Epistemologías de la antropología

Nicholas Thomas1
En su clásico ensayo de 1973, titulado "Thick description: toward an interpretive theory of culture", Clifford Geertz declaró que el análisis de la cultura (que para él era la antropología) no era "una ciencia experimental en busca de leyes sino una ciencia interpretativa en busca de significados (1073, 5). Esto habría de desvelar una de las polaridades que ha perseguido y aún sigue persiguiendo a esta disciplina. Quizá en mayor medida que cualquier otra ciencia, la antropología ha conocido las diferencias entre las ciencias sociales y las humanidades. Y ninguna se ha movido tan inquietamente entre un enfoque explicativo y positivista de los fenómenos sociales y culturales en términos amplios y una exploración empática de la comunicación y de los significados. Puede que resulte difícil imaginar una síntesis de la ciencia "experimental" y la ciencia "interpretativa", pero ninguno de los dos términos, ni las "leyes" ni los "significados" que, respectivamente, pretendían revelar, son actualmente lo mismo. Un artículo sobre las epistemologías de la antropología podría, desde luego, ensayar con cambios de argumentos y paradigmas que se aplican a las ciencias sociales en términos generales o al conjunto del conocimiento. Las filosofías conflictivas del racionalismo escéptico popperiano, la hermenéutica fenomenológica, el decontructivismo y el nuevo realismo de Roy Bhaskar y otros tienen su expresión y resonancia en diversas ramas de la antropología. Sin embargo, los antropólogos se han mostrado reacios a separar la filosofía de la antropología de las revalorizaciones teóricas y de la etnografía. Son pocas las monografías que carecen de reflexiones sobre la construcción del conocimiento antropológico, y hay aún menos tratados teóricos sobre el tema que carezcan de elementos de etnografía elemental. Este ensayo consecuente con la inclinación de la disciplina hacia sus propios fundamentos prácticos; evita el género de "filosofía de las ciencias sociales" y, en su lugar, aborda problemas epistemológicos propios del conocimiento de la antropología que surgen, en una medida importante, de las bases de la disciplina en el trabajo de campo. No me interesa tanto el tema de cómo estas bases siempre han sido fundamentales sino más bien cómo han cambiado el trabajo de campo y sus contextos. Con esto no pretendo decir que la antropología no es sino etnografía. Uno de los aspectos básicos de la disciplina en los últimos decenios ha sido su capacidad para incorporar investigaciones históricas y ampliarse a comentarios sobre literatura y arte. Sin embargo, el trabajo de los antropólogos tiende a estar relacionado con un marco local del trabajo de campo, incluso cuando están haciendo algo diferente, puesto que escriben en términos etnográficos sobre historia y literatura. Para bien o para mal, las prácticas del trabajo de campo y la etnografía son esenciales para la disciplina. Estas prácticas están cambiando, y generando nuevas promesas al tiempo que nuevos riesgos.

1

Nota biografica Nicholas Thomas es Director del Centre for Cross-Cultural Research de la Australian National University, Canberra, ACT 0200, Australia. Ha escrito numerosos textos sobre las relaciones entre historia y antropología, teoría del intercambio, cultura manterial, colonialismo y arte, especialmente en el Pacífico. Su libro más reciente es In Oceania; Visions, Artifacts, Histories (1997).

algunas veces sólo para archivarlas. con un sesgo hacia el conocimiento localizado. sólo se ha acentuado durante los últimos decenios. e incluso a escribir crónicas hasta cierto punto cómplices con las percepciones locales dominantes. sino en lo que sus practicantes hacían.Las posiciones Al reflexionar sobre las consecuencias del trabajo de campo. Además. como caracterización de la etnografía. Si bien esta tensión es implícita desde hace mucho tiempo. estas consecuencias han sufrido nuevos cambios desde el texto de Geertz. parece que se queda un poco corta. y que no se puede abordar un estudio serio a menos que haya un cierto terreno común y un respeto por las percepciones locales. Además. como las naciones y las formas transnacionales). Se trataba de un sugestivo retrato de estilo analítico. se diría que esta intimidad normalmente llevaba a los etnógrafos a adoptar una actitud positiva hacia aquellos a quienes estudiaban. los funcionarios de asuntos exteriores y de multiculturalismo oficial suelen poseer conocimientos de antropología. más que en su vertiente institucional y global. Los lugares de investigación se convierten en un segundo hogar. De hecho. pero otras para convertirlas en objeto de una insólita atención. que aún conserva su atractivo para muchos antropólogos. fundamentalmente en sus expresiones interpersonales y locales. etnografía. y ambos tienen una ramificación en la epistemología antropológica. Más bien. numerosos permisos de investigación están sujetos a la condición de que las publicaciones sean facilitadas a diversas instituciones y departamentos. Como es bien sabido. también hay que señalar con claridad que existen tensiones profundas entre la aspiración de entender y compartir la "perspectiva" de un indígena y la incorporación de dicha perspectiva a un discurso analítico o teórico definido por las ciencias sociales de Europa y Estados Unidos. pero también ha sido un dogma tomado bastante a la ligera. Éste ha sido un dogma poderoso desde Malinowski. En cuanto los trabajos de la antropología son traídos a colación en estos contextos. se refiere al trabajo de campo y a la redacción. también caracteriza a la novela). el ensayo de Geertz establece un precedente. esta relación de complicidad ha sido sistemáticamente defendida por la idea de que el antropólogo debería "adoptar la perspectiva del nativo". No sólo los antropólogos. como Geertz reconoció. De hecho. como . sino también algunos miembros del grupo estudiado leerán nuestros trabajos. La erudición profesional ya no está tan limitada. Sin embargo. Geertz no se centró en una definición formal de la disciplina o de sus teorías. en el país desde donde el antropólogo escribe. Si bien es evidente que ciertas formas de relativismo metodológico son indispensables. El trabajo de campo llevaba a los etnógrafos casi necesariamente a implicarse en medios sociales muy distantes de los propios. incluyendo a quienes no se cuentan entre los partidarios de Geertz (aunque hoy en día hay una preocupación cada vez mayor con el "conocimiento local" de fenómenos más amplios. Para él. La etnografía no es sólo descripción densa (lo cual. ésto significaba descripciones densas ( 'thick descriptions') como la inscripción interpretativa del discurso social. No me ocuparé aquí de los temas de la intensidad y el romanticismo del trabajo de campo. e incluso en el campo de los "estudios regionales". a una práctica y a un género. y tiende a llegar a diferentes públicos y a ser utilizada por ellos. Los antropólogos solían pensar que los pueblos que ellos estudiaban (ya fuesen campesinos europeos o isleños del Pacífico) no estarían entre los lectores de las etnografías que serían publicadas. También es muy probable que éstos lleguen a manos de funcionarios de gobierno del país estudiado. a saber. más o menos parcialmente y con más o menos incomodidades.

