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RED DE FACULTADES DE FILOSOFÍA DE UNIVERSIDADES CATÓLICAS DE BOGOTÁ UNIVERSIDAD DE LA SALLE FACULTAD DE FILOSOFÍA Y CIENCIAS HUMANAS BLANCHOT Y LA FENOMENOLOGÍA El ocultamiento

, el acontecimiento PROFESOR JEROME DE GRAMONT Instituto Católico de París Agosto 23-27 de 2010

3. Blanchot y Heidegger “Sería tentador aproximar lo que nos dice Artaud de lo que nos dicen Hölderlin, Mallarmé: que la inspiración es ante todo ese punto donde ella hace falta. Pero hay que resistir a esta tentación de afirmaciones demasiado generales. Cada poeta dice lo mismo, sin embargo no es lo mismo, es único, lo sentimos” (LV 61). Cada uno de los autores abiertos por Blanchot parece, a su manera, encaminarse hacia ese mismo punto, en el que la inspiración no comparece, en el que la palabra falta y donde la mirada, tornándose hacia lo invisible, fracasa en devolverlo al reino de lo visible. Cada uno de ellos parece repetir la misma historia, en la que lo que se entrega se esconde. “Cada poeta dice lo mismo” –cómo no escuchar en esta frase el eco de Heidegger en la Carta sobre el humanismo: “todos los pensadores dicen lo mismo”, hasta su correctivo: “dicen lo mismo, que no quiere decir lo idéntico”. Comencemos por escuchar de nuevo el pasaje de Heidegger antes de preguntarnos si Heidegger y Blanchot escriben la misma frase: “dar en cada momento al lenguaje esta venida del Ser, venida que permanece y en ese permanecer espera al hombre, es el único asunto del pensamiento. Es por ello que los pensadores esenciales dicen constantemente lo mismo. Lo que no quiere decir: lo idéntico”1.

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. Martin Heidegger, Lettre sur l’humanisme, trad. R. Munier, Paris, 1964, p. 69.

Que todos los pensadores digan lo mismo supone que cada uno de ellos, seguramente de manera única, se encamine hacia el mismo asunto del pensamiento –démosle un nombre propio: el ser. Pero si el pensador dice el ser, el poeta parece destinado a otra tarea. El postfacio de Qué es la metafísica provee aquí otro nombre: “El pensador dice el ser. El poeta nombra lo sagrado”2. Pensadores y poetas se parecen en su común esfuerzo para decir, pero que se parezcan supone también que difieran. Por ello Heidegger puede agregar que están separados por la más grande distancia, y, citando a Hölderlin, que “vivan cerca en montes muy separados”3. Lo que dice Blanchot es aún más diferente. Si todos los poetas dicen lo mismo, eso “mismo” Blanchotiano no es ni el ser ni lo sagrado – ¿pero es necesario darle un nombre inmediatamente? ¿O no conviene mejor dejarlo aun en lo que Heidegger nombraba, siempre en la Carta sobre el humanismo, la reserva de lo sin-nombre4 ? Tratemos de entrar un poco más en la proximidad y la diferencia de estos dos pensadores (pero tal vez habría que decir también de estos dos escritores). Y comencemos por algunas observaciones exteriores antes de aproximarnos al punto más vivo en el que se anuda el diálogo. Comencemos por un juicio de Heidegger hablando de Blanchot como de la “mejor cabeza pensante francesa” (de hecho la frase citaba a Bataille, pero parecería que Heidegger hubiera confundido los dos hombres)5. Más importante ya, el hecho de que Maurice Blanchot haya publicado algunas páginas de L’attente l’oubli en un volumen de homenaje a Heidegger para sus setenta años6. Ninguna referencia a la filosofía o a su historia, pero una cierta proximidad en el tono, y tal vez, si leemos más estos dos autores, en su profunda monotonía. Nada peyorativo en esta palabra, por el contrario. Cuando Proust quiere elogiar a los más grandes escritores de la historia, habla de su “genial monotonía”. Cuando Heidegger
. Heidegger, Questions I, Paris, 1968, p. 83 (trad. R. Munier). . Ibid., p. 84 (la citation est prise à Patmos). 4 . « Mais si l’homme doit un jour parvenir à la proximité de l’Etre, il lui faut d’abord apprendre à exister dans ce qui n’a pas de nom » (Heidegger, Lettre sur l’humanisme, p. 43). 5 . Anecdote rapportée dans la biographie de Christophe Bident, Maurice Blanchot partenaire invisible, Seyssel, 1998, p. 171. 6 . Voir la note de Michel Deguy, publiée dans la NRF, octobre 1962, p. 714.
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21.desea describir el trabajo del pensamiento. nos atrae hacia ello a su manera. Recordemos “la mirada de Orfeo” es el centro que atrae. Préau in Questions III. o para nada. el mismo no idéntico. trad. A este propósito. Lo que se retira está presente. . Este fue el destino de Orfeo aproximarse a Eurídice cuando esta no cesaba de esconderse. » (A 217)8. Pero la proximidad de Blanchot y de Heidegger no es únicamente de tono o de estilo. Pero haciéndolo. p. sino a todos los libros de Maurice Blanchot. L’une des tâches serait de montrer pourquoi et comment cette répétition constitue le mouvement qui lui ouvre lentement unchemin. « L’expérience de la pensée ». No es otro mundo. Voir aussi LV 326. La obra completa de Blanchot está marcada por el sello de esta monotonía. A. es el mismo transformado en extraño a todo arreglo y como el afuera de todo mundo: el mismo. mantenerse “de frente a lo que se esconde” (para retomar un título. de tal manera que nos atrae. » 8 7 . Lo que se esconde parece estar totalmente ausente. o el combate con las palabras. siempre disperso y siempre parecido por la dispersión. nadie duda que la fenomenología haya sido en el último siglo una gran cantera de monotonías (Husserl. Heidegger. magnífico de Henri Michaux). atañe a la misma dificultad mayor: acercar lo que se retira. Levinas. a saber. Pero esta apariencia engaña. en el momento de escuchar esta página de Heidegger que podría servirle de comentario: “Sin duda lo que se esconde así a nosotros nos aleja de nosotros. Michel Henry). Se debe al hecho de que el combate del pensamiento. Paris. 1966. pero no idéntico (sin esta garantía del principio de identidad que perdemos mirando hacia atrás). [Mallarmé] a toujours pensé et dit la même chose. le basta con anotar que debe “limitarse a una única idea. Lo que nos atrae ya nos ha concedido la . la marca fascinante de la multiplicidad de los reflejos. que lo notemos inmediatamente o más tarde. Citando a Camus que hablaba de “la admirable monotonía” de Chestov mismo: “Irrito a la gente porque siempre digo la misma cosa”. Cependant le même n’est pas pareil au même. no únicamente al L’espace littéraire. Heidegger. à propos de Mallarmé : « A partir de 1866. que permanecerá un día como una estrella en el cielo del mundo”7. Blanchot continúa: “Es que la repetición es la dimensión de este mundo que se revela en el cambio.

La poésie. De l’essence de la vérité. p. El Pensamiento entra en la Literatura”11. Esta página viene de la conferencia de Heidegger de 1952 “¿Qué quiere decir pensar? En esta conferencia. 10 9 . Ahora bien la literatura tiene poco que ver con lo que. es por ello que no escribió nada. que los pensadores de Occidente desde Sócrates. Paris. 225 : « La poésie est alors niée comme nostalgie stérile. El segundo ve en el paso del pensamiento a la poesía una decadencia: “Sócrates es el más puro pensador de Occidente. y no obstante difiere: ¿qué es lo que impulsa la escritura. Préau. 54 : « Aujourd’hui encore. 159. Píndaro) pertenece a la literatura: “Poesía occidental y literatura europea son dos potencias esenciales de nuestra historia separadas por un abismo”10. Qu’appelle-t-on penser ?. Pourquoi ce mépris des choses écrites ? » Même critique à l’égard de Levinas dans EI 80. es necesario meditar más el llamado de la obra en su diferencia con el llamado del ser. la escritura (o la literatura. Cuando alcanzamos el movimiento de retirada. dos pasajes del curso Qu’appelle-ton penser? (¿A qué llamamos pensar?. La literatura es aquello a lo que Blanchot habrá consagrado su vida entera. como en el curso que lleva el mismo título. A. l’un des derniers hommes de pensée. Martin Heidegger. . Pero para tomar la medida de la disensión. papillonnement dans l’irréel. Porque quien comienza a escribir o a salir del pensamiento debe infaliblemente parecerse a esos hombres que se refugian al abrigo del viento cuando sopla muy fuerte. 12 . y que sin embargo ninguna obra logra retener? El pensamiento. 84 : « La poésie rend l’étant plus étant. trad. Lo primero para negar que la poesía (entendiendo por ella la gran poesía. p. qui n’écrivait pas. Voir L’amitié. Paris. ou Essais et conférences. ¿Qué es lo que incita a . es decir todo su trabajo. “Et depuis Socrate toute méditation de pensée n’a fait qu’aboutir à des livres”. Boutot. ». Heidegger est très près de voir en Socrate. Ou bien elle est comptée comme littérature. Este parece el secreto de una historia aún escondida. estamos ya en el movimiento hacia lo que nos atrae retirándose”9. sea dicho sin prejuicio de su grandeza. 1958. Ibid. p. p. Voir aussi son cours de 1931-1932. hayan debido ser todos tales refugiados. Heidegger interroga: ¿qué es lo que impulsa el pensamiento. o el libro) –se debe imaginar la distancia más grande entre estas dos tareas. p. pas la littérature ! » . 234. et rejetée comme fuite dans un rêve sentimental. Lo que muestran. Martin Heidegger. 11 . NdT). trad. la de Homero. y no solamente oponer la doxa a la doxa. y que sin embargo no pensamos todavía? La pregunta de Blanchot es parecida. Se adivina que Blanchot no puede suscribir a estos pasajes12. Safo. incita a pensar. si fuera necesario.llegada. Essais et conférences. para Heidegger. 2001. p. A. 91.

sino únicamente al hecho de que el ser se retira. Es tan esencial pensar si se puede decir lo que se ha de pensar y hasta qué punto. estamos destinados a esa palabra? Primer motivo: la imposibilidad de decir lo que impulsa sin embargo la palabra. y de interrogar al “mismo” de todos los pensadores esenciales. Sucede que un pensamiento deba romperse para permanecer fiel a lo que debe decir –y es lo que sucedió con Heidegger. . De este pasaje. p. podemos decirlo. Tomemos como hilo conductor la manera que tiene Heidegger de cuestionar. Esta imposibilidad es una de las afirmaciones más constantes de Maurice Blanchot.pensar ? (Heidegger) ¿Qué es lo que nos destina al libro? (Blanchot). y lo plural de los caminos de pensamiento que sigue14. . 171. sino ante todo que lo que impulsa a pensar (el ser) se disimula bajo el ente. Lettre sur l’humanisme. “Estar atento a la conveniencia del decir pensante no incluye únicamente que en cada momento en que reflexionemos en lo que ha de decirse del Ser. podría perfectamente ser el ejemplo más magistral de lo que Blanchot llamó el desobramiento. en qué momento de la historia del ser y en qué diálogo con esta historia. Heidegger. Encuentra en Heidegger otros acentos y una orquestación rigurosa: que haya allí olvido del ser no se debe de ningún modo a una falla del hombre. a partir en fin de qué reivindicación”13. de Mallarmé o de Antonin Artaud. y en cómo ha de decirse. y hasta qué punto? ¿En qué momento de la historia somos confrontados a esta tarea? ¿a partir de qué reivindicación. que no pensemos todavía no quiere decir que no sepamos pensar. Pero lo que describe Blanchot bajo este términos tomado de Hölderlin. y no de una meditación del ser –y esto incluso si ciertas páginas pueden tomar su lenguaje de la 13 14 . hablar de fracaso no tendría sentido allí donde lo que importa es meditar la dimensión de retiro propio de la Alethéia. La inconclusión de Sein und Zeit. annonce Heidegger en tête de l’édition complète de ses œuvres. retengamos tres preguntas –serán nuestros tres motivos de este día: ¿lo que debe decirse. « Des chemins – non pas des oeuvres ». o de qué llamado.

. Así en el primer anexo del Espacio literario: “¿Cuando el ser falta. EI 51. (“Que la poesía esté ligada a esta imposibilidad de pensar que es el pensamiento. (“Con Mallarmé. Que Heidegger. esta desviándola entonces de no coincidir nunca con ella misma y destinándola a la imposibilidad” EI 622). François Collin souligne elle aussi dans Maurice Blanchot et la question de l’écriture. p. Para quien está cerca de esta falta. Hemos nombrado a Artaud. Detengámonos ahora en Hölderlin. 17 . 169. porque siempre se desvía y lo obliga a probarla por debajo del punto en que la probaría realmente” LV 5716). es el ser que la ausencia de ser hace presente. « L’impensable. la pensée » dans le Colloque Maurice Blanchot. Hölderlin y Mallarmé. Artaud. porque quien nombra lo Sagrado. he aquí la verdad que no puede descubrirse. la obra toma consciencia de sí misma y por esa vía se entiende como lo que coincidiría con la ausencia de obra. en quien el sueño del Libro transformado en absoluto se identifica con la imposibilidad de escribir este libro. voir la belle contribution d’Evelyne Grossman. el ser no está aún más que profundamente disimulado. cuya obra completa parece dominada por la correspondencia con Rivière: la confesión de la imposibilidad de construir una obra. falta el ser? […] Cuando el ser falta. 228 sq. 16 . el asunto 15 . (…) el ser en tanto que disimulado: el disimulo mismo” (EI 343)15. que cette référence à l’être ou au langage heideggérien est liée à ne époque du travail de Maurice Blanchot. puesto que Blanchot comparte su lectura con Heidegger.meditación heideggeriana del ser. (…) lo que viene a su encuentro. 55 sq. Heidegger ve allí el momento culminante del poema. Récits critiques. “nos invite a acoger el pensamiento (del disimulo del ser)” (EL 341) no quiere decir que se trate allí del único disimulo posible. 128 . L’être et le neutre. Sur la lecture d’Artaud par Blanchot. Detengámonos en un verso de Hölderlin en el himno Comme en un jour de fête (Como en un día de fiesta): “Y lo que vi. que lo Sagrado sea mi palabra”17. Mallarmé. Sur cette page. La palabra tiene otras razones para romperse. que tienen su lugar aquí. p. voir Marlène Zarader. hasta llegar a ser ausencia de libro. según los propios términos de Blanchot. Otras obras de igual importancia deben abrirse (leerse). Commenté PF 122.

“que lo sagrado sea mi palabra”. basta con interrogarse: “Que la palabra sea sagrada. interrumpiéndose antes de retomar impulso en otra dirección: “que lo sagrado sea mi palabra”. Hölderlin no dice que ha visto lo Sagrado. Lo que hay que entender allí como un voto (pero un voto que no es un hecho) o un deseo (pero todo deseo conduce hacia una ausencia). y de nada más – “una especie de plegaria exclamativa y de llamado deseante” (EI 56). de manera que lo que vio no es tal vez nada más que el presente de ese voto. Blanchot invita a leer este verso de Hölderlin a partir de su quebramiento en su medio. dicho de otro modo a partir de la coma que separa hablar y ver (EI 55 sq). de quien sin embargo viene el poco sentido que queda a las palabras” (PF 128). es lo imposible. ¿pero cómo podrá ser? “En verdad. lo mismo que el lenguaje del poema no es más que la resonancia.del poeta. “Y lo que he visto. todo su poema. es el recuerdo de que todo lenguaje del mundo (…) está unido a un “Yo hablo. pero hablar no se puede”. puesto que este verso. Y el poeta no es sino la existencia de esta imposibilidad. Maurice Blanchot nos entrega dos comentarios. el verso de Hölderlin no lo revela. El más antiguo toma el pulso de lo que es pronunciado y de la imposibilidad de realizarlo. y cuando no es más que deseo. O bien. esto no se puede. exactamente?. pero se sobreentiende que el . que lo Sagrado sea mi palabra”. es mucho? Habría que preguntarse lo que puede el lenguaje cuando se hace deseo. ¿Es poco. se sostiene de un voto. Pero el anverso de esta ambición es una extrema moderación. la transmisión de su propia imposibilidad. ¿Pero cómo puede ser eso?” (PF 128) para que esta posibilidad se compruebe imposibilidad. Es necesario que lo sagrado se transforme en palabra del poeta. En su segundo comentario. Basta con medir el poder del lenguaje para constatar que éste no puede llevar hasta las palabras lo que permanece por naturaleza desconocido. “Y lo que he visto” – ¿qué. Lo Sagrado no es lo que el poeta ha visto y que debería traducirse enseguida en palabras. la afirmación de un deseo. Lo que las páginas de L’entretien infini continúan meditando sin referirse expresamente a Hölderlin. justamente. pronuncia una palabra cuya ambición es inmensa.

Por eso. la fuerza. p. que llegó a ser incluso para nosotros infinitamente lejana. A la poesía le pertenece nombrar lo posible y responder a lo imposible. en el momento en el que por primera vez Blanchot cita el verso de Hölderlin: “Das Heilige. Segundo motivo: La giro de época. el riesgo del poeta. La formule sera reprise dans une lettre à Georges Bataille du 24 janvier 1962 (voir Georges Bataille. en la que le era simple decir y en la que lo imposible no era su destino? “Lo propio. por la fuerza de una reverencia demasiado antigua. 18 . más que posibilidad de decir que apacigüe este deseo. palabra augusta. incluso perdida. respondiendo a lo imposible” (EI 68)18. pero sin buscar decirlo o expresarlo (“no lo expresa. sirve únicamente para disimular que no puede decir nada” (EI 51). escribe Blanchot sobre Hölderlin. es tener su morada allí donde falta dios. “La poesía no está allí para decir la imposibilidad: ella le responde simplemente. Choix de lettres 1917-1962. La poesía es deseo o pasión consagrada a lo improbable. es nombrar lo posible y responder a lo imposible. Su tarea no es ni inducir a la claridad de una palabra lo que es posible comprender o ver. dirijámonos directamente hacia la conclusión de este capítulo. Respondiendo a lo imposible. Pero según una fórmula enigmática y fuerte. no lo atrae bajo el atractivo del lenguaje. o lo desconocido. incluso el nombre de sagrado podría estar de más. en esta región en la que la verdad falta” (EL 335). cargada de destellos y como prohibida. que quizás. Todos los poetas dicen lo mismo: que la inspiración es ante todo este punto en el que (ella) hace falta (LV . lo Sagrado. 596). Por un movimiento de una injustificable violencia con respecto al encaminamiento del pensamiento. pero a este imposible no nos apresuremos a darle nombre. ella dice respondiendo. 1997. Lo que podría explicar esta anotación. Pero responde” EI 69). ni decir lo imposible. no lo dice. La literatura tiene como tarea responder a lo imposible.comentario de ese verso de Hölderlin es un momento decisivo de esta meditación. Paris. Tal es el compartir secreto de toda palabra esencial en nosotros: nombrando lo posible. incluso el de ser o el de sagrado. más arriba en el capítulo. ¿Pero ha sido siempre así? ¿No hubo una edad.

o bien que estos tiempos son de angustia. comme les prêtres de Bacchus. como Hölderlin. así como ya eso es verdad con la experiencia de la muerte. y esta figura es trágica. vont errant de pays en pays dans la nuit sacrée. Ulises no escoge los episodios de la Odisea. y cómo ellas se siguen necesariamente. La muerte. Allusion à la 7e strophe de l’élégie « Pain et vin ». 20 19 . El escritor allí se bate con una experiencia que él no puede escoger. nos conduce allí donde no queríamos o no pensábamos ir. es propio del arte” (EL 335). que el dios falta y que “la carencia de dios ayuda”19.61). ce perpétuel passage. malheur de l’égarement à qui manque le lieu. en todo tiempo. serait-il aussi la migration féconde… ». y la experiencia literaria es una de ellas. 369. la noche. nadie escoge las pruebas que atraviesa –pero si hay experiencia. y notar que la obra está ligada al desamparo por una historia que no es sólo la suya. son algunas de las palabras para decir lo que nos amenaza –escaparnos a ello sería en cierta forma una falta. Una experiencia. Un corto texto de Blanchot de noviembre de 1993. Puede ser que aprendamos en la obra de arte a acercarnos a esta amenaza sin ceder sin embargo a su fascinación. uno de los últimos publicados. Examinemos esas tres respuestas. y después explica que la obra de arte está ligada por esencia a un giro de la historia sobre el cual no nos corresponde decidir. Primera respuesta –ella tiene el mérito de la claridad. Hölderlin. pero que este tiempo de desamparo es también (tiempo) de la oportunidad20? A esta pregunta. cité EL 335. De hecho. también a la proximidad amenazante de la otra noche. pero que debe afrontar –“prueba que él no puede ni superar ni apartar” (PF 86). pero ¿llegan hasta decir. recoge esta palabra que vale como ética: “Él comprendió que en la vida . « Vocation de poète ». ella toma la figura de la prueba. Voir EL 336 : « Quand Hölderlin parle des poètes qui. . es decir. el desastre. y de subrayar que todos los poetas dicen ciertamente lo mismo. lo cual es experiencia del desamparo y la posibilidad que una sola palabra sea aún posible en esos tiempos. pero él consiente a la Odisea y a la posibilidad de no volver nunca más a Ítaca. “El tiempo del desamparo designa ese tiempo que. Mauricio Blanchot comienza respondiendo que la obra de arte está ligada por esencia a la experiencia del desamparo y a la experiencia del desastre –a la queja del “y eso para qué sirve (EL 336) – antes de retomarse. lo neutro.

cuando ella da voz “a lo innominable. del grito rítmico e hímnico donde ella anuncia y realiza lo divino. En el centro de ese relato. du nihilisme. Pero hubo un tiempo también cuando la obra pudo nombrar lo sagrado y responder a la presencia de los dioses.misma hay (un poco de) nada. a la estatua donde ella da 21 22 . en el curso del tiempo. “El tiempo del desamparo designa ese tiempo que. admitiendo al mismo tiempo su acercamiento. difficile et incontournable. Segunda respuesta. Un largo pasaje de L’espace littéraire (EL 311-316) propone el relato de esta historia que es la vez la de un ocaso (cuando declina la estadía del hombre en la claridad del día y la presencia de los dioses) y de una afirmación (la de la obra de arte en su potencia de negativo. repris dans EP 180. que corrige la primera pero no la refuta: la esencia de la obra de arte como prueba del desamparo se inscribe en una historia que es la del ser (cuando el mundo de la verdad vacila) o (el mundo) de los dioses (la –historia– de sus ausencias) y que designa perfectamente la palabra nihilismo22. Para mantenernos en un esquema burdo. que la amenaza. como una ‘dialéctica’ de la obra y una transformación del sentido del arte. es propio del arte. cuando históricamente los dioses faltan y que el mundo de la verdad vacila. a lo inhumano. . Mantendremos la plenitud hasta en la nada”21. voir les contributions de Leslie Hill aux deux Colloques Maurice Blanchot récits critiques (« D’un nihilisme presque infini ») et Blanchot dans son siècle (« Qu’appelle-t-on “désastre” ? »). emerge en la obra como la preocupación en la cual la obra tiene su reserva. pero que. La obra de arte está ligada a ese tiempo en que los dioses están ausentes y donde el trabajo de los hombres parece devenir vano. es esta dialéctica la que conduce la obra de la piedra tallada. . en todo tiempo. « Dans la nuit surveillée » [à propos de Robert Antelme]. movimiento que no corresponde a épocas históricas determinadas. a lo que es sin verdad” (EL 313). retengamos este argumento –y notemos de paso el tono hegeliano de estas páginas: “Parece que hubiera. Sur la question. la hace presente y visible” (EL 335). debemos aprender a vivir con ese vacío. una vacío insondable del cual hay que defenderse. pero que sin embargo está en relación con formas históricas diferentes.

Voir le commentaire de Françoise Collin. o de la palabra de los dioses. y el errar de los hombres. 25 . el des-ensamblaje del mundo24. antes de devenir la palabra de la obra en búsqueda de la esencia de la obra “Cuando la obra no tiene nada más que decir y desaparece. y de esta historia del mundo. Voir Françoise Collin. Podríamos multiplicar los nombres y los ejemplos. al mismo tiempo que ella es la actividad la más ligera y maravillosa. esos tiempos de impotencia y de insignificancia.forma a los dioses. mais vers le désoeuvrement ». Ces réflexions se poursuivent à propos de Malraux (mais les livres sur l’art d Malraux ont quelque chose d’hégélien) dans le chapitre « Le musée. Maurice Blanchot et la question de l’écriture.. 43 : « On comprend qu’écrire pour Blanchot. cuando el . un comienzo o un nuevo comienzo es siempre posible (“La obra dice la palabra comienzo a partir del arte que está aliada con el nuevo comienzo” (EL 332)25. Podríamos detenernos más en esa historia y ritmar sus épocas. ¿Qué retener de esas explicaciones? Que la literatura se ocupa de una experiencia terrible. eso depende a la vez de esta tendencia que le es propia. qui souligne comment le négatif y est à l’œuvre et invite aussitôt au débat avec Hegel. non vers ce qui joint. Voir A 251 : le neutre « nous tourne non pas vers ce qui rassemble. Maurice Blanchot et la question de l’écriture. 187-189. 185 sq. es entonces cuando ella tiende a devenir palabra de la obra” (EL 315). ibid. 24 . EL 294). pero tampoco nada más ligero. y detenernos más sobre ese momento de historia que es el nuestro –el principio de esta historia. según la lección de nuestra primera sesión –cf. no hay nada más insignificante que la obra de arte. l’art et le temps » de L’amitié. donde crece el ocultamiento de los dioses. Allí donde crece el desierto26. Que la obra de arte sea arrastrada por un movimiento que la reconduce a sí y a la sola afirmación de su esencia. mais aussi bien vers ce qui disperse. et Françoise Collin. ella se hace palabra del hombre y luego de los hombres desheredados. joindre […] comme pour un philosophe tel Heidegger ». hasta las obras donde ella representa a los hombres. p. mas peut-être disjoint. ce n’est pas rassembler. Pour reprendre le mot de Nietzsche qui sert d’emblème au nihilisme dans le cours de Heidegger. 26 . y pronto de la ausencia de los dioses. antes de figurar ella misma” (EL 312)23. ¿Qué puede un poema. p. no cambiará. y que atrae todas las artes hacia ellas mismas (obra reducida a sí. non vers l’œuvre. Qu’appelle-t-on penser ? 23 . de suerte que ella no celebra más nada que le sea exterior. p. Que ella da testimonio de ese desastre de historia del cual el hombre es capaz –pero también que incluso en esos tiempos de desamparo.

