EL DELITO DE COLUSIÓN EN EL MARCO DE CONTRATACIONES DEL ESTADO

MELISSA LIZ MARTINEZ TARAZONA
*Abogada Egresada y Titulada por la Universidad Nacional Hermilio Valdizan, Conciliadora Extrajudicial acreditada por el Ministerio de Justicia, con Estudios de Especialización en Contrataciones del Estado y Gestión Pública por la Escuela de Postgrado de la Universidad Nacional de Trujillo. Asesora Legal de Empresas Consultoras y Contratistas. Defensora Pública en la Estación de Servicios de Justicia de Huánuco.

El Delito de Colusión Desleal, se concreta al convenir maliciosamente el funcionario público y el interesado en las contrataciones a su cargo (acuerdo colusorio), defraudando al Estado, y causándole un perjuicio a éste. Dentro de los elementos conformadores del tipo penal figuran el “Acuerdo Colusorio”, la defraudación causada al Estado y las diversas modalidades contractuales. El delito de colusión, es un tipo penal especial propio y de resultado material, es un delito especial propio, porque el tipo penal sólo puede realizarlo excluyentemente una persona cualificada, esto es un funcionario público quien además deberá estar vinculado funcionalmente con la contratación estatal; y es un delito de resultado material, pues no sólo basta la mera concertación sino que es preciso la materialización de la defraudación a los intereses patrimoniales del Estado. El artículo 384° del Código Penal Peruano tipifica el llamado Delito de Colusión Desleal, como un delito contra la Administración Pública cometido por aquel funcionario público que “(…) en los contratos, suministros, licitaciones, concurso de precios, subastas o cualquier otra operación semejante en la que intervenga por razón de su cargo o comisión especial defrauda al Estado o entidad u organismo del Estado, según ley, concertándose con los interesados en los convenios, ajustes, liquidaciones o suministros será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de quince años”. El Código Penal Peruano en el artículo citado, describe en qué consiste el Delito de Colusión Desleal, conceptuándolo como aquel acuerdo que en el marco de contrataciones estatales y liquidaciones, realizan el funcionario o servidor público competente con terceras personas (interesados) con el fin de defraudar al Estado. Configurándolo así, como un delito especial propio, es decir, que el tipo penal sólo puede ser realizado por una persona calificada, en este caso, un funcionario público vinculado funcionalmente con la contratación pública. En cuanto a la tipicidad objetiva del delito de colusión, según lo dispuesto por el artículo 384° del Código Penal Peruano, puede afirmarse que son tres los elementos conformadores de este tipo: El acuerdo colusorio (el cual a consideración de un sector de la doctrina debe además ser clandestino) entre dos o más personas para lograr un fin ilícito, la defraudación a un tercero, en este caso al Estado; y finalmente la ejecución a través de las diversas formas contractuales, para lo cual se utiliza el cargo o comisión especial. El tipo penal de colusión desleal requiere además que acuerdo entre el funcionario público y el particular resulte defraudatorio de los intereses del Estado, lo cual significa que el acuerdo al que se arribe con el particular, debe ser idónea para perjudicar el patrimonio del Estado. Considerar defraudatoria la actuación de un funcionario público en la celebración o ejecución de un contrato con un particular, resulta necesario que acuerde con el particular la imposición de condiciones contractuales menos ventajosas para el Estado de las que se podría haber alcanzado en ese momento mediante una labor de negociación, estas condiciones podrían ser por ejemplo: elevar el precio de la contraprestación privada, aceptar bienes de menor calidad, omitir el cobro de penalidades, pactar y cobrar comisiones ilegales para la adjudicación de la buena pro.