especialmente en torno a cuestiones de cultura e identidad. y que reconozca que la investigación y los textos se desarrollan en ámbitos que tienen importantes implicaciones para la política cultural. este sentido sobredimensionado del papel del conocimiento en el mundo pecaba de irrealista. como los medios de comunicación. . Lo que se necesita. y los análisis marxistas ganaban adeptos. porque se suponía que los estudiosos señalados eran expertos. una Margaret Mead. Esto puede significar la renuncia tanto a la idea liberal de que los intelectuales proporcionan una especie de conciencia al conjunto de la sociedad (lo cual implícitamente denigraba a quienes trabajaban en otros ámbitos de análisis y reflexión social. La versátil economía del conocimiento significa que ningún estudioso hoy en día podría ser un Tom Paine o. conoció un auge gracias a la difusión de la antropología feminista con su abierto compromiso. se había acusado a la antropología de ratificar y apoyar tácita o activamente el colonialismo. es un sentido más localizado del lugar que ocupa el antropólogo como comentador y crítico. sin duda una reacción deseable contra la ligera afirmación de que las ciencias sociales podían debían ser ajenas a los valores. no es un problema epistemológico abstracto sino un asunto susceptible de ser sometido a abierta discusión. que no intente recuperar las pretensiones de neutralidad ajena a los valores. mientras que otros dogmas más generales obtuvieron un amplio apoyo). que se perfilaron progresivamente como una disciplina en los años '80 y comienzos de los '90. de hecho. entre otras cosas. aunque los estudios antropológicos suelen ser objeto de apropiación de modos significativos e inesperados. Tenemos que definir una perspectiva intermedia. Yo sostengo que esta tendencia ha exagerado de forma improductiva la importancia política del trabajo académico. más en función de los datos que aporta al conocimiento de un lugar que en función de una reflexión sobre una teoría o un determinado tema. y a pesar de lo dicho en relación a la diversidad de público de los textos etnográficos. científico y cultural. refleja sin duda un sentido disparatado y desproporcionado de la eficacia de la teoría como género. la burocracia. Incluso en el momento en que su ensayo fue publicado. pero que generalmente se encuentran lejos de los escenarios más efectivos de la acción y transformación política. o de lo que suelen ser publicaciones especializadas o crípticas.) como a las vanguardias radicales. pero que sin embargo apunta a un problema específicamente epistemológico que para Geertz no era importante. al menos en 1973.los estudios sobre Asia o Medio Oriente. Bajo estas circunstancias. etc. La sed de activismo que invadió una gama asombrosa de textos. desenmascararon las pretensiones megalómanas de los estudios y las teorías politizadas. se produjo un cambio hacia la idea de que el conocimiento de lo social era inevitablemente político y que. la pregunta de cómo y en qué medida una crónica etnográfica está en connivencia o en conflicto con las percepciones locales. La idea del conocimiento como un proyecto relacionado con y justificado por los esfuerzos para reformar o transformar la sociedad. A pesar de que hacia finales del decenio de los '70 el impacto de esta singular perspectiva se había diluido bastante (los primeros en proponer los argumentos más deterministas acabaron por abandonarlos. incluso menos probable. Sin embargo. El problema de la posición del etnógrafo se ha agudizado como consecuencia de la politización generalizada del conocimiento social. tendría que ser crítica política. hasta cierto punto compitiendo con la antropología. lo que resulta curioso. al contrario. en la trascendencia de las creencias e ideologías en la vida social. Los estudios culturales. serán usados de modo inconsecuente en relación con la lectura antropológica.

