You are on page 1of 3

1.

La libertad: facultad inherente a todo ser humano Muchas veces, durante la niñez, el ser humano acepta en forma pasiva las normas y reglas que recibe de los mayores (padres, maestros, ministros de la iglesia, autoridades gubernamentales, etc.), ya sea por imposición o por convicción, pero al crecer, poco a poco la razón busca los fundamentos de dichas reglas. Quizá durante tu adolescencia pusiste en duda algunos de los principios que aprendiste en el seno de tu familia, motivado por tus propias reflexiones y en un afán de formar tu propia identidad. Pues bien, al ser adulto, te encuentras en el mejor momento para seguir cuestionando lo que sucede a tu alrededor e incluso ir más allá, transformando tu realidad para mejorarla o adaptarla a tus necesidades. Todo ello es posible gracias a la razón, que es aquella característica fundamental que nos hace ser humanos, y que nos permite, entre otras cosas: reflexionar antes de actuar postergar planificar En la película 2001: Odisea del espacio hay una escena en la que el protohumano se da cuenta de que puede utilizar un hueso como una herramienta para modificar activamente su entorno; esta imagen poética representa el momento en el que el humano se separa del resto del reino animal: descubre, analiza, repite, concluye, planea, explica y consigue. Da clic en el botón Reproducir (representado por una flecha) para inciar el video. Contrario a lo que pueda suponerse, la razón no es una facultad que nos brinde la solución a nuestros problemas automáticamente, como si se tratara de una computadora. La razón, ante todo, es flexible, y tiene la capacidad de adaptarse a las múltiples situaciones que se nos presentan cotidianamente. Cabe señalar que, para que la razón sea plena, es necesaria la presencia de la libertad: para poder actuar de acuerdo a lo que cree conveniente, el ser humano tiene que ser libre. Sin embargo la libertad también requiere de la razón, ya que sólo por medio de ella hombres y mujeres podemos decidir qué hacer ante un mar de posibilidades. Gracias a la razón el ser humano decide qué hacer; gracias a la libertad, se mueve a sí mismo para alcanzar sus propósitos. ¡Razón y libertad! maravillosos dones que permiten a mujeres y hombres ser dueños de sus acciones, escoger entre alternativas, hacer o dejar de hacer y ser responsables de ello, elegir una cosa sobre otra y disfrutar el fruto de su cosecha.

A continuación profundizarás en el tema de la relación que existe entre la razón y la libertad. Pero antes, lee el texto ¿Qué es la libertad?, de Hannah Arendt y reflexiona sobre el tema. Da clic en el icono para descargar el documento. Razón y libertad En ocasiones, los seres humanos tomamos decisiones de las que nos arrepentimos más tarde. Para ejemplificar, imagina que un compañero de tu grupo tiene un mal día y decide desquitarse al entrar al aula virtual. Durante el tiempo que esté conectado será descortés y escribirá lo que se le venga en gana sin seguir las reglas de convivencia. Como consecuencia de sus actos, probablemente obtendrá una amonestación de su Facilitador(a), perderá la confianza de los demás y obtendrá un bajo aprovechamiento. Posteriormente desilusionará a quienes creían en él, y con ello disminuirá su autoestima, perdiendo finalmente el interés por concluir sus estudios y abandonando su carrera. Se trata de un ejemplo un tanto extremo, aunque nos ayuda a mostrar hasta qué punto razón y libertad se relacionan. ¿Puedes deducir por qué? Actuar al margen de la razón o ignorar que los actos tienen consecuencias y que de uno mismo dependen los resultados, puede ser desfavorable; sin embargo, algunos lo hacen de vez en cuando, por ejemplo: el alumno que debe estudiar para un examen al día siguiente y decide ir a una fiesta; el diabético que elige comer una rebanada de pastel a pesar de saber el daño que le produce ingerir alimentos con azúcar; el joven que empieza a fumar a pesar de comprender que la nicotina es altamente dañina. Todos ellos tienen algo en común: ignoran el sentido común y dan prioridad a la satisfacción de sus impulsos inmediatos, mismos que le ocasionan sólo un bien momentáneo. Actuar a partir de impulsos inmediatos, sin razonar, trae consecuencias no deseables. En este sentido, la libertad, orientada por la razón, permite lograr los mejores resultados en todo aquello que se emprende. Aunque a veces hay excepciones. En ocasiones se actúa con base en aquello que se considera acertado y aún así se obtienen malos resultados. Por ejemplo, una madre de familia golpea a su hijo en afán de inculcar en él la disciplina y el orden. ¿Puede eso llamarse auténticamente "razonable"? Tal vez esta persona así lo cree. Sin embargo pasa por alto que la violencia dejará heridas en la psique de su hijo, que posiblemente serán difíciles de sanar. En este caso se trata de un bien aparente, que se basa sólo en la apreciación subjetiva, en aquello que se piensa o se siente que puede ser correcto, pero no lo es si reflexionamos a profundidad sobre ello. 2. Ingresa al foro ¿Qué es para ti la libertad? y comparte con tus compañeros(as) un comentario crítico donde expreses tu definición personal de libertad y expliques su relación con la razón por

medio de un ejemplo (al menos media cuartilla). Recuerda leer las participaciones de los demás y comentarlas si lo crees pertinente. Para conocer los criterios de participación, da clic en el icono. Para conocer las normas de participación del foro, da clic en el icono. No olvides que es muy importante seguir las indicaciones con el propósito de que establezcas una comunicación efectiva con tus compañeros(as) y Facilitador(a). Para ingresar al foro: En la ruta (parte superior izquierda del aula) da clic en Desarrollo. Se enlistarán las actividades, da clic en Actividad 1. Los reflejos de la libertad. 1.1. Los alcances de la libertad: intención, consejo y elecciones Hasta este punto se puede concluir que para ser realmente libres, los seres humanos debemos emplear objetivamente la razón. Sin embargo, la fórmula no es tan sencilla, ya que lo que consideramos razonable depende de muchos factores. Por otro lado, es necesario señalar que la libertad se ve restringida por las situaciones que nos determinan, es decir, que nos limitan al decidir entre una acción u otra. Una de las preguntas que ha acompañado al hombre a lo largo de la historia es si realmente existe la libertad. ¿Cuántas veces tenemos que hacer cosas que no deseamos, o dejar de hacer aquello que queremos? ¿Podemos decir, en tal caso, que somos libres? Sin duda, hombres y mujeres estamos determinados por las condiciones en las que vivimos, así como por nuestras propias necesidades orgánicas; esto no quiere decir que no exista la libertad. Ser libre no significa hacer todo lo que se quiera: una persona es plenamente libre cuando es capaz de elegir, después analizar detenidamente lo que más le conviene, tomando en cuenta las limitaciones que tiene, así como las consecuencias (tanto buenas como malas) que acarrearán sus acciones. Los actos del ser humano, al ser libres, implican el tener que asumir la responsabilidad de los resultados que conllevan. Para profundizar en el punto anterior, realiza la lectura del texto Antropología de la libertad, de Edgar Morín, en el cual encontrarás algunas consideraciones en torno a los alcances de la libertad desde la perspectiva antropológica.