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Primer informe sobre la recopilación de las técnicas y tradiciones asociadas a la práctica de la alfarería entre los artesanos de San Sebastián

de Urabá, Córdoba.

Obligaciones contractuales realizadas: 1. Reunión con alfareros para socialización del proyecto y explicación de la metodología de recopilación de datos. 2. Entrevistas personalizadas con los maestros alfareros basados en el uso de técnicas, descripción y elementos utilizados para la fabricación de piezas y figuras de barro. 3. Visitas de campo a las vetas de barro para la descripción de sus características

Fecha: del 7 de marzo al 24 de abril.

Informe presentado a: ASOAPIALISAN

Informe presentado por: Antropóloga Ritzy Katherine Medina Cuentas 2013

Según conversaciones con algunos poblanos, los siguientes son datos etnográficos, es decir, partieron de los diálogos con gente del pueblo: San Sebastián es un corregimiento del municipio de Lorica. Fue el primer corregimiento que tuvo Lorica, es un pueblo donde sus habitantes dependen de la alfarería y la pesca, se cultiva patilla, maíz y hortalizas, entre otros. Es un pueblo sano, en el sentido de que aquí la gente puede salir hasta las 2 de la mañana y no les pasa nada, en otros lugares lo atracan. Pero en San Sebastián uno sale con prendas y no pasa nada. La gente de San Sebastián es alegre, parrandera, el poblano es contento, divertido, a los pescadores les gusta mucho la cerveza los fines de semana. Las mujeres de San Sebastián son trabajadoras, salen a vender el pescado desde la mañana a Lorica Tolú y San Antero, son emprendedoras en el trabajo. El pueblo tiene colegio que se llama Rafael Núñez, con básica primaria y secundaria. Además, hay una iglesia que se abre cada 8 días, el sacerdote viene desde la parroquia de Lorica. San Sebastián tiene este nombre por el santo patrono de ésta comunidad. San Sebastián de Urabá es porque anteriormente habitaban grupos de indígenas con el nombre de urabaes.

La plaza de San Sebastián es el centro del pueblo y el punto de referencia del mismo, ella está conformada por una iglesia ubicada al costado del colegio principal; alrededor de la plaza están ubicadas las casas que conforma la totalidad de la plaza. Al lado de cada casa hay árboles de rasca rabia, pimiento, olivo, roble e higo. Los primeros dos son acuáticos y el resto terrestres. En frente de la iglesia, al otro lado de la plaza, aparece el caño del pueblo, el cual se une al rio Sinú. Hacia la derecha del caño, al oriente, encontramos el charco “lucero”. Las orillas de la ciénaga son centros de acopio de pescado. Hacia el occidente del pueblo encontramos el sector “san Carlos”, y un poco más arriba, el sector “la loma”. Todas las casas que se ubican al lado del caño, tienen patios que dan a la ciénaga, allí se ubican las canoas donde los pescadores se transportan por la ciénaga. Más hacia el occidente de la plaza encontramos el pozo “donde los alegría”, se llama así porque la familia de apellido Alegría frecuentaban mucho ese lugar donde había un corral donde ordeñaban vacas. San Sebastián es un pueblo porque así lo afirman sus habitantes, más allá de que jurisdiccionalmente se nombre como corregimiento.

1. Reunión con alfareros para socialización del proyecto y explicación de la metodología de recopilación de datos.

El día 7 de marzo estuvimos con la doctora Francisca López en el pueblo de San Sebastián de Urabá, (Córdoba) llevando a cabo, mediante una reunión programada, la socialización del proyecto con los maestros alfareros. Antes de eso, la doctora Francisca y yo llevamos a cabo una reunión donde ella afirmaba que a través de desuso se ha venido perdiendo una tradición que los identifica, que es el orgullo del pueblo de San Sebastián. Así, el señor Daniel Segura Hernández, presidente de Asociación de artesanos de San Sebastián “LA PIEDRA DE ALISAR”, empezó el encuentro dando un caluroso saludo a los artesanos, demás integrantes de la asociación, estudiantes, profesores, a la doctora Francisca y a mí. Además, afirma que: “hoy es un día muy importante para la comunidad por la presencia de la doctora Francisca López (representante a la asamblea por el departamento de Córdoba), quien nos está representando a nivel departamental, igualmente tenemos la presencia de la profesional antropóloga, y un grupo de artesanos de aquí de la comunidad. Vamos a llevar a cabo la reunión a través de un orden del día”…Así, la doctora Francisca inicia la reunión comentando sobre la importancia de la alfarería como elemento de la cultura zenú, y que debido al desuso, se ha venido perdiendo. De ahí, dice, “nace la necesidad de organizar la asociación de artesanos, más de 30 personas que hacen parte de esa asociación, así, se propone rescatar nuestra ancestralidad alfarera. Así, se inicia la investigación la antropóloga, de ahí se pasa efectivamente al centro de interpretación cultural, con la colaboración de la antropóloga. Dicho proyecto hace parte del plan de desarrollo turístico del departamento de Córdoba. El pueblo se convertirá la cuna de la alfarería en el departamento de Córdoba”, finaliza la doctora. Allí, en el colegio Rafael Núñez, después de que cada uno de los alfareros se presentaran con su nombre y edad, yo inicié una charla donde les comentaba que el quehacer antropológico en esta investigación consistirá en la recopilación de los paso a paso para la elaboración de las figuras y piezas de barro, tal investigación cuenta con la participación activa de cada uno de los alfareros, pues las entrevistas irán dirigidas a ellos. Además, les comenté de la importancia de ir a visitar las vetas de barro, para así lograr mayor efectividad en la descripción del proceso de elaboración de las figuras y piezas de barro.

Así, les comuniqué que la parte investigativa es la piedra angular del centro de interpretación, lugar donde los alfareros compartirán el paso a paso de la elaboración del barro, alternativa económica para el sostenimiento del turismo cultural en san Sebastián. La reunión fue muy positiva porque hubo buena asistencia de los maestros alfareros, estuvo muy activa su participación en la reunión, y por tanto fue satisfactoria debido a que los alfareros se encontraron amables y dispuestos a colaborar con la investigación. Además, tuvimos la participación de los estudiantes del grado séptimo del colegio, quienes finalmente deben empoderarse de los conocimientos ancestrales, el legado cultural zenú. Por eso uno de los artesanos propone que en cada una de las reuniones estén presentes los estudiantes, para que se haga efectivo el relevo generacional, para que ellos se apropien de sus manifestaciones culturales. El profesor del colegio, Sergio Manuel Sepúlveda Padilla, nos habló de la importancia de la cultura ancestral. Luego, yo les comente que la etnografía es el ejercicio que consiste en la descripción de las culturas, y que en este caso es importante porque la elaboración de las figuras de barro viene desde tiempos en que los indígenas zenú habitaban éstas tierras cordobesas. Por eso, es importante que las entrevistas estén direccionadas bajo esta cualidad cultural: la conexión entre los ancianos alfareros y los viejos indígenas zenú. Observé que la mayoría de los artesanos que asistieron a la reunión de socialización son mujeres. Así, les comenté sobre las diferentes observaciones que se llevarán a cabo, las entrevistas que se aplicarán a los alfareros, para hacer la sistematización del paso a paso de la elaboración de la alfarería. Finalmente, quedamos en vernos en el mes de mayo para darle continuidad a la investigación.

2. Entrevistas personalizadas con los maestros alfareros basados en el uso de técnicas, descripción y elementos utilizados para la fabricación de piezas y figuras de barro.

METODOLOGÍA: En la antropología se conoce a la etnografía como la principal herramienta durante el trabajo de campo, pues permite no sólo la observación de los procesos de elaboración de las figuras de barro, sino también los contextos bajo los cuales se elaboran tales figuras. Con contextos hago referencia al entorno cultural en que se elaboran tales figuras, es decir, la casa de los alfareros, los patios, sus hornos, las diferentes funciones de cada uno de los integrantes de los núcleos familiares en la elaboración de las figuras. Es decir, cuando se habla de etnografía sobre el barro se habla del todo cultural, no sólo de conocer el paso a paso, sino de saber en qué condiciones se construyen las figuras de barro, y bajo qué contextos culturales. Por eso, las entrevistas irán destinadas a los maestros alfareros, cada entrevista implica un paso a paso diferente, pues cada alfarero o cada núcleo familiar de alfareros manejan unas particularidades en la elaboración del barro diferente a los demás alfareros o núcleos familiares. Ésta afirmación se debe al hecho de que los alfareros de San Sebastián hacen sus objetos de barro con la mano. No utilizan moldes como en otros sitios del país (Ráquira), sino que los hacen con sus propias manos. Éste detalle es muy importante para comprender por qué el paso a paso es diferente por cada núcleo familiar, porque aunque hayan algunas generalidades, son las manos de los alfareros el secreto mediante el cual siguen construyendo sus figuras tradicionales o contemporáneas.

INICIO DEL TRABAJO DE CAMPO

El día 23 de abril se hicieron las visitas personalizadas a los siguientes alfareros, con la intención de volver a reiterarles el objetivo del proyecto, la participación de ellos en el mismo, y la planificación de las entrevistas, visitas a las vetas de barro e inicio de las primeras entrevistas, según el tiempo de cada artesano.

Ligia Susana Velasco de Correa, 71 años. “llevo toda la vida siendo artesana”. Vive en la calle “la cruz”. Nos contó que sus antepasados eran expertos en hacer tinajas, múcuras y ollas. No utiliza torno, todo lo hace con mano.  El martes 23 de abril tuve la primera entrevista con ella. Su más grande preocupación es que no tiene horno donde quemar. Datos etnográficos: Durante la primera visita a la casa de Ligia, ella nos muestra una choza de barro, y dice que así eran las casas antes. Además, las figuras que ella hace, las coloca en su casa de adorno. Aquí se demuestra cómo la alfarería es una forma de evocar el pasado tradicional de los alfareros. A partir de ésta primera visita se hace un primer diagnóstico sobre los términos especiales en el lenguaje de la elaboración de figuras y piezas de barro, lo que hemos llamado Vocabulario sobre el barro. Veamos a continuación uno de ellos. Vetear: macha que sale en la figura y que debe ser curada. “pa uno hace barro, tiene que tener la mente liberada”. Afirma.

¿TIENE USTED ALGUNA PREFERENCIA AL MOMENTO DE HACER SUS ARTESANÍAS?

“primeramente yo todo lo que hago lo hago con amor, yo no tengo excepción porque sea la tinaja, de que sea la múcura, de que sea el caldero, yo todo lo hago lo mismo, con amor. Que me quede con perfección, le digo padre ayúdame aquí a hacer esto, con gracia, no tengo especificado que me gusta hacer esto, no tengo específico que me gusta hacer

esto, no, ¿por qué te digo eso? Porque yo ha ido a muchas ferias, entonces yo me pongo a pensar que yo no me voy a parar en la perfección de algo que a mí me guste, tengo que hacer de todo un poquito, laborearlo con ganas.

¿QUÉ ES LO QUE USTED HACE CON MÁS TIEMPO, LO QUE HACÍA DESDE ANTES?

La tinaja, porque cuando nosotros levantábamos, lo que veíamos de los antepasados de nosotros era la tinaja, la olla, la cazuela, la múcura, y uno se levantó en eso. Y ya poco a poco nos han mandado profesores para que…porque antes las cosas eran por traidición, de generación en generación, Antes era así. Era eso, no había más nada.

¿CÓMO APRENDIÓ A HACER FIGURAS Y PIEZAS DE BARRO? ¿CUÁLES SON SUS HERRAMIENTAS DE TRABAJO?

“yo aprendí con mi bisabuela, me gustaba…ella hacía todas esas cositas chiquiticas tenía las manos para hacer esas cositas, porque todo el mundo no tiene ese don para hacer las cositas tan chiquitas, y mi abuelita también era así, ella

perfeccionaba eso, y a mí me gustaban las olleticas, y ella me correteaba y me decía “vete de aquí que me tienes el barro duro” (risas). Y yo venía, para hacer las cazuelas, me las metía aquí (muestra el codo), porque aún no sabía hacer los rollos. Cuando ella hacía varias, yo las componía. Me haces perder el tiempo, me decía ella. Entonces de esa manera fui adelantando, viendo eso. Hay partes donde se trabaja con torno, nosotros no tenemos torno, el torno es con lo que se trabaja en Ráquira, noso tros no, nosotros todo es a MANO, porque esa es la tradición de nosotros, nosotros nos levantamos haciendo eso así. Además, usa uno las espátulas para pulir, y filmar los altos relieves que uno pone, para quitar lo que sobre sale, las cucharas son para esponjar, para darle forma a la pieza, ya no las utilizo de palo, sino de pedazos de plástico.
(Ligia haciendo bollos de maíz biche en el taller de su casa)

Después, para terminar, se utiliza el HORNO, que es lo que UNO NO TIENE, eso sí lo hemos luchado. Artesanía de Colombia nos dieron un horno a gas, eso está por allá, botado. Eso era con gas propano, y eso se llevaba unas pipetas grandes y todo el mundo tiene pa eso. A mí me Me gustaría tener un horno pequeño, que le diría (porque ya hasta la leña no se está utilizando), y ahora vienen los hornos eléctricos. Me gustaría un horno pequeño, donde pueda quemar a cualquier hora. Nosotros decoramos en flores, en capullos, en palmas. Lo que uno pone después de la base es alto relieve, lo que sobre sale. Bajo relieve es sólo cuando está dibujado en la pieza, está al nivel de la base del barro.

CUÉNTENOS SOBRE LOS PROCESOS DEL PASO A PASO EN LA ELABORACIÓN DE PIEZAS Y FIGURAS EN BARRO

Uno trae el barro y lo desmiga, desmenuzándolo, luego se echa en un sitio donde se le pueda echar agua para que ese barro se ponga blanditico, esponjaito, cuando ya está así, se pisa. Hay que tener un cuidado: que no quede pelotudo, ¿qué es pelotudo? Cuando

queda parte con arena y parte sin arena. ¿Por qué es conveniente no tener pelota? Porque si no es así, al quemarlo, se explota, si no queda bien mezclado, se explota. En el pisado está el mezclado. Me mezcla la arena con el barro. La arena se saca de la calle, que sea limpia. Otra cosa, si le pone mucha arena no es conveniente, porque luego se raja la pieza. Tiene que llevar un punto bueno. Lo que le da el peso al barro es la arena, porque si la pieza quiere que uno quede balsitico, tiene que ser poquita arena. También puede uno trabajar con ceniza de arroz, eso requiere horno. Luego viene el proceso de parar la pieza, se hace el rollo, se levanta, ya después le da uno la forma de lo que uno quiera hacer. Después viene el pulimento, el alisado, y luego ya la quema. Sin pulir, quedan ordinarias, malucas, disparejas, entonces uno las esponja, y con una puntilla le va quitando lo que le sobra, raspa uno, raspa, se compone, y ya está pulida. Cuando ya está seca, se pule y queda lista, para alisar, y entonces viene la piedra. Para la quema hace uno su cama de moñinga, y se pone la pieza encima de la moñinga. Y después, arriba se pone más moñinga, y la prendo con gas, con papel. Se prende las esquinas y le echa unas brazas arriba. Después de que se queme, está listo para llevarlo donde sea. En el caso de que se quiera pintar, con vinilo o barniz. A las 3:00 de la tarde del 23 de abril, se llevó a cabo la entrevista a Georgina del Carmen Reyes Argumedo, 54 años. Con respecto a la alfarería nos dice: “eso viene desde la época de mi abuela, esto es transmitido”. Georgina vive junto al cementerio, en la calle de la cruz, tiene fogón de ladrillos en su casa. ¿CUAL ES TU ESPECIALIDAD EN LA ALFARERIA?

