Psico Social HUICI1996

Psicología Social de los grupos: desarrollos recientes1

CARMEN HUICI Universidad Nacional de Educación a Distancia

Resumen
EEl artículo trata de dar una visión panorámica de tres campos de investigación: relaciones intergrupales, influencia mayoritaria y minoritaria, y dinámica intragrupal, tratando de señalar las tendencias más sobresalientes tanto desde el punto de vista teórico como metodológico en la investigación reciente en este área. Palabras clave: Relaciones intergrupales, identidad social, influencia mayoritaria, influencia minoritaria, pequeños grupos.

Recent developments in the Social Psychology of groups

Abstract
The article offers an overview of three research areas within group psychology: intergroup relations, majority and minority influence, and intragroup dynamics, trying to show the most salient trends in recent research, both from the theoretical and methodological points of view. Keywords: Intergroup relations, social identity, majority and minority influence, small groups.

Correspondencia con la autora: Dpto. de Psicología Social y de las Organizaciones. Facultad de Psicologí a. UNED. Ciudad Universitaria, s/n. 28040 Madrid. e-mail CHUICI@CU.UNED.ES
© 1996 by Aprendizaje, ISSN: 0213-4748 Revista de Psicología Social, 1996, (11) 1, 3-18

Es a esta perspectiva a la que se dará aquí prioridad. la Revista de Psicología Social. Davies y Kent. sólo con pequeñas desviaciones para dar cabida a desarrollos que se consideran importantes. La Identificación Social En cuanto a la Identificación Social se trata como variable mediadora de la diferenciación intergrupal en linea con la formulación clásica de la teoría. Esto es más notorio en el caso de las revistas europeas. de carácter anual incluyen capítulos sobre grupos. 1994). 1993). 1994). en el campo de la teoría. Así hay trabajos que señalan el aumento de identificación en función del tamaño de grupo. En cuanto a los monografias y manuales en 1994 se publica Small Group Research: a Handbook de Hare. 1995) producen una denigración del exogrupo. siendo los grupos minoritarios. Se mantendrá el margen temporal antes señalado. Por otra parte. 1994) o porque se dan condiciones «irritantes» (igual status y tamaño del exogrupo) (Blanz y col. bien por amenazas con la consiguiente reducción de la autoestima (Branscombe y Wann. Ellis y Fisher. El aumento de la identificación causada. Se ha tomado como base para la revisión dos revistas estadounidenses: Journal of Personality and Social Psychology y Small Group Research. y una española. y también como variable independiente o dependiente. el libro sobre motivación de grupo de Hogg y Abrams (1993) o sobre desarrollo de grupo de Wheelan (1994). pero lo opuesto sucede con grupos de alto status (Ellemers. Blumberg. en el de la aplicación los de Bertcher (1994) y Morgan sobre técnicas de grupo. los que proporcionan bases más centrales para la identificación (Abrams. cuyo mayor problema es el haber sido publicado con gran retraso. los relativos a comunicación en los grupos (Frey. Otras obras de grupo a destacar en estos dos ultimos años son. 1994. En el presente trabajo se abordan las relaciones intergrupales y las intragrupales asi como las contribuciones más recientes en el campo de la influencia minoritaria. pero también se advierte una entrada en las publicaciones norteamericanas de la teoría de la Identidad Social. dos revistas europeas: European Journal of Social Psychology y European Review of Social Psychology. También se hará referencia a estudios actuales sobre representaciones sociales en el que se pone un énfasis en las relaciones intra o intergrupales.4 INTRODUCCCIÓN La presente revisión sobre el campo de la psicología de los grupos en sentido amplio trata de cubrir el periodo de dos años. los Advances in Group Processes editados por Lawler. señalando sus desarrollos más importantes. RELACIONES INTERGRUPALES En el campo de las relaciones intergrupales se advierte un predominio de los trabajos derivados de la teoría de la Identidad Social y de la Categorización del Yo. a partir de un trabajo de la misma naturaleza llevado a cabo por Ayestarán (1993). por lo que su contenido en gran medida se solapa con el periodo revisado por Ayestarán que cubría del 87 al 93. También parece depender del grado en que existan posibilidades de abandonar el grupo y en función del status del mismo. en grupos de status bajo se reduce la identificación cuando se puede salir de ellos. de distintividad moderada. Dado que la mayoría de los resultados en .

La elaboración de la medida de Autoestima Colectiva de Luhtanen y Crocker (1992) ha servido para enfrentar uno de los problemas que . nacional y supranacional). y con el aumento de la homogeneidad endogrupal. los individuos tratan de evitar autodefiniciones que sean demasiado personalizadas. es decir. la identificación se relaciona con la diferenciación intergrupal. Niveles de Identificación A través de la influencia de la teoría de la categorización del yo. o sean demasiado inclusivas. se dan una serie de trabajos que tienen en cuenta niveles de identificación de forma vertical. es decir con categorías de distinto nivel de inclusividad (por ejemplo identificación regional. aunque partiendo de una teorización independiente cabe encuadrar el modelo de distintividad óptima de Marilyn Brewer (1991). 1988. y la valoración de entidades supranacionales. Además de los trabajos sobre identidad comparativa llevados a cabo en nuestro pais (Ros y col. un trabajo reciente de Simon y col. por medio de categorías demasiado generales. El autor señala la aplicabilidad de la teoría de la IS a contextos sociales que incluyen grupos diferencialmente inclusivos en lugar de exogrupos mutuamente excluyentes. Tras haber obtenido apoyo preliminar para su modelo en investigación de laboratorio ha emprendido un amplio trabajo de campo con grupos en situaciones naturales.5 el marco de esta teoría se refieren a favoritismo endogrupal más que a denigración del exogrupo estos últimos resultados tienen interés porque pueden abrir la via para el estudio del paso de la diferenciación «civilizada» que se ha venido estudiando a formas más abiertas de rechazo de los exogrupos. Se supone que tanto la identificación con el grupo como la lealtad hacia él son más altas en aquellas categorías que a la vez proporcionan sentido de pertenencia y distintividad. y de acuerdo con lo hipotetizado por Hinkle y Brown (1990). La Medida de la Identidad Uno de los desarrollos relativamente recientes tienen que ver con la medida de la identidad social. que en este contexto tiene un valor estratégico al presentar un frente unido de cara a los competidores. Otro estudio en el que se tienen en cuenta los niveles más o menos inclusivos de categorización y sus relaciones lo representa el estudio transcultural en el que se trataba de ver como afectaba a la representación social de la categoría supraordenada Europa las comparaciones entre región-estado (Echevarría y Gonzalez 1993). y prefieren autodefinirse en términos de categorías distintivas. 1993) que tratan de poner en relación el grado de identificación simultánea con la categoría regional y nacional con diferenciación intergrupal. de acuerdo con el cual la identidad social se ve como una reconciliación entre las necesidades opuestas de asimilación y de diferenciación de otros. También en estos grupos el aumento de la identificación promueve la acción colectiva a través de percepciones compartidas acerca del valor y la probabilidad del cambio social. Cercano a estos trabajos. Por su parte Kelly (1995) ha puesto de relieve que en grupos políticos donde la orientación es colectivista y comparativa. (1995) indica que un nivel más alto de diferenciación regional conlleva una búsqueda de mayor distintividad del endogrupo nacional y una mayor percepción de la homogeneidad regional que nacional. Esta misma autora señala el papel mediador que la identificación puede producir tras la percepción de la deprivación relativa colectiva. Huici y Ros. De acuerdo con su posición. Ros y col. 1994.

pero probablemente debido a que se medían tales efectos en la autoestima individual y no en la derivada de la pertenenecia a grupos. como es el de los efectos de la discriminación intergrupal en la autoestima que no siempre se han constatado. y grupos estigmatizados. y poder. afiliaciones políticas.tal como se señaló anteriormente. (1995) llevaban a cabo un estudio de los principales tipos de identidades sociales y de las dimensiones que las diferencian. En un trabajo de Blaz y col. La minoría lo hace en la irrelevante. Los trabajos realizados por Ellemers (1993) tratan de ver los efectos de del status relativo. Así lo señalan. y . En uno de los más recientes (Sachdev y Bourhis 1991) muestran que los grupos dominantes de alto status y mayoritarios discriminan más que los subordinados y que cuando un grupo además de no tener poder es minoritario y de bajo status muestran favoritismo exogrupal. Los tipos de identidades encontradas son los siguientes: relaciones personales. 1995). Las estrategias individuales se dan en situaciones de posibilidad de abandono del grupo. Un trabajo más reciente (Lalonde y Silverman. En nuestro país hay que citar el trabajo de Montalbán y Gómez (1993) sobre efectos de la desigualdad de status en la diferenciación intragrupal e intergrupal y los relativos a la discrepancia de status individual y grupal. Lindeman y Koskela (1995) ponen de relieve la importancia de las variables como tamaño de grupo y controlabilidad de la pertenencia. A cada tipo de identidad correspondían distintos dimensiones aplicables a ellas. Pero comenzaron a recibirla a partir de los trabajos de Sachdev y Bourhis. tamaño de grupo y permeabilidad de las fronteras de grupo. teniendo en cuenta la saliencia de la categorización. Cuando la pertenencia al grupo no es controlable. Entre las subescalas incluidas en la Escala de Autoestima Colectiva está la subescala de identidad que puede tomarse como una medida de saliencia de la categorización. las mayorías discriminan más que las minorías en la dimensión relevante para la tarea. (1995) se puso de manifiesto una tendencia «natural» a sobreestimar el tamaño y el status del endogrupo.6 se planteaba la investigación en este campo. lo que contrarresta la discriminación negativa. El estudio de las variables socioestructurales en la diferenciación intergrupal Otro ámbito que ha tenido un importante desarrollo en la investigación tiene que ver con el efecto de las variables como status. 1994). Numerosos trabajos han puesto de manifiesto la superior discriminación en los grupos de alto status (Kirchler y col. Se da más identificación con alto que con bajo status pero ello viene modulado por la capacidad o no de dejar el grupo. la permeabilidad de las fronteras y la legitimidad del status sobre la identificación de grupo. vocaciones. Este tipo de variables había recibido mucha menor atención en la investigación anterior en la SIT. grupos étnicos y religiosos. Branscombe y Wann (1994). Recientemente Deaux y col. y la estabilidad de la diferenciación percibida sobre el comportamiento intergrupal (Montalbán y Gómez. pero cuando se hace explicita la semejanza de status también se produce ese tipo de discriminación. teniendo en cuenta también la dimensión de comparación. 1995) trata de ver el efecto de la permeabilidad del grupo en las estrategias individuales o colectivas empleadas por los individuos. por ejemplo.

dándose el patrón opuesto cuando se trata del exogrupo.7 las colectivas en condiciones de grupo cerrado cuando la categorización es prominente. que identidad personal tiene más fuerza que la identidad social (Lindeman 1995 ). pues parece que la estructura de dos grupos da lugar a una orientación competitiva. la relevancia de los atributos para la identidad social. Otras variables y otras medidas de la diferenciación En un trabajo reciente. cuando se trata de valorar el efecto de los mensajes contraactitudinales. El efecto de Homogeneidad del Endogrupo Este efecto ha sido estudiado por Simon (1992) quien. que permite de forma sutil mantener y transmitir una percepción más favorable a éste. Recientemente Maas y col. Cabe referirse al estudio del favoritismo endogrupal en un contexto empresarial entre hombres y mujeres directivos. El efecto de homogeneidad endogrupal ha sido recientemente puesto en cuestión por Bartsch y Judd (1993) quienes lo consideran una anomalía de la tendencia general a considerar más homogeneo al exogrupo y atribuyen el efecto a que se da una confusión con el tamaño de grupo (los grupos pequeños son mas homogeneos). 1995). sitúa el efecto de homogeneidad endogrupal en el contexto intergrupal y pone de relieve que tres son los determinantes de la percepción de mayor homogeneidad del endogrupo: la condición mayoría-minoría dándose en ésta última. Es decir. Estas objeciones han sido a su vez replicadas por Simon quien señala los distintos modos empleados en su investigación para separar el efecto del tamaño y a su vez critica la investigación de Barstch y Judd al no tener en cuenta el marco de referencia intergrupal presente en ella (Simon. empleando el Paradigma del Grupo Mínimo. . Maas y col. (1995) observaron el efecto de diferenciación en la estimación del impacto de los medios de comunicación. (Maas y Arcuri. en contraste con los estudios anteriores de la homogeneidad exogrupal. 1995) han tratado del sesgo linguistico a favor del endogrupo. Asi las conductas positivas del endogrupo se expresan de forma abstracta y las negativas de forma concreta. muy en linea con las predicciones de la teoría de la identidad social. Este resultado hace que se vuelva a plantear el problema del efecto de la demanda. En el trabajo más reciente (Maas y col. pues cuando hay más de uno ésta no se produce. Harstone y Agostinos (1995) ponen de relieve la importancia de la presencia de más de un exogrupo en la diferenciación intergrupal. Duck y col. Tiene que ver con el empleo de lenguaje abstracto o concreto para referirse a conductas positivas o negativas. Se comprobó el favoritismo en ambos grupos aunque también una tendencia más poderosa al autoensalzamiento individual. 1995). y el contenido de los estereotipos de los grupos que se daban en un determinado contexto social. comprobado como el «efecto de la tercera persona» (a los demás les influye pero no a mí) se extiende al exogrupo. pues la homogeneidad se da sólo en los relevantes. Los resultados apoyan esta segunda interpretación. 1995). se trata de ver los mecanismos que están a la base de ese sesgo: la protección del endogrupo o la existencia de expectativas diferentes concernientes a los grupos. 1992. Otro modo de mostrar el favoritismo endogrupal se ha observado en las preferencias de pareja para una cita en un contexto multicultural (Liu y col.

