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“Nacionalidad de las Sociedades Comerciales.

Materia: Sociedades Civiles y Comerciales. Catedra: Vitolo/ Stordeur/ Olazabal.

Alumna: Daiana Malen Farinetti. DNI: 32821315

Nacionalidad de las Sociedades Comerciales
Concepto: Nacionalidad, en términos generales, determina la relación en la que un sujeto pertenece a la entidad política nación. De esto modo es factible determinar el vínculo político que presupone el súbdito y el estado, configurando de esta manera el concepto de nacionalidad. Desde un punto de vista exclusivamente normativo, si asociamos que si se admite que la persona es una noción o concepto jurídico, al igual que las personas jurídicas, no existen inconvenientes para que la nacionalidad sea atribuida por la ley a las personas, ya sean físicas o jurídicas. En su momento, el derecho europeo sostenía la concepción de nacionalidad de las personas jurídicas (sociedades) con la finalidad de prestarles en el exterior asistencia diplomática. En cambio, y esta vez desde una concepción jusnaturalista, el concepto de nacionalidad solo seria aplicable a los seres humanos, no pudiendo ser aplicables en consecuencia a las sociedades en general. Para Halperin, las sociedades no tienen nacionalidad, ya que se presupone el vinculo político entre súbdito y Estado, que se encuentra ausente en las sociedades, ya que las mismas solo crean una vinculación jurídica de base económica entre sus participantes. Es decir, que la nacionalidad implica un vínculo político, en el cual las sociedades por ser personas jurídicas no pueden formar parte. Correspondería entonces, hablar de personas creadas o domiciliarias en la Republica Argentina o en el extranjero, ya que los entes privados carecen de derechos privados. Por lo antes mencionado podemos hablar de dos clases de teorías, a saber; Las que admiten la nacionalidad y las teorías que niegan la misma. Las Teorías que admiten la nacionalidad, se basan, en un principio, a la asimilación que hacían algunos autores al concepto político de aplicación al individuo, la sociedad en este caso era una ficción de la ley, y que detrás de ella se encontraban los individuos quien eran los que realmente representaban el interés de la sociedad, por lo cual la nacionalidad de la sociedad era determinada por nacionalidad de los socios. Luego se manifestó que debía considerarse al Estado que había prestado autorización para operar a la sociedad, o al lugar del acto constitutivo, el domicilio social, el lugar donde se suscribiera el capital social. También se había adoptado el criterio de la propiedad del capital y de la nacionalidad de los socios. La tesis de la nacionalidad de las sociedades, según el autor Le Pera, tuvo orígenes políticos, específicamente a la sociedad por acciones como su condición para la protección diplomática. En tiempos de la primera y segunda guerra mundial, diversos países aplicaron la “teoría del control económico” de las sociedades por la cual se determinaba si la misma era de “propiedad amiga o enemiga”. Esta distinción era realizada en base a la nacionalidad de los socios que tenían el efectivo control de la sociedad.

En cambio, según la concepción tradicional o la postura adoptada por Halperin (Tesis negatoria) se sostiene que el concepto de nacionalidad de los entes morales conduce al error de considerarlos como ciudadanos de determinado país, es decir, con ciertos derechos de carácter político, como la protección diplomática, aunque su personalidad no juega en el campo económico La Tesis negatoria de la nacionalidad, también conocida como la doctrina Yrigoyen o en otros países también conocida a su vez, como la doctrina Argentina o Latinoamericana, fue precisada por la cancillería Argentina en 1876, estando a cargo la misma del Dr. Bernardo de Irigoyen, con motivo de un incidente suscitado entre la provincia de Santa Fe y la sucursal Rosario del Banco de Londres y America del Sur, donde el mismo Irigoyen sostuvo que “ las personas jurídicas deben exclusivamente su existencia a la ley del país que las autoriza y por consiguiente ellas no son ni nacionales ni extranjeras. La sociedad anónima es una persona jurídica distinta a las personas que la forman y aunque ella sea exclusivamente formada por ciudadanos extranjeros no tienen derecho a la protección diplomática. No son personas las que se unen, son simplemente los capitales bajo forma anónima; lo que significa, según el sentido propio de la palabra, que ellas no tienen ni nombre, ni nacionalidad, ni responsabilidad individual”. “Si el hecho de que los accionistas pertenecieran a un país determinado, diera a la sociedad anónima el carácter nacional de estos, resultaría ser una entidad que cambiaria continuamente de nacionalidad y que podría tener a veces tener varias, lo que causaría serias complicaciones que podrían comportar el desconocimiento de las leyes locales que han dado origen a las sociedades”. Las leyes Argentinas han seguido el principio de extraterritorialidad, reconociendo a las sociedades legalmente constituidas en el extranjero. La ley argentina ( Art. 286, modif.. por la ley 3528, Código de Comercio), la doctrina y la jurisprudencia seguían el mismo criterio, sin embargo la ley 19550 se aparto de esta concepción, al disponer un doble criterio según el Art. 124 que dispone: “La sociedad constituida en el extranjero que tenga su sede en la República o su principal objeto esté destinado a cumplirse en la misma, será considerada como sociedad local a los efectos del cumplimiento de las formalidades de constitución o de su reforma y contralor de funcionamiento.” Consecuencia de la Doctrina Irigoyen, la ley no habla de sociedades nacionales. Tampoco la ley 19550, adhiere a la doctrina europea y continua con el principio básico del lugar de constitución.

