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FORMA, FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA EN ESPAÑOL

PEDRO GRAS MANZANO FERNANDO POLANCO MARTÍNEZ MARISA SANTIAGO BARRIENDOS
Universitat de Barcelona

1. PRESENTACIÓN El objetivo de nuestro trabajo es plantear las bases para la descripción de la unidad venga en español, que hasta ahora ha recibido escasa atención. El enfoque teórico en el que se inscribe esta investigación es la Lingüística Cognitiva, enfoque que propone la interrelación entre distintos componentes de la gramática, así como la superación de la dicotomía entre sincronía y diacronía, de modo que favorece una explicación global de venga. Estructuraremos la exposición en tres apartados: (i ) descripción categorial del marcador, (ii ) descripción discursiva y (iii ) descripción de su proceso de gramaticalización. En primer lugar, nos ocuparemos de la descripción categorial del marcador. Venga, como otros marcadores (claro, bueno, etc.), plantea problemas de categorización, puesto que no cae fácilmente dentro de ninguna de las categorías en las que se suelen dividir los marcadores del discurso, sino que queda en la zona poco definida de los marcadores conversacionales. La noción de marcador conversacional se ha venido usando en los últimos años para englobar a unidades heterogéneas (marcadores de modalidad evidencial, deóntica, metadiscursivos, marcadores de alteridad…) que comparten el hecho de actuar en el ámbito de la conversación y no ajustarse a la etiqueta de conector u operador. Nuestro objetivo es delimitar las propiedades gramaticales de venga, de modo que sea posible extender el análisis a otras unidades afines (vamos, va, anda, claro, bueno…). En segundo lugar, se abordarán los contextos en los que aparece venga, que se han ampliado, diversificado y especializado en los últimos años, de manera que resulta necesaria una revisión de la descripción funcional de este marcador, que pueda dar cuenta tanto del significado prototípico del conector como de los valores periféricos que adopta en contextos particulares.
Actas del VI Congreso de Lingüística General

en un último momento al dominio de los actos de habla (valor de despedida. Venga constituye un caso prototípico de gramaticalización. en concreto. por ejemplo. De hecho. puesto que ejemplifica el paso de dominios cognitivos relacionados con el mundo objetivo (el movimiento) a dominios más abstractos (la acción). además de dar una buena explicación de la evolución histórica del marcador. POLANCO MARTÍNEZ Y M. Según Portolés (1998). son tres los criterios que definen a los marcadores del discurso: (i ) la invariabilidad morfológica. GRAS MANZANO. El marcador conversacional venga pertenece a la categoría gramatical de las interjecciones. (ii ) su incapacidad para realizar una función sintáctica en el marco de la predicación oracional y (iii ) la función pragmática de guiar las inferencias que se llevan a cabo en el proceso de comunicación. muestra una de las tendencias de la gramaticalización. SANTIAGO BARRIENDOS En tercer lugar. sino una entonación siempre exclama- . interjecciones y algunas formas apelativas con base nominal o verbal. De todos modos. centraremos nuestra atención en el proceso de gramaticalización de esta unidad. que no presentan la entonación no marcada. permite relacionar los significados aparentemente alejados que ha desarrollado venga en español. y. tal y como señala el mismo Portolés. la subjetivización del significado (Traugott 1995). agradecimiento…). bueno o vamos– son marcadores del discurso o interjecciones en función de su comportamiento discursivo (López Bobo 2002. FORMA Algunos autores plantean el problema de decidir si ciertos elementos –como venga. una vez definido el significado y la categoría gramatical de venga. como recoge Cuenca (1996). adverbios.322 P. Esta categoría ha recibido un tratamiento siempre incompleto y desigual en las gramáticas dado que sus características. sino regularidades observables en la mayoría de unidades que actúan como guías de la interpretación. López Bobo & Cueto Vallverdú 2003). F. las alejan de las categorías “clásicas” como nombre o verbo y llevan a describirlas más en términos negativos que positivos. como de todos modos / todas maneras / todas formas. las gramáticas coinciden en señalar que no tienen un significado léxico preciso y constante sino que parecen expresar matices subjetivos. algunos elementos marcadores del discurso poseen cierta variabilidad. más por lo que “no son” que por lo que son: así. 2. esto es. El marco teórico de la Teoría de la Gramaticalización (Hopper & Traugott 1993). Portolés (1998: 48) resuelve este problema recordando que el concepto de marcador del discurso no es el nombre de una categoría gramatical sino de una función pragmática que ejercen algunos elementos pertenecientes a distintas categorías: conjunciones. el criterio fundamental es el tercero. las dos restricciones formales no son condiciones necesarias. por supuesto / por supuestísimo o mira / mire.

