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DESCRIPCION En 1.

959 un equipo multidisciplinario dirigido por Sidney Katz, y formado por médicos, enfermeras, asistentes sociales, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales del The Benjamin Rose Hospital (un hospital geriátrico y de enfermos crónicos de Cleveland, Ohio), publicó el primer esbozo 1 de una escala de valoración de las actividades de la vida diaria (AVD), basada en la evaluación funcional exhaustiva de pacientes con fractura de cadera, clasificándolos y buscando en ellos factores pronósticos. Intentaron desde el principio delimitar y definir el concepto de dependencia en una función. En el año 1.963, el mismo grupo publicó, por primera vez, el índice de Katz 2, y lo aplicó a pacientes con fractura de cadera, siguiéndolos durante meses. El índice de Katz, junto con el de Barthel, es uno de los más ampliamente utilizados y más cuidadosamente evaluados3-10. Se trata de una escala sencilla cuyos grados reflejan niveles de conducta en seis funciones sociobiológicas. Su carácter jerárquico12 permite evaluar de forma sencilla el estado funcional global de forma ordenada, comparar individuos y grupos y detectar cambios a lo largo del tiempo. Fue desarrollado en pacientes ancianos y con enfermadades crónicas muy heterogéneas11. Es el patrón estándar con el que habitualmente se compara la validez concurrente de otras escalas de valoración funcional8, 15, 16. No disponemos de validación de esta escala en nuestro medio. Escala heteroadministrada. Consta de seis elementos y evalúa las AVD proporcionando un índice de autonomía-dependencia en un breve tiempo de administración (unos veinte minutos5). Estos seis ítems están organizados jerárquicamente según la secuencia en que los pacientes pierden y recuperan la independencia para realizarlos, lo cual, a juicio de los autores, refleja una organización primaria biosocial del individuo, independiente de influencias externas como el aprendizaje y el entorno cultural (en el estudio inicial 2, el 86% de los pacientes seguían el orden previsto y un 7% diferían sólo en la última función, quedando sólo un 7% en la categoría de “Otros”). El índice así considerado constituye una escala tipo Guttman, que se ha mostrado altamente replicable, con unos coeficientes de replicabilidad entre 0.94 y 0.972 ,5. Está formada por los siguientes ítems: alimentación, continencia, vestirse, traslados, uso del retrete y baño. La escala puede puntuarse 2-7,10 de dos formas: de forma jerárquica, de modo que el paciente puede ser finalmente clasificado en 7 grupos denominados por letras (A-G), o de forma dicotómica, otorgando 0 ó 1 puntos a cada ítem según el sujeto sea dependiente o independiente respectivamente, clasificando al individuo en siete posibles grupos, esta vez numéricos (0-6). Es importante señalar el concepto de independencia 11 de este índice, que es distinto del utilizado por otros autores. Se considera independiente a una persona que no precisa ayuda o utiliza ayuda mecánica, y dependiente a aquella que necesita ayuda de otra persona, incluyendo la mera supervisión de la actividad por otro; cuando se puntúa de forma dicotómica, al grado intermedio de dependencia9 se les otorga 1 punto en el caso del baño, el vestido y la

traslado sillón-cama y continencia de esfínteres. D. seguimiento evolutivo y del resultado del tratamiento y con propósitos docentes. se ha intentado modificar el índice . contener esfínteres. INTERPRETACION El índice de Katz se utiliza ahora ampliamente para describir el nivel funcional de pacientes o poblaciones. 9. Sin embargo. D. Se pretendía conocer lo que el individuo hacía en realidad. dos funciones. Dependiente en las seis funciones. E. G. 5. breve y que no requiere de un entrevistador especialmente entrenado. vestirse. excepto bañarse. lo que la convierte en un instrumento de valoración útil en diferentes ámbitos de trabajo. excepto bañarse. 8. Independiente para comer. 11. comparar el resultado de diversas intervenciones. al menos. en general más sanas. actualmente se ha extendido la utilización del índice basado en el interrogatorio del paciente o sus cuidadores. C. ir al servicio y una función adicional. Independiente para todas. B. excepto bañarse y una función adicional. o a su cuidador) cuando era preciso. Por este motivo. entre ellos la NINCDSADRDA3. F. Es la escala de ABVD más ampliamente difundida y ha sido recomendada por varios organismos y conferencias de consenso. no lo que era capaz de hacer. con la ayuda de un interrogatorio (al paciente. En cuanto a la recogida de información. vestirse y bañarse. El índice de Katz es muy eficaz en pacientes con altos grados de dependencia. E ó F. ir al servicio. El entrevistador es habitualmente personal sanitario/social que requiere un pequeño entrenamiento previo. excepto bañarse. Es una escala sencilla. en un principio el índice se basó en la observación de la función en las dos semanas previas a la evaluación 2. Independiente para todas. Las siete categorías2-5. pero ésta disminuye en grupos de personas ambulatorias no institucionalizadas. En estos casos se subestima la necesidad de ayuda y adaptación ambiental que se precisa con incapacidades de otras funciones más complejas. si su capacidad cognitiva lo permite. Independiente para todas. levantarse y una función adicional. Independiente para todas estas funciones excepto una. predecir la necesidad de rehabilitación y la decisión de localización del paciente. ir al servicio. vestirse y una función adicional. y 0 puntos en el caso de ir al retrete. 11 en las que clasifica el índice de Katz a los pacientes evaluados son: A. Independiente para todas. pero no clasificable como C. Otros: Dependiente en. 9 para la evaluación funcional de demencia tipo Alzheimer.alimentación. levantarse. incluida la Atención Primaria.

Es difícil contrastarlo con un criterio externo. 8. Validez: En cuanto a la validez de la escala.98 8. PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS Fiabilidad: Posee una buena reproducibilidad intraobservador. 11. 15-25 . su forma de clasificar a los pacientes puede presentar más dificultades de manipulación estadística que otras escalas. Inicialmente su autor encontró diferencias en un máximo de una de cada 20 evaluaciones2.para aumentar su utilidad en estos sujetos. Desde su publicación ha sido utilizado como patrón oro respecto al que comparar la validez concurrente de otros índices de valoración funcional más recientes8. siendo en ello ligeramente superior al índice de Barthel cuando se aplica en pacientes crónicos. La consistencia interna del índice y la jerarquía de los ítems han sido corroboradas en múltiples estudios2. no se ha publicado ninguna versión que haya sido validada. 8. 15. 21-26. 9. llevarla a la boca. la institucionalización y la mortalidad a corto y largo plazo. la rutina o la seguridad de las instituciones. Otro problema añadido que limita su utilidad es que en los ancianos institucionalizados. Sin embargo. Por último. Deben tenerse en cuenta las limitaciones metodológicas3.…). 19. masticar o beber. encontrándose en todos los estudios coeficientes de correlación (r) entre 0. 16. 15.73 y 0. aunque es mejor en los pacientes menos deteriorados. 14-16. especialmente en el interrogatorio de pacientes con deterioro cognitivo o de la capacidad de comunicarse y en el interrogatorio de los cuidadores. 11. aunque menor que la de otros índices como el de Barthel o la escala de autocuidado de Kenny11. Igualmente. 9 de la evaluación oral. esta cualidad métrica de la escala mostró valores semejantes 8. aumentando irrealmente su dependencia. 5. pero cabe señalar que tiene valor predictivo sobre la estancia media hospitalaria. debe tenerse en cuenta que el índice de Katz evalúa un número limitado de actividades y que cada una de estas actividades está compuesta de varios elementos o componentes que pueden alterarse (Comer: elegir la comida. En rehabilitación puede ser necesaria una precisa atención a estos componentes de cada función. es fundamentalmente de contenido y de constructo8. La reproducibilidad interobservador también es alta. puede hacer que no se permita al paciente realizar actividades que sí es capaz de hacer de forma independiente. . en otros estudios realizados posteriormente. La sensibilidad para detectar cambios pequeños en la situación funcional de los pacientes es aceptable.

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