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IX CONGRESO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA MURCIA, 17, 18 y 19 de septiembre de 2008

Taller 16: La transición a la democracia en España: similitudes y diferencias con otros contextos nacionales Coords.: Encarna Nicolás Marín y Carmen González Martínez

Título: "Transición, sociedad y memoria en la Argentina: elementos para el análisis y perspectivas comparadas"

Autoras de la comunicación: Gabriela Aguila – Doctora en Historia – Profesora Titular - Escuela de Historia, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, Argentina Teléfono: 54-341-4264427 – E-mail: gbaguila@express.com.ar

Laura Luciani – Licenciada en Historia, doctoranda - Escuela de Historia, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, Argentina – CONICET, Argentina Teléfono: 54-341-4853289 – E-mail: lauluciani@gmail.com

La cuestión de las transiciones a la democracia en América Latina y, en particular, en los países del Cono Sur, ocupó un lugar central en los debates entre cientistas sociales y políticos en las décadas que median entre fines de los años ‘70 y los ‘90 1. Esta línea de reflexión se desarrolló a la par de los cambios político-institucionales que se estaban verificando desde los años ‘80 en el subcontinente y que remitían a las etapas finales de las dictaduras militares instaladas en las décadas anteriores. En ese marco, el centro de interés había estado puesto en analizar la salida de las dictaduras y las perspectivas de las nuevas
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Digamos brevemente que en América Latina los debates intelectuales y académicos de los períodos previos a la instalación de las dictaduras militares habían estado cruzados por las perspectivas de cambio social. La discusión sobre la transformación revolucionaria de la sociedad, los proyectos de cambio y el compromiso social y político del intelectual y el cientista social cedieron paso, tras las dictaduras, a una nueva agenda de debates, donde el problema de la democracia ostentó un lugar central. Al respecto ver GARRETON, Manuel: Hacia una nueva era de la política. Estudio sobre las democratizaciones, Santiago, F.C.E., 1995.

nos interesa señalar que uno de los elementos fundamentales de las agendas políticas de los gobiernos democráticos en el Cono Sur refirió a la violación a los derechos humanos perpetrada por las Fuerzas Armadas en los años precedentes. social y económico de los ’90 –donde las jóvenes democracias se vieron jaqueadas por el descontento social y las crisis recurrentes-. que se reveló como ineludible y persistente. y aún considerando que las nuevas democracias se enfrentaron a un conjunto de problemas que concernían tanto a cuestiones político-institucionales como a demandas económico-sociales de signo diverso. focalizando el estudio en el “legado” de las violaciones a los derechos humanos. analizamos tanto las políticas de memoria desplegadas por los distintos gobiernos constitucionales como las disputas en torno a la memoria del pasado reciente que se desenvolvieron en esos años en los ámbitos políticos y sociales. . constituyéndose como un referente significativo para aquellos países que pasaron por procesos similares. los tiempos de la consolidación democrática y un balance de estos regímenes. y en el nuevo escenario político. Más tarde. exhibiendo las limitaciones de los gobiernos postdictatoriales para enfrentar y/o resolver cabalmente tales legados político-sociales.democracias. abriendo paso a un ciclo regresivo que clausuró esos desarrollos y mantuvo vigente hasta la actualidad la demanda de verdad y justicia. sin omitir una caracterización de los gobiernos militares. Esta cuestión. Si nos referimos específicamente a los marcos de la transición. En este sentido. estos debates se reformularon incluyendo cuestiones que apuntaban a las diversas etapas de la transición. en tanto no podían eludirse las profundas herencias que esos regímenes legaban a las democracias que se inauguraron entonces. Nuestra comunicación repasa algunos de los problemas planteados en la transición democrática en la Argentina. esa experiencia se truncó hacia fines de los años ’80. Lo sucedido en la Argentina en los primeros años de la transición configuró a este respecto uno de los casos más singulares en el contexto latinoamericano –en particular en lo referido a la creación de comisiones de verdad y al enjuiciamiento a las Fuerzas Armadas-. Sin embargo. atravesó a los sucesivos gobiernos democráticos desde los años de la transición hasta nuestros días. en una perspectiva comparada con los países del Cono Sur.

Los estudios sobre las dictaduras y los procesos de transición a la democracia. Buenos Aires. la compilación publicada hacia mediados de los años ’80 por Guillermo O’Donnell. 4. permitiendo cotejar fenómenos y experiencias homólogas que se verificaban casi contemporáneamente en espacios diferenciados.. vol. si bien no descuidaban los análisis de caso. Philippe Schmitter y Laurence Whitehead. .) por el establecimiento de alguna forma de democracia. en particular en el Cono Sur. En los ’80 se volvió un tópico frecuente comparar los procesos de transición en los países de Europa mediterránea con la evolución del Cono Sur latinoamericano.Consideraciones a propósito de las transiciones latinoamericanas Una obra ya clásica sobre las transiciones. proveyó una definición aún muy utilizada. y que incluían la liberalización y la democratización. a los que se agregaban las “democracias de posguerra” y sobre todo el caso italiano) y los que se estaban verificando en los ’80 en diversos países latinoamericanos. estuvieron fuertemente permeados por una visión que las inscribía en un ciclo histórico de carácter regional. 3 Ello fue especialmente visible en América Latina. L.): Transiciones de un gobierno autoritario. método que poseía la indiscutible ventaja de enriquecer los estudios de caso. Tal elaboración conceptual provenía del estudio de un conjunto de procesos de transición hacia la democracia que se habían producido en Europa mediterránea en los años ’70 (España. Para dichos autores la transición es “el intervalo que se extiende entre un régimen político y otro”. y por lo menos para estos casos. mientras que hacia fines de esa década los cambios producidos en el mundo del “socialismo real” incorporaron al análisis los procesos de Europa del Este3. medido en la simultaneidad de los procesos y en los rasgos que los definieron. 1988. Portugal y Grecia. que podían superponerse. hacia el establecimiento de formas democrático-parlamentarias. y WHITEHEAD. El politólogo chileno Manuel Garretón ha sostenido que si bien los procesos de democratización han recorrido distintas vías. Paidós. SCHMITTER. un período que se encuentra delimitado “por el inicio del proceso de disolución del régimen autoritario y (. (comps. G. P. Ver O’DONNELL. el concepto terminó ciñéndose a aquellos procesos que involucraban el primer tipo de tránsito: de unos regímenes autoritarios.. el retorno a algún tipo de régimen autoritario o el surgimiento de una alternativa revolucionaria”2.. cuyos alcances y contornos podían variar sustancialmente. las transiciones propiamente dichas están 2 Los autores a su vez establecieron una periodización en etapas. cap. El análisis de las transiciones se asentó en gran parte sobre la perspectiva comparativa. Sin embargo. 2.

