAPÍTULO I X . - Mejoras considerap a r a la c o n f e c c i ó n ' emde esapog e o p a r a la i n d u s t r i a a r m e r a t o l e -

3 5

11

19 27

33 39 ib

51

55

65 50 C O N C L U S I Ó N . — L o que pudiera ser . — C o n s t r u c c i ó n de n u e v o s t a l l e r e s . — P r e m i o s o b t e n i d o s poll o s p r o d u c t o s de la F á b r i c a en v a rias E x p o s i c i o n e s APÉNDICES 87 93 . 79 n u e s t r a F á b r i c a en lo s u c e s i v o . • C A P Í T U L O X .b l e s en l a F á b r i c a . — E l g r a b a d o en las h o j a s de e s p a d a C A P Í T U L O X I . .

.

. Toledo. Libertad 1. en casa del autor.Esta obra se halla de venta en la librería de Menor Hermanos. y en las principales librerías de Madrid al precio de una peseta.

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