Puesto que los grupos estudiados han dejado de ser meros objeto de observación académica. o para quienes no son muy proclives a dejarse influir por las circunstancias locales. así como los contextos de sus textos. objeto de teorización parcial precisamente porque los estudiosos cosmopolitas construyen su discurso a partir de una versión aunque sea ligeramente romántica de sus propias vidas itinerantes. Y el problema de la "perspectiva del nativo" en un determinado texto deja de ser floritura literaria de parte de un Malinowski. de hecho. definida tan sólo con un estereotípico "Occidente". que estiman que su perspectiva está mal representada o ha sido objeto de apropiación. La idea de que la antropología produce una "crítica cultural" de las relaciones y las costumbres "en casa" nos deja desarmados ante su comentario sobre las relaciones y costumbres efectivamente investigadas. En la medida en que los discursos de la antropología gozan de mayor circulación que antaño entre las clásicas comunidades estudiadas. la estrategia retórica deja muy a menudo sin analizar el punto de referencia de nuestra sociedad. La relación entre lo global y lo local puede ser. y se convierte en una aseveración que puede ser fácilmente contrastada por los lectores "nativos".Este tema todavía era abordado de forma inapropiada hacia mediados de los años '80. Estas posiciones encontradas de los textos antropológicos tienen profundas implicaciones. el texto del antropólogo puede ser orientado cada vez más en dos direcciones: por un lado. he sugerido en términos bastante generales que lo que he llamado público ampliado de los textos antropológicos ha creado un nuevo problema para la voz de la antropología. como Negara (1980). no hay nada en ello que nos prepare a una escisión inevitable de la voz del etnógrafo. El saber académico puede estar geográficamente disperso. Marcus y Fisher vuelven sobre la idea ya establecida de que el carácter distintivo de otra cultura cuestiona las ideas inculcadas en casa: lo ajeno relativiza lo familiar. no estoy afirmando que esta tendencia ha evolucionado de forma uniforme y generalizada. por otro. Aún siendo un comentario adecuado sobre una dimensión de la reflexión antropológica. y se han incorporado parcialmente a un amplio terreno de discusión. típicamente euro-estadounidense) que privilegia las interrogantes de la antropología y el registro elevado de la "teoría" y. En Anthropology as Cultural Critique (1986). Me refiero a la literatura sobre el tema de la invención de la tradición y la identidad. y que vuelve su mirada sobre las comunidades de nuestra sociedad. hacia un debate profesional global (de hecho. Sin embargo. de Geertz. El exotismo que sustenta numerosos argumentos antropológicos pierde relieve si el propio argumento tiene una circulación "exótica". y sobre la lógica crítica de importantes obras recientes. hoy tal vez casi agotada. ¿Acaso la antropología intenta simplemente representarlas "en sus propios términos"? ¿O deben ser igualmente sometidas al examen políticamente deliberado de las ciencias sociales de Occidente? Además. de Strahern. un gesto de "Yo estuve ahí". . puede que haya cambiado poca cosa. representan la interrelación de lo global y lo local que se ha puesto teóricamente de moda. La construcción de la cultura Hasta ahora. el paradigma de la yuxtaposición nosotros-ellos parece cada vez menos apropiado. Desde luego. cuando no en la localidad. Para quienes trabajan en determinadas regiones. estudiado. y Gender of the Gift (1988). Quizá este problema está singularmente ejemplificado por una línea de investigación que conoció su auge durante el decenio de los '80 y comienzos de los '90. sospecho que muchos antropólogos piensan que su propia situación. pero no puede ser considerado universal en relación a los particulares locales. hacia un público situado en el país.

. mi intención es plantear el problema de qué significan los procesos para el antropólogo analista. por lo tanto. a saber.. ciertas publicaciones son consideradas como versiones autorizadas de determinadas culturas. se trata de que. que ha sido abordada extensamente en numerosos ensayos teóricos y en estudios de caso. no sin precedentes como fenómeno cultural. mi trabajo y las expectativas de los líderes tradicionalistas (varones) se imbricaban estrechamente..Una de las tendencias globales de notable importancia ha sido la elaboración de construcciones explícitas de la tradición local y la identidad. mejor dicho... codificar su propio derecho consuetudinario. Aunque este proceso tenga lugar independientemente de la complicidad antropológica. Llegué a vivir entre los Kwaio anunciando mi intención de registrar sus tradiciones. Las antiguas etnografías suelen ser exploradas por los fabricantes de cultura en busca de costumbres.. Más bien.. una "cultura" construida con ciertas disposiciones. que se enfrenta a lo que llamaríamos una versión "folclórica" de un concepto antropológico o.. los rasgos nacionales distintivos. a menudo hacia la afirmación cultural. una especie de repetición o transcripción no sólo de lo que los informantes ya saben sino de la forma en que lo saben. cómplice en la codificación de "culturas" locales reificadas de este tipo. Es indudable que estos proyectos de identidad son más heterogéneos de lo que parecen. más que un proyecto exógeno. el trabajo de sistematización que los antropólogos hayan tenido que realizar parece redundante. al concepto antropológico de cultura... la fiesta y el intercambio. los pueblos se han orientado visiblemente hacia la elaboración retórica de su identidad. la autonomía o el separatismo.. pero el vocabulario empleado suele ser el de una antropología popularizada: a pesar de que todas las culturas son diferentes. Mi objetivo no es analizar esta dinámica. Mientras recopilaba genealogías. durante reuniones interminables de reminiscencias milenarias. en el curso de la recopilación de datos de boca de un "informante". la objetivización de la cultura a niveles nacional. el proceso de investigación etnográfica a menudo aporta nuevos niveles explicativos de ideas y conductas.. exploraba la estructura de parentesco. Aunque relacionada con ideas anteriores sobre el folclor local. En numerosos casos se ha demostrado que la investigación etnográfica ha sido. No pretendo aquí resumir los esfuerzos realizados para desacreditar las tradiciones por medio de la acusación de que se trata de construcciones espúrias.. textos. Más bien.. el carácter étnico y otros temas y. En todas partes. El objetivo político consistía en elaborar algo equivalente a los estatutos legales coloniales. en Oceanía y en el Amazonas. y luego yuxtaponerlas con culturas "verdaderas" que eran sencillamente "vividas" de forma natural. regional y local ha ganado mucha fuerza a lo largo de los últimos veinte años. su compromiso motivado políticamente (con la tarea imposible) de codificar el derecho . y la etnografía parece. ritos. y registraba tabúes observados desde tiempos ancestrales. etc. Desde la [movimiento político] época Maasina (1946-53) ellos mismos habían intentado. prácticas. yo podía enrolarme en su causa para registrar las costumbres y asegurar su legitimación. por acción u omisión. ya está presente en las articulaciones indígenas. De forma más sutil. registraba historias sobre los ancestros. parecen estar en vías de parecerse unas a otras en el sentido de que se preocupan de afirmar sus diferencias culturales. Por lo tanto. Como cronista profesional de las "tradiciones". De hecho. el antropólogo pueda servir de mediador de la actividad de ese "informante" que facilita un proceso de explicación cultural. el etnógrafo puede encontrar una situación en la que el objeto de análisis paradigmático (no necesariamente el objeto de su proyecto particular). en las costas de Gran Bretaña o en Europa del Este..

y esto es lo que ocurre. venimos) no nos obliga. la crítica literaria. Así como los "nativos" habían dejado de ser objeto de análisis antropológicos y se habían convertido en "co-objetivadores". Si bien durante un tiempo esto fue una medida fructífera (al menos proliferaron los estudios sobre invenciones y codificaciones culturales). al menos las dos caras de Jano. resulta sorprendente que la "perspectiva del nativo" prácticamente no tenga una contraparte en otras disciplinas académicas. lo cual en términos teóricos parecía una medida necesaria. tal vez lo haga señalando las contradicciones de dicha noción. Ni los psicólogos ni los sociólogos suelen preocuparse de presentar sus objetos de conocimiento en términos fieles a una determinada comprensión humana de esos objetos. sin duda. más que evaluar los acontecimientos de modo puramente retrospectivo o a la manera de una "presentación". Independientemente de cómo esa gente entienda la relación. La contraparte más próxima quizá se encuentre en la investigación histórica. 1989). en el sentido de que el investigador querrá capturar los valores y percepciones de un periodo. Puede que se persiga algo muy diferente. En este caso hay de hecho una profunda confluencia de intereses entre la crónica antropológica y la "perspectiva del nativo". El proyecto antropológico tendrá. El antropólogo podrá entregarse a la "perspectiva del nativo" en ciertos momentos. a . con la filosofía. Es una consecuencia de la lógica Maussiana por la cual los etnógrafos entienden la profunda deuda que han contraido con sus anfitriones en el campo. casi condujo a una instancia superior de la "negación de la coetaneidad". de distintas maneras. Tal vez ésta no sea la manera adecuada de girarlo. pero que. la economía. Sin embargo. tenemos la sensación de que no habrá manera de mostrarles nuestra reciprocidad por el apoyo y la paciencia que han tenido. al que generalmente nos hemos invitado nosotros mismos.consuetudinario y mi compromiso motivado teóricamente (con la tarea imposible) de escribir una "gramática cultural" a la manera de Goodenough. nuestros textos están moralmente enmarcados como esfuerzos para validar o ayudar a esos otros. hacia "casa" y sus tradiciones intelectuales y sus cuestiones disciplinarias. sentimos la necesidad de intentarlo mediante el registro por escrito. aunque más habitualmente a nosotros mismos (cf. pero le dará la espalda en otros. Pero en respuesta a estas codificaciones y afirmaciones. cuando se realiza un esfuerzo para exponer el sinsentido común. En ocasiones. 264). Fabian 1991. que el lugar de donde vienen (es decir. o "co-intérpretes" de sus propias culturas. Sin embargo. en la mayoría de los casos. 28-29). Conklin y Frake. término con que se acusaba a la antropología en la obra de Fabian. es más convincente en términos morales que intelectuales. los artificios y mistificaciones. también se puede ver como decisiva. la antropología se alejaba de la perspectiva de la co-autoría. sin duda. así. sin embargo. o así al menos se supone. los antropólogos como Keesing efectuaron un viraje y se abocaron a la construcción de la cultura misma como objeto analítico (Keesing. la influyente idea de que las otras culturas han de ser presentadas en sus propios términos. el arte y otras disciplinas. Si la posición crítica hacia la construcción de la cultura aleja a la crónica antropológica de la "perspectiva del nativo". mirado retrospectivamente. porque sería deshonesto de parte de los investigadores pretender que carecen de un bagaje intelectual. implicaba una buena dosis de cooptación mútua (Keesing 1985. Esto fue la consecuencia de un gran distanciamiento con las nociones limitadas y homogéneas de cultura. en cierto sentido indefinido. Time and the Other (1983) y. y hacia el supuesto segundo hogar. Aunque a veces es evocada como un valor de por sí. a la reafirmación del privilegio y la autoridad del conocimiento académico.

