 De qué depende la variación de la Calidad en una Institución Educativa

Descripción: Ensayo sobre factores claves a tener en cuenta en la gestión educativa orientada al mejoramiento. Autor: Deisy Maestre V. Acompañante especializada Proyectos Fundación Promigas asesorados por FUCAI La calidad, desde el siglo pasado, se ha convertido en el tema preferido de reflexión a nivel de la política educativa mundial, los Gobiernos, los Ministerios de Educación, los maestros y los organismos multilaterales, que discuten y se preocupan, prioritariamente, por temáticas vinculadas con la calidad de la educación. Desde el siglo pasado, se han estado realizando esfuerzos en el mundo sobre esta línea. Allí sobresalen la creación de la Asociación Internacional para la Evaluación del logro educativo (IEA), la elaboración del proyecto de Indicadores Internacionales de Educación (OCDE), el Laboratorio Latinoamericano para la evaluación de los Niveles de Lectura, y la creación de centros para evaluar la calidad de la educación en la mayor parte de países del mundo. La calidad de la educación ha dejado de entenderse como una consecuencia natural del proceso educativo y se convierte en una de las principales prioridades de dicho sistema. Ciertos factores explican este énfasis creciente y generalizado en la calidad: En primer lugar, están las conclusiones científicas que demuestran el activo papel de nuestros esquemas y estructuras cognitivas en el aprendizaje, conduciendo a diferenciarlo de la enseñanza y a comprender que la asistencia al salón de clase no garantiza, de ninguna manera, la aprehensión. En segundo lugar, están las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales, vividas por la humanidad en estos mismos años, las cuales han asignado una influencia cada vez más importante a los factores vinculados con el conocimiento. Las transformaciones sociales han planteado cambios significativos en los retos del sistema educativo (De Zubiría, J, 2001). Con estas condiciones ha llevado a estar repensando la educación permanentemente, ya sea en sus propósitos, sus contenidos, sus criterios de evaluación, etc.

1

En tercer lugar, frente a relativos avances de cobertura, aparece la preocupación en torno a la calidad en las cuales se desenvuelve el proceso educativo. Finalmente, los crecientes niveles de descentralización educativa han exigido una significativa reestructuración de las funciones y responsabilidades de los diversos niveles del sector público y nuevas formas de control social sobre el trabajo adelantado en las instituciones educativas. Diversas investigaciones y reflexiones mundiales, encuentran características comunes en las instituciones educativas de mayor calidad, entre ellas se podrían destacar las realizadas por Weber (citado por Davis y otros, 1992), la OCDE (1994), las cuales ubican como criterios esenciales, entre otros: 1. 2. La claridad en las metas institucionales. La identificación de la comunidad de maestros, padres y estudiantes con las metas institucionales. Los vínculos alcanzados con la comunidad y con otras instituciones educativas. El liderazgo pedagógico activo de su director. La cohesión y colegiabilidad entre sus miembros. La estabilidad y oportunidades de capacitación de profesores y directivos. La cantidad e intensidad de uso del tiempo en el centro. La delimitación y precisión curricular que se tiene. La claridad y periodicidad de las evaluaciones adelantadas sobre los estudiantes y la institución. El “clima” de la institución.

3.

4. 5. 6.

7. 8. 9.

10.

-Si vemos son los mismos criterios que se siguen mirando en el siglo actual, tal vez con otras nominaciones y detalle de los mismos. A nivel de Colombia, se han realizados varias investigaciones para buscar factores comunes en las instituciones de alta calidad académica, por ejemplo, al tomar datos de los cincuenta colegios de mayor puntaje en las pruebas de estado en Bogotá en los primeros años de este siglo. Allí se resaltan los
2

siguientes factores que marcan la diferencia y otros factores más (Instituto Merani): El papel del PEI en la calidad. La investigación muestra que la existencia, lectura y discusión del PEI entre los profesores, es una variable claramente diferenciadora, ya que los maestros han participado, de forma activa, en la elaboración del documento. En las instituciones de menor calidad, existe de manera parcial, o no existe el PEI, o existe sólo a nivel formal. Sistemas de capacitación con padres y docentes. La investigación ratifica el papel central cumplido por la capacitación en la elevación de la calidad. En los colegios de mayor calidad cuentan con sistemas de capacitación a padres y docentes con un plan y propósitos claros; estos programas son soportados con documentos, artículos y libros previamente elaborados; en los de menor calidad existe algo sin consistencia o no existe. Investigaciones con el MEN, reafirman lo positivo de la capacitación. El papel del currículo en la calidad. La investigación, en este caso, sólo se centra si se tiene un currículo escrito y si es seguido por los docentes y este resultado es coherente con las instituciones de alta calidad. La calidad y periodicidad en las reuniones de profesores. En este aspecto, la investigación mira el tipo, las características y la periodicidad de las reuniones académicas, en especial, entre docentes de la misma área de estudios. Desde mi apreciación como educadora y asesora pedagógica, en la actualidad podría decirse que hay instituciones de calidad en todos las regiones de Colombia sin importar al sector educativo al que pertenecen, ni al estrato socioeconómico de sus estudiantes y docentes, porque hay más consciencia de la clase de educación que se necesita para las familias, la sociedad, el país y en mundo entero. Muchas instituciones son más conscientes de los factores que destacan las investigaciones mundiales y a nivel nacional, para poder ser instituciones con alto nivel de calidad, desde entes privados y el MEN, a través de sus secretaría, proporcionan medios y espacios,. Entonces, ¿qué impide a lo básico fluir de forma consistente y ser totalmente coherente con la realidad?, ¿hacia dónde van enfocados los esfuerzos de directivas, maestros y padres de familia?, ¿cuál es el elemento, desde las tres dimensiones de las competencias, el cual no permite que todas las instituciones educativas en el país logren un alto nivel de calidad en la formación integral de sus estudiantes?, (o sea en todos sus procesos implicados en la educación). Estos interrogantes son generales, pero también hay que partir desde cada uno de los actores adultos de la institución
3

(directivos, docentes, padres de familia, administrativos) y mirarnos de adentro hacia fuera y buscarnos en el interior ¿qué falta de mí para aportar a que la institución fluya con coherencia entre aquello que planee, ejecute y mejore sus procesos para obtener logros de calidad?, ¿en dónde estoy siendo un obstáculo?, ¿cómo lo puedo superar y dar ese gran servicio que la sociedad está pidiendo de mí (como directivo o como docente)?, ¿somos coherentes con aquello que pensamos, decimos, planeamos y hacemos en el aula y fuera de ella?, ¿miramos a nuestros estudiantes como seres que nos necesitan para crecer y formarse para esta sociedad y para la futura? y ¿pensamos aquello que estos niños y jóvenes sean hoy y mañana han sido en parte mi responsabilidad?. Por esto y muchas otras reflexiones que hagamos sobre qué somos y cómo somos, durante el desarrollo del proceso educativo, debe llevarnos a que cada minuto, hora y día introduzcamos mejoras de calidad en nuestro interior (al ser o esencia), para que hagamos del ambiente exterior el mejor escenario de formación a la futura sociedad colombiana, y así puedo decir aporto a la calidad educativa en mi institución.

4

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful