EL MONSTR

UO Y SU SER
2000, VOL. XXI

RELACIONES

81,

INVIERNO

Héctor Santiesteban
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA

si bien la ontología teratológica guarda perennidad. lo que deja al monstruo o bien dentro del plan divino o fuera de él. monstruo. la tâche de le décrire est toujours un peu plus effrayante que lui. existe en ella un componente histórico que vale la pena observar. y una necesariedad del ser azaroso debida a una necesariedad del azar. téras.P our effrayant que soit un monstre. durante la Edad Media e inicios del Renacimiento. una vez observado su carácter híbrido connatural. Evidentemente emerge el carácter maravilloso del ser terático. esto es. estudio. una paradoja de la existencia. No faltan algunas referencias modernas porque considero que. del error de la naturaleza que puede ser un error de dios. el tema del ser monstruoso comportaba notable interés. pronto se verá que las referencias a los autores clásicos y a la cultura cristiana son puntos obligados para el estudio del tema. no obstante. Pero no siempre fue así. Definitivamente. Se tendrá que situar al monstruo dentro del cosmos. un azar del ser. una broma de dios. el concepto monstruo está contaminado de cierta dosis de puerilidad: suele considerársele como un rasgo de fantasía de baja ralea cuando no se le soslaya por principio. El presente trabajo apunta sobre todo a los periodos culturales que acabo de mencionar y se centra en textos que de alguna manera contengan reflexiones relativas a la teratología (del gr. P. en nuestro mundo moderno. de ahí podemos plantear una relativa razón monstruosa (raciocinio y razón de ser). El trabajo da inicio planteando las bases de la ontología teratológica. Valéry. El lugar que ocupa el monstruo dentro del mundo animado y una lucubración sobre su ánima tomarán algunos párrafos. del ser del monstruo. y si queda dentro. Al final de estas páginas se puede observar una clasificación que espero pueda ser útil tanto para 9 5 . se establecen principios de individuación monstruosa (unidad o pluralidad del monstruo). Siguiendo con la anormalidad característica del monstruo podemos establecer interesantes disquisiciones sobre el desorden del ser y la entropía. Au sujet d’Adonis. tratado). puede ser una muestra del rigor del castigo de los cielos o una representación del divertimento divino. logos.

extrafenomenológicos o suprarreales por el otro. pertenece en esencia al reino de lo animado. Según esta teoría. También apatece esta idea del cometa como monstruo en otros autores como J. un ser contingente. la opción no es reducirlo. sin embargo. No obstante lo anterior. se trata de una pluralidad que apunta a la unidad. es decir. tales como raíces que parecen hombres. Los monstruos fabulosos serían para nosotros –utilizando lenguaje tomista– en el caso de que les negáramos existencia terrenal. los productos de partos monstruosos son. entre más veleido- ONTOLOGÍA TERATOLÓGICA El monstruo tiene su propia ontología teratológica. Los elementos dispersos confluyen en un ser articulado. autor de tanta importancia para la teratología. Dentro de los reales podemos contar con las mutaciones de seres normales que nacen desfigurados: animales u hombres con dos cabezas. el mundo de lo imaginario son demasiado amplios y complejos como para poder reducirlos con la ayuda de cualesquier sistemas. el celebérrimo obispo de Hipona. en su Monstrorum historia (obra póstuma aparecida en Bolonia en 1642). que se oye más cercana por ser más moderna: los seres fenomenológicos por un lado. Dicho de otra manera. tal y como lo eran para otro eminente santo. 1 Efectivamente. excepto Dios. Aldrovandi trata en el capítulo 12 sobre plantas monstruosas (p.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER la tipología monstruosa de tiempos pasados como para la de los actuales. Hamburgo. su forma y su sentido. Spiritus universalis mundo restitutus. son contingentes. La existencia se entendería como actualidad de ser. XVI. esto se debe a que el autor de La ciudad de Dios piensa sobre todo en las razas monstruosas y en los nacimientos monstruosos. para algunos autores como Antonius Bernia. Agustín. entes de razón. etcétera. predomina. hasta el mineral. es cierto. dentro de los imaginarios. los monstruos pueden ser reales o imaginarios. distingue el ente real y el ente de razón. Ahora bien. trata sobre monstruos 9 6 9 7 . dentro de la ontología.2 entes reales.). a la reflexión sobre el monstruo sobreviene la reflexión del monstruo. Dios es. indiscutiblemente. de ser actual (se puede o no existir ya que no se es necesario). si bien es una existencia en cierto modo plural. Finalizo con una introversión-extroversión del hombre y el monstruo. Podemos presentar la siguiente máxima como la piedra de toque de la ontología teratológica: entre más extendido en tiempo y espacio aparece un monstruo determinado. La ciudad de Dios. dada su conformación –muchas veces híbrida–. De hecho todos los seres. orgánico. por ejemplo en el tomismo. Por decirlo de otra manera. Se trata de dos tipos de seres. Por otro lado. la justificación del estudio del monstruo para nuestro propio conocimiento. y el ser puede dejar de existir. Por otro lado. 670). y Aldrovandi mismo. 663 y ss. sin algún miembro. si no una forma. contamos con todos aquellos que son producto sólo de la mente y creación imaginaria humanas. no obstante. raíces que parecen serpientes (p. vii-ix. que en su obra. 2 (354-430). 1670. la irracionalidad del monstruo. Santo Tomás. no son necesarios ya que su esencia no determina su existencia. Se trata de monstruos reales y tangibles. L. y los seres metafísicos. con grandeza o pequeñez excepcionales. es más un ente real. Hannemann. El monstruo. En ocasiones su existencia determinada y perfectamente clasificada se muestra poco clara. según la teoría tomista. ya que son varios elementos que forman un solo ser. ni siquiera sobre su racionalidad hay una regla fija: en ocasiones el monstruo puede ser racional y en otras irracional. sino ampliar ese mundo. Los monstruos existen en todos los niveles de la creación: desde el divino. intentar darle. la reflexión de nosotros mismos en el espejo del monstruo. El monstruo sería el ser contingente por excelencia. necesario. como el mundo del monstruo y. El ente de razón es aquel cuya existencia se remite y es propia del aparato psíquico (por utilizar terminología psicoanalítica moderna). al menos una inteligibilidad. El monstruo está situado en su lugar correspondiente dentro del cosmos.1 pasando por los más comunes que son el humano y el animal. sobre todo durante la Edad Media: se insertará dentro de la Creación. EL MONSTRUO EN LA CREACIÓN El monstruo sería. los cometas son monstruos. editor de Aldrovandi. pueden ser sin existir. más aún.

