EL DESEO DE DIOS “¿Cómo es, Señor, que yo te busco?

Sr. Cura Dr. Félix Castro Morales

Portada exterior El deseo supone siempre una ausencia; en el caso del deseo de Dios significa un deseo de verle. De esta ausencia del amado nace la búsqueda como forma del deseo, una búsqueda que ha de ser perseverante. El hombre de todos los tiempos ha tenido necesidad del encuentro con el Señor de modo casi instintivo, se podría decir “físico”. De la misma manera que la tierra árida está muerta, hasta que la riega la lluvia, y a causa de sus grietas parece una boca sedienta y seca, así el fiel anhela a Dios para ser saciado por él y para poder estar en comunión con él. La persona, dice Santo Tomás, está estructuralmente orientada hacia el bien. El bien sumo para el hombre, en cuanto, criatura intelectual, el objeto al cual tiende su deseo natural es el conocimiento de Dios. El impulso del deseo lo conduce hasta el umbral del don gratuito de la visión beatífica.

Sólo Dios puede colmar el corazón que nos ha dado: “[El] deseo natural de felicidad (...) es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia El, el único que lo puede satisfacer: ‘Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices, y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada’ [San Agustín]. ‘¿Cómo es, Señor, que yo te busco? Porque al buscarte, Dios mío, busco la vida feliz, haz que te busque para que viva mi alma, porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma

CURRICULUM VITAE BREVE BIOGRAFÍA DEL PBRO. DR. FÉLIX CASTRO MORALES 1952. Nació el 21 de octubre de 1952 en san Antonio de Bernales, municipio de Irapuato, Gto. Sus padres son José Castro Ramírez, finado, y Angelina Morales Cruz. 1965-1969. Hizo sus estudios de primaria entre 1965-1969. 1969-1972. Curso la secundaría en Abasolo, y el tercero en el Colegio Patria de de Ciudad. 1972-1981. Ingresó al Seminario de Morelia el 3 de septiembre de 1972, a sus escasos 18 años de edad: dos años de Humanidades, tres de Filosofía y cuatro de Teología. 1981. Fue Ordenación sacerdotal se dio pronto, el 1º. de agosto de 1981. 1981-1984. Su primer oficio fue el de Vicario parroquial en la parroquia de Villamorelos, Mich. 1984-1996. Ejerció su sacerdocio en el Seminario menor de santa María de Guadalupe. 1985-1996. Rector del templo de santa Rita en Morelia. 1999-1995. al mismo tiempo estuvo, que atendía sus deberes en el Seminario y en la rectoría de santa Rita, estuvo en este periodo como capellán del Colegio Anglo-Español. 1995-2002. Lo nombraron Sr. Cura de la Parroquia de san Antonio, en las Lomas del Punhuato de Morelia. 1995-2002. Asesor del Movimiento de Renovación Carismática Católica en la Zona Morelia. 2002-2005. Alumno de la Universidad de Navarra, del Opus Dei, donde recibió la investidura como Doctor en Teología Moral y Espiritual. 2005. Fue nombrado Rector de Catedral, sólo 7 meses… 2006. Sr. Cura de nuestra Señora de la Soledad, el 3 de febrero. 2007. Hizo un diplomado sobre la Arquitectura de la fe y sus manifestaciones, organizado por el Instituto de la cultura de Guanajuato, INAH y U. de Guanajuato 2008. Diplomado de Curso sobre la formación integral del sacerdote, por catholic.net 2009. Ha cursado “espiritualidad sacerdotal”, por Catholic.net 22 Obras publicadas con la presente “EVANGELIZAR CON LOS LIBROS” Descripción de la producción literaria del Sr. Cura Dr. Félix Castro Morales El Padre Félix a partir de 2005, como consecuencia de su Doctorado en Teología sistemática: Moral y espiritualidad, en la Universidad de Navarra, España, comenzó a sentir la necesidad de escribir sobre diversos temas, según las necesidades pastorales, asumió el reto de escribir y publicar. Hasta la fecha ha escrito 21 obras:

En estos libros encontrará una respuesta a su identidad, vocación y misión, cualquiera que sea su estado, de cara a Dios, a la Iglesia, así mismo y al mundo. 1. VAMOS AL CUSTODIO DEL REDENTOR son pensamientos, reflexiones y plegarias que la piedad cristiana tributa a san José, que ayudan a crecer en la verdadera devoción del santo Patriarca: padre y custodio de la Iglesia, de cada familia que lo invoca. 12.5x16 cm. 67 Pág. $ 40.oo 2. VAMOS A LA MADRE DEL REDENTOR, es un pequeño Manual de pensamientos, reflexiones, devociones y oraciones, fechas y fiestas marianas más populares; pretende centrar en la verdadera devoción a la Madre de Dios, y sus hijos podamos vivir alegre y responsablemente nuestra vocación de cristianos, de acuerdo al ejemplo y modelo de la Madre de Dios, y así, proponernos llevar una vida más cristina y apostólica, siguiendo a Jesús. 12.5x16 cm, 118 pp. Precio $ 60.oo 3. UNA LUZ EN MI CAMINO, de la vida a la reflexión y de la reflexión a la vida, son reflexiones, que quieren ser un canto de alabanza a Dios, de gratitud, que ayudan a redescubrir la presencia y el amor de Dios en la vida, al mismo tiempo que ayudan al conocimiento personal, dan luz para enfrentar cada situación en el camino de la fe, en el camino de la esperanza, y ser testigos de Jesús, en la vocación y misión de amar a Dios y al prójimo. 12.5x16 cm. 172 Págs. $ 80.oo 4. ESPIRITUALIDAD SACERDOTAL MARIANA, es una obrita que no sólo hace referencia a la espiritualidad del sacerdocio ministerial, sino también al sacerdocio común, que todo bautizado tiene. Es un impulso a vivir la vida cristiana desde el ejemplo de la Virgen Madre. No hay ninguna vida espiritual cristiana en cuyo desarrollo no intervenga nuestra Madre inmaculada, Maestra y Modelo de vida espiritual. 12.5x16 cm, 147 Págs. Precio $ 70.oo 5. CAMINANDO DE LA MANO DE DIOS, es una obra, que ayuda a entrar en el misterio de Dios, para caminar de la mano de Dios, aprendiendo a amar y ser amados, teniendo la experiencia de su amor, y así, ser tremendamente hombres o mujeres llenos de luz, de poder y de fuerza para construir nuestro mundo desde el sumo Bien y la suma Verdad. 12.5x16 cm. 327 Págs. Precio $ 100.oo 6. IDENTIDAD Y ESPIRITUALIDAD DEL SACERDOTE. Es el resultado de su tesis de maestría: “La identidad del sacerdote como evangelizador y pastor en el reciente Magisterio de la Iglesia”, y de su tesis doctoral: “La espiritualidad del sacerdote en el reciente Magisterio de a Iglesia”; muy propia para redescubrir la vida y misión de los fieles cristianos. 12.5x16 cm, Págs 450, $120.oo 7. NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD, PATRONA, REINA Y MADRE, historia de fe, esperanza y amor, presenta algunos datos fundamentales de la historia de esta bendita imagen, de su templo y de la ciudad; además, la teología del retablo mayor del templo, con el objetivo de entender y valor la fe y devoción de nuestros antepasados, y la propia, a esta imagen de Nuestra Señora de la Soledad, patrona de la Ciudad y de la Diócesis de Irapuato. 12.5x16 cm. 134 pp. Precio $ 50.oo 8. DEJARSE SEDUCIR POR LA PALABRA, QUE DA VIDA ETERNA, Homilías de los Ciclos A, B, C. Tiene como fin prestar a los sacerdotes un instrumento, que ayude a predicar la Homilía dominical, desde el texto litúrgico del Evangelio, y a los laicos les ayuda a profundizar el evangelio de cada domingo, reflexionar y orar en grupo o personalmente. 17x21 cm. 525 pp. Precio $180.oo 9. “LA ALTÍSIMA VOCACIÓN DE AMAR Y SERVIR, La misión de los fieles cristianos en la parroquia”. Esta obra tiene como objetivo facilitar algunos elementos, que consideramos más urgentes en la vida y quehacer del párroco, en la misión que el Señor le ha confiado en la parroquia, para que, al recordar la doctrina, pueda ser mejor administrador de los Misterios de Dios y de los bienes materiales, y llevar a cabo con mayor fecundidad su vocación en donde ha sido puesto por Jesús, el Buen Pastor. A la vez, busca hacer conscientes a los files laicos de su

7 cm. Nuestra Señora de la Soledad. Precio $ 90. conociendo el origen de la imagen.oo 15. sabiduría y gracia para llegar a Cristo y de Cristo al Padre. . Las dimensiones de la obra es de 500 páginas. Precio $100. en cada Decanato..7 cm. puede llegar a la destrucción de sí mismo. componente esencial de identidad y elemento que ayuda a explicar mejor el presente (I). ¿AÚN NO TIENEN FE?. La persecución religiosa en México. VISITANDO A LAS FAMILIAS. Precio $ 200. como si fuera Dios. no podemos ni debemos privar a los files de la predicación diaria.. Consta de 275 pp. “¿POR QUÉ ESTÁN CON TANTO MIEDO?.5x16. en Él. “LINDA JOYA DE IRAPUATO”.5x16.oo 14. historia y arquitectura. el Magisterio de la Iglesia. 11.7 cm. que hace una breve alusión al de las vicisitudes que corrió al paso de los años la guerra de la Cristiada (II). Las dimensiones de la obra es de 256 páginas. animados por el Espíritu Santo.7 cm.donde se encuentra. desde hace casi tres siglos. 11. Nuestra Señora de La soledad. y. que cuando no tiene claridad sobre Dios y. que hará a cada familia. 303 pp. “Los mal llamados arreglos”. y Pequeño devocionario a san Bernabé de Jesús (XI). la casa –el Templo. en torno a la “Linda joya de Irapuato” y a la devoción que le ha prodigado en la Historia esta Ciudad de las fresas. sin olvidar la fe y devoción de La Iglesia a través de los siglos. Modelo y Protector de los fieles cristianos. en al que todos tenemos deberes y derechos. desde el pensamiento y la vida de los santos. Esta obra quiere ser una obra de todos y para todos. por otra parte. EL objetivo de esta obra. devoción y teología en torno a nuestra Señora de La Soledad. La temática que ofrecemos en esta obra gira totalmente en torno a la Historia y la arquitectura de la Casa. El martirio. del Santuario de nuestra Señora (como se lee en no pocos documentos desde el siglo XVII). sin embargo. Consta de 11. Precio 150. (III). Vida y martirio del padre Méndez Montoya (VI). Este manual pretende ser un medio para que los católicos de la Diócesis de Irapuato abran su corazón y sus hogares a la Patrona de nuestra Diócesis. mediante las visitas. como lo es la predicación del domingo.7 cm. la fe y devoción a la Reina de Irapuato. que es poco predicada y. Alzamiento de los cristeros al grito de la fidelidad: ¡Viva Cristo Rey!. Maestro. “SAN JOSÉ. Además. “el grito que ardiente exhala nuestra fe” (VIII). 12. el Mártir de la Eucaristía. 40).5x16. teniendo como centro su Santuario en la Ciudad episcopal. La obra la presentamos en XI Capítulos: Memoria Histórica.5x16 cm.oo 11. Además. sobre sí mismo. y tomados de su mano vayan creciendo en estatura. SAN BERNABÉ DE JESÚS. Las dimensiones de la obra es de 875 páginas. para que cada día sean mejores discípulos y misioneros de Jesús y. puede llegar hasta la desesperación y al sin sentido de la vida. Juan Pablo II a los católicos de México y del mundo con motivo de la beatificación y canonización de los mártires y santos de México (IX).oo 10. 11. que no pocas veces quiere caminar sin Dios para constituirse en le centro de sí y del universo. Padre.” (Mc 4. en junio de 1929 (IV). la vida y la misión de san José desde la Revelación. es ofrecer algunas líneas centrales sobre la primera lectura de los años I-II.oo 13. mártires y beatos: pequeños rasgos de lo más importante de todo cuanto ocurrió en torno a la Cristiada (V). Precio $ 60. la Teología Mariana de la Soledad.. destaca en la obra. si bien la predicación diaria no es obligatoria en el ministerio del sacerdote. nos hemos propuesto dar una respuesta a las más variadas situaciones y preguntas del hombre. Crónica de héroes.vida y misión bautismal en la parroquia. también ofreciendo algunos temas que hacen referencia a su advocación. Precio $ 90. donde se refleja la teología. motivar a sumarse a la “Asociación de Nuestra Señora de la Soledad”. Un generoso Ministro de Dios (VII). por esto. Jesucristo tiene interés por tus problemas..5x16. 11. por ende. En esta obra presento la persona. que sin pretender ser un modelo para la predicación de la Palabra. que provocó el Licenciamiento de los cristeros. “VENGAN A COMER” La Palabra de Dios meditada en la primera lectura año I-II.5x16.oo 12. Custodio de Jesús y de María. Queremos iluminar con esta temática la paradoja concreta del hombre ante su realidad.

tengan vida nuestras parroquias, partiendo de la renovación de los más asiduos a la Eucaristía, como levadura en la masa. Consta de 760 pp. 11.5x16.7 cm. Precio 180.oo 16. LO QUE CREEMOS LOS CATÓLICOS. Son los temas centrales del Credo, verdades que es necesario conocer, vivir, defender y difundir para tener vida eterna. 263 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $80.oo 17. HISTORIA Y EVANGELIZACIÓN, ARQUITECTURA Y MANIFESTACIONES DE LA FE EN IRAPUATO. Los cuatro primeros templos del centro histórico. Esta obra, hace memoria de la historia y de la arquitectura de nuestros templos: el Hospitalito, san José, la Catedral y el santuario de nuestra Señora de La Soledad; como manifestaciones de la fe en el centro histórico de Irapuato. 263 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $70.oo. 18. LA BELLEZA Y LA ENSEÑANZA DE LOS SALMOS. Reflexiones para la Misa de cada día, Año I-II Cada salmo expresa la necesidad del hombre, de saberse escuchado por el Señor, cada salmo encierra su propia enseñanza, parte de esta enseñanza es la que ofrecemos en esta obra. 810 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $160.oo. 19. PARA CONOCER, MEDITAR Y VIVIR EL SANTO ROSARIO. Es una síntesis de la Doctrina cristiana contenida en el las oraciones del santo rosario, “Don del corazón de la Virgen para sus hijos”. Ayuda a acoger con humildad la Palabra de Jesucristo, meditarla cada día y llevarla a la práctica con valentía y constancia; poniéndolo al amparo de la Virgen María, rezando el Santo Rosario y confiando siempre en su amor de Madre. 840 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $170.oo 20. CURSO BÁSICO PARA MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA SANTA COMUNIÓN. En este manual, que se propone a los MEC, presentamos elementos doctrinales esenciales sobre: La iglesia de Jesucristo, Constitución jerárquica de la iglesia, Los fieles laicos: obligaciones y derechos, Los sacramentos de curación, La santa Misa, Comunión y culto eucarístico fuera de la misa. 174 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $ 50.oo 21. CONOCER PARA VIVIR LA SANTA MISA. Esta obra quiere llevar al lector a no sólo asistir, sino vivir el Santo Sacrificio de la Misa. Aprende a meterte en las palabras y oraciones. Si los que estamos en Misa, realmente la vivimos, el mundo - cada uno de nosotrosserá notablemente mejor. Porque una Misa tiene valor infinito, ya que allí se ofrece al mismo Jesucristo el Hijo de Dios. 205 Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $ 50.oo 22. EL DESEO DE DIOS, busca hacer consciente al creyente del deseo que tiene Dios, de que el hombre tenga deseos de Él. Es una herramienta que busca suavizar el corazón del hombre para prepararlo a la intimidad de Dios, a tener la vida en el Espíritu, para que tenga la vida que dura para siempre. …Pág. 11.5×16.7 cm. Precio $ 50.oo

Nihil Obstat Pbro. Lic. Cristóbal Mosqueda Ortega Imprimatur Mons. José de Jesús Martínez Zepeda Prohibida su reproducción

SIGLAS CIgC LG NMU PDV CIgC GS EN LG

Catecismo de la Iglesia Católica Lumen Gentium Novo millennio Uneunte Pastores Dabo Vobis Catecismo de la Iglesia Católica Gaudium et Spes Evangelii Nuntiandi Lumen Gentium

Índice Lo pone el editor

INTRODUCCIÓN San Juan de la Cruz: “No puede dejar de desear el alma enamorada”, “enciéndese la voluntad en amar y desear”. El término deseo expresa la relación que se establece entre el sujeto humano, incompleto, lleno de necesidades y carencias, y el fin de plenitud al que es llamado. El movimiento hacia lo apetecible, característico del deseo, tiene un valor no solamente instintivo, sino también trascendental, es decir, está orientado a un cumplimiento de todo el ser. El deseo supone siempre una ausencia; en el caso del deseo de Dios significa un deseo de verle. De esta ausencia del amado nace la búsqueda como forma del deseo, una búsqueda que ha de ser perseverante.

En todos los tiempos el hombre ha sido el ser más sediento de toda la creación. Ha conquistado, a través de la historia, todo lo que se ha propuesto. Sus ideales se han ido cumpliendo de una manera vertiginosa. Hoy nos paseamos de un extremo del orbe a otro sin necesidad de movernos de nuestra casa. Sin embargo, el hombre no ha encontrado el “agua viva” que sacie su sed de eternidad, de amar, de ser feliz. Por esto, el objetivo que nos ha movido a realizar este trabajo sobre el deseo de Dios, es con la esperanza de que lo que están con hambre de Dios, con el espiritual deseo de buscar y vivir en Dios permanezcan en él, y los que han caído en la desgracia de la mediocridad espiritual reinicien una nueva era de su vida con el deseo de Dios, y los que sin saberlo no desean a Dios, y que les da lo mismo estar con él o sin él, despierte en su corazón el mente y en su corazón el deseo de Dios, de modo que se den cuenta que sólo desde Dios encontrarán la realización plena de su vida en le tiempo y en la eternidad . Cada día tenemos más cosas. Más medios. Más bienestar. Pero somos más pobres en amor. No ha conseguido dar el paso de un amor a un amor mejor. Sigue mendigando las migajas que caen de la mesa de la tierra y no es capaz de sentarse en la mesa de los hijos porque no vive en fraternidad. Es junto al pozo de Jacob, en todas nuestras búsquedas de felicidad, donde “Cristo va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él” (Catecismo de la Iglesia, 2560). Por tanto, si somos sinceros con nosotros mismos y entramos en nuestro interior podemos constatar una realidad inapelable: “algo” nos falta. Y ese “algo” no es una cosa superflua. Más bien experimentamos que se trata de una realidad esencial, fundante, que de tenerla saciaría nuestra hambre de felicidad, de sentido, de infinito. A la luz de la fe esa condición que toda persona experimenta sólo puede entenderse como hambre de Dios. Él es nuestro Creador, nos hizo “a su imagen y semejanza”, dejando su huella en nosotros para que lo busquemos y, encontrándolo, seamos felices, hallando el sentido de nuestra vida. Por eso nos dirá el Catecismo: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar”. En el libro La contemplación de Dios del monje benedictino del siglo XII, Guillaume de Saint Thierry, conocido por sus discrepancias con el famoso filósofo Pedro Abelardo, encontramos que el deseo de la vida es en realidad parte fundamental del amor que activaría nuestra existencia. Si ello es la acción del mismo Dios –cuyo ser es el actuar mismo de su esencia- entonces, estamos hablando de que el deseo en su dinamismo radical, es el modo por el cual nos dirigimos hacia Dios. Textualmente dice: “Señor, estoy persuadido de que por tu Gracia, tengo en mi, el deseo de desearte y el amor de amarte a ti con todo mi corazón y toda mi alma. Hasta allí tu me haces avanzar, hasta desear desearte y amar amarte”. En prácticamente cada civilización que ha existido en la tierra, los hombres han manifestado un deseo insaciable de adorar a Dios. El hombre adora a Dios con los labios, alabándole por lo que es y dándole las gracias por lo que ha hecho (Ef. 5:19,20). Pero también le adora con todo su ser (cuerpo y mente) obedeciendo su voluntad (Rom 12:1,2). Dios quiere que todos los hombres le adoren de esta forma. Así, por ejemplo, el salmo 29, constituye un jubiloso deseo de: “¿Qué podré yo dar a Dios por todos los beneficios que me ha hecho? Te ofreceré sacrificios de alabanza e invocaré el nombre de Dios” (Sal 115/116, 12. 17). “Te alabaré por el maravilloso modo con que me hiciste;

las corrientes del pensamiento hostiles a la religión. Rey. Gn 3. A pesar de todo. De múltiples maneras. Con esta experiencia del salmista se despierta en nosotros el deseo de alabar al Señor por todas las maravillas que la gracia divina ha obrado en cada uno de nosotros. y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí. que satisfacen un momento.8-10) y huye ante su llamada (cf. Pero esta “unión íntima y vital con Dios” (GS 19. Si el hombre puede olvidar o rechazar a Dios. y tu sabiduría no tiene medida. el hombre. es conservado siempre por amor. creado por Dios por amor. pequeña parte de tu creación. de un solo principio. el corazón del hombre tiene necesidad de abrirse al otro. pequeña parte de tu creación. con el fin de que buscasen a Dios. “un corazón recto”. la rectitud de su voluntad.1) puede ser olvidada. GS 19-21): la rebelión contra el mal en el mundo. eternamente. A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar. porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios. quiere alabarte. el mal ejemplo de los creyentes. pues no existe sino porque. los hombres han expresado su búsqueda de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones. precisamente el hombre que. se oculta de Dios (cf. 1)». para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar. revestido de su condición mortal. etc. El Catecismo de la Iglesia Católica cuando habla del deseo de Dios (nos. Tales actitudes pueden tener orígenes muy diversos (cf. estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso: Dios “creó [. “El hombre se ve tentado con frecuencia por las cosas pequeñas. por miedo. Mt 13.]. conoces del todo mi alma” (Sal 138/139. Dios no cesa de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la dicha. y también el testimonio de otros que le enseñen a buscar a Dios. todo el linaje humano. los afanes del mundo y de las riquezas (cf. desconocida e incluso rechazada explícitamente por el hombre. y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador” (GS 19. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento. y decir a voz en cuello: Te alabaré. 1.1). 26-28). debe salir de sí mismo hacia aquello que pueda colmar la amplitud de su deseo. Por consiguiente. Jon 1.. Señor. Dios mío. “Tú eres grande. y hasta el día de hoy. Como diremos más adelante. 27-30). “Alégrese el corazón de los que buscan a Dios” (Sal 105. porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti” (San Agustín. pretende alabarte. Y el hombre. meditaciones.3).). para ver si a tientas le buscaban y le hallaban. que pueda darle lo que le falta. “Quiero ensalzarte. lleva en sí el testimonio de su pecado y el testimonio de que tú resistes a los soberbios. Confesiones. nos movemos y existimos” (Hch 17. y bendecir tu nombre por los siglos” (Sal 144/145.admirables son tus obras. y muy digno de alabanza: grande es tu poder. y finalmente esa actitud del hombre pecador que. enseña que «El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre.3). Por decirlo de algún modo. Pero esta búsqueda exige del hombre todo el esfuerzo de su inteligencia. 1). la ignorancia o la indiferencia religiosas. tan fáciles de alcanzar como ilusorias en último término. por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros. que ofrecen una satisfacción y un placer "baratos". Tú mismo le incitas a ello. 1. y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: “La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. . 14). haciendo que encuentre sus delicias en tu alabanza. pues en él vivimos. sacrificios..22). a algo o a alguien. en su historia. cultos. Señor.

CAPÍTULO PRIMERO .

55:1). porque así. y la roca era Cristo” (la Co. y se reveló a sí mismo al suplirles con agua de la roca. fue vivir orientado hacia Dios. y ríos sobre la tierra árida” (Is. Si esto es válido para todo cristiano. vengan. el gran día de la fiesta de los tabernáculos. Cristo los seguía en el peregrinar en el desierto. Cristo vive su vida en el cristiano (cf. 10:4). mucho más del cielo. tú le pedirías. compren y coman. por tanto. Ese manantial está abierto en Cristo. Por la acción del Espíritu. Y también pudo proclamar la bendita promesa: “Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal. y los que no tienen dinero. 14:8). aunque sea por alcanzarlo. sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Jn. Esta es la razón por la que la vida de Jesús. escribe que “todos bebieron de la misma bebida espiritual. La vida de Jesús y su actitud fundamental. Si los que te amamos fuéramos conscientes de que al pecar sufres. En el paraíso de Dios el río del agua de vida fluye del trono de Dios y del Cordero. las mismísimas profundidades de nuestro ser. no tendrá sed jamás. que nunca yo te falte. 7:37). Tú tengas que sufrir (no deseo hacerte sufrir). representándolo entre los hombres. Y acontecerá en ese día de salvación "que saldrán de Jerusalén aguas vivas” (Zac.13. esta vivencia cristológica adquiere un significado específico en aquel cristiano que por el sacramento del Orden ha sido elegido para configurarse con Cristo. deseándolo desde los más profundo de su ser. su íntimo deseo de Dios. y quién es el que te dice: Dame de beber. y temo pecar. Vengan. La apertura de esta fuente de agua viva en Cristo fue predicha siglos antes en la vida del Pueblo peregrino: la sed de los hijos de Israel fue maravillosamente apagada con agua de la roca. A la samaritana en el pozo. pero Tú nos dices: que el espíritu está pronto. Gál 2. entonces veo que además de la oración y la mortificación que con tu ayuda me harán más fuerte para no caer en la tentación. diciendo: “Si alguno tiene sed. Jesús se puso en pie y alzó la voz. mas el que bebiere del agua que yo le daré. no me aparte ni un momento de Ti. y él te daría agua viva". 4:10. .20). venga a mí y beba” (Jn. compren sin dinero y sin precio vino y leche” (Is.14). El misterio de esa comunión toca lo que es más íntimo en nosotros. porque bebían de la roca espiritual que los seguía. Y luego: "Cualquiera que bebiere de esta agua. Y el Señor promete por medio de su profeta Zacarías: “En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén. lo que significa que procede de Dios a través de Cristo. le dijo: “Si conocieras el don de Dios. y el apóstol san Pablo refiriéndose a ese milagro de la gracia. volverá a tener sed. plasmada y definida” por las mismas actitudes de Cristo (PDV 21). y de él fluyen los ríos de agua viva. para la purificación del pecado y la inmundicia". necesito que me hables más. Es con la mirada puesta en su venida que clama Isaías: “A todos los sedientos: Vengan a las aguas.HUELLAS DEL DESEO DE DIOS EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS El deseo de comunión con Dios ha sido puesto dentro del corazón humano desde el principio de los tiempos. que su vida espiritual queda “caracterizada. también vive en el cristiano el deseo que él tuvo de Dios. creo que sería imposible pecar. pero todavía no de la esperanza: "Dios mío y Señor. 13:1. debe ser vivido de modo singular en aquel que ha sido llamado para ser su personificación. no quiero que por algo que yo haga o piense. En el último día. 44:3). pero la carne es débil. La oración es el cauce privilegiado para expresar el deseo de Dios en el ya. Cristo es la fuente del agua de vida. de tal modo.

siempre y cuando nosotros meditemos en la palabra de Dios cada día de nuestra vida. Hay unos rasgos constantes en los Salmos: la simplicidad y la espontaneidad de la oración. que habremos de detenernos para dar gracias al Señor por la revelación tan maravillosa de Sí mismo. de súplica individual o comunitaria. Tanto si se trata de un himno como de una oración de desamparo o de acción de gracias. cada nueva verdad ensancha nuestra comprensión del Dios que tenemos. Ya sea que se refiera a Su santidad. Verdaderamente Dios nos habla a través de la Palabra. y que. las obras divinas de salvación. en su amor preferente por el Señor. Pero al mismo tiempo él nos enseña que la palabra de Dios significará lo mismo en cada uno de nosotros. Salmo 146:6. Recopilados los salmos en función del culto de la Asamblea. aclamación de todos. naturalmente. Está exaltando a Dios por sus poderosas obras en la antigüedad. El mismo Espíritu inspira la obra de Dios y la respuesta del hombre. Al tener un entendimiento mayor de Su grandeza. por eso estamos invitados a conocer a Dios a través de sus palabras. por lo cual. nuestra alabanza a Dios se verá realzada al meditar en Sus gloriosas obras y al hablar de ellas. Sal. 9). en la espera de lo que hará el Dios fiel. David se refiere en los salmos a lo que Dios hizo en el pasado (Salmo 14:5-13. los salmos son el espejo de las maravillas de Dios en la historia de su pueblo y en las situaciones humanas vividas por el salmista. palabra dicha por el universo.  Los salmos son bendición pronunciada por el pueblo. En los demás libros del Antiguo Testamento “las palabras proclaman las obras” (de Dios por los hombres) “y explican su misterio”. las palabras del salmista expresan. mantiene la certeza del amor de Dios y la entrega a la voluntad divina. No olvidemos que:  Dios nos habla a través de la Biblia. proclamándolas ante Dios. Las múltiples expresiones de oración de los Salmos se hacen realidad viva tanto en la liturgia del templo como en el corazón del hombre. En Él. la situación incómoda del creyente que. tanto al Señor como a los demás. Cristo unirá ambas. En los salmos. más alabanzas y menos peticiones. Decía San Jerónimo que “desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo”. Nosotros debemos hacer lo mismo. los salmos no cesan de enseñarnos a orar. Por otra parte. el deseo de Dios mismo a través de su creación. y nosotros le respondemos. de canto real o de peregrinación o de meditación sapiencial. más razones tendremos para alabarle. Un salmo puede reflejar un acontecimiento pasado. de su Palabra. melodiosa profesión de fe (San Ambrosio. 1. El Salterio es el libro en el que la Palabra de Dios se convierte en oración del hombre. pero es de una sobriedad tal que verdaderamente pueden orar con él los hombres de toda condición y de todo tiempo. Salmo 33:6-9). son invitación a la oración y respuesta a la misma: “¡Hallelu-Ya!” (Aleluya). y con todo lo que hay de bueno en ella. corresponde bien al conjunto de los salmos el título de «Las Alabanzas». “¡Alaben al Señor!”. El salmista expresa alabanzas y adoración a Dios por el significado de la palabra de Dios en su vida. Cuanto más conozcamos a Dios. En la Palabra bíblica Dios está en camino hacia nosotros y nosotros hacia Él. voz de la Iglesia. y podemos basar nuestra alabanza en cualquier porción de la Biblia.A) HUELLAS DEL DESEO DE DIOS EN LOS SALMOS En los salmos la Palabra de Dios se convierte en oración del hombre. a Su gracia o a algún otro atributo divino. . se enfrenta con una multitud de enemigos y de tentaciones. alabanza de Dios por la Asamblea. en nuestras oraciones habrá. Al leer las Escrituras tendremos a menudo una percepción tan estimulante. La oración de los salmos está siempre orientada a la alabanza.

cual tierra seca. hace memoria de las promesas de Dios ya realizadas y espera al Mesías que les dará cumplimiento definitivo. CIgC 2586). pero abarca a toda la creación. 6-15. se enfrenta con una multitud de enemigos y de tentaciones. En los demás libros del Antiguo Testamento “las palabras proclaman las obras” (de Dios por los hombres) “y explican su misterio” (DV 2). porque es bueno salmodiar: a nuestro Dios alabanza dulce y bella!”. es el primer profeta de la oración judía y cristiana. de súplica individual o comunitaria. recuerda los acontecimientos salvadores del pasado y se extiende hasta la consumación de la historia. los salmos no cesan de enseñarnos a orar (CIgC 2587). Esta oración es indisociablemente individual y comunitaria. y con todo lo que hay de bueno en ella. Reunidos los Salmos en función del culto de la Asamblea. cantándolas para Dios. aclamación de todos. de canto real o de peregrinación o de meditación sapiencial. 1. 2-14). en pos de ti languidece mi carne. Los Salmos. sed de ti tiene mi alma. y la entrega a la voluntad divina. continúan siendo esenciales en la oración de su Iglesia (cf IGLH 100-109. sin agua”.1. Porque el salmo es bendición pronunciada por el pueblo. Cristo unirá ambas. Ne 1. corresponde bien al conjunto de los salmos el título de "Las Alabanzas". En El. voz de la Iglesia. David. con ocasión de las grandes fiestas en Jerusalén y los sábados en las sinagogas. alabanza de Dios por la Asamblea. Desde David hasta la venida del Mesías. 11-16. las palabras del salmista expresan. en su amor preferente por el Señor. “¡Alabad al Señor!” ¿Qué hay mejor que un Salmo? Por eso. La oración de los salmos está siempre orientada a la alabanza. EL ALMA SEDIENTA DE DIOS “Dios. . Jdt 9. Jon 2. Tanto si se trata de un himno como de una oración de desamparo o de acción de gracias. 4-11. 3-10. Sal. ESCUELA DEL DESEO DE DIOS En los Salmos. usados por Cristo en su oración y que en él encuentran su cumplimiento. 9. Un salmo puede reflejar un acontecimiento pasado. son la obra maestra de la oración en el Antiguo Testamento (CIgC 2585). 2. palabra dicha por el universo. Los Salmos alimentan y expresan la oración del pueblo de Dios como Asamblea. son invitación a la oración y respuesta a la misma: “Hallelu-Ya!” (Aleluya). yo te busco. Hay unos rasgos constantes en los Salmos: la simplicidad y la espontaneidad de la oración. las Sagradas Escrituras contienen textos de oración que atestiguan el sentido profundo de la oración para sí mismo y para los demás (cf Esd 9. Los salmos fueron reunidos poco a poco en un conjunto de cinco libros: los Salmos (o ‘alabanzas’). Las múltiples expresiones de oración de los Salmos se encarnan a la vez en la liturgia del templo y en el corazón del hombre. sus obras de salvación. agotada. David dice muy bien: “¡Alaben al Señor. por lo cual. los salmos son el espejo de las maravillas de Dios en la historia de su pueblo y en las situaciones humanas vividas por el salmista. mantiene la certeza del amor de Dios. verdadero Mesías e hijo de David. Tb 3. El Salterio es el libro en el que la Palabra de Dios se convierte en oración del hombre. y que. en la espera de lo que hará el Dios fiel. pero es de una sobriedad tal que se puede rezar verdaderamente por los hombres de toda condición y de todo tiempo (CIgC 2588). concierne a los que oran y a todos los hombres. la situación incómoda del creyente que. revelará y llevará a su plenitud el sentido de esta oración. CIgC 2589). el deseo de Dios mismo a través de su creación. LOS SALMOS. En el salterio. inspirado por el Espíritu Santo. SALMO 63 (62). La oración de Cristo. melodiosa profesión de fe (San Ambrosio. asciende desde la Tierra santa y desde las comunidades de la Diáspora. El mismo Espíritu inspira la obra de Dios y la respuesta del hombre. Y es verdad. tú mi Dios.

la vida nueva y el alimento que la sostiene. cual tierra) seca y árida donde no hay agua”. por tanto. del que nos viene. nos mata” (Camino de perfección. mi carne te anhela: esto es. que es una palabra muy seria ¡lástima que muchas veces se use como una exclamación banal. y había reprendido al pueblo por haber construido “cisternas agrietadas. 55-56). aquí. 3. innecesaria! “Tú eres mi Dios y. Ya el profeta Jeremías había proclamado: el Señor es “manantial de aguas vivas”. el que crea en mí” (Jn 7. y alabará mi boca con labios jubilosos. mi alma se aprieta contra ti. 13). si nos falta. la sed y el hambre que nos impulsan hacia Dios. de la Eucaristía. que no retienen el agua” ( Jr 2. o sea. y beba. “sed me parece a mí quiere decir deseo de una cosa que nos hace tan gran falta que. porque tú eres mi socorro. que celebra la adhesión total a Dios. y yo exulto a la sombra de tus alas. así también Cristo alimenta continuamente con su sangre a aquel que él mismo ha . cf. Este salmo 62 es el salmo del amor místico. porque implica el alma y el cuerpo. Jn 19. 19). No podemos ver la esencia de Dios. venga a mí. que es efecto de sus infinitas perfecciones. de madrugada te buscaré. afirma: “Esa sangre y esa agua son símbolos del bautismo y de los misterios”. Probablemente. las palabras del salmista modulan el canto del hambre (cf. c. Mi alma tiene sed de ti. así quiero en mi vida bendecirte. Aquí el cristiano piensa en el banquete que Cristo preparó la última noche de su vida terrena y cuyo valor profundo ya había explicado en el discurso de Cafarnaúm: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. es decir. Nos lo recuerda san Juan Crisóstomo. Como escribe santa Teresa de Ávila. no tendrá sed jamás. Otra necesidad fundamental de la vida se usa aquí como símbolo de la comunión con Dios: el hambre se sacia cuando se escucha la palabra divina y se encuentra al Señor. que. se sacian en Cristo crucificado y resucitado. Después del canto de la sed. sed y hambre. Cuando pienso en ti sobre mi lecho. 37-38). por el don del Espíritu y de los sacramentos. Jesús mismo exclamará en voz alta: “Si alguno tiene sed. La liturgia nos propone las primeras dos estrofas del salmo. por fe. En pleno mediodía de una jornada soleada y silenciosa. comentando las palabras de san Juan: de su costado “salió sangre y agua” (cf. todo mi ser ansía tener comunión contigo. con las imágenes del “gran banquete” y de la saciedad. 4). levantar mis manos en tu nombre. Y concluye: “¿Ven cómo Cristo se unió a su esposa? ¿Ven con qué nos alimenta a todos? Con ese mismo alimento hemos sido formados y crecemos. En efecto. Sal 62. Eran preciosos aquellos momentos que David pasaba en comunión con Dios en el santuario. partiendo de un anhelo casi físico y llegando a su plenitud en un abrazo íntimo y perenne. el orante remite a uno de los sacrificios que se celebraban en el templo de Sion: el llamado “de comunión”. era para él una delicia pensar una y otra vez en ellos. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él” (Jn 6. En efecto. como de grasa y médula se empapará mi alma. “Oh Dios. Mt 4. pero. mi Dios eres tú” Hemos de reconocer que hay un Dios y que hablamos a Alguien que existe realmente y está presente con nosotros cuando decimos: ¡oh Dios!. 14).Tu amor es mejor que la vida. podemos contemplar su gloria y experimentar su actuación. como la mujer alimenta al hijo que ha engendrado con su propia sangre y leche. sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca del Señor” (Dt 8. 34). La oración se hace deseo. en tierra (mejor que. un banquete sagrado en el que los fieles comían la carne de las víctimas inmoladas. centradas precisamente en los símbolos de la sed y del hambre. sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna” (Jn 4. “no sólo de pan vive el hombre. mis labios te glorificaban -. En una lectura de este salmo a la luz del misterio pascual. promete a la samaritana: “El que beba del agua que yo le dé. 6-9). en ti medito en mis vigilias. tu diestra me sostiene”.

todo el día me preguntan: “¿Dónde está tu Dios?” ¿Por qué te acongojas. con sequedad. con la garganta seca. Dios mío”. necesaria.IV. en el bullicio de la fiesta.3). al que siente lejano pero a la vez necesario: “Mi alma tiene sed de Dios. De día el Señor me hará misericordia. 14. sustancial de Dios (Cfr. En ella podemos ver casi el símbolo de la profunda espiritualidad de esta composición. que con seguridad se manifestará de nuevo como Salvador. passim: SC 50 bis. Queremos beber en ese manantial de agua viva. nuestro salmo se debe unir estrechamente al sucesivo. a todas horas. además de estar unidos por su tema y su desarrollo. es una invitación que el orante se hace a sí mismo a evitar la melancolía por medio de la confianza en Dios. SALMO 41: DESEO DE DIOS Como busca la cierva. te recuerdo desde el Jordán y el Hermón y el Monte Menor. ambos salmos. porque se siente y se sabe también mirada amorosamente por Dios. sombrío. Sin rarezas. ¿por qué me olvidas? ¿Por qué voy andando. ¿por qué te me turbas? Espera en Dios. No se discurre. Recuerdo otros tiempos. Sal 62. porque la lengua no logra expresarse. del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? Las lágrimas son mi pan noche y día.]. auténtica joya de fe y poesía. alma mía. Cuando mi alma se acongoja. corrientes de agua. repetido dos veces en nuestro salmo. y una tercera vez en el salmo sucesivo. 16-19. hacia el Señor. ya el entendimiento se aquieta. tiene Sed de Dios. Dios mío. 42. Por eso.engendrado” (Homilía III dirigida a los neófitos. (AG 25. espontáneo. el 42.12. La imagen de la cierva sedienta es el símbolo del orante que tiende con todo su ser. lanza su lamento ante el desierto árido. Dios mío” (Sal 41. Una sima grita a otra sima con voz de cascadas: tus torrentes y tus olas me han arrollado. de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida. del que se separó cuando los salmos fueron ordenados para formar el libro de oración del pueblo de Dios. fundamental como el aliento vital. Diré a Dios: "Roca mía. entre cantos de júbilo y alabanza. por qué te me turbas? Espera en Dios que volverás a alabarlo: “Salud de mi rostro. rota la boca. según los estudiosos del Salterio. Con sed. y desahogo mi alma conmigo: cómo marchaba a la cabeza del grupo.5). Una cierva sedienta. podemos decir que el alma y el cuerpo del orante están implicados en el deseo primario. No es de extrañar que una larga tradición describa la oración como “respiración”: es originaria.2). por qué te me turbas? Espera en Dios que volverás a alabarlo: “Salud de mi rostro. mientras todo el día me repiten: “¿Dónde está tu Dios?”. que volverás a alabarlo: Salud de mi rostro. Con esta célebre imagen comienza el salmo 41.01) 3. del Dios vivo” (Sal 41. Sobran las palabras. ¡se mira! Y el alma rompe otra vez a cantar con cantar nuevo. alma mía?. anhelando las frescas aguas de un arroyo.6. Este llamamiento. alma mía. cuerpo y espíritu. hostigado por mi enemigo?". 160-162). . Ioh IV. En efecto. Se me rompen los huesos por las burlas del adversario. así mi alma te busca a ti. hacia la casa de Dios. contienen la misma antífona: “¿Por qué te acongojas. Dios mío”. ¿Por qué te acongojas. En realidad. a lo largo del día nos movemos en ese abundante y claro venero de frescas linfas que saltan hasta la vida eterna [Cfr.

