You are on page 1of 10

Jesús, la persona sufriente y el sentido de la existencia humana

Jorge Daniel Zijlstra Arduín*, Argentina-Puerto Rico

1. Les entrañas de Jesús se mueven al contemplar el sufrimiento Muchas veces la gente que sufre se pregunta ¿cuál es la voluntad de Dios respecto al sufrimiento y al morir?, ¿qué sentido se puede hallar a la vida en medio del dolor desde la fe en Jesús?, ¿cuál es su voluntad respecto a la agonía humana? También se plantean preguntas menos genéricas como, por ejemplo, ¿qué piensa Dios de esto que me está pasando? ¿por qué a mí? ¿por qué tan joven? o ¿qué habré hecho para merecer este castigo? No todas estas preguntas tienen respuestas, algunas de ellas incluso contienen ideas erróneas fruto de teologías que hacen a Dios responsable de los padecimientos humanos, o que plantean los padecimientos humanos como castigos o pruebas impuestas a la vida de las personas. No se intentará aquí profundizar en estas preguntas, ni en las teologías que las sustentan, aunque es necesario para acercarse a una respuesta adecuada remarcar el hecho de que las personas cristianas afirman su fe en un Dios que se hizo carne para, de esa manera, identificarse integralmente con la naturaleza humana. La encarnación manifiesta - en relación al sufrimiento, la muerte y el morir - el reconocimiento de que Dios no ha abolido ni impuesto las realidades de la muerte y el sufrimiento humanos, lo que sí ha hecho es identificarse con la persona en medio de esas realidades y auxiliarla en dicha situación difícil. Dios no libra a la persona de sufrir o de morir, tampoco es quien impone los sufrimientos, lo que hace es acompañar comprometida y solidariamente —es decir encarnadamente— en medio de las dificultades de la existencia. De allí que la com-pasión, es decir el sufrir-con la otra persona desde lo más profundo, sea uno de los rasgos de divinidad que caracterizan a Jesús de Nazaret. Compasión que se traduce en una opción de Jesús en favor de las personas enfermas, de las apartadas de la sociedad, de aquellas que tienen negada la posibilidad de morir humanamente, de quienes sufren; en otras palabras opción por las personas que tienen encarnada en sus vidas la experiencia del sufrimiento. En un interesante y fundamental estudio, Elisa Estévez1 analiza el significado de la palabra griega zplaxjizomai que es la que se traduce normalmente como compasión y descubre:

que significa solidaridad histórica con el dolor humano. la vivencia encarnada del sufrimiento. . o el amor. por otro..“una novedad radical en el amor misericordioso de Dios. el leproso de Mc.. con las personas excluidas de la sociedad (gente con lepra. 15:32 y Mc. necesidad. el dolor. Es importante tomar nota de la profunda significación de zplaxjizomai ya que a lo largo de las 12 veces que aparece en el N.) y en general con todas aquellas que viven en una situación de indefensión. expresa la reacción integral y profunda de Jesús hacia quien sufre. epilepsia. De allí que el término zplaxjizomai es compasión —pero aún más que eso—. Su significado va más allá de una fuerte convulsión de las entrañas ante el sufrimiento.” 4 Es interesante ver además que este movimiento de entrañas y compasión tiene como objeto —en la mayoría de los casos— a las multitudes.”3 Zplaxjizomai. además. tiene cierta correspondencia con el término hebreo raham que significa compadecerse. para aportar un rasgo distintivo de la misión mesiánica de Jesús. 14:14.: “designa la compasión experimentada por Jesús. debe ser interpretado desde la concepción hebrea que plantea que en las entrañas está la sede de los afectos. el siervo de Mt. Este verbo. a un elemento colectivo como lo evidencia Mt.T. 18:27. la ternura. 6:34.. la urgencia de transformarlo en un gesto concreto de liberación y salvación. es decir. 9:22. que permite entender cuál es su voluntad y reacción —igual es la del Padre— respecto a los padecimientos humanos. ceguera. la viuda en Lc. Este es el caso de dos ciegos en Mt. 15:20.”2 La significación de este término griego va más allá del mero compadecerse ya que esta actitud de Jesús ante el sufrimiento y los padecimientos de la gente producen en Él una reacción en dos niveles: 1) lo mueve a experimentar sentimientos de ternura. este verbo “tiene en sí una riqueza fortísima. en cambio. compasión. ellas eran la sede de las pasiones violentas como la ira y el odio.. 7:13. a la vista de las necesidades humanas. piedad. 2) provoca una reacción corporal en la que sus entrañas se mueven. si bien es una palabra griega que expresa ese significado de compadecerse. sentir cariño. Como dice Elisa Estévez. En los demás casos el objeto de este sentimiento y reacción son personas individuales. nace del seno del Padre y constituye el fundamento de la acción liberadora de la Iglesia. 9:36. Su significado cubre un doble aspecto: por un lado. la compasión. Este amor. Por ello en la actitud de Jesús hacia la fragilidad de la vida de las personas vemos su “misericordia entrañable”6. la familia del epiléptico en Mc. etc. Estos textos evidencian la identificación de Jesús con el “populacho”5. un hombre en Lc. etcétera. conmoverse las entrañas. 1:41. la enfermedad . 10:33 y el hijo pequeño en Lc. debilidad e inseguridad. Para los griegos. recibida del Padre y transparencia de sus entrañas misericordiosas. 8:2. misericordia. 20:34.