hasta monstruosas. México. fantástica para ellos –y para los que compartían su idea del mundo–. El monstruo permanece. pero son demasiado pequeños. Elementos Los dientes y las mandíbulas de un tiburón son temibles. la cual se muestra alternativamente o simultáneamente benevolente y terrible. Eliade. hadas. Por un lado. Podríamos escribir un tratado teratológico contando tan sólo con animales conocidos y aun familiares. los minerales sobrenaturales. o por designio divino para mostrar el mal por venir con el mal venido ya. jardines fabulosos. Cardini. No son por supuesto los únicos. de esta manera. el monstruo cabalga entre los dos: el ente de razón es creado por un hombre. Por ello es que sentimos esa sensación de otredad asombrosa. como en su dimensión mítico-religiosa. ni con la razón. La mente transforma y conforma a los monstruos. El monstruo muestra. El monstruo es un ser liminal. lo mismo que el dragón entendido en su concepción más amplia). si esta es demoniaca. a otra existencia. quedan insertos como seres maravillosos. como sujeto. et al. Se desgrana el problema de la vinculación del monstruo a los diversos seres del cosmos. los objetos mágicos. Fue entonces que adquirieron la dimensión de monstruo.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER samente aparece. sino para degradarlos.. como lo apuntábamos anteriormente. maravillosa. ya que también tenemos los lugares o países míticos. Eliade nos ilustra al respecto: “la coincidentia oppositorum en la estructura profunda de la divinidad. No obstante todo lo anterior. El monstruo existe y se le representa. pero transportado a lo otro. El monstruo es un ser mixto incluso en su más íntima definición: según la clasificación agustiniana de entes de razón y entes reales. que es cruel y malvado cuando no es tan evolucionado mentalmente como para sentir pasiones. debemos decir que. gusano. Se dice que es asesino cuando mata para comer. “El guerrero y el caballero” en Jacques Le Goff.5 Ese llevar a otra forma es llevar a otro ser. 3 heterogéneos en la mayor parte de las ocasiones. 4 5 9 8 9 9 . un ciempiés o una mosca con sus cientos de patas o de ojos no dejarían de maravillarnos. También consideremos que. si mirásemos la naturaleza con cierto distanciamiento. pero no para dignificarlos. 102. de metáforas”. de ahí la sensación de otredad que experimentamos con el monstruo. Ejemplo de ello sería un “círculo cuadrado”. cuando hablamos sobre monstruos. en contraposición. un ser llevado a otra forma. Tratado de historia de las religiones. Si se da esta conciliación de contrarios. Como ente de razón se constata que en él se muestran los cambios sustanciales entre unas épocas y otras. que el microscopio modificó este concepto. veríamos monstruos más a menudo. una conjunción de elementos. etcétera. Los primeros juicios que se den. se trata “más que de fantasías. o de la violencia y degeneración de sus padres. los monstruos heredan la fiereza y la determinación a la violencia de su inspiración. pero cotidiana para los habitantes de aquellas “nuevas” tierras. juzga al monstruo como objeto. Lo monstruoso es lo otro. es lo ajeno a nosotros. y los seres más pequeños se convirtieron en monstruos. del hombre que. Todos los insectos son un poco monstruosos. El hombre medieval. Cabe recordar que el ente de razón no es igual que el “ser verbal” de Spinoza: el ser que no se explica ni con la imagen. Aunque es necesario decir. Los juicios que se le hacen son hechos imponiéndoles cierta humanidad. en donde llega a haber una conciliación de contrarios. saldrán desde una posición antropocéntrica. etcétera. Era.4 Posteriormente veremos ejemplos de este tipo de seres (Quetzalcóatl sería un buen ejemplo de esto.3 Acaso el rasgo más importante del monstruo sea que en su ser se da una coniunctio elementorum. difícilmente podría haber un insecto. pero también con otros francamente contrapuestos. 1984. el monstruo posee rasgos divinos en su significación. un cierto peso. es el mismo. considerado como monstruo. Los monstruos. Los microbios adquirieron talla monstruosa cuando se descubrió su relación con las enfermedades. en sentido estricto. pero en esencia el mismo. En cierto modo esto es lo que les ocurrió a los descubridores y viajeros de otros tiempos: se encontraron con una realidad diferente. Un pulpo sería una Grylla. las palabras mágicas y algunos otros más. el monstruo depende. 374. Puede ser tan pronto estudiado en su dimensión biológica. El monstruo es metáfora. El monstruo es creado por la humanidad entera. solar y ofidia”. p. creadora y destructora. En cierta medida. pero también la esencia del monstruo está inserta en la humanidad. El monstruo tiene que tener una cierta dimensión. Puede decirse junto con Cardini que. p. es más un ente de razón.

el fénix y el unicornio aparecieron en los jardines del imperio. etcétera. Es bien sabido que existen partes de las que puede prescindirse y se sigue siendo un individuo. 6 Hablando sobre las Danzas de la Muerte. su individuación: su no división en otros seres. Psicoanálisis del mito. Pero si se le quitase. como ser múltiple. dejaría de serlo. su humanidad misma quedaría en entredicho. Cada una de estas maneras de ver dicho ente cambia la actitud y la posición del estudio. Depende incluso la disciplina que lo estudia si se le considera como hombre. por ejemplo. de acuerdo con el enfoque que queramos darle. El órgano del cuerpo que alberga alma o espíritu será fundamental para la designación de monstruo y para elucidar sobre su multiplicidad según el caso. se dice átomo (sin división. y pudiéramos mantenerlo vivo. los dioses. podemos decir que se trata de un caballo con una mitad humanoide. 1984. El héroe de las mil caras. Huizinga. los monstruos aparecen íntimamente relacionados y hasta fusionados con los hombres. México. En ocasiones el monstruo es la demostración del vínculo existente entre dioses y hombres. etcétera. in-dividuo). Este dejar de existir a causa de la amputación de algún órgano se da por la consiguiente muerte del individuo y atañe a todos los órganos vitales. Madrid. Pero si le quitamos el cerebro. para designar individuo o persona. “Antes de su muerte. Si un hombre pierde una mano o un brazo. Huizinga señala que lo más impactante de la obra para el espectador era “Justamente esta advertencia: sois vosotros mismos. Como con la muerte. el asiento del alma. en gran medida. p. 206. o podemos decir que se trata de un ser híbrido ad initium. en cierto sentido. 1985. Cuando encontramos un ser mitad hombre. a la edad de ciento once años. Ya hemos visto el revuelo que causó la aparición del K’lin en el apartado sobre China del capítulo anterior. la biología. dejaría de ser (más propiamente. Huang Ti. por ejemplo. Nosotros seremos partícipes de ese horror y esa monstruosidad. podemos aunar la problemática subjetiva propia. deberemos establecer cual es el asiento último de la entidad biológica. es la que presta ante todo la danza de la muerte su fuerza terrorífica”. o incluso todos sus miembros. Resulta significativo observar que en griego.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER Por otro lado. puede ser estudiado por la medicina. de sus entrañas. como maravilla. El hombre comparte lo monstruoso con el monstruo mismo. el que no puede separarse en partes. el punto vital por excelencia. ya que los seres completos son designados como individuos. es decir. el “emperador amarillo” gobernó según se cuenta. El monstruo es. El otoño de la Edad Media. el punto de partida y el sentido del sujeto que estudia al ente monstruoso. 7 Campbell. la antropología. los demonios y los animales. etcétera. la religión. contamos también con los nacimientos de seres que poseen dos cabezas unidas en un cuerpo. el hombre lo ha creado. un órgano vital como el corazón. y su reino experimentó una Edad Dorada. también su no multiplicación al infinito. por ejemplo. podemos pensar que se trata de un hombre que por algún motivo tiene la mitad de su cuerpo de caballo. 284. Alianza Universidad. Se ha visto que existen partos monstruosos: se dan a luz seres que poseen fragmentos de varios seres. a la problemática del monstruo como objeto.6 Eso mismo es fundamental en la relación del hombre con el monstruo. PRINCIPIOS DE INDIVIDUACIÓN MONSTRUOSA Un punto importante para la teratología es el que parte del hibridismo connatural al monstruo y se dirige hacia su unidad. sigue siendo un ser humano. Si debemos atender al problema de delimitar el número de monstruos. Tiene sin embargo importancia. ha salido de él. el centro que acoge la fuerza energética. más de cien años. El poder manifiesto de un monarca queda expuesto con la aparición de un monstruo que viene a ser la prueba de comunión entre Dios y el hombre. ya en un sentido literal. Fondo de Cultura Económica. pero sobre todo. dejaría de existir). Puede parecer este punto una sutileza 1 0 1 1 0 0 . como animal. p. ya en un sentido figurado. que el muerto somos nosostros mismos. Aquí se abre la duda: ¿Se trata de un solo monstruo o de varios monstruos? Esto no ha quedado claro del todo. impresiona el hecho que advierte que nos tocará a nosotros. ya que delimita el ser y la individualidad de cada ente monstruoso. evita su desvanecimiento hacia la nada. mitad caballo. nos veremos obligados a atenernos a un cierto criterio que nos indique el límite del individuo. espejo del hombre. Es decir.7 Ahora bien. tenemos las criaturas que nacen unidas en sus cuerpos. Lo que le da existencia al ser es. El punto es de tomarse en cuenta. por el contrario. o los ejemplos de dos cuerpos unidos en una sola cabeza. como prueba de la perfección de su reinado”.