los textos de la antropología. 1991). a una voz escindida. en prensa). Las especializaciones regionales institucionalizadas son evidentemente importantes para la sociología de la antropología. y a expectativas contradictorias manifiestas en las polémicas citadas. De hecho. Allan Hanson (1989) sobre la "construcción de la cultura Maori". no obstante. con los problemas de traducción inherentes a la antropología. por insistir (y quizá con mucho celo) en el punto de que las culturas son reelaboradas en y para el presente. Los argumentos de Keesing y otros han sido rebatidos por un investigador de Hawai (Trask. dentro de medios de estudios de área intradisciplinarios y multidisciplinarios. he cuestionado lo que señalo como una noción que tienen los profesionales con sentido común de la disciplina como un campo intelectual constituido. Tal vez más justificadamente. 1990). sinólogo. todos los antropólogos trabajan dentro de una localidad específica y en el conjunto de la disciplina como un todo. por otro. sino también. sino problemas que surgen del encuentro entre diversas ramas de la disciplina y sociedades específicas. La importancia decisiva de las regiones como escenarios de actividades de investigación y debate intelectual es conocida de cerca por la práctica antropológica. pero ignorada. Mediterranista. en realidad. que son apenas menos importantes que aquéllos a punto de pasar a la primera traducción . O. precisamente por no entrar en connivencia con la "perspectiva del nativo".concebir las preguntas de una manera que no se puede conciliar con las percepciones locales. que luego son exportadas a otro país. están siendo acogidos localmente en términos de esa aspiración. por estudios localizados. y en medida variable. Este tipo concreto de polémicas puede constituir uno de los más claros desafíos a la antropología desde el conocimiento indígena. Numerosos temas teóricos aparentemente cruciales no son. Los estudios del género de "construcción de la cultura" han sido duramente criticados por los intelectuales locales. cuando no confundida. quizá no tan diametralmente distintas del proyecto antropológico. etc. pero típicamente negada por la epistemología antropológica. ajena a lo académico. subordinamos nuestras voces a una discusión local. si optamos por eso. y nos alejamos del discurso antropológico profesional. Otro sentido en el que la aparente complementareidad de la teoría universal y la etnografía es engañosa proviene de la marginación de lo regional como marco para la discusión antropológica (subsanada en una colección importante. temas globales de la antropología en absoluto. es decir. Una actitud más generosa hacia la reafirmación indígena podría entender que ésta es en sí misma un esfuerzo de interpretación y reinterpretación. sudasiático. Fardon. Ya he sugerido que las implicaciones intelectuales del trabajo de campo conducen a un público sumamente diferenciado del trabajo antropológico. Aunque siempre fue absurdo insinuar que una crónica antropológica podía reflejar fielmente el entendimiento que una comunidad tenía de sí misma. que fue objeto de reportajes y publicada en periódicos de Estados Unidos y Nueva Zelanda. pero también son significativas para definir sus formas de conocimiento. por un lado por teorías generales y. fue duramente rechazada por investigadores y militantes maoríes (ver discusión en Thomas. Las regiones En este ensayo. entre otros contextos. la crónica de F. pero no es el único y quizá ni siquiera es el fundamental.

Los vocabularios téoricos regionales (equivalentes académicos de la lengua franca de Melanesia) suelen crear sus propias hegemonías. o los primeros debates sobre el linaje en los estudios británicos de Africa. la impronta de un teórico profesional eminente puede ser muy duradera. será necesario abordar. o algo como la filosofía de las ciencias sociales. etc. o un cosmopolitismo intelectual pretencioso. Si esta esfera de formación de conocimientos más amplia es reconocida. En este momento. La reflexión sobre las condiciones del conocimiento antropológico pueden incorporar un debate acerca del proyecto de traducción. Pero también debe abordar los contextos determinantes dentro de los cuales se alcanzan resoluciones y luego se convierten en productos públicos (conferencias y otras instancias docentes. del cual se puede considerar al antropólogo más sospechoso que otros. reportajes). y se han originado en la literatura de viaje o estudios coloniales. yo me resistiría a la idea de que el metaconocimiento es más conocimiento abstracto. éstos tienen una larga historia. cuestiones de escala. los campesinos en América Latina. En otros. En algunos casos.del idioma antropológico. cuando las pretensiones universales de estudios culturales empiezan a agotarse. sino también un tercero dentro de una subprofesión regionalista. en efecto. Sin embargo. publicaciones. las interrelaciones entre estudio de áreas y disciplinas más amplias tal vez proporcionen algo que la antropología requiere. la metáfora que he introducido más arriba se viene abajo: los antropólogos no sólo tienen un pie en el lugar de trabajo de campo y el otro en su disciplina. Si los debates de "estudio de áreas" tienden. Writing Culture (1986) se observa la repentina introducción de la cuestión de las . la condición de los modelos y otros temas en ese nivel de generalidades. las regiones no deberían ser consideradas sólo como entidades geográficas naturales que enmarcan la investigación y los debates profesionales: hay que seguirle más discretamente la huella a sus historias y su implicación. Los textos antropológicos no se construyen a partir de un mero encuentro entre un lenguaje teórico y una experiencia no mediatizada de trabajo de campo local. y se ha podido observar que inhibían el diálogo auténticamente global al centrar los intereses de los investigadores en problemas relativamente limitados. si es que imaginamos la epistemología como una especie de metaconocimiento. La reflexión La discusión emergente sobre el carácter distintivo de las antropologías regionales y tradiciones nacionales se puede ver como parte de una tendencia hacia una mayor conciencia de sí mismo entre los antropólogos. películas. En la obra de Clifford y Marcus. también pueden estar teóricamente marcados por el compromiso adquirido con el lugar de la investigación. honor y deshonra en el Mediterráneo. Sin embargo. En cualquier caso. En este contexto se debe abordar un debate muy destacado de los años '80. a ser introvertidos y antitéoricos. y es probable que tengan más en otros sitios. La influencia de India y Dumont en la teoría de la jerarquía podría ser citado como ejemplo. Sin embargo. para bien o para mal. formular este juicio no significa más que reintroducir un falso universalismo. aunque la tendencia ha sido generalmente mirada con suspicacia en lugar de positivamente. el evolucionismo en la Polinesia. y así reflejar un compromiso más auténtico entre una disciplina euroestadounidense y un escenario de trabajo de campo. Quizá éste no es un tema "epistemológico" convencional. la importancia de las tradiciones regionales. en antropología. sino a través de tradiciones regionales de estudios antropológicos.

