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HISTORIA DEL TIEMPO

D el big banga los agujeros negros

Stephen W. Hawking H ISTO RIA DEL TIEM PO Del big bang a los agujeros negros

Stephen W. Hawking ocupa actualmente la cátedra Lucasian de matemáticas de la U ni­ versidad de Cam bridge, desempeñada en otro tiempo por Newton y por Dirac, dos célebres exploradores de lo muy grande y lo muy pequeño. Considerado como uno de los más grandes físicos teóricos del mundo, Hawking ha escrito una obra para divulgar por primera vez, ampliamente, sus conocim ientos sobre la naturaleza del tiempo y del universo. El resultado es este libro espléndido, que nos ofrece una in­ troducción a las ¡deas científicas más im­ portantes de hoy sobre el cosmos y una ocasión única de saborear la capacidad in­ telectual de uno de los pensadores más influyentes de nuestra época. ¿Hubo un principio en el tiempo? ¿Habrá un final? ¿Es infinito el universo? ¿O tiene límites? A partir de estas preguntas funda­ mentales, Hawking pasa revista a las gran­ des teorías cosm ológicas desde Aristóteles hasta nuestros días y a todos los enigmas, paradojas y contradicciones que esperan solución. Tras explicar con gran claridad las aportaciones de Calileo y Newton nos lleva, paso a paso, hasta la teoría de la re­ latividad de Einstein (que, com o teoría de la gravitación, tiene especial interés a esca­ las cósmicas) y hasta la otra gran teoría físi­ ca de nuestro siglo, la mecánica cuántica (im prescindible en la descripción de fenó­ menos a escala atómica y nuclear). Final­ mente, explora las posibilidades de com bi­ nar ambas teorías en una sola teoría unifi­ cada completa que nos permita verificar inquietantes reflexiones: ¿Cuál es la natu­ raleza del tiempo? Al colapsarse un univer­ so en expansión, ¿viaja el tiempo hacia atrás? ¿Por qué recordamos el pasado pero no el futuro? ¿Puede ser el universo un continuum sin principio ni fronteras? Si así fuera, el universo estaría completamen­ te autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviese fuera de él. No se­ ría ni creado ni destruido, simplemente sería. ¿Qué lugar queda entonces para un Creador?
Sobrecubierta: Pléyades en la constelación del Toro, a unos 400 años-luz de la Tierra.

HISTORIA DEL TIEMPO SERIE MAYOR D irectores: JO SEP FONTANA y GONZALO PONTÓN .

HAWKING HISTORIA DEL TIEMPO DEL BIG BANG A LOS AGUJEROS NEGROS i Introducción de i ^ CARLSAGAN f Traducción castellana de MIGUEL ORTUÑO catedrático de Física de la Universidad de Murcia EDITORIAL CRÍTICA (G rupo editorial Grijalbo) BA R C ELO N A .STEPHEN W.

. total o parcialm ente. Hawking © 1988 de la introducción. BO G OTA . Cari Sagan © 1988 de las ilustraciones.© 1 9 8 9 p o r E D IT O R I A L G R U A LBO .A. Ron Miller © 1988. Abril 1989 Este libro no puede ser reproducido. Segunda Reimpresión.. D . 8. S. Editorial Crítica. sin autorización escrita del editor.R .H IST O R IA D EL T IE M P O Del Big Bang a los hoyos negros Titulo original en inglés: A B r ie f History o f Time From the Big Bang to B lack Holes Diseño de la colección y cubierta: Enríe Satué © 1988.A . Stephen W. IS B N 958» 6 3 9 -0 4 8 -9 IM P R ESO EN COLOM BIA .

Este libro está dedicado a Jane .

sin em bargo. Pero la ciencia moderna se ha hecho tan téc­ nica que sólo un pequeño número de especialistas son capaces de dominar las matemáticas utilizadas en su descripción. A pe­ sar de ello. y. . Por consiguiente. hasta otros muy malos. sí que incluí una ecuación. Esto es lo que he intentado hacer en este libro. la famosa ecuación de Einstein. Sin embargo.AGRADECIMIENTOS Decidí escribir una obra de divulgación sobre el espacio y el tiempo después de impartir en Harvard las conferencias Loeb de 1982. Espero que esto no asuste a la mitad de mis potenciales lectores. Alguien me dijo que cada ecuación que incluyera en el libro reduciría las ventas a la mitad. E = m c 2. de tal manera que las personas sin una educación científica las puedan enten­ der. Los tres primeros minutos del universo. en la que figuraban desde libros muy buenos. en caso afirmativo. Y a existía una considerable bibliografía acerca del uni­ verso primitivo y de los agujeros negros. E l lector debe juzgar si lo he conseguido. Al final. como el de Steven Weinberg. decidí no po­ ner ninguna en absoluto. cómo será? Estas son cuestiones de interés para to­ dos los hombres. que no nombraré. sentía que ninguno de ellos se dirigía realmente a las cuestiones que me habían llevado a investigar en cosmología y en la teoría cuántica: ¿de dónde viene el uni­ verso? ¿Cóm o y por qué empezó? ¿Tendrá un final. las ideas básicas acerca del origen y del destino del universo pueden ser enunciadas sin matem áticas.

10 H IS T O R I A D E L T IE M P O A parte de haber sido lo suficientemente desafortunado como para contraer el A L S . y de mis hijos. Espero ha­ ber aprendido desde entonces a escribir de una manera más fá­ cil de entender. e hizo casi imposible que pudiera comuni­ carm e. Así. mis principales colaboradores han sido Gary Gibbons. Mis colegas científicos han sido. mis compañeros y colaboradores principales fueron R oger Penrose. o enfermedad de las neuronas mo­ toras. uno de mis alumnos. E l haber tenido que mantener el ritmo de mis estudiantes ha sido un gran estímulo. una gran ayuda para mí. Para la realización de este libro he recibido gran ayuda de Brian W hitt. que me quedase an­ clado en la rutina. mi enfermedad no ha constituido una seria desven­ taja. E sta fase fue recogida en el libro The Large Scale Structure o f Spacetime. desde 1974. así lo espero. que Ellis y yo escribimos en 1973. me han hecho posible llevar una vida bastante normal y tener éxito en mi carrera. Sin embargo. Les debo mucho a ellos y a mis estudiantes de investigación. E n la primera fase «clásica» de mi carrera. Les estoy agradecido por la ayuda que me prestaron y por el trabajo que realizamos jun­ tos. Pensé que sería incapaz de acabarlo. Contraje una neumonía en 1985. tanto en el sentido físico como en el sentido teórico de la palabra. Lucy y Timmy. . Jane. porque todo está en la mente. Brandon C árter y George Ellis. Don Page y Jim H artle. Se me tuvo que realizar una operación de traqueotomía que me privó de la capacidad de hablar. que me han ayudado muchísimo. Robert Geroch. R obert. después de haber escrito el primer borrador. Desaconsejaría a los lectores de este libro consultar esa obra para una mayor información: es altamente técnica y bastante árida. Fui de nuevo afortunado al elegir la física teórica. E n la segunda fase «cuántica» de mi trabajo. sin excepción. La ayuda y apoyo que he recibido de mi esposa. he tenido suerte en casi todos los demás aspectos. y ha evitado.

A G R A D E C IM IE N T O S 11 Brian no sólo me ayudó a revisarlo. en Sunnyvale. Nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda eco­ nómica. Nuffield y Ralph Smith. Estoy seguro de que este libro ha m ejorado mucho gracias a que me hizo trabajar sin descanso. Debo admitir que me irrité bastante cuando recibí su extensa lista de cosas que debían ser cambiadas. recibida de Gonville and Caius College. y además hablar con la gente por medio de un sintetizador donado por Speech Plus. quien me envió abundantes páginas de comentarios y preguntas acerca de puntos que él creía que no habían sido explicados adecuadamente. de Words Plus In c. H e recibido múltiples sugerencias sobre cóm o m ejorar el li­ bro. aportadas por gran cantidad de personas que habían leído versiones preliminares. Ann Ralph. el Science and Engineering R e­ search Council. M cArthur. sino que también me ense­ ñó a utilizar un programa de comunicaciones llamado Living Center ( ‘centro viviente’). E l sintetizador y un pequeño ordenador personal fueron instalados en mi silla de ruedas por David Masón. a mis secretarias Judy Fella. California. pero él tenía razón. St e p h e n H a w k in g 20 de octubre de 1987 . de Peter Guzzardi. Con él puedo escribir libros y artículos. me puedo comunicar mejor ahora que antes de perder la voz. para mi investigación y los gastos médicos. también de Sunnyvale. D a­ vid Thomas y Raymond Laflam m e. y las fundaciones Leverhulm e. y a mi equipo de enfermeras. Colin Williams. mi editor en Bantam B ooks. donado por W alt W oltosz. Este sistema le ha dado la vuelta a la situación: de hecho. Cheryl Billington y Sue Masey. Mi sincera gratitud a todos ellos. E stoy muy agradecido a mis ayudantes.. E n particular.

porque nos muestran vividamente' las limita­ ciones del entendimiento humano. pocos de nosotros dedi­ camos tiempo a preguntarnos por qué la naturaleza es de la for­ ma que es. y yo he conocido alguno. Excepto los niños (que no saben lo suficiente como para no preguntar las cuestiones importantes). o cuál es el trozo más pequeño de la m ateria. orden hoy. si el tiempo correrá en sentido contrario algún día y los efectos precederán a las causas. o si siempre estuvo aquí. o cómo es que. y. Dedicamos poco tiempo a pensar en el mecanismo que genera la luz solar que hace posible la vida. si hubo caos antes. por qué hay un universo. en de­ finitiva. existe. Algunos se sienten incómodos con cues­ tiones de este tipo. . o por qué recordam os el pasado y no el futuro. en la gravedad que nos ata a la Tierra y que de otra forma nos lanzaría al espacio. que quieren saber a qué se parece un agujero negro. aparentem ente. E n nuestra sociedad aún sigue siendo normal para los pa­ dres y los maestros responder a estas cuestiones con un encogi­ miento de hombros. o con una referencia a creencias religiosas vagamente recordadas. o si existen límites fundamentales acer­ ca de lo que los humanos pueden saber. Hay incluso niños. de dónde surgió el cosmos.INTRODUCCIÓN Nos movemos en nuestro ambiente diario sin entender casi nada acerca del mundo. o en los átomos de los que estamos consti­ tuidos y de cuya estabilidad dependemos de manera fundamen­ tal.

el primer libro de Hawking para el no especialista. para examinar la cuestión de cóm o buscar vida extraterrestre. Equidistantes de los áto­ mos y de las estrellas. E n la primavera de 1974. muy lentamente. .M . L a palabra Dios llena estas páginas. Tan interesante como los contenidos de gran alcance del libro es la visión que proporciona de los mecanismos de la mente de su autor. Stephen Hawking era ya una leyenda. estuve en una reunión en Inglaterra. su nombre en un libro que lleva en sus primeras páginas la firma de Isaac Newton. También se trata de un libro acerca de D ios.. Cuando al final acabó. E ste. estamos extendiendo nuestros horizontes exploratorios para abarcar tanto lo muy pequeño como lo muy grande. Du­ rante un descanso noté que se estaba celebrando una reunión mucho mayor en un salón adyacente. D irac. un joven en una silla de ruedas estaba poniendo. Pronto me di cuenta de que estaba siendo testigo de un rito antiquísimo. la investidura de nuevos miem­ bros de la Royal Society. una de las más antiguas organizacio­ nes académicas del planeta. es una fuente de satisfacciones para la audiencia profana. Hawking ocupa ahora la cátedra Lucasian de matemáticas de la Universidad de Cambridge. un puesto que fue ocupado en otro tiempo por Newton y después por P .14 H IS T O R I A D E L T IE M P O Pero gran parte de la filosofía y de la ciencia han estado guiadas por tales preguntas. Él es su valioso sucesor. dos célebres exploradores de lo muy grande y lo muy pequeño.. hubo una conmovedora ova­ ción.A . la cosmología. y el valor. la astronomía. o quizás acer­ ca de la ausencia de Dios. financiada por la Royal Society de Londres. re­ ciben algunas respuestas asombrosas. y. Un número creciente de adultos desean preguntar este tipo de cuestiones. en el cual entré movido por la curiosidad. E n la primera fila. unos dos años antes de que la nave espacial Viking aterrizara en M arte. ocasionalmente. En este libro hay revelaciones lúcidas sobre las fronteras de la física.

Hawking intenta. Ca rl Sa g a n Universidad de Cornell. Y esto hace que sea totalmente inesperada la conclusión de su esfuerzo. sin principio ni final en el tiempo. y sin lugar para un Creador. Ithaca. como él mismo señala.IN T R O D U C C IÓ N 15 Hawking se em barca en una búsqueda de la respuesta a la fa­ mosa pregunta de Einstein sobre si Dios tuvo alguna posibilidad de elegir al crear el universo. Nueva Y ork . al m e­ nos hasta ahora: un universo sin un borde espacial. comprender el pensamiento de Dios.

— H A W K IM I . y. L a mayor parte de la gente encontraría bastante ridicula la imagen de nuestro universo com o una torre infinita de tortugas. a su vez. Al final de la charla.Capítulo 1 NUESTRA IMAGEN D EL UNIVERSO U n conocido científico (algunos dicen que fue Bertrand Russell) daba una vez una conferencia sobre astronomía. pero ¿en qué nos basamos para creer que lo conocem os mejor? ¿Qué sabemos acerca del universo. «¿y en qué se apoya la tortuga?». «Usted es muy inteligente. y cómo hemos llegado a sa­ berlo? ¿D e dónde surgió el universo. joven. muy inte­ ligente —dijo la señora— . una simpática señora ya de edad se levantó y le dijo des­ de el fondo de la sala: «Lo que nos ha contado usted no son más que tonterías. E l mundo es en realidad una plataforma pla­ na sustentada por el caparazón de una tortuga gigante». si así fue. ¡Pero hay infinitas tortugas una de­ bajo de otra!». y a dónde va? ¿Tuvo el universo un principio. E n ella describía cóm o la Tierra giraba alrededor del Sol y cómo éste. El científico sonrió ampliamente antes de replicarle. que sucedió con anterioridad 2. giraba alrededor del centro de una vasta colec­ ción de estrellas conocida com o nuestra galaxia.

Los griegos tenían incluso un ter­ cer argumento en favor de que la Tierra debía de ser redonda. (Com o la estrella Polar está sobre el polo norte. los grie­ gos sabían. mientras que para alguien que mirara desde el ecuador parecería estar justo en el horizonte. el filósofo griego Aristóteles.000 estadios. Sólo el tiempo (cual­ quiera que sea su significado) lo dirá. lo que supondría que la estimación de Aristóteles era aproximadamente el doble de la longitud hoy en día aceptada.18 H IS T O R I A D E L T IE M P O a él? ¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Llegará éste alguna vez a un final? Avances recientes de la física. Y a en el año 340 a. No se conoce con exactitud cuál era la longitud de un estadio. quizás. Algún día estas respuestas podrán parecem os tan obvias como el que la Tierra gire alrededor del Sol. sugieren respuestas a algunas de estas preguntas que desde hace mucho tiempo nos preocupan. y sólo después se ve el casco? .C . si no. posibles en parte gracias a fantásticas nuevas tecnologías.) A partir de la diferencia en la posición aparente de la estrella Polar entre Egipto y G recia. E n primer lugar. tan ridiculas com o una torre de tortugas. Aristóteles incluso estimó que la distancia alrededor de la Tierra era de 400. E n segundo lugar. su som­ bra habría sido alargada y elíptica a menos que el eclipse siem­ pre ocurriera en el momento en que el Sol estuviera directa­ mente debajo del centro del disco. o. parecería estar justo encima de un ob­ servador situado en dicho polo. en su libro De los Cielos. Si la Tierra hubiera sido un disco plano. fue capaz de establecer dos buenos argu­ mentos para creer que la Tierra era una esfera redonda en vez de una plataforma plana. se dio cuenta de que los eclipses lunares eran debidos a que la Tierra se situaba entre el Sol y la Luna. que la estrella Polar aparecía más baja en el cielo cuando se observaba desde el sur que cuan­ do se hacía desde regiones más al norte. ¿por qué. ve uno primero las velas de un barco que se acerca en el horizonte. La sombra de la Tierra sobre la Luna era siem­ pre redonda. debido a sus viajes. pero puede que fuese de unos 200 m etros.

la Luna. M arte. Lo que había detrás de la .1 Aristóteles creía que la Tierra era estacionaria y que el Sol. Los planetas se movían en círculos más pequeños engarzados en sus respectivas esferas para que así se pudieran explicar sus relativamente com ­ plicadas trayectorias celestes.1).N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 19 F ig u r a 1 .C. las estrellas y los cinco planetas conocidos en aquel tiempo. M ercu­ rio. el Sol. las cuales siempre permanecían en las mismas posiciones relativas. las unas con respecto de las otras. E sta idea fue amplia­ da por Ptolom eo en el siglo n d. por razo­ nes místicas. los planetas y las estrellas se movían en órbitas circulares alrededor de ella. girando juntas a través del cielo. hasta constituir un modelo cosmológico completo. L a Tierra permaneció en el centro. Júpiter y Saturno (figura 1. La esfera más externa transporta­ ba a las llamadas estrellas fijas. ro­ deada por ocho esferas que transportaban a la Luna. de que la Tierra era el centro del universo y de que el movimiento circular era el más perfecto. Creía eso porque estaba convencido. Venus.

¡Y esto significaba que la Luna debería aparecer a veces con tamaño doble del que usual­ mente tiene! Ptolomeo reconocía esta inconsistencia.) Su idea era que el Sol estaba estacionario en el centro y que la Tierra y los planetas se movían en órbitas circulares a su alrededor. quizás por miedo a ser tildado de hereje por su propia iglesia. Galileo comenzó a observar el cielo nocturno con un teles­ copio. Ptolomeo tenía que suponer que la Luna seguía un camino que la situaba en algunos instantes dos veces más cerca de la Tierra que en otros. Pasó casi un siglo antes de que su idea fuera tomada verdadera­ mente en serio. por un cura polaco. Cuando miró al planeta Júpi­ ter. y que. el alemán Johannes Kepler y el italiano Galileo Galilei. que acababa de inventar. El modelo de Ptolom eo proporcionaba un sistema razona­ blemente preciso para predecir las posiciones de los cuerpos ce­ lestes en el firmamento. fuera de la esfera de las estrellas fijas. acep­ tado. E n ese año. (A l principio. Un modelo más simple. como Aristóteles y Ptolomeo habían supuesto.20 H IS T O R I A D E L T IE M P O última esfera nunca fue descrito con claridad. presentaba la gran ventaja de dejar. una enorme cantidad de espacio para el cielo y el infierno. ade­ más. aunque no universalmente. (Aún . en 1514. pero ciertamente no era parte del universo observable por el hombre. Galileo encontró que éste estaba acompañado por varios pequeños satélites o lunas que giraban a su alrededor. Esto im­ plicaba que no todo tenía que girar directamente alrededor de la Tierra. Nicolás Copérnico. Pero. Fue adoptado por la Iglesia cristiana com o la imagen del universo que estaba de acuerdo con las Escrituras. a pesar de lo cual su modelo fue amplia. empezaron a apoyar públi­ camente la teoría copernicana. Entonces dos astrónomos. a pesar de que las órbitas que predecía no se ajustaban fielmente a las observadas. fue propuesto. para poder predecir dichas posi­ ciones correctam ente. sin embargo. El golpe mortal a la teoría aristotélico/ptolemaica llegó en 1609. Copérnico hizo circular su modelo de forma anónim a.

las órbitas elípticas cons­ tituían meram ente una hipótesis ad hoc. cuando sir Isaac Newton publicó su Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Johannes Kepler había modificado la teoría de Copérnico. Sin em bargo. sino que también desarrolló las complicadas m atem á­ ticas necesarias para analizar esos movimientos. al descubrir casi por accidente que las órbitas elípticas se ajustaban bien a las obser­ vaciones. pro­ bablemente la obra más importante publicada en las ciencias fí­ sicas en todos los tiempos. U na explicación coherente sólo fue propor­ cionada mucho más tarde. ya que las elipses eran claramente menos perfectas que los círculos. de acuerdo con . de hecho. de la que «únicamente le distrajo la caída de una m anzana».N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 21 era posible. sugiriendo que los planetas no se movían en cír­ culos. Desde el punto de vista de Kepler. la teoría de Copérnico era mucho más simple. E ra esta misma fuerza la que hacía que los objetos caye­ ran al suelo. en 1687. A dem ás. no pudo reconciliarlas con su idea de que los planetas estaban concebidos para girar alrededor del Sol atraídos por fuerzas magnéticas. Kepler. Las predicciones se ajustaban ahora finalmente a las observaciones. de acuerdo con la cual cada cuerpo en el universo era atraído por cualquier otro cuerpo con una fuerza que era tanto mayor cuanto más masivos fueran los cuerpos y cuanto más cerca estuvieran el uno del otro. sino en elipses (una elipse es un círculo alargado). (L a historia de que Newton fue inspirado por una manzana que cayó sobre su cabeza es casi seguro apócrifa.) Al mismo tiempo. desde luego.) Newton pasó luego a mostrar que. y. Todo lo que Newton mismo llegó a decir fue que la idea de la gravedad le vino cuando estaba sentado «en disposición con­ templativa». aunque daban la impresión de girar en torno a Júpiter. New­ ton postuló una ley de la gravitación universal. E n ella. Newton no sólo presentó una teoría de cóm o se mueven los cuerpos en el espacio y en el tiempo. una hipó­ tesis bastante desagradable. creer que las lunas de Júpiter se m o­ vían en caminos extremadamente complicados alrededor de la Tierra.