En la artesanía, mi especialidad es el levantamiento de tinaja, es lo tradicional de San Sebastián, herencia de mi abuela Digna Olea López, ella exportaba las tinajas para Panamá, se embarcaba en el puerto de San

Antero, así como ésta (foto) trabajaba mi abuela, pero todavía más pulido, ese es el trabajo que enviaban para Panamá. Mi otra especialidad es la pintura, acuarela. Actualmente utilizo la pintura acrílica, el vidriado, que es pintura al horno, es el porcelanizado que le pone uno al barro, es la técnica para que se vea brillante, para que no tenga porosidad. Se cogen los colores, como el del hierro, de ahí escogemos los colores, sea verde, amarillo, depende de la calidad de él así quedan los colores, en un mortejo maja las pinturas y las coloca con un pañito en la pieza artesanal y se lleva al horno a 800 grados de temperatura por seis horas. La acrílica es al frío y el vidriado es al horno, al frío lo hago con aerógrafo y pincel, el aerógrafo es un aparatico de motor que lleva una especie de lapicero, eso vale $400.000, pero no lo tengo. También utilizo el óleo, parecido al esmalte, al vinilo. También manejo floreros, jarrones. También hago apliques, que son piezas que uno levanta y cuando ya están duras las divide en dos partes, entonces se decoran y se colocan mangas, un collar, y son las que van en la pared. También hago fruteros, platos para la comida. En control de calidad a mí me gusta que todo me quede bien.

¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA DE LA TINAJA DENTRO DE LA CULTURA DE USTEDES?

“Dentro de la cultura tradicional artesanal de San Sebastián es el medio que usamos para tener el agua, para conservar la chicha, para hacer los jugos fermentados. La tinaja es muy utilitaria, no es sólo para el agua, incluso nos servía para conservar el arroz, fríjoles. El alimento se conserva porque la tinaja viene de una materia prima que contiene hierro. El hierro, en la estructura de las piezas artesanales es conservante, ese es el color rojo que le da a la pieza, además es el que le da la textura fuerte a la tinaja, le da

textura y color. La forma que se le da a la tinaja es elaboración personal, yo lo llevo en genes, yo no las hago de otra forma, siempre salen como las hacía mi abuelas. Dos días antes de quemar, se empieza a pulir la pieza con la piedra de alisar, esto es rápido, porque como uno ya está acostumbrado a esto. Cuando empieza a mojar la pieza en el alisado, uno deja que el aire le dé a la pieza, porque el aire es el que le quita la humedad, no se puede secar bruscamente, directo en el sol, ¡no!, tiene que ser en la sombra, porque si no se revienta, se rompe la pieza”.

Mary Luz Pitalua Suarez, 49 años. Es artesana desde los 8 años. Vive en la calle del almendro.

Su marido, el señor Manfredo Núñez, es quien va a buscar el barro a la ciénaga, al igual que las piedras para alisar el barro. El miércoles, 24 de abril, vamos a ir a buscar barro a la ciénaga “lucero”. De regreso de las vetas de barro, se hará la entrevista a Mary Luz.

¿POR QUÉ SON ALFAREROS? Cuéntanos un poco acerca de tu historia

“yo principie en esto por herencia, yo comencé con mi mamá a la edad de 8 años, desde ese momento me ha gustado la artesanía, desde que principie con ella. Así, he venido haciendo artesanías y vender pescado, porque yo también he vendido pescado. Ahora no vendo, ahora hago artesanías aquí en mi rancho. Mi horno lo hicieron los pelaos con ladrillos, tiene un metro cuadrado y cuando no puedo cocinar las piezas ahí, lo hago con la mierda de la vaca, que se consigue en los potreros. Utilizo un pedazo de pantalón de overol, y se dobla para darle pulido con los dedos pulgar e índice, él le da el borde a la figura.

Aunque la piedra de alisar es el pulimiento más fino. Las herramientas de trabajo son: cuchara de totuma para limar, palillo de guayacán (para pulir piezas en miniatura) o espátula, la piedra para alisar, la puntilla para raspar, el cuchillo para calar, es decir, para sacarle figuras a la pieza. Lo que más me gusta hacer son los apliques, los que van en la pared, los hago primero enteros y luego los parto, por eso de un jarrón saco dos partes, luego aliso cada uno por aparte con una puntilla para raspar (un pedazo de machete viejo), para que así no quede pesada la pieza. Así, lo voy puliendo y con un poco de barro voy haciendo donde se engancha la pieza”.