fue la actitud que se imputó a los autores. que de hecho fueron preacondicionados para el proyecto por su estilo rebuscado y retórico. a la vez que volvía sobre las convenciones de los viajes y de los relatos de viaje. la posición fue tratada como una nueva afirmación del subjetivismo. Aunque los novelistas y pintores escriban o digan cosas muy interesantes acerca de su creatividad. que actualmente están lejos del estilo dominante pero que siguen siendo importantes por su recopilación de datos que aún sirven como recurso (Thomas. Lo decepcionante de toda esta agitación literaria en torno al tema fue la tendencia a polarizar a partir de una oposición bastante trillada entre un riguroso compromiso con el mundo externo y una indulgente preocupación con el texto y consigo mismo (por ej. En este caso. fue abordadado por Geertz (1988).. Anthropology and the Colonial Encounter (1973) era. en segundo lugar. En lugar de continuar tras la quimera de la verdad. de autentificación de los recursos que otorgaban un sentido de especificidad a un lugar. el papel central del etnógrafo en la construcción de la etnografía daba carta blanca a un estilo confesional en el que la figura del escritor sería cada vez más destacada. Este libro. de hecho una obra versátil y. Spencer 1989). fue mencionada insistentemente como si representara un manifiesto de una posición particular. no obstante. como los de Malinowski. El conocimiento etnográfico no era una representación acabada de otra cultura sino. de las posibilidades y limitaciones de las modalidades descriptivas en distintas épocas. En su forma más positiva. sino tener un sentido más rico de la diversidad de los géneros de la antropología. estas preguntas deberían habernos permitido no hablar de nosotros mismos. desde la perspectiva de aquellos antropólogos más afines a la idea de que la antropología realmente producía y hacía circular crónicas válidas sobre otras culturas. Además. como los boletines de los museos. al igual que la colección de de Talal Asad. Tal vez lo más impactante de esta intervención. siempre deberíamos haber sabido que la crítica más aguda sobre los escritos antropológicos no provendrían de una autocrítica. extensamente citada. 1989). a saber. no era éste el asunto en torno al cual debía girar el debate. Las totalidades A lo largo de los últimos veinte años se ha producido una reorientación básica del pensamiento antropológico. Stocking (1987) y otros). sino también a otros géneros.cualidades literarias de la antropología y su relevancia para la autoridad etnográfica. que el artificio etnográfico no sólo tenía que ser reconocido sino que también podía ser apetecido. no miramos hacia ellos para obtener una reseña crítica o reveladora de su lugar en la literatura o el arte. antes que nada. se podría haber llevado a cabo un análisis histórico de las tradiciones en los textos y los conocimientos de la antropología (proyecto que. A partir de la observación de que los textos etnográficos obedecían a diversas convenciones y utilizaban diversos recursos para evocar un sentido de la realidad y particularidad. de hecho. un artificio de textualidad. y quizá propugnaba unos hábitos literarios introspectivos entre algunos investigadores cuyas aspiraciones literarias eran más notorias que sus logros literarios. De los muchas tendencias que podemos citar. podíamos dedicarnos a experimentar lúdicamente con los géneros. En otras palabras. pienso que . dicha crítica puede aplicarse no sólo a los textos más evidentes. A pesar de que Writing Culture incluía. un artefacto de diálogo en el que la voz del etnógrafo era tan importante como la del nativo y. lo cual conduciría inevitablemente a autojustificaciones encubiertas. Ya que la antropología está basada en el potencial revelador de lo desconocido.