El escritor da testimonio del desastre. apoderándose del libro. imprévisible » (EL 262). grâce à lui. . le ravissement de la plénitude. 29 . expérience de ce qui est sans entente. sourcier de l’image. lettre du 6 juillet 1912). p. presque innocemment » FK.mundo está en ruinas? Algunos de los más bellos poemas de la lengua alemana son quizás los que Hölderlin declamaba en su locura. « L’expérience de la littérature est l’épreuve même de la dispersion. elle est l’approche de ce qui échappe à l’unité. p. sans accord. incluso en esos tiempos de desamparo. completamente solo. 22-26). Comparer avec EI 465. l'angoisse. (…) más parece que el arte deba descender hacia ese punto donde nada tiene sentido aún. radicalement manquée ”. En tant que tel. – ¿cómo podrían ellos salvar el mundo? Pero esa cosa ligera también como la escritura. chaque nuit exilée du sommeil et. metamorfosea su gravedad y ligereza27. todo lo que se abre sobre la tierra y en el cielo. donde el ebanista Zimmer. comme le soulève Emmanuel Levinas (Sur Maurice Blanchot. de tornarnos hacia ese espacio donde todo lo que proponemos. la certitude que “La Métamorphose est. chaque jour changé en exil. pour chaque lambeau de texte. de la lectura” (EL 261). Ce qui fait de l’écrivain le témoin du neutre. Ce que Maurice Blanchot illustre à partir de la lecture de Kafka : « A Kafka. todo lo que hemos adquirido. la littérature rappelle l’essence humaine du nomadisme ». le tourment de la faute qui se transfigure en innocence et. d'une mission trahie. al menos por “el Si ligero. l’insaisissable et l’irrégulier » (LV 300 sq). d’une lettre de Kafka à Brod (« L’écrivain est le bouc émissaire de l’humanité . y que él ni siquiera escribió al regresar a su casa. dans le monde. à nouveau à propos de Kafka. en el momento en que el mundo va hacia su pérdida. 27 . prestar montar guardia a la experiencia posible del sinsentido en el momento en que todo parece tener sentido? Una nota del Espace littéraire arriesga esa hipótesis: “Entre más se afirma el mundo (…) como el pleno día de la verdad (…) donde todo tendrá sentido. (…) El artista y el poeta como que han recibido la misión de recordarnos obstinadamente el error. le tourment d'une vie perdue. todo lo que somos. ese “Si silencioso que está en el centro de toda tormenta” (ibid. en la naturaleza. vuelve a lo insignificante…” (EL 337 nota)29. incluso si estamos condenados al exilio y a la dispersión28. pour finir. y que una palabra aún es posible allí. Como si él debiera también dar testimonio del desamparo en el momento en que ésta no tiene lugar – ¿Pero no es eso dar testimonio: acoger la memoria de lo no evidente. 23 sq). habite l’impossible espace du dehors. 217 : « Le poète. est ainsi celui qui. la révélation de l'oeuvre unique. les récits inachevé. les hommes peuvent jouir d’un péché innocemment. inévitable. 28 . Même si notre rapport au monde n’est plus d’habitation mais d’exil. il témoigne du neutre »). sans droit – l’erreur et le dehors.). illisible. y por el cual el lector. Mais au lecteur de Kafka l'angoisse qui devient aisance et bonheur. inocente. c’est encore de l’homme et d’être authentiquement humain qu’il s’agit (« Mais pour Blanchot. A menos que el escritor dé testimonio igualmente del desastre cuando el mundo no va a su ruina y que la verdad parece afirmarse en pleno día. la certitude de l'achèvement. selon la belle formule de Marlène Zarader (L’être et le neutre¸ p.

. el tiempo se vuelve y para quien. Correspondance Blanchot-Kosovoï. siempre. en ese tiempo. 30 . p. la ausencia de ‘dioses’. toda obra tiene lugar en un giro de época. sin una ausencia de tiempo. y a veces bajo el modo de la efectividad. El poeta es aquel en quien. pero ella tiene realmente lugar como un giro de época y solo como un giro. el dios se vuelve y se devuelve” (EL 376). Un giro infinito. A ese título. sin asiento. porque ese giro hacia la nada es lo que tiene lugar o puede tener lugar en todo momento de la historia (tercera respuesta de Blanchot). Un giro que borra toda seguridad anciana pero no deja aún brotar ninguna afirmación nueva. “Que estemos en un giro”. la ausencia de país. Una carta de Blanchot del 22 de abril de 1982 al poeta Vadim Kosovoï explicita así esta expresión de ausencia de tiempo: “No hay país para los poetas. esta frase puede ser pronunciada en toda época porque en todo momento existimos bajo la amenaza de lo neutro. la obra de arte es menos lo que nos salva del desamparo del tiempo que lo que nos expone a la experiencia de la “ausencia de tiempo” (EL 22). 29. En eso ella no prefigura ninguna época por venir. Devuelta a su esencia y su pobreza. tampoco hay tiempo: ‘para qué los poetas en tiempos de desamparo”. sin reposo. “Estamos en un giro. Po&sie n°112-113. esencialmente. unida a nuestra desaparición que viene”30.Que la historia del mundo esté marcada por el sello del sentido o del sinsentido. La ausencia de tiempo. la obra de arte da testimonio de un giro hacia la nada – que ésta es siempre posible– que ella tiene lugar al menos bajo el modo de la posibilidad. Hölderlin sintió en él la fuerza de esa inversión. no quiere ser anunciadora de un nuevo mundo que está ya a su servicio. No un tiempo contra otro. el cual no termina de suceder. al mismo tiempo acercándonos y alejándonos de esta amenaza. 2005. que el día triunfe o que el mundo vaya a su pérdida. he ahí lo que es necesario a la exigencia poética y que la hace tan incierta como absoluta en su promesa de ocultamiento.

Pour un commentaire de cet intervalle dans le sens de Heidegger. Questions III. p. . El nihilismo no es nada que ella (la obra literaria) pueda afirmar (a menos de hundirse en 31 . pero donde de la incertidumbre no nace aún ninguna certitud nueva. 1998. a ese momento de (la) historia donde toda certitud se hace incertidumbre. p. soñar la muerte o querer la universal destrucción). giro de época: ni esa que se acaba. podemos darle una primera respuesta: porque ellos deben responder a esta experiencia de la ausencia de tiempo. I. la conscience du néant et ce temps de la détresse qui est son temps. in Œuvres complètes. p. ni esa que está aún por venir. pero la necesidad y la dificultad de pensar allí es parecida: “Venimos demasiado tarde para los dioses y demasiado temprano para el ser”32. o tiempos de la ausencia de tiempo. caracterizando así la época (o más bien el giro de época) donde él debe continuar escribiendo: “En el fondo. Regarder voir. Voir LV 348 : « au poète appartiennent l’angoisse. o del entre-tiempo. Por eso la obra literaria está comprometida con el nihilismo –no porque ella se dedique de cualquier manera a hacerlo triunfar. dans son écartèlement ». Lettre à Paul Verlaine du 16 novembre 1885. Poeta es aquel que continúa hablando. describiendo. 21. t. yo considero la época contemporánea como un interregno para el poeta. Martin Heidegger. 1995. A la pregunta de Hölderlin retomada por Heidegger: “¿Por qué (hay) poetas en estos tiempos de desamparo?”. Martín Heidegger daba nombres que no necesitamos retener. ni porque ella se apresure a refutarlo o alejarlo (como si la experiencia de la nada fuera lo que se pudiera algún día sobrepasar para quedar enseguida indemne). Hölderlin. 349 (« C’est cela le temps […] le temps pur. que no debe en absoluto meterse con ella: ella es demasiado anticuada y (está) en efervescencia preparatoria para que no haya otra cosa por hacer sino trabajar con misterio…”31. cuando la palabra es imposible. voir François Fédier. « L’expérience de la pensée ». y cuando reina la falta de sentido. Mallarmé dicen lo mismo: que estos tiempos son de desamparo. (como si tuviera sentido querer el sinsentido. 32 . Mallarmé. Mallarmé le da como otro nombre. el interregno. Poeta es aquel que continúa hablando bajo la amenaza de la nada –démosle su nombre de nihilismo. sino porque debe aproximarse alejándose al mismo tiempo. “temps de l’intervalle et de l’interrègne” ». cuando falta la inspiración. 789. le souci de l’impossibilité. A ese difícil entre-dos.Experiencia de la ausencia de tiempo. Paris.

p. La obra de arte no pertenece al horizonte del nihilismo (como si ella fuera su cómplice) pero ella no le es completamente extranjera (como si ella pudiera escapar a esta experiencia terrible). las observaciones que siguen entienden el über solamente con la significación ‘de’. en la zona del nihilismo cumplido”34. » (EI 592). « Au fond. Por el contrario.. Querer rebasar (superar) el nihilismo para que ya no sea sino un asunto del pasado constituye seguramente una empresa laudable. Il suffit de l’énoncer pour s’en rendre compte. Las últimas páginas del opúsculo vuelven sobre los dos sentidos que es posible dar a ese título: “De la línea”: “Ésta más alta multiplicidad del sentido deja percibir en qué medida el rebasamiento del nihilismo exige entrar en su esencia. dire qu’elle est nihiliste ou qu’elle a partie liée avec quelque puissance du néant. Heidegger responde comprometiendo la meditación de un modo totalmente distinto. y esta entrada hace caduca la voluntad de rebasar”35. La explicación gira al comienzo en torno a dos sentidos que es posible dar al título (de la obra) de Ernst Jünger: “De la línea”. es realmente así porque a cada momento de la historia el nihilismo seduce y destruye –sin que sea posible sin embargo de mostrarlo (de identificarlo) y menudearlo en tesis. pero . Ellas hablarán ‘de’ la línea misma. Heidegger en el artículo de 1955 escribe un homenaje a Ernst Jünger. meta. Y si hay giro de época. ella es la de la nada donde el nihilismo se anuncia –sin que esta experiencia pueda ser literalmente señalada como nihilista. Heidegger y Blanchot lo habrán dicho. cada uno a su manera. “En el título de su obra Über die Linie. 35 . En cuanto a la experiencia de la ausencia de tiempo. Granel. trad. Ibid. El nihilismo es aquello con lo cual pensadores y escritores no dejan de relacionarse. trans. Contribution à la question de l’être. n’est pas moins prétentieux et indiscret. in Questions I. 34 . si dire bonnement de la littérature qu’elle est créatrice nous paraît une indiscrète prétention. 200. peri. G. p. 33 . 249 sq.la barbarie) pero nada tampoco que ella pueda sobrepasar (como si la victoria un día u otro pudiera ser definitivamente adquirida)33. ‘über significa: más allá. Allí donde Ernst Jünger proponía trazar una línea (el meridiano cero) que representaría la regla del nihilismo cumplido y que marcaría la frontera entre dos edades del mundo. Martin Heidegger. Digamos las cosas de otra manera.

El combate de los pensadores es sobre el nombre que hay que dar a la medida. El esfuerzo de Blanchot para aproximarse al nihilismo es parecido. una de ellas asume quizás necesariamente el rol del nihilismo. ni el otro. o a un fenómeno de la fenomenología –pero que haya un nombre permanece como el presupuesto común de aquellos que 36 . Que la medida de todas las cosas sea el hombre (Gorgias) o dios (Platón). allí donde la verdadera tarea es pensar con aguante (resistencia) la esencia del nihilismo. intentan. y en la medida en que ‘neutro’ busca designar lo que no tiene nombre en ninguna lengua. La lettre sur l’humanisme. renunciando a toda controversia. el del ser. Que estemos sobre un plano donde hay principalmente hombres (Sartre) o que estemos sobre un plano en el que hay principalmente ser (Heidegger)36. el pensamiento permanece como un asunto de plano. lo que no quiere decir idéntico.encaminada al fracaso. en la medida en que se trata del otro de todo ente (ni Dios. p. Tercer motivo: lo que llama la palabra. ¿Solamente cuál de las dos entra en ese juego?” (EI 591). incluso si las dificultades comienzan para él después de ese nombre. . ni nada de lo que podemos nombrar) –bajo ese título (es) casi un sinónimo de la palabra ‘neutro’. una palabra plural se hace escuchar – por lo tanto también la voz del nihilismo. por medio del juego de la reduplicación y de la alternativa. 87. Es testigo de eso un pasaje de L’entretien infini completamente decisivo: “Cuando dos palabras. En toda obra literaria. Blanchot no cesó de profundizar la distancia entre el ser y lo neutro. Voir Heidegger. una de las dos voces lleva el nihilismo hasta la palabra –pero ¿la otra? ¿En nombre de qué se eleva ella? A la pregunta: ¿Qué es lo que llama al pensamiento? Heidegger no tiene dificultad en responder dando un nombre. ni la vida. Allí donde una palabra se divide en dos. Y sin embargo. con el cual nunca habremos terminado. en la medida en que el nombre ser es aún un nombre. Sin duda no hay palabra más indeterminada que esa del ser. hay siempre una medida. resonar hasta en lo desconocido. o al plano. pero no es sino una voz en una palabra que es plural.