y preguntarse des­ pués cómo cambia la situación cuando uno añade más estrellas uniformemente distribuidas fuera de la región considerada. Y a que las «estrellas fijas» no parecían cambiar sus posiciones. las estrellas extra no produci­ rían. con ellas. De acuerdo con la ley de Newton. que sólo fue descubierta mucho más tarde. Pero razonaba que si. la gravedad es la causa de que la Luna se mueva en una órbita elíptica alrededor de la Tierra. de forma que no parecía posible que pudieran perm anecer esencialmente en reposo. de acuerdo con su teoría de la gra­ vedad. Newton argumentaba que esto verdaderamente sucedería si sólo hubiera un número finito de estrellas distribuidas en una región finita del espacio. que por lo tanto continuarían aglutinándose con la misma rapi­ . hubiera un número infinito de estrellas. Newton comprendió que. es considerar primero una situación finita. ya que todo punto tiene un número infinito de estrellas a cada lado. ¿No llegaría un determinado momento en el que todas ellas se aglutinarían? E n 1691. otro destacado pensador de su época. en una carta a Richard Bentley. Este argumento es un ejemplo del tipo de dificultad que uno puede encontrar cuando se discute acerca del infinito ¡ E n un universo infinito. E l modelo copernicano se despojó de las esferas celestiales de Ptolom eo y. y de que la Tierra y los planetas sigan caminos elípticos alrededor del Sol. aparte de una rotación a través del cielo causada por el giro de la Tierra sobre su eje. de la idea de que el universo tiene una frontera natural. en general. L a aproximación correcta. distribuidas más o menos uniformemente sobre un espacio infinito. ello no sucedería. ningún cambio sobre las estrellas originales. llegó a ser natural suponer que las estrellas fijas eran objetos com o nuestro Sol. por el contrario. porque no habría ningún punto central donde aglutinarse. pero mucho más lejanos. las estrellas deberían atraerse unas a otras.22 H IS T O R I A D E L T IE M P O su ley. cada punto puede ser considerado como el centro. en la que las estrellas tenderían a aglutinarse.

esto puede deberse a la tendencia que tenemos las personas a creer en verdades eternas. las fuerzas repulsivas dominarían alejando indefi­ nidamente a unas estrellas de otras. no pensaron en sugerir que podría estar expandiéndose. intentaron modificar la teoría suponiendo que la fuerza gravitacional fuese repulsiva a distancias muy grandes. pero permitía que una distribución infinita de estrellas pudiera permanecer en equilibrio. si las estrellas empezaran a separarse un poco entre sí. o bien había sido creado. más o menos como lo observamos hoy. Sin em bargo. E ra gene­ ralmente aceptado que el universo. o bien había existido por siempre en un estado inmóvil. las fuerzas atractivas entre ellas se harían más fuertes y dominarían sobre las fuerzas repulsivas. Por el contrario. Ello no afectaba significativamente a sus predicciones sobre el movimiento de los planetas. de forma que las estrellas. una vez que empezaran a aglutinarse. aunque po­ damos envejecer y morir. Podemos añadir tantas estrellas como queramos. lo seguirían haciendo por siem­ pre. que a pe­ sar de ello las estrellas originales seguirán juntándose indefini­ damente.N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 23 dez. el universo perm anece eterno e inmó­ vil. E n parte. tanto como al consuelo que nos proporciona la creencia de que. . Incluso aquellos que comprendieron que la teoría de la gra­ vedad de Newton m ostraba que el universo no podía ser estáti­ co. hoy en día creemos que tal equilibrio sería inestable: si las estrellas en alguna región se acercaran sólo ligeramente unas a otras. en un determinado tiempo pa­ sado finito. con las fuerzas atractivas entre estrellas cercanas equilibradas por las fuerzas repulsivas entre estrellas lejanas. P or el contrario. Esto nos asegura que es imposible tener un modelo estático e infinito del universo. U n dato interesante sobre la corriente general del pensa­ miento anterior al siglo x x es que nadie hubiera sugerido que el universo se estuviera expandiendo o contrayendo. en el que la gravedad sea siem­ pre atractiva.

) O tro argumento . Un argumento en favor de un origen tal fue la sensación de que era necesario tener una «Causa Primera» para explicar la exis­ tencia del universo. sólo podría ser explicada de esta manera si tuviera un origen. tan brillante como el Sol. (D entro del universo. Fue. el primero en ser ampliamente conocido. Así. Sin embargo. sin em ­ bargo. E l principio del universo había sido discutido. en un universo estático infinito. pero la existencia del universo en sí. quien escribió acerca de dicho modelo en 1823. si eso sucediera. la materia ab­ sorbente podría no estar caliente todavía. sería de esperar que todo el cielo fuera. el univer­ so comenzó en cierto tiempo pasado finito. desde luego. y no muy distante. y el ar­ tículo de Olbers no fue ni siquiera el primero en contener argu­ mentos plausibles en contra del anterior modelo. Y esto nos conduciría a 1a. hasta que iluminara de forma tan brillante como las estrellas. E l contraar­ gumento de Olbers era que la luz de las estrellas lejanas estaría oscurecida por la absorción debida a la materia intermedia. E n realidad. mucho antes de esto. sino que se encendieron en un de­ terminado instante pasado finito. varios contempo­ ráneos de Newton habían considerado ya el problema.24 H IS T O R I A D E L T IE M P O Otra objeción a un universo estático infinito es normalmente atribuida al filósofo alemán Heinrich Olbers. En este caso. o la luz de las estre­ llas distantes podría no habernos alcanzado aún. incluso de noche. la materia intermedia se calentaría. con el tiempo. uno siempre explica un acontecimiento como causado por algún otro acontecimiento anterior. La única manera de evitar la conclusión de que todo el cielo nocturno debería de ser tan brillante como la su­ perficie del Sol sería suponer que las estrellas no han estado iluminando desde siempre. prácticamente cada línea de visión acabaría en la su­ perficie de una estrella. La dificultad a la que nos referíamos estriba en que. De acuerdo con distintas cosmologías pri­ mitivas y con la tradición judeo-cristiana-musulmana.cuestión de qué podría haber causado el hecho de que las estrellas se hubieran encendido por primera vez.

sobre el 10. el hombre. que el universo tiene un principio. por consiguiente. habría habido un período de tiempo infini­ to anterior a él. de la idea de la crea­ ción. San Agustín. ¿por qué habría de empezar . Su argumento en favor de la tesis era que si el universo no hubiera tenido un principio. y la mayor parte del resto de los filósofos grie­ gos. (E s interesante com ­ probar que esta fecha no está muy lejos del final del último pe­ ríodo glacial. y por lo tanto quizás también el universo. El argumento en pro de la antítesis era que si el universo hubiera tenido un principio. Las cuestiones de si el universo tiene un principio en el tiempo y de si está limitado en el espacio fueron posteriormente examinadas de forma extensiva por el fi lósofo Immanuel Kant en su monumental (y muy oscura) obra. É l llamó a estas cuestiones antinomias (es decir. publicada en 1781. por siempre. que es cuando los arqueólo­ gos suponen que realmente empezó la civilización. que la raza humana y el mundo que la rodea habían existido.000 a . Crítica de la razón pura. que el universo siempre había existido. habría habido un período de tiempo infinito anterior a cualquier acontecimiento. y existirían. y lo habían resuelto diciendo que había habido inun­ daciones periódicas u otros desastres que repetidamente situa­ ban a la raza humana en el principio de la civilización. contradicciones) de la razón pura. no podía haber exis­ tido desde mucho tiempo atrás. y de este modo. Así. Ellos creían. de acuerdo con el libro del Génesis. aceptaba una fecha de unos 5.. porque sonaba demasiado a intervención divina.) Aristóteles.000 años an­ tes de Cristo para la creación del universo.C . no era partidario. Los antiguos ya habían considerado el argumento descrito arriba acerca del progreso. como en la antí­ tesis. porque le parecía que había argumentos igualmente convincentes para creer tanto en la tesis. lo que él consideraba absurdo. Señalaba que la civilización está progresando y que podemos recordar quién realizó esta hazaña o desarrolló aquella técnica.N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 25 lo dio san Agustín en su libro La ciudad de Dios. por el contrario.

Esto ya había sido señalado en primer lugar por san Agustín. Com o veremos. la densidad del universo era infi­ nita. el concepto de tiempo no tiene significado an­ tes del comienzo del universo. donde quiera que uno mire. sus razonamientos en favor de la tesis y de la antítesis son realmen­ te el mismo argumento. o no. el universo se está expandiendo. tanto si el universo ha existido desde siempre como si no. E n su lugar. por lo tanto. Edwin Hubble hizo la observación crucial de que. Cuando se le preguntó: ¿Qué ha­ cía Dios antes de que creara el universo?. en que todos los objetos estaban en el mismo lugar exactam en­ te. O en otras palabras. Pero. Agustín no respon­ dió: estaba preparando el infierno para aquellos que pregunta­ ran tales cuestiones. un principio era realmente una cuestión de carácter metafísico o teológico. Cuando la mayor parte de la gente creía en un universo esencialmente estático e inmóvil. parece ser que hubo un tiempo. dijo que el tiempo era una propiedad del universo que Dios había creado.26 H IS T O R I A D E L T IE M P O el universo en un tiempo particular cualquiera? De hecho. com o con la teoría de que había sido puesto en funcionamiento en un determinado tiempo finito. hace unos diez o veinte mil millones de años. Las observaciones de Hubble sugerían que hubo un tiempo. y que el tiempo no existía con anterioridad al principio del universo. la pregunta de si éste tenía. Se podían explicar igualmente bien todas las observaciones tanto con la teoría de que el universo siempre ha­ bía existido. de tal forma que pareciera como si hubiera existido desde siempre. y en el que. Fue dicho descubrimiento el que finalmente llevó la cues­ tión del principio del universo a los dominios de la ciencia. De hecho. las galaxias distantes se están alejando de nosotros. en que el universo era infinitésimamente pequeño e infinitamente . E sto significa que en épocas anteriores los objetos deberían de haber estado más juntos entre sí. en 1929. Ambos están basados en la suposición implícita de que el tiempo continúa hacia atrás indefinidamen­ te. llamado el big bang [gran explosión o explosión primordial].

y poder dis­ cutir cuestiones tales como si ha habido un principio o si habrá un final. U no aún se podría imaginar que Dios creó el universo en el instante del big bang. Por el contrario. si el universo se está expandiendo. U no podría decir que el tiempo tiene su origen en el big bang. Es necesario señalar que este principio del tiempo es radicalmente diferente de aquellos previamente considerados. un principio del tiempo es algo que ha de ser im­ puesto por un ser externo al universo. y un conjunto de reglas que relacionan las magnitudes del modelo con las observaciones que realizamos. pero sí es­ tablece límites sobre cuándo éste pudo haber llevado a cabo su misión! Para poder analizar la naturaleza del universo. Consideraremos aquí un punto de vista ingenuo. por tanto. Esto sólo existe en nuestras mentes. ¡U n universo en expansión no excluye la existencia de un creador. es necesario tener claro lo que es una teoría científica. en el que una teoría es simplemente un modelo del universo. o de una parte de él. Bajo tales condiciones. pueden existir po­ derosas razones físicas para que tenga que haber un principio. en el sentido de que los tiempos anteriores simplemente no estarían definidos. Si hubiera habido acontecimientos anteriores a este tiempo. y. ya que ello no entrañaría consecuencias observables. pero no tendría sentido suponer que el universo hubiese sido creado antes dei big bang. no existe la necesidad física de un principio. y no tiene ninguna otra realidad (cualquiera que sea lo que esto pueda significar). textualmente. se desmoro­ narían. U no puede imaginarse que Dios creó el universo en. U na teoría es una buena teoría siempre que satisfaga dos requisitos: debe des­ cribir con precisión un amplio conjunto de observaciones sobre . toda capacidad de predicción del futuro. no podrían afectar de ninguna manera a lo que ocurre en el presente. Su existencia podría ser ignorada. todas las leyes de la ciencia. cualquier instante de tiempo. En un univer­ so inmóvil.N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 27 denso.

Como ha subraya­ do el filósofo de la ciencia Karl Popper. aunque uno siempre puede cuestionar la competencia de la persona que realizó la observación. la teoría sobrevi­ ve y nuestra confianza en ella aumenta. Por el contrario. en el sentido de que es sólo una hipótesis: nunca se puede probar. la Luna y los planetas con un alto grado de precisión. tendremos que abandonarla o modificarla. aire. Por ejemplo. Sin embargo. Por ejemplo. fuego y agua. a pesar de lo cual era capaz de predecir el movimiento del Sol. y debe ser capaz de predecir positivamente los re­ sultados de observaciones futuras. E n la práctica. pero fallaba en que no rea­ lizaba ninguna predicción concreta.28 H IS T O R IA D E L T IE M P O la base de un modelo que contenga sólo unos pocos parámetros arbitrarios. tierra. la teoría de la gravedad de Newton estaba basada en un modelo incluso más simple. Pero si por el contrario se realiza alguna vez una nueva observación que contradiga la teoría. en el que los cuerpos se atraían entre sí con una fuerza proporcional a una cantidad llamada masa e inversamen­ te proporcional al cuadrado de la distancia entre ellos. Cada vez que se comprueba que un nuevo expe­ rimento está de acuerdo con las predicciones. la teoría de Aristóteles de que todo estaba constituido por cuatro elemen­ tos. una buena teoría está caracterizada por el hecho de predecir un gran número de resul­ tados que en principio pueden ser refutados o invalidados por la observación. se puede rechazar una teoría en cuanto se encuentre una única observación que contradiga sus predicciones. observaciones tremendamente precisas del planeta . era lo suficientemente simple como para ser cualificada como tal. O al menos esto es lo que se supone que debe suceder. Cualquier teoría física es siempre provisional. nunca podremos estar seguros de que la próxima vez el resultado no vaya a contradecirla. A pesar de que los resultados de los experimentos concuerden muchas veces con la teoría. lo que sucede es que se construye una nueva teoría que en realidad es una extensión de la teoría original.

podría haber iniciado el universo de la m anera que más le hubiera gustado. está la cuestión del estado inicial del universo. En vez de ello. Ellos argumentarían que Dios. La teoría de la relatividad general de Einstein predecía un movi­ miento de Mercurio ligeramente distinto del de la teoría de Newton. Prim ero. el método que la mayoría de los científicos siguen en reali­ dad es el de separar el problema en dos partes. Resulta.) Segundo. al ser omnipoten­ te. estas leyes físicas nos dirán cómo será el universo en cualquier otro instante posterior. E s muy difícil construir una única teoría capaz de describir todo el universo. E l hecho de que las predicciones de Einstein se ajusta­ ran a las observaciones. (Si conocemos cóm o es el universo en un instante dado. están las leyes que nos dicen cómo cambia el universo con el tiempo. Algunas personas creen que la ciencia se debería ocupar únicamente de la primera parte: consideran el tema de la situación inicial del universo como objeto de la metafísica o de la religión. En cambio. (¡L a teoría de Newton también posee la gran ventaja de ser mucho más simple y manejable que la de Einstein!) E l objetivo final de la ciencia es el proporcionar una única teoría que describa correctam ente todo el universo. Sin embar­ go. de mo- . Puede ser que sí. así pues. igualmente razonable suponer que también hay leyes que gobiernan el estado inicial. fue una de las confirmaciones cruciales de la nueva teoría.N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 29 Mercurio revelan una pequeña diferencia entre su movimiento y las predicciones de la teoría de la gravedad de Newton. seguimos usando la teoría de Newton para todos los propósitos prácticos ya que las diferencias entre sus predic­ ciones y las de la relatividad general son muy pequeñas en las situaciones que normalmente nos incumben. parece ser que eligió hacerlo evolucionar de una manera muy regular siguiendo ciertas leyes. mientras que las de Newton no lo ha­ cían. pero en ese caso él también podría haberlo hecho evolucionar de un modo totalmente arbi­ trario. Sin em bargo. nos vemos forzados.

podría resultar imposible acer­ carse a una solución completa investigando partes aisladas del problema. a dividir el problema en varias partes. Ellas constituyen el gran logro inte­ lectual de la primera mitad de este siglo. o re­ presentando éstas por simples conjuntos de números. siendo por lo demás independiente del tipo de sustancia que forma el cuerpo. su masa. despreciando los efectos de otras cantidades.30 H IS T O R I A D E L T IE M P O m entó. Uno de los mayores esfuerzos de la física actual. la estructura a escalas que van desde sólo unos pocos kilómetros hasta un billón de billo­ nes (un 1 con veinticuatro ceros detrás) de kilómetros. se ocupa de los fenómenos a escalas extremadam ente pe­ queñas. no se necesita tener una teoría de la estructura y constitución del Sol y los planetas para poder determinar sus órbitas. Cada una de estas teorías parciales describe y predice una cierta clase restringida de ob­ servaciones. y el tem a prin­ cipal de este libro. es decir. inventando un cierto número de teorías parciales. y para ello todavía puede que­ . Desafortu­ nadamente. Aún no se dispone de tal teoría. se sabe que estas dos teorías son in­ consistentes entre sí: ambas no pueden ser correctas a la vez. Sin embargo. E l ejemplo clásico es de nuevo la teoría de la gravedad de Newton. el tam a­ ño del universo observable. L a teoría de la relati­ vidad general describe la fuerza de la gravedad y la estructura a gran escala del universo. Si todo en el universo depende de absolutamente todo el resto de él de una manera fundamental. es la búsqueda de una nueva teoría que in­ corpore a las dos anteriores: una teoría cuántica de la gravedad. L a mecánica cuántica. tales como una billonésima de centímetro. este es ciertamente el modo en que he­ mos progresado en el pasado. Los científicos actuales describen el universo a través de dos teorías parciales fundamentales: la teoría de la relatividad gene­ ral y la mecánica cuántica. sin embargo. por el con­ trario. Así. Puede ocurrir que esta aproximación sea completamente errónea. la cual nos dice que la fuer­ za gravitacional entre dos cuerpos depende únicamente de un número asociado a cada cuerpo.

Si se admite entonces que el universo no es arbitrario. Estas diferencias su­ pondrán que algunos individuos sean más capaces que otros para extraer las conclusiones correctas acerca del mundo que nos rodea. ¡Así la teoría misma determinaría el resultado de nuestra búsqueda de ella! ¿ Y por qué razón de­ bería determinar que llegáramos a las verdaderas conclusiones a partir de la evidencia que nos presenta? ¿E s que no podría determinar igualmente bien que extrajéram os conclusiones erróneas? ¿O incluso que no extrajéramos ninguna conclusión en absoluto? L a única respuesta que puedo dar a este problema se basa en el principio de la selección natural de Darwin.N U E S T R A IM A G E N D E L U N IV E R S O 31 dar un largo camino por recorrer. E n tal es­ quema parece razonable suponer que podríamos continuar pro­ gresando indefinidamente. sino que está gobernado por ciertas leyes bien definidas. no obstante. libres para observar el universo com o nos plazca y para extraer deducciones lógicas de lo que veamos. ésta también determinaría presumi­ blemente nuestras acciones. de forma que su esquema mental y de conducta acabará imponién­ . E xiste. habrá que combinar al final las teorías parciales en una teoría unificada completa que describirá todos los fenómenos del universo. acercándonos cada vez más a las le­ yes que gobiernan el universo. una paradoja fundamental en nuestra bús­ queda de esta teoría unificada completa. pero sí se conocen muchas de las propiedades que debe poseer. y para actuar de acuerdo con ellas. Las ideas anteriormen­ te perfiladas sobre las teorías científicas suponen que somos se­ res racionales. habrá variaciones tanto en el material genético com o en la educación de los diferentes individuos. Pero si realmente existiera una teoría unificada completa. Dichos indivi­ duos tendrán más posibilidades de sobrevivir y reproducirse. L a idea estri­ ba en que en cualquier población de organismos autorreproductores. E n capítulos posteriores veremos que ya se sabe relativamente bastante acerca de las predicciones que debe hacer una teoría cuántica de la gravedad.

. incluso si no lo hacen. Y ésta no cesará hasta que poseamos una descripción completa del universo en el que vivi­ mos. No es totalmente evidente que esto tenga que seguir siendo así: nuestros descubrimientos cien­ tíficos podrían destruirnos a todos perfectam ente. sin embargo. dado que el universo ha evolucionado de un modo regular. aún seguimos anhelando sa­ ber por qué estamos aquí y de dónde venimos. Dado que las teorías que ya poseemos son suficientes para realizar predicciones exactas de todos los fenómenos naturales. Pero siempre. e. y no nos conduzcan a conclusiones erró­ neas. En el pasado ha sido cierto que lo que llamamos inteli­ gencia y descubrimiento científico han supuesto una ventaja en el aspecto de la supervivencia. nuestra búsqueda de la teoría de­ finitiva del universo parece difícil de justificar desde un punto de vista práctico. Sin em bargo. desde el origen de la civilización. excepto de los más extrem os. podríamos esperar que las capacidades de razonamiento que la selección natural nos ha dado sigan siendo válidas en nuestra búsqueda de una teoría unificada completa. Hoy en día.32 H IS T O R IA D E L T IE M P O dose. Ha buscado incesantemente un conocimiento del orden subyacente del mundo. el descubrimiento de una teoría unificada com ­ pleta puede no ayudar a la supervivencia de nuestra especie: Puede incluso no afectar a nuestro modo de vida. que ar­ gumentos similares podrían haberse usado en contra de la teo­ ría de la relatividad y de la mecánica cuántica.) Así pues. una teoría unificada completa no tiene por qué su­ poner ningún cambio en lo concerniente a nuestras posibilida­ des de supervivencia. la gente no se ha contentado con ver los acontecimientos como desconectados e inexplica­ bles. las cuales nos han dado la energía nuclear y la revolución de la m icroelectró­ nica. (E s interesante señalar. El profundo de­ seo de conocimiento de la humanidad es justificación suficiente para continuar nuestra búsqueda.

Capítulo 2 ESPACIO Y TIEMPO Nuestras ideas actuales acerca del movimiento de los cuer­ pos se remontan a Galileo y Newton. L a tradición aristotélica también mantenía que se podrían deducir todas las leyes que gobiernan el universo por medio del pensamiento puro: no era necesario comprobarlas por medio de la observación. La situación es muy similar a la de los cuerpos pesados que caen verticalmente. porque sufría una atracción mayor hacia la tierra. E s casi seguro que esta historia no es cierta. Así. Antes de ellos. . Se dice que Galileo demostró que las anteriores ideas de Aristóteles eran falsas dejando caer diferentes pesos desde la torre inclinada de Pisa. se creía en las ideas de Aristóteles. Las mediciones de Galileo indicaron HAWKI SC. De ello se deducía que un cuerpo pesado debía caer más rápido que uno ligero. quien decía que el estado natural de un cuerpo era estar en reposo y que éste sólo se movía si era empujado por una fuerza o un impulso. aunque lo que sí hizo Galileo fue algo equivalente: dejó caer bolas de distintos pesos a lo largo de un plano inclina­ do. nadie antes de Galileo se preocupó de ver si los cuerpos con pesos diferentes caían con velocidades dife­ rentes. pero es más fácil de observar porque las ve­ locidades son menores.