CUÉNTANOS SOBRE EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE PIEZAS Y FIGURAS DE BARRO…

Uno va a sacar el barro a la ciénaga, lo saca con pico y lo embalsa en un costal. De ahí lo trae uno a la casa, ahí se amontona y se moja con agua, cuando ya está blandito lo voy desmigando, y de ahí lo echo en la bañera (un tanque), le echa agua y lo pone uno blanditico. Ahí es cuando viene el proceso de pisarse, lo echa uno en la sala con la arena que se consigue en la calle o en los arroyos, y ahí le va dando uno con el pie, hasta que llegue a su punto; cuando ya no se pega en el pie está preparado para hacer la arcilla. Después de eso, lo amasa para hacer la pieza.
(En foto: Herramientas de trabajo de Mary Luz y Manfredo, de izquierda a derecha: puntilla para raspar, cuchara para limar, el cuchillo para calar, la piedra para alisar piezas grandes y la piedra para alisar piedras en miniatura).

Cuando ya la pieza está lista, y si voy a preparar un jarrón, coge uno el bollo o rollo y paro el jarrón, si quiero parar una chocha, la hago.

Después viene el proceso de secado, después se le unta otra arcilla, que le dicen almagra, y así coge uno la pieza con la piedra para pulirla, que quede bien brillante, que si vas tú pa una fiesta, te puedas ver en ella. Después para llevarla al horno tienes que ponerla al sol para que coja calor, cuando ya esa pieza coge calor, la mete uno en el horno y la quema.

Si uno esa pieza no la coloca al sol la pierde toda porque no es adecuada dejarla fría y meterla al horno, así, de una vez, primero tiene que coger sol. Así sale sanita. De ahí al horno sale lista para pintar si se quiere pintar o así también sale con el color excelente. Cuando la pieza está metida en el horno, muchos no saben, los tiestos que van arriba, tapándola, se pongan blancos, ya está listo el chócoro. El calado es una técnica, y es cuando se perfora la pieza, en cambio, el marcado es sobre la pieza, sin perforar. Los indios zenú no alisaban con piedra. Yo me he encontrado chócoros de ellos (me encontré una múcura) y no estaba alisada”.

En esta fotografía, la pieza de la izquierda, es según Mary Luz y Manfredo, tal cual como la hacían los zenú, sin alisar. La pieza del lado derecho, en cambio, la hicieron ellos, y está alisada. Mary Luz y Mafredo viven diagonal a la casa de Celina, otra alfarera tradicional en San Sebastián, la madre de

Manfredo, quien a veces quema en casa de Mary Luz. A esta actividad es lo que postulo como núcleos familiares de alfareros. La siguiente visita fue a la casa de la señora Celina del Carmen de Núñez, quien vive en el barrio los almendros, ella tiene 77 años y es artesana desde los 10 años. “ésta piedra de alisar me la regaló mi tío Hilario”. Afirma Celina. Éstas son las herramientas de trabajo de Celina y su yerna. El miércoles 24 de abril a las 7:00 de la mañana vamos a coba barro con Celina, y a las 4:00 de la tarde tendré entrevista con ella. Celina trabaja en su casa con su yerna, Dilsa Pérez Hernández.

A continuación, se muestran los nombres del resto de los alfareros visitados el día 23 de abril del 2013.

Cristina Hernández Reyes, 73 años. Lleva 35 años siendo artesana. Vive en el barrio “la loma”. Tiene su taller en su casa, donde trabaja con su hijo Javier Correa Hernández, con 46 años de edad. Y el cual lleva 20 años siendo artesano. Plácida Rosa Castro, 68 años. Tiene su taller en su casa, y trabaja con marido Dionisio Alegría Garcés, de 73 años. Y su hijo Felipe de Jesús Alegría Castro, de 32 años. “me tienen que dar un cheque, esa información es privada”. Afirma el señor Dionisio cuando le pregunté algunas generalidades sobre la fabricación de objetos artesanales. Marvilia Alegría Calle, 45 años. Y su esposo Santiago Manuel Pérez Pitalua, 42 años. Viven en el barrio “la popa”. “Desde los 10 años trabajo en eso, mis abuelos lo trajeron. Eso es por tradición”. Afirma Santiago. Cecilio Correa Hernández, 55 años. Y su esposa Miriam Tapias Correa. “si eso es una cosa que nació con uno ¿uno cómo lo va a olvidar?”. Afirma Cecilio.

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Ronald de Jesús Correa Hernández, 40 años. Es artesano desde los 10 años. Vive en el barrio fuego verde. Tiene un “horno de tierra” (Técnica de quema de barro). Ana Bel Alegrías Tapia, 33 años. Artesana desde los 9 años. Vive en el barrio el almendro. Tiene su horno en el patio de su casa. Tomás Reyes Argumedo, 64 años. Vive con su esposa, también alfarera, Rosalba de Reyes Llorente. El señor Reyes tiene, además de su casa donde vive, una casa de palma con cerca de bahareque donde guarda las piezas de barro para mantenerlas, pues deben estar ubicadas en una temperatura baja, pues el demasiado calor puede ocasionar que éstas se partan. Según Reyes, existen 3 clases de barro: Barro negro, para realizar piezas grandes. Barro gris, para realizar piezas pequeñas. Barro “bollo de plátano”, le dicen así porque tiene 2 colores al mismo tiempo.

Vocabulario Almagra: sirve para alisar o pulir. Arena: sirve para preparar el barro Incisión: rayas (decorativas) Puntilla: sirve para calar Técnicas de decorado: Alto relieve, bajo relieve, relieve “El barro es lo mismo que la arcilla, sólo que el primero es el término que se utiliza por tradición y la arcilla es el nombre científico”. “en tiempos de lluvia, no se quema”. “para quemar poquitas piezas se utiliza la moñinga (estiércol de vaca), para quemar muchas piezas, se utiliza madera. Afirma el señor Cecilio. Según el, las piezas tradicionales que e han hecho en el pueblo son: tinaja, múcura, maseta, cazuela, chocha. En las horas de la tarde, estuvimos en el barrio san tropel, (porque en la época en que invadieron ese barrio, había una novela que estaban dando en ese tiempo que se llamaba san tropel).  Luz Arneida Pérez Argumedo.

Los animales del agua y la tierra es su especialidad: nos mostró hicoteas, pato, pavo, iguana, sapo, gallina. “donde no hay agua no hay vida” Georgina Reyes. A las 3:30 Tuvimos la entrevista con la señora Georgina del Carmen Reyes Argumedo. (Pendiente transcripción de la entrevista, número 69). Su especialidad es el levantamiento de tinajas. Herencia de su abuela, la cual exportaba tinajas a Panamá. (Transcripción de entrevista #69).

Cultura tradicional artesanal de San Sebastián, Córdoba. Pintura: acrílica (al frio, con aerógrafo y pincel). Vidriado (al calor, parcelanizado, se coloca al barro). Oleo (vinilo y pincel).

Afirma Georgina: “El hierro que contiene el barro es lo que permite la consistencia y firmeza de las piezas como la tinaja”. “eso lo llevo en mis genes, las tinajas salen como le salía a mi abuela”. “El barro se va dividiendo con la mano, por rollos”.

Vocabulario Asentadero: planicie de barro donde va ubicada la tinaja.  Lía María López Pitalua, 47 años, de los cuales 35 lleva siendo artesana.

El día en que la visitamos nos dijo que al día siguiente, el miércoles 24 de abril, haría quema. Por eso, a continuación se muestran los resultados del último paso en el proceso de elaboración de piezas de barro según el núcleo familiar de Lía y su esposo. Tales resultados van acompañados de la entrevista realizada durante la quema de las piezas con moñinga de vaca. En el centro de la cama – así llaman a la figuras y piezas que se muestra en la siguiente foto- se colocan, por un lado la moñinga, y por otro, las diferentes piezas y figuras a

quemar. Las figuras y piezas se montan arriba de la moñinga. Veamos:

El esposo de Lía, el señor Mario López, monta la quema, en la cama va la moñinga más gruesa, y encima las figuras (como se muestra en la imagen): “la gente del tiempo viejo…mi mamá quemaba con moñinga, mi abuela también quemaba con moñinga”. Siempre se colocan dos capas de moñinga. El siguiente fue el inventario de las piezas y figuras quemadas: 4 docenas de cocas, 1 docena de chonchos, 2 tinajas, 2 floreros, 1 docena de cazuelas, 1 florero pequeña, 2 jarrones, 25 pitos, 1 gallito. La moñinga no puede ser muy gruesa porque “se pasa la figura, se dobla”, afirma Liz mientras, siendo la 12:30 de la tarde, empiezan a montar las piezas encima de la cama de moñinga. Una hora es el tiempo en el que Lía y su marido, Mario López Pérez, montan la quema. Veamos:

“la gente del tiempo viejo, mi mamá quemaba con moñinga”. Afirma Lía mientras terminan de colocar la última capa de moñinga sobre las piezas y figuras crudas. “siempre se colocan dos capas de moñinga”, comenta el esposo de Lía.

Finalmente, le prenden fuego a la moñinga con pedazos de brasa. A la 1:30 de la tarde empieza la quema.