ante las dudas y los enojos. y también la produce.A Jesús se le mueven las entrañas ante el dolor y el sufrimiento de las personas. ante esa muerte que es negada tornándose tan oscura para la vida de las personas. De su actitud. y a Dios mismo. Al contrario la solidaridad evidenciada por el movimiento de entrañas compasivo de Jesús permite a la persona encontrar un lugar apropiado donde sus cargas y padecimientos puedan ser expresados y aliviados por Aquel que está dispuesto a auxiliar a sus criaturas en medio de la muerte y el temor. la búsqueda del sentido de sus vidas siempre ha sido marcado por la perspectiva de la fe en Dios. que permita a la persona vivir cada experiencia en la perspectiva de que la vida no termina con la muerte. aliento y esperanza. Su zplaxjizomai garantiza que ante el dolor y el desconsuelo. 2. Él no es insensible a esto. puede obtener consuelo. no implica que se niegue la posibilidad de la rebeldía y el “pataleo” incluso ante Dios. Pero hoy. En la medida en que se logre una convicción de fe tal. Esta fortaleza recibida por gracia no implica que la persona sufriente este exenta de su propio movimiento de entrañas ante el dolor y la angustia propia. Sentido cristiano de la existencia Para los cristianos y cristianas a lo largo de la historia. quien sufre por la inminencia de la muerte. la enfermedad. Ciertamente a Jesús. Cierto es que para enfrentarse con valor al hecho de la muerte. más que tener una comprensión de la muerte lo que se necesita es: . fortaleza y esperanza en medio de las diversas situaciones que obligan a vivir la cercanía de la muerte en una sociedad que la oculta. la niega. Es necesario para el contexto en el que toca vivir y morir poder afirmar que la luz resplandece en medio de las tinieblas que muchas veces ensombrecen la vida. se le mueven las entrañas ante el dolor de la gente. Jesús está de parte —y a disposición— de las personas sufrientes. Gattinoni afirma que solo “Dios y su voluntad pueden dar el sentido verdadero “7 a la vida. este acontecimiento de la vivencia humana podrá ser iluminado por las esperanzas que emanan de la fe en el Dios de la vida y de la historia que se ha revelado en Jesucristo y que actúa por medio de su Espíritu de vida. es necesario dar razón de esa fe que puede dar sentido existencial. y que esas tinieblas no pueden opacar la fuerza renovadora que surge de la fe en un Dios capaz de dar trascendencia y significación a la vida humana. u otra circunstancia dramática de la vida. Jesús no es inconmovible ante los dolores humanos sino más bien está sumamente dolido y solidarizado. Confiar en el movimiento de las entrañas y la compasión de Jesús es una manera de encontrar sentido.

La cruz de Cristo evidencia. En esos acontecimientos de la vivencia humana se puede apreciar que “en Dios la vida es vida en verdad y la muerte no es muerte verdaderamente”. la cruz de Cristo es para la persona creyente reveladora de sentido para la existencia toda. en los términos de la vida que Dios quiere para todos y todas —incluso ante la inminencia de la muerte—. también.. El quiere para cada persona . ni la muerte agravada por sufrimientos innecesarios. desde la óptica cristiana. cuyo proyecto salvífico se extiende sobre toda la historia humana . que la muerte muchas veces es producida y los sufrimientos prolongados a causa de la desmesura del poder. muerte y resurrección de Jesucristo y a través del testimonio de fe del pueblo de Dios. muerte y resurrección de Jesús. a través de la interpretación de la cruz y del sepulcro vacío. como elementos dadores de sentido y de fundada esperanza para la existencia. Poseer dicha convicción respecto a la existencia humana. es lo que da una perspectiva particularmente importante a la vida del creyente. se ha revelado en la encarnación. También es importante apreciar cómo una vida vivida con este sentido cristiano de la existencia puede aportar esperanza aún en los momentos de más agonías y sufrimientos. revela la identificación de Jesús con los sufridos de todo tiempo y lugar.. el núcleo central de la fe es: “un Dios de la vida.hasta su plena realización en la eternidad. Esta convicción de fe ha sido revelada al pueblo de Dios de forma especial a través de la vida.”9 Por esto.”8 Es necesario. es decir. por otra parte revela crudamente los alcances de la muerte y de los poderes que causan la muerte precoz e injusta. La cruz. Es un proyecto que. Según Libânio y Bingemer.“alcanzar una convicción de la vida. o ante la inminencia de la muerte. ayudar a las personas (especialmente en un contexto como el que ha sido descripto en los capítulos anteriores) a que lleguen a tener una real apreciación de lo que implica vivir plenamente. Llegar al convencimiento de que la muerte no es la última palabra de la vida.. para encontrar sentido. En esta misma línea. que Dios no quiere la muerte antes de tiempo. ni es el adiós espantoso y definitivo. tanto a la vida como a la muerte de cada ser humano. (lograr esto) es posesionarse del gran secreto de la sonrisa y la esperanza. De allí se deduce entonces que la cruz de Cristo revela tanto lo obvio —que toda persona humana es mortal— como así también lo más profundo. por un lado. sufrimientos.10 Esto es posible. La cruz es reveladora de las cadenas de muerte y de dolor que imperan en nuestro mundo moderno y es reveladora de los deseos de Dios.. será necesario ver en qué forma la cruz y resurrección de Jesús pueden aportar significado en tiempos de angustias. entonces.

uno da con el centro de la vida. Dios afirma con el sepulcro vacío su opción por la vida plena y abundante mediante la perspectiva de la vida perdurable mostrada en la resurrección.11 Ante dicha realidad. quien la rechaza por antinatural e injusta. Desde estos lugares teológicos podemos entender que la muerte. Con una fe tal. en horas de sol radiante y de tormentas amenazadoras. se llena de significado. De allí que la persona cristiana plantea la vida eterna como una posibilidad de continuidad y verdadera plenitud de su existencia. la vida puede llenarse de significado. ya que revela cuál es la voluntad del Padre para la vida y la muerte de cada hijo e hija y cuál es la trascendencia que puede alcanzar esa vida. Por otro lado. aún más allá de la muerte. ya que cuando la vida golpea la existencia humana. de la existencia entera. la resurrección muestra que los planes de Dios son eternos. puesto que ha sido vencida por Jesús. Es importante encontrar ese significado. pero no los de las personas. Esto implica la constatación de que: “El creyente no tendrá respuesta para toda pregunta ni entenderá el por qué de sus sufrimientos. La muerte y los sufrimientos puestos en sus manos no son el fin de un camino sino la continuidad hacia una vida que no se limita por la muerte. Pero sabe que está en manos de Dios y que aún lo que ahora le resulta incomprensible tiene un sentido que trata de averiguar del Padre.una vida llena de sentido —como la de Jesús— y también una muerte que desde ese sentido aporte a que sea digna y no obedezca a las leyes humanas sino a la ley biológica que indica que la muerte acompaña al ser humano por obra de la naturaleza. la resurrección aporta una perspectiva y una esperanza. El es la primicia de la propia resurrección humana. que la muerte ya no es una realidad definitiva y última. Desde la fe en el sentido de la muerte y de la resurrección de Jesús.”12 Esta fe se consigue desde la búsqueda del sentido para la vida humana a la luz del significado que tiene la vida de Jesús para la persona. A su vez. muestra. entonces. particularmente la de los pobres. la respuesta que saldrá de la persona estará en íntima relación con aquello que se tenga como centro significante de la vida. Poéticamente lo dice Gattinoni: . además de injusta y precoz —como la de Jesús— es masiva e idolátrica e implica una blasfemia contra Dios. para quienes ponen su existencia en las manos de Dios. además.