Una vez revisadas las principales contribuciones recientes en el dominio de la identidad social y de desarrollos paralelos convendría resaltar la necesidad de un nuevo trabajo de revisión crítica de la producción en estos últimos años paralelo al realizado por Abrams y Hogg en el año 1990 Social Identity Theory Constructive and Critical Advances. la necesidad de tener en cuenta el contexto sociohistórico que constituye las coordenadas societales en los que se producen. Páez y Paicheler Current perspectives on social identity and categorization lo proporcione. Según observa no basta con que una representación social tengan un carácter compartido sino que deben implicar un metaco- . Es de esperar que el próximo texto de Deschamps. Representaciones Sociales y Relaciones Intergrupales No se pretende aquí hacer una revisión del campo sino simplemente aludir a ciertos desarrollos dentro de este área que la aproximan a la de las relaciones intergrupales. asi como señala la importancia de la confrontación. De momento hay que destacar una contribución reciente de carácter crítico llevada a cabo en nuestro pais. 1994) los autores sugieren que el efecto de homogeneidad endogrupal está relacionado con la autoestereotipia. El Efecto Oveja Negra En una trabajo de Marques y Páez (1994) se revisa la investigación sobre el llamado efecto oveja negra. lo que puede tener un carácter estratégico tal como destaca Kelly (1995) a propósito de los grupos políticos. critica el enfoque centrado en el individuo que no presta atención al proceso social y comunicativo que tiene lugar en el grupo. como es la formulada por Ibáñez (1994) insistiendo en la importancia de tener en cuenta la dimensión ideológica en el estudio de las relaciones intergrupales. el efecto deriva directamente de la categorización y de la influencia informativa referencial. donde se incluyeron capítulos muy influyentes en el desarrollo posterior. Los autores señalan que aunque guarde un paralelo con el rechazo al desviante en la investigación de pequeños grupos. consistente en que se puede simultanear el sego endogrupal y el denigrar a los miembros indeseables del grupo. en grupos minoritarios tendría el valor de incrementar la percepción de cohesión. la necesidad de un enfoque interdisciplinar con particular atención a las prácticas de lenguaje como vehículo privilegiado de la ideología. para asegurar la uniformidad subjetiva. Morales. por ejemplo Wagner (1995) al ocuparse de problemas conceptuales relativos a la RS y a los criterios de definición y a los límites de su aplicación. como por ejemplo. El control que se ejerce es fruto de un juicio subjetivo que deriva de la categorización. En un trabajo reciente en el que se muestra la mayor tendencia a la autoestereotipia en miembros de la minoría y en miembros de grupos de alto status minoritarios (Simon y Hamilton.8 En cuanto al efecto de aumento de la homogeneidad del endogrupo. el de Hinkle y Brown significativamente llamado «Comparaciones intergrupales e identidad social algunos nexos y lagunas». La evaluación de los miembros del grupo trata de defender la identidad de grupo frente a la amenaza interior. Así. señalando el peligro de su descontextualización. Se trata de un fenómeno de diferenciación simultánea intra e intergrupal.

Por su parte Echevarría y col. (1994) pone de relieve que los efectos de la recategorización y del empleo de categorías supraordenadas se ven influidos por las actitudes previas de los individuos. pues cabe tanto la recategorización del exogrupo como endogrupo. sin duda una pequeña muestra de la teorización y la investigación en el campo. el origen uso y distribución de las RS. Por último un trabajo muy reciente de Elejebarrieta y Torregrosa (1995) se enfoca el prejuicio como RS negativas creadas por grupos dominantes para mantener ciertas relaciones. tanto en laboratorio como en trabajos de campo hacen hincapie en el proceso de recategorización como un elemento importante para la reducción del conflicto. Cuando los miembros de grupos distintos pueden recategorizarse a través de la pertenencia a categorías supraordenadas (haciendo saliente la nueva categoría. En el mencionado trabajo se tiene en cuenta el carácter de grupo dominante o dominado y las características de las fronteras de grupo como abiertas o cerradas. Las posiciones de los grupos son las que determinan una cierta construcción del prejuicio. La reducción del conflicto intergrupal En este terreno los desarrollos más recientes representados por los trabajos de Gaertner y col. Ya que éstas se pueden entender en función de los intereses grupales e intergrupales. INFLUENCIA MAYORITARIA Y MINORITARIA Un debate de la Revista de Psicología Social en el que se plantean cuestiones candentes en relación a la influencia minoritaria puede servir de base para la referencia a los desarrollos recientes más importantes en este ámbito. 75. cfr. Vemos pues. como el proceso inverso. Por ello hay que tratar de asociar las representaciones sociales al conflicto intergrupal. Millward. un trabajo de Sánchez Mazas y col. o un énfasis en la necesidad de esa convergencia. En un estudio empírico se aborda las RS acerca de los fumadores. Hay que comenzar por destacar el estudio sobre el recorrido histórico en este dominio llevado a cabo por González y Canto (1995) en el que se establecen tres etapas: la . dado que no se puede garantizar la identificación con la nueva categoría. se advierte una tendencia a la convergencia entre RS y relaciones intergrupales. o a través de tareas comunes o destino común) se supone que esta recategorización tiene un papel mediador entre condiciones de contacto intergrupal positivo y la reducción del sesgo. Ahora bien. Parte de la definición de RS aportada por Purkhardt (1993) como «universo consensuado de significados comunes en los que los miembros de grupo se comunican e interactúan» (p. que en los trabajos revisados. Millward (1995) señala el interés de poner en relación la teoría de la Identidad Social con la de las representaciones sociales en un trabajo sobre las RS de enfermeras de distinto status. 1995) y cita la sugerencia de Breakwell (1993) sobre la utilidad de poner en relación IS y RS para comprender. Pone en relación las RS con el conflicto social y con las relaciones antagónicas. y muestra como ciertas representaciones de corte defensivo se activan al explicitarse el conflicto entre fumadores y no fumadores.9 nocimiento sobre los límites de su aplicación (al endogrupo o a otros exogrupos). (1993 y 1994). (1994) parten de una de definición restrictiva de las RS asociadas a la dinámica intergrupal y a la defensa de la identidad.

grado de conflicto y categorización de la fuente (Canto y Gómez. En un estudio de 16 grupos de toma de decisión se codificaron las interacciones de los subgrupos que pueden ajustarse a lo que ellos definen como consistencia: promoción activa de un punto de vista frente al de los oponentes. 1993b) y las fuentes endo y exogrupales connotadas positiva y negativamente (Canto y col. en lugar de a buscar una teoría única. niveles de influencia y procesos a través de los que se da la influencia. (1994) ponen en relación la cohesión de la fuente además de su caracter endo y exogrupal con los efectos de conversión o polarización latente. Kozakai y col. El modelo propone el empleo de la noción común de Elaboración del Conflicto. Si se enfoca ahora a la investigación empírica vemos que los trabajos versan sobre algunos de los puntos de las controversias citadas.10 de trabajos iniciales. habida cuenta de que los blancos de influencia se ven afectados tanto por la fuente como por el mensaje. El trabajo pone de relieve la enorme complejidad tanto teórica como de la investigación en este campo. el de Mucchi-Faina (1994) sobre el status de la fuente. la proposición de la teoría es que los distintos modos de elaboración del conflicto darán pie a distintas formas (latente y manifiesta) de influencia en función de la naturaleza de la tarea. así el de Clark (1994) sobre los efectos de la censura en la influencia minoritaria. y grado de divergencia. Como supuestos básicos de la teoría de elaboración del conflicto se hacen los siguientes: en primer lugar. se elaborará el conflicto de distinta manera pues las expectativas epistemicas son distintas (expectativa de consenso/importancia del error/ significado social del juicio). fuentes. En segundo lugar. Uno de los desarrollos más recientes el modelo de Elaboración del Conflicto propuesto por Pérez y Mugny (1993) supone hacer frente a esas cuestiones sin resolver. manteniendo la misma divergencia y la misma fuente y variando las tareas (objetivas/de aptitudes/de opiniones y tareas que no implican socialmente). 1993). pero sobre todo es un importante intento de integración de teorías e investigaciones en el dominio de la influencia social. teniendo en cuenta la multiplicidad de tareas que se han empleado para medir la influencia.120-121): la frecuentemente citada por los revisores del área como es la de un proceso único o doble. 1993a) y el tipo. proponen que con un mismo grado de divergencia distintas fuentes producirán distintas elaboraciones del conflicto. y la actitud hacia el blanco sobre los efectos de influencia directa e indirecta. El trabajo de Pérez y col. Entre los trabajos llevados a cabo en nuestro pais se observa que enfocan los estilos de conducta de la fuente minoritaria. Esta noción se refiere al hecho de que en todo intento de influencia se trata de dar significado a la divergencia con otras personas relevantes o fuentes de influencia. en concreto la consistencia diacrónica frente a la denegación y la censura (Canto y col. a especificar las condiciones en las cuales cada teoría se ajusta mejor a los procesos. Señalando una carencia en la investigación en este campo consistente en no enfocar como se lleva a cabo la comunicación en la toma de decisión real. y la controversia sobre la influencia del endogrupo y del exogrupo y cual es el papel en los efectos latentes de la categorización y la identificación. naturaleza de la fuente. En tercer lugar. La propuesta de Pérez y Mugny va encaminada. (1995) muestra la eficacia para el cambio de actitud de la internalización del conflicto suscitado por la fuente minoritaria. . la de aparición de modelos y la de diversificación de los modelos. Un trabajo reciente que merece destacarse es el llevado a cabo por Gebhardt y Meyers (1995) en el que se trata la consistencia minoritaria desde una perspectiva comunicativa. Del conjunto resultan aparentes algunas controversias pendientes que son resumidas por Mugny y Falomir (1995 p. la controversia sobre el impacto de la credibilidad o negación de la fuente que da lugar a resultados aparentemente contradictorios.

contraparafraseando a Eugene O’Neill. EL ESTUDIO DE LA DINÁMICA INTRAGRUPAL Una revisión de este área resulta mucho más compleja por una serie de razones que se señalan a continuación. Así observan que el estudio de los grupos goza de buena salud pero fuera de la psicología social que ha perdido la dominancia del área. en ocasiones. indica que. el 73% indicaba que la psicología social cognitiva. En cuanto a las razones que dificultan la revisión de este área las señalan Levine y Moreland en su trabajo de 1990 cuando diagnostican que está gravemente fragmentada debido a la interdisciplinariedad. tratando así de incluir el estudio de la influencia minoritaria en el marco de grupo. habría que tener en cuenta cual es el impacto de la minoría en la dinámica de grupo o. predicción que. En su opinión. En cuanto a las evaluaciones contrapuestas. Según se pudo comprobar la influencia en la decisión final de grupo estaba relacionada con la promoción de la propia decisión y el acuerdo con los miembros del subgrupo asi como en el mantenimiento de la posición a lo largo del tiempo. 1990) se señala que se inicia el estudio de la innovación fuera del laboratorio. según él. según ellos. resultan contrapuestas. basada en las evaluaciones de otros revisores recientes. que a la psicología social le sienta mal el grupo. esto es. También se destacan a grandes rasgos aspectos teóricos y metodologicos que parecen caracterizar este campo de trabajo. propias de cada disciplina. En recientes revisiones sobre influencia minoritaria y mayoritaria (Levine y Moreland. frente a la tendencia dominante a estudiar el tipo de pensamiento creado al conocer la opinión de la minoría. siendo el argumento general que en la psicología social dominan teorías y métodos que no facilitan el estudio de los grupos. no suelen ser tomadas por observadores externos. mientras que el 14% señalaba que la dinámica de grupo. interesa más lo que sucede dentro del individuo que un patrón de secuencias de actos observables. Cabría añadir el interés mostrado por los comunicólogos. se trata de dar una visión de conjunto. Ante la imposibilidad de llevar a cabo un comentario detallado y exahustivo de los trabajos. la dificultad de poner en relación los eventos observados. Para resumir su posición podría decirse. ha resultado fallida. apoyando así los resultados acerca de la importancia de la consistencia como variable de influencia minoritaria. evaluaciones que. Por su parte Worchel (1994). quienes también se ocupan de este dominio de investigación. vemos que Steiner en su trabajo de 1986 «Paradigms and Groups» en el que se refiere en primer lugar a su predicción en el de 1974. lo que. Cita por ejemplo un trabajo de Lewicki (1982) en el que se consultaba a psicólogos sociales prominentes cuales serían los temas de interés en la próxima decada. lleva a que los logros y desarrollos sean poco visibles. apunta a una serie de razones de ello. Esto se hace particularmente importante en el terreno de los grupos en que hay que enfrentarse a una multiplicidad de variables que operan simultáneamente y donde se . Entre las razones apuntadas por Steiner para este estado de cosas destaca las siguientes: la observación de la interacción no es lo más frecuente. pronosticando un resurgir de los grupos. en los factores de grupo que influyen en el impacto de la minoría. el relevo lo han tomado los psicólogos organizacionales. Pocas veces las variables dependientes son otras cosa que autoinformes.11 acuerdo entre miembros y no con la oposición y resistencia a los intentos de influencia del otro grupo y mantenimiento de la posición a lo largo del tiempo. que hace que las publicaciones se dispersen en distintas revistas.

lo ha dado el trabajo desarrollado en el campo de la identidad social y de la categorización social a través del empleo del paradigma del grupo mínimo. Finalmente el empleo de la metodología experimental que no favorecería el estudio de procesos longitudinales. Así Fiske y Goodwin (1994) intentan mostrar la posibilidad de convergencia entre la cognición social y la investigación en pequeños grupos. En un trabajo mucho más reciente de Worchel (1994) significativamente titulado «Puedes volver a casa otra vez: haciendo volver la investigación de grupo al contexto de grupo con la vista puesta en las cuestiones de desarrollo». Otra fuente de dificultad es la necesidad de tener en cuenta secuencias de actos..los sujetos son examinados como individuos mientras que el grupo se esconde fuera de la habitación o sólo está en la mente de los sujetos» (p. (Bales. cuando la tendencia dominante es a concentrarse en segmentos muy cortos de acción. 1986). 1979. Aspectos teóricos en la Investigación sobre dinámica intragrupal Levine y Moreland (1990) observan que la investigación. 207). También desde teorías relativamente recientes se enfoca el grupo como sistema (von Cranach y col. a pesar de su enfasis práctico. Bales y Cohen. por ser además no intencionado. Según el autor. Se señala la «reintegración» de la teoría de campo a cargo de Fine (1986). «uno puede leer muchos descripciones de procedimientos actuales de investigación en grupos sin encontrar para nada un grupo de sujetos real. como la de Sherif o Lewin.. Al hacer un diagnóstico de la situación actual como contrapuesta a la investigación clásica en este campo. indican la necesidad. El interés se centra en los procesos cognitivos más que en la interacción social y en la dinámica de grupo. el autor trata de precisar por qué el desarrollo de grupo ha recibido menos atención en la investigación. indica que en el presente las conductas que ocurren en grupos se extraen del contexto de grupo y son sujetas a examen microscópico y son descritas como efectos y puntos finales de una cadena. Estas opiniones no son compartidas por otros revisores así Hare y colaboradores (1994) en el reciente Handbook of Small Group Research se refiere a un declive «aparente « que coexiste con una gran producción en el campo. Por otra parte. 1989). Dos numeros especiales de la revista Small Group Research se dedican a exponer en extensión algunas orientaciones teóricas e investigaciones asociadas. de un enfoque más globalizador del estudio de los pequeños grupos y de situar su estudio en un contexto más amplio. además de tener que enfrentar el problema de la reciprocidad.. Otro de los desarrollos supone la aplicación del enfoque dramatúrgico a los pequeños grupos incluyendo los propios trabajos de Hare y colaboradores en esa dirección. En mi opinión. el declive y la productividad no tienen porque ser incompatibles. apuntada por numerosos autores. promocionando el estudio de grupos no interactivos. para una revisión de esta posición ver Hare. en la que predominaba la visión de los grupos como sistemas activos. uno de los peores golpes.12 da un proceso constante. 1985. y hace una serie de comentarios generales que en parte coinciden con la visión de Steiner. Levine y Moreland (1990) indican que el énfasis en el campo está en los aspectos prácticos de mejora del funcionamiento de los pequeños grupos lo cual conlleva centrarse en problemas más complejos e interesantes. no resulta ateórica sino que contribuye al desarrollo de la teoría. Empiezan por señalar que de . Hare y colaboradores (1994) destacan como teoría más globalizadora la de Bales y col.: Symlog o sistema de observación múltiples de grupo..

la exactitud en la percepción interpersonal sería definida en este contexto como consenso de los observadores. teniendo en mente los atributos del sistema y de la interacción. En cuanto a los beneficios que la investigación en pequeños grupos puede obtener de la cognición social. en los grupos «se emplea cualquier información que sirva para diferenciar a uno de los demás del grupo o que posee valor de status. Como ejemplo de trabajos que entran dentro de esta propuesta. destaca la importancia de las cogniciones de los miembros sobre lo que se está comunicando. Wagner y Berger 1993). En cuanto a la composición de grupo. señala la influencia de los esquemas en la definición de normas y roles. cita como la ecología tanto física como social de los grupos puede afectar la capacidad de procesamiento. 317-18). y caracterísiticas de organización de estados que son elementos de la situación que se evalúan de forma diversa por los actores y cuyo impacto sobre los procesos se da a través de la formación de expectativas. hace notar como éstas influyen en la evaluación del poderoso y del que no tiene poder. el aumento del tamaño de grupo. En las teorías de los estados de expectación se pone el énfasis en cómo se forman expectativas sobre la conducta mútua y en cómo se traducen estas expectativas en conductas.. Así.. o la importancia del proceso de comparación para el establecimiento del status dentro del grupo. También señala como cuando existen relaciones de interdependencia se busca una mayor exactitud en la comprensión del otro. tanto como fruto de la interacción como para dar pie a ella.13 las críticas formuladas en relación a la cognición social la más justificada es la relativa al hecho de no tener en cuenta la interacción y considera que el marco de los grupos pueden servir para reducir estas carencias. En cuanto al conflicto. En el dominio de las relaciones de poder. Las expectativas organizan la interacción y dan lugar a un orden de poder y de prestigio. puede relacionarse con cuestiones de capacidad y uso de recursos cognitivos. Los procesos que permiten dar sentido a la realidad no son unicamente intragrupales sino también intergrupales. está el de Hinsz (1995) quien destaca la importancia de los modelos mentales acerca de cómo los individuos interactúan con los sistemas sociales. Esta información de status sobresaliente será relevante para la tarea a no ser que se haga irrelevante de forma explícita» (p. el proceso de dar significado a la realidad no es un puro proceso intrapsíquico sino que adquiere importancia el significado compartido. Así el status es una propiedad organizadora de estados que afecta a los procesos de interacción que dan lugar un orden de prestigio y de poder» (pp. y col. 317). 1991.. En su revisión de esta orientación Shelly (1995. o la distinta distribución de atención individualizada que recibe el primero frente a la tendencia a estereotipar a los poco poderosos. Una caracteristica posee ese valor si los miembros de la sociedad se lo asignan y si el grupo no es homogéneo respecto a ella. Otro ejemplo de cómo aunar composición de grupo y cognición social lo representa los estudios sobre el status sólo y sobre sus efectos. . Se distingue entre «procesos de organización de estados que son propiedades dinámicas de la interacción que llevan a características estructurales duraderas. En segundo lugar.. Lovaglia (1994) en un trabajo reciente examina las relaciones entre status y poder. pp.. Otros de los desarrollos teóricos recientes tienen que ver con extensiones de la teoría de la interacción de Bales y se han centrado en el status (tanto emergente como generalizado a partir de otras situaciones) que organiza la interacción. Por lo que se refiere a la estructura de grupo. 316-18 ) indica que los desarrollos más recientes se enfocan en las propiedades relacionales que unen a los actores en la interacción y en cómo los actores procesan la información mutua y acerca de los nexos entre ellos (Fisek. Así pues. que suele ir acompañado del descenso en la satisfacción. por ejemplo..

de cada cinco estudios sólo uno es experimental (Mullen y col. el buscar técnicas de análisis alternativas al ANOVA como el Bootstrap. con un predominio de los grupos de trabajo y de toma de decisiones. el ampliar el campo temático más allá de la toma de decisiones en grupos de trabajo. En segundo lugar los aspectos derivados de la dependencia de observaciones. eso si. de la que el campo está bien necesitado. Diversos autores señalan la necesidad de un enfoque multinivel. Así cuando se adopta el nivel de análisis individual y no se tiene en cuenta que los individuos pertenecen a un mismo grupo. las propuestas desde el Modelo de las Relaciones Sociales (Kenny y La Voie.) tal como indican Ayestarán y col. Aspectos Metodológicos Un número especial del Small Group Research se hacía eco de algunos de los problemas metodológicos presentes en esta área de investigación (Keyton 1995). Entre ellos. El grupo es una construcción sociocognitiva de los miembros lo que permite una reconstrucción de significados y de relaciones socioculturales en la interacción. dando prioridad a la entrevista en profundidad. CONCLUSIONES Hemos podido ver que el campo de las relaciones intergrupales muestra un grado de integración y desarrollo coherente a partir de la dominancia de dos importantes teorías. También que en este campo sería importante un esfuerzo por . Sitúa como eje central el manejo de los conflictos. Proponen entre otras soluciones. aporta una teoría integradora y articuladora de niveles de los principales procesos de grupo. por ejemplo. 1995). como el estudio del pensamiento de grupo donde se da mucho más el estudio de casos que los estudios experimentales. Desde el paradigma naturalista Frey (1995) hace una crítica más drástica de la investigación en el área de comunicación en pequeños grupos proponiendo como soluciones las siguientes: El estudio de los grupos en su contexto. cabe destacar los resultantes del hecho de estudiar a nivel grupal variables que deben estudiarse a nivel individual y a la inversa. Este trabajo. 1984. Por otra parte hay dominios concretos. el estudio preferente de ciertos tipos de grupos: con fronteras estables pero permeables con el entorno y que guarden una interdependencia con el sistema social. (1992) puede servir para abrir una nueva vía al trabajo en este campo. Finalmente el empleo de nuevas técnicas de análisis de la interacción de grupo como. 1995). hace que los grupos se esten estudiando en contextos más naturales.14 Un último trabajo que voy a destacar entre los nuevos desarrollos teóricos es el de Sabino Ayestarán (1996) El grupo como construcción social en el que se presenta una visión del grupo social como sistema abierto a otros grupos sociales y al entorno sociocultural. con la posible dependencia de las observaciones (Burlingame y col. en este momento en prensa. Así por ejemplo los derivados de recoger datos a nivel individual para inferir los efectos de procesos grupales sobre el individuo (Hoyle y Crawford. Esta visión sobre el campo de la comunicación en grupos no la comparten otros autores como Levine y Moreland quienes señalan que el hecho de que esté habiendo un dominio de intereses prácticos. 1995). teniendo en cuenta distintos niveles de análisis. asi como ampliando los procedimientos metodológicos.

mayor dificultad en la recogida de los datos. Me inclino mucho más como los multiples revisores de este campo por esfuerzos globalizadores que vean al grupo como un sistema abierto y tratando de llevar a cabo una articulación de niveles. en linea con el modelo propuesto por Ayestarán. Subscribo más bien la posición de Worchel. se echa en falta una teoría que logre concentrar los esfuerzos de un buen número de investigadores en una dirección coherente. siguiendo las orientaciones de algunos críticos. a pesar de las muchas aportaciones que pueden proceder de ahí. exige un enfoque multifactor. Otra cuestión es. por el número de sujetos que resultan imprescindibles. Por lo que se refiere al área de la dinámica intragrupal. la investigación en este dominio resulta menos rentable dado que. Notas 1 Una versión de este trabajo fué presentada como ponencia en el V Congreso Nacional de Psicología Social. y dada la dominancia de la cognición social. En el terreno empírico cabe destacar la atención depertada. creo que hay que mover el péndulo y frente a ver los grupos como esquemas más o menos fijos. En el área de influencia mayoritaria y minoritaria lo más notorio es el intento de integración teórica de los diversos procesos de influencia que pueda servir de marco para dar cuenta de los resultados de investigación. Esta opinión parece ser compartida al menos por algunos. hay que enfocar sus aspectos dinámicos y su evolución en contextos naturales. por el estudio del status y su impacto en las relaciones intergrupales e intragrupales. Puede que simplemente se dejen guiar por criterios pragmáticos. el rigor metodológico es más dificil de mantener y ello choca con los criterios estrictos de los «gatekeepers» de las revistas científicas. Lo que implica aumentar los trabajos de campo frente a los experimentales. sería de interés el estudiar los procesos de influencia enmarcados en la dinámica grupal y teniendo en cuenta la variable tiempo. sobre la necesidad de estudiar grupos en su contexto y teniendo en cuenta el desarrollo temporal. cómo puede abordarse su estudio. Si pensamos en el investigador como un «táctico motivado». a través de la búsqueda de nuevos puntos de anclaje de esa misma identidad. tal como ha sucedido en el campo de las relaciones intergrupales.15 integración de resultados y crítica. Por otra parte. En este terreno y. en mi opinión es la que plantea más problemas. el grupo. Entre los desarrollos iniciados que resultan prometedores está los estudios de campo de carácter longitudinal como el de Ethier y Deaux (1994) en el que se estudia los procesos de mantenimiento de la identidad en situaciones de amenaza por cambio de contexto. Salamanca. . como señala Steiner. como pone de relieve Worchel (1994). De los desarrollos teóricos recientes. La revisión del campo hace que uno llegue a sospechar que lo que en realidad sucede es que a la «psicología social le cuesta mucho el grupo». pues a pesar de los avances metodológicos. No me parece casual que los investigadores se hayan ido inclinando por el trabajo en otras áreas. Así Solano (1988) habla de las dificultades de los estudios de interacción en grupo. no creo que la solución vengan de ese lado. tanto desde la perspectiva intergrupal como desde los desarrollos recientes en el dominio intragrupal. Como este autor. según la última metáfora procedente de la cognición social. Diciembre de 1995. y en los análisis más sofisticados que exigen.

Journal of Personality and Social Psychology. Epistemología y procesos psicosociales básicos. Perceptions of relative gropup size and group status: effects of intergroup discrimination in negative evaluations. y TORREGROSA.A. S. D. Majority minority status and perceived ingroup variability revisited. Una nueva temática en el estudio de la influencia social. En J. K. ELEJEBARRIETA.M. Fernández Jiménez de Cisneros y M. Epistemología y procesos psicosociales básicos. M (1993 a). Cantor (Eds). y BRAVO. J.G. Julio 2-7.Z.G. En E. C.Y. 475-482. Negotiating social identity when contexts change: maintaining identification and responding to threat. MORALES. ARRÓSPIDE. KIRCHER. (1985). (1979). En G. BRANSCOMBE. GUEDE. Personality and Social Psychology Bulletin. y WANN. En M. CANTO. . (1993). 2. AYESTARÁN.. y HOGG. 471-483. G. Current perspectives on social identity and social categorization. IV Congreso Europeo de Psicología. a West Side Story or. (1995). y OTTEN. Lisboa..L. D.C.. y DEAUX.Ph. DEAUX. M. 25. 1-18. Parameters of social identity.M.. Dominant identities and dominated ethnical representations. AYESTARÁN.G. J. SYMLOG: a system for the multiple level observation of groups. J. Martínez García (Eds. (1994). J. H. M. Social representation of Europe and intergroup conflicts. D. Integrating paradigms: Methodologica l implications.A. The role of censorship in minority influence. JAI Press. 486501. San Francisco: Jossey-Bass. NORMAN. 6. 357-366. and them: political identification an the third person effect in the 1993 Australian federal election. (1994). Hillsdale: LEA.F. discrimination et relations intergroupes. R. 25. En R. Nuevas técnicas en el estudio de los grupos. Communication and the group propcess. 641-658. (1991). Berger y M.. Social representations and intergroup conflicts: who’s smoking here.D..C. Political distinctiveness: an identity optimising approach. (1993).). En I.16 Referencias ABRAMS. y TERRY.C. y GÓMEZ. (1994). 24. Group communication in context Studies of natural groups. 280-291. Clemente (Ed). S. Discrimination et relations intergroupes. A. PÁEZ. y MIZHARI. A. Me. FISKE. D. L. Leyens (Eds). 3. European Journal of Social Psychology. Sevilla: Eudema. European Review of Social Psychology. L. BURLINGAME. J.F.M.A. (1993). Bourhis y J. 3. Métodos y Técnicas de Investigación.A. 195216. European Journal of Social Psychology.A. GAGNON. 2. Constructive and critical advances. How expectations organize behavior. Social Identity theory. HOGG. European Journal of Social Psychology. 2... 68. y GONZÁLEZ. BOURHIS.T. M. S. 147-171.E. y MARTÍNEZ-TABOADA. Small Group Research. us. G. R. Reunión de la Asociación Europea de Psicología Social Experimental. (1986). 25.. G. Barcelona: Plural Ediciones. Journal of Personality and Social Psychology. D. Zelditch (Eds). International Journal of Small Group Research.M. A.? Small Group Research.). ABRAMS.Y. Atenas. European Journal of Social Psychology. European Journal of Social Psychology. B. (1995). ELLEMERS. Martínez García (Eds. (1994). Oxford: Clarendon Press. M. CANTO. S. Nueva York: Mc Graw. BREAKWELL. K. Ch. Group participation. M.M. y WAGNER.B. N.F. y HONTS.J.R. European Journal of Social Psychology.. Thousand Oakes: Sage. A. Estado actual del área de los grupos. y JUDD. 24. FISEK. BARTSCH.A.). Fernández Jiménez de Cisneros y M.P. 3. y PAICHELER (Eds) (en prensa)..J. y FISHER. Lawler (Ed). 339-356. 231-247.. 27-58. 4. The new field theory in social psychology. E. Stéreotypes. J. Breakwell y D.A (1995).R. 331-338. (1994). El grupo como contrucción social. Small group decision making. Hewstone (Eds). The social self: on being the same and different at the same time. K. M. Nueva York: Free Press. 24. BREWER. Grado de Conflicto y conversión. y CASTRO. R. Advances in Group Processes. 23-50.M. L. C (1992). Behavioral change in group space: a reintegration of Lewinian theory in small group research. Stroebe y M. Una aproximación desde la técnica estadística de las ecuaciones diferenciales. 17. S. R. The formation of reward expectationsin status situations. (1994). D. The influence of socio-estructural variables on identity managemente strategies. (1995). (1994).M. 1. Empirical approaches to Social Representations. Madrid: Eudema. S. (1993). ELLIS.L. BERTCHTER. Social cognition research and small group research. (1985). J. ECHEBARRÍA. Techniques for leaders and members. REID. BALES. Psicología Social. En W. y COHEN. Status rewards and influence. AYESTARÁN.H.R. K. F. (1990). Mardaga: Liége. DUCK. S. DESCHAMPS. European Journal of Social Psychology. Martínez García (Eds. Collective self-esteem consequences of outgroup derogation when a valued identity is on trial. N. ETHIER. A. Analysis of variance versus bootstrap procedures for analyzing dependent observations in small group research. (1995). BALES. J. y GOODWIN.F. D. FREY. MUMMENDEY. Epistemología y procesos psicosociales básicos. R. (1994). y MOISE. Nueva York: Verlag. 25. (1994). (Eds) (1996). 2. R. Sevilla: Eudema. FINE. 243-251. CLARK. MONTALBÁN. (1993). (1993). ECHABE. 67. Fernández Jiménez de Cisneros y M. BLANZ.A. En I. (1994). 25. En I. 3. J.J.L. F.M. 24. Sevilla: Eudema.

Mental models of groups as social systems.. Ph. DAVIES.. Social Psychology as viewed by its practitioners. (1994). L. M. 37-68. y MORELAND. R. y PÁEZ. R. 2. y POMBEI. L. y SUNDVICK. Ethnocentrism in dating preferences for an American sample: the ingroup bias in social context. 18. LEWICKI. (1995). 224-249. M y AGOUSTINOS. Stereotypes. MAAS.J. (1993). A. The minimal group paradigm: categorization into two versus three groups. (1982). Progress in small group research. interaction and social cognition. (1993). 5. S.. 41. 26. Annual Review of Psychology. Leyens (Eds). discrimination et relations intergroupes.J. (1992). Stroebe y M. HARE.L. 459-462 KIRCHLER.A. A collective self-esteem scale self evaluation of one’s social identity. Advances in Group Processes. y MEYERS. 87-112. P. C. M. y PERSONNAZ. 95-117.M. Berkowitz (Ed). 25. HINSZ. 2. y MORELAND.L. Abrams y M. y ANASTASIO. HINKLE. S. LOVAGLIA.. GONZÁLEZ. Identidad Comparativa y diferenciación intergrupal. Personality and Social Psychology Bulletin.R. 5. 541-564. J. 409-416. 78-85. Nueva York: Springer Verlag. 2. KELLY. T. Linguistic intergroup bias: differential expectancies or ingroup protection. CAMPBELL. (1995). HARE. The naturalistic paradigm. Small Group Research. Constructive and critical advances.F. P. European Journal of Social Psychology. Nueva York: Harvester Wheatseaf. 267-278. En R. Social identity theory.P. L. y KOSKELA.. Small Group Research: A handbook. LINDEMAN. Hewstone (Eds). Londres: Sage. The social relations model. y ARCURI. A. European Journal of Social Psychology. European Review of Social Psychology. European Journal of Social Psychology. R. H. (1994). The role of language in the persistence of stereotypes. MARQUES. 585-634. Hewstone (Eds). . Psichotema. En W. J. Lawler (Ed). Small Groups Research.J. (1994). 4. R. (1995). 6. D. Ph. S. y KENT.V. J.). y ABRAMS.A. M. C. y CANTÓ.A. (1990).J. The contact hypothesis: the role of common ingroup identity on reducing ingroup bias.). R. PALMONARI. LIU. Social categorization processes as dependent on status differences between groups: a step into adolescents peer groups. 713-718. European Review of Social Psychology. D. 2. (1995). 116-126. JAI Press. ZABBIBI. MAAS. D. 25. (1995). M. Bourhis y J. Semnin y K. European Journal of Social Psychology. Use of individual level data to investigate group phenomena: issues and strategies. Small Group Behavior. V. (1984). 24. M. y BROWN. European Journal of Social Psychology. 3. J. intergroup perceptions and collective actions. Journal of Social Psychology. HOYLE. Advances in Experimental Social Psychology. (1994). 147-168. Examining consitency from a communication perspective. M. L. Group cohesiveness: a critical review and some new directions. Group Socialization: theory and research. Stroebe y M. 85-112. Revista de Psicología Social. (1995).L. y STAHLBERG. M. (1993). (1994).. Group Cohesiveness. New field theory: SYMLOG research 1960-1988. 26. E. HOGG. 25. Social Psychological Perspectives. Stroebe y M. European Review of Social Psychology. M. Group size. D. (1995). Subgroup influence in decision-making groups. 6. T. J. Considerations of specification and assessment. 200-233.Y. Hogg (Eds). Numero Monográfico 5 Suplemento.. The ‘black sheep effect’: social categorization. J. Stroebe y M. 24.H. (1994). 269-280. 4. IBÁÑEZ.17 FREY. N. B. 2. Behavioral prefernces in response to social injustice: the effects of group permeability and social identity salience. LEVINE. 66.A. L. Evaluative bias and self-enhancement among gender groups. M. En W. (1989). y CROCKER. M. Group identification. S. and perception of group variability. 302-318.H.C. 25. A.A. Personality and Social Psychology Bulletin. 11. La influencia minoritaria en Psicología Social: apuntes para una reconstrucción histórica. (1994). LEVINE. controllability of group membership. 5. 4. Language. KENNY. 1. Reflectioins on the special issue on research problems and methodology. Relating power to status. A. R. GAERTNER. Intergroup comparisons and social identity: some links and lacunae.M. 18. (1990). 25. MOSCOVICI. (1994). KEYTON. Hewstone. Advances in Group Processes. 551-577. Contrary effects of group cohesiveness in minority influence: intergroup categorization of the source and levels of influence. RUST. European Journal of Social Psychology. A.J. Journal of Personality and Social Psychology.F.. En G. Small Group Research. y CONDIE. Small Group Research. KOZAKAI. M.H. y CRAWFORD. M. LINDEMAN. En W. Small Group Research. Nueva York: Academic Press. GERBAHARDT. 10. 139-180.. 464-485 HUICI. 24. JAI Press. A. 1. HOGG.D. H. En E. (1994). Hewstone. J. J. En D. Ideologie et relations intergroupes. y ROS. L. En W. MILESI. (1995). Fiedler (Eds. HARSTONE. (1994). rejection of ingroup deviates.P. Norwood. 179-94. DOVIDIO. A. Lawler (Ed. and comparative time context as determinants of intergroup discrimination. 4. A. 1. (1992). BLUMBERG. 305-336. European Review of Social Psychology. B. 75-99. (1993). En L. 25. 25.: Ablex Publishing Corpopration. LALONDE y SILVERMAN (1994).M. 59-84. 225-236. (1994). 75-99. En E. S.. B. LUHTANEN. y LA VOIE. Liége: Mardaga. BACHMAN. 8.M. 68.