CUÉNTANOS EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE LAS PIEZAS Y FIGURAS EN BARRO

“Desde que tenía 10 años me colocaba al lado de mi abuela y hacía costas pequeñas y las llevaba a vender. Y mis hijos estudiaron gracias a esto. Mis herramientas de trabajo son: cuchara de palo, puntilla, espátula y pierda de alisar. En verano se quema con moñinga, y en invierno se quema en horno. Lo primero que se hace es covar el barro en la misma orilla de la carretera. Yo misma lo voy a covar. Aunque la carga vale $5.000, cuando yo no puedo ir a buscarlo. Mi marido siempre va conmigo, sube los sacos de barro y los trae conmigo. Después de traerlo, se le echa agua, se desmenuza, se le saca todo el sucio que tenga y entonces se cuela con arena (que se coge por el cementerio) con un angeo, se le echa arena al barro y se empieza a pisar. Luego, se empiezan a hacer las figuras, y hago lo que más se venda: cocadas, chonchos, jarrones. Se empiezan a elaborar las figuras, después se ponen al sol dos días antes de la quema. Y luego de quemao, si es de pintar, se pinta, si de decorar, se decora. Pinto con vinilo tipo 1, con pincel y brocha. Decoro flores en alto relieve y bajo relieve. Mi marido es el que quema casi siempre, yo lo ayudo, pero él es quien quema. El vende las figuras en Sincelejo. Ésta quema de hoy se llevó 6 bultos de moñinga. Yo no la compro, Mario la trae en la moto. Hay una técnica que es negriar la figura, se le echa aserrín en el momento en que ya se está terminando de quemar. El humo es el que negrea las figuras.

Cuando se quema en horno, las figuras salen en un solo color, con moñinga salen varios colores, según la intensidad de la moñinga prendida”.

A las 2:25 de la tarde termina la quema. Lía afirma: “el chócoro quemao en horno no queda bien quemao como el chócoro quema afuera”.

El miércoles por las horas de la tarde estuve en casa de otra artesana:  La señora Celina, mamá de Manfredo Núñez, esposo de Mary Luz Pitalua. Ella vive diagonal a su hijo, a donde va muchas veces a quemar en el horno de ellos. Ella tiene 77 años de edad, y es artesana desde los 10 años.

En la foto vemos a la señora Celina alzando una pieza en el patio-taller de su casa. “cuando es chócoro grande me siento en el suelo, pero cuando el chócoro es más grande, me toca coger el banco para sentarme.

Yo trabajo aquí en mi rancho de palma, es fresco para trabajar. Este es un hogar feliz, vive uno bien, no tiene uno temor de nada”. Yo trabajo tinajas, ollas, calderos, múcuras, menos figuras, yo levanto la pieza y mi yerna decora, que también trabaja conmigo desde hace años, aquí, conmigo, en la casa. Ella decora, yo pulo.

Hace 16 años trabajo con mi yerna, desde que se casó con mi hijo.

¿CUÁLES SON SUS HERRAMIENTAS DE TRABAJO?

De izquierda a derecha, según la fotografía: “el raspador sirve para raspar la pieza cuando se levanta, pero no puede estar ni seca ni húmeda, sino en un término medio, porque si está muy blandito se pega al raspador, ni arranca el barro. La cuchara para pulir, el palustre para pulir, la piedra para alisar y el trapo para sobar ”.

“mi mamá era artesana, y como en aquel tiempo no había más na que hacer, como yo veía era eso, por eso lo aprendí. Tenía yo 10 años cuando quemaba con leña y llevaba a vender a Lorica cazuelas, múcura y ollas. Eso fue un arte que se profesionó, y yo lo seguí, esto antes daba, pero ya no”.

CUENTAMOS DEL PROCESO DEL PASO A PASO QUE HACES PARA LA ELABORACIÓN DE LAS PIEZAS

Primero se va a buscar el barro a lucero, una parte de la ciénaga grande, después que uno viene con ese material de lucero lo pone a ablandar, va a recoger arena a las calles, la cuelo con el cernidor, le saco todo el caliche y entonces mezclo el barro colado con la arena, a esa mezcla se le llama “pisar el barro”.

Ahí está el agua, la arena y el barro, hasta que eso quede en un punto que no se pegue ni en las manos ni en los pies. Ahí ya está apto para trabajar cualquier figura. Ya se empieza a levantar la pieza, y hace lo que más le parezca. Yo compro los sacos de moñinga a $2.000, me los trae un niño que se llama Sebastián, me los trae de la finca donde haya ganado. Y si tengo para comprar leña, que me vale $10.000, lo compro aquí mismo, para que la mierda de vaca no se caiga.

¿QUÉ CAMBIOS SIENTE AHORA A CUANDO HACIA BARRO ANTES?

La dificultad que se nos presenta a la hora de trabajar es la económica, porque no tiene casi salida el producto. Yo no trabajo como antes, ¡ya no!, ya el producto no sale. Pero como ya sé que tengo que vender, trabajo con más ganas. Ya las ventas en las calles de Lorica no funcionan por tanta violencia. Antes lo esencial para hacer era la cazuela, la olla, ahora se vende lo dibujado, ya no hay comercio como antes.

DATOS CLAVES sobre la ETNOGRAFÍA DEL BARRO.

Todas las casas hasta ahora visitadas tienen la misma estructura: un kiosco al final de la casa, un patio amplio y grande. La cocina trasera, hamacas, taburetes y tinajeros. El taller donde montan las piezas y figuras en barro coincide con el patio o la cocina de la casa. Esto muestra la relación tan cercana e íntima que existe entre los alfareros, su familia y sus casas.