que “mientras hay esperanza hay vida”. Desde la resurrección —que tampoco niega la muerte sino que acentúa la opción de Dios por aquellos que sufren dando una perspectiva de eternidad a la existencia toda (con la muerte incluida)— se podrá encontrar sentido a la vida. que aporta sentido. Jesús —como centro de la revelación— aporta. trastocando la visión de la existencia impuesta en la sociedad. Desde la comprensión del mensaje revelador de Jesucristo se pude tener la certeza de que: “la muerte.16 Es decir que. surge la esperanza para la persona cristiana. pierde su carácter definitivo sobre la vida humana. en todas sus etapas. entonces.”13 Desde la cruz —que no niega la muerte sino que la pone en el centro de la atención y que tampoco calla cuando las causas de esa muerte son agravadas por el sufrimiento de quien es justo y muerto indignamente— se puede hallar un consuelo.“Si lo que en nosotros abunda son nuestras amarguras. la vida. De esa revelación. podrá encontrar su sentido más profundo. Una perspectiva para la vida: esperanza escatológica y resurrección humana La esperanza que surge de la comprensión cristiana del mundo es la que permite afirmar a la persona cristiana. De la vida y testimonio comprometido de Jesús —y compartido por las comunidades de fe— surge la constatación de que la vida cobra sentido cuando se la invierte en los otros. sólo en la medida que exista una vivencia de esperanza cristiana. la esperanza en medio de los dolores y la muerte porque El es la luz que resplandece en medio de todas las oscuridades de la vida y ha cargado sobre sí los dolores humanos para que la muerte humana no sea definitiva. ¿cómo estoy invirtiendo mi vida?”14 La respuesta a estas preguntas se encuentran en el modelo revelado en Jesús y éste es quien aportará sentido a la existencia de las personas. en cierta forma. Según Bernardo Stamateas: “La pregunta entonces no es ¿cuándo moriré?. los embates sólo podrán arrancar melodías de nuestras vidas. para dar lugar a la esperanza. sino ¿cómo he de vivir hasta que muera?. una esperanza y un sentido para la muerte y el dolor humano. a la muerte y al proceso de morir. Esta afirmación es posible ya que la escatología cristiana: . cuando se enriquece cotidianamente y cuando es una vida en dependencia de Dios. En cambio si en nosotros está el gozo del Señor. en la perspectiva cristiana. cuando es vivida con intensidad. amarguras serán nuestras respuestas.”15 3.