Si seguimos la perspectiva planteada por O’Donnell... aunque manteniendo su propia autonomía 4. en Revista Nueva Sociedad. el optimismo de los inicios de la transición comenzó a contrastar con la formulación de análisis más críticos en torno la evolución política. sin embargo 4 GARRETON. (comps. 5 O’DONNELL. si bien brevemente. la primacía de la esfera política se mide no sólo en que las transiciones fueron fenómenos puramente políticos. y la precariedad de los nuevos regímenes han obligado a los analistas de estas democracias “incompletas” a realizar una distinción entre una etapa de transición propiamente dicha y una fase sucesiva. y WHITEHEAD. Respecto de la transición política. cultural. G.. se ha señalado que si bien abrió paso a la instalación de regímenes democráticos. P. con su secuela de efectos traumáticos. p. especialmente militares. al carácter de los nuevos regímenes democráticos y a algunos de los resultados que exhibieron las transiciones. L. social y económica puesta en marcha en estos países. sino en que su influencia se ha desplegado también sobre otros ámbitos (socioeconómico. a fórmulas democráticas en las que están ausentes los modelos revolucionarios.configuradas por el “paso de regímenes autoritarios modernos. si no hay retrocesos.): Transiciones. cit.. marzo-abril 1997. Si nos referimos a lo que llamaremos “puntos de llegada” esto es. En América Latina no era muy consistente la herencia democrática previa. En estos casos. este retorno a la democracia se realizó sobre bases frágiles. no de corte insurreccional. conduce a una democratización creciente5. 20. Nº 148. 21. a la vigencia del estado de derecho y al recambio político vía elecciones libres. Manuel: “Repensando las transiciones democráticas en América Latina”. Caracas. p. de consolidación democrática que demandaría una mayor duración. pero donde hay algún tipo de ruptura. un problema reiterado en los análisis sobre las transiciones: el de sus límites temporales. los vaivenes de la transición política. Pero a medida que el proceso avanzaba. . Schmitter y Whitehead un proceso de transición se inicia cuando los regímenes autoritarios comienzan a modificar sus propias reglas del juego. pero diferenciada. Introducimos aquí.. abriendo un paulatino proceso de liberalización y ampliación de los derechos que. SCHMITTER. digamos que hacia los años ’80 quedaban pocas dudas de que en América Latina la salida de las dictaduras conduciría al establecimiento de regímenes democráticos. Pero es todavía más difuso situar el fin del proceso: en particular en América Latina. entre ambos regímenes”. internacional).

preexistía una estructura de partidos que no fue eliminada por las dictaduras y un cierto ejercicio de los derechos constitucionales en la historia reciente que operó como un telón de fondo de los reclamos democratizadores. las estructuras sindicales y los organismos de defensa de los derechos humanos. Tal como sostuvo Manuel Garretón. que operó sino como la causa fundamental de la salida de los militares del poder político. Decíamos más arriba que la constatación de la precariedad de los nuevos regímenes democráticos obligó a los analistas de estos procesos a postular la existencia de fases diferenciadas y sucesivas. una creciente movilización antidictatorial y a la salida negociada con los partidos tradicionales en poco más de un año.: "Nuevas democracias. El sociólogo brasileño Francisco Weffort 7 ha sostenido que las democracias de los ‘80/’90 constituyen “nuevas democracias”. entre los que destacan la pervivencia de una herencia autoritaria y la relativa permanencia Si bien las situaciones difieren en cada caso. situando a continuación de la transición propiamente dicha una etapa de consolidación democrática. en Argentina. mayo de 1993. las transiciones fueron el resultado de la imposibilidad de los militares de instaurar un régimen político autoritario y estable –si bien el caso chileno podría oscurecer tal afirmación. sí como el catalizador del proceso de crisis de las dictaduras 6. El debilitamiento de estos regímenes se midió en la recomposición de una oposición heterogénea que incluyó a los partidos tradicionales. y la derrota abrió paso a una rápida crisis. en Revista Sociedad. el régimen pinochetista logró mantener la estabilidad política y el apoyo de la clase dominante sin demasiados conflictos y la tardía transición sólo se produjo cuando los militares anudaron los acuerdos con la oposición civil y se garantizaron un papel tutelar sobre la nueva democracia. si bien las dictaduras fueron exitosas en desmantelar la movilización social y política previa. la ruptura con el pasado se caracterizó por ser gradual e incompleta en casi todos los casos. 6 . sino porque se trata de regímenes políticos portadores de contenidos nuevos. la dictadura gobernó con mano dura hasta la guerra de Malvinas. Qué democracias?". en donde los riesgos de volver a situaciones autoritarias quedaban casi totalmente eliminados. Pero si las transiciones implicaron un creciente grado de democratización de las estructuras políticas. no sólo porque es difícil homologarlas a las democracias previamente existentes. 7 WEFFORT. en cambio. Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales-Universidad Nacional de Buenos Aires. Nº 2: “La democracia latinoamericana: entre la ineficiencia y la pobreza”. F. en Chile. la dictadura brasileña se prolongó durante más de veinte años y desde mediados de los ’70 se había generado desde el Estado militar una cierta apertura y una relajación de los controles que favoreció la actuación legal o semi-legal de la oposición. Por citar sólo algunos ejemplos.y en este proceso incidieron numerosas fuerzas políticas y sociales que presionaban por una salida democrática.