que presenten entonación exclamativa –o interrogativa– es un indicador de su posición de foco y. a diferencia de las oraciones y las cláusulas que pueden presentar una estructura de predicación con un verbo flexionado. dentro de las categorías que Cuenca describe como [+ oracionales]. que compartan solo alguno de los rasgos propios de la categoría. como nombre o verbo. . los adverbios de afirmación y negación. Todas estas categorías comparten propiedades prosódicas (una entonación independiente. las prooraciones. Todos estos rasgos que alejan a las interjecciones de las categorías “clásicas”. o a una oración. o ¡Vaya día! ) y las interjecciones propias. los fragmentos no están formados por un sujeto y un predicado. por otro lado. pero no así las interjecciones propias. los fragmentos son oraciones periféricas. las interjecciones impropias. y que son las oraciones. características con la otra subcategoría separable dentro de la noción de fragmento. Dentro de esta interpretación de las categorías gramaticales como graduales. a pesar de que presenten una estructura interna. que son partes propias de la oración o categorías [–oracionales]. Las interjecciones propias presentan a menudo una forma fonética anómala en la lengua (con sonidos ajenos al sistema. semánticas (su significado es completo y es proposicional). que no equivalen funcionalmente a una unidad léxica sino a un sintagma. dentro de los fragmentos. son una subcategorías. gramatical y morfológica. en consecuencia. en cambio. Por otro lado. El carácter remático de las interjecciones explica también los lugares de la oración en los que pueden aparecer. Concretamente. que puede ser o no exclamativa). por ejemplo). comunicativas (constituyen un enunciado y realizan un acto de habla) y distribucionales (funcionan como una oración completa). La entonación especial es otra de las características recurrentes de las interjecciones. a medio camino entre los fragmentos oracionales propiamente dichos (como ¡Ayuda!. de su carácter de fragmento oracional. las cláusulas. Se trata de un rasgo interesante en dos sentidos. y los fragmentos oracionales. y en que también manifiesta modalidad oracional. como venga. permiten inscribirlas. concretamente coinciden en el hecho de que pueden funcionar aisladamente en una respuesta. gramaticalizada. Comparten. a la vista de sus características. perfectamente normal. por ejemplo). en un turno de conversación. poco prototípicas. o sin verbo. o con verbo en forma no personal. las formadas por un solo elemento completamente vacío de significado léxico (como ¡Ay!.FORMA. diferente. Por un lado. que son resultado de un proceso de gramaticalización de elementos léxicos y conservan la estructura fonética de dichos elementos. dando lugar a significados distantes entre sí. Y. los rasgos suprasegmentales contribuyen decisivamente a la interpretación de venga en cada contexto. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 323 tiva. integradas por elementos prototípicos de la categoría y también por elementos periféricos. e incluso que presentan una estructura fonética que a menudo es anómala en la lengua.

Pero mientras que la vaguedad de significado o la polisemia son problemas para una concepción del significado léxico en términos de condiciones necesarias y suficientes. F. Las conjunciones y los adverbios no suelen constituir un turno de palabra ellas solas. son características habituales en la descripción de los marcadores del discurso. En términos de Cuenca. o de intensificación con el prefijo re-. por ejemplo) y además no es el único valor posible: venga puede funcionar también como marcador conversacional. es una de las llamadas interjecciones impropias –término con el que se distinguen las formas fruto de la gramaticalización de verbos o nombres. como la de marcador discursivo. puede animar a la realización de un acto de habla. o constituir un acto de agradecimiento. que pertenece a una clase abierta. sería una interjección con función conativa. como veremos más adelante (no siempre anima a una acción “real”. La forma venga es. pues. de las interjecciones propias. la ligada al receptor. además. y apelativa para López Bobo (2002). venga presenta algunas características especiales que permiten diferenciarla de aquellos marcadores que gramaticalmente son adverbios: 1) Pueden ocupar por sí mismas un turno de palabra independiente. Encontramos numerosos casos . volitiva en términos de Wierzbicka (1992). Pragmáticamente. El valor de venga presenta matices. en su uso más general. las interjecciones funcionan en el discurso como marcadores explícitos de modalidad y pueden realizar otras funciones textuales. para introducir el cierre de una conversación. el de animar a la acción al interlocutor. POLANCO MARTÍNEZ Y M. El hecho de que se trate de formas en proceso de gramaticalización explica que coexistan diversos valores y que aparezcan valores nuevos en nuevos contextos. o bien algunos adverbios como además con entonación exclamativa y solamente interpretado como si se añadiera al discurso anterior. SANTIAGO BARRIENDOS Morfológicamente. aquellas formas totalmente carentes de significado léxico–. Como el resto de interjecciones con este valor. y de truncamiento o acortamiento (asociados al proceso de gramaticalización). gramaticalmente una interjección impropia que funciona como marcador del discurso. concretamente a los actos de habla directivos. Sus distintos valores están relacionados con los distintos actos de habla o las distintas funciones comunicativas. La forma venga. venga es una interjección puesto que es una forma invariable. está relacionada con la función comunicativa conativa. Concretamente. Solamente la conjunción y o adverbios como entonces se utilizan para solicitar que el interlocutor continúe o concluya su discurso. y especialmente en la de los marcadores conversacionales. GRAS MANZANO. Las interjecciones participan de procesos de derivación y composición muy restringidos: se pueden observar casos de reduplicación. la forma venga. instativa o directiva en términos de Alonso-Cortés (1999).324 P.

aunque refuercen o precisen su significado. entonces. 3) Además de poder aparecen tras una conjunción como pero. que le gustará. también pueden precederla. claramente independiente de los enunciados anteriores. –Venga. (3) –Le compramos esto. es posible identificar un cierto contenido apelativo. pero. (que alternan con mire. –Hasta mañana. En primer lugar. la conjunción venga no conserva ninguna posibilidad de flexión.. la diversidad de contextos de uso nos conduce a la cuestión de considerar un enfoque polisémico o bien un enfoque que reconozca la existencia de un significado y diversos sentidos derivados de los contextos de uso (Portolés 1998). mira. 3. que lo acerca a los denominados marcadores de la alteridad (Martín Zorraquino & Portolés 1999). no resulta sencillo distinguir el tipo de instrucción codificada por venga. (4) * Venga y vamos. FUNCIÓN Una descripción del funcionamiento del marcador venga en la conversación plantea problemas de distinta índole. (2) Dijo que venga. 2) En estilo indirecto pueden separarse del discurso que las sigue mediante la conjunción que. Y. que no te preocupes. introduciendo una despedida. hombre. oye. . etc.FORMA. oiga…). El segundo problema atañe al tipo de significado codificado por venga. por ejemplo. Si bien se parte de la base de que los marcadores del discurso poseen un significado procedimental –instrucciones acerca de cómo interpretar los enunciados–. ¿estás seguro? 4) No se pueden coordinar con sintagmas que se sitúan como incisos.gr. ni con ven ni con ninguna otra forma sin perder su valor como marcador conversacional. algo imposible con los adverbios. Por una parte. (1) –Nos vemos mañana. v. no puede alternar con vengan. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 325 de venga constituyendo un turno de palabra. a diferencia de los adverbios que sí admiten este tipo de coordinación. oye. a diferencia de formas apelativas como mira. –Venga. que te ayudará.

2 Se trata de Briz (2002). GRAS MANZANO. 3 Cuenca (2001) clasifica al equivalente de venga en catalán –vinga – en el grupo de las interjecciones conativas. F. es mucho más amplio y da cabida a las formas que codifican la intención del emisor de influir sobre el destinatario. sean éstas sociales. SANTIAGO BARRIENDOS Pero. combina contenidos apelativos y deónticos. a partir del análisis de corpus del español oral contemporáneo2. Se dirige siempre a su interlocutor y su función consiste en instar al interlocutor a la realización de una determinada acción. 1 Martín Zorraquino & Portolés (1999) reservan el término “marcador de modalidad deóntica” para marcadores que expresan el acuerdo con el interlocutor.326 P. expresada normalmente en forma de acto directivo (formas de imperativo. en cambio. (ii) y la falta de consenso acerca de la adecuación de ciertos empleos de venga. de modo que actualmente este marcador se usa en contextos en los que no aparecía hace sólo diez o quince años. señala que venga lleva a cabo dos funciones: (i) incitar al movimiento o a continuar una acción y (ii) realizar una petición o dar una orden. duración y pausas) y combinatorios (las partículas junto a las cuales aparece). el término de modalidad deóntica. perífrasis verbales. puesto que el proceso de cambio aún es reciente. tanto desde un punto de vista generacional. Durante los últimos años. El marcador del discurso venga posee un significado estable –la animación a la realización de una acción– que adquiere sentidos diversos en relación a factores discursivos (su ubicación conversacional y el tipo de secuencia en la que se inscribe). Vila (2001). En particular. cuya finalidad es modificar la conducta del receptor. tal y como lo define Palmer (1986). El significado de venga. y se hace imposible determinar su grado de asentamiento en el complejo dialectal del español. que lo acerca a formas como vamos o anda 1. como espacial y situacional. los contextos de uso de venga se han ido diversificando. el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) y el corpus disponible en Google. también hay que tener en cuenta la reciente y progresiva extensión del marcador venga en el español hablado en España. Teniendo en cuenta la situación esbozada hasta aquí. El hecho de analizar una forma que se halla inmersa en un proceso de cambio lingüístico conlleva ciertos problemas. entre otras). por otra. tal como hemos señalado. escasa o nulamente documentados en los corpus. Por último. también se aprecia un significado deóntico. geográficas o funcionales. POLANCO MARTÍNEZ Y M. Su instrucción de procesamiento podría glosarse del siguiente modo: “Dirija su atención al enunciado –que se ha proferido o se va a proferir– y dispóngase a actuar según lo descrito en él” 3. En nuestra opinión. entre los que destacamos (i) la dificultad de hallar ejemplos de empleos recientes. entonativos (frecuencia. vamos a intentar una descripción del funcionamiento del marcador venga en el español peninsular actual. dejando la puerta abierta a que algunos de los usos descritos puedan no consolidarse en la lengua común y queden adscritos únicamente a ciertas variedades. La propuesta de análisis de venga que presentamos se basa en la distinción entre significado y sentido propuesta por Portolés (1998). . formas de presente con valor directivo.com.

no tenemos que hacer ninguna operación. Por otra parte. cuando venga aparece como respuesta a una sugerencia o una propuesta –tal como sucede en el ejemplo–. venga ya. CREA) Por último. .Es. un programa de radio o televisión. venga. Eso es. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 327 (5) B: pon la once. En algunos casos. Briz y Grupo Val. que pasa de expresar ánimo a la realización de una acción a expresar lo contrario. Este significado de desacuerdo. pues este es el vector cero. se obtiene mediante la inversión de la polaridad del marcador. cumple una función fundamental en la determinación del valor de los marcadores conversacionales. adquiere un valor de acuerdo con el interlocutor. Martín Zorraquino & Portolés 1999. 326) Como puede observarse en el ejemplo anterior. cuando quieras. 1991. Madrid. En el caso de venga los factores entonativos (elevación tonal y alargamiento vocálico) son decisivos a la hora de interpretar este marcador como una muestra de desacuerdo con el interlocutor. CREA) La entonación. y no LA DOCE (A. esto es. ¿Se ve que be por ce sería el desarrollo de un determinante con dos líneas paralelas proporcionales? Cristina. la interrupción de la acción de hablar. a ver si se ve bien (4’’) C: °(no se ve muy bien)° B: VENGA. que suele expresarse mediante la adición de las partículas ya y hombre. PON LA ONCE. por ejemplo). uno. otro de los factores que contribuye a la creación de sentidos es la combinación de venga con otras partículas. Madrid. Así. clase de Bachillerato. uno y este multiplicando por menos dos. un espectáculo de feria. p. ¿vamos a hacer un café? –Venga. 1991. ¿seguro? Venga. (Televisión. cambiar el canal de la televisión. (Centro de enseñanza.FORMA. en secuencias discursivas monologales –una clase. como podemos comprobar en el ejemplo de X. la interrupción de una acción. (8) –El lifting que me he hecho últimamente me sienta muy bien. como se ha señalado repetidamente (Martín Zorraquino 1998. la función de venga consiste en llamar la atención del interlocutor e instarle a que actúe según lo expresado en el enunciado. por ejemplo– venga resalta su valor fático y se convierte en un instrumento para llamar la atención de la audiencia. Ciertos factores discursivos pueden favorecer que venga adquiera nuevos sentidos que se suman al significado expresado por el marcador. (2002): Corpus de conversacionales coloquiales. en concreto. aquí tengo.Co. (6) (7) –Oye. Pues. –Venga ya.

hasta luego. Madrid. –No. 1983. España. bajamos aquí y yo me voy a aparcar. (Si yo fuera presidente. (Conversación espontánea. aquí a la vuelta y a veinte metros lo tienes. –Venga. que consiste en interpretar el agradecimiento y la despedida como acciones que pueden ser dirigidas por el interlocutor. (11) –Aquí a la vuelta me has dicho que está. –Venga. bueno o de acuerdo. Universidad de Alcalá de Henares. (9) –¿Tú quieres que nos vayamos ahora al baile a ver si hay suertecilla? –¿A un baile? –Tenemos un baile magnífico aquí. GRAS MANZANO. suma de su propio significado y el del marcador a que acompaña. hasta luego/ahora ). adiós. . ¿vale? –Vale. (10) –Pero aquí descargamos maletas. ¿verdad? –Sí. entonces. F. CREA) Por último. en otros casos. venga vamos. venga se combina con marcadores de modalidad deóntica. 1992. (Conversación 18.328 P. (12) I83: bueno pues te esperamos allí entonces ¿eh? I78: vale 4 El trabajo más extenso dedicado a vamos (Fuentes 1998) no describe el valor conativo de esta unidad. –Venga. SANTIAGO BARRIENDOS venga se combina con marcadores de significado afín (como vamos 4. TV2. consiste en la reciente aparición de ocurrencias de venga que autónomamente pasan a expresar despedida. CREA) El aspecto más destacable de la combinación de venga con interjecciones fáticas. Se concentra en su valor reformulativo y de expresión de la subjetividad. vale. resulta especialmente interesante la combinación de venga con interjecciones fáticas de agradecimiento y despedida (gracias. Se trata de un fenómeno reciente. Madrid. de nada. del que nos ocuparemos con mayor detalle en el siguiente apartado. CREA) Sin embargo. Descargamos maletas. con lo que adquiere un significado de acuerdo. –Venga. POLANCO MARTÍNEZ Y M. con lo que no se observa la aparición de nuevo significado. como vale. Únicamente podemos ofrecer un ejemplo del tercer valor (precierre conversacional). hasta ahora. ya que la gran novedad del fenómeno hace que aún no aparezca en los corpus orales disponibles en la actualidad. 1991. va o anda). hasta luego. agradecimiento o precierre conversacional.

el paso semántico que se produce desde el movimiento hacia la animación a la acción no se produce en cualquier contexto. Es decir. luego emisor. La gramaticalización podría estar motivada por un proceso metonímico de carácter inferencial a partir de un valor secundario implicado contextualmente 5. gramaticalizando) paulatinamente los valores que considera más relevantes y más expresivos. 162-3) ¿vale? pues venga muy bien hasta luego hasta luego (A)déu 4. con el significado de ‘andar o moverse hacia el lugar en que está el que habla’(M. mental o discursiva. haciendo que la forma venga pase de ser un elemento léxico a ser una palabra gramatical. explícita o implícita. a partir de la expresión de volición.FORMA. física. pero el receptor puede inferir por implicatura un valor no expresado. En el caso de venga. obligativa o volitiva implica necesariamente la participación del oyente en su cumplimiento6. el oyente puede inferir que la proposición desiderativa. 6 La instrucción no implica proposicionalmente más que la necesidad del cumplimiento de lo expresado por el emisor. En este sentido. p. anda…). sino que podría empezar a hacerlo cuando venga forma parte de una completiva. que acaba por gramaticalizarse. convencionalizando (es decir. va cargando ese valor inferido en las siguientes emisiones de actos directivos o desiderativos. Moliner 1966/67 sv venir). que han seguido también un proceso de gramaticalización semejante desde un significado básico de movimiento físico hasta un valor pragmático de animación al desarrollo de una actividad. subjetivizando el sentido indirecto de la proposición. 2001: Corpus del español conversacional de Barcelona. El valor semántico primario de la forma venga es el que le corresponde como tercera persona de singular del presente de subjuntivo del verbo de movimiento venir. EVOLUCIÓN En este apartado vamos a intentar dar cuenta del proceso de gramaticalización del verbo venga a partir de la progresiva ‘pragmatización’ de uno de los sentidos secundarios inferido en determinados contextos directivos o desiderativos. (Traugott & König 1991:192). véase (Schwenter & Traugot 1995). necesidad o deseo. de verbos de deseo o de instrucción. En estos casos. el receptor puede interpretar más información de la explícitamente expresada. . Rosa Vila. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 329 I83: I78: I83: I78: I83: I78: (M. venga estaría en consonancia con otras interjecciones derivadas de verbos de movimiento (vamos. en (13): 5 Sobre la centralidad de la metonímia en el cambio semántico. el receptor. Por ejemplo. aunque subyacente: animación y cooperación.

pero me habéis de oír antes sin interrumpirme. Y es precisamente en estos contextos aislados. POLANCO MARTÍNEZ Y M. Pérez Galdós. en cuyo caso el valor expresivo de la instrucción o el deseo cobra mayor relevancia que el contenido proposicional. donde aparecen tres venga. Esta inferencia. SANTIAGO BARRIENDOS (13) a. Alarcón. Aquí tenéis los tres doblones. España) b.330 P. en los que parece que el valor pragmático empieza a desplazar al significado básico de movimiento. España) . hombre. Otra vez se disculparon los aparejadores. puede haberse ido reforzando especialmente en los casos en que la instrucción o el deseo son expresados directamente con el verbo venga más su sujeto. Pedro A. Pedro. venga más gente… (CORDE. de. en (14)a-c. Eusebio. – También quedaron cuatro chuletas. venga el dinero. (CORDE. como en los ejemplos anteriores. a partir de la necesidad de participación del oyente. puede inferirse del acto directivo el sentido de animación a realizar –o a que se realice o cumpla– lo que se pide. sí…. Los dos últimos. lo cual supone al tiempo una progresiva subjetivación del valor proyectado de animación implicado en la instrucción o el deseo mismos. el valor relevante de venga no parece ser el de expresar una instrucción (que se mueva X en dirección hacia mí). – Bueno hija. tomemos o me tomo en c). Ponte ha comido fuera. El sombrero de tres picos. F. Montengón. tal como se aprecia en (14). 1874. García Malo. GRAS MANZANO. (…). Este proceso se ve más claro en (14)d. Misericordia. Memorias o anécdotas curiosas e instructivas. (1897. (CORDE. sino del grado de participación. sentándose. 1877. y se encargará de la casa… Y a propósito: aquí hay una gallina asada que se va a perder. – Vengan. Benito. pero el del bastón repitió sus órdenes: – Si hace falta más gente. de los cuales solo el primero expresa realmente una instrucción (que Nina se mueva en dirección al hablante). (CORDE. animan al cumplimiento de lo que se propone en la pregunta precedente. sino el de animar a la realización o cumplimiento de una acción o un deseo mediante la elisión del verbo principal que expresa la instrucción (dame en a y b. Benito. (…) ¿Quieres llevártela? – ¿Cómo no? Venga. Venga. que se divertirá. señor. 14) a. El terror de 1824. 1787-1803. venga ese reloj inestimable. Entonces…¡venga otro trago! –exclamó el molinero. Ignacio. Sí. España) b. que venga (la Nina). Así. voluntaria o no. España) d. puesto que el cumplimiento de lo expresado (instrucción o deseo) no depende de quien lo expresa. aunque todavía siga conservando parcialmente su significado léxico en ambos casos. Voz de la naturaleza. de otro. España) c. Pérez Galdós. especialmente en los casos en que venga aparece solo.

un día un guardia me pondrá una multa y yo diré: oiga. Teresa. Teresa: Pero… si no es limosna. por lo que todavía conserva su valor léxico de movimiento como verbo pleno7. Es decir. El segundo. La pragmatización de estos valores no instructivos. en cambio. Clarín. – (…) Y por último. cada vez más alejados del valor semántico primario de movimiento. secundarios. – Es cosa sencillísima. tariro. como signo expresivo. se comporta gramaticalmente como una interjección. el carnet y déjese ya de…” (CREA. tengo que abusar de su bondad pidiéndole un favor en asunto completamente extraño a estas embajadas. ocupa turno de palabra y hay que interpretarlo como una animación a cumplir no un movimiento (el de la moneda de las manos de Teresa a las de Roque). tal como muestra el siguiente ejemplo: (16) a. como todos.FORMA. pero es un señorito. sino una instrucción presupuesta: ‘entrégame la moneda’. TVE-1) . que es su sujeto. Al mismo tiempo. ha pasado a ser una marca léxica que permite inferir un sentido implícito secundario de acto de habla directivo (la animación) como valor relevante en el intercambio. los dos casos de venga muestran un comportamiento pragmático similar: animación a la realización de una acción. España) Es decir. El obrero no quiere limosna. oral. va especializándose también esta unidad léxica en la expresión de valores más subjetivos y más procedimentales. que no creerá en la honra del pobre… venga esa limosna. El primero concuerda con el sintagma nominal que le sigue. Tariro. Me dirá: venga. motiva al tiempo la progresiva recategorización de la forma verbal hacia otra forma gramatical diferente: la interjección. un miserable. Roque: ¡Venga! (CORDE. mi general. – Venga pronto. 7 Nótese que el valor pragmático está muy próximo ya al de la interjección venga en este ejemplo: “Dentro de nada. la interjección. que soy el de la Trinca. A partir de que este valor va cobrando más relevancia semántica y va subjetivizándose. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 331 En (15). 25/04/1987. pero diferenciado gramaticalmente por la posición sintagmática que ocupan. 1895. guía un tipo de inferencia concreto sobre el estado de ánimo del emisor. el de animar al cumplimiento de la instrucción expresada por el verbo. según cuál sea la entonación de la emisión: ‘interprétese indignación’. a medida que aumenta la independencia de venga respecto de la cláusula subordinada en la que se inserta aumenta también la pragmatización de uno de sus valores secundarios. dejando en un segundo plano (o anulándolo casi completamente) el sentido básico de movimiento: (15) Roque: Tu señorito será un ángel.

Y por último. se proyecta también sobre el propio discurso. – Bien. 19/12/91 A) b. 08/08/91) Existen otros valores de venga que podrían interpretarse también a partir de una relación metonímica de contigüidad con otras interjecciones de las que ha ido tomando sus valores procedimentales. GRAS MANZANO. 1991. venga. Una vez subjetivizado y codificado lingüísticamente este valor pragmático. ¿no? Sí. cincuenta. acompañada de un adverbio. En una feria de barrio. ¿treinta y ocho? Sí. Venga. (CREA. todavía conserva su valor léxico como verbo pleno. (…) Seis por siete. cuatro. La interjección y las expresiones vocativas Aquí no hay ella… En fin. doscientas. Madrid. 1899. Pero le advierto que yo no lo he sido demasiado (…). el inicio de dicho discurso). tal como muestra los siguientes ejemplos contemporáneos: (17) a. ni el valor procedimental propios de la interjección que estamos analizando. La primera. si usted no se enfada. hombre. en este caso. el e sub-tres multiplicando por menos cuatro y menos dos más ocho. cuarenta y dos. Pero. en consonancia con los anteriores. Es el caso . Centro de enseñanza. cuento con su benevolencia para una obra de caridad. venga. con lo cual la inferencia sobre la animación a la realización de una acción (el movimiento real o virtual) se proyecta también sobre la realización de una “acción” lingüística (el acto de habla supone el movimiento virtual del discurso. bien. 1991. oral. cincuenta. El paso de la animación a la realización de una acción al de la continuación de una acto de habla hay que entenderlo como un proceso inferencial de tipo metafórico en el que el hablante relaciona un dominio más abstracto (el acto de habla) con otro más concreto (una acción) mediante la metáfora HABLAR ES ACTUAR. Y yo. Madrid. pero presenta un valor funcional cercano. Vergara. quinientas. En cambio. si no me confundo. los otros dos casos funcionan claramente como un marcador discursivo que anima a la continuación de un acto de habla. doce. pues primer resultado que vamos a recuadrar. (CORDE. ocho y cuarenta y dos. España) En (16) aparecen tres ocurrencias de venga con un valor pragmático diferente derivado del anterior. clase de Bachillerato. le pregunto: “¿quién es ella?” Alonso-Cortés.332 P. (CREA. Pérez Galdós. venga. oral. Venga entonces. no presenta todavía la independencia sintáctica y entonativa. Ángel (1999): “Las construcciones exclamativas. Benito. Este caso. Venga… ¿De qué se trata? Ya… de poner en libertad a un prisionero. Échele mucho hielo a la jarra para que no se le enfríe la ¡sangría! Atentos. me gustan a mí los caballeros caritativos. F. en fin. concretamente como animación a la prosecución del propio acto de habla. POLANCO MARTÍNEZ Y M. que habría de concordar con el sujeto implícito ‘el favor’. SANTIAGO BARRIENDOS – Aunque fuese oro molido.

FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 333 de (18a) bueno. 13/12/88. (18c) venga. 1988. adiós (despedida). TVE-1) c. (CREA. tariro. –Venga. –Porque serán automáticas. tariro. venga. Tariro. bueno (refuerzo de aceptación). con la intención de que este análisis puede ser extendido a otros marcadores afines (vamos. depende un poco de la situación. 1990. oral. (CREA. que eres un mululu. acaba expresando los mismos valores que la interjección con la que suele aparecer combinada y actúa como marcador discursivo. venga. 1990. Vamos. venga (desaprobación ). –Oye. gracias (agradecimiento).FORMA. –Pues. TVE-1) b. (Vamos). venga. hombre. TVE-1) d. –Sí. (adiós). ocupando o no turno de palabra. . sí. Venga… –Venga. bien por la entonación. (18e) venga. –Una vez más. 25/04/89. oral. (18f) venga. (CREA. (de nada). ¡va! (CREA. 1989. ¿Pero esto qué es?. gracias por traerme. 05/03/90. oral. venga. En estos casos. –Venga. –Aquí tienes el libro que me pediste. –Bueno. –Usted conquista con las mujeres o le conquistan? – (Bueno). Tariro. Vamos. ya empezamos. 5. guiando la inferencia del oyente hacia un valor determinado contextualmente. (gracias). (venga) (expresión de rechazo). 20/09/90. (18d) vamos. TVE-1) e. de nada (respuesta cortés al agradecimiento). sí. igual llevan baterías. –Con que dice: pues va a ser esquimal. (18b) venga. y de con quién estoy. venga. bien por el propio contexto discursivo. f. cuando venga aparece solo. ¿y las cámaras están desenchufadas? –Sí. g. Mire. va anda. venga (rechazo o refuerzo de la animación). –Es la última vez. qué vas a ser tú. –Venga. (18) a. –Podemos hacerlo una vez más. nos vemos mañana. imbécil. un besazo pa los dos. –(Bueno). (hombre). Un día es un día. o (18g) venga. mululu. –Bueno. venga. CONCLUSIONES En los apartados precedentes hemos intentado presentar las bases para un análisis global del marcador del discurso venga. tira. oral. ¿Ande sus metéis? Venga. mira. Tira para adelante. entre otros) cuyo funcionamiento gramatical y discursivo aún no ha sido precisado.

cabe analizar críticamente los fundamentos lingüísticos de la propuesta de establecer una categoría de marcadores conversacionales (Martín Zorraquino & Portolés. Elizabeth C. . etc. cabe considerar la posibilidad de establecer una categoría de marcadores de modalidad (evidencial. Por una parte. POLANCO MARTÍNEZ Y M. Entre ellas destacamos las dos siguientes: a) Con respecto a la descripción de venga.) y la consolidación de venga para expresar acuerdo. Por último. (1993): Grammaticalization. sin embargo. epistémica.334 P. vale. Por otra. para que no sólo incluya marcadores de acuerdo (vale. 1999). BOSQUE. dirs. hemos visto cómo la propuesta de analizar la interjección como un fragmento oracional gramaticalizado de carácter focal (Cuenca. hasta luego . (1999): Gramática Descriptiva de la Lengua Española. hemos intentado demostrar que la polifuncionalidad de venga puede tratarse de una forma más organizada distinguiendo un valor central y una serie de valores periféricos explicables a partir de factores entonativos. venga). que esperamos continuar en próximos trabajos. Cambridge. La interjección y las expresiones vocativas”. diversas cuestiones pendientes. como de su entonación y su función como evidenciador de modalidad deóntica. Violeta. HOPPER. el grado de fijación de las combinaciones de venga con otras unidades (bueno. Cambridge University Press. gracias. cabe considerar ampliar la categoría de marcadores de modalidad deóntica. Ignacio & DEMONTE. b) En un plano más general. Madrid: Espasa. Ángel (1999): “Las construcciones exclamativas. Paul & TRAUGOTT. sino que incluya marcadores de carácter apelativo-directivo (vamos. GRAS MANZANO. 1996) permite dar cuenta tanto de la autonomía distribucional de venga. discursivos y combinatorios. hemos comprobado que venga reproduce la tendencia a la pragmatización del significado señalada desde la Teoría de la Gramaticalización. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ALONSO-CORTÉS. Quedan. va. 3993-4050. dirs. SANTIAGO BARRIENDOS Con respecto a la forma. F. resulta necesario realizar un análisis de corpus exhaustivo –tanto diacrónico como sincrónico– que permita corroborar el orden de aparición de los nuevos significados del marcador propuesto en este trabajo. Además. deóntica) formada por interjecciones y adverbios. En cuanto a la función. agradecimiento o despedida de forma autónoma. de acuerdo). acerca de la evolución. en Bosque & Demonte. se ha señalado el papel central que juegan en el proceso los mecanismos cognitivos de la metonimia y la metáfora.

Barcelona: Ariel. 189-218. por Dieter Stein & Susan Wright. M. Nuria (2003): La interjección.ª Antonia & PORTOLÉS. Aspectos gramaticales. (1995): “Subjectification in grammaticalization”. en Bosque & Demonte. M. MARTÍN ZORRAQUINO. José (1999): “Los marcadores del discurso”. Ekkehard (1991): “The semantic-pragmatics of grammaticalization revisited”. M. M. .ª Jesús & Cueto Vallverdú. Madrid: Arco/Libros. Los Marcadores del discurso: teoría y análisis coord. 31-54. dirs. Madrid: Arco. Subjectivity and Subjectivization ed. 1.ª Jesús (2002): La interjección. Madrid: Arco/Libros. Cambridge: Cambridge University Press. FUNCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL MARCADOR CONVERSACIONAL VENGA 335 LÓPEZ BOBO. TRAUGOTT. MARTÍN ZORRAQUINO. Amsterdam: John Benjamins.ª Antonia (1998): “Los marcadores del discurso desde el pun to de vista gramatical”. Semántica y Pragmática. & KÖNIG. TRAUGOTT. 4051-4213. vol. Elizabeth C. por María Antonia Martín Zorraquino & Estrella Montolío Durán.FORMA. por Elizabeth C. Traugott & Bern Heine. Approaches to Grammaticalization ed. PORTOLÉS. José (1998): Marcadores del discurso. Elizabeth C. LÓPEZ BOBO. 19-53.