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El vacío existencial

Hurgando un poco el contexto de los muchos problemas que existen dentro de nuestras sociedades actuales y entre las generaciones más jóvenes, nos hemos dado a la tarea de investigar más a fondo el porqué o alguna causa lo suficientemente válida que justifique las distintas conductas que encontramos en las personas hoy. Fue así que nos topamos con algo que bien podría ser el detonador de dichos sucesos, estamos hablando del vacío existencial, la falta de sentido en la vida. En las sociedades mediáticas, de un mundo globalizado, donde la información corre hacia todos lados, encontramos con más facilidad asuntos difíciles como las adicciones, las sectas, grupos religiosos que surgen en busca de una ideología que los complemente o que los sostenga, familias disfuncionales, alta tasa de suicidio, etc. Y es aquí en donde hacemos un alto, a través de la reflexión y tratando de entender más a fondo los porqués, exponiéndolos de forma sensible, a partir del hombre y de su propia frustración existencial que refleja un estado de ánimo en la vida. ¿Qué es el vacío existencial? ''Contrariamente al animal, el hombre carece de instintos que le digan lo que tiene que hacer y, a diferencia de los hombres del pasado, el hombre actual ya no tiene tradiciones que le digan lo que debe de ser. Entonces, ignorando lo que tiene que hacer e ignorando también lo que debe ser, parece que muchas veces ya no sabe tampoco lo que quiere en el fondo''. Viktor Frankl. Si el ser humano es en esencia un ser social, entonces siempre está buscando la pertenencia en un grupo, encajar. A partir de esta premisa, vemos factores que desencadenan el comportamiento que conduce a los individuos a sentirse perdidos en la vida, y es aquí en donde comienza la búsqueda, para hacer parte de un grupo, clan, secta. Para creer en algo que les dé esperanzas y renueve su fe perdida, en ocasiones se despersonalizan, se ¨enajenan¨ en adicciones o caen en depresiones constantes para buscar nuevos contenidos con que llenar sus vidas vacías, carentes de sentido. Todo ser humano es vulnerable, toda persona necesita de otros para vivir, el inicio es crear vínculos, si esto no sucede con el éxito o de la manera que se planeó, el individuo acaba en los extremos y en la incomprensión de lo realmente objetivo de su propósito, vivir feliz, en paz. Los roles preestablecidos como miembro de una sociedad, grupo, familia, prácticamente no existen hoy en día. ¿Qué ser entonces? La búsqueda actual implica libertad y, ser libre significa responsabilidad y decisión personal, además de crear y elevar la conciencia, individualizarse para comprenderse desde uno mismo hacia el todo externo y después de esto vivir dentro del rompecabezas social y embonar para que viva o tenga lugar la felicidad en el existir. La complejidad del ser humano es cada vez mayor, pues el conocimiento y la evolución nos han convertido en una raza cada día más inteligente, pero así como hemos cultivado nuestras capacidades intelectuales, también estas han derivado en una capacidad de cuestionarse y de pensar críticamente. ¿Qué pasa en la mente de alguien con información objetiva, con conocimientos adquiridos, en un mundo en donde tus concepciones, creencias, fe, esperanza, son hereditarias y se basan además en conceptos que chocan totalmente con tu lógica y tu aprendizaje mundano o familiar? De pronto toda la estructura mental-subjetiva-espiritual-individual se fisura, viene una pérdida de la brújula

la búsqueda de sentido de la vida no la puede ofrecer nadie más que nosotros mismos. ni el párroco de la iglesia.interior que sirve como guía. es que se nos abrirán realmente las puertas hacia una libertad verdadera. de conocernos y descifrarnos a nosotros mismos. La conciencia nos hará trascender en la búsqueda de una mejor vida y en la búsqueda de una paz individual. ¿Cómo encontrarle sentido a la vida? Por medio de cultivar valores universales como el amor. tiene lugar entonces una ruptura interior así como una disociación entre iguales. ni los libros de ciencia. La tarea se vuelve más complicada. de asumir nuestro entorno como tal. EL MUNDO Y NUESTRO CEREBRO PENSANTE son la clave para elegir o aprender de todo lo que nos rodea sin radicalismos. ni el hermano del templo. el respeto y la tolerancia. el vacío existencial habrá que llenarse a partir de nosotros. hacia una libertad humana y con fondo. con su crudeza y sus virtudes para lograr un equilibrio antes que nada y esto se transforma en el mayor reto. .