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Infancia y Educación vistas desde Heráclito de Éfeso SEBASTIÁN A.

QUIROZ

Quisiera mostrar algunas reflexiones en torno a la infancia y a su relación (vista desde un prisma adulto preocupado por la educación de esa(s) infancias) con la educación y la enseñanza, esto a partir de Heráclito de Éfeso y de algunos elementos de la interpretación que hacer F. Nietzsche de Heráclito. Estas reflexiones se erigen sobre algunos supuestos, unos de ellos justificados en el derrotero de mi exposición, y otros, adolescentes de fundamento, se presentan con hambre del mismo. En primer lugar, partiré de una idea muy general y que tiene sus raíces en la lengua griega. En griego, como sabemos, niño se dice παῖς, de ahí pedagogía, pediatría, pedofilia, pederastia, etcétera. Pero lo interesante no son los derivados etimológicos de παῖς sino el hecho de que comparte su raíz con el verbo jugar: παίζω. He aquí el primer punto que me interesa tocar y rescatar de los afables griegos, “la especie más lograda de hombres habidos hasta ahora” 1, como dice Nietzsche. La palabra “niño” está relacionada íntimamente, en el sentir de los griegos, con el juego, tanto que podemos extremar la cuestión y llegar a decir que el niño es juego puro, y como tal juego no ha de habérselas con el mundo como nosotros, hombres y mujeres adultos(as) para quienes el juego es “trabajo de niños”. El juego en ellos es una constante, si no juegan es como si estuvieran muertos, como el niño-foto, un no-niño. El segundo punto que quiero proponer es la inocencia de la infancia, inocencia que hace ser al niño lo que es y que es arrancada de raíz por la sociedad actual y aún por la mayoría de las “educaciones” que hay, pues son un alejar al niño de su esencia para “formarlo” y “transformarlo” en persona 2... Estos dos temas son los que articularán la reflexión encaminada a una propuesta educativa o lineamiento general para educar. Es Nietzsche quien, brillantemente, interpreta los fragmentos acerca del niño de Heráclito y da fundamento a intuiciones y supuestos espontáneos venidos de la experiencia. Hay un fragmento de Heráclito significativo y que nos proporciona una visión de la infancia muy singular, éste es B 523: El Aión4 es un niño jugando, que juega con fichas; de un niño es el reino. El Aión es el niño que juega algún juego, no sabemos si de azar. Heráclito dice que el reino es del niño, y no podríamos hacer otra cosa que entender el “reino” como el mundo o el universo mismo. Este fragmento nos da una imagen bellísima si lo miramos desde el sentido que tiene παῖς en el fragmento. El niño juega con el mundo. En una visión macro del asunto, el que el niño juegue con el mundo significa que el devenir histórico del mundo
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NIETZSCHE, F., El Nacimiento de la Tragedia. Traducción de Andrés Sánchez Pascual, Alianza, Madrid, 2005, p. 26. 2 Es sabida la etimología de ‘persona’, que en última instancia no es la esencia del hombre sino si faz o máscara. 3 αἰὼν παῖς ἐστι παίζων, πεσσεύων· παιδὸς ἡ βασιληίη 4 El sentido original de αἰών es similar al de ψυχή: “fuerza vital”, que, entendiéndola heraclíticamente bien podría ser traducida de esta manera, en el sentido del “devenir mismo” del mundo o del πῦρ.