muchos comentadores de Heidegger notaron que sus comentarios de poemas se consagra ante todo a las palabras más que a los versos. p. 38 . incluso si este debe permanecer lo más indeterminado posible. 1993. la más pobre de la lengua: ser. “il s’espace et se dissémine” » LV 345). Espacio. El peso de la palabra como palabra en la meditación de Heidegger es inmenso. y que todo el pensamiento se 37 . L’ouvrage de Beda Allemann. para interpretar lo que quiere decir ser. no donde el lenguaje se orienta con miras a una palabra fundamental –comprendida como centro. Lo mismo. Anterior a la palabra estaría el espacio del lenguaje que no privilegia ninguna de ellas. C’est aussi en ce sens qu’il faut entendre le mot blanchotien de désastre : « le désastre signifie être séparé de l’étoile » (ED 9) . Fédier. « ne pas être dans le monde sous les astres » (Emmanuel Levinas. o al poema en su conjunto. la Mort et le Temps. y a esa palabra. la historia del ser – pero nunca a la relación de las palabras y menos aún al espacio anterior que suponen esas relaciones y cuyo movimiento originario es el único que hace posible el lenguaje como despliegue” (LV 345 nota)37. Dissémination : mot de Mallarmé (« il s’espace et se dissémine ». para criticarlo: “Se podría aquí indicar que la atención que Heidegger presta al lenguaje y que es de un carácter extremadamente apremiante. mais toujours. después de los Griegos. 194). 1987) consacre tout un paragraphe à la régression au mot (p. Hölderlin et Heidegger (trad. pero donde cada palabra sería susceptible de aparecer o desaparecer. es atención a las palabras consideradas por aparte. oriente o astro– sino donde ella se disemina38. la pensée à un maître-mot.combaten. Todo el pensamiento de Heidegger tiende en cierta forma a borrar el nombre en su determinación para devolver a la palabra en cuanto palabra. Oeuvres complètes. avant de servir de titre à Derrida (1972) : la dissémination est l’impossibilité de ramener le langage. Paris. repris par Blanchot (« L’espace poétique. un peso que no tiene igual en la historia sino el de Dios. source et “résultat” du langage. La historia de la metafísica no es quizás sino la historia de algunas palabra fundamentales que sirvieron. p. a tales palabras consideradas fundamentales y atormentadas hasta que se haga escuchar. Dieu. « Crayonné au théâtre ». Même constat à propos de Hölderlin. t. él quiere decir que todos han tenido bajo la mira la misma palabra. Paris. II. PF 115 et 117 sq. 164). Mauricio Blanchot lo nota. n’est jamais à la manière d’une chose . 150-156). . aquel que para Heidegger no se deja reducir a ningún ente. Cuando Heidegger escribe que todos los pensadores dicen lo mismo. concentradas en ellas mismas. en la historia de su formación.

comme le montre bien ce passage d’EI 383 : « Car Dieu peut bien être l’Autre et le Tout Autre. Ahora bien. o a la escritura. él no puede retroceder hacia una palabra –ni siquiera la palabra ser. L’être et le neutre. Lo mismo que la meditación blanchotiana se entregaba a una especie de sobrepuja con respecto a la epoché husserliana en el sentido de un ocultamiento siempre más grande (sesión 1). nous lisons : « A quoi tend l’écriture ? A nous libérer de ce qui est » (p. voir EI 71 (« Laissons Dieu de côté. lo neutro parece dar lugar a una sobrepuja con respecto al ser heideggeriano en el sentido de una indeterminación siempre más grande y de la imposibilidad de nombrar. Et sur la formule « Le neutre : ce mot de trop ». sino más bien porque esa palabra marca el triunfo del Uno. Pour Dieu. ED 152-154). 40 . Cette critique du thème heideggérien du propre rejoint Derrida (brève indication chez Marlène Zarader. c’est que le langage est l’incessant » p. Notons qu’elle s’adresse à la fois au premier Heidegger. p. es de la potencia del Uno que viene a revestir el nombre ser que este pensamiento quiere desprenderse. Voir ED 146-152. O aún: más que sobre el ser. O bien: más que del mismo ser. ni tampoco la palabra Neutro. Paris. 115). Le poétique. no deja de tener semejanzas con lo neutro. p. 290-292. Ce n’est pas seulement l’Etre. ou Dieu. nom trop imposant »). mais aussi l’Autre. p. . voir Mikel Dufrenne. 166. 170). Voir aussi EI 34. Insistamos: no es porque la palabra ser no convenga que Blanchot se separa de Heidegger. un nombre propio que recae la sospecha42. L’être et le neutre. que debe ser entendida aquí como “una palabra de más” (EI 458)39. 43 . De nuevo debemos estar atentos a ese juego de la proximidad y del alejamiento43. 42 . qu’il faudrait dégager de l’Un. (“El ser siempre pensado –incluso en su retirada– como la continuidad. 114 sq (« Nous touchons ici à l’une de ces conditions [de l’art]. como tampoco la palabra Dios. 29. Por medio de eso aparece claro que si el ser. la plus radicale : c’est que la phrase ne peut d’aucune manière refluer en un Nom. sino la posibilidad de sacralizar una palabra que se ve así rechazada (el recurso heideggeriano a la etimología que participa en esta sacralización)40. p. Sur l’écriture comme ce qui détourne du propre.unifica bajo esa palabra: ser. Voir Françoise Collin. el pensamiento de Blanchot levanta una sospecha sobre la posibilidad de reducir el pensamiento a la unidad de una palabra. la diferencia entre el ser y lo neutro no deja sin embargo de profundizarse. 46). voir Marlène Zarader. Sur cette critique de l’Un. No es el ser en cuanto ser. Maurice Blanchot et la question de l’écriture. à travers toute la thématique de l’authenticité (voir A 145 et ED 180) qu’au dernier (puisque l’Ereignis « devient ce qui fait advenir à notre être “le plus propre” » ED 152. Si el lenguaje es realmente ese espacio donde sin cesar las palabras aparecen y desaparecen. como palabra indeterminada. voir ED 155. la concentración o la unidad del ser (EI 95)41. 39 . il reste et pour toujours l’unité d l’Unique ». 41 . 1973. es más bien sobre la posibilidad de asignar al pensamiento. Dès La part du feu. cf.

p. es decir a pensar en lo neutro. todo lo que acerca de forma ambigua el ser a lo divino (donde el enigma de lo que nos llama se encuentra al fin resuelto en la nominación del ser). la correspondencia del Sein y del Dasein. 167-175 de l’ouvrage de Marlène Zarader. entonces. (No es imposible ver en esta primera frase las estaciones de un acercamiento a la pregunta de lo neutro pasando por tres interpretaciones de la diferencia: la diferencia metafísica. del Sein y de la verdad. L’être et le neutre. (a la vez menos absoluta y más original que esta). el ser sierndo lo que se aclara. et notamment les p. 12-21. diferencia que es también completamente otra que la diferencia del existente y de su manera de existir. Pour une lecture plus patiente de tout le dossier. . velo desvelándose en la presencia de luz (remarcas todas que vuelven a llevar hacia la pregunta del ser en el horizonte del ser y de lo visible). en su indeterminación). y que saca su autoridad del pensamiento de Heidegger. Toute cette page d’EI est longuement commentée par Jacques Rolland dans « Pour une approche de la question du neutre ». el hecho providencial que ser y comprensión del ser vayan juntos (donde el ser aparece a la medida del hombre y de su palabra). La diferencia heideggeriana del ente y del ser permite aproximarnos a la pregunta de lo neutro –pero lo neutro es lo que difiere aún de toda diferencia asignable (incluso la diferencia con Dios: el Totalmente-Otro. esa relación. por el movimiento de su escritura. se abre y destina al ente que se hace apertura de claridad. parece llamar al pensamiento y al lenguaje a reconocer en el Sein una palabra fundamental para lo neutro. Pero hay que rectificar inmediatamente y decir que la dignidad dada al ser en el llamado que nos vendría de él. hiver 1981. no nos disponen a la búsqueda de lo neutro tal como lo implica lo desconocido” (EI 441 nota)44. para acercarnos a la pregunta por lo neutro antes de deshacerse de esta autoridad (ésta como de cualquier otra): “La reflexión sobre la diferencia del ser y del ente. Exercices de la patience n°2. o con el ser. 44 .Citemos largamente una nota del L’entretien infini. diferencia que no es la diferencia teológica de lo Trascendente y de lo finito. voir le chapitre 3. la diferencia fenomenológica y la diferencia heideggeriana del ente y del ser). Quizás pudiéramos concluir de ello que lo neutro se deja acercar pero no se deja nombrar.

y bien podrían culminar en ese fragmento. Esas páginas vuelven sobre “la peligrosa inclinación (de Heidegger) a sacralizar (el lenguaje)” (ED 170). Niel. 417 sq (et Karl Jaspers.Todo gira en torno a la potencia del nombre y de lo que le resiste. olvidado. no pone en juego quizás sino el juego del idioma del deseo” (ED 162. lo que es dejado en la 45 . Voir EI 404. Introduction à sa philosophie. y no el pensamiento del acontecimiento –eh ahí de lo que se trata: en el umbral de lo que permanece aun sin-nombre. capaz de acoger lo desconocido sin tener necesidad para eso de retenerlo en la propiedad del nombre. sin tener por eso que pronunciar su nombre? (“Podemos sólo retener el nombre de Umbral y esforzarnos. ya no queda más sino la posibilidad del deseo. (y lenguaje). 1950. y no una sola? Si por el contrario no hay última palabra. Nietzsche. no es necesario que haya palabras. ¿Pero el deseo no se pone en escena a través de lo plural de los nombres. La experiencia del umbral. Le gai savoir § 287. en pensar de umbral en umbral” A 213). Nietzsche. el evento. no comencemos preguntándonos lo que es posible e imposible. H. de los cuales ninguno lo agota? ¿Para que haya deseo. Una palabra de Nietzsche lo resume. palabra ‘última’ del pensamiento. Paris. enigmática y simplemente: “Yo amo la ignorancia sobre el futuro”45. Estamos en un plano donde se trata de amar. nada más sucede sino la experiencia del umbral. . NdT). o la pasión de hablar –espacio del lenguaje donde las palabras pueden suceder antes de borrarse. fiel a lo que es esperado. 254 sq). y sin embargo turnándose hacia él. Las páginas de L’écriture du desastre van directamente a esta pregunta (lo que se da en el nombre o lo que no se puede decir en él) abandonando el nombre de ser por el de Ereignis (el acontecimiento. En el umbral de lo desconocido. trad. pero para interrogar con más insistencia aún esa voluntad del pensamiento de reducir todo a una palabra. p. O bien. del cual debemos adivinar que se prolonga por medio de una pregunta: “Ereignis. o de llamar. ¿Pero cómo amar lo que no podemos ni siquiera nombrar? Sin embargo. ¿No es eso la literatura –hacer la experiencia del umbral. dejándolo ser sin nombre. como nos compromete a eso Paul Celan. y en eso acompañando el camino de pensamiento de Heidegger).

Maurice Blanchot et la question de l’écriture. venid. la espera” (PAD 185)47. PAD 18146) –el espacio donde podemos llamarlo sin nombrarlo (“Ven. Voir Françoise Collin. y que nos interesa de corazón. En quoi la littérature naît avec le Je qui devient Il. . ven. A lo que nos llama. ¿sabremos responderle llamándolo nosotros a la vez. pero dejándolo sin nombre? .reserva del sin-nombre. p. Lo que libera la escritura es también el espacio de la amistad que se dirige al desconocido (“Amistad: amistad con el desconocido sin amigos”. le dernier chapitre du livre de 1971 qui porte ce titre. 113 (« En un sens. 47 46 . bien entendu. il faudrait lire. toute interpellation est interpellation à l’altérité et. vos. Sur ce thème de l’amitié. le tu qui est prononcé glisse constamment d’autrui à l’absence »). et continue avec le Tu qui devient Il. a quien no podría convenir la orden. la súplica. dans le texte blanchotien.