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LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL INTRODUCCIÓN Esta guerra comenzó en julio de 1914 y terminó en noviembre de 1918.

Fue la guerra más destructiva de las que se habían producido hasta entonces y fue conocida como la Gran Guerra hasta que se produjo la II Guerra Mundial, que fue aun más destructiva. Se enfrentaron dos bloques de Estados: - Las potencias centrales, encabezadas por Alemania y en las que se encontraban también el Imperio Austrohúngaro y Bulgaria y el Imperio Otomano, estas dos últimas se sumaron después de comenzada la guerra. - La Entente, a veces llamados “aliados”, estaba compuesta por Francia, el Imperio Ruso y Serbia, más el Reino Unido (por temor al poderío alemán como potencia ya mundial), Italia… y, desde marzo de 1917, los EEUU. La guerra la ganó finalmente la Entente, pero tras un esfuerzo enorme y habiendo perdido como aliada a Rusia desde noviembre de 1917. La intervención de los EEUU, aunque tardía, fue decisiva. Los frentes de lucha fueron la inmensa mayoría en Europa, pero la participación de Estados no europeos y algún frente en las colonias sirve para atribuirle a esta guerra ese calificativo de mundial. Pero fue una guerra europea. CAUSAS Hay unas causas de tipo estructural, que se manifiestan a lo largo de toda la etapa que va desde 1870 hasta 1914 y otras de tipo coyuntural que se producen en los años

anteriores a 1914. desencadenante.

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Entre las primeras tenemos la rivalidad entre Francia y Alemania desde la guerra franco-prusiana de 1870 y la proclamación del Reich en Versalles en 1871. Mientras Francia y el Imperio Ruso no se aliaran, la posible guerra franco-alemana sería prácticamente imposible. Esto sucedió entre 1870 y 1893, período en el cual Alemania cuidó mucho su alianza con el Imperio Ruso. Pero éste y el Imperio Austro-húngaro tenían intereses contrapuestos en la zona balcánica. Lo que sucedió a partir de 1890 es que el nuevo emperador alemán Guillermo II se decidió por la weltpolitik, la política mundial, Alemania como potencia mundial. Muy pronto Francia selló su alianza con el Imperio Ruso, que era de apoyo político y económico: Francia se comprometía a financiar la industrialización rusa. El acuerdo se firmó en 1893 y fue sólido. Otra causa de la guerra fue la carrera armamentista entre las distintas potencias. Todas decían que se armaban para defenderse y para mantener la paz, pero la intensidad del rearme indicaba varias cosas. Por una parte, que los Estados ponían mucho mayor interés en el presupuesto militar que en otros presupuestos, como el educativo o el sanitario. Indicaba asimismo que la seguridad era para cada Estado un asunto individual y no colectivo. No existía el concepto de seguridad colectiva. Otra causa de la guerra fue el problema balcánico. A lo largo del s XIX se fueron produciendo movimientos nacionalistas en la zona balcánica que dieron lugar a nuevos Estados a partir de la independencia del Imperio Otomano. Comenzó Grecia en 1830 y más adelante la siguieron Serbia, Bulgaria y Rumania.

El Imperio Otomano estuvo en crisis en el s XIX y no podía hacer frente a los nacionalismos en la zona balcánica. Una parte de estos nacionalismos pertenecía a pueblos eslavos, entre los que destacaban los serbios. El Imperio Austro-húngaro se veía afectado directamente por lo que pasaba en los Balcanes, puesto que una buena parte de los pueblos que vivían dentro de él eran asimismo eslavos. Si se independizaban los pueblos eslavos sometidos al Imperio Otomano, se independizarían también los pueblos eslavos sometidos al Imperio Austro-húngaro, lo cual ponía en entredicho la propia existencia de éste. Para el Imperio Ruso la zona balcánica era también una zona sensible. El zar se consideraba protector de los pueblos eslavos de Europa, y especialmente de los Balcanes, por motivos de afinidad cultural (lengua de origen común y a veces la misma religión, la cristiano-ortodoxa). Aparte de este motivo de tipo cultural e histórico, el Imperio Ruso tenía un motivo geoestratégico importante en la zona balcánica: el control de los estrechos y el Mar de Mármara, que conectan el Mar Negro con el resto del Mar Mediterráneo. Un caso especialmente complicado en la zona era BosniaHerzegovina, una región en la que se mezclaban tres comunidades: los serbios, los croatas y los musulmanes. Era muy difícil constituir a Bosnia-Herzegovina como un Estado nacional, puesto que estas tres comunidades, estas tres naciones, se mezclan de manera muy poco separada en su territorio. Bosnia-Herzegovina se separó del Imperio Otomano en 1878, pero no se independizó sino que pasó a estar administrada por el Imperio Austro-húngaro, que la convirtió en una provincia en 1908, lo cual supuso una fuente de tensión con Serbia. Tensión, por tanto, entre el

