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Orígenes de la novela.

Influencia oriental: libros de caballería
Índice:
ADVERTENCIA INTRODUCCIÓN I.— RESEÑA DE LA NOVELA EN LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA, GRIEGA Y LATINA II.— EL APÓLOGO Y EL CUENTO ORIENTAL.—SU TRANSM ISIÓN A LOS PUEBLOS DE OCCIDENTE, Y ESPECIALM ENTE A ESPAÑA.—EL CUENTO Y LA NOVELA ENTRE LOS ÁRABES Y JUDÍOS ESPAÑOLES III.— INFLUENCIA DE LAS FORMAS DE LA NOVELÍSTICA ORIENTAL EN LA LITERATURA DE NUESTRA PENÍNSULA DURANTE LA EDAD M EDIA.— RAIM UNDO LULIO.—DON JUAN MANUEL—FRAY ANSELM O DE TURM EDA.—EL ARCIPRESTRE DE TALAVERA IV.— BREVES INDICACIONES SOBRE LOS LIBRO S DE CABALLERÍA S.— SU APARICIÓN EN ESPAÑA.—CICLO CAROLINGIO («TURPÍN», «MAYANETE», «BERTA», «REINA DE SEVILLA», «FIERABRÁS», ETC.).—INFLUENCIA DE LOS POEM AS ITALIANOS («REINALDOS DE MOLTABÁN», «ESPEJO DE CABALLERÍAS», ETC.).—ASUNTOS DE LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA («CRÓNICA TROYANA»).—NOVELAS GRECOORIENTALES («PARTINUPLÉS», «FLORALES Y BLANCA FLOR», «CLEOM EDES Y CLARIMONDA», «PIERRES Y M AGALONA», ETC.) NOVELAS VARIAS («OLIVEROS DE CASTILLA Y ARTÚS DE ALGARTE», «ROBERTO EL DIABLO», ETC.).—EL CICLO DE LAS CRUZADAS EN LA «GRAN CONQUISTA DE ULTRAM AR».— («EL CABALLERO DEL CISNE»). OTRAS NOVELAS DE LOS SIGLOS XIV Y XV.—EL CICLO BRETÓN EN ESPAÑA («TRISTÁN», «LANZAROTE», «DEM ANDA DEL SANTO GRIAL», «BALADRO DEL SABIO M ERLÍN», «TABLANTE Y JOFRE»).—CARÁCTER EXÓTICO DE TODA ESTA LITERATURA V.— APARICIÓN DE LOS LIBROS DE CABALLERÍAS INDÍGENAS.—«EL CABALLERO CIFAR».—ORÍGENES DEL «AM ADÍS DE GAULA».—LIBROS CATALANES DE CABALLERÍAS: «CURIAL Y GÜELFAS». «TIRANTE EL BLANCO».—CONTINUACIONES DEL «AM ADÍS DE GAULA».—CICLO DE LOS PALM ERINES.—NOVELAS CABALLERESCAS SUELTAS.—LIBROS DE CABALLERÍAS A LO DIVINO.— LIBROS DE CABALLERÍA S EN VERSO.— DECADENCIA Y RUINA DEL GÉNERO A FINES DEL SIGLO XVI

E. Tomo I (I de N. no hemos creído oportuno insertarlo en las páginas de nuestra edición. Con el estudio preliminar al volumen XXI hubiera terminado el Maestro la historia de Los Orígenes de la Novela. [p. por no aumentar desmesuradamente los volúmenes de nuestra colección. Sin embargo. Aunque raro es el ejemplario de textos novelísticos que aparece en esos cuatro tomos en folio. DE DIEGO DE SAN PEDRO. No contiene textos y están de dedicadas todas sus DXXXII páginas al estudio preliminar o Introducción. Marcelino Menéndez Pelayo». SOBRE EL QUE DIEGO DE SAN PEDRO COMPUSO DE LERIANO Y LAUREOLA. es conveniente que el lector tenga a la mano el índice al menos de las obras —de no fácil consulta en otra parte— que se publican en la «Nueva Biblioteca de Autores Españoles» y a las que se hace constante referencia en esta historia de los orígenes de la novela española. EN QUE SE ENTRODUGE UN ZAPATERO LLAMADO MICYLLO E UN GALLO. COMPUESTO POR LUIS GÁLVEZ DE MONTALVO.). está formada por las Introducciones a los volúmenes I. POR GASPAR GIL POLO. E. primero porque en él no hay más que el trabajo de selección del Maestro. CINCO LIBROS QUE PROSIGUEN LOS VII DE JORGE DE MONTEMAYOR. EN CUYA FIGURA ANDA PITÁGORAS. VI] PORQUE DIXERON UNAS SEÑORAS QUE LE DESSEAUAN OYR PREDICAR. NATURAL DE LA ÍNSULA EUTRAPELIA. SEÑOR DE LAS BARONÍAS DE BICORB Y QUESA.LIBROS DE CABALLERÍA [p. SERMÓN ORDENADO POR DIEGO DE SANT PEDRO. V] ADVERTENCIA La presente Serie de las «Obras Completas de D. HECHOS POR ANTONIO DE TORQUEMADA. DE GEORGE DE MONTEMAYOR. SECRETARIO DEL YLLUSTRÍSSIMO SEÑOR DON ANTONIO ALFONSO PIMENTEL. DIRIGIDOS AL MUY YLLUSTRE Y MUY EXCELLENTE SEÑOR DON ALONSO PIMENTEL. sin notas ni comentario alguno. presidido por uno de los mejores retratos del insigne investigador de nuestras letras. TRACTADO QUE HIZO NICOLÁS NUÑEZ.ORÍGENES DE LA NOVELA — I : INFLUENCIA ORIENTAL . LA DIANA ENAMORADA. pero envidiosa la muerte de aquel fructífero e incesante laborar. PRIMOGÉNITO DE . DIÁLOGO QUE TRATA DE LAS TRANSFORMACIONES DE PITÁGORAS. VII y XIV de la Nueva Biblioteca de Autores Españoles. He aquí sus títulos y distribución en cada tomo. DIRIGIDA AL MUY ILLUSTRE SEÑOR DON JUAN DE CASTELLA DE VILLANOUA. y en lugar de la esperada Introducción se encuentra el lector de aquel tomo. Textos: 581 páginas: CÁRCEL DE AMOR. le salió al camino en éste como en tantos otros trabajos y proyectos suyos. de A. B. POR CRISTÓBAL DE VILLALÓN.). COLLOQUIOS SATÍRICOS. B. EL CROTALÓN. y en segundo lugar. EL PASTOR DE FILIDA. GENTILHOMBRE CORTESANO. DE CHRISTÓFORO GNOSOPHO. LLAMADO CÁRCEL DE AMOR. Introducción: CXL páginas. CONDE DE BENAVENTE. UNA DE LAS ÍNSULAS FORTUNADAS. QUESTIÓN DE AMOR DE DOS ENAMORADOS. LOS SIETE LIBROS DE LA DIANA. de A. Tomo II (VII de N. con un extenso y documentado estudio bibliográfico escrito por su fiel y amado discípulo señor Bonilla y San Martín.

VII] HYSTORIAS Y FÁBULAS ALEGRES Y DE COMO VNA MOÇA SU AMIGA. DIRIGIDOS A LA SACRA CATÓLICA REAL MAGESTAD DEL REY DON FELIPE NUESTRO SEÑOR. GOZEN ASSI MISMO DE DOCTRINA DE TAN ALTO VARÓN. MUY GRACIOSA Y SENTIDA. Textos. aunque en muy pequeña parte. POR D. D'EL SUEÑO D'EL MUNDO. Textos. V. MADRE DE PARMENO E MAESTRA DE CELESTINA. LA LENA. AGORA NUEUAMENTE CORREGIDO Y EMENDADO. COLLOQUIOS DE LAS DAMAS.). páginas 153-614: LUCIO APULEYO DEL ASNO DE ORO. E. A MARIANO SOZINO. 23). COLLOQUIOS DE ERASMO. Puede suplirse. Estudio bibliográfico de Menéndez Pelayo. B. Vol. D. de A. E.J. vol. TRADUZIDOS DE LATÍN EN ROMANCE. páginas I148. EN EL QUAL SE TRACTAN MUCHAS [p. EURIALO E LUCRECIA. POR SEBASTIÁN MEY. acudiendo a otros estudios suyos. DE LEÓN HEBREO. CON VNA EXPOSICIÓN DE LOS NOMBRES HISTÓRICOS Y POÉTICOS QUE NO VAN DECLARADOS. POR EL CAPITÁN DON FERNANDO DE BALLESTEROS Y SAAVEDRA. Y PARTE SACADOS DE OTROS AUTORES. EXECUTADOS POR INDUSTRIA DE LA DIABÓLICA VIE JA CLAUDINA. la Introducción que pensó escribir Menéndez Pelayo para este IV tomo de Orígenes de la Novela. DESPUÉS PAPA PÍO SEGUNDO. FABVLARIO EN QUE SE CONTIENEN FÁBVLAS Y CUENTOS DIFERENTES. páginas 149-151. Y ANSI ANDUUO HASTA QUE A CABO DE VN AÑO COMIÓ DE UNAS ROSAS Y TORNÓSE HOMBRE. ERRÓ LA BUXETA Y TORNOLO DE HOMBRE EN ASNO. QUE LE DEMANDÓ LA COMPOSICIÓN DESTA HYSTORIA DE DOS AMANTES. POR LO TORNAR AUE COMO SE AUIA TORNADO SU SEÑORA. COMEDIA LLAMADA FLORINEA. Tomo III (XIV de N. VIDO Y OYÓ LAS MALDADES Y TRAYCIONES QUE LAS MALAS MUGERES HAZEN A SUS MARIDOS. HECHA DE ITALIANO EN ESPAÑOL POR GARCILASSO INGA DE LA VEGA.SU CASA Y ESTADO. SEGÚN QUE ÉL LARGAMENTE LO RECUENTA EN ESTE LIBRO. B. CABEÇA DE LOS REYNOS Y PROUINCIAS DEL PIRÚ. COMEDIA INTITVLADA DOLERIA. A. ALGUNOS NUEUOS. CUYO ARGUMENTO VA TRATADO POR VÍA DE PHILOSOPHIA MORAL. LA TRADVZION DEL INDIO DE LOS TRES DIÁLOGOS DE AMOR. pág. (Orígenes. Nac. TRAGEDIA POLICIANA. Del Asno de Oro trató en estos mismos Orígenes (Ed. Y ANDANDO HECHO ASNO. QUE ERA GRAN HECHIZERA. Tomo IV (XXI de N. EL VIAGE ENTRETENIDO. V. de A. Ed. NATURAL DE LA GRAN CIUDAD DEL CUZCO. 435 páginas. Apéndice I) y finalmente en la . Introducción: CCLXXIX páginas. NUEUAMENTE AÑADIDO EL COLLOQUIO DE LOS NOMBRES Y OBRAS. CORREGIDO Y AÑADIDO. QUE TRACTA DE LOS AMORES DEL BUEN DUQUE FLORIANO CON LA LINDA Y MUY CASTA Y GENEROSA BELISEA. habló más extensamente sobre este asunto en su tesis doctoral La Novela entre los Latinos. NUEUAMENTE HECHA. por Bonilla. AORA NUEUAMENTE COMPUESTA POR PEDRO HURTADO DE LA VERA. EN LA CUAL SE TRACTAN LOS MUY DESGRACIADOS AMORES DE POLICIANO E PHILOMENA. DE AGUSTÍN DE ROJAS. I. PORQUE LOS QUE NO ENTIENDEN LA LENGUA LATINA. COMEDIA DE EVFROSINA. PINCIANO. TRADUCIDA DE LENGUA PORTVGVESA EN CASTELLANA. Y MUY PROUECHOSA PARA AUISO DE MUCHOS NECIOS. Nac. VARÓN DOCTISSIMO Y ELOQUENTISSIMO. Advertencia. COMPUESTA POR EL BACHILLER IOAN RODÍGUEZ FLORIÁN. IV. NATURAL DE LA VILLA DE MADRID. CARTA DE ENEAS SILUIO.

Para la Historia de Duobus Amantibus. incluímos en el vol. DE JAIME FITZ MAURICE KELLY.—DE LAS INFLUENCIAS SEMÍTICAS EN LA LITERATURA ESPAÑOLA. especialmente relacionados con la presente obra. esta Introducción al tomo IV de «los diálogos que pintan aspectos varios de la vida social». NOTAS A PIE DE PÁGINA: . VIII] volumen III.. págs. están también concordadas con nuestra edición y a continuación de la página de referencia en números romanos a la N. de A. 1-44 de nuestra edición de Las Ideas Estéticas en España. algunos. describe y comenta las ediciones. páginas 72-153.—LA DONCELLA TEODOR. II de esta Edición Nacional. QUESTIÓN DE AMOR. B. Las Adiciones y Rectificaciones. Como Apéndices de los Orígenes de la Novela. que por dificultades editoriales no se han podido intercalar en el texto y van al final del volumen II.—PAMPHILUS DE AMORE. MIGUEL ARTIGAS FERRANDO. El mismo criterio se ha seguido para otras referencias que ocurren a materias de los XII volúmenes ya publicados de las Obras Completas de Menéndez Pelayo. IV la tesis doctoral La Novela entre los Latinos. además. capítulos IX y XI de Orig. sobre Sebastián Mey y su Fabulario. redactado por Menéndez Pelayo y en el que se hacen atinadísimos juicios sobre la antigua Biblioteca Rivadeneyra. Será útil también insistir sobre otros escritos relacionados más o menos directamente con temas tratados en la presente obra. de la Nov. se hallará entre corchetes la remisión a esta Edición Nacional. —BARTOLOMÉ DE TORRES NAHARRO Y SU PROPALADIA. folleto muy raro aun en bibliotecas públicas. EPOPEYAS FRANCESAS POR GAUTIER. En este aspecto recordamos al lector los trabajos recogidos en nuestra edición de «Estudios y Discursos de Crítica Histórica y Literaria». y acerca de León Hebreo y sus Diálogos de Amor. E. — LA CELESTINA. con los siguientes títulos: TOMO I: PRÓLOGO A LA HISTORIA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA. BARLAAM Y JOSAFAT EN ESPAÑA. como los que se refieren a los tomos de Novelistas anteriores a Cervantes. véanse las primeras páginas del capítulo VI.. el vol. TOMO V. como los coloquios y diálogos satíricos» (Cf. vol.Bibliografía Hispano-Latina Clásica. II. ENRIQUE SÁNCHEZ REYES. imitaciones e influencias en nuestra literatura de la obra de Apuleyo. del «género picaresco y también de otras formas novelísticas o análogas a la novela. final). traducciones. Había de tratar. y el Prospecto de la Nueva Biblioteca de Autores Españoles. el final del capítulo IX en nuestro [p. TOMO II.

dignas de tenerse en cuenta en un estudio sobre la novela anterior a Cervantes. hizo don Buenaventura Carlos Aribau de las obras que forman el antiguo tomo de Novelistas anteriores a Cervantes. de Alonso Nuñez de Reinoso. sino testimonio del interés que despiertan y de la importancia que se les concede para elevados fines de cultura histórica. Nada sobra. Y aun hubiéramos ampliado el número de ellas. sino de los meramente aficionados y curiosos. dan idea bastante completa del mundo vastísimo a que pertenecen. puede estudiarse en el Clareo y Florisea. y como escogidas en géneros distintos. mezclada con elementos caballerescos. muy imperfectamente representados en aquel vasto repertorio de las letras patrias. si los límites en que hemos tenido que encerrarnos por inevitable condición editorial. Nadie puede poner reparos a la elección que con su acostumbrado buen gusto y fino conocimiento de la literatura castellana.LIBROS DE CABALLERÍA [p. Lazarillo de Tormes y Guzmán de Alfarache. hace alarde de su gracia infantil en el delicioso cuento de El abencerraje. al que fué y es monarca del género en la literatura del mundo. pudo parecer suficiente en la época en que salió a luz. como es justo. no podía faltar en un cuadro de la novela. de Ginés Pérez de Hita. la novela histórica. No hay una sola que pueda rechazarse. son. y en su Sobremesa o Alivio de caminantes. 3] INTRODUCCIÓN DEDICÓ la Biblioteca de Autores Españoles tres de sus primeros volúmenes a Cervantes y a los novelistas anteriores y posteriores . La novela de aventuras al gusto bizantino. Y. Las dos grandes novelas picarescas del siglo XVI. 4] creído indispensable recoger en un tomo algunas producciones de fines del siglo XV y del siglo XVI. La Celestina. y era forzoso introducir al público con hábil parsimonia en el conocimiento de una literatura que tenía tan olvidada. finalmente. dedicando el mayor espacio. no puede menos de sentirse la necesidad de ampliar ésta como las demás secciones de la Biblioteca de Rivadeneyra con obras que por uno u otro concepto no deben ser omitidas ni postergadas en nuestra historia literaria. largo tiempo aletargados. no ya de los eruditos. en cuyos progresos influyó de modo tan decisivo. obra esencialmente dramática. y documento de erudición nada vulgar para los días en que fué compuesto. a los del siglo XVIII. Pero hoy que las exigencias. y a la cual transmitió el poderoso instrumento de la observación realista y el arte insuperable del diálogo. por consiguiente. Aquella colección de narraciones amenas y libros de pasatiempo. atribuído a Antonio de Villegas. pero escrita para la lectura y no para la representación. y no podía menos. el fondo principal del libro. al cual antecede un prólogo de Aribau que es joya de buen decir y sana crítica.ORÍGENES DE LA NOVELA — I : INFLUENCIA ORIENTAL . todavía hemos [p. La novela corta imitada de los maestros italianos y el cuento o anécdota fugitiva tienen su representación en el Patrañuelo. son mucho mayores. hoy que libros antes ignorados o desdeñados son perseguidos con afán y alcanzan altísimo precio. acompañadas de sus continuaciones. que son. Pero antes de llegar a ellos. enteramente indígena como la picaresca. que no siempre es rasgo de ostentación en sus compradores. rara vez llegan a manos del investigador estudioso. de Jerónimo de Contreras. y en la Selva de aventuras . a nuestro juicio. cuando apenas comenzaban a despertar los estudios hispánicos. y en las Guerras civiles de Granada. en este tomo. . no nos hubieran obligado al sacrificio de alguna muy curiosa y que ya teníamos dispuesta para la imprenta. y que siendo de difícil adquisición. A tal fin responde el suplemento que en varios volúmenes nos proponemos hacer de la colección de novelistas. de Timoneda.

cierto diálogo inédito de Las transformaciones de Pitágoras. y la Cuestión de Amor . y otra. De buen grado hubiéramos incluido también otra muy semejante. pero como quiera que las obras selectas de este gran prosista han de formar parte de la presente biblioteca. no hay motivo para relegarlas al tomo de los prosistas del siglo XV. una su famoso Crótalon. 6] literarios. que ahora aparece purgado de muchos errores con que antes se había impreso. en los tomos de Cervantes y Lope de Vega. El padre y maestro de esta sátira lucianesca en España es Juan de Valdés. Contemporáneas de la Celestina. elogio que debe extenderse a EI pastor de Fílida. vasta mole y especial carácter imponían un estudio separado. [p. que Cervantes manda guardar como joya preciosa. preferida por el gusto de muchos y célebre por la lindeza de los versos que contiene. dos obras del andante humanista Cristóbal de Villalón. pues aunque escritas en tiempo de los Reyes Católicos. no van incluídos en este tomo ni el Diálogo de Mercurio y Carón ni el de Lactancio y un arcediano. de cuyo estilo tanto se apartan. que realizó con gran conciencia y doctrina bibliográfica don Pascual de Gayangos. Tales son las obras que en este tomo se ofrecen a la consideración del lector. faltando entre otras cosas las novelas pastoriles. Y no hemos querido separar de ella el Coloquio pastoril con que termina. políticos y [p. en que la insipidez del fondo sólo está compensada por las galas del buen decir y los destellos de la fantasía poética. Pero los demás vacíos quedaron sin llenar. Pero antes de discurrir particularmente sobre ellas. la expresión más avanzada del libre espíritu aplicado a la crítica de la sociedad. persona la más competente acaso que en toda Europa podía encontrarse para tal empresa. de Juan Rodríguez del Padrón. de Pedro de Luján. cuyo gran número. respectivamente. los Coloquios matrimoniales. a no dudarlo. aunque contiene menos elementos novelescos y la sátira es mucho más clemente. prometiendo subsanarlas en el curso de la Biblioteca que entonces comenzaba. y no hubiéramos dejado en olvido la ingeniosa novela alegórica de Loyola. ni que dejase de ir acompañada de la continuación de Gil Polo. reclamaban también algún lugar en esta colección de libros de pasatiempo. y el arma predilecta de todos los innovadores teológicos. pero habrán de quedarse para mejor ocasión con otros libros análogos. Viaje y naufragios del Macedonio. Figuran. la Cárcel y la Cuestión. Hubiera sido excesivo. en verdad. Grave omisión hubiera sido también la de la Cárcel de Amor. que puede considerarse como el embrión de aquella vasta galería satírica. la Diana. Otras manifestaciones que prepararon el advenimiento de la novela de costumbres. no menos raros e interesantes que los anteriores. a imitación de Luciano y de Erasmo. género importantísimo en la literatura del Renacimiento y que fué. de la cual puede encontrarse algún germen en El siervo libre de amor. debemos apuntar algunas consideraciones acerca de la novela española . Obra en cierto modo análoga a las anteriores.Pero es evidente que algo falta. la novela sentimental y amatoria. de autor anónimo. de Jorge de Montemayor. pero que tiene durante el siglo XVI su principal desarrollo. y el mismo Aribau confiesa estas omisiones y procura dar la razón de ellas. salvo la Galatea y la Arcadia. dedicar un volúmen entero a este género falso y empalagoso. pero no parecía justo que se echase de menos en una biblioteca de autores españoles la obra capital y más antigua de nuestra novela bucólica. inofensiva y mesurada. son los Coloquios satíricos de Antonio de Torquemada. obra entre dramática y novelesca. sino como muestra de un género nuevo. aunque no puedan confundirse con ella. que figuran. en cambio. de Luis Gálvez Montalvo. de Diego de San Pedro. 5] Esta promesa fué cumplida por lo tocante a los Libros de Caballerías . libro de muy apacible lectura por lo sabroso de la dicción y por las raras noticias que ofrece de usos y costumbres de su tiempo. Me refiero al diálogo satírico-moral. no deben considerarse como producciones de los tiempos medios.

no limitándonos a las que ahora reimprimimos. si bien procederemos en esto con la mayor sobriedad posible. sino abarcando el cuadro general. para que mejor se entienda el valor y significación de cada una. para explicar la evolución de sus formas. NOTAS A PIE DE PÁGINA: .del siglo XVI. como es forzoso. a los orígenes del género. y remontándonos.

divina al principio y humana luego. La parábola. La categoría estética a que tal obra corresponde es sin duda superior a la de la ficción novelesca. obra enteramente personal. y que coincide en todas partes con el advenimiento de la prosa. en el sentido que la literatura le ha dado. bañándolos de pura y serena idealidad. ninguna otra forma del arte literario coexiste con ellos.—RESEÑA DE LA NOVELA EN LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA. el arte reflexivo de la composición y del estilo. pero el nombre de autor. ¿Qué es la Odisea sino una gran novela de aventuras. como por privilegio estético de su raza aconteció a Homero o a los poetas homéricos. En estos géneros espontáneos se agota la actividad estética de las razas vírgenes y de los pueblos jóvenes. la poesía objetiva del mundo moderno. la fábula y otras maneras del símbolo didáctico son narraciones más o menos sencillas. es el que menos cuadra al poeta épico. el apólogo. 7] I. la poesía épica. Cuando nace la literatura propiamente dicha. que más o menos se caracteriza siempre por el predominio de la fantasía individual. que descienden a lo más recóndito del alma de los pueblos. que apenas comenzaba a levantar una punta de su velo. es cosa venerable y sagrada. ya para sacar de ellos alguna saludable enseñanza. y salvo la poesía lírica. teogónica primero y después heroica. es decir. símbolos medio borrados de una revelación primitiva y de verdades eternas. emigraciones y sangrientos conflictos de razas y gentes. cada vez más despojada del fondo tradicional. su nombre es un mito más. los detalles domésticos más menudos. [1] que tiene siempre en sus más remotos orígenes algún carácter mítico y trascendental. sino que es dominada y sobrepujada por ella. por el libre juego de la imaginación creadora.ORÍGENES DE LA NOVELA — I : INFLUENCIA ORIENTAL . puede insinuarse en la epopeya misma. no domina la realidad. todas las formas narrativas y representativas que hoy cultivamos. el teatro mismo. están envueltos en una atmósfera luminosa y divina que los ennoblece y realza. pero que aleja toda sombra de artificio literario y parece una comunicación inmediata y continua de la esencial belleza de las cosas reflejadas en la mente del poeta. la alcanza por instinto semidivino. ya hierático. pero representación entonces de una humanidad más excelsa y vigorosa que la de las edades históricas. Tales momentos no pueden menos de ser fugaces en la vida de la Humanidad. es cierto. es la epopeya. 9] Naturaleza misteriosa y tremenda. en la mayor parte de su contenido? Pero los naufragios y trabajos del protagonista. ya para recrear con su mera exposición. La novela. Narración mucho más grandiosa y compañera también de las primitivas civilizaciones.LIBROS DE CABALLERÍA [p. la epopeya muere o por lo menos se . que hasta cuando logra la perfección de la forma. GRIEGA Y LATINA Género tan antiguo como la imaginación humana es el relato de casos fabulosos. considerada como representación de la vida familiar. La epopeya tiene raíces mucho más hondas. 8] transcurso de los tiempos y quedando la mera envoltura poética. del cual es eco sonoro. que oculta misterios étnicos y genealógicos. ya simbólico. y gérmenes del cuento. ascensión del espíritu humano a la vida religiosa y civilizada. La personalidad del poeta no existe: yace abismada y sumergida en el espíritu colectivo. cada vez más ceñida a los límites de la realidad actual. que no excluye el aprendizaje técnico transmitido por generaciones de aedos y rapsodas. principal instrumento del discurso humano y de la cultura científica. son la antigua epopeya destronada. No hay obra sin autor. aunque este sentido vaya perdiéndose con el [p. ya meramente heroico. Nacida en un período de viva y fresca intuición y de religioso terror ante los arcanos de la [p. que se confunde con los nombres de sus héroes. contemporánea de los primeros esfuerzos y de las primeras conquistas del trabajo humano. La novela.

destinadas al frívolo halago de la imaginación. Prescindiendo de los mitógrafos de profesión. no puede omitirse que las relaciones de viajes apócrifos a países apenas conocidos o a tierras enteramente fabulosas llegaron a constituir un género. en el Fedro. como las que de buena fe sin duda recogió Herodoto de boca de los intérpretes de Memfis. otras se convierte de narrativa en activa. como el de Her el Armenio en el libro X de la República (que sirve al filósofo para exponer sus ideas acerca de la vida futura). no podía existir en la edad clásica de las letras griegas. el Asno. de Evhemero. obras . no existió. La novela. que es a modo de río inagotable para el pensamiento y el arte de la Hélada. de Apuleyo. Perdidas las primitivas fábulas sibaríticas y milesias . como Apolodoro. como los biógrafos de Alejandro. que unas veces es metamorfosis o interpretación de un mito religioso y otras veces parábola o alegoría libremente imaginada para exponer alguna doctrina metafísica o moral. asirio. en el Protágoras. Unas veces se combina con la poesía lírica. conoció la antigüedad helénica gran número de narraciones fabulosas históricas y geográficas. Pero elementos de ella hubo sin duda. de las cuales es chistosa parodia la Historia verdadera. atribuido a Luciano o a Lucio de Patras. muchas de ellas de origen oriental. sólo es dado formar juicio de ellas por imitaciones griegas y latinas muy tardías. o intérprete del pensamiento filosófico aplicado a la interpretación del enigma de la Naturaleza. otras presta su metro y sus formas a la didáctica.transforma. de los que acaso en parte procedían. Basta leer el satírico y ameno tratado de Luciano sobre el modo de escribir la Historia para comprender a qué punto llegó el furor de mentir en los historiadores de la decadencia. De este género de mitos es maestro prodigioso Platón en el Timeo. y los héroes y las divinidades de la epopeya. A veces estos mitos tienen notable desarrollo poético. al cual corresponden la Panacea. en el Convite y en tantos otros diálogos. 11] y otras varias expediciones imaginarias. pisan las tablas de la escena trágica y pronuncian las aladas palabras que en su boca ponen Esquilo y Sófócles. como el cuento de la Matrona de Éfeso en el Satyricon. 10] poeta épico. Engendró la muelle ociosidad de las ciudades de Jonia y de la Magna Grecia un nuevo género de narraciones. como en la poesía física de Empédocles y Parménides. Y no paran aquí las transformaciones del genio homérico. de Iámbulo. Desprovistas de tal sentido y de cualquier otro que no fuese el de la curiosidad y mero deleite. tan llenas todavía de mitos y de recuerdos heroicos. ni de la pasión a lo maravilloso. y análogo en gran manera a los cuentos orientales. persa o egipcio. la Isla Afortunada. el libro de Hecateo de Abdera sobre las costumbres de los Hiperbóreos. que al fin recogían leyendas antiguas. como vemos en las odas triunfales de Píndaro. conservando todavía su grandioso y sobrenatural prestigio. del mismo Luciano. última degeneración de la epopeya. y la leyenda geográfica de la isla Atlántida. de Petronio. y todas las maravillas que contenían los libros de Ctesias. incluso en los que escribían de cosas de su tiempo. y pueden encontrarse dispersos en otros géneros. en el Critias. ni de la candorosa y patriarcal ingenuidad del relato. y al despojarse de la forma métrica no abjura de su origen. y es maestro de la vida en Hesiodo. que hacen de Herodoto un [p. fué peculiar de aquella cultura en su mayor grado de refinamiento sabio el mito filosófico. que probablemente oculta una verdad histórica desfigurada por la tradición y acomodada por Platón a un sentido político. que son género de muy remoto abolengo y más oriental que griego. y el mucho más extenso y complejo Asno de Oro. tan lejano del tipo de historiador político que hallamos en Tucídides. Aparte de los apólogos esópicos y de las fábulas libycas. [p. pues también la Historia crece a los pechos de la epopeya. aunque muchas veces las exornasen y amplificasen. cuando no al de los sentidos. frecuentemente citados por Diodoro Sículo.

puede considerarse como el último eslabón de esta cadena de novelas pedagógicas. aunque no sea difícil encontrar en esos mismos libros. célebre en todos tiempos. aunque no sea doctrinal de príncipes sino catecismo de educación democrática. 13] fecundidad de recursos artísticos con que sazona y realza sus invenciones: sueños. sobre todo en el del retórico africano. que recuerda la fuerza blandamente corrosiva del estilo de Voltaire y todavía más la prosa de Enrique Heine. La ironía. a la greco-romana. sino que el conjunto de todos sus diálogos y tratados forma una inmensa galería satírica. Si en alguno de los clásicos griegos quisiéramos personificar el genio de la novela antes de la novela misma. Todas las formas seminovelescas hasta ahora enumeradas. [1] que fué adoptada como símbolo por la teurgia neoplatónica. y tenidas sin duda en concepto de géneros inferiores. tan sabrosas y entretenidas. de Xenophonte. de gracia ática y de dulce y consoladora filosofía. Hay que exceptuar una obra sola. La antigua sátira menipea renace en sus coloquios. si bien cronológicamente pertenezca al siglo II. una especie de comedia humana y aun divina. descripciones de convites. el diálogo filosófico y el de la comedia. que nada deja libre de sus dardos ni en la tierra ni en el cielo. Su mayor desarrollo. Este libro. y de rasgos heroicos de amistad en el Toxaris. 12] Rousseau. sátiras generales de la vida humana. con el libre vuelo de la fantasía del poeta. con la sola excepción de los mitos filosóficos. narraciones de más noble carácter. compuesta en los mejores tiempos del aticismo. no escogeríamos otro que Luciano. con el desenfado del cínico. envuelve un curso completo de educación regia y una exposición grave y amena de las doctrinas morales de la escuela socrática. la parodia. las licenciosas o milesias. el diálogo del zapatero Simylo y su gallo. sátiras personales en forma biográfica. joya de buen sentido. las imaginarias de viajes. con un sabor acre y picante peculiar suyo. tan varias. como Alejandro el Falso Profeta y la Muerte de Peregrino. de [p. que bajo el disfraz de una fabulosa biografía de Ciro el Mayor. En sus obras. Fenelón juntó en el Telémaco los risueños cuadros de la Odisea y la tendencia práctica de la Cyropedia. singulares historias de maravillas y encantamientos en el Philopseudes. de audiencias . fueron poco cultivadas en la edad de oro de la literatura griega.que justifican ciertamente la fama de libidinosas y aun de brutalmente obscenas que gozaban dichas fábulas. tan ricas de ingenio y de gracia. pedagógica y política. de fiestas y regocijos. No menos que la variedad y riqueza de los argumentos pasma en Luciano la [p. Dejo aparte. tan llena de profundo y místico sentido como la historia de los amores de Psique. logra Luciano un singular compuesto de la manera de Platón y de la de Aristófanes. el sarcasmo. a quien la intachable pureza de su estilo coloca entre ellos. no sólo hay muestras de todos los géneros de cuentos y narraciones enumerados hasta ahora. novela histórica. hay en Luciano magistrales invenciones cómicas. y se combina con la observación de costumbres y caracteres practicada por Teofrasto y otros peripatéticos. y aun el Emilio. porque es para mi gusto la obra maestra del sofista de Samosata. la Cyropedia. de dioses y de monstruos marinos. ideal y exquisita. pertenecen a épocas de decadencia. como Carón y el Icaro-Menipo. Juntando dos géneros harto diferentes. cuadros tan livianos como ingeniosos de la mala vida de las meretrices y de los parásitos. donde la intención doctrinal se sobrepone en gran manera al interés estético de la fábula. Aun descartada la polémica contra la mitología y la polémica contra Los filósofos. epístolas saturnales. y finalmente. alternan con el razonamiento filosófico. y alguna tan pura. las alegorías filosóficas. como Timón el Misántropo y El banquete o Los Lapitas. con la gravedad del moralista. ha sido progenitor de numerosa literatura ético-política: nuestro obispo Guevara le imitó en su Marco Aurelio . y también el mayor número de ejemplares que de ellas conocemos. a la bizantina. a la alejandrina. viajes al cielo y a los infiernos. tan numerosas. diálogos de muertos.

de Fenelón y Fontenelle. En él buscó sus armas toda la literatura polémica del Renacimiento. como es abigarrada su doctrina y vario el objeto de sus burlas y el tono de sus escritos. de cuadros. Y al mismo tiempo. se parece a él como se parecían los dos Sosias. originales y exquisitos. prolija e incolora. Lo que no se veía en el mismo Luciano. Los Césares. se aprendía con creces en sus discípulos. y sin embargo. grandes y honrados satíricos. el Crótalon. Lo que es verdaderamente muy agradable y no tiene toda la fama que merece. religiosa y doméstica. una invectiva mordaz y apasionada en que se ve más al sectario y al sofista que al hombre de gusto. de Dión Crisóstomo. Comparados con los brillantes caprichos de la musa de Luciano. de Quevedo. y a parte de esta vena petulante y agresiva. 14] algunos de sus cuentos. de termas regaladas. por la nimia curiosidad del detalle pintoresco y raro. de subastas públicas. del emperador Juliano. del mundo greco-oriental en tiempo de los Antoninos. el Sobrino de Rameau. o por mera analogía del cuadro estético. y acomodaron a la literatura de los pueblos cristianos mucho que no puede rechazar el más ceñudo moralista. que la contemplaron con más sano y piadoso corazón y con mente serena y desinteresada. una imaginación menos poética y libre. es una alegoría moral. por la riqueza de los contrastes. no las desdeñó la filosofía del siglo XVIII. los Diálogos de los muertos. alguna parte de Rabelais. tan divergentes en gusto. idilio venatorio en prosa. de Diderot. y aun si se quiere. y en algunas ocasiones oscurecida y casi anulada por el genio triunfante del imitador. encontraron provechoso recreo en las páginas de Luciano. cuento moral en que se contrapone la pacífica existencia de dos cazadores que viven en el seno de la Naturaleza y de la familia al tumulto de la . pero que tuvo la rara fortuna de ser conocida y parafraseada por los árabes. pues. de Erasmo y Pontano. que han sido formidable legión. pero saturado del más puro helenismo.judiciales. o si se quiere. y la de Luciano estaba en la atmósfera de las escuelas del siglo XVI. las fantasías cómico científicas del autor norteamericano que escribió el viaje del holandés Hans Pfaal a la Luna. por el temple particular de su fantasía. no pocos escritos de Wieland. sin duda por estar como perdida en las obras de un retórico que nadie lee. Voltaire. Es un ingenio de decadencia. La influencia no por ser latente es menos poderosa. de sacrificios e iniciaciones. de Cebes. Salvo Plutarco en sus obras morales y en sus biografías. la Sátira Menipea francesa. El Elogio de la Locura y los Coloquios. de estatuas. los Viajes de Gulliver. son obras en que más o menos se refleja la inspiración de Luciano. grandes observadores de la vida humana. en la tradición literaria de los siglos posteriores. Sus cualidades y sus defectos le predestinaban para ser uno de los grandes maestros y educadores del espíritu satírico y del arte literario moderno. el Mercurio y Carón. Tan abigarrado y extraño resulta. No importa que alguno de ellos no conociera directamente el texto de Luciano o no se acordase de él al tiempo de escribir. como Micromegas y el Sueño de Platón. cuya musa dominante fué la indignación contra el error y el vicio. la Tabla. las Sátiras políticas de Courier. o por semejanza de temperamento en los autores. influencia no siempre pura. por ejemplo. no había frecuentado mucho la lectura de Luciano. los Sueños. cuentos y visiones que nos restan de la antigüedad. o por imitación deliberada. el Coloquio de los Perros y El Licenciado Vidriera. por la fuerza demoledora de su crítica. por el artificio sutil. que con voz moderna podemos definir humorística. es la Historia Eubea. nos parece un contemporáneo nuestro de los más refinados. de Cervantes. muchos diálogos de Voltaire y [p. todas estas y otras innumerables producciones. el catálogo de los imitadores del Samosatense. de toda la vida pública y privada. estilo y tendencias. en el polvo que levantaba la literatura militante. o por involuntaria reminiscencia. de nuestro Cristophoro Gnosopho. pierden mucho de su valor otros diálogos. aunque tiene más hiel y menos imaginación. por el tránsito frecuente de lo risueño a lo sentencioso. ningún autor clásico nos pone tanto en intimidad con el múndo antiguo. sino mezclada con otras muchas. de la más limpia idealidad a lo más trivial y grosero. de Juan de Valdés. de Buenaventura Desperiers. y el Cymbalum mundi.

sino en la moral pura y afectuosa que todo el libro respira. naufragios. secundario siempre en la epopeya y en la tragedia clásica (salvo en Eurípides). es. a los de Ismene e Ismenias. aun de los más endebles. de Jenofonte de Éfeso. es una especie de prosa poética llena de centones de Homero y Eurípides. de Chariton de Afrodisia. Pero la novela extensa de amor y de aventuras. de Eustacio o Eumatho. aunque no sea la más antigua de las obras de su estilo. a quien los griegos llamaban escritores eróticos (incluyendo entre ellos. como en la novela de Heliodoro. tornándose cada vez más indiferente a la vida pública y menos capaz del arranque heroico de la epopeya. como Alcifrón y Aristeneto). de la sutil profundidad del diálogo filosófico y hasta de la amargura. Las dos obras a que aludimos son las que principalmente merecen atención en este grupo. de la gravedad de la historia. como el monstruoso cuento de Lucio o el Asno. los excesos de la vanidad y del lujo. que alguna vez. a los de Abrocomo y Anthia. alimentado por frecuentes y largos viajes. Por otra parte. llega a la castidad del arte cristiano. cuya importancia en la historia de la novela es innegable. [1] Sólo debe hacerse una excepción en favor de la interesante y romántica historia del príncipe Apolonio de Tiro. el desarrollo creciente de la vida familiar. de Aquiles Tacio. era medio adecuado para que el ingenio lozanease en ficciones de toda casta. en suma. es sin disputa la más célebre. sirvió de modelo a otras muchas [p. no sólo a los narradores de profesión. tal cual es. sus relaciones cada día más complejas. saludable a veces. El mundo moral comenzaba a transformarse. aunque no muy apasionada. tenía en tiempos pasados. que anda entre las obras de Luciano. a los de Chereas y Calirrhoe. unida al prestigio que cualquier libro griego o latino. cierto género de cosmopolitismo. es un producto de la extrema decadencia de la literatura griega y se cultivó principalmente en la época bizantina. con varias y pintorescas costumbres. y estos novelistas de decadencia. y puede decirse el fondo común. pero es seguramente un libro de muy cansada lectura. No puede ser libro vulgar el que ha logrado tales admiradores y panegiristas. llevan en su nombre mismo el calificativo de su género.ambición y de la codicia que reinan en las ciudades. y que. puesto que el amor. El merito de Heliodoro no consiste en la fábula ni tampoco en el estilo. dando el primer ejemplo de novela sentimental. del interés patético y sagrado de la tragedia. El Teágenes y Cariclea. que. reconocimientos. aunque no a todos parece suyo. El interés de las aventuras es muy pequeño y casi todas pertenecen al género más inverosímil. intervención continua de bandidos y piratas. la confusión de razas distintas dentro de la unidad del Imperio romano. sino a los sofistas que componían cartas amatorias. pero que con más frecuencia no sale de la esfera puramente sensual en que se mueve el lindo y gracioso pero amanerado idilio de Longo. puesto que fué precedida por las Babilónicas de Iámblico el Sirio y acaso por alguna otra. aun sin traspasar los límites de la verosimilitud. [p. por la difusión que tuvo en la Edad . de la sátira doctrinal y severa. con peculiares ritos y supersticiones. Hay en esta ingeniosa y simpática narración un grado de delicadeza moral que anuncia la vecindad del Cristianismo. y a otras novelas bizantinas que nadie lee y con cuyos títulos es inútil abrumar la memoria. Para que esta clase de composiciones tuviese existencia propia era menester que todos los grandes géneros fuesen muriendo y que el rumbo de la sociedad cambiase. 15] Tanto la Historia Eubea. aunque superior a su tiempo. la principal inspiración. del vuelo majestuoso de la lírica. explica la gran popularidad del Teágenes. en su género purísimo. aventaja en gran manera a los Amores de Leucipe y Clitofonte. de esta literatura tardía. aunque de fácil y trivial inverosimilitud: raptos. en la ternura de algunos pasajes y en cierta ingeniosa psicología con que el autor expone y razona los actos de sus personajes. Tal novedad. presentan todos los caracteres de la novela corta. por el contrario. 16] dentro del mundo greco-oriental y tiene la gloria de haber inspirado el último libro de Cervantes y de haber encantado la juventud de Racine.

