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LA EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD.

En 1967, hace más de 40 años, Paulo Freire publicó su primer libro, La educación como práctica de la libertad. Este breve opúsculo es un lúcido y práctico preámbulo a su Pedagogía del Oprimido. En él, Paulo Freire se pregunta ¿qué significa educar, en medio de las agudas y dolorosas transformaciones que están viviendo nuestras sociedades latinoamericanas, en esta segunda mitad del siglo XX, con millones de analfabetos? Y nos contesta diciendo que la auténtica educación solo puede ser praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo. Sabia y dura respuesta, sobre todo en el contexto que se produce, sociedades latinoamericanas de mediados del siglo XX, donde sólo plantear la posibilidad de la transformación social por medio de la acción del pueblo mismo, que toma el poder y se libera a través de la educación, puede resultar peligroso, incluso hoy en día. Anunciar la posibilidad de una nueva sociedad es convulsionar el orden anacrónico en el que todavía vivimos.

El libro Educación como práctica de la libertad es sólo el punto de partida de una vasta y profunda tarea pedagógica que está muy lejos de haber llegado a su fin.

El fundamento de su praxis educativa será su convicción de que el hombre fue creado para comunicarse con los otros hombres. Este diálogo nos exige una actitud de gran tensión creadora, de poderoso despliegue de la imaginación. Su cristianismo militante y de la teología de la liberación permite comprender que su mensaje de libertad, justicia o igualdad se debe materializar en la práctica. Sólo entonces, las palabras no serán ya vehículos de ideología alienantes, o enmascaramiento de una cultura decadente, sino generadoras de instrumentos de transformación auténtica y global, del hombre y la sociedad. Por eso, en Freire, la educación se convierte en un acto de amor, de coraje; es una práctica de la libertad dirigida a la transformación de la realidad. Para él la opción está entre una “educación” para la “domesticación” alienada y una educación para la libertad. Educación para el hombre-objeto o educación para el hombre-sujeto.

Las formas y métodos tradicionales de alfabetización de adultos le parecieron pronto insuficientes. Presentan los grandes defectos de toda tarea educativa convencional: se prestan a la manipulación del educando y terminan por domesticarlo, en lugar de hacer de él una persona realmente libre. Una propuesta pedagógica alternativa y diferente, como la de Paulo Freire, supone la emergencia de las clases populares en la historia de los países en desarrollo y la crisis definitiva de las viejas élites dominantes. O lo que es lo mismo, “elevación del pensamiento de las masas”, que se suele llamar apresuradamente “politización”.

de búsqueda. en pensamiento y acción. esto es. La alfabetización y el resto de tareas de la educación. que hace derivar de causas estructurales las consecuencias en los individuos. de la historia. la capacidad de analizar críticamente sus causas y consecuencias y establecer comparaciones con otras situaciones y posibilidades. que debe ser erradicado. Una concepción crítica. toda la tarea de educar. implica. por ende. y. en la medida en que le pierda el miedo a la libertad. la tarea de educar ha de ser creativa. la verdadera educación es dialogo e implica la interacción dialéctica entre educador y educando. Por tanto. En esta época demagógica. . Nadie es analfabeto. nos sorprende elvalor que otorga Freire a la palabra. en la medida en que puede crear en el educando un proceso de recreación. Frente a ella. Psicológicamente. como sujeto de su historia. Debe hacerlos pensar y concienciarlos. La conciencia del analfabeto es una conciencia oprimida. o es sinónimo. Al llegar a este punto. Se trata de facilitarle. de despertar su conciencia. un proceso de concienciación. y. concienciar al oprimido.En su noción tradicional. que exige y obliga a concebir de forma radical la tarea de educar. el analfabetismo aparece como una especie de mal. a la vez. Freire lo ve como “una explicitación fenoménico-refleja de la estructura de una sociedad en un momento histórico dado”. que se hace trampa incluso con el mensaje a los oprimidos. el dolor y las necesidades de las inmensas masas oprimidas. de liberación de su conciencia. de solidaridad. Por eso. Un cambio de mentalidad que implica comprender realista y correctamente la ubicación de uno en la naturaleza y la sociedad. inculto o iletrado por decisión personal. a través del dialogo y la comunicación interpersonal. la alfabetización. en su triple dimensión: como reflexión. como acción transformadora de la realidad y como derecho de todos los hombres. que ha de compartir. transformadora y liberadora de los hombres. y luchar para destruir estas injusticias. y que alfabetizar. toda la tarea de educar. Enseñarle a leer y escribir es algo más que darle un simple instrumento de comunicación. presupuesto previo en este proceso será la concienciación del educador. de enfermedad o hierba dañina de nuestros pueblos. no se pueden concebir como actos mecánicos. y una acción eficaz y transformadora. simultáneamente. con vistas a su posterior integración en su realidad nacional. Por tanto. sólo será auténticamente humanista en la medida en que procure la integración del individuo a su realidad nacional. el proceso encierra la conciencia de la dignidad de uno: una “praxis de la libertad”. por ende. de concienciar al analfabeto. descubrimos que el pensamiento pedagógico de Paulo Freire es en realidad un pensamiento político. de independencia y.

de transformación total. . Está vacío y su conciencia se nutre de pedazos y residuos elaborados por otros. Hay prácticas de dominación. Es una “pedagogía de la libertad” que lleva implícito el germen de la revuelta. y que implica el proceso de maduración de la conciencia. sabe. habla. una “pedagogía del oprimido”. Desfigura totalmente su condición humana. resulta: • Que el educador es siempre quien educa. virtualmente liberadora. No tiene conciencia de si mismo y su realidad. Lo “cosifica”. prescribe. fundamentalmente crítica. ni de “modernidad” de nuestras sociedades. sino que exige acción. en definitiva. modelos de adaptación. elige el contenido de los programas. de transición. la educación que propone Freire es. disciplina. Postula modelos de ruptura. es. de cambio. por excelencia. y esa toma de conciencia hace evidentes esas situaciones y la necesidad de luchar contra ellas. que pasa de mágica. no sabe. con una actitud que no se detiene en el verbalismo o el mensaje formal. recibe pasivamente los contenidos. que exige reflexión. Y aquí está el quid de la cuestión: la “pedagogía del oprimido” se convierte en la práctica de la libertad. De la no superación de la contradicción educador educando. crítica a conciencia política. sigue la prescripción. En definitiva. ingenua. análisis y transformación. a consecuencia de las condiciones objetivas en las que se encuentra. Una concepción de estas características hace del educando un sujeto pasivo y de adaptación. por tanto. Es el resultado natural de la toma de conciencia que se opera en el hombre y que despierta a las múltiples formas de contradicción y opresión que hay en nuestras sociedades. es el sujeto del proceso educativo. el objeto del proceso educativo. La pedagogía de Freire es. eminentemente problematizadora. No postula. y esto es lo más importante. es disciplinado. a modo de un depósito vacío que hay que llenar. • Que el educando es siempre quien es educado.sino por imposición de los demás hombres.