en Revista Sociedad. 1994. Homo Sapiens Ed. Perry: "Balance del neoliberalismo: lecciones para la izquierda". el estancamiento y las protestas sociales. ver PETRAS. Nº 6. cit..de líderes del régimen anterior.: “Revisando el camino: las apuestas de la democracia en Sudamérica”. Si bien sólo en unos pocos países del área estas políticas económicas resultaron parcialmente exitosas. las consecuencias sociales fueron dramáticas en todos los casos.. Los regímenes democráticos que reemplazaron a las dictaduras no modificaron los rasgos fundamentales del modelo económico vigente y fueron los encargados de aplicar con rigor la ortodoxia neoliberal en un esfuerzo por recomponer unas economías jaqueadas por la crisis. El incumplimiento de esta promesa dio lugar a una sensación general de desencanto de la sociedad respecto de la democracia como tal. Hacia fines de los ’80 todos los países latinoamericanos habían puesto en marcha planes de ajuste y programas de sesgo neoliberal.”. J. Aunque a partir de comienzos de los ‘90 parecía haberse pasado a una fase de consolidación democrática. delineando como tareas fundamentales de los nuevos gobiernos tanto la reestructuración político-institucional como. medida en el hecho de que este fue el momento en el que se produjeron sucesiones presidenciales “normales” en una serie de países. El área ostentaba el dudoso privilegio de haber sido escenario de la primera experiencia neoliberal a nivel mundial. y fundamentalmente. y GARRETON. . cit. los problemas que se presentaron a las democracias latinoamericanas en los años de la transición no solamente incluyeron la reestructuración políticoinstitucional o las consecuencias económicas y sociales de los modelos desplegados a la sombra del neoliberalismo. México. que se habían visto afectadas durante el período dictatorial. C. sino en particular –y a ello refiere nuestra contribución. James: América Latina: Pobreza de la Democracia y Democracia de la Pobreza. en Revista Viento del Sur. que ha sido señalada como uno de los puntos débiles del proceso democratizador. las tasas de crecimiento de la economía latinoamericana fueron negativas. Rosario. 10 No podemos dejar de señalar que en América Latina la revalorización de la idea de democracia en los ‘80 había estado vinculada con un mejoramiento de las condiciones de vida de las masas. la estabilidad democrática siguió siendo frágil. implementada varios años antes del gobierno Thatcher. en el marco brindado por la dictadura de Pinochet en Chile 9. Manuel: “Repensando las transiciones. se produjo una caída drástica de la inversión y del PBI y la región se convirtió por primera vez en su historia en exportadora neta de capital 9 Al respecto ver ANDERSON. En América Latina los procesos de democratización se iniciaron durante la llamada “década perdida”8. afectando la credibilidad de los regímenes democráticos que se exhibían indiferentes o impotentes frente a los reclamos sociales 10. la recomposición económica. Nº 2. Sin embargo. Para la conflictiva relación entre democracia y pobreza. Ver PORTANTIERO.los 8 Durante los años ’80. 1996.. las altísimas tasas de inflación.

una operación de contrainsurgencia organizada por los gobiernos de Chile. Por ello. Paraguay y Uruguay. Argentina. Atilio. Buenos Aires. campos de concentración. Bolivia. la incapacidad de los estados para resolver el “legado de las violaciones derechos Si bien en Brasil el golpe de Estado se había producido en 1964. Waldo. Buenos Aires. 1992. “Matriuskas de terror. Juan et al. 2005. Ver al respecto ROUQUIÉ. cárceles y exilios 12. 12 Véase WEISS FAGEN. en CORRADI. El problema de las violaciones a los derechos humanos se configuró como una de las demandas sostenidas por los sectores opositores ya desde los últimos años de los regímenes dictatoriales y. derechos humanos y memorias de las dictaduras: el caso argentino Es conveniente recordar que el Cono Sur latinoamericano fue escenario a lo largo de la década de 1970 de la instalación de las más sangrientas dictaduras militares que conoció la región11. La escuela francesa. 1984. El exterminio masivo y el terror institucionalizado se convirtieron en las prácticas privilegiadas por los Estados militares para restablecer el orden social y político. en términos de Sznadjer y Roniger. Fear at the Edge. Uruguay (1973) y Argentina (1976). Buenos Aires. con el objetivo de intercambiar información.profundos y persistentes efectos que las prácticas represivas de las dictaduras imprimieron y legaron a las sociedades latinoamericanas. 2004. Siglo XXI Ed. los gobiernos democráticos instalados en los años ’80 y ’90 no pudieron excluir de sus agendas políticas aquella problemática y desplegaron un conjunto de estrategias que buscaban dar respuestas y/o clausurar esta pesada herencia. ROBIN. Emecé. ANSALDI. 11 . "El fascismo como categoría histórica: en torno al problema de las dictaduras en América Latina". Alfredo (coord. en Escuadrones de la muerte. en PUCCIARELLI. Transición. State Terror and Resistance in Latin America. asimismo. Imago Mundi. esta cuestión seguirá ostentando una particular centralidad en los años de la transición. Alain: El Estado militar en América Latina. será en los años ’70 cuando se consolide en el área el ciclo de dictaduras militares de nuevo tipo que incluyen a Chile (1973). Empresarios. capitalismo y democracia en América Latina. La estrategia represiva incluyó la coordinación de acciones entre las dictaduras del Cono Sur: el Plan Cóndor.). generando procesos represivos de vastos alcances que incluyeron muertos y desaparecidos. La trama corporativa de la última dictadura. vigilar y secuestrar y asesinar opositores de cualquiera de los países y entregarlos a sus respectivos gobiernos. Brasil. en Estado. Berkeley and Los Angeles. tecnócratas y militares.. MarieMonique: “La Operación Cóndor y la Internacional Negra”. Patricia: “Represion and State Security”. BORÓN. Buenos Aires. Las limitaciones de tales estrategias o.. 1991. Algunos elementos para analizar la dictadura argentina dentro de las dictaduras del Cono Sur”. Sudamericana. Vid. University of California Press.

el mantenimiento de espacios significativos de poder en el contexto posdictatorial.humanos” de las dictaduras es lo que explica la vigencia de la demanda hasta la actualidad13. El gobierno del radical Raúl Alfonsín derogó en la primera semana de gobierno la ley nº 22. que se concretó en diciembre de 1983. Chile y Uruguay. limitaron la capacidad de los militares de imponer restricciones al nuevo gobierno democrático instalado hacia fines de 1983. Ediciones Al Margen. . Buenos Aires. Argentina. en un contexto donde las protestas sociales y políticas habían comenzado a manifestarse. la ley de autoamnistía de la dictadura (1978) que inhibía las instancias judiciales en el período 1973/78 no fue derogada por el gobierno constitucional. En contraste. La fractura abierta en la institución militar tras la derrota de Malvinas y la abrumadora deslegitimación del gobierno condujeron a la etapa final de la dictadura y la negociación para el traspaso del mando a un gobierno civil. Luis y SZNAJDER. 14 En Brasil la ley de amnistía fue dictada por las Fuerzas Armadas en el poder en agosto de 1979. que extendía la absolución a todos los militares y miembros de las fuerzas de seguridad implicados en las violaciones a los derechos humanos. hacia 1985 el Congreso aprobó la ley de amnistía Nº 15737 que acortaba los términos de encarcelamiento y liberaba a los condenados por ‘terrorismo político’. no sólo sostuvieron las leyes de amnistía impuestas en dictadura sino que las reforzaron con medidas similares 14. Los militares chilenos. 15 La guerra contra Gran Bretaña por la posesión de las Islas Malvinas se extendió entre abril y junio de 1982 y representó un efímero intento de legitimación del régimen militar a través de la apelación al sentimiento nacionalista. Mario: El legado de las violaciones de los derechos humanos en el Cono Sur. En el caso de Uruguay.924 o “Ley de Pacificación” sancionada por las Fuerzas Armadas unos meses antes para garantizar la 13 RONIGER. precedida por el deterioro del gobierno producto de la crisis económica y el amplio eco social que comenzaba a tener el discurso respecto de la violaciones a los derechos humanos. la disposición no se modificó en los años posteriores. En esta misma línea. Brasil y Uruguay plantean recorridos diferenciados respecto de la Argentina y ello refiere a los diversos modos en que se produjeron las salidas de las respectivas dictaduras y el rol de las Fuerzas Armadas en ese proceso. abriendo un doble proceso: la posibilidad de amnistía para los exiliados y perseguidos políticos y de absolución de los represores acusados de delitos de lesa humanidad. los casos de Chile. en particular en el caso de Chile. en la Argentina. aún cuando no negaron la violación a los derechos humanos como una herencia. 2005. Al año siguiente se sancionó la ley de Caducidad. el desprestigio de las Fuerzas Armadas luego de la derrota militar en la guerra de Malvinas 15. En Chile. y se vio reforzada por las disposiciones de la constitución de 1980 que mantuvo a Pinochet como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y senador vitalicio. el Acuerdo Naval de 1984 entre los militares y los principales partidos políticos obturó la investigación de las violaciones a los derechos humanos como prerrequisito para la transición. Los gobiernos democráticos posteriores. ratificada en 1989. Desde una perspectiva comparada. brasileños y uruguayos tuvieron una mayor capacidad de imponer un marco jurídico-legal que les garantizó la ausencia de investigación y penalización por los delitos de lesa humanidad (leyes de amnistía) y.

23/9/83. Patricia: “Nunca Más. 17 La diferencia fundamental respecto del caso argentino es que el Juicio de Nuremberg. En El Salvador (1991) y Guatemala (1994/99) las comisiones de verdad fueron producto de las negociaciones de paz luego de la salida de las guerras civiles. Junto con ello se implementaron un conjunto de medidas que incluyeron el Juicio a las Juntas militares que habían gobernado el país entre 1976 y 1982. Al Margen. y en lo referido a la investigación de lo sucedido. funcionamiento y carácter varió en los distintos países. desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio de 1982". en GROPPO. sectores religiosos vinculados a las Iglesias católica y evangélica inician una investigación en 1979 que concluye en el Informe Nunca Mais.): La imposibilidad del olvido. Según esta ley se declaraban “extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad terrorista. instigadores. Carlos H. publicado en 1985. y se estipulaba que sus efectos alcanzarían “a los autores. Chile y Uruguay. que elaboró el llamado Informe Rettig. nº 2. Bruno y FLIER. Algunas fueron iniciativas de los nuevos gobiernos (Argentina. 2001. Ver Diario Democracia. Chile). otras fueron iniciativas surgidas de la sociedad civil y los organismos de derechos humanos (el SERPAJ en Uruguay. que elaboró el Informe Nunca Más. pero en todos los casos los informes elaborados son el registro más sistemático y organizado de aquellos delitos. partícipes. Estas medidas constituyeron un hecho inédito. También CAÑON. la CONADEP –tanto como el Informe Nunca Más. Como ha sostenido Patricia Funes. con el apoyo de la Comisión Uruguaya de DDHH. registro y publicidad de las más graves violaciones a los derechos humanos. Hugo: “Un antes y un después”. diciembre de 2000. en tanto la Argentina se convirtió en el único caso de investigación y enjuiciamento de los responsables de delitos de lesa humanidad. con el objetivo de investigar los delitos cometidos entre 1976 y 1983. su origen. realizado a la salida de la segunda guerra mundial y contra los criminales de guerra nazis. Memorias de las dictaduras en América Latina.: “Lo que el juicio nos dejó”. marzo de 2001. Patricia (comps. el Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia en Paraguay) o por acuerdo de partes con la mediación de organismos internacionales (El Salvador o Guatemala). fue el encargado de elaborar una investigación sobre la represión durante el período 1972/85.y la creación de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (CONADEP). La Plata. año 1. La Plata. En Chile se crea en 1990 y por decreto del Poder Ejecutivo la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.impunidad de aquellos que habían violado sistemáticamente los derechos humanos en el país a lo largo de los últimos años16. en Revista Puentes. En Uruguay y debido a la ausencia de una política estatal de búsqueda de la verdad y la justicia. Acerca de las comisiones de verdad en el Cono Sur”. sólo existía como antecedente el Juicio de Nuremberg 17. 18 Las llamadas comisiones de verdad tuvieron como objetivo la investigación. la Arquidiócesis de San Pablo.se configuraron como modelo y ejemplo inaugural de las comisiones de verdad que se establecieron en varios países latinoamericanos y extra americanos18. en Revista Puentes. así como a los líderes de las organizaciones político-militares que habían actuado en la Argentina hasta mediados de los años 70 (Montoneros y PRT-ERP). Ed. Respecto del Juicio a las Juntas puede verse ACUÑA. Vid. relevamiento. nº 3. cómplices. En Brasil. el SERPAJ. Podrían incluirse 16 . la reforma del Código de Justicia Militar -que planteaba la posibilidad de el personal militar involucrado en violación a los derechos humanos fuese juzgado por tribunales civiles. En el caso del Juicio a las Juntas. o encubridores y comprende a los delitos comunes conexos y a los delitos militares conexos”. FUNES. fue llevado a cabo por las fuerzas aliadas y no por el propio estado alemán. año 1. La Plata. Recorridos de la memoria en Argentina.

abriendo la posibilidad de nuevos enjuiciamientos que desbordaban la propuesta inicial del gobierno de juzgar solamente a los integrantes de las Juntas militares. condenas de entre 17 y 3 años para otros. Inclusive durante meses uno de los periódicos de tirada nacional editó semanalmente un suplemento que se llamó “El Diario del Juicio” donde se extractaban testimonios. los medios de comunicación se convirtieron en los voceros e intérpretes del juicio. y expresándose en levantamientos militares en los primeros meses de 1987. que establecía la prisión perpetua para algunos de los integrantes de las Juntas. sin afectar a las Fuerzas Armadas como institución. que establecía un plazo de 30 días para la presentación de nuevas causas por violaciones a los derechos humanos y 60 días más para iniciar los juicios. aquí los casos más recientes de la Comisión por la Verdad y Reconciliación de Sudáfrica (1995-2000). Las presiones militares no se hicieron esperar. la Comisión de Verdad creada por la Corte Suprema de Colombia en 2005 para esclarecer los hechos de la toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985 y la reciente Comisión Ética Internacional por la Verdad en Colombia. el juicio generó malestar en la institución y corrieron rumores de golpe de Estado. congruente con el planteo del gobierno de otorgarle un carácter ‘pedagógico’ y estuvieron presentes todos los medios de comunicación19. También se recomendó iniciar procesos penales a cada oficial y soldado que estuviese sospechado de ser responsable de violaciones a derechos humanos. que se movilizaron logrando un amplio respaldo social y político. En diciembre de 1986 el gobierno de Alfonsín intentó destrabar la situación con la Ley de Punto Final -votada por el congreso con una ausencia del 40% de los legisladores-. limitando las acciones penales para el resto de los oficiales. Esta ley generó un profundo descontento en los organismos de derechos humanos. tanto los familiares como los organismos de derechos humanos iniciaron demandas contra oficiales de menor rango en la justicia civil. tampoco tranquilizó a las Fuerzas Armadas. El juicio fue oral y público. Por su parte. etc. Ello culminó con una nueva negociación y el dictado hacia mediados de ese año de la Ley de Obediencia Debida. A su vez. Hacia fin de ese año se dictó la sentencia por unanimidad. que absolvía a los oficiales de cualquier responsabilidad en los hechos de represión pasados. . endureciendo su oposición al gobierno.El Juicio a las Juntas se realizó en 1985. se trataron 281 casos de los 709 originalmente ofrecidos por el fiscal y declararon más de 800 personas. El juicio ocupó la escena pública a lo largo de todo el año 1985. 19 Si bien no podía ser transmitido en directo. alegatos. mientras que unos pocos jefes militares fueron sobreseídos.

Daniel: El genocidio como práctica social. clausurada por las llamadas leyes de impunidad. sustentando tanto el Juicio a las Juntas como las leyes de Punto Final y Obediencia Debida del alfonsinismo y. Estas políticas permitieron.. Y. en particular el Capítulo VII y CRENZEL. Es conveniente señalar que esta memoria “dominante” fue puesta en cuestión por otras memorias. sostenido por los militares y sus .Las políticas estatales implementadas en el período 1983/87 son representativas de una etapa tan significativa como efímera en la historia reciente argentina. postulaba que la dictadura había sido el producto de un enfrentamiento entre dos bandos con iguales responsabilidades.. desencadenada por una “agresión subversiva” y en la cual las Fuerzas Armadas habían intervenido victoriosamente21. persistió durante la década siguiente. conocida con el nombre de “teoría de los dos demonios”. fue el primer documento oficial en el cual se aceptaba la existencia de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y tuvo un rol central en la introducción del tema en la agenda pública. que a la par del reconocimiento del terror de Estado. Buenos Aires.E. que recopiló datos respecto de casi 9000 detenidos desaparecidos. varias ediciones. Esta visión devino hegemónica durante los ’80. quienes sostuvieron que lo sucedido en la Argentina había sido una “guerra”. En el prólogo al informe Nunca Más se plasmó una de las representaciones dominantes respecto del pasado dictatorial. La memoria de las desapariciones en la Argentina. tanto como en la conformación de un amplio consenso para llevar adelante la penalización a los responsables de delitos de lesa humanidad. 21 Esta perspectiva se configuró como discurso dominante durante todo el gobierno militar. por un lado. 2007. centros clandestinos de detención y represores. Buenos Aires. por 20 Ver Informe Nunca Más. se reiteró en los argumentos de la defensa de los imputados en los diversos procesos judiciales a partir del Juicio a las Juntas y se mantiene vigente hasta la actualidad en el plano político y judicial. como veremos. En primer lugar. mientras que una sociedad víctima y ajena había asistido pasivamente al enfrentamiento entre los grupos en pugna 20. Emilio: La historia política del Nunca Más. Siglo XXI ed. 2008. El informe de la CONADEP. Entre el nazismo y la experiencia argentina. que la sociedad argentina conociese los delitos cometidos por las fuerzas represivas y se configurara una particular memoria de la dictadura asociada con la condena a estos hechos. F.C. Para el tema puede verse FEIERSTEIN. que el Estado asumiera la demanda de verdad y justicia sostenida por los organismos de derechos humanos y. En este sentido debe comprenderse el juzgamiento en paralelo de las cúpulas militares y las dirigencias de las organizaciones guerrilleras propiciada por el gobierno de Alfonsín hacia fines de 1983. por otro. donde los “excesos” y los castigos debían repartirse en forma equitativa. por los propios militares.

habían eludido la penalización de los delitos de lesa humanidad. evidenciando con contundencia una perspectiva que no sólo ubicaba a los dos “demonios”. Buenos Aires. y a los líderes de las organizaciones armadas que habían actuado en los años 70.clarin. las declaraciones de un militar “arrepentido”. tanto durante el período menemista como en los años del gobierno radical de Fernando de la Rúa (1999/2001).otro lado. las políticas diseñadas por el Estado a partir de 1987/89 y el 20º aniversario del golpe de Estado (1996) abrieron una nueva etapa en la cual el discurso y las prácticas de los organismos de derechos humanos se modificaron sustancialmente. 12/01/98. En ello incidieron varias cuestiones: por un lado. se orientó a la “reconciliación” y la “pacificación”. en Revista Entrepasados. la pretensión de cerrar el pasado y la deserción del Estado en la penalización de los delitos de lesa humanidad.com. con el argumento de que las posiciones “duras” podían llevar –en palabras de las Fuerzas Armadas. Otras iniciativas. La manifestación más clara de ello fueron los indultos otorgados a los comandantes de las Juntas Militares. por los organismos de derechos humanos. Federico: ““Recuerden argentinos”: por una revisión de la vulgata procesista”. Se ha sostenido que la conmemoración del 20º aniversario del golpe de Estado abrió una nueva etapa en los recorridos de la memoria en la Argentina. quien reconoció la eliminación de opositores a través de los llamados “vuelos de la legitimadores. El eje del discurso gubernamental. que –como señalamos. ubicada en Buenos Aires-. sino que los equiparaba en culpas y perdones22. los familiares y los sobrevivientes. Ello colocó a la Argentina en una senda similar a lo que estaba sucediendo en el resto de los países del Cono Sur. Nº 28. 23 Diario Clarín. Adolfo Scilingo. 2005. Asimismo y congruente con el planteo de “reconciliación” se implementaron medidas “reparatorias” como la ley de resarcimiento. La clausura del ciclo abierto en 1983. Ver al respecto LORENZ. por la cual se indemnizaba a familiares de desaparecidos. Italo Luder. condenados en el marco del Juicio a las Juntas. 22 En ese año se suspendieron los pocos juicios que aún se tramitaban a algunos militares por orden del ministro de defensa. La asunción del gobierno peronista de Carlos Menem a principios de 1989 profundizó la política regresiva inaugurada por las leyes de impunidad. contrariando la voluntad de pacificación de la mayoría y la política de conciliación avalada por todos los sectores de la sociedad a través de la historia de los últimos años”23. quienes cuestionaron la interpretación propuesta por el prólogo del Nunca Más.a “reabrir viejas heridas.ar . ilustran también este recorrido. incidiendo en el escenario político y social argentino. www. como el rechazado proyecto de derrumbar el edificio de uno de los mayores centros clandestinos de detención -la Escuela Superior de Mecánica de la Armada.