generalmente. y la más principal de las integrantes. “Son tres los principales. por considerarlo antinatural. señala que “en Bauiera se vio vna niña con dos cabeças regidas por vn espiritu”. 1 0 3 1 0 2 . 1630. 1978. más importancia da Fuentelapeña. 9 Fuentelapeña. fol. 91r).85r.11 Pero ¿pertenece el monstruo al reino de lo humano? ¿pertenece acaso al reino animal? Variadas han sido las respuestas.. Sin embargo. en qual dellos puso su Corte. 8 Nieremberg. porque como nacen algunos con figuras diuersas de encontrados animales. o vn todo diverso de todas” Nieremberg (Ibid. de una mitad de hombre y otra mitad de otro animal. y en casos en los que nacen juntos dos seres. Para Nieremberg. lo que no ocurre con el humano. produce conflictos de ética médica y jurídica. aunque haya varias partes unidas. se trata entonces de dos o más individuos (Ibid.. Pierre d’Ailly. Madrid. fol. defiende la idea del cerebro como asiento del alma y principio de individuación. que si tiene varias cabezas con diferentes pareceres. después de ejemplificar los diferentes casos.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER sin importancia. y por ello la preocupación ha estado viva. 112. Cabe decir que actualmente. etcétera. fol. fol. MONSTRUO Y NATURALEZA Monstruo animado Indiscutiblemente el monstruo pertenece al reino de lo animado. examinadas en varias questiones naturales. 92r y v. el coraçon. “Las mas constantes reglas son por sus causas: las no tan ciertas por sus figuras solamente” (Ibid. Curiosa filosofía y tesoro de maravillas de la Naturaleza. si el resto del cuerpo es doblado” (Ibid. la cabeça.8 Es por ello que posteriormente añade: “Sospecho que aun no es constante argumento la vnidad de las cabeças para la singularidad del sujeto. El ente dilucidado. 90v. que del color. porque aquella es parte substancial. 95v-96r) señala que para determinar a que especie pertenecen. por ejemplo Mischewesen. en los quales huuo controuersia entre los antiguos. Colón parece añadir otro: el reino de lo monstruoso. Señala también que en un animal.10 Nieremberg. eminente teratólogo. cit. y dura en parte hasta oy. Lo maravilloso. y silla el alma. si están unidas se trata entonces de un solo individuo. varias necesidades del monstruo. p. y desta necessariamente el celebro”. es el cerebro el que suele considerarse como baluarte último de individualidad. tratándose. op. a la cabeza sobre otras: “mayor dependencia parece tener el animal para su natural subsistencia de la cabeça. la especificación es asimismo problemática: “No hay tambien pequeña dificultad acerca de la especificacion de los monstros. p. no obstante. 10 Nieremberg. sobre todo de cerebro.. y de quien parece pende la forma sensitiva pro priori”. Se le compara constantemente con las bestias debido a un acuerdo tácito lógico y ontológico: sólo se compara lo semejante. Aún hoy muchas personas mueren por no recibir órganos externos que la mayor parte juzgaría como “no comprometidos” (sangre por ejemplo). Otra ne11 Véase Le Goff. es grande duda a qual especie /90r/ dellos se reduciran. aunque constata la anomalía de los monstruos.) Respecto a la dependencia del ser a alguna propiedad corporal. el humano y el animal. pero debemos recordar que aún hoy la cuestión de los transplantes de órganos. Si bien se inclina y defiende que es la cabeza. o mejor dicho. Monstruo como ser necesario Existe una cierta necesidad del monstruo. esto no siempre ha sido así. o si se compondra de todas vna. fol. el monstruo está emparentado fuertemente con los animales. palabra alemana para designar seres mixtos. 20. Existen en otros idiomas palabras que de alguna manera nos van acercando a este concepto..9 Para determinar la individuación de la persona. los sitúa entre dos reinos. Editora Nacional. salvo excepciones. Son estos el higado. antiético. determinar si son dos o uno solo. Tratado de monstruos y fantasmas. no siempre resulta claro la parte del cuerpo donde se encuentra el principio de individuación y el asiento del alma. una de ellas es explicativa conceptual: el monstruo como instrumento casi ineludible de reflexión y pensamiento. 96r). se debe remitir a si tiene duplicado el órgano en el que se asienta el alma.

13 Razón monstruosa El hombre tiende a buscar las causas que producen los acontecimientos. Akal.. en cierto modo. sistema. Fischer14 realiza un interesante recuento de las anomalías congénitas por países. siquiera explicándola. El fenómeno de la evolución se basa en que en la reproducción haya una variación aleatoria de los mensajes genéticos que producen lo que llamamos mutación. p. de un grupo taxonómico a otro. Dicha idea teleológica fue difícil de desterrar en la historia de la ciencia. esto es de ejemplar a ejemplar. 12 Recuerda esto aquello de: “la razón de la sinrazón. Esta búsqueda de las causas es un fenómeno casi adaptativo. de ahí algunos errores interpretativos) da lugar a que algunas mutaciones. p. 156. así como la catástrofe geológica era necesaria para que se pudiera pasar del cuadro taxonómico al continuo.” Con la inversión de valores. Una arqueología de las ciencias humanas. Monstruos demonios y maravillas de fines de la Edad Media. o en último caso. Tenemos datos al respecto. Siglo XXI. dioses. de las que se desprende la noción de orden. Ahora bien. es el afán de dominar una cosa conociéndola. el continuum imprescindible que va de ser a ser. se conviertan en norma. Confunde razón y Razón. La mutación dará lugar a seres diversos entre sí. 1986. 2. En efecto. en su carácter de ser liminal. de monstruosidad. En Francia. es el que hace posible el cambio evolutivo. Monstres. Las palabras y las cosas. es conveniente recordar lo que afirma Kappler: La Edad Media no conservó estos significados latinos –ratio como cálculo. dos consecuencias. Madrid. demonios. Veamos algunos supuestos biológicos que expliquen la aparición del monstruo. desmesura. el murmullo ininterrumpido de la naturaleza. 247. Dicho de otra manera. pero daba a la razón un cierto número de acepciones.. 1991. como una aberración aparente de las formas. Por otra parte contamos con las explicaciones biológicas sobre las apariciones de monstruos en la naturaleza. lo que en un sentido debe leerse como el drama de la tierra y de las aguas. Histoire du corps et de ses défauts. debe admitirse que un número considerable de variaciones posibles se ha tachado. 1996. caótica y desgarrada. desorden. procedimiento. los volcanes y los continentes hundidos mezclan en el espacio para nuestra experiencia cotidiana. la necesidad de hacer intervenir a los monstruos que son como el ruido de fondo. como mutación. de modo que el monstruo sería.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER cesidad del monstruo se puede plantear a nivel biológico. y otras fenotípicas (aspecto del ente biológico) y algunas de esas variaciones son tan agudas que pueden constituirse en individuos monstruosos. son manifestaciones de la sinrazón de la locura. París. La mutación es azarosa e incontrolada en principio.5 a 3. sobre la razón. pero sí entre estudiosos de campos Foucault. de medida justa: sus contrarios. 14 Fischer. La mutación provoca las variaciones constitutivas genotípicas (relativas al mensaje genético). La modernidad en la historia teratológica se verifica cuando el monstruo es visto como parte de la naturaleza. si es que el producto sale mucho de la norma. El monstruo asegura. Las cosas que no entiende su razón las asigna –sin mucho preámbulo en muchas ocasiones– a un agente suprarracional: dios. plan–. después borrado. a través de una experiencia mezclada. una continuidad que los diluvios. no entre los especialistas. así la proliferación de monstruos sin futuro es necesaria para que se pueda redescender del continuo al cuadro a través de una serie temporal. la belleza misma puede ser principio de locura y anormalidad y por tanto.0% de niños 13 Kappler. México. 1 0 4 1 0 5 . Primero. debe leerse. y aún ahora está bastante extendida. Syros Alternatives. como la expresión de la casuística generacional. este fenómeno. sólo las “adaptadas” y probadas de entre las innúmeras ocurridas. en otro sentido. recorra –quizá haya recorrido ya– todo el continuo de la naturaleza. aumentado con el tiempo (que en términos evolutivos es más amplio de lo que él se suele imaginar normalmente. etcétera. si se necesita que el tiempo. según estadísticas frecuentes. Interesantes e ilustrativas al respecto resultan las palabras de Foucault: De aquí. en el tiempo y con respecto a nuestro saber teórico. y esa diversidad es puesta a prueba con la supervivencia. que es limitado.12 diversos.