se transforma así como el fuego. El hombre. esa es la esencia del niño y del devenir histórico del mundo.-K. p. que es el principio que articula todo el cambio y devenir del mundo. como dirá heráclito τἀναντία ἅπαντα. En este sentido la analogía que hace Heráclito entre el devenir histórico del mundo y el juego del niño es tremendamente fundamental desde un punto de vista educativo. dios es todos los opuestos. p. en la filosofía de Heráclito es conocido el fragmento que dice que “la armonía oculta es superior que la manifiesta”5 y el que dice que “para dios todas las cosas son bellas. en la concepción de la divinidad en Heráclito. buenas y justas. Este jugar del niño Nietzsche lo interpreta como su εἰμαρμένη. “¿por qué está mal?”. Los Filósofos Preplatónicos.-K. eso es algo que el adulto le adjunta a su esencia. es amoral. intentaré mostrar que la infancia es esta misma divinidad. cuando juega. este “ropaje”. no al αἰών que juega. construye y destruye: el Πόλεμος (la Guerra). p. 2003. en fin. El niño. como su destino: “El mundo-niño sólo puede actuar apropiada y legalmente. esa contraposición de las diferentes propiedades. genera y corrompe con las cosas que hace. 7 NIETZSCHE. 87. etcétera. se vuelve el juego mismo. El niño experimenta la vida estéticamente. pues en este entender el mundo no hay moral.. de la misma manera como dios se identifica con los opuestos. construcción y destrucción. como un fenómeno artístico”11. buenas y justas “sólo el dios que los ve todo lo puede reconocer” 7. Dice Nietzsche: “el devenir y el perecer carecen de cualquier consideración moral.. luz y obscuridad. bellas y buenas. El niño cuando juega crea y destruye. todos los contrarios. 91. de la misma manera como para el niño no hay consideraciones de bueno-malo. 88. cuando mezclado con aromas. el niño es juego puro. . Ven sólo el juego. como aclara el fragmento 6712. conducido por la Δίκη (Justicia). por lo que “no tiene que existir ni una sola gota de ἀδικία (injusticia) en el mundo. es profundamente a-moral. por así decirlo. 9 Ibíd.. y por decirlo así. Pro su parte. es como un juego infantil” 10.. invierno verano. Madrid. La historia es lo manifiesto del devenir de esa armonía oculta de la que hemos hablado. F. por eso para Heráclito. es su “ropaje”. el αἰών (la eternidad). donde el niño es lo divino 5 6 D. justo y bello. no el niño. y que el hecho de que todas las cosas sean bellas. Aquí Heráclito nos dice algo más que su concepción de la divinidad. éste. él también ve todo bueno. p. sólo puede captarse.. sino que las ve todas justas.. el niño se identifica con el juego. 88. guerra paz. ven el juego solamente y no al jugador. pero los hombres suponen unas que son justas y otras injustas”6.-K. el nous.. éste es el dios que no ve cosas injustas ni justas. D. Trotta. B 54. B 67: Dios (es) día noche. juega. 91. p. Nos está diciendo que el hombre no ve la unidad de la totalidad de la cosas como a dios. como dice Nietzsche. esa es su esencia.es el juego de la eternidad (como se traduce frecuentemente el griego αἰών).. este devenir de contradicciones. que como sabemos “gusta ocultarse”. sólo ve lo manifiesto. de lo divino o de dios. para aclarar la idea. según heráclito. los dormidos son los que no son capaces de mirar la armonía invisible y sólo ven la manifiesta. y se pregunta “¿por qué me dices que no haga esto?”. 10 Ibíd. El fuego siempre vivo. el niño esencia jugando. como es bien sabido. todos los opuestos. en él hay. 11 Ibíd. 12 D. condenado a ello. bello-feo. y agrega: “así como el hombre que se le parece” 8. se nombra a placer de cada uno. saciedad hambre. 8 Ibíd. generación y muerte. pero no quiere esto o aquello”9. Como decíamos al inicio. está. B 102. este aparecerse del ser. su inocencia no se lo permite.

un gran desafío para la filosofía. Es conocido el pasaje del Zaratustra de Nietzsche. “El mundo. en el que la tercera y última transformación. . Los Filósofos Preplatónicos. que libra a todo niño de la culpa creada por el adulto y la sociedad y lo establece como un ser que es puro y que debe conservar esa pureza. del niño. adulto. que es la que está presente en esta idea de Nietzsche? El centro es ir más allá de Heráclito y Nietzsche. para arriesgarnos menos a la deformación del mismo e inocular un germen perjudicial al educando. p. La concepción de la infancia cambia el modo de ver la tarea educativa que ha de comenzar en este periodo y. aquel que habla de las tres transformaciones del espíritu. Friedrich Nietzshe. ¿Cómo educamos a seres amorales sin que la educación que les demos los transforme en morales.y el juego es el juego de los opuestos. juego inocente. Para él. en cierta medida. Ahora bien ¿qué hacer con la exigencia nietzscheana de la tercera transformación del espíritu en niño? ¿Cómo podemos adentrarnos en este desafío que parte de la visión de Infancia de Heráclito. 13 14 Ibíd. ciertamente. “el mejor de los mundos” otra cosa que un juego del αἰών. nosotros mismos analogándonos. No debe ser. 90. adulto mayor. O. un jugar con. ya que a todos es dada la sabiduría y la capacidad de conocerse a uno mismo. también. inconcientes. la propuesta de la experiencia filosófica con niños y niñas. cómo mantener su viva inocencia? La tarea que se propone esta idea de infancia es la potenciación de la misma para que devenga lo que es. alienígena. una filosofía que viene. adaptarnos nosotros al fenómeno. aunque por otros caminos creo yo. Kohan cuando se manifiesta hostil frente a la palabra “formar” en tanto tarea del educar. pero que de alguna manera intenta.. Esto es. joven. La pregunta que me hago es: ¿Qué hacer con esta visión de la infancia que propone un niño-juego-inocente-amoral? Que planteo para la discusión tanto como esta misma idea del niño. D. no debemos deshacernos en sus filosofías cuando queremos proponer algo en educación. deberá ser el niño.-K. A partir de Heráclito podríamos proponer una educación que fortaleciese el sí mismo del estudiante. es decir. con ellos. Pero la idea de fondo no es amoldar al niño. sino como una práctica que debemos realizar. cambia el modo cómo nosotros los profesores nos enfrentamos al fenómeno educativo mediante la enseñanza. al cual hay que actualizar. Esta idea está a la base del planteamiento de W. al mundo de los niños. Heráclito confía en su propia sentencia “he tratado de hallarme a mi mismo” 14. He aquí la inocencia del devenir. es construido y destruido constantemente”13. tanto en la infancia como en la adolescencia y más allá incluso. Aquí surge una manera de entender al niño que choca profundamente con la educación tradicional. B 101. Es. esta palabra entraña dentro de sí el germen del dominio y de la concepción del niño como un adulto en potencia. sino al contrario. a la educación.. el entender la filosofía en la infancia no como una filosofía que es para los niños. incluso con la propuesta de Filosofía para Niños. sin duda. Son estas ideas las que sustentan. como cuando juega un niño. el pináculo de la espiritualidad.