CONCLUSIONES ETNOGRÁFICAS DEL DÍA 23 DE ABRIL

1. No podemos hablar de un solo “paso a paso” de la elaboración de la alfarería. 2. Hay que hablar de NUCLEOS FAMILIARES, y de alfarería personalizada, es decir, cada artesano lleva en su figura su marca registrada, su estilo personal. Pero a la vez, cada mano construye la figura de barro de una manera diferente, pero en

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relación a las personas con quienes trabaja, es decir, su familia, además de algunas condiciones culturales, tales como: La manera como fue trasmitido el conocimiento sobre la elaboración de la alfarería, es decir, trasmitida de generación en generación, de los ancianos a sus hijos y a sus nietos. La manera de hacer alfarería según los diferentes talleres (llámese taller al lugar de la casa donde los alfareros elaboran sus figuras). Es decir, cada núcleo familiar detenta un taller diferente, algunos son permanentes y llevan muchos años funcionando, y otros son temporales (se hacen cada vez que hay condiciones económicas para trabajar con barro). Además, podemos observar que cada taller detenta un eje temático específico. Pero cada núcleo familiar también se caracteriza en que, aunque no los hagan siempre, ellos saben hacer todo tipo de objetos de barro. Hay dos tipos de generaciones en la actividad del barro: una generación tradicional, clásica, que son los adultos mayores que realizan tinajas, ollas, múcuras, cazuelas. Y una generación más contemporánea, que realizan trabajos en miniatura, decorado especial, apliques. Es decir, especializados ya no tanto en utilería como en decoración.

3. Visitas de campo a las vetas de barro para la descripción de sus características

Al día siguiente, el jueves 25 de abril fuimos a covar barro con Celina y su hijo, Albeiro Núñez Correa, y un nieto de Celina, quien va aprendiendo sobre el proceso del barro. Pues bien, salimos en canoa desde la plaza del pueblo hasta el charco de lucero, a 400 metros desde la plaza. Vamos en una canoa hecha con madera. El hijo de Celina va remando con una lata de palanquear. El barro con más calidad está a la orilla del pozo. Las primeras capas que se excavan son de tierra. El barro tieso, socato, es el mejor barro, donde no entre mucho el pico. Afirma Albeiro. Así, llegamos a la ciénaga y la señora Celina va guiando a su hijo sobre el

lugar donde se coba el barro, el va covando y ella va diciendo que tal está el barro. A los 15 minutos de estar covando, y van en busca del tipo de barro “bollo de plátano”. “esto antes daban ganas de covar, parecía un mercado”, afirma la señora Celina, quien asegura que antes el charco se llenaba de gente, no como ahora, que mantiene vacio. A los 80 centímetros de profundidad, encontramos el barro “bollo de plátano”. “Antes de que se abniegue la ciénaga, yo cobo, para no estar buscando quien me lo traiga, y no traigan el barro nuevo, sino el barro malo.

Mientras Albeiro coba, la señora Celina va guardando el barro en los sacos que trajeron de sus casa. El nieto de la señora Celina, Carlos David Núñez Sarmiento, está aprendiendo a manejar la canoa, mientras observa cómo si abuela y tío covan el barro. Poco a poco van metiendo el barro en los sacos.

Mientras el hijo de la señora Celina coba, ella afirma que las minas de barro las frecuenta desde los años de 1966, cuando hombres, mujeres y niños asistían a las zonas de coba.

“antes no traíamos el barro en sacos, sino en la misma canoa, y en tiempos de semana santa hacíamos fila para poder covar. Eso era bonito verlo, ya no. Antes vendíamos al pie de horno, ya no”. Afirma la señora Celina con nostalgia en sus ojos.

En esta foto la señora Celina nos muestra el tipo de “barro mantequilla”, el más suavecito. Celina observa el barro, le quita los pedazos de tierra y luego los mete en el saco. Ella va indicando en qué lugar sale el mejor barro. Poco a poco van metiendo el barro en los sacos. Albeiro coba, y Celina va evaluando la calidad del barro. “el yeso no deja que el barro salga bueno, porque al salir salen las piezas con pecas”. Albeiro se sienta al nivel del hueco donde está covando, entonces coba sentado. El barro sale por pedazos grandes, Albeiro coge el barro y lo echa en una ponchera de plástico, y entonces Celina lo echa al saco.

Esta es la pila de ubicado en el

barro de Celina y su yerna, patio de su casa.

CONCLUSIONES ETNOGRÁFICAS DEL JUEVES 24 DE ABRIL

La práctica de la alfarería debe contemplarse desde los cambios culturales de la sociedad colombiana, específicamente desde las dinámicas históricas del departamento de Córdoba. Antes sólo se hacían ollas, múcuras, tinajas, cazuelas, caldero, para comer y cocinar, para la vida diaria, para utiliteria. Esas mismas piezas eran vendidas en las calles de Lorica y pueblos aledaños. Hoy en día, por la violencia en las calles de Lorica (tal cual como relatan los pueblanos), y porque ya no se transportan las piezas en canoa, todo es muy diferente. No podemos seguir pensando en la alfarería desde el pasado, sino en éstos nuevos contextos socio-históricos y nuevas dinámicas culturales.