da nacimientos monstruosos en Europa entre 1233 y 1683 igual a 108. del mismo modo que ellas son ordenadas por las que las preceden. Quizá la naturaleza sólo llega a producir seres más regulares y una organización más simétrica a fuerza de estos seres. la maravilla de las maravillas. corresponde al sueño y a la vigilia. 16-7. 155. señala que: Creemos que las formas más extrañas en apariencia [. 1 0 6 Véase Murray Gellmann. manos y pies. p. que son metamorfosis del prototipo. 14. etcétera. La anatomía. Tasa que me ha llamado la atención por ser tan elevada. insisto. 1957.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER nace anormal. discurria paralelo al pensamiento y opiniones comunes. El Quark y el Jaguar. Se ha presentado.] pertenecen necesaria y esencialmente al plan universal del ser. p. verdaderos. El mundo es una maravilla y el monstruo. La maravilla monstruosa La idea del monstruo corre pareja con la de la maravilla. en sus Considérations philosophiques sur la gradation naturelle des formes de l’etre. Manual de zoología fantástica. 17 18 1 0 7 . no tan graves.. lo que iba contra ellos y. México. de malformaciones de paladar. 19 Paradoxografía.. El azar es negado en una cosmología ordenada teológicamente. Kepler discutió con el ocultista inglés Robert Fludd la prioridad de la concepción de la Tierra como monstruo viviente. Borges y Guerrero. Esto es muy poco.. atraía la mirada19 Los parádoxa son hechos admitidos como reales.18 Existen hechos insólitos que están –o pretenden estar– insertos dentro de las maravillas naturales. Más tarde se le investiga y se encuentran ciertos patrones probabilísticos. “el sentido común es el menos común de todos los sentidos” se ha llegado a decir. malformado o monstruoso. lejos de perturbarlo. Algunos de estos hechos están cerca de lo milagroso. Fondo de Cultura Económica. op. que no obstante su portento. Edición a cargo de Vicente Bécares Botas (en preparación). son reales. tan naturales como las otras. por otra parte. Incluso la aleatoriedad será verificada y corregida.. Literatura griega de lo maravilloso. a la luz de la probabilidad. etcétera. Bécares Botas nos señala al respecto que: Para un griego de la antigüedad era parádoxon todo lo que siendo real. existentes. ya sea que nos ofrezcan fenómenos diferentes o que sirvan de paso a las formas vecinas. posteriormente es entendido no como causa ausente. con la de milagro. produce el flujo y el reflujo del mar”. no es una lista exhaustiva. por ejemplo. op. cit. que contribuyen al orden de las cosas. escatológica. La teleología puede fincarse tanto desde una perspectiva biológica como desde una perspectiva moral. de plan preestablecido. con la de portento.17 El sentido común será cada vez menos fiable. Pero el mundo de las probabilidades será estudiado. Tomado de Foucault. que preparan y ordenan las combinaciones que las siguen. subyace en los juicios de Robinet. lo que da a casi un monstruo cada cuatro años. es decir. en 10 países. Esos hechos son tratados por la paradoxografía. pero que no se dejan someter en sí mismos al orden y las leyes del pensa- Posteriormente –muy posteriormente– el monstruo será visto más que a la luz de la fatalidad. cit. el color. la alimentación. por tanto. En otras ocasiones la idea del acontecer para los fines de un fenómeno está perfectamente inserta dentro del marco del conocimiento científico. “cuya respiración de ballena. Podemos ir más lejos y presentar incluso el mundo como un monstruo. no obstante. Es usual que las posiciones últimas de corte metafísico se revistan de cientificismo: una posición moral se escuda desde una argumentación biológica. A principios del siglo XVII.15 Se trata. La Chronique de Tschamser de Thann. la memoria y la fuerza imaginativa y plástica del monstruo fueron estudiados por Kepler. la necesidad del monstruo vinculada a los fines para los que sirve. esta misma idea teleológica. p.16 importancia. pero se trata sólo de algunos monstruos. mucho tiempo después. sino como causa de poca 15 16 Fischer. religiosa.

“De ahí la justificación del lema de Seneca: naturam sequi! No hay ningún vicio natural” (Ibid. equivale a una iniciación”. El monstruo parece insertarse como contraejemplo. va en contra del principio de “Natura simplicibus gaudet”. se ha visto a la naturaleza como vía de conocimiento divino. señala que: “Es tan hermosa la naturaleza. Según el paradigma elegido –generalmente el más familiar– lo que se salga de él puede considerarse monstruo. op. siempre es recta y nunca peca”.24 Panikkar señala con toda su importancia que “La cuestión de la naturaleza vista con toda su amplitud y generalidad es el problema del ser y del sentido del ser”. p. “Natura semper est recta”. por lo que producen el thauma. y por tanto son más maravillosos cuanto más reales y verdaderos. forma parte esencial de la misma y hasta la orna. CSIC. Análoga a la máxima de san Buenaventura: “La naturaleza. p.25 Es por ello que en un capítulo como el de “ontología teratológica” no podía faltar. mirabilia o admiranda en latín designan la misma cosa: la maravilla. fecharlos y documentarlos. Pecar es no obedecer a la naturaleza. Alvar Gutiérrez de Torres: El sumario de las maravillosas y espantables cosas que en el mundo han acontescido. 1972. “Peccare nihil aliud est quam recedere ab eo quod est secundum naturam” dice Santo Tomás.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER miento racional. Polidoro Virgilio: De prodigiis libri tres.23 El monstruo tendrá su lugar en la naturaleza. 9 20 Con frecuencia el monstruo es percibido como un elemento que desvirtúa dicha naturaleza. es complicación... 323). Recordemos que algo parecido acontece en el cuento de “El patito feo”. Otros libros de lo maravilloso a juicio de Bécares Botas son: Julio Obsecuente: Liber prodigiorum. I). es error. Curiosa filosofía y tesoro de maravillas. el monstruo es enrevesado.20 Parádoxa o thaumásia en griego. Por otro lado. cit.26 Ya veremos posteriormente como el monstruo es ligado conceptualmente al pecado por muchos autores. p. p. 24 25 1 0 8 1 0 9 . y tan cabal en sus obras.. Madrid. Es un híbrido de varios seres. Siguiendo este camino podemos maravillarnos de que se haya llegado a tomar derroteros extraños en cuanto a clasificar extrañezas se refiere. Nieremberg.21 Como vemos la extrañeza es un elemento heurístico monstruoso. EL MONSTRUO Y LA IDEA DE NATURALEZA Como bien señala Bécares. Natura enim simplex est!” (Ibid. Eudeba. p. introducción a El fisiólogo. pero dentro de ella: es híbrido. De manera que se tuvieron como cosas de admiración sucesos que una mirada un poco más cuidadosa no los hubiera así considerado: Como los griegos de la época homérica desconocían la equitación. 320. fol. complicado. 4. El concepto de naturaleza. 51. Los monstros son parte de su hermosura”. Bestiario medieval. 21 Borges. de ahí el cuidado por localizarlos. como lo antitético a la naturaleza. Recordemos la crítica que realiza Horacio sobre la Nieremberg. que aun no le falta deformidad en algunas: un lunar suele causar más gracia. la contemplación de la naturaleza vale tanto como aprehenderla. esto en otras palabras puede explicarse como lo hace el propio Panikkar: “Es igualmente un aspecto de la sabiduría divina que hace que las cosas consigan su fin de la manera menos complicada y que junto a esta consecución sencilla del fin se junte la complacencia natural a la adquisición de la perfección de cada ser. 1971. pero para otros. por su parte. en cuanto tal. cit. 26 Citada por Panikkar. se conjetura que el primer nómada que vieron les pareció todo uno con su caballo y se alega que los soldados de Pizarro o de Hernán Cortés también fueron centauros para los indios. Buenos Aires. y similar a la máxima de Dante “Lo naturale è sempre senza errore”. Panikkar. la maravilla. 22 Bécares (alude a Santo Tomás Summa) 23 Guglielmi. op. 73 V.22 Guglielmi recuerda que “para Dión Crisóstomo (s. y aun por una creencia general. p. Raimundo Lulio: Libre Félix o maravillas del mundo.. 27 En la Carta a los Pisones también conocida como Poética. Veamos algunas máximas que siguen de una manera coherente el principio: “Natura facit quod melius est”. Análisis histórico y metafísico de un concepto. 319).

La posición contraria es la de que se trata de dos naturalezas completamente diferentes. como se dijo ya. sed non divina”. pues sólo Dios puede mover desde dentro. la respuesta es negativa. Tenemos entonces. puede ser comprensible o (y de manera preferente) incomprensible para la inteligencia humana. un 28 Por ejemplo. en ella se observa que la naturaleza no obra por azar. En el fondo es una nueva expresión de la idea ya conocida de la nobleza de la naturaleza y su superioridad frente a todo. problema. y que el error no sea tal. La imagen de Dios y la naturaleza no serán las mismas después de una revisión conceptual en este sentido. Sin embargo.. p. según esta visión. es mucho más amplia que la de los modernos. Para Aristóteles el monstruo va contra la generalidad de la naturaleza. cit. hecho que conlleva graves consecuencias. por un lado. aunque algunos de sus productos se salgan de la norma. la Naturaleza no hace nada sin un fin. de entrada. para la visión míticorreligiosa del mundo. Todo lo que es hecho por Dios es en cierta manera natural. “debió nacer ‘tal’ y nació ‘tal’ diverso”. tampoco se equivoca. 235. que dicho sea de paso.27 Existe también la opinión de que la naturaleza del mal –con la que a veces se identifica al monstruo– está inserta en el bien. pero no contra la naturaleza misma. el monstruo es desorden y va contra natura. Y éste es el único otro modo de actuación natural de un ser. p. no es perfecto.. semejante respuesta. pues es el intrumento directo en manos de la Divinidad” (Ibid.28 Pues bien. 316). Si Dios se equivoca. Si se quieren evitar problemas. pero ello opera en demérito de un Dios omnipotente y omnipresente. A partir de lo anterior podemos considerar el siguiente punto.. ya provenga de la naturaleza de aquel ser de Dios en –última instancia– o ya sea Dios mismo quien directamente mueva a aquel ser de alguna determinada manera. pero en cualquier caso se distingue del deios. “Natura daemoniaca. Se abren de esta manera las incógnitas siguientes: ¿Es posible que Dios se equivoque? ¿Es posible que la naturaleza se equivoque? Si. Otras ideas importantes para la monstruología pueden ser tomadas de la Generación de los animales de Aristóteles. Y la razón última es porque natura non potest agere nisi Deo agente (Ibid. Si. El simple hecho de que la Naturaleza se equivoque es la prueba de que se puede equivocar. sino que tiene sus hábitos. El monstruo como error de la naturaleza Los animales fabulosos y por tanto los monstruos pueden ser considerados como la negación o burla de la razón y del orden. la respuesta es afirmativa. Algunos hombres y monstruos son considerados como un “error de la naturaleza”. por la razón que sólo Dios mueve desde dentro. se excluyó. p. op. “Omnis natura bona”. El pecado no es otra cosa que apartarse de la naturaleza” (Ibid. es corriente la atribución de una completa bondad a la naturaleza: “Es consecuencia del origen divino de la naturaleza y es frase revelada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento: “Omnis creatura Dei bona est”. Podemos recordar a propósito la máxima: “Quidquid a deo fit est naturale quodammodo”. 29 Véase Kappler. 318-319). 318). esto presenta implicaciones filosóficas importantes. se abre una nueva cuestión: ¿procede el error de Dios? Existen dos posibilidades: una es delegar el mal y el error en un ser maligno. entonces no hay infalibilidad natural o infalibilidad divina según el caso. se debe entonces dar una justificación calificando dicho error como sólo aparente. ya que en ella puede caber incluso un niño que no se pareciese a sus padres en la medida en que él evidencia que la Naturaleza ha sobrepasado límites del tipo original. 1 1 1 1 1 0 . Incluso muchos de los mismos afectados lo ven de esa manera. Naturaleza con númen propio. p. una popular canción francesa habla de su “yo” como “un error de la naturaleza”. El “error” se comete con el permiso de Dios (deo permitente). Para algunos autores. para Aristóteles.29 La monstruosidad. pero siempre recordando que daimon no tiene sentido negativo forzosamente: “Es difícil precisar el sentido del daimon aristotélico. sino que se inserte en un plan divino. por otro lado.. Dado este razonamiento.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER utilización de monstruos. y todo movimiento intrínseco es natural. entonada en tono gracioso.

3 y 4. 1 1 3 1 1 2 . sino en contra de la naturaleza conocida. que la idea de un individuo omnipotente. además de una sutil dosis de humor: “Dicen que aunque Dios es bueno y deseó el bien para todos. 316. la idea de la Naturaleza como creación es fundamental. 1779). Genialmente Borges en “El idioma analítico de John Wilkins”34 nos aporta ideas enriquecedoras en este punto: Isidoro. op. Si lo hay. ostentos. cit. Ibid. 32 Cfr. las sinonimias. cit. cit. La infabilidad tanto de Dios como de la naturaleza es apriorística. sin embargo. Cabe ir más lejos. unificador. es la confusa predicción de una divinidad decrépita y jubilada.. Para la visión religiosa. 322. las etimologías. tiene por desgracia un hermano medio tonto que siempre interfiere con lo que Él hace”. falta conjeturar las palabras. quien se hallaba publicando en Venecia varias obras entre 1628 y 1636. p. El monstruo también puede verse como el juego de Dios. otra posición tiene Valerio Martini. VII.). las definiciones. XI (Del hombre y los seres prodigiosos). Aunque pueden triunfar en el mundo del espacio y del tiempo. n. son siempre payasos. muestran (monstrare) y predicen (praedicare) algo futuro” (Id. san Isidoro de Sevilla. es interesante también la hipótesis de una tribu del oriente de África. no acontecen contra la naturaleza. Pero no es sólo pesimismo el que prevalece. tanto los estúpidos lujuriosos como los engañadores astutos y avisados. del secreto diccionario de Dios. sino en ocasiones sobrevalorada. p. otra visión religiosa por medio de la cual podemos completar los errores de la creación. cabe sospechar que no hay universo en el sentido orgánico. 265.31 Dentro de este mismo contexto puede explicarse que para Zanardus los sapos provengan de materia pútrida. podríamos decir que encuentra su base en la máxima de “Natura determinatur ad unum”: la naturaleza de cada ser está determinada por su fin específico. y voluntad del Creador es la naturaleza de todo lo creado”. 708 de Obras completas. no puede explicar de ninguna manera” cita a su vez a Harry Emerson Fosdick.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER En este sentido.. p. op. en el Lib. de quien los dioses superiores se burlan. monstruos y prodigios. VII. Teniendo el mundo el baldón de ignominia de ser casi el aborto de un dios de tercera categoría.32 nos encontramos con la corrupción de la naturaleza. XI (Del hombre y los seres prodigiosos). 35 36 En Campbell. 30 31 El mundo –escribe David Hume– es tal vez el bosquejo rudimentario de algún dios infantil. porque no son ni bellos ni verdaderos ni reales. 266. señala lo siguiente: “Varrón dice que portentos son las cosas que parecen nacer en contra de la ley de la naturaleza. Campbell. avergonzado de su ejecución deficiente. 33 Panikkar. tanto su persona como su obra desaparecen simplemente cuando la perspectiva se traslada a lo trascendental”. de su Etimologías. el monstruo alcanza cierta grandeza al ser el ser abyecto de un mundo abyecto.33 Existe.30 De esta manera. Sin embargo.36 Es decir a los diablos –como a algunos monstruos– les acontece una crisis del ser que los difumina. define a los monstruos más como pecados de la naturaleza que como res naturales. 3 y 4. en esta idea el pragmatismo explicativo contiene profundidad lógica. que lo abandonó a medio hacer. cit.. Etim. op. t. t. san Isidoro considera al respecto que la maravilla no es contraria a los dictados de la naturaleza. la encontramos a lo largo de la Biblia. que ya se ha muerto (Dialogues Concerning Natural Religion.. V. “Los diablos. En realidad. es obra de un dios subalterno. que data de 1607. manifiestan (ostendere). As I see Religion. 47 Thorndike. particularmente en su De cuisdam monstri generatione Epistola. p. la teleología es no sólo recurrente. Y se conocen con el nombre de portentos. falta conjeturar su propósito. Lib. 34 Otras inquisiciones. Dentro de esta visión. ejemplificada bien en los Salmos. como un divertimento divino una vez que el creador hubo terminado su obra. que tiene esa ambiciosa palabra. que los convierte a la nada. p. de ilimitada buena voluntad para cada una de las almas. sino salen de la norma para avisar de algo especial: “el portento no se realiza en contra de la naturaleza. porque anuncian (portendere).. op. ya que podrían no ser nada. p.35 Prosigue Campbell: “El hermano medio tonto de Dios podría explicar algunas de las deprimentes y absurdas tragedias de la vida. 385. puesto que suceden por voluntad divina.

que la naturaleza es la causa del orden”. para el juicio ontológico del ser terático. ya que resulta fundamental la noción de naturaleza para poder entender la noción de monstruo. Para ello. el estudio de la naturaleza contaba con fuertes tintes teleológicos (siempre ha tentado a los científicos el hecho de darle un sentido más profundo a sus investigaciones). cit. de este modo. diciendo. como autor de la naturaleza. cit. fille de la divine fantaisie. núm. a la idea de que la naturaleza se divierte. ha deliberado por ella. la poche de la sarigue ou la bosse du dromadaire.40 La anterior cita contiene varias aseveraciones interesantes de las que se coligen varias ideas entonces vigentes y que serán casi una constante en la interpretación teratológica de todos los tiempos. las ha producido la ingeniosa naturaleza para que nosotros podamos descubrir su poder: he aquí por qué le ha placido situar esas razas anexas dentro de los prodigios”. el caos.39 Se ha dicho incluso que la naturaleza se divierte al producir monstruos. de jouer avec la corne de licorne?37 El hombre personifica las fuerzas naturales y les otorga una entidad diferente al interpretarlas.. 16-26. “Porque Dios.. sería una prueba de su poder. Es decir. le cou de la girafe. p. el monstruo no constituiría una negación del orden natural. o a pesar de ellos. es perfecta.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER Dieu a joué avec le monde visible. 41 Panikkar. por el contario. podemos contraponer aquella máxima de “Natura non deliberat”. es asimismo causa de todas las manifestaciones ontológicas. y que va más allá de una mera alegorización. 37 naturaleza resulta de suma importancia conceptual para la visión del mundo que se tenía en la Edad Media.. 25.. en ciertos casos puede traducirse como desorden. Schedel. Sin embargo. 288. podemos apoyarnos en una cita de Hartman Schedel. La primera es dotar a la naturaleza de una cierta ánima. Pourquoi serait-il défendu à notre fantaisie. La otra característica es darle a la naturaleza una interpretación teleológica. que modernamente ya no recibe. y antes parecen contraponerse. Es por ello que el error de la Sendrail. y éste en imagen del mal. y por lo mismo ordenada de acuerdo con un sistema imperturbable”. p. además. si es que el monstruo rompe con las leyes naturales o las sigue y forma parte integrante de la creación y la “ruptura” con la naturaleza es sólo aparencial y forma parte de un “plan” natural o divino.. las ideas y máximas parecen no corresponderse con frecuencia. 328. es decir. como hemos visto con anterioridad. 162. p. 39 40 1 1 4 1 1 5 . cit. “Le nouveau discours de la Licorne” en La table ronde. au point de produire parfois une manière de parodie de sa propre création. pp. XII en Ibid. según la significación de la siguiente máxima: “Natura est principium ordinis”. Podemos partir de la idea de que la naturaleza es orden. 19. considero pertinente abordar el cosmos en relación con su eterno término contrapuesto. Chronica Mundi: “Hec atque talia ex hominum genere lubridia sibi nobis miracula ingeniosa fecit natura ad detegendam eius potentiam sequentes gentes inter prodigia ponere libuit”. que expresa exactamente lo opuesto de la máxima anterior.] Aristóteles formula así este principio. de manera que pueda conseguir sus fines en virtud de una inclinación propia que no es necesario que sea cognoscente”. p. fol. 38 “El orden no es sino la manifestación de la totalidad de la naturaleza de los seres [. ENTROPÍA Monstruo entrópico Como hemos visto. De esta manera entendida.41 No obstante. obra de Dios. op. Il a joué avec. diversiones para ella y milagro para nosotros.38 La imperfección. se la personaliza (goza y juega). Recordamos que hasta hace muy poco. Kappler ve así que: “La Edad Media se halla atenazada entre la necesidad de explicar el ‘desorden’ que supone el monstruo y la de creer en el postulado según el cual la Naturaleza. “Todas esas criaturas relacionadas con el género humano. puesto que podemos aducir la máxima siguiente: “Opus naturae est opus inteligentiae”. sino que. una cuestión de máxima trascendencia dentro de la teratología ha sido establecer si el monstruo rompe con los cánones de la naturaleza por consentimiento de ella misma o de Dios. Panikkar. 1961. p.. Kappler. 321. op. op.

La estrategia evolutiva de algunos seres vivientes es la tendencia a hacerse complejos. al parecer. sino también a la capacidad de ese ente a ser representado ¿cómo se expresa el desorden del mundo? ¿cómo es posible que exprese el arte el desorden que impone el monstruo? puede resultar interesante al respecto la siguiente exposición: El desorden sólo se puede mostrar artísticamente a través del orden. 237). p. Barthes. pero eficientes. Por otro lado está la interpretación intencional o no de que el monstruo signifique y simbolice algo. influirá en la percepción. para muchos. 1 1 7 . Arte y entropía. de la creación y en última instancia. pero los monstruos suscitan inquietud porque muestran el fracaso de la realidad misma” (Ibid. 1985. incertidumbre. Ahora bien. al ser descrita. se adscribe el monstruo a la suprarrealidad. y constituye una amenaza a nuestra fe en la lógica básica de todo lo que crece”. Los rasgos exagerados son utilizados frecuentemente para subrayar las particularidades que más interesan al autor. p. México. parte de la naturaleza propia de la descripción. en su calidad de apriorístico. Es decir. comenta que “todas estas transgresiones de la naturaleza hacen comprender que lo poético (pues lo monstruoso no podría ser sino lo poético) está siempre fundado en un desplazamiento del nivel de percepción”. aunque fuese más objetiva que la de éste. mayor orden interno. 238). lo que conlleva mayor entropía externa. es vista como una realidad diferente de como la vio el primer descriptor y señalada y defendida como él la describió. Es decir. esta exageración puede ser voluntaria o involuntaria: lo que puede ser un monstruo concebido y expresado como tal por un artista.42 En ese sentido.43 Entropía y monstruo entrópico La noción de monstruo incluye forzosamente la de anormalidad y denota en numerosos casos (casos verdaderamente monstruosos) la falta de armonía. Siglo XXI.. Hacia una psicología del arte. el problema de que en la descripción. a una realidad más real que la fenomenológica. tiene influencias sentimentales y es. En esto. Seguido de nuevos ensayos críticos. Como la vida intercambia con el exterior materia y energía. El orden compositivo testifica la acción de una mente lo suficientemente sana como para diagnosticar la enfermedad. Esa complejidad tenderá a aumentar la entropía cósmica para conservar su eficiencia interna. Incluso su interpretación cientificista. Tal es la posición de Arnheim que observamos plasmada de la siguiente manera: “Pero el nacimiento de un monstruo es un fallo de la naturaleza misma. sigue siendo subjetiva. de Dios. “las deformaciones son comentarios sobre la naturaleza que pueden provocar indignación. ahora bien. hablando de diversas clases de monstruos (monstruos que no entrarían en nuestra clasificación). 236. y una vez conceptualizada a partir de esa transformación. 42 Arnheim. no podrían poner de relieve la perversidad de lo desorganizado y desequilibrado. en cierta medida. con objetividad voluntaria. 1 1 6 43 Barthes “Las láminas de la enciclopedia” en El grado cero de la esritura.. genera orden interno y desorden externo o entropía. El problema del desorden y la fealdad importan no sólo al ser y su sentido. podríamos basar nuestras esperanzas (Ibid. inquietud. Si las visiones de monstruos del artista no estuvieran bien organizadas. una interpretación personal. recordemos que la técnica pictórica y verbal del naturalista está por debajo de la del artista. es transformada.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER No obstante lo recientemente dicho. p. 142. más que a describir se tienda a crear un ser diferente. puede ser un ente biológico normal al cual intenta describir la mano torpe de un viajero. y además. y el prejuicio. La entropía es la tendencia de la materia al caos (la enuncia la segunda ley de la termodinámica con respecto a los gases ideales). cada vez más complicada. La realidad. de esta manera. Lo anterior produce un doble problema de causa-efecto. Error que prueba la falibilidad de la naturaleza. En la actualidad el concepto vida va ligado al de entropía. p. el monstruo provoca miedo. El error produce prejuicio. el monstruo es un error. ésta no es nunca la realidad.