expresiva y donairosa. y. postrero en tiempo. Pablo y Virginia. [1] Aspecto muy diverso que todas las novelas hasta aquí mencionadas . es singular que casi nadie (exceptuando a Luciano y a los epistológrafos eróticos Alcifrón y Aristineto. conservan una relativa pureza y simplicidad de estilo que contrasta con las afectaciones del gusto moderno. Así como las obras verdaderamente clásicas pierden siempre en la versión. por esmerada que sea. aunque su aparente [p. una ánfora que conserva el rancio y generoso olor de nuestro vino clásico de los mejores días. don Juan Valera. y Valera. tiene la célebre pastoral de Dafnis y Cloe. trasladándola a la región de los sueños. no en mérito. no hace en los autores griegos . Apolonio de Tiana. drama atribuído a Shakespeare. [p. El cuadro de género. la purifican un tanto de la grosería realista. y entre nosotros. [p. obra de tiempo y de autor inciertos. los discursos platónicos del viejo Filetas y hasta algo de sobrenatural y misterioso que hay en el destino de los dos amantes.Media y en el siglo XVI. como gentil que no tiene recta noción del pecado. aun los sofistas y decadentes. infunden a la novela cierto encanto poético. 18] ingenuidad nada tenga de primitiva y sí mucho de refinado y gracioso artificio. que recuerda las del siglo XVIII francés. del Patrañuelo de Juan de Timoneda. a los poetas de la escuela alejandrina. y en general. 19] Con ser tantas las variedades del género novelesco que en su senectud y aun en sus postrimerías ofrece el mundo clásico. a un sofista llamado Longo. Tiene el gusto y el sentimiento de la Naturaleza en mayor grado que otros antiguos. No pequeña parte del atractivo de esta novelita ha de atribuirse también al arte peregrino con que en distintos tiempos la han trasladado a sus lenguas respectivas intérpretes tan esclarecidos como el obispo Amyot y Pablo Luis Courier en Francia. Pero entiendan los incautos que ni esta es la verdadera y sagrada antigüedad. La ilusión que produce Dafnis y Cloe. escrita por el sofista Filostrato. al cual pertenece cabalmente la única y pudorosa imitación de Longo. la Confessio amantis. pero su fantasía es más voluptuosa y amena que torpe. sino una linda pintura de abanico. Bión y Mosco. tan sabiamente familiar. Anibal Caro en Italia. y la belleza y placidez del cuadro campestre. cuanto acicalada y bruñida. quizá por error de copia. un libro mediano. inventores de la novela en forma de cartas) diese indicios de seguir la senda abierta por la comedia nueva de Menandro y sus imitadores. y en la pintura de la pasión candorosamente sensual de sus protagonistas procede sin velos. con el filósofo pitagórico del siglo I de nuestra era. ni esta la gracia y sencillez del mundo naciente. labró con el cincel de su prosa castellana. escribiendo en el francés viejo y sabroso del siglo XVI. salvo el nombre. 17] atribuída a Celio Simposio. de la cual no parece muy distante. prestó al cuento griego una rusticidad patriarcal que en el original no tiene y que Courier remedó a fuerza de erudición ingeniosa. Es la primera novela del género bucólico. perteneciente al siglo XIII y a la escuela del mester de clerecía. príncipe de Tiro. la novela realista que en Roma se manifiesta con todos sus caracteres en el libro de Petronio. presentando bosquejos de la vida familiar. y el Pericles. el Gesta Romanorum y otras colecciones de cuentos. y sin duda la más natural y agradable. como Dafnis y Cloe. y por eso Amyot. especialmente entre las sectas dadas a la teurgia y a las ciencias ocultas. nuestro Libro de Apolonio. atribuída. la cual debe contarse entre las novelas filosóficas y taumatúrgicas que pulularon en los últimos tiempos del paganismo. como lo testifican la versión latina. consiste en que los griegos. Aníbal Caro hizo hablar a Longo en la prosa láctea y florida. ni con su fabulosa biografía. Por de contado que este rey Apolonio nada tiene que ver. Su autor imita constantemente a los bucólicos sicilianos Teócrito. puede salir mejorado en tercio y quinto de manos de sus traductores. la novela Tarsiana. y escenas de costumbres. melodiosa y suave del Renacimiento italiano. del inglés Gower.

libro de procedencia oriental. el libro de Calita y Dina. Estos [p. que llegó a viciar [p. Muy lejanos estaban los tiempos en que el análisis ético y psicológico. las Actas de San Pablo y Tecla sabemos que fueron compuestas por un presbítero de Asia. quedó sólo la parte edificante y con ella el interés novelesco.más que fugaces y episódicas apariciones. cobró interés nuevo. la interpretación fina y sagaz de las pasiones humanas y de los casos de la vida. 20] hasta los mismos evangelios canónicos. Pero ninguna de ellas igualó en popularidad a otra novela griega muy posterior. ya con tradiciones. Aun en libros que. plaga antigua del arte griego. En la novela greco-bizantina lo borroso y superficial de los personajes se suplía con el hacinamiento de aventuras extravagantes. por haberse mezclado en ella el interés de las diversas sectas heréticas. con impertinentes y prolijas descripciones de objetos naturales y artísticos. y las Clementinas o Recognitiones fueron en su origen un libro ebionita o de cristianismo judaizante. no satisfecha con la divina sobriedad del relato evangélico y apostólico. presentadas con notable monotonía. la Historia de Barlaam y Josafat. fueron alimento de la piedad sencilla de los siglos medios e inspiraron maravillosas obras al arte religioso. fuesen principal materia del novelista. aspiraba a completarle. pudiendo decirse que la novela místico-alegórica nació con las suaves visiones del Pastor de Hermas. aun que la filosofía de los afectos y de los caracteres hubiese avanzado mucho con los trabajos de los peripatéticos. es cierto que esta novela existía. y aun en ellas puede decirse que el campo de la observación está restringido a las costumbres de las rameras y de los parásitos. que apenas pueden llamarse fábulas. viajes y reconocimientos. no por ningún propósito de vanidad literaria o de puro deleite estético. y que en las Clementinas. a lo menos en germen. sino demostración palpable de los caminos de la Providencia. andando el tiempo y olvidadas las circunstancias en que habían nacido y las doctrinas particulares que reflejaban. puesto que del inventarlas al creerlas mediaba muy corta distancia en la fantasía fresca y virgen de los que las inventaban de un modo casi espontáneo. Tan patente está el carácter de la novela en las Actas de la mártir de Iconio y en la historia de la familia de Clemente. 21] apólogos y ejemplos traducidos del siríaco o del árabe procedían de versiones persas de libros sánscritos. sine por irresistible necesidad de la imaginación de los fieles. traducido en el siglo XI por Simeón Sethos. ejercieron las colecciones de cuentos. ya con detalles candorosos. pero más tardía. No afirmamos. Pero hubo casos en que la ficción no fué enteramente inofensiva. es fácil reconocer huellas de gnosticismo. y no fué ya relato insulso de peripecias irracionales. que a esta novela ascética se limitase la influencia del extremo Oriente sobre la antigüedad griega. de ningún modo. que por antonomasia llamamos bizantina. comúnmente atribuída a San Juan Damasceno (siglo VIII). Pero muerta con el tiempo o casi ininteligible ya la parte de polémica teológica que estos libros contenían. Otra no menos profunda. tal como se ha conservado en el Lalita Vistara y en otros textos budistas. quedaba por descubrir una región del mundo moral oculta todavía a los ojos de Aristóteles y de Teofrasto. el Sendebar transformado en Sintypas por el gramático Miguel Andreopulos. y el texto griego actual conserva muchos vestigios de ello. que la Santa Tecla de las Actas fué el primer tipo de virgen cristiana trasladado a la narración poética. y sin . que en el fondo eran siempre las mismas. Casi irreverencia parece hablar de la novela cristiana de los primeros siglos. en que aparece cristianizada la leyenda del príncipe Sakya Muni. que todavía en el siglo XVI pudo aprovecharlas nuestro Tirso de Molina para el libro de cuentos espirituales que tituló Deleitar aprovechando. como en el Evangelio de Nicodemus (cuya triunfal Bajada del Cielo a los lnfiernos es el tipo más antiguo de la epopeya cristiana). que. y con discursos declamatorios atestados de todo el fárrago de la retórica de las escuelas. y sin embargo. a pesar de las espinas de la controversia. Por otra parte. imbuído en la falsa opinión de que era lícito a las mujeres el sacerdocio y la predicación en la Iglesia. a veces muy piadosas y respetables. la novela de aventuras.