la autocrítica del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Horacio. portadores de nuevas prácticas y discursos. Uno de ellos refirió a repensar y revalorizar las experiencias de los militantes revolucionarios de los años 60 y 70 –el sector hacia el cual se dirigió primordialmente el terror estatal-. donde se reconocían las responsabilidades y delitos cometidos por miembros de la institución. que se instalaron con fuerza en el espacio público y social y ayudaron a configurar un relato nuevo respecto del pasado reciente argentino. sino también identidades políticas e ideológicas definidas. en los ‘90 se incorporaron nuevos ejes. General Martín Balza. Los “vuelos de la muerte” trasladaban prisioneros provenientes de centros clandestinos de detención y adormecidos por calmantes. los hijos de los detenidos-desaparecidos25. la memoria del pasado dictatorial había estado asociada a la condena al terrorismo de Estado y a la búsqueda de verdad y justicia como condición de profundización de la democracia en la Argentina. 1995. Planeta. que respondían a la crisis de los canales tradicionales de expresión del movimiento. Buenos Aires. Este hecho era conocido por los organismos de derechos humanos y había sido denunciado en el informe Nunca Más. Por otro lado. hay escrache”. Si en los años ‘80 y vinculado con el Nunca Más y el Juicio a las Juntas. considerando que los detenidosdesaparecidos no portaban únicamente el carácter de víctimas de la represión. Asimismo la acción no se limita al repudio frente al domicilio sino que se busca realizar en el barrio y la ciudad un trabajo previo de información y concientización a través de afiches con la foto. domicilio. el movimiento de derechos humanos se vio conmovido por la aparición de nuevos actores. Este es el caso de HIJOS –constituido por una nueva generación. que eran arrojados vivos al mar. realizada públicamente en 1996. Otro de los nuevos elementos refirió a la incorporación en el discurso de algunos organismos de derechos humanos de los efectos sociales de las políticas de ajuste y exclusión implementadas por la dictadura y los Véase VERBITSKY. teléfono y la descripción de actos aberrantes cometidos por los acusados a fin de señalar a la persona que ha participado de los crímenes y no ha sido condenada judicialmente. La consigna de tal metodología era: “si no hay justicia. sino de una recuperación parcial de las luchas sociales y políticas de los años predictatoriales. que implicaba señalar públicamente a los represores que vivían en libertad en distintas ciudades del país. sin embargo el impacto social y político que tuvo la “confesión” de Scilingo se debió a que era la primera vez que se conocía un relato de esta naturaleza de boca de uno de los perpetradores. 25 Los hijos introdujeron una nueva modalidad de protesta: el “escrache”. Ya no se trataba entonces de una condena en bloque a un pasado de violencia política generalizada. ubicando sus lugares de residencia y denunciado su involucramiento en el accionar represivo. El vuelo. más tarde.y las agrupaciones de sobrevivientes del accionar represivo. 24 .muerte” 24 rompiendo el pacto de silencio mantenido por las Fuerzas Armadas hasta entonces y.

los elevados índices de desocupación y pobreza que afectaban a los sectores de menores ingresos. la colocación de placas en cementerios y otros espacios públicos (facultades. gestionados por la Comisión Provincial por la Memoria. Estas reformulaciones en los discursos y las prácticas de sectores vinculados a la defensa de los derechos humanos adquirieron un mayor eco social en el contexto de crisis y conflictividad que se verificó hacia el final del gobierno de Carlos Menem y los años siguientes y. renovó la condena a la dictadura y sus herencias. La profunda crisis política. la acción de los organismos de derechos humanos se tradujo en diversas iniciativas que tenían por objetivo preservar la memoria de la dictadura y que incluyó la realización de conmemoraciones y homenajes. Estos incluyeron distintos frentes de acción judicial. sino en una trama ideológica y política que recorrió la sociedad argentina y que. Por otro lado. o en la recuperación del edificio y los archivos de la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) en la ciudad de La Plata. social y económica que se desplegó entonces no se expresó en discursos antidemocráticos. Un aspecto más que nos interesa considerar es el que refiere a los recorridos judiciales que se habilitaron luego de las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida -que habían cerrado los canales para juzgar y castigar los delitos de lesa humanidad-. se sumaron al descontento de los sectores medios perjudicados por las medidas económicas del gobierno y produjeron una inédita y multitudinaria protesta social que provocó la renuncia del presidente Fernando de la Rúa. en la instalación hacia el año 2001 del primer Museo de la Memoria a nivel nacional en la ciudad de Rosario. escuelas. 26 Ello se verificó. particularmente. que inicialmente no habían estado en su agenda. . junto con el descrédito y falta de representatividad de los partidos políticos tradicionales (el slogan fue “que se vayan todos”). iniciativa que anticipó lo que sucedería con el edificio de la ESMA en la ciudad de Buenos Aires. en la coyuntura de fines del año 2001.gobiernos democráticos posteriores (con sus secuelas de desocupación y pobreza). por citar algunos casos relevantes. Desde los organismos de derechos humanos y especialmente por acción de los abogados vinculados a ellos. ex centros de detención clandestinos) o los intentos de recuperación de sitios emblemáticos vinculados al ejercicio de la represión en diversas ciudades del país 26. En ese momento. se buscaron resquicios jurídicos que permitieran la reapertura de causas penales a los represores.