46 44 45 Véase Paz.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER El problema del orden y el caos que ahora nos parece tan de índole política. el verbo fue el elemento ordenador: “En el principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios” (Juan. lo que lo convertiría en un ser algo abstracto. entra en el rubro de lo especial. p. Diccionario de símbolos. 1). Al nombrar se ordena el mundo. los animales fabulosos “ocupan en el cosmos un orden intermedio entre los seres definidos y el mundo de lo informe”. Por ello. Aunque su hibridez pueda repugnar y generar una sensación caótica. México. Barcelona. 1990. ser considerada a veces como uno de los índices de ese hábito mental. con razón. El arco y la lira. Curiosamente las anormalidades de tipo monstruoso eran vistas con más “normalidad” en los tiempos pasados. 1985. II. El Cosmos deviene de la Creación. 48 Para profundizar en todos estos conceptos remito a la estupenda obra de Mircea Eliade. 182). Pero el desorden más evidente del monstruo es su desorden constitucional.49 Tenemos pues la impresión –al menos–. al menos para un apóstol evangelista. un principio de naturaleza antinatural. 178. pero puede tratarse de un escándalo casi esperado y. 49 Lascault en Kappler. como ya alguien se ha percatado de ellos a propósito del Liber monstrorum. cuando no la certeza de que “para el hombre medieval. 1986. contrarios que cuando se concilian permiten que devenga entonces el Cosmos y la Creación. el monstruo es una ‘anomalía normal’” “El Liber encarna la idea medieval del monstruo y esa es la de un ser dentro del orden. La Creación puede ir ligada a otras ideas. El monstruo estará con medio pie dentro de “otro plano”. incluso de lo sagrado. al Principio de todo era el Caos. ya que nos dará claves importantes para entender el ser del monstruo. Por el contrario. 71. se le aprehende y es factible dominarlo. No obstante.46 Totum igitur ordine includitur (de este modo. El orden y la creación están intimamente ligados al verbo. Baste recordar que cosmos es un concepto contrario a caos (orden y desorden). Tratado de historia de las religiones. 47 Con esta cita de san Agustín concluye Victoria Cirlot. el Caos se transforma con el hito de la Creación. cit. Incluso (tal vez principalmente) las teorías cosmogónicas religiosas tradicionales coinciden en que la creación del universo es un ordenamiento del mismo. su físico. “La estética de lo monstruoso en la Edad Media” en Revista de literatura medieval. p. Según la mayor parte de las teorías cosmogónicas. Sin embargo no es factible que un ser sea desorden en todos los rubros.48 Tiene su propio espacio y su propio tiempo.45 Tal sería el caso de los animales fabulosos de la Edad Media.. Cirlot. de contrarios encontrados.47 Anormalidad Visto lo anterior. es monstruoso o es divino. En un momento. es evidente que la noción de anormalidad es importante para nuestro estudio. se le crea. Labor. No obstante. Se trata de otro principio de poiesis. Cirlot. Tienen que participar de ambos conceptos: de orden y de desorden y hasta en ello expresan su carácter híbrido. Es por ello que lo encontramos tantas veces expresado en el arte religioso medieval. el orden incluye todo). de alguna manera consentido. podemos inferir que. de ese habitus según el cual el creador. o como una muestra del desorden en que está sumida una sociedad dada. En numerosas ocasiones el monstruo es generado a partir del desorden. I. el monstruo es desorden. lo monstruoso se opone a todo lo habitual. de una subsistencia y natura poco verosímiles. ella es partidaria de la necesidad del monstruo para la armonía del mundo (Ibid. op. 207. Dicha lucha es permitida por la divinidad para algunos.44 de creación. en numerosas ocasiones se encuentra al límite entre lo sagrado y lo profano. De la lectura de los Evangelios. 1 1 8 1 1 9 . Como quiera que sea. Lo que no es normal. es un ser de la naturaleza y se encuentra dentro de ella”. sentimientos o actos de sus padres (como el monstruo del Amadís). ha sido punto fundamental para el entendimiento del cosmos. pero para otros sería una expresión de antidivinidad. forma parte de su colectividad y de su época. El monstruo será siempre escándalo. A los ojos del historiador puede.. Para el espectador. V. siempre será hierofante. sin saberlo ni quererlo. en el origen mismo de su vida. FCE. es naturaleza desordenada. es lucha del Cosmos y el Caos. aparece como una invención todavía hoy escandalosa. p. las anormalidades serán siempre “escandalosas”. p. se toma conciencia de él.

“este pasaje es el acta de nacimiento de la palabra caníbal. A la pregunta de ¿qué representará el monstruo en la vida diaria? la respuesta es múltiple. a priori. como dessemejança.. p. los viajeros y conquistadores que se encuentren con prácticas que le parezcan impresionantes. caribe en español”. Ibid. para el hombre europeo. podemos recordar el siguiente ejemplo: Cioranescu explica a su manera el término “caníbal” relacionado con “caribe”. entre otras maneras. Por otra parte debemos tener en cuenta que. Lo que no se asemeja. monstruos. pero si cuantificamos comparativamete las páginas dedicadas al monstruo. cuestiones de etnología o de historia de las religiones: tales costumbres serán. se encuentran repartidos de vez en cuando a lo largo de obras extensas. p. p. Por su parte. Oviedo señala al respecto que “este nombre ‘caribe’/habitante del mar de los caribes/no quiere deçir sino bravo u ossado o esforçado”. pero que se lanzan al mar desde lo alto de un acantilado cuando se han cansado de vivir. lo que no se parece a. 54 Ymago Mundi en Kappler. Las anormalidades divinas suelen relacionarse con la consecución de un absoluto. nos miraban con asombro. Se trata de obras extensas en las que el episodio de la lucha del caballero contra el monstruo es indispensable. 55 Véase Ibid. es connatural al hombre. 34. Rubruc explica que cuando se dirige a la corte del Gran Kan los orientales ven a los europeos como monstruos. vicios monstruosos.. Ahora bien. 250. se hablará de razas monstruosas. Tomado de Gerbi. monstruoso”.50 De la misma manera. como lo son los tártaros. anhelado. Otros seres sin embargo. Sobre errores perceptivos y razas supuestamente monstruosas. es decir. idealizado. de un absoluto. 132). 188.51 Cioranescu considera que en español la palabra caribe conserva aún tanto el sentido de caníbal como el de habitante antillano. XXI.53 Dentro del abanico de posibilidades es más común encontrarnos con anormalidades monstruosas que con anormalidades no monstruosas o anormalidades divinas. como si fuésemos monstruos. 38. 59. Marco Polo describe de esa manera a los negros de Zanzíbar (Cap.52 cosa que ciertamente no es verdad. Por supuesto que dicho defecto perceptivo no es sólo privativo de los europeos. Cabe hacer una observación. como el canibalismo. nos encontramos con que no son muchas. p. 133 b. Es revelador que en castellano antiguo se designaba lo feo y lo monstruoso incluso.. aunque son llamativos no son relativamente frecuentes. Incluso se obvia la descripción del monstruo. quienes los practican.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER (Ibid. 6. casi envidiados. seres extraños a las costumbres del observador. Existen seres que son anormales. claro está. y sobre todo porque llevábamos los pies desnudos” en Ibid. o cuando menos. no se plantearan. p. Son seres admirados. toda extrañeza suele ser negativa. 53 Historia. 51 52 50 “Cuando la gente nos veía pasar. a muy grandes rasgos. En Europa se les llama hiperbóreos y aronfeos en Asia”. debemos advertir que los monstruos no son omnipresentes durante la Edad Media. Tal parece que lo que se afirmara fuera: “lo que no se parece a mí es inferior. II. nunca monstruos.. Conocemos la manera en que se observa como seres monstruosos a los integrantes de otras razas. p. 1 2 0 1 2 1 . Ahora bien. y son la mayoría.55 Monstruo y cotidianidad Veamos ahora al monstruo en términos prácticos. La naturaleza de las Indias Nuevas. importante es también reflexionar sobre el monstruo en la cotidianidad. 188. Cfr. pero que no podrían ser tomados como monstruos: pongamos de ejemplo a los hiperbóreos: “las gentes más felices de la tierra: gentes que nunca mueren. que por otro lado es la misma que el francés caraïbe. p.54 Recordemos que esta misma idea es la que utiliza Nietzsche en su Anticristo. 195). y por extensión. debido al antropocentrismo y eurocentrismo reinantes en el pensamiento general de Occidente a lo largo de su historia. En numerosas ocasiones es una llamada de atención. Detrás de las disquisiciones filosóficas y científicas que podamos hacer acerca de los monstruos. puede haber diversas formas de llamar la atención. Por ejemplo podemos tomar los libros de caballerías. suelen ser considerados como demonios.. y tenemos también ejemplos del mismo fenómeno en otras culturas. quienes frecuentemente no son tenidos como seres humanos. Cioranescu en Ibid.

El monstruo llama poderosamente la atención. Al borde de todas las lucubraciones filosóficas e interpretativas que podamos hacer. tal y como se hace ahora. son sólo un elemento ornamental. En las artes figurativas. el marco histórico. Es decir. Considero que son estas las categorías funcionales más importantes para la clasificación de los monstruos. Pero son muchas las clasificaciones posibles: a partir de su origen. Difícilmente puede pasar inadvertido. El monstruo atrae. pero también repele. CLASIFICACIONES Existen diversas maneras de clasificar a los monstruos. una señal o un acontecimiento. ya sea motu proprio. Recordemos que el ser del monstruo está relacionado con lo que hace y con lo que es hecho y hacen con él. cuando está ‘naturalizado’ por su inserción en una gran escena viviente (es lo que se llama la viñeta). están de más. independientemente de si el monstruo tiene una explicación en cuanto a significado. No ejecuta ninguna acción ni impide acto alguno. son usados como auxiliares en los géneros didácticos. de su función o de su ser. psicológico. sin numen propio. No necesita entrar en acción. etnosociológico.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER una de ellas es la señal de alerta. Se utiliza al monstruo tal y como lo señala su etimología más simple: para mostrar algo. Es el monstruo que simplemente muestra algo. El cambio de ritmo es impuesto por los detalles monstruosos. sino en el uso que de él se hace según el nivel cultural. cuando el objeto aislado de todo contexto está presentado en sí mismo. pero no estético. El neutro. pero siempre con cierta independencia comportamental. dada su gran fuerza de atracción. permanece en la utilización artística. Qué mejor que un monstruo para lograr la atención de alguien y al mismo tiempo mostrar lo repulsivo del mal. Encarna una gran fuerza desencadenada y sustraída a toda moral. como los animales. El monstruo persiste en su uso ornamental. El pasivo.57 Aunque Y por ello considero oportuno traer a colación las palabras de Barthes en su artículo “Las láminas de la enciclopedia”: “Este objeto enciclopédico está generalmente representado por la imagen de tres niveles: antológico. la gran mayoría de los monstruos en las letras capitales de manuscritos carece de profundidad ideológica –hasta que no se compruebe lo contrario–.56 Los ejemplos serían interminables y no creo conveniente ahora extendernos demasiado en este punto. Dentro de ella podemos distinguir claramente cuatro tipos de monstruos: El activo. en ocasiones. ya sea por una entidad superior. 328. El cuasiactivo. pero no puede decirse de él. Contamos con numerosos ejemplos en los monstruos apotrópeos situados en las entradas y pórticos de algunos edificios. anecdótico. Kappler recuerda que: “Entre los monstruos medievales y los contemporáneos. Un buen ejemplo de este monstruo lo tenemos en el Endriago del Amadís. genético. Una clasificación fundamental es la que extraemos atendiendo a la actitud del monstruo. el que actúa e interactúa impulsado. que sea ni lo uno ni lo otro. altera e impone un nuevo ritmo a la obra. tiene sólo valor como elemento constitutivo de la obra en cuestión. los monstruos. con variaciones debidas a técnicas y a ideologías. las disquisiciones filosóficas y lucubraciones estéticas y simbólicas sobre monstruos. entre otras cosas. parte del diseño editorial que ayuda a hacer más placentera la lectura. simplemente. sólo habrá que tener en cuenta que también. con propiedad. Su indeterminación en ese sentido es debida a su falta de albedrío y decisión. en numerosas ocasiones. cuando la imagen nos 57 Por ello. Otros motivos de diversificación se encuentran no en el propio monstruo. El monstruo animado. p. Es dinamismo estático. por eso. Tan pronto es “bueno” como “malo”. y su función es disuadir la ejecución de algún acto. Este monstruo sirve de resguardo y protección contra algo o alguien. Es aquél que actúa como autómata. Carece de valor ideológico. Ejemplos de estos monstruos los tenemos en los partos monstruosos y en los monstruos muertos al nacer. el elemento que parece más sujeto a variaciones es la técnica misma del dibujo. etcétera”. 56 1 2 2 1 2 3 . Un ejemplo claro es el Golem tal y como lo presenta Borges.

misterio y marginalidad. esencia. resaltando el sensacionalismo para aumentar su interés con el simple afán de aumentar la expectación del público con el interés del lucro o de la notoriedad. Aun cuando el monstruo sea recreado verbalmente. el objeto está así abordado bajo todas sus categorías: en tanto es. formará parte de la realidad ficcional. Es más. así como seres que anteriormente parecían amigos. pues. En México había visto revistas. Así es. que lo cree. El temor al monstruo es fundamental para su existencia. En repetidas ocasiones. las tres distinciones coinciden. el espejo que devuelve al hombre la imagen de su naturaleza oculta. una determina a la otra. praxis. pero el objeto reflejado es real antes de la deformación. llevando más lejos la idea de monstruo. Tal vez el verdadero quid del problema es lo que el monstruo es en sí mismo y lo que es para el hombre que lo crea. p. 124. El monstruo.58 El monstruo no es idea sino una “reflexión de la idea en el espejo”. tal vez la más acabada y propia del ser monstruoso. En atención a ello es que traigo a colación las palabras de Beresniak: El que mira revela al contemplado. antes de la experiencia. pero la esencia de esa imagen puede transformarse diversamente y puede llegar a ser sólo sombra o indicio. pseudoperiodismo (por ejemplo el Semanario de lo insólito) con monstruos como noticias principales. que he creído conveniente. que lo recrea y que se recrea con él. el monstruo se ha transformado en una serie de entes irreconocibles a primera vista. Es a partir de esta diferencia de objeto antes y después de la experiencia –en el sentido kantiano–. En el presente siglo. en el pre- 58 Beresniak y Random. pertenece a una realidad objetiva general. por lo que la mirada del dragón se convierte en instrumento y símbolo de la Revelación. en El grado cero de la escritura. El dragón es. Esto se deja ver en la Ilíada en las referencias que hacen algunos personajes. también en lo que dice Novalis: “Estamos más unidos a lo invisible que a lo visible”. en la noticia monstruosa de nuestros tiempos. deformante. están relacionadas íntimamente. la dada en la relación dual hombremonstruo. La reflexión que se sigue a esto respecta a la temporalidad: es probable que se le diese un uso parecido en el pasado. Pero no menos sorprendente fue ver que en España se hiciera una revista muy similar. como en las relaciones existentes entre el monstruo y otras entidades. Detengámonos un momento en los monstruos apotrópeos. se trataba de algo más allá de lo kitsch. sigue siendo primordialmente visual. Tal parece que el monstruo posee el don de la ubicuidad. espejo e imagen El monstruo es imagen. Considero fundamental considerar tanto al monstruo en sí mismo. Fuerzas de la naturaleza aparecen monstruosas. El monstruo disuade ejecuciones de actos. ha adquirido derroteros extraños que prueban que la figura monstruosa es la imagen. por ello. El dragón. Monstruo. 31. p. Sorprendente. lo no cotidiano. El monstruo y el periodismo kitsch Resulta sorprendente el uso que todavía se le da al monstruo en el periodismo kitsch.HÉCTOR SANTIESTEBAN EL MONSTRUO Y SU SER en realidad. el problema del monstruo no es dicotómico. en tanto es hecho y en tanto hace” Barthes “Las láminas de la enciclopedia”. El monstruo puede ir acompañado de sombra. Una vez deformado. El dragón que mira y el espejo. 1 2 4 huelga decir que al monstruo se le describe en lo monstruoso. y por tanto. manifiesta la unión del que mira y del que es mirado. lo anormal. 1 2 5 . la expresión del monstruo para ser exactos. Y es que el monstruo es por definición lo insólito. El lector imagina la figura que le sea referida por la palabra y completa la estampa visual en su mente. en especial. el monstruo es noticia. del Creador y de su creación. en un espejo deformado. sino gradativo. Casi proporciona el trayecto que va desde la materia bruta al objeto terminado: génesis. dada la escasa intimidación que produce debido al desgaste de formas que fueron amenazantes anteriormente. tenemos a la representación invisible o a la sombra o a la presencia que sólamente se deduce.

reflexionar (valga también el sentido etimológico) sobre el (y al) monstruo sobre las relucientes superficies de ciencias y disciplinas diversas. pp. “Yo no soy ese. Prosigo especulando.60 Decíamos que podemos ver en el monstruo el juego de Dios. un divertimento divino que se ha permitido el creador. y unas disciplinas que sitúen al monstruo dentro de un decurso histórico (monstruo después del reflejo).59 nos alerta que el hecho de observar al monstruo. héroes y monstruos son los personajes en los que suelen revelarse con mayor frecuencia este tipo de acontecimientos extraños y divinos. No obstante. Barcelona. p. El milagro puede ocurrirle a cualquier persona. 1969. tal y como señalan Freud. 106. puede resultar enriquecido con la integración del monstruo en la reflexión sobre sí mismo. 1 2 6 . Lo mismo han hecho otros pensadores a lo largo de la historia. unas ciencias que verifiquen el objeto monstruo con parámetros universales atemporales (monstruo antes del reflejo).HÉCTOR SANTIESTEBAN sente trabajo. Cuando miras largo tiempo a un abismo. puede constituirse como peligro de quedar convertidos nosotros mismos en monstruos: “Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. 59 60 Madrid. Véase Le Goff. Tenemos que observarnos al espejo y escuchar nuestro interior. en cierto sentido. núm. 339 y ss. El Iluminismo se rió de los monstruos para mostrar su desprecio por ellos y por sus creyentes. tal y como nos vemos en la “Casa de los espejos” de nuestras ferias modernas. Nietzsche y algunos etólogos modernos. El hombre especula sobre el ser que lo caricaturiza. el monstruo puede tomarse muy en serio. espejo del hombre. pero sí soy ese. santos. Acaso un espejo deformado. Incluso Nietzsche. o podría ser yo así? La visión espantosa nos mueve a risa. El conocimiento del hombre por el hombre. Precisamente ha sido la risa una de las mejores armas en contra de los monstruos. el monstruo es. Alianza. también éste mira dentro de ti”. ese divertimento tan humano que en ocasiones nos permitimos. 146. Y es que esa risa que nos sugiere el espejo va ligada al espanto. sin embargo. en una parte de su Más allá del bien y del mal. La civilización en el Occidente medieval. Y es que el concepto monstruo va ligado al concepto de milagro. Como vemos.