pero de ningún modo novela histórica. de Raimundo Lulio. como es sabido. de malas y horribles costumbres. muy descosida y llena de episodios incoherentes. aunque sea mucho más fabulosa. pero en la cual se conserva la unidad del protagonista. 23] completo de la depravación de la Roma cesárea. no puede confundirse con las tablillas satíricas que aquel varón consular escribió pocas horas antes de morir y envió al Emperador a modo de testamento cerrado. no es un libro de oposición ni una sátira política. que es historia anovelada y en muchas partes indigna de fe. auctor purissimae impuritatis. Sus aventuras y las de sus compañeros de libertinaje. bajo nombres supuestos. en la parte conservada del Satyricon. como no lo es tampoco. pero ofrecen un cuadro [p. obra muy pensada y refinadamente escrita. contando. 22] Petronio y Apuleyo son. pero de fijo el Satyricon. por Quinto Curcio. vamos invadiendo el campo de la Edad Media. si bien algunos añaden. El Satyricon. que es una especie de parásito llamado Encolpio. y por la riqueza extraordinaria de los detalles. así como otro fué la España musulmana. ya en la prosa castellana de Alfonso el Sabio y el infante don Fadrique. En su traza y disposición es una novela autobiográfica. Redúcense. tan importante para los orígenes de la leyenda de Alejandro y sus transformaciones en la Edad Media. [1] [p. pertenece sin duda al primer siglo del Imperio. con poco fundamento. que más bien presenta algún rasgo de la estúpida fisonomía de Claudio. para fijarnos en los escasos. escrita por simple amor al arte y por depravación de espíritu. ni menos se le puede considerar retratado en la grotesca figura del ricacho Trimalchion. sus propias torpezas y las de sus cortesanos. pues. ya en la catalana del Libro de Las Bestias. Prescindiendo de la notoria imposibilidad que el caso envuelve. alusiones de ningún género a Nerón. a dos obras. que transmitió a nuestra literatura versiones independientes de las demás occidentales. cuya valiente semblanza nos dejó Tácito. sino que se aprenden mil raras y curiosas especies . baste consignar que fué Bizancio uno de los focos por donde penetraron en Europa. al cual la decadencia griega nos ha arrastrado. no se encuentran. muestra que su autor era contemporáneo y émulo de Lucano. tienen el valor de un testimonio histórico de primer orden. no sólo se adquiere el triste y cabal conocimiento de lo que puede dar de sí el animal humano entregado a la barbarie culta. No lo son menos para el ciclo troyano. que es la peor de las barbaries cuando la luz del ideal se apaga. Insensiblemente. a la cual suplantaron en Europa hasta que amaneció la luz del Renacimiento. a no ser que queramos añadir a Ovidio como autor de deliciosos cuentos en verso (que a esto se reducen las Metamorfosis). donde las aventuras y transformaciones de los dioses gentiles están tratadas con la más alegre irreverencia y con el sentido menos religioso posible. Los libros apócrifos que llevan los nombres de Dictys cretense y Dares frigio. de Petronio. entre los cuales descuella el poetastro Eumolpo. Si se logra vencer la repugnancia que en todo lector educado por la civilización cristiana ha de producir este museo de nauseabundas torpezas. son una prosaica degeneración y miserable parodia de la epopeya homérica. El Satyricon es una novela de costumbres. y la Vida de Alejandro. pero más que novelas propiamente dichas. ya en la forma latina de la Disciplina clericalis. la del Pseudo-Calistenes. Pudo ser la misma persona que el epicúreo árbitro de las elegancias de Nerón.entrar aquí en su embrollada historia. pero muy curiosos. son menos variadas que brutales. la de Petronio y la de Apuleyo. la alegoría pedagógica y enciclopédica de Marciano Capella sobre las Bodas de Mercurio con la Filología. productos de la novela latina. los únicos representantes de la novela latina. y una de las digresiones literarias en que abunda. pero conviene dar un salto atrás. que debió de ser enorme a juzgar por la extensión de los fragmentos conservados y por lo que dejan adivinar de la parte perdida.

cree en lo sobrenatural y en el prestigio de la magia. sin duda. que en ningún otro libro se hallan. un escepticismo frío y de buen tono que. La forma es autobiográfica. historias de hechicerías y mitos filosóficos. 24] son tan licenciosas en conjunto y abarcan un cuadro novelesco mucho más amplio. más conocidas con el título de El Asno de Oro. pero no es más que el esqueleto de su fábula. su charlatanismo oratorio. 25] corrupción bárbara y férrea . con menos pureza de gusto. La parte picaresca y realista precede enteramente de este o de otros cuentos griegos. y se muestra doctísimo en materia de purificaciones y exorcismos. aunque africano. El Asno griego. En los trozos que pueden calificarse de honestos y en los que sin serlo del todo no pecan por lo menos contra la ley de naturaleza ni ofenden la fibra viril. naturalizadas en Roma por Varrón. El cuento milesio de la Matrona de Efeso es un dechado de fina ironía. cuyos ritos parece haber practicado. de palabras compuestas o torcidas de su natural sentido. de frases similicadentes. que si de algo peca es de exceso de lima y artificio. pero la parte mítica. su magisterio de las ciencias ocultas. tan llena de extraños casos. el episodio de los amores de Polyeno y Circe. Los mezcla en su narración a ejemplo de las antiguas sátiras menipeas. como las manzanas de Sodoma. Sus digresiones sobre la elocuencia y la poesía y sobre las causas de la decadencia de las artes. pero con ser muy lindos estos versos quedan inferiores a su prosa. de Luciano. En todo el libro reina una discreta ironía. pero el héroe narrador interesa mucho más y no se pierde el hilo de sus raras aventuras. si se prescinde del estilo extravagante y afectadísimo. que como novela de aventuras está llena de interés y de gracia. la manera de Catulo. a pesar de los muchos episodios intercalados. aunque no llegue a levantar el velo de la Diosa. partidario de la tradición clásica y enemigo de los declamadores aunque también declamase no poco en sus tentativas épicas sobre la Guerra civil y la Destrucción de Troya. es admirable la elegancia y a veces la energía viva y pintoresca del estilo de Petronio. es. presenten alguna escena tan repugnante y bestial como las peores de la novela de Petronio. muestran que era un dilettante muy ingenioso. aunque no fuese la muy sutil que vemos en Fulgencio Planciades. y nos deleitaría hoy tanto como a los lectores del siglo II si estuviese escrita con más llaneza de estilo y no en aquella manera decadente. amorosos y epicúreos. un trozo de literatura galante y algo amanerada. En el último libro de El Asno nos conduce hasta el umbral de los misterios de Isis. El estilo de Apuleyo. por desgracia. de metáforas y catacresis monstruosas. su neoplatonismo teúrgico. o de quien fuere. Aunque las Metamorfosis del africano Apuleyo. Son. sus peregrinaciones filosóficas. envuelve la indiferencia moral más cínica e inhumana. sus versos ligeros. su iniciación en los misterios egipcios. aunque no tome al pie de la letra tan ridícula historia. el tipo más completo de la novela antigua. El Lucio griego se burla de lo que cuenta. su transformación en asno es mera bufonada. el banquete de Tramalchion. simbólica y trascendental de la obra es toda de Apuleyo y refleja a maravilla su propia vida. son de una gracia mórbida que recuerda. no tiene la [p. las incertidumbres de su conciencia. Hasta la fábula de Psiquis parece adoptada por Apuleyo con alguna intención alegórica. En cambio. El Asno de Oro. ha pasado íntegro al de Apuleyo. su insaciable y supersticiosa curiosidad. Mezcla abigarrada de cuentos milesios. no [p. en que se advierte una cortesanía erótica poco familiar a los antiguos. y hasta formas de latín popular (sermo plebeius) que han recogido con gran esmero los filólogos. como en Petronio. sino el del inspirado hierofante. una de las novelas más divertidas y variadas que se han escrito en ninguna lengua. y su tono solemne y religioso no es el del fabulador liviano. violenta y afectada. llena de intolerables arcaísmos y grecismos. casos trágicos. un gran cuadro de género que puede aislarse del resto de la obra y que sorprende por la valentía y crudeza de las tintas. a pesar de las hábiles negaciones de su Apología. El Lucio latino. de diminutivos pueriles y de todo género de aliños indecorosos a la grave majestad de la lengua latina. El Satyricon es un fruto vistoso y lleno de ceniza.sobre el modo de vivir de los antiguos.

