Capítulo 4 Tomar el mando

n pocos meses había conseguido aclararme más de lo que hubiera creído posible. Tomándome el tiempo necesario para ver a mis perros relacionarse entre ellos, escuchando lo que me estaban diciendo, había adquirido algunos conocimientos convincentes. Comportamientos que yo había visto en el mundo salvajelos repetían a diario mis perros en mi propio hogar. Había empezado a ver cómo imponían a otros su voluntad, cómo mostraban supremacía, cómo manifestaban predominio. y no había gritos, ni azotes, porque los perros ni gritan ni golpean. A partir de la observación de mis perros, había conseguido establecer tres claras ocasiones en las que interaccionaban entre sí: en momentos de peligro aparente, cuando iban de paseo y cuando se volvían a reunir. En cada uno de estos momentos, observé que ciertos perros eran puestos en su sitio, que el líder afirmaba su autoridad y los subordinados la aceptaban. Lo que {quería saber entonces era: ¿cómo podría yo dar un paso más? En mi opinión, el aspecto más inspirador del trabajo de Monty Roberts era la forma en que era capaz de reproducir el comportamiento de un caballo aunque él fuera un ser humano. Sabía que tenía que intentar seguir su ejemplo e imitar el comportamiento de mis perros. Quería ver en qué medida cambiaría la situación si yo tomaba el mando del modo en que un líder lo haría en la naturaleza. Además, y esto era crucial, quería descubrir si era algo que convenía hacer. ¿Habría algún efecto colateral? ¿Cómo repercutiría en el bienestar y en la calidad de vida de los perros? Teniendo esto presente, sabía que el reto más importante era desarrollar una forma para llevar a los perros a tomar decisiones por su propio libre albedrío. Como dice Monty, yo quería una situación en la que, si hubiera una reunión, yo seda elegida presidenta. Era una tarea desalentadora. Sabía de antemano que dos elementos eran de suma importancia. Pronto los llamé "las dos Ces". Tenía que ser coherente y también 39

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. Esto me llevó a pensar en la naturaleza del 1iderazgo que debía proporcionar." de Kip1ing siempre se me viene a la cabeza cuando pienso en las cualidades del líder: "Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila.. la forma más elevada de liderazgo es la de tipo silencioso. Tanto en el mundo humano como en el de los perros. si iba a ser elegida líder. Mande1a.. que blandía al mismo tiempo su bastón. recuerdo a un hombre que llevaba allí a su Dobermann con el mismo fin. Desde luego. su eficacia prueba sólo el valor de la coherencia al dar información a tu perro. Piénsese en los grandes personajes de la historia: Gandhi.. 10 que sucedía a mi alrededor reforzaba esta sensación. Un líder que parezca trastornado o nervioso es un líder que no inspira confianza. Simplemente aprenden a establecer asociaciones con los sonidos si se emplean reiteradamente. " Cuando te 10piensas. inspirador. en cambio. Casi en cuanto empezaba a hacerla. En el parque al que solía llevar a mis perros a hacer ejercicio. En todos los demás sentidos. tenía que empe4° .. la gente que estaba relajada y contenta con sus perros tendía a estar a cargo de animales que permanecían relajados y contentos mientras jugaban. aus. ven. todos ellos hombres enormemente carismáticos.Saber escuchar al perro tenía que mantener la calma. Noté que. Yo sabía que si iba a empezar a comunicarme en e11enguaje de mis perros y. y enseguida me di cuenta de que la calma parecía ser un requisito fundamental por todo tipo de razones.. Durante generaciones se nos ha enseñado a inculcar obediencia a nuestros perros 1adrándo1es las órdenes. En mi opinión. hablar a voz en grito es una forma infalible de crear un perro neurótico. pero tranquilos. cuando todo a tu lado es cabeza perdida. Yo misma las he usado. Los perros las reconocen bien. Todos hemos usado palabras como sitz.platz. Toro Sentado. Cualquier perro que se acercara al Dobermann era recibido por los gritos del amo. un líder en el que es más difícil creer. Mientras me preparaba para dar el siguiente paso. aún más importante. pero no porque comprendan el significado de las palabras. resulta evidente. es un principio que se reconoce en las manadas de lobos: en ellas los lobos Alfa exhiben una serenidad que raya a veces en el desdén. su perro empezaba también a gruñir y a querer morder. Aquel famoso verso del poema "Si.

había decidido imitar el comportamiento de los Alfa e ignorarles. Los perros emplean también este mismo lenguaje. Me dije: "Espero que no venga nadie esta mañana". en especial el contacto ocular. Enseguida me di cuenta de que podía usarlo eficazmente. Como somos criaturas dotadas de habla. Me sentía en parte como una tonta. sabes lo que quiere decir. Recuerdo que estaba diluviando. Pero según bajaba las escaleras. Y me había acostado la noche anterior decidida a probar algo al día siguiente. cuando se portaban mal no les castigaba haciendo que se fueran a echar a su rincón. así que necesitaba adoptar un ligero cambio de personalidad en compañía de los perros. daban saltos y se me subían igual que cualquier otro perro. Durante los primeros pocos minutos de aquel día me aseguré de no entrar ni siquiera en contacto ocular con ellos. Cuando volvía a casa. Simplemente los ignoré. No soy por naturaleza una persona ni fuerte ni silenciosa. No era. mi manada más bien daba mucho la lata. si entras en una habitación atestada y alguien aparta la vista. la cosa más fácil del mundo. La gente se imagina que siempre he hecho que mis perros se comporten exactamente como yo quería. Mis primeros intentos comenzaron una lluviosa mañana de entre semana. Si alguien se aparta de ti. Pero enseguida me di cuenta de que tenía a mi disposición más instrumentos de los que había pensado. Igualmente. Debo admitir que estaba llena de dudas. Nada más lejos de la verdad. No tenía ni idea de si iba a funcionar. claro está. se trataba de un cambio menor. y pensaba en lo fácil que sería esperar un día de sol para empezar este radiante comienzo. Así que cuando bajé aquella mañana y dejé entrar a los perros en la cocina. comencé a comportarme de modo diferente.1Omar el mando zar a comportarme del modo que los perros asociarían con elliderazgo. supe que no tenía nada que perder. no tenían modales. por ejemplo. En aquella época. 41 . A veces iba cargada con la compra o llevaba puesto un conjunto bonito y se me echaban encima a todo correr. usamos demasiado las palabras. Pero ya estaba impaciente por empezar. y lo que es peor. Comparado con la transformación que vería enseguida. Cuando empezaron a subírseme dando saltos no les dije que se bajaran. Por eso. lo primero que decidí abordar fue la reconfiguración de la manada. Planeándolo todo mentalmente la noche antes de empezar. percibes directamente un claro mensaje. Olvidamos que también conocemos una enorme cantidad de lenguaje corporal. podía llegar a ser increíblemente irritante.

Los perros aprendieron que cuando quería estar con ellos. A los perros que continuaban saltando a las visitas. apreciaron un marcado cambio en el ambiente durante las ocasiones en que yo estaba con ellos: estaba encantada de verles.Saber escuchar al perro Debo confesar que al principio era algo forzado. El impacto fue evidente uno o dos días después de comenzar este nuevo régimen. El primer paso de prueba se había demostrado tan eficaz que sabía que había dado con algo importante. Dejándome el espacio corporal que yo necesitaba. silencio". era tiempo de calidad. Estaba cortando con una actitud arraigada que me hacía querer interaccionar con los perros siempre que podía. pensé en Kipling.Por supuesto. Decidí abordar los momentos de peligro aparente. Cuando hacía pasar al visitante. Estoy segura de que su aceptación se incrementó por el hecho de que hubo inmediatos beneficios para ellos. Según fue avanzando la semana. en poquísimo tiempo dejaron de saltarme encima y de empujarme. Para mi asombro. se volvieron más y más respetuosos. Esta vez decidí decir a la gente que ignorase a los perros cuando entrara por la puerta. los míos solían ladrar incesantemente cuando alguien llamaba a la puerta. mantenerme en calma y ser coherente. inmediatamente quedaba rodeado de perros. Pero enseguida me di cuenta de que una sola cosa no iba a transmitirles el mensaje. A medida que repetía el procedimiento cada vez que me reunía con ellos. Mis amigos y mi 42 . me los llevaba a otra habitaci<>n. Para ellos. algunas personas pensaron que yo estaba loca. empezaron a apartarse y a dejarme entrar sin molestarme. lo más natural del mundo era saludar al perro. así que reforcé esto deshaciéndome en atenciones. estaba exacerbando la situación. y específicamente la llegada de extraños a la manada. subiéndosele por todos lados y armando un escándalo terrible. pero con serenidad. cuando venían a mí. De nuevo. y no costó mucho tiempo: sucedió en menos de una semana. los perros sólo se me acercaban cuando se lo pedía. El conductismo me había enseñado que se debe ignorar el comportamiento indeseable y excesivo. Igual que otros perros. sabía que tenía que "guardar en mi puesto la cabeza tranquila". En poco tiempo. No estoy segura de cuánto tiempo podría haberlo mantenido si no hubiera obtenido resultados casi inmediatos. Pero ahora me daba cuenta de que en vez de aplacarlos. especialmente si era muy bonito. Yo gritaba: "Quietos. pero al mismo tiempo no se debe dejar de alabar el positivo.

Nuevamente. Khan. con toda sinceridad. subírseles y arremolinarse a su alrededor. Los primeros signos fueron suficientes para convencerme de seguir con ello. las cosas empezaron a calmarse. una situación en la que pudiera hacedes acatar las normas cuando quisiera y en la que ellos pudieran disfrutar de la libertad de correr adonde quisieran cuando fuera posible. Me estaba cuestionando cosas todo el santo día. los perros correteaban a mi alrededor. Lo siguiente que quería abordar eran las salidas de paseo. claro está.TOmar el mando familia habían estado acostumbrados. no puedo negar que era una sensación fantástica. Creo que les había inculcado muchos buenos hábitos mediante el. y vedo era un placer. Pronto los perros se conformaban con ladrar en vez de correr hasta las visitas. me detuve a pensar en la analogía con la manada de lobos. Como ahora hacía cada vez más. Estaba segura de que era significativo el hecho de que el perro que me daba mayores muestras de respuesta fuera Sasha. a pesar de todo esto. cuando salíamos. a hacer mimos a Sasha. y además una Pastora alemana. o eran como robots o hacían su santa voluntad: o todo o nada. la situación resumía a la perfección el error nefasto en el adiestramiento tradicional. en parte lo atribuía al hecho de que tanto Sandy como Khan estuvieran envejeciendo. la más joven de la manada. 43 . Nunca pensé: "Tengo razón. en pocos días. bastante caótica. no intenté impedir que se excitaran: todo lo contrario. Una vez más los perros captaron lo que se les estaba pidiendo casi enseguida. Sandy y Kim. tiene que haber motivos para que esto esté funcionando". pero si soy sincera conmigo misma. Por supuesto. En muchos sentidos. pero que con el tiempo todos se calmaban y ellos podían guiar la cacería de manera ordenada. adiestramiento de obediencia. Sin embargo. y me parecía que debía de haber una forma de conseguir un modo de cooperación. más tranquilos. Sabía que la mejor forma de control era el auto control. pensé que volvería a calmar la situación por completo. Observé cómo la pareja Alfa permitía a sus subordinados corretear a su alrededor durante un breve período. Siempre que salíamos. Estaban transformados. Pero ¿cómo inculcado? En vez de ponedes la correa y dejades dar saltos por todos lados como locos. Así que la primera vez que reuní a los perros para dar un paseo. La hora de paseo era entonces. tirando de la correa. parecían más contentos. No quería eso. no me podía creer que fuera tan sencillo. Pero estaba decidida a tener la oportunidad de verificar mis teorías e insistí en que hicieran lo que yo les pedía.

mis perros se dispersaban a los cuatro vientos y luego demostraban tener "oído selectivo": acudían a mi llamada perfectamente bien en ciertas ocasiones. En tal caso. no sería llamar al perro para que volviera. supondría que estaba conduciendo la cacería.Saber escuchar al perro Pensando nuevamente en los principios de la manada de lobos. para ellos. éste es el preludio de una cacería y su cuerpo tiene que estar bombeando adrenalina. En ocasiones. Los perros enseguida se daban cuenta de que no había que apagar un incendio. Antes. y una tras otra todas sus correas se iban aflojando a medida que dejaban de tirar y se volvían a mirarme. antes de salir por la puerta. en calma y en silencio. Si se creía que era el Alfa. Había sido una lucha de voluntades. sino seguirlo. esperando impasiblemente. descubrí que si. que espera que el amo se acerque y luego vuelve a echar a correr. sino seguirle como miembro 44 . cuando empezaba el obligado tirón. yo me esperaba. y los perros se tranquilizaban por compl~to. tenía que seguir mostrándoles mis credenciales como líder. Antes. los perros me arrastraban por la calle. Era la primera vez que lo hacían. y les había convencido. sólo me quedaba allí. sabrá que a veces el perro puede traerle al retortero. y me dio el ánimo que necesitaba para continuar de este tenor. Luego descubrí que. consideré la situación desde el punto de vista del perro. sólo para ser golpeados por su frustrado amo. Sin embargo. el sereno liderazgo que estaba yo mostrando daba resultado. no hacía nada. De nuevo. he visto a perros volver pasado el rato. la tarea del amo. que no hacía falta correr. la observación de la manada de lobos me dio la solución para el problema del oído selectivo. Siempre pensé que ésta era una señal confusa para el perro: ¿no le haría a usted dudar de volver si supiera que iba a recibir una paliza? Cualquiera que haya intentado coger a su perro para ponerle la correa. De nuevo. después de ponerles la correa. pero si estaban distraídos con un conejo o con otro perro. como subordinado. Lo que estaba intentando hacer era no luchar contra su instinto. durante el paseo. sin correa. Pero la diferencia esta vez era que. mis fútiles intentos de congregarlos resonaban por los campos. los resultados eran sorprendentes. me di cuenta de que los perros tienen que excitarse porque. como a tantos otros propietarios. Sabiendo que el lobo Alfa conduce a la manada en la cacería. Entonces empecé a preguntarme si el mismo procedimiento funcionaría cuando estuvieran sueltos. experiencia que nunca me resultó especialmente agradable.

y si a mí me parecía confuso. prefiriendo olisquear por el jardín. animales de manada. por naturaleza. no puede ser tan sencillo". Era un gran adelanto. Pero lentamente iba cayendo en 45 . No me entusiasmaba la idea de comprobar esta teoría en campo abierto. pero afortunadamente tenía suficiente espacio en mi jardín para empezar. si Kim no venía cuando se lo pedía. clickersy orejeras. me di cuenta de que "esto era simplemente confuso". ¿qué les parecería a mis perros? Me doy cuenta ahora de que estaba actuando como solemos hacer los seres humanos: estaba complicando en exceso las cosas. Cuando llegué a la puerta. más o menos. la Beagle. eliminaba la confusión que se produce cuando los amos castigan a sus perros por tardar en acudir. La diferencia era pasmosa: de nuevo. miré atrás y vi a Kim corriendo a todo correr para entrar. descubrí que cualquier intento de combinar mis nuevas prácticas con elementos del antiguo adiestramiento de obediencia hacían más mal que bien. ella me seguía. seguían disfrutando de su libertad. pero ahora lo hacían sin alejarse nunca demasiado de mí.TOmar el mando que era de la manada.1 . algunas cosas simplemente no funcionaban. me di la vuelta y me dirigí a la puerta de la casa. Cuando pensé en incorporar objetos como discos. Debo admitir que no cabía en mí. Al intentar desarrollar mis ideas. Una de las veces seguía sin responder a la llamada. los perros aprendieron enseguida. Y cuando quería congregar de nuevo la manada para volver a casa~aceptaban al instante las mínimas instrucciones que les daba. decidida a dejarla allí fuera. De nuevo. Era como si mantuviera sujetos a los perros con correas invisibles. y si se les da la opción de irse solos o volver a la manada. de que todo encajó al instante: no fue así. me daba la vuelta y me encaminaba a la casa. ¡Qué descubrimiento! A partir de entonces. En es'pecial. Frustrada. todos excepto Kim. Pensaba una y otra vez: "Tiene que haber algo más. Llamándoles a mi lado y recompensándoles por hacerla inmediatamente. eligen siempre la manada. puedo asegurárselo. No quisiera dar la impresión de que todo esto sucedió fácilmente. decidí mostrar a mis perros que yo conducía la cacería también sin correas. Animada por la respuesta positiva que había obtenido trabajando con las correas. al cabo de una semana. Los perros son. después de lo cual. y buscaba continuamente otras cosas.

La importancia de comer delante del perro era algo que había leído mientras estudiaba a los conductistas. el momento de poner los huesos en el suelo marcaba el inicio del mismo pequeño ritual. y a medida que lo hacían. Entonces Donna olisqueaba despacio los huesos hasta elegir los que quería. la persona acababa su comida a la vista del perro antes de dejade comerse después la suya propia. fueron mis recuerdos de La Duquesa. Mis propios perros me estaban suministrando información a diario. El que no hacía nada aparentemente se llevaba todo lo que quería. decidí que iba a intentar hacer todo esto sin recurrir a ningún medio humano artificial. Pero el siguiente gran avance no vino a través de los perros que entonces tenía. Cuando Donna vivía. Una vez más. Pero aunque estaba de acuerdo con la idea de los conductistas. Donna. pero una parte de mí todavía seguía convencida de que aún me faltaba algo para téner una visión completa. a veces era cuestión de ensayo y error. Donna entraba caminando en silencio y los demás se apartaban inmediatamente. El enfoque conductista consistía en imponer una jerarquía durante la comida de la noche.lobos: siempre es el Alfa quien se alimenta primero en las especies que comen en grupo. Sólo entonces los demás cogían aquellos que deseaban.Saber escuchar al perro la cuenta de que de algún modo era realmente así de simple. era así de evidente: ¿cuándo se ve a un perro usando collares o correas o clickers con otro perro? A partir 'de entonces. Me daba cuenta de que era el mismo principio de liderazgo con el que yo ahora estaba tan familiarizada. Siempre he creído en la conveniencia de dar a mis perros huesos de caña una vez a la semana. en especial leones y -otra vez más. De nuevo. A su manera siempre autoritaria. los que me inspiraron. yo podía ir refinando con pequeños detalles las técnicas que estaba desarrollando: e. Era un procedimiento que producía sin duda resultados. Si me concentraba sólo en la forma de ser y obrar del perro en vez de en la forma de ser y obrar de las personas. No se trataba de una idea enteramente nueva. iba a tener mucho más éxito. Ya había estado aplicando los principios con gran éxito durante dos o tres meses. Siguiendo este sistema. Los perros lo reconocían como una simple forma de mostrar que eres el líder. pero había muchos aspectos 46 .n realidad. y luego se los llevaba. Y me hizo pensar en emplear la hora de la comida para volver a establecer la estructura de liderazgo. esto tenía sentido para mí al haber observado otros animales. disentía con el método que se derivaba de ella.

También pensaba que el método era demasiado prolongado. era la más útil. Tuve que idear un nuevo método. ¿Qué ven? Te ven comiendo de su cuenco. Conocían su sitio y. La idea se me ocurrió cierto día. más bien al contrario: era un momento en el que sabía que podía conseguir que me prestasen toda la atención y también que me mostraran su mejor comportamiento. Es posible que esto ponga a los perros en su sitio. Yo había obs~rvado que a veces el mínimo gesto es capaz de transmitir una enorme cantidad de información. Sabía que la hora de la comida tenía grandes posibilidades como medio de reforzar las señáles de liderazgo. los perros prefieren aprovechar la oportunidad más que sólo atiborrarse. aparte de su hábito de 47 . a los perros se les alimenta por la mañana. probablemente porque un perro no tiene ninguna idea de futuro. Después saqué sus cuencos y mezclé bien los ingredientes en una superficie elevada. antes de mezclar su comida. de hecho. Aparte de otras consideraciones. pero no iba a comerme el desayuno o la cena enteros delante de ellos. Estaba empezando a darme cuenta de que la información rápida. cada uno de ellos colocado alrededor de la cocina y en el vestíbulo. de modo que pareciera~como si la comida estuviera saliendo de sus cuencos. Nuevamente estaba pensando en ello desde el punto de vista de la mentalidad de la manada. En los refugios. puse una galleta seca en un plato. parecía algo desconsiderado. Además de todo esto. instintiva. En este caso. así que tuve que pensar en algo distinto para comunicar la información. no estaba tratando de corregir un mal comportamiento. ¿En qué te convierte eso? En el líder. Cazarán una liebre. la gente da de comer a sus perros a diferentes horas del día y de la noche. o un pájaro -cualquier presa que les permita aguantar-. De nuevo pensé en los perros salvajes. por ejemplo. y no me imaginaba que la manada esperase hasta la noche. Me puse en el lugar del perro y pensé que si llevas todo el día sin alimento y entonces la persona se sienta a comer antes de que por fin consigas recibir tu ración. y no se estarán todo el día haraganeando: lo prioritario de la jornada es conseguir comida. Lo que hice entonces fue sacar la galleta y comérmela. Les daba de comer en sus propios cuencos individuales. No había ningún problema en especial a la hora de comer. pasarás mucha hambre. Aquella noche. pero no es muy amable. Desde el punto de vista de la comida.TOmar el mando que no me gustaban.

pero luego. en febrero de 1994. Kim. comían con satisfacción. pero enseguida se acostumbraron al ritual y esperaban pacientemente mientras me comía mi galleta. Al principio fue un pequeño drama. un golpe muy duro para mí. Les recuerdo mirándome con bastante extrañeza. Parecían aceptar que yo tenía que quedar satisfecha antes de que ellos pudieran comer también.Saber escuchar al perro explorar los cuencas vacíos de los demás. Y de nuevo. Los cambios no fueron espectaculares. Más que cualquier otro perro. pero en esta ocasión yo no había esperado que io fueran. Enseguida sintieron que algo había cambiado.' mi motivación era simplemente reforzar el mensaje que estaba comunicando en las demás áreas. perdí a mi amado Khan. Era simplemente otra confirmación de que yo era su líder.conmigo en los malos y en los buenos tiempos. tengo que confesado. . otro as bajo mi manga. cuando colocaba sus cuencas en el suelo. Saltaron y gimieron un poquito. intentando averiguar lo que yo estaba haciendo. se comportaban muy bien. Khan había estado. Echaba terriblemente de menos a los ejemplares que había perdido. Yahabía perdido a Sandy en el verano de 1992. Tengo que reconocer que a estas alturas me sentía bastante satisfecha de mí misma. lo que más me agradaba era que el éxito se había conseguido teniendo presente la naturaleza del perro. Luego. Tuve que esperar la llegada de otro perro para que se consolidaran todas las ideas en las que yo había estado trabajando. Pero la vida siempre tiene la costumbre de bajarte los humos y poco después sufrí un terrible revés. Sólo me quedaban Sasha y la Beagle. En este caso. Fue.