“Con la resurrección de Jesús.“Se refiere más al sentido último. sino como una realidad que ya no tiene la última palabra respecto a la existencia humana. hay que preguntar por el futuro en el que ella coloca sus esperanzas y expectaciones. con perspectiva escatológica de futuro y trascendencia. por la convicción de fe referida a que la muerte no es la realidad última y definitiva para la vida de las personas. La vida cristiana está marcada por esa perspectiva que es posibilitada. ni en su propia existencia. y existe para algo que va mucho más allá de ella . se abre finalmente el horizonte definitivo de esperanza para todos los desamparados del mundo y los provoca a la acción de transformar lo <<penúltimo>> en la dirección de lo <<último>>. sino que vive de algo. Si se quiere averiguar su esencia. Morimos de lo que escogemos.”20 . más bien es la posibilidad de llenar de sentido el hoy en una perspectiva de futuro y de trascendencia.”18 Esa existencia. Esto es lo que en gran manera define a la comunidad de fe. es la que hace que las personas cristianas no se deban contentar con la negación de la vida ni de la muerte en la sociedad actual. la muerte puede ser vivida y pensada no como una realidad a negar u ocultar. aunque como acto de la naturaleza pueda parecer el fin total de la existencia. En esta perspectiva escatológica. definitivo. justamente. Dotada de esta percepción. son las comunidades cristianas llamadas a trascender las realidades no por la negación o por la proyección de sus deseos y esperanzas en un futuro diferente sino. revelada en la resurrección del Cristo.. Creer y esperar en confianza una vida redimensionada y llena de sentido y futuro es una invitación para todos y todas a afrontar las muertes.”17 Esta es la esencia de la perspectiva cristiana que permite enfrentar la muerte y el proceso del morir. Es interesante resaltar que el planteamiento de la resurrección como perspectiva que aporta un sentido a la vida no puede implicar la negación de la responsabilidad que le cabe a la humanidad en cuanto a ser creadora o destructora de las condiciones para que la vida y la muerte puedan ser humanamente digna. por una acción enmarcada en esa perspectiva. profundo de la vida humana. ya que ésta “No tiene su esencia y su fin en sí misma.“19 En este sentido es que se afirma la posibilidad de que la experiencia de la persona tenga una perspectiva y un sentido más allá de la cercanía o lejanía de la muerte. ya presente en esta vida y que se realiza plenamente y sin velo alguno en la vida más allá de la muerte. sus causas y llenar de sentido la acción y la vivencia ya hoy.. Entiéndase bien que esto no es una negación de la muerte.. más bien. En esto sentido se señala que: “Las opciones hacen y harán nuestra muerte.

El reino que estaba ya presente a lo largo de toda la vida se pone de manifiesto. es menester comprometerse con la espera de esa realidad última que ha sido revelada en Jesucristo.Y más aún. Esto. La última palabra le corresponde siempre a la justicia. han dicho las penúltimas palabras para el sufrimiento de muchos y martirio de algunos. los atentados injustos contra la vida atentan contra Dios”. tienen derecho a vivir en plenitud para poder morir con dignidad. Para que sea posible esto y el llenar de sentido la vida y la muerte de los seres humanos. se muere de lo que es impuesto a las personas y en contextos marcados por el desprecio a la vida e integridad de las personas. no en el intento de “abolir” la muerte como lo enfoca la sociedad. Frecuentemente. dado que Jesús mismo es la primicia y anticipación de lo que vendrá. al amor. Contra la pretensión actual de la sociedad de negar la muerte es menester volver a afirmar. desde la fe.22 Las personas. Desde la perspectiva cristiana la fe reacciona contra el ocultamiento de la muerte proclamando la “gracia” de poder tener una muerte preparada y asumida. en el contexto latinoamericano.”23 En cierta manera —continuando con el seguimiento del relevante pensamiento de Libânio y Bingemer— es la resurrección que se hace carne en la propia historia llevándola a su glorificación. sino más bien es una invitación a ser responsables en la mayordomía de la existencia aquí y ahora ya que “la muerte es el fruto maduro de las opciones de toda la vida. es decir una muerte carente de sentido para la existencia. olvidándose de lo de aquí y ahora. la gracia de morir. Realidades sostenidas por el propio Dios a lo largo de la historia. De allí la relevancia de comprender que una visión escatológica del mundo y de la existencia no implica poner las miradas y expectativas en lo último. Esta es la espera que da sentido: la espera de un futuro que plenifica la historia de toda la vida y que rechaza que las personas quieran asumir el rol de dar las últimas palabras sobre la vida y la muerte. todas. Desde allí es que se puede afirmar con razón que: “Si Dios es Dios de la vida y de la justicia. Esta es una espera que ya puede hacer surgir sus frutos en el presente. Esto revela con claridad que: “Los señores de la tierra no han dicho ni dirán jamás la última palabra sobre la historia. La parusia del Señor revela que hay un abismo entre la penúltima y la ultima palabra. y hasta en nuestros días. Esto daría como resultado una muerte no sólo biológica sino fundamentalmente existencial.”24 . sino en el intento de rechazar la muerte injusta y sin sentido. a la fraternidad. Dicha espera aporta sentido a la vida y a la historia: “La resurrección de los muertos es el reino de Dios que acontece en plenitud en relación con cada uno que termina su historia. ya que se evadiría la posibilidad de vivenciarla como parte integrante de la existencia humana.”21 De no hacer estas consideraciones y distinciones se estaría negando la muerte y la misma vida.