Desde luego. No sólo se evita los determinismos explícitos. presente en las leyes. más recientemente por los partidarios de la importancia de la globalización. Desde comienzos del siglo XX. pero en este caso no se trataba tanto de sistemas sociales como de artefactos retóricos (evocaciones dudosas de ocasiones especiales. desde luego. puesto que una crónica que privilegiara la mera idiosincrasia o lo contingente sería biográfica o histórica. la religión. una estructura social o una forma política. La preocupación con la construcción de la cultura sólo podría implicar invenciones antropológicas sumadas a las de nuestros informantes. El modo de análisis y los conceptos clave. incluso el estructuralismo llega a centrarse en los contextos en . la base de la acción de transformación. los melanesios pueden estar entregados a la evocación de colectividades mediante acontecimientos como intercambios ceremoniales. sino también una operación más básica de contextualización sistémica que otorga valor analítico a instancias específicas demostrando que éstas se conforman a alguna regla cultural o social. Si bien la singular deconstrucción antropológica que Strathern hace de los estudios feministas y del legado de Durkheim. ritos y danzas. la mediatización. como los del marxismo. Imagined Communities (1983) que las sociedades de las referencias convencionales de la antropología y la sociología. No se trataba de una clasificación estrecha de las instituciones políticas. En su análisis. Sin embargo. entidades imaginadas. que constituían a la vez sistemas amplios y sistemas limitados. su ataque contra las totalizaciones convencionales tienen una relevancia más amplia. Al contrario. que durante mucho tiempo fue fundamental en las ciencias sociales. el temperamento y las artes: era fundamentalmente un concepto de cultura generalizado. Los antecedentes del Iluminismo en el discurso antropológico fundamental tendían a desplegar grandes conceptos.dos tienen ramificaciones epistemológicas específicas. y la segunda es la importancia del lenguaje como metáfora dominante. la tendencia consiste en no tratar un aspecto sistémico o convencional de una práctica específica como el objetivo final del análisis. Se puede entender la entidad total como un tipo cultural. especialmente a través de sus manifestaciones en la etnografía melanésica. que podríamos llamar de contextualización. otras nociones fundamentales para un análisis sistémico se han vuelto cada vez menos satisfactorias. Se podría ver en la afirmación de la práctica. la evocación de la generalidad sigue siendo un momento necesario de la descripción etnográfica. mientras que la sociedad. Si bien el supuesto de limitación ha sido impugnado desde hace tiempo. Resulta útil recordar esto simplemente porque la explicación en antropología ha procedido generalmente desde entonces relacionando lo particular con una entidad total. un genio nacional. el contexto y las circunstancias específicas como el zeitgeist de la antropología de fines del siglo XX. como un logro que establece una regularidad. Así. ha sido fundamental (Strathern 1991). es un proyecto radical algo distante de gran parte de la antropología contemporánea. en lugar de antropológica. más como las naciones en la obra de Benedict Anderson. las entidades definidoras de contexto más importantes han sido "sociedad" y "cultura". sino de una noción mucho más amplia de espíritu nacional. sobre todo según los argumentos de Strathern (1988) también era remodelada como algo diferente a un campo o un contenedor habitado de forma natural por actores y relaciones. han cambiado mucho. como la idea de la forma de gobierno. La primera tiene que ver con el holismo. pero en el nivel más elemental esta estrategia analítica. la regularidad o las convenciones de cualquier tipo constituyen el campo de innovación.

parpadeos y guiños. y también la antropología simbólica aborda la innovación de los significados (Weiner 1994). se ha perfilado cada vez con más claridad la idea de que tanto la presencia como la representación. Sin embargo. indudablemente. Como consecuencia de la crítica de Pièrre Bourdieu de la semiótica mecanicista y de su afirmación de la práctica (1977). No ha sido un esfuerzo teórico unitario sino un esfuerzo sumamente disperso. la contestación. como sucedió cuando Barthes y otros llamaron la atención sobre la semiótica de los bienes de consumo. contra el textualismo y a favor de la actuación en un contexto. la sustancia como la trascendencia. el hacer como el significado tienen una importancia vital y constitutiva en la mayoría de los campos abordados por el análisis cultural. tal vez era inevitable que se impugnaría el carácter central del lenguaje. la historia y la antropología señalar la constitución cultural del cuerpo. de aquello que solía tener carácter axiomático: cualquier cosa que socialmente generara consecuencias o eficacia era. emprendido en diferentes frentes y en diferentes campos. mirado desde aquí. y entre la sistematización y la historia. aunque el famoso ejemplo de Geertz no se refería a palabras sino a gestos. ambos suponían que el lenguaje y un modelo lingüístico eran esenciales en la vida social y en su análisis. La "descripción densa" era una descripción del discurso. entre el holismo y el atomismo. la codificación y el simbolismo. Aunque no fuera entendida como mensaje en relación al código. 1985). Los significados Creo que es útil volver a las ideas clave de Geertz en su influyente ensayo de 1973. vemos en la acción. sería improductivo negar aquel lenguaje (la iconografía y el discurso tienen una importancia enorme). Puede ser una medida para ver hasta dónde se han desplazado los antropólogos desde entonces. desde luego. Sin embargo. estructuralistas o marxistas) como rasgos hasta ahora ignorados y que es. buscaban "significados". era emocionante ver a los teóricos de la filosofía. la emoción. los estudios . el pensamiento social ha oscilado durante mucho tiempo entre el colectivismo y el voluntarismo. la cultura material y el arte se han distanciado.que las estructuras se transforman y se arriesgan (Sahlins. de por sí. A pesar de las profundas diferencias entre la antropología de Geertz y la de Lévi-Strauss (que Geertz consideraba como la singular búsqueda de una razón inmemorial). o específicamente como texto. Hasta hace muy poco. Los estudios sobre lo encubierto. El análisis revelaba la trascendencia. la literatura. de formas muy diferentes. significativo y trascendente. ya fueran funcionalistas. las tendencias modernas pueden exagerar lo particular del mismo modo que las generaciones precedentes sobreenfatizaron la importancia de las totalidades. y contra la comunicación y a favor de la materialidad en otro. o al menos los antropólogos interpretativos. se suponía que una práctica o un artefacto tenían que comunicar. aunque parezca sorprendente. parecía evidente que los antropólogos. Éste es un cambio de aguas teórico del cual los antropólogos actualmente ven más el lado interior que el exterior. En los años en que él escribió. Por tanto. Aunque. Comparto la opinión de numerosos investigadores de que los enfoques actuales hacen más justicia que hace treinta años a los multiples determinantes de la vida social y a la capacidad de los individuos de moldear sus propias circunstancias. Sin embargo. la complejidad y el cambio (entendemos por esto las dimensiones de la vida social que han sido suprimidas por todos los paradigmas supersistematizadores. la comunicación. importante descubrir una y otra vez. sobre las descripciones densas.

CLIFFORD. Ahora se enfrentan cada vez más al problema de describir y presentar lo encubierto y lo implícito a través de un lenguaje analítico explícito. Como han postulado. no significa sólo preferir la teoría práctica a la práctica teórica. Aunque hayamos dejado de ver que gestos como el guiño son portadores de un significado lingüístico implícito. ASAD. BOURDIEU. Puede que estemos hablando de un tema más teórico que epistemológico. P. opino que la antropología debe ser entendida en un modelo diferente a la jerarquía de descripción y análisis. MARCUS. la etnografía descriptiva puede ser concebida como un discurso de orden superior o de segundo orden. Traducido del inglés References ANDERSON. y sólo legitimizada como base para un esfuerzo superior de teorización abstracta. T. Más que cualquier otra disciplina.. datos y teoría que tan a menudo se da por sentado en las discusiones sobre el análisis cultural y social. y los valores y deseos invertidos en objetos de consumo dependen tanto de su materialidad como del "significado" que se les imputa. (Comp. Londres:Ithaca. En su práctica. 1977. Outline of a Theory of Practice . pero que evidentemente no tienen privilegios ni se muestran autoritarios con ellos. . 202-5) y otros. si bien se plantean interrogantes básicas para el conocimiento antropológico en el futuro. estamos ahora ante otro problema de traducción. Berkeley: University of California Press. También significa asumir el hecho de que no trabajamos con informantes sino con cointérpretes. prácticas que representan otra cosa o alternativas al lenguaje que son explicables en términos lingüísticos y. en diferentes términos y contextos. la práctica antropológica de hecho alza a la teoría desde el nivel de lo abstracto a lo concreto. la antropología recuerda constantemente a sus profesionales las pretensiones de nuestros análisis.posteriores tienden a hacernos regresar al estado del sentido común con el que los críticos habían tomado retóricamente sus distancias: el cuerpo es siempre más y menos que un texto. que sólo es inteligible en virtud de sus fundamentos teóricos y analíticos. en su lugar los vemos como actuaciones o prácticas distintivas y sustanciales en sí mismas. Writing Culture: the Poetics and Politics of Ethnography. Cambridge: Cambridge University Press. B. que pueden ser diferentes de los de nuestros sujetos de observación. Reconocer el carácter formador del "trabajo de campo" con respecto al conocimiento antropológico.. Londres: Verso. J. Michael Herzfeld (1987. Mientras que el compromiso con lo particular suele ser entendido como una actividad limitada circunscrita al empirismo filosófico.) Anthropoloticy and the Colonial Encounter. 1983. 1986. El lugar de la teoría Finalmente.. 10). y G. Imagined Communities. Marylin Strathern (1988. los etnógrafos siempre han tenido que enfrentarse al problema de traducir los idiomas extranjeros a sus propios términos.

1997.. 1991. 1989.. 1988. Anthropology as a kind of Writing. 1987... SAHLINS. 1989. F. FARDON. 1991.. R. In Oceania: Visions. 1973. y M. Out of Time: History and Evolution in Anthropological Discourse . G." En The Interpretation of Cultures. 1989. 1985. Chicago: University of Chicago Press. J. American Anthropologist 87:27-39. Nueva York: Basic Books. Savage. Time and the Work of Anthropology. Princeton: Princeton University Press.. : Rowman and Littlefield. J. J. 1980. M. Md. Creating the Past: Custom and Identity in the Contemporary Pacific. G. M. "Thick description: towards an interpretive theory of culture. R.. STRATHERN. KEESING.. GEERTZ. Islands of History. 1986. STRATHERN. Negara: the Theatre-State in Nineteenth-Century Bali. Washington: Smithsonian Institution Press.. The Contemporary Pacific 1:19-42.. Cambridge: Cambridge University Press. HANSON. MARCUS. Histories .. Anthropology through the looking-glass. GEERTZ. STOCKING. Localizing Strategies: Regional Traditions of Ethnographic Writing. Anthropology as Cultural Critique. Chur and Reading: Harwood Academic Publishers.. Works and Lives: the Anthropologist as Author . 1988. KEESING. FISHER. Kwaio women speak: the micropolitics of autobiography in a Solomon Islands Society. N. C. 1983. 1989. The Gender of the Gift.. 1987. Man (ns) 24:145-164. . THOMAS.FABIAN. M. Cambridge: Polity Press. C. Artefacts. M.. GEERTZ. THOMAS. History of Anthropology (book series). Partial Connections.. Durham: Duke University Press. A. Chicago: University of Chicago Press.. Cambridge: Cambridge University Press. FABIAN. C. The making of the Maori: cultural invention and its logic. American Anthropologist 91:890-902. HERZFELD. Time and the Other: How Anthropology makes its Object . 1985. N. Madison: University of Wisconsin Press.. Berkeley: University of California Press. R. 1990. Nueva York: Columbia University Press. SPENCER.

culture and social life. Ingold (comp. Londres: Routledge . T. H.. -K.. 1994. J. Myth and metaphor. Natives and Anthropologists: the Colonial Struggle. WEINER.TRASK.). In Companion Encyclopaedia of Anthropology: humanity. 1991. The Contemporary Pacific 3:159-167.