Por eso. gran autor cristiano del siglo III. puesto que arrebata la gracia santificante. progresando siempre. ¿podrá Dios quedar en silencio? Ciertamente. En una región como Palestina. que produce frutos incluso en tiempo de sequía. el hombre solo encontrara infelicidad y muerte. 159-160. después de su experiencia en el desierto. Sal 42. Es verdad que el motivo que nos ha de llevar a odiar el pecado. que es el don más precioso que hemos recibido. donde el agua no abunda. intento frustrado de apagar la sed en otras cosas y muerte. con odio sumo. pozos agrietados que no retendrán el agua. Frente a estos labios secos que gritan. Además. vv. explicaba que la búsqueda de Dios por parte del hombre es una empresa que nunca termina. El pecado. es sobrenatural: que Dios lo aborrece con toda su infinidad. 1-4) y usará expresiones alegres y llenas de gratitud: “Me acercaré al altar de Dios. Todo pecado es separación de Dios. porque realizan un viaje continuo. sino tiendas de campaña. No sin razón se ha dicho que con mucha frecuencia 1 Homilía XVII in Números. tierra seca. de nuestros pecados: Que los cielos se asombren espantados por eso. nos puede conducir a esta ultima: la soledad que deja en el alma el pecado nos debe también mover a alejarnos de él. como mal opuesto al infinito bien. Se abandona por nada el agua viva que salta a la vida eterna. proyectándose un horizonte que se pierde en la inmensidad”1. el abandono del manantial de aguas vivas. Es el mayor engaño que puede sufrir el hombre. conocía bien la importancia del agua. roto. frente a esta alma atormentada. y cuanto más progresan tanto más se abre ante ellos el camino. llena de espinas. eterno y necesario. el justo es como un árbol plantado junto al borde del agua viva. la vida de Dios en el alma. 6 y 12). el 42. 5. . Sin embargo. En este contexto nos suenan con especial fuerza hoy las palabras del Profeta Jeremías al hablarnos del abandono de su pueblo y en un sentido más amplio. porque siempre son posibles y necesarios nuevos progresos. El pecado es siempre El pecado convierte al alma en verdadero pedregal en el que es imposible que crezca la gracia y se desarrollen las virtudes. GCS VII. MANANTIAL DE AGUA VIVA El profeta Jeremías había proclamado: Doble falta ha cometido mi pueblo: me ha abandonado a mí que soy manantial de aguas vivas y se han cavado pozos. siempre existía la posibilidad de que se agrietaran y dejaran escapar el agua. de mi júbilo”. endurecida. escribe: “Los que recorren el camino de la búsqueda de la sabiduría de Dios no construyen casas estables. me ha abandonado a mí. como nos relata Mateo en: “La parábola del sembrador”. frente a este rostro que está a punto de ser arrollado por un mar de fango. . que te ha apuntado. pozos agrietados que no retendrán el agua” El Pueblo judío. significa la ruina del hombre. el pecado es un vano intento de guardar agua en un pozo agrietado. Estas cisternas se cavaban en piedra porosa y luego se impermeabilizaban con una mezcla de cal y arena. no. Fuera de Dios. pues de ellos dependía la vida. sé hacia indispensable construir cisternas para conservar el agua. Mt 13. En una de sus homilías sobre el libro de los Números. para cavar pozos agrietados. La Sagrada escritura habla de Dios como la fuente de las aguas vivas. del pecado de los hombres. que soy manantial de aguas vivas y se han cavado pozos. es él autentico mal. la calidad del agua estancada no admitía comparación con la que brotaba de la fuente. el orante se anima de nuevo a la esperanza (cf. será una confiada invocación dirigida a Dios (Cfr.5-6. que se halla en el salmo sucesivo. Encontrar agua en medio del desierto era hallar un tesoro y se guardaban los pozos más que las joyas. pero la primera consideración.Orígenes. palabra de Dios: doble falta ha cometido mi pueblo. El tercer acto. al Dios de mi alegría.

Este es un pueblo de conciencia endurecida. con pena.10-17. se pierden todos los méritos adquiridos por las buenas obras realizadas y deja al alma incapacitada para adquirir otros nuevos. y ante todo en los Evangelios sinópticos. Recuerda a la escena de la mujer samaritana. B) HUELLAS DEL DESEO DE DIOS EN LOS EVANGELIOS También en el Nuevo Testamento.36-43). de tal manera que cada vez le es más difícil realizar actos buenos. La simplicidad de la narración refleja la experiencia del encuentro con Jesucristo vivida por los discípulos y por la primera comunidad cristiana. como estas palabras del señor son también una realidad en muchos que han perdido el sentido del pecado y están como embrutecidos para las realidades sobrenaturales. capaz de hacer brotar la alegría y la confianza. añadidas al testimonio de las fuentes antiguas. manantial de aguas vivas. todo pecado La salvación donada por Dios. aunque externamente quede inadvertido: de la misma manera que todo justo que se esfuerza por amar a Dios eleva al mundo y a cada hombre. 1. El don de Dios en Jesucristo precede la búsqueda del desear humano . del agua: «Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación» (Isaías 12. porque no se encuentra en ninguna parte un tratamiento orgánico y explícito del tema del desear humano en la relación con Dios. incluso en el día oscuro de la prueba.3-4.El pecado endurece el alma para las cosas de Dios. en ocasiones tiene efectos también sobre el cuerpo: falta de paz. para hacerse cisternas. No quieren ver con sus ojos. una historia de la pasión precedida por un largo prólogo. porque priva al alma de la gracia santificante. con frecuencia abandona esta fuente que quita la sed de todo el ser de la persona. En el Evangelio Jesús. malhumor. que el agua no retienen» (Jeremías 2. 3). una búsqueda sobre el deseo requiere afinar la inteligencia y los métodos de indagación. es representada a través de la imagen. la vida pública (según el esbozo esquemático de Hech 10. Basta echar una mirada a nuestro alrededor para ver. disminuye la inclinación natural a la virtud. 13). desidia. produce un mal a toda la Comunidad y todos sus miembros y una separación de ellos. como revela con amargura el profeta Jeremías: «Me abandonaron a mí. Mt 13. es sin embargo posible percibir en la verdad experiencial de las tradiciones evangélicas de qué modo el Señor Jesús precede y responde al deseo ínsito en el corazón del hombre. cisternas agrietadas.es decir. sus ojos están cerrados. se provoca un desorden en las potencias y afectos. ni oír con sus oídos y comprender con su corazón”. voluntad floja para el trabajo. 14). clásica en la Biblia. Estos escritos de fe son esencialmente un desarrollo del kerigma -el anuncio del misterio salvífico de la muerte y resurrección de Jesús según las Escrituras. sin particulares elucubraciones o ulteriores finalidades especulativas. 1 Cor 15. Una vez más. El pecado mortal aparta al hombre radicalmente de Dios. queda en cierto modo sujeta a la esclavitud del demonio. cita al Profeta Isaías: “Por mas que oigan no entenderán y por mas que miren no verán. cuando Jesús le ofreció la posibilidad de tener en sí misma una “fuente de agua que brota para la vida eterna” (Juan 4. Por desgracia la humanidad. como lo ilustran muchísimo textos. Sus oídos no saben escuchar.

cuanto la capacidad de acogerlo. en el contexto de la predicación en parábolas). cf. 17-18.16-17.23-24). porque ha parecido bien al Padre darte el Reino. pero no lo oyeron (Mt 13. No temas.11.17. por ejemplo. Tampoco aquí encontramos términos que pertenezcan explícitamente al campo semántico del desear. la posibilidad de ver y de escuchar el anuncio evangélico es un don que el Padre hace gratuitamente a quien Él quiere: a ustedes ha sido dado conocer los misterios del reino de los cielos (Mt 13. El Dios revelado sobre todo en las parábolas es sensible a las necesidades. Sí. Mt 11.¡Dichosos sus ojos.5. la Verdad y la Vida! (CL 34). revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Lc 18. y ni siquiera en la genialidad más o menos relevante del espíritu humano.21). por Juan Bautista y otros. 4.. en los tres Evangelios sinópticos. porque ven.2. En efecto. Padre. Mc 10. Lc 10. cuando pone de manifiesto que para el hombre.25-38): pero el cumplimiento de tal deseo no acaece de modo automático. Es un misterio de misericordia que se manifiesta como tal propiamente en su absoluta gratuidad. Y san Lucas. Este testimonio resulta plenamente evangelizador. Por ejemplo. etc. sino en la gratuidad de un don que revela su medida justamente en la pequeñez e inadecuación de quien lo recibe. el mérito o la genialidad de alguno. De Él viene tanto el don de su Presencia en el Hijo. que esperaban la redención de Jerusalén (Lc 2. es invitado a “convertirse” y “creer” en el amor misericordioso de Dios por él (RM 13). y oír lo que ustedes oyen. ¡el hombre es amado por Dios! Este es el simplísimo y sorprendente anuncio del que la Iglesia es deudora respecto del hombre. ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?” (Mt 19. Jesús cumple ciertamente la expectativa mesiánica (y los signos que la revelan: los ciegos ven y los cojos andan. los leprosos quedan limpios y los sordos oyen. de una manera sencilla y directa de Dios.). Estos textos subrayan que el don del Padre precede a cualquier mérito. y puede darnos algún otro elemento en la reflexión sobre el deseo. espera.1. representa existencialmente el encuentro con el don de Dios en Jesucristo. y sin embargo en este como en todos los hombres la tensión que anima hacia la vida . Recordemos el texto: En esto se le acercó uno y le dijo: “Maestro. Lc 10. Ha llegado a ustedes el Reino de Dios (Mt 3. Evangelizar es. deseo. porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes. Señor del cielo y de la tierra. pero no lo vieron. etc. y se las has revelado a pequeños. cf. ante todo. a los sufrimientos de todo hombre. por tanto. destaca aún más: Yo te bendigo. la llamada del joven rico. En estas palabras de sabiduría. Padre. pequeño rebaño. El encuentro con Jesús. Cristo ha venido por ti. y sus oídos. etc. ni se alcanza por el esfuerzo. que perdona y concede gratuitamente las gracias pedidas (RM 13). el acento no recae ante todo en la tensión del hombre hacia Dios. los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva.9. de reconocerlo y de creer en Él. Is 61.) y es reconocido como Mesías del Señor. como Simeón y Ana. el Creador no es un poder anónimo y lejano: es Padre (EN 26) (Jesús) nos revela quién es este Dios al que llama con el término familiar “Abba”.16. es un Padre amoroso y lleno de compasión. tensión o grandeza humana. El deseo de la vida eterna El mismo mensaje de fondo emerge también de muchos otros textos. en el así llamado Himno de Júbilo. porque oyen! Pues les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven.18-19). 2. Todo hombre. para ti Cristo es "el Camino. Padre. dar testimonio. La palabra y la vida de cada cristiano pueden y deben hacer resonar este anuncio: ¡Dios te ama. pues tal ha sido tu beneplácito (Lc 10.

También en san Marcos. literalmente. no en una relación de dos. que abarca al hombre entero y a todos los hombres. en caso que perciba en ella el deseo a entrar en el camino de la gratuidad. con el Otro y encontrar el verdadero cumplimiento: renunciar a poseer a las personas y las cosas. en el momento en que afirma: Siempre he observado todas estas cosas. las acciones y las palabras de Jesucristo. no una palabra que se le dirige. nacer de nuevo en el ámbito de la vida eterna (Jn 3. En el desarrollo del diálogo. muerto y resucitado: en él se realiza la plena y auténtica liberación del mal. adquirir con las propias capacidades o con los propios esfuerzos. El Señor Jesús. sino ámense (cf. Por tanto. este ¿qué debo hacer? Si bien sólo san Mateo precisa: qué debo hacer de bueno para obtener… Un modo tal de expresarse dice ante todo la convicción. y que todos los pueblos tienen derecho a conocer (RM 44). ¿qué me falta aún? (19. poseer. para tener la vida eterna: aquella plenitud de vida que no está limitada por la muerte. a fin de que haya una verdadera comunión.20-21). a heredar a los pobres sus bienes: sólo así podrá poseer un tesoro en los cielos.eterna está motivada por el deseo antropológico de base. 20). abriéndoles a los admirables horizontes de la filiación divina (RM 11). Pero la vida eterna no es algo que se pueda conquistar. La insatisfacción es quizás la nota más característica de la adolescencia: una insatisfacción que no sabe exactamente definir qué le falta. Jesús no dice: ámame. Jesús corrige. el Padre. es decir. a consumirlas para sí. como un objeto.17) y por gracia en el Reino de Dios. Dios da la "vida nueva". es responsabilidad de los cristianos proclamar y conocer en profundidad la Persona.21). y seguirlo en su camino. . Jesús responde plenamente a su afecto: fijando en él su mirada. Lo llama a acceder a la paternidad. y hacerlas vivas y actuantes en su existencia. v.7). si bien no muy humilde (Maestro. es necesario aprender a soportar el vacío. de poder conseguir con (el esfuerzo de) las propias buenas acciones el cumplimiento del deseo. divina y eterna. es decir. infinito. ilimitado. Sabemos que Jesús vino a traer la salvación integral. la carencia. Lo invita.17) y la buena voluntad de esta persona. Los mandamientos son para él una cosa que posee. 1 Jn 4.20). por él. o al estado perfecto. 21) y lo conduce a ver lúcidamente qué cosa le falta: no hacer de sus riquezas o de su cumplimiento de la Ley un ídolo indispensable para sobrevivir. el texto de Mateo anota que se trata de un joven. del pecado y de la muerte.12). Se puede sólo entrar (Mt 19. a abrirse a los otros: ve. sólo El es el único mediador entre Dios y los hombres y Aquel por el que nosotros debemos salvarnos. Por tanto. al menos un poco narcisista. una vez más según la tradición triple. El anuncio tiene por objeto a Cristo crucificado. siempre según los tres sinópticos. inmenso. hacia el único Bueno: el verdadero bien puede ser recibido sólo de Otro. de la libertad y del amor al prójimo. cerrada en sí misma. Para pasar sin embargo a la edad adulta. Jesús lo somete a la prueba: si quieres ser perfecto. si no ingenua o farisaica. Ex 20. todo eso lo he guardado desde mi juventud. Sólo Jesucristo tiene palabras de vida eterna. El joven no acepta y se aleja triste: una tristeza que quizás lo ayudará a salir de sí. Esta es la "Buena Nueva" que cambia al hombre y la historia de la humanidad. invita a este hombre a dirigir su mirada hacia el Otro. es indefinida e infinita. que conocemos. la distancia necesaria para establecer la auténtica relación con el otro. visto el impulso (uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él… 10. a través del despojo personal y su seguimiento. sino para conducirlo a través del amor fraterno a Aquel que es el único bueno. sino. El texto de todos los sinópticos no dice simplemente: qué debo hacer para tener la vida (cf. No tiene ni tendrá nunca bastante. le amó (v. vende lo que tienes […] luego ven y sígueme (Mt 19.3.

pues únicamente la gracia del Señor puede liberarnos de esa esclavitud radical que es el pecado. asocia a su alegría filial. de ahora en adelante. para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor (Is 61.53). Lejos de él no hay verdadera paz. consuela. también y sobre todo en la persecución sufrida por su nombre. Cristo. Las bienaventuranzas En el anuncio de las Bienaventuranzas se vuelve más evidente todavía cuál es la esencia del mensaje evangélico. El hombre no puede cerrarse en sí mismo. etc. Jesús se pone como la Presencia Viva que responde a las preguntas más profundas del vivir humano: Él es Aquel que sacia el deseo que se manifiesta como experiencia de pobreza. aflicción. Sólo en Dios el hombre encuentra su p ¡Bienaventurados! He aquí lo que nos enseña el Evangelio. si no sigue el camino que lo conduce hasta Dios. Ciertamente no son proclamadas -ay de nosotroscomo bienaventuradas en sí mismas: la bienaventuranza está en el hecho de que Jesús. sino que es ordenada hacia aquella bienaventuranza que es la posesión de Dios. la verdad y la vida” que da sentido y contenido a nuestra existencial.24-28: aquellos que ahora ríen. hambre. su verdad nos hacen libres (Juan Pablo II. La ley no es un fin. Pobreza.19-30. So 2. El hombre. ni auténtica y definitiva liberación. 1990).¡Si!. el desinterés. Las heridas del vivir humano ahora se abren a la bienaventuranza que es dada por Jesús. que acaban de oír. se ha cumplido hoy. penetrantes. la plenitud del sentido. el gozo inefable de la presencia del Padre. su situación existencial y mortal.3). persecución son las situaciones existenciales humanas: a los que viven en estas condiciones. sacia el hambre.21. al cual los hombres aspiran con toda su alma. es decir. es deseo apasionado de una paz. con su persona. hablan de la carencia de aquel bien. pobreza. porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva. y no buscan de saciar de sí mismos. en un hombre.25. no es un bien de por sí. Aquellos que ya están saciados según el mundo (Lc 6. etc. responde. en cuanto que en su persona se les da la respuesta.21: Esta Escritura. que su vida es exigencia de Dios. aflicción. Lc 16. Aparece el mismo tema en el Magnificat de la Virgen María: A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada (Lc 1. en la persona de Jesús. su palabra. la vida tiene un fin que la transciende: Dios. Tristeza. de aflicción. perspicaces. que son mansos: Bienaventurados.). Lc 12.16. que están tristes.. o son opulentos. me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos. El hombre no es desinteresado. y no otro. antes que invitación al radicalismo evangélico (sean pobres. La actividad del hombre. miseria. Alocución en Durango. da un sentido y enriquece la pobreza. etc. es dado el don del Reino. de hambre y sed de justicia. Por esto las Bienaventuranzas son Evangelio. con las obras de sus manos o con las bellotas del mundo. es un signo sólo de orgullo. Es el mensaje de san Lucas 4.1-2. 18-19. sean mansos. extrema miseria. Son imágenes simbólicas y realistas del auténtico desear. según san Lucas) lloran. 3. . de un gozo que baja sólo desde lo alto. como el rico epulón. el encuentro con el Padre. Mt 11. enjuga las lágrimas llevándolas en su cuerpo traspasado en la cruz.) ya han recibido su consolación. El Espíritu del Señor es sobre mí. el cumplimiento que anhelan. hambre. Lc 10. de por sí no es más que vacío. el don de Dios en Jesucristo. porque el hombre de por sí no es más que pobreza. el rico necio de la parábola. el Reino. sean pacíficos. es “el camino. aspiración a Dios. Jesús dice a aquellos que (ahora. cf. No se hace el bien por el bien: todo es deseo. Buena Noticia. Méx. Por tanto. no advierten más aquella indigencia existencial que empuja y abre a la alegría del encuentro con el Otro. ni serenidad. aquellos que se consideran sabios.21.

Toda la vida es una carrera. allí estará también tu corazón (Mt 6.15. de nuestra nada. suficiente a sí mismo. quien antes descendió hasta nosotros y se nos donó. las palabras. al respecto. Sin duda el ideal que Jesús propone es tal que no se puede realizar plenamente en este mundo. recordar a este propósito que el verbo utilizado aquí.44-46).19: no amontonéis tesoros en la tierra). Si tu ojo es límpido (literalmente. paz. contra la ley (Mt 5. una fuga al encuentro del Señor. ¡Que nuestra alma se eleve.34.Ya en nuestro deseo de Dios es Dios mismo el que nos levanta. si tenemos el deseo.15). Mc 7. Es necesario. o dar. compartir. Lc 12.19). Toda la vida del hombre es ascender. Dios. Si vives para ti. orienta tu vida y determina tus elecciones. ansías posesivamente sin poder contentarte jamás (Mt 6. el hambre de Él.21). no ama. pero llegamos a un punto central de la temática que nos interesa.5. y el Evangelio es el anuncio de la Bienaventuranza.22-23. Lc 12.34): aquello que tu corazón desea. Mc 8. Ap 22. se colora de tus motivaciones-.34-36). pero Dios tanto más nos eleva cuanto más estamos sin pesos. tu propio mirar será transparencia de tu deseo: tomar para ti. Lc 9. La pasión del alma no es más que un vuelo de amor. El peso del alma que ama es solo amor: “Mi peso es el amor”. los sentimientos. Pero el hombre debe librarse de todo vínculo para poder subir.21. subir a Dios que colma toda la insuficiencia nuestra. Porque donde esté tu tesoro. El que nos eleva es Dios. Pero si tu ojo es malvado -Mc 7. Ti 1. Lc 6. Tampoco aquí encontramos explícitamente el léxico del campo semántico del deseo. gozarte con la liberalidad de Dios (Mt 20. las obras buenas o malas (Mt 12. El hombre debe ascender a Dios. si tu tesoro es Dios (la perla preciosa Mt 13. cf. Lc 11. dice san Agustín. simple). Si un alma no quiere vivir aquí en este mundo la vida del cielo no puede realizar esta página: además no podrá realizarla plenamente si no en el cielo. Por lo tanto esa página del Evangelio tiene un carácter claramente escatológico.24.24). 2 Tim 2.18-19. tender a donde está su verdadera riqueza. a esa bienaventuranza. entonces Dios estará en medio de nosotros y Dios será nuestra vida. el bien sumo en los cielos. las ansiedades que sofocan la Palabra (Mc 4. Desde lo íntimo del corazón Bienaventurados los puros de corazón. estás totalmente en la luz (Mt 6. en esa medida no tiende a Dios. Entonces la Comunidad será verdaderamente una imagen de la vida celestial. El Evangelio nos llama a la posesión de Dios.20-21. aquello que contamina al hombre no es lo que entra en su boca.4) nos introduce en otro aspecto fundamental del deseo. pureza. vuele! ¡Librémonos de todo! Sí. Es del interior del corazón que nacen los pensamientos. elevarse. sino aquello que sale de ella (los textos de Mt 15. Quien quiera salvar la propia vida… (Mt 16. un elenco de las desviaciones morales que ejemplifican un desear perverso).22. dan. no desea. e interpela nuestra libertad.8.22: la mirada parte de tu interior. Lc 9. 1 Tim 1. . nuestra eterna y llena felicidad. Pero nosotros vamos a Dios sólo si. 4.34. Mc 8.35. sin embargo. En la medida en que el hombre es satisfecho de sí.33) porque tienes un tesoro inagotable. es la Buena Nueva. según el anuncio evangélico.25.28). puede indicar tanto el deseo como la voluntad del sujeto: Quien quiere venir en pos de mí… (Mt 16. porque ellos verán a Dios. aspiramos a Él. en el sentimiento de nuestra miseria.45). Esta palabra de las bienaventuranzas (Mt 5. tú vendes todo lo que tienes (cf. Jesús subraya la relevancia del deseo. de la elección de cada uno.23)… Si quieres ser perfecto… (Mt 19.

Mc 9. sentimientos. le mueve el amor del premio.28-30). es Cristo quien vive en mí” (Ga 2. no temiéndole. en Lc 15. del honor y del valor de lo que piensa ganar. quien busca hacer guerra. mirar a sus raíces y elegir el bien auténticamente deseable: la vida eterna (Mt 7. necesidad. le añadimos la potenciación. la libertad. El Hijo pródigo primero ha deseado. y luego seguir (Mt 21. las palabras.41). con sus propias fuerzas y ahora sí que es realidad la expresión de Pablo: “Ya no soy yo. La fuerza del amor es inmensa. por eso remontando la corriente y poniendo en la base el amor. Lc 6. Lc 18. hasta morir de amor. El Evangelio no nos pide anular o reprimir sensibilidad. La así llamada regla de oro enseña a relacionarse con los otros en base a la propia experiencia fundamental: Todo lo que quieran (literalmente. da su mejor sonido y está dispuesto a los más altos saltos. No habría podido hacerlo esto un mandato. Ella amó. anhelos existenciales: sino dejarlos emerger.Se trata de un querer motivado por el propio deseo. en Dios. que el temor me echa para atrás. el ser humano respira hondo. Si a toda esa fuerza de amor. por esto es más cautivadora y eficaz. que es el amor divino. por Dios. se mueve y estudia para conseguir el premio que le han propuesto conquistar. Pero solicita con la misma pregunta. son una ejemplificación de la autenticidad o de la desviación del deseo.34. también Mt 5.11-32. la parábola del Hijo pródigo (o del Padre misericordioso) y en Mt 21. que no le será quitada (Lc 10. Y así. que no se movió por la orden. Éste es el caso de Teresa del Niño Jesús. ninguna alma llegaría a ofenderle» «El amor es lo único que me atrae» “El amor es el único bien que deseo”. para que emerja el fondo del corazón. Mt 20. Y es porque el Evangelio se resume en el amor. también a los hijos de Zebedeo o a la madre de éstos: ¿Qué quieren? (literalmente: ¿Qué desean?) (Mc 10. Por amor el joven modifica su carácter a voluntad de su amada. Lo hizo el amor. que. «Amándole.23-24. deseo.29). todo se ilumina con una luz nueva de poder y de altura incomparable.12.30). se mueve desde Dios.43-48). cf. raíz de la propia moralidad: decir sí.29-30. considera las propias fuerzas militares (Lc 14. sino por amor. la voluntad de aquellos que se dirigen a él.28-32. Y estamos aún en el terreno de psicología humana desnudamente. y luego se ha puesto de nuevo en camino hacia la casa del Padre empujado por la propia hambre. puede cambiar el corazón del hombre. preguntando: ¿Qué quieren que yo haga por ustedes? (Mt 20. la parábola de los dos hijos. mientras el amor no sólo me hace correr. Lc 13. . es del interior del corazón que nacen los pensamientos. 10). sí sin obedecer (Mt 21.31). las obras buenas o malas (Mt 12. En la misma línea. las gestas más generosas. Comprendió lo que desea Dios ser amado y se dio totalmente. con los motivos de Dios. que te suceda como deseas (Mt 15. Si reflexionamos bien. “la plenitud de la ley es el amor” (Rm 13. se pone a evaluar si tiene los medios necesarios (Lc 14.28). Dile a un niño que estudie.20). Quien desea construir una torre. Jesús en todo su mensaje y su persona nos ofrece una espiritualidad basada limpia y genuinamente de corazón a corazón. háganselo también ustedes a ellos. Jesús interpela el deseo.32. por ejemplo.51. Por amor se realizan las más heroicas acciones. o bien decir no quiero. Mc 10. a las entregas más sacrificadas. los sentimientos. porque ésta es la Ley y los Profetas (Mt 7. No lo hace.45). La propia elección está motivada por el deseo de cada uno: María ha elegido la parte mejor. Por esto hemos señalado más arriba que.31-33): son los ejemplos que aparecen en los evangelios justamente en el contexto de la opción fundamental.42). Lc 6. La entrega de una persona no estará nunca motivada por leyes. Por amor el hombre deja a su padre y a su madre.21). querido. Ni la Ley de Moisés ni en general ninguna ley positiva y escrita. «Soy de un carácter tal. en algunos relatos de milagros. y ese niño. desgraciadamente suele ser de amor propio. Por amor la madre se inmola día y noche. Proponle una motivación de amor. sino volar».13-14. deseen) que les hagan los hombres.36. o bien diciendo en otros casos. cuando el corazón del hombre se mueve desde el Corazón de Jesús. pretendido su propia parte.

28. Sin duda alguna el Señor se nos hace presente también a través de la Iglesia y sus pastores. la Reconciliación y la Eucaristía. 24. y nos devuelve la exigente simplicidad de la identidad cristiana. El Evangelio nos revela la raíz de toda espiritualidad. Mt. 14. nos enseña a orar con su ejemplo y sus palabras. 19. el lugar donde el hombre mira a Aquél que le ha buscado primero. Para nosotros. 18. Jn. la hermana de Lázaro: Jn 11. de naturaleza. según hemos visto ya. en paz con el hermano: Mt 5. por lo tanto. sepámoslo o no. Ese trato con el Señor se realiza a través de la oración. o la angustia oprime al alma. etc. Jn 11. 6. 13. y todo nuestro cristianismo se construye sobre nuestra respuesta a esta llamada. sin embargo. El quiere que aprendamos a expulsar el mal de nuestros corazones mediante la oración. los discípulos de Emaús: Lc 24. 9. 13-35. debe ser un espacio en la vida de todos los días. 8. que nos es dada como un don. su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. cuestionamiento e imploración. Mt. y cuando la necesidad apura. Jesús exigió fundamentalmente el seguimiento. especialmente. se retira a orar a su Padre. 18-22. encuentro vital con Dios para conocer su Voluntad y discernir lo que El quiere de nosotros. En la enseñanza de Jesús la oración ocupa un lugar fundamental: “Pidan.5. 44-45. La oración. 21. y que en eso consiste la vida cristiana. 3. Mt. En el lugar más profundo de nuestro ser. se realiza la maravilla de nuestra relación con nuestro Padre Dios. Incluso si ha estado todo el día curando enfermos o predicando. nuestra oración es una respuesta a Aquel que nos busca. 15-22. Lc. Marta. Él siempre tiene tiempo para rezar. 20). Jn. 2527. (v. 8. “en lo secreto”: Mt 6. Jesús nos enseña a orar con su propia oración: Mt 11. 25-27.). la oración se hace grito. El deseo nos dispone en una actitud de humilde súplica. Jesús tiene sed. 17. 1. Maestro de oración. Desde entonces la esencia de la espiritualidad cristiana es el seguimiento de Cristo bajo la guía de la Iglesia. llamen y se les abrirá” (Mt 7. . El Evangelio está lleno de ejemplos de personas que han visto aumentada su fe después de encontrarse con Jesús: la samaritana Jn 4. allí donde nadie más tiene acceso. 38. 41). sino también por aquellos que. 41-42 y nos exhorta a orar por los perseguidores: Mt 5. y de respetuosa y libre acogida. Un lugar al que diariamente debemos acudir para ser fieles a la llamada del Señor. Así. 10. pide en toda ocasión. Mt. La oración que Jesús nos enseñó está en la raíz de nuestra espiritualidad. Mc. por medio de su palabra creerán en mí” (Jn 17. Mc. lleva en su oración a toda la Humanidad: “no ruego sólo por éstos. Jesús nos enseña cómo la oración. y se les dará. Cristo. 43. es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. 27. “una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo” (CIgC 2564). 21. es el encuentro con el Señor Resucitado el que fortalece y alimenta nuestra fe. que la expresión más transparente del deseo es la oración: el bien que anhelamos y al cual estamos destinados. de paciente espera. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él” (san Agustín). gr. 1. Nos enseña que ser discípulo de Jesús es seguirlo. y de los sacramentos. Jn. para que fortalezca nuestra fe y para renovar energías que nos permitan cumplir con nuestra misión. 12. da gracias. Jn. sin cambiar esencialmente. cuando llega la noche. 9. por eso dice: “Oren para no caer en tentación”. 14. Mt. La oración de Jesús mueve al deseo de Dios Podríamos decir. 25-27. busquen y hallarán. (Mt 26. 1-30. sino sólo pedirlo. 23-24. cristianos. 16. 1ss) El sabe que la Vida eterna es un don de Dios y una lucha espiritual por eso recomienda a sus seguidores: “Oren siempre sin descanso”. 17. no lo podemos conquistar ni tomar con nuestras manos. 10.

orar es amar. su voluntad permanecen en todo momento soberanamente libres: llamó a sí a los que quiso (Mc 3. 12. es sentir que vale la pena. Cuantas cosas podemos aprender a la luz de la oración.6. El deseo de Jesús Los Evangelios sinópticos – con trazos tan concisos cuanto elocuentes – abren delante de nosotros vislumbres profundísimos sobre la interioridad misma de Jesús. como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas. 51. 1 Sam 15.19). cf. una fe renovada. Las personas que oran viven de la fe. Su predilección se orienta hacia los últimos: no es voluntad de su Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños (Mt 18. Pero podemos decir más: también Jesús. Lc 15. la raíz más profunda de la voluntad de Jesús. no sea que desfallezcan en el camino (Mt 15. un Amor inteligente y libre.Jesús es el maestro de la oración. en su naturaleza humana perfectamente íntegra. un calorcito nuevo en el corazón. que despierte sobre todo la confianza. Dios es alguien personal. El deseo salvífico del Padre y el actuar histórico de Jesús son una sola cosa: ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos. que nos traiga nuevo brillo a nuestro intelecto. orar es respirar desde el alma. El deseo de Jesús está enteramente orientado al cumplimiento del Reino . Sal 40.34). el deseo. Ella es la gran fuerza nuestra. orar es vivir.13.13).15-16). Los ejemplos más significativos aparecen con relación al misterio central del Cordero Inmolado. Prov. El nos dice “yo les voy a enseñar como tienen que hacer ustedes que son tan pequeños para doblegarme a mí que he hecho todo de la nada y que soy todopoderoso. porque nos enseña a responder al designio de Dios y nos da la capacidad para responder a ese designio sobrenatural. Jesús nos ha enseñado a rezar el Padre Nuestro para que nos sintamos y vivamos como hijos suyos. encuentro. y no han querido! (Mt 23. Jesús nos ha enseñado a rezar el Padre Nuestro para que nos sintamos y vivamos como hijos suyos. Su deseo.8.7). ha conocido la tensión del deseo: Con ansia he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. De Él como Padre se siente Jesús originado y enviado. Que esta palabra despierte oración. es la gran debilidad del Señor. 15. El Señor nos ha dado la herramienta para ser vencido. servicio y espíritu de comunidad. al que atribuye una voluntad concreta sobre sí mismo y sobre el mundo. Unificarse y totalizarse hacia la búsqueda y realización del “deseo de Dios” constituye para Jesús su pasión dinamizadora y envolvente. Que esta palabra del Señor caiga en nuestro corazón y de muy buenos y lindos frutos. en paralelo. se identifica con la misión recibida del Padre. Esa es la provocación profunda que queremos dejar para esta mañana de palabras de vida. filiación. dirá: habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión). del amor y de la donación por eso son una presencia pacífica de Cristo paciente que se transforma desde su propia confianza toda la realidad. les voy a enseñar el secreto. Ser provocadores de la paz desde el abandono en Dios 6.37. porque les digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios (Lc 22.7. por eso Jesús le enseñó a orar el Padre Nuestro. es aprender.32). permitiéndonos intuir algo de la grandeza de su persona humano-divina. Ese secreto es la oración” La oración es la clave para respirar y vivir el hombre. A lo largo de la vida pública. donde la articulación del desear humano y del querer divino se hace visible en la precisión absoluta de la obediencia filial. para que nosotros lo venzamos. su Pascua. es descubrir. Para Jesús. Jesús infunde en ella un significado nuevo: Quiero misericordia y no sacrificio (Mt 9. que tiene sentido la vida.22. Retomando en clave evangélica la palabra veterotestamentaria (Os 6. Él está dirigido hacia el bien de aquellos que le han sido confiados: no quiero despedirlos en ayunas.7.14. Lc 13.

Para poder conseguir esa recta voluntad la Iglesia pide en una oración litúrgica: “Te rogamos. Nuestra vida sólo puede estar edificada sobre Cristo mismo. en primer lugar. y ésta es mi roca inamovible. Y añade Santo Tomás: “El corazón humano es recto cuando concuerda con la voluntad divina. El cumplimiento de la voluntad de Dios es fuente de serenidad y de paz. En Jesús. redimida. Señor. está dirigido hacia el evento central en el cual se concentra su misterio de Cordero Inmolado desde la fundación del cosmos (Ap 13. ¿Qué es lo que quieren hacer los hombres? No les basta tener torcida la propia voluntad. Mc 14. Los santos. El cumplimiento amoroso de la voluntad de Dios es. nuestro único fundamento. Para obedecer como obedeció Jesús es necesario un ardiente deseo de cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida. La muerte y resurrección de Jesús son el verdadero bautismo. “Hay dos voluntades en pugna. como venido de la mano del Padre celestial. quieren torcer también la voluntad de Dios según su propio corazón para que Dios haga lo que ellos quieren”.. Y el Señor nos manifiesta su voluntad a través de los Mandamientos.de Dios.. en las condiciones. entrará en el reino de los Cielos. nos han dejado el ejemplo de un cumplimiento sin condiciones de la divina voluntad. Señor. No todo el que dice Señor. regla es la divina. y de las obligaciones que conlleva la propia vocación y estado. nuestra única esperanza. se santificarán más cada día si lo aceptan todo con fe. a la vez. el deseo humano se conjuga. sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Y esto quiere decir. al que debe conformar sus actos. se transfunde libremente en el deseo del Otro. sino una adhesión firme a su querer y a su Persona. Tu voluntad es mala. sino como lo quieres tú (Mt 26. Este es mi alcázar. Padre. y también el grado de unión con El. No quieras torcer la voluntad de Dios según la tuya. ocupaciones o circunstancias de su vida. y de aquello que lo instaura: su Pascua. He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! (Lc 12.8).36. en el deseo de Jesús. que procuramos identificar nuestra voluntad con la suya. la cima de toda santidad: “Todos los fieles cristianos. que imitaron fielmente a Jesús. hágase tu voluntad!: no lo que quiere éste o aquél. C) El deseo de Dios en san Juan . de las indicaciones. sino lo que tú quieres que haga. manténgase la regla para que se corrija lo malo. y colaboran con la divina voluntad. tu voluntad ha de corregirse según la Voluntad de Dios. y no torcerse la Voluntad de Dios según la tuya. comunional y filial. Es aquí donde se demuestra nuestro amor a Dios. Él es el nuevo Adán. sino corrige tu voluntad según la de Dios. y ser humildes. éste es mi báculo seguro”. expresa San Agustín. consejos y preceptos de nuestra Madre la Iglesia. que no sea como lo quiero yo. Sólo el humilde acepta gustosamente otro criterio distinto del suyo -el de Dios-.39. gracias al cual el fuego del Espíritu incendia el mundo: y el deseo de Jesús. y a través de todo eso. Lc 22. que si no agrada a los que no le aman.” . El espíritu de obediencia no cabe en un alma dominada por la soberbia. Así se expresaba San Juan Crisóstomo: “En toda ocasión yo digo: ¡Señor. No es la nuestra una adhesión más o menos superficial a una borrosa figura de Cristo. plenamente hombre y plenamente Dios. está llena de delicias para quien le ama”.49-50).42). que dirijas hacia tu Voluntad incluso nuestras voluntades rebeldes”. el principio de la humanidad nueva. con todas las resonancias emotivas que esto implica.

anterior al nuestro.recuerda oportunamente Benedicto XVI.10).y sigue amándonos primero. por eso. Tal anterioridad remite en dimensión metafísica y no sólo temporal a aquel tú me has amado antes de la creación del mundo que concluye la plegaria sacerdotal de Jesús (17. Por razón de este amor originario. nos hacemos acreedores a un mayor amor”. por tanto. “Tanto amó Dios al mundo. sin duda posible. también y sobre todo en el Evangelio de Juan. Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor. El amor de Dios no es sólo anterior al nuestro. raíz viva de nuestro amor a él y a los demás. sino suya. 19). No obstante. para llegar a ser una fuente así. precede y funda el desear humano: si tú conocieras el don de Dios… (Jn 4. 9-10). sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados (1 Jn 4. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios. porque somos amados. y de este ‘antes’ de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta”. A este respecto. nosotros podemos corresponder también con el amor. 37-38). . nosotros podemos corresponder también con el amor…El nos ama y nos hace ver y experimentar su amor. Y. La máxima expresión del amor que Dios es y del amor que Dios nos tiene. se llama Jesucristo. asentimiento. El don de Dios. Jesús vuelve explícita la relación de fondo que ha atravesado toda su vida: para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos (17. afirma el evangelista Juan (cf 1 Jn 4. porque él nos amó primero (1 Jn 4. Nosotros amamos. adhesión. sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados” (1 Jn 4. debe a su vez recibirlo como don. Es cierto -como nos dice el Señor. “La prueba de que Dios nos ama es que Cristo. nosotros amamos. Dios no nos impone un sentimiento que no podamos suscitar en nosotros mismos. por eso. nosotros fuimos constituidos como personas que desean: Nosotros amamos. sino que yo los he elegido (Jn 15. La Samaritana. al amar. la epifanía y la demostración definitiva de que Dios es amor y nos ama. La iniciativa no es nuestra. “En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él. y de este ‘antes’ de Dios. que le dio a su Hijo único” (Jn 3. una precedencia originaria de Dios respecto a cualquier movimiento nuestro hacia Él. que sólo en un segundo momento se vuelve acogida.19). en su encíclica “Deus caritas est” (25-I-06). ”). murió por nosotros” (Rom 5. recuerda san Bernardo. Y somos nosotros porque nos ama. 19). porque él fue el primero en amarnos” (1 Jn 4. Se da una anterioridad. puede nacer también en nosotros el amor como respuesta”. 8). Dios nos ama a nosotros porque somos nosotros. Y nos ama a nosotros “por nosotros mismos”. ya que su amor nos crea y nos recrea. El amor de Dios es. respuesta al don que nos constituye: En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios.26). recogiendo una espléndida lección de san Juan: “Podemos amar nosotros. porque somos amados”. siendo nosotros todavía pecadores. 16). de cuyo corazón traspasado brota el amor de Dios”. 1. El es la manifestación suprema. nos ha recordado Benedicto XVI: “Quien quiere dar amor. figura de todos los sedientos en busca de eternidad . “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero.24). “El nos ha amado primero. “Y puesto que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado (cf Rom 8.10). “El nos amó primero”.No me han elegido ustedes. sino causa y origen. En esta oración.que el hombre puede convertirse en fuente de la que manan ríos de agua viva (cf Jn 7. buscando sólo nuestro bien.16-19). 5). El concilio afirma que la persona humana es la única criatura terrestre “a la que Dios ama por razón de ella misma” (GS 24). él mismo ha de beber siempre de nuevo de la primaria y originaria fuente que es Jesucristo.

Cant 4. los que me beben sienten todavía sed (Sir 24. es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. respuesta de fe a la promesa gratuita de salvación (cf Jn 7. El que venga a mí. 13). podemos constatar que “la dulzura de las palabras de Dios” no ha hecho posible que la violencia sea desterrada de nuestros corazones.14).25.35). que mana para la vida eterna (4.21). 51. Hemos ya visto que la fuente del agua viva es Dios mismo (Jer 2. 17.13): de Dios la imagen pasa a la sabiduría (Bar 3. 10). continúa creciendo hasta el infinito: Los que me comen quedan aún con hambre de mí.3. Sólo cuando se da el encuentro con el “Agua viva”. no era una mujer “limpia y enamorada” cuando se acerca al pozo de Jacob. y la violencia con el don y la entrega de uno mismo. Así lo canta san Juan de la Cruz en la “Llama de Amor viva”. ¿Qué encontró la Samaritana en las palabras de Jesús? Según el pensamiento de san Juan de la Cruz. 24. Y les da el testimonio de su vida: me ha dicho todo lo que he hecho. “Y la Samaritana olvidó el agua y el cántaro por la dulzura de las palabras de Dios”.10). y el que crea en mí.. no tendrá nunca sed (6. 1. no tendrá hambre. 4. El ser samaritana era una barrera que le separaba de Jesús. se sacia la sed. Cuando las personas ponen su placer en otras cosas “no pueden gustar el espíritu y vida de ellas. 4. y quién es el que te dice: “Dame de beber”. Beber en la fuente de la sabiduría abre para siempre un deseo que. 13. Is 12. Jesús tiene sed. 28.7).13. Sir 15. 3. Nuestra oración de petición es paradójicamente una respuesta. El agua viva que salta hasta la vida eterna produjo en la Samaritana un gran fruto: se da en ella una auténtica conversión: no sólo reconoce y se arrepiente de su pecado. se sacia la sed. al mismo tiempo se convierte en apóstol: “Vengan a ver -dice a sus conciudadanos. En ella hay un nuevo entusiasmo. sin que. Era una mujer sedienta. que hizo dejar el agua y el cántaro a la Samaritana. tú le habrías pedido a él. su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. a quien anhela la sed del deseo. 1). es Él. y él te habría dado agua viva. Aquella mujer de Samaria. que se atrevió a reclamar con violencia a Jesús porque siendo judío le pedía de beber. sería “la dulzura”. CIgC 2560). La oración.15) y luego a la Torah y al Espíritu Santo. Sab 7. 4. El mundo todavía no ha gustado “la dulzura de las palabras de Dios”. para hacerse cisternas. 4. del interior de nuestras familias y del entorno de nuestra sociedad. quien suscita el deseo de la mujer (Si conocieras el don de Dios.En el diálogo de Jesús con la Samaritana se vuelve evidente cómo Él mismo es. antes les hacen sinsabor”. Así lo canta san Juan de la Cruz en la “Llama de Amor viva”. es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. En nuestros días. cisternas agrietadas” (Jr 2. La Samaritana es figura de todos los sedientos en busca de eternidad. . Todos necesitamos pedir el agua viva para saciar el hambre de eternidad. CIgC 2561). El agua viva. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él (San Agustín. Si profundizamos en esta dulzura de las palabras descubrimos el camino del amor. La maravilla de la oración se revela precisamente allí. Sólo cuando se da el encuentro con el “Agua viva”. “Tú le habrías rogado a él. y él te habría dado agua viva” (Jn 4. De diversis quaestionibus octoginta tribus 64. Za 12. Respuesta a la queja del Dios vivo: “A mí me dejaron. con su deseo (Dame de beber. Para olvidar “el agua y el cántaro” es preciso saborear “la dulzura de las palabras de Dios” y para escuchar “la dulzura de las palabras de Dios” hay que estar “limpios y enamorados”. que vence el mal con el bien.12. 10.a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿será éste el Mesías?” (Jn.30s. 10). en la medida en que alcanza a la fuente que lo sacia. “Y la Samaritana olvidó el agua y el cántaro por la dulzura de las palabras de Dios”. 29). sepámoslo o no. “Si conocieras el don de Dios” (Jn 4. 37-39. respuesta de amor a la sed del Hijo único (cf Jn 19. junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano. manantial de aguas vivas.

por ejemplo. Pidamos a Jesús lo mismo que pidió la Samaritana: agua viva. Cuando Jesús hace la misma llamada de atención. Esas -a veces. fácilmente.. 2. haciéndonos descubrir las exigencias más profundas de la verdad de hombres y mujeres pecadores. “Ojalá escuchemos en esta cuaresma su voz: no endurezcamos el corazón.piedras pesadas que ahogan u oprimen nuestros pulmones impidiéndonos respirar hondo. y nos explicaba cómo muchos de los movimientos y de las articulaciones del cuerpo humano. como por ejemplo. Esas piedras pesadas que nos impiden correr y nos impiden volar. poco a poco. nos cuestiona. de balde. El se da cuenta de que los hombres tienen ‘sed’. Jesús puesto en pie. como hizo con la Samaritana. necesitamos aprender.. El se da cuenta de los hombres tienen «necesidad de beber». los fue articulando. habían surgido en tan distintos momentos de la evolución de la humanidad. y a acudir a la escuela del Evangelio. recuerdo un catedrático de antropología que nos explicaba cómo se había dado la evolución del hombre. donde el Señor. calibramos como renuncias. 37-39). Y cuando nosotros nos ponemos a vivir. Jesús dice: “ven. 94 [951. el espíritu se desarrolla y lo que parecía imposible se hace posible. 37-38) “El último día de la fiesta. Lo que ocurre. el cuerpo. que casi todo está explicado. sin embargo. como dice la Escritura: de su seno correrán ríos de agua viva. ven y bebe”. a cambiar nuestra mentalidad. que venga y beba”. en la vida y desarrollo propio del hombre. En cualquier caso. “El que tenga sed y quiera beber que venga a Mí y que beba”. El Señor. el agua para la vida eterna. a tenor de las distintas necesidades que tenía el hombre. A veces a los ojos de los hombres se nos presentan muchas situaciones que. pensando en la obra de Dios en nuestras vidas. El encuentro con el Señor produce una profunda transformación de quienes no se cierran a Él.” (Sal. el más solemne.que la lleva a anunciar a los demás la verdad y la gracia que ha recibido: vengan a ver. necesitados de “agua viva”. Isaías añadirá: «El que tenga sed que venga y beba pan y leche de balde». cuando tuvo necesidad de acceder a los frutos de los árboles tuvo que levantar los brazos y. El que tenga sed venga a mí y beba (Jn 7. en verdad. sólo Jesús ha ofrecido y ofrece gratuitamente. aunque no entienden. Era un ejemplo que ponía muy simple para explicarlo. solamente dice: “El que tenga sed. gritó: El que tenga sed que venga a Mí y beba. ya se da por supuesto que es de balde. Y así. a purificar nuestra vida. explicaba cómo los movimientos de los brazos y la aparición en el brazo del codo. A lo largo y lo ancho de la tierra los hombres hacen las mil y una ofertas. ven. necesitados de reconocer nuestros pecados y del agua viva. Nunca el Señor pone menos condiciones y nunca el hombre ha podido recibir una oferta tan ventajosa. comienzan a experimentar la . El que crea en mí. En muchas ocasiones. Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en El” (Jn 7. se convierte en mensajera de Cristo y de su Evangelio de salvación. 8). es que para poder llegar donde está Jesús necesitamos soltar las piedras pesadas que llevamos sobre nuestras espaldas. apareció en el hombre cuando tuvo que buscar resolver ciertas necesidades. no hace falta recordarlo. Y El se da cuenta de que todo lo que ha predicado no ha caído en saco roto y que muchos de los que oyen. Está en un momento concreto de su de vida pública en el que ya hay mucha doctrina enseñada. Hoy a nosotros se nos invita a beber de esta agua viva de la verdad.

Bueno. Cuarto: voy a buscarlo.el alma al mundo.y devolvió –después. veintiún siglos después. que salga. Ahí comenzó la obra del Espíritu. evidentemente el primer paso es que se de cuenta que tiene sed. Y que es verdad que esa sed cuesta mucho de sobrellevar muchas veces. Y resulta que. Para que el mundo pudiera beber.necesidad de algo diferente en su vida. a cada uno de nosotros. 3). Tercero que ese alguien puede ser Jesús. Lo que nosotros necesitamos Dios nos lo da por su Espíritu. aunque no sean conscientes de lo que buscan. No lo saben porque no conocen. algo diferente hoy. En el inicio de su trayectoria el Espíritu fecundó el seno de María para que pudiera nacer el Salvador. porque el mundo tenía sed y no sabía cómo saciarla. también nosotros necesitamos algo diferente en nuestras vidas. El mundo también tiene sed –al igual que cada hombre. Y ahí. después añade “de su seno correrán ríos de agua viva”. Algo así como lo que le pasó a María Egipciaca: Quería entrar en la iglesia de El Santo Sepulcro y algo le impedía cruzar el umbral de la puerta. pero no habían descubierto que la Ley les daba la vida. Y derramó su Espíritu en la Madre de Dios. Dios comenzó. Jesús envió su Espíritu que “los llevará a la edad completa” y terminará lo que yo he comenzado. Después. evoluciona. Y entonces miró la imagen de la Madre de Dios que estaba frente a ella . pero no saben qué les pasa. De cómo el Espíritu opera o actúa. lo podemos constatar no sólo en los Hechos de los Apóstoles. el segundo paso es reconocer que tengo sed y que nadie ni nada de mi entorno me lo puede saciar. que nuestra vida es más hermosa de lo que estoy viviendo. Tenían la ley de Moisés. Ya Jesús decía: “el que tenga sed que venga y que beba”. que no esté en lo que está. solo Dios la puede saciar. Pasaba ya en tiempos de Jesús y pasa en nosotros hoy.pero todavía no se han dado cuenta de que el remedio es beber. porque el Espíritu del Señor es el que lleva a cabo su obra. o en las profecías del Antiguo Testamento. El Señor primero nos dice: «que venga». Lo decía referido al Espíritu que iba a mandar sobre sus discípulos. pero debo aceptar que tiene que haber alguien que me la puede saciar. de sus historias. que puedo aspirar a más. ¿por qué no? El dice que es El. pero no sabía qué era. Se dan cuenta de que algo les pasa. necesitamos reconocer que nos lo está diciendo a nosotros. el que termina la obra de Dios en nosotros. Muchas veces necesitamos descubrir que no nos sentimos bien. y les enseñará lo que yo no he tenido tiempo todavía de enseñar. Nos hace falta darnos cuenta que eso que nos ocurre es que tenemos sed y que eso que nos ocurre se salva yendo a beber: “que venga y beba”. tenía “sed de Dios. y la habían convertido en unos ritos y en unas leyes sin espíritu. como ve que tenemos sed. El Espíritu fue el que puso –primero. Que la oportunidad de vivir es más grande de lo que estoy viviendo. para nuestra vida de hoy. Nuestra vida cambia. La modificación que necesitamos en nuestra estructura. nos dice: Tienen sed “el que tenga sed que venga y beba”. saciaba su sed. no sepan lo que buscan. de sus flaquezas. que se desplace de donde él está a donde yo estoy. te das cuenta que quieres y no puedes. Para que los hombres pudieran saciar su sed. dio inicio a esa larga cadena que lleva a calmar nuestra propia sed. Pero buscan a Dios. el Señor nos la concede por el Espíritu. al llegar a ese momento. que salga de sus enredos. Quería entrar y todo el mundo entraba menos ella. Y ¿por qué no puede ser El? Si El lo ha dicho y El dice la verdad. Nuestras necesidades no son las mismas y el Señor nos las descubre y. llevándola a cabo hasta el final. y no saben de la oportunidad. tras su resurrección. del Dios vivo” (Sal 42. Es decir. Necesitamos darnos cuenta que esa sed que tenemos. Para ello. Pero primero necesitamos saber que tenemos sed. y el Señor salió a su encuentro. Y que cuando Jesús dice: “que venga y que beba”. que venga. Hay muchos hombres que buscan algo y no saben qué buscan. sino también lo encontramos con una claridad meridiana en la Anunciación. Al igual que ellos. María buscaba al Señor.

y le dijo: “haré lo que tú digas. lo más triste del caso –quizás. Tú puedes esculpir lo que falta de tu estatua. pues el escultor –en nuestro ejemplo. Lo intentas y fallas o ni tan siquiera comienzas. Donde suelen estar las piedras es en nuestro propio corazón. La Piedad no estaría donde está. saciar tu necesidad. A veces queremos hacer el camino pero. El es el único que te ha prometido: beber de balde. Pero lo que tú necesitas lo encontrarás en Jesús. Porque lo que tú necesitas. es una de las piedras más pesadas que tenemos. Nuestra forma de expresar. ni ninguno de los conceptos que para nuestro tiempo son importantes. “Quien venga a mí beberá. haré lo que Tú digas pero déjame entrar”. nuestras. Pero sin embargo sí te asegura que no tendrás más sed. para que tu cansancio no sea en balde (cfr. Y es que no hay que mirar hacia atrás. Tenemos el llamamiento a ser santos y felices. ¡mejor santo que bueno! La primera respuesta que te surge es: «lo intentaré»...para que tu trabajo no sea en balde. Evidentemente o no puede hacer más que intentarlo. Quizá pueda ser un pañuelo. Pero hay algo que no te deja avanzar.. tiranías y despotismos. Nuestro carácter. porque detrás no hay nada. no las hemos recibido de nadie. y no ves nada. verá correr ríos de agua viva”.nacer del espíritu”: “Vengan y beban”. “Es necesario nacer de nuevo -le dirá a Nicodemo. un reloj. Todo eso que configura el hombre interior. Hacen todo el esfuerzo de empujar para adelante. Por eso san Serafín de Sarov decía: “El objetivo de la vida cristiana es estar lleno del Espíritu Santo”. Pero el esfuerzo tiene estar dirigido a tallar la piedra (nuestro ser interior). las piedras nos bloquean. que te lleva siempre al mismo sitio. nos lo ofrece “de balde”. María Egipciaca no conocía la Biblia ni a Jesús. nuestra manera de pensar. Hay que seguir tallando.es que ninguna cosa merece tanta atención. por mucho que trabajes no lo vas a alcanzar. eso es lo que no me deja hacer eso que dice Jesús: «que venga».-dentro de El Santo Sepulcro. Sal 127). No te asegura ninguna vida fácil. Porque ¡hay tanto por tallar! Por eso muchos mueren en el intento y se mueren intentándolo una y otra vez. pero no puedes hacerlo. de ser. nuestra manera de actuar. Pero pertenecen a esa parte de la estatua que todavía no está tallada. Aplícate a lo tuyo -diríamos. sin embargo. Las mayores piedras son nuestras. Hemos de eliminar esos deseos que nos esclavizan y que nos impiden alcanzar las verdaderas aspiraciones y el fin verdadero de nuestra vida. a vivir como hijo de Dios realmente. . a veces. Si es verdad que esa cruz es de Jesús y El es el Hijo de Dios. pero no pueden porque no están edificando las cosas bien. Das un tirón y las piedras ¡te pesan tanto! Y miras hacia atrás. Pero sin embargo. En nosotros hay mucho por tallar todavía. María también había dicho en las Bodas de Caná: “Hagan lo que el les diga”. Cuando eso haces. Pero no sabemos qué es lo que nos bloquea. hay que seguir esculpiendo nuestras piedras. ya no seguiría tallando. pero en ese instante entró en la iglesia. Entonces sabrás existencialmente -valga la expresión.comienza la estatua por arriba y va descubriendo la belleza de la estatua a medida que la va tallando.. nuestro temperamento. nuestras exigencias y reivindicaciones. Si contemplas La Piedad de Miguel Ángel y ves la cara de la Virgen y dices: ¡es maravillosa! pero si no la hubiera terminado. y eso es lo que me dificulta el camino. Y cuando te dicen: ¡sé santo!. pero cada intento es un fracaso. Si el escultor se quedara con la belleza alcanzada en el rostro. Nosotros todo lo mercantilizamos pero el Señor no. y que es el Espíritu de Dios quien te lo puede satisfacer. para ir donde Jesús está. podrás llevar a cabo esta palabra de Jesús: «que venga». Tengo que darme cuenta de que a mi estatua aún le falta mucho por tallar. Y parafraseando el texto de Isaías: “Pan y leche de balde”. a medida que va bajando. Eso solamente El te lo asegura: que nunca más tendrás sed.que lo que necesitas es el Espíritu de Dios. nuestro carácter. pero lo que tú buscas lo tiene Dios para ti.

3. irá nuevamente al encuentro de los suyos. no es Jesús quien toma personalmente la iniciativa de llamar a los hombres a su seguimiento. si bien no aparezca ningún término que pertenece directamente al campo semántico del desear. Que alcancemos el objetivo de la vida cristiana: el Espíritu Santo.4. cuando Él mismo. En aquel momento la búsqueda del amado ya no será posible (cf.34-36.] siguieron a Jesús. invitando a Tomás a introducir sus manos en sus heridas gloriosas (20. vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día (Jn 1.. 6. se adelanta y les pregunta: “¿A quién buscan?”). Jesús se volvió. De balde. 13. a la orilla del Lago de Tiberíades (21.1-23). imponentemente de que El puede saciar nuestra sed. Es preciso ir a Jesús mientras es de día (cf. que subyace en la narración. que eres malo. Ellos le respondieron: “Rabbí – que quiere decir. fuertemente. 9. como hará todavía por tres veces en la noche de la traición (18. El Señor nos ofrece la vida para que nosotros la vivamos. El tema atraviesa todo el evangelio de Juan: de 6. ‘Maestro’ – ¿dónde vives?”. reflexionando sobre su propia vocación. con las puertas cerradas (20.27 Juan el Bautista. en su Cuerpo glorioso: entrando donde estaban ellos. y vigilemos y amemos. Pero se renovará después de la resurrección: la carrera de Pedro y Juan al sepulcro vacío. En el encuentro con Nicodemo. al llegar a beber. El sacia nuestra necesidad para que vivamos llenos del Espíritu Santo. que sabía todo lo que le iba a suceder. Es menester que vayas. la mañana de Pascua. Darnos cuenta de que El quiere cambiar nuestra realidad. ¿por qué lloras.44 – y en este don inicial (la imagen de Dios plasmada en el hombre.27-29). La dinámica se invierte después de la Pascua. que vengas -por utilizar el verbo que utiliza Jesús. La búsqueda se torna comunión de vida. Que El puede cambiar nuestra realidad. El don de Dios suscita el deseo – Nadie puede venir a mí. Dios no nos anula. Notemos que.33). esperando a sus discípulos después de la pesca nocturna.4-5) antes de que sobrevenga la noche – de su Pascua de muerte y resurrección – cuando ninguno puede trabajar más. por su total y gratuita iniciativa.5 (Jesús vio una gran multitud que venía hacia Él) a 12.19-23. sino que a cuantos acuden a Él. y al ver que le seguían les dice: “¿Qué buscan?”. es una representación realista-simbólica del mismo movimiento. y cuidemos. . que a su palabra “He ahí el Cordero de Dios” [. queremos ver a Jesús “) hasta 20. Estos se dirigieron […] y rogaron: “Señor.15 (Mujer. a quién buscas?).que vengas ¡y bebas! Es decir. según estos textos. principio del dinamismo existencial hacia Él) la búsqueda personal y activa de Dios encuentra su propio fundamento. diría Santo Tomás. Porque Dios sacia tu sed de todas maneras.36-39). pronunciaba una palabra central para nuestro asunto: Nadie puede recibir nada si no se le ha dado del cielo. si el Padre que me ha enviado no lo atrae. 7. 8. Son muchos los ejemplos que en el cuarto evangelio atestiguan la búsqueda de Jesús: ante todo los discípulos de Juan el Bautista..Y si piensas que no eres bueno. te darás cuenta de que a pesar de ello. La búsqueda de Jesús En Jn 3. Fueron. pues.7.21-22 (Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. Dios también sacia tu sed.21. para que vivamos llenos del Espíritu Santo.26). es también una elección por parte nuestra. es claramente perceptible la evocación implícita del anhelo antropológico de todo hombre. les dirige la pregunta que interpela profundamente su deseo: ¿Qué buscas? ¿A quién buscan?. un permanecer con Cristo. Les respondió: “Vengan y lo verán”.8: Jesús. Digámosle al Señor que abra los ojos de nuestro corazón para darnos cuenta así. vuelto más intenso aún por la tragedia de la muerte del Maestro y del anuncio de la desaparición de su cuerpo.

verá si mi doctrina es de Dios o hablo yo por mi cuenta (7. ¿Por qué quieren oírlo otra vez? ¿Es qué quieren también ustedes hacerse discípulos suyos? (9. Tratado sobre el “Padre Nuestro”. sino porque han comido de los panes y se han saciado. que invita a examinar una dimensión que hasta ahora no hemos considerado suficientemente: el deseo de cada uno se dirige hacia el objeto último del propio amor. Por esto los invita: Obrad. El don de Cristo. si el Hijo obedeció hasta hacer la voluntad del Padre. en el discurso del pan de vida. El desvío del deseo Para una profundización de la temática del desear auténtico o desviado.68 – induce a remontar ulteriormente hacia el autor mismo del don.27). conducirá a Pedro – al igual que a todos los discípulos – a renunciar a las propias aspiraciones humanas: “En verdad. o en el discurso del pan de vida. Tú solo tienes palabras de vida eterna. porque todo lo que hay en éste es concupiscencia de la carne. mas el que cumpliere la voluntad de Dios permanecerá para siempre. pero quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre. 4. Si alguno amare al mundo. Al respecto S.no viene del Padre. porque a éste es a quien el Padre. El haber recibido el don de Dios – cf. que es eterno. Tienen el mismo valor semántico las interrogaciones con las que Cristo busca hacer emerger el deseo profundo de sus interlocutores: recordemos la curación del paralítico de Betesda. sino por el alimento que permanece para vida eterna. y ambición de la vida. no hay en él amor del Padre.Es una vez más Jesús mismo quien guía al por qué que motiva la búsqueda que mueve hacia Él: en 6. tú mismo te ceñías. Los que queremos permanecer siempre. diciendo: No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. rectitud en los hechos. en verdad te digo: cuando eras joven. no por el alimento perecedero. en verdad les digo: ustedes me buscan. conduce a sus interlocutores a tomar conciencia de que en su persona se cumple el deseo existencial de ellos y queda saciada su hambre: En verdad. pero cuando llegues a viejo. Si alguien ama al mundo. a quien Jesús interpela: ¿Quieres curarte? (Jn 5. e ibas adonde querías.27). cumplimiento del propio ser de deseo. Emerge aquí el tema de la concupiscencia. y concupiscencia de los ojos. la concupiscencia de los ojos y la jactancia de las riquezas. y el mundo pa sará y su concupiscencia. sino del mundo.15-17: No amen al mundo ni lo que hay en el mundo. 6.24-27. Las disposiciones interiores de cada uno determinan la acogida o el rechazo del cumplimiento del deseo: Si alguno quiere cumplir su voluntad.18-19). ofrece algunas pistas interesantes el texto de 1 Jn 2.15-17). y no me han escuchado. como exhorta y enseña en una de sus epístolas Juan a cumplir la voluntad de Dios. ansia. que no viene del Padre. no porque han visto señales.6). Cipriano de Cartago. frente a la curación del ciego de nacimiento: Se lo he dicho ya. demasiado “duro” para ser entendido: ¿También ustedes quieren marcharse? (6. reserva en las palabras. firmeza en la fe. cuánto más debe obedecer el servidor para cumplir la voluntad de su señor. sino de la concupiscencia del mundo. Dicho esto. debemos hacer la voluntad de Dios. Dios. La voluntad de Dios es la que Cristo enseñó y cumplió: humildad en la conducta. La misma pregunta se dirige a los judíos incrédulos. como Dios permanece eternamente (1 lo 2. extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras”. allí donde se sitúa el propio auténtico bien. ha marcado con su sello (6. dice: “Por lo cual. 14 – 17. Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios.67). el amor del Padre no está en él. El mundo y sus concupiscencias pasan. el que os dará el Hijo del hombre. añadió: “Sígueme” (21. Puesto que todo lo que hay en el mundo -la concupiscencia de la carne.17). misericordia en las .

guardar paz con los hermanos. amarle porque es Padre. que trata de desanimarnos y de sembrar la confusión.. Pero el Señor vino en persona para liberar y vigorizar al hombre. al mismo tiempo. por tanto. La concupiscencia de la carne indica el ansia desordenada hacia aquello que es contrario a Dios (carne indica para Juan. que es el diablo. si otro viene en su propio nombre. Vemos también aquí un ulterior ejemplo de cómo la raíz del desear desviado es reconducida.obras. amar a Dios de todo corazón. la orientación del deseo determina las elecciones existenciales de cada uno. En los escritos de san Juan los estudiosos descubren la presencia de un neto dualismo: la luz es incompatible con las tinieblas. para otros. dice Jesús. el hombre debe combatir sin descanso para poder mantenerse unido al bien. pero también la concupiscencia de los ojos indica las pasiones de la codicia (cf.43-44). la confianza con que luchamos. orden en las costumbres. aquello que es intramundano. etc. busca su propia gloria). La presencia del diablo y de su acción explica la advertencia del Catecismo de la Iglesia católica: “La dramática condición del mundo que ‘yace’ todo él “bajo el poder del maligno” (1 Jn 5. hace que la vida del hombre sea una lucha: “Toda la historia humana se encuentra envuelta en una tremenda lucha contra el poder de las tinieblas. a una matriz última. y no me reciben. para el Padre. ¿Cómo pueden creer ustedes. porque tampoco él antepuso nada a nosotros. el boato y el fasto de un lujo ostentosamente mundano. es consciente de la acción del maligno. hasta el último día. con la ayuda de la gracia de Dios” (GS 37. Gen 2. renovándole interiormente” (GS 13). sin embargo. El Concilio Vaticano II cuando enseña que: “Toda la vida humana. temerle porque es Dios. entre la luz y las tinieblas. el brillar de las cosas que seducen la avidez de posesión).. y que durará. el mundo con el Padre. El mundo -como bien sabemos -designa para San Juan el lugar (o el ámbito) en el que se explica el poder del maligno y donde por tanto se manifiestan las tendencias desviadas y egoístas de los hombres. a ése le recibirán. el hombre se nota incapaz de domeñar con eficacia por sí solo los ataques del mal. no anteponer nada a Cristo. como dice el Señor. esto es cumplir el precepto de Dios. En el mismo sentido afirma 5. Esto es querer ser coherederos de Cristo. o para sí y para el mundo (cf. Inserto en esta batalla. A la desviación del deseo se pueden referir otros textos que en el Evangelio de Juan ilustran el querer torcido. entre el bien y el mal. 2. En este contexto de tensiones y de conflictos unidos a la condición de la naturaleza humana caída. Sin embargo. en los tormentos. que subyace a las elecciones del deseo. por ejemplo: ¿Por qué no reconocen mi lenguaje? Porque no pueden escuchar mi Palabra. Más todavía. Y la soberbia de la vida es para algunos la presunción surgida de una desmesurada confianza. 7. no se deja arrastrar por el miedo o por el pesimismo. se sitúa cualquier reflexión sobre el pecado personal. corruptible y terreno). Pero yo los conozco: no tienen en ustedes el amor de Dios. que aceptan gloria unos de otros. esto es cumplir la voluntad del Padre”. en la muerte. y no buscan la gloria que viene del único Dios? Una vez más. Yo he venido en nombre de mi Padre. la Iglesia está segura de la victoria final de Cristo y. La gloria no la recibo de los hombres. Pertenecer a uno o a otro se traduce en un estilo de vida inspirado por una diversa jerarquía de valores. la individual y la colectiva. “Tengan confianza . mostrar en las palabras la firmeza con la que le confesamos.17: quien habla por sí mismo. si se ventila su nombre y honor. abrazarse a su cruz con fortaleza y confianza. el apropiarse insaciable. unirse inseparablemente a su amor. apego a las propias riquezas o. 19). lucha que comenzó ya en el origen del mundo. se presenta como lucha. CIgC 409). en este sentido. y por cierto dramática. Ustedes son de su padre el diablo y quieren cumplir los deseos de su padre (8. la paciencia por la que somos coronados. no puede conseguir su unidad interior si no es al precio de grandes esfuerzos. no hacer ofensa a nadie y saber tolerar las que se le hacen.40-44: ustedes no quieren venir a mí para tener vida.

sino el rostro mismo de Dios. quiero que donde yo esté estén también conmigo. 23. el don de sí mismo a través del Hijo. manifestación de Dios (ha llegado la hora en la que será glorificado el Hijo del Hombre . Incluso allí donde Juan habla de la intencionalidad propia del Hijo de Dios. no es anulado.. y mi juicio es justo.50). sino que se identifica con el del Padre que lo inhabita: Como el Padre resucita a los muertos y les da la vida.-dice el Señor-. así también el Hijo da la vida a los que quiere [. 33). expresión importante.38-49). sostiene – su dinamismo vital. que se transparenta en su carne: he bajado del cielo. que es cualificada como gloria. donde contemplar no sólo la vocación del hombre plenamente íntegro. ¡para esto he llegado a esta hora! Padre. al cual la persona de Jesús adhiere de modo obediente. la que me has dado.. Cuando ha llegado esa hora (12. sino que lo resucite el último día. tenga vida eterna y que yo le resucite el último día (6. es también en Juan el ejemplo más iluminador del auténtico desear: su humanidad (el Verbo se hizo carne) es para nosotros punto de referencia. porque me has amado antes de la creación del mundo [. en la historia. de la lucha contra el maligno. aquello que busca Jesús es el deseo. para que contemplen mi gloria. que no pierda nada de lo que él me ha dado. Jesucristo. Jesús se somete a una hora que es descrita como otra respecto a la tendencia innata de lo humano. pero no la única. sino que es la aspiración que mueve al Hijo. nutre. Y esta es la voluntad del que me ha enviado. por ende. No se trata en primera instancia de un empeño moral o voluntarista ( ¡debes!). no para hacer mi voluntad.. espejo. aquello que anima en la raíz su intencionalidad.26).] Como el Padre tiene vida en sí mismo. En otros lugares emerge más claramente la connotación de mandato objetivo.24. sino la voluntad del que me ha enviado. sino aquello que engendra – alimenta. El deseo del Padre. descubrimos su plena consonancia con el deseo del Padre: Padre.23). sino la voluntad del que me ha enviado (5. Ahora mi alma está turbada. A través de una profundísima penetración en la interioridad de Cristo (como en los Evangelios sinópticos del episodio de Getsemaní). la voluntad del Padre: Yo no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo.26). 27-28). Su deseo. para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos (17. yo he vencido al mundo” (Jn 8. El deseo del Padre. así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo (5. . 27). glorifica tu nombre. Este pleno consentimiento interior emerge a su plena luz en el evento pascual.. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él. Yo no busco mi gloria (8.34). los que tú me has dado. glorifica tu Nombre (12. En este marco encuentran su justo lugar los exorcismos. 5. no sólo nos es revelado en el Hijo. en el misterio de salvación – es la vida eterna de los hombres: es decir. El deseo que mueve al Padre – en la creación. líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! Padre. Por tanto.50).21. porque no busco mi voluntad.30). también Juan evidencia la libre adhesión de Jesús a la voluntad del Padre. que se nos revela en su Hijo Jesús Como ya se vio el deseo del Hijo de Dios.] Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer. él explícitamente revela su determinación (¡para esto he llegado a esta hora!. Y ¿que voy a decir? ¡Padre. paradigma.27-28). él no es solamente aquello que motiva sino aquello que sacia el anhelo existencial de Jesús: Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra (4. sin embargo. pero una vez más es preciso destacar el contenido: yo sé que su mandato es vida eterna (12. no sin una turbación interior.

vínculo recíproco de comunión. es Padre en la misma vida divina: Padre amante que engendra al Hijo amado y da origen con Él al Espíritu Santo. nos dijo (Audiencia del miércoles 10 de marzo de 1999). el apóstol san Juan nos ofrece una clave. junto a Ti” (Jn 17. 11. En virtud de su ser Amor. 10. Es un intercambio recíproco que encuentra su expresión plena en la gloria que Jesús obtiene del Padre en el misterio supremo de la muerte y la Resurrección. Jn 5. antes aún de la libre creación del mundo. Jn 1. La unidad de las tres personas es comunión de la única esencia divina. Jn 5. para ser tal también en el hombre y en el mundo. “La encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre eterno.. el que no tiene origen y del que brota la vida divina. o sea. es propia de Dios. es decir. 2. Mc 1. a la misteriosa existencia del Verbo ‘con’’ el Padre (cf. en lo que conocen de sí mismos (cf. Padre. Partiendo del Hijo. y que el Hijo es consubstancial al Padre. La capacidad de amar infinitamente. Rm 5.. En virtud de esta armonía en el ser y en el obrar. . Esta unión esencial con el Padre no sólo acompaña la actividad de Jesús. se manifiesta todo el esplendor de la gloria divina: la relación -preexistente. para que tu Hijo te glorifique a ti. y el Espíritu Santo. del que Cristo nos dio testimonio especialmente con su muerte en la Cruz. 254)». 10). glorifícame Tú.) Ahora. que está en el seno del Padre. Este vértice de la revelación indica que Dios es ágape. Jn 3. 18). 1). 262). que lo ha engendrado en la eternidad. 18. 8). sino que determina todo su ser. Mt 3. Catecismo de la Iglesia católica. Juan Pablo II. Él lo ha contado” (Jn 1. Lc 3. se haga a sí mismo igual a Dios (cf. después de que Él mismo se la ha dado al Padre durante su vida terrena: “Padre. 17. sino en cuanto reciben del Padre toda la vida divina. la fe cristiana comprende la igualdad de las tres personas divinas: el Hijo y el Espíritu son iguales al Padre. 10). El evangelista san Juan la remonta a su raíz trinitaria. 1. El evangelista San Juan pone de relieve que los jefes religiosos del pueblo reaccionan precisamente ante esta pretensión. cuando proclama en la primera carta: “Dios es amor” (1 Jn 4. 22). por tanto. como si fueran tres dioses. 33. pero en el dinamismo de relaciones recíprocas que tienen en el Padre su fuente y su fundamento. se revela el amor infinito del Padre al mundo (cf. la Persona-Amor. el que procede” (Concilio lateranense IV: DenzingerSchönmetzer. La “predilección» de que goza Cristo es proclamada en su bautismo. n. 15). El Padre es el que en la vida trinitaria constituye el principio absoluto. han profundizado el misterio de la ‘paternidad’ de Dios. 16. el Hijo. el que es engendrado. En el sacrificio de Cristo. Basándose en esto.. que “Existe una reciprocidad entre el Padre y el Hijo. (. De este misterio. no como principios autónomos. o sea. al no tolerar que llame a Dios su propio Padre y. entregándose sin reservas y sin medida.4 s). 19. “El Padre es el que engendra. Jn 10. subsistente. 804).) Yo te he glorificado en la tierra. según la narración de los evangelios sinópticos (cf. Él. distinguiéndose de Él y recíprocamente sólo en la diversidad de las relaciones (cf. 19. ha llegado la hora. glorifica a tu Hijo. Jesús revela al Padre: “A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único.. n. la reflexión del Nuevo Testamento. que supera infinitamente nuestra inteligencia. Jn 14. en lo que hacen (cf. 8). 7). don gratuito y total de sí.En la Pascua de Jesús. (. que es en Él y con Él el mismo y único Dios” (Catecismo de la Iglesia católica.de confianza total y recíproca entre Padre e Hijo. en lo que son (cf. 10. permanente. tanto con sus palabras como con sus obras. 38) y en lo que poseen: “Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío” (Jn 17. y después la teología enraizada en ella.

CAPÍTULO SEGUNDO EL DESEO DE DIOS EN EL SANTOS PADRES .

San Agustín piensa que “Con objeto de mantener vivo este deseo de Dios. debemos. Vita Augustini. acabe por extinguirse del todo”. en el camino privilegiado para encontrarse con la Fuente del amor. una tendencia a la plena asimilación. criatura intelectual. symb. 10. (S. cómo la necesidad de purificación se fue convirtiendo progresivamente en una necesidad más imperiosa para el santo obispo de Hipona que al final de sus días pidió que le transcribieran con letra grande los salmos penitenciales “y pidió que colgaran las hojas contra la pared. que se le presenta como la Fuente del amor misericordioso. La estrecha relación entre deseo y oración se expresa de modo muy hermoso en una de sus cartas más conocidas. al no renovar con frecuencia el fervor. el único que lo puede satisfacer:  Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices. El deseo insaciable se convirtió. y amonestarnos a nosotros mismos con la oración vocal. conf.29). como fuente de todos los deseos. en ciertos momentos. Este deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia El. eccl. El bien sumo para el hombre. 25. (Carta 130.La persona. 25). y lloraba sin interrupción lágrimas calientes” (POSIDIO. 54). de manera que desde la cama en su enfermedad los podía ver y leer. 1.  ¿Cómo es. Señor. de este modo. apartar nuestra mente de las preocupaciones y quehaceres que de algún modo nos distraen de él. haz que te busque para que viva mi alma. para Santo Tomás el fundamento del deseo natural de ver a Dios. y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada. en el ser creado. 4). y por tanto la acogida del Otro: de esto nace el movimiento de la búsqueda activa del deseo. (Santo Tomás de Aquino. 2). dice que “Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad. Dios mío. y el corazón inquieto e insaciable de Agustín ha penetrado en la vía de un amor más grande que su corazón. en el orden del obrar. Agustín. de este modo. 1)”. La sed de Cristo se ha encontrado con la sed de Agustín. el objeto al cual tiende su deseo natural es el conocimiento de Dios. 20. y. busco la vida feliz. El impulso del deseo lo conduce hasta el umbral del don gratuito de la visión beatífica (intelligere Deum est finis omnis intellectualis substantiae. q.como imagen de Dios es. dice Santo Tomás. la concepción del hombre -sobre todo en su inteligencia y espiritualidad. La semejanza no es solamente el signo. Agustín. Dice así: “Puede resultar extraño que nos exhorte a orar aquel que conoce nuestras necesidades antes de que se las expongamos. que yo te busco? Porque al buscarte. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti. 31. 2 c: amor praecedit desiderium. IV. Summa contra gentiles. A nivel filosófico. Summa contra gentiles. y lo vemos en la Escritura. En la raíz del amor se halla un don. de la causa primera (agens agit simile sibi). El deseo -dice Santo Tomás.  Sólo Dios sacia. si no comprendemos que nuestro . mor. (S. El papel que en su existencia juega el deseo es verdaderamente central porque le ha conducido hasta Cristo. sino que implica. está estructuralmente orientada hacia el bien. que lo atrae a una plenitud siempre más grande (I-IIae. Agustín ha sido un buscador infatigable de la verdad del hombre y de la verdad de Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica en el 1718. en consecuencia. a Proba). a. en cuanto. Se comprende muy bien. S. 3.nace en el corazón del hombre porque de algún modo él ya ha recibido el don del amor de Dios. La sed del corazón de Agustín solamente se sacia en el Corazón de Cristo. III. no vaya a ocurrir que nuestro deseo comience a entibiarse y llegase a quedar totalmente frío.

la vida eterna como felicidad suma no es solamente aquella que se alcanza sino también. o la muerte en sus diversos niveles. ni la memoria intelectiva. En los que han experimentado situaciones humanas que podemos llamar pecaminosas o alocadas. que fue cercenada en otros más recientes en entendimiento y voluntad. la ciencia. la expresión de una mentira imposible de superar. sino que pretende que. CSEL 44. mejor aún de la persona constituida por el actus essendi propia en el Ser eterno de Dios. La vida verdadera es aquella que es a la vez eterna y feliz. Se trata. Una de las experiencias humanas más fuertes es comprobar que las realidades humanas o terrestres no llenan el corazón humano. o un fracaso. para que así nos hagamos más capaces de recibir los dones que nos prepara. la vida que no podemos perder. Es útil utilizar la mirada crítica ante las fotos o filmaciones de los asistentes a antros y frivolidades. Hemos dicho que. para que lográramos la vida dichosa. las virtudes. ni la inteligencia humana. más firmemente esperamos y más ardientemente deseamos este don. de la Verdad. quizá muy pasadas de inmoralidad. la misma Vida verdadera y dichosa nos enseñó a orar. ni la necesidad de amar y ser amado. 57). el deseo. La decepción a la corta y a la larga es claramente frustrante. El vital San Agustín empieza sus Confesiones con una insuperable frase: “Nos hiciste. con Aristóteles que no pueden hacerlo. más bien. Recibiremos si extendemos nuestro deseo tanto como podamos. o un dolor inesperado. más capaces somos de recibirlo” (S. El deseo de Dios es una característica del hombre de todos los tiempos. Agustín no es otro que la vida dichosa (beata vita) que es la vida eterna. con la fuerza clásica de la esperanza que mueve a la acción más allá de la espera pasiva. y. y concluye. el honor. El don al que se refiere S. Santo Tomás. en efecto. y sobre todo. que suelen tener un aire falso. de pensar en la participación del alma creada. Su rostro es una máscara. aunque se finjan carcajadas locas o se usen medios ratifícales para animarse o drogarse legalmente o no. Señor. la fama. es más íntimo a nosotros que nosotros mismos por decirlo de un modo audaz siguiendo a San Agustín. a la filiación divina. a su vez del neoplatonismo que tan bien conocía. La meta a la que aspira el hombre es la vida . de este modo cuanto más fielmente creemos. un rictus de amargura difícil de borrar. Carta 130 a Proba. Traducido esto en la vida normal del ser humano se traduce en un deseo del Bien. pues Él ciertamente no puede desconocerlos. para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. la decepción es grande sobre todo cuando experimentan lo efímero de ellas. al cual se está conectado en lo más íntimo de modo que Dios es intimior intimo meo. como algo gratuito que se hace natural desde el comienzo. que el hombre tiene un “deseo natural” de Dios. Sus dones. de la Belleza del Dios vivo. No se trata en ámbito cristiano de defender una preexistencia de las almas a la concepción. La esperanza adopta el matiz de deseo que puede ser más o menos ardiente. En efecto. por la oración. que la toma.Dios y Señor no pretende que le descubramos nuestros deseos. En cuanto hombre creado sólo puede aspirar a lo que puede alcanzar su propia naturaleza. la cual nos ha de venir del único que la puede dar. Pero en cuanto hombre histórico ha sido elevado a la vida de la gracia. aquella que se recibe. Por eso nos dice: Ensanchaos. Esa memoria no es la memoria sensitiva. sino una memoria trascendental tomada de la tradición de San Agustín. se acreciente nuestra capacidad de desear. el poder pueden saciar el corazón humano. y nuestra capacidad de recibir es pequeña e insignificante. Santo Tomás tiene un estudio muy clarificador sobre si los placeres.. una carencia de amor verdadero. También se puede llamar nostalgia de algo que se sabe mejor y se puede alcanzar de un modo indeterminado. enseña. El alma es creada por Dios en el momento de la concepción. Se puede recordar a este respecto la breve descripción del hombre que hacían muchos antiguos catecismos: el hombre se compone de memoria. no os unzáis al mismo yugo con los infieles. De modo que Dios mismo es el objeto de su deseo que llega a ser natural por don y gracia. entendimiento y voluntad. AGUSTÍN. son muy grandes. De este modo..

Como este deseo natural no puede ser vano. son sociedades signadas por el materialismo. emociones y placeres. cada vez más intensas. Dios. 2). El mundo. Nos hiciste. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti’ [San Agustín]. 1).. Yendo tras esos ídolos ciertamente se experimentan intensos gozos. quiere para ti tu máximo bien. de dinero. de verdad. Esta célebre afirmación. y a veces también el reconocimiento de la suma divinidad e incluso del Padre” (Nostra Aetate.. Dios mío. Así. ‘Sólo Dios sacia’ [Santo Tomás de Aquino]” (Catecismo. será feliz aquel que pueda gozar de salud. de bienes. ¡Para eso te ha creado! Y te ha creado libre para que haciendo un recto uso de tu libertad puedas elegir bien y así participar ya ahora y luego de tu muerte por toda la eternidad de su misma vida y felicidad. que te ha creado. de unidad. ‘¿Cómo es. la filiación y la espiración pasiva. éxito y reconocimiento. “Ya desde la antigüedad -dijo el Concilio. tu vida. de fama. conforme a la experiencia de San Agustín: “Nos hiciste. Señor. según los criterios del mundo. su objeto ha de existir realmente. el único que lo puede satisfacer: ‘Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices. haz que te busque para que viva mi alma. Las sociedades en las que vivimos. el consumismo. de poder. con la que comienzan las Confesiones de san Agustín. en la paternidad. y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada’ [San Agustín]. de placeres sin restricción o límite moral. de belleza. Existe. de plenitud. 1718).) es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia El. para ti. tu felicidad. proporcionado a los deseos del corazón del hombre. alternativas a la felicidad que Dios ofrece al ser humano. alcanzar la “corriente Trinitaria de amor” . de bondad. en un descanso que es actividad del que tiene "vida eterna" ya superado el tiempo de prueba. pero que al estar marcados por la fugacidad se parecen a lindas burbujas de jabón: nos fascinan por sus cambiantes colores pero de pronto estallan y desaparecen para no dejar sino un enorme vacío y tristeza. en la comunión divina de su amor. el hombre desea naturalmente la felicidad. ¡Qué vacíos nos . Dios. sociedades en las que se impone cada vez más el relativismo moral. y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti" (Confesiones. 1. para ti. llena todas las aspiraciones humanas de amor.y hasta el momento actual. busco la vida feliz. para nunca jamás salir de un círculo vicioso que hunde cada vez más en el abismo del sinsentido y de la desesperanza a quien se deja esclavizar por su dinamismo. trae sobre sí mismo su propia maldición. que yo te busco? Porque al buscarte. I. 1. el hedonismo. sociedades de raíces cristianas aunque cada vez más enemigas de Cristo y de su Iglesia. En efecto. ¿No consiste en esto la felicidad de todo ser humano: poder amar y ser amado sin límites ni medida? Es en la comunión con Dios y con todos los santos como este anhelo profundamente inscrito en el corazón humano será plenamente saciado. que es el bien infinito. se encuentra en los diferentes pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que está presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana. expresa eficazmente la necesidad insuprimible que impulsa al hombre a buscar el rostro de Dios. por tanto. ofrecen seductoras propuestas de felicidad. Señor. cuando opta por apartar a Dios del camino para erigirse a sí mismo como dios. “Deseo natural” del hombre hacia Dios Sólo Dios puede colmar el corazón que nos ha dado: “[El] deseo natural de felicidad (. vacío que buscará llenarse con más experiencias similares. tres aspectos de amor eterno hasta llegar a la comunión con Dios que sacia sin saciar.íntima de Dios. de eternidad. introducirse en las relaciones divinas entre las tres Personas Divinas. Es una experiencia atestiguada por las diversas tradiciones religiosas. y nuestro corazón está inquieto mientras no descanse en ti”. Señor. bien infinito.

descubrimos, luego de alcanzar todo aquello que el mundo ofrece y promete que nos hará “grandes”, que nos llevará a sentirnos “como dioses”! Dios conoce bien el camino que debes recorrer para alcanzar tu felicidad. Por el amor que te tiene, Dios envió a su propio Hijo para mostrarte en Él el Camino que has de recorrer para alcanzar tu felicidad. El Señor Jesús, que te conoce mejor que tú mismo, que tú misma, sabe bien de ese anhelo que palpita intensamente en lo profundo de tu ser. Él ha venido justamente a responder a esa ansia de felicidad y te ofrece también a ti esa “agua viva” (Jn 4,10) que apagará tu sed de infinito, regalándote una felicidad que nada ni nadie podrá arrebatarte jamás (ver Jn 16,22). Él mismo es “el Camino, la Verdad y la Vida” ( Jn 14,6): Camino y Verdad sobre ti mismo que te conducirá a tu plena realización, a la felicidad y gozo que tanto buscas y anhelas. Por medio de Él el Padre te irá mostrando el Plan que Él tiene para ti, es decir, el camino que recorrido con fidelidad te llevará a la plena felicidad, a la bienaventuranza total. Ahora vayamos a la doctrina de los Padres de la Iglesia: San Basilio: «No puede llamarse bienaventurado a todo el que es afligido por la pobreza, sino solamente al que prefiere el precepto de Jesucristo a las riquezas mundanas. Hay muchos pobres de bienes, pero que son muy avaros por el afecto; a éstos no los salva la pobreza, pero los condena su deseo. Ninguna cosa que no sea voluntaria aprovecha para la salvación, por la sencilla razón de que toda virtud está basada en el libre albedrío. Es bienaventurado el pobre que imita a Jesucristo, quien quiso sufrir la pobreza por nuestro bien; porque el mismo Señor todo lo hacía para manifestarse como nuestro modelo y podernos conducir a la eterna salvación.» San Cirilo: «Sigue a la pobreza, no sólo la falta de las cosas deleitables, sino también la depresión del semblante por la tristeza. Por lo que sigue: “Bienaventurados los que lloráis”. Considera como bienaventurados, no precisamente a los que derraman lágrimas —porque esto es propio de todos, tanto fieles como infieles, cuando experimentan alguna contrariedad— sino solamente a aquellos que hacen una vida mortificada, se preservan de los vicios y de las afecciones carnales.» San Beda: «Es bienaventurado el que por las riquezas de la herencia celestial, por el pan de la vida eterna, por la esperanza de las alegrías celestiales, desea sufrir el llanto, el hambre y la pobreza, y aun mucho más bienaventurado aquel que no teme guardar estas virtudes en medio de la adversidad. Por ello sigue: “Seréis bienaventurados, cuando os aborreciesen los hombres”. Aun cuando aborrezcan los hombres con un corazón malvado, no pueden hacer daño al que es amado por Cristo. Prosigue: “Y cuando os apartaren de sí, apartarán también al Hijo del hombre”. Porque Él resucita para sí a los que mueren con Él, y les hace descansar en la eterna bienaventuranza. Prosigue: “Y cuando desecharen vuestro nombre como malo”. En esto se refiere al nombre de cristiano, que fue tan ultrajado por los judíos y por los gentiles, cuantas veces se acordaron de Él, y también fue despreciado por los hombres, sin que para ello hubiese otro motivo que el odio que tenían al Hijo de Dios, a saber, porque los fieles quisieron tomar su nombre de Cristo. Luego enseña que habrán de ser perseguidos por los hombres, pero que serán bienaventurados, como más que hombres. De aquí prosigue: “Gozaos en aquel día y regocijaos: porque vuestro galardón grande es en el Cielo.”» San Beda: «Los que dicen la verdad son ordinariamente perseguidos; no obstante, los antiguos profetas no dejaban de predicar la verdad por temor a la persecución.» San Ambrosio: «Aun cuando en la abundancia de las riquezas hay muchos alicientes para pecar, también hay muchos medios para practicar la virtud. Aunque la virtud no necesita opulencia, y la largueza del pobre es más laudable que la liberalidad del rico, sin embargo la autoridad de la sentencia celeste no condena a los que tienen riquezas, sino a los que no saben usar de ellas. Porque así como el pobre es tanto más laudable cuanto más pronto es el afecto con que da, así es tanto más culpable el rico que tarda en dar gracias a Dios por lo que ha recibido, y se reserva sin utilidad la fortuna que le ha sido dada para el uso de todos. Luego no es la fortuna,

sino el afecto a la fortuna, el que es criminal; y aunque no hay mayor tormento que amontonar con inquietud lo que ha de aprovechar a los herederos, sin embargo, como los deseos de amontonar de la avaricia se alimentan de cierta complacencia, los que tienen el consuelo de la vida presente pierden el premio eterno.» San Beda: «Si son bienaventurados aquellos que tienen hambre de obras justas, deben por el contrario considerarse como desgraciados aquellos que, satisfaciendo todos sus deseos, no padecen hambre del verdadero bien.»

2. La vida íntima Dios en el hombre Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo. S. Ireneo de Lyon habla en varias ocasiones de esta pedagogía divina bajo la imagen de un mutuo acostumbrarse entre Dios y el hombre: “El Verbo de Dios ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a Dios a habitar en el hombre, según la voluntad del Padre” (haer. 3,20, 2; cf. por ejemplo 17,1; 4, 12, 4; 21, 3). La vida del cristiano es una cierta participación de la vida de Cristo, el mismo Señor lo ilustra usando la alegoría de la vid y los sarmientos (Jn.15, 4-5). Esto no es sólo una imagen, sino que es una realidad, cada cristiano en la medida en que se une y alimenta de la vida de Cristo, puede llegar a decir: “Ya no soy yo quién vive es Cristo quién vive en Mí” (Gál. 2,20). Cristo mismo nos enseña también que somos Hijos de Dios, porque hemos recibido el Espíritu Santo (Rom.8, 14), así que somos convertidos en hijos adoptivos de Dios y asimilados al hijo de Dios por la presencia en nosotros del Espíritu Santo que es el mismo Espíritu de Cristo. Esta doctrina la podemos profundizar en olas hermosas y profundas sentencias de los santos Padre: "El Verbo se encarnó para hacernos 'partícipes de la naturaleza divina'(2 P 1, 4): 'Porque tal es la razón por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: para que el hombre, al entrar en comunión con el Verbo y al recibir así la filiación divina, se convirtiera en hijo de Dios'(S. Ireneo, Haer., 3, 19, 1). 'Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios'(S. Atanasio, Inc., 54, 3). “El Hijo Unigénito de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres') (Santo Tomás de A., opusc 57 in festo Corp. Chr., 1)” ( CIgC 460) Con el bautismo recibimos el Espíritu Santo, comienza un proceso de identificación con Cristo, esto nos lleva a un estado de Gracia, supone la presencia activa del Espíritu Santo, la Gracia siempre va acompañada de virtudes que perfeccionan nuestro obrar, de igual modo de los Dones y frutos del Espíritu Santo. La tradición cristiana ha mantenido siempre el principio de que el Espíritu Santo es principio vivificante, que el Espíritu Santo es el ‘alma’ de la Iglesia. Baste aquí citar a San Agustín que, en uno de sus discursos, afirma: “lo que nuestro espíritu, o sea, nuestra alma es con relación a nuestros miembros, eso mismo es el Espíritu Santo para los miembros de Cristo, es decir, para el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia” (Sermo 269, 2; PL 38, 1232). También es sugestivo un texto de la Suma Teológica, en la que Santo Tomás de Aquino, hablando de Cristo cabeza del cuerpo de la Iglesia, compara al Espíritu Santo con el corazón, porque “invisiblemente vivifica y unifica a la Iglesia”, como el corazón “ejerce un influjo interior en el cuerpo humano” (III, q. 8, a. l, ad 3). La Inhabitación es la presencia de las tres personas divinas en el alma del cristiano, ahora bien los textos revelados hacen notar que la inhabitación se expresa como una misión ad extra

del Espíritu Santo, en este sentido cabe la afirmación de San Agustín según el cual “la misión de una persona divina en la historia prolonga en el tiempo su procesión eterna” . Hay que considerar el papel de la Iglesia y de los sacramentos a los que está ligada la gracia que trae consigo la inhabitación. Por consiguiente, Dios nos ha hecho partícipes de la naturaleza divina (II Pe 1,4): nos ha divinizado por la gracia sobrenatural, adoptándonos como hijos en el Hijo. El hombre en gracia participa de la vida intratrinitaria del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque nuestra adopción como hijos de Dios sea una obra común a toda la Trinidad, se apropia al Padre como autor, al Hijo como a su ejemplar y al Espíritu Santo como quien imprime en nosotros la imagen del ejemplar. Dios nos ha hecho partícipes de la divinidad por la gracia santificante. “Dios se hizo hombre para hacer al hombre Dios” , dice San Agustín. Y, por la Encarnación del Verbo es vencido el diablo, es dignificada la humana naturaleza: “Reconoce, ¡oh cristiano!, tu dignidad, y, hecho partícipe de la divina naturaleza, no quieras volver a la vileza de tu antigua condición” (san León Magno); y nos libra de la presunción y de la soberbia al ver a anonadado; y nos borra el pecado con su sacrificio. Por la gracia, la Santísima Trinidad habita en el alma del justo. El Espíritu Santo va dando tono sobrenatural, divinizando, toda la vida del cristiano. La vida cristiana es trato y unión con la Santísima Trinidad: con el Padre, con el Hijo, con el Espíritu Santo, que Dios hará culminar en la gloria, donde participaremos plenamente en su misma vida de conocimiento y amor. Dice León XIII que “Dios, por medio de su gracia, está en el alma del justo en forma más íntima e inefable, como en su templo; y de ello se sigue aquel mutuo amor por el que el alma está íntimamente presente a Dios, y está en él más de lo que pueda suceder entre los amigos más queridos, y goza de él con la más regalada dulzura. Y esta admirable unión, que propiamente se llama inhabitación, y que sólo en al condición o estado, mas no en la esencia, se diferencia de la que constituye la felicidad en el cielo, aunque realmente se cumple por obra de toda la Trinidad, por la venida y morada de las tres divinas Personas en el alma amante de Dios Vendremos a él y haremos mansión en él (Jn 14,23), se atribuye al Espíritu Santo. Y es cierto que hasta entre los impíos aparecen vestigios del poder y sabiduría divinos; mas de la caridad, que es como una nota propia del Espíritu Santo, tan sólo el justo participa” (D-H, 3330b-3341). Jesucristo, perfecto Dios y perfecto Hombre, es Camino, Verdad y Vida (Jn 14,6). En cuanto Hombre es Camino para ir a Dios; es Verdad y Vida en cuanto Dios. También es Verdad y Vida por su Encarnación, ya que nos ha revelado el misterio insondable de la Trinidad y nos otorga su gracia. A Jesucristo vamos por Santa María, y también por San José: de la trinidad de la tierra a la Trinidad del Cielo. La operación propia y específica del Espíritu Santo ya en el seno de la santísima Trinidad es la comunión. “Puede decirse que en el Espíritu Santo la vida íntima de Dios uno y trino se hace enteramente don, intercambio del amor reciproco entre las Personas divinas, y que por el Espíritu Santo Dios ‘existe’ como don. El Espíritu Santo es, pues, la expresión personal de esta donación, de este ser-amor” (Dominum et Vivificantem, 10). La tercera Persona -leemos en san Agustín- es “la suma caridad que une a ambas Personas” (De Trin. 7, 3, 6). En efecto, el Padre engendra al Hijo, amándolo; el Hijo es engendrado por el Padre, dejándose amar y recibiendo de él la capacidad de amar; el Espíritu Santo es el amor que el Padre da con total gratuidad, y que el Hijo acoge con plena gratitud y lo da nuevamente al Padre. Los Santos Padres insistieron en la presencia de Dios Trino en el alma del justo; aunque a veces sólo refiriéndose a una de las personas. Ignacio de Antioquía gustaba en llamarse ‘Theóforos’, portador de Dios; o también ‘Cristóforos’, portador de Cristo. San Ireneo frecuentemente nos recuerda que el Hijo enviado por el Padre, nos revela al Padre en nuestro

Orar significa entrar en contacto con el deseo interior que se encuentra en nuestro corazón. Tu mí Dios. sin agua” (Sal. en este mundo terrenal. Si es un deseo persistente. San Agustín nos compara con peregrinos que cantan. Según San Agustín. es el deseo que ya en este mundo terrenal se une a Dios. Para San Agustín. si no quieres interrumpir tu oración.. El único camino para orar sin cesar es orar con el deseo. el hombre piadoso es aquel que anhela a Dios con todo su corazón. Toda palabra debe profundizar nuestro deseo de sentir a Dios.. Esto no se circunscribe solamente a las palabras de deseo de los salmos. No se trata de cantar cada palabra con devoción. que es el canto de un peregrino en camino hacia el ansiado templo: “¡Que amable es Tu morada. ya que este modo solo me concentraría en el sentido de las palabras. y con todo mi espíritu por la mañana te busco” (Is. 2) o el Salmo 84. 63. En definitiva.. 5. en pos de Ti languidecen mi carne. la oración no se limita solo estimular nuestro deseo de sentir a Dios. cada palabra cantada debería despertar y reforzar en mí el deseo de sentir a Dios. 26. sed de Ti tiene mi alma.interior. Para alejarlo los temores.9). lo cual se da en el estado de la Gloria del cielo. para concentrarnos en la esencia de nuestras experiencias. yo te busco. los salmos son cantos del deseo. Los Padres Griegos enseñan comúnmente que ni los hombres ni los ángeles pueden ser justificados.17). ¡Para que gocemos de su presencia y con su presencia y posesión! 3. uno de los caminos hacia Dios es dejar de pensar sobre todo aquellos que experimentamos. alejados de la morada de nuestro Padre.2). Más bien. Así lo expresa Isaías: “Con toda mi alma te anhelo en la noche. Cuando pedimos en el padrenuestro: “Venga a nosotros tu Reino”. lo cual se da en esta vida por la gracia santificante” (I Sent. Para San Agustín.2. cual tierra seca. San Agustín opina que no podríamos orar sin pausa con nuestra boca. Mientras los cantamos. En la época de San Agustín se peregrinaba durante la noche para evitar a los ladrones pero a menudo los envidia un miedo tremendo. 84. Cuando cantamos los salmos. la oración tiene como tarea estimular nuestros deseos. a.. Por ello: “Te callas. no interrumpas el deseo. d. agotada.. ni podemos tampoco doblar nuestras rodillas constantemente. también es una oración persistente. o para gozarlas de modo imperfecto. este deseo se encuentra en el amor. no significa – según San Agustín – que debamos implorar a Dios que finalmente el reino se haga presente. Y concluimos con la doctrina de Santo Tomás: “Las Personas divinas no pueden ser poseídas por nosotros sino o para gozarlas (fruirlas) de modo perfecto. Para San Agustín. el enfriamiento del amor es el . nosotros. El otro camino es transitar por la oración. anhelos y esperanzas. Deseo y oración ¿De que forma podemos llegar a relacionarnos con nuestros deseos? Uno de los caminos es contemplar nuestra vida y descubrir qué deseo oculto hay detrás de nuestras pretensiones. como ocurre en el salmo 63: “Dios.14. sino que estimulemos en nosotros el anhelo por ese Reino. ad 2). El monacato de la iglesia primitiva quería cumplir la consigna del apóstol Pablo en la Epístola a los tesalonicenses: “¡Orar sin cesar!” (Tes.2. crece en nosotros el deseo por la verdadera morada en Dios. En el Antiguo Testamento. los peregrinos entonaban canciones oculares de su tierra natal. pasiones. necesidades. entonamos cánticos de amor sobre aquel lugar divino para así sobrellevar el miedo a la oscuridad y estimular nuestro deseo de sentir a Dios. Oh Dios Sabaot! Anhela mi alma y languidece detrás de los atrios de Yahvé” (Sal. adicciones. El deseo ya es una oración. Así escribe Agustín sobre los versos del salmo delante de Ti están mis deseos: “Tu deseo es tu oración. q. Tu deseo ininterrumpido es tu voz. santificados y deificados sino por la participación en las personas divinas. Del mismo modo. cuando dejas de amar. (orante) ininterrumpida”.

Quien se siente consigo mismo como en casa. nuestras represiones. De este modo presiento que hay en mí un deseo que. es el deseo de sentir a Dios. Nadie puede soportar confrontarse consigo mismo constantemente. Pero luego de unas semanas. Se planea. a la vez. con nuestros problemas. Allí estamos a salvo. Estar en casa es estar donde mora el misterio. Dios mismo habita en mí. Ven. Solo ahí donde hay un lugar vacío. Esto vale también para nosotros. Este lugar está libre de todo tipo de pensamiento bullicioso y también de las aspiraciones y deseos de los que nos rodean. cruzar mis manos sobre el pecho me ayuda a menudo a orar. Para ello. Lo descubro En un lugar menos pensado Y lo siento En forma y color. Según los místicos. Sólo allí donde las viejas imágenes Se arrojan al cesto de basura. el deseo del amor divino que no es vulnerable como el amor humano. “La estrella perdida”. que mi morada está en el Cielo. En este lugar santo. es el lugar para un Dios de la vida. Esto me provoca una sensación de calidez interior. Se ha estado viviendo superficialmente. puedo soportarlas. de Ernst Wiechert. no podremos sentirnos más como en casa. La estrella del deseo ha desaparecido. Pero si en este silencio nos tropezamos con nosotros mismos. El deseo es el reflejo de Dios en mi espíritu y es. La fogosidad del amor es el llamado del corazón”. Protegido y claro. ante todo. con la complejidad de nuestra psique. se hacen mejoras. ¿Dónde se encuentra el lugar que está a salvo en mi interior. Allí somos nosotros mismos. De este modo ora San Agustín: “Te invoco a ti en el interior de mi alma tú preparaste. Una hermosa narración. ya que experimento en mi interior un lugar en el cual me siento como en casa: el misterio habita en mí. nos permite librarnos del dominio de otras personas y nos resguarda de todo daño. se preocupan para que la vida funcione. Lleno de misterio resguardado En medio de mi ser. donde tú Dios. Para mi. para que te acepte a través del deseo que tú inspiraste. desvalorizaciones y culpabilidades. Un canto de libertad. Contactarme con este tipo de amor me hace sentir libre y torna relativo todo lo otro. hay en nosotros un espacio en el cual Dios mora: un lugar de silencio adonde sólo Dios tiene acceso. Pero cuando sé que. Él se alegra de estar nuevamente en su hogar. Que aleja Todo lastre de imágenes tuyas de antaño. tal como lo expresa la oración de la misa. Siento en mi corazón que estoy por encima de este mundo. en el que también el mismo Dios mora en nosotros. la fuerza que infunde Dios en mi corazón. Este espacio. Anhelar a Dios significa también amar a Dios. orar significa entrar constantemente en contacto con mi mas profundo deseo. en lo mas hondo de mi corazón. Puede originarse algo nuevo. Allí donde el misterio habita en nosotros nos sentimos como en casa. anclado allí donde se encuentra el gozo verdadero. canta en mi. en medio de todas estas represiones y vulnerabilidades.” Dios me ha dado el don del deseo. se construye. significa también llegar a Dios a través del amor. sino escudriñando el misterio y a Dios que moran entre nosotros. me hace sentir persona. tal como lo expresa san Pablo en la Epístola a los Filipenses. nuestros defectos. podrá experimentar la morada de Dios en cualquier lugar. y orar pretende al mismo tiempo profundizar en mi este amor. te mantienes al resguardo? Lo presiento En algún lugar en mi cuerpo. La morada no se puede recrear a través de la repetición de viejos rituales. relata la historia de un soldado alemán que pudo por fin regresar a su casa luego de su presidio en Rusia. Este lugar también se encuentra libre de nuestros reproches. sino que las palabras de mi oración me hacen recordar que aquí no me encuentro en casa. a .enmudecimiento del corazón. Habla de eso con su abuela y descubren que la estrella de la casa se ha perdido y que el misterio no habita más entre ellos. Orar no significa ante todo desperdiciar palabras. deberíamos en algún momento alejarnos de esta situación. Orar es la expresión de ese amor. descubre que ya no se siente más como en casa. mi Dios. Allí donde esta estrella se ha caído de nuestros corazones. pero lo esencial se ha perdido.

Mientras ausculto de lo profundo de mi corazón. sin embargo. También puedes ver personas que moran en regias mansiones y amplios palacios y. presiento que Dios está presente en mí. ve en pos de él. entra un instante en ti mismo. aparta de ti tus inquietudes trabajosas. siguen sumando día a día un trozo más de tierra a sus bienes en incontenible codicia que no encuentra freno alguno . Entra en el aposento de tu alma. Nuestro corazón no se calmará hasta que encuentre paz en Dios. anhelo ver tu rostro". en el libro Proslogion. El deseo es el ansia que Dios ha puesto en el alma para poder asirse. En cada persona hay oculto un anhelo que no puede ser apaciguado por nada en esta vida. En la historia de la Iglesia existieron dos grandes teólogos que supieron auscultar los deseos humanos y que abordaron el tema en sus escritos: San Agustín y San Bernardo de Claraval. pues. cerradas todas las puertas. descubro el deseo y experimento a Dios en mi interior. excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle. tanto ahora como antaño. San Agustín logró ahondar sobre el deseo humano y lo investigó con desvelo. no es capaz de satisfacer el deseo. di a Dios: "Busco tu rostro. que el misterio de mi interior me supera y que ya en el deseo de sentirlo. he podido alcanzar a Dios. alma mía. No logra saciarse con nada. 4. Nuestro deseo tiende a lo infinito y no puede ser calmado por una meta finita. continúan construyendo casas sin cesar. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. a pesar de ello. pues siempre descubre algo que le resulte superior e imprescindible. representa una característica humana. El deseo de contemplar a Dios Nuestro corazón desea palpar a Dios en un fragmento del mundo. obispo. Todo lo otro a lo que te vuelques te será miserable. sólo te basta con Aquel que te ha creado.. Mucha de la gente que está en la búsqueda siente que la sociedad moderna. San Bernardo descubrió en el afán de deseo la incesante búsqueda de Dios: “Cada ser que dispone de entendimiento tiende afanosamente por naturaleza a querer más de aquello que considere valioso o necesario. es la puerta abierta a través de la cual Dios puede entrar en nosotros. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes. alma. Bernardo de Claraval observó detenidamente a la gente de su época. que mora en mí y es que el siempre agita a mi alma a través del deseo que se mueve en mí”. lejos del tumulto de tus pensamientos. . Descubrió que el origen del deseo se encuentra en la insatisfacción que. excluye todo.través del cual no dejo de buscarlo y de experimentarlo. pero. que exige eficiencia. Todo aquello a lo que pretendamos aferrarnos y que no se corresponda con la voluntad de Dios se transformará en algo sin sentir. Esta situación también se da en forma incontenible en aquellos que persiguen un desmesurado afán de reputación y que siempre pretenden obtener posiciones cada vez más prestigiosas que. Al igual que San Agustín. Por otra parte. y así. una vez que me relaciono con mi deseo. a los hombres o al dinero. puedes ver personas colmadas de bienes y posesiones y. Yo mismo soy el verdadero lugar donde transcurre la experiencia divina. En el deseo no logro ninguna imagen de Dios ante mis ojos. nos exhorta de la sigiente forma: “Ea. Las observaciones que realiza San Bernardo se pueden aplicar hoy a muchas personas que siempre están a la búsqueda de algo más y que nunca se sienten satisfechas. hombrecillo. deja un momento tus ocupaciones habituales. porque a ti sólo te alcanza con Aquel que te ha creado según su imagen”. terminan agotándolos con tanto ajetreo. Señor. Di. Al deseo no lo podemos “apaciguar con una series de pequeñas experiencias circunscriptas al poder. para luego demolerlas y remplazar una residencia cuadrada por una redonda o una redonda por una cuadrada”. San Agustín nunca se cansó de demostrar a los hombres cuál era la verdadera meta del deseo: “A ti.. san Anselmo. en vez de producirles satisfacción.

Como fin de todos nuestros trabajos y eterna perfección de las alegrías. perfectamente bienaventurados. apartando de nosotros tu rostro? ¿Cuándo. El se une a nosotros y nosotros nos unimos a El. 1. Además de identificarnos con Cristo. y tu morada es inaccesible. Todas las cosas que no son Dios. se nos promete la contemplación (san Agustín. 2-2. Suma Teológica. y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. ¿dónde te buscaré. Desea acercarse a ti. Señor. que por el augusto trato con este Sacrificio. Deseando te buscaré. Señor. ¿con qué señales. Señor. 4). Señor. así también. y tu rostro está muy lejos de él. Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca. tú eres mi Dios. Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?. lo hace este sacramento en la vida espiritual (Santo Tomás. enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte. 4. Señor. por la identificación total con el Cristo paciente a las cimas más altas de la santidad. Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien. fundirse. 1). a. no conozco tu rostro. La Eucaristía sostiene . que conduce. y aún no te conozco. y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado. nos compete la contemplación de la verdad divina. a. me has concedido todos los bienes que poseo. No suspira más que por ti. como sustentar. si no estás aquí. aumentar. que se inicia aquí y alcanzará su perfección en la vida futura (SANTO TOMAS. compenetrarse. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti. Cántico espiritual. altísimo Señor. no sólo no la satisfacen. en fin. Dios mio. La contemplación será perfecta en la vida futura. S. como canta la Iglesia: oh Dios. ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros. Sobre la Trinidad. Así como cuando uno junta dos trozos de cera y los derrite por medio del fuego. q. ser una misma cosa. aunque imperfectamente. Arde en el deseo de encontrarte. muéstrate a nosotros. la Sagrada Comunión es alimento. con esta visión. estando ausente? Si estás por doquier. cuando veamos a Dios cara a cara (I Cor 12. por la que se nos da como un adelanto de la bienaventuranza. éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor. amando te hallaré y hallándote te amaré”. e ignora dónde vives. El alma que de verdad ama a Dios no puede querer estar satisfecha y contenta hasta que de veras posea a Dios. buscando te desearé. q. y jamás ha visto tu rostro. ilumínanos. mi dueño. ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas en una claridad inaccesible. para verte. ¿Qué hará. y todo lo que hace el manjar y la bebida materiales. porque sin ti nada podemos. y tan lejos de tu rostro? Anhela verte. Tú me has creado y renovado. reparar y deleitar. y con todo. nunca te vi.). c). 180. Pero ahora. 5. 12) y nos haga. nos haces partícipes de la soberana divinidad. 8). El deseo de la Eucaristía en santo Tomás de Aquino El amor llega a realizar su ideal en el Sacramento eucarístico: la identificación con el amado. Th.Y ahora. por la participación del Cuerpo de Cristo y de su preciosa Sangre. Señor. nos mirarás y escucharás? ¿Cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo volverás a nosotros? Míranos. dónde y cómo encontrarte. como a través de espejo y como en enigma (ibid. mi Dios. escúchanos. sino que le aumentan el deseo de verle tal cual Él es (SAN JUAN DE LA CRUZ. Me creaste. ¿cómo me acercaré a ella? ¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego. Entonces. sin eso todo será malo. de los dos se forma una cosa. 6. bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi. 79. Unión que asemeja más y más a Cristo. porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes. por fin. III. ansioso de tu amor.

pues ¿quién podrá dividir y apartar de su unión natural a los que por aquel único y santo cuerpo se han unido íntimamente con Cristo? (San Cirilo de Alejandría. su secretario y amigo íntimo. venimos a ser un solo pan. a veces sin que lo notemos. sino la alegría de haber recibido a Cristo. condición social. pues así como el pan que procede de la tierra. lengua. que pretenden apartarnos del camino. Th. Unión que se manifiesta en la caridad. contra las vacilaciones. quien cuidó de él como una nodriza. él nos impulse con su ejemplo y su palabra a tener hambre y sed de Jesús Sacramentado. cuenta su biógrafo Guillermo de Tocco que en la oración de Completas. Por tal comportamiento. lo sorprendió en . tienen la esperanza de la resurrección. deseo sobre el que tanto escribió. fuente del verdadero goce. o dictar. los biógrafos coinciden en presentar a Santo Tomás como un hombre de profunda oración. Ev. a. la purifica de sus faltas veniales. sino que la suplicó a Dios por medio de la oración. Además. sostener una discusión. aunque seamos muchos. no podía contener el llanto al llegar a las palabras: No nos rechaces en la vejez. En efecto. bien infinito. S.. 9. en fin. escribir. Como sacramento de amor (Sacramentum Caritatis Santo Tomás. 11. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día. Porque todos los que participamos del mismo pan. la Eucaristía deleita: que tus santos misterios nos inspiren un fervor divino tal. al unirnos a Jesucristo es. recibiendo la invocación de Dios. Sus lágrimas parecen expresar el deseo ardiente de llegar a la contemplación de Dios. ya no es un pan corriente. da razón de ser y refuerza la unidad con todos los que formamos parte del Cuerpo Místico. In Ioann. como un gran contemplativo que supo alternar el estudio y la oración. este mismo personaje llegó a afirmar que su sabiduría no procedía ni de su ingenio ni de su estudio. Cada Comunión es un nuevo caudal de gracia. íntima y operativa a la Cabeza. y el temor de verlo debilitarse con la pérdida del vigor juvenil. que nos deleitemos de su recepción y de sus frutos. No es un gozo sensible. como todo alimento. lB. explica. Ahora vayamos a nuestro ejemplo del deseo de la Eucaristía. Cuando estaba escribiendo la tercera parte de la Suma de Teología. Fray Domingo de Caserta. colocó su cuaderno ante su divino Maestro y comenzó a orar con los brazos en cruz. 3 ad 3). 11). Después de haber escrito sobre un asunto difícil referente a la eucaristía se fue a la Iglesia. Estas palabras del responsorio están inspiradas en el Salmo 70. nos cuenta que “antes de ponerse a estudiar. en obras de amor con nuestros hermanos en la fe. haciendo del estudio oración y de la oración estudio. un solo cuerpo. 73. deposita en ella el germen de la vida eterna. Tomás fue un enamorado de la cruz y de la eucaristía. y aviva nuestro andar: nos da la verdadera vida. nación. por encima de las diferencias de raza. sino eucaristía. una luz y un impulso que. nos protege contra los peligros. cuando nos van faltando las fuerzas no nos abandones. aunque a veces puede presentarse.. se arrodilló ante el crucifijo. de modo que. con frecuencia deshecho en lágrimas. La Comunión. completamente accidental.nuestras fuerzas en este largo caminar hacia Dios. La adhesión personal. cuando se cantaba el responsorio Media vita. Tomás retoma estas mismas palabras al comentar la sexta petición del Padrenuestro que dicen: no nos dejes caer en la tentación. comm. el sacristán de la iglesia de San Nicolás de Salerno. Señor. la Eucaristía abrasa las impurezas del alma. enseñar. pasaba largas horas de oración ante el crucifijo.. Fray Reginaldo. En cierta ocasión. recurría a la oración en secreto. interrumpía el trabajo mental para acudir nuevamente a sus plegarias”. nos da claridad y fortaleza para la lucha espiritual. que trata sobre la pasión y resurrección de Cristo y sobre los sacramentos. Hay una anécdota emotiva que nos permite penetrar en la sensibilidad religiosa de Tomás. porque sin la unión de cada alma con Cristo en la Eucaristía no se da ni se puede dar la unidad vital entre los cristianos. el sacramento de la unidad. Si alguna duda se le ofrecía. así también nuestros cuerpos recibiendo la Eucaristía ya no son corruptibles. q. durante el tiempo de Cuaresma. hace el yugo suave y la carga ligera 17.

su oración más bella a Cristo en la eucaristía es el Adoro Te.oración y oyó una voz procedente del crucifijo que le decía: “Tomás. al que encontró a diario en la eucaristía. lo someto al juicio de la santa Iglesia romana.…). El Aquinate enseña que en nuestra oración debemos pedir principalmente nuestra unión con Dios. . viático de mi peregrinación. precio de la redención de mi alma. pues es propio de los amigos convivir juntos. donde se expresan los anhelos más profundos del corazón humano. Pange lingua. En sus escritos habla de la eucaristía como la expresión más grande de la amistad de Cristo con los suyos. y participaba en otra misa ayudando a éste. le expresa su deseo más profundo de vivir siempre con él y contemplarle cara a cara. Esta importancia de la eucaristía en su vida se refleja en la composición del oficio litúrgico de la fiesta del Corpus. Los himnos y las oraciones que compuso son de un gran lirismo poético y manifiestan una gran ternura mística (Lauda Sion. comunicar lo contemplado que contemplar solamente. compuesto en su lecho de muerte. Esta respuesta coincide plenamente con su doctrina sobre la oración y sobre la esperanza. donde no habla simplemente de recibir el cuerpo y la sangre de Cristo. Tomás fue un enamorado de Cristo. o a Dios mismo. has escrito muy bien sobre mí. en cuya obediencia salgo ahora de esta vida”. Señor!” (non nisi te. sino de recibir al mismo Cristo e incluso a Dios. pero no me empeño en mi error. de que es más perfecto iluminar que lucir. velé y trabajé. La eucaristía es para él igualmente el gesto más grande de la caridad de Cristo y el alimento de nuestra esperanza. en el que Tomás se dirige a Cristo para cantarle su amor. Todos los días celebraba temprano la misa. ayudado por su secretario y amigo Fray Reginaldo. a no ser por ignorancia. Te prediqué. por amor a ti estudié. teológico. si he enseñado mal acerca de este sacramento o sobre cualquier otro. Así lo expresan sus mismas palabras: “Te recibo. convencido como estaba. Es un poema profundo. pues no hay que esperar de Dios algo que sea menor que Dios. le implora y le suplica como el buen ladrón. Toda la obra y la vida del Doctor Angélico fue un esfuerzo por buscar a Dios a través del estudio y la contemplación y por comunicar a los demás el resultado de este esfuerzo. porque en ella se da una unión muy familiar entre Cristo y nosotros. Ese deseo se hizo todavía más vivo cuando recibió su última comunión. ¿qué recompensa quieres por tu trabajo?” Y Tomás respondió sin pensarlo dos veces: “¡Sólo a ti. Sin duda. Domine!). te enseñé y nunca dije nada contra ti.

sino el Dios vivo y presente. Y no es que esta luz. La vida espiritual. Tú. “No me han elegido ustedes a mí. y Dios no cesa de atraer hacia sí al hombre hacia sí. salvo en su última fase. Pero eres Tú quien primero le enseñas que posee en el fondo de sí misma esa perla preciosa. enriquecer. No vivía en el interior y del interior porque verdaderamente no sabía. atónitos y embelesados.CAPÍTULO TERCERO EL DESEO DE DIOS EN LA HISTORIA DE LA ESPIRITUALIDAD El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre. para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar. Unos horizontes totalmente nuevos. purificar. todo el linaje humano. nos quiere separar de todo. ka nunca Realidad que merece verdaderamente este Nombre. ya no eres para el alma un ser lejano.”. eres el que empiezas.. pero realmente. y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador (GS 19. infinitos. en cierto modo como Él nos contempla. sacrificios. ese tesoro oculto del Evangelio. imperioso. se desarrolla así: Lo perdemos. creado por Dios por amor. le aterra y le encanta a un tiempo. le han aparecido con dulce y agradable luz. Dios mío. se proyecte sobre otras realidades que no sean las de la fe. A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar. la Belleza. para que lo amemos del modo como Él nos amas.de su vida trinitaria. para ver si a tientas le buscaban y le hallaban. pues no existe sino porque. se han abierto. cuando ha lugar el concurso del alma. Dios es quien nos ha llamado desde siempre para que vivamos con Él. estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso: El creó. la Verdad. lo buscamos y volvemos a encontrarlo: “Estás ahí. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento. meditaciones. sino que yo los elegí a ustedes.26-28). Sí. Pues ella ignoraba su verdadera riqueza.1). pues en él vivimos.). sólo Tú. De múltiples maneras. por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros. Sin duda que pides el consentimiento y. dentro de Él. porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios. él nos quiere convertir en su morada permanente. Sus ojos. Dios mío. que no hay nada para ella fuera de Ti y que la verdadera riqueza es la de poseerte. Sí. para que lo contemplemos. Dios mío. El alma comprende entonces de un modo práctico que Tú eres su Todo. etc. recibir en Sí. cultos. y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. es conservado siempre por amor. elevar. Ella no buscaba la verdadera dicha allí donde está. Y ha empezado a comprender. y hasta el día de hoy. . “¡Si conocieras el don de Dios!” Pero poco a poco le has instruido e iluminado. Y entonces te desea con un deseo ardiente. continúas y acabas esta hermosa labor. Vivía sobre todo en el exterior y del exterior. al menos lo más a menudo. y para que vivamos -imperfecta sin duda. los hombres han expresado a su búsqueda de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones.. con el fin de que buscasen a Dios. soy feliz al saberte presente”. nos movemos y existimos (Hch 17. de un solo principio. que le asombra. en su historia. confusamente entrevisto. sino que casi hace ver y coger estas realidades. abstractamente pensado. la Bondad perfecta y concreta.

Se siente minada en lo más íntimo de si misma. por todas partes. una lectura o una palabra de Dios nos iluminará y nos dará la luz que buscamos. Dios mío! Pero también. en esa alma abatida a la que alentamos. Lo encontraremos en esa alma entenebrecida a la que iluminamos. Incluso cuando el alma parece estar distraída de su dolor por las ocupaciones exteriores. llora. un momento en el que este sufrimiento es intolerable. Clama en alta voz su pena. lo siente siempre sordamente en el fondo de sí misma. Lo encontraremos en nosotros mismos. sin embargo. No te canses de buscar a Dios. ¡Cómo sufrimos cuando te amamos. pues. el deseo de Dios es débil. Le parece que abriendo así su corazón vendrá de fuera un poco de aire fresco para templar el fuego de su amor. y temblamos de ser amados por Él. Él dijo: “Vengan a mí todos” y tememos ir a Él. Lo encontraremos también en el Sagrario. No deja descansar ni de día ni de noche. En el fondo. El deseo de Dios aumenta: invade poco a poco toda el alma. El alma gime. su llaga siempre está viva. veríamos que él es quien inspira. oscuramente. Pídele que se digne gobernarla desde ese fondo íntimo en el que se oculta y se revela a un tiempo. Él ha dicho: He aquí este Corazón que tanto amó a los hombres. Lo que me parece. que abrase tu alma. Viene y luego se va para que lo busquemos de nuevo. Su herida es profunda. Si pudiéramos penetrar en esta alma. Dios obra de ese modo. por timidez. Es algo sordo. Como una misteriosa enfermedad que nada cura y todo lo aumenta. Dile a menudo que se esconda en lo más íntimo de nosotros mismos y que nos haga saber sin ruido de palabras que Él está allí de verdad y que está allí para nosotros. Al empezar la vida interior. o en esa alma dichosa de Dios a la que admiramos y a la que envidiamos. no se interrumpe. Como una sed agostadora. El amor de Dios está actuando en su corazón. Pero todos esos esfuerzos no . Entonces. que constituye un obstáculo es el temor. apenas perceptible. tenemos miedo de Dios. Dios no actúa sino en la calma. por no sabemos qué medio. ¿Por qué? No lo sabe claramente. Tenemos. la manera de encontrar a Jesús. Sin embargo. en esa alma entristecida a la que consolamos. la Omnipotencia. nos tenemos que poner a buscarlo con todo nuestro corazón. Haz que vea”. Es como un hambre dolorosa. la infinita condescendencia de ese Dios que se hizo hombre por amor hacia nosotros. dirige y vivifica todo en ella. De vez en cuando brota una chispa: un impulso eleva el alma hasta Dios. en el fondo nuestro propio corazón. por fin. que fortifique. una advertencia sobre nuestros defectos. Está allí de un modo misterioso. pero que buscarlo sin tregua. ¡Oh. sin embargo. todo se serena. la Misericordia. que no es el de la presencia eucarística. en donde se esconde y en donde se da. pero como un fuego que se incuba bajo la ceniza. Acaba por explotar. Y no ha de tardar en manifestarse de nuevo. no podemos poseerlo siempre. No vemos en Él más que la Grandeza infinita. Prosigue lenta. lo sintamos o no. la Majestad. Haz con frecuencia esta oración del ciego: “Señor. Cuando Jesús se esconde. que buscarlo. Permítele que ilumine. ese deseo de Dios no permanece inactivo. La oscuridad envuelve otra vez el fondo del alma. No podemos vivir sin Él. Es de todos los instantes. es la de llevarlo con nosotros mismos por todas partes. es muy real. Conserva siempre una gran calma. pero que. El alma siente como un malestar misterioso y dulce que no llega a precisar. Luego. En espera de ello. cuándo acabarás de comprender que hemos de buscarlo por Él sólo y no por el gozo que da su presencia! Tenemos que recibir las gracias de Dios sin demasiado entusiasmo natural para no sentirnos demasiado abatidos cuando la gracia sensible disminuya. Por humildad. ¡qué dichoso es una padeciendo! Llega.Sí. Lo busca siempre. La zapa de ésta. Tu sufrimiento viene de que no ves. El alma se vuelve hacia Dios sin descanso. pero con segundad. y solemos olvidar la Bondad.

El cristianismo pide renunciar a todo lo que se oponga a Cristo y su mensaje: no se puede asociar al cristianismo con otra religión. sino que es una fusión del ser encontrado en Cristo. no impidan que viva. sino el alcanzar a Cristo. renuncian a todo lo que era incompatible con la fe cristiana. La virginidad se ve como una virtud fundamental. y Él es su riqueza. a ejemplo del Señor. déjenme alcanzar a Cristo. ejemplo por excelencia. que los discípulos del Resucitado están llamados a vivir. No sólo la muerte. y Él es su bebida refrescante. Está triste. 1. y Él es su amor y su vida: “¿Cuándo vendré y veré la faz de Dios?» «Muero porque no muero”. que buscan llevar una vida a ejemplo de Cristo. y Él es su consuelo y su alegría. que supone la conversión. por ejemplo. Cristo está presente. déjenme Alcazar la luz pura. de San Esteban y de los apóstoles. . Agoniza. San Ignacio de Antioquia escribe a todas las iglesias que voluntariamente sufre por Dios: “déjenme ser pasto de las fieras. aunque no fueron continúas. volverse a Dios.hacen más que agravar su afortunado mal. En la epístola a Diogneto aparece otro grupo que vive como los demás. y trigo como pan puro. familiar y social. de corazón. Es pobre. continúa el santo mártir suplicando a los suyos: “No me lo impidan. La vida cristiana supone la renuncia a las demás religiones. Hasta el siglo IV habrá una consagración a este estilo de vida. No es sólo el sufrimiento. en una plena imitación de Cristo. que llevaba a estar preparado al cristiano para el martirio. pero son ejemplares. viviendo entre los demás. Pues el alma tiene hambre y Él es su alimento. a no paganizarse. En la vida de los primeros cristianos es práctica la imitación de Cristo de forma física. Los primeros cristianos Los primeros cristianos son conscientes de que la fe en Jesús les pide la conversión. que reinar en la tierra. los mismos oficios…. pues se le sigue hasta imitar su muerte.. se dieron por zonas o por intervalos de tiempo. Comprende más claramente que nunca que sólo Aquel que causó su herida puede también curarla. Este es el modelo de santidad. viven en los mismos sitios. En san Pablo el cristiano es el santo. no supone un cambio radical en la vida religiosa personal. la pureza del corazón: el rechazo del pecado. Aquí se ve la íntima relación que hay entre el martirio y la Eucaristía. y el ejercicio heroico de las virtudes. Algo que marcó la vida de los primeros cristianos fueron las persecuciones. La conversión radical es exclusiva del cristianismo. cambio de vida interior. Pero sí había una continua amenaza. la fe en el resucitado despierta en ellos un gran afán de santidad. no tienen el sentido de conversión cristiana. Pero por otra parte. no se distinguen de los paganos. Es un ejemplo vivo que influye en toda la espiritualidad cristiana. Se trata de una presencia de Cristo en el mártir. es bueno hacer notar que la vida cristiana era una vida ordinaria: hay armonía entre la vida espiritual y la vida cotidiana. Pero no es sólo imitación. pero viviendo el celibato: los ascetas y vírgenes. como los espectáculos públicos. tienen familia. como san Juan. Los sermones de los obispos de los Padres de la Iglesia exhortan a los cristianos a conservar su identidad. El martirio supone un intenso amor a Dios e imitación de Jesucristo. pues es mejor reinar con Cristo. Detrás de esta comprensión del martirio esta la imitación de Cristo. déjenme ser imitador de mi Dios”. sigue la glorificación. Tiene sed. en efecto. que hace su carne como la Eucaristía. los judios. Con el martirio se llega a ser plenamente discípulo de Cristo. déjenme morir por Cristo”. San Pablo… El rasgo principal es vivir el celibato por el reino de los cielos.

la confianza en la oración. que son oraciones que siguen muy de cerca los modelos bíblicos. para aplicarlas a las cosas concretas. Eso lleva a una revisión de nuestra espiritualidad. principalmente la de la caridad. Hay desde el primer momento el crecimiento en la oración. el trabajo. llevando nuestra vida al estilo de los primeros cristianos. y renovarnos. el Padre Nuestro es como el punto clave de referencia para todo el tema de la oración. Es interesante ver la cercanía de los primeros cristianos con la misma figura de Jesús y su Evangelio. Es el tema más tratado en los escritos de la época y también da título a los primeros tratados de espiritualidad. a) Oración y virtudes de los primeros cristianos El aspecto más desarrollado. Se concede importancia tanto a la oración litúrgica como a la oración personal. Hay referencias explícitas a la Trinidad y a cada una de las Personas divinas. También se habla del sentido comunitario de la oración. y esto ayudó a la difusión de la fe. contemplativa. la resurrección de Cristo. en unidad y sencillez de corazón con el Salvador y Señor de nuestras vidas. mucho comercio. de los Tipos de oración. ¿Cómo se difundió la fe? Las figuras tipo San Pablo son excepcionales. Todo esto (son tratados muy pequeños) muy sencillos pero con una gran riqueza. la paciencia y la mansedumbre. Se habla de la actitud. También se subraya la mediación de Jesucristo. hasta llegar a la oración continua. la relación con los demás. sino un punto central y vivificador de toda la existencia. era el Pater noster el programa de su vida. No era sólo una práctica vocal. Aunque la oración sea el tema central aparecen otros temas: doctrina sobre las virtudes. La propagación de la fe fue muy personal. Esto les espoleaba para ser santos o aspirar a la santidad. Todas las virtudes relacionadas con la templanza. la familia. Como el Imperio Romano estaba muy bien organizado y con comunicaciones muy buenas.En definitiva. Nos centramos en esta última. En la oración personal hay bastantes cosas. y con un acento muy litúrgico. la Iglesia en la que ha querido Jesús que encontremos vida eterna. la necesidad de rezar. la relación de la oración con la penitencia. del recogimiento. de lo que es la vida cristiana. de cómo podemos y debemos renovar nuestro cristianismo. b) Ascetas y vírgenes en los primeros siglos . con una peculiaridad muy importante: que es una fuerte conciencia de la segunda venida de Jesucristo. es la oración. y la salvación que era algo muy arraigado en la reflexión espiritual de los primeros siglos. Otro capítulo interesante es el apostolado. los viajes. en una atención amorosa a Jesús. Son oraciones que reflejan muy bien el estado del alma. Otro tema muy central es el seguimiento y la imitación de Jesucristo. a través del buen ejemplo. de la postura (de rodillas y con las manos en alto). tarde y noche). Por una parte. la vida de los primeros cristianos es una luz y un testimonio. para la comida. Hay también obras con oraciones vocales. la mortificación (el ayuno se llegó a hacer tres veces a la semana). El mensaje inicial y principal es la muerte. la humildad. se viajaba mucho. es decir. boca a boca. En los tratados sobre la oración se observan detalles como los momentos para orar (oración de mañana. ser imitadores de Jesús: santificarnos en el fiel cumplimiento de nuestros deberes diarios.

Por eso san Pablo llama santos a los cristianos. los fieles cristianos –jerarquía. humilde y espiritual. De hecho los primeros monjes no salen de estos grupos. de estar. sea consciente o inconsciente. aquellos que no se casan. sin ser del mundo. poco a poco es aceptado por todos. donde se esta. como verdaderos apóstoles de la Iglesia. todos necesitamos prudencia. habla de vocación al matrimonio. c) El bautismo: muerte y vida. 2). La vida cristiana es una vida de presencia de Dios. aunque predomina la segunda. era ser santo. todo era en privado. y agradable a los ojos de Dios. Hablar de que las y los Vírgenes tenían votos públicos es un error. a la vida consagrada o a la vida célibe. vida consagrada. y ya después de la época apostólica las referencias son abundantes. se incorporaron a esa clase de vida. habrá verdaderos líderes en la Iglesia y en el mundo. Éstos. el cristiano puede renovar su vida. y comprensivo con los que menos pueden o menos tienen. paciencia y caridad. que importante es que descubrieran su vocación a vivir la castidad por el Reino de los cielos. Muy importante en una fraternidad es apostar más por lo positivo que por lo negativo. un fenómeno muy frecuente y extendido. Valorar a cada persona. y llevar una vida de más austeridad. Pero lo que no había eran votos o cosas parecidas. eran concientes de que podían ser mártires. de preferencia ante la Eucaristía. y estaban dispuestos a ello. A partir del siglo III también hay un reconocimiento oficial por parte de la Iglesia. aunque luego quedan divididos. ¡Qué bello es redescubrir la propia identidad: la razón del ser y del hacer. por tanto. Tienen una especial dedicación al apostolado y la ayuda a los demás. eran cristianos como los demás (laicos la mayoría) que se comprometían ante Dios a vivir la virginidad. En la medida en que nos renovemos. para hacer lo que se debe hacer. incluso en las obras apologéticas. en el apostolado y en el servicio. y empieza después a haber tratados sobre la virginidad. la enseñanza de la Iglesia. el ser humano. y como agrupadas. Pero sea cual sea nuestra realidad. desde su vida ordinaria. vínculo de la perfecta unión. La existencia de estos cristianos está muy documentada ya en la Escritura (San Juan y San Pablo se cree que fueron célibes).le encontraremos más entusiasmo a la vida. Me parece que así se evitarían frustraciones e insatisfacción de la vida. al estilo de los primeros cristianos. y el santo podía o debía ser mártir. Aparecen las hijas del diácono Esteban (en los Hechos) que vivían la virginidad. Las dos expresiones se usaban regularmente. . los santos de Dios (Cfr. ser agradecidos. sin dejar sus propias actividades. el celibato por el Reino de los Cielos. Ellos. Lo que sí pasó es que la vida monástica cobró vida y los ascetas y las vírgenes. Hoy. Los ascetas y vírgenes de los primeros tiempos vivían como cristianos normales. eso era un escándalo en aquella sociedad. esto sólo se puede bien unido a Jesús en la oración. Era así. Hay que entenderlo para masculino y femenino. si estas personas fueran asesoradas. santidad y testimonio Los primeros creyentes nos han dejado un hermoso testimonio a los de hoy y de siempre. en medio del trabajo ordinario: sin presunción. al bautizarse. Bautizarse.Este tema es el único específico que se distingue en algo de lo común. generosos con quien es el responsable de la comunidad. al estilo de los primeros cristianos. estando en el mundo. En este tercer milenio no se puede descuidar la razón de ser. incluso ni los mismos monjes. en las circunstancias concretas de cada quien…! Y más aún. En cambio el hombre sincero y fraterno. por cualquier causa. Son también propuestos como modelos. capaces de renovar nuestro entorno. esto hace al hombre desagradable. Desde esta óptica. ya que toda renovación es provocada cuando se vuelve a las Fuentes. pues. Col 1. y fieles laicos. el para qué y el por qué de la vida.

Cuando estaba claro que el cristiano había muerto por Cristo. toda tierra extraña es patria para ellos. A esto se añade la imitación de Cristo. es decir. “Los cristianos no se distinguen de los demás hombres. y bendicen. y ellos. Viven en la carne. El mártir no es santo por ser mártir. toman parte en todo como ciudadanos. Aman a todos. Ellos vivían normalmente. ni utilizan un hablar insólito. porque no siempre se vive el sufrimiento en unión con Cristo. Los judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen. ni por el lugar en que viven. se le trataba con gran devoción. y todos los persiguen. Los primeros cristianos sabían que el sufrimiento. carecen de todo. a cambio. es un resumen perfecto de todo esto. al ser castigados a muerte. No se distinguían de los demás y no se consideraban distintos. sufren detrimento en su fama. sin embargo. Habitan en su propia patria. y ello atestigua su justicia. Al empezar a dar culto a los mártires provocaba más ansias de santidad y de martirio.El martirio es determinante en la espiritualidad de los primeros cristianos. Cuando desaparece el martirio se empiezan a plantear otros caminos de santidad. Se los condena sin conocerlos. Igual que todos. se alegran como si se les diera la vida. había una enorme conciencia de la bondad del martirio. no tienen ciudades propias. El martirio muestra la santidad. En efecto. como se demuestra en los ejemplos de los textos de la época. se veía como un don de Dios. como otros. La Epístola a Diogneto. pero como forasteros. una nueva consagración. el martirio es el camino habitual para proclamar la santidad de la persona. incluso. pero no es lo que hace santo. También es importante. y abundan en todo. En este tiempo. y son castigados como malhechores. dan muestras de un tenor de vida admirable y. una enseñanza basada en autoridad de hombres. hasta llegar a discutir hasta qué punto se debía buscar el martirio. pero no el lecho. Sufren la deshonra. Hacen el bien. Obedecen las leyes establecidas. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos. pero no se deshacen de los hijos que conciben. los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. . ni profesan. pero están en toda patria como en tierra extraña. a juicio de todos. y enriquecen a muchos. pero su ciudadanía está en el Cielo. porque con su muerte ha demostrado el amor a Dios. Ellos. según les cupo en suerte. son tratados con ignominia. Son maldecidos. ni por su lenguaje. Viven en ciudades griegas y bárbaras. no la misma muerte en sí. ni llevan un género de vida distinto. y con su modo de vivir superan estas leyes. siguen las costumbres de los habitantes del país. Tertuliano afirma que “el martirio es semilla de cristianos”. increíble. Son pobres. y. pero con sentido cristiano. d) La vida de los primeros cristianos En la vida de los primeros cristianos hubo una estrecha relación entre vida espiritual y vida ordinaria. y con ello reciben la vida. tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y. era por Cristo. Actualmente es más difícil de entender. pero lo soportan todo como extranjeros. El martirio ante todo es una prueba de intenso y heroico amor a Dios. se casan y engendran hijos. El martirio se tenía como segundo bautismo. y ello les sirve de gloria. Viven en la tierra. El mártir lo imita interna y externamente al sufrir la misma muerte que sufrió Jesús. Tienen la mesa en común. y llevaba una vida santa. en efecto. sin embargo. unido a la Cruz. que el motivo por el que muere es por lo que es santo. porque lo amaba. Se les da muerte. devuelven honor. pero no según la carne. y. ni por sus costumbres. El martirio es una prueba de amor intenso y heroico de amor a Dios y una intensa identificación con Cristo. sino que es mártir porque es santo: ha sido capaz de morir por Cristo porque amaba a Dios.

En efecto. Cada uno puede vivir esta tradición hesicasta. a la ciudad turbulenta. los cristianos viven en el mundo. sólo porque le impide disfrutar de los placeres. del monje. también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles. como otros buscan oro.Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber. de silencio. pero no son del mundo. 2. porque se oponen a sus placeres. del que no les es lícito desertar”2. El monje. como sabemos. Yo no estoy en los relámpagos. la sencillez. pero no procede del cuerpo. 2 DE LA CARTA A DIOGNETO. también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel. Y vemos enseguida. pero es ella la que mantiene unido el cuerpo. 5-6 . la tranquilidad del corazón (hesiquia). Se opone. Dios no puede ser encontrado más que en el silencio. y esto es significativo. Huellas del deseo de Dios en el monaquismo A partir del estudio y de la meditación de la manera de ser de Cristo durante su vida. El alma inmortal habita en una tienda mortal. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible.. El alma. sino que estoy en esa brisa ligera que escuchas” (cf. 1 Reyes 19. también los cristianos. se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo. El alma ama al cuerpo y a sus miembros. 11-13). El hesicasta es un hombre de deseo. Cap. sino que destacaban por la unidad de la vida cristiana: la naturalidad. sin haber recibido de ella agravio alguno. mientras esperan la incorrupción celestial. este aislamiento son deseados y van a ser uno de los terrenos del hesicasta. su corazón está lleno de deseo de Dios. El explica al profeta Elías: “Yo no estoy en la tempestad. los cristianos viven visiblemente en el mundo. la tranquilidad del corazón). de abandono. El desierto. sin haber recibido agravio de ellos. Un laico puede ser un hesicasta y algunos de ellos han sido canonizados y reconocidos santos por la Iglesia. en ciertos textos del Antiguo Testamento. así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. constantemente mortificados. a pesar de que éste la aborrece. Dios mismo. Nosotros no podemos encontrar a Dios en la agitación. El alma habita en el cuerpo. el monaquismo nació en el siglo IV con hombres y mujeres de los que San Antonio es el más célebre– partieron al desierto para buscar a Dios. en efecto. La carne aborrece y combate al alma. va a buscar cómo poder liberar su corazón de sus pasiones para encontrar su Dios. Los primeros monjes parten hacia el desierto. Yo no estoy en los torbellinos del viento violento. a causa de eso. pero su religión es invisible. que es fundamentalmente un buscador de Dios. Los primeros monjes. los primeros cristianos no buscaban situaciones privilegiadas o llamar la atención. y es necesario que el monje hesicasta parta hacia el desierto o que busque la soledad interior. han buscado la adquisición de la paz silenciosa. y. El alma está encerrada en el cuerpo. debe obligatoriamente pasar por esta búsqueda de paz. pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. Ese objetivo es el descubrimiento de Dios. y la coherencia en la fe. nos lo dice. Esta soledad. es el deseo de encontrar a Dios. los cristianos. también los cristianos aman a los que los odian. como probablemente saben. el lugar de silencio. para encontrar a Dios.. la simplicidad. se multiplican más y más. es el lugar de retiro. llamo aquí su atención. en cierta manera. que entraña otras virtudes. también el mundo aborrece a los cristianos. los primeros ermitaños –puesto. si desea encontrar a Dios. de que hay un objetivo en la hesiquia (la paz silenciosa. y sobre todo los primeros monjes.

y va a orar. en una actitud de adoración y de amor. a Dios. Pero vive esta búsqueda en una tal agitación que quiere experimentar no importa que medio par llegar a encontrarse. Reconocemos nuestro Dios. es decir. Ya sabemos. Va a utilizar lo que se llama la “oración del corazón” o también “oración de Jesús”. Olvida que es volviéndose hacia Aquel que le ha hecho. no haga participes de él. Cada uno querría decir sin cesan al otro que le ama. y nosotros le decimos: “Ten piedad de mi”. como: “Señor” o “Jesús”. una llamada interior a la que es necesario responder. por huir del mundo y buscar el silencio. es decir. a su manera desde luego. Esto ha dado origen a los monasterios que nosotros conocemos y que continúan esta tradición hoy en día.En sus comienzos. se necesita una tensión de amor. a desearle. La oración de Jesús. en el corazón totalmente despojado de aquello que le estorbaba al principio. Ayúdanos a amar”. es necesario que vaya hacia el silencio y que repita este nombre de amor: Jesús. No hay otra fuente. le permitan encontrar a Dios. Es necesario desear al Señor. un hombre extremadamente humilde. los amantes gustan de nombrarse. que nos a creado y que es Amor. Entonces el monje hesicasta va a esforzarse todo a lo largo de su vida en orar al Cristo. su Creador. nos invita a contemplarle. entonces salvarás millares de almas a tu alrededor”. Y le dijo esta frase: “Si tu tienes la Paz en tu corazón. Él busca -pero todos buscamos desde que estamos en esta tierra. Es simplemente un grito de amor. pasa por la palabra. como vivir esta quietud en Dios. A causa de esto. Dios. en el siglo IV. El amor. “Señor ten piedad”… Esta plegaria repetitiva que el monje utiliza no es un medio que. . San Teodoro Estudita en el siglo X y otros más. porque cuando se ama. explicó a alguien que vino a verle. Un día. la oración del corazón que los monjes utilizan. un deseo profundo del encuentro con Dios. decimos: “Ten piedad de nosotros. Cristo que ha dicho: “Oren sin cesar” (Cf. es verdad. Es necesario que él se calle. La simple mirada es suficiente para manifestar este amor. que se vive en el silencio. si tu eres hesicasta. Hijo de Dios. Nosotros no sabemos amar. un hábito. Esto se ha concretado sobre todo alrededor de san Basilio. pedirle y más pedirle. Ha habido a continuación una evolución que se ha hecho bastante rápidamente. Y bien. Ya que si queremos ser amantes de Dios. sino que es sobre todo una actitud del corazón. como podrá encontrase a si mismo. Ellos han organizado el monaquismo y propuesto reglas de conducta relativas a la manera de vivir juntos en esta búsqueda de Dios. repetir con la mente y el corazón permanentemente una jaculatoria o palabra. san Serafín de Sarov.1). nos muestre este Amor. un santo ruso. sabemos bien que el efecto amoroso les da una posibilidad de encuentro que pasa por las palabras. ellos no se dicen ya nada. pero cuando volvemos a encontrar a esa pareja hacia el final de su vida. ten piedad de nosotros”: se trata de una declaración de amor. como vivir la hesíquia. nos acoja en El. nosotros le hablamos a Dios demasiado a menudo para pedirle. es necesario que El. el monje vive esto. privilegiando la vida en comunidad. pues bien. El hombre de hoy está como perdido. Es eso la oración. Nuestro Dios. Entonces el método se pondrá en su lugar en el momento que conviene y el monje buscará vivir en el silencio. pero la palabra más limpia. al cabo de doscientas o trescientas repeticiones. en un cierto retiro.cómo encontrarse a sí mismo. Nos puede ayudar a comprender estas huellas del deseo de Dios. nosotros lo sabemos bien. Lc 18. cuando nos dice que oremos sin cesar. ellos se miran el uno al otro. El método es un soporte. El método no es mágico. es por lo que va a encontrar a Dios. “Señor Jesucristo. No es forzosamente una formulación exterior. transponiendo esta experiencia. en la paz. en la humildad. Cuando una pareja se encuentra y decide casarse. Es en este deseo donde se instala esta oración perpetua. No porque el monje se vaya al desierto. Se vuelve. pero queremos amar. el movimiento monástico ha sido esencialmente eremítico y los primeros monjes eran sobre todo solitarios.

Su voluntad en mí. afanada. Buscando en la oración su voluntad. Esta paz más que nunca necesaria en un mundo de hombres divididos y de almas partidas. Tú que sientes cómo te muerde el desasosiego interior. Si supieses dónde está la verdadera paz. no amantes. Hecho toda ella armonía y sencillez. la oración será a lo largo de su vida el ejercicio de su busca y de su encuentro con Dios. pequeños. Descubre su propia intimidad. diciéndole: “¡Soy pequeño y pobre. por el ejemplo de San Serafín de Sarov.14). Viviendo su misterio pascual. El hombre. nuestro Dios. que hay que aceptar ser pequeño. porque estaré al fin. Y la única vía posible es el abandono entre las manos de Dios. después abandono– va a conducirme a la quietud. en la confianza. Tu puedes todo. tu salvarás millares de almas”. claro está. pero no a mi Creador! Pero si yo se ver mi debilidad humildemente. sino sobre todo de sus hermanas. si se verdaderamente girarme hacia Dios. En esta escala está el progreso de mi vida espiritual. Lleva la paz a las almas. se mueve. . tómame en la palma de tu mano y guíame!”. pero ella ha escogido la mejor parte” (Lc. entre las manos del Único que puede darme esta paz. entonces este abandono. Reducida a lo esencial. Hay que pasar por la humildad y el abandono. en fin uno puede imaginarse todo lo que ocurre. 10. Marta y María. no debo desesperarme. Marta y María. Su voluntad en los demás. si sé no rebelarme. Se realiza. a la paz del corazón. ni rebelarme. judíos que amaban al Señor y que le acogían frecuentemente. desamparados. que es la segunda etapa –humildad. De una vida cristiana depurada. dile que me ayude! ¿Qué hace ahí?” Y el Señor responde: “Tu te afanas mucho. está a los pies del Señor. saldrá más allá de los claustros y de las cercas del monasterio. Pidiéndole a Dios que se haga su voluntad. Un estar humilde ante Dios. Si San Serafín dice: “Si tu tienes la Paz en tu corazón. De ahí que a lo largo de los siglos su lema haya sido: Paz. Entonces la que pone la mesa va donde Jesús y le dice: “¡Pero bueno. cómo la tradición hesicasta puede vivirse. No es la solución buena. no saber. pero Tu. Y la paz de Cristo. Marta. En este episodio. He aquí entonces. Por ejemplo los monjes benedictinos: La vida benedictina no es otra cosa que un simple y limpio ideal de vida cristiana. el monje. Cuando me desespero y me rebelo ¿A quién hago referencia? ¡A mí. y San Serafín ha pasado por eso. no conocer a Dios. En una constante comunión litúrgica. prepara la comida. La otra. Que es la humildad sino el descubrimiento objetivo de lo que nosotros somos: pobres. “¡Si conocieses tú también en este día lo que lleva a la paz!” (Lc 19. Nada vale si no se traduce en mi diaria conversación con Dios. sino con la mente y el corazón. a ser posible. Esto puede conducirnos a la desesperación. El nos ha mostrado a través de su vida que es necesario ser humilde. Se ve en su más completa realidad. “Porque Él es nuestra paz” (Ef 2. 38-42). sacramental y sobre todo eucarística con Cristo. Una de ellas. María. pone la mesa. Le mira simplemente y Le escucha. Si yo descubro que soy pobre. Oración. es porque él ha pasado por todo un camino que es para nosotros un ejemplo. no se habla mucho de Lázaro. rebosante de caridad. lo cual no es el buen camino. en el mundo entero.¿Qué significa esta frase? Es necesario comprenderla. Para el monje. Tú que has advertido ahí en el fondo de tu alma la nostalgia de Dios. Es necesario que este descubrimiento en la humildad nos conduzca a la paz. Centrada en la oración. Terminamos este apartado con un ejemplo evangélico: el episodio en el que Jesús se encuentra en la casa de sus amigos Lázaro.42). no sólo con la mente. se encuentra a sí mismo en la presencia de Dios. Rendido a su voluntad. sin palabras. Aquel que es el Amor.

Contra esta Iglesia se contrapuso la idea de que Cristo vino a la tierra pobre y que la verdadera Iglesia debería ser precisamente la Iglesia de los pobres. acompaña constantemente la historia de la Iglesia en medio de las tristezas y los aspectos negativos de su camino. Un primer desafío era la expansión de varios grupos y movimientos de fieles que. para ver cómo se desarrolla una historia y cómo puede renovarse. Esta consoladora realidad. Maestros con la palabra y testigos con el ejemplo. Además. Audiencia general. que en cada generación nacen santos y traen la creatividad de la renovación. Huellas del deseo de Dios en las órdenes mendicantes3 Al inicio del nuevo año miremos la historia del cristianismo. De las Órdenes Mendicantes que surgieron en ese periodo las más conocidas e importantes son los Frailes Menores y los Frailes Predicadores. no sólo por su sólida organización. una Iglesia rica en propiedades y también inmóvil. es decir. porque ellos mismos están profundamente renovados. respectivamente. lógicamente. de recurrir humildemente al apoyo económico de la gente para vivir el voto de pobreza y cumplir su misión evangelizadora. se situaban a menudo fuera de la comunión eclesial. Por ejemplo. difundieron doctrinas incompatibles con la fe católica. la negación de la voluntad libre y después el dualismo. Se trata de los movimientos llamados ‘pauperísticos’ de la Edad Media. o sea. guiados por la luz de Dios. 3. Benedicto XVI. intuyendo los desafíos que debía afrontar la Iglesia de su época. Se les llama así por el nombre de sus fundadores.Tú que en tu mejor deseo sólo puedes ofrecer a Dios el sacrificio de una vida agitada y angustiada. y estos movimientos contrapusieron al ministerio de los obispos una auténtica “jerarquía paralela”. en un primer momento. vemos cómo siglo a siglo nacen también las fuerzas de la reforma y de la renovación. Así se había desarrollado. para justificar sus propias opciones. En ella podemos ver que los santos. San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán. conocidos como Franciscanos y Dominicos. Estos dos grandes santos tuvieron la capacidad de leer con inteligencia “los signos de los tiempos”. . saben promover una renovación eclesial estable y profunda. así el deseo de una verdadera autenticidad cristiana se opuso a la realidad de la Iglesia empírica. Estos movimientos tuvieron éxito. porque la novedad de Dios es inexorable y da siempre nueva fuerza para seguir adelante. el movimiento de los cátaros o albigenses volvió a proponer antiguas herejías. son los auténticos reformadores de la vida de la Iglesia y de la sociedad. especialmente en Francia y en Italia. Estaban en profunda oposición a la Iglesia rica y hermosa que se había desarrollado precisamente con el florecimiento del monaquismo. los cuales criticaban ásperamente el modo de vivir de los sacerdotes y de los monjes de aquel tiempo. a pesar de estar impulsados por un legítimo deseo de auténtica vida cristiana. 3 Cfr. Se las llamó así por su característica de ‘mendigar’. acusados de haber traicionado el Evangelio y de no practicar la pobreza como los primeros cristianos. la existencia de un segundo principio del mal equiparado a Dios. 13 de enero de 2010. Así sucedió también en el siglo XIII con el nacimiento y el extraordinario desarrollo de las Órdenes Mendicantes: un modelo de gran renovación en una nueva época histórica. como la devaluación y el desprecio del mundo material -la oposición contra la riqueza se convierte rápidamente en oposición contra la realidad material en cuanto tal-. causado por el comportamiento poco ejemplar de varios representantes del clero. sino también porque denunciaban un desorden real en la Iglesia. De hecho. están en contacto con la verdadera novedad: la presencia de Dios en el mundo.

escucha de buen grado a los maestros. fácilmente comprensibles. No pocos fieles laicos. se dedicaron con gran celo a la predicación. En nuestros días tampoco faltan iniciativas similares: los movimientos. Como recordó el concilio ecuménico Vaticano II. Por tanto. con ejemplos concretos. unido a la total adhesión a las enseñanzas de la Iglesia y a su autoridad. Por ejemplo. que vivían en las ciudades en vías de gran expansión. trataban de profundizar en el conocimiento de la fe y de ser guiados en el arduo pero entusiasmante camino de la santidad. En efecto. quizás el objetivo principal. En otras palabras. la llamada a la santidad no está reservada a algunos. sino que es universal (cf. mostraron que la Iglesia sigue siendo el lugar verdadero. ser espejo de la caridad divina. es posible vivir el Evangelio. Con una elección totalmente original en la historia de la vida consagrada. la verdad del Evangelio como tal. Se trata de la Orden Tercera. sobre todo la práctica de las virtudes teologales y morales. Nacieron así asociaciones de fieles laicos que se inspiraban en la espiritualidad de San Francisco y Santo Domingo. auténtico. según las exigencias de cada uno de ellos.que se reunían en las iglesias y en lugares al aire libre para escuchar a los predicadores. para servir al prójimo. que parten realmente de la novedad del Evangelio y lo viven con radicalidad en la actualidad. sin separarse de la Iglesia. Esta es una lección que no hay que olvidar nunca en la obra de difusión del Evangelio: ser los primeros en vivir aquello que se anuncia. como Inocencio III y Honorio III. fue muy apreciado por los Pontífices de la época. otra exigencia generalizada en su época era la de la instrucción religiosa. que elegían ser acompañados en el camino cristiano por frailes Franciscanos y Dominicos. del Evangelio y de la Escritura. la propuesta de una ‘santidad laical’ conquistó a muchas personas. Lumen Gentium. vivir cada día de la Providencia. se enseñaban formas para alimentar la vida de oración y la piedad. tanto franciscana como dominicana.Los Franciscanos y los Dominicos. Eran muy numerosos los fieles -a menudo auténticas multitudes. Las Órdenes Mendicantes supieron felizmente salir al encuentro también de esta necesidad: el anuncio del Evangelio en la sencillez y en su profundidad y grandeza era un objetivo. sino que ni siquiera querían que se pusieran a nombre de la comunidad terrenos y bienes inmuebles. El mundo. los miembros de estas Órdenes no sólo renunciaban a la posesión de bienes personales. como hacían los monjes desde la antigüedad. de este movimiento. Más aún. como San Antonio. deseaban practicar una vida cristiana espiritualmente intensa. Este estilo personal y comunitario de las Órdenes Mendicantes. directores espirituales y confesores buscados y apreciados. a pesar de vivir en una sociedad en la que a menudo prevalece el ‘tener’ sobre el ‘ser’. También hoy cada . la gente es muy sensible a los ejemplos de pobreza y solidaridad que dan los creyentes con opciones valientes. con el compromiso de imitar al Señor. Santo Domingo y San Francisco sacaron la fuerza de su testimonio precisamente de su íntima comunión con la Iglesia y con el Papado. Además. en la estela de sus fundadores. por ejemplo. No sorprende entonces que fueran numerosos los fieles. adaptada a su estado de vida. como recordaba Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi. los Franciscanos difundieron mucho la devoción a la humanidad de Cristo. que apoyaron plenamente estas nuevas experiencias eclesiales. Se trataban temas cercanos a la vida de la gente. de la confianza de ponerse en las manos de Dios. poniéndose en las manos de Dios. mostraron en cambio que era posible vivir la pobreza evangélica. para ser solidarios con los pobres y confiar únicamente en la Providencia. reconociendo en ellas la voz del Espíritu. De hecho. 40). En todos los estados de vida. Franciscanos y Dominicos fueron testigos. Y no faltaron los frutos: los grupos ‘pauperísticos’ que se habían separado de la Iglesia volvieron a la comunión eclesial o lentamente se redujeron hasta desaparecer. cuando son también testigos. Así pretendían dar testimonio de una vida extremadamente sobria. pero también maestros. mujeres y hombres. También hoy.

Pero en la Iglesia surgieron dos Órdenes. que renovó también la valentía del pensamiento. del diálogo entre razón y fe. pusieron en marcha una estrategia pastoral adaptada a las transformaciones de la sociedad. para proponer. y las Órdenes Mendicantes llegaron al norte de África. Los Agustinos (OSA). una "caridad intelectual" que ejercer. En consecuencia. erigieron centros de estudio. su destino eterno. la luz del Evangelio sobre las cuestiones fundamentales que afectan al hombre. en el soplo de vida nueva que infundieron en el mundo. A diferencia de los franciscanos y de los dominicos que tuvieron un fundador. las Órdenes Mendicantes abandonaron el principio de estabilidad. Así los mendicantes estaban más disponibles para las exigencias de la Iglesia universal. Pensando en el papel de los Franciscanos y de los Dominicos en la Edad Media. ya no colocaron sus conventos en zonas rurales. un monje dijo: ·En aquel tiempo el mundo envejecía. que eran fieles a la Regla de San Agustín. ni los agustinos ni los carmelitas tuvieron un fundador de la orden. como la de un águila” (Burchard d'Ursperg. sea cual sea el estado de vida al que pertenezca. como fruto de la necesidad de agrupar a una serie de comunidades de monjes en la región de la Toscana en Italia. Frailes Menores y Predicadores no dudaron en asumir también esta tarea y. Los Franciscanos y los Dominicos se convirtieron en los animadores espirituales de la ciudad medieval. El empeño puesto por los Franciscanos y los Dominicos en las universidades medievales es una invitación. que nacieron a finales del siglo XII. con fervor misionero. con respeto y convicción. era necesario trasladarse según las exigencias pastorales. eran mendicantes. En lugar de la tradicional autonomía de la que gozaba cada monasterio. para iluminar las inteligencias y conjugar la fe con la cultura. Con gran intuición. dieron vida a auténticas escuelas de pensamiento. Además. clásico del monaquismo antiguo. trabajando precisamente con este dinamismo de la nueva evangelización. Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura. Nuevas cuestiones avivaban el debate en las universidades. entraron en las universidades más famosas de su tiempo. Esta flexibilidad hizo posible el envío de los frailes más adecuados para el desarrollo de misiones específicas. produjeron textos de gran valor. nacen durante el pontificado de Inocencio IV. para llevar a cabo su actividad en beneficio de las almas. se dieron una organización distinta respecto a la de la mayor parte de las Órdenes monásticas. Frailes Menores y Predicadores viajaban de un lugar a otro. las antiguas corporaciones y las propias autoridades civiles. para solucionar sus conflictos internos y externos. se puede leer como este santo Padre de la iglesia redactó unas reglas para ser observadas por aquellos que entraron a una vida .cristiano debe tender a la "medida alta de la vida cristiana". que renovaron su juventud. queridos fieles. a hacerse presentes en los lugares de elaboración del saber. Otro gran desafío eran las transformaciones culturales que estaban teniendo lugar en ese periodo. como también a la estructura de las provincias. dieron mayor importancia a la Orden en cuanto tal y al superior general. En la auto biografía de San Agustín fallecido en el 430. en la renovación espiritual que suscitaron. Así la importancia de las Órdenes Mendicantes creció tanto en la Edad Media que instituciones laicales como las organizaciones de trabajo. Los más grandes pensadores. como estudiantes y profesores. recurrían a menudo a la consulta espiritual de los miembros de estas Órdenes para la redacción de sus reglamentos y. para elegir otra forma. a veces. También hoy hay una "caridad de la verdad y en la verdad". fueron protagonistas de la teología escolástica en su mejor período e influyeron significativamente en el desarrollo del pensamiento. a Oriente Medio y al norte de Europa. sino en las urbanas. Dado que muchas personas se trasladaban del campo a las ciudades. Con otra decisión totalmente innovadora. su dignidad. Con esta flexibilidad se renovó el dinamismo misionero. Chronicon).

) y (OCD). La espiritualidad del sacerdote Para completar el cuadro que venimos planteando. se encuentra la casa madre de la orden carmelitana. donde actualmente en la basílica construida sobre la cueva del profeta Elías. La experiencia de un encuentro amistoso con Cristo (cf. ya que al Monte Carmelo se le considera el jardín de Tierra Santa. La respuesta del sacerdote a este llamamiento se vuelve gozo pascual. cuando un grupo de ermitaños inspirados en el profeta Elías.. 32). Sacerdote y Rey. Mt. 4. para los sagrados ministros existe una llamada especial a la perfección que ellos alcanzarán de manera adecuada si ejercen sus funciones con ánimo sincero y sin descanso. es el testigo calificado de Cristo muerto y resucitado: “nosotros [.. “lo que hemos visto y oído. y meditación de las Sagradas Escrituras. a nuevo título. nos parece necesario que ahora hablemos de la espiritualidad del sacerdote diocesano. como participación en la consagración (el ser) y la misión (el actuar) de Cristo Profeta. tomaron el nombre de “Hermanos de Santa María del Monte Carmelo” y el patriarca de Jerusalén en 1209. creada en el edificio de su propia casa. 27). La vocación al sacerdocio ministerial comienza con un encuentro con Cristo.. 4. 48. entregándose a él (cf. El sacerdote diocesano encuentra su espiritualidad específica al vivir su ministerio en la caridad pastoral. existe una vocación universal a la santidad. quien con su testimonio y su palabra está llamado a convertirse en testigo y maestro y en su vida y misión como sacerdote de Cristo. en Tierra Santa. El sacerdote. y para enviarlos a predicar” (Mc. 19. Si. quien quiere que su llamamiento se prolongue en una vida misionera: “llamó a los que él quiso para que estuvieran con él. 19 ss. y permaneciendo disponible para la misión de salvación universa. se encuentra resumida en la exhortación del Obispo a los sacerdotes para toda la vida: “imiten lo que hacen”. 44. Por consiguiente. Los agustinos recibieron la aprobación papal en el año 1244. o sea. formando un presbiterio a manera de familia sacerdotal. en la espiritualidad sacerdotal está incluida. significa jardín. Es preciso que los sagrados ministros conozcan exactamente lo específico de la espiritualidad sacerdotal para que puedan renovarse continuamente. 19. Los orígenes de los Carmelitas (OC. eminentemente eclesial y misionera. les entregó una regla de vida. El término Carmelo o Karmel. 45. 15. La espiritualidad sacerdotal diocesana es. se retiraron a vivir en las cuevas del monte Carmelo. 3). los orígenes se remontan pues al siglo XII. 2 Tm. en relación con el carisma episcopal. para los miembros del Pueblo de Dios. pues. 39. con el Espíritu de Cristo (cf. estando al servicio de la Iglesia local en la cual está incardinado. que hace del sacerdote un signo personal y específico de Cristo. 1. 5. 3. En las palabras del rito de la sagrada ordenación. la vocación a la santidad. 2. en comunión con el Obispo como sucesor de los Apóstoles. porque puede “darse a Cristo el testimonio máximo de amor”. 9) lleva a seguirle. Jn. como signo e instrumento personal de Cristo. en colaboración con su propio Obispo. 1 P. 9. como los Apóstoles. 5). 11. puesto al servicio de la comunidad de la Iglesia local y universal. 13-14).de carácter conventual. a la plenitud de la vida cristiana. 2. hasta llegar a la cumbre . que sintetiza el ideal del Carmelo: vida contemplativa. La espiritualidad sacerdotal brota de la gracia del Espíritu Santo. en íntima unión con Cristo Sacerdote y Buen Pastor. os lo anunciamos” (1 Jn. 41. Espiritualidad significa una vida en el Espíritu. Estén convencidos los presbíteros de que sin una fuerte vida espiritual y un generoso servicio apostólico. Lv. 2. Los hermanos ermitaños reunidos en el Monte Carmelo.] somos testigos" (Hch. y estando al servicio de la Iglesia. Mt. 1. 1. según se trate de frailes descalzos o de frailes no reformados aunque está distinción carece de importancia en relación a la que antes tuvo. por encima de la ciudad de Haifa.

por tanto. En orden a una acertada pedagogía en el despertar o potenciar el deseo de la experiencia de Dios en la formación del sacerdote. responden de alguna manera al deseo. plasmada y definida” por las mismas actitudes de Cristo4. Si por vocación entendemos la elección que decidimos como respuesta a una llamada. de tal modo. desde Dios. representándolo entre los hombres. porque el agua viva manará como un río de su seno (Cfr. Jesús llama dichosos a los que desean (Mt 5. La Eucaristía. debe ser vivido de modo singular en aquel que ha sido llamado para ser su personificación. es imposible realizar la identidad sacerdotal y perseverar con generosidad en el ministerio. ellas se encarnan también en el corazón y la voluntad como sede de los deseos. un sacerdocio real. Aunque la realidad de la experiencia de Dios es siempre más amplia y compleja que el deseo de él. se convierte en una cuestión primordial. Por la acción del Espíritu. nada se logra con un perfecto plan de estudios. De nada sirve el mejor proyecto formador orientado a que el sacerdote sea el “hombre de Dios”. esta vivencia cristológica adquiere un significado específico en aquel cristiano que por el sacramento del Orden ha sido elegido para configurarse con Cristo. también vive en el cristiano el deseo que él tuvo de Dios. deseándolo desde los más profundo de su ser. insustituible y decisiva de toda formación sacerdotal. es conveniente que tomemos como punto de partida el tema mismo del deseo humano en sí mismo y del deseo humano de Dios. Cristo vive su vida en el cristiano (cf. una nación consagrada. Hay que dejar que la vida penetre en el hombre y la vida es principalmente deseo. 2) El deseo de la experiencia de Dios en la formación permanente del sacerdote El tema del deseo de vivir una profunda experiencia de Dios. las experiencias de Dios. no. en aquel que ha sido llamado al ministerio ordenado. 1) El deseo de Dios en Jesús vivido hoy en el cristiano La vida de Jesús y su actitud fundamental. se ofrece a cada persona en la condición en que se encuentra. Puesto que el Sacrificio 4 5 Cfr. como nada dice la más sabrosa “carta” de un restaurante. si el comensal no tiene apetito.de la santidad. sobre todo las más intensas y desarrolladas.20). Esta es la razón por la que la vida de Jesús. como de igual modo. sólo quien tiene apetito percibe lo qué significa el alimento. Jn 7. su íntimo deseo de Dios. 37-38). pues el mundo de nuestros deseos es el principio que configura la dinámica de toda vocación. he aquí la tarea clave. que su vida espiritual queda “caracterizada. si en el alumno no se da la curiosidad por saber. e invita a que vayan a él los que tienen deseos de beber. Gál 2. 5.6). Despertar o potenciar la sed de Dios y. si no se logra despertar en él un intenso y profundo deseo de Dios. PDV 72 . en la línea de la espiritualidad que les es propia. PDV 21 Cfr. Espiritualidad de los laicos Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica Postsinodal “Sacramentum Caritatis” en el apartado Eucaristía y fieles laicos. es evidente que no elegimos nada que antes no hayamos deseado. haciendo que viva cotidianamente la novedad cristiana en su situación existencial. como misterio que se ha de vivir. un pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas del que nos llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa» (1 P 2. el “amor apasionado al hombre” 5. Cabeza de la Iglesia que es su Cuerpo. todos los cristianos forman «una raza elegida.9). 79 en relación al deseo que ha de arder en el corazón de los laicos hacia Cristo eucaristía enseña que “En Cristo. Si esto es válido para todo cristiano. la violencia del deseo. fue vivir orientado hacia Dios.

Ella no practica una “huida del mundo”. María. en sus reuniones eucarísticas. Quién podía estar más compenetrada que Ella de la renovación del sacrificio de Cristo. dueña de casa y buena vecina. Puesto que el mundo es “el campo” (Mt 13. al que Dios ha amado tanto que le ha entregado a su Hijo para que se salve por Él (cf. Animo de modo particular a las familias para que este Sacramento sea fuente de fuerza e inspiración. luego de haberse ofrecido con Él como una sola hostia al Padre. esposa. en Nazareth y en el Gólgota. sino se santifica en medio del mundo. que es la meta a la que conduce la conversión. A todos se les pide que profundicen y asuman la auténtica espiritualidad cristiana.38) en el que Dios pone a sus hijos como buena semilla. se siente y sabe profundamente comprometida con su pueblo de Israel. se convierte día tras día en culto agradable a Dios. Su santidad se realiza dentro de las ocupaciones “profanas”: sus deberes de madre. hasta sus últimas consecuencias: en Belén. Ya desde la reunión litúrgica. la cual es ‘la vida en Cristo’ y ‘en el Espíritu’. es conducida a la vida dentro de la comunidad eclesial”. se entiende no . Sabe que por haber aceptado ser Madre del Mesías. Concluimos este apartado con dos párrafos tomados de Ecclesia in America del no. Jn 3. los laicos cristianos. María es ejemplo preclaro de una vida laical. Han de cultivar el deseo de que la Eucaristía influya cada vez más profundamente en su vida cotidiana. Cree en la Providencia de Dios Padre. esto debería aflorar y manifestarse también en las situaciones o estados de vida en que se encuentra cada cristiano. y fortalecidos por la Eucaristía. en Egipto. están llamados a vivir la novedad radical traída por Cristo precisamente en las condiciones comunes de la vida. debe haber sido extraordinariamente profunda. No caracterizan a la Virgen María los milagros ni las cosas extraordinarias visibles en su vida. ocupa un lugar clave en la historia. En este sentido. espiritualidad es un estilo o forma de vivir según las exigencias cristianas.16). 1 y 3: «La propuesta de un nuevo estilo de vida no es sólo para los Pastores. hermana y madre nuestra. La espiritualidad laical de María no tiene nada de libros. compañera y colaboradora del Señor. por espiritualidad. la acogida de la vida y la tarea educativa se revelan como ámbitos privilegiados en los que la Eucaristía puede mostrar su capacidad de transformar la existencia y llenarla de sentido. en virtud del Bautismo y de la Confirmación. Los Pastores siempre han de apoyar.eucarístico alimenta y acrecienta en nosotros lo que ya se nos ha dado en el Bautismo. Su participación en la comunidad cristiana primitiva. A Él le sigue en el claroscuro de la fe. “En efecto. Y no se acobarda aunque su compromiso la lleve a estar junto a la cruz y una espada traspase su corazón. encuentra el alimento de su espiritualidad en el contacto vivo con el Dios de la vida. Por todo esto. El amor entre el hombre y la mujer. que se acepta por la fe. por el cual todos estamos llamados a la santidad. se expresa por el amor y. el Sacramento de la Eucaristía nos compromete en la realidad cotidiana para que todo se haga para gloria de Dios. educar y animar a los fieles laicos a vivir plenamente su propia vocación a la santidad en el mundo. Lo más grande se realiza en Ella en medio de la sencillez y simplicidad de lo cotidiano. Por Ella tenemos que guiarnos y su espiritualidad hemos de imitar. de una santidad en medio del mundo. María está centrada en el Dios de la vida. como mujer del pueblo. sino más bien para todos los cristianos que viven en América. de los quehaceres de dueña de casa. viviendo la propia vida como vocación. en esperanza. Sus palabras las escucha meditándolas en su corazón y poniéndolas en práctica. Todo en Ella posee la lozanía de un trato personal con el Señor y la preocupación maternal por los hombres en sus necesidades cotidianas. Esta Virgen. Éste. convirtiéndolos en testigos visibles en su propio ambiente de trabajo y en toda la sociedad. La Madre de Dios y Madre nuestra es ejemplo preclaro de una vida laical en medio del mundo. 29.

En las creaturas no puede haber una santidad como la de Dios. ni siquiera la Virgen María que es la más excelsa. contemplarlo en todas las personas. Para madurar espiritualmente. Lamentablemente algunas biografías ayudan a acentuar esta imagen distante de la santidad. es separar una cosa de su ámbito ordinario para dedicarlo a Dios. Esta vida ha de estar integrada con los valores de su piedad popular. Por otra parte. practicable solo para algunos “genios” de la santidad. como si implicase una especie de vida extraordinaria. práctica tradicionalmente presente en la Iglesia. Dios es el santo de los santos. el cristiano debe recurrir al consejo de los ministros sagrados o de otras personas expertas en este campo mediante la dirección espiritual. Los Padres sinodales han creído necesario recomendar a los sacerdotes este ministerio de tanta importancia». Si es raro escuchar hablar de la santidad. y libres del peligro de degenerar en mera rutina. En la santidad hay diversos niveles. y en segundo lugar. para que nosotros veamos que la santidad es posible. sino la vida toda guiada por el Espíritu Santo”. buscar su voluntad en los acontecimientos” La espiritualidad cristiana se alimenta ante todo de una vida sacramental asidua. En realidad la Iglesia nos propone estos modelos. limpieza en sentido moral. separado para Dios. pero la santidad de las criaturas es verdadera y real.“una parte de la vida. La palabra santidad etimológicamente tiene dos sentidos: primera decimos que es pureza. entendida como ausencia de mancha. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno” (31). siempre queda algo de impureza. Esto nos lleva a pensar que la santidad de la creatura es siempre relativa. porque nunca se puede llegar a ser santo de los santos como Dios. El Papa Juan pablo II en la carta “Novo Millennio Ineunte” nos aclara sobre este tema: “Como el Concilio mismo explicó. la espiritualidad no se contrapone a la dimensión social del compromiso cristiano. la santidad plena se dará en Dios en el cielo. los cuales a su vez se verán enriquecidos por la práctica sacramental. se hace más consciente de las exigencias del Evangelio y de sus obligaciones con los hermanos. Otras veces a los santos se los presenta como figuras que no se asemejan a los hombres y mujeres comunes. 6. es tres veces santo. Ésta lo “conducirá poco a poco a adquirir una mirada contemplativa de la realidad. diferentes moradas y esto forma parte de la justicia de Dios ya que hay algunos que hacen más méritos que otros. Aquí en la tierra no se puede alcanzar la plenitud de la santidad. puede ser más difícil entender que todos los hombres y mujeres. necesaria para sostener al creyente en su peregrinación terrena. el creyente. sin dejar de ser criatura. Él es el trascendente. Se hace referencia más por sus aspectos extraordinarios que por haber vivido la santidad en la vida ordinaria. alcanzando la fuerza de la gracia indispensable para perseverar en el bien. Al contrario. a través de un camino de oración. por ser los Sacramentos raíz y fuente inagotable de la gracia de Dios. que le permitirá reconocer a Dios siempre y en todas las cosas. Entre los elementos de espiritualidad que todo cristiano tiene que hacer suyos sobresale la oración. La santidad es posible en la vida cotidiana En nuestra época otras de las palabras poco escuchadas es “santidad”. Quizá algunos medios masivos la toman cuando se presenta un acontecimiento ligado a la religiosidad popular. a) Santidad del cristiano . sobre todo los bautizados tenemos el llamado y la posibilidad de ser santos. este ideal de perfección no ha de ser malentendido.

la Virgen es santa desde su concepción pero puede crecer en santidad porque es santa por participación. la santidad siempre implica perfección y vida en Dios. A Cristo se le llama el santo de Dios. sino que además de hacerlas bien está en Gracia de Dios. tiene que crecer. ontológico. dones. e imperfección. deja un efecto en él. veamos ahora varios enfoque desde donde podemos considera la santidad del cristiano Santidad ontológica: por el bautismo hemos participado antológicamente de una vida divina (gracia. La Tercera Persona de la Trinidad es llamada Espíritu Santo. la santidad es la participación en la vida divina. pero sin Dios. la persona en este desarrollo se corresponde con el fin. La santidad mínima es el estado de gracia. Nosotros tenemos una meta. seres humanos. y sin la Gracia de Dios. el Espíritu Santo se llama así porque es el autor de la santificación y es por el Espíritu Santo que participamos de la santidad de Dios. 5) . a ejemplo de María. LG cap. Santidad como desarrollo: es el desarrollo o proceso de santificación. Jesús es el santo de Dios porque procede del Padre. Nosotros vamos creciendo en santidad y somos santificados por Cristo Jesús. La santidad tiene un doble efecto. Proponerse ir a misa todos los primeros viernes de mes y faltar a uno. La persona santa no es sólo la que hace bien las cosas. pero al mismo tiempo es algo que se tiene que desarrollar. que hemos de alcanzar de modo progresivo. En la santidad hay que ir purificándose también de esas imperfecciones. Santidad ética: es la realidad ontológica manifestada en la vida. no hay materia de pecado. pero la santidad es un término más propio para personas que están cerca de la meta de la santidad. un fin. La santidad es purificación. sólo eso: imperfección. Ej. La santidad se puede equiparar a perfección en cuanto que lo más perfecto es lo más santo. es algo más que purificación. pero la santidad en plenitud es la unión con Dios en el cielo. afecta a toda la persona. Santo es equivalente a cristiano. Santidad como fin: es la meta a la cual nos dirigimos. por ser cristianos. El Hijo y el Espíritu Santo son iguales de santos que el Padre porque proceden del Padre. b) Llamada universal a la santidad (Cfr. La santidad es trinitaria en cuanto que hay una participación y penetración en la vida divina. Perfección es el desarrollo pleno de la humanidad. y al mismo tiempo. La santidad no es sólo un efecto externo y ritual como pueden ser las purificaciones judías sino que es algo real. es ausencia de pecado y crecimiento en la Gracia. virtudes. Es trinitaria porque brota del Padre y tiende a la perfección y unión con el Él en el cielo. pero que puede ser pecado. un destino: vivir nuestra vida en Dios. El Padre es el origen y fuente de la santidad. En cambio. El bautismo tiene en sí toda la santidad ontológica. Cuando hablamos de santidad nos referimos a los diversos momentos de la vida espiritual. Aquí hablamos de santo para referirnos a aquellos que han alcanzado el fin. filiación). en las obras. Pero al mismo tiempo santidad y perfección no se identifican. pero hay una imperfección. La imperfección no es pecado.Para una mejor comprensión de la santidad. La persona es más santa en la medida que está más en Dios. que nos hace santos. Así. esto no quiere decir que las otras dos personas de la trinidad no lo sean. es la acción de Dios en el hombre. es una acción divina en el alma y al mismo tiempo es el resultado de que el alma se va transformando en Dios. hay personas que pueden ser perfectas en cuanto. que iniciamos en el bautismo. Pero Cristo tiene la plenitud de la santidad desde cu concepción y no crecía en santidad. santidad equivale a bondad. En la doctrina clásica se distinguía entre pecado venial y mortal. tiene la vida de Él. Santidad es el alejamiento del pecado en todas sus manifestaciones.

Darle a la palabra universal su sentido más radical y estricto. edad. Muchos no se canonizan porque no tienen dinero. raza. oración. se realiza en diversas formas la misma santidad. significa que Dios tiene un plan distinto para cada uno. La santidad depende de los las grandes vocaciones en la iglesia. que es la santidad de Dios. son personas distintas. otra cosa son los actos homosexuales que siempre son intrínsecamente malos. contemplación. y la de los del Espíritu santo…A su vez dentro de esas diversidades hay una santidad personal. Hay una diversidad en la iglesia y la santidad se acomoda a cada una de esas diversidades. Un homosexual puede ser santo siempre y cuando no cometa actos homosexuales. medios para pagar abogados. Un depresivo no puede hacer una hora de oración diaria. imitación de Cristo: las virtudes heroicas. los elementos esenciales pertenecen a la santidad de cada uno. En la llamada a la santidad no hay diferencia de sexo. En las últimas épocas se ha dado una purificación del término santidad. depositaria de la santidad de Jesús. Por eso todos debemos luchar por llegar a ser santos canonizables. cultura. Un error común es exigir y pedir lo mismo a los enfermos que a los sanos. que hablan del llamado a la santidad. la sacerdotal de la santa cruz. Todos estamos llamados a participar de la única santidad. Si unos tuvieran más facilidad a la santidad que otros. Están llamados los sanos y enfermos (físicos. Debemos recordar que estos fenómenos son signos de santidad pero no son elementos esenciales de la santidad. vaya que lo son. Los fenómenos esenciales de la santidad se dan en toda vida santa. milagros. cada uno debe hacer lo que pueda. Por esto es muy difícil saber quién es más santo. 3) Personal: Dios llama personalmente a cada uno. de cada uno de los cristianos. No es lo mismo la santidad franciscana y la agustiniana. Esto no excluye una colectividad en la santidad como ayuda. Los homosexuales están llamados a la santidad. pero al final es personal. pero no pretendemos alargar este punto más que lo suficiente para concienciarnos del llamado universal a ser santos ¿Qué significa la llamada universal a la santidad? 1) Universal. mística. conviene distinguir entre tendencia homosexual que es una enfermedad y que alguien la puede tener sin culpa. Esta es la santidad entendida en su sentido genuino. la santidad no esta vinculada a una vocación especial. Dios no sería justo. cada uno tiene un camino propio de santidad. espera una respuesta personal. lengua. aunque tengan muchas cosas en común. concreta. no porque no sean importantes. sólo la cantidad puede ser diferente (como expresa la parábola de los talentos…). 4) Personalizada.En este punto solamente citaremos a la LG. La santidad se realiza a través de las circunstancias personales. No solo es una llamada personal sino personalizada. cada uno tiene una santidad intransferible. NOTA: los canonizados no son siempre los más santos. todo se vincula a la Gracia y a los Medios de santificación de la Iglesia. en las diversas vocaciones. No es la misma santidad la de san Francisco que la de san Antonio de Padua. a unas instituciones o grupos…. sólo Dios lo sabe. psíquicos). porque antes se pensaba que los actos propios y esenciales de la santidad eran los actos extraordinarios como éxtasis. ni a unos medios concretos. singular de cada uno de nosotros. En conclusión. Los locos son también llamados a la santidad (el padre de santa teresa de Liseaux será pronto canonizado). omitiendo los textos de la Sagrada Escritura. Los más populares no son los más santos. en . estigmas. sino que Dios pide a todos la máxima calidad. teólogos y quienes lleven los procesos. pero no es así. 2) Santidad. sin quitar lo que se ha dicho. visiones.

pero llamados a irradiar en su área la misma santidad. . por ejemplo. es diferente al de una esposa o esposo. distinto radio de acción.cuanto al radio de acción de un sacerdote.

pequeña parte de tu creación. el mal ejemplo de los creyentes. Si el hombre puede olvidar o rechazar a Dios. precisamente el hombre que.3). de diversas formas. revestido de su condición mortal. “Se alegre el corazón de los que buscan a Dios” (Sal 105. y finalmente esa actitud del hombre pecador que. porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti (S. Gn 3. Jon 1. para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar. para Él.CAPÍTULO CUARTO EL DESEO DE DIOS EN EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre. por miedo. La unión con Dios es una unión vital porque vivimos de Él.26-28). pues no existe sino porque. Mt 13. GS 19-21): la rebelión contra el mal en el mundo. 1. Señor. Dios no cesa de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la dicha. Por eso. y muy digno de alabanza: grande es tu poder. a pesar de la secularización.22). etc. las corrientes del pensamiento hostiles a la religión. se oculta de Dios (cf.1). quiere alabarte. en su historia. y tu sabiduría no tiene medida. haciendo que encuentre sus delicias en tu alabanza. y Dios no cesa de atraer hacia sí al hombre hacia sí. de un solo principio. Esto demuestra que en lo más íntimo del hombre no se puede apagar la sed de Dios. por Él. Pero esta búsqueda exige del hombre todo el esfuerzo de su inteligencia. estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso: El creó. la rectitud de su voluntad. Agustín.8-10) y huye ante su llamada (cf. A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar.). con el fin de que buscasen a Dios. para ver si a tientas le buscaban y le hallaban. desconocida e incluso rechazada explícitamente por el hombre. De múltiples maneras. y también el testimonio de otros que le enseñen a buscar a Dios. los hombres han expresado a su búsqueda de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones. cultos. meditaciones. conf. porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios. la ignorancia o la indiferencia religiosas. A pesar de todo. una renovada necesidad de espiritualidad. y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. Existen interrogantes que únicamente encuentran respuesta en un contacto personal con Cristo. todo el linaje humano. y puede llegar a . y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador (GS 19. Sólo en la intimidad con él cada existencia cobra sentido. pequeña parte de tu creación. Y el hombre. nos movemos y existimos (Hch 17. por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros.3).1) puede ser olvidada. Tú mismo le incitas a ello. lleva en sí el testimonio de su pecado y el testimonio de que tú resistes a los soberbios. Tú eres grande. en nuestro tiempo está emergiendo. 1. los afanes del mundo y de las riquezas (cf. es conservado siempre por amor. sacrificios. 1). creado por Dios por amor. y hasta el día de hoy. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento. “un corazón recto”. pretende alabarte. Tales actitudes pueden tener orígenes muy diversos (cf. el hombre. pues en él vivimos. Pero esta “unión íntima y vital con Dios” (GS 19.

Le llama y le ayuda a buscarlo. 1). en el Espíritu Santo. El misterio de la encarnación. “Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios. Precisamente por ser Dios. son y serán siempre una alegre e impresionante noticia sobre un Dios que ama. no podremos nunca encerrarla en nuestras estrechas dimensiones humanas. 10 Juan Pablo II Audiencia general del 2 de mayo de 1990 . Por desgracia. quien nos gobierna. aunque no nos demos cuenta. El amor nupcial de Dios hacia Israel. Dios se hizo hombre -como subrayaron los Padres de la Iglesia. Sí. El hombre está hecho para la felicidad. llama a los hombres a ser. 3-4). y hacia todo hombre. de libertad profunda. y por tanto los herederos de su vida bienaventurada. Es él quien nos juzga. traspasado en la cruz y abierto. el hombre del tercer milenio desea una vida auténtica y plena. que el pecado dispersó. Juan Pablo II. “Dios es amor” (1 Jn 4.experimentar la alegría que hizo exclamar a Pedro en el monte de la Transfiguración: “Maestro. el Edén. El Corazón del Hijo de Dios. porque quería que fueran felices. nos permite vivir y experimentar el amor que Dios tiene al hombre: «Pues tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único. Envió a su Hijo a la tierra para devolver al hombre la perspectiva de un cielo aún más hermoso. También en los desiertos del mundo secularizado. Los narra el libro del Génesis: Dios creó al hombre y a la mujer en un paraíso. del Dios vivo. Dios ama al mundo y lo amará hasta el final. XVII Jornada mundial de la juventud. sus hijos de adopción. Juan Pablo II. sino que tenga vida eterna» (Jn 3. está cerca del hombre. Volveré a edificarte y serás reedificada. inalcanzable en su esencia. de amor gratuito. En efecto. Con amor eterno te he amado Según el profeta Jeremías. La verdad sobre Dios que es amor constituye casi una síntesis y a la vez el culmen 6 7 Juan Pablo II. Ya conocemos los antecedentes. Dios dice a su pueblo: “Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti. nunca podremos entender con nuestra razón su infinitud. La alegría verdadera es una conquista. Estas palabras de san Juan evangelista fueron. a la unidad de su familia. Audiencia general del 24 de abril de 1996. quien nos guía y nos comprende.para que el hombre pudiera llegar a ser Dios. nuestra sed de felicidad es legítima. a conocerle y a amarle con todas sus fuerzas. Por tanto. testimonia de modo profundo y definitivo el amor de Dios10. virgen de Israel” (Jr 31. En Él y por Él. 16). 4 de diciembre del año 2003. Convoca a todos los hombres. en todo tiempo y en todo lugar. 1. la Iglesia. 16). Lo hace mediante su Hijo que envió como Redentor y Salvador al llegar la plenitud de los tiempos. ¡qué bien se está aquí!” (Lc 9. Spiritus et Sponsa. Cristo posee el secreto de la victoria7. Carta Apostólica. el pecado trastornó sus proyectos iniciales. Dios no se resignó a esta derrota. Este es el cambio decisivo que la Encarnación imprimió a la historia humana 8. pues ¡lo somos!” (1 Jn 3. el alma del hombre tiene sed de Dios. 33)6. 25 de julio de 2002 8 Ibidem 9 Cfr. Por eso Dios. Con todo. tiene necesidad de verdad. Pero este Dios. Dios es una realidad que supera nuestra capacidad de comprensión. nos pide que nos fiemos de Él. se realiza en la Encarnación de una manera que supera la medida de las expectativas del hombre. para que todo el que crea en él no perezca. que no se logra sin una lucha larga y difícil. Cristo tiene la respuesta a nuestra expectativa. se acercó al hombre mediante su amor paterno. En estos textos nos introducen directamente en lo más íntimo del misterio del amor de Dios9.

Dios reveló del modo más perfecto y definitivo su amor en Cristo. y yo lo amaré y me manifestaré a él” (Jn 14. como el discípulo predilecto de Jesús. “Y a partir de allí se debe definir ahora qué es el amor. Esta magnífica noticia ha sido depositada en el corazón del hombre que cree. a dar la respuesta de fe y amor que nadie puede dar en su lugar. “Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti” (Jr 31. Incluso cuando el hombre prevaricó contra ese amor original. Gaudium et spes. Benedicto XVI. es feliz la nación que se complace en la ley del Señor12. el hombre no puede Construir su futuro sin el amor a Dios y a los hombres. reclina su cabeza en el pecho del Maestro y escucha sus confidencias: “El que me ame. Dios ama al mundo que ha creado y.. El amor al hombre consiste en desear a cada uno el verdadero bien. San Pablo dice: “Dios. y hemos creído en él» (1 Jn 4. Continúa el Papa diciendo: “El Padre os ama”. Sin un amor grande y auténtico no hay casa para el hombre. desde esa mirada. dice Dios a Israel a través del profeta Jeremías. de lo que nos ha dicho por medio de los profetas y por medio de Cristo sobre lo que él es11. dentro del mundo. 12 . Carta encíclica Deus caritas est. el hombre está llamado a la alianza con su Creador. ama sobre todo al hombre. en su cruz y en su resurrección. el cual. Juan pablo II. La creación es obra de la omnipotencia de Dios. 38). enseñaba que: «Dios ha revelado este amor de muchas maneras. Homilía en Gliwice. 15 de junio de 1999 Cfr. sobre el respeto de los mandamientos de Dios y la vida de gracia. pues es feliz el hombre. a fin de “hacer más humana la vida del hombre” (cf. sólo quedara una página entera.fueran destruidas por alguna catástrofe o furor iconoclasta y quedara sólo un ejemplar. donde puede contemplarse esta verdad.de todo lo que Dios ha revelado de sí mismo. en el misterio de la creación. es amor. Y. el valor y la dignidad de su humanidad los encuentra precisamente en esa vocación». produciendo cada día frutos en la vida de la sociedad. sin excepción alguna y sin distinguir entre amigos y enemigos. pues es Padre. expresa el Papa. 3). a todos los hombres. guiada por su sabiduría y su amor. 4-5). Ibidem 13 Ibidem 14 Benedicto XVI. el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amar”14. por el gran amor con que nos amó. Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene. y también este ejemplar estuviera tan dañado que. Aun logrando grandes éxitos en el campo del progreso material. Ha sido llamado a participar en la vida de Dios. «La certeza de que Dios nos ama debería impulsar al amor a los hombres. será amado de mi Padre. 11 12 Cfr. Dios no dejó de amarlo y lo elevó de su caída. Sí. Consiste también en la solicitud por garantizar ese bien y rechazar toda forma de mal e injusticia. Es en la cruz. Sólo gracias a ellos esta tierra podrá llegar a ser una casa feliz. Ojalá que abunden en nuestro país el amor y la justicia. 21)». el 15 de junio de 1999. sin él estaría condenado a una vida sin sentido»13. Mediante la gracia. Juan pablo HI en su Homilía en Gliwice. ¡Dios es amor! Si todas las Biblias del mundo -se ha dicho. nos vivificó juntamente con Cristo” (Ef 2. ha sido llamado a la plenitud de gracia y de verdad. «“El hombre es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma” (ib. 24). Por tanto. La grandeza. Es preciso buscar siempre y con perseverancia los caminos de un justo desarrollo para todos. estando muertos a causa de nuestros delitos. rico en misericordia. 16). fue el punto de partida de su carta encíclica: “Dios es amor”. Primero. e igualmente esta página estuviera tan estropeada que sólo se pudiera leer una línea: si tal línea es la de la primera carta de san Juan.

“El amor es la esencia de Dios mismo. 1 Jn 4. En efecto.donde está escrito: “Dios es amor”. aguanta sin límites” (Cfr 1 Cor 13. ni se enorgullece’. “disculpa sin limites. haciendo de ambos un único precepto. 1). con una Persona. La caridad es el don ‘más grande’. Jesús también nos repite a nosotros. que sacia toda sed. convirtiéndonos así todos en ‘un solo cuerpo’. al mismo tiempo. Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vi-da. donándose para levantar y salvar al hombre. es el sentido de la creación y de la historia. sobre el amor cristiano. notando algunos puntos. “Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él”.. ahora el amor ya no es sólo un ‘mandamiento’. “Deus Caritas est”. sino la respuesta al don del amor. el israelita creyente reza cada día con las palabras del Libro del Deuteronomio que. poniendo el amor en el centro. Amarás al Señor con todo el corazón. con todas las fuerzas” (6. ha unido este mandamiento del amor a Dios con el del amor al prójimo [. ‘no presume. Jesús. donde llega. Al final cuando nos encontremos cara a cara con Dios. De modo que amor por Dios y amor por el prójimo son verdaderamente fusionados. que da un nuevo horizonte a la vida y. “Participando de la Eucaristía. El amor de Dios es luz. ha asumido lo que era el núcleo de la fe de Israel. se dona a sí mismo como nuevo maná que nos une a Él. por . 4-7).] “Y.. dándole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. he querido dedicar mi primera encíclica precisamente al tema del amor: Deus caritas est”. expresa el amor en la forma más sublime. con ello. Por esto al comienzo de mi pontificado. con toda el alma. no es más solo una exigencia: el amor puede ser ‘mandado’ porque antes ha sido donado”.. como bien sabe. es el agua. que da valor a todos los demás. El doble mandamiento. ha recordado Benedicto XVI. Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. el amor es. Quién ama verdaderamente “no busca el propio interés”. mientras estamos en este mundo. compendian el núcleo de su existencia: “Escucha. “Por ahora. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea. prometida a la samaritana.] La fe cristiana. toda la Biblia se habría salvado. también nosotros somos involucrados en la dinámica de su donación. “no lleva cuentas del mal recibido”.10). es plenitud de vida. puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. porque todo su contenido está ahí. que nos ayuden a despertar en nuestro ser el deseo de Dios. como a ella: “¡Si conocieras el don de Dios!”. Jesús. espera sin límites. Jesús ha asegurado una presencia duradera a través de la institución de la Eucaristía. cree sin límites. Es el torrente que Ezequiel vio salir del templo y que. con el cual viene a nuestro encuentro” (Deus caritas est. y sin embargo. la caridad es el distintivo del cristiano. En la muerte en la cruz. Nos unimos a Él y al mismo tiempo nos unimos a todos los demás a los cuales Él se dona. es más.4-5). en comunión perfecta con Él. sana y suscita vida. ‘goza de la verdad’ y del bien de los demás”. una orientación decisiva [. gracia a este encuentro con el ágape de Dios. porque Dios es amor y nosotros seremos semejantes a Él. es felicidad. Dios es amor Nos centraremos en este apartado en la primera encíclica del Papa Benedicto XVI. donde bajo las especies de pan y de vino. En este acto de oferta. todos los demás dones quedarán atrás.. Y. el único que quedará eternamente será la caridad. 2. es la luz que da bondad y belleza a la existencia de cada hombre. sino por el encuentro con un acontecimiento. Es la síntesis de toda su vida: de aquello que cree y de aquello que hace.

El Papa exalta por ello el presente como el tiempo de Dios.decirlo de alguna forma. experimentamos su amor. amar a los amigos del Amigo. de este modo. sino del encuentro con una Persona (Deus caritas est 1). y desde este amor en nosotros. es el comportamiento de quién. que era realidad. "miren como se aman”. tiende con frecuencia a oscurecer en las personas el deseo natural de felicidad. según todas las dimensiones de la vida social: “La caridad es expresión auténtica de humanidad y elemento de importancia fundamental en las relaciones humanas. con Cristo presente. 3). Y en los primeros siglos del cristianismo hizo fortuna la frase. Dios nos ha amado primero y sigue amándonos primero. sobre todo en los siglos más cercanos a nosotros. está como ‘distraído’ a causa de las múltiples relaciones con la realidad. el Papa Benedicto XVI expresa el gran objetivo de esta Encíclica: “Vivir el amor y así llevar la luz de Dios al mundo”. El hombre pasa largos períodos de su existencia casi insensible a la llamada de la verdadera felicidad. y de este antes de Dios puede nacer en nosotros el amor como respuesta” (Deus caritas est. Deseo natural de felicidad El salmo 33 pregunta: “¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad?”. En efecto. 17). Dios no nos impone un sentimiento que no podamos suscitar en nosotros mismos. En Jesucristo estos dos aspectos forman una perfecta unidad: Él es el Amor encarnado. Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos. Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor. Nos ha comunicado ya la sustancia de las realidades futuras y. por Jesús. se puede mirar el futuro con serenidad. el ‘estilo’ de Dios y del hombre creyente. Su amigo es mi amigo. El mundo que la humanidad ha construido. 3. Cuando experimentamos la mirada buena del Padre. aumentando la "distracción" en la que ya corren el riesgo de caer a causa de su debilidad . que no proviene de una decisión ética o una gran idea. Se trata de una pregunta que induce a reflexionar. Se esperan las realidades futuras a partir de un presente ya entregado. la espera de Dios adquiere una nueva certeza. también las de carácter público” (Caritas in veritate. nosotros podemos corresponder también con el amor. construye el mundo y sirve al bien común. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios. En las últimas páginas del texto. amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. y de este ‘antes’ de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta. y está arraigado en la esperanza. nosotros podemos corresponder también con el amor. por eso. en Cristo. plantea su propia vida como don de sí mismo a Dios y al prójimo.. Él nos ama y nos hace ver y experimentar su amor. 9). sin embargo. sino desde la perspectiva de Jesucristo. respondiendo al amor de Dios. por el don del Espíritu. con vistas a su llegada definitiva” (Spe salvi. lo radicalmente propio del cristianismo. Gracias a Cristo presente. ante la presencia de Cristo. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero. un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad. Consiste justamente en que. El hombre que ha sido tratado con caridad. por eso. Es la espera.. llamada que. en Dios y con Dios. y al parecer su oído interior no sabe reaccionar. y en el punto siguiente. nuestra vida adquiere un horizonte nuevo. Y es que el amor es lo distintivo. alberga en su conciencia. Este Amor nos ha sido revelado en Cristo crucificado”. Este acontecimiento suscita una certeza que sostiene la vida. con esperanza: “Dios se ha manifestado en Cristo. llegando a implicar el sentimiento. prosigue afirmando que “de este modo se ve que es posible el amor al prójimo en el sentido enunciado por la Biblia. de que su Cuerpo se complete. Ya lo dijo Jesucristo: “En esto sabrán que sois mis discípulos: en que se aman”. y que sigue siendo nuestro reto: sentirnos profundamente amados por el Dios del amor.

711): Allí descansaremos y veremos. Con ella. pueblo nuevo de los que han acogido la promesa y viven de ella en la fe.8. se transforman en fuerzas centrífugas. cualquiera que esta sea. y así ir al cielo. heme aquí” del Señor. no se puede reducir jamás a un medio para lograr una finalidad. Sólo Dios sacia. civ. El Catecismo de la Iglesia Católica en el 1718-1724. ¿Cómo es. El Nuevo Testamento utiliza varias expresiones para caracterizar la bienaventuranza a la que Dios llama al hombre: la llegada del Reino de Dios (cf Mt 4. ‘nadie verá a Dios y seguirá viviendo’. Es fruto del don gratuito de Dios. a menudo utilizable con fines de lucro o de gestión del consenso. (S. La sociedad actual privilegia un tipo de deseo controlable según leyes psicológicas y sociológicas y. diciendo -aunque sea con voz débil. incluso violento. para que lo busque a él y sólo en él encuentre plena realización y paz. Dios mío. 2. veremos y nos amaremos. El hombre a menudo no encuentra la fuerza para decir: “¡Yo! Yo soy un hombre que ama la vida y desea días de prosperidad”. symb. 1). 1. Ciertamente. ahora que me has encontrado”. Este deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia El. servirle y amarle.intrínseca. Agustín. Todos tenemos la necesidad de ser rescatados por Dios: El hombre debe recuperar la energía y la valentía para ponerse delante de Dios y responder al “Heme aquí. (S. le impide por su misma naturaleza ser instrumentalizada. el hombre entra en la gloria de Cristo (cf Rm 8. mor. conf. Agustín. así como también llamamos sobrenatural la gracia que dispone al hombre a entrar en el gozo divino. ¿Y qué otro fin tenemos. haz que te busque para que viva mi alma. según su grandeza y su inexpresable gloria. el fin último de los actos humanos: Dios nos llama a su propia bienaventuranza. 21. Agustín. 4). 12). Una pluralidad de deseos ha sustituido el anhelo que Dios ha puesto en la persona como estímulo. la visión de Dios: “Dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios” (Mt 5. 4) y de la Vida eterna (cf Jn 17. el único que lo puede satisfacer: Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices. 23). cf 1 Jn 3. Las bienaventuranzas descubren la meta de la existencia humana. la entrada en el gozo del Señor (cf Mt 25. su bondad hacia los hombres y su omnipotencia llegan hasta conceder . 17). La criatura humana. la entrada en el Descanso de Dios (Hb 4. busco la vida feliz. “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. 20. y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada. amaremos y alabaremos. 3. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti. eco de esa misma llamada-: “Heme aquí. que yo te busco? Porque al buscarte. pero también al conjunto de la Iglesia. Señor. porque el Padre es inasequible. Te invoco. a veces. Porque Dios nos ha puesto en el mundo para conocerle. 10. Semejante bienaventuranza supera la inteligencia y las solas fuerzas humanas. Los deseos parciales. La huella de Dios. 30). 22. La bienaventuranza nos hace participar de la naturaleza divina (2 P 1. que impulsan al ser humano cada vez más lejos de sí mismo y hacen que se sienta insatisfecho y. pero su amor. enseña que “Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad. 1 Co 13. también yo estoy aquí. (Santo Tomás de Aquino. que en ella toma la forma de añoranza de la felicidad. 18) y en el gozo de la vida trinitaria. orientados con poderosos medios capaces de influir en las conciencias. que está animada por el deseo de plenitud infinita. Por eso la llamamos sobrenatural. 3).29). sino llegar al Reino que no tendrá fin? (S. Esta vocación se dirige a cada uno personalmente. eccl. por tanto. He aquí lo que acontecerá al fin sin fin.

. La notoriedad. ni en ninguna criatura. el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo (lo que podría llamarse una fama de prensa).29)15. 4. como hemos dicho en dos ocasiones en las líneas precedentes. mor. y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada. Todos tenemos ansias y deseos de ser felices y no siempre encontramos la felicidad porque la buscamos en fuentes que no la dan. Él me respondió que no lo era. por útil que sea. un objeto de verdadera veneración. haz que te busque para que viva mi alma. Todo esto se debe a la convicción de que con la riqueza se puede todo. Dios mío. Toda la semana había buscado ser feliz y nada ni nadie colmaba el deseo de felicidad que ansiaba. El Decálogo. Señor. Dios mío. 3-23).. ni en la gloria humana o el poder. pero tiene cobertura existencial puesto que la realidad va más allá de las simples afirmaciones vacías de significado y llenas de mucho engaño. (S. A él rinde homenaje ‘instintivo’ la multitud.. ni en ninguna obra humana. las técnicas y las artes. Estos miden la dicha según la fortuna. miden la honorabilidad. que yo te busque? Porque al buscarte. 5). Agustín. (S. ‘porque lo que es imposible para los hombres es posible para Dios’. y. ha llegado a ser considerada como un bien en sí mismo. buscaba ser feliz y un día encontró la fuente de esta felicidad: ¿Cómo es.a los que lo aman el privilegio de ver a Dios. La riqueza por tanto es uno de los ídolos de nuestros días. eccl. busco la vida feliz. según la fortuna también. Nos invita a purificar nuestro corazón de sus malvados instintos y a buscar el amor de Dios por encima de todo. Para Cristo sólo hay un deseo y es el de que seamos felices. damos lentamente frutos en la Iglesia para la gloria de Dios (cf la parábola del sembrador: Mt 13. la felicidad auténtica viene de Dios y no del montaje efímero de nuestros ídolos aunque sean los más nobles que puedan darse en la naturaleza y en nuestra vida. 20. Fecundados por la Palabra de Cristo. Es una afirmación que no tiene cobertura informativa tal y como se mueven en este tiempo ciertos modos de vivir materialistas. “…que te busque para que viva mi alma” “…nosotros queremos vivir felices. (S. lo demás fenece y pronto. la masa de los hombres.. haer. deja todo lo que tienes.. 4. 10. Nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti. 5. lo creo y lo intento vivir con todas mis fuerzas. Sólo Dios sacia aquello que buscamos. que yo te busco? Porque al buscarte.2029). La bienaventuranza prometida nos coloca ante opciones morales decisivas. 3. el Sermón de la Montaña y la catequesis apostólica nos describen los caminos que conducen al Reino de los cielos. 4): ¿Cómo es. 10. y la notoriedad es otro. Por ellos avanzamos paso a paso mediante los actos de cada día. mix. Ireneo. ven y sígueme”. 1. un bien soberano. Hace poco me encontré con un joven que tenía el rostro desfigurado y entristecido y le pregunté si era feliz. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti” (Conf. busco la vida feliz. Con voz alta lo digo.. 20. conf. Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada 15 CIgC 1718 . fuente de todo bien y de todo amor: El dinero es el ídolo de nuestro tiempo. Le propuse que meditara en aquello que dice Jesucristo al ‘joven rico’: “Si quieres ser feliz. Señor. sobre la santidad). sostenidos por la gracia del Espíritu Santo. haz que te busque para que viva mi alma. Agustín. San Agustín. como las ciencias. sino sólo en Dios. (Newman. Dios es el único que no muere.

La felicidad es posible si se basa en Dios que es su fuente. busco la vida feliz. Por la gracia del bautismo llevamos escondido en nuestro cuerpo el tesoro que tú nos has dado. Hermanos la felicidad es una promesa. Señor. el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo. La notoriedad. fue el término de tu vida mortal. iluminados por ti. (S. haz que nos alegremos de tus dones. Es tan inconsistente este modo de proceder que al final de la jornada uno se encuentra consigo mismo y esto le lleva o a una fantasmagórica experiencia que sólo produce tristeza y malestar o a una razón de vivir que le pone en la clave de lo único que vale y es total plenitud. . Imprime en nosotros. De los Sermones de San Efrén. adereza. haz que te busque para que viva mi alma. Porque hemos sido aceptados por Dios. haz que nosotros crucifiquemos nuestra mente para obtener la vida espiritual. según la fortuna también. haz que seamos dignos de experimentar en nuestra persona la resurrección que esperamos. El corazón humano es inquieto. ni en la gloria humana o el poder. Señor. diácono (Sermo 3. haga crecer nuestro hombre espiritual. sino sólo en Dios. ni en ninguna criatura. fuente de todo bien y de todo amor. pues de esta comunión nos viene la paz. no es un programa y la clave es comprender “que la fe y la felicidad son distintos nombres dados a una misma meta. edición Lamy 3. A él rinde homenaje instintivo la multitud. La salida del sol representa para los mortales el comienzo de su trabajo. somos limpios de corazón. Que tu resurrección. Cada día te estrechamos en nuestros brazos y te recibimos en nuestro cuerpo por medio de tus sacramentos. El Catecismo de la Iglesia católica (nº 1723) afirma que si queremos vivir felices hemos de optar por actos y actitudes morales decisivas. (J. miden la honorabilidad. que este mismo tesoro vaya creciendo en la mesa de tus sacramentos. las tinieblas nocturnas de nuestra mente. Pablo II). Nos invita a purificar nuestro corazón de malvados instintos y a buscar el amor de Dios por encima de todo. Te pedimos que aquella belleza espiritual que tu voluntad inmortal hace brotar en la misma mortalidad nos haga comprender nuestra propia belleza. Señor. y que nada pueda apartar nuestras mentes de tus deleites. Agustín) Ser feliz es estar en comunión con Dios. Porque hemos gustado la misericordia divina. con la luz diurna de tu sabiduría. quiere más y no descansará hasta estar en Dios. un bien soberano. Dios mío. y. oh Salvador nuestro. el memorial tuyo. Señor. ni en ninguna obra humana. Haz que sepamos contemplar en nosotros mismos la vida de la resurrección. somos misericordiosos para con nuestro prójimo. recibido de tu mesa espiritual. Estos miden la dicha según la fortuna. por útil que sea. Como decía el Cardenal Newman: el dinero es el ídolo de nuestro tiempo. ha llegado a ser considerada como un bien en sí mismo. en nuestras almas una mansión en que pueda continuar aquel día que no conoce el ocaso. Todo esto se debe a la convicción de que con la riqueza se puede todo. Porque somos consolados podemos consolar a otros. como las ciencias. Porque tenemos paz con Dios somos pacificadores. la masa de los hombres. Nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar. haz que alcance su realidad plena en la renovación futura. te sirvamos con espíritu renovado y puro. que yo te busco? Porque al buscarte. 216-222): “Ahuyenta. para que. La riqueza por tanto es uno de los ídolos de nuestros días y la notoriedad es otro. Pues la fe se le revela al hombre para su felicidad y una felicidad que se busca lejos de la palabra evangélica no será capaz de mantener sus promesas”. un objeto de verdadera veneración.Dios nos llama a su propia bienaventuranza que es la dicha sin fin. Tu crucifixión. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti”. Tenemos en nosotros. De fine et admonitione 2. la fuerza y la alegría que hará nuestra vida bienaventurada. por nuestra constante adhesión a ti. Señor. “ ¿Cómo es. las técnicas y las artes. el sello de aquel día que no depende del movimiento solar. 4-5: Opera. oh Jesús. lo que podría llamarse una fama de prensa.

proponernos lacatequesis sobre san Gregoria de Niza. según el profeta (Sal 72. y en cierto sentido nosotros somos los padres de nosotros mismos. 1). (. El fin del hombre. . que nos permite ver la bella imagen de Dios (cf. un camino. para ver si están dirigidos a Cristo o si se alejan de él” (ib. habla del fin del hombre cuando dice que: “…san Gregorio de Nisa manifiesta una concepción muy elevada de la dignidad del hombre. cuando el hombre ama a Dios. Cada uno de nosotros. coopera con Dios para modelar en sí mismo la imagen divina. En este camino de ascenso espiritual. con una vida digna de Dios. El cristiano lleva el nombre de Cristo y. gracias a la cual ya es de por sí imagen de Dios. 272 b). Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Cristo es el modelo y el maestro.. como el Señor nos ordena con más claridad en otra ocasión. La mortalidad latente en nuestro cuerpo derrama en nosotros la corrupción. 3: SC 1 bis. quiere lo que Dios mismo quiere (cf. santo y bueno. se sigue necesariamente que deben estar donde se encuentra Dios. si el hombre es considerado digno del nombre de Cristo. “Dios está en el cielo” y si. como el corredor que avanza hacia adelante. según el Eclesiastés (Qo 5. cuando oren. haz que nos movamos en él como hombres espirituales. pero esto es también un desafío. es hacerse semejante a Dios. No prives. 5 de septiembre de 2007. y no apartes de nosotros el calor de tu suavidad. 956 ac). son figura del mundo espiritual. Concédenos. ¿cómo debe comportarse? San Gregorio responde así: “(debe) examinar siempre interiormente sus pensamientos. el objetivo de la vida. de manera que "nuestro nacimiento espiritual es el resultado de una opción libre. 1145 ac).: PG 46. que caminemos con presteza hacia nuestra patria definitiva y que. podamos ya desde ahora contemplarla por la fe." 5. De perfectione christiana: PG 46. Cuando tenemos a Dios en nosotros. Benedicto XVI en la Audiencia general. el destino último consiste verdaderamente en hacerse semejantes a Dios. 28). les dice que se asemejen a su Padre celestial. oh Salvador nuestro. que el hombre ha recibido en el momento de la creación. cuando dice: “Sean perfectos como es perfecto su Padre celestial” (Mt 5.. Homilía in Canticum 9: PG 44. Señor. de hecho. y. y las virtudes son como las pinturas de las que se sirve (ib: PG 46.que la visión de tus signos sacramentales nos ayude a conocerla. su voluntad es la que realiza el trabajo. “rayos luminosos que brotan de la naturaleza divina” (De beatitudinibus 6: PG 44. del conocimiento y de la práctica de las virtudes. La meta de la existencia humana Según Clemente de Alejandría decimos que el fin último del hombre consiste en llegar a ser semejantes a Dios. llamen a Dios Padre. como Moisés desde la cumbre del monte. si. 1272 c). sus palabras y sus acciones. 48)” (De oratione dominica 2: PG 44. creándonos como nosotros mismos queremos ser y formándonos por nuestra voluntad según el modelo que escogemos" (Vita Moysis 2. Por tanto. por tanto. que la aspersión de tu amor espiritual borre de nuestros corazones los efectos de la mortalidad. 272 a). por la reciprocidad propia de la ley del amor.. pues están unidos a él. Tus disposiciones divinas. en un movimiento perpetuo de adhesión al bien. Dado que él les ha ordenado que. a nuestra mente de tu manifestación espiritual. Y este punto es importante por el valor que da a la palabra cristiano. y este fin lo alcanza sobre todo a través del amor. ustedes “están con Dios”. contemplándolo a él. 284 c).. 108). dice el santo obispo. Señor. se convierte en “el pintor de su propia vida”.) Hacerse semejante a Dios significa llegar a ser justo.) Por tanto. Para ascender hacia Dios el hombre debe purificarse: “El camino que lleva la naturaleza humana al cielo no es sino el alejamiento de los males de este mundo. (. Esto es posible gracias a la connaturalidad con él.

adquirimos una mansión eterna en el cielo” (Prefacio de Difuntos). que libra del mal y de la muerte. debe asemejarse a él también en la vida. tienen los pies en la tierra. sólo Dios permanece. 10. El hombre está hecho para vivir en comunión con Dios. será plena” (S. Dice un salmo: “Mi carne y mi corazón se consumen: ¡Roca de mi corazón. nuestros queridos difuntos están aún vivos y también presentes. “La vida no termina. toda llena de ti. tiende a algo más grande. Todo pasa. Ante el enigma de la muerte muchos sienten un ardiente deseo y la esperanza de volver a encontrarse en el más allá con sus seres queridos. no habrá ya para mi penas ni pruebas. asociándose a todos los movimientos que quieren el progreso individual y social. por su naturaleza. Pero hoy y siempre irrumpe con fuerza el anuncio de la resurrección del Señor 16. en los siglos pasados. 26). de verdad. 28. El anuncio de la resurrección del Señor ilumina las zonas oscuras del mundo en que vivimos. si Cristo no hubiera resucitado. y se abate desconsolada en un sentimiento de la nada. mediante la gracia. pero su mensaje es esencialmente ultraterreno. en nuestro caminar cotidiano. morada definitiva de los amigos de Dios». que sería la meta definitiva de la existencia humana. los cristianos. la espera de una confrontación definitiva en la que a cada uno se le dé lo que le es debido. Si quitamos a Cristo y su resurrección. Todos los cristianos. las muchedumbres inmensas de los que. de felicidad plena. “Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser. El cristianismo es ciertamente también un ‘humanismo’ y propugna con fuerza el desarrollo integral de cada uno de los hombres y de cada pueblo. ¿espera aún esta vida eterna. y nos pone en comunión sin fin con todos los hermanos y las hermanas que participan del mismo Amor. y. han alcanzado ya el término de la propia vida. 6. su fundamento último. que «El hombre moderno. Agustín. planteando todo el sentido de la existencia en la perspectiva de la inmortalidad y de la responsabilidad. Por tanto. Benedicto XVI . sino más bien una nueva calidad de existencia. pero el corazón ya está en el cielo. asumimos una gran responsabilidad. Mensaje urbi et orbi. de algún modo. plenamente inmersa en el amor de Dios. Los cristianos. conf. El significado profundo y decisivo de nuestra existencia humana y terrena está en nuestra inmortalidad ‘personal’: Jesús vino a revelarnos esta verdad. “El corazón habla al corazón” 16 Cfr. y viva. llamados a la santidad. el ‘vacío’ acabaría ganando. más que en el pasado. También es fuerte la convicción de un juicio final que restablezca la justicia. por el bautismo. Pero para nosotros. En efecto. están todos vivos. son hombres y mujeres que viven firmemente anclados en esta ‘Roca’. no hay salida para el hombre. que la trascienda. Y el mismo Benedicto XVI en la Solemnidad de Todos los Santos miércoles 1 de noviembre de 2006 enseña. se transforma. que a veces les resulta difícil pensar en Dios como protagonista de la historia y de nuestra vida misma. o considera que pertenece a una mitología ya superada? En nuestro tiempo. y toda su esperanza sería ilusoria. 39). meditando sobre la vida eterna. Pascua 2009 . en quien encuentra su dicha. las personas están tan absorbidas por las cosas terrenas. la eternidad ya puede estar presente en el centro de la vida terrena y temporal. Dios por siempre!” (Sal 73. es irrefrenable en el ser humano el anhelo de justicia. mi porción. al deshacerse nuestra morada terrenal.por eso. Me refiero particularmente al materialismo y al nihilismo. a esa visión del mundo que no logra trascender lo que es constatable experimentalmente. Pero la existencia humana. ‘vida eterna’. está unida a Dios. Por lo tanto. no indica sólo una vida que dura para siempre. cuando el alma.

en cada emergencia. Hemos sido creados también para dar amor.. refiriéndose al beato John Henry Newman. dice Benedicto XVI. cuando nuestros corazones rebosan de generosidad. Newman nos ayuda a entender en qué consiste esto para nuestra vida cotidiana: nos dice que nuestro divino Maestro nos ha asignado una tarea específica a cada uno de nosotros. Así. haciendo referencia a El lema del Cardenal Newman. En este orden de pensamientos.. sino alguien. escribe. en sus enseñanzas sobre la oración. 301-2). el amor que nos ha mostrado lo que es verdaderamente importante en la vida. sino que tenga vida eterna” (Jn 3. el ser humano tiene la dignidad de persona. Su Corazón divino llama entonces a nuestro corazón. hombre y mujer los creó» (Gn 1. cor ad cor loquitur. por la gracia. siguiendo su ejemplo. el amor que nos ha hecho quienes somos. Un hombre ya no es lo que era antes. nuestro corazón puede endurecerse fácilmente endurecido por el egoísmo. “soy un eslabón en una cadena. gradualmente. la Sagrada Escritura dice: “Dios creó el hombre a su imagen. para hacer de él la fuente de cuanto realizamos y lo más perdurable de nuestras vidas. Y en la Catedral de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo City of Westminster. 16). que pide sólo para sí nuestra devoción incondicional (cf. nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad. en Cristo se nos revela y entrega toda la novedad revolucionaria del Evangelio: el Amor que nos salva y nos hace vivir ya en la eternidad de Dios. de poseerse. El evangelista san Juan escribe: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único. aclara cómo el fiel cristiano toma partido por servir a su único y verdadero Maestro. no es solamente algo. y así ha sido. la práctica de buscar a Dios y el mundo invisible en cada momento. de entregarse libremente y de entrar en comunión con otras personas. un vínculo de unión entre personas.En el Corazón de Jesús se expresa el núcleo esencial del cristianismo. deseo de ayudar a los demás y construir un mundo mejor. les digo que la oración tiene lo que se puede llamar un efecto natural en el alma. haré su trabajo. a ofrecerle una respuesta de fe y amor que nadie más puede dar en su lugar. Al mismo tiempo. un predicador de la verdad en el lugar que me es propio. Por esto es apremiante. nuestros maestros. la envidia y el orgullo. la gran misionera de la . experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios. en cada lugar. espiritualizándola y elevándola.. nos invita a salir de nosotros mismos y a abandonar nuestras seguridades humanas para fiarnos de él y. Todos los días debemos agradecer a Dios el amor que ya hemos conocido. “el hábito de oración. sábado 18 de septiembre de 2010. a hacer de nosotros mismos un don de amor sin reservas. y se ve impregnado de principios diferentes” (Sermones Parroquiales y Comunes.27). se ve imbuido de una serie de ideas nuevas. me mantendré en sus mandamientos y le serviré a Él en mis quehaceres” (Meditación y Devoción. Haré el bien. está llamado a una alianza con su Creador. enseñaba que “el corazón habla al corazón”. nuestros amigos.10). un “servicio concreto”. Nos recuerda que la fidelidad a la oración nos va transformando gradualmente a semejanza de Dios. Pero otras veces constatamos que es difícil amar. seré un ángel de paz.. Por haber sido hecho a imagen de Dios. capaz de conocerse. El Beato John Henry. le decía que “Hemos sido creados para recibir amor. Necesitamos dar gracias al Señor por el amor que hemos recibido de nuestras familias. Mt 23. en su saludo del Benedicto XVI a los jóvenes. A veces esto parece lo más natural. idealismo. si lo hago. confiado de manera única a cada persona concreta: “Tengo mi misión”. La Beata Teresa de Calcuta. El 19 de septiembre de 2010 Benedicto XVI en la celebración eucarística de beatificación de John Henry Newman (1801-1890). a imagen de Dios lo creó. 230-231). y todas las personas que en nuestras vidas nos han ayudado a darnos cuenta de lo valiosos que somos a sus ojos y a los ojos de Dios. para que todo el que crea en él no perezca. No me ha creado para la nada. especialmente cuando sentimos la alegría del amor. IV. como escribió en uno de sus muchos hermosos sermones.

más allá de un enfoque superficial. la libertad se desnaturaliza. La luz irradiada por Jesús es resplandor de verdad. el hombre es un pensamiento de Dios. una mirada que hace ver el bien e impulsa a hacer el bien: “Vio Dios cuanto había hecho. En lo profundo de vuestro corazón.Universidad Eurasia. la verdadera oración. requiere disciplina. Juan Pablo II. Jesús es la estrella polar de la libertad humana: sin él pierde su orientación. puesto que sin el conocimiento de la verdad. os llama a dedicarle tiempo en la oración. pero antes aún el amor mismo de Dios al hombre y a la creación nace de una mirada buena. somos un latido del corazón de Dios. de la oración y de la sabiduría que se encuentra en su palabra. Benedicto XVI. Os pido que miréis vuestros corazones cada día para encontrar la fuente del verdadero amor. 10 de febrero de 2006 18 Cfr. experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios. la ayuda que viene de Cristo. Y al descubrir nuestro verdadero yo. amor puro y generoso. requiere buscar momentos de silencio cada día. y en el silencio descubrimos nuestro verdadero ser. que contamos para Dios en nuestra irrepetible individualidad. Afirmar esto es como decir que tenemos un valor. sino por el encuentro con un acontecimiento. que da un nuevo horizonte a la vida y. Nos recuerda que la fidelidad a la oración nos va transformando gradualmente a semejanza de Dios. nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad. 23 de septiembre de 2001 17 . se derrama mediante su Espíritu en el mundo. Este amor nace del encuentro con Cristo en la fe: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea. necesitamos espacios de silencio. Pero este tipo de oración. Y. dice la Biblia (Gn 1. a través del corazón de Jesucristo. Jesús está siempre allí. Cualquier otra verdad es un fragmento de la Verdad que es él y a él remite. Incluso en medio del ‘ajetreo’ y las presiones de nuestra vida cotidiana. la libertad se reencuentra. Por esto. Éste es el mensaje que hoy quiero compartir con vosotros. la belleza y el valor de todo ser humano que nos sale al encuentro18. con una Persona. en cierto sentido. y de la gracia que Él nos otorga en los sacramentos de su Iglesia. el amor del hombre. A menudo significa esperar a que el Señor hable. con ello. Sí. se aísla y se reduce a arbitrio estéril. como amor que lo renueva todo.Caridad. Esa mirada permite captar todo lo que hay de positivo en la realidad y lleva a considerar. que atrae hacia sí al mundo. Cada día hemos de optar por amar. y todo estaba muy bien”. Dios. nos recordó que dar amor. por tanto. Con él. y esto requiere ayuda. se reconoce creada para el bien y se expresa mediante acciones y comportamientos de amor hacia Dios y hacia los hermanos17. descubrimos la vocación particular a la cual Dios nos llama para la edificación de su Iglesia y la redención de nuestro mundo…” Por tanto. porque en el silencio encontramos a Dios. 1). Discurso en Astana . “el corazón habla al corazón”. 31). esperando serenamente que permanezcamos junto a Él y escuchemos su voz. Jesucristo es la Verdad hecha Persona. infinito. una orientación decisiva” (Deus caritas est. es el fruto de una decisión diaria. Discurso a los participantes en la asamblea plenaria de la congregación para la doctrina de la fe.

había ido a sacar agua del pozo de Jacob y encontró a Jesús sentado.nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti” (san Agustín. La respuesta de Jesús revela la falsedad de esta posición: “No sólo de pan vive el hombre. sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4. Todo hombre intuye que precisamente en la realización de los deseos más profundos de su corazón puede encontrar la posibilidad de realizarse. el hombre sólo necesita una cosa que todo lo abarca. debe salir de sí mismo hacia aquello que pueda colmar la amplitud de su deseo. Tiene necesidad de abrirse al otro. capaz de aplacar la sed. experimenta que no es suficiente para él mismo. “poco a poco [. El hombre sabe que no puede responder por sí solo a sus propias necesidades. Confesiones. Por decirlo de algún modo. 12). de hecho. Comentario al Evangelio de Juan. lo que realmente quiere. Esta es una mentira peligrosa.. Esto se constata en el pasaje evangélico de inagotable riqueza que narra el encuentro de Jesús con la samaritana (Cf. puede llenar al hombre. que satisfacen un momento. sacando a la luz el deseo de algo más profundo que la simple necesidad de satisfacer la sed . en su mensaje al movimiento Comunión y Liberación en la ciudad italiana de Rímini.] en su corazón” (san Agustín. pero sólo lo Infinito puede llenar el corazón del hombre: “inquietum est cor nostrum. de encontrar su cumplimiento. Mateo 4. secretario de Estado. ‘cansado del viaje’. vive también de pan. La samaritana vivía la insatisfacción existencial de quien todavía no ha encontrado lo que busca: había tenido ‘cinco maridos’ y en ese momento convivía con otro hombre. bajo el calor del mediodía. tan fáciles de alcanzar como ilusorias en último término. porque contiene solamente una parte de verdad. Después de haberle pedido que le diera de beber. a algo o a alguien. donec requiescat in te . Juan 4. Dios vino al mundo para despertar en nosotros la sed de las ‘cosas grandes’.CAPÍTULO QUINTO EL DESEO DE DIOS. lo que necesita verdaderamente. I. UNA ESPIRITUALIDAD DE AYER. Esa mujer. DE HOY Y DE SIEMPRE El 22 de agosto de 2010 el cardenal Tarcisio Bertone. En la narración evangélica de las tentaciones de Jesús (Cf. que ofrecen una satisfacción y un placer ‘baratos’. En el fondo. el diablo insinúa que ‘el pan’. Por más que crea que es autosuficiente. El hombre. sino solamente las “cosas grandes”. El hombre se ve tentado con frecuencia por las cosas pequeñas. Sólo Dios basta. es decir. Quien ha encontrado a Dios. 5-42) del que san Agustín nos ha dejado un comentario luminoso. como hacia habitualmente. XV. pero antes debe aprender a reconocer. Sólo Él sacia el hambre profunda del hombre.. Y de este modo se abría camino. incluso a través de sus deseos y anhelos superficiales. Jesús mismo le ofrece agua. …No todo es la meta última del corazón del hombre. 1-4). ha encontrado todo. la satisfacción material. que pueda darle lo que le falta. sino ‘agua viva’. Las cosas finitas pueden dar destellos de satisfacción o de alegría. 4). lo que es capaz de satisfacer la capacidad de su corazón. pero no cualquier tipo de agua. pero no sólo de pan. 1). es decir. de convertirse verdaderamente en sí mismo. decía que «en el fondo de la naturaleza de todo hombre se encuentra la irreprimible inquietud que le empuja a buscar algo que pueda satisfacer su anhelo.

Todo lo que es bueno. Se dice que en uno de sus momentos de oración. “Ya desde la antigüedad -dijo el Concilio. La bondad y la potencia de Dios no tienen un límite entre cosas grandes y pequeñas. hasta el punto de que al llegar a casa “insistieron” para que permaneciese con ellos: “Quédate con nosotros.. es más. IV. para ti. 11). una escalera: es un proceso de purificación de nuestros pensamientos. se encuentra en los diferentes pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que está presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida . ensancha nuestro espíritu: y ensanchando nuestro espíritu. 13-35). 1). de este modo. 1. ‘Camino. es precisamente ese poder vital que aplaca la sed más profunda del hombre y le da la vida total. el Sumo Pontífice se une espiritualmente a quienes adhieren al movimiento Comunión y Liberación. “Dios [. “Sólo te deseo a ti”. A pesar de que no habían reconocido a Jesús resucitado durante el camino realizado junto a Él. terrenales y celestiales. con la que comienzan las Confesiones de san Agustín. Dios tiene sed de nuestra sed de Él. y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti” (Confesiones. expresa eficazmente la necesidad insuprimible que impulsa al hombre a buscar el rostro de Dios. Esta célebre afirmación. Es una experiencia atestiguada por las diversas tradiciones religiosas. I.. “don Giussani se comprometió [. el 24 de marzo de 2007. el 13 de enero de 1999. Una vez más el Señor hace “arder el corazón” de los dos mientras caminaban “con el rostro triste” (Cf.material. tenía sed de la fe de esa mujer” (Ibidem XV. En el dialogo con Él. materiales y espirituales.] suscitando en nosotros el deseo. El Espíritu Santo. Los Padres aseguraban que rezar no es más que transformarse en deseo vehemente del Señor. Los discípulos de Emaús también viven ante Jesús esa misma experiencia. inició su catequesis con esta palabras de san Agustín: «“Nos hiciste. “En esto consiste nuestra vida -sigue diciendo san Agustín-: ejercitar el deseo” (Ibidem). 30). san Agustín define la oración como expresión del deseo y afirma que Dios responde ensanchando nuestro corazón hacia Él. respondió el santo doctor. Aprender a rezar es aprender a desear y. tenemos que purificar nuestros deseos y esperanzas para poder acoger la dulzura de Dios. Este deseo de “cosas grandes” debe transformarse en oración. Como recordó durante la audiencia en la plaza de San Pedro. "Sólo te deseo a ti”. Señor”: es la expresión del deseo que palpita en el corazón de todo ser humano. que se había convertido en un peso: ya sólo buscaba saciar la sed con esa agua” (Ibidem XV.] para despertar en los jóvenes el amor a Cristo. 1. que retomaban vida. 6). simbolizado por el ‘agua viva’ de la que hablaba Jesús. Rezar ante Dios es un camino.. esa vida que él busca y espera sin conocerla. aprender a vivir. poniendo nuestra vida ante sus ojos.. El rostro de Dios Padre. Cinco años después del fallecimiento de monseñor Luigi Giussani.y hasta el momento actual. ¿qué deseas?”. a Dios mismo. aprendemos a desear las cosas buenas. repitiendo que sólo Él es el camino hacia la realización de los deseos más profundos del corazón del hombre”». La samaritana dejó entonces en el suelo la jarra “que ya no le servía. hace que sea capaz de acogerlo” (Comentario a la Primera Carta de Juan. En un bellísimo texto. de nuestros deseos. Señor. San Agustín comenta: “Quien pedía agua para beber. anhelo del hombre En una de sus Catequesis Juan Pablo II durante la audiencia general de los miércoles. sentían que el corazón “les ardía en el pecho”. Verdad y Vida’. en definitiva. Tomás. santo Tomás de Aquino escuchó al Señor Crucificado que le decía: “Has escrito bien sobre mí. Podemos pedirle todo a Dios. Por nuestra parte. Lucas 24.

después de haberlos engendrado y lanzado a la desventura y a grandes dolores” (XX. la percepción de Dios como Padre está unida. 10). Tu rostro buscaré Señor” (Sal 27. 8. partiendo de su experiencia. se vincula a la institución del patriarcado y transfiere su concepción más habitual al plano religioso. Sal 119. 2). pero el dios Zeus manifestaba su paternidad tanto con la benevolencia como con la ira y la maldad. que precisamente en el discurso a los atenienses cita un verso del poeta Arato sobre el origen divino del hombre (cf. Esa sospecha. conscientes de que sólo la revelación plena. por la mediación sacerdotal de Aarón. en realidad. 135. y a veces también el reconocimiento de la suma divinidad e incluso del Padre” (Nostra aetate. En esta línea se debe considerar como intuición religiosa positiva la percepción de Dios como Padre universal del mundo y de los hombres. la Iglesia mira con respeto los intentos que las diferentes religiones realizan para percibir el rostro de Dios. como lo atestigua. Hch 17. No tienes piedad de los hombres. 201-203). más que a su acción creadora. pero el Señor me ha recogido” (Sal 27. En realidad para la experiencia religiosa bíblica. por tanto sobre él puede resplandecer el rostro paterno de Dios (cf. 80. y a una piedra: “Tú me diste a luz” (Jr 2 27). el hombre siente la tentación de imaginar a la divinidad con rasgos antropomórficos que reflejan demasiado el mundo humano. Así. Cumpliendo la ley divina se goza también plenamente de la protección del Dios de la alianza. a través de la cual entabla con Israel una especial relación de alianza. pero también severo y castigador. insiste precisamente en esta . y ellos se rebelaron contra mí” (Is 1. Los antiguos griegos. Hch 17. 4. y no siempre por una razón evidente. por ejemplo. Sin embargo. Sólo el corazón del justo puede alegrarse al buscar el rostro del Señor (cf. por ejemplo. es infundada. Precisamente esta relación ha suscitado en algunas corrientes del ateísmo contemporáneo. la exigencia de un Dios superior al arbitrio caprichoso está presente también entre los griegos antiguos. en la que Dios mismo se manifiesta. 3 ss) y. como ser sumo y divino. En realidad. como dijo san Pablo en el discurso a los atenienses (cf. 2. a su intervención histórico-salvífica. puede disipar las sombras y los equívocos y hacer que resplandezca la luz. A ejemplo de san Pablo. 27). no puede aceptarse la idea de una divinidad dominada por el arbitrio y el capricho. dispuesto al don generoso de la vida y próvido para proporcionar los bienes necesarios para la existencia.humana. es preciso tener presente este claroscuro de la experiencia religiosa. llamaban también padre al Bien. 2). que se debe recorrer con sinceridad de corazón y esfuerzo constante. En las sociedades antiguas. A menudo Dios se queja de que su amor paterno no ha encontrado correspondencia adecuada: “Dice el Señor: Hijos crié y saqué adelante. también 31. En la Odisea se lee: “Padre Zeus. Buscar el rostro de Dios es un camino necesario. La bendición que Dios otorga a su pueblo. En Israel el reconocimiento de la paternidad de Dios es progresivo y está continuamente amenazado por la tentación de la idolatría que los profetas denuncian con energía: “Dicen a un trozo de madera: “Mi padre eres tú”. distinguiendo en sus creencias lo que es aceptable de lo que es incompatible con la revelación cristiana. Por consiguiente. la búsqueda de Dios se realiza ‘a tientas’. 17 67. al que se llega a través de la experiencia de la solicitud amorosa del padre terreno. la sospecha de que la idea misma de Dios es la proyección de la imagen paterna. nadie es más funesto que tú entre los dioses. muchas plegarias de la literatura religiosa universal manifiestan la convicción de que el Ser supremo puede ser percibido e invocado como un padre. En cambio. Sin embargo. del poeta Cleante. El salmista que vivió esta dolorosa experiencia de abandono y encontró en Dios un padre más solícito que el de la tierra nos indica el camino que recorrió para llegar a esa meta: “Oigo en mi corazón: ‘Busquen mi rostro’. 20). la idea de un padre divino. es verdad que. Para Israel la paternidad de Dios es más firme que la humana: “Mi padre y mi madre me han abandonado. el “Himno a Zeus”. 8). 28). Sal 105.

que le pide: “Muéstranos al Padre y esto nos basta” (Jn 14. de lo que está llamado a hacer. de hacer presente a Dios en su interioridad. piensa que Dios lo ha dejado sólo. lo sepamos o no. Dios no está lejos del hombre. donde tiene lugar el encuentro entre el Creador y la creatura. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz” (Nm 6. Sobre todo Jesús se sitúa de un modo absolutamente único en relación con la paternidad divina. él esta más dentro de nosotros que nosotros mismos. sino su espacio interior. pues solamente en él está la plenitud de la vida. él es Dios y no hombre. y. Esta obra pretende ser una ayuda para entrar en el misterio de Dios. sin duda que se dará cuenta de que Dios nunca ha abandonado las obras de sus manos. de los que debe saber y de dónde puede y debe estar. para caminar de la mano de Dios. le responde que conocerlo a él significa conocer al Padre. y mira hacia atrás. viviéndola de modo íntimo e inefable y proponiéndola como programa de vida para quien quiera obtener la salvación. 8-11). Jn 14. fundándose en su propia experiencia de Hijo. sino que es menos consciente de lo que es. la búsqueda del rostro de Dios Padre ha asumido una dimensión aún más significativa. lo aceptemos o no. Es un sin sentido. pues. Y precisamente cuando el hombre no es capaz de entrar dentro de sí. El hombre de siempre tiene necesidad de Dios. manifestándose como ‘hijo’ y ofreciéndose como el único camino para llegar al Padre. Dios no lo olvida a sus hijos. 2. Es lo que subraya con emoción y gratitud el apóstol san Juan: “Miren qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios. de amor y de paz. la destacó constantemente. Desde que Jesús vino al mundo. de ideales de superación personal y familiar. y ¡lo somos!” (1 Jn 3. 25-26). en el que vivimos nos movemos y somos. a su suerte. es porque hace tiempo que dejamos de sintonizar con Dios. Pero lo cierto es que Dios se interesa del hombre más que él mismo. ya esbozada en el Antiguo Testamento. ser tremendamente hombres o mujeres llenos de luz. A Felipe. Aunque una madre abandone al hijo de sus entrañas. caminado en el amor de Dios. Bien y Verdad. 1)». lo hace menos humano. quien quiere encontrar al Padre necesita creer en el Hijo: mediante él Dios no se limita a asegurarnos una próvida asistencia paterna. Luz y paz. sino que comunica su misma vida. Si muchas veces nos sentimos faltos de todo: de ilusiones. Si el hombre se detiene un poco en su camino. 8). En su enseñanza. toda persona necesita recuperar. que el hombre intente vivir sin Dios. El estar fuera de sí. siendo su creador y Padre. el hombre es un ser por naturaleza religioso: siempre su ser tiende a relacionarse con Aquel que es amor y Vida. haciéndonos “hijos en el Hijo”. sin deseos de cambio interior y sin esfuerzo por cambiar el mundo en el que vivimos. La oración en la vida cristiana En medio del bullicioso y ensordecedor mundo moderno. así. de poder y . por tanto. El hombre necesita retornar a Dios. porque el Padre obra por él (cf. más aún. de la realización de hoy y siempre. confirmó la concepción de Dios como padre. no sólo su identidad. no como disminución de su dignidad originaria. teniendo la experiencia de su amor. En efecto. para aprender a amar y ser amados.manifestación luminosa del rostro de Dios: “El Señor ilumine su rostro sobre ti y te sea propicio. El problema comienza cuando no se es consciente de su presencia. y el hombre se siente como dejado de su mano. invadido por tantas voces que han entrado al sagrario interior. donde está el centro y el sentido de su vida. El hombre parece que ha salido de su casa y no sabe ahora cómo entrar. Así pues. Jesús.

que ofrece la paz y da la valentía para emprender cada día el camino. Para mí. sea con la ayuda de Dios. 3 21 Cfr. como se cultivan el amor y la amistad entre los seres humanos: con repetidos encuentros y llenos de detalles. del mismo divino Maestro. ms autob. podemos hoy decirle al Señor.de fuerza para construir nuestro mundo desde el sumo Bien y la suma Verdad. estar muchas veces con aquel que sabemos que nos ama. hoy y siempre» (Hb 13. lograremos realmente reemprender la marcha. para un futuro mejor. sin embargo. remando mar adentro: “¡Duc in altum! Esta palabra resuena también hoy para nosotros y nos invita a recordar con gratitud el pasado. que forman el cuerpo de este obra. Como los primeros discípulos. sepámoslo o no. un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría (Santa Teresa del Niño Jesús. El llamado universal a la santidad. de los misterios del amor de Dios. en programas televisivos. haciendo en todo su santo voluntad a ejemplo del Señor. en lo íntimo de nuestro ser. como aprendiendo de nuevo este arte de los labios de los grandes maestros de oración. necesidad vital de toda vida crstiana20. 1 . su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea.. 2 Cfr. y muchas otras veces. en la medida en que cultivemos nuestro amor y amistad con Dios. es el primero en buscarnos y el que nos pide que le dejemos entrar en nuestro cuarto interior. tenemos que resistir a esta tentación. Esto implica salir un poco del movimiento del mundo. en la oración personal y comunitaria21. hacia dentro de nosotros mismos. En efecto. a vivir con pasión el presente y a abrirnos con confianza al futuro: «Jesucristo es el mismo. a su santísima Madre. alejándonos cada más y más de nuestro centro. Para vivir en la atmósfera de ésta exhortación. Las reflexiones.1). es el encuentro de la sed de 19 20 NMU 1. la oración es un impulso del corazón. remando mar adentro. pueden ser un buen instrumento para aprender a orar. el tan recordado y amado Juan pablo II nos recordaba las palabras del Evangelio que nos llevan a caminar de la mano de Dios. que la mayor de las veces dejan vacíos y confusos a los televidentes. nos llevará a descubrir la presencia del Resucitado. La maravilla de la oración se revela precisamente allí. destruir el tiempo. La oración. Precisamente en el inicio de este tercer milenio. A esto llamamos oración. de fidelidad y entrega. una sencilla mirada lanzada hacia el cielo. hacer. NMU 15. Por tanto. que no lo vemos pero que está. sólo una es necesaria” (Lc 10. ofrece el horizonte adecuado en el que puede madurar y desarrollarse el conocimiento más auténtico. ir y venir. a Dios Uno y Trino. en el interior de nuestra ser: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano. sumergirse en el arte de la oración. y ante todo. y de los valores que nos dan vida y salvación. que a menudo desemboca en el activismo: hacer. las oraciones. Recordemos a este respecto el reproche de Jesús a Marta: “Tú te afanas y te preocupas por muchas cosas y. es necesario volver a nuestro origen. la vida en Dios. es importante que lo que nos propongamos. a san José y a todos los santos que nos dejaron por escrito su testimonio del trato amoroso con Dios: “enséñenos a orar” (Cfr. urge a todo seguidor de Cristo. ayer. En realidad. al Dios revelado por Jesucristo. las notas a pie de pagina. fiel y coherente.8)”19. NMU 32. Lc 11. lugar de encuentro con Dios. C 25r). hablarle. Sólo la experiencia del silencio y de la oración. Jesús tiene sed.41-42). con renovado entusiasmo y esperanza. se cultiva en el trato asiduo con él. de forma experiencial. en el tiempo y en la eternidad. recibir su amor y ofrecerle el nuestro. buscando “ser” antes que “hacer” y ver. Escuchar a Jesús. Pues.

4. de tal modo. quaest. 2002. ya que éste resulta un elemento clave de nuestra búsqueda espiritual. CIgC 2560). 2) El deseo de la experiencia de Dios en la formación permanente del sacerdote El tema del deseo de vivir una profunda experiencia de Dios. Desde la zarza. entrenamiento y rehabilitación de los deseos a través de una pedagogía que introduzca al creyente cristiano en el misterio de Dios. dirigida por completo al Padre. 18-21). Cristo vive su vida en el cristiano (cf. esta vivencia cristológica adquiere un significado específico en aquel cristiano que por el sacramento del Orden ha sido elegido para configurarse con Cristo. deseándolo desde los más profundo de su ser. se convierte en una cuestión primordial. es evidente que no elegimos nada que antes no hayamos deseado.Dios y de sed del hombre. que su vida espiritual queda “caracterizada. en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre (CIgC 2564). también vive en el cristiano el deseo que él tuvo de Dios. Por la acción del Espíritu. Gál 2. por tanto. pp.20). pues el mundo de nuestros deseos es el principio que configura la dinámica de toda vocación. sino por la estrecha vinculación que se da entre el desear a Dios y la misma experiencia de Dios. Aunque la realidad de la experiencia de Dios es siempre más amplia y compleja que el deseo de él. La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo.. no es sólo porque es necesario desear algo para poder alcanzarlo. pues todo lo que afecta al deseo se relaciona con Dios y con nuestro mismo centro vital y deseante22. 15. Tengamos presente que el “saber” de la experiencia significa una situación donde el hombre queda comprometido con su deseo. 1) El deseo de Dios en Jesús vivido hoy en el cristiano La vida de Jesús y su actitud fundamental. Esta es la razón por la que la vida de Jesús. en aquel que ha sido llamado al ministerio ordenado. La historia de la teología y de la espiritualidad cristiana. Muchos de los grandes maestros de la espiritualidad cristiana han empleado el término deseo como la metáfora central de la búsqueda humana de Dios. ellas se encarnan también en el corazón y la voluntad como sede de los Cf. muestran la importancia del deseo para la vivencia de la fe tan estrechamente ligada con la experiencia de Dios. Para una mistagogía del deseo. sobre todo las más intensas y desarrolladas. La oración es cristiana en tanto en cuanto es comunión con Cristo y se extiende por la Iglesia que es su Cuerpo. representándolo entre los hombres. QUINZA X. 64. plasmada y definida” por las mismas actitudes de Cristo23. su íntimo deseo de Dios. Si por vocación entendemos la elección que decidimos como respuesta a una llamada. Es importante recuperar una espiritualidad cristiana del deseo. El deseo de la experiencia de Dios Si abordamos el tema del deseo en su relación con la experiencia de Dios. Se trata de un manual que aborda el tema del discernimiento. brota del Espíritu Santo y de nosotros. debe ser vivido de modo singular en aquel que ha sido llamado para ser su personificación. Bilbao. Sus dimensiones son las del Amor de Cristo (cf Ef 3. PDV 21 22 . responden de alguna manera al deseo. 3. Si esto es válido para todo cristiano. fue vivir orientado hacia Dios. 11. Desclée de Brouwer. Cfr. Es acción de Dios y del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de El (cf San Agustín. las experiencias de Dios. 23 Cfr.

Despertar o potenciar la sed de Dios y. marca en lo más íntimo de nosotros una huella de ese deseo y amor que nos tiene. la violencia del deseo. por el deseo de Dios. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de él”. agostada. El misterio de la religión es el misterio del deseo de Dios. si no se logra despertar en él un intenso y profundo deseo de Dios. Cuando nos encontramos con el deseo de Dios sobre nosotros. Es Dios mismo quien ha suscitado en el hombre el deseo de encontrarse con El. también puede decirse en cierto modo. si en el alumno no se da la curiosidad por saber. desde Dios. Si se ha llegado a afirmar que “sólo Dios ama a Dios”. En orden a una acertada pedagogía en el despertar o potenciar el deseo de la experiencia de Dios en la formación del sacerdote. sino con la experiencia de la inmensidad del Misterio divino invadiendo la más profundo de su ser. es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. la energía del Abbá-Padre que le desea. es el sentirse deseado por Dios. como de igual modo. sintiéndose como tierra reseca. e invita a que vayan a él los que tienen deseos de beber. Jn 7. el cual le dice sentirse sediento de él. 37-38). Hemos sido creados. infundiendo en el hombre el deseo de encontrarlo. La petición de Jesús “llega desde las profundidades de Dios que nos desea. en Dios se encuentra la precedencia generadora del deseo humano de Dios. Es entonces cuando el deseo de Dios alcanza su más intenso dinamismo. si el comensal no tiene apetito. La oración. no se sacia con ideas ni con palabras. que es el motor de sus deseos. hemos sido hechos capaces de grandes deseos. como nada dice la más sabrosa “carta” de un restaurante.6). insustituible y decisiva de toda formación sacerdotal. Comprendemos que Dios no quiere crear nada que no vaya a participar de algún modo de su mismo ser y que al crearnos. y por tanto. descubre que previamente ha sido buscado y encontrado por Dios. De nada sirve el mejor proyecto formador orientado a que el sacerdote sea el “hombre de Dios”. Somos objeto del deseo de Dios.. y cuando el hombre busca encontrarlo. descubrimos que somos criaturas suyas. La sed de Dios en el hombre. 4) El deseo en la vida cristiana 24 Cfr. Siente Dios una gran complacencia al escuchar el eco de su deseo en el deseo del hombre. PDV 72 . sin agua (Sal 63). es conveniente que tomemos como punto de partida el tema mismo del deseo humano en sí mismo y del deseo humano de Dios. Conocer este don es experimentar que brota en el corazón humano el surtidor del deseo de Dios. al igual que la cierva que busca corrientes de agua (Sal 42) y que experimenta su sed de Dios. he aquí la tarea clave. que “sólo Dios desea a Dios”. amados y deseados por él. Por eso. porque el agua viva manará como un río de su seno (Cfr. cuando el hombre se descubre intensamente deseado por Dios. nos dan pie a interpretarlas en referencia al don que Dios hace al hombre de sentirse deseado por él. Las palabras de Jesús a la mujer samaritana: “Si conocieras el don de Dios”. lo que hace que siempre pueda desear más y mejor. sino que lo contempla abierto a él. Si el hombre debe mantener en marcha el motor del corazón.. Dios nos hace objeto de su deseo. Jesús llama dichosos a los que desean (Mt 5. 3) Dios desea ser deseado por el hombre Como antes recordábamos.deseos. Al ser así deseados por Dios. el deseo humano encuentra la plenitud de su riqueza en Dios como en su fuente original. que lo busca y lo llama para hacerlo objeto de su amor. nada se logra con un perfecto plan de estudios. sólo quien tiene apetito percibe lo qué significa el alimento. Hay que dejar que la vida penetre en el hombre y la vida es principalmente deseo. el “amor apasionado al hombre” 24. La concepción bíblica sobre la relación de Dios con el hombre afirma con firmeza que Dios no lo abandona para dejarlo encerrado en sí mismo.

. Señor. ¿Cuándo duerme la oración? cuando se enfría el deseo”. y el Padre. identificando al deseo cristiano de Dios con la oración. y por eso nos dice: oren sin cesar? Si decimos que oramos así. te amara. PL 40.23). 43 Epistolarum. si posee todo bien. Efectivamente. tu deseo continuo es tu voz.. “Y delante de ti está todo mi deseo. Corre en compañía de Dios. por consiguiente. sino que han expresado en sus escritos el puesto central del deseo en la vida cristiana: San Agustín y San Juan de la Cruz. Entre ellos recogemos los siguientes: “Así pues. 26 25 . c. 7. que no pueden ver el corazón.) “Por tanto. Tu deseo es tu oración. sino con Dios y en Dios.V. 501. “El deseo siempre está orando por más que la lengua calle.. Se habla del deseo ante él. está siempre hambriento”27. su afirmación de que “desea partir y estar con Cristo” (Fil 1. creo que no podemos hacer esto sin interrupción. Existe otra oración continua. Entre ellos destacamos dos grandes figuras del deseo. estas expresiones se reiteran constantemente en su Cántico Espiritual. Animae ad Deum. y afirma: “Toda la vida de un buen cristiano es un santo deseo” (. un estar en Cristo. cuando no contradice en nada a su voluntad. La historia de la Iglesia es la historia de hombres que hicieron de este deseo el único motor de su vida. PL 40. XXX. 500. continua es la oración. Para San Juan el deseo tiene un papel determinante en el proceso de la unión del hombre con Dios y es un factor clave para entender dicho proceso..Si para el apóstol Pablo la existencia cristiana es un ser. porque vamos a ser colmados”. te amaría más intensamente. nosotros oramos con un deseo ininterrumpido en la misma fe. o sea. c. 498. El santo obispo de Hipona exhorta a sus fieles: “Que su ocupación sea el desear”. Aumenta mi deseo y dame lo que pido (. si el deseo es continuo. Ya que si no desea todo bien. PL 40. “Orar sin interrupción es desear constantemente de Dios solamente una vida dichosa”. y deseo amarte. deseemos hermanos. ni el bien supremo. IX. No en vano dijo el Apóstol: Oren sin cesar. en la frecuencia con la que se sirve del verbo “desear” y del término “deseo”. tu oración continua. Cualquier cosa que hagas. tú me llamaste y me buscaste. y no por ningún otro. Sobre la relación entre el deseo y el amor escribe: “Ahora bien. cuando desea la criatura. Agustín nos habla también del deseo de Dios en su Infinitud. Callas si dejas de amar”. una vez encontrado. teniéndote a ti nada hay apetecible.) He aquí que te amo. 887. para que yo tu siervo te buscara. PL 33..I. c. Pero ¿acaso nos arrodillamos. Si deseas siempre. II. ¿cómo debe correr tu deseo? (. nos postramos y levantamos las manos ininterrumpidamente. c. 953. 27 Soliloquiorum. Pero donde el santo nos ha ofrecido sus textos más bellos y expresivos sobre el deseo en la vida cristiana es cuando lo relaciona con la oración. Así pues.) en el deseo hay una caridad ordenada. me abraso deseándote. no tiene por qué desear más. me veo obligado por tu amor. sino delante de ti está todo mi deseo. No delante de los hombres. esperanza y caridad”. Busqué y te encontré. PL 38. San Juan de la Cruz manifiesta la importancia que para él significa el deseo en la vida espiritual. c. manifiesta el lugar primordial del deseo en la vida del cristiano. Corre hacia Dios cuando desea descansar en él”25. si deseas aquél sábado. comparado con los demás deseos: “hasta tal punto [el alma] ha llegado a ser capaz de tu majestad que puede ser colmada sólo por ti. Por su parte. y ya no queda nada fuera que pueda ser deseado. Sobre todo. no sólo a partir de Dios. siempre estás orando. II. es evidente que a ti no te tiene dentro.. disfruto con tu dulce recuerdo”26. Pero mientras desea algo en el exterior. Clasis. cual es el deseo. queda por desear algo que no es el bien integral. Si no quieres dejar de orar. El deseo resulta ser decisivo en la búsqueda de De substantia dilectionis. que ve en lo escondido. y si es poco. PL 846 Manual. Ahora bien.. Corre a partir de Dios cuando recibe de él mismo el motivo para amarle. “antes que yo te invocara. buscando te encontrara y. que no solamente lo han vivido. te retribuirá. no interrumpas el deseo. el amor puede correr ordenadamente por medio del deseo. Pues siendo como eres el bien supremo y total. c. 44 Manual. ni a Dios. no interrumpas la oración. Cuando te posee está satisfecho su deseo. 45 Sermo LXXX. sino más bien es la criatura lo que desea.

El pecado es la enfermedad del deseo. para dar paso al deseo que aspira exclusivamente a acoger con confianza la voluntad de Dios y es vivido como una gozosa respuesta de amor al amor de Dios. y como verdadero amor del hombre a sí mismo. somos nosotros los elegidos por el deseo32. 53-55. es que no es verdaderamente Dios. 1998. CHÉRCOLES A M. Se impone. pp. 31 QUINZA X. Es Dios quien suscita en el hombre el deseo de él desde las “profundas cavernas” (memoria. entendimiento y voluntad). sino que hemos cambiado su dirección para orientarlos para que sean deseados según el “deseo de Dios”... total y radicalmente abierto y orientado hacia Dios. 7. La afectividad y los deseos. condición indispensable para que sea Dios lo verdaderamente deseado y así poder entrar en su Misterio.. p. 32-34. Lo que ha acontecido es que. es decir. Si Dios no llega a ser el polo de atracción de nuestros deseos.. Sal Terrae. o. Si en nosotros no se da la indiferencia. el santo contempla al hombre como un “ser de deseos”. Un Dios que no hiciera más que satisfacer el deseo del hombre sería un Dios humano. La experiencia cristiana de Dios. Ello requiere una radical conversión. una proyección del deseo del hombre. pp.c. No es que hayan cambiado los objetos de nuestro deseo. no sería Dios. debemos tener en cuenta que el deseo humano es polivalente. no puede ser Aquél a quien adoramos con todo el corazón con toda la mente. Se trata de abrirse a la aparición de Dios en el horizonte de nuestro deseo. pero puede no serlo cuando su normal tendencia a la apropiación y fruición queda afectada por el egocentrismo. y es también Dios el que lleva a consumación este deseo28. cf. por tanto. 4. Desde la zarza. Como antes lo apuntábamos. hasta llegar a desear según “el deseo de Dios”. 2000. es bueno. MARTÍN VELASCO J.. c. 53 30 29 .Dios. Santander. Diccionario de San Juan de la Cruz. proyectos y vivencias que lo acompañan. Este riesgo adquiere en el deseo religioso connotaciones sutiles. 32 Cfr. el deseo está enganchado a algo y en este caso. Cfr. 20-21. Cfr CARMINE DI SANTE. sino que hemos logrado que se hayan transformado nuestros deseos y nuestro modo de desear cambiando su dirección. Burgos. es la desorientación de su verdadero destino. superando el amor egoísta que es la exageración y desmesura del verdadero amor29. Monte Carmelo. 28 Cfr. Sobre la etapa purificadora del camino hacia la experiencia de Dios y la necesidad de una radical conversión del deseo humano. El Padre nuestro. c. La conversión significa que hemos dado un cambio de sentido a nuestra forma de desear. “la imagen de Dios que cultivamos dice mucho de nuestros deseos. En este sentido. p. 15. Necesidad de discernimiento Al abordar el tema del deseo de Dios. con todas las fuerzas. Deseo de Dios y conversión30 No puede darse un verdadero deseo de Dios si no se intenta alcanzar una conversión lo más plena posible de nuestros deseos. que oriente al hombre hacia Dios y le permita transcenderse hacia él descentrándose en él. un lúcido discernimiento y una sabia pedagogía orientada hacia un proceso formativo en el que se aprenda a desear a Dios “según el deseo de Dios”. En sí mismo y en los sentimientos. rompiendo la lógica de nuestro deseo egocéntrico. vivido solamente como fruición. El Dios que adoramos tiene ciertamente que ver con la calidad de nuestros propios deseos”31. enraizadas en una afectividad no poseída por el verdadero amor y que fácilmente se subliman y enmascaran de formas muy variadas. o. o. 5) Polivalencia del deseo humano. no solamente han cambiado nuestras ideas o nuestra forma de actuar..

34 Cfr QUINZA X. von BALTHASAR titulado Ascesis. es un misterio que se revela en la sed y en la noche. Juan de la Cruz. son indispensables para hacer activa la ruptura de nuestro ser deseante y abrir por fin al hombre a la Presencia que lo origina. la voluntad y el ser del hombre a la medida de Dios. a fin de poder acoger el Reino de Dios (Mc 1. decidiéndonos a existir totalmente desde él. todo el itinerario del alma a Dios podría resumirse en ese proceso de conversión de nuestros deseos. en la revista “Communio” 3 (2000) 305-316. es entrar en la oscuridad de la noche. el proceso que ahonda la conciencia. ensanchando el deseo haciéndolo pasar por la noche del desasimiento de sí Sobre el tema de la “ascesis” puede verse el artículo de H. Ese silencio.. pues. confiar con el corazón por encima de cualquier dificultad con la que nos podamos encontrar. Es la fe la que no deja apagar nuestro deseo de Dios.3). La abnegación. Conocer el don de Dios que es el don de sentirnos deseados por él. siempre apuntan a algo positivo. 143. Podemos afirmar que ella es el corazón mismo del deseo. de los pequeños.3). La fe es la capacidad de desear más allá de cualquier límite.. El hombre siempre debe renunciar a algo si quiere dar. La noche purificadora en la conversión de nuestros deseos. Es la violencia del amor hecho ágape. Según S. el único remedio para romper el encadenamiento del deseo. pero también la que más nos gratifica y plenifica. sólo así se supera la voluntad como sentimiento y se libera para esa operación suprema que es el amor. Siempre debemos tener presente la estrecha relación que se da entre el deseo de Dios y la fe. convertir nuestros deseos es entrar en la conversión a esa fe que implica experimentar de lleno la “no visión” que la caracteriza. El primer paso de este proceso es dejar atrás por medio de la abnegación. en definitiva. la radicalidad y la violencia de la ascesis cristiana. pp.La conversión resulta ser un viaje permanente en el que incesantemente estamos reorientando nuestros deseos.. no están reñidas con el verdadero amor. Solamente en este éxodo del deseo hacia el ágape. La noche es.. Es la ascesis cristiana que nos llama a vivir una alternativa a lo que hoy nos propone la llamada “cultura del deseo”33. Desde la zarza. Creer es desear ardientemente. Todo el proceso de purificación. desde la necesidad imperiosa de sus apetencias no ordenadas hacia su integración en el desear según el “deseo de Dios”. la última fase de la conversión la realiza Dios por medio de una purificación pasiva. Es la sed de la cierva jadeante tras las corrientes de agua (Sal 4243). comprendemos que la conversión de nuestro deseo sea en definitiva una conversión a la fe. o.c. Desde esa vinculación que existe entre deseo y fe. en el que la noche “es el medio para el ahondamiento de los deseos y las acciones todas del hombre hasta adecuarlos a la profundidad de Dios (. Consecuentemente. mucho más si quiere dar el amor que es la ascesis más dura. 141. es la “noche oscura” de la que San Juan de la Cruz. Todo ello requiere una esforzada ascesis cristiana.) Aquí tiene que intervenir el silencio de Dios que despoje al deseo humano de todo descanso en lo finito. el hombre puede disfrutar del dinamismo de una libertad del deseo para desear de verdad a Dios. antes al contrario. que consiste en ejercitarse en hacer ese peregrinaje del deseo que. Sólo así se pasa de los deseos a lo que de verdad desea el corazón. La fe es la fuerza de los pobres. a quienes Jesús ha prometido el Reino (Mt 5. esa ausencia. todos aquellos deseos que hemos vivido y tenemos la experiencia de que no han sabido darnos la felicidad. es el camino del descentramiento de nuestro yo para abrirnos al tú de Dios y de los otros. nos habla de su papel purificador34. con su singular maestría. son ellas las que lo hacen posible.U. 33 .

como en lo que dice relación con nuestro ministerio pastoral. Tiene que darse una pedagogía del deseo que nos entrene para dejar atrás todo aquello que lo falsea y lo vaya orientando hacia su más profunda verdad. Pero también somos conscientes de que el éxodo de nosotros. donde ya no se da la tensión propia de un creciente progreso hacia Dios. que han llevado al sacerdote a una especie de “instalación” espiritual. gozoso y plenificante.11. pero sin tomar en serio sus consecuencias concretándolas en la vida36. para buscar solamente en él la plenitud de nuestro bien. tanto en lo que afecta a nuestra propia espiritualidad. 36 Cfr MOLLA. de manera que no haya cosa contraria en ella a la voluntad de Dios. la noche-purificación. que ha hecho al hombre capaz de un deseo que supera al mismo hombre hasta llegar a desear a Dios. Es la noche pasiva que en sus últimas fases ensancha el deseo del hombre. la del espíritu ante todo. pp. Dios mismo. pero tan lejana y diluida. Subida. sino que en todo y por todo su movimiento sea voluntad solamente de Dios”. puede llegar a encontrarse enredado por una situación vivida como una “dispersión” de deseos. sin que el deseo de Dios unifique y reoriente el complejo mundo de sus deseos. pero sin seguir su mismo estilo de vida. o se vaya reduciendo a “pequeños deseos”. Puede darse también el “extravío” del verdadero deseo de Dios. más o menos implícito. Diversas situaciones respecto al deseo de Dios Lo normal es que aquel que ha sentido la llamada al sacerdocio. 1. en ese éxodo que pide la lógica interna del amor. siendo los "mistagogos" del deseo de Dios en nuestros fieles. Solamente Dios puede dar plenitud a los deseos más profundos del corazón humano. el deseo de Dios se vaya personalizando y haciendo cada vez más intenso. c. a. Esta convicción del protagonismo de Dios en el deseo de la experiencia de Dios. Incluso. “La razón es porque el estado de esta divina unión consiste en tener el alma según la voluntad de Dios. se desea el evangelio. por distintas causas: debilidad e inmadurez del mismo deseo de Dios. Sal Terrae. supuestamente se desea a Dios por el camino de Jesús. es su temática más personal y original en la que resalta como un gran maestro. es evidente que la debemos tener presente. También es normal que a largo de una vida sacerdotal. muy por debajo del alto vuelo de un gran deseo de Dios. no podremos realizarlo si no contamos con la fuerza que nos saque de la vaciedad de lo que deseamos y que únicamente puede provenir de él. haciéndolo pasar por la oscuridad de la nada. el deseo de Dios se vaya paulatinamente “debilitando”. hasta disponerlo a la medida insondable de Dios. más o menos intenso. cf. haya vivido la experiencia de un deseo de Dios. es quien se ha hecho garante de esa pedagogía del deseo. 646-649. 5. Sin embargo. puede suceder que. 35 .. PACHO. Pedagogía del deseo cristiano. siempre inquieto hasta descansar en él. profundo.mismo hasta disponerlo a adherirse solamente a Dios35. Como sabemos. supone la salida de nosotros mismos. o por diversos factores ambientales. D. Sobre el tema de la "noche" en San Juan de la Cruz. pequeños deseos que siguen diciendo referencia a Dios. 1) Dios: protagonista de la pedagogía del deseo humano de Dios Hemos puesto de relieve la importancia decisiva que en el deseo humano de Dios. por haberse salido del camino a través de un estilo de vida que lo contradice.

Su posible influencia en el presbítero Es evidente que una lúcida pedagogía que se propone suscitar y cultivar el auténtico deseo de Dios. El escenario del deseo es hoy un mundo saturado de ofertas que constituyen el universo de la publicidad y que están configurando la llamada “cultura del deseo”. Una cultura que impulsa el deseo humano a buscar su satisfacción en lo concreto. Es la alegría que . El Dios-Abbá de Jesús es una fuerza sanadora del deseo humano en el centro mismo del corazón. con sus propias características. como son la fascinación seductora. el cual nos lleva a identificarnos con los deseos mismos de Jesús. sino camino que nos abre a la alegría del corazón por haber descubierto el tesoro. ELEMENTOS QUE INTEGRAN UNA EDUCACIÓN DEL DESEO CRISTIANO EN NUESTRA PERSONAL VIDA ESPIRITUAL Y EN NUESTRA CARIDAD PASTORAL 1) el descentramiento de nuestro “yo” a través de la ascesis de abnegación El cristianismo es una oferta de liberación del deseo egocéntrico. sino su inmenso deseo de establecer con la humanidad una comunión de amor. ofrecidos de una forma mágica en los anuncios publicitarios. que constantemente invade nuestro ambiente. Nuestra cultura occidental actúa sobre el deseo para estimularlo: se piensa que la pulsión de los deseos es lo único que acerca a la vida. Objetos presentados como el camino para situarse en un mundo diferente al que se vive y que resultan ser objetos “significativos”. ya que el deseo ciego lo justifica y. 2) La actual “cultura del deseo”. la cual provoca una ceguera en aquel que se siente desorientado en sus deseos y es llevado a vivir una situación equívoca en la que percibe un desdoblamiento interior. En esta cultura. un espacio en el que actualmente se está dando una verdadera organización de lo que se ha llamado la “cultura del deseo”. 4. se lleva a cabo una manipulación del mundo de los deseos.Para que el hombre pueda trascenderse hacia Dios. Si Dios se hizo hombre en Jesús fue porque miró con amor ese deseo que él mismo había depositado en lo más íntimo del ser humano. en la impaciencia de la satisfacción inmediata. y porque quiere liberarlo de todo el mal que pudiera ser una amenaza para alcanzar su meta. lo acusa. no es renuncia a los legítimos deseos que se dan en el campo de nuestra afectividad. al mismo tiempo. la perla de un Deseo mayor. pues son ofrecidos como la puerta que nos abre a una felicidad. en el que todos ellos van a ser integrados. tanto a nivel personal como pastoral. un dinamismo liberador que sólo se da en este “éxodo del deseo” hacia el amor que se entrega. sobre todo a través de mensajes publicitarios. tiene que irrumpir el Absoluto y el hombre tiene que dejar que el Absoluto hable a su deseo. cifrada en conseguir o recuperar un reconocimiento social o un sentirse queridos. a través de una serie de medios y mediadores que son los objetos. Este paso precisa de una ascesis de abnegación que. ha de tener presente todo lo que influye en el mundo de nuestros deseos el espacio social en el que todos estamos inmersos. El deseo de Dios en el hombre es suscitado por el Espíritu. No sería nada raro que la “cultura del deseo”. que el destinatario los percibe y cultiva culturalmente en el reclamo constante de la publicidad. en quererlo todo con prisa y ahora mismo. con ello se cae en la ansiedad irremediable. Sólo la palabra del Absoluto descubre al deseo humano la verdad que lleva dentro. también puede salpicar al sacerdote. No fue la miseria humana la que le obligó a hacerse hombre. La seducción del deseo adquiere en la actualidad los rasgos de una “nueva idolatría”.

desear es “seguir deseando”. tal como es y se encuentra. para poder desear a Dios desde la tierra “reseca. el deseo de Dios no puede brotar. El creyente comienza a sentir este deseo de Dios.. el “entusiasta” era el poseído por el dios. desde el verdadero deseo. para vivir a un Dios vinculado con más frecuencia a lo amable y atrayente. p. y que lo contemplamos con una nueva luz vinculado a la belleza y al amor 37. agostada. La experiencia cristiana de Dios es la experiencia de la seducción de Dios. que se da en la verdadera experiencia de Dios como verdadera vivencia del amor.. 39 72 Cf. MEDIOS PARA LA EDUCACIÓN DEL DESEO Cf. y la forma más natural de hacerlo es favorecer cualquier tipo de realización en su línea. Manresa 66/259 (1994) 160 38 37 . El entusiasmo es la forma propia de aquel que ama y desea. 17-24. A este éxodo apunta la “cultura cristiana del deseo” que significa. o. debe ser vivido en la perseverancia y en la pobreza de la humildad. a. Pedagogía del deseo cristiano. era el pobre humano en que el dios despertaba la fuerza desatada del Eros. Se vive entonces la ascesis del deseo como unidad de fruición y desprendimiento. pues también en el deseo de Dios. o. QUINZA. En el mundo de la fe.. en primer lugar. con sus luces y sombras. la “cultura del amor” es la versión cristiana de la “cultura del deseo”. al mismo tiempo. En el mundo griego. Pedagogía del deseo cristiano. una alteración de la cultura actual del deseo a la que antes nos hemos referido. pp. ha de expresarse como un deseo explícito de aquello que se anhela. suscita un mayor deseo que se percibe como insaciable. ella es la cultura del “verdadero deseo”. MOLLA. Es un hecho de vida que aquello que se da a nivel afectivo resulta ser lo más efectivo. es fundamental y decisivo que el hombre se descubra a sí mismo sintiéndose amado por Dios y objeto de su deseo. La cultura cristiana del deseo hace que nos alejemos de un concepto de lo divino ligado a la experiencia de lo que nos turba y aterroriza. D. su fervor o su mediocridad38. Cita a J. por ello. 5. es también aquello que. desde ella. 3) perseverancia. provoca el “entusiasmo” por la vida. Sobre todo. su hambre también es profunda e infinita. 2) cultivar un deseo explícito y creciente Este deseo de Dios que surge en el hombre al sentirse deseado por Dios. Cf. MOLLA. 651-652. Dinámica del deseo y de las afecciones desordenadas en el proceso de Ejercicios. necesita activarse para mantenerse vivo. D. así lo afirma San Juan de la Cruz cuando escribe: “su sed es infinita.se convierte en fuerza para dejar que Dios rompa la lógica de nuestro deseo egocéntrico y nos lleve al desierto de la prueba y a la experiencia de la cruz. su deshacimiento y pena es muerte infinita”. Corella que afirma: “Los deseos necesitan ser alimentados. en la convicción de que él ha de colmar un día ese deseo íntimo que sembró en su corazón. que nos ofrece la sociedad de nuestros días. humildad confiada y amor Este creciente deseo de Dios. el creyente puede abandonarse con confianza en Dios. su virtud y su pecado. el entusiasmo del deseo cristiano. que es el manantial y. por modesta que sea”. es el de aquel que se siente poseído por el deseo del Dios que despierta en él la fuerza del “ágape” del Espíritu. Si nunca llega a materializarse de algún modo.. 653. y se materialice en realidades operativas concretas. El amor que suscita el deseo. X. c. pp. sino desde el amor. la cualidad extrema del deseo. La experiencia del encuentro con Dios.c. sin agua” (Sal 63) y así desprendernos de todo deseo que no sea el deseo de Dios. solamente desde la pobreza se puede desear intensamente a Dios y la llegada de su Reino. Debe ser un deseo creciente.. al experimentarse amado por él.c. La cultura del deseo. un día será abandonado y supondrá una frustración negativa para la persona 39.

(EE 146. J. de apropiación del verdadero deseo de Dios y de ofrecimiento. La tendencia a transformar la experiencia en una autoafirmación o una obstinada confirmación de una idea preliminar. 161-164.. hay que buscar formas de oración y de interiorización que afecten a la sensibilidad. a menudo inconscientes. que oración y deseo forman una unidad. mantener despierto el corazón. ese creciente y entusiasta deseo de Dios. Bondad y ambigüedad del deseo. sucede quizá con una mayor proporción en el ámbito de la fe. Orar es poner en guardia nuestros deseos.sino en una transformación de la estructura de su desear. por tanto. se transforman en poderosos mecanismos que actúan ocultamente para imponer a la conciencia o al subconsciente. Agustín donde identifica deseo y oración. Este discernimiento de aquello que se está viviendo en el campo de la afectividad. sus deseos o sus rechazos. pp. a. es la pedagogía de la sensibilidad.etc. 174). de tantos espejismos (. si tenemos en cuenta que la idea sobre Dios es el asunto primordial de la vida cristiana y tiene una influencia decisiva en todos los demás aspectos de la misma. más apasionante que todos los libros de caballerías. un lúcido discernimiento sobre nuestros deseos. en primer lugar. una vez purificado de tantas falsas adherencias. desde el punto de vista psicológico. 155. es lo que nos hace permanecer en la oración. Por todo ello.. En este sentido. la oración nos ayuda a decantar nuestros deseos y a entrar en el deseo de Dios. Todo ello permite afirmar que nuestro deseo de Dios.. c. el tener “deseo de deseos”. Sabemos por otra parte. pues.) el deseo auténtico va a representar.1) en el ámbito personal Una sabia pedagogía formativa del deseo sabe escoger todos aquellos medios que nos ayudan a vivir. Para aprender a orar debemos aprender a desear y viceversa... En este discernimiento se plantea un primer problema: es el sujeto el que. de un deseo. El deseo debe invadir el hondón del amplio campo de nuestra afectividad. en la convicción de que. cuando intentamos formar a una persona en la experiencia de lo religioso. Su conversión “no sólo consistió en una sustitución de los contenidos de sus deseos-paso del servicio del Rey Temporal al Rey Eternal.. En la oración se da el encuentro entre la sed que Dios tiene del hombre y la sed del hombre que desea a Dios. resulta un elemento imprescindible en una pedagogía del deseo. que en sí mismo es oscuro y no aprehensible y. más expuesto a ser substraído al control normal de la cualidad que debe tener la verdadera experiencia. debemos buscar sobre todo liberarle de todos aquellos obstáculos que impiden alcanzar una auténtica experiencia de Dios. Ello pide. la salvación de las almas. desde el amor. RAMBLA. Vemos que en San Ignacio se da lo que podría llamarse todo un mundo de deseos: la gloria de Dios. Uno de estos obstáculos consiste en la falsa imagen de Dios. “Toda la dinámica interna en la que se desarrolla el proceso de los Ejercicios supone una finísima pedagogía del deseo. Los Ejercicios espirituales de San Ignacio: no podemos dejar de señalarlos. 40 Cf. Al tratar el tema del deseo hemos recogido los bellos textos de S. La intensidad y urgencia de nuestro deseo está en estrecha relación con la oración. Recordemos que el riesgo de un egocentrismo adquiere en el deseo religioso connotaciones sutiles que se subliman y enmascaran de formas muy diversas. un ejercicio interior de búsqueda y escucha. . que le llevó de una realización imaginaria a una realización operativa de sus deseos. en ella despertamos el corazón para aprender a orar sin reservas. lo que desde la teología y la espiritualidad llamamos los creyentes “Voluntad de Dios”. en primer lugar. como un elemento primordial en el discernimiento de nuestros deseos. crea la realidad que desea experimentar y elimina selectivamente todas aquellas experiencias que no le interesan. M. 167. no podemos olvidar el valor insustituible de la oración.. Muchas energías. de un compromiso. y como “una auténtica escuela o pedagogía del deseo”40. La pedagogía tendente a ordenar el deseo.. Podemos afirmar que resulta el obstáculo clave. Se impone. La realidad se convirtió en el material bruto.

42 DECLOUX. discriminándolo de otros. a. en la familia o en la comunidad. Este autor sigue diciendo que la espiritualidad de los Ejercicios es la indagación en el propio mundo interior en la escucha de sí mismo y así tratar de descubrir lo que Ignacio llama el Buen Espíritu. más aún. tiene un solo deseo: el de estar “con Cristo” (EE 203) en su sufrimiento”42. su estilo de vida y sus palabras. pp.etc. como toma de conciencia y participación en la intemperie en la que viven millones de seres humanos. como no lo es descubrir el propio deseo.. y aquello que nos puede aportar la misma vida. 409. En definitiva. S.. con todo lo que ella implica de gozo y de dureza. en el servicio a los demás. el ejercitante ve también más claramente que el sacrificio y don de sí mismo que se han explicitado en la elección. en el trabajo o en el ocio. se precisa de otros elementos exteriores que nos ayuden a sostener y potenciar. sobre todo. Se trata de una escucha no fácil.. con Cristo y con Cristo crucificado. Y aquí creo que podemos situar una intuición fundamental de Ignacio que podríamos enunciar diciendo que para él descubrir la voluntad de Dios no va a ser algo. en nosotros y en nuestros fieles debe llevarnos a adentrarnos en el corazón de la humanidad y desear con el deseo de los pobres y el de la creación entera que gime hasta el presente (Rom 8. San Ignacio hace de sus Ejercicios el medio insustituible y seguro para discernir el verdadero deseo de Dios de los falsos deseos. en la convivencia de cada día. transmitan su experiencia y hagan posible y constante ese deseo en cada persona. se puede traducir en términos psicológicos. p. muy distinto a descubrir el propio deseo”41. . E. difícilmente podremos llegar a la verdad de “pedir lo que deseo” que es medular en la espiritualidad ignaciana”. además de ese ejercicio en el interior de nosotros mismos. desde su convicción. Por ello se ha podido afirmar que “entrar en Ejercicios supone también un intento de clarificar el mundo oscuro de nuestros deseos. también reales pero efímeros y engañosos. 48). “Ignacio aprende a preguntarse por su deseo más auténtico. en la ayuda que de ellos recibimos. “Al descubrir cuánto padece Cristo por él. en gran parte tan secularizada y consumista. grupos. también la vida. La transformación del yo. Notas sobre el tema del conflicto. Entre esos contextos que ayudan a promover el deseo cristiano. Necesitamos por ello de contextos vitales y culturales que lo hagan brotar y crecer. 22-23). como la certeza de quien ha encontrado su deseo purificado y. el deseo de quien practica los Ejercicios debe llegar a querer identificarse. la meditación de las Dos Banderas significa probar el deseo de edificar una nueva vida a partir de su mensaje.. Para él. El deseo cristiano de Dios es difícil que surja y se mantenga sin un serio esfuerzo en una cultura como la nuestra. resultan particularmente necesarios: personas. c. habría que destacar el acompañamiento de un maestro que ilumine y oriente nuestra vida espiritual. 104. MONTAGNE. p.c.para el cumplimiento de sus deseos”. 41 . El insiste en que el ejercitante debe “demandar lo que quiero y deseo” (EE 113. por lo tanto. Son los pobres los que desde la dura experiencia de su indigencia nos enseñan a desear con fuerza a Dios. 321-322. 2) los medios del entorno Pero... en el fondo. pues ellos experimentan de forma más cruel la dependencia y la inseguridad de la existencia humana.. Sin ese esfuerzo. 322. lo sigue sin poder dudar. contrastar y objetivar el mundo de nuestros deseos. a. Entre ellos.. al descubrirse a su lado a partir del dinamismo de identificación por amor que hemos evocado. comunidades que. La certeza que tiene de seguir el camino de Dios. Una pedagogía formadora del deseo de Dios. son concretamente la manera suya de aceptar el padecer por Cristo (EE 197). al estilo del apóstol Pablo. con todo lo que ella pide en la relación con las personas.

llegamos a desear según “el deseo de Dios”. como el gran “educador del deseo”. debemos tener en cuenta que el anhelo de cada persona es encontrar alguien que comprenda y potencie sus deseos. Pero Jesús no es capaz de despertar el deseo de felicidad que duerme en todo hombre.c. LECLERC. o. El Maestro del deseo. Sus mejores deseos despertaban cuando Jesús hablaba a su corazón. en el aquel en quien Dios se complace”. para después dejarlo frustrado. provoca en el hombre la experiencia de sentirse también deseado por Dios y suscita el deseo humano de Dios. En las Bienaventuranzas Jesús nos dice que podemos aspirar. Al contemplar a Jesús como maestro y educador del deseo de Dios. Jesús aparece en el evangelio.. Cfr.. El Maestro del deseo. 43 Cfr. está llamando a dejar atrás los caminos de nuestros deseos equivocados y defendernos de la seducción de los falsos fetiches que nos ofrece la sociedad. pero es sobre todo Jesús quien reorienta y sana el dinamismo de nuestros deseos. más aún. MAESTRO Y EDUCADOR DEL DESEO DE DIOS Hemos recordado anteriormente que la educación de nuestro deseo de Dios requiere necesariamente la conversión de nuestra sensibilidad. p.6. Jn 7.5). nuestro ser primero. 16. alguien que nos enseñe a desear desde nosotros mismos e intercambie sus deseos con los nuestros. suscite y renueve al hombre entero. Cuando Jesús habla de la abnegación.5). En el diálogo con la mujer samaritana. Hay que desmontar una sensibilidad para crear otra. 3. La conversión de nuestro desear es una tarea en la que el hombre debe participar. Sin él. supone la vida de abajo. E. Este alguien por excelencia es Jesús. Buena prueba de ello son las Bienaventuranzas y su esfuerzo por despertar los anhelos del corazón. liberándolo de sus oscuridades y ambigüedades y dilatándolo al infinito de Dios 43. 55.91. llevó a sus oyentes a descubrir que sus deseos eran valiosos para él y aprendieron a entrar en contacto con todo lo bueno que se daba en su corazón y en sus deseos.3738). que es desear a Dios según “el deseo de Dios”. Jesús despertó en sus discípulos sus deseos más íntimos. y abriéndonos a la aventura de dejarnos conducir por el Espíritu a través de los caminos del Reino. Ellas aparecen en el comienzo de su predicación con la afirmación que Jesús hace de que vale la pena ser felices.. es entonces cuando deseamos con los deseos de Jesús.. Por eso se puede hablar de la llamada de Jesús como el comienzo de la “aventura del deseo”. mucho menos fructificar en lo mejor de nuestra vida espiritual. sin miedo a ser felices deseando ardientemente. despertando en ella la sed del agua viva. Jesús es el mejor entrenador del deseo liberándonos del amor egoísta. El es quien nos hace capaces de realizar el paso de la esclavitud de nuestros pequeños deseos egoístas a los grandes deseos de comunión con Dios y de solidaridad fraterna con los hombres. Para “nacer de lo alto” es necesario según Jesús. “el Hijo”. LECRERC. él siempre es el obligado punto de referencia y la fuente del agua viva de la sed de nuestro deseo que salta hasta Dios (cf. hecho de impulsos. E. Toda su predicación estaba orientada a potenciar y rehabilitar el deseo en el corazón de quienes-le escuchaban.c. De esta forma. La llamada de Jesús a vivir el deseo de la verdadera felicidad. p. Jesús se revela como el “maestro del deseo”. la sed de una vida plena y feliz para siempre. es cuando Jesús vive en nosotros su deseo de Dios. que sólo los que desean la felicidad pueden entrar en el Reino de Dios. JESÚS. mejor dicho. de modo especial en San Juan. deseos y pasiones. Desde la experiencia que vive Jesús en el Espíritu de sentirse deseado por Dios como “el amado. o. los deseos se van ordenando desde esta sensibilidad reestructurada. . Cuando nuestra sensibilidad va siendo la de Jesús. ese soplo vivificante del Espíritu que penetre hasta las raíces del deseo. nada podemos hacer (Jn 15. y lo es en cuanto es el gran maestro y educador de nuestro deseo. Cuando Jesús conversa con Nicodemo haciendo referencia a “nacer de lo alto” (Jn 3.

La llamada de Jesús al deseo pide el seguimiento del discípulo. Jesús recrea nuestro deseo.44). . se convierte en el único objetivo de nuestra vida. El quiere entrenar nuestros deseos. hace que nos convirtamos en peregrinos del deseo. En el seguimiento a Jesús se da una verdadera mistagogia del deseo. Se trata de ir haciendo con él el camino de adhesión a su persona. Mt 13. dejándonos trabajar el corazón para abrirlo a unas perspectivas nuevas en su relación con Dios y con los hombres. Seguir a Jesús para que él viva en nosotros su deseo de Dios. El seguimiento a Jesús culmina en la cruz. donde el deseo egoísta es plenamente superado y rehabilitado en un amor sufriente y solidario con el dolor de la humanidad. Nos hacemos “peregrinos del deseo” intentando caminar lo más cerca posible de él. dejando atrás todo lo demás (Cfr. En esta cercanía somos contagiados por Jesús de la audacia de la fe. Su llamada al seguimiento es invitación a “testar” con él para ir ensanchando el horizonte de nuestros deseos hasta desear según “el deseo de Dios” compartiendo su mismo deseo. se convierte en fuerza que nos hace posible dar el “primer paso” de la abnegación y la renuncia a nosotros mismos. Amistad y cercanía con Jesús que es quien rehabilita nuestros deseos sanándolos y liberándolos de toda esclavitud. Seguir a Jesús significa desear como él. Seguir a Jesús es la manera de movilizar lo mejor de nuestros deseos. La alegría del descubrimiento del tesoro de este nuevo modo de desear que nos ilumina Jesús. cuando lo hacemos desde la sinceridad de caminar con él y desde la verdad de la impotencia de nuestra pobreza. aprender a dejarnos cambiar el corazón desde su amistad y cercanía amorosa. El seguimiento a Jesús.

Cada uno puede vivir esta tradición hesicasta. pues. La persona. es diferente al de una esposa o esposo. pero no es así. La santidad no esta vinculada a una vocación especial.. por ejemplo. todo se vincula a la Gracia y a los Medios de santificación de la Iglesia. En el comienzo de un nuevo milenio. en cuanto. sólo la cantidad puede ser diferente (como expresa la parábola de los talentos…).CONCLUSIONES El deseo supone siempre una ausencia. y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada’ [San Agustín]. Si es un deseo persistente. y es necesario que el monje hesicasta parta hacia el desierto o que busque la soledad interior.. depositaria de la santidad de Jesús. El único camino para orar sin cesar es orar con el deseo. dice Santo Tomás. pero llamados a irradiar en su área la misma santidad. De la misma manera que la tierra árida está muerta. San Agustín opina que no podríamos orar sin pausa con nuestra boca. podrá ofrecer al mundo de hoy ese “suplemento del . también es una oración persistente. El hombre de todos los tiempos ha tenido necesidad del encuentro con el Señor de modo casi instintivo. así el fiel anhela a Dios para ser saciado por él y para poder estar en comunión con él. ni podemos tampoco doblar nuestras rodillas constantemente. La espiritualidad sacerdotal diocesana es. De esta ausencia del amado nace la búsqueda como forma del deseo. ‘Sólo Dios sacia’ [Santo Tomás de Aquino]” (Catecismo. 1718). Dios no puede ser encontrado más que en el silencio. a unas instituciones o grupos…. El bien sumo para el hombre. ‘¿Cómo es. si no quieres interrumpir tu oración. Dios no sería justo. que yo te busco? Porque al buscarte. hasta que la riega la lluvia. se podría decir “físico”. (orante) ininterrumpida”. está estructuralmente orientada hacia el bien. formando un presbiterio a manera de familia sacerdotal. distinto radio de acción. ni a unos medios concretos. no interrumpas el deseo. criatura intelectual. sino que Dios pide a todos la máxima calidad. Tu deseo ininterrumpido es tu voz.. Dios mío. El sacerdote diocesano encuentra su espiritualidad específica al vivir su ministerio en la caridad pastoral. y permaneciendo disponible para la misión de salvación universal 160 . el único que lo puede satisfacer: ‘Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices. solamente una Iglesia que viva y encarne la experiencia del amor de Dios al hombre. y a causa de sus grietas parece una boca sedienta y seca.) es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia El. Señor. una búsqueda que ha de ser perseverante. Un laico puede ser un hesicasta y algunos de ellos han sido canonizados y reconocidos santos por la Iglesia. estando al servicio de la Iglesia local en la cual está incardinado. porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti’ [San Agustín]. si desea encontrar a Dios. en el caso del deseo de Dios significa un deseo de verle. Así escribe Agustín sobre los versos del salmo delante de Ti están mis deseos: “Tu deseo es tu oración. el objeto al cual tiende su deseo natural es el conocimiento de Dios. El impulso del deseo lo conduce hasta el umbral del don gratuito de la visión beatífica. haz que te busque para que viva mi alma. Sólo Dios puede colmar el corazón que nos ha dado: “[El] deseo natural de felicidad (.. Si unos tuvieran más facilidad a la santidad que otros. en comunión con el Obispo como sucesor de los Apóstoles. en cuanto al radio de acción de un sacerdote. busco la vida feliz. eminentemente eclesial y misionera.

la formación permanente de los sacerdotes del tercer milenio. Los pastores de nuestra Iglesia deben vivir de un modo singular esta experiencia de Dios para poder presentarse ante los hombres como testigos del amor de Dios al hombre.11). . Necesitamos por ello de contextos vitales y culturales que lo hagan brotar y crecer. su rostro ha quedado radiante de gloria y. Por eso pueden evangelizar diciendo al hombre: “Dios te ama” (PDV 34) y viven ellos un “apasionado amor al hombre” (PDV 72).29). transmitan su experiencia y hagan posible y constante ese deseo en cada persona. Desde ella.1). que ha sido tocado por una experiencia tan fuerte de Cristo. pues no existe sino porque. porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios. comunica a su pueblo una palabra llena de luz (Ex 34. Solamente amando a este mundo concreto en el cual vivimos. es conservado siempre por amor. El “Duc in altum” que Juan Pablo II ha propuesto a la Iglesia como el grito de marcha al iniciar el nuevo milenio. Cfr. en gran parte tan secularizada y consumista. Novo millennio ineunte. desde su esplendor de Dios. Solamente desde esta experiencia podrán abrirse al tercer milenio. proclamando el gran acontecimiento: “Ecce natus est nobis Salvator mundi”. y Dios no cesa de atraer hacia sí al hombre hacia sí. Podríamos también afirmar que. grupos. que han entrado en el corazón mismo de Dios. “palpado” en una profunda experiencia de él. “Pastores según el corazón de Dios”. el sacerdote podrá decir como Andrés que ha encontrado a Cristo (Jn 1. su testimonio sería enormemente deficiente sí ellos no fueran los primeros contempladores de su rostro. desde su convicción. A este seductor objetivo ha de apuntar en definitiva. se sienten amados por él y han experimentado el amor de Dios al mundo. Recordamos de nuevo la afirmación: “Una fuerte experiencia Dios: base de toda pastoral”.16. y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. Son los pastores de la “nueva evangelización” en el tercer milenio.espíritu” (Bergson) para que pueda abrirse a un horizonte de esperanza. La nueva evangelización pide nuevos evangelizadores. El deseo cristiano de Dios es difícil que surja y se mantenga sin un serio esfuerzo en una cultura como la nuestra. podrá anunciarlo como alguien a quien ha “oído”. que ella transforma toda la jerarquía de valores que antes vivía. sustentada en el deseo de una fuerte experiencia de Dios. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento. “visto”. Entre esos contextos que ayudan a promover el deseo cristiano. resultan particularmente necesarios: personas. Muchos hombres de nuestro tiempo piden a los sacerdotes no sólo el que les “hablen” de Cristo. convencidos que ella es “la perspectiva en la que debe situarse el camino pastoral” y que el “hacer hincapié en la santidad es más que nunca una urgencia pastoral”44. no hay pastoral sino pastores que contagien a sus hermanos su deseo de experimentar a Dios. 30. sino que se lo hagan “ver”. apunta a esa santidad. Se ha dicho: no hay teología sin teólogos.93. n. Pastores al estilo de Jesús que ha contemplado “cara a cara” a Dios (Ex 33. su estilo de vida y sus palabras.45). comunidades que. 44 JUAN PABLO II. “contemplado”. Pastores al estilo de Pablo. El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre. en cierto modo. Novo millennio ineunte. podremos salvarlo. sacerdotes comprometidos para hacer de su sacerdocio un camino hacia la santidad. ahora no desea saber otra cosa que a Cristo y no puede hacer otra cosa que anunciarlo. creado por Dios por amor. n. y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador (GS 19.

toda la Biblia se habría salvado. donde llega. como a ella: “¡Si conocieras el don de Dios!”. Jesús también nos repite a nosotros. es plenitud de vida. porque todo su contenido está ahí. sana y suscita vida. ¡Dios es amor! Si todas las Biblias del mundo -se ha dicho. sólo quedara una página entera. Es el torrente que Ezequiel vio salir del templo y que. donde está escrito: “Dios es amor”.Sí. El amor de Dios es luz. es el agua.fueran destruidas por alguna catástrofe o furor iconoclasta y quedara sólo un ejemplar. prometida a la samaritana. BIBLIOGRAFÍA . y también este ejemplar estuviera tan dañado que. e igualmente esta página estuviera tan estropeada que sólo se pudiera leer una línea: si tal línea es la de la primera carta de san Juan. que sacia toda sed. es felicidad.

Universidad Eurasia. 25 de diciembre. Bondad y ambigüedad del deseo. Mensaje urbi et orbi. La afectividad y los deseos. RAMBLA. Cap.BENEDICTO XVI Carta encíclica Deus Caritas Est. a..c. 7. 25 de julio de 2002 Audiencia general del 24 de abril de 1996. Santander. 2000. El Maestro del deseo. Carta Apostólica al concluir el gran jubileo del año 2000. 15. MOLLA.. CHÉRCOLES A M. 2005 Exhortación apostólica postsinodal sacramentum caritatis. Spiritus et Sponsa. Sal Terrae. J. .. 1992. 10 de febrero de 2006 JUAN PABLO II Catecismo de la Iglesia Católica. Carta Apostólica. Audiencia general del 2 de mayo de 1990 Homilía en Gliwice. Novo millennio Uneunte. 16. c..91. p. D. p. c. p. 11.. Desclée de Brouwer.. Burgos. 15 de junio de 1999 Discurso en Astana . MARTÍN VELASCO J. pp. 646-649.. La experiencia cristiana de Dios. pp. El Padre nuestro. S. E. sobre el amor cristiano. Para una mistagogía del deseo. 22 de Febrero. 161-164. 2002. 1998. La transformación del yo. Bilbao.. 13 de enero de 2010. c. 55. Pascua 2009 Discurso a los participantes en la asamblea plenaria de la congregación para la doctrina de la fe. a. pp. 409. 53 DE LA CARTA A DIOGNETO. a. Desde la zarza.c. p. QUINZA X. 20-21. Pedagogía del deseo cristiano. Diccionario de San Juan de la Cruz.. o. LECRERC. c. pp. Exhortación apostólica sobre la formación de los sacerdotes en la situación actual. Monte Carmelo. 53-55. 4 de diciembre del año 2003. pp. XVII Jornada mundial de la juventud. 5-6 DECLOUX. 6 de enero de 2001. o. 1991 Pastores Dabo Vobis. 2007 Audiencia general. o. 23 de septiembre de 2001 OTROS FUENTES CARMINE DI SANTE. Sal Terrae.. M. 32-34. sobre la eucaristía fuente y culmen de la vida y de la misión de la iglesia..

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