. p. Esta participación implica entonces que el cielo o el reino de Dios en sí no son un más allá trascendente y extramundano sino una realidad ya. ahora. 13. 513. el cuerpo de Cristo.. la lucha en victoria. (Madrid: Centro de Estudios Teológicos “San Damaso”-Asociación Bíblica Española. o reformulada. Buenos Aires: La Aurora. p. 6 Idem. Y el ser humano creado para ser su imagen y semejanza. Libânio-Bingemer Escatología Cristiana. 2 Idem.. 140.De allí que la muerte es a la vez Kenosis (humillación) y Doxa (glorificación). podrá realizar su utopía: formar con todos los hombres la comunidad ilimitada de comunicación que es el reino de Dios. La misión del cristiano en un contexto deshumanizado será entonces dar razón de esa esperanza que llena de sentido la vida e incluso la muerte. Op.. 5 Idem. Gracia que se va gestando ya.. pp. la muerte en vida. Cit. 523. p. 511-541. (México: Casa Unida de Publicaciones. Más allá de la muerte. 8 Gutiérrez Marín. p. p. no obstante. . entre esperanzas y angustias. Op. 541. 9 Libânio-Bingemer. 7 Gattinoni. De esta manera: “Dios convierte lo viejo en nuevo. p. 1990). p. el dolor y la esperanza. 170-171. Obtener esta convicción de fe permite a la persona llegar a ser definitivamente y en plenitud lo que está predestinada a ser: persona creada a imagen de Dios. 1957). 3 Idem. 10 Gattinoni. la cruz y la resurrección de Jesús y de las personas. pp. la soledad en comunión. bajo el amparo de la gracia de Dios.. 4 Idem.”25 Tal es el sentido que tiene desde esta óptica cristiana la vida y la muerte. Nº48. *Jorge Daniel Zijlstra Arduín es licenciado en Teología y Pastoral con concentración en Atención de Enfermos Terminales 1 Elisa Estévez. Carlos T. 511. 11 Libânio-Bingemer. p.. 1990. p. El sentido de la vida.99. El cielo. incluido el momento de la muerte. en la tensión escatológica entre el ya pero todavía no. en Estudios Bíblicos. 1985. para quienes esperan la glorificación de sus vidas y de la historia en el momento de la muerte. no es una realidad a obtener sino el fruto de toda una existencia sostenida. 519. Buenos Aires: Paulinas. Cit. “Significado de zplaxjizomai en el NT”. 145. según el sentido que se le dé a la existencia. Por la convicción de fe esperanzada de que Dios tiene la última palabra se participa de la glorificación de la propia existencia.

p. 214.. 17 Libânio-Bingemer.. 174. p. 21 Idem.. . Cit. Aconsejamiento pastoral. 106. p.. 162.. pp. 19 Idem. p. 341. p. 16 Gattinoni.. 218. 15 Libânio-Bingemer. 13 Idem. p... p. 124-125. p. 14 Bernardo Stamateas. 20 Idem. 22 Idem. 67. 24 Idem. 63. Cit. 66.. 25 Idem.12 Gattinoni. Cit. p. 289. 23 Idem. 19... Op. p. (Barcelona: CLIE.. 159. p. Cit. 18 Idem. 14. Op. Op. p. p.. Op. 1995).