Imperio Austro-húngaro y el Imperio Ruso (que protegía a Serbia). La causa desencadenante de la guerra: el atentado de Sarajevo (28 de junio de 1914) Por tanto, los serbios que vivían en BosniaHerzegovina estaban enemistados con el Imperio Austrohúngaro y querían integrarse en Serbia. Ésta y aquél se encontraban asimismo enemistados. El Imperio Austro-húngaro tenía pensado darle una autonomía a Bosnia-Herzegovina y en esa línea se produjo la visita del heredero de la corona austro-húngara y su esposa a Sarajevo el 28 de junio de 1914. Ambos fueron asesinados por un joven perteneciente a una organización nacionalista serbo-bosnio. El Imperio Austro-húngaro se sintió atacado y culpó a Serbia de estar detrás de la organización del atentado. Le declaró la guerra a Serbia el 28 de julio, Rusia salió en defensa de Serbia, Francia en defensa de Rusia y Alemania en defensa del Imperio Austro-húngaro. Gran Bretaña se unió días después del lado de Francia y Rusia. Había comenzado la I Guerra Mundial. DESARROLLO DE LA GUERRA Alemania tenía un plan de guerra, llamado Plan Schlieffen. Consistía en un ataque rápido sobre Francia, llegando a París en poco tiempo, como ocurrió en la guerra francoprusiana, venciendo a Francia y llevando todo su potencial militar al frente oriental contra Rusia. El plan conllevaba la violación de la neutralidad belga, pues el avance hacia Francia se haría por su territorio.

Este plan fracasó, el frente de guerra se estancó en territorio francés lejos de París. Se convirtió en una guerra de trincheras y de desgaste. En esta guerra los medios defensivos eran más eficaces que los ofensivos y muchas veces la estrategia consistía en que atacase el otro. Esto alargó considerablemente la guerra y contribuyó muchísimo a desmoralizar a la población. Los años 1915 y 1916 fueron de una guerra con los frentes estancados, en la que todas las ofensivas fracasaban. Esto no quiere decir que fuera una guerra leve, pues para la población suponía mucho sacrificio y desmoralización (escasez de los bienes más básicos, bajas…). Cada uno de los dos bloques contendientes esperaba que el otro claudicase por agotamiento. En 1917 la situación cambió considerablemente. Por una parte, los EEUU entraron en la guerra, por supuesto del lado donde estaba Gran Bretaña, es decir, del lado de la Entente. Fue en abril de 1917. El otro acontecimiento importante del año 1917 fueron las revoluciones que se produjeron en Rusia. La llamada Revolución de Febrero (marzo en el calendario occidental) consistió en la caída del zar, en este caso Nicolás II, que abdicó debido a las difíciles condiciones que sufría la población y a un extenso y prolongado movimiento huelguístico de los trabajadores rusos. En sí mismo este acontecimiento es de gran importancia histórica, pues el zarismo llevaba cinco siglos en Rusia y la dinastía Romanov dos siglos. Se hizo cargo del poder un gobierno provisional, que decidió que Rusia continuase en la guerra, lo cual terminó provocando su caída. Fue la Revolución de Octubre (noviembre), en la que el partido bolchevique, liderado por Lenin y partidario de firmar la paz con Alemania

inmediatamente, tomó el poder. A partir de ese momento Rusia ya no estaba en la guerra y el tratado de paz fue el de Brest-Litovsk, firmado en marzo de 1918. Cabría esperar una reactivación del frente occidental favorable a Alemania, pero la intervención estadounidense había ya desequilibrado la guerra a favor de la Entente. Finalmente, en noviembre de 1918 se produjo la rendición de Alemania y el fin de la guerra. LAS CONSECUENCIAS DE LA I GUERRA MUNDIAL Consecuencias humanas y demográficas Nunca hasta entonces hubo una guerra tan catastrófica. Sobre 8,5 millones de muertos, 20 millones de heridos y varios millones de desaparecidos. La mayoría de las víctimas eran jóvenes en edad de servicio militar. La reducción de las barras de las pirámides de población de algunos países se notó durante largo tiempo. Una parte de los heridos fueron mutilados de guerra, que, dado que la situación de posguerra fue muy difícil, no tuvieron ayudas después de la guerra al tiempo que les fue muy problemático encontrar trabajo. Fue una imagen habitual de posguerra en las ciudades europeas los mutilados pidiendo limosna. Las consecuencias morales de la guerra, la gran decepción con quienes habían pedido tan grandes sacrificios en nombre de la patria. Nunca más, que no volviese a suceder una catástrofe semejante, era la idea de muchas personas. Las consecuencias materiales y económicas

La destrucción material fue considerable, el coste económico de las mismas muy importante, se destruyeron vías férreas, carreteras, puentes, campos cultivo, viviendas… Podríamos decir que las consecuencias económicas fueron aún más importantes. Los países beligerantes tuvieron una economía de guerra durante la guerra, es decir, un sistema productivo orientado a las necesidades del frente. Fue necesario hacer una reconversión de la economía para tiempos de paz una vez terminada la guerra. Los Estados beligerantes se endeudaron mucho durante la guerra y se tardó tiempo en saldar esta deuda. Desde 1919 hasta 1923 fueron años de crisis económica, no comenzó la recuperación hasta 1924. Las relaciones económicas de la posguerra se complicaron también por el tema de las reparaciones de guerra, que eran unas cantidades que Alemania debía pagar a los vencedores, principalmente a Francia. Consecuencias políticas La primera fue la desaparición del imperio de los zares en la revolución de febrero de 1917. Pocos meses después se produjo la subida al poder de los bolcheviques en la revolución de octubre de 1917. Era la primera vez en la Historia que se producía una revolución socialista. Desapareció, asimismo, el imperio otomano y sobrevino una república en Turquía. Otro tanto ocurrió con el imperio austro-húngaro, ya que el emperador, Francisco José I abdicó y, además, se fragmentó el Estado austro-húngaro en nuevos Estados.

Finalmente, el Kaiser Guillermo II abdicó y se constituyó en Alemania la república, que fue llamada la República de Weimar (ciudad alemana donde fue proclamada la república). En general, las consecuencias políticas de la I Guerra Mundial supusieron una caída de grandes imperios y un declive de algunas monarquías. Hubo un avance de la democracia y se instauró el sufragio universal en algunos países, incluyendo a la mujer en el derecho al voto. Pero, por otro lado, también se produjo el surgimiento de los fascismos y, por tanto, una etapa crítica para la democracia. La creación de la Sociedad de Naciones (SDN) La SDN fue una organización supranacional (literalmente, “por encima de las naciones”), creada en 1919 y con sede en Ginebra y que responde al principio de seguridad colectiva. Esta idea de seguridad colectiva responde al sentimiento de “nunca más” una catástrofe de esta magnitud, que era el que imperaba en la posguerra. La guerra había puesto de manifiesto que la visión de la seguridad como asunto de cada Estado era insuficiente, que se hacía necesaria la idea de seguridad colectiva. La propuesta partió del presidente norteamericano Wilson, quien participó en las negociaciones de los tratados de paz. A los EEUU la Gran Guerra les había supuesto consecuencias positivas y negativas. Las positivas radicaban en que aparecían como gran potencia al hundirse las potencias europeas, también las vencedoras, y habían conquistado una posición económica destacada. Antes de la guerra los EEUU eran deudores de los países europeos, mientras que después de la guerra habían

pasado a ser acreedores; todos los Estados europeos beligerantes se habían endeudado fuertemente con la banca estadounidense. Pero por otra parte a los EEUU no les interesaba desde el punto de vista económico, ni comercial, ni político una Europa arruinada y hundida. La SDN tendría la función de actuar como foro donde los Estados intentarían resolver sus conflictos de forma dialogada. En un primer momento la SDN apareció un tanto debilitada, dado que los EEUU no entraron en ella y tampoco Alemania. La elección de una ciudad suiza como sede no fue casual, ya que el país helvético había venido siendo neutral en los conflictos europeos desde siglos. Los tratados de paz En 1919, poco después de terminada la guerra, los Estados vencedores y vencidos se reunieron en la Conferencia de París, de la que salieron los distintos tratados de paz. Cada uno de ellos se firmó en castillos y palacios situados en las afueras de París. Llevan los nombres de esos lugares: Trianon, Saint Germain, Sevres, Neully… correspondientes a los tratados de los vencedores con Austria, Hungría, Bulgaría, Turquía. El tratado de los vencedores con Alemania se firmó en el palacio de Versalles. El mismo lugar donde en 1871 se había proclamado el Imperio Alemán, de una Alemania recién unificada y victoriosa, era el elegido para firmar el tratado con una Alemania derrotada. La firma del Tratado de Versalles se hizo en realidad mediante una imposición

de los vencidos a Alemania, de manera que los alemanes lo conocen como el Diktat. Así que la conformidad alemana con el tratado era secundaria y lo fundamental era el acuerdo entre los vencedores sobre qué tratado se le impondría a Alemania. Básicamente los vencedores quedaban resumidos en Francia, Reino Unido y los EEUU. La postura más dura con respecto a Alemania fue, lógicamente, la de Francia, cuya postura inicial era desmembrar a Alemania dividiéndola en varias partes, pero esta postura compensada con una posición más suave del Reino Unido y los EEUU. Aun así el tratado fue finalmente bastante duro. Las cláusulas del tratado El Tratado de Versalles partía de la premisa de declarar a Alemania culpable de la guerra y responsable de todos los daños ocasionados. Las cláusulas económicas del tratado establecían que una comisión de los vencedores determinaría la cantidad que en concepto de reparaciones de guerra Alemania debería pagar a Francia, Bélgica y el Reino Unido. Más de la mitad de la cantidad establecida sería para Francia. La pequeña región de El Sarre (Saarland) fronteriza con Francia quedaría bajo el mandato de la SDN durante un período de 15 años y sus minas de carbón serían mientras tanto explotadas por Francia. Asimismo, la amplia región de Renania, al oeste de Alemania, quedaría desmilitarizada por ésta y como garantía del cumplimiento del tratado, de manera que podría ser ocupada por los vencedores en caso de tal incumplimiento y cobradas en especie las cantidades que Alemania no pagase en concepto de reparaciones.

Las cláusulas militares establecían la ya citada desmilitarización de Renania (Rheinland, literalmente tierra del Rhin), además de la limitación del ejército alemán a 100.000 efectivos, la prohibición de que este ejército hiciese misión alguna fuera de las fronteras alemanas y la prohibición de que Alemania pudiese tener marina de guerra y aviación. Estas cláusulas militares pretendían que Alemania no tuviese poder militar. El tratado incluía también cláusulas territoriales. Alsacia y Lorena fueron reintegradas a la soberanía francesa. Eupen y Malmedy fueron cedidos a Bélgica en compensación por haber sido invadida. A Dinamarca se le cedió el territorio de Schleswig septentrional. Pero el recorte territorial que más dolió a Alemania fue el de Poznania, una región situada al este y que se pasaba a la recién creada Polonia, dejando Prusia oriental separada del resto de Alemania por este “corredor polaco”, que le daba a Polonia una salida al Mar Báltico. Tratado de Brest-Litovsk Antes de la firma de los tratados de la Conferencia de París, la Rusia bolchevique y Alemania habían firmado la paz por separado. Fue el Tratado de Brest-Litovsk, de enero de 1918, el cual imponía a Rusia importantes recortes territoriales. Alemania quiso crear una serie de nuevos Estados que la separaran de Rusia, por miedo al contagio de la revolución bolchevique. De norte a sur éstos fueron Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia.

Examen viernes 13 de abril (primer viernes después de Semana Santa)