M.G. y BELLOUR. T..M. SALAS. Group processess. European Journal of Social Psychology. European Journal of Social Psychology. CANO. The perception of ingroup and outgroup homogeneity: reintroducing the intergroup context. VON CRANACH.I. Berkowitz (Ed). WAGNER.C. 4. R. y MUGNY. 303-324. 3. S. 25. Leary (Ed). Mass: Allyn and Bacon. European Journal of Social Psychology.M. (1994). WAGNER. You can go home again: returning group research to the group context with an eye on development issues. (1995). En L. SIMON. KULLA. Power and status differentials in minority and majority group relations. 463-468. Needham Heights. A developmental perspective. F. European Journal of Social Psychology. European Journal of Social Psychology. When outgroup becomes ingroup and when the ingroup becomes outgroup: xenophobia and social categorization in a resource allocation. M. G. 117-124. (1995). 1. y MUGNY.. SIMON. (Eds). 2. European Journal of Social Psychology. 25. (1995). (1993). (1995). Small Group Research. Paradigms and groups. Hewstone (Eds. Comentario a La influencia minoritaria en psicología social: apuntes para una reconstrucción histórica. Orlando: Academic. La theorie de l’elaboration du conflict. y ZOBEL. y MUGNY. STEINER. The social psychology of minority influence. MONTALBÁN. J. SIMON. group affiliation. Language and intergroup perception in Spain. L. The ingroup overexclusio n effect: identity concerns in decisions about group membership.A.R. (1988). C. J. C. Minority influence: the effects of social status of an inclusive versus exclusive group. European Journal of Social Psychology. V. MUGNY. En W. Language and ethnic identity. WORCHEL. ROS. M. J. 679-692. 219-234. European Journal of Social Psychology. G.. 417-423. L. F. Fernández y M.A. The interactive perspective: getting the social back into social psychology. (1994). ANTHONY. ROS. MUCCHI-FAINA. 66. (1993). SACHDEV. C. Theoretical research program. G. PÉREZ. Group cohesiveness and quality of decision making. MILLWARD. 205-223. 193-229. 25. .Y. 16. European Journal of Social Psychology. y GÓMEZ. (1994). 21. En M. SOLANO. B.A. G.Ph. (1995). (1995). 3.. International Journal Sociology of Language.. y HAMILTON.). themes and controversies.18 MARTIN. Martínez (Comp. (1995). (1993). Status characteristics theory: the growth of a program. OCHSENBEIN. Extending interaction theory. Studies in growth theory. Social representations. Sevilla: Eudema. Contextualizing social identity in considerations of what it means to be a nurse. E.K. J.B. J. y FALOMIR. YZEREBYT. (1994). y DRISKELL. The perception of ingroup and outgroup hommogeneity: on the confounding of group size. 25. En J. 25. 6. M. Neuchatel: Delachaux et Niestle. (1986). Philadelphia: Multilingual Matters. B. (1992). 25. C. 1-24. SIMON.). L. The State of Social Psychology. (1995). 2. S. European Review of Social Psychology. y CANO.J. (1995). 1. Diferenciación intergrupal e intragrupal bajo desigualdad de status. y BERGER. Influences sociales. Issues. B. F. 325-340. 119-122. Revista de Psicología Social. En W. y PÉREZ. (1991). B. MUGNY. An integration of tests of the group hypothesis. On being more than just a part of the whole: regional identity and social distinctiveness. (1994). 1-16. 315-327.. Ethnolinguistic vitality and social identity their impact on ingroup bias and social attribution. (1995). Advances in Experimental Social Psychology. (1986). P. En I.M. Zelditch. S. 189-204. WHEELAN. European Journal of Social Psychology. Small Group Research. J. Gudykunst (Ed. y HUICI. CA: Stanford University Press. M.L. 25. and projection: knowing the limits of validty. PÉREZ. R. Londres: Routledge. The group as a self-active system: outline of a theory of group action.Y. Revista de Psicología Social. Self stereotyping and social context: the effects of relative ingroup size and ingroup status. 499-711. 25. Berger y M. 145-166. European Journal of Social Psychology. I. SHELLY. W. 125-140.M. (1994). 243-258.E.. 3. y GÓMEZ. 10. y VALACH. LEYENS. 2. Transforming social reppresentations: a social psychology of common sense in science. J. Jr. J. Internalization of conflict and attitude change. 10. J. 24. B. (1995).). G. Epistemología y procesos psicosociales básicos.D. 3. Efectos de la discrepancia de estatus sobre el comportamiento intergrupal.(1991). SÁNCHEZ-MAZAS. HUICI. L. ROUX. Majority andminority influence using the afterimage paradigm: a replication with an unambigous blue slide. G. (1989). 4. Newbury Park: Sage. A. 24. C. y BOURHIS. R. D. Stroebe y M.. 373-382. 25. level of abstractness and frame of reference. MULLEN. PURKHARDT. FALOMIR. D. I.H. 26. Journal of Personality and Social Psychology.. Cambridge: Cambridge University Press. 3. 2. 1-30. MONTALBÁN. Stanford. Small Group Research.A.F. A reply. (1993).

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful