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Los primeros cristianos Los primeros cristianos: Lo que empezó con los pensadores paganos de la época clásica fue

continuado por los primeros cristianos, éstos añadieron la idea de progreso, nuevos elementos sin los cuales no hubiera logrado la fuerza y los seguidores que posteriormente llegó a tener en occidente. Los griegos introdujeron la idea del crecimiento natural de los conocimientos en el curso del tiempo, esta idea forma parte de la filosofía cristiana desde sus orígenes, los filósofos cristianos dotaron a la idea de progreso de una fuerza espiritual que no había tenido en la época pagana (como la visión de la unidad de la humanidad entera, el papel de la necesidad histórica, la imagen del progreso como el despliegue a lo largo de las épocas de un plan presente desde el principio de la historia del hombre, y una creciente confianza en el futuro y un interés cada vez mayor por la vida en este mundo). La importancia que se da a partir de ahora al perfeccionamiento espiritual de la humanidad, un proceso inmanente que con el tiempo debía terminar con una edad de oro feliz en la tierra, un milenio en el que cristo gobernaría el mundo. La religión y la filosofía cristiana tienen dos fuentes principales: la judía (de ellos heredaron la concepción de la historia como algo sagrado, como un proceso necesario. De ellos procede la creencia de una edad de oro en la tierra), y la griega (los judíos que, a la muerte de cristo, se vieron obligados a aprender griego, también aprendieron ideas: como la idea de crecimiento natural, la del cambio concebido como el paso de la potencia del acto, las de las etapas del desarrollo del conocimiento y de la situación de la humanidad, y la del valor divino que podía atribuirse a este desarrollo). Esta fusión podemos verla en San Pablo, quien comparó el crecimiento de la iglesia con el de un individuo. Para él, el crecimiento de la cristiandad y del ser humano eran a la vez naturales y necesarios; eran resultado de la naturaleza misma de las cosas (es lo que habían pensado los griegos), y lo eran de la voluntad divina (judíos). Para entender a la iglesia hay que verla como algo que se va desarrollando a lo largo del tiempo, y está destinado a ser universal. San Pablo mira el tiempo con optimismo. En este sentido es partidario del progreso. En la historia de la idea de progreso no hay nada tan importante como la incorporación al pensamiento cristiano del milenarismo judío, el cristianismo amplió este milenarismo hasta hacer que abarcara la totalidad de las razas humanas. Por otro lado, la simple idea de que al final de la historia abría una edad de oro en la tierra que duraría mil años y la idea de que la humanidad avanza hacia esa edad, tuvo por fuerza quitar importancia a la corriente de pensamiento cristiano concentrado en el otro mundo, para estimular la preocupación por las cosas y acontecimientos de este mundo. El historiador de la religión Gerhardt Ladner lo ha explicado así: “Todos los grandes conceptos sociales de la cristiandad, tanto el reino de Dios o la comunidad de los santos, la iglesia o la ciudad de Dios,

También aprecia estéticamente al hombre mismo y sus cualidades físicas y psicológicas (estética funcional). por la ciencia de los nº. Tertulian fue el principal defensor de la cristiandad en su época. el cristianismo fue influido y afectado por la vida romana. pero citaremos a dos predecesores suyos: Tertulian y Eusebio. por todas las lenguas creadas por el hombre. Compara el crecimiento y desarrollo de la Humanidad a un río que ha conducido las virtudes y los vicios del hombre a lo largo del tiempo. Tenemos derecho a pensar que lo que más importaba a Eusebio era la iglesia visible y cada vez más mundana a la que sirvió brillantemente como obispo de Cesárea. forma parte de la visión del mundo de los cristianos. Habla con cierta ambivalencia al referirse al tipo de operaciones necesario para llegar a tales conocimientos. Así. El interés de los cristianos por el mundo terrenal: Esta preocupación por lo terrenal. Dios dio a los seres humanos y a los animales <una capacidad congénita de propagar su especie> (idea de desarrollo inmanente). esculturas y cerámicas hechas en el curso de los siglos. Para él la cristiandad y Roma dependían una de otra y cada una obtendría niveles cada vez más elevados de autoridad y significado merced a su relación íntima con la otra. Lo que nos interesa es el libro “La ciudad de Dios” de San Agustín. por el triunfo del mundo. como hechos en el tiempo. El espíritu de Platón tuvo un poderoso influjo en los primeros padres de la iglesia.en la formación del cristianismo también tuvo una participación notable el pensamiento y la forma de vida romanos. lo espiritual y lo eterno. Aunque en su núcleo fueron un pensamiento judío. Servía con eficacia al imperio romano y a si admirado Constantino. se formo la idea de la iglesia como comunidad de los fieles en la tierra y la iglesia como comunidad de los ciudadanos de la ciudad celestial”. San Agustín siente una fascinación profunda por la fecundidad y la difusión de la raza humana sobre la tierra y habla del <maravilloso poder de la semilla>. Volviendo al tema principal. la agricultura. la construcción. por la reforma y el progreso a lo largo del tiempo. . Él no fue el 1º ni tampoco será el ultimo en hablar de la felicidad del hombre y la grandeza de sus logros. por el teatro. Eusebio es la principal figura de la generación que siguió a la de Tertulio en el campo de la teología cristiana. y hacia ella se desvió pronto. triunfales y eternos en el otro mundo. El núcleo de sus ideas estaba constituido por los conceptos de lo divino. admiración por las pinturas. San Agustín rinde tributo a los logros conseguidos por el hombre en la tierra a lo largo de la historia (en la industria humana. y también como trascendentes. Pone a Dios a la luz de una concepción progresista en la que el desarrollo y el crecimiento tiene un papel preponderante. por los grandes sistemas filosóficos e históricos que son testimonio de la grandeza del hombre y el poder de la razón).fueron concebidos como cosas inmanentes a este mundo. invisibles.

Pero lo que les interesaba por encima de todo es que nada puede impedir el progreso de la humanidad considerada en su conjunto. por los ataques dirigidos por San Agustín contra la doctrina pelagiana de la consecuencia de la perfección en este mundo por medio de la libre voluntad del hombre. que no había por qué soportar con los brazos cruzados todas las inmoralidades y maldades de este mundo confiando alcanzar la perfección en el otro mundo. su visión económica. Sabían que. Esta percepción.los principales filósofos del progreso se dirigían a toda la humanidad y para toda ella formulan sus leyes y principios. El cristianismo se ha visto dividido entre los agustinianos y los que creían que cada individuo y cada época tenían el poder de reformarse. nos muestran hasta qué punto los cristianos estaban interesados en llegar a la perfección en esta vida. Para San Agustín el monacato de tipo comunitario era una muestra de la importancia del carácter social del cristianismo. la voluntad de Dios y su infinito amor por los hombres son la base de la grandeza y belleza de la raza humana. Hasta el s XIX la idea de reforma trae consigo la idea de regreso.Lo mismo pasa cuando comenta el mundo de la naturaleza. y la experiencia de su vinculación a Cristo… Sin embargo esta idea de la reforma acabó por convertirse en un eficaz motor supra-individual en una época relativamente cristiana…”. A Pelagio lo conocemos como hereje. nación o imperio tiende a perder al cabo de un tiempo el poder que le permitió alcanzar una posición dominante. la idea de progreso se refiere en el mundo moderno al conjunto de lo que nosotros entendemos por humanidad . antes de que se apagara la luz de una gran cultura. otro pueblo la recogería y pasaría . Hay otros aspectos del pensamiento de San Agustín que tuvieron incluso mayor influjo. Gran parte del reformismo de los s XVIII y XIX surge directamente de una visión de un pasado más virtuoso que el presente. levantarse y medirse aquí y ahora. Es espíritu de la reforma: Las doctrinas de Pelagio (s V). Pensadores de los s XVIII y XIX sabían muy bien que cualquier pueblo. y también su estimulante idea del conflicto como un elemento dinámico para la historia. recuperación. a su idea de que era toda la raza humana la que formaba la base del cristianismo. Nada hubiera sido posible sin la intervención divina. también podía ser buscada desde el punto de vista social y político. La unidad de la raza humana: Es su forma más corriente. Para él. que para Pelagio era una cuestión individual. su interés por el fluir del tiempo en épocas y eras. al que es necesario volver aún a costo de la acción directa. El interés de San Agustín por la “vida social” iba más allá del cristianismo en sí y alcanzaba otras áreas como la de su interés por las cuestiones políticas y económicas de este mundo. Gerhardt LADAR escribe que: “Los orígenes de la idea cristiana de la reforma se relacionaban con el núcleo mismo de la doctrina evangélica y paulina sobre la persona humana. su doctrina de la necesidad histórica.

Desde casi el 1º momento era necesario que se prohibiera el incesto. La idea de noción de humanidad (como un ente único capaz de progresar en el curso de largos periodos de tiempo) es exclusiva de la civilización occidental en el año 200 después de Cristo.. de modo que los hombres estuvieron únicos no sólo por la semejanza de sus naturalezas sino también por el afecto familiar. sino que “la creó del hombre mismo. El fluir del tiempo: El concepto de tiempo era casi obsesivo para San Agustín. Pero esta situación no pudo durar mucho tiempo. el resultado hubiera sido indudablemente la pérdida de fuerza “del vínculo social”. Esta educación representada por el pueblo de Dios. Más importante es la analogía que establece San Agustín entre el proceso de avance de la humanidad y el que experimenta un individuo en particular. Los nietos pudieron elegir a sus primos como esposos. han tenido una intervención preponderante en lo que San agustín llama “la educación de la raza humana” a lo largo del tiempo. pues a partir de la 3ª generación todo cambió. Dios cuidó de que la mujer no surgiera aparte del hombre. acabaron por salirse de los límites de la civilización romana para hablar de la humanidad. étnicos o culturales. Al principio los hombres no tuvieron más remedio que tomar como esposas a sus hermanas. y que si no nos aguardara nada. Para él la prohibición fue resultado de acciones humanas “de la costumbre y de una moral más elevada”. la tradición. etc. Aunque hubiera podido hacerlo no atribuyó la responsabilidad de la prohibición del incesto a un acto directo de Dios. Puedo asegurar confiadamente que si nada pereciera no habría tiempo pasado. para que la raza humana procediera toda de un solo hombre”. no habría tiempo futuro. Para San Agustín la prohibición se basa en la confusión que la práctica del incesto hubiera introducido en las relaciones sociales.a ocupar la vanguardia del avance de la humanidad en el curso del tiempo. Dice que si hubiera permitido el incesto. La costumbre. En la Ciudad de Dios de San Agustín esta idea alcanzó su expresión mas total y elocuente. ha avanzado. La costumbre “tiene un gran poder para atraer o repeler los sentimientos humanos”. y que sin el pasado y el futuro no habría tiempo presente”. como la de un individuo. y de postular la soberanía de Dios sobre todos los pueblos que habitan la tierra. locales. Fue entonces cuando los teólogos cristianos. a lo largo de ciertas épocas o eras que le han permitido irse elevando de las cosas terrenales hacia las celestiales y de lo visible a lo invisible”. San Agustín nos cuenta que era inevitable que Adán y Eva cometieran un incesto y este primer incesto no debe ser condenado. ansiosos por fomentar el tema de la universalidad de la Iglesia y la necesidad de hacerla llegar a todos los seres humanos fueran cuales fuesen sus orígenes familiares. . Nos dice que Dios creó a un solo hombre para que de esta forma se le inculcara más eficazmente la unidad de la sociedad y el vínculo de concordia.

del avance paso a paso implícito en la idea de progreso desde sus orígenes. La clasificación en seis etapas se divide en: la 1ª que va de Adán a Noé (en ella la humanidad se entrega principalmente a satisfacer sus necesidades materiales primordiales). Para él la realidad radicaba en la unidad de la raza humana y en su progreso hacia el bien. la historia y el desarrollo.San Agustín trata las categorías del pasado. la 2ª va de Noé a Abraham (aquí nacieron las diversas lenguas y pueblos). la 4ª va de David hasta la cautividad . El principal cambio que introdujo en la historia sagrada que tomó de los judíos (del Antiguo Testamento) fue el abandono de la perspectiva bíblica. En su división de la historia actúa con plena libertad. En la división de la historia en dos etapas se señalan una era anterior y otra posterior a Cristo. en la que las cosas atraviesan constantemente un proceso por el cual van haciendo realidad su auténtica identidad mediante un despliegue de lo que en un principio sólo contenía en potencia. en la que. este avance tiene por fuerza que poder ser descrito como una serie de fases sucesivas. Épocas y fases: Si hay en realidad una única humanidad que va avanzando con el paso del tiempo. “madurez” y “ancianidad”. En el libro 12 de la Ciudad de Dios nos dice que el tiempo ha sido creado por Dios y que es por lo tanto tan real como cualquier otra cosa creada por El. El tiempo es objetivo. San Agustín intenta situar todos los acontecimientos y cambios ocurridos desde tiempos de Adán hasta la Roma (que él pensaba estaba en proceso de destrucción). Para él desde la Creación hasta el presente que él vivió pasaron 6 mil años. Lo más notable del esfuerzo de San agustín es que su encadenamiento de fases logró fijarse de forma permanente en la concepción occidental del tiempo. el presente y el futuro como elementos tan reales y objetivos como cualesquiera otros elementos del universo. Para él lo que importa es que el tiempo es inseparable del crecimiento. la 3ª va de Abraham a David (representa el paso de la “infancia” a la “madurez”). más que de un desarrollo a partir de un plan inmanente se habla de una sucesión ordenada de acontecimientos. Trata de establecer estas épocas en relación con pueblos del pasado y hasta con fechas concretas. para adoptar la perspectiva del crecimiento tomada de los griegos. La clasificación en 3 etapas: “infancia”. El Dios de San Agustín es un ser que pone en movimiento. de modo que la Ciudad de Dios utiliza tanto una clasificación de la historia en dos etapas como otras en las que habla de 3 o de 6 incluso. Le interesaba derrotar roda oposición que surgiera en contra de su teoría del fluir unilineal del tiempo. Para San agustín el tiempo es además finito. que lanza al crecimiento algo que son más que semillas: “quiso hacer en el tiempo sin alterar por ello su plan ni su voluntad”. y de carácter lineal. San Agustín intenta explicar el proceso de “educación de la raza humana” clasificándolo en “épocas”. Le interesa establecer el fluir unilineal del tiempo (pues este fluir es el contexto en el que se desarrolla “la educación de la raza humana”).

diversas vicisitudes. según las épocas. El final y el principio: La importantísima unión de la idea de la necesaria destrucción con la idea de redención. En el cristianismo ha habido. un milenarismo que no tiene nada que ver con la fe en la resurrección.judía en Babilonia. Se presupone que para llegar a esa perfección es necesario pasar por un período de sufrimientos. desde los 1º tiempos. . tormentos. la 5ª de la cautividad al nacimiento de Cristo. y la 6ª empieza con Cristo y se prolonga por un período de tiempo que San Agustín se niega a predecir En la Ciudad de Dios dice que habrá más de seis fases. Esta tendencia ha ido experimentado. fuegos y destrucción.