Capítulo 3 Escuchar y aprender

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e doy cuenta ahora de que la suerte me estaba sonriendo en esta época. Si no hubiera empezado a ampliar mi propio grupo de perros, estoy segura de que nunca habría visto lo que vi. En aquel momento mi manada se había reducido a un cuarteto de perros: Khan, Susie y Sandy, y una Beagle que había recogido, llamada Kim. Eran una pandilla divertida, una maravillosa mezcla de caracteres. Sin embargo, en aquel entonces yo estaba entrando en otra nueva fase de mi vida. No tenía ataduras, los niños habían crecido y acababa de perder a mis padres. Libre de pensar sobre lo que quería hacer, decidí dar la bienvenida a mi hogar a una preciosa caéhorrita negra de Pastor alemán llamada Sasha. Siempre me había gustado la idea de poseer un Pastor alemán, a pesar de ser una raza que ha tenido mala prensa. La gente los ve como perros policía, animales agresivos que están siempre atacando a la gente; por supuesto, nada más lejos de la verdad. Estereotipamos a los perros exactamente de la misma manera que encasillamos a las personas. Todos los Pastores alemanes son agresivos; todos los Spaniels son estúpidos, o a todos los Beagles les gusta vagabundear: ¿quién no ha oído cosas de este estilo? Pero ~s igual de ignorante que decir que todos los franceses llevan boina o que todos los mejicanos van por ahí con sombrero charro: son tonterías. Mi renuencia a tener un Pastor alemán no tenía nada que ver con esto. Sencillamente no me consideraba suficientemente experta como para trabajar con este tipo de perro. Había oído hablar mucho de su inmensa inteligencia, sobre cómo tenías que estimular su cerebro, darles algo en lo que pensar. Siempre me había parecido que no tenía el tiempo, la paciencia ni, desde luego, los conocimientos para encargarme de uno de ellos. Pero en aquel momento quizá sí. La llegada de Sasha a mi hogar marcó un hito realmente decisivo. Después de ver a Monty Roberts en acción, yo sabía que tenía que
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Donna. Mientras miraba a Sasha y a Sandy me di cuenta de que estaba sucediendo de nuevo algo similar delante de mí. en honor a la verdad. con sus diez semanas. En aquel momento. Cuando paseaba por la casa todo el mundo tenía que apartarse de su camino. Sandy dejó bien claro que detestaba a esta recién llegada. por supuesto. los resultados no tardaron mucho en presentarse. estaba envejeciendo. No le importaba en absoluto que Sasha le siguiera a todas partes. estaba relacionado de algún modo con la posición jerárquica. por ejemplo. se alzó. quien tuvo los problemas. Kim. Desde el momento en que Sasha llegó a la casa. pegada a él día y noche. Tema que dejar de pensar que yo sabía lo que les convenía y empezar a observarlos con atención. una de mis Springer spaniels originales. Cuando esto no funcionaba empezaba a gruñir por lo bajo y a enseñarle los dientes curvando el labio para que Sasha retrocediera. Khan. Al principio intentó ignorarla apartando la cabeza. pero ahora era como si lo estuviera presenciando por primera vez. Donna volvió a echarla. era ya más grande que Sandy. Recuerdo que en una ocasión mi madre llegó y se sentó en el sillón que Donna utilizaba. En cuanto mi madre se sentó a su lado. como Donn~. Cuando se levantó y volvió a sentarse. Fue Sandy. Sasha era una perra joven e increíblemente activa. Si. llevaba 33 .Escuchar y aprender seguir su ejemplo y observar muy atentamente lo que hacían mis perros. Mi madre acabó en el suelo. La Beagle. Lo siguiente que noté fue la intensísima representación que mis perros realizaban siempre que se encontraban. En cuanto empecé a hacerla. Era evidente lo que estaba sucediendo: San~y. la Cocker spaniel de mi hijo Tony. ya tenía doce años y simplemente no quería que esta cachorrilla le estuviera brincando alrededor. había en Donna algo propio de la realeza. Mientras me sentaba y ponderaba lo que estaba sucediendo allí me di cuenta de que era algo que había visto antes en otra perra mía. Lo había visto en el pasado sin darme cuenta de lo que estaba viendo. estaba muy satisfecho jugando con la recién llegada. en cambio. nos hizo muchísima gracia. levantó la vista indignada y la empujó fuera del borde. Sandy. simplemente la ignoraba. Donna había estado echada allí enroscada tan feliz. Mis demás perros reaccionaron a esta exuberante nueva presencia de maneras diferentes. Como este sobrenombre sugiere. como se la conocía. lo que a veces no era fácil porque Sasha. o La Duquesa. estaba intentando demostrar quién era la jefa. sucedió lo mismo.

Los Alfas tenían un mayor nivel de confianza. una comunidad en la que todo gira en torno a los líderes. Yo no sabía cómo llamado en aquella época. inteligentes y experimentados de la manada. 34 . Estos lametones eran también de naturaleza muy concreta: eran casi frenéticos y se centraban en la cara. En el caso de Sasha. cada subordinado se conforma con conocer su propia posición y función vital dentro de esta jerarquía. El resto de la manada acepta el gobierno de la pareja Alfa y se someten a ellos sin cuestionar nada. Estaba segura de que era algo que tenía que ver con la posición social. Analizaré la pareja Alfa con mayor detenimiento más adelante. Al principio no conseguía aclararme. inmediatamente ejecutaba esta representación. Por debajo de la pareja líder. Viendo documentales de lobos. pero ella me hizo examinado más atentamente. asegurando así que sólo sobrevivan los genes más saludables. Esa intuición fue consolidándose a medida que investigaba más sobre la dinámica de la manada de lobos. al parecer. Su posición social se mantiene por el hecho de que son los únicos miembros de la manada que se reproducen. cada vez que ella volvía a casa. Había leído algo sobre manadas de lobos en el pasado. una superior altivez y mantenían un porte distinto. dingos y perros salvajes y quedé impresionada cuando vi inmediatamente este mismo tipo de comportamiento. al hecho de ser nueva en el grupo o a alguna costumbre que ella había aprendido antes de llegar a mi casa. El punto clave aquí es que la pareja Alfa domina y dicta cada aspecto de la vida de la manada. En su aspecto me recordaba mucho a un lobo. era obvio que los saludos rituales que estaba contemplando estaban todos relacionados con los lobos que eran. todos los demás les lamían a ellos la cara. Por ahora explicaré simplemente que los dos lobos AlEason los más fuertes. la pareja Alfa. Había otros indicios también en el lenguaje corporal. pero ahora diría que era un saludo ritualizado.Saber escuchar al perro a Sasha al veterinario para ponede una inyección. Saqué algunos vídeos sobre lobos. Me fascinó ver que. sanos. Los lobos que parecían ser los que mandaban no lamían las caras de los demás lobos. Mortunadamente la inspiración que Sasha me proporcionaba no quedaba limitada a sus acciones. no sabía si atribuido a exuberancia juvenil. o pareja Alfa. ellos también realizaban este mismo saludo ritualizado. situación tras situación. Lamía mucho las caras de los demás perros con las orejas recogidas hacia atrás: siempre sucedía lo mismo.

De repente. se supone que los subordinados más jóvenes y de menor rango. Sandy se había vuelto más resignada con la situación. mi perra Donna. Algunos simplemente colocaban el cuerpo por debajo de sus líderes. su cuerpo se agachaba cada vez más. Estaba claro que los perros de menor nivel eran colocados en su sitio por quienes estaban por encima de ellos. Sasha le echaba una miradita. le tocaba a Sasha cobrado. También fue Sasha quien me propc')rcionó la prueba más poderosa. La Duquesa. Cuando yo lanzaba la pelota o el juguete que estuviéramos usando. Y si otro perro se acercaba a ella una vez que la había recogido. De hecho. La perra más joven había dado. Había aumentado de tamaño y de confianza lo suficiente para ignorar las protestas de Sandy. Observé que era como si hubiera reyes. por ejemplo. así que retrocede". exactamente igual que dentro de la manada de lobos. ni siquiera se adelantaban tanto. Empecé a comprender que esta jerarquía se reforzaba sólo en momentos especiales. pero no había discusión sobre a quién correspondía el papel de recoger la pelota. Los subordinados también emitían sus señales. Sandy había abandonado la lucha y permitido que Sasha se impusiera como jefa de la manada. y otros no. mis perros no estaban exhibiendo siempre este fascinante comportamiento. En comparación. Al mismo tiempo. Apartaba la cabeza. Representó para mí un gran avance. el lenguaje corporal de Sandy era sumiso. se comportaba exactamente de la misma forma autoritaria. que ella había adquirido una posición más alta dentro de la manada. El cambio de poder era más evidente a la hora de jugar. si se quiere. caballeros y siervos. Pero fue cuando volví a estudiar a mi manada cuando las semejanzas se hicieron realmente obvias. agachaba el porte y bajaba la cola.Escuchar y aprender lo más notable era que llevaban la cola mucho más alta que los demás. y todo su lenguaje corporal gritaba: "Es mía. un golpe de Estado incruento. a medida que esta interacción continuaba. Los demás lo perseguían y brincaban alrededor de él cuando caía al suelo. me di cuenta de que los perros eran iguales. De nuevo. Otros. Era como si sólo ciertos lobos tuvieran derecho a lamer al líder. simplemente se quedaban atrás. enseguida me di cuenta de que ya lo había visto antes. Nunca había establecido esta relación. Así que el siguiente paso era averi35 . Inmediatamente empecé a ver de nuevo lo mismo. Ya estaba claro para mí. Por supuesto. Había veses en que estaban felices uno en compañía de otro.

Saber escuchar al perro guar exactamente cuándo tenía lugar esta comunicación. Me di cuenta de que los lobos estaban volviendo a establecer quién era allí el jefe. Aunque podía atrasarla con la correa. Todos ellos se excitaban y agitaban. Se ponían muy excitados. Una vez más. no parecía haber modo de que se calmase en estas situaciones. Vi que lo mismo volvía a suceder cuando sacaba las correas y nos preparábamos para dar un paseo. siempre quería ir delante. Sasha se ponía siempre delante de mí. parte de este proceso. Pero lo que en realidad me interesaba en aquel momento era el hecho de que me incluyeran a mí. Se me atravesaba. Cuando entraba el visitante. Ésta era la jerarquía y tenían que atenerse a ella para sobrevivir. estaban interaccionando. Por la forma en que mis perros reaccionaban a mi alrededor estaba claro que yo formaba. por ejemplo-. Si salíamos de casa. También ladraba con mayor furia que los demás cuando se veía a alguíen pasar junto a la casa o cuando el cartero o el lechero se acercaban a la puerta. Mi manada estaba haciendo evidentemente lo mismo. los perros se congregaban a mi alrededor. correteaban frenéticamente alrededor de los visitantes. a diferencia de los demás. Parecía creer que era natural que ella fuera la primera. Y de todos mis perros. Y eran siempre ellos quienes guiaban a la manada en busca de la presa. En el caso de los lobos este comportamiento ocurría mientras la manada se preparaba para salir de caza. Noté que esto sucedía conmigo siempre que llegaba a casa. 36 . dando saltos y volviendo a interaccionar entre ellos mientras nos preparábamos para salir de casa. ninguno se inclinaba tanto a implicarme en el proceso como Sasha. ella se colocaba delante de mí en una postura muy protectora. Igualmente. relacionándose. pero al final era la pareja Alfa la que mantenía erguida la cabeza y alta la posición de la cola. estudié la manada de lobos y una vez más volví a observar lo mismo. Pero observando a los perros más atentamente. si había un ruido fuerte u ocurría algún acontecimiento inesperado mientras estábamos de paseo -la aparición de un perro delante de nosotros. repitiendo este comportamiento ritualizado. cerrándome el paso. corrían a la puerta. Correteaban por todos lados y competían para ocupar determinada posición. Todo el tiempo que hacían esto. de algún modo. vi que el mismo tipo de comportamiento se repetía conmigo siempre que otra persona se presentaba en la puerta de la calle. Y. El líder recordaba a los demás que su papel era guiarles y el de ellos seguirle.

y que las demás especies de alguna manera encajaban en nuestro gran plan. Empezaba a preguntarme si Sasha estaba intentando cuidar de mí. Como casi todos los demás habitantes humanos de este planeta. por vez primera. presuntuoso -y típicamente humano-? ¿Y si. estaba en parte preocupada por este comportamiento. Estaba actuando claramente como protectora suya. Pero éste fue para mí el conocimiento más sensacional de todos. Si él se la quitaba dando una patadita. igual que Donna había sentido que el niño era responsabilidad suya. Había dado por supuesto que. un niño pequeño. en vez de pensar que depende de nosotros. empezaba a preguntarme si era así verdaderamente. Me recordaba un poco a Purdey. los recuerdos de Donna me dieron una primera pista. ¿y si yo estuviera estudiando esta situación desde el lado equivocado? ¿Y si estuviera imponiendo a esta situación un marco más bien arrogante. y éste. ponsable de nosotros? ¿Y si cree ser el líder de una manada en la cual nosotros somos también subordinados? ¿Y si cree que su tarea consiste en protegernos. en cambio. que también tenía este hábito de corretear delante de mí. siendo yo el ama de los perros. ¿Por qué si no me daba un trato tan particular cuando entraba por la puerta o cuando recibía visitas? ¿Por qué si no se volvía tan hiperactiva cuando la sacaba de paseo? Ahora me doy cuenta de que muchos de mis errores se debían al condicionamiento que tenemos como seres humanos. Pensé: "Espera un momento. Toda la información que recibía de mis perros era reveladora. en vez de ser al 37 . Y fue entonces cuando empecé a caer en la cuenta. que es res. yo había dado por supuesto que el mundo giraba en torno a nuestra especie. ella la volvía a poner. De nuevo. de algún modo Sasha también debía estar sintiendo que ella tenía un papel que desempeñar cuidando de mí. Ahora. Durante cierto tiempo una parte de mí temía que pudiera fallarle nuevamente a mi perra. Pero afortunadamente esta vez percibí lo que estaba sucediendo. tenía que ser también su líder. Siempre que él se echaba en una manta que yo le ponía en el suelo. Donna se echaba junto a él poniéndole la pata encima de una de sus piernecitas. en mantener nuestro bienestar. Me obligó a volver a evaluar por completo mi forma de pensar. Entonces me di cuenta de que. piensa exactamente lo contrario. vigilándolo en todo momento. trato de imaginármelo desde el punto de vista del perro.Escuchar y aprender Si soy sincera al respecto. Recordé cómo se había comportado años antes cuando había acogido temporalmente a Shaun.

Había cometido el error que las personas cometemos tan a menudo en nuestro trato con los animales. ninguna manzana cayó de ningún árbol. No se me había ocurrido pensar que las reglas por las que se estaban rigiendo les habían sido dictadas cuando eran salvajes. Si usted tuviera un hijo de dos años y se diera cuenta de que no sabe dónde está. Recordé la ansiedad por separación. Pensando así. Había supuesto que ellos comprendían que estaban viviendo conmigo en una casa. les había impuesto restricciones humanas: había permitido que la confianza diera asco. En vez de un perro preocupado diciéndose " ¿Dónde está mamá (o papá)?". En pocas palabras. Cuando su perro le salta encima cuando entra en casa. no es porque quiera jugar con usted. sino porque está dándole la bienvenida a su vuelta a la manada de la que él se considera el jefe. teníamos a un perro intranquilo que se decía" ¿Dónde están estos malditos niños?". ¿Cómo iban a tenerlo? Vivían con nosotros. Había dado por supuesto que mis perros no tenían su propio lenguaje. No puedo decir que la idea se me ocurriera como un destello cegador. ¿no se volvería loco de preocupación? Los perros no estaban destruyendo la casa por aburrimiento: era por puro pánico.Saber escuchar al perro revés?". En muchos sentidos me sentía como una tonta. 38 . ni rasgó el cielo rayo alguno. muchas cosas encajaron de repente. pero desde aquel momento cambió toda mi forma de pensar...