You are on page 1of 1

Jesús Martín Barbero comienza su libro explicando el recorrido teórico que realizó hasta llegar a los estudios sobre

comunicación (luego de pasar por la filosofía y los estudios del lenguaje). Su campo, aclara, es la massmediación: los dispositivos de producción y los rituales de consumo. Durante un tiempo, Martín Barbero, se dedicó al estudio de los discursos de los medios, siguiendo las corrientes intelectuales que los consideraban manipuladores. Sin embargo en aquella imagen del proceso en el que sólo hay emisores-dominantes y receptores-dominados, sin indicios de seducción o de resistencia y en las que por la estructura del mensaje no atravesaban ni los conflictos, ni las contradicciones, menos aún las luchas, no era suficiente en la América Latina de los años ’70. Los regímenes autoritarios, las luchas de liberación, emigraciones inmensas de hombres de arte y ciencia, hicieron visible el desencuentro entre método y situación: todo lo que del modo en que las gentes producen el sentido de su vida, del modo en que se comunican y usan los medios, no cabía en el esquema. Fue así como el autor colombiano abordó la comunicación desde las mediaciones y no desde los medios, sino desde la cultura y el re-conocimiento. Operó un desplazamiento metodológico para re-ver el proceso entero de la comunicación desde su otro lado: la recepción. Para en un segundo momento transformarse en reconocimiento de la historia: reapropiación histórica del tiempo de la modernidad latinoamericana y su destiempo, la densidad y la pluralidad de las culturas populares y sus conflictos profundos. Tomó en cuenta lo popular, que no se refiere solo a las culturas indígenas, sino que también abarca lo urbano, lo masivo, el mestizaje. Construyó una crítica que liga la masificación con la cultura y el hecho político que genera la emergencia histórica de las masas. Sin embargo aclara que no hay que confundir la memoria popular con el imaginario de la masa, y a la vez encontrar las relaciones de su mestizaje. Eso es lo que se propone en su libro de los medios a las mediaciones, cambiar de lugar las preguntas para hacer investigables los procesos de constitución de lo masivo, desde las mediaciones y los sujetos, es decir desde la articulación entre prácticas de comunicación y movimientos sociales. En la primera parte del libro, una reflexión filosófica e histórica que intenta articular con la experiencia mencionada. En la segunda parte busca dilucidar qué hace que ciertas matrices culturales sigan teniendo vigencia. Y en la tercera, investigar la presencia del pueblo en la masa, para ver el entrecruzamiento en lo masivo de lógicas distintas: el mercado, la matriz cultural, y los lugares de reconocimiento de las clases populares.