2001. Esta situación constituyó no sólo un punto de inflexión en la justicia chilena respecto del tratamiento de los crímenes de la dictadura. la causa Scilingo señalaba algunas diferencias. y tratando de frenar las numerosas demandas internacionales. el juez español Baltasar Garzón emitió una orden de arresto internacional contra él basándose en los distintos tratados internacionales firmados por España. obligando al gobierno nacional a definir su política respecto de la extradición de los represores 29 y contribuyendo a renovar los debates sociales y políticos en torno al tema en el país.revues. La denuncia se radicó “por los delitos de genocidio. “los juicios internacionales cuestionan las decisiones nacionales y se oponen a la conspiración de silencia pretendidamente creada por decretos y leyes. El hombre que veía amanecer. Ludmila: No habrá flores en la tumba del pasado.era que los juicios no podían realizarse fuera de la Argentina ya que violaba el principio de territorialidad y soberanía. Plaza & Janes. Anne: “El pasado vivo de Chile en el año del Informe sobre la Tortura”. Al respecto ver PÉROTIN-DUMON. 250. pp. [En línea]. El reconocimiento de la legitimidad de ese pedido por parte de las autoridades británicas llevó a la detención del ex dictador chileno por 17 meses. terrorismo y torturas cometidos a lo largo de las dictadura contra decenas de miles de ciudadanos. En 1998 Menem firmó un decreto por el cual se dispuso la no colaboración en juicios de esta naturaleza y a fines del año 2001. La experiencia de reconstrucción del mundo de los familiares de desaparecidos. siendo liberado por “razones de salud” y regresando a Chile en marzo del año 2000. Reynaldo 27 . 2000. http://nuevomundo. 2005. a excepción de Argentina. 29 El argumento de los gobiernos de Menem y de la Rúa –que inclusive fue aceptado por la oposición. en el resto de los países del Cono Sur no había existido en los años inmediatamente posteriores a la dictadura un intento de penalización a los represores en los países del Cono Sur y la demanda de justicia se vio clausurada hasta finales de la década del ’90 cuando estas causas iniciadas en el extranjero habilitaron la acción de la justicia internacional y propiciaron el inicio de demandas locales anteriormente inexistentes. entre los cuales había españoles y descendientes de españoles”. Como ha sostenido Ludmila da Silva Catela. 30 DA SILVA CATELA. 2004) y la reapertura en Chile del debate social sobre el pasado reciente. el presidente de La Rúa firmó un decreto en el cual estableció que a partir de ese momento la Cancillería rechazaba todo pedido de extradición.En primer lugar. ver URBANO.org//index954. que no había estado previsto en las leyes y perdones otorgados a los militares31. A partir de 1995 se iniciaron además los llamados Juicios por la Si bien ya había existido un proceso judicial en el extranjero -en Francia se había juzgado al ex marino Adolfo Astiz por la desaparición de dos monjas francesas en 1990-. sino que generó nuevas estrategias políticas como la creación de la Comisión Nacional sobre la Tortura (que desarrolló el informe Valech. Barcelona. Cabe señalar que. Pilar: Garzón. marcando la continuidad de políticas con el gobierno anterior. En segundo lugar debe reseñarse el desarrollo de estrategias jurídicas locales. Ediciones Al Margen. como el procesamiento de represores por la apropiación de bebés nacidos en cautiverio de sus madres detenidas-desaparecidas. Así contribuyen a preservar jurídicamente y reproducir la memoria de las víctimas. La Plata. 31 Estas causas se iniciaron en 1996 y dos años después se dictó prisión preventiva a varios militares por ese delito. los pedidos de extradiciones desde países como Italia. tuvieron una fuerte repercusión en la Argentina. muchos de los cuales habían sido indultados en 1989. 485/486. 28 En octubre de 1998 y en el marco de un viaje a Londres de Augusto Pinochet. Francia o Alemania y el impacto del caso Pinochet (1998)28. p. Encabezaban la lista Jorge Videla. Debates. los juicios realizados en el extranjero a represores argentinos como el caso de Adolfo Scilingo en España (1996) 27.html. Nuevo Mundo Mundos Nuevos. más allá de las fronteras nacionales”30.

Buenos Aires-New York.se iniciaron Juicios por la Averiguación Histórica convocándose a testigos y solicitando información a organismos públicos o privados. Bs. 2005. A ello debe sumarse la identificación de restos óseos de desaparecidos por antropólogos forenses en distintos lugares del país 34 y. Cristino Nicolaides. 32 A partir del primer fallo de la Corte Suprema de Justicia en el caso Arteaga. la implementación de una Bignone. en las distintas Cámaras Federales -Bahía Blanca. por ende. Antonio Vañek y Héctor Febres. 1999 [En línea] http://www. que los familiares de desaparecidos solicitaran a través de procedimientos jurídicos la investigación de las circunstancias de la desaparición de las víctimas32. Miño y Dávila. cuando el juez Cavallo declaró inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y a la desaparición como un crimen de lesa humanidad.que permitía. Jorge Acosta. sentenciado a reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad o el juicio. Santa Fe. en el año 2005 la Corte Suprema de la Nación ratificó la inconstitucionalidad de tales normas. 34 Ver especialmente EAAF: Annual Report 2005. sin abrir causas penales. Tiempos y Territorios. Incluso a sabiendas de que estos juicios no tendrían imputaciones ni condenas ya que las leyes de impunidad lo impedían. Córdoba. Isabel: “Los Juicios de la Verdad en la recuperación por la Verdad Histórica”. en contados casos. y a partir del año 2003.cels. 2002. Informe anual del Equipo Argentino de Antropología Forense. Eduardo Massera. la condena de los perpetradores33. Informe anual enero-diciembre de 1998. Buenos Aires.org. Rubén Franco. actualmente en marcha. a su vez. el del sacerdote Christian Von Wernich. al ex teniente general Luciano Benjamín Menéndez en la ciudad de Córdoba. En el año 2003 el Congreso Nacional declaró la nulidad de ambas leyes. Eudeba. Estas medidas posibilitaron la reapertura de causas que habían permanecido cerradas y el inicio de nuevas acciones legales y culminaron con la imputación y. Cristina (comp. Respecto de estas causas puede consultarse CELS: Derechos Humanos en la Argentina. La Plata. el esclarecimiento de algunas dinámicas del accionar represivo. quien fue condenado en 2006 a reclusión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de genocidio. también BRUERA. en GODOY. hasta conseguir la anulación de las leyes de impunidad y juzgar a los responsables de aquellos delitos.): Historiografía y Memoria colectiva.ar/Site_cels/publicaciones/informes_pdf/1998. etc.Averiguación de la Verdad Histórica –surgidos gracias a la reforma de la Constitución Nacional de 1994 que en su artículo 93 incluía el derecho de habeas data. As. . argumentando que el mismo órgano que las dictó tenía facultades para anular tal acto. Los avances en la órbita judicial se expresaron con mayor firmeza a partir del año 2001. 33 Tal es el caso del juicio al ex comisario Miguel Etchecolatz en la ciudad de La Plata.. el fin último de quienes llevaron adelante tales emprendimientos judiciales era mantener vigente el reclamo de verdad y justicia. Matilde y FERNÁNDEZ ACEVEDO.

política de derechos humanos que exhibe importantes contrastes con la que dominó en casi las últimas dos décadas de gobiernos democráticos. 24/03/04. representan a grupos minoritarios que lejos de instalar un debate sobre el pasado se preocupan en particular por cerrar las nuevas instancias judiciales 36. convirtiéndose desde el año 2003 en uno de los principales apoyos del gobierno nacional. estas políticas estatales y especialmente la apertura de procesos judiciales a los represores. Memoria Completa o Grupos de Amigos por la Verdad Histórica. Familiares y Amigos de Víctimas del Terrorismo (FAViTe). El gobierno del peronista Néstor Kirchner (2003/07) y la actual gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (iniciada en 2007). La constante reactualización social y política de estos debates a lo largo de dos décadas y media de gobiernos democráticos. generaron la aparición en el espacio público de nuevos organismos de la derecha –constituidos mayoritariamente por familiares de represores y militares-. quienes modificaron su perfil crítico a las diversas gestiones gubernamentales y sus políticas de memoria desde el inicio de la transición. que se acompasa con los recorridos judiciales y los cambios en los discursos sociales en torno a la memoria de la dictadura. Una de las principales novedades en este sentido fue el cambio de actitud de la mayor parte de los organismos de derechos humanos. son ilustrativas de la continuidad en el presente de las herencias del pasado dictatorial. Esta etapa. Estas distintas fases o ciclos de memoria y de políticas de memoria planteadas en el caso argentino. han mostrado la imposibilidad de clausurar y 35 36 Diario Página 12. se inscriben así en una nueva fase en las políticas de memoria del Estado argentino. Ejemplo de ello son la Asociación de la Víctimas del Terrorismo en Argentina (ATV). . se delineó en un conjunto de medidas reparatorias que incluyeron el sacar de exhibición los cuadros de los jerarcas de la dictadura de las paredes del Colegio Militar. Asimismo. Estos sectores. la expropiación y entrega del edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) a organismos de derechos humanos como espacio de memoria y las disculpas ofrecidas en nombre del Estado nacional “por la vergüenza de haber callado durante veinte años de democracia por tantas atrocidades” 35. cuyos antecedentes pueden rastrearse desde las primeras etapas de la transición en organismos como Familiares de Muertos por la Subversión (FAMUS). que se nuclearon tras la consigna de “memoria completa” y reinstalaron el discurso militar de reinvindicación de lo actuado por las Fuerzas Armadas en los años de la dictadura.

la vigencia del problema de las violaciones a los derechos humanos y de la demanda de verdad y justicia que emergió con fuerza en los últimos años.refirió a la necesidad de no revisar el pasado dictatorial como requisito de la transición y la estabilidad democrática. desde nuestra perspectiva. en particular. En contraste. se establecieron. El caso de la transición argentina permite constatar que. en el modo en que enfrentaron y/o resolvieron su relación con ese pasado. en el caso español. En ese sentido. renovadas con fuerza en los últimos años. en ese marco de ruptura con el pasado dictatorial. tanto en el caso del papel de los organismos (señaladamente el caso de las Madres de Plaza de Mayo) como en lo referido a las políticas de memoria implementadas en distintos momentos por el Estado argentino. como un elemento central en la experiencia argentina que permite comprender tales recorridos. Uno de los postulados presentes en esas experiencias -y. ha sido vista como un modelo de proyección internacional en cuanto al tratamiento de la problemática. sino por el amplio eco social que la demanda de verdad y justicia ostentó desde los años de la transición y que se configuró como una memoria socialmente “dominante”.cristalizar la memoria del período. al tiempo que exhibieron continuidades con el pasado dictatorial que condicionaron de diversos modos a las nuevas democracias. A modo de cierre Las transiciones en los países del Cono Sur representaron procesos de ruptura. en el resto de los países del Cono Sur la transición articuló otro tipo de respuestas frente al problema de los derechos humanos. Y si bien lo sucedido en los otros países del Cono Sur fue en varios sentidos diferente. se plantearon un conjunto de problemas comunes así como recorridos diferenciados en los ritmos y etapas del proceso de democratización y. podríamos agregar. Aún con las limitaciones mencionadas. permiten pensar que la pretensión de “cerrar” el pasado de horror se revela como imposible. la condena a las violaciones a los derechos humanos adquirió un lugar significativo en el proceso de redemocratización. La temprana condena a la dictadura y sus herencias. En . En el contexto general de las transiciones. estos recorridos se explican no sólo por la debilidad de las Fuerzas Armadas como institución o la voluntad política de algunos gobiernos de abordar el problema de las violaciones a los derechos humanos. en tanto implicaron cambios político-institucionales.

al menos en los primeros años de transición. . Como decíamos al inicio. Sin embargo. la penalización de las violaciones a los derechos humanos sólo se habilitó tardíamente –hacia finales de la década del ‘90. La posibilidad de sostener estas políticas tuvo que ver con que las violaciones a los derechos humanos no se constituyeron. Brasil y Uruguay predominaron unas políticas estatales que apuntaban al olvido y la impunidad de los represores con el argumento de que. En nuestra perspectiva. el problema de las violaciones a los derechos humanos como herencia de los pasados dictatoriales se reveló como ineludible para los distintos gobiernos democráticos y mostró su persistencia desde los años de la transición hasta nuestros días. Por ello. Por otro lado.los modos en que los regímenes democráticos se enfrentaron o asumieron ‘responsabilidades’ frente a aquel pasado. en tanto porciones significativas de esas sociedades siguieron valorando positivamente o al menos no cuestionaron o denostaron a las Fuerzas Armadas y sus gestiones gubernamentales. reabriendo el debate en las propias sociedades y planteando la posibilidad de nuevas vías judiciales. la demanda de verdad y justicia fue incorporada parcialmente con la creación de comisiones de investigación –oficiales o extraoficiales-. y dando cuenta de la presencia del tema en la agenda política de esos gobiernos. Por su parte. en sociedades que emergían de procesos represivos a gran escala. en una demanda social que excediera a las personas “directamente afectadas” por el terror estatal.cuando la justicia internacional se involucró con el argumento de que aquellos eran crímenes de lesa humanidad.Chile. la persistencia de esos legados y las limitaciones en las respuestas gubernamentales representan una deuda que refuerza el carácter incompleto de las experiencias democráticas. ello daba cuenta de fracturas sociales más profundas respecto de la evaluación de ese pasado dictatorial. y aún considerando la diversidad de experiencias presentes en los países del Cono Sur. era necesaria la “reconciliación” y la “pacificación”. el estudio de las transiciones requiere considerar –además de las dificultades para lograr la estabilidad institucional o las debilidades que devinieron de una coyuntura económico-social crítica.