ha unido Maspero el de Rhampsinito. [1] . pudo legarle en este género de ficciones tan poco frecuentado por los pueblos clásicos. y muy especialmente a los españoles e italianos. transformaciones del protagonista Bitiu análogas a las de Proteo. Hay verdaderos cuadros de costumbres populares. Petronio ha influído muy poco en la literatura moderna. El primero de los cuentos que comprende. es una novela de la época faraónica. que se presta a una holgada representación de la vida humana en todos los estados y condiciones de ella.). como las Memorias de Sinuhit.como el de algunos apologistas cristianos. magos y otros seres misteriosos. 7]. sino enervada y delicuescente. creó y adapto nuevos tipos de narración. en que la magia predomina. NOTAS A PIE DE PÁGINA: [p. libros como el Satyricon. prolífica en todo. Los antiguos humanistas no le citaban ni le comentaban más que en latín. Pero en general son cuentos prodigiosos. tiene gran semejanza este cuento de los dos hermanos. que la cultura greco-latina. así lo hizo nuestro don Jusepe Antonio González de Salas. como el del rey Kufní. encantamiento del corazón en un árbol. Los papiros que contienen algunos de estos cuentos son del siglo . ciertamente exigua. Maspero. Todavía más extraordinario y fantástico es el cuento dec Satni. la de los príncipes Amgiad y Assad. El de la toma de la ciudad de Joppe por los soldados de Tutii escondidos en grandes vasijas de barro recuerda en seguida la estratagema de Alí Baba y los cuarenta ladrones en Las Mil y una noches. enteramente análoga a las de Las Mil una noches. Pero la Edad Media. etc. ha recreado con sus portentosas invenciones a todos los pueblos cultos. Tal es la herencia. con una de cuyas historias. como la historia del aldeano que va a pedir justicia a la ciudad. pasando gran parte de la acción fuera de los limites de este mundo. que sólo conocemos en la forma griega que le dió Herodoto. en quien la obscenidad es menos frecuente y menos inseparable del fondo del libro. si no en la materia de sus narraciones. y su imitación francesa el Gil Blas. o bien relatos de aventuras épicas que han podido pasar por historias. y también con otros muchos temas de novelística popular (falsa acusación de una madrastra o cuñada. grande amigo y docto editor de Quevedo. por el cocodrilo o por el perro. Y realmente. año 1889. París. hijo de un rey de Menfis. deben algo a Apuleyo. poseída por el espíritu maligno. el del príncipe predestinado a ser muerto por la serpiente. descubierto en 1852 por Rougé. en que intervienen momias parlantes. el de la princesa de Baktan. recogidos directamente de los papiros egipcios. análoga a la de Sindbad el marino. Otros cuentos son de género muy diverso. en el cuadro general novelesco. nunca debieran salir de lo más hondo de la Necrópolis científica . y todavía más a las griegas que parodió Luciano en la Historia verdadera. y aun puede añadirse que toda novela autobiográfica y muy particularmente nuestro género picaresco de los siglos XVI y XVII. No falta una muestra de novela de viajes y naufragios. que disfrutan desde el siglo XVI las dos elegantes y clásicas traducciones del arcediano Cortegana y de Messer Agnolo Firenzuola. que ha coleccionado G. Apuleyo. Maspero en un precioso volumen (Les Contes populaires de l'Egipte ancienne. Los más antiguos cuentos conocidos son hasta ahora los egipcios. ha inspirado gran número de producciones dramáticas y novelescas. como si quisiera remedar las contorsiones y descoyuntamientos de algún eunuco sacerdote de Cibeles. traduits et commentés par G. principal educadora del mundo occidental. A estos y otros varios cuentos más o menos íntegros. tomo 4 de Les littératures populaires de toutes Ies nations). que son el origen más inmediato y directo de la novela moderna y que pasamos a considerar en sus relaciones con España. hechiceras.

que en los fragmentos no está nombrada. a ejemplo de Juan de Malara y otros humanistas españoles del siglo XVI. Forma justamente el tema de Pyramo y Thisbe uno de los elementos del cuento de Romeo y Julieta (Massuccio. París. En muchas de estas versiones se añade el pormenor del plomo o del oro fundido con que se traspasan las manos de la supuesta muerta. (Vid. pero que al parecer es la famosa Semíramis. que no modificaron la terminación griega. por ser su argumento las mocedades del rey Nino. pero acaso su erudito . diciembre de 1892. fundador de Nínive. aun las de la decadencia bizantina. me he guiado únicamente por la impresión y el recuerdo de mis propias lecturas de los textos clásicos. [1] . todas. Aparece también una copiosa serie de cantos populares (vid. monje del siglo XII. La India no tiene nada que se aproxime a esta antigüedad. Pueden verse recopiladas las principales en los Erotici Scriptores de la colección Didot (texto griego y traducción latina). Anteriores a todas ellas. París. puesto que a nada conduciría extractar lo que ya dicen. Der griechische Roman und seine Vor laüfer (Leipzig. [p. G. que conservan mucho carácter épico. llama Ninopedia. está ya en las Efesiacas de Xenofonte. Con poca sorpresa averiguó la crítica. aun prescindiendo de los novelistas propiamente dichos. que el germen de uno de los más bellos idilios de Andrés Chénier. [p. Shakespeare. 96 de las English and Scottish Ballads. 90 y ss). Chassang (1862).XIII o XIV antes de la era cristiana. 11]. que a voces las han tomado del fondo común de la tradición popular. Hermes. [p. núm.. Enrique Well (Etudes de Littérature et de Rythmique Grecques. importan para la literatura comparada. El Joven Enfermo. según la opinión de Maspero. [1] . es un inventario crítico muy apreciable. Bandello. pero que están escritos con la misma fraseología retórica que las demás novelas griegas conocidas.. pésimo imitador de Heliodoro. Estos fragmentos. Portugal y Cataluña. [1] . [p. se han conservado en un papiro egipcio del siglo I de nuestra era.). Para Las últimas imitaciones bizantinas debe consultarse también la excelente Geschichte der byzantinischen Literatur. Luigi da Porta. porque tienen rasgos y situaciones que han sido explotados con más habilidad por grandes poetas de diversas naciones. y especialmente sus amores con una prima suya. 1876). generalmente hablando. XXVIII. Lope de Vega. con la diferencia de que aquí la heroína cree beber un veneno mortal y el amante no está enterado. las novelas helénicas. Con ser tan medianas. p. Así. de Child). de Teodoro Prodromo. está en una de las peores y más olvidadas novelas bizantinas. Psique escribimos. 17]. que sólo prueba el parentesco inmemorial de las tradiciones de Oriente y Occidente. y los cuentos egipcios son hasta ahora las primicias del género en la literatura universal. 1891). Rhode. [1] .). Los Amores de Rhodantes y Dosicles. para librarse de un matrimonio odioso. En este imperfectísimo bosquejo de la novela antigua. de A. entre las cuales merece la palma la de E. y que su principal editor e ilustrador. entre ellos varios romances españoles que todavía se cantan en Asturias. las obras especiales sobre este argumento. la historia de la doncella que se hace enterrar en vida. son los fragmentos de otra que en 1893 descubrió Wilcken (vid.) Aparte de la comunidad de temas folklóricos. no son escasas las huellas de la novela griega en el campo de la literatura moderna. 1902. 21]. de Carlos Krumbacher (Munich. 161 y ss. aunque también la forma Psiquis tiene en castellano antiguas y buenas autoridades. adormecida por medio de un narcótico. Journal des Savants. p. La Histoire du roman dans l'antiquité. y dicen muy bien. 16]. y algunos todavía más antiguos en centenares de años. hace pocos años.

Contiene ideas originales. A History of the novel previous to the seventeenth century (New York.autor amplía demasiado el concepto de la novela. La antigua History of fiction. debe ser consultada en la traducción y refundición alemana de Félix Liebrecht. todavía es útil por lo copioso de sus análisis. expuestas con ingenioso talento crítico. Warren. y se detiene poco en las novelas propiamente dichas. 1851). confundiéndole con el de la falsa historia. pero más bien que en el original inglés. de Dunlop. Siguiente . Berlín. la pequeña y sustanciosa obra del profesor norteamericano F M. uno de los fundadores de la novelística comparada (Geschichte der Prosadichtungen. 1895).