Nos parece oportuno, realizar una explicación de los criterios de atribución de la nacionalidad, son cuatro las posturas propuestas para la atribución de la nacionalidad de las sociedades según Le Pera, a saber; 1. Sistema de la Autonomía de la Voluntad (El que decidan los fundadores): difundido en el siglo pasado en Europa y aun vigente pero escasa a prácticamente nula aplicación actual, establece que la nacionalidad es establecida y atribuida por la voluntad de los socios en el momento del acto

constitutivo Su fundamentación radica en que los socios pueden elegir la ley internacional que rige el contrato respectivo, siempre y cuando no se vulneren los principios de orden jurídico de otros países. El Código Bustamante es la que recogió la presente tesis.

2. Sistema de la “Incorporation”: Aplicado tanto en el Reino Unido como los Estados Unidos de Norteamérica, establece que el lugar de la constitución de la sociedad es la que determina la nacionalidad. El origen de la presente teoría tuvo sus origen en el interés político de la protección a sus nacionales

3. Sistema Frances del lugar de la “sede social”: El problema de este sistema esta dado por la vaguedad del concepto sede social, ya que da lugar a una multiplicidad de datos a que responde, ya sea al directorio, a la asamblea, las oficinas, el principal establecimiento, etc. En un principio se aplico el criterio que refería a la sede social como el centro de la explotación principal, pero luego la jurisprudencia francesa tomo en cuenta elementos más difusos como el lugar de funcionamiento del directorio, lugar de localización del cerebro de la sociedad, etc. Algunas doctrinas correctivas de este sistema han sostenido que la sede social debe completar dos elementos, ser seria (no fraudulenta) y real. Con la evolución jurisprudencial, y basados en un fallo de 1941, si los órganos de la sociedad y los otros datos relativos a la sede social no estaban c concentrados en una única jurisdicción sino dispersos, la sede social la sede social se localizaba en el lugar donde se ejerciera la dirección superior y el control de la sociedad. Sin embargo, este sistema crea problemas con respecto de su reconocimiento y ley aplicable, sin embargo, fue acogida por la mayoría de los países de la Comunidad Europea, menos en Holanda donde siguen el criterio del lugar de constitución. 4. La doctrina del control: La misma realiza una vinculación con diferentes elementos de la sociedad, por ejemplo, de quienes son los capitales aportados y quienes son los directores o administradores. La misma tiene origen en la legislación de tiempo de guerra, pero luego de la Primera Guerra Mundial la misma cayó en desuso, pero luego de la Segunda Guerra Mundial fue adoptado para ciertos fines (otorgamiento de concesiones de servicios públicos, orientación del crédito).

Actuación extraterritorial de las sociedades. Reconocimiento de la Sociedad constituida en el Extranjero

La respuesta dependerá al criterio al que se afilie la legislación nacional de cada país, es así que la doctrina de la incorporación dirá que existirá la sociedad en tanto se hayan cumplido los requisitos y formalidades exigidas conformes al lugar de constitución, la de sede social considerara la ley del país donde se encuentre el centro principal de explotación y la doctrina del control fijara las bases en cuanto a la nacionalidad de los socios o directores o administradores de la sociedad. En el Convenio de la Haya de 1956, sobre el “Reconocimiento de la personalidad jurídica de las sociedades, asociaciones y fundaciones” se estableció como principio que la personalidad jurídica de una sociedad es de pleno derecho, siempre y cuando, se hayan cumplido las formalidades y publicaciones del país de constitución y además este en ese país la sede estatutaria de la sociedad. Sin embargo, un Estado puede negar el reconocimiento, si la legislación local otorga preponderacia a la siège real y la sociedad tiene su sede real en ese país o en un tercero que también le otorgue relevancia a este principio. Producido el reconocimiento la sociedad tiene “aptitud”, es decir capacidad, para celebrar diversos actos jurídicos. Según el Dr. Garrone se da aplicando la doctrina de la constitución se resuelve de acuerdo con las formalidades y requisitos del lugar de constitución, es decir que la sociedad existiría para los demás órdenes jurídicos cuando ha sido formada según las leyes del lugar de constitución. En cambio, si optamos por la doctrina de la sede social, la existencia de la sociedad quedaría juzgada de conformidad con la ley del país donde ella se encuentra.

Habilitación para actuar En este punto debemos diferenciar dos supuestos: a) Realización de actos Aislados. b) Ejercicio de una actividad permanente

En referencia a los actos aislados, la capacidad de la sociedad es entendida como capacidad para celebrar contratos aislados, estar en juicio y poseer bienes, y es considerado, una conse4cuencia del reconocimiento dado por la Convención de la Haya. En cambio, para el ejercicio de una actividad permanente, sea mediante una agencia o una sucursal, la ley local se limita a establecer que sociedad requieren un régimen especial para actuar. Ley Aplicable Este punto esta relacionado a la Lex Societaris, es decir, la ley que aplicamos para regir las relaciones internas entre los socios, las relaciones con terceros y los distintos aspectos del funcionamiento de la sociedad. Hay dos normas básicas con vocación a ser aplicadas a las cuestiones internacionales en que una sociedad se encuentra involucrada. Una es la llamada Lex societaris a la que referimos en el párrafo anterior, ya que es la ley “personal” de la sociedad, pudiendo validarla como la ley de la nacionalidad, en consecuencia debemos saber para analizar cada caso que nacionalidad se le atribuye ( de constitución o la de sede social), y para resolver esta cuestión, debemos evaluar el ámbito de aplicación, por regla general se acepta que esta regula la organización interna pero en otras oportunidades, se entiende, que es el funcionamiento de la sociedad. Otro aspecto es el ámbito de aplicación de la ley del lugar de actuación que es aquel que cubre las relaciones laborales, las impositivas, requisitos de publicidad, y las responsabilidades de los administradores o gerentes frente a terceros; insolvencia o quiebra ( ley territorial). Discriminación entre sociedades Nacionales y Extranjeras para el goce de derechos civiles. Es otra consecuencia de atribución de la Nacionalidad de las sociedades. Significo variar la doctrina Irigoyen fundadas en que las legislaciones latinoamericanas no establecían discriminaciones entre sociedades nacionales y extranjeras, y disposiciones constitucionales que aseguraban igualdad de tratamiento entre nacionales y extranjeros. Es decir, que esta discriminación no se refiere solamente a la posibilidad de ser concesionarios de servicios públicos, sino que cubre ka de actuar en áreas específicas de la producción o intercambio.

Protección diplomática de las sociedades. La atribución de la Nacionalidad de las sociedades ha planteado el problema de la protección diplomática de estas entidades, como una extensión del principio admitido en el derecho internacional público que autorizaba a prestar a los súbditos dicha protección contra actos de un Estado extranjero. Existen diversas versiones, la de un derecho de interpretación estricta en donde se estipula que el que tiene derecho el Estado a de que sean nacionales los accionistas, y esa nacionalidad corresponde al del país de constitución si además este reúne otras condiciones, como la vinculación genuina con la sociedad, si en el se encuentra la sede social, o si sus nacionales le corresponde cierta forma de control sobre ella. Entonces, la nacionalidad de las sociedades aparece asociada con otro aspecto: el de la protección diplomática que un Estado puede prestar a sus nacionales por lesiones sufridas por ellos a consecuencia de actos considerados ilegítimos en otro Estado.

Régimen Aplicable en cuanto a la existencia de la Sociedad. La ley vigente ha estructurado un régimen, independientemente de las normas especiales para determinadas sociedades o circunstancias, especifico a través de los artículos 118 a 123 para las sociedades constituidas en el extranjero. Dichos artículos siguen los lineamientos de la doctrina y de la jurisprudencia dominante. El reconocimiento de la existencia o validez del contrato de la sociedad y los requisitos formales del mismo, se rigen, tal como fue comentado anteriormente, por las leyes del lugar de constitución. El Art. 118 en su primera parte establece: “La sociedad constituida en el extranjero se rige en cuanto a su existencia y formas por las leyes del lugar de constitución.”. Este artículo es coincidente con los Arbs. 6 y 7 del Tratado de Montevideo1. La existencia trata el reconocimiento, es decir, que reconoce la existencia de las sociedades constituidas en el extranjero de acuerdo con la legislación en ellos vigente.
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1. Artículo 6: Sección segunda – Acuerdos de alcance regional Los acuerdos de alcance regional son aquéllos en los que participan todos los países miembros. Se celebrarán en el marco de los objetivos y disposiciones del presente Tratado, y podrán referirse a las materias y comprender los instrumentos previstos para los acuerdos de alcance parcial establecidos en la sección tercera del presente capítulo. Artículo 7 - Sección tercera – Acuerdos de alcance parcial Los acuerdos de alcance parcial son aquéllos en cuya celebración no participa la totalidad de los países miembros, y propenderán a crear las condiciones necesarias para profundizar el proceso de integración regional mediante su progresiva multilateralización. Los derechos y obligaciones que se establezcan en los acuerdos de alcance parcial regirán exclusivamente para los países miembros que los suscriban o que a ellos adhieran.Por lo anteriormente expuesto reiteramos, que la Ley asumen una posición independiente a la posición europea y parte de la idea basica del lugar de constitución, es decir, que se aplica a la “ existencia y a la forma

El Art. 118 es congruente con los arts. 33 y 34 de Código Civil.2, que reconocen el carácter de persona jurídica a las sociedades o asociaciones existentes en países extranjeros. Respecto de la sociedad constituida en el extranjero con domicilio o principal objeto en la Republica, nos remitimos a lo dispuesto en el Art. 124 anteriormente comentado. La sede a la que se refiere el mismo debe suponerse que es la real (no la estatuaria) y además seria, es decir, no ficticia. En cuanto al objeto, es en alusión a la actividad real desplegada por la sociedad.

Actos Aislados. Ejercicio habitual del comercio. El mismo Art. 118, en su segunda parte, regula respecto de la sociedad constituida ene l extranjeros, que: “Se halla habilitada para realizar en el país actos aislados y estar en juicio.”. Por lo que deducimos que el Art. 118 reconoce amplia capacidad para que las sociedades extranjeras realicen actos aislados, tanto de comercio, así como civiles y jurídico procesales. El Art. 8 del Tratado de Montevideo solo se refiere a actos comerciales, al igual que el derogado Art. 285 de Código de Comercio. Respecto del “Ejercicio Habitual” de actos comprendidos en su objeto social, la tercera parte del Art. 118 de la ley de sociedades reglamenta su procedencia, determinando los
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2.Codigo Civil:

Art. 33. Las Personas jurídicas pueden ser de carácter público o

privado.
Tienen carácter público: 1°. El Estado Nacional, las Provincias y los Municipios. 2°. Las entidades autárquicas. 3°. La Iglesia Católica. Tienen carácter privado: 1°. Las asociaciones y las fundaciones que tengan por principal objeto el bien común, posean patrimonio propio, sean capaces por sus estatutos de adquirir bienes, no subsistan exclusivamente de asignaciones del Estado, y obtengan autorización para funcionar. 2°. Las sociedades civiles y comerciales o entidades que conforme a la ley tengan capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones, aunque no requieran autorización expresa del Estado para funcionar. (Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 17.711

B.O. 26/4/1968. Vigencia: a partir del 1° de

julio de 1968.) Son también personas jurídicas los Estados extranjeros, cada una de sus Provincias o Municipios, los establecimientos, corporaciones, o asociaciones existentes en países extranjeros, y que existieren en ellos con iguales condiciones que los del artículo anterior.
Art. 34.

requisitos previos a cumplimentar por la sociedad extranjera: Para el ejercicio habitual de actos comprendidos en su objeto social, establecer sucursal asiento o cualquier otra especie de representación permanente, debe: 1) Acreditar la existencia de la sociedad con arreglo a las leyes de su país. 2) Fijar un domicilio en la República, cumpliendo con la publicación e inscripción exigidas por esta ley para las sociedades que se constituyan en la República; 3) Justificar la decisión de crear dicha representación y designar la persona a cuyo cargo ella estará. Si se tratare de una sucursal se determinará además el capital que se le asigne cuando corresponda por leyes especiales. Las normas del Art. 118 son de orden público, sus previsiones han tenido por objeto (Exposición de Motivos) impedir el ejercicio del comercio de estas sociedades, eludiendo normas legales. Siempre con relación a los requisitos que deben cumplir las sociedades extranjeras para realizar actos en el país, el Art120, respecto de la contabilidad, agrega: Es obligado para dicha sociedad llevar en la República contabilidad separada y someterse al contralor que corresponda al tipo de sociedad. Este aspecto de contabilidad puede constituir un elemento importante de conocimiento y controlador. En cuanto al establecimiento de la sucursal, asiento o cualquier otro tipo de representación permanente, se encuentra regulado en los arts 118 y 120 transcriptos recientemente en párrafos anteriores, sin embargo el Art 121 los complementa con la responsabilidad atribuida al representante: El representante de sociedad constituida en el extranjero contrae las mismas responsabilidades que para los administradores prevé esta ley y, en los supuestos de sociedades de tipos no reglamentados, las de los directores de sociedades anónimas..

Tipos Societarios desconocidos. El artículo 119 se refiere a los Tipos societarios desconocidos: El artículo 118 se aplicará a la sociedad constituida en otro Estado bajo un tipo desconocido por las leyes de la República. Corresponde al Juez de la inscripción determinar las formalidades a cumplirse en cada caso, con sujeción al criterio del máximo rigor previsto en la presente ley. Para continuar el análisis de este punto, nos remitiremos a Halperin quien realiza un estudio acerca de lo que esto acarrea:

a) Si la sociedad es atípica en el país extranjero, pero típica en nuestro país, se aplicara la norma del país extranjero acerca de su validez, mientras mantenga su domicilio en aquel. b) Si la sociedad es típica en el país extranjero, y atípica en el nuestro, rige la ley extranjera (arts 118 y 119), mientras mantenga naturalmente su domicilio en aquel. (Configuración Art 9°, Tratado de Montevideo 1940). En este supuesto apara la instalación de sucursal, representación, etc., corresponde al juez de la inscripción determinar las formalidades a cumplir en cada caso, con sujeción al criterio del máximo rigor previsto en la presente ley (Art 119). c) Si es atípica la sociedad tanto en el país extranjero como en nuestro país, se juzgara la ley según la ley del lugar de constitución siempre que no mude su domicilio a nuestro país...

Constitución de la Sociedad.

Para las sociedades constituidas en el extranjero que constituyan sociedad en nuestro país rige el Art 123, que les exige inscripción previa: Para constituir sociedad en la República, deberán previamente acreditar ante el juez del Registro que se han constituido de acuerdo con las leyes de sus países respectivos e inscribir su contrato social, reformas y demás documentación habilitante, así como la relativa a sus representantes legales, en el registro Público de Comercio y en el registro Nacional de Sociedades por Acciones en su caso. Sin embargo, es diferente el caso en la compra de acciones mientras no se incurra en la aplicación de los arts 31, el cual limita el monto de la inversión (limite en las reservas libres, del Art 32 y por último del Art 33 que se refiere a las sociedades controladas. Como caso particular, si la compra de acciones de una Sociedad por Acciones implica el control de la sociedad participar de su administración o controlador, deberá la sociedad constituida en el extranjero cumplimentar los requisitos de su inscripción exigidos por el Art 123. Emplazamiento en Juicio Por su claridad, nos remitiremos directamente al artículo que la regula, a saber: Art 122 Ley 19550: El emplazamiento a una sociedad constituida en el extranjero puede cumplirse en la República; a) Originándose en un acto aislado, en la persona del apoderado que intervino en el acto o contrato que motive el litigio;

b) Si existiere sucursal, asiento o cualquier otra especie de representación, en la persona del representante.

Sociedades Constituidas en fraude a la Ley Argentina La solución legal para estos supuestos es la del Art 124 de la ley de Sociedades ya que en dicho artículo se castiga la conducta fraudulenta. Aplicando, a esas sociedades y a los actos que realice, la Ley Argentina, que es justamente aquella que se pretendió eludir.

Resoluciones IGJ con respecto a las Sociedades Extranjeras.

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Citando a la Dra. Haeusser “La Inspección General de Justicia estableció una serie de resoluciones que exigen a las sociedades extranjeras informar si se hallan alcanzadas por prohibiciones o restricciones legales para desarrollar, en su lugar de origen, todas sus actividades o la principal o principales de ellas. En este sentido, la I.G.J. sostuvo"... que el ejercicio de las garantías y libertades económicas reconocidas por la Constitución Nacional, no debe retacearse a las sociedades constituidas en el extranjero salvo en los límites de las prescripciones legales cuando las hubiere, debe compatibilizarse con una de sus condiciones básicas, que es la correcta vinculación de dichas entidades con el ordenamiento jurídico argentino, lo cual comporta la atribución de verificar extremos conducentes a su determinación, tanto en el momento en el que dichas sociedades exteriorizan su propósito de incorporarse a la vida económica del país como posteriormente durante su funcionamiento. Dicha atribución resulta inherente al ejercicio, en alcance razonable, del control de legalidad confiado a esta INSPECCION GENERAL DE JUSTICIA y de su poder de policía orientado a velar por los principios de soberanía y control anteriormente referidos, que se concretan en la fijación del correcto encuadramiento de las sociedades constituidas en el extranjero dentro de las disposiciones de la Ley Nº 19.550 relativas a su actuación extraterritorial". El Organismo de Control estableció una serie de requisitos, para: la verificación efectiva de la sede social y lugar de asiento de los negocios (R.G.6/2004); la identificación de los verdaderos propietarios de los paquetes accionarios en caso de inversores extranjeros determinando su origen, fijando su responsabilidad y combatiendo su enmascaramiento a través de personas jurídicas interpuestas (R.G.7/2003); la registración de los actos aislados cumplidos por la sociedades constituidas en el extranjero respecto de bienes inmuebles (R.G.8/2003); el control sobre las fundaciones y asociaciones civiles sin fines de lucro que, utilizando las franquicias de tales, realizan indirectamente una actividad comercial y lucrativa (R.G.7/2004,9/2004 );la supervisión y control de los representantes de estos entes en Argentina (R.G.11/2003);

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las limitaciones para la utilización de estructuras off shore (R.G.2/2005);y la individualización de los accionistas en el caso de acciones al portador (R.G.3/2005). Cabe diferenciar entre las sociedades constituidas en el extranjero que vienen al país a invertir genuinamente capital y aquellas otras que fueron constituidas en y bajo las leyes de un país determinado pero con el objeto de realizar las actividades fuera de ese país. El Organismo, creo esa serie de resoluciones, a los fines de prevenir la constitución de sociedades en fraude a la ley argentina”. La empresa Multinacional El Dr. Juan Alberto Garrone comenta sobre este punto una definición britanica no académica para introducir el concepto y desarrollo de este tema, la misma es “ una sociedad constituida en Estados Unidos que manufactura sus productos donde la mano de obra es más barata, y canaliza sus utilidades al país en que las tasas impositivas son más bajas, o de ser posible, inexistentes”. Continúa diciendo que ocho de las diez empresas multinacionales de mayores ventas son de raigambre Estadounidenses, y también lo son más del cincuenta porciento de aquellas cuyas ventas anuales superan los mil millones de dólares. La Comisión de las Naciones Unidas con motivo de un informe propuso la posibilidad de someter a esas empresas a un estatuto supranacional, pero hasta al momento no existe una instancia a la que deban dar cuenta de sus actos con motivo del ejercicio del poder que disponen. La multinacionalidad consiste en que ciertos elementos que se estiman relevantes se encuentran o provienen de más de un país. Estos elementos pueden ser la localización de sus actividades productivas o administrativas, sus mercados, el origen de sus capitales, o la nacionalidad de sus directivos o funcionarios La estructura jurídica real se encuentra con una red de sociedades, constituidas y con actuación en más de un país, vinculadas entre si de las más diversas maneras., es decir, que nos encontramos con Grupos Multinacionales de Sociedades. A partir de los distintos elementos constituidos, y tomando como punto inicial, las subsidiarias locales sujetas a la legislación del lugar de constitución y actuación, se puede proveer que las legislaciones nacionales Irán ampliando su ámbito a una regulación más detallada de las relaciones que se establecen entre las subsidiarias y las controlantes, primordialmente del modo de control y dominación. El ámbito nacional es posible aceptar la sumisión de una empresa al interés del grupo, en tanto y cuanto se provean adecuados reparos para los eventuales intereses comprometidos: el de los acreedores de la empresa y sus eventuales terceros accionistas.

Bibliografía: • • • • • • • • • • Tratado de las Sociedades, autor Carlos Gilberto Villegas. Halperin, Isaac, Curso. Sociedades Comerciales, Autor. José Alberto Garrone. Manual de derecho societario, Dr. Stordeur. Ley 19550. Tratado de Montevideo. Cuestiones de derecho societario, Autor: Le Pera. http://www.abogados.com.ar/l www.infoleg.com.ar http://karenericahaeusser.blogspot.com.ar/2010/10/resoluciones-de-la-igj-sobresociedades.html